{"id":29471,"date":"2022-06-20T12:55:56","date_gmt":"2022-06-20T17:55:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:55:56","modified_gmt":"2022-06-20T17:55:56","slug":"comentario-de-2-corintios-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 2 Corintios 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u00bfComenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? \u00bfO acaso tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendaci\u00f3n para vosotros, o de vosotros?<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>3:1<\/span> \u2014 Las palabras de <span>2:14<\/span> al 17 no hab\u00edan de ser tomadas por los corintios como palabras de auto recomendaci\u00f3n. Evidentemente los falsos hermanos en Corinto acusaban a Pablo de recomendarse a s\u00ed mismo, y que eso evidenciaba que no era ap\u00f3stol genuino. Pablo supo de tales acusaciones falsas, tal vez por Tito, y por eso repetidas veces hace referencia a ello en esta carta (<span>5:12<\/span>; <span>10:12<\/span>,<span>18<\/span>; <span>12:11<\/span>). Estuvo consciente de la arrogancia de algunos en Corinto (<span>1Co 4:18<\/span>; <span>2Co 10:10<\/span>), quienes eran capaces de representar mal al ap\u00f3stol Pablo. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00ab\u00bfComenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos\u00bb? La pregunta implica un \u00abno\u00bb como respuesta. La forma gramatical griega de la frase demanda que la respuesta sea \u00abno\u00bb. Ser\u00eda falsedad acusar a Pablo de recomendarse a s\u00ed mismo. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00ab\u00bfO tenemos necesidad&#8230; vosotros?\u00bb Las recomendaciones por carta eran comunes en ese tiempo, como lo son hoy en d\u00eda (<span>Hch 15:25<\/span>; <span>Hch 18:27<\/span>; <span>Rom 16:1<\/span>; <span>Col 4:10<\/span>; <span>2Ti 4:11<\/span>; <span>Tit 3:13<\/span>). Pero tales recomendaciones pueden ser falibles y se puede abusar de ellas (<span>G\u00e1l 1:7<\/span>; <span>G\u00e1l 2:12<\/span>). Los enemigos de Pablo tal vez hab\u00edan tra\u00eddo de Judea, o de ciertas iglesias, cartas de recomendaci\u00f3n. Ellos las necesitaban, pero Pablo, \u00a1no! Sin esas cartas, ellos no eran nadie; de ellas Pablo no ten\u00eda ninguna necesidad. \u00a1Qu\u00e9 fuerte es la iron\u00eda, o el sarcasmo, de Pablo aqu\u00ed! <\/p>\n<p \/> Pablo era el padre de los corintios en el evangelio (<span>1Co 4:15<\/span>; <span>1Co 3:10<\/span>). \u00bfNecesita el padre una recomendaci\u00f3n para llegar a sus hijos? Todo lo que ten\u00edan los corintios (la conversi\u00f3n a Cristo, los dones milagrosos, etc.), de lo cual hubieran podido hacer una carta de recomendaci\u00f3n para otro, lo hab\u00edan recibido de Pablo. Ahora, pod\u00edan ellos facilitarle a Pablo alguna carta de recomendaci\u00f3n? \u00bfNecesita el padre una carta de recomendaci\u00f3n de sus hijos? Cuando menos para los corintios Pablo ciertamente era ap\u00f3stol, \u00a1pues ellos eran el mismo sello de su apostolado! (<span>1Co 9:2<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Comenzamos otra vez.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 2:17<\/span>; <span class='bible'>2Co 5:12<\/span>; <span class='bible'>2Co 10:8<\/span>, <span class='bible'>2Co 10:12<\/span>; <span class='bible'>2Co 12:11<\/span>, <span class='bible'>2Co 12:19<\/span>; <span class='bible'>1Co 3:10<\/span>; <span class='bible'>1Co 4:15<\/span>; <span class='bible'>1Co 10:33<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>cartas de recomendaci\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Hch 18:27<\/span>; <span class='bible'>1Co 16:3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>A fin de que los maestros falsos no lo acusen de vanagloriarse, les muestra que la fe y la gracia de los corintios son suficiente recomendaci\u00f3n de su ministerio,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 3:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>En una comparaci\u00f3n entre los ministros de la ley y del evangelio,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 3:6-11<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>prueba que su ministerio es hasta aqu\u00ed, m\u00e1s excelente, como el evangelio de vida y libertad es m\u00e1s glorioso que la ley de condenaci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 3:12-18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pablo compara la obra transformadora del Esp\u00edritu en la vida de sus lectores con las cartas de\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">recomendaci\u00f3n<\/span>\u00a0que llevaban otros maestros religiosos (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 3:1-6<\/span><\/span>) y con la ley de Mois\u00e9s\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">grabada con letras en piedra<\/span>\u00a0(vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 3:7-18<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Al declarar otra vez su sinceridad (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 2:17<\/span><\/span>) Pablo pregunta si era necesario tener una carta de\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">recomendaci\u00f3n<\/span>\u00a0que lo respalde,\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">como algunos<\/span>\u00a0lo hac\u00edan. El lenguaje implica que los falsos maestros que se mencionan m\u00e1s tarde en esta carta (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 11:13<\/span><\/span>) trataron de ganar la aceptaci\u00f3n al usar tales referencias.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las cartas comendaticias de Pablo, 3:1-3.<br \/>\n 1 \u00bfVoy a comenzar de nuevo a recomendarme a m\u00ed mismo? \u00bfO necesito, como algunos, de cartas que nos recomienden a vosotros o en que vosotros me recomend\u00e9is? 2Mi carta sois vosotros mismos, escrita en nuestros corazones, conocida y le\u00edda de todos los hombres, 3 pues notorio es que sois carta de Cristo, expedida por nosotros mismos, escrita, no con tinta, sino con el Esp\u00edritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne que son vuestros corazones.<\/p>\n<p>Sabe el Ap\u00f3stol que sus adversarios de Corinto, apoy\u00e1ndose quiz\u00e1s en algunas frases de sus escritos (cf. 1Co 4:18-21; 1Co 9:1; 1Co 14:18; 1Co 15:10), le acusaban de arrogancia y ambici\u00f3n (cf. 7:2; 10:10; 11-22-23). Todo para ganarse admiradores. La alabanza que, compar\u00e1ndose con ellos, acababa de hacer de s\u00ed mismo (cf. 2:17), pod\u00eda dar pie a nuevas cr\u00edticas; por eso sale enseguida al paso, con dos preguntas que est\u00e1n cargadas de iron\u00eda (v.1). Son ellos, sus adversarios, los que necesitaron cartas de recomendaci\u00f3n. Aqu\u00ed no les dice m\u00e1s. Volver\u00e1 a ocuparse de ellos en los c. 10-13. Estas cartas informativas o de recomendaci\u00f3n eran corrientes en la di\u00e1spora jud\u00eda (cf.  Hch 28:21), y tambi\u00e9n entre los cristianos (cf. Hec 18:27; Rom 16:1-2).<br \/>\nSan Pablo, con una met\u00e1fora atrevida, llama a los corintios su \u201ccarta\u201d de recomendaci\u00f3n (v.2). Quiere decir que su labor en Corinto era como una carta abierta, que todos pod\u00edan leer, y que estaba indicando a todo el mundo qu\u00e9 clase de ap\u00f3stol era \u00e9l. Ya en otra parte hab\u00eda dicho que los cristianos de Corinto eran el \u201csello de su apostolado\u201d (1Co 9:2). Esta carta la llevaba \u201cescrita en su coraz\u00f3n,\u201d seg\u00fan era el amor y afecto con que siempre los estaba recordando (cf. 7:3). Claro que, m\u00e1s que carta suya, eran \u201ccarta de Cristo\u201d (v.3), del que \u00e9l era simple instrumento (cf. 1 Cor 3:5-p); y hab\u00eda sido escrita, no con tinta, sino con la virtud interna y vivificadora del Esp\u00edritu Santo, que es algo mucho m\u00e1s permanente que la tinta. La imagen \u201ctablas de piedra\u201d y \u201ccorazones de carne\u201d est\u00e1 tomada del Antiguo Testamento (cf. Exo 24:12; Exo 31:18; Jer 31:33; Eze 36:26), y con ella insin\u00faa ya San Pablo la diferencia entre la Antigua y la Nueva Alianza, de que va a hablar a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ministerio de la \u201cletra\u201d y ministerio del \u201cesp\u00edritu,\u201d 3:4-18.<br \/>\n4 Tal es la confianza que por Cristo tenemos en Dios: 5 No que nosotros seamos capaces de poner en cuenta cosa alguna como de nosotros mismos, que nuestra suficiencia viene de Dios. 6 El nos capacit\u00f3 como ministros de la nueva alianza, no de la letra, sino del esp\u00edritu, que la letra mata, pero el esp\u00edritu da vida. 7 Pues si el ministerio de muerte escrito con letras sobre piedras fue glorioso, hasta el punto de que no pudieran los hijos de Israel mirar el rostro de Mois\u00e9s a causa de su resplandor, con ser transitorio, 8 \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s no ser\u00e1 glorioso el ministerio del esp\u00edritu! 9 Si el ministerio de condenaci\u00f3n es glorioso, mucho m\u00e1s glorioso ser\u00e1 el ministerio de la justicia.10 Y en verdad, en este aspecto aquella gloria deja de serlo, comparada con esta otra gloria sobreeminente. 11 Porque si lo transitorio fue glorioso, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s lo ser\u00e1 lo que permanece? 12 Teniendo, pues, tal esperanza, procedemos con plena franqueza, 13 y no como Mois\u00e9s, que pon\u00eda un velo sobre su rostro para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en una gloria destinada a perecer. 14 Pero sus entendimientos estaban velados y lo est\u00e1n hoy por el mismo velo que contin\u00faa sobre la lecci\u00f3n de la Antigua Alianza, sin percibir que s\u00f3lo por Cristo ha sido removido. 15 Hasta el d\u00eda de hoy, siempre que leen a Mois\u00e9s, el velo persiste tendido sobre sus corazones; 16 mas cuando se vuelvan al Se\u00f1or, ser\u00e1 corrido el velo. 17 El Se\u00f1or es esp\u00edritu, y donde est\u00e1 el esp\u00edritu del Se\u00f1or, est\u00e1 la libertad. 18 Todos nosotros a cara descubierta reflejamos la gloria del Se\u00f1or como en un espejo y nos transformamos en la misma imagen, de gloria en gloria, a medida que obra en nosotros el esp\u00edritu del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>La idea fundamental de esta per\u00edcopa es hacer ver que los predicadores del Evangelio son ministros de una revelaci\u00f3n o econom\u00eda muy superior a la de Mois\u00e9s. Como punto de partida, San Pablo toma el pensamiento desarrollado en 2:14-16, y dice que una tal \u201cconfianza,\u201d es a saber, la de poder considerarse como \u201cbuen olor de Cristo\u201d y con capacidad para esa misi\u00f3n, le viene \u00fanicamente de la gracia de Dios por los m\u00e9ritos de Jesucristo (v.4). Y lo explica m\u00e1s en los v.5-6: de nosotros mismos no somos capaces de \u201cponer en cuenta\u201d (\u03bb\u03bf\u03b3\u03af\u03c3\u03b1\u03c3  \u03bf\u03b1 ) cosa alguna, toda nuestra \u201csuficiencia\u201d (\u03b9\u03ba\u03b1\u03bd\u03cc\u03c4\u03b7\u03c2 ) nos viene de Dios, que es quien \u201cnos capacit\u00f3\u201d (\u03af\u03ba\u03ac\u03bd\u03c9\u03c3\u03b5\u03bd  \u03ae\u03bc\u03b1\u03b2 ) como ministros de la Nueva Alianza 201.<br \/>\nA fin de poner de manifiesto la grandeza de esa Nueva Alianza, y, consiguientemente, la de sus ministros o servidores, San Pablo toma como punto de referencia la Antigua, que Dios hab\u00eda establecido con Israel en el Sina\u00ed (v.6-1:1). De la Antigua dice que era Alianza de \u201cla letra que mata., ministerio de muerte escrito con letra sobre piedras., ministerio de condenaci\u00f3n\u201d; de la Nueva, por el contrario, que es Alianza del \u201cesp\u00edritu que da vida., Ministerio del esp\u00edritu. , Ministerio de la justicia.\u201d Con todas estas expresiones, para nuestra mentalidad literaria bastante extra\u00f1as, trata el Ap\u00f3stol de definir la naturaleza de ambas econom\u00edas, la mosaica y la cristiana. Son expresiones cargadas de sentido y cuya inteligencia ser\u00eda muy dif\u00edcil, de no tener otros escritos del Ap\u00f3stol que nos las aclaren. Sin duda que eran conceptos corrientes en su predicaci\u00f3n, raz\u00f3n por la que f\u00e1cilmente podr\u00edan ser entendidos por los destinatarios de las cartas, aunque a nosotros nos resulten oscuros. Es sobre todo en la carta a los Romanos (c.6-8), donde estas ideas han sido expuestas con m\u00e1s detalle. Conforme a lo que all\u00ed dice el Ap\u00f3stol, lo de \u201cletra que mata\u201d y \u201cministerio de muerte y condenaci\u00f3n,\u201d aplicado a la Ley mosaica, no significa que la Ley no fuera en s\u00ed santa y buena, sino que la Ley, en cuanto tal, no sirvi\u00f3 sino para aumentar pecados, pues se\u00f1alaba desde fuera cu\u00e1l era la voluntad de Dios, pero no daba fuerza interior para cumplirlo (cf. Rom 7:7-24). Cierto que tambi\u00e9n hubo justos en el Antiguo Testamento, pero fueron tales, no merced a la Ley, sino merced a la gracia sobrenatural proveniente de los m\u00e9ritos previstos de Cristo, que, de suyo, era algo extr\u00ednseco a la Ley. Muy de otra condici\u00f3n es la Ley evang\u00e9lica. En la econom\u00eda del Evangelio, sin necesidad de ayuda proveniente de principios extra\u00f1os, podemos conseguir la \u201cjusticia\u201d (cf.  Rom 1:17; Rom 3:26), merced a los m\u00e9ritos de Jesucristo y al influjo vivificador del Esp\u00edritu que opera sobre nuestras almas, iluminando la mente, corroborando la voluntad y transformando las disposiciones del coraz\u00f3n (cf. Rom 5:5; Rom 8:1-17). Supuesta esta superioridad de la nueva econom\u00eda sobre la antigua, el Ap\u00f3stol arguye de la siguiente manera: si el ministerio de los servidores de la antigua econom\u00eda fue \u201cglorioso,\u201d \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s lo ser\u00e1 el de los servidores de la nueva, entre los cuales est\u00e1 \u00e9l? Para probar lo primero se fija en el caso de Mois\u00e9s, cuya irradiaci\u00f3n esplendorosa de gloria, al bajar de comunicar con Yahv\u00e9, no pod\u00edan soportar los hijos de Israel (v.7; cf.  \u00e9xo 34:29-30). En el hecho de que fuera transitorio aquel resplandor del rostro de Mois\u00e9s, San Pablo ve como un s\u00edmbolo del car\u00e1cter transitorio del r\u00e9gimen del Sina\u00ed, destinado a desaparecer para dar lugar al Evangelio eterno de Cristo (cf. \u03bd .7.1.1). \u03a5  dice que, en realidad, esa \u201cgloria\u201d pasajera de la antigua econom\u00eda apenas merece llamarse gloria, si se compara con la del Nuevo Testamento (v.10). Algo as\u00ed como la luz de una l\u00e1mpara, muy brillante durante la noche, pero que, comparada con la luz del sol, ni siquiera merece llamarse luz,<br \/>\nEn los v.12-18, con razonamientos muy del gusto rab\u00ednico, San Pablo hace numerosas aplicaciones del hecho de cubrirse Mois\u00e9s la cara con el velo despu\u00e9s de hablar con Dios (cf. Exo 34:29-35). Presenta ese velo como destinado, no tanto para ocultar una claridad que no pod\u00edan soportar los israelitas, cuanto para impedir que se diesen cuenta de que el resplandor de su rostro iba desapareciendo a medida que pasaba el tiempo desde su \u00faltima conversaci\u00f3n con Dios (v.13). Evidentemente, San Pablo est\u00e1 pensando en el car\u00e1cter transitorio de la Ley mosaica: ese resplandor del rostro de Mois\u00e9s que los israelitas creen permanente, pero que desaparece bajo el velo, representa la gloria de la Ley, la cual es transitoria, aunque los jud\u00edos no se den cuenta. Y es que tambi\u00e9n ellos tienen un velo tendido sobre sus corazones cuando leen el Antiguo Testamento, cuyo car\u00e1cter transitorio, que desemboca en Cristo, no comprenden (v.14-15; cf. Rom 13:8-10). Cuando \u201cse vuelvan\u201d al Se\u00f1or, aceptando el Evangelio, ya como individuos, ya como naci\u00f3n (cf. Rom 11:1-27), ser\u00e1 removido ese velo, al igual que lo remov\u00eda Mois\u00e9s cuando volv\u00eda a hablar con Dios (v.16; cf. Exo 34:34). Eso, en cuanto a los jud\u00edos. Por lo que toca a los cristianos con conciencia de pertenecer a la econom\u00eda imperecedera del Evangelio, no necesitamos, como necesitaba Mois\u00e9s, tapar nada, sino que procedemos con absoluta \u201cfranqueza\u201d de lenguaje y de acci\u00f3n (v.12); y, a cara descubierta siempre, reflejando a manera de espejos la gloria del Se\u00f1or, nos vamos asemejando m\u00e1s y m\u00e1s cada d\u00eda a la imagen reflejada, conforme va operando en nosotros el Esp\u00edritu (v.18). \u00a1Gran dignidad la del cristiano! Nada de velos ni de ocultaciones. Sin velo, como Mois\u00e9s al hablar con Dios, estamos reflejando en nuestras almas el resplandor o gloria de Cristo, el cual a su vez es imagen de Dios (cf. 4:4;  Col 1:15). Y este reflejo de la gloria de Cristo en nosotros es permanente, no transitorio, como era el de Mois\u00e9s, haci\u00e9ndonos cada d\u00eda m\u00e1s conformes a su imagen (cf. Rom 8:29; 1Co 15:49; Flp 3:21), a trav\u00e9s de la fe y de la caridad, movidas por el Esp\u00edritu 202.<br \/>\nEn cuanto a la frase: \u201cEl Se\u00f1or es esp\u00edritu, y donde est\u00e1 el esp\u00edritu del Se\u00f1or, est\u00e1 la libertad\u201d (v.17), hay gran variedad de interpretaciones entre los autores 203. Desde luego, el texto no es claro. Lo m\u00e1s probable es que el t\u00e9rmino \u201cSe\u00f1or\u201d se refiera a Jesucristo, como es lo ordinario en San Pablo (cf. 1Co 8:6), del que se dice que es \u201cesp\u00edritu,\u201d en el mismo sentido en que este t\u00e9rmino est\u00e1 contrapuesto a \u201cletra\u201d en el v.6. Es decir, Jesucristo es el sentido espiritual y profundo que late bajo la letra del Antiguo Testamento, verdadero esp\u00edritu vivificador de la antigua econom\u00eda, en contraposici\u00f3n a la letra inerte que mata; y donde est\u00e1 el esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 la \u201clibertad,\u201d esa libertad de que gozan los hijos de Dios independizados de la esclavitud del pecado y de la Ley (cf. Rom 8:1-17; Gal 4:21-31) y que el Ap\u00f3stol pose\u00eda a plenitud (cf. v.1a). En su anterior carta a los Corintios, San Pablo hab\u00eda dicho ya de Jesucristo que era \u201cesp\u00edritu vivificante\u201d (cf. 1Co 15:45). Todo esto no quiere decir que in obliquo no quede tambi\u00e9n aludido el Esp\u00edritu Santo. Jesucristo y el Esp\u00edritu Santo, que ciertamente son dos personas distintas, no tienen intereses contrapuestos en la santificaci\u00f3n de las almas, sino perfectamente compenetrados. Podemos muy bien decir, desde el punto de vista espiritual, que vivimos por el Hijo y vivimos por el Esp\u00edritu; o, m\u00e1s exactamente, que vivimos del Esp\u00edritu enviado por el Hijo. Cristo resucitado es para los cristianos el origen y fuente del Esp\u00edritu (cf. 1Co 15:45), de ah\u00ed que, en cierto sentido, es la misma cosa recibir a Cristo y recibir el Esp\u00edritu. Todo esto resulta m\u00e1s claro si atendemos a que Pablo, como en general la Escritura, mira m\u00e1s al aspecto funcional que al ontol\u00f3gico o metaf\u00edsico. El Esp\u00edritu viene a ser como la presencia actuante del Se\u00f1or.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Por cuanto Pablo no quer\u00eda que los maestros falsos lo acusaran de ser orgulloso, \u00e9l comenz\u00f3 su defensa con dos preguntas, en lugar de hacer afirmaciones directas. <b>\u00bfComenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos?<\/b> La palabra griega que se traduce \u00abrecomendarnos\u00bb significa \u00abpresentarse\u00bb. Pablo pregunta a los corintios si era necesario que \u00e9l se presentara de nuevo como si nunca se hubieran conocido, a fin de demostrar qui\u00e9n era en realidad. La forma de la pregunta demandaba una respuesta negativa. <b>cartas de recomendaci\u00f3n.<\/b> Los maestros falsos tambi\u00e9n acusaron a Pablo de no poseer documentos adecuados para probar su legitimidad. Ese tipo de cartas se utilizaba para presentar y autenticar a una persona en las iglesias del primer siglo (cp. <span class='bible'>1Co 16:3<\/span>; <span class='bible'>1Co 16:10-11<\/span>). Sin lugar a dudas, los falsos maestros hab\u00edan llegado a Corinto con esas cartas, las cuales es posible que hubieran falsificado (cp. <span class='bible'>Hch 15:1<\/span>; <span class='bible'>Hch 15:5<\/span>) u obtenido con enga\u00f1os de miembros prominentes de la iglesia de Jerusal\u00e9n. El punto de Pablo es que no necesitaba testimonios de segunda mano porque los corintios ten\u00edan pruebas de primera mano sobre su car\u00e1cter sincero y piadoso, as\u00ed como sobre la verdad de su mensaje que les hab\u00eda regenerado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los falsos maestros en Corinto siempre atacaron la competencia de Pablo como ministro del evangelio, y estos vers\u00edculos incluyen la defensa del ap\u00f3stol.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t3:1 &#8212; Las palabras de 2:14 al 17 no hab\u00edan de ser tomadas por los corintios como palabras de auto recomendaci\u00f3n. Evidentemente los falsos hermanos en Corinto acusaban a Pablo de recomendarse a s\u00ed mismo, y que eso evidenciaba que no era ap\u00f3stol genuino. Pablo supo de tales acusaciones falsas, tal vez por Tito, y por eso repetidas veces hace referencia a ello en esta carta (5:12; 10:12,18; 12:11). Estuvo consciente de la arrogancia de algunos en Corinto (1Co 4:18; 2Co 10:10), quienes eran capaces de representar mal al ap\u00f3stol Pablo.<br \/>\n\t&#8211;\u00ab\u00bfComenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos\u00bb? La pregunta implica un \u00abno\u00bb como respuesta. La forma gramatical griega de la frase demanda que la respuesta sea \u00abno\u00bb. Ser\u00eda falsedad acusar a Pablo de recomendarse a s\u00ed mismo.<br \/>\n\t&#8211;\u00ab\u00bfO tenemos necesidad&#8230; vosotros?\u00bb Las recomendaciones por carta eran comunes en ese tiempo, como lo son hoy en d\u00eda (Hch 15:25; Hch 18:27; Rom 16:1; Col 4:10; 2Ti 4:11; Tit 3:13). Pero tales recomendaciones pueden ser falibles y se puede abusar de ellas (G\u00e1l 1:7; G\u00e1l 2:12). Los enemigos de Pablo tal vez hab\u00edan tra\u00eddo de Judea, o de ciertas iglesias, cartas de recomendaci\u00f3n. Ellos las necesitaban, pero Pablo, \u00a1no! Sin esas cartas, ellos no eran nadie; de ellas Pablo no ten\u00eda ninguna necesidad. \u00a1Qu\u00e9 fuerte es la iron\u00eda, o el sarcasmo, de Pablo aqu\u00ed!<br \/>\n\tPablo era el padre de los corintios en el evangelio (1Co 4:15; 1Co 3:10). \u00bfNecesita el padre una recomendaci\u00f3n para llegar a sus hijos? Todo lo que ten\u00edan los corintios (la conversi\u00f3n a Cristo, los dones milagrosos, etc.), de lo cual hubieran podido hacer una carta de recomendaci\u00f3n para otro, lo hab\u00edan recibido de Pablo. Ahora, pod\u00edan ellos facilitarle a Pablo alguna carta de recomendaci\u00f3n? \u00bfNecesita el padre una carta de recomendaci\u00f3n de sus hijos? Cuando menos para los corintios Pablo ciertamente era ap\u00f3stol, \u00a1pues ellos eran el mismo sello de su apostolado! (1Co 9:2).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>CARTAS PERSONALES DE CRISTO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>2 Corintios 3:1-3<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>\u00bfEs que estamos empezando a recomendarnos a nosotros mismos? No creer\u00e9is que necesitamos -como algunos que andan por ah\u00ed- cartas de recomendaci\u00f3n para vosotros o de vosotros. Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, que todo el mundo puede conocer y leer. Est\u00e1 a la vista que sois cartas que Cristo ha escrito, expedidas por medio de nuestro ministerio, no escritas con tinta sino con el Esp\u00edritu del Dios vivo, no en tablas de piedra sino en las entretelas de corazones humanos que viven y laten.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de este pasaje subyace la idea de una costumbre muy corriente en el mundo antiguo y en el mundo moderno: la de enviar o dar cartas de recomendaci\u00f3n a las personas. Si alguien iba a una comunidad extra\u00f1a, un amigo suyo que conociera a alguien en esa comunidad le dar\u00eda una carta de recomendaci\u00f3n para presentarle y dar fe de sus buenas cualidades.<br \/>Aqu\u00ed tenemos una de esas cartas, encontrada entre los papiros, escrita por un cierto Aurelio Arquelao, que era <em>beneiciarius, <\/em>es decir, soldado privilegiado que estaba exento de todos los servicios de cuartel; iba dirigida al comandante en jefe, un tribuno militar llamado Julio Domitio, presentando y recomendando a un cierto The\u00f3n: \u00bb A Julio Domitio, tribuno militar de la legi\u00f3n, de Aurelio Arquelao, su <em>benefcciarius: <\/em>\u00a1Salud! Yate he recomendado antes a mi amigo The\u00f3n; y ahora te pido otra vez, se\u00f1or, que le tengas bajo tu cuidado como har\u00edas conmigo. Porque es un hombre que merece que se le quiera; porque ha dejado a su gente, sus bienes y su negocio para venirse conmigo, y me ha mantenido a salvo en todas las circunstancias. Por tanto te ruego que le des permiso para ir a verte. Te podr\u00e1 contar todo lo de nuestro negocio&#8230; Yo le he cogido cari\u00f1o&#8230; Te deseo, se\u00f1or, mucha felicidad y larga vida con tu familia y buena salud. Ten presente esta carta para que te acuerdes de lo que te digo. Que te vaya bien. Adi\u00f3s.\u00bb<\/p>\n<p>Ese era el tipo de cartas de recomendaci\u00f3n, o referencias, que quer\u00eda decir Pablo. Hay algunos ejemplos de ellas en el Nuevo Testamento. El cap\u00edtulo 16 de <em>Romanos <\/em>se escribi\u00f3 para presentar a Febe, miembro de la iglesia de Cencreas, a la iglesia de Roma. Y, por supuesto, aunque es \u00fanica en su g\u00e9nero, la carta de recomendaci\u00f3n que escribi\u00f3 Pablo a Filem\u00f3n a favor del esclavo de \u00e9ste, On\u00e9simo.<\/p>\n<p>En el mundo antiguo, como en el actual, a veces estos testimonios escritos no quer\u00edan decir gran cosa. Un individuo le pidi\u00f3 una vez una de esas cartas al fil\u00f3sofo c\u00ednico Di\u00f3genes, y \u00e9ste le contest\u00f3: \u00bb Que eres un hombre, se ve a la legua; pero el que seas bueno o malo ya lo descubrir\u00e1 la persona a la que te diriges si tiene caletre; y si no lo tiene, no descubrir\u00e1 la verdad aunque yo se la escriba mil veces.\u00bb<br \/>Pero en la iglesia cristiana se necesitaban esas cartas; porque hasta Luciano, el sat\u00edrico pagano, se dio cuenta de que cualquier charlat\u00e1n pod\u00eda hacer una fortuna visitando a los ingenuos cristianos que se dejaban enga\u00f1ar tan f\u00e1cilmente.<br \/>Las frases anteriores de la carta de Pablo sonaban un poquito a una recomendaci\u00f3n de Pablo a Pablo; as\u00ed es que declara que no tiene necesidad de tales recomendaciones. Luego echa una ojeada a los que han estado causando problemas en Corinto. \u00abPuede que haya algunos -dice- que os trajeron cartas de recomendaci\u00f3n o que os las pidieron.\u00bb Es m\u00e1s que probable que se tratara de emisarios de los jud\u00edos que hab\u00edan llegado a deshacerla obra de Pablo y que hab\u00edan presentado cartas de introducci\u00f3n del sanedr\u00edn que los acreditaban. En el pasado, el mismo Pablo, entonces Saulo, hab\u00eda llevado esas cartas cuando estaba haciendo todo lo posible para erradicar la Iglesia <em>(<\/em><span class='bible'>Hch 9:2<\/span><em> ). <\/em>Ahora dice que su \u00fanica carta de recomendaci\u00f3n son los mismos corintios. El cambio que han experimentado en su vida y car\u00e1cter es la \u00fanica recomendaci\u00f3n que necesita.<\/p>\n<p>De ah\u00ed pasa a hacer una gran afirmaci\u00f3n: Cada uno de ellos es una carta de Cristo. Mucho antes, Plat\u00f3n hab\u00eda dicho que un buen maestro no escribe su mensaje con tinta que se pueda borrar; lo escribe en las personas. Eso era lo que hab\u00eda hecho Jesucristo: hab\u00eda escrito Su Mensaje en los corintios por medio de Su amanuense Pablo, no con tinta que se pudiera borrar sino con el Esp\u00edritu; no en tablas de piedra como las primeras en que se escribi\u00f3 la ley, sino en las entretelas del coraz\u00f3n.<br \/>Hay aqu\u00ed una gran verdad que es al mismo tiempo una inspiraci\u00f3n y una seria advertencia: todos somos cartas abiertas de Jesucristo. Todos los cristianos, nos guste o no, somos un anuncio del Evangelio. El honor de Cristo est\u00e1 en las manos de Sus seguidores. Juzgamos al tendero por la clase de mercanc\u00edas que vende; al artesano, por los art\u00edculos que fabrica; a la iglesia, por la clase de gente que produce; por tanto, juzgamos a Cristo por las personas que se declaran Sus seguidoras. Dick Sheppard, despu\u00e9s de a\u00f1os de estar predicando al aire libre a gente de fuera de la iglesia, declar\u00f3 que \u00abla mayor pega que muchos le encuentran a la iglesia son las vidas contrahechas de muchos que se confiesan cristianos.\u00bb Cuando salimos al mundo, tenemos la aterradora responsabilidad de ser cartas abiertas de recomendaci\u00f3n de Cristo y Su Iglesia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 3<\/p>\n<p>d) La comunidad, carta de recomendaci\u00f3n del ap\u00f3stol (3\/01-03). <\/p>\n<p>1 \u00bfComenzamos de nuevo a recomendarnos a nosotros mismos? \u00bfO quiz\u00e1s necesitamos, como algunos, de cartas de recomendaci\u00f3n para vosotros o de parte de vosotros? <\/p>\n<p>Pablo ha hablado de su labor apost\u00f3lica de la palabra. Pero le asalta la preocupaci\u00f3n de que podr\u00eda ser mal interpretado, como si quisiera recomendarse a s\u00ed mismo, o insistir, todav\u00eda m\u00e1s en la propia recomendaci\u00f3n. Pablo ha tenido que o\u00edr, de vez en cuando, observaciones inamistosas en este sentido (5,12). A la pregunta que \u00e9l mismo se hace responde el ap\u00f3stol con una nueva pregunta. Los adversarios de Pablo se introducen desde fuera en las comunidades a base de cartas de recomendaci\u00f3n y toman consigo cartas de este g\u00e9nero cuando van fuera 27. Pero nadie podr\u00e1 decir de Pablo que se haya servido de tales medios. Pablo tiene muy poca necesidad de cartas de recomendaci\u00f3n y se preocupa muy poco de recomendarse a s\u00ed mismo. Es incluso posible que los corintios se hayan dejado arrastrar contra Pablo por culpa de algunas cartas de recomendaci\u00f3n que sus adversarios llevan consigo. <\/p>\n<p>3 Nuestra carta sois vosotros: escrita en nuestros corazones, conocida y le\u00edda por todos los hombres. <\/p>\n<p>Pablo no necesita cartas de recomendaci\u00f3n de ninguna especie, porque tiene una carta de recomendaci\u00f3n de una clase muy diferente y del m\u00e1s alto significado. Es la Iglesia de Corinto, de la que todos saben que Pablo es el fundador y pastor. Pablo acu\u00f1a una frase expresiva y una imagen gr\u00e1fica y sensible. Pero, como ocurre con frecuencia en \u00e9l, no desarrolla la comparaci\u00f3n de una forma precisa. Se le comprende con dificultad, porque sugiere, a medida que escribe, nuevos pensamientos y nuevos puntos de comparaci\u00f3n. La idea central de la comparaci\u00f3n est\u00e1 claramente expresada cuando Pablo dice: \u00abConocida y le\u00edda por todos los hombres.\u00bb La afirmaci\u00f3n es altiva. Todo el mundo conoce la iglesia de Corinto y sabe que Pablo es su ap\u00f3stol. Pero en esta l\u00ednea metaf\u00f3rica no se inserta bien el giro \u00abescrita en nuestros corazones\u00bb. Si la carta est\u00e1 escrita en el coraz\u00f3n de Pablo, ya no es una prueba visible para los dem\u00e1s hombres. Y, a pesar de ello, la concisa frase tiene un valor inestimable para nosotros. Pablo da a conocer con ella cu\u00e1n cara y valiosa es para \u00e9l la Iglesia de Corinto. La lleva en su coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>3 Es evidente que sois una carta de Cristo, redactada por nosotros, escrita no con tinta, sino con el esp\u00edritu del Dios viviente, no en tablas de piedra, sino en tablas de corazones de carne. <\/p>\n<p>La imagen contin\u00faa. No es Pablo el que ha escrito esta carta. Es una carta de Cristo, testimonio de su poder, porque es Cristo, no el ap\u00f3stol, quien ha fundado la Iglesia de Corinto. Es Cristo quien ha elegido y llamado a los creyentes, quien ha santificado a los santos y quien los llevar\u00e1 a la plenitud. Pero no es menos cierto que esto aconteci\u00f3 y acontece en la Iglesia y mediante la cooperaci\u00f3n del ap\u00f3stol que, por lo mismo, puede decir de la carta que ha sido escrita mediante su trabajo y sus fatigas. <\/p>\n<p>Una carta de esta clase se diferencia por completo de cualquier tipo de escrito humano. La diferencia radica en dos notas y circunstancias caracter\u00edsticas. No ha sido escrita con tinta, sino con el esp\u00edritu del Dios viviente. Doquiera la Iglesia exista, existir\u00e1 siempre en virtud de la gracia de Dios creadora, no en virtud de la voluntad humana. La Iglesia es siempre \u00abla Iglesia del Dios viviente\u00bb (1Ti 3:15). <\/p>\n<p>Para describir la otra caracter\u00edstica se acude a reminiscencias veterotestamentarias. La carta no ha sido escrita en tablas de piedra, sino en corazones humanos. Pablo piensa aqu\u00ed en la contraposici\u00f3n entre antigua y nueva alianza, que expondr\u00e1 m\u00e1s adelante (1Ti 3:6 s). En el monte Sina\u00ed el dedo de Dios escribi\u00f3 los mandamientos en tablas de piedra (Exo 31:18). Pero ya los profetas advierten que los mandamientos deben escribirse en los corazones. As\u00ed, Jerem\u00edas dice de la nueva alianza: \u00abPondr\u00e9 mi ley en su interior y sobre sus corazones la escribir\u00e9, y yo ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi pueblo\u00bb (Jr 31[38],33). El Evangelio fue escrito en los corazones de los corintios, para crearlos de nuevo. Por eso la Iglesia de Corinto, como nueva creaci\u00f3n de Dios, ha pasado a ser una carta de recomendaci\u00f3n para los ap\u00f3stoles. Una vez m\u00e1s aparecen unidos Cristo, Esp\u00edritu y Dios, en la obra de la redenci\u00f3n (v\u00e9ase el comentario a 1,21s). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>27. Las cartas de recomendaci\u00f3n eran tan usadas en la antig\u00fcedad como en nuestros d\u00edas. El mismo Nuevo Testamento alude a esta costumbre repetidas veces. El perseguidor de los cristianos, Saulo, iba a Damasco con cartas de recomendaci\u00f3n del consejo supremo (Hec 9:2; Hec 22:5). Seg\u00fan Hec 15:23-29, Pablo y algunos otros disc\u00edpulos recibieron cartas de recomendaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n para Antioqu\u00eda. El mismo Pablo escribe cartas de recomendaci\u00f3n (la carta a Filem\u00f3n es de este g\u00e9nero) o, al menos, inserta en sus cartas algunas l\u00edneas con recomendaciones (2Co 8:16-24; Rom 16:1 s; 1Co 4:17; 1Co 16:3). Por tanto, el Ap\u00f3stol no reprueba absolutamente la costumbre, pero s\u00ed el modo y manera con que lo utilizan sus adversarios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>2. LA ANTIGUA ALIANZA Y LA NUEVA (3\/04-18). <\/p>\n<p>En 3,3 se enuncia brevemente el motivo de la contraposici\u00f3n entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. Ahora se ampl\u00eda este pensamiento y se inserta en el tema central de la carta, que pone de relieve la gloriosa naturaleza del ministerio y del servicio neotestamentario compar\u00e1ndolo con el servicio y el ministerio veterotestamentario <\/p>\n<p>a) La capacidad para el ministerio es un don de Dios (3,4-5). <\/p>\n<p>4 Tal es la confianza que tenernos ante Dios por medio de Cristo. 5 Y no es que por nosotros mismos seamos capaces de poner a nuestra cuenta cosa alguna; por el contrario, nuestra capacidad procede de Dios&#8230; <\/p>\n<p>La seguridad del ap\u00f3stol de que su carta de recomendaci\u00f3n es la Iglesia de Corinto no es seguridad nacida de la conciencia de su propia fuerza y de su capacidad humana, sino confianza en Dios. <\/p>\n<p>Pablo se niega incluso a atribuirse la capacidad de idear y planear, y mucho m\u00e1s a\u00fan la posibilidad de llevar a cabo lo planeado. Toda capacidad procede de Dios y viene dada a trav\u00e9s de Cristo. El mismo Cristo dice: \u00abSin m\u00ed, no pod\u00e9is hacer nada\u00bb ( Jua 15:5). <\/p>\n<p>b) La letra y el esp\u00edritu (Jua 3:6-8). <\/p>\n<p>6&#8230;que incluso nos capacit\u00f3 para ser servidores de la nueva alianza, no de letra, sino de esp\u00edritu; pues la letra mata, mientras que el esp\u00edritu da vida. <\/p>\n<p>Dios ha hecho llegar, en Cristo, el tiempo de la salvaci\u00f3n y ha fundado la nueva alianza. Esto es obra de Dios. Y Pablo es su servidor y colaborador, no por sus propias fuerzas, sino porque Dios le ha capacitado para ello. <\/p>\n<p>ALIANZA NUEVA: La expresi\u00f3n nueva alianza procede de la profec\u00eda de Jerem\u00edas: \u00abMirad que vienen d\u00edas -or\u00e1culo de Yahveh- en que yo pactar\u00e9 con la casa de Israel y con la casa de Jud\u00e1 una nueva alianza&#8230; los padres rompieron mi alianza y yo hice escarmiento en ellos&#8230; Esta ser\u00e1 la alianza que yo pacte con la casa de Israel: pondr\u00e9 mi ley en su interior y sobre su coraz\u00f3n la escribir\u00e9, y yo ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi pueblo\u00bb (Jr 31[38],31-34). Este or\u00e1culo era mu y conocido justamente en la \u00e9poca neotestamentaria. En la teolog\u00eda jud\u00eda de aquel tiempo se cita con frecuencia y se comenta en la escuela. El Nuevo Testamento acepta la afirmaci\u00f3n del profeta de acuerdo con esta esperanza. El mismo Jes\u00fas se refiere a ella, cuando en la cena habla de su sangre derramada como de la \u00absangre de la alianza\u00bb (Mar 14:24). Pablo habla con absoluta claridad de la \u00abnueva alianza\u00bb (1Co 11:25; como Luc 22:20). Sirvi\u00e9ndose del relato sobre Mois\u00e9s () explica aqu\u00ed Pablo la superioridad de la preeminencia de la gloria del nuevo ministerio apost\u00f3lico frente al ministerio sacerdotal de la ley veterotestamentaria. Seg\u00fan el relato del \u00e9xodo, Mois\u00e9s recibi\u00f3 en el monte la ley de los diez mandamientos, escrita en tablas de piedra. Mois\u00e9s descendi\u00f3 del monte con el rostro iluminado por un resplandor divino, de tal modo que los israelitas sintieran temor ante \u00e9l. Por eso, Mois\u00e9s tuvo que poner un velo sobre su rostro 28. <\/p>\n<p>De acuerdo con este antiguo relato, Pablo describe el contraste entre la antigua alianza y la nueva primeramente como un contraste entre letra (escritura) y esp\u00edritu. Llama a la antigua alianza letra y escritura, aludiendo a que la ley entregada a Mois\u00e9s estaba escrita en tablas. Estas tablas de piedra contienen, seg\u00fan PabIo, s\u00f3lo algo escrito y prescrito, pero no la fuerza necesaria para hacer brotar una vida aut\u00e9ntica. Esto era la antigua alianza, con las exigencias de la ley. Contiene muchos preceptos, pero no da fuerzas para cumplirlos. La nueva alianza, en cambio, da tambi\u00e9n, como un don divino, el esp\u00edritu de Dios que, como el esp\u00edritu \u00edntimo del hombre, es alegr\u00eda y fuerza de acci\u00f3n. <\/p>\n<p>Pablo compara el contraste entre la antigua alianza y la nueva con el que existe entre la muerte y la vida. Nadie cumple la ley y nadie puede cumplirla. Pero el que la quebranta es reo de pecado. Es, incluso, reo de muerte ante la santidad y la justicia divina. En \u00faltima instancia, lo \u00fanico que puede hacer, siempre, la ley dura y desnuda, es matar. As\u00ed, la antigua alianza est\u00e1 siempre en la muerte. Por el contrario, el esp\u00edritu que se env\u00eda en la nueva alianza, da la vida 29. Que la nueva alianza es fuerza y vida, totalmente distinta de la alianza antigua y de la ley escrita, es algo que supieron ya por propia experiencia los oyentes de Jes\u00fas, cuando, seg\u00fan el Evangelio, advirtieron, en la actuaci\u00f3n del Se\u00f1or, que \u00abense\u00f1aba como quien tiene autoridad y no como sus escribas\u00bb (Mat 7:29). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>28. Pablo practica este g\u00e9nero de exposici\u00f3n tal como le ense\u00f1aron a interpretar el Antiguo Testamento como rabino en su escuela teol\u00f3gica. En el Nuevo Testamento hay algunas pruebas de su sabidur\u00eda rab\u00ednica. As\u00ed, por mencionar s\u00f3lo algunas de sus interpretaciones, Rom 4:1 25 y Gal 3:6-14, sobre la fe de Abraham; 1Co 10:1-11, sobre la marcha de Israel por el desierto como una exhortaci\u00f3n para la Iglesia; Gal 4:21-31, sobre Agar y Sara como im\u00e1genes o tipos de Israel y la Iglesia. Similarmente, per\u00edcopas como Heb 3:7-11, sobre la marcha de Israel por el desierto como imagen de la peregrinaci\u00f3n del pueblo de Dios; ,28, sobre Melquisedec como figura de Cristo. 29. Cf. 1Co 15:56; Gal 3:10; Rom 8:2. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>7 Pues si aquel servicio de la muerte, grabado con letras sobre piedras, fue glorioso, de suerte que los hijos de Israel no pod\u00edan fijar la vista en el rostro de Mois\u00e9s, a causa de la gloria de su rostro, a pesar de ser perecedera, 8 \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s glorioso ser\u00e1 el servicio del esp\u00edritu? <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la antigua alianza, la alianza de la ley, ten\u00eda su gloria, como nos hace saber aquel antiguo relato. Los israelitas no pod\u00edan fijar la vista en el rostro glorioso y resplandeciente de Mois\u00e9s. Con todo, Pablo acent\u00faa: aquella gloria era perecedera. Desapareci\u00f3, al cabo de alg\u00fan tiempo, del rostro de Mois\u00e9s. Cuando se habla de la gloria de Dios se quiere expresar la soberana majestad de Dios. Dios manifest\u00f3 su gloria en la antigua alianza mediante acciones maravillosas en medio de su pueblo. El dominio soberano de Dios al final de los tiempos manifestar\u00e1 su gloria ante el mundo entero 30. El Nuevo Testamento dice que Cristo volver\u00e1 de nuevo en su propia gloria y en la del Padre, pero a\u00f1ade, adem\u00e1s, que esta gloria se manifest\u00f3 ya y se manifiesta en Cristo 31. Si la antigua alianza contiene su gloria, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s la contiene la nueva, que es alianza del esp\u00edritu y de la vida! El servicio apost\u00f3lico, que se prolongar\u00e1 en el servicio sacerdotal de la Iglesia, puede contribuir a establecer esta gloria que, ya desde ahora revelada, sigue avanzando y llegar\u00e1, finalmente, a una plenitud eterna. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>30. Cf. Exo 33:185; Exo 40:34-38; Sal 19:2; Isa 42:8; Sal 57:6; Isa 40:5. 31. Cf. Mat 24:30; Mat 16:27; Jua 1:14. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>c) Condenaci\u00f3n y justificaci\u00f3n (Jua 3:9-10). <\/p>\n<p>9 Pues, si el servicio de la condenaci\u00f3n fue gloria, \u00a1con cuanta m\u00e1s raz\u00f3n abundar\u00e1 en gloria el servicio de la justificaci\u00f3n! <\/p>\n<p>La antigua alianza y la nueva se contraponen, adem\u00e1s, entre s\u00ed, en cuanto la una es servicio de la condenaci\u00f3n y la otra de la justificaci\u00f3n. La antigua alianza es alianza de la ley, que pone siempre al hombre frente a sus obligaciones y le obliga a declararse convicto de culpa, porque no alcanza a cumplir su deber. Y as\u00ed, siempre acaba por condenar al hombre como culpable. Desde luego, tampoco en la nueva alianza puede el hombre justificarse ante Dios por sus propias fuerzas. Pero al hombre que se sabe pecador, le concede Dios la justificaci\u00f3n por amor de Cristo, que ha muerto por la ley y el pecado. Ha hecho cuanto era necesario por nosotros y, como hermano nuestro, nos abre de nuevo a la gracia de Dios. Aqu\u00ed s\u00f3lo se insin\u00faa la idea, que ser\u00e1 desarrollada en todo su alcance y profundidad en la carta de Pablo a los Romanos (Rom 3:21-31). Consiguientemente, la nueva alianza es la alianza de la justificaci\u00f3n. La conclusi\u00f3n, una vez m\u00e1s, es \u00e9sta: si ya aquella alianza de la condenaci\u00f3n ten\u00eda su gloria, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s debe tenerla la nueva alianza de la justificaci\u00f3n! Pues del mismo modo que se debe privar al pecador de la gloria de Dios, de ese mismo modo debe concederse \u00e9sta, como propia, al hombre justificado. <\/p>\n<p>10 Porque lo que entonces [en la antigua alianza] fue glorificado, no qued\u00f3 glorificado a este respecto, comparado con esta gloria tan extraordinaria [de la nueva alianza]. <\/p>\n<p>Pablo intercala una observaci\u00f3n. Acaba de decir que tambi\u00e9n la antigua alianza tuvo su gloria. Pero ahora a\u00f1ade, limitando la afirmaci\u00f3n, que, comparada con la extraordinaria gloria de la alianza nueva, no era, en realidad, una verdadera gloria. La antigua alianza queda obscurecida ante la nueva. <\/p>\n<p>d) Lo perecedero y lo verdadero (Rom 3:11). <\/p>\n<p>11 Y si lo que era perecedero se manifest\u00f3 mediante gloria, \u00a1con cu\u00e1nta m\u00e1s raz\u00f3n se manifestar\u00e1 en gloria lo que es permanente! <\/p>\n<p>Desde otro punto de vista, la antigua y la nueva alianza aparecen como lo perecedero y lo permanente, como la verdad preliminar y la verdad definitiva. La antigua alianza lleg\u00f3 a su t\u00e9rmino en la nueva. La nueva permanecer\u00e1 para siempre, hasta el final de los tiempos. Si, pues, tambi\u00e9n la alianza antigua, perecedera, tuvo su gloria, mucho m\u00e1s debe tener su gloria la alianza nueva y verdadera. <\/p>\n<p>e) Ocultaci\u00f3n y sinceridad (3,12-13). <\/p>\n<p>12 Teniendo, pues, esta esperanza, actuamos con plena franqueza&#8230; <\/p>\n<p>La nueva alianza contiene la gloria y la justificaci\u00f3n como bienes ya presentes. Es cierto que por ahora est\u00e1n todav\u00eda ocultos y s\u00f3lo son conocidos en la fe. Con todo, de la fe brota la esperanza de que recibir\u00e1 tambi\u00e9n la gloria futura y plena. Apoyado en esta seguridad, la actuaci\u00f3n del ap\u00f3stol se desenvuelve con toda franqueza. Esta palabra indica una abierta sinceridad, tanto ante los hombres como ante Dios. Consciente de ser servidor de Dios, puede el cristiano, y tambi\u00e9n puede el ap\u00f3stol, defender su causa ante todos los hombres, con libertad y firmeza. El cristiano tiene el derecho y la posibilidad de decirlo todo, tambi\u00e9n ante Dios. Como hijo de Dios, se presenta ante \u00e9l con la confianza de un hijo ante su padre. Puede y se le permite decirlo todo (Efe 3:12; Heb 4:16). Ya desde ahora, y cada d\u00eda, puede el cristiano tener esta valent\u00eda ante Dios, y con esta misma seguridad de la fe podr\u00e1 presentarse un d\u00eda ante el juicio divino 32. Tambi\u00e9n Pablo tiene esta sinceridad de poder decirlo todo. La tiene ante los hombres, a quienes anuncia todo el Evangelio abiertamente y sin reservas. La tiene ante Dios, pues puede esperar con confianza la justificaci\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>32. Cf. Rom 8:33 s; 1Jn 2:1. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>13 Y no como Mois\u00e9s, que se pon\u00eda un velo sobre el rostro para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el final de una cosa perecedera. <\/p>\n<p>El contraste entre la antigua alianza y la nueva es, en fin, el contraste entre ocultaci\u00f3n y sinceridad. Esto se deduce, seg\u00fan Pablo, del relato del \u00e9xodo, que narra una vez m\u00e1s que Mois\u00e9s se puso un velo sobre el rostro. La sinceridad del ap\u00f3stol se hace bien patente compar\u00e1ndole con Mois\u00e9s. Seg\u00fan el relato, Mois\u00e9s ocult\u00f3 su rostro ante el pueblo. Pablo deduce de aqu\u00ed algo que la Biblia veterotestamentaria no dice, a saber, que Mois\u00e9s quiso ocultar ante el pueblo la desaparici\u00f3n del resplandor pasajero de su rostro. Lo cual demuestra, en opini\u00f3n de Pablo, el car\u00e1cter caduco y transitorio de toda la alianza antigua, tomada en bloque. <\/p>\n<p>Pablo, en cambio, no tiene necesidad de ninguna clase de ocultaci\u00f3n. No tiene temor a que desaparezca la gloria del ministerio apost\u00f3lico, pues permanece para siempre. El ap\u00f3stol puede hablar, pues, con toda libertad, a cara descubierta, con la cabeza bien alta. <\/p>\n<p>f) Israel y la Iglesia (1Jn 3:14-18). <\/p>\n<p>14 Pero sus inteligencias fueron embotadas. Porque hasta el d\u00eda de hoy, en la lectura del Antiguo Testamento, sigue sin descorrerse el mismo velo, porque \u00e9ste s\u00f3lo en Cristo queda destruido. <\/p>\n<p>Pablo encuentra que aquel relato revela m\u00e1s cosas todav\u00eda. Los israelitas no vieron ni advirtieron que el resplandor del rostro de Mois\u00e9s era pasajero. Israel estaba y est\u00e1 ciego. No conoci\u00f3, ni conoce en la actualidad, que toda la gloria de la alianza antigua era transitoria y ha pasado. Desde Mois\u00e9s hasta el d\u00eda de hoy -el d\u00eda de Cristo- Israel sigue padeciendo la misma ceguera. Del mismo modo que entonces hab\u00eda un velo sobre el rostro de Mois\u00e9s, tambi\u00e9n ahora hay un velo sobre la Biblia de Israel, sobre el libro del Antiguo Testamento, cuando se Ie lee. Este velo oculta a Israel el conocimiento verdadero de la Biblia. No sabe que la ley veterotestamentaria, como tal, ha pasado. No sabe que el Antiguo Testamento alude a Jes\u00fas como Mes\u00edas, que lleva a Cristo y encuentra su final en Cristo. El velo encubridor no se alza, a pesar de todo el celo de Israel por la ley, pues s\u00f3lo se descorre en Cristo. <\/p>\n<p>15 Hasta hay, pues, cuantas veces se lee a Mois\u00e9s, permanece el velo sobre sus corazones. <\/p>\n<p>Pablo tiene conocimiento de una verdad a\u00fan m\u00e1s profunda. Ve el velo primero sobre el rostro de Mois\u00e9s, luego sobre el Antiguo Testamento, cuando se le lee, y ahora, finalmente, sobre los corazones de los jud\u00edos cuando leen a Mois\u00e9s, de tal modo que no llegan a conocer la verdad. El ap\u00f3stol recalca siempre lo mismo: que entre Dios y los israelitas se interpone un velo, de suerte que no ven ni entienden. <\/p>\n<p>16 Pero \u00abcuantas veces uno se vuelve al Se\u00f1or, se quita el velo\u00bb (Exo 34:34). <\/p>\n<p>Existe una posibilidad de que se descorra el velo y desaparezca el impedimento. Tambi\u00e9n esto lo encuentra expresado Pablo en la historia de Mois\u00e9s. De Mois\u00e9s se dice que cuantas veces hablaba con Dios, se quitaba el velo. Esto significa, para Pablo, que Israel debe convertirse a su Se\u00f1or con \u00e1nimo entero, sincero y creyente. Entonces acabar\u00e1 su ceguera. Se apartar\u00e1 el velo de sus ojos y de su coraz\u00f3n, cuando se vuelva a Cristo. La historia de la salvaci\u00f3n se comprende a la luz de la fe. <\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n que hace Pablo de la historia de Mois\u00e9s difiere de nuestra interpretaci\u00f3n actual. Pero \u00bfes que por ser diferente debe ya ser falsa? \u00bfNo puede ocurrir que, a trav\u00e9s de lo desacostumbrado, lleguemos tambi\u00e9n nosotros a un nuevo descubrimiento? Es posible que Pablo parta de lo que ve\u00eda y o\u00eda siempre que entraba en una sinagoga. Por reverencia al sagrado libro los hombres piadosos pon\u00edan la Biblia sobre un tapiz y ellos mismos se tapaban la cabeza y el rostro y se cubr\u00edan con preciosos mantos para la oraci\u00f3n cuando le\u00edan los textos sagrados (tal como lo hacen los jud\u00edos en la actualidad). Pablo ve aqu\u00ed una dolorosa realidad: el libro sagrado est\u00e1 encubierto para Israel y el mismo coraz\u00f3n de Israel est\u00e1 velado. \u00a1Cu\u00e1ntas fatigas se ha impuesto el Ap\u00f3stol para adoctrinar a Israel y para demostrarle que su esperado Mes\u00edas ha llegado ya en Cristo Jes\u00fas! Pero toda su fatiga ha sido en vano. Con profundo desenga\u00f1o y tristeza reconoce Pablo la tragedia del juda\u00edsmo. Israel aprecia los escritos sagrados del Antiguo Testamento sinceramente y por encima de todas las cosas. Lee sin cesar el libro sagrado. Se lo explican sin descanso en los servicios lit\u00fargicos. Pero no conoce el verdadero sentido de este libro. Los jud\u00edas veneran a Mois\u00e9s como fundador de la antigua alianza, pero no reconocen que Mois\u00e9s da testimonio de que el Mes\u00edas ha llegado en Jesucristo y que es el mismo Mois\u00e9s el que procura llevar a una alianza nueva. Se niegan a reconocer a aquel que puede quitarle la venda de los ojos y que les llevar\u00eda a una gloria mucho mayor que la que tuvieron Mois\u00e9s y toda la alianza antigua. <\/p>\n<p>Con tenue, pero clara esperanza, que en otras ocasiones expresa con mayor firmeza, prev\u00e9 aqu\u00ed Pablo, a pesar de todo, el fin de la ceguera de Israel y su conversi\u00f3n. Existe la posibilidad de que este pueblo cambie. Tambi\u00e9n para Israel existe el reconocimiento de la verdad y la conversi\u00f3n a su Se\u00f1or, Cristo. De este futuro -acaso lejano- habla la carta a los romanos: \u00abEl encallecimiento ha sobrevenido a Israel parcialmente, hasta que la totalidad de los gentiles haya entrado (en la Iglesia). Y entonces todo Israel ser\u00e1 salvo\u00bb (Rom 11:25-26). \u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto? Nadie lo sabe. Es derecho exclusivo de Dios alzar el velo y curar la ceguera de Israel, cuando conozca que ha llegado el tiempo de ello. <\/p>\n<p>17 El Se\u00f1or es el Esp\u00edritu, y donde est\u00e1 el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, hay libertad. <\/p>\n<p>Israel debe convertirse al Se\u00f1or Cristo. Aqu\u00ed a\u00f1ade Pablo una observaci\u00f3n. Este Cristo no es tan s\u00f3lo una persona de la historia pasada, sino una realidad actualmente viviente. Tiene poder para actuar sobre aquel que se dirige a \u00e9l y a \u00e9l se adhiere. En efecto, Cristo est\u00e1 presente en la Iglesia y en el mundo como el Esp\u00edritu que crea la nueva alianza. Volverse al Se\u00f1or significa, pues, experimentar este Esp\u00edritu viviente y darle espacio. Esto es, pues, lo que Israel debe hacer. Debe recibir a este Cristo como al Esp\u00edritu. Pero Esp\u00edritu significa tiempo nuevo y, por lo mismo, tambi\u00e9n liberaci\u00f3n del yugo de la ley antigua 33. <\/p>\n<p>Cristo no est\u00e1 presente s\u00f3lo porque se le recuerda, a la manera como est\u00e1n presentes los antepasados en la memoria, llena de admiraci\u00f3n y gratitud, de los hombres. Cristo no est\u00e1 presente tampoco porque sus palabras siguen ense\u00f1ando, o a causa de su ejemplo heroico o santo de fe y de obediencia a Dios, al modo como est\u00e1n presentes en nuestras tradiciones espirituales las grandes figuras de la humanidad. Cristo est\u00e1 presente en todas las \u00e9pocas como el Esp\u00edritu poderoso, real y operante. Y as\u00ed, \u00e9l es ahora la justificaci\u00f3n, la vida y la plenitud de la Iglesia. <\/p>\n<p>Por eso mismo, Cristo significa tambi\u00e9n la libertad de la Iglesia y de todos los creyentes que hay en ella. Cristo es la liberaci\u00f3n frente a la ley antigua, frente al pecado y frente a la muerte. Es libertad para todo cristiano tambi\u00e9n como libertad respecto de la letra. Es libertad asimismo frente a cualquier intento de someter a un dominio humano la inmediatez de la fe en Dios y ante Dios. Pero, en la Iglesia, la palabra libertad no debe ser mal entendida. Libertad no es libertinaje. Ya la predicaci\u00f3n de la libertad de Pablo fue mal interpretada en este sentido. Su respuesta fue: la libertad no es libertad frente a la ley de Dios, sino libertad para Dios y para el servicio del pr\u00f3jimo (Rom 6:1, Rom 6:15.22). No puede omitirse en la Iglesia la predicaci\u00f3n de la libertad. Hay una virtud de la libertad, a la que se debe arriesgar la fe. Lo decisivo aqu\u00ed no es la prescripci\u00f3n eterna sino la entrega interna. Aqu\u00ed no vige ya el servicio de los labios, sino la oraci\u00f3n del coraz\u00f3n. No la confianza en las obras propias, sino la seguridad en el amor dadivoso de Dios.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>33. El texto 3,17 no se refiere a la tercera Persona de la Trinidad, con todo, v\u00e9ase el comentario a 1,22. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>18 Y nosotros todos, con el rostro descubierto, reflejando como en un espejo la gloria del Se\u00f1or, su imagen misma, nos vamos transfigurando de gloria en gloria como por la acci\u00f3n del Se\u00f1or, que es Esp\u00edritu. <\/p>\n<p>Al cerrar Pablo la l\u00ednea de sus pensamientos los amplifica y los corona. Expone lo que aconteci\u00f3 y sigue aconteciendo en la Iglesia, en contraposici\u00f3n al endurecimiento de Israel. La Iglesia no oculta su rostro, sino que puede estar ante el resplandor de Dios con el rostro descubierto. La gloria de Dios se descubre ante ella, y ella la puede soportar sin quedar ciega como los israelitas. Dios est\u00e1 lleno de gracia para ella. Con todo, sigue siendo verdad que Dios es el misterioso, tambi\u00e9n para sus elegidos. La Iglesia no puede conocerle en su vida y su esencia m\u00e1s \u00edntima. S\u00f3lo puede captar su imagen como en espejo y verle en espejo. Dios es el invisible y s\u00f3lo se le puede ver y conocer a base de im\u00e1genes y semejanzas. <\/p>\n<p>El conocimiento de Dios no es una mera aceptaci\u00f3n de ideas sobre Dios recibidas de los hombres. Es el mismo Dios viviente el que act\u00faa en el conocimiento. As\u00ed, la Iglesia se va transformando y asemejando a la imagen de Dios que est\u00e1 ante ella, no, desde luego, de una vez, sino gradualmente, y tendiendo a esa meta final. Los rasgos del pecado y de la muerte se van borrando. De la filiaci\u00f3n divina de Jes\u00fas dimana la filiaci\u00f3n divina de los creyentes. Todo esto lo lleva a cabo Cristo, que est\u00e1 presente en la Iglesia y el mundo, como Esp\u00edritu viviente. Y todo llegar\u00e1 a la plenitud cuando -esto es lo que Pablo quiere decir- en la nueva venida de Cristo, los vivos y los muertos se transformen en la resurrecci\u00f3n general y sean recibidos en la gloria de Dios. <\/p>\n<p>Pablo utiliza repetidas veces expresiones como \u00e9stas, o parecidas, para describir el futuro, que \u00e9l cre\u00eda. As\u00ed, por ejemplo: \u00abNuestra patria est\u00e1 en los cielos, de donde aguardamos que venga como Salvador al Se\u00f1or, Jesucristo, que transfigurar\u00e1 el cuerpo de esta humilde condici\u00f3n nuestra, conform\u00e1ndolo al cuerpo de su condici\u00f3n gloriosa, seg\u00fan la eficacia de su poder para someter a su dominio todas las cosas\u00bb (Flp 3:20-21). O tambi\u00e9n: \u00abY como hemos llevado la imagen del hombre terreno, llevaremos tambi\u00e9n la del celestial&#8230; No todos moriremos, pero todos seremos transformados\u00bb (1Co 15:49.51) 34. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p> 34. Para comprender bien las palabras y las im\u00e1genes utilizadas por Pablo deber\u00eda recordarse que el ap\u00f3stol se acomoda a las ideas de los jud\u00edos de su tiempo, referentes al futuro. As\u00ed, en el libro de Dan 12:3 se dice que en la plenitud de los \u00faltimos tiempos \u00ablos doctos brillar\u00e1n como el fulgor del firmamento, y los que ense\u00f1aron a muchos la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad\u00bb. Tambi\u00e9n en el libro de Henoc (que no forma parte del canon veterotestamentario) se dice en 38,4 y 10 que en la resurrecci\u00f3n y la plenitud \u00abel Se\u00f1or de los esp\u00edritus har\u00e1 brillar su luz sobre el rostro de los santos, los justos, los elegidos&#8230; Ser\u00e1n transformados de belleza en magnificencia, y de luz en resplandor de la gloria\u00bb. La diferencia entre la esperanza jud\u00eda y la esperanza de Pablo est\u00e1 en que Pablo no espera la gloriosa renovaci\u00f3n s\u00f3lo como algo futuro, reservado al tiempo de la resurrecci\u00f3n y del juicio final. Para \u00e9l, la plenitud de los \u00faltimos tiempos ha comenzado ya y se ha iniciado la transformaci\u00f3n, a pesar de todas las deficiencias del ser y el estado cristiano en el mundo. Esto es posible por la fuerza del Esp\u00edritu, que ya ha sido dado con abundante plenitud. Y lo que ha comenzado, sea ciertamente llevado a su perfecci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>2Co 5:12<\/span>; <span class='bible'>2Co 10:12<\/span>; <span class='bible'>Hch 18:27<\/span>; <span class='bible'>Rom 16:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 estamos:<\/b><\/i> Ver nota <span class='bible'>2Co 1:4<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Cartas de recomendaci\u00f3n<\/p>\n<p>Pablo responde ahora a las cr\u00edticas por no haber presentado cartas de recomendaci\u00f3n cuando lleg\u00f3 a Corinto. Las cr\u00edticas probablemente proven\u00edan de los falsos ap\u00f3stoles y fueron emitidas en el ataque a Pablo. 1, 2  El Ap\u00f3stol responde diciendo que era absurdo que se le requirieran cartas de recomendaci\u00f3n, ya que vosotros sois nuestra carta. La existencia misma de la iglesia en Corinto era un testimonio de la validez de su ministerio.3 La iglesia era una carta de Cristo. Cristo hab\u00eda confiado a Pa blo la tarea de escribir una \u201ccarta viva\u201d en los corazones de los creyentes corintios. Para este ministerio, a Pablo se le hab\u00eda otorgado la tinta del Esp\u00edritu. Por gracia de Dios la carta era un elogio del mismo ministerio que la hab\u00eda producido. Aunque hay algunas circunstancias en que un ministerio fiel no es recompensado por resultados visibles, tal observaci\u00f3n no debe ser utilizada como excusa para los ministerios ineficaces en otras circunstancias. Normalmente es correcto que nuestros ministerios sean juzgados por sus resultados.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.1-3 Algunos falsos maestros llevaban consigo cartas olvidadas de recomendaci\u00f3n para incrementar su autoridad. En t\u00e9rminos claros, Pablo declara que no necesita ese tipo de cartas. Las vidas de los creyentes, aquellos que \u00e9l y sus colaboradores hab\u00edan predicado, eran suficientes como recomendaci\u00f3n. Pablo us\u00f3 cartas de presentaci\u00f3n, sin embargo, muchas veces. Por ejemplo, las escribi\u00f3 en favor de Febe (Rom 16:1-2) y Timoteo (1Co 16:10-11). Esas cartas ayudaron a sus amigos y colaboradores confiables a que fueran bien recibidos en varias iglesias.3.3 Pablo usa met\u00e1foras poderosas de pasajes famosos del Antiguo Testamento que predicen el d\u00eda prometido de nuevos comienzos (v\u00e9anse Jer 31:33; Eze 11:19; Eze 36:26). Este proceso de conversi\u00f3n no debe ser utilizado por ning\u00fan ministro para conseguir reputaci\u00f3n, ocurre por obra del Esp\u00edritu Santo. No llegamos a ser creyentes por seguir las instrucciones de alg\u00fan manual o por emplear alguna t\u00e9cnica. Nuestra conversi\u00f3n es el resultado de ser sellados por Dios mediante su Esp\u00edritu en nuestros corazones, lo que nos da nuevo poder para vivir para El.3.4, 5 Pablo no est\u00e1 alardeando, da a Dios la honra por todos sus logros. Mientras los falsos maestros se sent\u00edan orgullosos de su poder y prestigio, Pablo expresa su humildad delante de Dios. Nadie puede considerarse capaz sin la ayuda de Dios. Nadie es competente para cumplir con sus propias fuerzas la responsabilidad para la que Dios nos ha llamado. Sin la habilitaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, el talento natural puede llevarnos al fracaso. Como testigos de Cristo, necesitamos el car\u00e1cter y la fuerza especial que s\u00f3lo Dios da.3.6 \u00abLa letra mata, mas el esp\u00edritu vivifica\u00bb significa que tratar de ser salvos guardando las leyes del Antiguo Testamento nos conducir\u00e1 a la muerte. S\u00f3lo al creer en el Se\u00f1or Jesucristo una persona puede recibir vida eterna a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo. Nadie, con excepci\u00f3n de Jes\u00fas, ha logrado cumplir perfectamente la ley, y por eso todo el mundo est\u00e1 condenado a muerte. La ley hace que la gente tome conciencia de su pecado, pero esto no da vida. Bajo el nuevo pacto, el cual significa promesa o acuerdo, la vida eterna viene del Esp\u00edritu Santo. El Esp\u00edritu da vida nueva a todos los que creen en Cristo. La ley moral (los Diez Mandamientos) sigue siendo de ayuda para mostrar el pecado e indicarnos c\u00f3mo llevar una vida que agrade a Dios, pero el perd\u00f3n viene s\u00f3lo por medio de la gracia y la misericordia de Cristo (v\u00e9ase Romanos 7.10-8.2).3.7-11 Pablo contrasta la gloria de los Diez Mandamientos con la del ministerio del Esp\u00edritu. Si la ley conduce a la muerte, y fue glorioso, \u00a1c\u00f3mo no ser\u00e1 m\u00e1s glorioso el plan de Dios que nos conduce a la vida! El sacrificio de Jesucristo es mucho m\u00e1s superior que el sistema de sacrificios del Antiguo Testamento (v\u00e9ase Hebreos 8; 10 para obtener mayor informaci\u00f3n). Si el cristianismo es superior al juda\u00edsmo y al Antiguo Testamento, que fue la m\u00e1s alta expresi\u00f3n de religi\u00f3n en la tierra, sin lugar a dudas es superior a cualquier otra religi\u00f3n que se pueda cruzar en el camino. Ya que comparado con cualquier otro, el plan de Dios es maravilloso, lo debemos aceptar y tomar en serio.3.9 Pablo manifiesta que si el viejo pacto hab\u00eda sido con gloria (y en verdad lo fue), ahora imag\u00ednese lo glorioso que ser\u00e1 el nuevo. La ley fue maravillosa porque a pesar de condenarnos nos se\u00f1alaba a Cristo. Pero en el nuevo pacto la ley y la promesa se cumplen. Cristo vino, por fe podemos ser justificados (hechos perfecto delante de Dios).3.13-18 Cuando Mois\u00e9s baj\u00f3 del Monte Sina\u00ed con los Diez Mandamientos, su rostro resplandec\u00eda por haber estado en la misma presencia de Dios (Exo 34:29-35). Se puso un velo para evitar que la gente se asustara por el esplendor de su rostro. Pablo agrega que su velo evit\u00f3 que vieran la gloria que se desvanec\u00eda. Mois\u00e9s y su velo ilustran el desvanecimiento del sistema antiguo as\u00ed como el velo de la mente y el entendimiento de la gente por su orgullo, dureza de coraz\u00f3n y rechazo a arrepentirse. La herencia de los jud\u00edos se asemejaba a un velo de orgullo que les imped\u00eda entender las referencias a Cristo en las Escrituras. Cuando una persona llega a ser cristiana, Cristo remueve su velo (Exo 3:16) d\u00e1ndole vida eterna y libertad de tratar de salvarse por la ley. Sin el velo podemos ser como un espejo que refleja la gloria de Dios.3.17 Todos aquellos que tratan de ser salvos guardando las leyes del Antiguo Testamento pronto se enredan con reglas y ceremonias. Pero ahora, a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo, Dios nos otorga libertad del pecado y la condenaci\u00f3n (Rom 8:1). Cuando confiamos Cristo nos salva, El quita nuestra pesada carga de agradarle y nuestro culpa por no lograrlo. Al confiar en Cristo somos amados, aceptados, perdonados y libertados para vivir para El. \u00abDonde est\u00e1 el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, all\u00ed hay libertad\u00bb.3.18 La gloria que el Esp\u00edritu imparte al creyente es superior, en calidad y duraci\u00f3n, a la que Mois\u00e9s experiment\u00f3. Al contemplar la naturaleza de Dios sin el velo en nuestra mentes, nos asemejamos a Cristo. En el evangelio vemos la verdad de Cristo y ella transforma nuestra moral en la medida que la entendemos y la usamos. Cuando aprendemos de la vida de Cristo podemos entender lo maravilloso que es Dios y lo que a El en realidad le agrada. En la medida que nuestro conocimiento se profundiza, el Esp\u00edritu Santo nos ayuda a cambiar. Llegar a ser como Cristo es una experiencia progresiva (v\u00e9anse Rom 8:29; Gal 4:19; Phi 3:21; 1Jo 3:2). Cuanto m\u00e1s cerca sigamos a Cristo, m\u00e1s nos asemejaremos a El.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 84 2Co 5:12; 2Co 10:12<\/p>\n<p>b 85 Hch 18:27<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> cartas de recomendaci\u00f3n.  Cartas de este tipo eran comunes entre griegos y jud\u00edos en tiempos de Pablo. Permit\u00edan que los portadores fueran recibidos con hospitalidad (cp. Hch 9:2; 22:5; Ro 16:1).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La obra del Esp\u00edritu Santo en las vidas de los corintios era suficiente recomendaci\u00f3n del ministerio de Pablo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3,1. recomendamos a nosotros mismos: Los adversarios de Pablo lo acusaban de recomendarse a s\u00ed mismo, cosa que hab\u00eda hecho para distinguirse de otros predicadores itinerantes (1 Tes 2,1-12), mientras que ellos hab\u00edan venido recomendados por otra Iglesia, probablemente la de Jerusal\u00e9n. cartas de recomendaci\u00f3n: Ejemplificadas por Rom 16,1-2 y mencionadas en Hch 9,2; 18,27.<br \/>\n2. La existencia de la comunidad garantizaba la autenticidad del ministerio de Pablo (1 Cor 9,2) . escrita en vuestros corazones: \u00abNuestros corazones\u00bb, variante que cuenta con abundantes testimonios, no tiene sentido (Barrett, Bultmann). El coraz\u00f3n se entiende como la fuente de toda actividad humana. 3. carta de Cristo: Como esta carta de Pablo es de una clase diferente, procede de una autoridad mucho m\u00e1s alta, escrita por ministerio nuestro: F\u00f3rmula vaga que s\u00f3lo denota mediaci\u00f3n, tablas de piedra: V\u00e9ase \u00c9x 24,12; 31,18. El cambio del esperado \u00abno en pieles\u00bb (para guardar correspondencia con \u00abno con tinta\u00bb) se debe a la insistencia de los adversarios en la ley. corazones de carne: V\u00e9anse Ez 11,19; 36,26; Jr 31,33. 5. Dios faculta a Pablo (4,7) para llevar a cabo su misi\u00f3n, que supera la capacidad de la naturaleza humana ca\u00edda. 6. una nueva alianza, no de la letra, sino del esp\u00edritu: Pablo se ve forzado a distinguir dos tipos de nueva alianza (1 Cor 11,25), porque sus adversarios estaban utilizando el tema de la nueva alianza para insistir en la ley (Jr 31,33). En este sentido, la nueva alianza participaba del poder destructivo (\u00abla letra mata\u00bb; cf. Rom 7,10) de la antigua (3,14). el Esp\u00edritu da vida: Cristo (1 Cor 15,45) da la vida nueva (2,16) de la aut\u00e9ntica humanidad.<br \/>\n(Baird, W., \u00abLetters of Recommendation: A Study of 2 Cor 3:1-3\u00bb, JBL 80 [1961] 166-72. Chan-Hie Kim, Form and Structure of the Familiar Greek Letter of Recommendation [SBLDS 4, Missoula 1972], Kasemann, E., PP 138-68. Kremer, J., \u00ab\u201cDenn der Buchstabe t\u00f3tet, der Geist aber macht lebendig\u2019\u2019\u00bb, Begegnung mit dem Wort [Fest. H. Zimmermann, ed. J. Zmijewski et al., BBB 53, Bonn 1979] 219-50. Luz, U., \u00abDer alte und der Neue Bund bei Paulus und im Hebr\u00e1erbrief\u00bb, EvT 27 [1967] 318-36. Westerholm, S., \u00abLetter and Spirit: The Foundation of Pauline Ethics\u00bb, NTS 30 [1984] 229-48.)<br \/>\n15 (B) Ministerio: antiguo y nuevo (3,7-4,6). Pablo destaca las caracter\u00edsticas de su ministerio (esplendor, audacia, poder) compar\u00e1ndolo con el de Mois\u00e9s en \u00c9x 34,27-35. La importancia dada a Mois\u00e9s se debe probablemente a una insistencia de sus adversarios. No es un midr\u00e1s en sentido estricto (por el contrario, Windisch), y menos a\u00fan un midr\u00e1s compuesto por Pablo en otras circunstancias (por el contrario, Lietzmann, Fitzmyer); tampoco est\u00e1 corrigiendo un documento preexistente de sus adversarios (por el contrario, Schulz, Georgi).<br \/>\n16 7-11. Con un lenguaje inusitadamente impersonal, Pablo compara el esplendor (doxa) de su ministerio, no de su persona (cf. v. 1), con el del representado por Mois\u00e9s. 7a. el ministerio de la muerte: Llamado \u00abministerio de la condenaci\u00f3n\u00bb en el v. 9. El modo en que los jud\u00edos entend\u00edan el papel de la ley (Rom 7,10) los dejaba existencialmente \u00abmuertos\u00bb (v\u00e9ase el comentario a 2,16). 7b. pasajero: Con la excepci\u00f3n del esplendor del rostro de Mois\u00e9s, lo dicho por Pablo contradice \u00c9x 34,29-35, pero guarda relaci\u00f3n con la interpretaci\u00f3n de Fil\u00f3n {De vita Mosis 2.70). 8-9. Se expl\u00edcita la base de la postura de Pablo. Lo que era verdad de lo menor se debe verificar a\u00fan m\u00e1s plenamente en lo mayor (en terminolog\u00eda rab\u00ednica qal wah\u00f3mer; cf. H. L. Strack, Introduction to the Talmud und Midrash [Nueva York 1969] 94 [trad. esp.: Introducci\u00f3n a la literatura talm\u00fadica y midr\u00e1sica, Valencia 1989]). 8. el ministerio del Esp\u00edritu: Pablo ha abandonado el concepto de nueva alianza. 9. el ministerio de la justicia: Debido a que est\u00e1 penetrado por el Esp\u00edritu, pone a la humanidad en su relaci\u00f3n correcta con Dios (5,21). 10. lo que tuvo esplendor dej\u00f3 de tenerlo: En comparaci\u00f3n con la gloria del ministerio del Esp\u00edritu, la gloria del ministerio mosaico es tan insignificante como si no existiese. 11. lo que se iba anulando: La gloria pasajera de Mois\u00e9s se transfiere aqu\u00ed a la econom\u00eda entera que \u00e9l representaba (v. 7). lo permanente: Cristo es la revelaci\u00f3n definitiva de Dios (1 Cor 1,24), de manera que cuanto le precedi\u00f3 tuvo que ser intr\u00ednsecamente transitorio, por sublime que pudiera ser.<br \/>\n17 12-13. Pablo compara su actitud con la de Mois\u00e9s; no conviene descartar demasiado a la ligera una intenci\u00f3n pol\u00e9mica o apolog\u00e9tica. 12. semejante esperanza: la mayor gloria del ministerio cristiano capacita a Pablo para hablar y actuar con una franqueza llena de autoridad {parrh\u00e9sia). V\u00e9ase S. B. Marrow, CBQ 44 [1982] 431-46. 13. un velo: El ocultamiento del rostro por parte de Mois\u00e9s es el \u00fanico elemento de Ex 34,33-35 conservado por Pablo, cuya interpretaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n de Mois\u00e9s se basa en su postura en los vv 7-11. Mois\u00e9s se vio forzado a disimular porque sab\u00eda que su ministerio era transitorio. 14-18. En correspondencia con la diferencia entre Pablo y Mois\u00e9s, existe tambi\u00e9n una diferencia entre sus seguidores. Un grupo est\u00e1 abierto, el otro cerrado. 14. el mismo velo: Quienes no ven la persona oculta de Mois\u00e9s son a su vez ciegos, sus inteligencias se embotaron: V\u00e9anse Is 6,9-10; 29,10; Dt 29,3; Rom 11,7. la antigua alianza: Esta expresi\u00f3n aplicada a la ley fue inventada por Pablo para subrayar el car\u00e1cter anticuado de la econom\u00eda mosaica, en Cristo est\u00e1 siendo anulado: La liberaci\u00f3n del cautiverio de la antigua alianza tiene lugar s\u00f3lo por medio de Cristo y en relaci\u00f3n con \u00e9l. 15. sobre sus corazones: La imagen del velo cambia de nuevo, matizando la cr\u00edtica hecha a la ley en el v. 14. leen a Mois\u00e9s: Como en Hch 15,21, \u00e9ste es un modo de hablar de \u00abel libro de Mois\u00e9s\u00bb (2 Cr 25,4; Neh 13,1; Mc 12,26). 16. se vuelva al Se\u00f1or: Es decir, se convierta (1 Tes 1,9; cf. Dt 4,30; Eclo 5,7; Is 19,22) al Dios revelado en Cristo (v. 14; 4,6). S\u00f3lo desde esta perspectiva se percibe la intenci\u00f3n de Dios en su palabra. Se hace una cr\u00edtica impl\u00edcita de aquellos (vv. 3-6) que daban a la ley una interpretaci\u00f3n que Pablo negaba. 17. el Se\u00f1or es el Esp\u00edritu: Hay divisi\u00f3n de opiniones, pero es probable que Pablo est\u00e9 pensando directamente en Dios (pero \u2192 Teolog\u00eda paulina, 82:61). Se identifica a Dios con el Esp\u00edritu para negar que aqu\u00e9l siga operando a trav\u00e9s de la letra de la ley (v. 6). hay libertad: Quienes son conducidos por el Esp\u00edritu no se encuentran ya sometidos a la ley (G\u00e1l 5,18). La nota pol\u00e9mica resulta evidente. 18. todos nosotros, con el rostro descubierto: Quienes han cumplido la condici\u00f3n del v. 16, es decir, todos los creyentes, y no meramente Pablo y sus colaboradores, contemplamos como en un espejo: Las pruebas ling\u00fc\u00edsticas (BAGD 424) son contrarias a traducir katoptrizomenoi por \u00abreflejando como en un espejo\u00bb (la opini\u00f3n defendida por J. Dupont, RB 56 [1949] 392-411). la gloria del Se\u00f1or: En su calidad de \u00faltimo Ad\u00e1n (1 Cor 15,45), Cristo es la imagen y gloria de Dios (1 Cor 11,7). Dios se refleja en Cristo (4,6). nos vamos transformando en esa misma imagen: La salvaci\u00f3n es un proceso cuya meta consiste en la conformidad con Cristo (Rom 8,29; para la ant\u00edtesis, cf. Rom 12,2). La aut\u00e9ntica humanidad de \u00e9ste debe hacerse progresivamente manifiesta en los creyentes (v\u00e9ase el comentario a 4,10-11) . de gloria en gloria: El significado de doxa cambia de \u00abesplendor\u00bb a \u00abgloria que se da\u00bb (v\u00e9ase 1 Cor 2,7). A medida que los creyentes se van conformando con Cristo, se hacen cada vez m\u00e1s capaces de rendirle el honor que se debe a Dios, como corresponde a la acci\u00f3n del Se\u00f1or, el Esp\u00edritu: El agente de la transformaci\u00f3n es Dios que act\u00faa a trav\u00e9s del Esp\u00edritu.<br \/>\n(Carrez, M., \u00abPr\u00e9sence et fonctionnement de l\u2019AT dans l&#8217;annonce de 1 evangile\u00bb, RSR 63 [1975] 325-41. Eckert, J., \u00abDie geistliche Schriftauslegung des Apost\u00e9is Paulus nach 2 Kor 3:4-18\u00bb, Dynamik im Wort [ed. Kath. Bibelwerk, Stuttgart 1983] 241-56. Hanson, A. T., \u00abThe Midrash in 2 Cor 3: A Reconsideration\u00bb, JSNT 9 [1980] 2-28. Hickling, C. J. A., \u00abThe Sequence of Thought in 2 Cor 3\u00bb, NTS 21 [1974-75] 380-95. Huged\u00e9, N., La m\u00e9taphore du miroir dans les \u00e9pitres de saint Paul aux Corinthiens [Neuch\u00e1tel 1957]. Lambrecht, J., \u00abTransformation in 2 Cor 3:18\u00bb, Bib 64 [1983] 243-54. Molina, M. A\u201e \u00abLa remoci\u00f3n del velo o el acceso a la libertad\u00bb, EstBib 41 [1983] 285-324. Schulz, S\u201e \u00abDie Decke des Moses\u00bb, ZNW 49 [1958] 1-30. Ulonska, H., \u00abDie Doxa des Mose\u00bb, EvT 26 [1966] 378-88. Wagner, G., \u00abAlliance de la lettre, alliance de l\u2019Esprit: Essai d\u2019analyse de 2 Cor 2,14-3,18\u00bb, ETR 60 [1985] 55-65. Wong, E., \u00abThe Lord is the Spirit (2 Cor 3:17a)\u00bb, ETL 61 [1985] 48-72.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>o de vosotros&#8230;<\/b><\/i> M\u2193 <i>o recomendaci\u00f3n de vosotros<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M158 La forma de la pregunta inicial en este vers\u00edculo no indica claramente qu\u00e9 tipo de respuesta se espera, pero el contexto s\u00ed lo indica. <\/p>\n<p> H379 \u03a3\u03c5\u03c3\u03c4\u03b1\u03c4\u03b9\u03ba\u1ff6\u03bd significa: recomendatorio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M i a\u00f1aden <em>recomendaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [2] Una promesa para Israel hallada en <span class='bible'>Eze 36:25-27<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [3] No es una comparaci\u00f3n entre la ley y la gracia, sino entre la obediencia a la Torah guiada por el Esp\u00edritu en contraste con el legalismo mandatorio. El legalismo consisite en las regulaciones impuestas sobre otros, como se hall\u00f3 en G\u00e1latas.\n<\/p>\n<p><strong> [4] El asunto en el vers\u00edculo 7 es la belleza en el rostro de Moses que no dur\u00f3. Esto no dice que la Torah no perdura, o que la Torah estaba pasando ya, como muijos han declarado falsamente. El punto es la disipante nube de belleza, en el rostro de Mois\u00e9s. Aqu\u00ed la comparaci\u00f3n es entre la belleza del Primer Pacto, comparada con la mayor belleza del Pacto Renovado, puesto que uno es hallado en rostros y tablas, mientras que el otro es hallado en el coraz\u00f3n renovado.\n<\/p>\n<p><strong> [5] La comparaci\u00f3n es entre la mayor belleza del Pacto Renovado versus la belleza que se disipa del Primer Pacto. Lo que se disipaba era la belleza, no la entera Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [6] La belleza de la administraci\u00f3n de la condenaci\u00f3n no significa que guardar la Torah ni que la Torah misma fatalmente lleve a la muerte. Significa que el conocimiento del pecado el cual lleva a la muerte viene de la Torah. Es la Torah, y no el Pacto Renovado, quien define el pecados. En ese sentido era y continua siendo el instrumento de muerte puesto que define al pecado y la paga del pecado, que es la muerte. La comparaci\u00f3n aqu\u00ed es que si la Torah la cual se\u00f1alaba nuestros pecados estaba lelna de Su belleza, cu\u00e1nto mucho m\u00e1s la obra de El Esp\u00edritu al escribir la misma Torah en nuetros corazones y Yahshua ofreciendo perd\u00f3n de nustros pecados. \u00bfQu\u00e9 tiene m\u00e1s belleza? \u00bfEl pacto que se\u00f1ala nuestros pecados, o el pacto que se lleva nuestros pecados para siempre? EL pacto que pone la Torah sobre tables de piedra, o que pone le Torah en nuestros corazones? Ese es el punto aqu\u00ed. La Torah no es el punto. La belleza del pacto que perdona es por definici\u00f3n m\u00e1s lleno de belleza, a\u00fan as\u00ed se reconoce que la Torah tiene tambi\u00e9n su propia medida de belleza.\n<\/p>\n<p><strong> [7] La comparaci\u00f3n que se esta hacienda es entre las administraciones y no la Torah por si sola. \u00bfQu\u00e9 tiene m\u00e1s belleza? \u00bfLa administraci\u00f3n que coloca la Torah en tablas de piedra ante Israel por medio de un hombre, o la colocaci\u00f3n de la misma Torah en los corazones de los hombres por el Esp\u00edritu sin la administraci\u00f3n de un hombre? Por lo tanto el asunto es entre las adminstraciones de la Torah y no la Torah misma.\n<\/p>\n<p><strong> [8] El asunto de nuevo es tifereth\/ belleza versus mayor belleza, no gracia versus ley.\n<\/p>\n<p><strong> [1] La mayor belleza y mayor administraci\u00f3n de tal belleza ha excedido la de la entrega en piedra y del dador humano de ley, ya que ahora el dador de ley es YHWH y las tablas son los corazones regenerados.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Kal Vajomer. Si \u00e9sto es verdad \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s verdadero es aquello? Si \u00e9sto est\u00e1 hecho \u00bf no estamos nosotros entonces para hacer lo otro a\u00fan m\u00e1s? Un principio b\u00e1sico de comprensi\u00f3n e interpretaci\u00f3n de la Torah del primer siglo de la escuela de Hillel.\n<\/p>\n<p><strong> [3] El velo cubr\u00eda la belleza que estaba por desaparecer, puesto que estaba sobre un ser humano y no sobre la tables internas del coraz\u00f3n, ddonde ahora est\u00e1 siendo guardada y no puede nunca disiparse, o desaparecer.\n<\/p>\n<p><strong> [4] El velo del enfoque en la belleza menor y temporal ciega a Israel-Jud\u00edo de ver la mayor belleza, que se ve s\u00f3lo caudno el velo es quitado por Moshiaj. En otras palabras, el velo de la belleza de la Torah a\u00fan cubre la belleza que emana de la Torah, pero solamente Moshiaj puede levantar ese velo para que Israel-Jud\u00edo vea la todav\u00eda mayor belleza del pacto Renovado y su mayor administraci\u00f3n por Yahshua. La Torah permanece igual, pero su administraci\u00f3n a cambiado.\n<\/p>\n<p><strong> [5] De modo que no pueden ver la mayor belleza del pacto que quita los pecados, hallado por la violaci\u00f3n de la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Nuestra propia tifereth\/belleza vista al mirarnos en un espejo es mayor que la del rostro de Miois\u00e9s. \u00bfPorqu\u00e9? Porque el administrador es el Esp\u00edritu de YHWH, o YHWH, a diferencia de Mois\u00e9s el hombre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] La capacidad para todo lo bueno o las fuerzas para ello vienen de la gracia de Dios, por los m\u00e9ritos de Jesucristo.[8] La ley evang\u00e9lica, que es toda dulzura y amor.[15] Que les impide ver a Jesucristo en lo que leen.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfComenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? \u00bfO acaso tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendaci\u00f3n para vosotros, o de vosotros? 3:1 \u2014 Las palabras de 2:14 al 17 no hab\u00edan de ser tomadas por los corintios como palabras de auto recomendaci\u00f3n. Evidentemente los falsos hermanos en Corinto acusaban a Pablo de recomendarse &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 2 Corintios 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29471","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29471"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29471\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}