{"id":29586,"date":"2022-06-20T13:01:16","date_gmt":"2022-06-20T18:01:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T13:01:16","modified_gmt":"2022-06-20T18:01:16","slug":"comentario-de-2-corintios-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 2 Corintios 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>En cuanto a esta ayuda para los santos, est\u00e1 de m\u00e1s que os escriba;<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>9:1<\/span> \u2014 \u00abCuanto a la&#8230; os escriba\u00bb. Este cap\u00edtulo contin\u00faa el tema comenzado en el 8, que es la colecta para los santos necesitados en Jerusal\u00e9n. Estos dos cap\u00edtulos deben ser estudiados juntamente. Muchos de los comentarios hechos en el cap. 8 tienen aplicaci\u00f3n en este cap\u00edtulo. V\u00e9anse tambi\u00e9n <span>Hch 24:17<\/span>; <span>Rom 15:25-26<\/span> y <span>1Co 16:1-4<\/span>. <\/p>\n<p \/> Era por dem\u00e1s escribirles acerca de la colecta, porque ya hab\u00edan decidido hacerla desde el a\u00f1o anterior (<span>8:10<\/span>). Pero era de tanta importancia que la iglesia en Corinto ahora terminara la tarea, que Pablo les escribe lo que va en este cap\u00edtulo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>cuanto a la ministraci\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 9:12-14<\/span>; <span class='bible'>2Co 8:4<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 2:10<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 6:10<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>es por dem\u00e1s que yo os escriba.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Ts 4:9<\/span>, <span class='bible'>1Ts 4:10<\/span>; <span class='bible'>1Ts 5:1<\/span>; <span class='bible'>1Jn 2:27<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Expresa la raz\u00f3n por la cual, aunque conoc\u00eda la buena voluntad de ellos, sin embargo, env\u00eda de antemano a Tito y los hermanos,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 9:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Y les exhorta a una ofrenda abundante, como de siembra de semilla,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 9:6-9<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>que se tornar\u00e1 en gran abundancia para ellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 9:10-12<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>y ocasionar\u00e1 un gran sacrificio de acci\u00f3n de gracias a Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 9:13-15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En este vers\u00edculo, la colecta para los creyentes de Jerusal\u00e9n se llama\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">ministraci\u00f3n para los santos<\/span>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>LAS IGLESIAS DE MACEDONIA.<\/b> Estos dos cap\u00edtulos contienen instrucciones sobre la ofrenda para los creyentes pobres de Jerusal\u00e9n. Hay en las palabras de Pablo la m\u00e1s completa ense\u00f1anza del NT respecto a las ofrendas de los creyentes. Los principios que aqu\u00ed se dan son pautas para los creyentes y las iglesias de todos los tiempos (v\u00e9ase la nota que sigue).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Nueva llamada a la generosidad, 9:1-5.<br \/>\n1 Pues cuanto al socorro en favor de los santos, no es necesario que yo os escriba; 2 conozco vuestra pronta voluntad, que es para m\u00ed motivo de gloria en vosotros ante los macedonios, pues Acaya est\u00e1 apercibida desde el a\u00f1o pasado, y vuestro celo ha estimulado a muchos. 3 A pesar de esto, envi\u00e9 a los hermanos, para que nuestra gloria en vosotros no resulte vana en este asunto, y que seg\u00fan he dicho est\u00e9is dispuestos, 4 no sea que al llegar los macedonios conmigo os encuentren desprevenidos, y quedemos confundidos nosotros, por no decir vosotros, en este negocio\u201d 5 Por eso he cre\u00eddo necesario rogar a los hermanos que anticiparan el viaje y preparasen de antemano vuestra prometida bendici\u00f3n, y con esta preparaci\u00f3n resulte obra de liberalidad, y no de mezquindad.<\/p>\n<p>En este c.9 se repiten en gran parte ideas expuestas ya en el c.8. Esta es la raz\u00f3n por la que bastantes autores modernos suponen que este cap\u00edtulo no es continuaci\u00f3n del anterior, sino que proviene de otro escrito de San Pablo y fue introducido aqu\u00ed posteriormente. Tanto m\u00e1s que en 9:1 parece hablarse de la colecta como de tema a\u00fan no tocado. Creemos, sin embargo, que ambos cap\u00edtulos guardan entre s\u00ed relaci\u00f3n y nada impide que puedan ser considerados como pertenecientes a una misma carta, tal como nos los presentan ya desde el principio todos los c\u00f3dices y versiones.<br \/>\nEn efecto, San Pablo conoc\u00eda bien a los corintios, y, no obstante las repetidas alabanzas que de ellos hace, vemos que busca y rebusca motivos para urgirles a que sean diligentes en hacer la colecta. \u00a1Se ve que no las ten\u00eda todas consigo! Nada tiene, pues, de extra\u00f1o que insista una y otra vez en el tema, completando y urgiendo m\u00e1s lo ya dicho anteriormente. Ni es cierto que 9:1 suponga una entrada en materia, y no sea m\u00e1s bien un modo h\u00e1bil de continuar insistiendo en el tema. Ese \u201cpues\u201d (y\u00e1p) del v.1 parece claro que est\u00e1 enlazando ambos cap\u00edtulos. Su exhortaci\u00f3n a que fueran generosos y demostraran as\u00ed lo fundado de las alabanzas que \u00e9l\/hac\u00eda de ellos (8:24) quiso remacharla con una nueva alabanza: es superfluo que yo me detenga a haceros recomendaciones sobre esto a vosotros, que ya desde el a\u00f1o pasado and\u00e1is Con la colecta, y tanto, que vuestro celo ha estimulado a los de Macedonia (v.1-2); sin embargo, os env\u00edo los delegados para que todo est\u00e9 pronto a mi llegada, no sea que ahora que van a ir conmigo algunos cristianos de Macedonia os encuentren desprevenidos, con verg\u00fcenza para m\u00ed, que tanto os he alabado delante de ellos, y para vosotros (v.3-5). \u00a1Es admirable c\u00f3mo sabe aprovechar todos los recursos San Pablo! Antes (cf. 8:1-5) elogi\u00f3 a los macedonios, ahora (9:2) elogia a los corintios; pero el fin es el mismo: que los corintios, a quienes dirige la carta, se muestren generosos.<\/p>\n<p>La limosna, fuente de bendiciones, 9:6-15.<br \/>\n6 Pues os digo: El que escaso siembra, escaso cosecha; el que siembra con largura, con largura cosechar\u00e1. 7 Cada uno haga seg\u00fan se ha propuesto en su coraz\u00f3n, no de mala gana ni obligado, que Dios ama al que da con alegr\u00eda. 8 Y poderoso es Dios para acrecentar en vosotros todo g\u00e9nero de gracias, para que, teniendo siempre y en todo lo bastante, abund\u00e9is en toda obra buena, 9 seg\u00fan que est\u00e1 escrito: \u201cCon largueza reparti\u00f3, dio a los pobres; su justicia permanecer\u00e1 para siempre.\u201d 10 El que da la simiente al que siembra, tambi\u00e9n le dar\u00e1 el pan para su alimento, y multiplicar\u00e1 vuestra sementera, y acrecentar\u00e1 los frutos de vuestra justicia. 11 \u03a5  en todo ser\u00e9is enriquecidos para toda liberalidad, que por nuestra mediaci\u00f3n produzca acci\u00f3n de gracias a Dios. 12 Pues el ministerio de este servicio no s\u00f3lo remedia la escasez de los santos, sino que hace rebosar en ellos copiosa acci\u00f3n de gracias a Dios; 13 por cuanto, experimentando este vuestro servicio, glorifican a Dios por vuestra obediencia al Evangelio de Cristo y por la largueza de vuestra comuni\u00f3n con ellos y con todos; 14 y con su oraci\u00f3n por vosotros manifiestan el afecto que os tienen, a causa de la sobreabundante gracia que Dios ha derramado en vosotros. 15 Gracias sean dadas a Dios por su inefable don.<\/p>\n<p>Hermosa conclusi\u00f3n del \u201cserm\u00f3n de caridad.\u201d San Pablo, vali\u00e9ndose de la imagen de la siembra y la cosecha, hace resaltar la maravillosa fecundidad de la limosna. Pr\u00e1cticamente no es sino un comentario, con aplicaci\u00f3n al caso concreto de la limosna, de aquellas palabras de Jesucristo: \u201cdad y se os dar\u00e1\u201d (Luc 6:38).<br \/>\nEl Ap\u00f3stol expone dos ideas fundamentales: que la limosna, hecha de buen \u00e1nimo y con alegr\u00eda, no s\u00f3lo no disminuye, sino que , acrecienta los bienes (v.6-10), y que, adem\u00e1s, es ocasi\u00f3n de acci\u00f3n de gracias a Dios y estrechamiento de v\u00ednculos entre los cristianos (v.11-15). Respecto de la primera idea, no parece caber duda que el Ap\u00f3stol apunta directamente a los bienes materiales, de menor importancia, sin duda, que los espirituales, pero que Dios conceder\u00e1 abundantemente a los que den limosna, de modo que teniendo siempre lo bastante para s\u00ed, puedan repartir tambi\u00e9n con los dem\u00e1s (v.8:10). En apoyo de que las obras de caridad ser\u00e1n siempre bendecidas por Dios, aqu\u00ed y en el m\u00e1s all\u00e1, cita el Ap\u00f3stol (v.9) una frase del Sal 112:9.<br \/>\nRespecto de la segunda idea, el Ap\u00f3stol comienza diciendo que la limosna, llevada a Jerusal\u00e9n por mediaci\u00f3n suya, no s\u00f3lo remediar\u00e1 necesidades materiales, sino que producir\u00e1 \u201ccopiosa acci\u00f3n de gracias a Dios\u201d (v. 11-12). Esa acci\u00f3n de gracias a Dios por parte de los fieles de Jerusal\u00e9n tendr\u00e1 como motivo, no s\u00f3lo el verse ayudados materialmente por los corintios, sino su \u201cobediencia al Evangelio de Cristo,\u201d es decir, el que tambi\u00e9n los corintios hayan abrazado la fe y entrado en el camino de la salud (v.15). Es este el fruto de la colecta que San Pablo ansia m\u00e1s: que los fieles de la iglesia-madre de Jerusal\u00e9n se alegren y den gracias a Dios porque tambi\u00e9n los gentiles hayan abrazado la fe. En efecto, no era f\u00e1cil acabar con la aversi\u00f3n de los jud\u00edos hacia los gentiles, incluso despu\u00e9s de su conversi\u00f3n al cristianismo (cf. Gal 2:12; Hec 11:3). La colecta pod\u00eda contribuir a romper ese muro. \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda si, a causa de la colecta, los fieles de Jerusal\u00e9n ruegan por los de Corinto y se alegran de la \u201csobreabundante gracia\u201d que Dios les ha concedido (v.14), llam\u00e1ndoles a la fe! Ser\u00eda para San Pablo la consecuci\u00f3n de su gran objetivo (cf. 1Co 12:23; Gal 3:28; Col 3:11). Como si ya fuese un hecho, exclama gozoso: \u201cGracias sean dadas a Dios por su inefable don\u201d (v.15), es decir, por esa plena unificaci\u00f3n de todos los cristianos, sea cualquiera su procedencia. Ello significa que el Esp\u00edritu est\u00e1 ejerciendo su poderoso influjo en Corinto y en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>la ministraci\u00f3n para los santos.<\/b> La ofrenda que recolectaban para los creyentes en Jerusal\u00e9n (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>2Co 8:4<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t9:1 &#8212; \u00abCuanto a la&#8230; os escriba\u00bb. Este cap\u00edtulo contin\u00faa el tema comenzado en el 8, que es la colecta para los santos necesitados en Jerusal\u00e9n. Estos dos cap\u00edtulos deben ser estudiados juntamente. Muchos de los comentarios hechos en el cap. 8 tienen aplicaci\u00f3n en este cap\u00edtulo. V\u00e9anse tambi\u00e9n Hch 24:17; Rom 15:25-26 y 1Co 16:1-4.<br \/>\n\tEra por dem\u00e1s escribirles acerca de la colecta, porque ya hab\u00edan decidido hacerla desde el a\u00f1o anterior (8:10). Pero era de tanta importancia que la iglesia en Corinto ahora terminara la tarea, que Pablo les escribe lo que va en este cap\u00edtulo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL DADOR VOLUNTARIO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>2 Corintios 9:1-5<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Es superfluo el que yo os escriba acerca de este servicio dise\u00f1ado para la ayuda del pueblo dedicado a Dios, porque conozco vuestra buena disposici\u00f3n, de la que he presumido al hablarles de vosotros a los de Macedonia; porque les he dicho que Acaya est\u00e1 preparada desde el a\u00f1o pasado, y la noticia de vuestro celo ha inflamado a la mayor\u00eda de ellos. Pero, de todas maneras, mando a los hermanos para que, en este asunto concreto, lo que he presumido de vosotros no se quede en nada, y para que est\u00e9is preparados debidamente como he dicho que est\u00e1is. Lo hago para prevenir el caso de que los macedonios lleguen conmigo y no os encuentren preparados; y para que no suceda eso, que har\u00eda que nosotros, y no digamos vosotros, qued\u00e1ramos mal. Creo que es necesario invitar a los hermanos a que sigan adelante con el asunto y obtengan la generosidad que hab\u00e9is prometido con orden y a tiempo, para que est\u00e9 todo listo como si fuerais vosotros los que est\u00e1is deseando dar, y no como si fuera yo el que os estoy obligando.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Como notaron muchos de los padres de la Iglesia, hay un detalle humano delicioso en el trasfondo de este pasaje. Pablo est\u00e1 tratando de la colecta para los santos de Jerusal\u00e9n. Pero ahora resulta que ha estado animando a los corintios para que sean generosos cit\u00e1ndoles el ejemplo de los macedonios (8:15), \u00a1y al mismo tiempo ha animado a los macedonios cit\u00e1ndoles a los corintios! \u00a1Y ahora tiene un poco de miedo de que los corintios le dejen mal! Es t\u00edpico de Pablo, y de su gran coraz\u00f3n. Porque lo importante es que \u00e9l no criticaba nunca a una iglesia ante las dem\u00e1s, sino, por el contrario, alababa a todas y contaba lo bueno que ten\u00edan todas. Es una buena regla que se puede aplicar para conocer el calibre de cualquier persona el saber si se complace en contar los defectos o las virtudes de unos ante otros.<br \/>Hay por lo menos cuatro maneras en que se puede hacer un regalo.<br \/>(i) Se puede hacer <em>por obligaci\u00f3n. <\/em>Se pueden cumplir las exigencias de la generosidad, pero haci\u00e9ndolo como el que paga una deuda o ingresa lo que le exige la contribuci\u00f3n. Se puede hacer como un tr\u00e1gico deber, como una triste gracia, de una manera que casi ser\u00eda mejor que no se hiciera.<\/p>\n<p>(ii) Se puede hacer sencillamente <em>por propia satisfacci\u00f3n, <\/em>pensando m\u00e1s en el sentimiento agradable que se tiene cuando se queda bien que en la persona que lo va a recibir. Hay personas que le dar\u00e1n una moneda a un pordiosero m\u00e1s por el sentimiento de propia satisfacci\u00f3n que por deseo de ayudarle. Esa manera de dar es en esencia ego\u00edsta; en el fondo, se dan m\u00e1s a s\u00ed mismos que a ninguna otra persona.<\/p>\n<p>(iii) Se puede hacer por motivos <em>de prestigio. <\/em>La verdadera causa de ese dar no es el amor, sino el orgullo; no se da lo que sea para ayudar al necesitado, sino para glorificar al dador. De hecho, es probable que no se llegue a dar si no hay espectadores que lo vean y lo alaben despu\u00e9s. Puede ser que se d\u00e9 para tener m\u00e1s cr\u00e9dito con Dios. \u00a1Como si fuera posible hacer que Dios est\u00e9 en deuda con nosotros!<\/p>\n<p>(iv) Ninguna de estas maneras de dar son irremisiblemente malas. Como dec\u00eda alguien al o\u00edr que \u00abse pueden repartir todos los bienes para dar de comer a los pobres; pero, si no se tiene amor, no le sirve a uno de nada.\u00bb \u00ab\u00a1No le servir\u00e1 de nada al que lo da; pero s\u00ed a los pobres, a los que algo remediar\u00e1!\u00bb Pero no cabe duda de que el verdadero m\u00f3vil del dar <em>es el amor. <\/em>Es dar, no por obligaci\u00f3n ni porque no se tiene m\u00e1s remedio, sino porque no se puede por menos de seguir el impulso del coraz\u00f3n, porque el saber de un alma en necesidad despierta un impulso que no se puede silenciar. Esta es la manera de dar de Dios: fue porque Dios <em>am\u00f3 <\/em>al mundo de tal manera por lo que dio a Su Hijo.<\/p>\n<p>El gran deseo de Pablo era que la aportaci\u00f3n de los corintios a aquella colecta estuviera lista, para que no hubiera que andar con precipitaciones en el \u00faltimo minuto. Un antiguo proverbio latino dec\u00eda: \u00abEl que da pronto, da dos veces.\u00bb Eso es siempre cierto -y no s\u00f3lo ni principalmente refiri\u00e9ndose, como se suele aplicar, a \u00abdar el primer pu\u00f1etazo\u00bb. Los mejores regalos son los que se hacen antes de que se pidan y hasta de que se esperen. Fue cuando no \u00e9ramos m\u00e1s que Sus enemigos cuando Cristo muri\u00f3 por nosotros. Dios escucha nuestra oraci\u00f3n antes de que Se la dirijamos. Y debemos portarnos con los dem\u00e1s como Dios se ha portado con nosotros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 9<\/p>\n<p>c) Pr\u00f3xima visita de Pablo (9\/01-05). <\/p>\n<p>1 En cuanto a este servicio en favor de los fieles, no hace falta que os escriba m\u00e1s. <\/p>\n<p>As\u00ed como 8,23s es la conclusi\u00f3n sintetizante de una secci\u00f3n, 9,1 es un punto de partida para una secci\u00f3n nueva. Con todo, el capitulo 9 repite, en parte, el cap\u00edtulo 8 y contin\u00faa el tema de la colecta 65. Pablo ha dedicado \u00edntegramente el cap\u00edtulo 8 a la colecta, en el cap\u00edtulo 9 tambi\u00e9n contin\u00faa haci\u00e9ndolo. Aunque comienza diciendo que no necesita escribir m\u00e1s sobre el servicio en favor de los fieles (que se va a prestar con la colecta), esto s\u00f3lo se refiere a los detalles t\u00e9cnicos de organizaci\u00f3n y realizaci\u00f3n que, de hecho, ni siquiera han sido abordados en detalle. Seg\u00fan 1Co 16:1-4, Pablo hab\u00eda dispuesto ya todos los pormenores. Ha podido a\u00f1adir nuevas instrucciones de palabra en una visita, si es que tuvo lugar la llamada visita intermedia, entre la primera y la segunda carta a los Corintios 66. Finalmente, pod\u00edan confiarse estos extremos a la prudencia de Tito y de sus compa\u00f1eros, ya que ten\u00edan que ir a Corinto precisamente por raz\u00f3n de la colecta. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>65. Se corresponden entre s\u00ed las siguientes per\u00edcopas:1Co 8:1 =1Co 9:1 s; 1Co 8:16 s.22 =1Co 9:3-5; 1Co 8:12-15 =1Co 9:6 s; 1Co 8:7 =1Co 9:8; 1Co 8:14 =1Co 9:8-11. Ante estos aparentes duplicados la ex\u00e9gesis se plantea el problema de si estos dos cap\u00edtulos han sido desde el principio dos partes seguidas de la misma carta o si, por el contrario, no habr\u00e1n sido reunidos posteriormente. El problema no discute el origen paulino de los cap\u00edtulos en cuesti\u00f3n. El redactor de nuestra carta habr\u00eda tenido en las manos ambos cap\u00edtulos en dos hojas distintas y los habr\u00eda colocado uno junto a otro, en la segunda carta a los corintios, consciente de su homogeneidad objetiva. Con todo, no pocos exegetas opinan que ambos cap\u00edtulos tienen un mismo origen, forman parte, desde el principio, de una misma carta y fueron colocados, ya inicialmente, en su orden actual. Acaso deber\u00eda admitirse, con todo, una pausa mayor en el dictado de la carta, entre 8,24 y 9,1. En 9,1 ss resumir\u00eda y ampliar\u00eda Pablo lo ya dicho, repiti\u00e9ndolo en parte, para recomendar a los corintios, con nuevas y expresivas razones, aquella colecta que tan en el coraz\u00f3n llevaba y cuya realizaci\u00f3n en Corintio se iba retrasando. En las l\u00edneas siguientes nuestra ex\u00e9gesis parte del supuesto de que ambos cap\u00edtulos formaban, desde el principio, un conjunto seguido. <\/p>\n<p> 66. V\u00e9ase la introducci\u00f3n, 1. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>2 Conozco vuestra buena voluntad, de la que me glor\u00edo, para honra vuestra, ante los macedonios, asegur\u00e1ndoles que Acaya est\u00e1 preparada desde el a\u00f1o pasado, y vuestro celo estimul\u00f3 a la mayor\u00eda. <\/p>\n<p>Pablo juzga innecesario escribir sobre los detalles particulares tambi\u00e9n por otra causa: porque lo fundamental, a saber, la buena voluntad y solicitud de la comunidad de Corinto son cosas sabidas e indiscutidas. Pablo ha contado a los macedonios, entre los que se encuentra por aquellas fechas, que Acaya -cuya capital es Corinto- estaba preparada desde hac\u00eda un a\u00f1o. Estas noticias animaron poderosamente a los macedonios. Al menos as\u00ed ocurri\u00f3 con la mayor\u00eda. Se ve, pues, que algunos no tomaron parte en la colecta 67. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>67. Ya desde la edad patr\u00edstica se pregunta la ex\u00e9gesis si no hay casi contradicciones entre estas noticias y las de 8,1-5. En 8,1-5 alaba Pablo a los macedonios ante los corintios como un ejemplo para imitar, con el que pretende estimular el celo de \u00e9stos. En 9,2 dice Pablo que ha alabado a los corintios, ante los macedonios, por sus aportaciones y que el celo de los macedonios se inflam\u00f3 ante el ejemplo corintio. Ya en 1Co 16:1-3 se dice que Pablo hab\u00eda promovido en Corinto una colecta en favor de Jerusal\u00e9n. En 9,2 afirma que desde el a\u00f1o anterior estaba a punto la provincia de Acaya. Esto s\u00f3lo puede significar que el \u00e9xito de la colecta estaba ya garantizado. Sin embargo, en 9,3 Pablo env\u00eda por delante a los hermanos que deben llevar a t\u00e9rmino la colecta, y sigue temiendo, a pesar de todo, que cuando \u00e9l llegue personalmente se encuentre con unos resultados que le desilusionen, y aun que le averg\u00fcencen. Estas afirmaciones contradictorias pueden explicarse teniendo en cuenta, por una parte, que nosotros no conocemos a fondo las relaciones mutuas -prolongadas a lo largo del tiempo- dentro de las comunidades y de unas comunidades con otras, y, por otra parte, que Pablo, tan impulsivo como optimista y confiado, describe aqu\u00ed lo que est\u00e1 ocurriendo como ya ocurrido y expresa all\u00ed lo ya ocurrido como algo cabal y perfecto. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>3 Env\u00edo, sin embargo, a los hermanos, para que el orgullo que de vosotros tenemos no resulte desmentido en este punto; para que, como dije, est\u00e9is preparados. <\/p>\n<p>Para la tarea de la colecta Pablo ha deseado la colaboraci\u00f3n de compa\u00f1eros, movido por la intenci\u00f3n de apartar toda sospecha de querer obtener ventajas para s\u00ed (8,20). Ahora menciona nuevos motivos que le impulsan a enviar por delante a sus colaboradores. Ha pregonado ante las comunidades de Macedonia la solicitud de los corintios. Ahora, los hermanos enviados por delante deben preparar y dirigir la colecta. Pablo recuerda cu\u00e1n penoso le resultar\u00eda que sus palabras de loa aparecieran injustificadas. Aunque a\u00f1ade cort\u00e9smente: en este punto. Pues todas las dem\u00e1s cosas que ha dicho en alabanza de los corintios quedar\u00edan en pie. <\/p>\n<p>4 No sea que, al venir conmigo los macedonios y encontraros desprevenidos, nos cubri\u00e9ramos de verg\u00fcenza nosotros, por no decir vosotros, por esta seguridad que ten\u00edamos. <\/p>\n<p>Pablo siente una especial preocupaci\u00f3n cuando piensa en los objetivos de su viaje. As\u00ed pues, tiene pensado ir a Corinto con algunos cristianos de Macedonia. No quisiera tener que avergonzarse de los corintios ante ellos. Pero rectifica su afirmaci\u00f3n a\u00f1adiendo que en realidad no ser\u00eda \u00e9l quien tendr\u00eda que avergonzarse, sino los mismos corintios. <\/p>\n<p>5 Por esto he cre\u00eddo necesario rogar a los hermanos que se anticiparan en ir a vosotros y organizaron de antemano la prometida donaci\u00f3n vuestra, de modo que estuviera preparada como una generosidad, y no como una mezquindad. <\/p>\n<p>Asediado por estos impulsos y temores, Pablo estim\u00f3 necesario pedir a les hermanos que se le adelantaran e hicieran los preparativos para la colecta, a fin de que fuera abundante. El texto original emplea aqu\u00ed, como equivalente de \u00abdonaci\u00f3n\u00bb, la palabra eulogia, \u00abbendici\u00f3n\u00bb, puesto que la donaci\u00f3n brota de la gracia y bendici\u00f3n de Dios, que se derraman sobre los propios donantes (8,1; 9,8). Y, con ella, los donantes desean dar a los que la reciben, felicidad, bendici\u00f3n y salvaci\u00f3n. Por tanto, el donativo debe ser generoso y dado con alegr\u00eda, no debe aparecer como algo que se da por obligaci\u00f3n y con mezquindad. <\/p>\n<p>d) La d\u00e1diva bendice a los donantes (9\/06-15). <\/p>\n<p>6 Tened esto presente: el que siembra con mezquindad, con mezquindad tambi\u00e9n cosechar\u00e1, y el que siembra con largueza, con largueza tambi\u00e9n cosechar\u00e1. <\/p>\n<p>El tema de la invitaci\u00f3n a la colecta por Jerusal\u00e9n se contin\u00faa en esta secci\u00f3n 9,6-15, que en parte contiene y fundamenta unas exhortaciones generales a la beneficencia, y en parte aduce nuevos motivos en favor de la colecta. La per\u00edcopa desarrolla concretamente dos ideas fundamentales: la caridad no hace pobres, pues Dios recompensa con bienes y bendiciones al que da de buena voluntad (9,6-10). La gratitud de los favorecidos se traducir\u00e1 en una profunda acci\u00f3n de gracias a Dios, dador de todo bien. La beneficencia conduce, pues, a la meta final de toda la historia, a la glorificaci\u00f3n de Dios en el mundo (9,11-15). <\/p>\n<p>La per\u00edcopa est\u00e1 impregnada, sobre todo en su primera parte (9,6-10), de citas y alusiones al Antiguo Testamento. Pablo marcha acorde con la pr\u00e1ctica y la segura confianza de la piedad de la alianza antigua. La beneficencia est\u00e1 vigente en Israel como mandato de Dios y es generosamente practicada. Israel, por su parte, sabe bien que la bendici\u00f3n de Dios se derrama sobre el hombre piadoso y bueno 68. <\/p>\n<p>Las posibilidades mencionadas en 9,5 de una d\u00e1diva que puede ser generosa o mezquina se describen ahora con mayor detenimiento. Estas posibilidades son como la siembra de un hombre; en la retribuci\u00f3n divina, la cosecha responder\u00e1 a la siembra. Con esta imagen de la cosecha se describe la recompensa en el juicio de Dios. Se emplea en el Antiguo Testamento, donde se dice acerca del juicio sobre los pueblos: \u00abMeted la hoz, porque la mies est\u00e1 madura\u00bb (Joe 4:13). Tambi\u00e9n en el Nuevo Testamento se compara el juicio final a una cosecha (Mat 13:39). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>68. As\u00ed Deu 15:10; Sal 36:26; Tob 12:9; Pro 11:24 s; Pro 19:17. Como Pablo, tambi\u00e9n el Nuevo Testamento acept\u00f3 estas exhortaciones; as\u00ed, por ejemplo, Mat 5:7; Mat 6:2-4; 1Ti 6:18 s. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>7 Cada uno d\u00e9 como haya decidido en su coraz\u00f3n, no a disgusto ni a la fuerza; pues \u00abDios ama al que da con alegr\u00eda\u00bb (Pro 22:8). <\/p>\n<p>Pablo hace un llamamiento en favor de la espontaneidad de la d\u00e1diva. \u00a1Nada debe hacerse a la fuerza! Citando la sabidur\u00eda de Israel, contenida en los Proverbios, dice que Dios ama al que da con alegr\u00eda. Hay que dar y regalar no a disgusto, sino con alegre disposici\u00f3n. \u00abEl que practica la misericordia, que la practique con alegr\u00eda\u00bb (Rom 12:8). <\/p>\n<p>8 Y Dios tiene poder para colmaros con toda clase de gracias, de suerte que, teniendo siempre lo suficiente en todo, teng\u00e1is sobrante para contribuir a toda buena obra, 9 seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u00abDistribuy\u00f3 a manos llenas, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre\u00bb (Sal 112:9). <\/p>\n<p>El don de la gracia de Dios constituye una generosa recompensa. No devuelve s\u00f3lo lo que se da o lo que el donador necesita, sino que da con sobreabundancia, para que el donante pueda realizar nuevas obras. Dios recompensa la beneficencia, dando siempre nuevas posibilidades de dar. La experiencia ense\u00f1a que la limosna no empobrece. La exhortaci\u00f3n de Pablo est\u00e1 confirmada en el Salmo 112, que describe el ideal del hombre que se porta rectamente. EL piadoso da en toda ocasi\u00f3n al pobre. Y su justicia permanecer\u00e1. En el texto primitivo el salmo quiere afirmar que la memoria de los justos permanecer\u00e1 por siempre. Es posible que Pablo se refiera a este sentido original; pero tambi\u00e9n puede referirse a que (seg\u00fan 2Co 9:8) Dios bendice a los justos con tan abundantes bienes que siempre tienen con qu\u00e9 hacer obras de misericordia; o tambi\u00e9n a que Dios permita la justicia del piadoso con una recompensa eterna. <\/p>\n<p>10 El que proporciona la semilla al sembrador y pan para comer, proveer\u00e1 y multiplicar\u00e1 vuestra sementera y acrecentar\u00e1 los frutos de vuestra justicia. <\/p>\n<p>Con palabras del profeta Isa\u00edas (Isa 55:10) alude Pablo al hecho de que es Dios quien, en su operante bondad, da simiente al sembrador y pan al hombre y el que multiplica la simiente. Tambi\u00e9n ante los corintios se manifestar\u00e1 como donador. Les o\u00a3recer\u00e1 simiente, es decir, aquello con lo que ellos colaboran a la colecta en favor de la comunidad de Jerusal\u00e9n. Har\u00e1, adem\u00e1s, que se multiplique con creces el pan, es decir, cuanto necesitan para s\u00ed mismos. \u00e9l puede acrecentar tambi\u00e9n los frutos de su justicia, como dice Pablo, con el profeta Oseas (Ose 10:12). \u00e9l har\u00e1 que puedan acrecentarse cada vez m\u00e1s las obras de amor de los corintios, una de las cuales es la mencionada colecta. Los sentimientos y actitudes del amor ser\u00e1n cada vez m\u00e1s profundos, y los medios puestos a su disposici\u00f3n m\u00e1s abundantes cuantos m\u00e1s donativos hagan. <\/p>\n<p>11 As\u00ed ser\u00e9is enriquecidos en todo para toda clase de liberalidad, la cual, por medio de nosotros, produce acci\u00f3n de gracias a Dios. <\/p>\n<p>La riqueza con que Dios recompensa al bienhechor es (seg\u00fan 9,8.10) la plenitud de los dones terrestres y espirituales, para que quien as\u00ed es recompensado pueda dar de nuevo. Pero ahora aparece un nuevo pensamiento. Al igual que el donante, tambi\u00e9n quien recibe la donaci\u00f3n sabe que \u00e9sta es un regalo de Dios. Por eso, el beneficio recibido provoca en el agradecido una acci\u00f3n de gracias a Dios. El donante es causa de que Dios sea conocido y alabado por sus criaturas. <\/p>\n<p>13 Porque el servicio de esta liturgia [u ofrenda] no s\u00f3lo viene a colmar las necesidades de los fieles, sino que tambi\u00e9n se desborda en muchas acciones de gracias a Dios. <\/p>\n<p>El gesto de amor que hay en perspectiva tendr\u00e1 un doble fin y un doble efecto. En primer lugar, debe ayudar a calmar las necesidades de la comunidad de Jerusal\u00e9n. Pero, adem\u00e1s, debe transformarse en una generosa bendici\u00f3n, pues el don recibido provocar\u00e1 una gran abundancia de oraciones de acci\u00f3n de gracias a Dios, como donador gracioso de todo amor. Pablo llega incluso a llamar a la proyectada colecta una liturgia. \u00abLiturgia\u00bb significa \u00abservicio p\u00fablico\u00bb y puede tener un sentido tanto profano como sagrado. Aqu\u00ed concuerda mejor el segundo, de modo que la colecta ser\u00eda una o\u00a3renda consagrada en favor de la comunidad de la Iglesia. La acci\u00f3n de gracias y la alabanza a Dios a trav\u00e9s de la Iglesia y el reconocimiento, por medio de ella, de Dios en la creaci\u00f3n, he aqu\u00ed la meta final a la que, una vez m\u00e1s, conduce Pablo todos los acontecimientos (1,11; 4,15). El servicio del culto a Dios es una de las tareas fundamentales de la Iglesia. La Iglesia vive porque recibe la riqueza de los dones de Dios; y sus acciones de gracias por estos dones refluyen hacia el mismo Dios. En todo cuanto la Iglesia hace, la gloria de Dios es lo primero y lo \u00faltimo. <\/p>\n<p>13 Mediante la comprobaci\u00f3n de este servicio, ellos glorifican a Dios por haberos sometido a profesar el Evangelio de Cristo y por la generosidad de este donativo, dirigido a ellos y a todos. <\/p>\n<p>Pablo habla de c\u00f3mo ser\u00e1 recibida la colecta en Jerusal\u00e9n y de los efectos que all\u00ed provocar\u00e1. Los judeocristianos ver\u00e1n comprobada en una generosa colecta la realidad cristiana de la comunidad de Corinto, es decir, de los cristianos venidos de la gentilidad. Ante aquel rasgo de amor deber\u00e1n reconocer que tambi\u00e9n los gentiles han obedecido el Evangelio de Cristo. Reconocer\u00e1n que unos mismos sentimientos y una misma comuni\u00f3n de ayuda y de amor abraza a todos. Por todo esto, la Iglesia madre de Jerusal\u00e9n dar\u00e1 gracias y alabar\u00e1 no s\u00f3lo a los generosos promotores de la colecta, sino a Dios, por sus magn\u00edficas obras en la Iglesia. <\/p>\n<p>14 Y en su oraci\u00f3n por vosotros, manifiestan el ardiente afecto que os tienen, por raz\u00f3n de la abundante gracia que Dios derram\u00f3 sobre vosotros. <\/p>\n<p>A su alabanza a Dios, por haber llamado a los paganos a la fe, la iglesia de Jerusal\u00e9n a\u00f1adir\u00e1 la oraci\u00f3n de s\u00faplica en favor de la Iglesia de los gentiles. Tendr\u00e1 siempre el ardiente deseo de proclamar, de m\u00faltiples maneras, su comuni\u00f3n con aquellos en los que la gracia de Dios ha producido tan amplia bondad y generosidad. Una vez m\u00e1s (cf. 8,1.6s; 9,8.10) afirma Pablo que las obras de amor de la comunidad no son, de ella, sino un don que Dios le ha hecho. <\/p>\n<p>Por las cartas de Pablo y por los Hechos de los ap\u00f3stoles sabemos cu\u00e1nto deseaba Pablo la paz entre \u00e9l mismo y la IgIesia formada por los gentiles de una parte, y la Iglesia madre de Jerusal\u00e9n, formada por judeocristianos, de la otra. Tambi\u00e9n para este fin debe servir la colecta. Lo que Pablo s\u00f3lo insin\u00faa aqu\u00ed, en la segunda carta a los Corintios, lo expresa con toda claridad en la carta a los Romanos (15,26-32), escrita poco despu\u00e9s: las colectas deben causar la paz y la unidad de la Iglesia. Pero ya en aquel mismo pasaje da a entender que siente una gran preocupaci\u00f3n pensando si la colecta ser\u00e1 bien recibida en Jerusal\u00e9n y si producir\u00e1 los ben\u00e9ficos efectos deseados (Rom 15:31). Esta segura esperanza que Pablo expresa en nuestra carta apenas se vio cumplida. El mismo ap\u00f3stol llev\u00f3 personalmente la colecta a Jerusal\u00e9n en Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 58 (Hec 21:15-26). Ni siquiera los sentimientos de los judeocristianos de Jerusal\u00e9n eran favorables a Pablo; pero los jud\u00edos no cristianos le persiguieron con odio mortal. Intentaron arrebatarle la vida y s\u00f3lo la intervenci\u00f3n de la guarnici\u00f3n romana de ocupaci\u00f3n salv\u00f3 al ap\u00f3stol, al encerrarle el jefe de la tropa en una celda protectora (,27). <\/p>\n<p>15 \u00a1Gracias sean dadas a Dios por su don inefable! <\/p>\n<p>La recaudaci\u00f3n de la colecta no ha concluido a\u00fan en Corinto y Pablo se siente muy preocupado por ello. Sabe que habr\u00e1 que emplear todav\u00eda muchas fatigas en este asunto. Pero la confianza del ap\u00f3stol en el poder y en la gracia que hay en la Iglesia es m\u00e1s fuerte que sus dudas y sus preocupaciones. En definitiva prevalece su seguridad de que el montante de la colecta ser\u00e1 considerable, de que el amor de la comunidad se derramar\u00e1 con generosidad (Hec 9:12) y de que la gracia de Dios ser\u00e1 en todo sobreabundante (Hec 9:14). Y esto es s\u00f3lo una parte de los numerosos e inefables dones de la gracia de Dios. Lleno de esta certidumbre de la fe y de la esperanza concluye Pablo con una explosi\u00f3n de gratitud por la obra de la gracia de Dios. Al final, la mirada se dirige al don de Dios. Todos los dones, tambi\u00e9n los que vienen por medio de los hombres, proceden, en \u00faltima instancia, de Dios. Pero la gracia de Dios es incomprensible e indescriptible. Tiene una plenitud inagotable y una inconmensurable profundidad. Ninguna palabra humana puede, pues, expresarla. <\/p>\n<p>REFLEXI\u00d3N FINAL: Los dos cap\u00edtulos 8 y 9 de la carta segunda a los Corintios son una instrucci\u00f3n y una interpretaci\u00f3n apost\u00f3lica de unas estructuras que eran y siguen siendo siempre necesarias en la Iglesia, tales como colectas, contribuciones, organizaci\u00f3n de las obras de caridad. Pablo habla realmente de las cosas humanas, como el dinero, \u00abante Dios en Cristo\u00bb (2,17; d. 12.19). <\/p>\n<p>Ya el ap\u00f3stol aprendi\u00f3, por propia experiencia, cu\u00e1n fatigoso esfuerzo puede exigir poner en orden todas estas cosas. La colecta proyectada en Corinto, e iniciada desde hac\u00eda un a\u00f1o, avanza muy lentamente (8,10; 9,2), de modo que casi le resultaba penoso a Pablo (9,3-5). A pesar de todas las s\u00faplicas, algunos se manten\u00edan a un lado (9,2). El ap\u00f3stol encarga y pide a sus colaboradores que aceleren y lleven a t\u00e9rmino la colecta (8,6.16-24). Como siempre (7,12; 1Co 5:4), tampoco ahora quiere, ni le es l\u00edcito, al ap\u00f3stol sobre todo en estos asuntos, imponerlo como un mandato (2Co 8:8.10). Nada debe hacerse a la fuerza (2Co 9:7). Pablo debe esforzarse por llevar al convencimiento; lo que debe mover desde lo hondo a la Iglesia y lo que debe derramarse con abundancia en ella es la fuerza de su propio amor (2Co 8:7). Las exigencias no deben ser desconsideradas, sino que debe proponerse como norma lo posible (2Co 8:11 s). Hay que administrar de tal modo que se prevenga toda posible suspicacia (8~21). El dinero allegado es un bien de la comunidad y, por lo mismo, la comunidad tiene derecho a una intervenci\u00f3n y corresponsabilidad (2Co 8:16-21). Hay aqu\u00ed unos sabios y ejemplares principios b\u00e1sicos en orden a una administraci\u00f3n cuidadosa y concienzuda de los bienes de la Iglesia. <\/p>\n<p>Todas estas cosas parecen ser necesidades terrenas de la Iglesia. Pero tambi\u00e9n en ellas vive su vida como instituci\u00f3n de Dios en el mundo. Misericordia y caridad eran ya la ley del pueblo de Dios del Antiguo Testamento (2Co 8:15; 2Co 9:7.9.10). El servicio sacerdotal en la Iglesia se realiza en hechos de amor (2Co 9:1-12 s). La autenticidad de la comuni\u00f3n universal se revela en los cuidados rec\u00edprocos de unos por otros (2Co 8:4). La donaci\u00f3n de dinero es una ofrenda sagrada (2Co 9:12). Es una prueba de la comuni\u00f3n de amor (2Co 8:8; 2Co 9:13), que empuja por s\u00ed sola a tomar parte en la colecta (2Co 8:3). En el amor de los que reciben a los que dan se profundiza cada vez m\u00e1s la comuni\u00f3n entre todos (2Co 9:14). Si los creyentes son pobres de bienes exteriores y ellos mismos tienen necesidad, en su donativo se hace patente la riqueza espiritual de la Iglesia (2Co 8:2), que se compone por igual de fe, palabra, conocimiento y amor (2Co 8:7). Dar m\u00e1s all\u00e1 de sus posibilidades es una gracia sobreabundante (2Co 8:3). En la entrega de dinero y bienes la fe se da a s\u00ed misma al ap\u00f3stol, como servidor de Dios, y al mismo Se\u00f1or de la Iglesia (8,5). <\/p>\n<p>El amor de la Iglesia debe ayudar siguiendo el ejemplo y la fuerza del amor de su Se\u00f1or, que se hizo pobre para ayudar a los pobres (8,9). Por eso todo acto de amor es una prueba de que la Iglesia obedece al Evangelio (9,13). En esta obra de la Iglesia se manifiesta la fuerza que vive en ella como don de Dios y vida de Dios. En la fuerza de su servicio se ponen de manifiesto la gracia (8,1.6s.19; 9,8) y la bendici\u00f3n (9,5; cf. comentario) que la Iglesia ha recibido. S\u00f3lo puede ayudar aquel que ha recibido la gracia de Dios. Si alguien puede dar es porque primero Dios le ha enriquecido (8,1.6). Y al donante le dar\u00e1 Dios riqueza y sobreabundancia para las buenas obras (9,8-11). Dios causa y bendice todo acto de amor. <\/p>\n<p>El fin \u00faltimo de toda ayuda de los cristianos a los cristianos, de la comunidad a la comunidad, es que vuelvan a Dios las acciones de gracias por la gracia de Dios, y que la gracia de Dios a la Iglesia sea conocida y alabada por el mundo entero (8,19; 9,11-15). El servicio de amor se convierte en servicio de Dios. \u00abAlumbre as\u00ed vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb (Mat 5:16).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>2Co 8:4<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 ayuda:<\/b><\/i> Lit. servicio, ministerio. Ver nota a <span class='bible'>2Co 8:1<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 los hermanos:<\/b><\/i> Lit. santos. Se trata de las comunidades cristianas necesitadas en Palestina (ver nota a <span class='bible'>Rom 15:25<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estar preparados y evitar la humillaci\u00f3n<\/p>\n<p>1, 2 Pablo reconoce que en cierto sentido es superfluo que les escriba a los corintios sobre participar en la ofrenda, ya que ellos mismos le hab\u00edan planteado el tema a \u00e9l en un principio (se refer\u00eda a su consulta sobre el tema en 1 Cor. 16:1-4). M\u00e1s aun, se hab\u00eda jactado de su disposici\u00f3n ante los macedonios, a fin de motivarlos a \u00e9stos tambi\u00e9n para que participasen. 3-5 Pero ahora, la crisis precipitada por el ofensor se hab\u00eda metido de por medio y Pablo se preocupa de que cuando llegue con la delegaci\u00f3n macedonia a recibir la contribuci\u00f3n de los corintios, quiz\u00e1 ellos no la tengan lista. Por esta ra z\u00f3n les escribe: Pero he enviado a estos hermanos para que el orgullo que tenemos de vosotros no sea vano en este respecto, agregando que no ser\u00eda solamente \u00e9l quien se sentir\u00eda avergonzado si esto sucediera; los corintios tambi\u00e9n sentir\u00edan verg\u00fcenza. Por eso env\u00eda a los hermanos para que preparen primero vuestra generosidad, para que su contribuci\u00f3n est\u00e9 lista como muestra de generosidad y no como de exigencia, como parecer\u00eda ser si fuera re cogida apuradamente cuando Pablo llegara.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9.3-5 Pablo les record\u00f3 a los corintios que cumplieran con el compromiso contra\u00eddo (v\u00e9ase tambi\u00e9n 8.10-12). Hab\u00edan dicho que enviar\u00edan una ofrenda en dinero para las iglesias en Jerusal\u00e9n. Pablo estaba enviando a algunos hombres antes que \u00e9l, para que estuvieran seguros de que el regalo estaba en camino, adem\u00e1s ser\u00eda una importante ofrenda y no dar\u00eda la impresi\u00f3n de que la gente tuvo que dar bajo presi\u00f3n o a \u00faltimo momento (\u00ablista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra\u00bb). Trataba de lograr que estuvieran dispuestos a mantener su promesa, para que ni \u00e9l ni los corintios estuvieran en aprietos.9.6-8 Las personas pueden dudar en dar generosamente a Dios si temen no tener lo necesario para satisfacer sus propias necesidades. Pablo les asegura que Dios es capaz de suplir sus necesidades. La persona que da poco recibir\u00e1 poco en recompensa. No permita que la falta de fe le impida que d\u00e9 libre y generosamente.9.7 Nuestra actitud al dar es m\u00e1s importante que la cantidad que damos. No debemos sentirnos avergonzados si s\u00f3lo pudimos dar una peque\u00f1a ofrenda. Dios est\u00e1 preocupado por c\u00f3mo damos de los recursos que tenemos (v\u00e9ase Mar 12:41-44). Seg\u00fan esta norma, la generosidad de la iglesia de Macedonia era dif\u00edcil de igualar (Mar 8:3).9.10 Dios nos da recursos para usarlos e invertirlos para El. Pablo us\u00f3 la ilustraci\u00f3n de las semillas para explicar que los recursos de Dios no deben ser escondidos, devorados negligentemente o malgastados, sino cultivados a fin de producir mayor cosecha. Cuando invertimos lo que Dios nos ha provisto, nos dar\u00e1 a\u00fan mucho m\u00e1s para dar.9.12-15 Pablo enfatiza en la recompensa espiritual para aquellos que dan generosamente para la obra de Dios. No debi\u00e9ramos esperar enriquecernos por medio de nuestras donaciones. Aquellos que reciben sus donaciones se alegrar\u00e1n y orar\u00e1n por usted. Al bendecir a otros usted mismo es bendecido.PRINCIPIOS DE CONFRONTACION EN 2 CORINTIOSSea firme y resuelto:  7.9; 10.2Afirme todo lo que ve que es bueno:  7.4Sea cuidadoso y sincero:  7.14, 8.21Conozca los hechos:  11.22-27Despu\u00e9s de la confrontaci\u00f3n haga el seguimiento:  7.13; 12.14Sea gentil luego de ser firme:  7.15; 13.11-13Use palabras que reflejen el mensaje de Cristo, no sus propias ideas :  10.3; 10.12, 13; 12.19Emplee disciplina solo cuando todo lo dem\u00e1s falla:  13.2Algunas veces la reprensi\u00f3n es necesaria, pero debe usarse con cuidado. El prop\u00f3sito de cualquier reprensi\u00f3n, confrontaci\u00f3n o disciplina es ayudar a las personas, no herirlas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 327 Rom 15:26; 1Co 16:1; 2Co 8:4; 2Co 9:12<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>37 9,1. acerca de: Peri de seguido por un gen. es corriente en 1 Cor como introducci\u00f3n de un tema nuevo (1 Cor7,l; 8,1.4; 12,1; 16,1). Pero en este caso Pablo no est\u00e1 respondiendo a una pregunta, y, a diferencia de la f\u00f3rmula estereotipada de 1 Cor, la expresi\u00f3n contiene gar y trien. La primera mira hacia atr\u00e1s, a 8,24, y se debe traducir \u00abciertamente\u00bb, \u00aben efecto\u00bb (BAGD 152). Pablo no tiene que recomendar la colecta porque los corintios est\u00e1n entusiasmados con la idea (v. 2; cf. 8,10-11). El men mira hacia delante, al de del v. 3. 2. Acaya est\u00e1 preparada desde el a\u00f1o pasado: Pablo cita esta frase que ha estado usando para estimular la generosidad macedonia, pero que ahora sabe que no es verdad (8,10-12;9,5) . Hab\u00eda tomado la voluntad por los hechos. El uso de \u00abAcaya\u00bb (v\u00e9ase 1 Cor 16,15) fue inducido por la menci\u00f3n de Macedonia. 3-5. Lejos de contradecir el pasaje de 8,16-24, estos vers\u00edculos lo presuponen. El art\u00edculo determinado delante de \u00abhermanos\u00bb supone que \u00e9stos han sido reconocidos. 4. Si los corintios no estaban preparados, dejar\u00edan por mentiroso a Pablo y se mostrar\u00edan faltos de amor (8,8.24). 5. no como una exacci\u00f3n: Una tercera raz\u00f3n para enviar a los delegados por delante. Si Pablo ten\u00eda que pedir dinero en pre\u00adsencia de miembros de otras Iglesias (v. 4), podr\u00eda parecer una extorsi\u00f3n. La respuesta se deber\u00eda a la presi\u00f3n, y no ser\u00eda, por tanto, un don (v. 7).<br \/>\n38 (C) Las recompensas de la generosi\u00addad (9,6-15). A los human\u00edsimos argumentos basados en el orgullo (8,8-10) y el inter\u00e9s por su reputaci\u00f3n (9,3-5), el ap\u00f3stol a\u00f1ade ahora la promesa de una recompensa. 6. siembra&#8230; cosecha: Un lugar com\u00fan de la sabidur\u00eda popular (G\u00e1l 6,7-9) responde a la pregunta de cu\u00e1nto dar. 7. Pasando a la actitud del donante, Pablo insiste en una decisi\u00f3n personal tomada con completa libertad (8,8; Flm 8,14; Rom 12,8). Un don ofrecido simplemente porque est\u00e1 mandado no agradar\u00eda a Dios. Dios ama al que da con alegr\u00eda: Es casi una cita de Prov 22,8a LXX, no se encuentra en el TM (cf. Eclo 35,9; Dt 15,10). 8. tener bastante de todo: El t\u00e9rmino autarkeia expresa el ideal gr. de la \u00abautosuficiencia\u00bb, la libertad y la satisfacci\u00f3n derivados de no deberle nada a nadie. Pablo introduce dos modificaciones. La riqueza es un don de Dios (Dt 8,17-18), y su finalidad es hacer el bien a los dem\u00e1s (Rom 14,7). 9. La cita es de Sal 112,9. Quienes ayudan al pobre participan de la justicia de Dios (v\u00e9ase 5,21).<br \/>\n10. simiente al que siembra y pan para que se alimente: La cita impl\u00edcita de Is 55,10 hace referencia a la lluvia, que se utiliza para ilustrar la eficacia de la palabra divina, y as\u00ed se\u00f1ala que el sujeto es Dios. Las im\u00e1genes se hacen eco del v. 6. la cosecha de vuestra justicia: Alusi\u00f3n a Os 10,12.<br \/>\n39 11-15. El pensamiento de Pablo pasa, de la idea de recompensa, a un horizonte m\u00e1s amplio y m\u00e1s teol\u00f3gico. La generosidad glorifica a Dios. 11-12. Puesto que la gracia es su causa (8,1), la reacci\u00f3n ante la generosidad corintia ser\u00e1 la acci\u00f3n de gracias dirigida a Dios (cf. 1,11; 4,15). 13. mediante la prueba proporcionada por este ministerio: La colecta es una demostraci\u00f3n de la realidad del amor aut\u00e9ntico (8,8).<br \/>\nglorificando a Dios: El ptc. se podr\u00eda aplicar, o a los corintios, o a los receptores de su don. Los w. 11-12 aconsejan la segunda opci\u00f3n. Dar gracias a Dios es reconocer su poder y de ese modo darle gloria, la obediencia de vuestra confesi\u00f3n de la gloria de Cristo: El significado se explica en la frase siguiente. La generosidad para con los dem\u00e1s a imitaci\u00f3n de Cristo (5,15; 9,9) es la proclamaci\u00f3n existencial de la obe\u00addiencia de la fe (Rom 1,5). Pablo esperaba que la colecta demostrara a los creyentes de Jerusal\u00e9n que los gentiles eran tan cristianos como ellos. Tal optimismo hab\u00eda menguado algo para cuando escribi\u00f3 Rom 15,31 en Corinto. 14. Pablo esperaba que la respuesta de los pobres de Jerusal\u00e9n ser\u00eda una oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n por ellos y el reconocimiento de que los gentiles hab\u00edan sido agraciados por Dios. 15. su don indescriptible: La gracia de Dios (8,1), que potencia la generosidad del amor.<br \/>\n(Berger, K., \u00abAlmosen f\u00fcr Israel: Zum historischen Kontext der paulinischen Kollekte\u00bb, NTS 23 [1976-77] 180-204. Betz, H. D., Second Corin\u00adthians 8 and 9 [Filadelfia 1985]. Buchanan, G., \u00abJes\u00fas and the Upper Class\u00bb, NovT 7 [1964] 195-209. Georgi, D., Die Geschichte der Kollekte des Paulus f\u00fcr Jerusalem [TF 38, Hamburgo 1965]. Morgan-Wynne, J. E., \u00ab2 Cor 8:18f. and the Question of a Traditionsgrundlage for Acts\u00bb, JTS 30 [1979] 172-73. Nickle, K. F\u201e The Collection [SBT 48, Londres 1966].)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>servicio&#8230;<\/b><\/i> Gr. <i>diakon\u00eda<\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">314<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>del<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Una vez m\u00e1s aqu\u00ed habla del dar voluntaria- y cari\u00f1osamente para otros Israelitas, en donde los porcentajes son arbitrarios. El diezmo no es arbitrario, y no es una opci\u00f3n, tal como Pablo admite aqu\u00ed al establecer que \u00e9l est\u00e1 hablando y no la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Moshiaj Yahshua.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] Cuya capital es Corinto.[4] Se gana hablando con agrado a los d\u00e9biles para convencerlos a obrar bien. Lo m\u00e1s razonable es hacer servir las razones humanas para la obra de Dios.[7] Eclo 35, 11; Mar 12, 43; Rom 12, 8.[9] Sal 112 (111), 9.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cuanto a esta ayuda para los santos, est\u00e1 de m\u00e1s que os escriba; 9:1 \u2014 \u00abCuanto a la&#8230; os escriba\u00bb. Este cap\u00edtulo contin\u00faa el tema comenzado en el 8, que es la colecta para los santos necesitados en Jerusal\u00e9n. Estos dos cap\u00edtulos deben ser estudiados juntamente. Muchos de los comentarios hechos en el cap. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 2 Corintios 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29586","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29586","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29586"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29586\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29586"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29586"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29586"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}