{"id":29652,"date":"2022-06-20T13:04:23","date_gmt":"2022-06-20T18:04:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-121-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T13:04:23","modified_gmt":"2022-06-20T18:04:23","slug":"comentario-de-2-corintios-121-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-121-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de 2 Corintios 12:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Me es preciso gloriarme, aunque no es provechoso. Sin embargo, recurrir\u00e9 a las visiones y revelaciones del Se\u00f1or.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>12:1<\/span> \u2014 \u00abCiertamente no me conviene gloriarme\u00bb. \u00abEs preciso gloriarme, aunque en verdad no me conviene\u00bb, Ver. Moderna. \u00abEl gloriarse es necesario, aunque no es provechoso\u00bb, Ver. Biblia de las Am\u00e9ricas. Pablo sent\u00eda la necesidad de seguir jact\u00e1ndose porque las falsas representaciones y reclamaciones de sus oponentes judaizantes (<span>11:5<\/span>,<span>13<\/span>; <span>12:11<\/span>), y la actitud de los corintios ante ello (12:11), le obligaban a hacerlo. El gloriarse en s\u00ed, bas\u00e1ndose en lo que es puramente humano, nunca conviene; nada se gana con ello. Pablo mismo hab\u00eda probado su apostolado, entre otras cosas por medio de los milagros que hizo en Corinto (v.<span>12<\/span>). Pero las circunstancias del momento le forzaron a continuar glori\u00e1ndose, pero no como persona en s\u00ed, sino como instrumento usado directamente por Dios. V\u00e9ase 10:8,13; 11:10. \u00abpero vendr\u00e9&#8230; del Seor\u00bb. Una visi\u00f3n era una medida sobrenatural para traer ante la vista de la persona ciertas verdades (por ej., <span>Hch 10:3-17<\/span>; <span>Hch 9:10<\/span>; <span>Hch 9:27<\/span>; <span>Hch 18:9<\/span>; <span>Hch 22:17-21<\/span>; <span>Hch 23:11<\/span>). Pablo hab\u00eda tenido varias visiones del Se\u00f1or. Ahora pasa a contar acerca de una en particular, en la cual vio las glorias del cielo. <\/p>\n<p \/> Las revelaciones eran descubrimientos de verdades por conducto sobrenatural (por ej., <span>Hch 13:2<\/span>; <span>1Ti 4:1<\/span>). La palabra griega para decir \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb (APOCALIPSIS, <span>G\u00e1l 1:12<\/span>; <span>Apo 1:1<\/span>) significa literalmente descubrir para que lo antes oculto ahora se vea.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>no me conviene.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 8:10<\/span>; <span class='bible'>Jua 16:7<\/span>; <span class='bible'>Jua 18:14<\/span>; <span class='bible'>1Co 6:12<\/span>; <span class='bible'>1Co 10:23<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>gloriarme.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 12:11<\/span>; <span class='bible'>2Co 11:16-30<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>vendr\u00e9 a las visiones.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 12:7<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 12:6<\/span>; <span class='bible'>Eze 1:1<\/span>; <span class='bible'>Eze 11:24<\/span>; <span class='bible'>Dan 10:5-10<\/span>; <span class='bible'>Joe 2:28<\/span>, <span class='bible'>Joe 2:29<\/span>; <span class='bible'>Hch 9:10-17<\/span>; <span class='bible'>Hch 18:9<\/span>; <span class='bible'>Hch 22:17-21<\/span>; <span class='bible'>Hch 23:11<\/span>; <span class='bible'>Hch 26:13-19<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 1:12<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 2:2<\/span>; <span class='bible'>1Jn 5:20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Aunque pudiera gloriarse de sus maravillosas revelaciones,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 12:1-8<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>prefiere gloriarse en sus debilidades,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 12:9<\/span>, <span class='bible'>2Co 12:10<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>culp\u00e1ndolos por forzarlo a vanagloriarse,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 12:11-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Promete venir a ellos nuevamente, pero con el afecto de un padre,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 12:14-19<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>sin embargo teme que para su dolor, encuentre all\u00ed a muchos ofensores y des\u00f3rdenes p\u00fablicos,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 12:20<\/span>, <span class='bible'>2Co 12:21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pablo se prepara para gloriarse acerca de las\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">visiones y revelaciones<\/span>\u00a0que recibi\u00f3 de Dios, posiblemente para contrarrestar demandas similares de los falsos maestros; los compar\u00f3 con las pruebas que sufri\u00f3 en su ministerio (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 12:7-10<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las revelaciones divinas de Pablo, 12:1-10.<br \/>\n1 Si es menester gloriarse, aunque no conviene, vendr\u00e9 a las visiones y revelaciones del Se\u00f1or. 2 S\u00e9 de un hombre en Cristo que hace catorce a\u00f1os &#8211; si en el cuerpo no lo s\u00e9, si fuera del cuerpo tampoco lo s\u00e9, Dios lo sabe &#8211; fue arrebatado hasta el tercer cielo; 3 y s\u00e9 que este hombre &#8211; si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo s\u00e9, Dios lo sabe &#8211; 4 fue arrebatado al para\u00edso y oy\u00f3 palabras inefables que el hombre no puede decir. 5 De tales cosas me gloriar\u00e9, pero de m\u00ed mismo no he de gloriarme, si no es de mis flaquezas. 6 Si quisiera gloriarme, no har\u00eda el loco, pues dir\u00eda verdad. Me abstengo, no obstante, para que nadie juzgue de m\u00ed por encima de lo que en m\u00ed ve y oye de m\u00ed, 7 a causa de la alteza, de mis revelaciones. Por lo cual, para que yo no me engr\u00eda, fue me dada una espina en la carne, un emisario de Satan\u00e1s, que me abofetea, para que no me engr\u00eda. 8 Por esto rogu\u00e9 tres veces al Se\u00f1or que se retirase de m\u00ed, 9 y El me dijo: \u201cTe basta mi gracia, que en la flaqueza llega al colmo el poder.\u201d Muy gustosamente, pues, continuar\u00e9 gloriando me en mis debilidades para que habite en m\u00ed la fuerza de Cristo. 10 Por lo cual me complazco en las enfermedades, en los oprobios, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias por Cristo; pues cuando parezco d\u00e9bil, entonces es cuando soy fuerte.<\/p>\n<p>Contin\u00faa San Pablo haciendo el recuento de sus glorias. Aqu\u00ed, sin embargo, m\u00e1s que en sus fatigas y penalidades, se fija en las revelaciones con que Dios le ha favorecido.<br \/>\nAunque habla de \u201cvisiones y revelaciones,\u201d en plural (v.1), concretando no describe sino una (v.2-4). Que tuvo muchas, nos consta por otros lugares (cf. Hec 9:3-9; Hec 16:9; Hec 18:9; Hec 22:18; Hec 27:23; 1Co 9:1; 1Co 15:8; Gal 1:12; Gal 2:2), y al menos algunas de ellas, como la de Damasco, eran perfectamente conocidas de los fieles. Aqu\u00ed, sin embargo, se fija en una, a la que da una importancia especial y que describe como quien est\u00e1 haciendo la confidencia de un hecho desconocido. No da su nombre, sino que usa la per\u00edfrasis \u201cs\u00e9 de un hombre en Cristo\u201d (= un cristiano, v.2), pero es claro que est\u00e1 refiri\u00e9ndose a s\u00ed mismo (cf. v.7). La visi\u00f3n hab\u00eda tenido lugar hac\u00eda \u201ccatorce a\u00f1os\u201d (v.2). Si, pues, la carta est\u00e1 escrita a fines del a\u00f1o 57, hemos de colocarla hacia los a\u00f1os 43-44, en los principios de sus tareas apost\u00f3licas. Del tiempo se acuerda perfectamente; el modo, en cambio, lo ignora. No sabe si fue \u201cen el cuerpo\u201d o \u201cfuera del cuerpo,\u201d es decir, si solamente fue su alma la que fue arrebatada \u201chasta el tercer cielo\u201d o fue conjuntamente con el cuerpo. La expresi\u00f3n \u201cel tercer cielo\u201d (v.2), para designar el lugar donde mora Dios, est\u00e1 tomada del lenguaje que le era familiar, en conformidad con la ciencia astron\u00f3mica de entonces, distinguiendo el cielo atmosf\u00e9rico, el de los astros y el superior o emp\u00edreo. Se corresponde con la otra expresi\u00f3n \u201cpara\u00edso\u201d (v.3), que es de sabor m\u00e1s jud\u00edo (cf. Gen 2:8), y ya fue empleada por Jesucristo para designar el lugar donde van las almas de los justos despu\u00e9s de la muerte (cf. Lev 23:43). All\u00ed, en ese \u201cpara\u00edso\u201d o \u201ctercer cielo,\u201d San Pablo oy\u00f3 \u201cpalabras inefables que el hombre no puede decir\u201d (v.4). Se considera impotente para expresar lo que all\u00ed contempl\u00f3. Todo hace suponer que el Ap\u00f3stol lleg\u00f3 hasta el m\u00e1ximo que puede alcanzar una persona en la vida, acerc\u00e1ndose a la directa contemplaci\u00f3n de Dios.<br \/>\nDespu\u00e9s de estas manifestaciones, San Pablo da como un paso atr\u00e1s, temiendo que alguno le considere m\u00e1s de lo que es, y dice que, aunque pudiera gloriarse de la alteza de esas revelaciones que Dios le ha concedido, \u00e9l prefiere gloriarse de sus \u201cflaquezas,\u201d que es cosa m\u00e1s suya (v.5-6). Con esta ocasi\u00f3n hace (v.7) una declaraci\u00f3n importante: la de que, para que no se engriese con esas revelaciones, Dios le dio \u201cuna espina en la carne, un emisario de Satan\u00e1s, que le abofetee\u201d (\u03c3\u03ba\u03cc\u03bb\u03bf\u03c8  \u03c4\u03b7  \u03c3\u03b1\u03c1\u03ba\u03af , \u03ac\u03b3\u03b3\u03b5\u03bb\u03bf\u03b2  \u03c3\u03b1\u03c4\u03b1\u03bd\u03ac , \u03ca\u03bd\u03b1  \u03bc\u03b5  \u03ba\u03bf\u03bb\u03b1\u03c6\u03af\u03b6\u03b7 ). Mucho se ha discutido sobre el sentido de estas expresiones. Creemos, con la mayor\u00eda de los autores modernos (Cornely, Filli\u00f3n, Prat, Alio, Spicq), que el Ap\u00f3stol alude a alguna enfermedad corporal que le hac\u00eda sufrir fuertemente, sea en sentido f\u00edsico, sea tambi\u00e9n en sentido moral, en cuanto parec\u00eda un obst\u00e1culo a su labor misionera. Lo m\u00e1s probable es qu\u00e9 esta enfermedad, sobre cuya naturaleza es aventurado afirmar nada concreto, sea la misma que la aludida en Gal 4:13-14. Nada tiene de extra\u00f1o que la llame \u201cemisario de Satan\u00e1s,\u201d pues era corriente entre los jud\u00edos atribuir las enfermedades al demonio (cf. Lev 13:16; Job 2:6); y, adem\u00e1s, siempre es verdad que el demonio se aprovecha de todos los tantos (cf. 2:11) para hacernos da\u00f1o y llevarnos al pesimismo 211.<br \/>\nSan Pablo rog\u00f3 \u201ctres veces\u201d al Se\u00f1or, como Jes\u00fas en Getseman\u00ed (cf. Mat 26:44), que le quitara esa enfermedad (v.8); pero, como Jes\u00fas, tambi\u00e9n \u00e9l hubo de aceptar la prueba, confortado con la respuesta del mismo Jes\u00fas: \u201cTe basta mi gracia, que en la flaqueza llega al colmo el poder\u201d (v.9). Respuesta sublime, que constituye un magn\u00edfico resumen de la doctrina que Pablo ha venido inculcando en toda la carta. No es extra\u00f1o, pues, que, apoyado en ella, vuelva a hacer lista de sus \u201cdebilidades\u201d para gloriarse en ellas (v.10).<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 ha hecho su apolog\u00eda,Mat 12:11-21.<br \/>\n11 He hecho el loco: vosotros me hab\u00e9is obligado. Porque necesitaba ser estimado de vosotros, pues en nada fui inferior a esos preclaros ap\u00f3stoles, aunque nada soy. 12 Las se\u00f1ales de ap\u00f3stol se realizaron entre vosotros en mucha paciencia, en se\u00f1ales y prodigios y milagros. 13 \u00bfPues en qu\u00e9 hab\u00e9is sido inferiores a las otras iglesias, sino en que no os fui gravoso ? Perdonadme este agravio. 14 He aqu\u00ed que por tercera vez estoy para ir a vosotros, y no os ser\u00e9 gravoso; porque no busco vuestros bienes, sino a vosotros; pues no son los hijos los que deben atesorar para los padres, sino los padres para los hijos. 15 Yo de muy buena gana me gastar\u00e9 y me desgastar\u00e9 hasta agotarme por vuestra alma, aunque, am\u00e1ndoos con mayor amor, sea menos amado. 16 Bien, en nada os fui gravoso, pero en mi astucia os cac\u00e9 con enga\u00f1o. 17 \u00bfOs he explotado acaso por medio de alguno de los que os envi\u00e9? 18 Yo anim\u00e9 a Tito a ir y envi\u00e9 con \u00e9l al hermano; \u00bfacaso Tito os explot\u00f3 ? \u00bfNo procedimos ambos seg\u00fan el mismo esp\u00edritu? \u00bfNo seguimos los mismos pasos?19 Hace tiempo cre\u00e9is que tratamos de justificarnos ante vosotros. Ante Dios, en Cristo, hablamos; y todo, car\u00edsimos, para vuestra edificaci\u00f3n. 20 Pues temo que cuando vaya no os halle cual querr\u00eda y no me hall\u00e9is vosotros cual querr\u00edais; temo que haya contiendas, envidias, iras, ambiciones, detracciones, murmuraciones, hinchazones, sedicio-es; 21 que al llegar de nuevo a vosotros sea de Dios humillado a causa vuestra, y tenga que llorar por muchos de los que antes pecaron y no hicieron penitencia de su impureza, de su fornicaci\u00f3n y de su lascivia.<\/p>\n<p> El Ap\u00f3stol se queja de la pasividad de los corintios, que no han sabido defenderle frente a las calumnias de los adversarios. Por eso ha tenido que hacer \u201cel loco,\u201d defendi\u00e9ndose y alab\u00e1ndose \u00e9l (v.11). Y ten\u00edan motivos para conocerle, pues hab\u00eda vivido entre ellos \u201cen mucha paciencia, en se\u00f1ales, y prodigios y milagros\u201d (v.1a). Estos tres \u00faltimos t\u00e9rminos pr\u00e1cticamente son equivalentes, y aluden a los milagros realizados por Pablo en Corinto; cosa, sin embargo, de que Lucas, al describirnos la estancia del Ap\u00f3stol en aquella ciudad (cf. Hec 18:1-18), guarda silencio. Aparece, pues, claro que las narraciones de Lucas en los Hechos no siempre son completas.<br \/>\nLa \u00fanica cosa en que pod\u00e9is quejaros de m\u00ed, a\u00f1ade ir\u00f3nicamente el Ap\u00f3stol, es que no os fui \u201cgravoso\u201d (\u03bd .13), recibiendo de vosotros el sustento, como recib\u00ed de algunas otras iglesias (cf. 11:9) y, en general, exig\u00edan los dem\u00e1s ap\u00f3stoles a las suyas (cf. 1Co 9:4-6). Y a\u00fan recalca la iron\u00eda: \u201cperdonadme este agravio.\u201d Luego, dejada toda iron\u00eda, dice que, al ir ahora a Corinto \u201cpor tercera vez\u201d (cf. 13:1), piensa seguir con el mismo proceder, y que est\u00e1 dispuesto a \u201cgastarse y desgastarse\u201d por el bien de sus almas, aunque ellos cada vez le amen menos (v.14-15). Revela aqu\u00ed San Pablo todo el amor de su coraz\u00f3n.<br \/>\nA continuaci\u00f3n (v.16-18) responde a una calumnia que parece propalaban contra \u00e9l sus adversarios: la de que enga\u00f1aba astutamente a los corintios, diciendo que no les exig\u00eda nada, y enviando luego a sus colaboradores o delegados para recibir donativos, de los que \u00e9l se aprovechaba. Pablo no responde directamente, sino que apela a la experiencia misma de los corintios. \u201c\u00bfEs que Tito os explot\u00f3? \u00bfNo seguimos siempre ambos los mismos pasos?\u201d La alusi\u00f3n a la conducta de Tito parece referirse al tiempo de su estancia entre los corintios, cuando fue portador de la carta \u201cen l\u00e1grimas\u201d (cf. 7:6-7), no al de la visita para la colecta que ahora, en la presente carta, les notificaba (cf. 8:17). Eso no obsta para que el primer inciso: \u201canim\u00e9 a Tito a ir y envi\u00e9 con \u00e9l al hermano\u201d (v.18a), pueda referirse a la visita de la colecta, siendo aoristos epistolares, como en 8:17.<br \/>\n\u00faltimamente (v. 19-21), San Pablo deshace un reparo. Que no crean, como sin duda vienen pensando algunos desde que comenzaron a leer la carta, que trata de justificarse ante ellos, cual si fuera \u00e9l el acusado y ellos los jueces. No; si ha hecho su apolog\u00eda, es simplemente porque la cree necesaria para \u201cedificaci\u00f3n\u201d de los corintios, es decir, para su bien espiritual, de modo que no se dejen seducir por los que tratan de apartarles del recto camino (v.1g). Quiere evitar sentirse \u201chumillado al llegar a Corinto, por la conducta indigna de los que m\u00e1s bien debieran serle motivo de orgullo (cf. 1:14; 3:2; 7:4; 8:24; 9:2), vi\u00e9ndose obligado a castigar (v.20-21).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>visiones \u2026 revelaciones.<\/b> Seis de las visiones de Pablo est\u00e1n registradas en Hechos (<span class='bible'>Hch 9:12<\/span>; <span class='bible'>Hch 16:9-10<\/span>; <span class='bible'>Hch 18:9<\/span>; <span class='bible'>Hch 22:17-18<\/span>; <span class='bible'>Hch 23:11<\/span>; <span class='bible'>Hch 27:23-24<\/span>), y sus cartas hablan de revelaciones que hab\u00eda recibido (cp. <span class='bible'>G\u00e1l 1:12<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 2:2<\/span>; <span class='bible'>Efe 3:3<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Con cierta vacilaci\u00f3n, Pablo continu\u00f3 su proceso de \u00abgloriarse\u00bb para beneficio did\u00e1ctico de los corintios (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>2Co 11:1<\/span>). Aunque no es algo provechoso ni \u00abconviene\u00bb porque podr\u00eda tentar su propia carne al orgullo, la fascinaci\u00f3n de los corintios con las supuestas visiones y revelaciones de los falsos ap\u00f3stoles lo dej\u00f3 sin m\u00e1s alternativa (v. <span class='bible'>2Co 12:11<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El cambio abrupto de tono con respecto a los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span> ha motivado diversas explicaciones sobre la relaci\u00f3n entre los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> y <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span>. Algunos argumentan que los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> fueron parte del contenido original de \u00abla carta severa\u00bb (<span class='bible'>2Co 2:4<\/span>), de ah\u00ed que su lugar cronol\u00f3gico preceder\u00eda a los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span>. Sin embargo, los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> no pudieron haber sido escritos antes que los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span>, porque hacen referencia a la visita de Tito como un acontecimiento pasado (<span class='bible'>2Co 12:18<\/span>; cp. <span class='bible'>2Co 8:6<\/span>). Adem\u00e1s, el ofensor cuyo desaf\u00edo a la autoridad de Pablo motiv\u00f3 el env\u00edo de \u00abla carta severa\u00bb (<span class='bible'>2Co 2:5-8<\/span>) no es mencionado en los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span>. Otros concuerdan en que los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> deben ir antes de <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span>, pero creen que forman parte de otra carta. Suponen que Pablo, despu\u00e9s de enviar los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span> a los corintios, recibi\u00f3 noticias sobre problemas nuevos en Corinto y escribi\u00f3 los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> como respuesta. Una variaci\u00f3n de esta alternativa es que Pablo hizo una pausa mientras escrib\u00eda Segunda Corintios tras terminar los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span>, y despu\u00e9s de recibir malas noticias provenientes de Corinto reanud\u00f3 la elaboraci\u00f3n de la carta en los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span>. Esta perspectiva preserva la unidad de Segunda Corintios. No obstante, Pablo no menciona en ning\u00fan aparte de los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> que hubiera acabado de recibir noticias recientes de Corinto. La mejor interpretaci\u00f3n considera Segunda Corintios como una carta unificada en que los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span> iban dirigidos a la mayor\u00eda compuesta por los que se hab\u00edan arrepentido (cp. <span class='bible'>2Co 2:6<\/span>) y los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> a la minor\u00eda que segu\u00eda bajo la influencia de los falsos maestros. El respaldo para esta perspectiva es el siguiente: 1) no existe evidencia hist\u00f3rica (en los manuscritos griegos, los escritos de los padres de la iglesia o en traducciones antiguas) de que los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> hubieran circulado como una carta aparte. Todos los manuscritos griegos los incluyen a continuaci\u00f3n de los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> 2) las diferencias en tono entre los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> y <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span> han sido exageradas (cp. <span class='bible'>2Co 11:11<\/span>; <span class='bible'>2Co 12:14<\/span> con <span class='bible'>2Co 6:11<\/span>; <span class='bible'>2Co 7:2<\/span>) y 3) los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 10:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 11:1-33<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 12:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 13:1-14<\/span> constituyen la conclusi\u00f3n l\u00f3gica de todo lo postulado en los cap\u00edtulos <span class='bible'>2Co 1:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 2:1-17<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 3:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 4:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 5:1-21<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 6:1-18<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 7:1-16<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 8:1-24<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>2Co 9:1-15<\/span>, y a medida que Pablo preparaba a los corintios para su visita prometida (<span class='bible'>2Co 1:15-16<\/span>; <span class='bible'>2Co 2:1-3<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t12:1 &#8212; \u00abCiertamente no me conviene gloriarme\u00bb. \u00abEs preciso gloriarme, aunque en verdad no me conviene\u00bb, Ver. Moderna. \u00abEl gloriarse es necesario, aunque no es provechoso\u00bb, Ver. Biblia de las Am\u00e9ricas. Pablo sent\u00eda la necesidad de seguir jact\u00e1ndose porque las falsas representaciones y reclamaciones de sus oponentes judaizantes (11:5,13; 12:11), y la actitud de los corintios ante ello (12:11), le obligaban a hacerlo. El gloriarse en s\u00ed, bas\u00e1ndose en lo que es puramente humano, nunca conviene; nada se gana con ello. Pablo mismo hab\u00eda probado su apostolado, entre otras cosas por medio de los milagros que hizo en Corinto (v.12). Pero las circunstancias del momento le forzaron a continuar glori\u00e1ndose, pero no como persona en s\u00ed, sino como instrumento usado directamente por Dios. V\u00e9ase 10:8,13; 11:10. \u00abpero vendr\u00e9&#8230; del Seor\u00bb. Una visi\u00f3n era una medida sobrenatural para traer ante la vista de la persona ciertas verdades (por ej., Hch 10:3-17; Hch 9:10; Hch 9:27; Hch 18:9; Hch 22:17-21; Hch 23:11). Pablo hab\u00eda tenido varias visiones del Se\u00f1or. Ahora pasa a contar acerca de una en particular, en la cual vio las glorias del cielo.<br \/>\n\tLas revelaciones eran descubrimientos de verdades por conducto sobrenatural (por ej., Hch 13:2; 1Ti 4:1). La palabra griega para decir \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb (APOCALIPSIS, G\u00e1l 1:12; Apo 1:1) significa literalmente descubrir para que lo antes oculto ahora se vea.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL AGUIJ\u00d3N Y LA GRACIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>2 Corintios 12:1-10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Ahora ya tengo que seguir presumiendo, aunque no sirva para nada; as\u00ed es que pasar\u00e9 a las visiones y revelaciones que el Se\u00f1or me ha otorgado.<br \/>Conozco a un hombre en Cristo que, hace catorce a\u00f1os -si fue en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo s\u00e9; s\u00f3lo Dios lo sabe-fue arrebatado hasta el tercer Cielo. Y s\u00e9 que este hombre del que estoy hablando -si fue en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo s\u00e9; s\u00f3lo Dios lo sabe- fue trasladado al Para\u00edso y escuch\u00f3 cosas que no se pueden decir con palabras humanas ni le est\u00e1 permitido decir a nadie. De ese hombre es del que podr\u00eda estar orgulloso. Pero de m\u00ed mismo no tengo nada de que presumir; aunque, si quisiera hacerlo, no estar\u00eda tan loco, porque dir\u00eda la verdad. Pero renuncio a presumir, no sea que alguien se haga una idea m\u00e1s elevada de m\u00ed de lo que ve en m\u00ed u oye de m\u00ed. A causa de la naturaleza extraordinaria de la Revelaci\u00f3n que se me ha concedido y para que no me enaltezca de orgullo, tengo metida en la carne una estaca, un mensajero de Satan\u00e1s que me abofetea para que no me ensoberbezca. Tres veces he orado al Se\u00f1or acerca de esto, suplic\u00e1ndole que me la quite de encima. Y \u00c9l me ha dicho: \u00abCon Mi gracia tienes bastante, porque el poder alcanza la madurez en la debilidad.\u00bb<br \/>En consecuencia, estoy contento de no presumir nada m\u00e1s que de mis debilidades, para que gracias a ellas monte su tienda sobre m\u00ed el poder de Cristo. Por eso es por lo que me alegro de las debilidades, de los insultos, de las dificultades inevitables, de las persecuciones, de las angustias; porque es cuando soy d\u00e9bil cuando soy fuerte.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Si tenemos sentimientos, habremos de leer este pasaje con reverencia, porque Pablo nos descubre en \u00e9l su coraz\u00f3n y nos muestra su dolor y su gloria.<br \/>Totalmente en contra de su voluntad, sigue aqu\u00ed presentando sus credenciales, y nos habla de una experiencia de la que no podemos m\u00e1s que maravillarnos y que no podemos ni intentar sondear. De una manera bastante extra\u00f1a, Pablo parece salirse de s\u00ed mismo y contemplarse: \u00abConozco a un hombre\u00bb -nos dice. Ese hombre es \u00e9l mismo; y, sin embargo, Pablo puede mirar a ese hombre que tuvo aquella experiencia sorprendente como desde una cierta distancia. Para el m\u00edstico, la gran finalidad de toda experiencia religiosa es la visi\u00f3n de Dios y la uni\u00f3n con \u00c9l.<\/p>\n<p>Los m\u00edsticos siempre han aspirado a ese momento maravi- lloso cuando, como dec\u00eda Juan de la Cruz, la amada es en el Amado transformada. En sus tradiciones, los jud\u00edos dec\u00edan que cuatro rabinos hab\u00edan tenido esta visi\u00f3n de Dios. Ben Azzai hab\u00eda visto la gloria del Se\u00f1or y hab\u00eda muerto. Ben Soma la contempl\u00f3, y se volvi\u00f3 loco. Ajer la vio y \u00abcort\u00f3 las tiernas plantas,\u00bb es decir, a pesar de la visi\u00f3n, se volvi\u00f3 un hereje y estrope\u00f3 el jard\u00edn de la verdad. Aquiba fue el \u00fanico que ascendi\u00f3 en paz y volvi\u00f3 en paz.<\/p>\n<p>No podemos ni figurarnos lo que le sucedi\u00f3 a Pablo. No tenemos que meternos en teor\u00edas acerca del n\u00famero de cielos por el hecho de que \u00e9l nos hable del tercer cielo. Nos quiere decir sencillamente que su esp\u00edritu se elev\u00f3 en un \u00e9xtasis insuperable por su proximidad a Dios.<br \/>Podemos fijarnos en un detalle precioso, porque puede que nos ayude un poco. La palabra <em>Para\u00edso <\/em>viene del persa antiguo, en el que quiere decir un <em>jard\u00edn vallado. <\/em>Cuando un rey persa quer\u00eda conferir un honor muy especial a alguna persona que le era especialmente querida, la hac\u00eda <em>compa\u00f1era del jard\u00edn, <\/em>y le conced\u00eda el derecho de pasear con \u00e9l por los jardines reales. En aquella experiencia, como nunca antes o despu\u00e9s, Pablo hab\u00eda estado en \u00edntima comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la gloria vino el dolor. Las versiones espa\u00f1olas de la Biblia suelen traducir por <em>espina o aguij\u00f3n <\/em>la palabra a la que nos referimos. Eso es lo que puede querer decir la palabra grieg\u00e1 <em>sk\u00f3lops, <\/em>pero es m\u00e1s probable .que se refiera a <em>una estaca. <\/em>Algunas veces se empalaban los criminales en una estaca aguda. Era una estaca como esas la que Pablo sent\u00eda retorcerse en su cuerpo. \u00bfA qu\u00e9 se refer\u00eda? Se han sugerido muchas respuestas. En primer lugar consideraremos las que han sugerido grandes int\u00e9rpretes, pero que, a la vista de la evidencia, deben descartarse.<\/p>\n<p>(i) El aguij\u00f3n se ha supuesto que quer\u00eda decir <em>tentaciones espirituales; <\/em>la tentaci\u00f3n de la duda, o de abandonar los deberes de la vida apost\u00f3lica, y el remordimiento de conciencia cuando le venc\u00eda la tentaci\u00f3n. Ese era el punto de vista de Calvino.<\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) Se ha considerado que se refer\u00eda a la oposici\u00f3n y per<em>secuci\u00f3n <\/em>que Pablo ten\u00eda que arrostrar, la constante batalla con los que trataban de deshacerle el trabajo. Ese era el punto de vista de Lutero.<\/p>\n<p>(iii) Se ha tomado en el sentido de <em>tentaciones carnales. <\/em>Cuando los monjes y los ermita\u00f1os se encerraban en sus celdas o en sus lugares de penitencia, descubr\u00edan que el \u00faltimo instinto que hab\u00eda que domar era el .sexo. Los antiguos padres de la Iglesia, y en general la Iglesia Cat\u00f3lica Romana tienen ese punto de vista.<\/p>\n<p>Ninguna de estas interpretaciones puede ser correcta, por tres razones. (a) La misma palabra \u00abestaca\u00bb sugiere un dolor casi salvaje. (b) La imagen que nos pinta es la de sufrimiento f\u00edsico. (c) Fuera el aguij\u00f3n lo que fuera, era intermitente; porque, aunque a veces postraba a Pablo, nunca le alejaba totalmente de su trabajo. Vamos ahora a considerar otras sugerencias.<br \/>(iv) Se ha sugerido que el aguij\u00f3n era <em>el aspecto f\u00edsico de Pablo. \u00abSu <\/em>aspecto f\u00edsico es insignificante\u00bb<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>2Co 10:10<\/span><em> ). Se ha sugerido que sufrir\u00eda alguna desfiguraci\u00f3n que le hac\u00eda feo y dificultaba su trabajo; pero eso no justifica el agudo dolor que debe de haber sufrido.<\/em><\/p>\n<p><em>(v) Una de las sugerencias m\u00e1s corrientes es que padec\u00eda epilepsia. <\/em>Es dolorosa y recurrente; y entre ataques el que la padece puede llevar una vida normal. Produce visiones y trances. \u00bfSer\u00edan los que Pablo experimentaba? Puede ser repelente. En el mundo antiguo se atribu\u00eda a los demonios; cuando la gente ve\u00eda a un epil\u00e9ptico, escup\u00eda para mantener a raya al mal esp\u00edritu. En <span class='bible'>Gal 4:14<\/span>  Pablo dice que, cuando los Gal\u00e1tatas se dieron cuenta de su enfermedad, no <em>le rechazaron. <\/em>La palabra griega quiere decir literalmente no <em>me escupisteis. <\/em>Pero esta teor\u00eda tiene consecuencias que no es f\u00e1cil aceptar. Querr\u00eda decir que las visiones de Pablo eran trances epil\u00e9pticos, y no podemos creer que las visiones que cambiaron el mundo no fueran m\u00e1s que eso.<\/p>\n<p>(vi) La m\u00e1s antigua de todas las teor\u00edas es que Pablo sufr\u00eda de <em>severos y postrantes dolores de cabeza. <\/em>Eso era lo que cre\u00edan tanto Tertuliano como Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>(vii) Eso podr\u00eda conducirnos a la verdad; porque todav\u00eda hay otra teor\u00eda de que Pablo ten\u00eda <em>problemas con la vista, <\/em>y esto podr\u00eda estar relacionado con los dolores de cabeza. Despu\u00e9s de pasar la gloria del camino de Damasco, Pablo estuvo ciego <em>(<\/em><span class='bible'>Hch 9:9<\/span><em> ). <\/em>Puede que sus ojos no se recuperaran nunca del todo. Pablo dice de los Gal\u00e1tatas que habr\u00edan estado dispuestos a sacarse los ojos para d\u00e1rselos <em>(<\/em><span class='bible'>Gal 4:15<\/span><em> ). <\/em>Y al final de Gal\u00e1tatas escribe: \u00ab\u00a1Mirad que letrota tan grande escribo!\u00bb (6:11), como si estuviera describiendo la manera defectuosa de escribir de una persona que apenas pod\u00eda ver.<\/p>\n<p>(viii) Con mucho lo m\u00e1s probable es que Pablo sufriera de ataques cr\u00f3nicos recurrentes de fiebres de una cierta malaria v\u00edrica que acechaba las costas del Mediterr\u00e1neo oriental. Los nativos de esas regiones, cuando quer\u00edan hacerle el mayor da\u00f1o posible a sus enemigos, rezaban a sus dioses que los \u00abconsumieran con el ardor\u00bb de esta clase de fiebres. Uno que las padeci\u00f3 describ\u00eda los dolores que las acompa\u00f1aban como \u00absi le atravesaran la frente con un yerro candente.\u00bb Otro hablaba \u00abdel dolor demoledor que le perforaba las sienes como la fresa de un dentista, o como si le metieran una cu\u00f1a entre las mand\u00edbulas;\u00bb y dec\u00eda que, cuando se le presentaba una crisis, \u00abllegaba al colmo de la resistencia al dolor.\u00bb Eso s\u00ed merece describirse como un aguij\u00f3n, y aun como una estaca, en la carne. El hombre que soport\u00f3 tantos otros sufrimientos ten\u00eda tambi\u00e9n esta agon\u00eda en su cuerpo todo el tiempo.<br \/>Pablo le pidi\u00f3 a Dios que se lo quitara; pero Dios contest\u00f3 a esa oraci\u00f3n como a tantas: no se lo quit\u00f3, pero le dio a Pablo las fuerzas para soportarlo. As\u00ed act\u00faa Dios. No nos baja el list\u00f3n, sino nos capacita para superarlo.<br \/>A Pablo se le concedi\u00f3 la promesa y la realidad de la gracia todosuficiente. Veamos en su vida unas pocas cosas para las que le bast\u00f3 con aquella gracia.<br \/>(i) Era suficiente para soportar el <em>cansancio f\u00edsico. <\/em>Le capacit\u00f3 para seguir adelante.  John Wesley predic\u00f3 42,000<\/p>\n<\/p>\n<p>sermones. Recorri\u00f3 un promedio<span class='bible'> <\/span>de 7,500 kil\u00f3metros al a\u00f1o. &#8216;Cabalgaba 100 kil\u00f3metros y predicaba tres sermones al d\u00eda por t\u00e9rmino medio. Cuando ten\u00eda 83 a\u00f1os escribi\u00f3 en su diario: \u00abYo mismo me admiro. No estoy nunca cansado, ya est\u00e9 predicando, escribiendo o viajando.\u00bb Ese era el resultado de la gracia todosuficiente.<\/p>\n<p>(ii) Era suficiente para soportar el dolor <em>f\u00edsico. <\/em>Le capacitaba para soportar la cruel estaca. Una vez una persona fue a visitar a una chica que estaba en cama, muriendo de una enfermedad incurable y doloros\u00edsima. Le llevaba un librito con lecturas para animar a los que tienen problemas, un libro gracioso, ocurrente y feliz. \u00abMuchas gracias -le dijo la chica-, pero ya conozco ese libro.\u00bb \u00abAh, \u00bflo has le\u00eddo ya?\u00bb -le pregunt\u00f3 la persona que hab\u00eda ido a visitarla. La chica contest\u00f3: \u00abYo soy su <em>autora.\u00bb <\/em>Esa era la obra de la gracia todosuficiente.<\/p>\n<p>(iii) Era suficiente para soportar <em>la oposici\u00f3n. <\/em>Pablo se pas\u00f3 la vida arrostrando oposici\u00f3n, y nunca cedi\u00f3 ante ella. No hab\u00eda nada que pudiera rendirle o hacerle volverse atr\u00e1s. Esa era la obra de la gracia todosuficiente.<\/p>\n<p>(iv) Le capacit\u00f3, como puede verse en toda esta carta, para arrostrar <em>la calumnia. <\/em>No hay nada m\u00e1s dif\u00edcil de resistir que ser objeto de malentendidos y prejuicios conscientes. Una vez un hombre le arroj\u00f3 un cubo de agua a Arquelao el Macedonio. \u00c9l no dijo ni palabra. Y, cuando un amigo le pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda soportarlo tan serenamente, le contest\u00f3: \u00abNo me arroj\u00f3 el agua a m\u00ed, sino al hombre por el que me tom\u00f3.\u00bb La gracia todosuficiente capacitaba a Pablo para no tener en cuenta lo que los dem\u00e1s pensaran de \u00e9l, sino s\u00f3lo lo que Dios sab\u00eda que era.<\/p>\n<p>La gloria del Evangelio consiste en que en nuestra debilidad podemos encontrar esta maravillosa gracia; porque cuando llegamos al fondo de nuestra indefensi\u00f3n es cuando se le ofrece a Dios la oportunidad de intervenir.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 12<\/p>\n<p>bb) Visiones y revelaciones (12\/01-09a). <\/p>\n<p>1 Hay que gloriarse. Pues, aunque no es conveniente, vendr\u00e9, sin embargo, a visiones y revelaciones del Se\u00f1or. <\/p>\n<p>La per\u00edcopa 12,19a constituye la segunda parte del discurso en que Pablo se vanagloria. Hay que notar, en primer t\u00e9rmino, que ofrece un contraste con la primera parte. En la secci\u00f3n anterior se hablaba de privilegios terrenos (11,22), pero, sobre todo, de trabajos, sufrimientos y flaquezas del ap\u00f3stol (11,23-33). Aqu\u00ed, en cambio, Pablo descubre las extraordinarias revelaciones divinas con que Dios le ha honrado. Con todo, tambi\u00e9n esta gracia es una gloria de la debilidad, pues Pablo afirma que la gracia se concede a los que sufren y que, tambi\u00e9n aqu\u00ed, el poder de Dios act\u00faa en la debilidad. De este modo hay un punto de contacto entre las dos partes del discurso. <\/p>\n<p>Pablo insiste una vez m\u00e1s en que \u00e9l se glor\u00eda s\u00f3lo porque se ha visto obligado. Sabe muy bien que no es conveniente. No es provechoso para el cristiano, para obrar \u00abseg\u00fan el Se\u00f1or\u00bb (11,17). Sin embargo, \u00e9l va a gloriarse de sus visiones y revelaciones. S\u00f3lo porque se ha visto obligado habla aqu\u00ed Pablo p\u00fablicamente de ellas. Aparte esto, algunos otros lugares de sus cartas contienen someras alusiones al hecho de que ha recibido revelaciones. As\u00ed, en Rom 11:25 dice que le han sido descubiertas algunas cosas sobre la salvaci\u00f3n final de Israel, su pueblo; en 1Co 15:51, sobre el misterio de la resurrecci\u00f3n de los muertos al final de los tiempos, y en 1Te 4:15 sobre la nueva venida de Cristo. Habla repetidas veces de la aparici\u00f3n del Se\u00f1or ascendido, que le fue concedida en su viaje a Damasco 89. Los Hechos de los ap\u00f3stoles hablan de otras visiones misteriosas90.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>89. Cf. 1Co 9:1; 1Co 15:8; Gal 1:15 s. 90. Seg\u00fan los Hec 16:9, una noche Pablo vio a un macedonio que le instaba a pasar a Europa. Seg\u00fan Hec 18:9, se le apareci\u00f3 el Se\u00f1or durante la noche en sue\u00f1os y habl\u00f3 con \u00e9l. El mismo Pablo menciona otra visi\u00f3n en Hec 22:17 y 27-23. La ex\u00e9gesis se pregunta si Pablo enumera bajo el ep\u00edgrafe de \u00abvisiones y revelaciones\u00bb de que habla en 12,1 todas estas gracias, de tal modo que las que menciona en 12,2-4 sean s\u00f3lo una peque\u00f1a selecci\u00f3n, o si, por el contrario, distingue las citadas en 12,2-4 de todas las dem\u00e1s y quiere hablar s\u00f3lo de \u00e9stas, bien porque fueran revelaciones de una especial profundidad, bien excepcionales por cualquier otro motivo. Es dif\u00edcil hallar una respuesta a esta pregunta. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>2 S\u00e9 de un hombre en Cristo que hace catorce a\u00f1os -si en el cuerpo, no lo s\u00e9; si fuera del cuerpo, no lo s\u00e9; Dios lo sabe- fue arrebatado al tercer cielo. <\/p>\n<p>Con un lenguaje extremadamente peculiar, solemne y misterioso habla Pablo de la suprema experiencia de un viaje al cielo, hecho catorce a\u00f1os antes. Se pasan en silencio los detalles m\u00e1s importantes. No dice d\u00f3nde aconteci\u00f3, c\u00f3mo hizo el viaje, qu\u00e9 es lo que vio, qu\u00e9 palabras oy\u00f3, c\u00f3mo regres\u00f3 a la tierra. Pablo comunica un misterio. Pero levanta el velo s\u00f3lo a medias. \u00e9l mismo se siente inseguro al dar estas noticias. Algunas cosas quedaron ocultas tambi\u00e9n para \u00e9l. \u00abNo lo s\u00e9\u00bb, reconoce \u00e9l mismo. Lo que narra, lo hace porque se ve obligado a defender su ministerio. Lo dem\u00e1s, lo que sinti\u00f3, vio y oy\u00f3, no lo cuenta, porque son cosas sobre las que, en cuanto misterios de Dios, no le es l\u00edcito hablar y tambi\u00e9n porque el lenguaje humano es incapaz de describirlas (12,4). <\/p>\n<p>En todo este asunto parece como si Pablo no hablase de s\u00ed mismo, sino de alguna otra persona conocida por \u00e9l, de un hombre en Cristo. El mismo Pablo explica el motivo de esta manera de narrar: \u00abDe \u00e9ste me gloriar\u00e9. En cuanto a m\u00ed, no me gloriar\u00e9\u00bb (12,5). El ap\u00f3stol reconoce que no ha merecido personalmente y por s\u00ed mismo este favor y que \u00e9l no vale tanto. As\u00ed pues, no dice \u00abyo\u00bb, sino que habla de \u00abun hombre en Cristo\u00bb. El que ha vivido esta experiencia no es el hombre humano y terreno, sino el salvado y santificado en Cristo. <\/p>\n<p>Pablo da una fecha exacta. Vivi\u00f3 esta experiencia del viaje al cielo hace catorce a\u00f1os. Ha sido una experiencia absolutamente extraordinaria, que le ha sellado para siempre como una persona excepcional. Estas experiencias se le conceden, incluso a un Pablo, muy raras veces y en modo alguno es algo de lo que puede disponer a voluntad. Lo constantemente presente son los trabajos y las flaquezas, a las que casi sucumbe. Los \u00e9xtasis son una excepci\u00f3n, de ninguna manera la forma y figura de su ser en Cristo 91. <\/p>\n<p>Pablo afirma que ignora las modalidades del arrobamiento y de las percepciones que recibi\u00f3. Pero s\u00ed dice que el arrobamiento tuvo que ocurrir en una de las dos formas en que acontecen estos viajes celestes: o en el cuerpo, es decir, a modo de un arrobamiento del hombre total, con alma y cuerpo, o fuera del cuerpo, es decir, a modo de un viaje del alma sola, mientras que el cuerpo permanece en la tierra. Por los escritos de la antig\u00fcedad, y especialmente por los del juda\u00edsmo de aquella \u00e9poca, podemos saber que un viaje al cielo, en una de estas dos formas, era una eventualidad que se consideraba como posible y que incluso corr\u00edan narraciones de algunos hombres, favorecidos por la gracia, que tuvieron experiencias de arrobamientos en una u otra de estas dos maneras. Pablo utiliza, pues, las ideas generales de su tiempo, para explicar y exponer a los dem\u00e1s sus vivencias extraordinarias. \u00e9l sabe con absoluta certeza que ha recibido una gracia extraordinaria. \u00abDios lo sabe\u00bb c\u00f3mo ocurri\u00f3. Dios es quien sale garante por el ap\u00f3stol de que su viaje al cielo fue real y verdadero. A este Dios pone Pablo por testigo, cuando habla de este tema. Tambi\u00e9n se acomoda a las ideas del juda\u00edsmo de su \u00e9poca cuando habla del tercer cielo y del para\u00edso en el cielo. Los te\u00f3logos jud\u00edos contempor\u00e1neos admit\u00edan la existencia de varios cielos, colocados el uno junto al otro. Se enumeraban tres, cinco, siete o diez cielos. Los inferiores eran el cielo atmosf\u00e9rico y el cielo de las estrellas; ven\u00edan luego los cielos en los que habitaban los bienaventurados los \u00e1ngeles y, finalmente, Dios. De acuerdo con esta concepci\u00f3n del universo, Pablo habla del tercer cielo, que para \u00e9l debe significar el cielo superior y supremo. Como supo que se trataba del tercero, no lo dice Pablo. Acaso lo supo por revelaci\u00f3n. Acaso lo supuso \u00e9l as\u00ed, siempre de acuerdo con las ideas, las im\u00e1genes y los c\u00e1lculos de su tiempo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>91. Se intenta fijar la fecha del viaje al cielo en la vida de Pablo siguiendo los datos proporcionados por \u00e9l mismo. Si la segunda carta a los Corintios ha sido escrita el a\u00f1o 57 (cf. la introducci\u00f3n, 1), entonces el viaje al cielo tuvo lugar el a\u00f1o 43. La conversi\u00f3n de Pablo en el camino de Damasco puede ser situada alrededor del a\u00f1o 35. Despu\u00e9s predic\u00f3 alg\u00fan tiempo en Damasco y se retir\u00f3 a la Arabia. Emprendi\u00f3 un viaje a Jerusal\u00e9n y luego vivi\u00f3 unos cuantos a\u00f1os desconocido en Tarso. All\u00ed fue a buscarle Bernab\u00e9, el verano del 43, y se lo gan\u00f3 para los trabajos misionales, primero en Antioquia (Act 11-2Ss). Seg\u00fan esto, el viaje al cielo debi\u00f3 acontecer en los comienzos de su actividad misionera. \u00bfFue acaso esta experiencia la que proporcion\u00f3 a Pablo aquel su poderoso impulso en la predicaci\u00f3n del Evangelio? Pueden barajarse estos c\u00e1lculos, pero no podemos establecer una respuesta segura. En todo caso, contienen cierta probabilidad. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>3 Y s\u00e9 que este hombre -si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo s\u00e9; Dios lo sabe- 4a fue arrebatado al para\u00edso&#8230; <\/p>\n<p>Con las mismas palabras que acaba de emplear hace un momento, describe Pablo de nuevo un arrobamiento. No puede decirse con seguridad si Pablo, en estos dos relatos sim\u00e9tricos, se refiere a un mismo viaje al cielo o habla de viajes diferentes. Aunque la doble descripci\u00f3n pudiera sugerir la hip\u00f3tesis de que Pablo habla de dos experimentos diferentes, lo m\u00e1s probable, con todo, es que relata un solo \u00e9xtasis. Ambas descripciones ocurren en la misma fecha: \u00abhace catorce a\u00f1os\u00bb. En la \u00e9poca de Pablo se cre\u00eda que, despu\u00e9s de la ca\u00edda de Ad\u00e1n, el para\u00edso fue trasladado de la tierra al cielo y se encuentra ahora en el tercer cielo, como lugar de la felicidad92. Parece que Pablo se acomoda a estas ideas cuando indica que su viaje le ha llevado al tercer cielo o, lo que es igual, al para\u00edso. La prolijidad de la doble descripci\u00f3n de un mismo viaje deb\u00eda servir, pues, para expresar la magnitud de la experiencia. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>92. As\u00ed lo testifica, por ejemplo, la descripci\u00f3n de un viaje al cielo del libro de Henoc eslavo 8,1. El origen del libro debe situarse hacia la \u00e9poca de Pablo: \u00abLos dos varones (es decir, \u00e1ngeles) me tomaron y me llevaron al tercer cielo, y me colocaron en medio del Para\u00edso, en un lugar extremadamente hermoso\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>4b, y oy\u00f3 palabras inefables que a un hombre no le es l\u00edcito proferir. <\/p>\n<p>Pablo no dice ni una sola palabra sobre lo que vio en el cielo. Las narraciones jud\u00edas contempor\u00e1neas sobre viajes celestes daban descripciones detalladas, para saciar la curiosidad. Pablo se diferencia -y esto es sintom\u00e1tico- de todos aquellos escritos. No quiere alimentar la fantas\u00eda y la curiosidad. Pablo dice s\u00f3lo que oy\u00f3 palabras que no puede dar a conocer, porque ning\u00fan hombre las puede pronunciar. Son misterios de Dios, que no pueden descubrirse antes de tiempo. El haber podido participar en ellos es la exaltaci\u00f3n suprema del ap\u00f3stol y una elecci\u00f3n que no comparte con ning\u00fan hombre. De hecho, \u00e9ste es su m\u00e1s alto t\u00edtulo de gloria. Por eso habla aqu\u00ed de \u00e9l. <\/p>\n<p>Con esto, Pablo corta el relato. Ya no dice nada de su bajada del cielo, de su despertar y volver en s\u00ed despu\u00e9s del viaje, cosas todas que describ\u00edan minuciosamente los escritos similares de aquel tiempo. Tampoco aqu\u00ed quiere Pablo dar p\u00e1bulo a la curiosidad. El ap\u00f3stol describe sus vivencias sirvi\u00e9ndose de las ideas e im\u00e1genes que aquella \u00e9poca pon\u00eda a su disposici\u00f3n, y con ayuda de las cuales se hab\u00eda formado \u00e9l, como te\u00f3logo rab\u00ednico, su propia idea y concepci\u00f3n del mundo. El mismo Pablo sospecha la incertidumbre y discutibilidad de su descripci\u00f3n, cuando asevera repetidamente: \u00abno lo s\u00e9\u00bb, \u00abDios lo sabe\u00bb. Los hombres piensan y hablan siempre sirvi\u00e9ndose de las ideas de su tiempo. Tambi\u00e9n nosotros lo hacemos as\u00ed. En la medida en que Pablo utiliza ideas y conceptos condicionados por su \u00e9poca, sus afirmaciones no son de fe y revelaci\u00f3n. Pero, con todo, estas formas condicionadas por el tiempo describen una experiencia de sublime revelaci\u00f3n. Nosotros no tenemos experiencia de estas cosas y no podemos, por tanto, seguir su pista. Pero no por eso tenemos ya derecho a hacer de nuestra situaci\u00f3n de conciencia y de nuestras posibilidades de experiencia la medida de todas las cosas en el cielo y en la tierra. No tenemos tampoco, por tanto, ning\u00fan derecho a considerar las experiencias relatadas por Pablo como cosas ciertamente muy ocultas y misteriosas, pero en \u00faltima instancia, de psicolog\u00eda natural. \u00e9l est\u00e1 convencido y sabe que ha experimentado una suprema gracia divina. Acerca del modo, confiesa Pablo que s\u00f3lo Dios lo sabe. <\/p>\n<p>5 De esto me gloriar\u00e9. En cuanto a m\u00ed, no me gloriar\u00e9 sino de mis debilidades. <\/p>\n<p>Pablo ha revelado todas estas cosas empujado por la necesidad de unas especiales circunstancias. Narra algo extraordinariamente glorioso. Pero no se alaba a s\u00ed mismo. Alaba a aquel otro hombre que fue agraciado. No se glorifica a s\u00ed mismo, sino a la gracia del Se\u00f1or y al Se\u00f1or que actu\u00f3 poderosamente en El. Aunque habla de s\u00ed mismo, queda siempre en claro que no puede gloriarse m\u00e1s que de su debilidad. <\/p>\n<p>Tras largas vacilaciones, y s\u00f3lo porque se ve\u00eda obligado, descubri\u00f3 Pablo sus m\u00e1s altas vivencias. De otra forma, nunca hubiera hablado de ello, porque son revelaciones personales, sobre las que ni est\u00e1 fundada ni puede edificarse la Iglesia. No son Evangelio de Cristo y, por lo mismo, tampoco son objeto de predicaci\u00f3n en la Iglesia. \u00bfNo deber\u00eda ser esto una norma constante de la Iglesia, de tal modo que no se predicaran las experiencias ext\u00e1ticas y las visiones que se reciben a t\u00edtulo de gracia personal? <\/p>\n<p>6 Y si quisiera gloriarme, no seria insensato, porque dir\u00eda la verdad. Pero me abstengo, para que nadie me estime en m\u00e1s de lo que en m\u00ed ve u oye, 7a o sea, a causa de la grandeza de las revelaciones. <\/p>\n<p>Pablo no quiere gloriarse, aunque bien pudiera hacerlo, apoyado en sus especiales gracias y revelaciones. \u00bfPiensa, al decir esto, en el viaje al cielo que acaba de describir, o en otras revelaciones que se le han hecho y de las que no quiere seguir hablando? En todo caso, si se gloriara, dir\u00eda la verdad. Pero renuncia a ello. \u00e9l s\u00f3lo quiere ser juzgado por las cosas ordinarias, por los hechos y las manifestaciones que todo el mundo puede ver y percibir. No quiere que nadie ponga a su cuenta (esto es lo que dice, literalmente) las experiencias extraordinarias, algunas de las cuales acaba de mencionar. Es decir, no quiere que al enjuiciar su persona, o cuando se trate con \u00e9l, se le tomen en consideraci\u00f3n estas revelaciones. No quiere rodearse del nimbo de una naturaleza superior, de piadoso, de santo, y ni siquiera de hombre que ha estado una vez en el cielo. Todo esto es un secreto entre el ap\u00f3stol y Dios, y como tal debe permanecer. <\/p>\n<p>7b Por eso, para que no tengas soberbia, se me clav\u00f3 un aguij\u00f3n en la carne: un \u00e1ngel de Sat\u00e1n, para que me golpee a pu\u00f1etazos, a fin de que no me envanezca. <\/p>\n<p>Pablo ha sido favorecido por la gracia m\u00e1s que ning\u00fan otro. Pero Dios le somete, y precisamente a \u00e9l, a un correctivo, para preservar de toda soberbia a este favorecido de la gracia. Este correctivo de Dios, que Pablo ha de experimentar, es un sufrimiento grave, que debe llevar sobre s\u00ed. Esta cosa de que Pablo habla tan misteriosamente es -de acuerdo con la opini\u00f3n m\u00e1s prevalente- una enfermedad que limita sus fuerzas y le humilla 93. Pablo describe esta enfermedad primero con una imagen sacada de la esfera natural. Percibe el sufrimiento corporal como una espina o aguij\u00f3n, que est\u00e1 continuamente clavado en su cuerpo y le atormenta. \u00bfO acaso quiere expresar, con una imagen impresionante y atormentada, que siente su enfermedad como una estaca en su carne? En la antig\u00fcedad se practicaba el terrible castigo del empalamiento. \u00bfQuer\u00eda decir Pablo que ten\u00eda que vivir continuamente como un hombre empalado o espetado? <\/p>\n<p>Para la segunda descripci\u00f3n metaf\u00f3rica de su sufrimiento utiliza palabras y conceptos de la mitolog\u00eda. Pablo siente su enfermedad algo as\u00ed como si un \u00e1ngel de Sat\u00e1n le golpeara a pu\u00f1etazos e intentara derribarle. Repetidamente dice Pablo que Sat\u00e1n pone obst\u00e1culos a la misi\u00f3n 94. Sat\u00e1n cuenta con aliados para ello, como los que enumera, por ejemplo, la carta a los Efesios: principados, potestades, dominadores de este mundo (Efe 6:12); La concepci\u00f3n paulina se acomoda a la mentalidad b\u00edblica general, que considera a Sat\u00e1n causa de las enfermedades. En la gran epopeya veterotestamentaria de Job, Sat\u00e1n puede herir al justo Job con la lepra (Job 2:6 s). El mismo Jes\u00fas dice de una mujer encorvada durante 18 a\u00f1os que Sat\u00e1n hab\u00eda tenido atada a aquella hija de Abraham (Luc 13:16). El fundamento de esta concepci\u00f3n es que la fe sabe y considera a Dios como creador y dador de la vida. Ahora bien, la enfermedad y la muerte son decadencia y destrucci\u00f3n de la vida. Pero Dios, Se\u00f1or de la vida, no puede ser su destructor. Por tanto, la enfermedad y la muerte no proceden de \u00e9l, sino que son obra del destructor universal, de Sat\u00e1n. <\/p>\n<p>Dios permiti\u00f3 y permite a Sat\u00e1n que hiera a Pablo con la enfermedad. Le fue dado, dice Pablo. Dios lo dio. Sat\u00e1n no es un se\u00f1or de poder ilimitado, sino que tiene que servir a los planes y objetivos de Dios. El trabajo del ap\u00f3stol se vio seriamente obstaculizado porque le fallaban las fuerzas corporales. Pero precisamente as\u00ed se preservaba a este hombre, tan altamente favorecido por la gracia, de la soberbia idea de que \u00e9l pod\u00eda conseguirlo todo con sus fuerzas solas. <\/p>\n<p>Es muy t\u00edpico de Pablo este modo de describir su enfermedad de maneras tan radicalmente diversas. Primero echa mano de una imagen de la vida diaria para describir sus experiencias, pero luego las describe con graves y profundas afirmaciones referidas a Dios y a Sat\u00e1n. Para \u00e9l estas dos maneras tienen la misma validez. No existe ninguna diferencia esencial entre ellas, mientras que la interpretaci\u00f3n actual m\u00e1s en uso las diferencia (algo as\u00ed como explicaci\u00f3n natural y explicaci\u00f3n mitol\u00f3gica). Las dos maneras de hablar son para Pablo im\u00e1genes y comparaciones, y no pretende hacer hincapi\u00e9 en las palabras tomadas al pie de la letra. Evidentemente, no se trata de afirmaciones de fe en ninguno de los dos casos. La convicci\u00f3n que Pablo expresa es que tambi\u00e9n el mal entra en los planes de Dios y debe servir a la salvaci\u00f3n, como se dice en otro pasaje: \u00abTodas las cosas colaboran para bien de quienes aman a Dios\u00bb (Rom 8:28). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>93. La teolog\u00eda y la medicina se han esforzado por determinar m\u00e1s concretamente la clase de enfermedad padecida por Pablo. Con todo, atendidos los pocos datos que da el ap\u00f3stol y el mucho tiempo transcurrido, resulta imposible dar un diagn\u00f3stico de cierta garant\u00eda. Acaso Pablo haya sufrido a intervalos m\u00e1s o menos largos ataques cuyo parecido m\u00e1s probable ser\u00eda las manifestaciones externas de la epilepsia, lo cual no quiere decir que Pablo fuera epil\u00e9ptico. <\/p>\n<p> 94. Cf.en 2,11 y 11,4. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>8 Clam\u00e9 al Se\u00f1or tres veces que apartara de m\u00ed este aguij\u00f3n. <\/p>\n<p>Pablo narra, con tanta sencillez como emotividad, que pidi\u00f3 tres veces que se le quitara aquel opresivo sufrimiento. En su relato no habla para nada de la consciente y prolongada paciencia con que pudo haber aceptado la enfermedad. Lo que recuerda especialmente es que clam\u00f3 por tres veces y luch\u00f3 en la oraci\u00f3n. En el combate de la oraci\u00f3n present\u00f3 tres veces consecutivas la misma petici\u00f3n o bien pidi\u00f3 auxilio en tres ocasiones y \u00e9pocas distintas. Pablo preguntaba por el sentido del castigo y se esforzaba por comprender aquella carga. Exig\u00eda vehementemente a Cristo que ayudara a su ap\u00f3stol contra Sat\u00e1n. Por dos veces fue desatendida su oraci\u00f3n. S\u00f3lo a la tercera recibi\u00f3 respuesta. <\/p>\n<p>Pablo invoc\u00f3 por tres veces al Se\u00f1or. \u00bfQui\u00e9n es este Se\u00f1or? Desde luego, no es simplemente Dios, tal como pudiera interpretarse la palabra, sino el Se\u00f1or Cristo, En efecto, Pablo da a Cristo con frecuencia el t\u00edtulo de Se\u00f1or, lo que demuestra la dignidad divina de Jes\u00fas. Seg\u00fan el Evangelio, Cristo es el \u00abm\u00e1s fuerte\u00bb, que entra en la casa del fuerte (o Sat\u00e1n) y le ata (Mat 12:29)! La obra redentora de Cristo ha vencido a Sat\u00e1n y a sus colaboradores (Col 2:15). Por eso, ante la petici\u00f3n de Pablo, este Cristo deber\u00eda pronunciar una palabra imperiosa contra el \u00e1ngel de Sat\u00e1n. <\/p>\n<p>Estas palabras de Pablo nos indican que \u00e9l, y tambi\u00e9n la Iglesia, oran a Cristo. Para nosotros esto es hoy una pr\u00e1ctica indiscutida. Pero no fue as\u00ed desde el principio en el Nuevo Testamento. Fundamentalmente, la oraci\u00f3n de la Iglesia se dirige al Padre eterno. Con todo, ya en el mismo Nuevo Testamento comenz\u00f3 la Iglesia a orar a Cristo, con lo cual testifica que cree en \u00e9l como el Se\u00f1or de gloria y poder divinos. Por eso a los cristianos se les designa como los que invocan el nombre del Se\u00f1or ( Hec 9:14). Y el mismo Pablo describe a la Iglesia como la comunidad de los que \u00abinvocan el nombre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb (1Co 1:2). <\/p>\n<p>9a Pero \u00e9l me dijo: \u00abTe basta mi gracia; pues mi poder se manifiesta en la flaqueza.\u00bb <\/p>\n<p>Pablo invoc\u00f3 al Se\u00f1or para que le liberara de la carga de la enfermedad. La respuesta de Cristo fue una negativa a la petici\u00f3n. En efecto, la respuesta sonaba as\u00ed: La fuerza de la gracia que t\u00fa tienes, basta. No es necesario liberarte del \u00e1ngel de Sat\u00e1n. <\/p>\n<p>La gracia divina act\u00faa como una fuerza en favor del hombre. Y esta fuerza act\u00faa y se manifiesta con tanta mayor transparencia cuanto m\u00e1s d\u00e9bil es la fuerza del hombre en el que ejerce su poder. All\u00ed donde a simple vista se ve que el hombre es impotente, es evidente que no es la fuerza humana la que act\u00faa, sino la fuerza de Dios. Por eso no puede exigirse que se haga desaparecer el estado de debilidad de Pablo. Al contrario, s\u00f3lo en la debilidad -y precisamente en la debilidad- de Pablo alcanza su plenitud la gracia divina. Pablo tiene que narrar, al mismo tiempo, que est\u00e1 vinculado al mundo celeste en virtud de un maravilloso ensalzamiento y que est\u00e1 expuesto, con dolorosa impotencia, al poder sat\u00e1nico, causa de sus sufrimientos. Contempla los misterios divinos y recibe mensajes inefables, pero sufre sometido a los golpes del \u00e1ngel de Sat\u00e1n. Su vida est\u00e1 distendida entre las supremas cumbres y los m\u00e1s hondos abismos. Estos son los casi insoportables contrastes de su vida y de su ministerio. Con todo, comprende que tiene que ser as\u00ed para seguir siendo servidor de Cristo, preservado de toda soberbia religiosa y de toda falsa vanagloria. Los sufrimientos y los golpes del \u00e1ngel de Sat\u00e1n no le separar\u00e1n del Se\u00f1or y de su gracia. A pesar de ellos sigue siendo el ap\u00f3stol en Cristo. La misma debilidad es revelaci\u00f3n y lugar de la fuerza del Se\u00f1or, y prueba de que la gracia acompa\u00f1a al ap\u00f3stol. Esto es lo que le dijo expresamente la respuesta del Se\u00f1or. Lo que experiment\u00f3 el ap\u00f3stol es un ejemplo de lo que acontece en la vida de todo creyente cristiano. <\/p>\n<p>cc) Fuerza en la debilidad (12\/09b-10). <\/p>\n<p>9b Muy a gusto, pues, me gloriar\u00e9 de mis flaquezas, para que en m\u00ed resida el poder de Cristo. <\/p>\n<p>En respuesta a la palabra del Se\u00f1or, de nuevo asegura Pablo que \u00e9l quiere gloriarse de su flaqueza. La declaraci\u00f3n que ha hecho mientras tanto, de su experiencia de la fuerza divina en la impotencia humana, da a su afirmaci\u00f3n nuevo fundamento y profundidad. Quiere gloriarse de su flaqueza con \u00e1nimo alegre. Gloriarse significa ahora renunciar a su deseo de verse libre de su carga. El ap\u00f3stol conf\u00eda y sabe que la debilidad es colmada siempre por la fuerza del Se\u00f1or. La fuerza y la gracia de Dios no son nunca dadas como algo definitivo y de una vez para siempre, sino que son siempre acontecimiento, verdad y salvaci\u00f3n renovadas en favor del hombre. Esta es la certeza de la victoria que Pablo repite una y otra vez. \u00abVivo, pero no yo; es Cristo quien vive en mi\u00bb (Gal 2:20); o bien: \u00abTodo lo puedo en aquel que me da fuerzas\u00bb (Flp 4:13). <\/p>\n<p>10 Por eso me complazco, por amor de Cristo, en flaquezas, insultos, necesidades, persecuciones y angustias; porque cuando me siento d\u00e9bil, entonces soy fuerte. <\/p>\n<p>Nuevamente enumera Pablo un peque\u00f1o cat\u00e1logo de sufrimientos, que recuerda la serie global, cuando explicita el contenido de la palabra flaquezas. La menci\u00f3n de los insultos recuerda lo que Pablo ha tenido que pasar a causa de los juicios injustos; las persecuciones aluden a las iniquidades de los jud\u00edos, cristianos y gentiles; con \u00abnecesidades y angustias\u00bb expresa la desbordada medida de los sufrimientos. En las palabras finales (12,10b) repite Pablo la respuesta que le dio el Se\u00f1or (12,9a). Era una respuesta que expresaba un principio fundamental de validez universal. Aqu\u00ed se repite la misma f\u00f3rmula, pero en primera persona, como un reconocimiento personal del ap\u00f3stol. As\u00ed, Pablo se somete de buena gana y sin reservas a la decisi\u00f3n de su Se\u00f1or, y hace de la palabra y de la voluntad de Dios norma y fundamento de su vida. <\/p>\n<p>g) Las se\u00f1ales del ap\u00f3stol (12\/11-13). <\/p>\n<p>11 He hecho el insensato. Vosotros me obligasteis a ello. Era yo el que deb\u00eda haber sido acreditado por vosotros. Porque nada desmerezco frente a esos superap\u00f3stoles, aun cuando no soy nada. <\/p>\n<p>El discurso insensato toca a su fin. Pablo se quita la m\u00e1scara y muestra su verdadero rostro. Todav\u00eda una vez m\u00e1s justifica su comportamiento y se excusa por \u00e9l. Los corintios le obligaron a portarse as\u00ed. Lleva, de nuevo, el discurso al punto capital de su defensa, a saber, que \u00e9l no vale menos que los superap\u00f3stoles. En nada es inferior a ellos. Pero, al mismo tiempo, dice, con una f\u00f3rmula radical, que \u00e9l no es nada. Esta f\u00f3rmula puede entenderse como la confesi\u00f3n definitiva y m\u00e1s profunda de su debilidad, y es verdadera en el sentido de que, ante el juicio de Dios, no es nada. Pero podr\u00eda tratarse tambi\u00e9n de un juicio que Pablo, con amarga iron\u00eda, pone en boca de los corintios. <\/p>\n<p>12 Las se\u00f1ales propias del ap\u00f3stol se realizaron entre vosotros con constancia a toda prueba: tanto se\u00f1ales, como prodigios y milagros. <\/p>\n<p>Pablo menciona una nueva prueba a favor de la autenticidad de su ministerio apost\u00f3lico. Son las se\u00f1ales del ap\u00f3stol, que \u00e9l ha llevado a cabo en Corinto. Pablo distingue, m\u00e1s en concreto, entre se\u00f1ales, prodigios y milagros. Las tres palabras son expresiones neotestamentarias para designar hechos milagrosos. Es dif\u00edcil determinar qu\u00e9 diferencias establece Pablo entre ellas. Las tres juntas expresan la gran abundancia de hechos que Pablo ha podido realizar. Tambi\u00e9n en la carta a los Romanos -escrita desde Corinto- habla Pablo \u00abde lo que Cristo, para obtener la obediencia de los gentiles, ha realizado, vali\u00e9ndose de mi, de palabra y de hecho, por el poder de se\u00f1ales y prodigios, por el poder del Esp\u00edritu\u00bb (Rom 15:18-19). En la primera carta a los Corintios enumera Pablo los dones del Esp\u00edritu, de acuerdo con la diversidad de operaciones que Dios hace en la Iglesia, \u00abdistribuy\u00e9ndolas a cada uno en particular, seg\u00fan su voluntad\u00bb. Entre ellos menciona \u00abpalabra de sabidur\u00eda\u00bb, \u00abpalabra de conocimiento\u00bb, \u00abfe\u00bb, \u00abdiversidad de lenguas\u00bb; es decir, que de ning\u00fan modo se trata s\u00f3lo de milagros en el sentido estricto que nosotros damos a la palabra (1Co 12:4-11). \u00bfA qu\u00e9 se refiere Pablo propiamente en este lugar? Acaso a la predicaci\u00f3n llena de esp\u00edritu, a las conversiones maravillosas, a los restablecimientos de la paz, a las curaciones y cosas semejantes. <\/p>\n<p>El Nuevo Testamento sabe que el incr\u00e9dulo tiene avidez de milagros y que ni siquiera las m\u00e1s grandes maravillas podr\u00e1n convertirle. Por eso no se conceden milagros a los incr\u00e9dulos 95. Pero cuando se da una aut\u00e9ntica voluntad de fe, los milagros sirven para acreditar el Evangelio y esta buena voluntad consigue milagros (Jua 20:30). Desde esta perspectiva, los hechos milagrosos forman parte de los distintivos que acreditan al ap\u00f3stol, y son una demostraci\u00f3n y un constitutivo del ministerio apost\u00f3lico. Por eso Pablo se apoya en los milagros que realiz\u00f3 en Corinto. <\/p>\n<p>El Evangelio sabe bien que aquella plenitud de poder, con que Jes\u00fas realiz\u00f3 acciones poderosas y milagrosas, Cristo la comunic\u00f3, en parte, a sus disc\u00edpulos, junto con el encargo de hacer obras semejantes: \u00abY convocando a sus disc\u00edpulos, les dio poder de arrojar esp\u00edritus inmundos y de curar toda enfermedad y toda dolencia\u00bb (Mat 10:1). La palabra y el mandato del Se\u00f1or, recibido en la fe, da a los disc\u00edpulos poder sobre las enfermedades y sobre las potencias destructoras. No es un poder m\u00e1gico; s\u00f3lo act\u00faa mediante la oraci\u00f3n, es decir, en la uni\u00f3n de la fe con Dios, tal como dice la sentencia del Se\u00f1or: \u00abA esta clase de demonios por ning\u00fan medio puede hac\u00e9rsele salir, como no sea por la oraci\u00f3n\u00bb (Mar 9:29). Aun as\u00ed, lo principal no son los poderes milagrosos. Lo verdaderamente importante es la comuni\u00f3n y amor con Dios: \u00abNo os alegr\u00e9is de eso: de que los esp\u00edritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres est\u00e1n ya inscritos en los cielos\u00bb (Luc 10:20). <\/p>\n<p>La Iglesia apost\u00f3lica ha aceptado, con la seguridad de la fe, la lucha contra los poderes de la destrucci\u00f3n del cuerpo y del alma. Ella sabe que: \u00abLa oraci\u00f3n de la fe salvar\u00e1 al enfermo y el Se\u00f1or le har\u00e1 levantarse\u00bb ( Stg 5:15). Los Hechos narran las curaciones milagrosas de los ap\u00f3stoles. Lo mismo veremos si observamos el desarrollo de la obra misional tal como se nos presenta en el Nuevo Testamento 96. Tambi\u00e9n Pablo tiene conciencia de que posee el poder de hacer se\u00f1ales y milagros. No en el sentido de que el Ap\u00f3stol posea una especie de poder m\u00e1gico. As\u00ed, cuando su fiel coadjutor Epafrodito enferm\u00f3 de muerte, no se le ocurri\u00f3 a Pablo acudir a una curaci\u00f3n milagrosa, sino que se refugi\u00f3 en la misericordia y el consuelo divinos y dio gracias a Dios cuando el enfermo recobr\u00f3 la salud (Flp 2:26). El orden natural sigue en pie. Pero dentro de este orden Dios hace milagros que s\u00f3lo la fe reconoce. La Iglesia no tiene a su disposici\u00f3n una fuerza milagrosa con la que poder convertir la tierra en un mundo de hadas maravillosamente bello. Para aguantar y soportar el tiempo y el mundo, sigue siendo necesaria la fuerza de la paciencia. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>95.Cf.Mt12,39; Jua 4:48; 1Cor122. <\/p>\n<p> 96.Cf.Mc16,17s;lieb2,4. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>13 Pues \u00bfen qu\u00e9 hab\u00e9is sido inferiores a las dem\u00e1s Iglesias, excepto en que yo mismo no os fui gravoso? Perdonadme este agravio. <\/p>\n<p>Pablo actu\u00f3 en Corinto con la plenitud de su poder apost\u00f31ico. Aquella comunidad no deb\u00eda quedarse atr\u00e1s en nada respecto de las dem\u00e1s comunidades, salvo en un aspecto: que el ap\u00f3stol no recibi\u00f3 ninguna ayuda de Corinto para su sustento. Pablo lo repite una vez m\u00e1s (v\u00e9ase 11,9) con amarga iron\u00eda. \u00e9l no ha sido carga para los corintios. No los ha explotado en su propio provecho. Si esto es un agravio, bien pueden perdon\u00e1rselo. <\/p>\n<p>Parte s\u00e9ptima <\/p>\n<p>NOTICIAS Y EXHORTACIONES FlNALES 12,14-13,10 <\/p>\n<p>Al concluir la carta Pablo anuncia una tercera visita (12,14; 13,1), a prop\u00f3sito de la cual inserta algunas exhortaciones Esta \u00faltima parte contiene, adem\u00e1s, como de costumbre, noticias sobre sus proyectos ulteriores. Por otra parte, el ap\u00f3stol insiste, hasta el \u00faltimo momento, en su propia defensa. Como siempre, los pensamientos y las frases se amontonan unos sobre otros. <\/p>\n<p>a) Pr\u00f3xima visita de Pablo (12\/14). <\/p>\n<p>14 Ved que estoy a punto de ir a visitaros por tercera vez y tampoco os ser\u00e9 gravoso. Pues no busco vuestras cosas, sino a vosotros mismos. Porque no sois los hijos los que deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos. <\/p>\n<p>Pablo anuncia una tercera visita a Corinto 97. Pero inmediatamente pasa a insistir en su defensa. Una vez m\u00e1s, da las razones de su negativa a ser mantenido por la comunidad. Del mismo modo que antes ha venido afirmando a lo largo de la carta que no ha sido una carga para nadie y que no ha querido ejercer el ministerio en su propio provecho (11,9; 12,13); tambi\u00e9n ahora sostiene nuevamente que no ha buscado la hacienda y bienes de los corintios, sino a ellos mismos y su salvaci\u00f3n. Pero en esta ocasi\u00f3n Pablo a\u00f1ade una nueva raz\u00f3n de su conducta, remiti\u00e9ndose a un principio b\u00e1sico y universal de la vida. En todas partes. son los padres los que trabajan y ahorran para los hijos, y no a la inversa. La alusi\u00f3n a este orden natural es adecuada y convincente desde el momento en que Pablo ha definido su posici\u00f3n respecto de la comunidad como la de un padre 98. Dadas estas relaciones hubiera sido hasta antinatural que Pablo hubiera consentido que la comunidad pagara sus gastos.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>97. Pablo escribi\u00f3 la segunda carta a los Corintios durante su tercer viaje misional, en Macedonia (2,13; Hec 20:2). Pero hasta 20,2 s\u00f3lo los Hechos hablan de una estancia de Pablo en Corinto, durante la cual fund\u00f3 aquella comunidad. Como Pablo ha dicho en 2Co 12:14 y 13,1 que har\u00e1 despu\u00e9s una tercera visita a los corintios, los exegetas deducen que, en el intervalo, Pablo hizo una segunda visita, no mencionada por los Hechos. Es la llamada \u00abvisita intermedia\u00bb (v\u00e9ase tambi\u00e9n la introducci\u00f3n, 2). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Sacrificio de s\u00ed mismo (12\/15-18). <\/p>\n<p>15 Y yo muy a gusto lo gastar\u00e9 todo, y me desgastar\u00e9 a m\u00ed mismo por vuestras almas. Si os amo con exceso, \u00bfvoy a ser menos amado? <\/p>\n<p>Pablo no quiere s\u00f3lo cuidar de su comunidad como un padre cuida de sus hijos. Quiere mucho m\u00e1s. Lo sacrifica todo, quiere incluso sacrificarse a s\u00ed mismo por la Iglesia. Las palabras de Pablo no son s\u00f3lo expresi\u00f3n de un elevado altruismo humano, dispuesto a sacrificarse por los dem\u00e1s; Pablo recurre a palabras y conceptos tomados de las ceremonias c\u00falticas. Parecidamente escribe a los filipenses: \u00abY si adem\u00e1s soy derramado en libaci\u00f3n sobre la ofrenda y el ministerio lit\u00fargico de vuestra fe, me alegro y congratulo con todos vosotros\u00bb (Flp 2:17). Cuando la Iglesia de Filipos realiza el sacrificio y la liturgia, no puede faltar su ap\u00f3stol como cosacrificante y aun como cosacrificado. Pablo debe ser cosacrificado junto con el sacrificio de la Iglesia. As\u00ed es como se convierte en intermediario de la gracia en favor de la Iglesia y como su sacrificio se hace salvaci\u00f3n de las almas. Una vez m\u00e1s afirma Pablo que, como Ap\u00f3stol, no es s\u00f3lo un maestro. Ciertamente, es esto. Pero su servicio tiene una profundidad y una amplitud mucho mayor. Es un intermediario sacerdotal entre Dios y la Iglesia 99. <\/p>\n<p>Como en 11,11, asegura Pablo a los corintios que les ama m\u00e1s que a nada, aunque no ha querido gravarles con los gastos de su manutenci\u00f3n. Muda la afirmaci\u00f3n en pregunta llena de reproche: \u00bfes que por eso le van a amar menos? <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>98. Cf. en 6,13 y 11,2. <\/p>\n<p> 99. Cf. en 2Co 1:16; 2Co 4:12; 2Co 5:20. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>16 Bueno: \u00a1sea as\u00ed! Yo no fui carga para vosotros. Pero, astuto como soy, os sorprend\u00ed con enga\u00f1o. <\/p>\n<p>Pablo est\u00e1 viendo venir una dificultad y se anticipa a responder a ella. Los corintios conceden que Pablo no les ha sido gravoso. Pero trabaja con astucia y deja al cuidado de sus enviados la tarea de llevar a cabo sus interesados proyectos. Es posible que sus adversarios de Corinto propalaran esta idea y que haya llegado a o\u00eddos de Pablo. Acaso no sea m\u00e1s que un pensamiento del ap\u00f3stol, que cuenta con la posibilidad de una calumnia semejante. De hecho, Pablo organiz\u00f3 en Corinto una colecta en favor de la Iglesia de Jerusal\u00e9n, pero la ha llevado adelante por medio de delegados, como informan los cap\u00edtulos 8 y 9. Ya all\u00ed ha exteriorizado este temor: \u00abQue nadie nos pueda criticar en esta abundante colecta, administrada por nosotros\u00bb (8,20). <\/p>\n<p>17 \u00bfAcaso os explot\u00e9 por alguno de mis enviados? <\/p>\n<p>Pablo acent\u00faa con energ\u00eda la sinraz\u00f3n y necedad de tales sospechas. Se contenta con hacer unas preguntas. Las respuestas deben ser evidentes, incluso para los corintios. No se necesitan m\u00e1s pruebas. Nadie podr\u00e1 afirmar en serio que Pablo haya querido enriquecerse por intermedio de sus enviados. <\/p>\n<p>18 Rogu\u00e9 a Tito que fuera y envi\u00e9 con \u00e9l al hermano. \u00bfOs explot\u00f3, acaso, Tito? \u00bfNo procedimos con el mismo esp\u00edritu? \u00bfNo hemos seguido las mismas huellas? <\/p>\n<p>Pablo hab\u00eda enviado ya una vez (8,6) su colaborador Tito y ahora vuelve a enviarle, con otro hermano (es decir, cristiano) a Corinto, para que active la colecta (8,16-18). Pero nadie pretender\u00e1 decir que Tito se ha enriquecido en este empe\u00f1o. Y junto a Tito puede incluirse Pablo. Ambos tienen el mismo esp\u00edritu y recorren la misma senda. En ambos deben reconocer los corintios la misma probidad y honradez <\/p>\n<p>c) Temores y preocupaciones (12\/19-21). <\/p>\n<p>19 Seguramente pens\u00e1is desde hace tiempo que nos estamos defendiendo ante vosotros. \u00a1Es ante Dios, en Cristo, como estamos hablando! Y todo, amados m\u00edos, para edificaci\u00f3n vuestra. <\/p>\n<p>Antes de volver a Corinto quiere exponer Pablo algunos temores y preocupaciones que le asaltan respecto de su visita. En primer lugar, quiere salir al paso de posibles equ\u00edvocos. Su carta no debe ser falsamente interpretada. Desde luego, la carta es una defensa que el ap\u00f3stol hace de s\u00ed mismo. Pero Pablo no intenta justificarse ante el tribunal de los corintios. \u00e9l est\u00e1 ante la presencia de Dios, y ante Dios responde. Tambi\u00e9n esta carta de Pablo, lo mismo que todas las cosas, est\u00e1 encerrada en el ser en Cristo. Es un testimonio en favor de su veracidad y de su voluntad de servir en el amor. Cuando el ap\u00f3stol defiende su servicio y su ministerio no discute un asunto personal. Su intenci\u00f3n y su finalidad es siempre la edificaci\u00f3n de la Iglesia. <\/p>\n<p>20 Porque temo que quiz\u00e1s, al llegar, no os encuentre tales como yo quisiera y que vosotros me encontr\u00e9is a m\u00ed tal como no querr\u00edais; que tal vez haya discordia, envidias, enconos, rivalidades, calumnias, murmuraciones, arrogancias, des\u00f3rdenes. <\/p>\n<p>La comunidad de Corinto tiene urgente necesidad de orden y edificaci\u00f3n. Pablo teme que, cuando haga su visita, no ha de encontrar a la comunidad en la situaci\u00f3n que \u00e9l desea. Teme, pues, que se ver\u00e1 obligado a reprender y castigar a los corintios, de modo que tampoco ellos encuentren a Pablo tal como desean. Pablo enumera una lista de graves faltas y pecados que recela encontrar. No es \u00e9ste el \u00fanico ejemplo de cat\u00e1logo de faltas que se encuentra en el Nuevo Testamento 100. Ciertamente estas listas est\u00e1n, con frecuencia, estereotipadas, como puede comprobarse por el hecho de que listas semejantes se encuentran tambi\u00e9n fuera del Nuevo Testamento, tanto en los escritos jud\u00edos como en los paganos. De ellas no puede deducirse, por tanto, sin m\u00e1s, que los pecados enumerados se cometan con especial frecuencia en la comunidad con la que se habla. Sin embargo, en este pasaje todos los pecados mencionados se refieren a luchas y discusiones inamistosas. Y tanto por la primera como por la segunda carta a los Corintios sabemos que hab\u00eda en la comunidad partidos, divisiones y luchas de unos contra otros. Por tanto, Pablo se refiere aqu\u00ed, conscientemente, palabra por palabra, a circunstancias muy reales de la comunidad, y exhorta a venir a mejor acuerdo y enmienda. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>100. Cf. Rom 1:29-31; Gal 15:19 21; Col 3:5-9. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>21 Y [temo] que al llegar yo de nuevo, me humille mi Dios ante vosotros, y tenga que llorar por muchos de los que antes pecaron y no se convirtieron de la impureza, fornicaci\u00f3n y libertinaje que hab\u00edan cometido. <\/p>\n<p>Pablo teme, finalmente, que cuando haga su visita a Corinto, tenga que comprobar que muchos de los pecadores anteriores siguen sin hacer penitencia y sin arrepentirse. Un nuevo cat\u00e1logo de faltas, que enumera pecados relacionados con la conducta inmoral, y concretamente con la incontinencia sexual, nos hace saber de qu\u00e9 clase de pecados se trataba. De hecho, en la primera carta a los Corintios Pablo se vio en la precisi\u00f3n de corregir y castigar pecados de esta naturaleza (en 1Co 5:1-11, un caso de crasa lascivia, y en 1Co 6:12-20, el contacto con cortesanas). La ciudad de Corinto gozaba en la antig\u00fcedad de una p\u00e9sima reputaci\u00f3n de incontinencia 101. Se comprende as\u00ed que tambi\u00e9n la comunidad cristiana tuviera que soportar el peso de deficiencias en moral sexual. Las exhortaciones de Pablo pueden presuponer casos en que los cristianos hayan llevado consigo a la Iglesia pecados y relaciones pecaminosas de la \u00e9poca precedente a su conversi\u00f3n y de los que todav\u00eda no se han enmendado. O tambi\u00e9n casos en los que, como puede comprobarse en el \u00e1mbito de la comunidad de Corinto, los pecados fueron cometidos despu\u00e9s de ingresar en la Iglesia, sin que los pecadores hubieran encontrado fuerzas para arrepentirse. Todos estos casos provocaban grave esc\u00e1ndalo en la Iglesia y constitu\u00edan una pesada carga frente al mundo ambiente. Llevar a estos pecadores a penitencia era uno de los prop\u00f3sitos de la visita de Pablo. <\/p>\n<p>Pero antes el pensamiento del ap\u00f3stol se hunde en una gran tristeza. Es la tristeza del educador y del pastor de almas ante las faltas de los que tiene encomendados, y la afanosa preocupaci\u00f3n por su salvaci\u00f3n eterna. Pablo siente esta situaci\u00f3n como una humillaci\u00f3n personal. Una floreciente comunidad es la alegr\u00eda y el orgullo del ap\u00f3stol; el mismo Pablo ha dicho antes, acerca de la comunidad corintia, que es su gloria (1Co 1:14) y su carta de recomendaci\u00f3n en todas partes (1Co 3:3). Los abusos humillan por fuerza al ap\u00f3stol, ya que es el responsable de la comunidad, y sus defectos recaen sobre \u00e9l, como tambi\u00e9n acaba de decir: \u00ab\u00bfQui\u00e9n desfallece, sin que yo no desfallezca? \u00bfQui\u00e9n sufre un esc\u00e1ndalo, sin que yo no me abrase?\u00bb (11,29). <\/p>\n<p>Pablo siente esta humillaci\u00f3n como una humillaci\u00f3n de parte de Dios. Reconoce en estas dolorosas experiencias disposiciones del Dios que rige sus destinos, en el sentido de que este Dios quiere acrisolar a su ap\u00f3stol y llevarle a trav\u00e9s de todas las cosas, hasta \u00e9l. Penetrado del sentimiento de esta uni\u00f3n \u00edntima con Dios, llama Pablo a Dios, aqu\u00ed y en algunas ocasiones m\u00e1s 102, mi Dios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>101. V\u00e9ase la introducci\u00f3n, 1. <\/p>\n<p> 102. Rom 1:8; Flp 1:3 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Pablo pasa ahora a jactarse de sus visiones y revelaciones del Se\u00f1or. Es consciente de que no es provechoso hacerlo, pero hay mucho que perder si no lo hace. Evidentemente sus opositores hab\u00edan criticado su afirmaci\u00f3n de ser un ap\u00f3stol, diciendo que no hab\u00eda tenido visiones ni revelaciones. Pablo aclara las cosas.<\/p>\n<p>2-4 De las muchas visiones y revelaciones que hab\u00eda experimentado (Hech. 9:4-6; 16:9, 10; 18:9-11; G\u00e1l. 1:15, 16), Pablo destaca una que ocurri\u00f3 hace catorce a\u00f1os y, por lo tanto, algunos a\u00f1os despu\u00e9s de su conversi\u00f3n. Se sinti\u00f3 arrebatado hasta el tercer cielo \u2026 al para\u00edso, donde escuch\u00f3 cosas inefables que al hombre no le es permitido expresar. No sabe si su experiencia fue en el cuerpo o fuera del cuerpo, y tampoco, por consiguiente, podemos saberlo nosotros. En la literatura tanto del mundo jud\u00edo como del gentil hay paralelos a la experiencia de arrebato del Ap\u00f3stol, y a partir de estos paralelos podemos aprender tres cosas de la experiencia de Pablo. Primera, la experiencia de la que hablaba era comprensible para sus contempor\u00e1neos. Segunda, se cre\u00eda que tal experiencia produc\u00eda temor y maravilla, lo cual en parte explica la reticencia de Pablo en explicarla. Tercera, haber tenido esta experiencia lo colocar\u00eda en el mismo nivel que los grandes h\u00e9roes de la fe, y al afirmar que la hab\u00eda vivido, Pablo superar\u00eda totalmente a sus oponentes.<\/p>\n<p>5, 6 Es notable que Pablo no capitalizara al m\u00e1ximo esta experiencia. En cambio, busca distanciarse del Pablo que hab\u00eda tenido esa experiencia hac\u00eda 14 a\u00f1os. Luego de revelar este hecho escue tamente, para responder a las cr\u00edticas de sus opositores, r\u00e1pidamente desv\u00eda la atenci\u00f3n de \u00e9l y la dirige hacia su debilidad como \u00fanica base segura para gloriarse. Aunque agrega, para silenciar las cr\u00ed ticas, que si eligiera jactarse, s\u00f3lo estar\u00eda diciendo la verdad. Pero en realidad se contiene de hacerlo, porque desea que la evaluaci\u00f3n que las personas hagan de \u00e9l est\u00e9 basada en lo que ven y escuchan de \u00e9l ahora, no en alguna experiencia que tuvo hace 14 a\u00f1os. 7 En lugar de capitalizar su experiencia, Pablo explica inmediatamente c\u00f3mo se le impidi\u00f3 sentirse demasiado exaltado por ella. Es importante re conocer que tanto en el AT como en el NT, Satan\u00e1s no tiene m\u00e1s poder que el que Dios le permite, y que aun sus malignos designios est\u00e1n destinados a servir a los prop\u00f3sitos de Dios. En este caso, el mensajero de Satan\u00e1s fue utilizado por Dios para que no me enaltezca demasiado, que seguramente no era lo que Satan\u00e1s ten\u00eda en mente. Ha habido muchas especulaciones sobre la naturaleza del aguij\u00f3n en la carne que Pablo sufr\u00eda, pero sencillamente no hay datos suficientes como para determinar cu\u00e1l era la afecci\u00f3n que soportaba.<\/p>\n<p>8-10 Tres veces he rogado al Se\u00f1or, dice Pablo, para que le quitara ese aguij\u00f3n, pero \u00e9l le dijo: B\u00e1state mi gracia; porque mi poder se perfecciona en tu debilidad. En otras palabras, Dios le prometi\u00f3 a Pablo que en medio de la debilidad y frustraci\u00f3n que le produc\u00eda este aguij\u00f3n, encontrar\u00eda mucho m\u00e1s presente el poder de Dios. Luego de escuchar tales palabras de Dios, Pablo puede jactarse de sus de bilidades, no porque las disfrute, sino porque sabe que el poder de Cristo descansa en \u00e9l en su debilidad. Luego pasa a aplicar esta palabra de Dios a otras \u00e1reas de su vida en las que enfrenta debilidad y sufrimiento, porque cuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte. El prop\u00f3sito de Pablo al hablar de esta forma no era solamente ayudar a sus lectores a comprender m\u00e1s sobre la debilidad humana y el poder de Dios. Sus opositores hab\u00edan criticado su afirmaci\u00f3n de ser un ap\u00f3stol bas\u00e1ndose en su debilidad (cf. 10:10; 11:21), y posiblemente consideraban que las muchas persecuciones e insultos que Pablo hab\u00eda sufrido no eran coherentes con su afirmaci\u00f3n de ser ap\u00f3stol. Al establecer el principio divino del poder demostrado por medio de la debilidad, Pablo inmediatamente defiende su propia afirmaci\u00f3n de ser ap\u00f3stol, y al mismo tiempo neutraliza las cr\u00edticas de sus oponentes.11, 12 Es cons ciente de que lo que acaba de decir es una muestra de necedad, pero los corintios lo llevaron a hacerlo. Dice: Yo deber\u00eda ser recomendado por vosotros, y si eso lo hubieran hecho ellos, \u00e9l no tendr\u00eda que haberse elogiado a s\u00ed mismo. Una persona no necesita dedicarse a la desagradable tarea de recomendarse a s\u00ed misma cuando sus amigos, o aquellos a quienes ha ministrado, act\u00faan en forma decidida para defender su integridad cuando \u00e9sta es cuestionada injustamente. Pablo recuerda a sus lectores que en nada he sido menos que los ap\u00f3stoles eminentes, en cuanto a las se\u00f1ales de ap\u00f3stol, ya que cuando estuvo entre los corintios realiz\u00f3 se\u00f1ales, pro digios y hechos poderosos. Con respecto a esto, no hab\u00edan sido menos favorecidos que los de otras iglesias que \u00e9l hab\u00eda fundado. 13 El \u00fanico aspecto en que podr\u00edan decir que \u00e9l era inferior era, dice Pablo ir\u00f3nicamente, en que yo mismo no os he sido carga (es decir, que nunca acept\u00f3 sost\u00e9n material de ellos). La importancia de este hecho hab\u00eda sido trastrocada y utilizada contra el Ap\u00f3stol como prueba de que \u00e9l no amaba a los creyentes corintios (cf. 11:7-11). Pablo se niega a tomar en serio tales cr\u00edticas y dice, con gran iron\u00eda: \u00a1Perdonadme este agravio! Implica as\u00ed, que en realidad es algo extra\u00f1o que ellos objetaran que \u00e9l no hubiera sido una carga o que no los hubiera explotado (cf. 11:20). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>12.2, 3 Pablo continu\u00f3 con su \u00abjactancia\u00bb al narrar las visiones y revelaciones que hab\u00eda recibido del Se\u00f1or. \u00abConozco a un hombre en Cristo\u00bb significa que estaba hablando de s\u00ed mismo. Explic\u00f3 que no sab\u00eda si fue en el cuerpo o en el esp\u00edritu, pero estuvo en el para\u00edso (\u00aben el tercer cielo\u00bb). Este incidente no se puede identificar positivamente en los acontecimientos registrados en la carrera de Pablo, aunque algunos piensan que esto pudo suceder cuando fue apedreado y dejado por muerto (Act 14:19-20). Pablo se refiere a este incidente para mostrar que hab\u00eda sido tocado por Dios en forma muy especial.12.7, 8 No sabemos a qu\u00e9 \u00abaguij\u00f3n en la carne\u00bb se refiere porque \u00e9l no lo menciona. Algunos han sugerido que era malaria, epilepsia o un problema con la vista (v\u00e9ase Gal 4:13-15). Sea lo que fuere, era un problema f\u00edsico cr\u00f3nico y debilitante, que le obstaculizaba en su trabajo. Este aguij\u00f3n era un impedimento en su ministerio y pidi\u00f3 que fuera removido, pero Dios se neg\u00f3 a hacerlo. Pablo era una persona muy autosuficiente, as\u00ed que este aguij\u00f3n debi\u00f3 ser dificultoso para \u00e9l. Esto lo mantuvo humillado, record\u00e1ndole su necesidad de mantenerse en contacto directo con Dios y beneficiar a todos los que estuvieran a su alrededor, por medio de lo que vieran que Dios hac\u00eda en su vida.12.9 Aunque Dios no le quit\u00f3 la aflicci\u00f3n f\u00edsica, le prometi\u00f3 demostrar su poder en \u00e9l. El hecho de que el poder de Dios se muestra en gente d\u00e9bil debiera darnos valor. Si reconocemos nuestras limitaciones, no nos sentiremos orgullosos de nosotros mismos. Al contrario, nos volveremos a Dios, buscando el camino para ser m\u00e1s efectivos. Debemos confiar en Dios, para ser eficaces, antes que en una energ\u00eda, esfuerzo o talento. Nuestras debilidades no s\u00f3lo nos ayudan a desarrollar nuestro car\u00e1cter cristiano, sino que tambi\u00e9n profundizan nuestra adoraci\u00f3n, porque al afirmar nuestras debilidades, afirmamos la fortaleza de Dios.12.10 Cuando nuestras habilidades son sobresalientes o nuestros recursos son considerables, somos tentados a realizar la obra de Dios a nuestra manera, y eso conduce al orgullo. Cuando estamos conscientes de nuestra debilidad y permitimos que Dios nos llene con su poder, entonces llegamos a ser mucho m\u00e1s fuertes de lo que pudimos haber sido jam\u00e1s dependiendo de nosotros mismos. Dios no pretende que nosotros seamos d\u00e9biles, pasivos o ineptos, la vida provee suficientes impedimentos y problemas sin que los busquemos. Cuando estos obst\u00e1culos vienen, debemos depender de Dios. S\u00f3lo la labor que se cumple en su poder nos hace efectivos para El y tiene valor perdurable.12.11-15 Pablo no estaba meramente revelando sus sentimientos, sino defendiendo su autoridad como ap\u00f3stol de Jesucristo. Estaba herido porque la iglesia en Corinto dud\u00f3 de \u00e9l y lo cuestion\u00f3; pero se defend\u00eda por causa del evangelio, no para satisfacer su ego. Cuando usted es \u00abjuzgado\u00bb, \u00bfpiensa s\u00f3lo en salvar su reputaci\u00f3n o se preocupa m\u00e1s en lo que la gente pensar\u00e1 de Cristo?12.13 Pablo explic\u00f3 que la \u00fanica cosa que hizo por las otras iglesias y que no hizo en Corinto fue convertirse en una carga, pedir a los creyentes que lo alimentaran y le dieran una casa. Cuando Pablo dice: \u00ab\u00a1Perdonadme este agravio!\u00bb estaba siendo ir\u00f3nico. Realmente hab\u00eda hecho m\u00e1s por los corintios que por cualquier otra iglesia y a\u00fan no confiaban en \u00e9l.12.14 Pablo hab\u00eda fundado la iglesia en Corinto en su primera visita (Act 18:1). Luego hizo una segunda visita (Act 2:1). Estaba planeando lo que ser\u00eda su tercera visita (v\u00e9ase tambi\u00e9n 13.1). Pablo les volvi\u00f3 a aclarar que no quer\u00eda salario, alimentaci\u00f3n o casa, s\u00f3lo deseaba que los creyentes fueran alimentados con el alimento espiritual que les dar\u00eda.12.16-19 Aunque Pablo no les pidi\u00f3 nada a los cristianos en Corinto, algunos esc\u00e9pticos segu\u00edan diciendo que hab\u00eda sido habilidoso y que sacar\u00eda ganancia con ellos de alguna manera. Pero Pablo volvi\u00f3 a explicarles que todo lo que hizo por los creyentes fue para la edificaci\u00f3n de ellos, no para enriquecerse personalmente.12.20, 21 Despu\u00e9s de leer este cat\u00e1logo de pecados, es bastante dif\u00edcil creer que esta gente era aquella de quien Pablo dijo que pose\u00edan grandes dones y excelencia en el liderazgo (8.7). Pablo temi\u00f3 que las pr\u00e1cticas de los corintios perversos hubieran invadido la congregaci\u00f3n, y escribi\u00f3 \u00e1speramente con la esperanza de que pudieran enderezar sus vidas antes que \u00e9l llegara. Debemos vivir en forma diferente a la de los incr\u00e9dulos, no permitiendo que la sociedad secular nos dicte c\u00f3mo debemos tratar a los dem\u00e1s. No permita que la cultura invada las pr\u00e1cticas de su iglesia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 439 Hch 2:17; Hch 22:17<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> visiones y revelaciones.  Una vez m\u00e1s Pablo se ve obligado a demostrar sus credenciales de ap\u00f3stol ante sus cr\u00edticos y habla de sus  visiones y revelaciones  (vers. 2\u2013 10; cp. Hch 18:9, 10; 2 Ti 4:17).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> El ap\u00f3stol se vio obligado a gloriarse, debido a la necedad de los corintios. Aunque eso no le conven\u00eda a \u00e9l, era necesario para el beneficio de ellos. Para la edificaci\u00f3n de ellos, \u00e9l ten\u00eda que gloriarse, a fin de que ellos volvieran a tener un entendimiento sobrio y correcto acerca de su relaci\u00f3n con el ap\u00f3stol. <\/p>\n<p> 1 <strong>super (2)<\/strong> Lo cual significa que ahora Pablo se gloriar\u00eda de las visiones y revelaciones que hab\u00eda recibido del Se\u00f1or. <\/p>\n<p> 1 <strong>super (3)<\/strong> La revelaci\u00f3n implica que se ha quitado el velo de las cosas ocultas; la visi\u00f3n es la escena, o el panorama, que se ve cuando el velo es quitado. Muchas cosas relacionadas con la econom\u00eda y la administraci\u00f3n de Dios en el universo estaban escondidas. El Se\u00f1or las revel\u00f3 al ap\u00f3stol, y \u00e9ste recibi\u00f3 visiones de dichas cosas escondidas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>54 (b) SUS VISIONES Y REVELACIONES (12,1-10). Pablo pasa ahora a otro campo en el cual sus rivales pretend\u00edan ser superiores. 1. visiones y revelaciones: La ausencia de art\u00edculos indica un tema general. La f\u00f3rmula tal vez procediera de sus adversarios, del Se\u00f1or: Probablemente un gen. de origen, \u00abotorgadas por el Se\u00f1or\u00bb (w. 2-4). 2a. conozco a un cristiano: Pablo habla de s\u00ed mismo en 3a pers. (v. 5) porque no est\u00e1 dispuesto a esgrimir una experiencia religiosa privada como prueba de un mandato apost\u00f3lico, hace catorce a\u00f1os; Esto situar\u00eda el hecho m\u00e1s o menos a medio camino entre su conversi\u00f3n y su llegada a Corinto. La precisi\u00f3n tiene como finalidad subrayar la realidad de la experiencia, que es id\u00e9ntica a la del v. 3. 2b-3. arrebatado: El agente es Dios (cf. 1 Tes 4,17; Sab 4,11; l Hen 39,3-4). El viaje a otro mundo es un tema com\u00fan en la literatura apocal\u00edptica (v\u00e9ase Semeia 14 [1979]). hasta el tercer cielo: En este caso identificado con el para\u00edso, como en 2 Hen 7 y ApMo 37,5. El n\u00famero de cielos conoce una amplia variaci\u00f3n en la literatura jud\u00eda. 4. A Pablo se le prohibi\u00f3 expresar lo inefable. Esto podr\u00eda estar simplemente en con\u00adformidad con la convenci\u00f3n de la revelaci\u00f3n sellada (cf. Dn 12,4; Ap 10,4; 13,2-3), pero tambi\u00e9n podr\u00eda ser una manera de demostrar la intrascendencia de la experiencia desde el punto de vista apost\u00f3lico (cf. 1 Cor 14,19).<br \/>\n(Bietenhard, H., Die himmlische Welt im Urchristentum und Spatjudentum [WUNT 2, Tubinga 1951].<br \/>\nCrownfield, D. R., \u00abThe Self Beyond Itself\u00bb, JAAR 47 [1979] 245-67. Lincoln, A. T., \u00ab\u201cPaul the Visionary\u201d: The Setting and Significance of the Rapture to Paradise in 2 Cor 12:1-10\u00bb, NTS 25 [1978-79] 204-20. Price, R. M., \u00abPunished in Paradise (An Exegetical Theory on 2 Cor 12:1-10)\u00bb, JSNT 7 [1980] 33-40. Saake, H., \u00abPaulus ais Ekstatiker\u00bb, Bib 53 [1972] 404-10. Sch\u00e1fer, P, \u00abNT and Hekhalot Literature: The Journey into Heaven in Paul and the Merkavah Mysticism\u00bb, JJS 35 [1984] 19-35. Spittler, R. S., \u00abThe Limits of Ecstasy: An Exegesis of 2 Cor 12:1-10\u00bb, Current \u00a1ssues in Biblical and Patristic Interpretadon [Fest. M. C. Tenney, ed. G. F. Hawthome et al., Grand Rapids 1975] 259-66.)<br \/>\n55 6. La realidad de la experiencia de los vv. 2-4 lleva a Pablo a decir que, si quisiera, podr\u00eda gloriarse, sin faltar a la verdad, de cosas distintas de sus flaquezas, por encima de lo que ve o escucha de m\u00ed: La \u00fanica prueba aut\u00e9ntica de un ap\u00f3stol es la medida en que manifiesta a Cristo, primeramente en su comportamiento (4,10-11) y en segundo lugar en sus palabras (2,17; 12,19; 13,3). 7a. La sintaxis es problem\u00e1tica (v\u00e9ase J. Zmijewski, BZ 21 [1977] 265-72). 7b. una espina en la carne: Com\u00fanmente esto se interpreta como una dolencia ps\u00edquica o f\u00edsica que, en la tradici\u00f3n jud\u00eda, era causada por un demonio o por Satan\u00e1s (v\u00e9ase K. L. Schmidt, TDNT 3.819). Estas dos frases, sin embargo, no est\u00e1n relacionadas causalmente, sino situadas en aposici\u00f3n, dando a entender una fuente exterior y personal de aflicci\u00f3n, lo cual queda confirmado por el uso de \u00abespinas\u00bb en el AT para denotar a los enemigos (p.ej., Nm 33,55; v\u00e9ase T. Y. Mullins, JBL 76 [1957] 302). Tal vez se aluda al tipo de persecuci\u00f3n evocado por los cat\u00e1logos de penalidades, pero la conexi\u00f3n con 11,14-15 (\u00abministros de Satan\u00e1s\u00bb) hace pensar que Pablo tiene en mente una hostilidad procedente del interior de sus propias comunidades. 8. rogu\u00e9: En otro tiempo, Pablo hab\u00eda orado fervientemente pidiendo la liberaci\u00f3n, pero ya no lo hace. 9a. La formulaci\u00f3n de la intuici\u00f3n como un or\u00e1culo divino no es una explicaci\u00f3n de c\u00f3mo lleg\u00f3 Pablo a ella, gracia: Definida como \u00abfuerza\u00bb; pero su relaci\u00f3n con \u00abdebilidad\u00bb es objeto de interpretaciones diversas (v\u00e9ase G. O\u2019Collins, CBQ 33 [1971] 528-37). El contexto, iluminado por 4,7, indica que la \u00abdebilidad\u00bb (v. 10) es la condici\u00f3n para que la fuerza manifestada en Pablo se pueda reconocer como de origen divino, se hace perfecta: Esto es, llega a estar eficazmente presente (cf. 1 Jn 4,12). 9b. mi debilidad: La aceptaci\u00f3n de la debilidad aparece ahora como el medio por el cual se adquiere la fuerza, para que habite en: El mismo vb. (episkenoun) aparece en Jn 1,14. 10. cuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte: No quiere decir que la debilidad sea fuerza, ni que los d\u00e9biles se hagan fuertes (como en Lc 1, 46-55), sino que sus debilidades apost\u00f3licas revelan la fuerza que se le ha conferido para su ministerio (3,5-6).<br \/>\n(Barr\u00e9, M. L., \u00abQumran and the \u00abWeakness\u201d of Paul\u00bb, CBQ 42 [1980] 216-27. Betz, H. D\u201e \u00abEine Christus-Aretologie bei paulus (2 Kor 12:7-10)\u00bb, ZTK 66 [1969] 288-305. Minn, H. R\u201e The Thom that Remained [Auckland 1972], Park, D. M., \u00abPaul\u2019s skolops tg sarki: Thorn or Stake?\u00bb, NovT 22 [1980] 179-83.)<br \/>\n56 (C) Nueva justificaci\u00f3n de su insensatez (12,11-13). Este ep\u00edlogo al \u00abdiscurso del insensato\u00bb se hace eco de la justificaci\u00f3n que en su introducci\u00f3n se dio del gloriarse (11,1-21a). 11. recomendado por vosotros: Ese honor que Pablo reclama para s\u00ed deb\u00edan hab\u00e9rselo concedido los corintios, en nada fui a la zaga de esos superap\u00f3stoles: El aor. hyster\u00e9sa se debe entender como aor. de constataci\u00f3n (BDF 332) para ponerlo en sinton\u00eda con el pf. hyster\u00e9kenai, que se ha de entender como pres. (BDF 341) en 11,5 (v\u00e9ase el comentario). Es muy poco probable que Pablo tenga en mente la visita intermedia (-&gt;10 supra), la \u00fanica ocasi\u00f3n en que pudo haber sido comparado con los intrusos. Este vers\u00edculo no es una objeci\u00f3n a la identificaci\u00f3n de los \u00absuperap\u00f3stoles\u00bb con el grupo jerosolimitano de Santiago, nada: Sus adversarios tal vez describieran a Pablo como una completa nulidad (cf. 10,10b). 12. las se\u00f1ales de un ap\u00f3stol: Los corintios, en su intento de dirimir entre Pablo y sus rivales (cf. 13,3), hab\u00edan establecido criterios, uno de los cuales era la capacidad de obrar milagros. As\u00ed se deduce de la reacci\u00f3n de Pablo, fueron cumplidas: Una pas. teol\u00f3gica; v\u00e9ase ZBG \u00a7 236. Pablo no se atribuye m\u00e9rito alguno, con una constancia a toda prueba: En el contexto de debilidad y penalidades, caracter\u00edsticas dominantes del ministerio de Pablo, signos, prodigios y milagros: Los dos primeros t\u00e9rminos se combinan a menudo en el AT (p.ej., Ex 7,3; Dt 34,11; Is 8,18; cf. Rom 15,19), y los tres aparecen juntos en Hch 2,22; 2 Tes 2,9; Heb 2,4. 13. El comportamiento de Pablo en Corinto fue el mismo que en todas las dem\u00e1s Iglesias, un recordatorio saludable para los corintios de que ellos no eran los \u00fanicos cristianos (v\u00e9ase el comentario a 1 Cor 1,2). La \u00fanica excepci\u00f3n a esta regla era que Pablo no les ped\u00eda dinero ni siquiera cuando estaba ausente (v\u00e9ase 11,7-11).<br \/>\n(Nielsen, H. K., \u00abPaulus Verwendung des Begriffes Dynamis\u00bb, Die paulinische Literatur und Theologie [ed. E. Pedersen, Teologiske Studier 7, Aarhus 1980] 137-58.)<br \/>\n57 (VIII) Parte tercera: Una advertencia prepara una visita (12,14-13,10). Dos problemas preocupan a Pablo a la hora de preparar la crucial visita que marcar\u00e1 el destino de la Iglesia corintia: (1) la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica que tanto hab\u00eda enrarecido el ambiente y (2) las indicaciones de que la vida de algunos miembros era incompatible con el evangelio.<br \/>\n58 (A) De nuevo la cuesti\u00f3n del apoyo econ\u00f3mico (12,14-18). 14a. estoy a punto de ir a vosotros por tercera vez: Esta interpretaci\u00f3n del texto gr., algo ambiguo, viene exigida por 13,1-2 (contra N. Hyldahl, ZNW 64 [1973] 303). \u00c9sta es la visita que hab\u00eda planeado (1,16), pero que hab\u00eda pospuesto tras aquella desagradable visita (2,1). 14b. Desea mantener la decisi\u00f3n expuesta en 11,9 y la justifica a partir de la relaci\u00f3n paterno-filial explicada en 1 Cor 4,15.<br \/>\n16. Si Pablo entend\u00eda su negativa a aceptar apoyo econ\u00f3mico como un acto de amor que debi\u00f3 verse correspondido (v. 15), en Corinto se le daba una interpretaci\u00f3n diferente, como no tengo escr\u00fapulos, os he cazado con trampa: El modo en que se rechaza esta acusaci\u00f3n en los vv. 17-18 parece indicar que Pablo s\u00f3lo era consciente de una imputaci\u00f3n gen\u00e9rica de falta de honradez, no de una acusaci\u00f3n concreta.<br \/>\n17. Sabedor de su propia inocencia, Pablo considera en primer lugar la posibilidad de que uno de sus representantes solicitara fondos para \u00e9l. El modo en que se enmarca la pregunta indica que esperaba una respuesta negativa. 18a. Tito: Se alude a su misi\u00f3n de llevar adelante la colecta (v\u00e9ase 8,6). el hermano: Probablemente el designado por Pablo para acompa\u00f1ar a Tito (8,22), pues el otro fue nombrado por las Iglesias (8,18-19) y estaba, por tanto, por encima de toda sospecha. 18b. La forma de la primera pregunta exige una contestaci\u00f3n negativa; la de las otras dos, una respuesta afirmativa. Pablo, de hecho, est\u00e1 retando a los corintios a presentar pruebas de fraude.<br \/>\n59 (B) Los corintios deben corregirse (12,19-13,10). La repentina aparici\u00f3n de una advertencia acerca de la conducta incorrecta, tanto social como sexual, resulta sorprendente. Para mantener la unidad de tema de la Carta B debemos deducir que Pablo tiene en mente al sector de la comunidad m\u00e1s receptivo a los intrusos. 19. Pablo niega cualquier intenci\u00f3n apolog\u00e9tica en lo que ha escrito, para que no parezca que las acusaciones tienen fundamento o que a \u00e9l lo mov\u00eda menos la inquietud por la comunidad que su propio inter\u00e9s. 20a. os halle no como yo deseo: Esto se explica en las dos listas de vicios, no pod\u00e1is encontrarme como vosotros dese\u00e1is: Con talante de castigar, y no de mostrar amor paternal (13,2.10; cf. 1 Cor 4,21). 20b. Los ocho vicios son en cierto sentido convencionales, y los cuatro primeros aparecen en el mismo orden en G\u00e1l 5,20. A la luz del vers\u00edculo siguiente y de 13,2, esto es menos significativo que la aparici\u00f3n de \u00abenvidia\u00bb, \u00abdiscordia\u00bb y, en consecuencia, \u00abdisensiones\u00bb en 1 Cor 3,3-4, que forma parte de la cr\u00edtica de Pablo a los \u00abespirituales\u00bb (\u21921 Corintios, 49:18). 21. muchos de los que contin\u00faan pecando: Esto excluye la posibilidad de que Pablo est\u00e9 pensando en el estado prebautismal de la comunidad (como en 1 Cor 6,9-10). El \u00aba todos los dem\u00e1s\u00bb de 13,2 confirma que tiene en mente a un grupo particular de Corinto. inmoralidad sexual: 1 Cor 6,15-16 proporciona un ejemplo perfecto de pomeia. lascivia: 1 Cor 5,1-5 es un caso de inmoralidad p\u00fablica flagrante. En Corinto, el primero estaba ciertamente justificado por la actitud de los \u00abespirituales\u00bb respecto al cuerpo (v\u00e9ase el comentario a 1 Cor 6,18), y probablemente lo mismo suced\u00eda con el segundo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>BD353(5) Inserte \u1f10\u03c3\u03c4\u03af\u03bd con el participio \u03c3\u03c5\u03bc\u03c6\u03ad\u03c1\u03bf\u03bd (es decir, se sobreentiende la construcci\u00f3n perifr\u00e1stica), o el participio puede tomarse como un acusativo absoluto (debe tomarse como una construcci\u00f3n perifr\u00e1stica -T88). [Editor. Generalmente \u03bf\u1f50 no es el negativo usado con el participio en el griego del N.T. Pero aparece aqu\u00ed a causa de la construcci\u00f3n perifr\u00e1stica sobreentendida.] <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] El hombre es Pablo hablando en la primera persona.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Tres cielos de creaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Palabras, o conversaciones tamando lugar entre El Padre y Su Hijo, y\/o sus mensajeros apartados.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[11] Por no haber sostenido mi cr\u00e9dito contra esos falsos ap\u00f3stoles.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me es preciso gloriarme, aunque no es provechoso. Sin embargo, recurrir\u00e9 a las visiones y revelaciones del Se\u00f1or. 12:1 \u2014 \u00abCiertamente no me conviene gloriarme\u00bb. \u00abEs preciso gloriarme, aunque en verdad no me conviene\u00bb, Ver. Moderna. \u00abEl gloriarse es necesario, aunque no es provechoso\u00bb, Ver. Biblia de las Am\u00e9ricas. Pablo sent\u00eda la necesidad de seguir &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-corintios-121-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 2 Corintios 12:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29652\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}