{"id":29024,"date":"2022-06-20T12:35:45","date_gmt":"2022-06-20T17:35:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-corintios-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:35:45","modified_gmt":"2022-06-20T17:35:45","slug":"comentario-de-1-corintios-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-corintios-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 1 Corintios 2:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>As\u00ed que, hermanos, cuando yo fui a vosotros para anunciaros el misterio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabidur\u00eda.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>2:1<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 As\u00ed que \u2014 Recu\u00e9rdese que Pablo no dividi\u00f3 en cap\u00edtulos su carta. Al escribir las palabras de <span>1:31<\/span>, pas\u00f3 a escribir las de <span>2:1<\/span>. Al escribir \u201cAs\u00ed que\u201d hace una conexi\u00f3n, pues, con lo que acab\u00f3 de afirmar; a saber, que el evangelio de Cristo no era sencillamente otra de muchas filosof\u00edas corrientes. Los jud\u00edos y los griegos rechazaban al evangelio. Era atractivo solamente para los humildes, los \u201ccargados y trabajados\u201d, espiritualmente hablando (<span>Mat 11:28-30<\/span>). Los hermanos de Corinto eran prueba de ello (<span>1:26-28<\/span>). <\/p>\n<p \/> \u2014 hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabidur\u00eda \u2014 Por eso Pablo no lleg\u00f3 a Corinto (<span>Hch 18:1<\/span> y sig.) port\u00e1ndose como lo hubiera hecho un fil\u00f3sofo griego de aquel tiempo. <\/p>\n<p \/> El \u201ctestimonio de Dios\u201d en este contexto se refiere al testimonio que Dios dio. En <span>1:18<\/span> se llama el evangelio de la cruz de Cristo, y en <span>1:23<\/span> se llama el mensaje del Cristo crucificado. Se identifica as\u00ed en el pr\u00f3ximo vers\u00edculo de este cap\u00edtulo. V\u00e9ase <span>1:6<\/span>, comentarios. Comp\u00e1rese <span>2Ti 1:8<\/span>. <\/p>\n<p \/> El evangelio de Cristo no depende del alta educaci\u00f3n humana que puede hablar con oratoria impresionante (\u201cexcelencia de palabras\u201d, \u201costentaci\u00f3n de elocuencia\u201d NVI., \u201cextravagancia de habla\u201d N.M.). V\u00e9ase <span>1:17<\/span>,<span>18<\/span>, comentarios. Cuando Pablo lleg\u00f3 a Corinto, el mensaje que trajo fue el evangelio. No trajo alguna filosof\u00eda humana que hiciera disc\u00edpulos por medio de una superioridad de habla de parte del orador filos\u00f3fico. La verdad no depende de cierta manera de hablar de parte del predicador. <\/p>\n<p \/> La palabra griega para decir \u201cexcelencia\u201d aqu\u00ed aparece tambi\u00e9n en <span>1Ti 2:2<\/span>, \u201ceminencia\u201d (alta posici\u00f3n, Lacueva). <\/p>\n<p \/> Hay hermanos a quienes les gusta emplear los servicios de predicadores con fama de periodista, de catedr\u00e1tico o de redactor de publicaciones, y con vocabulario elevado, etc\u00e9tera, porque saben que tales hombres pueden atraer a la gente. Seg\u00fan el ver. <span>3<\/span> de este cap\u00edtulo, y <span>2Co 10:10<\/span>; <span>2Co 11:6<\/span>, \u00a1no habr\u00edan invitado al ap\u00f3stol Pablo a predicar en su conferencia! <\/p>\n<p \/> Tampoco us\u00f3 Pablo de la \u201csabidur\u00eda\u201d. Como \u201cpalabra\u201d en este vers\u00edculo se refiere a la manera de presentaci\u00f3n p\u00fablica, \u201csabidur\u00eda\u201d se refiere al contenido. En otras palabras, Pablo no lleg\u00f3 a Corinto con una mera filosof\u00eda. <\/p>\n<p \/> Comp\u00e1rese <span>1:5<\/span>. V\u00e9ase <span>1:17<\/span>, comentarios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>cuando fui a vosotros.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 18:1-4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>no fui con altivez.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 2:4<\/span>, <span class='bible'>1Co 2:13<\/span>; <span class='bible'>1Co 1:17<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 4:10<\/span>; <span class='bible'>Jer 1:6<\/span>, <span class='bible'>Jer 1:7<\/span>; <span class='bible'>Rom 16:18<\/span>; <span class='bible'>2Co 10:10<\/span>; <span class='bible'>2Co 11:6<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>el testimonio de Cristo.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 1:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 8:20<\/span>; <span class='bible'>Hch 20:21<\/span>; <span class='bible'>Hch 22:18<\/span>; <span class='bible'>2Ts 1:10<\/span>; <span class='bible'>1Ti 1:11<\/span>; <span class='bible'>2Ti 1:8<\/span>; <span class='bible'>1Jn 4:14<\/span>; <span class='bible'>1Jn 5:11-13<\/span>; <span class='bible'>Apo 1:2<\/span>, <span class='bible'>Apo 1:9<\/span>; <span class='bible'>Apo 19:10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Declara que su predicaci\u00f3n, si bien no conlleva excelencia de discurso, o de sabidur\u00eda humana, si consiste en el poder de Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 2:1-5<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y excede de tal manera la sabidur\u00eda de este mundo, y el sentido humano, que el hombre natural no puede entenderla.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 2:6-16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pablo contin\u00faa su ilustraci\u00f3n de lo vano de la sabidur\u00eda humana al usar su propio ministerio en Corinto como ejemplo. La predicaci\u00f3n de Pablo seg\u00fan modelos humanos, no era impresionante (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 2:1<\/span><\/span>), pero fue el veh\u00edculo del Esp\u00edritu de Dios para salvar a los corintios. La debilidad obvia de Pablo movi\u00f3 a sus lectores a confiar no en \u00e9l, sino en Dios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">excelencia de palabras o de sabidur\u00eda:<\/span>\u00a0Pablo no conf\u00eda en su elocuencia o en la sabidur\u00eda griega para convencer a su audiencia. En lugar de eso, les entreg\u00f3 el\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">testimonio de Dios<\/span>\u00a0el cual no se hab\u00eda explicado antes, pero fue revelado por el Esp\u00edritu Santo (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 2:10-14<\/span><\/span>). El punto central de la predicaci\u00f3n de Pablo era\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Jesucristo<\/span>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>NO FUI CON EXCELENCIA DE PALABRAS O DE SABIDUR\u00cdA.<\/b> La predicaci\u00f3n de Pablo no constaba de la m\u00e1s novedosa \u00absabidur\u00eda\u00bb humana, ni en el mundo ni en la iglesia. Se concentr\u00f3 m\u00e1s bien en la verdad central del evangelio (la redenci\u00f3n por medio de Cristo) y en el poder del Esp\u00edritu Santo (v\u00e9ase la nota que sigue). Estaba muy consciente de sus limitaciones humanas, de su insuficiencia personal y del temor y temblor que sent\u00eda por dentro. Por consiguiente, no depend\u00eda de s\u00ed mismo sino de su mensaje y del Esp\u00edritu (v. <span class=\"bible\">1Co 2:4<\/span>). Eso dio por resultado una mayor demostraci\u00f3n de la obra y del poder del Esp\u00edritu.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>C\u00f3mo fue la predicaci\u00f3n de Pablo en Corinto, 2:1-5.<br \/>\n 1 Yo, hermanos, llegu\u00e9 a anunciaros el testimonio de Dios no con sublimidad de elocuencia o de sabidur\u00eda, 2 que nunca entre vosotros me preci\u00e9 de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y \u00e9ste crucificado. 3 Y me present\u00e9 a vosotros en debilidad, temor y mucho temblor; 4 mi palabra y mi predicaci\u00f3n no fue en discursos de sabidur\u00eda, sino en manifestaci\u00f3n de Esp\u00edritu y de poder, 5 para que vuestra fe no se apoye en la sabidur\u00eda de los hombres, sino en el poder de Dios.<\/p>\n<p>Contin\u00faa San Pablo desarrollando el tema de la sabidur\u00eda humana y de la sabidur\u00eda de Dios. Apela en esta per\u00edcopa al ejemplo de su propia predicaci\u00f3n en Corinto 150.<br \/>\nEn efecto, bien saben los corintios que, cuando por primera vez se present\u00f3 ante ellos, no se vali\u00f3 para nada de artificios ret\u00f3ricos, sino que predicaba sencilla y llanamente a Cristo crucificado (v.1-2). Ni fue eso s\u00f3lo. Deben saber tambi\u00e9n que se present\u00f3 \u201cen debilidad, temor y mucho temblor\u201d (v.3), estado de \u00e1nimo muy poco a prop\u00f3sito para realizar grandes conversiones. De este estado de \u00e1nimo del Ap\u00f3stol al llegar a Corinto ya hablamos al comentar Hec 18:1-11. Sin embargo, a pesar de todo eso, el resultado fue bueno (cf. Hec 18:8-10); y todo, concluye el Ap\u00f3stol, merced \u00fanicamente a que fue una predicaci\u00f3n \u201cen manifestaci\u00f3n de Esp\u00edritu y de poder,\u201d a fin de que quedase bien claro que nuestra fe no se apoya en la sabidur\u00eda de los hombres, sino en el poder de Dios (v.4-5). Dicho de otra manera: para que la gloria sea toda de Dios (cf. 1:29.31).<br \/>\nLa expresi\u00f3n \u201cen manifestaci\u00f3n de Esp\u00edritu y de poder\u201d (\u03b5\u03bd  \u03b1\u03c0\u03bf\u03b4\u03b5\u03af\u03be\u03b5\u03b9  \u03c4\u03c4\u03bd\u03b5\u03cd\u03bc\u03b1\u03c4\u03bf\u03b2 \u03ba\u03b1\u03b9  \u03b4\u03c5\u03bd\u03ac\u03bc\u03b5\u03c9\u03b2) no es del todo clara. Lo m\u00e1s probable es que los dos genitivos \u201cde esp\u00edritu y de poder\u201d constituyan una especie de hend\u00edadis, pudiendo traducirse simplemente por \u201cpoder del Esp\u00edritu.\u201d Aludir\u00eda el Ap\u00f3stol a la acci\u00f3n o fuerza divina que acompa\u00f1aba su predicaci\u00f3n, operando eficazmente en la conversi\u00f3n de los corintios, y que f\u00e1cilmente pod\u00eda ser apreciada por todos. De suyo, la expresi\u00f3n no exige necesariamente suponer que dicha predicaci\u00f3n en Corinto estuviese acompa\u00f1ada de milagros, pues basta a darle sentido el hecho mismo de tantas conversiones; sin embargo, la cosa resulta a\u00fan m\u00e1s clara si suponemos esos milagros y abundancia de carismas, como parece deducirse de la carta (cf. 1:4-7), no obstante el silencio del libro de los Hechos.<\/p>\n<p>Amplia descripci\u00f3n de la sabidur\u00eda de Dios, 2:6-16.<br \/>\n6 Hablamos, sin embargo, entre los perfectos, una sabidur\u00eda que no es de este siglo, ni de los pr\u00edncipes de este siglo, abocados a la destrucci\u00f3n; 7 sino que ense\u00f1amos una sabidur\u00eda divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria; 8 que no conoci\u00f3 ninguno de los pr\u00edncipes de este siglo; pues si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Se\u00f1or de la gloria. 9 Pero, seg\u00fan escrito est\u00e1: \u201cNi el ojo vio, y ni el o\u00eddo oy\u00f3, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman.\u201d 10 Pues Dios nos la ha revelado por su Esp\u00edritu, que el esp\u00edritu todo lo escudri\u00f1a, hasta las profundidades de Dios. 11 \u00bfPues qu\u00e9 hombre conoce lo que en el hombre hay, sino el esp\u00edritu del hombre, que en \u00e9l est\u00e1? As\u00ed tambi\u00e9n las cosas de Dios nadie las conoce sino el Esp\u00edritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el esp\u00edritu del mundo, sino el Esp\u00edritu que viene de Dios, para que conozcamos los dones que Dios nos ha concedido. 13 De \u00e9stos hablamos, y no con estudiadas palabras de humana sabidur\u00eda, sino con palabras aprendidas del Esp\u00edritu, adaptando a los espirituales las cosas espirituales. 14 Pero el hombre animal no percibe las cosas del Esp\u00edritu de Dios; son para \u00e9l locura y no puede entenderlas, porque hay que juzgarlas espi-ritualmente.15 Al contrario, el espiritual juzga de todo, pero a \u00e9l nadie puede juzgarle. 16 Porque \u201c\u00bfqui\u00e9n conoci\u00f3la mente del Se\u00f1or para poder ense\u00f1arle?\u201d Mas nosotros tenemos el pensamiento de Cristo.<\/p>\n<p> Es esta per\u00edcopa una como r\u00e9plica o complemento aclaratorio del mismo Ap\u00f3stol a sus afirmaciones anteriores. Hab\u00eda insistido en que Dios rechaz\u00f3 la sabidur\u00eda humana de r\u00e9tores y fil\u00f3sofos para la difusi\u00f3n del Evangelio (1:17-31), y que \u00e9l no se hab\u00eda valido de ella para la predicaci\u00f3n en Corinto (2:1-5); ahora completa su pensamiento, a\u00f1adiendo que en el Evangelio hay, sin embargo, verdadera \u201csabidur\u00eda,\u201d sabidur\u00eda que no lograron comprender los sabios del mundo (v.6-9), pero que el Esp\u00edritu Santo ha revelado a quienes tienen la misi\u00f3n de predicar el Evangelio (v.10-16). No es \u201csabidur\u00eda\u201d a lo humano, sino \u201csabidur\u00eda\u201d divina, pues se adentra en los planes mismos de Dios y s\u00f3lo se alcanza con las luces que vienen de Dios. Con esto, parece decir San Pablo, el cristianismo ofrece tambi\u00e9n campo donde satisfacer esas ansias de \u201csabidur\u00eda,\u201d tan propias del esp\u00edritu griego.<br \/>\nLo primero que el Ap\u00f3stol recalca es el lado negativo de esa \u201csabidur\u00eda,\u201d diciendo que \u201cno es de este siglo ni de los pr\u00edncipes de este siglo\u201d (v.6). La \u00faltima expresi\u00f3n no es clara. Hay autores que, siguiendo la interpretaci\u00f3n de Or\u00edgenes, creen que hay ah\u00ed una alusi\u00f3n a los \u00e1ngeles ca\u00eddos o esp\u00edritus del mal, conforme al sentido de expresiones parecidas en otros lugares (cf. 15:24-25; Rom 8:38; Efe 2:2; Efe 6:12; Col 2:15; Luc 4:6; Jua 12:31); otros, sin embargo, siguiendo al Cris\u00f3stomo, suponen m\u00e1s bien que el Ap\u00f3stol alude a los grandes de la tierra, como parece desprenderse del v.8, en que vuelve a repetirse la misma expresi\u00f3n, aplic\u00e1ndola a los que crucificaron a Cristo (sanedr\u00edn, Herodes, Pilato). Lo m\u00e1s probable, opini\u00f3n que hoy siguen muchos (Cornely, Alio, Spicq, Ricciotti), es que San Pablo tenga en el pensamiento ambas cosas: los esp\u00edritus del mal o potencias perversas extramundanas y sus representantes visibles en el mundo. Ni es obst\u00e1culo el v.8, pues en la crucifixi\u00f3n de Cristo no s\u00f3lo intervinieron los hombres, sino tambi\u00e9n los esp\u00edritus extramundanos que los mov\u00edan (cf. Lev 4:13; Lev 22:3.53;  Jua 13:2.27); y, si \u00e9stos hubieran conocido el plan de salud de Dios, no habr\u00edan inducido a la crucifixi\u00f3n, pues por ella precisamente se lograba lo que a todo trance quer\u00edan evitar; es, a saber, la salvaci\u00f3n de los hombres. Tampoco conoc\u00edan ese plan los hombres, pues, si lo hubieran conocido, aunque por motivo distinto que el de los demonios, tampoco ellos hubieran crucificado a Cristo (cf.  Hch 3:17; Lev 13:27). Lo de \u201cabocados a la destrucci\u00f3n\u201d (v.6) habr\u00eda de matizarse de diversa manera, seg\u00fan que se refiera a los hombres o a los demonios; por lo que toca a los demonios, indica que su imperio est\u00e1 para ser destruido por el Mes\u00edas (cf. 15:24-25; Lev 10:18; Jua 12:31; Hec 26:18; Gal 1:4; Efe 2:1-5; Gol 1:13); y por lo que toca a los hombres, indica que su concepci\u00f3n de la \u201csabidur\u00eda,\u201d como valor humano en orden a la salud del hombre, est\u00e1 para ser destruida por la \u201csabidur\u00eda\u201d de la cruz.<br \/>\nDescrito as\u00ed el lado negativo, pasa el Ap\u00f3stol a explicar m\u00e1s en concreto cu\u00e1l es esa \u201csabidur\u00eda\u201d que \u00e9l predica, de la que dice que es \u201csabidur\u00eda divina, misteriosa, escondida, predestinada. para nuestra gloria\u201d (v.7). Evidentemente, est\u00e1 aludiendo al plan divino de salud mediante nuestra incorporaci\u00f3n a la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo (cf. Rom 6:3-11), participando as\u00ed de la vida misma divina, comenzando ya esa participaci\u00f3n aqu\u00ed abajo en la tierra mediante la gracia, para tener luego su remate en el cielo con la gloria. Hay, pues, una \u201csabidur\u00eda\u201d propiamente cristiana; es, a saber, una doctrina que tiene coherencia interna y da una explicaci\u00f3n religiosa de la historia de la humanidad y del plan de Dios sobre ella. Notemos la expresi\u00f3n \u201cSe\u00f1or de la gloria\u201d (v.8), con que el Ap\u00f3stol designa a Jesucristo. En el Antiguo Testamento este atributo se presenta como exclusivo de Yahv\u00e9 (cf. Exo 24:16; Exo 40:34; Isa 42:8), y si Pablo ahora lo atribuye a Cristo, ello es se\u00f1al de que impl\u00edcitamente le coloca en el rango de Yahv\u00e9, volviendo aqu\u00ed a aparecer la equivalencia Cristo-Yahv\u00e9, de que ya hemos hablado en otras ocasiones (cf. Rom 10:13; Hec 2:21).<br \/>\nPara mejor ponderar cuan oculto estaba a los hombres ese plan divino de salud o \u201csabidur\u00eda,\u201d San Pablo se vale de unas palabras (v.g) que, seg\u00fan Or\u00edgenes, provienen del libro ap\u00f3crifo Apocalipsis de Elias, hoy conservado s\u00f3lo fragmentariamente. Sin embargo, la f\u00f3rmula \u201cseg\u00fan est\u00e1 escrito,\u201d con que se introduce la cita, parece estar exigiendo la referencia a la Sagrada Escritura; ni es f\u00e1cil probar que el ap\u00f3crifo sea anterior a San Pablo. Lo m\u00e1s probable es que se trate de una cita de Isa 64:3, hecha bastante libremente, y quiz\u00e1s a trav\u00e9s de alguna hagadah o tradici\u00f3n rab\u00ednica basada en el texto del profeta, y en uso en la liturgia sinagogal151.<br \/>\nMas, contin\u00faa el Ap\u00f3stol, esa \u201csabidur\u00eda\u201d o plan divino de salud, que estaba tan oculto, Dios nos lo ha revelado ahora \u201cpor su Esp\u00edritu\u201d (v.10; cf. Rom 16:25; Efe 3:2-5). Al tratar de desarrollar esta afirmaci\u00f3n (v. 10-12), San Pablo enuncia tres verdades fundamentales respecto del Esp\u00edritu Santo: su divinidad, puesto que posee la omnisciencia, que es atributo divino; su consustancialidad con el Padre, siendo para Dios lo que el esp\u00edritu del hombre es para el hombre; su procesi\u00f3n u origen, pues \u201cviene del Padre\u201d Cuando el Ap\u00f3stol dice que \u201cnosotros no hemos recibido el esp\u00edritu del mundo\u201d (v.12), parece tomar esa expresi\u00f3n \u201cesp\u00edritu del mundo\u201d como equivalente m\u00e1s o menos de \u201csabidur\u00eda\u201d humana o modo de sentir propio de los mundanos, en contraposici\u00f3n al modo de sentir que tienen los que reciben el \u201cEsp\u00edritu que viene de Dios .\u201d Y en cuanto al pronombre \u201cnosotros,\u201d aunque de suyo podr\u00eda referirse a todos los cristianos (cf. Rom 8:9; 1Co 6:11.19; 2Co 1:22; Gal 4:6; Efe 1:13; Efe 5:8; 1Te 5:5; Tit 3:5), parece, dado el contexto, que San Pablo en este lugar est\u00e1 pensando sobre todo en los ap\u00f3stoles, a quienes Dios revela de modo particular sus secretos para que los anuncien a los fieles (cf. 4:1-2; Efe 3:2-11; Jua 14:16).<br \/>\nEstos secretos o \u201csabidur\u00eda\u201d divina, sin embargo, no son predicados a todos indistintamente, sino s\u00f3lo a los \u201cperfectos\u201d o ya avanzados en la fe (v.6). No que entre los cristianos, a imitaci\u00f3n de las religiones de los misterios, haya dos categor\u00edas: los iniciados o \u201cperfectos,\u201d a los que est\u00e9 reservado este conocimiento o \u201csabidur\u00eda,\u201d y el com\u00fan de fieles; eso chocar\u00eda contra la esencia misma de la doctrina de San Pablo, que a todos intenta llevar hasta el pleno conocimiento e imitaci\u00f3n de Cristo (cf. Efe 4:13). Lo que sucede es que ese ideal no se consigue sino gradualmente, y es necesario que la predicaci\u00f3n se acomode a la capacidad de los oyentes. Evidentemente, hay ocasiones en que no podr\u00e1 darse sino una ense\u00f1anza cristiana elemental, predicaci\u00f3n pura y simple de la salvaci\u00f3n por la cruz, sin entrar en profundidades (cf. Heb 5:11-14). Es de notar el t\u00e9rmino \u201cespirituales\u201d (\u03c0\u03bd\u03b5\u03c5\u03bc\u03b1\u03c4\u03b9\u03ba\u03bf\u03af ), con que el Ap\u00f3stol designa (v.13-15) a estos cristianos \u201cperfectos\u201d o ya maduros en la fe. Los llama as\u00ed, en contraposici\u00f3n a los \u201canimales\u201d (\u03c8\u03c5\u03c7\u03b9\u03ba\u03bf\u03af ), en cuanto que aqu\u00e9llos son guiados por el esp\u00edritu (\u03c0\u03bd\u03b5\u03cd\u03bc\u03b1 ), mientras que \u00e9stos se gu\u00edan \u00fanicamente por el alma o facultades naturales (\u03c8\u03c5\u03c7\u03ae ). En otro lugar explicamos (cf. 1Te 5:23) la diferencia que pone San Pablo entre \u03c0\u03bd\u03b5\u03cd\u03bc\u03b1  y \u03c8\u03c5\u03c7\u03ae , que no son dos almas distintas, sino una sola, llamada \u03c8\u03c5\u03c7\u03ae  en cuanto principio de la vida natural, y llamada \u03c0\u03bd\u03b5\u03cd\u03bc\u03b1  en cuanto adornada con la gracia y campo de acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. En conformidad con esta concepci\u00f3n han de entenderse los adjetivos \u03c0\u03bd\u03b5\u03c5\u03bc\u03b1\u03c4\u03b9\u03ba\u03bf\u03af  y \u03c8\u03c5\u03c7\u03b9\u03ba\u03bf\u03af , aqu\u00ed empleados: el hombre animal o \u201cps\u00edquico\u201d es el hombre que tiene a su disposici\u00f3n la sola luz de la raz\u00f3n natural; el espiritual o \u201cpneum\u00e1tico\u201d es el que no s\u00f3lo dispone de esa luz, sino que sobre ella posee la luz sobrenatural que proviene del Esp\u00edritu. En el plano del hombre \u201canimal\u201d (no precisamente el sensual, en el sentido en que hoy suele tomarse esta palabra) est\u00e1n los griegos y los jud\u00edos, que tienen la cruz por locura y por esc\u00e1ndalo (cf. 1:22). A los animales o \u201cps\u00edquicos\u201d se equiparan los \u201ccarnales\u201d (\u03c3\u03ac\u03c1\u03ba\u03b9\u03bd\u03bf\u03b9 ) poco despu\u00e9s (3:1-3; cf. Rom 8:1-11).<br \/>\nConforme a lo expuesto, est\u00e1 claro que el hombre \u201canimal\u201d no puede juzgar del \u201cespiritual,\u201d pues con su raz\u00f3n ni comprende ni acepta el plan divino de salud, que tiene por locura; al contrario, el \u201cespiritual\u201d puede juzgar de todo, es decir, de cuanto entra en el \u00e1mbito del hombre \u201canimal\u201d y de cuanto lo supera. Es lo que dice el Ap\u00f3stol en los v.14-15, con probable alusi\u00f3n a su caso concreto, dado que los corintios, que eran \u201ccarnales\u201d (cf. 3:1-3), le juzgaban a \u00e9l y a los predicadores del Evangelio, que eran \u201cespirituales\u201d (cf. 4.12). En el v.16, vali\u00e9ndose de unas palabras de Isa 40:13 (cf. Rom 11:34), recalca que s\u00f3lo el hombre \u201cespiritual\u201d puede juzgar del \u201cespiritual,\u201d pues s\u00f3lo \u00e9l conoce el \u201cpensamiento\u201d de Cristo, que no es otro que el pensamiento o plan de Dios que nos ha revelado el Esp\u00edritu (cf. v.100). La frase del v.13: \u201cadaptando a los espirituales las cosas espirituales\u201d (\u03c0\u03bd\u03b5\u03c5\u03bc\u03b1\u03c4\u03b9\u03ba\u03bf\u0390\u03c2  \u03c0\u03bd\u03b5\u03c5\u03bc\u03b1\u03c4\u03b9\u03ba\u03ac  \u03c3\u03c5\u03b3 -\u03ba\u03c1\u03af\u03bd\u03bf\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2 ), parece tener el sentido de que los ap\u00f3stoles deben al Esp\u00edritu Santo no s\u00f3lo el conocer la \u201csabidur\u00eda\u201d o dones que Dios nos ha concedido (v. 10-12), sino tambi\u00e9n el saber hablar de ellos a los espirituales o perfectos (cf. v.6) con terminolog\u00eda apropiada, sin necesidad de aprenderla en r\u00e9tores y fil\u00f3sofos. Advirtamos, sin embargo, que el texto griego es oscuro, y se presta tambi\u00e9n a otras interpretaciones. Damos la interpretaci\u00f3n que nos parece m\u00e1s probable 152.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>excelencia de palabras o de sabidur\u00eda.<\/b> <i>Vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>1Co 1:20-22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t2:1 &#8212; As\u00ed que &#8212; Recu\u00e9rdese que Pablo no dividi\u00f3 en cap\u00edtulos su carta. Al escribir las palabras de 1:31, pas\u00f3 a escribir las de 2:1. Al escribir \u201cAs\u00ed que\u201d hace una conexi\u00f3n, pues, con lo que acab\u00f3 de afirmar; a saber, que el evangelio de Cristo no era sencillamente otra de muchas filosof\u00edas corrientes. Los jud\u00edos y los griegos rechazaban al evangelio. Era atractivo solamente para los humildes, los \u201ccargados y trabajados\u201d, espiritualmente hablando (Mat 11:28-30). Los hermanos de Corinto eran prueba de ello (1:26-28).<br \/>\n\t&#8211;hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabidur\u00eda &#8212; Por eso Pablo no lleg\u00f3 a Corinto (Hch 18:1 y sig.) port\u00e1ndose como lo hubiera hecho un fil\u00f3sofo griego de aquel tiempo.<br \/>\n\tEl \u201ctestimonio de Dios\u201d en este contexto se refiere al testimonio que Dios dio. En 1:18 se llama el evangelio de la cruz de Cristo, y en 1:23 se llama el mensaje del Cristo crucificado. Se identifica as\u00ed en el pr\u00f3ximo vers\u00edculo de este cap\u00edtulo. V\u00e9ase 1:6, comentarios. Comp\u00e1rese 2Ti 1:8.<br \/>\n\tEl evangelio de Cristo no depende del alta educaci\u00f3n humana que puede hablar con oratoria impresionante (\u201cexcelencia de palabras\u201d, \u201costentaci\u00f3n de elocuencia\u201d NVI., \u201cextravagancia de habla\u201d N.M.). V\u00e9ase 1:17,18, comentarios. Cuando Pablo lleg\u00f3 a Corinto, el mensaje que trajo fue el evangelio. No trajo alguna filosof\u00eda humana que hiciera disc\u00edpulos por medio de una superioridad de habla de parte del orador filos\u00f3fico. La verdad no depende de cierta manera de hablar de parte del predicador.<br \/>\n\tLa palabra griega para decir \u201cexcelencia\u201d aqu\u00ed aparece tambi\u00e9n en 1Ti 2:2, \u201ceminencia\u201d (alta posici\u00f3n, Lacueva).<br \/>\n\tHay hermanos a quienes les gusta emplear los servicios de predicadores con fama de periodista, de catedr\u00e1tico o de redactor de publicaciones, y con vocabulario elevado, etc\u00e9tera, porque saben que tales hombres pueden atraer a la gente. Seg\u00fan el ver. 3 de este cap\u00edtulo, y 2Co 10:10; 2Co 11:6, \u00a1no habr\u00edan invitado al ap\u00f3stol Pablo a predicar en su conferencia!<br \/>\n\tTampoco us\u00f3 Pablo de la \u201csabidur\u00eda\u201d. Como \u201cpalabra\u201d en este vers\u00edculo se refiere a la manera de presentaci\u00f3n p\u00fablica, \u201csabidur\u00eda\u201d se refiere al contenido. En otras palabras, Pablo no lleg\u00f3 a Corinto con una mera filosof\u00eda.<br \/>\n\tComp\u00e1rese 1:5. V\u00e9ase 1:17, comentarios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA PROCLAMACI\u00d3N Y EL PODER<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>1 Corintios 2:1-5<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>As\u00ed que, hermanos, cuando fui a vosotros no llegu\u00e9 anunci\u00e1ndoos el Evangelio con una ret\u00f3rica o una sabidur\u00eda ostentosas; porque entre vosotros yo no pretend\u00eda saber de nada m\u00e1s que de Jes\u00fas, el Mes\u00edas crucificado. Por eso estuve con vosotros no dando muestras m\u00e1s que de debilidad, y de timidez, y de nerviosismo. Y la verdad indiscutible de mi lenguaje y de mi mensaje no dependieron de una terminolog\u00eda alucinante y erudita, sino del Esp\u00edritu y del poder; y eso, para que vuestra fe no estuviera basada en una sabidur\u00eda humana, sino en el poder de Dios.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Pablo rememora su primera visita a Corinto.<br \/>(i) Lleg\u00f3 hablando con <em>sencillez. <\/em>Vale la pena advertir que Pablo lleg\u00f3 a Corinto desde Atenas, donde hab\u00eda intentado, por \u00fanica vez en su vida, presentar el Evangelio de manera aceptable para la filosof\u00eda. Se hab\u00eda reunido con algunos fil\u00f3sofos en el Are\u00f3pago, y hab\u00eda tratado de hablarles en su mismo lenguaje <em>(<\/em><span class='bible'>Hch 17:22-31<\/span><em> ); y fue <\/em>all\u00ed donde tuvo uno de sus pocos fracasos. Su serm\u00f3n, en t\u00e9rminos filos\u00f3ficos, produjo muy pocos resultados <em>(<\/em><span class='bible'>Hch 17:32-34<\/span><em> ). <\/em>Es posible que se dijera a s\u00ed mismo: \u00ab\u00a1No voy a repetir la experiencia! Desde ahora, contar\u00e9 la historia de Jes\u00fas con la m\u00e1xima sencillez. No volver\u00e9 a intentar envolverla en categor\u00edas humanas. No pretender\u00e9 saber nada de nada m\u00e1s que de Jesucristo, y de Jesucristo crucificado.\u00bb<\/p>\n<p>Es indudable que la sola historia de la vida y obra de Jes\u00fas sin m\u00e1s adornos tiene un poder inigualable para mover los corazones. El profesor de Edimburgo James Steward cita un ejemplo. Unos misioneros cristianos hab\u00edan llegado a la corte de Clovis, el rey de los francos. Contaron la historia de la Cruz; y, mientras hablaban, el anciano rey ech\u00f3 mano a la empu\u00f1adura de su espada. \u00ab\u00a1Si yo y mis francos hubi\u00e9ramos estado all\u00ed -dijo-, habr\u00edamos barrido el Calvario y Le habr\u00edamos rescatado de Sus enemigos!\u00bb Cuando tratamos con gente normal y corriente, una descripci\u00f3n gr\u00e1fica de los Hechos tiene m\u00e1s poder que ning\u00fan argumento. El camino a lo m\u00e1s \u00edntimo del ser no pasa por la cabeza, sino por el coraz\u00f3n.<br \/>(ii) Lleg\u00f3 hablando con <em>temor. <\/em>Aqu\u00ed hemos de tener cuidado con c\u00f3mo lo entendemos. No era miedo por su seguridad; y todav\u00eda menos porque estuviera avergonzado del Evangelio que predicaba. Era lo que se ha llamado \u00abla tr\u00e9mula ansiedad de cumplir con un deber.\u00bb La misma frase que usa aqu\u00ed de s\u00ed mismo la aplica Pablo a la manera en que deben servir y obedecer a sus amos los esclavos concienzudos (<span class='bible'>Ef 6:5<\/span> ). No suele ser el que se enfrenta con una gran tarea sin temblor el que la hace mejor. El actor realmente grande es el que est\u00e1 nervioso antes de la representaci\u00f3n; el predicador realmente eficaz es aquel cuyo coraz\u00f3n se acelera cuando est\u00e1 disponi\u00e9ndose a hablar. El que no se pone nervioso ni tenso en ninguna ocasi\u00f3n puede que represente bien su papel; pero es el que experimenta la tr\u00e9mula ansiedad el que suele producir un efecto que la t\u00e9cnica a secas no consigue.<\/p>\n<p>(iii) Lleg\u00f3 con resultados, y no s\u00f3lo con palabras. Dice que la verdad indiscutible de su predicaci\u00f3n qued\u00f3 demostrada de manera incontestable por el Esp\u00edritu y el poder. La palabra que usa es la que indica una prueba totalmente irrefutable a la que no se puede oponer ning\u00fan argumento. \u00bfCu\u00e1l era? Era la prueba de vidas cambiadas. Un poder re-creador hab\u00eda empezado a actuar en la sociedad corrompida de Corinto.<br \/>A John Hutton le encantaba contar cierta historia. Uno que hab\u00eda sido malvado y borracho fue capturado por Cristo. Sus viejos camaradas trataban de tomarle el pelo, y le dec\u00edan: \u00ab\u00a1No me digas que un t\u00edo sensato como t\u00fa puede creer en esos milagros de la Biblia como que Jes\u00fas convirti\u00f3 el agua en vino!\u00bb<br \/>\u00abSi convirti\u00f3 el agua en vino o no -contest\u00f3 \u00e9l-, no lo s\u00e9; pero s\u00ed s\u00e9 que en mi casa Le he visto convertir el vino en muebles y en comida sana y en ropa.\u00bb<\/p>\n<p>No se puede discutir la prueba de una vida cambiada. En nuestra debilidad, hemos tratado a veces de convencer a la gente de la verdad del Cristianismo discutiendo, en vez de mostr\u00e1ndoles en nuestras propias vidas lo que Cristo ha hecho con nosotros. \u00abUn santo, ha dicho alguien, es uno en el que Cristo vuelve a vivir otra vez.\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 2<\/p>\n<p>c) Ejemplo de Pablo (1Co\/02\/01-05). <\/p>\n<p>1 Yo, hermanos, cuando llegu\u00e9 a vosotros, no llegu\u00e9 anunci\u00e1ndoos el misterio de Dios con excelencia de palabra o de sabidur\u00eda; 2 pues me propuse no saber entre vosotros otra cosa que a Jesucristo, y a \u00e9ste crucificado. 3 Y me present\u00e9 ante vosotros d\u00e9bil y con mucho temor y temblor. 4 Mi palabra y mi predicaci\u00f3n no consist\u00edan en h\u00e1biles discursos de sabidur\u00eda, sino en demostraci\u00f3n de esp\u00edritu y de poder; 5 de suerte que vuestra fe se base, no en sabidur\u00eda de hombres, sino en el poder de Dios. <\/p>\n<p>Los corintios pueden ver confirmada esta ley de la gracia, que contradice todas las esperanzas y estimaciones humanas, no s\u00f3lo en s\u00ed mismos, es decir, viendo de qu\u00e9 miembros se compone su comunidad. La primera actuaci\u00f3n de Pablo en Corinto les ofrece una excelente lecci\u00f3n directa y palpable sobre este extremo, si es que quieren recordar ahora su conducta. Cuando abrazaron la fe a trav\u00e9s de Pablo acaso no tuvieron conciencia exacta de este hecho. Iluminados por la fe, pudieron quedar deslumbrados ante la maravilla del mensaje de salvaci\u00f3n del Hijo de Dios crucificado. Pero ahora, al despertarles el recuerdo de aquellas semanas, tendr\u00e1n que convenir con \u00e9l en que su presencia, su predicaci\u00f3n y su conducta entera era todo menos imponente o dominadora. A partir de la experiencia ateniense se neg\u00f3, a ciencia y conciencia, a conceder valor a la ret\u00f3rica humana, para hacer m\u00e1s sabroso su mensaje. Adem\u00e1s, el mismo Dios se hab\u00eda cuidado de su situaci\u00f3n de flaqueza corporal (2Co 12:9 s), que corr\u00eda paralela a las tribulaciones -m\u00e1s dolorosas a\u00fan- del esp\u00edritu (2Co 11:29). Se advierte claramente que en aquella ocasi\u00f3n Dios le anim\u00f3 con una extraordinaria promesa de consuelo. La narraci\u00f3n de Act 18,1 recuerda la escena del huerto de los Olivos de Jes\u00fas y algunas experiencias de los profetas; por eso aparece tambi\u00e9n aqu\u00ed la expresi\u00f3n veterotestamentaria de temor y temblor. <\/p>\n<p>Pablo acepta todo esto de coraz\u00f3n. El mensaiero de aquel que nos ha salvado en la cruz debe hacer tambi\u00e9n entrega de su propia existencia. \u00bfPor qu\u00e9? Pablo apunta aqu\u00ed s\u00f3lo una raz\u00f3n: para que la fe de aquellos a quienes ha ganado para Cristo no se apegue, falta de previsi\u00f3n, a aquel por quien la han recibido, ya sea debido a su poderosa personalidad o a lo atrayente de su exposici\u00f3n. La persona del mensajero debe ser incluida y hacerse eficaz, pero no en raz\u00f3n de s\u00ed misma, de sus cualidades, de su sabidur\u00eda humana -lo que dar\u00eda como resultado una convicci\u00f3n de tipo humano- sino en un contexto m\u00e1s profundo. El misterio de la cruz se repite en estos servidores e incluye su existencia total. Si en su ministerio demuestran tener \u00abesp\u00edritu\u00bb, no se debe a un esp\u00edritu humano dominante, sino al Esp\u00edritu Santo, a la fuerza sobrenatural de Dios. Las expresiones \u00abpoder\u00bb y \u00abesp\u00edritu\u00bb est\u00e1n tan \u00edntimamente vinculadas entre s\u00ed que casi siempre significan lo mismo y, en todo caso, se iluminan y aclaran mutuamente. El Esp\u00edritu es el poder de Dios y el poder de Dios se ejerce en el Esp\u00edritu. Por tanto, es perfectamente posible que esta expresi\u00f3n se refiera a los milagros que acompa\u00f1aban con frecuencia la evangelizaci\u00f3n apost\u00f3lica y de los que se habla en algunos viajes misionales (Hec 16:16-26). Pero tambi\u00e9n es posible que se quieran indicar los milagros m\u00e1s espirituales de las conversiones. Dentro del contexto total parece que para la comunidad de Corinto debe preferirse este segundo significado. Que haya hombres que se abran a este mensaje con todas las consecuencias es siempre, en el fondo, un milagro. Cuando el hombre moderno quiere que s\u00f3lo sea milagro lo que de una manera evidente y tajante supera las leyes de la naturaleza, se priva de la posibilidad de conocer las maravillas que Dios realiza sin cesar y que, preferentemente, acontecen en un mundo de silencio. <\/p>\n<p>3. LA VERDADERA SABIDURA SOBRENATURAL (,4). <\/p>\n<p>En principio, no es reprobable el deseo de un m\u00e1s alto conocimiento y de una m\u00e1s profunda contemplaci\u00f3n. Es Dios mismo quien lo despierta. Si es de Dios mismo de donde proviene el impulso de crecimiento ya en las formas m\u00e1s elementales de la vida \u00bfc\u00f3mo no habr\u00eda de tender a mayor plenitud y perfecci\u00f3n el esp\u00edritu humano que, en raz\u00f3n de su misma esencia est\u00e1 orientado hacia lo infinito. Para designar esta meta se acude a la palabra \u00absabidur\u00eda\u00bb, que no contiene en s\u00ed una nota peyorativa. En la misma historia de la salvaci\u00f3n de la antigua alianza existe toda una \u00e9poca que lleva este calificativo. De ella proceden los libros sapienciales. Pero as\u00ed como esta sabidur\u00eda tiene como base y fundamento inalienable la revelaci\u00f3n de Dios a Mois\u00e9s y a los profetas, y, en el fondo, toda ella se reduce a una constante investigaci\u00f3n, iluminaci\u00f3n y confrontaci\u00f3n de la misma con las experiencias humanas, as\u00ed tambi\u00e9n una sabidur\u00eda cristiana s\u00f3lo puede darse sobre la base de la fe, que comienza por exigir la renuncia a una sabidur\u00eda propia. Despu\u00e9s de declarar que esta sabidur\u00eda divina es propia de los \u00abperfectos\u00bb (Hec 2:6-9) muestra el Ap\u00f3stol la conexi\u00f3n de la misma con el don del espiritu (Hec 2:10-16). <\/p>\n<p>a) La verdadera sabidur\u00eda es propia de los \u00abperfectos\u00bb (1Co\/02\/06-16). <\/p>\n<p>6 Sin embargo, entre los ya perfectos, usamos un lenguaje de sabidur\u00eda; pero no de la sabidur\u00eda de este mundo ni de las fuerzas rectoras de este mundo que est\u00e1n en v\u00edas de perecer; 7 sino un lenguaje de sabidur\u00eda de Dios en el misterio, la que estaba oculta, y que Dios destin\u00f3 desde el principio para nuestra gloria; 8 la que ninguna de las fuerzas rectoras de este mundo conoci\u00f3; porque si la hubieran conocido, no habr\u00edan crucificado al Se\u00f1or de la gloria. 9 Pues, seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u00abLo que el ojo no vio, ni el o\u00eddo oy\u00f3, ni el coraz\u00f3n humano imagin\u00f3, eso prepar\u00f3 Dios para los que le aman.\u00bb <\/p>\n<p>\u00bfUn giro de 180 grados? Desde luego sorprende este cambio de rumbo hacia una posici\u00f3n positiva, seg\u00fan la cual existe una verdadera sabidur\u00eda, y la afirmaci\u00f3n de que el Ap\u00f3stol -y los dem\u00e1s maestros cristianos- pueden introducir en ella. Pablo quiere alentar el celo de los corintios y decirles, al mismo tiempo, que esta sabidur\u00eda de Dios est\u00e1 reservada a los perfectos. Es indudable que el Ap\u00f3stol no se refiere aqu\u00ed a un c\u00edrculo exclusivo de iniciados como el que procuraban tener las religiones mist\u00e9ricas y algunas escuelas filos\u00f3ficas, de las que se ha tomado la expresi\u00f3n. Pero tampoco puede sostenerse que todos los cristianos pertenezzan ya a este grupo, aunque hayan sido introducidos por el bautismo en el misterio de Cristo. Ciertamente lo que Pablo dice en la secci\u00f3n siguiente a prop\u00f3sito de la comunicaci\u00f3n del Esp\u00edritu podr\u00eda interpretarse en favor de esta opini\u00f3n; pero la secci\u00f3n subsiguiente (Hec 3:1 ss) muestra de nuevo, claramente, que no admite que la totalidad de los corintios se encuentren en este estadio. Estaremos en lo justo si sustituimos la expresi\u00f3n \u00ablos perfectos\u00bb por otra m\u00e1s matizada, como por ejemplo los \u00abcristianos avanzados\u00bb o \u00abm\u00e1s formados\u00bb. Esto nos permite trazar unas fronteras menos r\u00edgidas, tanto respecto de las personas que pertenecen a este c\u00edrculo como respecto del lenguaje sapiencial propio de ellas. El mismo Pablo ofrece en estas dos per\u00edcopas un ejemplo de este lenguaje, aunque m\u00e1s tarde afirma que los corintios no est\u00e1n a\u00fan capacitados para \u00e9l. <\/p>\n<p>Esta sabidur\u00eda de Dios no se encuentra en el \u00e1mbito del mundo \u00e1vido de curiosidad. En todo tiempo se han hecho a los hombres ofertas que les permitir\u00edan ver lo que hay detr\u00e1s de las cortinas. En los tiempos primitivos se trataba de pr\u00e1cticas m\u00e1gicas, sustituidas m\u00e1s tarde por m\u00e9todos ilustrados, como la psicolog\u00eda o la astrolog\u00eda. \u00bfNo estamos acerc\u00e1ndonos as\u00ed a las fuerzas que Pablo menciona en este pasaje? Cuando se habla de las fuerzas rectoras de este mundo (Hec 2:6-8) no se piensa en principio en las peque\u00f1as figuras, como Herodes, el sumo sacerdote y Pilatos, que condenaron a muerte a Jes\u00fas, sino en poderes supraterrenales que act\u00faan detr\u00e1s del tel\u00f3n en la escena de la historia del mundo. Nos resulta dif\u00edcil localizar y dar un nombre exacto a estos agentes. No podemos llamarlos \u00e1ngeles, porque no se trata ni de los \u00e1ngeles buenos ni de los demonios. Estos tales siguen existiendo, mientras que las fuerzas de que aqu\u00ed se habla han perdido su eficacia en el estado de salvaci\u00f3n creado por Cristo. Debemos partir de la concepci\u00f3n del universo de los hombres de aquel tiempo, tanto los de lengua griega como los de lengua semita. Todos ellos estaban convencidos de la existencia y de la intervenci\u00f3n en el mundo de estos poderes intermedios. <\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n del mundo y esta idea de la salvaci\u00f3n es en cierto modo extra\u00f1a a nosotros. Nos hemos acostumbrado a entender la salvaci\u00f3n desde categor\u00edas casi exclusivamente morales. Siguiendo esta estela, debe estructurarse, sin duda, el factor esencial sobre la relaci\u00f3n entre pecado y satisfacci\u00f3n expiatoria. Pero tambi\u00e9n esta intelecci\u00f3n tiene sus l\u00edmites. No deber\u00edamos pasar por alto y sin an\u00e1lisis el misterioso lenguaje cifrado del relato del pecado original. La Iglesia lo sabe as\u00ed cuando hace que en el prefacio celebremos la liberaci\u00f3n de la cruz como una victoria sobre aquel que hab\u00eda vencido en el \u00e1rbol; en el preg\u00f3n pascual contempla conjuntamente el misterio de esta noche verdaderamente dichosa y los grandes hechos de Dios de la antigua alianza, y toma impulso y aliento de ellos para celebrar el acontecimiento de Cristo como la plenitud de todos los caminos de la salvaci\u00f3n. Pueden considerarse igualmente como ejemplos de este conocimiento de la sabidur\u00eda grandes secciones de la carta a los Efesios, entre ellas las referentes a la recapitulaci\u00f3n de todas las cosas en Cristo, o las que presentan a la Iglesia como nueva Eva, ofrecida al nuevo Ad\u00e1n. <\/p>\n<p>En nuestro contexto, el vers\u00edculo 7 contiene una indicaci\u00f3n positiva de esta suprema sabidur\u00eda. Pero la palabra clave que deber\u00eda aportar m\u00e1s luz viene inmediatamente acompa\u00f1ada por otra que parece volver a sumirla en sombras: sabidur\u00eda en el misterio. Ambas forman parte esencial de lo que Pablo entiende por misterio. Es algo que desborda radicalmente la capacidad de comprensi\u00f3n humana, y, con todo, el hombre puede comprender que no es algo totalmente incomprensible, sino s\u00f3lo que rebasa su capacidad cognoscitiva. Puede determinar tambi\u00e9n, m\u00e1s en concreto, la zona en que se encuentra esta ampliaci\u00f3n de las dimensiones hasta el infinito. Cuando Pablo habla de que esta sabidur\u00eda, esto es, lo que Dios ha dado a conocer a los hombres, hab\u00eda estado escondida hasta entonces, pero a\u00f1ade que la revelaci\u00f3n de estas cosas estaba planeada y prevista, ya desde el principio, para un momento determinado, y que esta disposici\u00f3n salv\u00edfica tiende a nuestra glorificaci\u00f3n, es decir, a nuestra participaci\u00f3n en la gloria de Dios, hace que esta sabidur\u00eda de Dios -que se distingue de todas las sabidur\u00edas humanas del paganismo que pretenden desvelar el m\u00e1s all\u00e1- quede totalmente determinada por la historia de la salvaci\u00f3n. Este misterio incluye en s\u00ed todos los indecibles tesoros que acontecen en el presente de la historia salv\u00edfica -al que Pablo y nosotros pertenecemos por igual-, de tal modo que s\u00f3lo pueden comprenderse exactamente en conexi\u00f3n con el pasado que supera todo tiempo anterior y con el futuro que desborda todos los tiempos. Pero ya ahora, en este presente -del que Pablo y nosotros formamos parte por igual- puede hablarse de ellos. Nada extra\u00f1o, pues, que todo lenguaje humano pueda ser s\u00f3lo un puro balbuceo que no dice nada a los que no est\u00e1n introducidos en este c\u00edrculo, pero que acelera los latidos del coraz\u00f3n de los \u00abperfectos\u00bb, como Pablo acaba de decir a los Corintios. <\/p>\n<p>\u00abLo que el ojo no vio&#8230;\u00bb Este vers\u00edculo, tan repetidamente citado, es introducido aqu\u00ed por Pablo tambi\u00e9n como una cita. La verdad es que, exactamente hablando, no est\u00e1 tomada de ninguno de los libros del Antiguo Testamento. Se ha pensado que puede proceder de uno de los apocalipsis ap\u00f3crifos de El\u00edas, pero, por raz\u00f3n del contenido, se puede reconocer aqu\u00ed, en t\u00e9rminos equivalentes, el texto de Isa 64:3 : \u00abNing\u00fan o\u00eddo oy\u00f3, ning\u00fan ojo vio a un Dios, sino a ti, que tal hiciera con los que en ti esperan.\u00bb La mayor\u00eda de los que citan este vers\u00edculo lo refieren a la futura felicidad celeste, pero aqu\u00ed Pablo lo aplica de una manera destacada al estado presente del cristiano, siempre que se trate de aquellos cristianos que poseen el aut\u00e9ntico conocimiento de la sabidur\u00eda. <\/p>\n<p>10 Pero a nosotros nos lo ha revelado Dios por el esp\u00edritu; porque el Esp\u00edritu lo explora todo, aun las profundidades de Dios. 11 Entre los hombres \u00bfqui\u00e9n es el que sabe lo que hay en el hombre, sino el esp\u00edritu del hombre que est\u00e1 en \u00e9l? De la misma manera, s\u00f3lo el Esp\u00edritu de Dios sabe lo que hay en Dios. 12 Ahora bien, nosotros hemos recibido, no el esp\u00edritu del mundo, sino el Esp\u00edritu que viene de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha concedido. <\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son estos \u00abnosotros\u00bb de los que Pablo reconoce enf\u00e1ticamente que Dios se lo ha revelado? Ha dicho tantas y tan magn\u00edficas cosas del estado de los bautizados (1,4-7.26-31) que podr\u00eda responderse: lo dice de todos cuantos han recibido el bautismo. Pero, por otra parte, en 2,6 ha indicado que se reserva algo a los \u00abperfectos\u00bb y m\u00e1s adelante (3,1) parece negar a los corintios las condiciones previas para participar de estas cosas. La imprecisi\u00f3n, la aparente contradicci\u00f3n, se resuelve teniendo en cuenta algo que Pablo testifica de continuo. Su \u00abnosotros\u00bb es casi siempre abierto, y abarca en principio a todos los cristianos, aun cuando de hecho no se encuentren, o todav\u00eda no, o ya no, en este grupo. Aquel que, al hacerse cristiano, ha recibido el Esp\u00edritu, ha recibido tambi\u00e9n, en principio, esta revelaci\u00f3n, esta comunicaci\u00f3n de Dios. Pero, de otro lado, se trata de gracias que s\u00f3lo florecen y prosperan en aquellos que viven conforme al Esp\u00edritu, que llevan una vida espiritual en el sentido de que se preocupan por estar en contacto con Dios, que aman la oraci\u00f3n y se sumergen en las Sagradas Escrituras y contemplan por tanto todo el universo a la luz de Dios. <\/p>\n<p>Esta apertura de Dios aconteci\u00f3 y acontece mediante su Esp\u00edritu, e inversamente cabe decir que el Esp\u00edritu no es otra cosa sino la posibilidad y el hecho de esta apertura y manifestaci\u00f3n de Dios. A su vez, podr\u00edamos afirmar que s\u00f3lo el yo del hombre que recibe puede ser el lugar adonde llega y donde es recibida la manifestaci\u00f3n de Dios. Existe un conocer del hombre acerca de su yo. Gracias a la comprensi\u00f3n de este yo sabe qu\u00e9 resulta posible en el hombre tanto en s\u00ed mismo, como en los dem\u00e1s. No se trata s\u00f3lo de aquel conocimiento de s\u00ed mismo que distingue al hombre de los animales, sino del conocimiento de los dem\u00e1s, es decir, de la psicolog\u00eda, y tambi\u00e9n de las ciencias hist\u00f3ricas y de todas las dem\u00e1s ciencias del esp\u00edritu. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos entender la m\u00fasica y la poes\u00eda, las acciones heroicas o indignas del pasado y del presente, si no es en virtud de aquello que nosotros podemos realizar en nosotros mismos, es decir, con t\u00e9rminos paulinos, en nuestro esp\u00edritu? Lo que es v\u00e1lido en el \u00e1mbito de lo humano lo es tambi\u00e9n, salvadas las distancias, en el divino. El hombre s\u00f3lo puede entender a Dios y lo divino si ha sido elevado a esta co-realizaci\u00f3n desde el conocimiento que Dios tiene de s\u00ed mismo. <\/p>\n<p>\u00abConocer las gracias que Dios nos ha concedido\u00bb, podr\u00edamos decir tambi\u00e9n nosotros, es conocer lo que somos en la gracia. La gracia es entitativa y, por lo mismo, se hunde en las ra\u00edces de nuestro ser m\u00e1s profundamente a\u00fan que nuestro propio conocimiento. Esta raz\u00f3n justifica que hasta un ni\u00f1o puede ser bautizado. En quien posee la gracia es \u00e9sta m\u00e1s de lo que puede conocer \u00e9l. Pero tambi\u00e9n forma parte de la esencia de la gracia -que es una participaci\u00f3n en la vida y el amor de Dios- que aquel que la posee sepa que, con sus fuerzas personales, alcanza cada vez m\u00e1s aquello que \u00e9l es, pues en definitiva \u00abes\u00bb \u00e9l tambi\u00e9n realmente. La felicidad de Dios consiste en que el conocimiento que tiene de s\u00ed mismo y su ser coinciden en la infinitud y tienen el mismo alcance. Y la gracia consiste en que el hombre pueda hacerse semejante a Dios. <\/p>\n<p>Que hayamos recibido realmente el Esp\u00edritu de Dios, en el que el mismo Dios se comunica, es algo que se advierte en el hecho de que nosotros nos conocemos en aquello en que nos hemos convertido mediante este Esp\u00edritu. No es ciertamente fortuito que Pablo formule la frase de una manera final, no consecutiva. No dice, pues: de tal modo que hemos conocido, sino: para que conozcamos las gracias que Dios nos ha concedido. Lo cual significa que la gracia es siempre una tarea. El don divino no es nunca algo cerrado y concluido. El hombre no llega nunca aqu\u00ed a un final. Cuamto m\u00e1s conoce, mejor sabe que s\u00f3lo ha conocido un poco. Lo que tiene que conocer como don de la gracia es, en \u00faltimo t\u00e9rmino, el mismo Dios. Y a Dios s\u00f3lo puede conocerle reconociendo cada vez m\u00e1s que Dios sobrepasa todo conocimiento. <\/p>\n<p>13 Este es tambi\u00e9n nuestro lenguaje, que no consiste en palabras ense\u00f1adas por la humana sabidur\u00eda, sino en palabras ense\u00f1adas por el Esp\u00edritu, expresando las cosas del Esp\u00edritu con lenguaje espiritual. 14 El hombre ps\u00edquico no capta las cosas del Esp\u00edritu de Dios, porque son para \u00e9l necedad, y no puede conocerlas, porque s\u00f3lo pueden ser examinadas con criterios del Esp\u00edritu. 15 Por el contrario, el hombre espiritual puede examinar todas las cosas, pero \u00e9l no puede ser examinado por nadie. 16 \u00abPues \u00bfqui\u00e9n conoci\u00f3 la mente del Se\u00f1or, de modo que pueda aconsejarle?\u00bb (Isa 40:13). Pero nosotros realmente poseemos la mente de Cristo. <\/p>\n<p>Lo anteriormente dicho se aplica a algo que, al menos en principio, pertenece a todos cuantos est\u00e1n incluidos en el c\u00edrculo de los iniciados en el misterio de Cristo. Esta realidad posee tambi\u00e9n su correspondiente lenguaje, al menos en aquellos que, como Pablo, han sido encargados del ministerio de la palabra. El Ap\u00f3stol llega, pues, a un punto que ya hab\u00eda tocado de pasada en otras ocasiones: nada m\u00e1s comenzar (Isa 1:5) hab\u00eda reconocido algo de esto en los corintios, aunque m\u00e1s adelante (Isa 2:1.14) manifiesta ciertas reservas. El lenguaje humano sigue siendo indispensable para transmitir las cosas divinas; pero existe el peligro de que el mensaje divino sea medido seg\u00fan las normas del lenguaje humano. Y muchos corintios han ca\u00eddo en este peligro. Partiendo de estos mismos principios, Agust\u00edn tuvo en poco aprecio, durante mucho tiempo, las Sagradas Escrituras, hasta que advirti\u00f3 que este ropaje lingu\u00edstico es mucho m\u00e1s adecuado a la humildad salv\u00edfica de Dios que cualquier obra po\u00e9tica y art\u00edstica. El lenguaje adecuado a esta predicaci\u00f3n no puede ser tratado como una t\u00e9cnica cualquiera. Es preciso ser espiritual para poder hablar espiritualmente. Y es preciso, tambi\u00e9n, ser espiritual para poder o\u00edr espiritualmente. El lenguaje espiritual recorre, pues, un c\u00edrculo. Para recibir el Esp\u00edritu es preciso antes escuchar el mensaje; pero para percibir el mensaje es preciso tener ya el Esp\u00edritu. <\/p>\n<p>La \u00faltima frase del vers\u00edculo 13 admite traducciones muy diferentes: \u00ab&#8230;expresando, como (hombres) espirituales, las cosas del Esp\u00edritu\u00bb. O bien: \u00ab&#8230;expresando las cosas del Esp\u00edritu con (lenguaje) espiritual\u00bb 8. La primera traducci\u00f3n responde mejor a la l\u00ednea del pensamiento precedente, la segunda est\u00e1 m\u00e1s acorde con el contexto de lo que sigue. En \u00faltima instancia, apenas si hay alguna diferencia objetiva. Pablo quiere decir a los corintios que son hombres no espirituales y que, por eso mismo, conceden excesivo valor a las bellas palabras. <\/p>\n<p>En el vers\u00edculo 13 Pablo habla inequ\u00edvocamente de s\u00ed mismo, de su modo de predicar, que contrapone a aquel otro por el que los corintios se dejan arrastrar en demas\u00eda. En el 14 se refiere expresamente al otro aspecto de la cuesti\u00f3n, a la recepci\u00f3n y comprensi\u00f3n del mensaje. Y niega lisa y llanamente que tales gentes lo hayan recibido y comprendido. Pero, una vez m\u00e1s, se expresa con tacto y precauci\u00f3n, recurriendo a una f\u00f3rmula general y dejando en suspenso la cuesti\u00f3n de cu\u00e1nto debe aplicarse a cada persona concreta. Al contraponer el \u00abhombre ps\u00edquico\u00bb y el \u00abhombre espiritual\u00bb recurre a una distinci\u00f3n muy conocida por los corintios, procedente de la m\u00edstica de aquel tiempo. E,l hombre ps\u00edquico es aquel que, a trav\u00e9s de su psykhe, es decir, a trav\u00e9s de su mente y de su esp\u00edritu, tiene todas las capacidades naturales y normales propias del hombre. Pero no tiene nada m\u00e1s mientras no sea introducido en el mundo de Dios mediante la participaci\u00f3n del Esp\u00edritu propioa de Dios, de modo que pueda pensar y amar al modo divino. Este hombre ps\u00edquico se figura f\u00e1cilmente que puede emitir juicios sobre todas las cosas, porque no advierte sus propias limitaciones. En cuanto al hombre espiritual, el ps\u00edquico opina que no conoce nada de la vida, pues en caso contrario se comportar\u00eda lo mismo que \u00e9l. <\/p>\n<p>La realidad es que el hombre espiritual va mucho m\u00e1s all\u00e1 que el hombre natural y puede juzgar a \u00e9ste en lo que vale, mientras que el caso contrario es imposible; camina y avanza hacia lo alto, cumpliendo algo que vemos acontecer en todos los grados estructurales del universo: que lo superior incluye lo inferior, pero no al rev\u00e9s. La vida org\u00e1nica incluye los procesos qu\u00edmicos, pero no a la inversa. La vida animal tiene en s\u00ed procesos org\u00e1nicos, pero no al contrario. El hombre tiene todo cuanto constituye la vida animal, pero de una manera superior, transida de consciencia, dirigida por la mente. Y, avanzando un paso m\u00e1s, existe un pelda\u00f1o superior: aquellos hombres de tal modo determinados por la gracia, por Dios, que de ninguna manera dejan de ser hombres, que pueden comprender y llevar en s\u00ed todo lo humano, pero que, al mismo tiempo, tienen una visi\u00f3n, una perspectiva superior de todo lo terreno, que el hombre natural no posee, <\/p>\n<p>La manera m\u00e1s sencilla de ilustrar cuanto hemos dicho es recurrir al ejemplo de los santos. Son hombres realmente espirituales, que todo lo ven y lo juzgan desde Dios. Comprenden a los pecadores, pero no los pecadores a ellos. Son tenidos por sus contempor\u00e1neos como hombres insensatos o, en todo caso, exagerados. Algunas de sus pr\u00e1cticas, tales como la pobreza o el celibato voluntario, aparecen a los ojos de los hombres naturales como cosas sin sentido. <\/p>\n<p>Algo inesperadamente, Pablo concluye con una cita veterotestamentaria que, a primera vista, parece excluir a los hombres de todo cuanto \u00e9l ha predicado, utilizando esta sentencia como premisa para un giro sumamente osado. En efecto, cabr\u00eda esperar que a la pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n conoci\u00f3 la mente del Se\u00f1or&#8230;?\u00bb, se deber\u00eda responder que nadie. Pero Pablo contesta sorprendentemente con un triunfal \u00abnosotros\u00bb en Cristo. Nosotros tenemos este sentido, esta mente, porque tenemos el Esp\u00edritu de Cristo. El Kyrios del Antiguo Testamento es siempre, para Pablo, Cristo. Y esta convicci\u00f3n se justifica por el hecho de que el Dios de la antigua alianza se nos ha revelado y participado en Cristo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>8. Se da incluso la posibilidad de una tercera traducci\u00f3n por lo menos: \u00ab&#8230;uniendo (cosas) espirituales con (cosas) espirituales\u00bb, donde la palabra unir tendr\u00eda el sentido de comparar, de establecer relaciones o comparaciones. Tambi\u00e9n esta traducci\u00f3n tiene sentido. Las cosas de la revelaci\u00f3n, que como procedentes de Dios, son espirituales, est\u00e1n por eso mismo y por as\u00ed decirlo emparentadas entre s\u00ed. Resulta muy interesante y con frecuencia sorprendente trabar entre s\u00ed y vincular, desde diversas perspectivas, estas cosas espirituales: las instituciones veterotestamentarias con las del Nuevo Testamento; las profec\u00edas y su cumplimiento; las palabras del Se\u00f1or y su vida; cosas que se refieren ciertamente a Cristo, pero que tambi\u00e9n pueden referirse a la Iglesia. etc. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 el proyecto salvador:<\/b><\/i> Lit. misterio, seg\u00fan dicen algunos de los mejores y m\u00e1s antiguos mss.; seg\u00fan otros mss.: testimonio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Comienzo del ministerio de Pablo. Ahora se presenta una ilustraci\u00f3n de la insuficiencia de la ret\u00f3rica y la sabidur\u00eda seculares. En el texto original la expresi\u00f3n traducida as\u00ed que \u2026 yo [lit. \u201cy yo\u201d], une esta parte con la \u00faltima afirmaci\u00f3n acerca de gloriarse s\u00f3lo en el Se\u00f1or (1:31). En el original los vv. 1, 2 y 3, 4 comienzan de la misma manera y describen las actividades de Pablo: en este caso, su primera entrada a Corinto. Cuando los oradores entraban en una ciudad segu\u00edan ciertas convenciones ya establecidas. Se esperaba que dieran floridos discursos alabando a la ciudad y comentando sus logros personales. Hac\u00edan esto para hacerse de una reputaci\u00f3n y conseguir beneficios econ\u00f3micos como oradores pol\u00edticos y maestros de los ricos. Pablo aclara en los vv. 1 y 2 que \u00e9l hab\u00eda desechado las formas convencionales de entrar a una ciudad que hac\u00edan gala de la cl\u00e1sica excelencia de palabras o de sabidur\u00eda ya que \u00e9l proclamaba el misterio de Dios que era Jesucristo, y \u00e9l crucificado. Antes de llegar Pablo ya hab\u00eda decidido cu\u00e1l ser\u00eda el contenido de su mensaje. 3, 4 Es la descripci\u00f3n, en t\u00e9rminos negativos, de lo que los oradores llamaban \u201cpresencia\u201d. Pablo no era una figura carism\u00e1tica, ya que estaba all\u00ed con debilidad, con temor y con mucho temblor, su mensaje (o mejor, \u201coratoria\u201d), y su predicaci\u00f3n no fueron entregados por medio de las t\u00e9cnicas persuasivas que usaban los oradores, interpretando un personaje, jugando con los sentimientos del p\u00fablico y con las cl\u00e1sicas de mostraciones recomendadas por los manuales de ret\u00f3rica. En lugar de utilizar una de las t\u00e9cnicas de demostraci\u00f3n recomendadas por Arist\u00f3teles, su mensaje estuvo acompa\u00f1ado por el poder del Esp\u00edritu. 5 Esto se deb\u00eda a que \u00e9l quer\u00eda que la fe de los corintios descansara en el poder de Dios y no en la elocuencia del orador. Pablo no fue un orador de lujo que persuadi\u00f3 a los corintios a convertirse en cristianos. El se diferenciaba de los oradores \u201cde los medios\u201d en que no adapt\u00f3 el contenido de su mensaje para adecuarse a los m\u00e9todos de persuasi\u00f3n tan dominantes en Corinto, porque Dios hab\u00eda desechado a los disputadores de esta edad presente (1:20).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>2.1 Pablo se refiere a su primera visita a Corinto (51 d.C.) cuando fund\u00f3 la iglesia durante su segundo viaje misionero (Act 18:1ss).2.1-5 Pablo era un expositor brillante. Pod\u00eda mantener cautivados a sus oyentes con sus argumentos intelectuales. Pero prefer\u00eda anunciar el mensaje sencillo del evangelio de Jesucristo, dejando que el Esp\u00edritu Santo guiara sus palabras. Al predicar el evangelio a otros, deber\u00edamos seguir el ejemplo de Pablo y mantener nuestro mensaje elemental y sencillo. El Esp\u00edritu Santo dar\u00e1 poder a nuestras palabras y las usar\u00e1 para glorificar a Jes\u00fas.2.4 La confianza de Pablo no radicaba en su agudo intelecto o en su habilidad para hablar, sino en el reconocimiento de que el Esp\u00edritu Santo lo ayudaba y lo guiaba. Pablo no negaba la importancia del estudio y la preparaci\u00f3n para predicar; \u00e9l tuvo una instrucci\u00f3n profunda de las Escrituras. La predicaci\u00f3n efectiva debe combinar la preparaci\u00f3n y el estudio con la obra del Esp\u00edritu Santo. No use la aseveraci\u00f3n de Pablo como una excusa para no estudiar o prepararse.2.7 La \u00absabidur\u00eda de Dios en misterio, la sabidur\u00eda oculta\u00bb era su ofrecimiento de salvaci\u00f3n a todos. Originalmente desconocido para la humanidad, este plan lleg\u00f3 a cristalizarse cuando Jes\u00fas resucit\u00f3 de la muerte. Su resurrecci\u00f3n prob\u00f3 que ten\u00eda poder sobre el pecado y la muerte y que ahora podr\u00eda ofrecernos este poder tambi\u00e9n (v\u00e9anse 1Pe 1:10-12 y la primera nota en Rom 16:25-27). Sin embargo, el plan de Dios, a\u00fan permanece oculto a los incr\u00e9dulos debido a que reh\u00fasan aceptarlo, deciden desconocerlo o simplemente no lo han o\u00eddo.2.8 Jes\u00fas fue incomprendido y rechazado por aquellos que el mundo consideraba sabios y grandes. Fue sentenciado a muerte por los l\u00edderes en Palestina: el sumo sacerdote, el rey Herodes, Pilato, los fariseos y saduceos. El rechazo de Jes\u00fas por parte de estos l\u00edderes fue anticipado en Isa 53:3 y Zec 12:10-11.2.9 No podemos imaginar todo lo que Dios tiene reservado para nosotros en esta vida y en la eternidad. Crear\u00e1 un cielo nuevo y una tierra nueva (Isa 65:17, Rev 21:1), y viviremos con El para siempre.Mientras tanto, el Esp\u00edritu Santo nos consuela y gu\u00eda. Al saber el futuro maravilloso y eterno que nos espera, nos da esperanza y valor para seguir adelante en esta vida, para tolerar las dificultades y evitar que cedamos a la tentaci\u00f3n. Este mundo no es todo lo que es. Lo mejor a\u00fan est\u00e1 por venir.2.10 \u00abLo profundo de Dios\u00bb se refiere a la naturaleza insondable de Dios y su maravilloso plan, muerte y resurrecci\u00f3n, as\u00ed como la promesa de salvaci\u00f3n, revelados solamente a aquellos que creen que todo lo que Dios dice es verdad. Aquellos que creen en la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo y ponen su fe en El, sabr\u00e1n todo lo que necesitan saber para ser salvos. Este conocimiento, sin embargo, no lo podr\u00e1 poseer aun la gente m\u00e1s sabia, a menos que acepten el mensaje de Dios. Todos aquellos que lo rechacen son necios, sin importar cu\u00e1n sabios los considere el mundo.2.13 Las palabras de Pablo tienen autoridad porque su fuente es el Esp\u00edritu Santo. Pablo no estaba meramente dando sus propios puntos de vista o impresiones de lo que Dios ten\u00eda que decir. Bajo la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, escribi\u00f3 los mismos pensamientos y palabras de Dios.2.14, 15 Los que no son cristianos no pueden entender a Dios, y no pueden captar el concepto de que el Esp\u00edritu de Dios vive en los creyentes. No espere que la mayor\u00eda de la gente apruebe o aun entienda su decisi\u00f3n de seguir a Cristo. Todo parece tonto para ellos. As\u00ed como una persona sin o\u00eddo musical no puede apreciar la m\u00fasica agradable, el que rechaza a Dios no puede entender lo hermoso de su mensaje. Las l\u00edneas de comunicaci\u00f3n est\u00e1n rotas, y no puede o\u00edr lo que Dios le est\u00e1 diciendo.2.15, 16 Nadie puede comprender a Dios (Rom 11:34), solo mediante la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo, los creyentes pueden vislumbrar algunos de los planes, pensamientos y acciones de Dios; en realidad, tienen la \u00abmente de Cristo\u00bb. Mediante su Esp\u00edritu Santo podemos empezar a conocer sus pensamientos, hablar con El, y esperar su respuesta a nuestras oraciones. \u00bfEst\u00e1 pasando el tiempo suficiente con Cristo para tener su misma mente? Una relaci\u00f3n \u00edntima con Cristo viene s\u00f3lo como resultado de pasar un tiempo constante en su presencia y con su Palabra. L\u00e9ase Phi 2:5ss para mayor informaci\u00f3n acerca de la mente de Cristo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201csuperioridad\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 73 1Co 1:17; 2Co 10:10; 2Co 11:6<\/p>\n<p>b 74 Efe 3:5; Col 2:2<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Algunos mss. antiguos dicen: testimonio. Lo que el ap\u00f3stol anunci\u00f3 fue el misterio de Dios, el cual es Cristo como corporificaci\u00f3n de DIOS, y la iglesia como expresi\u00f3n de Cristo ( Rom_16:25-26 ; Col_1:26-27 ; 2:2; 4:3; Efe_3:4-6 , Efe_3:9) . <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> O, superioridad. Cuando Pablo lleg\u00f3 a Corinto, no ten\u00eda el prop\u00f3sito de exhibir una elocuencia excelente y superior ni una sabidur\u00eda filos\u00f3fica al anunciar el misterio de Dios. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>17 (C) El poder de la predicaci\u00f3n de Pablo (2,1-5). Pablo demuestra su fidelidad al principio enunciado en la \u00faltima secci\u00f3n am\u00adpliando lo dicho en 1,17. 1. testimonio de Dios: La lectura martyrion, \u00abtestimonio\u00bb, es m\u00e1s probable que la igualmente bien atestiguada myst\u00e9rion, \u00abmisterio\u00bb (Barrett). El testimonio dado por Dios, o el secreto revelado por Dios, es Cristo. Pablo se negaba a adornarlo con ar\u00adtificios ret\u00f3ricos o argumentos ingeniosos. 2. no estim\u00e9 conveniente saber: Toda la atenci\u00f3n de Pablo estaba centrada en Cristo crucifica\u00addo, que no era el tipo de salvador que espera\u00adban ni jud\u00edos ni gentiles. 3. El comportamien\u00adto de Pablo era la ant\u00edtesis del de los fil\u00f3sofos itinerantes que se ganaban bien la vida con la credulidad de los ingenuos. 4. en persuasivos discursos de sabidur\u00eda: Algunos testigos inser\u00adtan el adj. \u00abhumana\u00bb delante de \u00absabidur\u00eda\u00bb para subrayar que este t\u00e9rmino tiene aqu\u00ed una connotaci\u00f3n peyorativa, en una demostraci\u00f3n de esp\u00edritu y poder: Pablo argumenta de nuevo del efecto a la causa. El poder del Esp\u00edritu (end\u00edadis) es la \u00fanica explicaci\u00f3n plausible del convencimiento que se apoder\u00f3 de los corin\u00adtios cuando Pablo habl\u00f3. 5. Una fe basada en una presentaci\u00f3n persuasiva est\u00e1 a merced de argumentos mejores, el poder de Dios: El obje\u00adto de la fe cristiana no es Dios in se, sino en cuanto activo en la historia.<br \/>\n18 (D) La verdadera sabidur\u00eda y el len\u00adguaje del amor (2,6-3,4). La teor\u00eda de que 2,6-16 es una interpolaci\u00f3n (M. Widman, ZNW 70 [1979] 44-53) resulta menos probable que la opini\u00f3n de que en estos vers\u00edculos Pablo vuelve contra sus adversarios las ideas y terminolog\u00eda de \u00e9stos. No estaban influenciados por el gnos\u00adticismo (por el contrario, W. Schmithals, Gnosticism in Corinth [Nueva York 1971]), sino por la especulaci\u00f3n helen\u00edstico-jud\u00eda sobre la sabi\u00addur\u00eda, especulaci\u00f3n que se relacionaba con Fi\u00adl\u00f3n y que tal vez Apolo (Hch 18,24-28) introdu\u00adjera en Corinto. Algunos cristianos cre\u00edan po\u00adseer una \u00absabidur\u00eda\u00bb que los hac\u00eda \u00abmaduros\u00bb o \u00abperfectos\u00bb y les daba el derecho a mirar a los dem\u00e1s por encima del hombro consider\u00e1ndo\u00adlos \u00abni\u00f1os\u00bb. Estos eran \u00abps\u00edquicos\u00bb interesados s\u00f3lo por el cuerpo y sus necesidades, mientras que los perfectos eran \u00abespirituales\u00bb que espe\u00adculaban sobre Cristo como \u00abel Se\u00f1or de la glo\u00adria\u00bb y ten\u00edan en gran estima la elocuencia.<br \/>\n(Davis, J. A., Wisdom and Spirit [Lanham 1984], Horsley, R. A., \u00abPneumatikos versus Psychikos: Distinctions of Status among the Corinthians\u00bb, HTR 69 [1976] 269-88; \u00abWisdom of Word and Words of Wis\u00addom in Corinth\u00bb, CBQ 39 [1977] 224-39. Pearson, B. , The Pneumatikos-Psychikos Terminology in I Co\u00adrinthians [SBLDS 12, Missoula 1973]. Winter, M., Pneuma\u00ediker und Psychiker in Korinth [MarTS i 2, Marburgo 1975].)<br \/>\n19 6. Las primeras palabras son pura iro\u00adn\u00eda, s\u00f3lo inteligible a la luz de 3,1; entre los creyentes no existen distinciones basadas en un conocimiento reservado a unas pocas al\u00admas escogidas, sabidur\u00eda: El significado pauli\u00adno aparece en el vers\u00edculo siguiente. El juicio de Pablo sobre la especulaci\u00f3n que atra\u00eda a los corintios aparece en las dos matizaciones que siguen, de este mundo: V\u00e9ase el comentario a G\u00e1l 1,4. de los jefes de este mundo: De las tres interpretaciones habituales -gobernantes hu\u00admanos, poderes demon\u00edacos y gobernantes humanos como instrumentos de poderes de\u00admon\u00edacos-, la primera es la m\u00e1s probable (v\u00e9ase M. Pesce, Paolo e gli arconti a Corinto [Testi e ricerche di scienze religiose 13, Brescia 1977]). Las opiniones de la humanidad ca\u00ed\u00adda se reflejan en la estructura de una sociedad corrupta cuyo paradero s\u00f3lo puede ser la des\u00adtrucci\u00f3n. 7. sabidur\u00eda de Dios: El plan de sal\u00advaci\u00f3n de Dios es la \u00fanica sabidur\u00eda aut\u00e9ntica, que resulta inaccesible a la especulaci\u00f3n racional (2,11-12). para nuestra glor\u00eda: Con la ca\u00edda en el pecado, la humanidad perdi\u00f3 la fa\u00adcultad de glorificar a Dios (ApMo 20,1-2; 21,6; Rom 3,23). Cristo ten\u00eda esa capacidad, y quie\u00adnes pertenecen a \u00e9l van creciendo gradual\u00admente en ella (2 Cor 3,18). En este sentido, la gloria es la meta del plan de salvaci\u00f3n (v\u00e9ase J. Coppens, ETL 46 [1970] 389-92). 8. que: El an\u00adtecedente inmediato es gloria, pero el sentido com\u00fan indica que a lo que se hace referencia es al plan de salvaci\u00f3n. Si las arrogantes auto\u00adridades hubieran sabido que se llevar\u00eda a cabo mediante la muerte humillante de Jes\u00fas, ha\u00adbr\u00edan intentado frustrarlo dejando que \u00e9ste viviera. Se\u00f1or de la gloria: Este aparece como t\u00edtulo divino en 1 Hen 63,2 y de manera equi\u00advalente en Sal 24,8, pero en el texto que nos ocupa indica el aspecto de Cristo sobre el cual prefer\u00edan concentrarse los \u00abespirituales\u00bb de Corinto. Jes\u00fas crucificado es, sin embargo, la verdad de Cristo resucitado (Ef 4,21; v\u00e9ase I. de la Potterie, SPC 2. 45-57).<br \/>\n20 9. como est\u00e1 escrito: En este caso, a di\u00adferencia de lo que es habitual en Pablo (1,31; 2 Cor 8,15; 9,9; Rom passim), esta f\u00f3rmula no in\u00adtroduce una cita del AT. El testimonio m\u00e1s an\u00adtiguo de la primera parte es Pseudo-Fil\u00f3n, AntBib 26.13 (para versiones posteriores, v\u00e9ase K. Berger, NTS 24 [1977-78] 271-83), que tal vez est\u00e9 inspirado por Is 64,3. La combinaci\u00f3n de las dos partes quiz\u00e1 refleje una complicada evo\u00adluci\u00f3n (v\u00e9ase H. Ponsot, RB 90 [1983] 229-42), pero lo inoportuno de hosa, el pron. rel. del v. 9b, indica m\u00e1s bien que la segunda parte no pertenece a la cita, sino que es el comentario de Pablo. Convertir el amor en el criterio responde perfectamente a su intenci\u00f3n (Rom 8,28; v\u00e9ase J. B. Bauer, ZNW 50 [1959] 106-12). 10. ha re\u00advelado Dios: El objeto queda expresado en el v. 9. 11. El argumento se basa en la condici\u00f3n se\u00adparada del ser humano. En cada persona exis\u00adten \u00e1mbitos donde ning\u00fan extra\u00f1o puede pene\u00adtrar. S\u00f3lo la autoconciencia de cada uno puede ponerlos de manifiesto. Del mismo modo, s\u00f3lo la autoconciencia divina (Esp\u00edritu de Dios) pue\u00adde penetrar la profundidad de Dios. 12. el esp\u00ed\u00adritu del mundo: Si \u00e9ste es la mentalidad de una sociedad corrupta, \u00abel Esp\u00edritu que viene de Dios\u00bb s\u00f3lo puede ser la mentalidad de una au\u00adt\u00e9ntica comunidad cristiana. Los misterios \u00fani\u00adcamente se captan mediante una entrega. 13. Los medios de la comunicaci\u00f3n concuerdan con la modalidad del conocimiento, palabras ense\u00f1adas por el Esp\u00edritu: El nuevo ser de los creyentes (1,30) se debe a la iniciativa de Dios; de ah\u00ed que, tanto el conocimiento instintivo da\u00addo con \u00e9l, como el lenguaje en que se expresa, se deba atribuir a \u00e9l. pneumatikois pneumatika synkrinontes: Caben diferentes combinaciones de significados (v\u00e9ase Robertson-Plummer, First Epistle 47), pero el contexto aconseja \u00abin\u00adterpretando las verdades espirituales desde un punto de vista espiritual\u00bb (as\u00ed Barrett, Conzel\u00admann). 14. Pablo vuelve contra los corintios la distinci\u00f3n de \u00e9stos (\u00ae 18 supra). Si los \u00abespiri\u00adtuales\u00bb no le entienden, son ellos los que son \u00abps\u00edquicos\u00bb. El principio subyacente a esta dis\u00adtinci\u00f3n lo explica Fil\u00f3n en Quod det. 86. 15. Dentro del presente contexto, este principio co\u00adrintio (Fil\u00f3n, Leg. alleg. 1.94), que ha tenido una influencia muy perniciosa en la historia de la Iglesia, viene a decir que Pablo es inmune a los juicios de sus adversarios; v\u00e9ase el comentario a 4,3-5. 16. La fuerza de Is 40,13 LXX s\u00f3lo lle\u00adga a ser clara si se tienen presentes los vv. 10 y 12. Si los adversarios de Pablo no han conocido a Dios, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1n entender sus obras, a sa\u00adber, lo espiritualmente perfecto? la mente de Cristo: Dios s\u00f3lo es conocido a trav\u00e9s de Cristo, cuya mente no se ocupa de la especulaci\u00f3n, si\u00adno de la obediencia y el servicio (Flp 2,5-7).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>misterio&#8230;<\/b><\/i> M\u2193 <i>testimonio<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R85 Uno no debe forzar el lenguaje de Pablo en 1Co 2:1-4 hasta el punto de negar que \u00e9l pudo haber usado el estilo literario. Lo que all\u00ed se manifiesta es m\u00e1s bien un rechazamiento del arte ampuloso que fue tan com\u00fan desde Tuc\u00eddides hasta Cris\u00f3stomo. Con esta comparaci\u00f3n en mente, habla Or\u00edgenes (Celso, VII, 59) sobre la inferioridad literaria de Pablo. <\/p>\n<p> M105 La raz\u00f3n por la cual aqu\u00ed aparece \u03bf\u1f50 con el participio es que la distancia que hay entre el negativo y el participio har\u00eda que \u03bc\u03ae sonara extra\u00f1o. Resulta que el negativo con el participio significa: no proclamando.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Algunos mss. antiguos dicen: <i>misterio<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M i registran <em>testimonio.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[9] Is 64, 4.[11] Y aquel a quien \u00e9ste las revela.[13] Adaptando las palabras a las cosas que tratamos y exponiendo nuestra doctrina, con las palabras y de la manera que nos sugiere el Esp\u00edritu de Dios.[16] Sab 9, 13; Is 40, 23; Rom 11, 34.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As\u00ed que, hermanos, cuando yo fui a vosotros para anunciaros el misterio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabidur\u00eda. 2:1 \u2014 As\u00ed que \u2014 Recu\u00e9rdese que Pablo no dividi\u00f3 en cap\u00edtulos su carta. 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