{"id":29902,"date":"2022-06-20T13:16:21","date_gmt":"2022-06-20T18:16:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-efesios-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T13:16:21","modified_gmt":"2022-06-20T18:16:21","slug":"comentario-de-efesios-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-efesios-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Efesios 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Por eso yo, prisionero en el Se\u00f1or, os exhorto a que and\u00e9is como es digno del llamamiento con que fuisteis llamados:<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> \u2014 Resumen : El cap\u00edtulo 4 tiene que ver con los deberes de los miembros del cuerpo de Cristo. En primer lugar, como vemos en los vers. <span>1-6<\/span>, debemos guardar la unidad del Esp\u00edritu en el v\u00ednculo de la paz. El cristiano debe andar como es digno de la vocaci\u00f3n, vers. <span>1-3<\/span>. La unidad del Esp\u00edritu consiste en siete unidades, vers. <span>4-6<\/span>. Esta unidad ayudada por Dios: da al cuerpo una diversidad de dones y ayudas, vers. <span>7-16<\/span>. La segunda secci\u00f3n de este cap\u00edtulo es una amplificaci\u00f3n del v 1: su tema es el andar dignamente de la vocaci\u00f3n, como conviene a los santos, vers. <span>17-32<\/span>. No andar como los otros gentiles (los inconversos), vers. <span>17-19<\/span>. El andar de los cristianos, vers. <span>20-32<\/span>. Todas la instrucciones de este capitulo son muy necesarias para el desarrollo del cuerpo de Cristo. El v. <span>16<\/span> es un vers\u00edculo clave de esta secci\u00f3n.<\/p>\n<p \/> 4:1 \u2014 \u00aband\u00e9is como es digno de la vocaci\u00f3n\u00bb. Dios nos llama por medio del evangelio (<span>2Ts 2:14<\/span>). Hemos respondido al llamado. Somos los \u00abllamados\u00bb (as\u00ed es la idea de la palabra \u00abiglesia\u00bb). Antes, \u00abanduvisteis.. siguiendo la corriente de este mundo, conforme al pr\u00edncipe de la potestad del aire, el Esp\u00edritu que ahora opera en los hijos de desobediencia\u00bb (2:2). Ahora, debemos andar en las buenas obras \u00ablas cuales Dios prepar\u00f3 de antemano para que anduvi\u00e9semos en ellas\u00bb (2:10). La palabra \u00abdigno\u00bb sugiere algo del mismo peso (valor). Debe haber consecuencia entre nuestra vida y nuestra profesi\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Yo pues, preso en el Se\u00f1or.<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 3:1<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>os ruego.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 38:20<\/span>; <span class='bible'>Rom 12:1<\/span>; <span class='bible'>1Co 4:16<\/span>; <span class='bible'>2Co 5:20<\/span>; <span class='bible'>2Co 6:1<\/span>; <span class='bible'>2Co 10:1<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 4:12<\/span>; <span class='bible'>Flm 1:9<\/span>, <span class='bible'>Flm 1:10<\/span>; <span class='bible'>1Pe 2:11<\/span>; <span class='bible'>2Jn 1:5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>que and\u00e9is como es digno.<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:17<\/span>; <span class='bible'>Efe 5:2<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 5:24<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 17:1<\/span>; <span class='bible'>Hch 9:31<\/span>; <span class='bible'>Flp 1:27<\/span>; <span class='bible'>Flp 3:17<\/span>, <span class='bible'>Flp 3:18<\/span>; <span class='bible'>Col 1:10<\/span>; <span class='bible'>Col 4:12<\/span>; <span class='bible'>1Ts 2:12<\/span>; <span class='bible'>1Ts 4:1<\/span>, <span class='bible'>1Ts 4:2<\/span>; <span class='bible'>Tit 2:10<\/span>; <span class='bible'>Heb 13:21<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>de la vocaci\u00f3n con que fuisteis llamados.<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:4<\/span>; <span class='bible'>Rom 8:28-30<\/span>; <span class='bible'>Flp 3:14<\/span>; <span class='bible'>2Ts 1:11<\/span>; <span class='bible'>2Ti 1:9<\/span>; <span class='bible'>Heb 3:1<\/span>; <span class='bible'>1Pe 3:9<\/span>; <span class='bible'>1Pe 5:10<\/span>; <span class='bible'>2Pe 1:3<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Pablo exhorta a la unidad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:1-6<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y declara que Dios da dones a los hombres,<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:7-10<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>para que su iglesia pueda ser edificada,<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:11-15<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y crecer en Cristo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:16<\/span>, <span class='bible'>Efe 4:17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>les llama a dejar la impureza de los gentiles,<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:18-23<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>a vestirse del nuevo hombre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:24<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>a dejar la mentira,<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:25-28<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y la comunicaci\u00f3n corrupta,<\/i><\/b> <span class='bible'>Efe 4:29-32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En la segunda mitad de Efesios, al igual que en muchas de las ep\u00edstolas de Pablo, el \u00e9nfasis recae en la conducta que debe resultar de la comprensi\u00f3n de las doctrinas y ense\u00f1anzas de la primera parte. Obs\u00e9rvese que aqu\u00ed la vida del cristiano no se compara con correr o permanecer firme sino con caminar.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">and\u00e9is como es digno:<\/span>\u00a0La vida del creyente debe corresponder con la excelencia del llamado de Cristo.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>II. Consecuencias Morales, 4:1-6:20.<\/p>\n<p>Exhortaci\u00f3n a la unidad, 4:1-6.<br \/>\n1 As\u00ed, pues, os exhorto yo, el prisionero en el Se\u00f1or, a andar de una manera digna de la vocaci\u00f3n con que fuisteis llamados, 2 con toda humildad, mansedumbre y longanimidad, soport\u00e1ndoos los unos a los otros con caridad, 3 sol\u00edcitos de conservar la unidad del esp\u00edritu mediante el v\u00ednculo de la paz. 4 S\u00f3lo hay un Cuerpo y un Esp\u00edritu, como tambi\u00e9n una sola esperanza, la de vuestra vocaci\u00f3n. 5 S\u00f3lo un Se\u00f1or, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, que est\u00e1 sobre todos, por todos y en todos.<\/p>\n<p>Empieza aqu\u00ed la parte moral de la carta, aplicaci\u00f3n de los principios puestos en la parte dogm\u00e1tica. A fin de dar m\u00e1s autoridad a sus palabras, el Ap\u00f3stol comienza alegando su t\u00edtulo de \u201cprisionero\u201d de Cristo (v.1; cf. 3:1), hombre que ha sido puesto en cadenas por defender la causa de Dios.<br \/>\nMira a los fieles sobre todo desde el punto de vista colectivo, en su calidad de miembros de un mismo organismo espiritual, que es la Iglesia. De ah\u00ed la insistencia en las virtudes que pudi\u00e9ramos llamar sociales, necesarias para mantener unido y compacto cualquier pueblo u organismo social: humildad, mansedumbre, longanimidad, mutuo afecto nacido de la caridad (v.2). Es as\u00ed, con la pr\u00e1ctica de esas virtudes, como los efesios deber\u00e1n esforzarse por \u201cconservar la unidad del esp\u00edritu mediante el v\u00ednculo de la paz\u201d (\u03bd .8), es decir, la concordia de doctrina y de aspiraciones (pensamiento y voluntad), unidos por el suave v\u00ednculo que consiste en la paz.<br \/>\nEsa mutua unidad entre los fieles la est\u00e1 exigiendo la unidad misma, que es de esencia de la Iglesia; pues la vida cristiana ha de ser expresi\u00f3n fiel de lo que es el gran Misterio. El Ap\u00f3stol (v.4-6), con frases procedentes probablemente de una liturgia bautismal primitiva, concreta esa unidad de la Iglesia en siete elementos principales: una en su principio material, puesto que los cristianos todos formamos un solo \u201cCuerpo,\u201d cuya cabeza es Cristo (cf. v.12; 2:16; 5:30); una en su principio formal, pues est\u00e1 animada por un solo \u201cEsp\u00edritu,\u201d que es como el alma o principio vital de ese Cuerpo (cf. 1:13-14; 2:18); una en su finalidad o aspiraciones, pues una es la \u201cesperanza\u201d de nuestra vocaci\u00f3n (cf. 1:14; Rom 8:18-25;  1Co 15:19); una en su principio de autoridad, pues uno es el \u201cSe\u00f1or,\u201d Jesucristo (cf. 1Co 8:6); una en el contenido vital de creencias, pues una es la \u201cfe\u201d en Cristo, a quien todos reconocemos por \u00fanico Se\u00f1or (cf. 1Co 1:13); una en el rito de incorporaci\u00f3n, pues uno es el \u201cbautismo\u201d para entrar en ella (cf. Rom 6:3-11; 1Co 1:13; 1Co 12:13; Gal 3:27); una, finalmente, por raz\u00f3n de su origen de un solo \u201cDios y Padre,\u201d art\u00edfice supremo del plan redentor, que est\u00e1 \u201csobre todos,\u201d con autoridad trascendente y soberana, pero act\u00faa y habita \u201cen todos\u201d como algo inmanente a nosotros por su presencia y acci\u00f3n (cf. 1:3-14; 3:15; Gal 4:4-7; Rom 11:36; 1Co 12:6).<\/p>\n<p>Diversidad de dones dentro de la unidad del Cuerpo m\u00edstico,1Co 4:7-16.<br \/>\n7 A cada uno de nosotros ha sido dada la gracia en la medida del don de Cristo. 8 Por lo cual dice: \u201cSubiendo a las alturas, llev\u00f3 cautiva la cautividad, reparti\u00f3 dones a los hombres.\u201d 9 Eso de \u201csubir,\u201d \u00bfqu\u00e9 significa sino que primero baj\u00f3 a las partes inferiores de la tierra? 10 El mismo que baj\u00f3 es el que subi\u00f3 sobre todos los cielos para llenarlo todo; 11 y El constituy\u00f3 a los unos ap\u00f3stoles, a los otros profetas, a \u00e9stos evangelistas, a aqu\u00e9llos pastores y doctores, 12 para la habilitaci\u00f3n de los santos en orden a la obra del ministerio, para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo, 13 hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a la madurez del var\u00f3n perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, 14 para que ya no seamos ni\u00f1os, que fluct\u00faan y se dejan llevar de todo viento de doctrina a capricho de los enga\u00f1os de los hombres y de las astutas maquinaciones del error, 15 sino que, al contrario, viviendo seg\u00fan la verdad y en caridad, crezcamos en todos sentidos hacia aquel que es la cabeza, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, trabado y unido por todos los ligamentos de suministraci\u00f3n, seg\u00fan la actividad correspondiente a cada miembro, va obrando su propio crecimiento en orden a su edificaci\u00f3n en la caridad.<\/p>\n<p>Complemento magn\u00edfico de la narracion anterior. La unidad de la Iglesia, tan insistentemente afirmada, no ha de concebirse como algo seco y mon\u00f3tono, sino como algo exuberante y complejo, cual corresponde a un organismo viviente cuyos miembros ejercen funciones diversas, pero sin romper la unidad del conjunto, antes al contrario contribuyendo con esa diversidad de funciones a consolidarla y perfeccionarla. Es la idea que desarrolla el Ap\u00f3stol en el presente pasaje.<br \/>\nSu primera afirmaci\u00f3n es que, dentro de la Iglesia, Jesucristo reparte sus \u201cgracias,\u201d no las mismas para todos ni a todos en la misma medida, sino en la medida en que le place (v.7). Parece claro, dado el contexto (cf. v. 11-12), que el Ap\u00f3stol est\u00e1 refiri\u00e9ndose, no a la \u201cgracia\u201d santificante, al menos de modo directo, sino a los dones espirituales o carismas destinados al bien com\u00fan de la Iglesia (cf. Rom 12:3-8; 1Co 12:1-11). Como prueba de que es Jesucristo quien reparte esos dones, cita el Ap\u00f3stol unas palabras del Sal 68:19, en las que ve anunciada 262 la gloriosa ascensi\u00f3n de Cristo a los cielos, desde donde, como rey victorioso, distribuye luego sus dones a los hombres en la tierra (v.8-10). Con la expresi\u00f3n \u201cpara llenarlo todo\u201d (\u03af\u03bd\u03b1  \u03c0\u03bb\u03ae\u03c1\u03c9\u03c3\u03b7  \u03c4\u03b1  \u03c0\u03ac\u03bd\u03c4\u03b1 , \u03bd . 10), parece que el Ap\u00f3stol quiere significar que Cristo, con ese recorrido por el universo, bajando a las \u201cpartes inferiores de la tierra\u201d y subiendo luego \u201csobre todos los cielos,\u201d ha tomado posesi\u00f3n del pl\u00e9roma o cosmos entero, que El \u201crecapitul\u00f3\u201d (cf. 1:10), encerr\u00e1ndolo todo bajo su autoridad de Se\u00f1or (cf. 1:20-23; Flp 2:9-11).<br \/>\nHecha esa afirmaci\u00f3n general (v.7) y su correspondiente declaraci\u00f3n a base de la Escritura (v.8-10), San Pablo enumera algunos de los principales dones o carismas distribuidos por Cristo en la Iglesia e indica el fin a que esos carismas est\u00e1n ordenados (v.11-12). C\u00f3mo hayan de entenderse los t\u00e9rminos \u201cap\u00f3stoles-profetas-evangelistas-pastores y doctores\u201d (v.1 i), ya lo explicamos en otros lugares (cf. Hec 13:1-3; Hec 21:8; 1Co 12:28). En cuanto a la finalidad que asigna a los carismas (v.12), distingue como doble fase: un final inmediato, cual es el de \u201chabilitar\u201d al cristiano para la obra que le es encomendada, y otro posterior, al que el primero est\u00e1 ordenado, que es contribuir a la \u201cedificaci\u00f3n\u201d de la Iglesia. En qu\u00e9 consista esta \u201cedificaci\u00f3n\u201d de la Iglesia lo va precisando luego el Ap\u00f3stol (v.13-16). La idea fundamental la expresa ya en el v.13, cuando dice que esa labor de edificaci\u00f3n debe continuar hasta que \u201clleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a la madurez del var\u00f3n perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.\u201d Creemos que estos tres incisos, no por todos los autores interpretados de la misma manera, quieren decir lo mismo, aunque con palabras distintas. Llegar a la \u201cunidad de fe y de conocimiento del Hijo de Dios,\u201d de modo que no seamos como ni\u00f1os volubles y sin firmeza en los principios (cf. v.14), es lo mismo que llegar a \u201cvar\u00f3n perfecto,\u201d es decir, completo y sano en todos sus miembros, y lo mismo que llegar a \u201cla medida de la estatura del pl\u00e9roma de Cristo,\u201d pl\u00e9roma que no es otra cosa que la Iglesia o Cuerpo m\u00edstico, cuya estatura no alcanzar\u00e1 su medida hasta haber conquistado para Dios el cosmos entero (cf. 3:19). San Pablo habla, pues, de \u201cvar\u00f3n perfecto\u201d en sentido colectivo, con referencia al Cristo total, compuesto de Cabeza y miembros, no en sentido personal e individual, con referencia a la perfecci\u00f3n o madurez espiritual a que debe tender cada cristiano. Ese ser colectivo (cf. v.1a y 16) es el que debe desarrollarse y crecer hasta la meta se\u00f1alada en el v.13. Para eso son dados los carismas. Los cristianos, como individuos, entran, s\u00ed, en la visi\u00f3n de San Pablo, pero s\u00f3lo indirectamente, en cuanto miembros del Cuerpo que deben afianzar su fe (v.14) y, radicados en la caridad, vivir en la verdad, hasta conseguir que todo el Cuerpo, bien trabado y compacto, adquiera la medida de la estatura de la plenitud de Cristo (v.15-16; cf. 3:17; Col 2:19).<\/p>\n<p>La vida nueva en Cristo,Col 4:17-32.<br \/>\n17 Os digo, pues, y os exhorto en el Se\u00f1or a que no viv\u00e1is ya como viven los gentiles, en la vanidad de sus pensamientos, 18 oscurecida su raz\u00f3n, ajenos a la vida de Dios por su ignorancia y la ceguera de su coraz\u00f3n. 19 Embrutecidos, se entregaron a la lascivia, derram\u00e1ndose \u00e1vidamente con todo g\u00e9nero de impureza. 20 No es esto lo que vosotros hab\u00e9is aprendido de Cristo, 21 si es que le hab\u00e9is o\u00eddo y hab\u00e9is sido instruidos conforme a la verdad que est\u00e1 en Jes\u00fas. 22 Dejando, pues, vuestra antigua conversaci\u00f3n, despojaos del hombre viejo, que se va corrompiendo detr\u00e1s de las pasiones enga\u00f1osas, 23 renov\u00e1ndoos en el esp\u00edritu de vuestra mente 24 y revisti\u00e9ndoos del hombre nuevo, creado seg\u00fan Dios en justicia y santidad verdaderas. 25 Por lo cual, despoj\u00e1ndoos de la mentira, hable cada uno verdad con su pr\u00f3jimo, pues que todos somos miembros unos de otros. 26 \u201cSi os enoj\u00e1is, no pequ\u00e9is\u201d; ni se ponga el sol sobre vuestra iracundia. 27 No deis entrada al diablo. 28 El que robaba, ya no robe; antes bien, af\u00e1nese trabajando con sus manos en algo de provecho de que poder dar al que tiene necesidad. 29 No salga de vuestra boca palabra \u00e1spera, sino palabras buenas y oportunas para edificaci\u00f3n, a fin de ser gratos a los oyentes. 30 Guardaos de entristecer al Esp\u00edritu Santo de Dios, en el cual hab\u00e9is sido sellados para el d\u00eda de la redenci\u00f3n. 31 Alejad de vosotros toda amargura, arrebato, c\u00f3lera, indignaci\u00f3n, blasfemia y toda malignidad. 32 Sed m\u00e1s bien unos para otros bondadosos, compasivos, y perdonaos los unos a los otros, como Dios os ha perdonado en Cristo.<\/p>\n<p> A la exhortaci\u00f3n a la unidad, San Pablo a\u00f1ade ahora diversas recomendaciones en orden a la pureza de vida que deben llevar los fieles.<br \/>\nPrimeramente (v.17-18), poni\u00e9ndoles delante lo que deben evitar, hace una breve descripci\u00f3n de las costumbres paganas, muy semejante, aunque de modo mucho m\u00e1s sint\u00e9tico, a la que encontramos en Rom 1:18-32. Luego (v.20-24) les indica, en forma ya m\u00e1s positiva, c\u00f3mo deben vivir: \u201cdespojados\u201d del hombre viejo., \u201crevestidos\u201d del hombre nuevo. Estas dos expresiones \u201chombre viejo\u201d y \u201chombre nuevo\u201d est\u00e1n inspiradas en el simbolismo del bautismo, con su doble rito de inmersi\u00f3n y de emersi\u00f3n, doble rito que est\u00e1 se\u00f1alando nuestra muerte a la antigua vida de pecado y nuestra resurrecci\u00f3n a la nueva vida de gracia comunicada por Cristo (cf. Rom 6:3-11). El \u201chombre viejo,\u201d pues, es el hombre carnal, viciado por el pecado y esclavo de las concupiscencias, mientras que el \u201chombre nuevo\u201d es el hombre regenerado en Cristo, no dominado ya por el pecado y la concupiscencia. San Pablo llega a decir que este paso de hombre viejo a nuevo es como una nueva \u201ccreaci\u00f3n\u201d (v.24; cf. 2:10), t\u00e9rmino que se corresponde con el \u201crenacimiento\u201d de que habla San Juan (cf. Jua 3:3-5). Cierto que el cristiano ha sido ya despojado del \u201chombre viejo\u201d en el bautismo; pero sigue a\u00fan molestado por la concupiscencia, que procede del pecado y le induce al pecado; de ah\u00ed que el Ap\u00f3stol diga a los efesios que sigan \u201cdespoj\u00e1ndose del hombre viejo\u201d (v.22), es decir, luchando contra las inclinaciones de la concupiscencia y liber\u00e1ndose poco a poco de los malignos efectos que trajo sobre nosotros el pecado (cf. Rom 6:12-14; Rom 8:5-8). Ello pide una \u201crenovaci\u00f3n en el esp\u00edritu de su mente\u201d (v.23), es decir, en los pensamientos y manera de ver las cosas (cf. Rom 8:2; 1Co 2:15), de modo que se transformen en el hombre nuevo, creado seg\u00fan Dios \u201cen justicia y santidad verdaderas\u201d (v.24). Parece que los t\u00e9rminos \u201cjusticia y santidad\u201d son aqu\u00ed pr\u00e1cticamente sin\u00f3nimos, y designan al hombre recto y santo, cual lo quiere Dios (cf. 1:4; Rom 3:26). En cuanto a la expresi\u00f3n \u201csi es que.\u201d (\u03b5\u03b9  \u03b3\u03b5 ) del v.21, no es dubitativa, sino asertiva, como en otros muchos lugares (cf. 3:2; Col 2:20; 1Te 3:8; 1Te 3:4.14).<br \/>\nA partir del v.25, San Pablo enumera una serie de pecados que van contra la caridad fraterna, y que los cristianos, miembros de un \u00fanico Cuerpo m\u00edstico, deben alejar de s\u00ed. Comienza por la \u201cmentira,\u201d que destruye la unidad y cohesi\u00f3n entre los que mutuamente deben ayudarse (v.25); sigue la \u201cira,\u201d que no debemos dejar que nos domine, mostrando siempre prontitud al perd\u00f3n, de modo que no demos ocasi\u00f3n al diablo a que nos arrastre a la venganza y a otros mil pecados (v.26-27; cf. Sal 4:5); viene luego el \u201clatrocinio,\u201d que a todo trance debemos evitar, trabajando con nuestras manos tanto y m\u00e1s que para vivir nosotros para dar a los necesitados (v.28; cf. 2Co 9:8; Hec 20:35); se menciona despu\u00e9s la \u201caspereza\u201d en el lenguaje, que tanto perjudica a las mutuas relaciones de quienes tienen que convivir (v.29). Luego, en exhortaci\u00f3n de conjunto y vali\u00e9ndose de un expresivo antropomorfismo, el Ap\u00f3stol dice a los efesios que \u201cno entristezcan al Esp\u00edritu Santo de Dios, en el cual han sido sellados para el d\u00eda de la redenci\u00f3n\u201d (v.30). Si habla en particular del Esp\u00edritu Santo y no de las otras personas divinas, es por raz\u00f3n de su funci\u00f3n especial unitiva y vivificadora en el Cuerpo m\u00edstico de Cristo (cf. 4:4; 1Te 4:8; Hec 5:3). El t\u00e9rmino \u201csellados\u201d ya lo hab\u00eda usado anteriormente el Ap\u00f3stol (cf. 1:13); y en cuanto al \u201cd\u00eda de la redenci\u00f3n,\u201d es el d\u00eda del juicio final, cuando recibir\u00e1 consumaci\u00f3n definitiva la obra redentora de Cristo, y Dios reconocer\u00e1 p\u00fablicamente a los suyos y rechazar\u00e1 a los extra\u00f1os (cf. 1:14; Rom 8:23; Mat 25:31-46). Por fin San Pablo, como resumiendo lo dicho y haciendo hincapi\u00e9 en lo que considera m\u00e1s directamente peligroso para la unidad del Cuerpo m\u00edstico, da cinco nombres que van se\u00f1alando, en gradaci\u00f3n ascendente, los sentimientos del \u201chombre viejo\u201d irritado, desde el resentimiento interno hasta la blasfemia y todo g\u00e9nero de pecados (v.31); a todo eso el cristiano debe oponer las virtudes propias del \u201chombre nuevo,\u201d perdon\u00e1ndonos mutuamente, como Dios nos ha perdonado (v.32; cf. Rom 5:8-10; Col 3:13; Mat 6:12).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>pues.<\/b> Esta palabra marca la transici\u00f3n de doctrina a deber, de principio a pr\u00e1ctica, de posici\u00f3n a conducta. Esta es la metodolog\u00eda t\u00edpica de Pablo (vea <span class='bible'>Rom 12:1<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 5:1<\/span>; <span class='bible'>Flp 2:1<\/span>; <span class='bible'>Col 3:5<\/span>; <span class='bible'>1Ts 4:1<\/span>). <b>preso en el Se\u00f1or.<\/b> Al mencionar de nuevo su encarcelamiento (vea <span class='bible'>Efe 3:1<\/span>), Pablo record\u00f3 con ternura a los creyentes en \u00c9feso que andar con fidelidad en la vida cristiana puede resultar costoso y que \u00e9l hab\u00eda pagado un alto precio en su vida personal a causa de su obediencia al Se\u00f1or. <b>que and\u00e9is como es digno.<\/b> La noci\u00f3n de \u00abandar\u00bb se emplea con frecuencia en el NT para aludir a la conducta diaria. Esta frase introduce el tema para los \u00faltimos tres cap\u00edtulos. \u00abDigno\u00bb transmite la idea de vivir conforme a la posici\u00f3n que uno tiene en Cristo. El ap\u00f3stol urgi\u00f3 a sus lectores que fueran todo lo que el Se\u00f1or desea y que les da poder en abundancia para que lo sean. <b>la vocaci\u00f3n.<\/b> Esto se refiere al llamado soberano de Dios a la salvaci\u00f3n, como siempre en las ep\u00edstolas. <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Rom 1:7<\/span>. El llamado eficaz que salva esa mencionado en <span class='bible'>Efe 1:18<\/span>; <span class='bible'>Rom 11:29<\/span>; <span class='bible'>1Co 1:26<\/span>; <span class='bible'>Flp 3:14<\/span>; <span class='bible'>2Ts 1:11<\/span>; <span class='bible'>2Ti 1:9<\/span>; <span class='bible'>Heb 3:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t&#8211; Resumen : El cap\u00edtulo 4 tiene que ver con los deberes de los miembros del cuerpo de Cristo. En primer lugar, como vemos en los vers. 1-6, debemos guardar la unidad del Esp\u00edritu en el v\u00ednculo de la paz. El cristiano debe andar como es digno de la vocaci\u00f3n, vers. 1-3. La unidad del Esp\u00edritu consiste en siete unidades, vers. 4-6. Esta unidad ayudada por Dios: da al cuerpo una diversidad de dones y ayudas, vers. 7-16. La segunda secci\u00f3n de este cap\u00edtulo es una amplificaci\u00f3n del v 1: su tema es el andar dignamente de la vocaci\u00f3n, como conviene a los santos, vers. 17-32. No andar como los otros gentiles (los inconversos), vers. 17-19. El andar de los cristianos, vers. 20-32. Todas la instrucciones de este capitulo son muy necesarias para el desarrollo del cuerpo de Cristo. El v. 16 es un vers\u00edculo clave de esta secci\u00f3n.<\/p>\n<p>\t4:1 &#8212; \u00aband\u00e9is como es digno de la vocaci\u00f3n\u00bb. Dios nos llama por medio del evangelio (2Ts 2:14). Hemos respondido al llamado. Somos los \u00abllamados\u00bb (as\u00ed es la idea de la palabra \u00abiglesia\u00bb). Antes, \u00abanduvisteis.. siguiendo la corriente de este mundo, conforme al pr\u00edncipe de la potestad del aire, el Esp\u00edritu que ahora opera en los hijos de desobediencia\u00bb (2:2). Ahora, debemos andar en las buenas obras \u00ablas cuales Dios prepar\u00f3 de antemano para que anduvi\u00e9semos en ellas\u00bb (2:10). La palabra \u00abdigno\u00bb sugiere algo del mismo peso (valor). Debe haber consecuencia entre nuestra vida y nuestra profesi\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LAS VIRTUDES CRISTIANAS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Efesios 4:1-3<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>As\u00ed es que yo, el prisionero del Se\u00f1or, os insisto en que os comport\u00e9is de una manera que sea digna de la vocaci\u00f3n que hab\u00e9is recibido. Os exhorto a que os conduzc\u00e1is con toda humildad, y amabilidad, y paciencia. Os exhorto a que os soport\u00e9is unos a otros con amor. Os exhorto encarecidamente a que conserv\u00e9is esa unidad que el Esp\u00edritu Santo puede producir, uniendo las cosas en paz.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando una persona ingresa en cualquier sociedad, asume la obligaci\u00f3n de vivir una cierta clase de vida; y si incumple esa obligaci\u00f3n, entorpece los objetivos de esa sociedad y la desacredita. Aqu\u00ed Pablo hace la descripci\u00f3n de la clase de vida que debe vivir una persona cuando entra en la comuni\u00f3n de la Iglesia Cristiana.<br \/>Los primeros tres vers\u00edculos relucen como joyas. Aqu\u00ed tenemos cinco de las palabras m\u00e1s grandes de la fe cristiana.<br \/>(i) La primera y principal es <em>la humildad. <\/em>En griego es <em>tapeinofrosyn\u00e9, <\/em>que es una palabra que acu\u00f1\u00f3 por primera vez la fe cristiana. En griego no hay una palabra para humildad que no contenga algun atisbo de mezquindad. Posteriormente, Basilio hab\u00eda de describirla como \u00bb el joyero de todas las virtudes;\u00bb pero antes del Cristianismo la humildad no se consideraba ni siquiera como una virtud. El mundo antiguo consideraba la humildad despreciable.<\/p>\n<p>En griego hay un adjetivo para <em>humilde, <\/em>que est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con el nombre, <em>tapein\u00f3s. <\/em>Una palabra se conoce siempre por las que lleva en su compa\u00f1\u00eda, y la de esta era despreciable. Sol\u00eda encontrase en compa\u00f1\u00eda de los adjetivos griegos que quieren decir servil <em>(andrapod\u00f3d\u00e9s, dulik\u00f3s, duloprep\u00e9s), <\/em>innoble <em>(aguen\u00e9s), <\/em>despreciable (\u00e1doxos), rastrero <em>(jamaiz\u00e9los, <\/em>que es el adjetivo que describe esa clase de plantas). En los d\u00edas antes de Jes\u00fas la humildad se consideraba una cualidad cobarde, rastrera, servil e innoble; sin embargo, el Cristianismo la coloc\u00f3 a la cabeza de todas las virtudes. Entonces, \u00bfde d\u00f3nde procede esta humildad cristiana, y qu\u00e9 conlleva?<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>La humildad cristiana viene del <em>conocimiento propio. <\/em>Bernardo dec\u00eda de ella: \u00bb Es la virtud por la que una persona llega a ser consciente de su propia indignidad, como resultado del m\u00e1s \u00edntimo conocimiento de s\u00ed misma.\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>El vernos a nosotros mismos tal como somos es la cosa m\u00e1s humillante del mundo. La mayor parte de nosotros nos atribuimos un papel importante en la vida. En alguna parte se cuenta la historia de un hombre que, antes de acostarse, so\u00f1aba despierto sus sue\u00f1os de grandeza. Se ve\u00eda como el h\u00e9roe de rescates emocionantes del mar o de las llamas; como un orador que ten\u00eda alucinada a una numerosa audiencia; como un futbolista que, marcara el gol de oro en una final; siempre estaba en el centro de atenci\u00f3n de muchos. As\u00ed somos casi todos. Y la verdadera humildad se produce cuando nos miramos a nosotros mismos, y vemos nuestras debilidades, nuestro ego\u00edsmo, nuestros fracasos en. el trabajo y en las relaciones personales, etc\u00e9tera.<br \/>(b) La humildad cristiana se produce cuando <em>nos colocamos al lado de Cristo, y cuando consideramos lo que Dios espera de nosotros.<\/em><\/p>\n<p>Dios es la suma perfecci\u00f3n, y es imposible satisfacer a la perfecci\u00f3n. Mientras nos comparemos con otros como nosotros, puede que no salgamos malparados de la comparaci\u00f3n. Es cuando nos comparamos con la perfecci\u00f3n cuando vemos nuestro fracaso. Uno puede considerarse muy buen pianista hasta que oye a alguno de los grandes int\u00e9rpretes del mundo. Uno puede considerarse un buen ajedrecista hasta que se compare con cualquiera de los grandes maestros. Uno puede creerse un buen investigador hasta que conozca la vida de los grandes descubridores. Uno puede creerse un buen predicador hasta que escuche a uno de los pr\u00edncipes del p\u00falpito.<br \/>La propia satisfacci\u00f3n depende del nivel con el que nos comparemos. Si nos comparamos con nuestros semejantes, puede que nos demos por satisfechos. Pero el dechado cristiano es Jesucristo, y Dios nos demanda la perfecci\u00f3n; y al colocarnos bajo ese rasero no nos queda lugar para el orgullo.<br \/>(c)Esto se puede decir de otra manera. R. C. Trench dice que la humildad viene del sentimiento constante de nuestra propia <em>criaturidad. Nos <\/em>encontramos en una situaci\u00f3n de absoluta dependencia de Dios. Somos criaturas; y para la criatura no puede caber sino humildad en la presencia del Creador. La humildad cristiana se basa en el conocimiento propio, en la contemplaci\u00f3n de Jesucristo y en las demandas de Dios.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>LA NOBLEZA CRISTIANA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Efesios 4:1-3<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>La segunda de las grandes virtudes cristianas es la que la versi\u00f3n Reina-Valera llamaba <em>mansedumbre, <\/em>y que hemos traducido por <em>amabilidad o cortes\u00eda. <\/em>El nombre griego es <em>prayt\u00e9s, <\/em>el adjetivo es <em>prays, y son <\/em>ambas palabras de las m\u00e1s dif\u00edciles de traducir. <em>Praus <\/em>tiene dos l\u00edneas principales de significado.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Arist\u00f3teles, el gran pensador y fil\u00f3sofo griego, tiene mucho que decir acerca del significado de <em>prayt\u00e9s. <\/em>Ten\u00eda por costumbre definir todas las virtudes como <em>el t\u00e9rmino medio entre dos extremos, <\/em>entre tener esa cualidad por exceso, o tenerla por defecto. Y entre los dos extremos se encontraba la debida proporci\u00f3n. Arist\u00f3teles define <em>prayt\u00e9s <\/em>como el t\u00e9rmino medio entre el exceso de ira y la total incapacidad para sentirla. El hombre que es <em>prays <\/em>es el que siempre se indigna en el momento adecuado, cuando es debido, y nunca cuando no tiene motivo. Para decirlo de otra manera: el hombre que es <em>prays <\/em>es el que siente indignaci\u00f3n por las injusticias y los sufrimientos de los dem\u00e1s, pero nunca se indigna ante las injusticias y los insultos de los que es objeto. As\u00ed que el hombre que es, como dec\u00eda la Reina-Valera, <em>manso, <\/em>es el que siempre muestra su disconformidad en el momento oportuno, y nunca cuando no hay motivo.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Hay otro hecho que arroja mucha luz sobre el significado de esta palabra. <em>Prays <\/em>es la palabra griega que se usa para definir a un animal que ha sido domado y domesticado para obedecer y estar perfectamente controlado. Por tanto, el hombre que es <em>prays <\/em>es el que tiene todos los instintos y las pasiones bajo perfecto control. No ser\u00eda justo decir que tal hombre tiene un dominio propio total, porque tal cualidad rebasa la capacidad humana. Pero s\u00ed ser\u00eda correcto decir que el que tiene esta cualidad vive totalmente bajo el control de Dios.<\/p>\n<p>As\u00ed que esta es la segunda gran caracter\u00edstica de un verdadero miembro de iglesia. Es el hombre que est\u00e1 tan controlado por Dios que se indigna cuando debe indignarse, y nunca cuando no debe.<\/p>\n<p><strong><u>LA PACIENCIA INVENCIBLE<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Efesios 4:1-3<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>(iii) La tercera gran cualidad del cristiano es lo que la ReinaValera llama en otros pasajes <em>longanimidad. <\/em>En griego es<\/p>\n<\/p>\n<p><em>makrothym\u00eda. <\/em>Esta palabra tiene dos direcciones principales en su significado.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Describe el esp\u00edritu que nunca cede y que, porque soporta hasta el final, cosecha la recompensa. Su significado se puede ver mejor por el hecho de que un escritor jud\u00edo usaba esta palabra para describir lo que \u00e9l llamaba \u00bb la perseverancia romana, que no aceptaba nunca hacer la paz 6n condiciones de derrota.\u00bb En sus grandes d\u00edas, los Romanos eran inconquistables o invencibles; pod\u00eda ser que perdieran una batalla, o hasta una campa\u00f1a, pero era inimaginable el que perdieran una guerra. Aun en el mayor desastre, nunca se les ocurr\u00eda reconocer una derrota. La paciencia cristiana es el esp\u00edritu que nunca admite la derrota, que no se da por vencido ante ninguna desgracia ni sufrimiento, por ninguna desilusi\u00f3n o des\u00e1nimo, sino que persevera hasta el fin.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Pero <em>makrothym\u00eda <\/em>tiene todav\u00eda un sentido m\u00e1s caracter\u00edstico que ese. Es la palabra griega caracter\u00edstica para <em>paciencia con las personas. <\/em>Cris\u00f3stomo la describe como el esp\u00edritu que tiene poder para vengarse, pero no se venga. Lightfoot la defin\u00eda como el esp\u00edritu que se niega a la revancha. Usando una analog\u00eda muy imperfecta dir\u00edamos que a menudo es posible ver juntos un cachorro y un perro adulto y grande. El cachorro le fastidia al perr\u00e1zo, le mordisquea, y le hace toda clase de perrer\u00edas. El perro grande, que podr\u00eda deshacerse del cachorro de una patada o de una dentellada, soporta sus impertinencias con una dignidad inalterable. <em>Makrothym\u00eda <\/em>es el esp\u00edritu que soporta los insultos y las injurias sin amargura ni queja. Es el esp\u00edritu que puede sufrir a las personas desagradables con cortes\u00eda, y a los tontos sin irritarse.<\/p>\n<p>(c) Lo que nos permite conocer mejor el sentido de esta palabra es el hecho de que el Nuevo Testamento se la aplica repetidas veces a Dios. Pablo le pregunta al pecador impenitente si desprecia <em>la paciencia <\/em>de Dios <em>(<\/em><span class='bible'>Rm 2:4<\/span><em> ). <\/em>En otro lugar habla de la perfecta <em>paciencia <\/em>que Jes\u00fas tuvo con \u00e9l (<span class='bible'>1 Timoteo 1:16<\/span> ). Pedro habla de <em>la paciencia <\/em>de Dios esperando en los d\u00edas de No\u00e9 (<span class='bible'>1Pe 3:20<\/span> ). Dice que la tolerancia de nuestro Se\u00f1or es para nuestra salvaci\u00f3n <em>(<\/em><em><span class='bible'>2 Pedro 3<\/span><\/em><em>: IS). Si <\/em>Dios hubiera sido un hombre, habr\u00eda \u00bb perdido la paciencia\u00bb con el mundo por su desobediencia hace mucho tiempo. El cristiano debe tener con sus semejantes la paciencia que Dios ha tenido con \u00e9l innumerables veces.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>EL AMOR CRISTIANO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Efesios 4:1-3<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>(iv) La cuarta gran cualidad cristiana es <em>el amor. <\/em>El amor cristiano era algo tan nuevo en el mundo antiguo que los escritores cristianos tuvieron que inventar una palabra nueva para definirlo; o, por lo menos, tuvieron que usar una palabra muy rara en griego, d\u00e1ndole un sentido totalmente nuevo: <em>agap\u00e9.<\/em><\/p>\n<p>En griego hay cuatro palabras para <em>amor. <\/em>Est\u00e1 <em>er\u00f3s, <\/em>que es el amor entre un hombre y una mujer que incluye la pasi\u00f3n sexual. Est\u00e1 <em>fil\u00eda, <\/em>que es el afecto c\u00e1lido que existe entre los que comparten unas mismas circunstancias. Est\u00e1 <em>storgu\u00e9, <\/em>que es la palabra que designa el amor de la familia. Y est\u00e1 <em>agap\u00e9, <\/em>que la Reina-Valera traduce por <em>amor, <\/em>aunque en ediciones m\u00e1s antiguas, siguiendo tal vez a la Vulgata, la traduc\u00eda por <em>caridad.<\/em><\/p>\n<p>El sentido aut\u00e9ntico de <em>agap\u00e9 <\/em>es una benevolencia a toda prueba. El tener <em>agap\u00e9 <\/em>hacia una persona quiere decir que nada que esa persona haga o nos haga nos har\u00e1 buscar para ella sino lo mejor posible. Aunque nos perjudique e insulte, nosotros no sentiremos nunca hacia ella m\u00e1s que amabilidad y benevolencia. Esto quiere decir que este <em>amor <\/em>cristiano no es meramente un sentimiento emocional. Este <em>agap\u00e9 <\/em>es algo, no solamente de las emociones, sino tambi\u00e9n de la voluntad. Es la habilidad de mantener una buena voluntad inconquistable con los que no la tienen con nosotros, ni son amables, ni nos gustan. <em>Agap\u00e9 <\/em>es esa cualidad de la mente y del coraz\u00f3n que impulsa a un cristiano a no sentir nunca ninguna malquerencia ni ning\u00fan deseo de venganza, sino a buscar siempre el mayor bien posible para todos, sean como sean.<\/p>\n<p>(v) Estas cuatro grandes virtudes de la vida cristiana -humildad, amabilidad, paciencia y amor- desembocan en una quinta: <em>la paz. <\/em>El consejo y la exhortaci\u00f3n urgente de Pablo son que los que lean su carta tengan un inter\u00e9s especial\u00edsimo en mantener \u00abla sagrada unidad\u00bb que debe caracterizar a la verdadera Iglesia.<\/p>\n<p>La paz se puede definir como <em>la debida relaci\u00f3n entre las personas. <\/em>Esta unidad, esta paz, esta debida relaci\u00f3n, se puede conservar solamente de una manera. Cada una de las cuatro grandes virtudes cristianas depende de la negaci\u00f3n del yo. Mientras el yo sea el centro de todas las cosas, esta unidad no podr\u00e1 existir nunca plenamente. En una sociedad en la que el yo domina, las personas no pueden ser m\u00e1s que una colecci\u00f3n desintegrada de unidades individualistas en guerra. Pero cuando el yo muere y Cristo se aposenta en su lugar en nuestros corazones, entonces se produce la paz, la unidad, que es la caracter\u00edstica suprema de la verdadera Iglesia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 4<\/p>\n<p>Parte segunda <\/p>\n<p>VIVIR LA VERDAD 4,1-6,22 <\/p>\n<p>Seg\u00fan la costumbre paulina, a la parte doctrinal de sus cartas sigue una parte exhortativa. Pablo llega a tratar todos los temas posibles, para exhortar o para precaver: la mentira, la impureza, la avaricia, todas las \u00abobras de las tinieblas\u00bb. Esto vale para todos. Despu\u00e9s se dirige a cada uno de los estados de vida, y tiene una palabra de exhortaci\u00f3n para el marido y la mujer, para padres e hijos, para esclavos y amos. La exhortaci\u00f3n del Ap\u00f3stol es variada, como lo pueden ser los diversos modos de vida cristiana, aunque relativamente corta con relaci\u00f3n a cada uno de ellos. <\/p>\n<p>I. CONSERVAR LA UNIDAD DEL ESP\u00cdRITU (4\/01-06). <\/p>\n<p>Es extraordinariamente revelador el hecho de que Pablo seleccione por anticipado una parte de esta moral cristiana, para desarrollarla preferente e intensamente. Debe de ser algo primordial para \u00e9l en el campo moral. Es la unidad de los miembros en el cuerpo de Cristo, la unidad de la Iglesia en el amor y la paz. Podemos, pues, suponer que a aquellas Iglesias orientales amenazaba un peligro especial, que hac\u00eda tan urgente e importante su petici\u00f3n, aun en medio de un desarrollo tan universal de la \u00e9tica cristiana. Sin embargo, no es necesario pensar as\u00ed, si consideramos que para el Pablo de las cartas de la cautividad esta petici\u00f3n formaba parte integrante de todo su pensamiento religioso y de su preocupaci\u00f3n pastoral; esto s\u00f3lo, pues, justifica la prioridad de la apremiante petici\u00f3n. Por consiguiente, no queda m\u00e1s que penetrar en la urgencia del Ap\u00f3stol y hacer nuestra su petici\u00f3n. <\/p>\n<p>1. Los PRESUPUESTOS: HUMILDAD Y MANSEDUMBRE (4,1-3). <\/p>\n<p>&#8230;1 As\u00ed pues, yo, prisionero en el Se\u00f1or, os exhorto a portaros de una manera digna de la vocaci\u00f3n a que hab\u00e9is sido llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soport\u00e1ndoos unos a otros en amor 3 esforz\u00e1ndoos en guardar la unidad del Esp\u00edritu en el v\u00ednculo de la paz. <\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed pues&#8230; \u00bb es tambi\u00e9n una expresi\u00f3n importante, porque representa la vinculaci\u00f3n entre dogma y vida, entre creer y obrar. No quiere decir otra cosa sino que la vida cristiana, como Pablo la va a describir a continuaci\u00f3n, no es m\u00e1s que una consecuencia que resulta naturalmente de lo que en la primera parte se desarroll\u00f3 sobre la bendici\u00f3n gratuita de Dios, el misterio de Cristo, y el ser \u00edntimo y divinizado del cristiano. La existencia cristiana es una vida divinizada, y la vida tiende a \u00abvivirse\u00bb. La realidad cristiana es una fuerza, y esta fuerza tiene que desarrollarse. La realidad cristiana es una llamada de Dios, y esta llamada exige una respuesta que sea digna de tal llamada. <\/p>\n<p>\u00abOs exhorto\u00bb. L\u00e1stima que en castellano no tengamos una palabra que pueda abarcar todo el significado de la expresi\u00f3n paulina parakaleo. El verbo significa \u00abexhortar\u00bb, pero tambi\u00e9n pedir, instar, conjurar e incluso consolar. Detr\u00e1s de esta palabra (en boca del Ap\u00f3stol) se oculta, como una fuerza impulsiva, un sentido de elevada autoridad, pero tambi\u00e9n de preocupaci\u00f3n, de amor, de comprensi\u00f3n, en una palabra, todo el coraz\u00f3n de san Pablo. <\/p>\n<p>Y a corazones creyentes sigue hablando el Ap\u00f3stol. De aqu\u00ed la expresi\u00f3n: \u00abyo, el prisionero en el Se\u00f1or\u00bb. Estas ataduras del Ap\u00f3stol, que soporta por Cristo la impotencia del preso, la angustia del encarcelamiento, desde donde escribe, todo esto debe abrir los corazones y despertar la disponibilidad, incluso para el sacrificio. Que sepan bien que Pablo lleva estas cadenas por su predicaci\u00f3n a los paganos, por ellos concretamente. \u00ab&#8230;portaros de una manera digna de la vocaci\u00f3n a que hab\u00e9is sido llamados\u00bb. Esta llamada obtiene su grandeza comprometedora de parte del que llama, y del objetivo al que llama. Para Pablo, sobre todo en nuestra carta, llamada y esperanza van siempre juntas (cf. 1,18; 4,4). As\u00ed pues, Pablo pide que se camine de una manera digna de la esperanza, que debe ser el punto de partida y la meta de un cristiano; la gran esperanza que se basa en la elecci\u00f3n por el Padre (1,4), en la redenci\u00f3n por el Hijo (1,7), y que el Esp\u00edritu Santo garantiza en nuestros corazones (1,14). <\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste para Pablo una vida \u00abdigna de la vocaci\u00f3n\u00bb? En todo lo que viene a continuaci\u00f3n, pero en primer lugar en la humildad, la mansedumbre, la paciencia, el perd\u00f3n y la tolerancia rec\u00edproca con vistas al logro de un alto objetivo: conservar en paz \u00abla unidad del Esp\u00edritu\u00bb. Despu\u00e9s de todo lo dicho sobre la Iglesia como cuerpo de Cristo, significa esto conservar la unidad operada por el Esp\u00edritu Santo en el \u00fanico cuerpo de Cristo. Se trata de \u00abconservar\u00bb, porque existe ya previamente como obra del Esp\u00edritu. El cristiano tropieza con ella y comprende que su tarea es no estropear esta continua actuaci\u00f3n divina, sino conservar celosamente la obra de Dios. <\/p>\n<p>El camino para ello lo describe san Pablo como una vida, propiamente \u00abacompa\u00f1ada\u00bb de \u00abtoda humildad y mansedumbre\u00bb. \u00abToda\u00bb quiere decir que no es una humildad ocasional, dependiente del gusto o de la circunstancia, sino una humildad en toda la linea, en todas sus formas, en todas sus manifestaciones, una humildad procedente de una \u00edntima actitud espiritual y de una vivencia profunda. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa humildad? Es la actitud del hombre, que se inclina a lo bajo, insignificantemente peque\u00f1o, a lo que los dem\u00e1s sin raz\u00f3n desprecian y evitan, pero sobre todo al servicio. La humildad es tambi\u00e9n la renuncia consciente a todo cuanto de ser grande e importante a los ojos de los hombres, al honor, a las apariencias, a la importancia, al poder; humildad es asimismo el esfuerzo hacia lo contrario, el buscar la ocultaci\u00f3n y la vida despreciada. Es la muerte del yo natural, que desde nuestros primeros padres quiere vivir cada vez m\u00e1s a su antojo. Queda todav\u00eda en nuestra sangre de hijos de Ad\u00e1n aquel seductor \u00abser\u00e9is como Dios\u00bb. Lo que significa la humildad, cuyo prototipo son los \u00absentimientos de Jesucristo\u00bb, se puede ver en la carta a los Filipenses, 2,5-8: Cristo no consider\u00f3 que deb\u00eda retener como presa el ser igual a Dios, sino se humill\u00f3 y despoj\u00f3 hasta tomar forma de esclavo y llegar a una muerte de cruz. Esto, por otra parte, era una aut\u00e9ntica b\u00fasqueda de lo profundo. <\/p>\n<p>\u00cdntimamente ligada con la humildad est\u00e1 la mansedumbre. Esa suavidad de \u00e1nimo que renuncia conscientemente a la utilizaci\u00f3n de la violencia y de la dureza, que a los golpes recibidos no responde con otros golpes, que sabe ceder en todas las peque\u00f1as nader\u00edas de la vida com\u00fan, porque sabe que hay algo m\u00e1s grande que el amor propio. La mansedumbre, sobre la que recay\u00f3 una bienaventuranza del Se\u00f1or (Mat 5:5) y juntamente con la humildad forma una de sus m\u00e1s propias caracter\u00edsticas (Mat 11:29). <\/p>\n<p>\u00ab&#8230;la unidad del Esp\u00edritu en el v\u00ednculo de la paz\u00bb. Aunque la palabra \u00abpaz\u00bb en nuestro contexto social suena algo as\u00ed como el final de una lucha o discordia, sin embargo aqu\u00ed san Pablo se refiere a un concepto m\u00e1s pleno: la paz de Dios, que es \u00abel Dios de la paz\u00bb (Rom 15:33), en Cristo, que es \u00abnuestra paz\u00bb (Efe 2:14-17), por el Esp\u00edritu Santo, entre cuyos \u00abfrutos\u00bb enumera la \u00abpaz\u00bb (Gal 5:22). As\u00ed pues, para Pablo la \u00abpaz\u00bb es un don de Dios que nos recuerda al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo. Y en esta exhortaci\u00f3n a la paz tenemos de nuevo la reciprocidad, t\u00edpicamente paulina, entre la actuaci\u00f3n de Dios y el obrar humano. <\/p>\n<p>2. EL FUNDAMENTO (Gal 4:4-6). <\/p>\n<p>4 Un solo cuerpo y un solo Esp\u00edritu, as\u00ed como tambi\u00e9n fuisteis llamados a una sola esperanza, la de vuestra vocaci\u00f3n. 5 Un solo Se\u00f1or, una sola fe, un solo bautismo. 6 Un solo Dios y Padre de todos, que est\u00e1 sobre todos, act\u00faa a trav\u00e9s de todos y habita en todos. <\/p>\n<p>Su inter\u00e9s por la unidad del Esp\u00edritu lo ampl\u00eda aqu\u00ed Pablo con una grandiosa y ascendente plenitud ret\u00f3rica de pensamientos muy movidos. En tres escalas tripartitas coloca Pablo su idea sobre la unidad del cuerpo en el Esp\u00edritu, pasando por la unidad del Kyrios, hasta llegar a la unidad de Dios. <\/p>\n<p>Ya sabemos que este cuerpo de Cristo es la Iglesia 20, que se nombra aqu\u00ed en primer lugar, aun antes que el Esp\u00edritu, sencillamente porque se trata de su conservaci\u00f3n. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n porque la alusi\u00f3n a un organismo vivo pone al descubierto el contrasentido de todo aquello que puede actuar en este cuerpo para herirlo, desgarrarlo o matarlo. <\/p>\n<p>\u00ab&#8230;un Esp\u00edritu\u00bb, que es como el alma de este cuerpo, lo crea propiamente como esencia viva y lo mantiene en cohesi\u00f3n como fuente de vida, principio constructivo de la residencia de Dios (2,22). Es un esp\u00edritu personal, al que no se puede contristar (4,30). Es el Esp\u00edritu, que es la garant\u00eda de nuestra esperanza \u00abprenda de nuestra herencia\u00bb (1,14). Esta es quiz\u00e1 la causa por la que Pablo no sigue inmediatamente as\u00ed: \u00abuna esperanza\u00bb, sino que vincula esta esperanza al Esp\u00edritu Santo: \u00abfuisteis llamados a una sola esperanza, la de vuestra vocaci\u00f3n\u00bb. No guardar la unidad del Esp\u00edritu es lo mismo que pecar contra la realidad en que el cristiano debe vivir, contra el \u00fanico cuerpo, contra el \u00fanico Esp\u00edritu y contra la gran esperanza. <\/p>\n<p>\u00abJesucristo es el Se\u00f1or\u00bb. Esta era para los primeros creyentes la jubilosa confesi\u00f3n que los convert\u00eda en cristianos. <\/p>\n<p>A ello se refiere lo que san Pablo escribe a los filipenses: \u00abPor lo cual Dios&#8230; le concedi\u00f3 un nombre que est\u00e1 sobre todo nombre, para que&#8230; toda lengua confiese que&#8230; Jesucristo es el Se\u00f1or\u00bb (2,9-11). \u00e9l es nuestro Se\u00f1or, la cabeza, cuyos miembros hemos llegado a ser nosotros por \u00abuna sola fe\u00bb; \u00abes don de Dios\u00bb (2,8) y por \u00abun solo bautismo\u00bb, en el que hemos recibido el sello divino del Esp\u00edritu Santo (1,13)&#8230; y hemos sido incorporados a la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo (2,5.6)&#8230;, adheridos conjuntamente a un solo cuerpo (1Co 12:13) y hechos \u00abuno\u00bb (Gal 3:28) en Cristo Jes\u00fas, todos nosotros. \u00bfC\u00f3mo, pues, un desprecio de esta unidad no iba a ser un pecado contra ella, de la misma categor\u00eda que no creer en \u00abun solo Se\u00f1or\u00bb y en \u00abun solo bautismo\u00bb? <\/p>\n<p>Lo \u00faltimo en la escala ascendente y lo primero en la jerarqu\u00eda de origen es el Padre. No se le nombra aqu\u00ed, en comunidad trinitaria, con el \u00ab\u00fanico Se\u00f1or\u00bb y con el \u00ab\u00fanico Esp\u00edritu\u00bb. Est\u00e1 solo, en su imponente altura y majestad. Por el contrario, el eco trinitario, que tampoco falta aqu\u00ed, divide solamente las formas de su actuaci\u00f3n. Literalmente dice: \u00abUn Dios y Padre de todos, el sobre todos y por todos y en todos\u00bb. En el texto original no se puede distinguir si es \u00abtodos\u00bb o \u00abtodo\u00bb; pero, trat\u00e1ndose de la unidad de los creyentes, habr\u00eda que pensar preferentemente en \u00abtodos\u00bb. <\/p>\n<p>\u00abUn solo Dios\u00bb no se refiere aqu\u00ed primariamente a Dios en contraposici\u00f3n a los otros dioses, sino m\u00e1s bien a la fuerza unificadora que realiza esta unidad de Dios. Pero ahora entra aqu\u00ed el nombre de Padre, que pone en la unidad de Dios como v\u00ednculo unificador la nota c\u00e1lida de lo personal, de la relaci\u00f3n vital de un Padre con sus muchos hijos. Y se trata de este Padre que ama a todos, cuando completamos el texto original as\u00ed: reina \u00absobre todos\u00bb, dominando, vigilando, cuidando. Act\u00faa \u00aba trav\u00e9s de todos\u00bb: ninguno de sus hijos vive para s\u00ed, todos est\u00e1n de alguna manera al servicio de su amor paternal, en calidad de instrumentos suyos. Y finalmente: habita \u00aben todos\u00bb. Nuestro amor al pr\u00f3jimo recae en \u00e9l, se vuelve a encontrar en \u00e9l, de la misma manera que parti\u00f3 de \u00e9l, \u00abderramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo\u00bb (Rom 5:5). <\/p>\n<p>Aqu\u00ed encuentra su \u00faltima causa el inter\u00e9s por conservar la unidad del Esp\u00edritu; causa que igualmente comprende, como \u00faltimo motivo, todo lo anterior; pues la inhabitaci\u00f3n de Dios \u00aben todos\u00bb se realiza felizmente ahora en Cristo, el \u00fanico Se\u00f1or, y por el \u00fanico Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>20. 1.13; cf. 4,12 ss; 5,23.30. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>II. CRISTO EN LA CONSTRUCCI\u00d3N DE SU CUERPO (4,7-16) Ahora el pensamiento conduce a una tarea, que va m\u00e1s all\u00e1 de la mera conservaci\u00f3n de la unidad del Esp\u00edritu (v. 3). Se trata de la contribuci\u00f3n activa que cada miembro est\u00e1 llamado a prestar para la construcci\u00f3n del cuerpo de Cristo, seg\u00fan los diversos dones con que cada cual ha sido dotado por Cristo. <\/p>\n<p>1. CRISTO, DADOR DE TODOS LOS DONES DE LA GRACIA (4,7-12). <\/p>\n<p>a) Para esto ha recibido el se\u00f1or\u00edo (4\/07-10). <\/p>\n<p>7 Y a cada uno de nosotros se le ha dado la gracia seg\u00fan la medida del don de Cristo. 8 Por eso dice: \u00abSubiendo a la altura, llev\u00f3 consigo cautivos, y dio dones a los hombres\u00bb. 9 Lo de que \u00absubi\u00f3\u00bb, \u00bfqu\u00e9 es sino que baj\u00f3 primero a las regiones inferiores de la tierra? 10 El que baj\u00f3 es el mismo que subi\u00f3 por encima de todos los cielos, para llenarlo todo. <\/p>\n<p>Aparentemente, san Pablo desarrolla aqu\u00ed un argumento sacado de la Sagrada Escritura, para demostrar que Cristo es el dador de los dones celestiales. Aparentemente s\u00f3lo, porque en realidad ni es el texto correcto de la Sagrada Escritura, el que cita, ni es tampoco un argumento l\u00f3gicamente v\u00e1lido el que utiliza para ello. Quiz\u00e1 ser\u00eda bueno tomar tambi\u00e9n este pasaje por una \u00abencarnaci\u00f3n de la palabra de Dios\u00bb. No podemos atribuir a Pablo el m\u00f3dulo de nuestros actuales \u00abargumentos b\u00edblicos\u00bb. Pablo pertenec\u00eda a la escuela de los rabinos. \u00bfQu\u00e9 de extra\u00f1o iba a tener que esta manera de utilizar la Escritura ejerciera un influjo en el pensamiento b\u00edblico del Ap\u00f3stol? En el texto original del citado pasaje de los salmos falta precisamente aquello en lo que Pablo se apoya. No se dice: \u00abdio dones a los hombres\u00bb, sino al contrario: \u00abha recibido dones entre los hombres (o quiz\u00e1: a los hombres como dones)\u00bb. Pablo no parece aqu\u00ed atenerse al propio texto de la Escritura, sino a una interpretaci\u00f3n rab\u00ednica, que entend\u00eda estas palabras del salmo como aplicadas a Mois\u00e9s, que subi\u00f3 al Sina\u00ed, recibi\u00f3 la ley y la llev\u00f3 como un don a los hijos de los hombres. Aqu\u00ed tenemos tambi\u00e9n una interpretaci\u00f3n, v\u00e1lida para nosotros, seg\u00fan la cual el que subi\u00f3 a la altura ha dado dones a los hombres. <\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n Pablo intenta mostrar que el \u00abbajado\u00bb del cielo s\u00f3lo puede ser el que ha bajado del cielo a esta tierra, Jesucristo. Pero un \u00absubir\u00bb presupone un \u00abbajar\u00bb solamente cuando se entiende previamente del Redentor ascendido a los cielos. Si esto no se presupone, \u00bfqu\u00e9 se habr\u00e1 demostrado? Pero no olvidemos que no podemos usar como m\u00f3dulo nuestra mentalidad, cuando se trata de una especulaci\u00f3n rab\u00ednica con un texto de la Escritura. Es muy dudoso hasta qu\u00e9 punto estas reflexiones pudieran \u00abprobar\u00bb realmente, en nuestro sentido de la palabra. Un condisc\u00edpulo de Pablo no hubiera tenido que oponer ni el m\u00e1s peque\u00f1o reparo a esta manera de pensar y de utilizar la Escritura. A pesar de todo, Pablo, aun como instrumento de la inspiraci\u00f3n divina, sigue siendo un escritor de su tiempo, no en lo que tiene que ense\u00f1ar, sino en la manera como lo expone. La subida se describe como realizada \u00abpor encima de todos los cielos, para llenarlo todo\u00bb. En nuestra carta (junto con la dirigida a los Colosenses) se insiste en la primac\u00eda decisiva de Cristo no solamente en la Iglesia y en el plan de salvaci\u00f3n, sino en el \u00e1mbito de toda la creaci\u00f3n. Por eso Pablo subraya tambi\u00e9n aqu\u00ed este \u00abpor encima de todos los cielos\u00bb, como si fuera un anticipo gr\u00e1fico de la idea de que Cristo puede realmente \u00abllenarlo todo\u00bb. Acord\u00e9monos de 1,10 y en este contexto m\u00e1s a\u00fan de 1,21s, donde Pablo hab\u00eda descrito la elevaci\u00f3n de Cristo con colores tan vivos y hab\u00eda escrito a continuaci\u00f3n: \u00aby lo puso todo debajo de sus pies\u00bb, para terminar al final con este pensamiento: \u00aby a \u00e9l lo dio como cabeza sobre todas las cosas a la Iglesia\u00bb. <\/p>\n<p>Estos dos pensamientos, aparentemente tan diferentes -la soberan\u00eda de Cristo sobre toda la creaci\u00f3n y su actuaci\u00f3n salvadora como cabeza de su Iglesia-, estos dos c\u00edrculos de pensamiento est\u00e1n para Pablo tan cerca uno de otro, que se exigen mutuamente y se compenetran. La explicaci\u00f3n de esta mutua interdependencia es la siguiente: para Pablo la soberan\u00eda de Cristo sobre todas las cosas se llevar\u00e1 a cabo solamente por el hecho de que el mismo Cristo llena a su Iglesia. La elevaci\u00f3n de Cristo es, en primer lugar, como una mera exigencia soberana. Esta exigencia se realiza empezando por el peque\u00f1o espacio de la Iglesia, que es la \u00abplenitud\u00bb de Cristo (1,23); pero en esta Iglesia y a trav\u00e9s de ella la plenitud de Cristo tiene que extenderse al conjunto de la creaci\u00f3n. Este es el fin, la plenitud de su reinado ilimitado, jubilosamente reconocido. Este es el reino, del que se dice: \u00abY cuando se le hayan sometido todas las cosas, entonces el mismo Hijo tambi\u00e9n se someter\u00e1 al que se lo someti\u00f3 todo; y as\u00ed Dios lo ser\u00e1 todo en todo\u00bb (1Co 15:28). Este es el reino, por cuya llegada rezamos en el padrenuestro. <\/p>\n<p>Maravillosa perspectiva la de una Iglesia c\u00f3smica que abarca todo el universo. Pero este universo \u00bfno es solamente, seg\u00fan la visi\u00f3n c\u00f3smica de la Biblia, el \u00abmundo\u00bb de esta humanidad? Puede serlo, sin duda. Pero en la era en que el hombre penetra en las profundidades del \u00e1tomo y alcanza la ciencia de las lejan\u00edas, que se cuentan a millones de a\u00f1os luz; en la era en que el hombre realiza la empresa gigantesca no s\u00f3lo de conocer, sino de alcanzar corporalmente el \u00e1mbito planetario, literalmente el mundo de las estrellas; en esta era, en cuyo amanecer estamos, creo que por lo menos podemos sospechar qu\u00e9 puede suponer esto para una humanidad, que debe convertirse en \u00abIglesia\u00bb. Esta humanidad, en efecto, podr\u00e1 de una vez llev\u00e1rselo todo consigo -\u00e1tomo y mundo estelar- para uncirlo a la soberan\u00eda de Dios, donde Dios lo es todo en todo. <\/p>\n<p>Qui\u00e9n sabe si Pablo, sin sospecharlo, nos ha hablado a nosotros los hombres de la era del \u00e1tomo y de la navegaci\u00f3n espacial, al presentarnos tan \u00edntimamente conectados estos dos pensamientos: \u00abCristo, soberano del universo\u00bb y \u00abCristo, cabeza y plenitud de su Iglesia\u00bb. <\/p>\n<p>b) Para la construcci\u00f3n de su cuerpo env\u00eda ministros y portadores de dones (4\/11-13). <\/p>\n<p>Despu\u00e9s del par\u00e9ntesis 4,8-10 se reanuda la idea fundamental de 4,7, detall\u00e1ndose la plenitud de los dones: <\/p>\n<p>11 Y \u00e9l dio, por una parte, los ap\u00f3stoles: por otra, los profetas; por otra, los evangelistas; por otra, los pastores y 12 para la organizaci\u00f3n de los santos en orden a la obra del ministerio, la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo; 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a la madurez de hombre perfecto, la mayor\u00eda de edad de la plenitud de Cristo. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed hay dos cosas que chocan un poco. Primeramente el hecho de que como dones no aparecen aqu\u00ed, como se hubiera podido esperar seg\u00fan 4,7, las diversas gracias, que a cada uno se le distribuyen, sino los portadores de dones: ap\u00f3stoles, oradores inspirados (= \u00abprofetas\u00bb), misioneros (= \u00abevangelistas\u00bb), pastores y doctores, como si todo el hombre fuera un puro servicio y, por lo tanto, un puro don. En segundo lugar, seg\u00fan aquella expresi\u00f3n \u00aba cada uno de nosotros\u00bb (v. 7) se hubiera esperado que se trataba de todos los miembros del cuerpo de Cristo. Pero ahora aqu\u00ed aparecen solamente los que en la Iglesia se llaman autoridades. Ellos son en primer lugar los \u00abdones\u00bb del Cristo resucitado. En primer lugar, pues en seguida reaparecen todos, ya que estos servicios fundamentales han sido donados para \u00abla organizaci\u00f3n de los santos en orden a la obra del ministerio, la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo\u00bb 21. <\/p>\n<p>Y as\u00ed tenemos ambas cosas: la clara divisi\u00f3n entre los que tienen cargo y dignidad en la Iglesia -ya sea por encargo ordinario o por donaci\u00f3n extraordinaria-, y aquellos para los cuales existen esos dones del ministerio: la Iglesia \u00abdiscente\u00bb, la gran masa de los \u00absantos\u00bb. Pero no es el individuo en s\u00ed el que es objeto de este \u00abcuidado pastoral\u00bb, sino que este mismo individuo por su parte debe tambi\u00e9n contribuir a la construcci\u00f3n del cuerpo de Cristo: habilitarlo para que en la Iglesia haya ministerios y servicios. Ellos preparan al miembro pleno de Cristo \u00abpara la obra del ministerio\u00bb, para una actuaci\u00f3n, y esta actuaci\u00f3n es una continua construcci\u00f3n. Todo crecimiento en la gracia, en llevar la cruz, en el trabajo y en la oraci\u00f3n, es construir; todo esfuerzo por la perfecci\u00f3n es construir, y as\u00ed debe ser considerado desde una perspectiva total. Toda formaci\u00f3n del ambiente es construir. \u00a1Qu\u00e9 diferente, no obstante, entre s\u00ed cada una de estas posibilidades de la vida humana! \u00abHasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios\u00bb. Aqu\u00ed surgen dos preguntas: 1\u00aa. \u00bfQu\u00e9 se entiende por \u00abtodos\u00bb? Si se refiere a todos nosotros los creyentes, entonces no se podr\u00eda pensar en un crecimiento hacia fuera. \u00bfO \u00abtodos\u00bb comprende a los creyentes y a los que han de serlo? 2\u00aa. \u00bfQu\u00e9 se quiere decir con \u00abla unidad de la fe\u00bb y \u00abel conocimiento del Hijo de Dios\u00bb como un estado final que hay que alcanzar (\u00abhasta que..\u00bb)? <\/p>\n<p>Con la \u00abunidad de la fe\u00bb hay que lograr el estado de \u00abhombre perfecto\u00bb, \u00abla mayor\u00eda de edad de la plenitud de Cristo\u00bb. Y esto, seg\u00fan se detalla en 1,14, tendr\u00e1 como consecuencia la firmeza en medio de un mundo lleno de tentaciones; pero, por otra parte, no tiene nada que ver con el crecimiento exterior de la Iglesia. La firmeza s\u00f3lo puede ser la consecuencia de una profunda vida de fe. A esto se refiere tambi\u00e9n la \u00abunidad en la fe\u00bb, que constituye al \u00abhombre perfecto\u00bb y encamina a \u00abla mayor\u00eda de edad de la plenitud de Cristo\u00bb. <\/p>\n<p>Pero \u00bfpor qu\u00e9 Pablo llama a esta profundizaci\u00f3n en la fe \u00abla unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios\u00bb? Recordemos la \u00abunidad del Esp\u00edritu\u00bb, cuya conservaci\u00f3n con tanta insistencia recomendaba el Ap\u00f3stol al principio de este cap\u00edtulo (4,3). En este caso la \u00abunidad de la fe\u00bb no se referir\u00eda directamente a la igualdad en la fe, sino a la comunidad, cada d\u00eda m\u00e1s numerosa, de los creyentes; comunidad que, cuanto m\u00e1s \u00edntima es, m\u00e1s profunda es la fe y m\u00e1s vivo el conocimiento. Y precisamente se trata del conocimiento del Hijo de Dios: conocer verdaderamente al Hijo de Dios es conocerse a s\u00ed mismos como hijos en el Hijo, ser conscientes de nuestra com\u00fan filiaci\u00f3n divina y de la consiguiente fraternidad que nos une a todos en Cristo Jes\u00fas: todos nosotros, por muchos que seamos, somos \u00abuno solo en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Gal 3:28). <\/p>\n<p>Esto ya lo somos por el bautismo, pero no en estado de \u00abhombre perfecto\u00bb, ni de la \u00abmayor\u00eda de edad de Cristo\u00bb, que el mismo Cristo desarrollar\u00e1 en nosotros. As\u00ed se corresponden mutuamente la \u00abunidad de la fe\u00bb, \u00abser uno\u00bb en una fe profunda, y el \u00abhombre perfecto\u00bb, no la perfecci\u00f3n del individuo, sino de la totalidad. Finalmente, \u00abla mayor\u00eda de edad de la plenitud de Cristo\u00bb es la Iglesia, que Cristo rige por completo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>21. Este texto, atendiendo a la relaci\u00f3n de las diversas proposiciones entre s\u00ed, puede entenderse de manera que la tarea de construcci\u00f3n del cuerpo de Cristo est\u00e9 asignada solamente a los poseedores de un ministerio o de un don determinado. En este caso habr\u00eda que leer: \u00abdio ap\u00f3stoles&#8230; para la organizaci\u00f3n de los santos, (esto es) para la obra del ministerio servicio, (o sea) para la construcci\u00f3n del cuerpo de Cristo\u00bb. Pero si ya se trata de \u00aborganizaci\u00f3n\u00bb, lo m\u00e1s obvio es entender el \u00abpara\u00bb siguiente como determinaci\u00f3n de este acoplamiento. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>2. FINALIDAD DE LOS DONES (4\/14-15) <\/p>\n<p>a) Firmeza en medio de todas las tormentas (Gal 4:14). <\/p>\n<p>&#8230; 14 para que ya no seamos ni\u00f1os, fluctuantes y llevados al retortero por cualquier viento de doctrina, en las trampas de los hombres, en la astucia ordenada de artificio del error. <\/p>\n<p>Al ser nosotros miembros de una Iglesia, unidos por la fe y el conocimiento amoroso, realmente penetrados por la plenitud de Cristo (con un saber verdaderamente enriquecedor), hemos, sin duda, encontrado el lugar seguro, donde poder afianzarnos inamovibles en medio de un mundo constantemente zarandeado hacia el error. Somos hombres firmes, y no ni\u00f1os inestables, alocados y desatinados, a cualquier nueva corriente del esp\u00edritu. <\/p>\n<p>Pablo amontona aqu\u00ed las im\u00e1genes para describir el lamentable estado de abandono de una cristiandad todav\u00eda inmadura y no firmemente anclada en la vida comunitaria. Cualquier soplo doctrinal pone en peligro la fe insegura. Aqu\u00ed se alude en primer lugar a lo que Pablo en la carta a los Colosenses indicaba como \u00abfilosof\u00eda, vano trampantojo seg\u00fan la tradici\u00f3n de los hombres, seg\u00fan los elementos del mundo y no seg\u00fan Cristo\u00bb (Col 2:8). Son las corrientes espirituales que se presentan bajo m\u00faltiples formas y cambian de apariencia; que irrumpen en la Iglesia, embisten y embaucan a sus miembros, y en todo caso quieren hacer \u00abpresa\u00bb en ellos (Col 2:8). <\/p>\n<p>Para defenderse de estos ataques mediante una operaci\u00f3n de calar hondo y anclar, hace falta estar \u00abarraigados y sobreedificados en el (Cristo) y asidos a la fe&#8230; prodigando la acci\u00f3n de gracias\u00bb, como dice Pablo a los colosenses cuando los previene contra los peligros de esta sabidur\u00eda mundana y doctrina humana (Col 2:7). <\/p>\n<p>Pero todav\u00eda m\u00e1s negro pinta Pablo el ambiente espiritual en el que el cristiano tiene que vivir. Se habla de \u00abtrampas de los hombres\u00bb. Propiamente se trata del \u00abjuego de dados\u00bb, o, en general, de cualquier juego de azar, en el que con ligereza se hacen ofertas de gran valor. Pero aqu\u00ed se piensa m\u00e1s bien en una trampa, ya que se trata de la astucia y del error. Ambas cosas tienen que ser consideradas: \u00abjuego\u00bb y \u00abenga\u00f1o\u00bb. Aquella concepci\u00f3n de la vida es como un juego, y el que la practica vive al menos al borde del fraude. <\/p>\n<p>Pero tras de esto viene la \u00abastucia\u00bb. Etimol\u00f3gicamente esta palabra pudiera significar la falta de escr\u00fapulos, que predispone para todo. Pero el uso del t\u00e9rmino se reduce m\u00e1s estrictamente al significado de \u00abastucia\u00bb. Esta astucia tiende a explotar el puro amor humano a la verdad, abusando de formas emboscadas y disfrazadas. <\/p>\n<p>L\u00fagubre es esta descripci\u00f3n. Nos recuerda al \u00abpadre de la mentira\u00bb. En un peligro tan universal, la Iglesia tiene que estar madura, firmemente constituida en s\u00ed misma, y cada uno de sus miembros debe llenarse de la plenitud de Cristo. No en vano vuelve Pablo a hablar de esta \u00abplenitud\u00bb. S\u00f3lo el hombre (aqu\u00ed considerado como individuo) que logra esta \u00abplenitud\u00bb es el \u00abhombre perfecto\u00bb, el hombre \u00abredondo\u00bb (la redondez era para los antiguos la forma de la plenitud) en el que las corrientes y tempestades no hallan ning\u00fan punto de apoyo. <\/p>\n<p>b) Viviendo la verdad, llegar a ser cristiformes (4,15). <\/p>\n<p>&#8230;15 sino que, viviendo seg\u00fan la verdad, en amor crezcamos, en todo aspecto, con vistas a aquel que es la cabeza, Cristo. <\/p>\n<p>La palabra aqu\u00ed decisiva significa propiamente \u00abser verdadero\u00bb o \u00abveraz\u00bb, en el sentido de \u00abdecir la verdad\u00bb. Pero la verdad se puede decir no s\u00f3lo con palabras, sino que se la puede manifestar mucho m\u00e1s expresivamente y se la puede proclamar cuando se vive y se realiza, poni\u00e9ndola as\u00ed al descubierto corporal y visiblemente (cf. Jua 3:21). Esto es lo que aqu\u00ed se significa al a\u00f1adirse \u00aben amor\u00bb. Decir la verdad con los hechos, vivir el mensaje de Cristo se dice con una sola palabra: \u00abamar\u00bb (Jn 17-22s). <\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1 con esta alusi\u00f3n a la proclamaci\u00f3n del evangelio (por amor vivido) nos alejamos de lo que Pablo quiere aqu\u00ed decir en primer lugar. Se trata, en efecto, de nuestro crecer con vistas a Cristo. Y este crecer tiene que realizarse \u00aben todo aspecto\u00bb; o sea, un crecer que no deje atr\u00e1s ning\u00fan rasgo de la semejanza con Cristo, y al mismo tiempo un crecer, al cual todo puede y debe contribuir. El plural \u00abcrezcamos\u00bb se refiere primariamente a la totalidad, al individuo s\u00f3lo en cuanto es miembro de esta totalidad y en cuanto que creciendo cumple su tarea especial e irrepetible. Quiz\u00e1 podemos decir: como individuo se crece interiormente en Cristo, y como totalidad hacia la plenitud de Cristo; <\/p>\n<p>3. CRISTO REALIZA EL CRECIMIENTO DE SU CUERPO (4\/16). <\/p>\n<p>&#8230;16 del cual todo el cuerpo recibe unidad y cohesi\u00f3n a trav\u00e9s de toda clase de junturas de sostenimiento, seg\u00fan la fuerza y en la medida de cada miembro. As\u00ed, Cristo realiza el crecimiento del cuerpo, para su propia edificaci\u00f3n en amor. <\/p>\n<p>Ahora Pablo, al final, subraya otra vez la idea de que Cristo, como cabeza, es la fuente de todo crecimiento en la Iglesia. Cristo es aquel \u00abdel cual todo el cuerpo recibe unidad y cohesi\u00f3n\u00bb, pero no inmediatamente, sino a trav\u00e9s de toda clase de junturas, articulaciones y ligamentos. Lo que aqu\u00ed se designa figuradamente como \u00abjunturas\u00bb o ligamentos encuentra su aclaraci\u00f3n en el genitivo que se a\u00f1ade: \u00abjunturas de sostenimiento\u00bb (esta \u00faltima palabra, originariamente significaba el dinero reunido para pagar los gastos del coro en el teatro griego). Este sostenimiento rec\u00edproco de miembro a miembro es el modo con que Cristo mantiene a su cuerpo en cohesi\u00f3n; Cristo realmente, aunque cada uno presta su ayuda. Pero el individuo lo hace \u00abseg\u00fan la fuerza y en la medida\u00bb de la gracia, que Cristo le suministra para ello. <\/p>\n<p>La adici\u00f3n \u00abseg\u00fan la fuerza y en la medida de cada miembro\u00bb recuerda claramente 4,7 y reanuda la idea all\u00ed desarrollada: \u00abA cada uno de nosotros se le ha dado la gracia seg\u00fan la medida del don de Cristo\u00bb. En ambos pasajes se habla de la diferente \u00abmedida\u00bb con que cada una tiene que contribuir a la obra total. <\/p>\n<p>Por esta alusi\u00f3n, para Pablo indudablemente importante, a 4,7, la per\u00edcopa se ha alargado m\u00e1s de la cuenta, de suerte que involuntariamente cambia el sujeto: al principio el sujeto era \u00abtodo el cuerpo\u00bb, pero ahora es Cristo: Cristo \u00abrealiza el crecimiento del cuerpo para su propia edificaci\u00f3n en amor\u00bb. Otra vez aparece aqu\u00ed el amor en su singular postura, solitaria y, a pesar de ello, abarcadora. Y lo que aqu\u00ed queda claro es que en el fondo es el amor de Cristo lo que opera en el amor rec\u00edproco de los miembros. Incluso vuelve a hacer resaltar el Ap\u00f3stol que precisamente el amor es la fuerza constructiva decisiva en el cuerpo de Cristo; para ello vuelve de nuevo a la idea de 4,15: \u00abviviendo en amor seg\u00fan la verdad, crezcamos, en todo aspecto, con vistas a aquel que es la cabeza, Cristo.\u00bb <\/p>\n<p>lII. VIDA CRISTIANA FRENTE A VIDA PAGANA (4\/17-24). <\/p>\n<p>La parte paren\u00e9tica empez\u00f3 con un apremiante ruego a guardar la unidad del Esp\u00edritu, y, para fundamentar este ruego, se ha extendido hacia el trabajo de edificaci\u00f3n en este \u00fanico cuerpo de Cristo. La longitud de este trozo -diecis\u00e9is vers\u00edculos- demuestra que se trata de una exigencia fundamental del Ap\u00f3stol. Ahora, antes que Pablo pase a las exhortaciones particulares, sigue una secci\u00f3n, que trata esencialmente de la situaci\u00f3n y tarea del cristiano, contraponiendo el actual estado cristiano al pasado pagano. <\/p>\n<p>1. VIDA PAGANA (4,17-19). <\/p>\n<p>17 Esto, pues, os digo, invocando el testimonio del Se\u00f1or: que no os port\u00e9is ya como se portan los paganos en la vacuidad de su pensamiento, 18 ya que est\u00e1n entenebrecidos en su inteligencia y se han hecho ajenos a la vida de Dios, a causa de la ignorancia que hay en ellos, a causa del endurecimiento de su coraz\u00f3n; 19 los cuales, llegados ya a la insensibilidad, se entregaron al libertinaje, hasta realizar con frenes\u00ed toda clase de impureza. <\/p>\n<p>Por la part\u00edcula de conexi\u00f3n \u00abpues\u00bb, lo siguiente se pone tambi\u00e9n bajo la fuerza motriz de las reflexiones anteriores: en tama\u00f1a tarea en la Iglesia y en el mundo -en la Iglesia para el mundo-, tarea tan personalmente ligada a Cristo y a su obra, \u00bfc\u00f3mo no habr\u00eda elevadas exigencias para la vida moral del que ha sido llamado a empresa tan grande? Ha sido, en efecto, llamado, pero de un mundo y un modo de vida que, quiz\u00e1 durante decenas de a\u00f1os, lo ha moldeado y, aun despu\u00e9s del bautismo, sigue exigiendo, ofreciendo y tratando de retener. Un pasado, que sigue seduciendo y atrayendo a la \u00abnueva criatura\u00bb, tanto m\u00e1s cuando este pasado es todav\u00eda un presente vivo en todo el mundo que lo rodea. Nada tiene de extra\u00f1o que Pablo, usando f\u00f3rmulas solemnes (\u00abinvocando el testimonio del Se\u00f1or\u00bb, que es el que propiamente habla a trav\u00e9s del Ap\u00f3stol), exhorte a no vivir ya como viven los paganos. \u00a1Exhortaci\u00f3n indiscutiblemente necesaria! A continuaci\u00f3n Pablo describe, corto y claro, la vida pagana en sus lineas fundamentales y en sus principales realizaciones. \u00abEn la vacuidad de su pensamiento\u00bb. Esto en primer lugar. Siempre que se insiste en el amor, el problema de la verdad sigue siendo decisivo. La capacidad de pensar se menciona como un sentido que se ha dado a los hombres para que comprendan la verdad, la realidad, de modo que, en su camino, esta realidad conocida les sirva de luz que d\u00e9 norma y direcci\u00f3n a su vida. \u00bfQu\u00e9 es, pues, la \u00abvanidad\u00bb del pensamiento? El hecho inevitable de que toda esta capacidad de comprender caiga en el vac\u00edo, porque lo que intenta captar es pura nada: un enga\u00f1o, un espejismo. En este \u00abmundo suyo\u00bb Dios no es ya principio, medio ni fin, sino un puro \u00eddolo, el propio yo. <\/p>\n<p>Pero dejemos que el mismo Pablo complete estos rasgos generales. En la carta a los Romanos aparece esta impresionante interpretaci\u00f3n: \u00abRetienen la verdad, cautiva en la injusticia\u00bb (Rom 1:18). Por tanto, la ra\u00edz es su mala fe. Ellos podr\u00edan haber tenido una ciencia m\u00e1s perfecta, pero no han querido; por eso retienen a la verdad cautiva. \u00abNo tienen excusa, puesto que, habiendo conocido a Dios, no le dieron la gloria ni el reconocimiento que como a Dios le correspond\u00edan; sino que se entregaron a sus vanos razonamientos, y se entenebreci\u00f3 su coraz\u00f3n (Rom 1:20-21). <\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos, explicado claramente por el mismo Pablo, lo que en nuestro texto resume brevemente. La \u00faltima causa del desv\u00edo de la salvaci\u00f3n es la mala voluntad que retiene la verdad y se impone a la inteligencia prescribi\u00e9ndole lo que tiene que pensar. Es una operaci\u00f3n a contrapelo, pues la inteligencia reconoce al Creador, sabe que le es deudora y que, por tanto, le debe obediencia y acatamiento. Pero esto es lo que el hombre, que quiere ser autosuficiente, no puede soportar. Y as\u00ed resulta ese lamentable estado sin Dios y sin verdad, en aquella vanidad del pensamiento. <\/p>\n<p>Pero lo peor es que todo esto se convierte en costumbre. Cada vez se hace m\u00e1s f\u00e1cil tomar el enga\u00f1o por verdad. La luz que hubo una vez, se ha apagado. Por eso sigue as\u00ed la descripci\u00f3n: \u00abentenebrecidos en su inteligencia\u00bb, y, como expresi\u00f3n equivalente: \u00abajenos a la vida de Dios\u00bb. La \u00abvida de Dios\u00bb es aqu\u00ed la existencia humana tal como ha sido planeada y querida por el Creador: donada por Dios, llenada por Dios, dirigida a Dios. Esto es la verdad. Sobre esto hemos sido construidos. Solamente as\u00ed estamos \u00aben casa\u00bb. <\/p>\n<p>Pero ahora se dice de los paganos que se \u00abhan hecho ajenos\u00bb a este hogar espiritual, lo cual es mucho m\u00e1s, mucho peor que si s\u00f3lo estuvieran lejos, separados. En la misma lejan\u00eda se puede tener nostalgia del hogar, y esta nostalgia puede preparar el camino para una vuelta. Pero estar \u00abajenos\u00bb de la \u00abvida de Dios\u00bb como del propio hogar, esto es lo terrible. Pablo a\u00f1ade todav\u00eda esto: \u00aba causa de la ignorancia que hay en ellos\u00bb. Ahora realmente es ignorancia, y no es que no quieran saber nada de la verdad. Ignorancia, es sencillamente tiniebla, pero el \u00abendurecimiento de coraz\u00f3n\u00bb es como la muerte. <\/p>\n<p>\u00ab&#8230;a causa del endurecimiento de su coraz\u00f3n\u00bb \u00abCoraz\u00f3n\u00bb es todo el hombre en su pensar, en su sentir, en su esforzarse. Ser sensible para toda llamada de lo bueno, lo verdadero, lo bello, lo divino, lo hogare\u00f1o, esto es tener un coraz\u00f3n \u00abblando\u00bb, como Dios manda. Pero ahora ha perdido la sinton\u00eda con aquello precisamente para lo que propiamente existe. Est\u00e1 vac\u00edo y, por tanto, hambriento, sediento, deseoso de llenarse, pero no con lo que puede llenar a este coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>\u00ab&#8230;los cuales, llegados ya a insensibilidad, se entregaron al libertinaje, hasta realizar con frenes\u00ed toda clase de impureza\u00bb. De nuevo nos encontramos frente a la descripci\u00f3n paralela de la carta a los Romanos. All\u00ed es indudablemente Dios el que ha entregado a los paganos a la \u00abimpureza\u00bb (1,24), a los vicios de su coraz\u00f3n. Pero m\u00e1s all\u00e1 de la \u00abimpureza\u00bb en sentido estricto sigue all\u00ed todo un cat\u00e1logo de otros vicios (1,29 ss). Todo esto detalla lo que en nuestro pasaje se llama brevemente \u00abrealizar con frenes\u00ed toda clase de impureza\u00bb: el correr desalado intentando llenar el vac\u00edo, sin poderlo conseguir. <\/p>\n<p>2. VIDA CRISTIANA (4,20-24). <\/p>\n<p>20 Vosotros, en cambio, no es as\u00ed como hab\u00e9is aprendido a Cristo; 21 Si es que le hab\u00e9is o\u00eddo a \u00e9l, y en \u00e9l hab\u00e9is sido adoctrinados, tal como es la verdad en Jes\u00fas, 22 a saber: que, por lo que se refiere a vuestro anterior g\u00e9nero de vida, ten\u00e9is que despojaros del hombre viejo, que se va corrompiendo el ritmo de las concupiscencias de la seducci\u00f3n, 23 para renovaros en el esp\u00edritu de vuestra mente, 24 y revestiros del hombre nuevo, que ha sido creado a imagen de Dios en justicia y santidad de la verdad. <\/p>\n<p>a) Aprender a Cristo (4,20-21). <\/p>\n<p>\u00abVosotros no es as\u00ed como hab\u00e9is aprendido a Cristo\u00bb. Es una l\u00e1stima que a veces se intente suavizar la dureza de la frase, traduciendo m\u00e1s o menos as\u00ed: \u00abNo es eso lo que vosotros hab\u00e9is aprendido de Cristo\u00bb. En el texto original suena la frase no menos sorprendentemente. \u00bfY c\u00f3mo se podr\u00eda calificar el o\u00edr el mensaje, recibir la instrucci\u00f3n catequ\u00edstica, con una expresi\u00f3n m\u00e1s pura y aut\u00e9ntica que esta de \u00abaprender a Cristo\u00bb? Esto presupone sin duda que lo que se predica es Cristo y nada m\u00e1s; que Cristo en la instrucci\u00f3n catequ\u00edstica es la figura atrayente, en la que todo converge, y que a todo lo dem\u00e1s consagra y da calor personal. S\u00f3lo una presentaci\u00f3n as\u00ed de la predicaci\u00f3n y de la catequesis podr\u00eda encerrarse en la f\u00f3rmula \u00abaprender a Cristo\u00bb. Pero todav\u00eda hay un segundo nivel de profundidad en esta sorprendente formulaci\u00f3n paulina. \u00abAprender a Cristo\u00bb significa para Pablo aprender una conducta vital. Pero con esto no quiere indicarse lo que ordinariamente se entiende por \u00abimitaci\u00f3n de Cristo\u00bb, o sea mirar a la figura de Cristo en los evangelios como un modelo que imitar. No, \u00abaprender a Cristo\u00bb para llegar a una conducta vital significa para Pablo, ante todo, comprender la obra de Cristo, lo que Dios ha hecho por \u00e9l en nosotros, el plan de Dios -tal como al principio de la carta nos lo present\u00f3 y nos prepara para una eternidad \u00aben \u00e9l\u00bb y \u00abpor \u00e9l\u00bb. Este motivo -Cristo- Pablo lo ha repetido quince veces en los once vers\u00edculos del himno introductorio. Esto es lo que quiere decir Pablo, cuando habla de \u00abaprender a Cristo\u00bb. <\/p>\n<p>Ya hemos o\u00eddo qu\u00e9 pide para sus fieles: \u00abesp\u00edritu de sabidur\u00eda y de revelaci\u00f3n\u00bb (1,17 ss), \u00abojos iluminados para que sep\u00e1is&#8230;\u00bb (1,18). Y ahora se habla otra vez de la grandeza de nuestra esperanza, de la inconcebible virtualidad de la resurrecci\u00f3n de Cristo y su capacidad de obrar en nosotros los creyentes, de la soberan\u00eda y primac\u00eda de Cristo, que como cabeza de la Iglesia, su cuerpo, la llena con toda su plenitud de la vida divina. Esto se quiere decir con la expresi\u00f3n \u00abaprender a Cristo\u00bb. Y que de aqu\u00ed se siguen consecuencias para la conducta vital, queda claro ya por la estructura de la carta: primero la doctrina, despu\u00e9s la parenesis. As\u00ed pues, la expresi\u00f3n \u00abaprender a Cristo\u00bb reproduce, con magn\u00edfica brevedad, todo el cristocentrismo del mensaje paulino. <\/p>\n<p>\u00abO\u00edr a Cristo\u00bb. \u00bfCristo como materia u objeto que se oye, porque de \u00e9l se habla, o Cristo como persona que se oye, de labios de quien se oye? Quiz\u00e1 aqu\u00ed se intenten ambas cosas: Cristo como objeto o materia de lo que se habla, y Cristo como sujeto que en la proclamaci\u00f3n es el que en definitiva habla a nuestra alma. Los protestantes han construido, a este respecto, toda una \u00abteolog\u00eda de la palabra\u00bb, y la echan de menos entre nosotros. La palabra de Dios es para ellos como algo sacramental. As\u00ed como es Cristo el que en el bautismo bautiza y en la cena se hace presente, as\u00ed tambi\u00e9n es \u00e9l el que, a trav\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de la palabra -en la palabra del predicador, por ella y a trav\u00e9s de ella- se dirige a los hombres. Sin necesidad de hacer de ello una teolog\u00eda, hemos de reconocer que el pensamiento es profundo y digno, capaz de llenarnos de temor y de sentido de responsabilidad en la tarea de la predicaci\u00f3n, tr\u00e1tese del que habla o del que escucha. \u00abEn \u00e9l hab\u00e9is sido adoctrinados\u00bb. En castellano decimos \u00abser adoctrinados en una materia\u00bb, pero no \u00aben una persona\u00bb. De nuevo nos encontramos ante una f\u00f3rmula tan sorprendente como la de \u00abaprender a Cristo\u00bb. Ser adoctrinados en \u00e9l equivale a moverse familiarmente en todo lo que Cristo es y en todo lo que tiene que ver con Cristo, dominar todo este espacio humanodivino y aprender a vivir de \u00e9l. <\/p>\n<p>En el texto original la expresi\u00f3n \u00aben \u00e9l\u00bb (\u00abadoctrinados en \u00e9l\u00bb) s\u00f3lo se puede entender en el sentido corriente de la expresi\u00f3n paulina \u00aben Cristo\u00bb: por la virtud y la fuerza de Cristo, a\u00fan m\u00e1s: por la conexi\u00f3n con \u00e9l. Pero la oraci\u00f3n es condicional: \u00absi es que&#8230; en \u00e9l adoctrinados\u00bb, o sea: si vuestro maestro habla \u00aben Cristo\u00bb, y vosotros hab\u00e9is recibido la palabra en vuestra calidad de hombres \u00aben Cristo\u00bb. Ambas cosas son necesarias para que la verdad de la fe haya sido eficazmente recibida. Hace falta este parentesco espiritual entre el que habla y el que escucha. Se requiere el \u00f3rgano sobrenatural, para poder oir \u00abespiritualmente\u00bb (cf. 1Co 2:13 s). <\/p>\n<p>Pero, en este asunto de la instrucci\u00f3n cristiana, \u00bfdepende todo de la comprensi\u00f3n subjetiva del que habla y del que escucha? Sigamos adelante. El \u00abser adoctrinados en \u00e9l\u00bb en su seguridad objetiva solo se garantiza si hacemos una ecuaci\u00f3n entre \u00aben Cristo\u00bb y \u00aben su Iglesia\u00bb. <\/p>\n<p>\u00ab&#8230;tal como es la verdad en Jes\u00fas\u00bb. El fuerte subrayado sobre \u00ab\u00e9l\u00bb, \u00aben \u00e9l\u00bb suena como si los destinatarios de la carta hubieran podido o\u00edr hablar de otro Cristo. Esta impresi\u00f3n se confirma con esta expresi\u00f3n: \u00abtal como es la verdad en Jes\u00fas\u00bb. Contra toda la costumbre se habla aqu\u00ed de Jes\u00fas, y no de Jesucristo. Realmente parece una alusi\u00f3n a la perspectiva gn\u00f3stica de los adversarios, para los que \u00abCristo\u00bb no se identifica sencillamente con Jes\u00fas de Nazaret. <\/p>\n<p>En la primera carta de san Juan tenemos expl\u00edcitas las huellas de tales corrientes gn\u00f3sticas primitivas. Precisamente por ser escasos los conocimientos que poseemos de esta gnosis, tenemos que recurrir a ciertas concepciones fundamentales de la gnosis posterior, que podr\u00edamos resumir as\u00ed: 1\u00ba. mientras m\u00e1s acusada es la enemiga hacia todo lo material, m\u00e1s dif\u00edcil es la iniciaci\u00f3n en una sabidur\u00eda de la encarnaci\u00f3n de Dios; 2\u00ba. mientras m\u00e1s se reduce la redenci\u00f3n al conocimiento (gnosis), m\u00e1s dif\u00edcil es de comprender la obra redentora de Cristo a trav\u00e9s de la muerte y de la resurrecci\u00f3n; 3\u00ba. mientras m\u00e1s inmediatamente se espera de Dios esta gnosis salvadora como iluminaci\u00f3n personal, menos se comprende la revelaci\u00f3n del Hijo de Dios, acontecida en la carne hist\u00f3rica y en un momento determinado. Y a medida que estas corrientes espirituales van dominando, se comprende perfectamente que de la figura, rigurosamente hist\u00f3rica de Jes\u00fas de Nazaret como redentor con su muerte expiatoria y su resurrecci\u00f3n por la salud del mundo, surja \u00abuna idea m\u00e1s o menos mitol\u00f3gica\u00bb. <\/p>\n<p>Este peligro lo reconoci\u00f3 san Juan y lo atac\u00f3 muy agudamente. \u00ab\u00bfQui\u00e9n es el mentiroso, sino el que niega que Jes\u00fas es el Cristo?\u00bb (1Jn 2:22), o: \u00abtodo esp\u00edritu que confiesa a Jesucristo como venido en carne, es de Dios&#8230;\u00bb (1Jn 4:2). Con esto queda claro que ya el cristianismo primitivo conoc\u00eda ciertas direcciones, para las que el pensamiento en una encarnaci\u00f3n del Redentor (\u00abCristo\u00bb), en el Jes\u00fas de Nazaret hist\u00f3rico, resultaba desagradable y penoso. <\/p>\n<p>b) Despojarse del hombre viejo (1Jn 4:22). <\/p>\n<p>\u00ab&#8230;que, por lo que se refiere a vuestro anterior g\u00e9nero de vida, ten\u00e9is que despojaros del hombre viejo\u00bb. Es tan fundamentalmente nueva la vida cristiana, que Pablo puede hablar, no ya de \u00abdespojarse\u00bb de este o aquel vicio, sino de todo el hombre viejo, y, a su vez, de \u00abponerse\u00bb el \u00abhombre nuevo\u00bb. <\/p>\n<p>Pero \u00bfno ha acontecido esto ya en el bautismo, seg\u00fan Pablo? \u00abTodos los que por el bautismo hab\u00e9is sido incorporados a Cristo, os hab\u00e9is revestido de Cristo\u00bb (\/Ga\/03\/27). Aqu\u00ed tenemos una com\u00fan expresi\u00f3n paulina, seg\u00fan la cual se presenta una cosa que tiene que acontecer como si ya hubiera acontecido. En la carta a los Colosenses se encuentran unidos ambos conceptos: \u00abDejad a un lado, tambi\u00e9n vosotros, la c\u00f3lera, la animosidad&#8230;, despoj\u00e1ndoos del hombre viejo con sus acciones&#8230; y revisti\u00e9ndoos del nuevo, que se renueva&#8230; seg\u00fan la imagen del que lo cre\u00f3\u00bb. Y m\u00e1s adelante igualmente: \u00abrevest\u00edos, pues&#8230;, de entra\u00f1as de misericordia\u00bb, lo cual se refiere a la conducta moral, que corresponde al ser seg\u00fan la gracia (Col 3:8-12). Lo mismo en nuestro pasaje: lo que Dios graciosamente ha grabado en nosotros de la vida divina -la imagen de su Hijo-, eso mismo tiene que expresarse en la vida cristiana en forma de semejanza con \u00abla imagen del Hijo de Dios\u00bb (Rom 8:29). El ser tiende a la participaci\u00f3n, la fuerza a realizarse, la vida a ser vivida. Este ser, esta fuerza, esta vida tienden a ir desarrollando la virtualidad de revestirse realmente de aquel \u00abhombre nuevo\u00bb, del que ya inicialmente el cristiano se hab\u00eda revestido. <\/p>\n<p>El despojarse del hombre viejo -dice Pablo- no deber\u00eda costar demasiado, ya que \u00e9ste lleva a la muerte y a la corrupci\u00f3n: el \u00abhombre viejo, que se va corrompiendo al ritmo de las concupiscencias de la seducci\u00f3n\u00bb. Las concupiscencias son seductoras, porque parecen prometer la plenitud de vida, pero realmente su promesa es un puro espejismo, ya que al final desembocan en la muerte. <\/p>\n<p>c) Revestirse del hombre nuevo (Rom 4:23-24). <\/p>\n<p>\u00ab&#8230;para renovaros en el esp\u00edritu de vuestra mente y revestiros del hombre nuevo\u00bb. Aqu\u00ed tambi\u00e9n como pre\u00e1mbulo para el revestirse del hombre nuevo se exige una renovaci\u00f3n \u00aben el esp\u00edritu de vuestra mente\u00bb (= la facultad de pensar). Aqu\u00ed hay mucha oscuridad. \u00bfSe trata del Esp\u00edritu Santo? En este caso, \u00bfen qu\u00e9 sentido es el Esp\u00edritu de la mente? \u00bfHay que entender este genitivo como puramente explicativo? Entonces se tratar\u00eda del mismo pensar -de la mente-, pero en el lenguaje paulino el \u00abesp\u00edritu\u00bb -el pneuma- siempre est\u00e1 sometido al influjo del Esp\u00edritu Santo, y, por lo tanto, se trata de un pensar \u00abcristiano\u00bb, de la mentalidad del creyente. Esta es la que tiene que renovarse constantemente, abri\u00e9ndose al influjo del Esp\u00edritu y dej\u00e1ndose captar por \u00e9l. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed no tenemos m\u00e1s que el reverso de lo que Pablo ha calificado de vida pagana: en primer lugar la \u00abvacuidad de su pensamiento\u00bb. Esto es lo que constituye la vida pagana como tal. As\u00ed pues, al sustituir esta vida por otra cristiana, debe verificarse una aut\u00e9ntica inversi\u00f3n de mentalidad. En el lugar de la \u00abvacuidad de su pensamiento\u00bb tiene que entrar una mentalidad que contenga una realidad. Y como quiera que esta realidad es la misma realidad de la fe, esta renovaci\u00f3n de la mente s\u00f3lo puede realizarse en el Esp\u00edritu. <\/p>\n<p>Es alentador observar c\u00f3mo Pablo es plenamente consciente de que en la vida cristiana no se trata s\u00f3lo de un impulso inicial, de una conversi\u00f3n de una vez para siempre, sino que debemos perseverar en la decisi\u00f3n, en la constante vuelta hacia Dios, y que, sobre todo, nuestra mentalidad de creyentes (como fuente de nuestro obrar) necesita de una constante renovaci\u00f3n. Esta es la ra\u00edz b\u00edblica de la necesidad de la meditaci\u00f3n, de la familiaridad con la palabra de Dios, de la vida consciente en una atm\u00f3sfera espiritual. Aqu\u00ed es donde se monta la guardia para mantener el derrotero de la nave (que por s\u00ed solo no se mantiene), y tanto m\u00e1s firme tiene que estar la mano sobre el tim\u00f3n, cuanto m\u00e1s fuertes son los vientos y m\u00e1s frecuentes las corrientes que combaten la direcci\u00f3n emprendida (cf. 4,14). <\/p>\n<p>Cuando ya est\u00e1 asegurado este fundamento de la mentalidad de la fe, se llega propiamente a \u00abrevestirse del hombre nuevo\u00bb. Todo esto requiere una nueva actitud; por eso resulta raro que aqu\u00ed no se emplee una forma verbal de duraci\u00f3n y repetici\u00f3n (como \u00abrenovarse\u00bb), sino una forma que expresa un acontecimiento \u00fanico. Esto puede tener conexi\u00f3n con la significaci\u00f3n de la met\u00e1fora \u00abvestirse\u00bb, o sea una actividad transitoria, cuya finalidad es el hombre \u00abvestido\u00bb; lo que emerge es precisamente el resultado final. <\/p>\n<p>El \u00abhombre nuevo\u00bb es, en el lenguaje paulino, el hombre \u00aben Cristo\u00bb, \u00abnuevamente creado en Cristo para las buenas obras\u00bb (2,10), \u00abel hombre interior\u00bb (3,16), cuya fuerza es el Esp\u00edritu de Dios, el hombre, en quien Cristo habita por la fe (3,17). Aqu\u00ed se describe como creado seg\u00fan Dios, o sea, con frase de la carta a los Colosenses: \u00abseg\u00fan la imagen de su Creador\u00bb (3,10). Pero quiz\u00e1 deber\u00edamos entender el verbo \u00abcrear\u00bb literalmente como \u00abfundar\u00bb, \u00abfundamentar\u00bb. De esta manera se perfila en nosotros la semejanza de Dios en Cristo, para poderla realizar \u00aben verdadera justicia y santidad\u00bb, o sea en aquella justicia y santidad que corresponde a la verdad, a una existencia derivada de Dios. <\/p>\n<p>IV. LA NUEVA VIDA EN EL AMOR (4,25-5,2). Ahora ya, despu\u00e9s de haber dedicado diecis\u00e9is vers\u00edculos a la unidad y construcci\u00f3n de la Iglesia y ocho vers\u00edculos a la diferencia fundamental entre el hombre pagano y el cristiano, por primera vez se detiene Pablo en exhortaciones menudas, todas ellas dirigidas m\u00e1s o menos al servicio del amor y contra todo lo que no fomenta el amor y la amistosa convivencia. <\/p>\n<p>1. Lo QUE NO HACE EL AMOR (4\/25-31). <\/p>\n<p>Propiamente este t\u00edtulo no es adecuado, ya que Pablo cada vez a\u00f1ade lo que espec\u00edficamente diferencia al amor. <\/p>\n<p>a) El amor no miente (4,25). <\/p>\n<p>25 Por lo cual, deshaci\u00e9ndoos de la mentira, hablad verdad cada uno con su pr\u00f3jimo, porque somos miembros unos de otros. <\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se le da a la veracidad el lugar preeminente? Se pudiera creer que esto se deb\u00eda a la \u00faltima frase anterior: \u00aben justicia y santidad de la verdad\u00bb. Pero que hay una motivaci\u00f3n m\u00e1s profunda lo demuestra la exhortaci\u00f3n paralela en la carta a los Colosenses (3,8s). La expresi\u00f3n \u00abno os mint\u00e1is mutuamente\u00bb est\u00e1 en su propio lugar. No est\u00e1 simplemente en la l\u00ednea de \u00abc\u00f3lera\u00bb, \u00abanimosidad\u00bb y otras cosas; sino que la exhortaci\u00f3n a dejar la mentira se presenta como algo completamente nuevo y est\u00e1 conectada con el despojarse del hombre viejo y el revestirse del hombre nuevo: No os mint\u00e1is mutuamente: \u00a1os hab\u00e9is revestido del hombre nuevo! <\/p>\n<p>La mentira en los usos y costumbres debi\u00f3 estar muy extendida en el ambiente oriental de la primitiva Iglesia. Pero el enga\u00f1o, el fraude y la falsedad ser\u00e1n en todas partes el signo de un tiempo y de una sociedad en que se ha perdido el sentido de la interdependencia de los hombres, la conciencia de vivir y de existir los unos para los otros. Precisamente lo que el cristianismo introduc\u00eda como una motivaci\u00f3n, insospechadamente profunda, en un mundo individualista, era esto: no s\u00f3lo sois iguales, no s\u00f3lo sois hermanos: sois miembros de un mismo cuerpo, el sagrado cuerpo de Cristo, que os a\u00fana y os hace llegar a ser \u00abuno\u00bb. Pero la mentira separa, introduce murallas, y con ello ofende no s\u00f3lo al hermano, sino a todo el conjunto y a Cristo, su cabeza. <\/p>\n<p>b) El amor no se enoja (4,26-27). <\/p>\n<p>26 Enojaos, pero no pequ\u00e9is: el sol no se ponga sobre vuestra ira; 27 ni d\u00e9is lugar al diablo. <\/p>\n<p>El mal humor persistente es peligroso. Se corroe a s\u00ed mismo y corroe todo lo que lo rodea: todo le sirve de nueva nutrici\u00f3n. As\u00ed es como da lugar al diablo. Es como una invitaci\u00f3n hecha al diablo para que se valga de los cegados por la enemistad o incluso de los perjudicados en su tranquila sensibilidad, para hacerlos servir a sus prop\u00f3sitos, que siempre desembocan en la divisi\u00f3n y en la aniquilaci\u00f3n. Este \u00abno dar lugar al diablo\u00bb encuentra su anverso y su posibilidad salvadora en aquella otra recomendaci\u00f3n: \u00abdad lugar a la ira\u00bb, o sea a Dios juez, y no os tom\u00e9is la venganza por vuestras manos. \u00abM\u00eda es la venganza, yo dar\u00e9 lo merecido, dice el Se\u00f1or\u00bb (Rom 12:19). La justicia es patrimonio \u00fanico del Dios omnisciente. Si quieres ser justo, s\u00e9 misericordioso. <\/p>\n<p>c) El amor no roba (Rom 4:28). <\/p>\n<p>28 El que roba, que ya no robe m\u00e1s; sino, por el contrario, que trabaje haciendo el bien con sus propias manos, para que tenga algo que compartir con el necesitado. <\/p>\n<p>Uno se admira quiz\u00e1 de que con tanta naturalidad se acepten como miembros de la comunidad ladrones, acostumbrados ya desde antes a vivir sin trabajar, y que, al hacerse cristianos, acepten tambi\u00e9n considerar esto como inmoral. Esto es ciertamente sorprendente, pero mucho m\u00e1s lo es la natural confianza con que Pablo le hace al ladr\u00f3n de anta\u00f1o esta propuesta: no s\u00f3lo no debe servir a nadie de carga (1Te 4:12), sino que tiene que ganarse el sustento con sus propias manos (esto aqu\u00ed no se dice expresamente), tiene que producir \u00abalgo\u00bb -en el orden de la posesi\u00f3n e incluso de la prosperidad-; y esto, no solo para que \u00e9l lo pase bien, sino para poderlo compartir con los que est\u00e1n necesitados. \u00a1Qu\u00e9 optimismo! \u00bfCu\u00e1ntos hay entre nosotros -que nunca fueron ladrones- que trabajen para esto? <\/p>\n<p>d) El amor evita las palabras malas (1Te 4:29). <\/p>\n<p>29 Todo lo que sea palabra mala no salga de vuestra boca, sino la buena, para que pueda edificar la indigencia, y procure gracia a los que oyen. <\/p>\n<p>Esto es una palabra buena la que construye, la que, aun de esa manera tan oculta como se detalla en 4,16, constituye un \u00abservicio\u00bb, del que Cristo se vale para construir y hacer crecer a su cuerpo. Cuando Pablo habla de la palabra \u00abbuena\u00bb y constructiva, como de una gracia para los oyentes, debemos descubrir en ello estos dos pensamientos: una gracia de miembro a miembro, pero que fluye del amor de Cristo. He aqu\u00ed c\u00f3mo una palabra buena en el solo plano humano toma proporciones m\u00e1s amplias, con perspectiva cristiana, en el espacio de lo sagrado y de lo divinamente grande. <\/p>\n<p>e) El amor no contrista al Esp\u00edritu Santo (4,30). <\/p>\n<p>30 Y no contrist\u00e9is al Esp\u00edritu Santo de Dios, en el cual fuisteis sellados para el d\u00eda de la redenci\u00f3n. <\/p>\n<p>Este vers\u00edculo irrumpe como un grito, que al mismo tiempo se vincula con lo antecedente y con lo siguiente. El pensamiento es sorprendente: Pablo no acude ya a la gran esperanza (1,14) -tema que tanto domina en nuestra carta-, ni siquiera a la exhortaci\u00f3n a \u00abguardar la unidad del Esp\u00edritu en el vinculo de la paz\u00bb (4,3); sino que este Esp\u00edritu de Dios -el sello de nuestra esperanza- se presenta aqu\u00ed por primera vez y se experimenta de una forma tan personal, que Pablo se atreve a rogar que no lo contristen, que no le hagan da\u00f1o. Esto es tan nuevo y tan sorprendente, si se recuerda la forma tan instrumental como se hab\u00eda hablado de \u00e9l hasta ahora. Es cierto que en estricta teolog\u00eda no es correcto decir que el Esp\u00edritu de Dios recibe de nosotros gozo o dolor; pero Pablo no piensa en esto. \u00e9l piensa y habla a la manera humana, el \u00fanico lenguaje que a nosotros, sobre todo a los simples cristianos, es asequible y comprensible. \u00abProporcionar alegr\u00eda\u00bb o \u00abdar disgusto\u00bb a una persona que est\u00e1 cerca de nosotros, y a la que inevitablemente tenemos que agradecerle mucho, es una de las m\u00e1s nobles motivaciones que pueden imperar nuestra conducta. <\/p>\n<p>f) El amor no da lugar a la maldad (4,31). <\/p>\n<p>31 Apartad de vosotros toda acritud, animosidad, c\u00f3lera, griter\u00edo e insulto, juntamente con toda clase de maldad. <\/p>\n<p>Lo que al Esp\u00edritu Santo aflige es precisamente lo que rompe la paz y da\u00f1a a la alegr\u00eda. Todo esto pertenece al hombre viejo; que todav\u00eda no ha muerto del todo; al hombre que se encastilla y se hunde en su propio yo. Se enumeran los sentimientos interiores: acritud, animosidad, ira, y sus expresiones exteriores: griter\u00edo, insulto. Todo esto tiene una ra\u00edz, que est\u00e1 en la maldad. De ah\u00ed la exhortaci\u00f3n: \u00abApartad de vosotros&#8230; juntamente con toda clase de maldad\u00bb. <\/p>\n<p>2. Lo QUE HACE EL AMOR (4,32-5,2). <\/p>\n<p>En estas exhortaciones se ha tratado de lo que es contrario al amor. Ahora, por el contrario, se habla s\u00f3lo del amor y se desarrolla su misma esencia. <\/p>\n<p>a) El amor es misericordioso y comprensivo (4\/32). <\/p>\n<p>32 Sed, por el contrario, unos con otros, bondadosos, comprensivos, perdon\u00e1ndoos mutuamente, como Dios os perdon\u00f3 en Cristo. <\/p>\n<p>De nuevo aparece el amor que soporta en primer plano, no s\u00f3lo porque en nuestro contexto representa el reverso de toda forma de enojo, sino porque \u00e9sta es su misma esencia. El amor, seg\u00fan Pablo, tiene estos efectos: en 4,2s se ponen en primer lugar la humildad, la mansedumbre, la paciencia y la mutua tolerancia. En el gran himno del amor ( 1Co 13:4-7), de las quince propiedades del amor que se enumeran, hay ocho que expresamente se refieren a lo que el amor no hace (\u00abno tiene envidia, no presume&#8230;\u00bb), y seis al amor que soporta (\u00abperdona sin l\u00edmites, cree sin l\u00edmites&#8230;\u00bb). Sed, pues, solidarios en los bienes de la comprensi\u00f3n&#8230; <\/p>\n<p>Antes que nada el perd\u00f3n. \u00a1Cu\u00e1nto cuesta al hombre este silencio, este perd\u00f3n, este olvido! Pablo pone como fundamento el perd\u00f3n, que, por otra parte, cada cristiano lo ha experimentado al recibirlo de Dios, un perd\u00f3n que para \u00e9l significa nada menos que resurrecci\u00f3n de entre los muertos (1Co 2:5). Un perd\u00f3n, al que le debemos, juntamente con el verdadero amor, la gran esperanza. Finalmente, un perd\u00f3n, que, hablando humanamente, no le ha costado poco a Dios, ya que nos ha enviado su gracia \u00aben el Amado; en \u00e9l tenemos la redenci\u00f3n por medio de su sangre, el perd\u00f3n de los pecados\u00bb (1Co 1:6 s). Por eso se dice en nuestro vers\u00edculo: \u00abcomo Dios os perdon\u00f3 en Cristo\u00bb. Este pensamiento lo tenemos muy cerca, porque el perd\u00f3n de Dios lo experimentamos d\u00eda tras d\u00eda, y sabemos cu\u00e1nta necesidad de \u00e9l tenemos, e incluso, instruidos por el mismo Jes\u00fas, lo pedimos en la oraci\u00f3n dominical. En el evangelio, el mismo Se\u00f1or insisti\u00f3, con harta frecuencia, en esta exigencia primordial del perd\u00f3n mutuo 23. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>23.Mt. 6,14s; 18,21-35.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>La unidad y ministerio de la Iglesia, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:1-16<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>En esta segunda parte de la carta (cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:1-32<\/span><\/span> al <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 6:1-24<\/span><\/span>), el autor hace una larga serie de exhortaciones con las cuales instruye a las iglesias para que vivan de acuerdo con la vocaci\u00f3n que han recibido. Esa vocaci\u00f3n o llamado ya se ha expresado a la luz del plan eterno de Dios: ser colaboradores de Dios en la reconciliaci\u00f3n y uni\u00f3n de toda la creaci\u00f3n bajo el se\u00f1or\u00edo de Jes\u00fas el Mes\u00edas (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:9<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:10<\/span><\/span>). Dios en su gracia ha iniciado esa obra de pacificaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n, de hecho una nueva creaci\u00f3n, con la redenci\u00f3n de la iglesia (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 2:1-10<\/span><\/span>). Jes\u00fas, el Cristo, por medio de su muerte en la cruz, ha hecho posible la uni\u00f3n de jud\u00edos y gentiles en un solo cuerpo; \u00e9l ha hecho la paz (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 2:11-22<\/span><\/span>). La iglesia, esa nueva sociedad, constituye las primicias de la reconciliaci\u00f3n, de la nueva creaci\u00f3n en Cristo (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 2:10<\/span><\/span>). El ap\u00f3stol ha sido llamado a proclamar el evangelio de la paz (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 3:1-13<\/span><\/span>); un evangelio incluyente y reconciliador, igualitario y creador de una comunidad en la que hay lugar, en igualdad de condiciones y privilegios, para todos. Por todo ello, Pablo ora intensa, ferviente y confiadamente por los cristianos de Asia Menor (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:15-19<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 3:14-21<\/span><\/span>). Si las iglesias van a vivir a la altura de su vocaci\u00f3n (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:1<\/span><\/span>) es fundamental que la entiendan claramente (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:15-18<\/span><\/span>) y que est\u00e9n concientes del incomparable poder de Dios que est\u00e1 presente en ellas (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:19<\/span><\/span>), para realizar su misi\u00f3n pacificadora en el mundo. Ese poder del Esp\u00edritu Santo ya lo experimentaron cuando pasaron de la muerte a la vida, por la gracia de Dios en Cristo (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 2:1-10<\/span><\/span>); deben seguirlo experimentando, en comunidad, para conocer en su plenitud el amor de Cristo (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 3:14-19<\/span><\/span>) y as\u00ed manifestarlo a los que gobiernan el cosmos (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 3:10<\/span><\/span>) y a la sociedad en la que viven (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 5:6-17<\/span><\/span>).<\/p>\n<p>En esta segunda parte de la carta, el ap\u00f3stol exhorta a la iglesia y la instruye para que sepa <span style=\"font-style:italic\">c\u00f3mo<\/span> debe vivir en este mundo de tal manera que se comporte a la altura del llamado divino. Las exhortaciones de car\u00e1cter \u00e9tico se dirigen a la vida y ministerio de la comunidad cristiana (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:1-16<\/span><\/span>); a las dif\u00edciles y a menudo conflictivas relaciones cotidianas de sus miembros (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:17-32<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 5:1-5<\/span><\/span>); a la manera en que la iglesia se relaciona con la sociedad (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 5:6-17<\/span><\/span>). Finalmente, la iglesia est\u00e1 llamada a transformar radicalmente las relaciones en el seno de la familia (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 5:18-33<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 6:1-9<\/span><\/span>), enfrentando as\u00ed, con firmeza e integridad moral, las batallas que tiene permanentemente con los gobernadores de este mundo (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 6:10-20<\/span><\/span>).<\/p>\n<p>Si la iglesia vive a la altura de su vocaci\u00f3n estar\u00e1 siendo fiel instrumento de Dios en su creaci\u00f3n de una nueva humanidad bajo el se\u00f1or\u00edo de Jes\u00fas el Mes\u00edas. Sus armas son de car\u00e1cter \u00e9tico moral y consisten en la imitaci\u00f3n de Jes\u00fas para vivir en armon\u00eda y <span style=\"font-style:italic\">shalom<\/span> derribando las barreras que nos separan y dividen.<\/p>\n<p>Es la tremenda visi\u00f3n de los primeros tres cap\u00edtulos la que debe inspirar y nutrir la acci\u00f3n de la iglesia en todas las \u00e1reas de la vida. No puede haber mayor inspiraci\u00f3n ni motivaci\u00f3n. As\u00ed es como se debe vivir para la gloria de Dios.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Hemos titulado esta secci\u00f3n <span style=\"font-style:italic\">la Unidad y el Ministerio de la Iglesia.<\/span> La unidad es la nota que cubre todo el p\u00e1rrafo, en particular los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:1-6<\/span><\/span>. Luego, en los vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:7<\/span><\/span> al <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:16<\/span><\/span> se describe el ministerio de cada uno de los miembros de la iglesia: el de los dones de la palabra (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:11<\/span><\/span>) que capacita al resto de los miembros, y el de cada uno de ellos que es indispensable para el crecimiento arm\u00f3nico y unido de todo el cuerpo. Tambi\u00e9n se puede titular esta secci\u00f3n <span style=\"font-style:italic\">Una exhortaci\u00f3n a vivir como Dios manda.<\/span> Otra posibilidad es <span style=\"font-style:italic\">Llamados a la unidad y al servicio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>La segunda secci\u00f3n de la carta se abre con un llamado que es consecuencia de lo expuesto anteriormente (caps. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:1-23<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 2:1-22<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 3:1-21<\/span><\/span>). La primera aposici\u00f3n, <span style=\"font-weight:bold\">Yo, preso en el Se\u00f1or,<\/span> se puede resolver a\u00f1adiendo el verbo \u00abque estoy\u00bb (TLA) despu\u00e9s de <span style=\"font-weight:bold\">yo,<\/span> a fin de hacer la frase m\u00e1s entendible (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 3:1<\/span><\/span>): \u00abYo, que estoy preso por servir al Se\u00f1or, les ruego \u00bb. La fuerza de la exhortaci\u00f3n se deriva de varios elementos: La consecuencia (gr. <span style=\"font-style:italic\">oun<\/span>) que liga las exhortaciones a la exposici\u00f3n anterior (caps. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:1-23<\/span><\/span> al <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 3:1-21<\/span><\/span>); el hecho de que el autor est\u00e1 preso a causa de su ministerio a favor de los lectores (cf. su argumento en cap. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 3:1-21<\/span><\/span>), lo cual le a\u00f1ade una fuerza moral considerable a la exhortaci\u00f3n; el verbo que usa, <span style=\"font-weight:bold\">os ruego,<\/span> que sugiere una exhortaci\u00f3n urgente y profundamente sentida. Nada pod\u00eda ser m\u00e1s adecuado, dada la exposici\u00f3n que hemos encontrado en los primeros tres cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>El traductor debe dejar clara la conexi\u00f3n entre este cap\u00edtulo y los anteriores por medio de alguna expresi\u00f3n tal como: \u201cEn consecuencia \u201d, \u201cpor lo que Dios ha hecho por nosotros\u201d, \u201cdebido a todo esto \u201d.<\/p>\n<p>Hay dos t\u00e9rminos que el traductor necesita entender bien a fin de lograr una buena ex\u00e9gesis y traducci\u00f3n del pasaje. La primera palabra clave, no s\u00f3lo para \u00e9ste pasaje sino para esta segunda mitad de la carta, es la que se traduce en nuestra versi\u00f3n base como \u201candar\u201d (gr. <span style=\"font-style:italic\">peripateoo<\/span> cf. GLOSARIO). Esta es una met\u00e1fora que describe la vida cristiana como un \u201candar\u201d o \u201ccaminar\u201d. Para el autor de la carta, esa palabra sirve para introducir las principales secciones de esta secci\u00f3n paren\u00e9tica o exhortativa (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:1<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:17<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 5:2<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 5:15<\/span><\/span>). Es un t\u00e9rmino \u00e9tico que describe la vida cristiana como un \u201candar\u201d que debe darse \u201cde acuerdo con la voluntad de Dios\u201d (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Col 1:10<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">1Ti 2:12<\/span><\/span>). Dicho andar debe ser consecuencia de lo que Dios ha hecho en favor nuestro en Cristo y del conocimiento de su voluntad pacificadora para su creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pablo introduce \u00e9sta secci\u00f3n de la carta con una seria exhortaci\u00f3n a vivir a la altura de la vocaci\u00f3n que hemos recibido de Dios. Como hemos indicado ya anteriormente (cf. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:18<\/span><\/span>), el t\u00e9rmino <span style=\"font-weight:bold\">vocaci\u00f3n<\/span> (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:18<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:1<\/span><\/span>) se refiere al hecho de que Dios nos ha llamado a ser su iglesia, que es el tema central de \u00e9sta carta. Nuestra vocaci\u00f3n, el llamado que Dios nos ha hecho, tiene que ver con que \u00e9l nos eligi\u00f3 a vivir una vida impecable en este mundo (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:4<\/span><\/span>) como hijos de Dios (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:5<\/span><\/span>) y como primicias de su nueva creaci\u00f3n (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:9<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 1:10<\/span><\/span>) que se manifiesta en la unidad y el <span style=\"font-style:italic\">shalom<\/span> (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 2:11-22<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Efe 4:1-4<\/span><\/span>).<\/p>\n<p>DHH expresa estas ideas muy bien: \u00ables ruego que se porten como deben hacerlo los que han sido llamados por Dios, como lo fueron ustedes\u00bb. TLA tambi\u00e9n ha captado muy bien ambos conceptos: \u00ables ruego que vivan como deben vivir quienes, como ustedes, han sido llamados a formar parte del pueblo de Dios\u00bb. Otras versiones han usado los verbos \u00abvivir\u00bb (NVI, BJ, BL, NBE), \u00abcomportarse\u00bb (LPD y BNM) y \u00abproceder\u00bb (BP) para expresar el sentido \u00e9tico de la met\u00e1fora.<\/p>\n<p>Para hablar del llamado de Dios, las versiones usan los t\u00e9rminos \u00abvocaci\u00f3n\u00bb (BP, BL, BJ, LPD) y \u00abllamamiento\u00bb (NVI, NBE, BNM). S\u00f3lo DHH y TLA le han dado un sentido m\u00e1s din\u00e1mico al t\u00e9rmino traduci\u00e9ndolo como una expresi\u00f3n verbal (cf. arriba).<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la \u00e9tica cristiana (el imperativo) se deriva directamente de la obra redentora que Dios ha efectuado por medio de su Hijo Jes\u00fas (el indicativo). A continuaci\u00f3n, el autor se\u00f1alar\u00e1 el \u201cc\u00f3mo vivir y comportarnos\u201d a la altura de nuestra vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-size:11pt\"><\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 prisionero por amor al Se\u00f1or:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Efe 3:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Apelaci\u00f3n inicial a vivir una vida que evidencie la armon\u00eda de la nueva creaci\u00f3n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed Pablo habla de nuestro llamado como un llamado a vivir juntos en una forma que encarna la unidad c\u00f3smica que Dios ha introducido. De esta forma el pasaje dicta el tono del resto de la carta y sirve de v\u00ednculo con lo dicho anteriormente. Ese v\u00ednculo no s\u00f3lo se materializa en el tema abarcador de la unidad en estos vers\u00edculos, sino espec\u00edficamente en el por eso del v. 1, el cual (como en Rom. 12:1) establece el fundamento para la apelaci\u00f3n en las ense\u00f1anzas ya dadas. El pasaje consiste de dos partes: un llamado a la unidad (vv. 1-3, una ampliaci\u00f3n parcial de Col. 3:12-15), y una confesi\u00f3n en siete partes que le agrega \u00e9nfasis (4-6).<\/p>\n<p>1-3 Present\u00e1ndose aqu\u00ed, una vez m\u00e1s, como prisionero en el Se\u00f1or, Pablo apunta impl\u00edcitamente al nivel de compromiso que espera de s\u00ed mismo y de otros. Sus lectores no habr\u00e1n dejado de observar que \u00e9l estaba en prisi\u00f3n precisamente por su celo en procurar esa clase de unidad que ahora pide de ellos (ver sobre 3:13). Pero primero su llamado es ese llamado m\u00e1s general a vivir en una forma que sea digna del llamado de Dios (ver 1 Tes. 2:12; Rom. 12:1; Col. 1:10). Es un llamado a participar del gobierno de Cristo sobre la nueva creaci\u00f3n (1:20-22; 2:6), y a ser parte del templo celestial (2:19-22). Tal llamado conlleva sus propias responsabilidades. Barth lo resume as\u00ed: \u201cLos pr\u00edncipes de la realeza son tratados por sus educadores no con la vara, sino apelando a su rango y posici\u00f3n.\u201d Quiz\u00e1 tenga raz\u00f3n, pero la apelaci\u00f3n aqu\u00ed no es a las cualidades aristocr\u00e1ticas de resoluci\u00f3n imperiosa, tenacidad y autoridad. Es, m\u00e1s bien, un llamado a esa expresi\u00f3n corporativa de la humildad, la mansedumbre y el amor paciente y perdonador (VHA, \u201clonganimidad\u201d) que ejemplifica la reconciliaci\u00f3n (2; cf. Col. 3:12, 13). 3 (Cf. Col. 3:14, 15) clarifica luego que \u00e9sta es una apelaci\u00f3n a vivir una vida que promueva la unidad.<\/p>\n<p>La apelaci\u00f3n est\u00e1 formulada en palabras que indican urgencia y que no son de f\u00e1cil traducci\u00f3n al castellano: \u201cEl imperativo \u2026 excluye la pasividad, el quietismo, la actitud de \u2019esperar a ver qu\u00e9 sucede\u2019 \u2026 \u00a1La iniciativa es tuya! \u00a1Hazlo ahora! \u00a1Ponle tu convicci\u00f3n! \u2026 \u00a1Eres t\u00fa quien debe hacerlo! Estos son los tonos sobresalientes en el v. 3\u201d (Barth). No es un llamado a hombres y mujeres para que construyan el reino de Dios; es una advertencia para guardar, permanecer dentro de (\u00a1mantener!) la unidad que Dios ya ha comenzado en Cristo (por los eventos de 2:11-22) y a la cual nos hace ingresar el Esp\u00edritu Santo que nos trae a Cristo y sus beneficios. El Esp\u00edritu nos da la paz mesi\u00e1nica de la armon\u00eda dada por Dios como lazo de uni\u00f3n. Pero es un lazo que el autor sabe muy bien que puede ser cortado por la arrogancia, la falsedad, el orgullo y el dogmatismo ego\u00edsta de los que hablar\u00e1 en 4:17-5:14.<\/p>\n<p>4-6 Nos recuerdan de la importancia central del llamado a la unidad con siete repeticiones de las palabras \u201cun, una\u201d. El v. 4 tiene reminiscencias de Col. 3:15b, pero expresado de acuerdo con los temas m\u00e1s importantes de Ef. 2:14-17 (un cuerpo); 2:18-22 (un Esp\u00edritu) y 1:11-14; 18-23 (una esperanza). Esta tr\u00edada de unidades parece ir en progreso desde el \u201ccuerpo\u201d visible (la iglesia \u00fanica y universal que es la reconciliaci\u00f3n de jud\u00edos y gentiles) al Esp\u00edritu invisible que le da armon\u00eda y paz en Cristo (3), y de all\u00ed a la futura esperanza de plena armon\u00eda c\u00f3smica, de la cual el Esp\u00edritu se recibe ahora apenas como \u201cla primera cuota\u201d (1:13, 14). La segunda tr\u00edada (5) bien podr\u00eda ser una declaraci\u00f3n bautismal tra\u00edda a colaci\u00f3n por el pensamiento anterior. La fe en Jes\u00fas como el \u00fanico Se\u00f1or era, generalmente, el \u00e9nfasis principal de la confesi\u00f3n bautismal (p. ej. Hech. 2:34-39; 19:5), aunque no hay raz\u00f3n para pensar que estuviera limitada a esa ocasi\u00f3n. Para un jud\u00edo el confesar que Jes\u00fas era el \u00fanico Se\u00f1or era equivalente a confesar que era uno con el Padre, ya que los jud\u00edos oraban diariamente el Shema (Deut. 6:4; cf. Rom. 10:9-12; 1 Cor. 8:4-6). El v. 6 llega naturalmente al cl\u00edmax con la afirmaci\u00f3n judeocristiana del Dios \u00fanico totalmente soberano por sobre y en toda la creaci\u00f3n. Sobre esta suposici\u00f3n se edifica toda esperanza de la unidad c\u00f3smica final (cf. Rom. 11:36; 1 Cor. 8:4b-6; Col. 1:15-20), y se\u00f1ala al Dios de 1:3-10.<\/p>\n<p>Es importante destacar que todas estas palabras se refieren a la unidad tanto dentro de la congregaci\u00f3n local como, m\u00e1s espec\u00edficamente, de la iglesia universal. Muchos cristianos frecuentemente han estado m\u00e1s interesados en promover la armon\u00eda en amor de una sola congregaci\u00f3n (\u00a1y algunas veces, ay, de peque\u00f1as camarillas dentro de ella!), que en enfrentar las divisiones entre iglesias.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.1, 2 Dios nos ha escogido para ser los representantes de Cristo en la tierra. A la luz de esta verdad, Pablo nos desaf\u00eda a tener vidas dignas al llamado que hemos recibido, el maravilloso privilegio de ser llamados propiedad de Cristo. Esto incluye ser humilde, gentil, paciente, comprensivo y pacificador. La gente observa su vida. \u00bfPueden ver a Cristo en usted? \u00bfQu\u00e9 tan bien cumple como representante?4.1-6 Pablo dice que somos parte de un solo cuerpo. La unidad no aparece por s\u00ed sola, hay que trabajar para lograrla. Muchas veces las diferencias que existen entre las personas, pueden conducir a la divisi\u00f3n; esto no necesariamente tiene que ser as\u00ed en la iglesia. En lugar de concentrarnos en lo que nos divide, debi\u00e9ramos recordar qu\u00e9 nos une: \u00a1un cuerpo, un Esp\u00edritu, una misma esperanza, un Se\u00f1or, una fe, un bautismo, un Dios! \u00bfSabe apreciar las personas diferentes a usted? \u00bfEs capaz de ver c\u00f3mo los dones y puntos de vista distintos pueden contribuir a que la iglesia cumpla con la obra de Dios? Aprenda a disfrutar c\u00f3mo los miembros del cuerpo de Cristo nos complementamos unos a otros (v\u00e9ase 1Co 12:12-13 para ampliar estos pensamientos).4.2 Nadie lograr\u00e1 ser perfecto aqu\u00ed en la tierra, por lo tanto debemos aceptar y amar a otros cristianos a pesar de sus faltas. Cuando vemos errores en otros creyentes, debi\u00e9ramos actuar con paciencia y amabilidad. \u00bfLe incomoda las acciones de alguien o su personalidad? En lugar de detenerse en las debilidades o buscar errores de dicha persona, ore por ella. Luego haga algo m\u00e1s, pasen tiempo juntos y vea si usted puede lograr ser de su agrado.4.3 Guardar la unidad es una de las funciones importantes del Esp\u00edritu Santo. El gu\u00eda, pero debemos estar dispuestos a que nos gu\u00ede. Lo hacemos al poner nuestra mira en Dios y no en nosotros mismos. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de qui\u00e9n es el Esp\u00edritu Santo y lo que hace, v\u00e9anse las notas a Joh 3:6; Act 1:5 y Eph 1:13-14.4.4-7 Todos los creyentes en Cristo pertenecen a un solo cuerpo, todos se han unido bajo la misma cabeza, que es Cristo mismo (v\u00e9ase 1Co 12:12-26). Dios otorg\u00f3 a cada creyente habilidades que pueden fortalecer todo el cuerpo. Su habilidad especial pudiera parecerle peque\u00f1a o grande, pero est\u00e1 en usted para usarla en el servicio de Dios. Pida a Dios que use sus dones para contribuir al fortalecimiento y la salud del cuerpo de creyentes.4.6 Dios est\u00e1 sobre todos nosotros, esto muestra su cuidado de gobernante (transcendencia). El est\u00e1 por todos, y en todos, esto muestra su presencia activa en el mundo y en las vidas de los creyentes (inmanencia). Cualquier visi\u00f3n de Dios que viole su transcendencia o su inmanencia no es una imagen real de El.4.8 El Psa 68:18, muestra a Dios como un conquistador que marcha y obtiene tributos de la ciudad vencida. Pablo usa esa figura para ense\u00f1ar que Cristo, en su crucifixi\u00f3n y resurrecci\u00f3n, obtuvo la victoria sobre Satan\u00e1s. Cuando ascendi\u00f3 al cielo, dio dones a la Iglesia, algunos de los cuales detalla en 4.11-13.4.9 \u00abLas partes m\u00e1s bajas de la tierra\u00bb pueden ser: (1) la tierra en s\u00ed misma (baja en comparaci\u00f3n al cielo), (2) la tumba, o (3) el Hades (que para muchos creyentes es el lugar de descanso de las almas entre la muerte y la resurrecci\u00f3n). Cualquiera que sea la interpretaci\u00f3n que usted le d\u00e9, no cambia el hecho de que Cristo es el Se\u00f1or de todo el universo, presente, pasado y futuro. Nada ni nadie est\u00e1 oculto de El. El Se\u00f1or de todo vino a la tierra y acept\u00f3 la muerte para rescatar a todos. Nadie est\u00e1 fuera de su alcance.4.11, 12 Nuestra unidad con Cristo no destruye nuestra individualidad. El Esp\u00edritu Santo ha dado a cada cristiano dones especiales para edificar la Iglesia. Ahora que los tenemos es crucial usarlos. \u00bfTiene la madurez suficiente para ejercitar los dones que Dios le ha dado? Si sabe cu\u00e1les son sus dones, busque oportunidades para servirle. Si no lo sabe, pida a Dios que se los muestre, quiz\u00e1 mediante sus ministros o amigos cristianos. Luego, a medida que empiece a reconocer su campo de servicio especial, use sus dones para fortalecer y alentar a la iglesia.4.12 Dios ha dado a su Iglesia una enorme responsabilidad: hacer disc\u00edpulos en todas las naciones (Mat 28:18-20). Involucra predicar, ense\u00f1ar, sanar, nutrir, dar, administrar, edificar y muchas tareas m\u00e1s. Si tuvi\u00e9ramos que cumplir este mandato como individuos, podr\u00edamos rendirnos aun antes de intentarlo, ser\u00eda tarea imposible. Pero Dios nos ha llamado a ser miembros de su cuerpo. Algunos podemos cumplir con una tarea, otros har\u00e1n otra. Juntos podemos obedecerle mejor de lo que lo har\u00edamos en forma individual. Trabajando juntos, como el cuerpo de Cristo, podemos expresar la plenitud de El (v\u00e9ase la nota en 3.19).4.14-16 Cristo es la Verdad (Joh 14:6) y el Esp\u00edritu Santo que gu\u00eda a la Iglesia es el Esp\u00edritu de verdad (Joh 16:13). Satan\u00e1s, por el contrario, es el padre de mentira (Joh 8:44). Como seguidores de Cristo, debemos dedicarnos a la verdad. Esto significa que nuestras palabras ser\u00e1n sinceras como tambi\u00e9n nuestras acciones reflejar\u00e1n la integridad de Cristo. Seguir la verdad en amor no siempre es f\u00e1cil, conveniente ni placentero, pero es necesario si la Iglesia va a cumplir con la obra de Cristo en el mundo.4.15, 16 Algunos cristianos temen que cualquier error destruya su testimonio por el Se\u00f1or. Ven su propia debilidad y saben que muchos incr\u00e9dulos parecen tener un car\u00e1cter m\u00e1s fuerte del que en realidad tienen. \u00bfC\u00f3mo crecemos en Cristo? La respuesta es que El nos forma en un cuerpo, en un grupo de individuos unidos en su prop\u00f3sito y en su amor unos por otros y por Cristo. Si uno de ellos tambalea, el resto est\u00e1 all\u00ed para apoyarlo y ayudarle a caminar con su Se\u00f1or otra vez. Si otro peca, puede hallar restauraci\u00f3n mediante la iglesia (Gal 6:1), al mismo tiempo que esta contin\u00faa testificando la verdad de Dios. Como miembro del cuerpo de Cristo, \u00bfrefleja usted parte del car\u00e1cter de Cristo y lleva a cabo su funci\u00f3n especial en la obra?4.17 Vivir en \u00abla vanidad de su mente\u00bb se refiere a la tendencia natural y humana de pensar sus caminos lejos de Dios. El orgullo intelectual, la racionalizaci\u00f3n y las excusas alejan a la gente de Dios. No se sorprenda si las personas no aceptan el evangelio. El evangelio parecer\u00e1 locura a quienes abandonan la fe y se apoyan en su propio entendimiento.4.17-24 La gente debiera poder ver una diferencia entre los cristianos y los que no lo son por la forma de vivir de los primeros. Ahora vivimos como hijos de luz (5.8). Pablo dice a los efesios que deben dejar la vida pasada de pecado, ahora que son seguidores de Cristo. La vida cristiana es un proceso. Aunque tenemos una nueva naturaleza, no adquirimos autom\u00e1ticamente todos los pensamientos y las actitudes buenas cuando nos convertimos en nuevas personas en Cristo. Pero si nos mantenemos atentos a Dios, siempre estaremos cambiando. \u00bfNota un proceso de cambio para mejorar pensamientos, actitudes y acciones en comparaci\u00f3n con los a\u00f1os pasados? A pesar de que el cambio puede ser lento, ocurrir\u00e1 de todas maneras si conf\u00eda en que Dios le cambiar\u00e1. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de nuestra nueva naturaleza como creyentes, v\u00e9anse Rom 6:6; Rom 8:9; Gal 5:16-26; Col 3:3-8.4.22-24 Nuestra vieja manera de vivir, la que ten\u00edamos antes de que crey\u00e9ramos en Cristo, es cosa del pasado. Debemos dejarla atr\u00e1s como ropa vieja que necesita desecharse. Esto es tanto una decisi\u00f3n que hacemos para toda la vida cuando decidimos aceptar el regalo de salvaci\u00f3n que Cristo nos da (2.8-10), como un compromiso consciente diario. No andamos por impulsos ni deseos. Debemos ubicarnos en nuestro nuevo papel, apuntar en la nueva direcci\u00f3n y apropiarnos de la nueva l\u00ednea de pensamiento que el Esp\u00edritu Santo nos da.4.25 Mentirle a otro quebranta la unidad, crea conflicto y destruye la confianza. Rompe las relaciones y conduce a una guerra abierta en la iglesia.4.26, 27 La Biblia no nos dice que debemos evitar sentir enojo, pero s\u00ed destaca que debemos saber controlarlo apropiadamente. Si somos descuidados al hablar, el enojo herir\u00e1 a otros y destruir\u00e1 las relaciones. Si las guardamos, motivar\u00e1 amargura y nos destruir\u00e1 por dentro. Pablo nos dice que debemos enfrentar nuestro enojo de inmediato, de modo que edifique relaciones antes que las destruya. Si alimentamos nuestro enojo, daremos a Satan\u00e1s la oportunidad para dividirnos. \u00bfEst\u00e1 molesto con alguien en este momento? \u00bfQu\u00e9 puede hacer para resolver las diferencias? No deje que termine el d\u00eda antes de que empiece a hacer algo para solucionar el conflicto y salvar su relaci\u00f3n.4.28-32 Podemos contristar al Esp\u00edritu Santo por la forma en que vivimos. Pablo nos amonesta en contra del lenguaje vulgar, sin sentido, uso inapropiado del lenguaje, amargura, palabras torpes y actitudes impropias contra otros. En cambio, debi\u00e9ramos perdonar, as\u00ed como Dios lo hizo con nosotros. \u00bfLastima o agrada a Dios con sus actitudes y acciones? Act\u00fae en amor con sus hermanos en Cristo en la forma que Dios lo hizo al enviar a su Hijo para morir por sus pecados.4.30 El Esp\u00edritu de Dios en nosotros es un sello de que le pertenecemos. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n, v\u00e9ase la nota a 1.13, 14.4.32 Esta es ley de Cristo relacionada con el perd\u00f3n tal como se ense\u00f1a en los Evangelios (Mat 6:14-15; Mat 18:35; Mar 11:25). Tambi\u00e9n la hallamos en la oraci\u00f3n del Se\u00f1or: \u00abPerd\u00f3nanos nuestras deudas, as\u00ed como nosotros perdonamos a nuestros deudores\u00bb. Dios no nos perdona porque perdonamos a otros, sino por su gran misericordia. Al entender su misericordia, sin embargo, anhelaremos ser como El. Ya que hemos sido perdonados, actuaremos de igual modo con otros. Los que no est\u00e1n dispuestos a perdonar no llegan a ser uno con Cristo. El estuvo dispuesto a perdonar aun a los que lo crucificaron (Luk 23:34).LA UNIDAD DE TODOS LOS CREYENTESLos creyentes son uno en:\tNuestra unidad se experimenta en:Cuerpo\t\tLa comuni\u00f3n de los creyentes: la IglesiaEsp\u00edritu\t\tEl Esp\u00edritu Santo que activa la comuni\u00f3nEsperanza\t\tEse futuro glorioso al que somos llamadosSe\u00f1or\t\tCristo, al que todos pertenecemosFe\t\tNuestra entrega \u00fanica a CristoBautismo\t\tBautismo: simboliza la entrada a la IglesiaDios\t\tDios, nuestro Padre, nos guarda por la eternidadA menudo los creyentes se dividen debido a diferencias doctrinales m\u00ednimas. Pero Pablo aqu\u00ed muestra los aspectos en los que los cristianos deben estar de acuerdo para lograr la verdadera unidad. Cuando los cristianos tienen esta unidad de Esp\u00edritu, las peque\u00f1as diferencias no deber\u00e1n disolverla.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 177 Efe 6:20; Flm 1:9<\/p>\n<p>b 178 Flp 1:27<\/p>\n<p>c 179 Rom 8:30<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> vocaci\u00f3n.  Es decir, el prop\u00f3sito para el cual Dios llama al creyente (cp. 1:18; 4:4; 1 Co 1:26).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> Este vers\u00edculo repite en parte lo que se encuentra en 3:1, donde empieza la exhortaci\u00f3n del ap\u00f3stol en los caps.4\u20146. Esto indica que 3:2-21 es una secci\u00f3n parent\u00e9tica. V\u00e9ase la nota 1 <strong>super (2)<\/strong> del cap.3.<\/p>\n<p> 1 <strong>super (2)<\/strong> V\u00e9ase la nota 1 <strong>super (2)<\/strong> del cap.3. En 3:1 Pablo habla de s\u00ed mismo como \u00abprisionero de Cristo Jes\u00fas\u00bb, pero aqu\u00ed dice que \u00e9l es un \u00abprisionero en el Se\u00f1or\u00bb. Ser prisionero en el Se\u00f1or es m\u00e1s profundo que ser prisionero del Se\u00f1or. Como prisionero en el Se\u00f1or, Pablo es un modelo para aquellos que desean andar como es digno del llamamiento de Dios.<\/p>\n<p> 1 <strong>super (3)<\/strong> Este libro est\u00e1 dividido en dos secciones principales. La primera, compuesta de los caps.1\u20143, revela las bendiciones y la posici\u00f3n que la iglesia ha obtenido en Cristo en los lugares celestiales. La segunda, que comprende los caps.4\u20146, nos exhorta acerca del vivir y de la responsabilidad que la iglesia debe tener en el Esp\u00edritu, sobre la tierra. La exhortaci\u00f3n b\u00e1sica es que nosotros debemos andar como es digno del llamamiento de Dios, llamamiento que es la totalidad de las bendiciones dadas a la iglesia, como se revela en 1:3-14. En la iglesia, bajo la bendici\u00f3n abundante del Dios Triuno, los santos deben andar como es digno de la elecci\u00f3n y predestinaci\u00f3n del Padre, la redenci\u00f3n del Hijo y el sello y las arras del Esp\u00edritu. Por lo tanto, en los caps.4\u20146, vemos, por un lado, el vivir que la iglesia debe tener y por el otro, la responsabilidad que la iglesia debe tomar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Aqu\u00ed comienza la exhortaci\u00f3n de Pablo a sus lectores para que promuevan la unidad de la iglesia mediante una vida santa (vv. <span class='bible'>Efe 4:1-6<\/span>) y para que, mediante la diversidad de los dones, contribuyan al bien com\u00fan (vv. <span class='bible'>Efe 4:7-16<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>24 (III) Parte segunda: exhortaciones a una conducta digna (4,1-6,20). Las exhortaciones a una conducta digna derivan de afirmaciones anteriores acerca de la unidad de todas las cosas en Cristo y el sometimiento de todas las cosas a \u00e9l (1,10.22-23), acerca de la humanidad nueva creada por medio del sacrificio de Cristo (2,15-16) y acerca de la unidad de gentiles y jud\u00edos en la Iglesia (3,4-6). Estos temas anteriores centran la atenci\u00f3n de los lectores con advertencias encaminadas a que \u00e9stos conserven la unidad de la Iglesia (4,3-6), vivan su vida en sometimiento mutuo (5,21), renuncien a antiguos usos imp\u00edos (4,17-18) y reconozcan el se\u00f1or\u00edo de Cristo (5,21; 6,10-12). La secci\u00f3n exhortatoria es particularmente rica en lenguaje bautismal (W. A. Meeks, \u00abIn One Body\u00bb, God\u2019s Christ and His People [Fest. N. A. Dahl; J. Jervel W. A. Meeks (eds.), Oslo 1977] 209-21).<\/p>\n<p>25 (A) Unidad y diversidad en la Iglesia (4,1-16). 1-6. Al comienzo de la secci\u00f3n exhortatoria se invoca de nuevo la imagen de Pablo, el prisionero en el Se\u00f1or, para conferir a las exhortaciones la autoridad del ap\u00f3stol. La unidad de la nueva humanidad creada en Cristo (2,14-16) queda ilustrada por la unidad de la Iglesia, promovida por las virtudes que hacen realidad la vida en com\u00fan: la humildad, la amabilidad, la paciencia y la tolerancia. El pasaje est\u00e1 inspirado en Col 3,12-15. 4-6. un solo cuerpo: La menci\u00f3n de la llamada a un solo cuerpo en Col 3,15 lleva a una afirmaci\u00f3n, que consta de siete partes, sobre la omnipresencia de la unidad que debe caracterizar la vida cristiana. 5. un solo Se\u00f1or: cf. 1 Cor 8,6. Esto es particularmente importante debido a los antecedentes gentiles de los lectores y a la insistencia del autor en el sometimiento de todos los poderes celestiales a Cristo (1,20-22). una fe, un bautismo: La unidad de fe se puede considerar en esta carta como unidad de cre\u00adencias. Denota las ense\u00f1anzas a las que se adhieren todos los miembros de la Iglesia. Cuando en el per\u00edodo posapost\u00f3lico surge el cristianismo institucional, la fe se convierte en aceptaci\u00f3n de una tradici\u00f3n apost\u00f3lica con autoridad (v\u00e9ase 2,20) que se puede distinguir de la doctrina falsa (4,14). La referencia que aqu\u00ed se hace a la unidad en el bautismo encaja dentro de la perspectiva eclesiol\u00f3gica de Ef (\u2192 Teolog\u00eda paulina, 82:125-26). Los cristianos est\u00e1n llamados en la Iglesia a una vida nueva (4,1) a la cual se entra en el bautismo, la iniciaci\u00f3n formal en el cuerpo (cf. Col 2,9-12). 6. sobre todos, entre todos, en todos: La serie llega a su cima con una declaraci\u00f3n de monote\u00edsmo (cf. Dt 6,4; Rom 3,30; 1 Cor 8,5-6). La trascendencia y omnipresencia de Dios se describen repitiendo cuatro veces panta, \u00abtodos\u00bb. 7-16. La unidad del cuerpo en los w. 3-6 proporciona el marco para la discusi\u00f3n de la diversidad de funciones dentro de la Iglesia. 8. al subir: El autor cita Sal 68,19 en una forma que no corresponde a ning\u00fan ms. b\u00edblico hebr. ni gr. (que leen \u00abrecibiste\u00bb en lugar de \u00abdiste\u00bb). La tradici\u00f3n rab\u00ednica posterior interpretaba ese pasaje aplic\u00e1ndolo a Mois\u00e9s cuando ascendi\u00f3 al monte Sina\u00ed y dio la ley (Str-B 3.596). El autor de Ef lo interpreta de manera af\u00edn, como una referencia a la ascensi\u00f3n de Cristo y su subsiguiente concesi\u00f3n de dones a la Iglesia. 9. regiones inferiores: Con las \u00abregiones inferiores\u00bb se significa, o el descenso al Hades, la morada de los muertos (cf. Rom 10,7; Flp 2,10; 1 Pe 3,19; 4,6), o la encarnaci\u00f3n en la tierra. La cosmolog\u00eda del autor, seg\u00fan la cual todos los seres no humanos, ben\u00e9ficos o malignos, est\u00e1n situados en las alturas (1,20-22; 3,9-10; 6,10-20), apoya la interpretaci\u00f3n de t\u00e7s g\u00e7s, \u00abla tierra\u00bb, como una aposici\u00f3n en gen. (\u00ablas regiones inferiores\u00bb, es decir, \u00abla tierra\u00bb; para una opini\u00f3n diferente, v\u00e9ase BDF 167), y del descenso como la encarnaci\u00f3n. Las regiones inferiores, ta  kat\u00f4tera, contrastan con lo alto del cielo, ta epourania. 11. dio ap\u00f3stoles: Tras una interpretaci\u00f3n cristol\u00f3gica de la cita de la Escritura, el autor a\u00f1ade la dimensi\u00f3n eclesiol\u00f3gica al interpretar los \u00abdones\u00bb de Sal 68,19 como funciones eclesiales. El primero son los ap\u00f3stoles y profetas, que para el autor pertenecen al pasado y son el cimiento de la Iglesia (2,20). Van seguidos por los predicadores del evangelio, pastores y maestros, que son funciones eclesiales destacadas en la \u00e9poca del autor. Esta lista de funciones se ha de distinguir de listas parecidas presentes en las cartas paulinas (Rom 12,6-8; 1 Cor 12,8-11.28), que enumeran carismas otorgados por el Esp\u00edritu a personas concretas, pastores: Como t\u00edtulo de un funcionario eclesi\u00e1stico, \u00abpastor\u00bb no se utiliza en ning\u00fan otro lugar del NT. Alusiones a tal funci\u00f3n, sin embargo, aparecen en exhortaciones hechas a dirigentes de la Iglesia (Hch 20,28; Jn 21,15-17; 1 Pe 5,7) para que atiendan al reba\u00f1o, y en la imagen de Jes\u00fas como el buen pastor (Jn 10,11). Estas funciones preparan a la Iglesia para el ministerio y contribuyen al crecimiento del cuerpo. 13. la edad adulta en plenitud: En este contexto, el gr. an\u00e7r no pretende insistir en la virilidad, sino en la condici\u00f3n adulta, en contraste con la ni\u00f1ez mencionada en el vers\u00edculo siguiente (BAGD 66[2]). Esta edad adulta plena se mide en relaci\u00f3n con \u00abla talla de la plenitud de Cristo\u00bb. 14. todo viento de doctrina: La doctrina falsa representa una amenaza para la unidad en la fe; v\u00e9ase el comentario a 4,5. 15-16. crezcamos hasta alcanzar&#8230; la cabeza: El autor vuelve a im\u00e1genes ya usadas en 1,23 y 2,20-22, describiendo el cuerpo como un organismo vivo que tiene a Cristo como fuente y meta de su crecimiento. 16. cuando cada parte funciona como es debido: El crecimiento y desarrollo del cuerpo depende de que cada miembro lleve a cabo las tareas que le son propias.<br \/>\n26 (B) Conducta cristiana y no cristia\u00adna (4,17-5,20). Esta larga secci\u00f3n paren\u00e9tica contrapone los usos imp\u00edos de los gentiles con las consecuencias \u00e9ticas de la vida desarrollada dentro del cuerpo de Cristo. Las recomendaciones son en buena medida tradicionales y en su mayor\u00eda est\u00e1n formuladas como mandatos negativos. Tratan de requisitos generales de la conducta cristiana y no muestran indicio alguno de abordar problemas espec\u00edficos. 17-19. El pasaje reitera la opini\u00f3n jud\u00eda com\u00fan acerca de la conducta moral pagana; v\u00e9ase Rom 1,21-25. 22-24. despojaos de la humanidad vieja: cf. Col 3,9-10. Con lenguaje bautismal (\u2192 Teolog\u00eda paulina, 82:112-14), el autor exhorta a los lectores a una conducta digna de la humanidad nueva (2,14-16). 4,25-5,2. Estos vers\u00edculos presentan una serie de exhortaciones morales que ilustran el tipo de conducta propio de cristianos que en el bautismo se han revestido de una naturaleza nueva (4,24). La motivaci\u00f3n es la com\u00fan condici\u00f3n de miembros del \u00fanico cuerpo (4,25), la solicitud por los pobres (4,28), la edificaci\u00f3n del pr\u00f3jimo (4,29) y especialmente la imitaci\u00f3n de Dios (5,1) y de Cristo (5,2). 30. no ofend\u00e1is al Esp\u00edritu Santo: La \u00edndole de las exhortaciones, centrada en la comunidad, indica que cualquier ofensa contra otro miembro es una ofensa contra el Esp\u00edritu Santo, pues los cristianos constituyen todos juntos un templo vivo en el cual habita el Esp\u00edritu (2,21-22). con el cual fuisteis sellados: V\u00e9ase Ef 1,13. 31. toda agresividad&#8230;: Se incorporan a la par\u00e9nesis elementos de una lista tradicional de vicios; tales listas son corrientes en los tratados morales helen\u00edsticos y tambi\u00e9n en otros lugares del NT (p.ej., Rom 1,29-21; G\u00e1l 5,19-21) y en la LQ (p.ej., 1QS 4,3-5; CD 4,17-19; v\u00e9ase S. Wibbing, Die Tugendund Lasterkataloge im Neuen Testament [BZNW 25, Berl\u00edn 1959]). Los vicios aqu\u00ed enumerados son los que subvierten la vida com\u00fan. 32. perdonaos mutuamente: Esta idea recuerda la petici\u00f3n del Padrenuestro, de que Dios perdone a quienes perdonan a los dem\u00e1s, pero en este caso el imperativo y la condici\u00f3n aparecen invertidos. 5,1. sed imitadores de Dios como hijos queridos: cf. 1 Cor 11,1; 1 Tes 1,6. Hay una manera de vivir que caracteriza la condici\u00f3n de miembro de la familia de Dios (2,19); una de las caracter\u00edsticas que definen a los cristianos como miembros de la familia de Dios es el amor al pr\u00f3jimo seg\u00fan el modelo del amor que el Hijo de Dios manifest\u00f3 en su muerte sacrificial (5,2). 3-5. Al describir la conducta de quienes est\u00e1n fuera de la familia de Dios, el autor incorpora de nuevo una lista de vicios (v\u00e9ase el comentario a 4,31) que incluye tres hapax legomena del NT: aischrot\u00e7s, \u00abobscenidad\u00bb, m\u00f4rologia, \u00abestupidez\u00bb, y eutrapelia, \u00abchocarrer\u00eda\u00bb. Cf. 1QS 10,22-24; 7,9.14; v\u00e9ase Kuhn, \u00abThe Epistle to the Ephesians\u00bb (\u2192 12 supra) 122. 6-20. Utilizando en los w. 6-17 un vocabulario que recuerda el lenguaje de la LQ, el autor contrapone los hijos de la desobediencia\/tiniebla con los hijos de la luz (cf. 1QS 5,1-2; 3,10-11; 1,5; 2,24-25). Como en Qumr\u00e1n, el dualismo luz-tiniebla es completamente \u00e9tico y no ontol\u00f3gico como en el gnosticismo posterior. 11. reprendedlos: La responsabilidad de corregir a los pecadores tambi\u00e9n era importante en Qumr\u00e1n (1QS 5,24-6,1; cf. Mt 18,15-17). 14. despierta, t\u00fa que duermes: Las palabras dio legei, \u00abpor eso se dice\u00bb, introducen lo que parece ser un fragmento de antiguo himno bautismal. 15-17. sabios&#8230; necios: cf. 1QS 4,23-24. 18-19. La secci\u00f3n concluye recomendando a los destinatarios que se llenen del Esp\u00edritu de Dios y exhort\u00e1ndoles a ejercitarse en pr\u00e1cticas relacionadas con una vida llena de Esp\u00edritu (cf. Col 3,16-17).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>TGr121 Pablo se describe a s\u00ed mismo en Efe 4:1 como el prisionero en el Se\u00f1or. El vivi\u00f3 en Cristo, en esperanza, en consagraci\u00f3n, en paz. Estas son esferas o atm\u00f3sferas, el aire que el cristiano respira. Pablo es preciso en el uso de las preposiciones cuando los puntos m\u00e1s finos de teolog\u00eda est\u00e1n en juego (\u1f10\u03bd  \u03ba\u03c5\u03c1\u03af\u1ff3 es atributivo de \u1f41  \u03b4\u03ad\u03c3\u03bc\u03b9\u03bf\u03c2; comp. R783). <\/p>\n<p> BD337(1) La exhortaci\u00f3n en el tiempo aoristo se usa para expresar la conducta venidera que contrasta con la conducta anterior (de inicio: los exhorto \u2026 a que anden).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>en el,<\/i> o, <i>por el<\/i> <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>and\u00e9is<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Estar ansiosos\/deseosos de guardar la verdad de la pac\u00edfica reunificaci\u00f3n de nuestro pueblo en todo momento.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Ambas casa han recibido la promesa de la misma esperanza.\n<\/p>\n<p><strong> [3] En lo que a YHWH concierne, hay s\u00f3lo una fe y un pueblo. Ese es el cuerpo del Pacto Renovado de Israel, en donde no hay Jud\u00edos, o Arameos, o Griegos sino que todos son Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Lo recto\/honesto en el Seno de Abraham. Ver notas en Lucas 16.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Los Israelitas no pueden imitar y seguir los caminos de los gentiles, desde que los Israelitas no son gentiles, como vemos aqu\u00ed en las comparaciones entre creyentes y gentiles. Los creyentes no deben andar, o hablar como los gentiles, \u00e9sto incluye referirse a s\u00ed mismos como un llamado\u201dcreyente gentil.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [6] Esto no es &#8211; y no puede &#8211; ser una descripci\u00f3n de un creyente, que anda En luz y revelaci\u00f3n. Los gentiles est\u00e1n ciegos y caminan en oscuridad espiritual.\n<\/p>\n<p><strong> [1] A diferencia de la religi\u00f3n, en donde las personas se convierten en miembros de una denominaci\u00f3n, en Israel nos convertimos en miembros unos de otros.\n<\/p>\n<p><strong> [2] El enojo es una emoci\u00f3n humana. Pero el enojo prolongado, o el enojo innato destruye desde dentro. Por tanto, los Israelitas son motivados a \u201cdejarlo ir\u201d antes de que el nuevo d\u00eda amanezca.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Un verdadero Israelita puede ser detectado por frutos de arrepentimiento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[6] Mal 2, 10.[8] Sal 68 (67), 19.[16] Que es el alma de este cuerpo o edificio espiritual.[21] Col 3, 9.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por eso yo, prisionero en el Se\u00f1or, os exhorto a que and\u00e9is como es digno del llamamiento con que fuisteis llamados: \u2014 Resumen : El cap\u00edtulo 4 tiene que ver con los deberes de los miembros del cuerpo de Cristo. En primer lugar, como vemos en los vers. 1-6, debemos guardar la unidad del Esp\u00edritu &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-efesios-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Efesios 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29902","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29902","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29902"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29902\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29902"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29902"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29902"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}