{"id":28785,"date":"2022-06-20T12:24:47","date_gmt":"2022-06-20T17:24:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:24:47","modified_gmt":"2022-06-20T17:24:47","slug":"comentario-de-romanos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Romanos 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Digo la verdad en Cristo; no miento. Mi conciencia da testimonio conmigo en el Esp\u00edritu Santo<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> RESUMEN: Los primeros ocho cap\u00edtulos tratan del gran tema de la salvaci\u00f3n que Dios ofrece al hombre por medio del evangelio de Cristo Jes\u00fas. Solamente por \u00e9l pueden los jud\u00edos y los gentiles ser salvos. Ahora, en los cap\u00edtulos 9 al 11, Pablo trata del caso de los jud\u00edos en particular, concerniente a su rechazamiento o exclusi\u00f3n. <\/p>\n<p \/> En este cap\u00edtulo, torci\u00e9ndolo, el calvinismo halla su fortaleza, ense\u00f1ando la predestinaci\u00f3n incondicional de individuos (hombres y \u00e1ngeles) o para vida eterna o para muerte eterna. Pero en este cap\u00edtulo no se trata nada de la salvaci\u00f3n eterna (futura) de individuos en particular. El punto tratado es: la completa libertad de Dios en la preparaci\u00f3n del evangelio. En la ejecuci\u00f3n de sus prop\u00f3sitos, Dios no fue limitado por consideraciones humanas. Sus escogimientos fueron gobernados por sus propias razones y no por los hechos de las personas escogidas. <\/p>\n<p \/> En los vers\u00edculos del 1 al 5, Pablo expresa su simpat\u00eda hacia los jud\u00edos que rechazaban al evangelio, porque sus privilegios como el pueblo de Dios por tantos siglos eran tan grandes. <\/p>\n<p \/> En los del 6 al 13, refuta la falsa posici\u00f3n de que el rechazamiento de los jud\u00edos probar\u00eda que Dios no cumpli\u00f3 con sus promesas hacia ellos. Las cumpli\u00f3 en los hijos seg\u00fan la promesa, y no seg\u00fan la carne. <\/p>\n<p \/> En los del 14 al 18, refuta la falsa posici\u00f3n de que rechazar Dios a los jud\u00edos probar\u00eda que es injusto. Es libre Dios para mostrar su misericordia seg\u00fan su deseo. <\/p>\n<p \/> En los del 19 al 29, refuta la falsa posici\u00f3n de que Dios no deber\u00eda inculpar al que ha resistido a su voluntad. Los hechos de Dios en el asunto tratado son vindicados o justificados por su poder absoluto y soberan\u00eda divina, acompa\u00f1ados de su paciencia. <\/p>\n<p \/> En los del 30 al 33, presenta la conclusi\u00f3n de su argumento, dando la raz\u00f3n verdadera del por qu\u00e9 del rechazamiento de los jud\u00edos, y de la aceptaci\u00f3n de los gentiles. <\/p>\n<p \/>\n<p \/> 9:1,2 \u2014 Como cristiano (que ama la verdad y la expresa, no mintiendo como mundano) e inspirado por el Esp\u00edritu Santo, Pablo afirma lo que siente en su coraz\u00f3n, conciente de la tristeza y del dolor hacia sus compatriotas no convertidos. \u201cVerdad digo en Cristo, no miento,\u201d no es juramento, sino una forma de \u00e9nfasis. (V\u00e9anse <span>2Co 2:17<\/span>; <span>Jua 1:20<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Verdad digo en Cristo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 1:9<\/span>; <span class='bible'>2Co 1:23<\/span>; <span class='bible'>2Co 11:31<\/span>; <span class='bible'>2Co 12:19<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 1:20<\/span>; <span class='bible'>Flp 1:8<\/span>; <span class='bible'>1Ts 2:5<\/span>; <span class='bible'>1Ti 2:7<\/span>; <span class='bible'>1Ti 5:21<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>d\u00e1ndome testimonio mi conciencia.<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 2:15<\/span>; <span class='bible'>Rom 8:16<\/span>; <span class='bible'>2Co 1:12<\/span>; <span class='bible'>1Ti 1:5<\/span>; <span class='bible'>1Jn 3:19-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Pablo se entristece por los jud\u00edos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 9:1-6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>No todos los hijos de Abraham son de la promesa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 9:7-17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 9:18-24<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El llamado de los gentiles y el rechazo de los jud\u00edos fue profetizado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 9:25-31<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La causa de los jud\u00edos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 9:32<\/span>, <span class='bible'>Rom 9:33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Al final del cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 8:1-39<\/span><\/span>\u00a0Pablo establece que<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(1) Dios tienen un prop\u00f3sito para los creyentes,<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(2) nada puede impedir que el prop\u00f3sito se realice, y<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(3) nadie puede separar al pueblo de Dios de su amor. Pero \u00bfqu\u00e9 hay sobre el pueblo jud\u00edo? Dios tiene un prop\u00f3sito para Israel y ha dicho que \u00c9l ama a Israel. Sin embargo, Israel parece excluirse del programa de Dios. Pablo apunta este problema en los cap\u00edtulos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 9:1-33<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 10:1-21<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 11:1-36<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">anatema, separado de Cristo:<\/span>\u00a0La pena de Pablo era tan grande que \u00e9l estaba dispuesto, si fuese posible, a separarse de Cristo si esto significaba que Israel podr\u00eda unirse a \u00c9l (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 32:32<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>INCREDULIDAD DE ISRAEL.<\/b> En los caps. <span class=\"bible\">Rom 9:1-33<\/span>; <span class=\"bible\">Rom 10:1-21<\/span>; <span class=\"bible\">Rom 11:1-36<\/span>, Pablo trata el problema de la elecci\u00f3n pasada de Israel (<span class=\"bible\">Rom 9:6-29<\/span>), su rechazo actual del evangelio (<span class=\"bible\">Rom 9:30-33<\/span>; <span class=\"bible\">Rom 10:1-21<\/span>) y su salvaci\u00f3n futura (<span class=\"bible\">Rom 11:1-36<\/span>). Para un an\u00e1lisis del argumento que emplea, v\u00e9ase el ART\u00cdCULO ISRAEL EN EL PLAN DE SALVACION DE DIOS, P. 1592. <span class=\"blue\">[<span class=\"bible\">Rom 9:6<\/span>]<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La salud mesi\u00e1nica y el pueblo de Israel, 9:1-5.<br \/>\n1 Os digo la verdad en Cristo, no miento, y conmigo da testimonio mi conciencia en el Esp\u00edritu Santo, 2 que siento una gran tristeza y un dolor continuo en mi coraz\u00f3n, 3 porque desear\u00eda ser yo mismo anatema de Cristo por mis hermanos, mis deudos seg\u00fan la carne, 4 los israelitas, cuya es la adopci\u00f3n filial y la gloria, y las alianzas, y la legislaci\u00f3n, y el culto, y las promesas; 5 cuyos son los patriarcas, y de quienes, seg\u00fan la carne, procede Cristo, que est\u00e1 por encima de todas las cosas, Dios bendito por los siglos, am\u00e9n.<\/p>\n<p>San Pablo comienza aqu\u00ed a tratar el grav\u00edsimo y para \u00e9l torturante problema de la incredulidad jud\u00eda. La ligaz\u00f3n con lo anterior es por ant\u00edtesis: ante el hecho confortante de la esperanza cristiana (c.5-8), \u00bfcu\u00e1l es la situaci\u00f3n de los israelitas, el pueblo de la elecci\u00f3n y de las promesas divinas ? Su incredulidad casi general no puede menos de desconcertar. \u00bfQu\u00e9 se ha hecho de aquella elecci\u00f3n y de aquellas promesas ? \u00bfEs que han fracasado los planes de Dios ? Si as\u00ed es, tampoco los cristianos podemos estar muy seguros.<br \/>\nLa respuesta a estas preguntas ocupar\u00e1 los cap\u00edtulos 9-11 y, en perspectiva general, ya tratamos de este problema en la introducci\u00f3n a la carta. Ante todo, despu\u00e9s de una como especie de introducci\u00f3n (9:1-5), San Pablo sale enseguida por los fueros de Dios, dejando bien sentado que en nada quedan comprometidas su fidelidad y su justicia (9:6-29). A continuaci\u00f3n, fijando su vista m\u00e1s directamente en los jud\u00edos, hace recaer sobre ellos la culpa de haber quedado fuera del Evangelio, pues no quisieron admitir la salud que Dios les ofrec\u00eda (9:30-10:21). Por fin, va a\u00fan m\u00e1s lejos y da la soluci\u00f3n completa, diciendo que esta incredulidad, por lo dem\u00e1s s\u00f3lo parcial, no es definitiva, sino s\u00f3lo temporal, utilizada por Dios en orden a facilitar la salud de los gentiles, concluyendo con un canto de admiraci\u00f3n y rendido homenaje a sus \u201cinsondables juicios e inescrutables caminos\u201d (11:1-36). Tal es el esquema de la respuesta del Ap\u00f3stol al problema de la incredulidad jud\u00eda. Es posible que por aquellas fechas este hecho de la incredulidad jud\u00eda fuese tema de las conversaciones diarias (cf. 11:17), como lo fueron otros posteriormente en tiempos de determinadas herej\u00edas, y que ello indujese al Ap\u00f3stol a tratarlo con tanta amplitud en su carta; mas, sea de ello lo que fuere, lo cierto es que en su respuesta nos ha dejado una de las p\u00e1ginas m\u00e1s interesantes de sus escritos, con principios de alt\u00edsima teolog\u00eda sobre los planes providenciales divinos en orden a la bendicion de los seres humanos. Una cosa, sin embargo, es muy de notar. No olvidemos nunca que San Pablo est\u00e1 tratando de responder al problema concreto de la incredulidad jud\u00eda, y que m\u00e1s que de individuos aislados habla de pueblos, no refiri\u00e9ndose, directamente al menos, a la salvaci\u00f3n o condenaci\u00f3n eterna de nadie, sino m\u00e1s bien al papel hist\u00f3rico que Dios ha asignado a Israel en los planes de bendicion. Ser\u00eda, pues, un grav\u00edsimo abuso, y de fatales consecuencias, aplicar sin m\u00e1s a los abstrusos problemas de predestinaci\u00f3n y reprobaci\u00f3n, como los tratan los te\u00f3logos, algunas de las expresiones que aqu\u00ed emplea el Ap\u00f3stol. Claro es que eso no quiere decir que la doctrina del Ap\u00f3stol no pueda iluminar esos problemas, y que no podamos citar esos textos; podremos hacerlo, pero teniendo bien en cuenta que \u00e9l se refiere directamente a otro orden de cosas y que es necesario fijar con precisi\u00f3n de antemano lo que realmente en ese contexto ense\u00f1a.<br \/>\nPor lo que se refiere a esta primera per\u00edcopa (v.1-5), que ahora debemos comentar, ya dijimos antes que se trataba de una especie de introducci\u00f3n al tema. Comienza el Ap\u00f3stol haciendo notar su gran tristeza ante el hecho de la incredulidad jud\u00eda (v.1-2). Es, sin que eso quite nada a su realidad, una captatio benevolentiae, deshaciendo la idea tan extendida contra \u00e9l de considerarle como enemigo del pueblo jud\u00edo (cf. Hec 21:28). Su amor a sus compatriotas es tal, que estar\u00eda dispuesto a sufrir cualquier mal, incluso el m\u00e1s extremo, por el bien de ellos. Eso indica con la expresi\u00f3n: \u201cdesear\u00eda ser yo mismo anatema de Cristo (\u03b1\u03bd\u03ac\u03b8\u03b5\u03bc\u03b1.. \u03b1\u03c0\u03cc \u03c4\u03bf\u03c5 \u03a7\u03c1\u03af\u03c3\u03c4\u03bf\u03c5) por mis hermanos,\u201d expresi\u00f3n que no debe tomarse demasiado a la letra, sino como modo enf\u00e1tico de hablar para indicar el inter\u00e9s extremo que siente por ellos. Bien sabe San Pablo que eso es una hip\u00f3tesis irreal, que no puede ser objeto de verdadero deseo. Expresi\u00f3n parecida la usa tambi\u00e9n en Gal 1:8. El t\u00e9rmino \u201canatema\u201d (= hebr. herem) lo usa varias veces el Ap\u00f3stol y siempre en el sentido de objeto ofrendado a Dios para ser destruido como cosa maldita (1Co 12:3; 1Co 16:22; Gal 1:8; cf. Lev 27:28-29; Jer 6:17).<br \/>\nA continuaci\u00f3n enumera San Pablo las grandes prerrogativas de Israel, que lo distinguen de todos los otros pueblos: \u201ccuya es la adopci\u00f3n filial, y la gloria, y las alianzas..\u201d (v.4-5). En efecto, de entre todos los pueblos Dios eligi\u00f3 a Israel como pueblo suyo (cf. Exo 4:22; Deu 14:1; Jer 31:9; Ose 11:1), en medio del cual se hac\u00eda presente su \u201cgloria\u201d (cf. Exo 40:34; 1Re 8:10-11; Sal 26:8); con \u00e9l pact\u00f3 varias veces (cf. Gen 15:18; Exo 2:24; Exo 19:5; Exo 24:7; Sal 89:4), y le dio una Ley (cf. Deu 4:1) y un culto (cf. Deu 12:1), y le hizo depositario de las promesas mesi\u00e1nicas (cf. 4:13; Gal 3:17); a \u00e9l pertenecen los patriarcas, grandes amigos de Dios (cf. Exo 3:6), y, sobre todo, de \u00e9l procede Jesucristo en cuanto hombre, gloria m\u00e1xima de Israel, que nadie le podr\u00e1 arrebatar. Hablando de Jesucristo, San Pablo le llama expresamente \u201cDios,\u201d siendo \u00e9ste uno de los testimonios b\u00edblicos m\u00e1s claros y categ\u00f3ricos de su divinidad 113.<\/p>\n<p>Dios no ha sido infiel a sus promesas,Exo 9:6-13.<br \/>\n6 Y no es que la palabra de Dios haya quedado sin efecto; es que no todos los nacidos de Israel son Israel, 7 ni todos los descendientes de Abraham son hijos de Abraham, sino que \u201cpor Isaac ser\u00e1 tu descendencia,\u201d 8 Esto es, no los hijos de la carne son hijos de Dios, sino los hijos de la promesa son tenidos por descendencia. 9 Los t\u00e9rminos de la promesa son \u00e9stos: \u201cPor este tiempo volver\u00e9 y Sara tendr\u00e1 un hijo.\u201d 10 Ni es s\u00f3lo esto; tambi\u00e9n Rebeca concibi\u00f3 de un solo var\u00f3n, nuestro padre Isaac. Pues bien, 11 cuando a\u00fan no hab\u00edan nacido ni hab\u00edan hecho a\u00fan bien ni mal, para que el prop\u00f3sito de Dios, conforme a la elecci\u00f3n, permaneciese no por las obras, sino por el que llama, 12 le fue a ella dicho: \u201cEl mayor servir\u00e1 al menor\u201d; 13 seg\u00fan lo que est\u00e1 escrito: \u201cAm\u00e9 a Jacob m\u00e1s que a Esa\u00fa.\u201d<\/p>\n<p>La idea general de este pasaje es clara: se trata de defender la fidelidad de Dios a sus promesas, no obstante el hecho de la incredulidad de Israel. As\u00ed lo da a entender claramente San Pablo al comienzo mismo de su exposici\u00f3n: \u201cy no es que la palabra de Dios haya quedado sin efecto..\u201d (v.6). En realidad, \u00e9sa era la dificultad primera que se le ocurr\u00eda a cualquier lector de la Biblia ante el hecho de la incredulidad de Israel. \u00bfNo quedaba comprometida con ello la fidelidad de Dios? \u00bfQu\u00e9 se hab\u00eda hecho de aquellas promesas de salud a Israel, tan frecuentemente repetidas (cf. Gen 17:6-11; Gen 26:3-5; Gen 28:14; 2Sa 7:14-16; Isa 2:2-5; Miq 5:2-4), si ahora, al llegar su realizaci\u00f3n con el Evangelio, \u00e9l se queda fuera ?<br \/>\nPara resolver esta objeci\u00f3n, San Pablo recurre a la distinci\u00f3n, empleada tambi\u00e9n en otras ocasiones (cf. 4:11-12; 1Co 10:18; Gal 6:16; Flp 3:3), entre la descendencia carnal de Abraham, o Israel racial, y la descendencia espiritual, o Israel de Dios; la primera no lleva consigo necesariamente la segunda, y, al contrario, se puede tener la segunda sin la primera (v.6). Tambi\u00e9n el Bautista hab\u00eda empleado ya esta distinci\u00f3n (cf. Mat 3:9). Pues bien, es al Israel de Dios, compuesto de creyentes, al que est\u00e1n hechas las promesas mesi\u00e1nicas (cf. 4:11-16); Consiguientemente, no obstante haber quedado fuera del Evangelio gran parte del Israel racial, la fidelidad de Dios a su palabra queda a salvo, pues siempre se conserv\u00f3 fiel un \u201cresto\u201d (9:27; 11:4-5), que es el que constitu\u00eda el Israel de Dios, y al que luego se agregar\u00edan muchos otros creyentes venidos del gentilismo. Claro es que esta distinci\u00f3n era totalmente extra\u00f1a a la mentalidad de los jud\u00edos, que no admit\u00edan otro Israel que el Israel racial, por eso San Pablo tratar\u00e1 de declararla m\u00e1s en los v.7-13, haciendo notar bas\u00e1ndose en textos de la Escritura (Gen 18:10; Gen 21:12; Gen 25:23) que las promesas a Abraham no afectaban a toda su descendencia, sino s\u00f3lo por Isaac, con exclusi\u00f3n de Ismael (v.7-9); ni tampoco a toda la de Isaac, sino s\u00f3lo por Jacob, con exclusi\u00f3n de Esa\u00fa (v. 10-13). Esto prueba, seg\u00fan el pensamiento de San Pablo, que el Israel de las promesas o Israel de Dios no est\u00e1 constituido simplemente por la descendencia carnal de Abraham, sino que entra como elemento esencial, incluso entre esos descendientes de Abraham, la \u201celecci\u00f3n\u201d divina. Insistiendo en esa idea de libre \u201celecci\u00f3n\u201d divina, San Pablo recuerda el texto de Gen 25:23, donde aparece que Dios elige a Jacob y no a Esa\u00fa, ya antes de que nacieran y, consiguientemente, antes de que hubiera m\u00e9ritos o dem\u00e9ritos por parte de ellos; se\u00f1al evidente, concluye el Ap\u00f3stol, de que la \u201celecci\u00f3n\u201d de Dios, conforme a su \u201cprop\u00f3sito\u201d (\u03c0\u03c1\u03cc\u03b8\u03b5\u03c3\u03b9\u03c2) o eternos designios, no s\u00f3lo no est\u00e1 hecha en virtud simplemente de ser descendencia de Abraham, puesto que se trataba de hermanos mellizos, pero ni siquiera de obras buenas o malas que hubiesen realizado (v. 11-12). Y a\u00fan recalca el Ap\u00f3stol esta doctrina con una cita tomada del profeta Malaqu\u00edas (Gen 1:2), referente tambi\u00e9n a Esa\u00fa y Jacob 114.<br \/>\nEst\u00e1 claro que, en la intenci\u00f3n de San Pablo, esos dos ejemplos tomados del G\u00e9nesis deben ser elevados a principio general. Es as\u00ed \u00fanicamente como adquiere fuerza probatoria su argumentaci\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, en Gal 4:22-31, el mismo San Pablo da expl\u00edcitamente car\u00e1cter general al caso de Ismael e Isaac, como t\u00edpico o representativo de las dos clases de hijos de Abraham. Quiero advertir \u00fanicamente que el Ap\u00f3stol est\u00e1 refiri\u00e9ndose a elecci\u00f3n o reprobaci\u00f3n en orden a ser depositarios, y a su tiempo herederos, de las promesas mesi\u00e1nicas, cosa que de suyo no debe confundirse con salvaci\u00f3n y condenaci\u00f3n. Esto \u00faltimo queda fuera del objetivo inmediato de San Pablo, y por ninguna parte consta que intentara excluir irremisiblemente de la salvaci\u00f3n a Ismael y Esa\u00fa y sus descendientes por el hecho de no haber sido elegidos para ser depositarios de las promesas mesi\u00e1nicas.<\/p>\n<p>Ni ha sido injusto,Gal 9:14-29.<br \/>\n14 \u00bfQu\u00e9 diremos, pues? \u00bfQue hay injusticia en Dios? \u00a1Eso no! 15 Pues a Mois\u00e9s le dijo: \u201cTendr\u00e9 misericordia de quien tengo misericordia, y tendr\u00e9 compasi\u00f3n de quien tengo compasi\u00f3n.\u201d 16 Por consiguiente, no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios, que tiene misericordia. 17 Porque dice la Escritura al Fara\u00f3n: \u201cPrecisamente para esto te he levantado, para mostrar en ti mi poder y para dar a conocer mi nombre en toda la tierra.\u201d 18 As\u00ed que tiene misericordia de quien quiere y a quien quiere le endurece. 19 Pero me dir\u00e1s: Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 reprende? Porque \u00bfqui\u00e9n puede resistir a su voluntad? 20 \u00a1Oh hombre! \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa para pedir cuentas a Dios? Acaso dice el vaso al alfarero: \u00bfPor qu\u00e9 me has hecho as\u00ed? 21 \u00bfO es que no puede el alfarero hacer del mismo barro un vaso de lujo y un vaso ordinario? 22 Pues si Dios, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soport\u00f3 con mucha longanimidad a los vasos de ira, maduros para la perdici\u00f3n, 23 y, al contrario, para manifestar la riqueza de su gloria, cobr\u00f3 misericordiosamente] sobre los vasos de misericordia, que El prepar\u00f3 para la gloria, 24 es decir, sobre nosotros, los que El llam\u00f3, no s\u00f3lo de los jud\u00edos, sino tambi\u00e9n de los gentiles.. 25 Como dice en Oseas: \u201cAl que no es mi pueblo llamar\u00e9 mi pueblo, y a la que no es mi amada, mi amada. 26 Y donde les fue dicho: No sois mi pueblo, all\u00ed ser\u00e1n llamados hijos del Dios vivo.\u201d 27 E Isa\u00edas clama de Israel: \u201cAunque fuera el n\u00famero de los hijos de Israel como la arena del mar, s\u00f3lo un resto ser\u00e1 salvo, 28 porque el Se\u00f1or ejecutar\u00e1 sobre la tierra un juicio consumado y decisivo.\u201d 29 Y seg\u00fan predijo Isa\u00edas: \u201cSi el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos no nos dejara un renuevo, como Sodoma hubi\u00e9ramos venido a ser y a Gomorra nos asemejar\u00edamos.\u201d<\/p>\n<p>San Pablo sigue defendiendo la conducta o proceder de Dios en sus planes de salvaci\u00f3n, y comienza formulando expl\u00edcitamente la dificultad que parece seguirse de lo que acaba de decir: \u201c\u00bfQu\u00e9 diremos, pues? \u00bfQue hay injusticia en Dios?\u201d (v.14). En efecto, si conforme a lo anteriormente expuesto (v. 11-13), Dios elige a unos y rechaza a otros, antes incluso de que vengan a la existencia y, consiguientemente, de todo m\u00e9rito o dem\u00e9rito, \u00bfd\u00f3nde queda su justicia ?<br \/>\nLa objeci\u00f3n parece realmente grave. San Pablo, despu\u00e9s de rechazarla como blasfema con un tajante: \u201cEso, no\u201d (v.14), en vez de atenuar su fuerza, tratando de matizar en qu\u00e9 sentido ha de entenderse esa elecci\u00f3n o reprobaci\u00f3n por parte de Dios, recalca con redoblada energ\u00eda la misma idea que motiv\u00f3 la dificultad, insistiendo nuevamente en el dominio lib\u00e9rrimo e independiente de Dios para distribuir sus dones c\u00f3mo y a quien quiere. Como prueba cita dos textos del \u00e9xodo, uno relativo a Mois\u00e9s (v.15; cf. Exo 33:19) y otro al Fara\u00f3n (v.17; cf. Exo 9:16), personajes en total contraste entre s\u00ed, d\u00f3cil uno y rebelde el otro, pero ambos instrumentos en manos de Dios, que se sirve de ellos en orden a sus planes de salud. La misi\u00f3n de Mois\u00e9s, libremente elegido por Dios, como antes lo hab\u00edan sido Isaac y Jacob, fue la de liberar a Israel, el pueblo de las promesas, conduci\u00e9ndolo a la tierra prometida; frente a \u00e9l, oponi\u00e9ndose a ese plan, se alza la figura del Fara\u00f3n, quien con su rebeld\u00eda, no hace sino contribuir, aunque sin intentarlo, al mayor esplendor de ese plan de liberaci\u00f3n, que hubo de ir acompa\u00f1ado de manifestaciones extraordinarias del poder de Dios. En ese sentido puede decirse que Dios \u201cendurec\u00eda\u201d el coraz\u00f3n del Fara\u00f3n (cf.  \u00e9xo 4:21; Exo 7:3; Exo 9:12; Exo 10:1; Exo 14:8); no que intentara directamente \u201cendurecerle,\u201d pues Dios no puede querer el mal, sino que, aunque era el propio Fara\u00f3n quien \u201cse endurec\u00eda\u201d a s\u00ed mismo (cf. Exo 7:13-14; Exo 8:15; Exo 9:7; Exo 13:15), Dios no s\u00f3lo hab\u00eda previsto ese endurecimiento que iban a ocasionar sus prodigios, sino que tambi\u00e9n hab\u00eda provisto el enmarcarlo en sus planes de salud para hacer mayor ostentaci\u00f3n de su poder y especial providencia hacia Israel. Y es que hay como dos planes en los designios de Dios: uno primero, queriendo que todos obedezcan sus \u00f3rdenes, y otro m\u00e1s amplio y complejo, l\u00f3gicamente posterior, enmarcando en sus planes de salud las rebeliones previstas. Del primero podemos salimos merced a nuestra condici\u00f3n de seres libres, pero ipso facto entramos en el segundo, en el que nuestras mismas rebeliones est\u00e1n ya previstas y enmarcadas para que tambi\u00e9n ellas contribuyan a los designios divinos. Es lo que suced\u00eda con el \u201cendurecimiento\u201d del Fara\u00f3n. Como se ve, no se alude aqu\u00ed, directamente al menos, a la suerte eterna del Fara\u00f3n, as\u00ed como tampoco a la de Mois\u00e9s en el texto anterior.<br \/>\nDe estos dos textos del \u00e9xodo alusivos a la conducta de Dios con Mois\u00e9s y Fara\u00f3n deduce San Pablo un principio general: \u201cNo es cuesti\u00f3n de querer ni de correr, sino de Dios.., que tiene misericordia de quien quiere, y a quien quiere le endurece\u201d (v.16.iS). Las expresiones, tendentes a hacer resaltar la soberan\u00eda e independencia de Dios en la distribuci\u00f3n de sus dones, pudieran ser interpretadas falsamente, como si la libertad humana no contara para nada en el proceso de la salvaci\u00f3n. Y, evidentemente, no es \u00e9sa la intenci\u00f3n de San Pablo. Ello se opondr\u00eda a otros muchos textos en que afirma que Dios quiere que todos los seres humanos se salven (cf. 5:18; 2Co 5:14; 1Ti 2:4), as\u00ed como a sus incesantes recomendaciones a que vivamos vigilantes (cf. 2:4-6; 8:13; 12:1-2) y a lo que dice de s\u00ed mismo: .\u201d. corriendo ansiosamente\u201d hacia la meta de la gloria eterna (Flp 3:12-14). Con todo, as\u00ed parece interpretarlas el supuesto interlocutor del v.19: Si todo depende de Dios y nadie le puede resistir, \u00bfpor qu\u00e9 reprende al pecador?<br \/>\nEsta objeci\u00f3n retuerza la del v.14, entrando a\u00fan m\u00e1s al vivo en el misterio de la distribuci\u00f3n de las gracias o favores divinos. San Pablo, como si fuera poco lo anterior, por toda contestaci\u00f3n de nuevo vuelve a insistir en la misma idea de soberan\u00eda e independencia de Dios, vali\u00e9ndose de la imagen del alfarero, que de la misma masa hace vasijas para usos nobles (\u03b5\u03ca\u03c2 \u03c4\u03b9\u03bc\u03ae\u03bd \u03c3\u03ba\u03b5\u03cd\u03bf\u03c2) y vasijas para usos s\u00f3rdidos (\u03b5\u03af\u03c2 \u03ac\u03c4\u03b9\u03bc\u03af\u03b1\u03bd), sin que \u00e9stas tengan por qu\u00e9 pedirle cuentas (v.20-21). Quiz\u00e1s este s\u00edmil del alfarero, por lo dem\u00e1s bastante corriente en la Sagrada Escritura (cf. Isa 29:16; Isa 45:9; Jer 18:2-6; Sab 15:7; Ecli 33:13-14), tenga su origen en la antigua narraci\u00f3n genes\u00edaca de la creaci\u00f3n del hombre, formado del barro de la tierra (cf. Gen 2:7). Como quiera que sea, el parang\u00f3n no debe urgirse demasiado, pues en el caso de la arcilla se trata de materia inanimada e irresponsable, no as\u00ed en el caso del hombre, ser inteligente y libre. Ser\u00eda totalmente ajeno al pensamiento de San Pablo, tal como aparece en sus cartas, presentar al ser humano como materia inerte e inconsciente manejada mec\u00e1nicamente por Dios. El mismo Ap\u00f3stol nos dice a continuaci\u00f3n (v.22-24), bajo la impresi\u00f3n a\u00fan de la imagen del alfarero, que a los vasos de misericordia Dios \u201clos prepar\u00f3 para la gloria\u201d (\u03c4\u03c4\u03c1\u03bf\u03b7\u03c4\u03bf\u03af\u03bc\u03b1\u03c3\u03b5\u03bd \u03b5\u03b9\u03c2 \u03b4\u03cc\u03be\u03b1\u03bd), mientras que a los vasos de ira \u201clos soport\u00f3 con mucha longanimidad\u201d (\u03ae\u03bd\u03b5\u03b3\u03ba\u03b5\u03bd \u03b5\u03bd \u03c0\u03bf\u03bb\u03bb\u03ae \u03bc\u03b1\u03ba\u03c1\u03bf\u03c2\u03c5\u03bc\u03af\u03b1). El per\u00edodo est\u00e1 gramaticalmente truncado, falt\u00e1ndole no s\u00f3lo la ap\u00f3dosis, sino tambi\u00e9n el verbo principal del segundo miembro de la pr\u00f3tasis; sin embargo, no parecen dif\u00edciles de suplir, dado el contexto. Como verbo del segundo miembro de la pr\u00f3tasis puede sobrentenderse: \u201cobr\u00f3 misericordiosamente,\u201d en consonancia con el v.15; y para ap\u00f3dosis bastar\u00e1 con a\u00f1adir al final:.\u201d. de los gentiles, \u00bfqu\u00e9 tienes que objetar?\u201d Lo que a nosotros ahora interesa es se\u00f1alar la terminolog\u00eda tan diferente que usa el Ap\u00f3stol al hablar de la actitud de Dios con los\u201cvasos de misericordia\u201d y con los \u201cvasos de ira.\u201d Esa diferencia de terminolog\u00eda es muy significativa. Ella nos da a entender que la acci\u00f3n de Dios con los \u201cvasos de misericordia\u201d es puro beneficio que se debe a su iniciativa, mientras que su acci\u00f3n con los \u201cvasos de ira\u201d supone en \u00e9stos algo que no se debe a su iniciativa, puesto que incluso le desagrada. No puede, pues, aplicarse sin m\u00e1s al caso de Dios la imagen del alfarero, quien libremente dispone de la masa para fabricar vasos con uno u otro uso, sin que tenga sentido la palabra \u201csoportar\u201d respecto de los fabricados para usos viles, puesto que todo ha dependido \u00fanica y exclusivamente de \u00e9l. No as\u00ed en el caso de Dios. Lo que el Ap\u00f3stol pretende con ese s\u00edmil es tapar la boca al supuesto contradictor, se\u00f1alando que el hombre, simple criatura, obra de las manos de Dios, debe acatar llanamente sus disposiciones como sabias y acertadas, aunque no las comprenda (cf. 11:33-36).<br \/>\nUna segunda cuesti\u00f3n es la de qu\u00e9 entienda el Ap\u00f3stol bajo esas expresiones de \u201cvasos de ira\u201d y \u201cvasos de misericordia.\u201d La cuesti\u00f3n es importante, dada la frecuencia con que suelen citarse estos textos en nuestros tratados de teolog\u00eda, al hablar de la predestinaci\u00f3n y de la gracia eficaz. Pues bien, parece claro, atendido el contexto, que bajo la expresi\u00f3n \u201cvasos de ira\u201d (v.22) el Ap\u00f3stol est\u00e1 aludiendo a los jud\u00edos incr\u00e9dulos, en contraposici\u00f3n a los \u201cvasos de misericordia\u201d o pueblo cristiano, compuesto de jud\u00edos y gentiles (v.23-24). A esos jud\u00edos incr\u00e9dulos, que no han querido aceptar el Evangelio, Dios los \u201cha soportado con mucha longanimidad,\u201d es decir, aunque \u201cmaduros para la perdici\u00f3n\u201d 115, no los ha castigado en seguida cual merec\u00edan, \u201cqueriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder\u201d (v.22). Notemos esta \u00faltima frase, que recuerda la actitud de Dios con el Fara\u00f3n (v. 17-18), y con la que el Ap\u00f3stol trata de dar a entender que, lo mismo que entonces, tambi\u00e9n ahora sobre los jud\u00edos incr\u00e9dulos Dios \u201cmanifiesta su ira,\u201d dej\u00e1ndoles ir de pecado en pecado (cf. 1:18-3:20), para \u201cdar a conocer su poder\u201d triunfando de los obst\u00e1culos que opon\u00edan a la difusi\u00f3n del Evangelio (testigo, el libro de los Hechos) y haciendo contribuir su misma incredulidad al mayor esplendor de sus planes de salud. Esos planes quedan insinuados en los v.23-24, y m\u00e1s claramente luego en 11:11-12. 25-26. No se trata, pues, como ha sido corriente interpretar estos textos, de la \u201cmanifestaci\u00f3n de la ira y poder de Dios\u201d en tiempo futuro, con los tormentos del infierno, sino de una manifestaci\u00f3n que Dios estaba ya realizando entonces y precisamente en orden a sus planes de salud, exactamente igual que hab\u00eda hecho en el caso del Fara\u00f3n.<br \/>\nVistas las cosas desde esta perspectiva, la dificultad que algunas expresiones de este pasaje parec\u00edan ofrecer contra la justicia de Dios y su voluntad salv\u00edfica universal, pierden mucho de su fuerza; pues San Pablo no se refiere directamente a la salvaci\u00f3n o condenaci\u00f3n de los individuos, sino al papel que Dios asigna a unos y otros en la historia de la salud. Claro que la perspectiva escatol\u00f3gica no estaba totalmente ausente de su pensamiento, como se ve por las expresiones \u201cmaduros para la perdici\u00f3n\u201d (v.22) y \u201cque prepar\u00f3 para la gloria\u201d (v.23), dichas de los \u201cvasos de ira\u201d y de los \u201cvasos de misericordia,\u201d respectivamente; sin embargo, tampoco esas expresiones ofrecen dificultad especial, pues no tienen sentido \u201cpre-destinacionista,\u201d sino m\u00e1s general, de modo que ni los que \u201cprepar\u00f3 Dios para la gloria\u201d (= cristianos, cf. v.24) tengan infaliblemente asegurada su salvaci\u00f3n personal (cf. 8:28-30), ni los \u201cmaduros para la perdici\u00f3n,\u201d a quienes Dios soporta con mucha longanimidad en orden a sus planes de salud, quedan necesariamente excluidos de la salvaci\u00f3n sin que puedan convertirse.<br \/>\nEl hecho de que muchos gentiles hayan pasado a ser \u201cvasos de misericordia,\u201d llamados por Dios a formar parte del pueblo elegido, al paso que de los jud\u00edos s\u00f3lo lo haya sido un escaso n\u00famero, lo ve San Pablo indicado ya en Oseas y en Isa\u00edas, respectivamente (v.25-29). Los dos textos de Oseas (Ose 1:10; Ose 2:23-24), que el Ap\u00f3stol cita un poco libremente y aplica a la conversi\u00f3n de los gentiles, se refieren en su sentido literal hist\u00f3rico a las diez tribus cism\u00e1ticas desechadas a causa de sus idolatr\u00edas y pecados, pero a las que, si quieren convertirse, Dios promete misericordia y la restituci\u00f3n del antiguo privilegio de pueblo de Dios. Parece que San Pablo los cita, porque en ellos, adem\u00e1s de su sentido literal hist\u00f3rico, ve reflejada la manera de obrar divina, que hab\u00eda de tener su expresi\u00f3n m\u00e1s clara, a la que Dios apuntaba ya desde entonces, en la \u00e9poca mesi\u00e1nica. Tendr\u00edamos, pues, que aplicar aqu\u00ed esa noci\u00f3n de sentido \u201cpleno\u201d que hemos encontrado tambi\u00e9n en otras citas (cf. 1:17; 4:3). Igual se diga de los dos textos de Isa\u00edas (Isa 1:9; Isa 10:22-23), en que el profeta se refiere a las invasiones asir\u00eda y caldea, de las que s\u00f3lo un resto se salvar\u00e1, y esto por pura misericordia de Yahv\u00e9; y es que tambi\u00e9n aqu\u00ed, sobre ese sentido literal hist\u00f3rico, ve San Pablo un sentido m\u00e1s pleno, con referencia a la liberaci\u00f3n de los tiempos mesi\u00e1nicos, figurada en aquella otra liberaci\u00f3n de la cautividad babil\u00f3nica, con la que en la mente de los profetas suele andar casi siempre mezclada (cf. Hec 15:16-17).<\/p>\n<p>La culpabilidad de Israel,Hec 9:30-33.<br \/>\n30 \u00bfPues qu\u00e9 diremos? Que los gentiles, que no persegu\u00edan la justicia, alcanzaron la justicia, es decir, la justicia por la fe; 31 mientras que Israel, persiguiendo una ley de justicia, no alcanz\u00f3 la ley. 32 \u00bfY por qu\u00e9? Porque no fue por el camino de la fe, sino por el de las obras. Tropezaron con la piedra de esc\u00e1ndalo, 33 seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u201cHe aqu\u00ed que pongo en Si\u00f3n una piedra de tropiezo, una piedra de esc\u00e1ndalo, y el que creyere en El no ser\u00e1 confundido.\u201d<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed el Ap\u00f3stol ha considerado el problema de Israel, que ha quedado fuera de la Iglesia, por el lado de la parte de Dios; ahora, completando el panorama, va a fijarse en el otro extremo, el de la parte humana, haciendo recaer en los jud\u00edos mismos la responsabilidad de ese lamentable estado. Su respuesta abarcar\u00e1 todo el cap\u00edtulo 10; pero ya antes, en estos tres \u00faltimos vers\u00edculos del cap\u00edtulo 9, hace una exposici\u00f3n sucinta de su tesis.<br \/>\nComienza recalcando el contraste con los gentiles, quienes, \u201csin perseguir la justicia, alcanzaron la justicia,\u201d al paso que los jud\u00edos, \u201cpersiguiendo una ley de justicia, no alcanzaron esa ley\u201d (v.30-31). Son expresiones tomadas de los juegos de atletas, que corren hacia la meta en persecuci\u00f3n del deseado triunfo, im\u00e1genes muy del gusto de San Pablo (cf. v.16; 1Co 9:24-27; Gal 2:2; Gal 5:7;  Flp 3:12-16; 2Ti 4:7-8). No quiere decir el Ap\u00f3stol que no hubiese gentiles que tendiesen afanosamente al bien (cf. 2:14); mas no cabe duda que \u00e9sos eran los menos, y los mismos jud\u00edos vituperaban su laxitud moral (cf. 2:1-3). Los jud\u00edos, en cambio, pon\u00edan gran empe\u00f1o en seguir la ley de Mois\u00e9s, ley de suyo santa y tendente a proporcionar la justicia (cf. 2:13; 7:10-12). Y, sin embargo, mientras los gentiles entraban masivamente en la Iglesia, alcanzando la \u201cjusticia\u201d o bendici\u00f3n mesi\u00e1nica (cf. 1:16-17; 3:21-26; 4:1-5; 5:1; 9:24-26), los jud\u00edos se quedaban fuera, \u201cno alcanzando la ley,\u201d es decir, no logrando esa \u201cjusticia\u201d a la que de suyo conduc\u00eda su ley. \u00bfCu\u00e1l fue la causa? San Pablo es categ\u00f3rico a este respecto: \u201cporque no fueron por el camino de la fe, sino por el de las obras\u201d (v-32). No estaba mal el que se esforzasen por observar la ley, era su obligaci\u00f3n; pero lo que estaba mal, y San Pablo critica, es que creyesen poderse labrar ellos mismos su \u201cjusticia\u201d con el exacto cumplimiento de las obras de la ley, como ense\u00f1aba el rabinismo oficial. He ah\u00ed el gran pecado jud\u00edo, verdadera causa de su fracaso en la persecuci\u00f3n de la \u201cjusticia,\u201d y contra el que clama San Pablo (cf. 3:28; Gal 2:16; Efe 2:8-9). No comprendieron el plan divino de justificaci\u00f3n por la fe, atestiguado ya en el Antiguo Testamento (cf. 4:2-8), y meta final de la Ley (cf. 3:31; 8:4; 10:4; Gal 3:24).<br \/>\nConcretando todav\u00eda m\u00e1s, San Pablo dir\u00e1 que \u201ctropezaron con la piedra de esc\u00e1ndalo\u201d (v.32). Evidentemente esa piedra de esc\u00e1ndalo es Jesucristo, a causa sobre todo de su vida humilde y muerte en cruz (cf. 1Co 1:23; Gal 5:11). No les cab\u00eda en la cabeza la idea de un Mes\u00edas de esas condiciones; de ah\u00ed que lo que para los cristianos es roca de salvaci\u00f3n y fuente de justicia, Jesucristo en la cruz, para ellos se convirti\u00f3 en piedra de esc\u00e1ndalo. San Pablo ve ya predicho este hecho en la Escritura (v.33), alegando una cita formada con dos textos de Isa\u00edas (Isa 8:14; Isa 28:16), que encontramos casi de modo id\u00e9ntico en 1Pe 2:6-8, lo que prueba que era un texto combinado formado ya anteriormente, de uso quiz\u00e1s en las disputas antijud\u00edas. Para el profeta, esa \u201cpiedra\u201d era la fe en Yahv\u00e9 y en sus promesas de bendici\u00f3n, punto de apoyo de la vida toda de Israel; si ahora son aplicados esos textos a Cristo, constituido punto de apoyo de la sociedad mesi\u00e1nica (cf. Hec 4:12), es base de esa noci\u00f3n de sentido \u201cpleno\u201d a que aludimos ya anteriormente (cf. v.25-29), aplicaci\u00f3n tanto m\u00e1s f\u00e1cil de hacer cuanto que la equivalencia Cristo-Yahv\u00e9 es frecuente en la ex\u00e9gesis de los ap\u00f3stoles (cf. Mat 2:10; Jua 12:41; Efe 4:8; Heb 1:6).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>conciencia.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Rom 2:15<\/span>. <b>en el Esp\u00edritu Santo.<\/b> La conciencia es confiable solo al ser controlada por el Esp\u00edritu, aunque no deja de ser imperfecta y sus advertencias siempre deben someterse a prueba con la Palabra de Dios (cp. <span class='bible'>1Co 4:3-5<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tRESUMEN: Los primeros ocho cap\u00edtulos tratan del gran tema de la salvaci\u00f3n que Dios ofrece al hombre por medio del evangelio de Cristo Jes\u00fas. Solamente por \u00e9l pueden los jud\u00edos y los gentiles ser salvos. Ahora, en los cap\u00edtulos 9 al 11, Pablo trata del caso de los jud\u00edos en particular, concerniente a su rechazamiento o exclusi\u00f3n.<br \/>\n\tEn este cap\u00edtulo, torci\u00e9ndolo, el calvinismo halla su fortaleza, ense\u00f1ando la predestinaci\u00f3n incondicional de individuos (hombres y \u00e1ngeles) o para vida eterna o para muerte eterna. Pero en este cap\u00edtulo no se trata nada de la salvaci\u00f3n eterna (futura) de individuos en particular. El punto tratado es: la completa libertad de Dios en la preparaci\u00f3n del evangelio. En la ejecuci\u00f3n de sus prop\u00f3sitos, Dios no fue limitado por consideraciones humanas. Sus escogimientos fueron gobernados por sus propias razones y no por los hechos de las personas escogidas.<br \/>\n\tEn los vers\u00edculos del 1 al 5, Pablo expresa su simpat\u00eda hacia los jud\u00edos que rechazaban al evangelio, porque sus privilegios como el pueblo de Dios por tantos siglos eran tan grandes.<br \/>\n\tEn los del 6 al 13, refuta la falsa posici\u00f3n de que el rechazamiento de los jud\u00edos probar\u00eda que Dios no cumpli\u00f3 con sus promesas hacia ellos. Las cumpli\u00f3 en los hijos seg\u00fan la promesa, y no seg\u00fan la carne.<br \/>\n\tEn los del 14 al 18, refuta la falsa posici\u00f3n de que rechazar Dios a los jud\u00edos probar\u00eda que es injusto. Es libre Dios para mostrar su misericordia seg\u00fan su deseo.<br \/>\n\tEn los del 19 al 29, refuta la falsa posici\u00f3n de que Dios no deber\u00eda inculpar al que ha resistido a su voluntad. Los hechos de Dios en el asunto tratado son vindicados o justificados por su poder absoluto y soberan\u00eda divina, acompa\u00f1ados de su paciencia.<br \/>\n\tEn los del 30 al 33, presenta la conclusi\u00f3n de su argumento, dando la raz\u00f3n verdadera del por qu\u00e9 del rechazamiento de los jud\u00edos, y de la aceptaci\u00f3n de los gentiles. <\/p>\n<p>\t9:1,2 &#8212; Como cristiano (que ama la verdad y la expresa, no mintiendo como mundano) e inspirado por el Esp\u00edritu Santo, Pablo afirma lo que siente en su coraz\u00f3n, conciente de la tristeza y del dolor hacia sus compatriotas no convertidos. \u201cVerdad digo en Cristo, no miento,\u201d no es juramento, sino una forma de \u00e9nfasis. (V\u00e9anse 2Co 2:17; Jua 1:20).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 9<\/p>\n<p>Parte tercera <\/p>\n<p>ISRAEL 9,1-11,36 <\/p>\n<p>En el contexto de toda la carta los cap\u00edtulos 9-11 parecen a primera vista como una gran interpolaci\u00f3n sobre un tema distinto. Pablo afronta ahora el destino de Israel. La pregunta se la formula precisamente dentro del anuncio del mensaje de la justificaci\u00f3n. Y es ah\u00ed, por lo mismo, donde hay que buscar el engarce que enlaza estos tres cap\u00edtulos sobre Israel con el tema principal de la carta a los Romanos. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurre con Israel, si todo depende de Jesucristo y no ya de la ley? Puesto que Cristo es \u00abel final de la ley\u00bb (10,4). Israel, sin embargo, no se ha convertido. Pretendi\u00f3 permanecer fiel a su especial elecci\u00f3n por parte de Dios, pese a lo cual ha marrado, al presente, el blanco de su elecci\u00f3n hist\u00f3rica. Con ayuda del concepto de elecci\u00f3n Pablo se esfuerza por comprender que con su conducta Israel se ha excluido a s\u00ed mismo de la \u00abjusticia de Dios\u00bb, que ahora se ha manifestado, y contra la cual pretendi\u00f3 Israel asegurar su propia justicia (10,3). La acci\u00f3n selectiva de Dios adquiere ahora toda su importancia en la Iglesia universal formada por jud\u00edos y gentiles. Pero al propio tiempo siempre permanece orientada hacia el Israel hist\u00f3rico. Esta tensa simultaneidad temporal de rechazo y elecci\u00f3n hay que tenerla en cuenta a lo largo de los tres cap\u00edtulos. Y en ella busca el Ap\u00f3stol la soluci\u00f3n del problema de Israel. <\/p>\n<p>Los cap\u00edtulos 9-11 no representan, por lo mismo, una divagaci\u00f3n, sino que constituyen un \u00faltimo desarrollo, de marcado acento hist\u00f3rico-teol\u00f3gico del tema \u00fanico, que no es otro que el Evangelio para los jud\u00edos y para los gentiles. Tambi\u00e9n Israel tiene que convertirse, y al propio tiempo tiene que volverse hacia los gentiles, tiene que contarse entre los necesitados para as\u00ed salvarse. <\/p>\n<p>I. ELECCI\u00d3N EN ISRAEL (9,1-29) <\/p>\n<p>1. DOLOR POR ISRAEL (Rm\/09\/01-05). <\/p>\n<p>1 Digo la verdad en Cristo, no miento -y de ello me da testimonio mi conciencia en el Esp\u00edritu Santo-: 2 Siento gran tristeza y profundo dolor incesante en mi coraz\u00f3n. 3 Hasta desear\u00eda yo mismo ser anatema, ser separado de Cristo en bien de mis hermanos, los de mi raza seg\u00fan la carne. 4 Ellos son israelitas; a ellos pertenecen la adopci\u00f3n, la gloria, las alianzas, la legislaci\u00f3n, el culto y las promesas; 5 a ellos pertenecen los patriarcas, y de ellos procede, seg\u00fan la carne, Cristo, el cual est\u00e1 por encima de todo, Dios bendito para siempre. Am\u00e9n. <\/p>\n<p>Evidentemente el problema, al que ahora quiere referirse el Ap\u00f3stol, le conmueve vivamente. Es el problema de Israel, de sus relaciones con Cristo, de su historia y de su futuro, el que le afecta personalmente. Ya antes de que pueda exponerlo (v. 6), y aun antes de pronunciar el nombre de Israel (v. 4 y 6), expresa su tristeza y dolor profundos por ese pueblo como un sufrimiento personal. Pues, son ciertamente sus hermanos y compatriotas. Por ellos est\u00e1 dispuesto al sacrificio supremo: nada menos que a renunciar a su vinculaci\u00f3n con Cristo, con tal de ganarlos para Cristo (v. 3). Esta buena disposici\u00f3n de \u00e1nimo recuerda a Mois\u00e9s hablando a Dios e intercediendo por el pueblo que al pie del Sina\u00ed se hab\u00eda hecho un \u00abdios de oro\u00bb: \u00abPerd\u00f3nales esta culpa, o, si no lo haces, b\u00f3rrame de tu libro en que me tienes escrito\u00bb (Exo 32:32). Ciertamente que la buena disposici\u00f3n del Ap\u00f3stol, lo mismo que la s\u00faplica de Mois\u00e9s, no puede entenderse como la propuesta de un negocio a Dios. La acci\u00f3n de Dios est\u00e1 por encima del pensamiento y del querer del hombre, aun cuando su gracia demuestra tambi\u00e9n su eficacia en favor de otros a trav\u00e9s de las s\u00faplicas, los deseos y la compasi\u00f3n humanos, y esta preocupaci\u00f3n por los semejantes se integre de antemano en la solicitud de Dios. No cabe duda de que Pablo ama a su pueblo, cosa que se pone de manifiesto precisamente cuando el Ap\u00f3stol se agita y solivianta por la actitud de rechazo de sus compatriotas frente a Cristo. <\/p>\n<p>Mas no son s\u00f3lo los v\u00ednculos de la sangre los que hacen que Pablo se entristezca por su pueblo como por un difunto querido; es tambi\u00e9n el recuerdo de las altas distinciones que ese pueblo ostenta y que ha conservado en su historia, pero que no ha sabido preservar de su gran defecci\u00f3n. Basta echar una mirada sobre la historia de Israel (v. 4s) para reconocer en ella su especial elecci\u00f3n y posici\u00f3n como \u00abhijo\u00bb, la experiencia de la revelaci\u00f3n de la gloria de Yahveh y la constante proximidad a su Dios en la alianza, la ley y el culto. Con esta proximidad institucionalizada de Dios resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil entender c\u00f3mo ese pueblo no ha podido lograr la meta de las promesas que se le hab\u00edan hecho. Con ello nos ha conducido Pablo hasta el dato que se oculta realmente bajo su dolor personal por la postura de sus hermanos de raza, a saber, el problema de la fidelidad de Dios a sus promesas en su acci\u00f3n salv\u00edfica a favor del mundo. <\/p>\n<p>La alabanza final del v. 5b remite una vez m\u00e1s a Dios las prerrogativas antes mencionadas y que se le otorgaron a Israel. <\/p>\n<p>2. FIDELIDAD DE DIOS A SUS PROMESAS EN LA HISTORIA DE ISRAEL (Rm\/09\/06-13) <\/p>\n<p>6 Y no es que la palabra de Dios haya sido vana. Es que no todos los que descienden de Israel son Israel; 7 ni porque son descendencia de Abraham, todos son hijos, sino que (s\u00f3lo) \u00abpor la l\u00ednea de Isaac ser\u00e1 reconocida tu descendencia\u00bb (Gen 21:12). 8 Es decir, no por ser los hijos de la carne, \u00e9stos son hijos de Dios; sino que los hijos de la promesa son los que cuentan como descendencia. 9 Porque la palabra de la promesa es \u00e9sta: \u00abPor este tiempo vendr\u00e9, y Sara tendr\u00e1 un hijo\u00bb (Gen 18:10). <\/p>\n<p>Con el v. 6 toca el Ap\u00f3stol una objeci\u00f3n posible, aunque no expl\u00edcita, que proyecta una cierta duda sobre la fidelidad de Dios a sus promesas. Si todos esos timbres de honor, se\u00f1alados anteriormente, tienen una legitimaci\u00f3n intr\u00ednseca, deber\u00edan confirmarse al presente, habida cuenta de la fidelidad de Dios a su palabra. La respuesta a esta objeci\u00f3n la da Pablo con un pasaje de la historia de las relaciones de Yahveh con su pueblo. En \u00e9l se muestra que siempre se trata de una acci\u00f3n gratuita de Dios que elige y dispone libremente teniendo en cuenta sus promesas y su cumplimiento. Con sus promesas Dios se liga a la historia de los hombres, sin dejarse coartar ni detener en la libertad de su actuaci\u00f3n soberana por las especulaciones y exigencias humanas. Eso es precisamente lo que debe poner en claro la historia de Israel, que es al mismo tiempo una historia de promesas, de elecci\u00f3n y de cumplimiento. La acci\u00f3n y el gobierno de Dios en la historia de Israel siempre est\u00e1, sin embargo, orientada hacia el pueblo que no es el \u00abIsrael seg\u00fan la carne\u00bb (1Co 10:18) sino el \u00abIsrael de Dios\u00bb (Gal 6:16). Eso, y no otra cosa, es lo que afirma esta frase breve y rotunda: \u00abEs que no todos los que descienden de Israel son Israel\u00bb (v. 6b). Con ello no se enfrenta un Israel al otro, sino que lo que se pretende aclarar es que Dios siempre ha amado y protegido a su Israel a lo largo de toda la historia israelita. <\/p>\n<p>I\/ISRAEL: No deja de tener su importancia el que ya en este pasaje nos encontremos con que se aluda a la Iglesia como al verdadero Israel de un modo inequ\u00edvoco. Con toda certeza la Iglesia de los que creen en Cristo y que ya existe al presente se relaciona aqu\u00ed con la acci\u00f3n soberana del Dios que elige. Pero en un primer momento la mirada se dirige hacia el Israel de la historia de la alianza y de las promesas, como aparece en el testimonio de la Escritura. En esa historia y a trav\u00e9s de la misma Dios se revela ya como el Dios de su Israel. Y es en esta perspectiva en la que hay que entender los vers\u00edculos siguientes. <\/p>\n<p>La descendencia carnal de Abraham no significa por s\u00ed sola que sus hijos seg\u00fan la carne sean realmente \u00abhijos\u00bb suyos sin excepci\u00f3n (v. 7). Esta idea surge en el Nuevo Testamento con la predicaci\u00f3n de Juan Bautista, que ha encontrado un eco m\u00faltiple 37. Lo que aqu\u00ed se entiende por \u00abhijos\u00bb lo explica con m\u00e1s detalle el v. 8. Pablo empieza por aclarar la afirmaci\u00f3n del v. 7a mediante un ejemplo sacado del enfrentamiento que el Antiguo Testamento establece entre los dos hijos de Abraham. Que la elecci\u00f3n divina recayese sobre Isaac, y que de este modo la pertenencia a la descendencia de Abraham s\u00f3lo se transmitiese a trav\u00e9s de Isaac, es cosa exclusiva de Dios 38. Tal elecci\u00f3n no se puede investigar desde el campo meramente hist\u00f3rico. Aqu\u00ed se demuestra que la historia de Dios no coincide simple y llanamente con la historia, aun cuando se realice constantemente dentro de nuestra historia. <\/p>\n<p>El resultado de esta uni\u00f3n cargada de tensiones entre la acci\u00f3n de Dios y la historia externa de su pueblo es \u00e9ste seg\u00fan el v. 8: \u00abNo por ser hijos de la carne, \u00e9stos son hijos de Dios; sino que los hijos de la promesa son los que cuentan como descendencia.\u00bb Se contraponen los \u00abhijos de la carne\u00bb y los \u00abhijos de la promesa\u00bb. Entre ellos se encuentra la acci\u00f3n electiva de Dios. De momento todav\u00eda no se formula expl\u00edcitamente el problema que surge al respecto -\u00bfd\u00f3nde est\u00e1, pues, la justicia de Dios?-, que se afrontar\u00e1 de forma tem\u00e1tica en el v. 14. Por el contrario en el v. 8 habr\u00e1 que probar c\u00f3mo los \u00abhijos de Dios\u00bb deben por completo su adopci\u00f3n a la intervenci\u00f3n de Dios que elige; pues, depende exclusivamente de Dios qui\u00e9n ha de contarse \u00abcomo descendencia\u00bb de Abraham. Por supuesto que, pensando en 8,15-17, no se puede pasar por alto que el concepto de \u00abhijos de Dios\u00bb s\u00f3lo adquiere su verdadero sentido en relaci\u00f3n con el acontecimiento cristiano de la hora presente. <\/p>\n<p>Lo que importa, pues, es la promesa de Dios; s\u00f3lo por ella puede valorarse la historia de Dios con su pueblo. As\u00ed lo subraya una vez m\u00e1s el v. 9 echando un vistazo al caso de Isaac. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>37. Cf. especialmente Mat 3:9; Luc 3:8; Jua 8:33.37-47.52-59; Rm 4; Ga 3. 38. V\u00e9ase la confrontaci\u00f3n entre las dos mujeres de Abraham, Sara y Agar, en Gal 4:21-31, donde -aunque de forma diversa que en Rom 9- el esfuerzo por demostrar que los cristianos son el verdadero pueblo de Dios, condiciona de antemano la identificaci\u00f3n aleg\u00f3rica de Isaac con la Iglesia.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>10 Y no s\u00f3lo esto: est\u00e1 Rebeca, que concibi\u00f3 de uno solo, de nuestro padre Isaac. 11 Pues bien, cuando los dos ni\u00f1os no hab\u00edan nacido todav\u00eda ni hab\u00edan hecho nada bueno o malo -a fin de que quedara en pie el prop\u00f3sito de Dios en su libre elecci\u00f3n, 12 la cual no depende de las obras, sino del que llama-, se dijo a Rebeca: \u00abEl mayor ser\u00e1 siervo del menor\u00bb (Gen 25:23). 13 As\u00ed est\u00e1 escrito: \u00abAm\u00e9 a Jacob, y a Esa\u00fa aborrec\u00ed\u00bb (Mal 1:2 s). <\/p>\n<p>Pablo enlaza un ejemplo con otro. Para ello la historia de Israel le brinda el material deseable. Mas tampoco aqu\u00ed debe centrarse la atenci\u00f3n del lector en el c\u00f3mo ni en el porqu\u00e9. El inciso del v. 11b y 12a se\u00f1ala inequ\u00edvocamente el punto que aqu\u00ed interesa. Tambi\u00e9n en este pasaje se contraponen dos hijos. S\u00f3lo que sus relaciones experimentan un cierto desplazamiento en comparaci\u00f3n con el ejemplo precedente: no se trata de los hijos de dos madres, sino de una madre y de un padre. Aqu\u00ed cuenta la circunstancia de entrar en juego dos hermanos gemelos. Todo ello contribuye a\u00fan m\u00e1s a poner de relieve el dato sobre la elecci\u00f3n de Dios. Con ello parece que se subraya con mayor fuerza a\u00fan que antes el hecho de que ning\u00fan antecedente humano hist\u00f3rico condiciona la elecci\u00f3n de Dios. El v. 11a destaca una vez m\u00e1s la libertad de acci\u00f3n del Dios que elige: los mellizos no hab\u00edan nacido a\u00fan ni hab\u00edan hecho nada bueno ni malo, cuando -seg\u00fan el v. 12b-se le comunic\u00f3 a Rebeca la palabra de la promesa divina. <\/p>\n<p>As\u00ed, pues, hay que aceptar la libre elecci\u00f3n en la acci\u00f3n y disposici\u00f3n divinas (v. 11b-12a). Es precisamente esa su acci\u00f3n electiva la que alcanza su objetivo, que en definitiva es la salvaci\u00f3n, que Dios otorga y con la que culmina la historia de su pueblo. Es verdad que Pablo no expone todav\u00eda aqu\u00ed expresamente el resultado de sus reflexiones. Pero, teniendo en cuenta el v. 6, tampoco se debe olvidar que Dios se ha ligado con su palabra a Israel y que se trata en general del problema de Israel, y no s\u00f3lo de exponer un tratado sobre la providencia de Dios y la libertad de su acci\u00f3n. Pero el giro del v. 12a: \u00abLa cual no depende de las obras\u00bb, indica claramente que no puede separarse el problema fundamental de Israel de la teolog\u00eda de la justificaci\u00f3n. Esto es lo que aparecer\u00e1 con mayor claridad en los vers\u00edculos siguientes. <\/p>\n<p>El v. 13 presenta una \u00faltima f\u00f3rmula de la idea de la elecci\u00f3n, que irrita el sentimiento natural del hombre, y eso con palabras de la Escritura: \u00abAm\u00e9 a Jacob, y a Esa\u00fa aborrec\u00ed\u00bb (Mal 1:2 s). El acento de la frase recae, seg\u00fan la interpretaci\u00f3n de Pablo, en la acci\u00f3n de Dios que elige libremente. Mas la libertad de Dios no consiste en que muestre amor hacia una parte y odio hacia la otra, sino en que all\u00ed donde derrama amor, all\u00ed est\u00e1 \u00e9l. Y esto es lo que se demostrar\u00e1 con el otorgamiento de la gracia divina en Cristo. Que no por ello desaparece sin m\u00e1s la ira de Dios como fondo oscuro de la actuaci\u00f3n de la gracia, es lo que ya hemos visto en el contexto tenso de los cap\u00edtulos 1-4. <\/p>\n<p>3. LIBRE ACCI\u00d3N CREADORA DE DIOS EN SU NUEVO PUEBLO (Mal 9:14-29) <\/p>\n<p>a) Poder creador del Dios que elige (Rm\/09\/14-21) <\/p>\n<p>14 \u00bfQu\u00e9 diremos, pues? \u00bfNo habr\u00e1 en Dios injusticia? \u00a1Ni pensarlo! 15 Porque dice a Mois\u00e9s: \u00abTendr\u00e9 misericordia de quien yo quiera tenerla, y me apiadar\u00e9 de quien yo quiera apiadarme\u00bb (Exo 33:19) 16 As\u00ed pues, no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios, que es el que tiene misericordia. 17 Y as\u00ed, la Escritura dice al fara\u00f3n: \u00abPrecisamente para esto te suscit\u00e9: para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea proclamado en toda la tierra\u00bb (Exo 9:15 s). <\/p>\n<p>Pablo expone el problema de Israel con razonamientos siempre nuevos. Ni siquiera pierde de vista esta cuesti\u00f3n fundamental cuando, como en nuestra secci\u00f3n- v. 14-17- aborda cuestiones aparentemente secundarias. Pero es evidente que no presenta una f\u00f3rmula breve que condense todo el problema de una forma adecuada, y menos a\u00fan una soluci\u00f3n simplista del mismo. Pero Pablo se ha referido ya al principio decisivo de toda la cuesti\u00f3n: Dios elige, dispone y act\u00faa de acuerdo con su libertad, que se fundamenta en s\u00ed misma, lo que se pone de manifiesto en la historia de Israel por el simple hecho de que cuanto este pueblo es y debe ser depende en exclusiva de Dios. <\/p>\n<p>De ah\u00ed que la objeci\u00f3n del que aparece impugnado en el v. 14 haya que dejarla de lado sin m\u00e1s. Una \u00abinjusticia\u00bb en Dios es una contradicci\u00f3n en s\u00ed misma, puesto que la justicia de Dios se demuestra precisamente porque act\u00faa tal como lo hace. Esto es lo que explica Pablo con una palabra de Yahveh a Mois\u00e9s: \u00abTendr\u00e9 misericordia de quien yo quiera tenerla&#8230;\u00bb La \u00abjusticia de Dios\u00bb se manifiesta en que se funda en s\u00ed mismo para actuar de forma misericordiosa, y en que al actuar as\u00ed obra como quien es. Dios se muestra precisamente como Dios en el hecho de que nadie le toma la delantera con su \u00abquerer\u00bb y su \u00abcorrer\u00bb. <\/p>\n<p>Si en el v. 15. el Antiguo Testamento brindaba a Pablo la raz\u00f3n positiva en favor de la libre elecCI\u00f3n divina, en el v. 17 le ofrece tambi\u00e9n un argumento negativo. En el fara\u00f3n, Dios ha mostrado su fuerzas y desde luego de un modo impresionante que supera todas las fuerzas y manifestaciones humanas de poder. Incluso en la historia del fara\u00f3n, que se orienta contra el pueblo de Dios, Dios act\u00faa de una manera eficaz, de una manera por la que puede ser reconocido personalmente. <\/p>\n<p>18 Por lo tanto, \u00e9l tiene misericordia de quien quiere, y \u00e9l endurece a quien quiere. <\/p>\n<p>Este principio no puede separarse de su contexto. De lo contrario, podr\u00eda entenderse en el sentido de una predestinaci\u00f3n obscura y hasta impenetrable sobre la salvaci\u00f3n y la condenaci\u00f3n del hombre. Podr\u00eda llegarse as\u00ed a desfigurar la libre acci\u00f3n salvadora de Dios hasta el punto de que al hombre se le apareciera como un capricho o como un destino ciego lo que en realidad es soberan\u00eda de Dios y salvaci\u00f3n del hombre. Dios alcanza su objetivo, pues ah\u00ed precisamente se funda la salvaci\u00f3n de los hombres. <\/p>\n<p>Las caracter\u00edsticas de la acci\u00f3n de Dios, que elige libremente se ponen de manifiesto en los ejemplos precedentes sacados de la historia veterotestamentaria, y en definitiva con las palabras dirigidas a Mois\u00e9s (v. 15) y las palabras dirigidas al fara\u00f3n (v. 17). Una y otra pueden por su parte probar la acci\u00f3n misericordiosa y endurecedora de Dios. Pero estos ejemplos tomados de la historia quedan superados al presente en que la acci\u00f3n de Dios se deja sentir con nueva claridad. Que Dios se compadece del que quiere se ha puesto de relieve ahora en el nuevo pueblo llamado a la existencia para ser el pueblo de Dios. Mientras que por el contrario -cosa que Pablo no puede negar, a pesar de 9,1-5- las pretensiones y m\u00e9ritos de Israel se han demostrado como un endurecimiento contra la acci\u00f3n salvadora de Dios en Cristo, de tal modo que ahora, como ya en la historia de su pueblo (cf. v. 7s.10), la lecci\u00f3n de Dios, el Israel material, se divide para hacer posible la creaci\u00f3n de su Israel. <\/p>\n<p>19 Pero me dir\u00e1s: \u00bfPor qu\u00e9 entonces sigue presentando sus querellas? Porque \u00bfqui\u00e9n puede oponerse o su decisi\u00f3n? 20 \u00a1Pero, hombre! \u00bfY qui\u00e9n eres t\u00fa para altercar con Dios? \u00ab\u00bfAcaso le dir\u00e1 la vasija al alfarero: Por qu\u00e9 me hiciste as\u00ed?\u00bb (Isa 29:16). 21 \u00bfO es que no tiene potestad el alfarero sobre el barro para hacer de la misma masa una vasija para usos nobles y otra para usos viles? <\/p>\n<p>La objeci\u00f3n del v. 14 se repite con nuevas variaciones. Si Dios lo predetermina todo y hasta opera el endurecimiento \u00bfc\u00f3mo puede seguir haciendo reproches? El hombre no puede realizar nada contra la disposici\u00f3n de Dios; el endurecido no puede defenderse contra \u00e9l, con su endurecimiento no hace m\u00e1s que imponerse una voluntad superior. La imagen de Dios amenaza con asumir unos rasgos demon\u00edacos. \u00bfQui\u00e9n puede oponer resistencia a la voluntad de Dios? Ciertamente que nadie se le puede oponer. Y, a pesar de todo, \u00bfc\u00f3mo es posible que el hombre desprecie la voluntad de Dios y le resista? Pablo no da una respuesta directa a estos interrogantes. Es evidente que todas las cuestiones, tan razonables desde el punto de vista humano, aqu\u00ed s\u00f3lo tienen que ilustrar la divinidad de Dios desde el enfoque del hombre, y eso es lo que importa seg\u00fan los v. 20s: poner al Creador en la luz debida frente a la criatura. <\/p>\n<p>As\u00ed como el vaso no puede hacer preguntas a su alfarero, tampoco el hombre puede hac\u00e9rselas a Dios. Al igual que el alfarero tiene poder sobre la arcilla, para darle una forma u otra, para \u00abhacer de la misma masa una vasija para usos nobles y otra para usos viles\u00bb, as\u00ed Dios puede obrar como el alfarero con la arcilla. Esta imagen es frecuente tanto en el Antiguo Testamento como en el juda\u00edsmo para hacer patente el poder creador de Dios 39. Tanto all\u00ed como el presente pasaje paulino se trata del poder creador de Dios sobre su criatura. Pero la afirmaci\u00f3n de ese poder creador divino no s\u00f3lo sirve para que el hombre cobre conciencia de su dependencia respecto de Dios y para reducir a silencio sus preguntas apremiantes. Esa afirmaci\u00f3n tiene un prop\u00f3sito m\u00e1s amplio, como se pondr\u00e1 claramente de manifiesto a rengl\u00f3n seguido en relaci\u00f3n con el problema de Israel. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>39. V\u00e9ase Is 29.16; 45,9s; 64,8; Jer 18:6; Gen 2:7; Eco 33:13; Sab 15:7. Entre los escritos de Qumr\u00e1n merece especial atenci\u00f3n 1QH 1,21: \u00abYo soy una figura de arcilla y amasada con agua\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) El nuevo pueblo de Dios formado por jud\u00edos y gentiles (Rm\/09\/22-29) <\/p>\n<p>22 \u00bfY qu\u00e9, si Dios, queriendo manifestar su ira y dar a conocer su poder, soport\u00f3 con inmensa paciencia vasos de ira, destinados a la perdici\u00f3n, 23 y esto para dar a conocer la riqueza de su gloria hacia los vasos de misericordia, que de antemano prepar\u00f3 para gloria&#8230; <\/p>\n<p>Los v. 22 y 23 presentan una forma incompleta; pero aun faltando la conclusi\u00f3n, resulta claro el objetivo a que apuntan. Teniendo en cuenta la historia, que discurre de hecho seg\u00fan los planes de Dios, se solucionan todas las dificultades te\u00f3ricas de los hombres que interrogan. Contra la acci\u00f3n predestinante y electiva de Dios ni el cr\u00edtico m\u00e1s receloso puede aducir nada, cuando ve que la revelaci\u00f3n de la ira de Dios sobre los \u00abvasos de ira\u00bb no se realiza de forma caprichosa -ciertamente que para demostrar su poder, mas no de forma caprichosa-, y cuando ve que en definitiva lo que Dios pretende es manifestar su gloria a los \u00abvasos de misericordia\u00bb con fines de salvaci\u00f3n. De cara a esta manifestaci\u00f3n salvadora \u00absoporta Dios con inmensa paciencia\u00bb a los vasos de ira \u00abdestinados a la perdici\u00f3n\u00bb. Es evidente que la idea de la predestinaci\u00f3n aparece totalmente permeada por la presente experiencia del amor misericordioso de Dios, alejando por lo mismo de ella el car\u00e1cter de una l\u00fagubre fatalidad. Pues la misericordia de Dios se ha mostrado al presente como su poder creador en el nuevo pueblo escogido que forman los jud\u00edos y los gentiles. Son precisamente \u00e9stos, que parec\u00edan perdidos, los hijos de la ira, jud\u00edos y gentiles, los que se convierten en hijos de su misericordia. En este nuevo acto creador se demuestra ahora la libre elecci\u00f3n de Dios como una elecci\u00f3n misericordiosa. <\/p>\n<p>Con ello Pablo no se contenta con enlazar el presente con la historia pasada, de la que antes ha sacado los ejemplos ilustrativos en favor de la actuaci\u00f3n de Dios que elige. El presente cristiano no es s\u00f3lo un ejemplo hist\u00f3rico, sino justamente el presente manifiesto del Dios elector, que se crea su Israel con jud\u00edos y gentiles. <\/p>\n<p>24&#8230; es decir, a nosotros, a quienes llam\u00f3 no s\u00f3lo de entre los jud\u00edos, sino tambi\u00e9n de entre los gentiles? <\/p>\n<p>Dios nos llam\u00f3 como \u00abvasos de misericordia\u00bb. Con ello se refiere el Ap\u00f3stol a la comunidad cristiana de Roma, que se conecta aqu\u00ed con todos los que creen en Cristo. La llamada creadora de Dios se nos dirige a nosotros, que respondemos con la fe a ese llamamiento. Son jud\u00edos y gentiles aquellos a quienes ha llegado la llamada de Dios en el Evangelio, y no solamente \u00abde entre los jud\u00edos, sino tambi\u00e9n de entre los gentiles\u00bb. Entre los vasos de ira Dios se procura los vasos de su misericordia. Y los elige libremente. Pero su elecci\u00f3n no tiene lugar en una mera continuidad hist\u00f3rica con el viejo Israel, sino quebrando precisamente la historia del antiguo Israel en favor de un Israel nuevo y universal. Israel ten\u00eda justamente que interrumpirse en favor de la universalidad ilimitada de la acci\u00f3n salvadora de Dios, a fin de que el nuevo Israel de Dios adquiriese su forma aut\u00e9ntica y definitiva. <\/p>\n<p>Pablo desarrolla en este pasaje el problema de Israel ayud\u00e1ndose de la idea veterotestamentaria sobre el pueblo de Dios. As\u00ed se demuestra que el problema que constituye la historia de la elecci\u00f3n de Israel, no se soluciona por s\u00ed mismo a trav\u00e9s de las reflexiones sobre la historia de esa elecci\u00f3n, sino mediante la contraposici\u00f3n de Israel y la Iglesia, lo que equivale a decir, mediante la confrontaci\u00f3n entre el antiguo pueblo de Dios y el nuevo. <\/p>\n<p>Los v. 25-29 constituyen la prueba escritur\u00edstica de la tesis expuesta en el v. 24. A modo de conclusi\u00f3n el Ap\u00f3stol puede demostrar con testimonios de la misma Escritura que la acci\u00f3n salvadora de Dios en la antigua alianza discurri\u00f3 como una nueva creaci\u00f3n de Israel. A la cuesti\u00f3n de si es posible que la palabra de Dios \u00abhaya sido vana\u00bb (v. 6) por lo que ata\u00f1e a las promesas en favor de Israel, habida cuenta de las nuevas relaciones entre Israel y la Iglesia, se puede responder aqu\u00ed citando precisamente unas palabras como las de Ose 2:25 : \u00abAl que no era mi pueblo, lo llamar\u00e9 mi pueblo, y a la que no ha sido amada, la llamar\u00e9 mi amada\u00bb. Justo en este anuncio prof\u00e9tico, incre\u00edble para los o\u00eddos jud\u00edos, se manifiesta lo que es la elecci\u00f3n por parte de Dios. Es una llamada que suscita la vida. Dios es el que llama al ser las cosas que no existen (Ose 4:17). De igual modo hay que entender la segunda cita de Oseas. No hay por qu\u00e9 preguntarse en qu\u00e9 lugares y en qu\u00e9 pueblos pensaba entonces el profeta, o si s\u00f3lo pretend\u00eda sacudir a Israel con este vaticinio a fin de hacerle entrar en raz\u00f3n. Por el contrario, las palabras veterotestamentarias s\u00f3lo adquieren sus contornos precisos cuando se leen y entienden a la luz del presente acontecimiento cristiano. Es precisamente en el presente cristiano en el que las palabras de la promesa evidencian todo su alcance; m\u00e1s a\u00fan, s\u00f3lo en el presente definido por el acontecimiento cristiano cabe entenderlas como una palabra prometedora. <\/p>\n<p>Las dos citas de Isa\u00edas que cierran el razonamiento apuntan de modo especial al Israel del momento presente. \u00abEl resto\u00bb del antiguo Israel ha quedado asumido en el nuevo pueblo de Dios. Dios cumple as\u00ed sus palabras; pero ese cumplimiento no es la mera realizaci\u00f3n esquem\u00e1tica de una antigua promesa, sino que la misma palabra prof\u00e9tica apunta ya al hecho de que Dios cumple de tal modo su obra, que en la historia de su pueblo logra su culminaci\u00f3n sin mermas ni recortes sensibles (v. 28). <\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, sobre ese trasfondo vuelve a plantearse otra vez el problema de Israel, porque \u00abel resto\u00bb es el punto de arranque, no el punto de llegada, de la actuaci\u00f3n divina. <\/p>\n<p>II. CULPA E INEXCUSABILIDAD DE ISRAEL (9,30-10,21) Pablo saca ahora las consecuencias de cuanto precede. El nuevo pueblo de Dios, formado por jud\u00edos y gentiles, es una realidad que pone fundamentalmente en litigio la existencia del antiguo Israel. Pues \u00bfqu\u00e9 puede contar ya Israel, cuando su celo por Dios y por la ley, as\u00ed como su consiguiente esfuerzo por obtener la justicia, han sido anulados por la acci\u00f3n electiva de Dios? Israel no puede aceptar, sin renunciar a s\u00ed mismo, la afirmaci\u00f3n de que Cristo es el final de la ley (10,4). Pero aqu\u00ed est\u00e1 precisamente el problema. Israel como tal no puede permanecer sino como el Israel de Dios. En lugar de aceptar su propia justicia, Israel tiene que aceptar la justicia de Dios. Con ello se evidencia que Pablo afronta el problema de Israel desde el mensaje de la justificaci\u00f3n. Al propio tiempo el Ap\u00f3stol expone el anuncio de la justificaci\u00f3n en una nueva perspectiva actual. <\/p>\n<p>1. LA \u00abPIEDRA DE TROPIEZO\u00bb (Rm\/09\/30-33) <\/p>\n<p>30 \u00bfQu\u00e9 diremos, pues? Que los gentiles, que no buscaban justicia, alcanzaron justicia -pero una justicia que viene de la fe-; 31 mientras que Israel, que buscaba una ley de justicia, no lleg\u00f3 a la ley. 32 \u00bfY por qu\u00e9? Porque no la buscaba por la fe, sino por las obras. Tropezaron con la piedra de tropiezo, 33 seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u00abHe aqu\u00ed que pongo en Si\u00f3n una piedra de tropiezo y una roca contra la cual uno se da; pero quien tiene fe en \u00e9l no quedar\u00e1 defraudado\u00bb (Isa 8:14; Isa 28:16). <\/p>\n<p>La acci\u00f3n electiva de Dios ha conducido, pues, a que en el nuevo pueblo de Dios se re\u00fanan jud\u00edos y gentiles y a que este nuevo pueblo elegido sea una representaci\u00f3n de la obra salvadora universal de Dios. Esta afirmaci\u00f3n tiene una importancia vital de cara al Israel completo, tal como sigue manifest\u00e1ndose al presente en su fidelidad a la antigua alianza. Esto se pone especialmente de manifiesto cuando Israel reflexiona sobre lo que constituye su posesi\u00f3n m\u00e1s peculiar frente al resto del mundo: su ley. <\/p>\n<p>Pues lo que se deduce en concreto es que los gentiles, que no tienen la ley y \u00abque no buscaban justicia, alcanzaron justicia\u00bb (v. 30). Israel, por el contrario, que tiene como propia la ley que promete la justicia y que la \u00abbuscaba\u00bb no ha alcanzado su objetivo (v. 31). Pero ante Dios no cuenta ni la b\u00fasqueda ni la carrera (cf. v. 16), sino Dios mismo y su vocaci\u00f3n. Es esta llamada la que es preciso escuchar. Y no se escucha en una ley hereditaria ni en las pretensiones que se fundamentan en la misma, sino que se escucha en la fe. Que los gentiles y no Israel alcancen la justicia, no es, por lo mismo, una iron\u00eda del destino, ni un simple trastrueque caprichoso del estado de cosas, sino que es algo \u00abque Dios pone\u00bb. Y, concretamente, puso la \u00abpiedra de tropiezo\u00bb que es Cristo. En \u00e9l ha tropezado Israel. Esa \u00abpiedra de tropiezo\u00bb puesta por Dios (v. 33), se convierte simult\u00e1neamente en fatalidad para Israel y en fundamento de salvaci\u00f3n para el mundo gentil. Frente a Cristo se decide Israel, de tal modo que no alcanz\u00f3 la justicia, porque no buscaba la justicia \u00abpor la fe, sino por las obras\u00bb (v. 32). Es justamente este poder cr\u00edtico del acontecimiento cristiano -el esc\u00e1ndalo de la cruz de Cristo, como dice Pablo en 1Cor 1,23- el que se pone de manifiesto en Israel. Por ello, interpreta Pablo el problema de Israel en el cap\u00edtulo 10 a partir del mensaje de la justificaci\u00f3n, como expresi\u00f3n carism\u00e1tica del acontecimiento cristiano. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El tema: la angustia de Pablo por Israel<\/p>\n<p>La falta de una palabra o frase que conecte el cap. 8 con el 9 sugiere que aqu\u00ed Pablo hace una pausa en su razonamiento. Con la celebraci\u00f3n del amor inalterable de Dios para los creyentes en Cristo (8:31-39) alcanz\u00f3 el cl\u00edmax para lo que va de su argumento. Pero es precisamente esta afirmaci\u00f3n del pleno cumplimiento de las promesas de Dios a los cristianos la que lleva a Pablo a plantear la cuesti\u00f3n de las promesas de Dios a Israel. Los vv. 1-3 muestran que este tema despertaba en \u00e9l intensas emociones, ya que Pablo nunca perdi\u00f3 su sentido de identificaci\u00f3n con sus compa\u00f1eros de raza, los jud\u00edos. Por lo tanto, experimenta gran tristeza y continuo dolor en el coraz\u00f3n por aquellos que desde el punto de vista de la carne (kata sarka) son sus familiares y hermanos (2, 3). Aunque Pablo no nos dice por qu\u00e9 se siente tan profundamente mal con respecto a sus hermanos jud\u00edos, el paralelo de 10:1 indica claramente que es porque la mayor\u00eda de los jud\u00edos no son salvos; porque se han negado a creer en Jesucristo (cf. 9:30-10:21). Pablo siente esto tan intensamente, al igual que Mois\u00e9s antes que \u00e9l (Exo. 32:31-34), que est\u00e1 dispuesto a sacrificar su propia salvaci\u00f3n por la salvaci\u00f3n de sus hermanos jud\u00edos. La fuerza de la declaraci\u00f3n de Pablo (cf. tambi\u00e9n v. 1) sugiere que quiz\u00e1 haya tenido noticias de algunos jud\u00edos que dudaran de su preocupaci\u00f3n por sus \u201cfamiliares seg\u00fan la carne\u201d.<\/p>\n<p>La tristeza de Pablo por la incredulidad de los jud\u00edos tiene, sin embargo, otro fundamento quiz\u00e1 m\u00e1s profundo: la incongruencia entre el estado presente de los jud\u00edos y los maravillosos privilegios que les pertenecen (4, 5). El simple hecho de ser israelitas puede ser contado entre ellos, ya que \u201cIsrael\u201d (expresi\u00f3n que Pablo prefiere utilizar en los caps. 9-11) sugiere el estado, derivado del pacto, que se concedi\u00f3 a los descendientes de Jacob (\u201cIsrael\u201d). De igual importancia es la adopci\u00f3n como hijos, expresi\u00f3n con la que Pablo en otros pasajes se refiere a los creyentes en Cristo (8:15, 23; G\u00e1l 4:5; Ef. 1:5). En qu\u00e9 sentido puede decirse que los jud\u00edos poseen esta condici\u00f3n es algo que Pablo explicar\u00e1 en 9:6b-13 y 11:1-32. El mayor de los privilegios de los jud\u00edos es el hecho de que Cristo, el Mes\u00edas prometido, proviene de ellos. Pero esto es contar la historia desde el lado humano; desde el lado divino ese Cristo es Dios mismo. Esta, al menos, es la interpretaci\u00f3n que sugieren la RVA y pr\u00e1cticamente todas las versiones castellanas, al traducir la expresi\u00f3n como Cristo, quien es Dios sobre todas las cosas. Tal interpretaci\u00f3n del texto es probablemente correcta, y de ser as\u00ed, este vers\u00edculo es uno de los pocos lugares en el NT en que Jesucristo es expl\u00edcitamente llamado Dios.<\/p>\n<p>Los privilegios que Pablo ha enumerado surgen de Dios mismo, y podr\u00edan ser utilizados -y, en efecto, fueron utilizados por muchos jud\u00edos- para garantizar la salvaci\u00f3n de los jud\u00edos en general. Esta es la salvaci\u00f3n que el evangelio cuestiona espec\u00edficamente (cf. p. ej. cap. 2), y que al hacerlo, plantea la pregunta central de esos cap\u00edtulos: \u00bfHa abandonado Dios sus promesas a Israel (6a)?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9.1-3 Pablo expresa su preocupaci\u00f3n por sus \u00abhermanos\u00bb jud\u00edos al decir que estar\u00eda dispuesto a recibir el castigo que a ellos corresponde si esto los salvara. Teniendo en mente que solo Cristo puede salvarnos, Pablo expresa una profundidad de amor rara. Como Jes\u00fas, estaba dispuesto a sacrificarse por otros. \u00bfCu\u00e1n preocupado est\u00e1 usted por los que no conocen a Cristo? \u00bfEst\u00e1 dispuesto a sacrificar tiempo, dinero, energ\u00edas, comodidades y seguridad a fin de lograr que pongan su fe en Jes\u00fas?9.4 Los jud\u00edos del Antiguo Testamento ve\u00edan la elecci\u00f3n de Israel por Dios como una adopci\u00f3n. No merec\u00edan ni ten\u00edan derechos como hijos naturales. Aun as\u00ed, Dios los adopt\u00f3 y les otorg\u00f3 la condici\u00f3n de hijos suyos.9.6 Las promesas del maravilloso pacto de Dios fueron para Abraham. Los del pacto, los verdaderos hijos de Abraham, no son solo sus descendientes biol\u00f3gicos, sino tambi\u00e9n los que conf\u00edan en Dios y en lo que Cristo hizo por ellos. (V\u00e9anse tambi\u00e9n 2.29, Gal 3:7.)9.11 Los jud\u00edos sent\u00edan orgullo de que su linaje viniera de Isaac -cuya madre fue Sara, la esposa leg\u00edtima de Abraham- y no de Ismael, cuya madre fue Agar, la sirvienta de Sara. Pablo afirma que ninguno puede decir que Dios lo escogi\u00f3 por los m\u00e9ritos de sus antepasados ni por sus buenas obras. La doctrina de la elecci\u00f3n ense\u00f1a que es la soberana opci\u00f3n de Dios salvarnos por su bondad y misericordia, y no por nuestro m\u00e9rito.9.12-14 \u00bfFue Dios justo al escoger a Jacob, el menor, para que estuviera sobre Esa\u00fa? En Mal 1:2-3 la declaraci\u00f3n \u00abY am\u00e9 a Jacob, y a Esa\u00fa aborrec\u00ed\u00bb se refiere a las naciones de Israel y Edom, m\u00e1s que a los hermanos como individuos. Dios eligi\u00f3 a Jacob para continuar el linaje de los fieles, porque conoc\u00eda el coraz\u00f3n de Jacob. Pero no excluy\u00f3 a Esa\u00fa en cuanto a conocerlo y amarlo. Tenga en mente el tipo de Dios que adoramos: es soberano, no es arbitrario, obra para nuestro bien en todo, es confiable y salva a todos los que creen en El. Cuando entendemos estas cualidades de Dios, concluimos que sus decisiones son buenas aunque no logremos entender todas sus razones.9.17, 18 Pablo cita Exo 9:16, donde Dios dijo de antemano c\u00f3mo usar\u00eda a Fara\u00f3n para declarar el poder del Se\u00f1or. Usa este argumento para demostrar que salvar era tarea de Dios y no del hombre. Dios castig\u00f3 el pecado de Fara\u00f3n endureci\u00e9ndole el coraz\u00f3n, para confirmar su desobediencia, a fin de que las consecuencias de su rebeli\u00f3n fueran su propio castigo.9.21 Con esta ilustraci\u00f3n, Pablo no dice que algunos somos m\u00e1s valiosos que otros, sino simplemente que el Creador controla todo lo creado. El objeto creado, sin embargo, no tiene el derecho de demandar cosa alguna de su Creador; su existencia depende de El. Al tener en cuenta esta perspectiva, se elimina cualquier tentaci\u00f3n de enorgullecernos por logros personales.9.25, 26 Setecientos a\u00f1os antes del nacimiento de Jes\u00fas, Oseas habl\u00f3 de la intenci\u00f3n de Dios de restaurar a su pueblo. Pablo aplic\u00f3 el mensaje de Oseas al prop\u00f3sito de Dios de que los gentiles fueran parte de su familia, despu\u00e9s que los jud\u00edos rechazaron su plan. El vers\u00edculo 25 es una alusi\u00f3n a Hos 2:23 y el vers\u00edculo 26 a Hos 1:10.9.27-29 Isa\u00edas profetiz\u00f3 que solo un n\u00famero reducido, un remanente, del pueblo original de Dios, los jud\u00edos, ser\u00edan salvos. Pablo vio ocurrir esto en cada ciudad en la que predicaba. A pesar de que iba primero a los jud\u00edos, muy pocos aceptaban el mensaje. Los vers\u00edculos 27 y 28 se basan en Isa 10:22-23 y 9.29 es de Isa 1:9.9.31-33 Algunas veces somos como estas personas que intentaban guardar la Ley para estar a bien con Dios. Quiz\u00e1s pensemos que basta con asistir a la iglesia, ocuparnos en sus actividades, diezmar y ser buenas personas. Eso es lo que se espera, \u00bfno? Pero las palabras de Pablo nos sacuden. Pablo explica que el plan de Dios no es para los que tratan de ganar su favor siendo buenos; es para los que creen que nunca ser\u00e1n suficientemente buenos y por lo tanto tienen que depender de Dios. Solo si ponemos nuestra fe en lo que Cristo ha hecho, seremos salvos. Si lo hacemos, \u00abnunca seremos avergonzados\u00bb ni defraudados.9.32 Los jud\u00edos ten\u00edan una meta loable: honrar a Dios. Sin embargo, optaron equivocadamente por una r\u00edgida y dolorosa obediencia a la Ley. Algunos se dedicaron m\u00e1s a la Ley que a Dios. Pensaban que si cumpl\u00edan con la Ley, Dios tendr\u00edan que aceptarlos como su pueblo. Pero uno no puede obligar a Dios. Los jud\u00edos no vieron que sus Escrituras, el Antiguo Testamento, ense\u00f1aban que la salvaci\u00f3n es por la fe y no mediante esfuerzos humanos (v\u00e9ase Gen 15:6).9.32 La \u00abpiedra de tropiezo\u00bb era Jes\u00fas. Los jud\u00edos no cre\u00edan en El porque no llenaba sus expectativas en cuanto al Mes\u00edas. Algunas personas a\u00fan consideran a Jes\u00fas un tropiezo porque la salvaci\u00f3n por la fe no tiene sentido para ellas. Por lo tanto, tratan de trazarse un camino a Dios o esperan que Cristo pase por alto sus defectos. Otros tropiezan con Jes\u00fas porque los valores de Cristo son opuestos a los del mundo. El espera humildad y muchos no est\u00e1n dispuestos a humillarse delante de El. Cristo demanda obediencia y muchos rechazan someterse a su autoridad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 552 1Ti 2:7<\/p>\n<p>b 553 G\u00e1l 1:20<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> En estos cap\u00edtulos (9-11) Pablo explica el plan de Dios para el pueblo de Israel que ha rechazado a Cristo Jes\u00fas como el Mes\u00edas prometido.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> Despu\u00e9s de que la primera parte trata de la salvaci\u00f3n de Dios en Cristo, y antes de continuar con la segunda parte, se inserta la secci\u00f3n que incluye los caps.9\u201411 para explicar en detalle la elecci\u00f3n del pueblo escogido de Dios, la cual provino de Dios mismo. <\/p>\n<p> 1 <strong>super (2)<\/strong> En 8:16 el Esp\u00edritu Santo da testimonio juntamente con nuestro esp\u00edritu, mientras que en este vers\u00edculo nuestra conciencia da testimonio con nosotros en el Esp\u00edritu Santo. Esto prueba que nuestra conciencia est\u00e1 en nuestro esp\u00edritu humano.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Aqu\u00ed comienza Pablo su discusi\u00f3n de las cuestiones que ponen a uno perplejo acerca del pueblo jud\u00edo. \u00bfPor qu\u00e9 rechazaban el evangelio? \u00bfC\u00f3mo se relaciona este nuevo esquema de justicia aparte de la ley con la privilegiada posici\u00f3n de los jud\u00edos? \u00bfHan fracasado las promesas contenidas en sus pactos?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>92 (C) Esta justificaci\u00f3n\/salvaci\u00f3n no contradice las promesas de Dios hechas an\u00adta\u00f1o a Israel (9,1-11,36). Tras haber desarro\u00adllado en el cap. 8 el tema anunciado en 5,1-11, Pablo pasa ahora a otro problema concreto planteado por su evangelio de la nueva recti\u00adtud obtenida por medio de la fe. Se trata de la relaci\u00f3n del judaismo con esta modalidad de justificaci\u00f3n o salvaci\u00f3n. El an\u00e1lisis que Pablo realiza de este problema hace abundante uso de la Escritura, ya que intenta relacionar la ense\u00f1anza del AT con su evangelio. En efecto, esta parte de Rom resulta ser una ilustraci\u00f3n b\u00edblica del tema desarrollado en la parte B, y se asemeja algo al an\u00e1lisis de la justificaci\u00f3n de Abrah\u00e1n y la ley realizado en el cap. 4 y en su relaci\u00f3n con los caps. 1-3. Para algunos co\u00admentaristas, sin embargo, Rom 9-11, aunque sea una composici\u00f3n paulina aut\u00e9ntica, es un \u00abcuerpo extra\u00f1o\u00bb dentro de la carta, tal vez a\u00f1adido por un revisor posterior, ya que, se\u00adg\u00fan esos autores, interrumpe la continuidad de Rom 12-15 respecto a Rom 5-8. Sin embar\u00adgo, las razones para considerar Rom 9-11 un cuerpo extra\u00f1o no resultan ni mucho menos convincentes. Hace siglos, J. Calvino afirm\u00f3 sucintamente la conexi\u00f3n de Rom 9-11 con la parte anterior de la carta: \u00abSi \u00e9sta [la ense\u00ad\u00f1anza de los caps. 1 -8] es la doctrina de la Ley y los Profetas, \u00bfpor qu\u00e9 la rechazan los ju\u00add\u00edos?\u00bb (Comm. in Rom. 9.1). La misma pre\u00adgunta deb\u00edan de hacerle a Pablo mismo sus contempor\u00e1neos. Esta parle de Rom se puede subdividir en cuatro secciones: 9,1-5; 9,6-29; 9,30-10,21; 11,1-36. En esta parte de Rom es importante darse cuenta desde el principio de que la perspectiva de Pablo es colectiva. Ade\u00adm\u00e1s, no est\u00e1 analizando el problema moderno de la responsabilidad de los jud\u00edos en la muer\u00adte de Jes\u00fas. Ninguna de estas cuestiones se de\u00adbe introducir en la interpretaci\u00f3n de estos ca\u00adp\u00edtulos.<br \/>\n(Aageson, J. W., \u00abScripture and Structure in the Development o\u00ed the Argument in Romans 9-11\u00bb, CBQ 48 [1986] 265-89. Campbell, W. S\u201e \u00abThe Frcedom and Faithfulness of God in Relation to Israel\u00bb, JSNT 13 [1981] 27-45. Davies, W. D., \u00abPaul and the People of Israel\u00bb, NTS 24 [1977-78] 4-39. Kasemann, E. , NTQT 183-87. Lorenzi, L. de [ed.], Die Israel\/ru\u00adge nach Rom 9-11 [Benedictina Abt. 3, Roma 1977]. Munck, J., Christ &amp; Israel [Filadelfia 1967], Stendahl, K., Paul among Jews and Gentiles [Filadelfia 1976].)<\/p>\n<p>93 (a) Lamento de Pablo por sus anti\u00adguos correligionarios (9,1-5). Pablo empieza esta parte de Rom expresando su angustia ante la dif\u00edcil situaci\u00f3n de los jud\u00edos, sus \u00abher\u00admanos\u00bb y \u00ablos de su raza\u00bb, que no han acep\u00adtado a Jes\u00fas como el mes\u00edas de Dios. Su tris\u00adteza resulta conmovedora porque el ap\u00f3stol es consciente de las prerrogativas de Israel en el pasado como pueblo elegido de Dios. Al ex\u00adpresar esa angustia, enuncia brevemente el problema al que se enfrenta cuando predica su evangelio. 1. en Cristo: Pablo se manifiesta sinceramente como cristiano, sin resentimien\u00adto alguno contra los jud\u00edos que tal vez le cau\u00adsaban dificultades o le acusaban de deslealtad (2 Cor 2,17; 11,31; 12,19). 3. maldito: Lit., \u00abanatema\u00bb (v\u00e9ase el comentario a G\u00e1l 1,8). Pablo de buena gana sufrir\u00eda el peor destino posible, \u00abser separado de Cristo\u00bb, por sus pai\u00adsanos jud\u00edos. En esto se hace eco de la oraci\u00f3n de Mois\u00e9s por los israelitas rebeldes (\u00c9x 32,32), donde \u00e9ste pide \u00abser borrado del libro de la vida\u00bb para que sean perdonados. 4. is\u00adraelitas: En lugar del t\u00edtulo pol\u00edtico corriente loudaioi, \u00abjud\u00edos\u00bb, Pablo hace gustosamente uso de su honor\u00edfico t\u00edtulo religioso, anta\u00f1o conferido por Yahv\u00e9 mismo a su pueblo (Gn 32,28; cf. 2 Cor 11,22). Despu\u00e9s pasa a enu\u00admerar las prerrogativas hist\u00f3ricas asociadas con este nombre -siete de ellas-, filiaci\u00f3n: La adopci\u00f3n de Israel como \u00abhijo de Dios\u00bb (\u00c9x 4,22; Dt 14,1; Os 11,1); v\u00e9ase el comentario sobre huiothesia, 8,15. presencia gloriosa: La segunda prerrogativa era la resplandeciente manifestaci\u00f3n de la presencia de Yahv\u00e9 a Is\u00adrael en el desierto y en el templo de Jerusal\u00e9n (\u00c9x 16,10; 40,34; 1 Re 8,10-11); v\u00e9ase el co\u00admentario a doxa, 3,23. alianzas: Si se lee el pl. diath\u00e9kai, la tercera prerrogativa ser\u00edan las \u00abalianzas\u00bb hechas con los patriarcas (Gn 15,18; \u00c9x 24,7-8; Eclo 44,12.18). Pero mss. im\u00adportantes (P46, B, D, G) leen el sg. diath\u00e9k\u00e9, que se referir\u00eda entonces al pacto del Sina\u00ed. la ley: La cuarta prerrogativa fue la tora, la expresi\u00f3n de la voluntad de Dios dada a Mois\u00e9s (\u00c9x 20,1-17; Dt 5,1-22). el culto: La reverente adoraci\u00f3n de Yahv\u00e9 en el Templo -tan diferente de la adoraci\u00f3n idol\u00e1trica de los vecinos de Israel, que a menudo entra\u00f1aba prostituci\u00f3n y sa\u00adcrificios humano- ser\u00e1 la quinta prerrogativa de Israel, las promesas: La sexta prerrogativa consist\u00eda en las promesas hechas a Abrah\u00e1n (Gn 12,2; 21,12), Mois\u00e9s (Dt 18,18-19) y David (2 Sm 7,11-16). 5. los patriarcas: La s\u00e9ptima prerrogativa de Israel era el patrimonio de sus antepasados, pues segu\u00eda adorando al Dios de sus padres, Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob (v\u00e9ase Rom 11,28). A este resumen de los privilegios hist\u00f3ricos de Israel, Pablo a\u00f1ade a t\u00edtulo per\u00adsonal un octavo, el punto culminante: Cristo, el descendiente por excelencia. El mes\u00edas es su mayor timbre de gloria, pero desgraciada\u00admente no es reconocido como tal.<\/p>\n<p>94 el cual est\u00e1 por encima de todas las co\u00adsas, Dios bendito por siempre. Am\u00e9n: Parte del problema de este medio vers\u00edculo es su pun\u00adtuaci\u00f3n; hay cuatro posibilidades principales: (1) \u00ab&#8230;de quienes tambi\u00e9n procede Cristo en cuanto a la descendencia f\u00edsica, el cual est\u00e1 por encima de todas las cosas, Dios bendito por siempre. Am\u00e9n\u00bb. As\u00ed la gran mayor\u00eda de los int\u00e9rpretes de Rom de los ocho primeros siglos y muchos comentaristas modernos (Althaus, Cranfield, Cullmann, Kuss, Leenhardt, Michel, Pesch, Nygren, Sanday-Headlam). Es\u00adta puntuaci\u00f3n (coma delante de \u00abel cual\u00bb) pro\u00adclama a Cristo como Dios (aunque no como ho theos) y como bendito por siempre. (2) \u00ab&#8230;de quienes tambi\u00e9n procede Cristo en cuanto a la descendencia f\u00edsica. Dios que est\u00e1 por encima de todas las cosas sea bendito por siempre. Am\u00e9n\u00bb. As\u00ed un pu\u00f1ado de autores a partir del s. IV, Erasmo (que introdujo la discusi\u00f3n mo\u00adderna) y muchos exegetas actuales (Barrett, Bultmann, Cerfaux, Dodd, Feine, Goodspeed, Kasemann, Lietzmann, Robinson, Wilckens; NEB, RSV, Biblia del Peregrino). Esta puntua\u00adci\u00f3n (punto delante de \u00abDios\u00bb) era una do\u00adxolog\u00eda dirigida a Dios a la manera de las doxolog\u00edas jud\u00edas; Pablo bendice a Dios al mencionar al mes\u00edas. (3) \u00ab&#8230;de quienes tam\u00adbi\u00e9n procede Cristo en cuanto a la descenden\u00adcia f\u00edsica, que est\u00e1 por encima de todas las co\u00adsas. Dios sea bendito por siempre. Am\u00e9n\u00bb. Esta puntuaci\u00f3n (coma despu\u00e9s de \u00abf\u00edsica\u00bb y punto antes de \u00abDios\u00bb) divide la alabanza en\u00adtre Cristo y Dios. (4) \u00ab&#8230;de quienes tambi\u00e9n procede Cristo en cuanto a la descendencia f\u00ed\u00adsica, y a los cuales pertenece Dios que est\u00e1 por encima de todas las cosas. Am\u00e9n\u00bb. As\u00ed J. Weiss y, en un primer momento, K. Barth (cf. Nueva Biblia Espa\u00f1ola). Esta interpretaci\u00f3n invierte de manera conjetural las palabras ho \u00f3n (en h\u00f3n ho theos) e introduce otro privilegio m\u00e1s, haciendo de Dios mismo una prerrogativa de Israel. Las dos \u00faltimas interpretaciones son improbables y tienen poco a su favor; la op\u00adci\u00f3n est\u00e1 entre (1) y (2). La preferencia de (1) se basa principalmente en tres consideracio\u00adnes: (i) \u00c9l sentido normal de este medio ver\u00ads\u00edculo en su contexto; la expresi\u00f3n to kata sarka, \u00aben cuanto a la descendencia f\u00edsica\u00bb, exige cierto contraste, (ii) No se utiliza la formu\u00adlaci\u00f3n normal de una doxolog\u00eda; \u00abbendito\u00bb debiera preceder a theos. En los escritos de Pa\u00adblo, tal doxolog\u00eda nunca se conecta asind\u00e9ticamente con lo que precede ni con el sujeto ex\u00adpresado primero (v\u00e9anse G\u00e1l 1,5; 2 Cor 11,31; Rom 1,25; 11,36; cf. Ef 3,21; 2 Tim 4,18; 1 Pe 4,11; Heb 13,21). (iii) El uso de theos aplicado a Cristo es compatible con la ense\u00f1anza de Pa\u00adblo, aun cuando tal denominaci\u00f3n no se en\u00adcuentra en ning\u00fan otro lugar. Otras afirmacio\u00adnes suyas hacen que esta atribuci\u00f3n no resulte injustificable (v\u00e9anse 1 Cor 8,6; Flp 2,6; cf. Tit 2,13 para una posible ampliaci\u00f3n posterior de su pensamiento). En cualquier caso, no se pueden dar razones apod\u00edcticas acerca de este asunto (v\u00e9anse O. Cullmann, Christology 311-14 [trad. esp.: Cristolog\u00eda del Nuevo Testamen\u00adto (Salamanca 1998)]; Cranfield, Romans 464-70; Kuss, R\u00f3merbrief 679-96; Michel, R\u00f3mer 197-99.)<\/p>\n<p>95    (b) La dif\u00edcil situaci\u00f3n de Israel no es contraria a la direcci\u00f3n de la historia por parte de Dios (9,6-29). La primera explicaci\u00f3n dada por Pablo del problema que provocaba su angustia hace hincapi\u00e9 en el papel de Dios en ese trance. (1) Las promesas de Dios a Is\u00adrael proceden en su totalidad de la gratuita elecci\u00f3n divina de \u00e9ste como pueblo suyo; por lo tanto, su palabra no ha fallado (9,6-13). (2) Mediante el ejemplo veterotestamentario de Mois\u00e9s ante el fara\u00f3n, Pablo insiste en el dere\u00adcho soberano de Dios sobre sus criaturas; in\u00adcluso hace uso de la indocilidad humana para alcanzar sus fines (9,14-24). (3) Dios no act\u00faa arbitrariamente, pues la llamada, la infideli\u00addad y el resto de Israel forman parte de lo anunciado en el AT (9,25-29).<\/p>\n<p>96      6-13. El problema del rechazo de Is\u00adrael no significa que la palabra de Dios haya fallado; sus promesas proceden de su miseri\u00adcordiosa elecci\u00f3n de Israel como pueblo suyo. 6. la palabra de Dios no ha fallado: Esta es la te\u00adsis de esta subsecci\u00f3n. Pablo rechaza la idea de que el logos dirigido a Israel en las prome\u00adsas de Yahv\u00e9 (9,4.9) haya quedado de alg\u00fan modo frustrado por la negativa de los de su ra\u00adza a aceptar a Cristo, no todos los descendien\u00adtes de Israel son realmente Israel: El argumen\u00adto es el siguiente: Dios prometi\u00f3 que Israel ser\u00eda el destinatario de bendiciones; pero, aho\u00adra que los gentiles est\u00e1n convirti\u00e9ndose en des\u00adtinatarios de ellas, podr\u00eda parecer que las pro\u00admesas de Dios vacilan; si la exposici\u00f3n hecha por Pablo en Rom 1-8 depende de las prome\u00adsas de Dios, tal vez todo sea tan poco firme co\u00admo ellas. No, replica Pablo, las promesas del AT no se hicieron a Israel en cuanto descen\u00addencia f\u00edsica, sino al Israel de la fe. 7. hijos de Abrah\u00e1n: La descendencia f\u00edsica por s\u00ed sola no asegura la sucesi\u00f3n, pues Abrah\u00e1n tuvo mu\u00adchos hijos (Gn 15,2; 16,15; 21,2; 25,1), pero la promesa patriarcal de salvaci\u00f3n s\u00f3lo fue trans\u00admitida a trav\u00e9s de Isaac (Gn 21,12). 8. hijos de Dios: La verdadera progenie de Abrah\u00e1n son los que le nacieron en virtud de una promesa, no de una relaci\u00f3n kata sarka, \u00abseg\u00fan la car\u00adne\u00bb, es decir, descendencia f\u00edsica. 9. la prome\u00adsa: Pablo no est\u00e1 pensando en la promesa ge\u00adn\u00e9rica de una progenie numerosa (Gn 15,5), sino en la promesa espec\u00edfica del nacimiento de Isaac (Gn 18,10.14 combinados). Si hubie\u00adra dependido \u00fanicamente de la sarx, Isaac nunca habr\u00eda llegado a nacer de la est\u00e9ril Sa\u00adra. 10. tambi\u00e9n Rebeca: Otro ejemplo confirma la opini\u00f3n de Pablo: Dios otorga gratuitamen\u00adte su favor a quien quiere. En este caso no se trata ya de una elecci\u00f3n entre madres (Sara y Agar, alegorizadas en G\u00e1l 4,21-31), sino entre hijos de la misma madre, entre los gemelos Ja\u00adcob y Esa\u00fa, que le nacieron al patriarca Isaac. Sin embargo, Dios favoreci\u00f3 a Jacob, hacien\u00addo una elecci\u00f3n que condicion\u00f3 libremente la historia de Israel (Gn 25,21-23). 11. antes de que los ni\u00f1os hubieran hecho nada, ni bueno ni malo: La elecci\u00f3n de Jacob fue enteramente gratuita y no dependi\u00f3 de m\u00e9ritos ni de dem\u00e9\u00adritos; este vers\u00edculo es crucial para el argu\u00admento de Pablo, pues la llamada de los genti\u00adles a la fe cristiana es igualmente gratuita. para que el plan electivo de Dios pudiera conti\u00adnuar: Lit., \u00abpara que el designio de Dios seg\u00fan su elecci\u00f3n pudiera continuar\u00bb. Jacob se vio favorecido para dar a conocer la ejecuci\u00f3n de un plan divino que proced\u00eda seg\u00fan una elec\u00adci\u00f3n gratuita. 12. le fue dicho: V\u00e9ase Gn 25,23. De los gemelos, el primero en nacer hab\u00eda de servir al otro. Israel era descendiente de un favorecido Jacob, y Esa\u00fa se convirti\u00f3 en el an\u00adtepasado de Edom (y de los posteriores idumeos). Estos nunca fueron considerados au\u00adt\u00e9nticos jud\u00edos, aun cuando Juan Hircano I los derrot\u00f3 (ca. 108 a.C.) y les oblig\u00f3 a circunci\u00addarse y a cumplir la ley mosaica; Josefo (Ant.<br \/>\n13.9.1 \u00a7 257; 14,15,2 \u00a7403) los llama \u00abmedio jud\u00edos\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 diferente, entonces, su destino del de Israel! 13. am\u00e9 a Jacob: V\u00e9ase Mal 1,2. El profeta deja constancia del amor de Yahv\u00e9 por Israel y despu\u00e9s da la raz\u00f3n de los cinco grandes reproches que siguen a esta protesta de amor. Pablo utiliza esta cita para hacer hin\u00adcapi\u00e9 en el papel de Israel dentro del plan salv\u00edfico en contraste con el de Edom. Jacob y Esa\u00fa son los representantes de sus grupos \u00e9t\u00adnicos, e instrumentos en la ejecuci\u00f3n del plan divino, odi\u00e9 a Esa\u00fa: Es decir, \u00abam\u00e9 menos\u00bb -exageraci\u00f3n propia del antiguo Oriente Pr\u00f3\u00adximo-.<br \/>\n97    14-24. El ejemplo de Mois\u00e9s ante el fa\u00adra\u00f3n revela tambi\u00e9n el derecho soberano de Dios a escoger. 14. \u00bfhay, pues, injusticia en Dios?: Podr\u00eda parecer que Dios sufre de adikia al escoger a un hermano pasando por encima del otro -o al escoger a los gentiles como su pueblo tras siglos de servicio por parte de los jud\u00edos-. 15. dijo a Mois\u00e9s: Pablo cita \u00c9x 33,19, la respuesta de Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s tras el inciden\u00adte del becerro de oro. Tras tal infidelidad, Yah\u00adv\u00e9 todav\u00eda pudo manifestar su misericordia, favoreciendo a Israel como su instrumento es\u00adcogido. Por medio de Israel continuar\u00eda dando a conocer su voluntad a la humanidad. Este vers\u00edculo se explica en 9,18. 16. depende de la misericordia de Dios: La conclusi\u00f3n de Pablo se desprende del hecho de que en el texto ve\u00adterotestamentario citado s\u00f3lo se menciona la \u00abmisericordia\u00bb de Dios. Sin ella, todo esfuerzo humano resulta bald\u00edo. Pablo, sin embargo, no dice que, una vez dada la gracia auxiliar de Dios, tales esfuerzos sean in\u00fatiles; en otros lu\u00adgares subraya su necesidad. Lo que quiere po\u00adner de relieve m\u00e1s bien es la gracia de Dios, debido al problema concreto que est\u00e1 tratan\u00addo. 17. la Escritura dice al fara\u00f3n: Mientras que el Dios trascendente de Israel habl\u00f3 direc\u00adtamente a Mois\u00e9s (9,15), a los paganos s\u00f3lo les habla indirectamente, a trav\u00e9s de la Escritura. mostrar en (mi relaci\u00f3n con)ti(go) mi poder: V\u00e9ase \u00c9x 9,16, esp. seg\u00fan los LXX, ms. A. El fara\u00f3n se convirti\u00f3 as\u00ed en un instrumento den\u00adtro del plan de Dios, lo mismo que Mois\u00e9s. Su obstinaci\u00f3n misma fue un medio utilizado por Dios para liberar a Israel. En \u00faltima instancia, el fara\u00f3n contribuy\u00f3 con su dureza de coraz\u00f3n a la proclamaci\u00f3n del nombre de Dios en el mundo. 18. endurece el coraz\u00f3n: En el AT, el endurecimiento del coraz\u00f3n del fara\u00f3n se atri\u00adbuye a veces a Dios (\u00c9x 4,21; 7,3; 9,12) y a ve\u00adces al fara\u00f3n mismo (\u00c9x 7,14; 8,11.15.28). El \u00abendurecimiento del coraz\u00f3n\u00bb por parte de Dios es un modo protol\u00f3gico de expresar la reacci\u00f3n divina ante la pertinaz obstinaci\u00f3n humana contra \u00e9l: confirma una situaci\u00f3n no creada por \u00e9l. No es el resultado de una deci\u00adsi\u00f3n divina arbitraria o incluso planeada; es el modo en que el AT expresa el reconocimiento por parte de Dios de una situaci\u00f3n surgida a ra\u00edz del rechazo de una invitaci\u00f3n divina por parte de una criatura. Pero pone de relieve el control absoluto de la historia humana por parte de Dios. El \u00e9xodo de Egipto fue una eta\u00adpa de la historia salv\u00edfica, y el fara\u00f3n que se opuso a la partida de Israel fue la figura que cre\u00f3 el marco para el control divino de los acontecimientos. V\u00e9ase adem\u00e1s E. Brandenburger, ZTK 82 (1985) 1-47. 19. \u00bfpor qu\u00e9 en\u00adcuentra a\u00fan falta?: Si Dios puede hacer uso de la indocilidad humana para alcanzar sus fines, \u00bfpor qu\u00e9 ha de quejarse de los seres humanos? Recu\u00e9rdense las objeciones de 6,1.15. 20. \u00bfqui\u00e9n eres t\u00fa?: Pablo no intenta hacer callar a su objetor imaginario, sino m\u00e1s bien poner la discusi\u00f3n en el plano adecuado. El control del mundo por parte de Dios no se puede juzgar desde una miope perspectiva humana, \u00bfpuede lo moldeado decir a quien lo moldea?: Se utili\u00adza un conocido tropo del AT; v\u00e9anse Is 29,16; 45,9; 64,8; Jr 18,6; Sab 15,7; cf. 1QS 11,22. Pa\u00adblo lo adapta a su propio intento. Con dicho tropo se pretende presentar a Dios como crea\u00addor y rector del universo. Los antiguos alfare\u00adros utilizaban una rueda que mov\u00edan r\u00e1pido con el pie mientras sus h\u00e1biles dedos sacaban velozmente de la masa informe de arcilla vasi\u00adjas esbeltas v exquisitas. De tal haza\u00f1a sacaron los antiguos la idea de Dios como alfarero que modelaba el mundo y los seres humanos a vo\u00adluntad (v\u00e9ase ANEP 569); con ella se pon\u00eda de relieve el poder, el dominio y la libertad de Dios, \u00bfpor qu\u00e9 me hiciste as\u00ed?: No \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me hiciste arcilla?\u00bb, sino \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me hiciste una vasija disforme, en vez de un jarr\u00f3n her\u00admoso?\u00bb. Donde se hace hincapi\u00e9 es en la fun\u00adci\u00f3n del objeto moldeado. 21. masa: El phyra\u00adma gr. se tradujo con el massa lat. De ah\u00ed sali\u00f3 la expresi\u00f3n peyorativa massa damnata de las controversias sobre la predestinaci\u00f3n (v\u00e9ase Agust\u00edn, Ep. 190.3-9).<\/p>\n<p>98    22. deseando: Aunque algunos comen\u00adtaristas (Jer\u00f3nimo, Tom\u00e1s de Aquino, Barrett, Cranfield, Michel) entienden el ptc. thel\u00f3n en sentido causal, \u00abporque deseaba\u00bb, en el pre\u00adsente contexto (especialmente a la vista de la expresi\u00f3n \u00abcon gran paciencia\u00bb) parece mejor entenderla con sentido concesivo, \u00abaunque de\u00adseaba\u00bb, es decir, aunque su ira podr\u00eda haberle llevado a dar a conocer su poder, su bondad le retuvo de hacerlo. Dios dio al fara\u00f3n tiempo para arrepentirse, vasijas de ira: Pablo utiliza una expresi\u00f3n de Jr 50,25, que encaja en este contexto de alfarer\u00eda (9,21, \u00abvasija\u00bb). Al mis\u00admo tiempo juega con el sentido m\u00e1s com\u00fan de skeuos, que tambi\u00e9n puede significar \u00abobjeto\u00bb, \u00abherramienta\u00bb, \u00abinstrumento\u00bb (v\u00e9ase A. T. Hanson, JTS 32 [1981] 433-43). El fara\u00f3n fue un \u00abobjeto\u00bb sobre el cual pod\u00eda descargar la c\u00f3lera divina, preparadas para la destrucci\u00f3n: El ptc. pf. expresa el estado en que se encuen\u00adtran tales \u00abvasijas\u00bb, \u00abdispuestas\u00bb, \u00abprovistas\u00bb, para el basurero. Este vers\u00edculo expresa la ra\u00addical incompatibilidad de Dios con los seres humanos rebeldes y pecadores. Tambi\u00e9n con\u00adtiene un toque de predestinaci\u00f3n, y la formu\u00adlaci\u00f3n de Pablo es m\u00e1s gen\u00e9rica que el ejemplo con que empez\u00f3; \u00e9sta es la raz\u00f3n por la que sus palabras se utilizaron en las posteriores controversias sobre la predestinaci\u00f3n. Sin em\u00adbargo, no se debe perder de vista su perspecti\u00adva colectiva. 23. para dar a conocer la riqueza de su gloria: Los elegidos para un papel en la historia de la salvaci\u00f3n han sido destinados por Dios a tener parte en su abundante gloria (v\u00e9anse los comentarios a 3,23.29); este desti\u00adno no se limita al pueblo jud\u00edo. Pero, como de\u00admuestra 11,22, no es una predestinaci\u00f3n abso\u00adluta. Si Dios ha sido paciente es porque quiere conceder a Israel tiempo para arrepentirse y de ese modo poder manifestar m\u00e1s a\u00fan su misericodia para con \u00e9l. 24. incluso a nosotros a los que llam\u00f3: Anacoluto. Pablo no llega a dar en ning\u00fan momento una respuesta directa a las preguntas planteadas en los vv. 19-21; se li\u00admita a insistir en la libertad de elecci\u00f3n de Dios y en su paciencia al esperar que los ins\u00adtrumentos que quer\u00eda usar manifestaran su utilidad. Las \u00abvasijas de misericordia\u00bb inclu\u00adyen, no s\u00f3lo a jud\u00edos, sino tambi\u00e9n a gentiles.<\/p>\n<p>99 25-29. La llamada, la infidelidad y el resto de Israel son anunciados en su totalidad en el AT mismo. Pablo hace de nuevo uso del subg\u00e9nero literario \u00abtestimonia\u00bb (v\u00e9ase el co\u00admentario a 3,10). Las citas combinadas proce\u00adden de Os e Is (mencionado en el v. 27). 25-26. V\u00e9anse Os 2,25 (que Pablo adapta a su propio intento, ya que su redacci\u00f3n no concuerda ni con el TM ni con los LXX ni con ninguna ver\u00adsi\u00f3n antigua) y 2,1 (de los LXX). En el texto original, las palabras hacen referencia a la res\u00adtauraci\u00f3n por parte de Dios de las diez tribus de Israel despu\u00e9s de que \u00e9stas cometieran \u00abadulterio\u00bb (= idolatr\u00eda) y dejaran de ser su pueblo. Oseas promet\u00eda su restauraci\u00f3n, pero para Pablo esas palabras se refieren a los gen\u00adtiles. Tal como \u00e9l se las aplica, \u00e9stos ponen de manifiesto la elecci\u00f3n de Dios, y especialmen\u00adte su elecci\u00f3n de aquellos que eran indignos de convertirse en los privilegiados. 27. Isa\u00edas: V\u00e9ase Is 10,22-23 (abreviado en los LXX). A Pablo s\u00f3lo le interesa la frase \u00abun resto ser\u00e1 salvo\u00bb. A trav\u00e9s de todas las infidelidades y consiguientes castigos de Israel, brill\u00f3 un rayo de esperanza. Esas palabras fueron originaria\u00admente aplicadas por Isa\u00edas a la cautividad asi\u00adr\u00eda; Pablo las refiere a los jud\u00edos llamados a aceptar a Cristo y al resto que de hecho lo acept\u00f3. 29. V\u00e9ase Is 1,9 (seg\u00fan los LXX). El profeta hablaba del castigo del Israel infiel. La esencia de estas citas veterotestamentarias es que el AT, el libro que proporciona a Israel la base de su esperanza, ha testimoniado que a Israel le ir\u00eda como anta\u00f1o a Sodoma y Gomo\u00adrra, salvo a un resto que conservar\u00eda su nom\u00adbre y simiente. V\u00e9ase J. A. Battle, GTJ 2 (1981) 115-29.<\/p>\n<p>100    (c) El fracaso de Israel se debe a su propia negativa (9,30-10,21). Pablo ha conclui\u00addo la primera parte de su razonamiento, y en este momento pasa a afirmar que la causa del fracaso de Israel se ha de encontrar, no en Dios, sino en Israel mismo. Su argumentaci\u00f3n procede en cuatro pasos. (1) Israel prefiri\u00f3 su propio camino de rectitud al de Dios (9,31-33). (2) Pablo expresa su pesar por el hecho de que Israel no ha llegado a reconocer que Cristo es el fin de la Ley, y de que la rectitud se ha he\u00adcho accesible por medio de \u00e9l (10,1-4). (3) El camino antiguo para alcanzar la rectitud era dif\u00edcil, mientras que el nuevo es f\u00e1cil, est\u00e1 al alcance de todos y se anuncia a todos, como demuestra la Escritura (10,5-13). (4) Israel no se ha aprovechado de esta oportunidad ofreci\u00adda por los profetas y el evangelio, de manera que la culpa es suya (10,14-21).<br \/>\n31-33. Israel ha preferido su propio camino de rectitud. 31. la obtuvieron: Pablo destaca la iron\u00eda de la situaci\u00f3n, por cuanto los gentiles han tenido \u00e9xito en la b\u00fasqueda de rectitud creyendo en Cristo Jes\u00fas. 32. fe&#8230; obras: V\u00e9ase 3,20.28; y el comentario a 2,15. 33. Una com\u00adbinaci\u00f3n de Is 28,16 y 8,14-15 pasa por alto los contextos de los originales y ensarta frases ha\u00adciendo casi decir al AT lo contrario de lo que en realidad dice. La piedra puesta por Yahv\u00e9 en Si\u00f3n (la colina oriental de Jerusal\u00e9n sobre la cual se construy\u00f3 el Templo) era s\u00edmbolo de salvaci\u00f3n para quienes confiaban en \u00e9l. En el uso de Pablo, la \u00abpiedra\u00bb se refiere a Cristo, y el menosprecio de \u00e9ste la convierte en piedra de tropiezo. Pero quienes creen en \u00e9l (el resto y los gentiles) no fracasar\u00e1n sobre esa piedra. Los esenios de Qumr\u00e1n tambi\u00e9n se aplicaron Is 28,16, considerando su comunidad como un templo (1QS 8,5-8).<br \/>\n(Barrett, C. K., \u00abRomans 9:30-10:21: Fall and Responsibility of Israel\u00bb, Die Israelfrage 109-21. Bring, R., \u00abPaul and the O\u00edd Testament\u00bb, ST 25 [1971] 21-60. Cranfield, C. E. B., \u00abRomans 9:30-10:4\u00bb, Int 34 [1980] 70-74; \u00abSome Notes on Romans 9:30-33\u00bb, Je\u00ads\u00fas und Paulus [Fest. W. G. K\u00fcmmel, Gotinga 1975] 35-43. Refoul\u00e9, F., \u00abNote sur Romains IX, 30-33\u00bb, RB 92 [1985] 161-86.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>BD463 La falta de conexi\u00f3n entre las dos divisiones principales de la ep\u00edstola (Rom 9:1), que son tan diferentes, puede parecer rara, pero una mera conjunci\u00f3n aun estar\u00eda lejos de ser una conexi\u00f3n real. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] Israel-Jud\u00edo, o Casa de Judah.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Uno de los vers\u00edculos m\u00e1s malentendidos e incorrectamente citados usado a\u00fan por aborrecedores del Israel-Jud\u00edo. Simplemente significa que algunos Jud\u00edos no recibieron la Palabra viviente, pero hay otras partes de Israel s\u00ed, donde la palabra se ha arraigado como en no Jud\u00edos, o Israel-Efray\u00edm. Es m\u00e1s, nacer como Israel biol\u00f3gico es s\u00f3lo el paso uno en un proceso de dos pasos que debe ser seguido por el nuevo nacimiento. Por lo que la expresi\u00f3n \u201cno todo Israel son Israel,\u201d se aplica a cualquiera que sea Israel biol\u00f3gico pero que no haya sido regenerado por el Esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Primero, para que Israel, Israel-Jud\u00edo sea Israel debe convertirse como Isaac. Isaac fue un individuo regenerado en una relaci\u00f3n de pacto con YHWH, la descendencia escogida de Abraham. Vemos \u00e9sto confirmado en <span class='bible'>Gal 4:28<\/span>. Por tanto Israel como naci\u00f3n no puede ser dividida junto con las l\u00edneas del Israel, espiritual o f\u00edsico, ya que al menos que uno afirme tanto el nacimiento f\u00edsico y el renacimiento espiritual, uno puede ser Israelita biol\u00f3gico como \u00e9sos en Judah, y a\u00fan no ser regenerado como fue Isaac.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Tomar nota: Ser descendiente de Abraham no significa que alguien es Yisraelite f\u00edsico. Mejor dicho, la descendencia f\u00edsica Israelita debe ser por medio de Isaac y Jacob. Adem\u00e1s, Los Ismaelitas no pueden ser Israel biol\u00f3gico, aunque la puerta est\u00e1 abierta para que se unan y moren con Israel, en este punto al nacer de nuevo son considerados Israel tanto f\u00edsico como espiritual.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Como es dicho, el Israel de YHWH es el Israel tanto f\u00edsico como espiritual. Si uno es \u00fanicamente el Israel f\u00edsico, no puede ser como Isaac, un hijo espiritual de la promesa. Esto se aplica igualmente a ambas casas.\n<\/p>\n<p><strong> [9] Israel llamado a ser la cabeza y no la cola.\n<\/p>\n<p><strong> [10] Cuando YHWH llama Su Israel, es una muestra de selecci\u00f3n no voluntad humana, y adem\u00e1s es por el prop\u00f3sito de representar todo lo que El es, incluyendo Su Nombre YHWH.\n<\/p>\n<p><strong> [1] N\u00f3tese que la masa es la misma, de los cuales Jud\u00edos y no Jud\u00edo vienen. Es la masa de la semilla de Jacob llenando todas las naciones.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Los vasos de ira fueron Israel-Efray\u00edm, con los cuales YHWH ha mostrado extraordinaria paciencia.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Ambos Judah y Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Ambas casas tienen un remanente redimido preparado para ser vasos de honor.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Pablo hace una directa referencia a los creyentes no Jud\u00edos que vienen el Moshiach siendo los exiliados del norte hablado por Oseas en cap\u00edtulo uno. Oseas nunca fue enviado a los gentiles. Como tal, Pablo continua revelando el misterio de la identidad de \u00e9sos respondiendo de \u201clas naciones.\u201d N\u00f3tese tambi\u00e9n que la conexi\u00f3n contextual entre \u201clas naciones\u201d siendo favorecidas en el vers\u00edculo 24, y el hecho que Oseas hablo de estas mism\u00edsimas personas en el vers\u00edculo 25, estableciendo as\u00ed una conexi\u00f3n directa entre las \u201cnaciones\u201d de los \u00faltimos d\u00edas, y los Efrayimites Oseas cap\u00edtulo 1 vers\u00edculos 8-9, y cap\u00edtulo 2 vers\u00edculo 23.\n<\/p>\n<p><strong> [6] De <span class='bible'>Ose 1:10<\/span>, est\u00e1 a\u00fan hablando de \u201clas naciones\u201d, los que fueron el anterior Lo-Ami, no Mi pueblo, las mism\u00edsimas personas que aparecer\u00e1n de forma supernatural en los \u00faltimos tiempos como los \u201chijos de El Eloah viviente\u201d De nuevo la conexi\u00f3n clave es la palabra \u201ca ellos.\u201d \u201ca Ellos\u201d se refiere a las 10 tribus del norte, y la palabra \u201cellos\u201d (el mismo pueblo) se refiere a su restauraci\u00f3n de los \u00faltimos tiempos como los hijos aceptables de YHWH del Israel no Jud\u00edo.\n<\/p>\n<p><strong> [7] <span class='bible'>Isa 1:9<\/span> : De todos los miles de millones de Israelitas, Isa\u00edas ve que s\u00f3lo un remanente de cada casa ser\u00e1 salvo, y vendr\u00e1 a vida eternal cuando Yahshua toma esos dos pueblos remanentes y los hace uno en Su mano. En este entendimiento, Isa\u00edas est\u00e1 grandemente preocupado, como lo est\u00e1n muchos acelerados Israelitas en estos tiempos, que no pueden entender porqu\u00e9 sus familias no recibir\u00e1n el Moshiach y vivir\u00e1n un estilo de vida Israelita.\n<\/p>\n<p><strong> [8] La restauraci\u00f3n y despertar de ambas casas ser\u00e1 una completa obra terminada por la redenci\u00f3n de Moshiaj. Pero m\u00e1s que eso, estar\u00e1 en operaci\u00f3n por un limitado tiempo desde 1996 DC hasta el retorno de Yahshua y la final reuni\u00f3n de la naci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [9] En el contexto, una clara referencia al Israel-Jud\u00edo.\n<\/p>\n<p><strong> [10] Muchos en el Israel Jud\u00edo y no-Jud\u00edo tropiezan sobre Moshiaj como se encuentra en <span class='bible'>Isa 8:14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[7] Gen 21, 12.[9] Gen 18, 10.[15] Ex 33, 19.[17] Ex 9, 16.[20] Sab 15; Is 45, 9; Jer 18, 6.[25] Os 2, 24; 1 Pe 2, 10.[26] Os 1, 10.[27] Is 10, 22.[33] Is 8, 14; 28, 16; 1 Pe 2, 7.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Digo la verdad en Cristo; no miento. Mi conciencia da testimonio conmigo en el Esp\u00edritu Santo RESUMEN: Los primeros ocho cap\u00edtulos tratan del gran tema de la salvaci\u00f3n que Dios ofrece al hombre por medio del evangelio de Cristo Jes\u00fas. Solamente por \u00e9l pueden los jud\u00edos y los gentiles ser salvos. Ahora, en los cap\u00edtulos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Romanos 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28785","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28785","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28785"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28785\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28785"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28785"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28785"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}