{"id":27889,"date":"2022-06-20T11:43:57","date_gmt":"2022-06-20T16:43:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T11:43:57","modified_gmt":"2022-06-20T16:43:57","slug":"comentario-de-hechos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Hechos 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Hab\u00eda en Cesarea cierto hombre llamado Cornelio, que era centuri\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda llamada la Italiana.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> El evangelio es para todos <\/p>\n<p \/>\n<p \/> Lucas relata con muchos detalles la conversi\u00f3n de Cornelio y su casa, porque no fue simplemente otro caso de conversi\u00f3n, sino la conversi\u00f3n de los primeros gentiles. A trav\u00e9s de la historia podemos ver que los gentiles llegaban a ser hijos de Dios al convertirse en jud\u00edos por medio de la circuncisi\u00f3n, y observamos en <span>Hch 2:10<\/span> que hab\u00eda pros\u00e9litos entre los jud\u00edos que escucharon el evangelio y probablemente hab\u00eda pros\u00e9litos entre los tres mil que obedecieron al evangelio (ver. <span>41<\/span>). Para los jud\u00edos, el bautismo de estos pros\u00e9litos era completamente aceptable, porque a trav\u00e9s de la circuncisi\u00f3n \u00e9stos ya se hab\u00edan hecho jud\u00edos. Eran, pues, pr\u00e1cticamente iguales a los jud\u00edos. Se llamaban \u00abpros\u00e9litos de justicia\u00bb o \u00abdel santuario\u00bb. <\/p>\n<p \/> Pero la conversi\u00f3n de este centuri\u00f3n romano y su casa abre una nueva etapa, pues ahora los gentiles llegan a ser hijos de Dios sin la circuncisi\u00f3n (sin llegar a ser jud\u00edos). A veces los gentiles como Cornelio se llamaban \u00abpros\u00e9litos de la puerta\u00bb, pero no eran circuncisos y aunque asist\u00edan a las sinagogas, los jud\u00edos no los recib\u00edan en sus casas ni entraban en las casas de ellos. <\/p>\n<p \/> Esta cuesti\u00f3n caus\u00f3 problemas muy serios en la iglesia, como se ve en <span>Hch 15:1-41<\/span> y tambi\u00e9n en las cartas (especialmente la carta a los g\u00e1latas). <\/p>\n<p \/>\n<p \/> 10:1 \u2014 Hab\u00eda en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centuri\u00f3n (comandante sobre cien soldados) de la compa\u00f1\u00eda (la cohorte, LBLA, \u00abunidad militar romana compuesta de varias centurias, margen LBLA) llamada la Italiana, \u2014 Lucas dedica una parte significativa del libro a este hombre, porque \u00e9l es el primer converso gentil. Los ap\u00f3stoles entend\u00edan que hab\u00edan de predicar el evangelio a todas las naciones (<span>Mat 28:19<\/span>; <span>Mar 16:15<\/span>; <span>Hch 1:8<\/span>; <span>Hch 2:39<\/span>), pero hasta ese momento no entend\u00edan que los gentiles incircuncisos pod\u00edan obedecer al evangelio para ser salvos. Al convertirse Cornelio, se abri\u00f3 la puerta para que todas las naciones pudieran o\u00edr el evangelio para ser salvas, sin tener que llegar a ser jud\u00edos por medio de la circuncisi\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Cir, a.m. 4045, Alrededor del a\u00f1o 41 d.C.,.<\/p>\n<p>\n<b><i>Hab\u00eda un var\u00f3n en Cesarea.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 8:40<\/span>; <span class='bible'>Hch 21:8<\/span>; <span class='bible'>Hch 23:23<\/span>, <span class='bible'>Hch 23:33<\/span>; <span class='bible'>Hch 25:1<\/span>, <span class='bible'>Hch 25:13<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>un centuri\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 22:25<\/span>; <span class='bible'>Hch 27:1<\/span>, <span class='bible'>Hch 27:31<\/span>, <span class='bible'>Hch 27:43<\/span>; <span class='bible'>Mat 8:5<\/span>; <span class='bible'>Mat 27:54<\/span>; <span class='bible'>Luc 7:2<\/span> llamada la italiana. La compa\u00f1\u00eda la italiana, o m\u00e1s bien cohorte, \u03c3\u03c0\u03b5\u03b9\u03c1\u03b1 [<span class='strong'>G4686<\/span>], (un regimiento consistiendo a veces de una infanter\u00eda de 555 a 1,105 soldados.), no es desconocida para los escritores romanos (ver T\u00e1cito); y Gruter da una inscripci\u00f3n en la que se menciona, que se encontr\u00f3 en el Foro Sempronii, sobre una fina mesa de m\u00e1rmol. <span class='bible'>Hch 27:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Cornelio, un hombre piadoso, al recibir una visi\u00f3n angelical, env\u00eda a buscar a Pedro,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 10:1-10<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>Pedro recibe una lecci\u00f3n por medio de una visi\u00f3n a no despreciar a los gentiles,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 10:11-16<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y le es ordenado por el Esp\u00edritu a ir con el mensajero a Cesarea,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 10:17-24<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Cornelio expone la raz\u00f3n de haber enviado a buscarle,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 10:25-33<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Mientras \u00e9l predica a Cristo a Cornelio y a los que le hac\u00edan compa\u00f1\u00eda,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 10:34-43<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>el Esp\u00edritu Santo cae sobre ellos y son bautizados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 10:44-48<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los dos cap\u00edtulos que siguen dan un giro importante al libro de los Hechos. Los que se dispersaron de Jerusal\u00e9n debido a la persecuci\u00f3n s\u00f3lo le predicaban el evangelio a los jud\u00edos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Hch 11:19<\/span><\/span>). En este punto, ellos comenzaron a superar sus perjuicios y llevar el mensaje de Cristo a los gentiles. Como un\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">centuri\u00f3n<\/span>, Cornelio formaba parte de una cohorte, una\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">compa\u00f1\u00eda<\/span>\u00a0de la milicia romana. Una legi\u00f3n contaba con alrededor de seis mil hombres. Cada legi\u00f3n contaba con diez cohortes de seiscientos hombres, los que a su vez, se divid\u00edan en centurias de cien hombres las que mandaba un centuri\u00f3n, algo as\u00ed como un sargento moderno.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">C<\/span><span style=\"font-weight:bold\">ornelio<\/span>\u00a0era descendiente de un gentil o de un italiano. \u00c9l y su familia eran \u00abtemerosos de Dios\u00bb, al igual que el eunuco et\u00edope (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Hch 8:27<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">C<\/span><span style=\"font-weight:bold\">esarea<\/span>, la que se encontraba ubicada alrededor de cuarenta y ocho kil\u00f3metros al norte de Jope en la costa, era la capital de Judea bajo los procuradores romanos.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El centuri\u00f3n Cornelio, 10:1-8.<br \/>\n1 Hab\u00eda en Ces\u00e1rea un hombre llamado Cornelio, centuri\u00f3n de la cohorte denominada It\u00e1lica; 2 piadoso, temeroso de Dios con toda su casa, que hac\u00eda muchas limosnas al pueblo y oraba a Dios continuamente. 3 Este, como a la hora de nona, vio claramente en visi\u00f3n a un \u00e1ngel de Dios, que acerc\u00e1ndose a \u00e9l le dec\u00eda: Cornelio. 4 El le mir\u00f3, y sobrecogido de temor, dijo: \u00bfQu\u00e9 quieres, Se\u00f1or? Y le dijo: Tus oraciones y limosnas han sido recordadas ante Dios. 5 Env\u00eda, pues, unos hombres a Joppe y haz que venga un cierto Sim\u00f3n, llamado Pedro, 6 que se hospeda en casa de Sim\u00f3n, el curtidor, cuya casa est\u00e1 junto al mar. 7 En cuanto desapareci\u00f3 el \u00e1ngel que le hablaba, llam\u00f3 a dos de sus dom\u00e9sticos y a un soldado, tambi\u00e9n piadoso, de sus asistentes, 8 y cont\u00e1ndoles todo el suceso los envi\u00f3 a Joppe.<\/p>\n<p>Hemos llegado al punto culminante del libro de los Hechos. Est\u00e1 claro que, a los ojos de Lucas, la conversi\u00f3n del centuri\u00f3n Cornelio, dado el realce con que la cuenta (10:1-11:18), no es un hecho aislado, sino un hecho de alcance universal, \u00edntimamente ligado a la entrada de los gentiles en la Iglesia, como se afirmar\u00e1 de modo expl\u00edcito en el concilio de Jerusal\u00e9n (cf. 15:7.14). Se hab\u00eda predicado, es verdad, en Samar\u00eda (8:4-25), pero los samaritanos, aunque enemigos de los jud\u00edos (cf. Luc 9:53; Jua 4:9), estaban muy ligados a ellos por razones de origen, y se gloriaban de ser seguidores de Mois\u00e9s. Ahora se abre una nueva fase en la historia de la Iglesia, de amplitud mucho m\u00e1s universal. Jud\u00edos y gentiles, sin necesidad de la circuncisi\u00f3n, podr\u00e1n sentarse a la misma mesa y participar juntos de las bendiciones mesi\u00e1nicas. Cornelio ser\u00e1 el punto de partida. As\u00ed se lo hace saber el Esp\u00edritu Santo a Pedro (Jua 10:15.20.44), y as\u00ed, a pesar de su repugnancia, obrar\u00e1 \u00e9ste en consecuencia (Jua 10:14.28.47;  Jua 11:8-17). Ni hay base para suponer, conforme hacen gran n\u00famero de cr\u00edticos, que todo este cap\u00edtulo, de tanta importancia en relaci\u00f3n con el universalismo de la Iglesia, sea pura creaci\u00f3n de la comunidad primitiva y de Lucas, que buscaron apoyarse en Pedro.<br \/>\nHabitaba este centuri\u00f3n en Ces\u00e1rea (v.1), ciudad que hab\u00eda sido edificada por Heredes el Grande en honor de Augusto, y que, a la saz\u00f3n, era sede del procurador romano. Estaba a unos 100 kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n, en la costa del Mediterr\u00e1neo, y no debe confundirse con la otra Ces\u00e1rea, llamada Ces\u00e1rea de Filipo, junto al Herm\u00f3n. Es natural que siendo sede del procurador tuviese amplia guarnici\u00f3n de soldados. Pertenec\u00eda Cornelio a la cohorte (cada \u201ccohorte\u201d inclu\u00eda unos 600 hombres) denominada \u201cit\u00e1lica\u201d (v.1), sin duda por estar formada por voluntarios it\u00e1licos. Era gentil de origen, pero \u201cpiadoso y temeroso de Dios\u201d (v.2; cf. v.22.35), expresiones que le se\u00f1alan como un simpatizante del judaismo (cf. 13:16.26.50; 17:4), aunque sin llegar a la condici\u00f3n de \u201cpros\u00e9lito,\u201d pues ciertamente no estaba circuncidado (cf. 11:3). Algunos autores han sugerido la hip\u00f3tesis de que quiz\u00e1s se trate del mismo centuri\u00f3n que asisti\u00f3 a la crucifixi\u00f3n de Cristo (cf. Mat 27:54); eso es posible, pero la hip\u00f3tesis no tiene en su favor dato alguno positivo. En las mismas condiciones de Cornelio se encontraban, m\u00e1s o menos, todos los de su casa (cf. v.7.24; Mat 11:14).<br \/>\nA este centuri\u00f3n se aparece un \u00e1ngel del Se\u00f1or, orden\u00e1ndole que env\u00ede mensajeros a Joppe en busca de Pedro, y que escuche sus palabras (cf. v.5.22). Es de notar que la aparici\u00f3n se presenta como respuesta a su oraci\u00f3n: \u201cTus oraciones han sido recordadas..; env\u00eda, pues, mensajeros..\u201d (v.4-5), lo que parece indicar que estaba pidiendo a Dios le manifestase el camino a seguir para serle aceptado. La oraci\u00f3n tiene lugar a la \u201chora de nona\u201d (v.3), precisamente la hora del sacrificio vespertino entre los jud\u00edos (cf. 3:1), lo que confirma su condici\u00f3n de simpatizante del juda\u00edsmo, a cuyas costumbres procuraba acomodarse.<\/p>\n<p>Misteriosa visi\u00f3n de Pedro, 10:9-23.<br \/>\n9 Al d\u00eda siguiente, mientras ellos caminaban y se acercaban a la ciudad, subi\u00f3 Pedro a la terraza para orar hacia la hora de sexta. 10 Sinti\u00f3 hambre y dese\u00f3 comer; y mientras preparaban la comida le sobrevino un \u00e9xtasis. 11 Vio el cielo abierto, y que bajaba algo como un mantel grande, sostenido por las cuatro puntas, y que descend\u00eda sobre la tierra. 12 En \u00e9l hab\u00eda todo g\u00e9nero de cuadr\u00fapedos, reptiles de la tierra y aves del cielo. 13 Oy\u00f3 una voz que le dec\u00eda: Lev\u00e1ntate, Pedro, mata y come. 14 Dijo Pedro: De ninguna manera, Se\u00f1or, que jam\u00e1s he comido cosa alguna impura. 15 De nuevo le dijo la voz: Lo que Dios ha purificado, no lo llames t\u00fa impuro. 16 Sucedi\u00f3 esto por tres veces, y luego el lienzo fue recogido al cielo. 17 Estaba Pedro dudoso y pensativo sobre lo que ser\u00eda aquella visi\u00f3n que hab\u00eda tenido, cuando los hombres enviados por Cornelio llegaron a la puerta, preguntando por la casa de Sim\u00f3n; 18 y llamando, preguntaron si se hospedaba all\u00ed cierto Sim\u00f3n llamado Pedro. 19 Meditando Pedro sobre la visi\u00f3n, le dijo el Esp\u00edritu: 20 Ah\u00ed est\u00e1n unos hombres que te buscan. Lev\u00e1ntate, pues, baja y vete con ellos sin vacilar, porque los he enviado yo. 21 Baj\u00f3 Pedro y dijo a los hombres: Yo soy el que busc\u00e1is. \u00bfQu\u00e9 es lo que os trae? 22 Ellos dijeron: El centuri\u00f3n Cornelio, var\u00f3n justo y temeroso de Dios, que en todo el pueblo de los jud\u00edos es muy estimado, ha recibido de un santo \u00e1ngel el mandato de hacerte llevar a su casa y escuchar tu palabra. 23 Pedro les invit\u00f3 a entrar y los hosped\u00f3.<\/p>\n<p>De Ces\u00e1rea, de donde parten los mensajeros de Cornelio, hasta Joppe, donde resid\u00eda Pedro, hay unos 50 kil\u00f3metros. Hab\u00edan partido de Ces\u00e1rea por la tarde (cf. v.3. 7), y, al d\u00eda siguiente, hacia la hora de \u201csexta,\u201d es decir, hacia mediod\u00eda, llegaban a Joppe (v.g).<br \/>\nPrecisamente mientras ellos se estaban acercando a la ciudad, Pedro, hospedado en casa de Sim\u00f3n el curtidor, hab\u00eda subido a la terraza de la casa, y all\u00ed, como era costumbre entre los jud\u00edos (cf. 2Re 23:12; Jdt 8:5; Jer 19:13; Sof 1:5; Sal 55:18), hab\u00eda comenzado su oraci\u00f3n (v.9). Durante esa oraci\u00f3n, ca\u00eddo en \u00e9xtasis, ve una extra\u00f1a visi\u00f3n, relacionada en cierto sentido con el \u201chambre\u201d que entonces sent\u00eda: una especie de mantel que colgaba de lo alto, sobre el que hab\u00eda multitud de animales en completa mescolanza, al tiempo que o\u00eda una voz orden\u00e1ndole que se levantase, matara y comiera (v. 1 1-13). La reacci\u00f3n de Pedro, muy parecida a la que en circunstancias semejantes hab\u00eda mostrado el profeta Ezequiel (cf. Eze 4:14), es tajante: \u201cDe ninguna manera..; jam\u00e1s he comido cosa alguna impura\u201d (v.14; cf. Lev 11:1-47). Pero de nuevo oye la voz: \u201cLo que Dios ha purificado, no lo llames t\u00fa impuro\u201d(v.16). \u03a5 as\u00ed todav\u00eda una tercera vez (v.16).<br \/>\nAl salir del \u201c\u00e9xtasis,\u201d Pedro estaba pensativo y dudoso sobre el significado de aquella visi\u00f3n (v.1y). No era f\u00e1cil comprender que se le pudiera mandar violar la Ley, que distingu\u00eda entre animales puros e impuros, de los que estaba prohibido comer (cf. Lev 11:1-47). La misma Sagrada Escritura alaba el gesto de Eleazar y el de los siete hermanos Macabeos, que prefirieron morir antes que violar esta ley (cf. 2 Mac 6:18-7:42). Pero a Pedro se le a\u00f1ad\u00eda: \u201cLo que Dios ha purificado..,\u201dcon lo que claramente parec\u00eda indic\u00e1rsele que quedaban abolidas esas prescripciones legales y que no hab\u00eda ya por qu\u00e9 distinguir entre alimentos puros e impuros. Adem\u00e1s de este significado, que constituir\u00eda el sentido directo de la visi\u00f3n, Pedro debi\u00f3 pensar en la posibilidad de alg\u00fan otro significado m\u00e1s profundo en orden a la relaci\u00f3n entre jud\u00edos y gentiles, tanto m\u00e1s que la cuesti\u00f3n de los alimentos constitu\u00eda precisamente el nudo gordiano de estas relaciones.<br \/>\nMientras Pedro andaba con estos pensamientos, llaman a la puerta los mensajeros de Cornelio, y el Esp\u00edritu le ordena resueltamente: \u201cAh\u00ed est\u00e1n unos hombres..; baja y vete con ellos sin vacilar, porque los he enviado yo\u201d (v. 18-20). Comienza la interpretaci\u00f3n abierta del Esp\u00edritu Santo, que ser\u00e1 quien vaya dirigiendo visiblemente toda la escena, hasta el punto de que Pedro, para justificarse luego ante los que critican su modo de proceder, no tendr\u00e1 otra respuesta sino \u201c\u00bfqui\u00e9n era yo para oponerme a Dios?\u201d (9:17). Es natural, pues, que ante esa orden del Esp\u00edritu Santo, Pedro no s\u00f3lo reciba a los mensajeros, sino que se atreva a hospedarlos en la misma casa (v.23), no obstante tratarse de incircuncisos, con los que no era l\u00edcito a ning\u00fan jud\u00edo establecer convivencia 94.<\/p>\n<p>Pedro en casa de Cornelia, 10:23-33.<br \/>\n23 Al d\u00eda siguiente parti\u00f3 con ellos, acompa\u00f1ado de algunos hermanos de Joppe; 24 y al otro d\u00eda entr\u00f3 en Ces\u00e1rea, donde los esperaba Cornelio, que hab\u00eda invitado a todos sus parientes y amigos \u00edntimos. 25 As\u00ed que entr\u00f3 Pedro, Cornelio le sali\u00f3 al encuentro, y postr\u00e1ndose a sus pies, le ador\u00f3. 26 Pedro le levant\u00f3 diciendo: Lev\u00e1ntate, que yo tambi\u00e9n soy hombre. 27 Conversando con \u00e9l, entr\u00f3 y encontr\u00f3 all\u00ed a muchos reunidos, 28 a quienes dijo: Bien sab\u00e9is cuan il\u00edcito es a un hombre jud\u00edo llegarse a un extranjero o entrar en su casa, pero Dios me ha mostrado que a ning\u00fan hombre deb\u00eda llamar manchado o impuro, 29 por lo cual, sin vacilar he venido, obedeciendo el mandato. Decidme, pues, para qu\u00e9 me hab\u00e9is llamado. 30 Cornelio contest\u00f3: Hace cuatro d\u00edas, a esta hora de nona, orando yo en mi casa, vi a un var\u00f3n vestido de refulgentes vestiduras, 31 que me dijo: Cornelio, ha sido escuchada tu oraci\u00f3n y tus limosnas recordadas delante de Dios. 32 Env\u00eda, pues, a Joppe y haz llamar a Sim\u00f3n, llamado Pedro, que se hospeda en casa de Sim\u00f3n, el curtidor, junto al mar. 33 Al instante envi\u00e9 por ti, y t\u00fa te has dignado venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos en presencia de Dios, prontos a escuchar de ti lo ordenado por el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>La salida de Pedro para Ces\u00e1rea fue \u201cal d\u00eda siguiente\u201d de haber llegado los mensajeros de Cornelio (v.23); Y no lleg\u00f3 en ese mismo d\u00eda, sino \u201cal otro\u201d (v.24), con lo que se explica que Cornelio hable luego de \u201ccuatro d\u00edas\u201d desde que hab\u00eda tenido lugar la visi\u00f3n (v.30), pues los d\u00edas incompletos, seg\u00fan era entonces corriente, se contaban como completos (cf. Jua 2:19; 1Co 15:4).<br \/>\nPedro se hace acompa\u00f1ar de \u201calgunos hermanos\u201d de Joppe (v.23), concretamente \u201cseis\u201d (cf. 11:12), sin duda para que fuesen testigos de todo, en previsi\u00f3n de las censuras que su modo de proceder podr\u00eda provocar, como de hecho sucedi\u00f3 (cf. 11:1-3). Al llegar a Ces\u00e1rea, el recibimiento que le hace Cornelio es de sumo respeto: \u201cpostr\u00e1ndose a sus pies, le ador\u00f3\u201d (v.25). La expresi\u00f3n es un poco fuerte y, trat\u00e1ndose de un romano, actitud bastante extra\u00f1a, pero se ve que Cornelio quiso acomodarse a la usanza hebrea en se\u00f1al de particular deferencia y respeto (cf. Gen 33:3; 1Sa 24:9; Est 3:2), tanto m\u00e1s que, para \u00e9l, Pedro era un enviado de Dios, anunciado de antemano (cf. \u03bd.6; cf. Rev 19:10; Rev 22:8-9). Desde luego, no parece que en el gesto de Cornelio, a quien se alaba como \u201cpiadoso y temeroso de Dios\u201d (v.2), hayamos de suponer intenci\u00f3n alguna idol\u00e1trica, como en el caso de los licaonios con Saulo y Bernab\u00e9 (cf. 14:12). Ni la respuesta de Pedro orden\u00e1ndole levantarse, pues \u00e9l \u201ctambi\u00e9n era hombre\u201d (v.26), exige necesariamente otra cosa.<br \/>\nDesde el primer momento, dada su manera de expresarse, Pedro demuestra conocer ya el significado profundo de la misteriosa visi\u00f3n tenida anteriormente, pues no habla de alimentos, sino de que Dios \u201cle ha mostrado que a ning\u00fan hombre deb\u00eda llamar manchado o impuro\u201d y que por eso se ha atrevido a entrar en casa de Cornelio (v.28-29; cf. 15:9). Cu\u00e1ndo le hubiese mostrado Dios ese significado profundo de la visi\u00f3n, no se dice de modo expl\u00edcito, pero es claro que fue al llegar los mensajeros de Cornelio y decirle el Esp\u00edritu Santo que los ha enviado \u00e9l y que vaya con ellos (v.20). Pedro vio claro que la misteriosa visi\u00f3n era un s\u00edmbolo por el que Dios le daba a entender que, frente a las prescripciones jud\u00edas, no hab\u00eda ya por qu\u00e9 distinguir entre puro e impuro, tr\u00e1tese de animales o tr\u00e1tese de hombres. Al volver a o\u00edr de labios de Cornelio (v.30-32) lo mismo que le hab\u00edan contado ya sus mensajeros (v.22), Pedro se ratifica en la misma idea.<\/p>\n<p>Discurso de Pedro, 10:34-43.<br \/>\n34 Tomando entonces Pedro la palabra, dijo: En verdad reconozco que no hay en Dios acepci\u00f3n de personas, 35 sino que, en toda naci\u00f3n, el que teme a Dios y practica la justicia le es acepto. 36 El ha enviado su palabra a los hijos de Israel, anunci\u00e1ndoles la paz por Jesucristo, que es el Se\u00f1or de todos. 37 Vosotros sab\u00e9is lo acontecido en toda Judea, comenzando por la Galilea, despu\u00e9s del bautismo predicado por Juan; 38 esto es, c\u00f3mo a Jes\u00fas de Nazaret le ungi\u00f3 Dios con el Esp\u00edritu Santo y con poder, y c\u00f3mo pas\u00f3 haciendo bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con El. 39 Y nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los jud\u00edos y en Jerusal\u00e9n, y de c\u00f3mo le dieron muerte suspendi\u00e9ndole de un madero. 40 Dios le resucit\u00f3 al tercer d\u00eda y les dio manifestarse, 41 no a todo el pueblo, sino a los testigos de antemano elegidos por Dios, a nosotros, que comimos y bebimos con El despu\u00e9s de resucitado de entre los muertos. 42 Y nos orden\u00f3 predicar al pueblo y atestiguar que por Dios ha sido instituido juez de vivos y muertos. 43 De El dan testimonio todos los profetas, que dicen que por su nombre cuantos crean en El recibir\u00e1n el perd\u00f3n de los pecados.<\/p>\n<p>Es \u00e9ste el primer discurso de Pedro ante un auditorio no jud\u00edo. La construcci\u00f3n gramatical en el texto original griego de los Hechos es bastante irregular. Probablemente esa incoherencia de las frases haya de atribuirse al propio Pedro, m\u00e1xime si hubo de hablar en griego, lengua que no le era familiar 95. La autoridad de Pedro, as\u00ed como la importancia de la escena, har\u00edan que esas frases quedasen bien grabadas en la memoria de los oyentes, y as\u00ed llegasen a Lucas, quien las habr\u00eda insertado en su relato sin atreverse a modificarlas en lo m\u00e1s m\u00ednimo.<br \/>\nPodemos distinguir en este discurso de Pedro: una especie de exordio, en que presenta la idea fundamental de aquel momento (v.34-36), y una exposici\u00f3n o resumen de la vida de Jes\u00fas (v.37-4i), a quien Dios constituye juez de vivos y muertos (v.42) y del que dan testimonio todos los profetas (v.43).<br \/>\nPor lo que respecta al discurso, la afirmaci\u00f3n fundamental es clara: absoluta igualdad de todos los seres humanos ante Dios, tr\u00e1tese de esta o de aquella naci\u00f3n, de jud\u00edos o de gentiles (v.34-35). Incluso podemos ver insinuada la superioridad que, no obstante esa igualdad, compete en cierto sentido a los jud\u00edos, que tienen el privilegio de que a ellos haya sido destinado en primer lugar el mensaje evang\u00e9lico (v.36; cf. 3:26; 13:46; Rom 1:16; Rom 3:2). Cuando Pedro dice: \u201cEn verdad reconozco (\u03ad\u03c0 \u03ac\u03bb\u03b7 \u03b5\u03af\u03b1\u03c2 \u03ba\u03b1\u03c4\u03b1\u03bb\u03b1\u03bc\u03b2\u03ac\u03bd\u03bf\u03bc\u03b1\u03b9) que no hay en Dios acepci\u00f3n de personas\u201d (v.34), est\u00e1 claro, dado el contexto (cf. 10:14.28; 11:17), que se est\u00e1 refiriendo a una convicci\u00f3n adquirida entonces, merced a la misteriosa visi\u00f3n de Joppe (10:11-16), aclarada con el relato de lo acaecido a Cornelio (10:20-23). No que antes de ese momento Pedro creyese que hab\u00eda en Dios \u201cacepci\u00f3n de personas,\u201d prefiriendo injustamente unos a otros, lo cual ser\u00eda contra la afirmaci\u00f3n expl\u00edcita de la Escritura (cf. Deu 10:17), sino que hasta entonces, al igual que los jud\u00edos en general, consideraba muy natural que Dios, due\u00f1o absoluto de sus dones, prefiriese la naci\u00f3n jud\u00eda a todas las otras, puesto que as\u00ed \u00e9l lo hab\u00eda determinado (cf. Gen 17:7; Exo 19:4-6; Ecli 36:14).<br \/>\nEs cierto que ya Jesucristo, en varias ocasiones y de varias maneras, hab\u00eda dicho que todas las naciones estaban llamadas a formar parte de su reino (cf. Mat 8:11; Mar 16:15-16; Jua 10:16; Hec 1:8); es m\u00e1s, Pedro mismo en sus anteriores discursos daba por supuesta esta misma verdad, al afirmar que la bendici\u00f3n mesi\u00e1nica estaba destinada no s\u00f3lo a los jud\u00edos, sino tambi\u00e9n \u201ca los que est\u00e1n lejos\u201d (cf. 2:38) o, como dice en otra ocasi\u00f3n, a los jud\u00edos \u201cen primer lugar\u201d (cf. 3:26), con lo que daba a entender que tambi\u00e9n estaba destinado a otros, es decir, a los gentiles. Pero todo eso en nada se opon\u00eda a que, bajo el influjo de su formaci\u00f3n judaica, siguiese estableciendo a\u00fan clara separaci\u00f3n entre jud\u00edos y gentiles.<br \/>\nEn efecto, tengamos en cuenta que ya en el Antiguo Testamento hab\u00eda profec\u00edas de \u00edndole universalista, anunciando que jud\u00edos y gentiles formar\u00edan un solo pueblo bajo la direcci\u00f3n del Mes\u00edas (cf. Isa 2:2-4; Isa 49:1-6; Joe 2:28; Amo 9:12; Miq 4:1). Los jud\u00edos, como es obvio, conoc\u00edan perfectamente esas profec\u00edas, pero las interpretaban siempre en el sentido de que los gentiles hab\u00edan de sujetarse a la circuncisi\u00f3n y observar la Ley mosaica. Ellos eran el pueblo \u00fanico, superior a todos los otros, a quienes pod\u00edan, s\u00ed, recibir en su seno, pero s\u00f3lo en la medida en que consintiesen renunciar a su nacionalidad para hacerse jud\u00edos religiosa y nacionalmente. Y esta mentalidad segu\u00eda aun despu\u00e9s de su conversi\u00f3n a Cristo. Para un jud\u00edo, todo incircunciso, por muy simpatizante que fuera con el juda\u00edsmo, como era el caso de Cornelio (cf. 10:2.22), era considerado como impuro, con el que no se pod\u00eda comer a la misma mesa. Y \u00e9sta era la idea que segu\u00eda teniendo Pedro hasta la visi\u00f3n divina, cuando lo de Cornelio (cf. 10:14.28; 11:5-17), la que ten\u00edan los fieles de Jerusal\u00e9n (cf. 11:3), y la que bastante tiempo m\u00e1s tarde, cuando las cosas ya estaban claras, quer\u00edan seguir manteniendo algunos jud\u00edo-cristianos, que logran incluso intimidar a Pedro (cf. Gal 2:12). A cambiar esa mentalidad viene precisamente la visi\u00f3n celeste a, Pedro: que prescinda de esos prejuicios de pureza legal, pues \u201clo que Dios ha purificado, no ha de llamarse impuro\u201d (cf. 10:15.18). En el concilio de Jerusal\u00e9n, aludiendo a esta visi\u00f3n, Pedro concretar\u00e1 que es \u201cpor la fe\u201d como Dios, sin necesidad de la circuncisi\u00f3n, ha purificado el coraz\u00f3n de los paganos (cf. 15:9).<br \/>\nPresentada, como exordio de su discurso, esta verdad fundamental, Pedro ofrece a continuaci\u00f3n a sus oyentes un breve resumen de la vida p\u00fablica de Jesucristo, insistiendo particularmente en el hecho de sus milagros 96 y de su muerte y resurrecci\u00f3n (v.37-41). Les dice, adem\u00e1s, que ellos, los ap\u00f3stoles, \u201ctestigos de su resurrecci\u00f3n elegidos de antemano por Dios\u201d 97, han recibido el encargo de predicar al pueblo y de testificar que ese Jes\u00fas de Nazaret ha sido constituido por Dios \u201cjuez de vivos y muertos\u201d (v.42). No dice que ha sido constituido \u201cSe\u00f1or y Mes\u00edas,\u201d como en su primer discurso ante auditorio jud\u00edo (cf. 2:36), sino \u201cjuez de vivos y muertos,\u201d prerrogativa que para auditorio gentil era m\u00e1s f\u00e1cil de entender. La expresi\u00f3n \u201cvivos y muertos,\u201d usada tambi\u00e9n en otros lugares de la Escritura (cf. 2Ti 4:1; 1Pe 4:5), pasar\u00e1 luego al S\u00edmbolo de los Ap\u00f3stoles, y en ella podemos ver una confirmaci\u00f3n de la doctrina expuesta por San Pablo de que los hombres de la \u00faltima generaci\u00f3n, que vivan en el momento de la parus\u00eda, no morir\u00e1n (cf. 1Co 15:51; 1Te 4:15-17). De \u00e9stos que se hallen con \u201cvida,\u201d y de los \u201cmuertos\u201d que habr\u00e1n de resucitar para el juicio, ha sido constituido \u201cjuez\u201d Jesucristo (cf. Mat 13:41-43; Jua 5:22).<br \/>\nOtra raz\u00f3n a\u00f1ade Pedro, exhortando a sus oyentes a creer en Jesucristo, y es el testimonio de los profetas (cf. Isa 49:6; Zac 9:9) de que por la fe en su nombre es como obtendremos la remisi\u00f3n de nuestros pecados o, lo que es lo mismo, la salud mesi\u00e1nica (v.43). Nueva prueba de las excelsas prerrogativas de que est\u00e1 investido Jes\u00fas de Nazaret. A esta fe, necesaria para obtener la salud, hab\u00eda aludido ya Pedro en sus anteriores discursos ante auditorio jud\u00edo (cf. 2:38; 3:16; 4:12).<\/p>\n<p>Bautismo de los primeros gentiles, 10:44-48.<br \/>\n44 A\u00fan estaba Pedro diciendo estas palabras, cuando descendi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo sobre todos los que o\u00edan la palabra; 45 quedando fuera de s\u00ed los fieles de la circuncisi\u00f3n que hab\u00edan venido con Pedro de que el don del Esp\u00edritu Santo se derramase sobre los gentiles, 46 porque les o\u00edan hablar en varias lenguas y glorificar a Dios. Entonces tom\u00f3 Pedro la palabra: 47 \u00bfPodr\u00e1, acaso, alguno negar el agua del bautismo a \u00e9stos, que han recibido el Esp\u00edritu Santo igual que nosotros? 48 Y mand\u00f3 bautizarlos en el nombre de Jesucristo. Entonces le rogaron que se quedase all\u00ed algunos d\u00edas.<\/p>\n<p>Con raz\u00f3n ha sido llamada esta escena el \u201cPentecost\u00e9s de los gentiles.\u201d Es Pedro mismo quien establece equiparaci\u00f3n entre ambos fen\u00f3menos (cf. 10:47; 11:15; 15:8); ni creemos, contra lo que algunos afirman, que el \u201chablar en lenguas\u201d de aqu\u00ed (v.46) haya de interpretarse de diversa manera que el \u201chablar en lenguas\u201d de entonces (2:4).<br \/>\nEl Esp\u00edritu Santo desciende no s\u00f3lo sobre Cornelio, sino sobre todos los de su casa, familia y servidumbre, que se hallaban m\u00e1s o menos en las mismas condiciones de su amo (cf. 10:2-7-24-33-44; 11:15). Hay otros varios lugares en que se alude a estos casos de conversi\u00f3n colectiva (cf. 16:15.31.34; 18:8; 1Co 1:16). El fen\u00f3meno tuvo lugar, a lo que parece, mientras Pedro estaba todav\u00eda hablando, es decir, antes de terminar su discurso (cf. 10:44; 11:15)\u00b7 Los jud\u00edo-cristianos que hab\u00edan acompa\u00f1ado a Pedro desde Joppe (cf. 10:23; 11:12), no sal\u00edan de su asombro, viendo que a los gentiles, sin necesidad de pasar antes por Mois\u00e9s, as\u00ed se conced\u00edan los dones del Esp\u00edritu Santo (v.45). No parece que entre estos que se asombran hayamos de incluir tambi\u00e9n a Pedro, pues las anteriores revelaciones le hab\u00edan dado ya claramente a conocer que en Dios no hab\u00eda \u201cacepci\u00f3n de personas\u201d (cf. v. 15. 28. 34). Desde luego, el texto nada dice de \u00e9l. Con todo, no cabe duda que esta nueva intervenci\u00f3n del Esp\u00edritu fue tambi\u00e9n para Pedro una clara se\u00f1al de cu\u00e1l era la voluntad divina, oblig\u00e1ndole m\u00e1s y m\u00e1s a dar el gran paso respecto de los gentiles. De hecho, el mismo Pedro lo reconoce as\u00ed (10:47; 11:17).<br \/>\nPor lo que respecta al bautismo \u201cen el nombre de Jesucristo,\u201d que Pedro ordena administrar (v.48), remitimos a lo dicho al comentar 2:38. Notemos \u00fanicamente que no es Pedro quien bautiza, sino que encarga hacerlo, lo que parece indicar que los ap\u00f3stoles hab\u00edan confiado esa misi\u00f3n a otros (cf. 19:5; 1Co 1:14-17). Notemos tambi\u00e9n que es \u00e9ste el \u00fanico caso en que, antes del bautismo, hab\u00edan recibido ya los reci\u00e9n convertidos al Esp\u00edritu Santo (v.44). Algunos a\u00f1aden tambi\u00e9n el caso de Pablo (cf. 9:17-18), pero ya indicamos, al comentar ese pasaje, que el texto de los Hechos no est\u00e1 claro a este respecto. Es natural que la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu fuese algo posterior al bautismo, que es la puerta de entrada en la Iglesia (cf. 2:38; 8, 1 6; 19:5-6); si no fue as\u00ed en el caso de Cornelio, era porque quer\u00eda Dios manifestar p\u00fablicamente ante Pedro y los dem\u00e1s jud\u00edos asistentes a la escena que tambi\u00e9n los gentiles, sin necesidad de la circuncisi\u00f3n, pod\u00edan ser agradables a sus ojos y entrar en la Iglesia. Por eso Pedro, ante tal testimonio, ordena bautizarlos, para que as\u00ed queden agregados a la comunidad cristiana (cf. 10:47;)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>centuri\u00f3n.<\/b> Uno de los sesenta oficiales que conformaban una legi\u00f3n romana, la cual dirig\u00eda a cien hombres (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 8:5<\/span>). <b>compa\u00f1\u00eda llamada la Italiana.<\/b> O \u00abcohorte italiana\u00bb. Diez cohortes de seiscientos hombres conformaban una legi\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tEl evangelio es para todos <\/p>\n<p>\t Lucas relata con muchos detalles la conversi\u00f3n de Cornelio y su casa, porque no fue simplemente otro caso de conversi\u00f3n, sino la conversi\u00f3n de los primeros gentiles. A trav\u00e9s de la historia podemos ver que los gentiles llegaban a ser hijos de Dios al convertirse en jud\u00edos por medio de la circuncisi\u00f3n, y observamos en Hch 2:10 que hab\u00eda pros\u00e9litos entre los jud\u00edos que escucharon el evangelio y probablemente hab\u00eda pros\u00e9litos entre los tres mil que obedecieron al evangelio (ver. 41). Para los jud\u00edos, el bautismo de estos pros\u00e9litos era completamente aceptable, porque a trav\u00e9s de la circuncisi\u00f3n \u00e9stos ya se hab\u00edan hecho jud\u00edos. Eran, pues, pr\u00e1cticamente iguales a los jud\u00edos. Se llamaban \u00abpros\u00e9litos de justicia\u00bb o \u00abdel santuario\u00bb.<br \/>\n\tPero la conversi\u00f3n de este centuri\u00f3n romano y su casa abre una nueva etapa, pues ahora los gentiles llegan a ser hijos de Dios sin la circuncisi\u00f3n (sin llegar a ser jud\u00edos). A veces los gentiles como Cornelio se llamaban \u00abpros\u00e9litos de la puerta\u00bb, pero no eran circuncisos y aunque asist\u00edan a las sinagogas, los jud\u00edos no los recib\u00edan en sus casas ni entraban en las casas de ellos.<br \/>\n\tEsta cuesti\u00f3n caus\u00f3 problemas muy serios en la iglesia, como se ve en Hch 15:1-41 y tambi\u00e9n en las cartas (especialmente la carta a los g\u00e1latas). <\/p>\n<p>\t10:1 &#8212; Hab\u00eda en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centuri\u00f3n (comandante sobre cien soldados) de la compa\u00f1\u00eda (la cohorte, LBLA, \u00abunidad militar romana compuesta de varias centurias, margen LBLA) llamada la Italiana, &#8212; Lucas dedica una parte significativa del libro a este hombre, porque \u00e9l es el primer converso gentil. Los ap\u00f3stoles entend\u00edan que hab\u00edan de predicar el evangelio a todas las naciones (Mat 28:19; Mar 16:15; Hch 1:8; Hch 2:39), pero hasta ese momento no entend\u00edan que los gentiles incircuncisos pod\u00edan obedecer al evangelio para ser salvos. Al convertirse Cornelio, se abri\u00f3 la puerta para que todas las naciones pudieran o\u00edr el evangelio para ser salvas, sin tener que llegar a ser jud\u00edos por medio de la circuncisi\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>UN FIEL SOLDADO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Hechos 10:1-8<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>En Cesarea viv\u00eda un tal Cornelio, que era el centuri\u00f3n del batall\u00f3n Italiano del ej\u00e9rcito romano. Era un hombre piadoso y temeroso de Dios en compa\u00f1\u00eda de toda su casa; era generoso en los actos de caridad p\u00fablica, y practicaba regularmente la oraci\u00f3n.<br \/>Cierto d\u00eda, como a las tres de la tarde, tuvo una visi\u00f3n en la que se le apareci\u00f3 un \u00e1ngel de Dios y le llam\u00f3:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Cornelio!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9l se le qued\u00f3 mirando, y le contest\u00f3 respetuosamente:<\/em><\/p>\n<p><em>-Presente y a tus \u00f3rdenes, se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>-Dios ha tenido presentes tus oraciones y obras de caridad, que Le han hecho que te tenga en cuenta de una manera especial -continu\u00f3 el \u00e1ngel-. Ahora tienes que mandar hombres a Jope para que te traigan a un tal Sim\u00f3n al que tambi\u00e9n llaman Pedro, que est\u00e1 parando en casa de otro Sim\u00f3n, que es curtidor y que vive a la orilla del Marcos<br \/>Cuando desapareci\u00f3 el \u00e1ngel que hab\u00eda hablado con \u00e9l, Cornelio mand\u00f3 llamar a dos de sus criados y a un fiel asistente, les cont\u00f3 lo que hab\u00eda experimentado y los envi\u00f3 a Jope.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 10 del <em>Libro de los Hechos <\/em>nos cuenta la historia de una verdadera encrucijada en la vida de la Iglesia. Por primera vez se admite a un gentil en la comunidad. Como Cornelio tiene una gran importancia en la Historia de la Iglesia, vamos a recopilar todo lo que podemos saber de \u00e9l:<\/p>\n<p>(i) Comelio era un centuri\u00f3n romano estacionado en Cesarea, que era el cuartel general del gobierno en Palestina. La palabra que hemos traducido como <em>batall\u00f3n <\/em>es el t\u00e9rmino griego para una cohorte. En la estructura militar romana tenemos en primer lugar la <em>legi\u00f3n, <\/em>que se compon\u00eda de seis mil hombres y correspond\u00eda m\u00e1s o menos a una divisi\u00f3n. Compon\u00edan la legi\u00f3n diez <em>cohortes, <\/em>cada una de las cuales estaba formada por seiscientos soldados, y equival\u00eda al batall\u00f3n. La cohorte se divid\u00eda en <em>centurias, <\/em>al frente de cada una de las cuales hab\u00eda un <em>centuri\u00f3n. <\/em>La centuria ser\u00eda ahora una compa\u00f1\u00eda, y el equivalente del centuri\u00f3n, el sargento. Los centuriones formaban el espinazo del ej\u00e9rcito romano. Un historiador antiguo describe as\u00ed sus caracter\u00edsticas: \u00bb Se prefiere que los centuriones no sean temerarios ni lanzados, sino buenos hombres de mando, de car\u00e1cter estable y prudente, no propensos a iniciar la ofensiva ni la pelea temerariamente, sino capaces, cuando se ven asediados u oprimidos, de mantenerse firmes en su puesto hasta la muerte.\u00bb Comelio era sin duda un hombre que sab\u00eda bien y a fondo lo que son el valor y la lealtad.<\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) Comelio era <em>temeroso de Dios. <\/em>En los tiempos del Nuevo Testamento se daba este nombre a los gentiles que, cansados de los \u00eddolos y las inmoralidades y las frustraciones de la religiosidad tradicional, se acercaban a la religi\u00f3n jud\u00eda. No llegaban al punto de circuncidarse y comprometerse a cumplir la Ley; pero asist\u00edan a los cultos de la sinagoga y cre\u00edan en un solo Dios y en la \u00e9tica del juda\u00edsmo. Cornelio era, pues, un sincero buscador de Dios; y, como lo era, Dios le encontr\u00f3.<\/p>\n<p>(iii) Comelio practicaba la caridad; era un hombre amable. Su b\u00fasqueda de Dios le hab\u00eda hecho amar a los hombres, y el que ama a su pr\u00f3jimo no est\u00e1 lejos del Reino de Dios.<br \/>(iv) Comelio era un hombre de oraci\u00f3n. Puede que todav\u00eda no conociera claramente al Dios al que oraba; pero, seg\u00fan la luz que hab\u00eda recibido, viv\u00eda cerca de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 10<\/p>\n<p>SE CONVIERTE EL CENTURI\u00d3N CORNELIO (10,1-11,18). <\/p>\n<p>El que haya seguido hasta ahora el progreso de la narraci\u00f3n, pronto echa de ver que en el cap. 10 llegamos a un punto culminante en el camino de la primitiva Iglesia. As\u00ed lo deja ya reconocer por s\u00ed sola la envergadura externa de la historia narrada en este cap\u00edtulo. A\u00f1\u00e1dase que en 11,1-18 una vez m\u00e1s se expone detenidamente todo el estado de cosas en forma de un informe personal dado por Pedro. Otra vez Pedro es la figura principal del relato. Se tiene la impresi\u00f3n de que las tres narraciones acerca de Pedro en 9,31-11,18 originalmente fueron transmitidas formando un conjunto coherente y as\u00ed fueron incorporadas por san Lucas en su obra. Estas historias tambi\u00e9n est\u00e1n entrelazadas en el aspecto geogr\u00e1fico. Desde Lida, Pedro fue llamado a Jopa, luego desde Jopa a Cesarea. Las tres ciudades est\u00e1n cerca la una de la otra, en el territorio costero del pa\u00eds. Lo peculiar de este relato consiste en que la misi\u00f3n cristiana de Pedro encuentra por primera vez a un no jud\u00edo y por medio de \u00e9l se lleva a cabo la primera admisi\u00f3n de un pagano en la Iglesia. Se muestra cu\u00e1n trascendental y grave fue este acontecimiento para la evoluci\u00f3n de la Iglesia, en el llamado concilio de los ap\u00f3stoles, en el cual se regul\u00f3, de acuerdo con los principios y en el terreno de la pr\u00e1ctica, la misi\u00f3n al mundo pagano, y se reconoci\u00f3 la proclamaci\u00f3n de la fe llevada a cabo por Pablo con exenci\u00f3n de la ley. En la discusi\u00f3n sumamente animada se levant\u00f3 Pedro y dijo: \u00abHermanos, vosotros sab\u00e9is que mucho tiempo hace fui yo escogido por Dios entre nosotros, para que los gentiles oyesen de mi boca la palabra evang\u00e9lica y creyesen\u00bb (15,7s). <\/p>\n<p>De hecho se trataba de un comienzo decisivo. Porque hasta ahora la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica se dirig\u00eda exclusivamente a los jud\u00edos, sin que por eso se quiera decir que esta predicaci\u00f3n s\u00f3lo intentara formar una Iglesia judeocristiana. No tenemos ning\u00fan fundamento para no reputar como originales las trascendentales palabras de Jes\u00fas resucitado y su encargo de una misi\u00f3n universal. Pero antes que se cumpliera este encargo, ten\u00eda su fundamento en las leyes de la historia de la salvaci\u00f3n que el Evangelio se ofreciese primeramente al pueblo, al que bajo la direcci\u00f3n misteriosa de Dios a trav\u00e9s de los siglos est\u00e1 confiado un especial legado de la revelaci\u00f3n. Desde un principio, la misi\u00f3n del mundo estaba ciertamente en la conciencia de la naciente Iglesia, pero desde un punto de vista puramente humano para llevar a t\u00e9rmino esta misi\u00f3n se interpon\u00edan en el camino los mayores obst\u00e1culos, y \u00e9stos consist\u00edan en la barrera infranqueable que el juda\u00edsmo, mediante una larga educaci\u00f3n del pueblo, hab\u00eda levantado entre s\u00ed y el mundo no jud\u00edo. Sobre todo las llamadas leyes rituales con sus ideas dominantes de \u00abpuro\u00bb e \u00abimpuro\u00bb ejerc\u00edan un tal poder incluso en los jud\u00edos que se hab\u00edan hecho cristianos, que incluso a los ap\u00f3stoles les result\u00f3 al principio dif\u00edcil desprenderse de los conceptos arraigados. A esto se a\u00f1adi\u00f3 la concepci\u00f3n jud\u00eda de la circuncisi\u00f3n, a la que se atribuy\u00f3 tal importancia en orden a la salvaci\u00f3n, que un jud\u00edo dif\u00edcilmente pod\u00eda concebir que fuera posible seguir el camino de la salvaci\u00f3n sin que estuviera circuncidado. <\/p>\n<p>El mismo Dios tuvo que intervenir para mostrar a la Iglesia la salida de esta obstrucci\u00f3n y para superar con la orden dada a Pedro las r\u00edgidas ideas de pureza e impureza. El camino que se indic\u00f3 a Pedro para ir a Cesarea y ver al centuri\u00f3n Cornelio, result\u00f3 una decisi\u00f3n tan trascendental como la vocaci\u00f3n de Saulo cerca de Damasco. Porque a Pablo se le concedi\u00f3 atravesar animosa y decididamente la estrechez del concepto jud\u00edo de la salvaci\u00f3n con un claro conocimiento de la voluntad salvadora de Dios, pudo realizar lo que fue mostrado primeramente a Pedro a manera de ejemplo. <\/p>\n<p>De la minuciosidad y \u00e9nfasis con que se expone la admisi\u00f3n de Cornelio, deducimos que se trataba de una primera decisi\u00f3n de esta clase. Con eso tocamos tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo se relaciona nuestro suceso con el bautismo (narrado en el cap. 8) del tesorero et\u00edope. Al hablar de esta historia ya hemos planteado brevemente la pregunta sin poderla contestar con seguridad. Se tiene la sensaci\u00f3n de que para los Hechos de los ap\u00f3stoles la conversi\u00f3n del et\u00edope no parece ser ning\u00fan problema. Si el et\u00edope hubiese sido el primer pagano que recibi\u00f3 el bautismo, se podr\u00eda esperar que Felipe deliberara, como se ve con muchos pormenores en la historia de Cornelio. Por eso hemos dejado en suspenso la cuesti\u00f3n de si se ha de considerar al tesorero como pagano. Si \u00e9l realmente hubiese sido pagano, podr\u00edamos contar con la posibilidad de que su encuentro con Felipe tuviera lugar despu\u00e9s del bautismo de Cornelio. Porque los Hechos de los ap\u00f3stoles solamente por inter\u00e9s literario -por causas pr\u00e1cticas- han narrado el bautismo del et\u00edope en el sitio donde hoy d\u00eda lo encontramos. Pero si alguien no se diera por satisfecho con esta suposici\u00f3n y estuviera convencido de que el et\u00edope era pagano, y ya fue bautizado antes de Cornelio, a\u00fan se podr\u00eda decir que la conversi\u00f3n del et\u00edope al cristianismo por ser un asunto personal y privado (que sucedi\u00f3 literalmente al margen de la Iglesia, en la ruta solitaria) no tuvo ni mucho menos la gran importancia que se atribuy\u00f3 a la conversi\u00f3n del centuri\u00f3n romano. Y con esto llegamos a un motivo especial, que hizo que la conversi\u00f3n de Cornelio fuera interesante y digna de atenci\u00f3n para los Hechos de los ap\u00f3stoles. Se trataba de un oficial del ej\u00e9rcito romano, de \u00e9l y de los suyos, como lo indican muy claramente los datos de 10,24 y 10,44 ss. Se tienen razones fundadas para suponer que este Cornelio pertenec\u00eda a la gens Cornelia, al linaje romano Cornelio. Sabemos que los Hechos de los ap\u00f3stoles se escribieron con la mirada puesta en Roma y atendiendo de una manera especial a los lectores romanos. As\u00ed lo podemos siempre observar. \u00bfNo hab\u00eda, pues, una ocasi\u00f3n propicia para que san Lucas en la historia de Cornelio no s\u00f3lo pudiera informar de una decisi\u00f3n sobre principios causada por Dios en favor de la misi\u00f3n cristiana, sino que tambi\u00e9n informara de un acontecimiento que hab\u00eda de ser de sumo inter\u00e9s para los cristianos de Roma? <\/p>\n<p>a) EL mensaje del centuri\u00f3n (Hch\/10\/01-08). <\/p>\n<p>1 Hab\u00eda en Cesarea un hombre, llamado Cornelio, centuri\u00f3n de la cohorte It\u00e1lica, 2 piadoso y temeroso de Dios, \u00e9l y toda su familia, que hac\u00eda muchas limosnas al pueblo y oraba a Dios continuamente. 3 Este hombre vio claramente en una visi\u00f3n como alrededor de la hora nona del d\u00eda, a un \u00e1ngel de Dios que entraba en su casa y le dec\u00eda: \u00abCornelio.\u00bb 4 Fijando su vista en \u00e9l y, atemorizado, dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pasa?, Se\u00f1or.\u00bb Y le respondi\u00f3: \u00abTus oraciones y tus limosnas han subido como memorial ante la presencia de Dios. 5 Env\u00eda, pues, hombres a Jopa, y haz venir a un tal Sim\u00f3n, de sobrenombre Pedro. 6 \u00e9ste se hospeda en casa de un tal Sim\u00f3n, curtidor, cuya casa est\u00e1 al borde del mar.\u00bb 7 Apenas hubo desaparecido el \u00e1ngel que le hablaba, cuando llam\u00f3 a dos de sus servidores y a un soldado piadoso de los de su confianza; 8 se lo explic\u00f3 todo y los envi\u00f3 a Jopa. <\/p>\n<p>En estas l\u00edneas san Lucas nos presenta la imagen de un noble oficial. Conocemos la atenci\u00f3n con que san Lucas describe en general a los representantes de este oficio, y sobre todo a los representantes de las tropas romanas y de la administraci\u00f3n romana de ocupaci\u00f3n. Recordemos al centuri\u00f3n de Cafarna\u00fam, a quien san Lucas hace resaltar por su actitud ejemplar (Luc 7:1 ss). Si se comparan esmeradamente los dos personajes, se nota el estilo literario con que el autor armoniza visiblemente las dos figuras. Los dos oficiales tienen sentimientos piadosos y temen a Dios, hacen buenas obras, se preocupan de sus subordinados, tienen profundo respeto al hombre de Dios, a quien llaman por medio de mensajeros para obtener su ayuda; a los dos se elogia y se otorga lo que desean. De nuevo entra en escena, como sucede a menudo en los escritos de Lucas, una aparici\u00f3n celestial. Se la llama \u00ab\u00e1ngel de Dios\u00bb. No tenemos derecho ni posibilidad de interpretar con m\u00e1s precisi\u00f3n este modo empleado por Dios para llamar a un hombre, ni traducirlo en conceptos de la psicolog\u00eda natural. Es una revelaci\u00f3n de la divina voluntad y de la divina conducci\u00f3n. Dios habla al hombre en la forma de im\u00e1genes y representaciones vinculadas al tiempo. Es significativo el dato de la hora nona. Para los jud\u00edos la hora nona es la hora de oraci\u00f3n. Se supone que el centuri\u00f3n se acomodaba a este horario. Parece que el centuri\u00f3n hab\u00eda formado parte del grupo de los llamados \u00abtemerosos de Dios\u00bb. Hab\u00eda muchos en el mundo no jud\u00edo. Adoraban al Dios de los jud\u00edos y se aten\u00edan a la fe jud\u00eda sin convertirse formalmente al juda\u00edsmo. As\u00ed pues, este centuri\u00f3n era un hombre de oraci\u00f3n. Y cuando oraba, as\u00ed podemos suponerlo, se le comunic\u00f3 la orden del cielo. \u00abTus oraciones y tus limosnas han subido como memorial ante la presencia de Dios\u00bb, dice el \u00e1ngel. No es necesario que se vea expresada en estas palabras una moral retributiva. No se trata de calcular tan s\u00f3lo seg\u00fan el m\u00e9rito, por mucho que se hagan resaltar las buenas obras de Cornelio. Toda la manera de ser propicia a calcular, propia de los fariseos, es ajena a este centuri\u00f3n. No enumera delante de Dios sus obras. Pero Dios contempla su generosa voluntad y le otorga su gracia salvadora. La obediencia de Cornelio a la voz del \u00e1ngel y su humilde actitud a la llegada de Pedro (Luc 10:25 s) muestran cu\u00e1n lejos est\u00e1 Cornelio de proceder con exigencias. <\/p>\n<p>\u00abDos de sus servidores\u00bb, probablemente dos esclavos, que estaban al servicio de la familia, y un soldado, cuyo \u00e1nimo piadoso se menciona adrede, van de viaje a Jopa con el encargo de buscar a Sim\u00f3n Pedro en casa del curtidor, y de pedirle que vaya a Cesarea. De nuevo la palabra de Dios est\u00e1 en camino. Este es un rasgo peculiar -como ya hemos visto- de los escritos de san Lucas. La palabra de Dios recorre su camino de una ciudad a otra. Siempre bajo las \u00f3rdenes y la direcci\u00f3n del Esp\u00edritu. Pensemos en las \u00f3rdenes dadas a Felipe, a Saulo, a Anan\u00edas y ahora a Cornelio, y en las que pronto se dar\u00e1n a Pedro. <\/p>\n<p>b) Pedro recibe una orden (Hch\/10\/09-23). <\/p>\n<p>9 Al d\u00eda siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, hacia la hora de sexta subi\u00f3 Pedro a la terraza para orar. 10 Sinti\u00f3 hambre y quiso comer. Mientras se lo preparaban, entr\u00f3 en \u00e9xtasis, 11 y vio el cielo abierto, y que descend\u00eda un recipiente como un mantel grande que era bajado por sus cuatro puntas a la tierra, 12 en el cual hab\u00eda toda clase de cuadr\u00fapedos y reptiles de la tierra y aves del cielo. 13 Y una voz se dirigi\u00f3 a \u00e9l: \u00abAnda, Pedro, mata y come.\u00bb 14 De ninguna manera, Se\u00f1or -respondi\u00f3 Pedro-, nunca he comido yo nada profano o impuro. 15 Y de nuevo la voz se dirigi\u00f3 a \u00e9l segunda vez: \u00abLo que Dios ha declarado puro, t\u00fa no lo llames profano.\u00bb 16 Esto se repiti\u00f3 hasta tres veces, y en seguida el mantel fue recogido al cielo. <\/p>\n<p>Los Hechos de los ap\u00f3stoles, como ya hemos visto muchas veces, son una historia del encuentro del cielo con la tierra. Lo humano y lo divino se compenetran en la Iglesia de Cristo, que se desarrolla dentro del tiempo y del espacio de la historia. Los hombres est\u00e1n llamados a la obra de la salvaci\u00f3n, que se funda en la muerte y en la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. Estos ap\u00f3stoles y sus ayudantes son hombres. Necesitan una instrucci\u00f3n celestial y la gracia divina, si quieren cumplir lo que se les ha impuesto como misi\u00f3n y encargo. Esto se hace ostensible con singular claridad en el hecho que aqu\u00ed se describe. Es un hecho real; as\u00ed tenemos que confesarlo. Ninguno de los prodigios de que nos informan los Hechos de los ap\u00f3stoles tiene en s\u00ed tantos rasgos de aspecto fabuloso como esta aparici\u00f3n, que Pedro presenci\u00f3. Sin embargo no tenemos ninguna raz\u00f3n concluyente para negar la realidad de lo que Pedro presenci\u00f3, con tal que no neguemos por principio cualquier posibilidad de que se manifieste el mundo espiritual y divino. Pueden encontrarse tambi\u00e9n en el relato rasgos populares, pero esto no justifica que se tome el conjunto como mero s\u00edmbolo y ropaje de un pensamiento. <\/p>\n<p>En Pedro est\u00e1 representada la Iglesia. La Iglesia en el viraje m\u00e1s decisivo de su historia. Hemos visto c\u00f3mo hasta ahora esta Iglesia estaba estrechamente vinculada al juda\u00edsmo, a sus leyes de la religi\u00f3n y del culto. Esta uni\u00f3n era tan estrecha que Saulo -con el poder y el encargo de la suprema autoridad jud\u00eda- de buena fe pudo considerar a la Iglesia como asunto del juda\u00edsmo y pudo proceder contra ella como traidora al juda\u00edsmo. Saulo escuch\u00f3 el llamamiento del cielo, el mismo Se\u00f1or le cierra el paso y le muestra la nueva direcci\u00f3n. Se le abre ya el horizonte de su obra. <\/p>\n<p>Pedro sabe que es ap\u00f3stol. Hasta ahora le vimos actuar con plena conciencia de su testimonio. Pero todav\u00eda es jud\u00edo, jud\u00edo en sus juicios y en sus acciones. Est\u00e1 ligado a las leyes religiosas del juda\u00edsmo con toda la pureza y fidelidad de que es capaz su alma. \u00abHacia la hora de sexta\u00bb Pedro sube a la terraza para retirarse a orar de acuerdo con la costumbre jud\u00eda. \u00abPor la tarde, ma\u00f1ana y mediod\u00eda, a \u00e9l sube mi lamento y mi gemido y Dios mi voz escucha\u00bb (Sal 54:18). Pedro como jud\u00edo que observa estrictamente la ley, atiende a las prescripciones alimentarias tomadas tan en serio por el juda\u00edsmo, a la diferencia entre \u00abpuro\u00bb e \u00abimpuro\u00bb establecida en la ley mosaica y en la teolog\u00eda rab\u00ednica. Y con una santa protesta Pedro rechaza la exhortaci\u00f3n de la voz misteriosa exclamando: \u00abDe ninguna manera, Se\u00f1or, nunca he comido yo nada profano o impuro.\u00bb La afirmaci\u00f3n est\u00e1 hecha muy en serio y no es l\u00edcito escandalizarse ante tal interpretaci\u00f3n de la ley. Casi radica en la esencia de la tradici\u00f3n religiosa que \u00e9sta ligue al hombre de una manera poco menos que inextricable a cosas y formas externas, que en \u00faltimo t\u00e9rmino le parece que sean como una parte de la fe que no se puede abandonar. \u00a1Cu\u00e1n dif\u00edcilmente los hombres pierden la rigidez que se forma con este concepto de la tradici\u00f3n, cuando se trata de llevar a los hombres a lo que es esencial! <\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n vemos a Pedro ante nosotros. Pedro ciertamente ha tenido noticia de la instrucci\u00f3n dada por Jes\u00fas que ha explicado: \u00abNada hay externo al hombre, que, al entrar en \u00e9l, pueda contaminarlo; son las cosas que salen del interior del hombre las que lo contaminan\u00bb (Mar 7:15). Pedro hab\u00eda presenciado c\u00f3mo Jes\u00fas emprendi\u00f3 el camino hacia la casa del centuri\u00f3n pagano de Cafarna\u00fam y c\u00f3mo san\u00f3 a su criado (Luc 7:6 ss). Pedro ha escuchado los severos juicios de Jes\u00fas sobre las exterioridades del culto, como tambi\u00e9n nosotros los encontramos anotados en el Evangelio de san Lucas (Luc 11:39 ss). Pedro ha experimentado el prodigio del Esp\u00edritu Santo, y ha contemplado el principio del tiempo de salvaci\u00f3n, y sin embargo le resulta dif\u00edcil desprenderse clara y libremente de las maneras tradicionales de la ley jud\u00eda. <\/p>\n<p>El mismo Dios tiene que intervenir de nuevo y se\u00f1alar los caminos que abren a la Iglesia la posibilidad de avanzar por todo el mundo con el mensaje de salvaci\u00f3n. Esta intervenci\u00f3n de Dios se lleva a cabo gradualmente, y es impresionante ver c\u00f3mo Pedro bajo la direcci\u00f3n del Esp\u00edritu reconoce, con una claridad que aumenta sin cesar, la orden de que se trata. Una primera orden, cuyo significado s\u00f3lo despu\u00e9s es comprendido plenamente por Pedro, ata\u00f1e a leyes sobre los alimentos. Se dice a prop\u00f3sito que en el mantel que descend\u00eda del cielo, hab\u00eda \u00abtoda clase\u00bb de animales. Esta expresi\u00f3n es un modismo popular, con el que no se hace referencia a todos los animales en particular, sino que solamente se quiere decir que estaban juntos sin distinci\u00f3n animales \u00abpuros\u00bb e \u00abimpuros\u00bb. Y con la orden de comer sin vacilar se declara sin fuerza obligatoria la prescripci\u00f3n que hasta entonces estaba en vigor. Lo que Dios ha declarado puro, t\u00fa no lo llames profano, dice la voz. Estas palabras se pueden interpretar en el sentido de que ahora, por el mandato de comer de todo, ya nada es considerado como impuro. Pero tambi\u00e9n se podr\u00eda seguir pensando y encontrar expresado el pensamiento de que todo lo que Dios ha creado, hay que considerarlo como puro desde un principio por ser criatura de Dios. Entonces tendr\u00edamos el mismo caso que en la cuesti\u00f3n del divorcio, en la cual Jes\u00fas pasando tambi\u00e9n por encima de la ley mosaica se remite a la ley primitiva de la creaci\u00f3n (Mar 10:2 ss). Jes\u00fas ya ha rechazado la impureza de los manjares, por eso el evangelista observa expresamente: \u00abCon lo cual declaraba puros todos los alimentos\u00bb (Mar 7:18b). <\/p>\n<p>As\u00ed pues, se trata, en primer t\u00e9rmino, de las leyes acerca de los manjares, se trata de una cuesti\u00f3n, cuyo peso hoy d\u00eda dif\u00edcilmente nos podemos imaginar. Pero para Pedro se trata de algo m\u00e1s. \u00e9l en seguida lo tendr\u00e1 que reconocer. Sabemos que el juda\u00edsmo estrictamente fiel, como consecuencia de la cuesti\u00f3n sobre la impureza lev\u00edtica y cultual, dio prescripciones estrictas para el trato con el mundo no jud\u00edo. Al pagano se le consideraba como impuro. Hab\u00eda que evitar toda clase de participaci\u00f3n en una mesa com\u00fan. En las cartas de san Pablo nos enteramos de con cu\u00e1nta amplitud esta cuesti\u00f3n influy\u00f3 durante mucho tiempo en la m\u00e1s antigua misi\u00f3n cristiana. Sobre todo en la primera ep\u00edstola a los Corintios se esfuerza el Ap\u00f3stol por exponer con la ayuda de toda clase de reflexiones teol\u00f3gicas la licitud de comer la carne sacrificada en honor de los \u00eddolos (1Cor 8-10). Y una vez m\u00e1s san Pablo habla de este tema con palabras muy firmes en la carta a los G\u00e1latas, cuando informa c\u00f3mo en Antioqu\u00eda incluso frente a Pedro y Bernab\u00e9 tuvo que evocar en la conciencia la libertad del cristiano (Gal 2:1 ss). Por tanto la cuesti\u00f3n de las leyes acerca de los manjares y la cuesti\u00f3n de los paganos estaban muy estrechamente relacionadas. La subsiguiente historia nos muestra que tambi\u00e9n en nuestro caso se trataba del encuentro del Evangelio con los paganos. <\/p>\n<p>17 Mientras Pedro se preguntaba en sus adentros qu\u00e9 podr\u00eda significar la visi\u00f3n que acababa de tener, los enviados de Cornelio, que ven\u00edan preguntando por la casa de Sim\u00f3n, hab\u00edan llegado al portal; 18 llamaron y trataban de averiguar si all\u00ed se hospedaba Sim\u00f3n, por sobrenombre Pedro. 19 En tanto Pedro le daba vueltas a la visi\u00f3n, dijo el Esp\u00edritu: Dos hombres te buscan; 20 baja y ve con ellos sin dudar en modo alguno, porque yo los he enviado. 21 Baj\u00f3, pues, Pedro y dijo a los hombres: \u00abYo soy el que busc\u00e1is. \u00bfQu\u00e9 os ha tra\u00eddo por aqu\u00ed?\u00bb 22 Ellos dijeron: \u00abEl centuri\u00f3n Cornelio, hombre justo y temeroso de Dios, muy bien considerado por todo el pueblo de los jud\u00edos, recibi\u00f3 de un \u00e1ngel santo la orden de conducirte a su casa y de escuchar tus palabras.\u00bb 23 Los invit\u00f3 a hospedarse con \u00e9l. Al d\u00eda siguiente parti\u00f3 con ellos, y algunos de los hermanos de Jopa lo acompa\u00f1aron. <\/p>\n<p>Es evidente que se nos da a conocer la armon\u00eda de la acci\u00f3n divina y de la humana. Por ambas partes se hace efectiva la orden del Esp\u00edritu, por parte de Cornelio y por parte de Pedro. Ambos coinciden en casa del curtidor Sim\u00f3n para que pueda haber una conducci\u00f3n rectil\u00ednea de acuerdo con el plan de Dios. Se advierte el conocimiento gradual con que Pedro obedece la orden. Porque en el fondo la actitud de Pedro es una obediencia, que le hace desprenderse de todo juicio propio y seguir la voluntad de Dios, que se manifiesta con claridad creciente. Pedro sabe que no se trata de \u00e9l ni de su persona, sino del camino que ha de seguir la Iglesia, a la cual \u00e9l subordina su propio querer. Todo esto no fue posible sin que se pusieran trabas y sin que se vacilara, como lo muestra no s\u00f3lo la protesta inicial al mandato de comer de los animales, sino tambi\u00e9n la cavilosidad y reflexi\u00f3n, mencionadas dos veces, sobre el sentido de la extra\u00f1a visi\u00f3n (Gal 10:17.19). Y de nuevo interviene el Esp\u00edritu y le ordena que vaya, \u00absin dudar en modo alguno\u00bb, con los mensajeros del centuri\u00f3n. \u00abSin dudar en modo alguno\u00bb, dice el Esp\u00edritu. Dif\u00edcilmente podemos comprender el significado que ten\u00edan estas palabras para Pedro. Algo podemos adivinar, cuando m\u00e1s tarde vemos el desasosiego que este compa\u00f1erismo produjo en la comunidad cristiana de Jerusal\u00e9n, estricta observante de la ley (Gal 11:1). <\/p>\n<p>Pedro percibe claramente las palabras decisivas: \u00abYo los he enviado.\u00bb En esta frase resuena la voz del Se\u00f1or glorificado, que llam\u00f3 y envi\u00f3 a sus ap\u00f3stoles para que fueran sus testigos. Y como tantas veces sucedi\u00f3 cuando Pedro conviv\u00eda con el Se\u00f1or en este mundo, Pedro acata obediente la llamada. \u00bfQu\u00e9 dijo Pedro en el lago de Genezaret, cuando Jes\u00fas le pidi\u00f3 que guiara mar adentro y echara las redes para pescar? \u00abMaestro, toda la noche hemos estado bregando, pero no hemos pescado nada; sin embargo, en virtud de tu palabra, echar\u00e9 las redes\u00bb (Luc 5:5). <\/p>\n<p>Pedro est\u00e1 ante los tres hombres de Cesarea. Escucha su informe. En \u00e9ste los mensajeros repiten lo que san Lucas ya ha comunicado al principio de la historia. De nuevo observamos con inter\u00e9s la manera literaria de repetir una misma cosa con una notable libertad de exposici\u00f3n. Aqu\u00ed se a\u00f1ade a las palabras del \u00e1ngel: \u00ab&#8230;y de escuchar tus palabras\u00bb. Esta adici\u00f3n tiene para Pedro una importancia especial. Se siente llamado a ser medianero, a dar a conocer la palabra. \u00abEs preciso obedecer a Dios antes que a los hombres\u00bb (Luc 5:29), hab\u00eda dicho Pedro ante el sanedr\u00edn. Ahora esta frase tiene validez en un sentido muy especial. Pedro hospeda a los reci\u00e9n llegados, y parte con ellos. \u00abLo que Dios ha declarado puro, t\u00fa no lo llames profano\u00bb: estas palabras ahora pueden cruzar por la mente de Pedro. Fue un paso audaz acoger a los paganos, fue una decisi\u00f3n trascendental acudir a los paganos con los mensajeros. <\/p>\n<p>La Iglesia recorri\u00f3 con Pedro este camino desde Jopa a Cesarea. Los hermanos de Jopa que fueron con \u00e9l vienen a ser, en cierto modo, el s\u00edmbolo de un comienzo decidido. Seg\u00fan 11,12 fueron seis los que acompa\u00f1aron a Pedro. Hab\u00edan de ser testigos de lo que iba a suceder en Cesarea. Y era conveniente que estuvieran presentes. De nuevo influye el factor humano. Y Pedro puede remitirse a estos \u00abseis hermanos\u00bb y a su testimonio en la justificaci\u00f3n que se hace necesaria (11,12). <\/p>\n<p>c) Encuentro con Cornelio (Hch\/10\/24-33). <\/p>\n<p>24 Al otro d\u00eda lleg\u00f3 a Cesarea. Cornelio estaba esper\u00e1ndolos y hab\u00eda convocado a sus parientes y amigos \u00edntimos. 25 A la llegada de Pedro, Cornelio sali\u00f3 a su encuentro y, arroj\u00e1ndose a sus pies, lo ador\u00f3. 26 Pedro le mand\u00f3 levantarse diciendo: \u00abLev\u00e1ntate, que yo tambi\u00e9n soy puro hombre.\u00bb 27 Y, conversando con \u00e9l, entr\u00f3 y hall\u00f3 congregados a muchos, 28 a los cuales dijo: \u00abVosotros sab\u00e9is que est\u00e1 prohibido a un jud\u00edo juntarse o acercarse a un extranjero y, sin embargo, Dios me ha hecho ver que a ning\u00fan hombre se debe considerar profano o impuro. 29 Por eso, al ser llamado, vine sin dudar; y ahora quisiera saber por qu\u00e9 me hicisteis llamar.\u00bb <\/p>\n<p>Es una escena memorable. Despu\u00e9s de lo que se ha dicho hasta ahora, esta escena no necesita ninguna explicaci\u00f3n. Pero lo que resulta especialmente impresionante es el gran deseo que ten\u00eda Cornelio de obtener la salvaci\u00f3n. Espera la venida de Pedro. Todo el paganismo, podr\u00edamos decir de una forma alusiva, espera en la persona de Cornelio el mensaje y la d\u00e1diva de la salvaci\u00f3n. Con frecuencia se repetir\u00e1 esta escena en la historia de la misi\u00f3n cristiana. Juntamente con Cornelio espera un gran n\u00famero de personas. Probablemente todas eran paganas. Entre ellas quiz\u00e1s hubiera algunos \u00abtemerosos de Dios\u00bb. Buscadores que ten\u00edan la \u00edndole espiritual de Cornelio. Hab\u00eda que precaverse de considerar siempre y en todas partes el paganismo (que la Iglesia de los primeros tiempos encontraba en el \u00e1mbito del helenismo) a la manera de una primitiva fe idol\u00e1trica. En el paganismo hab\u00eda mucha noble espiritualidad y verdadero car\u00e1cter humano. Era un suelo preparado para recibir la palabra del Evangelio. Muchas veces era un suelo m\u00e1s preparado y predispuesto que el r\u00edgido y recusante juda\u00edsmo. \u00bfQu\u00e9 dijo Jes\u00fas acerca del centuri\u00f3n de Cafarna\u00fam? \u00abNi en Israel encontr\u00e9 tanta fe\u00bb (Luc 7:9). <\/p>\n<p>El centuri\u00f3n saluda a Pedro. Lo hace en la forma m\u00e1s sumisa de aquel tiempo, con la llamada proskynesis. \u00bfLo hab\u00eda hecho ya en tiempos precedentes ante un hombre? Con esta postura se expresa la adoraci\u00f3n de la divinidad. Cornelio ve en Pedro algo sobrenatural, aunque no se explique la idea que le domina. Pedro rechaza resueltamente el homenaje: \u00abLev\u00e1ntate, que yo tambi\u00e9n soy puro hombre.\u00bb \u00bfAcaso record\u00f3 que en otro tiempo \u00e9l tambi\u00e9n se hab\u00eda arrojado a los pies de otro, y hab\u00eda dicho balbuceando: \u00abAp\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy hombre pecador\u00bb (Luc 5:8)? \u00bfO record\u00f3 la hora en que por ser hombre neg\u00f3 a Jes\u00fas de una manera tan ignominiosa en el patio de Caif\u00e1s? \u00bfY ahora se arrodilla ante \u00e9l un oficial romano y se echa a sus pies? Pedro no lo puede soportar. Tambi\u00e9n aqu\u00ed vemos un ejemplo. Y parece como si la Iglesia siempre tenga que volver a este Pedro sin pretensiones. El culto personal y las maneras cortesanas f\u00e1cilmente ocultan la mirada saludable hacia el camino que recorri\u00f3 Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Pedro saluda a la gran asamblea. Tiene ante s\u00ed una escena inusitada. Para los reunidos pod\u00eda ser inusitado que un jud\u00edo se les acercara. Los que se hab\u00edan congregado conoc\u00edan la reserva de los jud\u00edos ante los extranjeros. Conoc\u00edan la intolerancia de los jud\u00edos, su blindaje religioso. Pedro hace suyo este pensamiento y explica el hecho de su venida. O\u00edmos con inter\u00e9s la interpretaci\u00f3n que Pedro da a la visi\u00f3n de los animales puros e impuros. Ya no se trata de la cuesti\u00f3n de los manjares l\u00edcitos o il\u00edcitos, sino de la cuesti\u00f3n b\u00e1sica de la misi\u00f3n universal. Para Pedro ya no existe la distinci\u00f3n jud\u00eda entre puro e impuro. Ha ca\u00eddo la barrera que la Iglesia quiso retener y que imped\u00eda dar el paso al paganismo. Y Saulo, cuya vocaci\u00f3n se cuenta, no sin motivo, antes del encuentro de Pedro con Cornelio, ser\u00e1 quien recorrer\u00e1 audaz y decididamente el camino y vencer\u00e1 las \u00faltimas resistencias. <\/p>\n<p>30 D\u00edjole Cornelio: \u00abHace cuatro d\u00edas, a esta misma hora, me encontraba haciendo la oraci\u00f3n de nona en mi casa, cuando un hombre, en h\u00e1bito radiante, se situ\u00f3 ante m\u00ed 31 y me dijo: \u00abCornelio, ha sida escuchada tu oraci\u00f3n, y de tus limosnas se ha hecho memoria en la presencia de Dios; 32 env\u00eda, pues, a Jopa y haz llamar a Sim\u00f3n, de sobrenombre Pedro. \u00e9ste se hospeda en casa de un tal Sim\u00f3n, curtidor, junto al mar.\u00bb 33 Al instante mand\u00e9 a buscarte, y t\u00fa has tenido la delicadeza de venir, y aqu\u00ed estamos ahora todos nosotros en presencia de Dios para escuchar todo lo que te haya sido ordenado por el Se\u00f1or.\u00bb <\/p>\n<p>Pedro una vez m\u00e1s tiene noticia de la orden del Se\u00f1or. El mismo Cornelio informa de lo que le ha sucedido. De acuerdo con la ideolog\u00eda de los no jud\u00edos se designa al \u00e1ngel como \u00abhombre, en h\u00e1bito radiante\u00bb. Una vez m\u00e1s se dice que la aparici\u00f3n tuvo lugar cuando Cornelio oraba. Se tiene la impresi\u00f3n de que la venida de la figura luminosa sea una respuesta inmediata del cielo al ruego del que ora, cuando -con una reproducci\u00f3n algo libre de las palabras del \u00e1ngel (seg\u00fan se leen en 10,4)- se dice: \u00abHa sido escuchada tu oraci\u00f3n, y de tus limosnas se ha hecho memoria en la presencia de Dios.\u00bb \u00bfY qu\u00e9 rogaba el centuri\u00f3n? Buscaba la verdad y la salvaci\u00f3n. Debi\u00f3, pues, pedir -as\u00ed lo podemos suponer- que se iluminara su esp\u00edritu, que se le indicase el camino de la verdad. <\/p>\n<p>Ahora se le muestra el camino. Una alegre disposici\u00f3n se denota en las siguientes palabras: \u00abAqu\u00ed estamos ahora todos nosotros en presencia de Dios para escuchar todo lo que te haya sido ordenado por el Se\u00f1or.\u00bb El mensaje del Evangelio va al encuentro de Cornelio y de la comunidad que se hab\u00eda reunido con \u00e9l. Es una aut\u00e9ntica comunidad. Una memorable comunidad de catec\u00famenos, tal como estar\u00e1 siempre ante los mensajeros de la fe en la ulterior historia de la Iglesia. Est\u00e1n congregados \u00aben presencia de Dios\u00bb. Este dato realza la comunidad por encima del nivel de todas las dem\u00e1s colectividades, por encima de la vida cotidiana y profana. Cornelio conoce la misi\u00f3n y el poder de Pedro. \u00abLo que te haya sido ordenado por el Se\u00f1or\u00bb, dice Cornelio a Pedro. Cornelio se refiere al poder de la Iglesia. La palabra de la salvaci\u00f3n se ha confiado a la Iglesia, para que \u00e9sta ejerza una mediaci\u00f3n v\u00e1lida y obligatoria. <\/p>\n<p>d) La palabra de Pedro (Hch\/10\/34-43). <\/p>\n<p>34 Y tomando Pedro la palabra, dijo: \u00abEn verdad ahora comprendo que no tiene Dios acepci\u00f3n de personas, 35 sino que de cualquier raza el que le teme y practica la justicia le es agradable; 36 tal es el mensaje que ha enviado a los hijos de Israel anunciando el Evangelio de paz por medio de Jesucristo. \u00e9l es Se\u00f1or de todos. 37 Vosotros conoc\u00e9is lo que ha venido a ser un acontecimiento en toda Judea, a partir de Galilea, despu\u00e9s del bautismo que Juan predic\u00f3: 38 Jes\u00fas de Nazaret, c\u00f3mo Dios lo ungi\u00f3 con Esp\u00edritu Santo y poder, y pas\u00f3 haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con \u00e9l. 39 Nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la regi\u00f3n de los jud\u00edos y en Jerusal\u00e9n, al cual incluso mataron colg\u00e1ndolo de un madero. 40 A \u00e9ste, Dios lo resucit\u00f3 al tercer d\u00eda y le concedi\u00f3 hacerse p\u00fablicamente visible, 41 no a todo el pueblo, sino a los testigos se\u00f1alados de antemano por Dios, a nosotros, que comimos y bebimos con \u00e9l despu\u00e9s de haber resucitado \u00e9l de entre los muertos. 42 Y nos orden\u00f3 predicar al pueblo y dar testimonio de que \u00e9l es el constituido juez de vivos y muertos por Dios. 43 Todos los profetas le dan testimonio de que por su nombre obtiene la remisi\u00f3n de los pecados todo el que cree en \u00e9l.\u00bb <\/p>\n<p>San Lucas nos propone la predicaci\u00f3n de Pedro ante Cornelio y los suyos con una formulaci\u00f3n sint\u00e9tica. Esta predicaci\u00f3n nos muestra acertadamente los pensamientos fundamentales del kerygma de salvaci\u00f3n ante los oyentes no jud\u00edos. En comparaci\u00f3n con las precedentes predicaciones misionales de los ap\u00f3stoles, la prueba de la Escritura pasa a segundo t\u00e9rmino, aunque puedan percibirse en el discurso claras asonancias con palabras del Antiguo Testamento81. En primer t\u00e9rmino est\u00e1 la acci\u00f3n salvadora de Jes\u00fas de Nazaret y el refrendo de su misi\u00f3n mediante su manera de actuar, sobre todo mediante la resurrecci\u00f3n. El ap\u00f3stol habla como mandatario de Jesucristo, Se\u00f1or universal, y muestra el camino de la salvaci\u00f3n en el hecho de volverse con fidelidad hacia Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Ya las palabras introductorias de Pedro tienen un profundo significado: \u00abNo tiene Dios acepci\u00f3n de personas.\u00bb Esta frase hace alusi\u00f3n a lSam 16,7, en que el Se\u00f1or dice a Samuel: \u00abNo mires a su buena presencia, ni a su grande estatura, porque no es \u00e9se el que he escogido: y yo no juzgo por lo que aparece a la vista del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero el Se\u00f1or ve el coraz\u00f3n.\u00bb Un sentido superior se inserta ahora en estas palabras, que se interpretan en el \u00e1mbito de la historia de la salvaci\u00f3n. Cuando Dios ofrece la salvaci\u00f3n, no se fija en lo que se fijan los hombres. Para Dios carecen de valor las diferencias de posici\u00f3n social, de sexo, de raza y naci\u00f3n, ni siquiera lo tiene -y en esto consiste el reconocimiento innovador de Pedro- la diferencia de confesi\u00f3n religiosa. \u00abDe cualquier raza, el que le teme y practica la justicia le es agradable.\u00bb Entendemos bien estas palabras que suenan con un acento audaz en grado inaudito. No se dicen en favor de una indiferencia religiosa, ni en el sentido de una apat\u00eda religiosa. Cuando Pedro pronuncia estas palabras, piensa en el camino salvador de la Iglesia, en cuyo nombre habla. Acerca de este camino de la salvaci\u00f3n Pedro quiere decir que est\u00e1 abierto para todos sin distinci\u00f3n, para todos los que con profundo respeto ante el misterio de Dios y buscando la equidad y la justicia esperan con ansia llegar a este camino. <\/p>\n<p>En estas palabras de Pedro se puede pensar que se est\u00e1 oyendo hablar a Pablo, cuyo gran deseo es difundir el mensaje de la universal voluntad salvadora de Dios. Se tendr\u00edan que leer la carta a los Romanos y la ep\u00edstola a los G\u00e1latas. \u00bfQu\u00e9 dice en la carta a los Romanos? \u00abNo me averg\u00fcenzo del Evangelio: ya que es poder de Dios para salvar a todo el que cree; tanto al jud\u00edo, primeramente, como tambi\u00e9n al griego\u00bb (Rom 1:16). Y en la misma ep\u00edstola leemos: \u00abPero ahora, independientemente de la ley, ha quedado bien manifiesta la justicia de Dios, justicia de Dios que, por medio de la fe en Jesucristo, llega a todos los que creen -pues no hay diferencia, ya que todos pecaron y est\u00e1n privados de la gloria de Dios-&#8230; \u00bfAcaso Dios lo es de los jud\u00edos solamente? \u00bfNo lo es tambi\u00e9n de los gentiles? \u00a1S\u00ed! Tambi\u00e9n lo es de los gentiles. Pues no hay m\u00e1s que un solo Dios, el cual justificar\u00e1, en virtud de la fe, a los circuncidados y, por medio de la fe, a los no circuncidados\u00bb ( Rom 3:21 ss). En la carta a los G\u00e1latas leemos: \u00abTodos vosotros, en efecto, sois hijos de Dios a trav\u00e9s de la fe en Cristo Jes\u00fas. Pues todos los que hab\u00e9is sido bautizados en Cristo, os hab\u00e9is revestido de Cristo. Ya no hay jud\u00edo ni griego; ya no hay esclavo ni libre; ya no hay var\u00f3n ni hembra; pues todos sois uno solo en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Gal 3:26). <\/p>\n<p>Para todos, pues, est\u00e1 abierto el camino salvador de Dios, y este camino de salvaci\u00f3n es Cristo Jes\u00fas. El mensaje de Dios se transmite en primer lugar a los \u00abhijos de Israel\u00bb, se les anuncia la \u00abpaz\u00bb por medio de Jesucristo, la paz con Dios como la condici\u00f3n esencial para salvarse. Pero no por eso el camino de salvaci\u00f3n est\u00e1 reservado a Israel, como quiz\u00e1s se podr\u00eda concluir. Jesucristo y su obra de paz se extienden mucho m\u00e1s all\u00e1 de las estrechas fronteras de Israel. \u00abEl es Se\u00f1or de todos.\u00bb En esta frase se patentiza el universal poder salv\u00edfico del soberano del universo, del Todopoderoso, a quien se sometieron todas las cosas, tanto si se traduce como hemos hecho: \u00ab\u00e9l es Se\u00f1or de todos\u00bb, es decir, de todos los hombres, incluso de todos los se\u00f1ores de la tierra, que muchas veces pretendieron el t\u00edtulo de Kyrios o de Dominus, como si se interpreta la frase en el siguiente sentido: \u00ab\u00e9l es Se\u00f1or del universo.\u00bb Estas palabras tuvieron que hacer escuchar con atenci\u00f3n a Cornelio y a sus hu\u00e9spedes romanos y gentiles, a quienes el se\u00f1or\u00edo de su C\u00e9sar ten\u00eda que parecerles como la s\u00edntesis del poder pol\u00edtico e incluso religioso. <\/p>\n<p>Y ahora Pedro dirige la atenci\u00f3n a la historia sin igual de este portador de la paz y \u00abSe\u00f1or de todos\u00bb. El contenido del Evangelio se compendia con la m\u00e1xima brevedad82. \u00abVosotros conoc\u00e9is lo que ha venido a ser un acontecimiento en toda Judea&#8230;\u00bb, puede decir Pedro. Es dif\u00edcil que este modismo suponga que Cornelio y los suyos tengan conocimiento de los sucesos de la vida y de la muerte de Jes\u00fas por medio de mensajeros cristianos de la fe. Porque, como ya hemos explicado antes, es muy incierta la suposici\u00f3n de que Felipe llegara a Cesarea antes de la venida de Pedro, como muchos infieren de 8,40. Antes bien Pedro supone que en Cesarea, donde adem\u00e1s resid\u00eda el gobernador romano, se pudo tener conocimiento inmediato de lo que aconteci\u00f3 a Jes\u00fas. Esto es para nosotros un testimonio de c\u00f3mo la historia de Jes\u00fas ya durante su vida mortal suscit\u00f3 inter\u00e9s y llam\u00f3 la atenci\u00f3n. A este prop\u00f3sito recordemos que Pablo en el juicio oral ante el rey Agripa tambi\u00e9n da este testimonio, cuando dice: \u00abSabe de estas cosas el rey, a quien, por ello, hablo confiadamente, pues no puedo creer que nada de esto ignore, ya que no ha sucedido en ning\u00fan rinc\u00f3n oculto\u00bb (26,26). <\/p>\n<p>Lo que Pedro pone de relieve en la actuaci\u00f3n de Jes\u00fas recuerda de nuevo (como en 2,22 ss) la figura de Cristo del Evangelio de san Marcos, que desde la m\u00e1s antigua tradici\u00f3n se califica como reproducci\u00f3n de lo que Pedro predicaba, por lo cual se supone que fue escrito para los lectores romanos. El bautismo de Juan significa el principio del camino salvador de Jes\u00fas. Esto ya se nos puso en claro 1,21s, y lo podemos ver en la estructura de los cuatro evangelios. Con este bautismo se enlaza el hecho de que \u00abDios ungi\u00f3 a Jes\u00fas de Nazaret con Esp\u00edritu Santo y poder\u00bb. En el verbo griego que significa \u00abungir\u00bb (khrio\/ekhrisen) se contiene la ra\u00edz de la palabra \u00abCristo\u00bb (Khristos). \u00abDios ha hecho Se\u00f1or y Mes\u00edas (Khristos) a este Jes\u00fas a quien vosotros crucificasteis\u00bb, dijo Pedro a los oyentes jud\u00edos en el discurso del d\u00eda de pentecost\u00e9s (2,36). <\/p>\n<p>El \u00abEsp\u00edritu Santo\u00bb descendi\u00f3 sobre Jes\u00fas, cuando fue bautizado. De ello hablan los cuatro evangelios, especialmente el de san Lucas 83. Este dato es importante para los Hechos de los ap\u00f3stoles y para su constante testimonio del Esp\u00edritu Santo. Porque no hay que disociar al Esp\u00edritu Santo de la persona y de la obra de Jes\u00fas, aunque en el lenguaje de los Hechos de los ap\u00f3stoles esta realidad no haya sido expresada con una f\u00f3rmula teol\u00f3gica. <\/p>\n<p>Pedro tiene cuidado en coordinar la imagen que traza de Jes\u00fas, con las ideas religiosas de los oyentes no jud\u00edos, cuando dice que Jes\u00fas \u00abpas\u00f3 haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo\u00bb. Con esta frase se pone en primer t\u00e9rmino la actuaci\u00f3n externa de Jes\u00fas, lo cual no significa que Pedro pase por alto el mensaje de salvaci\u00f3n anunciado por Jes\u00fas, y ya antes indicado (10,36). Solamente vemos una vez m\u00e1s cu\u00e1n vivo era desde el principio el inter\u00e9s por las \u00abacciones de Jes\u00fas\u00bb. Se le muestra \u00abhaciendo el bien\u00bb, como Salvador del mundo oprimido por el poder del diablo. Se dirige la palabra al anhelo de salvaci\u00f3n de un mundo doliente y angustiado. Sabemos que a los soberanos de aquel tiempo les gustaba hacerse llamar \u00abbienhechores\u00bb o \u00abbenem\u00e9ritos\u00bb (euergetes). Tambi\u00e9n los llamaban \u00abliberador\u00bb o \u00absalvador\u00bb (soter). Este t\u00edtulo arrogante se ha conservado en monedas e inscripciones. Quer\u00edan ser dioses y se hicieron tributar honores divinos. El mundo romano aplic\u00f3 tambi\u00e9n tales pr\u00e1cticas a sus C\u00e9sares. Frente a ellos aparece Jes\u00fas de Nazaret como el verdadero bienhechor y el \u00fanico Salvador. \u00ab\u00e9l es Se\u00f1or de todos\u00bb, ha dicho Pedro con la mirada puesta en estos se\u00f1ores de la tierra. Y una vez m\u00e1s Pedro indica el motivo de la excelsa categor\u00eda de Jes\u00fas, cuando dice: \u00abPorque Dios estaba con \u00e9l.\u00bb Y ahora Pedro muestra el incomparable camino de este bienhechor y salvador. Pedro tiene derecho de hablar sobre este punto. \u00abNosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la regi\u00f3n de los jud\u00edos y en Jerusal\u00e9n\u00bb, puede decir Pedro, que incluye el testimonio de todas las cosas en este \u00abnosotros\u00bb. El testimonio de quienes \u00abnos han acompa\u00f1ado todo el tiempo en que anduvo el Se\u00f1or Jes\u00fas entre nosotros, a partir del bautismo de Juan hasta el d\u00eda en que nos fue arrebatado\u00bb (1,21s). De nuevo notamos la gran finalidad de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica, o sea, basar el Evangelio en la autenticidad de lo que se ha presenciado en el curso de la historia. <\/p>\n<p>Y de nuevo, como en los precedentes ejemplos de la primitiva predicaci\u00f3n cristiana, en las palabras de Pedro sobresalen la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas como los acontecimientos decisivos de la salvaci\u00f3n. Resuenan en nuestros o\u00eddos f\u00f3rmulas de confesi\u00f3n. Y una vez m\u00e1s se presentan los testigos de la realidad de la resurrecci\u00f3n. Ellos le han visto, pudieron ser sus comensales. El Evangelio de san Lucas, as\u00ed como el de san Juan, tiene conocimiento de este haber comido con Jes\u00fas resucitado 84. Es una comida misteriosa e inexplicable, porque se sustrae a toda experiencia la manera como puede comer y beber un cuerpo glorificado. Pero para los disc\u00edpulos fue un signo de la presencia real del Se\u00f1or ensalzado. Esta participaci\u00f3n en la misma mesa sobrevivi\u00f3 en la celebraci\u00f3n lit\u00fargica de la cena del Se\u00f1or, aunque del modo peculiar de la realidad sacramental. En la experiencia de la resurrecci\u00f3n y en el encuentro con el Se\u00f1or resucitado se funda la misi\u00f3n salvadora confiada a la Iglesia. Porque estos acontecimientos est\u00e1n encaminados a que todo el mundo pueda experimentar la salvaci\u00f3n. La fe de los ap\u00f3stoles y de la primitiva Iglesia exige que se transmita el mensaje a los hombres. \u00abY nos orden\u00f3 predicar al pueblo y dar testimonio de que \u00e9l es el constituido juez de vivos y muertos por Dios\u00bb, dice Pedro a Cornelio. Conocemos esta orden por las palabras de la gran misi\u00f3n (1,8) y por lo que san Lucas en el Evangelio (Luc 24:44 ss) recapitula como instrucci\u00f3n del Se\u00f1or. En aquel pasaje del Evangelio tambi\u00e9n se lee que \u00aben su nombre hab\u00eda de predicarse la conversi\u00f3n y para el perd\u00f3n de los pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusal\u00e9n\u00bb (Luc 24:47). As\u00ed pues, cuando Pedro delante de Cornelio habla del \u00abpueblo\u00bb, no parece que haya que referir esta palabra solamente a Israel, sino a todos los hombres. Casi carec\u00eda de fundamento que en esta situaci\u00f3n se hiciera resaltar de una forma tan sorprendente la posici\u00f3n privilegiada de Israel, aunque esta posici\u00f3n est\u00e9 indicada en el vers\u00edculo 36. \u00bfO bien Pedro quiso decir que el encargo misional de Jes\u00fas estaba en primer lugar dirigido al \u00abpueblo\u00bb de Israel, pero que ahora Dios ha intervenido a prop\u00f3sito, para agraciar al paganismo con el mensaje de salvaci\u00f3n? El texto apenas da pie a una tal interpretaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Puede resultar sorprendente que Pedro nombre como contenido fundamental del mensaje la predicaci\u00f3n sobre Jes\u00fas considerado bajo el aspecto de juez de vivos y muertos. En esta expresi\u00f3n escuchamos una antigua f\u00f3rmula, que fue insertada en el credo de la primitiva Iglesia. Es interesante ver que tambi\u00e9n se encuentra esta declaraci\u00f3n sobre el oficio judicial de Jes\u00fas en el discurso del Are\u00f3pago, que es el m\u00e1s parecido a este discurso de Pedro. En aquel discurso de Pablo se dice: \u00abYa que ha establecido un d\u00eda en el que habr\u00e1 de juzgar al mundo entero seg\u00fan justicia por medio de un hombre a quien ha designado para que salga fiador suyo ante todos al resucitarlo de entre los muertos\u00bb (17,31). De esta manera la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y su oficio de juez son puestos en estrecha relaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Con las palabras sobre el futuro juicio, en las que se manifiesta la expectaci\u00f3n que la primitiva Iglesia ten\u00eda del tiempo final, la Iglesia no quiere angustiar a los hombres, sino mostrarles el camino de la salvaci\u00f3n para salir airoso ante este tribunal. La declaraci\u00f3n sobre el juicio se convierte en predicaci\u00f3n sobre el tema de la salvaci\u00f3n, y por tanto en la buena nueva en el verdadero sentido, cuando dicha declaraci\u00f3n, tal como la hizo Pedro, hable de la fuerza salvadora de la fe en Jesucristo. Cristo otorga la \u00abremisi\u00f3n de los pecados\u00bb a todos los que creen en su nombre, es decir, en la comuni\u00f3n con \u00e9l basada en la fe. <\/p>\n<p>Jes\u00fas es al mismo tiempo juez y salvador, pero presta su servicio salvador antes de desempe\u00f1ar su oficio de juez. Por eso hablando de la remisi\u00f3n de los pecados, en la que se resume toda la actividad salvadora de Jes\u00fas, Pedro tiene cuidado en hacer resaltar que los vaticinios de los profetas a trav\u00e9s de los siglos ya han se\u00f1alado dicha remisi\u00f3n.<\/p>\n<p> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>81. Cf. 1Sa 16:7; Deu 21:22. <\/p>\n<p> 82. De una manera semejante a lo que sucede en 2,22-25. <\/p>\n<p> 83. Cf.Lc 3,22; 4,18. <\/p>\n<p> 84. Cf. Luc 24:30.43; Jua 21:5 ss. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>e) Bautismo de los paganos (Hch\/10\/44-48). <\/p>\n<p>44 Todav\u00eda estaba Pedro diciendo estas cosas, cuando descendi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo sobre todos los que escuchaban la palabra. 45 Y se maravillaron los creyentes de origen jud\u00edo que hab\u00edan venido con Pedro de que tambi\u00e9n sobre los gentiles se hubiera derramado el don del Esp\u00edritu Santo; 46 porque los o\u00edan hablar en lenguas y alabar la grandeza de Dios. Dijo entonces Pedro: 47 \u00ab\u00bfAcaso puede alguien excluir del agua, de modo que no sean bautizados, a estos que han recibido el Esp\u00edritu Santo como nosotros?\u00bb 48 Orden\u00f3, pues, que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Y le rogaron que se quedara con ellos unos d\u00edas. <\/p>\n<p>La historia de Cornelio es una providencia y direcci\u00f3n sin igual, desde arriba. Solamente as\u00ed se puede entender el curso de los acontecimientos. El mismo Dios manifiesta qu\u00e9 giro tan trascendental se inicia en la obra de su salvaci\u00f3n en el encuentro del ap\u00f3stol con Cornelio. El mismo Dios corona con un am\u00e9n el discurso de su mensajero. El d\u00eda de pentecost\u00e9s con la venida del Esp\u00edritu y con el prodigio de que los disc\u00edpulos hablaran en otras lenguas impulsados por el Esp\u00edritu, el Se\u00f1or resucitado y enaltecido se hizo ostensible en Jerusal\u00e9n para mostrar a los hombres el comienzo de la obra salv\u00edfica de la Iglesia. As\u00ed ahora en Cesarea en la casa del centuri\u00f3n Cornelio tiene lugar un nuevo pentecost\u00e9s, como se\u00f1al de un nuevo principio. Se inicia la obra de la salvaci\u00f3n con los paganos. De nuevo unos hombres son penetrados por el soplo del Esp\u00edritu. \u00abLos o\u00edan hablar en lenguas y alabar la grandeza de Dios.\u00bb Son hombres que todav\u00eda no est\u00e1n bautizados, pero les ha conmovido el mensaje de salvaci\u00f3n que Pedro les anuncia. Son hombres que tienen en el alma un ansia sincera de b\u00fasqueda y una disposici\u00f3n, la disposici\u00f3n de la fe, a la que est\u00e1 prometida la salvaci\u00f3n. \u00abTodav\u00eda estaba Pedro diciendo estas cosas, cuando descendi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo sobre todos los que escuchaban la palabra.\u00bb \u00bfNo es esto la demostraci\u00f3n de la fuerza salvadora de la palabra que es plenitud del esp\u00edritu, y que es acogida con \u00e1nimo abierto por los oyentes dispuestos para la fe? Corresponde a una de las intuiciones m\u00e1s profundas de nuestro tiempo reconocer precisamente en la proclamaci\u00f3n de la palabra su virtud salvadora y adentrarse en la conmemoraci\u00f3n de este misterio. Tal consideraci\u00f3n est\u00e1 llena de significado. En el contexto de nuestro relato el sentido de este milagro de Cesarea, similar al del d\u00eda de pentecost\u00e9s, consiste sobre todo en la funci\u00f3n del signo, que para Pedro y para la Iglesia indicaba que se hallaba en el recto camino, cuando iba a Cesarea al encuentro del centuri\u00f3n pagano. <\/p>\n<p>El acontecimiento era estimulante. Estimulante para la primitiva Iglesia a\u00fan muy encogida en la manera judaica de concebir la salvaci\u00f3n. Este est\u00edmulo lo sintieron los acompa\u00f1antes judeocristianos de Pedro, que vivieron el prodigio del Esp\u00edritu, y as\u00ed -otra vez por especial providencia- pudieron ahora ser testigos de la se\u00f1al que Dios hab\u00eda dado a su Iglesia. \u00abY se maravillaron los creyentes de origen jud\u00edo que hab\u00edan venido con Pedro de que tambi\u00e9n sobre los gentiles se hubiera derramado el don del Esp\u00edritu Santo.\u00bb Tambi\u00e9n sobre los gentiles: eso era lo inaudito 85. <\/p>\n<p>Pedro reconoce la se\u00f1al del Esp\u00edritu. Pedro fue sacado por etapas del encogimiento de la manera jud\u00eda de pensar, para distinguir ahora claramente en vista de este nuevo suceso de pentecost\u00e9s el camino libre de la salvaci\u00f3n para todos los hombres. Puesto que el mismo Dios otorg\u00f3 el bautismo del Esp\u00edritu, la Iglesia no tiene derecho alguno de negar el bautismo con agua. Pedro expresa este conocimiento en forma de una pregunta. Esta recuerda la pregunta del tesorero et\u00edope (8,36), y en ambas preguntas puede resonar algo del m\u00e1s vetusto rito bautismal y de la interrogaci\u00f3n lit\u00fargica del que ha de ser bautizado. Pero en la pregunta de Pedro ya se contiene la respuesta. El bautismo \u00aben el nombre de Jesucristo\u00bb aporta a la Iglesia en Cornelio y los suyos no s\u00f3lo un crecimiento externo en el n\u00famero de miembros, sino tambi\u00e9n la apertura dichosa de un camino, en el que por primera vez puede cumplirse con la libertad del Esp\u00edritu el gran encargo del Se\u00f1or sobre la salvaci\u00f3n. La Iglesia ha venido a los gentiles, y es como un s\u00edmbolo que Pedro despu\u00e9s de prestar su servicio \u00abse quedara con ellos unos d\u00edas\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>85. El que tenga tiempo, lea la carta a los Romanos, y en los cap\u00edtulos 9-11 reflexione sobre los pensamientos del ap\u00f3stol san Pablo. con los cuales \u00e9ste procura profundizar y exponer el misterio de la vocaci\u00f3n de los jud\u00edos y de los paganos a la Iglesia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Cesarea:<\/b><\/i> Ver segunda nota a <span class='bible'>Hch 8:40<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 capit\u00e1n del batall\u00f3n:<\/b><\/i> Lit. centuri\u00f3n de la cohorte. Propiamente centuri\u00f3n es el oficial que est\u00e1 al mando de cien soldados. La cohorte romana (batall\u00f3n, compa\u00f1\u00eda) constaba, sin embargo, de 400 o 600 soldados.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Hch 10:30-33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Pedro, Cornelio y la cuesti\u00f3n gentil<\/p>\n<p>Es claro que este relato es de suma importancia para Lucas. Como ocurre con la de la conversi\u00f3n de Pablo, la cuenta en detalle y la repite (en los caps. 10 y 11) y tambi\u00e9n hace referencia a ella en el cap. 15. El episodio representa otro punto de cambio en la direcci\u00f3n y enfoque de la iglesia. Aunque es probable que el eunuco et\u00edope fuera el primer convertido no jud\u00edo al cristianismo (8:25-40), la conversi\u00f3n de Cornelio fue lo que despert\u00f3 la controversia sobre los convertidos gentiles entre los cristianos jud\u00edos que probablemente no hab\u00edan o\u00eddo sobre Felipe y el eunuco. El relato sugiere que la comunidad cristiana en general, y Pedro en particular, no estaban preparados para la aceptaci\u00f3n directa de convertidos gentiles y necesitaban ser convertidos. Lucas quiere que veamos la aceptaci\u00f3n de la situaci\u00f3n por la iglesia en el cap. 11 como formando el trasfondo para la decisi\u00f3n posterior del cap. 15.<\/p>\n<p>Toda la historia puede dividirse f\u00e1cilmente en escenas: 10:1-8, Cornelio en Cesarea; 9-23a, Pedro en Jope; 23b-48, encuentro de Pedro y Cornelio en Cesarea; 11:1-18, hechos subsecuentes, o sea c\u00f3mo los l\u00edderes jud\u00edos trataron la cuesti\u00f3n de los gentiles.<\/p>\n<p>1-8 La primera escena de esta compleja historia comienza con una presentaci\u00f3n de Cornelio, como centuri\u00f3n. Este era un puesto de cierta limitada autoridad. Serv\u00eda en la compa\u00f1\u00eda llamada la Italiana, de la que sabemos poco. Un regimiento de 600 soldados se divid\u00eda en seis \u201ccenturias\u201d que eran comandadas por un centuri\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque era un militar romano, era piadoso y temeroso de Dios, junto con toda su familia. El t\u00e9rmino \u201ctemeroso de Dios\u201d parece haber sido usado con frecuencia para un tipo de gente que cre\u00eda, y en cierta medida segu\u00eda la religi\u00f3n jud\u00eda, sin ser plenos conversos al juda\u00edsmo (ver 13:16, 26; 17:4, 17 al respecto; en BJ se dice m\u00e1s exactamente \u201cque adoraba a Dios\u201d, lo que presumiblemente se refiere a lo mismo). Tambi\u00e9n puede referirse simplemente a una persona con sentido religioso (como en 2:5), pero en este lugar ser\u00eda redundante si eso fuese todo lo que se quisiera decir. En breve, este hombre y su familia no eran jud\u00edos ni conversos al juda\u00edsmo, pero tampoco eran paganos que adoraban a otros dioses.<\/p>\n<p>Como con Tabita en el cap\u00edtulo anterior, las buenas obras de Cornelio merecen ser destacadas. Eran una evidencia de su fe as\u00ed como de las \u201cbuenas obras\u201d: hac\u00eda muchas obras de misericordia \u2026 y oraba a Dios constantemente. Fue su fe devota y activa, no meras palabras sino sus oraciones y obras, lo que fue destacado por el visitante angelical. Es interesante que el \u00e1ngel dijo a Cornelio que mandara hombres a Jope para hacer venir a cierto Sim\u00f3n, que tiene por sobrenombre Pedro, en vez de haberle dado las buenas nuevas entonces y all\u00ed. Dios ten\u00eda algo preparado para Pedro y la iglesia as\u00ed como para Cornelio y su familia.<\/p>\n<p>9-23a Entre tanto, en Jope Pedro subi\u00f3 a la azotea para orar. El techo debe haber sido plano y un buen lugar para estar a solas en oraci\u00f3n. Lucas nos dice que le sobrevino un \u00e9xtasis como para que quede claro que a diferencia de la luz y el sonido que Pablo experiment\u00f3 antes, \u00e9sta fue una \u201cvisi\u00f3n\u201d que otra persona que estuviera al lado de Pedro en aquel techo no habr\u00eda visto.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n misma era algo extra\u00f1a. Un gran lienzo baj\u00f3 conteniendo todo tipo de seres vivientes: cuadr\u00fapedos y reptiles de la tierra y aves del cielo, o sea las tres clasificaciones del reino animal (ver la historia de No\u00e9, G\u00e9n. 6:20). Por lo tanto, hab\u00eda animales que un jud\u00edo no pod\u00eda comer de acuerdo con las leyes al respecto (ver Lev. 11; 20:25). De modo que el mandato mata y come hizo que Pedro planteara su inocencia (cf. Eze. 4:14). La voz respondi\u00f3: Lo que Dios ha purificado, no lo tengas t\u00fa por com\u00fan. Todo el di\u00e1logo fue repetido otras dos veces; Pedro no era extra\u00f1o a esas triples repeticiones (Juan 13:38; 21:15-17).<\/p>\n<p>El se pregunt\u00f3 lo que pudiera ser la visi\u00f3n. Aunque Mar. 7:19 dice que Jes\u00fas \u201cdeclar\u00f3 limpias todas las comidas\u201d, algunas traducciones ponen este comentario entre par\u00e9ntesis. El significado del dicho de Jes\u00fas no era evidente en el contexto original, y s\u00f3lo con el beneficio de la percepci\u00f3n tard\u00eda los disc\u00edpulos pudieron ver la implicaci\u00f3n de lo que \u00e9l dec\u00eda en aquel momento; por eso Pedro hizo estas protestas en esta historia a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Mientras Pedro estaba perplejo dentro de s\u00ed acerca de lo que pudiera ser la visi\u00f3n, llegaron los mensajeros de Cornelio. El Esp\u00edritu dio a Pedro claras instrucciones de que no tuviera dudas de ir con ellos. Por la relaci\u00f3n inmediata de Cornelio con la visi\u00f3n, podemos ver que Dios ten\u00eda algo m\u00e1s para ense\u00f1ar a Pedro que una lecci\u00f3n sobre comida, por importante que eso fuese. Las relaciones entre gentiles y jud\u00edos estaban profundamente afectadas por el cambio en qu\u00e9 era lo que podr\u00edan considerar alimento puro los jud\u00edos cristianos. Dice I. Marshall: \u201cExist\u00eda un paso corto entre comprender que la comida gentil era limpia y reconocer que los mismos gentiles tambi\u00e9n lo eran.\u201d El Se\u00f1or no abarc\u00f3 esto en la visi\u00f3n de Pedro, porque ten\u00eda preparada una se\u00f1al m\u00e1s dram\u00e1tica y maravillosa en 10:44.<\/p>\n<p>23b-43 El hecho de que Cornelio se postr\u00f3 a sus pies no significa que procuraba adorarle (a diferencia de la situaci\u00f3n en que se encontraron Pablo y Bernab\u00e9 entre los paganos en 14:11-15), sino que era s\u00f3lo una muestra de respeto. Esto hace que la insistencia de Pedro de ser tratado como igual resulte m\u00e1s fuerte (ver 3:12). Pedro (y Sim\u00f3n el curtidor) hab\u00edan dado hospitalidad a los hombres de Cornelio en Jope y eso no era algo raro o prohibido por la ley jud\u00eda. Sin embargo, era algo muy diferente que un jud\u00edo aceptara hospitalidad de un gentil. Pedro ya hab\u00eda hecho el contacto y dijo a los que se hab\u00edan reunido en casa de Cornelio que Dios le hab\u00eda mostrado que a ning\u00fan hombre llame com\u00fan o inmundo (28). Este pensamiento fue reiterado por Pedro despu\u00e9s de que Cornelio repiti\u00f3 la historia de la visi\u00f3n que le hab\u00eda llevado a hacerlo venir (me doy cuenta de que Dios no hace distinci\u00f3n de personas) y nuevamente en el discurso (\u00e9l es Se\u00f1or de todos). En qu\u00e9 medida eso era nuevo para Pedro y para los otros cristianos jud\u00edos puede deducirse por todo lo que Dios hizo para hacer que aquello fuera captado, y por la seriedad de la discusi\u00f3n que se produjo luego seg\u00fan el cap. 11. Jes\u00fas hab\u00eda dicho a sus seguidores que hicieran \u201cdisc\u00edpulos a todas las naciones\u201d (Mat. 28:19), pero ellos deben haber pensado que eso inclu\u00eda ocuparse primero de convertirles en jud\u00edos.<\/p>\n<p>Cuando Pedro dijo: Dios ha enviado un mensaje a los hijos de Israel, anunciando las buenas nuevas de la paz por medio de Jesucristo, eso no implicaba un conocimiento o familiaridad detallados (36; cf. 2:22). El vosotros sab\u00e9is en 10:36, 37 debe leerse como si dijera \u201custedes han o\u00eddo\u201d, y estas palabras ten\u00edan el prop\u00f3sito de presentar un contraste con el hecho de que Pedro estaba all\u00ed: somos testigos de todas las cosas que \u00e9l hizo (39). De hecho, se presentan en este discurso m\u00e1s detalles sobre la vida y ministerio de Jes\u00fas que en cualquier otro de Hech.<\/p>\n<p>Lo que recibe \u00e9nfasis en la expresi\u00f3n le mataron no es la culpa de los jud\u00edos, sino la forma en que Dios invirti\u00f3 el juicio humano sobre Jes\u00fas: le mataron \u2026 pero Dios le levant\u00f3. (Como tambi\u00e9n en 2:23, 24.) La crucifixi\u00f3n una vez m\u00e1s se describe con las palabras colg\u00e1ndole sobre un madero (ver sobre 5:30). El hecho de que Jes\u00fas comiera y bebiera con ellos despu\u00e9s que resucit\u00f3 de entre los muertos se presenta como una prueba de que realmente resucit\u00f3 y que no era un esp\u00edritu. Sin embargo, como en 1:4, tambi\u00e9n indica lo estrecho de la comuni\u00f3n en la mesa. Ahora Pedro estaba aceptando lo que antes era tab\u00fa al tener comuni\u00f3n en la mesa con los gentiles. Ciertamente debemos leer que \u00e9l ha mandado a predicar al pueblo y  \u2026  todo aquel que cree en \u00e9l  (42, 43) con la situaci\u00f3n de los gentiles en mente. (Sobre el uso de discursos en general por parte de Lucas, ver en 2:14.)<\/p>\n<p>44-48 Pedro no hab\u00eda acabado a\u00fan de hablar cuando la respuesta de los gentiles fue confirmada por el don del Esp\u00edritu Santo, que se evidenci\u00f3 por medio del hablar en lenguas y glorificar a Dios \u2026 Los creyentes de la circuncisi\u00f3n que estaban presentes, as\u00ed como luego los de Jerusal\u00e9n (11:15-18) lo tomaron como una se\u00f1al de que esta gente deb\u00eda ser aceptada en el cuerpo de Cristo. Y aparentemente era necesaria una se\u00f1al tan fuerte porque los creyentes presentes quedaron asombrados de que el Esp\u00edritu Santo llegara tambi\u00e9n sobre los gentiles. Como en el relato del eunuco (8:36), hay una curiosa pregunta negativa sobre su bautismo: \u00bfAcaso puede alguno negar el agua para que no sean bautizados \u00e9stos \u2026 ? Esto indica que a algunos debe haberles parecido que pod\u00eda haber una posible objeci\u00f3n de que se bautizara a gente que no fuera plenamente jud\u00eda (ver 11:18, cuando ya no hay m\u00e1s objeciones).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10.1 Esta Cesarea, a veces llamada Cesarea de Palestina, estaba localizada en la costa del Mediterr\u00e1neo, a 51 km del norte de Jope. Era la m\u00e1s grande e importante ciudad portuaria del Mediterr\u00e1neo en Palestina, sirvi\u00f3 de capital en la provincia romana de Judea.10.1 Este oficial romano era un centuri\u00f3n que ten\u00eda a su mando cien soldados. No obstante permanecer en Cesarea, Cornelio tal vez iba a volver pronto a Roma. Su conversi\u00f3n fue el paso m\u00e1s importante para la difusi\u00f3n del evangelio en la ciudad capital.10.2 \u00ab\u00bfQu\u00e9 le pasar\u00e1 a los paganos que nunca escucharon de Cristo?\u00bb Esta es una pregunta com\u00fan que se hace en relaci\u00f3n a la justicia de Dios. Cornelio no era cristiano, pero buscaba a Dios y era un hombre reverente y generoso. De ah\u00ed que Dios envi\u00f3 a Pedro para que le hablara de Cristo. Cornelio es un ejemplo de que Dios \u00abes galardonador de los que le buscan\u00bb (Heb 11:6). \u00a1Quienes lo buscan con sinceridad lo hallar\u00e1n! Dios permiti\u00f3 que Cornelio tuviera un conocimiento m\u00e1s completo.10.4 Dios vio la sinceridad de la fe de Cornelio. Sus oraciones y generosidad subieron \u00abpara memoria delante de Dios\u00bb, una ofrenda de sacrificio al Se\u00f1or. Dios responde las sinceras oraciones de los que le buscan y env\u00eda la persona apta con la informaci\u00f3n adecuada en el tiempo apropiado.10.12 Seg\u00fan la Ley jud\u00eda, ciertos alimentos estaban prohibidos (v\u00e9ase Lev\u00edtico 11). Estas leyes hac\u00edan dif\u00edcil que jud\u00edos y gentiles comieran juntos, pues exist\u00eda el riesgo de contaminaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, a los gentiles se les ve\u00eda a menudo como \u00abinmundos\u00bb. La visi\u00f3n de Pedro significaba que no deb\u00eda ver a los gentiles como inferiores, a quienes Dios no redimir\u00eda. Antes de tener esta visi\u00f3n, pensaba que un oficial romano gentil no podr\u00eda aceptar a Cristo. Despu\u00e9s, comprendi\u00f3 que deber\u00eda ir con el mensaje al hogar gentil y predicarle a Cornelio las buenas nuevas de salvaci\u00f3n en Jesucristo.10.25, 26 Este acto de adoraci\u00f3n pudo haber causado arrogancia en Pedro. Despu\u00e9s de todo, un centuri\u00f3n romano se inclin\u00f3 ante \u00e9l. No obstante, Pedro condujo a Cornelio a Cristo. Cuando nos elogian y honran, debemos recordar que somos mortales y aprovechar cada oportunidad para glorificar a Dios.10.34, 35 Es posible que la m\u00e1s grande barrera del primer siglo para esparcir el evangelio fuera el conflicto entre jud\u00edos y gentiles. La mayor\u00eda de los nuevos creyentes eran jud\u00edos y para ellos era un esc\u00e1ndalo el solo pensar en asociarse a los gentiles. Pero Dios orden\u00f3 a Pedro que anunciara el evangelio a un romano y \u00e9l obedeci\u00f3 echando a un lado su linaje y sentimientos personales. (M\u00e1s tarde volvi\u00f3 a tener dificultades con esto; v\u00e9ase Gal 2:11-14.) Pero Dios ratificaba que las buenas nuevas de Cristo son para todos. No debemos permitir que ninguna barrera: ling\u00fc\u00edstica, cultural, de prejuicios, geogr\u00e1fica, de nivel econ\u00f3mico o educativo, se interponga en la extensi\u00f3n del evangelio.10.35 En cada naci\u00f3n hay corazones abiertos a Dios, listos para recibir el evangelio, pero alguien tiene que anunciarlo. Buscar a Dios no es suficiente, la gente debe tener un encuentro con El. \u00bfC\u00f3mo entonces los que le buscan podr\u00e1n encontrar a Dios sin que alguien les muestre el camino? \u00bfLe est\u00e1 pidiendo Dios que le muestre el camino a alguien? (V\u00e9ase Rom 10:14-15.) CORNELIOLos primeros d\u00edas del cristianismo fueron emocionantes a medida que el Esp\u00edritu de Dios se mov\u00eda y las vidas de las personas cambiaban. Los convertidos ten\u00edan diversas procedencias. Aun el temible Saulo (Pablo) se convirti\u00f3 en cristiano y los gentiles respond\u00edan a las buenas nuevas acerca de Jes\u00fas. El centuri\u00f3n romano Cornelio fue uno de los primeros gentiles convertidos.Debido a los continuos brotes de violencia, los soldados romanos deb\u00edan permanecer alertas para mantener la paz en todo Israel. Pero la mayor\u00eda de los romanos, odiados como conquistadores, no se sent\u00edan bien en la naci\u00f3n. Como oficial militar, Cornelio se hallaba en una posici\u00f3n dif\u00edcil. Representaba a Roma, aunque su hogar estaba en Cesarea. Durante su permanencia en Israel, el Dios de Israel lo conquist\u00f3 a \u00e9l. Ten\u00eda la reputaci\u00f3n de ser un hombre piadoso que puso su fe en acci\u00f3n y era respetado por los jud\u00edos.Cuatro aspectos significativos en el car\u00e1cter de Cornelio son notorios en el libro de Hechos. Busc\u00f3 a Dios con intensidad, lo reverenci\u00f3, fue generoso al suplir las necesidades de otras personas en necesidad y oraba. Dios le dijo que deb\u00eda enviar a alguien para que trajera a Pedro, porque este le ense\u00f1ar\u00eda m\u00e1s acerca de Dios, a quien ya procuraba agradar.Cuando Pedro lleg\u00f3 al hogar de Cornelio, rompi\u00f3 toda la lista de normas jud\u00edas. Pedro confes\u00f3 que no se sent\u00eda bien, pero aqu\u00ed encontr\u00f3 una audiencia ansiosa y no pudo reservar para s\u00ed su mensaje. Muy pronto empez\u00f3 a anunciar el evangelio cuando Dios lo confirm\u00f3 de manera abrumadora al llenar con su Esp\u00edritu Santo a esa familia romana. Pedro se dio cuenta que no ten\u00eda otra opci\u00f3n sino bautizarlos y recibirlos como iguales en la creciente iglesia cristiana. Se acababa de dar otro paso en llevar el evangelio a todo el mundo.Cornelio es un ejemplo claro de la disposici\u00f3n de Dios para usar medios fuera de lo com\u00fan para llegar a los que desean conocerlo. El no tiene favoritos y no se oculta de quienes desean hallarlo. Dios envi\u00f3 a su Hijo porque ama a todo el mundo y esto incluye a Pedro, a Cornelio y a usted.Puntos fuertes y logros :&#8211;\tRomano piadoso y generoso&#8211;\tA pesar de ser un oficial del ej\u00e9rcito invasor, se nota que era bien respetado por los jud\u00edos&#8211;\tRespondi\u00f3 a Dios y anim\u00f3 a su familia a que hiciera lo mismo&#8211;\tSu conversi\u00f3n ayud\u00f3 a la joven iglesia a comprender que las buenas nuevas son para todos, sean jud\u00edos o gentilesLecciones de su vida :&#8211;\tDios llega a quienes quieren conocerlo&#8211;\tEl evangelio est\u00e1 al alcance de toda la gente&#8211;\tEn todo lugar hay quienes est\u00e1n \u00e1vidos de creer&#8211;\tCuando en realidad deseamos buscar la verdad y ser obedientes a la luz que Dios nos da, El nos recompensar\u00e1 generosamenteDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Cesarea&#8211;\tOcupaci\u00f3n: Centuri\u00f3n romano&#8211;\tContempor\u00e1neos: Pedro, Felipe, los ap\u00f3stolesVers\u00edculo clave :\u00bb[Cornelio] piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hac\u00eda muchas limosnas al pueblo, y que oraba a Dios siempre\u00bb (Act 10:2).La historia de Cornelio se narra en Hechos 10.1-11.18.10.37-43 El breve y poderoso serm\u00f3n de Pedro contiene una declaraci\u00f3n concisa del evangelio: la perfecta vida de Jes\u00fas como siervo; su muerte en la cruz; su resurrecci\u00f3n, de la que Pedro fue testigo; el cumplimiento de las Escrituras en Jes\u00fas; y la necesidad de una fe personal en El. Guiados por el Esp\u00edritu y centrados en Cristo, el camino, la verdad y la vida.10.43 Isa\u00edas (52.13-53.12) y Ezequiel (36.25, 26) son dos ejemplos de profetas que escribieron acerca de Jes\u00fas.10.45 Cornelio y Pedro fueron dos personas muy diferentes. Cornelio era un gentil, rico, militar. Pedro era un pescador jud\u00edo que se volvi\u00f3 predicador. Pero el plan de Dios los incluy\u00f3 a ambos. Ese d\u00eda en la casa de Cornelio, un nuevo cap\u00edtulo en la historia cristiana se escribi\u00f3 por un cristiano jud\u00edo y un cristiano gentil, ambos descubrieron algo importante acerca de la obra de Dios en la otra persona. Cornelio necesit\u00f3 a Pedro y a su evangelio para saber que pod\u00eda salvarse. Pedro necesit\u00f3 de Cornelio y su salvaci\u00f3n para saber que los gentiles estaban incluidos en el plan de Dios. \u00a1Usted y otro creyente tambi\u00e9n pueden necesitarse mutuamente para comprender c\u00f3mo Dios obra!10.48 Cornelio quiso que Pedro se quedara varios d\u00edas. Era un nuevo creyente y dedujo que necesitaba ense\u00f1anza y compa\u00f1erismo. \u00bfEst\u00e1 usted realmente interesado en saber m\u00e1s acerca de Jes\u00fas? Es importante que reconozca su necesidad de reunirse con cristianos maduros y procurar aprender de ellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201ccenturi\u00f3n\u201d, al mando de 100 soldados.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 522 Mat 8:5<\/p>\n<p>b 523 Hch 27:1<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Cesarea.  V\u00e9ase coment. en 8:40. <\/p>\n<p><p> centuri\u00f3n.  Comandante de cien soldados romanos. <\/p>\n<p><p> cohorte.  Unidad militar compuesta de unos 500 soldados romanos (sexta parte de una legi\u00f3n).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Una de diez divisiones de una antigua legi\u00f3n romana. Estaba compuesta de 600 hombres. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> Aqu\u00ed el Se\u00f1or dio un paso m\u00e1s en Su obra evang\u00e9lica. As\u00ed lleg\u00f3 a otro gentil, a un hombre de Italia, del Imperio Romano en Europa. De esta manera la puerta del evangelio les fue abierta a todos los gentiles. Era dif\u00edcil que los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos jud\u00edos, por su cultura y costumbres jud\u00edas, se acercaran a los gentiles (v.28). Por tanto, \u00e9ste fue un movimiento extraordinario que requer\u00eda la participaci\u00f3n de un \u00e1ngel de Dios (v.3), como cuando Felipe se acerc\u00f3 al et\u00edope, un hombre de Africa, en 8:26. En ambos casos el Esp\u00edritu les habl\u00f3 a Felipe y a Pedro, respectivamente, de una manera particular (8:29; 10:19). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>centuri\u00f3n<\/i><\/b>. Era un oficial romano que estaba al mando de 100 hombres. Cornelio era un comandante en la cohorte <b><i>italiana<\/i><\/b> (v\u00e9ase nota en <span class='bible'>Jua 18:3<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>58 (b) La conversi\u00f3n de Cornelio y su Familia (10,1-11,18). La secuencia de Cornelio, que constituye el centro de todo el argumento de Lucas en Hechos, est\u00e1 formada por cinco escenas: (i) La visi\u00f3n de Cornelio, w. 1-8; (ii) la visi\u00f3n de Pedro, w. 9-16; (iii) la acogida de Pe\u00addro de los mensajeros del centuri\u00f3n en Jope, w. 17-23; (iv) las acciones en la casa de Corne\u00adlio, w. 24-48; (v) el relato del acontecimiento que Pedro hace en Jerusal\u00e9n, w. 11,1-18. M. Dibelius (Studies 109-22) opinaba que la tradi\u00adci\u00f3n original consist\u00eda en un relato pietista de conversi\u00f3n, similar al del eti\u00f3pico del cap. 8, t\u00edpico de las historias de destacadas conversiones que ayudaban a la edificaci\u00f3n de las co\u00admunidades primitivas. A esta leyenda antigua, Lucas a\u00f1adi\u00f3 los dos discursos interpretativos (10,34-43; 11,15-18), la visi\u00f3n que tiene Pedro de los animales que se le ofrecen para comer (10,9-16) y el intruso \u00abflashback\u00bb sobre la vi\u00adsi\u00f3n en 10,27-29a (as\u00ed tambi\u00e9n Weiser, Apg. 253-62). Por supuesto, los discursos son obra de Lucas, pero la visi\u00f3n es una tradici\u00f3n inde\u00adpendiente que se contaba originalmente para disipiar el tab\u00fa diet\u00e9tico heredado de la tradi\u00adci\u00f3n, y que Lucas aplic\u00f3 en este caso simb\u00f3li\u00adcamente al tab\u00fa sobre las personas (10,28b), elevando de este modo el episodio de Cornelio al status \u00abcl\u00e1sico\u00bb o fundacional que tiene en 15,6-18. Este aspecto de la cr\u00edtica de Dibelius ha sido rechazado por contribuciones m\u00e1s re\u00adcientes que sostienen que la visi\u00f3n del ap\u00f3stol es indispensable para la econom\u00eda de todo el relato (K. L\u00f3ning, BZ 18 [1974] 3-6) y que de\u00adpende completamente de la interpretaci\u00f3n que recibe en este contexto, en el que se la rela\u00adciona estrechamente con el asunto de la res\u00adponsabilidad de Pedro en 11,3 y G\u00e1l 1,12 (K. Haacker, BZ 24 [1980] 240-41). Tambi\u00e9n falta cierto consenso sobre el primero de los dos discursos, en el que la evidente ampliaci\u00f3n del esquema kerigm\u00e1tico de los primitivos discur\u00adsos petrinos constituye para algunos especia\u00adlistas una prueba de la procedencia prelucana del texto (P. Stuhlmacher, R. Guelich). Un ma\u00adyor acuerdo existe sobre Lc 11,1-18, que se considera una recapitulaci\u00f3n lucana del signi\u00adficado de la conversi\u00f3n del centuri\u00f3n, que lo convierte en un \u00abcl\u00e1sico\u00bb precedente para to\u00adda la Iglesia (15,7) y, de este modo, nos prepa\u00adra para la versi\u00f3n lucana del concilio de Jeru\u00adsal\u00e9n (cap. 15; Conzelmann, Apg. 69).<\/p>\n<p>59 (i) La visi\u00f3n de Cornelio (10,1-8). 1. Ce\u00adsarea: Esta suntuosa ciudad portuaria helenis\u00adta, a unos 48 km al norte de Jope, fue la capi\u00adtal de Palestina durante unos 600 a\u00f1os tras su construcci\u00f3n por Herodes el Grande en los a\u00f1os 37-34 a.C. Los prefectos y procuradores romanos, incluyendo Poncio Pilato (26-36 d.C.), establecieron aqu\u00ed sus cuarteles generales y su residencia a partir del a\u00f1o 6 d.C., cuando co\u00admenzaron a gobernar directamente Judea. La menci\u00f3n de la \u00abcohorte it\u00e1lica\u00bb, sin embargo, parece un anacronismo, dado que el primer testimonio que tenemos de ella procede de Si\u00adria del ca. 69 d.C., y no hay pruebas de que hu\u00adbiese un destacamento de soldados romanos en Cesarea antes de la muerte de Agripa I (44 d.C.; cf. Josefo, Am?. 19.9.1-2 \u00a7 354-66). 2. reli\u00adgioso y temeroso de Dios: El elogio del oficial es propio del estilo lucano (Weiser, Apg. 253-54) y est\u00e1 relacionado con la palabra de reconoci\u00admiento con la que comienza el discurso de Pedro (vv. 34-35), en el que alcanza su plena expresi\u00f3n el trascendental significado de la conversi\u00f3n. Lucas es el \u00fanico autor del NT que usa t\u00e9cnicamente la frase phoboumenos\/sebomenos ton theon para designar a los miembros gentiles de la asamblea sinagogal (cf. 13,16.26; 17,4.17), y aunque no debi\u00e9ramos aplicar este significado en ninguna otra parte (K. Lake, en Beginnings 5.86), la conexi\u00f3n de Cornelio con la sinagoga parece estar sugerida por su ob\u00adservancia de la oraci\u00f3n a la \u00abhora de nona\u00bb (v. 3; cf. 3,1). 3. el \u00e1ngel de Dios: Los seres celes\u00adtiales dirigen la acci\u00f3n terrena a lo largo del relato sobre Cornelio, ilustrando, de este mo\u00addo, .la verdad permanente del evento, es decir, que \u00abDios determin\u00f3\u00bb aceptar a los gentiles como su pueblo (15,14); por consiguiente, no se debe a la iniciativa humana. El relato vol\u00adver\u00e1 a contarnos esta misma visi\u00f3n en tres ocasiones (vv. 22.30-32; 11,13-14), revelando, mediante la repetici\u00f3n, su necesaria causali\u00addad desde el comienzo de los acontecimientos. 4-6. La intervenci\u00f3n celestial consta de una se\u00adrie de mandatos, pero da explicaciones; los seres humanos son instrumentos en una suce\u00adsi\u00f3n de acontecimientos totalmente realizada desde lo alto (Haenchen, Acts 347; K. L\u00f3ning, BZ 18 [1974] 8). 4. han subido como memorial: Esta frase mim\u00e9tica equivale a \u00abson recorda\u00addas\u00bb (v. 31; cf. Eclo 50,16; Tob 12,12). La pie\u00addad del pagano se ve recompensada sin que tenga el derecho como miembro del pueblo elegido. 6. Sim\u00f3n, un curtidor: Conecta, a\u00f1a\u00addiendo algunos datos m\u00e1s, con 9,43, donde Lucas anticip\u00f3 como contribuci\u00f3n propia la tradici\u00f3n de Cornelio.<\/p>\n<p>60 (ii) La visi\u00f3n de Pedro (10,9-16). 9.ya cerca de la ciudad: La sincronizaci\u00f3n (v. 17) viene del cielo y determina el tiempo de la acci\u00f3n narrativa. La oraci\u00f3n es el preludio de la visi\u00f3n, como en 22,17; Lc 1,10; 3,21; 9,28-29; 22,41-43. 11. los cielos abiertos: cf. 7,56; Lc 3,21. Esta visi\u00f3n, como la del centuri\u00f3n, se ve\u00adr\u00e1 magnificada mediante su repetici\u00f3n (v. 28; 11,5-10). una especie de lienzo grande: En res\u00adpuesta al hambre que sent\u00eda Pedro (v. 10), pa\u00adrece referirse a un cubierto, aunque resulta di\u00adf\u00edcil imaginar los elementos que conten\u00eda. 12. cuadr\u00fapedos, reptiles y aves: Esta lista evoca Gn 1,24(28.30; 6,20), que se hab\u00eda convertido, obviamente, en un t\u00f3pico ret\u00f3rico (Rom 1,23). Se insin\u00faa ya que una teolog\u00eda de la creaci\u00f3n (Gn 1,31; 1 Tim 4,4) ten\u00eda que anular todos los tab\u00faes diet\u00e9ticos (Weiser, Apg. 264). 13. matay come: La \u00abvoz\u00bb ignora las estrictas normas de Lv 11,2-23 y Dt 14,3-20 contra la comida de ciertas especies de animales. 14. impura: El reparo de Pedro, que recuerda Ez 4,14, ignora, en la misma medida, que en el lienzo tambi\u00e9n hab\u00eda animales puros. Algunos especialistas (Haenchen, L\u00f3ning, Haacker) defienden que estos datos ponen de manifiesto que nunca se cont\u00f3 la visi\u00f3n como un relato independiente con el objetivo de eliminar las restricciones diet\u00e9ticas, sino que s\u00f3lo puede tener un senti\u00addo figurado, es decir, que pretend\u00eda evitar las distinciones entre seres humanos puros e im\u00adpuros (v. 28). 15. declar\u00f3 puro: El vb. causativo tiene un significado forense, como en Lv 13,13 (LXX). La visi\u00f3n no efect\u00faa, sino que declara la pureza de todas las creaturas; \u00e9sta es su in\u00adtenci\u00f3n (cf. 15,9).<\/p>\n<p>61 (iii) Acogida de los mensajeros (10,17-23a). En esta escena se unen los dos hilos ar\u00adgum\u00e9ntales previos. 17. interiormente perplejo: Se clarifica ahora que la visi\u00f3n de Pedro es enigm\u00e1tica, tanto si fue o no entendida de es\u00adte modo cuando se narr\u00f3 por primera vez (cf. K. L\u00f3ning, BZ 18 [1974] 11); la soluci\u00f3n debe hallarse en la interpretaci\u00f3n figurativa que Pe\u00addro aprende a partir de los acontecimientos posteriores (v. 28). 19. el Esp\u00edritu: Con el ap\u00f3s\u00adtol perplejo y los mensajeros busc\u00e1ndole, se necesita una nueva intervenci\u00f3n de lo alto que una a los actores; de este modo, el control di\u00advino se entreteje puntualmente a lo largo de todo el relato. Extra\u00f1amente, quien habla no hace ninguna referencia a la visi\u00f3n anterior, lo que podr\u00eda confirmar que se trata de una adi\u00adci\u00f3n que se introdujo posteriormente en el contexto (con los w. 17a. 19a). 23a. Resulta sorprendente que Pedro, que es un huesped, hospede a quienes lo visitan. As\u00ed el relato se concentra en sus protagonistas principales.<\/p>\n<p>62 (iv) Acciones en la casa de Cornelio (10,23b-48). 23b. hermanos de Jope: En 11,12 se nos dice que eran seis, y ser\u00e1n importantes testigos favorables de lo que acontezca (19,45). 24. sus parientes y amigos \u00edntimos: Si esta his\u00adtoria era una leyenda fundacional de la Iglesia local, \u00e9stos ser\u00edan entonces, presumiblemente, los primeros cristianos de Cesarea (Haenchen, Acts 361). 25. se postr\u00f3 ante \u00e9l: La postraci\u00f3n ante el ap\u00f3stol, que \u00e9ste rechaza, se convertir\u00e1 en gesto com\u00fan de s\u00faplica en los Hechos ap\u00f3\u00adcrifos (p.ej., HchPyllA), que no limitar\u00e1n a sus h\u00e9roes a la simple posici\u00f3n humana. Cf. 14,11 -15; 28,6. 27-29. Si mantenemos que la visi\u00f3n de Pedro es una adici\u00f3n ajena al relato m\u00e1s antiguo, entonces estos vers\u00edculos, que inclu\u00adyen la soluci\u00f3n espec\u00edfica al enigma de la vi\u00adsi\u00f3n (v. 28), tambi\u00e9n deben considerarse igual\u00admente adicionales (Dibelius, Studies 113; pero cf. Schneider, Apg. 2.72). 27. conversando con \u00e9l: Hay poco espacio para esto, dada la pre\u00adgunta de Pedro en el v. 29b. 28. no debo llamar vulgar o impuro a ning\u00fan hombre: El t\u00e9rmino anthr\u00f3pon manifiesta el significado aleg\u00f3rico atribuido a los animales que vio Pedro. Los t\u00e9rminos \u00abvulgar o impuro\u00bb constituyen una end\u00edadis; lo que es \u00abvulgar\u00bb es accesible y est\u00e1 permitido a todos, de aqu\u00ed el matiz de \u00abprofa\u00adno\u00bb o \u00abno santo\u00bb. 29b. Esta pregunta podr\u00eda reanudar el relato original desde el v. 26 (Di\u00adbelius). Como el v. 21, introduce la repitici\u00f3n de los w. 1-8 en forma de discurso directo, que, tras lo que Lucas nos ha contado ya, nos suena un tanto obtuso.<\/p>\n<p>63 El discurso de Pedro (10,34-43). En ninguna otra parte se plantea m\u00e1s agudamen\u00adte el problema de la relaci\u00f3n entre tradici\u00f3n vs. redacci\u00f3n lucana que en este pasaje, que modifica tanto el comienzo como el final del esquema misi\u00f3n-discurso que conocemos ya por los caps. 2 y 3 (\u2192 7 supra). En lugar de la cl\u00e1sica llamada al arrepentimiento, encontra\u00admos un kerigma del perd\u00f3n universal auspi\u00adciado por quien ha sido constituido en juez del mundo (vv. 42-43), que se corresponde con la conclusi\u00f3n del discurso de Pablo a los ate\u00adnienses gentiles (17,30-31) y el argumento de 1 Tes 1,10. Por adelantado, el kerigma ampliado sobre Jes\u00fas comienza con la idea de la \u00abbuena noticia\u00bb de Dios para Israel, basada en Is 52,7 (Nah 2,1), relacionando as\u00ed el \u00abevangelio\u00bb (ptc. euangelizomenos) con un relato esquem\u00e1\u00adtico de la actividad terrena de Jes\u00fas tras el bautismo de Juan (v. 37), aunque Marcos (1,1) aplicara el t\u00e9rmino euangelion al relato de la vida p\u00fablica. La cuesti\u00f3n central se une a la pregunta: \u00bfRepresenta este discurso un tipo de predicaci\u00f3n tradicional del que surgir\u00edan los evangelios sin\u00f3pticos (C. H. Dodd, New Testament Studies [Manchester 1953] 1-11; P. Stuhlmacher, en Das Evangelium [65 infra] 22-23.181-82; Guelich, \u00abGospel Genre\u00bb [\u219265 in\u00adfra] 208-16), o es Lucas quien ha reelaborado el kerigma petrino siguiendo el dise\u00f1o del evangelio narrativo en su propia versi\u00f3n lite\u00adraria (Wilckens, Missionsreden 69; Weiser, Apg. 258-59)? La primera posici\u00f3n, probablemente, exagere demasiado la importancia del nivel de tradici\u00f3n tras el discurso, pues la mano de Lu\u00adcas se adivina totalmente a lo largo de \u00e9l (mu\u00adcho mejor la propuesta de Roloff, Apg. 167-68). 34-35. El reconocimiento de Pedro conecta el discurso con la situaci\u00f3n. Aunque algunos lo consideran el cl\u00edmax de la leyenda original (Bauernfeind, L\u00f3ning), no obstante es\u00adt\u00e1 repleto de expresiones t\u00edpicamente lucanas. acepci\u00f3n de personas: Sobre pros\u00f3pol\u00e9mptes, cf. comentario a Rom 2,11. El ant\u00f3nimo es kardiogn\u00f3st\u00e9s, \u00abconocedor de los corazones\u00bb (15,8; cf. 1 Tes 2,4). El paradigma de pensa\u00admiento universalista remite a Pablo. 36-37. La construcci\u00f3n gramatical no est\u00e1 clara. En lu\u00adgar de hacer de \u00abla palabra\u00bb el objeto del pos\u00adterior \u00abvosotros sab\u00e9is\u00bb (v. 37), o borrar el pro\u00adnombre relativo \u2018on (\u00abque\u00bb) como un error del copista, es mejor entenderlos como una aposi\u00adci\u00f3n a la proposici\u00f3n que se inicia con hoti, \u00abque\u00bb, en la oraci\u00f3n anterior (v. 34), y, por tanto, en continuidad con la frase \u00abverdade\u00adramente ahora comprendo\u00bb con la que co\u00admienza solemnemente el discurso de Pedro (Schneider, Apg. 2.75-76). El v. 37 es, por con\u00adsiguiente, una nueva oraci\u00f3n. En todo caso, el contenido de \u00abla palabra\u00bb es la confesi\u00f3n \u00ab\u00e9l es el Se\u00f1or de todos\u00bb, que debe entenderse, a la luz de Rom 10,12, como el credo de los cris\u00adtianos grecoparlantes que hicieron del Kyrios el nombre del a\u00fan no disponible Pantokrat\u00f3r (v. 42; cf. Hengel, Acts 104-05). anunciando la paz: La tradici\u00f3n de la profec\u00eda escatol\u00f3gica basada en Is 52,7 y 61,1 (v. 38) se aplic\u00f3 al mi\u00adnisterio de Jes\u00fas con un intensificado \u00e9nfasis en el evangelio de Lucas (7,22; 4,17.20), y el encargo que dio a los disc\u00edpulos como heral\u00addos de la \u00abpaz\u00bb, dentro de la misma tradici\u00f3n, gozaba de una posici\u00f3n prominente en la ins\u00adtrucci\u00f3n para la misi\u00f3n (Lc 10,5-6). comenzan\u00addo por Galilea: Junto al v. 39, constituye la de\u00adlimitaci\u00f3n geogr\u00e1fica de la aut\u00e9ntica tradici\u00f3n sobre Jes\u00fas, que acreditaba para el testimonio apost\u00f3lico (13,31), al igual que 1,22 lo hac\u00eda en t\u00e9rminos cronol\u00f3gicos. La menci\u00f3n del bautis\u00admo tiene una particular relevancia para el \u00abreplay\u00bb del acontecimiento de Pentecost\u00e9s en los vv. 44-46, dado que a Juan Bautista se le con\u00adsider\u00f3 el profeta de este acontecimiento en 1,5 (cf. 11,15-16). El kerigma de Pedro no es, por tanto, tan irrelevante en su contexto narrativo como Dibelius pensaba (Studies 162). 38. Dios lo ungi\u00f3: La alusi\u00f3n a Is 61,1 evoca la investi\u00addura de Jes\u00fas con el \u00abpoder\u00bb del Esp\u00edritu en su bautismo (Lc 3,22; 4,14.18). Esta afirmaci\u00f3n introduce los topoi de la tradici\u00f3n helenista so\u00adbre el \u00abhombre divinizado\u00bb (Conzelmann, Apg. 73), que presenta el ministerio de Jes\u00fas tal y como lo desarrollaban sus \u00abtestigos\u00bb (v. 39). Para ellos, como tambi\u00e9n para \u00e9l (2,22), las acciones poderosas constitu\u00edan la prueba de que Dios estaba salvando mediante unos agen\u00adtes terrenales. 39. colg\u00e1ndolo: cf. 5,30. 40-41. le concedi\u00f3 que se manifestase: Lc 24,31.45 pre\u00adsenta un comentario sobre esta expresi\u00f3n po\u00adco com\u00fan, que sirve para centrar el kerigma en la acci\u00f3n soberana de Dios. Sobre la alternan\u00adcia lucana entre los ap\u00f3stoles y un c\u00edrculo m\u00e1s amplio de testigos pascuales en la escena cen\u00adtral, cf. comentario a 1,2. 42. al pueblo: Se rea\u00adfirma la especial responsabilidad de los Doce sobre Israel {ho laos) (cf. 13,31; comentario so\u00adbre 1,21). juez de vivos y muertos: La universa\u00adlidad del jucio de Jes\u00fas, como la de su se\u00f1or\u00edo (v. 36), es un motivo que resalta dentro del dis\u00adcurso y su principal punto de conexi\u00f3n con el contexto (de igual modo el v. 43: \u00abtodo el que cree\u00bb). 43. Este vers\u00edculo completa la repro\u00adducci\u00f3n del texto de Lc 24,44-48.<\/p>\n<p>64 Recepci\u00f3n del Esp\u00edritu y bautismo (10,44-48). 44. todav\u00eda estaba hablando: \u00bfRemi\u00adte, por tanto, 11,15 a un estadio de la tradici\u00f3n de Cornelio en la que a\u00fan faltaba el discurso de Pedro? descendi\u00f3: El vb. intensifica la acci\u00f3n inmediata del Esp\u00edritu, y, en consecuencia, su car\u00e1cter de \u00abdon\u00bb (v. 45), que se otorga inde\u00adpendiente incluso del bautismo (v. 48; cf. co\u00admentario sobre 8,14-17). 45. se hubiera derra\u00admado: Este vb. es una evocaci\u00f3n expl\u00edcita de la profec\u00eda de Joel que se aplic\u00f3 al acontecimien\u00adto de Pentecost\u00e9s (2,17-18.33); en 11,15 se pon\u00addr\u00e1 de manifiesto la conexi\u00f3n que aqu\u00ed est\u00e1 im\u00adpl\u00edcita (v. 47). 46. hablar en lenguas: La frase que sigue hace que este suceso sobrepase la mera glosolalia, como en 19,6 (cf. comentario sobre 2,4). 47. se puede negar: Aqu\u00ed encontra\u00admos el blanco de las varias observaciones que se hacen en el relato acerca de que es Dios quien controla su acci\u00f3n. Si el Esp\u00edritu se mue\u00adve, a la instituci\u00f3n s\u00f3lo le queda seguirlo (cf. 11,17). 48. que se quedase: La estancia de Pedro crea el espacio y la ocasi\u00f3n para lo que sigue.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> I.e., unidad militar romana compuesta de varias centurias <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [3] Peshitta. Griego: Concordancia de Strong&#8217;s <span class='strong'>G2152<\/span> Eusebes; Guardaba el Shab\u00e1t.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Probablemente un tallit\/mant\u00f3n de oraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [5] El mant\u00f3n de oraci\u00f3n de cuatro esquinas representa las cuatro esquinas de los exiliados de Israel. Los exiliados de Israel fueron esparcidos hac\u00eda las cuatro esquinas del mundo.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Comidas inmundas no son consideradas como comida de acuerdo a los mandamientos de YHWH.\n<\/p>\n<p><strong> [7] En contexto como es visto despu\u00e9s, YHWH no estaba revocando las leyes eternas de mantener kosher, pero estaba mostrandole a Pedro que los exiliados de Israel estaban al regresar en un estado o condici\u00f3n impura. As\u00ed,pues, su actitud hacia ellos de no kosher\/impura ten\u00eda que cambiar, pues de otro modo no pudiesen ser recibidos devuelta a la comundidad. La visi\u00f3n viene en el momento preciso pues Cornelio, el no-Jud\u00edo, est\u00e1 a punto de buscar el lugar que le corresponde dentro del pueblo de Israel. La frase, \u00abmata y come\u00bb aqu\u00ed vemos que YHWH le muestra a Pedro que la frase \u00abmata y come\u00bb se refir\u00eda a todo hombre que estuviese dispuesto, pronto iba ser considerado limpio, sea que fuesen Jud\u00edos o no.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Si YHWH estubiera revocando las leyes de la comida kosher, \u00bfporqu\u00e9 entonces Pedro no supo, y porqu\u00e9 estaba confundido y no seguro? Pues hay ciertos grupos que dicen, que eso era exactamente lo que estaba sucediendo.\n<\/p>\n<p><strong> [2] La voz de YHWH vino tres veces, una para cada uno de los tres hombres que llegaban.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Una orden completamente rabinica que no se encuentra en la Torah, que sigue con el mismo modo de pensar que se a\u00f1adiera la pared de separaci\u00f3n en la corte de afuera en el Templo de Salom\u00f3n. Esta idea de no compartir la Torah con otras naci\u00f3nes no es escritural. Lo que era prohibido a Israel que hiciese era mezclarse, o habitar con otras naci\u00f3nes, pero nunca fue prohibido ense\u00f1ar y ser una luz a ellos y para ellos.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Aqu\u00ed pues est\u00e1 el entendimiento completo de la visi\u00f3n. No fue como muchas religiones falsas ense\u00f1an para revocar las leyes eternas de YHWH. M\u00e1s bien, era para mostrarle a los Jud\u00edos que esos hombres y mujeres de las cuatro esquinas del mundo, que previamente eran considerados impuros, iban a ser limpiados por la misericordia de Yahshua, y como tal deben ser recibidos en la comunidad de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Fe y mandatos.\n<\/p>\n<p><strong> [6] El mensaje fue proclamado en el norte y el sur, o en las dos casas de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [1] El m\u00e9todo correcto de inmersi\u00f3n es en el Nombre de Yahshua y Su autoridad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[43] Jer 31, 34; Miq 7, 18.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00eda en Cesarea cierto hombre llamado Cornelio, que era centuri\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda llamada la Italiana. El evangelio es para todos Lucas relata con muchos detalles la conversi\u00f3n de Cornelio y su casa, porque no fue simplemente otro caso de conversi\u00f3n, sino la conversi\u00f3n de los primeros gentiles. A trav\u00e9s de la historia podemos ver &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Hechos 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27889","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27889"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27889\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}