{"id":28529,"date":"2022-06-20T12:13:14","date_gmt":"2022-06-20T17:13:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-281-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:13:14","modified_gmt":"2022-06-20T17:13:14","slug":"comentario-de-hechos-281-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-281-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Hechos 28:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Una vez a salvo, supimos luego que la isla se llamaba Malta.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>28:1<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Estando ya a salvo, \u2014 Sus vidas peligraron por dos semanas durante la tormenta violenta. Continuamente alivianaban el barco y hab\u00edan hecho todo lo posible por salvarlo, pero sin la intervenci\u00f3n de Dios seguramente no hubieran escapado de la muerte. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 supimos que la isla se llamaba Malta (O, Melita o Melitene, LBLA, margen). \u2014 Esta isla era famosa por la producci\u00f3n de miel de abeja (es lo que significa Melita).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>la isla se llamaba Malta.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 27:26<\/span>, <span class='bible'>Hch 27:44<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Pablo, despu\u00e9s de su naufragio, es acogido bondadosamente por los nativos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 28:1-4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La v\u00edbora en su mano no le hace da\u00f1o,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 28:5-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Sana muchas enfermedades en la isla,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 28:8-10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Parten hacia Roma,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 28:11-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Declara a los jud\u00edos la causa de su llegada,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 28:17-23<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Despu\u00e9s de su predicaci\u00f3n algunos fueron persuadidos, mas otros no creyeron,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 28:24-29<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>A pesar de eso, predic\u00f3 all\u00ed por dos a\u00f1os,<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 28:30<\/span>, <span class='bible'>Hch 28:31<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Malta<\/span>\u00a0era parte de la provincia romana de Sicilia y se ubicaba a noventa y seis kil\u00f3metros del sur de Italia.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Parada en Malta, 28:1-10.<br \/>\n1 Una vez que estuvimos en salvo, supimos que la isla se llamaba Malta. 2 Los b\u00e1rbaros nos mostraron singular humanidad; encendieron fuego y nos invitaron a todos a acercarnos a \u00e9l, pues llov\u00eda y hac\u00eda fr\u00edo. 3 Junt\u00f3 Pablo un mont\u00f3n de ramaje, y al echarlo al fuego una v\u00edbora que hu\u00eda del calor le mordi\u00f3 en la mano. 4 Cuando vieron los b\u00e1rbaros al reptil colgado de su mano, dij\u00e9ronse unos a otros: Sin duda que \u00e9ste es un homicida, pues escapado del mar, la justicia no le consiente vivir. 5 Pero \u00e9l sacudi\u00f3 el reptil sobre el fuego y no le vino mal alguno, 6 cuando ellos esperaban que pronto se hinchar\u00eda y caer\u00eda enseguida muerto. Luego de esperar bastante tiempo, viendo que nada extra\u00f1o se le notaba, mudaron de parecer y empezaron a decir que era un dios. 7 Hab\u00eda en aquellos alrededores un predio que pertenec\u00eda al principal de la isla, de nombre Publio, el cual nos acogi\u00f3 y por tres d\u00edas amistosamente nos hosped\u00f3. 8 El padre de Publio estaba postrado en el lecho, afligido por la fiebre y la disenter\u00eda. Pablo se lleg\u00f3 a \u00e9l, y orando, le impuso las manos y le san\u00f3. 9 A la vista de este suceso, todos los dem\u00e1s que en la isla padec\u00edan enfermedades ven\u00edan y eran curados. 10 Ellos a su vez nos honraron mucho, y al partir nos proveyeron de lo necesario.<\/p>\n<p>La isla de Malta, en la que los n\u00e1ufragos lograron tomar tierra, hab\u00eda sido antiguamente colonia de Cartago, pasando luego a los romanos, y perteneciendo a la saz\u00f3n a la provincia de Sicilia. Ten\u00eda como primer magistrado a un representante del pretor de Sicilia, denominado \u201cel principal\u201d (v.7), t\u00edtulo que aparece tambi\u00e9n en varias inscripciones all\u00ed encontradas (primus Melitensium). La lengua de sus habitantes parece que era la lengua p\u00fanica, igual que la de los cartagineses sus colonizadores. Si San Lucas los llama \u201cb\u00e1rbaros\u201d (v.2), es precisamente por raz\u00f3n de la lengua (cf. 1Co 14:11), no por raz\u00f3n de cultura y civilizaci\u00f3n; su comportamiento con los n\u00e1ufragos (v.2. 10) indica bien que no ten\u00edan nada de \u201cb\u00e1rbaros\u201d en el sentido que hoy damos a esta palabra.<br \/>\nEl lugar de desembarco fue probablemente una peque\u00f1a ensenada, denominada hoy \u201cbah\u00eda de San Pablo,\u201d bastante al norte de la isla, en la costa que mira hacia oriente(v.28. 1-3) Es interesante notar la reacci\u00f3n de los malteses al ver una v\u00edbora colgada de la mano de San Pablo: \u201cSin duda que \u00e9ste es un homicida, pues, escapado del mar, la Justicia no le consiente vivir\u201d (v.4). Aluden, sin duda, con un modo de pensar muy extendido en el mundo greco-romano de entonces, a la justicia (\u03b4\u03af\u03ba\u03b7) divina personificada, que interviene para castigar a los malhechores, testimonio espont\u00e1neo de la raz\u00f3n natural a favor de la divina Providencia. Se ha dicho, contra la historicidad de esta escena, que en la isla de Malta no existen serpientes venenosas. Y, desde luego, as\u00ed parece ser en la actualidad, conoci\u00e9ndose s\u00f3lo tres especies de serpientes, ninguna de ellas venenosa. Los malteses atribuyen su desaparici\u00f3n a un milagro de Pablo; lo m\u00e1s probable es que, debido a ser una isla peque\u00f1a y densamente poblada, las especies venenosas, como m\u00e1s perseguidas por el hombre, han terminado por desaparecer de la isla. As\u00ed ha sucedido tambi\u00e9n en otras regiones con algunos animales da\u00f1inos.<br \/>\nAl ver los malteses que, a pesar de la mordedura de la v\u00edbora, no se cumpl\u00edan sus previsiones de una muerte fulminante, pasan al extremo opuesto y, con un razonamiento an\u00e1logo al de los licaonios de Listra (cf. 14:11-13), concluyen que all\u00ed no se trata de ning\u00fan homicida, ni siquiera de un hombre, sino de un ser sobrehumano, un dios (v.6). No hay duda que la noticia de este episodio de la v\u00edbora se extender\u00eda r\u00e1pidamente por todo el contorno, contribuyendo a que los n\u00e1ufragos m\u00e1s f\u00e1cilmente fueran encontrando hospedaje, incluso \u201cpor tres d\u00edas,\u201d en casa del mismo Publio, el \u201cprincipal\u201d de la isla (v.7). No est\u00e1 claro si ese hospedaje \u201cpor tres d\u00edas\u201d en casa de Publio incluye a todos los n\u00e1ufragos o s\u00f3lo a un grupo, entre los cuales estar\u00eda Pablo, y sin duda alguna, el centuri\u00f3n; m\u00e1s probable parece que se trate de todos los n\u00e1ufragos, a los que Publio, como representante de la autoridad romana, habr\u00eda hospedado en su casa y dependencias hasta que fueran encontrando otro hospedaje.<br \/>\nPablo no permaneci\u00f3 inactivo. Muy pronto le vemos curando de su enfermedad al padre de Publio (v.8) y, extendida su fama de taumaturgo, curando tambi\u00e9n a otros muchos enfermos de la isla (v.9). De si predic\u00f3 o no a los isle\u00f1os acerca de la nueva religi\u00f3n, nada dice San Lucas; s\u00f3lo tradiciones ya tard\u00edas hablan de ello, se\u00f1alando incluso que fue Publio el primer obispo de la comunidad cristiana all\u00ed fundada por San Pablo. Desde luego, el silencio de Lucas no es nunca una negaci\u00f3n, y es no s\u00f3lo posible, sino casi seguro que Pablo, igual que hac\u00eda siempre, aprovech\u00f3 su estancia en Malta para predicar a Cristo; tanto m\u00e1s, que fue una estancia larga, de \u201ctres meses\u201d (v.11), y no parece que su condici\u00f3n de prisionero fuera para ello obst\u00e1culo, dada la liberalidad con que a lo largo de todo el viaje procedi\u00f3 siempre con \u00e9l el centuri\u00f3n. Ni se diga que pudo ser dificultad lo de la lengua, pues est\u00e1 claro que, aunque la lengua local fuera el p\u00fanico, que ser\u00eda lo que hablaban los primeros isle\u00f1os que encontraron (cf. v.2), sin duda hab\u00eda much\u00edsimos que hablaban griego o lat\u00edn, con los que f\u00e1cilmente se pod\u00edan entender; era el mismo caso de otras muchas regiones evangelizadas por el Ap\u00f3stol (cf. 14:11). De hecho, la cari\u00f1osa despedida, al embarcar de nuevo camino de Roma (v.10), indica que se hab\u00eda llegado a bastante intimidad entre n\u00e1ufragos e isle\u00f1os.<\/p>\n<p>De Malta o Pozzaoli y Roma, 28:11-15.<br \/>\n11 Pasados tres meses, embarcamos en una nave alejandrina, que hab\u00eda invernado en la isla y llevaba por ense\u00f1a Di\u00f3scuros. 12 Arribados a Siracusa, permanecimos all\u00ed tres d\u00edas; 13 y de all\u00ed, costeando, llegamos a Regio, y un d\u00eda despu\u00e9s comenz\u00f3 a soplar el viento sur, con ayuda del cual llegamos al segundo d\u00eda a Pozzuoli, 14 donde encontramos hermanos que nos rogaron permanecer con ellos siete d\u00edas, y as\u00ed nos dirigimos a Roma. 15 De all\u00ed los hermanos que supieron de nosotros nos vinieron al encuentro hasta el Foro de Apio y Tres Tabernas. Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y cobr\u00f3 \u00e1nimo.<\/p>\n<p>Apenas transcurrido lo m\u00e1s crudo del invierno, comenzaban ya las naves a salir de los puertos camino de sus destinos respectivos. Lo normal era esperar hasta comienzos de la primavera, a mediados de marzo; pero, trat\u00e1ndose de trayectos cortos, no muy alejados de las costas, esta fecha pod\u00eda adelantarse bastante. Probablemente ese fue nuestro caso, y la nave alejandrina, en la que embarc\u00f3 el centuri\u00f3n con sus presos (v.11) debi\u00f3 de partir de Malta a fines o quiz\u00e1s mediados de febrero (cf. 27:9.27; 28:11). Esta nave llevaba por emblema en la proa la imagen de los Di\u00f3scuros (v.11), los gemelos Castor y P\u00f3lux, dioses protectores de los navegantes.<br \/>\nEl breve trayecto hasta Siracusa, y de aqu\u00ed a Regio y Pozzuoli, a trav\u00e9s del estrecho de Mesina, se hizo sin novedad (v. 12-13). En Pozzuoli, puerto entonces de gran movimiento comercial, pr\u00f3ximo al de N\u00e1poles, dejaron la nave, disponi\u00e9ndose a hacer por tierra el resto del viaje hasta Roma. Es probable que, debido a razones de servicio en relaci\u00f3n con los prisioneros, el centuri\u00f3n hubiera de hacer ah\u00ed escala, parada que se habr\u00eda prolongado hasta \u201csiete d\u00edas\u201d para complacer a Pablo, a quien as\u00ed se lo rogaron los cristianos de aquella localidad (v.14). Esta parada de siete d\u00edas en Pozzuoli dio tiempo para que los cristianos de Pozzuoli notificasen a los de Roma de la llegada de Pablo, y de c\u00f3mo estaba para salir hacia ellos 209.<br \/>\nLa noticia de la llegada de Pablo hizo que salieran a su encuentro algunos de los muchos amigos que, seg\u00fan se desprende de la carta a los Romanos (16:1-15), ten\u00eda en la capital del Imperio, Algunos de \u00e9stos llegaron hasta el Foro de Apio, a unos 65 kil\u00f3metros de Roma; otros se quedaron en Tres Tabernas, a unos 49 kil\u00f3metros, lugar de descanso para viajeros, mencionado por Cicer\u00f3n 209*, donde la v\u00eda Apia ten\u00eda una bifurcaci\u00f3n que iba a Anzio. Pablo, al verlos, \u201cdio gracias a Dios y cobr\u00f3 \u00e1nimo\u201d (v.15). No cabe duda que esta acogida por parte de los fieles de Roma, que as\u00ed demostraban su simpat\u00eda hacia \u00e9l, debi\u00f3 de servirle de gran consuelo (cf. Rom 1:10-12), despu\u00e9s de tantos sufrimientos y peligros. La comitiva, aumentada ahora con los que hab\u00edan salido al encuentro de Pablo, contin\u00faa acerc\u00e1ndose a Roma, siguiendo la v\u00eda Apia. La entrada debi\u00f3 de ser por la puerta Capena, muy cerca de la actual puerta de San Sebasti\u00e1n.<br \/>\nEstamos probablemente a mediados de marzo del a\u00f1o 61, cuando Ner\u00f3n llevaba ya casi siete a\u00f1os en el trono imperial.<\/p>\n<p>En Roma,Rom 28:16-31.<br \/>\n16 Cuando entramos en Roma permitieron a Pablo morar en casa particular, con un soldado que ten\u00eda el encargo de guardarle. 17 Al cabo de tres d\u00edas, convoc\u00f3 Pablo a los primates de los jud\u00edos, y cuando estuvieron reunidos, les dijo: Yo, hermanos, no he hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres patrias. 18 Preso en Jerusal\u00e9n, fui entregado a los romanos, los cuales, despu\u00e9s de haberme interrogado, quisieron ponerme en libertad, por no haber en m\u00ed causa ninguna de muerte; 19 mas oponi\u00e9ndose a ello los jud\u00edos, me vi obligado a apelar al C\u00e9sar, no para acusar de nada a mi pueblo. 20 Por esto he querido veros y hablaros. S\u00f3lo por la esperanza de Israel llevo estas cadenas. 21 Ellos le contestaron: Nosotros ninguna carta hemos recibido de Judea acerca de ti, ni ha llegado ning\u00fan hermano que nos comunicase cosa alguna contra ti. 22 Querr\u00edamos o\u00edr de ti lo que sientes, porque de esta secta sabemos que en todas partes se la contradice. 23 Le se\u00f1alaron d\u00eda y vinieron a su casa muchos, a los cuales expuso la doctrina del reino de Dios, y desde la ma\u00f1ana hasta la noche los persuad\u00eda de la verdad de Jes\u00fas por la Ley de Mois\u00e9s y por los Profetas. 24 Unos creyeron lo que les dec\u00eda, otros rehusaron creer. 25 No habiendo acuerdo entre ellos, se separaron, y Pablo les dijo estas palabras: Bien habl\u00f3 el Esp\u00edritu Santo por el profeta Isa\u00edas a nuestros padres, 26 diciendo: \u201cVete a ese pueblo y diles: Con los o\u00eddos oir\u00e9is, pero no entender\u00e9is; mirando mirar\u00e9is, pero no ver\u00e9is; 27 porque se ha embotado el coraz\u00f3n de este pueblo y sus o\u00eddos se han vuelto torpes para o\u00edr, y sus ojos se han cerrado, para que no vean con los ojos ni oigan con los o\u00eddos, ni con el coraz\u00f3n entiendan y se conviertan y los sane.\u201d 28 Sabed, pues, que esta salud de Dios ha sido ya comunicada a los gentiles y \u00e9stos oir\u00e1n. 29 Dicho esto, los jud\u00edos salieron, teniendo entre s\u00ed gran contienda. 30 Dos a\u00f1os enteros permaneci\u00f3 en la casa que hab\u00eda alquilado, donde recib\u00eda a todos los que ven\u00edan a \u00e9l, 31 predicando el reino de Dios y ense\u00f1ando con toda libertad y sin obst\u00e1culo lo tocante al Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>Los tres primeros d\u00edas de estancia en Roma (cf. v.17) debi\u00f3 de dedicarlos Pablo a dejar clara ante las autoridades romanas su posici\u00f3n jur\u00eddica de prisionero en custodia militaris. El texto de los Hechos se contenta con decir: \u201cPermitieron a Pablo morar en casa particular, con un soldado que ten\u00eda el encargo de guardarle\u201d (v.16); pero, naturalmente, esto supone que para llegar ah\u00ed hubo que hacer antes toda una serie de tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos. El centuri\u00f3n Julio, como encargado de los presos, era quien desempe\u00f1aba el papel m\u00e1s esencial; tanto m\u00e1s, que la documentaci\u00f3n escrita es posible que desapareciera toda cuando el naufragio (cf. 27:44). No se nos dice qui\u00e9n fue el oficial destinado a recibir a los presos; es casi seguro que fuera el prefecto del pretorio, a la saz\u00f3n Afranio Burro, fil\u00f3sofo estoico, amigo de S\u00e9neca y, como \u00e9ste, antiguo preceptor de Ner\u00f3n; y si no \u00e9l en persona, alg\u00fan sustituto 210. Los informes del centuri\u00f3n sobre Pablo debieron de ser buenos, como era de esperar (cf. 25:25; 26:32; 27:3), y, en consecuencia, \u00e9ste qued\u00f3 sometido a una custodia militaris muy benigna (cf. 24:23), permiti\u00e9ndole incluso vivir en casa particular, aunque siempre bajo la custodia de un soldado (v.16). A encontrar esta casa particular, tomada en alquiler (v.30), le ayudar\u00edan, sin duda, los cristianos de la ciudad, m\u00e1s conocedores de la situaci\u00f3n. Una tradici\u00f3n bastante antigua sit\u00faa esta casa en el lugar donde est\u00e1 ahora la iglesia de Santa Ma\u00f1a in v\u00eda Lata, junto al actual corso Umberto; pero dicha tradici\u00f3n no ofrece suficiente fundamento. En plan de conjetura, m\u00e1s bien cabr\u00eda pensar que esta casa estuviera en las proximidades de la v\u00eda Nomentana, que era donde estaba el Castro Pretorio, y en donde resid\u00edan los soldados pretorianos que ten\u00edan que turnarse para hacer guardia a Pablo.<br \/>\nArregladas las cosas de su situaci\u00f3n jur\u00eddica y concluidos los primeros saludos a la comunidad cristiana, Pablo convoca a los principales de la colonia jud\u00eda de Roma, para aclarar tambi\u00e9n ante ellos su posici\u00f3n (v.17). Lo que ante todo trata de hacerles ver, resumiendo la historia de su detenci\u00f3n, es que no ten\u00eda la menor hostilidad hacia la naci\u00f3n jud\u00eda ni hab\u00eda apelado al C\u00e9sar para acusarla (v 7-19); si estaba preso, era \u00fanicamente por \u201cla esperanza de Israel\u201d (v.20), es decir, por ser fiel al juda\u00edsmo en su firme creencia de la resurrecci\u00f3n de los justos, destinados a formar parte del reino mesi\u00e1nico (cf. 23:6; 24:15-21; 26:6-7). La respuesta de los jud\u00edos es bastante ponderada y no carente de cierta deferencia hacia Pablo: aparecen cual si s\u00f3lo conocieran el cristianismo de lejos, sin aludir para nada al de Roma, y desean que el mismo Pablo, en alg\u00fan d\u00eda convenido, les haga una amplia exposici\u00f3n de su pensamiento (v.21-22).<br \/>\nEfectivamente, convenido el d\u00eda, vinieron a casa de Pablo numerosos jud\u00edos y, conforme a su modo habitual de proceder ante auditorio jud\u00edo (cf. 13:22-37; 17:2-3; 18:5), \u00e9ste trata de persuadirles, con razones sacadas de la Ley y los profetas, de que Jes\u00fas era el Mes\u00edas (v.23). La reacci\u00f3n de los jud\u00edos fue la misma de otras ocasiones: algunos creyeron, pero otros rehusaron creer, dando motivo a Pablo para que volviera a repetir lo que ya hab\u00eda dicho en Antioqu\u00eda de Pisidia y en Corinto, es a saber, que los obstinados jud\u00edos ser\u00edan sustituidos por los gentiles (v.24-29; cf. 13:46; 18:6). Esta incredulidad jud\u00eda respecto del mensaje evang\u00e9lico la ve ya vaticinada Pablo en el profeta Isa\u00edas (Isa 6:9-10). Es el mismo texto prof\u00e9tico que hab\u00eda citado tambi\u00e9n el Se\u00f1or con id\u00e9ntica aplicaci\u00f3n (cf. Mat 13:14-15), y lo mismo San Juan (Jua 12:40). No parece, sin embargo, dado el contexto, que este texto de Isa\u00edas sea un texto directamente mesi\u00e1nico, como si el profeta, al consignar aquellas palabras, pensase en los jud\u00edos de tiempos del Mes\u00edas; creemos que se alude m\u00e1s bien a los jud\u00edos contempor\u00e1neos del profeta, cuya ceguera y obcecaci\u00f3n \u00e9ste les echa en cara. Para justificar la cita habr\u00e1 que aplicar aqu\u00ed, al igual que hemos hecho con algunos otros textos (cf. 1:20; 2:25-28), la noci\u00f3n de sentido \u201cpleno,\u201d en cuanto que lo que el hagi\u00f3grafo dice de la incredulidad jud\u00eda, con alusi\u00f3n a lo que ve suceder en su tiempo, va en la intenci\u00f3n de Dios hasta la incredulidad con su Ungido en los tiempos mesi\u00e1nicos. Y es que el hecho mesi\u00e1nico es el gran acontecimiento al que Dios quiso ordenar no s\u00f3lo muchos hechos de la historia israel\u00edtica, de ah\u00ed el sentido t\u00edpico, sino tambi\u00e9n muchas expresiones b\u00edblicas que en su sentido literal hist\u00f3rico no llegan tan lejos.<br \/>\nLa estancia de Pablo en Roma se prolong\u00f3 \u201cdos a\u00f1os enteros\u201d y, a pesar de su condici\u00f3n de prisionero, pudo \u201cpredicar el reino de Dios con toda libertad\u201d y recibir a cuantos ven\u00edan a \u00e9l (v.30-31).<br \/>\nAs\u00ed, con este esquematismo desconcertante, y sin que parezca aludir para nada a si se celebr\u00f3 o no el proceso ante el C\u00e9sar, termina San Lucas el libro de los Hechos. Ha sido opini\u00f3n muy com\u00fan la de considerar este final tan brusco como indicio claro de que el libro fue concluido antes de que terminase el proceso de Pablo, raz\u00f3n por la cual San Lucas no habr\u00eda podido aludir a \u00e9l. Pero, como ya explicamos en la introducci\u00f3n general al libro, m\u00e1s bien creemos que, en el momento en que Lucas escrib\u00eda, Pablo no estaba ya preso, y que son razones de car\u00e1cter literario las que le inducen a terminar de ese modo. Por lo dem\u00e1s, tampoco es cierto que no diga nada sobre el resultado del proceso, pues la expresi\u00f3n \u201cdos a\u00f1os\u201d (\u03b4\u03b9\u03b5\u03c4\u03af\u03b1 &#8211; biennium), al igual que en 24:27, parece estar tomada como t\u00e9rmino t\u00e9cnico para indicar la duraci\u00f3n m\u00e1xima de una detenci\u00f3n preventiva 211. Su afirmaci\u00f3n, pues, de que Pablo \u201cpermaneci\u00f3 dos a\u00f1os enteros\u201d en prisi\u00f3n vendr\u00eda a equivaler a que permaneci\u00f3 bajo custodia militaris la totalidad del plazo en que deb\u00eda juzgarse su causa, y que luego, sin necesidad de proceso, seguramente por no haberse presentado los acusadores (cf. 25:12), qued\u00f3 autom\u00e1ticamente en libertad, cosa en que Lucas no insiste, porque supone de todos conocido que Pablo andaba por entonces evangelizando libremente.<br \/>\nDurante estos \u201cdos a\u00f1os\u201d de prisi\u00f3n en Roma escribi\u00f3 Pablo las llamadas cartas de la cautividad (Gol, Ef, Flm, Flp), expresando, en repetidas ocasiones, su confianza de pr\u00f3xima liberaci\u00f3n (cf. Flp i 25; 2:24; Flm 1:22).<\/p>\n<p>  1 Cf. J. Denk,; Zeitsch. f\u00fcr neut.  Wiss 7 (1906) 92-95. &#8211; 2 \u00bfFue Lucas mismo quien puso el t\u00edtulo a su libro? Actualmente son bastantes los autores (H. Sahlin, H. Menoud, L. Cerfaux..) que se inclinan a la negativa. Dicen que este libro form\u00f3 primitivamente una sola obra con el tercer evangelio, al que aparece \u00edntimamente ligado (cf. 1:1-3), obra con la que su autor habr\u00eda intentado darnos la historia de los or\u00edgenes cristianos, habiendo sido \u00fanicamente m\u00e1s tarde cuando estos dos libros se separaron, probablemente por el deseo de los fieles de poder tener en un mismo codex los cuatro evange; l\u00edos. Habr\u00eda sido entonces cuando se puso t\u00edtulo al libro; incluso se explicar\u00eda as\u00ed mejor, trat\u00e1ndose de un t\u00edtulo que no es del mismo autor del libro, la variedad de formas con que aparece en los antiguos manuscritos. Por supuesto, esto se habr\u00eda hecho en \u00e9poca muy primitiva, pues ya citan el libro con ese t\u00edtulo Ireneo, Clemente Alejandrino y el Fragmento Muratoriano. No negarnos que la hip\u00f3tesis es posible; pero juzgamos m\u00e1s probable que el libro fuera ya desde un principio entregado a la publicidad separadamente del tercer evangelio; pues, de lo contrario, a no ser que supongamos una nueva redacci\u00f3n de todas esas per\u00edcopas de los primeros vers\u00edculos &#8211; cosa de que no hay pruebas &#8211; dif\u00edcilmente se explicar\u00eda ese volver a repetir, ampli\u00e1ndolo, lo ya dicho al final del Evangelio (cf. Luc 24:36-53), as\u00ed como tampoco la inclusi\u00f3n nuevamente de la lista de los Ap\u00f3stoles (Luc 1:13), dada ya en Lev 6:14-16. Y si apareci\u00f3 separadamente del tercer evangelio, ninguna dificultad vemos en que fuera el mismo Lucas, siguiendo la costumbre de la \u00e9poca, quien le diera el t\u00edtulo. &#8211; 3 Cf. San Juan Gris\u00f3stomo, In Act. Apost. I: MG 60:21; Oecum., Proleg.: MG 118:32; Teofilacto, Expos. in Act. pr\u00f3l.: MG 125:840. &#8211; 4 He aqu\u00ed los testimonijs principales: Fragmento Muratoriano: \u201cActa autem omnium Apostolorum sub uno libro scripta sunt. Lucas \u00f3ptimo Theophilo comprehendit, quae (quia?) sub praesentia eius singula gerebantur.\u201d San Ireneo   (Adv. haer, 3:14:1): \u201cQuoniam autem is Lucas inseparabilis fuit a Paulo.. \u00f3mnibus his cum adesset Lucas, diligenter conscripsit ea.\u201d   &#8211; Tertuliano (De ieiun. 10): \u201cPorro cum in eodem commentario Lucae et tertia hora ora-tionis demonstretur, sub qua Spiritu Santo initiati pro ebriis habebantur (cf. 2:15); et sexta, qua Petrus ascendit in superiora (cf. 10:9); et nona, qua templum sunt introgressi Clemente Alejandrino   (Strom. 5:12:82): \u201cSicut et Lucas in Actibus Apostolorum com-memorat Paulum dicentem: Viri Athenienses..\u201d  (cf. 17:22).   Or\u00edgenes (Contra Celsum 6:11): \u201cEt ludas Galilaeus, sicut Lucas in Actibus Apostolorum scripsit, voluit seipsum..\u201d Ser\u00eda superfluo seguir aduciendo citas para tiempos posteriores, pues es cosa admitida por todos (cf. euseb., Hist. eccl 2:22:1; 3:4:1-10; 3:25:1)\u00b7 La \u00fanica excepci\u00f3n es una homil\u00eda falsamente atribuida a San Juan Gris\u00f3stomo (Hom. II in Ascens.: MG 52:780), en la que se dice que la paternidad del libro de los Hechos es atribuida, ya a Clemente Romano, ya a Bernab\u00e9, ya a Lucas: afirmaci\u00f3n que m\u00e1s tarde encontramos repetida en Focio (Quaest. ad AmphiL 123-145: MG 101:716). Probablemente el autor de la homil\u00eda confundi\u00f3 \u201cHechos\u201d con \u201cad Hebraeos,\u201d que ciertos autores antiguos atribuyen a Clemente o a Bernab\u00e9. &#8211; 5 Bajo este aspecto son notabil\u00edsimas tres obras de A. Harnack, en que est\u00e1 estudiado el tema de modo casi exhaustivo: Lukas der Arzt, der Verfasser des dritten Evangelium und der Apostelgeschichte (Lcipzig 1906); Die Apostelgeschichte (Lcipzig 1908); Nene Untersuchungen zur Apostelgeschichte (Lcipzig 1911).  Puede verse tambi\u00e9n H. J. cadbury, The style and Literary Method of Luke: Havard Theological Studies, 6 (1920) 10-36.  Una larga lista de palabras y construcciones gramaticales comunes a los Hechos y al tercer evangelio, podemos ver en E. Jacquier, Les Actes des Apotres (Par\u00eds 1926) p.LX-LXX. Esta tesis, de la unidad de autor de las dos obras, fue impugnada hace ya algunos a\u00f1os por A. C. Clark (The Acts of the Apostles, Oxford 1933, P-393-408), alegando determinadas diferencias en el empleo de part\u00edculas y palabras corrientes; pero sus razones fueron s\u00f3lidamente rebatidas por W. L. Knox (The Acts of the Apostles, Cambridge I948,p.2-i5 y 100-109). &#8211; 6 Para esos cr\u00edticos que, como Harnack y Trocm\u00e9, admiten la autenticidad lucana del libro, esas narraciones cargadas de milagros y atm\u00f3sfera sobrenatural se explicar\u00edan porque tales leyendas se forman en pocos a\u00f1os, y Lucas no habr\u00eda hecho sino aceptar la creencia general. &#8211; 7 Cf. H. Windisch, Beginnings of Cristianity, I, t.2, p.321-334; ph. Vielhauer, Zum \u201cPau\u00edimsmus\u201d der Apostelgeschichte: Evang. Theologie, 10 (1950-1951) 1-15; E. Haenchen, Die Apostelgeschichte, p.102ss; H. Conzelmann, Die Apostolgeschichte, p.ioss. &#8211; 8 Es lo que dice M. Goguel: \u201cLa simple consideraci\u00f3n de estilo y vocabulario no permite, por s\u00ed sola, determinar si la unidad que presenta bajo este aspecto la obra de Lucas se debe a la unidad de su composici\u00f3n o bien al cuidado y habilidad del redactor que le ha dado la forma bajo la cual la conocemos\u201d (Lc livre des Actes, Par\u00eds 1922, p.i40). &#8211; 9 De todo esto hablaremos luego m\u00e1s en detalle, al tratar de la cuesti\u00f3n de las fuentes. De momento, baste recoger lo que dice a este respecto E. Trocm\u00e9: \u201cLa precisi\u00f3n cronol\u00f3gica y geogr\u00e1fica de los cap. 16-21 ha convencido a todos los cr\u00edticos, casi sin excepci\u00f3n, de que la base de esta secci\u00f3n fue una relaci\u00f3n de los viajes de Pablo, hecha por uno de sus compa\u00f1eros.. Ya hemos dicho que no hay por qu\u00e9 limitar esa relaci\u00f3n a las \u201csecciones nos\u201d dado que el empleo de la primera persona del plural es debido a un procedimiento literario del redactor. Cierto que muchos de los \u201cnosotros\u201d de Hechos se encontraban ya en la fuente; pero el autor del libro de los Hechos los ha reproducido libremente, a\u00f1adiendo aqu\u00ed, quitando all\u00e1. De ah\u00ed que nadie pueda dudar del estrecho parentesco que existe entre Hec 16:11-15 y Hec 17:1-9, no obstante que el primero de los pasajes emplee el \u201cnosotros\u201d y el segundo emplee el \u201cellos\u201d (o.c., p.131-132). &#8211; 9* Cf. Verbum Domini, 44 (1966) p.282-283. &#8211; 10 O.c. p.144. &#8211; 11 Debido a esta problem\u00e1tica, todav\u00eda hoy existente, sobre la fecha de composici\u00f3n de los Evangelios, no juzgamos tenga base alguna s\u00f3lida la opini\u00f3n de aquellos autores (Feine, Wikenhauser..) que ponen la composici\u00f3n del libro de los Hechos como posterior al a\u00f1o 67, fecha de la muerte de Pablo, apoyados en el testimonio de Ireneo, que parece poner la composici\u00f3n del evangelio de Marcos, anterior al de Lucas y a los Hechos, despu\u00e9s de la muerte de Pedro y Pablo. No es de este lugar detenernos en el examen de ese testimonio (Adv. Haer, 3,Hec 1:1 : MG 7:8345), de discutible interpretaci\u00f3n. &#8211; 12 Cf. A. Wikenhauser, Introducci\u00f3n al Nuevo Testamento (Barcelona 1960) p.253; J. Dupont, L&#8217;utilization apolog\u00e9tique de \u0393 \u03b1. \u03a4. dans les discours des Actes: Eph. Theol. Lov. 29 (i953) P-30\u00f3; G. Ricciotti, Los Hechos de los Ap\u00f3stoles (Barcelona 1957) p.50-51; M. E. Bois-Mard, Synopt. Studien A. Wikenhauser, p.\u00f33- &#8211; 13   E.   Trocm\u00e9  , o.c. p.iai.   &#8211; 14 J. Dupont, Etudes sur les Actes des Apotres (Par\u00eds 1967) p-34. Volvemos as\u00ed, despu\u00e9s de cincuenta a\u00f1os de euforia, a lo que escrib\u00eda ya muy acertadamente V. Rose a fines del siglo pasado: \u201cAutant il est peu critique de nier a priori la possibilit\u00e9 de documents \u00e9crits..  autant il est perilleux et divinatoire de vouloir distinguer partout la source \u00e9cr\u00edte du travail du r\u00e9dacteur\u201d (La critique nouvelle et les Actes des Apotres: Rev. Bibl. 7, 1898, p.342). &#8211; 15 F. Schleiermacher, Kritischen Versuch \u00fcber die Schriften des Lukas (Berl\u00edn 1817). &#8211; 16 Gf. ejemplos de tales narraciones en E. Norden, Agnosias Theos (Berl\u00edn 1913) 311-332, y E. Meyer, Ursprung und Anfange des Christentums, II (Stuttgart 1921) I7ss. &#8211; 17 Cf. J. Dupont, Les sources du lime des Actes (Bruges 1960) 160-161; E. Trocm\u00e9, o.c., p.128-130. &#8211; 18 Cf. Diosc\u00f3rides, De mat, med. 1:1; Polibio, Hist. 3:22:2; 4:2:2; Tuc\u00eddides, Bell Pelop. ai. &#8211; 18 * W. M. Ramsay, The Bearing of Recent Discovery on the Trustworthines of the \u039d . T. (Londres 1915) P-Sg.)\u00b7 &#8211; 19 Cf. E. Norden, Agnostos Theos. Untersuchunger zur Formengeschichte rehgioser Rede (Lcipzig 1913); P. de Ambroggi, I discorsi di S. Pietro negli Atti: Se. Catt. 56 (1928) 81-97\u00b7 161-186.243-264; C. H, Dodd, The Apostolic Preaching and its Developments (London 1936); A. M. Vitti, L&#8217;eloquenza di S. Paolo colta al vivo da S. L\u00faea negli Atti: Bibl. 22 (1941) 159-197; J- Gevvies, Die urapostolische Heilsverk\u00fcndigung nach der Apostelgeschichte (Bres-lau 1939); W. L. Knox, Same Hellenistic Elements in Primitive Christianity (Oxford 1944); J. Schmitt, Jes\u00fas ressuscit\u00e9 dans la pr\u00e9dication apostolique (Par\u00eds 1949); M\u00b7 Dibelius, Die Reden der Apostelgeschichte und die antike Geschichtsschreibung (Heidelberg 1949); J\u00b7 Munck, Discours d&#8217;adieu dans le N. T. et dans la litt\u00e9rature biblique: M\u00e9langes M. Goguel (Neucha-tel 1950) 155-170; C. M. Menchini, II discorso di S. Stefano protomartire nella letteratura e predicazione cristiana primitiva (Roma 1951); J\u00b7 Dupont, L&#8217;utilization apolog\u00e9tique de VAnden Testament dans les discours des Actes: Eph. Theol. Lovan. 29 \u00dc953) 289-327; E. Schv-Veitzer, Zu den Reden der Apostelgeschichte: Theol. Zeitsch 13 (i957) i-,\u201d* U. Wilckens, Die Missionsreden der Apostelgeschichte (Neukalen 1962); D. Stanley, La Predicaci\u00f3n primitiva: Concil.  3 (1966) 449-462; A. A. Balocco, Centralita dei discorsi nel libro degli Atti degli Apostoli: Riv.  Lasalliana 35 (1968) 242-276. &#8211; 20 Cf. G. T. Kilpatrick, Western Text and Original Text in the Cospel and Acts: The Journal of Theol.  St. 49 (1943) 24-36; M. Black, An Aramaic Approach to the Gospels and Acts (Oxford 1946); A. F. J. Klijn, A Survey of the Researches into the Western Text of the Gospels and Acts (Utrech 1949). &#8211; 21 * El hecho de que para designar esa obra anterior use el adjetivo \u03c0\u03c1\u03ce\u03c4\u03bf\u03c2 y no \u03c0\u03c1\u03cc\u03c4\u03b5\u03c1\u03bf\u03c2 no quiere decir que tuviera intenci\u00f3n de escribir un tercer libro, como algunos autores han pretendido deducir, pues, en el griego helen\u00edstico, frecuentemente es usado \u03c0\u03c1\u03ce\u03c4\u03bf\u03c2 para designar el primero entre dos, y no s\u00f3lo para designar el primero entre muchos. &#8211; 22 Cf. E. Loisy, Les Actes des Apotres (Par\u00eds 1925) p.105ss. Esta teor\u00eda hab\u00eda sido ya propuesta por M. sorof en 1890 y defendida igualmente por E. norden en 1913; pero fue Loisy quien la defendi\u00f3 con m\u00e1s calor, aunque los seguidores han sido pocos. Se opone a ello la fuerte contextura literaria del libro, unidad de estilo y procedimientos literarios. &#8211; 23 Es posible que ese n\u00famero de \u201ccuarenta\u201d equivalga simplemente a \u201cnumerosos d\u00edas\u201d (cf. 13:31), apuntando quiz\u00e1s a la plenitud de la revelaci\u00f3n llevada a cabo por Jesucristo antes de abandonar a los suyos. Cf. \u03a1. \u0392\u03b5\u03bd\u03bf\u03b9\u03c4, L&#8217;Ascension: Rev. Bibl. 56 (1949) 192-193; ph. H. Menoud, Pendant quarante jours (Hec 1:3): Mel. O. Cullmann (1962) 150-152. &#8211; 24 Sobre el sentido de la frase en labios del Bautista, cf. L. Turrado, El bautismo \u201c\u00edn Spir\u00ed\u00edu Sancto et ignv&gt;: Estudios Ecles. 34 (1960) p.807-817. &#8211; 25 Cf. P. Benoit, Passion et Resurrection (Par\u00eds 1966) p.386. &#8211; 26 Esta expresi\u00f3n la emplean tambi\u00e9n los Evangelios (cf. Mat 12:46; Mat 13:55; Mar 3:32; Mar 6:3; Lev 8:20-21; Jua 2:12; Jua 7:3)\u00b7 Es tema \u00edntimamente relacionado con la doctrina defendida constantemente por la Iglesia sobre la virginidad de Mar\u00eda, madre de Jes\u00fas. Algunos ap\u00f3crifos, como el Protoevangelio de Santiago, resuelven el problema haciendo a estos \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas, hijos de San Jos\u00e9 en un matrimonio anterior. Es la explicaci\u00f3n que dieron tambi\u00e9n algunos Padres, como Or\u00edgenes y S. Ambrosio, lo cual trae consigo el suponer a San Jos\u00e9 ya viudo, cuando se cas\u00f3 con la Virgen. No hay base para tales especulaciones. La explicaci\u00f3n hoy corriente es la que damos en el texto. &#8211; 2 7 Es por eso que en estos salmos, como dice Tom\u00e1s, a veces \u201cinseruntur quaedam, quae excedunt conditionem illius re\u00ed gestae, ut animus elevetur ad figuratum\u201d (Tom\u00e1s, Pro\/. Comm. in 50 Psalmos). &#8211; En orden a esta cuesti\u00f3n, pueden verse: L. Turrado, \u00bfSe demuestra la existencia del \u201csensus plenion por las citas que el nuevo Testamento hace del Antiguo?: XII Semana B\u00edblica Espa\u00f1ola, Madrid 1952, p-333-378; J. Dupont, L&#8217;utilisation apolog\u00e9tique de l&#8217;Ancien Testament dans les discours des Actes: Eph. Th\u00e9ol. Lov. 29 (1953) 289-327; H. Braun, Das Alte Testament im Neuen Testament: Zeitsch. f\u00fcr Theol. und Kirche, 59 (1962) 16-31. &#8211; 28 Hist. eccl 1:12. &#8211; 29 Entre otras cosas, dec\u00edan los rabinos que la voz de Dios, al promulgar la ley en el Sina\u00ed en medio de truenos y rel\u00e1mpagos (ruido y fuego), se dividi\u00f3 en 70 lenguas &#8211; n\u00famero de pueblos que, seg\u00fan la creencia jud\u00eda, entonces exist\u00edan a ra\u00edz de la dispersi\u00f3n de Babel &#8211; y reson\u00f3 hasta los confines de la tierra, de modo que todos pudieron escucharLc. El milagro de las \u201clenguas\u201d era como un dar la vuelta al influjo destructivo de Babel, que separ\u00f3 a los pueblos por la diversidad de lenguas (cf. J. Dupont, \u00e9tudes sur les Actes des Apotres [Par\u00eds 1967], p.485-487; E. Trocm\u00e9, Le livre des Actes et l&#8217;histoire [Par\u00eds 1957], p.201-206). &#8211; 30 Cf. U. Holzmeister, Historia aetatis N. Testamenti (Roma 1932) p.206- &#8211; 31 Cf. S. Lyonnet, De glossolalia Pentecost\u00e9s eiusque significatione: Verb. Dom. 24 (1944) p.65-75; L. Cerfaux, Le miracle des Zangues: Rec. L. Gerfaux, Gembloux 1954, p.15sss. &#8211; 32 Este lenguaje lo describe as\u00ed San Bernardo: \u201cNo atiende a qu\u00e9 orden, a qu\u00e9 ley o a qu\u00e9 serie o propiedad de palabras hierba.. A veces no busca palabras, ni voz alguna, contento s\u00f3lo con suspiros.. No considera qu\u00e9 o c\u00f3mo ha de hablar, sino que todo cuanto a la boca le viene al ungirle el amor, no lo enuncia, sino lo eructa\u201d (In Cant. 67:3). De modo semejante se expresa Santa Teresa: \u201cNi entonces sabe el alma qu\u00e9 hacer, porque ni sabe si hable, ni si calle, ni si r\u00eda, ni si llore. Es un glorioso desatino, una celestial locura\u201d (Vida, c.16). &#8211; 33 La idea la expresa as\u00ed Cerfaux: \u201cEl cristiano se dirige a Dios en un mon\u00f3logo incomprensible, que puede modular con sonidos sin significado determinado, en los que se cree percibir palabras extranjeras. Este car\u00e1cter de cosa extra\u00f1a es esencial, hasta el punto de intervenir un int\u00e9rprete a fin de que el don edifique a la comunidad. Estamos muy cerca de la m\u00e1ntica pagana, como en Delfos, donde un profeta explica los sonidos inarticulados que se escapan de los labios de la pitonisa\u201d (L. cerfaux, Itin. espir. de San Pablo, Barcelona 1968, p.ich). De modo parecido se expresa P. grelot : \u201cSemejante en apariencia a los transportes entusiastas que practican los paganos en ciertos cultos orgi\u00e1sticos, puede incluso arrastrar a inconsecuencias a los fieles que no distinguen la influencia del Esp\u00edritu divino de sus falsificaciones\u201d (art. \u201cCarismas\u201d en: Vocab. de Teol Bibl de X. le\u00f3n-dufour, p.ia\u00f3). &#8211; 34   Cf. Ant. iud. 7:15; 16:7.   &#8211; 35 Gf. W. bousset, Kyrios Christos (G\u00f3ttingen 1913\/\u00b7 &#8211; 36 As\u00ed lo supone ya en su tiempo Tom\u00e1s, quien trata de resolver la dificultad que parecen oponerlas palabras de Cristo en Mat 28:18-20, diciendo: \u201cEx speciali Christi revelatione apostoli in primitiva Ecclesia in nomine Christi baptizabant, ut nomen Christi quod erat odiosum iudaeis et gentilibus honorabile redderet per hoc quod ad invocationem Spiritus Sanctus dabatur in baptismo\u201d (Sum. Theol. 3 q.66 a.6 ad i). &#8211; 37 Cf. P. Benoit, Passion et Resurrection du Seigneur (Par\u00eds 19 &#8211; 38 Sobre estos \u201csumarios,\u201d cf. \u03a1. \u0392\u03b5\u03bd\u03bf\u03b9\u03c4, Remarques sur les \u201csommai&#8217;res\u201d des Actes: M\u00e9-langes M. Goguel (1950) p.1-10. &#8211; 39 Cf. Didach\u00e9 9:1-3; 14:1; San Ignacio ant., Ad Eph. 20:2 &#8211; 40 Cf. Did. 9-10 y 14; San Justino, I Apol 67. &#8211; 41 L. Arnaldich, Influencias de Qumr\u00e1n en la primitiva comunidad judio-cristiana de Jerusal\u00e9n: XIX Semana B\u00edblica espa\u00f1ola (Madrid 1962) p. 179-185. &#8211; 42 L. Cerfaux, Itinerario espiritual de San Pablo (Barcelona 1968) p.33. &#8211; 43 Algo parecido hemos de decir del t\u00e9rmino ep\u00edscopos, aludido en Hec 20:28. Hay autores que tambi\u00e9n aqu\u00ed suponen influencias de Qumr\u00e1n, diciendo que son tales las analog\u00edas entre el \u201cmebaqqer\u201d de Qumr\u00e1n, y el \u201cobispo\u201d cristiano, que \u201cla dependencia raya en certeza\u201d (L. Arnaldich, Influencias de Qumr\u00e1n en la primitiva comunidad jud\u00edo-cristiana de Jerusal\u00e9n: XIX Semana B\u00edbl. Esp., Madrid 1962, p.isi); otros, en cambio, dicen que \u201cel paralelo entre el mebaqqer de Qumr\u00e1n y el ep\u00edscopos de las primeras comunidades cristianas es menos claro de lo que a primera vista aparece\u201d (M. Delcor, Le sacerdoce.. dans les docu-ments de Khirbet Qumr\u00e1n: Rev. de l&#8217;hist. des Relig., 1953, p.n). Creemos que el hecho de que el t\u00e9rmino \u201cep\u00edscopos\u201d aparezca, por primera vez en las comunidades griegas, hace poco probable esa dependencia de Qumr\u00e1n; tanto m\u00e1s que el \u201cep\u00edscopos\u201d era t\u00e9rmino muy frecuente en el helenismo para designar inspectores y administradores de comunidades, tanto profanas como religiosas. No hace falta ir a buscar nada en Qumr\u00e1n 44 De bell iud. 5:5:3. &#8211; 45 El t\u00e9rmino \u03b1\u03c1\u03c7\u03b7\u03b3\u03cc\u03c2 (\u03ac\u03c1\u03c7\u03b7-\u03b1\u03b3\u03c9), traducido aqu\u00ed por \u201cautor,\u201d como hace la Vulgata, lo traducimos por \u201cpr\u00edncipe\u201d en 5:31. Su sentido primitivo es el de \u201cqui initium agit,\u201d pero ese significado puede matizarse de diversas maneras, seg\u00fan el contexto, equivaliendo unas veces a \u201cautor de la cosa,\u201d y otras veces a \u201cpr\u00edncipe\u201d o gu\u00eda que conduce a la consecuci\u00f3n de determinada finalidad. Cf. T. Ballarini, Archeg\u00f3s (Act 315; 5:31; Heb 2:10; Heb 12:2): autore o con-dottierot: Sacr. Doctr. 16 (1971) 535-551. &#8211; 46 La expresi\u00f3n \u201cun profeta har\u00e1 surgir\u201d (\u03b1\u03bd\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c3\u03b5\u03b9..) del v.22 ha dado lugar a muchas discusiones. Algunos, afirmando que es un texto directamente mesi\u00e1nico, sostienen que Pedro ve ah\u00ed indicada la resurrecci\u00f3n de Cristo, pues en el v.26, en que se haee notar la realizaci\u00f3n de esta promesa, se emplea el mismo verbo para se\u00f1alar su resurrecci\u00f3n: \u201cDios, resucitando a su Siervo (\u03ac\u03bd\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c3\u03b1\u03c2 \u03c4\u03bf\u03bd \u03c0\u03b1\u0390\u03b4\u03b1 \u03b1\u03cd\u03c4\u03bf\u03b0..).\u201d Otros dicen que, lo mismo en el v.22 que en el v.26, el verbo \u03ac\u03bd\u03af\u03c3\u03c4\u03b7\u03bc\u03b9 ha de traducirse por \u201csuscitar,\u201d no por \u201cresucitar,\u201d en el sentido de que, al igual que Dios hab\u00eda suscitado a Mois\u00e9s de en medio del pueblo, as\u00ed suscitar\u00e1 otros profetas, y \u00faltimamente a Jes\u00fas de Nazaret (cf. Heb 1:1-2), para completar la obra comenzada por Mois\u00e9s. Desde luego, el verbo \u03b1\u03bd\u03af\u03b1\u03c4\u03b7 \u03bc\u03b9 permite ambos significados, el de \u201csuscitar\u201d y el de \u201cresucitar.\u201d No parece haber duda que en el texto del Deuteronomio tiene el sentido de \u201csuscitar,\u201d como pide el contexto; en cuanto al v.26, la cosa es dudosa, y mientras unos lo traducen tambi\u00e9n por \u201csuscitar,\u201d diciendo que no se trata de la resurrecci\u00f3n de Cristo, sino de su env\u00edo de parte de Dios al mundo, otros, quiz\u00e1s m\u00e1s fundadamente, lo traducen por \u201cresucitar,\u201d con alusi\u00f3n a la resurrecci\u00f3n, que es el punto clave de todos los discursos de Pedro, y como aconseja la comparaci\u00f3n con pasajes m\u00e1s o menos paralelos, como 13:32-34 y 26:6-8. Parece cierto que el volver a^ tomar el mismo verbo del v.22 es algo intencionado, explotando la anfibolog\u00eda del verbo \u03ac\u03bd\u03af\u03c3\u03c4\u03b7\u03bc\u03b9. &#8211; 47 Es probable que esta admonici\u00f3n de que \u201cno hablen ni ense\u00f1en en el nombre de Jes\u00fas\u201d sea una admonici\u00f3n legal; pues en la jurisprudencia jud\u00eda, trat\u00e1ndose de gente del pueblo, no de rabinos, no se pod\u00eda proceder judicialmente sino en caso de reincidencia, lo cual supon\u00eda que hab\u00eda precedido una admonici\u00f3n legal. Tal parece suponerse en 5:28 al recordarles la prohibici\u00f3n actual. &#8211; 48 Cf. Ant. iud. 20:9:1. &#8211; 49 El nombre griego Cristo (hebr. Mes\u00edas) de la cita del salmo (v.26) es explicado etimol\u00f3gicamente al aplicarlo a Jes\u00fas, ungido por Dios (v.27). Evidentemente no se trata de \u201cunci\u00f3n\u201d en sentido propio, cual se hac\u00eda con sacerdotes, profetas y reyes (cf. Exo 28:41; Lev 8:12.; 1Sa 10:1; 1Sa 10:3 Rev 19:16), sino en sentido impropio, significando una elecci\u00f3n divina en orden a determinada misi\u00f3n, para la que se confieren las gracias congruentes (cf. 2Sa 12:7; Sal 45:8; Isa 61:1). Dios \u201cunge\u201d a Jes\u00fas al constituirle como rey mesi\u00e1nico. Esa \u201cunci\u00f3n\u201d sustancialmente tiene lugar ya en la encarnaci\u00f3n, pero se manifiesta p\u00fablicamente en el bautismo (cf.  Jua 1:31-34), Y m\u00e1s a\u00fan en la resurrecci\u00f3n (cf. 13:33). Acerca del apelativo \u201csiervo\u201d aplicado a Jes\u00fas (v.27), ya hablamos al comentar 3:13. &#8211; 50 Del v.32 parece hay que saltar al v.34, si queremos mantener la ilaci\u00f3n de las ideas. A su vez, el v.33 enlaza muy bien con el v.3i. Quiz\u00e1s haya habido aqu\u00ed trastrueque por parte de alg\u00fan amanuense, o quiz\u00e1s este aparente desorden sea debido a la diversidad de fuentes usadas por San Lucas. Hay quienes suponen que este v.33 pertenece al contexto del c.5, de donde proceder\u00eda, igual que dijimos del v.43 del c.2. &#8211; 51 Al t\u00e9rmino ecclesia pueden corresponder en arameo tres palabras, sin que sea posible saber cu\u00e1l usar\u00eda el Se\u00f1or: qehala ( = reuni\u00f3n o asamblea para un asunto cualquiera), idt\u00e1 ( = reuni\u00f3n o asamblea para un fin concreto, y no ya con car\u00e1cter indefinido), kenist\u00e1 ( = lugar donde se re\u00fane la comunidad, o tambi\u00e9n la misma comunidad reunida). Esta \u00faltima palabra, en el judaismo rab\u00ednico, viene a equivaler a \u201csinagoga.\u201d &#8211; 52 Se ha discutido mucho sobre cu\u00e1l fue entre los primeros cristianos la significaci\u00f3n primaria y m\u00e1s antigua del t\u00e9rmino \u201ciglesia,\u201d si la de sentido universal o la de sentido local. Creemos que la respuesta ha de estar en consonancia con la opini\u00f3n que cada uno defienda sobre el origen de esa denominaci\u00f3n entre los cristianos. Hay autores, como P. Batif-fol y W. K\u00f3ster, que ponen el punto de partida en el mundo griego, donde este t\u00e9rmino era muy usado, en sentido de asamblea del pueblo como fuerza pol\u00edtica. Los ciudadanos eran llamados ekkletoi, es decir, los convocados (ek-kaleo = llamo de, convoco) por_ el heraldo o pregonero. Es pr\u00e1cticamente el sentido que encontramos todav\u00eda, sin ning\u00fan matiz cristiano, en Hec 19:32.39. Habr\u00edan sido los sectores helenistas de las comunidades cristianas los que habr\u00edan comenzado a dar a sus reuniones o asambleas el nombre mismo que se daba a las reuniones o asambleas de las ciudades griegas. Este habr\u00eda sido el primer paso. Luego, en un segundo tiempo, ese mismo t\u00e9rmino habr\u00eda pasado a designar, no ya la reuni\u00f3n misma, sino los fieles que sol\u00edan reunirse: iglesia local. Finalmente, en una tercera etapa, del sentido de iglesia local se habr\u00eda pasado al de Iglesia universal, designando con el mismo t\u00e9rmino al conjunto de todos los cristianos. Sin embargo, como indica Mc indicamos en el texto, creemos m\u00e1s probable, siguiendo a la generalidad de los autores, poner el punto de partida, no en el helenismo, sino en el uso que de este t\u00e9rmino Ekklesia hac\u00edan los LXX, traduciendo el hebreo qahal. Debido a ser un t\u00e9rmino acu\u00f1ado ya por los LXX y en cierto modo sagrado, se explicar\u00eda que las antiguas versiones latinas conserven siempre la palabra griega ecclesia, sin traducirla al lat\u00edn por alguna de sus equivalentes (curia, concio, cormtium..), cosa dif\u00edcil de explicar si hubiese sido tomado del griego profano, sin otro significado que el gen\u00e9rico de congregaci\u00f3n o reuni\u00f3n en asamblea. Tendr\u00edamos, pues, que el significado b\u00e1sico y primario del t\u00e9rmino Ekklesia no ser\u00eda el de asamblea local, sino el de Iglesia universal o pueblo de Dios escatol\u00f3gico, anterior a cualquier clase de agrupaciones locales; s\u00f3lo en una segunda etapa, al irse extendiendo el cristianismo, se usar\u00e1 tambi\u00e9n ese mismo t\u00e9rmino para designar las comunidades locales. Es decir, todo al rev\u00e9s de lo que suponen los que hacen derivar del helenismo el uso del t\u00e9rmino \u201ciglesia\u201d entre los cristianos. En un principio, esa Iglesia universal coincidir\u00e1 de hecho con la comunidad local de Jerusal\u00e9n; de ah\u00ed que sea indiferente decir \u201ctoda la iglesia\u201d (Hec 5:11), o simplemente \u201cla iglesia\u201d (Hec 8:3), o tambi\u00e9n \u201cla iglesia de Jerusal\u00e9n\u201d (Hec 8:1). Pero pronto el t\u00e9rmino \u201ciglesia\u201d aparecer\u00e1 claramente en sentido supralocal y se hablar\u00e1 de \u201cla iglesia\u201d diseminada por Judea y Galilea y Samar\u00eda (Hec 9:31; cf. 20:28). Asimismo, el t\u00e9rmino \u201ciglesia\u201d se aplicar\u00e1 a las nuevas comunidades cristianas que se van fundando en Antioqu\u00eda, Asia Menor, Efeso, etc. (cf. 13:1; 14:23; 20:17). Sin embargo, esta aplicaci\u00f3n a las iglesias locales no destruye el concepto de Iglesia universal, que sigue siendo el concepto b\u00e1sico del t\u00e9rmino \u201ciglesia.\u201d Si se habla de la iglesia de Antioqu\u00eda o de la de Corinto, o de la de Roma, no es en el sentido de que esas iglesias sean parte simplemente de la Iglesia universal, cual si de la suma de todas aqu\u00e9llas resultase \u00e9sta, sino que la referencia es siempre a la Iglesia de Dios, que es \u00fanica y universal, pero que se hace presente, de modo concreto, en esta o aquella comunidad local. Cada iglesia local, por peque\u00f1a que sea, contiene toda la realidad iglesia, como la conten\u00eda la iglesia de Jerusal\u00e9n cuando no exist\u00eda a\u00fan ninguna otra. Algo parecido a como la eucarist\u00eda local contiene a Cristo todo entero 53 En el Antiguo Testamento se habla con frecuencia del \u201c\u00e1ngel de Yahv\u00e9,\u201d especie de personificaci\u00f3n de la providencia particular de Dios hacia su pueblo (Gen 16:7-12; Gen 21:17-18; Gen 22:11-18; Jue 2:1-5; Jue 6:11-22; Jue 13:3-21; 2 Reg 1:3.15)\u00b7 Es la misma concepci\u00f3n que aparece tambi\u00e9n en estos lugares de los Hechos. &#8211; 54 La expresi\u00f3n \u201cpr\u00edncipe\u201d (\u03b1\u03c1\u03c7\u03b7\u03b3\u03cc\u03c2) y \u201csalvador\u201d (v.3i), que Pedro aplica a Jesucristo, se corresponde con \u201cautor (\u03b1\u03c1\u03c7\u03b7\u03b3\u03cc\u03c2) de la vida\u201d en 3:15, y su sentido ya lo explicamos al comentar ese pasaje. &#8211; 55 Cf. Sotah, 9:15; Besah, 2:1-7. &#8211; 56 Cf. Recogn. Clem. I, 6553: PL 41:807-818. &#8211; 57 Cf. An\u00ed. iud. 18:1; 1-6; 20:5:1. &#8211; 58 Cf. Ant. iud. 17:10:6; De bell. iud. 2:4.2,59 Es la interpretaci\u00f3n corriente del t\u00e9rmino \u201chelenistas,\u201d y que juzgamos m\u00e1s probabLc. Es sabido que O. Cullmann propone y defiende calurosamente una nueva interpretaci\u00f3n, lo mismo para este pasaje, que luego para Hec 9:29 y 11:20. Se tratar\u00eda simplemente de jud\u00edos, sean de Palestina o sean de la di\u00e1spora, pero de jud\u00edos con ideas diferentes a las del judaismo oficial, con tendencias m\u00e1s o menos esot\u00e9ricas de origen sincretista. A este movimiento, de gran importancia en la historia de los or\u00edgenes del cristianismo, llama Cullmann judaismo esot\u00e9rico, especie de gnosticismo jud\u00edo. Una de sus doctrinas m\u00e1s caracter\u00edsticas ser\u00eda la relativa a su actitud respecto del Templo, mucho m\u00e1s libre que la del judaismo oficial, propugnando un \u201cculto\u201d en esp\u00edritu (cf. Hec 7:47-50). En estrecho parentesco con este grupo \u201chelenista\u201d estar\u00eda el grupo \u201cjo\u00e1nico,\u201d donde nace el IV Evangelio (cf. Jua 2:19-21; Jua 4:20-24), formando un como segundo tipo de \u201ccristianismo,\u201d en contraposici\u00f3n al representado en los Sin\u00f3pticos. Es en este segundo tipo de cristianismo donde vemos los mayores contactos con el \u201cessenismo\u201d de Qumr\u00e1n (cf. O. Cullmann, Des sources de l&#8217;Evangile a la formation de la th\u00e9ologie chr\u00e9tienne, Neuchatel 1969, p. 16-21). &#8211; 60 Cf. Exo 22:21; Deu 14:19; Sal 68:6; Isa 1:17; Jer 22:3; Hec 9:39; 1Ti 5:3; Stg 1:27. &#8211; 61 Cf. Clem. Rom., 2:5:18; 5:5:157- &#8211; 62 Gf. A. \u03ae orden a511 \u201cLos Hechos de los Ap\u00f3stoles (Barcelona 1967) p.i 16-121; P. Gachter, \u00bb Une Zeit (Innsbruck 1958) p. 105-154. &#8211; 63 Este texto de Amos citado por Esteban (v.42-43) presenta bastantes dificultades de interpretaci\u00f3n en sus detalles; pero, para la finalidad de Esteban, basta la afirmaci\u00f3n de que, durante cuarenta a\u00f1os, en el desierto los jud\u00edos no ofrecieron v\u00edctimas y sacrificios a Dios, sino que desviaron hacia cultos idol\u00e1tricos de divinidades extranjeras. Y eso est\u00e1 claro en Amos, lo mismo en el texto hebreo que en el texto griego de los LXX, que es el que sigue \u00fcsteban. Moloc era el \u00eddolo de los amonitas, representado por una estatua con cabeza de buey. Refan (en los&#8217;LXX: &#8216;\u03a1\u03b1\u03b9\u03c6\u03ac\u03bd) parece una deformaci\u00f3n deKaiv\u00e1n, nombre asiro-babil\u00f3nico de una divinidad astral, que corresponde a nuestro Saturno. Es un ejemplo del culto al \u201cej\u00e9rcito celestial,\u201d de que se habl\u00f3 antes (v.42). &#8211; 64 Es de notar que en todos los dem\u00e1s lugares del N.T., al igual que en Sal no,i, se presenta a Jesucristo \u201csentado\u201d a la diestra de Dios (cf. Mat 24:64; Col 3:1); pero aqu\u00ed Esteban le ve \u201cde pie,\u201d como preparado para acudir en su ayuda. &#8211; Tambi\u00e9n es de notar el t\u00e9rmino \u201chijo del hombre\u201d para designar a Jesucristo, t\u00e9rmino frecuentemente usado por el mismo Jesucristo en el Evangelio (cf. Mat 8:20; Mat 26:64), pero que no aparece en los otros libros del N.T., a excepci\u00f3n de este lugar y de Rev 1:13 y 14:14. Buena prueba de que fue un t\u00edtulo cristol\u00f3gico muy poco usado en el cristianismo primitivo. &#8211; 65 El texto dice: .\u201d.de un jow.n (\u03bd\u03b5\u03b1\u03bd\u03af\u03bf\u03c5) llamado Saulo,\u201d raz\u00f3n que alegan algunos para rechazar la hip\u00f3tesis de que pudiese formar parte del sanedr\u00edn; pero esa raz\u00f3n nada probar\u00eda, pues el t\u00e9rmino griego \u03bd\u03b5\u03b1\u03bd\u03af\u03b1\u03c2, al igual que el latino \u201cadolescens,\u201d tiene una significaci\u00f3n mucho m\u00e1s amplia que el castellano \u201cjoven,\u201d pudiendo ser aplicado a hombres incluso de cuarenta o cuarenta y cinco a\u00f1os. Hasta dicha edad son todav\u00eda \u201chombres j\u00f3venes,\u201d es decir, con pleno vigor de mente y de cuerpo. &#8211; 66 Lo cuenta as\u00ed Josefo: \u201cEntonces el sumo sacerdote, creyendo tener una buena ocasi\u00f3n, porque hab\u00eda muerto Festo, y Albino se hallaba a\u00fan en camino, re\u00fane un sanedr\u00edn de jueces y, citando.. a Santiago y a algunos otros, acusados de ser transgresores de la Ley, los conden\u00f3 a ser apedreados\u201d (Ant. iud. 20:9:1). &#8211; 67 San Agust\u00edn, Serm. 315. &#8211; 68 Euseb., Hist. eccl. 5:18:14. &#8211; 69 Sobre esta ida a predicar en Samar\u00eda insiste mucho O. Cullmann, haciendo notar que los samaritanos rechazaban tambi\u00e9n ellos el culto del Templo (cf. Jua 4:20-21) y, consiguientemente, ten\u00edan afinidad con las ideas defendidas por Esteban y el grupo helenista (cf.  Hch 7:47-50). Cree Cullmann que este grupo \u201chelenista,\u201d de que hablan los Hechos, est\u00e1 muy en relaci\u00f3n con Jua 4:38, en que se habla de predicadores que han trabajado en Samar\u00eda antes de que lo hayan hecho los Doce (cf. O. Cullmann, o.c., p.i8 y 48). &#8211; 70 Cf. Just., Apol. I 26; Dial. c. Triph. 120:6; Iren., Adv. haer. 1:16-1:3; Tert., Apol. 13 ; De anima 34:57; Or\u00edg., Contra Cels. 5:62; Euseb., Hist. eccl 2:13; Homil pseud. Clem. 2, 22-23; 4:4-5- &#8211; 71 Ciertamente que en el bautismo, signo eficaz de gracia, se nos confiere el Esp\u00edritu Santo (cf. 1Co 12:13), pero no parece que en las narraciones de los Hechos haya nunca expl\u00edcita alusi\u00f3n a ello. Todo da la impresi\u00f3n de que, en un principio, los ritos del bautismo se consideraban m\u00e1s bien bajo el aspecto negativo de remisi\u00f3n de los pecados, quedando la parte m\u00e1s directamente positiva o don del Esp\u00edritu para el rito de la imposici\u00f3n de manos. La primera afirmaci\u00f3n clara de la conexi\u00f3n inmediata entre el Esp\u00edritu y el bautismo la tenemos en Jua 3:5; tambi\u00e9n Pablo lo deja entender claramente en varias de sus cartas (cf. 1Co 6:11; 1Co 12:13; Tit 3:5). Sin embargo, la creencia de que hab\u00eda conexi\u00f3n entre Esp\u00edritu y bautismo queda impl\u00edcita en las palabras de Pedro ante Cornelio: \u201c\u00bfPodr\u00e1 alguno negar el agua del bautismo a los que han recibido el Esp\u00edritu\u201d? (Tit 10:47), lo que est\u00e1 dando a entender que el agua del bautismo es s\u00edmbolo eficaz del Esp\u00edritu. &#8211; 72 Plinio, en su cap\u00edtulo sobre Etiop\u00eda, dice que reinaba una mujer llamada Candace, \u201cquod nomen multis iam annis ad reginas transiit\u201d (Hist. natur. 6:35). Seg\u00fan testimonio de Eusebio (Hist. eccL 2:1), parece que era normal el que ese reino de Etiop\u00eda estuviese gobernado por una mujer. Es de notar que este nombre de \u201cEtiop\u00eda\u201d no corresponde a la actual Etiop\u00eda (Abisinia), sino m\u00e1s bien a Nubia, pa\u00eds situado al sur de Egipto, entre la primera y la sexta catarata, y que entonces ten\u00eda por capital la ciudad de Meroe. Los jud\u00edos llamaban a los habitantes de Nubia Kush o Kushiti, t\u00e9rmino que los LXX tradujeron por Etiop\u00eda y Et\u00edopes. Actualmente el territorio de la antigua Nubia pertenece en su casi totalidad al Sudan, constituido reino independiente en 1956. Abisinia queda m\u00e1s al sur. &#8211; 73 Cf. Iren., Adv. haer. 3:12:8: \u201cEunuchus credens et statim postulans baptizari dicebat: credo Filium Dei esse lesum.\u201d &#8211; 74 Cf. Eusfb., Hist. eccl. 2:1:13. &#8211; 75 Una prueba la tenemos en los papiros \u00e1rameos de la isla Elefantina recientemente descubiertos, que dan fe de una numerosa colonia jud\u00eda ah\u00ed establecida ya en el siglo vi antes de Cristo. Esta isla se halla en la primera catarata del Nilo, lugar fronterizo entre Egipto y Nubia, siendo de creer que tambi\u00e9n m\u00e1s al sur existieran colonias jud\u00edas. &#8211; 76 Damasco se halla a unos 250 kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n, y las caravanas empleaban seis o siete d\u00edas en hacer el recorrido. Pertenec\u00eda a la provincia romana de Siria y, al igual que todas esas regiones, hab\u00eda sido conquistada por Pompeyo a mediados del siglo i a. G., quedando desde entonces sujeta a Roma. Seg\u00fan testimonio expl\u00edcito de Josefo, eran numeros\u00edsimos los jud\u00edos ah\u00ed residentes (cf. De bell. iud. 1:24:2. &#8211; 77 Cf. Antiq. iud. 14:10; De bell. iud. 1:24:278 Cf. A. M. denis, L&#8217;Ap\u00f3tre Paul \u201cproph\u00e9te messianique\u201d des Gentih: Eph. Th\u00e9ol. Lov. 33 (1957) 245-318; L. cerfaux, La vocation de S. Paul: Euntes doc. (1961) p-3-35- &#8211; 79 La manera de ver de los cr\u00edticos podr\u00edamos resumirla as\u00ed: Hay que distinguir entre la secci\u00f3n gj-iga ( = 22:6-21 y 26:12-18), en que se narra directamente la conversi\u00f3n de Saulo, y la secci\u00f3n 9:196-30, en que se narran sus primeras actividades despu\u00e9s de convertido. Esta segunda secci\u00f3n, relativa a un per\u00edodo de la vida de Pablo del que parece que Lucas sab\u00eda muy poca cosa, habr\u00eda sido hilvanada a su modo por \u00e9l, vali\u00e9ndose de algunas noticias aisladas (huida de Damasco, dificultad de Pablo para relacionarse con los Ap\u00f3stoles de Jerusal\u00e9n, etc.), con la expresa intenci\u00f3n de vincular a Pablo con la iglesia de los or\u00edgenes. En cuanto a la primera secci\u00f3n, relativa a la conversi\u00f3n de Pablo, de la que presenta nada menos que tres relatos, la dificultad es mayor. Sin embargo, comparando atentamente los tres relatos, sacamos el convencimiento de que Lucas lleva la intenci\u00f3n de un acortamiento progresivo (19 ver. en el primer relato, 16 en el segundo, y 7 en el tercero), al tiempo que introduce algunas diferencias: descripci\u00f3n amplia de la visi\u00f3n de Anan\u00edas en el primer relato (vv.10-16) y brevemente la entrevista con v.17-18;, mientras que en ei segunuu iciatw ou^^ al rev\u00e9s, es decir, ni se habla siquiera de la visi\u00f3n de Anan\u00edas, pero se narra ampliamente su entrevista con Saulo (vv.12-16). Tambi\u00e9n se nota progresi\u00f3n en ir acentuando cada vez mas la vocacionde Pablo hacia los gentiles:en el primer relato se habla simolemente de \u201cnaciones, reyes e hijos de Israel\u201d (v.1s), en el segundo se habla de \u201ctodos los hombres\u201d (v. 15), Hay algunos (Harnack, Dibelius, Knpx, Haenchen) que todas estas diferencias entre los tres relatos las atribuyen a la actividad literaria de Lucas; en cambio, otros (Spitta, Wendt, Hirsch, Lake, Trocm\u00e9) creen que algunas de ellas, particularmente lo relativo al episodio de Anan\u00edas, ser\u00edan dif\u00edciles de explicar, de no suponer ya diversidad en las fuentes usadas por Lucas. Creen que Lucas se vali\u00f3 de dos fuentes distintas: la primera, en la que no habr\u00eda nada de Anan\u00edas, deb\u00eda ser muy semejante al relato que tenemos en Hec 26:1-18 y es posible que procediera de Pablo mismo, dada la semejanza con Gal 1:15-16; la segunda, en cambio, tendr\u00eda como n\u00facleo central el episodio de Anan\u00edas, dif\u00edcilmente conciliable con las protestas de independencia de Pablo en Gal 1:11-24. Tendr\u00edamos ah\u00ed el cl\u00e1sico relato de un milagro de tipo tradicional, es decir, la curaci\u00f3n de la ceguera de Pablo por Anan\u00edas, sirviendo de introducci\u00f3n el escenario de la luz deslumbrante que le envuelve al acercarse a Damasco, su ca\u00edda en tierra \u00e9l s\u00f3lo (cf. 9:4; 22:7) y su conducci\u00f3n a la ciudad ciego y como anonadado (cf. E. Trocm\u00e9, Le livre des Actes et l&#8217;histoire, Par\u00eds 1957). &#8211; 80 Cf. G. Lohfink, Paw\u00edus vor Damaskus (Stuttgart 1965); D. M. Stanley, Paul&#8217;s Conversi\u00f3n in Acts: The Cath. Bibl. Quart. 15 (1953) p.315-338; A. Girlanda, De con-versione Pauli in Actibus Apostolorum tripliciter narrata: Verb. Dom. 39 (1961) p.66-81.129-140.173-184. &#8211; 81 Cf. p.Gachter, Pe\u00edrus und seine Zeit (Innsbruck 1958) p.338-450. &#8211; 82 Gf. B. Rigaux, Saint Paul et ses lettres (Par\u00eds 1962) 114-115. &#8211; 83 Los textos b\u00e1sicos para una cronolog\u00eda de la vida de San Pablo son: Hec 12:23; Hec 18:12; Hec 24:27; Gal 1:18; Gal 2:1. &#8211; 84 Este proverbio: \u201cDuro es cocear contra el aguij\u00f3n,\u201d est\u00e1 tomado de la vida agr\u00edcola, cuando al pinchazo de la aguijada el animal suele responder con coces, y significaba el esfuerzo vano y necio con que a veces se pretende evitar una cosa (cf. Esquilo, Agam. 1624; P\u00edndaro, Pyth. II 94; Eur\u00edpides, Bacch. 795; Terencio, Phormio 78). El proverbio se encuentra solamente en la tercera de las narraciones (Gal 26:14); aunque algunos c\u00f3dices y la Vulgata Clementina lo ponen tambi\u00e9n en la primera (Gal 9:5). Igualmente es exclusiva de la tercera narraci\u00f3n la noticia de que Jes\u00fas habl\u00f3 a Saulo en arameo (cf. 26:14). &#8211; 85 Gf. W. Prokulski, The Conversi\u00f3n of St. Paul: The Cath. Bibl. Quart. 19 (1957) 453-473- &#8211; 86 Digo \u201cde modo expl\u00edcito,\u201d pues de una manera impl\u00edcita quiz\u00e1 podamos ver indicada esta revelaci\u00f3n en el v.1a. Tal debe afirmarse en el caso de considerar este vers\u00edculo como continuaci\u00f3n del precedente, que siguiera refiriendo palabras del Se\u00f1or a Anan\u00edas. La traducci\u00f3n ser\u00eda: .\u201d. busca a Saulo de Tarso, que est\u00e1 orando y ha visto en visi\u00f3n a un hombre llamado Anan\u00edas..\u201d Es decir, que el Se\u00f1or informar\u00eda a Anan\u00edas de una visi\u00f3n tenida por Saulo, d\u00e1ndole a entender con ello que est\u00e1 ciego y que est\u00e1 dispuesto para su visita. La cosa, sin embargo, no es clara, pues la interpretaci\u00f3n de este vers\u00edculo es dif\u00edcil. La Vulgata Clementina lo pone entre par\u00e9ntesis y parece considerarlo como una nota hist\u00f3rica intercalada por San Lucas, quien, tomando pie de la \u201coraci\u00f3n\u201d de Saulo (v.11), agregar\u00eda la noticia de la visi\u00f3n tenida por \u00e9ste durante esa \u201coraci\u00f3n,\u201d al mismo tiempo que ten\u00eda lugar la aparici\u00f3n a Anan\u00edas. Tal es tambi\u00e9n la interpretaci\u00f3n que dan muchos autores. En ese caso, este v.12 nada tendr\u00eda que ver con la aparici\u00f3n a Anan\u00edas, &#8211; 87 Sobre que Saulo qued\u00f3 ciego, no parece caber duda (v.8.i8). Tambi\u00e9n parece claro que esa \u201cceguera\u201d est\u00e1 relacionada con el intenso resplandor de la visi\u00f3n (cf. 22:11; 26:13). No creemos, sin embargo, que se trate simplemente de un fen\u00f3meno natural, debido al exceso de luz; pues no hubiera durado tanto tiempo (cf. v.g). Desde luego, la curaci\u00f3n fue sobrenatural, y esas \u201ccomo escamas\u201d que caen de sus ojos (v.18) parece deben entenderse no metaf\u00f3ricamente, sino, en realidad, como algo material, especie de costra formada s\u00f3brelos ojos de Saulo. Algo parecido hab\u00eda sucedido a Tob\u00edas (cf. Tob 11:13). La expresi\u00f3n \u201cescamas que caen\u201d se encuentra en escritos de m\u00e9dicos griegos. &#8211; 88 No es f\u00e1cil determinar a qu\u00e9 regi\u00f3n alude este nombre de \u201cArabia.\u201d El t\u00e9rmino e demasiado vago, aplic\u00e1ndose en aquel tiempo a todos los inmensos territorios del otro lado del Jord\u00e1n, que se extend\u00edan hasta la alta Siria por el norte, hasta el Eufrates por el este y hasta el mar Rojo por el sur. Pero el n\u00facleo principal era el reino de los nabateos (cf. 1Ma 9:35), llamado tambi\u00e9n a veces reino de los \u201c\u00e1rabes,\u201d cuya capital era Petra, y se extend\u00eda a lo largo del este y sur de Palestina. A esta regi\u00f3n parece que fue donde se retir\u00f3 Saulo. &#8211; 89 Este Aretas ser\u00eda Aretas IV, rey de los nabateos, del que conocemos bastantes datos por Josefo. Rein\u00f3 desde el a\u00f1o 9 a. C. hasta el a\u00f1o 40 d. C. Una hija suya estuvo casada con Herodes Antipas, a la cual repudi\u00f3 para unirse con Herod\u00edas, mujer de su hermano, delito al que aluden tambi\u00e9n los evangelios (cf. Mat 14:3). Este repudio disgust\u00f3 a Aretas, el cual, con pretexto de un incidente fronterizo en TransJordania, declar\u00f3 la guerra a Herodes, que fue totalmente derrotado. Pero Herodes recurri\u00f3 a Tiberio, y \u00e9ste ordena a Vitelio, legado de Siria, que declare la guerra a Aretas y se lo lleve a Roma, vivo o muerto. Al llegar con sus tropas a Jerusal\u00e9n camino de Petra, capital del reino de Aretas, Vitelio recibe la noticia de la muerte de Tiberio (16 de marzo del 37), y manda detener la expedici\u00f3n militar en espera de recibir \u00f3rdenes del nuevo emperador (cf. Josefo, Antiq, iud. 18:5:1). No tenemos m\u00e1s datos. &#8211; 90 En vez de \u201chelenistas\u201d (jud\u00edos de la di\u00e1spora), la Vulgata habla de \u201cgentiles,\u201d leyendo: \u201cloquebatur quoque gentibus et disputabat cum graecis.\u201d Pero esta lecci\u00f3n no tiene apoyo alguno s\u00f3lido en los c\u00f3dices. &#8211; 91 Recientes tentativas de algunos cr\u00edticos, como E. Lohmeyer, han querido unir la existencia de estas iglesias a la vida p\u00fablica de Jesucristo y a sus apariciones en Galilea, imaginando dos tipos de cristianismo: el jerosolimitano y el galileo. No creemos que haya base s\u00f3lida para tales suposiciones. &#8211; 92 Cf. Josefo, Antiq. iud. 18:8:2-9. &#8211; 93 El nombre Tabita es arameo, y corresponde al griego \u03b4\u03bf\u03c1\u03ba\u03ac,\u201d (v.56), en espa\u00f1ol gacela. Dicho nombre, aunque directamente designa un animal, hab\u00eda pasado a ser nombre de mujer, incluso entre los griegos. &#8211; 94 De este esp\u00edritu de segregaci\u00f3n que animaba a los jud\u00edos frente a las dem\u00e1s razas (cf. 10:28; 11:3; Gal 2:12; Jua 18:28) hablan tambi\u00e9n los escritores romanos. Es c\u00e9lebre el testimonio de T\u00e1cito: \u201cAdversus omnes alios hostile odium, separati epulis, discreti cubilibus\u201d (Hist. V 5). &#8211; 95 En la tradici\u00f3n se conoce al evangelista San Marcos como \u201cdisc\u00edpulo e int\u00e9rprete (\u03b5\u03c1\u03bc\u03b7\u03bd\u03b5\u03c5\u03c4\u03ae\u03c2) de Pedro\u201d; lo cual, seg\u00fan la interpretaci\u00f3n que juzgamos m\u00e1s probable, parece debe entenderse de que, al menos en un principio, hubo de valerse de \u00e9l para su trato con el mundo griego (cf. Pap\u00edas, en Euseb., Hist. eccl. 3:39:15; Iren., Adv. haer. 3:1:1; San Jer\u00f3nimo, De viris ill. 8). &#8211; 96 En relaci\u00f3n con los milagros y actividad de Jesucristo usa Pedro la frase \u201cle ungi\u00f3 Dios con el Esp\u00edritu Santo y con poder\u201d (v.38), frase calcada en Isa 61:1 : \u201cEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or descansa sobre m\u00ed, pues Yahv\u00e9 me ha ungido y me ha enviado a predicar la buena nueva a los abatidos..\u201d Ya Jesucristo se hab\u00eda aplicado a s\u00ed mismo este pasaje al comienzo de su vida p\u00fablica, hablando en la sinagoga de Nazaret (cf. Luc 4:17-21). El sentido de la frase de Pedro parece claro. Pretende dar la raz\u00f3n del proceder y milagros de Jesucristo: era el \u201cUngido\u201d de Yahv\u00e9, del que hablan las profec\u00edas mesi\u00e1nicas. Al comentar 4:27, explicamos ya c\u00f3mo deba entenderse la palabra \u201cungir.\u201d &#8211; 97 Esta afirmaci\u00f3n de Pedro est\u00e1 en armon\u00eda con la norma fundamental divina, a que tambi\u00e9n alude San Pablo, de conducir los hombres a la salud por la fe (Rom 1:16-17) y a trav\u00e9s del ministerio de otros hombres (Rom 10:13-15). &#8211; 98 Cf. Jos., De bell. iud. 7:3:2; Antiq. iud. 12:3:1. &#8211; 99 Hay bastantes c\u00f3dices que, en lugar de \u201cgriegos\u201d (\u03ad\u03bb\u03bb\u03b7\u03bd\u03b1\u03c2), tienen \u201chelenistas\u201d (\u03b5\u03bb\u03bb\u03b7-\u03bd\u03b9\u03c3\u03c4\u03ac\u03c2), lo mismo que en 6:1 y 9:29; pero esta lecci\u00f3n se opone tan claramente al contexto, que puede decirse un\u00e1nimemente rechazada en todas las ediciones cr\u00edticas. En efecto^ si leemos .^helenistas\u201d (jud\u00edos de la di\u00e1spora), desaparece totalmente la oposici\u00f3n con el \u201cjud\u00edos\u201d del v.19. Otra cosa es en el pasaje Deu 6:1, pues all\u00ed no se habla de jud\u00edos, t\u00e9rmino com\u00fan para todos los de raza jud\u00eda, sino de \u201chebreos,\u201d con que se designaba a los jud\u00edos palesti-nenses, de habla aramea. Con el t\u00e9rmino \u201cgriegos\u201d se alude no precisamente a los habitantes de Grecia, sino, al igual que en otros pasajes (cf. 14:1; 31:38; Rom 1:16), a los \u201cpaganos\u201d en general, en contraposici\u00f3n a los \u201cjud\u00edos.\u201d &#8211; 100 Los jud\u00edos designaban a los cristianos con el nombre de \u201csecta de los 5.14:2Cr 28:22), t\u00e9rmino de desprecio (cf. Jua 1:46; Jua 7:41), derivado del pueb] criado Jes\u00fas (cf. 2:22; 6:14; 10:38). pueblo en que se hab\u00eda &#8211; 101 Cf. Sueton. , Claadius 18; Di\u00f3n Casio, 60:11; T\u00e1cit., Anuales 12:43; Josefo fla-vio, Antiq. iud. 3:15:3; 20:2:5; 20:5:2. &#8211; 102 Cf. J. Jerem\u00edas, Sabbat jahr und neutestamentliche Chronologie: Zeitschrift f\u00fcr die neut. Wiss. 27 (1928) 98-103; A. M. Tormes, La fecha del hambre de Jerusal\u00e9n aludida por Act 11:28-20: Est. Ec. 33 (1959) 303-316; J. Dupont, Lafamine sous Claude: Rev. Bibl. 62 (1955) 52-55- &#8211; 103 Cf. L. Turrado, Car\u00e1cter jer\u00e1rquico de Tito, Timoteo, Lucas, Silas y otros compa\u00f1eros de San Pablo: Ciencia Tomista 69 (1946) 82-105. 104 Cf. Efe 6:1; Magn. 2; Efe 6:1; Trall i,i;Philad. 4.   &#8211; 105 Con referencia a los v.27-28, la recensi\u00f3n occidental, representada por el c\u00f3dice D, tiene una interesante variante, que conviene se\u00f1alar. Lee as\u00ed: .\u201d.a Antioqu\u00eda profetas, y hubo gran j\u00fabilo. Mientras est\u00e1bamos reunidos, levant\u00e1ndose uno de ellos..\u201d De ser aut\u00e9ntica esta lecci\u00f3n, tendr\u00edamos aqu\u00ed la primera de las \u201csecciones nos,\u201d en que San Lucas habla en primera persona del plural (cf. 16:10-17; 20:5-15; 21:1-18; 27:1-28:16), y ser\u00eda una prueba manifiesta de que por este tiempo estaba en Antioqu\u00eda y era ya cristiano. De todos modo \u03c1 al menos es claro indicio de una antigua tradici\u00f3n en ese sentido. &#8211; 106 Cf. Josefo Flavio, Antiq. i\u00fcd. 18:6-7; 19:5. &#8211; 107 Cf. Antiq. iud. 19:6-7. &#8211; 108Gf. Z. Garc\u00eda Villada, Historia eclesi\u00e1stica de Espa\u00f1a I (Madrid 1929) P-46-66. &#8211; 109 Cf. Or\u00edg., Homil. 6 in Lc; San Jer\u00f3nimo, De vir. ilL i; Lib. Pontiflcalis p.si; Brev. rom\u00e1n., d. 22 febr. &#8211; 110 euseb., His\u00ed. eccl. 2:14:6; San Jer\u00f3nimo, De vir. ill. \u03b9; orosio, Hist. adv. paganos 7:6; Le\u00f3n Magno, Serm. 82:4. &#8211; 111 Gf. Josefo Flavio, An\u00edtq. iud. ig,8:2. Biblia comentada 6a 9 &#8211; 112 Quiz\u00e1 a alguno llame la atenci\u00f3n lo de \u201ccomido de gusanos,\u201d algo parecido a lo que la Escritura refiere tambi\u00e9n de Ant\u00edoco (2Ma 9:5-9) y Eusebio dice del emperador Calerio (Hist. eccl. 8:16:4). Los incr\u00e9dulos comentan a veces, en tono ir\u00f3nico, que es la muerte que los autores cristianos damos siempre a los perseguidores de la Iglesia. Desde luego, admitimos que se han formado a veces leyendas en ese sentido, sin suficiente base hist\u00f3rica; v.gr., respecto de Pilato, Anas, Caifas, etc.; pero ello no es motivo para negar la historicidad de aquellos otros casos que, como la del que ahora tratamos, est\u00e1 suficientemente documentada. Notemos c\u00f3mo tambi\u00e9n Flavio Josefo, que no es autor cristiano, atribuye esa muerte a Herodes el Grande (Ant. iud. 17:6:5), detalle precisamente que omite el Evangelio, el cual se contenta con decir simplemente que \u201cmuri\u00f3\u201d (Mat 2:19). Por lo dem\u00e1s, junto a una llaga que no se preserve bien de la putrefacci\u00f3n, surgen muy pronto gusanos. Esto sucede tambi\u00e9n hoy, y es de creer que sucediese con bastante m\u00e1s frecuencia en la antig\u00fcedad. &#8211; 113 Cf. Sueton., Claudius 17:3-4; Di\u00f3n Casio, 60:23:1-4. &#8211; 114 Josefo Flavio, Ant\u00edq. iud. 19:9:1-2. &#8211; 115 Actualmente son bastantes los autores que niegan toda validez a este razonamiento. Lo expone as\u00ed B. Rigaux: \u201cEstos dos \u00faltimos vers\u00edculos.. tienen un car\u00e1cter netamente redaccional. Fundar sobre ellos cualquier tentativa de precisi\u00f3n cronol\u00f3gica es contrario a toda regla cr\u00edtica\u201d (Saint Paul et ses Lettres, Bruges 1962, p.io9). Sin embargo, \u00bfes segura la conclusi\u00f3n? \u00bfEs que por el hecho de que los vers\u00edculos tengan \u201ccar\u00e1cter redaccional,\u201d hay que excluir necesariamente de la mente de Lucas, pr\u00f3ximo aun a los acontecimientos, toda intenci\u00f3n cronol\u00f3gica? &#8211; 116 No se nos dice en qu\u00e9 consist\u00eda esa \u201cliturgia,\u201d pero evidentemente se trata del acto del culto cristiano tal como sol\u00eda practicarse en esos primeros tiempos de la Iglesia: oraci\u00f3n, exhortaciones, c\u00e1nticos y, sobre todo, la fracci\u00f3n del pan (cf. 2:42; 20:7-11; 1Co 11:20; 1Co 14:26). Es importante hacer notar c\u00f3mo con la liturgia va unido el ayuno. &#8211; 117 Cf. Gong. Vatic. II, Const. Lumen Genttum, n.\u00b0 12. &#8211; 118 Cf. Josefo Flavio, Antiq. iud. 16:4. &#8211; 119 Es de notar la exactitud hist\u00f3rica de San Lucas, al hablar de \u201cproc\u00f3nsul\u201d (\u03ac\u03bd3\u03cd\u03c0\u03b1\u03c4\u03bf\u03c2) en Chipre. Precisamente era \u00e9ste un punto que hab\u00eda sido alegado por algunos cr\u00edticos para impugnar el valor hist\u00f3rico del relato. En efecto, dec\u00edan que Chipre era provincia imperial (cf. estrab\u00f3n, 14:6; 17:25), es decir, bajo la dependencia directa del emperador, como jefe supremo del ej\u00e9rcito, y, por tanto, no estaba gobernada por un \u201cproc\u00f3nsul,\u201d como supone el autor de los Hechos, sino por un propretor o legado del C\u00e9sar, al igual que la de Siria (cf. Luc 2:2). Pues bien, las excavaciones arqueol\u00f3gicas en la isla nos han dado a conocer var\u00edas inscripciones con cuatro nombres de \u201cproc\u00f3nsules.\u201d Una, encontrada en 1877, lleva precisamente el nombre de \u201cPaulus,\u201d que muy bien pudiera ser el Sergio Pablo del libro de los Hechos. Y es que, aunque en un principio Augusto hizo a Chipre provincia imperial, como nos dice Estrab\u00f3n, poco despu\u00e9s, hacia el a\u00f1o 22, la hizo senatorial, entreg\u00e1ndola al Senado, como sabemos por Di\u00f3n Cassio (Luc 54:4). Estas provincias senatoriales las administraba el Senado mediante proc\u00f3nsules. Parece que bajo el emperador Adriano, por razones militares, de nuevo volvi\u00f3 a convertirse en provincia imperial; pero en tiempos de San Pablo ciertamente era provincia senatorial. &#8211; 120 Cf. Estrab\u00f3n, 12:Luc 6:4. &#8211; 121 Hay c\u00f3dices que en el v.18 leen \u201clos soport\u00f3\u201d (\u03ad\u03c4\u03c1\u03bf\u03c0\u03bf\u03c6\u03cc\u03c1\u03b7\u03c3\u03b5\u03bd \u03b1\u03cd\u03c4\u03bf\u03cd\u03c2), lecci\u00f3n que sigue tambi\u00e9n la Vulgata. Pero parece m\u00e1s en consonancia con el contexto la lecci\u00f3n \u201cles provey\u00f3 de alimento\u201d (\u03ad\u03c4\u03c1\u03bf\u03c6\u03bf\u03c6\u03cc\u03c1\u03b7\u03c3\u03b5\u03bd) que es la que hemos preferido, y que tienen gran n\u00famero de c\u00f3dices griegos y de antiguas versiones. De notar tambi\u00e9n, en esta primera parte del discurso, la cifra \u201c450 a\u00f1os\u201d del v.ao. En Gen 15:13\u201d se da la cifra de 400 a\u00f1os para la estancia de los israelitas en Egipto, mientras que Exo 12:40-41 se da la de 430. Parece que Pablo se refiere al tiempo transcurrido desde que Ga\u00f1\u00e1n fue prometido a los patriarcas (cf. Gen 15:18) hasta su posesi\u00f3n efectiva en tiempos de Josu\u00e9, incluidos los 40 a\u00f1os de marcha por el desierto. Sin embargo, el texto est\u00e1 oscuro. Hay c\u00f3dices que parecen referirse al tiempo transcurrido desde la conquista de Ca\u00f1an hasta los Jueces, cosa que no responde a ninguna cronolog\u00eda conocida. La recensi\u00f3n &#8211; occidental refiere esa cifra a la \u00e9poca de los Jueces, pues lee: \u201cDurante unos 450 a\u00f1os les dio jueces..\u201d La cuesti\u00f3n, como en general todas estas cuestiones cronol\u00f3gicas de la Biblia, es muy oscura y parece que circulaban diversas corrientes, conforme ya explicamos al comentar 7:6.122 es probable que el t\u00e9rmino \u201cpros\u00e9litos\u201d (v.43), contrariamente a 2:11, se tome aqu\u00ed en sentido amplio, con referencia simplemente a simpatizantes con el judaismo, conforme parece pedir la determinaci\u00f3n que se a\u00f1ade de \u201cadoradores de Dios\u201d (cf. 10:2). &#8211; 123 La frase \u201ccreyendo cuantos estaban ordenados a la vida eterna\u201d (v.48) ha dado lugar a muchas discusiones. Algunos autores, relacionando este texto con Rom 8:28-30, creen encontrar aqu\u00ed una prueba de que hay una predestinaci\u00f3n a la gloria futura del cielo dependiente de la sola libre voluntad de Dios, anterior a cualquier previsi\u00f3n de m\u00e9ritos. No creemos que el texto b\u00edblico d\u00e9 pie para llegar tan lejos. Evidentemente, en el contexto del pasaje, esos \u201cordenados a la vida eterna\u201d son todos los que \u201ccreyeron,\u201d y no es necesario suponer que todos hab\u00edan de salvarse en el sentido que nosotros damos a esta palabra. M\u00e1s bien se alude a los que entran en la \u201csalud mesi\u00e1nica\u201d (cf. 2:47; 3:15), dentro ya de la \u201cvida eterna,\u201d pues la gracia es el principio de la gloria. Se trata, sin embargo, de una \u201cvida\u201d que a\u00fan puede perderse. Lo que el texto b\u00edblico trata de acentuar es que los predicadores en su actividad y en sus \u00e9xitos dependen de la direcci\u00f3n y acci\u00f3n de Dios (cf. 1 Cor 3.6-7). &#8211; 124 Cf. Jenofonte, An\u00e1basis 1:2:19. &#8211; 125 Cf. Plinio, 5:25; Cicer\u00f3n, Ad familiares 15:4:2; Estrab\u00f3n, 12:6:1. &#8211; 125 bis es sabido que Lucas, a lo largo de todo el libro de los Hechos, reserva habitual-mente el t\u00e9rmino ap\u00f3stoles para el grupo de los Doce (cf. 1:2.26; 2:37; 4:23; 5:12; 8:1.14; 9:27; 15:2). De otra parte, Pablo reclama tambi\u00e9n para s\u00ed el t\u00edtulo de \u201cap\u00f3stol\u201d (cf. 1 Cor 9, i; 15:5-11; Gal 1:1.17). Sin embargo, aqu\u00ed se le da tambi\u00e9n ese t\u00edtulo a Bernab\u00e9. Todo esto ocasiona no peque\u00f1a problem\u00e1tica. Parece ser que, dentro de la \u00e9poca neotestamentaria, el t\u00edtulo de \u201cap\u00f3stol,\u201d que habr\u00eda comenzado aplic\u00e1ndose a los Doce (cf. Luc 6:13), adquiri\u00f3 luego un significado mucho m\u00e1s amplio incluyendo a todos aquellos que ten\u00edan corno misi\u00f3n caracter\u00edstica la de difundir el Evangelio all\u00ed donde no hab\u00eda sido a\u00fan predicado (cf.  1Co 12:28; 2Co 11:5; Efe 4:11). Pronto, sin embargo, el t\u00edtulo volvi\u00f3 a quedar reservado a los Doce y a Pablo, que es la situaci\u00f3n que parece suponer Lucas al escribir el libro de los Hechos. No es claro si tambi\u00e9n Bernab\u00e9 pertenec\u00eda a este grupo, dado el especial miramiento con que Pablo habla de \u00e9l (cf. 1Co 9:6). El hecho de que Lucas le d\u00e9 ese t\u00edtulo, lo mismo que a Pablo, podr\u00eda ser un indicio (cf. Hec 14:4-14). Sin embargo, es posible que en la narraci\u00f3n de Lucas, como creen muchos autores, el t\u00e9rmino \u201cap\u00f3stoles\u201d no tenga sentido t\u00e9cnico alguno, sino simplemente el de enviados de la iglesia de Antioqu\u00eda, pues es un pasaje que se halla en \u00edntima conexi\u00f3n con Hec 13:1-3, y deja traslucir una tradici\u00f3n m\u00e1s antigua. Tal sentido es corriente en las cartas paulinas (cf. 2Co 8:23; Flp 2:25). Sobre este t\u00edtulo ap\u00f3stoles en la \u00e9poca neotestamentaria, cf. L. turrado, Carisma y ministerio en San Pablo: Salmanticensis, 19 (1972) p.336-338. &#8211; 126 Cf. Ovidio Metamorfosis 8. &#8211; 126bis \u03b5\u03b9 texto b\u00edblico no habla expl\u00edcitamente de \u201cimposici\u00f3n de manos,\u201d sino de designaci\u00f3n de presb\u00edteros \u201cextendiendo la mano\u201d (\u03c7\u03b5\u03b9\u03c1\u03bf\u03c4\u03bf\u03bd\u03ae\u03c3\u03b1\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2.. \u03c0\u03c1\u03b5\u03c3\u03b2\u03c5\u03c4\u03ad\u03c1\u03bf\u03c5\u03c2). Sin embargo, aunque este verbo \u03c7\u03b5\u03b9\u03c1\u03bf\u03c4\u03bf\u03bd\u03b5\u03b9\u03bd Se use a veces para significar la designaci\u00f3n por voto a mano alzada, no parece que ese sentido tenga aqu\u00ed aplicaci\u00f3n. &#8211; 127 Cf. S. Giets, L&#8217;asembl\u00e9e apostolique et le decret de J\u00e9rusalem: Rech. Scienc. Relig. (1951) p.203-22o; L. Cerfaux, Le chap. XV du Livre des Actes a la lumi\u00e9re de la litt\u00e9rature ancienne: Rec. Cerfaux (Gembloux 1954), p.105-124; J. Dupont, Fierre et Paul a Antioche et \u00e1 J\u00e9rusalem: Rech. Scienc. Relig. (1957) p.42-6o y 225-239. portantes testimonios apost\u00f3licos a tavor de los gentiles. r,s posible que el documento relativo a Pedro aludiese a alguna discusi\u00f3n desarrollada en Jerusal\u00e9n cuando la visita de las Colectas &#8211; 128 En opini\u00f3n de los cr\u00edticos, estos documentos proced\u00edan de las iglesias \u00e9tnico-cris-tianas, donde sin duda eran conservados como preciado tesoro, dado que se trataba de importantes testimonios apost\u00f3licos a favor de los gentiles. Es posible que el documento relativo a Pedro aludiese a alguna discusi\u00f3n desarrollada en Jerusal\u00e9n cuando la visita de las Colectas (cf. 11:30), momento en que Pedro parece que estaba todav\u00eda a la cabeza de aquella iglesia. Lucas, buscando donde encuadrar este episodio que probablemente aparec\u00eda sin indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica, no encontr\u00f3 sitio mejor que en la visita de Pablo y Bernab\u00e9 a Jerusal\u00e9n, de que viaje\u201d; para ello, no tuvo inconveniente en suprimir ei principio y el final del documento, as\u00ed como en introducir algunas adiciones, como ser\u00eda, por ejemplo, la alusi\u00f3n al caso de Cornelio (15:7-9). En cuanto al documento relativo a Santiago, parece que inclu\u00eda los v.1q y 21, es decir la tesis de la no intervenci\u00f3n: en vista de los buenos resultados de la predicaci\u00f3n de Pablo y Bernab\u00e9, Santiago afirmaba que no hab\u00eda por qu\u00e9 turbar la paz de esas comunidades, enviando emisarios judaizantes (cf. Gal 2:12); pues, para propagar la Ley, ya hab\u00eda sinagogas en todas partes. \u00e9l resto de esa per\u00edcope (v.14-21) lo habr\u00eda a\u00f1adido Lucas, que desarroll\u00f3 m\u00e1s el tema, introduciendo la cita b\u00edblica (v. 15-18), la referencia al discurso de Pedro (v.14) y el anuncio de la carta que pensaba poner poco despu\u00e9s (v.20).   Por lo que respecta al decreto apost\u00f3lico, es posible que se trate de un decreto que estaba en vigor en Antioqu\u00eda, y que Lucas recogi\u00f3, present\u00e1ndolo como resultado del concilio de Jerusal\u00e9n (cf. E. trocm\u00e9, Le Livre des Actes et l&#8217;histoire, Par\u00eds 1957, p. 156-163).   &#8211; 129 Cf. M. Dibelius, Das Apostelkonzil: Theol. Literaturzeit. 72 (1947) p.193-198. &#8211; 130 Por lo que respecta concretamente a que Lucas parece hablar de una tercera subida de Pablo a Jerusal\u00e9n (cf. 9:25-26; 11:29-30; 15:2-4), creemos que es as\u00ed, y que el relato de Pablo (Gal 1:18; Gal 2:1) en nada se opone a ello. Pablo afirma, sin excluir; y si no menciona el segundo viaje (el de las colectas) es porque no hac\u00eda a su prop\u00f3sito. Hay autores, sin embargo, que buscan la conciliaci\u00f3n por otro camino. Dicen que el viaje a Jerusal\u00e9n aludido en Hec 15:2-4 no es un viaje distinto del aludido en Hec 11:29-30, sino el mismo; habr\u00eda, pues perfecta coincidencia con Pablo. Lo que sucede es que Lucas, a causa de la diversidad de fuentes, presenta ese viaje como desmembrado. La explicaci\u00f3n seg\u00fan el P. Benoit, ser\u00eda \u00e9sta: Lucas, para todos estos cap\u00edtulos habr\u00eda venido sirvi\u00e9ndose de una tradici\u00f3n o fuente antioquena, que inclu\u00eda lo relativo a los or\u00edgenes de esa iglesia (Hec 11:19-30) Y Que continuaba con lo acaecido a Bernab\u00e9 y Pablo en Antioqu\u00eda y Jerusal\u00e9n (15, 3-33); dentro de este esquema antioqueno habr\u00eda sido luego encuadrado el episodio de la prisi\u00f3n de Pedro (Hec 12:1-23), que proced\u00eda de una tradici\u00f3n palestinense, y lo relativo al primer viaje misional de Pablo (c. 13-14), que proced\u00eda de una tradici\u00f3n paulina, la cual continuar\u00e1 luego en i5:35ss. Pues bien, para esta labor de encuadramiento le bastan a Lucas dos breves notas redaccionales: 12:25 (para introducir los c.15-14) y 15:1-2, para volver a enlazar con la tradici\u00f3n antioquena, que hab\u00eda dejado en 11:29-30. Y, si esto es as\u00ed, resulta que el viaje aludido en 15:1-2 (nota redaccional para volver a enlazar) es el mismo ya aludido en n, 29-30, que de este modo en la tradici\u00f3n actual de los relatos, aparece desmembrado, dando la impresi\u00f3n de que hubo dos viajes a Jerusal\u00e9n, cuando en realidad se trata s\u00f3lo de uno. Su lugar cronol\u00f3gico, dice Benoit, parece ser el del c.i5, es decir, despu\u00e9s del primer viaje misional de Pablo, que se narra en los c.i3-i4 (cf. P. Benoit, La deuxi\u00e9me visite de St. Paul \u00e1j\u00e9rusalem: Bibl. 40, 1959, p.778-792). Creemos que toda esta reconstrucci\u00f3n tiene mucho de subjetivo e hipot\u00e9tico, y no hay necesidad de tanta descomposici\u00f3n en el relato de Lucas, que admite, como ya dijimos, una explicaci\u00f3n mucho m\u00e1s sencil\u00eda. &#8211; 131 Expl\u00edcitamente nunca se dice en el texto b\u00edblico que Pedro est\u00e9 aludiendo al caso de Cornelio en los v.j-g, pero ello parece evidente. Ese \u201cvosotros sab\u00e9is,\u201d como algo de todos conocido, y ese \u201cd\u00e1ndoles el Esp\u00edritu Santo igual que a nosotros,\u201d est\u00e1n como se\u00f1alando con el dedo el caso de Gornelio (cf. 10:47; 11:15-18). Ni hace dificultad el que diga \u201cde mucho tiempo ha\u201d (v.7), pues parece ser que estamos en el a\u00f1o 49, y lo de Gornelio es probable que tuviera lugar hacia el a\u00f1o 39 \u00f3 40 (cf. 9:31-32), distancia suficiente para que pudiera decirse que hab\u00eda pasado ya mucho tiempo. &#8211; 132 Gf. Euseb., Hist. eccl, 2:23; Flavio Josefo, Antiq. iud. 20:9. &#8211; 138 Es de creer que Santiago, hablando en arameo, citara el texto hebreo. Habr\u00eda sido Lucas, que escrib\u00eda en griego, o la fuente que copia Lucas, quien lo sustituy\u00f3 por el de la versi\u00f3n de los LXX. La confusi\u00f3n debi\u00f3 de proceder de que los LXX leyeron yidresu.. adam, en lugar de yiiresu.. edom, a\u00f1adiendo luego \u201cal Se\u00f1or\u201d (que falta en muchos c\u00f3dices) para completar la idea. Desde luego, el sentido fundamental no cambia, pues con cualquiera de ambas lecciones se alude a la vuelta de la cautividad babil\u00f3nica, en la que queda envuelta la idea mesi\u00e1nica, haciendo constar que la casa de David, entonces en decadencia, se levantar\u00e1 a nueva gloria dominando (\u201csobre Edom\u201d) y sobre todas las gentes paganas, sobre las que ser\u00e1 entonces invocado el nombre del verdadero Dios. \u201cInvocar el nombre de Yahv\u00e9 sobre su pueblo\u201d (cf. 2Cr 7:14) es frase hebrea que equivale a consagrarlo a Yahv\u00e9 o hacerlo su propiedad. Es de notar que en la mente de los profetas a la liberaci\u00f3n de la cautividad babil\u00f3nica va \u00edntimamente unida la liberaci\u00f3n mesi\u00e1nica. Y es que lo que sobre todo falta a los profetas en sus visiones es la perspectiva o conveniente separaci\u00f3n entre los diversos cuadros que pintan. Parece que Dios les dejaba en bastante oscuridad respecto del tiempo en que hab\u00edan de suceder las cosas; de ah\u00ed que mezclen en un mismo cuadro cosas que se aplican a la cautividad asir\u00eda o babil\u00f3nica con otras que s\u00f3lo se aplican a la \u00e9poca mesi\u00e1nica. Quiz\u00e1, como observa agudamente el P. Lagrange, la raz\u00f3n de este proceder de Dios haya de buscarse en que la esperanza mesi\u00e1nica deb\u00eda ser para los israelitas fuente de vida religiosa, y lo era mucho m\u00e1s con esa incertidumbre del tiempo, vi\u00e9ndola siempre como al alcance de la mano, sobre todo en los tiempos de opresi\u00f3n y angustia. &#8211; 139 Cf. Sanhedrin 56b. &#8211; 140 Cf. Cicer\u00f3n, Pro M. Coelio 20: \u201cVerum si quis est, qui etiam meretriciis amoribus in-terdictum mventuti putet, est ille quidem valde severus.. Quando enim hoc factum non est.\u00bb Quando reprehensum? Quando non permissum?\u201d &#8211; 141 Cf. Euseb., Hist. eccl 5:1:26. &#8211; 142 El texto del decreto que hemos comentado es el de la redacci\u00f3n llamada \u201coriental,\u201d que es la admitida generalmente por los cr\u00edticos. Existe otra redacci\u00f3n llamada \u201coccidental,\u201d representada por el c\u00f3dice D y por citas de los Padres latinos, los cuales ponen solamente tres abstenciones, omitiendo los \u201cahogados,\u201d y a\u00f1adiendo al final la llamada \u201cregla de oro\u201d de la caridad. El testigo m\u00e1s antiguo es San Ireneo: \u201cUt abstineatis ab idolothytis et sanguine et fornicatione; et quaecumque non vultis fieri vobis, alus ne faciatis\u201d (Adv. haer. 3:14)\u00b7Evidentemente debe ser preferido el texto \u201coriental,\u201d no s\u00f3lo porque tiene a su favor la gran mayor\u00eda de los c\u00f3dices, sino tambi\u00e9n porque s\u00f3lo \u00e9l responde al problema discutido y est\u00e1 en armon\u00eda con el contexto del discurso de Santiago. En la redacci\u00f3n \u201coccidental,\u201d suprimidos los \u201cahogados\u201d y a\u00f1adida la \u201cregla de oro\u201d de la caridad, se quita al decreto todo sabor jud\u00edo y se le da un car\u00e1cter moral: que se abstengan de la idolatr\u00eda, del homicidio y de la fornicaci\u00f3n, y que no hagan a otros lo que no quieran que les hagan a ellos. De hecho, as\u00ed interpretan muchos Padres latinos las palabras idolotitos, sangre, fornicaci\u00f3n. Pero \u00bfqu\u00e9 ten\u00eda que ver todo esto con la cuesti\u00f3n que se debat\u00eda? Probablemente la redacci\u00f3n \u201coccidental\u201d debe su origen a que el texto del decreto (redacci\u00f3n \u201coriental\u201d), una vez difundido el cristianismo entre los gentiles, no sonaba bien a los o\u00eddos de muchos fieles, sobre todo en las controversias con los judaizantes. Suprimido el t\u00e9rmino \u201cahogados\u201d por alg\u00fan copista, a los otros tres era ya f\u00e1cil darles un sentido mucho m\u00e1s amplio y espiritual. (Cf. Yv. Tissot, Les prescriptions des presbytres (Hec 15:41 D). Ex\u00e9-g\u00e9se et origine du Decret dans le texte syro-occidental des Actes: Rev. Bibl. 77, 1970, p.321-346). &#8211; 143 Hay algunos c\u00f3dices griegos y versiones antiguas que a continuaci\u00f3n del v.33 a\u00f1aden: \u201cPero Silas decidi\u00f3 permanecer all\u00ed.\u201d Otros, en cambio, ponen: \u201cPero solamente parti\u00f3 Judas.\u201d La Vulgata, en la edici\u00f3n sixto-clementina y c\u00f3dices de menor valor, une Jas dos lecciones, formando el y.34: \u201cPero Silas decidi\u00f3 permanecer all\u00ed, y parti\u00f3 solamente Judas.\u201d La autoridad cr\u00edtica en favor de la autenticidad de este vers\u00edculo, que falta en los mejores c\u00f3dices, es muy escasa. Probablemente se trata de una adici\u00f3n de la redacci\u00f3n \u201coccidental\u201d para explicar la presencia de Silas junto a San Pablo en Antioqu\u00eda, de que se hablar\u00e1 luego (v.40). Sin embargo, Silas pudo muy bien partir para Jerusal\u00e9n, como parece suponer el v.33, y volver poco despu\u00e9s a Antioqu\u00eda a una llamada de Pablo. &#8211; 144 Comentando este pasaje, dice San Jer\u00f3nimo: \u201cPaulus severior, Barnabas clementior; uterque in suo sensu abundat. Et tamen dissensio habet aliquid humanae frag\u00fcitatis\u201d (Dial, adv, Pelag. 2:17: Mal 23:580). Y San Francisco de Sales escribe: \u201cC&#8217;est une chose admirable, que n\u00f3tre Seigneur ait permis que plusieurs choses dignes veritablement d&#8217;\u00e9tre \u00e9crites, que les Ap \u00f3tres ont faites, soient demeur\u00e9es cachees spus un profond silence, et que cette imper-fection que le grand St. Paul et St. Bernab\u00e9 commisent ensemble, ait \u00e9t\u00e9 \u00e9crite..  Or, dites moi maintenant, nous devons-nous troubler quand on voit quelques d\u00e9fauts parmi nous autres, puisque les Apotres les commisent bien?\u201d (Oeuvres, Entretien 14 t.6 p.244). &#8211; 145 No se dice en qu\u00e9 consist\u00edan esas intervenciones del Esp\u00edritu Santo (v.6) o Esp\u00edritu de Jes\u00fas (v.?) prohibiendo a los misioneros que se dirigieran al Asia proconsular y a Bitinia. Bien pudo ser una comunicaci\u00f3n expl\u00edcita a trav\u00e9s de alg\u00fan carism\u00e1tico, como en otras ocasiones (cf. 20:23; 21,n); o tambi\u00e9n un acontecimiento humano cualquiera (enfermedad, caminos interceptados, etc.) que impidi\u00f3 a los misioneros su entrada en esas regiones, y que fue interpretado por Pablo como un aviso de la Providencia. &#8211; 146 Cf. Corpus Inscript. Lat\u00edn. III 291, supl. 6818. &#8211; 147 La vanante en 11:28, usando tambi\u00e9n primera persona de plural, es de autenticidad muy dudosa, como en su lugar explicamos. Los pasajes o \u201csecciones nos\u201d son: 16:10-17; 20:5-15; 21:1-18; 27:1-28:16. &#8211; 148 Esta v\u00eda Egnatia, de la que derivaban esas otras ramificaciones o v\u00edas menores, part\u00eda de Bizancio y, atravesando Tracia y Macedonia, llegaba hasta Dirraquio, en el Adri\u00e1tico, frente a Brindis, donde terminaba la v\u00eda Apia, enlazando as\u00ed con Roma. Entre las ciudades por las que pasaba hay que contar: Filipos, Anf\u00edpolis, Apolonia y Tesal\u00f3nica, ciudades visitadas por San Pablo (cf. 16:12; 17:1). &#8211; 149 Cf. Di\u00f3n Casio, 51:4. Tambi\u00e9n se han encontrado monedas con la inscripci\u00f3n \u201cColonia Julia Augusta Victrix Philippensium.\u201d Eran estas \u201ccolonias\u201d relativamente numerosas en el Imperio. Generalmente se trataba, en su origen, de veteranos del ej\u00e9rcito, a los que de este modo se premiaba, envi\u00e1ndoles a fundar una nueva ciudad o a ocupar alguna ya existente, permiti\u00e9ndoles formar una comunidad al estilo de Roma, libres de impuestos y con derecho a gobernarse por magistrados propios. Estos magistrados, a los que se conced\u00eda poder ir precedidos de los \u201clictores,\u201d eran llamados oficialmente \u201cduumviri,\u201d pero con frecuencia se les daba el nombre de \u201cpretores.\u201d Tenemos, a este respecto, el testimonio de Cicer\u00f3n, refiri\u00e9ndose a los \u201cduumviri\u201d de Capua: \u201cCum in ceteris coloniis duumviri appellantur, hi se praetores appellari volebant\u201d (De lege Agr2Cr 2:34). &#8211; 150 Cf. Tlto Llvio, 45:29- &#8211; 151 Cf. Juvenal, Sat. 3:296, refiri\u00e9ndose a las sinagogas: \u201cIn qua te quaero proseucha?\u201d &#8211; 152 Seg\u00fan una leyenda mitol\u00f3gica muy extendida por el mundo greco-romano, Pit\u00f3n era el nombre de la serpiente que en un principio hab\u00eda pronunciado los or\u00e1culos en Delfos, y que fue muerta por Apolo, quien la sustituy\u00f3 en su funci\u00f3n de vaticinar. De ah\u00ed el nombre de Apolo Pifio, dado a este dios; y el de pitonisa, para designar a la sacerdotisa de Delfos, que pronunciaba sus or\u00e1culos en nombre de Apolo. A veces, en algunos escritores griegos, se llama \u201cpit\u00f3n\u201d al ventr\u00edlocuo, desde cuyo vientre se cre\u00eda que hablaba y vaticinaba el esp\u00edritu (cf. Ovidio, Metam. 1:434-451; Plutarco, De def. orac. 9). &#8211; 153   Una variante del texto \u201coccidental\u201d expresamente se\u00f1ala el terremoto como motivo del cambio de actitud de los jueces: \u201cLlegado el d\u00eda, se reunieron los pretores en el foro y, acord\u00e1ndose del terremoto que se hab\u00eda producido, tuvieron gran temor, y enviaron a los lictores..\u201d   &#8211; 154 De la ciudadan\u00eda romana de Pablo se habla tambi\u00e9n en otros lugares (22:25-28; 23:27; 25:10-12). Respecto de Silas, no nos ha llegado ning\u00fan otro testimonio; pero el modo de hablar de Pablo en este pasaje parece indicar claramente que tambi\u00e9n \u00e9l era ciudadano romano. Eso pide el plural \u201cnosotros\u201d (v.37), y as\u00ed lo interpretan los jueces (v.38). El argumento tiene tanto m\u00e1s valor cuanto que atribuirse falsamente esa condici\u00f3n estaba castigado con la pena de muerte (cf. Suetonio, Claud. 25). &#8211; 155 Cf. Valerio M\u00e1ximo, 4:1; Tito Livio, 10:9. He aqu\u00ed c\u00f3mo se expresa cicer\u00f3n: \u201cQue un ciudadano romano sea atado, es una iniquidad; que sea golpeado, es un delito; que sea muerto, es casi un parricidio\u201d (In Verrem 2:5:66). &#8211; 156 La lecci\u00f3n \u201cpros\u00e9litos griegos\u201d es la que tienen la mayor\u00eda de los c\u00f3dices. Hay, sin embargo, algunos, y tambi\u00e9n la Vulgata, que entre las dos palabras intercalan la conjunci\u00f3n y, suponiendo que se trata de dos categor\u00edas distintas de convertidos: los \u201cpros\u00e9litos,\u201d o incorporados m\u00e1s o menos al judaismo (cf. 2:11; 6:5; 10:2), y los \u201cgriegos,\u201d es decir, los paganos no afectados a\u00fan por la propaganda jud\u00eda (cf. 11:20; 16:3; 21:28). Por razones externas, de autoridad de c\u00f3dices, parece debe preferirse la lecci\u00f3n que hemos puesto en el texto; sin embargo, no pocos autores prefieren la segunda lecci\u00f3n, apoyados en razones internas, pues, adem\u00e1s de que la expresi\u00f3n \u201cpros\u00e9lito griego\u201d ser\u00eda extremadamente rara, ni aparece ninguna otra vez en los Hechos, sabemos que la comunidad de Tesal\u00f3nica se compon\u00eda en gran parte de cristianos salidos de la idolatr\u00eda (cf. 1Te 1:9), cosa que dif\u00edcilmente podr\u00eda aplicarse a \u201cpros\u00e9litos,\u201d que ya cre\u00edan en el verdadero Dios. Desde luego, estas razones tienen su fuerza. &#8211; 157 Cf. Cicer\u00f3n, In Pisonem 36. &#8211; 158 Algunos c\u00f3dices, en vez de ecos \u03b5\u03c4\u03c4\u03af.., leen eos \u03b5\u03c0\u03af.., con lo que parecen insinuar otra raz\u00f3n. Se habr\u00eda hecho partir a Pablo \u201ccomo al mar,\u201d es decir, como si fuera al mar; pero, en realidad, el viaje iba a ser por tierra. Se trataba sencillamente de despistar a los enemigos. Tambi\u00e9n el c\u00f3dice D (recensi\u00f3n \u201coccidental\u201d) supone que el viaje fue por tierra, afirmando expresamente que atravesaron Tesalia: .\u201d. le llevaron hasta Atenas, pasando de largo por Tesalia, pues le \u201cfue prohibido predicar entre ellos la palabra.\u201d Se tratar\u00eda de alguna prohibici\u00f3n parecida a la Deu 16:6-7. &#8211; 159 Cf. Cicer\u00f3n, De orat. 1:4; Tito Livio, 45:27; Pausanias, 1:3-24\u00b7 &#8211; 160 Cf. Tuc\u00eddides, 3:38; Dem\u00f3stenes, 4,io; Plutarco, De curiositate 8. &#8211; 161 El t\u00e9rmino griego es \u03c3\u03c0\u03b5\u03c1\u03bc\u03bf\u03bb\u03cc\u03b3\u03bf\u03c2 literalmente = \u201crecogedor de semillas.\u201d Originariamente se emple\u00f3 este nombre para designar algunos p\u00e1jaros, como la corneja, que recorren los surcos del arado en busca de semillas e insectos. M\u00e1s tarde se aplic\u00f3 a los mendigos y vagabundos que en los mercados van recogiendo lo que encuentran por el suelo, y metaf\u00f3ricamente se dec\u00eda tambi\u00e9n de los charlatanes, que repiten como papagayos lo que han ido recogiendo de ac\u00e1 y de all\u00e1. &#8211; 162 Hay bastantes autores que entienden el t\u00e9rmino \u201cAre\u00f3pago\u201d (v.1q) no en sentido topogr\u00e1fico, la colina, sino en sentido jur\u00eddico, el tribunal. Desde luego, el texto puede interpretarse de las dos maneras; pues, aunque en un principio el t\u00e9rmino \u201cAre\u00f3pago\u201d design\u00f3 la colina, muy pronto comenz\u00f3 a usarse tambi\u00e9n para designar el tribunal que en ella se reun\u00eda. Incluso cuando este tribunal no se reun\u00eda ya en la famosa colina sino en la \u03c3\u03c4\u03bf\u03ac \u03b2\u03b1\u03c3\u03b9\u03bb\u03b9\u03ba\u03ae del agora, segu\u00eda llam\u00e1ndose el \u201cAre\u00f3pago.\u201d Tal suced\u00eda en la \u00e9poca romana (cf. cicer\u00f3n, Ad Attic. 1:14:5; s\u00e9neca, De tranq. 5). A este tribunal que con el nombre de \u201cAre\u00f3pago\u201d se reun\u00eda en el agora, habr\u00eda sido llevado San Pablo. &#8211; Preferimos, sin embargo, la interpretaci\u00f3n topogr\u00e1fica, pues nada hay en todo el relato ni en el posterior discurso de Pablo que d\u00e9 la m\u00e1s m\u00ednima sensaci\u00f3n de acusaci\u00f3n ni de proceso. La expresi\u00f3n\u201d\u00bfpodemos saber.. ?\u201d (v.1q), m\u00e1s bien parece insinuar que se trata de buscar un lugar a prop\u00f3sito, fuera de la concurrida y ruidosa agora, para que se explique mejor. &#8211; 162 Varios escritores griegos, como Pausanias (1:1:4) Y Fil\u00f3strato (Vita Apol. 6:3), hablan de altares erigidos en Atenas a dioses desconocidos. Generalmente eran inscripciones en plural, pero exist\u00edan tambi\u00e9n inscripciones dedicadas en singular a un dios que por una u otra raz\u00f3n no hubiera sido bien identificado, como lo prueba la conocida inscripci\u00f3n del Palatino de Roma: Sei Deo Sei Deivae Sac(rum). Trat\u00e1base con ello de tener propicios a todos los dioses, aunque fuesen desconocidos (cf. Di\u00f3genes Laercio, Epim\u00e9nides 1:10). &#8211; 163 Las citas son dos: una impl\u00edcita y otra expl\u00edcita. La primera reproduce casi literalmente este verso de Epim\u00e9nides de Creta (s.VI a. C. en su poema Minos: \u0395\u03bd \u03c3\u03bf\u03b9 \u03b3\u03b1\u03c1 \u03b6\u03ce\u03bc\u03b5\u03bd\u03ba\u03b1\u03b9 \u03ba\u03b9\u03bd\u03b5\u03cc\u03bc\u03b5\u03c2\u03b1 \u03ba\u03b1\u03b9 \u03b5\u0390\u03bc\u03b5\u03bd. La segunda reproduce un verso de Arato (s.III a. C.) en el poema Fen\u00f3menos: \u03c4\u03bf\u03c5 \u03b3\u03b1\u03c1 \u03ba\u03b1\u03b9 y\u00e9vog \u03ad\u03c3\u03bc\u03ad\u03bd. Casi el mismo verso se encuentra tambi\u00e9n en Cleantes (s.III a. C.) en su Himno a Zeus: \u03b5\u03ba \u03c3\u03bf\u03c5 \u03b3\u03b1\u03c1 \u03b3\u03ad\u03bd\u03bf\u03c2 \u03ad\u03c3\u03bc\u03ad\u03bd. Es quiz\u00e1s por eso por lo que Pablo dice en plural \u201calgunos de vuestros poetas\u201d (v.28). Ambos, Cleantes y Arato, pertenecen a la escuela estoica. Es evidente que Pablo, despu\u00e9s de lo que ha dicho de Dios creador (v.24-26), al citar estas expresiones de concepci\u00f3n pante\u00edsta, las emplea desde su punto de vista monote\u00edsta. Lo que trata de afirmar con la primera cita es que dependemos de Dios en todo, hasta el punto de que sin \u00e9l no podr\u00edamos continuar viviendo, movi\u00e9ndonos y ni aun existiendo. Tom\u00e1s comentar\u00e1 m\u00e1s tarde que Dios \u201cest in \u00f3mnibus per essentiam, in quantum adest \u00f3mnibus ut causa essendi\u201d (i q.8 a.3 in c). Con la segunda cita. San Pablo sigue insistiendo en la misma idea de nuestra proximidad a Dios, de nuestra semejanza con \u00e9l; de donde deduce una condena de la idolatr\u00eda (v.2g), al menos en su concepci\u00f3n popular, que m\u00e1s o menos identificaba al dios con su representaci\u00f3n material; pues si nosotros, que gozamos de inteligencia y de vida, somos linaje de Dios, est\u00e1 claro que la naturaleza divina, fuente de esa inteligencia y vida, no puede ser figurada por im\u00e1genes inertes. Esta \u201csemejanza\u201d del hombre con Dios est\u00e1 claramente atestiguada en el Antiguo Testamento (cf. Gen 1:26; Gen 9:6; Sab 2:23; Eco 17:1) y San Pablo la recordar\u00e1 en sus cartas (cf. 1Co 11:7; Efe 4:24; Col 3:10). Dicha \u201csemejanza\u201d ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s perfecta en el cristiano, nacido de Dios (Jua 1:12-13) y part\u00edcipe de la naturaleza divina (2Pe 1:4), &#8211; 164 Euseb., Hist. eccl 3:4. &#8211; 165 Cf. Estrab\u00f3n, 8:2:1. &#8211; 166 Gf. flavio josefo, De bello iud. 3:540: suetonio, \u00d1ero iq; di\u00f3n casio, 63:16. &#8211; 167 Cf. Horacio, Odas 1:7:2: \u201cbimaris Corinthi moenia.\u201d Tambi\u00e9n: Ovidio, Meta-mor\/. 5:407- &#8211; 168 Cf. Estrab\u00f3n, 8:6:20. &#8211; 169 Horacio, Epist. 1:17:36: \u201cNon cuivis homini contingit adire Corinthum.\u201d Tambi\u00e9n lo recuerda estrab\u00f3n. 8:6:2: \u03bf\u03c5 \u03c4\u03c4\u03b1\u03bd\u03c4\u03cc\u03c2 \u03b1\u03bd\u03b4\u03c1\u03cc\u03c2 \u03b5\u03c2 K\u00f3pivSov \u03ad\u03c33* \u03cc \u03c0\u03bb\u03bf\u03c5\u03c2- &#8211; 170 De un decreto de Claudio expulsando de Roma a los jud\u00edos habla tambi\u00e9n Suetonio: \u201cludaeos impulsore Chresto assidue tumultuantes Roma expulit\u201d (Claudius 25). Es de creer que se aluda al mismo decreto de expulsi\u00f3n que en los Hechos. L\u00e1stima que no nos d\u00e9 la fecha del decreto, cosa que ser\u00eda de gran importancia para la cuesti\u00f3n cronol\u00f3gica de la vida de San Pablo. Esta fecha non la da, en cambio, un historiador del siglo iv, Orosio, quien dice tomarla de Josefo: \u201cAnno eiusdem nono expulsos per Claudium urbe iudaeos losephus re-fert\u201d (Hist. 7:6:15). Sin embargo, en los escritos de Josefo, tal como hoy se conservan, nada se ha encontrado a este respecto; de ah\u00ed que la noticia de Orosio, autor ya demasiado tard\u00edo, sin que sea despreciable, no ofrece absoluta garant\u00eda. Claudio comenz\u00f3 a reinar el 24 de enero del a\u00f1o 41; luego el a\u00f1o \u201cnono\u201d abarcar\u00eda desde el 25 de enero del 49 hasta el 25 de enero del 50. &#8211; 171 Cf. S\u00e9neca, Natur. quaest. 4 praef.; Epist. 104; Estacio, Silv. 2:7:32; Plinio, Hist. nat. 31:6:62; di\u00f3n casio, 60:24. &#8211; 172 Cf. T\u00e1cito, Ann. 15:73; 16:17. &#8211; 173 La inscripci\u00f3n de Delfos, en estado bastante fragmentario, fue dada a conocer y publicada en 1905 por E. bourguet, De rebus Delphicis imperatoriae aetatis capita d\u00fao (Mont-pellier 1905). Desde entonces ha sido muy estudiada, en particular por A. Deissmann, F. Prat, A. Brassac, etc. Las palabras (completadas con algunas letras que no se conservan en el original) que a nosotros principalmente interesan son las siguientes: \u03a4\u03b9\u03b2\u03b5\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2 \u039a\u03bb\u03b1\u03cd\u03b4\u03b9\u03bf\u03c2 \u03ba\u03b1\u03b9-\u03c3\u03b1\u03c1.. \u03b1\u03c5\u03c4\u03bf\u03ba\u03c1\u03ac\u03c4\u03c9\u03c1 \u03c4\u03bf \u03ba\u03c2* \u03c4\u03c4\u03b1\u03c4\u03b7\u03c1 \u03c0\u03b1\u03c4\u03c1\u03af\u03b4\u03bf\u03c2.. \u03b9\u03bf\u03cd\u03bd\u03b9\u03bf\u03c2 \u0393\u03b1\u03bb\u03bb\u03af\u03c9\u03bd \u03bf \u03c6\u03af\u03bb\u03bf\u03c2 \u03bc\u03bf\u03c5 \u03ba\u03b1\u03b9 \u03b1\u03bd\u03b8\u03cd\u03c0\u03b1\u03c4\u03bf\u03c2 \u03c4\u03b7\u03c2 \u03b1\u03c7\u03b1\u0390\u03b1\u03c2.. Prescindiendo de interpretaciones de detalle, entre los autores que se han dedicado a estudiar la inscripci\u00f3n hay completo acuerdo en estos dos puntos: que la carta est\u00e1 escrita siendo Gali\u00f3n proc\u00f3nsul de Acaya, y que est\u00e1 escrita despu\u00e9s que Claudio hab\u00eda sido aclamado \u201cimperafor\u201d por vie\u00e9simosexta vez y antes de la vig\u00e9simos\u00e9ptima. La cifra 26 (ks&#8217;) no puede referirse a otra cosa. Estas aclamaciones eran un honor que se tributaba al emperador despu\u00e9s de una victoria. Pues bien, aunque no podemos determinar exactamente el tiempo de esa \u201c26.a aclamaci\u00f3n imperial\u00b7), s\u00ed que podemos hacerlo de manera bastante aproximada, con un muy ligero margen de error. Sabemos, en efecto, por una inscripci\u00f3n de Roma junto a \u201cPorta Maggiore,\u201d que en i de agosto del 52, en que fue inaugurada la conducci\u00f3n a Roma del \u201cAcqua Claudia,\u201d Claudio estaba ya en su 27 aclamaci\u00f3n imperial; por tanto, la 26 ha de ser anterior a esa fecha. De otra parte, una inscripci\u00f3n encontrada en Kis (Asia Menor) une la 26 aclamaci\u00f3n imperial de Claudio y el a\u00f1o 12 de su potestad tribunicia, a\u00f1o que sabemos abarca desde el 25 de enero del 52 al 24 de enero del 53; por tanto, combinando ambas inscripciones, deducimos que en los primeros meses del a\u00f1o 52, no sabemos si ya desde el principio, Claudio estaba en su 26 aclamaci\u00f3n imperial. He dicho que \u201cno sabemos si ya desde el principio,\u201d pues, no obstante la inscripci\u00f3n de Kis, cabe a\u00fan preguntar si esa 26 aclamaci\u00f3n imperial de Claudio habr\u00eda tenido lugar ya en el a\u00f1o 51,0 tendr\u00eda lugar en el mismo a\u00f1o 52. Parece casi seguro esto \u00faltimo, pues del cotejo de varias inscripciones se deduce que, al comenzar el a\u00f1o ii de su potestad tribunicia (25 enero del 51), Claudio estaba a\u00fan en la 22 aclamaci\u00f3n imperial, y no es f\u00e1cil que en el mismo a\u00f1o 51 se le decretaran otras cuatro aclamaciones, hasta la 26 inclusive. Sabemos, s\u00ed, que a ese mismo a\u00f1o pertenecen la 23 y la 24; para la 25 y la 26 no tenernos datos concretos positivos, pero podemos dar casi por cierto que, al menos esta \u00faltima, si es que no tambi\u00e9n la 25, pertenecen a los primeros meses del a\u00f1o 52, cuando a principios de primavera se renovaban las campa\u00f1as militares. Tanto m\u00e1s podemos dar esto por cierto, cuanto que, como sabemos por los Anales de T\u00e1cito, este a\u00f1o 52 fue un a\u00f1o de grandes \u00e9xitos para las legiones romanas. Tendr\u00edamos, pues, que la carta de Claudio est\u00e1 escrita en la primera mitad del a\u00f1o 52, y que en esas fechas era Gali\u00f3n proc\u00f3nsul de Acaya. Mas, esto supuesto, queda a\u00fan por declarar un segundo punto: el de cu\u00e1ndo habr\u00eda comenzado y hasta cu\u00e1ndo dur\u00f3 ese proconsulado de Gali\u00f3n. Sin esto, nada podemos deducir en orden a la cronolog\u00eda paulina. Pues bien, respecto a este segundo punto, tengamos en cuenta que el cargo de proc\u00f3nsul era de suyo anual y que los nuevos proc\u00f3nsules eran nombrados a principios de la primavera, debiendo partir hacia las respectivas provincias no m\u00e1s tarde del mes de abril (cf. di\u00f3n casio, 6o,11 y 17). Es de creer que tal sucediese en el caso de Gali\u00f3n. Cierto que Gali\u00f3n, como parece insinuar el \u201camicus meus\u201d de la carta de Claudio, es probable que no fuera de los proc\u00f3nsules de nombramiento ordinario (\u03ba\u03bb\u03b7\u03c1\u03c9\u03c4\u03bf\u03af), sino de los nombrados por decreto especial del emperador (\u03b1\u03b9\u03c1\u03b5\u03c4\u03bf\u03af), lo cual pod\u00eda hacerse en cualquier tiempo y sin plazo fijo, por necesidades especiales de alguna provincia; sin embargo\/ aun en este caso, podemos llegar a la misma conclusi\u00f3n, pues no es cre\u00edble, m\u00e1xime siendo como era de salud delicada, que Gali\u00f3n se atreviese a salir de Roma entre los meses de octubre a marzo, tiempo del \u201cmare clausum,\u201d en que la navegaci\u00f3n estaba llena de peligros y era pr\u00e1cticamente nula. Por tanto, hubo de ser entre marzo y octubre cuando embarc\u00f3 para Acaya. De otra parte, su estancia en Acaya debi\u00f3 de ser muy breve, a juzgar por lo que dice su hermano S\u00e9neca: .\u201d. qui cum in Achaia febrem habere coepisset, protinus navem ascendit clamitans non corporis esse, sed loci morbum\u201d (Epist. 104). Este \u201cprotinus navem ascendit,\u201d huyendo del clima de Acaya, da la impresi\u00f3n de que pas\u00f3 all\u00ed como proc\u00f3nsul muy poco tiempo, probablemente sin esperar siquiera al plazo corriente de un a\u00f1o. Si, pues, en la primavera del a\u00f1o 52, fecha de la carta de Claudio, era proc\u00f3nsul de Acaya, hubo de ser tambi\u00e9n entonces, o muy poco despu\u00e9s, cuando tuvo lugar el encuentro con Pablo. &#8211; 174 Flavio Josefo, De bello iud. 2:15. Cf. tambi\u00e9n Mishna, Nazir, 3:6; 7:3. &#8211; 175 Esto quedar\u00eda a\u00fan m\u00e1s claro si fuese aut\u00e9ntica la recensi\u00f3n \u201coccidental\u201d del v.21, que tienen tambi\u00e9n algunos Padres: .\u201d. despidi\u00e9ndose de ellos, dijo: Es absolutamente necesario que yo celebre la pr\u00f3xima fiesta en Jerusal\u00e9n; luego volver\u00e9 a vosotros, si Dios quiere.\u201d &#8211; 176 De este templo hablan con frecuencia los historiadores antiguos. Hab\u00eda sido destruido por un incendio en el 356 a. C., pero reconstruido luego con magnificencia y suntuosidad a\u00fan mayores (cf. Pausanias, 4:31; Phil. Byz., Spect. mundi 7; Estrab\u00f3n, 14:7:26; Plinio, Hist. nat. 36:21; Tito Liv., 1:45:2). La imagen de la diosa era una estatua en parte informe, cuya cabeza estaba ce\u00f1ida por una torre almenada, s\u00edmbolo de poder. La parte inferior estaba fajada a manera de momia egipcia, y el pecho lo ten\u00eda recubierto de numerosas mamas, s\u00edmbolo de la fecundidad; de ah\u00ed el t\u00edtulo de \u201cmultimammia\u201d con que la designan los antiguos (cf. San Jer\u00f3nimo, Praef. in Epist. ad Ephesios). Se dec\u00eda, al igual que de algunos otros objetos sagrados del paganismo, que era una estatua no hecha por mano de hombres, sino \u201cca\u00edda del cielo\u201d (\u03b4\u03b9\u03bf\u03c0\u03b5\u03c4\u03ad\u03b6), opini\u00f3n que se recoge en los Hechos (cf. 19:3 5)\u00b7 &#8211; 177 Esta pr\u00e1ctica del \u201cexorcismo\u201d estaba muy extendida entre los jud\u00edos. El mismo Josefo, despu\u00e9s de decir que Salom\u00f3n hab\u00eda recibido de Dios el poder de arrojar los demonios y que &#8216; hab\u00eda compuesto para ello f\u00f3rmulas muy eficaces, a\u00f1ade: \u201cEsta manera de curar est\u00e1 todav\u00eda muy en uso entre nosotros\u201d (Antiq. iud. 8:2:5; De bello iud. 7:6:3). Tambi\u00e9n en el Talmud se dan varias f\u00f3rmulas de conjuros (cf. Schabbath 19:3; Abodah Zarah fol.12:3; Sanhedrin 10:1). A veces, como claramente da a entender la manera de hablar de Jesucristo, se trataba de exorcistas verdaderos, que, por esp\u00edritu de religi\u00f3n y confiando en Dios, practicaban exorcismos realmente eficaces (cf. Mat 12:27; Mar 9:38); pero al lado de \u00e9stos hab\u00edan surgido otros muchos, que no eran sino simples vividores que vagaban de una parte a otra y se preciaban de conocer f\u00f3rmulas eficaces para arrojar los demonios. A esta clase deb\u00edan de pertenecer los hijos de Esceva, exorcistas \u201cambulantes,\u201d que iban de lugar en lugar ejerciendo su profesi\u00f3n. En Efeso, ciudad muy dada a la magia, esperar\u00edan encontrar campo abonado para sus planes, pues exorcismos y magia son cosas muy afines. &#8211; 178 Gf. Plutarco, Symp. 7:5:4; Clem. Alejandrino, Strom. 5:8:42. &#8211; 179 Cf. Didach\u00e9 14:1: \u201cReunidos cada d\u00eda del Se\u00f1or, partid el pan y dad gracias..\u201d San Justino, \/ Apol. 67: \u201cY en el d\u00eda que se, llama del Sol se re\u00fanen en un mismo lugar los que habitan tanto las ciudades como los campos..; se traen el pan, el vino y agua..\u201d Tambi\u00e9n San Ignacio de Antioqu\u00eda?. (Ad Magn. 9) habla de que los cristianos no celebramos ya el s\u00e1bado, sino el domingo. &#8211; 180 En tiempos posteriores sabemos que se hac\u00eda en las primeras horas de la ma\u00f1ana. Cf. San Ctppriano, Epist. 63:15: \u201cCelebramos la eucarist\u00eda como sacrificio matinal, a pesar de que fue instituida por la tarde, porque en ella recordamos la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or.\u201d Y Plinio el Joven, en su carta a Trajano (a. 111-112), habla de una reuni\u00f3n que sol\u00edan hacer los cristianos \u201cstato die ante lucem\u201d (Epist. 10:96). &#8211; 181 Algunos c\u00f3dices a\u00f1aden en el v. 15: .\u201d.hasta Samos, y habiendo hecho escala en Trog\u00ed-lio, al otro d\u00eda..\u201d Hay autores que consideran esta variante como aut\u00e9ntica, y ciertamente es del todo veros\u00edmil. Trogilio est\u00e1 en el continente asi\u00e1tico, en la punta m\u00e1s occidental del promontorio que se extiende frente a la isla de Samos. &#8211; 182   Cf. J.  Dupont  , Le discours de Milet, testament pastoral de S. Paul (Par\u00eds 1962). &#8211;   183 Hay autores, y entre ellos algunos Santos Padres, como San Jer\u00f3nimo y San Agust\u00edn, que, en vez de \u201ciglesia de Dios,\u201d prefieren la lecci\u00f3n \u201ciglesia del Se\u00f1or,\u201d como tienen bastantes c\u00f3dices. En ese caso, la divinidad de Jesucristo no quedar\u00eda tan claramente afirmada. Creemos , sin embargo, que debe preferirse la lecci\u00f3n \u201ciglesia de Dios,\u201d que es la que tienen la mayor\u00eda de los c\u00f3dices y est\u00e1 m\u00e1s en consonancia con la manera de hablar de San Pablo, quien emplea frecuentemente dicha expresi\u00f3n (1Co 1:2; 1Co 10:32; 1Co 11:16.22; 1Co 15:9; 2Co 1:1; Gal 1:13; 1Te 2:14), mientras que no se emplea nunca la expresi\u00f3n \u201ciglesia del Se\u00f1or,\u201d y s\u00f3lo una vez la m\u00e1s o menos equivalente \u201ciglesia de Cristo\u201d (Rom 16:16). La lecci\u00f3n \u201ciglesia del Se\u00f1or\u201d parece una correcci\u00f3n de la primera, sustituyendo \u201cSe\u00f1or\u201d a \u201cDios,\u201d para evitar hablar de la \u201csangre de Dios,\u201d cosa que a alg\u00fan lector le debi\u00f3 de parecer demasiado fuerte. Modernamente algunos autores, como H. Conzelmann y K. Lake, a los que se inclina tambi\u00e9n el P. Leal, proponen otra interpretaci\u00f3n, sobrentendiendo el sustantivo u\u00edou, y traducen: .\u201d.la Iglesia de Dios, que El adquiri\u00f3 con la sangre de su propio Hijo.\u201d El t\u00e9rmino 16105 vendr\u00eda a ser equivalente del hebreo yahid (unig\u00e9nito, predilecto), que los LXX traducen por \u03b1\u03b3\u03b1\u03c0\u03b7\u03c4\u03cc\u03c2 y \u03bc\u03bf\u03bd\u03bf\u03b3\u03b5\u03bd\u03ae\u03c2. Pero tal elipsis no tiene apoyo positivo en los textos escritos conocidos. Sobre el t\u00e9rmino \u201ciglesia\u201d y su significado concreto, ya hablamos al comentar Hec 5:11. &#8211; 185 La expresi\u00f3n \u201cencadenado por el Esp\u00edritu\u201d (\u03b4\u03b5\u03b4\u03b5\u03bc\u03ad\u03bd\u03bf\u03c2 \u03c4\u03c9 \u03c4\u03c4\u03bd\u03b5\u03cd\u03bc\u03bf\u03c4\u03c0) no es clara. Alude, sin duda, a que va a Jerusal\u00e9n como forzado por un impulso interior al que no puede resistir; pero \u00bfse refiere a un impulso del Esp\u00edritu Santo o a un impulso de su propio esp\u00edritu? La cosa es dudosa. En este \u00faltimo caso, habr\u00eda que traducir: \u201cencadenado en el esp\u00edritu.\u201d18 5 La recensi\u00f3n \u201coccidental\u201d a\u00f1ade: y Mira, que estaba un poco m\u00e1s al este y era la capital de Licia y el principal puerto de aquella regi\u00f3n. En Mira atracar\u00e1 el barco de Pablo cuando va prisionero camino de Roma (cf. 27:5). &#8211; 186 En este sentido entiende el t\u00e9rmino Eusebio, al aplicarlo a ciertos predicadores ambulantes que continuaban la obra de los ap\u00f3stoles: \u201cRelicta patria peregre proficiscentes munus obibant evangelistarwn, iis qui fidet sermonem nondum audivissent Christum praedicare et sacrorum evangeliorum libros tradere ambitiose satagentes. Hi postquam in remotis qui-busdam ac barbaris regionibus fundamenta fidei iecerant, aliosque pastores constituerant et novellae plantationis curam iisdem commiserant, eo contenti ad alias gentes ac regiones, co-mitante Dei gratia ac virtute, properabant\u201d (Hist. eccl. 3:37). Y m\u00e1s adelante, hablando de Panteno, que deja Alejandr\u00eda y marcha a predicar a la India, le da el nombre de evangelista: \u201cComplures erant tune evangelistae sermonis Dei, qui divina quadam aemulatione succensi, apostolorum exemplo studium suum conferre ad aedi-ficationem fidei et ad incrernentum verbi divini properabant. Ex quorum numero Pantaenus ad Indos usque penetrasse dicitur..\u201d (Hist. eccl.). &#8211; 187 Seg\u00fan la recensi\u00f3n \u201coccidental,\u201d el hospedaje prestado por Mnas\u00f3n no habr\u00eda sido en Jerusal\u00e9n, sino en una parada del trayecto: .\u201d. nos condujeron a casa de los que nos hab\u00edan de hospedar; y, llegados a cierto pueblo, estuvimos en casa de Mnas\u00f3n, chipriota, antiguo disc\u00edpulo; y saliendo de all\u00ed, llegamos a Jerusal\u00e9n.\u201d La Vulgata latina, con la que concuerda en sustancia la versi\u00f3n sir\u00edaca Peshitta, supone que Mnas\u00f3n acompa\u00f1a al grupo de Pablo ya desde Ces\u00e1rea, aunque ten\u00eda su domicilio en Jerusal\u00e9n. &#8211; 188 Cf. Mishna, Nazir 1:3; Flavio Josefo, De bello iud. 2:15:1. &#8211; 189 Para podernos formar idea de esta escena, tengamos en cuenta que el templo de Jerusal\u00e9n no estaba compuesto de una sola pieza, al estilo de nuestros templos cristianos. Lo constitu\u00edan todo un conjunto de edificaciones y atrios, que rodeaban el relativamente peque\u00f1o edificio del santuario (vaos) o templo propiamente dicho. Empezando de fuera a dentro, se encontraba primeramente el atrio de los gentiles, flanqueado al oriente por el p\u00f3rtico de Salom\u00f3n (cf. 3:11; 5:12) y al sur por el p\u00f3rtico real o de Herodes, quien lo hab\u00eda reconstruido suntuosamente. En este atrio pod\u00edan entrar incluso los paganos y era lugar de cita de cuantos resid\u00edan o estaban de paso en Jerusal\u00e9n, jud\u00edos o gentiles; algo parecido a lo que era el foro en las ciudades romanas o el agora en las griegas. Sobre todo con ocasi\u00f3n de las fiestas se convert\u00eda en un verdadero mercado p\u00fablico, con tiendas de toda clase de art\u00edculos, particularmente de aquellos que se necesitaban para los sacrificios lit\u00fargicos (cf. Jua 2:14-16). Una balaustrada de piedra, en la que inscripciones latinas y griegas recordaban a los gentiles la prohibici\u00f3n de seguir adelante bajo pena de muerte, delimitaba esa zona, de la no accesible a los paganos. A continuaci\u00f3n, pasando esa balaustrada y subiendo unos escalones, se llegaba al atrio interior, protegido por gruesos muros y subdividido en dos partes: atrio de las mujeres y, un poco m\u00e1s adentro, atrio de los israelitas, al que s\u00f3lo ten\u00edan acceso los hombres. Entre el atrio de los gentiles y el atrio interior hab\u00eda 10 puertas (cf. flavio josefo, De bello iud. 5:5:2), entre las que sobresal\u00eda, mirando a oriente, la llamada puerta de Nicanor, que parece ser la misma que se llamaba tambi\u00e9n Hermosa (cf. 3:2). Del atrio de los israelitas, subiendo a\u00fan m\u00e1s, se llegaba al atrio de los sacerdotes, donde estaba el altar de los holocaustos al aire libre. Finalmente, subiendo a\u00fan unos pelda\u00f1os, se entraba en el templo propiamente dicho o santuario. En el mismo recinto donde estaban estas edificaciones, que en su conjunto constitu\u00edan el templo, estaba tambi\u00e9n la torre o fortaleza Antonia, precisamente en el \u00e1ngulo noroeste. Esta fortaleza, reconstruida por Herodes sobre otra anterior de tiempo de los Macabeos, era sede de la guarnici\u00f3n romana de servicio en Jerusal\u00e9n, y ten\u00eda acceso directamente al atrio de los gentiles. Josefo, hablando de ella, da algunos datos de gran utilidad para reconstruir nuestra escena: \u201cPor la parte donde se un\u00eda con los p\u00f3rticos del templo, ten\u00eda a ambos lados escaleras, por donde bajaban los soldados de guardia.., y se distribu\u00edan con sus armas a lo largo de los p\u00f3rticos, durante las solemnidades, vigilando para que el pueblo no tramase revoluciones\u201d (De bello iud. 5:5:8). &#8211; 190 De este episodio habla Josefo en dos ocasiones (De bello iud. 2:13.5; Antiq. iud. 20, 8:10), aunque exagerando las cifras, como de costumbre, e incluso contradici\u00e9ndose (cf. nota a 5:36). Los \u201csicarios\u201d eran los m\u00e1s fan\u00e1ticos de entre los nacionalistas jud\u00edos, llamados as\u00ed porque sol\u00edan llevar un pu\u00f1al (sica) escondido bajo el manto. &#8211; 191 Cf. Digesto 48:18:1. &#8211; 192 Cf. Di\u00f3n Casio, 60:17. &#8211; 193 En el caso de Jes\u00fas, al menos por lo que se refiere a la sesi\u00f3n preliminar, \u00e9sta tuvo lugar i el mismo palacio del sumo sacerdote (cf. Mat 26:57). Pero, de ordinario, las sesiones del sanedr\u00edn se celebraban en un local destinado a este objeto, llamado por Josefo \u201csala del Con sejo\u201d (\u03b7 \u03b2\u03bf\u03c5\u03bb\u03ae, \u03c4\u03bf \u03b2\u03bf\u03c5\u03bb\u03b5\u03c5\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd), y por la Mishna \u201csala de la piedra cuadrada\u201d (lishka haggazith), aunque no sabemos d\u00f3nde estaba exactamente esa sala (cf. josefo, De bello iud 5:4.2; 6:5:3; Mish., Middoth 5:4; Pea 2:6; Sanh. 11:2).Generalmente, los autores suponen que estaba en el \u00e1ngulo sudoeste del atrio interio del templo, pero la localizaci\u00f3n no es segura. Hay, adem\u00e1s, otra noticia en el Talmud d que, \u201ccuarenta a\u00f1os antes de la destrucci\u00f3n del templo, el sanedr\u00edn se traslad\u00f3 de la sala d la piedra Cuadrada a las mansiones\u201d (Sabbath 153; Sanh. 4ia; Abada zara 8b). Tampoco sa bemos d\u00f3nde estaban estas \u201cmansiones\u201d o estancias (chanoth). &#8211; 194   Contra Pelag 3:4.  &#8211; 195 Flavio Josefo, De bello iud. 2:17:9. De este Anan\u00edas que fue sumo sacerdote del 4 al 59, habla adem\u00e1s Josefo en otras varias ocasiones, pint\u00e1ndole como hombre codicioso violento (cf. Antiq. iud. 20:5:5; 20:8:9; 20:9:2). &#8211; 196 Causa extra\u00f1eza el que, dentro mismo del judaismo, hubiese quienes negasen un dogma tan fundamental como es el de la resurrecci\u00f3n de los muertos, sin que por eso quedasen excluidos de la sinagoga. Mas t\u00e9ngase en cuenta que, respecto de la vida de ultratumba, incluso el pueblo elegido hubo de vivir por mucho tiempo en casi completa oscuridad. \u00a1Cu\u00e1nto camino hubo que andar hasta llegar a la doctrina terminante de Jesucristo, de resurrecci\u00f3n con nuestros propios cuerpos, unos para vida gloriosa en el cielo, y otros para vida de tormentos en el infierno! (cf. Mat 24:31; Jua 5:29). En un principio, el mismo pueblo de Israel apenas dispon\u00eda de otros datos que el de la \u201csupervivencia\u201d de las almas en el scheol, donde \u00e9stas llevaban una vida l\u00e1nguida y triste, sin comunicaci\u00f3n alguna con los hombres ni con Yahv\u00e9 (cf. Gen 37:35; Num 16:30;  Sal 87:11-13; Isa 38:10-20; Job 10:21-22). En algunos salmos hallamos ya algo m\u00e1s: el salmista expresa su firme confianza de que Yahv\u00e9 le librar\u00e1 del scheol y podr\u00e1 vivir perpetuamente unido a \u00e9l (cf. Sal 15:7-11; Sal 48:16; Sal 72:23-28). Es el primer chispazo revelador de la gran verdad de la resurrecci\u00f3n. En Sab 3:1-7 se desarrollar\u00e1 m\u00e1s la idea, y se hablar\u00e1 ya claramente de la vida eternamente dichosa de los justos cerca de Dios. Daniel y el autor del segundo libro de los Macabeos a\u00f1adir\u00e1n expl\u00edcitamente el dato de la resurrecci\u00f3n de los cuerpos (Dan 12:2; 2Ma 7:11; 2Ma 12:43-44), dato que para una mente jud\u00eda apenas a\u00f1ad\u00eda nada nuevo a lo dicho en el libro de la Sabidur\u00eda, pues no era f\u00e1cil que concibieran una vida dichosa sin que el cuerpo estuviera unido al alma. &#8211; 197 Cf. Mishna, Nedarim 5:6; 9:1. &#8211; 198 Algunos c\u00f3dices de la recensi\u00f3n \u201coccidental,\u201d a los que sigue tambi\u00e9n la Vulgata, a\u00f1aden a continuaci\u00f3n del v.24: \u201cPorque tem\u00eda que los jud\u00edos lo raptaran y lo mataran, y cayese sobre \u00e9l la calumnia de que hab\u00eda aceptado dinero.\u201d Si esta lecci\u00f3n fuese aut\u00e9ntica, que dar\u00eda todav\u00eda m\u00e1s claro el porqu\u00e9 de tan extraordinario despliegue de fuerzas militares para defensa de Pablo. Sin embargo, es una variante que falta en los mejores c\u00f3dices, ni hay motivo para sospechar que el tribuno temiese una Tal acusaci\u00f3n (cf. 24:6-7). &#8211; 199 cf. Flavio Josefo, Antiq. iud. 20:8:5-9; De bello iud. 2:13:2; T\u00e1cito, f\u00edis\u00ed. 5:9; Annal 12:54; Suetonio, Claudius 28. &#8211; 200  El inciso \u201cy quisimos juzgarLc.. se presentaron a ti\u201d (v.6b-7) falta en los mejores c\u00f3dices, y su autenticidad es dudosa. No est\u00e1, pues, claro si T\u00e9rtulo aludi\u00f3 o no en su discurso a la actuaci\u00f3n de Lisias.   &#8211; 201 Gf. Flavio Josefo, Antiq. iud. 20:7:1-2. &#8211; 202 Esta destituci\u00f3n de F\u00e9lix, a quien sucede Festo, es otro de los puntos base, igual que la muerte de Heredes (12:23) y el encuentro con Gali\u00f3n (18:12) para la cronolog\u00eda paulina. En efecto, es casi seguro que Festo, muerto durante el cargo (cf. Josefo, Antiq. iud. 20:9:1), inici\u00f3 su mandato en el a\u00f1o 6o, probablemente entrado ya el verano. Esto ultimo se desprende con bastante claridad de la narraci\u00f3n de los Hechos, pues no mucho despu\u00e9s de su llegada a la provincia (cf. 25:1.6.13) empieza el viaje de Pablo a Roma (cf. 27:1), y cuando llegan a Greta eran ya los comienzos del invierno (cf. 27:9). En cuanto a que esto sucediese en el a\u00f1o 6o, la cosa no es ciertamente tan f\u00e1cil de probar. Hay autores que ponen la destituci\u00f3n de F\u00e9lix en el a\u00f1o 55, apoy\u00e1ndose en un testimonio de Josefo confrontado con otro de T\u00e1cito. Dice, en efecto, Josefo (Antiq. iud. 20:8:9) que F\u00e9lix fue llamado a Roma por Ner\u00f3n debido a ciertas acusaciones de los jud\u00edos de Ces\u00e1rea, y que pudo evitar el castigo gracias a la intervenci\u00f3n de Palante, que gozaba de extraordinaria influencia en la corte; ahora bien, seg\u00fan T\u00e1cito (Ann. 13:14), Palante cay\u00f3 en desgracia de Ner\u00f3n pocos meses despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de \u00e9ste como emperador (13 oct. del 54), luego tambi\u00e9n F\u00e9lix hubo de ser destituido por entonces. De esta opini\u00f3n son ya, en la antig\u00fcedad, Eusebio y San Jer\u00f3nimo. Sin embargo, dicha opini\u00f3n es dif\u00edcilmente sostenibLc. Aparte su imposible armonizaci\u00f3n con la data del 52 para el encuentro con Gali\u00f3n en Corinto, tampoco se armoniza con otros datos de Josefo y de los Hechos. En efecto, seg\u00fan Josefo, F\u00e9lix fue nombrado procurador al fin ya del reinado de Claudio (Antiq. iud. 20:7:1-2; cf. T\u00e1cito, Htst. 5:9), hasta el punto de que todas las cosas referentes a su administraci\u00f3n las enmarca bajo el reinado de Ner\u00f3n, sucesor de Claudio (cf. Antiq. iud. 20:8:5-9; De bello iud. 2:13:2-7); de otra parte, cuando San Pablo se encuentra con F\u00e9lix, es decir, dos a\u00f1os antes de su destituci\u00f3n (cf. 24:27), \u00e9ste llevaba ya \u201cmuchos a\u00f1os\u201d de procurador (cf. 24:10), no siendo f\u00e1cil que ese t\u00e9rmino \u201cmuchos\u201d incluya menos siquiera de cuatro o cinco a\u00f1os. Si, pues, F\u00e9lix fue nombrado procurador al final ya del reinado de Claudio (f 13 oct. del 54), dif\u00edcilmente podemos poner su destituci\u00f3n antes del 6o, o a lo sumo el 59. Ni puede ponerse despu\u00e9s de esa fecha; pues en oto\u00f1o del 62 vemos ya actuando de procurador en Judea a Albino, el sucesor de Festo (cf. Josefo, De bello iud. 6:5:3), const\u00e1ndonos, adem\u00e1s, que entre la muerte de Festo y la llegada de Albino pasaron varios meses, tiempo precisamente que aprovech\u00f3 el sanedr\u00edn para dar muerte a Santiago, cosa que irrit\u00f3 a Albino (cf. Josefo, Antig. iud. 20:9:1). l,o mas  prooaDie  es que esa intervenci\u00f3n ae ra\u00edame en ravor ae renx, ae que naoia Josefo, sea una de sus acostumbradas confusiones (cf. 5:36; 21:38); o que Palante, ca\u00eddo en desgracia hacia el 55, volviese de nuevo a granjearse el favor del emperador, como sucedi\u00f3, v.gr., a Burro, otro de los personajes influyentes de entonces (cf. t\u00e1cito, Ann. 13:23; 14:7; I5:5i). &#8211; 203 Hab\u00eda un proverbio romano muy claro a este respecto: \u201cQuae acta gestaque sunt a procuratore Gaesaris, sic ab eo comprobantur, atque si a Gaesare ipso gesta sunt\u201d (Ulpiano, De offic. Procuratoris). &#8211; 204 El C\u00e9sar en aquel entonces era Ner\u00f3n (13 oct. del 54-9 jun. del 68). Sabido es que, a partir de Octavio Augusto, los t\u00edtulos de \u201cC\u00e9sar\u201d y de \u201cAugusto\u201d (cf. v.21) se empleaban como t\u00edtulo imperial. Tambi\u00e9n, a partir de Cal\u00edgula, comenz\u00f3 a emplearse el t\u00edtulo \u201cSe\u00f1or\u201d (cf. v.26), que fue adquiriendo cada vez m\u00e1s un car\u00e1cter sagrado, hasta que Domiciano se hizo llamar \u201cse\u00f1or y dios nuestro\u201d (cf. Suetonio, Domitianus 13; T\u00e1cito, Ann. 2:87). El t\u00edtulo designaba, a lo que parece, el poder universal y absoluto del emperador, a quien se atribu\u00edan prerrogativas m\u00e1s o menos divinas. Fue un t\u00edtulo que los primitivos cristianos gustaban de aplicar a Jesucristo (cf. 11:20-21). En el Martyrium Polycarpi (VIII,2), de mediados del siglo \u03c0, parece tener ya claramente este car\u00e1cter sagrado, de ah\u00ed que el santo obispo se niegue resueltamente a secundar los deseos de los que trataban de persuadirlo a que dijese : C\u00e9sar el Se\u00f1or, y as\u00ed salvar la vida. &#8211; 205 Juvenal, Sat. 6:156-160. No sin raz\u00f3n se ha llamado a Berenice la \u201cpeque\u00f1a Cleopatra.\u201d Viuda a los veinti\u00fan a\u00f1os de un t\u00edo suyo, rey de Calcis, fue a vivir con su hermano Agripa, corri\u00e9ndose muy pronto el rumor de la vida incestuosa de los dos hermanos (Josefo, Antiq. iud. 20:7:3). Para evitar cr\u00edticas se cas\u00f3 en segundas nupcias con Polem\u00f3n, rey de Cilicia; pero lo abandon\u00f3 a los pocos meses, volvi\u00e9ndose de nuevo al palacio de Agripa, Cuando estall\u00f3 la guerra jud\u00eda, sigui\u00f3 muy de cerca a Vespasiano y a Tito, e incluso se dec\u00eda que \u00e9ste le hab\u00eda prometido tomarla por esposa (cf. Suetonio, Ti&#8217;\u00edus 7:1; T\u00e1cito, Hist. 2:81). Terminada la guerra, sigui\u00f3 a Tito a Roma, viviendo en el mismo palacio imperial, no sin gran esc\u00e1ndalo del pueblo romano, por lo que Vespasiano la mand\u00f3 alejar de la ciudad (Di\u00f3n Casio, 66:15). Muerto Vespasiano y elegido Tito emperador, de nuevo se present\u00f3 en Roma, pero tambi\u00e9n el nuevo emperador hubo de mandarla marchar: \u201cBerenu-cem statim ab urbe dimisit, invitus invitam\u201d (Suetonio, Ti\u00edus 7.2). &#8211; 206 Cf. Flavio Josefo, Antiq. Iud. 19:9:1-2; 20:7:1-3; 20:9-7; De Bello Iud. 2:16:1-4; 4:1.1-3; T\u00e1cito, Hist. 5:1, &#8211; 207 Cf. Flavio Josefo, De bello iud. 2:16:4; Salustio, Yugurta 78; Silio It\u00e1l., Pun. 3.320. &#8211; 208 Se designaba as\u00ed a toda la costa del Mediterr\u00e1neo situada entre Grecia, Italia y \u00e1frica (cf. Ptolomeo, 3:15:1; Pausanias, 5:25:3; Ovidio, Trist. 1:11:4). &#8211; 208* M. Guarducci, S. \u03a1\u03b1\u03bf\u03af\u03bf e gli scavi archeol. a Malta: Arch.  Class. 19 (1967) 177-83\u00b7 &#8211; 209 M. Adinolfi, S. \u03a1\u03b1\u03bf \/\u03bf  \u03b1  Pozzuoli (Bresc\u00eda 1969). &#8211; 209* Cf. Cicer\u00f3n, Ad Attic. 1:13:1; 2:10:12. &#8211; 210   H ay bastantes c\u00f3dices cuya lectura del v.16 es interesante a este respecto^ \u201cGuando entraron en Roma, el centuri\u00f3n entreg\u00f3 los presos al prefecto del campamento \u03c4\u03c9 \u03c3\u03c4\u03c1\u03b1\u03c4\u03bf-\u03c4\u03c4\u03b5\u03b4\u03ac\u03c1\u03c7\u03c9), permitiendo a Pablo..\u201d Ese \u201cprefecto del campamento\u201d ser\u00eda el \u201cpraefectus castro-rum,\u201d de que hablan los autores romanos, y que ordinariamente se entend\u00eda del prefecto de los pretorianos, cuyo campamento estaba situado cerca de la v\u00eda Nomentana, y al que se llama todav\u00eda hoy Castro Pretorio  .   Sin embargo, un manuscrito latino (cod. Gigas) traduce el \u03c3\u03c4\u03c1\u03b1\u03c4\u03bf\u03c4\u03c4\u03b5\u03b4\u03ac\u03c1\u03c7\u03bf\u03b6 por \u201cprinceps peregrinorum,\u201d con lo que da a entender que se tratar\u00eda del prefecto de los milites peregrini, campamento \u00e9ste situado entre el Celio y el Palatino, y destinado sobre todo a los soldados de paso. A este campamento habr\u00eda ido primeramente Pablo, quiz\u00e1 porque en \u00e9l era donde ten\u00edan que alojarse el centuri\u00f3n y los soldados de escolta. La cosa es veros\u00edmil, aunque de la existencia de este campamento no tenemos noticias ciertas hasta el siglo ni, sin que haya pruebas de que ya exist\u00eda en tiempos de Pablo. En todo caso, fuese o no fuese primeramente al \u201ccastra peregrinorum,\u201d parece cierto que muy pronto hubo de presentarse en el campamento de los pretorianos. &#8211; 211 No conocemos testimonios directos de los autores romanos que hablen de plazo m\u00e1ximo para las detenciones preventivas. Con todo, es de creer que hubiese alguna legislaci\u00f3n al respecto. De hecho, sabemos de un papiro (BGU \u00f328r) en que se alude a una disposici\u00f3n de Ner\u00f3n se\u00f1alando el plazo en que acusado y acusadores deb\u00edan comparecer en Roma, cuando se trataba de causas trasladadas de provincias: .\u201d. et accusatoribus et re\u00eds in Italia quidem novem menses dabuntur, transalpinis autem et transmarinis annus et sex menses.\u201d \u00e9l texto del papiro est\u00e1 incompleto, y no sabemos qu\u00e9 pasaba si reo o acusadores no se presentaban dentro del plazo fijado; es de creer, sobre todo por lo que se refiere a la no comparecencia de los acusadores, que esto estuviese en relaci\u00f3n con la concesi\u00f3n de la libertad al acusado (cf. H. J. Cadbury, Beginnings t.5 33-334)\u00b7<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Malta.<\/b> Una isla con 27 km de largo y 14 km de ancho, unos 96 km al S de Sicilia. Ninguno de los navegantes hab\u00eda estado antes en esa bah\u00eda (conocida hoy como la Bah\u00eda de San Pablo) donde naufragaron.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t28:1 &#8212; Estando ya a salvo, &#8212; Sus vidas peligraron por dos semanas durante la tormenta violenta. Continuamente alivianaban el barco y hab\u00edan hecho todo lo posible por salvarlo, pero sin la intervenci\u00f3n de Dios seguramente no hubieran escapado de la muerte.<br \/>\n\t&#8212; supimos que la isla se llamaba Malta (O, Melita o Melitene, LBLA, margen). &#8212; Esta isla era famosa por la producci\u00f3n de miel de abeja (es lo que significa Melita).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>BIENVENIDOS A MALTA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Hechos 28:1-6<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando llegamos a tierra a salvo nos enteramos de que aquella isla se llamaba Malta. Los nativos dieron muestras de una amabilidad fuera de lo corriente. Como se hab\u00eda puesto a llover y hac\u00eda fr\u00edo, encendieron una hoguera y nos invitaron a acercarnos.<br \/>Pablo hab\u00eda recogido un manojo de ramas secas y lo ech\u00f3 al fuego; pero al calor sali\u00f3 una v\u00edbora y se le enganch\u00f3 en la mano. Cuando los nativos la vieron colg\u00e1ndole de la mano se dijeron entre s\u00ed:<br \/>No cabe duda de que ese hombre es un asesino; porque, aunque ha escapado del mar, la justicia no le deja vivir.<br \/>Pero Pablo se sacudi\u00f3 el animal en el fuego, y eso fue todo. La gente estaba esperando que empezara a hincharse o que cayera muerto de repente, y estuvieron observ\u00e1ndole un buen rato; pero al ver que no le pasaba nada, cambiaron de parecer y empezaron a decir que era un dios.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>El mar arroj\u00f3 a las costas de Malta a Pablo y todos sus compa\u00f1eros de viaje. La antigua versi\u00f3n de la Biblia ReinaValera (1909) parece un poco descort\u00e9s con los malteses al llamarlos <em>b\u00e1rbaros. <\/em>Es verdad que en griego se los llama <em>barbaroi <\/em>(vers\u00edculos 2 y 4); pero para los griegos los b\u00e1rbaros eran simplemente los que hablaban <em>bar-bar, <\/em>es decir, una lengua ininteligible, y no la bella lengua griega. La revisi\u00f3n de 1960 se acerca m\u00e1s al sentido original al llamarlos los <em>naturales, <\/em>o, como hemos puesto aqu\u00ed, <em>los nativos.<\/em><\/p>\n<p>Este pasaje nos ilumina el car\u00e1cter de Pablo desde diversos \u00e1ngulos. <em>(a) <\/em>Por una parte, nos da el detalle cordial y sencillo de que era un hombre que no pod\u00eda estar sin hacer nada; as\u00ed es que se puso a recoger le\u00f1a para ayudar a mantener la fogata. Una vez m\u00e1s comprobamos que las visiones y experiencias espirituales no le hab\u00edan hecho perder el sentido pr\u00e1ctico; y m\u00e1s todav\u00eda: que aunque era un gran hombre no se le ca\u00edan los anillos por ayudar en cosas peque\u00f1as.<\/p>\n<p>Se cuenta de Booker Washington que recorri\u00f3 cientos de kil\u00f3metros en su juventud para ir a una de las pocas universidades de los Estados Unidos que admit\u00edan a estudiantes negros. Cuando lleg\u00f3, le dijeron que las clases estaban completas. Se ofreci\u00f3 para los trabajos m\u00e1s humildes, y le aceptaron; y cumpli\u00f3 sus tareas tan fielmente que no mucho despu\u00e9s le aceptaron como estudiante, y con el tiempo lleg\u00f3 a ser el mayor investigador y administrador de su pueblo. S\u00f3lo los que son interiormente mezquinos rechazan las tareas humildes.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Adem\u00e1s, vemos a Pablo como un hombre sosegado y tranquilo. En uno de sus manojos de ramas secas iba dormida una v\u00edbora, que se despert\u00f3 al calor de la lumbre y se le enganch\u00f3 en una mano. No parece que Pablo se la sacudiera antes de que le picara e inoculara su veneno mortal; pero en cualquier caso, resolvi\u00f3 el problema como si no hubiera pasado nada. Los malteses lo consideraron un milagro; pero Pablo lo tom\u00f3 con la mayor naturalidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p> \u00cdTULO 28<\/p>\n<p>d) Invernada en Malta (Hch\/28\/01-10). <\/p>\n<p>1 Puestos a salvo, descubrimos que la isla se llamaba Malta. 2 Los nativos tuvieron con nosotros una amabilidad poco frecuente, porque nos recibieron a todos y encendieron una hoguera a causa de la lluvia que ca\u00eda y a causa del fr\u00edo. 3 Al recoger Pablo una brazada de le\u00f1a y echarla al fuego sali\u00f3 huyendo del calor una v\u00edbora que se le prendi\u00f3 en la mano. 4 Cuando los nativos vieron el reptil pendiente de su mano, se dec\u00edan unos a otros: \u00abMuy criminal debe de ser este hombre cuando, salvado del mar, la justicia divina no le deja seguir viviendo.\u00bb 5 Pero \u00e9l, sacudiendo el bicho al fuego, no sufri\u00f3 da\u00f1o alguno. 6 Ellos esperaban que empezar\u00eda a hincharse o caer\u00eda muy pronto muerto. Pero despu\u00e9s de esperar largo tiempo y viendo que no le suced\u00eda nada malo, cambiaron de parecer y dec\u00edan que era un dios. 7 Hab\u00eda en las proximidades de aquel lugar una finca, propiedad del principal de la isla, llamado Publio, el cual nos recibi\u00f3 y por tres d\u00edas nos hosped\u00f3 amistosamente. 8 Estaba el padre de Publio en cama, aquejado de fiebres y de disenter\u00eda, y entrando Pablo a verlo, or\u00f3, le impuso las manos y lo cur\u00f3. 9 Ante este suceso, los dem\u00e1s que en la isla ten\u00edan enfermedades ven\u00edan a \u00e9l y eran curados, 10 los cuales no s\u00f3lo nos dispensaron grandes honores, sino que, al reembarcar, nos proveyeron de todo lo necesario. <\/p>\n<p>Pablo, que ha escapado del naufragio, vuelve a experimentar el poder que lo protege. \u00abYo te librar\u00e9\u00bb, le hab\u00eda dicho en 26,17 el Se\u00f1or que lo llam\u00f3 y lo envi\u00f3. Malta no es s\u00f3lo un lugar de refugio durante el invierno, sino tambi\u00e9n una ocasi\u00f3n en la que se manifiesta visiblemente el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, que act\u00faa en Pablo. La v\u00edbora que \u00e9l se sacude sin m\u00e1s de la mano viene a ser un s\u00edmbolo de la fuerza protectora que est\u00e1 con \u00e9l. Los nativos de la isla, que conoc\u00edan por experiencia el veneno de la v\u00edbora, son testigos de este hecho para ellos incomprensible. Como los habitantes de Listra, seg\u00fan 14,11 ss, quer\u00edan venerar a Pablo y a Bernab\u00e9 como dioses cuando vieron caminar al paral\u00edtico, tambi\u00e9n a las gentes de Malta les asalta la idea de que Pablo s\u00f3lo por ser un dios hab\u00eda podido salir inmune de la picadura del reptil. \u00bfNos reiremos de ellos? Sus representaciones son ingenuas; sin embargo con su presentimiento dieron con una pista m\u00e1s exacta que el pensar puramente naturalista, al que est\u00e1 vedado el conocimiento del misterio. Una nueva oportunidad se ofrece al Ap\u00f3stol para mostrar su poder carism\u00e1tico. El padre del hospitalario Publio sana bajo la mano de Pablo que ora por \u00e9l. Las manos que curan son desde los d\u00edas de Jes\u00fas un signo especial de sus mensajeros y testigos. \u00abRecibir\u00e9is la fuerza del Esp\u00edritu Santo, que sobre vosotros vendr\u00e1\u00bb (1,8), hab\u00eda dicho el Resucitado. Los Hechos de los ap\u00f3stoles dan constante testimonio del cumplimiento de esta promesa. <\/p>\n<p>Las curaciones de Malta son el \u00faltimo relato de esta \u00edndole en nuestro libro. Sin embargo, el poder carism\u00e1tico de curar pertenece a la acci\u00f3n continuada de la Iglesia. Las gentes de Malta que, agradecidas, colman de honores y de presentes a Pablo y a sus acompa\u00f1antes, son una imagen de hasta qu\u00e9 punto son sensibles los hombres cuando ven que los ministros del Evangelio se interesan tambi\u00e9n por su cuidados e intereses corporales y saben hacer uso del don de curaci\u00f3n que les otorga el Esp\u00edritu. <\/p>\n<p>2. DE MALTA A ROMA (28,11-31). <\/p>\n<p>a) Pablo, saludado y acompa\u00f1ado por los hermanos (Hch\/28\/11-15). <\/p>\n<p>11 Pasados tres meses, nos hicimos a la mar en una nave alejandrina con la insignia de los Di\u00f3scuros, que hab\u00eda invernado en la isla. 12 Hicimos la traves\u00eda hasta Siracusa, donde permanecimos tres d\u00edas. 13 De all\u00ed, bordeando, llegamos a Regio, y pasado un d\u00eda, al siguiente, con viento del Sur arribamos a Put\u00e9olos, 14 donde hallamos unos hermanos que nos pidieron permanecer con ellos siete d\u00edas. Y as\u00ed finalmente fuimos hacia Roma. 15 Los hermanos de all\u00ed, que hab\u00edan tenido noticias nuestras, salieron a nuestro encuentro hasta el Foro Apio y Tres Tabernas. Al verlos Pablo, dio gracias a Dios y cobr\u00f3 aliento. <\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s nuestro narrador se revela familiarizado con la navegaci\u00f3n. Una vez m\u00e1s se expresa en sus l\u00edneas el recuerdo personal. En la proa de la nave alejandrina ve a los patronos de la navegaci\u00f3n en la antig\u00fcedad, C\u00e1stor y P\u00f3lux. Tras estas im\u00e1genes de la creencia de aquel tiempo en los dioses, se halla el prisionero, Pablo. Lleva en el coraz\u00f3n un mensaje que querr\u00eda liberar a los hombres de sus oscuros barruntos y cuidados, para mostrarles el camino de la verdadera salvaci\u00f3n. En Put\u00e9olos (Pozzuoli) termina la traves\u00eda. La ciudad era entonces el puerto propiamente dicho de Roma. Pablo, gracias a la benevolencia del oficial que lo acompa\u00f1aba, puede pasar una semana entera con los cristianos de la ciudad. \u00bfDe d\u00f3nde proced\u00eda aquella comunidad? Probablemente hab\u00eda surgido en conexi\u00f3n con Roma. Antes hicimos ya notar que en fecha temprana se hab\u00eda formado ya una comunidad cristiana en Roma. La carta a los Romanos celebra su prestigio y su ejemplaridad. <\/p>\n<p>A Roma se hace el camino por tierra. \u00a1Excursi\u00f3n memorable! Fue hacia el a\u00f1o 61 de nuestra era. \u00bfFue Pablo el primer Ap\u00f3stol que hizo aquel recorrido? \u00bfO sigui\u00f3 aquel camino otro antes de \u00e9l, Pedro? Como ya lo observamos acerca de Hec 12:17, no podemos negar absolutamente tal posibilidad. Desde luego, no es posible se\u00f1alar el a\u00f1o ni el motivo de tal viaje, a menos que en 12,17 haya una indicaci\u00f3n deliberadamente velada. Los cristianos de Roma fueron informados desde Put\u00e9olos de la llegada de Pablo. Buenos amigos y conocidos lo aguardaban. Pensamos en los hombres y mujeres a los que Pablo saluda con tanta gratitud y veneraci\u00f3n en Rom 16 (33). <\/p>\n<p>\u00abAl verlos Pablo, dio gracias a Dios y cobr\u00f3 aliento.\u00bb \u00bfQu\u00e9 nos dice esta frase? Hasta Pablo necesitaba que le levantaran los \u00e1nimos personas fieles, de sus mismos sentimientos. En el viaje tempestuoso y el naufragio hab\u00eda \u00e9l ofrecido consuelo y apoyo a personas atemorizadas y desesperadas. Sin embargo, tambi\u00e9n \u00e9l era hombre, y como tal ten\u00eda que pasar por pruebas interiores y exteriores. Sus cartas dan testimonio de ello. Y ser\u00eda conveniente que no nos content\u00e1ramos con explotar estas cartas teol\u00f3gicamente, sino que prest\u00e1ramos tambi\u00e9n atenci\u00f3n a los sentimientos y expresiones de un hombre que siente dolor y gozo, desaliento y esperanza. <\/p>\n<p>M\u00e1s de dos a\u00f1os hab\u00eda estado Pablo detenido en Cesarea; ten\u00eda tras s\u00ed una traves\u00eda agotadora. Ahora se dirig\u00eda a Roma. El camino por el que tanto hab\u00eda suspirado seg\u00fan Rom 1:10, lo recorr\u00eda ahora como prisionero. Se comprende que la llegada de los \u00abhermanos\u00bb le conmoviera en lo m\u00e1s hondo. A todos nos sucede tener que contar con verdaderos amigos en las tribulaciones de la vida, y con el \u00abhermano\u00bb o la \u00abhermana\u00bb que nos acompa\u00f1en en la soledad y el abandono. Algo del verdadero mensaje del reino de Dios viene a ser actualidad, si el hombre se cuida del hombre con verdadera comuni\u00f3n. Con raz\u00f3n mencion\u00f3 Lucas las dos etapas en que los cristianos romanos salieron al encuentro de Pablo. El Foro Apio y Tres Tabernas: los dos nombres nos evocan a la vez la realidad hist\u00f3rica de este camino de Put\u00e9olos a Roma. Para los lectores romanos tendr\u00edan una resonancia especial aquellos nombres que les eran familiares. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>33. Que este capitulo formara en un principio parte de la carta a los Romanos se pone en duda por serias razones. Sin embargo, no es posible zanjar la cuesti\u00f3n con seguridad. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p>b) Encuentro con los dirigentes jud\u00edos (Hch\/28\/16-29). <\/p>\n<p>16 Cuando entramos en Roma, fue permitido a Pablo vivir en casa particular con el soldado que lo custodiaba. 17 Al cabo de tres d\u00edas, convoc\u00f3 a los principales de entre tos jud\u00edos. Y una vez reunidos, empez\u00f3 dici\u00e9ndoles: \u00abYo, hermanos, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres patrias, preso en Jerusal\u00e9n, fui entregado en manos de los romanos, 18 los cuales me sometieron a interrogatorio y pensaban soltarme al no encontrar en m\u00ed causa alguna digna de muerte. 19 Pero, ante la oposici\u00f3n de los jud\u00edos, me vi obligado a apelar al C\u00e9sar, no porque tuviera nada de que acusar a mi pueblo. 20 Por esta causa he pedido veros y hablaros. Porque por la esperanza de Israel llevo yo esta cadena.\u00bb 21 Ellos le dijeron: \u00abNosotros ni hemos recibido cartas de Judea acerca de ti, ni ha venido ninguno de los hermanos a denunciar o decir nada malo contra ti. 22 S\u00f3lo deseamos o\u00edr de tus labios lo que sientes. Porque lo que sabemos de esta secta es que en todas partes se la contradice.\u00bb 23 Fij\u00e1ronle fecha y vinieron en mayor n\u00famero a donde se hospedaba. \u00e9l les expon\u00eda el reino de Dios, dando solemne testimonio de \u00e9l y tratando de persuadirles sobre Jes\u00fas, a partir de la ley de Mois\u00e9s y de los profetas, desde la ma\u00f1ana hasta por la tarde. 24 Y unos asent\u00edan a lo que dec\u00eda; pero otros rehusaban creer. 25 Y as\u00ed se fueron retirando en desacuerdo unos con otros, por haber dicho Pablo solamente esto: \u00abBien habl\u00f3 el Esp\u00edritu Santo, cuando, por medio del profeta Isa\u00edas, dijo a vuestros padres: 26 Ve a este pueblo y dile: Con vuestros o\u00eddos oir\u00e9is, pero no entender\u00e9is, y viendo ver\u00e9is, pero no percibir\u00e9is. 27 Porque el coraz\u00f3n de este pueblo se ha embotado, y con los o\u00eddos pesadamente oyeron, y cerraron sus ojos; no sea que perciban con sus ojos y oigan con sus o\u00eddos, y entiendan con su propio coraz\u00f3n y se conviertan, y que yo los sane (Isa 6:9 s). 28 Sabed, pues, que a los gentiles ha sido ya transferida esta salvaci\u00f3n de Dios, y ellos escuchar\u00e1n.\u00bb 29 [Y habiendo dicho esto, los jud\u00edos se fueron, teniendo entre s\u00ed gran discusi\u00f3n.] <\/p>\n<p>Pablo pis\u00f3 el suelo de Roma en calidad de preso. Es verdad que no se le recluye en la c\u00e1rcel y se le permite vivir en casa propia, aunque acompa\u00f1ado de un soldado que lo vigila. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se manifiestan las atenciones de las autoridades romanas. \u00bfA qui\u00e9n se deben estas consideraciones? \u00bfAl ben\u00e9volo informe del centuri\u00f3n Julio, o a los amigos de Pablo en la comunidad romana? Habr\u00e1 que pensar tambi\u00e9n en Lucas y en Aristarco. En efecto, seg\u00fan 27,2, eran sus acompa\u00f1antes, y por las cartas de la cautividad, que probablemente proceden de la prisi\u00f3n romana, nos enteramos de que tambi\u00e9n otros fieles amigos se interesaban por Pablo. Si leemos Col 4:7-14, veremos de qu\u00e9 compa\u00f1\u00eda tan animada pudo gozar el prisionero. Aunque tambi\u00e9n se puede entrever lo duro y oprimente de la prisi\u00f3n, si se leen las palabras con que se cierra la carta a los Colosenses (Col 4:18): \u00abEI saludo va de mi pu\u00f1o y letra: Pablo. Acordaos de mis cadenas.\u00bb Con la mano amarrada a la cadena pone Pablo su nombre al pie de la carta, lo cual le recuerda su suerte de prisionero, que siente en el cuerpo y en el alma. <\/p>\n<p>Dos a\u00f1os permaneci\u00f3 en su casa de alquiler, como sabemos por 28,30. Sorprende que de todo este per\u00edodo s\u00f3lo refiera Lucas su encuentro con los jud\u00edos, de que nos habla el texto. Y sin embargo, esta historia se a\u00f1ade a lo que en el relato sobre Pablo tuvo desde un principio en tensi\u00f3n el tema: Pablo y su pueblo. A los jud\u00edos quiso Pablo llevar primeramente el mensaje de salvaci\u00f3n, y en todas partes tropez\u00f3 con la negativa y la persecuci\u00f3n, y fue por causa de los jud\u00edos por lo que se hallaba ahora ya por tres a\u00f1os en una prisi\u00f3n preventiva que no ofrec\u00eda perspectivas de desenlace favorable. Todos estos motivos pesaban ahora conjuntamente cuando convocaba a los dirigentes jud\u00edos. En esta \u00e9poca hab\u00eda vuelto a crecer el influjo de los jud\u00edos en Roma. Despu\u00e9s del edicto del emperador Claudio contra los jud\u00edos hacia el a\u00f1o 50, del que se ha hablado en 18,2, los jud\u00edos expulsados no tardaron en regresar a Roma, y particularmente en tiempo de Ner\u00f3n volvieron a gozar de influencia. Por esta raz\u00f3n no pod\u00eda serle indiferente a Pablo la actitud que adoptase con \u00e9l la juder\u00eda romana. En efecto, dado el activo servicio de informaci\u00f3n de los jud\u00edos, pod\u00eda suponer que el encarnizamiento contra \u00e9l se habr\u00eda extendido tambi\u00e9n hasta Roma. Si se quer\u00eda que la apelaci\u00f3n al C\u00e9sar diese resultado, hab\u00eda que evitar que, como en los casos precedentes, se produjesen perturbaciones y objeciones por parte de los jud\u00edos. Naturalmente, adem\u00e1s de estas consideraciones t\u00e1cticas, entraban tambi\u00e9n en juego motivos misioneros que induc\u00edan a este di\u00e1logo con los dirigentes jud\u00edos. Ahora bien, este relato muestra una vez m\u00e1s cu\u00e1n dif\u00edcil era tener con ellos conversaciones fructuosas. Una vez m\u00e1s se pone claramente ante los ojos del lector de qu\u00e9 lado ven\u00edan las verdaderas dificultades para Pablo. <\/p>\n<p>Pablo aparece ante los jud\u00edos como preso. Ellos oyen su relaci\u00f3n. Como en los dem\u00e1s textos de esta clase, no responder\u00edamos debidamente a la intenci\u00f3n de los Hechos de los ap\u00f3stoles si quisi\u00e9ramos someter cada palabra a un examen cr\u00edtico, compar\u00e1ndola con las aserciones anteriores. Ya conocemos la libertad de exposici\u00f3n propia de Lucas. Sin embargo, hace que Pablo presente las cosas de manera plausible. Es verdad que lo que se dice en 28,17, que \u00abpreso en Jerusal\u00e9n, fui entregado en manos de los romanos\u00bb, no concuerda exactamente con lo dicho en 21,27 ss; sin embargo, esto es cierto, por cuanto que en un principio fue por causa de los jud\u00edos por lo que el Ap\u00f3stol fue detenido por los romanos. Algo semejante hay que decir cuando Pablo asegura que los jud\u00edos se hab\u00edan opuesto a su liberaci\u00f3n por los romanos. De los textos precedentes resulta que por causa de los jud\u00edos no pod\u00edan los romanos disponer la liberaci\u00f3n de Pablo, por lo cual Pablo se vio forzado a apelar al tribunal del emperador. <\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s proclama Pablo ante los dirigentes jud\u00edos su adhesi\u00f3n personal a lo que es caro y sagrado para la religi\u00f3n jud\u00eda. A \u00e9l le interesa poder decir que no ha \u00abhecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres patrias\u00bb. Si apel\u00f3 al C\u00e9sar, no fue tampoco \u00abporque tuviera nada de que acusar a mi pueblo\u00bb. Y, como lo hab\u00eda hecho ante el sanedr\u00edn (23,6) y luego ante el procurador F\u00e9lix (24,15), tambi\u00e9n ahora protesta ante los dirigentes jud\u00edos: \u00abPor la esperanza de Israel llevo yo esta cadena.\u00bb Tambi\u00e9n aqu\u00ed sabemos en qu\u00e9 sentido entiende esto. Hace alusi\u00f3n a la expectativa jud\u00eda de salvaci\u00f3n, pero al mismo tiempo tambi\u00e9n a la realizaci\u00f3n de esta esperanza en Cristo Jes\u00fas. Las palabras y los conceptos de la fe jud\u00eda se llenan en la aserci\u00f3n del Ap\u00f3stol con los pensamientos del Evangelio. <\/p>\n<p>Muy significativa es la respuesta de los dirigentes jud\u00edos. Nada malo tienen que oponer a Pablo. Esta declaraci\u00f3n de los jud\u00edos romanos parece sorprendente, si se tienen en cuenta las graves inculpaciones de Pablo por parte de los jud\u00edos en todo el mundo. En efecto, ellos lo que saben \u00abde esta secta es que en todas partes se la contradice\u00bb. No tenemos la menor raz\u00f3n de desconfiar de la declaraci\u00f3n de los jud\u00edos. Para Lucas pudo tener importancia su testimonio sobre todo en vista del inminente juicio de apelaci\u00f3n. Los jud\u00edos romanos, seg\u00fan se manifiestan aqu\u00ed ante Pablo, no comparecer\u00e1n como acusadores contra el Ap\u00f3stol. Con esto parece quedar despejado el camino para un desenlace favorable del juicio. <\/p>\n<p>Cierto que al mismo tiempo no se muestra aqu\u00ed una imagen halag\u00fce\u00f1a de la situaci\u00f3n religiosa del juda\u00edsmo. Un d\u00eda entero dura la discusi\u00f3n con Pablo. \u00e9l les expone el reino de Dios. Una vez m\u00e1s parte de Mois\u00e9s y de los profetas para mostrar la consumaci\u00f3n de la historia de la salvaci\u00f3n en Jes\u00fas. Ser\u00eda sumamente instructivo poseer un informe circunstanciado de lo que sucedi\u00f3 aquel d\u00eda y de la discusi\u00f3n que tuvo lugar. Aunque nos basta con leer los Evangelios y las cartas paulinas para ver el empe\u00f1o con que la Iglesia naciente y precisamente Pablo se esforzaban por hacer converger el pensamiento jud\u00edo y el cristiano. <\/p>\n<p>La discusi\u00f3n no dio resultado alguno. Pablo volvi\u00f3 a experimentar lo mismo que hab\u00eda experimentado en todas sus tentativas misioneras entre los jud\u00edos. Como ya los Evangelios 34 aducen las graves y t\u00e9tricas palabras de Isa\u00edas (6,9s) sobre el endurecimiento de Israel, para interpretar as\u00ed la actitud de los jud\u00edos frente al mensaje de Jes\u00fas, tambi\u00e9n los Hechos de los ap\u00f3stoles terminan poniendo estas palabras en boca de Pablo, para poner en claro la inaccesibilidad del juda\u00edsmo, y expresamente de los dirigentes jud\u00edos. Hasta qu\u00e9 punto Pablo se esforzaba por comprender el fallo de su pueblo en la historia de la salvaci\u00f3n lo muestran los profundos pensamientos con que trata de analizar el problema en Rom 9-11. Como un eco de todo lo que se ha dicho anteriormente en los Hechos de los ap\u00f3stoles suenan las palabras del Ap\u00f3stol en este \u00faltimo discurso del libro: \u00abSabed, pues, que a los gentiles ha sido ya transferida esta salvaci\u00f3n de Dios.\u00bb Palabras semejantes hemos o\u00eddo constantemente cada vez que la salvaci\u00f3n predicada por Pablo tropezaba con la incomprensi\u00f3n de la sinagoga y \u00e9l se ve\u00eda naturalmente impulsado a dirigirse a los no jud\u00edos. Recordemos sus palabras a los jud\u00edos de Antioqu\u00eda de Pisidia: \u00abA vosotros ten\u00edamos que dirigir primero la palabra de Dios; pero, en vista de que la rechaz\u00e1is y no os juzg\u00e1is dignos de la vida eterna, nos volvemos a los gentiles\u00bb (13,46). Y a los jud\u00edos de Corinto: \u00abAll\u00e1 vuestra sangre sobre vuestras cabezas. Yo estoy limpio. Desde ahora me dirigir\u00e9 a los gentiles\u00bb (18,6). As\u00ed los Hechos de los ap\u00f3stoles revelan su especial intenci\u00f3n, cuando las \u00faltimas palabras que ponen en boca de Pablo las refieren a la fracasada misi\u00f3n entre los jud\u00edos y al mismo tiempo ponen de manifiesto la misi\u00f3n entre los gentiles. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>34. Mar 4:10 ss; Mat 13:11 ss; Luc 8:10 s. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>c) Dos a\u00f1os en Roma (Hch\/28\/30-31). <\/p>\n<p>30 Y permaneci\u00f3 dos a\u00f1os enteros en casa particular alquilada, y recib\u00eda a todos los que ven\u00edan a \u00e9l, 31 predicando el reino de Dios y ense\u00f1ando lo que se refiere al Se\u00f1or Jesucristo con toda valent\u00eda y sin obst\u00e1culos. <\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n del libro es sorprendentemente concisa y en cierto sentido decepcionante. Tras el relato detallado y apasionante presentado hasta aqu\u00ed, \u00bfno se preguntar\u00e1 el lector qu\u00e9 final tuvo el proceso entablado contra Pablo? Sabemos de las diferentes tentativas de dar una explicaci\u00f3n de lo abrupto de la conclusi\u00f3n. Para resolver la cuesti\u00f3n ser\u00eda decisiva la fecha de la redacci\u00f3n de la obra. Si se fija despu\u00e9s del a\u00f1o 70 la composici\u00f3n del Evangelio de Lucas, la de los Hechos de los ap\u00f3stoles habr\u00e1 de estimarse todav\u00eda m\u00e1s tard\u00eda. Entonces habr\u00e1 que tratar de explicar el libro entero como un escrito de apolog\u00eda frente al Estado romano, quiz\u00e1 en tiempos de un Domiciano. Cierto que no faltan motivos que pueden entenderse en este sentido. Sin embargo, muchas cosas no se podr\u00e1n encuadrar f\u00e1cilmente en tal interpretaci\u00f3n global. Si todav\u00eda se pudiera pensar -como lo hicieron anteriormente destacados exegetas- en la composici\u00f3n del libro hacia el a\u00f1o 63, y as\u00ed poner todav\u00eda los Hechos de los ap\u00f3stoles en relaci\u00f3n con el proceso a\u00fan pendiente contra Pablo, entonces tambi\u00e9n la conclusi\u00f3n del libro se podr\u00eda explicar de manera convincente35. <\/p>\n<p>Sea de ello lo que fuera, una cosa se podr\u00e1 deducir de las \u00faltimas l\u00edneas: las autoridades romanas -contrariamente a los jud\u00edos- mostraron a Pablo, hasta en los \u00abdos a\u00f1os\u00bb mencionados, una benevolencia y deferencia nada com\u00fan. El que Pablo no s\u00f3lo gozara del privilegio de vivienda propia, sino que pudiera utilizar su casa como centro tranquilo de misi\u00f3n, es cosa que rebasa toda la lealtad mostrada hasta ahora por los romanos. Al mismo tiempo, en esta sucinta conclusi\u00f3n aparece una vez m\u00e1s de manera impresionante ante nuestros ojos aquel hombre al que las cadenas que lo ten\u00edan aprisionado no le impidieron seguir \u00abpredicando el reino de Dios y ense\u00f1ando lo que se refiere al Se\u00f1or Jesucristo\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>35. Confieso que, por las razones reiteradamente aducidas hasta aqu\u00ed, se me hace dif\u00edcil admitir una fecha tard\u00eda de la composici\u00f3n de los Hechos de los ap\u00f3stoles, o sea despu\u00e9s de la muerte del Ap\u00f3stol. No es el caso de razonar aqu\u00ed la tesis en detalle. Como tampoco creo que sean intangibles las razones que se aducen en favor de una composici\u00f3n tard\u00eda del Evangelio de Lucas. Si se admite, como lo han hecho investigadores de gran categor\u00eda, que Lucas escribi\u00f3 los Hechos cuando Pablo llevaba ya \u00abdos a\u00f1os enteros\u00bb en Roma aguardando la decisi\u00f3n de su recurso de apelaci\u00f3n, entonces todo el relato anterior se explicar\u00eda obviamente como alegato con vistas a la elaboraci\u00f3n de la sentencia sobre el Ap\u00f3stol prisionero. \u00bfTendr\u00eda todav\u00eda raz\u00f3n de ser el marcado realce dado a la lealtad de las autoridades romanas, si entretanto la Iglesia hubiera sufrido ya la persecuci\u00f3n de Ner\u00f3n o de Domiciano?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Malta:<\/b><\/i> M\u00e1s precisamente, puede tratarse de un lugar en la parte noroccidental de esta peque\u00f1a isla mediterr\u00e1nea situada al sur de Sicilia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Pablo en Malta. 1, 2 S\u00f3lo despu\u00e9s de llegar a la costa supieron d\u00f3nde estaban (ver 27:39, 40). La palabra que Lucas usa para mencionar a los isle\u00f1os es lit. \u201cb\u00e1rbaros\u201d (esta palabra se usaba para todos los que no hablaban griego, sin que implicara nada sobre su nivel de cultura o civilizaci\u00f3n). 3-6 El episodio de la v\u00edbora probablemente no debe ser visto como una demostraci\u00f3n de una inmunidad de Pablo a las serpientes venenosas, sino m\u00e1s bien fue otro caso (cf. 14:8-13) en que los cristianos eran confundidos con dioses por los supersticiosos gentiles. Hasta hoy se encuentra en Malta una ser piente que bien pudo haberse clasificado de v\u00edbora (3) en los tiempos antiguos por su estrecha semejanza f\u00edsica. Aunque no es venenosa, se aferra a la v\u00edctima como la que atac\u00f3 a Pablo. El cuadro que traza Lucas de Pablo sacudiendo la serpiente en el fuego (5) no es el retrato de alguien que exhibe alg\u00fan dominio sobrenatural sobre una bestia peligrosa. S\u00f3lo despu\u00e9s de esperar un tiempo fue obvio que Pablo no estaba en peligro y s\u00f3lo entonces la gente local dej\u00f3 de pensar que Pablo era un homicida, perseguido sin cesar por alg\u00fan dios justiciero, y lo consideraron como un dios.<\/p>\n<p>7-10 Finalmente el grupo hizo contacto con el gobernador romano de la isla, llamado Publio. La enfermedad que sufr\u00eda su padre y que fue curada por Pablo suele ser considerada como un mal local causado por la contaminaci\u00f3n de la leche de cabra (conocida com\u00fanmente como \u201cfiebre de Malta\u201d). La sanidad lleg\u00f3 despu\u00e9s de orar y de imponer las manos; la prominencia de la persona sanada produjo mucha publicidad. Debemos presumir que Pablo y los dem\u00e1s cristianos del grupo predicaron las buenas nuevas y tuvieron alg\u00fan \u00e9xito, aun cuando el texto curiosamente guarda silencio sobre ello, diciendo s\u00f3lo que los isle\u00f1os los honraron con muchos obsequios. Su buena voluntad hizo sentir bien a todo el grupo y antes que zarp\u00e1ramos, nos abastecieron de las cosas necesarias (10).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>28.1 La isla de Malta se hallaba a cien kil\u00f3metros al sur de Sicilia. Ten\u00eda puertos excelentes y estaba ubicada en forma ideal para el comercio.28.2 Los ancestros de los isle\u00f1os en Malta eran fenicios.EL VIAJE EN DIRECCION A ROMA :   Pablo inici\u00f3 en Cesarea su viaje de tres mil doscientos kil\u00f3metros hacia Roma. Para evitar los mares abiertos, segu\u00edan la l\u00ednea costera. En Mira tom\u00f3 una embarcaci\u00f3n rumbo a Italia. Lleg\u00f3 con dificultad a Gnido, luego pas\u00f3 a Creta, para desembarcar en Buenos Puertos. La pr\u00f3xima parada fue Fenice, pero fuertes vientos desviaron la nave que se dirigi\u00f3 al sur costeando la isla de Clauda, luego anduvieron dos semanas a la deriva hasta que naufragaron en la isla de Malta.28.3 Dios le prometi\u00f3 a Pablo una traves\u00eda segura (27.23-25) y no permitir\u00eda que nada detuviera a su siervo. La v\u00edbora venenosa que mordi\u00f3 a Pablo no pudo causarle da\u00f1o. Nuestras vidas est\u00e1n en las manos de Dios, sea para continuar o terminar en el tiempo de Dios. Pablo ten\u00eda a\u00fan tareas que Dios quer\u00eda que las llevara a cabo.28.6 Estas personas eran muy supersticiosas y cre\u00edan en muchos dioses. Cuando vieron que a Pablo no le afect\u00f3 el veneno de la v\u00edbora, pensaron que estaban delante de un dios. Una situaci\u00f3n similar se narra en Act 14:11-18.28.7, 8 Pablo continu\u00f3 ministrando a otros, aun como n\u00e1ufrago y prisionero. Solamente en este viaje, el centuri\u00f3n, el principal de Malta y muchos otros recibieron su influencia. No es de asombrarse que el evangelio se esparciera como fuego desenfrenado.28.15 \u00bfDe d\u00f3nde vinieron los hermanos de Roma? El mensaje del evangelio se hab\u00eda esparcido por Roma en formas diversas. Muchos jud\u00edos que viv\u00edan en Roma visitaron Jerusal\u00e9n durante las fiestas religiosas. Algunos quiz\u00e1s asistieron en Pentecost\u00e9s (2.10), creyeron en Jes\u00fas y llevaron el mensaje a su regreso a Roma. Tambi\u00e9n, Pablo escribi\u00f3 su carta a los romanos antes de visitarlos.28.15 El Foro de Apio era un pueblo situado a 70 km al sur de Roma; Tres Tabernas estaba localizado a 55 km al sur de Roma. Una taberna era un lugar donde se vend\u00edan alimentos y se ofrec\u00eda alojamiento a los viajeros. Los cristianos p\u00fablicamente fueron para recibir a Pablo y animarlo.28.17 El edicto de Claudio de expulsar a los jud\u00edos de Roma (18.2) debi\u00f3 haber sido temporal porque los l\u00edderes jud\u00edos regresaron a Roma.28.17-20 Pablo quer\u00eda predicar el evangelio en Roma y, finalmente lleg\u00f3 all\u00ed encadenado, a trav\u00e9s de naufragios y despu\u00e9s de muchas pruebas. A pesar que pudo haber deseado una traves\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil, sab\u00eda que Dios lo hab\u00eda bendecido mucho al permitirle reunirse con los creyentes en Roma y predicar el mensaje a jud\u00edos y a gentiles en esa gran ciudad. Dios hizo que todas las cosas redundaran para el bien de Pablo (Rom 8:28). Puede confiar en que El har\u00e1 lo mismo por usted. Dios quiz\u00e1s no le har\u00e1 las cosas c\u00f3modas ni seguras, pero le dar\u00e1 la oportunidad de hacer su obra.28.22 Los romanos denunciaban a los cristianos en todas partes porque los ve\u00edan como una amenaza para el sistema romano. Los cristianos cre\u00edan en un Dios, en cambio los romanos ten\u00edan muchos dioses, incluyendo al C\u00e9sar. Los cristianos estaban comprometidos a una autoridad de mayor rango que el C\u00e9sar.28.23 Pablo us\u00f3 el Antiguo Testamento para ense\u00f1ar a los jud\u00edos que Jes\u00fas era el Mes\u00edas, el cumplimiento de las promesas de Dios. La ep\u00edstola a los Romanos escrita diez a\u00f1os antes, revela el di\u00e1logo que sostuvo Pablo con los jud\u00edos en Roma.28.30 Mientras Pablo vivi\u00f3 bajo arresto domiciliario, hizo m\u00e1s que hablar a los jud\u00edos. Escribi\u00f3 cartas, llamadas com\u00fanmente sus ep\u00edstolas de la prisi\u00f3n: Efesios, Colosenses y Filipenses, asimismo cartas personales, como la dirigida a Filem\u00f3n. Lucas estaba con \u00e9l en Roma (2Ti 4:11). Timoteo lo visit\u00f3 a menudo (Phi 1:1; Colosenses l.l; Phm 1:1), como lo hiciera T\u00edquico (Eph 6:21), Epafrodito (Phi 4:18) y Marcos (Col 4:10). Pablo testific\u00f3 a todo el pretorio (Phi 1:13) y se relacion\u00f3 con los creyentes de dicha ciudad.28.30 La tradici\u00f3n dice que liberaron a Pablo despu\u00e9s de dos a\u00f1os de arresto domiciliario en Roma y que emprendi\u00f3 un cuarto viaje. Algunas razones para esta tradici\u00f3n son: (1) Lucas no nos da detalles de su juicio ante el C\u00e9sar y \u00e9l era un cronista meticuloso; (2) la fiscal\u00eda ten\u00eda dos a\u00f1os para traer el caso a juicio, tal vez el tiempo transcurri\u00f3 y, por lo tanto, se acab\u00f3; (3) en su carta a los filipenses, escrita durante su prisi\u00f3n en Roma, Pablo da a entender que muy pronto lo pondr\u00edan en libertad y que estar\u00eda en condiciones de emprender un nuevo viaje; (4) Pablo menciona varios lugares a los que quer\u00eda llevar el evangelio, los cuales nunca visit\u00f3 en sus tres primeros viajes; y (5) la literatura cristiana primitiva habla claramente acerca de otros viajes de Pablo. A lo mejor durante el tiempo de libertad, Pablo continuara con sus viajes en forma extensa, aun llegando a Espa\u00f1a (v\u00e9ase Rom 15:24, Rom 15:28) y regresando a las iglesias en Grecia. Las ep\u00edstolas de 1 Timoteo y Tito se escribieron en este lapso. M\u00e1s tarde, encarcelaron de nuevo a Pablo, tal vez en Roma, donde \u00e9l escribi\u00f3 su \u00faltima ep\u00edstola (2 Timoteo).28.31 \u00bfPor qu\u00e9 el libro de Hechos termina aqu\u00ed? El libro no trata de la vida de Pablo, sino acerca de la expansi\u00f3n del evangelio y esto se presenta con claridad. Al parecer, Dios pens\u00f3 que no era necesario que alguien escribiera un libro adicional que narrara la continuaci\u00f3n de la historia de la iglesia primitiva. Ahora que el evangelio se hab\u00eda predicado y establecido en el centro comercial y gubernamental, podr\u00eda difundirse en todo el mundo.28.31 El libro de Hechos narra la historia de la iglesia cristiana y su expansi\u00f3n en c\u00edrculos cada vez m\u00e1s amplios tocando a Jerusal\u00e9n, Antioqu\u00eda, Efeso y Roma: las ciudades m\u00e1s influyentes del mundo oriental. Hechos tambi\u00e9n muestra los milagros sorprendentes y los testimonios de los h\u00e9roes y m\u00e1rtires de la iglesia primitiva: Pedro, Esteban, Jacobo, Pablo. El Esp\u00edritu Santo impuls\u00f3 y llev\u00f3 todo el ministerio al obrar en la vida de gente ordinaria: mercaderes, viajeros, esclavos, carceleros, l\u00edderes de iglesia, hombres, mujeres, gentiles, jud\u00edos, ricos, pobres. Muchos h\u00e9roes desconocidos de la fe contin\u00faan los hechos del Esp\u00edritu Santo a trav\u00e9s de generaciones posteriores, cambiando el mundo con un mensaje que sigue siendo el mismo: Cristo Jes\u00fas es Se\u00f1or y Salvador para todo aquel que le sigue. Hoy podemos ser h\u00e9roes an\u00f3nimos en la continuaci\u00f3n de la historia de la difusi\u00f3n del evangelio. Es ese mismo mensaje que como cristianos debemos llevar a nuestro mundo, para que muchos m\u00e1s oigan ycrean.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cMelita\u201d, \u05d0AB.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1389 Hch 27:26<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> 0, Melita.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>130\t(ii) Pablo en Malta (28,1-10). Uno de los elementos del t\u00edpico documental de viajes que sigue el estilo de la narraci\u00f3n en primera persona del plural, \u00abnosotros\u00bb (vv. 1-2.7.10; cf. 27,1-8), se ampl\u00eda con dos episodios de mila\u00adgros (w. 3-6, 8-9), ambos especialmente inte\u00adresantes por su concentraci\u00f3n en la destreza de Pablo sin el habitual rechazo a favor del au\u00adt\u00e9ntico autor de los milagros (3,12.16). El efec\u00adto pretendido es desarrollar las perspectivas que ya se presentaron en el cap. 27: Pablo de\u00adbe llegar a su destino por decreto divino y ba\u00adjo la protecci\u00f3n de Dios; la salvaci\u00f3n de este peligro mortal confirma su inocencia respecto de cualquier delito capital (expl\u00edcitamente en los vv. 4-6); la salvaci\u00f3n afecta tambi\u00e9n a los dem\u00e1s por mediaci\u00f3n de Pablo (vv. 8-9). 1. una vez a salvo: El ptc. dias\u00f3thentes se relaciona con 27,44, evocando la palabra tem\u00e1tica s\u00f3zesthai, \u00abser salvado\u00bb, del cap. 27. Malta: Una gran isla al sur de Sicilia, fuera de la principal ruta de navegaci\u00f3n (cf. 7,39), donde se habla\u00adba una forma de lengua p\u00fanica sem\u00edtica. Cf. Estrab\u00f3n, Geogr. 17.3.16. 2. nativos: Lit., \u00ablos b\u00e1rbaros\u00bb; cf. comentario sobre Rom 1,14 (cf. 1 Cor 14,11; H. Windisch, TDNT 1.546-53. 3. una v\u00edbora: Resulta infructuoso indagar sobre la especie de esta v\u00edbora \u00ablapa\u00bb, al igual que preguntarse si la lengua p\u00fanica hablada por los malteses ten\u00eda alg\u00fan t\u00e9rmino equivalente a la palabra gr. \u00abjusticia\u00bb (v. 4). El relato recibe su colorido por la intervenci\u00f3n del narrador en otros aspectos. 4. la justicia divina no le per\u00admite seguir con vida: El t\u00e9rmino gr. utilizado es he dik\u00e9, que connota la persecuci\u00f3n de un ase\u00adsino por la diosa \u00abJusticia\u00bb. Los isle\u00f1os, a quienes el relato atribuye esta \u00abteolog\u00eda\u00bb grie\u00adga, imaginan que \u00e9sta ha permitido escapar a su presa del naufragio solamente para hacerlo sucumbir en esta circunstancia tan poco he\u00adroica y tan contraria a la apoteosis final. 5. no sufri\u00f3 da\u00f1o alguno: cf. Lc 10,19; Mc 16,18. Adem\u00e1s de disipar el error de los nativos, el episodio acredita a Pablo como mensajero au\u00adtorizado de Jes\u00fas, quien junto al encargo le ha concedido esta inmunidad. 6. \u00e9l era un dios: \u00a1Qu\u00e9 lejos del concepto de un fugitivo de la diosa Justicia! Pablo no rechaza este elogio co\u00admo lo hizo en 14,15; su oraci\u00f3n antes de la cu\u00adraci\u00f3n (v. 8) es lo m\u00e1s pr\u00f3ximo que hallamos en este pasaje con respecto al aut\u00e9ntico agen\u00adte de sus milagros (en contraste con 3,6; 9,34; 14,3; 16,18; 19,11; cf. W. Kirchschl\u00e1ger, en Les Actes [ed. J. Kremer] 516). 7. Publio: El legado del pretor de Sicilia era el \u00abprimer ciudadano\u00bb de la Malta romana. Ilustra de nuevo el \u00e9xito de la misi\u00f3n entre los miembros de la clase alta (cf. 8,27; 10,1; 13,7.50; 16,14.38; 17,4.12; 19,31; 24,24; 25,23; 26,26). 8. imponiendo las manos sobre \u00e9l: La combinaci\u00f3n que encontra\u00admos entre la fiebre, la imposici\u00f3n curativa de manos y la posterior curaci\u00f3n de mucha gente (v. 9) nos sugiere una consciente asunci\u00f3n de las primeras curaciones realizadas por Jes\u00fas (Lc 4,38-41, por tanto, se trata de una armoni\u00adzaci\u00f3n literaria de las actividades carism\u00e1ticas que Lucas nos ha narrado (W. Kirchschl\u00e1ger, ibid. 520). La directa continuidad entre estas actividades es lo que le interesa. 10. al mar\u00adchar: cf. v. 11. <\/p>\n<p>131\t(iii) Llegada de Pablo a Roma (28,11-16) . El documental sobre los viajes de Pablo pondr\u00e1 punto final a la utilizaci\u00f3n del \u00abnoso\u00adtros\u00bb cuando llegue al destino fijado. 11. tres meses despu\u00e9s: Es decir, tras el invierno pasa\u00addo en Malta (cf. comentario sobre 27,9; \u2192 Pa\u00adblo, 79:49). a los g\u00e9melos como insignia: Los dioskouroi griegos (en lat\u00edn, Castor y Polux), hermanos de Helena e hijos de Zeus, eran ve\u00adnerados como divinidades astrales, y, por tan\u00adto, como protectores de los marinos (Begin\u00adnings 4.343-44). Sus im\u00e1genes adornaban la proa de este barco. 12. Siracusa: Importante ciudad portuaria al sudeste de Sicilia, que otro\u00adra fue el poderoso y fulgurante enemigo inva\u00adsor de Atenas (Tuc\u00eddides, Guerra del Peloponeso 7), pero que se encontraba en profunda decadencia cuando Pablo lleg\u00f3. 13. Regio: La actual \u00abreggio\u00bb Calabria, en la punta de la bo\u00adta de Italia. Puteoli: La moderna Pozzuoli, en el golfo de N\u00e1poles, al oeste de la ciudad, a 200 km al sudeste de Roma. \u00c9ste era el puerto por el que habitualmente se acced\u00eda a Roma desde el este, aunque en breve ceder\u00eda su puesto al recientemente dragado puerto de Ostia. 14. hermanos: Como en Roma (v. 15), tambi\u00e9n exist\u00eda ya aqu\u00ed una congregaci\u00f3n cristiana (cf. 1,15). La invitaci\u00f3n casi nos hace olvidar que Pablo se dirige a Roma como prisionero, llega\u00admos a Roma: Este dato parece prematuro y du\u00adplicado (v. 16a), pero su finalidad es crear el escenario para el encuentro del v. 15 (Hauser, Abschlusserzahlung [\u2192 133 infra] 14). La \u00falti\u00adma visita de Pablo a Jerusal\u00e9n (21,15-18), un an\u00e1logo punto crucial en su viaje, est\u00e1 jalona\u00addo igualmente con dos informaciones relativas a la llegada (21,15.17) y a los encuentros con otros cristianos en las \u00faltimas paradas (21,16). 15. Foro Apio: El camino a pie durante cinco d\u00edas desde Puteoli segu\u00eda la Via Campania has\u00adta Capua, y despu\u00e9s, en direcci\u00f3n norte, la Via Apia. Se mencionan dos estaciones de la gran v\u00eda de comunicaciones, situadas respectiva\u00admente a 69 km y 53 km de la capital. La co\u00admunidad cristiana de Roma se encuentra sola\u00admente en estas estaciones marginales; a partir de aqu\u00ed, Lucas centra su foco sobre Pablo, el gran pionero entre los misioneros, cobr\u00f3 \u00e1ni\u00admos: Tharsos, \u00ab\u00e1nimo\u00bb, evoca el tharsei del Se\u00ad\u00f1or resucitado en 23,11, redondeando as\u00ed redaccionalmente el viaje a Roma elaborado por Lucas. 16. vivir por su cuenta: Seg\u00fan parece, Pablo estar\u00eda bajo arresto domiciliario en una vivienda de alquiler (v. 30). Esta oraci\u00f3n crea el escenario para el episodio conclusivo, uni\u00e9n\u00addolo a la afirmaci\u00f3n que lo recuerda y comple\u00adta en los w. 30-31. No obstante, la desapari\u00adci\u00f3n del narrador \u00abnosotros\u00bb en este momento confirma que el v. 16 es la conclusi\u00f3n org\u00e1nica de los viajes de Pablo, no la introducci\u00f3n a su estancia final (no obstante Hauser, Abschlusserzahlung [\u2192 133 infra] 12-16).<br \/>\n132\t(b) Pablo en Roma (28,17-31). Con la informaci\u00f3n sobre el final del viaje, la propia mano de Lucas dise\u00f1a un final redondo para su obra. Se trata de un episodio bipartito, parale\u00adlo a 13,13-52, con su secuencia formada por la predicaci\u00f3n, el rechazo jud\u00edo y la direcci\u00f3n ha\u00adcia los gentiles (\u219271 supra); condensa de este modo la estancia durante dos a\u00f1os en Roma, retomando las fases que su misi\u00f3n ha seguido especialmente en sus momentos principales (cf., esp., 18,1-6; 19,8-10; J. Dupont, en Les Ac\u00adtes [ed. J. Kremer] 383-86). Las dos partes del relato de la estancia est\u00e1n compuestas por dos encuentros con los dirigentes jud\u00edos de la capi\u00adtal, resumiendo el primero todo el proceso de los caps. 22-26 (vv. 17-22), y sintetizando el se\u00adgundo el problema que origin\u00f3 todo su minis\u00adterio (\u2192 5 supra): el no de los jud\u00edos vs. el s\u00ed de los gentiles al evangelio cristiano (vv. 23-28). La frase conclusiva se asemeja a otras afirmacio\u00adnes sint\u00e9ticas que concluyen las secciones an\u00adteriores del libro (1,13-14; 5,42; 15,35). Ningu\u00adno de estos elementos confirma la existencia de una fuente \u00fanica como base de este episodio, que, en el mejor de los casos, parece haber sido compuesto a partir de elementos heterog\u00e9neos (cf. Weiser, Apg. 677-79). Tampoco hay eviden\u00adcia alguna que apoye la antigua hip\u00f3tesis de que al libro le falta su conclusi\u00f3n, o del proyec\u00adto de un tercer volumen lucano (cf. Schneider, Apg. 2.411-13). El plan del Se\u00f1or resucitado pa\u00adra sus testigos se encuentra perfectamente rea\u00adlizado en los vv. 30-31 (cf. comentario sobre 1,8). Llegamos al final de una \u00e9poca en la que Pablo, el \u00faltimo de los testigos directamente enviados por el Resucitado, culmina su odisea misionera desde Jerusal\u00e9n, la ciudad de la pri\u00admera asamblea del verdadero Israel, hasta Ro\u00adma, el centro del extenso y f\u00e9rtil mundo de los gentiles (Roloff, Apg. 371; Wilson, Gentiles 236-37). Nuestro deseo de un fin biogr\u00e1fico para Pablo es la causa de que Lucas nos deje insa\u00adtisfechos, al igual que ocurri\u00f3 en los casos de Pedro y los ap\u00f3stoles, que son eliminados, sin mayor consideraci\u00f3n, del relato a partir de 16,4 (\u2192 5 supra). Es el sendero del Cristo exaltado, el verdadero profeta de la salvaci\u00f3n para todas las naciones (26,23; 3,22-26), el que ha sido traza\u00addo en los Hechos; sus testigos entran y salen de sus p\u00e1ginas seg\u00fan sea necesario.<\/p>\n<p>133\t17. los jud\u00edos: Sobre la importante comunidad jud\u00eda de la capital, progresiva y dolorosamente reagrupada tras el decreto de expulsi\u00f3n de Claudio en el 49 d.C. (cf. 18,2; \u2192Pablo, 79:10), cf. W. Wiefel, \u00abThe Jewish Community in Ancient Rome&#8230;\u00bb, The Romans Debate (ed. K. P. Donfried, Minne\u00e1polis 1977) 100-19; R. Penna, NTS 28 [1982] 321-47). Nada contra nuestro pueblo: La acusaci\u00f3n de 21,21 ha sido refutada anteriormente (cf. 25,8; 26,31). entregado a los romanos: Esta nueva versi\u00f3n del proceso, en contra de 21,31-33, evoca la configuraci\u00f3n del proceso contra Pa\u00adblo seg\u00fan el de Jes\u00fas (cf. 21,11; Lc 18,32; 24,7; Radl, Paulus 264-65; J. Dupont, en Les Actes (ed. J. Kremer] 381). 18. Cf. 23,29; 25,25; 26.31. El detalle del deseo de los romanos de li\u00adberar a Pablo (eboulonto apolysa\u00ed) no se inclu\u00ady\u00f3 en la secuencia del proceso, y responde m\u00e1s bien a la retrospecci\u00f3n redaccional sobre el proceso de Jes\u00fas (cf. 3,13; Lc 23,20; Radl, Pau\u00adlus 255-56.262). 19. apelar al C\u00e9sar, cf. 25,11; 26.32. aunque sin intenci\u00f3n de acusar a mi pue\u00adblo: Aunque el Israel infiel se ha hecho enemi\u00adgo de Pablo, \u00e9l no es enemigo de Israel, sino el sitiado exponente de su \u00abesperanza\u00bb (v. 20). 20. la esperanza de Israel: Repetici\u00f3n de 23,6 (cf. 24,15.21; 26,6-8), referida, principalmente, a la resurrecci\u00f3n. Pero no deber\u00edamos excluir un segundo aspecto que alude a la \u00abreunifica\u00adci\u00f3n\u00bb de Israel, que se realiza por el kerigma del Cristo resucitado (cf. comentario sobre 1,6; 15,16-17). Este proceso es el que, obviamente, est\u00e1 desarroll\u00e1ndose en Roma (cf. comentario sobre el v. 28). llevo estas cadenas: cf. 26,29; pe\u00adro todas las indicaciones de los caps. 27-28 apuntan a lo contrario (cf. comentario sobre el v. 14; \u2192 126 supra). 21-22. Los jud\u00edos hablan casi como si estuviesen totalmente aislados del resto del judaismo y como si no hubiera co\u00admunidades cristianas en Roma (cf. v. 15). Se trata claramente de un recurso lucano para conseguir una audiencia totalmente contraria a lo que Pablo iba a decir (Roloff, Apg. 373). La divisi\u00f3n en esta audiencia (v. 24) ser\u00e1, por tan\u00adto, algo provocado por la determinaci\u00f3n divi\u00adna, no por las circunstancias, escuchar lo que t\u00fa piensas: Es la primera de una serie de apa\u00adriciones del vb. akouein, \u00abescuchar\u00bb, que en\u00adcontramos por tres veces en la cita de Isa\u00edas (vv. 26-27) y, posteriormente, en la expectativa de Pablo sobre la \u00abescucha\u00bb de los gentiles (v. 28). El texto de Isa\u00edas ilustra el alcance del sen\u00adtido del verbo, desde \u00abescuchar\u00bb a \u00abatender\u00bb, que se extiende entre la indagaci\u00f3n de los ju\u00add\u00edos infieles y la obediencia de los gentiles (cf. Hauser, Abschlusserzahlung 69-81). 23. el reino de Dios: Este mensaje ha sido la marca funda\u00admental de la \u00e9poca del cumplimiento (Le<br \/>\n16,16), y debe seguir siendo el signo principal de la continuidad entre los mensajes de Jes\u00fas y de su Iglesia (v. 31; cf. comentario sobre 1,3). El estrecho paralelismo entre los vv. 23 y 31 in\u00addica que el punto focal de este pasaje conclusi\u00advo es el indomable kerigma sobre Cristo, no la persona ni el destino de Pablo (J. Dupont, en Les Actes [ed. K. Kremer] 365.371-72; Schnei\u00adder, Apg. 2.413). acerca de Jes\u00fas: cf. 26,22-23. Los dos componentes de la ense\u00f1anza de Pa\u00adblo vinculan as\u00ed el mensaje proclamado por Je\u00ads\u00fas con el mensaje sobre \u00e9l. 24. unos se deja\u00adban persuadir. La divisi\u00f3n en el judaismo ha si\u00addo una constante en la misi\u00f3n de Pablo (14,1-2; 17,2-5; 18,5-6; 19,8-9; 23,9-10), y contin\u00faa incluso aqu\u00ed como signo del permanente dis\u00adcernimiento sobre el verdadero Israel (cf. Lc 2,34; cf. comentario sobre 2,40). 25. esta sola cosa: Ultima cita de Is 6,9-10 (LXX) sobre la ceguera de Israel. Al parecer, \u00e9ste era un testimonium de los misioneros cristianos anterior a la redacci\u00f3n lucana, un recurso disponible para explicar el rechazo del evangelio por la mayor\u00eda de los jud\u00edos (cf. Holtz, Untersuchungen 35-36). En su mayor parte, los autores del NT reproducen el vocabulario m\u00e1s suave y futurible de la versi\u00f3n de los LXX, contra la ver\u00adsi\u00f3n del TM de una ceguera mandada por Dios (cf. Mt 13,14-15 [Mc 4,12; Lc 8,10]; pero, cf. Jn 12,40) . La versi\u00f3n futurible se adec\u00faa al obje\u00adtivo de Lucas en este pasaje, donde la previsi\u00f3n del Esp\u00edritu muestra que el persistente recha\u00adzo del judaismo es un asunto de necesidad hist\u00f3rico-salv\u00edfica. 28. sabed pues: La conclusi\u00f3n de este argumento prof\u00e9tico es solemne y defi\u00adnitiva: toda esperanza de conversi\u00f3n del pue\u00adblo jud\u00edo en general se ha desvanecido total\u00admente (diferente perspectiva en Rom 11). El judaismo, que ha dicho no, ha perdido su sta\u00adtus de pueblo elegido; el resto creyente se ha convertido en la piedra angular del verdadero Israel al que se incorporan los gentiles (Lohfink, Sammlung 93; Jervell, Luke [\u2192 85 supra] 62-64; diferente opini\u00f3n en J. Dupont, en Les Actes [ed. J. Kremer] 376-80). Este cuadro, sin duda alguna, refleja la experiencia de la gene\u00adraci\u00f3n de Lucas: la Iglesia era ya mayoritariamente gentil, y los jud\u00edos, casi sin excepci\u00f3n, hac\u00edan o\u00eddos sordos al evangelio (Wilson, Gen\u00adtiles 232; \u2192 5 supra). ellos lo escuchar\u00e1n: cf. co\u00admentario sobre los vv. 21-22.<br \/>\n30-31. Ep\u00edlogo, dos a\u00f1os enteros: Manifies\u00adta e conocimiento que Lucas tiene del fatal cambio de suerte que sufrir\u00e1 Pablo posterior\u00admente (cf. 20,25.38; 1 Clem 5,5-7). Se trata del per\u00edodo comprendido, aproximadamente, en\u00adtre los a\u00f1os 61 y 63 d.C. (cf. 24,27). casa alqui\u00adlada: El significado del t\u00e9rmino misthoma (comprendido como \u00abprecio contractual\u00bb, \u00abal\u00adquiler\u00bb) no se encuentra atestiguado en ningu\u00adna otra parte, pero es recomendado por el con\u00adtexto, que presenta a Pablo recibiendo visitas de gente que estaba interesada (pantas tous eisporeuomenous). Este es el significado utili\u00adzado por la BJ y la NAB, pero no el que encon\u00adtramos en la RSV o la NEB (\u00aba su costa\u00bb). Cf. Hauser, Abshlusserz\u00fcnlung 153-57. predican\u00addo&#8230; y ense\u00f1ando: Per\u00edodo continuo; cf. co\u00admentario sobre el v. 23. con toda libertad: Lit., \u00abcon audacia\u00bb (parrh\u00e9sia). Esta caracter\u00edstica de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica (2,29; 4,29.32) ilustra la continuidad entre lo que los roma\u00adnos o\u00edan y lo que se oy\u00f3 en Jerusal\u00e9n al co\u00admienzo de todo. Por \u00faltima vez, y como \u00faltima declaraci\u00f3n, Hechos presenta el indomable mensaje cristiano con su \u00abpoder de conquista mundial\u00bb (Hauser, Abschlusserzahlung 144). sin estorbo: cf. las palabras atribuidas en otras partes al Pablo cautivo: \u00abpero la palabra de Dios no est\u00e1 encadenada\u00bb (2 Tim 2,9). Cuando el lector cierra el libro de Hechos, el destino personal de Pablo queda eclipsado por este fi\u00adnal abierto del triunfo del evangelio sobre su poderosa oposici\u00f3n. Pero es \u00e9ste, al fin y al ca\u00adbo, m\u00e1s que los \u00abhechos los ap\u00f3stoles\u00bb, el au\u00adt\u00e9ntico protagonista de todo el libro.<\/p>\n<p>(Dupont, J., en Les Actes [ed. J. Kremer] 359-404. Hauser, H., Strukturen der Abschlusserzahlung der Apostelgeschichte [Roma 1979], Holtz, Untersuchungen, 33-37. Jervell, Luke [\u2192 85 supra] 41-74. Maddox, Purpose 42-46. M\u00fcller, R, en Les Actes [ed. J. Kremer] 523-31. Radl, Paulus 252-65. Stolle, Zeuge [\u2192 54 supra] 80-90. Wilson, Gentiles 226-38.)<br \/>\n[Traducido por Jos\u00e9 P\u00e9rez Escobar]<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>Melita.<\/i> Algunos mss. tambi\u00e9n dicen: <i>Melitene<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] El ministerio de Pablo a las naciones era para la esperanza de la restauraci\u00f3n, reuni\u00f3n, y el regreso a casa de todos los Israelitas y nunca para establecer una entidad separada no Israelita.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Ambas casas.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Israelitas Nazarenos permanecen una secta de la fe Hebra\u00edca y no una entidad separada \u201cgentil.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [4] Siendo un Israelita Nazareno guardando la Torah, causara que sus enemigos se multipliquen.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Observen que el mensaje permance el mismo. Es el mensaje del reino, hablado por Yahshua siendo restaurado a trav\u00e9s de El, y todas las Escrituras hablan de este reino.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Las dos casas tienen el mismo problema. Rechazo de arrepentirse y buscar la verdad de la esclavitud y error.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Referncia a las dos casas.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Por supuesto que \u00e9sto \u00edba cambiar m\u00e1s adelante pues \u00e9l fue matado como un m\u00e1rtir. -Notas del Publicador- <em> Este &ldquo;cap\u00edtulo que falta&rdquo; es educativo e informativo, en particular hist\u00f3ricamente hablando. Adem\u00e1s, a la luz de los prop\u00f3sitos de esta edici\u00f3n \u00fanica, que intenta mostrar la abundante evidencia para la restauraci\u00f3n de las dos casas, hemos incluido el &ldquo;cap\u00edtulo que falta&rdquo; de los Hechos. Nosotros sentimos, pues, basado en la ausencia de pruebas validas de segundo o tercer testigos, que mientras \u00e9ste cap\u00edtulo que falta es muy \u00fatil, debe ser considerado un articulo t\u00f3pico de inter\u00e9s, y por lo tanto debe seguir siendo \u00fanicamente ap\u00f3crifo. Lo que usted est\u00e1 a punto de leer m\u00e1s abajo no puede ser considerado Escritura y no est\u00e1 presentado as\u00ed.<\/em>\n<\/p>\n<\/p>\n<p><strong> [5] Ap\u00f3crifo . De el Manuscrito Sonnini (SM), conocido como El capitulo extenso perdido de los Hechos de los Apostoles. SM fue traducido del Griego a trav\u00e9s de C.S. Sonnini durante el reino de Louis XVI que mantuvo el trono Frances desde del 1774 hasta el 1793, de un manucrito original hallado en los arjivos de Constantinople, y fue presentado a \u00e9l a trav\u00e9s de Sultan Abdoul Ajmet. Hallado interfoliado en una copia de los viajes de Sonnini en Turq\u00eda y Grecia y da a entender ser la porci\u00f3n que concluy\u00e9 del libro de los Hechos. Muestra la aproximaci\u00f3n de los seis a\u00f1os de historia de la cuarta y quinta jornadas missionera de Shaul\/Pablo, la cual aqu\u00ed incluye Sefarad &#8211; Espa\u00f1a (Vea <span class='bible'>Hec 15:28<\/span>, <span class='bible'>Rom 15:24<\/span>, <span class='bible'>Rom 15:28<\/span>) y Barat-Anat (aunque algunos eruditos disputan \u00e9sto) despu\u00e9s de su domicilio forzado y subsecuente juicio y liberaci\u00f3n en Romulus. A \u00e9l m\u00e1s adelante lo vuelven a detener y regresa a Romulus a ser m\u00e1rtirizado mientras apoyando y defendiendo los otro millares de creyentes Nazarenos durante el reino del Emperador Romano Nero. Las congregaciones Cristianas Modernas muy a menudo ven sus ministerios como viviendo \u201cHechos 29\u201d (el capitulo a\u00fan no Escrito) &#8211; pero muy pocos comprenden el llamado verdadero y prop\u00f3sito que Pablo demuestra en este capit\u00falo &#8211; a saber, la busqueda para y reuni\u00f3n de los efrayimitas esparcidos para que vuelvan a sus llamado verdadero como Israelitas. Mientras que admitiendo especulativamente es interesante y a\u00fan posible que este manuscrito ap\u00f3crifo se ha mantenido debajo de la prop\u00f3sita mano de YHWH durante el exilio mandatorio (diaspora\/esparcidos) y castigo de Efray\u00edm en las naci\u00f3nes. Pues si hubiese sido considerado canonanizado durante cualquiera de los 2,700 a\u00f1os anteriores de la historia, la identidad de Efray\u00edm los m\u00e1s probable hubiera sido revelada prematuramente de este modo violando el exilio mandatorio de la Torah. Porque el castigo vino de YHWH a trav\u00e9s de Su Torah, por lo tanto era imposible que el hombre \u201cviera\u201d su prof\u00e9tico y hist\u00f3rico significado en cualquier momento antes de que el castigo de Efray\u00edm terminara. Origen Ap\u00f3crifo: Viajes en Turqu\u00eda y Grecia acometido por orden de Louis XVI, y con la autoridad de la Corte Otomana, por C.S. Sonnini, miembro de varios scientificos, o sociedades literarias de la Sociedad de Agricultura de Paris, y de los Observadores de Varones. Mores multorum videt et ubes. Hor., London: Impreso para T.N. Longman y O. Rees, Paternoster Row, 1801.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [6] Roma &#8211; tradicionalmente pensado ser nombrado despu\u00e9s de uno de las dos figuras legendarios\/miticos: Romulus (de Romulus y Remus). Otros al igual piensan que viene del dios Roma. Usamos \u201cRomulus\u201d en \u00e9sto.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Espa\u00f1a. Igualmente \u201cIveria\u201d (Iberia) de \u201cIvrim\u201d significa Hebreo, ulterior de la ra\u00edz Herbrea \u201cever\u201d &#8211; significando uno que \u201cse ha cruzado.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [8] Ver notas adjuntas en <span class='bible'>Hec 21:2<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [9] Igualmente \u201cBerit-Anat,\u201d considerado por los hombres de letras Sammes y Bojart del siglo 17 teniendo el nombre anitiguo de Fenicia de los Brit\u00e1nicos. En \u00edngles de vez en cuando relacionado como: \u201cLa isla de Plata,\u201d pues este metal era de mucho comercio en las routas de nevegaciones en la \u00e1rea antiguas de mar\u00edtimo. Relacionado a \u201cBrit-Am,\u201d significando \u201cpueblo.\u201d Breta\u00f1a era en aquel entonces el grupo grande de islas m\u00e1s lejano y m\u00e1s populado al norte y oeste de Israel &#8211; las Islas Brit\u00e1nicas, incluyendo a Escocia. Para aquel tiempo Romulus ya hab\u00eda conquistado la mayor parte de Barat- Anat.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Profeta.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Ver nota a pie de p\u00e1gina concierniendo Barat-Anat en <span class='bible'>Hec 29:2<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [3] <span class='bible'>Hec 9:15<\/span>, <span class='bible'>Hec 22:21<\/span>. Las tribus Efrayimtas del norte.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Ver nota a pie de p\u00e1gina refiriendose a Romulus en <span class='bible'>Hec 29:1<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Ver nota a pie de p\u00e1gina refiriendose a Barat-Anat en <span class='bible'>Hec 29:2<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Este es el nombre Romano para Sandwij, en Kent. En los tiempos Saj\u00f3nes a\u00fan se encotraba en pie en Sandwij una casa antigua llamada \u201cCasa de los Ap\u00f3stoles.\u201d La tradici\u00f3n lo tiene como que Shaul era uno de estos Ap\u00f3stoles.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Ap\u00f3stol.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Interesantemente \u00e9l entra a trav\u00e9s de la puerta que est\u00e1 en el este de esa ciudad &#8211; pues el trae noticias de el Moshiach Yahshua, El el que entrara por la Puerta Este de Jerusale\u00f1.\n<\/p>\n<p><strong> [9] Ludgate Hill y Broadway, es donde \u201cLa Catedral de Sn. Pablo\u201d se encuentra en Londres, Inglaterra.\n<\/p>\n<p><strong> [10] Una alusi\u00f3n en como YHWH dentro del l\u00edmite de las fronteras geogr\u00e1ficas de las naci\u00f3nes tiene por numero los Israelitas que puden caber. Devarim\/<span class='bible'>Deu 32:8<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [11] Una alusi\u00f3n del castigo a Efray\u00edm multiplicado siete veces despu\u00e9s de no haber hecho teshuva (arrepentido). Este requisito de la Torah se encuentra en Wayiqra\/Leviticos 26:28.\n<\/p>\n<p><strong> [12] Despu\u00e9s de que el castigo de siete veces haya concluido, sus ojos son abiertos a su identidad como Israelitas.\n<\/p>\n<p><strong> [13] Honra.\n<\/p>\n<p><strong> [14] Yahoshua\/Joshua 16:4-5,8-9,24:30 Shoftim\/<span class='bible'>Jue 2:9<\/span>. Ellos tienen la misma herencia como uno de los dos testigos buenos que reclamaron la tierra de la promesa &#8211; es decir, Josue &#8211; el mismo un Efrayimita, y de este modo un tipo de nombre por las tribus esparcidas las cual sus ojos ahora han sido abiertos.\n<\/p>\n<p><strong> [15] Monte Zion. Micah 4:2.\n<\/p>\n<p><strong> [16] Noticias de alegr\u00eda. Buenas Nuevas.\n<\/p>\n<p><strong> [17] Yeshayahu\/<span class='bible'>Isa 2:3<\/span>, <span class='bible'>Miq 4:2<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [18] Bamidbar\/<span class='bible'>Num 33:9<\/span> cuando todas las doce tribus de los hijos de Israel armaron sus tiendas en el desierto de Elim, en donde ellos encontraron doce fuentes de agua &#8211; una para cada tribu.<br \/>\n<strong> [19] Moshiaj Yahshua.<br \/>\n<strong> [20] Torah.<br \/>\n<strong> [21] Todas las naci\u00f3nes que vengan adorar en Espiritu y en verdad, pero en particular aquellos Israelitas Efrayimtas que regresan que estuvieron el tiempo m\u00e1s lechos de la Torah.<br \/>\n<strong> [22] No que los Druids &#8211; muchos aunque verdaderos gente pagana &#8211; en si mismo son Jud\u00edos, pero que aparenta ser que algunos Jud\u00edos fueron esparcidos hasta estas \u201cIslas lejanas\u201d y los Druids absorbieron y \u00fatilizaron ciertas costumbres Jud\u00edas en sus rituos. Al igual puede ser que estos Druids eran actualmente Efrayimitas que a\u00fan mantenian ciertos rituos de la verdadera adoracion de Jerusale\u00f1 y, en la confusi\u00f3n del exilio, consideraron que eran de los \u201cJud\u00edos\u201d en vez de m\u00e1s correctamente \u201cde Israel.\u201d<br \/>\n<strong> [1] Egypto.<br \/>\n<strong> [2] Ver nota a pie de p\u00e1gina en referencia a Rafinus en <span class='bible'>Hec 29:7<\/span>.<br \/>\n<strong> [3] Gallia en Latin, conocido como, Los Celtas. Consistiendo mayormente de Efrayimitas esparcidos.<br \/>\n<strong> [4] Uno de tres gentes habitando en el \u00e1rea Romano \u201cGaul\u201d &#8211; Belgae, Aquitani y los Celtas.\u201d De quines probablmente los Holandeses descienden ejemplo, Holanda, B\u00e9lgica. Tristemente &#8211; en estos tiempos modernos a\u00fan existe en B\u00e9lgica (entre toda Europa) mucha tensi\u00f3 de anti-Semitismo hacia el pueblo Jud\u00edo. Quizas este sea una manifestaci\u00f3n teniendo residuo de aborrecimiento Efrayimita del modo de obrar de su hermano Judah.<br \/>\n<strong> [5] Es dicho ser la monta\u00f1a donde Poncio Pilato cometi\u00f3 suicidio y lleva su nombre.<br \/>\n<strong> [6] Cruz, poste utilizado por los Romanos para atravesar a las victimas. Griego: stauroo.<br \/>\n<strong> [7] Un bat kol\/la voz divina.<br \/>\n<strong> [8] \u00c1ngel.<br \/>\n<strong> [9] Posiblemente se refiere a los dos pilares de bronce que C\u00e9sar Augusto pidi\u00f3 que se colocaran a la entrada de su Mausoleo en Roma con las descripciones inscritas en Griego y Lat\u00edn de todos sus logros como Emperador. Conocido en Lat\u00edn como Res Gestae Divi Augustae, o simplemente abreviado RG. Una inscripci\u00f3n similar fue colocada en Ankara en Galacia &#8211; el entonces nuevo territorio Romano donde, Shaul har\u00eda su declaraci\u00f3n en estas columnas, o pilares (si este vers\u00edculo habla de Roma, o Galacia no est\u00e1 claro) y los usa como evidencia de sus viajes y presencia all\u00ed para predicar las Buenas Nuevas y reunir a Efra\u00edm, al igual que profetizar que los pilares permanecer\u00edan all\u00ed hasta la efusi\u00f3n de El Esp\u00edritu sobre todas las naciones. El Res Gestae permanece siendo un artefacto hist\u00f3rico hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[25] Is 6, 9; Mat 13, 14.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vez a salvo, supimos luego que la isla se llamaba Malta. 28:1 \u2014 Estando ya a salvo, \u2014 Sus vidas peligraron por dos semanas durante la tormenta violenta. Continuamente alivianaban el barco y hab\u00edan hecho todo lo posible por salvarlo, pero sin la intervenci\u00f3n de Dios seguramente no hubieran escapado de la muerte. \u2014 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hechos-281-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Hechos 28:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28529","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28529"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28529\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}