{"id":29504,"date":"2022-06-20T12:57:32","date_gmt":"2022-06-20T17:57:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-416-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:57:32","modified_gmt":"2022-06-20T17:57:32","slug":"comentario-de-2-corintios-416-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-416-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 2 Corintios 4:16 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Por tanto, no desmayamos; m\u00e1s bien, aunque se va desgastando nuestro hombre exterior, el interior, sin embargo, se va renovando de d\u00eda en d\u00eda.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>4:16<\/span> \u2014 \u00abPor tanto no desmayamos\u00bb. Dado que sus sufrimientos en el evangelio trajeron la gracia de Dios a los corintios, y luego daban gracias los corintios a Dios por esa gracia que les trajo la salvaci\u00f3n, Pablo no desmayaba. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abantes aunque&#8230; en d\u00eda\u00bb. El hombre exterior de Pablo (la carne mortal, ver. <span>11<\/span>), al padecer persecuci\u00f3n y al pasar por las vicisitudes de la vida, se iba desgastando o decayendo. Al mismo tiempo, los mismos sufrimientos y cambios en la vida hac\u00edan que el hombre interior (el alma sujeta a Cristo) se renovara diariamente. Consid\u00e9rese <span>2Ti 1:12<\/span>. La mente, o coraz\u00f3n, de Pablo diariamente crec\u00eda en fe, en perseverancia, y en fortaleza. Consid\u00e9rese <span>3:18<\/span>, comentarios. <\/p>\n<p \/> Este pasaje desmiente la afirmaci\u00f3n del materialista que niega la existencia del alma. Hay algo en el hombre mortal, aparte de su cuerpo f\u00edsico, que no se envejece con el cuerpo f\u00edsico. Comp\u00e1rese <span>Rom 7:22<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>por tanto, no desmayamos.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 4:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 27:13<\/span>; <span class='bible'>Sal 119:81<\/span>; <span class='bible'>Isa 40:29<\/span>; <span class='bible'>1Co 15:58<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>aunque este nuestro hombre exterior.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 12:15<\/span>; <span class='bible'>Job 19:26<\/span>, <span class='bible'>Job 19:27<\/span>; <span class='bible'>Sal 73:26<\/span>; <span class='bible'>Isa 57:1<\/span>, <span class='bible'>Isa 57:2<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:29<\/span>, <span class='bible'>Mat 5:30<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>el interior no obstante.<\/i><\/b> <span class='bible'>Rom 7:22<\/span>; <span class='bible'>Efe 3:16<\/span>; <span class='bible'>1Pe 3:4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>se renueva.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 51:10<\/span>; <span class='bible'>Isa 40:31<\/span>; <span class='bible'>Rom 12:2<\/span>; <span class='bible'>Efe 4:23<\/span>; <span class='bible'>Col 3:10<\/span>; <span class='bible'>Tit 3:5<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>de d\u00eda en d\u00eda.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 11:3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pablo concluy\u00f3 que los corintios no debieran desmayar, porque Dios los resucitar\u00eda con Jes\u00fas (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 4:14<\/span><\/span>). Aqu\u00ed hay un gran principio. Un enfoque adecuado de nuestra futura gloria con Cristo nos dar\u00e1 poder para soportar cualquier tipo de problema. El\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">hombre exterior<\/span>\u00a0es el cuerpo f\u00edsico, llamado en esta secci\u00f3n \u00abvaso de barro\u00bb (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 4:7<\/span><\/span>), \u00abel cuerpo\u00bb (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 4:10<\/span><\/span>), \u00abcarne mortal\u00bb (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 4:11<\/span><\/span>), \u00abmorada terrestre\u00bb (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 5:1<\/span><\/span>), y \u00abtabern\u00e1culo\u00bb (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 5:1<\/span><\/span>). Las tribulaciones (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 4:17<\/span><\/span>) que Pablo encontr\u00f3 colaboraron con el proceso de perecer. Las presiones afligieron su estructura f\u00edsica. El hombre interior es \u00abrenovado\u00bb diariamente. Aunque el exterior decaiga y muera, el interior no desmaya sino que se renueva, adquiere nuevas energ\u00edas, y se revitaliza.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>HOMBRE EXTERIOR&#8230; EL INTERIOR.<\/b> \u00abHombre exterior\u00bb se refiere al cuerpo, sujeto al deterioro f\u00edsico y rumbo a la muerte debido a la mortalidad y a los sufrimientos de la vida (v. <span class=\"bible\">2Co 4:17<\/span>). Hombre \u00abinterior\u00bb se refiere al esp\u00edritu humano que tiene la vida espiritual de Cristo. Aunque el cuerpo envejece y se desgasta, el creyente experimenta una progresiva renovaci\u00f3n mediante la constante comunicaci\u00f3n de la vida y el poder de Cristo; su influencia capacita la mente, las emociones y la voluntad para conformarse a su semejanza y su prop\u00f3sito eterno.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>no desmayamos.<\/b> <i>Vea la nota sobre el v.<\/i><span class='bible'>2Co 4:1<\/span>. <b>nuestro hombre exterior se va desgastando.<\/b> El cuerpo f\u00edsico est\u00e1 en proceso de descomposici\u00f3n y tarde o temprano morir\u00e1. En el aspecto superficial Pablo se refer\u00eda al proceso normal de envejecimiento, pero con el factor adicional de su estilo de vida que aceleraba ese proceso natural. Aunque no era un anciano, Pablo gast\u00f3 todas sus energ\u00edas en el ministerio, tanto por sus esfuerzos como por el ritmo que mantuvo, sin contar la gran cantidad de azotes y ataques que recibi\u00f3 de parte de sus enemigos (cp. <span class='bible'>2Co 6:4-10<\/span>; <span class='bible'>2Co 11:23-27<\/span>). <b>el interior<\/b>. El alma de todo creyente que es una nueva creaci\u00f3n y es la parte eterna de su ser (cp. <span class='bible'>Efe 4:24<\/span>; <span class='bible'>Col 3:10<\/span>). <b>se renueva.<\/b> El proceso de crecimiento y maduraci\u00f3n del creyente ocurre de forma constante. Mientras el cuerpo f\u00edsico se desgasta, el ser interior del creyente no deja de crecer y madurar en la semejanza a Cristo (cp. <span class='bible'>Efe 3:16-20<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t4:16 &#8212; \u00abPor tanto no desmayamos\u00bb. Dado que sus sufrimientos en el evangelio trajeron la gracia de Dios a los corintios, y luego daban gracias los corintios a Dios por esa gracia que les trajo la salvaci\u00f3n, Pablo no desmayaba.<br \/>\n\t&#8211;\u00abantes aunque&#8230; en d\u00eda\u00bb. El hombre exterior de Pablo (la carne mortal, ver. 11), al padecer persecuci\u00f3n y al pasar por las vicisitudes de la vida, se iba desgastando o decayendo. Al mismo tiempo, los mismos sufrimientos y cambios en la vida hac\u00edan que el hombre interior (el alma sujeta a Cristo) se renovara diariamente. Consid\u00e9rese 2Ti 1:12. La mente, o coraz\u00f3n, de Pablo diariamente crec\u00eda en fe, en perseverancia, y en fortaleza. Consid\u00e9rese 3:18, comentarios.<br \/>\n\tEste pasaje desmiente la afirmaci\u00f3n del materialista que niega la existencia del alma. Hay algo en el hombre mortal, aparte de su cuerpo f\u00edsico, que no se envejece con el cuerpo f\u00edsico. Comp\u00e1rese Rom 7:22<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL SECRETO DE LA RESISTENCIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>2 Corintios 4:16-18<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Esa es la raz\u00f3n de que no nos rindamos. Pero, por supuesto: si nuestra armaz\u00f3n exterior se va desgastando, nuestra personalidad interior se renueva de d\u00eda en d\u00eda. Porque la leve aflicci\u00f3n que tenemos que soportar de momento nos reporta, de una manera que es imposible exagerar, un peso eterno de gloria, en tanto en cuanto no demos una importancia suprema a las cosas que se ven, sino alas que no se ven. Y es que las que se ven son pasajeras, mientras que las que no se ven son eternas.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed expone Pablo el secreto de la resistencia.<br \/>(i) A lo largo de toda la vida es inevitable que la fuerza f\u00edsica de la persona se vaya desgastando; pero tambi\u00e9n a lo largo de toda la vida debe seguir creciendo y fortaleci\u00e9ndose el alma. Los sufrimientos que dejan a una persona con un cuerpo debilitado puede que contribuyan a fortalecer los tendones de su alma. La oraci\u00f3n del poeta era: \u00abHazme crecer en simpat\u00eda como crezco en edad.\u00bb Desde el punto de vista f\u00edsico, la vida es un lento pero inevitable deslizamiento ladera abajo hacia la muerte; pero, desde el punto de vista espiritual, la vida es una constante escalada de la colina que conduce a la presencia de Dios. Nadie tiene por qu\u00e9 temer a los a\u00f1os; porque le acercan, no a la muerte, sino a Dios.<br \/>(ii) Pablo estaba convencido de que lo que tuviera que sufrir en este mundo ser\u00eda insignificante en comparaci\u00f3n con la gloria que disfrutar\u00eda en el mundo venidero. Estaba seguro de que Dios nunca quedar\u00eda en deuda con la humanidad. Alistair Maclean, pastor y padre del autor de H. M. S. <em>Ulyses y otras <\/em>obras, cuenta de una anciana de las Highlands de Escocia que tuvo que ausentarse del aire puro y de las aguas azules y las colinas purp\u00fareas para vivir en los suburbios de una gran<\/p>\n<p>ciudad. Segu\u00eda viviendo cerca de Dios, y un d\u00eda dijo: \u00abDios me lo compensar\u00e1, y me dejar\u00e1 ver las flores otra vez.\u00bb<br \/>En <em>Christmas Eve -Nochebuena-, <\/em>Browning escribe la historia de un m\u00e1rtir, tom\u00e1ndola de la tablilla de un cementerio cristiano antiguo:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Nac\u00ed d\u00e9bil, y no teniendo nada, un pobre esclavo; pero la miseria no pod\u00eda guardarnos de la envidia del C\u00e9sar a los que Dios hab\u00eda dado en Su gracia la perla de gran precio. Por tanto, con las fieras en el circo luch\u00e9 dos veces, y otras tres sus leyes crueles sobre mis hijos se ensa\u00f1aron. Pero, por fin, mi libertad obtuve, aunque tardaron en quemarme vivo. Entonces una Mano descendi\u00f3, y sacando mi alma de las llamas la condujo de Cristo a la presencia, a Quien ahora veo en plena gloria. Mi hermano Sergio es el que ha escrito en la pared este mi testimonio. En cuanto a m\u00ed, ya lo he olvidado todo.<\/em><\/p>\n<p>Los sufrimientos de la Tierra se olvidan en la gloria del Cielo.<br \/>Es una hecho evidente que, en toda la historia evang\u00e9lica, Jes\u00fas nunca predijo Su muerte sin predecir al mismo tiempo Su Resurrecci\u00f3n. El que sufra con Cristo compartir\u00e1 Su gloria. Dios ha comprometido Su honor en esta promesa.<br \/>(iii) Esta es la raz\u00f3n por la que debemos fijar nuestra mirada, no en las cosas que se ven sino en las que no se ven. Las cosas que se ven, las de este mundo, duran un tiempo y dejan de ser; las cosas que no se ven, las del Cielo, permanecen para siempre.<br \/>Hay dos formas de considerar la vida. Podemos verla como un lento pero inexorable viaje cada vez m\u00e1s lejos de Dios.<\/p>\n<p>Wordsworth, en su <em>Oda sobre las intuiciones de la Inmortalidad, <\/em>expone la idea de que, cuando nace un ni\u00f1o, trae en la memoria los recuerdos del Cielo, que va perdiendo paulatinamente a medida que va creciendo:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Dejando una estela nebulosa de gloria a este mundo venimos de Dios, que es nuestro Hogar.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Pero<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Las sombras de la c\u00e1rcel empiezan a cerrarse en torno del muchacho conforme va creciendo.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Y el hombre acaba por estar tan encasillado en la Tierra que olvida el Cielo. El mismo sentimiento expresaba Gaspar N\u00fa\u00f1ez de Arce en su oda <em>Tristezas:<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando recuerdo la piedad sincera con que en mi edad primera entraba en nuestras viejas catedrales, donde postrado ante la Cruz de hinojos, alzaba a Dios mis ojos, so\u00f1ando en las venturas celestiales; hoy, que mi frente at\u00f3nito golpeo, y con febril deseo busco los restos de mi fe perdida, por hallarla otra vez, radiante y bella, como en la edad aquella, \u00a1desgraciado de m\u00edl, diera la vida.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>\u00a1Oh anhelo de esta vida transitoria! \u00a1Oh perdurable gloria! \u00a1Oh sed inextinguible del deseo! \u00a1Oh Cielo, que antes para m\u00ed ten\u00edas fulgores y armon\u00edas, y hoy tan oscuro y desolado veo!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Ya no templas mis \u00edntimos pesares, ya al pie de tus altares<br \/>como en mis a\u00f1os de candor no acudo.<br \/>Para llegar a ti perd\u00ed el camino, y errante peregrino entre tinieblas desespero y dudo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Esa es nuestra suerte cuando pensamos s\u00f3lo en las cosas que se ven. Pero hay otra manera de vivir. El autor de <em>Hebreos <\/em>dec\u00eda de Mois\u00e9s: \u00abSe manten\u00eda como si viera al Que es invisible\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>He 11:27<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 nuestro ser interior:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Rom 7:22<\/span>. En este pasaje de 2 Co, Pablo utiliza la expresi\u00f3n con un sentido en cierto modo distinto. Ver tambi\u00e9n <span class='bible'>1Co 12:2<\/span>; <span class='bible'>Efe 4:22-24<\/span>; <span class='bible'>Col 3:9-10<\/span>, donde se emplean una serie de f\u00f3rmulas que, sin ser del todo equivalentes, expresan todas ellas el cambio que la acci\u00f3n de Dios produce en el ser humano.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La esperanza fundamental de Pablo. Aunque exteriormente Pablo se estaba desgastando (cf. vv. 7-12), no desmayaba, ya que interiormente se iba renovando d\u00eda a d\u00eda. Y de todos modos, los problemas exteriores eran una moment\u00e1nea y leve tribulaci\u00f3n comparados con el peso y el car\u00e1cter eterno de la gloria que experimentar\u00eda como resultado. Pablo soportaba las aflicciones en el mundo visible actual, manteniendo delante de s\u00ed las glorias del mundo a\u00fan invisible.<\/p>\n<p> 5:1-10 Es a la luz de este concepto que Pablo pasa a explicar qu\u00e9 es lo que \u00e9l espera para cuando nuestra casa terrenal, esta tienda temporal, se deshaga. 1 La forma en que interpretemos este vers\u00edculo determinar\u00e1 en gran medida la forma en que interpretaremos la totalidad del bloque 5:1-10. En el contexto general de 4:16-5:10, la destrucci\u00f3n de la casa terrenal en la que vivimos se refiere a la destrucci\u00f3n del cuerpo en la muerte. Pablo preve\u00eda que sus aflicciones podr\u00edan intensificarse tanto que llegar\u00e1n a la muerte. Consciente de que esta tienda temporal pod\u00eda destruirse tan f\u00e1cilmente, les recuerda a sus lectores que tenemos un edificio de parte de Dios, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos. Un factor importante para determinar lo que Pablo quiere decir aqu\u00ed es el paralelismo que se observa en el vers\u00edculo. Lo que es terrenal y amenazado de destrucci\u00f3n (1a) ser\u00e1 reemplazado por algo correspondiente a ello pero que es eterno (1b). Si el primero se refiere al cuerpo terrenal del creyente, parece ser que el \u00faltimo se refiere a otro cuerpo, es decir, el cuerpo resucitado del creyente (cf. Rom. 8:18-23). 2-5 Pablo habla de su anhelo de ser librado de la cargas que experimenta en su cuerpo terrenal. No es que anhele una existencia incorp\u00f3rea, como los gn\u00f3sticos, sino que espera ansiosamente la vida en el cuerpo resucitado. Esto es lo que quiere decir con las palabras porque no quisi\u00e9ramos ser desvestidos, sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. Dios nos ha hecho para este prop\u00f3sito, y les da su Esp\u00edritu a los creyentes como garant\u00eda de que su prop\u00f3sito se concretar\u00e1. 6-8 Hasta este punto Pablo ha hablado de que la destrucci\u00f3n del cuerpo terrenal ser\u00e1 compensada con la provisi\u00f3n de un cuerpo resucitado, pero sin hacer indicaci\u00f3n alguna de que lo primero suceder\u00e1 antes que lo segundo. Aqu\u00ed, quiz\u00e1 debido a una creciente conciencia de que \u00e9l personalmente podr\u00eda experimentar la muerte antes de la resurrecci\u00f3n general, vuelve su atenci\u00f3n a este tema. Primero, afirma nuevamente su confianza en Dios que hace que no se desanime (cf. 2:14; 3:4, 12; 4:1, 16), y luego reconoce claramente que su situaci\u00f3n actual deja latente un deseo: Durante nuestra estancia en el cuerpo peregrinamos ausentes del Se\u00f1or. En el v. 7 descubrimos lo que esto significa, ya que all\u00ed Pablo agrega: Andamos por fe, no por vista. Esto sugiere que durante nuestra estancia en el cuerpo Dios no es accesible a nuestra vista (y en ese sentido estamos ausentes del Se\u00f1or), pero que es accesible solamente por fe. Prosigue diciendo que es preferible estar ausentes del cuerpo, y estar presentes delante del Se\u00f1or, porque en esa condici\u00f3n el Se\u00f1or ser\u00eda accesible por vista, y ya no solamente por fe. As\u00ed Pablo parece reconocer que tendr\u00e1 que experimentar una existencia no corp\u00f3rea si muere antes de la segunda venida de Cristo. No nos brinda claves de lo que \u00e9l cree que ser\u00eda este estado \u201cno corp\u00f3reo\u201d. Lo que hace en los vv. 9, 10 es subrayar algo mucho m\u00e1s importante que eso.<\/p>\n<p>9-10 En \u00faltima instancia, lo que m\u00e1s importa no es especular sobre nuestro estado futuro, sino el decidirnos a ser agradables a Dios sin importar en qu\u00e9 estado nos encontremos. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, y entonces cada uno recibir\u00e1 lo que le corresponde seg\u00fan lo que haya hecho por medio del cuerpo, sea bueno o malo. En este contexto, lo que [cada uno] haya hecho por medio del cuerpo, solamente puede referirse a lo que una persona hace en esta vida. Ante el Se\u00f1or, tendremos que dar cuenta de nuestras acciones, y seremos recompensados o sufriremos p\u00e9rdida, seg\u00fan corresponda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>l 171 Rom 7:22; Col 3:10<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> hombre exterior&#8230;hombre interior.  Aqu\u00ed se establece un contraste entre la existencia f\u00edsica y la vida espiritual del creyente (cp. Ro 12:2; 2 Co 3:18).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n16<strong> (1)<\/strong> El hombre exterior se compone del cuerpo como su \u00f3rgano f\u00edsico y del alma como su vida y persona. El hombre interior consta del esp\u00edritu regenerado como su vida y persona, y del alma renovada como su \u00f3rgano. La vida del alma debe ser negada ( Mat_16:24-25), pero las facultades del alma, es decir, la mente., la parte emotiva y la voluntad, deben ser renovadas y llevadas a un nivel m\u00e1s alto al ser sometidas (10:4-5), con el fin de que el esp\u00edritu, la persona del hombre interior, pueda usarlas. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n16<strong> (2)<\/strong> O, consumiendo, desmoronando, acabando. Por el efecto continuo, o sea, la operaci\u00f3n, de la muerte, nuestro hombre exterior, es decir, nuestro cuerpo material con su alma, de la cual procede su vigor ( 1Co_15:44 y la nota), se va consumiendo y desgastando. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n16<strong> (3)<\/strong> Al ser nutrido con el suministro fresco de la vida de resurrecci\u00f3n. Mientras nuestro cuerpo mortal, nuestro hombre exterior, est\u00e1 siendo consumido por la operaci\u00f3n de la muerte, nuestro hombre interior, es decir, nuestro esp\u00edritu regenerado, junto con las partes interiores de nuestro ser ( Jer_31:33 ; Heb_8:10 ; Rom_7:22 , Rom_7:25), de d\u00eda en d\u00eda est\u00e1 siendo renovado metab\u00f3licamente con el suministro de la vida de resurrecci\u00f3n. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>B284 La construcci\u00f3n  &#8216;\u03b1\u03bb\u03bb\u02bc  \u03b5\u1f30 \u03ba\u03b1\u03af introduce una cl\u00e1usula concesiva: aunque. <\/p>\n<p> T243 \u1f29\u03bc\u03ad\u03c1\u1fb3  \u03ba\u03b1\u1f76 \u1f21\u03bc\u03ad\u03c1\u1fb3 significa: todos los d\u00edas (sem\u00edtico). <\/p>\n<p> BD448(5) La repetici\u00f3n de \u1f00\u03bb\u03bb\u03ac despu\u00e9s de \u1f00\u03bb\u03bb\u02bc  \u03b5\u1f30, significa: sin embargo, ciertamente, por lo menos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por tanto, no desmayamos; m\u00e1s bien, aunque se va desgastando nuestro hombre exterior, el interior, sin embargo, se va renovando de d\u00eda en d\u00eda. 4:16 \u2014 \u00abPor tanto no desmayamos\u00bb. Dado que sus sufrimientos en el evangelio trajeron la gracia de Dios a los corintios, y luego daban gracias los corintios a Dios por esa &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-416-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 2 Corintios 4:16 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29504","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29504","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29504"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29504\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29504"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29504"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29504"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}