{"id":28652,"date":"2022-06-20T12:18:46","date_gmt":"2022-06-20T17:18:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:18:46","modified_gmt":"2022-06-20T17:18:46","slug":"comentario-de-romanos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Romanos 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u00bfQu\u00e9 diremos, pues, que ha encontrado Abraham, nuestro progenitor seg\u00fan la carne?<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> RESUMEN: La base de la justificaci\u00f3n es la fe en Cristo Jes\u00fas, resucitado de los muertos, y no las obras de ley. Aun el mismo padre de la raza judaica fue justificado por la fe y no por la perfecci\u00f3n de su vida (hacer obras de ley). David, profeta y tambi\u00e9n jud\u00edo, describe la justificaci\u00f3n como lo mismo que perd\u00f3n de pecados. Estas bendiciones de la gracia se extienden igualmente al jud\u00edo y al gentil, dependiendo de la fe obediente. El m\u00e9todo divino de rescate, pues, es ejemplificado en Abraham y en David, dos personajes que ning\u00fan jud\u00edo rechazar\u00eda, y la promesa de Dios es realizada mediante la fe de ambos, jud\u00edo y gentil, en el Cristo resucitado. <\/p>\n<p \/> V\u00e9ase la nota al fin del capitulo. <\/p>\n<p \/>\n<p \/> 4:1 \u2014 \u201chall\u00f3,\u201d aqu\u00ed significa \u201cobtuvo.\u201d En 3:28, Pablo acab\u00f3 de afirmar que la justificaci\u00f3n es por fe sin las obras de ley. Ahora pone a prueba esta afirmaci\u00f3n, usando a Abraham por ejemplo. \u00bfObtuvo la justificaci\u00f3n? Nadie negaba que hubiera sido justificado, pero \u00bfc\u00f3mo obtuvo \u00e9l esta justificaci\u00f3n? El vers\u00edculo 2 muestra que \u00e9ste es el punto tratado. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u201cseg\u00fan la carne.\u201d Esta expresi\u00f3n presenta a Abraham como hombre, con sus obras o hechos. \u00bfObtuvo o hall\u00f3 justificaci\u00f3n Abraham como hombre perfecto que guarda la ley de Dios sin falta? (porque as\u00ed uno ser\u00eda justo). La respuesta es que \u201cno.\u201d La raz\u00f3n es dada en el vers\u00edculo siguiente. <\/p>\n<p \/> Los primeros conversos a Cristo eran jud\u00edos. Los cristianos judaizantes trataban de obligar a los conversos gentiles a circuncidarse, para gloriarse en su carne (<span>G\u00e1l 6:13<\/span>). Este problema es tratado principalmente en Romanos, G\u00e1latas, Hebreos, 2 Corintios, Efesios y Colosenses. A estos judaizantes pregunta Pablo, \u00bfqu\u00e9 hall\u00f3 Abraham seg\u00fan la carne? ya que ellos enfatizaban tanto la cuesti\u00f3n de la carne (la circuncisi\u00f3n).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Qu\u00e9 pues diremos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 6:1<\/span>; <span class='bible'>Rom 7:7<\/span>; <span class='bible'>Rom 8:31<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Abraham nuestro padre.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 51:2<\/span>; <span class='bible'>Mat 3:9<\/span>; <span class='bible'>Luc 3:8<\/span>; <span class='bible'>Luc 16:24<\/span>, <span class='bible'>Luc 16:25<\/span>, <span class='bible'>Luc 16:29-31<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:33<\/span>, <span class='bible'>Jua 8:37-41<\/span>, <span class='bible'>Jua 8:53<\/span>, <span class='bible'>Jua 8:56<\/span>; <span class='bible'>Hch 13:26<\/span>; <span class='bible'>2Co 11:22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>seg\u00fan la carne.<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 4:16<\/span>; <span class='bible'>Heb 12:9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Abraham,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 4:1-9<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>antes de ser circuncidado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 4:10-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>s\u00f3lo por la fe \u00e9l y su simiente recibieron la promesa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 4:13-15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Abraham es el padre de todos los que creen,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 4:16-23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>nuestra fe tambi\u00e9n nos ser\u00e1 contada como justicia,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 4:24<\/span>, <span class='bible'>Rom 4:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Este cap\u00edtulo es un factor fundamental para establecer que la justificaci\u00f3n es por la gracia de Dios, \u00fanicamente a trav\u00e9s de la fe. Los vers\u00edculos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 4:1-8<\/span><\/span>\u00a0demuestran que la justificaci\u00f3n es una d\u00e1diva y no puede ganarse por obras. Los vers\u00edculos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 4:9-12<\/span><\/span>\u00a0discuten que puesto que Abraham fue justificado antes que fuera circuncidado, la circuncisi\u00f3n no es una base para la justificaci\u00f3n. Los vers\u00edculos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 4:13-17<\/span><\/span>\u00a0prueban que desde que Abraham fue justificado cientos de a\u00f1os antes de la Ley Mosaica, la justificaci\u00f3n no se puede basar en la Ley. Los vers\u00edculos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 4:18-25<\/span><\/span>\u00a0resumen el argumento de Pablo al concluir que Abraham fue justificado por la fe y no por las obras.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">seg\u00fan la carne<\/span>\u00a0significa \u00abseg\u00fan su propio esfuerzo\u00bb. El siguiente vers\u00edculo lo indica, Pablo pregunta: \u00ab\u00bffue justificado Abraham por sus obras para con Dios?\u00bb<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Incluso Abraham fue ya justificado por su fe, 4:1-25.<br \/>\n1 \u00bfQu\u00e9 diremos, pues, haber obtenido Abraham, nuestro padre seg\u00fan la carne? 2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tendr\u00e1 motivos de gloriarse, aunque no ante Dios. 3 \u00bfQu\u00e9 dice, en efecto, la Escritura? \u201cAbraham crey\u00f3 a Dios, y le fue computado a justicia.\u201d 4 Ahora bien, al que trabaja no se le computa el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no trabaja, sino que cree en el que justifica al imp\u00edo, la fe le es computada por justicia. 6 As\u00ed es como David proclama bienaventurado al hombre a quien Dios imputa la justicia sin las obras: 7 \u201cBienaventurados aquellos cuyas iniquidades han sido perdonadas y cuyos pecados han sido velados. 8 Venturoso el var\u00f3n a quien no toma a cuenta el Se\u00f1or su pecado.\u201d 9 Ahora bien, esta bienaventuranza, \u00bfes s\u00f3lo de los circuncidados o tambi\u00e9n de los incircuncisos? Porque decimos que a Abraham le fue computada la fe por justicia. 10 Pero \u00bfcu\u00e1ndo le fue computada? \u00bfCu\u00e1ndo ya se hab\u00eda circuncidado o antes? No despu\u00e9s de la circuncisi\u00f3n, sino antes, n Y recibi\u00f3 la circuncisi\u00f3n por se\u00f1al, por sello de la justicia de la fe, que obtuvo en la incircuncisi\u00f3n, para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, para que tambi\u00e9n a ellos la fe les sea computada por justicia; 12 y padre de los circuncidados, pero no de los que son solamente de la circuncisi\u00f3n, sino de los que siguen tambi\u00e9n los pasos de la fe de nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado. !3 En efecto, a Abraham y a su posteridad no le vino por la Ley la promesa de que ser\u00eda heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. 14 Pues si los hijos de la Ley son los herederos, qued\u00f3 anulada la fe y abrogada la promesa; 15 porque la Ley trae consigo la ira, ya que donde no hay ley no hay transgresi\u00f3n. 16 Por consiguiente, la promesa viene de la fe, a fin de que sea don gratuito y as\u00ed quede asegurada a toda la descendencia, no s\u00f3lo a los hijos de la Ley, sino a los hijos de la fe de Abraham, padre de todos nosotros, 17 seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u201cTe he puesto por padre de muchas naciones,\u201d ante aquel en quien crey\u00f3, Dios, que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que no existe. 18 Abraham, contra toda esperanza, crey\u00f3 que hab\u00eda de ser padre de muchas naciones, seg\u00fan el dicho: \u201cAs\u00ed ser\u00e1 tu descendencia,\u201d 19 y no flaque\u00f3 en la fe al considerar su cuerpo sin vigor, pues era casi centenario y estaba ya amortiguado el seno de Sara; 20 sino que ante la promesa de Dios no vacil\u00f3, dej\u00e1ndose llevar de la incredulidad; antes, fortalecido por la fe, dio gloria a Dios, 21 convencido de que Dios era poderoso para cumplir lo que hab\u00eda prometido; 22 y por esto le fue computado ajusticia. 23 Y no s\u00f3lo por \u00e9l est\u00e1 escrito que le fue computado, 24 sino tambi\u00e9n por nosotros, a quienes debe computarse; a los que creemos en el que resucit\u00f3 de entre los muertos, a Jes\u00fas, Se\u00f1or nuestro, 25 que fue entregado por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificaci\u00f3n.<\/p>\n<p> San Pablo, que gusta de hacer resaltar en cuantas ocasiones se le ofrecen la armon\u00eda de ambos Testamentos, se ve\u00eda casi obligado a tocar este tema de la justificaci\u00f3n de Abraham. Era Abraham para los jud\u00edos el tipo acabado de hombre justo (cf. Sab 10:5; Ecli 44:20-23; 1Ma 2:52; Jua 8:33.39.52; Stg 2:21-24); si, pues, el principio de justificaci\u00f3n por la fe estaba ya atestiguado antes del Evangelio (cf. 3:21.31), preciso era ver qu\u00e9 aplicaci\u00f3n hab\u00eda tenido en el caso de Abraham. Es lo que va a hacer San Pablo en este cap\u00edtulo, con el pensamiento fijo todav\u00eda en los jud\u00edos (v.1: \u201cnuestro padre seg\u00fan la carne\u201d), igual que en cap\u00edtulos anteriores (cf. 2:17; 3:27). Encuentra as\u00ed en la misma Escritura la prueba b\u00edblica de que Dios nos justifica exclusivamente por la fe.<br \/>\nEl sentido general de su argumentaci\u00f3n no es dif\u00edcil de deducir. Reconoce gustoso esa preeminencia de Abraham, como aparece claro de todo el contexto de su exposici\u00f3n; pero insiste en que Abraham ha sido \u201cjustificado\u201d por Dios, no como recompensa o salario de sus obras, sino gratuitamente, a causa de su fe (v.2-5), que es como Dios perdona al pecador, seg\u00fan canta David (v.6-8).<br \/>\nY por si alguno objetaba que de ah\u00ed no pod\u00eda deducirse ning\u00fan principio general de justificaci\u00f3n con aplicaci\u00f3n tambi\u00e9n a los gentiles, pues, al fin de cuentas, Abraham y los pecadores a que alude David eran todos jud\u00edos, pertenecientes al pueblo de Dios, que llevaban en su carne la marca gloriosa de la circuncisi\u00f3n, San Pablo continuar\u00e1 su argumentaci\u00f3n diciendo que la circuncisi\u00f3n no es condici\u00f3n previa ni pudo influir en la justificaci\u00f3n de Abraham, pues \u00e9sa fue algo que tuvo lugar s\u00f3lo posteriormente para sello o se\u00f1al de la justicia de la fe recibida antes; con ello quer\u00eda Dios presentar a Abraham como padre de todos los creyentes, sean \u00e9stos gentiles incircuncisos o jud\u00edos circuncisos (v.9-12). Y a\u00fan seguir\u00e1 m\u00e1s adelante con su argumentaci\u00f3n, tratando de deshacer otro reparo que podr\u00edan proponerle por parte de la Ley. \u00bfNo era \u00e9sta una instituci\u00f3n divina, que era necesario cumplir para poder participar de las promesas hechas a Abraham de que en \u00e9l y en su descendencia ser\u00edan bendecidas todas las naciones de la tierra (cf. Gen 12:2-3; Gen 15:4-6; Gen 17:4-5; Gen 22:17-18) y, por consiguiente, para poder entrar en los planes de salud establecidos por Dios? A esta pregunta impl\u00edcita San Pablo responde que la \u201cpromesa\u201d fue hecha a Abraham y a su posteridad, no por raz\u00f3n de la observancia de la Ley (que todav\u00eda no hab\u00eda sido dada, como a\u00f1adir\u00e1 en Gal 3:17), sino por raz\u00f3n de su fe; y, por tanto, no es la Ley, sino la fe la que nos convierte en verdadera \u201cposteridad\u201d de Abraham, d\u00e1ndonos as\u00ed derecho a participar de la promesa (v.13-17). En Gal 3:16-29 a\u00fan precisar\u00e1 m\u00e1s y dir\u00e1 que esta \u201cposteridad\u201d de Abraham a la que est\u00e1n hechas las promesas es Cristo; y que es en El (es, a saber: por nuestra incorporaci\u00f3n a El mediante la fe y el bautismo) como los seres humanos entramos a formar parte de la \u201cposteridad\u201d de Abraham y, por tanto, a ser herederos seg\u00fan la promesa. Con esto quedaba terminada pr\u00e1cticamente su exposici\u00f3n. En los vers\u00edculos restantes, despu\u00e9s de ponderar la grandeza de la fe de Abraham (v. 18-22; cf. Heb 11:8-19), recalcar\u00e1 que lo de Abraham no es un caso individual aislado, sino el primer jal\u00f3n de un orden providencial, el de la justificaci\u00f3n por la fe, que Dios establece en el mundo, y que quedar\u00e1 m\u00e1s patente en la \u00e9poca del Evangelio (v.23-25).<br \/>\nTal es lo que pudi\u00e9ramos decir el esquema de la argumentaci\u00f3n de San Pablo. Hagamos ahora algunas aclaraciones sobre cada uno de los tres puntos en que hemos dividido su argumentaci\u00f3n (v.1-8. 9-12.13-17), y tambi\u00e9n sobre la reflexi\u00f3n final (v.18-25).<br \/>\nNo cabe duda que la parte b\u00e1sica es la primera (v.1-8). En ella trata de probar San Pablo que Abraham fue \u201cjustificado\u201d no merced a sus obras, sino merced a su fe, en atenci\u00f3n a la cual Dios le concedi\u00f3 gratuitamente el don de la \u201cjusticia.\u201d 98 Le sirve de base la frase de la Escritura: \u201cCrey\u00f3 Abraham a Dios y le fue computado a justicia\u201d (v.3.9.22; cf. Gal 3:6), frase que la narraci\u00f3n del G\u00e9nesis pone a ra\u00edz de la promesa de posteridad que le hace Dios (Gen 15:6). La expresi\u00f3n \u201cle fue computado\u201d (\u03ad\u03bb\u03bf\u03b3\u03af\u03c33\u03b7 \u03b1\u03cd\u03c4\u03c9) pertenece al lenguaje transaccional, y significa \u201cponer a cuenta de,\u201d lo que aplicado metaf\u00f3ricamente a la justificaci\u00f3n significa que Dios pone a cuenta de Abraham la fe, acept\u00e1ndola como equivalente de la \u201cjusticia\u201d que le otorga. No intenta decir el autor sagrado que Abraham fuese justificado precisamente en esa ocasi\u00f3n de la promesa de posteridad, pues es claro que le supone ya anteriormente amigo de Dios y, por consiguiente, \u201cjusto,\u201d sino que la reflexi\u00f3n es general, significando con ella cu\u00e1l es la norma de Dios en la \u201cjustificaci\u00f3n.\u201d Sobre el significado de los t\u00e9rminos \u201cfe,\u201d \u201cjusticia\u201d y \u201cjustificaci\u00f3n\u201d no hay por qu\u00e9 volver a insistir; San Pablo los ha venido empleando ya en cap\u00edtulos anteriores, y en el mismo sentido deben tomarse aqu\u00ed (cf. 1:16-17; 3:21-31). Lo que s\u00ed queremos advertir es que, de suyo, la expresi\u00f3n \u201cle fue computado\u201d no indica necesariamente gratuidad, pudiendo haber equivalencia de valor entre ambos extremos; sin embargo, en este caso de la \u201cjusticia\u201d ciertamente hay gratuidad, y San Pablo la se\u00f1ala expresamente, contraponiendo esta computaci\u00f3n de fe por justicia que Dios hace como \u201cgracia\u201d (\u03ba\u03b1\u03c4\u03ac \u03c7\u03ac\u03c1\u03b9\u03bd), a otra computaci\u00f3n entre salario y obras realizadas, que ser\u00eda como \u201cdeuda\u201d (\u03ba\u03b1\u03c4\u03ac \u03cc\u03c6\u03b5\u03af\u03bb\u03b7\u03bc\u03b1). La cita del Sal 32:1-2, que a continuaci\u00f3n hace el Ap\u00f3stol (v.6-8), lleva la misma finalidad, es, a saber, la de mostrar la gratuidad de la justificaci\u00f3n del pecador. Hace resaltar San Pablo que ah\u00ed el salmista no alude para nada a obras realizadas por el pecador, sino que lo atribuye todo a Dios; lo \u00fanico personal que el pecador puede aportar es su \u201cfe en aquel que puede justificarle\u201d (v.5), confesando con su humilde oraci\u00f3n la gratuidad de la obra de Dios. La expresi\u00f3n \u201ccuyos pecados han sido velados\u201d (v.7) equivale al \u201cperdonados\u201d inmediatamente anterior y al \u201cno tomar a cuenta\u201d que sigue, seg\u00fan exige el paralelismo de la poes\u00eda hebrea; de otros pasajes de San Pablo, como ya hicimos notar al comentar 3:24, se deduce claro que la \u201cjustificaci\u00f3n\u201d del pecador no ha de entenderse en sentido de \u201cjusticia\u201d meramente imputada, como interpretaban los antiguos protestantes, sino de verdadera remisi\u00f3n del pecado con renovaci\u00f3n interna del alma. Claro es que en el pecado debemos distinguir la ofensa, que es la que queda perdonada, del acto mismo del pecado en cuanto realidad hist\u00f3rica, bajo cuyo aspecto nunca podr\u00e1 decirse que ese acto no ha sido cometido, una vez cometido, pero es \u201ctapado por la mano de la misericordia divina, de modo que se tenga como no hecho.\u201d<br \/>\nPor lo que toca a la relaci\u00f3n entre \u201cjustificaci\u00f3n\u201d y circuncisi\u00f3n (v.8-12), que es lo que constituye la segunda etapa de la argumentaci\u00f3n de San Pablo, \u00e9ste no se contenta con decir que en la \u201cjustificaci\u00f3n\u201d de Abraham no pudo influir la circuncisi\u00f3n, puesto que \u00e9sta tuvo lugar despu\u00e9s que hab\u00eda sido ya \u201cjustificado\u201d (v.9-10), sino que hace resaltar el porqu\u00e9 de esa \u201cjustificaci\u00f3n\u201d por la fe antes de la circuncisi\u00f3n, es, a saber, \u201cpara que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados\u201d (v.11). \u00a1Qu\u00e9 humillaci\u00f3n para los orgullosos jud\u00edos, que tanto se preciaban de ser los hijos de Abraham; (cf. Mat 3:9; Jua 8:33). Las consecuencias eran muy graves, pues si tambi\u00e9n los incircuncisos pod\u00edan ser hijos de Abraham, luego pod\u00edan participar de las bendiciones mesi\u00e1nicas prometidas a Abraham y a su \u201cposteridad,\u201d sin necesidad de someterse a la circuncisi\u00f3n ni a la Ley. Y San Pablo sigue a\u00fan m\u00e1s adelante con la humillaci\u00f3n, a\u00f1adiendo que Abraham es tambi\u00e9n padre de los circuncisos, pero a condici\u00f3n de que imiten su fe, aquella precisamente que Abraham demostr\u00f3 antes de estar circuncidado (v.12). \u00a1Si la circuncisi\u00f3n no va acompa\u00f1ada de esa fe, no da derecho a considerar como padre a Abraham!<br \/>\nRespecto del tercer punto, es decir, relaci\u00f3n de la Ley con la \u201cpromesa\u201d (v.13-17), sigue San Pablo en la misma l\u00ednea de pensamiento. Para que mejor entendamos su argumentaci\u00f3n, convendr\u00e1 que comencemos con algunas observaciones generales. Para los jud\u00edos lo que realmente constitu\u00eda a Israel pueblo de Dios, lo sustantivo y esencial, era la ley de Mois\u00e9s. Cierto que anterior a la Ley estaba la \u201cpromesa,\u201d en la que Dios hab\u00eda prometido a Abraham que en \u00e9l y en su descendencia ser\u00edan bendecidas todas las naciones de la tierra, con alusi\u00f3n evidente a que tambi\u00e9n la gentilidad participar\u00eda de esas bendiciones; pero ello hab\u00eda de ser someti\u00e9ndose a la Ley, que, aunque posterior, hab\u00eda venido a completar la \u201cpromesa,\u201d determinando el camino a seguir para poder participar de las bendiciones prometidas a Abraham. Este r\u00e9gimen de la Ley ser\u00eda mantenido por el Mes\u00edas e impuesto a la gentilidad, a fin de que \u00e9sta pudiera entrar en los planes de salud se\u00f1alados en la \u201cpromesa.\u201d Diametralmente opuesta era la concepci\u00f3n de San Pablo. Para el Ap\u00f3stol, lo realmente sustancial, permanente y definitivo, era la \u201cpromesa\u201d hecha por Dios a Abraham en premio a su fe. Para poder participar de las bendiciones contenidas en esa \u201cpromesa,\u201d de ninguna manera era necesario someterse a la Ley, instituci\u00f3n posterior, secundaria y provisional, cuyo \u00fanico objeto fue el de proteger externamente la transmisi\u00f3n de la \u201cpromesa\u201d hasta el momento de su realizaci\u00f3n en el Evangelio (cf. Gal 3:24-25), y que, adem\u00e1s, enervada por la concupiscencia, se convirti\u00f3 de hecho en ocasi\u00f3n de transgresiones y en instrumento de pecado (cf. 3:20; 4:15; 5:20; 7:7-17; 1Co 15:56; Gal 3:19). Si la \u201cpromesa,\u201d dice el Ap\u00f3stol, estuviera vinculada a la observancia de la Ley, o, lo que es lo mismo, si para participar de la \u201cpromesa\u201d hubiera que ser \u201chijo de la Ley\u201d (v.14), ello equivaldr\u00eda a decir que lo que bast\u00f3 para Abraham no bastaba ya para nosotros y que Dios cambiaba sus planes. En efecto, a Abraham le otorg\u00f3 Dios la \u201cjusticia\u201d en premio a su fe, y, en atenci\u00f3n a esa justicia radicada en la fe, le hizo tambi\u00e9n la \u201cpromesa,\u201d sin que influyera para nada la Ley (v.13); sin embargo, a nosotros no nos bastar\u00eda ya la fe, sino que se nos exigir\u00eda la observancia de la Ley, con lo que, adem\u00e1s de declarar anulada la eficacia de la fe, en realidad quedaba tambi\u00e9n abrogada la promesa (v.14), pues lo que se hab\u00eda concedido para Abraham y su descendencia por pura liberalidad, en premio a la fe, sin m\u00e1s condiciones, quedaba vinculado a que observ\u00e1ramos o no observ\u00e1ramos la Ley, cuya consecuci\u00f3n deber\u00edamos merecer con nuestras obras, dejando de ser un don gratuito de Dios. Teniendo en cuenta, adem\u00e1s, que la Ley, convertida de hecho en ocasi\u00f3n de transgresiones (v.15), lejos de ser una nueva garant\u00eda para el cumplimiento de la \u201cpromesa,\u201d m\u00e1s bien hab\u00eda de resultar un obst\u00e1culo para que Dios siguiese manteniendo esa \u201cpromesa.\u201d Por el contrario, \u201csi no hay Ley,\u201d es decir, si la \u201cpromesa\u201d est\u00e1 hecha de modo absoluto, sin condicionarla a la observancia de una ley, no puede haber \u201ctransgresiones\u201d que impidan a Dios el cumplimiento de la \u201cpromesa\u201d (v.15). Es el caso de la fe (v.16-17). La frase \u201cllama a lo que no existe como si existiera\u201d (v.17) alude sin duda a la llamada creadora de Dios, haciendo resaltar el poder omn\u00edmodo de sus actuaciones. No es claro si el sentido es comparativo o consecutivo: llamar a lo que no es como a lo que es, o llamar a lo que no es para que sea. En cualquier caso la idea central permanece la misma, y Pablo sigue en la perspectiva b\u00edblica de que el mundo no existe de suyo, sino que ha sido llamado a la existencia por Dios (cf. Gen 1:1; 2Ma 7:28).<br \/>\nY llegamos a la reflexi\u00f3n final (v. 18-25). La analog\u00eda que San Pablo establece entre nuestra fe y la de Abraham es perfecta. En ambos casos se trata de la misma \u201cfe,\u201d sumisi\u00f3n y abandono total en manos de Dios poderoso para dar vida a los muertos (v.17.19.24), fe que, lo mismo a Abraham que a nosotros, por pura liberalidad divina, se nos toma a cuenta de \u201cjusticia\u201d (v.22.24). La \u00fanica diferencia est\u00e1 en que para Abraham y para los justos, en general, del Antiguo Testamento, el objeto de esa \u201cfe\u201d eran las divinas promesas, que todas se concentraban en el Mes\u00edas (cf. 2Co 1:20; Gal 3:16), mientras que para nosotros, en el Nuevo Testamento, el objeto de la \u201cfe\u201d es ese Mes\u00edas, muerto ya y resucitado, en quien el Padre puso la salud del mundo (cf. 3:21-26). La frase \u201cresucitado para nuestra justificaci\u00f3n\u201d (v.25) no es del todo clara. San Pablo establece, desde luego, una clara relaci\u00f3n entre nuestra justificaci\u00f3n y la resurrecci\u00f3n de Jesucristo, como la establece con su pasi\u00f3n y muerte en el inciso anterior, al decir que \u201cfue entregado por nuestros pecados.\u201d Pero \u00bfcu\u00e1l puede ser el influjo de la resurrecci\u00f3n de Jesucristo en nuestra justificaci\u00f3n? Entendemos perfectamente el de la pasi\u00f3n y muerte, causa meritoria de nuestra justificaci\u00f3n; mas con la resurrecci\u00f3n no pod\u00eda ya merecer, habiendo terminado su tiempo de fiador. Algunos autores, siguiendo a San Juan Cris\u00f3stomo, dicen que, desde el punto de vista soteriol\u00f3gico, muerte y resurrecci\u00f3n forman un todo inseparable y constituyen un \u00fanico acto redentor en su doble aspecto, negativo y positivo, de modo que los efectos de la redenci\u00f3n pueden atribuirse indistintamente a uno u otro de los aspectos; si San Pablo atribuye la remisi\u00f3n de nuestros pecados a la muerte de Cristo, y la justificaci\u00f3n a su resurrecci\u00f3n, ello no significa que muerte y resurrecci\u00f3n hayan de considerarse separadamente como dos causas distintas, pues tambi\u00e9n los efectos que se les atribuyen, remisi\u00f3n de pecados y justificaci\u00f3n, no son dos realidades diferentes, sino una realidad con dos aspectos, negativo y positivo. Todo esto es verdad; pero creemos que no acaba de explicar la frase de San Pablo. Desde luego, resultar\u00eda extra\u00f1o que el Ap\u00f3stol hubiera invertido los t\u00e9rminos y hubiera dicho: \u201centregado para nuestra justificaci\u00f3n y resucitado por nuestros pecados.\u201d Por eso, debemos buscar alguna ulterior explicaci\u00f3n. Ni parece bastar lo de que Cristo en su resurrecci\u00f3n es causa ejemplar o tipo de la nueva vida del cristiano justificado; si nos quedamos con esto solo, parece claro que restamos vigor a la frase del Ap\u00f3stol: \u201cresucitado para nuestra justificaci\u00f3n.\u201d San Agust\u00edn, y con \u00e9l otros muchos autores, buscan la explicaci\u00f3n de esa frase en el hecho de que la resurrecci\u00f3n de Cristo es el principal motivo de credibilidad y como fundamento de nuestra fe, sin la cual no hay justificaci\u00f3n. Su razonamiento es m\u00e1s o menos as\u00ed: Si Cristo no hubiera resucitado, aunque con su pasi\u00f3n y muerte hubi\u00e9ramos quedado redimidos, nosotros no hubi\u00e9ramos cre\u00eddo en El; mas, al resucitar, cre\u00edmos, y de esa fe nos vino la justificaci\u00f3n. Tampoco esta explicaci\u00f3n parece dar raz\u00f3n completa de la expresi\u00f3n del Ap\u00f3stol. Creemos que, en el pensamiento de San Pablo, la conexi\u00f3n entre resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y justificaci\u00f3n humana no debe reducirse a un lazo meramente extr\u00ednseco, en cuanto que aqu\u00e9lla es el principal motivo de credibilidad, sino que se trata de algo m\u00e1s \u00edntimo, que pudi\u00e9ramos concretar diciendo que, seg\u00fan los planes divinos, es en el momento de la resurrecci\u00f3n cuando Cristo comienza a ser \u201cesp\u00edritu vivificante\u201d para la humanidad (1Co 15:45), haciendo participar a los seres humanos de esa plenitud de vida sobrenatural, de que El estaba lleno desde un principio, pero cuya comunicaci\u00f3n a la humanidad exig\u00eda como condici\u00f3n previa su muerte y resurrecci\u00f3n (cf. Jua 16:7; Rom 6:4; Rom 8:9-11; 1Co 5:17).<br \/>\nComo muy bien dice el P. Prat, \u201cla resurrecci\u00f3n de Cristo no es una simple recompensa otorgada a sus m\u00e9ritos, ni solamente un apoyo de nuestra fe y una prenda de nuestra esperanza; es un complemento esencial y una parte integrante de la misma redenci\u00f3n\u201d<br \/>\nPodr\u00edamos decir, usando terminolog\u00eda de Cerfaux, que \u201cpor la resurrecci\u00f3n de Cristo entran en acci\u00f3n en este mundo los acontecimientos escatol\u00f3gicos prometidos y aguardados.\u201d 100 Cristo resucitado, \u201cprimicias\u201d de los que duermen (1Co 15:20), arrastra en pos de s\u00ed a toda la humanidad hacia la justicia y la vida, de forma parecida a como Ad\u00e1n la hab\u00eda arrastrado al pecado y a la muerte (cf. Rom 5:12-21). En su resurrecci\u00f3n la humanidad, alejada de Dios por el pecado, sufre una verdadera transformaci\u00f3n, real y jur\u00eddica, volviendo a la comuni\u00f3n y amistad con Dios.<br \/>\nHagamos una \u00faltima observaci\u00f3n. En todo este cap\u00edtulo referente a la justificaci\u00f3n de Abraham, San Pablo se vale de varios textos del G\u00e9nesis (Gen 15:5.6; Gen 17:5), cuyo sentido literal hist\u00f3rico no parece llegar tan lejos como el Ap\u00f3stol da a entender (v.3.17.18). Realmente es muy dif\u00edcil suponer que el redactor del G\u00e9nesis, al componer su libro, pensase en ese valor universal del \u201ccrey\u00f3 Abraham a Dios y le fue computado a justicia,\u201d como expresi\u00f3n de la econom\u00eda que Dios inauguraba de justificaci\u00f3n por la fe, de modo que, como dice el Ap\u00f3stol, no s\u00f3lo por Abraham, sino tambi\u00e9n por nosotros est\u00e9 escrito que la \u201cfe le fue computada a justicia\u201d (v.23-24); ni en esa \u201cposteridad\u201d innumerable que hab\u00eda de proceder de Abraham, no precisamente por v\u00eda de generaci\u00f3n carnal, sino por v\u00eda de fe, mediante nuestra incorporaci\u00f3n a Cristo, de modo que, como dice el mismo Ap\u00f3stol, \u201clos nacidos de la fe, \u00e9sos son los hijos de Abraham\u201d (v.16; cf. Gal 3:7). Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 duda cabe que cuando el autor sagrado, bajo la inspiraci\u00f3n, consignaba en la Sagrada Escritura aquellas frases, todo eso estaba en la mente de Dios y a eso principalmente miraba? Tendr\u00edamos, pues, aqu\u00ed, al igual que en otras citas del Ap\u00f3stol (cf. 1:17), un sentido literal, s\u00ed, pero m\u00e1s all\u00e1 del que ve\u00edan e intentaban los autores sagrados del Antiguo Testamento. Es el principio, recordado en varios lugares (cf. 15:4; 1Co 9:9-10; 1Co 10:1-11), de que todo lo que hay en la Escritura no mira s\u00f3lo a los personajes concretos a quienes de modo directo se refiere, sino que est\u00e1 dicho para nosotros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Abraham, nuestro padre.<\/b> Pablo usa el ejemplo de Abraham para probar que la justificaci\u00f3n solo es por fe, ya que los jud\u00edos lo ten\u00edan por ejemplo supremo de un hombre justo (<span class='bible'>Jua 8:39<\/span>), y porque mostraba con claridad que el juda\u00edsmo con su justicia de obras se hab\u00eda desviado de la fe que caracteriz\u00f3 a los ancestros y patriarcas jud\u00edos. En sentido espiritual, Abraham tambi\u00e9n fue el precursor de la iglesia gentil en Roma (<i>vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Rom 1:13<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>Rom 4:11<\/span> <i>;<\/i> <span class='bible'>Rom 4:16<\/span><i>;<\/i> cp. <span class='bible'>G\u00e1l 3:6-7<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Tras haber probado de manera concluyente la pecaminosidad universal del hombre y su necesidad de justicia (<span class='bible'>Rom 1:18-32<\/span>; <span class='bible'>Rom 2:1-29<\/span>; <span class='bible'>Rom 3:1-20<\/span>), Pablo desarrolla el tema que introdujo en <span class='bible'>Rom 1:17<\/span>, (i. e. Dios en su gracia) ha provisto una justicia que viene de \u00c9l solo con base en la fe (<span class='bible'>Rom 3:21-31<\/span>; <span class='bible'>Rom 4:1-25<\/span>; <span class='bible'>Rom 5:1-21<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tRESUMEN: La base de la justificaci\u00f3n es la fe en Cristo Jes\u00fas, resucitado de los muertos, y no las obras de ley. Aun el mismo padre de la raza judaica fue justificado por la fe y no por la perfecci\u00f3n de su vida (hacer obras de ley). David, profeta y tambi\u00e9n jud\u00edo, describe la justificaci\u00f3n como lo mismo que perd\u00f3n de pecados. Estas bendiciones de la gracia se extienden igualmente al jud\u00edo y al gentil, dependiendo de la fe obediente. El m\u00e9todo divino de rescate, pues, es ejemplificado en Abraham y en David, dos personajes que ning\u00fan jud\u00edo rechazar\u00eda, y la promesa de Dios es realizada mediante la fe de ambos, jud\u00edo y gentil, en el Cristo resucitado.<br \/>\n\tV\u00e9ase la nota al fin del capitulo. <\/p>\n<p>\t4:1&#8211; \u201chall\u00f3,\u201d aqu\u00ed significa \u201cobtuvo.\u201d En 3:28, Pablo acab\u00f3 de afirmar que la justificaci\u00f3n es por fe sin las obras de ley. Ahora pone a prueba esta afirmaci\u00f3n, usando a Abraham por ejemplo. \u00bfObtuvo la justificaci\u00f3n? Nadie negaba que hubiera sido justificado, pero \u00bfc\u00f3mo obtuvo \u00e9l esta justificaci\u00f3n? El vers\u00edculo 2 muestra que \u00e9ste es el punto tratado.<br \/>\n\t&#8211;\u201cseg\u00fan la carne.\u201d Esta expresi\u00f3n presenta a Abraham como hombre, con sus obras o hechos. \u00bfObtuvo o hall\u00f3 justificaci\u00f3n Abraham como hombre perfecto que guarda la ley de Dios sin falta? (porque as\u00ed uno ser\u00eda justo). La respuesta es que \u201cno.\u201d La raz\u00f3n es dada en el vers\u00edculo siguiente.<br \/>\n\tLos primeros conversos a Cristo eran jud\u00edos. Los cristianos judaizantes trataban de obligar a los conversos gentiles a circuncidarse, para gloriarse en su carne (G\u00e1l 6:13). Este problema es tratado principalmente en Romanos, G\u00e1latas, Hebreos, 2 Corintios, Efesios y Colosenses. A estos judaizantes pregunta Pablo, \u00bfqu\u00e9 hall\u00f3 Abraham seg\u00fan la carne? ya que ellos enfatizaban tanto la cuesti\u00f3n de la carne (la circuncisi\u00f3n).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>CREER EN LA PALABRA DE DIOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Romanos 4:1-8<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 podemos decir que encontr\u00f3 nuestro patriarca Abraham, de quien todos los jud\u00edos somos descendientes? Si entr\u00f3 en la debida relaci\u00f3n con Dios gracias a sus obras, puede estar orgulloso de algo, pero no en relaci\u00f3n con Dios. Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que dice la Escritura? \u00abAbraham confi\u00f3 en Dios, y aquello se le cont\u00f3 como justicia.\u00bb EL que hace un trabajo no recibe el sueldo por misericordia, sino como algo que se le debe. Pero, al que conf\u00eda en el Dios que trata al que no es<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>bueno como si lo fuera, la <\/em>fe <em>se le cuenta como justicia. As\u00ed dice David que considera dichoso al que Dios trata como justo sin que haya hecho ninguna cosa especial: \u00bb \u00a1Dichosos aquellos a los que se perdonan las transgresiones y cubren los pecados! \u00a1Dichoso el hombre a quien Dios no le lleva la cuenta del pecado!\u00bb<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Pablo pasa a hablar de Abraham por tres razones.<br \/>(i) Los jud\u00edos consideraban a Abraham el patriarca de su raza y el dechado de todo lo que debe ser un hombre; por tanto ser\u00eda natural que le preguntaran a Pablo: \u00bb Si lo que dices es cierto, \u00bfqu\u00e9 fue lo que Dios vio en Abraham cuando le eligi\u00f3 para que fuera el patriarca de Su pueblo escogido? \u00bfEn qu\u00e9 era diferente de los dem\u00e1s?\u00bb Pablo se dispone a contestar a esa pregunta.<br \/>(ii) Pablo ha estado tratando de demostrar que lo que pone a un hombre en relaci\u00f3n con Dios no es el cumplimiento de lo que establece la Ley, sino sencillamente la confianza que se manifiesta en una entrega incondicional creyendo que Dios tiene palabra y que nos sigue amando a pesar de que no hemos hecho nada para merecerlo. La reacci\u00f3n inmediata de los jud\u00edos ser\u00eda: \u00abEsto es algo completamente nuevo, y que contradice todo lo que se nos ha dicho que tenemos que creer. Esto es totalmente incre\u00edble.\u00bb Y Pablo responde: \u00abLejos de ser nada nuevo, esta doctrina es tan antigua como la fe de Israel. Lejos de ser una herej\u00eda novedosa, es la misma base de la religi\u00f3n jud\u00eda.\u00bb Y eso es lo que se dispone a demostrar.<br \/>(iii) Pablo empieza hablando de Abraham porque es un maestro consciente y sabe c\u00f3mo funciona la mente humana. Ha estado hablando de la fe. La fe es una idea abstracta. Una mente sencilla tiene dificultad para captar las ideas abstractas. Un buen maestro sabe que las ideas hay que personificarlas; que la \u00fanica manera de que una mente corriente pueda entender una idea abstracta es present\u00e1rsela en acci\u00f3n, en una persona. As\u00ed es que lo que Pablo dice en realidad es: \u00abHe estado hablando de la fe. Si quieres saber lo que es la fe, mira a Abraham.\u00bb<br \/>Cuando Pablo empieza a hablar de Abraham se coloca en un terreno que les era conocido a todos los jud\u00edos. Abraham ocupaba un puesto de honor en su pensamiento. Era el fundador de la naci\u00f3n. Fue el primer hombre con quien Dios se puso en contacto. Fue un hombre \u00fanico, porque Dios le escogi\u00f3, y porque escuch\u00f3 y obedeci\u00f3 a Dios. Los rabinos hab\u00edan discutido mucho sobre Abraham. La esencia de su grandeza era para Pablo que Dios se hab\u00eda puesto en contacto con \u00e9l y le hab\u00eda mandado marcharse de su casa y de sus parientes y amigos y medio de vida, y le hab\u00eda dicho: \u00abSi te embarcas en esta gran aventura de fe, llegar\u00e1s a ser el padre de una gran naci\u00f3n.\u00bb Abraham crey\u00f3 que Dios ten\u00eda palabra; no se puso a discutir, ni a dudar, sino que se puso en camino sin saber ad\u00f3nde iba <em>(<\/em><span class='bible'>He 11:8<\/span><em> ). <\/em>Lo que le puso en relaci\u00f3n con Dios no fue el haber cumplido meticulosamente los preceptos de una ley, sino el poner toda su confianza en Dios y estar dispuesto a dedicarle su vida. Para Pablo eso era la fe, y fue la fe de Abraham lo que hizo que Dios le considerara bueno.<\/p>\n<p>Unos pocos, muy pocos, de los rabinos m\u00e1s avanzados pensaban as\u00ed. Hab\u00eda un comentario rab\u00ednico que dec\u00eda: \u00abNuestro padre Abraham hered\u00f3 este mundo y el mundo venidero \u00fanicamente por el m\u00e9rito de la fe con que crey\u00f3 en el Se\u00f1or; porque dice la Escritura que \u00abcrey\u00f3 al Se\u00f1or, y \u00c9l se lo cont\u00f3 como justicia.\u00bb\u00bb<br \/>Pero la inmensa mayor\u00eda de los rabinos manipulaban la historia de Abraham para ponerla de acuerdo con sus creencias. Sosten\u00edan que Abraham era el \u00fanico justo de su generaci\u00f3n, <em>y por tanto <\/em>Dios le eligi\u00f3 como patriarca de su pueblo escogido. La objeci\u00f3n inmediata ser\u00eda: \u00abSi la \u00fanica manera de ser <em>justo <\/em>es cumplir perfectamente la Ley, \u00bfc\u00f3mo pudo serlo Abraham, que vivi\u00f3 cientos de a\u00f1os antes de que se promulgara la Ley?\u00bb Y los rabinos contestaban con la extra\u00f1a teor\u00eda de que Abraham cumpli\u00f3 la Ley por <em>intuici\u00f3n <\/em>o por <em>anticipaci\u00f3n. <\/em>\u00abEn aquel entonces -dice el <em>Apocalipsis de Baruc 57:2- <\/em>la Ley no escrita se conoc\u00eda instintivamente, y as\u00ed se pod\u00edan cumplir los mandamientos.\u00bb \u00abCumpli\u00f3 la Ley del Alt\u00edsimo -dice <em>Eclesi\u00e1stico 44:20s- <\/em>y entr\u00f3 en alianza con Dios&#8230; Por tanto, Dios le asegur\u00f3 con un juramento que las naciones ser\u00edan benditas en su descendencia.\u00bb Los rabinos estaban tan enamorados de su teor\u00eda de las obras que insist\u00edan en que Abraham hab\u00eda sido elegido por sus obras, aunque entonces ten\u00edan que suponer que conoc\u00eda la Ley por anticipaci\u00f3n, porque todav\u00eda no hab\u00eda sido promulgada.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos otra vez la ra\u00edz de la escisi\u00f3n entre el legalismo jud\u00edo y la fe cristiana. La idea b\u00e1sica de los jud\u00edos era que el hombre tiene que <em>ganarse <\/em>el favor de Dios; y la idea b\u00e1sica del Cristianismo es que lo \u00fanico que puede hacer el hombre es creer que Dios tiene palabra, y jug\u00e1rselo todo a que Dios cumplir\u00e1 sus promesas. El razonamiento de Pablo, realmente incontestable, era que Abraham hab\u00eda entrado en relaci\u00f3n con Dios, no por cumplir toda clase de preceptos legales, sino por dar cr\u00e9dito a la promesa de Dios, y obrar en consecuencia.<\/p>\n<\/p>\n<p>La fe que al hombre anima, &#8211; tu m\u00e1s precioso don, es luz en las tinieblas, &#8211; alivio en la aflicci\u00f3n; amparo al desvalido, &#8211; al n\u00e1ufrago salud, origen de alegr\u00edas, &#8211; cimiento a la virtud.<\/p>\n<\/p>\n<p>JUAN BAUTISTA CABRERA.<\/p>\n<\/p>\n<p>El descubrimiento supremo de la vida cristiana es que no tenemos que torturarnos en una batalla perdida para ganar el amor de Dios, sino que lo \u00fanico que tenemos que hacer es aceptarlo con completa confianza. Es verdad que, despu\u00e9s de eso, una persona de bien est\u00e1 obligada toda su vida a mostrarse agradecida por ese amor. Pero ya no es un criminal que trata de cumplir una ley imposible, sino un enamorado ofreci\u00e9ndose entero al que le am\u00f3 cuando no lo merec\u00eda.<br \/>James Barrie cont\u00f3 una vez una historia acerca de Robert Louis Stevenson: \u00abCuando Stevenson fue a Samoa, primero se construy\u00f3 una choza, y luego se mud\u00f3 a una casa grande. La primera noche que pas\u00f3 en la casa grande se sent\u00eda muy frustrado y triste porque no se le hab\u00eda ocurrido encargarle a su criado que le trajera caf\u00e9 y cigarrillos. Cuando estaba pens\u00e1ndolo, se abri\u00f3 la puerta y entr\u00f3 el muchacho nativo con una bandeja de caf\u00e9 y cigarrillos. Stevenson le dijo en su lengua nativa: \u00abGrande es tu previsi\u00f3n.\u00bb A lo que contest\u00f3 el muchacho, corrigi\u00e9ndole: \u00abGrande es mi amor.\u00bb Prestaba sus servicios, no a la fuerza ni servilmente, sino movido por el amor. Ese es el m\u00f3vil de la bondad cristiana.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 4<\/p>\n<p>3. PRUEBA ESCRITUR\u00cdSTICA (4,1-25) <\/p>\n<p>Lo que Pablo hab\u00eda simplemente apuntado en 3,21, a saber, el testimonio de la Escritura en favor de la justicia de Dios revelada en el acontecimiento cristiano, lo expone con la prueba escritur\u00edstica del cap\u00edtulo 4. Ciertamente que lo que aqu\u00ed le interesa no es s\u00f3lo el testimonio de la Escritura en favor de su tesis de la justificaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n y sobre todo el testimonio escritur\u00edstico para la consecuencia que saca del mensaje de la justificaci\u00f3n en 3,27-31; es decir, en favor de la unidad de la Iglesia formada por jud\u00edos y gentiles. Es aqu\u00ed donde Abraham constituye la figura clave, preparada ya por la Escritura. Esta intenci\u00f3n de la prueba b\u00edblica resalta todav\u00eda m\u00e1s en la secci\u00f3n que forma el cap\u00edtulo 4. En 4,1-8 se empieza por exponer los principios fundamentales seg\u00fan los cuales es posible hablar de la justicia de Abraham por la fe, seg\u00fan la Escritura. <\/p>\n<p>a) La justificaci\u00f3n de Abraham por la fe (Rm\/04\/01-08) <\/p>\n<p>1 \u00bfQu\u00e9 diremos, pues, que obtuvo Abraham, nuestro padre seg\u00fan la carne? 2 Porque, si Abraham fue justificado en virtud de sus obras, tiene motivo de jactarse. \u00a1Pero no ante Dios! 3 En efecto, \u00bfqu\u00e9 dice la Escritura? \u00abCrey\u00f3 Abraham a Dios, y esto se le imput\u00f3 como justicia\u00bb (Gen 15:6). 4 Ahora bien, al que realiza un trabajo, el salario no se le imputa como un favor, sino como algo que se le debe. 5 Por el contrario, al que no trabaja, pero tiene fe en el que justifica al imp\u00edo, esta fe suya se le imputa como justicia. 6 En este sentido, tambi\u00e9n David proclama bienaventurado al hombre al que Dios imputa justicia independientemente de las obras: 7 \u00abBienaventurados aquellos cuyos delitos fueron perdonados, y cuyos pecados fueron cubiertos; 8 bienaventurado el var\u00f3n a quien el Se\u00f1or no imputar\u00e1 en modo alguno su pecado\u00bb ( Sal 32:1-2). <\/p>\n<p>La pregunta del v. 1 intenta provocar el inter\u00e9s del jud\u00edo. De forma expresiva se le llama a Abraham \u00abnuestro padre\u00bb, aunque el inciso inmediato \u00abseg\u00fan la carne\u00bb representa una cierta limitaci\u00f3n. Se refiere a las relaciones de los jud\u00edos con Abraham, jud\u00edos con los que Pablo aqu\u00ed se identifica. El v. 2 permite descubrir m\u00e1s claramente la conexi\u00f3n con el cap\u00edtulo 3. Porque \u00absi Abraham fue justificado en virtud de sus obras&#8230;\u00bb Pablo vuelve la mirada a la tesis de 3,28, y a trav\u00e9s de la misma retorna al mensaje de los v. 21-26. Incluso en Abraham queda excluida la propia jactancia, y desde luego que en raz\u00f3n de su fe. El pasaje escritur\u00edstico de Gen 15:6 se convierte en el comprobante del mensaje paulino de la justificaci\u00f3n. \u00abCrey\u00f3 Abraham a Dios&#8230;\u00bb Ya la fe del gran patriarca muestra la oposici\u00f3n entre las obras de la ley y la fe, aunque no de forma expl\u00edcita. En cualquier caso Pablo puede entender la cita del G\u00e9nesis en el sentido de que no habla de un m\u00e9rito de Abraham -as\u00ed lo hab\u00eda entendido el juda\u00edsmo-, sino de la imputaci\u00f3n de la justicia por parte de Dios y sobre la base de la fe. Ahora bien, la fe excluye cualquier hincapi\u00e9 en el propio m\u00e9rito. Lo cual resulta algo inaudito para los jud\u00edos. Convencidos como est\u00e1n por su tradici\u00f3n de que Abraham est\u00e1 de su parte y de que tienen en \u00e9l el gran ejemplo de su piedad y de su fe en el m\u00e9rito, Pablo les arrebata ahora esta figura central en la historia de la salvaci\u00f3n convirti\u00e9ndola en el testigo decisivo de su mensaje de gracia. <\/p>\n<p>Los v. 4 y 5 permiten conocer la base genuina de la argumentaci\u00f3n de Pablo. Imputar la fe, dice Pablo, no es atribuir m\u00e9rito a una obra realizada, sino imputar como gracia; imputaci\u00f3n que se hace \u00abal que no trabaja\u00bb y, m\u00e1s en concreto, s\u00f3lo al que \u00abtiene fe\u00bb. El creyente es quien renuncia a que su acci\u00f3n se le impute como un m\u00e9rito. Esta renuncia a la afirmaci\u00f3n de s\u00ed mismo es parte esencial de la fe. Por s\u00ed solo el hombre no es m\u00e1s que un \u00abimp\u00edo\u00bb; reconoci\u00e9ndolo as\u00ed, el hombre da paso a la acci\u00f3n justificante de Dios. <\/p>\n<p>En los v. 6-8 Pablo refuerza su interpretaci\u00f3n de Gen 15:6 con un nuevo pasaje b\u00edblico, concretamente con el Sal 32:1-2. Al lado de Mois\u00e9s ( = Gen 15:6), aparece David como inspirado cantor prof\u00e9tico del Salterio. Este orden tal vez responda al esquema de 3,21b, seg\u00fan el cual la revelaci\u00f3n de la justicia de Dios est\u00e1 atestiguada por la ley y por los profetas. La bienaventuranza del salmo pertenece claramente, seg\u00fan Pablo, al hombre a quien Dios imputa justicia sin obras. Ciertamente que esto no se dice de forma directa en ninguno de los dos vers\u00edculos. Se habla de la felicidad, consecuencia del perd\u00f3n de los pecados, y con tal motivo aparece el verbo \u00abimputar\u00bb; \u00e9sta ha sido la palabra clave para Pablo. Dios no imputa el pecado. Esto, seg\u00fan el Ap\u00f3stol, s\u00f3lo puede entenderse en el sentido de su mensaje sobre la gracia, justo porque no se imputa nada seg\u00fan m\u00e9rito sino seg\u00fan gracia, es decir, sin obras de por medio. Ya se ve que el camino de la argumentaci\u00f3n no deja de presentar rodeos; pero eso no es nada extra\u00f1o para Pablo. <\/p>\n<p>b) Abraham, padre de todos los creyentes (4,9-17a) <\/p>\n<p>Pablo esgrime diversos argumentos en pro de la paternidad universal de Abraham. No s\u00f3lo cuenta respecto de los jud\u00edos, sino tambi\u00e9n -incluso sobre el fundamento del testimonio escritur\u00edstico- y de forma real respecto de cuantos creen como Abraham. La paternidad universal del gran patriarca se funda, pues, en su fe que le fue imputada como justicia. El testimonio de la Escritura corroborando la validez universal de tal paternidad lo desarrolla Pablo desde dos puntos de vista: por una parte, mostrando la primac\u00eda temporal y objetiva de la fe sobre la circuncisi\u00f3n (4,9-12); por otra, mostrando que la fe ha precedido a la ley en el tiempo (4,13-17a). La justicia no se imputa a la circuncisi\u00f3n sino a la fe, y a la fe se han hecho las promesas, no a la Ley. <\/p>\n<p>La paternidad de Abraham se funda en la fe (Rm\/04\/09-12) <\/p>\n<p>9 Ahora bien, esta declaraci\u00f3n de bienaventuranza \u00bfes para los circuncidados o tambi\u00e9n para los no circuncidados? Porque decimos: \u00abA Abraham se le imput\u00f3 la fe como justicia.\u00bb (Gen 15:6). 10 Pero \u00bfc\u00f3mo se le imput\u00f3? \u00bfEstando ya circuncidado o todav\u00eda sin circuncidar? No despu\u00e9s de la circuncisi\u00f3n, sino antes de ser circuncidado. 11 Precisamente recibi\u00f3 la se\u00f1al de la circuncisi\u00f3n como sello de la justicia de la fe que ten\u00eda antes de circuncidarse, para que as\u00ed fuera a la vez: padre de todos los creyentes no circuncidados, a quienes se imputar\u00eda su fe como justicia 12 y padre de los circuncidados, no s\u00f3lo porque est\u00e1n circuncidados, sino tambi\u00e9n porque caminan tras las huellas de la fe de nuestro padre Abraham cuando a\u00fan era incircunciso. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s que Pablo en los v. 1-8 ha hecho hablar a la Escritura con ayuda de dos pasajes, que para \u00e9l son decisivos, de tal modo que el propio libro santo afirma la justificaci\u00f3n por la fe excluyendo las obras como base de la salvaci\u00f3n, ahora la figura de Abraham alcanza un mayor relieve, y sobre todo de cara a la tesis fundamental de Pablo de la unidad de jud\u00edos y gentiles en la fe. <\/p>\n<p>Con la mayor naturalidad introduce Pablo en el v. 8 la citada bienaventuranza y la afirmaci\u00f3n de la justicia de Abraham por la fe. Y puede hacerlo porque no aduce una prueba de cr\u00edtica hist\u00f3rica, sino una prueba escritur\u00edstica. Esto a su vez supone que la Escritura afirma una \u00fanica verdad a trav\u00e9s de los distintos autores. La Escritura aporta su verdad como confirmaci\u00f3n de la nueva realidad que se ha abierto paso con el acontecimiento cristiano. Al trabajar con la Escritura, Pablo se interesa ahora por un nuevo desarrollo de la realidad central de la justificaci\u00f3n. <\/p>\n<p>La entrada para este desarrollo la proporciona el v. 9: lo que la Escritura afirma \u00bfvale s\u00f3lo para los circuncidados o tambi\u00e9n para los no circuncidados? Aqu\u00ed vuelve a aparecer de modo directo el problema, siempre actual en la Iglesia de Pablo, de las relaciones entre jud\u00edos y gentiles. A nosotros, desde un punto de vista hist\u00f3rico, no nos parece singularmente convincente el que la verdad de la universalidad de la salvaci\u00f3n se demuestre por la cuesti\u00f3n de si Abraham estaba o no circuncidado cuando se le aplica la palabra de la Escritura, citada en Gen 15:6. Pero con tal planteamiento del problema, Pablo puede sacar de la Escritura lo que la fe le presenta como realidad cristiana y a cuya realizaci\u00f3n se sabe llamado. Pablo no desarrolla ninguna prueba escritur\u00edstica de tipo hist\u00f3rico sino teol\u00f3gico. La ex\u00e9gesis actual, que argumenta con la historia en la mano no se sorprender\u00e1 de que Pablo utilice para su prop\u00f3sito los medios exeg\u00e9ticos que ya empleaba el juda\u00edsmo de su tiempo. Raz\u00f3n de m\u00e1s para que nosotros atendamos sobre todo al prop\u00f3sito que gu\u00eda a Pablo en sus afirmaciones, sin que debamos anotar todos los pormenores de su argumentaci\u00f3n zigzagueante. <\/p>\n<p>Ese prop\u00f3sito que preside las afirmaciones de Pablo aparece claro en la doble frase final de los v. 11b-12; el vers\u00edculo 11b se refiere a los incircuncisos, mientras el 12 alude a los circuncidados. Sobre la base de la Escritura hay que considerar a Abraham como \u00abpadre de todos los creyentes no circuncidados\u00bb. El acento recae aqu\u00ed sin duda alguna sobre el \u00abtodos\u00bb. El que \u00abtodos\u00bb ellos crean no siendo circuncidados se agrega apuntando directamente a los jud\u00edos: creen como crey\u00f3 el Abraham incircunciso, y su fe \u00abse le imputa\u00bb como justicia. Lo mismo ocurre ahora con los creyentes. <\/p>\n<p>Entre ellos se cuentan tambi\u00e9n los jud\u00edos, por cuanto creen. Eso es lo que afirma el v. 12: Abraham es \u00abpadre de los circuncidados\u00bb, del que gustosamente alardean los jud\u00edos, pero no en el sentido de que desciendan simplemente de la circuncisi\u00f3n, sino en cuanto que siguen las huellas del Abraham que crey\u00f3 estando todav\u00eda sin circuncidar. Pues, s\u00f3lo as\u00ed es realmente \u00abnuestro Padre\u00bb, como agrega Pablo al final. Sin duda que el Ap\u00f3stol piensa aqu\u00ed en los judeocristianos que se ufanan como aut\u00e9nticos jud\u00edos de su origen abrahamita, pero esta descendencia de Abraham, que desde un punto de vista puramente natural Pablo no discute, no puede tener valor a sus ojos desde el aspecto m\u00e1s transcendente de proporcionar la salvaci\u00f3n. Si algo cuenta Abraham, no s\u00f3lo delante de los hombres sino tambi\u00e9n delante de Dios, se lo debe a su fe y no a la circuncisi\u00f3n. Se anula, pues, la pretendida ventaja del jud\u00edo por motivo de la circuncisi\u00f3n que le liga como pueblo a Abraham. Lo cual no deja tampoco de expresarse en el hecho de que los incircuncisos (v. 111b) precedan a los circuncidados (v. 12). <\/p>\n<p>Con lo cual resulta -resultado bastante grotesco para el jud\u00edo- que el camino de la incircuncisi\u00f3n, visto desde Abraham, es el camino verdadero, no ciertamente del simple hecho de no estar circuncidado, sino de la fe, que Dios reconoci\u00f3 en la incircuncisi\u00f3n de Abraham, y que ahora en raz\u00f3n del acontecimiento cristiano lo descubren tambi\u00e9n los incircuncisos como el camino general del hecho de la salvaci\u00f3n. Con ello no es que la incircuncisi\u00f3n pase a ocupar el puesto de la circuncisi\u00f3n, sino que las pretensiones anejas a esta \u00faltima han caducado. Ahora la circuncisi\u00f3n se considera igual que la incircuncisi\u00f3n. Por ello puede Pablo proclamar en Gal 5:6; \u00abEn Jesucristo no cuentan ni la circuncisi\u00f3n ni la incircuncisi\u00f3n; sino la fe, que act\u00faa a trav\u00e9s del amor.\u00bb <\/p>\n<p>La promesa no se funda en la ley sino en la fe (Rm\/04\/13-17a) <\/p>\n<p>13 Pues no fue por medio de la ley como le vino a Abraham y a su descendencia la promesa de que \u00e9l iba a ser heredero del mundo, sino mediante la justicia de la fe 14 Porque, si quienes heredan son los que proceden de la ley, la fe ha quedado vac\u00eda, y la promesa sin efecto; 15 ya que la ley acarrea el castigo, mientras que donde no hay ley, tampoco hay transgresi\u00f3n. 16 Por eso la promesa es por la fe, para que lo sea seg\u00fan gracia y as\u00ed la promesa quede firme para toda la descendencia, no s\u00f3lo para los que proceden de la ley, sino tambi\u00e9n para los que proceden de la fe de Abraham, que es padre de todos nosotros, 17a como escrito est\u00e1: \u00abTe he constituido padre de muchos pueblos\u00bb (Gen 17:5)&#8230; <\/p>\n<p>Con el v. 13 reanuda Pablo su demostraci\u00f3n. La nueva palabra clave es la promesa. El contenido de la promesa hecha a Abraham viene descrito en conexi\u00f3n con un pasaje como Gen 18:18. All\u00ed se dice: \u00abAbraham ser\u00e1 un gran pueblo y en \u00e9l ser\u00e1n benditos todos los pueblos de la tierra.\u00bb Asimismo o\u00edmos repetidas veces que tendr\u00e1 una descendencia innumerable. Pablo explica esta promesa en el sentido de que \u00e9l \u00abo su descendencia\u00bb ser\u00e1n los \u00abherederos del mundo\u00bb. Por \u00abdescendencia\u00bb de Abraham pueden entenderse aqu\u00ed los creyentes en general; pero seg\u00fan Gal 3:16 es sobre todo Jesucristo el \u00abheredero del mundo\u00bb. <\/p>\n<p>Pablo enfrenta aqu\u00ed la ley a la justicia de la fe, y desde luego que con la mirada puesta en Abraham. Dado que la ley de Mois\u00e9s s\u00f3lo lleg\u00f3 despu\u00e9s de Abraham, puede dar beligerancia a esta oposici\u00f3n con una cierta naturalidad. Pero el jud\u00edo no aceptar\u00eda la consecuencia que aqu\u00ed saca Pablo; pues, para el jud\u00edo Abraham particip\u00f3 de la promesa justamente en raz\u00f3n de sus m\u00e9ritos, promesa de la que son part\u00edcipes asimismo los jud\u00edos en cuanto descendientes de Abraham. Tambi\u00e9n aqu\u00ed vuelve Pablo a interesarse por reclamar a Abraham para la Iglesia universal de jud\u00edos y gentiles; y ahora de cara a la promesa recibida por Abraham y cumplida en Cristo. <\/p>\n<p>El v. 14 indica claramente que Pablo parte de la presente situaci\u00f3n de la fe. Pero \u00bfqu\u00e9 pretende decir cuando afirma que la fe ha quedado vac\u00eda, si los herederos son \u00ablos que proceden de la ley\u00bb? \u00bfSignifica esto que no puede ser lo que no debe ser? En un cierto sentido se podr\u00eda pensar as\u00ed. Pero hay que considerar la cuesti\u00f3n m\u00e1s despacio. La fe habr\u00eda quedado ya vac\u00eda de contenido, si los jud\u00edos fuesen realmente los \u00abherederos\u00bb. Pero puesto que la fe ha llegado de hecho, lo que se ha demostrado, por el contrario, es que las pretensiones jud\u00edas eran unas pretensiones hueras. Al creyente como creyente ya se le ha hecho part\u00edcipe de la promesa. Pablo puede partir de esta situaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En el v. 15 Pablo intenta reforzar su argumentaci\u00f3n de los dos vers\u00edculos precedentes. Lo que tiene que probar de hecho es que la ley cubre exactamente el espacio de tiempo que media entre la promesa a Abraham y la realizaci\u00f3n de esa promesa en el acontecimiento cristiano de la hora presente. Y ese per\u00edodo es el tiempo hu\u00e9rfano de salvaci\u00f3n, el tiempo del pecado y de la c\u00f3lera de Dios. Con una idea marginal toca tambi\u00e9n brevemente el per\u00edodo anterior a la ley: donde no hay ley tampoco hay transgresi\u00f3n. <\/p>\n<p>El v. 16 ofrece el punto capital de la argumentaci\u00f3n. Brevemente se establece la correspondencia entre la fe de Abraham y la eficacia de la gracia de Dios al presente. Sigue inmediatamente, a modo de conclusi\u00f3n -y como en los v. 11b y 12-, el resumen de cuanto precede, en forma de oraci\u00f3n final: as\u00ed la promesa deb\u00eda ser firme para toda la descendencia. Una vez m\u00e1s se expresa la validez universal de la presente realidad salv\u00edfica. <\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 significa en concreto \u00abtoda la descendencia\u00bb o, literalmente \u00abtoda semilla\u00bb? La ampliaci\u00f3n \u00abno s\u00f3lo para los que proceden de la ley, sino tambi\u00e9n para los que proceden de la fe de Abraham\u00bb, es sorprendente. Pues, parece que aqu\u00ed deber\u00edan identificarse jud\u00edos y cristianos. Mas \u00bfc\u00f3mo puede ser esto posible cuando Pablo acaba de excluir en el v. 14 del derecho a la promesa a \u00ablos que proceden de la ley\u00bb, es decir, a los jud\u00edos, m\u00e1s a\u00fan, cuando ha afirmado que la promesa est\u00e1 ligada a la fe y no a la ley? Si fe y ley se oponen mutuamente \u00bfc\u00f3mo pueden estar aqu\u00ed relacionadas entre s\u00ed? Sin entrar por el momento a discutir ese problema, es preciso establecer en todo caso que los jud\u00edos no quedan, por serlo, excluidos de la promesa. Tambi\u00e9n ellos se cuentan entre los hijos de Abraham, aunque s\u00f3lo en raz\u00f3n de la fe a la que est\u00e1 reservada, seg\u00fan Pablo, la genuina filiaci\u00f3n de Abraham. <\/p>\n<p>Al final del v. 16 se dice una vez m\u00e1s, sin dejar el menor resquicio a la duda, cu\u00e1l es el verdadero tema de Pablo: Abraham que es padre de todos nosotros. La paternidad universal de Abraham, que Pablo reclama, responde a la misma Escritura, tal como se expone en el v. 17a citando un pasaje de Gen 17:5. Lo que, seg\u00fan dicho texto, se le prometi\u00f3 a Abraham fue esto: \u00abTe he constituido padre de muchos pueblos\u00bb; promesa que ahora se cumple en la \u00fanica comunidad de salvaci\u00f3n que es la Iglesia. <\/p>\n<p>En la secci\u00f3n de 4,13-17a queda claro que Pablo argumenta en favor de la unidad de jud\u00edos y gentiles, que se realiza en la \u00fanica Iglesia fundada por Cristo, y lo hace teniendo en cuenta el punto de vista de los jud\u00edos de su tiempo, punto de vista que en parte compart\u00edan a\u00fan los judeocristianos. Es precisamente contra los jud\u00edos que \u00e9l utiliza como el argumento m\u00e1s convincente la figura de Abraham, figura central en la historia de la salvaci\u00f3n. Pero en Abraham no se manifiesta la continuidad hist\u00f3rica de la acci\u00f3n salvadora divina antes y ahora con un material hist\u00f3rico fehaciente, sino la unidad de la voluntad salv\u00edfica de Dios, que opera la justificaci\u00f3n en el presente de la fe al igual que en Abraham. El patriarca es testigo del alcance de la fe en Cristo en el \u00e1mbito universal de la Iglesia. Que la fe cristiana del presente no es otra que la fe de Abraham, lo prueba Pablo en el resto del cap\u00edtulo, en los vers\u00edculos 17b-25. <\/p>\n<p>c) La fe de Abraham, ejemplo para nuestra fe (Rm\/04\/17b-25) <\/p>\n<p>17b Delante de Dios, en quien crey\u00f3, de Dios que da la vida a los muertos y llama al ser las cosas que no existen. 18 Esperando contra toda esperanza crey\u00f3; y as\u00ed vino a ser padre de muchos pueblos, seg\u00fan aquello que se le hab\u00eda dicho: \u00abAs\u00ed ser\u00e1 tu descendencia\u00bb (Gen 15:5). <\/p>\n<p>Con m\u00e1s vigor a\u00fan que en la secci\u00f3n precedente aparece ahora la figura de Abraham en el primer plano, y concretamente por su ejemplaridad en la fe. Mientras en los v. 1-17a estaba en litigio la importancia teol\u00f3gica de la fe de Abraham, Pablo penetra ahora con mayor fuerza en su estructura interna. A causa de la esperanza \u00abcontra toda esperanza\u00bb la fe de Abraham se convierte en ejemplo para la fe cristiana; m\u00e1s a\u00fan, en cierto sentido la fe del patriarca se manifiesta como una fe cristiana, toda vez que Abraham crey\u00f3 ya en el que resucita a los muertos. En esta correspondencia intr\u00ednseca entre la fe de Abraham y la fe cristiana culmina la prueba escritur\u00edstica de Pablo, pues con ello queda demostrado que Pablo tiene realmente la Escritura de su lado. <\/p>\n<p>El tema de la reflexi\u00f3n lo proporciona el v. 17b: fe en Dios que da vida a los muertos y llama al ser las cosas que no existen. Con el \u00abdelante de Dios\u00bb se explica c\u00f3mo hay que entender las afirmaciones precedentes. Cuanto se ha dicho sobre la paternidad de Abraham, no cuenta por s\u00ed mismo, sino que se ha dicho teniendo ante los ojos los designios de Dios. As\u00ed es como quiere Pablo enjuiciar a Abraham, justamente desde los planes divinos. \u00abDelante de Dios\u00bb es, pues, el supuesto hermen\u00e9utico para la interpretaci\u00f3n de Pablo. Tal era ya el caso de 3,30 en que se invocaba a Dios como fundamento \u00faltimo de la unidad de la Iglesia. Ahora se reconoce a Dios como el Dios de Abraham y de la Iglesia; porque uno y otra, Abraham y la Iglesia, creen en el Dios que resucita a los muertos. Este atributo de Dios aparece en forma similar en 2Co 1:9, donde se nos exhorta a confiar \u00aben el Dios que resucita a los muertos\u00bb. Ya en el juda\u00edsmo se reconoc\u00eda a Dios como el que resucita a los muertos. La oraci\u00f3n de las dieciocho bendiciones (shema), dice as\u00ed en un verso de la segunda bendici\u00f3n: \u00ab\u00a1Alabado seas, Yahveh, &#8230;t\u00fa que resucitas a los muertos!\u00bb La f\u00f3rmula de Pablo est\u00e1 tomada evidentemente de la tradici\u00f3n jud\u00eda. Pero \u00bfcu\u00e1l es su pensamiento concreto en 4,17? \u00bfPiensa acaso en el rejuvenecimiento milagroso del poder fecundante de Abraham? Tal vez habr\u00eda que referirse mejor al v. 5, donde Dios viene descrito como \u00abel que justifica al imp\u00edo\u00bb. En la justificaci\u00f3n del imp\u00edo tiene lugar la vivificaci\u00f3n de los muertos. Es con este nuevo acto creador con el que Dios llama \u00abal ser las cosas que no existen\u00bb 18. <\/p>\n<p>FE\/PARADOJA: El v. 18 desarrolla la afirmaci\u00f3n creyente del v. 17 mirando a la estructura esperanzada de la fe. Abraham crey\u00f3 \u00abesperando contra toda esperanza\u00bb. Pablo toca aqu\u00ed justamente la paradoja de la fe. La fe consiste en esperar cuando no hay esperanza. La fe es suscitada por Dios. Es el resultado de una acci\u00f3n divina vivificante. La fe se apoya en la llamada de Dios que suscita la vida y que se escucha en el Evangelio. Abrazar el Evangelio como la oferta generosa de salvaci\u00f3n que Dios hace es una fe en esperanza contra toda esperanza. La fe de Abraham le llev\u00f3 a convertirse en \u00abpadre de muchos pueblos\u00bb; esa misma fe \u00abcontra toda esperanza\u00bb adquiere todo su vigor en el presente cristiano. Ahora la Iglesia de jud\u00edos y gentiles es la \u00abdescendencia\u00bb de Abraham suscitada por Dios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>18. Tampoco esta exposici\u00f3n deja de tener sus precedentes en el juda\u00edsmo. ApBar (sir.) 48,8 se dice de Dios: \u00abT\u00fa llamas a la vida, por tu palabra. a lo que no existe\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>19 Y no flaque\u00f3 en su fe, aunque se dio perfecta cuenta de que su propio cuerpo estaba ya sin vigor -pues ten\u00eda casi cien a\u00f1os-, y de que el seno de Sara estaba igualmente marchito. 20 Ante la promesa de Dios no titube\u00f3 ni desconfi\u00f3, sino que fue fortalecido por la fe y dio gloria a Dios; 21 y qued\u00f3 plenamente convencido de que poderoso es Dios para realizar tambi\u00e9n lo que una vez prometi\u00f3. 22 Por eso, precisamente, se le tom\u00f3 en cuenta como justicia. <\/p>\n<p>Los vers\u00edculos 19 y 20 describen ahora la fe de Abraham explotando los materiales de su historia. Pero, al igual que en los v. 3 ss, la cita est\u00e1 acomodada a la doctrina que se trata de exponer. Pablo enlaza con Gen 17:17 en que Abraham recibe de Dios la promesa de un hijo: \u00abEntonces Abraham se postr\u00f3 sobre su rostro y sonri\u00f3se diciendo en su coraz\u00f3n: \u00bfConque a un viejo de cien a\u00f1os le nacer\u00e1 un hijo, y Sara, de noventa, ha de parir?\u00bb Como quiera que se expliquen las risas de Abraham y de Sara en este pasaje y en Gen 18:12-15, es evidente que el texto no habla de la fe de Abraham sino m\u00e1s bien de su duda. Pablo, en cambio, acent\u00faa la natural decrepitud del cuerpo como condici\u00f3n preliminar de la acci\u00f3n divina. Y hasta fuerza un poco las cosas, pues es evidente que seg\u00fan los datos de la Biblia no se puede hablar de una esterilidad absoluta, toda vez que, seg\u00fan Gen 25:1.2, Abraham a\u00fan engendr\u00f3 m\u00e1s tarde seis hijos con otra mujer llamada Guetura. La cuesti\u00f3n se explica perfectamente, no tildando a Pablo de inexactitud o de olvido, sino atribuy\u00e9ndole el prop\u00f3sito no de narrar la historia b\u00edblica sino de explotarla, y sin duda alguna que desde los puntos de vista que le ha proporcionado la presente experiencia de la realidad de la fe. En consecuencia, lo que aqu\u00ed Pablo describe sirvi\u00e9ndose del ejemplo de Abraham es la fe cristiana. La fe cristiana es la que Dios ha suscitado de un estado de muerte y a la que mantiene firme en la promesa divina contra cualquier clase de duda; es la fe consciente de que el poder de Dios da cumplimiento a la promesa (v. 20). Todo esto puede Pablo presumirlo en Abraham, cuando en la Escritura se dice que \u00abse le imput\u00f3 como justicia\u00bb. Naturalmente que Pablo no dice esto \u00faltimo ni en ese orden, sino en el orden inverso: Porque Abraham fue as\u00ed, por eso se dice en la Escritura&#8230; (v. 22). <\/p>\n<p>23 Ahora bien, eso de que se le imput\u00f3 no se escribi\u00f3 en favor de Abraham s\u00f3lo, 24 sino tambi\u00e9n en favor de nosotros, a quienes la fe se nos imputar\u00e1, pues creemos en aquel que resucit\u00f3 a Jes\u00fas nuestro Se\u00f1or de entre los muertos, 25 el cual fue entregado por causa de nuestras faltas y fue resucitado por causa de nuestra justificaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Finalmente, los vers\u00edculos 23 y 24 expresan con toda claridad ad\u00f3nde quer\u00eda llegar Pablo con su reflexi\u00f3n sobre Abraham: a los creyentes de su tiempo. En ellos se cumple la Escrituras o mejor, la acci\u00f3n de Dios testificada por la Escritura. Lo que en la secci\u00f3n anterior se describ\u00eda de modo velado como fe de Abraham, se desvela ahora como fe cristiana en Dios que ha suscitado a Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or, de entre los muertos. La afirmaci\u00f3n cristol\u00f3gica todav\u00eda se desarrolla en el v. 25 brevemente con ayuda de una confesi\u00f3n de fe formal y se cierra de este modo, no sin referirse a \u00abnuestra justificaci\u00f3n\u00bb, en la que el poder de Dios, que resucita a los muertos, alcanza su objetivo. <\/p>\n<p>Lo que significa creer hay que descifrarlo, seg\u00fan Pablo, en la persona de Abraham. Crey\u00f3 \u00abesperando contra toda esperanza\u00bb. Por consiguiente, la fe no es, en primer t\u00e9rmino, una opini\u00f3n humana en un caso determinado, sino la entrega a Dios, provocada por un llamamiento divino. La fe es lo contrario de la propia afirmaci\u00f3n; es el abandono del hombre en Dios que resucita a los muertos. Esta es justamente la fe que se alaba en Abraham. El patriarca se convierte as\u00ed en el modelo y prototipo del cristiano, quien cree ciertamente en el Dios que ha resucitado a Jes\u00fas de entre los muertos para nuestra justificaci\u00f3n. Existe, pues, una correspondencia entre la fe de Abraham, padre de todos los creyentes, reconocido por Dios, y la fe del cristiano. Por ello, la realidad cristiana se demuestra sobre el fundamento de esta \u00fanica fe como la realidad querida y establecida por Dios. A demostrar esto se encamina la prueba escritur\u00edstica de Pablo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 nuestro antepasado:<\/b><\/i> Aunque varios mss. importantes a\u00f1aden: seg\u00fan la carne, no necesariamente tiene que referirse Pablo a judeocristianos; el contexto presenta a Abrah\u00e1n como padre de todos los creyentes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Solamente por fe: la fe de Abraham. Pablo elabora ahora sobre los aspectos que desarroll\u00f3 brevemente en 3:27-31, haciendo referencia a la historia de Abraham. Por dos razones era importante para Pablo citar a Abraham en este punto coyuntural. Primera, el juda\u00edsmo pon\u00eda en alto a Abraham pero tend\u00eda a verlo como un gran pionero de la \u201cpiedad de la Torah\u201d, un hombre que agradaba a Dios, sobre todo debido a su obediencia a la ley. Segunda, Abraham, el receptor de la promesa de Dios y el antepasado de los jud\u00edos, ocupa un lugar crucial en la historia de la salvaci\u00f3n en el AT. Esto era particularmente as\u00ed en el pensamiento de Pablo, porque \u00e9l ve\u00eda que uno de los errores fundamentales de sus contempor\u00e1neos jud\u00edos era el de resaltar el pacto mosaico a expensas del previo acuerdo de Dios con Abraham (ver G\u00e1l. 3:15-18). Pablo necesita, entonces, citar a Abraham para demostrar que su hincapi\u00e9 en la justificaci\u00f3n por la fe no es una doctrina nueva y revolucionaria, sino lo que las Escrituras ense\u00f1an desde el principio. Y, adem\u00e1s, Pablo utiliza a Abraham para dejar absolutamente claro qu\u00e9 es exactamente la fe. Lo hace a trav\u00e9s de una serie de contrastes que anticipan el gran principio de sola fide (\u201csolamente por la fe\u201d) en la Reforma. <\/p>\n<p>1-8 En esta secci\u00f3n, Pablo discute acerca de la fe en contraste con las obras. La pregunta que abre el p\u00e1rrafo de 3:27-31 guarda cierto paralelismo con la pregunta inicial de este cap\u00edtulo: \u00bfQu\u00e9 diremos, pues, que ha encontrado Abraham, nuestro progenitor seg\u00fan la carne, es decir, en este tema de la jactancia y la justificaci\u00f3n? Porque si Abraham fue justificado por obras -como cre\u00edan algunos jud\u00edos- entonces \u00e9l ten\u00eda, por cierto, buenas razones para jactarse, y peligrar\u00eda la conclusi\u00f3n de Pablo de que la jactancia queda excluida (3:27). Pero no delante de Dios (2b) es la respuesta de Pablo a este supuesto. Esto podr\u00e1 significar que Abraham ten\u00eda una raz\u00f3n para jactarse delante de otras personas, \u201cpero no delante de Dios\u201d; o lo que es m\u00e1s probable, que la condici\u00f3n que Pablo ha expresado -si Abraham fue justificado por las obras- debe ser rechazada cuando colocamos el asunto \u201cdelante\u201d del veredicto de Dios. Este veredicto lo tenemos en la Escritura misma: \u201cEl [Abraham] crey\u00f3 al Se\u00f1or y le fue contado por justicia\u201d (G\u00e9n. 15:6). Este texto se convierte en el fundamento para todo lo que a\u00fan Pablo ha de exponer. El muestra que este \u201ccontarse por justicia\u201d, precisamente porque est\u00e1 fundamentado en la fe, excluye las obras (4-8), la circuncisi\u00f3n (9-12) y la ley (13-17). El detalla la fuerza y la naturaleza de esta fe de Abraham que dio lugar a su condici\u00f3n de justo (18-21), antes de citar una vez m\u00e1s su texto (22) y de hacer clara su aplicabilidad a los lectores (23-25). <\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de Pablo en los vv. 4, 5 es el de contrastar la fe y las obras. Las obras, por un lado, implican una situaci\u00f3n de obligaci\u00f3n. Una persona que trabaja recibe el salario que un empleador tiene la obligaci\u00f3n de pagarle. La fe, por otra parte, implica una situaci\u00f3n en la que se da gratuitamente. Como un acto de humilde aceptaci\u00f3n, la fe no ejerce demanda alguna sobre el que da; tampoco tiene el dador \u201cobligaci\u00f3n\u201d de responder. Estos contrastes demuestran claramente que la justificaci\u00f3n debe basarse en la fe. Esto es porque Dios es, por definici\u00f3n, un Dios de gracia, un Dios que justifica al imp\u00edo (5). Una persona no pasa a disfrutar una relaci\u00f3n con Dios porque a causa de su justicia (condici\u00f3n de justa) se lo haya ganado. Es a la \u201cpersona malvada\u201d, la persona que no tiene nada bueno en s\u00ed misma que justifique o que defienda su caso, aquella a quien Dios acepta. Pablo nos recuerda aqu\u00ed de una de las grandes verdades de las Escrituras: que los seres humanos no pueden exigir la atenci\u00f3n de Dios. Establecer una relaci\u00f3n con \u00e9l es cuesti\u00f3n de su don gratuito, que debe aceptarse en humilde fe. <\/p>\n<p>A fin de subrayar la ense\u00f1anza que Pablo ha estado rescatando del Pentateuco (G\u00e9n. 15:6) agrega, en una manera t\u00edpicamente jud\u00eda, un texto confirmatorio tomado de los \u201cEscritos\u201d. En el Sal. 32:1, 2 David tambi\u00e9n deja establecido que Dios justifica a las personas aparte de las obras. La bendici\u00f3n, expresa claramente David, no es una cuesti\u00f3n de logros por parte de una persona, sino de que una persona sea perdonada por Dios. Pablo dice claramente que la frase \u201ccontado por justicia\u201d en G\u00e9n. 15:6 significa que Dios considera a una persona como teniendo una condici\u00f3n de \u201cjusticia\u201d en la cual los pecados de esa persona no le son \u201ccontados\u201d en su contra.<\/p>\n<p>9-12 Esta felicidad de tener una condici\u00f3n de justo no se fundamenta en la circuncisi\u00f3n. Porque el momento en que Dios declar\u00f3 justo a Abraham (G\u00e9n. 15) fue mucho antes de que fuera circuncidado (G\u00e9n. 18; seg\u00fan los rabinos, transcurrieron 29 a\u00f1os entre ambos incidentes). La circuncisi\u00f3n, entonces, no fue el fundamento de la justicia de Abraham, sino una se\u00f1al o sello de la justicia que Abraham ya ten\u00eda en virtud de su fe. De esta manera, Abraham queda calificado para ser el padre de todos los creyentes. Porque al igual que los cristianos gentiles, fue justificado sin ser circuncidado (11b) y, al igual que los cristianos jud\u00edos, fue a la vez circuncidado y justificado por la fe. La lectura que Pablo hace de G\u00e9n. a la luz del cumplimiento del plan de Dios, le permite ver a Abraham m\u00e1s que simplemente como el padre de la naci\u00f3n jud\u00eda (1, \u201cnuestro progenitor seg\u00fan la carne\u201d), sino como el padre de todos los creyentes en Cristo. <\/p>\n<p>Nota. 12 El orden de las palabras en este vers\u00edculo da lugar a pensar que Pablo tiene en mente dos grupos claramente definidos: jud\u00edos -\u201clos de la circuncisi\u00f3n\u201d- y jud\u00edos cristianos: los que no solamente son de la circuncisi\u00f3n, sino que tambi\u00e9n siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham \u2026 \u201d <\/p>\n<p>13-17 En G\u00e1l. 3 Pablo argumenta que la ley mosaica no pudo haber tenido nada que ver con la condici\u00f3n de Abraham delante de Dios, porque la ley llega a conocerse siglos despu\u00e9s de Abraham. Aqu\u00ed en el cap. 4 Pablo prefiere basar su argumentaci\u00f3n menos \u201cen la historia\u201d y m\u00e1s \u201cen los principios\u201d. Para demostrar que la obediencia a la ley nada tuvo que ver para que Abraham fuese \u201ccontado como justo\u201d (13) Pablo cita la debilidad de la ley misma (14, 15), la gracia (16) y el poder creador de Dios (17b), y la \u201cpaternidad\u201d universal de Abraham (16b, 17a). <\/p>\n<p>Si el heredar la bendici\u00f3n de Abraham depende de hacer la ley, entonces la fe ha sido hecha in\u00fatil y la promesa invalidada. Esto es porque, como Pablo se\u00f1alara anteriormente (3:9-20), ninguno puede obedecer suficientemente la ley como para ameritar ser considerado justo delante de Dios. La ley, entonces, no produce bendici\u00f3n, sino ira (15). Al detallar minuciosamente la demanda de Dios, la ley aumenta la responsabilidad del pecador ante Dios. Cuando, inevitablemente, la ley resulta quebrantada, la culpabilidad del pecador es aun mayor de lo que habr\u00eda sido sin tener la ley que lo condene. Esta es la ense\u00f1anza que Pablo implica en el v. 15b cuando afirma que donde no hay ley, tampoco hay transgresi\u00f3n. El no quiere decir que no exista el \u201cpecado\u201d fuera del marco de la ley, sino que la forma espec\u00edfica del pecado llamado \u201ctransgresi\u00f3n\u201d (gr. parabasis) puede existir \u00fanicamente frente a mandamientos claros y definidos por parte de Dios, ante los cuales una persona es responsable. (Este es el sentido que siempre tiene la palabra parabasis en los escritos de Pablo; Rom. 2:23; 5:14; G\u00e1l. 3:19; 1 Tim. 2:14.)<\/p>\n<p>Pablo se refiere brevemente a una segunda raz\u00f3n por la cual la justicia no puede originarse en la ley: fundamentar la justicia en la ley significar\u00eda fundamentarla en \u201cobras\u201d, y as\u00ed hacer nula la gracia de Dios (cf. 4:4, 5). Esta ense\u00f1anza est\u00e1 relacionada con la que Pablo deja en la \u00faltima parte del v. 17, que el Dios en quien Abraham crey\u00f3 es nada menos que aquel que vivifica a los muertos y llama a las cosas que no existen como si existieran. Esto se proyecta a la descripci\u00f3n de la propia fe de Abraham en los vv. 18-21, pero tambi\u00e9n refuerza la idea de la libertad de Dios y de su poder creativo. Es paralela en ese sentido a la designaci\u00f3n que Pablo hizo anteriormente de Dios como aquel que justifica al imp\u00edo (5). Una tercera raz\u00f3n por la cual la justicia no puede fundamentarse en la ley nos lleva a recordar el argumento que Pablo utiliz\u00f3 en 3:29, 30. La intenci\u00f3n de Dios era la de abrir a toda la humanidad la herencia que hab\u00eda prometido a Abraham, tal como el AT mismo indica: \u201cTe he constituido en padre de una multitud de naciones\u201d (G\u00e9n. 17:5). Esto podr\u00eda llevarse a cabo \u00fanicamente cuando la herencia ya no se fundamentara en una instituci\u00f3n -la ley mosaica- particular de Israel. <\/p>\n<p>18-21 En este p\u00e1rrafo Pablo se detiene para describir brevemente la naturaleza de la fe de Abraham, antes de cerrar su exposici\u00f3n. Abraham, ense\u00f1a Pablo, tuvo una fe fuerte y firme frente a la abundante evidencia de que aquello que Dios hab\u00eda prometido podr\u00eda no llegar a cumplirse. El tom\u00f3 plena conciencia de la realidad de que tanto su edad como la matriz muerta de Sara hac\u00edan humanamente imposible el cumplimiento de la promesa de que tendr\u00eda muchos hijos. No obstante, contra toda esperanza -la clase de esperanza que se fundamenta en las capacidades humanas naturales- Abraham crey\u00f3 con la clase de esperanza que ve m\u00e1s all\u00e1 de las circunstancias y puede descansar en las promesas y la capacidad de Dios. N\u00f3tese la fortalecedora aplicaci\u00f3n que hace Calvino de este pasaje: \u201cRecordemos tambi\u00e9n que la condici\u00f3n de todos nosotros es igual que la de Abraham. Todas las cosas que nos rodean est\u00e1n en oposici\u00f3n a las promesas de Dios: \u00e9l promete inmortalidad, cuando estamos rodeados de mortalidad y corrupci\u00f3n; \u00e9l declara que nos considera justos, cuando estamos cubiertos de pecados; \u00e9l afirma que es propicio y bondadoso para con nosotros, todo cuanto nos rodea nos amenaza con su ira. \u00bfQu\u00e9 hemos de hacer entonces? Debemos, con ojos cerrados, no prestar atenci\u00f3n a nosotros mismos y a todas las cosas que tienen que ver con nosotros, de modo que nada nos estorbe o impida creer que Dios es fiel y verdadero.\u201d<\/p>\n<p>Nota. 20 La insistencia de Pablo en que Abraham no dud\u00f3 de la promesa de Dios por falta de fe podr\u00e1 parecer inconsecuente con la risa incr\u00e9dula y socarrona de Abraham frente a la promesa de Dios en G\u00e9n. 17:17. No obstante, lo que Pablo quiere se\u00f1alar no es que Abraham haya sido una persona perfecta, o que nunca haya tenido absolutamente ninguna duda, sino que la actitud de su coraz\u00f3n era, de manera consecuente, una actitud de fe y esperanza en la promesa de Dios. <\/p>\n<p>22-25 Pablo redondea su exposici\u00f3n de la fe de Abraham citando nuevamente su vers\u00edculo clave -G\u00e9n. 15:6-, y aclarando aquello que permanentemente ha estado impl\u00edcito: que el vers\u00edculo y su significado tienen aplicaci\u00f3n directa a los creyentes en Cristo. Al igual que Abraham, nosotros tambi\u00e9n creemos en el Dios que da vida a los muertos; espec\u00edficamente, en el Dios que resucit\u00f3 de entre los muertos a Jes\u00fas nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El v. 25 describe la obra de Jes\u00fas el Se\u00f1or a trav\u00e9s de dos declaraciones paralelas (quiz\u00e1 Pablo est\u00e9 citando una temprana confesi\u00f3n cristiana). La primera afirmaci\u00f3n alude a la traducci\u00f3n de Isa. 53:12 en la LXX, donde se dice que el siervo de Dios fue \u201centregado por causa de los pecados de ellos\u201d. El t\u00e9rmino por (gr. dia) en esta primera parte probablemente signifique \u201ca causa de\u201d: Jes\u00fas fue entregado a muerte porque era necesario hacer provisi\u00f3n para nuestro problema del pecado. No obstante, en la segunda parte el para parece afirmar que Jes\u00fas fue levantado de los muertos \u201ccon el prop\u00f3sito\u201d de proveer para nuestra justificaci\u00f3n. En tanto que Pablo generalmente relaciona nuestra justificaci\u00f3n con la muerte de Cristo, este vers\u00edculo muestra que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas tambi\u00e9n cumple una funci\u00f3n en la reparaci\u00f3n de nuestra relaci\u00f3n con Di<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.1-3 Los jud\u00edos se sent\u00edan orgullosos de llamarse hijos de Abraham. Pablo mencion\u00f3 a Abraham como un buen ejemplo de alguien salvo por fe. Para recalcar la fe, Pablo no dice que las leyes de Dios sean menos importantes (4.13), pero es imposible ser salvos simplemente por obedecerlas. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de Abraham, v\u00e9ase su perfil en G\u00e9nesis 18.4.4 Este vers\u00edculo significa que si una persona pudiera ganarse el favor de Dios siendo buena, la concesi\u00f3n de este regalo no ser\u00eda voluntaria, sino obligatoria. La autoconfianza en este sentido es vana: todo lo que podemos hacer es cobijarnos con la misericordia y la gracia de Dios.4.5 Cuando algunas personas se enteran de que Dios nos salva mediante la fe, empiezan a inquietarse. \u00ab\u00bfTengo suficiente fe?\u00bb, se preguntan. \u00ab\u00bfEs mi fe suficientemente s\u00f3lida para salvarme?\u00bb Est\u00e1n confundidas. Jesucristo es el que nos salva, no nuestros sentimientos ni nuestras obras. Por d\u00e9bil que sea nuestra fe, El es suficiente para salvarnos. Jes\u00fas nos ofrece la salvaci\u00f3n gratuitamente porque nos ama, no porque la hayamos ganado mediante una fe poderosa. \u00bfCu\u00e1l es entonces el papel de la fe? Fe es creer y confiar en Jesucristo y aceptar el don maravilloso de la salvaci\u00f3n.4.6-8 \u00bfQu\u00e9 hacemos con la culpa? El rey David cometi\u00f3 pecados terribles: adulterio, homicidio, mentiras, y aun as\u00ed experiment\u00f3 el gozo del perd\u00f3n. Nosotros tambi\u00e9n podemos experimentarlo cuando: (1) dejamos de negar nuestra culpabilidad y reconocemos que hemos pecado, (2) reconocemos nuestra culpa ante Dios y pedimos su perd\u00f3n, y (3) desechamos la culpa y creemos que Dios nos ha perdonado. Esto puede ser dif\u00edcil, sobre todo cuando el pecado ha echado ra\u00edces y se ha enraizado por a\u00f1os, cuando es muy serio o cuando involucra a otro. Debemos recordar que Jes\u00fas quiere y est\u00e1 dispuesto a perdonar todos los pecados. Si tomamos en cuenta el alto precio que El pag\u00f3 en la cruz, es arrogancia pensar que alg\u00fan pecado nuestro sea demasiado grande para que El lo perdone. Aunque nuestra fe sea d\u00e9bil, nuestra conciencia sea sensible y los recuerdos nos atormenten, la Palabra de Dios declara que pecado confesado es pecado perdonado (1Jo 1:9).4.10 La circuncisi\u00f3n era una se\u00f1al externa de que los jud\u00edos eran el pueblo escogido de Dios. La circuncisi\u00f3n de todos los ni\u00f1os jud\u00edos marcaba su separaci\u00f3n de las naciones que adoraban a todo tipo de dioses. Era una ceremonia muy importante. Dios bendijo y le orden\u00f3 esta ceremonia a Abraham (Gen 17:9-14).4.10-12 Los ritos no le aportaron recompensa alguna a Abraham, Dios le bendijo antes de implementarse la ceremonia de la circuncisi\u00f3n. Abraham hall\u00f3 el favor de Dios por la fe solamente, antes de ser circuncidado. Gen 12:1-4 nos relata que Dios llam\u00f3 a Abraham a los setenta y cinco a\u00f1os de edad; la ceremonia de la circuncisi\u00f3n comenz\u00f3 cuando ten\u00eda noventa y nueve (Gen 17:1-14). Las ceremonias y rituales sirven de recordatorio de nuestra fe e instruyen a los nuevos y j\u00f3venes creyentes. No debi\u00e9ramos pensar que nos conceden alg\u00fan m\u00e9rito especial delante de Dios. Son se\u00f1ales externas de un cambio interno de coraz\u00f3n y actitud. El centro de nuestra fe debe ser Cristo y su obra salvadora, no las obras nuestras.4.16 Pablo explica que Abraham agrad\u00f3 a Dios solo por la fe, cuando ni siquiera hab\u00eda o\u00eddo de los rituales que ser\u00edan tan importantes para el pueblo jud\u00edo. Nuestra salvaci\u00f3n es solo por fe. No es por amar a Dios ni hacer buenas obras. No es por fe m\u00e1s amor, ni tampoco por fe m\u00e1s las buenas obras. Somos salvos solo mediante la fe en Cristo, confiados en que El nos perdona todos nuestros pecados. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de Abraham, v\u00e9ase su perfil en G\u00e9nesis 17.4.17 La promesa (o pacto) que Dios le dio a Abraham afirmaba que ser\u00eda padre de muchas naciones (Gen 17:2-4) y que todo el mundo recibir\u00eda bendici\u00f3n a trav\u00e9s de \u00e9l (Gen 12:3). Esta promesa se cumpli\u00f3 en Jesucristo. Jes\u00fas era de la descendencia de Abraham y en verdad el mundo entero recibi\u00f3 bendici\u00f3n mediante El.4.21 Abraham nunca dud\u00f3 de que Dios cumplir\u00eda su promesa. Su vida estuvo marcada con errores, pecados y fallas as\u00ed como con sabidur\u00eda y bondad, pero siempre confi\u00f3 en Dios. Su vida es un ejemplo de fe en acci\u00f3n. Si hubiera puesto los ojos en sus recursos para sojuzgar Cana\u00e1n y fundar una naci\u00f3n, hubiera ca\u00eddo en la desesperaci\u00f3n. Pero puso sus ojos en Dios, le obedeci\u00f3 y esper\u00f3 a que El cumpliera su palabra.4.25 Cuando creemos, ocurre un cambio. Damos a Cristo nuestros pecados y El nos da justicia y perd\u00f3n (v\u00e9ase 2Co 5:21). No hay nada que podamos hacer para ganarlo. Solo a trav\u00e9s de Cristo recibimos la justicia de Dios. \u00a1Qu\u00e9 oferta m\u00e1s incre\u00edble para nosotros! Muchos a\u00fan no la toman en cuenta y siguen \u00abdisfrutando\u00bb su pecado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cDiremos de Abrah\u00e1n [&#8230;] carne\u201d, B; \u05d0ADVg: \u201cdiremos que Abrah\u00e1n nuestro antepasado seg\u00fan la carne ha ganado\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 243 Isa 51:2; Jua 8:39<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Habiendo establecido que la justificaci\u00f3n no es por obras, Pablo ahora toma a Abraham como un ejemplo de alguien que fue justificado por fe y no por obras, estableciendo y confirmando as\u00ed la verdad de que la justificaci\u00f3n por la fe es el m\u00e9todo que Dios usa para salvar a los pecadores (3:27\u2013 28; G\u00e1 3:6\u2013 14).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> Despu\u00e9s de hablar en el cap. 3 acerca de la justificaci\u00f3n objetiva y posicional efectuada por la muerte de Cristo, en este cap\u00edtulo Pablo muestra la justificaci\u00f3n subjetiva y disposicional llevada a cabo por la resurrecci\u00f3n de Cristo. El usa a Abraham como ejemplo para mostrar que la justificaci\u00f3n adecuada y viva es la obra m\u00e1s profunda de Dios al llamar a los hombres ca\u00eddos a salir de todo lo que no sea Dios y al hacerlos volver a El mismo, de modo que pongan toda su confianza en El y no en s\u00ed mismos. En Gn 15 la justificaci\u00f3n de Abraham por parte de Dios no estaba relacionada con el pecado; m\u00e1s bien, ten\u00eda como fin obtener una simiente que produjera un reino que hab\u00eda de heredar el mundo (v.13). De la misma manera, este cap\u00edtulo indica que el objetivo de la justificaci\u00f3n no es meramente que el hombre sea librado de la condenaci\u00f3n de Dios, sino m\u00e1s bien que Dios obtenga muchos hijos (8:29-30), a fin de que constituyan un solo Cuerpo, el Cuerpo de Cristo (cap.12) como el reino de Dios (14:17) para el cumplimiento de Su prop\u00f3sito. La justificaci\u00f3n objetiva y posicional de la cual se habl\u00f3 en el cap.3 est\u00e1 relacionada con la redenci\u00f3n, por medio de la cual el hombre puede ser reconciliado con Dios; la justificaci\u00f3n subjetiva y disposicional de la cual se habla en el cap.4 est\u00e1 relacionada con la vida, por medio de la cual los hombres pueden llegar a ser herederos para el cumplimiento del prop\u00f3sito de Dios. Esto requiere que la carne del hombre y su capacidad natural sean cortadas, es decir, que sean circuncidadas. <\/p>\n<p> 1 <strong>super (2)<\/strong> Abraham es el antepasado de todos los creyentes, de los de la incircuncisi\u00f3n, los cuales tienen la misma fe, y tambi\u00e9n de los de la circuncisi\u00f3n, los cuales siguen las pisadas de la misma fe.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>ss. El objetivo de Pablo en este cap\u00edtulo es demostrar que el principio de la justificaci\u00f3n por la fe no es nuevo, y usa como prueba a Abraham.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>44 (d) El tema ilustrado: en el AT, Abra\u00adh\u00e1n fue justificado por la fe (4,1-25). Para de\u00admostrar que la justificaci\u00f3n de todos los seres humanos por gracia mediante la fe confirma la ley, Pablo sostiene que este principio ya es\u00adtaba en vigor en el AT. Se pone como ejemplo a Abrah\u00e1n: fue considerado justo debido a su fe (4,1-8); no debido a su circuncisi\u00f3n (4,9-12), ni en dependencia de la ley, sino en virtud de una promesa (4,13-17). Como resultado de ello, es nuestro padre; su fe es el \u00abtipo\u00bb de la fe cristiana (4,18-25). 4 51. \u00bfqu\u00e9 diremos, pues, de Abrah\u00e1n?: El texto gr. no es seguro. Muchos comentaristas (Leenhardt, Lyonnet) y versiones (Goodspeed, RSV, NEB) leen el texto as\u00ed, omitiendo el pro\u00adblem\u00e1tico infin. heur\u00e9kenai (de los mss. B, 6, 1739). <\/p>\n<p>La lectura m\u00e1s dif\u00edcil (de los mss. K, A, C,D, E, F, G) conserva el infin.: \u00ab\u00bfQu\u00e9 diremos que encontr\u00f3 Abrah\u00e1n?\u00bb, es decir, \u00bfqu\u00e9 tipo de rectitud fue la suya? (as\u00ed Cranfield, K\u00e1se-mann, Wilckens). Otro grupo de mss. (K, L, P) vincula el infin. con kata sarka: \u00ab\u00bfQu\u00e9 diremos que Abrah\u00e1n&#8230; encontr\u00f3 seg\u00fan la carne?\u00bb, es decir, \u00bfqu\u00e9 consigui\u00f3 con sus facultades natu\u00adrales? Esta \u00faltima lectura, adem\u00e1s de contar con escasos testimonios en su favor, no es co\u00adherente con la ense\u00f1anza paulina. Mucho es lo que se podr\u00eda decir en favor de cualquiera de las otras dos. nuestro antepasado biol\u00f3gico: Lit., \u00abseg\u00fan la carne\u00bb (v\u00e9ase 4 1,3). Descender de Abrah\u00e1n era fuente de orgullo para los ju\u00add\u00edos (Mt 3,9; Lc 3,8). 2. por las obras: El ju\u00addaismo de aquella \u00e9poca presentaba a Abra\u00adh\u00e1n como un observante anticipado de la ley (Eclo 44,20 [midr\u00e1s sobre Gn 26,5]; Jub 6,19), e incluso en un sentido m\u00e1s amplio hablaba de sus \u00abobras\u00bb (la derrota que infligi\u00f3 a los reyes [Gn 14]; su prueba [Gn 22,9-10]) como fuente de su rectitud (1 Mac 2,52; Sab 10,5; cf. Sant 2,21). Pero, al decir s\u00f3lo ex erg\u00e9n, Pablo quiere decir \u00abobras de la ley\u00bb (v\u00e9ase el comentario a 2,15); \u00e9ste es el \u00fanico sentido que se ajusta a este contexto. De hecho, Pablo rechaza la opi\u00adni\u00f3n jud\u00eda de la \u00e9poca, seg\u00fan la cual Abrah\u00e1n fue un observante de la ley. raz\u00f3n para gloriar\u00adse: Ante los seres humanos. 3. crey\u00f3 en Dios y le fue acreditado como rectitud: Gn 15,6 (cf. G\u00e1l 3,6). Abrah\u00e1n crey\u00f3 en la promesa que Yahv\u00e9 le hizo de una progenie numerosa, y esta fe \u00abse le anot\u00f3 en su haber\u00bb. La cita no procede del TM (Abr\u00e1n crey\u00f3 a Yahv\u00e9, quien se lo acredit\u00f3 como rectitud), sino de los LXX (con el vb. pas.). Por \u00abfe\u00bb se entiende la aceptaci\u00f3n de Yahv\u00e9 por parte de Abrah\u00e1n ante la mera pa\u00adlabra divina, y la disposici\u00f3n de \u00e9ste a acatar\u00adla. Entra\u00f1aba confianza personal por su parte e inclu\u00eda la esperanza en una promesa que nadie meramente humano pod\u00eda garantizar (4,18). El texto del AT prueba, en opini\u00f3n de Pablo, que Abrah\u00e1n fue justificado al margen de las obras y no ten\u00eda raz\u00f3n alguna para glo\u00adriarse. El vb. elogisth\u00e9, \u00abfue acreditado\u00bb, es un t\u00e9rmino contable aplicado en sentido figurado a la conducta humana (Dt 24,13; Sal 106,31); se pensaba que las obras buenas y malas que\u00addaban registradas en libros (Est 6,1; Dn 7,10). Para Pablo, la fe de Abrah\u00e1n cont\u00f3 como rec\u00adtitud, porque Dios ve las cosas tal como son. La manifestaci\u00f3n de la fe de Abrah\u00e1n fue de suyo justificante (\u2192 Teolog\u00eda paulina, 82:70). 4. no como don, sino como algo a \u00e9l debido: El obrero que trabaja por una paga tiene estricto derecho a ella. Pablo introduce esta compara\u00adci\u00f3n para ilustrar el v. 2. Dios no fue nunca deudor de Abrah\u00e1n, y la justificaci\u00f3n de \u00e9ste no fue algo debido. 5. cree en \u00e9l, que justifica al imp\u00edo: Esto no es una expresi\u00f3n te\u00f3rica de la fe de Abrah\u00e1n, ni significa que \u00e9ste fuera aseb\u00e9s, \u00abimp\u00edo\u00bb, antes de creer en Yahv\u00e9. La tradici\u00f3n jud\u00eda consideraba a Abrah\u00e1n un ger, \u00abforastero\u00bb, \u00abextranjero\u00bb (Gn 23,4), llamado del paganismo. Puesto que en el momento de creer en Yahv\u00e9, momento del que habla Pablo, Abrah\u00e1n ya hab\u00eda sido llamado y no era ni mu\u00adcho menos \u00abimp\u00edo\u00bb, la frase \u00abque justifica al imp\u00edo\u00bb es una gen\u00e9rica descripci\u00f3n paulina de Dios. 4 66. David: Como sus contempor\u00e1neos jud\u00edos, Pablo consideraba a David autor de Salmos, aun cuando el salmo que va a citar a continuaci\u00f3n se suele considerar tard\u00edo (de ac\u00adci\u00f3n de gracias individual). En el TM lleva el t\u00edtulo antiguo \u00abDe David\u00bb, sin contar con obras: Estas importantes palabras est\u00e1n situa\u00addas en la posici\u00f3n enf\u00e1tica final de la senten\u00adcia y preceden inmediatamente a las palabras del salmo en cuesti\u00f3n. 7. dichosos aquellos&#8230;: Sal 32,1-2 (LXX). El texto prolonga el argu\u00admento que Pablo inici\u00f3 con Gal 15,6. Lo mis\u00admo que Dios le acredit\u00f3 a Abrah\u00e1n rectitud independientemente de cualquier obra meri\u00adtoria, tambi\u00e9n un ser humano puede ser acep\u00adto a Dios aun sin tales obras. En el primer ca\u00adso, Pablo argumentaba prescindiendo de las obras; ahora argumenta demostrando que la ausencia de obras de m\u00e9rito no es un obst\u00e1cu\u00adlo para la justificaci\u00f3n por parte de Dios. Los vbs. del salmo citado, \u00abperdonar\u00bb, \u00abcubrir\u00bb, \u00abtomar en cuenta\u00bb, son modos de expresar la eliminaci\u00f3n del pecado, el obst\u00e1culo para la rectitud humana ante Dios. Expresan, por de\u00adcirlo as\u00ed, el lado negativo de la experiencia cristiana. Pero el salmo tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en la gratuidad de la misericordia divina; s\u00f3lo el Se\u00f1or (Yahv\u00e9; cf. 9,28) puede producir estos efectos, y los seres humanos deben confiar en \u00e9l y dejarse rodear por su bondad (Sal 32,10). Las palabras del salmo no significan necesa\u00adriamente que los pecados permanezcan, de manera que la benevolencia de Dios se limite a cubrirlos. Son met\u00e1foras de la remisi\u00f3n de los pecados. As\u00ed, ambos testigos, Abrah\u00e1n y David, demuestran que el AT como tal apoya la tesis de Pablo de una justificaci\u00f3n de gracia por medio de la fe. De este modo, su ense\u00f1an\u00adza \u00abconsolida\u00bb la ley (3,31).<\/p>\n<p>47  9-12. Abrah\u00e1n fue justificado antes de su circuncisi\u00f3n; por tanto, independientemen\u00adte de ella. 9. tambi\u00e9n sobre los incircuncisos: La bienaventuranza pronunciada por David no estaba reservada exclusivamente para el ju\u00add\u00edo circuncidado, pese a la ense\u00f1anza de algu\u00adnos rabinos (Str-B 3.203). Para demostrar esta idea, Pablo emplea un principio exeg\u00e9tico ju\u00add\u00edo, g\u00e9z\u00e9rd s\u00e1w\u00e1 (palabras id\u00e9nticas, que apa\u00adrecen en dos lugares diferentes de la Escritura, sirven de base a una interpretaci\u00f3n rec\u00edproca). El vb. logizesthai se encuentra en Sal 32 y en Gn 15,6, dicho de Abrah\u00e1n cuando a\u00fan era in\u00adcircunciso. De ah\u00ed que la \u00abbendici\u00f3n\u00bb de Sal 32 se pueda aplicar tambi\u00e9n a los pecadores incircuncisos (v\u00e9ase J. Jerem\u00edas, Studia pauli\u00adna [Fest. J. de Zwaan, Haarlem 1953] 149-51). 10. antes de que fuera circuncidado: Pablo ar\u00adgumenta desde el orden en que sucedieron los hechos seg\u00fan Gn mismo: en Gn 15 la fe de Abrah\u00e1n fue computada como rectitud, pero \u00e9l no fue circuncidado hasta Gn 17. Por tanto, la circuncisi\u00f3n nada tiene que ver con su jus\u00adtificaci\u00f3n. 11. el sello de la rectitud: En Gn 17,11se llama a la circuncisi\u00f3n el \u00absigno de la alianza\u00bb entre Yahv\u00e9 y la familia de Abrah\u00e1n (cf. Hch 7,8). M\u00e1s tarde, los rabinos la consi\u00adderaron como el signo de la alianza mosaica, pues serv\u00eda para distinguir a Israel de las na\u00adciones (Jue 14,3; 1 Sm 14,6). Resulta significa\u00adtivo que Pablo evite toda menci\u00f3n de la alian\u00adza, y que el \u00absigno de la alianza\u00bb se convierta para \u00e9l en el \u00absello de la rectitud\u00bb. Parece ha\u00adber identificado demasiado la alianza con la ley; en este texto insin\u00faa que la verdadera alianza de Dios se hizo con personas de fe. padre de todos los creyentes: Cuando Abrah\u00e1n crey\u00f3 en Dios y fue justificado, era tan incir\u00adcunciso como cualquier gentil. Queda as\u00ed esta\u00adblecida su paternidad espiritual respecto a to\u00addos los gentiles creyentes (G\u00e1l 3,7). 12. Los jud\u00edos tambi\u00e9n deben seguir los pasos de su antepasado, imitando su fe, si quieren ser con\u00adsiderados en lo sucesivo sus hijos. La paterni\u00addad espiritual de Abrah\u00e1n es un aspecto im\u00adportante del plan salv\u00edfico de Dios para todos. De ah\u00ed la expresi\u00f3n final en la conclusi\u00f3n del v. 11(eis to + infin.; v\u00e9ase BDF 402.2).<\/p>\n<p>48  13-17. Abrah\u00e1n recibi\u00f3 una promesa independientemente de la ley. 13. la. promesa: La promesa de que de Sara nacer\u00eda un herede\u00adro (Gn 15,4; 17,16.19) y de que \u00e9l tendr\u00eda una descendencia numerosa (Gn 12,2; 13,14-17; 17,8; 22,16-18) se ampli\u00f3 en la tradici\u00f3n jud\u00eda, bas\u00e1ndose en la universalidad de \u00abtodas las fa\u00admilias de la tierra\u00bb (Gn 12,3), hasta significar que \u00abel mundo entero\u00bb era herencia de Abra\u00adh\u00e1n (v\u00e9ase Str-B 3. 209). no por medio de la ley: Es decir, la ley mosaica (v\u00e9ase el comentario a 2,12); Pablo ataca impl\u00edcitamente la opini\u00f3n judaizante de que todas las bendiciones le lle\u00adgaron a Abrah\u00e1n debido a su m\u00e9rito en guar\u00addar esa ley que conoci\u00f3 por adelantado (v\u00e9ase el comentario a 4,2). por medio de la rectitud de la fe: Es decir, la basada en la fe. En 4,11 Pablo hab\u00eda contrapuesto este principio fundamen\u00adtal a la pretensi\u00f3n de la circuncisi\u00f3n; ahora lo enfrenta a la ley mosaica misma. 14. si los adeptos de la ley son los herederos: Si la \u00fanica condici\u00f3n para tal herencia fuera la observan\u00adcia de la ley, la fe no significar\u00eda nada; la pro\u00admesa de Dios no ser\u00eda una promesa, pues se habr\u00eda introducido una condici\u00f3n extr\u00ednseca, ajena a la \u00edndole propia de las promesas (cf. G\u00e1l 3,15-20). 15. la ley trae ira: Este vers\u00edculo es parent\u00e9tico, pero expresa una profunda convicci\u00f3n de Pablo. Las prescripciones de la ley se respetan m\u00e1s con su quebrantamiento que con su observancia; al fomentar as\u00ed las transgresiones (G\u00e1l 3,19), la ley promueve el reinado del pecado. Provoca as\u00ed el castigo des\u00adcrito en Rom 2-3 (v\u00e9ase 7,7-11; -&gt; Teolog\u00eda paulina, 82:94). donde no hay ley no hay in\u00adfracci\u00f3n: Sin ley, una maldad se puede perci\u00adbir, s\u00ed (s\u00f3lo vagamente), pero no como parabasis, \u00abtransgresi\u00f3n\u00bb (cf. 3,20; 5,13). Puesto que la transgresi\u00f3n, que atrae sobre s\u00ed la ira divina, surge \u00fanicamente en un contexto legal, Pablo concluye impl\u00edcitamente que el mundo necesi\u00adta una dispensaci\u00f3n independiente de la ley. 16. por esta raz\u00f3n todo depende de la fe: Esta cr\u00edptica declaraci\u00f3n vuelve sobre el pensa\u00admiento de 4,13. Puesto que la ley y la promesa no pueden coexistir, ha de ceder la ley. La fe es el elemento m\u00e1s importante de todos, ya que entra\u00f1a la benevolente promesa de Dios. Quien vive por la fe vive por gracia, y la pro\u00admesa es v\u00e1lida no s\u00f3lo para el jud\u00edo, sino para todos lo que comparten la fe de Abrah\u00e1n, co\u00admo ense\u00f1a el AT. 17. el padre de muchas na\u00adciones: Gn 17,5 (LXX). En Gn, el nombre del patriarca aparece primero como Abr\u00e1n, \u00abele\u00advado en cuanto a su padre\u00bb, es decir, el padre de este hijo es grande. La fuente P conserv\u00f3 el relato del cambio de Abr\u00e1n en Abrah\u00e1n y su etimolog\u00eda popular: \u2019Abr\u00e1h\u00e1m significa \u00abpadre de multitud de naciones\u00bb (\u2019ab h\u00e1m\u00f3n g\u00f3yim, que saca provecho de la h pero hace caso omi\u00adso de la r).<br \/>\nLas \u00abmuchas naciones\u00bb hacen refe\u00adrencia a los descendientes de Isaac, Ismael y los hijos de Quetur\u00e1 (Gn 25,1-2). Pablo, sin embargo, lo entiende de los gentiles en gene\u00adral, que son hijos de Abrah\u00e1n por la fe. a los ojos de Dios: Aunque el argumento termina con la cita del AT, Pablo a\u00f1ade un pensamien\u00adto que alude al coloquio de Abrah\u00e1n con Dios (Gn 17,15-21). que da vida a los muertos: Esta frase y la siguiente pueden proceder en \u00faltima instancia de una f\u00f3rmula lit\u00fargica jud\u00eda. Esta es parecida a Shemoneh Esreh 2: \u00abT\u00fa, oh Se\u00ad\u00f1or, eres poderoso por siempre, t\u00fa que das vi\u00adda a los muertos\u00bb (AITB 159). En el contexto de Pablo, sin embargo, hace referencia al po\u00adder divino por el cual la est\u00e9ril Sara lleg\u00f3 a concebir a Isaac (Gn 17,15-21). Remotamente prepara para 4,24-25. llama a la existencia lo que no existe: F\u00f3rmula parecida a 2ApBar 48,8: \u00abCon una palabra llamas a la vida a lo que no era, y con fuerza poderosa retienes lo que to\u00addav\u00eda no ha llegado a ser\u00bb (AOT 866). En este contexto se refiere al Isaac a\u00fan no nacido; re\u00admotamente connota la influencia de Dios so\u00adbre los numerosos gentiles destinados a ser hi\u00adjos de Abrah\u00e1n. 49  18-25. La fe de Abrah\u00e1n es el \u00abtipo\u00bb de la fe cristiana. 18. esperando contra toda espe\u00adranza, crey\u00f3: Lit., \u00abcontra (toda) expectativa (humana), con esperanza crey\u00f3 (a Dios)\u00bb. Aun\u00adque Abrah\u00e1n ten\u00eda muchos motivos humanos para desesperar de llegar nunca a tener des\u00adcendencia, crey\u00f3, confiando en lo que la pro\u00admesa divina le inspir\u00f3. Lc tom\u00f3 a Dios la pala\u00adbra y crey\u00f3 en su poder creador para hacer lo que parec\u00eda imposible. Isaac lleg\u00f3 as\u00ed a ser al\u00adguien \u00abnacido de una promesa\u00bb (G\u00e1l 4,23; cf. Gn 17,16.19; 18,10). 19. su cuerpo estaba pr\u00e1c\u00adticamente muerto: Sin prestar atenci\u00f3n a Gn 25,1-2, que menciona otros seis hijos que Abra\u00adh\u00e1n tuvo de Quetur\u00e1, Pablo alude \u00fanicamente a Gn 17,1-21: Abrah\u00e1n cay\u00f3 rostro en tierra y ri\u00f3 al o\u00edr que \u00e9l, un hombre de 99 a\u00f1os y con un cuerpo cercano a la muerte, tendr\u00eda un hijo. Sara tambi\u00e9n ten\u00eda 90 a\u00f1os, y era est\u00e9ril. 20. no vacil\u00f3 con incredulidad ante la promesa de Dios: Pablo pasa por alto el hecho de que a Abrah\u00e1n le diera la risa. M\u00e1s tarde, en la tradici\u00f3n jud\u00eda \u00e9sta se convierte en su gran alegr\u00eda (Jub 16,19). dio gloria a Dios: Una expresi\u00f3n veterotestamentaria (1 Sm 6,5; 1 Cr 16,28) formula la reacci\u00f3n de Abrah\u00e1n, de reconocimiento agra\u00addecido a Dios. Su rectitud se atribuye ahora a esta reacci\u00f3n. Pablo cita por tercera vez Gn 15,6 (v\u00e9ase 4,3.9). 24. sino tambi\u00e9n por noso\u00adtros: Pablo ha recordado el episodio de Abra\u00adh\u00e1n para aplicarlo a sus lectores. Se vale as\u00ed de algo que es caracter\u00edstico de la interpretaci\u00f3n midr\u00e1sica, la tendencia a modernizar o actua\u00adlizar el AT aplic\u00e1ndolo a una situaci\u00f3n nueva (R. Bloch, DBSup 3.1263-65). Comp\u00e1rese el mi\u00addr\u00e1s posterior: \u00abTodo lo que est\u00e1 escrito de Abrah\u00e1n se repite en la historia de sus hijos\u00bb (Gen. Rabb. 40,8). V\u00e9anse adem\u00e1s 1 Cor 9,9-10; 10,6-11. La fe de Abrah\u00e1n es el modelo de la fe cristiana, porque su objeto es el mismo: la con\u00adfianza en Dios que da vida a los muertos, nos ser\u00e1 acreditada tambi\u00e9n a nosotros: La rectitud ser\u00e1 anotada en nuestro haber en el juicio es\u00adcatol\u00f3gico, siempre y cuando tengamos la fe de Abrah\u00e1n. que resucit\u00f3 a Jes\u00fas nuestro Se\u00f1or de entre los muertos: La fe de Abrah\u00e1n en Dios, que da vida a los muertos (4,17), prefiguraba la fe cristiana en Dios, que resucit\u00f3 a Jes\u00fas en un sentido \u00fanico de entre los muertos. La activi\u00addad de la resurrecci\u00f3n se atribuye al Padre (co\u00admo es frecuente en Pablo; -&gt; Teolog\u00eda paulina, 82:59). Cristo resucitado es tambi\u00e9n aclamado como Kyrios (v\u00e9ase 10,9). 25. entregado por nues\u00adtros delitos y resucitado por nuestra justifica\u00adci\u00f3n: Es muy probable que este vers\u00edculo sea un fragmento de predicaci\u00f3n kerigm\u00e1tica prepaulina. Alude a Is 53,4-5.11-12 e indica el ca\u00adr\u00e1cter vicario del sufrimiento de Cristo en su papel de Siervo de Yahv\u00e9 que quita el pecado humano y consigue la justificaci\u00f3n para los se\u00adres humanos. En Is 53,11 (LXX), pecados (hamartias) y justificaci\u00f3n (dikaioun) se contras\u00adtan de manera parecida, y en 53,12 el Siervo \u00abfue entregado por los pecados de ellos\u00bb. Los vbs. pas. utilizados por Pablo probablemente se han de entender como \u00abpasivas teol\u00f3gicas\u00bb, per\u00edfrasis referidas a Dios (ZBG \u00a7 236). El uso doble de la misma prep. dia deja patente el pa\u00adralelismo de Pablo. El sentido de la prep. es, sin embargo, objeto de discusi\u00f3n. Taylor la tradu\u00adce \u00abdebido a\u00bb en ambos casos, sin dar m\u00e1s ex\u00adplicaciones. Michel tiene raz\u00f3n al rechazar en la segunda parte el significado de que Jes\u00fas fue resucitado debido a que nosotros fuimos justi\u00adficados por medio de su muerte (Schlatter). Muchos comentaristas distinguen entre un uso y otro, entendiendo el primer dia como causal (\u00abdebido a nuestros delitos\u00bb) y el segundo co\u00admo final (\u00abpara nuestra justificaci\u00f3n\u00bb); as\u00ed Cran\u00adfield, Kasemann, Kuss, Leenhardt, Michel, Wil\u00adckens. Puesto que la cruz y la resurrecci\u00f3n son dos fases \u00edntimamente conectadas del mismo acontecimiento salv\u00edfico, su yuxtaposici\u00f3n en el presente texto es el resultado de la ret\u00f3rica del paralelismo antit\u00e9tico (Kasemann, Romans 129).<br \/>\nNo se ha de forzar, como si la muerte de Cristo estuviera encaminada \u00fanicamente a la eliminaci\u00f3n del pecado humano, y su resurrec\u00adci\u00f3n, \u00fanicamente a la justificaci\u00f3n. Pablo no siempre relaciona de manera expl\u00edcita la justi\u00adficaci\u00f3n con la resurrecci\u00f3n (3,24-26; 5,9-10). La afirmaci\u00f3n del papel desempe\u00f1ado por la muerte y resurre<br \/>\ncci\u00f3n de Cristo en la reden\u00adci\u00f3n objetiva de la humanidad constituye una conclusi\u00f3n adecuada de esta parte A de la sec\u00adci\u00f3n doctrinal de Rom. V\u00e9anse S. Lyonnet, Greg 39 (1958) 295-318; Stanley, Christ&#8217;s Resurrection 171-73.261.<\/p>\n<p>(Kasemann, E., \u00abThe Faith of Abraham in Ro\u00admans 4\u00bb, Perspectives on Paul [Filadelfia 1971] 79-101. Oeming, M., \u00abIst Genesis 15,6 ein Beleg f\u00fcr die Anrechnung des Glaubens zur Gerechtigkeit?\u00bb, ZAW 95 [1983] 182-97. Wilckens, U., \u00abDie Rechtfertigung Abrahams nach Romer 4\u00bb, Rechtfertigung ais Freiheit: Paulusstudien [Neukirchen 1974] 33-49.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>antepasado<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>haber.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [5] Padre de todas las naciones Israelitas.\n<\/p>\n<p><strong> [6] El fue salvo por fe en la promesa de multiplicidad f\u00edsica. Si \u00e9l es nuestro padre de la fe, debemos creer exactamente lo que el crey\u00f3. Que Israel ser\u00eda m\u00e1s que la arena del mar y m\u00e1s que el polvo de la tierra y extendidos a muchas naciones.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Algunos cr\u00edticos de las dos casas usan este \u00fanico vers\u00edculo como un tipo de presunta prueba del texto, tratando de negar todas las otras claras referencias de akrobustia a Efray\u00edm, al decir que Abraham no era Efrayimita. Ellos aducen que porque YHWH todav\u00eda lo llama akrobustia, entonces akrobustia no puede significar \u201cprepucios tirados\u201d, sino que significa simplemente \u201cnunca circuncidado.\u201d El problema con \u00e9sto es que por su ignorancia, olvidan que como un descendiente de Noe que conoc\u00eda lo bueno y lo malo (ej. principios de la Torah), el paganismo hab\u00eda entrado en la familia (a\u00fan en el padre de Abraham, Terah, y toda su casa. Por tanto, desde el punto de vista de YHWH, la casa de Abraham hab\u00eda tirado la verdad y la separaci\u00f3n de Noe y su hijo Sem, y as\u00ed el acto, o pacto de la circuncisi\u00f3n fue tirado por la casa de Abraham, hasta que fue renovada con Abraham. Conociendo YHWH que los ancestros de Abraham se hab\u00edan hecho akrobustia, aplica este termino a Abraham antes de la renovaci\u00f3n del rito, en oposici\u00f3n a usar la palabra aperitome, que hubiera significado que todos los ancestros de Abraham eran paganos y no ten\u00edan conocimientos de la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [1] El fue el padre a trav\u00e9s de Isaac y Jacob de las dos casas. De los Jud\u00edos, al ser el padre de los circuncidados y de los Efrayimitas akrobustia que est\u00e1n retornando, al ser as\u00ed mismo un retornado (uno que cruza) o uno que ev-ers como un retornante Hebreo. En Hebreo, uno que cruza es llamado Ivri. Ivri viene de la ra\u00edz de la palabra ev-er que significa \u201ccruzar a la verdad del paganismo.\u201d Entonces, tanto antes y como despu\u00e9s de su circuncisi\u00f3n, \u00e9l de todas formas era padre de una de las dos casas de Israel, a pesar de uno estar circuncidado y el otro akrobustia, ya que \u00e9l fue ambos. YHWH lo acept\u00f3 en ambos estados, as\u00ed como acepta ambas casas en sus deambular y sus infidelidades, en su retorno a trav\u00e9s de el Moshiach.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Judah en t\u00e9rminos del primer siglo.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Israel-Efray\u00edm que comparti\u00f3 los patriarcas con el Israel- Jud\u00edo. Esto se aplica tanto f\u00edsica como espiritualmente.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Todas estas naciones escogidas iban a venir por medio de Jacob. A Ismael y a Esau nunca se les prometi\u00f3 dar a luz naciones sino una sola gran naci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Llena el mundo con su semilla a trav\u00e9s de Jacob.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] Gen 15, 6; Gal 3, 6; Sant 2, 23.[7] Sal 32 (31).[9] La dicha de estar justificado por la gracia de Dios.[17] Gen 17, 4.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 diremos, pues, que ha encontrado Abraham, nuestro progenitor seg\u00fan la carne? RESUMEN: La base de la justificaci\u00f3n es la fe en Cristo Jes\u00fas, resucitado de los muertos, y no las obras de ley. Aun el mismo padre de la raza judaica fue justificado por la fe y no por la perfecci\u00f3n de su vida &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Romanos 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28652\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}