{"id":28664,"date":"2022-06-20T12:19:19","date_gmt":"2022-06-20T17:19:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-413-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:19:19","modified_gmt":"2022-06-20T17:19:19","slug":"comentario-de-romanos-413-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-413-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Romanos 4:13 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Porque la promesa a Abraham y a su descendencia, de que ser\u00eda heredero del mundo, no fue dada por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>4:13<\/span> \u2014 \u201cno por la ley,\u201d m\u00e1s bien dicho, seg\u00fan el texto griego y la l\u00ednea de argumentaci\u00f3n de Pablo en esta secci\u00f3n, \u201cno por ley.\u201d Es decir, Abraham no recibi\u00f3 la promesa a causa de haber guardado perfectamente alguna ley. La promesa no le fue hecha a consideraci\u00f3n de observar ley, sino de justificaci\u00f3n por fe. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u201cheredero del mundo.\u201d Este texto es usado por muchos para ense\u00f1ar que este mismo mundo, aunque renovado, dicen, va a ser pose\u00eddo como la \u201ctierra nueva\u201d (<span>2Pe 3:13<\/span>; <span>Apo 21:1<\/span>). Tal interpretaci\u00f3n, no solamente ignora por completo el contexto sino tambi\u00e9n contradice los muchos textos b\u00edblicos que ense\u00f1an que la tierra o patria que el cristiano poseer\u00e1 es celestial (<span>Heb 11:14-16<\/span>). Adem\u00e1s, <span>2Pe 3:13<\/span> y <span>Apo 21:1<\/span> hablan de un nuevo orden de cosas, y no literalmente de este mismo mundo en forma renovada. (V\u00e9anse m\u00e1s comentarios sobre <span>Apo 21:1<\/span> en mi obra, NOTAS SOBRE APOCALIPSIS). <\/p>\n<p \/> En las promesas dadas a Abraham (<span>G\u00e9n 12:1-20<\/span>; <span>G\u00e9n 13:1-18<\/span>; <span>G\u00e9n 15:1-21<\/span>; <span>G\u00e9n 17:1-27<\/span>; <span>G\u00e9n 22:1-24<\/span>), no vemos ninguna expresada en esta forma, \u201cheredero del mundo.\u201d Pero sabemos que no se hace referencia a la promesa de la tierra de Cana\u00e1n, porque la promesa ten\u00eda que ver con el mundo, no con una peque\u00f1a porci\u00f3n de \u00e9l. <span>G\u00e9n 12:1-3<\/span> muestra que Dios prometi\u00f3 a Abraham que en \u00e9l ser\u00edan benditas todas las familias de la tierra. Pero en <span>22:18<\/span> vemos que en la simiente de el (en Cristo, <span>G\u00e1l 3:16<\/span>) ser\u00edan benditas todas las naciones de la tierra. Concluimos que todo el mundo es bendecido (espiritualmente) en Abraham porque en la simiente de \u00e9l (en Cristo) es bendecido. La iglesia de Cristo, compuesta de todas las naciones, es la totalidad de los hijos de Abraham por la fe (<span>G\u00e1l 3:29<\/span>; <span>Rom 4:16<\/span>). Abraham hered\u00f3 al mundo como sus hijos espirituales. En Cristo el hijo de Abraham (cristiano) tiene toda bendici\u00f3n espiritual (<span>Efe 1:3<\/span>). Todo cristiano es parte de la iglesia de Cristo, la casa de Dios (<span>1Ti 3:15<\/span>). La iglesia se compone de todas las naciones, y sus miembros son hijos de Abraham por la fe, porque a Abraham se le prometi\u00f3 que \u00e9l ser\u00eda \u201cpadre de muchedumbre de gentes.\u201d <\/p>\n<p \/> Haciendo resumen, vemos que Abraham iba a heredar el mundo. Lo \u201chereda,\u201d no en sentido de poseerlo literalmente, sino en venir a ser el padre de muchas naciones y que en \u00e9l ser\u00edan bendecidas todas las naciones de la tierra. Esto se refiere a las bendiciones espirituales que los hijos de Abraham por la fe tienen como miembros de la iglesia de Cristo, la cual iglesia es compuesta de gentes de todas las naciones. Todo el contexto de <span>Rom 4:1-25<\/span> trata de la promesa de justificaci\u00f3n (perd\u00f3n de pecados) para todas las naciones, seg\u00fan la promesa hecha a Abraham. La promesa era espiritual, y Abraham hereda el mundo espiritualmente. V\u00e9ase el vers\u00edculo 17.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>porque no por la ley.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e1l 3:16-18<\/span>, <span class='bible'>G\u00e1l 3:29<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>fue dada la promesa.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 12:3<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 17:4<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 17:5<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 17:16<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 22:17<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 22:18<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 28:14<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 49:10<\/span>; <span class='bible'>Sal 2:8<\/span>; <span class='bible'>Sal 72:11<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>sino por la fe.<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 4:11<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">promesa<\/span>\u00a0para Abraham no fue a trav\u00e9s de la circuncisi\u00f3n (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 4:9-12<\/span><\/span>) ni a trav\u00e9s de la Ley (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 4:13-16<\/span><\/span>),\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">sino por la justicia de la fe<\/span>.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">heredero del mundo<\/span>\u00a0significa que Abraham y su\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">descendencia<\/span>, especialmente Jes\u00fas, heredar\u00e1n la tierra, una promesa que se cumplir\u00e1 en el Reino que se establecer\u00e1 cuando Cristo regrese.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>promesa \u2026 heredero del mundo.<\/b> Esto se refiere a Cristo y es la esencia del pacto que Dios hizo con Abraham y sus descendientes (<i>vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>G\u00e9n 12:3<\/span> <i>;<\/i> <span class='bible'>G\u00e9n 15:5<\/span><i>; cp.<\/i><span class='bible'>G\u00e9n 18:18<\/span> <i>;<\/i> <span class='bible'>G\u00e9n 22:18<\/span>). La provisi\u00f3n final de ese pacto era que por medio de la simiente de Abraham todo el mundo ser\u00eda bendecido (<span class='bible'>G\u00e9n 12:3<\/span>). Pablo argumenta que \u00abla simiente\u00bb se refiere de forma espec\u00edfica a Cristo y a que esta promesa correspond\u00eda en realidad al evangelio (<span class='bible'>G\u00e1l 3:8<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 3:16<\/span>; cp. <span class='bible'>Jua 8:56<\/span>). Todos los creyentes al estar en Cristo se convierten en herederos de la promesa (<span class='bible'>G\u00e1l 3:29<\/span>; cp. <span class='bible'>1Co 3:21-23<\/span>). <b>no por la ley.<\/b> Es decir, no como resultado de que Abraham guardara la ley. <b>la justicia de la fe.<\/b> La justicia recibida de Dios por la fe (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Rom 1:17<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>As\u00ed como Abraham no fue justificado por el rito de la circuncisi\u00f3n (vv. <span class='bible'>Rom 4:9-12<\/span>), tampoco fue justificado por guardar la ley mosaica (vv. <span class='bible'>Rom 4:13-15<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t4:13&#8211; \u201cno por la ley,\u201d m\u00e1s bien dicho, seg\u00fan el texto griego y la l\u00ednea de argumentaci\u00f3n de Pablo en esta secci\u00f3n, \u201cno por ley.\u201d Es decir, Abraham no recibi\u00f3 la promesa a causa de haber guardado perfectamente alguna ley. La promesa no le fue hecha a consideraci\u00f3n de observar ley, sino de justificaci\u00f3n por fe.<br \/>\n\t&#8211;\u201cheredero del mundo.\u201d Este texto es usado por muchos para ense\u00f1ar que este mismo mundo, aunque renovado, dicen, va a ser pose\u00eddo como la \u201ctierra nueva\u201d (2Pe 3:13; Apo 21:1). Tal interpretaci\u00f3n, no solamente ignora por completo el contexto sino tambi\u00e9n contradice los muchos textos b\u00edblicos que ense\u00f1an que la tierra o patria que el cristiano poseer\u00e1 es celestial (Heb 11:14-16). Adem\u00e1s, 2Pe 3:13 y Apo 21:1 hablan de un nuevo orden de cosas, y no literalmente de este mismo mundo en forma renovada. (V\u00e9anse m\u00e1s comentarios sobre Apo 21:1 en mi obra, NOTAS SOBRE APOCALIPSIS).<br \/>\n\tEn las promesas dadas a Abraham (G\u00e9n 12:1-20; G\u00e9n 13:1-18; G\u00e9n 15:1-21; G\u00e9n 17:1-27; G\u00e9n 22:1-24), no vemos ninguna expresada en esta forma, \u201cheredero del mundo.\u201d Pero sabemos que no se hace referencia a la promesa de la tierra de Cana\u00e1n, porque la promesa ten\u00eda que ver con el mundo, no con una peque\u00f1a porci\u00f3n de \u00e9l. G\u00e9n 12:1-3 muestra que Dios prometi\u00f3 a Abraham que en \u00e9l ser\u00edan benditas todas las familias de la tierra. Pero en 22:18 vemos que en la simiente de el (en Cristo, G\u00e1l 3:16) ser\u00edan benditas todas las naciones de la tierra. Concluimos que todo el mundo es bendecido (espiritualmente) en Abraham porque en la simiente de \u00e9l (en Cristo) es bendecido. La iglesia de Cristo, compuesta de todas las naciones, es la totalidad de los hijos de Abraham por la fe (G\u00e1l 3:29; Rom 4:16). Abraham hered\u00f3 al mundo como sus hijos espirituales. En Cristo el hijo de Abraham (cristiano) tiene toda bendici\u00f3n espiritual (Efe 1:3). Todo cristiano es parte de la iglesia de Cristo, la casa de Dios (1Ti 3:15). La iglesia se compone de todas las naciones, y sus miembros son hijos de Abraham por la fe, porque a Abraham se le prometi\u00f3 que \u00e9l ser\u00eda \u201cpadre de muchedumbre de gentes.\u201d<br \/>\n\tHaciendo resumen, vemos que Abraham iba a heredar el mundo. Lo \u201chereda,\u201d no en sentido de poseerlo literalmente, sino en venir a ser el padre de muchas naciones y que en \u00e9l ser\u00edan bendecidas todas las naciones de la tierra. Esto se refiere a las bendiciones espirituales que los hijos de Abraham por la fe tienen como miembros de la iglesia de Cristo, la cual iglesia es compuesta de gentes de todas las naciones. Todo el contexto de Rom 4:1-25 trata de la promesa de justificaci\u00f3n (perd\u00f3n de pecados) para todas las naciones, seg\u00fan la promesa hecha a Abraham. La promesa era espiritual, y Abraham hereda el mundo espiritualmente. V\u00e9ase el vers\u00edculo 17.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>TODO POR GRACIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Romanos 4:13-17<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>No fue por medio de la Ley como se transmiti\u00f3 la promesa de heredar la Tierra a Abraham y a su \u00absimiente\u00bb, sino que vino de aquella correcta relaci\u00f3n con Dios que tuvo su origen en la fe. Si los vasallos de la Ley son los herederos, entonces la fe pierde todo su sentido, y la promesa resulta inoperante. Porque lo que produce la Ley es ira; pero donde no existe una ley tampoco puede haber transgresi\u00f3n. As\u00ed es que todo depende de la fe, para que quede claro que es cuesti\u00f3n de Gracia, y se garantice la promesa a todos los descendientes de Abraham, no s\u00f3lo los que pertenecen a la tradici\u00f3n de la Ley, sino tambi\u00e9n los que son de la familia de Abraham en virtud de la fe. Abraham es el padre de todos nosotros; porque est\u00e1 escrito: \u00bb Te he nombrado padre de muchas naciones.\u00bb Y as\u00ed es para Dios porque crey\u00f3 en \u00c9l como el Que llama a los muertos a la vida, y a la existencia a cosas que todav\u00eda no existen.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Dios le hizo a Abraham una promesa maravillosa. Le prometi\u00f3 que ser\u00eda una gran naci\u00f3n, y que en \u00e9l ser\u00edan benditas todas las familias de la Tierra <em>(<\/em><span class='bible'>Ge 12:2<\/span><em>  s). <\/em>La Tierra se le dar\u00eda como heredad. Y Dios le hizo esa promesa simplemente porque puso su confianza en \u00c9l. No la recibi\u00f3 por haber amontonado m\u00e9ritos cumpliendo los mandamientos de la Ley, sino como una gracia generosa en respuesta a su fe absoluta en Dios. La promesa, como lo vio Pablo, depend\u00eda exclusivamente de dos cosas: de la Gracia generosa e inmerecida de Dios, y de la perfecta fe de Abraham.<\/p>\n<p>La Gracia es la mano que da, y la fe, la mano que recibe, como en la famosa pintura de Miguel \u00c1ngel.<br \/>Los jud\u00edos seguir\u00edan preguntando: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede uno entrar en la debida relaci\u00f3n con Dios para estar incluido en esta gran promesa?\u00bb La respuesta que ellos mismos daban era: \u00abAdquiriendo m\u00e9ritos ante Dios haciendo lo que manda la Ley.\u00bb Es decir, uno tiene que conseguirlo por su propio esfuerzo. Pero Pablo ve\u00eda con absoluta claridad que esta actitud jud\u00eda <em>hab\u00eda destruido totalmente la promesa. Y <\/em>la raz\u00f3n era que no hay nadie que pueda cumplir perfectamente la Ley; por tanto, si la promesa depende de la observancia de la Ley, no se puede cumplir.<\/p>\n<p>Pablo ve\u00eda las cosas con claridad meridiana. Ve\u00eda dos maneras mutuamente excluyentes de tratar de entrar en relaci\u00f3n con Dios: una depend\u00eda del esfuerzo humano, y la otra, de la Gracia divina. La primera era una batalla irremisiblemente perdida para obedecer una ley imposible; y la segunda, la fe que no hace m\u00e1s que cogerle a Dios la palabra. Cada una ten\u00eda tres partes:<br \/>(i) Por una parte tenemos <em>la promesa <\/em>de Dios. Hay dos palabras griegas que quieren decir <em>promesa: Hyposj\u00e9sis <\/em>es una promesa con condiciones -\u00abPrometo hacer esto si t\u00fa haces lo otro\u00bb-. <em>Epanguel\u00eda <\/em>quiere decir una promesa que se hace generosamente y sin ninguna condici\u00f3n por la otra parte; y esta es la palabra que usa Pablo; como si dij\u00e9ramos: \u00bb Dios es como una padre humano; promete amar a sus hijos independientemente de lo que hagan.\u00bb Cierto que amar\u00e1 a algunos de nosotros con un amor que le hace estar contento, y a otros con un amor que le har\u00e1 estar triste; pero en ambos casos es un amor que no nos abandonar\u00e1 jam\u00e1s. No depende de nuestros m\u00e9ritos, sino s\u00f3lo del generoso coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>(ii) Tenemos <em>la fe. <\/em>Fe es la seguridad de que Dios es realmente as\u00ed. Es jug\u00e1rnoslo todo a su amor.<\/p>\n<p>(iii) Tenemos <em>la Gracia. <\/em>Un regalo <em>de gracia <\/em>es siempre algo que no se gana ni merece. La verdad es que nadie puede ganar el amor de Dios. Tenemos que encontrar nuestra gloria, no en lo que podamos hacer por Dios, sino en lo que \u00c9l ha hecho por nosotros.<\/p>\n<p>(i) Por otra parte tenemos <em>la Ley. <\/em>Lo que pasa con la ley es que siempre puede diagnosticar la enfermedad, pero no puede curarla. La Ley le dice a uno lo que est\u00e1 mal, pero no le ayuda a evitarlo. De hecho, como Pablo se\u00f1alar\u00e1 m\u00e1s adelante, hay una especie de paradoja terrible en la Ley. La naturaleza humana tiende a querer aquello que se le proh\u00edbe. \u00bb La fruta robada es la m\u00e1s dulce.\u00bb As\u00ed que la Ley puede de hecho inducirnos a desear precisamente lo que nos proh\u00edbe. La consecuencia natural de la Ley es el juicio; y, mientras una persona viva en una religi\u00f3n cuyo principal componente sea la Ley, no puede verse a s\u00ed misma m\u00e1s que como un criminal ante el tribunal de Dios.<\/p>\n<p>(ii) Tenemos <em>la transgresi\u00f3n. <\/em>En cuanto se introduce la ley, la transgresi\u00f3n la sigue. No se puede quebrantar una ley que no existe, ni se puede condenar a nadie por quebrantar una ley que no sab\u00eda que existiera -aunque es un principio jur\u00eddico que <em>la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento-. <\/em>Si no hacemos m\u00e1s que introducir una ley, y si hacemos de la religi\u00f3n exclusivamente una cuesti\u00f3n de obedecer una ley, la vida se reduce a una cadena de transgresiones a la espera del castigo.<\/p>\n<\/p>\n<p>(iii) Tenemos <em>la ira. <\/em>Pensad en <em>la ley, <\/em>y en <em>la transgresi\u00f3n, <\/em>e inevitablemente el siguiente pensamiento ser\u00e1 <em>la ira. <\/em>Pensad en Dios en t\u00e9rminos de ley, y no podr\u00e9is evitar el pensar en \u00c9l en t\u00e9rminos de justicia ofendida. Pensad en una persona en t\u00e9rminos de ley, y no podr\u00e9is considerarla m\u00e1s que como culpable y destinada a la condenaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>As\u00ed es que Pablo pone ante los Romanos dos caminos: uno es el del que trata de relacionarse debidamente con Dios mediante su propio esfuerzo; y el otro, el del que entra por la fe en una relaci\u00f3n con Dios que ya existe por la gracia de Dios para que \u00e9l pueda entrar con confianza.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>G\u00e9n 12:2-3<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 22:15-18<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 3:15-16<\/span>; <span class='bible'>Heb 11:8-12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>r 261 G\u00e9n 12:3; G\u00e9n 17:6; G\u00e9n 18:18; G\u00e9n 22:17<\/p>\n<p>s 262 Heb 11:8<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> su descendencia.  Es decir, la simiente espiritual de Abraham, ya sean jud\u00edos o gentiles, que son justificados por fe. <\/p>\n<p><p> heredero del mundo.  Las promesas hechas a Abraham implican que Dios llevar\u00eda a cabo sus prop\u00f3sitos para el mundo por medio de la descendencia de Abraham (Gn 12:2\u2013 3; 13:14\u2013 17; 15:4\u2013 7; 17:3). El cumplimiento de esta promesa se llevar\u00e1 a cabo en la simiente de Abraham por excelencia, el Mes\u00edas, en el reino mesi\u00e1nico, en su segunda venida.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n13<strong> (1)<\/strong> La justificaci\u00f3n se da para que los escogidos de Dios hereden el mundo a fin de ejercer el dominio de Dios en la tierra ( G\u00e9n_1:26). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n13<strong> (2)<\/strong> La ley era la econom\u00eda (la dispensaci\u00f3n) temporal de Dios para el hombre en el Antiguo Testamento, puesto que fue a\u00f1adida temporalmente a causa de las transgresiones del hombre ( G\u00e1l_3:19); la fe es la econom\u00eda (la dispensaci\u00f3n) eterna de Dios para el hombre en el Nuevo Testamento, porque se basa en el plan eterno de Dios (cfr. nota 4<strong> (4)<\/strong> de 1 Ti 1). En el Antiguo Testamento Dios se relacion\u00f3 al hombre conforme a la ley. Si conforme a esta dispensaci\u00f3n el hombre hubiera hecho lo que Dios hab\u00eda mandado en la ley, habr\u00eda obtenido justicia, es decir, la justicia de la ley (9:31), la justicia que procede de la ley (10:5; Flp_3:9). En el Nuevo Testamento Dios se relaciona al hombre conforme a la fe. Si conforme a esta dispensaci\u00f3n el hombre cree en Cristo, Aquel en quien Dios ha ordenado que el hombre crea ( 1Jn_3:23), obtendr\u00e1 justicia, es decir, la justicia de la fe (v.11), la justicia que procede de la fe (9:30; 10:6). La fe, la cual es ordenada por Dios en la econom\u00eda neotestamentaria y que reemplaza a la ley del Antiguo Testamento, s\u00f3lo lleg\u00f3 en los tiempos del Nuevo Testamento ( G\u00e1l_3:23 , G\u00e1l_3:25). Esta fe, la cual reemplaza la ley, es objetiva para nosotros. Recibimos la justicia de la fe cuando, conforme a la fe objetiva, creemos subjetivamente en Cristo, en quien Dios quer\u00eda que crey\u00e9semos. Esta justicia es el Cristo a quien poseemos es decir, a quien recibimos al creer subjetivamente conforme a la fe objetiva ordenada por Dios-como la justicia de Dios que recibimos ( 1Co_1:30). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se inserta <i><b>fue dada<\/b><\/i> para suplir elipsis del original; <i><b>a su simiente&#8230;<\/b><\/i> Es decir, <i>a su descendencia<\/i> \u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">G\u00e1l 3:29<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>B395 En vista del infinitivo apositivo, la primera parte de este vers\u00edculo debe traducirse: Porque no por medio de la ley le fue dada la promesa a Abraham o a su descendencia, de que \u00e9l ser\u00eda heredero del mundo. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>simiente<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><em>rtf1fbidisansiansicpg1252deff0fonttblf0fromanfprq2fcharset2 Wingdings 3;<\/em> . fue dada. <\/p>\n<p> 4.13 Es decir, <em>a su descendencia.<\/em><\/p>\n<p> 4.13 g G\u00e1l_3:29.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Porque la promesa a Abraham y a su descendencia, de que ser\u00eda heredero del mundo, no fue dada por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe. 4:13 \u2014 \u201cno por la ley,\u201d m\u00e1s bien dicho, seg\u00fan el texto griego y la l\u00ednea de argumentaci\u00f3n de Pablo en esta secci\u00f3n, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-413-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Romanos 4:13 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28664","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28664"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28664\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}