{"id":28818,"date":"2022-06-20T12:26:20","date_gmt":"2022-06-20T17:26:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:26:20","modified_gmt":"2022-06-20T17:26:20","slug":"comentario-de-romanos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Romanos 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Hermanos, el deseo de mi coraz\u00f3n y mi oraci\u00f3n a Dios por Israel es para salvaci\u00f3n.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> RESUMEN: Este cap\u00edtulo y el pr\u00f3ximo describen la condici\u00f3n de Israel desde el punto de vista del evangelio. Israel no hall\u00f3 la justicia de Dios (<span>9:31<\/span>,<span>32<\/span>) porque no obedecieron al evangelio (<span>10:16<\/span>). La justicia de Dios por el evangelio es cosa \u201cde cerca\u201d (f\u00e1cil y accesible, <span>10:6-8<\/span>). Es igualmente para jud\u00edos como para gentiles (10: 11-15. Sin embargo, los jud\u00edos, que ten\u00edan toda oportunidad de ser salvos, estaban perdidos a causa de su rebeld\u00eda (10:16-21). <\/p>\n<p \/>\n<p \/> 10:1 \u2014 V\u00e9ase 9:1-3. Israel estaba perdido, a pesar de su \u201ccelo de Dios\u201d (vers\u00edculo 2); esto lo sabemos porque Pablo deseaba su salvaci\u00f3n. El que necesita de salvaci\u00f3n est\u00e1 perdido. Aqu\u00ed tenemos prueba de que el celo religioso solo no salva. <\/p>\n<p \/> Aunque rechazados como naci\u00f3n, los jud\u00edos todav\u00eda pod\u00edan (y pueden) ser salvos como individuos. Oraba Pablo por su salvaci\u00f3n. (Seg\u00fan el calvinismo, el \u201creprobado\u201d no puede ser salvo, habiendo sido predestinado irremediablemente a la perdici\u00f3n).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>el anhelo, el deseo de mi coraz\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 9:1-3<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 32:10<\/span>, <span class='bible'>\u00c9xo 32:13<\/span>; <span class='bible'>1Sa 12:23<\/span>; <span class='bible'>1Sa 15:11<\/span>, <span class='bible'>1Sa 15:35<\/span>; <span class='bible'>1Sa 16:1<\/span>; <span class='bible'>Jer 17:16<\/span>; <span class='bible'>Jer 18:20<\/span>; <span class='bible'>Luc 13:34<\/span>; <span class='bible'>Jua 5:34<\/span>; <span class='bible'>1Co 9:20-22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La Escritura muestra la diferencia entre la justicia de la ley y la de la fe,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 10:1-10<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>que todos los que creen, sean jud\u00edos o gentiles, no ser\u00e1n defraudados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 10:11-17<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y que los gentiles recibir\u00e1n la Palabra y creer\u00e1n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 10:18<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Israel no ignoraba estas cosas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 10:19-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El cimiento del cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 10:1-21<\/span><\/span>\u00a0se provee anteriormente en (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 9:30-33<\/span><\/span>). El \u00e9nfasis aqu\u00ed est\u00e1 en la justicia y en por qu\u00e9 Israel carece de ella. Pablo deja la responsabilidad de la escasez de justicia firmemente sobre los hombros de los individuos. \u00c9l sabe que al llevar a los pecadores ante la presencia de la soberan\u00eda divina, la respuesta frecuente para justificarse ellos mismos es poner la responsabilidad de sus pecados en Dios. Pablo no se disculpa de ninguna manera por lo que dijo acerca de la soberan\u00eda de Dios en el cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 9:1-33<\/span><\/span>. No cambia su s\u00f3lida creencia de que Dios siempre obra por el principio de la elecci\u00f3n. Sin embargo, demuestra que Dios no es responsable de la condici\u00f3n perdida de los no creyentes. S\u00f3lo el hombre es el responsable y es in\u00fatil que trate de esconderse detr\u00e1s de la soberan\u00eda divina y de la doctrina de la elecci\u00f3n como una excusa para el pecado personal.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">salvaci\u00f3n:<\/span>\u00a0Esta palabra se usa en el NT. de diferentes maneras (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 1:16<\/span><\/span>). En Romanos, Pablo parece hacer una distinci\u00f3n entre la justificaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 5:9<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 5:10<\/span><\/span>); el lector debe poner atenci\u00f3n en el contexto. La justificaci\u00f3n es lo que ocurre en el momento de fe en Cristo. La salvaci\u00f3n, por lo menos en Romanos, se refiere a la obra de Dios en el creyente que contin\u00faa despu\u00e9s de la justificaci\u00f3n. Es la liberaci\u00f3n de la ira de Dios (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 1:18<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 5:9<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 5:10<\/span><\/span>). La conclusi\u00f3n l\u00f3gica a partir del cap\u00edtulo<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 9:1-33<\/span><\/span>\u00a0es que Israel est\u00e1 bajo la ira divina (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 9:22<\/span><\/span>). El profundo\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">anhelo<\/span>\u00a0y\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">oraci\u00f3n<\/span>\u00a0de Pablo es que Israel pueda ser justificado y salvo de la ira de Dios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EL ANHELO DE MI CORAZON, Y MI ORACION A DIOS<\/b>. V\u00e9ase el ART\u00cdCULO ISRAEL EN EL PLAN DE SALVACION DE DIOS, P. 1592. <span class=\"blue\">[<span class=\"bible\">Rom 9:6<\/span>]<\/span>, para comentarios que indican que el inter\u00e9s de Pablo por los israelitas demuestra que el no aprobaba la doctrina de la predestinaci\u00f3n de las personas al cielo o al infierno.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Justicia por la Ley y justicia por la fe, 10:1-13.<br \/>\n1 Hermanos, a ellos va el afecto de mi coraz\u00f3n y por ellos se dirigen a Dios mis s\u00faplicas, para que sean salvos. 2 Yo declaro en favor suyo que tienen celo por Dios, pero no seg\u00fan la ciencia; 3 porque ignorando la justicia de Dios y buscando afirmar la propia, no se sometieron a la justicia de Dios; 4 porque el fin de la Ley es Cristo, para la justificaci\u00f3n de todo el que cree. 5 Pues de la justicia proveniente de la Ley escribe Mois\u00e9s que \u201cel hombre que la cumpliere vivir\u00e1 por ella.\u201d 6 Pero la justicia que viene de la fe dice as\u00ed: \u201cNo digas en tu coraz\u00f3n: \u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 al cielo?\u201d Esto es, para bajar a Cristo; 7 o \u00bfqui\u00e9n bajar\u00e1 al abismo?\u201d Esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos. 8 Pero \u00bfqu\u00e9 dice? \u201cCerca de ti est\u00e1 la palabra, en tu boca, en tu coraz\u00f3n,\u201d esto es, la palabra de la fe que predicamos. 9 Porque si confesares con tu boca a Jes\u00fas como Se\u00f1or y creyeres en tu coraz\u00f3n que Dios le resucit\u00f3 de entre los muertos, ser\u00e1s salvo. 10 Porque con el coraz\u00f3n se cree para la justicia, y con la boca se confiesa para la salud. n Pues la Escritura dice: \u201cTodo el que creyere en El no ser\u00e1 confundido.\u201d 12 No hay distinci\u00f3n entre jud\u00edo y gentil. Uno mismo es el Se\u00f1or de todos, rico para todos los que le invocan, 13 pues \u201ctodo el que invocare el nombre del Se\u00f1or ser\u00e1 salvo.\u201d<\/p>\n<p>Sigue San Pablo con el mismo tema iniciado en los \u00faltimos vers\u00edculos del cap\u00edtulo anterior. Es, podr\u00edamos as\u00ed denominarlo, el tema de las dos justicias, o mejor, el de los dos medios de aspirar a la consecuci\u00f3n de la \u201cjusticia\u201d: de una parte, la justicia por la fe, medio elegido por Dios y que siguen los cristianos; de otra parte, la justicia por la Ley, con cuyo exacto cumplimiento pretend\u00edan los jud\u00edos conseguir su propia justicia.<br \/>\nEl Ap\u00f3stol comienza por afirmar una vez m\u00e1s su amor hacia los jud\u00edos, sus compatriotas, por quienes dirige incesantes s\u00faplicas-a Dios, \u201cpara que sean salvos\u201d (v.1; cf. 9:3). Notemos bien esto \u00faltimo, pues ello nos ayuda a precisar el sentido de la expresi\u00f3n \u201cvasos de ira\u201d del cap\u00edtulo anterior, contra aquellos int\u00e9rpretes que le dan un sentido predestinacionista de reprobaci\u00f3n irrevocabLc. Dice el Ap\u00f3stol que \u201ctienen celo por Dios, pero no seg\u00fan la ciencia,\u201d es decir, mal dirigido (v.2; cf. Hec 22:3; Gal 1:14; Flp 3:6). Y la raz\u00f3n es porque tratan de hacer triunfar su punto de vista, de una justicia por las obras de la Ley, en que los jud\u00edos conserven su puesto de privilegio sobre los otros pueblos, rehusando \u201csometerse a la justicia de Dios,\u201d es decir, al modo elegido por Dios para salvar al mundo conforme a sus promesas, juntando en un solo pueblo jud\u00edos y gentiles, y salvando a todos por la fe en Jesucristo (v.3). Ese es el sentido que damos a la expresi\u00f3n \u201cjusticia de Dios,\u201d en conformidad con lo ya explicado en otra ocasi\u00f3n (cf. 1:16-17; 3\u201d 21-26). Ni los jud\u00edos pueden buscar apoyo en la Ley para defender su punto de vista, pues la Ley, con sus instituciones y prescripciones, est\u00e1 ordenada hacia Jesucristo y debe conducir a creer en El, llegando entonces a su \u201cfin\u201d o plenitud (v.4; cf. 3:31; 8:4).<br \/>\nA continuaci\u00f3n San Pablo pone frente a frente las dos justicias, la que proviene de la Ley (v.6) y la que proviene de la fe (v.6-10), concluyendo que es \u00e9sta la \u00fanica aceptable lo mismo para jud\u00edos que para gentiles (v. 11-13). Para hablar de la primera, San Pablo se apoya en Lev 18:5 : \u201cEl que cumpliere mis mandamientos, dice Yahv\u00e9, vivir\u00e1 por ellos,\u201d texto que cita con bastante libertad (v.5). La misma cita, y en contexto muy parecido, hace tambi\u00e9n en Gal 3:12. Esa \u201cvida\u201d a que se refiere el texto del Lev\u00edtico no es meramente la vida temporal, ni tampoco la vida futura, de que el Pentateuco no habla, sino la vida en amistad con Yahv\u00e9, pr\u00e1cticamente equivalente a la \u201cjusticia\u201d de que se viene hablando. Lo que el Ap\u00f3stol parece intentar con esa cita del Lev\u00edtico es hacer ver que en la econom\u00eda de la Ley cada uno hab\u00eda de labrarse su \u201cjusticia,\u201d cumpliendo exactamente todos sus preceptos (cf. 2:13; Gal 3:10; Gal 5:3), cosa muy dif\u00edcil de realizar (cf. Hec 15:10), y, desde luego, imposible sin el auxilio de la gracia interior, que no se daba en virtud de la Ley precisamente, sino en virtud de la fe (cf. 4:2-25). La Ley, en cuanto tal, es decir, como contrapuesta a la fe y, por tanto, aislada de la gracia, m\u00e1s bien era ocasi\u00f3n de pecados (cf. 3:20; 5:20; 7:7-24), ofreciendo una \u201cjusticia\u201d a la que era imposible llegar.<br \/>\nAl contrario, la \u201cjusticia\u201d proveniente de la fe es f\u00e1cil de alcanzar. Es la idea que San Pablo trata de inculcar en los v.6-io, vali\u00e9ndose de las mismas expresiones empleadas por Mois\u00e9s con referencia a la Ley (cf. Deu 30:11-14), expresiones que, por una prosopopeya, pone en boca de la \u201cjusticia\u201d proveniente de la fe, como si \u00e9sta fuera un personaje vivo. La aplicaci\u00f3n de esas expresiones a la \u201cjusticia\u201d por la fe no deja de causar extra\u00f1eza, pues originariamente est\u00e1n dichas con referencia a la Ley, y, por tanto, m\u00e1s bien esperar\u00edamos verlas aducidas en favor de la precedente \u201cjusticia\u201d por la Ley. Es posible que San Pablo, con esa cita, no trate de darnos una prueba escrituraria de su tesis, sino simplemente quiera vestir su pensamiento con lenguaje de la Escritura, que usar\u00eda en sentido \u201cacomodaticio.\u201d Su argumentaci\u00f3n se reducir\u00eda a esto: Mois\u00e9s ha dicho de la Ley que, para conocerla, no es necesario subir al cielo ni atravesar los mares..; con mayor raz\u00f3n debe decirse esto del Evangelio, pues no es necesario subir al cielo para hacer bajar a Cristo, puesto que ya baj\u00f3 en la encarnaci\u00f3n, ni descender a los abismos para hacerle subir, puesto que ya resucit\u00f3 de entre los muertos, sino que basta con escuchar la doctrina predicada por los ap\u00f3stoles, creyendo con el coraz\u00f3n y confesando con la boca que Jes\u00fas es el Se\u00f1or y que ha resucitado. Precisamente porque se tratar\u00eda simplemente de una \u201cacomodaci\u00f3n,\u201d San Pablo no tendr\u00eda inconveniente en modificar el texto mosaico (\u201catravesar\u00e1 los mares\u201d = \u201cbajar\u00e1 al abismo\u201d) para que se acomodara m\u00e1s al misterio de la resurrecci\u00f3n de Cristo. Sin embargo, otros autores, como Lagrange y Ricciotti, creen que no se trata de simple \u201cacomodaci\u00f3n,\u201d sino que el Ap\u00f3stol quiere darnos el sentido pleno o profundo del texto mosaico. Y, desde luego, la opini\u00f3n no carece de fundamento, pues poco antes ha dicho que el \u201cfin de la Ley es Cristo\u201d (v.4); por tanto, nada tendr\u00eda de extra\u00f1o que en esos pasajes referentes a la Ley mosaica viera ya como presentida la ley evang\u00e9lica, que era como su fin o plenitud.<br \/>\nLas expresiones \u201ccreer con el coraz\u00f3n\u201d y \u201cconfesar con la boca\u201d (v.9-10) se\u00f1alan claramente el doble aspecto (interior y exterior) que ha de revestir la fe cristiana. El orden \u201cboca-coraz\u00f3n\u201d (v.9) no debe urgirse demasiado, pues en el proceso de justificaci\u00f3n la fe es, l\u00f3gicamente, anterior a la confesi\u00f3n externa, orden natural que tenemos en el v.10; si en el v.9 San Pablo invierte ese orden, parece que lo hace bajo el influjo de Deu 30:14, pasaje que est\u00e1 sirviendo de base a su exposici\u00f3n. Tampoco debe urgirse demasiado la diferencia entre \u201cjusticia\u201d y \u201csalud\u201d (v.10), como si al acto interno de fe correspondiera la \u201cjusticia,\u201d y a la profesi\u00f3n externa de esa fe, la \u201csalud\u201d; desde luego, esos t\u00e9rminos de \u201cjusticia\u201d y \u201csalud\u201d no siempre se equivalen (cf. 5:9-10; 8:24), pero en el pensamiento de San Pablo est\u00e1n \u00edntimamente unidos, y a veces, como en este lugar, los toma m\u00e1s o menos indistintamente, sin parar mientes en el matiz que los distingue (cf. 1:16-17; 2Co 6:2; Efe 2:8).<br \/>\nComo objeto esencial de la confesi\u00f3n de fe cristiana se\u00f1ala San Pablo el \u201cse\u00f1or\u00edo\u201d de Cristo (v.9). De este t\u00edtulo de \u201cSe\u00f1or\u201d dado a Cristo, s\u00edmbolo y compendio de todas sus prerrogativas, ya hablamos al comentar Hec 2:21-36 y 11:20-24. En los v. 11-13, el Ap\u00f3stol trata de confirmar con textos de la Escritura esta su afirmaci\u00f3n de que basta la fe en Cristo-Se\u00f1or para conseguir la salud, lo mismo trat\u00e1ndose de jud\u00edos que de gentiles. Los textos en que se apoya son uno de Isa\u00edas (Isa 29:16), citado ya anteriormente en 9:33, y otro de Joel (Joe 2:32), citado tambi\u00e9n por San Pedro en su discurso de Pentecost\u00e9s (Hec 2:21). Aunque los textos se refieren directamente a Yahv\u00e9, los ap\u00f3stoles no tienen inconveniente en aplicarlos a Jesucristo, a base de esa noci\u00f3n de sentido \u201cpleno\u201d que ya explicamos al comentar 9:33 y Hec 2:21.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos son inexcusables,Hec 10:14-21.<br \/>\n14 Pero \u00bfc\u00f3mo invocar\u00e1n a aquel en quien no han cre\u00eddo? \u00bfY c\u00f3mo creer\u00e1n sin haber o\u00eddo? \u00bfY c\u00f3mo oir\u00e1n si nadie les predica? 15 \u00bfY c\u00f3mo predicar\u00e1n si no son enviados? Seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u201c\u00a1Cuan hermosos los pies de los que anuncian buenas nuevas!\u201d 16 Pero no todos obedecen al Evangelio. Porque Isa\u00edas dice: \u201cSe\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n crey\u00f3 nuestra predicaci\u00f3n?\u201d 17 Por consiguiente, la fe es por la predicaci\u00f3n, y la predicaci\u00f3n por la palabra de Cristo. 18 Pero digo yo: \u00bfEs que no han o\u00eddo? Cierto que s\u00ed. \u201cPor toda la tierra se difundi\u00f3 su voz, y hasta los confines del orbe su preg\u00f3n.\u201d 19 \u00bfPero acaso Israel no conoci\u00f3? Es Mois\u00e9s el primero que dice: \u201cYo os provocar\u00e9 a celos de uno que no es pueblo, os provocar\u00e9 a c\u00f3lera por un pueblo insensato.\u201d 20 E Isa\u00edas se atreve a decir: \u201cFui hallado de los que no me buscaban, me dej\u00e9 ver de los que no preguntaban por m\u00ed.\u201d 21 Pero a Israel le dice: \u201cTodo el d\u00eda extend\u00ed mis manos hacia el pueblo incr\u00e9dulo y rebelde.\u201d<\/p>\n<p>San Pablo llega al final del an\u00e1lisis que viene haciendo sobre la culpabilidad de Israel. Con una serie de interrogaciones debidamente enlazadas, y con abundantes citas de textos b\u00edblicos, va se\u00f1alando c\u00f3mo Dios ha ofrecido a los jud\u00edos todo lo necesario para que pudiesen conocer el Evangelio, y c\u00f3mo, si no han cre\u00eddo, la culpa est\u00e1 toda de su parte.<br \/>\nEl punto de partida es la invocaci\u00f3n a Cristo como Se\u00f1or, de que se habl\u00f3 en v.13. Su argumentaci\u00f3n es clara: para invocar a Cristo, es necesario creer en El; para creer en El, es necesario haber o\u00eddo su predicaci\u00f3n 116 o al menos la de sus mensajeros; para ser mensajero autorizado y no enga\u00f1oso (cf. 2Co 11:13; Tit 1:11), es necesario haber recibido el leg\u00edtimo mandato (v.14-15). Tales son las condiciones para, de v\u00eda ordinaria, llegar a la fe. Hasta aqu\u00ed San Pablo se mantiene en el terreno de la teor\u00eda; luego, en los v. 18-21, har\u00e1 la aplicaci\u00f3n a Israel, mostrando haberse verificado en \u00e9l esas condiciones.<br \/>\nAntes, sin embargo, aun a trueque de perder algo en claridad su argumentaci\u00f3n, se detiene a considerar la hermosa obra de los mensajeros del Evangelio, que son los que hacen llegar hasta nosotros la palabra de Cristo y ponen la base a nuestra fe. A ellos aplica (v.15) el texto de Isa 52:7, palabras con que el profeta alud\u00eda a los encargados de anunciar el final del destierro babil\u00f3nico, pero que, con toda raz\u00f3n, pueden aplicarse a los mensajeros o heraldos del Evangelio, pues, en la mente de los profetas, a la restauraci\u00f3n temporal de Israel va siempre unida la restauraci\u00f3n mesi\u00e1nica (cf. Hec 15:16). Estos mensajeros del Evangelio han cumplido su oficio, pero desgraciadamente \u201cno todos han aceptado su predicaci\u00f3n\u201d (v.16). San Pablo, aunque sigue hablando en general, est\u00e1 pensando evidentemente en los jud\u00edos, y a ellos aplica (v.16) el texto de Isa 53:1, texto que tambi\u00e9n les hab\u00eda aplicado San Juan en su Evangelio (Jua 12:38), y en el que el profeta predice la incredulidad jud\u00eda hacia un Mes\u00edas paciente y humilde. El texto de Isa\u00edas da pie al Ap\u00f3stol, como parece insinuar ese \u201cpor consiguiente\u201d (\u03b1\u03c1\u03ac), para volver a insistir en la importancia de la predicaci\u00f3n en orden a la fe, predicaci\u00f3n que, en el caso presente, tiene su origen o punto de partida en la palabra misma o mensaje revelado por Cristo (v.17).<br \/>\nA continuaci\u00f3n (v. 18-21), San Pablo desciende al campo hist\u00f3rico, con aplicaci\u00f3n concreta a los jud\u00edos. Lo primero que pregunta es si tambi\u00e9n ellos han o\u00eddo la predicaci\u00f3n del Evangelio (v.18). La respuesta no puede ser sino afirmativa; y el Ap\u00f3stol, para hacer resaltar m\u00e1s la universal resonancia de la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica, imposible de ignorar por los jud\u00edos, cita una frase de Sal 19:5, en la que el salmista se refiere a los cielos y firmamento estelar pregonando la gloria de Yahv\u00e9 a la tierra toda. Evidentemente en esta \u201cacomodaci\u00f3n\u201d o adaptaci\u00f3n del texto b\u00edblico, aplicando a los ap\u00f3stoles respecto de Cristo un papel an\u00e1logo al de los cielos respecto de Dios, hay su parte de hip\u00e9rbole, pues no es cierto que en aquellas fechas el Evangelio hubiera sido ya predicado \u201chasta los confines del mundo.\u201d San Pablo lo sabe de sobra, pero era una frase ya hecha, y la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica estaba lo suficientemente extendida para que no necesitase pensar en cambiarla.<br \/>\nQuedaba una segunda posible excusa que podr\u00eda alegarse en favor de los jud\u00edos, y era la de que, aunque hubieran o\u00eddo la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica, no la hubiesen \u201cconocido\u201d (v.19), es decir, no la hubiesen entendido tal como era, medio \u00fanico de salud. En ese caso habr\u00eda error, pero no culpa. San Pablo trata de responder tambi\u00e9n a este punto (v.19-21). No lo hace de manera directa, sino bas\u00e1ndose en citas de la Escritura, una de Mois\u00e9s (Deu 32:21) y otra de Isa\u00edas (Isa 65:1-2). Aunque no es f\u00e1cil de precisar la relaci\u00f3n exacta entre estos textos citados y el punto discutido 117, la idea general que San Pablo pretende hacer resaltar es clara: Si un pueblo (los gentiles) mucho menos preparado religiosamente que el jud\u00edo ha entendido la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica y abrazado la fe, Israel ha debido entenderla tambi\u00e9n (v. 19-20), y si no ha sido as\u00ed, ello debe atribuirse a su esp\u00edritu de incredulidad y rebeld\u00eda, no a que el mensaje evang\u00e9lico fuese oscuro (v.21). La conclusi\u00f3n ser\u00e1, pues, que se trata de ignorancia (cf. v.2-3), pero ignorancia en que tiene gran parte la obstinaci\u00f3n y mala voluntad y que no exime a los jud\u00edos de culpa (cf. Hec 3:17).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>mi oraci\u00f3n a Dios por Israel.<\/b> El llamado de Pablo como ap\u00f3stol a los gentiles (<span class='bible'>Rom 11:13<\/span>; <span class='bible'>Hch 9:15<\/span>) no disminuy\u00f3 sus ruegos continuos a Dios (cp. <span class='bible'>1Ti 2:1-3<\/span>) para que Israel como naci\u00f3n fuera salva (cp. <span class='bible'>Rom 1:16<\/span>; <span class='bible'>Jua 4:22<\/span>; <span class='bible'>Hch 1:8<\/span>), o sus propios esfuerzos evangelizadores en beneficio de los jud\u00edos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tRESUMEN: Este cap\u00edtulo y el pr\u00f3ximo describen la condici\u00f3n de Israel desde el punto de vista del evangelio. Israel no hall\u00f3 la justicia de Dios (9:31,32) porque no obedecieron al evangelio (10:16). La justicia de Dios por el evangelio es cosa \u201cde cerca\u201d (f\u00e1cil y accesible, 10:6-8). Es igualmente para jud\u00edos como para gentiles (10: 11-15. Sin embargo, los jud\u00edos, que ten\u00edan toda oportunidad de ser salvos, estaban perdidos a causa de su rebeld\u00eda (10:16-21). <\/p>\n<p>\t10:1&#8211; V\u00e9ase 9:1-3. Israel estaba perdido, a pesar de su \u201ccelo de Dios\u201d (vers\u00edculo 2); esto lo sabemos porque Pablo deseaba su salvaci\u00f3n. El que necesita de salvaci\u00f3n est\u00e1 perdido. Aqu\u00ed tenemos prueba de que el celo religioso solo no salva.<br \/>\n\tAunque rechazados como naci\u00f3n, los jud\u00edos todav\u00eda pod\u00edan (y pueden) ser salvos como individuos. Oraba Pablo por su salvaci\u00f3n. (Seg\u00fan el calvinismo, el \u201creprobado\u201d no puede ser salvo, habiendo sido predestinado irremediablemente a la perdici\u00f3n).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>UN CELO MAL ORIENTADO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Romanos 10:1-13<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Hermanos, lo que deseo cordialmente para los jud\u00edos y Le pido a Dios para ellos es que se salven. Porque hay que reconocerles que tienen celo por las cosas de Dios; pero no est\u00e1 basado en un conocimiento verdadero; porque no se dan cuenta de que el hombre no puede llegar a la condici\u00f3n de justicia para con Dios nada m\u00e1s que acept\u00e1ndola como don de Dios, y ellos tratan de establecerla por s\u00ed mismos; as\u00ed es que no se han sometido a ese poder de Dios que es el \u00fanico que los puede hacer justos en relaci\u00f3n con \u00c9l. Porque Cristo es el fin de todo el sistema de la ley, porque vino precisamente para poner en la debida relaci\u00f3n con Dios a todos los que creen y conf\u00edan. Mois\u00e9s dice que el que act\u00faa de una manera conforme con la justicia que exige la ley, vivir\u00e1 por ella. Pero de la justicia que se deriva de la fe, la Escritura dice: \u00ab\u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 al Cielo?\u00bb -es decir, para hacer bajar a Cristo-; o \u00ab\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 bajar a lo profundo del abismo?\u00bb -es decir, para sacar a Cristo de entre los muertos-. Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que dice? \u00abLa palabra est\u00e1 cerca de ti, en tu boca y en tu coraz\u00f3n.\u00bb La palabra de la que se habla aqu\u00ed es el Mensaje de fe que proclamamos: Que, si confes\u00e1is con vuestra boca que Jes\u00fas es el Se\u00f1or, y cre\u00e9is con el coraz\u00f3n que Dios Le levant\u00f3 de los muertos, ser\u00e9is salvos. Porque al creer con el coraz\u00f3n lleg\u00e1is a la perfecta relaci\u00f3n con Dios, y al confesar con la boca est\u00e1is en el camino de la Salvaci\u00f3n. Porque la Escritura dice: \u00abNadie que crea en \u00c9l ser\u00e1 defraudado.\u00bb As\u00ed que no hay diferencia entre jud\u00edos y griegos; porque el mismo Se\u00f1or es el Se\u00f1or que est\u00e1 sobre todos, y es suficiente Salvador de todos los que Le invocan; porque dice la Escritura: \u00abTodo el que invoque el Nombre del Se\u00f1or se salvar\u00e1.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Pablo ha estado diciendo algunas cosas muy duras de los jud\u00edos; cosas que a ellos les resultar\u00eda desagradable o\u00edr, y m\u00e1s a\u00fan reconocer. Todo el pasaje de<span class='bible'> <\/span><em><span class='bible'>Romanos 9<\/span><\/em><em> <\/em><em><span class='bible'>al 11<\/span><\/em><em> <\/em>es una condenaci\u00f3n de la actitud religiosa de los jud\u00edos. Sin embargo, desde el principio hasta el fin no hay ira, sino anhelo y ansiedad cordiales. Lo que Pablo desea por encima de todo es que los jud\u00edos se salven.<\/p>\n<p>Si vamos a llevar a Cristo a otras personas, esa debe ser nuestra actitud. Los grandes predicadores lo han reconocido. \u00abNo des palizas\u00bb -dec\u00eda uno-. \u00abAcu\u00e9rdate de no chillar demasiado\u00bb -dec\u00eda otro. Y un gran predicador de los tiempos presentes dec\u00eda que predicar es \u00absuplicar a las almas.\u00bb Eso era lo que dec\u00eda tambi\u00e9n Pablo <em>(<\/em><em><span class='bible'>2 Corintios 5-:20<\/span><\/em><em>). <\/em>Y Jes\u00fas llor\u00f3 por Jerusal\u00e9n. Hay una manera de predicar que pretende aterrar al pecador con palabras airadas de condenaci\u00f3n; pero Pablo dec\u00eda la verdad con amor.<\/p>\n<p>Pablo estaba totalmente dispuesto a admitir que los jud\u00edos ten\u00edan celo de Dios; pero ese celo estaba mal orientado. La religi\u00f3n jud\u00eda estaba basada en una obediencia meticulosa a la Ley. Ahora bien: est\u00e1 claro que esa obediencia s\u00f3lo se la pod\u00eda proponer alguien que tomara la religi\u00f3n totalmente en serio. No era nada f\u00e1cil. En muchas ocasiones llevar\u00eda a graves inconvenientes y har\u00eda la vida sumamente inc\u00f3moda.<br \/>Tomemos como ejemplo la ley del s\u00e1bado. Se establec\u00eda exactamente la distancia m\u00e1xima que se pod\u00eda andar; se prohib\u00eda llevar una carga superior al peso de dos higos secos; se prohib\u00eda cocinar en s\u00e1bado; se fijaban los medios para evitar que un enfermo se pusiera peor, pero se prohib\u00eda curarle. Todav\u00eda hoy en d\u00eda hay jud\u00edos ortodoxos estrictos que no encienden ni apagan una luz en s\u00e1bado. Algunas familias jud\u00edas acomodadas emplean a criados gentiles para que hagan las cosas imprescindibles los s\u00e1bados -aunque, seg\u00fan<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Ex 20:10<\/span>  y <span class='bible'>Dt 5:14<\/span> , la ley del s\u00e1bado obligaba igualmente a los siervos y &#8216;a, los forasteros gentiles.<\/p>\n<p>Esto es algo que nos cebe mover, no a la risa, sino a la admiraci\u00f3n. La vida bajo la \u00c9\u00e9y no era f\u00e1cil. Nadie se someter\u00eda a menos que lo tomara realmente en serio. Los jud\u00edos eran y son celosos. Pablo no ten\u00eda dificultad en reconoc\u00e9rselo, pero les advert\u00eda que aplicaban u orientaban mal su celo.<br \/>En el <em>Cuarto libro de los Macabeos <\/em>se relata un incidente sorprendente. Llevaron al sacerdote Eleazar ante Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, que se hab\u00eda propuesto acabar con la religi\u00f3n jud\u00eda. Ant\u00edoco le mand\u00f3 a Eleazar que comiera cerdo. El anciano sacerdote rehus\u00f3: \u00abNi aunque me saques los ojos o me abrases las entra\u00f1as. Nosotros, oh Ant\u00edoco, que vivimos bajo la Ley divina, no admitimos ninguna obligaci\u00f3n por encima de la obediencia a la Ley.\u00bb Si ten\u00eda que morir, sus antepasados le recibir\u00edan \u00absanto y puro.\u00bb Dio orden de que le apalearan. \u00abLe rasgaron la carne con l\u00e1tigos hasta que chorreaba sangre por todo el cuerpo y las heridas le descubr\u00edan los costados. Cay\u00f3, y un soldado le dio de patadas. Al final, los soldados se compadecieron de \u00e9l y le trajeron carne que no era de cerdo y le dijeron que la comiera y dijera que hab\u00eda comido cerdo. Se neg\u00f3. Por \u00faltimo, le mataron. \u00abMuero en feroces tormentos por amor a la Ley\u00bb -dijo en oraci\u00f3n a Dios. \u00abResisti\u00f3 -a\u00f1ade el-narrador- hasta la agon\u00eda de la muerte por causa de la Ley.\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 todo eso? <em>Para no comer cerdo. <\/em>Parece mentira que alguien est\u00e9 dispuesto a morir as\u00ed por una ley as\u00ed. Pero los jud\u00edos estaban dispuestos. No cabe duda que ten\u00edan celo por la Ley. No se puede decir que no tomaran absolutamente en serio su religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos estaban convencidos de que adquir\u00edan cr\u00e9dito con Dios mediante la obediencia a la Ley. Lo que mejor revela la actitud jud\u00eda son las tres clases en que divid\u00edan la humanidad: Hab\u00eda personas que eran buenas, cuyo balance era positivo; hab\u00eda otros que eran malos, cuya vida arrojaba un balance de deuda, y hab\u00eda quienes estaban en medio, que ser\u00edan buenos si hicieran una buena obra m\u00e1s. Todo era cuesti\u00f3n de ley y m\u00e9rito. A esto contesta Pablo: \u00abCristo es el final de la Ley\u00bb, lo que quiere decir que es el final del legalismo. La relaci\u00f3n entre Dios y el hombre ya no es la que existe entre un acreedor y un deudor, entre un asalariado y un patrono o entre un juez y un acusado. Gracias a Jesucristo, el hombre ya no est\u00e1 en la posici\u00f3n de tener que satisfacer la justicia divina; s\u00f3lo tiene que aceptar Su amor. Ya no tiene que merecer el favor de Dios, sino solamente tomar la Gracia y el amor y la misericordia que Dios le ofrece gratuitamente.<br \/>Para demostrar su argumento Pablo cita dos pasajes del <em>Antiguo Testamento. <\/em>En primer lugar,<span class='bible'> <\/span><em><span class='bible'>Lev\u00edtico 18<\/span><\/em><em>: <\/em>S, donde se dice que el que obedezca meticulosamente los mandamientos de Dios encontrar\u00e1 la vida. Es verdad, <em>pero nadie ha podido. <\/em>Luego cita <span class='bible'>Dt 30:12<\/span>  s. Dice Mois\u00e9s que la Ley de Dios no es inasequible o imposible: est\u00e1 en la boca, en la mente y en el coraz\u00f3n del hombre. Pablo toma ese pasaje en sentido aleg\u00f3rico. No fue nuestro esfuerzo el que trajo al mundo a Cristo o Le resucit\u00f3. No es nuestro esfuerzo lo que nos reconcilia con Dios. Dios lo ha hecho por nosotros, y no tenemos m\u00e1s que aceptarlo y recibirlo.<\/p>\n<p>Los vers\u00edculos 9 y 10 son de suprema importancia. Contienen la base del primer credo cristiano.<br \/>(i) Hay que confesar que <em>Jesucristo es el Se\u00f1or. <\/em>La palabra para <em>Se\u00f1or <\/em>es <em>Kyrios. <\/em>Es la palabra clave del cristianismo primitivo. Su significado pasa por cuatro etapas: <em>(a) <\/em>Es el t\u00edtulo normal de respeto, como en espa\u00f1ol <em>se\u00f1or, <\/em>en ingl\u00e9s <em>sir, <\/em>en franc\u00e9s <em>monsieur <\/em>y en alem\u00e1n <em>Herr. (b) <\/em>Era el t\u00edtulo que se aplicaba al Emperador romano. (c) Era el t\u00edtulo de los dioses griegos y Romanos, que se colocaba antes del nombre; por ejem<em>plo: Kyrios Serapis. (d) <\/em>En la traducci\u00f3n al griego del <em>Antiguo Testamento, Kyrios <\/em>es la traducci\u00f3n normal del nombre divino Yahweh o Jehov\u00e1. Los primeros cristianos iban a la muerte con tal de no confesar que el C\u00e9sar era Kyrios, porque s\u00f3lo aplicaban ese t\u00edtulo a Jesucristo. Cuando llamaban a Jes\u00fas <em>Kyrios, <\/em>no s\u00f3lo le confesaban como el <em>Se\u00f1or <\/em>supremo de su vida, y Le estaban equiparando al Emperador o a los dioses griegos, sino con el Dios \u00fanico y verdadero, al Que se deb\u00eda absoluta obediencia y culto reverente. Llamar <em>Kyrios <\/em>a Jes\u00fas era reconocer y confesar su divinidad. Lo primero para ser cristiano es el sentimiento de qu\u00e9 Jesucristo es supremamente <em>\u00fanico.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) Hay que creer que <em>Jesucristo ha resucitado. <\/em>La Resurrecci\u00f3n de Jesucristo era una parte esencial del credo cristiano. El cristiano cree, no solamente que Cristo vivi\u00f3, sino tambi\u00e9n que <em>vive. <\/em>No s\u00f3lo debe <em>saber de <\/em>Cristo, sino <em>conocerle personalmente. <\/em>No se limita a estudiar un personaje hist\u00f3rico, por muy grande que fuera; sino que vive con una Presencia real. No s\u00f3lo debe saber de Cristo <em>el M\u00e1rtir: <\/em>debe tambi\u00e9n conocer a Cristo <em>el Vencedor.<\/em><\/p>\n<p>(iii) Pero el cristiano no s\u00f3lo debe creer en su coraz\u00f3n, sino tambi\u00e9n <em>confesar con sus labios. <\/em>Ser cristiano es <em>creer y confesar; <\/em>como se dice en muchas declaraciones de fe evang\u00e9lica, \u00bb Creemos y testificamos.\u00bb El creer supone testificar ante los dem\u00e1s. No es suficiente que Dios sepa de qu\u00e9 parte estamos, sino que hace falta que tambi\u00e9n lo sepa la gente.<\/p>\n<p>A un jud\u00edo le resultar\u00eda dif\u00edcil creer que el acceso a Dios no era por medio de la Ley; este camino de la confianza y la aceptaci\u00f3n era algo revolucionario e incre\u00edblemente nuevo para \u00e9l. Adem\u00e1s, le resultar\u00eda sumamente dif\u00edcil creer que el acceso a Dios estaba abierto <em>a todo el mundo. <\/em>Le parec\u00eda que los gentiles no pod\u00edan estar en la misma posici\u00f3n que los jud\u00edos. As\u00ed es que Pablo concluye su argumento citando dos pasajes del <em>Antiguo Testamento <\/em>como \u00faltima demostraci\u00f3n. Cita en primer lugar <span class='bible'>Isa 28:16<\/span>  : \u00bb Nadie que crea en \u00c9l ser\u00e1 defraudado.\u00bb No se dice nada de la Ley; todo se basa en la fe. Y en segundo lugar cita <span class='bible'>Jl 2:32<\/span> ; \u00abTodo el que invoque el Nombre del Se\u00f1or se salvar\u00e1.\u00bb No hay limitaci\u00f3n aqu\u00ed; la promesa es <em>para todos; <\/em>por tanto no hay diferencia entre jud\u00edos y gentiles.<\/p>\n<p>En esencia, este pasaje es una apelaci\u00f3n a los jud\u00edos para que abandonen el camino del legalismo y acepten el de la Gracia. Es una apelaci\u00f3n para que reconozcan que su celo est\u00e1 descarriado, y para que presten atenci\u00f3n a los profetas que declararon hace mucho tiempo que la fe es el \u00fanico camino de acceso a Dios, y que est\u00e1 abierto a todo el mundo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 10<\/p>\n<p>2. LA PROPIA JUSTICIA (Rm\/10\/01-03) <\/p>\n<p>1 Hermanos, el anhelo, de mi coraz\u00f3n y mi oraci\u00f3n a Dios por ellos es para que alcancen salvaci\u00f3n. 2 Pues doy testimonio en favor de ellos: tienen celo por Dios, pero no en conformidad con un verdadero conocimiento. 3 Pues no reconociendo la Justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a esa Justicia de Dios. <\/p>\n<p>Israel como pueblo ha rechazado la fe en la salvaci\u00f3n aparecida en Cristo. A pesar de todo, o mejor, precisamente por ello, son m\u00e1s apremiantes los deseos y oraciones de Pablo por la \u00absalvaci\u00f3n\u00bb de todo Israel. Pues, por su propia experiencia puede testificar en favor de sus hermanos israelitas que tienen \u00abcelo por Dios\u00bb, es decir, seriedad religiosa y adecuada disposici\u00f3n para hacer cuanto exige la ley en orden a obtener la justicia delante de Dios. Este testimonio del Ap\u00f3stol en favor de sus compatriotas nos amonesta a no juzgar con demasiada precipitaci\u00f3n la observancia supuestamente hip\u00f3crita de la ley y las pr\u00e1cticas piadosas de los jud\u00edos. Lo que nosotros queremos rechazar muchas veces como farisaico, a saber, una mera exterioridad en lugar de la exigible conducta interna frente a Dios y frente a los semejantes, aparece seg\u00fan el testimonio del Nuevo Testamento como la actitud fundamental del jud\u00edo sin m\u00e1s precisiones. Ciertamente que en los Evangelios aparecen precisamente los fariseos y los doctores de la ley junto con la nobleza sacerdotal de la naci\u00f3n como los enemigos declarados de Jes\u00fas. Mas no podemos olvidar que en la actitud repulsiva de las clases dirigentes del pueblo jud\u00edo frente a Jes\u00fas se manifiesta la postura de la humanidad entera frente al hecho de la revelaci\u00f3n que ha tenido lugar en Cristo. Sin embargo, no se puede negar que la esforzada pr\u00e1ctica religiosa de los jud\u00edos produce precisamente la impresi\u00f3n de una exteriorizaci\u00f3n legal y que amenazaba con endurecerse en la satisfacci\u00f3n de s\u00ed mismo. <\/p>\n<p>Pablo caracteriza el celo de Israel, defini\u00e9ndolo como un celo sin el discernimiento adecuado. Israel confi\u00f3 en la ley y crey\u00f3 estar suficientemente informado por medio de la ley para conocer la voluntad de Dios (cf. 2,17s). Esta voluntad de Dios, reconocible por medio de la ley, crey\u00f3 que ten\u00eda que observarla para obtener la justicia. Pero de este modo \u00abno reconoci\u00f3 la justicia de Dios\u00bb, que se le hab\u00eda ofrecido en Jesucristo. Esa es la culpa de Israel. Pues, desconocer la justicia de Dios y no doblegarse a la oferta de la salvaci\u00f3n divina que se nos hace en Cristo de un modo vinculante y definitivo, equivale a negar a Dios el honor y a aferrarse a la propia justicia, lograda por las fuerzas personales. Como \u00abjusticia de Dios\u00bb (cf. 1,17; 3,21s) aparece Jesucristo en persona. Hay que decidirse por \u00e9l y hay que obedecerle en la fe. Todo lo dem\u00e1s, cualquier forma de negativa y excusa, equivale a la propia justicia, o, lo que es lo mismo, equivale a establecer la soberan\u00eda del propio yo. Porque si es el yo quien condiciona el modo con que Dios tiene que revelarse, es evidente que, en tal caso, ya no es Dios quien se impone, sino que el yo del hombre pasa a ocupar su lugar y el de su revelaci\u00f3n escatol\u00f3gica. Esta afirmaci\u00f3n del hombre mismo se deja sentir tambi\u00e9n, y de modo muy particular, hasta en la pretendida lealtad a las promesas divinas de la alianza. Si la fidelidad de Israel consiste \u00fanicamente en la lealtad a la tradici\u00f3n y a la promesa hereditaria como una tradici\u00f3n, Israel corre el peligro de desconocer la revelaci\u00f3n escatol\u00f3gica de Dios y de enfrentarse a ella en una postura de desobediencia. Israel ha fallado precisamente en esa buena disposici\u00f3n para salir al encuentro de Dios tal como \u00e9l se ha revelado en el presente y quiere revelarse en el futuro. <\/p>\n<p>3. LA NUEVA JUSTlClA (Rm\/10\/04-13) <\/p>\n<p>4 Porque el final de la ley es Cristo, para justificar a todo el que cree. 5 Efectivamente, Mois\u00e9s escribe acerca de la justicia procedente de la ley que \u00abel hombre que la practique vivir\u00e1 por ella\u00bb (Lev 18:5). 6 Pero la justicia procedente de la fe habla as\u00ed: \u00abNo digas en tu coraz\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 al cielo?\u00bb(Deu 30:12), es decir, para hacer descender a Cristo; 7 O \u00ab\u00bfQui\u00e9n bajar\u00e1 al abismo?\u00bb (Sal 107.26), es decir, para hacer subir a Cristo de entre los muertos. 8 \u00bfQu\u00e9 dice, pues? \u00abLa palabra est\u00e1 cerca de ti, en tus labios y en tu coraz\u00f3n\u00bb (Deu 30:14), es decir, la palabra de la fe que proclamamos. <\/p>\n<p>Israel, que tanto valor otorgaba a la \u00abjusticia\u00bb delante de Dios, se ha alejado de la justicia. La justicia nueva, que se ha revelado a cada uno en Cristo y se le ha hecho as\u00ed accesible por la fe, exige del Israel hist\u00f3rico la entrega incondicional de su propio af\u00e1n hacia la justicia. Por tanto, exige de \u00e9l la postergaci\u00f3n de la ley y la confiada entrega a Cristo. Y as\u00ed, en una frase muy breve y precisa, aparece Cristo como el final de la ley, del camino legalista seguido hasta ahora por Israel y de su justicia levantada por tal medio. Cristo representa, por lo mismo, el final del antiguo Israel, que viv\u00eda y se entend\u00eda por la ley; Cristo es el fundamento del Israel nuevo, que se presenta como el Israel de Dios ya ahora a trav\u00e9s de la Iglesia universal de los creyentes, en la que entran jud\u00edos y gentiles. En este Israel nuevo y universal, que es ya una realidad en Cristo, tiene que insertarse el Israel antiguo. Por consiguiente, en el problema de Israel se enfrentan dos tipos de justicia: la justicia \u00abprocedente de la ley\u00bb (v. 5), y la justicia \u00abprocedente de la fe\u00bb (v. 6). Una y otra se contraponen, no como dos posibilidades entre las que cabr\u00eda elegir, toda vez que la justicia procedente de la ley ya no representa una aut\u00e9ntica posibilidad, sino que resulta imposible por la justicia procedente de la fe. As\u00ed, el testimonio de Mois\u00e9s sacado de Lev 18:5, alude a la justicia procedente de la ley, que late en el fondo del camino legalista, y en modo alguno se refiere a la posibilidad presente del camino legal. Ese testimonio indirecto se convierte -porque de hecho ning\u00fan hombre cumple la ley ni puede cumplirla- en un testimonio en favor de la nueva justicia, que no procede de las obras de la ley sino de la fe en Cristo. \u00e9ste, empero, no puede ser suplantado por ninguna pretensi\u00f3n humana; o dicho con otras palabras, no se le puede \u00abhacer descender\u00bb del cielo (v. 6), ni \u00abhacerle subir\u00bb del \u00ababismo\u00bb (v. 7). Las citas veterotestamentarias, que Pablo explota aqu\u00ed, van provistas en cada caso de una ampliaci\u00f3n exeg\u00e9tica, que pone claramente de relieve c\u00f3mo la interpretaci\u00f3n paulina de la Biblia est\u00e1 referida a Cristo. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la cita del v. 8 -tomada de Dt 30,14- presenta la justicia nueva como la verdadera, \u00fanica y genuina posibilidad. Esa posibilidad se nos brinda en la palabra de la predicaci\u00f3n. En el Evangelio, y s\u00f3lo en el Evangelio, se nos revela ciertamente la justicia de Dios (cf. 1,17). Por ello, le interesa a Israel aceptar el Evangelio y hacerse creyente. Pero Israel ya ha desperdiciado al presente la palabra de Dios que sali\u00f3 y llega con el Evangelio. Pese a todo, \u00e9ste es el \u00fanico camino que le queda. <\/p>\n<p>9 Porque, si confiesas con tus labios que Jes\u00fas es Se\u00f1or, y crees en tu coraz\u00f3n que Dios lo resucit\u00f3 de entre los muertos, ser\u00e1s salvo. 10 Pues creerlo con el coraz\u00f3n conduce a justicia, y confesarlo con los labios conduce a salvaci\u00f3n. 11 Por eso dice la Escritura: \u00abNinguno de los que creen en \u00e9l quedar\u00e1 defraudado\u00bb (Isa 28:16). <\/p>\n<p>En el centro de la proclamaci\u00f3n de la fe por parte del Ap\u00f3stol, que \u00abprimeramente\u00bb se dirige a Israel (d. 1,16), se encuentra Jesucristo. Con unas f\u00f3rmulas confesionales y evidentemente en estrecha conexi\u00f3n con una confesi\u00f3n de fe anterior, presenta el Ap\u00f3stol la fe en Jes\u00fas como una fe salvadora. La cita final de la Escritura en el v. 13 confirma la fe cristiana universal por el testimonio de la alianza de Israel. <\/p>\n<p>CREER\/QUE-ES: La confesi\u00f3n de fe se centra en Jes\u00fas como Se\u00f1or. Creer significa reconocer a Jes\u00fas como Se\u00f1or y someterse de forma permanente a su soberan\u00eda. Que esto sea una exigencia que abarca la vida entera, ya nos lo ha demostrado Pablo en el cap\u00edtulo 6. Pero la fe apunta, adem\u00e1s, a una confesi\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas expresamente formulada en este hecho concreto: que \u00abDios le resucit\u00f3 de entre los muertos\u00bb. La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es el hecho fundamental y, bien entendido, la ra\u00edz de la confesi\u00f3n de fe cristiana Pues, en Cristo y con Cristo, Dios nos ha suscitado para vivir la vida que ya poseemos ahora, en fe, en una fe esperanzada, aunque todav\u00eda no con una contemplaci\u00f3n manifiesta (cf. 8,24s). Con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas de entre los muertos, Dios ha demostrado su fuerza creadora, y es precisamente esta potencia divina que vuelve a crear, a la que hay que someterse con fe, a fin de que la salvaci\u00f3n aparezca como una creaci\u00f3n nueva de Dios. <\/p>\n<p>12 Pues no hay diferencia entre jud\u00edo y griego, ya que uno mismo es el Se\u00f1or de todos, que prodiga sus riquezas para con todos los que lo invocan; 13 y \u00abtodo el que invoque el nombre del Se\u00f1or, ser\u00e1 salvo\u00bb (11 3,5). <\/p>\n<p>Con toda la claridad deseable subraya el Ap\u00f3stol una vez m\u00e1s el car\u00e1cter universal de la nueva justicia que se abre en Cristo. Esto lo hace refiri\u00e9ndose al valor universal de la soberan\u00eda de Dios: uno mismo es el Se\u00f1or de todos. Para alcanzar la plenitud, esta soberan\u00eda universal de Dios en Cristo tiene que comprender tambi\u00e9n a Israel. Bajo esa soberan\u00eda ya no hay \u00abdiferencia\u00bb entre jud\u00edos y gentiles. \u00e9ste es ciertamente el aspecto hist\u00f3rico-salv\u00edfico del problema, que es el mismo Israel; pues, como pueblo elegido de Dios, siempre deb\u00eda tener ante los ojos lo que le diferenciaba del mundo pagano. De otro modo \u00bfd\u00f3nde se manifestaba el hecho de la elecci\u00f3n? En Cristo resulta patente que la elecci\u00f3n encuentra precisamente su manifestaci\u00f3n en el hecho de que todas las esperanzas humanas, incluso las esperanzas e ideas de Israel sobre la justicia, vienen superadas por Dios mismo, y en que Dios llama a todos los hombres sin distinci\u00f3n alguna. La igualdad de cara a la salvaci\u00f3n obtenida supone la igualdad en el pecado; supone que \u00abtodos pecaron y est\u00e1n privados de la gloria de Dios\u00bb (3,22s). De ah\u00ed que tambi\u00e9n a Israel interese volverse hacia ese Se\u00f1or. <\/p>\n<p>4. ISRAEL ES INEXCUSABLE (Rm\/10\/14-21) <\/p>\n<p>14 Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edan invocar a aquel en quien no tuvieron fe? \u00bfY c\u00f3mo podr\u00e1n tener fe en aquel de quien no oyeron hablar? \u00bfY c\u00f3mo van a o\u00edr, sin que nadie lo proclame? 15 \u00bfY c\u00f3mo podr\u00e1n proclamarlo, sin haber sido enviados? Como est\u00e1 escrito: \u00ab\u00a1Cu\u00e1n hermosos son los pies de los que anuncian cosas buenas!\u00bb (1Sa 52:7). 16 Pero no todos aceptaron el Evangelio. Ya lo dice Isa\u00edas: \u00abSe\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n ha prestado fe a nuestro mensaje? (Isa 53:1). 17 As\u00ed que la fe viene de la predicaci\u00f3n escuchada, y esta predicaci\u00f3n se hace en virtud de la palabra de Cristo. <\/p>\n<p>Se trata de la palabra de Dios que se nos ha dirigido y nos sigue llegando en el Evangelio. Esa palabra hay que escucharla. Con la escucha y aceptaci\u00f3n creyente del Evangelio, la causa de Dios logra su objetivo. Por ello, de cara a Israel hay que preguntarse si es que no ha tenido lugar all\u00ed el acontecimiento de la palabra del Evangelio. En caso negativo, Israel no ser\u00eda ciertamente culpable. Mas Pablo puede partir de la base de que el Evangelio tambi\u00e9n ha sido anunciado a los jud\u00edos, y adem\u00e1s \u00abprimeramente\u00bb (Isa 1:16). El \u00e9nfasis con que ahora expone el hecho de la predicaci\u00f3n del Evangelio, pone de relieve una vez m\u00e1s la inexcusabilidad de Israel. <\/p>\n<p>La predicaci\u00f3n, la escucha, la fe y la llamada con su relaci\u00f3n intr\u00ednseca aparecen como un acontecimiento encadenado, cuyos actos aislados enlazan unos con otros. Mediante este ordenamiento causal del hecho de la palabra conduce Dios a la salvaci\u00f3n. Esto es lo que tambi\u00e9n Israel debe reconocer. Y ante todo y sobre todo tiene que aprender a escuchar. En la predicaci\u00f3n del Evangelio escucha a aquel a quien debe volverse con fe, al Dios precisamente que ahora cumple sus promesas a Israel en Cristo y por Cristo. Es el mismo Dios el que sale fiador de todo este acontecimiento, desde la predicaci\u00f3n hasta la llamada a la profesi\u00f3n de fe. Incluso env\u00eda a los anunciadores de la palabra, pues el predicador forma parte del acontecimiento salv\u00edfico de la palabra divina. Como tal se entiende a s\u00ed mismo el Ap\u00f3stol. Su ministerio apost\u00f3lico es un eslab\u00f3n imprescindible en el acontecimiento de la salvaci\u00f3n. Pero es justamente un servicio, bajo el cual est\u00e1 el encargo de Dios y que se manifiesta en la predicaci\u00f3n que suscita la fe de los oyentes. El ministerio en la Iglesia no puede tener otro fundamento que su destino esencial como un servicio a la salvaci\u00f3n. En el acontecimiento de la palabra salv\u00edfica de Dios, el Ap\u00f3stol presta al Evangelio su palabra articulada; pero como una palabra que merece un cr\u00e9dito consistente. <\/p>\n<p>Pero verdad es que \u00abno todos aceptaron al Evangelio\u00bb (v. 16). M\u00e1s a\u00fan, Israel como pueblo en general se ha cerrado a la palabra salvadora de Dios en la hora presente. Y esto es lo que angustia al Ap\u00f3stol de forma opresiva. Por eso puede referirse aqu\u00ed con toda raz\u00f3n a la palabra del profeta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ha prestado fe a nuestro mensaje?\u00bb Entra, pues, en el destino del mensajero el no encontrar fe ni el ser recibido en todas partes con los brazos abiertos. En esta experiencia descorazonadora del mensajero se pone mejor de manifiesto que es obra y m\u00e9rito de Dios cuando la palabra acaba por conducir a la fe. Mas, por lo que hace a Israel, el Ap\u00f3stol no puede permanecer tranquilo pensando que la conducta de su pueblo corresponde a la palabra del profeta. Si en la presente proclamaci\u00f3n de la palabra opera el Dios de las promesas, el Dios que seg\u00fan el testimonio de la Escritura ha vinculado sus promesas a Israel, es evidente que Israel no puede quedar ahora al margen sin m\u00e1s. <\/p>\n<p>18 Pero pregunto: \u00bfEs que no oyeron? \u00a1Claro que s\u00ed! \u00abPor toda la tierra se difundi\u00f3 su voz, y hasta los confines del mundo llegaron sus palabras\u00bb (Sal 19:5). <\/p>\n<p>Israel oy\u00f3, puesto que el Evangelio ha resonado \u00abpor toda la tierra\u00bb. Las palabras del salmo citadas aqu\u00ed no hablan ciertamente, en su sentido original, del Evangelio como \u00abpalabra de Cristo\u00bb (v. 17), sino de las obras de la creaci\u00f3n en las que Dios se manifiesta. Pero el Ap\u00f3stol puede aplicar este acontecimiento revelador, cantado en el salmo del Antiguo Testamento, a la predicaci\u00f3n del Evangelio, sin intentar hacer violencia al texto. Pues, todas las palabras de Dios ya pronunciadas encuentran en el Evangelio su verdadero y definitivo alcance. Por ello afirma Pablo del Evangelio que sus ecos han resonado por toda la tierra. Ha sido proclamado para todo el mundo y con el anuncio del Ap\u00f3stol est\u00e1 corriendo por todo el planeta, hasta llegar a Roma y a\u00fan m\u00e1s all\u00e1. Pese a todo, Israel no ha alcanzado la fe, y eso es lo que constituye su culpa delante de Dios. <\/p>\n<p>19 Pero sigo preguntando: \u00bfAcaso Israel no se enter\u00f3? Mois\u00e9s primeramente afirma: \u00abYo os har\u00e9 tener celos de un pueblo que ni siquiera lo es, con un pueblo insensato os provocar\u00e9 a enojo\u00bb (Deu 32:21). 20 Luego Isa\u00edas se atreve a decir: \u00abFui hallado por los que no me buscaban, me hice visible en quienes no preguntaban por m\u00ed\u00bb (Isa 65:1). 21 En cambio, dice refiri\u00e9ndose a Israel: \u00abTodo el d\u00eda estuve con las manos extendidas hacia un pueblo ind\u00f3cil y rebelde\u00bb (Isa 65:2). <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 le falta a\u00fan a lsrael para escuchar el Evangelio? \u00bfLe falta s\u00f3lo el reconocimiento? Pero precisamente Israel deber\u00eda haberlo reconocido antes que nadie, puesto que se jacta de conocer la voluntad de Dios y aquello que m\u00e1s interesa en las relaciones con Dios (cf. 2,18). Pero, evidentemente, el hombre no alcanza la fe mediante ese pretendido conocimiento sino gracias al Dios que llama. As\u00ed lo demuestra la vocaci\u00f3n de los gentiles, que han sido llamados siendo un \u00abpueblo insensato\u00bb y que, por lo mismo, no contaban con ninguna disposici\u00f3n para ese reconocimiento. <\/p>\n<p>De este modo ha quedado anulada la prioridad de Israel en la historia de la salvaci\u00f3n. Dios se ha revelado a un \u00abpueblo que ni siquiera es pueblo\u00bb, a \u00ablos que no me buscaban&#8230; a quienes no preguntaban por m\u00ed\u00bb. Todo esto lo ha hecho Dios para hacer \u00abtener celos\u00bb al pueblo de Israel. Pues, ni aun ahora ha olvidado Dios a Israel ni le ha abandonado sin m\u00e1s. \u00abTodo el d\u00eda\u00bb -lo que se extiende tambi\u00e9n al presente- Dios extiende sus manos \u00abhacia un pueblo ind\u00f3cil y rebelde\u00bb. La elecci\u00f3n de Israel no es algo puramente casual, puesto que ahora mismo el Dios de la elecci\u00f3n sigue actuando en ese sentido. El camino de \u00ablos celos\u00bb o de la emulaci\u00f3n bien puede ser en definitiva el camino por el que Israel recupere lo que de hecho ya ha perdido. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La justicia de Dios y la justicia de la ley.  Un contraste entre dos clases de justicia prevalece en esta secci\u00f3n: la justicia de Dios (10:3), disponible s\u00f3lo por medio de la fe (9:30; 10:4, 6, 10), y la \u201cjusticia propia\u201d (10:3), una justicia ligada a la ley (9:31; 10:5) y a las obras (9:32). Pablo desarrolla este contraste en tres pasajes en cierta forma paralelos (9:30-33; 10:1-4; 10:5-13). En cada uno acusa a Israel en general, de perder la justicia de Dios en Cristo, la \u00fanica justicia que puede salvar (ver 10:1, 9, 10), a causa de su preocupaci\u00f3n por las obras y la ley de Mois\u00e9s. Un enfoque de la ley guiado por el entendimiento correcto los hubiera llevado a Cristo y a la verdadera justicia, ya que la ley misma se\u00f1ala a Cristo (10:4). <\/p>\n<p>La pregunta de Pablo: \u00bfQu\u00e9, pues, diremos? (30) introduce una nueva etapa en su argumento. Sugiere que tratar\u00e1 un tema que surge a partir de lo que ha discutido anteriormente. Este tema es el giro inesperado que ha tenido la historia de la salvaci\u00f3n que acaba de mencionar (24-29): los jud\u00edos, el \u201cpueblo elegido de Dios\u201d, quedan s\u00f3lo como remanente, mientras que los gentiles, que alguna vez estuvieron lejos de Dios, ahora son llamados \u201chijos del Dios viviente\u201d. Pablo ofrece una primera explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 sucede esto en los vv. 30b-33. Utiliza im\u00e1genes tomadas de las pistas de carreras para establecer un contraste entre los gentiles e Israel. Los primeros, aunque ni siquiera estaban \u201cen carrera\u201d (no iban tras la justicia), sin embargo, han alcanzado la \u201cl\u00ednea de llegada\u201d: han obtenido una condici\u00f3n correcta ante Dios. Y Pablo deja en claro que la han obtenido por su fe. Israel, por otra parte, aunque participaba activamente en la carrera, no ha llegado a la meta de esa carrera. En este momento, no obstante, el contraste cuidadosamente construido por Pablo parece romperse, ya que la meta que Israel persegu\u00eda pero no alcanz\u00f3 no era la justicia, sino la ley de justicia. Algunos eruditos sugieren que Pablo simplemente quiere referirse al \u201cprincipio de justicia\u201d, o que podemos revertir los t\u00e9rminos y traducirlo como \u201cla justicia de la ley\u201d (cf. 10:5). Pero la ley es casi seguramente la ley mosaica, y deber\u00edamos respetar el orden de las palabras que ha elegido Pablo. El usa esta frase para enfatizar que la b\u00fasqueda de Israel de una relaci\u00f3n correcta con Dios estaba totalmente ligada a la ley; estaban persiguiendo \u201cuna ley que promet\u00eda la justicia\u201d (cf. 2:13).<\/p>\n<p>Pero no llegaron, ni podr\u00edan jam\u00e1s llegar a esta meta. Porque la ley, como ha aclarado Pablo previamente, no puede producir justicia (3:20, 28; 4:13-15; 8:3). Por consiguiente, Pablo rompe el paralelismo entre los gentiles e Israel para destacar el hecho de que Israel es culpable tanto por lo que estaba persiguiendo (una ley de justicia) como por la forma en que trataba de lograrlo (no era por fe, sino por obras). Sus ojos estaban tan fijamente concentrados en la ley que, en lugar de abrazar a Jesucristo, verdadera meta de la \u201ccarrera\u201d (ver 10:4), tropezaron en \u00e9l. Pablo toma prestada la imagen de Isa. 8:14, que cita junto con Isa. 28:16 en el v. 33.<\/p>\n<p>En 10:1-4 Pablo explica con mayor detalle este \u201ctropiezo\u201d de los jud\u00edos en Jes\u00fas. Despu\u00e9s de reafirmar su profundo anhelo por la salvaci\u00f3n de sus hermanos y hermanas jud\u00edos (ver 9:1-3), Pablo destaca la falla de los jud\u00edos en no tener un conocimiento de los caminos y los prop\u00f3sitos de Dios que sea comparable a su indiscutible celo. Utilizando la imagen de la carrera vista en 9:30-33, Israel corr\u00eda afanosamente, pero no se dirig\u00eda hacia la verdadera l\u00ednea de llegada de la carrera. Esa l\u00ednea de llegada es la justicia de Dios (gr. ten tou theou dikaiosunen, v. 3), y, como en 1:17 y en 3:21, 22, se refiere a la acci\u00f3n de Dios de colocar a las personas en una relaci\u00f3n correcta con \u00e9l. Concentrados en la persecuci\u00f3n de su propia justicia, la justicia que viene por obras (9:32) y por la ley (10:5), los jud\u00edos no se han sometido a, ni han querido aceptar en fe, la manera en que Dios relaciona a las personas con \u00e9l. <\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n de los jud\u00edos por la ley es, una vez m\u00e1s, el problema subyacente, como lo implica Pablo en el v. 4; porque no han llegado a comprender que Cristo es en s\u00ed mismo la \u201cculminaci\u00f3n\u201d de la ley. Pablo utiliza la palabra telos, que algunas versiones como la RVA traducen \u201cfin\u201d y otras, \u201cmeta\u201d; pero si seguimos con las im\u00e1genes de la carrera utilizadas en el pasaje, la palabra probablemente contenga elementos de ambas traducciones. Cristo, dice Pablo, ha sido durante todo el tiempo la meta a la que ha apuntado la ley; y, dado que la meta ha sido ahora lograda -Cristo ha venido- la b\u00fasqueda o la persecuci\u00f3n de la ley deber\u00eda llegar a su fin. Este vers\u00edculo, junto con Mat. 5:17, es una expresi\u00f3n clave de un tema dominante en el NT: la culminaci\u00f3n o \u201ccumplimiento\u201d en Jes\u00fas el Mes\u00edas de la antigua ley del pacto y todas sus instituciones. Con esa culminaci\u00f3n llega tambi\u00e9n la intenci\u00f3n de Dios de ofrecer justicia a todo aquel que crea, gentil as\u00ed como jud\u00edo (ver 9:30; 10:12, 13).<\/p>\n<p>La tercera afirmaci\u00f3n de Pablo sobre el contraste entre las dos formas de justicia (10:5-13) tiene dos prop\u00f3sitos principales. Utiliza el AT mismo para reafirmar que la diferencia clave entre ellas es la diferencia entre \u201chacer\u201d (la ley) y \u201ccreer\u201d (el evangelio) (5-10), y refuerza la dimensi\u00f3n \u201cuniversal\u201d de la justicia de Dios por fe (11-13; cf. 10:4b: a todo aquel que cree). La cita que toma Pablo del AT, que aparentemente se contradice a s\u00ed misma en los vv. 5-8, ha sido motivo de considerable discusi\u00f3n y controversias. No podemos evitar el problema eliminando el contraste entre los vv. 5 y 6 (Cranfield, p. ej. traducir\u00eda una \u201cy\u201d al comienzo del v. 6) o negando que Pablo est\u00e1 verdaderamente citando el AT en los vv. 6-8. En cambio, deber\u00edamos comprender que Pablo est\u00e1 buscando una mayor comprensi\u00f3n de los pasajes que cita a la luz de la venida de Cristo. Lev. 18:5 puede ser una expresi\u00f3n v\u00e1lida de la justicia que es por la ley ya que se concentra en lo que era caracter\u00edstico del sistema legal mosaico: el hacer. Mois\u00e9s subray\u00f3 repetidamente que un jud\u00edo s\u00f3lo podr\u00eda vivir (es decir, disfrutar de las bendiciones del pacto de Dios) obedeciendo. Tomada en forma aislada, separada de la promesa subyacente de Dios, la ley mosaica ofrece la posibilidad de justicia y vida s\u00f3lo si se cumple verdaderamente. Al concentrarse tan exclusivamente en la ley de Mois\u00e9s, los jud\u00edos se hab\u00edan puesto en la situaci\u00f3n de poder encontrar la vida y la salvaci\u00f3n s\u00f3lo al \u201chacerla\u201d, tarea imposible, como ya ha dejado en claro Pablo (cf. 3:9-20).<\/p>\n<p>En los vv. 6-8 Pablo quiere destacar, con sus citas selectivas de Deut. 30:12-14, lo f\u00e1cilmente disponible que est\u00e1 la justificaci\u00f3n que es por la fe, en contraste con la imposibilidad de lograr la justicia que es por la ley. El pasaje de Deut. motiva a la obediencia a la ley de Dios, record\u00e1ndoles a los israelitas que la palabra de Dios est\u00e1 cerca, y que no hay necesidad de ascender al cielo o bajar al abismo (Pablo quiz\u00e1 haya mezclado una alusi\u00f3n al Sal. 107:26 con su cita) para encontrarla. Pablo puede aplicar el texto a la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo (6, 7) y a la palabra de fe, el evangelio (8), porque ve en Cristo la culminaci\u00f3n de la ley (4). Lo que el AT atribu\u00eda a la ley, Pablo entiende ahora que se \u201ccumple\u201d en Cristo y en el mensaje del evangelio: poner al alcance de las personas los medios para lograr la justicia. Continuar luchando por cumplir la ley mosaica como medio de justicia -como estaban haciendo los jud\u00edos- es perder de vista el hecho de que Dios ha acercado su palabra a las personas en el mensaje del evangelio de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>Los vv. 9-13 elaboran dos consecuencias de la cercan\u00eda de la palabra de Dios en el evangelio. Primera, dado que Dios ya ha \u201checho\u201d lo que es necesario para asegurar la justicia, lo \u00fanico que una persona debe hacer es creer. Segunda, el evangelio est\u00e1 \u201ccerca\u201d para todos, no s\u00f3lo para los jud\u00edos. Las menciones tanto de la boca como del coraz\u00f3n en Deut. 30:14 llevan a Pablo a desarrollar cada una de ellas en los vv. 9 y 10. (Ya que \u00e9ste es el origen de las im\u00e1genes, no debemos colocar un \u00e9nfasis indebido en la confesi\u00f3n oral, como si Pablo la estuviera elevando al rango de componente necesario de la salvaci\u00f3n.) Reconocer que Jes\u00fas es el Se\u00f1or es un elemento de lo que Pablo obviamente quiere resaltar: creer en el coraz\u00f3n (ver 2:28, 29). La fe, no el hacer la ley, trae la salvaci\u00f3n y la trae para todos, sean jud\u00edos o gentiles. Pablo prueba esto citando Isa. 28:16 (11; n\u00f3tese que Pablo ha usado ya este texto en 9:33) y Joel 2:32 (13). La aplicaci\u00f3n al Se\u00f1or Jes\u00fas de textos que hablan del Se\u00f1or Dios es indicativo del alto concepto que Pablo tiene de Jesucristo.<\/p>\n<p>Nota. 33 El hecho de que Pedro tambi\u00e9n cite Isa. 28:16 y 8:14 juntos (1 Ped. 2:6, 8) podr\u00eda indicar que eran parte de una primitiva colecci\u00f3n cristiana de \u201ctextos mesi\u00e1nicos comprobatorios\u201d, basados en Cristo como la \u201croca\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10.1 \u00bfQu\u00e9 suceder\u00e1 con los jud\u00edos que creen en Dios y no en Cristo? Si creen en el mismo Dios, \u00bfpor qu\u00e9 no van a ser salvos? Si fuera as\u00ed, Pablo no se hubiera sacrificado tanto por ense\u00f1arles acerca de Cristo. Ya que Jes\u00fas es la m\u00e1s completa revelaci\u00f3n de Dios, sin Jes\u00fas nadie puede entender bien a Dios; ya que Dios escogi\u00f3 a Jes\u00fas como puente entre Dios y el hombre, no podemos dirigirnos a Dios por otro medio. Los jud\u00edos, como cualquier otra persona, pueden hallar la salvaci\u00f3n solo a trav\u00e9s de Jesucristo (Joh 14:6; Act 4:12). Como Pablo, debi\u00e9ramos anhelar que todos los jud\u00edos se salvaran. Debi\u00e9ramos orar por ellos y con amor anunciarles las buenas nuevas.10.3-5 En lugar de vivir mediante la fe en Dios, los jud\u00edos establecieron costumbres y tradiciones (a\u00f1adiduras a la Ley de Dios) en su af\u00e1n de ser aceptos ante El. Pero los esfuerzos humanos, por sinceros que sean, nunca podr\u00e1n sustituir la justicia que Dios nos ofrece por la fe. La \u00fanica forma de ganar la salvaci\u00f3n es ser perfectos y esto es imposible. Solo podemos extender nuestras manos vac\u00edas y recibirla como regalo.10.4 Cristo es \u00abel fin de la ley\u00bb en dos sentidos. Cumpli\u00f3 el prop\u00f3sito y la meta de la Ley (Mat 5:17) ejemplificando a la perfecci\u00f3n los deseos de Dios en la tierra. Pero tambi\u00e9n El es el fin de la Ley porque al compararla con Cristo, la Ley es impotente para salvarnos.10.5 Para salvarse mediante la Ley, una persona debe tener una vida perfecta, sin siquiera pecar una vez. \u00bfPor qu\u00e9 Dios dio la Ley sabiendo que la gente no podr\u00eda cumplirla? De acuerdo a Pablo, una de las razones por la que se dio la Ley a los hombres era mostrarles cu\u00e1n culpables son (Gal 3:19). La Ley era una sombra de Cristo; o sea, el sistema sacrificial educ\u00f3 a la gente a fin de que al ofrecerse el verdadero sacrificio, la gente pudiera entenderlo (Heb 10:1-4). El sistema de leyes ceremoniales perdur\u00f3 hasta la venida de Cristo. La Ley se\u00f1alaba a Cristo, y para eso se sacrificaban todos esos animales.10.6-8 Pablo adapta el desaf\u00edo de despedida de Mois\u00e9s de Deu 30:11-14 para aplicarlo a Cristo. El Se\u00f1or hizo posible nuestra salvaci\u00f3n haci\u00e9ndose hombre (viniendo a la tierra) y resucitando (levant\u00e1ndose de entre los muertos). La salvaci\u00f3n de Dios est\u00e1 frente a nosotros. El vendr\u00e1 a dondequiera que estemos. Lo \u00fanico que hay que hacer es aceptar su regalo de salvaci\u00f3n. Abismo aqu\u00ed se refiere al sepulcro o Hades, lugar de los muertos.10.8-12 \u00bfAlguna vez le han preguntado c\u00f3mo se hace uno cristiano? Estos vers\u00edculos le dan la preciosa respuesta: la salvaci\u00f3n est\u00e1 en el coraz\u00f3n y en la boca. La gente piensa que debe ser un proceso complicado, pero no es as\u00ed. Si creemos en nuestro coraz\u00f3n y proclamamos con nuestra boca que Jes\u00fas es el Se\u00f1or resucitado, seremos salvos.10.11 Este vers\u00edculo debe leerse en su contexto. Pablo no se refiere a que los cristianos estar\u00e1n exentos de verg\u00fcenzas y desilusiones. Habr\u00e1 veces en que la gente nos defraudar\u00e1 y las circunstancias empeorar\u00e1n. Pablo dice que Dios cumple su parte del trato: todo aquel que lo invoca ser\u00e1 salvo. Dios siempre ha de justificar a los que creen.10.14, 15 Debemos llevar a otros el gran mensaje de salvaci\u00f3n, para que respondan a las buenas nuevas. \u00bfC\u00f3mo sabr\u00e1n de este mensaje sus seres queridos y vecinos si nadie se lo comunica? \u00bfEst\u00e1 llam\u00e1ndole Dios a participar en la proclamaci\u00f3n de este mensaje para que sea conocido en su comunidad? Piense en una persona que necesita o\u00edr las buenas nuevas e idee un plan para lograrlo. Luego p\u00f3ngase en acci\u00f3n en cuanto le sea posible.10.18-20 Muchos jud\u00edos que esperaban al Mes\u00edas no quisieron creer en El cuando vino. Dios le ofreci\u00f3 su salvaci\u00f3n a los gentiles (\u00abun pueblo que no es pueblo\u00bb y \u00abpueblo insensato\u00bb). Muchos gentiles, que ni siquiera sab\u00edan del Mes\u00edas, lo hallaron y creyeron en El. Algunos religiosos est\u00e1n espiritualmente ciegos, mientras que otros que nunca han ido a una iglesia son a veces los que responden de manera m\u00e1s positiva al mensaje de Dios. Ya que las apariencias son enga\u00f1osas y no podemos ver el coraz\u00f3n de las personas, cu\u00eddese de decir de antemano qui\u00e9n aceptar\u00e1 o no al evangelio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 614 Rom 9:3<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> mi oraci\u00f3n.  El hecho de que Pablo continuaba orando por el pueblo incr\u00e9dulo de Israel es evidencia de que \u00e9l no consideraba este rechazo a Cristo como final. El propio Pablo, siendo israelita, es un buen ejemplo de conversi\u00f3n: de un estado de completa enemistad con Dios a una absoluta sumisi\u00f3n a su voluntad (11:1).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Pablo expresa su hondo anhelo por la salvaci\u00f3n de Israel (v. <span class='bible'>Rom 10:1<\/span>), que estaba tratando de establecer la justicia que es por la ley, en vez de aceptar La justicia que es por fe (vv. <span class='bible'>Rom 10:2-4<\/span>), a pesar de que la \u00faltima est\u00e1 al alcance de todos (vv. <span class='bible'>Rom 10:5-13<\/span>). Dios dio a los jud\u00edos toda clase de oportunidades para recibir el evangelio, pero ellos no respondieron con fe (vv. <span class='bible'>Rom 10:14-21<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>101    1-4. Una expresi\u00f3n de pesar inicia el cap. 10, al afirmar Pablo que Israel no ha re\u00adconocido que la rectitud viene a trav\u00e9s de Cris\u00adto, el fin de la ley. 1 .para que se salven: La ora\u00adci\u00f3n de Pablo incluye expl\u00edcitamente a los jud\u00edos dentro de la perspectiva que el ap\u00f3stol tiene del plan de salvaci\u00f3n de Dios (cf. 1 Tes 5,9; Rom 1,16). 2. celo de Dios: Pablo podr\u00eda hablar por experiencia (G\u00e1l 1,13-14; Flp 3,9; cf. 1 Mac 2,26-27). no inteligente: Lit., \u00abno seg\u00fan conoci\u00admiento\u00bb (epign\u00f3sis), es decir, un verdadero co\u00adnocimiento que reconozca la relaci\u00f3n real de la humanidad con Dios tal como se ha revela\u00addo ahora en Cristo Jes\u00fas. 3. en su ignorancia de la rectitud de Dios: Esto se ha entendido a menudo referido a una comunicaci\u00f3n de recti\u00adtud a los seres humanos; es decir, los jud\u00edos no se dan cuenta de que la aut\u00e9ntica condici\u00f3n de rectitud ante Dios no se alcanza con sus es\u00adfuerzos, sino que es conferida por Dios como don. Este es el sentido de Flp 3,9, \u00abuna recti\u00adtud (que viene) de Dios\u00bb (cf. 2 Cor 5,21; -Teo\u00adlog\u00eda paulina, 82:39). Pero Pablo no utiliza en este caso la locuci\u00f3n prep. y habla m\u00e1s bien de una mala interpretaci\u00f3n de \u00abla rectitud de Dios\u00bb, el atributo divino (como en otros luga\u00adres de Rom: 1,17; 3,5.21-26). Los jud\u00edos no han captado el verdadero significado del poder ab\u00adsolutorio de Dios, y por tanto se han negado a someterse a \u00e9l. 4. el fin de la ley es Cristo: El significado de esta oraci\u00f3n es muy discutido. El telos gr. puede significar (1) \u00abterminaci\u00f3n\u00bb, \u00abcese\u00bb, (2) \u00ab\u00faltima parte\u00bb, \u00abconclusi\u00f3n\u00bb, o (3) \u00abmeta\u00bb, \u00abprop\u00f3sito\u00bb, \u00abfinis\u00bb (BAGD 811). El significado (2) no hace al caso, y la disputa se centra en si Cristo es la \u00abterminaci\u00f3n\u00bb de la ley o la \u00abmeta\u00bb o \u00abprop\u00f3sito\u00bb de la ley. En el primer sentido, telos se entiende temporal\u00admente, el \u00abfin\u00bb del per\u00edodo de t\u00f3r\u00e1 Cristo ser\u00eda la terminaci\u00f3n de todo esfuerzo humano por alcanzar la rectitud ante Dios mediante la ob\u00adservancia de la ley mosaica (as\u00ed NEB, Bultmann, Kasemann, Pesch, Robinson). Aun cuando Pablo nunca utiliza esta frase en G\u00e1l, este sentido se ajustar\u00eda a G\u00e1l 4,2-6 (- Teolo\u00adg\u00eda paulina, 82:96-97). Pero cabe preguntarse si se ajusta al an\u00e1lisis de Rom, y por eso otros comentaristas prefieren el tercer sentido: Cris\u00adto ser\u00eda la meta de la ley, meta a la que \u00e9sta iba encaminada en sentido intencional o final (as\u00ed Cerfaux, Cranfield, Fl\u00fcckiger, Howard). Este sentido final se basa en la conexi\u00f3n entre 10,4 y 9,31-33, donde la \u00abb\u00fasqueda\u00bb de la rectitud por parte de los gentiles presupone una \u00abme\u00adta\u00bb. Tambi\u00e9n el \u00abcelo\u00bb de 10,2 presupone ese sentido, y \u00e9sta es probablemente la raz\u00f3n por la cual Pablo insiste en 3,31 en que su evan\u00adgelio de justificaci\u00f3n por gracia mediante la fe \u00abconsolida\u00bb o \u00abconfirma\u00bb la ley. Pues una comprensi\u00f3n correcta de la fe paulina, \u00abque se realiza a s\u00ed misma mediante el amor\u00bb (G\u00e1l 5,6) , que es \u00abel cumplimiento de la ley\u00bb (Rom 13,10; -Teolog\u00eda paulina, 82:98), explica c\u00f3\u00admo Pablo no s\u00f3lo pod\u00eda mirar a Cristo como la meta de la ley, sino tambi\u00e9n considerar la rec\u00adtitud por medio de la fe en \u00e9l como una mane\u00adra de cumplir la ley como tal y de consolidar todo aquello que \u00e9sta representaba, para la rectitud de quien quiera que tenga fe: La pre\u00adciada condici\u00f3n de rectitud ante Dios es ahora accesible a todos mediante la fe (v\u00e9ase 1,16).<br \/>\n(Campbell, W. S., \u00abChrist the End of the Law: Romans 10:4\u00bb, Studia b\u00edblica III [JSOTSup 3, Shef\u00adfield 1978] 73-81. Cranfield, C. E. B., \u00abSt. Paul and the Law\u00bb, SJT 17 [1964] 43-68. Fl\u00fcckiger, F. \u00abChristus, des Gesetzes telos\u00bb, TZ 11 [1955] 153-57. Ho\u00adward, G. E., \u00abChrist the End of the Law\u00bb, JBL 88 [1969] 331-37. Refoul\u00e9, F., \u00abRomains, X,4: Encor\u00e9 une fois\u00bb, RB 91 [1984] 321-50. Rhyne, C. T\u201e \u00abNo\u00admos dikaiosyn\u00e9s and the Meaning of Romans 10:4\u00bb, CBQ 47 [1985] 486-99.)<\/p>\n<p>102    5-13. El nuevo camino de rectitud, abierto a todos, es f\u00e1cil, como demuestra la Escritura. 5. Mois\u00e9s escribe: Lv 18,5, tambi\u00e9n citado en G\u00e1l 3,12, promete vida a quienes se esfuercen por alcanzar la rectitud legal. La ob\u00adservancia pr\u00e1ctica de las prescripciones de la ley era una condici\u00f3n necesaria para la vida as\u00ed prometida. Queda sobreentendido en la ci\u00adta el car\u00e1cter arduo de dicha condici\u00f3n. En contraste con tal exigencia, el nuevo camino de rectitud no pide a los seres humanos nada tan arduo. Para ilustrar esta idea, Pablo alude a las palabras de Mois\u00e9s en Dt 30,11-14. Lo mismo que Mois\u00e9s intent\u00f3 convencer a los is\u00adraelitas de que la observancia de la ley no re\u00adquer\u00eda escalar las alturas ni descender a las profundidades, Pablo juega con las palabras de Mois\u00e9s, aplic\u00e1ndolas en sentido acomodati\u00adcio a Cristo mismo. Las alturas han sido esca\u00adladas y las profundidades han sido sondeadas, pues Cristo vino al mundo de la humanidad y fue resucitado de entre los muertos. A nadie se le pide que realice una encarnaci\u00f3n o una re\u00adsurrecci\u00f3n; s\u00f3lo se le pide que acepte con fe lo que ya ha sido hecho por la humanidad y que se identifique con Cristo encamado y resucita\u00addo. En su explicaci\u00f3n midr\u00e1sica de Dt, Pablo a\u00f1ade una alusi\u00f3n a Sal 107,26. En esa expli\u00adcaci\u00f3n, \u00abCristo\u00bb sustituye a la \u00abpalabra\u00bb de la Tor\u00e1. 9. si confiesas: Hay que pronunciar la confesi\u00f3n b\u00e1sica de la fe cristiana y decirla en serio. Pablo pasa a citar la f\u00f3rmula confesio\u00adnal (quiz\u00e1 incluso kerigm\u00e1tica) de la primitiva Iglesia palestinense, Kyrios I\u00e9sous, \u00abJes\u00fas es Se\u00f1or\u00bb (cf. 1 Cor 12,3; Flp 2,11). Se requiere una fe interior que gu\u00ede a la persona entera; pero esa fe incluye tambi\u00e9n un asentimiento a una expresi\u00f3n de dicha fe. Pablo vuelve a afir\u00admar la actividad del Padre en la resurrecci\u00f3n de Cristo (-Teolog\u00eda paulina, 82:58-59). 10. Este vers\u00edculo formula ret\u00f3ricamente la re\u00adlaci\u00f3n existente entre la rectitud y salvaci\u00f3n humanas y la fe y su expresi\u00f3n. El balance subraya aspectos diferentes del \u00fanico acto b\u00e1\u00adsico de adhesi\u00f3n personal a Cristo y de su efec\u00adto. No conviene hacer demasiado hincapi\u00e9 en las diferencias entre justificaci\u00f3n y salvaci\u00f3n. 11. nadie que crea en \u00e9l quedar\u00e1 avergonzado: Se utiliza otra vez Is 28,16; cf. 9,33. Pablo mo\u00addifica la cita a\u00f1adiendo pas, \u00abtodo\u00bb, poniendo as\u00ed de relieve la universalidad de la aplicaci\u00f3n: \u00abno&#8230; todo\u00bb = \u00abnadie\u00bb. En Is, las palabras ha\u00adc\u00edan referencia a la preciosa piedra angular puesta por Yahv\u00e9 en Si\u00f3n; Pablo las adapta a la fe en Cristo y las utiliza como garant\u00eda de salvaci\u00f3n para el creyente cristiano. La adi\u00adci\u00f3n de pas prepara para el vers\u00edculo siguien\u00adte. 12. no hay distinci\u00f3n entre jud\u00edo y griego: Todos tienen la oportunidad de participar igualmente en la nueva rectitud por la fe (3,22-23). el mismo Se\u00f1or: En principio, Kyrios pa\u00adrece referirse a Yahv\u00e9, puesto que Pablo utili\u00adza expresiones jud\u00edas, \u00abel Se\u00f1or de todos\u00bb (Josefo, Ant. 20.4.2 \u00a7 90), \u00abinvocan el nombre de\u00bb (1 Sm 12,17-18; 2 Sm 22,7), y se refiere ex\u00adpl\u00edcitamente en el v. 13 a Jl 3,5. Pero dentro del contexto (esp. tras 10,9) Kyrios s\u00f3lo puede re\u00adferirse a Jes\u00fas, que es el Se\u00f1or resucitado de jud\u00edos y griegos (cf. 9,5; Flp 2,9-11). En el AT, lo de \u00abinvocan el nombre del Se\u00f1or\u00bb designa\u00adba a los israelitas sinceros y piadosos; en el NT, eso mismo pasa a decirse de los cristianos. Los vv. 12-13 son testimonio elocuente del cul\u00adto a Cristo como Kyrios en la Iglesia primitiva.<\/p>\n<p>103    14-21. Israel, sin embargo, no apro\u00advech\u00f3 la oportunidad que le brindaron los pro\u00adfetas y el evangelio; por consiguiente, la culpa es suya. La oportunidad de creer en Cristo se brind\u00f3 a todos, pero especialmente a Israel; no puede decir que no oy\u00f3 su evangelio. Pablo se plantea cuatro dificultades u objeciones, quiz\u00e1 haci\u00e9ndose eco de comentarios sacados de sermones misioneros pronunciados entre ju\u00add\u00edos, y a cada una de ellas le da una respuesta breve citando la Escritura: (1) \u00bfC\u00f3mo puede la gente creer en el evangelio si no ha sido predi\u00adcado enteramente? (10,14-15). (2) \u00a1Pero no ha sido aceptado por todos! (10,16-17). (3) \u00a1Pero quiz\u00e1 los jud\u00edos no lo oyeron! (10,18). (4) \u00a1Qui\u00adz\u00e1 no lo entendieron! (10,19-21).<\/p>\n<p>104 14. no han cre\u00eddo: La primera dificul\u00adtad es m\u00faltiple y parte del supuesto de que el culto a Cristo se debe fundar sobre la fe en \u00e9l. a quien no han o\u00eddo: La pregunta no alude a los jud\u00edos de Palestina, que podr\u00edan haber sido testigos del ministerio de Jes\u00fas, sino a quienes no le hab\u00edan o\u00eddo directamente, si no se lo pre\u00addica alguien: La fe se funda en una predicaci\u00f3n autorizada, en el testimonio de aquellos a quienes se les ha encomendado la misi\u00f3n de dar a conocer la palabra de Dios. En este tex\u00adto, lo mismo que en el v. 17, el primer paso de toda fe es \u00abo\u00edr\u00bb el mensaje propuesto; as\u00ed, el objeto de la fe, formulado en proposiciones, primero es presentado (-Teolog\u00eda paulina, 82:109). 15. si no son enviados: Una predica\u00adci\u00f3n autoritativa, base de la fe, presupone una misi\u00f3n. Al expresar esto \u00faltimo, Pablo utiliza el vb. apostellein, aludiendo al origen apost\u00f3li\u00adco del testimonio de la Iglesia cristiana y de su predicaci\u00f3n autorizada del acontecimiento Cristo. A esta objeci\u00f3n Pablo responde con Is 52,7 (en una forma m\u00e1s pr\u00f3xima al TM que a los LXX). los que traen buenas noticias: En Is, el texto hace referencia a la buena noticia anunciada a los jud\u00edos que hab\u00edan quedado en una Jerusal\u00e9n en ruinas: estaba a punto de lle\u00adgar la liberaci\u00f3n de la cautividad babil\u00f3nica y la restauraci\u00f3n de Jerusal\u00e9n se hallaba muy pr\u00f3xima. En el uso que Pablo hace de \u00e9l, el tex\u00adto adquiere las tonalidades de su buena noti\u00adcia, el \u00abevangelio\u00bb. Su respuesta a la primera dificultad es, pues, citar a Isa\u00edas y demostrar que el \u00abevangelio\u00bb ciertamente ha sido predi\u00adcado a Israel. 16. no todos han hecho caso de la buena noticia: Segunda dificultad. Pablo repli\u00adca citando Is 53,1. Indirectamente declara que el hecho de que no todos los jud\u00edos hayan aceptado la buena noticia no significa que no les haya sido predicada, pues Isa\u00edas previo en su propia misi\u00f3n una equiparable negativa a creer. 17. mediante el mensaje de Cristo: Esta vaga expresi\u00f3n se puede interpretar de diver\u00adsas maneras, y Pablo no la explica. Podr\u00eda sig\u00adnificar el mensaje que trajo Cristo mismo o (m\u00e1s probablemente dentro de este contexto) el mensaje acerca de Cristo. V\u00e9ase R. R. Rickards, BT 27 (1976) 447-48. 18. \u00bfno han o\u00eddo?: Tercera dificultad, cuyo sentido es: tal vez no hayan tenido la oportunidad de o\u00edr la buena noticia; tal vez los predicadores apost\u00f3licos no hayan hecho su trabajo. Pablo responde con Sal 19,5. En el original, el salmista canta a la naturaleza que proclama por doquier la gloria de Dios. Pablo adapta esas palabras a la predi\u00adcaci\u00f3n del evangelio. De hecho, niega que Israel no haya tenido la oportunidad de creer en Cristo. 19. \u00bfes que Israel no comprendi\u00f3?: Cuarta dificultad: tal vez los predicadores apost\u00f3licos hablaran de manera ininteligible, e Israel no comprendiera su mensaje. Pablo responde de nuevo con la Escritura, citando Dt 32,21 e Is 65,1-2, primero la Tor\u00e1, luego los Profetas. Las palabras de Dt est\u00e1n sacadas del c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, con el cual Yahv\u00e9 -por me\u00addio de Mois\u00e9s intenta educar a Israel y anun\u00adcia que ser\u00e1 humillado por los paganos. Al ci\u00adtar as\u00ed Dt, Pablo insin\u00faa una comparaci\u00f3n entre la situaci\u00f3n actual de Israel y lo ocurri\u00addo en la \u00e9poca del exilio. Si fue humillado en\u00adtonces, cu\u00e1nto mayor ser\u00e1 su humillaci\u00f3n ahora; los gentiles entienden el mensaje evan\u00adg\u00e9lico, pero Israel se queda sin comprender. 20. En el contexto original de Is 65,1-2, las pa\u00adlabras del profeta de los vv. 1 -2 tienen en men\u00adte a la misma gente, sean samaritanos, jud\u00edos ap\u00f3statas o simplemente jud\u00edos (acerca de es\u00adto hay divisi\u00f3n de opiniones entre los comen\u00adtaristas del AT). Pero Pablo, influenciado por los LXX, que hablan de ethnos, \u00abnaci\u00f3n\u00bb, en el v. 1 y de laos, \u00abpueblo\u00bb, en el v. 2, desdobla la referencia de los dos vers\u00edculos. El primero se aplica a los gentiles; el segundo, a los jud\u00edos. Resulta evidente el contraste entre los gentiles, \u00abla naci\u00f3n necia\u00bb, que acepta a Cristo con fe, y los jud\u00edos, \u00abpueblo desobediente y obstina\u00addo\u00bb, que se niega a creer en \u00e9l. As\u00ed termina la severa cr\u00edtica a Israel por parte de Pablo.<br \/>\n(Black, M., \u00abThe Christological Use of the O\u00edd Testament in the New Testament\u00bb, NTS 18 [1971-72] 1-14. Delling, G., \u00ab\u201cNahe ist dir das Wort\u2019\u2019\u00bb, TLZ 99[1974] 401-12. Howard, G. E., \u00abThe Tetragram and the New Testament\u00bb, JBL 96 [1977] 63-83. Lindemann, A., \u00abDie Gerechtigkeit aus dem Gesetz\u00bb, ZNW 73 [1982] 231-50. Suggs, M. J. \u00ab\u201cThe Word is Near You\u201d: Romans 1:6-10 within the Purpose of the Let\u00adter\u00bb, Christian History and Interpretation [Fest. J. Knox, ed. W. R. Farmer et al., Cambridge 1967] 289-332.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>el anhelo&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>el buen deseo<\/i>;<i> <b>por ellos&#8230;<\/b><\/i> M\u2193 <i>por Israel.<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M70 Tal vez la preposici\u00f3n \u03b5\u1f30\u03c2 se use con un sentido de finalidad en este vers\u00edculo: el deseo de mi coraz\u00f3n \u2026 tiene como prop\u00f3sito la salvaci\u00f3n de ellos. <\/p>\n<p> T191 El adjetivo posesivo \u1f10\u03bc\u1fc6\u03c2 equivale a \u03bc\u03bf\u1fe6: de mi coraz\u00f3n. <\/p>\n<p> BD463 La omisi\u00f3n de un conectivo en este vers\u00edculo distingue m\u00e1s la apelaci\u00f3n emocional.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Algunos mss. posteriores dicen: <i>Israel<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>la complacencia.<\/em> El buen deseo.<\/p>\n<p> 10.1 M i a\u00f1aden <em>por Israel.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [11] Para todo Israel, pero los siguientes vers\u00edculos tratan con el Israel-Jud\u00edo en contexto.\n<\/p>\n<p><strong> [12] \u201cObras de la ley,\u201d como se explic\u00f3 en detalle en los notas al pie de p\u00e1gina en el Rollo de G\u00e1latas.\n<\/p>\n<p><strong> [13] Uno de los asuntos m\u00e1s pesados es fe en Moshiaj. Si, el Israel-Jud\u00edo va a vivir por la Torah, deben aceptar el aspecto de la Torah que los llevar\u00e1 a una posici\u00f3n correcta con YHWH.\n<\/p>\n<p><strong> [1] <span class='bible'>Deu 30:12-14<\/span> : Pablo est\u00e1 realmente diciendo que la palabra que \u201cpredicamos\u201d es a lo que la Torah apunta, que es tomar la misma palabra dada por todos los tiempos a Israel, y por fe en Moshiaj, ponerla en los corazones y bocas del Israel reunido. \u00c9sta es una directa afirmaci\u00f3n mostrando que Pablo est\u00e1 simplemente predicando la internacionalizaci\u00f3n de la Torah, m\u00e1s que su abrogaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Salvos del juicio, muerte, Lago de Fuego, la sepultura, pecado pecado y esclavitud, y ser disc\u00edpulo de s.a.tan. Israel nunca debe ridiculizar el concepto de salvaci\u00f3n personal como muchos lo han hecho, pensando err\u00f3neamente que es un concepto no Hebreo.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Haz tu llamado y elecci\u00f3n del pasado segura y firme, invocando a YHWH, y no en alg\u00fan otro t\u00edtulo sustituto y abominable.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Mois\u00e9s en <span class='bible'>Deu 32:21<\/span> habl\u00f3 de una parte de Israel que se convertir\u00eda en Lo-Ami sin entendimiento, y que terminar\u00eda provocando al resto de la naci\u00f3n a cellos. Por supuesto que habla de Efray\u00edm provocando a Judah.\n<\/p>\n<p><strong> [5] <span class='bible'>Isa 65:1<\/span> es una referencia a Efray\u00edm de las naciones buscando a YHWH, en oposici\u00f3n al Israel-Jud\u00edo, que en parte cree que amar al verdadero Moshiaj no es una parte cr\u00edtica del celo de la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Israel-Jud\u00edo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Lev 18, 5; Ez 20, 11.[6] Deut 30, 12.[8] Deut 30, 14.[11] Is 28, 16.[13] Joel 2, 32.[15] Is 52, 7; Nah 1, 15.[16] Is 53, 1.[19] Deut 32, 21.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hermanos, el deseo de mi coraz\u00f3n y mi oraci\u00f3n a Dios por Israel es para salvaci\u00f3n. RESUMEN: Este cap\u00edtulo y el pr\u00f3ximo describen la condici\u00f3n de Israel desde el punto de vista del evangelio. Israel no hall\u00f3 la justicia de Dios (9:31,32) porque no obedecieron al evangelio (10:16). La justicia de Dios por el evangelio &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-romanos-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Romanos 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28818","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28818"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28818\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}