{"id":28621,"date":"2022-06-20T12:17:27","date_gmt":"2022-06-20T17:17:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:17:27","modified_gmt":"2022-06-20T17:17:27","slug":"comentario-de-romanos-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Romanos 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u00bfQu\u00e9 ventaja tiene, pues, el jud\u00edo? \u00bfO qu\u00e9 beneficio hay en la circuncisi\u00f3n?<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> RESUMEN: Los jud\u00edos hab\u00edan tenido grandes privilegios que no hab\u00edan tenido los gentiles, pero en cuanto a culpa de pecado, no eran mejores que los gentiles. Las Escrituras encerraron a todos bajo pecado. Siendo as\u00ed, que ambos jud\u00edos y gentiles son pecadores perdidos, y que no hay salvaci\u00f3n en la ley, todos tienen que ser salvos por la justicia de Dios en el evangelio. <\/p>\n<p \/>\n<p \/> 3:1 \u2014 En vista de lo dicho por Pablo en 2:28,29, el jud\u00edo podr\u00eda concluir que la respuesta de Pablo ser\u00eda que \u201cninguna.\u201d Pero no era as\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>\u00bfQu\u00e9 ventaja tiene, pues, el jud\u00edo?<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 2:25-29<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 25:32<\/span>; <span class='bible'>Ecl 6:8<\/span>, <span class='bible'>Ecl 6:11<\/span>; <span class='bible'>Isa 1:11-15<\/span>; <span class='bible'>Mal 3:14<\/span>; <span class='bible'>1Co 15:32<\/span>; <span class='bible'>Heb 13:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El derecho exclusivo de los jud\u00edos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 3:1<\/span>, <span class='bible'>Rom 3:2<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>el cual no han perdido,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 3:3-8<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>sin embargo, la ley tambi\u00e9n les convence de pecado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 3:9-19<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>por tanto ninguna carne se justifica por medio de la ley,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 3:20-27<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>sino que todos por igual, sin distinci\u00f3n alguna, se justifican solamente por fe,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 3:28-30<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>aun as\u00ed la ley no queda abolida,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 3:31<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">\u00bfQu\u00e9 ventaja tiene, pues el jud\u00edo?<\/span>\u00a0Si los jud\u00edos son condenados juntos con los paganos, \u00bfqu\u00e9 ventaja hay en ser la naci\u00f3n escogida de Dios?\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">\u00bfo de qu\u00e9 aprovecha la circuncisi\u00f3n?<\/span>\u00a0Ya que la circuncisi\u00f3n es la se\u00f1al del pacto de Israel con Dios, \u00bfQu\u00e9 ventaja tiene aquella relaci\u00f3n si aunque sea jud\u00edo no se salvar\u00e1?<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<table cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0pt\" style=\"width:432pt;border-collapse:collapse\">\n<colgroup>\n<col width=\"288\" \/>\n<col width=\"288\" \/><\/colgroup>\n<tr align=\"left\" valign=\"top\">\n<td style=\"width:215pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">PARA VIVIRLO<\/span><\/p>\n<p> <\/td>\n<td style=\"width:215pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt;font-weight:bold\">Buenas nuevas para los pecadores<\/p>\n<p> <\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<table cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0pt\" style=\"width:432pt;border-collapse:collapse\">\n<colgroup>\n<col width=\"576\" \/><\/colgroup>\n<tr align=\"left\" valign=\"top\">\n<td style=\"width:431pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">E<\/span>s com\u00fan en los d\u00edas de hoy que los hombres se excusen de sus faltas con la actitud: \u00abOye, \u00a1nadie es perfecto!\u00bb Sin lugar a dudas es verdad. Los hombres s\u00f3lo pueden esperar ser seres humanos, lo que quiere decir falibles.<\/span><\/p>\n<p> <\/td>\n<\/tr>\n<tr align=\"left\" valign=\"top\">\n<td style=\"width:431pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Desgraciadamente, pocas personas toman esta realidad en serio. Efectivamente, cuando se trata de presentar delante Dios, todos toman una posici\u00f3n diferente: Ellos no pueden ser perfectos, pero son lo \u00absuficientemente buenos\u00bb.<\/p>\n<p> <\/td>\n<\/tr>\n<tr align=\"left\" valign=\"top\">\n<td style=\"width:431pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La pregunta es: \u00bfSon lo bastante buenos para Dios? Romanos dice que no. Eso es lo que Pablo quiere decir cuando escribe \u00abtodos est\u00e1n bajo pecado\u00bb (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 3:9<\/span><\/span>) y luego cita un n\u00famero de pasajes del AT. que respaldan su declaraci\u00f3n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 3:10-18<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/td>\n<\/tr>\n<tr align=\"left\" valign=\"top\">\n<td style=\"width:431pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">No es que los hombres sean malos por completo, o que nunca hagan algo moralmente bueno. Lo contrario. Los hombres son capaces de impresionantes hechos de valent\u00eda, compasi\u00f3n y justicia. Pero a la luz del car\u00e1cter santo de Dios (moralmente perfecto), el cual es la \u00faltima autoridad con que se puede medir la bondad de los hombres, ellos est\u00e1n en verdad, lejos de la perfecci\u00f3n. Su buen comportamiento viene a ser la excepci\u00f3n m\u00e1s que la costumbre.<\/p>\n<p> <\/td>\n<\/tr>\n<tr align=\"left\" valign=\"top\">\n<td style=\"width:431pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Las buenas nuevas que Pablo escribe acerca de esto en Romanos, sin embargo, son que Dios ha alcanzado a la humanidad a pesar de sus caminos imperfectos. Su actitud no ha sido de rechazo, como si dijera: \u00abEllos no son lo suficiente buenos para m\u00ed\u00bb, sino una de gracia y de compasi\u00f3n que dice en verdad: \u00abLos convertir\u00e9 en un buen pueblo, un pueblo tan bueno como YO SOY, por medio de mi Hijo Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n<p> <\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Todos, jud\u00edos y gentiles, reos ante el tribunal de Dios, 3:1-20<br \/>\n1 \u00bfEn qu\u00e9, pues, aventaja el jud\u00edo, o de qu\u00e9 aprovecha la circuncisi\u00f3n? Mucho en todos los aspectos, 2 y primeramente porque a ellos les han sido confiados los or\u00e1culos de Dios\u201d 3 \u00a1 Pues qu\u00e9! Si algunos han sido incr\u00e9dulos, \u00bfacaso va a anular su incredulidad la fidelidad de Dios? 4 No, ciertamente. Antes hay que confesar que Dios es veraz y todo hombre falaz, seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u201cPara que seas reconocido justo en tus palabras y triunfes cuando fueres juzgado\u201d\u00b75 Pero si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, \u00bfqu\u00e9 diremos? \u00bfNo es Dios injusto en desfogar su ira? (hablando a lo humano). 6 De ninguna manera. Si as\u00ed fuese, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda Dios juzgar al mundo ? 7 Pero si la veracidad de Dios resalta m\u00e1s por mi mendacidad, para gloria suya, \u00bfpor qu\u00e9 voy a ser yo juzgado pecador? 8 \u00bfY por qu\u00e9 no decir lo que algunos calumniosamente nos atribuyen, asegurando que decimos: Hagamos el mal para que venga el bien? La condenaci\u00f3n de \u00e9stos es justa. 9 \u00bfQu\u00e9, pues, diremos? \u00bfLos aventajamos? No en todo. Pues ya hemos probado que jud\u00edos y gentiles nos hallamos todos bajo el pecado, 10 seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u201cNo hay justo ni siquiera uno, 11 no hay uno sabio, no hay quien busque a Dios. 12 Todos se han extraviado, todos est\u00e1n corrompidos, no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno.\u201d 13 \u201cSepulcro abierto es su garganta, con sus lenguas urden enveneno de \u00e1spides hay bajo sus labios, ganos, 14 su boca rebosa maldici\u00f3n y amargura, 15 veloces son sus pies para derramar sangre, 16 calamidad y miseria abunda en sus caminos, 17 y la senda de la paz no la conocieron, 18 no hay temor de Dios ante sus ojos.\u201d 19 Ahora bien, sabemos que cuanto dice la Ley, lo dice a los que viven bajo la Ley, para tapar toda boca y que todo el mundo se confiese reo ante Dios. 20 De aqu\u00ed que por las obras de la Ley \u201cnadie ser\u00e1 justificado ante El, pues de la Ley s\u00f3lo nos viene el conocimiento del pecado.\u201d<\/p>\n<p>Lo anteriormente expuesto, equiparando la ley natural a la Ley mosaica y afirmando que jud\u00edos y gentiles, sin acepci\u00f3n de personas, ser\u00e1n igualmente juzgados por Dios conforme a sus obras (2:1-29), ha dejado flotando una idea: si esto es as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 queda de los tan decantados privilegios de Israel? \u00bfEs que la Ley y la circuncisi\u00f3n y el pertenecer al pueblo elegido no significan nada?<br \/>\nA este interrogante trata de responder aqu\u00ed San Pablo (v.1-20). Una respuesta m\u00e1s amplia la encontramos en los c.9-11. De momento es una respuesta sumaria, concebida como una especie de di\u00e1logo con un supuesto interlocutor, di\u00e1logo que bien pudiera ser eco de discusiones sostenidas por \u00e9l en las sinagogas jud\u00edas. Literariamente el pasaje es bastante embrollado, oscilando el pensamiento del Ap\u00f3stol entre las prerrogativas de Israel y sus prevaricaciones, sin que podamos ver siempre con claridad el nexo entre unas proposiciones y otras.<br \/>\nPrimera interpelaci\u00f3n: \u201c\u00bfEn qu\u00e9, pues, aventaja..? Mucho en todos los aspectos, y primeramente.\u201d (v.1-2). En efecto, es \u00e9sta la gran gloria de Israel: ser depositario del mensaje divino de bendicion, que comenz\u00f3 en el para\u00edso a ra\u00edz de la primera ca\u00edda del hombre (cf. Gen 3:15), y que ahora se revela plenamente en el Evangelio (v.21-22). El mensaje est\u00e1 destinado a toda la Humanidad, sin distinci\u00f3n de jud\u00edos ni gentiles (cf. v.29-30), pero es ventaja del pueblo jud\u00edo el haber sido elegido por Dios para, a trav\u00e9s de \u00e9l, comunicar al mundo este mensaje. Y no s\u00f3lo es gloria de los jud\u00edos como pueblo, pues incluso individualmente son los jud\u00edos quienes pueden aprovecharse primero y m\u00e1s f\u00e1cilmente de ese mensaje de salud; de ah\u00ed la f\u00f3rmula que con frecuencia repite San Pablo: \u201cprimero para el jud\u00edo, luego para el gentil\u201d (cf. 1:16; 2:9-10).<br \/>\nSegunda interpelaci\u00f3n: \u201c\u00a1Pues qu\u00e9! Si algunos&#8230; No, ciertamente. Antes hay que confesar.\u201d (v.3-4). Recalca aqu\u00ed San Pablo la respuesta a la interpelaci\u00f3n anterior, diciendo que la incredulidad de algunos jud\u00edos (no s\u00f3lo en el caso de Jesucristo, sino ya antes a lo largo de la historia israel\u00edtica), no hace cambiar los planes de Dios, que seguir\u00e1 \u201cfiel\u201d a sus promesas sobre Israel. La misma idea ser\u00e1 expuesta m\u00e1s ampliamente en los c.9-11, donde se habla de un \u201cresto\u201d que permanece fiel (cf. 9:27-29; 11:5), y de que incluso la masa de jud\u00edos, que por su culpa ha quedado fuera, se convertir\u00e1 al fin (cf. 11:25-27), salvando as\u00ed la continuidad de los planes salv\u00edficos de Dios (cf. 9:27-29). En confirmaci\u00f3n de que Dios es siempre fiel (veraz), cita San Pablo las palabras del Sal 41:6. Late en todo esto una idea importante: la de que la grandeza y superioridad de los jud\u00edos les afecta m\u00e1s bien colectivamente, como pueblo, y s\u00f3lo de modo secundario como individuos, los cuales por su culpa pueden perder los beneficios a ellos derivados, y pr\u00e1cticamente quedar en la misma situaci\u00f3n que los gentiles (cf. 2:12-29).<br \/>\nTercera interpelaci\u00f3n: \u201cPero si nuestra injusticia. De ninguna manera. Si as\u00ed fuese..\u201d (v.5-6). Es una nueva dificultad que resulta de la soluci\u00f3n a la anterior. En efecto, si nuestros pecados (los de los jud\u00edos) no anulan los planes de Dios, antes, al contrario, hacen resaltar m\u00e1s su \u201cjusticia\u201d (= fidelidad a las promesas, cf. 1:17), parece que con ellos contribuimos a su gloria, y, por tanto, injustamente nos castiga. La objeci\u00f3n no deja de ser un poco singular; de ah\u00ed quiz\u00e1 la frase \u201chablando a lo humano,\u201d como disculp\u00e1ndose el interlocutor de aplicar este raciocinio a las actuaciones de Dios. La respuesta de San Pablo es tajante: \u201cDe ninguna manera.\u201d Y ni siquiera quiere entrar en discusi\u00f3n; se contenta con reducir la cosa ad absurdum: si la argumentaci\u00f3n valiese, Dios no podr\u00eda juzgar al mundo, es decir, a los paganos, pues con esos castigos tambi\u00e9n resplandecen m\u00e1s sus atributos.<br \/>\nCuarta interpelaci\u00f3n: \u201cPero si la veracidad de Dios. \u00bfY por qu\u00e9 no decir lo que algunos calumniosamente nos atribuyen..?\u201d (v.7-8). Es una objeci\u00f3n muy parecida a la anterior. Parece que el interlocutor jud\u00edo viene a decir: \u00a1Bien! Admitido que Dios debe juzgar al mundo, pues se trata de gentiles, masa pecadora; pero eso no tiene aplicaci\u00f3n a los jud\u00edos, pues, al fin de cuentas, somos su pueblo elegido, y nuestras infidelidades no han hecho sino poner m\u00e1s de relieve su generosidad y su voluntad de permanecer fiel a las promesas. La respuesta de San Pablo, al igual que antes, tampoco es directa; se contenta de nuevo con reducir la cosa ad absurdum : si as\u00ed fuese, ser\u00eda l\u00edcito hacer el mal para que resultase el bien, cosa que todos condenan. Parece incluso que una tal doctrina atribu\u00edan algunos calumniosamente a San Pablo (v.8), apoyados quiz\u00e1 en expresiones parecidas a las Deu 5:20 y Gal 3:22 (cf. 6:1.15).<br \/>\nResueltos as\u00ed los reparos puestos por el interlocutor jud\u00edo, San Pablo trata de resumir y hace aplicaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n que se discute. Por eso a\u00f1ade: \u201c\u00bfQu\u00e9, pues, diremos? \u00bfAventajamos los jud\u00edos a los gentiles, o no?\u201d (v.3). El Ap\u00f3stol matiza su respuesta diciendo que los aventajamos, pero \u201cno en todo.\u201d Es decir, siguen en pie las prerrogativas antes aludidas (v.1-2); pero bajo el aspecto moral, como individuos, estamos \u201ctodos bajo el pecado,\u201d lo mismo que ellos (v.9). Como prueba remite a lo dicho en los cap\u00edtulos anteriores (cf. 1:18-2:29), y cita, en confirmaci\u00f3n, un rimero de textos b\u00edblicos, que es posible estuvieran ya agrupados antes de Pablo formando una especie de florilegio 90: Sal 14:1-3 (v. 10-12), Sal 5:10 y 140:4 (v.13), Sal 10:7 (v.14), Isa 59:7-8 (v.15-17), Sal 36:2 (v.18). Evidentemente no todos los textos aludidos tiene la misma fuerza probatoria; pero el argumento formado por el conjunto es suficiente a Pablo para concluir que los jud\u00edos, a quienes ciertamente se refieren los textos citados (v.19), en lo que toca a la justificaci\u00f3n ante Dios, est\u00e1n en las mismas condiciones que los gentiles. Todav\u00eda, tratando de prevenir una objeci\u00f3n, a\u00f1ade que las obras de la Ley no bastan para \u201cjustificarnos ante Dios\u201d (cf. Sal 143:2), pues \u201cde la Ley s\u00f3lo nos viene el conocimiento del pecado\u201d (v.20).<br \/>\nNo ataca San Pablo con esto la observancia de los preceptos de la Ley (cf. 7:12; 13:8-10) ni se contradice conlodicho en 2:13, sino que lo que quiere recalcar es que la justificaci\u00f3n, caso de darse, ha de proceder de otro principio, no de la Ley, cuya finalidad es simplemente la de ser norma externa de conducta, revelando m\u00e1s claramente el pecado a la conciencia del ser humano (cf. 7:7-25). Ese principio de justificaci\u00f3n, como luego aclarar\u00e1, es el que se revela ahora en el Evangelio (cf. 3:22-24), y que ya con anterioridad ejerc\u00eda su eficacia santificadora en los justos del Antiguo Testamento (cf. 4:2-10).<\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n mediante la fe y no mediante la Ley, 3:21-31.<br \/>\n21 Mas ahora, sin la Ley, se ha manifestado la justicia de Dios, atestiguada por la Ley y los Profetas; 22 la justicia de Dios por la fe en Jesucristo, para todos los que creen, sin distinci\u00f3n; 23 pues todos pecaron y todos est\u00e1n privados de la gloria de Dios, 24 y ahora son justificados gratuitamente por su gracia, en virtud de la redenci\u00f3n operada por Cristo Jes\u00fas, 25 a quien Dios preorden\u00f3 instrumento de propiciaci\u00f3n, mediante la fe, en su sangre, para manifestaci\u00f3n de su justicia, 26 habiendo pasado por alto los pecados cometidos anteriormente en el tiempo de la paciencia de Dios, para manifestaci\u00f3n de su justicia en el tiempo presente, a fin de mostrar que es justo y que justifica a todo el que cree en Jes\u00fas. 27 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1, pues, tu jactancia? Ha quedado excluida. \u00bfPor qu\u00e9 ley? \u00bfPor la ley de las obras? No, sino por la ley de la fe, 28 pues sostenemos que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la Ley. 29 \u00bfAcaso Dios es s\u00f3lo Dios de los jud\u00edos? \u00bfNo lo es tambi\u00e9n de los gentiles? S\u00ed, tambi\u00e9n lo es de los gentiles, 30 puesto que no hay m\u00e1s que un solo Dios, que justifica a la circuncisi\u00f3n por la fe y al prepucio por la fe. 31 \u00bfAnulamos, pues, la Ley con la fe? No, ciertamente, antes la confirmamos.<\/p>\n<p> Con frecuencia ha sido designado este pasaje como \u201cidea madre,\u201d \u201cpasaje clave,\u201d \u201ccompendio\u201d de la teolog\u00eda paulina. Desde luego, su riqueza de contenido es extraordinaria, constituyendo, en conjunto, la exposici\u00f3n m\u00e1s completa que del misterio de la redenci\u00f3n ha hecho el Ap\u00f3stol. Podemos considerar como vers\u00edculo central el v.24, se\u00f1alando que, en la nueva econom\u00eda inaugurada con el Evangelio, los seres humanos son \u201cjustificados gratuitamente,\u201d es decir, sin que precedan m\u00e9ritos humanos, por la sola \u201cgracia\u201d de Dios, que fluye sobre los hombres en virtud de la \u201credenci\u00f3n\u201d operada por Jesucristo. Afirma, pues, el Ap\u00f3stol que la \u201cjustificaci\u00f3n\u201d se debe a una iniciativa del Padre, y tiene como causa meritoria la pasi\u00f3n y muerte de Jesucristo. No es el hombre quien se justifica a s\u00ed mismo por su esfuerzo, sino que es Dios quien le justifica por la fe. En otros vers\u00edculos concretar\u00e1 que esta \u201cjustificaci\u00f3n\u201d se ofrece a todos indistintamente, jud\u00edos y gentiles (v.22.29), Pero para que se haga eficaz respecto de cada uno se nos exige la \u201cfe\u201d en Jesucristo (v.22.25.26.28.30; cf. 1:16-17). Incluso nos dir\u00e1 que esta nueva econom\u00eda divina de \u201cjustificaci\u00f3n por la fe,\u201d revelada ahora en el Evangelio, no es algo imprevisto, sino que estaba ya atestiguada por la Ley y los profetas (v.21; cf. 4:3-8). Por eso podr\u00e1 concluir que el principio de \u201cjustificaci\u00f3n por la fe\u201d no anula la Ley, antes m\u00e1s bien la confirma (v.si; cf. 13:8-10), dado que era una verdad ense\u00f1ada ya en ella, cuya misi\u00f3n era la de ser \u201cpedagogo\u201d en orden a conducir los israelitas a Cristo para ser por El justificados (cf. 5:20; 7:7; 11:32; Gal 3:24).<br \/>\nNo se crea, sin embargo, como a veces parece suponerse en algunos comentarios, que el Ap\u00f3stol intente ex professo en este pasaje presentarnos una exposici\u00f3n completa sobre la justificaci\u00f3n por la fe en Cristo Redentor. Su intenci\u00f3n es, m\u00e1s bien, siguiendo en la misma l\u00ednea de los cap\u00edtulos anteriores, la de hacer ver que, lo mismo que antes respecto del pecado, tambi\u00e9n ahora respecto de la salud o justificaci\u00f3n, todos, jud\u00edos y gentiles, estamos en las mismas condiciones; de ah\u00ed, esas preguntas con que termina su exposici\u00f3n, haciendo resaltar que la \u201cjustificaci\u00f3n\u201d no es un premio al cumplimiento de las obras de la Ley, de lo que pudieran gloriarse los jud\u00edos, \u00fanicos a quienes ha sido dada la Ley, sino un don gratuito de Dios que se ofrece a todos, jud\u00edos y gentiles, pues no hay m\u00e1s que \u201cun solo Dios\u201d para todos, que a todos quiere \u201cjustificar\u201d mediante la fe en Jesucristo (v.27-31).<br \/>\nEl pasaje enlaza directamente con 1:16-17, volviendo el Ap\u00f3stol a usar incluso casi las mismas expresiones y afirmando que es ahora, en la nueva econom\u00eda inaugurada con el Evangelio, cuando se revela la \u201cjusticia de Dios\u201d sobre el mundo para todos los que creen (v.21-22). Al espantoso cuadro que nos pint\u00f3 anteriormente (1:18-3:20), sigue este otro lleno de luz y esperanzas, que todav\u00eda completar\u00e1 m\u00e1s en los cap\u00edtulos siguientes (cf. 5:1-11; 8:1-39). San Pablo recalca que esa \u201cjusticia de Dios,\u201d que ahora se revela en el Evangelio, es ofrecida a todos, jud\u00edos y gentiles, pues todos la necesitan, dado que \u201ctodos pecaron y est\u00e1n privados de la gloria de Dios,\u201d es decir, de esa presencia radiante de Dios comunic\u00e1ndose al ser humano, de la que carecen los pecadores (v.23; cf. Exo 34:29; Exo 34:40, Exo 34:34; Sal 85:10; Isa 40:5).<br \/>\nManifestar Dios su \u201cgloria\u201d en medio del pueblo equival\u00eda pr\u00e1cticamente a hacer gozar a \u00e9ste de los beneficios de su presencia, as\u00ed como retirar su \u201cgloria\u201d equival\u00eda a privarlo de esos beneficios y abandonarlo a la desgracia.<br \/>\nNo cabe dudar que la justicia de Dios, a cuya manifestaci\u00f3n en la \u00e9poca del Evangelio tan enf\u00e1ticamente alude San Pablo (v.21. 22.25.26), est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con la justificaci\u00f3n del hombre, de la que habla tambi\u00e9n con no menor insistencia (v.24.26. 28.30). Pero \u00bfqu\u00e9 incluyen esas expresiones?<br \/>\nDe este punto tratamos ya ampliamente en la introducci\u00f3n a la carta, a cuya exposici\u00f3n remitimos. Precisamente es este pasaje uno de los que han dado lugar a m\u00e1s re\u00f1idas controversias. De una parte, el contexto en los v.21-22 parece estar se\u00f1alando una justicia bienhechora, sea cualquiera el matiz de significado a que luego nos inclinemos; de otra parte, en los v.25-26, parece estarse aludiendo a la justicia vengadora de Dios, al castigar tan terriblemente en su Hijo los pecados de los hombres, justicia que hab\u00eda quedado como eclipsada a los ojos del mundo en la \u00e9poca anterior, \u00e9poca de \u201ctolerancia\u201d y de \u201cpaciencia,\u201d en que Dios hab\u00eda castigado el pecado menos de lo que se merec\u00eda. De hecho, as\u00ed han interpretado estos textos la mayor\u00eda de los comentaristas de San Pablo. \u00bfEs que el Ap\u00f3stol, dentro de un mismo p\u00e1rrafo, toma la expresi\u00f3n \u201cjusticia de Dios\u201d en sentidos diferentes? Desde luego, la cosa ser\u00eda bastante extra\u00f1a. Por eso los comentaristas actuales se inclinan, en general, a buscar unidad de significado a la expresi\u00f3n 91.<br \/>\nCreemos, como ya explicamos en la introd\u00facelo a la carta, que el Ap\u00f3stol alude, con unidad de significado, a la justicia de Dios que pudi\u00e9ramos llamar \u201csalv\u00edfica,\u201d es decir, a Infidelidad con que mantiene sus promesas de bendicion mesianica, a las que da cumplimiento con el Evangelio. Se trata, pues, de un atributo o propiedad en Dios; pero de un atributo cuya manifestaci\u00f3n trae consigo un efecto en el hombre, la \u201cjustificaci\u00f3n.\u201d Eso significa la frase \u201cjusto y que justifica\u201d (v.26), esto es, muestra su justicia salvifica, en conformidad con lo prometido, justificando al ser humano. Esta \u201cjustificaci\u00f3n\u201d estaba reservada para la \u00e9poca del Evangelio (v.21-24); los tiempos anteriores eran tiempos de tolerancia y de paciencia (v.25-26; cf. Sab n, 24), tiempos de permisi\u00f3n a las naciones de que \u201csiguieran su camino\u201d (Hec 14:16), tiempos de \u201cignorancia\u201d (Hec 17:30)\u201d en una Palabra, tiempos en que no se hab\u00eda a\u00fan manifestado la \u201cjusticia de Dios,\u201d con la consiguiente \u201cjustificaci\u00f3n\u201d en el ser humano 92. San Pablo no hace sino se\u00f1alar el hecho de la existencia de estos dos per\u00edodos en la historia de la humanidad. El por qu\u00e9 fij\u00f3 Dios esos largos tiempos de espera antes de que llegara la manifestaci\u00f3n de su justicia salvifica, no lo dice aqu\u00ed el Ap\u00f3stol; quiz\u00e1s fuese para preparar la humanidad a recibir con m\u00e1s inter\u00e9s y agradecimiento los preciosos dones que le destinaba (cf. 11:11-24; Gal 3:24).<br \/>\nSi a esos tiempos de la \u201cira\u201d (cf. 1:18; 3:9) los llama ahora tiempos de la \u201cpaciencia,\u201d es porque Dios no ha intervenido ni para castigar definitivamente a los pecadores, como en el d\u00eda del juicio, ni para anular el reino del pecado, como ahora con la Redenci\u00f3n. Eran tiempos en que soportaba pacientemente la existencia de los pecados y el reino del pecado, aunque manifestando su c\u00f3lera con los consiguientes castigos; ahora, en cambio, manifiesta su \u201cjusticia\u201d salvifica anulando en Cristo ese reino del pecado.<br \/>\nExplicado as\u00ed el t\u00e9rmino \u201cjusticia de Dios,\u201d r\u00e9stanos ahora hablar de su efecto en el hombre, la \u201cjustificaci\u00f3n.\u201d Cuatro veces alude San Pablo en este pasaje al hecho de la \u201cjustificaci\u00f3n\u201d (v.24.26. 28.30); pero \u00bfqu\u00e9 entiende por \u201cjustificaci\u00f3n\u201d? Remitimos a lo ya expuesto en la introducci\u00f3n a esta carta. Como entonces explicamos, no se trata de una \u201cjustificaci\u00f3n\u201d meramente imputada y extr\u00ednseca, y que, en realidad, nos dejase tan pecadores como antes, sino verdadera remisi\u00f3n de nuestros pecados con renovaci\u00f3n interna del alma, de modo que de enemigos pasemos a ser amigos de Dios y herederos de su gloria 93.<br \/>\nPor lo que a nuestro pasaje se refiere, San Pablo insiste sobre todo en que la \u201cjustificaci\u00f3n\u201d no es debida a m\u00e9ritos nuestros anteriores, sino que nos la concede Dios gratuitamente a todos, jud\u00edos y gentiles, mediante la fe en Jesucristo, a cuya muerte redentora y propiciatoria hemos de agradecer este inmenso beneficio. Son, pues, tres los elementos que San Pablo hace resaltar: universalidad del ofrecimiento, gratuidad mediante \u00fanicamente la fe en Jesucristo, relaci\u00f3n a la pasi\u00f3n y muerte de \u00e9ste, verdadera \u201ccausa meritoria\u201d de nuestra justificaci\u00f3n, en frase del concilio de Trento. Nada diremos acerca de los dos primeros elementos, pues de ello hablamos ya antes, al comenzar a comentar este pasaje. Nos fijaremos s\u00f3lo en el tercero, del que hasta ahora apenas hemos hablado y que constituye en realidad la tesis central de toda la doctrina cristiana soteriol\u00f3gica o de salvaci\u00f3n.<br \/>\nDos expresiones usa San Pablo al respecto: la de que Dios nos justifica \u201cen virtud de la redenci\u00f3n (\u03b4\u03b9\u03b1 \u03c4\u03b7\u03c2 \u03ac\u03c0\u03bf\u03bb\u03c5\u03c4\u03c1\u03ce\u03c3\u03b5\u03c9\u03c2) operada por Cristo Jes\u00fas,\u201d y la de que \u201clo preordin\u00f3 instrumento de propiciaci\u00f3n en su sangre\u201d (6v \u03c0\u03c1\u03bf\u03ad^\u03b5\u03c4\u03bf \u03af\u03bb\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd \u03b5\u03bd \u03c4\u03c9 \u03b1\u03c5\u03c4\u03bf\u03cd \u03b1\u03ca \u03bc\u03ac\u03c4\u03b9). Evidentemente, aunque en los t\u00e9rminos empleados por el Ap\u00f3stol no todo sea claro, es cierto que con una y otra de las expresiones est\u00e1 aludiendo a la pasi\u00f3n y muerte de Cristo, de la que hace depender, en \u00faltima instancia, la existencia misma de nuestra \u201cjustificaci\u00f3n.\u201d Esto es lo b\u00e1sico y lo realmente trascendental. Las discusiones vienen luego, al tratar de concretar la significaci\u00f3n de los t\u00e9rminos \u201credenci\u00f3n\u201d e \u201cinstrumento de propiciaci\u00f3n.\u201d Dada la importancia de la materia, convendr\u00e1 que nos detengamos en algunas explicaciones.<br \/>\nLa palabra \u201credenci\u00f3n\u201d (\u03b1\u03c0\u03bf\u03bb\u03cd\u03c4\u03c1\u03c9\u03c3\u03b7), que San Pablo emplea nueve veces (cf. 3:24; 8:23; 1Co 1:30; Efe 1:7-14; Efe 4:30; Col 1:14; Heb 11:35; Heb 9:15), ha venido a ser como el t\u00e9rmino t\u00e9cnico para expresar la obra de la salud humana realizada por Jesucristo. Su significaci\u00f3n primaria, en conformidad con la etimolog\u00eda, es la de liberaci\u00f3n a base de pagar el conveniente precio o rescate. As\u00ed eran rescatados en general los esclavos y los cautivos; y en este sentido es empleada en la literatura profana 94. \u00bfSer\u00e1 \u00e9se tambi\u00e9n el sentido en que la emplea San Pablo? \u00bfNo ser\u00e1 m\u00e1s bien en sentido general de liberaci\u00f3n, sin que lleve incluida la idea de rescate? De hecho, en el Antiguo Testamento con frecuencia se habla de que Dios \u201cha redimido\u201d a su pueblo de las cautividades egipcia y babil\u00f3nica (Exo 6:6; Exo 15:13.16; Deu 7:8; Isa 43:14; Isa 44:6; Isa 47:4; Sal 74:2; Sal 77:16; Sal 107:2) e incluso se alude a otra \u201credenci\u00f3n\u201d m\u00e1s profunda y universal que realizar\u00e1 en la \u00e9poca mesi\u00e1nica (cf. Isa 54:5-6o,16; Isa 62:11-12; Jer 31:11; Jer 33:7-9; Sal 49:8-16; Sal 130:8), siendo evidente que en estos casos el concepto de \u201credenci\u00f3n\u201d no lleva incluida la idea de rescate o pago de determinado precio. \u00bfSer\u00e1 tambi\u00e9n \u00e9se el sentido que San Pablo da a la palabra \u201credenci\u00f3n\u201d al aplicarla a Cristo? As\u00ed lo creen hoy bastantes exegetas, a cuya cabeza podemos colocar los PP. Lyonnet y Sabourin, que pr\u00e1cticamente excluyen del concepto de \u201credenci\u00f3n\u201d la idea de justicia de Dios que exige el castigo del pecado, centrando toda su atenci\u00f3n en la idea de liberaci\u00f3n o retorno a Dios de la humanidad, tal como tuvo lugar en la resurrecci\u00f3n de Cristo, retorno que personal e individualmente se aplicar\u00e1 luego a cada uno de nosotros a trav\u00e9s de la fe y los sacramentos 95. Creemos, como muy bien dice el P. Benoit, que tal manera de explicar la \u201credenci\u00f3n\u201d empobrece la soteriolog\u00eda paulina, reduci\u00e9ndola a un gesto de amor misericordioso, que deja insatisfechas las exigencias de justicia de la antigua econom\u00eda y de toda psicolog\u00eda humana 96.<br \/>\nNo es as\u00ed como Pablo parece mirar la \u201credenci\u00f3n,\u201d es decir, cual si fuese algo que tiende simplemente a remediar un mal, pensando en el ser humano sino que la mira como algo que tiende tambi\u00e9n a reparar un desorden, pensando en Dios. Es lo que claramente deja en: tender, cuando habla del \u201cquir\u00f3grafo\u201d que nos era contrario y que Cristo cancel\u00f3 clav\u00e1ndolo en la cruz (cf. Col 2:14). Los textos de 2Co 5:21 y Gal 3:13, que no hacen sino repetir lo ya dicho prof\u00e9ticamente por Isa 53:5-6, son sumamente expresivos a este respecto. Por lo que hace concretamente al t\u00e9rmino \u201credenci\u00f3n,\u201d creemos que en el pensamiento de Pablo, al usar ese t\u00e9rmino, no anda ausente la idea de rescate. En efecto, no se contenta con afirmar el hecho de la redenci\u00f3n o liberaci\u00f3n del hombre por Jesucristo, sac\u00e1ndonos de la esclavitud con que nos oprim\u00edan el pecado y la muerte y aun la misma Ley de Mois\u00e9s y tambi\u00e9n Satan\u00e1s (cf. 8:2; Gal 3:13; Efe 2:1-7; Gol 1:13-14; Heb 2:14-15), sino que expresamente habla del \u201cprecio\u201d de la redenci\u00f3n (cf. 1Co 6:20; 1Co 7:23), especificando que ese precio es Cristo mismo (1Ti 2:6; Tit 2:14), y m\u00e1s concretamente, su sangre (cf. Efe 1:7; Efe 2:13; Col 1:20; Heb 9:12). No un \u201cprecio\u201d pagado al diablo, como imaginaron algunos Padres (Or\u00edgenes, Ambrosio), sino pagado al Padre, conforme canta la liturgia pascual en el \u201cExsultet,\u201d calcado en expresiones de Pablo: \u201cPorque El ha pagado por nosotros al eterno Padre la deuda de Ad\u00e1n, y derramando su sangre, cancel\u00f3 el recibo del antiguo pecado.\u201d Por lo dem\u00e1s, en los escritos neotestamentarios es Dios quien aparece llevando a la muerte a Jes\u00fas (cf. Rom 8:32; Jua 3:16), mientras que Sat\u00e1n m\u00e1s bien se opone (cf. Mar 8:33; Mat 16:23). Aqu\u00ed mismo, en este pasaje de Pablo, despu\u00e9s de hablar de \u201credenci\u00f3n en Cristo\u201d (v.24), se habla de que fue Dios quien le preordin\u00f3 \u201cinstrumento de propiciaci\u00f3n en su sangre\u201d (v.25), lo que est\u00e1 dando a entender que esa sangre de Cristo, precio de nuestro rescate, ha sido ofrecido no a las potencias del mal, sino a Dios.<br \/>\nEn cuanto a esta nueva imagen, no todo es claro tampoco. La palabra que hemos traducido por \u201cinstrumento de propiciaci\u00f3n\u201d (\u03af\u03bb\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd) se presta a varias interpretaciones. En el Nuevo Testamento s\u00f3lo aparece en este lugar y en Heb 9:5. Por el contrario, en la versi\u00f3n de los Setenta aparece frecuent\u00edsimamente y corresponde al hebreo kapporeth, conque se designaba la l\u00e1mina de oro que serv\u00eda de cobertura al Arca de la Alianza y que era a la vez el lugar donde se manifestaba la presencia de Dios y donde, cada a\u00f1o, en el solemne d\u00eda del Kippur o de la Expiaci\u00f3n (cf. Hec 27:9), entraba el sumo sacerdote para rociarla con sangre en expiaci\u00f3n de los pecados de Israel (cf. Exo 25:17-22; Lev 16:1-19). Tambi\u00e9n aparece alguna vez en la literatura profana, particularmente en inscripciones, bien como sustantivo (monumento erigido para aplacar a alguna divinidad), bien como adjetivo unido a 3\u03ac\u03bd\u03b1\u03c4\u03bf\u03c2, 3\u03c5\u03c3\u03af\u03b1, etc. (muerte expiatoria, sacrificio expiatorio..) 97. Etimol\u00f3gicamente deriva del verbo \u03af\u03bb\u03ac\u03c3\u03ba\u03bf\u03bc\u03b1\u03b9 (aplacar, hacer propicio), sentido fundamental que se ve claro no pierde en ninguno de los casos. Lo dif\u00edcil es precisar el matiz de significado con que la emplea San Pablo.<br \/>\nAlgunos autores, apoy\u00e1ndose en que t\u00e9rminos de forma similar, como \u03b5\u03c5\u03c7\u03ac\u03c1\u03b9\u03c3\u03c4\u03b7 piov, \u03c3\u03c9\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd, etc., se emplean para significar sacrificios de acci\u00f3n de gracias o de impetraci\u00f3n de salud, creen que en este lugar de San Pablo debemos dar a \u03af\u03bb\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd el sentido directo de sacrificio de propiciaci\u00f3n (o de expiaci\u00f3n), m\u00e1xime que el mismo Ap\u00f3stol a\u00f1ade: \u201cen su sangre.\u201d Otros prefieren traducir monumento expiatorio, insistiendo en que tal suele ser el sentido de \u03af\u03bb\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd en la literatura profana, cuando aparece como sustantivo. Juzgamos que debe preferirse el sentido m\u00e1s general de medio o instrumento de propiciaci\u00f3n, tal como hemos traducido en el texto, con alusi\u00f3n al kapporeth o propiciatorio del Arca de la Alianza. Eso aconseja el pasaje de Heb 9:5-14, donde el t\u00e9rmino \u03b9\u03bb\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd alude ciertamente al kapporeth del Arca (v.5), y donde se establece expl\u00edcita relaci\u00f3n entre ese kapporeth antiguo, rociado con sangre una vez al a\u00f1o en el d\u00eda solemne de la Expiaci\u00f3n (v.7), y la muerte de Cristo, rociado en su propia sangre, ofreci\u00e9ndose al Padre (v. 11-14). Lo que era para los jud\u00edos el kapporeth del Arca, en orden a aplacar a Dios y hacerle propicio, es para nosotros Jesucristo, cubierto con su propia sangre en la cruz. Es Dios mismo quien \u201cha preordinado\u201d en sus eternos decretos (tal parece ser el sentido de \u03c0\u03c1\u03bf\u03ad^\u03b5\u03c4\u03bf: cf. 8:28; Efe 1:9; Efe 3:11; 2 Tim 1:9) este nuevo medio o instrumento de propiciaci\u00f3n, mucho m\u00e1s eficaz que todos los antiguos (v.25).<br \/>\nEl inciso \u201cmediante la fe\u201d (v.25) no parece significar otra cosa sino que la fe es el medio como Jes\u00fas libra al hombre del pecado, y que sin la fe Jes\u00fas no producir\u00e1 en el hombre el efecto del \u201cpropiciatorio.\u201d<br \/>\nPrecisando m\u00e1s, diremos que, junto a la idea de propiciaci\u00f3n (asegurarse el favor de la divinidad), est\u00e1 la idea de expiaci\u00f3n (reparar faltas pasadas), conceptos muy afines, que parecen estar ambos incluidos en el t\u00e9rmino \u03af\u03bb\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd, dado que a Dios no le hacemos propicio sino expiando nuestros pecados. Ese doble efecto se atributa a los sacrificios de la antigua Ley, y ese doble efecto produce tambi\u00e9n la muerte redentora de Cristo. A\u00f1adamos que, de suyo, el t\u00e9rmino \u03af\u03bb\u03b1\u03c3\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd no contiene directamente la idea de sacrificio, pero s\u00ed en este pasaje de San Pablo, al decir no s\u00f3lo que Cristo es instrumento de propiciaci\u00f3n, sino \u201cinstrumento de propiciaci\u00f3n en su sangre.\u201d Por lo dem\u00e1s, el car\u00e1cter \u201csacrificial\u201d de la muerte de Cristo aparece claro en otros muchos lugares de las cartas paulinas (cf. 1Co 5:7; Efe 5:2; Col 1:20; 1Co 11:25) Y sobre todo, en la carta a los Hebreos (cf. Heb 2:17-18; Heb 7:26-27; Heb 9:11-14; Heb 10:4-14; Heb 13:11-12). La idea es anterior a Pablo, pues queda implicada en las palabras mismas de la Cena, tan cuidadosamente recogidas en la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica (cf. Mar 14:24; Mat 26:28; Luc 22:20).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Tras introducir la justicia que proviene de Dios (<span class='bible'>Rom 1:17<\/span>), un tema que desarrolla con detalle (<span class='bible'>Rom 3:21-31<\/span>; <span class='bible'>Rom 4:1-25<\/span>; <span class='bible'>Rom 5:1-21<\/span>), Pablo presenta evidencias irrefutables de la pecaminosidad del hombre, y subraya la necesidad imperiosa que tiene de esta justicia, la cual solo Dios puede proveer y transmitir. Presenta el caso de Dios contra la persona pagana, irreligiosa e inmoral (<span class='bible'>Rom 1:18-32<\/span>; los gentiles), contra la persona religiosa y moral en apariencia (<span class='bible'>Rom 2:1-29<\/span>; <span class='bible'>Rom 3:1-8<\/span>; los jud\u00edos), y concluye con una demostraci\u00f3n de que todos los hombres merecen por igual el juicio de Dios (<span class='bible'>Rom 3:9-20<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tRESUMEN: Los jud\u00edos hab\u00edan tenido grandes privilegios que no hab\u00edan tenido los gentiles, pero en cuanto a culpa de pecado, no eran mejores que los gentiles. Las Escrituras encerraron a todos bajo pecado. Siendo as\u00ed, que ambos jud\u00edos y gentiles son pecadores perdidos, y que no hay salvaci\u00f3n en la ley, todos tienen que ser salvos por la justicia de Dios en el evangelio. <\/p>\n<p>\t3:1&#8211; En vista de lo dicho por Pablo en 2:28,29, el jud\u00edo podr\u00eda concluir que la respuesta de Pablo ser\u00eda que \u201cninguna.\u201d Pero no era as\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA FIDELIDAD DE DIOS<br \/>Y LA INFIDELIDAD HUMANA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Romanos 3:1-8<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>-Entonces, \u00bfqu\u00e9 tiene un jud\u00edo que no tenga otro cualquiera? \u00bfO qu\u00e9 ventajas tienen los que han sido circuncidados?<br \/>-Muchas, se mire como se mire. En primer lugar, tienen esta ventaja: Que es a los jud\u00edos a los que se han confiado los or\u00e1culos de Dios.<br \/>-S\u00ed, estoy de acuerdo; pero, \u00bfqu\u00e9 pasa si algunos de ellos les han sido infieles? \u00bfNo ir\u00e1s a decirme que su infidelidad anula la fidelidad de Dios?<br \/>-\u00a1Eso, de ninguna manera! Dios se muestra veraz aunque todo el mundo resulte mentiroso, como est\u00e1 escrito: \u00abPara que se vea que T\u00fa tienes raz\u00f3n en tus argumentos, y ganes el caso cuando vas ajuicio.\u00bb<br \/>-Pero t\u00fa dices que, si nuestra culpabilidad no hace m\u00e1s que demostrar que Dios es justo, \u00bfqu\u00e9 podemos decir nosotros? \u00bfNo ir\u00e1s a intentar convencerme de que Dios es injusto si lanza la Ira sobre ti? (Est\u00e1 claro que estoy usando argumentos meramente humanos).<br \/>-\u00a1Eso, de ninguna manera! Porque, si fuera as\u00ed, \u00bfc\u00f3mo iba Dios a juzgar al mundo?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>-Pero es que t\u00fa dices que, si el que yo sea falso sencillamente le brinda a Dios una nueva oportunidad de demostrar, para Su mayor gloria, que El es veraz, \u00bfpor qu\u00e9 encima me condena a m\u00ed como pecador?<br \/>-\u00bfVas a razonar, como algunos calumniosamente nos atribuyen a nosotros, que lo que tenemos que hacer es obrar mal para que se produzca el bien? Est\u00e1 bien claro que tal afirmaci\u00f3n no merece m\u00e1s que la condenaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed Pablo sostiene una discusi\u00f3n sumamente dif\u00edcil. Nos ser\u00e1 de ayuda recordar que est\u00e1 hablando con un objetor imaginario. Vamos a exponer su argumento en detalle.<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Objetor.- <\/em>La consecuencia de todo lo que has estado diciendo ser\u00eda que no hay ninguna diferencia entre los jud\u00edos y los gentiles y que se encuentran en la misma situaci\u00f3n. \u00bfEs eso en realidad lo que quieres decir?<\/p>\n<p><em>Pablo.- <\/em>De ninguna manera.<\/p>\n<p><em>Objetor.- <\/em>Entonces, \u00bfen qu\u00e9 consiste la diferencia?<\/p>\n<p><em>Pablo.- <\/em>Lo primero es que los jud\u00edos conocen los mandamientos de Dios, y los gentiles no.<\/p>\n<p><em>Objetor.- <\/em>\u00a1De acuerdo! Pero, \u00bfqu\u00e9 pasa si algunos jud\u00edos desobedecen esos mandamientos y merecen la condenaci\u00f3n por haber sido infieles? Acabas de decir que Dios coloc\u00f3 a los jud\u00edos en una posici\u00f3n especial y les dio una promesa exclusiva. Y ahora est\u00e1s diciendo que por lo menos algunos est\u00e1n bajo la condenaci\u00f3n de Dios. \u00bfNo querr\u00e1 decir eso que Dios est\u00e1 faltando a su promesa y quedando como injusto y arbitrario?<\/p>\n<p><em>Pablo.- <\/em>\u00a1Nada de eso! Lo que s\u00ed queda claro es que Dios no hace discriminaci\u00f3n, y que castiga el pecado donde lo encuentra. El hecho de que condene a los jud\u00edos infieles es la mejor demostraci\u00f3n de lo absoluto de su justicia. Se habr\u00eda podido suponer que Dios pasar\u00eda por alto los pecados de Su pueblo escogido, pero no hay tal.<\/p>\n<p><em>Objetor.- <\/em>\u00a1Muy bien, entonces! Lo que has conseguido demostrar es que mi desobediencia le ha dado a Dios oportunidad de demostrar Su justicia. Mi infidelidad le ha dado a Dios una oportunidad maravillosa para hacer gala de Su fidelidad. Seg\u00fan eso, \u00a1mi pecado es algo excelente! \u00a1Le ha dado a Dios la oportunidad de demostrar lo bueno que es! Puede que yo haya hecho algo malo, pero el resultado ha sido bueno. \u00a1No se puede condenar a un hombre por darle a Dios la oportunidad de demostrar su justicia!<\/p>\n<p>Pablo.- Tal razonamiento es peor que despreciable. \u00a1No tienes m\u00e1s que sugerirlo para descubrir lo inaceptable que es!<\/p>\n<\/p>\n<p>Desarrollando as\u00ed el pasaje nos damos cuenta de que Pablo expone en \u00e9l algunas de sus ideas acerca de los jud\u00edos.<br \/>(i) No cabe duda de que cre\u00eda que los jud\u00edos ocupan una posici\u00f3n especial en el plan de Dios. Eso es, de hecho, lo que los jud\u00edos mismos cre\u00edan. La diferencia est\u00e1 en que Pablo cre\u00eda que esa posici\u00f3n especial era <em>una responsabilidad; <\/em>mientras que los jud\u00edos la consideraban <em>un privilegio. <\/em>\u00bfQu\u00e9 es lo que Pablo dec\u00eda que se les hab\u00eda confiado especialmente a los jud\u00edos? <em>Los or\u00e1culos de Dios (Versi\u00f3n Hispanoamericana, <\/em>1916). \u00bfQu\u00e9 quiere decir eso? La palabra que \u00e9l usa es <em>logu\u00eda, <\/em>que es la que se usa normalmente en la traducci\u00f3n griega del <em>Antiguo Testamento <\/em>para designar una comunicaci\u00f3n o pronunciamiento de Dios. Aqu\u00ed quiere decir <em>Los Diez Mandamientos, <\/em>que en hebreo se llaman <em>Las diez Palabras (Debarim). <\/em>Pablo les dice: \u00bb Sois un pueblo especial; por tanto, ten\u00e9is que vivir una vida especial.\u00bb No dijo: \u00bb Sois un pueblo especial; por tanto pod\u00e9is hacer lo que os d\u00e9 la gana.\u00bb Lo que s\u00ed dijo fue: \u00abSois un pueblo especial para Dios; <em>por tanto, ten\u00e9is que hacer Su voluntad.\u00bb <\/em>Cuando el Lord Dunsany qued\u00f3 con vida despu\u00e9s de la guerra de 1914-18, nos cuenta que se dijo: \u00abPor alguna extra\u00f1a raz\u00f3n, todav\u00eda estoy vivo. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 lo que Dios quiere que haga con una vida que ha sido preservada de una manera tan especial?\u00bb Eso no se les ocurr\u00eda nunca a los jud\u00edos. Nunca consiguieron darse cuenta de que la elecci\u00f3n especial de Dios era para una tarea especial. \u00bfLo tenemos presente nosotros cuando hablamos de la elecci\u00f3n de Dios?<\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) Hay tres ideas b\u00e1sicas acerca de los jud\u00edos que siempre aparecen en los escritos de Pablo. Aqu\u00ed las encontramos en embri\u00f3n; pero en realidad son las tres ideas que desarrolla en toda la ep\u00edstola. Debemos darnos cuenta de que no coloca a todos los jud\u00edos bajo la misma condenaci\u00f3n. Lo que dice es: \u00bb \u00bfQu\u00e9 pasa si <em>algunos de ellos <\/em>fueron infieles?\u00bb<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Estaba seguro de que Dios ten\u00eda raz\u00f3n al condenar a los jud\u00edos. Ocupaban un lugar especial y hab\u00edan recibido promesas especiales; y por eso mismo su condenaci\u00f3n hab\u00eda de ser mayor. La responsabilidad siempre es la otra cara del privilegio. Cuantas m\u00e1s oportunidades tiene una persona para hacer el bien, mayor ser\u00e1 su condenaci\u00f3n por hacer el mal.<\/p>\n<p><em>(b) Pero <\/em>no todos fueron infieles. Pablo nunca se olvidaba del resto fiel; y estaba completamente seguro de que ese resto fiel -aunque fuera muy peque\u00f1o en n\u00famero- era el verdadero Israel. Los dem\u00e1s hab\u00edan perdido sus privilegios y estaban bajo condenaci\u00f3n. Ya no eran verdaderos jud\u00edos. El resto era el verdadero pueblo de Dios.<\/p>\n<p>(c) Pablo estaba siempre seguro de que el rechazo de Dios <em>no era definitivo. <\/em>La consecuencia de ese rechazo fue que se abri\u00f3 la puerta a los gentiles; pero, <em>al final, <\/em>los gentiles har\u00e1n volver a los jud\u00edos al redil, y jud\u00edos y gentiles ser\u00e1n una sola cosa en Cristo. La tragedia de los jud\u00edos fue que rechazaron la gran tarea de la evangelizaci\u00f3n del mundo que les habr\u00eda correspondido; y por tanto se les asign\u00f3 a los gentiles, de forma que el plan de Dios se invirti\u00f3: no fueron los jud\u00edos los que evangelizaron a los gentiles, sino al rev\u00e9s; y este proceso todav\u00eda contin\u00faa.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, este pasaje contiene dos grandes verdades humanas universales.<br \/>(i) La desobediencia es la ra\u00edz de todo pecado. La ra\u00edz del pecado de los jud\u00edos fue la desobediencia a la Ley de Dios que conoc\u00edan. Como escribi\u00f3 Milton, fue \u00abla primera desobediencia humana\u00bb la responsable del \u00abpara\u00edso perdido\u00bb. Cuando el orgullo enfrenta la voluntad humana con la de Dios, se produce el pecado. Si no hubiera desobediencia no habr\u00eda pecado.<br \/>(ii) Una vez que ha cometido un pecado, el ser humano despliega una habilidad extraordinaria para justificarse. Aqu\u00ed tenemos un razonamiento que se presenta con frecuencia en el pensamiento religioso: el de que el pecado le da a Dios la oportunidad de demostrar al mismo tiempo su justicia y su misericordia, y es por tanto una cosa buena. Es un razonamiento tergiversado. Se podr\u00eda decir-y, de hecho, ser\u00eda el mismo razonamiento- que est\u00e1 bien el quebrantarle el coraz\u00f3n a una persona, porque as\u00ed se le da la oportunidad de demostrar lo mucho que nos ama. Cuando uno peca, lo que necesita no es ingenio para justificarse, sino humildad para reconocerlo y arrepentirse.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 3<\/p>\n<p>c) \u00bfSuperioridad del jud\u00edo? (Rm\/03\/01-08) <\/p>\n<p>1 \u00bfCu\u00e1l es, pues, la superioridad del jud\u00edo o cu\u00e1l la utilidad de la circuncisi\u00f3n? 2 Mucha, desde cualquier punto de vista. Ante todo, porque a ellos les fueron confiadas las palabras de Dios. 3 \u00bfPues qu\u00e9? si algunos no fueron fieles, \u00bfacaso su infidelidad anular\u00e1 la fidelidad de Dios? 4 \u00a1Ni pensarlo! Antes bien, Dios quedar\u00e1 siempre por veraz, aunque todo hombre sea mentiroso, seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u00abPara que seas declarado justo en tus palabras y salgas triunfante cuando te lleven a juicio\u00bb (Sal 51:6). <\/p>\n<p>Enlazando con la secci\u00f3n precedente Pablo empieza por afrontar una vez m\u00e1s la cuesti\u00f3n de la superioridad del jud\u00edo y del valor de la circuncisi\u00f3n. Con ello se evidencia de nuevo que a Pablo no le resulta nada f\u00e1cil pasar por alto el \u00abprimeramente\u00bb (Sal 2:10) de los jud\u00edos frente a los gentiles en la historia de la salvaci\u00f3n, como podr\u00eda dar la impresi\u00f3n una lectura sobre el cap\u00edtulo 2. Pese a toda la igualdad delante de Dios (cf. 2, 11), persiste y se mantiene una ventaja objetiva de los jud\u00edos. En esa ventaja cuentan sobre todo las palabras de Dios, es decir, las promesas hechas a Israel. Pablo respeta esta ventaja de Israel frente a los gentiles. Pero \u00bfqu\u00e9 significa que en el pasado Dios haya hablado a Israel? La peculiar elecci\u00f3n de que el pueblo israelita ha sido objeto \u00bfrepresenta una posesi\u00f3n inamovible? Pablo no da al respecto ninguna respuesta definitiva, Como tampoco termina la enumeraci\u00f3n iniciada aqu\u00ed. Pero, de acuerdo con el pensamiento del Ap\u00f3stol, hay que establecer que hasta \u00ablas palabras de Dios\u00bb confiadas a Israel en el pasado, quedar\u00e1n anuladas si Israel no acoge al presente la palabra de Dios en el Evangelio, como su revelaci\u00f3n a todos los hombres. <\/p>\n<p>Lo que Pablo no hace m\u00e1s que iniciar en el v. 2 lo contin\u00faa en 9,4, dentro de un contexto distinto. All\u00ed se replantear\u00e1, y de forma m\u00e1s detallada, la cuesti\u00f3n de la posici\u00f3n especial de Israel. <\/p>\n<p>\u00abLas palabras\u00bb, alusi\u00f3n a las promesas de Dios, dan motivo a Pablo para afrontar en el v. 3 el problema de la fidelidad de Dios a sus promesas. Como en el cap\u00edtulo 2 queda establecido expl\u00edcitamente que los jud\u00edos han sido infieles, toda vez que han violado la ley \u00bfpodr\u00e1 su deslealtad invalidar la fidelidad de Dios? Pablo escribe a prop\u00f3sito: \u00abSi algunos no fueron fieles&#8230;\u00bb \u00bfSupone esto una limitaci\u00f3n? La idea no es ciertamente de que en el pasado algunos miembros del pueblo de Israel hayan pecado, mientras que los dem\u00e1s no tengan nada que reprocharse. En este sentido puede servir de ayuda una mirada a 11,25. Como all\u00ed puede decir Pablo que \u00abel encallecimiento ha sobrevenido a Israel parcialmente\u00bb se\u00f1alando con ello la negativa obstinada frente a la oferta de salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica que tiene lugar en el Evangelio, as\u00ed tambi\u00e9n habla en nuestro pasaje y en el mismo sentido de que \u00abalgunos no fueron fieles\u00bb, pues el \u00abresto\u00bb ha obedecido de hecho al Evangelio en la hora presente. <\/p>\n<p>La conexi\u00f3n objetiva entre fidelidad de Dios e infidelidad de los jud\u00edos, supone la idea de alianza que conoce el Antiguo Testamento. De acuerdo con ella la conducta desleal al pacto de los jud\u00edos pod\u00eda representar en el pasado un desligarse Dios de la palabra dada como firmante del pacto. Mas Pablo rechaza esta idea. Lo que debe prevalecer, por el contrario, es la veracidad de Dios, mientras que todos los hombres son mentirosos, por decirlo con el Sal 116:11. Sigue la prolongaci\u00f3n de la misma idea con la sentencia b\u00edblica: \u00abPara que seas declarado justo en tus palabras, y salgas triunfante cuando te lleven a juicio\u00bb (Sal 51:6). <\/p>\n<p>La conducta de los jud\u00edos desleal al pacto y contraria a Dios, se expone aqu\u00ed por lo mismo como un pleito forense. No puede caber duda alguna del sentido que tiene la victoria lograda al respecto. El triunfo de Dios consiste precisamente en la revelaci\u00f3n de su justicia. <\/p>\n<p>5 Pero, si nuestra injusticia pone m\u00e1s de relieve la justicia de Dios, \u00bfqu\u00e9 vamos a decir? \u00bfNo ser\u00e1 Dios injusto cuando descarga su ira? (estoy hablando a la manera humana). 6 \u00a1Ni pensarlo! Porque, si as\u00ed fuera, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda Dios juzgar al mundo? 7 Pero, si la verdad de Dios, gracias a mi mentira, sali\u00f3 ganando m\u00e1s para su gloria, \u00bfpor qu\u00e9 tambi\u00e9n yo voy a ser juzgado todav\u00eda como pecador? 8 \u00bfY por qu\u00e9 -como se nos calumnia y como algunos dicen que afirmamos nosotros- no hemos de obrar el mal para que venga el bien? Los que dicen esto son condenados con justicia. <\/p>\n<p>La infidelidad del jud\u00edo queda de manifiesto en un pleito con Dios. El resultado de este proceso no s\u00f3lo es la demostraci\u00f3n de la culpabilidad del jud\u00edo y de la inocencia de Dios, de su veracidad, sino la prueba asimismo de la justicia de Dios en el sentido de una acci\u00f3n salvadora y redentora. <\/p>\n<p>En la premisa del v. 5 aparece de forma categ\u00f3rica el vasto alcance que tiene la culpa del jud\u00edo. \u00e9ste se encuentra en un proceso judicial frente a Dios, no s\u00f3lo como representante de su pueblo sino de toda la humanidad. De cara a la justicia de Dios la humanidad entera no puede ciertamente hacer otra cosa que demostrar su injusticia profundamente enraizada. <\/p>\n<p>Mas ahora Pablo puede llegar a formular un principio contrario, como lo demuestra el tenor literal del v. 5. Frente a la justicia de Dios no s\u00f3lo resulta una pura injusticia cualquier pretensi\u00f3n de la humanidad de llevar raz\u00f3n, sino que adem\u00e1s las injusticias de los hombres ponen de relieve la justicia de Dios. Esta f\u00f3rmula no es lo bastante confusa como para poder sacar la consecuencia de que Dios lleva raz\u00f3n; eso es lo que importa. Incluso suena a exagerada la f\u00f3rmula de que s\u00f3lo se trata de la manifestaci\u00f3n de la verdad de Dios en el extrav\u00edo humano (v. 7), de la manifestaci\u00f3n de su gracia en el pecado general de los hombres (v. 8). Pablo rechaza de su mensaje de la gracia esta consecuencia extremosa. Al anunciar la justicia de Dios se trata de salvar al pecador perdido en su desvar\u00edo. Del derecho de Dios no le nace al pecador ning\u00fan derecho para aceptarse como pecador, y ni siquiera para permanecer en el pecado apart\u00e1ndose as\u00ed de Dios para siempre. <\/p>\n<p>Al abordar Pablo estas cuestiones en los v. 5-8 desarrolla en estilo forense, una disputa entre Dios e Israel con independencia de la cita del Salmo que aparece en el v. 4. Las conclusiones de los v. 5-8 no se refieren s\u00f3lo al jud\u00edo, sino que ata\u00f1en al hombre en general y muestran fundamentalmente el callej\u00f3n sin salida en que se halla quien intenta liberarse de Dios. De modo particular se alude la situaci\u00f3n del pecador que pretende enfrentarse con la ira de Dios en el juicio, con el Dios de las promesas. Con ello lo que hace es ponerse una trampa a s\u00ed mismo; demuestra su insensatez y no comprende que el Dios juez es tambi\u00e9n el Dios de la fidelidad y de la acci\u00f3n salvadora. Contra eso precisamente se rebela el hombre acusado por Dios, sin que sepa que no hace sino cerrarse a su propia salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Dios alcanza al hombre en el \u00faltimo aprieto en que \u00e9ste se mete y no precisamente como alguien que est\u00e1 bien dispuesto a recibir la salvaci\u00f3n. Pablo quiere decir que eso es lo que ha ocurrido de hecho en la historia del hombre con Dios. Este aprieto del hombre como tal s\u00f3lo puede comprenderse de modo adecuado desde el acontecimiento cristiano. A esa situaci\u00f3n desesperada apunta ahora el Evangelio y dentro del Evangelio la acci\u00f3n salvadora de Dios. Pero de esta concepci\u00f3n no se puede sacar ning\u00fan principio c\u00f3modo de salvaci\u00f3n que pueda manejarse a capricho. En contra de tal teor\u00eda se alza expresamente el v. 8. <\/p>\n<p>Sin duda que reparos parecidos se hab\u00edan hecho a la predicaci\u00f3n misionera de Pablo, como citando palabras textuales: \u00bfNo se sigue de tu predicaci\u00f3n que hemos de obrar el mal para que venga el bien? \u00bfNo haces t\u00fa, Pablo, que la acci\u00f3n de la gracia dependa precisamente de que se haya obrado mal? Aqu\u00ed se echa de ver de d\u00f3nde procede la agitaci\u00f3n que late en los interrogantes de los v. 5-7, y de suyo dif\u00edciles de entender. Son preguntas que llevan ad absurdum. Pero al formular tales preguntas tiene ya Pablo ante los ojos las objeciones que se hacen a su predicaci\u00f3n misional y que \u00e9l conoce muy bien. Con ello reprueba el Ap\u00f3stol una interpretaci\u00f3n de su doctrina sobro la gracia seg\u00fan la cual ser\u00eda posible obrar el mal de prop\u00f3sito o al menos permanecer voluntariamente en el pecado a fin de provocar el desbordamiento de la gracia de Dios. En todo este contexto Pablo trata de la perdici\u00f3n del hombre en el pecado. Aqu\u00e9l, en cambio, que ha sido liberado del pecado puede practicar la nueva obediencia de cara a Dios. Esto lo va a desarrollar Pablo de forma expl\u00edcita en el cap\u00edtulo 6. <\/p>\n<p>d) Prueba escritur\u00edstica del estado universal de pecado (Rm\/03\/09-19) <\/p>\n<p>9 Entonces \u00bfqu\u00e9? \u00bfTenemos nosotros ventaja? \u00a1De ninguna manera! Porque acabamos de probar que todos, tanto jud\u00edos como griegos, est\u00e1n bajo pecado, 10 seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u00abNo hay quien sea justo, ni siquiera uno solo; 11 no hay quien tenga recto sentido, no hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, se pervirtieron juntos. No hay quien practique el bien, no hay ni siquiera uno solo\u00bb (Sal 14-3). 13 \u00abSepulcro abierto es su garganta, de sus lenguas se sirven para enga\u00f1o\u00bb (Sal 5:10). \u00abVeneno de \u00e1spides tienen en sus labios\u00bb (Sal 140:4). 14 \u00abSu boca est\u00e1 llena de maldici\u00f3n y de amargor\u00bb (Sal 10:7). 15 \u00abVeloces son sus pies para derramar sangre, 16 de ruina y de miseria siembran sus caminos, 17 y nunca conocieron la senda de la paz\u00bb (Isa 59:7 s). 18 \u00abNo hay temor de Dios ante sus ojos\u00bb (Sal 36:2). <\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la primac\u00eda del jud\u00edo, planteada ya en el v. 1, reaparece aunque s\u00f3lo de paso, para recibir, frente al v. 2, una respuesta negativa. Incluso si entendemos que la respuesta de Pablo no constituye una negaci\u00f3n pujante, resulta forzoso admitir que se percibe cierta tensi\u00f3n respecto al v. 2. Pablo afirmaba la ventaja de los jud\u00edos como portadores de las promesas; pero al mismo tiempo ve anulada esa ventaja en el estado universal de pecado en que se encuentran los hombres y en el Evangelio de la acci\u00f3n salvadora y escatol\u00f3gica de Dios, proclamado para todos los hombres. Aqu\u00ed, en el v. 9, Pablo se remite s\u00f3lo a la culpabilidad universal, tanto de jud\u00edos como de griegos. Ahora compendia las explicaciones precedentes, y \u00e9ste es el resultado: los jud\u00edos son culpables a una con los gentiles. En la secci\u00f3n que ahora termina (1,18-3,20) Pablo nos ha presentado a todos como incriminados; lo cual significa que todos est\u00e1n bajo el pecado. Que los hombres se encuentran en su totalidad sujetos al poder del pecado, a cuyo dominio se han sometido con su propia conducta, es lo que ahora, al final de esta secci\u00f3n, vuelve a demostrar Pablo una vez m\u00e1s de forma impresionante por la necesidad que los hombres tienen de redenci\u00f3n. <\/p>\n<p>Una serie de pasajes escritur\u00edsticos subraya como remate y de forma acumulativa el hundimiento del hombre en el pecado. En su mayor parte se trata de textos sacados de los Salmos, con la excepci\u00f3n de Isa 59:7 s, citado en los v. 15-17. Todas estas citas est\u00e1n unidas con el mismo hilo: el lamento por la impiedad de los hombres. De tal modo que esta composici\u00f3n de citas, prevalentemente de los Salmos, viene a constituir a su vez una especie de salmo, y hasta casi una lamentaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Las citas escritur\u00edsticas terminan poniendo de relieve una vez m\u00e1s de modo claro y sobrecogedor que es Dios el que en 1,18-3,20 se presenta como acusador de toda la humanidad. La palabra de la Escritura est\u00e1 aqu\u00ed como su palabra acusadora. <\/p>\n<p>19 Pero sabemos que cuanto dice la ley, para aquellos que est\u00e1n bajo la ley lo dice, a fin de que toda boca enmudezca y el mundo entero se sienta reo de culpa ante Dios. <\/p>\n<p>Si bien Pablo ha establecido en el rosario de citas -v. 10-18- la culpabilidad general de todos los hombres, todav\u00eda quiere referirse de modo especial al jud\u00edo. Para \u00e9l precisamente se ha dicho esto: \u00abA fin de que toda boca enmudezca\u00bb. Todav\u00eda en 3,1-8 se ha mostrado que es especialmente el jud\u00edo el que en definitiva tiene siempre algo que alegar contra la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios. Pero si la Escritura -que aqu\u00ed aparece como \u00abley\u00bb- ha dirigido la palabra de Dios precisamente a \u00abaquellos que est\u00e1n bajo la ley\u00bb, es decir, a los jud\u00edos, y este hecho no s\u00f3lo es un motivo de orgullo sino tambi\u00e9n una acusaci\u00f3n, toda boca rebelde debe quedar reducida a silencio y todo el mundo ha de encontrarse reo de culpa delante de Dios. <\/p>\n<p>e) Resultado: por las obras de la ley no hay justificaci\u00f3n (Rm\/03\/20) <\/p>\n<p>20 Porque por las obras de la ley nadie ser\u00e1 justificado ante \u00e9l, ya que la ley s\u00f3lo lleva al conocimiento del pecado. <\/p>\n<p>Pablo formula aqu\u00ed una de las tesis fundamentales de su predicaci\u00f3n. Junto con el inmediato v. 21 esto representa la tesis fundamental de su mensaje sobre la justificaci\u00f3n. En el v. 20 Pablo se refiere de primera intenci\u00f3n al Sal 143:2 : \u00abPorque ning\u00fan viviente es justificado delante de ti.\u00bb Esta afirmaci\u00f3n del orante veterotestamentario la aplica el Ap\u00f3stol ahora a la apurada situaci\u00f3n de la humanidad entera antes del Evangelio. No puede afirmarse sin m\u00e1s que el salmista tuviese en su mente algo parecido. En el juda\u00edsmo pod\u00edan coexistir perfectamente la afirmaci\u00f3n de la culpa y la conciencia de ser el pueblo elegido, sin que por ello el reconocimiento de culpabilidad indujese necesariamente a una humillaci\u00f3n insincera. Mas para Pablo ya no pueden darse juntamente este reconocimiento de la propia culpa y la conciencia de elecci\u00f3n. Lo que se excluye es precisamente esta conciencia jud\u00eda que se manifiesta en la insistencia de que el jud\u00edo posee la ley. Y esto es lo que Pablo enuncia r\u00e1pidamente en su tesis del v. 20 al citar el salmo y a\u00f1adir el peque\u00f1o inciso interpretativo de \u00abpor las obras de la ley\u00bb. <\/p>\n<p>Es en \u00ablas obras de la ley\u00bb en las que se pone de manifiesto la impotencia de esa misma ley. La Ley exige, pero no posibilita el cumplimiento de sus exigencias. Lo cual no significa que no pueda cumplirse la ley, sino que de hecho no se cumple. Por las \u00abobras de la ley\u00bb nadie se justifica. Semejante afirmaci\u00f3n deb\u00eda impresionar naturalmente al jud\u00edo en lo m\u00e1s profundo, en su mismo ser. Y con ello Pablo ataca la posici\u00f3n especial que el jud\u00edo afirmaba ocupar en la historia do la salvaci\u00f3n. Y la ve suprimida por lo que ahora resulta perfectamente posible: la justificaci\u00f3n por la fe. A este respecto, cf. sobre todo el texto de Gal 2:16, en que Pablo desarrolla por primera vez su tesis de la justificaci\u00f3n. As\u00ed las cosas, por lo que respecta a la pregunta del jud\u00edo acerca de la ley s\u00f3lo cabe una respuesta categ\u00f3rica: la ley s\u00f3lo ha tra\u00eddo el conocimiento del pecado. <\/p>\n<p>II. LA JUSTIFICACI\u00d3N LLEGA AL HOMBRE POR LA FE EN JESUCRISTO (,25) <\/p>\n<p>En 1,18-3,20 Pablo ha presentado la situaci\u00f3n de la humanidad sujeta al dominio del pecado. La culpabilidad delante de Dios afecta a todos los hombres. Por lo que al jud\u00edo se refiere, Pablo ha puesto singular empe\u00f1o, porque el jud\u00edo pasa por ser precisamente el tipo de hombre que siempre cree tener raz\u00f3n; raz\u00f3n no s\u00f3lo frente a los gentiles, sino incluso delante de Dios. Pablo abate las pretensiones inveteradas del jud\u00edo, hasta llegar a la tesis de 3,20: por las obras de la ley, nadie ser\u00e1 justificado ante Dios. De acuerdo con esta afirmaci\u00f3n, la ley, que constituye el m\u00e1ximo timbre de orgullo para el jud\u00edo, no produce justicia alguna. <\/p>\n<p>Sorprende que en este pasaje -inmediatamente antes de la secci\u00f3n en que se expone de forma positiva el anuncio de la salvaci\u00f3n- se apostrofe con tanta energ\u00eda al jud\u00edo y su punto de vista en el problema de la salvaci\u00f3n. En el fondo, a lo largo de toda la exposici\u00f3n de 1,18-3,20 el peso de las razones gravitaba sobre el jud\u00edo y no sobre el pagano. Es evidente que Pablo ha considerado especialmente necesario exponer y combatir el punto de vista jud\u00edo ante la comunidad cristiana de Roma. Con ello, el problema jud\u00edo adquiere una importancia ejemplar. A prop\u00f3sito del mismo demuestra Pablo la cuesti\u00f3n fundamental de la salvaci\u00f3n de la humanidad entera. Para el mensaje de Pablo sobre la gracia, el jud\u00edo deb\u00eda resultar un tema de singular inter\u00e9s, justo por su posici\u00f3n jur\u00eddica aparentemente asegurada delante de Dios y por su supuesta \u00fanica y verdadera religi\u00f3n. <\/p>\n<p>Esto nos lo confirma de modo directo el paso del v. 20 al 21. La exposici\u00f3n positiva del mensaje se logra justo en contraste con el punto de vista jud\u00edo que Pablo acaba de compendiar y definir: \u00abPero ahora, independientemente de la ley, ha quedado manifiesta la justicia de Dios.\u00bb En el ejemplo jud\u00edo debe resultar claro el contenido del mensaje sobre la acci\u00f3n salvadora de Dios en favor de todos los hombres. No se trata s\u00f3lo de la justificaci\u00f3n del jud\u00edo operada por Dios, sino de la justificaci\u00f3n de todo el g\u00e9nero humano, en cuanto por la fe se somete a la acci\u00f3n salvadora de Dios. De todos modos conviene advertir que el ejemplo jud\u00edo aparece como norma en la explicaci\u00f3n paulina del mensaje de la salvaci\u00f3n que constituye la secci\u00f3n siguiente. Toda la exposici\u00f3n supone una forma de pensar jud\u00eda, y m\u00e1s en concreto, judeocristiana. <\/p>\n<p>En 3,21-26 empieza Pablo por proclamar el acontecimiento revelador que ha tenido lugar en Cristo, y lo hace en parte con ayuda de una f\u00f3rmula confesional tomada de la tradici\u00f3n judeocristiana (v. 25s). La transcendencia del mensaje de la justificaci\u00f3n para la unidad de jud\u00edos y gentiles en la misma Iglesia, constituye el tema de 3,27-31. Finalmente, el cap\u00edtulo 4 corrobora con una prueba escritur\u00edstica el alcance de la tesis paulina de la justificaci\u00f3n. <\/p>\n<p>1. REVELACI\u00d3N DE LA JUSTICIA DE DIOS (Rm\/03\/21-26) <\/p>\n<p>21 Pero ahora, independientemente de la ley, ha quedado manifiesta la justicia de Dios, atestiguada por la ley y los profetas, 22a justicia de Dios que, por medio de la fe en Jesucristo, llega a todos los que creen. <\/p>\n<p>\u00abPero ahora&#8230;\u00bb No se trata precisamente de un \u00abahora\u00bb intemporal y suprahist\u00f3rico, sino el \u00abahora\u00bb decisivo de este momento en que nos alcanza la palabra de Dios. Con ello Pablo pone en claro que no est\u00e1n pensando en una hora hist\u00f3rica pasada al hablar del acontecimiento cristiano; piensa en el momento presente en que se anuncia y se escucha el Evangelio. Pues, con el Evangelio llega la revelaci\u00f3n de Dios a los hombres, de tal forma que la hora del Evangelio se convierte en la hora de Jesucristo y de su acci\u00f3n salvadora. El presente, en que se proclama a Jesucristo como salvaci\u00f3n de todo el mundo, es la hora decisiva en la historia de la salvaci\u00f3n. Ciertamente que no se debe olvidar que el presente salv\u00edfico, proclamado aqu\u00ed como una realidad en el \u00fanico acontecimiento cristiano, se centra en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>\u00a1\u00abPero ahora&#8230;\u00bb! Esta notificaci\u00f3n salv\u00edfica afecta a la humanidad hundida en la culpa hasta lo m\u00e1s profundo. Por parte del hombre, el Evangelio no supone preparaci\u00f3n alguna si no es la de dejarse prender por Dios en su necesidad de redenci\u00f3n. <\/p>\n<p>El acontecimiento cristiano se realiz\u00f3 como revelaci\u00f3n de la justicia de Dios. La muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas adquieren su aut\u00e9ntica dimensi\u00f3n en profundidad como acontecimiento salv\u00edfico. En la entrega que Jes\u00fas hace de su vida por los hombres se revela \u00abla justicia de Dios\u00bb. Este concepto define la obra de Jes\u00fas, en cuanto que, con ella, Dios act\u00faa para salvar al hombre. Lo que el hombre experimenta en su encuentro con el Se\u00f1or que muere y resucita, es una acci\u00f3n divina, la acci\u00f3n del Dios que se ha acercado en Jes\u00fas. De ah\u00ed que su \u00abjusticia\u00bb no pueda entenderse en el sentido occidental de norma decisiva. La \u00abjusticia-de-Dios\u00bb no designa un ser justo de Dios en sentido \u00e9tico, sino su estar en raz\u00f3n frente a la humanidad culpable, su recto obrar con ella, de tal modo que el derecho de Dios se convierte en el derecho del hombre. La revelaci\u00f3n divina invita al hombre al reconocimiento del derecho de Dios, y as\u00ed encuentra el hombre su estar adecuado delante de Dios. Esto ocurre \u00abahora\u00bb, en Jesucristo, en quien Dios se manifiesta. Por medio del Evangelio, por el que se ha hecho patente la \u00abjusticia de Dios\u00bb, se proclama la fecundidad de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, que se brindan a los hombres. Frente a la eficacia salvadora, revelada ahora en Jesucristo, necesariamente tiene que aparecer toda la acci\u00f3n de la ley, es decir, todos los esfuerzos del hombre por operar su salvaci\u00f3n personal, como una \u00abobra\u00bb de autosuficiencia y, por lo mismo, contraria a Dios. La salvaci\u00f3n llega ahora independientemente de la ley, s\u00f3lo por Jes\u00fas, s\u00f3lo por la gracia; lo cual pone definitivamente en claro que la ley pertenece a las cosas pasadas. Se demuestra como una realidad del tiempo pasado, del tiempo que se caracteriz\u00f3 por el dominio del pecado. <\/p>\n<p>El que la salvaci\u00f3n se realice \u00abindependientemente de la ley\u00bb, no excluye que la justicia venga \u00abatestiguada por la ley y los profetas\u00bb. Si bien es verdad que su testimonio como tal s\u00f3lo se deduce con claridad desde el presente, desde Cristo. Es el reverso del testimonio que Pablo ha tejido principalmente en 3,10-18, a base de citas escritur\u00edsticas para demostrar la necesidad de redenci\u00f3n de todos los hombres. <\/p>\n<p>La \u00abjusticia de Dios\u00bb se define de modo m\u00e1s preciso mediante el concepto de fe. Apunta a la fe, por cuanto que todos los hombres se salvan por la fe en Jesucristo. El nuevo pueblo universal de Dios se constituye \u00abpor medio de la fe en Jesucristo\u00bb. Ese es el objetivo que persigue la revelaci\u00f3n de la justicia de Dios. Lo cual significa a su vez que la nueva realidad creada por la acci\u00f3n justa de Dios, es una realidad en la fe. Pero es una realidad ya de ahora, porque la acci\u00f3n salvadora de Dios tiene lugar \u00abahora\u00bb, en el tiempo de la fe. La referencia a la fe no pretende, pues, encarecer por ejemplo el cumplimiento de unas condiciones para la salvaci\u00f3n que sustituyan a la ley; por el contrario, se trata m\u00e1s bien de poner ante los ojos la universalidad de la salvaci\u00f3n que no est\u00e1 limitada por ninguna condici\u00f3n ni preparativo alguno. <\/p>\n<p>Por tanto, Pablo proclama la \u00abjusticia de Dios\u00bb como el acto salv\u00edfico de Dios que se ha manifestado en el acontecimiento de \u00abahora\u00bb, el acontecimiento cristiano; acto por el que Dios se vuelve a toda la humanidad y en el que, por la fe en Jesucristo, se integran todos los hombres. <\/p>\n<p>22b Pues no hay diferencia, 23 ya que todos pecaron y est\u00e1n privados de la gloria de Dios. 24 Pero, por la gracia de \u00e9l, quedan gratuitamente justificados mediante la redenci\u00f3n realizada en Jesucristo. <\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s subraya Pablo la transcendencia universal del acontecimiento cristiano y de la fe, y ello revoc\u00e1ndose a las afirmaciones de 1,18-3,20. Todos han sido afectados, tanto por el pecado como ahora por el acontecimiento cristiano. No hay diferencia: todos pecaron, todos est\u00e1n necesitados de la redenci\u00f3n, hacia todos se vuelve Dios en Jesucristo, a todos se les abre la generosidad con la fe. Si Pablo vuelve a subrayar que no hay diferencia alguna, no hace m\u00e1s que evidenciar una vez m\u00e1s su decidida intenci\u00f3n de hablar a los jud\u00edos. Pues, es precisamente el jud\u00edo el que de modo especial tiene que despojarse de sus privilegios para poder participar en las nuevas relaciones con Dios, que se manifiestan ahora como las verdaderas relaciones sobre el fundamento de la fe en Jesucristo. <\/p>\n<p>Dios se vuelve hacia todos, porque \u00abtodos est\u00e1n privados de la gloria de Dios\u00bb. Simult\u00e1neamente, y de modo indirecto, se abre con ello una nueva visi\u00f3n de la \u00abjusticia de Dios\u00bb: la comunicaci\u00f3n de la gloria de Dios. El hombre carece de ella como consecuencia del pecado, pero se devuelve al pecador en forma de justificaci\u00f3n 14. Y aunque el justificado la posee ya como una realidad, contin\u00faa siendo, sin embargo, un bien en esperanza que hay que alcanzar 15. <\/p>\n<p>A la afirmaci\u00f3n del pecado sigue en el v. 24 -como algo inmediato- el anuncio de la justificaci\u00f3n. Uno y otro est\u00e1n antit\u00e9ticamente relacionados, sin que Pablo subraye la ant\u00edtesis como tal. Al hecho de la justificaci\u00f3n se le da un fundamento cristol\u00f3gico de forma m\u00e1s clara que en los v. 21 y 22: la justificaci\u00f3n del hombre pecador es consecuencia de \u00abla gracia\u00bb que act\u00faa \u00abmediante la redenci\u00f3n en Jesucristo\u00bb. El hecho de acentuar el car\u00e1cter gratuito de la justificaci\u00f3n responde al \u00abindependientemente de la ley\u00bb del v. 21 y al \u00abpor las obras de la ley\u00bb del v. 20. El vers\u00edculo siguiente desarrolla a\u00fan m\u00e1s el hecho redentor puesto con la muerte de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>14. Cf. 8,30; 2Co 3:18. <\/p>\n<p> 15. Cf. 5,2; 8.18. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>25 Dios lo ha puesto como propiciaci\u00f3n en su propia sangre, mediante la fe, a fin de mostrar su justicia al pasar por alto los pecados cometidos anteriormente 26 en el tiempo de la paciencia divina, y a fin de mostrar su justicia en el tiempo presente, para ser \u00e9l justo y el que justifica a quien tiene fe en Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Dios opera la \u00abredenci\u00f3n\u00bb (v. 24) en Jesucristo y por Jesucristo. \u00abDios lo ha puesto como propiciaci\u00f3n&#8230;\u00bb Se piensa aqu\u00ed en la propiciaci\u00f3n que Jes\u00fas ha cumplido con la entrega de su vida; por ella se opera la propiciaci\u00f3n para los pecados de los hombres. No es preciso desarrollar m\u00e1s dicha idea en este lugar, cuando Pablo no lo hace. En todo caso, de esta frase no se puede deducir una teolog\u00eda del sacrificio propiciatorio que presenta a Dios como exigiendo y aceptando una propiciaci\u00f3n y que presenta la muerte sangrienta de Jes\u00fas como el sacrificio expiatorio ofrecido como satisfacci\u00f3n por nosotros o en lugar nuestro. Lo que s\u00ed es decisivo es que la propiciaci\u00f3n que Jes\u00fas ha llevado a t\u00e9rmino con la entrega de su vida, la haya operado el mismo Dios. Lo que este pasaje afirma realmente no es que Dios exija una expiaci\u00f3n, sino que la otorga. \u00e9sa es la aut\u00e9ntica doctrina expiatoria de este pasaje. Es, pues, Dios quien interviene personalmente, sin esperar a que los hombres le ofrezcan el sacrificio expiatorio debido. \u00e9l mismo procura la expiaci\u00f3n y con ella la redenci\u00f3n de los pecados. El v. 25 contiene al final una referencia al resultado de esta redenci\u00f3n proyectada por Dios. Toda la obra redentora se cumple \u00abal pasar por alto los pecados cometidos anteriormente\u00bb. Los pecados cometidos antes del decisivo acontecimiento salvador, para los judeocristianos, a los que se dirigen evidentemente estas f\u00f3rmulas, son los pecados cometidos durante la alianza antigua con Dios. Ocupan, pues, el primer plano las relaciones de alianza de Dios con Israel. Con la entrega que Jesucristo hace de su vida esas relaciones de alianza con Dios se recuperan y restablecen. <\/p>\n<p>Todo ello parte de Dios \u00aba fin de mostrar su justicia\u00bb. \u00bfNo habr\u00e1 que pensar aqu\u00ed en la justicia punitiva de Dios que exige una satisfacci\u00f3n? La idea parece plausible a primera vista. Mas Pablo no piensa as\u00ed. La justicia de Dios aqu\u00ed como en los v. 21s, es su acci\u00f3n salvadora gratuita. Una cierta discrepancia frente al significado de los v. 21s se explica por el hecho de que en los v. 25 y 26a Pablo hace suyo un principio de fe conocido en las comunidades judeocristianas, que entiende la justicia de Dios sobre todo como su fidelidad a la alianza. Por lo dem\u00e1s, Pablo interpreta el principio perfectamente comprensible desde la idea judeocristiana de alianza, de tal modo que la \u00abpropiciaci\u00f3n\u00bb en la sangre de Cristo s\u00f3lo tiene eficacia \u00abmediante la fe\u00bb. <\/p>\n<p>Por eso, puede Pablo resumir toda la per\u00edcopa en el v. 26b con la afirmaci\u00f3n de que en la obra redentora de Jesucristo Dios se muestra a la vez \u00abjusto y el que justifica\u00bb. Dios es justo significa propiamente que justifica, y en concreto al pecador mediante la fe en Jesucristo. <\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 motivo se sirve Pablo de la idea de la justificaci\u00f3n cuando quiere anunciar el Evangelio? Una primera respuesta a la pregunta nos la proporciona el texto que nos ocupa. En 3,21-26, al igual que en el contexto precedente, el jud\u00edo sigue ocupando el primer plano. Frente a \u00e9l tiene Pablo que subrayar la anulaci\u00f3n del punto de vista legal. El jud\u00edo sabe, por su tradici\u00f3n, de las relaciones jur\u00eddicas con Dios que estableci\u00f3 la alianza. Sabe de los fallos de Israel y de la constante renovaci\u00f3n de las relaciones de alianza con Dios. De ah\u00ed que experimente la justicia de Dios como su fidelidad a la alianza y como su postura justificante en el juicio. De cara al jud\u00edo, Pablo enlaza con esta concepci\u00f3n veterotestamentaria y jud\u00eda de la justicia y de la justificaci\u00f3n para superarla y trascenderla mediante el anuncio del acontecimiento cristiano como revelaci\u00f3n de la justicia de Dios. Pero \u00bfqui\u00e9n es en concreto ese jud\u00edo? Ese jud\u00edo no es s\u00f3lo el Israel hist\u00f3rico y el pueblo de aquella \u00e9poca, sino que el propio Pablo se entiende a s\u00ed mismo como jud\u00edo, de acuerdo con su pasado religioso y con su nacionalidad. La idea de la justificaci\u00f3n se despliega, por tanto, sobre el horizonte de las experiencias del propio Pablo. S\u00f3lo que el Ap\u00f3stol no piensa aqu\u00ed \u00fanicamente desde su pasado personal jud\u00edo, sino que habla teniendo en cuenta el punto de vista jud\u00edo ya superado en su momento, y desde luego superado por los judeocristianos de Roma. En ellos, tal vez tambi\u00e9n en una postura concreta y determinada de los cristianos jud\u00edos de Roma, ve Pablo la ocasi\u00f3n de anunciar su Evangelio como un mensaje de justificaci\u00f3n; mensaje que desde luego no ha podido resultar tan comprensible para los cristianos procedentes del gentilismo como para los judeocristianos. <\/p>\n<p>2. LA JUSTIFICACI\u00d3N SOLO LLEGA POR LA FE (Rm\/03\/27-31) <\/p>\n<p>27 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1, pues, la jactancia? Qued\u00f3 eliminada. \u00bfEn virtud de qu\u00e9 ley? \u00bfLa de las obras? De ninguna manera; sino mediante la ley de la fe. 28 Porque sostenemos que el hombre es justificado por la fe, independientemente de las obras de la ley. <\/p>\n<p>En el p\u00e1rrafo anterior hab\u00eda expuesto el Ap\u00f3stol, con una f\u00f3rmula teol\u00f3gica muy concentrada, su mensaje de la justificaci\u00f3n. Ahora presenta de nuevo al jud\u00edo su motivo de jactancia: \u00bfQu\u00e9 ocurre ahora, frente al acto escatol\u00f3gico de Dios, con ese gloriarte tuyo en la ley? \u00bfQu\u00e9 pasa con tus privilegios, si todo deriva de Jes\u00fas? Cualquier pretensi\u00f3n delante de Dios ha quedado excluida por el acontecimiento cristiano. Esa es la \u00abley\u00bb -que s\u00f3lo puede entenderse como una paradoja- por la que queda excluido cualquier motivo de jactancia. El jud\u00edo fundamenta en la ley mosaica y en las \u00abobras de la ley\u00bb, su afirmaci\u00f3n, contraria a Dios. Y son precisamente aquellas obras las que, seg\u00fan recuerda Pablo en el v. 28, no tiene Dios en cuenta su declaraci\u00f3n justificante. Cuando no se pierde de vista este contexto, la tesis de 3,28 adquiere su verdadero significado como recordatorio de cuanto Pablo ha expuesto y desarrollado fundamentalmente ya en 3,21-26. Que el hombre sea justificado por la fe es algo que no resulta evidente por s\u00ed mismo, sino que se sabe a partir del encuentro con el acontecimiento cristiano. En este sentido hay que entender el \u00absostenemos\u00bb 17. La afirmaci\u00f3n de Rom 3:28 tiene el car\u00e1cter de un principio doctrinal. La traducci\u00f3n de \u00abpor la fe\u00bb est\u00e1 tambi\u00e9n objetivamente justificada. Aunque no hay que darle los acentos pol\u00e9micos y tajantes de la reforma. Lo que Pablo quiere poner de relieve no es un principio de fe contrapuesto a un principio de obras, sino la exclusi\u00f3n de las obras de la ley. Que con ello no pretenda discutir la necesidad de una colaboraci\u00f3n creyente y cristiana, se deduce claramente de sus constantes advertencias y amonestaciones para un comportamiento cristiano. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>17. Cf. Gal 2:16 : \u00abSabiendo&#8230; hemos cre\u00eddo&#8230;\u00bb <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>29 \u00bfAcaso Dios lo es de los jud\u00edos solamente? \u00bfNo lo es tambi\u00e9n de los gentiles? \u00a1S\u00ed! Tambi\u00e9n lo es de los gentiles. 30 Pues no hay m\u00e1s que un solo Dios, el cual justificar\u00e1 en virtud de la fe a los circuncidados, y por medio de la fe a los no circuncidados. 31 Entonces, \u00bfanulamos la ley por la fe? \u00a1Ni pensarlo! Al contrario: damos a la ley su propio valor. <\/p>\n<p>En estas frases contin\u00faa, como en las dos precedentes, el enfrentamiento con el jud\u00edo, planteado ya en 2,1-3,20. Ahora lo que importa es romper las limitaciones del particularismo salv\u00edfico de los jud\u00edos y tal vez tambi\u00e9n de los judeocristianos. \u00bfEs que Dios no es tambi\u00e9n Dios de los gentiles? Si no hay m\u00e1s que un solo Dios, afirmaci\u00f3n a la que el jud\u00edo otorga un valor dogm\u00e1tico, esa unidad de Dios se manifiesta precisamente tambi\u00e9n en el \u00fanico acto justificador de Dios y en la unidad de la fe de judeocristianos y de cristianos procedentes de la gentilidad. <\/p>\n<p>\u00ab\u00bfAcaso Dios lo es de los jud\u00edos solamente?\u00bb Que Dios lo es de los jud\u00edos aparece como un principio evidente por la tradici\u00f3n del Antiguo Testamento y del juda\u00edsmo. Pero con ello no se discute que Yahveh sea tambi\u00e9n el Dios de los gentiles. Es verdad que el Dios jud\u00edo puede presentarse s\u00f3lo como el Dios aliado de Israel. Mas Pablo subraya que un solo Dios lo es de los jud\u00edos y de los gentiles. La \u00fanica realidad de la salvaci\u00f3n por la fe en Cristo abraza por igual a jud\u00edos y a gentiles, y precisamente a los gentiles que est\u00e1n sin ley. Esta \u00fanica realidad de la salvaci\u00f3n est\u00e1 profundamente enraizada en la unidad y unicidad de Dios, que es uno solo y no dos, en cuanto justifica por la fe a los circuncidados y, mediante la misma fe, a los incircuncisos. A la unidad de Dios corresponde una sola fe para jud\u00edos y gentiles. <\/p>\n<p>No cabe duda que el fondo com\u00fan de todo ello es el monote\u00edsmo jud\u00edo. El monote\u00edsmo era la idea misionera de los jud\u00edos. Mas, por el contexto del cap\u00edtulo 3, es evidente que Pablo lo emplea en el sentido opuesto. No son los gentiles quienes deben convertirse al Dios de los jud\u00edos, sino que son \u00e9stos los que deben convertirse al Dios de los gentiles, al Dios que justifica a los incircuncisos. Este es precisamente el problema que Pablo considera decisivo a lo largo de la carta a los Romanos, y desde luego que no s\u00f3lo porque se refiere a los jud\u00edos y su salvaci\u00f3n, sino porque se refiere sobre todo a la unidad de la Iglesia. La \u00fanica realidad salv\u00edfica instituida por Dios, en la que est\u00e1n unidos jud\u00edos y gentiles, se presenta hist\u00f3ricamente justo en la Iglesia que Pablo describe en 12,4-5, y sobre todo en 1Cor 12 como \u00abun cuerpo\u00bb. <\/p>\n<p>La unidad de la Iglesia, formada por jud\u00edos y gentiles, es la consecuencia concreta del mensaje de la justificaci\u00f3n. Y esto es precisamente lo que el jud\u00edo ha de reconocer. Cuando acepta esta nueva realidad, que significa el fin de su historia peculiar, y cuando ha logrado un puesto dentro de la fe en Jesucristo, entonces y s\u00f3lo entonces la ley superada alcanza una importancia sin precedentes; a saber, la de testimonio de la universalidad de la voluntad salv\u00edfica de Dios. Con el v. 21 anticipa Pablo la prueba escritur\u00edstica del cap\u00edtulo 4. Esta prueba es una demostraci\u00f3n sacada de la fe de Abraham seg\u00fan Gen 15:6. Con la fe de Abraham da ya la ley un testimonio en favor de la \u00fanica Iglesia forzada por jud\u00edos y gentiles. <\/p>\n<p>En 3,27-31 Pablo argumenta contra la pretensi\u00f3n jud\u00eda de tenerse por justo y simult\u00e1neamente contra cualquier actitud humana que ponga limites a la universal voluntad salv\u00edfica de Dios en Cristo. Dios se muestra en Cristo como el \u00fanico Dios de todos. En esta per\u00edcopa de 3,27-31 se echa de ver la importancia actual del mensaje de la justificaci\u00f3n, tanto para la comunidad de Roma como para la Iglesia de nuestros d\u00edas. Ah\u00ed se pone de manifiesto que la justificaci\u00f3n por la fe no ha de considerarse, o no s\u00f3lo, como una pura doctrina, como una ense\u00f1anza abstracta, sino como la fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gica del proceder cristiano y eclesial. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La fidelidad de Dios y los jud\u00edos. En su ataque a la pretensi\u00f3n jud\u00eda en el cap. 2, Pablo escribi\u00f3 como si ya no hubiese absolutamente ninguna diferencia entre jud\u00edo y gentil (ver p. ej. vv. 9, 10, 26-29). Pero esto ser\u00eda malentender su argumentaci\u00f3n. El prop\u00f3sito de Pablo era el de mostrar que los jud\u00edos no tienen ventaja sobre los gentiles, en lo que se refiere al juicio de Dios, simplemente por ser jud\u00edos. Pablo, predicador experimentado como lo era, sab\u00eda que su argumentaci\u00f3n pod\u00eda ser malentendida, de modo que agrega al final de su exposici\u00f3n sobre el pecado jud\u00edo una argumentaci\u00f3n detallada en la cual, a la vez que afirma los privilegios jud\u00edos, define la naturaleza y las limitaciones de esos privilegios. Este asunto ser\u00eda, por supuesto, de particular inter\u00e9s para los jud\u00edos y para los jud\u00edos cristianos; pero en cuanto plantea preguntas respecto de la propia firmeza y confiabilidad de Dios -porque la circuncisi\u00f3n y la ley, debemos recordar, fueron dadas por Dios al pueblo de Israel- el asunto ser\u00eda de inter\u00e9s para los cristianos gentiles tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>C. H. Dodd afirm\u00f3 que la respuesta l\u00f3gica a la pregunta que Pablo formula en el v. 1 es \u201cninguna\u201d; no hay mayor ventaja en ser jud\u00edo, o en la circuncisi\u00f3n. El consider\u00f3 que la respuesta opuesta de Pablo -mucho, en todo sentido- surge de su compromiso emocional para con sus \u201cfamiliares seg\u00fan la carne\u201d. Pero esto, es malentender la cuidadosamente equilibrada teolog\u00eda de Pablo con respecto a Israel. Los jud\u00edos no poseen una relaci\u00f3n salvadora con Dios como un derecho de nacimiento; pero s\u00ed tienen innegables ventajas, la mayor de las cuales es el hecho de que las palabras de Dios les han sido confiadas. El t\u00e9rmino primeramente al principio del v. 2, sugiere que Pablo planeaba continuar enumerando otros privilegios, pero se distrajo y nunca lleg\u00f3 a completar la lista (cf. no obstante, Rom. 9:3-5). El mayor don de Israel son las Escrituras, las palabras de Dios (gr. ta logion, \u201clos or\u00e1culos\u201d, utilizada 24 veces en el Sal. 119 para referirse a la palabra de Dios). Cierto es que algunos jud\u00edos no han demostrado ser fieles a esta palabra: ni han obedecido la ley, ni abrazaron a Jes\u00fas en fe. Pero la infidelidad humana nunca puede invalidar la fidelidad de Dios (3). Aun cuando un ser humano sea mentiroso, Dios sigue siendo veraz (4a). La mayor\u00eda de los eruditos ven en estos vers\u00edculos una afirmaci\u00f3n positiva de la continuada fidelidad de Dios para con su pueblo Israel quienes, como Pablo se\u00f1ala claramente en Rom. 11, no han sido rechazados por Dios (11:1, 2) y un d\u00eda ser\u00e1n salvos (11:25, 26). No obstante, y mientras el aspecto positivo de la fidelidad de Dios por cierto est\u00e1 presente, el v. 4b sugiere que tambi\u00e9n hay un lado negativo en esta fidelidad. Pablo cita aqu\u00ed la afirmaci\u00f3n de David tomada del Sal. 51:4 en cuanto a que Dios es justo al castigarlo, porque ciertamente \u00e9l ha pecado (en su relaci\u00f3n con Betsab\u00e9). Lo que est\u00e1 se\u00f1alando es que Dios es justo cuando juzga. A la luz de lo expresado, debemos entender que Pablo est\u00e1 afirmando en los vv. 3, 4 la fidelidad de Dios en todos los aspectos de su palabra a Israel. Y esa palabra promete bendici\u00f3n por la obediencia, pero tambi\u00e9n amenaza con juicio sobre la desobediencia (ver Deut. 28; 30:11-20). La fidelidad de Dios a su palabra, entonces, no excluye el juicio del pueblo jud\u00edo por su pecado (ver, para un \u00e9nfasis similar, Neh. 9:32, 33; Lam. 1:18; Salmos de Salom\u00f3n 2:18; 3:5; 4:8; 8:7). <\/p>\n<p>Pero esta afirmaci\u00f3n genera una nueva pregunta: si la justicia de Dios se hace aun m\u00e1s evidente a trav\u00e9s de la injusticia humana, \u00bfc\u00f3mo puede ser equitativo por parte de Dios el juzgar esa injusticia (5)? Algunos (p. ej. Murray) piensan que Pablo est\u00e1 planteando esto como una pregunta acerca del trato de Dios con los seres humanos en general. Pero el contexto de argumentaci\u00f3n jud\u00eda hace que sea posible que \u00e9l est\u00e9 aun pensando espec\u00edficamente en la injusticia jud\u00eda. La justicia de Dios no puede tener aqu\u00ed el mismo significado que en 1:17 -la justicia salvadora de Dios- sino que debe referirse a su fidelidad, como sugieren los t\u00e9rminos paralelos fidelidad (3), veraz (4) y verdad (7). El AT frecuentemente utiliza el t\u00e9rmino justicia (heb. sedeq, que se traduce en la LXX con la misma palabra gr. que Pablo utiliza, dikaiosune) para referirse a la fidelidad de Dios (p. ej. Sal. 31:1; 36:5, 6; Isa. 38:19; 63:7). Los estudiosos a menudo afirman que esta fidelidad se refiere al compromiso de Dios de llevar a cabo sus obligaciones positivas dentro del pacto con Israel. Pero muchos textos sugieren un concepto m\u00e1s b\u00e1sico, en el cual la fidelidad de Dios es para con su propia persona y palabra; y en algunos de estos contextos la \u201cjusticia\u201d de Dios se manifiesta en su juicio justo y equitativo de los pecados de su pueblo (p. ej. Sal. 67:4; 94:15; Isa. 5:16; 10:22). Dado que el v. 4 ha proclamado que Dios act\u00faa \u201ccorrectamente\u201d, o es correcto (dikaiotes) en su castigo del pecado, esta idea m\u00e1s fundamental de la justicia de Dios debe estar presente en el v. 5. El fracaso de los jud\u00edos en obedecer la palabra de Dios les ha acarreado juicio, y de este modo ha destacado la fidelidad de Dios a su palabra que advierte del juicio sobre el pecado. Pero, fuera cual fuese el resultado positivo del pecado, Dios nunca es injusto por castigarlo. El juzgar\u00e1 al mundo, y lo har\u00e1 en estricta justicia (ver G\u00e9n. 18:25; Job 8:3; 32:10-12). Los vv. 7, 8 repiten la objeci\u00f3n del v. 5 en otros t\u00e9rminos, pero el v. 8 arroja nueva luz sobre la naturaleza de este tema para Pablo. Como aqu\u00ed sugiere, \u00e9l mismo ha sido acusado de predicar una doctrina que conduce a una conclusi\u00f3n de hagamos lo malo para que venga lo bueno. La aseveraci\u00f3n de Pablo, en cuanto a que Dios es \u201cjusto\u201d aun cuando juzga el pecado jud\u00edo, es interpretada por algunos jud\u00edos como significando que de esa manera el pecado es justificado. Pablo no se enreda en defensa l\u00f3gica alguna de su posici\u00f3n aqu\u00ed, sino simplemente pronuncia condenaci\u00f3n sobre aquellos que sugieren una conclusi\u00f3n tan blasfema (8b). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.1ss En este cap\u00edtulo Pablo afirma todos somos culpables ante Dios. Pablo desmantela la excusa com\u00fan de la gente que no quiere reconocerse pecadora: (1) \u00abDios no existe\u00bb o \u00abSigo mi conciencia\u00bb; 1.18-32; (2) \u00abNo le hago mal a nadie\u00bb; 2.1-16; (3) \u00abSoy miembro de una iglesia\u00bb o \u00abSoy una persona religiosa\u00bb; 2.17-29. Nadie est\u00e1 exento del juicio de Dios por el pecado. Cada persona debe aceptar que es pecadora y por lo tanto culpable ante Dios. Solo as\u00ed puede comprenderse y aceptarse ese regalo maravilloso de Dios que es la salvaci\u00f3n.3.1ss \u00a1Qu\u00e9 descripci\u00f3n m\u00e1s deprimente hace Pablo! Todos, gentiles paganos, gente humanitaria o religiosa, estamos condenados por nuestras acciones. La Ley, que el Se\u00f1or dio para mostrar el camino a la vida, saca a la luz nuestras obras malignas. \u00bfHay alguna esperanza? S\u00ed, dice Pablo. La Ley nos condena, esto es cierto, pero la Ley no es la base de nuestra esperanza. Dios mismo lo es. El en su justicia y amor maravilloso nos brinda vida eterna. Recibimos salvaci\u00f3n no a trav\u00e9s de la Ley, sino mediante la fe en Jesucristo. No podemos ganarla, pero debemos aceptarla como un regalo de nuestro amoroso Padre celestial.3.2 La naci\u00f3n jud\u00eda recibi\u00f3 muchos beneficios. (1) Se le confi\u00f3 las leyes de Dios (\u00abla palabra de Dios\u00bb, Exodo 19-20; Deu 4:8). (2) Fue la naci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual el Mes\u00edas vino la tierra (Isa 11:1-10; Mat 1:1-17). (3) Fue beneficiaria de los pactos con Dios mismo (Gen 17:1-16; Exo 19:3-6). Estos privilegios no la hicieron mejor que las dem\u00e1s (v\u00e9ase 3.9). Pero debido a estos, los jud\u00edos tuvieron siempre una mayor responsabilidad en cuanto al cumplimiento de los requisitos de Dios.3.5-8 Algunos quiz\u00e1s piensen que el pecado no es preocupante porque: (1) Dios est\u00e1 para perdonar; (2) Dios es amor y no castiga; (3) el pecado no es tan malo, nos ense\u00f1a lecciones valiosas, o (4) debemos mantenernos dentro de la cultura que nos rodea. Es cierto que la gracia de Dios es inmensa, pero Dios no puede pasar por alto el pecado. Los pecadores, sin importar las excusas que expongan, tendr\u00e1n que responder ante Dios por sus pecados.3.10-12 Pablo hace referencia al Psa 14:1-3. \u00abNo hay justo\u00bb significa \u00abnadie es inocente\u00bb. Cada persona es valiosa ante los ojos de Dios porque El nos ha creado a su imagen y nos ama, pero no hay un solo justo (o sea, no hay persona que se haya ganado el estar a bien con Dios). A pesar de ser valiosos, hemos ca\u00eddo en pecado. Pero Dios, a trav\u00e9s de Jes\u00fas su Hijo, nos ha redimido y nos ofrece perd\u00f3n si nos volvemos a El en fe.3.10-18 Pablo usa estas referencias del Antiguo Testamento para mostrar que la humanidad en general, en su actual condici\u00f3n pecadora, es inaceptable ante Dios. \u00bfHa dicho alguna vez: \u00abNo soy tan malo. Soy buena persona\u00bb? Medite estos vers\u00edculos y vea si se ajustan a usted. \u00bfHa mentido alguna vez? \u00bfHa herido los sentimientos de alguien a trav\u00e9s de sus palabras o el tono de su voz? \u00bfEs rudo con alguien? \u00bfSe enfurece con sus m\u00e1s duros contrarios? En pensamientos, palabra y obra, como cualquier persona en este mundo, tiene culpa delante de Dios. Debemos recordar lo que somos ante El: pecadores alejados. No niegue que es pecador. M\u00e1s bien permita que su gran necesidad lo gu\u00ede a Cristo.3.19 \u00bfCu\u00e1l fue su reacci\u00f3n la \u00faltima vez que alguien le acus\u00f3 de hacer algo indebido? \u00bfNegar, discutir y defenderse? La Biblia nos dice que el mundo permanece con la boca cerrada y bajo el juicio de Dios poderoso. No cuenta con excusas ni argumentos. \u00bfHa llegado usted al punto con Dios en el que est\u00e1 dispuesto a dejar de defenderse y esperar la decisi\u00f3n divina? Si no es as\u00ed, det\u00e9ngase y reconozca su pecado delante de El. Si lo ha hecho, \u00a1los siguientes vers\u00edculos son buen\u00edsimas noticias para usted!3.20, 31 En estos vers\u00edculos vemos dos prop\u00f3sitos en la Ley de Dios. Primero, nos muestra d\u00f3nde pecamos. La ley nos ense\u00f1a que somos pecadores desvalidos y debemos acudir a Jesucristo en busca de misericordia. Segundo, el c\u00f3digo moral revelado en la ley nos puede guiar en nuestra forma de vivir sosteniendo ante nosotros las normas morales de Dios. No ganamos la salvaci\u00f3n cumpliendo la Ley (nadie, excepto Cristo, cumpli\u00f3 o pudo cumplir la Ley a la perfecci\u00f3n), sino que agradamos a Dios cuando nuestras vidas se someten a su voluntad revelada.3.21-29 Despu\u00e9s de estas malas nuevas sobre nuestra pecaminosidad y la condenaci\u00f3n de Dios, Pablo nos da buenas nuevas. Hay una manera de declararnos inocentes: Cristo nos limpia de pecados si confiamos en El. Confiar significa tener la seguridad de que Cristo perdona nuestros pecados, nos hace justos delante de Dios y nos da el poder para vivir como El quiere que lo hagamos. Esta es la soluci\u00f3n de Dios y est\u00e1 al alcance de todos a pesar de nuestros antecedentes o conducta pasada.3.23 Algunos pecados parecen ser mucho m\u00e1s grandes que otros porque sus consecuencias son mayores. El homicidio, por ejemplo, nos parece que es peor que el odio, y el adulterio al parecer es peor que la lujuria. Pero esto no significa que nos merecemos la vida eterna porque nuestros pecados son de menor envergadura. Cualquier pecado nos convierte en pecadores y nos aparta de nuestro Dios santo. Cualquier pecado, por lo tanto, conduce a la muerte (porque nos incapacita para vivir con Dios) por grande o peque\u00f1o que el pecado parezca. No minimice los pecados \u00abpeque\u00f1os\u00bb ni valore con exceso los \u00abgrandes\u00bb. Todos nos separan de Dios, pero tambi\u00e9n todos pueden ser perdonados.3.24 Justificados significa declarados no culpables. Cuando en la corte el juez declara inocente al acusado, se eliminan todos los cargos del acta. Legalmente, es como si la persona jam\u00e1s hubiera sido acusada. Cuando Dios perdona nuestros pecados, limpia nuestros antecedentes penales. Desde su perspectiva es como si nunca hubi\u00e9ramos pecado.3.24 Redenci\u00f3n se refiere a que Cristo libra a los pecadores de la esclavitud del pecado. En los tiempos del Antiguo Testamento, a una persona con deudas pod\u00edan venderla como esclava. Luego el pariente m\u00e1s cercano pod\u00eda redimirla comprando su libertad. Cristo compr\u00f3 nuestra libertad. El precio fue su vida.3.25 Cristo es nuestro sacrificio expiatorio. En otras palabras, El muri\u00f3 en nuestro lugar por nuestros pecados. El enojo de Dios con los pecadores es leg\u00edtimo. Se rebelaron contra El, se apartaron de su poder regenerador. Pero Dios declara que la muerte de Cristo es el sacrificio designado y apropiado para nuestros pecados. Cristo, pues, ocup\u00f3 nuestro lugar, pag\u00f3 la pena de muerte por nuestros pecados y satisfizo a plenitud las demandas de Dios. Su sacrificio otorga perd\u00f3n, remisi\u00f3n y libertad.3.25 \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con los que viv\u00edan antes que Cristo viniera y muriera por el pecado? Si Dios los conden\u00f3, \u00bffue injusto? Si los salv\u00f3, \u00bffue el sacrificio de Cristo innecesario? Pablo muestra que Dios perdon\u00f3 todo pecado humano en la cruz de Jes\u00fas. Los creyentes del Antiguo Testamento por fe miraban a la futura venida de Cristo y se salvaban aun sin saber el nombre de Jes\u00fas ni los detalles de su vida terrenal. Usted ya sabe que Dios am\u00f3 de tal manera al mundo que dio a su propio Hijo (Joh 3:16). \u00bfHa puesto su confianza en El?3.27, 28 La mayor\u00eda de las religiones prescriben ciertos deberes que deben cumplir quienes desean que Dios los acepte. El cristianismo es \u00fanico al ense\u00f1ar que las buenas obras no nos justifican ante Dios. No hay logro humano ni progreso en el desarrollo personal que cierre la brecha que existe entre la perfecci\u00f3n moral de Dios y nuestra imperfecta conducta diaria. Las buenas obras son importantes, pero no compran la vida eterna. Somos salvos solo por confiar en lo que Dios ha hecho por nosotros (v\u00e9ase Eph 2:8-10).3.28 \u00bfPor qu\u00e9 Dios nos salva solo por fe? (1) La fe elimina el orgullo del esfuerzo humano, porque la fe no es algo que hacemos. (2) La fe exalta lo que Dios ha hecho, no lo que la gente hace. (3) La fe reconoce que no podemos cumplir con la Ley ni medir las normas de Dios, y que necesitamos ayuda. (4) La fe se basa en nuestra relaci\u00f3n con Dios, no en lo que hagamos por Dios.3.31 Hubo algunos malos entendidos entre jud\u00edos y gentiles cristianos en Roma. Preocupados, algunos cristianos jud\u00edos preguntaron a Pablo: \u00ab\u00bfDesechar\u00e1 la fe todo lo que el juda\u00edsmo defendi\u00f3?\u00bb \u00ab\u00bfCancela las Escrituras, pone fin a nuestras costumbres, declara que Dios ya no obra a trav\u00e9s de nosotros?\u00bb (Esta es en esencia la pregunta con que se inicia el cap\u00edtulo 3.) \u00ab\u00a1En ninguna manera!\u00bb, dice Pablo. Cuando entendemos el camino de salvaci\u00f3n mediante la fe, comprendemos mejor la religi\u00f3n jud\u00eda. Sabemos por qu\u00e9 Dios escogi\u00f3 a Abraham, por qu\u00e9 dio la Ley Mosaica, por qu\u00e9 fue paciente con Israel durante siglos. La fe no desecha el Antiguo Testamento. M\u00e1s bien, hace m\u00e1s comprensible el trato de Dios con los jud\u00edos. En el cap\u00edtulo 4, Pablo abundar\u00e1 en este tema. (Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n, v\u00e9anse tambi\u00e9n 5.20, 21; 8.3, 4; 13.9, 10; Gal 3:24-29 y 1Ti 1:8).LA AUTOPISTA DE LA SALVACIONRom 3:23 :  Todos han pecado.Rom 6:23 :  La paga del pecado es muerte.Rom 5:8 :  Jesucristo muri\u00f3 por el pecado.Rom 10:8-10 :  Para que nuestros pecados sean perdonados debemos creer y confesar que Jes\u00fas es el Se\u00f1or. La salvaci\u00f3n se recibe a trav\u00e9s de Jesucristo.CONCEPTOS TRASCENDENTALES EN ROMANOSELECCION Rom 9:10-13La elecci\u00f3n de Dios de un individuo o grupo para un prop\u00f3sito o destino espec\u00edfico.JUSTIFICACION Rom 4:25; Rom 5:18El acto de Dios por el que se nos declara \u00absin culpa\u00bb de nuestros pecados.PROPICIACION Rom 3:25La absoluci\u00f3n del castigo de Dios por el pecado, gracias al sacrificio perfecto de Jesucristo.REDENCION Rom 3:24; Rom 8:23Jesucristo pag\u00f3 el precio y ahora somos libres. La paga del pecado es muerte, Jes\u00fas pag\u00f3 la deuda.SANTIFICACION Rom 6:22; Rom 15:16Ser cada vez m\u00e1s semejantes a Cristo mediante la obra del Esp\u00edritu Santo.GLORIFICACION Rom 8:18-19, Rom 8:30Estado final del creyente que ser\u00e1 semejante a Cristo despu\u00e9s de la muerte (1Jo 3:2).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 174 Rom 9:4<\/p>\n<p>b 175 Jua 4:22<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>ventaja<\/i><\/b>. El jud\u00edo ten\u00eda la ventaja de una especial revelaci\u00f3n de la ley de Dios. Con todo, esto no pod\u00eda salvarle, porque no era capaz de guardarla. La ley aumentaba su responsabilidad, pero demostraba su incapacidad para vivir conforme al nivel moral que Dios exige.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>33 La anterior exposici\u00f3n de Pablo po\u00addr\u00eda dar a entender que los jud\u00edos en realidad no tienen ventaja alguna sobre los gentiles, pe\u00adse a la buena disposici\u00f3n de Pablo a conce\u00adderles cierta precedencia (1,16; 2,9-10). Ahora, en el cap. 3, responde a un objetor imaginario insistiendo en su idea y volviendo sobre su te\u00adsis: pese a los or\u00e1culos divinos de salvaci\u00f3n re\u00adcogidos en los libros sagrados, la ira de Dios estallar\u00e1 tambi\u00e9n sobre los jud\u00edos. Los w. 1-9 constituyen el primer p\u00e1rrafo del cap. 3. Di\u00adcho p\u00e1rrafo desarrolla \u00edntegramente el argu\u00admento de Pablo, considerando objeciones que podr\u00edan proceder de otro jud\u00edo. No es una di\u00adgresi\u00f3n (pese a M. Black, Romans [Grand Ra\u00adpids 1981] 62; C. H. Dodd, The Epistle ofPaul to the Romans [Nueva York 1932] 46; K\u00e1semann, Romans 78), ni carece de unidad o co\u00adherencia. Es un argumento dial\u00f3gico en el que Pablo contrapone su ense\u00f1anza sobre la fe cristiana a la fidelidad a la Tor\u00e1 de un jud\u00edo de su \u00e9poca. Pablo controla el di\u00e1logo y, como los maestros antiguos que utilizaban la diatriba (-&gt;Teolog\u00eda paulina, 82:12), gu\u00eda la discusi\u00f3n con un interlocutor jud\u00edo imaginario. El v. 3 plantea la cuesti\u00f3n principal que domina la entera discusi\u00f3n. <\/p>\n<p>Los vv. 1-4 exponen la venta\u00adja del jud\u00edo en virtud de la fidelidad de Dios a sus promesas y or\u00e1culos; los w. 5-8 tratan la objeci\u00f3n del libertinaje, y el v. 9 permite a Pa\u00adblo reformular la tesis b\u00e1sica de todo el desa\u00adrrollo negativo de su tema: todos los seres hu\u00admanos, tanto jud\u00edos como griegos, est\u00e1n bajo el poder del pecado cuando est\u00e1n sin el evan\u00adgelio. A lo largo de estos nueve vers\u00edculos, la primera pl. (nosotros, nuestro) se ha de enten\u00adder de Pablo y el jud\u00edo imaginario con el que est\u00e1 dialogando. V\u00e9ase S. K. Stowers, CBQ 46 (1984)707-22. 34 1. \u00bfqu\u00e9 ventaja hay, pues, en ser jud\u00edo?: Si la posesi\u00f3n de la ley y la circuncisi\u00f3n no sig\u00adnifican nada, \u00bfqu\u00e9 ventaja tiene un miembro del pueblo elegido? 2. en primer lugar: Pablo admite mucha ventaja al empezar as\u00ed su expli\u00adcaci\u00f3n, pero no llega a dar un segundo ni un tercer punto. Por el contrario, su primera ven\u00adtaja provoca ulteriores comentarios sobre la infidelidad de Israel, las declaraciones de Dios: La posesi\u00f3n de \u00e9stas es una ventaja obvia. En los LXX, ta logia tou theou (Sal 106,11; Nm 24,4.16) denota los \u00abor\u00e1culos de Dios\u00bb entre\u00adgados a los profetas para que \u00e9stos los comu\u00adnicaran al pueblo del Se\u00f1or; dichos or\u00e1culos incluyen, no s\u00f3lo revelaciones y promesas, si\u00adno tambi\u00e9n normas de conducta. Como en otros lugares del NT (Heb 5,12; 1 Pe 4,11), es\u00adta expresi\u00f3n se refiere al AT en general como palabras de Dios relativas a la salvaci\u00f3n. Nada en la expresi\u00f3n como tal, ni en el contexto, restringe su significado a las promesas mesi\u00e1nicas. 3. pues \u00bfqu\u00e9? Si algunos de ellos fueron infieles: Puesto que apistein puede significar \u00abnegarse a creer\u00bb o \u00abser infiel\u00bb (BAGD 85), en este caso se podr\u00eda entender cualquiera de los dos sentidos o ambos, pues se podr\u00edan citar numerosos ejemplos veterotestamentarios de la incredulidad (Nm 14; \u00c9x 15,22-16,36) o in\u00adfidelidad (1 Re 18,21; Os 4,1-2) hist\u00f3ricas de Israel. Pablo no lo restringe en modo alguno temporalmente; ni est\u00e1 pensando en el \u00abresto\u00bb (9,27; 11,5) que acept\u00f3 a Cristo y se convirti\u00f3 en la Iglesia judeocristiana. \u00bfpuede su infideli\u00addad anular la fidelidad de Dios?: Como deposi\u00adtarios de las declaraciones divinas, los jud\u00edos pose\u00edan las protestas de fidelidad de Yahv\u00e9 al pueblo de su alianza (\u00c9x 34,6-7; Os 2,18-23; Nm 23,19). Su fidelidad a tales declaraciones \u00bfno depend\u00eda de la fidelidad de Israel a \u00e9l? 4. \u00a1de ninguna manera!: La insinuaci\u00f3n de una infidelidad de Dios es rechazada con la indig\u00adnada negaci\u00f3n me genoito (en realidad un ju\u00adramento negativo, \u00ab\u00a1Que no sea as\u00ed!\u00bb BDF 384). En los LXX traduce el hebr. halil\u00e1, \u00ablejos de (m\u00ed)\u00bb. La fidelidad de Dios no se mide por la fidelidad humana: esto es b\u00e1sico en la ense\u00ad\u00f1anza de Pablo sobre la rectitud. Dios es siem\u00adpre recto y justificar\u00e1 a Israel (3,26). Dios tiene que ser veraz aunque todo ser humano sea un mentiroso: Al aplicar alethes a Dios, Pablo jue\u00adga con sus dos significados: (1) \u00abveraz\u00bb, \u00abhon\u00adrado\u00bb; (2) \u00abfiel\u00bb, \u00ableal\u00bb. Aunque el segundo se pretende claramente en el contexto, el primero no se puede excluir, debido a la alusi\u00f3n a Sal 116,11(LXX 115,2), que llama mentirosos a los seres humanos, como est\u00e1 escrito: V\u00e9ase el comentario a 1,17. Pablo cita Sal 51,6, no se\u00adg\u00fan el TM (\u00abque seas justificado en tu senten\u00adcia, vindicado cuando condenes\u00bb), sino seg\u00fan los LXX (\u00abque seas justificado en tus palabras y triunfes al ser juzgado\u00bb). En el TM, el salmis\u00adta admite que, aun cuando la sentencia divina recaiga sobre David por su pecado con Betsab\u00e9, el pueblo sabr\u00e1 que Dios es recto. Pero en los LXX se pierde la connotaci\u00f3n de \u00absenten\u00adcia\u00bb, y \u00aben tus palabras\u00bb se refiere a \u00abdeclara\u00adciones\u00bb (como en Rom 3,2), de manera que in\u00adcluso en su infidelidad David aprende de la fidelidad de Dios, \u00abno ser\u00e9 infiel a David\u00bb (Sal 89,36). Pablo cita al salmista para confirmar su argumento de que Yahv\u00e9 siempre se ha mos\u00adtrado fiel a sus declaraciones. 5. si nuestra mal\u00addad realza la rectitud de Dios: La diatriba llega a una conclusi\u00f3n l\u00f3gica que se podr\u00eda sacar del argumento de Pablo. Si la infidelidad de David no anul\u00f3 la fidelidad de Dios, sino que m\u00e1s bien la hizo manifiesta, la maldad humana provocar\u00e1 la manifestaci\u00f3n de la rectitud de Dios (como atributo; v\u00e9ase el comentario a 1,17; cf. A. Schlatter, Gottes Gerechtigkeit). \u00bfes Dios injusto al descargar su ira (sobre noso\u00adtros)?: No hay contradicci\u00f3n en la manifesta\u00adci\u00f3n de la rectitud y la ira divinas. Tras esta ob\u00adjeci\u00f3n subyace la teor\u00eda de que, si la maldad humana realza la rectitud y fidelidad absoluto\u00adria de Dios, \u00e9ste ser\u00eda injusto al descargar su ira. 6. \u00a1de ninguna manera!: Pablo vuelve a re\u00adchazar categ\u00f3ricamente la noci\u00f3n de gracia ba\u00adrata para Israel; v\u00e9ase el comentario a 3,4. de otro modo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda Dios juzgar al mundo: Una creencia jud\u00eda fundamental consideraba a Yahv\u00e9 el juez escatol\u00f3gico del mundo (Is 66,16; Jl 3,12; Sal 94,2; 96,13). 7. si la verdad de Dios&#8230;: En realidad, \u00e9sta es la misma objeci\u00f3n de 3,5, con la simple inclusi\u00f3n de un tercer atributo. 8. Pablo no se molesta en refutar el sofisma que entra\u00f1aba la acusaci\u00f3n hecha con\u00adtra \u00e9l (o contra los cristianos en general).<br \/>\n\tEn un aparte parent\u00e9tico se limita a rechazar tal imputaci\u00f3n (v\u00e9ase Cranfield, Romans 185-87). 9. entonces, \u00bfqu\u00e9? \u00bfEstamos (los jud\u00edos) en des\u00adventaja? \u00a1No del todo!: El v. 9a encierra tres di\u00adficultades. (1) Un problema textual. La lectura preferida en las ediciones cr\u00edticas del NT es t\u00ed oun; proechometha; ou pantos (dos preguntas y una respuesta, como en los mss. K, B, 0219 y la tradici\u00f3n textual koin\u00e9). Pero los mss. A y L leen el subjunt. proechometha (como una pre\u00adgunta deliberativa), mientras que los mss. D, G, 104 y algunos autores patr\u00edsticos tienen prokatechomen; perisson, \u00ab\u00bfTenemos una ven\u00adtaja previa? \u00a1Sin lugar a dudas!\u00bb. Esta \u00faltima lectura reemplaz\u00f3 a las otras debido a la ambi\u00adg\u00fcedad de proechometha. (2) La puntuaci\u00f3n. \u00bfDebe seguir un signo de interrogaci\u00f3n a t\u00ed oun (marcando una objeci\u00f3n tipo diatriba) o no (haciendo as\u00ed de t\u00ed el objeto del vb., \u00ab\u00bfqu\u00e9 ven\u00adtaja tenemos, pues?\u00bb)? Muchos comentaristas prefieren la primera opci\u00f3n. (3) La voz del vb. proechometha. En activa, proechein significa \u00absobresalir, superar, tener ventaja\u00bb (v\u00e9ase Jo\u00adsefo, Ant. 7.10.2 \u00a7 237). Pero proechometha es una forma media-pasiva, y muchos comenta\u00adristas han intentado tomarla como media con valor de act. (as\u00ed Barrett, Cranfield, Kasemann, Lagrange, C. Maurer, TDNT 6.692-693): \u00ab\u00bfTe\u00adnemos ventaja (los jud\u00edos)? \u00a1No del todo!\u00bb. Aunque, en general, tal uso de la voz media es posible (BDF 316.1), no hay testimoniado nin\u00adg\u00fan ejemplo de este uso en el caso de proe\u00adchein. Junto con un grupo minoritario de comentaristas (Goodspeed, Lightfoot, SandayHeadlam, Stowers), prefiero el significado pas. de proechometha: \u00abSomos (los jud\u00edos) aventa\u00adjados (por los dem\u00e1s)?\u00bb. Tal significado no es inadecuado tras los w. 1-8; m\u00e1s bien es la pre\u00adgunta culminante del di\u00e1logo de Pablo con un jud\u00edo de su \u00e9poca, ya que le permite afirmar lo que afirma en el v. 9b. ya hemos demostrado que todos est\u00e1n bajo (el poder de) el pecado: Te\u00adsis fundamental de Pablo acerca de la condi\u00adci\u00f3n humana sin el evangelio (3,23; 5,12). Esta es la primera vez que se menciona el \u00abpecado\u00bb en Rom. Pablo lo personifica como un amo que domina a un esclavo; mantiene a los seres humanos cautivos suyos (-&gt; Teolog\u00eda paulina, 82:82-88; Pensamiento del AT, 77:125-31). 35  10-18. Tras el di\u00e1logo con otro jud\u00edo en los vv. 1-9, Pablo cita una catena de textos del AT para demostrar que tiene raz\u00f3n. Pablo utiliza un subg\u00e9nero literario llamado \u00abtesti\u00admonia\u00bb, que ensarta vers\u00edculos del AT para ilustrar un tema com\u00fan. Estuvo en uso en el judaismo palestinense precristiano y se ha en\u00adcontrado en la LQ (4QTest; -&gt; Ap\u00f3crifos, 67:91; cf. Fitzmyer, ESBNT 59-89). En este caso se ensartan pasajes de Salmos y Profetas para ilustrar el tema del car\u00e1cter pecaminoso de to\u00addos los seres humanos. Posiblemente Pablo hace uso de una catena ya existente (as\u00ed M. Di\u00adbelius, TRu 3 [1931] 228). Los textos est\u00e1n sa\u00adcados de Sal 14,1-3 (o 53,2-4); 5,10; 140,4; 10,7; 36,2 e Is 59,7-8; est\u00e1n vinculados por la menci\u00f3n de partes del cuerpo: garganta, len\u00adgua, labios, boca, pies y ojos. As\u00ed, todo ser hu\u00admano se encuentra envuelto en el pecado a los ojos de Dios. Al citar tales textos, Pablo utiliza los propios or\u00e1culos de los jud\u00edos para demos\u00adtrar que, lo mismo que los gentiles, tambi\u00e9n ellos est\u00e1n \u00abbajo el pecado\u00bb. 36 19. la ley: Aunque ninguna de las citas de 3,10-18 procede de la Tor\u00e1, Pablo se refiere aqu\u00ed a todo el AT, \u00abla ley\u00bb (cf. 1 Cor 14,21), al nombrarlo a la manera jud\u00eda por su parte do\u00adtada de mayor autoridad, para quienes est\u00e1n bajo la ley: En el AT mismo, que habla sobre todo a los jud\u00edos, Pablo encuentra apoyo para su tesis, que el mundo entero se reconozca res\u00adponsable ante Dios: Lit., \u00abquede sometido al juicio de Dios\u00bb. La universalidad del fracaso moral humano sin el evangelio queda subra\u00adyada por el triple uso de pas, \u00abtodo\u00bb, \u00abcada\u00bb, en 3,19-20. As\u00ed, el v. 9b queda expresado so\u00adlemnemente de otra manera. 20. por observar la ley: Lit., \u00aben virtud de las obras de la ley (mosaica)\u00bb; v\u00e9ase el comentario a 2,15. \u00c9stas no son simplemente \u00abbuenas obras\u00bb, sino aquellas realizadas en obediencia a la ley y consideradas por los jud\u00edos como el medio de alcanzar la rectitud ante Dios, ning\u00fan ser hu\u00admano ser\u00e1 hecho recto en su presencia: Cita im\u00adpl\u00edcita de Sal 143,2, salmo de lamentaci\u00f3n per\u00adsonal en el cual el salmista, consciente de su pecado y de la rectitud trascendente de Dios, confiesa su incapacidad para justificarse. En vez de intentar esa v\u00eda, apela para su justifica\u00adci\u00f3n a la \u00abfidelidad\u00bb (en gr. al\u00e9theia = el hebr. \u2019\u00e9m\u00fcn\u00e1) y \u00abrectitud\u00bb (en gr. dikaiosyn\u00e9 = el hebr. sedeq) caracter\u00edsticas de Dios. V\u00e9ase el comentario a 1,17. El TM del salmo dice: \u00abNing\u00fan ser vivo es recto ante ti\u00bb; pero Pablo cita los LXX, donde se usa el tiempo fut., y cambia \u00abser vivo\u00bb por \u00abcarne\u00bb, utilizando un hebra\u00edsmo (Is 40,5). Adem\u00e1s a\u00f1ade significati\u00advamente \u00abpor las obras de la ley\u00bb. Por tanto, adapta el grito del salmista a un problema es\u00adpec\u00edfico: la consecuci\u00f3n de la rectitud a trav\u00e9s de la ley. Cf. G\u00e1l 2,16. <\/p>\n<p>Que ning\u00fan ser humano es recto ante Dios es tambi\u00e9n un principio esenio en la LQ (1QS 11,9-12; 1QH 4,29-31; 7,16; 12,19). a trav\u00e9s de la ley (llega) el verdadero co\u00adnocimiento del pecado: En estas palabras se prefigura la discusi\u00f3n que se ha de desarrollar m\u00e1s tarde sobre el papel de la ley en la histo\u00adria humana (7,7-8,4). La ley da a los seres hu\u00admanos una percepci\u00f3n reai (epignosis) del pe\u00adcado; -&gt; Teolog\u00eda paulina, 82:94. Sin la ley, los seres humanos obrar\u00edan mal, pero sus malda\u00addes no ser\u00edan reconocidas como transgresio\u00adnes (4,15; 5,13), es decir, actos de rebeli\u00f3n con\u00adtra la voluntad expresa de Dios. Pero si la ley declara a la gente pecadora y la hace cons\u00adciente de su condici\u00f3n, a fortiori el jud\u00edo al que va dirigida la ley ser\u00e1 objeto de la ira de Dios tanto como el pagano, cuya perversi\u00f3n y degradaci\u00f3n morales revelan su condici\u00f3n. <\/p>\n<p>37 (c) El tema explicado positivamente: LA RECTITUD DE DlOS SE MANIFIESTA A TRAV\u00c9S DE Cristo y es percibida por la fe (3,21-31). Pa\u00adblo ha desarrollado su tema antit\u00e9ticamente poniendo de manifiesto c\u00f3mo la condici\u00f3n misma de los seres humanos sin el evangelio atrae la ira de Dios de manera imparcial tanto sobre el jud\u00edo como sobre el griego. Ahora va a demostrar que con la venida de Jesucristo, cuya misi\u00f3n fue una manifestaci\u00f3n de la rec\u00adtitud divina, dio comienzo en la historia hu\u00admana una \u00e9poca nueva. As\u00ed, el evangelio que proclama su venida, y los efectos de dicha pro\u00adclamaci\u00f3n, son \u00abla fuerza de Dios para la sal\u00advaci\u00f3n de todo el que tiene fe\u00bb (1,16). Pablo pasa ahora a explicar positivamente c\u00f3mo es\u00adto es as\u00ed. Los vv 21-31 son la parte m\u00e1s im\u00adportante de Rom, pues de hecho formulan la esencia del evangelio de Pablo: la salvaci\u00f3n por la fe en el acontecimiento Cristo. En ellos se desarrolla el tema de la manifestaci\u00f3n de la rectitud divina al tratar Pablo de (1) su rela\u00adci\u00f3n con la ley (3,21); (2) su destino universal (3,22); (3) su necesidad (3,23); (4) su naturale\u00adza y gratuidad (3,24a); (5) su manera de mani\u00adfestarse (3,24b-25a); su finalidad (3,25b-26); y (7) sus pol\u00e9micas consecuencias (3,27-31). 38 21. pero ahora: El adv. \u00abahora\u00bb es tem\u00adporal, se\u00f1ala la nueva era inaugurada. Esta sustituye la ley, la circuncisi\u00f3n y las promesas. La \u00e9poca de la ira cede tambi\u00e9n el paso a la de la rectitud de Dios. Este es el primer uso del \u00ab\u00bbahora\u201d escatol\u00f3gico\u00bb en Rom; v\u00e9anse ade\u00adm\u00e1s 3,26; 5,9.11; 6,22; 7,6; 8,1.18; 11,5.30.31; 13,11.independientemente de la ley: Pablo in\u00adsiste: la ley mosaica no tiene nada que ver con esta nueva manifestaci\u00f3n de la rectitud de Dios -al menos directamente (cf. G\u00e1l 2,19)-. La dispensaci\u00f3n cristiana de la justificaci\u00f3n es independiente de la ley y est\u00e1 destinada a sus\u00adtituirla y darle cumplimiento (Rom 10,4). la rectitud de Dios se ha manifestado: Es decir, se ha revelado la cualidad divina de la rectitud; v\u00e9ase el comentario a 1,17 (cf. U. Wilckens, An die R\u00f3mer 1.187). Es la munificente y podero\u00adsa rectitud de Dios por la cual \u00e9ste absuelve a su pueblo pecador en un juicio justo (-&gt; Teolo\u00adg\u00eda paulina, 82:39). aunque la ley y los profetas dan testimonio: El AT fue objeto de privilegios con el fin de que sirviera de preparaci\u00f3n para esta manifestaci\u00f3n de la rectitud de Dios (Rom 1,2; G\u00e1l 3,23-25). De hecho todav\u00eda da testimonio (el ptc. pres. expresa contempora\u00adneidad respecto al vb. principal); Rom 4,1-25 puede ilustrarlo. Para la \u00abley y los profetas\u00bb como representaci\u00f3n del AT, v\u00e9anse Hch 13,15; 24,14; 28,23; Mt 5,17; 7,12; 11,13 (cf. Kasemann, Romans 93). 22. por medio de la fe en Jesucristo: Lit., \u00abpor medio de la fe de Jesu\u00adcristo\u00bb. El sentido del gen. es objeto de dis\u00adcusi\u00f3n. Unos lo entienden como subjetivo (G. Howard, HTR 60 [1967] 459-65; ExpTim 85 [1973-74] 212-15; L. T. Johnson, CBQ 44 [1982] 77-90), de manera que significar\u00eda \u00abpor medio de la fidelidad (u obediencia) de J\u00e9sucristo\u00bb. Aunque esto pueda parecer veros\u00edmil, va en contra de la idea central de la teolog\u00eda de Pablo, de ah\u00ed que muchos comentaristas pre\u00adfieran considerarlo un gen. objetivo, como en 3,26; G\u00e1l 2,16.20 (as\u00ed, entre otros, Cranfield, Romans 203; Kasemann, Romans 94; Wilckens, An die R\u00f3mer 1. 188). Pablo no est\u00e1 pensando en la fidelidad de Cristo al Padre; ni la propo\u00adne como modelo de conducta cristiana. Cristo como tal es m\u00e1s bien la manifestaci\u00f3n concre\u00adta de la rectitud divina, y mediante la fe en \u00e9l los seres humanos se apropian los efectos de esa rectitud manifestada. De hecho, s\u00f3lo quie\u00adnes tienen los ojos de la fe pueden entender dicha rectitud divina (-\u00ab Teolog\u00eda paulina, 82:109-10). para todos los que tienen fe: Desti\u00adno universal de los efectos de la rectitud de Dios. Esta forma breve de la expresi\u00f3n (eis pantas) se prefiere normalmente a una lectura inferior recogida en algunos mss. (D, G) y en la Vg, \u00abpara todos y sobre todos los que&#8230;\u00bb (eis pantas kai epi pantas). sin distinci\u00f3n: De jud\u00edo ogriego (v\u00e9ase 10,12). 39 23. todos pecaron: La salvaci\u00f3n cristia\u00adna, que abarca a todos los seres humanos, ha\u00adce frente a la universalidad del pecado entre ellos. <\/p>\n<p>Pablo est\u00e1 pensando primeramente en los dos grupos hist\u00f3ricos de la humanidad, ju\u00add\u00edos y griegos; sin embargo, su formulaci\u00f3n absoluta connota la idea de \u00abtodos los indivi\u00adduos\u00bb. El gr. hamartanein conserva en el NT su significado b\u00e1sico, \u00aberrar el tiro\u00bb (es decir, no alcanzar la meta moral), como en el griego cl\u00e1sico y los LXX; pero tambi\u00e9n connota transgresi\u00f3n de la costumbre, la ley o la vo\u00adluntad divina. \u00abPecar\u00bb significa cometer actos personales e individuales de pensamiento o de obra de los cuales se derivan resultados de gran maldad (TDNT 1.296-302.308-11; EWNT 1.157-65; \u2192 Teolog\u00eda paulina, 82:82). (No se hace referencia en estas l\u00edneas al pecado origi\u00adnal, ni al pecado como hahitus). est\u00e1n privados de la gloria de Dios: Debido a sus pecados, to\u00addos los seres humanos se quedan sin partici\u00adpar de la gloria de Dios. Sobre \u00abgloria\u00bb, v\u00e9ase el comentario a 1,23. Para Pablo, se convierte en un modo de expresar el destino escatol\u00f3\u00adgico de los seres humanos; se entiende que la doxa se les comunica cuando se acercan a Dios (2 Cor 3,18; 4,6). Alejados de la presencia \u00edntima de Dios por el pecado, est\u00e1n privados de aquello a lo que estaban destinados; de ah\u00ed que se queden sin su prevista participaci\u00f3n en la presencia de Dios. El gr. hysterein signi\u00f1ca \u00abllegar demasiado tarde\u00bb, \u00abfallar por culpa de uno mismo\u00bb; de ah\u00ed \u00abcarecer\u00bb, \u00abquedarse sin\u00bb (la voz media utilizada en este caso da a en\u00adtender que, debido a sus actos, los seres hu\u00admanos se han quedado sin esta meta moral). No parece haber raz\u00f3n alguna para pensar que Pablo se est\u00e9 refiriendo a la noci\u00f3n que los ju\u00add\u00edos de aquella \u00e9poca ten\u00edan sobre Ad\u00e1n (y Eva), revestido(s) de gloria antes de su pecado (ApMo 20,2 [AOT 163]; cf. 1QS 4,23; CD 3,20). 40 24. Los vv. 24-26a se consideran con frecuencia la inserci\u00f3n de una declaraci\u00f3n prepaulina acerca de la justi\u00f1caci\u00f3n, declaraci\u00f3n que es de este tenor: \u00abSon justificados gratui\u00adtamente por medio de la redenci\u00f3n realizada en Cristo Jes\u00fas, a quien Dios exhibi\u00f3 como un medio de expiaci\u00f3n por su sangre, para mani\u00adfestar la rectitud de Dios, por la remisi\u00f3n de los pecados pasados (cometidos) en el tiempo de la paciencia de Dios\u00bb (v\u00e9ase J. Reumann, \u00abRighteousness\u00bb in the New Testament [Filadel\u00adfia 1982] 36-38; cf. K. Kertelge, \u00abRechtfertigung\u00bb bei Paulus [NTAbh ns 3, M\u00fcnster 1967] 48-62). Las modificaciones hechas por Pablo a esta declaraci\u00f3n consisten en la adici\u00f3n de las expresiones \u00abpor su gracia\u00bb (a\u00f1adida despu\u00e9s de \u00abgratuitamente\u00bb en el v. 24a), \u00ab(para ser re\u00adcibida) mediante la fe\u00bb (a\u00f1adida despu\u00e9s de \u00absangre\u00bb en el v. 25a) y \u00abpara mostrar su recti\u00adtud en el tiempo presente, para ser recto y al mismo tiempo justificador del (que vive) en la fe en Jes\u00fas\u00bb (v. 26b-c). V\u00e9anse adem\u00e1s S. K. Williams, JBL 99 (1980) 241-90; Jes\u00fas\u2019 Death as Saving Event (HDR 2, Missoula 1975); B. F. Meyer, NTS 29 (1983) 198-208. (pero est\u00e1n) siendo justificados: O \u00abhechos rectos\u00bb por medio de la poderosa declaraci\u00f3n absolutoria de Dios. Los seres humanos alcanzan esa condici\u00f3n de rec\u00adtitud ante el tribunal de Dios a la que apuntaba el jud\u00edo de la dispensaci\u00f3n de anta\u00f1o al inten\u00adtar cumplir las obras de la ley. Se encuentran, sin embargo, con que dicha condici\u00f3n no se al\u00adcanza por algo que est\u00e9 dentro de ellos o en su mano. Pablo afirma esto a la luz de su propia experiencia de conversi\u00f3n y de las posteriores controversias judaizantes, y pasa a expresar la nueva relaci\u00f3n de los seres humanos con Dios en t\u00e9rminos legales y jur\u00eddicos. Pablo quiere decir que un ser humano pecador no es s\u00f3lo \u00abdeclarado recto\u00bb, sino que es hecho recto (v\u00e9ase 5,19), pues la justificaci\u00f3n como efecto del acontecimiento Cristo tambi\u00e9n se puede ver como una \u00abnueva creaci\u00f3n\u00bb, en la cual el pecador se convierte en la \u00abrectitud de Dios\u00bb misma (2 Cor 5,17-21; \u2192 Teolog\u00eda paulina, 82:68-70). gratuitamente: Es decir, \u00abde balde\u00bb, \u00abpor nada\u00bb. Este t\u00e9rmino prepaulino excluye la posibilidad de que alguien pueda merecer la justificaci\u00f3n; es puro don de Dios, por su gracia: Esta explicaci\u00f3n redundante de \u00abgra\u00adtuitamente\u00bb fue a\u00f1adida por Pablo a la for\u00admulaci\u00f3n adoptada. A su modo de ver, la dis\u00adpensaci\u00f3n cristiana se debe totalmente a la misericordiosa y gratuita benevolencia de Dios Padre. Al usar charis, Pablo no est\u00e1 pensando en la noci\u00f3n veterotestamentaria \u00e1ehesed, \u00abbe\u00adnevolencia\u00bb, ra\u00edz de la relaci\u00f3n de alianza de Dios con su pueblo. Una idea parecida se en\u00adcuentra en la LQ (1QH 6,9; 7,27). mediante la redenci\u00f3n realizada en Cristo Jes\u00fas: Al utilizar esta formulaci\u00f3n prepaulina, Pablo adopta un segundo modo de expresar un efecto del acon\u00adtecimiento Cristo; los seres humanos no s\u00f3lo son \u00abjustificados\u00bb por Cristo Jes\u00fas, sino que tambi\u00e9n son \u00abredimidos\u00bb por \u00e9l. El gr. apolytr\u00f3sis, \u00abredenci\u00f3n\u00bb, denotaba en el mundo grecorromano la recuperaci\u00f3n de un esclavo o cautivo mediante el pago de un rescate (lytron, BAGD 96; cf. EWNT 1. 331-36). Se discute si esta noci\u00f3n tiene \u00fanicamente un trasfondo gre\u00adcorromano; \u2192 Teolog\u00eda paulina, 82:75. <\/p>\n<p>En cual\u00adquier caso, el t\u00e9rmino denota una liberaci\u00f3n o rescate de la humanidad por parte de Cristo Jes\u00fas (v\u00e9anse 8,23; 1 Cor 1,30), una ampliaci\u00f3n de lo llevado a cabo por Dios mismo en favor de Israel en el \u00e9xodo (Sal 78,35). Dicho rescate ya tuvo lugar en principio en la muerte y re\u00adsurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (3,25), pero su fase defi\u00adnitiva no ha llegado todav\u00eda (8,23). Esto queda insinuado incluso en este pasaje, donde Pablo utiliza el t\u00edtulo \u00abCristo\u00bb, t\u00edtulo con connotacio\u00adnes escatol\u00f3gicas (-&gt; Teolog\u00eda paulina, 82:51).<br \/>\n41 25. a quien Dios exhibi\u00f3: El sentido del vb. proetheto no es claro y ha sido debatido desde la antig\u00fcedad. Podr\u00eda significar \u00abDios lo destin\u00f3 a ser&#8230;\u00bb (Or\u00edgenes, Lagrange, NEB, Cranfield), es decir, se lo propuso a s\u00ed mismo al planear la salvaci\u00f3n humana. Pero si se da m\u00e1s peso al prefijo pro-, significar\u00eda \u00abDios lo exhibi\u00f3\u00bb, es decir, lo manifest\u00f3 p\u00fablicamente. Ser\u00eda entonces una referencia, no tanto al plan divino de salvaci\u00f3n, cuanto a la crucifixi\u00f3n (cf. G\u00e1l 3,1); as\u00ed es entendido por Sanday-Headlam, Michel, Kasemann y F. F. Bruce, y resul\u00adta preferible debido a las dem\u00e1s referencias que se hacen en estos vers\u00edculos a una mani\u00adfestaci\u00f3n p\u00fablica. En cualquier caso, la reden\u00adci\u00f3n es atribuida al Padre (ho theos). como me\u00addio de expiaci\u00f3n: Dios exhibi\u00f3 a Cristo en la cruz como hilast\u00e9rion. Si esta palabra gr. se en\u00adtiende como un adj. mase., significar\u00eda \u00abcomo expiatorio\u00bb; si se entiende como sustantivo neut., significar\u00eda \u00abcomo medio de expiaci\u00f3n\u00bb. Pero, \u00bfen qu\u00e9 sentido? Aunque esa palabra se relaciona con el gr. hilaskesthai, \u00abaplacar\u00bb, \u00abpropiciar\u00bb (a un dios encolerizado), ni el trasfondo del AT ni el uso paulino indican que hi\u00adlast\u00e9rion tenga tal significado, bien testimo\u00adniado en el griego cl\u00e1sico y helen\u00edstico. No significa \u00absacrificio propiciatorio\u00bb (pese a Cranfield, Romans 201.214-18; -&gt; Teolog\u00eda paulina, 82:73-74). En los LXX, hilaskesthai hace referencia, o al perd\u00f3n del pecado por parte de Dios, o a una eliminaci\u00f3n ritual de la profanaci\u00f3n cultual que impide la comuni\u00f3n de una persona u objeto con Dios. Puesto que hilast\u00e9rion es el nombre dado a la \u00absede de la misericordia\u00bb en el Santo de los Santos (Lv 16,2.11-17; -&gt; Instituciones, 76:32), Pablo est\u00e1 diciendo, indudablemente, que Cristo crucifi\u00adcado se ha convertido en la sede de la miseri\u00adcordia de la nueva dispensaci\u00f3n, en el medio de expiar (= borrar) los pecados que alejaron a los seres humanos de Dios, por medio de la fe: Esta frase cr\u00edptica, dif\u00edcil de traducir, inte\u00adrrumpe la exposici\u00f3n de Pablo. \u00c9l la a\u00f1adi\u00f3 a la declaraci\u00f3n heredada, y es crucial para su argumentaci\u00f3n: aun cuando el aspecto m\u00e1s importante de la salvaci\u00f3n cristiana es lo que Jes\u00fas hizo al morir y resucitar, de los benefi\u00adcios de ello s\u00f3lo se puede participar \u00abpor me\u00addio de la fe\u00bb, para manifestar su rectitud: \u00c9sta es la primera de dos declaraciones paralelas que revelan la finalidad de la cruz. La muerte expiatoria de Cristo hace p\u00fablica la munificente absoluci\u00f3n del Padre, y la rectitud hu\u00admana fluye de la rectitud de Dios mismo. Los esenios de Qumr\u00e1n tambi\u00e9n atribu\u00edan la abso\u00adluci\u00f3n de los pecadores a la rectitud de Dios (1QH 4,37; 11,30-31); de hecho, est\u00e1 enraizada en el AT mismo (Sal 143,1-2; \u00c9sd 9,13-15; Dn 9,16-18). En la LQ es una absoluci\u00f3n esperada para el eschaton, pero en Pablo el acto absolu\u00adtorio ha tenido lugar en Cristo, por la remisi\u00f3n de los pecados pasados: En esta dif\u00edcil frase se utiliza paresis, un t\u00e9rmino raro; los antiguos comentaristas lo entendieron como \u00abremi\u00adsi\u00f3n\u00bb, un significado encontrado en el griego extrab\u00edblico (BAGD 626) y preferido por Lietzmann, K\u00fcmmel y Kasemann. Seg\u00fan eso, la muerte de Cristo habr\u00eda sido una demostra\u00adci\u00f3n de rectitud divina que perdon\u00f3 los peca\u00addos cometidos en tiempos pasados -pecados que aguardaban su expiaci\u00f3n en ese gran d\u00eda de la expiaci\u00f3n (cf. Hch 13,38-39; Heb 9,15)-. Numerosos comentaristas, sin embargo, pre\u00adfieren traducir la frase \u00abpor haber pasado por alto los pecados pasados\u00bb (as\u00ed RSV, Barrett, Cranfield, Huby, Kuss, Michel). Este significa\u00addo etimol\u00f3gico procede del vb. af\u00edn parienai, \u00abpasar por alto\u00bb, \u00abdejar estar\u00bb, significado s\u00f3\u00adlo dudosamente atestiguado para el sustanti\u00advo. En este caso, la muerte de Cristo demos\u00adtrar\u00eda la rectitud de Dios al cancelar los pecados, en contraste con la paciencia mos\u00adtrada previamente al pasar por alto los peca\u00addos humanos del pasado. V\u00e9anse W. G. K\u00fcm\u00admel, ZTK 49 (1952) 165; J. M. Creed, JTS 41 (1940) 28-30; para otra interpretaci\u00f3n m\u00e1s complicada, pero menos convincente, v\u00e9ase S. Lyonnet, Bib 38 (1957) 40-61; Romains 83. 26. (cometidos) en el tiempo de la paciencia de Dios: Aunque hasta la venida de Cristo los se\u00adres humanos pecadores estaban sometidos a la ira de Dios (1,18), dicha ira no siempre se manifest\u00f3 en el castigo del pecado, pues en realidad es escatol\u00f3gica. La tolerancia de Dios se basaba en su plan, seg\u00fan el cual \u00e9l sab\u00eda que estos pecados ser\u00edan expiados en la muerte de Cristo, que acontecer\u00eda a su debido tiempo. <\/p>\n<p>In\u00adcluso la expiaci\u00f3n de los pecados en la cele\u00adbraci\u00f3n anual del d\u00eda de la expiaci\u00f3n s\u00f3lo te\u00adn\u00eda sentido como prefiguraci\u00f3n de lo que hab\u00eda de manifestarse con el derramamiento de la sangre de Cristo en la cruz. 42 para demostrar su rectitud en el presen\u00adte: El \u00ab\u201cahora\u201d escatol\u00f3gico\u00bb (v\u00e9ase el comen\u00adtario a 3,21) va emparejado con kairos, \u00abtiem\u00adpo (cr\u00edtico)\u00bb, como en 11,5. Este vers\u00edculo contiene la segunda declaraci\u00f3n acerca de la finalidad de la cruz de Cristo; surti\u00f3 efecto no s\u00f3lo en el pasado, sino tambi\u00e9n \u00abahora\u00bb, (para mostrar) que es recto: Mediante la exhibici\u00f3n p\u00fablica de Cristo, su Hijo, en la cruz, Dios jus\u00adtific\u00f3 su pretensi\u00f3n de ser quien absuelve y salva a su pueblo (Is 59,15-20). De ese modo puso a los seres humanos en una situaci\u00f3n de rectitud, inocencia y absoluci\u00f3n, precisamente haciendo recto al que tiene fe en Jes\u00fas: Comen\u00adtaristas anteriores, que entend\u00edan dikaiosyn\u00e9 theou de la justicia vindicativa de Dios, daban a menudo valor concesivo al ptc. dikaiounta, \u00abpara ser justo, aun cuando justifica&#8230;\u00bb. Esto supon\u00eda la exigencia de que Cristo muriera pa\u00adra satisfacer por los pecados humanos. El con\u00adtexto, sin embargo, parece estar contra tal in\u00adterpretaci\u00f3n. Pablo est\u00e1 diciendo, m\u00e1s bien, que la reciente intervenci\u00f3n divina en la histo\u00adria humana demuestra que Dios es recto; in\u00adcluso hace rectos a los seres humanos me\u00addiante la fe en la muerte expiatoria de Cristo. 43 27-31. Pol\u00e9micas consecuencias de la manifestaci\u00f3n de la rectitud de Dios, en par\u00adticular el papel de la fe. Ning\u00fan ser huma\u00adno puede jactarse de haber conseguido su salvaci\u00f3n. 27. \u00bfen raz\u00f3n de qu\u00e9 principio?: Lit., \u00ab \u00bfmediante qu\u00e9 ley\u00bb se excluyen la jactancia y la confianza de los hombres en s\u00ed mismos? Pa\u00adblo juega con la palabra nomos. El jud\u00edo pod\u00eda jactarse de la observancia de la ley, pero Pablo descarta una \u00abley de las obras\u00bb y admite s\u00f3lo una \u00abley de la fe\u00bb, que en realidad no es ley en absoluto; de ah\u00ed la trad., \u00abel principio de la fe\u00bb (-&gt; Teolog\u00eda paulina, 82:90). 28. es hecho recto por la fe: V\u00e9anse G\u00e1l 2,16; Flp 3,9. \u00c9ste es el principal fundamento de la justificaci\u00f3n pauli\u00adna. Los seres humanos no pueden jactarse, porque su rectitud ante Dios no es el fruto de un logro. En este punto, Lutero introdujo el adv. \u00abs\u00f3lo\u00bb en su trad. de 1522 (\u00aballeyn durch den Glauben\u00bb). \u00c9ste lleg\u00f3 a ser un tema important\u00edsimo para la Reforma, pero no ca\u00adrec\u00eda de precedentes en la tradici\u00f3n teol\u00f3gica anterior (v\u00e9anse Hilario, Comm. in Matt. 8.6; PL 9.961; Ambrosiaster, In ep. ad Rom. 3.24; CSEL 81\/1. 119; Tom\u00e1s de Aquino, Expos. in I ad Tim. 1.3; Parma 13.588). \u00bfEn qu\u00e9 medida esa tradici\u00f3n estuvo influenciada por Sant 2,24? \u00bfQuer\u00edan decir lo mismo con eso Lutero y sus predecesores? sin observar la ley: Lit., \u00absin las obras de la ley\u00bb (v\u00e9ase el comentario a 2,15). Pablo nunca neg\u00f3 la relaci\u00f3n que guar\u00addaban con la salvaci\u00f3n las obras realizadas tras la conversi\u00f3n cristiana (v\u00e9anse G\u00e1l 5,6; Rom 2,6; Flp 2,12-13; -&gt; Teolog\u00eda paulina, 82:111); pero, debido a que a veces omite el gen. nomou, su expresi\u00f3n adquir\u00eda un signifi\u00adcado m\u00e1s gen\u00e9rico, \u00abobras\u00bb. Lo mismo pas\u00f3 tambi\u00e9n, al parecer, en la Iglesia primitiva, pues Sant 2,24 representa una protesta, no contra la ense\u00f1anza de Pablo, sino contra una caricatura de ella a la que quedaba expuesta esa descuidada expresi\u00f3n (v\u00e9ase Reumann, \u00abRighteousness\u00bb \u00a7270-75.413). 29. \u00bfpertenece Dios a los jud\u00edos s\u00f3lo?: Ning\u00fan jud\u00edo habr\u00eda negado que Yahv\u00e9 era el Dios de todos los se\u00adres humanos; pero, aunque su salvaci\u00f3n era para todos, Israel gozaba de un trato de favor. Pablo saca partido de esa convicci\u00f3n para sus propios fines. 30. s\u00f3lo un Dios: Se se\u00f1ala que la \u00fanica modalidad de salvaci\u00f3n abierta a to\u00addos, igual jud\u00edos que griegos, tiene un origen monote\u00edsta. 31. \u00bfanulamos la ley con (esta) fe?: Esta es la pregunta a la que en \u00faltima instan\u00adcia hab\u00eda que responder. Hay un sentido en el que el evangelio de Pablo \u00abconfirma\u00bb o \u00abcon\u00adsolida\u00bb la ley. Pablo dedicar\u00e1 el cap. 4 a expli\u00adcarlo y volver\u00e1 sobre ello m\u00e1s tarde, en el cap. 10. En el presente texto, nomos significa el AT entero. Al insistir en un \u00fanico principio de sal\u00advaci\u00f3n -la fey vincularlo con el \u00fanico Dios, Pablo afirma el mensaje b\u00e1sico de todo el AT, v en particular el de la ley mosaica como tal, correctamente entendida. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R408 El art\u00edculo se usa con el sustantivo singular \u1f38\u03bf\u03c5\u03b4\u03b1\u03af\u03bf\u03c5 para referirse a toda la clase, el jud\u00edo (gen\u00e9rico).<\/p>\n<p> R1198 Las preguntas ret\u00f3ricas que aparecen en este vers\u00edculo, muestran vivacidad dial\u00e9ctica (comp. BD496; Pablo es aficionado al \u03c4\u03af ret\u00f3rico -R739).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [8] Peshitta en Arameo.\n<\/p>\n<p><strong> [9] Por Moshiaj.\n<\/p>\n<p><strong> [10] Pablo nunca ense\u00f1\u00f3, o permiti\u00f3 personas sin la Torah viviendo entre sus estudiantes, y los que lo acusaron de tales cosas fueron mentirosos, como permanecen muchos de esos mismos mentirosos hoy en d\u00eda.\n<\/p>\n<p><strong> [11] Una sobria advertencia a todos los que insisten que las ep\u00edstolas Paulinas niegan la Torah para todos los creyentes.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Tanto los que mantienen la Torah como los que no obedecen la Torah son culpables ante YHWH.\n<\/p>\n<p><strong> [2] La fe en Moshiaj es hablada en la Torah. Mas la vida eternal necesita ser recibida aparte de la Torah, por un coraz\u00f3n abierto a Su realidad corporal.\n<\/p>\n<p><strong> [3] No hay diferencia entre ambas casas y paganos. Todos necesitan a Yahshua y Torah, y todos reciben Yahshua aparte de la Torah, por una expresi\u00f3n, o ejercicio de confianza personal.\n<\/p>\n<p><strong> [4] \u00bfEntender\u00e1 alguna vez la religi\u00f3n \u00e9sto? La fe en Yahshua nos nos trae de nuevo a casa y establece la Torah.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] Las Escrituras Divinas. A ellos se les prometi\u00f3 el Mes\u00edas y su reino eterno.[4]  Dios no faltar\u00e1 a su palabra, aunque hayan faltado los jud\u00edos.[5] Por nuestros pecados, puesto que ellos manifiestan su perfecci\u00f3n.[10] Sal 14 (13), 3.[13] Sal 5, 11.[14] Sal 9, 7.[15] Is 59, 7; Prov 1, 16.[31] Pues toda nuestra doctrina ense\u00f1a c\u00f3mo obtener la justicia y la santidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 ventaja tiene, pues, el jud\u00edo? \u00bfO qu\u00e9 beneficio hay en la circuncisi\u00f3n? RESUMEN: Los jud\u00edos hab\u00edan tenido grandes privilegios que no hab\u00edan tenido los gentiles, pero en cuanto a culpa de pecado, no eran mejores que los gentiles. Las Escrituras encerraron a todos bajo pecado. 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