{"id":29507,"date":"2022-06-20T12:57:39","date_gmt":"2022-06-20T17:57:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T12:57:39","modified_gmt":"2022-06-20T17:57:39","slug":"comentario-de-2-corintios-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 2 Corintios 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Porque sabemos que si nuestra casa terrenal, esta tienda temporal, se deshace, tenemos un edificio de parte de Dios, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>5:1<\/span> \u2014 \u00abPorque sabemos\u00bb. La palabra \u00abporque\u00bb conecta el pensamiento de este vers\u00edculo con lo que acab\u00f3 de decir en <span>4:18<\/span>. Miramos, dice Pablo, las cosas que no se ven, que son eternas; \u00e9stas son las que tienen que ver con el cuerpo glorificado que espera en el cielo al que sea resucitado a la vida eterna. <\/p>\n<p \/> \u00bfC\u00f3mo sab\u00eda Pablo estas cosas? Las sab\u00eda por revelaci\u00f3n de Dios (<span>1Co 2:6-16<\/span>). Adem\u00e1s de esto, \u00e9l hab\u00eda visto personalmente al Cristo resucitado en el camino a Damasco. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abque si nuestra&#8230; se deshiciere\u00bb. La morada del alma del hombre en esta vida en la tierra es el cuerpo f\u00edsico. Se llama \u00abtabern\u00e1culo\u00bb, o tienda, porque es temporal. Se ve. No va a durar por mucho tiempo; es mortal (<span>Heb 9:27<\/span>; <span>Ecl 12:7<\/span>). Cuando la persona muere, el alma sale del cuerpo f\u00edsico, y el cuerpo queda muerto (<span>Stg 2:26<\/span>). <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abtenemos de Dios&#8230; los cielos\u00bb. Una tienda es una habitaci\u00f3n temporal; una casa es permanente. El cuerpo glorificado (<span>1Co 15:43-44<\/span>) es obra de Dios, y por eso es permanente. No es una \u00abcasa hecha de manos\u00bb. Comp\u00e1rese <span>Mar 14:58<\/span>. V\u00e9anse tambi\u00e9n <span>Jua 14:1-3<\/span>; <span>Flp 3:20-21<\/span>; <span>1Jn 3:2<\/span>. Pedro, al hablar de abandonar su cuerpo en muerte, (<span>2Pe 1:14<\/span>) se refiri\u00f3 al \u00ababandono de su tienda\u00bb (el texto griego, literalmente) (\u00ababandonar mi tabern\u00e1culo\u00bb \u2014 Ver. Hispano-americana).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>porque sabemos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 19:25<\/span>, <span class='bible'>Job 19:26<\/span>; <span class='bible'>Sal 56:9<\/span>; <span class='bible'>2Ti 1:12<\/span>; <span class='bible'>1Jn 3:2<\/span>, <span class='bible'>1Jn 3:14<\/span>, <span class='bible'>1Jn 3:19<\/span>; <span class='bible'>1Jn 5:19<\/span>, <span class='bible'>1Jn 5:20<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>que si nuestra morada terrestre, o tienda terrenal.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 5:4<\/span>; <span class='bible'>2Co 4:7<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 3:19<\/span>; <span class='bible'>Job 4:19<\/span>; <span class='bible'>1Co 15:46-48<\/span>; <span class='bible'>2Pe 1:13<\/span>, <span class='bible'>2Pe 1:14<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>se deshiciere.<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 30:22<\/span>; <span class='bible'>2Pe 3:11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>tenemos de Dios un edificio.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jua 14:2<\/span>, <span class='bible'>Jua 14:3<\/span>; <span class='bible'>1Co 3:9<\/span>; <span class='bible'>Heb 11:10<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>una casa no hecha de manos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Col 2:11<\/span>; <span class='bible'>Heb 9:11<\/span>, <span class='bible'>Heb 9:24<\/span>; <span class='bible'>1Pe 1:4<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Que en la esperanza segura de gloria inmortal;<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 5:1-8<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y en la expectaci\u00f3n de ella del juicio general, se esfuerza por mantener una buena conciencia,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 5:9-11<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>no para poder jactarse de ella,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 5:12<\/span>, <span class='bible'>2Co 5:13<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>sino como uno que, habiendo recibido vida de Cristo, se empe\u00f1a en vivir como una nueva criatura para Cristo solamente,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 5:14-17<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>y por medio de su ministerio de reconciliaci\u00f3n, reconciliar tambi\u00e9n a otros con Cristo para Dios.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 5:18-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pablo explica con m\u00e1s detalle lo que acaba de decir (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 4:16-18<\/span><\/span>). El cuerpo humano, como una casa demolida o una tienda desarmada, ser\u00e1 destruido a menos que la muerte sea precedida por el arrebatamiento. El futuro de la casa del creyente, su cuerpo resucitado, es un edificio eterno construido por Dios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>ESTE TABERN\u00c1CULO, SE DESHICIERE.<\/b> Pablo emplea la cl\u00e1usula condicional: \u00abSi nuestra morada terrestre, este tabern\u00e1culo, se deshiciere\u00bb, porque \u00e9l sab\u00eda que Cristo pod\u00eda regresar pronto, y en tal caso \u00e9l no sufrir\u00eda la muerte, pues su cuerpo ser\u00eda transformado de inmediato (v\u00e9ase el ART\u00cdCULO EL ARREBATAMIENTO, P. 1724. <span class=\"blue\">[<span class=\"bible\">1Ts 4:16-17<\/span>]<\/span>). Existe esa misma doble posibilidad &#8211; muerte o transformaci\u00f3n- para los creyentes en la actualidad. Cristo declar\u00f3 que nadie sabe el d\u00eda ni la hora de su regreso (<span class=\"bible\">Mat 24:36<\/span>; <span class=\"bible\">Mat 24:42<\/span>; <span class=\"bible\">Mat 24:44<\/span>); ya que ese acontecimiento es inminente, el creyente tiene una poderosa motivaci\u00f3n para vivir en santidad (v\u00e9anse <span class=\"bible\">Mat 24:42<\/span>, notas; <span class=\"bible\">1Jn 3:2-3<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>TABERN\u00c1CULO&#8230; UN EDIFICIO, UNA CASA.<\/b><\/p>\n<p>(1) La palabra \u00abtabern\u00e1culo\u00bb se refiere al cuerpo terrenal del creyente o a su vida terrenal.<\/p>\n<p>(2) \u00abTenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos\u00bb seguramente se refiere a un cuerpo temporal preparado para los creyentes en el cielo mientras aguardan el cuerpo resucitado, o al ambiente de la existencia celestial. Algunos han empleado este dif\u00edcil pasaje para ense\u00f1ar que despu\u00e9s de la muerte y mientras se aguarda la resurrecci\u00f3n, los creyentes existen como esp\u00edritus sin cuerpo, sombras imprecisas o almas desnudas sin forma. Sin embargo, n\u00f3tese que Mois\u00e9s y Elias en el monte de la transfiguraci\u00f3n aparecieron vestidos con un cuerpo celestial, a pesar de estar esperando el cuerpo resucitado (v\u00e9ase el ART\u00cdCULO LA RESURRECCI\u00d3N DEL CUERPO, P. 1640. <span class=\"blue\">[<span class=\"bible\">1Co 15:35<\/span>]<\/span>). Adem\u00e1s, en <span class=\"bible\">Apo 6:9-11<\/span> las almas que est\u00e1n en el cielo visten ropa blanca y son visibles; no son almas desnudas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Firme esperanza de los ministros del Evangelio, 5:1-10.<br \/>\n 1 Pues sabemos que si la tienda de nuestra mansi\u00f3n terrena se deshace, tenemos de Dios una s\u00f3lida casa, no hecha por mano de hombres, eterna en los cielos. 2 Gemimos en esta nuestra tienda, anhelando sobrevestirnos de aquella nuestra habitaci\u00f3n celestial, 3 supuesto que seamos hallados vestidos, no desnudos. 4 Pues realmente, mientras moramos en esta tienda, gemimos oprimidos, por cuanto no queremos ser desnudados, sino sobrevestidos, para que nuestra mortalidad sea absorbida por la vida. 5 Y es Dios quien as\u00ed nos ha hecho, d\u00e1ndonos las arras de su Esp\u00edritu. 6 As\u00ed estamos siempre confiados, persuadidos de que mientras moramos en este cuerpo, estamos ausentes del Se\u00f1or, 7 porque caminamos en fe y no en visi\u00f3n, 8 pero confiamos y quisi\u00e9ramos m\u00e1s partir del cuerpo y estar presentes al Se\u00f1or. 9 Por esto, presentes o ausentes, nos esforzamos por serle gratos, 10 puesto que todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo, para que reciba cada uno seg\u00fan lo que hubiere hecho mientras vivi\u00f3 en el cuerpo, bueno o malo.<\/p>\n<p> Contin\u00faa San Pablo (cf. \u201cpues\u201d del v.1) desarrollando la idea expresada ya en los \u00faltimos vers\u00edculos del cap\u00edtulo anterior, es a saber, nuestra firme y consoladora esperanza de una vida gloriosa en el cielo, meta feliz de ese \u201chombre interior\u201d que se va renovando de d\u00eda en d\u00eda, mientras el \u201chombre exterior\u201d acaba desmoron\u00e1ndose del todo con la muerte. Es uno de los pasajes m\u00e1s hermosos de San Pablo, y en \u00e9l se inspira el prefacio de la misa de difuntos: \u201cpara tus fieles, Se\u00f1or, la vida se cambia, no se pierde, y al desmoronarse la casa de su cuerpo en el destierro de este mundo, entran en posesi\u00f3n de una mansi\u00f3n eterna en el cielo.\u201d<br \/>\nEfectivamente, la primera imagen usada por San Pablo es la de una \u201ccasa\u201d o \u201ctienda.\u201d El \u201cvaso de barro\u201d y el \u201chombre exterior,\u201d de que habl\u00f3 antes (cf. 4:7.16), se convierte ahora en una \u201ctienda\u201d o casa de poca consistencia, destinada a ser destruida despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo, para dejar lugar a otra \u201ccasa\u201d mucho m\u00e1s s\u00f3lida y duradera (v.1). Alude Pablo a este nuestro cuerpo actual, fr\u00e1gil y caduco, del que luego dir\u00e1 que es como una carga o peso: \u201cgemimos oprimidos\u201d (v.4). La imagen, que tambi\u00e9n encontramos en 1Pe 1:13-14, est\u00e1 tomada de lo que sucede entre los hombres, particularmente entre los beduinos del desierto, que hoy plantan su tienda en un lugar y ma\u00f1ana la levantan hacia otra parte; por eso dice Pablo, continuando con la imagen, que, aunque se deshaga esa \u201ctienda\u201d terrena, tenemos otra \u201ccasa\u201d (\u03bf\u03b9\u03ba\u03bf\u03b4\u03bf\u03bc\u03ae -\u03bf\u0390\u03ba\u03af\u03b1 : desaparece el t\u00e9rmino \u201ctienda,\u201d quiz\u00e1 por su car\u00e1cter de transitoriedad) en los cielos, que no est\u00e1 hecha \u201cpor mano de hombres (no se debe a la generaci\u00f3n humana), sino que \u201cviene de Dios\u201d y es \u201ceterna.\u201d Evidentemente, Pablo est\u00e1 aludiendo al \u201ccuerpo glorioso,\u201d de que trat\u00f3 ampliamente en 1Co 15:35-53. Ni hay raz\u00f3n para suponer, conforme hacen algunos cr\u00edticos (Holtzmann, Reitzenstein), que est\u00e1 refiri\u00e9ndose a un \u201ccuerpo\u201d semimaterial intermedio, de que espera ser revestido hasta que llegue la parus\u00eda. De hecho, ese tiempo intermedio entre la muerte de cada uno y la parus\u00eda lo caracteriza Pablo diciendo que estaremos \u201cdesnudos\u201d (v.3-4), lo que equivale a decir que careceremos de \u201ccuerpo.\u201d Cierto que pone \u201ctenemos\u201d (v.1), en presente, pero eso puede explicarse porque ese \u201ccuerpo\u201d lo tenemos ya en derecho y en esperanza cierta, tanto m\u00e1s que la humanidad gloriosa de Cristo resucitado, como primicias de la nueva creaci\u00f3n, abarca virtualmente (cf. Efe 2:6) el cuerpo glorioso de todos los cristianos 204.<br \/>\nSin abandonar la imagen \u201ctienda terrena-casa celeste,\u201d Pablo la presenta con un matiz nuevo: el del \u201cvestido\u201d (v.2-4). Dice, en efecto, que desea ser \u201csobrevestido,\u201d es decir, adquirir un cuerpo glorioso, sin ser \u201cdesvestido\u201d del cuerpo mortal. No explica en qu\u00e9 sentido un \u201ccuerpo glorioso\u201d pueda sobrevestir a quien tiene un \u201ccuerpo mortal,\u201d pero es evidente que queda incluida esa transformaci\u00f3n a que se alude en 1Co 15:35-53, y que podemos ver insinuada tambi\u00e9n aqu\u00ed cuando dice:.\u201d para que nuestra mortalidad sea absorbida por la vida\u201d (v.4). Lo que principalmente queremos hacer resaltar es ese deseo de Pablo de no pasar por la muerte, \u201csobrevistiendo\u201d el cuerpo glorioso sin antes haber sido \u201cdesnudado\u201d del cuerpo mortal. \u00bfA qu\u00e9 se debe este deseo? Algunos autores, como Cerfaux, dicen que Pablo aqu\u00ed \u201cpiensa como jud\u00edo, temiendo pasar por un estadio de existencia en el que, abandonado por su cuerpo mortal, no se hubiera revestido todav\u00eda de su cuerpo resucitado\u201d 205; sin embargo, juzgamos m\u00e1s probable que se trata simplemente de ese deseo de vida indefectible y de repugnancia a la muerte que todos experimentamos. A todos nos gustar\u00eda que, sin tener que separarnos de este cuerpo que ahora tenemos, fuese despojado de sus miserias y revestido de las dotes del cuerpo glorioso. En el v.5 afirma que Dios mismo es quien \u201cnos ha hecho as\u00ed,\u201d poniendo en nosotros ese deseo de vida indefectible, es a saber, no querer ser \u201cdesnudados,\u201d sino \u201csobrevestidos,\u201d d\u00e1ndonos ya ahora como \u201carras\u201d o anticipo su Esp\u00edritu (cf. i, 22; Rom 8:11.23).<br \/>\nA continuaci\u00f3n (v.6-8) recoge Pablo nuevamente la alternativa desarrollada en los v.3-4, es a saber, morir antes de la parus\u00eda o conservarse en vida hasta la parus\u00eda y ser \u201ctransformado\u201d sin pasar por la muerte; pero ahora nos encontramos con un cambio completo de perspectiva. Ya no preocupa a Pablo el quedar \u201cdesnudo\u201d; antes al contrario, sin hacer alusi\u00f3n alguna a la parus\u00eda, dice que prefiere morir a seguir viviendo en la tierra. \u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n de esa preferencia? Pablo es muy claro al respecto: mientras \u201cestemos domiciliados en el cuerpo\u201d (\u03b5\u03bd\u03b4\u03b7\u03bc\u03bf\u03cd\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2  \u03b5\u03bd  \u03c4\u03c9  \u03c3\u03ce\u03bc\u03b1\u03c4\u03b9 ), \u201cestamos lejos\u201d (\u03b5\u03ba\u03b4\u03b7\u03bc\u03bf\u03c5\u03bc\u03b5\u03bd  \u03b1\u03c0\u03cc .) del Se\u00f1or (v.6), dado que caminamos \u201cpor la fe\u201d y no \u201cpor la visi\u00f3n\u201d (v.y; cf. 1Co 13:12; Rom 8:24); de ah\u00ed que prefiera (v.8) \u201cmarchar del cuerpo\u201d (\u03ad\u03ba\u03b4\u03b7\u03bc\u03ae\u03c3\u03b1\u03b9  \u03b5\u03ba  \u03c4\u03bf\u03c5  \u03c3\u03ce\u03bc\u03b1\u03c4\u03bf\u03c2 ) y \u201cestar domiciliado junto al Se\u00f1or\u201d (\u03ad\u03bd\u03b4\u03b7\u03bc\u03ae\u03c3\u03b1\u03b9  \u03c0\u03c1\u03bf\u03c2  \u03c4\u03bf\u03bd  \u039a\u03cd\u03c1\u03b9\u03bf\u03bd ).<br \/>\nEl cambio de perspectiva respecto de los v.2-4 es total. All\u00ed la perspectiva era de profundas ra\u00edces veterotestamentar\u00edas, pero ahora Pablo se mueve en un plano espec\u00edficamente cristiano, centrando su mirada en Jesucristo, que nos est\u00e1 esperando en el cielo, nuestra verdadera patria, de la que actualmente, mientras moramos en este cuerpo, estamos ausentes, teniendo que caminar \u201cen fe y no en visi\u00f3n.\u201d Ni hay contradicci\u00f3n con lo dicho en los v.1-5; pues nada se opone a que Pablo siga pensando que ha de ser precisamente revestidos de un cuerpo glorioso como adquiriremos la felicidad completa \u201cjunto al Se\u00f1or.\u201d<br \/>\nLa relaci\u00f3n de continuidad que el Ap\u00f3stol establece entre partir del cuerpo y estar presentes al Se\u00f1or (v.8), claramente deja entender que la reuni\u00f3n del cristiano con Cristo tendr\u00e1 lugar en seguida despu\u00e9s de la muerte individual. Ser\u00edan vanos esos deseos de morir, si una vez dejado el cuerpo, no se le concediese al justo la visi\u00f3n beat\u00edfica, teniendo que esperar hasta el final de los tiempos en la resurrecci\u00f3n general. Es la misma doctrina que encontramos tambi\u00e9n en otros lugares del Nuevo Testamento (cf. Luc 16:22-23; Luc 23:43).<br \/>\nEn los v.9-10 contin\u00faa Pablo en la misma idea, a\u00f1adiendo un rasgo muy propio suyo, que revela la grandeza de su alma; es a saber, que, no obstante su preferencia por la muerte para \u201cestar junto al Se\u00f1or,\u201d se somete gustoso a la voluntad divina (\u201cpresentes o ausentes,\u201d v.9), sin otra ambici\u00f3n que la de esforzarse por ser \u201cgrato al Se\u00f1or,\u201d sabiendo que habremos de darle cuenta de todas las acciones realizadas mientras vivimos en esta carne mortal (v.9-10; cf. Hec 10:42). Parece claro, en conformidad con el v.8, que Pablo se refiere no s\u00f3lo al juicio universal al final de los tiempos (cf. 2Te 1:6-10), sino que incluye tambi\u00e9n el juicio particular de cada uno despu\u00e9s de la muerte.<\/p>\n<p>La caridad de Cristo, resorte del apostolado,2Te 5:11-21.<br \/>\n11 Sabedores, pues, del temor del Se\u00f1or, hacernos por sincerarnos ante los hombres, que a Dios bien de manifiesto le estamos; espero que tambi\u00e9n a vuestra conciencia, 12 No es que otra vez pretendamos recomendarnos, sino daros ocasi\u00f3n para gloriaros en nosotros, a fin de que teng\u00e1is qu\u00e9 responder a los que ponen la gloria en lo exterior y no en lo interior. 13 Porque, si loqueamos, es por Dios; si juicioseamos, es por vosotros. 14 La caridad de Cristo nos constri\u00f1e, persuadidos como lo estamos de que, si uno muri\u00f3 por todos, luego todos son muertos; 15 y muri\u00f3 por todos para que los que viven no vivan ya para s\u00ed, sino para aquel que por ellos muri\u00f3 y resucit\u00f3. 16 De manera que desde ahora a nadie conocemos seg\u00fan la carne; y aun a Cristo, si le conocimos seg\u00fan la carne, pero ahora ya no as\u00ed. 17 De suerte que el que est\u00e1 en Cristo es una criatura nueva y lo viejo pas\u00f3, se ha hecho nuevo.18 Mas todo esto viene de Dios, que por Cristo nos ha reconciliado consigo, y nos ha confiado el ministerio de la reconciliaci\u00f3n. 19 Porque a la verdad, Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo y no imput\u00e1ndole sus delitos, y puso en nuestras manos la palabra de reconciliaci\u00f3n. 20 Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios os exhortase por medio de nosotros. Por Cristo os rogamos: Reconciliaos con Dios. 21 A quien no conoci\u00f3 el pecado, le hizo pecado por nosotros, para que en El fu\u00e9ramos justicia de Dios.<\/p>\n<p> Nadie podr\u00e1 leer sin emoci\u00f3n estas l\u00edneas del Ap\u00f3stol, que rebosan amor a Jesucristo, a cuya obra de salud aluden constantemente. La idea del juicio divino, \u00faltimamente mencionada, liga esta secci\u00f3n con la precedente.<br \/>\nPablo, que sabe ha de dar cuenta ante el tribunal de Jesucristo de todas sus acciones (v.10), quiere dejar bien claro cu\u00e1les son los m\u00f3viles de su apostolado. No quiere tapujos ni ocultaciones. La sinceridad de su proceder es manifiesta a Dios, pero quiere que lo sea tambi\u00e9n a los hombres (v.1.1). Y no va a hablar de esto porque de nuevo quiera alabarse (cf. 3:1), sino simplemente para que sus fieles puedan gloriarse en \u00e9l y sepan c\u00f3mo responder a los que le calumnian, llenos, s\u00ed, de exterioridades y palabrada, pero faltos de realidades aut\u00e9nticas interiores (v.12). El Ap\u00f3stol no concreta m\u00e1s. Es posible que esos falsos ap\u00f3stoles, adversarios de Pablo, hicieran ostentaci\u00f3n de su origen jud\u00edo y de su trato con los Doce (cf. 10:7; 11:18). Lo que s\u00ed parece claro es que a Pablo Ife acusaban de exaltado y de \u201cloco.\u201d As\u00ed har\u00e1 tambi\u00e9n m\u00e1s tarde Festo en Ces\u00e1rea (cf. Hec 26:24). Pablo recoge la acusaci\u00f3n y dice que si hace el \u201cloco,\u201d mostrando un celo apost\u00f3lico que muchos toman por locura, sepan que lo hace por Dios; pero sepan, a\u00f1ade un poco humor\u00edsticamente, que sabe tambi\u00e9n hacer el \u201ccuerdo,\u201d como est\u00e1 haciendo ahora con ellos, al tenerles que dar tantas explicaciones (\u03bd .13).<br \/>\nDespu\u00e9s de estos preliminares, se\u00f1ala concretamente cu\u00e1l es el m\u00f3vil de su apostolado: \u201cla caridad de Cristo\u201d (v.14). He ah\u00ed lo que no le deja descansar, lo que le impele a una completa entrega a la obra apost\u00f3lica, lo que es causa de sus \u201clocuras\u201d y de sus \u201ccorduras.\u201d Ese \u201camor de Cristo\u201d (\u03b1\u03b3\u03ac\u03c0\u03b7  \u03c4\u03bf\u03c5  \u03a7\u03c1\u03af\u03c3\u03c4\u03bf\u03c5 ), como se deduce de las expresiones que vienen a continuaci\u00f3n, es sobre todo el amor de Cristo a nosotros; es claro, sin embargo, que ese amor est\u00e1 exigiendo la correspondencia, es decir, el amor de nosotros a Cristo, y en la mente de Pablo no se conciben separados. La afirmaci\u00f3n de que \u201cla muerte de Cristo es muerte de todos\u201d (v.14), que sustancialmente vuelve a repetir en el v.15 y en el v.21, constituye el verdadero eje de la doctrina de la redenci\u00f3n: un solo hombre, Cristo, ha muerto y resucitado por todos, en calidad de representante de la humanidad. Hay una doble corriente entre nosotros y Cristo: corriente de pecado, que va de nosotros a El, y corriente de justicia, que viene de El a nosotros. No se trata simplemente de que ha muerto y resucitado en beneficio nuestro; eso es verdad, pero no va hasta el fondo del problema. La clave de la soluci\u00f3n ha de buscarse en el principio de solidaridad, como explicamos con m\u00e1s detalle al comentar otros textos paulinos parecidos a \u00e9stos (cf. Rom 8:3-4; Gal 3:13-14). La muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo fue un hecho hist\u00f3rico que tuvo lugar hace ya muchos a\u00f1os; aunque, trat\u00e1ndose de cada hombre en particular, la muerte y resurrecci\u00f3n no tiene lugar sino en el bautismo, que es el momento en que, de hecho, se incorpora a Cristo muerto y resucitado (cf. Rom 6:3-11).<br \/>\nComo consecuencia de esta incorporaci\u00f3n y de esta nueva vida a la que nace, el cristiano a nadie debe conocer \u201cseg\u00fan la carne\u201d (v.16), siendo en realidad como una \u201ccriatura nueva\u201d (v.17; cf. Gal 6:15; Efe 4:24; Gol 3:9-10) 206. La expresi\u00f3n \u201cconocer seg\u00fan la carne, no se refiere a una contemplaci\u00f3n material, sino a un juicio o apreciaci\u00f3n carnal y equivale pr\u00e1cticamente a conocer seg\u00fan las apariencias exteriores, guiados por consideraciones puramente humanas. Es el conocimiento que Pablo confiesa haber tenido de Cristo (v.16), en consonancia con los criterios de la corriente farisea en que estaba educado (cf. Gal 1:13-14; 1Ti 1:13). Evidentemente, no se refiere a que hubiera conocido a Cristo personalmente; pues, en ese caso, \u00bfqu\u00e9 significar\u00eda lo de que \u201cahora ya no le conoce as\u00ed\u201d? Esta expresi\u00f3n no parece significar otra cosa sino que ahora, a partir de su conversi\u00f3n, le conoce desde el punto de vista de la fe, cual corresponde a una \u201ccriatura nueva,\u201d renovada por la acci\u00f3n de la gracia, \u00fanica que est\u00e1 capacitada para juzgar de las cosas de Dios (cf.  1Co 2:14-15).<br \/>\nLos \u03bd . 18-21 constituyen como la conclusi\u00f3n de cuanto ha venido diciendo, pero aplic\u00e1ndolo directamente al ministerio apost\u00f3lico del cual una vez m\u00e1s hace la apolog\u00eda. Hace notar que la iniciativa en el procedimiento de \u201creconciliaci\u00f3n\u201d parte de Dios, la obra la lleva a cabo Jesucristo, y los ap\u00f3stoles son los encargados de darla a conocer al mundo. \u00a1Gran dignidad la de los ap\u00f3stoles, y, consiguientemente, la de los predicadores, que contin\u00faan su misi\u00f3n! Somos \u201cembajadores de Cristo\u201d (v.20), dice muy alto San Pablo. Las expresiones tan fuertes y cargadas de sentido con que en el v.21 caracteriza la obra redentora de Cristo, ya quedaron explicadas al comentar el v.14.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>morada terrestre \u2026 tabern\u00e1culo.<\/b> La met\u00e1fora de Pablo para el cuerpo f\u00edsico (cp. <span class='bible'>2Pe 1:13-14<\/span>). La imagen era bastante familiar para aquel tiempo porque muchas personas eran n\u00f3madas que viv\u00edan en tiendas, y Pablo como constructor de tiendas (<span class='bible'>Hch 18:3<\/span>) conoc\u00eda muy bien sus caracter\u00edsticas. Adem\u00e1s, el tabern\u00e1culo jud\u00edo hab\u00eda simbolizado la presencia de Dios entre su pueblo tras sacarlo de Egipto y convertirlo en una naci\u00f3n. El punto de Pablo es que as\u00ed como una tienda temporal, la existencia terrenal del hombre es fr\u00e1gil, insegura y precaria (cp. <span class='bible'>1Pe 2:11<\/span>). <b>de Dios un edificio.<\/b> Met\u00e1fora de Pablo para el cuerpo resucitado y glorificado del creyente (cp. <span class='bible'>1Co 15:35-50<\/span>). \u00abEdificio\u00bb implica solidez, seguridad, certidumbre y permanencia, a diferencia de la naturaleza fr\u00e1gil, temporal e incierta de una tienda de campa\u00f1a. As\u00ed como los israelitas reemplazaron el tabern\u00e1culo con el templo, los creyentes deber\u00edan anhelar el intercambio de su cuerpo terrenal por un cuerpo glorificado (<i>vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>2Co 4:16<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>Rom 8:19-23<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>1Co 15:35-50<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>Flp 3:20-21<\/span>). <b>una casa \u2026 en los cielos.<\/b> Un cuerpo celestial y eterno. Pablo quer\u00eda un cuerpo nuevo que expresar\u00eda para siempre la perfecci\u00f3n de su naturaleza transformada. <b>no hecha de manos.<\/b> Un cuerpo glorificado, por definici\u00f3n, no es de creaci\u00f3n terrenal (<i>vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Mar 14:58<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>Heb 9:11<\/span>; cp. <span class='bible'>Jua 2:19<\/span>; <span class='bible'>Col 2:11<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t5:1 &#8212; \u00abPorque sabemos\u00bb. La palabra \u00abporque\u00bb conecta el pensamiento de este vers\u00edculo con lo que acab\u00f3 de decir en 4:18. Miramos, dice Pablo, las cosas que no se ven, que son eternas; \u00e9stas son las que tienen que ver con el cuerpo glorificado que espera en el cielo al que sea resucitado a la vida eterna.<br \/>\n\t\u00bfC\u00f3mo sab\u00eda Pablo estas cosas? Las sab\u00eda por revelaci\u00f3n de Dios (1Co 2:6-16). Adem\u00e1s de esto, \u00e9l hab\u00eda visto personalmente al Cristo resucitado en el camino a Damasco.<br \/>\n\t&#8211;\u00abque si nuestra&#8230; se deshiciere\u00bb. La morada del alma del hombre en esta vida en la tierra es el cuerpo f\u00edsico. Se llama \u00abtabern\u00e1culo\u00bb, o tienda, porque es temporal. Se ve. No va a durar por mucho tiempo; es mortal (Heb 9:27; Ecl 12:7). Cuando la persona muere, el alma sale del cuerpo f\u00edsico, y el cuerpo queda muerto (Stg 2:26).<br \/>\n\t&#8211;\u00abtenemos de Dios&#8230; los cielos\u00bb. Una tienda es una habitaci\u00f3n temporal; una casa es permanente. El cuerpo glorificado (1Co 15:43-44) es obra de Dios, y por eso es permanente. No es una \u00abcasa hecha de manos\u00bb. Comp\u00e1rese Mar 14:58. V\u00e9anse tambi\u00e9n Jua 14:1-3; Flp 3:20-21; 1Jn 3:2. Pedro, al hablar de abandonar su cuerpo en muerte, (2Pe 1:14) se refiri\u00f3 al \u00ababandono de su tienda\u00bb (el texto griego, literalmente) (\u00ababandonar mi tabern\u00e1culo\u00bb &#8212; Ver. Hispano-americana).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>GLORIA Y JUICIO POR VENIR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>2 Corintios 5:1-10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Porque sabemos que cuando se desmorone esta casa terrenal nuestra, esta tienda de campa\u00f1a que es el cuerpo, tendremos un edificio que procede de Dios, una casa que no ser\u00e1 obra de manos humanas, eterna y en el Cielo. Porque est\u00e1 claro que mientras estemos como estamos ahora, anhelamos ardientemente encontrarnos en nuestra morada o cuerpo celestial para no sentirnos como desnudos. Porque, mientras estemos en esta tienda de campa\u00f1a que es el cuerpo f\u00edsico, gemimos bajo el peso de la vida presente; porque no es tanto que deseemos vernos despojados de esta casa, sino m\u00e1s bien deseamos ponernos el cuerpo celestial encima del actual, para que lo que est\u00e1 sometido a la muerte sea absorbido por la vida.<br \/>Pero el Que nos ha dise\u00f1ado para esa trasformaci\u00f3n es Dios, y El nos ha dado el Esp\u00edritu como fianza de la vida venidera. Por eso no perdemos jam\u00e1s el \u00e1nimo aunque sabemos que, mientras estemos peregrinando aqu\u00ed en el cuerpo, estamos ausentes del Se\u00f1or; porque vamos siguiendo nuestra ruta por la fe, no porque ya veamos nada. Pero estamos animados, y deseando partir del cuerpo y estar con el Se\u00f1or.<br \/>Mientras tanto, nuestra \u00fanica ambici\u00f3n es, estemos ausentes o presentes con \u00c9l, ser la clase de personas que Le agradan. Porque todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo para recibir, cada cual, el resultado de lo que hicimos mientras est\u00e1bamos en el cuerpo; es decir, el veredicto que corresponda a lo que cada cual haya hecho, sea bueno o malo.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Hay en este pasaje una progresi\u00f3n de pensamiento muy significativa, que nos da la esencia del pensamiento de Pablo.<br \/>(i) Para \u00e9l, ser\u00e1 un gran d\u00eda cuando haya acabado con el cuerpo humano. Lo considera como una tienda de campa\u00f1a, es decir, un alojamiento provisional en el que se vive temporalmente hasta que llegue el d\u00eda que se disuelva y entremos en la residencia verdadera de nuestras almas.<br \/>Ya hemos tenido ocasi\u00f3n antes de ver hasta qu\u00e9 punto despreciaban el cuerpo los pensadores griegos y Romanos. \u00abEl cuerpo -dec\u00edan- es una tumba.\u00bb Plotino llegaba a decir que le daba verg\u00fcenza tener un cuerpo. Epicteto dec\u00eda de s\u00ed mismo: \u00abT\u00fa eres una pobre alma cargando con un cad\u00e1ver.\u00bb S\u00e9neca escrib\u00eda: \u00abSoy un ser superior, nacido para asuntos m\u00e1s elevados que el ser esclavo de un cuerpo al que est\u00e1 englilletada mi libertad&#8230; En tan detestable habitaci\u00f3n mora un alma libre.\u00bb A veces, tambi\u00e9n el pensamiento jud\u00edo coincid\u00eda con esta actitud: \u00abPorque el cuerpo corruptible oprime el alma, y el tabern\u00e1culo terrenal abruma la mente que se ocupa de muchas cosas\u00bb <em>(Sabidur\u00eda 9:1S).<\/em><\/p>\n<p>Pero en Pablo hay una diferencia. No est\u00e1 buscando un nirvana que le traiga la paz de la extinci\u00f3n; ni la absorci\u00f3n en lo divino; no est\u00e1 buscando la libertad de un esp\u00edritu desencarnado; est\u00e1 esperando el d\u00eda en que Dios le d\u00e9 un cuerpo nuevo, espiritual, en el que todav\u00eda podr\u00e1 servir y adorar a Dios en los lugares celestiales.<\/p>\n<\/p>\n<p>Kipling escribi\u00f3 una vez un poema acerca de todas las grandes cosas que una persona podr\u00eda hacer en el mundo venidero:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando se haya pintado el \u00faltimo cuadro de la Tierra, y los tubos est\u00e9n secos y arrugados, cuando los antiguos colores se hayan desvanecido y haya muerto el m\u00e1s joven de los cr\u00edticos, descansaremos, y a fe que lo necesitaremos, acostados una era o dos, hasta que el Maestro de Todos los Buenos Obreros nos ponga a trabajar otra vez.<br \/>Y los que fueron buenos estar\u00e1n felices; se sentar\u00e1n en sillas de oro, salpicar\u00e1n un lienzo de diez leguas con pinceles de pelo de cometa. Encontrar\u00e1n santos aut\u00e9nticos en que inspirarse, Magdalena, Pedro y Pablo; trabajar\u00e1n una era de una sentada sin sentir el m\u00e1s m\u00ednimo cansancio.<br \/>Y s\u00f3lo el Maestro los alabar\u00e1, y s\u00f3lo el Maestro los corregir\u00e1; y no trabajar\u00e1 ninguno por dinero, ni ninguno para obtener la fama, sino s\u00f3lo por el gozo de trabajar; cada cual en su estrella independiente pintar\u00e1 todo tal como lo vea, para el Dios de las cosas como son.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Ese era el sentir de Pablo. Ve\u00eda la eternidad, no como una jubilaci\u00f3n para estar permanentemente inactivo, sino como la entrada en un cuerpo en el que se pudiera realizar un servicio completo. (ii) Con todo su anhelo de la vida por venir, Pablo no despreciaba la presente. Est\u00e1, nos dice, entusiasmado. La raz\u00f3n es que, aun aqu\u00ed y ahora, poseemos el Esp\u00edritu Santo de Dios, Que es el <em>arrab\u00f3n <\/em>(cp. 1:22), la fianza que nos asegura la vida venidera. Pablo est\u00e1 convencido de que el cristiano ya puede disfrutar un adelanto de la vida eterna. Al cristiano se le ha concedido la ciudadan\u00eda de dos mundos; y en consecuencia, no desprecia este mundo, sino lo ve cubierto con el lustre de gloria que es un reflejo de la mayor gloria por venir.<\/p>\n<p>(iii) Y entonces aparece la nota grave. Aun cuando estaba pensando en la vida por venir, Pablo no se olvidaba nunca de que vamos de camino, no solamente hacia la gloria, sino tambi\u00e9n hacia el juicio. \u00bb Porque todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo.\u00bb La palabra para <em>tribunal <\/em>es <em>b\u00e9ma. <\/em>Puede que Pablo estuviera pensando sencillamente en el tribunal del magistrado romano ante el que \u00e9l hab\u00eda estado, o en el sistema griego de administraci\u00f3n de la justicia.<\/p>\n<p>Todos los ciudadanos griegos eran elegibles como Jueces o, como dir\u00edamos ahora, para formar parte de un jurado. Cuando un ateniense era nombrado miembro de un jurado, se le daban dos disquitos de bronce que ten\u00edan un eje cil\u00edndrico. Uno de los ejes era hueco, y ese disco representaba la condenaci\u00f3n; y el otro era macizo, y representaba la absoluci\u00f3n. En el <em>b\u00e9ma <\/em>hab\u00eda dos urnas. Una, de bronce, se llamaba \u00bb la urna decisiva,\u00bb porque era en ella en la que se met\u00eda el disco que representaba el veredicto. La otra, de madera, se llamaba \u00abla urna inoperativa,\u00bb porque era donde se echaba el disco que se descartaba. As\u00ed que, al final, el jurado echaba en la urna de bronce el disco de la condenaci\u00f3n o el de la absoluci\u00f3n. A los espectadores les parec\u00edan exactamente iguales, y no pod\u00edan adivinar cu\u00e1l ser\u00eda el veredicto final de los Jueces. Entonces se contaban los discos y se dictaba sentencia, condenatoria o absolutoria.<\/p>\n<p>As\u00ed esperaremos un d\u00eda el veredicto de Dios. Cuando nos acordamos de ello, la vida se nos presenta como algo tremendamente serio y emocionante, porque en ella estamos logrando o fallando nuestro destino, ganando o perdiendo una corona. El tiempo es el campo de pruebas de la eternidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 5<\/p>\n<p>5. LA PATRIA DEL CIELO (5\/01-10). <\/p>\n<p>Cuando Pablo hablaba en 4,7-18 del morir cotidiano, testificaba tambi\u00e9n la certidumbre de la vida imperecedera (4,14.18). Al mismo tema se refiere 5,1-10, en el que Pablo expone detalladamente la espera de los \u00faltimos tiempos. Pero aunque el tema es id\u00e9ntico, se trata de muy diversa forma en cada uno de estos pasajes. En la per\u00edcopa 4,7-18 se habla de la vida y la muerte tal como las experimenta \u00edntima y personalmente la fe y la piedad. En esta secci\u00f3n 5,1-10, por el contrario, se describen las realidades \u00faltimas mediante afirmaciones doctrinales y de fe, como una historia futura. Si Pablo hab\u00eda dicho antes que en el actual morir cotidiano se hace cada vez m\u00e1s \u00edntima y m\u00e1s fuerte la uni\u00f3n con el Se\u00f1or (4,11.16), ahora dice que la vida del cuerpo significa separaci\u00f3n del Se\u00f1or (5,6-10). En la primera per\u00edcopa, Pablo habla lleno de seguridad en la victoria -ya sabida, e incluso ya operada- sobre la muerte (4,16s). En la segunda, en cambio, habla con temor de la muerte todav\u00eda por vencer (5,2-5). Nadie podr\u00e1 pensar que dentro de una l\u00ednea de pensamiento y de afirmaciones tan \u00edntimamente relacionadas se le hayan escapado a Pablo algunas contradicciones, sin que se diera cuenta. Pablo puede presentar diversas consideraciones y aspectos doctrinales sobre una misma cosa. Esta peculiaridad de los textos debe advertirnos que las cartas del ap\u00f3stol no son catecismos, o libros did\u00e1cticos, en los que se van enumerando, por su orden, las sentencias de fe. Al esforzarnos por entender el texto debemos preguntarnos siempre qu\u00e9 es lo que Pablo quiere decir propiamente y en definitiva al hombre concreto, c\u00f3mo quiere llamar a este hombre y ad\u00f3nde le quiere llevar. <\/p>\n<p>a) En la tienda terrena (5,1-4). <\/p>\n<p>1 Pues sabemos que si nuestra morada terrestre, nuestra tienda, es derruida, tenemos un edificio hecho por Dios, una casa no fabricada por mano de hombre, eterna, situada en los cielos. <\/p>\n<p>Pablo compara la vida terrena con una tienda, como las que utilizan los beduinos para vivienda. Cuando la estancia en un lugar llega a su fin, se desmonta la tienda. Del mismo modo, cuando haya transcurrido el tiempo de permanencia del hombre -cuando llegue la muerte- se derriba la tienda en que habita, es decir, su cuerpo 43. <\/p>\n<p>La muerte puede describirse tambi\u00e9n como traslado a otra casa. La que se menciona en este texto, no es el cielo. Ciertamente el Nuevo Testamento habla del cielo como de la casa eterna; as\u00ed, cuando en Jua 14:2 se dice que en la casa del Padre hay muchas mansiones y en Heb 12:22 que los cristianos se encuentran en camino hacia la Jerusal\u00e9n celestial. Sin embargo, en este texto la nueva casa es un nuevo cuerpo para el esp\u00edritu. Este cuerpo nuevo lo recibimos de Dios. Tiene, pues, un origen divino y participa de las cualidades del mundo divino. No se apega a nada terreno y corruptible. No ha sido fabricado por manos humanas ni por humano poder. Como todas las cosas del cielo, este cuerpo existe all\u00ed desde la eternidad. Alcanzaremos esta morada celestial, que existe ya en el cielo, cuando muramos 44. <\/p>\n<p>Aunque hay algunas cosas obscuras en las palabras de Pablo, su espera final es la esperanza de la transformaci\u00f3n de lo caduco en imperecedero, por obra de Dios. Y como Dios es libre en sus obras, tiene tambi\u00e9n libertad para dar el cuerpo celeste a quien quiere. Todas estas palabras son s\u00f3lo una imagen al alcance del entendimiento humano. S\u00f3lo Dios conoce la realidad. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>43. Al oriental, que viv\u00eda frecuentemente en tiendas, o que conoc\u00eda muy bien este g\u00e9nero de vivienda, le resultaba familiar este lenguaje figurado. La tienda, la vivienda del hombre r\u00e1pidamente alzada y r\u00e1pidamente desmontada, es para el oriental una imagen de la fugacidad de la vida en el cuerpo. La imagen es ampliamente utilizada, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo. As\u00ed \/Is\/38\/12: \u00abMi morada es arrancada, se me quita como tienda de pastor\u00bb; y Sal 9:15 : \u00abEsta tienda de tierra oprime el esp\u00edritu fecundo en pensamientos.\u00bb Tambi\u00e9n 2Pe 1:13 : \u00abMientras vivo en esta tienda.\u00bb <\/p>\n<p> 44. La misma concepci\u00f3n impera en 1Co 15:40.44, donde Pablo habla de cuerpos espirituales y celestes que Dios ha de dar a los resucitados despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n universal de los muertos. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>2 Y por esto gemimos, anhelando ser sobrevestidos de nuestra morada celestial; 3 puesto que as\u00ed nos encontraremos vestidos, no desnudos. <\/p>\n<p>Aquellos que conocen y esperan este nuevo cuerpo, tienden con anhelo hacia \u00e9l, porque no ser\u00e1 un cuerpo terreno e imperfecto, como el actual, sino celeste y perfecto. Pero ahora Pablo muda de imagen. En vez de una nueva casa, en la que entramos, habla de un vestido nuevo, con el que nos vestimos 45. Como el hombre, al morir, pierde su cuerpo viejo, queda desnudo, hasta tanto no recibe un cuerpo nuevo. Desea recibir el vestido nuevo, para no estar desnudo. Nosotros desear\u00edamos -as\u00ed interpreta Pablo el deseo humano de plenitud- sobrevestir el vestido nuevo antes de despojarnos del viejo, porque nos avergonzamos de nuestra desnudez. Si la muerte significa quitarnos el vestido y el estado de desnudez es, evidentemente, un estadio intermedio, entonces, dice Pablo, desear\u00edamos que el cuerpo actual y terreno pudiera ser recubierto por el celeste, ahorrando el doloroso proceso de tener que desnudarnos, es decir, sin tener que morir. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>45. Es posible que Pablo utilice aqu\u00ed conceptos antiguos, todav\u00eda vigentes en su tiempo, acerca de un vestido celeste que recibir\u00e1n los bienaventurados. Cf. Rev 3:18; Rev 4:4; Rev 6:11. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>4 Porque, realmente, los que estamos en esta tienda, gemimos agobiados, por cuanto no queremos ser desvestidos, sino sobrevestidos, de suerte que lo mortal quede absorbido por la vida. <\/p>\n<p>Aunque las palabras y las im\u00e1genes de Pablo son muy extra\u00f1as, comprendemos lo que quiere decir. Considera la muerte como el enemigo a cuya poderosa acci\u00f3n est\u00e1 sometido el hombre. La muerte es el enemigo que se resiste hasta el fin: \u00abEl \u00faltimo enemigo en ser destruido ser\u00e1 la muerte\u00bb (1Co 15:26). Pablo expresa con estas palabras una verdad que los hombres sentimos instintivamente: que la muerte no es amiga del hombre sino que, como destructora de la vida, es siempre hostil. El hombre desear\u00eda, pues, anhelosamente, no perder nunca la vida, sino, antes de perder la terrena, conseguir ya la nueva e infinita, es decir, que, lo que es mortal, no muriera, sino que experimentara una transformaci\u00f3n salvadora en vida. <\/p>\n<p>b) Vivir junto al Se\u00f1or (5,5-10). <\/p>\n<p>5 Y el que nos dispuso para esto mismo es Dios, que nos dio la fianza del Esp\u00edritu. <\/p>\n<p>Al miedo y la esperanza eternos del hombre frente a su destino mortal responde Pablo con la certeza de la fe. Dios ha creado al hombre para ser sobrevestido. La creaci\u00f3n divina es siempre razonable y lo que comienza, lo lleva hasta su fin. Tambi\u00e9n consumar\u00e1 este deseo. Garant\u00eda de ello es la donaci\u00f3n, ya realizada, del Esp\u00edritu que, una vez m\u00e1s (como en 1,22), se designa aqu\u00ed como fianza de la plenitud de los dones. El Esp\u00edritu eleva al hombre sobre lo terreno y pecaminoso. Espiritualiza el cuerpo y la naturaleza del hombre. La plenitud de esta donaci\u00f3n actual del Esp\u00edritu llegar\u00e1 cuando el hombre reciba, por fin, el cuerpo correspondiente al divino Esp\u00edritu. <\/p>\n<p>6 Por lo tanto, siempre tenemos \u00e1nimos y sabemos que mientras estamos domiciliados en el cuerpo, estamos exiliados lejos del Se\u00f1or. <\/p>\n<p>Pablo utiliza nuevas im\u00e1genes. Vivir significa estar lejos del Se\u00f1or, en el exilio. Morir significa ir a la patria, junto al Se\u00f1or. Cristo resucitado ascendi\u00f3 a los cielos. Como Se\u00f1or celestial, se encuentra ahora en otro estadio del ser completamente diferente, que es, tambi\u00e9n, la otra patria permanente del cristiano, hacia la cual se encuentra en camino. Sobre la tierra el cristiano est\u00e1 en el exilio y y espera su partida hacia el Se\u00f1or. <\/p>\n<p>7 En la fe caminamos, no en la realidad vista. <\/p>\n<p>Pablo repite con mucha frecuencia que ser cristiano significa, ya en este tiempo, estar en Cristo o con Cristo (2,14; 14,4). Pero el estar actual con Cristo es s\u00f3lo un caminar en la fe. Un pleno \u00abestar en Cristo\u00bb s\u00f3lo se dar\u00e1 cuando contemplemos la realidad. \u00abAhora vemos mediante un espejo, borrosamente; entonces veremos cara a cara\u00bb (1Co 13:12). <\/p>\n<p>8 Pero tenemos \u00e1nimos e incluso preferimos exiliarnos del cuerpo y vivir junto al Se\u00f1or. <\/p>\n<p>El ap\u00f3stol -y el cristiano- desea salir del cuerpo para estar junto al Se\u00f1or, en casa. En 5,3, Pablo habla de la aversi\u00f3n ante la muerte, que \u00e9l explicaba como una aversi\u00f3n a la desnudez del estadio intermedio. Aqu\u00ed parece que esa aversi\u00f3n -en principio natural- ha sido superada, en virtud del firme convencimiento de que morir es ir a \u00abvivir junto al Se\u00f1or\u00bb. La comuni\u00f3n con el Se\u00f1or se prolongar\u00e1 tambi\u00e9n en la muerte y as\u00ed queda vencido todo temor ante la muerte. Esta misma seguridad promet\u00eda Pablo a los tesalonicenses. Aunque hay muchas cosas inciertas y escondidas respecto de la muerte, la exhortaci\u00f3n definitiva de Pablo a los cristianos es: \u00abEstaremos siempre con el Se\u00f1or. Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras\u00bb (\/1Ts\/04\/17s). <\/p>\n<p>9 Por eso tambi\u00e9n nuestra ambici\u00f3n es serle gratos, sea que estemos domiciliados, sea que estemos exiliados. <\/p>\n<p>La esperanza cristiana no es una vana ilusi\u00f3n. Informa la vida cristiana, los afanes cristianos de cada d\u00eda. La vida del cristiano debe estar siempre marcada por el impulso de ser gratos al Se\u00f1or. S\u00f3lo cuando el cristiano consiga ser grato al Se\u00f1or, puede esperar para s\u00ed, un d\u00eda, la estancia en el cielo junto a el. S\u00f3lo cuando haya conquistado esta complacencia ser\u00e1 para \u00e9l la salida del cuerpo a la casa del Se\u00f1or. En caso contrario, ser\u00e1 caer bajo el juicio. <\/p>\n<p>10 Pues todos nosotros hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo merecido de todo lo que hizo mientras vivi\u00f3 en el cuerpo: bueno o malo. <\/p>\n<p>Conseguir agradar al Se\u00f1or tiene una importancia decisiva, pues de esto depender\u00e1 la sentencia del juicio. El juicio consistir\u00e1 en comparecer ante el tribunal de Cristo. En la fe veterotestamentaria, el juez del gran juicio universal es Dios, el Se\u00f1or. Precisamente por eso demuestra que \u00e9l es el Se\u00f1or, porque ser\u00e1 el juez. Tambi\u00e9n el Nuevo Testamento mantiene con firmeza esta convicci\u00f3n: Dios juzgar\u00e1 al mundo (Rom 3:6). Pero en el Nuevo Testamento se llama juez tanto a Dios como a Cristo. Jes\u00fas, que se llama a s\u00ed mismo Hijo del hombre, dice de este Hijo del hombre que volver\u00e1 de nuevo como juez del mundo (Mat 25:31). Entonces, Dios juzgar\u00e1 \u00abpor Cristo Jes\u00fas\u00bb (Rom 2:16). Aqu\u00ed, en 5,10, Cristo es exactamente el juez universal. En el Evangelio de Juan se llega a decir: \u00abEl Padre no juzga a nadie; sino que todo el poder de juzgar lo ha entregado al Hijo\u00bb (Jua 5:22). <\/p>\n<p>En el juicio, el hombre recibir\u00e1 la recompensa de acuerdo con lo que haya hecho, bueno o malo. Que el juicio responder\u00e1 a las obras, es para Pablo tan v\u00e1lido como esta otra afirmaci\u00f3n, que \u00e9l expone siempre en primer t\u00e9rmino: que el hombre nunca puede merecer la justificaci\u00f3n con sus obras, sino que \u00e9sta es, para \u00e9l, siempre un don de Dios. \u00abPor gracia suya quedan gratuitamente justificados\u00bb (Rom 3:24). La obra de Dios y la del hombre se dan la mano. Que sea Dios quien hace la gran obra de la redenci\u00f3n no significa que el hombre pueda permanecer inactivo. El don de Dios es para el hombre tarea y obligaci\u00f3n, como Pablo dice en\u00e9rgicamente: \u00abTrabajad con temor y temblor en la obra de vuestra salvaci\u00f3n. Pues Dios es el que obra en vosotros\u00bb (Flp 2:12 s). El hombre no puede olvidar nunca que en la obra de la salvaci\u00f3n Dios es su socio. Ser\u00e1 abrasado por este socio, si llega a olvidarlo. La proclamaci\u00f3n de la gracia no libera, pues, de la obligaci\u00f3n de una conducta moral, sino que, por el contrario, exhorta a ello. <\/p>\n<p>6. LA RECONCILIACI\u00d3N ENTRE DIOS Y EL MUNDO (5,11-6,2). <\/p>\n<p>Pablo vuelve al tema, repetidas veces tocado en la segunda carta a los corintios, de la defensa de su servicio apost\u00f3lico y desarrolla con m\u00e1s amplitud la teolog\u00eda del ministerio en la Iglesia. En esta nueva secci\u00f3n expone Pablo el ministerio como servicio de reconciliaci\u00f3n. Hace efectiva la reconciliaci\u00f3n con Dios, que Cristo llev\u00f3 a cumplimiento, en el mundo y para el mundo (5,18-20). Pablo expone una profunda doctrina sobre la obra salv\u00edfica de Cristo. <\/p>\n<p>a) El celo del ap\u00f3stol (5\/11-13). <\/p>\n<p>11 Sabiendo, pues, lo que es el temor del Se\u00f1or, intentarnos persuadir a los hombres pero para Dios estamos al descubierto. Y espero que tambi\u00e9n lo estar\u00e9 para vuestras conciencias. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el ap\u00f3stol tendr\u00e1 que responder de s\u00ed en el juicio futuro (5,10). Por eso, el fundamento y el matiz de su servicio, tanto ante los hombres como ante Dios, es el temor del Se\u00f1or. Y as\u00ed, se esfuerza por persuadir a los hombres y ganarlos mediante la predicaci\u00f3n. Pero ante Dios, a cuyo examen Pablo se sabe siempre sometido, su m\u00e1s \u00edntima esencia est\u00e1 al desnudo. Por tanto, tiene que desempe\u00f1ar su servicio con sinceridad y franqueza. Pablo espera que tambi\u00e9n los corintios conocer\u00e1n y reconocer\u00e1n esta sinceridad y franqueza del ap\u00f3stol, si de buena fe, se esfuerzan en hacerlo. <\/p>\n<p>13 Y no es que volvamos a justificarnos ante vosotros, sino que os damos la oportunidad de que os mostr\u00e9is orgullosos de nosotros, para que teng\u00e1is qu\u00e9 responder ante los que se glor\u00edan de las apariencias y no del coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>Pablo parece escuchar de nuevo (cf. 3,1) la acusaci\u00f3n de que se recomienda a s\u00ed mismo, y la rechaza. Eran los corintios los que deb\u00edan recomendar a Pablo y gloriarse de \u00e9l, y esto es lo que Pablo quiere posibilitar. La iglesia de Corinto deber\u00eda gloriarse de \u00e9l como de su Ap\u00f3stol, deber\u00eda festejarlo y anunciar as\u00ed que no tienen la menor intenci\u00f3n de separarse de \u00e9l. Esto es lo que deber\u00edan hacer los corintios frente a aquellas personas -evidentemente adversarios de Pablo- que se glor\u00edan de s\u00ed tan gustosamente en toda ocasi\u00f3n. Pero se glor\u00edan de m\u00e9ritos y de cosas extr\u00ednsecas, de cosas que entran por los ojos, pero que son meras apariencias. Acaso se gloriaban -como puede deducirse por lo que sigue- de su origen jud\u00edo y de la observancia de la ley, o de sus relaciones con los primeros ap\u00f3stoles, o acaso del talento y arte de su elocuencia. Pero no pueden gloriarse de valores internos del coraz\u00f3n, entre los que se incluyen, por ejemplo, la probidad, el desinter\u00e9s, la uni\u00f3n con Cristo, el don del Esp\u00edritu. <\/p>\n<p>13 En efecto, si perdimos el juicio, fue por Dios; si somos sensatos, por vosotros es. <\/p>\n<p>Parece ser que los enemigos de Pablo le achacaban tambi\u00e9n que, algunas veces, perd\u00eda eI juicio. Pod\u00edan afirmarlo apoy\u00e1ndose quiz\u00e1s en aquel su entusiasmo religioso, tan fuera de las normas acostumbradas, y en su incansable celo misionero, y tambi\u00e9n, acaso, en una maligna interpretaci\u00f3n de sus maravillosos dones carism\u00e1ticos, de sus \u00e9xtasis y visiones 46. Pablo no niega estas experiencias y estos dones. Pero si alguna vez perdi\u00f3 el juicio, fue por Dios. De Dios ha recibido estos dones extraordinarios, a \u00e9l le pertenecen, a \u00e9l sirve con ellos. Por tanto, el ap\u00f3stol se encuentra sometido al juicio de Dios. En todo caso, Pablo no es \u00fanicamente un hombre que ha perdido el juicio. Pablo es, ante todo, un hombre de juicio claro y sereno. No es un mero ext\u00e1tico que s\u00f3lo se pertenece a s\u00ed mismo y a Dios, y que no se preocupa de nada m\u00e1s. Es tambi\u00e9n un hombre de visi\u00f3n sensata y clara, un hombre de acci\u00f3n, que sirve sin cesar a la Iglesia y, en especial, a la comunidad de Corinto. De una u otra forma, Pablo nunca se ha servido o se ha recomendado a s\u00ed mismo. Su vida no le pertenece a \u00e9l, sino a Dios y a la Iglesia. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>46. Seg\u00fan 1Co 14:18 Pablo tiene el don de lenguas. En 2Co 12:1-5 habla de sus \u00e9xtasis.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. <\/p>\n<p>b) La obra de reconciliaci\u00f3n de Cristo (5\/14-17). <\/p>\n<p>14 El amor de Cristo nos apremia, al pensar esto: que uno muri\u00f3 por todos. Por consiguiente, todos murieron. <\/p>\n<p>Si el Ap\u00f3stol se nos muestra incansable, es porque est\u00e1 pose\u00eddo por una fuerza extra\u00f1a. Efectivamente, el amor de Cristo, es decir, Cristo, lo ha captado con su amor, le sostiene y le impulsa. Y as\u00ed dice: \u00abVivo, pero no yo; es Cristo quien vive en m\u00ed&#8230; que me am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u00bb (Gal 2:20). <\/p>\n<p>EI amor de Cristo se revel\u00f3 en todo su poder cuando Cristo, el \u00abuno\u00bb, muri\u00f3 por todos. Este por puede significar que El entreg\u00f3 su vida en favor de los hombres y para la salvaci\u00f3n de ellos: su sangre \u00abes derramada por muchos\u00bb (Mar 14:24). Pero el \u00abpor\u00bb puede significar tambi\u00e9n una sustituci\u00f3n, en el sentido de que muri\u00f3 en lugar de aquellos que eran reos de muerte. As\u00ed, Pablo dice de Cristo, que, muriendo en la cruz, llev\u00f3 sobre s\u00ed los pecados de los hombres, culpables por haber transgredido la ley: \u00abCristo nos ha rescatado de la maldici\u00f3n de la ley, haci\u00e9ndose \u00e9l mismo maldici\u00f3n por nosotros\u00bb (Gal 3:13). Tambi\u00e9n este \u00abpor\u00bb de sustituci\u00f3n est\u00e1 insinuado en este pasaje. <\/p>\n<p>Ya que Cristo ha muerto por todos y en lugar de todos, todos han muerto. Cristo, en la cruz, los encerr\u00f3 a todos en s\u00ed mismo y represent\u00f3 a todo el g\u00e9nero humano. La muerte de Cristo es, pues, al mismo tiempo, la muerte de toda la humanidad. En Cristo ha reca\u00eddo sobre todos, como pecadores perdidos, el juicio condenatorio de Dios. Y en la muerte de Cristo se cumpli\u00f3 la sentencia sobre todos. De todos puede decirse: \u00abCon Cristo estoy crucificado\u00bb (Gal 2:19). <\/p>\n<p>15 Y por todos muri\u00f3, para que los que viven no vivan ya para s\u00ed mismos, sino para aquel que por ellos muri\u00f3 y fue resucitado. <\/p>\n<p>Cristo fue resucitado de la muerte. La comuni\u00f3n de muerte con \u00e9l crea tambi\u00e9n la comuni\u00f3n de vida. Al ser resucitado Cristo de entre los muertos, vivimos tambi\u00e9n nosotros. \u00abSi hemos muerto con Cristo, tenemos fe de que tambi\u00e9n viviremos con \u00e9l\u00bb (Rom 6:8). Pero aquellos que ahora tienen una nueva vida, no pueden ya vivir para s\u00ed mismos, sino que deben ponerse, con toda su vida, al servicio de aquel que muri\u00f3 y resucit\u00f3 por ellos. As\u00ed como Cristo vivi\u00f3 por otros, eso mismo deben hacer tambi\u00e9n los cristianos. La vida ejemplar de Cristo obliga y reclama siempre la vida de los cristianos. \u00abEn efecto, ninguno de nosotros vive para s\u00ed mismo, y ninguno muere para s\u00ed mismo&#8230; Tanto, pues, si vivimos como si morimos, pertenecemos al Se\u00f1or\u00bb (Rom 14:7-8). <\/p>\n<p>16 As\u00ed que nosotros, desde ahora en adelante, a nadie conocemos por su condici\u00f3n puramente humana y, aunque hubi\u00e9ramos conocido a Cristo por su condici\u00f3n puramente humana, ya no le conocemos as\u00ed ahora. <\/p>\n<p>Pablo saca nuevas conclusiones del principio fundamental de que todos han muerto. La vida anterior ya ha muerto y pasado para todos. Por lo mismo, Pablo ya no puede juzgar a nadie por su pasado. Y por eso, tampoco conoce ya a nadie por su condici\u00f3n humana. La condici\u00f3n humana no se refiere aqu\u00ed a los pecados, sino a la transitoriedad del mundo terreno, con todas sus relaciones y circunstancias, tales como el origen racial, la posici\u00f3n, el prestigio ante los hombres, la historia, las riquezas. Todo esto no significa ya nada. Y esto vale tambi\u00e9n respecto de Cristo. Pablo se dirige contra sus adversarios, que afirmaban que el ministerio apost\u00f3lico de Pablo era inferior al de los doce, elegidos personalmente por Jes\u00fas mientras viv\u00eda a\u00fan en la tierra, mientras que Pablo hab\u00eda sido llamado en Damasco, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n del Se\u00f1or. Tambi\u00e9n en la carta a los G\u00e1latas (1,11-17) tuvo que defenderse Pablo contra un parecido intento de rebajarle. Y en este sentido dice ahora: todas las relaciones con el Jes\u00fas terreno son ya accidentales. No encierran privilegios ni ventajas de ninguna clase. No tiene ning\u00fan valor invocar estas relaciones frente al hecho de pertenecer a Cristo resucitado, que opera como el Esp\u00edritu en la Iglesia (3,17). <\/p>\n<p>17 De modo que, si alguno est\u00e1 en Cristo, nueva criatura es. Lo viejo pas\u00f3. Ha empezado lo nuevo. <\/p>\n<p>En la muerte de Cristo han muerto todos. Pero de la muerte de Cristo surge la nueva vida, de la que participan todos aquellos que han muerto con Cristo, es decir, los cristianos. La Iglesia es una nueva creaci\u00f3n. El cristiano es el hombre nuevo. El viejo mundo, el tiempo del mundo con sus miserias, sus pecados y su enemistad con Dios han desaparecido. La renovaci\u00f3n del mundo prometida por Dios y tan deseada por todos, es ya una realidad. Ahora bien, \u00bfpuede afirmarse todo esto con verdad, frente a la evidente realidad en la que siguen existiendo faltas, defectos y pecados? \u00bfNo habla el mismo Pablo con frecuencia de un modo diferente? \u00bfNo dice que \u00abla apariencia de este mundo pasa\u00bb (1Co 7:31)? As\u00ed pues, el mundo s\u00f3lo pasar\u00e1 en una plenitud futura. Mientras tanto, sigue existiendo totalmente como mundo antiguo. Todav\u00eda domina la muerte, porque \u00abel \u00faltimo enemigo en ser destruido ser\u00e1 la muerte\u00bb (1Co 15:26). Todav\u00eda anda Sat\u00e1n con sus maquinaciones (2Co 2:11). Todav\u00eda domina este maligno mundo presente (Gal 1:4). En la misma Iglesia hay demasiados pecados. Por eso es preciso exhortar sin descanso y amonestar recordando el juicio. <\/p>\n<p>SV\/YA\/TODAVIA-NO: Y, sin embargo, el Ap\u00f3stol dice tambi\u00e9n: \u00abHab\u00e9is muerto y vuestra vida est\u00e1 oculta juntamente con Cristo, en Dios. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, entonces tambi\u00e9n vosotros ser\u00e9is manifestados juntamente con el en gloria\u00bb (Col 3:3 s). La nueva creaci\u00f3n existe realmente, aunque est\u00e1 todav\u00eda oculta en Cristo. Pero la fe lo sabe con certeza y vive de ella. Cuando Cristo se manifieste en su gloria, tambi\u00e9n se manifestar\u00e1 gloriosamente esta nueva creaci\u00f3n. Hasta aquel d\u00eda, hay que realizar la nueva vida d\u00eda a d\u00eda, como una tarea. \u00abAs\u00ed como fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros caminemos en una vida nueva\u00bb (Rom 6:4). Pablo no es un so\u00f1ador que pase por alto o que olvide la realidad. Pero tampoco es s\u00f3lo un profeta que alude a una salvaci\u00f3n lejana y futura. Al contrario, debe anunciar una salvaci\u00f3n que ya se ha realizado. \u00abAhora es el tiempo favorable; ahora es el d\u00eda de la salvaci\u00f3n\u00bb (2Co 6:2). Es posible gozar de esta salvaci\u00f3n. La plenitud est\u00e1 todav\u00eda por llegar, pero es segura y pr\u00f3xima. Pablo debe predicar ambas cosas: el ahora de la salvaci\u00f3n y el todav\u00eda no de su plenitud. <\/p>\n<p>La misma palabra de Dios dice: \u00abMirad que todo lo hago nuevo\u00bb (Rev 21:5). La renovaci\u00f3n del mundo en la salvaci\u00f3n no es s\u00f3lo el recuerdo excepcional de un hecho pasado, es un presente constante. Dios es siempre aquel que supera lo pasado en el perd\u00f3n y en la nueva creaci\u00f3n, y que recomienza siempre de nuevo la obra de la salvaci\u00f3n en el hombre, a pesar de las incesantes negativas de \u00e9ste. \u00ab&#8230; Aun cuando nuestro coraz\u00f3n nos reprenda, porque Dios es mayor que nuestro coraz\u00f3n\u00bb (1Jn 3:20). <\/p>\n<p>c) El servicio de la Iglesia (5\/18-06\/02). <\/p>\n<p>18 Y todo proviene de Dios, que nos reconcili\u00f3 consigo mismo por medio de Cristo y nos confi\u00f3 el servicio de la reconciliaci\u00f3n. <\/p>\n<p>La grandiosa nueva creaci\u00f3n no puede ser el t\u00e9rmino de una evoluci\u00f3n natural, ni obra del hombre. S\u00f3lo es posible como obra de Dios, que es creador desde el principio. La nueva creaci\u00f3n tiene su m\u00e1s honda raz\u00f3n de ser en el hecho de que ahora es otra la relaci\u00f3n entre Dios y el hombre. El pecado, que hasta ahora se interpon\u00eda entre ambos y separaba el cielo de la tierra, ha sido eliminado. Al crear el estado de paz, Dios lo ha echado fuera. Esta obra salv\u00edfica es reconciliaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol toma esta idea del Antiguo Testamento. En \u00e9l exist\u00eda un anhelo profundo y una honda necesidad por reconciliar, con oraciones y ritos siempre renovados, al Dios santo con el mundo inmerso en el pecador y por ofrecer expiaci\u00f3n. La ley de Mois\u00e9s prescrib\u00eda, para ello, un d\u00eda especial, el d\u00eda anual de la gran expiaci\u00f3n, cuyas ceremonias regulaba con todo detalle. Cuando Pablo toma la palabra y el concepto de reconciliaci\u00f3n, quiere decir que la esperanza veterotestamentaria de reconciliaci\u00f3n y de paz entre Dios y los hombres se ha cumplido. Y se ha cumplido en la muerte expiatoria de Cristo (5,21). <\/p>\n<p>La reconciliaci\u00f3n no se consigue como si el Dios irritado se dejara convencer por las oraciones y sacrificios de los hombres. Esto ser\u00eda considerar a Dios en una perspectiva demasiado humana e indigna de \u00e9l. Es, m\u00e1s bien, Dios mismo quien act\u00faa, estableciendo una nueva relaci\u00f3n entre \u00e9l y el mundo, al justificar a los pecadores desde la plenitud de su justicia: \u00e9l es \u00abjusto y el que justifica\u00bb (Rom 3:26). Una vez m\u00e1s, esto no ocurre en el sentido de que Dios, siempre ben\u00e9volo, se limite a perdonar y olvidar. No; el perd\u00f3n se concede en virtud del sacrificio de la vida de Cristo que, como Dios y hombre, se interpone entre los hombres y Dios, y ofrece el sacrificio de su vida como expiaci\u00f3n: \u00abCuando \u00e9ramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con Dios mediante la muerte de su Hijo\u00bb (Rom 5:10). El hombre ha sido llamado a recibir la salvaci\u00f3n ofrecida por Dios y a dejarse reconciliar con \u00e9l. <\/p>\n<p>El mismo Dios que ha llevado a cabo la reconciliaci\u00f3n y la paz, ha instituido en la Iglesia el servicio de la reconciliaci\u00f3n. Al Ap\u00f3stol se le ha encomendado la tarea de hacer que sea siempre realidad aquella obra salv\u00edfica de Dios en el mundo, oprimido por sus propios pecados. La Iglesia desempe\u00f1a el servicio de la reconciliaci\u00f3n al proclamar, en su predicaci\u00f3n, la gracia de Dios y al procurar a los creyentes la reconciliaci\u00f3n por medio de los sacramentos (el bautismo, la penitencia). <\/p>\n<p>19 Como que Dios es quien en Cristo estaba reconciliando consigo el mundo, sin tomar en cuenta a los hombres sus faltas, y quien puso en nosotros el mensaje de la reconciliaci\u00f3n. <\/p>\n<p>As\u00ed como Pablo dijo antes que Cristo es la imagen eterna de Dios (Rom 4:4), ahora dice que Dios est\u00e1 en Cristo. Dios se revel\u00f3 al mundo en Cristo. Se revel\u00f3 como el santo y el justo, que exig\u00eda por los pecados la expiaci\u00f3n que el Hijo ofreci\u00f3 en la cruz. Pero se revel\u00f3 tambi\u00e9n como lleno de gracia y de amor, que, en atenci\u00f3n a esta expiaci\u00f3n, perdon\u00f3 los pecados y acept\u00f3, a trav\u00e9s de su Hijo, a los hombres en calidad de verdaderos hijos. \u00abPues en \u00e9l tuvo a bien residir toda la Plenitud, y por \u00e9l reconciliar todas las cosas consigo&#8230; ya las cosas de sobre la tierra, ya las que est\u00e1n en los cielos\u00bb (Col 1:20). \u00abPorque tanto am\u00f3 Dios al mundo, que entreg\u00f3 su Hijo \u00fanico\u00bb (Jua 3:16). \u00e9l es sacrificio de purificaci\u00f3n por nuestros pecados, y no solo por los nuestros, sino tambi\u00e9n por los de todo el mundo\u00bb (1Jn 2:2). <\/p>\n<p>20 Hacemos, pues, de embajadores en nombre de Cristo, siendo Dios el que por medio de nosotros os exhorta: \u00abEn nombre de Cristo os lo pedimos: reconciliaos con Dios.\u00bb <\/p>\n<p>El servicio de reconciliaci\u00f3n ha sido confiado a la Iglesia. Pablo describe este servicio con palabras solemnes. Los ap\u00f3stoles son mensajeros por encargo de Cristo, m\u00e1s a\u00fan, en lugar de Cristo. La palabra mensajero ten\u00eda en aquel tiempo el mismo significado, la misma resonancia y contenido que en el nuestro. Un mensajero es el alto representante de un gran se\u00f1or. Cristo es quien llama en la palabra del ap\u00f3stol. Y como Dios estaba y est\u00e1 en Cristo, en \u00faltima instancia lo que aparece en la palabra del ap\u00f3stol es la palabra de Dios. A trav\u00e9s del servicio del ap\u00f3stol act\u00faa el dedo salv\u00edfico de Dios. El mensaje de la palabra de Cristo, as\u00ed prolongada en el mundo y en el tiempo, es: reconciliaos con Dios. <\/p>\n<p>Es Dios quien habla en la palabra del ap\u00f3stol: \u00abHabiendo recibido vosotros la palabra de Dios predicada por nosotros, la acogisteis, no como palabra de hombres, sino -como es en realidad- como palabra de Dios, que ejerce su acci\u00f3n en vosotros, los creyentes\u00bb (1Te 2:13). Y esto es v\u00e1lido, sin ninguna duda, no s\u00f3lo respecto de los ap\u00f3stoles de entonces y de su palabra, sino del ministerio apost\u00f3lico que sigue existiendo en la Iglesia, y cuyos servidores son, hoy, los obispos y los presb\u00edteros. Decimos de la predicaci\u00f3n de la Iglesia, que anuncia la palabra de Dios y que en ella escuchamos nosotros esta divina palabra. De hecho, \u00e9sta es la profunda afirmaci\u00f3n del Nuevo Testamento. <\/p>\n<p>21 Al que no conoci\u00f3 pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que en \u00e9l lleg\u00e1ramos nosotros a ser justicia de Dios. <\/p>\n<p>Con graves y profundas palabras anuncia Pablo, una vez m\u00e1s, el Evangelio de la acci\u00f3n salvifica de Cristo. Explica por qu\u00e9 es hoy posible la reconciliaci\u00f3n entre Dios y el mundo, y por qu\u00e9 nosotros, los pecadores, podemos aparecer ahora justificados ante Dios. Cristo fue juzgado inocente, pero fue hecho pecado por nosotros, y, por tanto, en la cruz recay\u00f3 el pecado sobre \u00e9l. Por eso estamos nosotros justificados ante Dios. \u00abCristo nos ha rescatado de la maldici\u00f3n de la ley, haci\u00e9ndose \u00e9l mismo maldici\u00f3n por nosotros, pues est\u00e1 escrito: Maldito el que est\u00e1 colgado de un madero\u00bb (Gal 3:13 y Deu 21:23). Se lleva a cabo un trueque maravilloso: el pecado de los hombres se hizo pecado, y la justificaci\u00f3n de \u00e9ste se hizo justificaci\u00f3n de los pecadores. Esto fue posible porque uno de nuestra misma raza era al mismo tiempo hermano nuestro e Hijo de Dios. Por eso pudo ocupar el puesto de sus hermanos. Y como era Hijo de Dios, su expiaci\u00f3n fue absolutamente v\u00e1lida ante el mismo Dios (Rom 3:22-26). <\/p>\n<p>No pretendemos haber puesto ya en claro, con estas par\u00e1frasis, el misterio de la muerte de Cristo. Sigue siendo un misterio que lo que le acontece a Cristo en la cruz deba tener una importancia decisiva de vida o muerte para todos los hombres que han aparecido despu\u00e9s de este acontecimiento, y m\u00e1s a\u00fan, para todos los hombres en general, sean de antes o de despu\u00e9s. En todo caso, el mismo Cristo ha entendido y explicado en este sentido su vida y la entrega que hizo de ella: \u00abEl Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos\u00bb (Mar 10:45). En la \u00faltima cena -sabiendo que su sangre ser\u00eda derramada para perd\u00f3n de los pecados- funda una nueva alianza entre Dios y los hombres (Mat 26:28). <\/p>\n<p>Todo esto significa que ninguno de nosotros est\u00e1 solo. Somos miembros de una gran comunidad, cuya culpa -acrecentada con nuestra personal participaci\u00f3n- llevamos sobre nosotros. As\u00ed pues, o nos perdemos con la comunidad, o con ella somos salvados. Pero en esto consiste la buena nueva, en que tambi\u00e9n nosotros somos llevados a la salvaci\u00f3n por la comunidad y con ella, cuya cabeza, Cristo, es nuestro hermano y Se\u00f1or. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Job 4:19<\/span>; <span class='bible'>Sab 9:15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 tienda&#8230; morada:<\/b><\/i> En todo este pasaje Pablo juega con la imagen de la tienda o morada para referirse al cuerpo humano en sus dos posibles estados, el terrestre y el celestial. Utiliza tambi\u00e9n la imagen del \u201cvestido\u201d para designar la existencia corporal en la tierra, y la de la \u201cdesnudez\u201d para indicar la p\u00e9rdida del cuerpo. La imagen de la \u201ctienda\u201d, que se monta y desmonta f\u00e1cilmente, evoca la presente vida mortal, transitoria y corruptible; la de la \u201cmorada o casa\u201d, en cuanto se considera asentada sobre s\u00f3lidos cimientos, evoca, en cambio, el estado de vida inmortal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>5.1-10 Pablo contrasta nuestro cuerpos terrenales (\u00abmorada terrestre\u00bb) y nuestra resurrecci\u00f3n futura del cuerpo (\u00abun edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos\u00bb). Pablo afirma con claridad que nuestros cuerpos mortales nos hacen gemir, pero cuando muramos no seremos esp\u00edritus sin cuerpo (\u00abseremos hallados vestidos, no desnudos\u00bb). Tendremos nuevos cuerpos que ser\u00e1n perfectos para nuestra vida eterna.Pablo escribi\u00f3 esto porque la iglesia de Corinto estaba en el coraz\u00f3n de la cultura griega y muchos creyentes ten\u00edan dificultad con el concepto de la resurrecci\u00f3n del cuerpo. Los griegos no cre\u00edan en la resurrecci\u00f3n corporal. La mayor\u00eda consideraba la vida venidera como algo relacionado s\u00f3lo con el alma, la persona real, presa en un cuerpo f\u00edsico. Cre\u00edan que al morir el alma quedaba libre, no hab\u00eda inmortalidad para el cuerpo, en cambio el alma entraba en un estado eterno. Pero la Biblia ense\u00f1a que el cuerpo y el alma finalmente son inseparables.Pablo describe nuestros cuerpos resucitados con mayores detalles en 1Co 15:46-58. Tendremos todav\u00eda nuestras personalidades e individualidades en nuestros cuerpos resucitados, pero ser\u00e1n mejoradas mucho m\u00e1s de lo que podemos imaginar, por medio de Cristo y su obra. Las Escrituras no dan muchos detalles en relaci\u00f3n de c\u00f3mo ser\u00e1n nuestros cuerpos resucitados, pero lo que s\u00ed sabemos es que ser\u00e1n perfectos, sin enfermedades, epidemias o dolor (v\u00e9anse Phi 3:21; Rev 21:4).5.5 El Esp\u00edritu Santo en nosotros es nuestra garant\u00eda de lo que Dios nos tiene reservado, un cuerpo revestido y eterno, que nos dar\u00e1 al resucitar (1.22). \u00a1Tenemos eternidad en nosotros mismos ahora! Esta esperanza debiera darnos un gran est\u00edmulo y paciencia para enfrentar todo lo que debamos experimentar.5.6-8 Pablo no tem\u00eda morir porque estaba seguro de que pasar\u00eda la eternidad con Cristo. Naturalmente, enfrentar lo desconocido origina ansiedad y dejar partir a los seres queridos duele profundamente, pero si creemos en Jesucristo podemos poseer la misma esperanza de Pablo de que tenemos vida eterna con Cristo.5.8 Para aquellos que creen en Cristo, la muerte s\u00f3lo es el preludio a una vida eterna con Dios. Nuestras vidas continuar\u00e1n. Deje que esta esperanza le d\u00e9 confianza y lo inspire para cumplir un servicio fiel.5.9, 10 Si bien la vida eterna es un don gratuito basado en la gracia de Dios (Eph 2:8-9), cada uno de nosotros ser\u00e1 juzgado por Cristo. Este juicio nos recompensar\u00e1 por la forma en que hayamos vivido. El don de la gracia de Dios en la salvaci\u00f3n no nos libra de la fiel obediencia. Todos los cristianos deben rendir cuentas por la forma en que vivieron (v\u00e9anse Mat 16:27; Rom 14:10-12; 1Co 3:10-15).5.12 \u00abLos que se glor\u00edan en las apariencias y no en el coraz\u00f3n\u00bb son los falsos maestros (v\u00e9ase 2.17), los que se preocupaban s\u00f3lo por salir airosos en este mundo. Predicaban el evangelio por dinero y popularidad, mientras que Pablo y sus colaboradores predicaban preocupados en la eternidad. Usted puede deducir qui\u00e9n es un falso maestro, al descubrir sus verdaderas motivaciones. Si est\u00e1n m\u00e1s preocupados en s\u00ed mismos que en Cristo, ev\u00edtelos y evite su mensaje.5.13-15 Todo lo que Pablo y sus colaboradores hicieron fue para honrar a Dios. El amor de Cristo controlaba sus vidas. Y como Cristo muri\u00f3 por nosotros, nosotros tambi\u00e9n debemos morir a nuestra vieja vida. Como Pablo, no debemos vivir m\u00e1s para agradarnos a nosotros mismos, debemos usar nuestra vida agradando a Cristo, el que muri\u00f3 por nosotros y resucit\u00f3 del sepulcro.5.17 Los cristianos son nuevas criaturas desde su interior. El Esp\u00edritu Santo les da vida nueva y ya no ser\u00e1n los mismos jam\u00e1s. No hemos sido reformados, rehabilitados o reeducados; somos una nueva creaci\u00f3n, viviendo en uni\u00f3n vital con Cristo (Col 2:6-7). Convertirnos no es meramente dar la vuelta a una hoja nueva, sino empezar una vida nueva bajo un nuevo Maestro.5.18, 19 Dios nos atrae hacia s\u00ed mismo (nos reconcilia), borra nuestros pecados (v\u00e9ase tambi\u00e9n Eph 2:13-18) y nos hace justos. Dejamos de ser enemigos, extra\u00f1os o extranjeros para Dios, cuando confiamos en Cristo. Al reconciliados con Dios, tenemos el privilegio de animar a otros para que hagan lo mismo, y de esa manera somos aquellos que tienen \u00abel ministerio de la reconciliaci\u00f3n\u00bb.5.20 Un embajador es un representante oficial de un pa\u00eds en otro. Como creyentes, somos embajadores de Cristo, enviados con su mensaje de reconciliaci\u00f3n al mundo. El embajador de reconciliaci\u00f3n tiene una responsabilidad muy importante. No debemos cumplir esta responsabilidad en forma liviana. \u00bfCu\u00e1n bien est\u00e1 cumpliendo su responsabilidad como embajador de Cristo?5.21 Cuando confiamos en Cristo, hacemos un trato: nuestros pecados por su justificaci\u00f3n. Nuestro pecado fue vertido en Cristo cuando fue crucificado. A esto se refieren los cristianos cuando hablan del sacrificio de Cristo por el pecado. En el mundo se negocia cuando dos personas intercambian bienes de valor equivalente o relativamente iguales. Pero Dios ofrece cambiar su justicia por nuestro pecado, algo de valor inmensurable por algo que no vale nada. Cu\u00e1n agradecidos debi\u00e9ramos estar por su benevolencia con nosotros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 177 Ecl 12:3; 2Co 4:7<\/p>\n<p>b 178 2Pe 1:13<\/p>\n<p>c 179 2Pe 1:14<\/p>\n<p>d 180 1Co 15:48; 1Co 15:50; Flp 3:21<\/p>\n<p>e 181 Luc 16:9<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> si la tienda terrenal&#8230;es destruida.  Pablo habla aqu\u00ed del fin del cuerpo f\u00edsico.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> <em> Porque <\/em> indica que lo que sigue es una explicaci\u00f3n de lo tratado en 4:13-18. En este cap\u00edtulo el ap\u00f3stol nos describe c\u00f3mo los ap\u00f3stoles aspiraban a la redenci\u00f3n de sus cuerpos (vs.1-8; Rom_8:23), y habla de su ambici\u00f3n y su determinaci\u00f3n de agradar al Se\u00f1or (vs.9-15) y la comisi\u00f3n que hab\u00edan recibido del Se\u00f1or para Su nueva creaci\u00f3n (vs.16-21). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> Es decir, nuestro cuerpo f\u00edsico, en el cual mora nuestra persona y que no s\u00f3lo es necesario para que vivamos, sino tambi\u00e9n para que adoremos a Dios (cfr. 1Co_6:19). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (3)<\/strong> No hecha de tierra, sino que est\u00e1 en la tierra. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (4)<\/strong> Lit., proveniente de. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (5)<\/strong> Un edificio que tiene un fundamento, en contraste con el tabern\u00e1culo, el cual no ten\u00eda fundamento. Este edificio es nuestro cuerpo resucitado y transfigurado, el cuerpo espiritual mencionado en 1co 15, y est\u00e1 en contraste con el cuerpo moribundo, f\u00edsico y natural que tenemos hoy en d\u00eda. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (6)<\/strong> Nuestro cuerpo espiritual ( 1Co_15:44). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (7)<\/strong> En contraste con <em> terrestre<\/em>, es decir, que esta en la tierra. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>nuestra morada terrestre\u2026una casa no hecha de manos<\/i><\/b>. Contraste entre el presente cuerpo terrestre y el cuerpo resucitado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>22 5,1-10. De este p\u00e1rrafo se han propuesto interpretaciones muy distintas debido al desacuerdo existente respecto al tema tratado (v\u00e9ase Alio, Seconde \u00e9pitre 137.155; F. G. Lang, 2 Kor 5:1-10 in der neueren Forschung [BGBE 16, Tubinga 1973]). Quiz\u00e1 para la mayor\u00eda el problema sea el de la existencia corp\u00f3rea entre el entierro y la resurrecci\u00f3n, de ah\u00ed la interpretaci\u00f3n antropol\u00f3gica e individualista de las im\u00e1genes. El contexto, sin embargo, parece insinuar m\u00e1s bien que Pablo est\u00e1 interesado en demostrar que los sufri\u00admientos actuales no son un criterio v\u00e1lido de apostolado, porque el verdadero hogar de todos los creyentes est\u00e1 en otro sitio. Las im\u00e1genes, por consiguiente, se deben interpretar existencialmente.<br \/>\n23 1. sabemos: Lo que sigue es una explicaci\u00f3n de 4,18. Hay una alternativa a la existencia terrena, casa a modo de tienda: La imagen pone de relieve el car\u00e1cter ef\u00edmero y fr\u00e1gil del cuerpo humano, la \u00abvasija de barro\u00bb de 4,7. es destruida: Por la muerte en cuanto culminaci\u00f3n de los sufrimientos (4,8-9.16). un edificio que es de Dios: La imagen antit\u00e9tica tal vez estuviera influenciada por la idea del templo escatol\u00f3gico (2ApBar 4,3; 2 Esd 10,40-57) sometida al est\u00edmulo de Mc 14,58 y Jn 2,19-21. Simboliza una existencia nueva (Flp 3,12-21), m\u00e1s bien que el cuerpo resucitado, tenemos: El tiempo pres. expresa la certidumbre de la esperanza. 2. pues en esto: Esta expresi\u00f3n probablemente sea causal (1 Cor 4,4), de manera que = \u00abpor tanto\u00bb, suspiramos: Es decir, con anhelo esperanzado, como aclara \u00abdeseando\u00bb. revestirnos: La met\u00e1fora del revestimiento de 1 Cor 15,53-54 encaja mal con la imagen del edificio. El denominador com\u00fan es una nue\u00adva modalidad de existencia; cf. \u00abrevestirse de Cristo\u00bb (G\u00e1l 3,27; Rom 13,14), que, sin embargo, hace referencia a esta vida. 3. suponiendo: Ei ge seguido por kai introduce una suposici\u00f3n necesaria (v\u00e9ase M. E. Thrall, Greek Particles in the New Testament [NTTS 3, Grand Rapids 1962] 86-91); expresa, pues, convicci\u00f3n, no duda, no nos encontramos desnudos: La imagen no alude al desnudamiento del cuerpo en la muerte, como en la tradici\u00f3n filos\u00f3fica gr., pero, unida a la met\u00e1fora del revestimiento, refuta la opini\u00f3n de que no existe vida tras la muerte. 4. Reiteraci\u00f3n del pensamiento del v. 2. los que estamos en esta tienda: Los que vivimos en este mundo, estamos abrumados: Esto hace referencia, no al peso del cuerpo (como en Sab 9,15), sino a los sufrimientos apost\u00f3licos de Pablo, que intensifican la a\u00f1oranza de \u00e9ste por otra modalidad de existencia, no ser desvestidos, sino m\u00e1s bien sobrevestidos: Espera \u00e9l que la parus\u00eda llegue antes de que lo maten (1 Cor 15,51; 1 Tes 4,15). 5. La esperanza de Pablo se basa en lo que Dios ha hecho ya por medio del Esp\u00edritu (1,22).<br \/>\n(Lambrecht, J., \u00abLa vie engloutit ce qui est mortel\u00bb, La p\u00e1que du Christ [Fest. F. Durrwell, ed. M. Benzerath et al., LD 112, Par\u00eds 1982] 237-48. Thrall, M. E., \u00ab\u00bbPutting on\u2019\u2019 o \u201cStripping off\u201d in 2 Cor 5:3\u00bb, New Testament Textual Criticism [Fest. B. Metzger, ed. E. J. Epp et al., Oxford 1981] 221-37. Wonneberger, W., Syntax und Exegese [BBET 13, Francfort 1979] 180-201.)<br \/>\n24 6-7. El anacoluto del v. 6a se debe a que Pablo cae en la cuenta de que cuanto acaba de decir (w. 1-5) se podr\u00eda interpretar como una denigraci\u00f3n de la existencia corp\u00f3rea en un sentido agradable para algunos de Corinto (v\u00e9ase el comentario a 1 Cor 6,18b). As\u00ed, cita una afirmaci\u00f3n corintia introducida por eidotes hoti, \u00absabemos que\u00bb (1 Cor 8,1.4), en la que se afirma que la existencia corp\u00f3rea es un obst\u00e1culo para la uni\u00f3n con Cristo (v\u00e9ase J. Murphy-O\u2019Connor, RB 93 [1986] 214-21). 8. m\u00e1s bien lo consideramos bueno: Pablo se\u00f1ala su preferencia por una reformulaci\u00f3n del lema corintio. Al sustituir en y apo por ek y pros, transforma una oposici\u00f3n est\u00e1tica en un movimiento unificado. 9. bien estando en casa: Se niega la utilidad de la imagen del domicilio. Lo importante es agradar al Se\u00f1or (1 Tes 2,25; 4,1) . 10. tribunal: Esto acent\u00faa la trascendencia del cuerpo, al hacer de sus actividades la base del juicio final.<br \/>\n(Aono, T., Die Entwicklung des paulinischen Gerichtsgedankens bei den Apostolischen Vatern [EHS 23\/137, Berna 1979], Baumert, N., Taglich sterben und auferstehen: Der Literalsinn von 2 Kor 4:12-5:10 [SANT 34, Munich 1973]. Lillie, W., \u00abAn Approach to 2 Cor 5:1-10\u00bb, SJT 30 [1977] 59-70. Penna, R\u201e \u00abSofferenze apostolice, anthropologia ed escatologia in 2 Cor 4:7-5,10\u00bb, Parola e Spirito [Fest. S. Cipriani, ed. C. C. Marcheselli, Brescia 1981] 1. 401-31.)<br \/>\n25 (D) Reconciliaci\u00f3n en una nueva creaci\u00f3n (5,11-6,10). Pablo concluye su largo desarrollo sobre el apostolado aut\u00e9ntico poniendo de relieve su fundamento cristol\u00f3gico y su objetivo \u00faltimo.<\/p>\n<p>(A) LA NUEVA CREACI\u00d3N (5,11-17). 11. tratamos de persuadir: En 1 Cor 2,4 y G\u00e1l 1,10 peithein tiene connotaci\u00f3n peyorativa. Al usarlo aqu\u00ed, Pablo acepta y matiza la descripci\u00f3n que de su ministerio hacen sus adversarios, vuestras conciencias: V\u00e9ase el comentario a 4,2. 12. no nos recomendamos: V\u00e9ase el comentario a 3,1. con respecto a aquellos cuyo gloriarse con\u00adcierne al rostro: Pablo pretende dar armas a los corintios contra los adversarios del ap\u00f3stol, que centran su atenci\u00f3n en apariencias superficiales. 13. si perdimos el juicio: La aseveraci\u00f3n de que el \u00e9xtasis religioso concierne s\u00f3lo a Dios puede ser una refutaci\u00f3n de quienes sosten\u00edan que validaba su ministerio. La plena posesi\u00f3n de los sentidos es el requisito esencial del amor. 14. el amor de Cristo: El amor demostrado por Cristo (G\u00e1l 2,20; Rom 8,35-38) como modelo de una existencia aut\u00e9ntica (v. 15). nos apremia: Pablo cree que no tiene otra opci\u00f3n salvo imitar la abnegaci\u00f3n de Cristo. uno muri\u00f3 por todos: Esta modificaci\u00f3n de una f\u00f3rmula tradicional (v\u00e9ase el comentario a 1 Cor 15,3) pone de relieve el n\u00famero de los beneficiados por la muerte de Cristo, todos murieron: El efecto del acto salv\u00edfico de Cristo, la vida nueva (1 Cor 15,22; Rom 5,12-21), se expresa desde la perspectiva de su requisito esencial, la muerte a todo lo que es hostil a Dios (Rom 8,13). 15. Esa vida nueva (4,10-12) se debe expresar en una conducta altruista, como lo fue la de Cristo (G\u00e1l 2,20). Los cristianos deben vivir como \u00e9l muri\u00f3. 16. no juzgamos a nadie de manera camal: Pablo condena una valoraci\u00f3n de los dem\u00e1s basada en los criterios convencionales de un mundo ca\u00eddo (v\u00e9ase el comentario a 1 Cor 3,1-4). La humanidad de Cristo es la verdadera piedra de toque, en otro tiempo conocimos a Cristo de manera camal: Como fariseo, Pablo hab\u00eda juzgado mal a Cristo debido a su aceptaci\u00f3n sin cr\u00edtica de la opini\u00f3n jud\u00eda habitual, ya no lo conocemos as\u00ed: Un cambio radical parecido debe darse en el modo en que los creyentes valoran a los dem\u00e1s seres humanos. 17. si alguien est\u00e1 en Cristo: Cualquiera que pertenezca a la comunidad creyente, que es Cristo (1 Cor 6,15; 8,12; 12,12). una nueva creaci\u00f3n: Para unir esto con lo que precede se debe sobreentender \u00abes\u00bb o \u00abhay\u00bb (\u2192 Teolog\u00eda paulina, 82:79). Lo primero pone de relieve el efecto, lo segundo la causalidad, de un nuevo acto de creaci\u00f3n, acto que en el judaismo apocal\u00edptico inauguraba el eschaton (1 Hen 72,1; 2ApBar 32,6; Jub 4,26; 1QS 4,25; 1QH 11,10-14; 13,11-<br \/>\n12) . las cosas antiguas han desaparecido, han surgido cosas nuevas: Dado el contexto epistemol\u00f3gico, el referente principal debe ser el criterio del juicio. La aceptaci\u00f3n vital del criterio de la humanidad representada por Cristo provoca un cambio radical (v. 15).<br \/>\n(Fraser, J. W., \u00abPaul\u2019s Knowledge of Jes\u00fas: 2 Cor 5:16 Once More\u00bb, NTS 17 [1970-71] 293-313. Kuhn, H.-W., Enderwartung und gegenwartiges Heil [SUNT 4, Gotinga 1966] 48-52.75-78. Martyn, J. L., \u00abEpistemology at the Tum of the Ages: 2 Cor 5:16\u00bb, Christian History and Interpretation [Fest. J. Knox, ed. W. R. Farmer et al., Cambridge 1967] 269-87. Sj\u00f3berg, E., \u00abWiedergeburt und Neusch\u00f3pfung im pal\u00e1stinischen Judentum\u00bb, ST 4 [1951] 44-85; \u00abNeusch\u00f3pfung in den Toten-Meer-Rollen\u00bb, ST 9 [1955] 131-36. Stuhlmacher, R, \u00abErwagungen zum ontologischen Charakt\u00e9r der kain\u00e9 ktisis bei Paulus\u00bb, EvT 27 [1967] 1-35.)<\/p>\n<p>26 (B) EL MINISTERIO DE LA RECONCILIACI\u00d3N (5,18-6,10). En este momento, Pablo pasa a explicar detalladamente el proceso por el cual el amor salvador de Dios llega a las vidas humanas. En el plan divino, los representantes humanos median la gracia (v\u00e9ase 1 Cor 3,5-9). 18-19. Pablo cita e interpreta una f\u00f3rmula tradicional (v. 19ab) que mencionaba al iniciador de la reconciliaci\u00f3n (Dios), al representante (Cristo) y el medio por el que se llev\u00f3 a cabo (el perd\u00f3n de los pecados). La humanidad s\u00f3lo est\u00e1 en paz con Dios una vez que ha sido restablecida en la autenticidad. Pablo contesta a la pregunta sobre el c\u00f3mo, que surge de los ptcs. pres. de la f\u00f3rmula, introduciendo a los mediadores que hacen real para sus contempor\u00e1neos la acci\u00f3n de Cristo. 20. embajadores de Cristo: Los ministros no son meramente re\u00adpresentantes oficiales (1 Cor 1,17; Rom 10,15), sino que prolongan la misi\u00f3n de Cristo de manera \u00fanica (v\u00e9ase 4,10-11). Dios exhorta: El vb. subraya el respeto de Dios por la libertad de sus criaturas, respeto presente tambi\u00e9n en las palabras de Pablo mismo, \u00absuplicamos\u00bb, de\u00adjaos reconciliar: El impv. corresponde al indic. de los vv. 18-19 (-\u00abTeolog\u00eda paulina, 82:72). 21. Este vers\u00edculo ampl\u00eda los w. 18-19 explicando el papel de Cristo en la reconciliaci\u00f3n, hizo pecado al que no conoc\u00eda pecado: Como mes\u00edas (Is 53,9; SalSl 17,40-43; TestXIIJud 24,1; TestXIILev 18,9), Cristo era reconocido como sin pecado (Heb 4,15; 1 Pe 2,22; Jn 8,46; 1 Jn 3,5); sin embargo, por decisi\u00f3n de Dios (Rom 8,3) \u00ablleg\u00f3 a estar en esa relaci\u00f3n con Dios que normalmente es el resultado del pecado\u00bb (Barrett). Lleg\u00f3 a ser parte de la humanidad pecadora (G\u00e1l 3,13). para que por medio de \u00e9l pudi\u00e9ramos llegar a ser justicia de Dios: \u00abPor medio del acto de ternura de Dios en Cristo hemos llegado a estar en esa relaci\u00f3n con Dios que se designa con el t\u00e9rmino \u201cjusticia\u201d, esto es, somos absueltos, justificados, reconciliados en su tribunal\u00bb (Barrett). La humanidad es lo que puede y debe ser s\u00f3lo en cuanto es justa (- Teolog\u00eda paulina, 82:68-70).<br \/>\n(Hahn, F., \u00ab\u201cSiehe, jetzt ist der Tag des Heils\u201d: Neusch\u00f3pfung und Vers\u00f3hnung nach 2 Kor 5,14-6,2\u00bb, EvT 33 [1973] 244-53. Hofius, O., \u00abErwagun\u00adgen zur Gestalt und Herkunft des paulinischen Vers\u00f3hnungsgedankens\u00bb, ZTK 77 [1980] 186-99; \u00ab\u00bbGott hat unter uns aufgerichtet das Wort von der Vers\u00f3hnung\u201d [2 Kor 5:19]\u00bb, ZNW 71 [1980] 227-32. Hooker, M. D., \u00abInterchange in Christ\u00bb, JTS 22 [1971] 349-61. Lyonnet, S. y L. Sabourin, Sin, Redemption, and Sacrifice [AnBib 48, Roma 1970] 187-296. Thrall, M. E., \u00ab2 Cor 5:18-21: Reconciliation with God\u00bb, ExpTim 93 [1981-82] 227-32. Walter, N\u201e \u00abChristusglaube und heidnische Religiositat in pau\u00adlinischen Gemeinden\u00bb, NTS 25 [1978-79] 422-42.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>casa terrenal&#8230; tabern\u00e1culo&#8230;<\/b><\/i> Es decir, <i>el cuerpo.<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R882 \u1f1c\u03c7\u03bf\u03bc\u03b5\u03bd se usa con un sentido futuro de duraci\u00f3n (la condici\u00f3n que introduce \u1f10\u03ac\u03bd es futura en cuanto a concepto, pero la conclusi\u00f3n es una realidad presente; tal es la confianza que tiene Pablo en la bienaventuranza del cielo). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>nuestra morada terrenal de la tienda<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] La promesa a los creyentes del Pacto Renovado. \u00c9sta es una raz\u00f3n primordial del porqu\u00e9 la belleza del Pacto Renovado excede la belleza del Primer Pacto. Los creyentes del Primer Pacto iban al Seno de Abraham, pero ahora que Moshiaj ha llevado cautiva la cautividad, nuestros esp\u00edritus tienes un lugar de habitaci\u00f3n en los cielos, y nustros cuerpos esperan la resurrecci\u00f3n del d\u00eda final.\n<\/p>\n<p><strong> [2] La comisi\u00f3n a todo Israel. El nos ha restaurado a El individualmente, al igual que nos ha restaurado como una naci\u00f3n. Ahora, habiendo experimentado esta restauraci\u00f3n doble, hemos sido ordenados como Israelitas para servirle en la causa de reconciliar a otras ovejas perdidas devuelta a El Mismo, y el restaurar a todos los Israelitas el uno con el otro, al tiempo que YHWH reconstruye y restaura el Tabern\u00e1culo de David, que hab\u00eda ca\u00eddo.\n<\/p>\n<p><strong> [3] El Padre estaba en Yahshua en una forma \u00fanica a la humanidad, en que el cuerpo de Yahshua llevaba la plenitud de todo el poder y los atributos de YHWH. En El mor\u00f3 la plenitud de Eloah-El Shaddai en forma corporal. Este verso es un mirada cristalina hacia Su sobrenaturaleza.\n<\/p>\n<p><strong> [4] El mensaje de restauraci\u00f3n es vertical y horizontal a la vez, y ha sido dado a todos los Israelitas creyentes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[13] Contamos las visiones de Dios y dem\u00e1s dones que hemos recibido, para manifestar la gloria de Dios.[17] Todo es nuevo en quienes han resucitado a la vida de la gracia. Is 43, 19; Ap 21, 5.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* El simbolismo que vemos aqu\u00ed es que el cuerpo terrenal es como una tienda de campa\u00f1a, y un cuerpo celestial es una casa, y ambos \u201cvisten\u201d a la persona.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Porque sabemos que si nuestra casa terrenal, esta tienda temporal, se deshace, tenemos un edificio de parte de Dios, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos. 5:1 \u2014 \u00abPorque sabemos\u00bb. La palabra \u00abporque\u00bb conecta el pensamiento de este vers\u00edculo con lo que acab\u00f3 de decir en 4:18. Miramos, dice Pablo, las cosas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 2 Corintios 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29507","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29507","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29507"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29507\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}