{"id":27846,"date":"2022-06-20T11:42:04","date_gmt":"2022-06-20T16:42:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T11:42:04","modified_gmt":"2022-06-20T16:42:04","slug":"comentario-de-hechos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Hechos 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces Saulo, respirando a\u00fan amenazas y homicidio contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, se present\u00f3 al sumo sacerdote<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>9:1<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Saulo, \u2014 Ya se mencion\u00f3 (<span>7:58<\/span>, hablando de Esteban dice Lucas, \u00able apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo\u00bb). Despu\u00e9s (13:9) se explica que Saulo \u00abtambi\u00e9n es Pablo\u00bb. Era un verdadero israelita: \u00abcircuncidado al octavo d\u00eda, del linaje de Israel, de la tribu de Benjam\u00edn, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible\u00bb (<span>Flp 3:5-6<\/span>; v\u00e9ase tambi\u00e9n <span>2Co 11:22<\/span>). \u00abYo de cierto soy jud\u00edo, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios\u00bb (<span>22:3<\/span>), pero Saulo no compart\u00eda el esp\u00edritu tolerante de Gamaliel (<span>5:34-39<\/span>). \u00abEn el juda\u00edsmo aventajaba a muchos de mis contempor\u00e1neos en mi naci\u00f3n, siendo mucho m\u00e1s celoso de las tradiciones de mis padres\u00bb (<span>G\u00e1l 1:14<\/span>). <\/p>\n<p \/> Pablo estudi\u00f3 en Jerusal\u00e9n pero es probable que habr\u00eda regresado a Tarso antes de empezar el ministerio de Juan. Si Pablo personalmente hubiera conocido a Jes\u00fas o si hubiera presenciado la crucifixi\u00f3n, seguramente lo habr\u00eda mencionado en alguna ocasi\u00f3n o en alguna carta. El dijo (<span>2Co 5:16<\/span>), \u00abaun si a Cristo conocimos seg\u00fan la carne, ya no lo conocemos as\u00ed\u00bb pero esto no implica que lo conoci\u00f3 en persona sino que hab\u00eda comprendido que la misi\u00f3n del Mes\u00edas no era carnal sino espiritual (<span>Jua 18:36<\/span>). <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 respirando a\u00fan amenazas y muerte (homicidio) contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, \u2014 expresi\u00f3n de emoci\u00f3n profunda, agitaci\u00f3n de esp\u00edritu. A\u00fan (todav\u00eda) lo hac\u00eda; esto implica que por alg\u00fan tiempo lo hac\u00eda. Lo hac\u00eda aunque es posible que hubiera o\u00eddo la discusi\u00f3n entre Esteban y los libertos y otros o que de alg\u00fan modo hubiera o\u00eddo la presentaci\u00f3n de la verdad del evangelio. Si escuch\u00f3 a Esteban oy\u00f3 \u00abaquellos argumentos que estaban llamados a socavar toda la estructura religiosa del juda\u00edsmo. La mente de Saulo, tan penetrante como la de Esteban, vio la diferencia radical del antiguo orden con el nuevo, y emprendi\u00f3 su tarea como un vigoroso defensor de las tradiciones ancestrales de su pueblo, resuelto a destruir el movimiento revolucionario\u00bb (Bruce). \u00abPersegu\u00eda yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en c\u00e1rceles a hombres y mujeres\u00bb (<span>22:4<\/span>). \u00abYo encerr\u00e9 en c\u00e1rceles a muchos de los santos&#8230; y cuando los mataron, yo di mi voto. Y muchas veces, castig\u00e1ndolos en todas las sinagogas, los forc\u00e9 a blasfemar\u00bb (26:10, 11). <\/p>\n<p \/> Saulo es un ejemplo de esas personas que son muy religiosas pero equivocadas. Aunque \u00e9l sin misericordia hab\u00eda perseguido a la iglesia \u00e9l dijo, \u00abyo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el d\u00eda de hoy\u00bb (23:1; v\u00e9ase tambi\u00e9n 26:9-11). <\/p>\n<p \/> Algunos dicen que sus pecados han sido muchos y terribles y que, por eso, \u00abNo hay esperanza para m\u00ed\u00bb, pero Pablo dice, \u00abque Cristo Jes\u00fas vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en m\u00ed el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habr\u00edan de creer en \u00e9l para vida eterna\u00bb (<span>1Ti 1:15-16<\/span>). <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 vino al sumo sacerdote, \u2014 Recibi\u00f3 \u00abpoderes de los principales sacerdotes\u00bb (26:10) y de los ancianos (22:5). Parece que Saulo ten\u00eda m\u00e1s celo que los oficiales del juda\u00edsmo porque \u00e9stos no fueron a \u00e9l sino \u00e9l a ellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Alrededor del a\u00f1o 35 d.C. Saulo. <span class='bible'>Hch 9:11-13<\/span>, <span class='bible'>Hch 9:19-21<\/span>; <span class='bible'>Hch 7:58<\/span>; <span class='bible'>Hch 8:3<\/span>; <span class='bible'>Hch 22:3<\/span>, <span class='bible'>Hch 22:4<\/span>; <span class='bible'>Hch 26:9-11<\/span>; <span class='bible'>1Co 15:9<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 1:13<\/span>; <span class='bible'>Flp 3:6<\/span>; <span class='bible'>1Ti 1:13<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>respirando a\u00fan amenazas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 27:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Saulo, yendo hacia Damasco, es derribado a tierra y llevado ciego a Damasco,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 9:1-9<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>es llamado al apostolado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 9:10-17<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y es bautizado por Anan\u00edas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 9:18<\/span>, <span class='bible'>Hch 9:19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Predica a Cristo con denuedo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 9:20-22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los jud\u00edos acechan para matarlo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 9:23-28<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>as\u00ed como los griegos, pero \u00e9l escapa de ambos grupos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 9:29<\/span>, <span class='bible'>Hch 9:30<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Las iglesias tienen paz, Pedro sana a Eneas de par\u00e1lisis,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 9:31-35<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y restaura a Tabita a la vida,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 9:36-43<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Saulo segu\u00eda\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">a\u00fan<\/span>\u00a0sin descanso en su celo para defender a la fe jud\u00eda de la nueva y peligrosa secta del Mes\u00edas jud\u00edo (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Hch 8:3<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">los disc\u00edpulos:<\/span>\u00a0Originalmente se refer\u00eda a los cristianos como \u00abdisc\u00edpulos\u00bb o \u00abde este Camino\u00bb. Jes\u00fas utiliz\u00f3 ambos t\u00edtulos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 28:19<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 14:6<\/span><\/span>).\u00a0<\/span><span style=\"font-style:italic\">Disc\u00edpulo<\/span>\u00a0significa seguidor, imitador, el que tiene un maestro.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Saulo, camino de Damasco, 9:1-2.<br \/>\n1 Saulo, respirando a\u00fan amenazas de muerte contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, se lleg\u00f3 al sumo sacerdote, 2 pidi\u00e9ndole cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si all\u00ed hallaba quienes siguiesen este camino, hombres o mujeres, los llevase atados a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed apenas se hab\u00eda hablado de Saulo, sino incidentalmente (cf. 7:58; 8:1.3); ahora comienza a convertirse en el personaje central de las narraciones de los Hechos.<br \/>\nEl relato, con ese \u201crespirando a\u00fan\u201d (v.1), enlaza con 8:3, en que Saulo hab\u00eda sido ya presentado como perseguidor de la Iglesia, pero cuya narraci\u00f3n hab\u00eda sido interrumpida para dar lugar a la de los hechos de Felipe (8:4-40). Su estado de \u00e1nimo contra los cristianos sigue siendo el mismo de entonces, lo que parece insinuar que nos hallamos a\u00fan a poco tiempo de distancia de la muerte de Esteban. Extra\u00f1a un poco el hecho de que acuda al \u201csumo sacerdote\u201d pidi\u00e9ndole cartas para actuar contra los cristianos de Damasco (v.1-2), pues \u00bfqu\u00e9 autoridad pod\u00eda tener \u00e9ste en una ciudad como Damasco, que estaba tan lejos de Jerusal\u00e9n y en una regi\u00f3n gobernada directamente por Roma?76 La respuesta no es dif\u00edcil. Sabemos, en efecto, que el sanedr\u00edn ten\u00eda te\u00f3ricamente jurisdicci\u00f3n, no s\u00f3lo sobre los jud\u00edos de Palestina, sino sobre todos los jud\u00edos de la di\u00e1spora (cf. Deu 17:8-13), y Josefo nos cuenta que las autoridades romanas hab\u00edan reconocido ese derecho 77. Tambi\u00e9n el libro de los Macabeos nos cuenta que Roma concedi\u00f3 a los jud\u00edos el derecho de extradici\u00f3n (cf. 1Ma 15:21). Eso es lo que ahora pide Pablo. Esos jud\u00edo-cristianos son transgresores de la Ley, verdaderos ap\u00f3statas religiosos, y, de no enmendarse, deben ser conducidos a Jerusal\u00e9n para ser juzgados por el sanedr\u00edn. Aunque en este pasaje se habla s\u00f3lo del \u201csumo sacerdote\u201d (v.1), est\u00e1 claro que queda incluido todo el sanedr\u00edn, como por lo dem\u00e1s se dice expresamente en otro lugar de los Hechos (cf. 22:5; 26:12). Las penas que impon\u00eda el sanedr\u00edn pod\u00edan ser varias, aunque no la pena de muerte, como ya explicamos al comentar 7:54-60.<br \/>\nEl hecho de que las cartas vayan dirigidas \u201ca las sinagogas\u201d (v.2) indica que los cristianos de Damasco no formaban a\u00fan una comunidad distinta de las comunidades jud\u00edas, sino que segu\u00edan frecuentando la sinagoga, cosa que, por lo dem\u00e1s, se dice casi expl\u00edcitamente respecto de Anan\u00edas (cf. 22:12). La misi\u00f3n de Pablo consist\u00eda en desenmascarar a estos jud\u00edos peligrosos, y llevarlos atados a Jerusal\u00e9n. Son llamados los del \u201ccamino\u201d (v.2), t\u00e9rmino que reaparecer\u00e1 en otros varios lugares de los Hechos (cf. 18:25-26; 19:9.23; 22:4; 24:14:22), aludiendo al estilo o modo de vida que caracterizaba a la nueva comunidad cristiana. Era \u00e9ste un camino que conduc\u00eda a la vida (cf. 5:20; 11:18; 13:48), d\u00e9 la que Cristo es el principal lider (cf. 3:15).<br \/>\nNo sabemos cu\u00e1ndo hab\u00eda comenzado a haber cristianos en Damasco. Algunos autores hablan de que quiz\u00e1s fuera a ra\u00edz de la dispersi\u00f3n con motivo de la muerte de Esteban (cf. 8:1; 11:19); pero es posible que la cosa sea ya m\u00e1s de antiguo, y que hayamos de remontarnos a los convertidos por Pedro en Pentecost\u00e9s (cf. 2:5).<\/p>\n<p>La conversi\u00f3n de Saulo, 9:3-9.<br \/>\n3 Estando ya cerca de Damasco, de repente se vio rodeado de una luz del cielo; 4 y cayendo a tierra, oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda: Saulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues? 5 El contest\u00f3: \u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or? Y \u00e9l: Yo soy Jes\u00fas, a quien t\u00fa persigues. 6 Lev\u00e1ntate y entra en la ciudad, y se te dir\u00e1 lo que has de hacer. 7 Los hombres que le acompa\u00f1aban estaban de pie at\u00f3nitos oyendo la voz, pero sin ver a nadie\u201d 8 Saulo se levant\u00f3 del suelo, y con los ojos abiertos nada ve\u00eda. Llev\u00e1ronle de la mano y le introdujeron en Damasco, 9 donde estuvo tres d\u00edas sin ver y sin comer ni beber.<\/p>\n<p> La conversi\u00f3n de Saulo, narrada concisamente aqu\u00ed por San Lucas, es uno de los acontecimientos capitales en la historia del cristianismo. La Iglesia le dedica una fiesta especial el d\u00eda 25 de enero. El famoso perseguidor, a quien se aparece directamente Jes\u00fas, queda convertido en ap\u00f3stol, de la misma categor\u00eda que los que hab\u00edan visto y seguido al Se\u00f1or en su vida p\u00fablica (cf. 1Co 9:1; 1Co 15:5-10; Gal 1:1).<br \/>\nAdem\u00e1s del presente relato, San Lucas nos ofrece otras dos veces la narraci\u00f3n del hecho, puesta en boca de Pablo (cf. 22:6-11; 26:12-19), con ligeras diferencias. Tambi\u00e9n se describe este hecho al principio de la carta a los G\u00e1latas (cf. Gal 1:12-17).<br \/>\nNo pocos autores, m\u00e1s que de \u201cconversi\u00f3n,\u201d prefieren hablar de \u201cvocaci\u00f3n,\u201d encuadrando el caso de Pablo en la l\u00ednea de las vocaciones prof\u00e9ticas de los grandes personajes b\u00edblicos, particularmente Jerem\u00edas, con cuya \u201cvocaci\u00f3n\u201d por Dios el caso de Pablo ofrece no pocos paralelos 78. Nos parece bien. El mismo Pablo lo entiende as\u00ed (cf. Gal 1:15-16).<br \/>\nEsta conversi\u00f3n o vocaci\u00f3n de Pablo es presentada por Lucas con bastante detalle. \u00bfQu\u00e9 pensar de la historicidad de estos relatos ? Es \u00e9ste un punto actualmente muy discutido, al que necesitamos referirnos antes de pasar a la ex\u00e9gesis. La opini\u00f3n de los cr\u00edticos acat\u00f3licos apenas deja nada en pie. Ser\u00edan relatos muy elaborados por Lucas con fines apolog\u00e9ticos 79. Tambi\u00e9n algunos autores cat\u00f3licos, sin que pongan en duda la realidad de la intervenci\u00f3n divina cambiando totalmente a Pablo, atribuyen mucho a la obra literaria de Lucas e insisten en que la verdadera realidad de los hechos nunca podremos reconstruirla. El modo como los presenta Lucas, narrando tres veces el mismo acontecimiento, cada vez con menos extensi\u00f3n, pero creciendo en intensidad, indica que se trata de un artificio literario. Lo que en realidad Lucas trata de inculcar en los lectores es la legitimidad de la misi\u00f3n de Pablo entre los gentiles, que va acentu\u00e1ndose de la primera a la tercera narraci\u00f3n; de ah\u00ed esa serie de intervenciones divinas que intercala; la manera como est\u00e1n presentados los hechos ha de atribuirse al genio literario de Lucas y a su intenci\u00f3n teol\u00f3gica 80. Se supone, pues, una gran libertad hist\u00f3rica en el modo de proceder de Lucas. Es lo que tambi\u00e9n supone P. Gachter, distinguiendo entre \u201cvisi\u00f3n\u201d y \u201cvocaci\u00f3n\u201d como actos cronol\u00f3gicamente distanciados, no obstante que en los relatos de Lucas aparezcan como simult\u00e1neos. Lo m\u00e1s probable, dice Gachter, es que en la \u201cvisi\u00f3n\u201d de Damasco, que cambi\u00f3 totalmente el rumbo de Pablo, \u00e9ste no recibiera ninguna \u201cmisi\u00f3n\u201d determinada, que le convirtiera en ap\u00f3stol de los gentiles, sino que aquello no fue sino el punto de partida. La conciencia de estar destinado al apostolado entre los gentiles le habr\u00eda venido m\u00e1s tarde, durante sus misiones entre los jud\u00edos de la di\u00e1spora 81.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 decir a todo esto ? \u00bfHay base para todas estas suposiciones ? Cierto que para una recta interpretaci\u00f3n de los textos de Lucas es necesario que nos preguntemos sobre su intenci\u00f3n al componer el relato, y que esa intenci\u00f3n o finalidad &#8211; por lo dem\u00e1s, no siempre f\u00e1cil de descubrir &#8211; ha podido influir en ciertas expresiones y adaptaciones. Pero, como ya expusimos en la introducci\u00f3n general al libro, a base siempre de que no queden sustancialmente desfigurados los hechos, que Lucas, por su proximidad a los acontecimientos, ten\u00eda posibilidades de conocer. Creemos que existe un grave peligro de que pasemos demasiado f\u00e1cilmente del orden literario al orden hist\u00f3rico, fiados en anomal\u00edas del texto m\u00e1s o menos reales, que pueden tener otra explicaci\u00f3n. Considerar como simples procedimientos literarios de Lucas lo que en realidad viene a ser una depero ante el rechazo de los jud\u00edos (v.19) quedan solos los \u201cgentiles\u201d (v.21); finalmente, en el tercero ya no se habla sino de \u201cenv\u00edo a los gentiles\u201d (v.17). formaci\u00f3n de la historia, nos parece bastante arbitrario, al menos en la condici\u00f3n actual de los conocimientos sobre el car\u00e1cter literario del libro de los Hechos.<br \/>\nDespu\u00e9s de estos preliminares, vengamos ya al relato de Lucas. El hecho tuvo lugar probablemente en el a\u00f1o 36, \u201ccatorce a\u00f1os\u201d antes del concilio de Jerusal\u00e9n 83. Saulo y sus acompa\u00f1antes estaban ya cerca de Damasco (cf. 22:6). Era hacia el mediod\u00eda (cf. 22:6; 26:13). De repente una luz fulgurante los envuelve y caen a tierra (cf. 9:4; 22:7; 26:14). Es de creer, aunque el texto b\u00edblico expl\u00edcitamente no lo dice, que el viaje lo hac\u00edan a caballo, no a pie, y, por tanto, la ca\u00edda hubo de ser m\u00e1s violenta y aparatosa. Surge entonces el impresionante di\u00e1logo entre Jes\u00fas y Saulo: \u201cSaulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?.. \u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u201d (cf. 9:4-6; 22, 7-10; 26:14-18). Parece, a juzgar por la frase de Jes\u00fas \u201cduro es para ti pelear contra el aguij\u00f3n\u201d (cf. 26:14), que, en un primer momento, Pablo trat\u00f3 de resistir a la gracia, como caballo que se encabrita ante el pinchazo84, pero pronto fue vencido y hubo de exclamar: \u201c\u00bfQu\u00e9 he de hacer, Se\u00f1or?\u201d (cf. 22:10; 26:19). Sin duda, este modo de proceder del Se\u00f1or en su conversi\u00f3n influy\u00f3 grandemente en \u00e9l, para que luego en sus cartas insistiera tanto en que la justificaci\u00f3n no es efecto de nuestro esfuerzo o de las obras de la Ley, sino puro beneficio de Dios (cf. Rom 3:24; 1Co 15:10; Gal 2:16; 1Ti 1:12-16; Tit 3:5-7). Tambi\u00e9n la pregunta \u201c\u00bfPor qu\u00e9 me persigues?\u201d debi\u00f3 de hacerle pensar en alguna misteriosa compenetraci\u00f3n entre Cristo y sus fieles, que le impulsar\u00e1 a formular la maravillosa concepci\u00f3n del Cuerpo m\u00edstico, otro de los rasgos salientes de su teolog\u00eda (cf. 1Co 12:12-30; Efe 1:22-23; Col 1:18).<br \/>\nNo parece caber duda que San Pablo en esta ocasi\u00f3n vio realmente a Jesucristo en su humanidad gloriosa. Aunque el texto b\u00edblico no lo dice nunca de modo expl\u00edcito, claramente lo deja entender, cuando contrapone a Saulo y a sus acompa\u00f1antes, diciendo que \u00e9stos \u201coyeron la voz, pero no vieron a nadie\u201d (cf. 9:7), y en 26:16 se dice expresamente: \u201cpara esto me he aparecido a ti.\u201dPor lo dem\u00e1s, el mismo Pablo, aludiendo sin duda a esta visi\u00f3n, dir\u00e1 m\u00e1s tarde a los Corintios: \u201c\u00bfNo soy ap\u00f3stol? \u00bfNo he visto a Jes\u00fas, Se\u00f1or nuestro?\u201d (1Co 9:1); y algo m\u00e1s adelante: \u201cApareci\u00f3 a Cefas, luego a los Doce.. \u00faltimamente, como a un aborto, se me apareci\u00f3 tambi\u00e9n a m\u00ed\u201d (1Co 15:5-9). Y n\u00f3tese que esas apariciones a los ap\u00f3stoles eran reales y objetivas (cf. 1:3; 10:41), luego tambi\u00e9n la de Pablo, cosa, adem\u00e1s, que exige el contexto, pues si es que algo val\u00edan esas apariciones para probar la resurrecci\u00f3n de Cristo, es \u00fanicamente en la hip\u00f3tesis de que \u00e9ste se apareciera con su cuerpo real y verdadero. No creemos que haya base para reducir la misi\u00f3n de Pablo simplemente a una experiencia interna, conforme sostienen algunos autores 85.<br \/>\nNada tiene, pues, de extra\u00f1o que, terminada la visi\u00f3n, Pablo quedara como anonadado, sin ganas ni para comer (cf. 9:9), atento s\u00f3lo a pensar y rumiar sobre lo acaecido, que trastornaba totalmente el rumbo de su vida. El estado de ceguera (cf. 9:8) contribu\u00eda a aumentar m\u00e1s todav\u00eda esta su tensi\u00f3n de esp\u00edritu. S\u00f3lo despu\u00e9s del encuentro con Anan\u00edas, pasados tres d\u00edas, habiendo vuelto a tomar alimento, de nuevo \u201ccobra fuerzas\u201d (v.19). Estas abstenciones de comer y beber han sido siempre frecuentes en personas m\u00edsticas, y Pablo parece que fue una de ellas, a juzgar por algunos testimonios de sus cartas (cf. 20:22-23; 22:17-21; 2Co 12:2-9).<br \/>\nAludimos antes a peque\u00f1as diferencias en los relatos de la conversi\u00f3n de Saulo, y conviene que ahora las especifiquemos. Es la primera que, seg\u00fan una de las narraciones, los compa\u00f1eros de Saulo \u201coyen la voz\u201d pero \u201cno ven a nadie\u201d (cf. 9:7), mientras que, seg\u00fan otra de esas narraciones, \u201cno la oyen\u201d pero \u201cven la luz\u201d (cf. 22:9). Asimismo, seg\u00fan una de las narraciones, esos compa\u00f1eros \u201cestaban de pie at\u00f3nitos\u201d (cf. 9:7), mientras que, seg\u00fan otra, \u201ccaen todos por tierra\u201d (cf. 26:14). A\u00f1\u00e1dase que, en una de las narraciones, es Dios quien comunica directamente a Saulo el futuro de la actividad a que le destina (cf. 26:16-18), mientras que, en las otras dos, la comunicaci\u00f3n se hace a Anan\u00edas y, s\u00f3lo a trav\u00e9s de \u00e9l, a Saulo (cf. 9:15-16; 22:14-15).<br \/>\nEvidentemente, nada de todo esto es incompatible con la historicidad de los relatos; al contrario, estas ligeras diferencias reflejan los diferentes auditorios y son m\u00e1s bien garant\u00eda de historicidad. Pablo no ten\u00eda por qu\u00e9, en su discurso ante Festo y Agripa, tercera de las narraciones (26:16-18), hacer menci\u00f3n de Anan\u00edas; lo que importaba era destacar que hab\u00eda habido revelaci\u00f3n de Dios, pero el que esa revelaci\u00f3n hubiera sido hecha directamente o mediante alg\u00fan enviado era cosa que en nada cambiaba el hecho ni afectaba a su argumentaci\u00f3n. En cuanto a si los compa\u00f1eros de Saulo \u201coyeron\u201d (9:7) o \u201cno oyeron\u201d (22:9) la voz de Jes\u00fas, t\u00e9ngase en cuenta que la palabra \u201co\u00edr\u201d (\u03ac\u03ba\u03bf\u03cd\u03b5\u03b9\u03bd) puede tomarse en el sentido simplemente de \u201co\u00edr,\u201d o sea, percibir el sonido material, y tambi\u00e9n en el de \u201centender,\u201d o sea, captar el significado (cf. 1Co 14:2). Parece que los compa\u00f1eros de Saulo \u201coyeron la voz\u201d (1Co 9:7); pero, al contrario que \u00e9ste, no \u201centienden\u201d su significado (1Co 22:9), del mismo modo que \u201cvieron la luz\u201d (1Co 22:9), pero no distinguen all\u00ed ning\u00fan personaje (9\u201d?)\u00b7 Quiz\u00e1 podamos ver insinuada esta diferencia de significado en la misma construcci\u00f3n gramatical, pues mientras en 9:7 \u201co\u00edr\u201d est\u00e1 construido con genitivo (..\u03c4\u03b7\u03c2 \u03c6\u03c9\u03bd\u03ae\u03b6), en 22:9 est\u00e1 con acusativo (.\u03c4\u03b7\u03bd \u03c6\u03c9\u03bd\u03ae\u03bd). Y, en fin, por lo que toca a si \u201ccayeron a tierra,\u201d parece que ciertamente \u201ccayeron todos\u201d en un primer momento (26:14); pero, en un segundo momento de la escena, cuando Pablo, mucho m\u00e1s afectado, segu\u00eda todav\u00eda en tierra, los compa\u00f1eros \u201cestaban ya de pie\u201d (9:7). Por lo dem\u00e1s, ese \u201cestaban de pie at\u00f3nitos\u201d (\u03b5\u03af\u03c3\u03c4\u03ae\u03ba\u03b5\u03b9\u03c3\u03b1\u03bd \u03ad\u03bd\u03b5\u03bf\u03af) podr\u00eda tambi\u00e9n traducirse (\u03ca\u03c3\u03c4\u03b7\u03bc\u03b9 = \u03b5\u03b9\u03bc\u03af) por \u201chab\u00edan quedado at\u00f3nitos,\u201d en cuyo caso desaparece la dificultad. Hagamos todav\u00eda una observaci\u00f3n. Eso de \u201ccaer en tierra\u201d era algo como inherente a los que recib\u00edan una visi\u00f3n divina (cf. Eze 1:28; Eze 43:3; Dan 8:17) y, como ya antes dijimos, en nada cambiar\u00eda la historicidad del relato, aunque por lo que toca a esos peque\u00f1os detalles se tratase de simple relleno literario.<\/p>\n<p>Saulo y Anemias,Dan 9:10-19.<br \/>\n10 Hab\u00eda en Damasco un disc\u00edpulo, de nombre Anan\u00edas, a quien dijo el Se\u00f1or en visi\u00f3n: \u00a1Anan\u00edas! El contest\u00f3: Heme aqu\u00ed, Se\u00f1or. 11 Y el Se\u00f1or a \u00e9l: Lev\u00e1ntate y vete a la calle llamada Recta, y busca en casa de Judas a Saulo de Tarso, que est\u00e1 orando; 12 y vio en visi\u00f3n a un hombre llamado Anan\u00edas, que entraba y le impon\u00eda las manos para que recobrase la vista. 13 Y contest\u00f3 Anan\u00edas: Se\u00f1or, he o\u00eddo a muchos de este hombre cu\u00e1ntos males ha hecho a tus santos en Jerusal\u00e9n, 14 y que viene aqu\u00ed con poder de los pr\u00edncipes de los sacerdotes para prender a cuantos invocan tu nombre. 15 Pero el Se\u00f1or le dijo: Ve, porque es \u00e9ste para m\u00ed vaso de elecci\u00f3n, para que lleve mi nombre ante las naciones y los reyes y los hijos de Israel. 16 Yo le mostrar\u00e9 cu\u00e1nto habr\u00e1 de padecer por mi nombre. 17 Fue Anan\u00edas y entr\u00f3 en la casa, e imponi\u00e9ndole las manos, le dijo: Hermano Saulo, el Se\u00f1or Jes\u00fas, que se te apareci\u00f3 en el camino que tra\u00edas, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Esp\u00edritu Santo. 18 Al punto se le cayeron de los ojos unas como escamas, y recobr\u00f3 la vista y levant\u00e1ndose fue bautizado; 19 despu\u00e9s tom\u00f3 alimento y se repuso.<\/p>\n<p>Llegado Saulo a Damasco, adonde han tenido que llevarle \u201cconducido de la mano\u201d (cf. 9:8; 22:11), se hospeda en la casa de un tal Judas (v.11), personaje del que nada sabemos, y que muy bien pudiera ser el due\u00f1o de la posada donde acostumbraban a parar los jud\u00edos que pasaban por la ciudad. Esta casa estaba en la calle llamada Recta (v.11), calle conocid\u00edsima, que atravesaba por completo la ciudad de este a oeste, y de la que se conserva todav\u00eda el trazado en la actual Damasco.<br \/>\nMientras Saulo segu\u00eda a la espera (cf. 9:6; 22:10) en casa de Judas, el Se\u00f1or se aparece a Anan\u00edas y le ordena que vaya a visitarle (v.11). Tampoco de Anan\u00edas sabemos gran cosa. Desde luego, deb\u00eda ser uno de los cristianos m\u00e1s notables de Damasco, quiz\u00e1s el jefe de la comunidad. Estaba perfectamente enterado de la actividad persecutoria de Saulo, as\u00ed como del motivo de su venida a Damasco (cf. v.13-14), aunque parece que nada sab\u00eda de lo que le hab\u00eda acontecido en el camino. Su fe cristiana no era obst\u00e1culo para que siguiese observando fielmente la Ley mosaica y fuese muy estimado de sus correligionarios (cf. 22:12). La aparici\u00f3n del Se\u00f1or (v.10) debi\u00f3 ser en sue\u00f1os, como sol\u00edan ser de ordinario (cf. 16:9-10; 18:9; 27:23), y en ella el Se\u00f1or le da a conocer cu\u00e1l era el papel que ten\u00eda destinado a Saulo (cf. 9:15-16; 22:14-15). Toda la tercera parte del libro de los Hechos (13:1-28:31), narrando las actividades apost\u00f3licas de Pablo, es el mejor comentario a estas palabras del Se\u00f1or a Anan\u00edas. El elemento nuevo de este programa es que Saulo tendr\u00e1 que predicar sobre todo a los gentiles: \u201cante las naciones y los reyes y los hijos de Israel\u201d (cf. 9:15; 26:17-18). El mismo se designar\u00e1 m\u00e1s tarde como Ap\u00f3stol de los Gentiles (cf. Rom 1:5; Rom 11:13; Gal 2:7-8), aunque tampoco olvidar\u00e1 nunca a sus compatriotas los jud\u00edos (cf. 17:2; 18:4; 19:9; Rom 11:14). Con el t\u00e9rmino \u201creyes\u201d se alude, sin duda, no s\u00f3lo al rey Agripa (cf. 26:2), sino tambi\u00e9n a otros magistrados romanos con los que Pablo se encontrar\u00e1 a lo largo del relato que va a seguir (cf. 13:7; 18:12; 24:10; 25:6). Es posible que Lucas, al poner determinadas palabras en boca del Se\u00f1or, est\u00e9 bajo el influjo de ciertos textos profetices (cf. Jer 1:10) e incluso bajo el influjo de la realidad, tal como sab\u00eda hab\u00edan sucedido las cosas en Pablo.<br \/>\nEn el encuentro con Saulo, Anan\u00edas da a entender que conoce perfectamente lo que a aqu\u00e9l hab\u00eda acaecido en el camino y c\u00f3mo hab\u00eda quedado ciego (v.17), lo cual parece suponer que tambi\u00e9n esto se lo revel\u00f3 el Se\u00f1or en la aparici\u00f3n, aunque el relato de Lucas no lo haga notar de modo expl\u00edcito 86. Su misi\u00f3n para con Saulo es doble: .\u201d. recobres la vista y seas lleno del Esp\u00edritu Santo\u201d (v.17); doble es tambi\u00e9n la acci\u00f3n que realiza sobre \u00e9l: \u201cimposici\u00f3n de manos\u201d (v.17) y \u201cbautismo\u201d (v.18). Esto \u00faltimo no se dice de modo expl\u00edcito que fuese realizado por Anan\u00edas; pero claramente se deja entender, puesto que ning\u00fan otro miembro de la comunidad cristiana aparece ah\u00ed en escena, ni el texto b\u00edblico da pie para suponer que el \u201cbautismo\u201d tuvo lugar, no durante la visita de Anan\u00edas, sino m\u00e1s tarde. Ese bautismo era necesario, como dir\u00e1 el mismo Anan\u00edas, para que Saulo \u201clavase sus pecados\u201d (22:16).<br \/>\nUn punto queda oscuro, y es si esa efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre Saulo fue algo que precedi\u00f3 al \u201cbautismo,\u201d como parece suponerse en los v.17-18, o m\u00e1s bien fue posterior al \u201cbautismo,\u201d como parece exigir la naturaleza de la cosa e incluso puede verse insinuado en el v.12, al se\u00f1alar como finalidad de la \u201cimposici\u00f3n de manos\u201d \u00fanicamente la recuperaci\u00f3n de la vista87. No nos atrevemos a responder categ\u00f3ricamente a este punto. M\u00e1s natural parece lo segundo (cf. 8:16); sin embargo, ciertamente no fue as\u00ed en el caso de Gornelio (cf. 10:44-48). Quiz\u00e1s tambi\u00e9n en el caso de Saulo haya que poner una excepci\u00f3n.<br \/>\nQueremos aludir a una \u00faltima cuesti\u00f3n. Por primera vez en los Hechos se designa aqu\u00ed a los cristianos con el apelativo \u201csantos\u201d (v.13), denominaci\u00f3n que se har\u00e1 bastante corriente en la Iglesia primitiva (cf. 9:32.41; 26:10; Rom 12:13; Rom 15:26; Rom 16:2; 1Co 16:1; 2Co 8:4; Flp 4:21; Gol 1:4). Dios es el \u201cSanto\u201d por excelencia (cf. Isa 6:3), y de esa \u201csantidad\u201d participan, seg\u00fan se repite frecuentemente en el Antiguo Testamento, aquellos que se acercan a \u00e9l o le est\u00e1n especialmente consagrados (cf. Exo 19:6; Lev 11:44-45; Lev 19:2; Lev 20:26; Lev 21:6-8). Parece que la idea primera del t\u00e9rmino \u201csantidad,\u201d como indica la ra\u00edz de la voz sem\u00edtica \u201cqodex\u201d (qds = cortar, separar), es la de separaci\u00f3n o trascendencia sobre todo lo com\u00fan y profano; a esta idea va unida la de pureza o ausencia de todo pecado. Con mucha raz\u00f3n, pues, es aplicado este t\u00e9rmino a los cristianos, nuevo \u201cpueblo santo\u201d que sustituye al antiguo Israel (cf. 1Pe 2:9), sobre los que visiblemente desciende el Esp\u00edritu Santo (cf. 2:17-38; 4:31; 8:15), quedando separados del resto de los hombres y pasando por medio del bautismo a una especie de consagraci\u00f3n a Dios, libres de su pasado profano y culpable.<\/p>\n<p>Predicaci\u00f3n de Saulo en Damasco, 9:19-25.<br \/>\n19 Pas\u00f3 algunos d\u00edas con los disc\u00edpulos de Damasco, 20 y luego se dio a predicar en las sinagogas que Jes\u00fas es el Hijo de Dios; 21 y cuantos le o\u00edan quedaban fuera de s\u00ed, diciendo: \u00bfNo es \u00e9ste el que en Jerusal\u00e9n persegu\u00eda a cuantos invocaban este nombre, y que a esto ven\u00eda aqu\u00ed, para llevarlos atados a los sumos sacerdotes? 22 Pero Saulo cobraba cada d\u00eda m\u00e1s fuerzas y confund\u00eda a los jud\u00edos de Damasco, demostrando que \u00e9ste es el Mes\u00edas. 23 Pasados bastantes d\u00edas, resolvieron los jud\u00edos matarle; 24 pero su resoluci\u00f3n fue conocida de Saulo. D\u00eda y noche guardaban las puertas para darle muerte; 25 pero los disc\u00edpulos, tom\u00e1ndole de noche, lo bajaron por la muralla, descolg\u00e1ndole en una espuerta.<\/p>\n<p> As\u00ed es Saulo. La misma fogosidad que antes hab\u00eda empleado para perseguir a la Iglesia emplea ahora, una vez convertido, para defenderla. No es extra\u00f1o que los jud\u00edos de Damasco estuviesen llenos de estupor (v.20-21) y tratasen de acabar con \u00e9l (v.23).<br \/>\nEsta estancia de Saulo en Damasco, no obstante que la narraci\u00f3n de los Hechos la presenta de una manera continua (v. 10-25), parece que tuvo dos etapas, y entre una y otra hay que colocar la ida a la Arabia, de que se habla en la carta a los Calatas (Gal 1:17). Ten\u00eda que rehacer su esp\u00edritu a la luz de su nueva fe y de las revelaciones que el Se\u00f1or le iba comunicando (cf. 26:16), y para eso nada mejor que alg\u00fan tiempo de retiro en la solitaria Arabia 88. No sabemos cu\u00e1nto tiempo permaneci\u00f3 en ese retiro de Arabia, pero s\u00ed que desde ah\u00ed \u201cvolvi\u00f3 de nuevo a Damasco\u201d (Gal 1:17), y que todo incluido &#8211; primera estancia en Damasco, retiro en Arabia, segunda estancia en Damasco &#8211; forma un total de tres a\u00f1os (cf. v.25-26; Gal 1:18). La ida a la Arabia habr\u00e1 que colocarla entre los v.21 y 22, y as\u00ed queda explicada esa aparente contradicci\u00f3n en que parece incurrir San Lucas al hablar de \u201cpocos d\u00edas\u201d (v.18) y de \u201cbastantes d\u00edas\u201d (v.23), refiri\u00e9ndose a la estancia de Saulo en Damasco.<br \/>\nEl tema de la predicaci\u00f3n de Saulo era que Jes\u00fas es \u201cel Hijo de Dios\u201d (v.20) y que es \u201cel Mes\u00edas\u201d (v.22). La expresi\u00f3n \u201chijo de Dios,\u201d aplicada a Jes\u00fas, s\u00f3lo vuelve a aparecer otra vez en los Hechos (Gal 13:33), pues aunque se lee tambi\u00e9n en Hec 8:37, probabil\u00edsimamente ese texto no es aut\u00e9ntico, como ya en su lugar hicimos notar. Todo da la impresi\u00f3n de que fue un t\u00edtulo cristol\u00f3gico, muy poco corriente en las primitivas comunidades cristianas. Sostienen algunos cr\u00edticos, como Bultmann y Dibelius, que este t\u00edtulo comenz\u00f3 a ser atribuido a Cristo bajo el influjo del helenismo, donde era frecuente hablar de hijos de los dioses; sin embargo, todos los indicios est\u00e1n a favor de que tal t\u00edtulo le fue dado a Jes\u00fas ya durante su vida terrena, dado el modo como se expresan los Evangelios (cf. Mat 3:17; Mat 4:3; Mat 14:33; Mat 16:16; Mat 17:5; Mat 26:63; Mat 27:40; Mc \u03b9,\u03b9\u03b9; 3,\u03b9\u03b9; Mat 5:7; Mat 9:7; Mat 15:39; Lev 4:41; Lev 9:35; Lev 22:70; Jua 1:49; Jua 10:36; Jua 17:1; Jua 20:31). De suyo, el t\u00edtulo no connota necesariamente la divinidad (cf. Exo 4:22; Jer 3:19; Deu 32:8; Sal 89:7; Job 1:6), y ha de ser el contexto el que nos indique hasta d\u00f3nde debemos llevar esa \u201cfiliaci\u00f3n.\u201d Evidentemente, hay muchos casos en que el t\u00edtulo \u201cHijo de Dios,\u201d aplicado a Jesucristo, tiene claramente sentido divino (cf. Mat 28:19; Jua 1:1; Gal 4:4-6; Col 1:13-17; Heb 1:2-8); pero hay otros que pueden ser explicados simplemente en sentido de filiaci\u00f3n moral, resultante de una elecci\u00f3n divina que establece relaciones de particular intimidad entre Dios y su creatura (cf. Mat 4:3; Mar 3:11; Mar 15:39), al estilo de lo que sucede cuando el t\u00edtulo era aplicado al pueblo de Israel o a los-\u00e1ngeles en el Antiguo Testamento. Por lo que hace a los dos pasajes de los Hechos (Mar 9:20; Mar 13:33), es imposible precisar el alcance que se pretende dar al significado de la expresi\u00f3n; probablemente ah\u00ed el t\u00edtulo de \u201cHijo de Dios\u201d es considerado simplemente como t\u00edtulo m\u00e1s o menos equivalente al de Mes\u00edas, con referencia a su exaltaci\u00f3n como rey universal de las naciones. De hecho, \u00e9se fue el tema normal de la predicaci\u00f3n de Pablo ante auditorio jud\u00edo (cf. 17:3; 18:5; 26:23), lo mismo que hab\u00eda sido tambi\u00e9n el de Pedro (cf. 2:36; 3:18; 4:26).<br \/>\nLa estratagema de su fuga de Damasco (v.24-25) nos la cuenta tambi\u00e9n el mismo San Pablo en su segunda carta a los Corintios (2Co 11:32-33). La cosa no era dif\u00edcil. Aun hoy hay en Damasco casas adosadas a los muros de la ciudad, cuyas ventanas dan al exterior. Extra\u00f1a un poco la menci\u00f3n del etnarca de Aretas, tratando de capturar a Pablo (2Co 11:32), pues la narraci\u00f3n de los Hechos habla simplemente de los jud\u00edos (v.23-24). Sin embargo, est\u00e1 claro que una cosa no se opone a la otra, pues es l\u00f3gico que los jud\u00edos trataran de lograr y lograran el apoyo del etnarca. M\u00e1s dif\u00edcil es explicar el porqu\u00e9 de la presencia de ese representante de Aretas en Damasco, ciudad sujeta al dominio romano desde tiempos de Pompeyo, a mediados del siglo I a. C. Algunos creen que se trata simplemente de un delegado o representante de Aretas para defender los intereses de los nabateos residentes en Damasco; pero, en tal caso, \u00bfc\u00f3mo, sin protesta de las autoridades romanas, un extra\u00f1o iba a atribuirse tales poderes, atrevi\u00e9ndose a poner guardia a las puertas de la ciudad? Por eso, juzgamos m\u00e1s probable que en esas fechas Damasco estuviera realmente bajo el poder de Aretas y no bajo las autoridades romanas 89. De hecho, se han encontrado monedas de Damasco con la efigie de Augusto (31 a. C.-I4 d. C.), de Tiberio (14-37), Ner\u00f3n (54-68), Vespasiano (69-79), etc., pero no se han encontrado con la efigie de Cal\u00edgula (37-41) ni de Claudio (41-54). Ello parece ser indicio de que entre los a\u00f1os 37-54 Damasco no estuvo bajo el dominio de los romanos. Lo m\u00e1s probable es que hubiera sido cedida espont\u00e1neamente a Aretas por Cal\u00edgula, precisamente para hacer una pol\u00edtica contraria a la de Tiberio, como sabemos que hizo en otros casos. De ser esto as\u00ed, nos encontramos con un dato important\u00edsimo para la cronolog\u00eda de San Pablo, pues la fuga de Damasco habr\u00e1 que colocarla entre los a\u00f1os 37 (muerte de Tiberio) al 40 (muerte de Aretas).<\/p>\n<p>Visita de Saulo a Jerusal\u00e9n y regreso a Tarso,2Co 9:26-30.<br \/>\n26 Llegado que hubo a Jerusal\u00e9n, quiso unirse a los disc\u00edpulos, pero todos le tem\u00edan, no creyendo que fuese disc\u00edpulo. 27 Tom\u00f3le entonces Bernab\u00e9 y le condujo a los ap\u00f3stoles, a quienes cont\u00f3 c\u00f3mo en el camino hab\u00eda visto al Se\u00f1or, que le hab\u00eda hablado, y c\u00f3mo en Damasco hab\u00eda predicado valientemente el nombre de Jes\u00fas. 28 Estaba con ellos, yendo y viniendo dentro de Jerusal\u00e9n, predicando con valor el nombre del Se\u00f1or, 29 y hablando y disputando con los helenistas, que intentaron quitarle la vida, 30 pero sabiendo esto los hermanos, le llevaron a Ces\u00e1rea y de all\u00ed le enviaron a Tarso.<\/p>\n<p>Es la primera vez que Saulo sube a Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de su conversi\u00f3n. El motivo de esta visita, como dice el mismo San Pablo, fue \u201cpara conocer (\u03b9\u03c3\u03c4\u03bf\u03c1\u03b7\u03c3\u03b1\u03b9) a Pedro,\u201d con quien permaneci\u00f3 \u201cquince d\u00edas\u201d (Gal 1:18). De los dem\u00e1s ap\u00f3stoles s\u00f3lo vio a Santiago, el hermano del Se\u00f1or (Gal 1:19).<br \/>\nNo parece que le fue f\u00e1cil llegar en seguida hasta los ap\u00f3stoles, pues, dadas sus anteriores actividades persecutorias, hab\u00eda recelos sobre su conversi\u00f3n (y.26). Aunque hab\u00edan pasado ya tres a\u00f1os (cf. Gal 1:18), y la noticia de su conversi\u00f3n hab\u00eda, sin duda, llegado a Jerusal\u00e9n, la informaci\u00f3n deb\u00eda ser escasa e incontrolada, debido quiz\u00e1s a la guerra entre Aretas y Herodes Antipas, que habr\u00eda interrumpido las comunicaciones. Fue Bernab\u00e9, a quien Pablo hab\u00eda hecho part\u00edcipe de sus confidencias, quien le sirvi\u00f3 de intermediario, conduci\u00e9ndole \u201ca los ap\u00f3stoles\u201d (v.27). No sabemos si ser\u00edan conocidos ya de antes. Ello es posible, pues Bernab\u00e9 era natural de Chipre (cf. 4:36), isla que estaba en constante comunicaci\u00f3n con Tarso, la patria de Saulo. De todos modos, se hicieron grandes amigos, y juntos trabajar\u00e1n en Antioqu\u00eda (11:22-30) y en el primer viaje apost\u00f3lico de Pablo (13:1-14:28); se separar\u00e1n al comienzo del segundo viaje apost\u00f3lico (15:36-40), pero no por eso se romper\u00e1 la amistad (cf. 1Co 9:6; Col 4:10). El que se diga que \u201cle condujo a los ap\u00f3stoles\u201d (v.27) no se opone a la afirmaci\u00f3n de Pablo de haber visto solamente a Pedro y a Santiago (Gal 1:18-19), sino que Lucas esquematiza las cosas nombrando a \u201clos ap\u00f3stoles\u201d en general.<br \/>\nDisipados los recelos merced a la valiosa intervenci\u00f3n de Bernab\u00e9, Saulo comienza, a moverse libremente \u201cpredicando el nombre del Se\u00f1or y discutiendo con los helenistas\u201d (v.28-29). Probablemente muchos de estos \u201chelenistas\u201d 90 eran los mismos que hab\u00edan discutido&#8217; ya antes con Esteban (cf. 6:9-10), del que Saulo toma ahora sobre s\u00ed la obra.<br \/>\nLa reacci\u00f3n de los \u201chelenistas\u201d fue la de tratar de acabar con \u00e9l (v.29), lo mismo que hab\u00edan hecho con Esteban; pero los fieles le aconsejan salir de Jerusal\u00e9n, conduci\u00e9ndole hasta Ces\u00e1rea, y de all\u00ed, probablemente por mar, lo env\u00edan a Tarso, su patria (v.30). Es probable que esta determinaci\u00f3n fuese tomada no s\u00f3lo para evitar el peligro que amenazaba la vida de Pablo, sino pensando tambi\u00e9n en que su presencia en Jerusal\u00e9n pod\u00eda dar origen a otra persecuci\u00f3n como la que hab\u00eda seguido a la predicaci\u00f3n de Esteban (cf. 8:1), y quedar turbada la paz de que entonces gozaba la Iglesia (cf. \u03bd.31). Adem\u00e1s, fue durante este tiempo cuando tuvo lugar la visi\u00f3n del Se\u00f1or, en que se le ordenaba dirigir su predicaci\u00f3n hacia los gentiles (cf. 22:17-21), lo que indudablemente tambi\u00e9n apresur\u00f3 su partida. De las actividades de Pablo en Tarso nada sabemos. Parece que permaneci\u00f3 all\u00ed unos cuatro o cinco a\u00f1os, y que es durante esa \u00e9poca cuando recorri\u00f3 \u201clas regiones de Siria y de Gilicia\u201d (Gal 1:21), es de creer que con fines misionales (cf. 15:41). De Tarso le ir\u00e1 a sacar Bernab\u00e9 para que le ayude en la evangelizaci\u00f3n de Antioqu\u00eda (cf. 11:25).<\/p>\n<p>Correr\u00edas apost\u00f3licas de Pedro, 9:31-43.<br \/>\n31 Por toda Judea, Galilea y Samar\u00eda, la Iglesia gozaba de paz y se fortalec\u00eda y andaba en el temor del Se\u00f1or, llena de los consuelos del Esp\u00edritu Santo. 32 Acaeci\u00f3 que, yendo Pedro por todas partes, vino tambi\u00e9n a los santos que viv\u00edan en Lida. 33 All\u00ed encontr\u00f3 a un hombre llamado Eneas, que estaba paral\u00edtico desde hac\u00eda ocho a\u00f1os, echado en una camilla. 34 D\u00edjole Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; lev\u00e1ntate y toma la camilla. Y al punto se levant\u00f3. 35 Visto lo cual, todos los habitantes de Lida y de la llanura de Sar\u00f3n se convirtieron al Se\u00f1or. 36 Hab\u00eda en Joppe una disc\u00edpula llamada Tabita, que quiere decir Dorcas. Era rica en buenas obras y en limosnas. 37 Sucedi\u00f3, pues, en aquellos d\u00edas que, enfermando, muri\u00f3, y lavada, la colocaron en el piso alto de la casa. 38 Est\u00e1 Joppe pr\u00f3ximo a Licia; y sabiendo los disc\u00edpulos que se hallaba all\u00ed Pedro, le enviaron dos hombres con este ruego: No tardes en venir a nosotros. 39 Se levant\u00f3 Pedro, se fue con ellos y luego le condujeron a la sala donde estaba y le rodearon todas las viudas, que lloraban, mostrando las t\u00fanicas y mantos que en vida les hac\u00eda Dorcas. 40 Pedro los hizo salir fuera a todos, y puesto de rodillas, or\u00f3; luego, vuelto al cad\u00e1ver, dijo: Tabita, lev\u00e1ntate. Abri\u00f3 los ojos, y viendo a Pedro, se sent\u00f3. 41 En seguida le dio \u00e9ste la mano y la levant\u00f3, y llamando a los santos y a las viudas, se la present\u00f3 viva. 42 Se hizo esto p\u00fablico por tocio Joppe y muchos creyeron en el Se\u00f1or. 43 Pedro permaneci\u00f3 bastantes d\u00edas en Joppe, en casa de Sim\u00f3n el curtidor.<\/p>\n<p>Terminado lo relativo a la conversi\u00f3n y primeras actividades de Saulo (9:1-30), vuelve San Lucas a ocuparse de las actividades de Pedro, a quien en cap\u00edtulos anteriores ha ido dejando siempre en Jerusal\u00e9n (cf. 5:42; 8:1.14.25). Como p\u00f3rtico a sus narraciones presenta una hermosa vista global de la situaci\u00f3n de la Iglesia, gozando de paz y llena de los consuelos del Esp\u00edritu Santo (v.31). Se habla no s\u00f3lo de Judea y Samar\u00eda, sino tambi\u00e9n de \u201cGalilea,\u201d lo que indica que tambi\u00e9n en esa regi\u00f3n hab\u00eda ya comunidades cristianas, aunque nada se haya dicho anteriormente de c\u00f3mo y cu\u00e1ndo fueran fundadas 91. Esta \u201cpaz\u201d de que goza la Iglesia quiz\u00e1s haya de atribuirse, al menos en gran parte, a las circunstancias pol\u00edticas de aquellos momentos. En efecto, parece que nos hallamos entre los a\u00f1os 39-40, precisamente cuando Cal\u00edgula, en sus ansias de divinizaci\u00f3n, trataba de que se colocase una estatua suya en el templo de Jerusal\u00e9n, cosa que ten\u00eda totalmente preocupados a los jud\u00edos y a la que se opon\u00edan por todos los medios 92, sin dejarles tiempo para ocuparse de los cristianos.<br \/>\nAprovechando este per\u00edodo de paz, Pedro va \u201cpor todas partes\u201d visitando a los fieles (v.32). N\u00f3tese el t\u00e9rmino \u201csantos\u201d con que \u00e9stos son designados, y que ya explicamos al comentar 9:13. Entre los lugares visitados se habla de Lida, ciudad situada en la llanura de Sar\u00f3n, a unos 50 kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n y 15 del Mediterr\u00e1neo, donde cura a un paral\u00edtico (v.32-35). Se habla tambi\u00e9n de Joppe, la actual Jafa, puerto importante a unos 18 kil\u00f3metros al norte de Lida, en que resucita a una mujer llamada Tabita (v.36). Hab\u00eda sido Tabita 93 \u201crica en buenas obras y en limosnas\u201d (v.37), cuya muerte lloraban desconsoladamente las \u201cviudas\u201d de la localidad (v.39). Es chocante la expresi\u00f3n \u201clos santos y las viudas\u201d (v.40), pues es evidente que tambi\u00e9n las \u201cviudas\u201d deb\u00edan contarse entre los \u201csantos\u201d; parece que son mencionadas aparte, debido a que ellas ten\u00edan un motivo especial de desconsuelo. No creemos que formasen ya entonces, como parece que acaeci\u00f3 m\u00e1s tarde, una instituci\u00f3n o especie de orden religiosa dentro de la Iglesia (cf. 1Ti 5:9-10), sino que se trataba simplemente de \u201cviudas\u201d que hab\u00edan quedado desamparadas con la muerte del marido, y recib\u00edan limosnas de Tabita (cf. 6:1).<br \/>\nDurante su estancia en Joppe, Pedro se hospeda en casa de un tal Sim\u00f3n, de oficio curtidor (v.43). Este oficio, aunque no prohibido, era considerado por los jud\u00edos como impuro a causa del continuo contacto con cuerpos muertos (cf. Lev 11:39). A pesar de ello, Pedro se hospeda en esa casa. Parece que San Lucas, al consignar este hecho, trata de prepararnos para el episodio del cap\u00edtulo siguiente, en que Pedro habr\u00e1 de ir a\u00fan mucho m\u00e1s lejos contra los prejuicios jud\u00edos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Saulo.<\/b> Vea la Introducci\u00f3n a Romanos: Autor y fecha. El nombre original del ap\u00f3stol Pablo era Saulo, en memoria del primer rey de Israel. Naci\u00f3 como jud\u00edo y estudi\u00f3 en Jerusal\u00e9n bajo la tutela de Gamaliel (<span class='bible'>Hch 22:3<\/span>) para convertirse luego en fariseo (<span class='bible'>Hch 23:6<\/span>). Tambi\u00e9n era un ciudadano romano, derecho que hered\u00f3 de su padre (<span class='bible'>Hch 22:8<\/span>). Los vers\u00edculos <span class='bible'>Hch 9:1-19<\/span> registran los hechos externos de su conversi\u00f3n (vea tambi\u00e9n <span class='bible'>Hch 22:1-22<\/span>; <span class='bible'>Hch 26:9-20<\/span>). En <span class='bible'>Flp 3:1-14<\/span> Pablo describe los detalles internos de su conversi\u00f3n espiritual (<i>vea las notas correspondientes<\/i>). <b>amenazas y muerte.<\/b> Vea <span class='bible'>1Ti 1:12-13<\/span>; <span class='bible'>1Co 15:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t9:1 &#8212; Saulo, &#8212; Ya se mencion\u00f3 (7:58, hablando de Esteban dice Lucas, \u00able apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo\u00bb). Despu\u00e9s (13:9) se explica que Saulo \u00abtambi\u00e9n es Pablo\u00bb. Era un verdadero israelita: \u00abcircuncidado al octavo d\u00eda, del linaje de Israel, de la tribu de Benjam\u00edn, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible\u00bb (Flp 3:5-6; v\u00e9ase tambi\u00e9n 2Co 11:22). \u00abYo de cierto soy jud\u00edo, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios\u00bb (22:3), pero Saulo no compart\u00eda el esp\u00edritu tolerante de Gamaliel (5:34-39). \u00abEn el juda\u00edsmo aventajaba a muchos de mis contempor\u00e1neos en mi naci\u00f3n, siendo mucho m\u00e1s celoso de las tradiciones de mis padres\u00bb (G\u00e1l 1:14).<br \/>\n\tPablo estudi\u00f3 en Jerusal\u00e9n pero es probable que habr\u00eda regresado a Tarso antes de empezar el ministerio de Juan. Si Pablo personalmente hubiera conocido a Jes\u00fas o si hubiera presenciado la crucifixi\u00f3n, seguramente lo habr\u00eda mencionado en alguna ocasi\u00f3n o en alguna carta. El dijo (2Co 5:16), \u00abaun si a Cristo conocimos seg\u00fan la carne, ya no lo conocemos as\u00ed\u00bb pero esto no implica que lo conoci\u00f3 en persona sino que hab\u00eda comprendido que la misi\u00f3n del Mes\u00edas no era carnal sino espiritual (Jua 18:36).<br \/>\n\t&#8212; respirando a\u00fan amenazas y muerte (homicidio) contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, &#8212; expresi\u00f3n de emoci\u00f3n profunda, agitaci\u00f3n de esp\u00edritu. A\u00fan (todav\u00eda) lo hac\u00eda; esto implica que por alg\u00fan tiempo lo hac\u00eda. Lo hac\u00eda aunque es posible que hubiera o\u00eddo la discusi\u00f3n entre Esteban y los libertos y otros o que de alg\u00fan modo hubiera o\u00eddo la presentaci\u00f3n de la verdad del evangelio. Si escuch\u00f3 a Esteban oy\u00f3 \u00abaquellos argumentos que estaban llamados a socavar toda la estructura religiosa del juda\u00edsmo. La mente de Saulo, tan penetrante como la de Esteban, vio la diferencia radical del antiguo orden con el nuevo, y emprendi\u00f3 su tarea como un vigoroso defensor de las tradiciones ancestrales de su pueblo, resuelto a destruir el movimiento revolucionario\u00bb (Bruce). \u00abPersegu\u00eda yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en c\u00e1rceles a hombres y mujeres\u00bb (22:4). \u00abYo encerr\u00e9 en c\u00e1rceles a muchos de los santos&#8230; y cuando los mataron, yo di mi voto. Y muchas veces, castig\u00e1ndolos en todas las sinagogas, los forc\u00e9 a blasfemar\u00bb (26:10, 11).<br \/>\n\tSaulo es un ejemplo de esas personas que son muy religiosas pero equivocadas. Aunque \u00e9l sin misericordia hab\u00eda perseguido a la iglesia \u00e9l dijo, \u00abyo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el d\u00eda de hoy\u00bb (23:1; v\u00e9ase tambi\u00e9n 26:9-11).<br \/>\n\tAlgunos dicen que sus pecados han sido muchos y terribles y que, por eso, \u00abNo hay esperanza para m\u00ed\u00bb, pero Pablo dice, \u00abque Cristo Jes\u00fas vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en m\u00ed el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habr\u00edan de creer en \u00e9l para vida eterna\u00bb (1Ti 1:15-16).<br \/>\n\t&#8212; vino al sumo sacerdote, &#8212; Recibi\u00f3 \u00abpoderes de los principales sacerdotes\u00bb (26:10) y de los ancianos (22:5). Parece que Saulo ten\u00eda m\u00e1s celo que los oficiales del juda\u00edsmo porque \u00e9stos no fueron a \u00e9l sino \u00e9l a ellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>RENDICI\u00d3N<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Hechos 9:1-9<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Saulo, resoplando a\u00fan amenazas asesinas contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, se present\u00f3 al Sumo Sacerdote para solicitar plenos poderes para ir alas sinagogas de Damasco con el fin de traerse detenidos a Jerusal\u00e9n a todos los de \u00abeste Camino\u00bb que pudiera encontrar, fueran hombres o mujeres.<br \/>Iba ya aproxim\u00e1ndose a las afueras de Damasco, cuando, de pronto, le rode\u00f3 un resplandor de luz celestial. Saulo se tir\u00f3 al suelo, y oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda:<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>-\u00a1Saulo, Saulo! \u00bfPor qu\u00e9 me persigues?<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, Se\u00f1or? -le pregunt\u00f3 Saulo. Y el que hablaba le contest\u00f3:<br \/>-Yo soy el Jes\u00fas al Que t\u00fa est\u00e1s persiguiendo. Pero lev\u00e1ntate, y entra en la ciudad, y all\u00ed se te dir\u00e1 lo que has de hacer.<br \/>Sus compa\u00f1eros de viaje se quedaron alucinados; porque oyeron la voz, pero no vieron a nadie. Saulo se levant\u00f3 del suelo; pero, cuando abri\u00f3 los ojos, no pod\u00eda ver nada. Los otros le tomaron de la mano y le llevaron as\u00ed a Damasco. Tres d\u00edas estuvo ciego, y no comi\u00f3 ni bebi\u00f3 nada.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>En este pasaje tenemos el relato de la conversi\u00f3n m\u00e1s famosa de todos los tiempos. Debemos intentar, hasta donde nos sea posible, entrar en la mente de Saulo. Al hacerlo, veremos que no se trata de una <em>conversi\u00f3n <\/em>repentina, sino de una <em>rendici\u00f3n <\/em>repentina. Algo de Esteban se le hab\u00eda grabado en la memoria de una manera indeleble. \u00bfComo era posible que un malvado muriera de esa manera? Para acallar su persistente duda, Saulo se entreg\u00f3 a la acci\u00f3n m\u00e1s violenta que pudo encontrar. Primero, persigui\u00f3 a los cristianos de Jerusal\u00e9n; pero esto pon\u00eda peor las cosas, porque una y otra vez ten\u00eda que preguntarse cu\u00e1l era el secreto que ten\u00edan aquellas personas sencillas para arrostrar serenas e inintimidados el peligro y el sufrimiento. As\u00ed es que, antes que detenerse o retroceder, fue al Sanedr\u00edn.<\/p>\n<p>Los poderes del Sanedr\u00edn se reconoc\u00edan dondequiera que hab\u00eda jud\u00edos. Saulo hab\u00eda o\u00eddo que algunos cristianos hab\u00edan huido a Damasco, y pidi\u00f3 poderes para ir all\u00e1 a que los extraditaran y se los entregaran. Pero el viaje puso las cosas todav\u00eda peor. Eran m\u00e1s de 200 kil\u00f3metros, que tendr\u00eda que hacer posiblemente a pie -aunque muchas veces se ha dicho y se ha pintado que Saulo se cay\u00f3 del caballo- y que le ocupar\u00edan toda una semana. Los \u00fanicos acompa\u00f1antes que llevaba Saulo eran funcionarios del Sanedr\u00edn, una especie de polic\u00edas; pero, como Saulo era fariseo, no pod\u00eda tener ning\u00fan trato con ellos, as\u00ed es que marchar\u00eda solo, e ir\u00eda pensando, porque no ten\u00eda otra cosa que hacer.<br \/>La carretera pasaba por Galilea, y esto le hac\u00eda pensar a\u00fan m\u00e1s en Jes\u00fas. La tensi\u00f3n interior se le iba haciendo insoportable. Y as\u00ed lleg\u00f3 a las afueras de Damasco, una de las ciudades m\u00e1s antiguas del mundo. Poco antes de llegar a la ciudad, la carretera escalaba el monte Herm\u00f3n, desde el que se contemplaba Damasco, una hermosa ciudad blanca que se extend\u00eda por una llanura verde, \u00abun manojo de perlas en una copa de esmeralda\u00bb, como se la describ\u00eda po\u00e9ticamente. Esa regi\u00f3n ten\u00eda un fen\u00f3meno caracter\u00edstico: cuando el aire caliente de la llanura se encontraba con el aire fr\u00edo de las monta\u00f1as, se produc\u00edan violentas tormentas el\u00e9ctricas. Se ha sugerido que fue eso lo que pas\u00f3 precisamente en aquel momento; pero lo m\u00e1s importante es que, desde una de aquellas tormentas o desde \u00abotra\u00bb, Cristo habl\u00f3 con Saulo. En ese momento acab\u00f3 la batalla, y Saulo se rindi\u00f3 a Cristo.<br \/>El que entr\u00f3 en Damasco era un hombre cambiado. \u00a1Y hasta qu\u00e9 punto! El que hab\u00eda pensado llegar a Damasco como una furia vengativa, iba conducido de la mano, ciego y menesteroso.<br \/>Todo el Evangelio est\u00e1 en lo que el Cristo Resucitado le dijo a Saulo: \u00abEntra en la ciudad, y all\u00ed se te dir\u00e1 lo que has de hacer.\u00bb Hasta ese momento, Saulo hab\u00eda estado haciendo lo que \u00e9l quer\u00eda, lo que \u00e9l cre\u00eda mejor, lo que su voluntad decid\u00eda. Desde ese momento, se le dir\u00eda lo que hab\u00eda de hacer. El cristiano es alguien que ha dejado de hacer lo que quiere, y ha empezado a hacer lo que Cristo quiere que haga.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 9<\/p>\n<p>SAULO, CONVERSI\u00d3N Y BAUTISMO <\/p>\n<p>II. SAULO: VOCACI\u00d3N Y PRIMERA ACTIVIDAD (9,1-30) Ya hemos indicado en la introducci\u00f3n que san Lucas en su manera de presentar la primitiva Iglesia ha delineado con especial atenci\u00f3n el camino y la obra del hombre que con los nombres de Saulo o Pablo ha contribuido en una medida incomparable al desarrollo y configuraci\u00f3n de esta Iglesia. En la composici\u00f3n de los Hechos de los ap\u00f3stoles aparece en el campo visual cada vez con mayor claridad la imagen de Pablo, hasta que a partir del cap\u00edtulo 13 domina casi exclusivamente la escena. <\/p>\n<p>Conocemos, como ya dijimos, el lazo personal que un\u00eda a Lucas y a Pablo. As\u00ed lo atestiguan las cartas del ap\u00f3stol. Las cartas de la cautividad, probablemente escritas en Roma, nos nombran a Lucas como fiel compa\u00f1ero del Ap\u00f3stol (Col 4:14; Flm 1:24), y la segunda ep\u00edstola a Timoteo denota esta proximidad con la frase emocionada: \u00abLucas es el \u00fanico que est\u00e1 conmigo\u00bb (2Ti 4:11). Quien lea con atenci\u00f3n los relatos de este libro en que se usa la primera personal del plural (2Ti 16:10 ss; 2Ti 20:5 ss), se entera por ellos que Lucas tambi\u00e9n ha acompa\u00f1ado desde lejos al Ap\u00f3stol en las rutas misionales y en las dem\u00e1s estaciones de la cautividad. Todo esto lo hemos de considerar para ver que el autor de los Hechos de los ap\u00f3stoles adem\u00e1s de darnos informaciones objetivas nos muestra un vivo inter\u00e9s personal por Pablo. <\/p>\n<p>Y por estas razones tambi\u00e9n hay que entender que se exponga tan detenidamente y con especial atenci\u00f3n la historia \u00fanica de la vocaci\u00f3n de este hombre. Tambi\u00e9n se muestra la importancia que se atribuye a esta vocaci\u00f3n en el hecho de que la encontramos tres veces con profusi\u00f3n de pormenores en los Hechos de los ap\u00f3stoles. En este pasaje se describe por primera vez la vocaci\u00f3n con la manera de narrar propia del autor, pero encontramos una vez m\u00e1s el mismo contenido como relato propio del Ap\u00f3stol en su discurso de defensa pronunciado delante del pueblo (2Ti 22:1 ss), y en su discurso ante el rey Agripa y el gobernador romano en Cesarea (2Ti 26:1 ss). Volveremos a hablar en cada caso de las diferencias que haya en la exposici\u00f3n particular. <\/p>\n<p>A este prop\u00f3sito indiquemos tambi\u00e9n que Pablo habla repetidas veces del memorable acontecimiento de su vida y se acuerda de la gracia de su especial vocaci\u00f3n. En la carta a los Romanos, y de una forma parecida en las otras ep\u00edstolas, Pablo se presenta como \u00abap\u00f3stol por llamamiento divino, elegido para el Evangelio de Dios\u00bb (Rom 1:1)74. Pablo piensa en la vocaci\u00f3n, cuando dice: \u00abAl \u00faltimo de todos, como a un aborto, se me apareci\u00f3 tambi\u00e9n a m\u00ed. Yo soy el menor de los ap\u00f3stoles, y no soy digno de ser llamado ap\u00f3stol, porque persegu\u00ed la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy\u00bb (1Co 15:8 ss). <\/p>\n<p>Con igual emoci\u00f3n en la carta a los G\u00e1latas (Gal 1:1 3 ss) habla de aquella hora inolvidable: \u00abHab\u00e9is o\u00eddo hablar, en efecto, de mi conducta, cuando yo militaba en el juda\u00edsmo: con qu\u00e9 encarnizamiento persegu\u00eda la Iglesia de Dios y pretend\u00eda destruirla&#8230; Pero cuando aquel que me separ\u00f3 desde el seno de mi madre y me llam\u00f3 por su gracia, se dign\u00f3 revelar a su Hijo en m\u00ed, para que lo evangelizara entre los gentiles, yo no fui corriendo a consultar con la carne y la sangre; ni acud\u00ed a Jerusal\u00e9n, a los ap\u00f3stoles que me hab\u00edan precedido; sino que me fui a Arabia y despu\u00e9s volv\u00ed nuevamente a Damasco\u00bb. Y en la carta a los Efesios resplandece la hora de Damasco, cuando se dice: \u00abA m\u00ed, el menor de todos los santos, se me ha dado esta gracia: anunciar en los gentiles la insondable riqueza de Cristo\u00bb (Efe 3:8). Y se podr\u00edan agregar muchas otras citas de las ep\u00edstolas para llegar a saber con qu\u00e9 emoci\u00f3n Pablo recuerda aquella hora. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>74. Cf. 1Co 1:1; Gal 1:1, etc. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. LA LLAMADA DEL SE\u00d1OR (Hch\/09\/01-09). <\/p>\n<p>a) El perseguidor en camino (Gal 9:1-2). <\/p>\n<p>1 Saulo, por su parte, todav\u00eda respirando amenazas y muerte contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, se lleg\u00f3 al sumo sacerdote 2 y le pidi\u00f3 cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de traerse presos a Jerusal\u00e9n a todos los que encontrara adictos al Camino, hombres o mujeres. <\/p>\n<p>El nombre de Saulo est\u00e1 de una forma significativa al principio de este relato. Conocemos la persona que ten\u00eda este nombre por la historia de Esteban (Gal 7:58; Gal 8:1.3). M\u00e1s tarde se nos dir\u00e1 que tambi\u00e9n se llamaba \u00abPablo\u00bb (Gal 13:9). Y a partir de aquel vers\u00edculo, los Hechos de los ap\u00f3stoles emplear\u00e1n exclusivamente este segundo nombre. Mucho se ha reflexionado sobre tal cambio. Quiz\u00e1s se deba a la diversidad de fuentes utilizadas o quiz\u00e1 a que el Ap\u00f3stol en el territorio misional no jud\u00edo se sirvi\u00f3 de su segundo nombre, que como ciudadano romano seguramente ten\u00eda desde el nacimiento 75. As\u00ed pues, no cabe decir, como algunos han supuesto, que la conversi\u00f3n hizo de un Saulo un Pablo, pues, incluso despu\u00e9s del bautismo, en los Hechos de los ap\u00f3stoles se sigue empleando el nombre de Saulo hasta 13,9. Sabemos que en las cartas del Ap\u00f3stol se usa exclusivamente el nombre de \u00abPablo\u00bb. En el juda\u00edsmo de aquel tiempo se encontraba con frecuencia la pr\u00e1ctica de tener dos nombres. Tambi\u00e9n hay ejemplos de ello en el Nuevo Testamento. Recordemos a Jos\u00e9 Barsab\u00e1s Justo (1,23). <\/p>\n<p>Esta cuesti\u00f3n del nombre no parece tener gran importancia. Sin embargo tambi\u00e9n en esta cuesti\u00f3n se contribuye a comprender la situaci\u00f3n de la Iglesia de aquel tiempo. En nuestro texto el nombre de Saulo inicia el relato, con lo cual parece que se quiera hacer resaltar este nombre. Esta colocaci\u00f3n del nombre de Saulo tiene la intenci\u00f3n de hacer que el lector est\u00e9 atento a que la persecuci\u00f3n de los cristianos, de la cual s\u00f3lo se habl\u00f3 brevemente en 8,3, a\u00fan prosigue, y Saulo, con af\u00e1n insaciable, se enfurece contra los cristianos. Con las narraciones de Felipe esta tribulaci\u00f3n de la Iglesia hab\u00eda salido del campo visual. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en otros pasajes tenemos noticia del fanatismo con que Saulo procedi\u00f3 contra los jud\u00edos que se hab\u00edan hecho cristianos. En un posterior discurso delante del pueblo confiesa san Pablo: \u00abPersegu\u00ed de muerte este Camino, aprisionando y encarcelando hombres y mujeres\u00bb (22,4). Y en el discurso ante Agripa leemos las siguientes paLabras de Pablo: \u00abYo, por mi parte, pens\u00e9 que deb\u00eda hacer todo lo posible contra el nombre de Jes\u00fas de Nazaret. Y lo hice en Jerusal\u00e9n; y a muchos de los fieles encerr\u00e9 yo en la c\u00e1rcel, con autorizaci\u00f3n que recib\u00eda de los pr\u00edncipes de los sumos sacerdotes. Y cuando se los condenaba a muerte, yo daba mi voto contra ellos. Y por todas las sinagogas, muchas veces a fuerza de golpes, los obligaba a blasfemar y, enfurecido hasta el extremo, persegu\u00eda incluso en las ciudades extranjeras\u00bb (26,9 ss). <\/p>\n<p>Saulo, pues, con poderes de la suprema autoridad jud\u00eda, actuaba contra la Iglesia. No era una acci\u00f3n privada, sino una amplia tentativa de la autoridad jud\u00eda para reprimir el desarrollo de la Iglesia. Saulo era emisario e instrumento. No durar\u00e1 mucho este estado de cosas. Dentro de poco, \u00e9l mismo estar\u00e1 como prisionero y acusado por causa de Cristo ante este sanedr\u00edn, y tendr\u00e1 que experimentar lo mismo que ahora los cristianos (22,30 ss). \u00bfPor qu\u00e9 Saulo persegu\u00eda a la Iglesia? La pregunta tiene que causarnos impresi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 dice el mismo Pablo sobre este particular? \u00abYo soy fariseo, hijo de fariseos\u00bb, exclam\u00f3 en el proceso contra \u00e9l en la asamblea del sanedr\u00edn (23,6). Y cuando estaba detenido, record\u00f3 al pueblo excitado: \u00abYo soy jud\u00edo, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad, a los pies de Gamaliel, instruido cuidadosamente en la ley patria, lleno de celo por la causa de Dios como los sois todos vosotros hoy\u00bb (22,3). En la carta a los G\u00e1latas Pablo llama la atenci\u00f3n sobre su \u00abconducta cuando militaba en el juda\u00edsmo\u00bb y confiesa que \u00e9l entonces \u00abpersegu\u00eda la Iglesia de Dios\u00bb. Pablo indica el siguiente motivo de esta su manera de proceder: \u00abhab\u00eda prosperado en el juda\u00edsmo m\u00e1s que muchos compatriotas m\u00edos, siendo en extremo celoso de las tradiciones de mis padres\u00bb (Gal 1:14). <\/p>\n<p>Saulo fue educado en el farise\u00edsmo, se form\u00f3 interiormente con una tradici\u00f3n de la ley guardada apasionadamente, se conmovi\u00f3 con el celo tumultuoso de la juventud, fue encandecido por la voluntad (propia del jud\u00edo) de ser enviado, y as\u00ed crey\u00f3 que por vocaci\u00f3n religiosa ten\u00eda que combatir el cristianismo como traici\u00f3n al juda\u00edsmo, hasta que consiguiera aniquilarlo. En la lucha de Saulo hay una tragedia, como se da con frecuencia, cuando el celo sinceramente sentido, pero obcecado, ya no es capaz de reconocer lo que es justo y lo que es injusto en el arrebato de la pasi\u00f3n fan\u00e1tica. En la primera ep\u00edstola a Timoteo se nos recuerda esta lucha tr\u00e1gica de Saulo, cuando se dice: \u00abDoy gracias al que me ha capacitado, Cristo Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or, \u00e9l me ha cre\u00eddo fiel, y me ha encomendado este servicio a m\u00ed, que fui antes blasfemo, perseguidor y ultrajador; pero fui tratado con misericordia, porque actu\u00e9 con ignorancia cuando a\u00fan no ten\u00eda fe. La gracia de nuestro Se\u00f1or sobreabund\u00f3 con la fe y con la caridad que hay en Cristo Jes\u00fas\u00bb (1Ti 1:12 ss). <\/p>\n<p>La mirada del insaciable opresor se dirige a Damasco, la celeb\u00e9rrima metr\u00f3poli situada al este del Antil\u00edbano. Una colonia jud\u00eda numerosa viv\u00eda all\u00ed como en todas las capitales importantes del mundo de aquel tiempo. No sabemos cu\u00e1ndo arraig\u00f3 el cristianismo en Damasco. Nuestro relato supone que all\u00ed hab\u00eda una comunidad cristiana. \u00abAdictos al Camino\u00bb los llaman los Hechos de los ap\u00f3stoles aqu\u00ed y en otras partes76. \u00abCamino\u00bb es una palabra (que tambi\u00e9n se encuentra fuera de la Biblia) para designar una doctrina, que se\u00f1ala la direcci\u00f3n de la manera de pensar y de la conducta del hombre. Hemos de suponer que -por concesi\u00f3n de la autoridad romana de ocupaci\u00f3n- el sanedr\u00edn tambi\u00e9n pod\u00eda ejercer funciones polic\u00edacas con los jud\u00edos que viv\u00edan fuera de Palestina, por tanto las pod\u00edan ejercer sobre toda la provincia de Siria. As\u00ed pues, el sanedr\u00edn pudo autorizar a Saulo para detener tambi\u00e9n en Damasco a jud\u00edos que se hab\u00edan hecho cristianos, y para que le acompa\u00f1ara un destacamento de la polic\u00eda del templo. Saulo tambi\u00e9n ten\u00eda facultad del sanedr\u00edn para traer a Jerusal\u00e9n a estos detenidos a fin de que fueran juzgados. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>75. Cf. 16,37; 22,25. <\/p>\n<p> 76. Cf. 13,10; 18,25, etc <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me persigues?\u00bb (9,03-09). <\/p>\n<p>3 Y sucedi\u00f3 que, mientras iba caminando, al acercarse a Damasco, de repente lo envolvi\u00f3 una luz del cielo, 4 y, ca\u00eddo en tierra, oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda: \u00abSaulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb 5 Y dijo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u00bb Y \u00e9l: \u00abSoy Jes\u00fas, a quien t\u00fa persigues. 6 Pero lev\u00e1ntate y entra en la ciudad y se te dir\u00e1 lo que has de hacer.\u00bb 7 Los hombres que con \u00e9l viajaban se hab\u00edan quedado mudos; hab\u00edan percibido la voz, pero sin ver a nadie. 8 Se levant\u00f3, pues, Saulo de la tierra, y aun con los ojos abiertos nada ve\u00eda, y llev\u00e1ndolo de la mano, lo introdujeron en Damasco. 9 Estuvo tres d\u00edas sin ver, y ni com\u00eda, ni beb\u00eda. <\/p>\n<p>En este p\u00e1rrafo se conserva el recuerdo de una de las horas memorables de la historia del g\u00e9nero humano. Solamente quiere ser un intento de reproducir el misterio que en s\u00ed es indescriptible. Tambi\u00e9n nos podemos explicar por esta indescriptibilidad que en los tres relatos esta escena se nos presente con una exposici\u00f3n parcialmente distinta 77. La libertad y despreocupaci\u00f3n literarias que con frecuencia se encuentran en san Lucas, tambi\u00e9n contribuyen a esta diversidad de exposiciones. San Lucas, como ya hemos visto, no pretende hacer una descripci\u00f3n particular escrupulosamente comparativa, sino comunicar los datos esenciales. <\/p>\n<p>Se han dado diversas explicaciones de los sucesos que acaecieron cerca de Damasco. Es comprensible que una interpretaci\u00f3n (orientada en un sentido puramente naturalista) del mundo y de la vida procure hacer inteligible lo que aconteci\u00f3 suponiendo que fue debido a causas y razones puramente naturales. Se crey\u00f3 que se pod\u00eda hacer responsable de la experiencia religiosa de Saulo a motivos biol\u00f3gicos y psicol\u00f3gicos. Incluso se han hecho esfuerzos por poner el caso en el terreno de lo m\u00f3rbido y patol\u00f3gico. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay que decir sobre este asunto? Estamos evidentemente ante una realidad inexplicable. Y cualquier teolog\u00eda aut\u00e9ntica se guardar\u00e1 de sobrepasar los l\u00edmites de lo que se impone racionalmente en una investigaci\u00f3n estricta. En \u00faltimo t\u00e9rmino solamente podemos inclinarnos respetuosamente ante el misterio, cuya realidad en el suceso de Damasco est\u00e1 tan rigurosamente atestiguada, que no podemos dejar de ver la fuerza de este testimonio. Adem\u00e1s de la repetida testificaci\u00f3n de los Hechos de los ap\u00f3stoles tenemos la declaraci\u00f3n clara y terminante del protagonista del suceso de Damasco, la declaraci\u00f3n del mismo Ap\u00f3stol: \u00ab\u00bfNo he visto a Jes\u00fas nuestro Se\u00f1or?\u00bb, escribe san Pablo en la primera carta a los Corintios (1Co 9:1), y con esta pregunta recuerda claramente el encuentro con Cristo cerca de Damasco. Y en la misma ep\u00edstola leemos la frase que ya hemos citado antes: \u00abAl \u00faltimo de todos, como a un aborto, se me apareci\u00f3 a m\u00ed\u00bb (1Co 15:8), y aqu\u00ed tambi\u00e9n vemos un recuerdo de la aparici\u00f3n que tuvo cerca de Damasco. Es significativo que este encuentro con el Se\u00f1or lo equipare san Pablo con las apariciones de Jes\u00fas resucitado a sus ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos, de las cuales ya ha hablado antes en el mismo cap\u00edtulo (1Co 15:5 ss). Y una vez m\u00e1s aduciremos un texto de la carta a los G\u00e1latas, que tambi\u00e9n nos recuerda aquella hora inolvidable y al mismo tiempo nos hace patente el sentido de la misma, cuando el Ap\u00f3stol dice: \u00abPero cuando aquel que me separ\u00f3 desde el seno de mi madre y me llam\u00f3 por su gracia, se dign\u00f3 revelar su Hijo en m\u00ed, para que lo evangelizara entre los gentiles, yo no fui corriendo a consultar con la carne y con la sangre; ni acud\u00ed a Jerusal\u00e9n, a los ap\u00f3stoles que me hab\u00edan precedido; sino que me fui a Arabia y despu\u00e9s volv\u00ed nuevamente a Damasco\u00bb (G\u00e1l 1.l5 ss). Por todas estas citas se pone en claro cu\u00e1n convencido estaba el Ap\u00f3stol de la verdad de lo que hab\u00eda presenciado, y c\u00f3mo reconoci\u00f3 la obra de la gracia del Se\u00f1or que le llamaba. <\/p>\n<p>Deteng\u00e1monos un poco en lo que sucedi\u00f3. Damasco estaba a la vista. Era hacia mediod\u00eda, nos dicen los otros dos relatos (1Co 22:6; 1Co 26:13). \u00abDe repente lo envolvi\u00f3 una luz del cielo.\u00bb Esta luz, seg\u00fan 26,13, \u00absuperaba el resplandor del sol\u00bb. Los acompa\u00f1antes tambi\u00e9n sintieron los efectos de la aparici\u00f3n y todos cayeron en tierra (26,14). \u00bfQu\u00e9 clase de luz fue? \u00bfTenemos derecho de preguntarlo? \u00bfNos es posible obtener una respuesta? <\/p>\n<p>Sabemos por los Evangelios c\u00f3mo la intervenci\u00f3n del poder celestial se enlaza a menudo con una luz misteriosa. A los pastores de los campos de Bel\u00e9n \u00abla gloria del Se\u00f1or los envolvi\u00f3 en claridad\u00bb (Luc 2:9). Este fulgor celestial est\u00e1 atestiguado en la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas (Luc 9:29), en los \u00e1ngeles de la resurrecci\u00f3n (Luc 24:4), y los Hechos de los ap\u00f3stoles nos narran que en la liberaci\u00f3n de Pedro \u00abse present\u00f3 un \u00e1ngel del Se\u00f1or, y una luz resplandeci\u00f3 en la celda\u00bb (Luc 12:7). Esta luz es una se\u00f1al, un destello de aquella luz, que el lenguaje de la Biblia enlaza con la gloria invisible de Dios. <\/p>\n<p>Una voz habla al que ha ca\u00eddo en tierra: \u00abSaulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb En los relatos paralelos tambi\u00e9n se hallan estas palabras, y en 26,14 se observa a prop\u00f3sito que la voz empleaba la \u00ablengua hebrea\u00bb. Esto puede reconocerse en la forma del nombre: \u00abSanto\u00bb. EI Se\u00f1or que se manifiesta, habla a Saulo en la lengua materna, que le era connatural a pesar de su origen helenista. \u00bfO es una se\u00f1al de que el Se\u00f1or glorificado quiso hablar en la lengua en que tambi\u00e9n hablaba en la tierra? \u00bfQuiso Jes\u00fas llamar a Sa\u00fal para que fuera su ap\u00f3stol, en la misma lengua en que en otro tiempo hab\u00eda llamado a los doce? <\/p>\n<p>Es Jes\u00fas quien as\u00ed habla, Jes\u00fas resucitado y glorificado. Y Saulo vio su figura, as\u00ed lo suponemos. En el discurso pronunciado ante Agripa se refieren las siguientes palabras de Jes\u00fas a Pablo: \u00abPara esto me he aparecido a ti, para constituirte en servidor y testigo de lo que acabas de ver y de lo que a\u00fan te mostrar\u00e9\u00bb (26,16). Y en el mismo discurso Pablo habla de la \u00abvisi\u00f3n celestial\u00bb, con la cual no ha mantenido una actitud negativa (26,19). \u00ab\u00bfNo he visto a Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or?\u00bb, puede escribir el Ap\u00f3stol a los Corintios recordando el suceso de Damasco (1Co 9:1). As\u00ed pues, para Saulo fue una contemplaci\u00f3n real, una contemplaci\u00f3n que con esta claridad s\u00f3lo le fue concedida a \u00e9l y no a sus compa\u00f1eros. Estos fueron rodeados por una luz indefinible, \u00abpero sin ver a nadie\u00bb (26,13). No pretendamos dar una explicaci\u00f3n m\u00e1s detenida. Solamente podemos hacernos cargo y reflexionar respetuosamente sobre lo que los relatos nos hacen conocer. <\/p>\n<p>I\/CUERPO-DE-CRISTO: \u00abSaulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb Esta pregunta tiene una profundidad misteriosa. Aqu\u00ed se indica un misterio. El misterio del cuerpo de Cristo, como san Pablo lo procura mostrar en sus cartas. En esta voz que suena cerca de Damasco, se denota la \u00edntima uni\u00f3n de la Iglesia con el Se\u00f1or glorificado y enaltecido. Se tendr\u00eda que leer la ep\u00edstola a los Efesios y tambi\u00e9n la ep\u00edstola a los Colosenses, para ver m\u00e1s de cerca este misterio. Leemos en la carta a los Efesios: \u00abIluminando los ojos de vuestro coraz\u00f3n para que sep\u00e1is&#8230; cu\u00e1l (es) la extraordinaria grandeza de su poder con respecto a nosotros, los que creemos seg\u00fan la medida de la acci\u00f3n de su poderosa fuerza&#8230; Y lo puso todo debajo de sus pies, y a \u00e9l lo dio, como cabeza sobre todas las cosas, a la Iglesia, que es precisamente su cuerpo, la plenitud del que lo lleva todo en todos\u00bb (Efe 1:18 ss). Tambi\u00e9n los Evangelios nos dan a conocer la unidad vital del Se\u00f1or con sus fieles. Se tiene que leer la pl\u00e1tica de despedida de Jes\u00fas (Jn 13-17) para percibir el misterio. La met\u00e1fora (que tiene un profundo sentido) de la verdadera vid y de los sarmientos describe este misterio de una manera gr\u00e1fica (Jn 15). Tambi\u00e9n en los evangelios sin\u00f3pticos se expone repetidas veces -aunque desde un distinto punto de vista- la unidad de Jes\u00fas y de los suyos. \u00abQuien a vosotros escucha, a m\u00ed me escucha y quien a vosotros desprecia, a m\u00ed me desprecia\u00bb (Luc 10:16). Y en el Evangelio de san Mateo leemos: \u00abTodo lo que hicisteis con uno de estos hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, conmigo lo hicisteis\u00bb (Mat 25:40). Si reflexionamos sobre todos estos textos, comprendemos el sentido de la pregunta: \u00abSaulo, Saulo, \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?\u00bb En los disc\u00edpulos que Saulo persigue, persigue al Se\u00f1or, que est\u00e1 presente en ellos y misteriosamente unido con ellos. \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u00bb, replica Saulo. En los tres relatos de la conversi\u00f3n se formulan con los mismos t\u00e9rminos la pregunta y la respuesta interrogativa. \u00bfSe han grabado las palabras de tal modo en el alma del Ap\u00f3stol, que nunca las olvid\u00f3? Es muy natural suponerlo as\u00ed. Tuvieron una importancia decisiva para Saulo. \u00bfQu\u00e9 quiere Saulo, cuando contesta haciendo una pregunta? \u00bfHa reconocido en seguida a Jes\u00fas? \u00bfO pregunt\u00f3 al que desconoc\u00eda? No sabemos con seguridad si conoci\u00f3 personalmente a Jes\u00fas en su vida precedente. Para dilucidar esta cuesti\u00f3n, se podr\u00eda recurrir a la declaraci\u00f3n algo oscura de la segunda carta a los Corintios, cuando se dice: \u00abAunque hubi\u00e9ramos conocido a Cristo por su condici\u00f3n puramente humana, ya no le conocemos as\u00ed ahora\u00bb (2Co 5:16). Aunque Saulo ya hubiese conocido antes exteriormente a Jes\u00fas, sin embargo -en esta situaci\u00f3n inesperada- ser\u00eda comprensible la pregunta al Se\u00f1or glorificado. En las apariciones de Jes\u00fas resucitado los ap\u00f3stoles no siempre se daban cuenta de qui\u00e9n estaba delante de ellos. Fue una verdadera pregunta lo que dijo Saulo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, Se\u00f1or?\u00bb \u00bfNo es m\u00e1s bien una idea confusa de aquel en quien se ha infundido la gracia? Es posible que as\u00ed sea. Y la respuesta que Saulo recibi\u00f3 parece confirmar lo que le ha impreso en el alma esta figura luminosa: \u00abYo soy Jes\u00fas, a quien t\u00fa persigues.\u00bb <\/p>\n<p>Nos gustar\u00eda mucho contemplar mejor el fondo del alma de Saulo. \u00bfLe encontr\u00f3 la visi\u00f3n de Damasco tan enteramente desprevenido, como parece? \u00bfNo se hab\u00eda inquietado hasta entonces en lo m\u00e1s \u00edntimo de su coraz\u00f3n, cuando persegu\u00eda a los cristianos, asist\u00eda a su ejecuci\u00f3n, ve\u00eda su fidelidad y su alegre testimonio? \u00bfPod\u00eda Saulo olvidar la escena de Esteban moribundo? Seguramente su recuerdo jam\u00e1s se le borr\u00f3. En el discurso al pueblo que Pablo pronunci\u00f3 cuando fue arrestado, hace notar cu\u00e1n inextinguible y vivo permanec\u00eda en \u00e9l el recuerdo de la muerte de Esteban. En este discurso Saulo informa de una visi\u00f3n posterior del Se\u00f1or, que en vista del peligro que se cern\u00eda por parte de los jud\u00edos, le intim\u00f3 que huyera de Jerusal\u00e9n. Pablo record\u00f3 al Se\u00f1or el tiempo en que \u00e9l estaba de parte de los jud\u00edos y persegu\u00eda a los cristianos: \u00abCuando se derramaba la sangre de tu testigo Esteban, yo estaba presente y de acuerdo, mientras custodiaba las vestiduras de los que le mataban\u00bb (2Co 22:20). As\u00ed pues, Pablo ten\u00eda grabada una profunda impresi\u00f3n de lo que hab\u00eda presenciado, y conoc\u00eda los pensamientos y m\u00f3viles de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas y su fe en Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Y con todo tuvo que encontrar al mismo Se\u00f1or, caer al suelo delante de \u00e9l, quedar ciego durante tres d\u00edas, para ver la verdad. Todo es obra de la gracia. \u00e9l mismo lo sinti\u00f3 as\u00ed durante el tiempo de su vida. En el pasaje que ya se ha aducido repetidas veces, Pablo expresa esta sensaci\u00f3n, cuando teniendo ante s\u00ed de una forma perceptible el recuerdo de la hora de Damasco, dice: \u00abAl \u00faltimo de todos, como un aborto, se me apareci\u00f3 tambi\u00e9n a m\u00ed. Yo soy el menor de los ap\u00f3stoles, y no soy digno de ser llamado ap\u00f3stol, porque persegu\u00ed la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy\u00bb (1Co 15:8-10a). <\/p>\n<p>Desde ahora este Jes\u00fas se har\u00e1 due\u00f1o de Saulo. Como siervo de Cristo Jes\u00fas -as\u00ed se nombra Saulo en sus ep\u00edstolas- pertenece a su Kyrios, a su Se\u00f1or, a cuyo servicio fue llamado. En adelante su vida es una obediencia sin igual. El que fue a Damasco con cartas credenciales del sumo sacerdote para traer presos a Jerusal\u00e9n a los disc\u00edpulos de Cristo, es conquistado por la prepotencia de Dios y, conducido de la mano de sus compa\u00f1eros, recorre su camino como prisionero de Cristo, para seguir lo que la voz le ha ordenado: \u00abLev\u00e1ntate, entra en la ciudad y se te dir\u00e1 lo que has de hacer.\u00bb Todav\u00eda se pone m\u00e1s de relieve esta disposici\u00f3n en las adiciones del llamado texto occidental, cuando se dice: \u00abTemblando y asombrado dijo Saulo: Se\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 quieres que haga?\u00bb78. <\/p>\n<p>As\u00ed mismo tiene inter\u00e9s la informaci\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s amplia de la tercera redacci\u00f3n, que forma parte del discurso del Ap\u00f3stol ante el rey Agripa, y en la que se describe as\u00ed la escena: \u00abYo dije: \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, Se\u00f1or? Y el Se\u00f1or dijo: Yo soy Jes\u00fas, a quien t\u00fa persigues. Pero lev\u00e1ntate y ponte sobre tus pies; porque para esto me he aparecido a ti, para constituirte en servidor y testigo de lo que acabas de ver y de lo que a\u00fan te mostrar\u00e9. Y te librar\u00e9 de este pueblo y de las naciones a las cuales te voy a enviar a fin de que les abras los ojos y se conviertan de las tinieblas a la luz, y del dominio de Sat\u00e1n a Dios, y alcancen la remisi\u00f3n de sus pecados y la herencia entre los que han sido santificados por la fe en m\u00ed\u00bb (26,15-18). Esta gran desviaci\u00f3n de nuestro primer relato no hay que atribuirlo solamente a la libertad literaria de san Lucas, sino que tambi\u00e9n se puede explicar como una exposici\u00f3n sint\u00e9tica del Ap\u00f3stol, que en estos vers\u00edculos resume todo lo que entonces le encarg\u00f3 Jes\u00fas resucitado. <\/p>\n<p>2. CONVERSI\u00d3N Y BAUTISMO (Hch\/09\/10-22). <\/p>\n<p>a) Misi\u00f3n confiada a Anan\u00edas (9,10-12). <\/p>\n<p>10 Hab\u00eda en Damasco un disc\u00edpulo llamado Anan\u00edas al cual dijo el Se\u00f1or en una visi\u00f3n: \u00abAnan\u00edas\u00bb \u00e9l respondi\u00f3: \u00abHeme aqu\u00ed, Se\u00f1or.\u00bb 12 Y el Se\u00f1or a \u00e9l: \u00abAnda y ve a la calle que llaman Recta, y busca en la casa de Judas a un tal Saulo de Tarso, que est\u00e1 en oraci\u00f3n\u00bb 12 y ha visto [en visi\u00f3n] a un hombre llamado Anan\u00edas que entraba y le impon\u00eda las manos para que recobrara la vista. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n este texto tiene importancia para comprender a la Iglesia, y en general la acci\u00f3n de Dios en los hombres. Se hace patente el misterio del gobierno de Dios. Cristo glorificado fue el primero en comenzar la obra de la vocaci\u00f3n, pero ahora conf\u00eda a su Iglesia la ulterior ejecuci\u00f3n. \u00bfQuiere Dios con esta su manera de proceder que se ponga en claro cu\u00e1n importante es la mediaci\u00f3n humana en la obra salv\u00edfica de la Iglesia? Este Anan\u00edas de Damasco fue el mediador para Saulo, aunque s\u00f3lo fuera el mediador para la incorporaci\u00f3n del que ha sido llamado a la comunidad de la Iglesia mediante el bautismo y la imposici\u00f3n de las manos. El relato que tenemos ante nosotros est\u00e1 configurado al modo de las historias de conversiones referidas por san Lucas. Cuando vemos la conversi\u00f3n del centuri\u00f3n Cornelio, encontraremos pormenores parecidos. En el segundo relato (22,11 ss) encontramos esta escena libremente modificada, cuando se dice: \u00abPero como no ve\u00eda a causa del resplandor de aquella luz, conducido de la mano por los que estaban conmigo, llegu\u00e9 hasta Damasco. Un tal Anan\u00edas, hombre piadoso seg\u00fan la ley, muy bien conceptuado por todos los habitantes jud\u00edos, vino a m\u00ed y, acerc\u00e1ndose, me dijo: Hermano Saulo, recobra la vista. Y yo, en el mismo instante, la recobr\u00e9 y lo mir\u00e9.\u00bb <\/p>\n<p>En nuestro relato el suceso est\u00e1 descompuesto en sus distintas escenas. A Anan\u00edas se le dan \u00f3rdenes precisas. Parece que ha estado ya bastante tiempo en Damasco. Lo mismo digamos de este desconocido Judas de \u00abla calle que llaman Recta\u00bb. No tenemos ning\u00fan indicio de las circunstancias particulares. Pero advertimos c\u00f3mo la orden celestial desciende a pormenores para llevar a t\u00e9rmino la obra de la vocaci\u00f3n. Por primera vez nos enteramos aqu\u00ed del origen de Saulo, cuando se le designa como \u00abSaulo de Tarso\u00bb. M\u00e1s tarde se confirmar\u00e1 este dato 79. Para Saulo \u00bfera Tarso m\u00e1s caracter\u00edstico que Jerusal\u00e9n, de donde \u00e9l vino a Damasco? En la persona y en la obra del Ap\u00f3stol sin duda tiene su significado que sea \u00e9l oriundo de Tarso. Tambi\u00e9n en esto quedan patentes los caminos de la gracia. <\/p>\n<p>\u00abSaulo de Tarso, que est\u00e1 en oraci\u00f3n.\u00bb \u00bfQu\u00e9 fin pretende esta observaci\u00f3n? Da una ojeada discreta sobre la disposici\u00f3n ps\u00edquica del hombre conquistado por la gracia de Dios. Sin comer ni beber nada (9,9), sin poder ver nada con sus ojos corporales, permanece tres d\u00edas en soledad y a oscuras para prepararse para lo que el Se\u00f1or ha determinado para \u00e9l. Es una escena conmovedora. Est\u00e1 en oraci\u00f3n. Pablo tambi\u00e9n ha orado como jud\u00edo. Sin duda tambi\u00e9n ha orado a Dios como perseguidor de los cristianos. \u00bfEn qu\u00e9 consiste ahora su oraci\u00f3n? No lo sabemos. Sin embargo, podemos adivinar que cuando Saulo ora, se lleva a cabo la maduraci\u00f3n interna de un hombre, en cuya alma se ha grabado tan profundamente la figura resplandeciente que ha visto, que s\u00f3lo puede balbucear suplicando a Dios que tenga piedad de \u00e9l. Y pensamos con cu\u00e1nta frecuencia y empe\u00f1o hablar\u00e1 despu\u00e9s en sus ep\u00edstolas de la fuerza y necesidad de la oraci\u00f3n. Saulo, en estos tres d\u00edas de oscuridad, no careci\u00f3 de consuelo. Tuvo una visi\u00f3n. \u00abY ha visto a un hombre, llamado Anan\u00edas, que entraba y le impon\u00eda las manos para que recobrara la vista.\u00bb Este vers\u00edculo resulta un poco raro dentro del contexto. No se ve ciertamente si este vers\u00edculo todav\u00eda forma parte de las palabras que el Se\u00f1or dirige a Ananias, o si es una noticia (que tiene consistencia por s\u00ed misma) complementaria del autor. Las dos soluciones son posibles. Si las palabras de este vers\u00edculo las pronunci\u00f3 el Se\u00f1or, se les podr\u00eda dar el sentido de que Anan\u00edas debe animarse a ejecutar el encargo que le parece inconcebible, porque Saulo por medio de la visi\u00f3n ya est\u00e1 preparado para cumplir el encargo. Pero si se considera este vers\u00edculo como una noticia dada por el autor, lo cual nos parece m\u00e1s probable, se dar\u00eda a entender que ya en el momento de confiar el encargo a Anan\u00edas, Saulo fue preparado mediante una visi\u00f3n consoladora para lo que iba a ocurrir. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>79. En 9,30; 21 39; 22,3. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Sentido de esta misi\u00f3n (Hch\/09\/13-16). <\/p>\n<p>13 Respondi\u00f3 Anan\u00edas: \u00abSe\u00f1or, tengo o\u00eddo de muchos sobre este hombre cu\u00e1ntos males ha causado a tus santos en Jerusal\u00e9n. 14 Y aqu\u00ed tiene autorizaci\u00f3n de los sumos sacerdotes para apresar a todos los que invocan tu nombre.\u00bb 15 Pero el Se\u00f1or le dijo: \u00abVe, porque \u00e9ste es mi instrumento escogido, para ser portador de mi nombre ante los gentiles y los reyes, y ante los hijos de Israel; 16 porque yo le mostrar\u00e9 cu\u00e1ntas cosas deber\u00e1 padecer por mi nombre.\u00bb <\/p>\n<p>Anan\u00edas tiene la sensaci\u00f3n de que le encargan algo inaudito. Con su objeci\u00f3n se realza mucho m\u00e1s la obra de la gracia que debe efectuarse seg\u00fan la voluntad de Dios. Lo que parece incomprensible para la manera humana de pensar puede producirse por el amor y por la providencia divinas, que gobiernan con libertad El Ap\u00f3stol es llamado sin ning\u00fan m\u00e9rito, m\u00e1s a\u00fan, contra todo lo que podr\u00eda hacer alusi\u00f3n a m\u00e9rito alguno. Quien es llevado, como Saulo, en brazos de la magnanimidad de la divina misericordia, tambi\u00e9n est\u00e1 llamado y capacitado para anunciar la voluntad salvadora de Dios con tanta integridad y con un tal temple de conquistador, cual s\u00f3lo lo percibimos en el mensaje de las cartas de san Pablo. La reputaci\u00f3n que le hab\u00eda precedido en Damasco, hizo temblar a los cristianos de esta ciudad. As\u00ed lo notamos en las palabras de Anan\u00edas. Se llama santos a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n en 9,32 se habla de \u00ablos santos que habitaban en Lida\u00bb. Con bastante frecuencia encontramos esta palabra en las cartas del Ap\u00f3stol. Nosotros, que a menudo solamente vemos nuestro cristianismo seg\u00fan la diferenciaci\u00f3n externa y la ordenaci\u00f3n puramente jur\u00eddica, \u00bfsomos todav\u00eda capaces de comprender lo que significa que a los cristianos se los llame santos? Con esta palabra se expresa lo que es esencial en el cristiano. Esta santidad de los cristianos se funda en el misterio de Jes\u00fas y en el hecho de haber sido bautizados en nombre de aquel a quien se adhieren en el sacramento. Por eso Anan\u00edas los llama \u00ablos que invocan tu nombre\u00bb, y al o\u00edr esta frase recordamos las palabras de Joel, que se citan en la informaci\u00f3n sobre el d\u00eda de pentecost\u00e9s: \u00abTodo el que invoque el nombre de Se\u00f1or ser\u00e1 salvo\u00bb (Joe 2:21). <\/p>\n<p>Anan\u00edas conoce la dignidad de ser cristiano, conoce el misterio que envuelve a los \u00absantos\u00bb. Conoce a Saulo, el peor enemigo. \u00bfC\u00f3mo debe Anan\u00edas interpretar la orden que se le da? Una tensi\u00f3n alarmante agita su alma. La tensi\u00f3n entre el c\u00e1lculo humano y la imposibilidad de prever el gobierno divino. Es y ser\u00e1 propio de nuestra manera de ser que pensemos y calculemos como lo hizo Anan\u00edas. Con gran dificultad nos abrimos paso hacia lo que Pablo -a pesar de tener conciencia de ser conducido personalmente- dice en la carta a los Romanos: \u00ab\u00a1Oh profundidad de la riqueza, de la sabidur\u00eda y de la ciencia de Dios! \u00a1Qu\u00e9 insondables son sus decisiones y qu\u00e9 inexplorables sus caminos! Pues \u00bfqui\u00e9n conoci\u00f3 el pensamiento de Dios? \u00bfO qui\u00e9n lleg\u00f3 a ser su consejero? \u00bfO qui\u00e9n le dio algo, de antemano, de suerte que haya de darle recompensa por ello? (Rom 11:33 ss). El Se\u00f1or informa a Anan\u00edas. Raras veces se habr\u00e1 comunicado a una persona humana una notificaci\u00f3n tan emocionante. \u00abEste es mi instrumento escogido.\u00bb \u00bfEste Saulo? \u00bfEl mismo que vino a Damasco \u00abrespirando amenazas y muerte\u00bb? \u00bfQu\u00e9 clase de elecci\u00f3n es \u00e9sta? Solamente podemos callar ante la libertad de Dios y la unicidad de su ser. \u00ab\u00a1Pero hombre! \u00bfY qui\u00e9n eres t\u00fa, para altercar con Dios?\u00bb, dir\u00e1 m\u00e1s tarde san Pablo en su ep\u00edstola a los Romanos (Rom 9:20), y en sus cartas aludir\u00e1 sin cesar a la elecci\u00f3n que experiment\u00f3 en s\u00ed mismo. Su mensaje de la gracia no es una teor\u00eda teol\u00f3gica, sino que lo ha vivido en s\u00ed mismo. <\/p>\n<p>Saulo ser\u00e1 \u00abinstrumento escogido\u00bb. As\u00ed lo dice \u00e9l en su carta a los G\u00e1latas: \u00abCuando aquel que me separ\u00f3 desde el seno de mi madre y me llam\u00f3 por su gracia, se dign\u00f3 revelar a su Hijo en m\u00ed, para que lo evangelizara entre los gentiles&#8230;\u00bb (Gal 1:15). No se elige a Saulo por causa de su persona, sino por causa de la salvaci\u00f3n. Debe ser enviado del Se\u00f1or. Debe ser testigo, como lo fueron los doce por encargo de Jes\u00fas resucitado (Gal 1:8). A los oyentes de la predicaci\u00f3n de Saulo se les llama gentiles y reyes. Con estas palabras se alude a todo el mundo no jud\u00edo, y sobre este particular los Hechos de los ap\u00f3stoles nos informar\u00e1n en seguida con datos concretos. Pero tambi\u00e9n los \u00abhijos de Israel\u00bb percibir\u00e1n el mensaje de Saulo, como san Lucas se esforzar\u00e1 por exponer de nuevo en todo su relato. Saulo llevar\u00e1 \u00abmi nombre\u00bb ante todos ellos, es decir, Saulo transmitir\u00e1 el mensaje de Cristo Jes\u00fas, que es un mensaje de salvaci\u00f3n para todos los hombres, sin distinci\u00f3n de pueblo, ni de raza, ni de religi\u00f3n, que hayan tenido anteriormente. <\/p>\n<p>En estas pocas palabras resplandece la obra universal de un solo hombre, la tarea en favor de la cual en adelante intervendr\u00e1 Saulo con el mismo fervor con que hasta ahora ha perseguido a los que \u00abinvocan el nombre del Se\u00f1or\u00bb. El conocimiento de su misi\u00f3n universal permanecer\u00e1 en \u00e9l y no le dejar\u00e1 descansar, tal como lo vemos siempre en sus ep\u00edstolas a manera de confesi\u00f3n conmovedora. Pablo alude a esta misi\u00f3n recibida en Damasco, cuando dice: \u00abPablo, esclavo de Jesucristo, ap\u00f3stol por llamamiento divino, elegido para el Evangelio de Dios&#8230; de su Hijo&#8230; por quien hemos recibido la gracia del apostolado, para conseguir la gloria de su nombre, la obediencia a la fe entre todos los gentiles\u00bb (Rom 1:1 ss). En la misma carta declara Pablo: \u00abYo me debo tanto a griegos como a b\u00e1rbaros, a sabios como a ignorantes&#8230;\u00bb (Rom 1:14). Y hacia la conclusi\u00f3n de la ep\u00edstola Pablo apoya sus palabras apost\u00f3licas con \u00abla gracia que Dios me concedi\u00f3; la de ser un ministro de Cristo Jes\u00fas con respecto a los gentiles, ejerciendo una funci\u00f3n sacerdotal en servicio del Evangelio de Dios, de modo que los gentiles sean ofrenda aceptable, santificada por el Esp\u00edritu Santo\u00bb (Rom l5,15s). <\/p>\n<p>Una frase sorprendente se a\u00f1ade a estas palabras del Se\u00f1or a Anan\u00edas: \u00abPorque yo le mostrar\u00e9 cu\u00e1ntas cosas deber\u00e1 padecer por mi nombre.\u00bb Desde la hora de Damasco en adelante el sufrimiento por Cristo forma parte del camino del Ap\u00f3stol. As\u00ed nos lo atestiguan los Hechos de los ap\u00f3stoles, as\u00ed lo confiesan sus cartas de un modo que causa verdadera emoci\u00f3n. Aqu\u00ed se indica una ley de los disc\u00edpulos de Cristo que se opone a nuestro sentimiento puramente humano. Cristo padeci\u00f3 los sufrimientos de la pasi\u00f3n. Tuvo que padecerlos, como se dice abiertamente en el Evangelio. \u00ab\u00bfAcaso no era necesario que el Mes\u00edas padeciera esas cosas para entrar en su gloria?\u00bb, dice Jes\u00fas resucitado a los dos disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas (Luc 24:26). <\/p>\n<p>Jes\u00fas ha asignado a sus disc\u00edpulos esta ley del sufrimiento: \u00abQuien no toma su cruz y sigue tras de m\u00ed, no es digno de m\u00ed\u00bb (Mat 10:38). Los disc\u00edpulos son llamados bienaventurados, si los hombres los odian por causa del Hijo del hombre (Luc 6:22). Y los ap\u00f3stoles \u00absal\u00edan gozosos de la presencia del sanedr\u00edn, porque hab\u00edan sido dignos de padecer afrentas por el Nombre\u00bb (Luc 5:41). El sufrimiento por causa de Cristo forma parte del testimonio en favor de Cristo. Pero la gracia de este testimonio fue concedida a Saulo en notable medida a lo largo de su carrera. De ello encontramos en sus cartas emotivas confesiones. L\u00e9ase solamente aquel resumen conmovedor de la segunda ep\u00edstola a los Corintios, en la cual no sin una cierta amargura se encara con sus adversarios diciendo: \u00ab\u00bfSon servidores de Cristo? Lo dir\u00e9 como delirando: \u00a1Mucho m\u00e1s lo soy yo! M\u00e1s, en trabajos; m\u00e1s, en c\u00e1rceles; much\u00edsimo m\u00e1s, en palizas y, frecuentemente, en peligros de muerte. De los jud\u00edos recib\u00ed cinco veces cuarenta azotes menos uno. Tres apaleado, una fui apedreado; tres, naufragu\u00e9: pas\u00e9 un d\u00eda y una noche en medio del mar&#8230;\u00bb (2Co 11:23 ss). Se tendr\u00eda que seguir leyendo y a\u00f1adir otros pasajes para darse cuenta de la gravedad y del profundo sentido de esta frase con la que el Se\u00f1or anuncia y apoya con razones la elecci\u00f3n de su \u00abinstrumento\u00bb. Sobre todo tendr\u00eda que procurarse meditar tambi\u00e9n la profunda teolog\u00eda del sufrimiento, que se expresa en la carta a los Colosenses con las siguientes palabras: \u00abAhora me alegro de mis padecimientos por vosotros, y voy completando en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo en pro de su cuerpo, que es la Iglesia\u00bb (Col 1:24). <\/p>\n<p>c) Curaci\u00f3n y bautismo (Hch\/09\/17-19a). <\/p>\n<p>17 Parti\u00f3, pues, Anan\u00edas y entr\u00f3 en la casa, le impuso las manos y le dijo: Hermano Saulo, el Se\u00f1or, ese Jes\u00fas que se te apareci\u00f3 en el camino por el que ven\u00edas, me ha enviado para que recobres la vista y seas henchido del Esp\u00edritu Santo. 18 Y al instante cayeron de sus ojos como unas escamas, recobr\u00f3 la vista y fue bautizado, 19a Tom\u00f3 alimento y recuper\u00f3 sus fuerzas. <\/p>\n<p>Anan\u00edas cumple la orden del Se\u00f1or. Lo hizo -as\u00ed podemos suponerlo- maravill\u00e1ndose de los caminos de la gracia. Saulo durante tres d\u00edas tuvo que esperar que llegara la hora (Col 9:9). \u00bfQu\u00e9 pudo pasar en estos d\u00edas en su alma? Sus ojos todav\u00eda no eran capaces de ver y no quiso comer ni beber. Pero los d\u00edas estaban iluminados por una luz interior. \u00abSaulo de Tarso, que est\u00e1 en oraci\u00f3n\u00bb, dijo el Se\u00f1or a Anan\u00edas. Y lo que se indica en el vers\u00edculo 12 nos deja adivinar que incluso en la oscuridad de estos d\u00edas no estuvo sin consuelo. La visi\u00f3n le hab\u00eda dicho que alguien vendr\u00eda para dar la lumbre a sus ojos. <\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, en su carta a los G\u00e1latas, Pablo impugn\u00f3 que le hubiera sido comunicado o transmitido de alg\u00fan modo por hombres el Evangelio que \u00e9l proclamaba. Yo no fui corriendo a consultar con la carne y la sangre, dice el Ap\u00f3stol, despu\u00e9s de haber hablado antes claramente en el mismo vers\u00edculo de la hora de Damasco (Gal 1:16). Nuestro relato no se opone a esta declaraci\u00f3n de la ep\u00edstola a los G\u00e1latas. Lo que hizo Anan\u00edas no contradice el hecho de que el Ap\u00f3stol sabe que ha sido llamado inmediatamente por Jesucristo y por Dios (Gal 1:1), y que recibi\u00f3 su Evangelio mediante una revelaci\u00f3n personal (Gal 1:12). Anan\u00edas solamente deb\u00eda ser medianero en la curaci\u00f3n y bautismo de Saulo. Tambi\u00e9n Saulo experiment\u00f3 esta mediaci\u00f3n, lo cual para nosotros es otra vez una se\u00f1al del orden visible, al que Cristo ha vinculado la tarea salvadora de la Iglesia. <\/p>\n<p>\u00abHermano Saulo\u00bb, as\u00ed se dirige Anan\u00edas al hasta entonces temido perseguidor de los cristianos. Anan\u00edas usa la forma hebrea del nombre, o sea, la forma que Saulo tambi\u00e9n oy\u00f3 de labios del Se\u00f1or cerca de Damasco. Anan\u00edas tiene cuidado en recordar al Se\u00f1or que se apareci\u00f3 en el camino hacia Damasco. Todo esto era para Saulo una se\u00f1al de que ten\u00eda ante s\u00ed a un mandatario del Se\u00f1or, un hombre enterado, un iniciado. Anan\u00edas con su misi\u00f3n medianera puede traer a Saulo la curaci\u00f3n de la ceguera y puede traerle el Esp\u00edritu Santo, como don del Se\u00f1or. Y \u00abrecobr\u00f3 la vista\u00bb. \u00bfHab\u00eda sido real esta ceguera? Sin duda, aunque no est\u00e1 a nuestro alcance dar una explicaci\u00f3n m\u00e9dica. Pero esta ceguera al mismo tiempo era un s\u00edmbolo. Un s\u00edmbolo de la noche precedente, en la que Saulo se mov\u00eda. Ahora Saulo puede contemplar una nueva luz. Esta nueva visi\u00f3n tambi\u00e9n es una alegor\u00eda. A la luz de los ojos otra vez obtenida sobreviene la iluminaci\u00f3n del esp\u00edritu, sobreviene aquella contemplaci\u00f3n del misterio de Jes\u00fas, que nos dan a conocer las cartas de san Pablo de una manera inigualada. Pensemos en aquellas magn\u00edficas palabras de la segunda ep\u00edstola a los Corintios: \u00abNosotros todos, con el rostro descubierto, reflejando como en un espejo la gloria del Se\u00f1or, su imagen misma, nos vamos transfigurando de gloria en gloria, como por la acci\u00f3n del Se\u00f1or, que es Esp\u00edritu\u00bb (2Co 3:18). <\/p>\n<p>\u00abRecobr\u00f3 la vista y fue bautizado.\u00bb El bautismo de Saulo fue el bautismo en el nombre de aquel a quien tres d\u00edas antes Saulo a\u00fan persegu\u00eda \u00abrespirando amenazas y muerte\u00bb. Ahora Saulo, confesando a Cristo en el bautismo, invoc\u00f3 el nombre, contra el cual \u00e9l hab\u00eda pensado, como dijo ante la presencia de Agripa, \u00abque deb\u00eda hacer todo lo posible\u00bb (2Co 26:9). Un nuevo hombre surgi\u00f3 del agua. \u00abTom\u00f3 alimento y recuper\u00f3 sus fuerzas.\u00bb Eso no solamente puede decirse de su cuerpo. Tambi\u00e9n se alude a las fuerzas del esp\u00edritu, porque desde entonces el Esp\u00edritu Santo se hizo cargo de \u00e9l para siempre. <\/p>\n<p>3. PRIMERAS ACTIVIDADES Y SUFRIMIENTOS (2Co 9:19b-30). <\/p>\n<p>a) Predicaci\u00f3n en Damasco (Hch\/09\/19b-22). <\/p>\n<p>19b Estuvo con los disc\u00edpulos en Damasco algunos d\u00edas, 20 y en seguida predicaba en las sinagogas a Jes\u00fas, diciendo que \u00e9ste era el Hijo de Dios. 21 y se maravillaban todos los que le escuchaban y dec\u00edan: \u00abPero \u00bfno es \u00e9ste el que maltrataba en Jerusal\u00e9n a los que invocaban este nombre, y no hab\u00eda venido aqu\u00ed expresamente a lo mismo, para llev\u00e1rselos presos ante los sumos sacerdotes?\u00bb 22 Pero Saulo se sent\u00eda cada vez m\u00e1s fuerte y confund\u00eda a los jud\u00edos que habitaban en Damasco demostr\u00e1ndoles que aqu\u00e9l era el Mes\u00edas. <\/p>\n<p>Ante nosotros tenemos al aut\u00e9ntico Pablo. Tal como lo conocemos por sus cartas. Un hombre de un af\u00e1n insaciable de hero\u00edsmo, estimulado por la ardiente voluntad de hacer lo que ha reconocido como su tarea. Como perseguidor de la Iglesia no se cansaba de viajar. As\u00ed ahora el nuevo conocimiento que ha adquirido en el encuentro con el Se\u00f1or exaltado, le impulsa incesantemente a emprender viajes para predicar a Cristo. Quien compare con este texto los datos que la ep\u00edstola a los G\u00e1latas da sobre el tiempo, puede descubrir muchas dificultades, si quiere armonizar ambos relatos. En la carta a los G\u00e1latas nos enteramos de que el ap\u00f3stol despu\u00e9s de lo que le sucedi\u00f3 en Damasco, no fue corriendo a consultar con la carne y la sangre, ni acudi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, a los ap\u00f3stoles que le hab\u00edan precedido; sino que se fue a Arabia y despu\u00e9s volvi\u00f3 nuevamente a Damasco (Gal 1:16s). <\/p>\n<p>Al observar minucioso la dificultad no le parece tan grande como se cree con frecuencia. Como dice la carta, Pablo volvi\u00f3 nuevamente a Damasco, lo cual nos indica que antes de ir a Arabia, hab\u00eda estado en Damasco, por motivos relacionados con su vocaci\u00f3n. San Lucas en su exposici\u00f3n compendiosa ha omitido la permanencia en Arabia, pero tampoco es seguro que la haya excluido. A san Lucas le importaba mostrar c\u00f3mo Saulo pas\u00f3 sin demora de ser perseguidor a ser pregonero. En Arabia, probablemente en los territorios situados al este de Damasco, Saulo tambi\u00e9n debi\u00f3 actuar como mensajero de la fe. Y lo hizo as\u00ed, como tambi\u00e9n parece expresar nuestro texto, por la conciencia de haber sido nombrado inmediatamente por el Se\u00f1or para su servicio. <\/p>\n<p>Comprendemos la confusi\u00f3n y aturdimiento, que provoc\u00f3 su actuaci\u00f3n en Damasco. Ellos sab\u00edan que Saulo hab\u00eda venido con facultades recibidas del sumo sacerdote. \u00e9l quer\u00eda y deb\u00eda detener a todos los que \u00abinvocan tu nombre\u00bb. Y ahora Saulo se presenta en las sinagogas y da testimonio en favor de este nombre. <\/p>\n<p>\u00abJes\u00fas&#8230; era el Hijo de Dios.\u00bb \u00abJes\u00fas&#8230; era el Mes\u00edas.\u00bb As\u00ed habla Saulo a los jud\u00edos que escuchan aturdidos. \u00bfComprendemos la confusi\u00f3n? Comprendemos que los jud\u00edos no tardar\u00e1n mucho en alzarse indignados y en procurar precaver con los medios m\u00e1s extremos el peligro que les amenazaba. No fue la \u00fanica vez que se mostr\u00f3 al Ap\u00f3stol por parte de los jud\u00edos cu\u00e1ntas cosas deb\u00eda padecer por el nombre de Cristo (Gal 9:16). <\/p>\n<p>b) Huida de Damasco (Hch\/09\/23-25). <\/p>\n<p>23 Pasados bastantes d\u00edas, decidieron los jud\u00edos quit\u00e1rselo de en medio. 24 Pero lleg\u00f3 su prop\u00f3sito a conocimiento de Saulo. Ten\u00edan incluso vigiladas las puertas d\u00eda y noche para matarlo. 25 Tom\u00e1ronlo, pues, sus disc\u00edpulos una noche y lo bajaron por el muro, descolg\u00e1ndolo en una espuerta. <\/p>\n<p>A\u00fan estamos en la \u00e9poca judeocristiana de la Iglesia. Toda la resistencia con que tropieza la Iglesia, todas las persecuciones contra ella provienen de los jud\u00edos. Esto lo sab\u00eda Saulo demasiado bien. Ahora tiene que experimentar en s\u00ed mismo \u00abcuantos males ha causado a tus santos\u00bb (Gal 9:13). Le amenaza lo mismo que ocurri\u00f3 a Esteban. El que entonces guardaba los vestidos de los apedreadores, ahora tiene peligro de venir a ser su v\u00edctima. \u00a1Cu\u00e1n a menudo los Hechos de los ap\u00f3stoles en sus informes sobre la actuaci\u00f3n del Ap\u00f3stol tendr\u00e1n que hablar de tales situaciones! Pero siempre estar\u00e1 en vigor lo que en la hora de Damasco el mismo Se\u00f1or dijo a Saulo: \u00abYo te librar\u00e9 de tu pueblo y de las naciones a las cuales te voy a enviar\u00bb (Gal 26:17). <\/p>\n<p>\u00abLleg\u00f3 su prop\u00f3sito a conocimiento de Saulo.\u00bb Los \u00abdisc\u00edpulos\u00bb, es decir, los judeocristianos de Damasco, se encargan de la seguridad de Saulo. Por tanto los mismos a quienes Saulo hab\u00eda venido a detener a Damasco. Tiene lugar una escena memorable. Se podr\u00eda designar como extravagancia de la historia, si no fuera todo tan conmovedor y serio. El antiguo perseguidor se debi\u00f3 dar cuenta, con toda claridad, de cu\u00e1n miserablemente ha de terminar todo lo que emprenden los hombres, si se dirige contra los designios de Dios. En la oscuridad de la noche la espuerta baja oscilante por el muro de la ciudad de Damasco. Saulo se acuclilla en la espuerta. Acosado exterior e interiormente, emprende el camino de regreso, abandonado por la protecci\u00f3n humana, pero entregado a la gracia del Se\u00f1or, que le llam\u00f3 y a quien se confiar\u00e1 de aqu\u00ed en adelante. \u00abTe basta mi gracia -le dir\u00e1 despu\u00e9s el Se\u00f1or-; pues mi poder se manifiesta en la flaqueza\u00bb (2Co 12:9). <\/p>\n<p>Esta huida por el muro no es un rasgo compasivo de una leyenda piadosa, como lo atestigua el Ap\u00f3stol en la misma carta a los Corintios, cuando evoca el recuerdo imborrable de aquella huida diciendo: \u00abEn Damasco, el gobernador del rey Aretas ten\u00eda puestos guardias en la ciudad de Damasco para prenderme, y, por una ventana, a trav\u00e9s del muro, fui descolgado metido en una cesta y escap\u00e9 de sus manos\u00bb (2Co 11:32s). Esta narraci\u00f3n se refiere inmediatamente despu\u00e9s de las siguientes palabras: \u00abSi hay que presumir, presumir\u00e9 de mi debilidad. El Dios y Padre del Se\u00f1or Jes\u00fas -el que es bendito por los siglos- sabe bien que no miento\u00bb (2Co 11:30s). <\/p>\n<p>c) Encuentro con la comunidad madre (Hch\/09\/26-30). <\/p>\n<p>26 Llegado a Jerusal\u00e9n, intentaba juntarse a los disc\u00edpulos; pero todos le tem\u00edan, no creyendo que fuese disc\u00edpulo. 27 Bernab\u00e9, sin embargo, lo tom\u00f3 consigo, lo condujo a los ap\u00f3stoles y les explic\u00f3 de qu\u00e9 manera hab\u00eda visto en el camino al Se\u00f1or, el cual le habl\u00f3, y c\u00f3mo en Damasco hab\u00eda actuado con valent\u00eda en el nombre de Jes\u00fas. 28 Desde entonces entraba y sal\u00eda con ellos en Jerusal\u00e9n actuando con valent\u00eda en el nombre del Se\u00f1or. 29 Hablaba tambi\u00e9n y discut\u00eda con los helenistas, los cuales intentaban matarlo. 30 Enterados de esto los hermanos, lo condujeron a Cesarea y lo remitieron a Tarso. <\/p>\n<p>Puede tener diferentes motivos que Saulo al huir de Damasco se dirigiera a Jerusal\u00e9n. Al fin y al cabo lo decisivo era el deseo de ponerse en contacto con la comunidad madre y con sus jefes, los ap\u00f3stoles. Hab\u00eda un riesgo personal en comparecer en Jerusal\u00e9n, siendo as\u00ed que los jud\u00edos de Damasco ya lo quisieron matar. Sab\u00eda las dificultades que le aguardaban por ambas partes: por parte de los cristianos a quienes \u00e9l antes persigui\u00f3 tan encarnizadamente, y por parte de los jud\u00edos que le tratar\u00edan como traidor y renegado. No obstante Saulo fue a Jerusal\u00e9n. Lo hizo teniendo conciencia de su misi\u00f3n. Era el Se\u00f1or quien le hab\u00eda llamado. Con todo a pesar de conocer muy bien el car\u00e1cter inmediato de su vocaci\u00f3n, no pasa por alto la coordinaci\u00f3n con la colectividad de la Iglesia. Saulo ten\u00eda marcado de una forma perceptible el cu\u00f1o de un tes\u00f3n y de una responsabilidad de s\u00ed mismo, pero conoce el profundo sentido y el derecho no s\u00f3lo en general de la Iglesia fundada por Cristo, sino tambi\u00e9n de su autoridad. <\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n de Saulo se expresa en esta su primera visita a Jerusal\u00e9n. Y quien lea la carta a los G\u00e1latas, lo llega a conocer todav\u00eda con mayor claridad. En esta ep\u00edstola escribe san Pablo: \u00abPosteriormente, pasados tres a\u00f1os, sub\u00ed a Jerusal\u00e9n para visitar a Cefas y me qued\u00e9 quince d\u00edas con \u00e9l. Pero no vi a ning\u00fan ap\u00f3stol; solamente vi a Santiago, hermano del Se\u00f1or\u00bb (Gal 1:18s). La compaginaci\u00f3n de los dos relatos crea dificultades. Se tiende a seguir en primer lugar lo que Pablo dice de s\u00ed mismo en la carta a los G\u00e1latas, aunque se admite que Pablo expone con cierto ardor lo que le parece importante y decisivo para sus lectores. <\/p>\n<p>Dejemos aparte la explicaci\u00f3n exeg\u00e9tica del problema -que tambi\u00e9n existe para las otras visitas a Jerusal\u00e9n- y consideremos el hecho, a todas luces incontestable, de que el antiguo adversario y enemigo se esfuerza por sentir con los que dirigen la Iglesia. Pablo no procedi\u00f3 as\u00ed como simple disc\u00edpulo de Cristo, sino como mandatario, como representante del Se\u00f1or, a cuyo servicio trabaja hace ya tres a\u00f1os desde su conversi\u00f3n. Porque suponemos que la estancia en Arabia, mencionada en la ep\u00edstola a los G\u00e1latas (Gal 1:17) se dedic\u00f3 a la predicaci\u00f3n, del mismo modo que los d\u00edas que pas\u00f3 en Damasco. No por ello hay que considerar disparatado el pensamiento de que Pablo fue a Arabia para retirarse a la soledad y prepararse interiormente para la tarea que se le hab\u00eda asignado. Pero no podemos imaginarnos que un hombre dotado de las aptitudes de Saulo viviera dedicado solamente a la meditaci\u00f3n durante un periodo prolongado de tiempo. Incluso la carta a los G\u00e1latas supone una actuaci\u00f3n inmediata del que hab\u00eda recibido la vocaci\u00f3n de ap\u00f3stol, cuando se dice con respecto al tiempo de los tres primeros a\u00f1os: \u00abY era personalmente desconocido a las Iglesias cristianas de Judea. All\u00ed solamente se o\u00eda decir: Aquel que en otro tiempo nos persegu\u00eda, ahora predica la fe que entonces pretend\u00eda destruir\u00bb (Gal 1:22s). <\/p>\n<p>Nuestro texto dice que Pablo en su primera visita a Jerusal\u00e9n pretend\u00eda ponerse en contacto con los ap\u00f3stoles: \u00abBernab\u00e9 lo tom\u00f3 consigo, lo condujo a los ap\u00f3stoles y les explic\u00f3 de qu\u00e9 manera vio en el camino al Se\u00f1or, el cual le habl\u00f3, y c\u00f3mo en Damasco hab\u00eda actuado con valent\u00eda en el nombre de Jes\u00fas.\u00bb Y si a\u00f1adimos un dato de la ep\u00edstola a los G\u00e1latas, o sea que Pablo quer\u00eda visitar a Pedro, notamos con especial inter\u00e9s c\u00f3mo este hombre (de cuya manera de ser era propia la disposici\u00f3n a la independencia y a la autodeterminaci\u00f3n, y que en cierto modo encontr\u00f3 el camino hacia Cristo por s\u00ed solo) procur\u00f3 incorporarse a la ordenaci\u00f3n visible de la Iglesia. Y cuando Pablo en su carta hace resaltar adrede a Pedro, no se puede pasar por alto que Pablo se reconoce el rango especial de Pedro en la Iglesia y quiere acatarlo. Aunque esta misma ep\u00edstola a los G\u00e1latas nos cuente un episodio memorable de Antioqu\u00eda, en el que Pablo se encar\u00f3 audaz y abiertamente con Pedro, y le pidi\u00f3 explicaciones ( Gal 2:11 ss); sin embargo, esta actitud de Pablo no se contradice con el reconocimiento de la autoridad de Pedro. De aqu\u00ed solamente deducimos la valent\u00eda con que se entrevistaban los hombres de la Iglesia, desembarazados de una distancia ceremoniosa y de una sumisi\u00f3n servil. <\/p>\n<p>Fue Bernab\u00e9 quien medi\u00f3 en favor del reci\u00e9n venido de Damasco. Ya antes hemos tenido noticias de Bernab\u00e9 (Gal 4:36s). Es uno de los personajes de la primitiva Iglesia, que suscitan especial inter\u00e9s. Ya dijimos que podemos opinar que Bernab\u00e9 tambi\u00e9n tuvo un prestigio personal para Lucas. Bernab\u00e9 pas\u00f3 a ser el buen amigo de Saulo. En \u00e9l vemos de qu\u00e9 forma tan significativa Dios en la ejecuci\u00f3n de sus planes toma la relaci\u00f3n de hombre a hombre. \u00ab\u00bfQu\u00e9 hubiese sido Pablo sin Bernab\u00e9?\u00bb, podr\u00edamos preguntar, especialmente cuando veamos c\u00f3mo Bernab\u00e9 m\u00e1s tarde en Antioqu\u00eda llama a Saulo (a quien casi se hab\u00eda olvidado) para un trabajo com\u00fan (Gal 11:25s), y se lo lleva como compa\u00f1ero en el primer viaje misional de largo trayecto. Pudo ser doloroso para ambos amigos que cuando hab\u00edan de salir para el segundo viaje misional (Gal 15:36 ss), no pudieran ponerse de acuerdo acerca de si deb\u00edan llevar consigo a Juan Marcos, el primo de Bernab\u00e9, y que provisionalmente incluso emprendieran caminos distintos. <\/p>\n<p>Saulo no pudo disfrutar mucho tiempo del trato con la comunidad madre. Las relaciones eran tirantes. El temperamento de Saulo era demasiado brusco y fogoso. Saulo crey\u00f3 que ten\u00eda que ganarse la voluntad de sus antiguos amigos, los jud\u00edos helenistas, en favor de su mensaje. Estos mismos fueron quienes no pudieron soportar a Esteban. Amenazaron a Saulo con darle el mismo fin que a Esteban. Los \u00abhermanos\u00bb, es decir, los cristianos y entre ellos sobre todo los ap\u00f3stoles, cuidaron de que Saulo quedara a salvo. Lo llevaron a la ciudad mar\u00edtima de Cesarea, y all\u00ed lo embarcaron hacia Tarso, su ciudad natal. Saulo de nuevo est\u00e1 en fuga. De nuevo lo salvaron aquellos a quienes \u00e9l antes hab\u00eda anunciado la muerte y la destrucci\u00f3n. Saulo de nuevo experimenta aquello a lo que alud\u00eda el Se\u00f1or, cuando dijo a Anan\u00edas: \u00abYo le mostrar\u00e9 cuantas cosas deber\u00e1 padecer por mi nombre.\u00bb <\/p>\n<p>III. ACTUACI\u00d3N DE PEDRO (,18). <\/p>\n<p>1. EN LIDA Y JOPA (Hch\/09\/31-43). <\/p>\n<p>a) Ojeada a la Iglesia (Gal 9:31). <\/p>\n<p>31 La Iglesia, en tanto, gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria, edific\u00e1ndose y caminando en el temor del Se\u00f1or, y crec\u00eda con la consolaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p>Saulo se retira del territorio de Palestina, en el que ha provocado tanta agitaci\u00f3n. \u00abDespu\u00e9s fui a las regiones de Siria y de Cilicia\u00bb, escribe en la carta a los G\u00e1latas (Gal 1:21), sin indicar el motivo por el cual sali\u00f3 tan r\u00e1pidamente de Jerusal\u00e9n. No se sabe c\u00f3mo transcurrieron los a\u00f1os siguientes. En primer lugar tuvo sosiego el que estaba agitado. Y tambi\u00e9n hubo sosiego en la naci\u00f3n jud\u00eda. Se concede a la Iglesia un tiempo de paz. Se tiene cuidado en nombrar las tres regiones de Palestina. Observemos con atenci\u00f3n c\u00f3mo en este vers\u00edculo la palabra \u00abIglesia\u00bb se refiere a toda la Iglesia, mientras que de ordinario en los Hechos de los ap\u00f3stoles con la misma palabra (ekklesia) se designa una comunidad en particular. San Lucas, siguiendo su manera preferida de narrar, tambi\u00e9n aqu\u00ed da una visi\u00f3n sint\u00e9tica de la situaci\u00f3n de la Iglesia antes de empezar la historia particular. \u00abEdific\u00e1ndose.\u00bb A la propagaci\u00f3n externa sigue la consolidaci\u00f3n y arraigamiento de la vida interna de la comunidad formada. A\u00fan estamos en la etapa inicial de la Iglesia, en el tiempo en que se trabajaba en la misi\u00f3n dirigida a los jud\u00edos. Con todo, la evoluci\u00f3n instaba por s\u00ed misma a que la proclamaci\u00f3n apost\u00f3lica atravesase la barrera e hiciese penetrar el mensaje en el \u00e1mbito no jud\u00edo. Como pronto veremos, a Pedro en representaci\u00f3n de toda la Iglesia se le mostrar\u00e1 y abrir\u00e1 el camino para empezar la misi\u00f3n entre los gentiles. En todos los esfuerzos humanos de que nos informan los Hechos de los ap\u00f3stoles, siempre es el Esp\u00edritu Santo el que llena y dirige a la Iglesia. As\u00ed tambi\u00e9n lo indica nuestro breve relato, cuando al final observa: \u00abY (la Iglesia) crec\u00eda con la consolaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.\u00bb <\/p>\n<p>b) Curaci\u00f3n de enfermos en Lida (Gal 9:32-35). <\/p>\n<p>32 Pedro, que andaba por todas partes, lleg\u00f3 hasta los fieles que habitaban en Lida. 33 Encontr\u00f3 all\u00ed a un hombre llamado Eneas, que desde ocho a\u00f1os atr\u00e1s yac\u00eda en una camilla, porque estaba paral\u00edtico. 34 Y le dijo Pedro: \u00abEneas, el Se\u00f1or Jes\u00fas te va a curar; lev\u00e1ntate y hazte t\u00fa mismo la cama.\u00bb Y al momento se levant\u00f3. 35 Y lo vieron todos los habitantes de Lida y Sar\u00f3n, los cuales se convirtieron al Se\u00f1or. <\/p>\n<p>Siguen sin interrupci\u00f3n tres narraciones transcendentales, cuyo protagonista es Pedro. En ellas hay una perceptible gradaci\u00f3n, de acuerdo con el asunto tratado y tambi\u00e9n con la envergadura del tema. Seg\u00fan la manera de exponer de san Lucas en estas tres narraciones se pueden ver correspondencias con similares acontecimientos en la actuaci\u00f3n de Jes\u00fas y tambi\u00e9n con historias parecidas de Pablo. Sin embargo estas tres narraciones, a pesar de todas sus semejanzas literarias, tienen su propia significaci\u00f3n y caracterizan claramente el aspecto y la ruta de la evoluci\u00f3n de la Iglesia. Tambi\u00e9n vemos en la persona de Pedro la autoridad de la comunidad jerosolimitana, cuyo prestigio se funda en los ap\u00f3stoles. Aunque no se deba transferir sin m\u00e1s ni m\u00e1s a los primeros tiempos de la Iglesia el posterior estado de cosas, pero es dif\u00edcil sustraerse a la impresi\u00f3n de que este viaje de Pedro \u00abpor todas partes\u00bb es presentado como una especie de visita pastoral que, al mismo tiempo, quiere tambi\u00e9n estar al servicio del trabajo misionero. El ap\u00f3stol debi\u00f3 visitar varios lugares, pero por razones pr\u00e1cticas y literarias san Lucas escogi\u00f3 estas tres estaciones. El texto no dice nada sobre el motivo inmediato del viaje. Aunque se debiera suponer que tambi\u00e9n esta vez (como en 8,14) el ap\u00f3stol fue enviado por la comunidad, esta suposici\u00f3n en nada perjudicar\u00eda el rango especial, que le otorgan claramente los ap\u00f3stoles. Se puede notar que Pedro esta vez hace el viaje solo, sin que le acompa\u00f1e Juan. <\/p>\n<p>Se puede comparar, incluso en los pormenores, la curaci\u00f3n del paral\u00edtico Eneas con el milagro que se obr\u00f3 en el cojo de nacimiento ante la \u00abpuerta del templo llamada Preciosa\u00bb (3,1 ss). Las dos historias coinciden en sus l\u00edneas esenciales. Pero tampoco hay que pasar por alto ciertas importantes diferencias, que se muestran especialmente en las palabras del ap\u00f3stol al enfermo. En la curaci\u00f3n del cojo de nacimiento, dijo Pedro: \u00abEn el nombre de Jesucristo de Nazaret, anda.\u00bb Esta vez Pedro sana al paral\u00edtico diciendo: \u00abEneas, el Se\u00f1or Jes\u00fas te va a curar.\u00bb En estas palabras la persona humana todav\u00eda queda m\u00e1s postergada a segundo t\u00e9rmino con respecto a la fuerza curativa del Se\u00f1or presente en el ap\u00f3stol. Y de nuevo se pone el milagro como se\u00f1al manifestadora al servicio del testimonio del mensaje de salvaci\u00f3n en Cristo. En este acontecimiento los hombres experimentan la proximidad de un poder superior, y se percatan de la verdad de las palabras, que les anuncia el ap\u00f3stol. <\/p>\n<p>c) Resurrecci\u00f3n de un muerto en Jopa (9,36-43) <\/p>\n<p>Esta narraci\u00f3n, dentro de su marco literario, forma parte de la historia de Pedro. Su rango, su prestigio, su poder de obrar milagros se hacen todav\u00eda m\u00e1s patentes que en la precedente curaci\u00f3n del enfermo Eneas. La resurrecci\u00f3n de un muerto no es simplemente explicable suponiendo (como las curaciones de enfermos) que obr\u00f3 una fuerza de sugesti\u00f3n. La resurrecci\u00f3n queda fuera del dominio de toda capacidad humana Eso lo sabe Pedro. Su conducta recuerda al profeta El\u00edas, que llev\u00f3 al hijo muerto de la viuda de Sarepta a la habitaci\u00f3n de arriba, y all\u00ed orando le hizo volver a la vida (lRe 17,17 ss). Y de Eliseo se nos relata un caso parecido (2Re 4:32 ss). No hay que ignorar que en la forma de nuestra narraci\u00f3n se muestra cierta semejanza con estos relatos del Antiguo Testamento. Con todo, este hecho no nos permite impugnar la verdad del milagro de Pedro, aunque sea posible que el suceso obtuviera su forma porque se tuviese la mirada puesta en estas narraciones del Antiguo Testamento o en otras historias de milagros. <\/p>\n<p>36 En Jopa hab\u00eda una disc\u00edpula de nombre Tabit\u00e1, que traducido significa \u00abGacela\u00bb. Estaba llena de buenas obras y de limosnas que hac\u00eda. 37 Sucedi\u00f3, pues, por aquellos d\u00edas que enferm\u00f3 y muri\u00f3. Una vez lavada, la colocaron en la habitaci\u00f3n de arriba. 38 Dada la proximidad entre Lida y Jopa, y habiendo o\u00eddo los disc\u00edpulos que Pedro estaba en aquella ciudad, le enviaron dos hombres con ese ruego: \u00abNo tardes en venir hasta nosotros.\u00bb 39 Pedro al punto se fue con ellos. Llegado, le hicieron subir a la habitaci\u00f3n de arriba y se le presentaron todas las viudas, llorando y mostr\u00e1ndole las t\u00fanicas y mantos que les hab\u00eda hecho Gacela mientras estaba con ellas. 40 Pedro hizo salir fuera a todos. Luego, puesto de rodillas, or\u00f3 y vuelto al cad\u00e1ver, dijo: Tabit\u00e1, lev\u00e1ntate. Ella abri\u00f3 sus ojos y viendo a Pedro, se incorpor\u00f3. 41 D\u00e1ndole \u00e9ste la mano, la levant\u00f3; llam\u00f3 a los santos y a las viudas y se la present\u00f3 viva. 42 La cosa fue notoria en toda Jopa, y muchos creyeron en el Se\u00f1or. 43 Y permaneci\u00f3 bastantes d\u00edas en Jopa, en casa de un tal Sim\u00f3n, curtidor. <\/p>\n<p>Pedro sabe que no tiene facultad para devolver la vida a los muertos por su propia virtud. Conoce, en cambio, la omnipotencia de Dios. Y de ella impetra el milagro orando de rodillas. Conociendo la proximidad eficiente de Dios puede decir: \u00abTabit\u00e1, lev\u00e1ntate.\u00bb Aqu\u00ed tampoco se nos concede hacer muchas explicaciones ni alegar muchas pruebas. De nuevo tenemos ante nosotros un misterio. Es el Se\u00f1or, que est\u00e1 presente en su Iglesia. No sin raz\u00f3n el texto occidental, que es m\u00e1s extenso, ha dado a las palabras de Pedro la siguiente forma: \u00abLev\u00e1ntate en el nombre de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas.\u00bb Se nos recuerdan aquellas palabras que dijo Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles en su pl\u00e1tica de despedida: \u00abDe verdad os aseguro: el que cree en m\u00ed, tambi\u00e9n \u00e9l har\u00e1 las obras que yo hago, y a\u00fan mayores las har\u00e1; porque yo voy al Padre. Y lo que pid\u00e1is en mi nombre, eso har\u00e9, para que el Padre sea glorificado en el Hijo\u00bb (Jua 14:12s). Solamente teniendo en cuenta esta revelaci\u00f3n podemos rendirnos a la verdad de la narraci\u00f3n de un milagro como el nuestro contra cualesquiera objeciones. <\/p>\n<p>En Tabit\u00e1 se nos traza una de las figuras m\u00e1s nobles de mujer en los primeros tiempos de la Iglesia. \u00abEstaba llena de buenas obras y de limosnas que hac\u00eda.\u00bb Las \u00abt\u00fanicas y mantos\u00bb que hab\u00eda hecho para los pobres, nos muestran que Tabit\u00e1 era una de aquellas mujeres que saben unir de una forma agradable la piedad y la disposici\u00f3n a prestar ayuda pr\u00e1ctica. No hace al caso si hay que considerarla como \u00abdiaconisa\u00bb oficialmente reconocida, como por ejemplo la diaconisa Febe de la Iglesia de C\u00e9ncreas (Rom 16:1), o si ejerci\u00f3 la actividad de su vida de forma enteramente personal. Por los escritos del Nuevo Testamento sabemos cu\u00e1n estrechamente se enlaza con la formaci\u00f3n de la Iglesia la figura de las mujeres que ayudan y atienden, tanto si pensamos en las mujeres que acompa\u00f1aban a Jes\u00fas, como las describe con esmero san Lucas (Luc 8:2s), como si pensamos en las mujeres que se nombran en los Hechos de los ap\u00f3stoles y en las cartas de san Pablo. L\u00e9ase tan s\u00f3lo el cap. 16 de la ep\u00edstola a los Romanos, en que se habla de Febe, Priscila, Mar\u00eda, Trifena, Trifosa, P\u00e9rsida, Julia, para ver con qu\u00e9 gratitud san Pablo nombra tambi\u00e9n a estas mujeres, para recordar su ejemplo y su servicio en la propagaci\u00f3n del Evangelio. En la conclusi\u00f3n de esta historia se dice que Pedro permaneci\u00f3 bastantes d\u00edas en Jopa, en casa de un tal Sim\u00f3n, curtidor. Se da esta noticia sobre todo por causa de la historia que sigue a continuaci\u00f3n (Luc 10:6). Al mismo tiempo se patentiza tambi\u00e9n cu\u00e1n afortunada fue la actuaci\u00f3n del ap\u00f3stol en Jopa, en lo cual de nuevo aparece la importancia del milagro como testimonio en favor del Evangelio. Puede haber tambi\u00e9n una especial intenci\u00f3n en el hecho de que asimismo se nombre el oficio manual de Sim\u00f3n, que hospedaba en su casa a Pedro. Sabemos que la profesi\u00f3n de curtidor era considerada por los doctores de la ley como impura y que no era apreciada. El hecho de que Pedro residiera en casa de un curtidor puede ser una se\u00f1al de que se siente libre de la estrechez farisaica, y as\u00ed ya est\u00e1 preparado para la orden transcendental que ha de recibir en el relato siguiente. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Hch 22:4-21<\/span>; <span class='bible'>Hch 26:9-18<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 1:11-24<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Hch 8:3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Saulo:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Hch 8:1<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 disc\u00edpulos:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Hch 6:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Saulo de Tarso en el camino a Damasco<\/p>\n<p>Aunque hasta ahora hemos visto poco sobre \u00e9l, puede arg\u00fcirse que Pablo (o Saulo) es el personaje humano m\u00e1s importante en Hech. Desde la mitad del cap. 12 hasta el fin del libro, el narrador pone el centro de atenci\u00f3n en Pablo y sus viajes casi exclusivamente. La historia de c\u00f3mo este hombre lleg\u00f3 a unirse a los cristianos se relata con cierto detalle nada menos que tres veces (caps. 9, 22 y 26). En este cap\u00edtulo, el narrador es el autor. En los otros, es Pablo mismo el que lo relata en el contexto de discursos, aunque el narrador podr\u00eda haber dicho f\u00e1cilmente: \u201cY entonces Pablo les cont\u00f3 sobre su experiencia en el camino de Damasco\u201d, antes que volver a repetirla. La historia probablemente fue repetida por la importancia que Lucas atribuye al hecho. Sin embargo, cada reiteraci\u00f3n agrega algo m\u00e1s del cuadro completo.<\/p>\n<p>A veces se argumenta que \u201cconversi\u00f3n\u201d implica el rechazo de todo un sistema de creencias para abrazar otro. Saulo no hab\u00eda sido llamado tanto a dejar el juda\u00edsmo como a aceptar a Jes\u00fas como cumplimiento de todo lo que hab\u00eda cre\u00eddo. Adem\u00e1s, debe decirse que la historia tiene mucho en com\u00fan con el \u201cllamado\u201d de un profeta a una misi\u00f3n espec\u00edfica. Usado en un sentido no t\u00e9cnico, no puede haber verdadera objeci\u00f3n al t\u00e9rmino \u201cconversi\u00f3n\u201d aplicado a un cambio de mente, coraz\u00f3n y acci\u00f3n tan fundamental y radical como el que experiment\u00f3 aquel hombre. Pero haremos bien en recordar el sentido positivo de \u201cllamamiento\u201d en este importante episodio de la vida de Pablo.<\/p>\n<p>1 Saulo (el nombre heb. de Pablo, 13:9) y su actitud hacia los cristianos se ha mencionado previamente en 7:58-8:3. 2 Las cartas para las sinagogas en Damasco probablemente eran cartas de presentaci\u00f3n y de lo que podr\u00edamos llamar \u201cextradici\u00f3n\u201d (ver los paralelos en 22:5 y 26:12). Una carta con un prop\u00f3sito similar se ha preservado en los Ap\u00f3crifos: \u201cSi algunos malhechores han huido hasta ustedes desde su pa\u00eds, entr\u00e9guenlos al sumo sacerdote Sim\u00f3n, de modo que \u00e9l pueda castigarlos de acuerdo con la ley\u201d (1 Macabeos 15:21). Muchas congregaciones jud\u00edas no hubieran tenido sentimientos tan negativos sobre los cristianos, y estas cartas del sumo sacerdote habr\u00edan destacado la oposici\u00f3n jud\u00eda al cristianismo as\u00ed como habr\u00edan indicado la autoridad de Pablo de llevar preso a cualquiera de estos \u201cmalhechores\u201d (ver 28:21, 22, donde los l\u00edderes jud\u00edos de Roma sab\u00edan que deber\u00edan tener aversi\u00f3n a los cristianos pero que no ten\u00edan \u201ccartas de Judea\u201d diciendo por qu\u00e9). Fue s\u00f3lo despu\u00e9s del episodio de Esteban que los l\u00edderes jud\u00edos actuaron contra ellos simplemente por ser cristianos. El Camino era un nombre primitivo para la comunidad cristiana.<\/p>\n<p>3-9 Pablo experiment\u00f3 una intensa luz desde el cielo \u2026  y oy\u00f3 una voz. Los autores del NT no tienen objeciones para registrar sue\u00f1os o visiones que s\u00f3lo hab\u00edan sido captados por un individuo, pero Lucas procur\u00f3 que sus lectores comprendieran que se hab\u00eda tratado de un hecho verificable. De alg\u00fan modo estaba dirigido exclusivamente a Pablo, pero sus acompa\u00f1antes o\u00edan la voz aun cuando  no ve\u00edan a nadie. La reiteraci\u00f3n de la historia en 26:12-14 implica que tambi\u00e9n pudieron ver la luz. Sin embargo, s\u00f3lo Pablo qued\u00f3 enceguecido y su condici\u00f3n fue m\u00e1s que un ofuscamiento temporal por causa de alg\u00fan resplandor com\u00fan, dado que qued\u00f3 ciego por tres d\u00edas, y en el v. 18 se nos dice que en su curaci\u00f3n algo como escamas cay\u00f3 de sus ojos (ver tambi\u00e9n 22:11-13).<\/p>\n<p>10-16 S\u00f3lo en el relato de la historia de la conversi\u00f3n en este cap\u00edtulo se menciona la comprensible duda inicial de Anan\u00edas, aunque \u00e9l tambi\u00e9n es mencionado en 22:12-16. Desde el mismo momento de la comisi\u00f3n de Pablo, su tarea ante los gentiles se hace clara para \u00e9l y para Anan\u00edas de distintas maneras (ver tambi\u00e9n 22:21 y 26:17), as\u00ed como que le ser\u00eda necesario padecer por el nombre de Cristo.<\/p>\n<p>17-19 El hecho de que Anan\u00edas pusiera sus manos sobre Pablo fue un gesto que expresaba reconocimiento y confirmaci\u00f3n de la aceptaci\u00f3n de Dios y de una unidad cristiana como lo fue el saludo: Saulo, hermano. En su caso, la imposici\u00f3n de manos y la aceptaci\u00f3n de Dios estaban ligados con su curaci\u00f3n, su recepci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo y su bautismo y aun con la interrupci\u00f3n de su ayuno. Todo esto ocurri\u00f3 a la vez. Quiz\u00e1 sea significativo que tuvieron lugar independientemente de los ap\u00f3stoles de Jerusal\u00e9n (ver sobre 9:26, 27).<\/p>\n<p>20-25 Es interesante que, a pesar del orden del v. 15 (los gentiles, los reyes y los hijos de Israel), Pablo fue antes de todo a predicar en las sinagogas. Ese fue el patr\u00f3n a lo largo de su carrera misionera: a los jud\u00edos primero y luego a los gentiles (ver 13:46). Aunque la predicaci\u00f3n de Pablo se fortalec\u00eda a\u00fan m\u00e1s \u2026 , confund\u00eda a los jud\u00edos m\u00e1s que convencerlos. Pasados muchos d\u00edas, los jud\u00edos consultaron entre s\u00ed para matarle. Su huida en una canasta parece que \u00e9l la recordaba m\u00e1s como algo indecoroso y cobarde que como cualquier aventura emocionante y llamativa (2 Cor. 11:30-33).<\/p>\n<p>26-30 Aunque para la \u00e9poca en que Pablo fue a Jerusal\u00e9n hab\u00eda sido cristiano por un tiempo, los ap\u00f3stoles, al igual que Anan\u00edas antes que ellos, sintieron que aquello era dif\u00edcil de creer. S\u00f3lo cuando Bernab\u00e9 (\u201cel Hijo de Consolaci\u00f3n\u201d, o \u201caliento\u201d), a quien hab\u00edamos encontrado antes en 4:36, se responsabiliz\u00f3 por \u00e9l, los disc\u00edpulos estuvieron dispuestos a aceptar al ex perseguidor de la iglesia. Pablo entonces entraba y sal\u00eda libremente por unos 15 d\u00edas (ver G\u00e1l. 1:18, 19). Aunque permaneci\u00f3 con Pedro, no se encontr\u00f3 con los dem\u00e1s disc\u00edpulos, pero pas\u00f3 mucho tiempo con los helenistas (ver en 6:2) con quienes tambi\u00e9n habr\u00e1 trabajado Bernab\u00e9 que era de Chipre, y quiz\u00e1 en la misma sinagoga de los Libertos mencionada en relaci\u00f3n con Esteban (6:9). Como ocurri\u00f3 en Damasco, los opositores de Pablo pronto procuraban matarle y por su propia protecci\u00f3n los hermanos lo mandaron lejos a su propio pa\u00eds, de donde Bernab\u00e9 lo traer\u00eda de vuelta seg\u00fan 11:25.<\/p>\n<p>31 Con esta pausa en la persecuci\u00f3n, Lucas tambi\u00e9n pone fin a esta historia con un resumen general. Por supuesto, como resultado de todo lo que ha descrito hasta entonces, la compa\u00f1\u00eda de los creyentes hab\u00eda crecido desde un peque\u00f1o grupo en un aposento alto hasta ser la iglesia \u2026 por toda Judea, Galilea y Samaria. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9.2 Saulo (m\u00e1s tarde llamado Pablo) era muy celoso por las creencias de los jud\u00edos y comenz\u00f3 una campa\u00f1a de persecuci\u00f3n contra cualquiera que creyera en Cristo (los que eran de este \u00abCamino\u00bb). \u00bfPor qu\u00e9 los jud\u00edos en Jerusal\u00e9n quer\u00edan perseguir a los cristianos en lugares tan distantes como Damasco? Hay varias posibilidades: (1) apresar a los cristianos que huyeron, (2) contener y prevenir la difusi\u00f3n del cristianismo a otras ciudades importantes, (3) evitar que los cristianos siguieran suscit\u00e1ndole problemas a Roma, (4) promover la carrera de Saulo y fortalecer su reputaci\u00f3n como un verdadero fariseo celoso de la Ley, (5) unificar las facciones del juda\u00edsmo d\u00e1ndoles un enemigo com\u00fan.9.2-5 Cuando Pablo viaj\u00f3 a Damasco, persiguiendo a los cristianos, el Cristo resucitado lo confront\u00f3 y lo puso cara a cara con la verdad del evangelio. Algunas veces Dios irrumpe en una vida de formas espectaculares y otras veces la conversi\u00f3n es una experiencia tranquila. Cu\u00eddese de las personas que insisten en que usted debe tener alg\u00fan tipo de experiencia particular en su conversi\u00f3n. La debida manera de depositar nuestra fe en Jes\u00fas es aquella que Dios decide usar.9.3 Damasco, ciudad comercial clave, se hallaba a unos 280 km al norte de Jerusal\u00e9n en la provincia romana de Siria. Varias rutas comerciales un\u00edan Damasco con otras ciudades a trav\u00e9s del mundo romano. Tal vez Saulo pens\u00f3 que al cercar a los cristianos en Damasco, se evitar\u00eda su dispersi\u00f3n a otras regiones.9.3-5 Pablo se refiere a su experiencia como el inicio de su nueva vida en Cristo (1Co 9:1; 1Co 15:8; Gal 1:15-16). En el centro de esta experiencia maravillosa estaba Jes\u00fas, Pablo no vio una visi\u00f3n, vio al mismo Cristo resucitado (Gal 9:17). Pablo reconoci\u00f3 a Jes\u00fas como Se\u00f1or, reconoci\u00f3 su propio pecado, rindi\u00f3 su vida a El y decidi\u00f3 obedecerle. La verdadera conversi\u00f3n es el resultado de un encuentro personal con Jes\u00fas, que gu\u00eda a una nueva vida en relaci\u00f3n con El.9.5 Pablo pens\u00f3 que persegu\u00eda herejes, pero a quien persegu\u00eda era al mismo Jes\u00fas. Todo aquel que persiga a los creyentes hoy en d\u00eda es tambi\u00e9n culpable de perseguir a Jes\u00fas (v\u00e9ase Mat 25:40, Mat 25:45), porque los creyentes forman el cuerpo de Cristo en la tierra.9.13, 14 \u00ab\u00a1No \u00e9l, Se\u00f1or, eso es imposible. El nunca podr\u00eda llegar a ser cristiano!\u00bb Esta era la esencia de la respuesta de Anan\u00edas cuando Dios le habl\u00f3 de la conversi\u00f3n de Saulo. Despu\u00e9s de todo, Saulo persegu\u00eda creyentes hasta darles muerte. A pesar de esta reacci\u00f3n comprensible, Anan\u00edas obedeci\u00f3 a Dios y ministr\u00f3 a Saulo. No debemos limitar a Dios; El puede hacer cualquier cosa. Debemos obedecer, siguiendo la direcci\u00f3n de Dios, aunque debamos enfrentarnos a personas y lugares dif\u00edciles.SAULO VIAJA A DAMASCO :   Muchos cristianos huyeron a Jerusal\u00e9n cuando comenz\u00f3 la persecuci\u00f3n despu\u00e9s de la muerte de Esteban, buscando refugio en otras ciudades y pa\u00edses. Saulo iba tras sus huellas viajando incluso 240 km hasta Damasco, Siria, para traer a los cristianos encadenados hasta Jerusal\u00e9n. Pero al acercarse a la antigua ciudad, descubri\u00f3 que Dios ten\u00eda otros planes para \u00e9l (9.15).9.15, 16 El cristianismo no solo incluye grandes bendiciones, sino tambi\u00e9n grandes sufrimientos. Pablo sufrir\u00eda por la fe (v\u00e9ase 2Co 11:23-27). Dios nos llama a una entrega, no a una vida c\u00f3moda. Promete estar con nosotros en medio del sufrimiento y las dificultades, no librarnos de ellos.9.17 Anan\u00edas busc\u00f3 a Saulo, tal como se le dijo, y lo salud\u00f3 como \u00abhermano Saulo\u00bb. Anan\u00edas tem\u00eda este encuentro, despu\u00e9s de todo Pablo iba a Damasco para perseguir a los creyentes y llevarlos encadenados a Jerusal\u00e9n (9.2). En obediencia al Esp\u00edritu Santo, lo salud\u00f3 fraternalmente. No siempre es f\u00e1cil mostrar amor a otros, sobre todo si los tememos o dudamos de sus motivos. Sin embargo, debemos seguir el mandato de Jes\u00fas (Joh 13:34) y el ejemplo de Anan\u00edas que nos muestra la aceptaci\u00f3n cari\u00f1osa a otros creyentes.9.17, 18 A pesar de que no hay una menci\u00f3n de que Saulo recibiera la plenitud del Esp\u00edritu de una manera especial, el cambio en su vida y sus logros siguientes indican un fuerte testimonio de la presencia y el poder del Esp\u00edritu Santo en su vida.9.20 De inmediato, despu\u00e9s de recibir la vista y pasar un tiempo con los creyentes en Damasco, Pablo fue a la sinagoga para contar a los jud\u00edos las nuevas relacionadas con Jes\u00fas. Algunos cristianos aconsejan a los nuevos creyentes a que esperen hasta que est\u00e9n debidamente fundamentados en su fe antes de que intenten anunciar el evangelio. Pablo dedic\u00f3 tiempo a solas para saber m\u00e1s acerca de Jes\u00fas antes de iniciar su ministerio mundial, pero no esper\u00f3 para testificar. Si bien es cierto que no debi\u00e9ramos apresurarnos en entrar de lleno en el ministerio sin una preparaci\u00f3n previa, tambi\u00e9n es cierto que no necesitamos esperar para manifestarle a otros lo que nos sucedi\u00f3.9.21, 22 Los argumentos de Saulo ten\u00edan poder porque era un notable erudito. Pero lo m\u00e1s convincente fue el cambio de vida. La gente sab\u00eda que hablaba verdad porque ve\u00eda la evidencia del cambio ocurrido en su vida. Es importante conocer lo que la Biblia ense\u00f1a y c\u00f3mo defiende la fe, pero sus palabras las respaldar\u00e1 el cambio de vida.9.23 De acuerdo a Gal 1:17-18, Pablo dej\u00f3 Damasco y se dirigi\u00f3 a Arabia, regi\u00f3n des\u00e9rtica al sur de Damasco, donde vivi\u00f3 durante tres a\u00f1os. No est\u00e1 muy claro si estos tres a\u00f1os transcurrieron entre los vers\u00edculos 22 y 23, o entre los vers\u00edculos 25 y 26. Algunos comentaristas dicen que \u00abpasado muchos d\u00edas\u00bb podr\u00eda significar un per\u00edodo prolongado. Sugieren que cuando Pablo regres\u00f3 a Damasco, el gobernador, s\u00fabdito del rey Aretas, orden\u00f3 su arresto (2Co 11:32), quiz\u00e1s procurando mantener la paz con jud\u00edos influyentes.La otra posibilidad es que Pablo escap\u00f3 durante su primera visita a Damasco, despu\u00e9s de su conversi\u00f3n y debido a que los fariseos estaban muy contrariados por su deserci\u00f3n. Quiz\u00e1s huy\u00f3 a Arabia para dar tiempo a que se calmaran los l\u00edderes religiosos, as\u00ed como tambi\u00e9n para tener un tiempo a solas con Dios. Sin importar cu\u00e1l sea la teor\u00eda correcta, hubo un per\u00edodo de al menos tres a\u00f1os entre la conversi\u00f3n de Pablo (2Co 9:3-6) y su viaje a Jerusal\u00e9n (2Co 9:26).9.26, 27 Es muy dif\u00edcil cambiar de reputaci\u00f3n y la de Pablo era terrible entre los cristianos. Pero Bernab\u00e9, uno de los jud\u00edos convertidos (mencionado en 4.36), vino a ser el puente entre Pablo y los ap\u00f3stoles. Los nuevos cristianos (sobre todo los que ten\u00edan ciertas manchas en su vida pasada) necesitan auspiciadores, personas que los acompa\u00f1en, animen, ense\u00f1en y presenten a otros cristianos. Procure parecerse a Bernab\u00e9 para beneficio de los nuevos creyentes. FELIPELas \u00faltimas palabras de Jes\u00fas a sus seguidores fueron una orden para que llevaran el evangelio a todo el mundo, pero al parecer no les gustaba la idea de dejar Jerusal\u00e9n. Fue necesaria una persecuci\u00f3n intensa para esparcir a los creyentes, de Jerusal\u00e9n, a Judea y Samaria, lugares a los que Jes\u00fas les orden\u00f3 ir. Felipe, uno de los di\u00e1conos encargados de la distribuci\u00f3n de alimentos, abandon\u00f3 Jerusal\u00e9n y, tal como lo hizo la mayor\u00eda de los cristianos jud\u00edos, difundi\u00f3 el evangelio por donde iba, pero como casi todos, no limit\u00f3 su audiencia a otros jud\u00edos. Fue directamente a Samaria, el \u00faltimo lugar al que escoger\u00eda ir un jud\u00edo, debido a un prejuicio muy antiguo.Los samaritanos respondieron masivamente. Cuando las noticias llegaron a Jerusal\u00e9n, enviaron a Pedro y Juan para evaluar el ministerio de Felipe. Pronto, se involucraron tambi\u00e9n, viendo de primera mano la aceptaci\u00f3n de Dios por los que antes se consideraron inaceptables.En medio de todo este \u00e9xito y entusiasmo, Dios gui\u00f3 a Felipe para que fuera al desierto para tener una cita con un eunuco et\u00edope, otro extranjero que visit\u00f3 Jerusal\u00e9n. Felipe fue de inmediato. Su eficiencia en predicar el evangelio a este hombre coloc\u00f3 a un cristiano en una posici\u00f3n significativa en un pa\u00eds distante y pudo haber tenido su efecto en toda la naci\u00f3n. Felipe termin\u00f3 en Cesarea, donde los acontecimientos le permitieron ser anfitri\u00f3n de Pablo muchos a\u00f1os despu\u00e9s. Pablo, como l\u00edder perseguidor de los cristianos, fue usado como instrumento para sacar a Felipe y a otros de Jerusal\u00e9n, llegando a ser despu\u00e9s un creyente eficiente. La conversi\u00f3n de los gentiles que Felipe comenz\u00f3, Pablo la continu\u00f3 a trav\u00e9s de todo el Imperio Romano.Si usted es o no un seguidor de Cristo, la vida de Felipe representa un desaf\u00edo. Para quienes todav\u00eda est\u00e1n fuera del evangelio, es un recordatorio que el evangelio es para usted tambi\u00e9n. Para los que han aceptado a Cristo, les recuerda que no tenemos la libertad de quitarle el privilegio a alguien de o\u00edr acerca de Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 tan parecido a Felipe dir\u00edan sus vecinos que es usted?Puntos fuertes y logros :&#8211;\tUno de los siete organizadores de la distribuci\u00f3n de alimentos en la iglesia primitiva&#8211;\tFue un evangelista, uno de los primeros misioneros en viajar&#8211;\tUno de los primeros en obedecer el mandato de Jes\u00fas de llevar el evangelio a todo el mundo&#8211;\tUn estudiante aplicado de la Biblia que pudo explicarla con sentido y claridadLecciones de su vida :&#8211;\tDios halla buenos y diversos oficios a quienes desean obedecerlo con entusiasmo&#8211;\tEl evangelio es buenas nuevas \u00fanicas&#8211;\tToda la Biblia, no solo el Nuevo Testamento, nos ayuda a comprender m\u00e1s acerca de Jes\u00fas&#8211;\tLa respuesta masiva (los samaritanos) y la respuesta individual (el et\u00edope) al evangelio son valiosasDatos generales :&#8211;\tOcupaciones: Di\u00e1cono, evangelista&#8211;\tFamiliares: Cuatro hijas&#8211;\tContempor\u00e1neos: Pablo, Esteban, los ap\u00f3stolesVers\u00edculo clave :\u00bbEntonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunci\u00f3 el evangelio de Jes\u00fas\u00bb (Act 8:35).La historia de Felipe se narra en Act 6:1-7; Act 8:5-40; Act 21:8-10.9.27 Gal 1:18-19 nos dice que Pablo estuvo en Jerusal\u00e9n quince d\u00edas y que se reuni\u00f3 solo con Pedro y Jacobo.9.29, 30 En este corto p\u00e1rrafo vemos dos caracter\u00edsticas de Pablo, como los nuevos creyentes en Cristo: tuvo denuedo y caus\u00f3 controversia. Estas cosas distinguir\u00edan su ministerio por el resto de su vida. Los griegos mencionados hablaban el idioma de los jud\u00edos.9.30 La visita de Pablo a Tarso ayud\u00f3 a calmar conflictos con los jud\u00edos y le permiti\u00f3 probar su dedicaci\u00f3n. Despu\u00e9s que Pablo, el m\u00e1s celoso perseguidor, se convirtiera, la iglesia disfrut\u00f3 de un breve tiempo de relativa paz. \u00abHermanos\u00bb se refiere a la comunidad cristiana, miembros de la familia de Dios.9.36 Jope era una importante ciudad portuaria situada a 40 m sobre el nivel del mar en la costa del Mediterr\u00e1neo. A este lugar lleg\u00f3 la madera del L\u00edbano que se envi\u00f3 a Jerusal\u00e9n y se us\u00f3 en la construcci\u00f3n del templo (2Ch 2:16; Ezr 3:7). El profeta Jon\u00e1s zarp\u00f3 del puerto de Jope en su desafortunado viaje (Jon 1:3).9.36-42 Dorcas causaba tremendo impacto en su comunidad porque \u00ababundaba en buenas obras y en limosnas\u00bb, y hac\u00eda t\u00fanicas y vestidos (9.39). Cuando muri\u00f3, la sala se llen\u00f3 de gente dolorida, personas a las que ayud\u00f3. Y cuando resucit\u00f3, la noticia se esparci\u00f3 por el pueblo. Dios usa grandes predicadores como Pedro y Pablo, pero tambi\u00e9n usa personas que tienen dones de humanidad como Dorcas. Antes de desear tener otros dones, haga buen uso de los que Dios PABLONinguna persona aparte de Jes\u00fas, model\u00f3 la historia del cristianismo como el ap\u00f3stol Pablo. Aun antes de ser creyente, sus acciones fueron significativas. Su persecuci\u00f3n fren\u00e9tica de los cristianos, luego de la muerte de Esteban, motiv\u00f3 que la iglesia empezara a obedecer el mandato final de Cristo de llevar el evangelio a todo el mundo. El encuentro personal de Pablo con Cristo cambi\u00f3 su vida. Nunca perdi\u00f3 su impetuosa intensidad, pero a partir de all\u00ed esta se canaliz\u00f3 en favor del evangelio.Pablo era muy religioso. Su preparaci\u00f3n recibida bajo la ense\u00f1anza de Gamaliel era la mejor en ese entonces. Sus intenciones y esfuerzos fueron sinceros. Fue un buen fariseo, conoc\u00eda la Biblia y cre\u00eda sinceramente que este movimiento cristiano era peligroso para el juda\u00edsmo. De ah\u00ed que Pablo odiara la fe cristiana y persiguiera a los cristianos sin misericordia.Pablo consigui\u00f3 permiso para viajar a Damasco con el fin de capturar a los cristianos y traerlos de nuevo a Jerusal\u00e9n. Pero Dios lo detuvo en su apresurado viaje en el camino a Damasco. Pablo tuvo un encuentro personal con Cristo y su vida nunca m\u00e1s fue la misma.Hasta la conversi\u00f3n de Pablo, muy poco se hab\u00eda hecho para llevar el evangelio a los gentiles. Felipe predic\u00f3 en Samaria y a un et\u00edope. Cornelio, un gentil, se convirti\u00f3 con la ayuda de Pedro; y en Antioqu\u00eda de Siria, algunos gentiles se unieron a los creyentes.Cuando Bernab\u00e9 parti\u00f3 de Jerusal\u00e9n comisionado para estudiar la situaci\u00f3n, fue a Tarso para buscar a Pablo y llevarlo a Antioqu\u00eda, y juntos trabajaron en favor de los creyentes all\u00ed. Luego los enviaron en un viaje misionero, el primero de tres que Pablo realiz\u00f3, que permitir\u00eda llevar el evangelio a trav\u00e9s del Imperio Romano.El espinoso asunto, de si los gentiles creyentes deb\u00edan obedecer las leyes jud\u00edas antes de su conversi\u00f3n, origin\u00f3 muchos problemas en la iglesia primitiva. Pablo tuvo que batallar para convencer a los jud\u00edos de que Dios acept\u00f3 a los gentiles, pero debi\u00f3 emplear a\u00fan m\u00e1s tiempo para convencer a los gentiles de que eran aceptos a Dios. Las vidas con las que Pablo se relacion\u00f3 cambiaron y sintieron el desaf\u00edo de encontrarse con Cristo a trav\u00e9s de \u00e9l.Dios no desperdici\u00f3 ning\u00fan rasgo de Pablo: trasfondo, preparaci\u00f3n, ciudadan\u00eda, mente e incluso debilidades. \u00bfEst\u00e1 dispuesto a dejar que Dios haga lo mismo con usted? \u00a1Nunca sabr\u00e1 todo lo que El puede hacer hasta que le permita tener todo lo que usted es!Puntos fuertes y logros :&#8211;\tTransformado por Dios, de perseguidor de cristianos a predicador de Cristo&#8211;\tPredic\u00f3 por Cristo a trav\u00e9s de todo el Imperio Romano en tres viajes misioneros&#8211;\tEscribi\u00f3 cartas a varias iglesias, algunas forman parte del Nuevo Testamento&#8211;\tNunca temi\u00f3 enfrentar un asunto cr\u00edtico ni tratarlo&#8211;\tFue sensible a la direcci\u00f3n de Dios y, a pesar de su personalidad impetuosa, siempre actu\u00f3 como Dios le mand\u00f3&#8211;\tSe le llama a menudo el ap\u00f3stol a los gentilesDebilidades y errores :&#8211;\tFue testigo y aprob\u00f3 la muerte de Esteban&#8211;\tDetermin\u00f3 destruir el cristianismo persiguiendo cristianosLecciones de su vida :&#8211;\tLas buenas nuevas son que el perd\u00f3n y la vida eterna forman parte del regalo de la gracia de Dios, recibido por fe en Cristo y al alcance de todo el mundo&#8211;\tLa obediencia es el resultado de una relaci\u00f3n con Dios, pero nunca crear\u00e1 ni ganar\u00e1 esta relaci\u00f3n&#8211;\tLa verdadera libertad no viene hasta que dejamos de probar nuestra libertad&#8211;\tDios no desperdicia nuestro tiempo, usar\u00e1 el pasado y el presente a fin de servirle en el futuroDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Naci\u00f3 en Tarso pero lleg\u00f3 a ser un viajero mundial por Cristo&#8211;\tOcupaciones: Preparaci\u00f3n de fariseo, aprendi\u00f3 el oficio de hacer tiendas o carpas, misionero&#8211;\tContempor\u00e1neos: Gamaliel, Esteban, los ap\u00f3stoles, Lucas, Bernab\u00e9, TimoteoVers\u00edculos clave :\u00bbPara m\u00ed el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para m\u00ed en beneficio de la obra, no s\u00e9 entonces qu\u00e9 escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseos de partir y estar con Cristo, lo cual es much\u00edsimo mejor; pero quedar en la carne es m\u00e1s necesario por causa de vosotros\u00bb (Phi 1:21-24).La historia de Pablo se narra en Hechos 7.58-28.31 y a trav\u00e9s de sus cartas que se hallan en el Nuevo Testamento.9.43 En Jope, Pedro se hosped\u00f3 en el hogar de Sim\u00f3n, un curtidor. Los curtidores hac\u00edan el cuero de la piel de animales. Es significativo que Pedro se alojara en casa de Sim\u00f3n debido a que el trabajo de curtidor involucra contacto con animales muertos y la Ley jud\u00eda consideraba esta tarea inmunda. Pedro comenz\u00f3 a romper sus prejuicios en contra de la gente y de las costumbres que no se adher\u00edan a las tradiciones religiosas jud\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 464 Hch 22:4; Hch 26:11<\/p>\n<p>b 465 Hch 8:3; G\u00e1l 1:13; 1Ti 1:13<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Saulo, respirando&#8230;amenazas y muerte.  En 7:58 y 8:3 se nota el odio de Saulo contra la fe cristiana. Ahora su esfera de acci\u00f3n se ha ampliado.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>53 (B) El perseguidor se convierte en perseguido (9,1-31).<br \/>\n(a) La conversi\u00f3n de Saulo (9,1-19a). La conversi\u00f3n del peregrino eti\u00f3pico ha vuelto a exponer, simb\u00f3licamente, la finalidad de la misi\u00f3n, y Lucas se dirige despu\u00e9s a uno de sus m\u00e1s importantes hitos, la conversi\u00f3n de aquel terrible enemigo que iba a convertirse en el mayor misionero, y, por tanto, en el h\u00e9roe de los restantes cap\u00edtulos del libro. La conversi\u00f3n de Saulo, junto con la de la familia de Cornelio se encuentra en el centro de la historia de Hechos; cada uno de estos acontecimientos tiene una gran importancia, tal y como de\u00admuestra el doble \u00abretelling\u00bb posterior de cada protagonista. La historia de Saulo se cuenta una segunda y una tercera vez en los discursos en los que presenta su autodefensa (22,3-21; 26,2-23), y la variaci\u00f3n de g\u00e9neros sobre el mismo acontecimiento nos proporciona una extraordinaria oportunidad para calibrar los intereses redaccionales de Lucas en contraste con su fuente. Recordando que los discursos son instrumentos que el autor utiliza para sus objetivos historiogr\u00e1ficos (\u2192 7 supra), busca\u00adremos, en primer lugar, el relato prelucano so\u00adbre Saulo en su primer \u00abtelling\u00bb, mientras que sus \u00abreplays\u00bb en los discursos nos indicar\u00e1n, probablemente, la reescritura que hizo Lucas del relato bajo sus propios puntos de vista (L\u00f3\u00adning, Saulustradition [\u2192 54 infra] 18-19; C. W. Hedrick, JBL 100 [1981] 427-28).<br \/>\nEn el cap. 9 se nos cuenta la historia de una conversi\u00f3n, no de una vocaci\u00f3n. No se da en\u00adcargo alguno al perseguidor que ha quedado ciego, sino que s\u00f3lo encontramos una progno\u00adsis de su futuro como confesor cristiano per\u00adseguido (vv. 15-16) que se comunica al repre\u00adsentante de la iglesia local, Anan\u00edas, quien lo cura y lo bautiza. En contra de esta presenta\u00adci\u00f3n, las versiones en el discurso disminuyen el papel del intermediario hasta que desapare\u00adce totalmente (26,13-18), e introducen la voca\u00adci\u00f3n de Saulo como testigo del Se\u00f1or resucita\u00addo en el acontecimiento de la conversi\u00f3n, as\u00ed que Anan\u00edas le comunica su mandato en 22,14-16, y, posteriormente, la recibe directa\u00admente de Cristo en 26,15-18. En esta tercera narraci\u00f3n, por tanto, coinciden plenamente la conversi\u00f3n y la vocaci\u00f3n; podemos identificar esta fusi\u00f3n como expresi\u00f3n del inter\u00e9s lucano en la reescritura del relato (Burchard, Der drei\u00adzehnte Zeuge [\u2192 54 infra] 120-21; L\u00f3ning, Saulustradition [-\u00ab 54 infra] 109-13). Muchos de los detalles que var\u00edan entre las tres versio\u00adnes est\u00e1n al servicio de este inter\u00e9s, como la supresi\u00f3n de la legendaria secuencia cegueracuraci\u00f3n, las diferencias entre los efectos sen\u00adsoriales de la aparici\u00f3n y la eliminaci\u00f3n final del bautismo de Saulo (v. 18; 22,16). Otras variaciones son meramente literarias, como, p.ej., las repeticiones habituales lucanas (H. J. Cadbury, en StLA 88-97).<br \/>\nEl primer relato de la experiencia de Da\u00admasco, que es donde con m\u00e1s claridad se ma\u00adnifiesta la tradici\u00f3n sobre Saulo, es demasia\u00addo complejo para que derive de un \u00fanico g\u00e9nero. Comparte algunas caracter\u00edsticas de la epifan\u00eda punitiva que refrena al enemigo de la religi\u00f3n (p.ej., Heliodoro, 2 Mac 3,27-29), de las leyendas sobre las conversiones conta\u00addas por los propagandistas jud\u00edos (\/o.sAs 14) y del di\u00e1logo epif\u00e1nico del AT (Gn 31,11-13; Gn 46,2-3; cf. Weiser, Apg. 217-19). Adem\u00e1s, un aspecto que comparten las conversiones de Saulo y Cornelio es la \u00abdoble visi\u00f3n\u00bb, en la que tanto el convertido como quien lo inicia se unen mediante visiones que remiten una a otra, una caracter\u00edstica que aparece antes en la literatura helenista que en la literatura ju\u00add\u00eda sobre el AT (Lohfink, Conversi\u00f3n [\u2192 54 in\u00adfra] 76). El estrecho paralelismo entre las acciones de Hch 9 y Hch 10 -visi\u00f3n del con\u00advertido, visi\u00f3n de la persona vacilante que de\u00adbe iniciarlo, encuentro, bautismo del conver\u00adtido y recepci\u00f3n del Esp\u00edritu Santosugiere que Lucas asimil\u00f3 las dos historias hasta el punto de que tanto la previa misi\u00f3n a los gen\u00adtiles como la primera conversi\u00f3n de un gentil pudieran estar situadas una al lado de la otra como centro fundamental de su composici\u00f3n.<\/p>\n<p>54 1. que segu\u00eda amenazando de muerte: Conexi\u00f3n redaccional con 8,3 y con la primera aparici\u00f3n de Saulo en el relato. 2. cartas para las sinagogas de Damasco: Esta autoridad del sumo sacerdote sobre las comunidades de la di\u00e1spora no puede documentarse con los testi\u00admonios que normalmente se aducen: 1 Mac 15,15-21; Josefo, Ant. 14.10.2 \u00a7 190-91; Bell. 1.24.2 \u00a7 474. Los propios testimonios que ofre\u00adce Pablo sobre su persecuci\u00f3n de las Iglesias (1 Cor 15,9; G\u00e1l 1,13-14,23; Flp 3,6) pueden cru\u00adzarse con la tradici\u00f3n que utiliza Lucas sobre Saulo (cf. v. 21). 3-4. En el g\u00e9nero del relato original sobre Saulo, la luz de la aparici\u00f3n era un arma cegadora contra el perseguidor, no un medio de revelaci\u00f3n (L\u00f3ning, Saulustradition 95-96). 4. \u00bfpor qu\u00e9 me persigues?: El reproche es id\u00e9ntico en las tres versiones (22,7; 26,14). Es el mismo Se\u00f1or quien es perseguido en sus dis\u00adc\u00edpulos (v. 5), una idea que es caracter\u00edstica de estos pasajes, pero que est\u00e1 en conformidad con una teor\u00eda de la misi\u00f3n dirigida por el Christus praesens (cf. comentario sobre 2,4.33; R. F. O\u2019Toole, Bib 62 [1981] 490-91). 5. \u00bfqui\u00e9n eres, Se\u00f1or?: La contrapregunta de Pablo mani\u00adfiesta que la luz deslumbrante no tiene una fun\u00adci\u00f3n revelatoria. Su persecuci\u00f3n era la conse\u00adcuencia del error de no reconocer al Kyrios viviente como su v\u00edctima (cf. 3,17). 8-9. La des\u00adcripci\u00f3n del perseguidor atemorizado, comple\u00adtamente inmovilizado y convertido en peniten\u00adte compungido, pertenece al pathos del relato original de aparici\u00f3n. 11. calle recta: Una cono\u00adcida calle porticada de Damasco da colorido lo\u00adcal a la tradici\u00f3n de Saulo, al igual que Anan\u00edas y el propietario de la casa, Judas. 13. Es proba\u00adble que Anan\u00edas obedeciese inmediatamente en el relato original, y as\u00ed el v. 12 conducir\u00eda direc\u00adtamente al v. 17 (L\u00f3ning, Saulustradition 27-28). La protesta de Anan\u00edas, que contiene una t\u00edpica retrospectiva lucana (a 8,3; 9,1-2), sigue con dificultad a los w. 11-12, y la noticia tran\u00adquilizadora del v. 15 reduplica la del v. 11. As\u00ed que los vv. 13-16 pertenecen, por tanto, a una ampliaci\u00f3n redaccional del antiguo relato, en la que los vv. 13-14 permiten la inserci\u00f3n de los important\u00edsimos vv. 15-16. 15-16. Estos vers\u00edcu\u00adlos contienen el principal comentario que ha\u00adce Lucas sobre el acontecimiento de Damasco, aunque no sean completamente una creaci\u00f3n suya (cf. Burchard, Der dreizehnte Zeuge 123; Radl, Paulus 69-81). Para tranquilizar al dubi\u00adtativo Anan\u00edas, el Resucitado traza, metaf\u00f3rica e indirectamente, el programa futuro de Saulo, que ser\u00e1 llevado adelante en Hechos punto por punto (Conzelmann, Apg. 66). 15. mi elegido: Lit. \u00abvasija de elecci\u00f3n\u00bb, un hebra\u00edsmo, gen. en lugar del adj. (BDF 165). Cf. Rom 9,22-23, don\u00adde el s\u00edmil del alfarero utiliza el t\u00e9rmino \u00abva\u00adsijas\u00bb en el sentido de objetos de la ira o la mi\u00adsericordia divinas (Burchard, Der dreizehnte Zeuge 101). La expresi\u00f3n es ingeniosamente ge\u00adn\u00e9rica, dado que, mediante la \u00abintensificaci\u00f3n\u00bb lucana, tiene que desplegarse gradualmente a trav\u00e9s de otros relatos (22,14-15; 26,16; Loh\u00adfink, Conversi\u00f3n 94). para llevar mi nombre: Esta frase, que habitualmente se malinterpreta como una referencia a los viajes misioneros, significa solamente la confesi\u00f3n p\u00fablica del nombre ante (prep. enopion) los gentiles y los jud\u00edos. El infinitivo conector expresa una fina\u00adlidad, de aqu\u00ed que traduzcamos \u00abelegido para confesar\u00bb, lo que contribuye a concretar la si\u00adtuaci\u00f3n de la acusaci\u00f3n p\u00fablica ante determi\u00adnados grupos, tal como nos mostrar\u00e1n los caps. 22-26. 16. cu\u00e1nto tendr\u00e1 que padecer por mi nombre: La inicial conjunci\u00f3n gar hace de esta indispensable aplicaci\u00f3n de la pasi\u00f3n mesi\u00e1nica a Saulo el principal corolario de su elecci\u00f3n como confesor. No se anuncia la obra misione\u00adra de Pablo, sino la terrible experiencia que su\u00adfrir\u00e1 ante los tribunales del mundo y que fue profetizada para todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas en Lc 21,12-19. La protesta de Anan\u00edas se alivia as\u00ed con iron\u00eda: el terrible perseguidor se va a convertir en aquel que ser\u00e1 terriblemente per\u00adseguido (Burchard, Der dreizehnte Zeuge 103). 17. Jes\u00fas, el que se te ha aparecido: La termino\u00adlog\u00eda de las apariciones pascuales (ophtheis soi; cf. 1 Cor 15,8) apenas se ajusta a lo que previa\u00admente se nos ha contado, pero tendr\u00e1 una gran prominencia en las adaptaciones discursivas que Lucas hace de este relato (22,14; 26,16). 18-19. El antiguo relato terminaba con la curaci\u00f3n y bautismo de Saulo, sin especificaci\u00f3n alguna sobre su misi\u00f3n como \u00abtestigo\u00bb (22,15; 26,16); aun as\u00ed, \u00e9ste ser\u00e1 el principal papel que repre\u00adsentar\u00e1 inmediatamente en Damasco (v. 20). En cuanto a su bautismo, que no se menciona en las cartas, cf. R. Fuller, en Ixs Actes [ed. J. Kremer] 503-08).<\/p>\n<p>(Burchard, C., Der dreizehnte Zeuge [Gotinga 1970] 51-136. Hedrick, C. W., \u00abPaul\u2019s Conversion\/Call\u00bb, JBL 100 [1981] 415-32. L\u00e9on-Dufour, X., \u00abL\u2019Apparition du ressuscit\u00e9 \u00e1 Paul\u00bb, Resurrexit [ed. E. Dahnis, Roma 1976] 266-94. L\u00f3ning, K., Die Saulustradition in der Apostelgeschichte [M\u00fcnster 1973]. Lohfink, G., The Conversi\u00f3n of St. Paul [Chicago 1976]. Steck, O., \u00abFormgeschichtliche Bemerkungen zur Darstellung des Damaskusgeschehens in der Apostelgeschichte\u00bb, ZNW 67 [1976] 20-28. Stolle, V., Der Zeuge ais Angeklagter [Stuttgart 1973] 155-212.)<br \/>\n55 (b) Predicaci\u00f3n y peligro de Saulo en Damasco (9,19b-25). Esta per\u00edcopa y la de los w. 26-31 tienen la misma estructura, pues tan\u00adto la predicaci\u00f3n de Saulo en Damasco como en Jerusal\u00e9n se encuentran con el rechazo de los jud\u00edos y la amenaza contra su vida, lo que le obliga a salir huyendo precipitadamente de las dos ciudades. Las evocaciones de G\u00e1l 1,13-14 en los vv. 20-21, y de 2 Cor 11,32-33 en el v. 25, no proceden del uso de estas cartas, sino de la \u00ableyenda paulina\u00bb, que ya se estaba de\u00adsarrollando tanto en Damasco como en Jeru\u00adsal\u00e9n (cf. G\u00e1l 1,23-24), y que fue increment\u00e1n\u00addose hasta llegar a Hechos (H. Schenke, NTS 21 [1974-75] 511-12). La diferencia principal con el propio relato que Pablo hace sobre su per\u00edodo inicial se encuentra en la omisi\u00f3n de su estancia en Arabia (G\u00e1l 1,17), que aproxima temporalmente la conversi\u00f3n y la primera vi\u00adsita a Jerusal\u00e9n (v. 23) mucho m\u00e1s que los \u00abtres a\u00f1os\u00bb de los que nos informa G\u00e1l 1,18. 20. el Hijo de Dios: La extra\u00f1eza de la utiliza\u00adci\u00f3n de este t\u00edtulo en Hechos (13,33) con\u00f1rma que Lucas depende en este punto de la tradi\u00adci\u00f3n paulina (G\u00e1l 1,16), como tambi\u00e9n en el t\u00e9rmino \u00abencarnizadamente\u00bb (porth\u00e9sas, v. 21; G\u00e1l 1,13.23). 23-25. Las severas consecuencias de la elecci\u00f3n de Saulo anunciadas por el Se\u00ad\u00f1or resucitado (v. 16) comienzan a verificarse r\u00e1pidamente con su predicaci\u00f3n. En 2 Cor 11, 32 fue el representante en Damasco del rey nabateo Aretas, quien provoc\u00f3 la precipitada huida de Saulo. Nuestro relato refleja, proba\u00adblemente, el sistem\u00e1tico punto de vista de Lucas, seg\u00fan el cual los jud\u00edos fueron los prin\u00adcipales enemigos de su misi\u00f3n, desde el princi\u00adpio hasta el final (cf. 28,25-28; pero cf. Hengel, Acts 85).<\/p>\n<p>56 (c) Confrontaci\u00f3n de Saulo en Jerusa\u00adl\u00e9n (9,26-31). 26. todos le tem\u00edan: La descon\u00adfianza hacia su discipulado dif\u00edcilmente podr\u00eda seguir manteni\u00e9ndose tres a\u00f1os despu\u00e9s (G\u00e1l 1,18). Lucas puede estar enmascarando su dis\u00adconformidad con el te\u00f3logo antinomista con el temor, ya anacr\u00f3nico, ante aquel que, en otro tiempo, hab\u00eda sido tan violento (Hengel, Acts 86). 27. Bernab\u00e9: El papel que se le atribuye no tiene por qu\u00e9 ser una invenci\u00f3n de Lucas, sino que podr\u00eda proceder de la anticipaci\u00f3n del compa\u00f1erismo posterior entre ambos que se encontraba en su fuente. 29. helenistas: Se re\u00adfiere claramente a los tradicionalistas que per\u00adtenec\u00edan al grupo de los jud\u00edos que hab\u00edan emi\u00adgrado a Jerusal\u00e9n (cf. comentario sobre 6,1). 31. paz: Como sumario conclusivo de los vv. 1-31, esta afirmaci\u00f3n atribuye la paz de las Igle\u00adsias de Palestina \u00a1al cambio operado en la ca\u00adrrera de Saulo!<\/p>\n<p>57 (C) Misi\u00f3n de Pedro (9,32-11,18).<br \/>\n(a) Milagros en Lida y Jope (Jafa) (9,32-43). Tras la espectacular actividad de Felipe, el he\u00adlenista, y la conversi\u00f3n del h\u00e9roe de la misi\u00f3n hacia el mundo, todo est\u00e1 ya preparado para la fase conclusiva de la historia lucana, la misi\u00f3n a los gentiles. Pero, seg\u00fan el esquema lucano, \u00e9sta debe ser inaugurada por Pedro, no por Pa\u00adblo, y en esta perspectiva se encuentran los dos milagros que centran nuestra atenci\u00f3n sobre ap\u00f3stol l\u00edder como preludio a la memorable conversi\u00f3n de Cornelio. Los milagros, especialmente el segundo, evocan proezas similares de Jes\u00fas (Lc 5,24-26; 8,49-56; cf. N. Neirynck, en Les Actes [ed. J. Kremer] 182-88), contribuyen\u00addo de este modo al sentido de continuidad en\u00adtre el maestro y el ap\u00f3stol que ayudar\u00e1 a inte\u00adgrar la conversi\u00f3n de los gentiles en el plan cristoc\u00e9ntrico de la historia. 32. Lida: Forma gr. de Lod, una ciudad que se hallaba en la an\u00adtigua carretera de Jope, a unos 40 km al nor\u00adoeste de Jerusal\u00e9n. La comarca hab\u00eda sido ya evangelizada, y la curaci\u00f3n de Eneas se con\u00adservar\u00eda en la tradici\u00f3n local. 34. te cura: Una vez m\u00e1s, el \u00fanico que cura es el Christus praesens, no Pedro (cf. 3,6.16; 4,10.30). 36-43. El relato de la resurrecci\u00f3n tiene sus modelos en el AT (1 Re 17,17-24; 2 Re 4,32-37), y expresa la continuidad que existe sobre esta acci\u00f3n tau\u00admat\u00fargica suprema, que parte de El\u00edas, pasa por Jes\u00fas y llega hasta Pablo (29,9-12). 36. Jo\u00adpe: Yap\u00f3, Jafa, una antigua ciudad portuaria ca. 19 km hacia el noroeste de Lod. La Iglesia de San Pedro, que se levanta espectacularmente sobre un acantilado al sur de las playas de la actual Tel Aviv, conmemora la estancia del ap\u00f3stol en Jope. Tabita: Dorc\u00e1s (= gacela), la traducci\u00f3n del nombre ar., junto con los pr\u00e9s\u00adtamos de los LXX (3 Re 17,17.19; 4 Re 4,33.35), indican que se trata de un relato judeocristiano transmitido por cristianos helenizados. 40. ech\u00f3 a todos fuera: Comp\u00e1rese Mc 5,40 con Lc 8,51. Tabita, lev\u00e1ntate: cf. talitha koumfi] (Mc 5,41). 41. \u00e9l la present\u00f3 viva: cf. 1,3. 43. con un tal Sim\u00f3n, un curtidor: El escenario est\u00e1 ya pre\u00adparado para el trascendental acontecimiento que sigue (10,6).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M37 \u1f18\u03bc\u03c0\u03bd\u03ad\u03c9\u03bd aqu\u00ed toma un complemento directo en genitivo y significa: de quien cada aliento era una amenaza de destrucci\u00f3n (respirando amenazas y homicidio -BD174). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>amenaza<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Antes de la Helenizaci\u00f3n de la fe, los creyentes verdaderos se reunian en sinagogas y congregaci\u00f3nes donde se honraba la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Observen que Yahshua escog\u00edo hablar en Hebreo no en Griego, pues Shaul es su nombre Hebreo. El lo llama por el nombre Shaul no Pablo.\n<\/p>\n<p><strong> [3] El remez\/sugesti\u00f3n aqu\u00ed es hermoso pues Shaul est\u00e1 en un lugar conocido como el camino recto y angosto, y desde la Casa de Judah listo para ser llamado a las naci\u00f3nes para encontrar a sus hermanos de Efray\u00edm. Sin embargo Shaul, residiendo en la Casa de Judah, todavia est\u00e1 ciego a ese llamamiento.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Muchos hoy d\u00eda a\u00fan no entienden el llamamiento de Shaul a los hijos de Israel en Judea y en las naciones, viendole como un especie de ap\u00f3stol a los gentiles paganos solamente. Tambi\u00e9n observen que el llamamiento de Shaul (como lo es con todos nosotros) es la proclamaci\u00f3n del reino sellado en y por el Nombre de YHWH. La mayor\u00eda de las traducci\u00f3nes de las Buenas Nuevas no contienen el Nombre verdadero y por lo tanto no est\u00e1n sellados por El Padre.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Aquellos que usaban los Nombres de El Padre y de El Hijo estaban bajo una presi\u00f3n extraordinaria a comprometer.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Un dise\u00f1o que vemos a travez de su ministerio, y el dise\u00f1odado a el por El Padre YHWH.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Mar-Yah en Arameo es usado para refirirse el Moshiach, demonstrando que Moshiaj es YHWH completamente manifestado.\n<\/p>\n<p><strong> [2] La misma batalla arde hoy d\u00eda. Hebreos que desean la fe de Yahshua contra aquellos con solamente una simple aprobaci\u00f3n mental de la version Greco-Romana Je&#8211;s. \u00bfC\u00f3mo puede ser Shaul un Helenista cuando el discuti\u00f3 contra ellos sobre sus perspectivas falsas y anti-Torah?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[7] Hech 22, 10.[23] Pablo  estuvo  en  Arabia  tres  a\u00f1os,  volvi\u00f3  a  Damasco y continu\u00f3 predicando la fe de Jesucristo. Gal 1, 17.[27] Gal 1, 17-18.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces Saulo, respirando a\u00fan amenazas y homicidio contra los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, se present\u00f3 al sumo sacerdote 9:1 \u2014 Saulo, \u2014 Ya se mencion\u00f3 (7:58, hablando de Esteban dice Lucas, \u00able apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo\u00bb). Despu\u00e9s (13:9) se explica que Saulo \u00abtambi\u00e9n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Hechos 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27846","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27846","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27846"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27846\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}