{"id":29117,"date":"2022-06-20T12:39:57","date_gmt":"2022-06-20T17:39:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-corintios-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:39:57","modified_gmt":"2022-06-20T17:39:57","slug":"comentario-de-1-corintios-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-corintios-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 1 Corintios 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno es para el hombre no tocar mujer.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>7:1<\/span> \u2014 Despu\u00e9s de tratar la cuesti\u00f3n de la divisi\u00f3n (cap\u00edtulo 1-4), y la de la inmoralidad (cap\u00edtulo 5,6), ahora Pablo se dirige a las cuestiones sobre las cuales los corintios le hab\u00edan escrito en una carta. La frase que aqu\u00ed aparece, \u201cen cuanto a\u201d, v\u00e9ase tambi\u00e9n en 7:25; 8:1; 16:1. 12:1 tambi\u00e9n puede referirse a dichos asuntos. Los asuntos tratados en los primeros seis cap\u00edtulos tuvieron que ver con problemas reportados por los de la casa de Clo\u00e9 (1:11; v\u00e9ase tambi\u00e9n 5:1). Ahora, Pablo se dirige a asuntos tratados en las preguntas (y argumentos) de los corintios, las cuales llegaron a Pablo por medio de una carta. <\/p>\n<p \/> Por no tener copia de dicha carta que los corintios escribieron a Pablo, tenemos que deducir las preguntas que le hicieron por medio de las respuestas o aclaraciones que \u00e9l les dio. Los corintios, por ser los autores de la carta a Pablo, pudieron entender bien esta carta de respuesta. Nosotros, al leer esta carta a los corintios, tenemos que distinguir entre principios aplicables a cualquier tiempo en la historia y cosas aplicables en particular a la situaci\u00f3n local (ver. <span>26<\/span>, \u201cla necesidad que apremia\u201d) que los corintios enfrentaban. Pablo deseaba librarles de aflicciones innecesarias (ver. <span>28<\/span>). <\/p>\n<p \/> \u2014 En cuanto a las cosas de que me escribisteis \u2014 Esa carta de los corintios a Pablo no existe. 16:17 puede indicar que los hermanos Est\u00e9fanas, Fortunato y Acaico la trajeron a Pablo. Es evidente que los corintios reconoc\u00edan la inspiraci\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo, pues a \u00e9l apelaron para tener las respuestas correctas. <\/p>\n<p \/> Se infiere, de lo que Pablo dice a los corintios, que ellos en su carta a \u00e9l no solamente hicieron preguntas, sino tambi\u00e9n presentaron argumentos. <\/p>\n<p \/> Entre otras cosas, en su carta los corintios preguntaron acerca de la relaci\u00f3n matrimonial. <\/p>\n<p \/> \u2014 bueno le ser\u00eda al hombre no tocar mujer \u2014 La frase \u201cno tocar mujer\u201d es un eufemismo para decir no tener relaciones sexuales con una mujer (<span>Pro 6:29<\/span>); en este caso aqu\u00ed, significa no casarse (<span>G\u00e9n 20:4-6<\/span>), el t\u00e9rmino \u201cmujer\u201d significando esposa. El celibato en s\u00ed no es cosa extravagante o de ridiculez, como tampoco es un requisito para que uno sea predicador del evangelio. No es un estado mejor que el del matrimonio, pero tampoco es pecaminoso; es cosa buena. El no estar casado est\u00e1 bien, aunque no siempre conviene el celibato. <\/p>\n<p \/> Por ser el matrimonio el estado normal para el hombre, es posible que los corintios preguntaron a Pablo si era malo el celibato. Pablo dice que no lo es. Pablo mismo era hombre soltero, pero no era recluso religioso, apartado de la sociedad como si vivir as\u00ed manifestar\u00eda estado mejor en cuanto a la espiritualidad. <\/p>\n<p \/> Lo que Pablo dice en este vers\u00edculo referente al celibato tiene que ser interpretado de tal manera que no contradiga otros muchos pasajes inspirados referentes al matrimonio (<span>G\u00e9n 1:27-28<\/span>; <span>G\u00e9n 2:18<\/span>; <span>G\u00e9n 2:24<\/span>; <span>Mat 1:18-25<\/span>; <span>Rom 7:1-4<\/span>; <span>2Co 11:2<\/span>; <span>Efe 5:22-33<\/span>; <span>1Ti 4:3<\/span>; <span>Heb 13:4<\/span>). <span>G\u00e9n 2:18<\/span> se dirige a la humanidad en general; Pablo en este pasaje se dirige a los corintios en particular, dadas las circunstancias inminentes y temporales. <\/p>\n<p \/> La influencia de una rama del gnosticismo, la que abogaba por el ascetismo, condujo a muchos en los primeros siglos a torcer este vers\u00edculo para hacer que Pablo ense\u00f1ara que el celibato es mejor que el matrimonio. Pero tal afirmaci\u00f3n refleja m\u00e1s bien la mala influencia del gnosticismo que el buen entendimiento de estas palabras de Pablo en vista del contexto y de todo lo que las Escrituras dicen con respecto al matrimonio. Pablo dice que es bueno; no que es mejor que otra cosa. El celibato, y la virginidad, son asuntos de preferencia, y no de fe. Nadie tiene el derecho de exigir a otros el celibato. <\/p>\n<p \/> Si hay m\u00e1s santidad en el celibato que en el matrimonio, \u00bfera m\u00e1s santo Pablo (soltero) que Pedro (casado)? Pablo tuvo como don de Dios la continencia necesaria para vivir sin mujer, y as\u00ed estaba m\u00e1s libre para moverse en viajes de predicaci\u00f3n, y esto por no tener la inconveniencia de responsabilidades de marido y padre. (\u00a1No era recluso en alg\u00fan monasterio!). Su vida seguramente agradaba a Dios. S\u00ed, el celibato es bueno. <\/p>\n<p \/> El contexto en que Pablo dice estas palabras del ver. <span>1<\/span> tiene que tomarse en cuenta para que haya una interpretaci\u00f3n y explicaci\u00f3n correcta de ellas. Hab\u00eda una \u201cangustiosa situaci\u00f3n presente\u201d (NVI.) o \u201cinminente\u201d (B.A.) que tomar en cuenta. Las referidas palabras no fueron pronunciadas en un vac\u00edo para que ciertos hombres las aplicaran a su manera. En vista de las circunstancias del tiempo para los corintios, el celibato era conveniente y ventajoso. Con el paso de esas circunstancias, o condiciones, pasar\u00edan la conveniencia y la ventaja. S\u00ed, dice Pablo, el celibato \u201ces bueno a causa de la necesidad que apremia\u201d, pero no bajo toda circunstancia (ver. <span>9<\/span>). <\/p>\n<p \/> Bien pudo haber sido la pregunta de los corintios de que si era bueno el matrimonio, ya que eran cristianos y que ya no eran de los paganos del mundo. En ese tiempo una rama del gnosticismo afirmaba que la castidad absoluta era el \u00fanico estado de valor. \u201cYa que la persona es cristiana, \u00bfest\u00e1 bien que se case? \u00bfEs el matrimonio para ella? Si ya est\u00e1 casada, \u00bfdebe quedarse casada?\u201d Pablo contesta que, dadas las circunstancias actuales, o inminentes, lo bueno ser\u00eda no casarse, para no tener aflicciones innecesarias (ver. <span>28<\/span>). Pero, dice Pablo (ver. <span>2<\/span>, <span>9<\/span>, <span>28<\/span>), hay otras consideraciones. Tambi\u00e9n Pablo se dirige a la pregunta de que si debe el cristiano casado quedarse en el matrimonio (ver. <span>10<\/span> y sig.).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>bueno le ser\u00eda.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 7:8<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:26<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:27<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:37<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:38<\/span>; <span class='bible'>Mat 19:10<\/span>, <span class='bible'>Mat 19:11<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>no tocar mujer.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 20:6<\/span>; <span class='bible'>Rut 2:9<\/span>; <span class='bible'>Pro 6:29<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Escribe sobre el matrimonio,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 7:1-3<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>mostrando que es un remedio contra la fornicaci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 7:4-9<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y que el v\u00ednculo matrimonial no debe ser disuelto con ligereza,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 7:10-19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Cada hombre debe estar contento con su vocaci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 7:20-24<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Causas por las cuales adoptar la virginidad,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 7:25-34<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y consideraciones para casarse, o abstenerse del matrimonio.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 7:35-40<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">cosas de que me escribiste:<\/span>\u00a0Despu\u00e9s de resolver los problemas reportados por los miembros de la familia de Clo\u00e9 (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 1:11<\/span><\/span>), Pablo comenz\u00f3 a contestar preguntas que\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">hab\u00edan sido enviadas para \u00e9l<\/span>\u00a0(<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 7:1-40<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 8:1-13<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 9:1-27<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 10:1-33<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 11:1-34<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 12:1-31<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 13:1-13<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 14:1-40<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">bueno le ser\u00eda al hombre no tocar mujer:<\/span>\u00a0Exist\u00edan dos posiciones extremas en la iglesia de Corinto. Ambos grupos, de forma err\u00f3nea, dividieron lo f\u00edsico y lo espiritual, creyendo que ninguno afectaba al otro. Un grupo era hedonista. Este grupo sosten\u00eda que el pecado s\u00f3lo ten\u00eda que ver con el cuerpo f\u00edsico, y que esos creyentes pod\u00edan pecar en sus cuerpos sin ninguna consecuencia para sus vidas espirituales. Pablo les corrigi\u00f3 este malentendido en el cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 6:1-20<\/span><\/span>. El otro grupo cre\u00eda que todas las cosas espirituales son buenas, y todas las cosas f\u00edsicas son malas, y que para ser sinceramente espiritual una persona ten\u00eda que suprimir todos los deseos f\u00edsicos. Los que segu\u00edan este postulado dec\u00edan que el celibato es el \u00fanico estilo de vida. Pablo les corrige este malentendido aqu\u00ed y explica que la relaci\u00f3n sexual en el matrimonio es buena; \u00e9l escogi\u00f3 el celibato por su situaci\u00f3n personal.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>BUENO LE SER\u00cdA AL HOMBRE NO TOCAR MUJER.<\/b> Todo el cap. <span class=\"bible\">1Co 7:1-40<\/span> es la respuesta de Pablo a las preguntas hechas por la iglesia de Corinto con respecto a las relaciones matrimoniales. Sus instrucciones deben leerse a la luz del v. <span class=\"bible\">1Co 7:26<\/span> : \u00abTengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia.\u00bb Les esperaba un tiempo de crisis y de persecuci\u00f3n a los primeros creyentes, y en esa situaci\u00f3n mantener en buen estado la relaci\u00f3n matrimonial hubiera sido dif\u00edcil.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>II. Respuesta a Consultas de los Corintios.<\/p>\n<p>Matrimonio y continencia, 7:1-9.<br \/>\n Comenzando a tratar de lo que me hab\u00e9is escrito, bueno es al hombre no tocar mujer; 2 mas por evitar la fornicaci\u00f3n, tenga cada uno su mujer, y cada una tenga su marido. 3 El marido pague a la mujer, e igualmente la mujer al marido. 4 La mujer no es due\u00f1a de su propio cuerpo, es el marido; e igualmente el marido no es due\u00f1o de su propio cuerpo, es la mujer. 5 No os defraud\u00e9is uno al otro, a no ser de com\u00fan acuerdo por alg\u00fan tiempo, para daros a la oraci\u00f3n, y de nuevo volved al mismo orden de vida, a fin de que no os tiente Satan\u00e1s de incontinencia. 6 Esto os lo digo condescendiendo, no mandando. 7 Quisiera yo que todos los hombres fuesen como yo, pero cada uno tiene de Dios su propia gracia, \u00e9ste una, aqu\u00e9l otra. 8 Sin embargo, a los no casados y a las viudas les digo que les es mejor permanecer como yo. 9 Pero si no pueden guardar continencia, c\u00e1sense, que mejor es casarse que abrasarse.<\/p>\n<p>Comienza aqu\u00ed la segunda parte de la carta, en que San Pablo responde a las preguntas que por escrito le hab\u00edan hecho los corintios (7:1-15:58). Una de esas preguntas era referente al matrimonio (cf. 7:1). Al ponerla el Ap\u00f3stol en primer lugar, este cap\u00edtulo queda unido literariamente a los dos anteriores, donde ha venido tratando de la castidad cristiana.<br \/>\nParece ser que algunos corintios, llevados de un ascetismo exagerado y quiz\u00e1s bajo el influjo de tendencias gn\u00f3sticas, consideraban como pecaminoso el matrimonio, por lo que se cre\u00edan obligados a vivir en el celibato o, si estaban ya casados, a vivir en continencia, y aun a separarse del c\u00f3nyuge, principalmente si \u00e9ste era todav\u00eda pagano. Ni debe extra\u00f1arnos el que en una ciudad tan corrompida como Corinto, donde se daban tantos abusos, incluso entre los mismos fieles (cf. 5:1; 6:9), surgiesen tales ascetismos; es ley general de vida, que junto a una doctrina o modo de vivir extremista, surja en seguida el opuesto. Junto al epic\u00fareo, que pone su ideal en los placeres, surge el estoico, que los condena. San Pablo, con una visi\u00f3n realista y humana, y al mismo tiempo muy sobrenatural, va a expresar ampliamente su pensamiento tocante a matrimonio y virginidad (7:1-40). En la presente narracion (v.1-9) atiende sobre todo a la cuesti\u00f3n de s\u00ed el contraer matrimonio y usar del matrimonio despu\u00e9s de contra\u00eddo era o no cosa buena.<br \/>\nLa respuesta del Ap\u00f3stol abarca ambos extremos: es l\u00edcito el matrimonio (v.2-9) y l\u00edcito tambi\u00e9n su uso (v.3-5). De este \u00faltimo afirma expresamente que no est\u00e1 en poder de uno de los c\u00f3nyuges el negarse al otro (v.3), pues, en virtud del contrato matrimonial, ambos se dieron mutuamente el derecho del uno sobre el otro para todo cuanto se refiere al fin del matrimonio (v.4). La abstenci\u00f3n, pues, habr\u00e1 de ser siempre de com\u00fan acuerdo; ni conviene que se comprometan, hablando en general, sino s\u00f3lo por alg\u00fan tiempo, con el fin de estar m\u00e1s libres para la oraci\u00f3n y vivir peri\u00f3dicamente una vida de m\u00e1s intimidad con Dios (v.5; cf. Exo 19:15; 1Sa 21:5). Sin embargo, es interesante notar c\u00f3mo, aun tratando de ense\u00f1ar la legitimidad del matrimonio y de su uso, San Pablo lo hace de modo que resalte ya desde un principio que la continencia es mejor. Y as\u00ed, comienza afirmando que \u201ces bueno (\u03ba\u03b1\u03bb\u03cc\u03bd ) al hombre no tocar mujer\u201d (v.1). No est\u00e1 claro si la frase es de San Pablo o es cita del escrito de los corintios; pero la cosa importa poco, pues dada la manera de continuar: \u201cmas por evitar.,\u201d se ve claro que el Ap\u00f3stol la hace suya 162. De nuevo expresa la misma idea en el v.6, al afirmar que cuanto ha dicho acerca de que cada uno tenga su mujer y usen del matrimonio (v.2-5), lo ha dicho, no mandando, sino \u201ccondescendiendo,\u201d es decir, como hombre pr\u00e1ctico, que vive la realidad humana, y valora objetivamente las posibilidades reales de la inmensa mayor\u00eda de los hombres. Y a\u00fan se expresa de modo m\u00e1s expl\u00edcito en los v.7-9, cuando dice que \u201cquisiera que todos fuesen como \u00e9l\u201d (v.7), lo cual \u201ces mejor\u201d (v.8), pero, \u201csi no pueden guardar continencia, c\u00e1sense\u201d (v.9). El Ap\u00f3stol no da ahora las razones de por qu\u00e9 es preferible de suyo el celibato al matrimonio. Ya lo har\u00e1 luego en los v.32-35. De momento lo que le interesa es dejar bien claro, contra algunos extremistas de Corinto, que el matrimonio es l\u00edcito; sin embargo, aun ahora, no quiere exponer esa doctrina sin advertir a todos que el celibato es en s\u00ed m\u00e1s perfecto.<br \/>\nSe ha atacado a San Pablo, leyendo este pasaje, de tener un concepto muy bajo del matrimonio, algo as\u00ed como un mal menor para evitar otros mayores. Tal parecen suponer las expresiones: \u201cmas por evitar la fornicaci\u00f3n. ; volved al mismo orden de vida, a fin de que no os tiente Satan\u00e1s.; si no pueden guardar continencia, c\u00e1sense, que mejor es casarse que abrasarse,\u201d es decir, ser vencido por el fuego de la concupiscencia (v.2.5.9). Mas tengamos en cuenta que el Ap\u00f3stol no pretende escribir aqu\u00ed un tratado sobre el matrimonio cristiano, sino responder a cuestiones concretas que turbaban la comunidad de Corinto. Cuan altamente piense del matrimonio, lo vemos por lo que escribe en Efe 5:22-23. Ahora es s\u00f3lo un aspecto del matrimonio el que toca, y ciertamente no el principal. Si afirma que el matrimonio, para una gran mayor\u00eda de hombres, es el cauce ordinario para no pecar (remedio de la concupiscencia), de ninguna manera afirma que sea \u00e9se el fin exclusivo del matrimonio. Hay otro mucho m\u00e1s directo y principal, que es la procreaci\u00f3n de hijos 163; del cual, sin embargo, no dice nada, pues no es su intenci\u00f3n en ese momento presentar a los corintios el ideal de la familia cristiana, sino hacerles ver la imposibilidad de universalizar el ideal de continencia absoluta, por lo dem\u00e1s muy deseable, que proclamaban algunos extremistas.<br \/>\nYendo a la ra\u00edz profunda de las cosas, el Ap\u00f3stol da la raz\u00f3n de por qu\u00e9 unos deben quedar en el celibato y otros ir al matrimonio, y es que \u201ccada uno recibe de Dios su propia gracia (\u038a &#8216;\u03b4\u03b9\u03bf\u03bd  \u03c7\u03ac\u03c1\u03b9\u03c3\u03bc\u03b1 ), \u00e9ste una, aqu\u00e9l otra\u201d (v.7). Es decir, a unos concede el Se\u00f1or \u201cgracia\u201d particular para que renuncien al matrimonio y se le consagren en perpetuo celibato; a otros concede \u201cgracia\u201d particular para que usen del matrimonio cristianamente. La primera es \u201cgracia\u201d de suyo m\u00e1s noble y excelente, pues lleva consigo la total consagraci\u00f3n a Dios en cuerpo y alma (v.32); mientras que la segunda permite cierta divisi\u00f3n de se\u00f1ores, quedando limitada de alg\u00fan modo esa consagraci\u00f3n integral a Dios (cf. v.4\u201d33). Claro que, en la realidad concreta de la vida de cada uno, aquella \u201cgracia\u201d que Dios le destina ser\u00e1 la mejor para \u00e9l, y todos, sea en el celibato, sea en el matrimonio, podr\u00e1n llegar a las cumbres de la santidad.<\/p>\n<p>Indisolubilidad del matrimonio y privilegio paulino,Efe 7:10-16.<br \/>\n10 Cuanto a los casados, precepto es, no m\u00edo, sino del Se\u00f1or, que la mujer no se separe del marido, 11 y de separarse, que no vuelva a casarse, o se reconcilie con el marido, y que el marido no repudie a su mujer. 12 A los dem\u00e1s les digo yo, no el Se\u00f1or, que si alg\u00fan hermano tiene mujer infiel y \u00e9sta consiente en cohabitar con \u00e9l, no la despida 13 Y si una mujer tiene marido infiel y \u00e9ste consiente en cohabitar con ella, no lo abandone. 14 Pues se santifica el marido infiel por la mujer, y se santifica la mujer infiel por el hermano. De otro modo vuestros hijos ser\u00edan impuros, y ahora son santos. 15 Pero si la parte infiel se retira, que se retire. En tales casos no est\u00e1 esclavizado el hermano o la hermana, que Dios nos ha llamado a la paz. 16 \u00bfQu\u00e9 sabes t\u00fa, mujer, si salvar\u00e1s a tu marido; y t\u00fa, marido, si salvar\u00e1s a tu mujer?<\/p>\n<p>Una vez declarado que el matrimonio es cosa l\u00edcita y no cosa mala (v.1-9), pasa ahora el Ap\u00f3stol a examinar (v.10-16) la cuesti\u00f3n de su permanencia o estabilidad.<br \/>\nSolemnemente proclama que la indisolubilidad del matrimonio es ley divina promulgada por Jesucristo; y en caso de que los c\u00f3nyuges se separen por alguna raz\u00f3n, contin\u00faa en vigor el v\u00ednculo conyugal, de modo que en modo alguno pueden casarse de nuevo (v.10-11; cf. Mat 5:32; Mar 10:9-12; Luc 16:18). Nunca dice el Ap\u00f3stol expresamente que est\u00e9 refiri\u00e9ndose al matrimonio entre cristianos, pero se deduce por la contraposici\u00f3n que establece entre \u201clos casados,\u201d de que aqu\u00ed habla, y \u201clos dem\u00e1s,\u201d de que comienza a hablar en el v.12.<br \/>\nPor lo que toca a estos \u00faltimos, examina el caso, entonces sin duda frecuente, de un matrimonio contra\u00eddo en la infidelidad, en cuyo estado permanece uno de los c\u00f3nyuges, al paso que el otro se hace cristiano. Con su autoridad de ap\u00f3stol, para este caso, hace una excepci\u00f3n a la ley de indisolubilidad del matrimonio a favor del c\u00f3nyuge que pertenece a la Iglesia. Distingue el Ap\u00f3stol dos posibilidades: o el c\u00f3nyuge infiel consiente en cohabitar pac\u00edficamente, sin ofensa del Creador, con el c\u00f3nyuge fiel, en cuyo caso no se separen (v.12-15); o no consiente en esa cohabitaci\u00f3n pac\u00edfica, en cuyo caso sep\u00e1rense (v.15). Y da la raz\u00f3n de uno y otro extremo. Para la primera hip\u00f3tesis, que no tema el c\u00f3nyuge fiel ser contaminado por el contacto con el c\u00f3nyuge infiel, pues m\u00e1s bien es el c\u00f3nyuge fiel el que \u201csantifica\u201d 164 al infiel (v.14); y para la segunda hip\u00f3tesis, que no lamente tener que dejarlo, pues Dios nos \u201cha llamado a la paz,\u201d de la que no podr\u00edamos gozar si continuamente hubi\u00e9ramos de estar luchando con la parte infiel para poder cumplir nuestros deberes religiosos (v.15); ni vale alegar la esperanza de convertir a la parte infiel, pues eso es una cosa incierta, que no justifica el sacrificio de perder la paz y libertad cristianas (v.16).<br \/>\nLa decisi\u00f3n de Pablo ha pasado despu\u00e9s a la legislaci\u00f3n de la Iglesia con el nombre de \u201cprivilegio paulino.\u201d Afirma el Ap\u00f3stol que no ten\u00eda noticia de ning\u00fan mandato de Cristo acerca de esto (cf. v.12); pero ello no significa que la norma propuesta sea s\u00f3lo una opini\u00f3n privada suya, pues habla como Ap\u00f3stol, autorizado para decidir en nombre de Jesucristo (cf. v.40; Jua 16:12-13). Ni la separaci\u00f3n concedida a favor de la parte fiel se refiere s\u00f3lo a la separaci\u00f3n en cuanto a la cohabitaci\u00f3n, sino a rotura del mismo v\u00ednculo conyugal, de modo que pueda contraerse nuevo matrimonio; as\u00ed lo ha interpretado siempre la Iglesia, y as\u00ed lo piden las expresiones \u201csep\u00e1rese\u201d (v.15; cf. v.10) y \u201cno est\u00e1 esclavizado., nos ha llamado a la paz\u201d (v.15), que parecen incluir plena libertad de la parte fiel, cosa que no se conseguir\u00eda si s\u00f3lo se tratase de separaci\u00f3n en cuanto a la cohabitaci\u00f3n, como la aludida en v.11. Se ha discutido mucho si San Pablo, en lo aqu\u00ed determinado, propone un precepto o s\u00f3lo un consejo. Muchos autores, siguiendo a San Agust\u00edn y a Santo Tom\u00e1s, lo interpretan en sentido de consejo; sin embargo, la mayor\u00eda de los autores modernos, siguiendo a Teodoreto y a San Jer\u00f3nimo, lo interpretan como precepto. De hecho as\u00ed parecen exigirlo las expresiones categ\u00f3ricas del Ap\u00f3stol: \u201cno la despida\u201d (v.1a), \u201cque se retire\u201d (v.15), iguales a las empleadas en v.10-11, donde ciertamente se trata de precepto.<\/p>\n<p>La conversi\u00f3n al cristianismo y la condici\u00f3n social, 7:17-24.<br \/>\n17 Fuera de ese caso, cada uno ande seg\u00fan el Se\u00f1or le dio y seg\u00fan le llam\u00f3. Y esto lo mando en todas las iglesias. 1S \u00bfHa sido uno llamado en la circuncisi\u00f3n? No falsee el prepucio. \u00bfHa sido llamado en el prepucio? No se circuncide. 19 Nada es la circuncisi\u00f3n, nada el prepucio, sino la guarda de los preceptos de Dios. 20 Cada uno permanezca en el estado en que fue llamado. 21 \u00bfFuiste llamado en la servidumbre? No te d\u00e9 cuidado, y aun pudiendo hacerte libre, aprov\u00e9chate m\u00e1s bien. 22 Pues el que siervo fue llamado por el Se\u00f1or, es liberto del Se\u00f1or, e igualmente el que libre fue llamado, es siervo de Cristo. 23 Hab\u00e9is sido comprados a precio, no os hag\u00e1is siervos de los hombres. 24 Hermanos, persevere cada uno ante Dios en la condici\u00f3n en que por El fue llamado.<\/p>\n<p>Es \u00e9ste uno de los pasajes en que m\u00e1s claramente aparece el genio prudente y equilibrado de San Pablo. Su profunda visi\u00f3n de las cosas, que a veces le oblig\u00f3 a intervenir en casos sumamente delicados (cf. Gal 2:11-14), le mueve aqu\u00ed a poner en guardia a los fieles contra el peligro de una transformaci\u00f3n violenta del orden social antiguo.<br \/>\nHab\u00eda dicho que si la parte infiel de un matrimonio en que s\u00f3lo uno de los c\u00f3nyuges hab\u00eda abrazado el cristianismo no consent\u00eda en cohabitar pac\u00edficamente con la parte fiel, \u00e9sta \u201cse separase\u201d (v.15). Ello podr\u00eda dar ocasi\u00f3n a que alguno quisiese extender esa norma a otras situaciones de la vida, con consecuencias para el orden social que pod\u00edan ser fatales. Para evitar ese peligro, en estos vers\u00edculos que constituyen una especie de digresi\u00f3n dentro del tema del matrimonio, advierte que eso fue m\u00e1s bien una excepci\u00f3n de la norma general, la cual es que cada uno permanezca en el estado o condici\u00f3n social que tenia antes de convertirse (v. 17.20.24). Y que esto es lo que ense\u00f1a \u201cen todas las iglesias\u201d (v.17). Se da perfecta cuenta San Pablo de que, cuando se trata del pecado, la nueva fe no puede ser tolerante; mas cuando se trata de modos de vida que no son en s\u00ed malos, aunque se presten a abusos, es conveniente que cada uno permanezca en el estado que ten\u00eda antes de la conversi\u00f3n, sin necesidad de modificaciones externas, pues todos los estados pueden ser santificados.<br \/>\nA fin de declarar mejor su pensamiento, pone el Ap\u00f3stol dos ejemplos: el de la circuncisi\u00f3n (v.15) y el de la esclavitud (v.21). Refiri\u00e9ndose al primero, dice que un cristiano que proceda del juda\u00edsmo no tiene por qu\u00e9 avergonzarse de sus or\u00edgenes religiosos y disimular la circuncisi\u00f3n, ni el que proceda del gentilismo tiene por qu\u00e9 hacerse circuncidar; pues circuncisi\u00f3n o prepucio nada valen en orden a la salud, sino la guarda de los preceptos de Dios (v.18-19; cf. Gal 5:6:Gal 6:15). No sabemos si se daban estos casos en Corinto. Es posible que hubiera ambas tendencias: la de algunos jud\u00edos o pros\u00e9litos que, al hacerse cristianos, se avergonzaban de aparecer circuncidados, someti\u00e9ndose a determinada operaci\u00f3n quir\u00fargica que lo ocultase (cf. 1Ma 1:16), y la de algunos \u00e9tnico-cristianos, m\u00e1s o menos judaizantes, que se hac\u00edan circuncidar para pertenecer m\u00e1s plenamente al pueblo de Dios (cf. Gal 2:14; Hec 15:1). En cuanto al segundo ejemplo, le dedica los v.21-23, jugando con los t\u00e9rminos \u201csiervo\u201d y \u201clibre,\u201d y haciendo ver la poca o nula importancia que tienen en el cristianismo estas diferencias externas: el \u201csiervo\u201d es \u201cliberto\u201d de Cristo, que lo sac\u00f3 de la esclavitud del demonio, y a su vez el \u201clibre\u201d es \u201csiervo\u201d de Cristo, que a todos, siervos y libres, nos compr\u00f3 igualmente con el precio de su sangre (v.23; cf. 6:20; 12:13; Gal 3:28) y no puede hacer lo que le plazca ni consigo mismo ni con las cosas que le pertenecen. Hasta tal punto recalca San Pablo esta indiferencia que deben tener los fieles respecto de las condiciones externas, que, en un arranque de hero\u00edsmo cristiano, llega a decir al esclavo (v.21) que, aun pudiendo hacerse libre, use m\u00e1s bien de su condici\u00f3n de esclavo para poder servir al Se\u00f1or con humildad 165. Su afirmaci\u00f3n: \u201cno os hag\u00e1is siervos de los hombres\u201d (v.23), despu\u00e9s del en\u00e9rgico \u201chab\u00e9is sido comprados a precio,\u201d alude a la misma idea, dici\u00e9ndoles que no se sometan espiritualmente cual siervos a los hombres, juzgando de la vida con criterios de los hombres y siendo v\u00edctimas de preocupaciones humanas, cosa que no es propia de quienes han sido liberados a costa de tanto precio por Cristo, ante el cual no hay acepci\u00f3n de personas.<\/p>\n<p>Excelencia de la virginidad sobre el matrimonio,Gal 7:25.-35<br \/>\n25 Acerca de las v\u00edrgenes, no tengo precepto del Se\u00f1or, pero puedo dar consejo, como quien ha obtenido del Se\u00f1or la misericordia de ser fiel. 26 Creo, pues, que por la instante necesidad, es bueno que el hombre quede as\u00ed. 2? \u00bfEst\u00e1s ligado a una mujer? No busques la separaci\u00f3n. \u00bfEst\u00e1s libre de mujer? No busques mujer. 28 Si te casares, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero tendr\u00e9is as\u00ed que estar sometidos a la tribulaci\u00f3n de la carne, que quisiera yo ahorraros. 29 D\u00edgoos, pues, hermanos, que el tiempo es corto. S\u00f3lo queda que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; 30 los que lloran, como si no llorasen; los que se alegran, como si no se alegrasen; los que compran, como si no poseyesen, 31 y los que disfrutan del mundo, como si no disfrutasen; porque pasa la apariencia de este mundo. 32 Yo os querr\u00eda libres de cuidados. El c\u00e9libe se cuida de las cosas del Se\u00f1or, de c\u00f3mo agradar al Se\u00f1or. 33 El casado ha de cuidarse de las cosas del mundo, de c\u00f3mo agradar a su mujer, 34 y as\u00ed est\u00e1 dividido. La mujer no casada y la doncella, s\u00f3lo tienen que preocuparse de las cosas del Se\u00f1or, de ser santas en cuerpo y en esp\u00edritu. Pero la casada ha de preocuparse de las cosas del mundo, de agradar al marido. 35 Esto os lo digo para vuestra conveniencia, no para tenderos un lazo, sino mirando a lo que es mejor y os permite uniros m\u00e1s al Se\u00f1or, libres de impedimentos.<\/p>\n<p> Muestra aqu\u00ed claramente San Pablo la predilecci\u00f3n que siente por el estado de virginidad, que considera, desde el punto de vista de la perfecci\u00f3n individual, muy superior al del matrimonio. Ya lo hab\u00eda proclamado antes, al principio del cap\u00edtulo (cf. v.6-9), pero ahora trata la cuesti\u00f3n ex profeso.<br \/>\nComienza por afirmar que, referente a las \u201cv\u00edrgenes\u201d &#8211; el t\u00e9rmino v\u00edrgenes en este contexto (v.26.28.32; cf. Rev 14:4) incluye ambos sexos &#8211; , no tiene que comunicar ning\u00fan precepto del Se\u00f1or (v.25), como hizo respecto de los casados (cf. v.10); lo que va a decir es \u201cconsejo\u201d o manera de ver (\u03b3\u03bd\u03ce\u03bc\u03b7 ) suya, pero teniendo en cuenta que habla como quien \u201cha obtenido del Se\u00f1or la misericordia de ser fiel\u201d (\u03c0\u03b9\u03c3\u03c4\u03cc\u03c2 ), es decir, como uno a quien Dios en su misericordia ha hecho digno de confianza y de que se le crea (v.25). Tales fueron todos los ap\u00f3stoles (cf. 15:10; Luc 10:16). Pues bien, ese \u201cconsejo\u201d que da es que \u201ces bueno que el hombre quede as\u00ed\u201d (v. 26). La frase resulta bastante alambicada gramaticalmente, y m\u00e1s a\u00fan en el texto original: Creo, pues, ser esto bueno a causa de la instante necesidad, que es bueno para el hombre quedarse as\u00ed. Sin embargo, atendido todo el contexto, su sentido parece claro: se refiere el Ap\u00f3stol a lo de vivir en virginidad, conforme a lo anunciado anteriormente de que \u201cacerca de las v\u00edrgenes. puede dar consejo\u201d (v.25). As\u00ed lo insin\u00faa, adem\u00e1s, el adjetivo \u201cbueno\u201d (\u03ba\u03b1\u03bb\u03cc\u03bd ), que ya aplic\u00f3 a la continencia en el v.1; y as\u00ed lo pide el motivo alegado: \u201cpor la instante necesidad,\u201d cuyo sentido explicaremos luego. No parece, pues, fundada la opini\u00f3n de aquellos autores, no muchos, que interpretan la frase de San Pablo en el sentido simplemente de recomendaci\u00f3n a la perseverancia en el estado en que cada uno se encuentre, sea el del matrimonio, sea el del celibato. Cierto que a continuaci\u00f3n (v.27) dice que los casados sigan casados, pero eso es como un inciso aclaratorio para que los Corintios no lleven las cosas demasiado lejos, sin que nos haga perder de vista que la intenci\u00f3n fundamental a que directamente apunta San Pablo en toda la per\u00edcopa es la de recomendar la permanencia en el estado de virginidad.<br \/>\nEl motivo o motivos de por qu\u00e9 es mejor el estado de virginidad que el de matrimonio, lo indica San Pablo de varias maneras: \u201cpor la instante necesidad\u201d (\u03b4\u03b9\u03b1  \u03c4\u03b7\u03bd  \u03ad\u03bd\u03b5\u03c3\u03c4\u03ce\u03c3\u03b1\u03bd  \u03b1\u03bd\u03ac\u03b3\u03ba\u03b7\u03bd , v.26), para no estar sometidos a la \u201ctribulaci\u00f3n de la carne\u201d (\u03c2\u03bb\u03af\u03c8\u03b9\u03b2 \u03c4\u03b7  \u03c3\u03b1\u03c1\u03ba\u03af , \u03bd . 2 8), para evitar el tener que \u201cpreocuparse de las cosas del mundo\u201d (v.33-34). Creemos que todas estas expresiones son aqu\u00ed correlativas y no significan otra cosa sino las cargas y ansiedades anejas al estado matrimonial respecto del marido y de los hijos, que obstaculizan la total entrega al servicio de Dios 166. Tal es la raz\u00f3n de ser del celibato eclesi\u00e1stico. Esto es lo que coloca el estado de virginidad por encima del de matrimonio, no simplemente el evitar trabajos y complicaciones. El motivo aqu\u00ed lo es todo.<br \/>\nMas, para no sembrar inquietudes, el Ap\u00f3stol recalca muchas veces que, aunque recomienda el estado de virginidad, no se trata de ning\u00fan precepto, ni de insinuar que sea malo el matrimonio, sino de un consejo para los a\u00fan no casados: los casados, que sigan como est\u00e1n y no tengan escr\u00fapulos (v.27); l\u03bfs dem\u00e1s \u201cno pecan\u201d si se casan, pero \u00e9l quiere \u201cahorrarles\u201d esas inquietudes anejas al matrimonio para que puedan m\u00e1s f\u00e1cilmente servir al Se\u00f1or (v.28) y sean \u201csantos\u201d en cuerpo y en esp\u00edritu, es decir, separados y como puestos aparte del mundo, consagrando totalmente a Dios su pensamiento y su existencia (\u03bd\u00b734). \u03a5  como temiendo a\u00fan que alguno d\u00e9 demasiada fuerza a sus palabras, a\u00f1ade, en un extremo de delicadeza, que no trata de hacer violencia o \u201ccazar\u201d a nadie, sino simplemente de indicar qu\u00e9 es lo mejor (v.35; cf. v.7).<br \/>\nY que piensen &#8211; nuevo motivo que debe animarles a afrontar el sacrificio de tender a lo mejor &#8211; que \u201cel tiempo es corto\u201d (\u00f3 \u03ba\u03b1\u03b9\u03c1\u03cc\u03c2  \u03c3\u03c5\u03bd\u03b5\u03c3\u03c4\u03b1\u03bb\u03bc\u03ad\u03bd\u03bf\u03c2  \u03b5\u03c3\u03c4\u03af\u03bd , \u03bd .29) y \u201cpasa r\u00e1pidamente la apariencia (\u03c4\u03bf  \u03c3\u03c7\u03ae\u03bc\u03b1 ) de este mundo\u201d (v.31); es pues, de muy escaso valor todo lo temporal, y debemos aprovechar esa oportunidad ofrecida por Dios (cf. 1Te 5:1) sin apegarnos a las cosas: los que tienen mujer como si no la tuvieran, los que lloran como si no llorasen, los que se alegran como si no se alegrasen. (v.29-31). No est\u00e1 claro si San Pablo, al hablar as\u00ed, piensa en la brevedad del tiempo por raz\u00f3n de la brevedad del individuo o por raz\u00f3n de la brevedad del mundo en general. M\u00e1s probable parece esto \u00faltimo, como ya explicamos al comentar Rom 13:11-14, pasaje de un fondo muy parecido a este de la carta a los Corintios. Lo que s\u00ed queremos hacer notar es que Pablo recarga el acento, m\u00e1s que sobre la perspectiva temporal, sobre la naturaleza del tiempo oportuno (6 \u03ba\u03b1\u03b9\u03c1\u03cc\u03c2 ), que es corto.<\/p>\n<p>Consejo a los padres que tienen hijas solteras ya mayores,Rom 7:36-38,<br \/>\n36 Si alguno estima indecoroso para su hija doncella dejar pasar la flor de la edad, y que debe casarla, haga lo que quiera; no peca; que la case. 37 Pero el que firme en su coraz\u00f3n, no necesitado, sino libre y de voluntad, determina guardar virgen a su hija, hace mejor. 38 Quien, pues, casa su hija doncella, hace bien, y quien no la casa hace mejor.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n de esta breve narraci\u00f3n paulina est\u00e1 dando lugar a muchas discusiones. La opini\u00f3n tradicional, ya desde San Juan Cris\u00f3stomo, es que San Pablo est\u00e1 refiri\u00e9ndose a los padres cristianos que tienen hijas solteras ya mayores, y ante esas discusiones sobre matrimonio y virginidad que se agitaban entre los fieles de Corinto, tambi\u00e9n ellos tienen dudas sobre si hacen bien o mal en casar a sus hijas. Es la opini\u00f3n que todav\u00eda hoy defienden la inmensa mayor\u00eda de los exegetas (Gornely, Prat, Alio, Huby, M. Sales, Spicq, Bover, Sickenberger, Ricciotti), y que tambi\u00e9n nosotros juzgamos mucho m\u00e1s probable. El que el Ap\u00f3stol no nombre expresamente a los padres, sino que diga simplemente \u201csi alguno.\u201d (v.36), bien pudiera explicarse porque no quiere incluir s\u00f3lo a los padres, sino tambi\u00e9n a los que hacen sus veces como tutores o guardianes, m\u00e1xime que es muy probable que en la tan corrompida Corinto hubiera muchos de esos tutores de chicas hu\u00e9rfanas o abandonadas por sus padres. Es algo que surge de la esencia misma de la caridad cristiana.<br \/>\nLa respuesta del Ap\u00f3stol a esas dudas de los padres cristianos sobre sus hijas est\u00e1 totalmente en armon\u00eda con los principios que ha venido exponiendo sobre matrimonio y virginidad: pueden casarlas (v.36); pero, si ello es posible, hacen mejor en no casarlas (v-37-38). Ni debe extra\u00f1arnos el que San Pablo suponga tales atribuciones en los padres respecto del matrimonio de sus hijas. Esa era la pr\u00e1ctica en el mundo antiguo, particularmente entre los orientales (cf. Gen 29:19-27). El mismo derecho romano, con su patria potestas, daba al padre de familia un derecho casi ilimitado tambi\u00e9n en este aspecto. Por lo dem\u00e1s, San Pablo nunca dice que eso haya de hacerse sin el consentimiento de la interesada; es m\u00e1s, al menos para el caso de que determine conservarla virgen, expresamente podemos ver incluido ese consentimiento en el inciso: \u201cno necesitado, sino libre y de voluntad.\u201d (v.37), con que el Ap\u00f3stol parece dar a entender que hay algo que puede quitar al padre la posibilidad de opci\u00f3n, como ser\u00eda el deseo contrario al celibato de la interesada. Prescindimos si tambi\u00e9n hay otros motivos.<br \/>\nNo es f\u00e1cil precisar qu\u00e9 signifique concretamente la expresi\u00f3n \u201cestimar indecoroso\u201d (\u03ac\u03c3\u03c7\u03b7\u03bc\u03bf\u03bd\u03b5\u0390\u03bd ), motivo que puede inducir a un padre a casar a su hija, de modo que si lo hace no peca (\u03bd .36). Bastantes autores, como Cornely y Prat, ven ah\u00ed aludido el peligro de seducci\u00f3n y deshonra consiguiente, que el padre, con el conocimiento que tiene de la interesada, prudentemente teme que suceda si no la casa. Ello estar\u00eda muy en consonancia con la doctrina general de que \u201cm\u00e1s vale casarse que abrasarse\u201d (v.9), que San Pablo aqu\u00ed no har\u00eda sino se\u00f1alar a los padres que la apliquen respecto del matrimonio de sus hijas. Mas, en ese caso, \u00bfa qu\u00e9 hacer notar lo de \u201cdejar pasar la flor de la edad\u201d? Este inciso parece insinuar que, aparte ese motivo, que en modo alguno queda excluido, para el caso de un padre respecto de su hija puede haber otros, como ser\u00eda el bochorno por las habladur\u00edas y burlas del vulgo, juzgando despectivamente a la hija que deja pasar la flor de la edad y queda sin casar porque el padre no ha sido capaz de encontrarle marido (cf. Ecli 42:9). Es un motivo en realidad inconsistente, pero San Pablo avisa que a\u00fan en ese caso, puesto que se trata solamente de un consejo de mayor perfecci\u00f3n, no peca el padre que renuncia a \u00e9l para su hija, y determina seguir el camino com\u00fan de la mayor\u00eda de los hombres, cas\u00e1ndola 167.<\/p>\n<p>Consejo a las viadas, 7:39-40.<br \/>\n39 La mujer est\u00e1 ligada por todo el tiempo de vida de su marido, mas una vez que se duerme el marido, queda libre para casarse con quien quiera, pero en el Se\u00f1or. 40 M\u00e1s feliz ser\u00e1 si permanece as\u00ed, conforme a mi consejo, pues tambi\u00e9n creo tener yo el esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n<p>Con esta recomendaci\u00f3n a las viudas termina San Pablo de tratar el tema sobre matrimonio y virginidad.<br \/>\nRenueva la afirmaci\u00f3n hecha antes (v.10-11) de que el matrimonio es indisoluble, pero a\u00f1adiendo que, una vez muerto el marido, la mujer es libre para contraer segundas nupcias (v.39; cf. Rom 7:3). Pone s\u00f3lo una condici\u00f3n: la de que lo haga \u201cen el Se\u00f1or.\u201d No est\u00e1 claro qu\u00e9 quiera decir con esas palabras. Lo m\u00e1s probable es que se refiera a que el c\u00f3nyuge debe ser cristiano. Debemos notar, sin embargo, que la Iglesia nunca ha considerado esta condici\u00f3n como absolutamente necesaria, de la que no pueda dispensar.<br \/>\nNo obstante la licitud de las segundas nupcias, el Ap\u00f3stol, muy en consonancia con todo lo que ha venido diciendo sobre la virginidad, proclama que es m\u00e1s perfecto para las viudas continuar en el estado de continencia en la viudez (v.40). Ese es el sentido de la expresi\u00f3n \u201cm\u00e1s feliz\u201d (v.40), que no debemos referir al plano natural, sino al sobrenatural, en cuanto que permaneciendo viudas quedan m\u00e1s libres para la entrega total a Dios (cf. v.32-34). Su \u00faltima frase: \u201cpues tambi\u00e9n creo tener yo el esp\u00edritu de Dios\u201d es posible que envuelva algo de iron\u00eda contra aquellos de Corinto que, mezclados en las disputas de los partidos, rebajaban la autoridad de Pablo. Su sentido es que tambi\u00e9n \u00e9l puede hablar con autoridad de Ap\u00f3stol (cf. v.25).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>tocar mujer.<\/b> Este es un eufemismo jud\u00edo para aludir al coito (vea p. ej. <span class='bible'>G\u00e9n 20:6<\/span>; <span class='bible'>Rut 2:9<\/span>; <span class='bible'>Pro 6:29<\/span>). Pablo dice aqu\u00ed que es bueno no tener relaciones sexuales, es decir, ser soltero y c\u00e9libe, pero no quiere decir que sea lo \u00fanico bueno o incluso mejor que el matrimonio (cp. <span class='bible'>G\u00e9n 1:28<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 2:18<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Algunos ten\u00edan la noci\u00f3n de que en vista de todo el pecado sexual y la confusi\u00f3n marital, ser\u00eda mucho mejor quedarse solteros y todav\u00eda m\u00e1s espiritual ser c\u00e9libes. Esto podr\u00eda conducir a algunos piadosos falsos a defender el divorcio para recuperar la solter\u00eda. Estos vers\u00edculos elevan la condici\u00f3n de soltero siempre y cuando la persona se mantenga c\u00e9libe, pero en ninguna forma ense\u00f1an que el matrimonio sea err\u00f3neo o inferior.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n incluye las respuestas de Pablo a cuestiones pr\u00e1cticas sobre las cuales le hab\u00edan escrito los corintios (<span class='bible'>1Co 7:1<\/span>) en una carta que pudo haber sido entregada por Est\u00e9fanas, Fortunato y Acaico (<span class='bible'>1Co 16:17<\/span>). La primera de esas preguntas ten\u00eda que ver con el matrimonio, un \u00e1rea problem\u00e1tica debido a la corrupci\u00f3n moral de una cultura que toleraba la fornicaci\u00f3n, el adulterio, la homosexualidad, la poligamia y el concubinato.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t7:1 &#8212; Despu\u00e9s de tratar la cuesti\u00f3n de la divisi\u00f3n (cap\u00edtulo 1-4), y la de la inmoralidad (cap\u00edtulo 5,6), ahora Pablo se dirige a las cuestiones sobre las cuales los corintios le hab\u00edan escrito en una carta. La frase que aqu\u00ed aparece, \u201cen cuanto a\u201d, v\u00e9ase tambi\u00e9n en 7:25; 8:1; 16:1. 12:1 tambi\u00e9n puede referirse a dichos asuntos. Los asuntos tratados en los primeros seis cap\u00edtulos tuvieron que ver con problemas reportados por los de la casa de Clo\u00e9 (1:11; v\u00e9ase tambi\u00e9n 5:1). Ahora, Pablo se dirige a asuntos tratados en las preguntas (y argumentos) de los corintios, las cuales llegaron a Pablo por medio de una carta.<br \/>\n\tPor no tener copia de dicha carta que los corintios escribieron a Pablo, tenemos que deducir las preguntas que le hicieron por medio de las respuestas o aclaraciones que \u00e9l les dio. Los corintios, por ser los autores de la carta a Pablo, pudieron entender bien esta carta de respuesta. Nosotros, al leer esta carta a los corintios, tenemos que distinguir entre principios aplicables a cualquier tiempo en la historia y cosas aplicables en particular a la situaci\u00f3n local (ver. 26, \u201cla necesidad que apremia\u201d) que los corintios enfrentaban. Pablo deseaba librarles de aflicciones innecesarias (ver. 28).<br \/>\n\t&#8212; En cuanto a las cosas de que me escribisteis &#8211; Esa carta de los corintios a Pablo no existe. 16:17 puede indicar que los hermanos Est\u00e9fanas, Fortunato y Acaico la trajeron a Pablo. Es evidente que los corintios reconoc\u00edan la inspiraci\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo, pues a \u00e9l apelaron para tener las respuestas correctas.<br \/>\n\tSe infiere, de lo que Pablo dice a los corintios, que ellos en su carta a \u00e9l no solamente hicieron preguntas, sino tambi\u00e9n presentaron argumentos.<br \/>\n\tEntre otras cosas, en su carta los corintios preguntaron acerca de la relaci\u00f3n matrimonial.<br \/>\n\t&#8212; bueno le ser\u00eda al hombre no tocar mujer &#8211; La frase \u201cno tocar mujer\u201d es un eufemismo para decir no tener relaciones sexuales con una mujer (Pro 6:29); en este caso aqu\u00ed, significa no casarse (G\u00e9n 20:4-6), el t\u00e9rmino \u201cmujer\u201d significando esposa. El celibato en s\u00ed no es cosa extravagante o de ridiculez, como tampoco es un requisito para que uno sea predicador del evangelio. No es un estado mejor que el del matrimonio, pero tampoco es pecaminoso; es cosa buena. El no estar casado est\u00e1 bien, aunque no siempre conviene el celibato.<br \/>\n\tPor ser el matrimonio el estado normal para el hombre, es posible que los corintios preguntaron a Pablo si era malo el celibato. Pablo dice que no lo es. Pablo mismo era hombre soltero, pero no era recluso religioso, apartado de la sociedad como si vivir as\u00ed manifestar\u00eda estado mejor en cuanto a la espiritualidad.<br \/>\n\tLo que Pablo dice en este vers\u00edculo referente al celibato tiene que ser interpretado de tal manera que no contradiga otros muchos pasajes inspirados referentes al matrimonio (G\u00e9n 1:27-28; G\u00e9n 2:18; G\u00e9n 2:24; Mat 1:18-25; Rom 7:1-4; 2Co 11:2; Efe 5:22-33; 1Ti 4:3; Heb 13:4). G\u00e9n 2:18 se dirige a la humanidad en general; Pablo en este pasaje se dirige a los corintios en particular, dadas las circunstancias inminentes y temporales.<br \/>\n\tLa influencia de una rama del gnosticismo, la que abogaba por el ascetismo, condujo a muchos en los primeros siglos a torcer este vers\u00edculo para hacer que Pablo ense\u00f1ara que el celibato es mejor que el matrimonio. Pero tal afirmaci\u00f3n refleja m\u00e1s bien la mala influencia del gnosticismo que el buen entendimiento de estas palabras de Pablo en vista del contexto y de todo lo que las Escrituras dicen con respecto al matrimonio. Pablo dice que es bueno; no que es mejor que otra cosa. El celibato, y la virginidad, son asuntos de preferencia, y no de fe. Nadie tiene el derecho de exigir a otros el celibato.<br \/>\n\tSi hay m\u00e1s santidad en el celibato que en el matrimonio, \u00bfera m\u00e1s santo Pablo (soltero) que Pedro (casado)? Pablo tuvo como don de Dios la continencia necesaria para vivir sin mujer, y as\u00ed estaba m\u00e1s libre para moverse en viajes de predicaci\u00f3n, y esto por no tener la inconveniencia de responsabilidades de marido y padre. (\u00a1No era recluso en alg\u00fan monasterio!). Su vida seguramente agradaba a Dios. S\u00ed, el celibato es bueno.<br \/>\n\tEl contexto en que Pablo dice estas palabras del ver. 1 tiene que tomarse en cuenta para que haya una interpretaci\u00f3n y explicaci\u00f3n correcta de ellas. Hab\u00eda una \u201cangustiosa situaci\u00f3n presente\u201d (NVI.) o \u201cinminente\u201d (B.A.) que tomar en cuenta. Las referidas palabras no fueron pronunciadas en un vac\u00edo para que ciertos hombres las aplicaran a su manera. En vista de las circunstancias del tiempo para los corintios, el celibato era conveniente y ventajoso. Con el paso de esas circunstancias, o condiciones, pasar\u00edan la conveniencia y la ventaja. S\u00ed, dice Pablo, el celibato \u201ces bueno a causa de la necesidad que apremia\u201d, pero no bajo toda circunstancia (ver. 9).<br \/>\n\tBien pudo haber sido la pregunta de los corintios de que si era bueno el matrimonio, ya que eran cristianos y que ya no eran de los paganos del mundo. En ese tiempo una rama del gnosticismo afirmaba que la castidad absoluta era el \u00fanico estado de valor. \u201cYa que la persona es cristiana, \u00bfest\u00e1 bien que se case? \u00bfEs el matrimonio para ella? Si ya est\u00e1 casada, \u00bfdebe quedarse casada?\u201d Pablo contesta que, dadas las circunstancias actuales, o inminentes, lo bueno ser\u00eda no casarse, para no tener aflicciones innecesarias (ver. 28). Pero, dice Pablo (ver. 2, 9, 28), hay otras consideraciones. Tambi\u00e9n Pablo se dirige a la pregunta de que si debe el cristiano casado quedarse en el matrimonio (ver. 10 y sig.).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>ASCETISMO A ULTRANZA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>1 Corintios 7:1-2<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>En relaci\u00f3n con vuestra carta, y la sugerencia de que ser\u00eda lo mejor para un hombre no tener relaci\u00f3n con una mujer: Para no caer en la fornicaci\u00f3n, que cada cual tenga su esposa, y cada mujer su marido.<\/em><\/p>\n<p>Ya hemos visto que el pensamiento griego ten\u00eda una clara tendencia a despreciar el cuerpo y las cosas del cuerpo; y que esa tendencia pod\u00eda desembocar en una posici\u00f3n en la que se dijera: \u00bb El cuerpo no tiene la menor importancia; por tanto podemos hacer con \u00e9l lo que nos d\u00e9 la gana, porque es indiferente el que dejemos que sus apetitos tengan plena satisfacci\u00f3n.\u00bb Pero esa misma tendencia pod\u00eda desembocar en el punto de vista opuesto. Pod\u00eda decirse: \u00abEl cuerpo es malo; por tanto, debemos tenerlo bien sujeto; debemos anularlo lo m\u00e1s posible, neg\u00e1ndole todos los instintos y deseos que le son naturales.\u00bb Aqu\u00ed Pablo est\u00e1 refiri\u00e9ndose a esta segunda actitud. Los cristianos de Corinto, o por lo menos algunos de ellos, hab\u00edan sugerido que, si se iba a ser cristiano en el sentido m\u00e1s pleno de la palabra, hab\u00eda que renunciar a todas las cosas f\u00edsicas, entre ellas el matrimonio.<br \/>La respuesta de Pablo es absolutamente pr\u00e1ctica. Dice en efecto: \u00abAcordaos de d\u00f3nde est\u00e1is viviendo. Daos cuenta de que viv\u00eds en Corinto, donde no se puede ni recorrer una calle sin que os asalte la tentaci\u00f3n. Tened presente vuestra misma constituci\u00f3n f\u00edsica y los sanos instintos que os ha dado la naturaleza. Estar\u00e9is mejor casados que expuestos a caer en pecado.\u00bb<br \/>Esto suena a un concepto bastante bajo del matrimonio. Parece como si Pablo aconsejara casarse para evitar males mayores. De hecho, est\u00e1 enfrent\u00e1ndose honradamente con los Hechos de la vida y estableciendo una regla que es universalmente v\u00e1lida. Nadie debiera embarcarse en una forma de vida para la que no est\u00e1 equipado por naturaleza; nadie deber\u00eda emprender un camino en el que se viera expuesto a toda clase de tentaciones. Pablo sab\u00eda muy bien que no estamos Hechos todos lo mismo. \u00abExam\u00ednate a ti mismo -nos dice-, y escoge la clase de vida en la que puedes vivir mejor la vida cristiana, y no intentes adoptar un est\u00e1ndar que no te resulte natural, porque te resultar\u00eda imposible y funesto siendo t\u00fa como eres en la realidad.\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 7<\/p>\n<p>Parte tercera <\/p>\n<p>RESPUESTA A DIVERSAS CONSULTAS DE LOS CORINTIOS 7,1-14,40 <\/p>\n<p>I. MATRIMONIO Y VIRGINIDAD (7,1-40). <\/p>\n<p>Una de las preguntas que la comunidad corintia propuso al Ap\u00f3stol deb\u00eda decir, poco m\u00e1s o menos si a un cristiano le es l\u00edcito el matrimonio y la consumaci\u00f3n matrimonial. Ten\u00edan ante los ojos el ejemplo del celibato de los ap\u00f3stoles; sab\u00edan que el mismo Jes\u00fas hab\u00eda sido c\u00e9libe; conoc\u00edan asimismo la sentencia sobre los que renuncian al matrimonio por amor al reino de los cielos ( Mat 19:11 ss). De todo esto deduc\u00edan que todos deb\u00edan tender a este ideal. Por otra parte, hab\u00eda otros muchos que estimaban en poco los valores sexuales, lo que pod\u00eda llevar, por el camino opuesto, a la laxitud moral Si lo sexual es s\u00f3lo satisfacci\u00f3n del instinto, entonces el hombre, guiado por el esp\u00edritu, deber\u00eda sentir verg\u00fcenza de ello. En esta problem\u00e1tica se daban, por tanto, cita una serie de elementos dispares, que Pablo deb\u00eda tener en cuenta a la hora de formular su respuesta, para que no se diera el caso de que cada uno de los grupos viera confirmadas sus ideas con las palabras del Ap\u00f3stol. Pablo no desecha radicalmente el celo que tiende a lo m\u00e1s alto; pero advierte que no pocos corren el peligro de confiar demasiado en s\u00ed mismos. No todos los que arrebatados por la onda del entusiasmo, se atreven a cosas grandes, pueden ya contarse entre aquellos a quienes se aplica la frase de Jes\u00fas: \u00abQuien puede entender&#8230;\u00bb Pero tampoco puede despertar la impresi\u00f3n de que la vida de comunidad matrimonial sea s\u00f3lo un mal tolerable. El camino del matrimonio ser\u00e1 siempre mucho m\u00e1s preferible que el recurso a la prostituci\u00f3n. Quien quiera entender bien este cap\u00edtulo, no puede olvidar la situaci\u00f3n de hecho en que se encontraba la comunidad corintia. <\/p>\n<p>Pablo no intenta exponer aqu\u00ed una doctrina general sobre el matrimonio, sino s\u00f3lo decir a los corintios, inmersos en un ambiente tan desequilibrado y peligroso, lo que necesitan saber. Por eso lo que aqu\u00ed se dice del matrimonio es tan adusto que casi podr\u00edamos temblar. Hubiera sido mala cosa que la Biblia no tuviera otra cosa que decirnos a favor del matrimonio. Pero, en este caso, tampoco el matrimonio podr\u00eda ser sacramento, signo de la gracia, que indica y produce la gracia. Tenemos aqu\u00ed un nuevo ejemplo de c\u00f3mo es preciso precaverse de desplazar afirmaciones de la Escritura de su situaci\u00f3n concreta para aplicarlas a situaciones universales, sin base justa. <\/p>\n<p>Pero tampoco con los principios antes expuestos se da Pablo por satisfecho. Desciende a muchas cuestiones concretas, parte para indicar los mandamientos obligatorios del Se\u00f1or, parte para dar consejos seg\u00fan la mente y el esp\u00edritu del Se\u00f1or, a los que a\u00f1ade recomendaciones e instrucciones con las que sale al paso de los peligros de esta comunidad misional, pero en las que tambi\u00e9n intenta, por todos los medios a su alcance, poner en claro todo cuanto el mundo debe al cristianismo. Una vez m\u00e1s causa maravilla el modo c\u00f3mo Pablo sabe unir ambas cosas: anunciar la vocaci\u00f3n del hombre que sobrepasa todo lo humano y, al mismo tiempo, hacer justicia a las realidades del hombre. <\/p>\n<p>1. Lo MAS IMPORTANTE Y FUNDAMENTAL SOBRE EL MATRIMONIO (1Co\/07\/01-07). <\/p>\n<p>a) Derecho y necesidad del matrimonio (7,1-2). <\/p>\n<p>1 Acerca de lo que me escribisteis: bueno es para el hombre no tocar mujer. 2 Pero, por raz\u00f3n de la lujuria, que cada uno tenga su mujer, y cada mujer tenga su propio marido. <\/p>\n<p>Pablo establece como punto de partida su confesi\u00f3n sobre la virginidad, en raz\u00f3n de las motivaciones antes citadas, que ser\u00e1n desarrolladas con mayor detalle en las l\u00edneas siguientes (7,7). Encontramos aqu\u00ed descrito, con t\u00e9rminos negativos, como continencia sexual lo que antes hemos llamado, por anticipaci\u00f3n, virginidad. La frase est\u00e1 formulada de una manera general; lo que se dice, pues, del hombre, se aplica tambi\u00e9n, b\u00e1sicamente, al sexo femenino, aunque de hecho se habla s\u00f3lo del var\u00f3n que no toca mujer. En aquel tiempo no exist\u00eda una denominaci\u00f3n positiva para designar el estado propio de la virginidad o del celibato. El mismo Jes\u00fas s\u00f3lo pudo expresar su sentencia con una formulaci\u00f3n negativa (Mt l9,11s). <\/p>\n<p>\u00abBueno\u00bb (kalon) indica aqu\u00ed lo \u00e9ticamente elevado, lo loable en s\u00ed, lo admisible por excelencia. A lo largo del cap\u00edtulo Pablo ir\u00e1 ofreciendo razones m\u00e1s concretas en favor de esta alta estima de la virginidad y del celibato. Pero, al principio, se apresura a situar a los corintios en el sobrio suelo de la realidad de que no todos pueden soportar esta abstinencia. Y si no pueden llevar bien en su vida este ideal, entonces es preferible el matrimonio. Aunque el celibato sea superior, en s\u00ed, para muchos es mejor, en concreto, el matrimonio. Quien se niega a ello, cae m\u00e1s hondo. Quien vive en el matrimonio rectamente, gana por este camino su salvaci\u00f3n (cf. 1Ti 2:15). <\/p>\n<p>Las expresiones \u00abcada uno\u00bb y \u00abcada mujer\u00bb no se refieren a todos sin excepci\u00f3n, sino s\u00f3lo a aquellos que no pueden ser excepci\u00f3n. Pero s\u00ed se dice sin excepci\u00f3n que cada uno tenga su mujer y cada mujer su propio marido. Se ponen as\u00ed en claro dos propiedades fundamentales del matrimonio: la unidad y la indisolubilidad. Pablo deja en pie la tensi\u00f3n entre matrimonio y renuncia voluntaria al mismo. La expone incluso con m\u00e1s determinaci\u00f3n de lo que los corintios quisieran. Por s\u00ed solo, el hombre se siente inclinado a posiciones unilaterales: o el matrimonio es bueno, y entonces es el camino acertado para todos, o no es bueno, y entonces deben renunciar todos a \u00e9l. Nadie se atreve hoy a tomar en serio las consecuencias que de aqu\u00ed se deducir\u00edan. Con todo, esta doctrina despierta hoy en muchos hombres no poca indignaci\u00f3n. Se est\u00e1 a favor de la igualdad, muchas veces de la igualdad a cualquier precio. Pero el Ap\u00f3stol, como Jes\u00fas, mantiene las diferencias. M\u00e1s a\u00fan, insiste en ellas. Y se podr\u00eda decir que el orden del reino de Dios se afirma en estas diferencias. En esta misma carta (cap\u00edtulo 12) se volver\u00e1 a tocar el tema con mayor detenimiento. <\/p>\n<p>b) Igualdad de derechos y de deberes (7,3-4). <\/p>\n<p>3 El marido pague el d\u00e9bito a la mujer, y lo mismo la mujer al marido. 4 La mujer no es due\u00f1a de su propio cuerpo, sino el marido; lo mismo que el marido no es due\u00f1o de su propio cuerpo, sino la mujer. <\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol no se averg\u00fcenza de decir en palabras concretas qu\u00e9 significa tener mujer o marido y qu\u00e9 son el uno para el otro. La expresi\u00f3n con que sintetiza sus instrucciones es la de \u00abd\u00e9bito\u00bb, lo debido. De Pablo la expresi\u00f3n ha pasado al derecho matrimonial, a la moral matrimonial y al lenguaje cotidiano. Este d\u00e9bito constituye entre los cristianos, y entre todos los hombres, la esencia del matrimonio: la mutua entrega del derecho sobre el propio cuerpo. A este derecho corresponde una obligaci\u00f3n en el otro consorte, y viceversa. Aqu\u00ed radica precisamente el valor m\u00e1s importante de estos vers\u00edculos, ya que, fuera de este pasaje, nunca se hab\u00eda proclamado tan expresamente en el mundo antiguo la igualdad del hombre y de la mujer en estas cuestiones matrimoniales. Y no pod\u00eda serlo, en un mundo en el que prevalec\u00eda formal y pr\u00e1cticamente la poligamia, simult\u00e1nea o sucesiva; se estaba muy lejos de esta igualdad en un ambiente cultural en el que s\u00f3lo se reconoc\u00edan y conced\u00edan al matrimonio mon\u00f3gamo meros derechos jur\u00eddicos. <\/p>\n<p>En este pasaje s\u00f3lo se habla de derechos (o, para decirlo m\u00e1s exactamente, s\u00f3lo del poder de disponer), pero es claro que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, este derecho debe fundamentarse en el amor, pues s\u00f3lo en el amor puede ejercerse de una manera acorde con la dignidad humana. S\u00f3lo en el amor puede estar alguien dispuesto a dar a otro derechos sobre su propio cuerpo. S\u00f3lo amando puede alguien abandonarse a otro. Pero tambi\u00e9n aqu\u00ed se sigue dando la tensi\u00f3n entre derecho y amor. Ambos valores deben incluirse, pero no coinciden necesariamente en este mundo. Y aqu\u00ed se encuentra una de las m\u00e1s dolorosas experiencias de los hombres. <\/p>\n<p>c) La continencia temporal por razones espirituales (7,5). <\/p>\n<p>5 No os negu\u00e9is uno a otro, a no ser de com\u00fan acuerdo, por alg\u00fan tiempo, para dedicaros a la oraci\u00f3n. Pero volved de nuevo a vivir como antes, no sea que Sat\u00e1n os tiente por vuestra incontinencia. <\/p>\n<p>Este vers\u00edculo es acaso m\u00e1s sorprendente a\u00fan que los dos precedentes. Una vez m\u00e1s puede advertirse hasta qu\u00e9 extremos llegaba el celo de los casados de Corinto. Algunos de ellos renunciaban por propia iniciativa a la comunidad conyugal y daban por supuesto que el otro consorte pod\u00eda hacer lo propio. Pablo admite esta continencia matrimonial bajo tres condiciones. Debe ser en raz\u00f3n de un bien espiritual; debe tomarse de mutuo acuerdo; debe ser limitada en el tiempo. Esto \u00faltimo se entiende desde la preocupaci\u00f3n ante la posibilidad de que se presenten tentaciones demasiado fuertes para la otra partes cuya fortaleza espiritual y moral puede no marchar al un\u00edsono con la de su consorte. No se establecen l\u00edmites concretos de duraci\u00f3n de este tiempo mutuamente convenido. Era cuesti\u00f3n que deb\u00edan aclarar los propios casados entre s\u00ed. Lo importante es que ya los matrimonios hayan reconocido por s\u00ed mismos cu\u00e1n provechoso para la salvaci\u00f3n y hasta cu\u00e1n necesario les era una continencia temporal. El d\u00e9bito conyugal no puede convertirse en esclavitud, en costumbre degradante. La comunidad de vida debe ser fuerte tambi\u00e9n en lo espiritual, para tener libre para Dios y para la vida espiritual, junto con el esp\u00edritu, tambi\u00e9n el cuerpo. <\/p>\n<p>En un pasado muy reciente se procuraba exponer con claridad a las mujeres casadas que la uni\u00f3n matrimonial no era ning\u00fan impedimento para la recepci\u00f3n de la eucarist\u00eda. Esto era verdadero y necesario. Pero el sentimiento del que dimanaba antiguamente este retraimiento y que, en realidad, fue practicado en todos los tiempos, no estaba tampoco totalmente descaminado. <\/p>\n<p>Acaso sea ya tiempo de volver a recordar, de manera adecuada, aquello que el Ap\u00f3stol recomienda aqu\u00ed (refiri\u00e9ndolo tal vez, en primera l\u00ednea, a los hombres casados de nuestra \u00e9poca). <\/p>\n<p>d) Matrimonio y virginidad: dos dones diferentes de la gracia (7,6-7). <\/p>\n<p>6 Esto lo digo como concesi\u00f3n, no como mandato. 7 Yo quisiera que todos los hombres fueran como yo. Pero cada uno tiene recibido de Dios su propio don: unos de una manera y otros de otra. <\/p>\n<p>Es hasta cierto punto dif\u00edcil determinar si la diferencia que el Ap\u00f3stol establece tan consciente y precavidamente entre concesi\u00f3n y mandato se refiere s\u00f3lo al vers\u00edculo 5 o alcanza tambi\u00e9n al 2. Ocurre aqu\u00ed algo que se da otras muchas veces en Pablo: en primer t\u00e9rmino, el vers\u00edculo cierra los precedentes, su contenido viene, por lo mismo, determinado por los anteriores. Pero, al mismo tiempo, nos lleva a los vers\u00edculos siguientes, de modo que tambi\u00e9n est\u00e1 condicionado por estos \u00faltimos. Las dos mitades del vers\u00edculo 7 responden, con gran exactitud, a las otras dos de los vers\u00edculos 1 y 2 (cf. la presencia de las palabras \u00abhombre\u00bb y \u00abcada uno\u00bb). Sin embargo, la \u00faltima sentencia supera con mucho lo dicho precedentemente. Mientras que en los primeros vers\u00edculos el matrimonio casi aparec\u00eda \u00fanicamente como un mal necesario, aqu\u00ed se le eleva a la dignidad de un carisma. Desde luego, en este pasaje no se debe tomar la expresi\u00f3n \u00abcarisma\u00bb en el mismo sentido absoluto que tiene m\u00e1s tarde, en el cap\u00edtulo 12, pero ciertamente se trata de una expresi\u00f3n positiva. En cualquier caso, se le reconoce al matrimonio un elemento de gracia. Matrimonio y virginidad no son cosas que se puedan elegir o rechazar por propia iniciativa; para los dos estados se es elegido y llamado bajo la gu\u00eda de Dios. Y aqu\u00ed est\u00e1, en definitiva, el fundamento del bien que hay en cualquiera de los dos estados. Pablo no allana en modo alguno el desnivel que hay entre ambos, que \u00e9l mismo se\u00f1al\u00f3 al principio y sobre el que vuelve a insistir ahora a t\u00edtulo enteramente personal; pero tambi\u00e9n aqu\u00ed se somete el Ap\u00f3stol a la disposici\u00f3n divina. <\/p>\n<p>No se puede afirmar con seguridad que, a prop\u00f3sito del concepto de carisma, se haya pensado tambi\u00e9n, en este pasaje, en su funci\u00f3n, dimensi\u00f3n y significado eclesial. Pero es mucho menos l\u00edcito a\u00fan querer prescindir directamente de este aspecto. Todo carisma es gracia no s\u00f3lo para el individuo, sino tambi\u00e9n para la comunidad, para la Iglesia; la diversidad de carismas tiene su raz\u00f3n de ser \u00faltima precisamente en este bien de la comunidad. <\/p>\n<p>La correspondencia de contenido y, a veces, en parte, tambi\u00e9n de palabra de los vers\u00edculos 2 y 7 -que enmarcan esta secci\u00f3n- le dan una unidad indiscutible. <\/p>\n<p>2. CONSECUENCIAS CONCRETAS PARA LAS RELACIONES MATRIMONIALES (1Co\/07\/08-16). <\/p>\n<p>a) Libertad y obligaciones (3,8-11). <\/p>\n<p>8 Digo, pues, a los solteros y a las viudas: bueno es para ellos quedarse como yo. 9 Pero, si no se contienen, que se casen; preferible es casarse que quemarse. 10 Respecto de los que ya est\u00e1n casados hay un precepto, no m\u00edo, sino del Se\u00f1or: que la mujer no se separe del marido -11 y si se separa, que quede sin casarse o que se reconcilie con el marido- y que el marido no despida a su mujer. <\/p>\n<p>Para introducir el tema Pablo ha elegido a prop\u00f3sito la expresi\u00f3n m\u00e1s general: es bueno para el hombre. Ahora se dispone a aplicar a cada grupo concreto aquellas afirmaciones generales. Tiene presentes, una vez m\u00e1s, al hablar a los miembros de la comunidad cristiana, primero a los no casados y a los que han vuelto a quedar libres, y despu\u00e9s a los casados. Repite su primera afirmaci\u00f3n, seg\u00fan la cual es bueno en s\u00ed permanecer c\u00e9libe, aunque, bajo determinadas circunstancias, es mejor casarse, es decir, cuando para alguien en concreto el celibato resulta demasiado oneroso. Por bueno que sea permanecer libre para el Se\u00f1or, esta decisi\u00f3n y este estado carecen de sentido cuando en la pr\u00e1ctica se convierte en una creciente insatisfacci\u00f3n, en una constante intranquilidad y en un permanente encadenamiento al deseo sexual. Pablo habla de este caso, lo mismo que antes se ha referido al peligro de incontinencia. Su razonamiento se puede aplicar tambi\u00e9n sensatamente -lo mismo que sus consejos- a la soledad espiritual, para la que no todos est\u00e1n capacitados y que, en ocasiones, puede atormentar mucho mas que el anhelo corporal. En este punto el Ap\u00f3stol no debe ser mal interpretado, pasando al extremo opuesto, como si aquellos que quieren decidirse, o se han decidido ya en favor del celibato, no tuvieran que afrontar luchas, necesidades y tentaciones. Sea cual fuere la decisi\u00f3n a tomar, o tomada, una cosa es clara en la mente del Ap\u00f3stol: la elecci\u00f3n debe tomarse de acuerdo con lo que sea mejor para la salvaci\u00f3n, no de acuerdo con ventajas o motivaciones caprichosas, humanas, mundanas o sociales. <\/p>\n<p>Que Pablo d\u00e9 por supuesta la preparaci\u00f3n fundamental para esta decisi\u00f3n y a\u00fan su existencia de hecho en la comunidad corintia, parece deducirse de las l\u00edneas siguientes. Hubo personas casadas -evidentemente mujeres sobre todo- que, movidas por el deseo de perfecci\u00f3n, quer\u00edan disolver su matrimonio. El Ap\u00f3stol les urge con el mandamiento de Jes\u00fas, tal como aparece en el Evangelio (Mat 5:23; Mat 19:9), del que Pablo tuvo conocimiento ya sea por tradici\u00f3n oral o por alguna colecci\u00f3n de las sentencias del Se\u00f1or, y que luego repiti\u00f3 y explic\u00f3 con fidelidad. Si hasta ahora pod\u00eda elegirse entre lo que es bueno en s\u00ed y lo que es mejor bajo determinadas circunstancias, aqu\u00ed ya no hay lugar para la opci\u00f3n. Aqu\u00ed tiene vigencia la inequ\u00edvoca voluntad del Se\u00f1or, y ciertamente no hay excepciones 16. El Ap\u00f3stol conoce y reconoce una posible separaci\u00f3n de los consortes. Pueden darse casos en los que no pueda exigirse el mantenimiento de la sociedad conyugal. En tales casos, Pablo declara l\u00edcita la \u00abseparaci\u00f3n de mesa y lecho\u00bb, pero no permite contraer un nuevo matrimonio. El v\u00ednculo matrimonial sigue existiendo, aunque haya dejado de existir la sociedad conyugal. Por eso la reconciliaci\u00f3n es siempre posible, pero no las nuevas nupcias. Pablo ha dirigido estos principios primariamente a las mujeres casadas que sent\u00edan, o pod\u00edan sentir, la tentaci\u00f3n de liberarse de su v\u00ednculo matrimonial. El derecho griego y el romano les conced\u00eda esta posibilidad, mientras que en la legislaci\u00f3n judaica el divorcio s\u00f3lo pod\u00eda partir del var\u00f3n. Por eso se cita aqu\u00ed la prohibici\u00f3n: el marido no despida a su mujer. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>16. Es ya conocida la dificultad que entra\u00f1a la interpretaci\u00f3n de la adici\u00f3n de Mat 5:32 : \u00abexcepto en caso de fornicaci\u00f3n\u00bb. La Iglesia cat\u00f3lica no ha tenido nunca dudas sobre el modo de entender este testimonio b\u00edblico y de imponerlo en la pr\u00e1ctica. Puede apoyarse para ello en Mc 10.9 y en este pasaje de la carta que comentamos. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Privilegio-paulino (Mat 7:12-16). <\/p>\n<p>12 A los dem\u00e1s, digo yo, no el Se\u00f1or: si un hermano tiene una mujer pagana y ella consiente en vivir con \u00e9l, no la despida. 13 Y la mujer que tiene un marido pagano y \u00e9ste consiente en vivir con ella, no lo despida, 14 pues el marido pagano queda ya santificado por su mujer, y la mujer pagana, por el marido creyente; de otra manera, vuestros hijos ser\u00edan impuros, cuando en realidad son santos. 15 Pero si la parte pagana se separa, que se separe. En estos casos, ni el hermano ni la hermana est\u00e1n ligados a tal servidumbre; pues Dios os ha llamado a vivir en paz. 16 Y t\u00fa, mujer, \u00bfqu\u00e9 sabes si as\u00ed salvar\u00e1s al marido? O t\u00fa, marido, \u00bfqu\u00e9 sabes si as\u00ed salvar\u00e1s a la mujer? <\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo caso que Pablo analiza es m\u00e1s dif\u00edcil de explicar. Afectaba, indudablemente, a no pocos matrimonios de la comunidad corintia. No era de esperar que los dos c\u00f3nyuges de matrimonios ya constituidos abrazaran a la vez el cristianismo. Conocemos bastantes ejemplos por los documentos y leyendas del primitivo cristianismo. Por lo dem\u00e1s, el caso no es privativo de esta \u00e9poca paleocristiana, porque vuelve a repetirse con ocasi\u00f3n de la cristianizaci\u00f3n de las tribus germ\u00e1nicas. Y, evidentemente, se sigue dando hoy por doquier en los pa\u00edses de misi\u00f3n. La conversi\u00f3n al cristianismo de uno de los consortes afecta al matrimonio m\u00e1s profundamente que si se incorpora a cualquier otro movimiento o asociaci\u00f3n, ya que el cristianismo defiende una doctrina decisiva y absoluta sobre el matrimonio. Puede ocurrir que esta concepci\u00f3n del matrimonio, tan elevada y bella, pero tambi\u00e9n tan severa, que aporta consigo a la vida conyugal el consorte que entra en la comunidad cristiana, anime, y hasta incluso determine al consorte todav\u00eda pagano a entregarse tambi\u00e9n \u00e9l a esta doctrina. Pero puede ocurrir asimismo lo contrario. Jes\u00fas no ha dicho nada sobre esta situaci\u00f3n tan concreta. \u00a1C\u00f3mo podr\u00eda haber tomado posici\u00f3n sobre todas y cada una de las situaciones del futuro! Para eso ha dotado a su Iglesia de su esp\u00edritu y su autoridad. Pertenece a la misi\u00f3n y a la gracia del ministerio apost\u00f3lico resolver estos problemas seg\u00fan la mente de Jes\u00fas y con su autoridad. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 decide, pues, Pablo? Se pronuncia, en principio, por la continuidad de estos matrimonios. Y emplea una f\u00f3rmula tan estricta como la aducida antes, como sentencia del Se\u00f1or, sobre la prohibici\u00f3n general del divorcio. Lo repite dos veces, con palabras id\u00e9nticas: para el var\u00f3n cristiano que tiene una mujer infiel, y para la mujer cristiana que tiene un marido pagano. El hecho merece una atenci\u00f3n especial, porque hasta entonces la decisi\u00f3n de abandonar al marido nunca hab\u00eda sido considerada como permitida a la mujer. As\u00ed, pues, tambi\u00e9n en esta prohibici\u00f3n del divorcio se expresa de la manera m\u00e1s en\u00e9rgica la igualdad del hombre y de la mujer. La condici\u00f3n o presupuesto a\u00f1adido de que el consorte infiel est\u00e9 de acuerdo en mantener el matrimonio deja abierta una cierta posibilidad de la que Pablo se ocupar\u00e1 m\u00e1s adelante. <\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol comienza por razonar esta determinaci\u00f3n que a nosotros nos resulta extra\u00f1a por m\u00e1s de un motivo. \u00bfC\u00f3mo puede el consorte fiel \u00absantificar\u00bb al infiel? Probablemente algunos corintios habr\u00edan argumentado en sentido contrario: es il\u00edcito, insoportable o inexigible que un santificado en Cristo lleve vida com\u00fan con un infiel. \u00bfNo hab\u00eda dicho el mismo Pablo, un poco antes, que una exigua cantidad de levadura corrompe toda la masa, es decir, la hace mala? S\u00ed; pero precisamente all\u00ed hab\u00eda insistido tambi\u00e9n en que esta estricta separaci\u00f3n deb\u00eda llevarse a cabo contra los \u00abque se llaman hermanos\u00bb, no contra los paganos (5,6.10-13). Aqu\u00ed el caso es distinto. El creyente est\u00e1 aqu\u00ed unido con este infiel mediante un v\u00ednculo santificado por el Creador. Pablo no recurre en este pasaje expresamente al orden de la creaci\u00f3n, en el que se fundamenta la santidad natural del matrimonio, pero su pensamiento se comprende mejor partiendo de esta posici\u00f3n. Y dado que acaba de dejar traslucir su conocimiento de la prohibici\u00f3n del divorcio promulgada por Jes\u00fas, se puede y aun se debe admitir que tiene en su mente la sentencia completa, con la que el Se\u00f1or quiere volver a instaurar expresamente lo que \u00abera al principio\u00bb, seg\u00fan el relato de la creaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Caen as\u00ed por su base ciertos intentos de interpretaci\u00f3n, que querr\u00edan hallar aqu\u00ed un concepto m\u00e1gico de \u00absantidad\u00bb, que ser\u00eda transmitida mediante el contacto corporal. No se trata tampoco de la santificaci\u00f3n recibida a trav\u00e9s del bautismo, como participaci\u00f3n \u00edntima del Esp\u00edritu Santo de Dios. Pero, a trav\u00e9s del consorte, ya plenamente santificado, el consorte pagano que quiere permanecer y vivir con \u00e9l es de alguna manera introducido en la comunidad cristiana. Nada de aquel miedo que prefiere liberar a la parte creyente del fr\u00edo del contacto con los incr\u00e9dulos. Nada de aquel miedo que teme que la parte creyente pueda ser arrastrada a la ca\u00edda. \u00bfNo deber\u00edamos hoy tambi\u00e9n nosotros sentir, aconsejar y decidir en este mismo sentido? Nos hemos convertido en hombres de poca fe frente a esta confianza en la gracia. No se afirma aqu\u00ed una esperanza incondicional de ganar para la fe al consorte infiel. No hay c\u00e1lculos, sino \u00fanicamente el convencimiento de la mayor fuerza de la realidad cristiana, que no es una fuerza humana, sino divina. <\/p>\n<p>Para no ser mal interpretados queremos a\u00f1adir, por lo dem\u00e1s, que Pablo no habla aqu\u00ed de \u00abmatrimonios mixtos\u00bb en nuestro sentido moderno. Inducen a error las traducciones que ponen este t\u00edtulo a la secci\u00f3n que comentamos. <\/p>\n<p>Por matrimonios mixtos la Iglesia entiende los que se dan entre bautizados, uno de los cuales no pertenece a la comunidad cat\u00f3lica. Este caso no pod\u00eda darse todav\u00eda en Corinto. Pablo tampoco toma partido sobre el caso de si un cristiano puede contraer matrimonio con un infiel. Aqu\u00ed habla expresamente s\u00f3lo del caso de un matrimonio que se hab\u00eda contra\u00eddo antes de que una de las partes abrazara el cristianismo. <\/p>\n<p>Con confirmaci\u00f3n, a\u00f1ade el Ap\u00f3stol algo que provoca, m\u00e1s a\u00fan si cabe, nuestra sorpresa: la alusi\u00f3n a que los hijos de un matrimonio entre un creyente y un infiel no son impuros, sino \u00absantos\u00bb. Una vez m\u00e1s debemos preguntarnos: \u00bfen virtud de qu\u00e9 piensa el Ap\u00f3stol que estos ni\u00f1os pueden considerarse santificados? Indudablemente, no en virtud del bautismo, porque aqu\u00ed no se puede presuponer en modo alguno el bautismo de los ni\u00f1os. Esta santidad es, m\u00e1s bien una llamada al bautismo, una cierta referencia previa al bautismo. Pensemos, como punto de partida, que aqu\u00ed se habla de los ni\u00f1os precisamente en el contexto del problema del matrimonio. Podr\u00eda parecernos sorprendente que no se haya tocado antes este tema. Pero en esta alusi\u00f3n se les presenta como siendo obviamente parte del matrimonio y como participando tambi\u00e9n naturalmente de su santidad. Debemos concluir, por tanto, que se consideraba a estos ni\u00f1os como pertenecientes, de alguna manera, a la comunidad. Lo aqu\u00ed dicho no puede ser, en modo alguno, un mero juego conceptual. Se trata m\u00e1s bien de un argumento evidente y claro para todos: si vosotros trat\u00e1is a vuestros hijos como algo ya perteneciente a la comunidad \u00bfc\u00f3mo no podr\u00eda pertenecer tambi\u00e9n a ella el otro consorte? <\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00eda darse en este argumento una posibilidad de aplicaci\u00f3n en favor de los hijos de padres bautizados, que mueren sin recibir el bautismo? Tiempos atr\u00e1s eran muchas las familias que se planteaban la angustiosa pregunta de la salvaci\u00f3n eterna de sus hijos muertos sin este sacramento. Al disminuir la mortalidad infantil, el problema afecta ya a c\u00edrculos m\u00e1s reducidos. Hoy nos debe atormentar, a este respecto, la preocupaci\u00f3n por la salvaci\u00f3n del infinito n\u00famero de personas que mueren sin bautismo en otros puntos de la tierra. Acaso pudi\u00e9ramos llegar a sentir confianza -partiendo del pensamiento del Ap\u00f3stol- por la suerte de los ni\u00f1os de matrimonios cristianos. \u00bfPodr\u00edamos, en tal caso, y avanzando un paso m\u00e1s, extender m\u00e1s all\u00e1 nuestra esperanza, apoyados en la presencia en el mundo, y por tanto, en beneficio de todos, de la Iglesia como \u00absacramento de la salvaci\u00f3n\u00bb? Pablo pasa a examinar ahora el caso de que la parte infiel quiera divorciarse. \u00e9l no puede o no quiere imped\u00edrselo. La palabra del Se\u00f1or no le dice nada sobre este punto. Prolongar este matrimonio en situaci\u00f3n de constantes discrepancias es, a la larga, imposible. Falta toda base. Ahora bien, si examinamos con luz clara este motivo veremos que no podemos sacar la consecuencia que Pablo establece aqu\u00ed con su autoridad apost\u00f3lica, a saber, que tambi\u00e9n el consorte cristiano queda libre. Dado que se trata de una excepci\u00f3n que va contra el principio estricto, esta regla ha recibido el nombre de \u00abprivilegio paulino\u00bb. Es todav\u00eda hoy de aplicaci\u00f3n frecuente en los territorios misionales y tambi\u00e9n se aplicar\u00e1 entre nosotros, en medida creciente, en el futuro, pues aumenta el n\u00famero de no bautizados en los pa\u00edses de la cristiandad. <\/p>\n<p>\u00abPues Dios os ha llamado a vivir, en paz.\u00bb La frase abarca mucho. La paz a que Dios nos ha llamado por la fe y el bautismo es, ante todo, la paz con \u00e9l mismo, aquella paz que los \u00e1ngeles proclamaron en el nacimiento del Salvador. Ahora bien, esta paz quiere y puede ser experimentada y vivida tambi\u00e9n horizontalmente. Los hombres redimidos deben conservarla en sus relaciones mutuas, deben esforzarse por conseguirla, y con mayor ah\u00ednco cuanto m\u00e1s unidos est\u00e1n a la fuente de la paz en Dios. \u00bfQui\u00e9n puede tener, por tanto, m\u00e1s posibilidades que los c\u00f3nyuges, cuya comunidad de vida es tan \u00edntima? Pero, por otra parte \u00bfqui\u00e9n puede perturbar y destruir m\u00e1s cruelmente esta misma paz, si se sienten desgarrados entre s\u00ed en aquello que m\u00e1s profundamente podr\u00eda unirlos? Pablo cuenta con la objeci\u00f3n de algunos cristianos escrupulosos y acaso incluso atormentados. \u00bfNo habr\u00eda que aguantar, para ganar a la otra parte para la fe? All\u00ed donde hubiera una razonable esperanza, Pablo no se pronunciar\u00eda en contra. Pero frente a esta objeci\u00f3n podr\u00eda subrayarse que normalmente la decisi\u00f3n de separarse del consorte pagano habr\u00eda venido precedida por largos intentos de comprensi\u00f3n, de tal modo que, en la mayor\u00eda de los casos, y de acuerdo con los l\u00edmites normales de la resistencia humana, no pueda ya contarse con la esperanza de un cambio de postura. Esto es precisamente lo que el Ap\u00f3stol quiere decir cuando pregunta: \u00abT\u00fa&#8230; qu\u00e9 sabes si as\u00ed salvar\u00e1s al marido (o a la mujer)?\u00bb Desde luego, para Dios no hay nada imposible. Pero ignoramos lo que Dios quiere hacer y cu\u00e1ndo lo quiere hacer. Quiere la salvaci\u00f3n de todos los hombres, pero esto no equivale a decir que quiera hacerlo por medio de nosotros. Construir un matrimonio sobre esta base ser\u00eda temerario. Frente a esto, la decisi\u00f3n del Ap\u00f3stol es prudente y suave. Y mantiene el equilibrio con su pensamiento precedente. Si aquella decisi\u00f3n era notablemente positiva y generosa, en su principio b\u00e1sico, \u00e9sta hace caer en la cuenta de las limitaciones. Se pone una vez m\u00e1s en claro que en aquella santificaci\u00f3n, se trataba necesariamente de una realidad puesta por Dios, pues se le recuerdan al creyente los l\u00edmites de sus propias posibilidades. Por ambas cosas debemos sentirnos agradecidos al Ap\u00f3stol. Ambas est\u00e1n al servicio de nuestra paz. <\/p>\n<p>3. LA VOCACI\u00d3N CRISTIANA Y LAS ESTRUCTURAS DEL MUNDO (7,17-24). <\/p>\n<p>a) Contribuci\u00f3n al problema jud\u00edo: la circuncisi\u00f3n (1Co\/07\/17-19). <\/p>\n<p>17 Por lo dem\u00e1s, que cada uno viva seg\u00fan la condici\u00f3n que el Se\u00f1or le asign\u00f3, cada cual como era cuando Dios le llam\u00f3. Esto es lo que prescribo en todas las Iglesias. <\/p>\n<p>S\u00fabitamente, las perspectivas se dilatan. En lo esencial, las instrucciones del Ap\u00f3stol sobre los problemas matrimoniales dec\u00edan: \u00a1Permaneced! Hab\u00eda expuesto una importante -pero estrictamente limitada- excepci\u00f3n. Por lo mismo, el Ap\u00f3stol se siente ahora obligado a se\u00f1alar con contornos precisos el principio general en toda su amplitud, declarando expresamente que quiere obligar con toda su autoridad a todas las comunidades al cumplimiento del mismo. Es preciso admitir que en este punto se siente acorde con todos los ap\u00f3stoles y misioneros de la primitiva Iglesia. Se puede decir con seguridad: la Iglesia esperaba que todos sus convertidos permanecer\u00edan en el mismo estado en que estaban cuando fueron llamados a la fe. Una decisi\u00f3n dif\u00edcil y transcendente, pero tambi\u00e9n acertada. El Ap\u00f3stol no da aqu\u00ed razones profundas en favor de la misma. En alg\u00fan momento los ap\u00f3stoles debieron dedicar acuciantes reflexiones a este problema; las decisiones que tomaron en el Concilio de Jerusal\u00e9n son en un todo similares a las que aqu\u00ed se dan: el que antes era jud\u00edo, debe permanecer fiel a sus leyes, y al que antes era pagano debe dej\u00e1rsele en su libertad (cf. Hec 15:1 ss). <\/p>\n<p>Como raz\u00f3n se alude aqu\u00ed a una disposici\u00f3n de Dios: si tu estado anterior era tal que en \u00e9l pudo llegar a ti la llamada de la gracia divina; si era, por tanto, justo para Dios, puede ser tambi\u00e9n justo para ti en el futuro. El vestido que llevaba una muchacha cuando atrajo la primera mirada como elegida, nunca ser\u00e1 ya menospreciado. Y, por id\u00e9ntico motivo, tambi\u00e9n ser\u00e1 precioso para el novio. As\u00ed, pues, deber\u00e1 haber por parte de los llamados un tierno agradecimiento por la gracia de la vocaci\u00f3n, que significa una liberaci\u00f3n frente a todo lo terreno, como ya ha dicho Pablo en nuestra carta: todo es vuestro&#8230; Pero tambi\u00e9n se expresa aqu\u00ed una postura que responde a la conocida sentencia del Se\u00f1or: \u00abPagad lo del C\u00e9sar al C\u00e9sar, y lo de Dios a Dios\u00bb (Mat 22:21). Se da aqu\u00ed una base importante respecto de un terreno diferente. Para la Iglesia no se trataba ahora de planificar toda la estructura social de su tiempo. Podr\u00eda haberse dado este caso si la doctrina cristiana de la libertad se hubiera interpretado en el sentido de un principio social. Evidentemente, este proceso no pod\u00eda aplicarse con car\u00e1cter obligatorio a cada caso concreto. La regla deb\u00eda servir como hilo conductor general, suponiendo siempre, por lo dem\u00e1s, que el trabajo, la ocupaci\u00f3n o el negocio en el que se encontraba cada uno era, en s\u00ed, honrado. <\/p>\n<p>La doble premisa presenta un paralelismo formal y objetivo en el que merece la pena observar c\u00f3mo \u00abSe\u00f1or\u00bb y \u00abDios\u00bb son equivalentes e intercambiables, bien porque la misma llamada es atribuida tanto a Cristo como a Dios, bien porque en ambas ocasiones se piensa en Cristo, a quien aqu\u00ed, excepcionalmente, se le llama Dios. <\/p>\n<p>18 \u00bfQue uno fue llamado en estado de circuncisi\u00f3n? Que no deshaga su circuncisi\u00f3n. \u00bfQue otro ha sido llamado sin estar circuncidado? Que no se circuncide. 19 La circuncisi\u00f3n no es y la no circuncisi\u00f3n tampoco es nada; lo que vale es el cumplimiento de los mandamientos de Dios. <\/p>\n<p>Pablo ilustra el principio precedente con dos ejemplos de m\u00e1xima actualidad para los corintios. De acuerdo con todo cuanto sabemos de aquella comunidad, eran muy inclinados a sacar consecuencias radicales. De haber dejado Pablo espacio abierto a esta tendencia, del cristianismo hubiera surgido una subversi\u00f3n, un movimiento de base ciertamente religiosa, pero no por ello menos negadora de todos los l\u00edmites, que hubiera dislocado todas las relaciones y hubiera perturbado el orden existente. En contra de esto alza Pablo un dique: su doctrina del \u00abestado\u00bb. <\/p>\n<p>Esta palabra debe tomarse aqu\u00ed en un sentido muy gen\u00e9rico, que puede referirse indistintamente a la situaci\u00f3n \u00e9tica, social, jur\u00eddica o econ\u00f3mica. La primera situaci\u00f3n concreta que Pablo define y delimita se refiere al pasado de los miembros de la comunidad, que proced\u00edan en parte del juda\u00edsmo y en parte del paganismo. Desde la perspectiva de una teolog\u00eda de la salvaci\u00f3n era fundamental para la valoraci\u00f3n existencial de la Iglesia el dato de que se compon\u00eda de jud\u00edos y paganos. De jud\u00edos, para que se manifestara la continuidad de las promesas; de paganos, para que se revelara el alcance universal de la voluntad salv\u00edfica divina 17. Precisamente por ello el jud\u00edo no tiene por qu\u00e9 avergonzarse de su origen; pero tampoco el pagano debe pensar que est\u00e1 obligado a pasar a trav\u00e9s del rodeo del juda\u00edsmo. Se daba en aquel entonces una cierta inclinaci\u00f3n y una pretendida necesidad hacia una u otra de estas dos posiciones en las comunidades misionadas por Pablo. En algunas ocasiones el Ap\u00f3stol se vio precisado a combatir acremente el segundo de estos dos movimientos 18. <\/p>\n<p>En este pasaje, con su exhortaci\u00f3n restablece el equilibrio. Para los antiguos jud\u00edos lo que les obligaba, en cuanto jud\u00edos, y lo que los se\u00f1alaba ante los dem\u00e1s como tales, particularmente en los ba\u00f1os p\u00fablicos, era la circuncisi\u00f3n. Hubo incluso un tiempo en el que procuraron, mediante operaciones quir\u00fargicas, hacer desaparecer las huellas corporales de este rito. Ante Dios tanto da una cosa como la otra, dice Pablo. Cada uno debe aceptar lo que la Providencia ha destinado para \u00e9l antes de recibir la llamada al cristianismo, que es lo \u00fanico decisivo. A las dem\u00e1s cosas no se les debe dar importancia alguna, pues ser\u00eda ofender a Dios y obscurecer la nueva creaci\u00f3n que Dios ha realizado en \u00e9l (Gal 6:15). Cuando Pablo afirma que lo \u00fanico importante es observar los mandamientos de Dios, piensan algunos que esta formulaci\u00f3n es muy apaulina. Indudablemente, resulta muy digno de ser tenido en cuenta este hecho de que tambi\u00e9n Pablo -dicho sea con todos los permisos- sea capaz de predicar tan cat\u00f3licamente. Podr\u00eda acaso traslucirse aqu\u00ed la sentencia de un catecismo protocristiano, consignada sin duda por escrito y llegada hasta nosotros en la liturgia bautismal: \u00abSi quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos.\u00bb <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>17. Cf. Rom 15:5 9. <\/p>\n<p> 18. Contra este peligro se endereza la pol\u00e9mica de la carta a los G\u00e1latas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Contribuci\u00f3n al problema social: la esclavitud (1Co\/07\/20-24). <\/p>\n<p>20 Qu\u00e9dese cada uno en la condici\u00f3n en la que recibi\u00f3 el llamamiento. 21 \u00bfLo recibiste siendo esclavo? No te preocupes; y aunque pudieras obtener la libertad, aprovecha m\u00e1s bien tu condici\u00f3n de esclavo. 22 Pues el esclavo que recibi\u00f3 el llamamiento en el Se\u00f1or, es liberto del Se\u00f1or, e igualmente, el libre que recibi\u00f3 el llamamiento, es esclavo de Cristo. 23 Hab\u00e9is sido comprados a precio: no os hag\u00e1is esclavos de hombres. 24 Cada uno, hermanos, permanezca ante Dios en la condici\u00f3n en que recibi\u00f3 el llamamiento. <\/p>\n<p>ESCLAVITUD\/PABLO: M\u00e1s formalmente, m\u00e1s ahincadamente a\u00fan repite Pablo, al comienzo del segundo ejemplo, a mitad de toda esta per\u00edcopa, algo cuyo contenido se hab\u00eda dicho ya en el vers\u00edculo 17. Se da un cierto progreso en el hecho de que, en vez del giro \u00abseg\u00fan la condici\u00f3n que el Se\u00f1or le asign\u00f3\u00bb, aqu\u00ed se dice con mayor \u00e9nfasis: \u00aben la condici\u00f3n en la que recibi\u00f3 el llamamiento\u00bb. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 quiere decir aqu\u00ed condici\u00f3n? No el acto de la gracia divina, sino el puesto o la situaci\u00f3n social en la que el hombre se encontraba cuando fue llamado a la fe y a la Iglesia. Esta situaci\u00f3n -Pablo se referir\u00e1 a rengl\u00f3n seguido m\u00e1s de lleno al estado de esclavitud- tiene algo que ver con la llamada divina. Dios ha tenido en cuenta -y, por tanto, hasta cierto punto, ha querido- esta situaci\u00f3n. Dado que m\u00e1s adelante ya no hubo esclavos, se aplic\u00f3 el principio a las circunstancias existentes en cada \u00e9poca. <\/p>\n<p>El segundo ejemplo de que se sirve Pablo para explicar su principio ten\u00eda para los Estados antiguos y para el orden social vigente un alcance mucho mayor: \u00a1los esclavos! Aqu\u00ed se advierte, con mayor precisi\u00f3n que en 1,26-28 (donde se hablaba de los elementos componentes de la comunidad) que tambi\u00e9n los esclavos hab\u00edan entrado a formar parte de ella. <\/p>\n<p>En la administraci\u00f3n dom\u00e9stica, en el comercio y en el trabajo, eran mucho m\u00e1s numerosos los esclavos que los hombres libres. Si hubieran interpretado mal el mensaje de la libertad, acaso el Estado se hubiera visto en la absoluta precisi\u00f3n de someter por la fuerza a los cristianos. Pablo no s\u00f3lo afirma en general: los esclavos deben seguir siendo lo que eran, sino que a\u00f1ade adem\u00e1s: aun en el caso de que alguien tuviera la oportunidad de hacerse libre, debe considerar como ganancia mayor el ser esclavo. Tuvo que ser enorme la sensaci\u00f3n de dicha de estos hombres sometidos a la esclavitud al ser aceptados como ciudadanos de pleno derecho en la comunidad cristiana y verse tratados como hermanos y hermanas por los hombres libres, para poder aceptar esta sentencia. Tuvo que ser inmensa su disposici\u00f3n de \u00e1nimo para aceptar los supremos valores del seguimiento de Jes\u00fas en obediencia y entrega de s\u00ed mismo. <\/p>\n<p>Debieron darse casos en los que tanto los esclavos como sus due\u00f1os abrazaron el cristianismo. En esta circunstancia ideal era m\u00e1s f\u00e1cil llevar a la pr\u00e1ctica la fraternidad. En los otros casos, el hecho era m\u00e1s dif\u00edcil, ya fuera condicionada esta dificultad por la situaci\u00f3n de esclavitud, por la falta de cristianismo de los esclavos, o por la de su due\u00f1o. La carta a Filem\u00f3n nos permite comprobar c\u00f3mo cuando el se\u00f1or y el esclavo se hab\u00edan convertido al cristianismo quedaba totalmente renovada la relaci\u00f3n entre ambos. El esclavo On\u00e9simo hab\u00eda huido de su due\u00f1o. En alg\u00fan punto se encontr\u00f3 con Pablo, se convirti\u00f3 al cristianismo y el Ap\u00f3stol le devolvi\u00f3 a su se\u00f1or, no sin darle una carta de recomendaci\u00f3n muy cordial, que es precisamente nuestra carta a Filem\u00f3n. Con ella se le preparaba el camino para ser bien recibido y se le suger\u00eda incluso a Filem\u00f3n, de una manera delicada, que concediera la libertad a On\u00e9simo, que ahora ya es liberto del Se\u00f1or. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a los hombres libres -y, dado el caso, a los poseedores de esclavos- se les dice algo acorde con esta doctrina. Si el libre se entiende bien en la fe, es un esclavo de Cristo. No puede hacer lo que le plazca ni consigo mismo ni con las cosas que le pertenecen. Con mucha m\u00e1s raz\u00f3n deben tratar seg\u00fan el sentir de Cristo a un esclavo, que es imagen y semejanza de Dios. <\/p>\n<p>Aunque tambi\u00e9n aqu\u00ed el consejo es permanecer, esto no equivale a decir que todo deba permanecer seg\u00fan el modelo antiguo. La verdad es que lo antiguo queda radicalmente transformado. La levadura del Evangelio fermenta la masa. A primera vista todo parece quedar igual, pero en el fondo todo se transforma desde dentro. Esto puede expresarse en la paradoja: el esclavo es ahora libre (en Cristo), y el libre, esclavo (de Cristo). La emancipaci\u00f3n se consegu\u00eda muchas veces mediante el pago del rescate. Esta idea, no expl\u00edcitamente expresada, lleva al Ap\u00f3stol a un nuevo giro, que se aplica tanto a los libres como a los esclavos. Todos ellos han sido comprados a un alto precio (cf. 6,20). El Ap\u00f3stol piensa en la entrega de Jes\u00fas. No deben, pues, destruir esta libertad. Ser\u00eda de nuevo esclavo de los hombres aquel que olvidara la libertad y superioridad conseguida en Cristo respecto de las diferencias sociales, o nacionales. O de cualquiera otra clase, y tomara otra vez en serio, al modo antiguo, tales gradaciones. Lo que es v\u00e1lido para Dios debe ser v\u00e1lido tambi\u00e9n para nosotros. En este sentido se repite por tercera vez -ya para concluir- el principio: permanecer en la condici\u00f3n en que se recibi\u00f3 el llamamiento. Esta doctrina no ha llevado en modo alguno -como pudiera creerse en principio- a perpetuar la esclavitud. Su abolici\u00f3n ha exigido tiempo, ciertamente, y en algunos lugares sin duda demasiado tiempo. Pero la doctrina de Pablo conduc\u00eda inexorablemente a este resultado. Tampoco el Ap\u00f3stol ha proclamado como principio general la igualdad de derechos de la mujer, para la que todav\u00eda no estaba madurada la sociedad de entonces. Pero sus ense\u00f1anzas pr\u00e1cticas sobre la convivencia matrimonial conten\u00edan ya de hecho esta igualdad, y s\u00f3lo se necesitaba tiempo para extraer poco a poco de su n\u00facleo \u00edntimo la relaci\u00f3n mutua y total de ambos sexos. <\/p>\n<p>Podemos atenernos, pues, a las dos cosas: a lo que Pablo ense\u00f1a y recomienda aqu\u00ed, y a lo que, como creyentes, defendemos hoy y por cuya adquisici\u00f3n debemos combatir. La instrucci\u00f3n del Ap\u00f3stol est\u00e1 dirigida a una situaci\u00f3n muy concreta de la nueva comunidad cristiana y a una concreta mentalidad de la sociedad antigua. Tenemos todos los motivos para admitir que sus instrucciones eran las \u00fanicas adecuadas a aquel tiempo y momento. Pero para nosotros ambas cosas han cambiado: la situaci\u00f3n de fe de la comunidad cristiana y la concepci\u00f3n comunitaria del hombre. La fe y el estado cristiano no se experimentan ya hoy como una novedad; la concepci\u00f3n social del mundo, por el contrario, ha evolucionado en una medida y con una amplitud tal como nunca hab\u00eda acontecido hasta ahora. All\u00ed hubo que frenar la din\u00e1mica de la fe para no falsificarla en su repercusi\u00f3n social. Pero ahora hay que dejarla libre, para que la fe y el cristianismo no se queden al margen de la historia. Entonces un abandono precipitado y sin distinciones del estado en que cada uno realmente estaba, en el que cada uno hab\u00eda configurado sus experiencias, hubiera significado un desarraigo. En vez de dar testimonio misional y creyente de aquella novedad decisiva dentro del \u00e1mbito existente, se hubiera desplazado a otro campo la din\u00e1mica de la fe y la libertad que esta fe entra\u00f1aba hubiera sido mal usada socialmente. Hoy, una permanencia indiscriminada podr\u00eda significar desidia e inadvertencia frente a los signos de los tiempos, desobediencia frente a la llamada del Se\u00f1or, que quiere que demos testimonio de la fe en un mundo en transformaci\u00f3n. El que llega a un pa\u00eds extra\u00f1o debe aprender la lengua del pa\u00eds, ya s\u00f3lo para poder llevar una vida humana, y mucho m\u00e1s si debe desempe\u00f1ar un cargo misional. \u00e9sta es exactamente nuestra situaci\u00f3n. No se trata, hablando en puridad, de que hayamos desembarcado en un pa\u00eds extra\u00f1o, sino que los pa\u00edses extra\u00f1os se han expandido, han irrumpido en nuestro entorno. Y la lengua que tenemos que aprender no consiste ya en palabras, sino en un pensar, actuar y decidir de nuevo cu\u00f1o. <\/p>\n<p>No debemos vacilar, por tanto, ante el hecho de que en este punto no podamos seguir al pie de la letra el consejo del Ap\u00f3stol. Ante situaciones nuevas \u00e9l mismo adopt\u00f3 con frecuencia posturas nuevas, de las que hoy podemos pensar que fueron acertadas. Con la misma confianza en la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo y con id\u00e9ntica obediencia frente a la misi\u00f3n de Jesucristo deberemos atrevernos nosotros hoy a tomar nuestras propias decisiones. Tambi\u00e9n en el \u00e1mbito de la nueva decisi\u00f3n volver\u00e1n a darse situaciones en las que puedan aplicarse literalmente las ense\u00f1anzas que aqu\u00ed imparte el Ap\u00f3stol. Nosotros no podemos cambiar a voluntad las condiciones de nuestra vida en el mundo. Pero podemos consolarnos con la idea de que hemos sido elegidos, llamados y agraciados precisamente en este estado y en el cual y a trav\u00e9s del cual podemos realizar nuestra vocaci\u00f3n e incluso nuestra din\u00e1mica misionera. <\/p>\n<p>4. EL CELIBATO VOLUNTARIO (7,25-35). <\/p>\n<p>a) Recomendaci\u00f3n del celibato (1Co\/07\/25-28). <\/p>\n<p>25 Con respecto a los no casados, no tengo precepto alguno del Se\u00f1or, sino que doy mi parecer como digno de fe que soy por le misericordia del Se\u00f1or. 26 As\u00ed pues, opino que esto es bueno por la necesidad presente; quiero decir, que es bueno al hombre permanecer as\u00ed. 27 \u00bfEst\u00e1s ligado a mujer? No busques la separaci\u00f3n. \u00bfEst\u00e1s libre de mujer? No busques mujer. 28 No obstante, si te casas, no pecas; y si una doncella se casa, tampoco peca; aunque, por otra parte, estos tales tendr\u00e1n su tribulaci\u00f3n en la carne, que yo, desde luego, os la quisiera ahorrar. <\/p>\n<p>Esta nueva proposici\u00f3n vuelve a repetir, con una formulaci\u00f3n clara, la problem\u00e1tica de todo el cap\u00edtulo, pero limit\u00e1ndola a un aspecto, el relativo a la virginidad. Una parte de las consultas de los corintios deb\u00eda decir, poco m\u00e1s o menos: \u00bfNo ser\u00eda mejor que no cas\u00e1ramos a nuestras hijas solteras? Semejante idea \u00bfno parece estar de acuerdo con la reci\u00e9n mencionada ense\u00f1anza general del Ap\u00f3stol: permanecer en la condici\u00f3n en que cada uno ha sido llamado? Pero esta ense\u00f1anza no puede aplicarse as\u00ed, sin m\u00e1s, a nuestra problem\u00e1tica. La solter\u00eda no es de suyo un estado destinado a mantenerse inalterable. Es m\u00e1s bien un estado de transici\u00f3n, destinado a ceder el puesto al matrimonio, del mismo modo que la flor cede el puesto al fruto. <\/p>\n<p>Ahora bien, Pablo tiene en muy alta estima el estado de virginidad abrazado y mantenido por amor al reino de los cielos. No existe ning\u00fan mandato sobre el tema, cosa que hubiera decidido la cuesti\u00f3n ya de antemano. Pablo comienza por anteponer esta constataci\u00f3n negativa. Tambi\u00e9n los corintios deber\u00edan haber aprendido a distinguir entre lo que se debe creer y practicar incondicionalmente, de modo que no pueda haber discusi\u00f3n alguna sobre ello, y las verdades y recomendaciones que no obligan tan absolutamente, aunque tampoco est\u00e1n, de suyo, a nuestra entera libertad y voluntad. La doctrina cat\u00f3lica ha formulado esta realidad con la distinci\u00f3n entre precepto y consejo. As\u00ed, en la cuesti\u00f3n que nos ocupa, Pablo expone su opini\u00f3n, y fundamenta su consejo en que, en virtud de su mandato misional y de su tarea, merece cr\u00e9dito. Lo que aqu\u00ed tiene que a\u00f1adir a la recomendaci\u00f3n fundamental de la virginidad, ya expuesta en la primera sentencia de este cap\u00edtulo, enderezada a ambos sexos, se contiene en la frase \u00abpor la necesidad presente\u00bb. No es f\u00e1cil precisar si se piensa aqu\u00ed en la urgencia escatol\u00f3gica que el Ap\u00f3stol se imaginaba ya pr\u00f3xima, o si m\u00e1s bien la expresi\u00f3n se refiere -como en la tribulaci\u00f3n siguiente (7s28)- a la situaci\u00f3n siempre presente de la Iglesia, colocada en un mundo alejado de Dios. La forma en futuro: \u00abestos tales tendr\u00e1n su tribulaci\u00f3n\u00bb no define la duda en favor de un significado indiscutiblemente escatol\u00f3gico; puede referirse a aquellos que se casan y que est\u00e1n, por tanto, m\u00e1s expuestos a los ataques del mundo hostil, debido a sus v\u00ednculos familiares. En cualquier caso, es seguro que en toda situaci\u00f3n persecutoria hay siempre algo escatol\u00f3gico, y que en la \u00e9poca final y propia de la escatolog\u00eda este consejo tendr\u00e1 la m\u00e1s absoluta actualidad y vigencia. <\/p>\n<p>Lo que se a\u00f1ade a continuaci\u00f3n de estas dos sentencias tan cuidadosamente expuestas y gramaticalmente algo prolijas es, en raz\u00f3n de esto mismo, m\u00e1s decisivo y apremiante. Se comienza por repetir o proseguir el consejo general de que cada cual permanezca en su propio estado, soltero el soltero, casado el casado. La segunda frase aclara inmediatamente que no se trata de un precepto obligatorio, sino que ahora y siempre es l\u00edcito y permitido contraer matrimonio. Lo m\u00e1s notable y asombroso, por no decir lo m\u00e1s extra\u00f1o, es la observaci\u00f3n de que el Ap\u00f3stol querr\u00eda evitar a los corintios su tribulaci\u00f3n en la carne. No se piensa aqu\u00ed en los evidentes cuidados del nacimiento y educaci\u00f3n de los hijos. Tampoco se refiere la frase al pensar y decir de ciertas madres, que quieren evitar a sus hijos una vida que s\u00f3lo puede vivirse bajo constantes amenazas. El Ap\u00f3stol debi\u00f3 contemplar con mirada prof\u00e9tica pruebas desgarradoras mucho m\u00e1s concretas. Podr\u00edamos pensar acaso en los ejemplos de las historias de los m\u00e1rtires, como la madre de los hermanos macabeos y otras de la era cristiana. Quiz\u00e1s este pensamiento, aqu\u00ed s\u00f3lo levemente aflorado, sea reasumido y aclarado en un pasaje posterior (7,32-35). <\/p>\n<p>b) El esp\u00edritu de celibato o virginidad (1Co\/07\/29-31). <\/p>\n<p>29 Lo que digo, hermanos, es esto: que el tiempo es breve. Por lo dem\u00e1s, que los que tienen mujer sean como si no la tuvieran; 30 los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se alegraran; los que compran, como si no poseyeran; 31 los que usan del mundo, como si no disfrutaran de \u00e9l; porque la apariencia de este mundo pasa. <\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol dirige una vez m\u00e1s su mirada, m\u00e1s all\u00e1 de las preguntas inmediatas, hacia lo que tiene validez universal. Establece, a t\u00edtulo de introducci\u00f3n, un hecho del que se deriva todo lo que sigue. Y lo dice con expresi\u00f3n tan solemne que se estar\u00eda tentado a traducir: \u00abA este prop\u00f3sito declaro&#8230;\u00bb Debe considerarse como continuaci\u00f3n y explicaci\u00f3n de su aserto de que el tiempo es breve la frase final de esta peque\u00f1a per\u00edcopa: \u00abporque la apariencia de este mundo pasa\u00bb. Aqu\u00ed s\u00f3lo cabe pensar en el fin del mundo, ya inminente. Ahora bien \u00bfmantiene esta frase su vigencia, despu\u00e9s de que el mundo se ha prolongado durante veinte siglos? Tenemos que delimitar entre opini\u00f3n personal del Ap\u00f3stol, lo que daba por seguro en la cuesti\u00f3n del t\u00e9rmino del juicio, y aquellas afirmaciones que, independientemente de esta opini\u00f3n, y rebas\u00e1ndola, ten\u00edan valor permanente para la Iglesia. Lo mismo puede decirse respecto de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Y, en realidad \u00bfno se debe aplicar por doquiera a todas las palabras de la Escritura? Estas palabras han sido pronunciadas, en efecto, con unos determinados presupuestos y dentro de una situaci\u00f3n determinada, aunque conservan, no obstante, validez para otros tiempos y otras circunstancias. No siempre es f\u00e1cil distinguir entre el valor permanente y el valor circunstancial de origen. \u00e9sta es precisamente la tarea de la interpretaci\u00f3n, para la que se nos ha prometido la asistencia del Esp\u00edritu Santo. Sigue siendo v\u00e1lido que, desde la primera venida del Hijo del hombre, el mundo se encuentra bajo otros signos. En apariencia, sigue desliz\u00e1ndose como antes, pero su realidad profunda es distinta. Se halla situado en el tiempo intermedio entre la primera y la segunda venida del Se\u00f1or, como atenazado entre ambas. Algo as\u00ed expresa la frase que nosotros traducimos un poco simplificadamente: \u00abel tiempo es breve\u00bb. Tambi\u00e9n las situaciones de que ahora se habla est\u00e1n de alg\u00fan modo como atenazadas entre estas dos peque\u00f1as frases tan plenas de contenido. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere decir: los que tienen mujer como si no la tuvieran? No puede afirmar lo contrario de lo que el Ap\u00f3stol ha expuesto a los casados, al comienzo, como norma de conducta de su vida en com\u00fan, es decir, no puede significar la renuncia a la comunidad matrimonial, ni tampoco un comportamiento que no se cuida para nada del consorte. Quiere decir que no deben estar tan sometidos a sus relaciones conyugales que ya no puedan vivir sin ellas. Debe crearse un espacio de libertad, que ciertamente no aparece aqu\u00ed por vez primera; aquel consejo a la renuncia temporal, tras mutuo acuerdo, a la convivencia corporal, para dedicarse a la oraci\u00f3n, se\u00f1alaba ya en esta misma direcci\u00f3n. Aqu\u00ed se formula el mismo principio, s\u00f3lo que de una manera m\u00e1s b\u00e1sica y fundamental. Consigue as\u00ed una mayor aplicabilidad, aunque a costa, desde luego, de la precisi\u00f3n para los casos concretos. Debe tenerse bien en cuenta de qu\u00e9 est\u00e1 hablando el Ap\u00f3stol. Despu\u00e9s de haber dado instrucciones concretas para casos bien determinados, quiere formular, de manera v\u00e1lida para todos, algo que puede aplicarse a todo g\u00e9nero de circunstancias y situaciones. En cierto sentido, a casados y solteros deben aplicarse normas completamente distintas. Pero Pablo no puede detenerse aqu\u00ed. Le interesa llegar a lo \u00faltimo y fundamental, a lo aut\u00e9nticamente cristiano, a lo que debe llevarse a cabo en toda circunstancia, a lo que hace visible y perceptible, por encima de todas las situaciones concretas, el elemento nuevo del ser cristiano. <\/p>\n<p>Arrancando del tema del matrimonio, pasa Pablo a disertar sobre esta actitud, para \u00e9l tan importante. Pero es conveniente que la ilustre con nuevos ejemplos. \u00bfO sigue anclado todav\u00eda en el \u00e1mbito de lo matrimonial cuando habla de los que lloran? \u00bfSe refiere acaso a aquellos cuya preocupaci\u00f3n radica precisamente en que se les ha negado una plenitud anhelada? \u00bfA aquellos cuyo llanto es tanto m\u00e1s amargo cuanto que a casi nadie pueden exponer este anhelo y esta necesidad? En realidad, si Pablo arranca de este tema para hablar de los que lloran, es seguro que quiere incluir en este grupo a todos cuantos, por la raz\u00f3n que fuere, sienten siempre en s\u00ed las angustias de la existencia humana. A nadie proh\u00edbe las l\u00e1grimas, y \u00e9l mismo confiesa haberlas derramado en diversas ocasiones (Rom 12:15; Flp 3:8). Pero tampoco proh\u00edbe a los felices, a los dichosos, su alegr\u00eda. Ambas cosas son humanas. Pablo est\u00e1 muy lejos del ideal estoico de la impasibilidad del alma. Y muy cerca de las bienaventuranzas del serm\u00f3n de la monta\u00f1a. \u00e9stas, aunque menos dial\u00e9cticamente formuladas, mantienen, en la dualidad de las situaciones descritas y de la salvaci\u00f3n que se les promete, una tensi\u00f3n entre presente y futuro, una invitaci\u00f3n a superar el presente de tal modo que se permita la entrada -en la fe y en la esperanza- en el futuro prometido. <\/p>\n<p>\u00abLos que compran\u00bb nos recuerda que Corinto era una ciudad mercantil, en la que era imprescindible, tambi\u00e9n para los cristianos, el esp\u00edritu comercial, el af\u00e1n de ganancia y el valor del riesgo. Pablo no se lo proh\u00edbe; pero, como cristianos, no s\u00f3lo deben evitar las pr\u00e1cticas injustas, sino que deben mantener adem\u00e1s, frente a este campo de actividad, una libertad dif\u00edcil de describir detalladamente, pero activa y eficaz por doquier. La frase que emplea en la \u00faltima linea: los que usan el mundo, puede referirse a todo cuanto abarca la vida ciudadana, con su refinada cultura, y tambi\u00e9n a las m\u00faltiples relaciones, tan importantes en todos los terrenos. <\/p>\n<p>En tiempos de nuestros abuelos, los artesanos beb\u00edan una copa para cultivar sus relaciones con el cliente. Las cosas son hoy mucho m\u00e1s complicadas y dif\u00edciles, y tambi\u00e9n mucho m\u00e1s arriesgadas, \u00bfPuede maravillarse un cristiano de que no le salgan bien los negocios? \u00bfNo deber\u00eda ver m\u00e1s bien en ello una disposici\u00f3n de la Providencia, que le proporciona un peque\u00f1o distanciamiento para que pueda adquirir conciencia de que \u00abs\u00f3lo una cosa es necesaria\u00bb? La actividad presente s\u00f3lo tiene sentido dentro de este corto espacio temporal. Aquel que vive en la perspectiva del Se\u00f1or que viene de nuevo, aquel que se ha situado en el reino de Dios, no tiene por qu\u00e9 aferrarse o complacerse en ning\u00fan bien o valor de este mundo que pasa. <\/p>\n<p>Todo lo dicho apuntaba hacia una direcci\u00f3n que apartaba un tanto de aquel mundo y que era necesaria en aquel momento. Pero tambi\u00e9n nosotros podemos preguntarnos ahora si, dadas las actuales circunstancias, no podr\u00edamos y aun no deber\u00edamos cambiar de rumbo. \u00bfNo podr\u00eda darse que los cristianos hayan tomado poco en serio las realidades terrenas? \u00bfQue no se hayan comprometido lo suficiente, no en lo tocante a sus propias ganancias, sino con las necesidades de sus conciudadanos? \u00bfQue hayan trabajado lo suficiente para asegurar la subsistencia de su familia, pero no lo bastante para ayudar a los pueblos subdesarrollados? En todo caso, el Concilio nos ha ense\u00f1ado que no podemos limitarnos a encogernos de hombros ante las necesidades del mundo, sino que, por amor al reino de los cielos, debemos procurar servir, con fuerza y fidelidad, al progreso humano, correctamente entendido 19. <\/p>\n<p>Es bien cierto que hoy asoma de nuevo en el horizonte el peligro opuesto. La alta estima, la casi santificaci\u00f3n de las realidades terrenas, podr\u00eda llevar a una simple y lisa mundanizaci\u00f3n. Ante la alta valoraci\u00f3n del matrimonio, parece desvanecerse el sentido de la virginidad voluntaria; ante la alta valoraci\u00f3n de la libertad, el sentido de la obediencia voluntaria; ante el amplio contacto con los bienes del mundo, el sentido de la pobreza voluntaria. Es indiscutible que la intenci\u00f3n de estos vers\u00edculos coincide plenamente con los consejos evang\u00e9licos, es decir, con lo que la tradici\u00f3n espiritual ha llamado el esp\u00edritu de los consejos evang\u00e9licos. Desde siempre se ha sabido que no todos pueden estar llamados a vivir en su sentido radical y literal la pobreza, y la castidad; pero tambi\u00e9n se ha sabido que todos han de tenerlas en alg\u00fan grado, ya que a todos se dirigen las bienaventuranzas del serm\u00f3n de la monta\u00f1a. De aqu\u00ed debe partirse para determinar el alCance de estos vers\u00edculos, que, por un lado, son menos que preceptos, pero, por otro, son mucho m\u00e1s. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>19. El concilio Vaticano II ha empleado de hecho esta palabra varias veces, d\u00e1ndole un sentido positivo, especialmente en la Constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual, por ejemplo en los art\u00edculos 36.44.72. Pero tampoco pasa en silencio la tentaci\u00f3n de una falsa fe en el progreso y procura poner en claro las relaciones entre el progreso terreno y el reino de Dios: art\u00edculos 37 y 39. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>c) Por qu\u00e9 es mejor el estado de virginidad (1Co\/07\/32-35). <\/p>\n<p>32 Lo que yo pretendo es que est\u00e9is libres de cuidados. El soltero se cuida de las cosas del Se\u00f1or: de c\u00f3mo agradar al Se\u00f1or. 33 En cambio, el casado se cuida de las cosas del mundo: de c\u00f3mo agradar a su mujer, 34 y anda dividido. Igualmente, la mujer no casada, lo mismo que la doncella, se cuida de las cosas del Se\u00f1or, para ser santa en cuerpo y alma; la casada, en cambio, se cuida de las cosas del mundo: de c\u00f3mo agradar a su marido. 35 Y esto lo digo mirando a vuestro provecho, no para tenderos un lazo, sino para una digna y sol\u00edcita dedicaci\u00f3n al Se\u00f1or. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la per\u00edcopa 7,29-31, dotada de unidad propia, prosigue el Ap\u00f3stol las ideas antes expuestas sobre lo bueno y lo mejor. La relaci\u00f3n entre ambos pasajes se advierte claramente por el deseo reiteradamente expresado por el Ap\u00f3stol. El elemento nuevo de esta per\u00edcopa, que tiene una unidad parecida a la precedente, est\u00e1 en los cuidados, de los que se habla cinco veces. Aparecen bajo una doble valoraci\u00f3n. Al principio se estiman tan negativamente como en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a: se consideran como una postura prohibida a los cristianos. Es un cuidarse de las cosas del mundo; se trata, pues, de un cuidado t\u00edpicamente mundanal. Pero hay otro cuidado: el de las cosas del Se\u00f1or. Y ocurre que la persona casada se ve dividida entre ambos. Junto a los cuidados -de un lado por las cosas del Se\u00f1or, de otro por las cosas del mundo- aparece otra palabra determinante: agradar -all\u00ed al Se\u00f1or, aqu\u00ed a la mujer, o, respectivamente, al marido-, tal como se dice en la par\u00e1bola de Jes\u00fas: \u00abMe acabo de casar y por eso no puedo ir\u00bb (Luc 14:20). En este agradar se contiene toda la reserva, el tiempo, las orientaciones y preocupaciones que el matrimonio lleva consigo. El casado se ve en la precisi\u00f3n, por as\u00ed decirlo, de servir a dos se\u00f1ores. No deber\u00edan ser dos se\u00f1ores distintos cuando ambos consortes quieren pertenecer enteramente al Se\u00f1or. Pero aqu\u00ed entran en juego muchos elementos. La regla no es que ambos esposos piensen \u00fanicamente en lo que es del Se\u00f1or, o en prepararse mutuamente para el Se\u00f1or, en considerarse y tratarse el uno al otro como un pr\u00e9stamo del Se\u00f1or. Pablo no considera aqu\u00ed este caso. En este pasaje se muestra reservado o esc\u00e9ptico, porque tiene en cuenta una norma mucho m\u00e1s elevada, a la que le impulsa su celo por el Se\u00f1or. Vuelve a refrenarse de inmediato, precisamente -cosa muy digna de notarse- en el vers\u00edculo final. Pero no puede por menos de desear de todo coraz\u00f3n que se entreguen total y enteramente, sin divisi\u00f3n y sin turbaci\u00f3n, al Se\u00f1or. <\/p>\n<p>Frente a los cuidados, negativamente valorados, por las cosas del mundo, est\u00e1n los cuidados por las cosas del Se\u00f1or. Podr\u00edamos preguntar cu\u00e1l es la contrapartida del estar dividido. Y la respuesta ser\u00eda: el indiviso pertenecer al Se\u00f1or. Pero en el texto no aparece. \u00bfAcaso s\u00ed est\u00e1, pero bajo una forma algo diferente? Parece que, de hecho, la frase: \u00abpara ser santa en cuerpo y alma\u00bb ofrece exactamente esta correspondencia. No que los casados no puedan y no deban ser santos. Pero el Ap\u00f3stol busca aqu\u00ed una expresi\u00f3n para indicar una pertenencia especial y exclusiva al Se\u00f1or, un ser y estar determinado por \u00e9l. Y lo ha expresado con estas palabras. Tambi\u00e9n en el \u00faltimo vers\u00edculo, que cae un poco fuera de la continuidad, por otra parte uniforme, del paralelismo, se aprecia b\u00e1sicamente el esfuerzo por expresar este aspecto positivo. <\/p>\n<p>Pablo no presta atenci\u00f3n a otro grupo: al de aquellos muchos que desear\u00edan casarse, pero no llegan al matrimonio. \u00bfEs que no se daba este caso en su tiempo? Al principio del vers\u00edculo 34 podr\u00eda pensarse que Pablo tiene presente este grupo, cuando junto a las v\u00edrgenes menciona a las mujeres no casadas. Pero o bien se refiere a las viudas, o bien a las mujeres que en su anterior vida pagana manten\u00edan relaciones no leg\u00edtimas. En todo caso, en lo ya dicho hay elementos que proporcionan ayuda a estos c\u00e9libes involuntarios, con tal de que consigan adquirir en la fe una visi\u00f3n de su forzosa privaci\u00f3n del matrimonio como llamada positiva a las cosas del Se\u00f1or. \u00abSe cuida de las cosas del Se\u00f1or\u00bb es presentado como un hecho evidente. Hay aqu\u00ed una invitaci\u00f3n y una exigencia: la de ser capaz de reconocer y abrazar esta llamada positiva. <\/p>\n<p>5. INSTRUCCIONES PARA DOS GRUPOS ESPECIALES (Luc 7:36-40). <\/p>\n<p>a) A los padres que tienen hijas n\u00fabiles (1Co\/07\/36-38). <\/p>\n<p>36 Pero si alguno piensa que falta a la conveniencia respecto de su doncella, porque se le pasa la flor de la edad, y es conveniente hacerlo as\u00ed, haga lo que desea; no peca; c\u00e1sense. 37 Por el contrario, si uno est\u00e1 firme en su coraz\u00f3n, con entera libertad, y tiene poder sobre su voluntad, y ha resuelto en su coraz\u00f3n guardar as\u00ed a su doncella, har\u00e1 bien. 38 De modo que el que casa a su doncella hace bien, y el que no la casa, har\u00e1 todav\u00eda mejor. <\/p>\n<p>En el fondo, todo est\u00e1 ya dicho, y de diversas maneras. Pero aquel que piensa no s\u00f3lo como legislador o como maestro, sino como padre y educador, no cree excederse cuando, en gracia de la seguridad, aplica los principios generales, en los que ya se contiene todo, a todos aquellos casos concretos que pueden tener utilidad pr\u00e1ctica para sus encomendados. Ya se hab\u00eda hablado de las doncellas y de las mujeres no casadas. Entre estas \u00faltimas se cuentan tambi\u00e9n las viudas, de las que se volver\u00e1 a hablar m\u00e1s tarde. Por lo que hace a las doncellas, la decisi\u00f3n no est\u00e1, o no del todo y no siempre, en su propia mano. De aqu\u00ed esta palabra dirigida a los que responden por ellas. La l\u00ednea b\u00e1sica de lo que aqu\u00ed dice Pablo viene trazada ya desde mucho antes. En sus determinaciones concretas, la l\u00ednea de exposici\u00f3n del pensamiento nos parece extra\u00f1amente dura, molesta o inc\u00f3moda, acaso porque no conocemos bien las circunstancias o el tono de la pregunta. La clave para la recta intelecci\u00f3n est\u00e1 en el sistema patriarcal familiar. <\/p>\n<p>\u00abSu doncella\u00bb: la frase va dirigida o bien al padre, o al tutor, o acaso tambi\u00e9n al t\u00edo o al hermano mayor, es decir, a aquel a quien incumbe la preocupaci\u00f3n por la hija en edad n\u00fabil, y los preparativos para su matrimonio, seg\u00fan derecho y costumbre. Si alguno de estos opina que la costumbre le obliga a casar a la muchacha, debe hacer lo que cree que no puede dejar de hacer. Y no peca por ello. Pero si tiene el coraje suficiente para decidir seg\u00fan su propio criterio, puede hacer aquello que, a lo largo de todo el cap\u00edtulo, Pablo ha declarado ser mejor: conservarla enteramente para el Se\u00f1or. <\/p>\n<p>El consentimiento de la muchacha es algo que se da por sabido y evidente, del mismo modo que durante la edad media los padres casaban a sus hijos o los entregaban al convento. Para nuestra sensibilidad moderna se comete aqu\u00ed una injusticia estridente. Pero lo que hoy parece as\u00ed, no lo era en otras circunstancias. Pablo ha contribuido mucho a la igualdad de derechos de la mujer. Lo que nos dice en este pasaje se atiene simplemente a las circunstancias de su tiempo. La decisi\u00f3n a tomar sobre una hija casadera no se valoraba de acuerdo con la sensibilidad o los deseos de la interesada, sino de acuerdo con las costumbres sociales, que incluso hoy d\u00eda siguen desempe\u00f1ando su papel. As\u00ed como Pablo no quiso subvertir radicalmente el estatuto de los esclavos, tampoco quiso hacerlo con el r\u00e9gimen familiar20. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>20. La interpretaci\u00f3n que damos en el texto no deja de tener sus dificultades. En primer lugar, no era de esperar que, refiri\u00e9ndose al padre o al tutor, se hablara de \u00absu doncella\u00bb. El plural \u00abc\u00e1sense\u00bb introduce inesperadamente en escena un novio o prometido. Y \u00bfes realmente digna de alabanza esta inconmovible firmeza del padre (o tutor)? Puede darse una serie de buenas razones en favor de una explicaci\u00f3n enteramente distinta de las circunstancias que aqu\u00ed se presuponen. Se hablar\u00eda, seg\u00fan esto, de una especie de matrimonio espiritual. Dos j\u00f3venes habr\u00edan prometido pertenecerse mutuamente y vivir en estado de virginidad. Pablo no condenar\u00eda de antemano esta conducta o situaci\u00f3n de hecho; pero s\u00ed aconsejar\u00eda insistentemente que se casen en el caso de que \u00e9l (o ella, o ambos) no fueran ya due\u00f1os de sus impulsos. La expresi\u00f3n \u00abla flor de su edad\u00bb puede entenderse muy bien en este sentido, aplicada al var\u00f3n. Pero aunque en esta interpretaci\u00f3n pueden entenderse, sin forzarlas, algunas expresiones, en \u00faltimo t\u00e9rmino vuelve a reaparecer una dificultad no peque\u00f1a: porque en primer lugar dice: \u00abc\u00e1sense\u00bb, y luego dice: \u00abel que casa a su doncella\u00bb. Lo cierto es que durante alg\u00fan tiempo se dieron estos intentos de matrimonios espirituales. Pero ya Ireneo y Tertuliano condenaron estas uniones, que fueron prohibidas por varios s\u00ednodos eclesi\u00e1sticos. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>b) A las viudas (1Co\/07\/39-40). <\/p>\n<p>39 La mujer est\u00e1 ligada a su marido mientras \u00e9ste viva. Pero si muere el marido, quede en libertad de casarse con quien quiera, con tal de que sea en el Se\u00f1or 40 Sin embargo, ser\u00e1 m\u00e1s feliz si se queda as\u00ed, seg\u00fan mi parecer; y creo que tambi\u00e9n yo tengo el Esp\u00edritu de Dios. <\/p>\n<p>El caso de las viudas es distinto. Pablo comienza por repetir la indisolubilidad del matrimonio, hasta que la muerte lo disuelve. Para designar la muerte emplea el texto original una expresi\u00f3n que se ha conservado en el uso lingu\u00edstico de la Iglesia y de su liturgia: dormirse. Una vez roto de esta suerte el v\u00ednculo matrimonial, se queda en completa libertad de contraer un nuevo matrimonio. Aquellos c\u00edrculos de la comunidad corintia que quer\u00edan prohibir el matrimonio, se pronunciaban sobre todo en contra de las segundas nupcias. En este caso Pablo se muestra comedido, sobrio y justo. Establece como norma \u00fanica la voluntad de la mujer. La sola limitaci\u00f3n que pone es que una viuda cristiana, cuando se decide por un segundo matrimonio, debe unirse con un var\u00f3n que sea su hermano en Cristo y en la comunidad. Cuanto menos empuja la necesidad terrena al matrimonio, m\u00e1s preferencia debe darse al aspecto espiritual de la vida de los consortes. Pero tambi\u00e9n aqu\u00ed insiste en su recomendaci\u00f3n de permanecer libre. Merece especial atenci\u00f3n la expresi\u00f3n \u00abm\u00e1s feliz\u00bb. Ella demuestra que esta mayor felicidad de las que permanecen en su viudez se entiende enteramente desde Cristo, dado que incluye una mayor participaci\u00f3n en \u00e9l. <\/p>\n<p>La viuda que, conscientemente, se mantiene en su estado, puede vivir en cierto modo una especie de segunda virginidad y puede aportar, adem\u00e1s, en el servicio de los hermanos y hermanas, importantes experiencias sobre el matrimonio y sobre la educaci\u00f3n de los hijos. <\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol insiste, por \u00faltima vez, en que en esta cuesti\u00f3n expone su opini\u00f3n personal. Es decir, no se trata de un precepto estricto, pero s\u00ed de la expresi\u00f3n de un deseo del que puede atreverse a decir que se apoya en Dios, en el Esp\u00edritu de Dios. Es el Esp\u00edritu el que, superando la letra, explica lo que Dios ha revelado por Cristo y lo que debe decidirse y vivirse en cada caso, seg\u00fan la mente de Jes\u00fas (cf. Jua 16:13-15). <\/p>\n<p>Se ha hablado de las viudas. \u00bfPor qu\u00e9 no de los viudos? En estricta l\u00f3gica, habr\u00eda que aplicar a los segundos lo que se dice de las primeras. Acaso con la diferencia de que las segundas nupcias de los viudos eran a\u00fan m\u00e1s evidentes para el Ap\u00f3stol que las de las viudas, y era, por tanto, un tema que ni siquiera necesitaba discusi\u00f3n. En la posterior historia de la Iglesia no se registra un orden de los viudos, mientras que, ya muy pronto, las viudas aparecen como el primer grupo s\u00f3lido, con sus propios derechos consuetudinarios, como lo demuestran las mismas cartas pastorales. La posici\u00f3n de las viudas en el mundo era m\u00e1s dif\u00edcil, y las tareas que se les encomendaban en la comunidad y para ella eran demasiado preciosas como para que la Iglesia no deseara reunirlas en un grupo, y poder cuidar mejor de ellas. Las viudas, por su parte, ejerc\u00edan una importante actividad caritativa y se dedicaban al ejercicio incesante de la oraci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s se destacaba este estado, y cuanto m\u00e1s ense\u00f1aba la experiencia que las viudas j\u00f3venes estaban rodeadas de tentaciones interiores y exteriores, tanto m\u00e1s se les recomendaba un segundo matrimonio (cf. 1Ti 5:11-15). <\/p>\n<p>Con esto, ha completado el Ap\u00f3stol el circulo de las preguntas pr\u00e1cticas. Puede pensarse que en este punto ten\u00eda plena conciencia de que estaba creando reglas, normas y disposiciones que pasar\u00edan a ser normativas para toda la Iglesia en el futuro. Y como tales han perdurado, en efecto, gracias precisamente a su cuidadosa distinci\u00f3n entre obligaci\u00f3n y precepto por un lado, y recomendaci\u00f3n y consejo por otro. La Iglesia puede as\u00ed mantenerse firme en los preceptos decisivos y el\u00e1stica en las m\u00faltiples circunstancias cambiantes. Por eso nos es posible hoy a nosotros destacar algunas l\u00edneas, para poder aplicar con mayor luz las ense\u00f1anzas del Ap\u00f3stol a los problemas de nuestro tiempo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 por escrito:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>1Co 5:9<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 relaciones con la mujer:<\/b><\/i> La afirmaci\u00f3n de Pablo est\u00e1, a primera vista, bastante lejos del no es bueno que el hombre est\u00e9 solo de <span class='bible'>G\u00e9n 2:18<\/span>. Por eso el Ap\u00f3stol se preocupa de matizar convenientemente tal afirmaci\u00f3n, que pod\u00eda resultar extra\u00f1a a lectores familiarizados con la Biblia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>A los casados<\/p>\n<p>1 La primera frase puede traducirse como \u201cbueno ser\u00eda que el hombre no se casara\u201d, como en DHH, o \u201cbien le est\u00e1 al hombre abstenerse de mujer\u201d, como en la BJ. Una raz\u00f3n que explica la inseguridad de la traducci\u00f3n es que en el gr. se utiliza generalmente la misma palabra para \u201cmujer\u201d y \u201cesposa\u201d. Tambi\u00e9n era com\u00fan no utilizar un pronombre al referirse al propio c\u00f3nyuge, por lo cual la frase podr\u00eda ser traducida lit. bueno es para el hombre no tocar [a su] mujer. El verbo tocar era un eufemismo, en gr. y en lat\u00edn, como en algunos idiomas contempor\u00e1neos, para referirse al acto sexual, de modo que una traducci\u00f3n adecuada del pasaje podr\u00eda ser: \u201cBueno es para un hombre el no tener relaciones sexuales con su esposa.\u201d 2 Debido al problema de la tentaci\u00f3n sexual, cada hombre tenga su esposa (es un mandato) y cada mujer [esposa] tenga su esposo. El verbo \u201ctener\u201d es tambi\u00e9n sin\u00f3nimo de relaciones sexuales.3 El esposo tiene la obligaci\u00f3n de tener relaciones sexuales con su esposa, y su esposa tiene el mismo compromiso.<\/p>\n<p>4 El cuerpo de la esposa no es \u201cpropiedad personal\u201d suya, ni tampoco lo es el del hombre. Una vez que se ha casado, no debe participar de actos sexuales con otra mujer. No se encuentra en la literatura del mundo antiguo otra referencia que ense\u00f1e que el esposo rinde su cuerpo exclusivamente a su esposa al casarse. En realidad, en el mundo secular, era una tradici\u00f3n que en el d\u00eda del casamiento se declarara a la novia que si su esposo comet\u00eda adulterio con una prostituta, o con una mujer de vida f\u00e1cil, no era se\u00f1al de que \u00e9l no la amara, sino una forma de satisfacer sus pasiones. 5 No participar en el acto sexual dentro del matrimonio es negarse a la otra persona. Pablo proh\u00edbe esta abstinencia excepto que sea por mutuo consentimiento y aun entonces, s\u00f3lo para un per\u00edodo de oraci\u00f3n, quiz\u00e1 relacionado con \u201cla dificultad actual\u201d. Les advierte que Satan\u00e1s es un \u201cgran provocador\u201d que puede tentar sexualmente a un integrante de la pareja, por lo cual deben unirse en uno (otro verbo que se utiliza para referirse al acto sexual) nuevamente debido a la tentaci\u00f3n de caer en la infidelidad.<\/p>\n<p>Esta \u00fanica excepci\u00f3n muestra el \u00e9nfasis b\u00edblico en la importancia de las relaciones sexuales como parte fundamental de la estructura del matrimonio. No fueron dadas simplemente para fines de procreaci\u00f3n, ni son deshonrosas (cf. Heb. 13:4). \u00bfEs posible que ciertos matrimonios cristianos, al interpretar las hambrunas y terremotos como las se\u00f1ales de los tiempos, hubieran decidido abstenerse de tener relaciones sexuales? Esta hubiese sido la \u00fanica forma aceptable de anticoncepci\u00f3n. Hab\u00eda promesas de bienaventuranzas para las mujeres que no estuvieran encintas en el tiempo de la tribulaci\u00f3n (Mar. 13:17).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7.1 Los corintios hab\u00edan escrito a Pablo plante\u00e1ndole diferentes preguntas relacionadas con la vida cristiana y los problemas de la iglesia. Lo primero que preguntan es si era bueno casarse. Pablo contesta esta y otras cuestiones en lo que resta de esta carta.7.1ss Los cristianos en Corinto estaban rodeados de tentaciones sexuales. La ciudad ten\u00eda reputaci\u00f3n, aun entre los paganos, de inmoralidad sexual y de prostituir la religi\u00f3n. Es a esta clase de sociedad que Pablo envi\u00f3 estas instrucciones sobre el sexo y el matrimonio. Los corintios necesitaban instrucciones especiales y espec\u00edficas debido a las normas inmorales de su cultura. Para mayor informaci\u00f3n acerca de las ense\u00f1anzas de Pablo relacionadas con el matrimonio v\u00e9ase Efesios 5.7.3-5 Las tentaciones sexuales son dif\u00edciles de resistir porque apelan a los deseos normales y naturales que Dios nos ha dado. El matrimonio incluye, en parte, la satisfacci\u00f3n de estos deseos naturales y solidifica la relaci\u00f3n conyugal en contra de las tentaciones. Las parejas casadas tienen la responsabilidad de cuidar uno del otro. Por lo tanto, esposos y esposas no debieran negarse uno al otro sino que deben satisfacer las necesidades y deseos del otro. (V\u00e9ase tambi\u00e9n nota a 10.13.)7.3-11 La iglesia en Corinto estaba alborotada por la inmoralidad que la circundaba. Algunos que estaban en contra de la inmoralidad rechazaban tanto el sexo como el matrimonio. Los cristianos corintios se preguntaban si deber\u00edan hacer lo mismo, de modo que le plantearon a Pablo varias preguntas. \u00abDebido a que el sexo es pervertido, \u00bfno debi\u00e9ramos abstenernos tambi\u00e9n del matrimonio?\u00bb \u00abSi mi esposa no es salva, \u00bfdebiera buscar el divorcio?\u00bb \u00abLas personas solteras y las viudas, \u00bfno deben casarse?\u00bb Pablo contest\u00f3 muchas de esas preguntas diciendo: \u00abPor ahora, mant\u00e9nganse como est\u00e1n. Reciban con agrado la situaci\u00f3n en la que Dios los ha puesto. No busquen casarse o quedarse solteros. Vivan la voluntad de Dios cada d\u00eda y El les mostrar\u00e1 lo que deban hacer\u00bb.7.4 Espiritualmente, cuando nos convertimos en cristianos, nuestros cuerpos pertenecen a Dios ya que Jesucristo nos compr\u00f3 pagando el precio para librarnos del pecado (v\u00e9ase 6.19, 20). F\u00edsicamente, nuestros cuerpos pertenecen a nuestros c\u00f3nyuges, porque Dios dise\u00f1\u00f3 nuestro matrimonio de modo que a trav\u00e9s de la uni\u00f3n del esposo y la esposa, los dos lleguen a ser uno (Gen 2:24). Pablo establece una total igualdad en las relaciones sexuales. Ni el hombre ni la mujer deben buscar dominaci\u00f3n o autonom\u00eda.7.7 Tanto el matrimonio como el quedar solo son dones de Dios. Uno no es mejor que el otro, ambos son valiosos para lograr los prop\u00f3sitos de Dios. Es importante, por lo tanto, aceptar la situaci\u00f3n actual de uno. Cuando Pablo dice que preferir\u00eda que se quedaran como \u00e9l (por ejemplo, solteros), estaba expresando su deseo de que una mayor cantidad de personas pudiera dedicarse completamente al ministerio sin tener que vivir presionadas por las preocupaciones de los c\u00f3nyuges y de la familia, como \u00e9l lo hac\u00eda. No estaba criticando al matrimonio; despu\u00e9s de todo, es la creaci\u00f3n de Dios, es el modo de proveer compa\u00f1\u00eda y poblar la tierra.7.9 La presi\u00f3n sexual no es el mejor motivo para casarse, pero es mejor casarse con la persona correcta que \u00abestarse quemando\u00bb. Muchos nuevos creyentes pensaban que todo lo relacionado con el sexo era err\u00f3neo y las parejas se compromet\u00edan sin desear casarse. En este pasaje, Pablo les est\u00e1 diciendo a las parejas que deseaban casarse que no debieran negarse a la pr\u00e1ctica normal del sexo evitando casarse. Esto no significa, sin embargo, que las personas que tengan dificultad para auto controlarse, deban casarse con el primero que se les presente. Es mejor enfrentarse a la presi\u00f3n del deseo que tener que enfrentarse a un matrimonio infeliz.7.12 El mandato de Pablo en cuanto a la permanencia del matrimonio (7.10) viene del Antiguo Testamento (Gen 2:24) y de Jes\u00fas (Mar 10:2-12). Su sugerencia est\u00e1 basada en el mandato de Dios y la aplica a la situaci\u00f3n que estaban enfrentando los corintios. Pablo clasifica el mandato como sugerencia porque uno es un principio eterno, mientras que el otro es una aplicaci\u00f3n espec\u00edfica. Est\u00e1 dem\u00e1s decir, para gente que vive una situaci\u00f3n similar, que la sugerencia de Pablo es el mejor consejo que podr\u00eda obtener. Pablo era un hombre de Dios, un ap\u00f3stol; y ten\u00eda la mente de Cristo.7.12-14 Debido al deseo de servir a Cristo, algunas personas en la iglesia de Corinto pensaban que deb\u00edan separarse de sus c\u00f3nyuges paganos y casarse con cristianos. Pero Pablo afirm\u00f3 la indisolubilidad del matrimonio. Lo ideal de Dios es que las parejas permanezcan unidas, aun cuando uno de ellos no sea creyente. El c\u00f3nyuge cristiano debiera procurar ganar al que no lo es para Cristo. Hubiera sido f\u00e1cil racionalizar la separaci\u00f3n, sin embargo, Pablo hace una defensa firme en favor de la uni\u00f3n con el no creyente, agregando que debe ser una influencia positiva en el matrimonio. Pablo, como Jes\u00fas, cre\u00eda que el matrimonio es permanente (v\u00e9ase Mar 10:1-9).7.14 Las bendiciones que fluyen en los creyentes no se detienen all\u00ed, se extienden a otros. Dios considera el matrimonio como \u00absantificado\u00bb (apartado para su uso) por la presencia del c\u00f3nyuge cristiano. La otra parte no recibe salvaci\u00f3n en forma autom\u00e1tica, pero es ayudada por esta relaci\u00f3n. Los hijos de un matrimonio as\u00ed son considerados como \u00absantos\u00bb (porque las bendiciones de Dios son para la unidad familiar) hasta que ellos tengan suficiente edad como para decidir por s\u00ed mismos.7.15, 16 Estos vers\u00edculos son mal usados por algunos como una excusa para salir del matrimonio. Pero la declaraci\u00f3n de Pablo fue dada para animar al cristiano a que contin\u00fae con la persona incr\u00e9dula y logre que el matrimonio marche bien. Si, por otro lado, el c\u00f3nyuge incr\u00e9dulo insiste en separarse, Pablo dice que no debe oponerse. La \u00fanica alternativa para el cristiano podr\u00eda ser negar su fe para preservar su matrimonio y esta ser\u00eda una raz\u00f3n m\u00e1s grave en comparaci\u00f3n con la disoluci\u00f3n del matrimonio. Es imposible dejar de notar que el prop\u00f3sito de Pablo al escribir esta carta fue el de urgir que las parejas casadas buscaran la unidad, no la separaci\u00f3n (v\u00e9anse 7.17; 1Pe 3:1-2).7.17 Aparentemente los corintios estuvieron listos para hacer cualquier cambio sin pensar en las repercusiones. Pablo manifestaba en su escrito que los cristianos debieran ser tales en cualquier lugar. Usted puede llevar a cabo la obra de Dios y demostrar su fe en todo lugar. Si vino a Cristo casado y su c\u00f3nyuge no es creyente, recuerde que no necesita estar casado con una persona cristiana para vivir por Cristo. No crea que se halla en el lugar equivocado, atado a la persona equivocada. Puede estar justo en el lugar que Dios quiere para usted (v\u00e9ase 7.20).7.18, 19 La ceremonia de circuncisi\u00f3n era parte importante de la relaci\u00f3n jud\u00eda con Dios. Es m\u00e1s, antes que Cristo llegara, la circuncisi\u00f3n fue ordenada por Dios para todos aquellos que declaraban seguirle (Gen 17:9-14). Pero despu\u00e9s de la muerte de Cristo, la circuncisi\u00f3n no fue m\u00e1s necesaria (Hechos 15; Rom 4:9-11; Gal 5:2-4; Col 2:11). Pablo dice que es m\u00e1s importante agradar a Dios y obedecerle, que guardar las ceremonias tradicionales.7.20 Con frecuencia estamos tan preocupados con lo que podr\u00edamos estar haciendo por Dios en alguna parte, que perdemos oportunidades donde nos encontramos. Pablo dice que cuando una persona se convierte en cristiana, casi siempre deber\u00eda continuar con la labor que previamente ven\u00eda desarrollando, con tal que no sea inmoral o anti\u00e9tico. Todo trabajo puede convertirse en tarea cristiana cuando se toma en cuenta que el prop\u00f3sito de la vida es honrar, servir y hablar en favor de Cristo. Como a Dios le ha placido ponerlo en donde se encuentra, deber\u00eda buscar cuidadosamente all\u00ed las oportunidades para servirle.7.23 La esclavitud era com\u00fan a trav\u00e9s de todo el Imperio Romano. Algunos cristianos en la iglesia de Corinto eran esclavos. Pablo dice que aun estando en esa condici\u00f3n eran libres del poder del pecado en sus vidas. La gente hoy es esclava del pecado hasta que entrega su vida a Cristo, el \u00fanico que puede conquistar al poder del pecado. El pecado, el orgullo y el temor no tendr\u00e1n m\u00e1s autoridad sobre nosotros, as\u00ed como el amo la perd\u00eda sobre los esclavos vendidos. La Biblia dice que venimos a ser esclavos de Cristo cuando nos convertimos en cristianos (Rom 6:18), lo que significa que hemos ganado nuestra libertad porque el pecado ya no nos controla.7.26 Posiblemente Pablo vislumbr\u00f3 la persecuci\u00f3n inminente que el Imperio Romano descargar\u00eda contra los cristianos. Y dio estos consejos pr\u00e1cticos porque al ser solteros sufrir\u00edan menos y tendr\u00edan mayor libertad para dar su vida en favor de la causa de Cristo (7.29), aun al punto de no temer morir por El. El consejo de Pablo revela su devoci\u00f3n total a la difusi\u00f3n de las buenas nuevas.7.28 Mucha gente piensa, equivocadamente, que el matrimonio arreglar\u00e1 todos sus problemas. Mencionamos algunos asuntos que el matrimonio no resolver\u00e1. (1) Soledad, (2) tentaci\u00f3n sexual, (3) satisfacci\u00f3n de las necesidades m\u00e1s \u00edntimas, (4) eliminaci\u00f3n de las dificultades de la vida. El matrimonio solo no mantiene unida a la pareja, pero s\u00ed el pacto: el pacto con Cristo y el pacto del uno hacia el otro, a pesar de los conflictos y los problemas. Aun siendo maravilloso, el matrimonio no resuelve los conflictos y problemas. Casados o solteros, debemos estar contentos con nuestra situaci\u00f3n y poner nuestra mira en Cristo, no en el amor de otro, a fin de resolver nuestros problemas.7.29 Pablo urge a todos los creyentes a sacar el mayor provecho posible de su tiempo antes de la venida de Cristo. Cada persona en cada generaci\u00f3n debiera tener este sentido de urgencia en lo que respecta a anunciar las buenas nuevas a otros. \u00a1La vida es corta, no hay mucho tiempo!7.29-31 Pablo apremi\u00f3 a los creyentes no en lo referente al matrimonio, el hogar o a la seguridad financiera como la meta m\u00e1s importante de la vida. Tanto como sea posible, no debi\u00e9ramos vivir presionados por las preocupaciones de este mundo, hipotecas, presupuestos, inversiones o deudas que nos impidan cumplir con la obra de Dios. El hombre casado, como Pablo destaca (7.33, 34), tiene que pensar en sus responsabilidades terrenas, pero debiera hacer todo esfuerzo por mantenerse modesto y moldeable.7.32-34 Algunas personas viven muy presionadas con la idea de que deben casarse. Creen que s\u00f3lo van a ser completos si tienen a su lado al c\u00f3nyuge. Pero Pablo subraya una gran ventaja en cuanto a quedar solo: el potencial de una mayor concentraci\u00f3n en Cristo y su obra. Si usted es soltero, use la oportunidad especial para servir a Cristo con todo su coraz\u00f3n.7.38 Cuando Pablo dice que el soltero hace bien, se refer\u00eda al tiempo potencial disponible para servir a Dios porque dicha persona tiene pocas responsabilidades relacionadas con mantener una familia. La solter\u00eda, sin embargo, no asegura servicio a Dios; eso queda supeditado a la entrega de la persona.7.40 Pablo aconseja acudir al Esp\u00edritu Santo, el que nos gu\u00eda y nos capacita, tanto a solteros como a casados, en cumplir nuestras responsabilidades.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 300 G\u00e9n 20:6; Deu 22:28; Pro 6:29<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> En cuanto a&#8230;me escribisteis.  En los cap. 7 al 16, Pablo responde a las preguntas relacionadas con la vida de los corintios, indicadas con la expresi\u00f3n  en cuanto a  (gr.  peri de)  que se repite en 7:25; 8:1; 12:1; 16:1, 12.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> En este cap\u00edtulo se trata el quinto problema mencionado en esta ep\u00edstola \u2014el matrimonio\u2014 y se hace seg\u00fan los principios establecidos en la secci\u00f3n anterior (6:12-20).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>me escribisteis<\/i><\/b>. En este cap\u00edtulo, Pablo no est\u00e1 escribiendo un tratado sobre el matrimonio, sino contestando a algunas preguntas que se le hab\u00edan hecho. Tenemos s\u00f3lo un lado de la correspondencia. Est\u00e1 claro que Pablo recomendaba el celibato (vv. <span class='bible'>1Co 7:1<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:7<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:8<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:9<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:27<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:38<\/span>), aunque aprobaba el matrimonio (vv. <span class='bible'>1Co 7:2<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:27<\/span>, <span class='bible'>1Co 7:28<\/span>). Para una m\u00e1s completa ense\u00f1anza del NT acerca del matrimonio, v\u00e9anse <span class='bible'>Jua 2:1-11<\/span>; <span class='bible'>Efe 5:21-33<\/span>; <span class='bible'>1Ti 5:14<\/span>; <span class='bible'>Heb 13:4<\/span>; y <span class='bible'>1Pe 3:1-7<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>bueno le ser\u00eda<\/i><\/b>. Probablemente, era la posici\u00f3n tomada por algunos en Corinto. Pablo garantiza su legitimidad, pero afirma que el matrimonio es mejor para aquellos que podr\u00edan ser vencidos por las pr\u00e1cticas de la perversa sociedad en que viven (v. <span class='bible'>1Co 7:2<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>33 (IV) Parte tercera: Respuestas a las preguntas de los corintios (7,1-14,40). En su contestaci\u00f3n a la carta corintia (7,1), Pablo aborda una amplia diversidad de preguntas, pero no las trata de cualquier manera. En pri\u00admer lugar aborda los problemas relativos a la condici\u00f3n social (7,1-40), luego los derivados del contacto con el entorno pagano (8,1-11,1) y finalmente los relacionados con las asam\u00adbleas lit\u00fargicas (11,2-14,40). El tono y el trata\u00admiento cambian de acuerdo con la \u00edndole del problema.<br \/>\n34 (A) Problemas relativos a la condi\u00adci\u00f3n social (7,1-40). Pablo empieza (7,1-16) y termina (7,25-40) con problemas relacionados con la sexualidad, pero la parte central (7,17-24) se ocupa de la situaci\u00f3n de circuncisos\/in\u00adcircuncisos y de esclavos\/libres. La combina\u00adci\u00f3n recuerda G\u00e1l 3,28; cf. Col 3,11.<br \/>\n35 (a) Relaciones sexuales en el matri\u00admonio (7,1-9). 1. En cuanto a: Nuevas pregun\u00adtas planteadas por los corintios se introducen con peri de en 7,25; 8,1; 12,1; 16,1. bien le est\u00e1 al hombre abstenerse de mujer: \u00c9sta no es la opini\u00f3n de Pablo, sino la de ciertos corintios que de manera idealista cre\u00edan que las parejas casadas deb\u00edan abstenerse de las relaciones se\u00adxuales (v\u00e9anse Hurd, Origins 68; W. E. Phipps, NTS 28 [1982] 126-31). 2. tenga: Como en 5,1, echein tiene una connotaci\u00f3n sexual. La pre\u00adgunta no se refiere al hecho de estar casado, sino a las relaciones normales dentro del ma\u00adtrimonio. 3-4. Desde el punto de vista de las relaciones sexuales (\u00fanico aspecto del matri\u00admonio que en este momento le interesa a Pa\u00adblo), el cuerpo de cada uno se dona al otro; de ese modo se debe al otro, creando una \u00abdeu\u00adda\u00bb (v\u00e9ase B. Bruns, MTZ 33 [1982] 177-94). 5. De ah\u00ed que la abstinencia s\u00f3lo pueda ser por mutuo acuerdo y durante un tiempo limitado. Seg\u00fan la ley jud\u00eda, el marido pod\u00eda tomar a ese respecto una decisi\u00f3n unilateral (Str-B 3.37-72). para dedicaros a la oraci\u00f3n: Ejemplo del ti\u00adpo de cosa que justificar\u00eda la abstinencia. Sa\u00adtan\u00e1s: V\u00e9ase el comentario a 5,5.<br \/>\n36 6. esto: El pron. tonto (como en los vv. 26.35) se\u00f1ala hacia delante, no hacia atr\u00e1s (v\u00e9ase N. Baumert, Ehelosigkeit und Ehe im Herm [FB 47, Wurzburgo 1984] 48-63). Pablo est\u00e1 simplemente dando un consejo. 7. fueran como yo: En el momento de escribir, Pablo es\u00adtaba soltero, pero J. Jerem\u00edas (ZNW 25 [1926] 310-12; 28 [1929] 321-23) sostiene que era viu\u00addo (\u00ae Pablo, 79:19). cada uno tiene su propio don: Pablo no pretende ni imponer el celibato ni insistir en el matrimonio. Lo que la gente escoge instintivamente manifiesta el don de Dios. As\u00ed, da por supuesto que los casados no est\u00e1n llamados al celibato. 8-9. Los solteros tienen la posibilidad de elegir; su opci\u00f3n se ha de basar en consideraciones pr\u00e1cticas, es me\u00adjor casarse que abrasarse: Una violenta pasi\u00f3n infructuosa (as\u00ed correctamente F. Lang, TDNT 6. 948-51; por el contrario, M. L. Barr\u00e9, CBQ 36 [1974] 193-202) es un obst\u00e1culo para la vida cristiana.<br \/>\n37 (b) Matrimonio y divorcio (7,10-16). 10-11. Estos vers\u00edculos no son una declara\u00adci\u00f3n general de principios, sino una aplicaci\u00f3n de la directriz del Se\u00f1or sobre el divorcio a un caso sumamente concreto (v\u00e9ase J. MurphyO\u2019Connor, JBL 100 [1981] 601-06). 10. no yo, sino el Se\u00f1or: La invocaci\u00f3n de la directriz del Se\u00f1or es una ocurrencia tard\u00eda, que la mujer no permita ser separada: Para este sentido de la pasiva, v\u00e9ase BDF 314. La esposa debe resis\u00adtirse al divorcio. 11. en caso de que se le haya impuesto la separaci\u00f3n: El divorcio en tr\u00e1mite tal vez se hubiera consumado para cuando la carta llegara a Corinto. que no se vuelva a ca\u00adsar o que se reconcilie con su marido: Tras ha\u00adberse visto forzada al divorcio por un marido que aceptaba el principio corintio (v. 1b), era natural que la esposa pensara en casarse de nuevo, pero esto har\u00eda imposible que ella le perdonara plenamente (v\u00e9ase Herm[m] 4.1) cuando, seg\u00fan esperaba Pablo, el marido en\u00adtrara en raz\u00f3n, el marido no se divorcie de su mujer: La prohibici\u00f3n del divorcio por parte de Jes\u00fas (Mt 19,9; Lc 16,18) va dirigida al ma\u00adrido, que en la ley jud\u00eda ten\u00eda el derecho ex\u00adclusivo a tomar la iniciativa del divorcio (mYebam. 14,1; mKetub. 7,9-10; mGit. 9,8).<br \/>\n38 12-16. En Corinto, algunos propon\u00edan que los matrimonios en que s\u00f3lo un c\u00f3nyuge se hab\u00eda hecho cristiano deb\u00edan ser disueltos porque, seg\u00fan cabe suponer, les parec\u00eda que acercaban demasiado el mundo del pecado a la Iglesia (2 Cor 6,14-7,1). La respuesta de Pa\u00adblo es establecer una distinci\u00f3n. 12-13. De la buena voluntad mostrada por el pagano que consiente en vivir con el convertido se debe sa\u00adcar partido (v\u00e9ase el v. 16). De ah\u00ed que el ma\u00adtrimonio se haya de mantener. 13. En contras\u00adte con los vv. 10-11, en este caso se considera a la esposa capaz de tomar la iniciativa del di\u00advorcio, como en la ley griega y romana (v\u00e9ase RAC 4. 707-19). 14. el no creyente queda santi\u00adficado: Existen muchas interpretaciones dife\u00adrentes (v\u00e9ase G. Delling, Studien zum Neuen Testament und zum hellenistischen Judentum [Gotinga 1970] 257-60); la m\u00e1s simple es que Pablo considera santo al no creyente porque, al decidir mantener el matrimonio, est\u00e1 ac\u00adtuando en conformidad con el plan divino (Gn 2,24 = 1 Cor 6,17) y con la directriz del Se\u00f1or de 7,10-11 (v\u00e9ase J. Murphy-O\u2019Connor, RB 84 [1977] 349-61). por causa del creyente: La de\u00adcisi\u00f3n de mantener el matrimonio implicaba necesariamente al c\u00f3nyuge cristiano, vuestros hijos no son impuros, sino santos: Con el fin de aclarar la aplicaci\u00f3n de \u00absanto\u00bb a un pagano bas\u00e1ndose en su comportamiento, Pablo saca a colaci\u00f3n a los hijos de la comunidad que, en su calidad de no creyentes y no bautizados, eran te\u00f3ricamente \u00abimpuros\u00bb. Pero, puesto que su conducta segu\u00eda el modelo de la de los padres cristianos, eran de hecho \u00absantos\u00bb. Akatharsia y hagi\u00f3syne (o un t\u00e9rmino pareci\u00addo) caracterizan los dos modos de estar abier\u00adto a la humanidad en 1 Tes 4,3-7 y Rom 6,19-22 (cf. Rom 12,1-2). 15. En oposici\u00f3n frontal a la prohibici\u00f3n de Jes\u00fas, que iba dirigida a los jud\u00edos (Mt 19,3) y se aplicaba a toda la huma\u00adnidad (Mt 19,4-6), Pablo permite un divorcio pleno, que tanto en la ley pagana (v\u00e9ase PW 5. 1241-45.2011-13) como en la jud\u00eda (mGit. 9,3) implicaba esencialmente el derecho a un nue\u00advo matrimonio (por el contrario, D. Dungan, The Sayings of Jes\u00fas in the Churches of Paul [Filadelfia 1971] 89-99; J. K. Elliott, NTS 19 [1972-73] 223-25). no est\u00e1 obligado: El decreto de divorcio era un hecho de liberaci\u00f3n {mGit. 9,3). Dios nos ha llamado a vivir en paz: La ausencia de gar indica que esto va con lo que sigue. 16. qu\u00e9 sabes t\u00fa&#8230; si salvar\u00e1s: La inten\u00adci\u00f3n de la frase es positiva (v\u00e9anse J. Jerem\u00edas, \u00abDie missionarische Aufgabe in der Mischehe (I Kor 7:16)\u00bb, Neutestamentliche Studien f\u00fcr R. Bultmann [ed. W. Eltester, BZNW 21, Berl\u00edn 1954] 255-60; por el contrario, S. Kubo, NTS 24 [1978] 539-44). La situaci\u00f3n queda ilustra\u00adda por 1 Pe 3,1-2.<br \/>\n39 (c) Cambios en la condici\u00f3n social (7,17-24). La intrascendencia esencial de cual\u00adquier situaci\u00f3n jur\u00eddico-social queda demos\u00adtrada por el hecho de que la llamada de Dios (v\u00e9ase el comentario a 1,9) llega a los indivi\u00adduos en todas las situaciones. Ning\u00fan cambio, por tanto, mejorar\u00e1 la valoraci\u00f3n que Dios ha\u00adce de cada uno. Las opiniones de Pablo sobre la igualdad social (p.ej., G\u00e1l 3,28) tal vez fue\u00adran interpretadas como un programa de ac\u00adci\u00f3n social por algunos corintios (v\u00e9ase E. Neuh\u00e1usler, BZ 3 [1959] 43-60). 21. Para hacer inteligible mallon chr\u00e9sai, se debe sobreenten\u00adder un objeto. Muchos sugieren t\u00a7 douleiq; p.ej., \u00abPero, aun cuando pod\u00e1is obtener la li\u00adbertad, permaneced a\u00fan de mejor gana como est\u00e1is\u00bb (Conzelmann). De acuerdo con el prin\u00adcipio del v. 20, un esclavo, aun cuando se le ofreciera la libertad, deber\u00eda permanecer en la esclavitud. Un esclavo, sin embargo, no ten\u00eda elecci\u00f3n en el asunto de la manumisi\u00f3n; era un cambio de condici\u00f3n sobre el cual no ten\u00eda control alguno (y as\u00ed guarda paralelo con el v. 15). De ah\u00ed que sea preferible sobreentender t\u00a7 eleutherg  p.ej., \u00abSin embargo, si pod\u00e9is lle\u00adgar a ser libres, aprovechad la oportunidad\u00bb (Robertson-Plummer; S. S. Bartchy, Mallon Chr\u00e9sai [SBLDS 11, Missoula 1973]; P. Trummer, Bib 56 [1975] 344-68). Un esclavo no de\u00adb\u00eda tratar de rechazar la manumisi\u00f3n debido al principio del v. 20. 22. Desde el punto de vis\u00adta de la respuesta a la llamada divina, no im\u00adporta que uno sea esclavo o libre. 23. hab\u00e9is si\u00addo comprados a gran precio: La idea de redenci\u00f3n (6,20; \u00ae Teolog\u00eda paulina, 82:75) evoca el estado prebautismal, de esclavitud respecto al pecado (Rom 3,9). esclavos de hom\u00adbres: No es una cr\u00edtica de la esclavitud como tal, sino de las actitudes de la humanidad ca\u00ed\u00adda (v\u00e9ase el comentario a 3,3-4).<br \/>\n40 (d) Cambios de estado civil (7,25-40). 25. acerca de la virginidad: Esta formulaci\u00f3n introduce un nuevo tema planteado por los co\u00adrintios (v\u00e9ase el comentario a 7,1). El signifi\u00adcado de parthenoi es objeto de discusi\u00f3n, y la certeza es imposible. La disyuntiva est\u00e1 en sa\u00adber si se refiere a parejas de novios o a perso\u00adnas que viven el celibato en el matrimonio; ca\u00adbe, sin embargo, que se hable a veces de unas y a veces de otras. 26. es bueno que el hombre permanezca como est\u00e1: Este principio pr\u00e1ctico es la tesis de la secci\u00f3n, pero Pablo admitir\u00e1 excepciones. 28. no peca: Esto parece implicar el quebrantamiento de un voto (Weiss) y por tanto apunta a un matrimonio espiritual (v\u00e9a\u00adse el comentario al v. 36). tribulaci\u00f3n por la carne: Al menos una vida m\u00e1s complicada, pe\u00adro quiz\u00e1 tambi\u00e9n cr\u00edticas por parte de los as\u00adcetas de Corinto (v\u00e9ase el comentario a 7,1). 29-30. Pablo esperaba una parus\u00eda inminente (1 Tes 4,16-17; 1 Cor 15,51-52) y recomendaba no ostentaci\u00f3n, sino desprendimiento. Resul\u00adtar\u00eda est\u00fapido contraer nuevos compromisos cuando todo est\u00e1 a punto de acabar. 32. libres de preocupaciones: La inquietud afanosa es caracter\u00edstica de la existencia irredenta (v\u00e9ase R. Bultmann, TDNT 5.589-93). el soltero: Aun cuando su preocupaci\u00f3n tiene por objeto las cosas del Se\u00f1or, dicha preocupaci\u00f3n no es buena; es signo de un servilismo adulador enraizado en una falta de confianza en el amor de Dios. Barrett considera esto, con ra\u00adz\u00f3n, una cr\u00edtica al ascetismo que estaba en bo\u00adga en Corinto. 33. el casado: Pablo no tiene en mente el amor de marido y mujer (G\u00e1l 5,13-14), sino la completa absorci\u00f3n mutua de los reci\u00e9n casados. Puesto que el casado es miem\u00adbro de una comunidad de amor, su mujer tie\u00adne s\u00f3lo un derecho prioritario, pero no exclu\u00adsivo, sobre su afecto. 34. La opini\u00f3n de Pablo sobre la igualdad de hombres y mujeres queda puesta de relieve por el hecho de que a la mu\u00adjer le dice exactamente lo mismo, la soltera o virgen: La formulaci\u00f3n indica que parthenos se usa en sentido t\u00e9cnico. Si es as\u00ed, s\u00f3lo puede de\u00adnotar a alguien que ha entrado a formar parte de un matrimonio espiritual (v\u00e9ase Herm[s] 9.11). 35. Pablo da un consejo claro, pero no impone soluciones. Su actitud se sit\u00faa en mar\u00adcado contraste con las posturas teorizantes adoptadas por algunos en Corinto. 36-38. Existe una profunda divisi\u00f3n de opiniones acerca del alcance del caso particular aqu\u00ed analizado (v\u00e9anse W. G. K\u00fcmmel, \u00abVerlobung und Heirat bei Paulus (I Kor 7,36-38)\u00bb, Neutestamentliche Studien f\u00fcr R. Bultmann 275-95; J. J. O\u2019Rourke, CBQ 20 [1958] 292-98). 36. su virgen: Se supone que se refiere a su hija, a su prometida o a su esposa espiritual. Aunque es la hip\u00f3tesis m\u00e1s tradicional, la primera es la menos probable; su \u00fanico apoyo es gamizein (v. 38), pero este t\u00e9rmino no significa necesa\u00adriamente \u00abdar en matrimonio\u00bb (v\u00e9ase BDF 101). La probabilidad de que se refiera a la \u00abprometida\u00bb queda seriamente reducida por la alusi\u00f3n al pecado (v\u00e9ase el v. 28). \u00bfPor qu\u00e9 alguien habr\u00eda de considerar pecaminoso que una pareja de novios se case? Adem\u00e1s, este problema se ha abordado en 7,8-9. Por lo tan\u00adto, el caso ata\u00f1e a un matrimonio espiritual; Pablo aconseja que, si no pueden controlar su apetito sexual, no deben tener escr\u00fapulo algu\u00adno en pasar a una relaci\u00f3n matrimonial nor\u00admal. Quiere \u00e9l que est\u00e9n libres de preocupa\u00adciones (v. 32), sin distracciones (v. 35). 37. sin ser forzado: Quienes son capaces de sustentar un matrimonio espiritual deben mantener su compromiso. 38. hace bien: La cuesti\u00f3n radica en qu\u00e9 es bueno para la persona concreta, no en qu\u00e9 es mejor en principio, pero Pablo es in\u00adcapaz de resistirse a indicar su preferencia personal por la condici\u00f3n de soltero (7,7-8). La raz\u00f3n no es una superioridad intr\u00ednseca de \u00e9s\u00adta, sino el factor tiempo (7,28-31). 39. libre pa\u00adra casarse: Por asociaci\u00f3n de ideas, Pablo pasa a la cuesti\u00f3n de las segundas nupcias, aun cuando ya ha abordado el problema en 7,8-9. El ideal es la permanencia en el matrimonio, pero la muerte da total libertad al c\u00f3nyuge su\u00adperviviente (Rom 7,2). s\u00f3lo en el Se\u00f1or: Es de\u00adcir, recordando que es cristiana; quiz\u00e1 un con\u00adsejo de que no contraiga un matrimonio mixto. 40. tambi\u00e9n yo creo tener el Esp\u00edritu de Dios: Afirmaci\u00f3n palmariamente modesta no exenta de iron\u00eda.<br \/>\n(Adinolfi, M., \u00abMotivi parenetici del matrimonio e del celibato in 1 Cor 7\u00bb, RivB 26 [1978] 71-91. Byron, B., \u00ab1 Cor 7:10-15: A Basis for Future Catholic Discipline on Marriage and Divorce?\u00bb, TS 34 [1973] 429-45. Cartlidge, D. R., \u00ab1 Cor 7 as a Foundation for a Christian Sexual Ethic\u00bb, JR 55 [1975] 220-34. Ford, J. M., \u00abSt. Paul the Philogamist (I Cor. VII in Early Patristic Exegesis)\u00bb, NTS 11 [1964-65] 326-48. Glazer, J. W., \u00abCommands-Counsels: A Pauline Teaching?\u00bb, TS 31 [1970] 275-87. Moiser, J\u201e \u00abA Reassessment of Paul&#8217;s View of Marriage with Reference to 1 Cor 7\u00bb, JSNT 18 [1983] 103-22. Niederwimmer, K., Askese und Mysterium [FRLANT 113, Gotinga 1975].)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>mujer&#8230;<\/b><\/i> Tambi\u00e9n significa <i>esposa<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M63 La preposici\u00f3n \u03c0\u03b5\u03c1\u03af se usa en un sentido absoluto. La traducci\u00f3n de la primera parte de este vers\u00edculo debe ser: en cuanto a las cosas de las cuales me escribieron. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En castellano, <em>mujer<\/em> tambi\u00e9n significa <em>esposa.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Estas son leyes espirituales invisibles que funccionan en los cielos. Si en la casa hay un c\u00f3nyuge creyente, la probabilidad de que el otro esposo sea salvo y tambi\u00e9n los hijos es grande. La expresion puesto a parte significa que est\u00e1n bajo cobertura espiritual, con una gran ventaja desde el principio para entrar en la vida eterna. Este motivo por si mismo deber\u00eda causar a muchos unidos en relaciones de yugo desigual y considerar permanecer durante toda la carrera (del matrimonio).\n<\/p>\n<p><strong> [2] Es esencial aqu\u00ed ir al Griego para una exacta aclaraci\u00f3n. La palabra para circuncisi\u00f3n que significa Israelitas es peritemno (El Griego de Strong <span class='strong'>G4059<\/span>), una forma de peritome que significa \u00abcircuncidado.\u00bb Perm\u00edtasele a ese Israelita que ya est\u00e1 circuncidado, caminar en Yahshua y no buscar la incircuncisi\u00f3n, o epispaomai. \u00c9sta es una palabra poco com\u00fan para incircunciso la cual normalmente aparece como akrobustia, o aperitome. Esta palabra viene de los d\u00edas de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, cuando los hombres Israelitas Jud\u00edos escond\u00edan, u ocultaban su circuncisi\u00f3n para ser considerados Griegos. As\u00ed que en esencia, Pablo afirma que todos los Israelitas Corintios no deben avergonzarse, o intentar y esconder sus ra\u00edces Israelitas y herencia en Moshiaj. Y finalmente, la \u00faltima palabra usada aqu\u00ed para \u00abincircunciso,\u00bb de una persona que est\u00e1 incircuncisa es la palabra akrobustia. Akrobustia significa \u00ablos que han tirado fuera el prepucio,\u00bb as\u00ed aludiendo a Efra\u00edm (el reino del norte) que hab\u00eda sido circuncidado s\u00f3lo para tirarlo todo al paganismo. Estos Efraimitas que est\u00e1n regresando no deben de buscar otra circuncisi\u00f3n ahora ya que ellos fueron circuncidados antes de haber quebrantado la Torah. Estos son los entendimientos sencillos y literales. El tema fundamental en este verso as\u00ed como con los versos sobre el matrimonio, el estar soltero, y el divorcio, es que cualquier estado en el que uno como creyente Nazareno Israelita se encuentre, uno deber\u00eda permanecer en ese llamado, sin ambicionar el estatus de otro, o el llamado de otro.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Peritome y akrobustia &#8211; una clara referencia en el Griego a las dos casas.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Guardar la Torah es la cosa principal para todos los creyentes. Esta declaraci\u00f3n no est\u00e1 en oposici\u00f3n a la circuncisi\u00f3n. M\u00e1s bien es una simple kal vajomer &#8211; que signfica que si una cosa como la circuncisi\u00f3n es un asunto importante, entonces cuanto m\u00e1s guardar todos los mandamientos de la Torah, que incluye la circuncisi\u00f3n. As\u00ed que la circuncisi\u00f3n es una p\u00e9rdida de tiempo si tu vida no est\u00e1 en obediencia a la Torah. Por ejemplo, \u00e9sto es como si alguno que busca la circuncisi\u00f3n, para luego continuar celebrando las fiestas paganas como la Navidad. Solamente dentro del marco de la Torah es que la circuncisi\u00f3n realmente importa. Esto es exactamente lo que est\u00e1 siendo expresado aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Esto es exactamente como Yahshua fue capaz de volverse a casar con Israel a trav\u00e9s de ser el Esposo muerto, poniendo en libertad a Israel para volverse a casar con su nuevo Esposo y Adon Resucitado. El Esposo era nuevo, la esposa no lo era.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] Quien no tenga el don de la continencia para quedarse c\u00e9libe, c\u00e1sese antes que entregarse a la impureza. 1 Tes 4, 3.[9] En el fuego del deseo insatisfecho.[14] As\u00ed es santificado el matrimonio por la santidad de uno de los consortes.[15] Perder la libertad de seguir en paz la fe de Cristo.[17] La religi\u00f3n cristiana no exige cambiar de condici\u00f3n, sino de costumbres, de acuerdo con el Evangelio, y no destruye el orden civil, sino el pecado y las ocasiones de pecar.[26] Ante la necesidad urgente de disponerse para la otra vida y la inquietud que provoca el matrimonio, es mejor para el hombre no casarse.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* Parece que algunos en Corinto estaban solteros y la iglesia estaba escribiendo para preguntar si esto era permisible.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno es para el hombre no tocar mujer. 7:1 \u2014 Despu\u00e9s de tratar la cuesti\u00f3n de la divisi\u00f3n (cap\u00edtulo 1-4), y la de la inmoralidad (cap\u00edtulo 5,6), ahora Pablo se dirige a las cuestiones sobre las cuales los corintios le hab\u00edan escrito en una carta. 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