{"id":29454,"date":"2022-06-20T12:55:10","date_gmt":"2022-06-20T17:55:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:55:10","modified_gmt":"2022-06-20T17:55:10","slug":"comentario-de-2-corintios-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 2 Corintios 2:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>As\u00ed que decid\u00ed en m\u00ed mismo no ir otra vez a vosotros con tristeza.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>2:1<\/span> \u2014 Algunos consideran a <span>1:23<\/span> como lugar m\u00e1s indicado para comenzar el cap\u00edtulo 2, pues all\u00ed Pablo comienza a hablar acerca de su demora en llegar a Corinto. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abEsto, pues, determin\u00e9&#8230; con tristeza\u00bb. No queriendo volver a Corinto, para luego tener que corregir a pecadores en la iglesia, cosa que le habr\u00eda causado tristeza, determin\u00f3 esperar hasta que se corrigieran los problemas (seg\u00fan las instrucciones de su primera carta a ellos).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>esto pues determin\u00e9.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 1:15-17<\/span>, <span class='bible'>Hch 11:29<\/span>; <span class='bible'>Hch 15:2<\/span>, <span class='bible'>Hch 15:37<\/span>; <span class='bible'>1Co 2:2<\/span>; <span class='bible'>1Co 5:3<\/span>; <span class='bible'>Tit 3:12<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>no ir otra vez a vosotros con tristeza.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 2:4<\/span>; <span class='bible'>2Co 1:23<\/span>; <span class='bible'>2Co 7:5-8<\/span>; <span class='bible'>2Co 12:20<\/span>, <span class='bible'>2Co 12:21<\/span>; <span class='bible'>2Co 13:10<\/span>; <span class='bible'>1Co 4:21<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Habiendo mostrado la raz\u00f3n por la que no hab\u00eda venido a ellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 2:1-5<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>les pide que perdonen y reanimen a la persona excomulgada,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 2:6-9<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>como \u00e9l mismo, por su arrepentimiento verdadero lo ha perdonado,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 2:10<\/span>, <span class='bible'>2Co 2:11<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>declarando adem\u00e1s, por qu\u00e9 parti\u00f3 de Troas a Macedonia,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 2:12<\/span>, <span class='bible'>2Co 2:13<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>y la victoria que Dios dio a su predicaci\u00f3n en todos los lugares.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 2:14-17<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pablo cambi\u00f3 sus planes de viaje en parte porque no quer\u00eda ir a Corinto\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">otra vez con tristeza<\/span>. Algunos interpretan este vers\u00edculo como si quisiera decir que Pablo hizo una visita dolorosa a Corinto y quer\u00eda evitar otra m\u00e1s. Aunque la narraci\u00f3n en Hechos no indica tal visita, algunos proponen que Pablo visit\u00f3 Corinto en un momento entre las dos cartas, 1 y 2 Corintios. Sin embargo, el texto no dice necesariamente que hizo una visita previa dolorosa, s\u00f3lo que no quer\u00eda que su pr\u00f3xima visita a Corinto fuera con tristeza.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La carta a en l\u00e1grimas, 2-1-11.<br \/>\n 1 He hecho prop\u00f3sito de no ir otra vez a vosotros en tristeza. 2 Porque si yo os contristo, \u00bfqui\u00e9n va a ser el que a m\u00ed me alegre sino aquel que por m\u00ed se entristeci\u00f3? 3 Y esto mismo os escrib\u00ed para que cuando vaya no tenga que entristecerme de lo que debiera alegrarme, confiando en todos vosotros, pues mi gozo es tambi\u00e9n el vuestro. 4 Os escrib\u00ed en medio de una gran tribulaci\u00f3n y ansiedad de coraz\u00f3n con muchas l\u00e1grimas, no para que os entristezc\u00e1is, sino para que conozc\u00e1is el gran amor que os tengo. 5 Si alguno me contrist\u00f3, no me contrist\u00f3 a m\u00ed, sino, en cierto modo para no exagerar, a todos vosotros. 6 B\u00e1stele a \u00e9se la correcci\u00f3n de los m\u00e1s, 7 pues casi habr\u00edamos de perdonarle y consolarle, para que no se vea consumido por excesiva tristeza. 8 Por eso os ruego que p\u00fablicamente le ratifiqu\u00e9is vuestra caridad, 9 pues para esto os escrib\u00ed, a fin de conocer vuestra virtud y vuestra obediencia. 10 Y al que vosotros algo perdon\u00e9is, tambi\u00e9n le perdono yo, pues lo que yo perdono, si algo perdono, por amor vuestro lo perdono en la presencia de Cristo, 11 para no ser v\u00edctimas de los ardides de Satan\u00e1s, ya que no ignoramos sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>Pasaje \u00e9ste lleno de ternura y amor. San Pablo dice a los corintios que, en vez de la visita personal, que hubiera tenido que resultar penosa, les escribi\u00f3 una carta en la que trat\u00f3 de arreglar las cosas desde lejos, pues juzgaba que as\u00ed ser\u00eda menos violenta la situaci\u00f3n para ambas partes.<br \/>\nSon emocionantes esas expresiones: \u201cSi yo os contristo, \u00bfqui\u00e9n va a ser el que a m\u00ed me alegre?\u201d (v.2). \u00a1No podr\u00eda tener alegr\u00eda si ve tristes a sus queridos corintios! Por eso no quiso hacerles la visita prometida (v.1), como as\u00ed se lo dijo ya \u201cpor escrito\u201d en carta anterior (v.3). Esa carta se la escribi\u00f3 \u201cen medio de una gran tribulaci\u00f3n y con muchas l\u00e1grimas,\u201d pero no para que \u201cse entristecieran,\u201d sino llevado \u00fanicamente del gran amor que les tiene (v.4). Aqu\u00ed no dice m\u00e1s el Ap\u00f3stol; sin embargo, por lo que dice m\u00e1s tarde, junto a frases de afecto, debieron tambi\u00e9n brotar de su pluma frases bastante duras (cf. 7:8-12).<br \/>\nEl motivo de esa situaci\u00f3n reflejada en la carta, al menos el inmediato y directo, fueron los graves acontecimientos que hab\u00edan tenido lugar en su anterior visita a Corinto y que culminaron en una injuria p\u00fablica a su persona. Es dif\u00edcil poder interpretar de otra manera los v.5-11. Hay aqu\u00ed un ofendido, que es Pablo (v.5.10; cf. 7.12), y un ofensor, que es \u201ccastigado\u201d por la comunidad (v.6) y para el que Pablo pide perd\u00f3n, a fin de que no se sienta oprimido por la excesiva tristeza y sea v\u00edctima de los ardides de Satan\u00e1s (v.7-11). Cierto que esa ofensa es presentada tambi\u00e9n como ofensa a la comunidad (v.5), pero todo da la impresi\u00f3n de que eso es s\u00f3lo de manera indirecta y que el lenguaje de Pablo est\u00e1 motivado por un delicado sentimiento de humildad, tratando de dar a entender que no le preocupa tanto su ofensa personal cuanto las repercusiones que esa ofensa tuvo en la comunidad. Es debido tambi\u00e9n a esa delicadeza el que anteponga al suyo el perd\u00f3n que debe dar la comunidad (v.7-8), aunque dando luego a entender con bastante claridad que es una ofensa que necesita su perd\u00f3n personal (v.10). Determinar m\u00e1s cu\u00e1l fuera la naturaleza de la ofensa y qui\u00e9n el ofensor no es posible. Probablemente el Ap\u00f3stol se expres\u00f3 intencionadamente de modo tan gen\u00e9rico, para no suscitar demasiado al vivo, con detalles innecesarios, la imagen vergonzosa de lo ocurrido. Los corintios entend\u00edan de sobra sus palabras, aunque para nosotros hoy resulten oscuras.<br \/>\nTal es, en l\u00edneas generales, la interpretaci\u00f3n que juzgamos m\u00e1s probable de este pasaje. Suponer que San Pablo est\u00e9 aludiendo a su carta primera a los Corintios y al caso del incestuoso, conforme fue opini\u00f3n corriente entre los expositores antiguos y siguen todav\u00eda hoy defendiendo algunos, nos parece muy dif\u00edcil de sostener. Remitimos a lo dicho en la introducci\u00f3n. A\u00f1adimos ahora \u00fanicamente la explicaci\u00f3n de algunas frases particulares. Con la expresi\u00f3n: \u201cno me contrist\u00f3 a m\u00ed, sino en cierto modo (\u03b1\u03c0\u03cc  \u03bc\u03ad\u03c1\u03bf\u03c5\u03c2 ), para no exagerar (\u03af\u03bd\u03b1  \u03bc\u03b7  \u03ad\u03c4\u03b7\u03b2\u03b1\u03c1\u03ce ), a todos vosotros\u201d (v.5), quiere decir el Ap\u00f3stol que la comunidad deplor\u00f3 la acci\u00f3n, pero no fue toda la comunidad, pues hubo algunos que no compartieron esos sentimientos de repulsa; por eso pone \u201cen cierto modo,\u201d pues sin esa restricci\u00f3n habr\u00eda exageraci\u00f3n en lo que dice. Es la misma idea que expresa luego, al afirmar que la correcci\u00f3n fue impuesta al culpable por los mas (v.6). Cuando habla de que perdona al culpable \u201cen la presencia de Cristo\u201d (v.10), trata de dar elevaci\u00f3n a su acci\u00f3n personal, dando a entender que Cristo, de quien deriva el poder de perdonar, mira complacido ese rasgo de perd\u00f3n. Finalmente, con la expresi\u00f3n \u201cpara no ser v\u00edctima de los ardides de Satan\u00e1s\u201d (v.11), alude el Ap\u00f3stol a las funestas consecuencias que puede tener la falta de perd\u00f3n al culpable; pues Satan\u00e1s, que se aprovecha de todo para hacer el mal (cf. 1Pe 5:8), tratar\u00e1 de inducir a \u00e9ste a sentimientos de desesperaci\u00f3n y venganza, dando ocasi\u00f3n a los enemigos de Pablo para atacarle de dureza y sembrar divisiones y discordias entre los fieles.<\/p>\n<p>Inquietud por tener noticias de los corintios,1Pe 2:12-17.<br \/>\n12 Habiendo ido a Tr\u00f3ade para anunciar el evangelio de Cristo, no obstante hallar una puerta abierta en el Se\u00f1or, 13 no hall\u00e9 sosiego para mi esp\u00edritu por no haber encontrado all\u00ed a Tito, mi hermano; y despidi\u00e9ndome de ellos, part\u00ed para Macedonia. 14 Sean dadas gracias a Dios, que en todo tiempo nos hace triunfar en Cristo, y por nosotros manifiesta en todo lugar el aroma de su conocimiento; 15 porque somos para Dios el buen olor de Cristo, en los que se salvan y en los que se pierden; 16 en \u00e9stos olor de muerte para muerte, en aqu\u00e9llos olor de vida para vida. Y para esto, \u00bfqui\u00e9n es suficiente? 17 Porque no somos como muchos, que trafican con la palabra de Dios, sino que sinceramente, como de Dios, hablamos delante de Dios en Cristo.<\/p>\n<p> Poco despu\u00e9s de haber escrito la carta \u201cen l\u00e1grimas,\u201d San Pablo hubo de salir precipitadamente de Efeso, debido al tumulto promovido contra \u00e9l por el platero Demetrio (cf. Hec 20:1). El portador de la carta hab\u00eda sido Tito, uno de los m\u00e1s fieles colaboradores del Ap\u00f3stol (cf. 8:23; Gal 2:1; Tit 1:4), y hab\u00edan quedado en encontrarse en Tr\u00f3ade, ciudad de Misia (cf. Hec 16:8), por donde San Pablo pensaba pasar, camino de Macedonia y Grecia. Mas, llegado a Tr\u00f3ade, no encontr\u00f3 all\u00ed todav\u00eda a Tito, y fue tal su ansiedad por tener noticias de los corintios, que sali\u00f3 enseguida para Macedonia (v.12-13), donde podr\u00eda encontrarse con \u00e9l m\u00e1s pronto, pues, al parecer, \u00e9se era el camino que Tito deb\u00eda seguir de vuelta de la misi\u00f3n de Corinto. Y Pablo lo sab\u00eda.<br \/>\nEfectivamente, en Macedonia encontrar\u00e1 a Tito, que le da noticias bastante consoladoras de los corintios (cf. 7:5-7). Mas el estilo de Pablo es \u00fanico. Antes de narrar ese encuentro, se entretiene en una serie de consideraciones sobre el ministerio apost\u00f3lico (2:14-7:4), que, ante las buenas noticias de Tito, surgen espont\u00e1neamente de su coraz\u00f3n, como grito de reconocimiento a Dios, que se digna valerse de los Ap\u00f3stoles para difundir el Evangelio. Es pensando en el caso de los corintios por lo que exclama: \u201cdoy gracias a Dios, que nos hace triunfar en Cristo\u201d (v.14); y eso le sirve de punto de partida para todas las consideraciones que vienen despu\u00e9s, antes de narrar concretamente el encuentro con Tito.<br \/>\nEste corte brusco de la narraci\u00f3n del viaje, que luego se contin\u00faa en 7:5-6, hace que algunos cr\u00edticos consideren esta secci\u00f3n de 2:14-7:4 como una carta independiente introducida aqu\u00ed por error. Otros suponen que los v.12-13 de este c.2 no est\u00e1n en su lugar, sino que primitivamente estaban antes Deu 7:5. Creemos que no son necesarias tales hip\u00f3tesis, y la psicolog\u00eda de Pablo no se opone a estos cambios y cortes.<br \/>\nLa expresi\u00f3n \u201cnos hace triunfar en Cristo\u201d (\u03b2\u03c1\u03b9\u03b1\u03bc\u03b2\u03b5\u03cd\u03bf\u03bd\u03c4\u03b9  \u03ae\u03bc\u03b1\u03b2 \u03b5\u03bd  \u03c4\u03c9  \u03a7\u03c1\u03b9\u03c3\u03c4\u03ce ) no alude, directamente al menos, a los triunfos del Ap\u00f3stol, sino al triunfo de Dios, a quien San Pablo imagina recorriendo el mundo como triunfador, a imagen de los generales victoriosos a su entrada en Roma, llevando en su cortejo a los ap\u00f3stoles (cf. Col 2:15), que van difundiendo por todas partes, cual suave \u201caroma\u201d que sube de la tierra al cielo, el conocimiento de Cristo; conocimiento que para unos es causa de vida y de salud eterna, y para otros, por su incredulidad, causa de muerte y de condenaci\u00f3n (v.16; cf. 1Co 1:18; Luc 2:34). La met\u00e1fora del \u201caroma\u201d o \u201cbuen olor\u201d de Cristo est\u00e1 basada en el incienso que se quemaba como perfume a lo largo de la v\u00eda de los triunfadores, y que sabemos tambi\u00e9n era normal en las ceremonias religiosas del templo jud\u00edo.<br \/>\nLa pregunta final: \u201cY para esto, \u00bfqui\u00e9n es suficiente?\u201d (v.16), surge en el \u00e1nimo del Ap\u00f3stol como por reacci\u00f3n. El tiene plena conciencia de que ning\u00fan hombre se basta a s\u00ed mismo para esa misi\u00f3n de evangelizar; as\u00ed lo dir\u00e1 luego claramente (cf. 3:5). Pero sabe que hay otros que no piensan as\u00ed; y su temperamento le lleva a encararse con ellos antes de dar la prueba directa, acus\u00e1ndoles de \u201ctraficar\u201d (\u03ba\u03b1\u03c0\u03b7\u03bb\u03b5\u03cd\u03bf\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2 ) con la palabra de Dios, que presentan adulterada y no limpia y genuina, como deben hacer los verdaderos ap\u00f3stoles y hace \u00e9l (v.17; cf. 4:2).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>ir otra vez \u2026 con tristeza.<\/b> Pablo ya hab\u00eda participado en una confrontaci\u00f3n dolorosa en Corinto (vea la Introducci\u00f3n: Contexto hist\u00f3rico) y no quer\u00eda volver a pasar por lo mismo (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>2Co 1:23<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t2:1 &#8212; Algunos consideran a 1:23 como lugar m\u00e1s indicado para comenzar el cap\u00edtulo 2, pues all\u00ed Pablo comienza a hablar acerca de su demora en llegar a Corinto.<br \/>\n\t&#8211;\u00abEsto, pues, determin\u00e9&#8230; con tristeza\u00bb. No queriendo volver a Corinto, para luego tener que corregir a pecadores en la iglesia, cosa que le habr\u00eda causado tristeza, determin\u00f3 esperar hasta que se corrigieran los problemas (seg\u00fan las instrucciones de su primera carta a ellos).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>CUANDO UN SANTO REPRENDE<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>2 Corintios 1:23-2:4<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Pongo a Dios como testigo en contra de m\u00ed mismo si no es verdad que no volv\u00eda Corinto porque no quer\u00eda haceros da\u00f1o. No lo digo porque queramos ejercer ning\u00fan paternalismo sobre vuestra fe, sino porque deseamos seguir trabajando con vosotros para produciros alegr\u00eda. Por lo que se refiere a la fe, vosotros os manten\u00e9is firmes. Pero para mi propia tranquilidad de conciencia llegu\u00e9 a esta decisi\u00f3n: No ir otra vez a vosotros con tristeza. Porque, si os entristezco, \u00bfqui\u00e9n me va a poner a m\u00ed alegre sino el que he entristecido con lo que he hecho? Ahora os escribo esta carta para que, cuando vaya, no me infundan tristeza los que deber\u00edan producirme alegr\u00eda. Y es que, en realidad, nunca he perdido la confianza en ninguno de vosotros, y sigo seguro de que mi alegr\u00eda y la de todos vosotros son la misma cosa. Si os escrib\u00ed una carta con mucha aflicci\u00f3n y angustia de coraz\u00f3n, no fue sin muchas l\u00e1grimas, ni porque quisiera causaros pesar, sino porque quer\u00eda que supierais cu\u00e1nto os quiero especialmente a vosotros.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed nos llega un eco de cosas tristes. Como hemos visto en la Introducci\u00f3n, la secuencia de los acontecimientos debe de haber sido la siguiente. La situaci\u00f3n en Corinto hab\u00eda ido de mal en peor. La iglesia estaba dividida en partidos, y hab\u00eda algunos que negaban la autoridad de Pablo. Tratando de remediar el asunto, Pablo les hizo una visita que lejos de resolver los problemas los exacerb\u00f3 a\u00fan m\u00e1s, hasta el punto de romperle el coraz\u00f3n. En consecuencia, escribi\u00f3 una carta muy severa de reprensi\u00f3n, con el coraz\u00f3n dolorido y abundantes l\u00e1grimas. Fue por esa raz\u00f3n por lo que no cumpli\u00f3 la promesa de visitarlos otra vez; porque, tal como estaban las cosas, no habr\u00eda servido m\u00e1s que para causarles dolor, a \u00e9l y a ellos.<br \/>En este pasaje se nos descubre el coraz\u00f3n de Pablo cuando ten\u00eda que ponerse severo con los que amaba.<br \/>(i) Usaba la severidad y la reprensi\u00f3n muy a su pesar. Las usaba s\u00f3lo cuando se ve\u00eda obligado a ello y no ten\u00eda otra salida. Hay algunas personas que parece que siempre tienen la mirada enfocada para descubrir faltas, la lengua afilada para criticar y la voz \u00e1spera e hiriente. Pablo no era as\u00ed. En esto, como en otras cosas, era sabio. Si siempre estamos en clave de cr\u00edtica y acusaci\u00f3n, si estamos habitualmente agresivos y duros, si reprendemos m\u00e1s que alabamos, el hecho es que hasta nuestra severidad pierde efectividad. Se da por descontada por lo frecuente. Cuanto m\u00e1s raro es que una persona reprenda, m\u00e1s eficaz es cuando lo hace. En cualquier caso, los ojos de una persona realmente cristiana buscan m\u00e1s los motivos de alabanza que los de condenaci\u00f3n.<br \/>(ii) Cuando Pablo reprend\u00eda, lo hac\u00eda con amor. Nunca dec\u00eda nada s\u00f3lo para herir. Hay tal cosa como un placer s\u00e1dico en ver c\u00f3mo se estremece otro al escuchar una palabra cruel. Pero Pablo no era as\u00ed. No reprend\u00eda para producir dolor, sino para devolver la alegr\u00eda. Cuando John Knox estaba en el lecho de muerte, dijo: \u00abDios sabe que siempre he tenido la mente limpia de odio para con las personas a las que he dirigido mis juicios m\u00e1s severos.\u00bb Es posible odiar el pecado pero amar al pecador. La reprensi\u00f3n eficaz es la que se da con el brazo en los hombros de la otra persona. La reprensi\u00f3n con ardor de ira puede que hiera y aun que aterre; pero la reprensi\u00f3n de amor herido y condolido es la \u00fanica que quebranta el coraz\u00f3n.<br \/>(iii) Cuando Pablo reprend\u00eda, lo \u00faltimo que quer\u00eda era dominar. En una novela moderna, un padre le dice a su hijo: \u00ab\u00a1Te voy a meter en el cuerpo el temor al Dios de amor aunque sea a palos!\u00bb El gran peligro que asedia siempre al predicador y al maestro es el de creer que tenemos el deber de obligar a los dem\u00e1s a pensar exactamente como nosotros, e insistir en que si no ven las cosas como nosotros est\u00e1n en un error. El deber del maestro no es imponerles creencias a los dem\u00e1s, sino animarlos a pensar sus creencias por s\u00ed mismos. Su objetivo no es reproducirse en una serie de espejos opacos, sino contribuir a la formaci\u00f3n de seres humanos independientes. Uno que tuvo como profesor a aquel gran maestro que fue A. B. Bruce dijo: \u00abCortaba las amarras, y nos permit\u00eda vislumbrar las aguas azules.\u00bb Pablo sab\u00eda que, como maestro, no deb\u00eda ser paternalista, aunque s\u00ed deb\u00eda guiar y disciplinar cuando fuera necesario.<br \/>(iv) Por \u00faltimo, a pesar de resistirse a reprender, y de su insistencia en ver lo mejor en los dem\u00e1s, y del amor que ten\u00eda en el coraz\u00f3n, Pablo reprend\u00eda cuando era necesario. Cuando John Knox se opuso al matrimonio de la reina Mary con don Carlos, al principio ella jug\u00f3 la carta de la indignaci\u00f3n y de la majestad ofendida, y luego la de \u00ablas l\u00e1grimas en abundancia.\u00bb La respuesta de Knox fue: \u00abNunca me he complacido en el llanto de ninguna de las criaturas de Dios. Apenas puedo resistir las l\u00e1grimas de mis propios chicos, a los que corrijo con mi propia mano; mucho menos puedo regocijarme con el llanto de vuestra Majestad. Pero debo mantener, aunque involuntariamente, las l\u00e1grimas de vuestra Majestad antes que atreverme a violentar mi conciencia o traicionar a mi pueblo con el silencio.\u00bb No es infrecuente el refrenar la reprensi\u00f3n movidos por una falsa amabilidad, o para evitarnos disgusto. Pero hay situaciones en las que evitar disgusto es almacenar disgustos, y en las que pactar una paz c\u00f3moda o cobarde es cortejar un peligro todav\u00eda mayor. Si no es el orgullo, sino el amor y la consideraci\u00f3n lo que nos gu\u00eda a buscar el bien de otros, sabremos distinguir y escoger el tiempo de hablar y el de callar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 2<\/p>\n<p>f) La comunidad, alegr\u00eda del ap\u00f3stol (2\/01-02). <\/p>\n<p>1 Porque esto es lo que me propuse: no haceros de nuevo una visita que fuera con tristeza. 2 Porque si yo os proporciono disgusto, \u00bfqui\u00e9n me va a alegrar a m\u00ed, sino el que recibe disgusto de m\u00ed? <\/p>\n<p>Precisamente porque el ap\u00f3stol debe ser servidor de la alegr\u00eda, no quiso volver Pablo a Corinto. De hacerlo, hubiera tenido que causar tristeza a la comunidad, como ya hab\u00eda ocurrido en otra ocasi\u00f3n. Pablo alude, al parecer, a un viaje a Corinto, desconocido por nosotros, en el que tuvo lugar una discusi\u00f3n, muy dolorosa para el ap\u00f3stol, entre \u00e9l y algunos miembros de la comunidad 16. <\/p>\n<p>Tener que causar tristeza a los corintios hubiera sido algo muy triste para el mismo Pablo. Y \u00e9sta era, tambi\u00e9n, una causa que le imped\u00eda volver, es decir, la consideraci\u00f3n a s\u00ed mismo. Tampoco \u00e9l quiere tristeza, sino alegr\u00eda. Y si no la recibe de la comunidad, \u00bfde qui\u00e9n la habr\u00eda de recibir? Lo mismo que a los corintios, tambi\u00e9n a las comunidades de Tesal\u00f3nica (1Te 2:19 s y Flp 4:1) les asegura, con palabras \u00edntimas y c\u00e1lidas, que ellos son y deben ser su gozo y su alegr\u00eda. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>16. Es la llamada \u00abvisita intermedia\u00bb (cf. el comentario a 12,14 y 13,1 y la introducci\u00f3n, 1 ). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>3. UNA CARTA ANTERIOR (2,3-11). <\/p>\n<p>Pablo prosigue su defensa frente a las objeciones de los corintios. Les recuerda cu\u00e1l hab\u00eda sido la situaci\u00f3n: las circunstancias eran tan desfavorables que no quiso ir. En lugar de ello, escribi\u00f3 una carta para zanjar un asunto que hab\u00eda molestado gravemente al ap\u00f3stol. Ahora, por fin, la comunidad ha condenado y castigado al culpable, quien, adem\u00e1s, est\u00e1 arrepentido de su falta. Pablo, por su parte, exhorta a que se d\u00e9 paso ahora a la bondad y al perd\u00f3n para con el culpable. El ap\u00f3stol no describe estos hechos con detalle. Los corintios saben de qu\u00e9 se trata y de qui\u00e9n. Y el ap\u00f3stol desea echar al olvido lo pasado. A nuestra actual interpretaci\u00f3n le resulta dif\u00edcil entender \u00edntegramente y con exactitud las alusiones, debido a la obscuridad de la explicaci\u00f3n. <\/p>\n<p>a) En medio de muchas l\u00e1grimas (2\/03-04). <\/p>\n<p>3 Y esto precisamente os digo en mi carta: que al llegar ah\u00ed no deber\u00eda yo recibir disgusto de aquellos que me deber\u00edan proporcionar alegr\u00eda, y que conf\u00edo en todos vosotros en que mi alegr\u00eda es la de vosotros todos. 4 Por eso, llevado de mucha angustia y ansiedad de coraz\u00f3n, os escrib\u00ed en medio de muchas l\u00e1grimas. Pero no para proporcionaros disgusto, sino para daros a conocer el amor desbordante que siento por vosotros. <\/p>\n<p>Pablo esperaba que una carta, que ya era bastante dolorosa, le ahorrar\u00eda una visita a Corinto que hubiera sido m\u00e1s dolorosa a\u00fan. Entre Pablo y su comunidad no deber\u00eda haber m\u00e1s que alegr\u00eda y paz por ambas partes. Tener que prescindir de esta alegr\u00eda es, para el ap\u00f3stol, un grave sufrimiento. Aquel trabajador incansable y duro luchador es, tambi\u00e9n, un hombre lleno de amor y sensibilidad 11. <\/p>\n<p>Pablo no ha tenido jam\u00e1s la intenci\u00f3n o el deseo de dominar las comunidades. Aquella carta recriminatoria la escribi\u00f3 en medio de muchas l\u00e1grimas 18 y con mucha angustia de su parte. Si Pablo tuvo que entristecer a los corintios, \u00e9l mismo experimentaba una grave tristeza. La verdad es que la carta pon\u00eda bien de manifiesto el amor constante de Pablo a los corintios. Su amor a la comunidad era lo que hac\u00eda tan grande su preocupaci\u00f3n por ella.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>17. Los problemas a esta carta han sido ampliamente estudiados por la ex\u00e9gesis. Se trata de una \u00abcarta intermedia\u00bb, escrita entre nuestra primera y nuestra segunda carta a los corintios (cf. Ia introducci\u00f3n, 1). No se encuentra en el Nuevo Testamento. Tampoco est\u00e1 contenida -contra lo que se ha pensado- en nuestra primera o segunda a los Corintios; evidentemente se ha perdido, cf. nota 69. La comunidad corintia no la conserv\u00f3, acaso porque no conten\u00eda ense\u00f1anzas de valor permanente del Ap\u00f3stol, o acaso tambi\u00e9n porque no era muy elogiosa para la comunidad. <\/p>\n<p> 18. Las costumbres antiguas no imped\u00edan que un hombre llorase en presencia de otras personas. Los h\u00e9roes hom\u00e9ricos lloran. El rey Sa\u00fal (1Sa 24:17) y el rey David (2Salll 1,12) lloran. Jes\u00fas llora ante la tumba de L\u00e1zaro (Jua 11:35). Pablo habla muchas veces de l\u00e1grimas (Flp 3:18; Hec 20:19.31). Todav\u00eda hoy perduran en el Misal romano oraciones para pedir el don de l\u00e1grimas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Una falta y un castigo (2\/05-06). <\/p>\n<p>5 Y si alguno ha causado un disgusto, no me lo ha causado a m\u00ed; sino, hasta cierto punto, por no exagerar, a todos vosotros. <\/p>\n<p>Siguiendo el m\u00e9todo de las alusiones, Pablo habla de algo sucedido en Corinto, que perturb\u00f3 gravemente las relaciones entre el ap\u00f3stol y la comunidad. Alguien, un miembro de la comunidad, perpetr\u00f3 una grave ofensa (Hec 7:12), que afect\u00f3 y humill\u00f3 personalmente a Pablo. Acaso la afrenta era algo que le afectaba a \u00e9l directamente, o acaso directamente a alg\u00fan colaborador, como por ejemplo Timoteo y, por tanto, indirectamente a Pablo. En todo caso, el ap\u00f3stol recuerda que no se trataba s\u00f3lo de su persona. La gloria y honor de Pablo son la gloria y honor de toda la comunidad. Y as\u00ed, cuando un miembro de la comunidad falta y cae, todos sienten tristeza y congoja. Pero la comunidad no pidi\u00f3 cuentas al ofensor, como hubiera debido hacer, al menos en opini\u00f3n de Pablo. De haber estado \u00e9l presente, hubiera tenido que exigir y poder evitar estos extremos desagradables, amonestando y exhortando por carta, aquella misma carta que escribi\u00f3 en medio de muchas l\u00e1grimas. <\/p>\n<p>6 Ya es bastante para \u00e9l el castigo que le ha impuesto la mayor\u00eda&#8230; <\/p>\n<p>La mayor\u00eda de la comunidad impuso al culpable un castigo 19. El castigo no debe llegar hasta el rigor ni la aplicaci\u00f3n de la disciplina eclesi\u00e1stica debe poner al culpable en peligro. <\/p>\n<p>Estas l\u00edneas nos permiten echar una ojeada sobre la organizaci\u00f3n de la comunidad de la Iglesia apost\u00f3lica. La mayor\u00eda ha pedido un castigo. As\u00ed pues, se produjo una deliberaci\u00f3n sobre el caso en la asamblea de la comunidad y se vot\u00f3 una propuesta. La minor\u00eda la rechaz\u00f3, pero se someti\u00f3 a ella, tal como correspond\u00eda y corresponde al derecho de toda asamblea. No se dice si la minor\u00eda ped\u00eda un castigo menor o mayor. Ambas cosas son posibles. As\u00ed pues, Pablo no imparte \u00f3rdenes, sin m\u00e1s, a sus comunidades, sino que las deja en libertad para que tomen sus propias decisiones. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>19. No se dice la clase de castigo. Otro caso de disciplina eclesi\u00e1stica (1Co 5:11) permite suponer que tambi\u00e9n en 2,7 se exig\u00eda la exclusi\u00f3n temporal de las asambleas comunitarias y la p\u00e9rdida de la comuni\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>c) Pero ahora el perd\u00f3n (2\/07-11). <\/p>\n<p>7 &#8230;de suerte que, por el contrario, m\u00e1s bien ten\u00e9is que perdonarlo y animarlo, no sea que ese tal se sienta abrumado por la excesiva tristeza. 8 Por eso os ruego que le ratifiqu\u00e9is enteramente vuestro amor. <\/p>\n<p>La condenaci\u00f3n y el castigo han conseguido su finalidad, que es provocar el arrepentimiento y la conversi\u00f3n del culpable. <\/p>\n<p>Su amor y su preocupaci\u00f3n pastoral empujan ahora a Pablo a otras medidas. Exhorta a que se ceda paso al amor y a la reconciliaci\u00f3n que estimula y consuela. El pecador no debe caer en una tristeza excesiva. Pablo sabe que un hombre puede sucumbir ante una tristeza abrumadora. <\/p>\n<p>El objetivo de la disciplina de la Iglesia no es la expulsi\u00f3n definitiva de la asamblea, sino el perd\u00f3n de la culpa y el restablecimiento de la comuni\u00f3n, en la que debe ser nuevamente recibido el culpable. <\/p>\n<p>9 Pues para esto tambi\u00e9n os escrib\u00ed: para hacer la prueba de que sois obedientes en todo. 10a A aquel a quien ratifiqu\u00e9is enteramente vuestro amor. <\/p>\n<p>La carta que Pablo escribi\u00f3 en medio de muchas l\u00e1grimas se propon\u00eda tambi\u00e9n, como meta final, servir a la comuni\u00f3n de amor. Aunque en ella se exig\u00eda el castigo del culpable, su intenci\u00f3n \u00faltima no era la de castigar, sino la de someter a prueba a los corintios, que deb\u00edan dejar bien demostrada su entera obediencia al ap\u00f3stol. As\u00ed ocurri\u00f3 de hecho. Ahora, pues, s\u00f3lo resta ejercitar el perd\u00f3n y el amor. Esto vale tanto para Pablo como para la comunidad. <\/p>\n<p>10b Pues lo que yo he perdonado, si algo tuve que perdonar, ha sido en atenci\u00f3n a vosotros, en presencia de Cristo&#8230; <\/p>\n<p>Al tratar el dif\u00edcil caso de la falta de un miembro de la comunidad s\u00f3lo hab\u00edan aparecido hasta ahora, como partes interesadas, Pablo y los corintios, y s\u00f3lo se hab\u00edan mencionado, como motivos, consideraciones de tipo humano. Pero ahora se alza s\u00fabitamente el tel\u00f3n y se hace visible la perspectiva de fondo sobre la que se desarrolla todo cuanto acontece en la Iglesia. Todo acontece en presencia de Cristo. \u00e9l es el Se\u00f1or y el juez sentado en su trono. Ante \u00e9l se encuentran el ap\u00f3stol y la Iglesia, y ante \u00e9l deben todos poder mantenerse en pie. <\/p>\n<p>Este Se\u00f1or exige ciertamente justicia y orden. \u00abTodo lo que at\u00e9is en la tierra, atado ser\u00e1 en el cielo; y todo lo que desat\u00e9is en la tierra, desatado ser\u00e1 en el cielo\u00bb (Mat 18:18). Pero su primer mandamiento es el del servicio y el amor en la comunidad de los disc\u00edpulos. La vida y la doctrina de Cristo establecen en la Iglesia la ley del perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n. \u00abSoportaos mutuamente y perdonaos, si uno tiene una queja contra otro: como el mismo Se\u00f1or os perdon\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n vosotros\u00bb (Col 3:13). Este Se\u00f1or es el mediador para el perd\u00f3n de Dios: \u00abSi alguno peca, abogado tenemos ante el Padre: a Jesucristo, el justo\u00bb (1Jn 2:1). Cristo, en cuya presencia vive la Iglesia, pide que los hombres se perdonen entre s\u00ed. Y hace que este perd\u00f3n tenga validez delante de Dios. <\/p>\n<p>11 &#8230;para no vernos enga\u00f1ados por Sat\u00e1n, pues no ignoramos sus designios. <\/p>\n<p>Sobre el escenario en el que se desarrolla la historia, y la historia de la salvaci\u00f3n, act\u00faa tambi\u00e9n el antagonista de la Iglesia y del Se\u00f1or, Sat\u00e1n. De sus intenciones y su actividad perturbadora y destructora se halla mucho en el Nuevo Testamento 20. Amenaza no s\u00f3lo a un pecador culpable, sino al mismo Pablo y a toda la comunidad. Si dejara de haber amor en la Iglesia, esto permitir\u00eda a Sat\u00e1n introducirse subrepticiamente. \u00e9l es enemigo del amor y de la paz, y procura introducir la turbaci\u00f3n y el odio. En el tiempo de espera de la Iglesia, \u00e9l es el enemigo siempre al acecho. \u00abSed sobrios, velad. Vuestro enemigo, el diablo, como le\u00f3n rugiente, ronda buscando a qui\u00e9n devorar. Resistidle firmes en la fe\u00bb (1Pe 5:8-9). S\u00f3lo al final de los tiempos, en la venida del Se\u00f1or, ser\u00e1 aniquilado el enemigo. \u00abEntonces aparecer\u00e1 el imp\u00edo, a quien el Se\u00f1or destruir\u00e1 con un soplo de su boca y lo aniquilar\u00e1 con la manifestaci\u00f3n de su venida\u00bb (2Te 2:8). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>20. Cf. por ejemplo,2Te 11:14; 2Te 12:7; Mat 13:39; Luc 22:31; Rom 16:20; Efe 6:16. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>4. VIAJES DE PABLO A TROADE Y MACEDONIA (2\/12-13). <\/p>\n<p>A lo largo de las obscuras circunstancias que se acaban de describir, la preocupaci\u00f3n por la Iglesia de Corinto acompa\u00f1aba y acosaba a Pablo en todos sus caminos misioneros. No pod\u00eda descansar en parte alguna, hasta que finalmente Tito le alcanz\u00f3 en Macedonia, con buenas noticias de Corinto. <\/p>\n<p>12 Cuando llegu\u00e9 a Tr\u00f3ade para anunciar el evangelio de Cristo, aunque se me abri\u00f3 una puerta en el Se\u00f1or&#8230; <\/p>\n<p>Pablo no quiso ir personalmente a Corinto para evitar enfrentamientos con los corintios (Efe 1:23). Es probable que la carta \u00aben medio de muchas l\u00e1grimas\u00bb (Efe 2:4) haya sido escrita desde \u00e9feso (Hec 19:1). Tito, el colaborador digno de todo cr\u00e9dito y repetidamente mencionado en las cartas de Pablo, deb\u00eda llevar la carta a Corinto e informar despu\u00e9s a Pablo de los resultados. Pablo hab\u00eda acordado reunirse con \u00e9l en Tr\u00f3ade, la antigua ciudad de la costa occidental de Asia Menor. Durante el comp\u00e1s de espera Pablo se dedic\u00f3 a los trabajos misionales. El ap\u00f3stol describe el \u00e9xito obtenido con una imagen gr\u00e1fica: se le abri\u00f3 una puerta, cf. 1Co 16:9, \u00ab(En \u00e9feso) una puerta grande y eficaz se me ha abierto.\u00bb Ante la aldabada del misionero, se le abre en la ciudad extra\u00f1a una puerta. Encuentra algunos oyentes, encuentra hospitalidad y un sitio donde predicar y celebrar los divinos oficios. <\/p>\n<p>Pero en ese suceso externo se realiza el acontecimiento interno, en el que los o\u00eddos y los corazones se abren a la palabra de Dios. No es el ap\u00f3stol el que abre la puerta; es la puerta la que se abre al ap\u00f3stol. El misionero sabe que no es su propia capacidad la que consigue el \u00e9xito. Es Cristo, el Se\u00f1or, quien act\u00faa all\u00ed donde el Evangelio es escuchado. Todo acontece en el Se\u00f1or. <\/p>\n<p>13&#8230;no tuve sosiego para mi esp\u00edritu, por no haber encontrado a Tito, mi hermano, y entonces, despidi\u00e9ndome de ellos, sal\u00ed para Macedonia. <\/p>\n<p>Pero Pablo no ten\u00eda sosiego alguno para dedicarse a las tareas de la misi\u00f3n de Tr\u00f3ade. Esperaba con demasiada impaciencia la llegada de Tito y las noticias que deb\u00eda traer de Corinto. Debati\u00e9ndose entre el nuevo trabajo de Tr\u00f3ade y la preocupaci\u00f3n por la antigua comunidad de Corinto, prevaleci\u00f3 finalmente esta \u00faltima. Pablo abandon\u00f3 Tr\u00f3ade, atraves\u00f3 el B\u00f3sforo y lleg\u00f3 a Macedonia, para salir, un espacio de camino, al encuentro de Tito, que ven\u00eda de Corinto. Pablo aguardaba a su colaborador en una de las comunidades de Macedonia, acaso en Filipos. As\u00ed pues, aunque retras\u00f3 el viaje a Corinto, la preocupaci\u00f3n de Pablo por aquella comunidad era muy grande. <\/p>\n<p>Estas pocas palabras nos permiten conocer la tensi\u00f3n que se produc\u00eda entre la preocupaci\u00f3n pastoral por las comunidades ligadas a un lugar y la misi\u00f3n, que empujaba a seguir m\u00e1s adelante y que, lo mismo que en esta ocasi\u00f3n, se planteaba con frecuencia al temperamento impulsivo y fogoso del ap\u00f3stol san Pablo. <\/p>\n<p>Era de esperar que, llegado aqu\u00ed, Pablo relatar\u00eda su encuentro con Tito en Macedonia y c\u00f3mo las buenas noticias que le tra\u00eda de Corinto mudaron su preocupaci\u00f3n en alegr\u00eda. Pero este punto se toca mucho m\u00e1s adelante (1Co 7:5-16). Antes la carta se ocupa extensamente del significado y del cometido del ministerio apost\u00f3lico. <\/p>\n<p>Parte tercera <\/p>\n<p>EL MINISTERIO APOST\u00d3LICO 2,14-6,10 <\/p>\n<p>Toda la per\u00edcopa 2,14-6,10 es una larga intercalaci\u00f3n dentro de la discusi\u00f3n de las relaciones con la iglesia de Corinto, y significa, por tanto, un extenso par\u00e9ntesis dentro del tema central del di\u00e1logo de Pablo con los corintios. Pablo prorrumpe en acciones de gracias por su ministerio apost\u00f3lico (2,14) y, a partir de aqu\u00ed, se ve empujado de palabra en palabra, de frase en frase, de idea en idea, de tal modo que el resultado final es esta per\u00edcopa de la carta, que engloba en s\u00ed, a su vez, m\u00faltiples y diversas aclaraciones y ense\u00f1anzas. Por 2,13, y tambi\u00e9n por 7,6, donde se contin\u00faa el relato y se describe el encuentro anhelado de Pablo y Tito, sabemos cu\u00e1n honda era la congoja interna de Pablo aquellos d\u00edas, en Tr\u00f3ade y en Macedonia. La exclamaci\u00f3n de gratitud (2,14) puede explicarse suponiendo que Pablo ten\u00eda ya antes (2,13) en la mente el feliz suceso del que nos informar\u00e1 en 7,6s. A partir, pues, de esta acci\u00f3n de gracias se desarrolla toda la per\u00edcopa 2,14-6,10 (21. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>21. Para otro intento de explicaci\u00f3n, seg\u00fan el cual 2,14-7,4 ser\u00eda una secci\u00f3n a\u00f1adida posteriormente, cf. la nota 57. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>1. CAR\u00c1CTER PUBLICO DEL MINISTERIO (2,14-3,3). <\/p>\n<p>Una primera serie de sentencias puede sintetizarse como afirmaci\u00f3n de que el ministerio apost\u00f3lico es p\u00fablico, visible y eficaz ante todo el mundo. Hay comunidades cristianas en algunas de las grandes ciudades del imperio romano. Cierto que se trata de peque\u00f1os grupos, cuya existencia s\u00f3lo es conocida por unos pocos. Los poderosos y dotados de autoridad de este mundo desconocen la predicaci\u00f3n de Cristo. Y cuando oyen hablar de ella, no la toman en serio. Pero el ap\u00f3stol anuncia una poderosa certeza: el Evangelio triunfa sobre el mundo. Al aceptarle o rechazarle se decide entre la vida y la muerte. <\/p>\n<p>a) El camino triunfal de Cristo en el mundo (2\/14). <\/p>\n<p>14 Pero gracias sean dadas a Dios, que, en Cristo, nos lleva siempre en su triunfo y que por medio de nosotros manifiesta la fragancia de su conocimiento por todas partes. <\/p>\n<p>Hasta ahora Pablo ha hablado de c\u00f3mo, a lo largo de sus viajes misioneros, se ha sentido guiado por Dios y ayudado por \u00e9l en el desempe\u00f1o de su servicio. Pero podr\u00eda hablar tambi\u00e9n de la angustia y el peso, de Ia preocupaci\u00f3n y la tristeza que tuvo que soportar. Con todo, cuando lo recuerda sube del coraz\u00f3n a los labios del Ap\u00f3stol la alabanza divina: \u00a1Gracias sean dadas a Dios! <\/p>\n<p>La misi\u00f3n es la marcha triunfal de Cristo en el mundo, y en ella est\u00e1 incluido el ap\u00f3stol. En la marcha triunfal marchan juntos, en pos del caudillo, tanto los adversarios vencidos como los vencedores. Ambas cosas tienen un sentido posible, referidas a Pablo. Cristo ha vencido a su antiguo adversario y le lleva consigo como siervo elegido para el Evangelio. As\u00ed se llama Pablo a s\u00ed mismo con frecuencia (por ejemplo, en Rom 1:1). Por esto quiere aqu\u00ed el ap\u00f3stol dar gracias a Cristo y alabarle por sus grandes obras. <\/p>\n<p>En este sentido debe interpretarse la afirmaci\u00f3n gr\u00e1fica de que Dios triunfa con Pablo y Pablo con Dios. Los ap\u00f3stoles, colaboradores de Dios (Rom 1:24), son incluidos en la marcha triunfal como heraldos que proclaman la victoria, o como soldados que, as\u00ed como tomaron parte en la batalla, participan ahora en la victoria y son ensalzados junto con el vencedor. El vencedor es Dios en Cristo. Cristo alcanz\u00f3 la victoria por Dios y para Dios. En \u00e9l se revela Dios al mundo y act\u00faa en el mundo. \u00abHabiendo despojado a los principados y potestades, los exhibi\u00f3 en p\u00fablico espect\u00e1culo incorpor\u00e1ndolos al cortejo triunfal de Cristo\u00bb (Col 50:15). <\/p>\n<p>A esta imagen poderosa y bella a\u00f1ade Pablo otra, sumamente extra\u00f1a para nosotros. Por medio de los ap\u00f3stoles se expande la fragancia del conocimiento de Dios 22. El Antiguo Testamento compara las noticias buenas y agradables con un buen perfume. \u00abEscuchadme, hijos m\u00edos, y creced, como rosa que brota junto a corrientes de agua. Como incienso derramad buen olor, abr\u00edos en flor como el lirio, exhalad perfume, cantad un cantar, bendecid al Se\u00f1or por todas sus obras\u00bb (Eco 39:13 s). Es posible que esta met\u00e1fora aproveche la idea de que se considera el perfume como un fluido material, como una fuerza vivificante, algo as\u00ed como lo es el agua, por ejemplo 23. Cuando la fragancia es saludable, las plantas y los animales pueden vivir de ella; pero mueren cuando es mortalmente venenosa. As\u00ed, del conocimiento de Dios en Cristo brota un perfume vivificante. Esta fragancia vivifica primero al Ap\u00f3stol, y, a trav\u00e9s de \u00e9l, se extiende con s\u00f3lida eficacia. El Ap\u00f3stol participa del conocimiento de Dios y lo expande en el mundo mediante el anuncio del Evangelio.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>22. Para nosotros no existe ninguna conexi\u00f3n visible entre ambas im\u00e1genes, Pero acaso para la mentalidad antigua resultara m\u00e1s f\u00e1cil pasar de la una a la otra, porque en los desfiles triunfales se colocaban a lo largo de las calles braserillos de incienso, de tal modo que el cortejo triunfal avanzaba envuelto en una nube arom\u00e1tica. Nuestro uso lit\u00fargico del incienso deriva de esta antigua costumbre. <\/p>\n<p> 23. Esta concepci\u00f3n est\u00e1 confirmada por las ciencias de la naturaleza de los antiguos griegos y tambi\u00e9n, por ejemplo, en Job 14:8-9; \u00ab(El \u00e1rbol) incluso con ra\u00edces en tierra envejecida&#8230; en cuanto siente el agua reflorece y echa ramaje, como una planta joven\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) El aroma de Cristo en el mundo (2\/15-16). <\/p>\n<p>15 Porque aroma de Cristo somos para Dios, tanto en los que se salvan como en los que se pierden: 16a en \u00e9stos, fragancia que lleva de muerte a muerte; en aqu\u00e9llos, fragancia que lleva de vida a vida. <\/p>\n<p>Cuando se quema un perfume, el ambiente lo percibe, lo acepta o lo rechaza. Tampoco el Evangelio puede permanecer oculto en el mundo. Cuando el ap\u00f3stol derrama su mensaje como aroma de Cristo en el mundo, los efectos que produce son enteramente opuestos. Los hombres deciden entre la muerte y la vida y se diferencian entre s\u00ed por su postura frente al Evangelio. A aquellos que oyen y aceptan el Evangelio, les redunda en vida. Para aquellos que le rechazan es condenaci\u00f3n y muerte. El mundo se diferencia por su postura ante la palabra y la gracia salv\u00edfica de Dios. \u00abLa palabra de la cruz es una necedad para los que est\u00e1n en v\u00edas de perdici\u00f3n; mas para los que est\u00e1n en v\u00edas de salvaci\u00f3n, para nosotros, es poder de Dios\u00bb (1Co 1:18). <\/p>\n<p>Cuando el Ap\u00f3stol manifiesta la palabra de Dios al mundo -que se ve empujado as\u00ed a una decisi\u00f3n-, esta decisi\u00f3n se toma de acuerdo con la libre elecci\u00f3n de los hombres. Pero en esta decisi\u00f3n tiene ya lugar tambi\u00e9n una diferenciaci\u00f3n causada por Dios. Los unos se salvan, los otros se pierden. \u00abTiene misericordia de quien quiere y endurece a quien quiere\u00bb (Rom 9:18). Pero, en todo caso, es clara la afirmaci\u00f3n de Pablo, y del Nuevo Testamento, de que nunca cae la decisi\u00f3n eterna de Dios sobre un hombre sin que este hombre se haya tambi\u00e9n decidido por su parte 24.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>24. Cf. 5,10; Rom 2:6-10. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>16 Y para esto, \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 capacitado? <\/p>\n<p>La predicaci\u00f3n del Evangelio entra\u00f1a, para el mundo, una decisi\u00f3n entre la vida y la muerte. Frente a esto surge la pregunta: \u00bfqui\u00e9n tiene capacidad y aptitud para llevar a cabo este servicio, tan extremadamente responsable, de la predicaci\u00f3n? <\/p>\n<p>c) La palabra de Dios en el mundo (2\/17). <\/p>\n<p>17 Porque nosotros no somos como tantos que adulteran la palabra de Dios; sino que, con toda sinceridad, como enviados de Dios, hablamos ante Dios en Cristo. <\/p>\n<p>A la pregunta \u00ab\u00bfqui\u00e9n est\u00e1 capacitado?\u00bb responde Pablo hablando, acto seguido, de c\u00f3mo se ha esforzado por desempe\u00f1ar el ministerio apost\u00f3lico. Se compara con todos aquellos que tratan la predicaci\u00f3n de la palabra de Dios como quien vende baratijas 25. Pablo se diferencia de los falsos misioneros que son codiciosos propagandistas de su mensaje. En las calles y plazas de las ciudades pod\u00edan encontrarse en aquel tiempo diversos predicadores ambulantes, griegos y jud\u00edos, que se hac\u00edan pagar sus discursos y su sabidur\u00eda con dinero. Visto de lejos, Pablo podr\u00eda ser confundido con ellos, aun siendo completamente diferente. Con todo, es indudable que Pablo m\u00e1s que a \u00e9stos alude a ciertos predicadores cristianos, de los que quiere diferenciarse. Con mucha frecuencia tiene que contraponerse a ellos en sus cartas. Tambi\u00e9n los adversarios combatidos en los cap\u00edtulos 10-13 pertenecen a este grupo. <\/p>\n<p>Pablo objeta a estos falsos predicadores dos cosas fundamentales: primero, que venden las palabras de Dios, cuando se procuran ganancias con ellas, o buscan dinero, poder o estimaci\u00f3n. Causa verg\u00fcenza comprobar que ya en el Nuevo Testamento se haya hecho preciso amonestar a los ancianos (sacerdotes) a que apacienten la grey \u00abno por s\u00f3rdida ganancia, sino con generosidad\u00bb (1Pe 5:2). Para salir al paso de la acusaci\u00f3n de que pretend\u00eda enriquecerse con el Evangelio, Pablo no quiso ser mantenido por la comunidad, aunque sab\u00eda muy bien que como misionero, ten\u00eda derecho a ello. Se ganaba el sustento trabajando con sus propias manos en la fabricaci\u00f3n de tiendas 26. As\u00ed, puede decir: \u00abNunca procedimos &#8230; con pretexto de codicia\u00bb (1Te 2:5). <\/p>\n<p>La segunda acusaci\u00f3n que Pablo hace a los falsos misioneros es que \u00abadulteran\u00bb el Evangelio, como los comerciantes sin escr\u00fapulos, que enga\u00f1an con mercanc\u00edas falsificadas y de baja calidad. <\/p>\n<p>En oposici\u00f3n a este falseamiento, el ministerio apost\u00f3lico, tal como Pablo y los verdaderos misioneros lo ejercen, est\u00e1 caracterizado por cuatro notas que Pablo enumera con palabras breves y concisas: con sinceridad, como enviado de Dios, ante Dios, en Cristo. Pablo puede afirmar de s\u00ed mismo que habla con sinceridad, es decir, sin disimulos, sin fraudulencia, sin ego\u00edsmos. Como enviado de Dios, es decir, que ejecuta la palabra de Dios de acuerdo con el encargo divino; ante Dios, con la conciencia y la responsabilidad de estar ante el juicio de Dios, que prueba y confirma; en Cristo, es decir, en comuni\u00f3n con Cristo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>25. Parece que en esta imagen Pablo utiliza un lenguaje tradicional. Ya Plat\u00f3n (Prot\u00e1goras, 313 CD El Sofista, 231 D) reprocha a los sofistas que comercian con la sabidur\u00eda y la venden por dinero. La expresi\u00f3n fue usada por los griegos y, m\u00e1s tarde, tambi\u00e9n por el juda\u00edsmo del \u00e1rea de influencia helenista. Partiendo de esta tradici\u00f3n, y probablemente sin tener conocimiento de la segunda carta a los Corintios, la Doctrina de los doce ap\u00f3stoles -que debe situarse hacia el a\u00f1o 100- describe (1Te 12:5) a los falsos misioneros como \u00abtraficantes con Cristo\u00bb. 26. Hec 20:34; v\u00e9ase en 11,7.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 mi visita:<\/b><\/i> Adem\u00e1s de la visita fundacional (ver <span class='bible'>Hch 18:1<\/span> ss), Pablo debi\u00f3 realizar, antes de escribir estas l\u00edneas, una segunda visita a Corinto. Una visita breve, pero tormentosa y en el curso de la cual alguien ofendi\u00f3 gravemente al Ap\u00f3stol o tal vez a alguno de sus colaboradores. A esta circunstancia alude reiteradamente Pablo en este pasaje.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>primera de las dos visitas prometidas result\u00f3 ser con tristeza, por la forma en que \u00e9l fue atacado. Si hubiera hecho otra visita, \u00e9sta tambi\u00e9n hubiera sido dolorosa, pero por una raz\u00f3n diferente: habr\u00eda tenido que tomar medidas disciplinarias contra los corintios, caus\u00e1ndoles tristeza, y no hubiera quedado nadie que pudiera alegrarlo. 3, 4 Por eso, en lugar de llevar a cabo la segunda visita prometida, les escribi\u00f3 una carta \u201csevera\u201d, para que cuando llegue, no tenga tristeza por cau sa de aquellos por quienes me debiera gozar. Tal carta fue escrita con mucha tribulaci\u00f3n y angustia de coraz\u00f3n, y con muchas l\u00e1grimas, y seguramente conten\u00eda alguna clase de reprensi\u00f3n para los corintios (cf. 7:8, 9). Sin embargo, su prop\u00f3sito al escribirla no fue para entristeceros, sino para que sep\u00e1is cu\u00e1n grande es el amor que tengo por vosotros. Se necesita amor verdadero para confrontar una situaci\u00f3n dif\u00edcil, aunque haya dolor, en lugar de esquivarla. Pablo no se elogi\u00f3 a s\u00ed mismo, pero estaba preparado para correr el riesgo de ser acusado de hacerlo con tal de poner las cosas en claro. Si queremos resolver los conflictos, tambi\u00e9n nosotros debemos estar listos para hacer esto, evitando la mera autojustificaci\u00f3n. En los conflictos entre el pueblo de Dios est\u00e1n en juego cosas m\u00e1s importantes que nuestras propias reputaciones. Si tales conflictos no se manejan de la forma adecuada, Satan\u00e1s es el \u00fanico que saca ventaja (cf. 2:11).<\/p>\n<p>Nota. La palabra conciencia se encuentra m\u00e1s veces en las cartas de Pablo que en todos los dem\u00e1s libros del NT juntos. A diferencia de los estoicos, Pablo no consideraba que la conciencia fuera la voz de Dios en el interior de la persona, ni limitaba su funci\u00f3n a juzgar las acciones pasadas de la persona (generalmente los malos), como se pensaba en el mundo gr. secular de su \u00e9poca. Para Pablo la conciencia era una facultad humana por la cual una persona juzga sus acciones (ya sean realizadas, o la sola intenci\u00f3n) y las de los dem\u00e1s. La conciencia juzga la acci\u00f3n humana a la luz de la pauta moral m\u00e1s alta que la persona perciba. Dado que la totalidad de la naturaleza humana ha sido afectada por el pecado, tanto la percepci\u00f3n que la persona tiene de esa pauta moral como el funcionamiento de la conciencia misma (como parte de la naturaleza humana) tambi\u00e9n son afectadas por el pecado. Por esta raz\u00f3n, la conciencia jam\u00e1s puede ser juez supremo del comportamiento propio. Es posible que la conciencia nos excuse por aquello que Dios no nos excusa; y de manera inversa, es igualmente posible que la conciencia condene a una persona por algo que Dios permite. El juicio final, por tanto, s\u00f3lo pertenece a Dios (cf. 1 Cor. 4:2-5). No obstante, rechazar la voz de la conciencia es arriesgarse a un desastre espiritual (cf. 1 Cor. 8; 1 Tim. 1:19), pero podemos modificar la pauta moral que sirve de referencia a la conciencia, obteniendo una mayor comprensi\u00f3n de la verdad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>2.1 La frase de Pablo \u00abotra vez a vosotros con tristeza\u00bb indica que ya hab\u00eda hecho un viaje dificultoso a Corinto (v\u00e9anse las notas a 1.1; 1.15-17) desde que se fund\u00f3 la iglesia. Fue para enfrentarse a aquellos que en la iglesia estaban poniendo en discusi\u00f3n su autoridad como ap\u00f3stol de Jesucristo, confundiendo a otros creyentes.2.3 La carta anterior de Pablo no fue 1 Corintios sino una escrita entre 1 y 2 Corintios, poco tiempo despu\u00e9s de su improvisada y penosa visita (2.1). Pablo se refiere a esta carta nuevamente en 7.8.2.4 Pablo no disfruta reprendiendo a sus amigos y seguidores, sino que est\u00e1 bastante preocupado por ellos, por lo que los confronta con sus acciones equivocadas. Pro 27:6 dice: \u00abFieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece\u00bb. Algunas veces nuestros amigos optan por decisiones que sabemos que son err\u00f3neas, si las pasamos por alto y dejamos que sigan adelante, no les estamos mostrando amor. El amor implica manifestar sinceramente nuestra preocupaci\u00f3n a fin de que sean y hagan lo mejor para Dios. Cuando no brindamos ayuda, mostramos que estamos m\u00e1s preocupados con lo que podr\u00eda pasarnos que con lo que les podr\u00eda pasar a ellos.2.5-11 Pabl\u00f3 explic\u00f3 que era tiempo de perdonar al hombre castigado por la iglesia y que se hab\u00eda arrepentido. Ahora necesitaba perd\u00f3n, compa\u00f1erismo y consuelo. Satan\u00e1s pod\u00eda ganar ventaja si separaban permanentemente a este hombre de la congregaci\u00f3n en vez de perdonarlo y restaurarlo. Este pudo haber sido aquel que requer\u00eda acci\u00f3n disciplinaria y que se describe en 1 Corintios 5 \u00f3 el principal opositor de Pablo, el que origin\u00f3 la angustia del ap\u00f3stol descrita en 2.1-11. La triste carta llevada por Tito, finalmente motiv\u00f3 el arrepentimiento de los corintios (7.8-14) y la disciplina del hombre trajo consigo el arrepentimiento. La disciplina de la iglesia siempre debe buscar la restauraci\u00f3n. Hay dos errores que se pueden cometer en la disciplina eclesi\u00e1stica: ser demasiado permisivos con el pecado y no corregir los errores o ser demasiado estrictos y no perdonar. Hay tiempo de confrontar y tiempo de consolar.2.11 Empleamos la disciplina en la iglesia a fin de mantenerla pura y ayudar a que la gente tome el camino del arrepentimiento. Pero Satan\u00e1s procura causar da\u00f1o a la iglesia mediante la tentaci\u00f3n que usa la disciplina que no perdona. Esto motiva que aquellos que aplican la disciplina se glor\u00eden de su pureza y origina en el disciplinado odio y hasta un alejamiento definitivo de la iglesia. Debemos recordar que nuestro prop\u00f3sito con la disciplina es restaurar a una persona a la comuni\u00f3n, no destruirla. Debemos cuidar que la ira personal no tome forma de disciplina de la iglesia.2.13 Tito era un griego convertido, a quien Pablo amaba en forma especial y en quien confiaba (la carta a Tito fue escrita por Pablo para \u00e9l). Tito era una de las personas responsables de recolectar el dinero para los pobres de la iglesia de Jerusal\u00e9n (8.6). Pablo envi\u00f3 tambi\u00e9n con Tito la triste carta. En el trayecto a Macedonia, Pablo esperaba encontrarse con Tito en Troas. Como no fue as\u00ed, se preocup\u00f3 por su seguridad y dej\u00f3 Troas con la esperanza de que tendr\u00eda alguna noticia en Macedonia. All\u00ed encontr\u00f3 a Tito (7.6) y las buenas noticias que recibi\u00f3 (7.8-16) motivaron su ep\u00edstola. Pablo enviar\u00eda a Tito a Corinto con esta carta (8.16, 17).2.14ss En medio de la discusi\u00f3n de su viaje imprevisto a Macedonia, Pablo agradeci\u00f3 a Dios por su ministerio, su relaci\u00f3n con los creyentes en Corinto y la manera en que Dios lo us\u00f3 para ayudar a otros dondequiera que fue (2.14-7.4). En el 7.5, Pablo resume la historia de su viaje a Macedonia.2.14-16 En una procesi\u00f3n victoriosa en Roma, el general pod\u00eda mostrar sus tesoros y cautivos en medio de una nube de incienso que se quemaba a sus dioses. Para los triunfadores, el olor era agradable, para las personas cautivas, ten\u00eda hedor a esclavitud y muerte. Cuando los cristianos predican el evangelio, esto es buenas nuevas para unos y repulsi\u00f3n para otros. Los creyentes reconocen la fragancia de vida de su mensaje. Pero para los incr\u00e9dulos tiene olor f\u00e9tido, como a cad\u00e1ver, el mismo olor que emana de ellos.2.16, 17 Pablo pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es suficiente\u00bb para la tarea de presentar a Cristo? Nuestra suficiencia siempre proviene de Dios (1Co 15:10, 2Co 3:5). El nos comision\u00f3 y envi\u00f3 (v\u00e9ase Mat 28:18-20). Nos ha dado el Esp\u00edritu Santo para hablar con el poder de Cristo. Mantiene sus ojos sobre nosotros, protegi\u00e9ndonos mientras trabajamos para El. Por lo tanto, si reconocemos que Dios nos hace competentes y \u00fatiles, podemos vencer nuestros sentimientos e insuficiencias. Servirle a El, sin embargo, requiere que tengamos en mente lo que El puede hacer por medio nuestro, no lo que no podemos hacer por nosotros mismos.2.17 Algunos predicadores en los d\u00edas de Pablo eran \u00abrevendedores ambulantes\u00bb que predicaban sin entender el mensaje de Dios o sin importarles lo que pudiera sucederles a sus oyentes. No les interesaba expandir el Reino de Dios, sino el dinero. Hoy tambi\u00e9n existen revendedores religiosos a quienes les interesa s\u00f3lo el dinero y no la verdad. Aquellos que realmente hablan en nombre de Dios deben caracterizarse por su integridad y no deber\u00edan predicar nunca por motivos ego\u00edstas (1Ti 6:5-10).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 54 Rom 9:2<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> La misma palabra griega que se traduce <em> juzgar<\/em>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>2,1. Una vez lejos de Corinto, Pablo se dio cuenta de que regresar herido y enfadado habr\u00eda hecho m\u00e1s mal que bien. El riesgo de hacer mayor el distanciamiento era demasiado grande. De ah\u00ed que continuara su camino desde Macedonia (1,16) hasta \u00c9feso (v. 12). 2. \u00bfqui\u00e9n?: El sg. denota a un corintio cualquiera. Si Pablo entristec\u00eda a los corintios, \u00e9stos no podr\u00edan comunicarle alegr\u00eda. 3-4. En lugar de la visita planeada, Pablo escribi\u00f3 la carta de las l\u00e1grimas (en la actualidad perdida) ( 3 supra). confiando en todos vosotros: La profesi\u00f3n de amor de Pablo por la comunidad entera que lo hab\u00eda herido hace pensar que sus miembros no eran los principales responsables de la situaci\u00f3n; de ah\u00ed la hip\u00f3tesis de que el culpable era un cristiano que estaba de visita.<br \/>\n11 5-11. La mayor\u00eda de los comentaristas antiguos y algunos modernos identifican err\u00f3neamente al ofensor con el hombre condenado en 1 Cor 5,1-5. Las diferencias las pone de relieve Furnish, II Corinthians 164-66. 5. Aunque Pablo era la v\u00edctima aparente, en su opini\u00f3n la aut\u00e9ntica v\u00edctima era la comunidad en su conjunto (v. 10; 7,12). 6. este castigo: El t\u00e9rmino gr. epitimia pod\u00eda abarcar una amplia gama de significados que iban, desde una reprimenda verbal (Barrett), hasta la excomuni\u00f3n (Windisch); pero la indicaci\u00f3n de duraci\u00f3n (v. 7) insin\u00faa que la comunidad se negaba a relacionarse con ese individuo (1 Cor 5,11). por la mayor\u00eda: La comunidad como tal hab\u00eda tomado finalmente medidas, demoradas tal vez por una minor\u00eda discrepante, bastante: Desde el punto de vista de la duraci\u00f3n (v. 7), no de la severidad. 7-8. El castigo deja de ser terap\u00e9utico si se prolonga excesivamente. 9-10. La ausencia de cualquier menci\u00f3n del arrepentimiento del ofensor subraya que la actitud de la comunidad respecto a Pablo es la principal preocupaci\u00f3n de \u00e9ste. 11. La reconciliaci\u00f3n de Pablo con los corintios hac\u00eda a \u00e9stos menos vulnerables a las fuerzas hostiles que realizaban la obra del archienemigo de Dios (v\u00e9anse los comentarios a 1 Cor 10,20; 2 Cor 11,12-15). Satan\u00e1s: V\u00e9ase el comentario a 1 Cor 5,5.<br \/>\n12 12-13. El cambio respecto a lo anterior no es tan brusco como podr\u00eda parecer. El inter\u00e9s de Pablo por Tito (7,6-7), por quien sacrific\u00f3 una misi\u00f3n prometedora, es prueba indirecta de su amor por los corintios. Anhelaba saber de ellos. 12. Tr\u00f3ade: Gran ciudad costera (Hch 16,6-10); 20,1-12) a unos 300 km al nornoroeste de \u00c9feso, que se convirti\u00f3 en colonia romana en tiempos de Augusto (v\u00e9anse C. J. Hemer, \u00abAlexandria Troas\u00bb, TynBul 26 [1975] 79-112; J. M. Cook, The Troad [Oxford 1973]). La partida de \u00c9feso debieron de imponerla circunstancias extraordinarias (v\u00e9ase el comentario a 1,8). fue abierta una puerta: Al usar la pasiva, Pablo atribuye a Dios el m\u00e9rito del fruct\u00edfero campo de misi\u00f3n que \u00e9l encontr\u00f3 en Tr\u00f3ade (1 Cor 16,9; cf. Col 4,3). 13. S\u00f3lo el inminente final de la temporada de navegaci\u00f3n, en octubre (Hch 27,9), explica la partida repentina hacia Macedonia (Hch 16,11). De haber abandonado la ciudad demasiado tarde, se habr\u00eda visto separado de Tito, que regresaba por tierra desde Corinto, durante varios meses. Uto: El portador de la carta de las l\u00e1grimas (\u2192 4 supra). Macedonia: V\u00e9ase el comentario a 1,16. En la mente de Pablo, este t\u00e9rmino evocaba Iglesias cuyo ser mismo era apost\u00f3lico (1 Tes 1,6-8; Flp 1,5.27; 2,14-16), de ah\u00ed que d\u00e9 lugar al razonamiento desarrollado en la secci\u00f3n siguiente (v\u00e9ase J. MurphyO\u2019Connor, JSNT 25 [1985] 99-103). No hay, pues, necesidad de considerar 2,14 como el comienzo de una nueva carta ( 2 supra).<br \/>\n13 (III) Parte segunda: El aut\u00e9ntico apostolado (2,14-6,10). Las reflexiones de Pablo sobre su ministerio son una respuesta a los ataques lanzados por los intrusos contra su autoridad; \u00e9stos lo comparaban desfavorablemente con ellos mismos y pon\u00edan de relieve sus flaquezas.<br \/>\n(A) La condici\u00f3n apost\u00f3lica: teor\u00eda y pr\u00e1ctica (2,14-3,6). Tras empezar con una visi\u00f3n elevada de la condici\u00f3n apost\u00f3lica (2,14-16), Pablo se vuelve r\u00e1pidamente a la realidad de su situaci\u00f3n actual (2,17-3,6). 14. que nos hace desfilar en todas partes: Del discutid\u00edsimo vb. thriambeuein, que connota un triunfo romano, Pablo se queda s\u00f3lo con la idea de movimiento en completa dependencia respecto a una autoridad superior, la fragancia que es conocimiento: La imagen est\u00e1 influenciada por Eclo 24,15; cf. 2ApBar 67,6. de \u00e9l: Dios en cuanto revelado en Cristo (4,6). 15. nosotros somos el aroma de Cristo: Cristo, en cuanto sabidur\u00eda de Dios (1 Cor 1,24), no s\u00f3lo es predicado por sus ministros (5,20), sino tambi\u00e9n manifestado en ellos (4,10-11). los que se salvan&#8230; los que se pierden: V\u00e9ase el comentario a 1 Cor 1,18.<br \/>\n16. de muerte para muerte: De existencia inaut\u00e9ntica (Col 2,13) para una destrucci\u00f3n definitiva (Rom 7,5). de vida para vida: De existencia aut\u00e9ntica (4,10) para una bienaventuranza eterna (5,4; Rom 2,7). Este uso en m\u00faltiples planos del contraste vida-muerte cuenta con abundantes testimonios en Fil\u00f3n (p.ej., De fuga et inv. 55). \u00bfqui\u00e9n es id\u00f3neo?: Reacci\u00f3n resignada (cf. Jl 2,11) ante la imponente responsabilidad impuesta a Pablo (1 Cor 9,16-18).<br \/>\n(Carrez, M., \u00abOdeur de mort, odeur de vie \u00e1 propos de 2 Cor 2:16\u00bb, RHPR 64 [1984] 135-42. McDonald, J. I. H., \u00abPaul and the Preaching Ministry\u00bb, JSNT 17 [1983] 257-70. Marshall, P., \u00abA Metaphor of Social Shame: thriambeuein en 2 Cor 2,14\u00bb, NovT 25 [1983] 302-17. Thrall, M. E., \u00abA Second Thanksgiving Period in II Corinthians\u00bb, JSNT 16 [1982] 101-24.)<br \/>\n14 17. que adulteran la palabra de Dios: La connotaci\u00f3n de kap\u00e9leuein era sumamente despectiva (v\u00e9ase H. Windisch, TDNT 3.603-05). En opini\u00f3n de Pablo, sus adversarios escogieron el ministerio para su provecho personal y lo valoraban err\u00f3neamente; pero \u00e9l, que hab\u00eda recibido el mandato de Dios, hablaba como Cristo (12,19; 13,3; 15,18). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R401 \u03a4\u03cc con el infinitivo est\u00e1 en aposici\u00f3n con \u03c4\u03bf\u1fe6\u03c4\u03bf: porque yo determin\u00e9 esto para m\u00ed mismo: que no volver\u00eda a ustedes con tristeza. <\/p>\n<p> T238 \u1f18\u03bc\u03b1\u03c5\u03c4\u1ff7 se usa como un dativo de ventaja: para m\u00ed mismo (comp. R539).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] comunidad Israelita viviendo en tal cuidado, amor , y disciplina.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As\u00ed que decid\u00ed en m\u00ed mismo no ir otra vez a vosotros con tristeza. 2:1 \u2014 Algunos consideran a 1:23 como lugar m\u00e1s indicado para comenzar el cap\u00edtulo 2, pues all\u00ed Pablo comienza a hablar acerca de su demora en llegar a Corinto. \u2014 \u00abEsto, pues, determin\u00e9&#8230; con tristeza\u00bb. No queriendo volver a Corinto, para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 2 Corintios 2:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29454","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29454","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29454"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29454\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}