{"id":27937,"date":"2022-06-20T11:46:05","date_gmt":"2022-06-20T16:46:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T11:46:05","modified_gmt":"2022-06-20T16:46:05","slug":"comentario-de-hechos-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Hechos 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Los ap\u00f3stoles y los hermanos que estaban en Judea oyeron que tambi\u00e9n los gentiles hab\u00edan recibido la palabra de Dios.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>11:1<\/span> \u2014 Oyeron los ap\u00f3stoles y los hermanos que estaban en Judea, que tambi\u00e9n los gentiles hab\u00edan recibido la palabra de Dios. \u2014 \u00abLas noticias de Cesarea se difundieron como un incendio forestal entre los cristianos jud\u00edos. El caso de los samaritanos era diferente, porque eran medio jud\u00edos, aunque odiados. Pero aqu\u00ed se trataba de verdaderos romanos\u00bb (ATR). La iglesia de Jerusal\u00e9n no tuvo nada que ver con la conversi\u00f3n de los primeros gentiles. No envi\u00f3 a Pedro a la casa de Cornelio. Por lo tanto, la noticia de la conversi\u00f3n de los gentiles les inquietaba.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>y oyeron los ap\u00f3stoles.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 8:14<\/span>, <span class='bible'>Hch 8:15<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 1:17-22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>que tambi\u00e9n los gentiles.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 10:34-38<\/span>; <span class='bible'>Hch 14:27<\/span>; <span class='bible'>Hch 15:3<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 49:10<\/span>; <span class='bible'>Sal 22:27<\/span>; <span class='bible'>Sal 96:1-10<\/span>; <span class='bible'>Isa 11:10<\/span>; <span class='bible'>Isa 32:15<\/span>; <span class='bible'>Isa 35:1<\/span>, <span class='bible'>Isa 35:2<\/span>; <span class='bible'>Isa 42:1<\/span>, <span class='bible'>Isa 42:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 49:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 52:10<\/span>; <span class='bible'>Isa 60:3<\/span>; <span class='bible'>Isa 62:2<\/span>; <span class='bible'>Jer 16:19<\/span>; <span class='bible'>Ose 2:23<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 9:11<\/span>, <span class='bible'>Am\u00f3 9:12<\/span>; <span class='bible'>Miq 5:7<\/span>; <span class='bible'>Sof 2:11<\/span>; <span class='bible'>Sof 3:9<\/span>; <span class='bible'>Zac 2:11<\/span>; <span class='bible'>Zac 8:20-23<\/span>; <span class='bible'>Mal 1:11<\/span>; <span class='bible'>Mat 8:11<\/span>; <span class='bible'>Mar 16:5<\/span>; <span class='bible'>Luc 2:32<\/span>; <span class='bible'>Rom 15:7-12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Pedro, siendo acusado por ir a los gentiles,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 11:1-4<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>presenta su defensa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 11:5-17<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>la cual es aceptada,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 11:18<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El evangelio expandi\u00e9ndose en Fenicia, Chipre y Antioqu\u00eda, envian a Bernab\u00e9 a confirmarlos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 11:19-25<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los disc\u00edpulos son llamados cristianos por primera vez,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 11:26<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Env\u00edan ayuda a los hermanos en Judea en tiempo de hambre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 11:27-30<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los jud\u00edos no sent\u00edan aprecio por los\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">gentiles.<\/span>\u00a0En algunos escritos rab\u00ednicos, se considera que Dios cre\u00f3 a los gentiles con el fuego del infierno. A ellos, los llaman perros (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 15:26<\/span><\/span>) e inmundos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Hch 10:14<\/span><\/span>). M\u00e1s adelante veremos a los judaizantes (jud\u00edos cristianos) quienes son tan apegados a la Ley que le dir\u00e1n a los gentiles que deben convertirse en jud\u00edos y seguir todos los ritos de Mois\u00e9s, incluso la circuncisi\u00f3n, antes de poder pertenecer a la Iglesia. Esta es otra se\u00f1al del prejuicio que sent\u00edan los jud\u00edos hacia los gentiles.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La noticia del suceso en Jerusal\u00e9n, 11:1-18.<br \/>\n1 Oyeron los ap\u00f3stoles y los hermanos de Judea que tambi\u00e9n los gentiles hab\u00edan recibido la palabra de Dios. 2 Pero cuando subi\u00f3 Pedro a Jerusal\u00e9n disputaban con \u00e9l los que eran de la circuncisi\u00f3n, 3 diciendo: T\u00fa has entrado a los incircuncisos y has comido con ellos. 4 Comenz\u00f3 Pedro a contarles por menudo, diciendo: 5 Estaba yo en la ciudad de Joppe orando, y vi en \u00e9xtasis una visi\u00f3n, algo as\u00ed como un mantel grande suspendido por las cuatro puntas, que bajaba del cielo y llegaba hasta m\u00ed; 6 y volviendo a \u00e9l los ojos, vi cuadr\u00fapedos de la tierra, fieras, reptiles y aves del cielo. 7 O\u00ed tambi\u00e9n una voz que Mc dec\u00eda: Lev\u00e1ntate, Pedro, mata y coMc. 8 Pero yo dije: De ninguna manera, Se\u00f1or, que jam\u00e1s cosa manchada o impura entr\u00f3 en mi boca. 9 Por segunda vez me habl\u00f3 la voz del cielo: Lo que Dios ha purificado, no lo llames t\u00fa impuro. 10 Esto sucedi\u00f3 por tres veces, y luego todo volvi\u00f3 al cielo. 11 En aquel instante se presentaron tres hombres en la casa en que est\u00e1bamos, enviados a m\u00ed desde Ces\u00e1rea. 12 Al mismo tiempo, el Esp\u00edritu me dijo que fuese con ellos sin vacilar. Conmigo vinieron tambi\u00e9n estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel var\u00f3n, 13 que nos cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda visto en su casa al \u00e1ngel, que, present\u00e1ndosele, dijo: Env\u00eda a Joppe y haz venir a Sim\u00f3n, llamado Pedro, 14 el cual te hablar\u00e1 palabras por las cuales ser\u00e1s salvo t\u00fa y tu casa. 15 Comenzando yo a hablar, descendi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo sobre ellos, igual que sobre nosotros al principio. 16 Yo me acord\u00e9 de la palabra del Se\u00f1or cuando dijo: \u201cJuan bautiz\u00f3 en el agua, pero vosotros ser\u00e9is bautizados en el Esp\u00edritu Santo.\u201d 17 Si Dios, pues, les hab\u00eda otorgado igual don que a nosotros, que cre\u00edmos en el Se\u00f1or Jesucristo, \u00bfqui\u00e9n era yo para oponerme a Dios? 18 Al o\u00edr estas cosas callaron y glorificaron a Dios, diciendo: Luego Dios ha concedido tambi\u00e9n a los gentiles la penitencia para la vida.<\/p>\n<p>Es natural esta reacci\u00f3n de la comunidad cristiana de Jerusal\u00e9n (v.1-3). Lo realizado por Pedro era algo que se sal\u00eda totalmente de los cauces por los que hab\u00eda discurrido hasta entonces la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica. Propiamente no se le reprocha el que haya predicado a los gentiles, e incluso que los haya bautizado, sino el que haya \u201centrado a los incircuncisos y comido con ellos\u201d (v.3), promiscuidad humillante para Israel, a quien las Escrituras hab\u00edan reservado siempre una condici\u00f3n de privilegio. Indirectamente se le reprocha tambi\u00e9n el que los haya bautizado, no precisamente por raz\u00f3n del bautismo, cosa que se hab\u00eda hecho ya desde un principio en la Iglesia (cf. 6:5), sino por haberlos bautizado siendo impuros, es decir, sin pasar antes por la circuncisi\u00f3n.<br \/>\nEl reproche se lo hacen \u201clos que eran de la circuncisi\u00f3n\u201d (v.2), frase cuya amplitud de significado no es f\u00e1cil de concretar. Desde luego, no puede interpretarse como contraposici\u00f3n a otro grupo que procediese del gentilismo, tal como se usa en Col 4:11, pues no es cre\u00edble que en la comunidad de Jerusal\u00e9n hubiese por esas fechas fieles incircuncisos. Tampoco juzgamos cre\u00edble que fuese la iglesia entera de Jerusal\u00e9n, con los ap\u00f3stoles a la cabeza, la que de modo poco menos que oficial hiciese ese reproche a Pedro; lo m\u00e1s probable es que se aluda a aquellos fieles de la iglesia jerosolimitana que estaban especialmente apegados a las observancias mosaicas, y cuyas tendencias volver\u00e1n a aparecer varias veces en esos primeros a\u00f1os de la Iglesia (cf. 15:1.5; Gal 2:4.12). Aunque no debemos olvidar que todos los jud\u00edo-cristianos, en general, como eran los que compon\u00edan la comunidad de Jerusal\u00e9n, estaban dominados m\u00e1s o menos por la misma mentalidad. El caso de Pedro, que en el cap\u00edtulo precedente hemos comentado, es muy instructivo a este respecto (cf. 10:14-28-34). Y es que era muy dif\u00edcil a los jud\u00edos, aun despu\u00e9s de convertidos a la fe, dejar a un lado sus prerrogativas de pueblo elegido, haciendo tabla rasa de todo un sedimento de siglos, para resignarse a una situaci\u00f3n de igualdad con los aborrecidos \u201cpaganos.\u201d Dios no tiene prisa, y a su hora se conseguir\u00e1 el objetivo. Para ello, el Esp\u00edritu Santo se encargar\u00e1 de ir dando los toques oportunos, como el que acaba de dar a Pedro para la admisi\u00f3n de Cornelio; con todo, deber\u00e1 pasar a\u00fan bastante tiempo hasta que esa verdad adquiera forma clara en el alma de los jud\u00edos convertidos a Cristo (cf. 21:20-24).<br \/>\nLa defensa de Pedro ante el reproche que le hacen se reduce a hacerles ver que hab\u00eda estado guiado en cada paso por Dios, y que no haber bautizado a Cornelio y los suyos hubiera sido desobedecer a Dios (v.2-17). Su argumentaci\u00f3n no ten\u00eda r\u00e9plica; de ah\u00ed, la conclusi\u00f3n del relato: \u201cAl o\u00edr estas cosas callaron y glorificaron a Dios, diciendo: Luego Dios ha concedido tambi\u00e9n a los gentiles la penitencia para la vida\u201d (v.18).<\/p>\n<p>Fundaci\u00f3n de la iglesia de Antioqu\u00eda, 11:19-26.<br \/>\n19 Los que con motivo de la persecuci\u00f3n suscitada por lo de Esteban se hab\u00edan dispersado, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioqu\u00eda, no predicando la palabra m\u00e1s que a los jud\u00edos. 20 Pero hab\u00eda entre \u00e9stos algunos hombres de Chipre y de Cirene que, llegando a Antioqu\u00eda, predicaron tambi\u00e9n a los griegos, anunciando al Se\u00f1or, Jes\u00fas. 21 La mano del Se\u00f1or estaba con ellos, y un gran n\u00famero crey\u00f3 y se convirti\u00f3 al Se\u00f1or. 22 Lleg\u00f3 la noticia de esto a los o\u00eddos de la iglesia de Jerusal\u00e9n, y enviaron a Antioqu\u00eda a Bernab\u00e9, 23 el cual, as\u00ed que lleg\u00f3 y vio la gracia de Dios, se alegr\u00f3 y exhortaba a todos a perseverar fieles al Se\u00f1or; 24 porque era hombre bueno y lleno del Esp\u00edritu Santo y de fe, y se alleg\u00f3 al Se\u00f1or numerosa muchedumbre. 25 Bernab\u00e9 parti\u00f3 a Tarso en busca de Saulo, y hall\u00e1ndole, le condujo a Antioqu\u00eda, 26 donde por espacio de un a\u00f1o estuvieron juntos en la iglesia e instruyeron a una muchedumbre numerosa, tanto que en Antioqu\u00eda comenzaron los disc\u00edpulos a llamarse \u201ccristianos.\u201d<\/p>\n<p>Enlazando con 8:1, cuenta aqu\u00ed San Lucas los or\u00edgenes de la iglesia de Antioqu\u00eda, al afirmar que fueron los dispersados con ocasi\u00f3n de la muerte de Esteban los que evangelizaron esta ciudad (v.1g). Era Antioqu\u00eda, capital de la provincia romana de Siria, la tercera ciudad del imperio por su importancia, despu\u00e9s de Roma y Alejandr\u00eda. Contaba entonces, a lo que parece, alrededor del medio mill\u00f3n de habitantes, y en ella eran muy numerosos los jud\u00edos, que gozaban incluso de bastantes privilegios 98. Eran c\u00e9lebres en el mundo entero sus jardines de Dafne, a unos 10 kil\u00f3metros de la ciudad, con sus bosques sagrados y su templo de Apolo.<br \/>\nA esta ciudad llegan esos dispersados con ocasi\u00f3n de la muerte de Esteban (v.1q), al igual que otros se hab\u00edan dispersado por Judea y Samar\u00eda (cf. 8:1.4). En un principio no predican sino a los \u201cjud\u00edos\u201d (v.16), pero hubo algunos que comenzaron a predicar tambi\u00e9n a los \u201cgriegos\u201d (v.20). No est\u00e1 claro en el relato de Lucas si estos de los dispersados que predican a los \u201cgriegos\u201d constituyen una misi\u00f3n posterior y distinta a la de los que \u201cs\u00f3lo predicaban a los jud\u00edos.\u201d Bien puede ser que s\u00ed, pero bien puede ser tambi\u00e9n que se trate del mismo grupo de \u201cdispersados,\u201d entre los que algunos, de esp\u00edritu m\u00e1s universalista, se decidieron a extender su predicaci\u00f3n tambi\u00e9n a los \u201cgriegos\u201d. \u201cLo que s\u00ed parece cierto es que antes hab\u00eda tenido lugar ya la conversi\u00f3n de Cornelio (10:1-48), pues San Lucas la ha referido antes, y no hay motivo alguno para negar valor cronol\u00f3gico a la narraci\u00f3n. Adem\u00e1s, las palabras de Pedro en el concilio de Jerusal\u00e9n: \u201cDetermin\u00f3 Dios que por mi boca oyesen los gentiles la palabra del Evangelio\u201d (15:7), claramente dan a entender que fue \u00e9l quien primero dio ese paso de admisi\u00f3n de los gentiles en la Iglesia. La admisi\u00f3n de Cornelio habr\u00eda sido, pues, el punto de partida para esa nueva orientaci\u00f3n que en Antioqu\u00eda comienza a darse a la predicaci\u00f3n del Evangelio. Nunca se dice, es verdad, que los predicadores de Antioqu\u00eda hubiesen tenido noticia de la conversi\u00f3n de Cornelio, pero ello parece evidente, pues el hecho hab\u00eda tenido enorme repercusi\u00f3n (cf. 11:1-2), y la manera de expresarse de Pedro en el concilio de Jerusal\u00e9n as\u00ed lo aconseja.<br \/>\nLa predicaci\u00f3n obtiene muy halag\u00fce\u00f1os resultados, pues \u201cla mano del Se\u00f1or estaba con los predicadores\u201d (v.21), es decir, se notaba a trav\u00e9s de diversas se\u00f1ales y prodigios una especial intervenci\u00f3n por parte de Dios (cf. 4:30). Llegada la noticia a Jerusal\u00e9n, env\u00edan all\u00e1 a Bernab\u00e9, \u201chombre bueno y lleno del Esp\u00edritu Santo\u201d (v.22-24), del cual ya ten\u00edamos referencias en los cap\u00edtulos anteriores (cf. 4:36-37; 9:27). No se especifica cu\u00e1l era concretamente la misi\u00f3n de Bernab\u00e9; pero, ciertamente, no era s\u00f3lo en orden a informar a los ap\u00f3stoles, pues vemos que no regresa a Jerusal\u00e9n. M\u00e1s bien debi\u00f3 confi\u00e1rsele el que se hiciese cargo personalmente de la situaci\u00f3n, asegur\u00e1ndose de que la doctrina que se predicaba era exacta y procurando evitar los roces con los cristianos procedentes del juda\u00edsmo. La misi\u00f3n era en extremo delicada, pero Bernab\u00e9 la debi\u00f3 llevar a cabo con sumo tacto y clara visi\u00f3n de la realidad, pues, en poco tiempo, una \u201cgran muchedumbre\u201d se convierte al Se\u00f1or (v.24). Y otro gran m\u00e9rito suyo fue que, viendo que la mies era abundante, va a Tarso en busca de Saulo, el futuro gran ap\u00f3stol, a quien sab\u00eda libre de prejuicios judaicos y con una misi\u00f3n para los gentiles (cf. 9:15; 22:21), trabajando luego juntos durante un a\u00f1o en Antioqu\u00eda (v.25-26; cf. 9:30). El hab\u00eda sido quien le hab\u00eda introducido ante los ap\u00f3stoles (9:27), y \u00e9l es ahora quien le introduce definitivamente en el apostolado.<br \/>\nEl \u00e9xito es tal que, desde este momento, el centro de gravedad de la nueva religi\u00f3n, hasta entonces en Jerusal\u00e9n, puede decirse que comienza a trasladarse a Antioqu\u00eda. Aqu\u00ed nos encontramos con una \u201cmuchedumbre numerosa\u201d de creyentes (v.26), y de aqu\u00ed partir\u00e1n luego las grandes expediciones apost\u00f3licas de Pablo por Asia Menor y Europa, que dar\u00e1n ya un car\u00e1cter plenamente universal a la nueva religi\u00f3n, con comunidades cristianas florecientes en las principales ciudades del imperio (cf. 13:1-21:19). Fue precisamente en Antioqu\u00eda, a ra\u00edz de la predicaci\u00f3n de Bernab\u00e9 y Saulo, donde a los convertidos a la nueva fe comienza a d\u00e1rseles el nombre de \u201ccristianos\u201d (v.26). Y es que hasta entonces, al menos ante el gran mundo, no se les distingu\u00eda de los jud\u00edos, dado que la nueva religi\u00f3n se predicaba s\u00f3lo a jud\u00edos, y, para los que se convert\u00edan, la Ley y el templo segu\u00edan conservando todo su prestigio (cf. 2:46; 3:1; 15:5; 21:20). Es ahora cuando, con la conversi\u00f3n tambi\u00e9n de gentiles, comienzan a aparecer ante el mundo como algo distinto y adquieren personalidad p\u00fablica. De ah\u00ed la creaci\u00f3n de un nombre especial, el de cristianos. Parece que fue el pueblo gentil de Antioqu\u00eda el que primero comenz\u00f3 a usar este nombre para designar a los seguidores de la nueva religi\u00f3n, considerando sin duda el apelativo \u201cCristo\u201d (Ungido) como nombre propio, de donde derivaron el adjetivo \u201ccristiano.\u201d Ni es de creer que este nombre se diese solamente a los fieles de origen gentil, como han afirmado algunos. Lo mismo los textos de los Hechos (11:26; 26:28) que el de la carta de San Pedro (1Pe 4:16), \u00fanicos tres lugares de la Escritura en que aparece este nombre, parecen tener claramente sentido general 100.<br \/>\nSeg\u00fan algunos autores, habr\u00eda sido tambi\u00e9n en Antioqu\u00eda donde comienza a d\u00e1rsele a Jesucristo el t\u00edtulo de \u201cSe\u00f1or.\u201d Mientras hasta aqu\u00ed se habr\u00eda hablado de Jes\u00fas como \u201cCristo\u201d o \u201cMes\u00edas\u201d (cf. 2:31; 3:20; 4:26; 5:42; 8:5; 9:22), ahora se comenzar\u00eda a hablar de \u00e9l como \u201cSe\u00f1or.\u201d De hecho, la predicaci\u00f3n se hace \u201canunciando al Se\u00f1or Jes\u00fas\u201d (v.20), y los antioquenos \u201cse convierten al Se\u00f1or\u201d(v.21.24), y Bernab\u00e9 les exhorta a \u201cperseverar fieles al Se\u00f1or\u201d (v.23). Y es que el t\u00edtulo \u201cCristo\u201d (= Mes\u00edas) respond\u00eda m\u00e1s bien a una concepci\u00f3n jud\u00eda, y dec\u00eda muy poco a un auditorio gentil; por eso se habr\u00eda preferido el de \u201cSe\u00f1or\u201d (K\u00fapios), t\u00edtulo entonces muy usado para designar ora al emperador (cf. 25:26), ora a otras personas de elevado rango. Con frecuencia se un\u00eda tambi\u00e9n a nombres de divinidades, por lo que, en la mentalidad popular, tal t\u00edtulo estaba como revestido de cierto color sagrado, y era muy apto para aplicarlo a Jesucristo.<br \/>\nCreemos, sin embargo, que la conclusi\u00f3n va demasiado lejos. No negamos que ante el auditorio gentil de Antioqu\u00eda fuera preferido el t\u00edtulo de \u201cSe\u00f1or,\u201d como m\u00e1s expresivo que el de \u201cMes\u00edas\u201d; pero ciertamente no comenz\u00f3 entonces a aplicarse ese t\u00edtulo a Jesucristo, como ya explicamos ampliamente al comentar Hec 2:36.<\/p>\n<p>La iglesia de Antioqu\u00eda env\u00eda limosnas a Jerusal\u00e9n,Hec 11:27-30.<br \/>\n27 Por aquellos d\u00edas bajaron de Jerusal\u00e9n a Antioqu\u00eda profetas, 28 y levant\u00e1ndose uno de ellos, por nombre Agabo, vaticinaba por el Esp\u00edritu una grande hambre que hab\u00eda de venir sobre toda la tierra, y que vino bajo Claudio. 29 Los disc\u00edpulos resolvieron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea, 30 cada uno seg\u00fan sus facultades, y lo hicieron, envi\u00e1ndoselo a los presb\u00edteros por medio de Bernab\u00e9 y Saulo.<\/p>\n<p>Varias veces aluden los historiadores romanos a los estragos causados por el hambre en diversas regiones del imperio bajo el reinado de Claudio (41-54). Tambi\u00e9n Josefo se refiere al mismo tema en tres ocasiones, haciendo notar que fue sobre todo en tiempos del procurador Tiberio Alejandro (a. 46-48) cuando m\u00e1s gravemente el hambre afect\u00f3 a Palestina 101. Est\u00e1, pues, en perfecta armon\u00eda con los documentos profanos esa alusi\u00f3n de Lucas al hambre predicha por Agabo, \u201c&#8230; que vino bajo Claudio\u201d (v.28).<br \/>\nLo que ya no est\u00e1 tan claro es el nexo cronol\u00f3gico entre predicci\u00f3n de Agabo, colecta para Jerusal\u00e9n y hambre bajo Claudio 102. Desde luego, no creemos, en contra de lo que algunos han querido deducir, que las palabras \u201cla cual vino bajo Claudio\u201d demuestren que, al tiempo de esa predicci\u00f3n, Claudio no reinaba a\u00fan y, por tanto, la bajada de Agabo a Antioqu\u00eda haya de ponerse antes del a\u00f1o 41. Tampoco es necesario que la colecta de Antioqu\u00eda coincida exactamente con la \u00e9poca de mayor carest\u00eda en Palestina, que, al decir de Josefo, habr\u00eda sido en los a\u00f1os 45-48 bajo los procuradores Cuspio Fado y Tiberio Alejandro. M\u00e1s bien creemos, atendido el conjunto del relato, que nos hallamos hacia el a\u00f1o 44, pues es el a\u00f1o en que muri\u00f3 Herodes; y la vuelta de Pablo y Bernab\u00e9 a Antioqu\u00eda, una vez entregada la colecta en Jerusal\u00e9n, parece relacionada cronol\u00f3gicamente con la muerte de Herodes (cf. 12:23-25). Habr\u00eda sido entonces, a\u00f1os 43-44, cuando tuvo lugar la predicci\u00f3n de Agabo y la colecta para Jerusal\u00e9n. Eran tambi\u00e9n a\u00f1os de carest\u00eda, como, en general, durante todo el reinado de Claudio; aunque el agobio mayor, por lo que se refiere a Palestina, viniera luego en los a\u00f1os 45-48, a cuya etapa m\u00e1s cr\u00edtica aludir\u00eda (en futuro) la profec\u00eda de Agabo. Los fieles de Antioqu\u00eda no habr\u00edan esperado a esa etapa m\u00e1s cr\u00edtica para organizar y enviar su colecta, sino que lo habr\u00edan hecho antes, en previsi\u00f3n del futuro; tanto m\u00e1s que, sin duda, ten\u00edan noticia de la penuria, agravada ahora por las carest\u00edas, en que se desenvolv\u00eda la comunidad de Jerusal\u00e9n, penuria que seguir\u00e1 tambi\u00e9n en el futuro y que obligar\u00e1 a San Pablo a organizar frecuentes colectas en su favor (cf. Rom 15:26; 1Co 16:1; Gal 2:10).<br \/>\nLlama la atenci\u00f3n que la colecta sea enviada \u201ca los presb\u00edteros\u201d (v.30), sin mencionar para nada a los ap\u00f3stoles. \u00bfQui\u00e9nes eran estos \u201cpresb\u00edteros\u201d? Desde luego, parece claro que se trata de los mismos personajes de que se vuelve a hablar m\u00e1s adelante, juntamente con los ap\u00f3stoles, y que constitu\u00edan una especie de colegio o senado que ayudaba a \u00e9stos en el gobierno de la comunidad jerosolimitana (cf. 15:2.4.6.22.23; 16:4; 21,18). El hecho de que los \u201cap\u00f3stoles\u201d no sean aqu\u00ed aludidos quiz\u00e1 sea debido a que, por ser tiempos de persecuci\u00f3n (cf. 12:1-2), o bien estaban en la c\u00e1rcel, como expresamente se nos dice de Pedro (12:4), o bien se hab\u00edan ausentado ya de Jerusal\u00e9n, como vemos que hace el mismo Pedro, una vez liberado (12:17). Tambi\u00e9n pudiera ser que no se aluda a ellos simplemente porque se trataba de un asunto de orden material, como era la distribuci\u00f3n de limosnas, y los ap\u00f3stoles ya anteriormente hab\u00edan mostrado su prop\u00f3sito de dejar a otros esos menesteres (cf. 6:2). La cosa es dudosa.<br \/>\nMas sea como fuere, ciertamente la misi\u00f3n de los \u201cpresb\u00edteros\u201d cristianos, que en este lugar aparecen por primera vez, no debe reducirse a funciones exclusivamente de administraci\u00f3n temporal, pues poco despu\u00e9s les vemos intervenir en funciones de tipo doctrinal y de gobierno (cf. 15:6; 16:4; 21:18-23). Pablo y Bernab\u00e9, tomando, sin duda, por modelo lo que se hac\u00eda en Jerusal\u00e9n, los ponen al frente de las comunidades por ellos fundadas (14:23); y en las pastorales se habla de ellos como de algo regularmente establecido en todas las iglesias (cf. 1Ti 5:17-19; Tit 1:5). A estos \u201cpresb\u00edteros\u201d hay que equiparar los \u201cobispos,\u201d de que se habla en otros lugares (cf. 20:28; Flp 1:1; 1Ti 3:2; Tit 1:7), pues, seg\u00fan todos los indicios, se trata de t\u00e9rminos sin\u00f3nimos e intercambiables, sin que haya que ver en ellos todav\u00eda la diferencia que tales nombres indicar\u00e1n m\u00e1s tarde. Parece ser que, mientras dur\u00f3 el templo y con \u00e9l el sacerdocio de la antigua Ley, el t\u00e9rmino sacerdotes (\u03b9\u03b5\u03c1\u03b5\u03af\u03c2) qued\u00f3 reservado para los ministros del culto mosaico, adoptando los cristianos para, sus sacerdotes o dignatarios locales el de \u201cpresb\u00edteros\u201d u \u201cobispos,\u201d t\u00e9rminos de uso entonces bastante corriente en organizaciones jud\u00edas y griegas. Con esos t\u00e9rminos quedar\u00edan significados los presb\u00edteros en el sentido actual, es decir, los sacerdotes del segundo grado de la jerarqu\u00eda;&#8217; los obispos, en el sentido que nosotros entendemos esa palabra, habr\u00e1 que buscarlos en Tito, Timoteo, Marcos, Lucas y otros colaboradores de los ap\u00f3stoles, quienes, a juzgar por los datos que nos ofrecen las pastorales, estaban revestidos, al menos al final de la vida de San Pablo, de amplios poderes para establecer \u201cdi\u00e1conos\u201d y \u201cpresb\u00edteros-obispos\u201d en las iglesias particulares 103. El valor pr\u00e1cticamente sin\u00f3nimo entre \u201cpresb\u00edtero\u201d y \u201cobispo,\u201d lo mismo en los Hechos que en las Ep\u00edstolas paulinas, atestigua un per\u00edodo de organizaci\u00f3n y de jerarqu\u00eda todav\u00eda inicial, pues unos cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, en las cartas de San Ignacio de Antioqu\u00eda, existir\u00e1 ya una clara distinci\u00f3n de t\u00e9rminos, apareciendo el \u201cobispo\u201d en el v\u00e9rtice de la jerarqu\u00eda, y debajo de \u00e9l los \u201cpresb\u00edteros\u201d y \u201cdi\u00e1conos\u201d 104.<br \/>\nLa colecta es enviada por medio de Bernab\u00e9 y Saulo (v.\u00e2\u00ef). Es \u00e9sta la segunda ve? que San Pablo visita Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de su conversi\u00f3n; suele llamarse \u201cviaje de las colectas.\u201d Anteriormente hab\u00eda hecho ya una primera visita a la ciudad santa, partiendo desde Damasco (cf. 9:26). Hay autores que quieren identificar este \u201cviaje de las colectas\u201d con el de Gal 2:1-10, igual que hemos identificado el que hizo desde Damasco (Gal 9:26) con el de Gal 2:18. Sin embargo, como en su lugar explicaremos, no es con este de las colectas, sino con el que hizo para asistir al concilio de Jerusal\u00e9n (Gal 15:2-30) con el que debe identificarse el de Gal 2:1-10. Lo que sucede es que, en la carta a los G\u00e1latas, salta del primer viaje (Gal 1:18) al tercero (Gal 2:1), sin mencionar el \u201cviaje de las colectas,\u201d debido a que no pretende dar una lista completa de sus viajes, sino s\u00f3lo recordar aquellos que interesan a su prop\u00f3sito de hacer ver que no ha recibido su evangelio de los hombres, sino mediante revelaci\u00f3n de Jesucristo; y para esa finalidad de nada serv\u00eda recordar el \u201cviaje de las colectas,\u201d sin alcance alguno doctrinal105.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t11:1 &#8212; Oyeron los ap\u00f3stoles y los hermanos que estaban en Judea, que tambi\u00e9n los gentiles hab\u00edan recibido la palabra de Dios. &#8212; \u00abLas noticias de Cesarea se difundieron como un incendio forestal entre los cristianos jud\u00edos. El caso de los samaritanos era diferente, porque eran medio jud\u00edos, aunque odiados. Pero aqu\u00ed se trataba de verdaderos romanos\u00bb (ATR). La iglesia de Jerusal\u00e9n no tuvo nada que ver con la conversi\u00f3n de los primeros gentiles. No envi\u00f3 a Pedro a la casa de Cornelio. Por lo tanto, la noticia de la conversi\u00f3n de los gentiles les inquietaba.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA DEFENSA DE PEDRO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Hechos 11:1-10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Los ap\u00f3stoles y los miembros de la comunidad cristiana de Judasa se enteraron de que unos que no eran jud\u00edos hab\u00edan recibido el Evangelio. Y, cuando Pedro subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, los jud\u00edos cristianos se pusieron a discutir con \u00e9l y a decirle:<br \/>-\u00bfQu\u00e9 es eso de que has entrado en casa de paganos incircuncisos y has comido con ellos?<br \/>Pedro empez\u00f3 por el principio, y se lo refiri\u00f3 todo paso a paso.<br \/>-Yo estaba orando en la ciudad de Jope -dijo-, cuando tuve un \u00e9xtasis y se me present\u00f3 una visi\u00f3n. Era algo as\u00ed como una lona muy grande que bajaban por los cuatro picos hasta dejarla precisamente delante de m\u00ed. Yo me la qued\u00e9 mirando a ver qu\u00e9 era, y vi que estaba llena de cuadr\u00fapedos terrestres, fieras, reptiles y aves. Y o\u00ed una voz que me dec\u00eda: \u00ab\u00a1Venga, Pedro, mata y come!\u00bb Y yo respond\u00ed: \u00abNada de eso, se\u00f1or; porque en mi boca no ha entrado jam\u00e1s nada contaminado ni inmundo.\u00bb Entonces me dijo por segunda vez la voz del cielo: \u00abNo debes considerar contaminado lo que Dios ha limpiado.\u00bb Esto sucedi\u00f3 tres veces, y luego se lo llevaron todo al cielo.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>La importancia que le dio Lucas a este incidente se ve por el doble espacio que le dedica. En los tiempos antiguos, el escritor no pod\u00eda extenderse indebidamente. Todav\u00eda no exist\u00edan los libros en la forma actual. Se usaban rollos de un material que se llamaba <em>papiro, <\/em>el antepasado del papel, que se hac\u00eda de una pasta que se sacaba de las plantas de aquel nombre. Un rollo no era f\u00e1cil de manejar, y el m\u00e1s largo tendr\u00eda unos diez metros, la longitud necesaria para contener todo el libro de <em>Hechos. <\/em>Lucas tendr\u00eda una cantidad casi ilimitada de historias que hubiera querido incorporar en su libro. Debe de haber hecho la selecci\u00f3n de lo que quer\u00eda incluir con el m\u00e1ximo cuidado; y, sin embargo, consider\u00f3 que la historia de Pedro y Comelio era tan importante que hab\u00eda que contarla dos veces.<\/p>\n<p>Lucas ten\u00eda raz\u00f3n. No solemos darnos cuenta de lo cerca que estuvo el Cristianismo de no pasar de ser una secta jud\u00eda, o una nueva forma de juda\u00edsmo. Todos los primeros cristianos eran jud\u00edos, y toda la tradici\u00f3n y el car\u00e1cter del juda\u00edsmo los habr\u00eda movido a guardar esta nueva maravilla para s\u00ed mismos, y a creer que Dios no pod\u00eda haber pretendido que fuera tambi\u00e9n para los gentiles. Lucas ve este incidente como un hito importante en la carretera que la Iglesia iba recorriendo en su caminar hacia una concepci\u00f3n de un mundo para Cristo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 11<\/p>\n<p>3. PEDRO SE JUSTIFICA EN JERUSAL\u00e9N (Hch\/11\/01-18). <\/p>\n<p>a) La comunidad primitiva censura a Pedro (11,1-3). <\/p>\n<p>1 Oyeron los ap\u00f3stoles y los hermanos que viv\u00edan en Judea que tambi\u00e9n los gentiles hab\u00edan recibido la palabra de Dios. 2 Y cuando Pedro subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, disputaban con \u00e9l los de la circuncisi\u00f3n, 3 dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1Has entrado en casa de hombres incircuncisos y has comido con ellos!\u00bb <\/p>\n<p>Ser\u00eda extra\u00f1o que no se hubiesen presentado reparos y cr\u00edticas sobre estos sucesos de Cesarea. A los miembros de la primitiva comunidad de Jerusal\u00e9n les son\u00f3 como algo inaudito la noticia de que los gentiles hab\u00edan recibido la palabra de Dios. La nueva se va propagando de boca en boca. Ya antes le\u00edmos una noticia semejante: \u00abEnterados los ap\u00f3stoles en Jerusal\u00e9n de que hab\u00eda recibido Samar\u00eda la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan\u00bb (8,14). Ya entonces fue una novedad sorprendente que los semigentiles samaritanos se hubiesen adherido a Cristo. \u00abRecibir la palabra de Dios\u00bb es una descripci\u00f3n de profundo sentido para significar que alguien escucha con fe el mensaje de salvaci\u00f3n del Se\u00f1or. Pero ahora sobreviene la notificaci\u00f3n (que parece inconcebible) de que los paganos y -as\u00ed podemos anotarlo para colmo- incluso romanos, personas pertenecientes al poder de ocupaci\u00f3n, hab\u00edan recibido el bautismo. Y esta vez no pudieron, como antes en el caso de Samar\u00eda, enviar mandatarios de la comunidad y vigilar. En este hecho hab\u00eda participado el mismo Pedro. Por todos los datos advertimos una vez m\u00e1s lo inaudito y trascendental de lo que hab\u00eda sucedido en Cesarea. <\/p>\n<p>No se habla abiertamente de cr\u00edtica ni de recusaci\u00f3n. Sin embargo, ya se nota muy claramente entre l\u00edneas el esp\u00edritu de una orientaci\u00f3n, que todav\u00eda encontraremos m\u00e1s tarde y que en la Iglesia siempre se har\u00e1 sentir de alg\u00fan modo. Es la orientaci\u00f3n que dentro de poco procurar\u00e1 oponerse con sus exigencias judaizantes a toda libertad de la misi\u00f3n cristiana y, con rivalidad enconada, se esforzar\u00e1 por estorbar e impedir especialmente la obra misional del apostolado. Los inconvenientes que ahora objetan a Pedro con una actitud recelosa, los presentar\u00e1n e impugnar\u00e1n m\u00e1s tarde en alta voz formando un frente cerrado en el concilio llamado de los ap\u00f3stoles (15,1 ss). Quien conozca la carta a los G\u00e1latas, sabe la lucha que Pablo tuvo que sostener con ellos, los llamados judaizantes. <\/p>\n<p>En el acentuado relieve que se da a los conceptos de circuncisi\u00f3n e incircuncisos se indica que tambi\u00e9n en este caso se trata de miembros de la comunidad que ten\u00edan una manera de pensar judaizante. Intencionadamente se les llama \u00ablos de la circuncisi\u00f3n\u00bb. Pablo en la carta a los G\u00e1latas emplea la misma expresi\u00f3n (Gal 2:12), cuando dice quo Pedro se separ\u00f3 de los gentiles dejando de comer con ellos \u00abpor miedo a los de la circuncisi\u00f3n\u00bb. \u00ab\u00a1Has entrado en casa de hombres incircuncisos y has comido con ellos!\u00bb, los de la circuncisi\u00f3n echan en cara a Pedro, que ha regresado a Jerusal\u00e9n. Se denota la r\u00edgida manera de pensar de los jud\u00edos que juran por la tradici\u00f3n y por la letra. Es una actitud, cuya superaci\u00f3n fue la tarea dif\u00edcil. \u00bfC\u00f3mo la resolver\u00e1n Pedro y la Iglesia? <\/p>\n<p>b) Respuesta de Pedro (Gal 11:4-18). <\/p>\n<p>4 Y empez\u00f3 Pedro a explic\u00e1rselo punto por punto, diciendo: 5 \u00abYo estaba orando en la ciudad de Jopa, cuando vi en \u00e9xtasis una visi\u00f3n: un recipiente como un mantel grande que descend\u00eda, bajado del cielo por sus cuatro puntas, y que llegaba hasta m\u00ed. 6 Yo lo consideraba con la vista fija en \u00e9l, y vi cuadr\u00fapedos de la tierra, bestias, reptiles y aves del cielo. 7 O\u00ed asimismo una voz que me dec\u00eda: \u00abAnda, Pedro, mata y come.\u00bb 8 Pero yo dije: \u00abDe ninguna manera, Se\u00f1or; jam\u00e1s cosa profana o impura entr\u00f3 en mi boca.\u00bb 9 Y me respondi\u00f3 de nuevo la voz del cielo: \u00abLo que Dios ha declarado puro, t\u00fa no lo llames profano.\u00bb 10 Esto se repiti\u00f3 hasta tres veces, y de nuevo fue retirado todo al cielo. 11 Al instante se presentaron en la casa donde est\u00e1bamos tres hombres enviados desde Cesarea en busca de m\u00ed. 12 Y el Esp\u00edritu me dijo que fuera con ellos sin dudar en modo alguno. Vinieron tambi\u00e9n conmigo estos seis hermanos y entramos en la casa de aquel hombre. 13 \u00e9l nos cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda visto en su casa al \u00e1ngel que se le present\u00f3 y le dijo: \u00abEnv\u00eda a Jopa a buscar a Sim\u00f3n, por sobrenombre Pedro; 14 \u00e9l te dir\u00e1 palabras en virtud de las cuales ser\u00e1s salvo t\u00fa y toda tu casa.\u00bb 15 Y en comenzando yo a hablar, descendi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo sobre ellos, como al principio sobre nosotros. 16 Y record\u00e9 la palabra del Se\u00f1or cuando dec\u00eda: \u00abJuan bautiz\u00f3 con agua, pero vosotros ser\u00e9is bautizados en Esp\u00edritu Santo.\u00bb 17 Si, pues, Dios les otorg\u00f3 el mismo don que a nosotros cuando cre\u00edmos en el Se\u00f1or Jesucristo, \u00bfqui\u00e9n era yo para poder imped\u00edrselo a Dios?\u00bb 18 Al o\u00edr esto, se tranquilizaron y glorificaron a Dios diciendo: \u00abSeg\u00fan esto, Dios ha dado tambi\u00e9n a los gentiles la conversi\u00f3n que conduce a la vida.\u00bb <\/p>\n<p>Sorprende que en este fragmento una vez m\u00e1s se cuente con detenimiento lo que ya sabemos por el relato precedente. En esto vemos el estilo literario de san Lucas, que pretende poner ante la mirada de los lectores los decisivos sucesos de la Iglesia primitiva de la forma m\u00e1s f\u00e1cil de retener en la memoria. Ya hemos se\u00f1alado un procedimiento semejante en el relato de la vocaci\u00f3n de Saulo, que como hemos visto se llega a proponer tres veces, extensamente y con una coincidencia en gran parte literal. Hemos tenido la sensaci\u00f3n de que la historia de Cornelio era de trascendental importancia para el camino que deb\u00eda seguir la Iglesia. Incluso los miembros de la Iglesia judeocristiana tuvieron que notar que en Cesarea hab\u00eda sucedido algo inaudito. <\/p>\n<p>Pedro refuta la ostensible desaprobaci\u00f3n. Hace patente una vez m\u00e1s la experiencia que tambi\u00e9n para \u00e9l fue emocionante. Pedro como jefe de la comunidad \u00bfdeb\u00eda dar esta cuenta? \u00bfSe pueden sacar r\u00e1pidas conclusiones sobre la posici\u00f3n jur\u00eddica de Pedro con respecto a la comunidad por el hecho de que Pedro se sienta movido a rendir cuentas? \u00bfDebi\u00f3 Pedro emprender el viaje que le condujo a Lida y Jopa, solamente como emisario de la comunidad de Jerusal\u00e9n? Quiz\u00e1s ser\u00eda m\u00e1s acertado no ver tanto el asunto bajo el aspecto del inter\u00e9s por la situaci\u00f3n constitucional de la Iglesia, cuanto bajo el aspecto de la direcci\u00f3n del Esp\u00edritu, a la que tambi\u00e9n est\u00e1n sometidos Pedro y los ap\u00f3stoles. Los ap\u00f3stoles y la comunidad saben que est\u00e1n estrechamente vinculados en el misterio del cuerpo de Cristo, sin detrimento de la ordenaci\u00f3n establecida por Cristo, la cual asigna al cargo de ap\u00f3stol una tarea que est\u00e1 por encima de la comunidad, pero que al mismo tiempo se desempe\u00f1a en favor de la comunidad y con ella. <\/p>\n<p>No es indispensable exponer detalladamente el contenido del discurso de Pedro. Ya se dijo lo fundamental a prop\u00f3sito de la historia de Cornelio referida en el cap. 10. En el estilo de la exposici\u00f3n de san Lucas se encuentran algunas diferencias con respecto al primer relato, pero no modifican los rasgos fundamentales de la narraci\u00f3n. Parece significativa la observaci\u00f3n complementaria de que Pedro recordara la palabra del Se\u00f1or: \u00abJuan bautiz\u00f3 con agua, pero vosotros ser\u00e9is bautizados en Esp\u00edritu Santo\u00bb (11,16). Porque con esta cita se denota una correspondencia sintom\u00e1tica entre la venida del Esp\u00edritu Santo en el pentecost\u00e9s inicial (2,1 ss) y esta otra venida en Cesarea. Cuando Jes\u00fas resucitado pronunci\u00f3 aquellas palabras (1,5), pensaba en el bautismo del Esp\u00edritu, que deb\u00eda tener lugar \u00abdentro de no muchos d\u00edas\u00bb, en la fiesta de pentecost\u00e9s. As\u00ed pues, cuando Pedro menciona esta palabra, indica que tanto ahora como entonces se puso un decisivo principio en el camino del mensaje de salvaci\u00f3n. Entonces la Iglesia penetr\u00f3 en el pueblo de Dios del Antiguo Testamento, ahora en Cesarea y en su revelaci\u00f3n del Esp\u00edritu se abre el camino hacia el mundo pagano y por tanto a todo el mundo. As\u00ed llegamos a saber con claridad cu\u00e1n \u00edntimamente se enlaza el misterio de vida del Esp\u00edritu Santo con el camino de la Iglesia. Y en las palabras finales de Pedro no queremos hacer caso omiso de c\u00f3mo la fe \u00aben el Se\u00f1or Jesucristo\u00bb es el principio y la condici\u00f3n de la actividad salvadora de Dios. El Esp\u00edritu de Dios y la fe del hombre se apresuran para encontrarse de una manera misteriosa y producen la obra de la salvaci\u00f3n. Y cuando este Esp\u00edritu se revela tan prodigiosamente, como sucedi\u00f3 en Cesarea, entonces tenemos que acallar las objeciones y dificultades humanas, aunque \u00e9stas parezca que se apoyan tanto en doctrinas tradicionales y en una supuesta ortodoxia. La informaci\u00f3n de Pedro tranquiliz\u00f3 los \u00e1nimos excitados de los \u00abde la circuncisi\u00f3n\u00bb, de tal forma que incluso ellos vieron en lo que sucedi\u00f3 en Cesarea el gobierno de Dios, y tuvieron que convencerse de que tambi\u00e9n a los paganos se otorg\u00f3 \u00abla conversi\u00f3n que conduce a la vida\u00bb. <\/p>\n<p>Se tranquilizaron, dice el texto. \u00bfSe mantendr\u00e1n tranquilos definitivamente? Quien conoce la ulterior evoluci\u00f3n, sabe que la manera de pensar que movi\u00f3 a los \u00abde la circuncisi\u00f3n\u00bb a objetar contra Pedro, pronto volver\u00e1 a alzarse y una vez m\u00e1s intentar\u00e1 con impetuoso ardor obstaculizar el camino de la libertad cristiana. En la asamblea memorable de la Iglesia en Jerusal\u00e9n, tal como se expone en los Hechos de los ap\u00f3stoles (15,1 ss) y en la carta a los G\u00e1latas (Gal 2:1 ss), los dos frentes se encontrar\u00e1n todav\u00eda m\u00e1s cara a cara. Se necesitar\u00e1 la intervenci\u00f3n de Pedro, Santiago y Juan, as\u00ed como de Pablo y Bernab\u00e9 para obtener y asegurar para el mensaje cristiano la verdad y libertad del Evangelio. <\/p>\n<p>IV. ANTIOQU\u00cdA Y LA PRlMERA COMUNIDAD ETNICO-CRISTIANA (Gal 11:19-30). <\/p>\n<p>La historia de Cornelio nos ha mostrado a manera de ejemplo el paso decisivo de la Iglesia al encuentro del paganismo. A continuaci\u00f3n se dirige la mirada al amplio espacio por el que sigue avanzando sin detenerse el mensaje de la salvaci\u00f3n. Se nos vuelve a recordar a Esteban y a la persecuci\u00f3n, consecuencia de su testimonio y de su muerte. Al referirnos a hechos pasados vemos cu\u00e1n estrechamente enlazados entre s\u00ed est\u00e1n todos los acontecimientos de que tuvimos noticia desde el nombramiento de los siete (Gal 6:1 ss). Por consiguiente, con raz\u00f3n hemos computado la segunda \u00e9poca de la Iglesia a partir de 6,1. Sucesos que tienen lugar al mismo tiempo, est\u00e1n enlazados en los precedentes relatos, de tal forma que no es posible separar claramente el curso de los distintos acontecimientos. Por eso resulta necesario para el autor hacer ahora patente el contexto trayendo a la memoria el principio de la persecuci\u00f3n. <\/p>\n<p>1. LOS PERSEGUIDOS, MENSAJEROS DEL EVANGELIO (Hch\/11\/19-21). <\/p>\n<p>19 Entretanto, los que se hab\u00edan dispersado a partir de la persecuci\u00f3n que sobrevino cuando lo de Esteban, hab\u00edan llegado hasta Fenicia, Chipre y Antioqu\u00eda, sin predicar la palabra m\u00e1s que a los jud\u00edos. 20 Pero hab\u00eda entre ellos algunos de Chipre y de Cirene que, al llegar a Antioqu\u00eda, comenzaron a hablar tambi\u00e9n a los griegos, anunci\u00e1ndoles el Evangelio de Jes\u00fas, el Se\u00f1or. 21 La mano del Se\u00f1or estaba con ellos, y fue grande el n\u00famero de los que, abrazando la fe, se convirtieron al Se\u00f1or. <\/p>\n<p>No solamente se trata de la cuesti\u00f3n del orden temporal en esta noticia introductoria, sino sobre todo de mostrar la relaci\u00f3n causal entre la persecuci\u00f3n de la Iglesia y su crecimiento externo e interno. Los perseguidos, entre ellos el c\u00edrculo formado alrededor de \u00ablos siete\u00bb, se convierten en testigos y mensajeros del Evangelio que en ellos se persegu\u00eda. Se nombran Fenicia y Chipre como el campo de la misi\u00f3n que aqu\u00ed se va formando, y con peculiar realce la ciudad de Antioqu\u00eda de Siria. A ella se dedica la especial atenci\u00f3n del siguiente relato. \u00bfPor qu\u00e9 precisamente a Antioqu\u00eda? En esto se muestra un inter\u00e9s personal de san Lucas. Seg\u00fan la antigua tradici\u00f3n Lucas es antioqueno. Esta Antioqu\u00eda era la tercera ciudad del imperio romano. S\u00f3lo Roma y Alejandr\u00eda eran mayores que Antioqu\u00eda. Esta era una gran urbe, que no solamente ten\u00eda importancia econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n cultural y religiosa. Por consiguiente, el encuentro del mensaje cristiano con esta ciudad significaba de nuevo una etapa memorable para el curso de la \u00abpalabra\u00bb a trav\u00e9s del mundo. <\/p>\n<p>En Antioqu\u00eda deb\u00eda tener lugar en el dominio de la publicidad lo que se efectu\u00f3 primeramente en la conversi\u00f3n de Cornelio m\u00e1s bien en la esfera privada y personal: se form\u00f3 la primera comunidad etnicocristiana. En los relatos de los Hechos de los ap\u00f3stoles, en que se nos expone la misi\u00f3n universal de Pablo, llegamos a conocer claramente la importancia que este hecho debi\u00f3 tener para la evoluci\u00f3n de la Iglesia. Antioqu\u00eda se convierte en el centro y punto de partida de la misi\u00f3n dirigida a los paganos en gran estilo. Y aunque Jerusal\u00e9n en adelante retiene la categor\u00eda de comunidad madre, y mantendr\u00e1 su prestigio ante toda la Iglesia, ahora Antioqu\u00eda entra en funciones de lo que hasta aquel momento representaba Jerusal\u00e9n. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, los de Chipre y de Cirene, que en Antioqu\u00eda por primera vez se pusieron en contacto como mensajeros de la fe, con los \u00abgriegos\u00bb, es decir, con los no jud\u00edos, empezaron una obra sumamente trascendental para la historia de la Iglesia. \u00abAnunci\u00e1ndoles el Evangelio de Jes\u00fas, el Se\u00f1or.\u00bb En esta f\u00f3rmula \u00abJes\u00fas, el Se\u00f1or\u00bb, Jes\u00fas, el Kyrios, tenemos el m\u00e1s breve compendio de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica. Sin embargo, \u00bfconseguimos abarcar todo lo que expresaba esta f\u00f3rmula de la primitiva Iglesia? Es una antiqu\u00edsima confesi\u00f3n, que ya hemos encontrado en el discurso que Pedro pronunci\u00f3 en la fiesta de pentecost\u00e9s: \u00abSepa, por tanto, con absoluta seguridad toda la casa de Israe1 que Dios ha hecho Se\u00f1or y Mes\u00edas a este Jes\u00fas a quien vosotros crucificasteis\u00bb (2,36). Y cuando Pablo en sus cartas menciona la dignidad de Kyrios que tiene Jes\u00fas, se da cuenta de que resume en una palabra todo el misterioso poder y grandeza del Cristo glorificado. Escribe Pablo en la carta a los Romanos: \u00abSi confiesas con tus labios que Jes\u00fas es Se\u00f1or, y crees en tu coraz\u00f3n que Dios le resucit\u00f3 de entre los muertos, ser\u00e1s salvo\u00bb (Rom 10:9). Y en la primera carta a los Corintios leemos: \u00abNadie puede decir: Jes\u00fas es el Se\u00f1or, sino en el Esp\u00edritu Santo\u00bb (1Co 12:3). Y conocemos la m\u00e1s conmovedora declaraci\u00f3n sobre el Kyrios en aquella confesi\u00f3n de Cristo extraordinariamente profunda que se lee en la carta a los Filipenses: \u00abPor lo cual Dios, a su vez, lo exalt\u00f3 y le concedi\u00f3 el nombre que est\u00e1 sobre todo nombre, para que, en el nombre de Jes\u00fas, toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en el abismo, y toda lengua confiese que Jesucristo es Se\u00f1or para gloria de Dios Padre\u00bb (Flp 2:9-11). <\/p>\n<p>As\u00ed pues, en el mensaje de Jes\u00fas, el Se\u00f1or, se incluye todo lo que la fe sabe decir de \u00e9l. El mundo no jud\u00edo estaba abierto a este mensaje, y la confesi\u00f3n de Jes\u00fas como \u00abSe\u00f1or\u00bb se convirti\u00f3 formalmente en el lema frente a las exigencias de los otros muchos \u00abse\u00f1ores\u00bb en los diversos cultos e ideas del tiempo. El Evangelio de Cristo obtuvo un gran \u00e9xito entre los \u00abgriegos\u00bb de Antioqu\u00eda. \u00abLa mano del Se\u00f1or\u00bb estaba con los que por primera vez se resolvieron a anunciar el Evangelio tambi\u00e9n a los paganos. El Esp\u00edritu Santo actuaba con ellos. Se ha formado en el mundo la primera comunidad etnicocristiana. Empieza una Iglesia que ya no aparece como hasta ahora a manera de secta del juda\u00edsmo. <\/p>\n<p>2. BERNAB\u00e9 Y SAULO EN ANTlOQU\u00cdA (Hch\/11\/22-26). <\/p>\n<p>22 Lleg\u00f3 esta noticia a o\u00eddos de la Iglesia de Jerusal\u00e9n y enviaron a Bernab\u00e9 a Antioqu\u00eda, 23 el cual, al llegar y ver la gracia de Dios, se alegr\u00f3 y exhortaba a todos a permanecer, con firmeza de coraz\u00f3n, unidos al Se\u00f1or, 24 pues era Bernab\u00e9 un hombre de bien, lleno de Esp\u00edritu Santo y de fe. Y se agreg\u00f3 al Se\u00f1or una gran muchedumbre. 25 Fue entonces Bernab\u00e9 a Tarso en busca de Saulo; 26 lo encontr\u00f3 y se lo trajo a Antioqu\u00eda. Durante un a\u00f1o entero convivieron como hu\u00e9spedes de la Iglesia y ense\u00f1aron a una muchedumbre considerable. Y en Antioqu\u00eda, por primera vez, se llam\u00f3 cristianos a los disc\u00edpulos. <\/p>\n<p>Era de esperar quo la evoluci\u00f3n que ten\u00eda lugar en Antioqu\u00eda atrajera toda la atenci\u00f3n de la comunidad madre de Jerusal\u00e9n y de los dirigentes de la Iglesia. Dicha comunidad se sent\u00eda responsable de todo lo que sucediera en el campo de la misi\u00f3n cristiana. Tras este sentimiento estaba la solicitud por la unidad y la concordia en la fe. Por eso la noticia de la formaci\u00f3n de una comunidad etnicocristiana tuvo que conmover a la Iglesia que hasta entonces hab\u00eda sido exclusivamente judeocristiana. Lo vimos claramente en el caso de Cornelio. <\/p>\n<p>Enviaron a Bernab\u00e9 a Antioqu\u00eda. Pedro quiz\u00e1s estaba todav\u00eda en camino por tierras de Palestina. Y pareci\u00f3 que Bernab\u00e9 ten\u00eda especial vocaci\u00f3n para la tarea que le aguardaba. Los que se atrevieron a dar el paso de misionar entre los \u00abgriegos\u00bb, eran \u00abalgunos de Chipre y de Cirene\u00bb. Bernab\u00e9 tambi\u00e9n era natural de Chipre (4,36). Y no solamente eso. Bernab\u00e9 era \u00abun hombre de bien, lleno de Esp\u00edritu Santo y de fe\u00bb. As\u00ed lo dice Lucas, antioqueno, quien, como ya vimos, ten\u00eda una gran veneraci\u00f3n por Bernab\u00e9. Bernab\u00e9 no era uno de los doce, pero gozaba de un prestigio tan grande que los Hechos de los ap\u00f3stoles dos veces incluso le dan el nombre de \u00abap\u00f3stol\u00bb (14,4.14). Como ya dijimos, Bernab\u00e9 debi\u00f3 ser para Lucas el primer representante que encontraba de la Iglesia dirigente. <\/p>\n<p>Bernab\u00e9 halla un campo con una copiosa cosecha. Bernab\u00e9, \u00abel cual, al llegar y ver la gracia de Dios, se alegr\u00f3\u00bb. El texto llama gracia de Dios la obra de los mensajeros de la fe en Antioqu\u00eda. Es una expresi\u00f3n de profundo sentido. Parece que se est\u00e1 oyendo hablar a Pablo. Nadie ha conocido como Pablo la actuaci\u00f3n de la gracia. La \u00abgracia\u00bb es una liberaci\u00f3n de la \u00abley\u00bb. En la carta a los Romanos dice as\u00ed el Ap\u00f3stol: \u00abJustificados por la fe, estamos en paz con Dios por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, mediante el cual hemos obtenido, por la fe, incluso el acceso a esta gracia, en la que estamos firmes\u00bb (Rom 5, ls). Y en la misma carta dice san Pablo: \u00abNo est\u00e1is bajo la ley, sino bajo la gracia\u00bb (Rom 6:14). Se nos recuerdan las palabras del pr\u00f3logo de san Juan: \u00abLa ley fue dada por medio de Mois\u00e9s; por Jesucristo vinieron la gracia y la verdad\u00bb (Jua 1:17). La salvaci\u00f3n en Cristo es pura gracia. Esto puede aplicarse al jud\u00edo que se vuelve a Cristo, pero a\u00fan mucho m\u00e1s claramente puede aplicarse al no jud\u00edo. De esto se daba cuenta Bernab\u00e9, cuando vio la Iglesia que se formaba en Antioqu\u00eda. Comprendemos la \u00abalegr\u00eda\u00bb que tuvo Bernab\u00e9, comprendemos que en vista de la actuaci\u00f3n de la gracia, s\u00f3lo pudiera exhortar \u00aba permanecer, con firmeza de coraz\u00f3n, unidos al Se\u00f1or\u00bb. Al pie de la letra se podr\u00eda traducir: \u00aba quedarse cerca del Se\u00f1or\u00bb. Jes\u00fas es este \u00abSe\u00f1or\u00bb hacia quien se ha vuelto la comunidad antioquena. <\/p>\n<p>Todo esto lo exponen los Hechos de los ap\u00f3stoles con pocas palabras. No tenemos ninguna otra noticia de todas las cuestiones y problemas que en el caso de Cornelio han conmovido a Pedro y a la comunidad primitiva. Nada se dice sobre la manera como la Iglesia acogi\u00f3 a los paganos. Podemos estar convencidos de que no fue necesario dar un rodeo pasando por la ley mosaica, sobre todo no se requiri\u00f3 la circuncisi\u00f3n, cuando los antioquenos fueron conducidos a la \u00abgracia de Dios\u00bb. De este modo, nuestro relato se acomoda, por una vinculaci\u00f3n interna, a la historia del bautismo del centuri\u00f3n Cornelio. No carece de cierto aspecto tr\u00e1gico que fuera precisamente en Antioqu\u00eda, donde m\u00e1s tarde Pedro -debido a su temperamento particular-, juntamente con Bernab\u00e9, incurri\u00f3 en una situaci\u00f3n dif\u00edcil y motiv\u00f3 la censura de Pablo, de la que \u00e9ste nos informa en la carta a los G\u00e1latas (Gal 2:11 ss). La \u00abgracia de Dios\u00bb no elimina la libertad humana, siempre purificar\u00e1 y dirigir\u00e1 y conducir\u00e1 al fin el camino de la Iglesia con una fructuosa tensi\u00f3n entre lo humano y lo divino. <\/p>\n<p>\u00abFue entonces Bernab\u00e9 a Tarso en busca de Saulo.\u00bb Sentimos una sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza, cuando leemos esta frase. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Saulo? Como hemos visto, Saulo tuvo que abandonar Jerusal\u00e9n como un fugitivo despu\u00e9s de su primer encuentro con la comunidad. Entonces los \u00abhermanos\u00bb lo encaminaron a Tarso (Gal 9:23-30). No sabemos exactamente el n\u00famero de a\u00f1os, que han pasado desde entonces. Nuestro texto cuando menciona a Saulo, lo hace como si se refiriera a una persona desaparecida y olvidada. Parece que la comunidad de Jerusal\u00e9n no se haya preocupado m\u00e1s por \u00e9l. Quiz\u00e1s incluso se alegraba de estar lejos de \u00e9l, como f\u00e1cilmente sucede, cuando el grupo de los partidarios de las costumbres tradicionales podr\u00eda ser inquietado por naturalezas demasiado apremiantes y fogosas. \u00bfPermaneci\u00f3 Saulo enteramente inactivo? Bernab\u00e9 no se ha olvidado de Saulo. \u00e9l fue quien entonces en Jerusal\u00e9n granje\u00f3 la confianza de la comunidad madre al reci\u00e9n llegado de Damasco, y dio testimonio a los ap\u00f3stoles del encuentro de Saulo con el Se\u00f1or (9,27). Los Hechos de los ap\u00f3stoles no nos dicen de d\u00f3nde sac\u00f3 entonces Bernab\u00e9 sus conocimientos de Saulo. Una ocasi\u00f3n propicia fue y sigui\u00f3 siendo esta amistad que hab\u00eda entre los dos. El Esp\u00edritu que rige la Iglesia, se sirve de los lazos personales que unen a los hombres, para conseguir el mayor bien del conjunto. De nuevo se podr\u00eda preguntar qu\u00e9 hubiese sucedido, si Bernab\u00e9 en Antioqu\u00eda no se hubiese acordado de Saulo. \u00bfPor qu\u00e9 Bernab\u00e9 fue en busca de Saulo? Dif\u00edcilmente puede admitirse que fuera por propio inter\u00e9s. Bernab\u00e9 pensaba en Saulo. Sab\u00eda, as\u00ed lo podemos suponer, que Saulo ten\u00eda que sufrir por estar separado de la obra para la que parec\u00eda estar llamado. Bernab\u00e9 \u00abera un hombre de bien\u00bb, dice con raz\u00f3n el texto. Bernab\u00e9 y Saulo ejercieron su ministerio en Antioqu\u00eda \u00abdurante un a\u00f1o entero\u00bb. La comunidad de fieles creci\u00f3 bajo la acci\u00f3n de su apostolado. Pero este crecimiento y el afianzamiento de la vida eclesial no fueron los \u00fanicos frutos cosechados. Para Saulo y tambi\u00e9n para Bernab\u00e9 fue un a\u00f1o de maduraci\u00f3n de sus conocimientos y de sus ideas, que utilizar\u00edan pronto, cuando emprendieran una misi\u00f3n evangelizadora en gran escala entre los paganos. En aquel a\u00f1o en Antioqu\u00eda se vio, con claridad y seguridad crecientes, c\u00f3mo la Iglesia se liberar\u00eda del aislamiento en que la colocaba la mentalidad legalista jud\u00eda. De este modo se preparaba algo que determinar\u00eda el camino de Saulo y le convertir\u00eda en el incomparable heraldo de la salvaci\u00f3n cristiana, de la gracia y de la libertad en Cristo. Quiz\u00e1s guarda relaci\u00f3n con lo antedicho que en Antioqu\u00eda se llamara por primera vez cristianos a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. No sabemos si esta designaci\u00f3n provino de los que no pertenec\u00edan a la Iglesia o si los mismos fieles se dieron este nombre, que se convirti\u00f3 en el s\u00edmbolo, en la expresi\u00f3n de la fe en que la salvaci\u00f3n de los hombres solamente se encuentra en Cristo Jes\u00fas. Tenemos noticia del gran respeto que la antigua Iglesia ten\u00eda a este nombre, por la primera carta de san Pedro, en la que se dice: \u00abBienaventurados vosotros si sois ultrajados por el nombre de Cristo, porque el Esp\u00edritu de la gloria, el de Dios, descansa sobre vosotros. Que ninguno de vosotros tenga que sufrir por criminal, o por ladr\u00f3n, o por malhechor, o por entrometido. Pero, si es por cristiano, no se averg\u00fcence, sino d\u00e9 gloria a Dios por este nombre\u00bb (1Pe 4:14-16). <\/p>\n<p>3. AYUDA A LA IGLESIA DE JERUSAL\u00e9N (Hch\/11\/27-30). <\/p>\n<p>27 Por estos d\u00edas llegaron de Jerusal\u00e9n unos profetas a Antioqu\u00eda. 28 Y uno de ellos, por nombre Agabo, predec\u00eda en virtud del Esp\u00edritu que una gran hambre hab\u00eda de venir sobre toda la tierra, hambre que sobrevino en tiempos de Claudio. 29 Entonces los disc\u00edpulos, cada uno conforme a sus facultades, decidieron enviar ayuda a los hermanos que habitaban en Judea, 30 lo cual hicieron y remiti\u00e9ronla a los presb\u00edteros por mano de Bernab\u00e9 y de Saulo. <\/p>\n<p>Esta noticia es interesante bajo muchos aspectos para representarnos a la Iglesia primitiva. Tenemos un ejemplo de los vivos lazos que exist\u00edan entre la comunidad madre de Jerusal\u00e9n y las comunidades cristianas extranjeras. Como ya se ha dicho, por razones comprensibles se prestaba una especial atenci\u00f3n a la obra de la misi\u00f3n entre los gentiles de Antioqu\u00eda. \u00abLlegaron de Jerusal\u00e9n unos profetas a Antioqu\u00eda.\u00bb Por primera vez en los Hechos de los ap\u00f3stoles tenemos noticia de profetas cristianos. Forman parte de la primitiva Iglesia, como los profetas de la antigua alianza pertenec\u00edan al pueblo de Dios de aquel tiempo. Su rango y su tarea, transferidos al terreno cristiano, son aproximadamente los mismos que fueron de la incumbencia de los profetas del Antiguo Testamento. Sin embargo, no se les puede incluir en un esquema determinado. Porque el don prof\u00e9tico, aunque muchas veces pueda haber sido propio del que desempe\u00f1aba un cargo en la Iglesia, procede de una inmediata vocaci\u00f3n divina, de la cual no s\u00f3lo es propio dar una visi\u00f3n del tiempo futuro, sino toda clase de exhortaciones e instrucciones, inspiradas por el Esp\u00edritu, para el camino de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En los Hechos de los ap\u00f3stoles se menciona varias veces a los profetas87. Adem\u00e1s de Agab o, que volvemos a encontrar en 21,10, se nombran como profetas a Judas y Silas (15,32). Nos enteramos de que las hijas del evangelista Felipe eran profetisas (21,9). Tambi\u00e9n Pablo posee el don de la profec\u00eda (cf. 1Cor 12-14). En la carta a los Efesios nombra Pablo a los profetas junto a los ap\u00f3stoles, evangelistas, pastores y maestros, todos los cuales est\u00e1n constituidos \u00abpara la organizaci\u00f3n de los santos en orden a la obra del ministerio, la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo\u00bb (Efe 4:11 s). Si bien el don de la profec\u00eda del primitivo cristianismo fue disminuyendo sin cesar, se reaviva siempre para el mayor bien de la Iglesia, cuando hay alguien que ha sido llamado por Dios independientemente del cargo que desempe\u00f1e y de la instituci\u00f3n a la que pertenece; cuando hay alguien que est\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo y tiene que cumplir una misi\u00f3n especial en favor de la Iglesia. La historia de la Iglesia sabe de esta reaparici\u00f3n de la profec\u00eda y de la grandeza que, de este modo, Dios dio a la Iglesia para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo. <\/p>\n<p>El hambre que Agabo predijo y acerca de la cual Lucas observa que de hecho tuvo lugar en tiempo del emperador Claudio (41-54 d.C.), tambi\u00e9n es atestiguada por autores ajenos a la Biblia, por lo menos en el sentido que, en tiempos de este emperador, extensas provincias del imperio fueron agobiadas por el hambre en diferentes tiempos. Tiene especial inter\u00e9s que el historiador jud\u00edo Flavio Josefo88 habla de que en tiempo de los gobernadores romanos Fado y Tiberio Alejandro (44-48 d.C.) penetr\u00f3 s\u00fabitamente en la Judea una gran hambre. Se podr\u00eda suponer que Agabo habla de esta hambre. Tambi\u00e9n las conexiones temporales concordar\u00edan con esta suposici\u00f3n. <\/p>\n<p>La comunidad de Antioqu\u00eda se decide a prestar una ayuda efectiva. De esta forma se da testimonio de la primera colecta para socorrer a la comunidad madre. Tambi\u00e9n en esto se muestra un rasgo significativo en la imagen de la Iglesia. Esta colecta hab\u00eda de llegar a ser el ejemplo para todas las ulteriores ayudas de la Iglesia en favor de los hermanos menesterosos. En el consorcio de bienes de la primera comunidad ya se revel\u00f3 el esp\u00edritu de amor y de \u00edntima uni\u00f3n entregando incluso la propiedad personal. A Pablo, ante todo, se le otorg\u00f3 enlazar con su infatigable trabajo de apostolado la solicitud por las necesidades econ\u00f3micas de la comunidad madre 89, Pero al mismo tiempo conocemos por sus cartas c\u00f3mo el Ap\u00f3stol cuidaba de mantener alejada de esta obra financiera de la Iglesia todo lo sobrecargante y escandaloso, y sobre todo procuraba liberarse personalmente de cualquier apariencia de utilidad propia. El que ten\u00eda derecho a ser alimentado por la comunidad (1Co 9:6), renunci\u00f3 en la mayor\u00eda de los casos a este derecho, y gan\u00f3 lo necesario para s\u00ed y para sus compa\u00f1eros con el trabajo de sus manos 90.<\/p>\n<p> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>872Re 13:1; 2Re 15:32; 2Re 21:9.10. <\/p>\n<p> 88. Antig\u00fcedades jud\u00edas XX, 2,5; 5,2. <\/p>\n<p> 89. En 24,17 se nos da esta noticia, as\u00ed como tambi\u00e9n en las cartas de san Pablo. L\u00e9anse los cap. 8 y 9 de 2Cor, para conocer las profundas razones que le indujeron a efectuar la colecta. Podemos apreciar tambi\u00e9n la conducta y voluntad de Pablo a este respecto en 1Co 16:1 ss; Gal 2:10 y Rom 15:25 ss. <\/p>\n<p> 90. Cf. tambi\u00e9n 20,34; 2Co 11:7. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Hch 10:1-48<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La escena final de este relato ocurri\u00f3 m\u00e1s tarde en Jerusal\u00e9n. Habiendo o\u00eddo que los gentiles hab\u00edan recibido la palabra de Dios \u2026 contend\u00edan contra \u00e9l los que eran de la circuncisi\u00f3n. Criticaban a Pedro por haber visitado y comido con no jud\u00edos. La defensa de Pedro y su respuesta dej\u00f3 en claro que ellos tambi\u00e9n estaban inseguros de si los gentiles pod\u00edan llegar a ser cristianos sin ser tambi\u00e9n jud\u00edos. Pedro les cont\u00f3 todo lo que hab\u00eda pasado y el hecho de que Lucas registra completamente lo que es una repetici\u00f3n de 10:9-48 da la medida de la importancia que ten\u00eda para \u00e9l.<\/p>\n<p>Pedro consider\u00f3 que el don del Esp\u00edritu Santo sobre Cornelio era el mismo que cay\u00f3 sobre nosotros al principio en Pentecost\u00e9s (17). El razonamiento era que si Dios hab\u00eda bautizado a esa gente con el don del Esp\u00edritu Santo, mostrando as\u00ed la aceptaci\u00f3n divina en el conjunto de los redimidos, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda impedir el bautismo con agua y negarles comuni\u00f3n terrenal (8:36; 10:45)? Hacerlo hubiese sido resistir a Dios. Con tales palabras los creyentes circuncisos fueron convencidos y no tuvieron m\u00e1s objeciones pues se calmaron. Una vez m\u00e1s aparece la frase tambi\u00e9n a los gentiles, pues eso segu\u00eda siendo una sorpresa para ellos. \u00bfQui\u00e9n hubiera pensado que aun a ellos Dios hubiera dado arrepentimiento para vida?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11.1 Gentil era todo aquel que no fuera jud\u00edo. La mayor\u00eda de los jud\u00edos creyentes pensaban que Dios ofrec\u00eda salvaci\u00f3n solo a los jud\u00edos porque El les dio su Ley (Exodo 19-20). Un grupo en Jerusal\u00e9n cre\u00eda que los gentiles podr\u00edan salvarse, pero solo si segu\u00edan todas las leyes y tradiciones jud\u00edas, en esencia, si se convert\u00edan al juda\u00edsmo. Ambos grupos estaban equivocados. Dios escogi\u00f3 a los jud\u00edos y les ense\u00f1\u00f3 sus leyes de manera que llevaran el mensaje de salvaci\u00f3n a toda la tierra (v\u00e9anse Gen 12:3; Psa 22:27; Isa 42:4; Isa 49:6; Isa 56:3-7; Isa 60:1-3; Jer 16:19-21; Zec 2:11; Mal 1:11; Rom 15:9-12).11.2-18 Cuando Pedro trajo la noticia de la conversi\u00f3n de Cornelio a Jerusal\u00e9n, los creyentes se sorprendieron de que hubiera comido con gentiles. Luego de o\u00edr toda la historia, sin embargo, empezaron a alabar a Dios (11.18). Su reacci\u00f3n nos ense\u00f1a c\u00f3mo tratar desacuerdos con otros creyentes. Antes de juzgar la conducta de otros creyentes, es importante saber escucharlos. El Esp\u00edritu Santo puede ense\u00f1arnos algo importante a trav\u00e9s de ellos.11.8 Dios prometi\u00f3 mediante las Escrituras que El alcanzar\u00eda a los gentiles. Esto empez\u00f3 con su promesa general a Abraham (Gen 12:3; Gen 18:18) y vino a ser muy espec\u00edfica en la declaraci\u00f3n de Malaqu\u00edas: \u00abPorque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones\u00bb (Mal 1:11). Pero esta fue una verdad extremadamente dif\u00edcil de aceptar para los jud\u00edos e incluso para los creyentes jud\u00edos. Estos entendieron c\u00f3mo ciertas profec\u00edas se cumpl\u00edan en Cristo, pero pasaron por alto otras ense\u00f1anzas del Antiguo Testamento. A menudo tendemos a aceptar solo partes de la Palabra de Dios, las que nos interesan, obviando las ense\u00f1anzas que no nos agradan. Debemos aceptar toda la Palabra de Dios como verdad absoluta.11.12ss La defensa de Pedro por comer con gentiles fue una declaraci\u00f3n simple de lo sucedido. Llev\u00f3 consigo seis testigos para respaldarle, luego se refiri\u00f3 a la promesa de Jes\u00fas acerca de la venida del Esp\u00edritu Santo (11.16). Las vidas de los gentiles cambiaron y era toda la evidencia que Pedro y los otros necesitaban. Tambi\u00e9n hoy, las vidas cambiadas son se\u00f1ales poderosas.PABLO Y BERNABE EN ANTIOQUIA :   La persecuci\u00f3n esparce a los creyentes hacia Fenicia, Chipre y Antioqu\u00eda, y el Evangelio fue con ellos. La mayor\u00eda habl\u00f3 solo a jud\u00edos, pero en Antioqu\u00eda, algunos gentiles se convirtieron. La iglesia envi\u00f3 a Bernab\u00e9 para que investigara y este se sinti\u00f3 satisfecho con lo que hall\u00f3. Bernab\u00e9 fue a Tarso para llevar a Pablo a Antioqu\u00eda.11.16 Jes\u00fas demostr\u00f3 tambi\u00e9n con claridad que El y su mensaje eran para toda la gente. Predic\u00f3 en Samaria (Joh 4:1-42); en la regi\u00f3n de los gadarenos, poblada por griegos (Mar 5:1-20); y adem\u00e1s alcanz\u00f3 a los romanos (Luk 7:1-10). Los ap\u00f3stoles no deber\u00edan haberse sorprendido de que a ellos se les llam\u00f3 para hacer lo mismo.11.18 Las cuestiones intelectuales terminaron y la discusi\u00f3n teol\u00f3gica finaliz\u00f3 con el informe de que Dios derram\u00f3 su Esp\u00edritu Santo entre los gentiles. Este era un punto decisivo para la iglesia primitiva. Ten\u00edan que aceptar a los que Dios eligi\u00f3, aunque fueran gentiles. Pero la alegr\u00eda por la conversi\u00f3n de los gentiles no era un\u00e1nime. Esto continu\u00f3 siendo un problema para algunos cristianos jud\u00edos del primer siglo.11.19-21 Cuando la iglesia acept\u00f3 el testimonio de Pedro de que el evangelio era tambi\u00e9n para los gentiles, el cristianismo corri\u00f3 en \u00e1reas gentiles y un gran n\u00famero se convirti\u00f3. Las semillas de esta obra misionera se hizo visible despu\u00e9s de la muerte de Esteban cuando persiguieron y dispersaron a muchos jud\u00edos creyentes, los cuales una vez establecidos difundieron el evangelio.11.20, 21 Fue en Antioqu\u00eda donde los cristianos comenzaron su misi\u00f3n mundial y donde los creyentes agresivamente predicaron a los gentiles (a los que no eran jud\u00edos que no adoraban a Dios). Felipe predic\u00f3 en Samaria, pero los samaritanos eran en parte jud\u00edos (8.5); Pedro predic\u00f3 a Cornelio, pero \u00e9l ya rend\u00eda culto a Dios (10.2). Los creyentes esparcidos al inicio de la persecuci\u00f3n en Jerusal\u00e9n, difund\u00edan el evangelio entre los jud\u00edos en los lugares a los que llegaban (11.19). Ahora los creyentes empezaban a anunciar activamente las buenas nuevas con los gentiles.11.22 A excepci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, Antioqu\u00eda jug\u00f3 un papel muy importante en la iglesia primitiva, m\u00e1s que cualquier otra ciudad. Despu\u00e9s de Roma y Alejandr\u00eda, Antioqu\u00eda fue la ciudad m\u00e1s grande en el mundo romano. En Antioqu\u00eda se fund\u00f3 la primera iglesia gentil y fue all\u00ed donde a los creyentes se les llam\u00f3 cristianos por primera vez (11.26). Pablo us\u00f3 la ciudad como punto de partida para sus viajes misioneros. Antioqu\u00eda era el centro de adoraci\u00f3n para varios cultos paganos que promov\u00edan la inmoralidad sexual y otras formas de maldad comunes a religiones paganas. Tambi\u00e9n fue un centro comercial vital, la puerta al mundo oriental. Antioqu\u00eda fue una ciudad clave para Roma y la iglesia primitiva.11.22-26 Bernab\u00e9 nos da un ejemplo maravilloso de c\u00f3mo ayudar a los nuevos cristianos. Demostr\u00f3 una fe s\u00f3lida; ministr\u00f3 con alegr\u00eda, bondad y est\u00edmulo; y les ense\u00f1\u00f3 lecciones acerca de Dios. Tome en cuenta a Bernab\u00e9 cuando vea nuevos creyentes y piense en c\u00f3mo ayudarles a crecer en su fe.11.25 A Pablo lo enviaron a su hogar en Tarso para protegerlo del peligro despu\u00e9s de que su conversi\u00f3n caus\u00f3 un alboroto entre l\u00edderes jud\u00edos en Jerusal\u00e9n (9.30). All\u00ed permaneci\u00f3 algunos a\u00f1os antes de que Bernab\u00e9 lo fuera a buscar para ayudar a la iglesia en Antioqu\u00eda.11.26 La joven iglesia de Antioqu\u00eda fue una mezcla curiosa de jud\u00edos (que hablaban griego o arameo) y gentiles. Es significativo que aqu\u00ed se les llam\u00f3 por primera vez cristianos a los creyentes, porque todo lo que ten\u00edan en com\u00fan era Cristo. Ni la raza, cultura ni siquiera el idioma. Cristo puede traspasar todos los l\u00edmites y unificar a las personas.11.26 Bernab\u00e9 y Pablo permanecieron en Antioqu\u00eda durante todo un a\u00f1o ense\u00f1ando a los nuevos creyentes. Pudieron haber ido a otras ciudades nuevas, pero vieron la necesidad de preparar y conservar los resultados. \u00bfHa ayudado a alguien para que pueda creer en Dios? Use tiempo en la ense\u00f1anza y la motivaci\u00f3n que necesita esa persona. \u00bfEs usted un nuevo creyente? Recuerde, apenas comienza en su vida cristiana. Su fe necesita crecer y madurar a trav\u00e9s del estudio y aprendizaje constante de la Biblia.11.27, 28 No solo hubo profetas en el Antiguo Testamento, sino tambi\u00e9n en la iglesia primitiva. Su papel fue presentar la voluntad de Dios a las personas e instruirlas en la Palabra de Dios. Algunos, como el caso de Agabo, ten\u00edan el don de predecir el futuro.11.28, 29 Hubo una seria hambruna durante el reinado del emperador romano Claudio (41-54 d.C.) debido a una sequ\u00eda que se extendi\u00f3 en gran parte del Imperio Romano durante varios a\u00f1os. Es interesante notar que la iglesia de Antioqu\u00eda ayud\u00f3 a la iglesia de Jerusal\u00e9n. La iglesia hija creci\u00f3 lo suficiente como para ayudar a la iglesia establecida.11.29 La gente de Antioqu\u00eda se sinti\u00f3 motivada a dar con generosidad porque se encargaron de las necesidades de otros. Esto es lo que la Biblia menciona como \u00abdador alegre\u00bb (2Co 9:7). Desinter\u00e9s en dar refleja la falta de preocupaci\u00f3n por las necesidades de otros. Concentre su inter\u00e9s en los necesitados y se ver\u00e1 motivado a dar.11.30 Los ancianos se eleg\u00edan para dirigir los asuntos de la congregaci\u00f3n. En este aspecto, no se sabe mucho acerca de sus responsabilidades, pero al parecer su papel principal era satisfacer las necesidades de los creyentes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 581 Zac 2:11; Luc 2:32; Hch 14:27<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>65 (v) Pedro cuenta lo sucedido en Jerusa\u00adl\u00e9n (11,1-18). Esta secci\u00f3n da a la historia de Cornelio su car\u00e1cter fundacional y la sit\u00faa ple\u00adnamente en el contexto lucano. 2. los de la cir\u00adcuncisi\u00f3n: Es decir, los judeocristianos, no una facci\u00f3n (15,5), aunque falte el adj. \u00abcre\u00adyente\u00bb (10,45). 3. hubiese comido con ellos: Es\u00adte dato no se mencion\u00f3 en el cap. 10, pero no significa que se haya eliminado una fase del antiguo relato (as\u00ed K. L\u00f3ning, BZ 18 [1974] 10-11. La comensalidad no es sino la extrema ofensa a la sensibilidad mosaica que comete aquel que acepta ser invitado a la casa de un gentil (10,48). A este mismo problema se refie\u00adre G\u00e1l 2,12 (K. Haacker, BZ 24 [1980] 240). 4. por orden: cf. Lc 1,3. Como en el pr\u00f3logo del evangelio, el \u00aborden\u00bb se refiere a la l\u00f3gica de la historia de la salvaci\u00f3n, no a una mera crono\u00adlog\u00eda. 5-14. La narraci\u00f3n de Pedro expone lo sucedido desde su punto de vista, y el autor perfila este informe para hacer su propio ba\u00adlance. 15. apenas hab\u00eda comenzado yo a hablar: Puesto que el discurso que escuchamos en aquella ocasi\u00f3n nos serv\u00eda como una informa\u00adci\u00f3n destinada a los lectores, puede omitirse ahora en la revisi\u00f3n de los sucesos esenciales (cf. comentario sobre 10,45). al principio: El acontecimiento de Pentecost\u00e9s tiene un status de arch\u00e9 comparable al bautismo de Jes\u00fas por el Bautista (1,22): en los dos acontecimientos fue el Esp\u00edritu quien inaugur\u00f3 las sucesivas fa\u00adses de la historia lucana. 16. Pedro recuerda la profec\u00eda del Bautista que, originalmente, co\u00adnectaba los dos \u00abcomienzos\u00bb (1,5). 18. tambi\u00e9n a los gentiles: Aqu\u00ed encontramos el resultado fi\u00adnal de lo sucedido seg\u00fan la concepci\u00f3n lucana de la historia, es decir, la autorizaci\u00f3n definiti\u00adva de su nueva fase (Zingg, Wachsen 197).<\/p>\n<p>(Bovon, F., \u00abTradition et r\u00e9daction en Actes 10,1-11, 18\u00bb, TZ 26 [1970] 22-45. Busse, U., Die Wunder des Propheten Jes\u00fas [FB 24, Suttgart 1977] 337-72. Dibelius, Studies 109-22. Dietrich, Petmsbild [\u2192 19 supra] 256-95. Dupont, \u00c9tudes 75-81; Salvation 24-27. Guelich, G., \u00abThe Gospel Genre\u00bb, Das Evange\u00adlium [ed. P. Suthlmacher] 183-219. Haacker, K., \u00abDi\u00adbelius und Cornelius\u00bb, BZ 24 [1980] 234-51. L\u00f3ning, K., \u00abDie Korneliustradition\u00bb, BZ 18 [1974] 1-19. Nellessen, Zeugnis [-&gt;-19 supra] 180-97. Stuhlmacher, P., \u00abZum Thema: Das Evangelium und die Evangelien\u00bb, Das Evangelium 1-26; \u00abDas paulinische Evan\u00adgelium\u00bb, ibid. 158-82; id. (ed.), Das Evangelium und die Evangelien [Tubinga 1983]. Wilckens, Missions\u00adreden 46-50.63-70.)<\/p>\n<p>66\t(D) Entre Jerusal\u00e9n y Antioqu\u00eda (11,19-12,25). Lucas interrumpi\u00f3 intencio\u00adnalmente el relato de la huida de los helenistas para insertar los acontecimientos a los que dio un significado fundacional para la misi\u00f3n uni\u00adversal: las conversiones de Saulo y Cornelio. Ahora ya puede continuar con la historia de los refugiados, puesto que lo que est\u00e1n a pun\u00adto de comenzar (v. 20) ha sido ya integrado en la \u00abtradici\u00f3n apost\u00f3lica\u00bb mediante el \u00abrodeo\u00bb dado en 9,1-11,18. El firme v\u00ednculo entre la primera Iglesia gentil, Antioqu\u00eda, y la Iglesia madre de Jerusal\u00e9n ser\u00e1 el objetivo de la re\u00addacci\u00f3n lucana en esta nueva secci\u00f3n, en la que vuelve a contar la visita \u00abde inspecci\u00f3n\u00bb del delegado de Jerusal\u00e9n, Bernab\u00e9, c\u00f3mo \u00e9ste condujo a Pablo hasta Antioqu\u00eda y la posterior misi\u00f3n conjunta llevando la colecta de la nue\u00adva comunidad a Jerusal\u00e9n. Esta misi\u00f3n en\u00admarca, efectivamente, el relato de la persecu\u00adci\u00f3n y liberaci\u00f3n de la Iglesia apost\u00f3lica en el cap. 12, franqueado por 11,30 y 12,25. Lucas se apoyar\u00e1 para ello en tradiciones diferentes que integra en un cuadro global; es poco pro\u00adbable que utilizara una sola \u00abfuente antioquena\u00bb (no obstante Hengel, Acts 99; cf. Weiser, Apg. 275).<\/p>\n<p>(a) La primera iglesia de la misi\u00f3n gentil (11,19-30). 19. los que se hab\u00edan dispersado: Co\u00adnexi\u00f3n redaccional con 8,1.4, que retoma el hi\u00adlo del relato sobre los helenistas. Su camino les hab\u00eda conducido hacia la costa mediterr\u00e1nea del norte de Palestina (Fenicia) y a la cercana is\u00adla de Chipre, y, posteriormente, a la capital del gobierno romano de la provincia de Siria, An\u00adtioqu\u00eda del Orontes, donde hab\u00eda una importan\u00adte comunidad jud\u00eda (cf. W. A. Meeks y R. Wilken, Jews and Christians in Antioch [SBLSBS 13, Missoula 1978] 1-18). El hecho de que s\u00f3lo los jud\u00edos sean evangelizados es el pr\u00f3logo con el que Lucas nos prepara para lo que sigue. 20. a los griegos tambi\u00e9n: A pesar de la fundamen\u00adtada lectura del ms. B, \u00abhelenistas\u00bb, que los co\u00admentadores rechazan frecuentemente y que, sin embargo, los editores prefieren (p.ej., NestleAland, Novum Testamentum Graece, ediciones 26 y 27), consideramos que la mejor opci\u00f3n es leer hell\u00e9nas, \u00abgriegos\u00bb, pues establece un ade\u00adcuado contraste con ioudaiois, \u00abjud\u00edos\u00bb, en el v. 19 (Zingg, Wachsen 205-07). Nos encontramos aqu\u00ed con una informaci\u00f3n que procede de la fuente de Lucas, puesto que desconoce el pre\u00adcedente de Cornelio. El v. 21 generaliza de for\u00adma t\u00edpica la informaci\u00f3n como testimonio de que es la fuerza divina la que impulsa la misi\u00f3n. 22-24. Bernab\u00e9 (4,36) realiza la visita que, co\u00admo en 8,14, asegura la uni\u00f3n de la nueva Iglesia con la Iglesia madre. 25-26. Es dif\u00edcil dar cr\u00e9di\u00adto a la noticia de que Bernab\u00e9 se llevase a Pablo de su ciudad natal; parece, m\u00e1s bien, una estra\u00adtegia con la que Lucas retoma el hilo pendiente de la misi\u00f3n de Pablo (9,30; pero cf. G\u00e1l 1,21) y reitera su subordinaci\u00f3n a la Iglesia apost\u00f3lica (cf. 9,27; Schneider, Apg. 2.88.91-92). Sin em\u00adbargo, el hecho de que tanto Bernab\u00e9 como Saulo se contasen entre los profetas y maestros de Antioqu\u00eda es un dato que est\u00e1 garantizado por la lista tradicional que encontramos en 13,1. cristianos: El uso de este nombre por per\u00adsonas ajenas al asunto nos confirma que fue en Antioqu\u00eda donde por primera vez se destacaron los \u00abcristianos\u00bb como un grupo distinto del ju\u00addaismo (cf. Meeks y Wilken, Jews 15-16; Zingg, Wachsen 217-22). 27. profetas: Jerusal\u00e9n es in\u00adcluso la fuente del carisma prof\u00e9tico (1 Cor 14,1.3) en la comunidad posterior. Sobre los profetas itinerantes en el cristianismo primiti\u00advo, cf. G. Theissen, Sociology of Early Palestinian Christianity (Filadelfia 1978). 28. Agabo: cf. 21,10. una gran carest\u00eda: Tanto este tema como su dimensi\u00f3n universal responden a las conven\u00adciones de la profec\u00eda apocal\u00edptica; cf. Mc 13,8; Ap 6,8. (Sobre una posible referencia hist\u00f3rica, \u2192 Pablo, 79:11.) 30. a los presb\u00edteros: De forma abrupta, sin introducci\u00f3n, nos encontramos con los dirigentes postapost\u00f3licos de la Iglesia madre (15,2-6.22-23; 16,4; 21,18). Esta supues\u00adta visita de Saulo a Jerusal\u00e9n no debe identifi\u00adcarse con la primera (9,26; G\u00e1l 1,18) ni con su determinante visita con ocasi\u00f3n del concilio (15,2; G\u00e1l 2,1); el relato de Pablo en G\u00e1l excluye cualquier otra visita entre estas dos. Es poco probable que esta misi\u00f3n de socorro sea una in\u00advenci\u00f3n de Lucas, pero s\u00ed puede serlo el dato de que Pablo participara en ella (\u2192 Pablo, 79:25).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>estaban&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>est\u00e1n<\/i>; <i><b>hab\u00edan recibido&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>recibieron<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>T313 El N.T. usualmente quebranta la regla cl\u00e1sica relacionada con palabras neutras plurales que se usan en un sentido personal; as\u00ed que el verbo en plural aparece con \u1f14\u03b8\u03bd\u03b7 (comp. Hch 4:25). <\/p>\n<p> BD225 En este contexto, \u03ba\u03b1\u03c4\u03ac simplemente significa: en.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>est\u00e1n.<\/em> <\/p>\n<p> 11.1 Lit. <em>recibieron.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [2] Para rescatar a las ovejas perdidas de Israel, que hab\u00edan venido a ser la plenitud de las naci\u00f3nes.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Si Judah fue esparcida en estas areas, \u00bfCuanto m\u00e1s a\u00fan y lechos fue esparcida Efray\u00edm? Fenicia era una colonia muy conocida de Israel en los d\u00edas de Salomon, como es delineado en las Escrituras y tambi\u00e9n por el autor Steven Collins en The Ten Lost Tribes of Israel Found.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Para buscar a alguien que en realidad hablaba Griego.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Este t\u00e9rmino es \u00abCristiano\u00bb como aparece tanto en las versiones Aramea y Griega. Esto era un t\u00e9rmino deshonroso\/despectivo pues aquellos en Antioqu\u00eda se burlaban de los \u00abmoshiajs peque\u00f1os.\u00bb El hecho de que el Griego preserva este t\u00e9rmino por medio de transliteraci\u00f3n del Arameo y no traducci\u00f3n, es evidencia adicional de que \u00e9ste era un t\u00edtulo asignado \u00abpor hombre a hombre,\u00bb y nunca por YHWH. Pues cuando YHWH habla, como en <span class='bible'>Gal 6:16<\/span>, o a trav\u00e9s de la palabra eidta\/ekklesia, todos los creyentes en Yahshua son llamados y conocidos como Israel. Si uno es llamado \u00abCristiano,\u00bb es terminolog\u00eda de hombre. Si uno es llamado Israel, el ha adoptado la terminolog\u00eda y punto de vista de YHWH.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[26] Is 65, 15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ap\u00f3stoles y los hermanos que estaban en Judea oyeron que tambi\u00e9n los gentiles hab\u00edan recibido la palabra de Dios. 11:1 \u2014 Oyeron los ap\u00f3stoles y los hermanos que estaban en Judea, que tambi\u00e9n los gentiles hab\u00edan recibido la palabra de Dios. \u2014 \u00abLas noticias de Cesarea se difundieron como un incendio forestal entre los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Hechos 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-27937","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27937"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27937\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}