{"id":30644,"date":"2022-06-20T13:51:40","date_gmt":"2022-06-20T18:51:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hebreos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T13:51:40","modified_gmt":"2022-06-20T18:51:40","slug":"comentario-de-hebreos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hebreos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Hebreos 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Temamos, pues, mientras permanezca a\u00fan la promesa de entrar en su reposo, no sea que alguno de vosotros parezca quedarse atr\u00e1s.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> Resumen : Los vers\u00edculos 1 al 11 contin\u00faan la discusi\u00f3n comenzada en el cap\u00edtulo 3. Se describe el reposo de Dios, y \u00e9ste se identifica como el estar con Dios en los cielos eternamente. Los del \u00e9xodo no entraron en el reposo de Cana\u00e1n debido a su incredulidad. La aplicaci\u00f3n a los hebreos es que tampoco nosotros los cristianos entraremos si no continuamos en la fe de Jes\u00fas. El reposo de Dios en el s\u00e9ptimo d\u00eda, despu\u00e9s de la creaci\u00f3n, el s\u00e9ptimo d\u00eda guardado por los jud\u00edos bajo la ley de Mois\u00e9s, y la posesi\u00f3n de la tierra prometida, son figuras o tipos de este reposo de Dios. Es el verdadero reposo que queda para el pueblo (fiel) de Dios. Aun David, en el <span>Sal 95:1-11<\/span>, escribiendo quinientos a\u00f1os despu\u00e9s de la posesi\u00f3n de Cana\u00e1n, exhorta a los de su generaci\u00f3n no ser incr\u00e9dulos, sino obedecer la voz de Dios que llama al hombre a este reposo. Esto prueba que el reposo de Dios es espiritual, y no material. Los cristianos debemos procurar entrar en \u00e9l. <\/p>\n<p \/> Los vers\u00edculos 12 y 13 recuerdan a los hebreos (y a nosotros tambi\u00e9n) que Dios no puede ser enga\u00f1ado. Su Palabra penetra hasta las partes m\u00e1s interiores del ser humano y nada se esconde. Nos conviene, pues, ejercer cuidado espiritual y continuar en la fe, en lugar de apostatar. <\/p>\n<p \/> Los vers\u00edculos 14 al 16 comienzan una discusi\u00f3n sobre el sacerdocio de Jes\u00fas que contin\u00faa hasta el cap\u00edtulo 10. Considerando los hermanos hebreos c\u00f3mo es este gran sacerdote, querr\u00edan acercarse al trono de <\/p>\n<p \/> Dios por Jesucristo para hallar el oportuno socorro. <\/p>\n<p \/>\n<p \/> 4:1 \u2014 \u00abTemamos, pues\u00bb. Los hermanos hebreos estaban en peligro de caer de la gracia de Dios. Por eso les exhorta a temer tal posibilidad. No pudieron entrar en el reposo de Cana\u00e1n los jud\u00edos incr\u00e9dulos (desobedientes \u2014 3:18,19); la misma falta de fe excluir\u00eda ahora a los hebreos cristianos del reposo de Dios, que es la vida eterna en el cielo. A esto se refiere la frase, su reposo, en este vers\u00edculo 1. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abalguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado\u00bb. Fallar al no alcanzar el cielo. Dice la versi\u00f3n Hispanoamericana, \u00abTemamos, pues, no sea que tal vez&#8230; alguno de vosotros parezca haberse quedado atr\u00e1s\u00bb. Dejar la fe de Cristo por el juda\u00edsmo ser\u00eda incredulidad. Por este pecado se quedaron atr\u00e1s los israelitas salidos de Egipto y no se les concedi\u00f3 entrar en la tierra prometida. Ahora si los hermanos hebreos cometen el mismo pecado, se quedar\u00e1n atr\u00e1s y no se les conceder\u00e1 entrar en el cielo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>temamos pues.<\/i><\/b> <span class='bible'>Heb 4:11<\/span>; <span class='bible'>Heb 2:1-3<\/span>; <span class='bible'>Heb 12:15<\/span>, <span class='bible'>Heb 12:25<\/span>; <span class='bible'>Heb 13:7<\/span>; <span class='bible'>Pro 14:16<\/span>; <span class='bible'>Pro 28:14<\/span>; <span class='bible'>Jer 32:40<\/span>; <span class='bible'>Rom 11:20<\/span>; <span class='bible'>1Co 10:12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>la promesa de entrar.<\/i><\/b> <span class='bible'>Heb 4:9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:34<\/span>; <span class='bible'>1Sa 2:30<\/span>; <span class='bible'>Rom 3:3<\/span>, <span class='bible'>Rom 3:4<\/span>; <span class='bible'>2Ti 2:13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>en su reposo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Heb 4:3-5<\/span>; <span class='bible'>Heb 3:11<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>alguno de vosotros.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 7:21-23<\/span>, <span class='bible'>Mat 7:26<\/span>, <span class='bible'>Mat 7:27<\/span>; <span class='bible'>Mat 24:48-51<\/span>; <span class='bible'>Mat 25:1-3<\/span>; <span class='bible'>Luc 12:45<\/span>, <span class='bible'>Luc 12:46<\/span>; <span class='bible'>Luc 13:25-30<\/span>; <span class='bible'>Rom 3:23<\/span>; <span class='bible'>1Co 9:26<\/span>, <span class='bible'>1Co 9:27<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El reposo de los cristianos es alcanzado por fe,<\/i><\/b> <span class='bible'>Heb 4:1-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El poder de Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Heb 4:12<\/span>, <span class='bible'>Heb 4:13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Por nuestro sumo sacerdote Jes\u00fas, el Hijo de Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Heb 4:14<\/span>, <span class='bible'>Heb 4:15<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>podemos y debemos ir confiadamente al trono de la gracia,<\/i><\/b> <span class='bible'>Heb 4:16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Heb 3:12-19<\/span><\/span>\u00a0el que Israel no entre al reposo de Dios representa una advertencia para los cristianos. Ahora el autor explica en qu\u00e9 consiste este reposo y nos explica por qu\u00e9 est\u00e1 disponible para nosotros en la actualidad.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La tr\u00e1gica incredulidad de la generaci\u00f3n que cruz\u00f3 el desierto (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Heb 3:7-19<\/span><\/span>) sirve como advertencia para los creyentes de hoy que desean ingresar al\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">reposo<\/span>\u00a0de Dios, que se sigue ofreciendo al fiel (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Heb 4:6-11<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>ENTRAR EN SU REPOSO. ALGUNO DE VOSOTROS PAREZCA NO HABERLO ALCANZADO.<\/b> Si no se persevera en la fe y en la obediencia a Jesucristo, tampoco se logra el prometido reposo eterno del cielo (cf. <span class=\"bible\">Heb 11:16<\/span>; <span class=\"bible\">Heb 12:22-24<\/span>).<\/p>\n<p>(1) Se dice que \u00abtemamos\u00bb en vista de esa terrible posibilidad y del juicio de Dios.<\/p>\n<p>(2) La perseverancia en la fe requiere que el creyente contin\u00fae acerc\u00e1ndose a Dios por medio de Cristo con resoluci\u00f3n sincera (v. <span class=\"bible\">Heb 4:16<\/span>; <span class=\"bible\">Heb 7:25<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Cuidemos de no ser excluidos del descanso de Dios, 4:1-13.<br \/>\nI Temamos, pues, no sea que perdurando a\u00fan la promesa de entrar en su descanso, alguno de vosotros se encuentre que llega con retraso. 2 Porque igual que a ellos, se dirige tambi\u00e9n a nosotros este mensaje: y no les aprovech\u00f3 a aqu\u00e9llos haber o\u00eddo la palabra, por cuanto la oyeron sin fe los que la escucharon. 3 Nosotros, pues, los que hemos cre\u00eddo, entramos en el descanso, seg\u00fan que dijo: \u201cComo jur\u00f3 en su c\u00f3lera: No entrar\u00e1n en mi descanso,\u201d aunque sus obras estaban terminadas desde la creaci\u00f3n del mundo.\u201d 4 Pues en cierto pasaje habla as\u00ed del d\u00eda s\u00e9ptimo: \u201cY descans\u00f3 Dios en el d\u00eda s\u00e9ptimo de todas sus obras.\u201d 5 Y en \u00e9ste dice de nuevo: \u201cNo entrar\u00e1n en mi descanso.\u201d 6 Queda, pues, que algunos han de entrar en el descanso, y no habiendo entrado los primeramente invitados a causa de su incredulidad, 7 de nuevo se\u00f1ala un d\u00eda, \u201choy,\u201d declarando por David, despu\u00e9s de tanto tiempo, lo que arriba queda dicho: \u201cSi hoy oyereis su voz, no endurezc\u00e1is vuestros corazones.\u201d 8 Pues si Josu\u00e9 los hubiera introducido en el descanso, no hablar\u00eda (David) de otro d\u00eda, despu\u00e9s de lo dicho. 9 Por tanto, queda otro descanso para el pueblo de Dios. 10 Y el que ha entrado en su descanso, tambi\u00e9n descansa de sus obras, como Dios descans\u00f3 de las suyas. 11 D\u00e9monos prisa, pues, a entrar en este descanso, a fin de que nadie caiga en este mismo ejemplo de desobediencia. 12 Que la palabra de Dios es viva, eficaz y tajante, m\u00e1s que una espada de dos filos, y penetra hasta la divisi\u00f3n del alma y del esp\u00edritu, hasta las coyunturas y la medula, y discierne los pensamientos y las intenciones del coraz\u00f3n. 13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia, antes son todas desnudas y manifiestas a los ojos de aquel a quien hemos de dar cuenta.<\/p>\n<p>Contin\u00faa la exhortaci\u00f3n de la per\u00edcopa anterior. La base sigue siendo el salmo 95, invitando a no imitar a los israelitas del desierto, que, por su incredulidad, fueron excluidos de la entrada en el \u201cdescanso\u201d de la tierra prometida. A esa cita del salmo 95 se a\u00f1ade ahora otra nueva, la de Gen 2:2, donde se habla del \u201cdescanso\u201d de Dios, al terminar la obra de la creaci\u00f3n. El autor de esta carta a los Hebreos ve en ese \u201cdescanso\u201d de que hablan los textos de la Escritura, no simplemente el de la entrada en la tierra prometida, sino un \u201cdescanso\u201d m\u00e1s elevado y noble, al que Dios invita a todos los hombres, incluso a los israelitas que desde tiempos ya de Josu\u00e9 hab\u00edan entrado en el descanso de la tierra prometida (v.1-10).<br \/>\nEvidentemente el \u201cdescanso\u201d aludido, que debemos cuidar mucho de no perder (cf. v.1-2), es el descanso eterno de la gloria, incoado ya ac\u00e1 en la tierra mediante la uni\u00f3n con Dios por la gracia (cf. v.q-10). A las citas de Gen 2:2 y Sal 95:8-11 hemos de aplicar lo que dec\u00edamos poco ha, comentando las hechas en 1:5-14. Para el autor de la carta, ese peregrinar de los israelitas hacia el descanso de la tierra prometida ser\u00eda, en la intenci\u00f3n de Dios, \u201cfigura\u201d de otro descanso m\u00e1s noble y elevado ofrecido a todos los seres humanos, aquel del que El mismo goza desde la creaci\u00f3n del mundo y que ciertamente conseguiremos si permanecemos firmes en la fe en Jesucristo.<br \/>\nCon una especie de peroraci\u00f3n (v. 11-13), exhorta de nuevo a evitar el ejemplo de los israelitas del desierto, apresur\u00e1ndonos a responder a la llamada divina, pues \u201cla palabra de Dios\u201d es m\u00e1s eficaz y penetrante que una espada de dos filos, sin que haya posibilidad de eludir nuestra responsabilidad respecto a ella. La \u201cpalabra de Dios\u201d (\u00f3 A\u00f3yos \u03c4\u03bf\u03c5  \u0398\u03b5\u03bf\u03b0 ), que aqu\u00ed aparece en cierto modo personificada, no es el Verbo o segunda persona de la Sant\u00edsima Trinidad, conforme interpretaron algunos autores antiguos (Ambrosio, Atanasio, Cirilo Alejandrino), sino la revelaci\u00f3n misma de Dios, manifestando a los seres humanos su voluntad, con promesa de premios y amenaza de castigos. Esta \u201cpalabra,\u201d en realidad, es intercambiable con Dios mismo, que es el que la pronuncia; de ah\u00ed que se comience hablando de la \u201cpalabra de Dios\u201d (v.12) y se termine hablando de Dios mismo, como identificando la palabra con El (v.15). Las expresiones \u201cviva, eficaz., tajante., penetra hasta la divisi\u00f3n de alma y esp\u00edritu. 415, coyunturas y medula., discierne pensamientos e intenciones\u201d no pueden indicar m\u00e1s al vivo el poder y eficacia de la palabra que sale de la boca de Dios, que no puede volver vac\u00eda, sin conseguir su efecto, y para la cual nada hay oculto (cf. Isa 55:11; Flp 2:16; 1Te 1:13; 2Ti 2:9; 1Co 4:5).<\/p>\n<p>Jesucristo nuestro sumo sacerdote,1Co 4:14-16.<br \/>\n14 Teniendo, pues, un gran Pont\u00edfice que penetr\u00f3 en los cielos, Jes\u00fas, el Hijo de Dios, manteng\u00e1monos adheridos a la confesi\u00f3n (de nuestra fe). 15 No es nuestro Pont\u00edfice tal que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, antes fue tentado en todo a semejanza nuestra, fuera del pecado. 16 Acerqu\u00e9monos, pues, confiadamente al trono de la gracia, a fin de recibir misericordia y hallar gracia para el oportuno auxilio.<\/p>\n<p>Breve y conmovedora exhortaci\u00f3n a la confianza. La idea fundamental es que, teniendo un tal Pont\u00edfice, Jesucristo, Hijo de Dios, que ha entrado ya en el lugar del descanso e intercede por nosotros ante el trono del Padre, no deben desanimarnos las dificultades. En este sentido, la presente historia es conclusi\u00f3n de lo que precede; as\u00ed lo insin\u00faa, adem\u00e1s, la part\u00edcula \u201cpues\u201d del v.14. Sin embargo, no parece caber duda que el autor de la carta est\u00e1 pensando en ofrecer tambi\u00e9n una especie de introducci\u00f3n al tema que va a desarrollar a continuaci\u00f3n, el del sacerdocio de Jesucristo. Es la conocida habilidad para las transiciones, que hemos hecho notar ya en otras ocasiones (cf. 1:4-5; 2:17-3:2).<br \/>\nDe Cristo sumo sacerdote se hab\u00eda hablado ya anteriormente, pero como de pasada (cf. 2:17; 3:1); ahora se va a hablar de modo amplio y directo a lo largo de varios cap\u00edtulos. En esta especie de introducci\u00f3n se le llama \u201cgran sumo sacerdote\u201d (\u03b1\u03c1\u03c7\u03b9\u03b5\u03c1\u03ad\u03b1  \u03bc\u03ad\u03b3\u03b1\u03bd ), t\u00edtulo de doble grandeza, y se da a entender ya desde un principio que el santuario donde ejerce su funci\u00f3n sacerdotal medianera es el cielo, adonde subi\u00f3, despu\u00e9s de haber padecido y muerto ac\u00e1 en la tierra para llevar a cabo la obra redentora (v.14; cf. 1:3; 8:1-5). Se a\u00f1ade que, no obstante su grandeza (v.14), est\u00e1 lleno de compasi\u00f3n hacia nosotros, dispuesto a ayudarnos en todo, pues en su misma persona pas\u00f3 por la prueba de nuestras debilidades, excepto la del pecado (v.15; cf. 2:17-18). La conclusi\u00f3n, pues, se impone: con la presencia all\u00ed de Jesucristo, acerqu\u00e9monos con plena confianza al trono de Dios, el cual ser\u00e1 para nosotros, no tribunal de justicia, sino \u201ctrono de gracia,\u201d de donde derivar\u00e1n favores y ayudas para cada ocasi\u00f3n y circunstancia (v.16).<br \/>\nTal es, en resumen, el contenido de esta per\u00edcopa. A\u00f1adamos \u00fanicamente, dada su importancia, un breve comentario a la afirmaci\u00f3n de que Jesucristo, nuestro gran sumo sacerdote, fue \u201ctentado en todo (\u03c0\u03b5\u03c0\u03b5\u03b9\u03c1\u03b1\u03c3\u03bc\u03ad\u03bd\u03bf\u03bd  \u03ba\u03b1\u03c4\u03ac  \u03c0\u03ac\u03bd\u03c4\u03b1 ) a semejanza nuestra, fuera del pecado\u201d (\u03bd .15). La palabra \u201ctentaci\u00f3n\u201d equivale aqu\u00ed pr\u00e1cticamente a prueba, que al fin de cuentas eso es la tentaci\u00f3n: algo que pone a prueba las fuerzas y virtud del hombre (cf. Lev 22:28). Jesucristo, igual que nosotros, padeci\u00f3 las \u201ctentaciones\u201d o pruebas de cansancio, hambre, temor ante el sufrimiento, etc. (cf. Mat 4:2; Mar 14:33-39; Jua 4:6); incluso fue tentado por el diablo (cf. Luc 4:13). Sin embargo, cuando se met\u00eda de por medio el pecado, hubo una gran diferencia: la de que El, no solamente no cometi\u00f3 pecado (cf. Jua 8:46; 2Co 5:21; 1Pe 2:22; 1Jn 3:5), sino que ni lo pod\u00eda cometer, y las tentaciones en este sentido no pod\u00edan provenir sino del exterior (cf. Mat 4:8-10), nunca de su interior, donde no exist\u00eda esa lucha entre carne y esp\u00edritu que tantas veces a nosotros nos arrastra al pecado (cf.  G\u00e1l 5:16-25). Mas esa \u201cimpecabilidad,\u201d que le coloca aparte y por encima de nosotros, en nada disminu\u00eda su \u201ccompasi\u00f3n de nuestras flaquezas\u201d (v.15); antes al contrario, m\u00e1s bien la hac\u00eda m\u00e1s elevada y pura, ya que jam\u00e1s pod\u00eda mezclarse ah\u00ed el ego\u00edsmo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>promesa.<\/b> Este es el primer uso de esta palabra tan importante en Hebreos. El contenido de esta promesa se define como \u00abentrar en su reposo\u00bb. <b>su reposo.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Heb 3:11<\/span>. Este es el reposo que Dios da y por eso es llamado \u00abmi reposo\u00bb (<span class='bible'>Sal 95:11<\/span>) y \u00absu reposo\u00bb. Para los creyentes, el reposo de Dios incluye su paz, confianza de salvaci\u00f3n, seguridad en su fortaleza y certidumbre de un hogar celestial futuro (cp. <span class='bible'>Mat 11:29<\/span>). <b>no haberlo alcanzado.<\/b> Toda la frase podr\u00eda traducirse \u00abpara que no piensen que han llegado demasiado tarde para entrar en el reposo de Dios\u00bb (cp. <span class='bible'>Heb 12:15<\/span>). Con temor reverente todos deben examinar su propia condici\u00f3n espiritual (cp. <span class='bible'>1Co 10:12<\/span>; <span class='bible'>2Co 13:5<\/span>) y animar a los dem\u00e1s para que se mantengan firmes en su compromiso (cp. <span class='bible'>Jud 1:23<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tResumen : Los vers\u00edculos 1 al 11 contin\u00faan la discusi\u00f3n comenzada en el cap\u00edtulo 3. Se describe el reposo de Dios, y \u00e9ste se identifica como el estar con Dios en los cielos eternamente. Los del \u00e9xodo no entraron en el reposo de Cana\u00e1n debido a su incredulidad. La aplicaci\u00f3n a los hebreos es que tampoco nosotros los cristianos entraremos si no continuamos en la fe de Jes\u00fas. El reposo de Dios en el s\u00e9ptimo d\u00eda, despu\u00e9s de la creaci\u00f3n, el s\u00e9ptimo d\u00eda guardado por los jud\u00edos bajo la ley de Mois\u00e9s, y la posesi\u00f3n de la tierra prometida, son figuras o tipos de este reposo de Dios. Es el verdadero reposo que queda para el pueblo (fiel) de Dios. Aun David, en el Sal 95:1-11, escribiendo quinientos a\u00f1os despu\u00e9s de la posesi\u00f3n de Cana\u00e1n, exhorta a los de su generaci\u00f3n no ser incr\u00e9dulos, sino obedecer la voz de Dios que llama al hombre a este reposo. Esto prueba que el reposo de Dios es espiritual, y no material. Los cristianos debemos procurar entrar en \u00e9l.<br \/>\n\tLos vers\u00edculos 12 y 13 recuerdan a los hebreos (y a nosotros tambi\u00e9n) que Dios no puede ser enga\u00f1ado. Su Palabra penetra hasta las partes m\u00e1s interiores del ser humano y nada se esconde. Nos conviene, pues, ejercer cuidado espiritual y continuar en la fe, en lugar de apostatar.<br \/>\n\tLos vers\u00edculos 14 al 16 comienzan una discusi\u00f3n sobre el sacerdocio de Jes\u00fas que contin\u00faa hasta el cap\u00edtulo 10. Considerando los hermanos hebreos c\u00f3mo es este gran sacerdote, querr\u00edan acercarse al trono de<br \/>\n\tDios por Jesucristo para hallar el oportuno socorro. <\/p>\n<p>\t4:1 &#8212; \u00abTemamos, pues\u00bb. Los hermanos hebreos estaban en peligro de caer de la gracia de Dios. Por eso les exhorta a temer tal posibilidad. No pudieron entrar en el reposo de Cana\u00e1n los jud\u00edos incr\u00e9dulos (desobedientes&#8211;3:18,19); la misma falta de fe excluir\u00eda ahora a los hebreos cristianos del reposo de Dios, que es la vida eterna en el cielo. A esto se refiere la frase, su reposo, en este vers\u00edculo 1.<br \/>\n\t&#8211;\u00abalguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado\u00bb. Fallar al no alcanzar el cielo. Dice la versi\u00f3n Hispanoamericana, \u00abTemamos, pues, no sea que tal vez&#8230; alguno de vosotros parezca haberse quedado atr\u00e1s\u00bb. Dejar la fe de Cristo por el juda\u00edsmo ser\u00eda incredulidad. Por este pecado se quedaron atr\u00e1s los israelitas salidos de Egipto y no se les concedi\u00f3 entrar en la tierra prometida. Ahora si los hermanos hebreos cometen el mismo pecado, se quedar\u00e1n atr\u00e1s y no se les conceder\u00e1 entrar en el cielo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL REPOSO QUE NO OSAREMOS PERDER<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Hebreos 4:1-10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Es verdad que la promesa que ofrece la entrada en el reposo de Dios todav\u00eda nos sigue abierta; pero tened cuidado, no sea que alguno de vosotros se encuentre excluido. Por supuesto, es cierto que a nosotros se nos ha predicado el Evangelio, como a los antiguos; pero a ellos no les sirvi\u00f3 de nada la Palabra que oyeron, porque no les cal\u00f3 hasta las entretelas de su ser median te la fe. Somos nosotros, los que hemos hecho la decisi\u00f3n de la fe, los que entramos en el reposo; porque de aquellos dijo Dios: \u00abJur\u00e9 en Mi ira: \u00a1De <\/em>ninguna ma<em>nera entrar\u00e1n en Mi reposo!\u00bb Esto dijo Dios, aunque Sus obras estaban concluidas desde la fundaci\u00f3n del mundo; porque, en alg\u00fan lugar de la Escritura se dice as\u00ed del s\u00e9ptimo d\u00eda: \u00abY repos\u00f3 Dios de todas Sus obras en el s\u00e9ptimo d\u00eda. \u00bb Y dice en este lugar: \u00abDe ninguna manera entrar\u00e1n en Mi reposo.\u00bb Entonces, como a\u00fan falta que algunos entren, y como no entraron aquellos a los que se predic\u00f3 el Evangelio en la antig\u00fcedad por su falta de confianza, Dios fija otra vez un d\u00eda cuando dice por medio de David despu\u00e9s de un espacio considerable de tiempo: \u00ab\u00a1Hoy!\u00bb -exactamente como hab\u00eda dicho antes-, \u00abSi o\u00eds hoy Mi voz, no endurezc\u00e1is el coraz\u00f3n.\u00bb Si Josu\u00e9 los hubiera introducido en el reposo, entonces Dios no estar\u00eda despu\u00e9s hablando de otro d\u00eda. As\u00ed es que queda un reposo sab\u00e1tico para el pueblo de Dios. El que ha entrado en este reposo ha descansado de todas sus obras, como Dios descans\u00f3 de las Suyas.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>En un pasaje tan complicado como \u00e9ste es mejor tratar de captar las l\u00edneas generales del pensamiento antes de mirar algunos de sus detalles. El autor usa la palabra reposo <em>(kat\u00e1 paysis) <\/em>en tres sentidos diferentes. (i) Como si dij\u00e9ramos <em>la paz de Dios. <\/em>Es lo m\u00e1s grande del mundo el entrar en la paz de Dios. (ii) Como la us\u00f3<span class='bible'> en 3:12<\/span> queriendo decir <em>La Tierra Prometida. <\/em>Para los israelitas que llevaban tanto tiempo vagando por el desierto la Tierra Prometida era sin duda el reposo de Dios. (iii) La usa del <em>reposo de Dios <\/em>despu\u00e9s del sexto d\u00eda de la Creaci\u00f3n, cuando termin\u00f3 todas Sus obras. Esto de usar una palabra en dos o tres sentidos diferentes, jugando con ella hasta sacarle todo su jugo, era caracter\u00edstico del pensamiento culto y acad\u00e9mico de los d\u00edas en que escribi\u00f3 el autor de <em>La Carta a los Hebreos.<\/em><\/p>\n<p>Ahora, veamos los pasos del argumento. Ser\u00e1 m\u00e1s sencillo enumerarlos uno por uno.<br \/>(i) La promesa del reposo de Dios todav\u00eda sigue abierta para Su pueblo; el peligro consiste en dejar de alcanzarla.<br \/>(ii) Los israelitas de la antig\u00fcedad dejaron de entrar en el reposo de Dios. Aqu\u00ed la palabra <em>reposo <\/em>se usa en el sentido del asentamiento en la Tierra Prometida despu\u00e9s de los a\u00f1os del desierto. La referencia esa<span class='bible'> <\/span><em><span class='bible'>N\u00fameros <\/span><\/em><span class='bible'>13<\/span> y 14. Estos cap\u00edtulos cuentan la llegada de los israelitas a la frontera de la Tierra Prometida; la misi\u00f3n de los doce exploradores que hab\u00edan de inspeccionar la tierra; que diez de los doce volvieron con el veredicto de que la tierra era buena pero las dificultades eran insuperables; que Caleb y Josu\u00e9 solos estaban a favor de entrar a conquistarla en el poder del Se\u00f1or; que el pueblo sigui\u00f3 el consejo de los cobardes, y que el resultado fue que aquella generaci\u00f3n de cobardes desconfiados qued\u00f3 definitivamente descartada para entrar al reposo y la paz de la Tierra Prometida. No confiaron en que Dios los sacar\u00eda con bien de las dificultades que ten\u00edan por delante; y, por tanto, no llegaron a disfrutar del reposo que hubiera podido ser suyo.<\/p>\n<p>(iii) Ahora el autor pasa al sentido de la palabra <em>reposo. <\/em>Es verdad que los del pasado se perdieron el reposo que hubieran podido disfrutar; pero, aunque se lo perdieron, <em>el reposo sigui\u00f3 existiendo. <\/em>Detr\u00e1s de este argumento subyace una de las concepciones favoritas de los rabinos. El s\u00e9ptimo d\u00eda, despu\u00e9s que la Creaci\u00f3n fue completada, Dios descans\u00f3 de sus labores. En la historia de la Creaci\u00f3n de<span class='bible'> <\/span><em><span class='bible'>G\u00e9nesis 1<\/span><\/em><em> y 2, <\/em>hay un detalle curioso. De los primeros seis d\u00edas se dice que \u00abfue la tarde y la ma\u00f1ana\u00bb -seg\u00fan la manera jud\u00eda de medir el d\u00eda, que empezaba a la puesta, no a la salida del Sol-. Es decir: que todos los d\u00edas tuvieron un principio y un fin. Pero el d\u00eda s\u00e9ptimo, el del reposo de Dios, <em>no se mencionan la tarde y la ma\u00f1ana. <\/em>De aqu\u00ed los rabinos sacaban la conclusi\u00f3n de que, aunque los otros d\u00edas terminaron, el d\u00eda del reposo de Dios no ten\u00eda fin; el reposo de Dios era para siempre. Por tanto, aunque hac\u00eda mucho tiempo los israelitas fracasaron en su oportunidad de entrar en ese reposo, todav\u00eda se sigue ofreciendo.<\/p>\n<p>(iv) De nuevo el autor vuelve al sentido del <em>reposo <\/em>como la Tierra Prometida. Lleg\u00f3 el d\u00eda, despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os de deambular por el desierto, cuando, al mando de Josu\u00e9, el pueblo de Israel consigui\u00f3 entrar en la Tierra Prometida. Entonces, la Tierra Prometida fue <em>el descanso, y se <\/em>podr\u00eda pensar que entonces se cumpli\u00f3 la promesa.<\/p>\n<p>(v) Pero no; la promesa no se agot\u00f3, porque, en el <span class='bible'>Sal 95:7-11<\/span> , David oye la voz de Dios que le dice al pueblo que puede entrar en Su <em>reposo si <\/em>no endurece el coraz\u00f3n. Es decir: siglos <em>despu\u00e9s de que <\/em>Josu\u00e9 introdujera al pueblo en el <em>reposo <\/em>de la Tierra Prometida, <em>todav\u00eda <\/em>Dios sigue llamando a entrar en Su <em>reposo. <\/em>Este <em>reposo <\/em>ya no se refiere a entrar a vivir en la Tierra Prometida.<\/p>\n<p>(vi) Y aqu\u00ed llega el llamamiento final. Dios sigue llamando a no endurecer el coraz\u00f3n y a entrar en Su reposo. El \u00abhoy\u00bb de Dios no ha terminado, y la promesa sigue abierta; pero \u00abhoy\u00bb no va a durar siempre; la vida llega a su fin; uno se puede perder la promesa; por tanto, dice nuestro autor: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed y ahora, por la fe, entrad en el verdadero reposo de Dios!\u00bb<br \/>Hay una cuesti\u00f3n muy interesante de sentido en el vers\u00edculo 1. Hemos adoptado la traducci\u00f3n: <em>tened cuidado, no sea que alguno de vosotros se encuentre excluido. <\/em>Es decir: \u00abTened cuidado, no sea que vuestra desobediencia y falta de fe tenga como consecuencia que se os cierre la entrada en el reposo y la paz que Dios os ofrece.\u00bb<\/p>\n<p>Esa puede ser la traducci\u00f3n correcta; pero otra posibilidad muy interesante ser\u00eda: \u00abTened cuidado, no sea que cre\u00e1is que hab\u00e9is llegado demasiado tarde para entrar a disfrutar ya nunca del reposo de Dios.\u00bb<br \/>En la segunda traducci\u00f3n hay una advertencia. Es muy f\u00e1cil llegar a pensar que los grandes d\u00edas de la religi\u00f3n ya han pasado. Se cuenta que un ni\u00f1o, cuando le contaron alguna de las grandes historias del <em>Antiguo Testamento, <\/em>dijo con a\u00f1oranza: \u00abDios era mucho m\u00e1s emocionante entonces.\u00bb Hay una tendencia constante en la iglesia a mirar atr\u00e1s y pensar que el poder de Dios ha disminuido y que los d\u00edas dorados se han terminado. El autor de <em>Hebreos <\/em>nos dirige su toque de atenci\u00f3n: \u00ab\u00a1No cre\u00e1is que hab\u00e9is llegado demasiado tarde! No cre\u00e1is que los d\u00edas de las grandes promesas y de las grandes haza\u00f1as han quedado atr\u00e1s. Todav\u00eda es \u00abel hoy de Dios\u00bb. Dios te ofrece una bendici\u00f3n tan grande como las de los santos del pasado, y te propone una aventura tan maravillosa como las de los h\u00e9roes de la fe del pasado. Nuestro Dios es tan grande como ha sido siempre.\u00bb<\/p>\n<p>Hay dos verdades permanentes en este pasaje.<\/p>\n<p>(i) Una palabra, aunque sea muy grande, no sirve para nada a menos que llegue a formar parte de la persona que la oye. Hay muchas maneras de o\u00edr en el mundo: indiferente, desinteresada, cr\u00edtica, esc\u00e9ptica, c\u00ednicamente. El o\u00edr que importa es el que escucha con inter\u00e9s, cree, y pone en acci\u00f3n. Las promesas de Dios no son meras piezas hermosas de literatura; son promesas en las que a uno le va la vida.<br \/>(ii) En el primer vers\u00edculo, el autor de <em>Hebreos <\/em>exhorta a sus lectores para que tengan cuidado de no perder la promesa. La palabra que hemos traducido como <em>tener cuidado <\/em>quiere decir literalmente <em>temer (fobeisthai). <\/em>Este temor cristiano no es el miedo que le hace a uno salir huyendo de una tarea; ni el que le reduce a uno a una inactividad paralizada; es el temor que le hace a uno poner toda la carne en el asador en un esfuerzo para no perder aquello que de veras vale la pena.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 4<\/p>\n<p>4. REPOSO DE DIOS Y OBRA DE LOS SEIS D\u00cdAS (4\/03-05). <\/p>\n<p>1 y 2 en el cap. anterior<\/p>\n<p>3 Porque nosotros, los creyentes, vamos entrando en el reposo, conforme a lo que dijo: \u00abAs\u00ed que jur\u00e9 en mi ira: Jam\u00e1s entrar\u00e1n en mi reposo\u00bb; y eso que las obras de Dios estaban terminadas ya desde la creaci\u00f3n del mundo, 4 pues del d\u00eda s\u00e9ptimo la Escritura ha dicho as\u00ed: \u00abY en el d\u00eda s\u00e9ptimo descans\u00f3 Dios de todas sus obras\u00bb (Gen 2:2). 5 Y lo mismo en este pasaje: \u00abJam\u00e1s entrar\u00e1n en mi reposo.\u00bb <\/p>\n<p>El concepto de reposo (katapausis), en conexi\u00f3n con el salmo 95, hace pensar en la tierra de Cana\u00e1n. All\u00ed se hab\u00edan asentado los israelitas, despu\u00e9s de haber errado sin cesar por el desierto, all\u00ed hab\u00edan de vivir en reposo y seguridad al abrigo de sus enemigos. El mismo Dios de la alianza, que hab\u00eda acompa\u00f1ado a su pueblo en la marcha por el desierto, no ten\u00eda ya necesidad de morar en una tienda, hab\u00eda hallado en el templo su \u00ablugar de reposo\u00bb (cf. Isa 66:1; Sal 131:14 ; Hec 7:49). Evidentemente, la carta a los Hebreos traslad\u00f3 estas im\u00e1genes veterotestamentarias a un m\u00e1s all\u00e1 celestial. A la comunidad cristiana se le promete un nuevo Cana\u00e1n supraterreno, donde un d\u00eda podr\u00e1 descansar de todas las fatigas y tribulaciones de la vida. <\/p>\n<p>En este pasaje interviene todav\u00eda otro motivo: el del descanso de Dios el s\u00e9ptimo d\u00eda de la creaci\u00f3n. Como Dios, al cabo de seis d\u00edas, descans\u00f3 de todas sus obras, tambi\u00e9n los cristianos, los creyentes, descansar\u00e1n una vez de sus obras (cf. Rev 14:13). Pero el texto quiere decir algo m\u00e1s: no se limita a una mera comparaci\u00f3n. Se trata de la calidad misma del reposo al que se retir\u00f3 Dios despu\u00e9s de la creaci\u00f3n y al que est\u00e1 llamado el pueblo de Dios que peregrina. A todas luces, la carta no se refiere a una participaci\u00f3n en alg\u00fan atributo o en alg\u00fan estado de Dios, sino que alude a la misma realidad celestial que en otros lugares se designa como \u00abmundo futuro\u00bb, \u00abverdadero santuario\u00bb, \u00abpatria celestial\u00bb o \u00abciudad permanente\u00bb. El lugar de reposo de Dios es por tanto como una tierra que est\u00e1 preparada desde el comienzo mismo del mundo. A nosotros, que conocemos la palabra \u00abreposo\u00bb casi exclusivamente por la liturgia de difuntos y le asociamos la idea de un estado intermedio del alma separada del cuerpo (o incluso del cad\u00e1ver que reposa en el camposanto), puede parecernos un tanto curioso el empleo del t\u00e9rmino \u00abreposo\u00bb para designar la consumaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n cristiana. No obstante, si tenemos en cuenta que nuestra vida, a fuerza de agitaci\u00f3n, de desasosiego y de ajetreo, no llega nunca al reposo, tambi\u00e9n nosotros miraremos al reposo, a la katopausis celestial, como a una meta ardientemente deseable. <\/p>\n<p>5. EXHORTACI\u00d3N FINAL (4\/06-11). <\/p>\n<p>6 Y como todav\u00eda quedan algunos por entrar en el reposo, e incluso los primeros a quienes fue anunciado el Evangelio no entraron, por causa de su rebeld\u00eda, 7 vuelve a fijar un d\u00eda determinado -hoy-, diciendo por boca de David despu\u00e9s de tanto tiempo, conforme a lo ya dicho: \u00abHoy, si o\u00eds su voz, no endurezc\u00e1is vuestros corazones\u00bb. 8 Efectivamente, si Josu\u00e9 los hubiera introducido en el reposo, la Escritura no hablar\u00eda ya de un d\u00eda posterior a esto. 9 As\u00ed que a\u00fan le queda al pueblo de Dios un reposo sab\u00e1tico16. 10 Porque el que entra en el reposo de Dios, tambi\u00e9n \u00e9l descansa de sus obras, como Dios de las suyas propias. 11 Esforc\u00e9monos, pues, por entrar en aquel reposo, para que nadie caiga en aquella misma rebeld\u00eda. <\/p>\n<p>La homil\u00eda vuelve todav\u00eda a compendiar, como conclusi\u00f3n, la idea fundamental y pone en guardia con el mayor empe\u00f1o contra la desobediencia, que a los mismos israelitas del tiempo del desierto les impidi\u00f3 ya entrar en el reposo de Dios. Pero ni siquiera la toma de posesi\u00f3n de la tierra por Josu\u00e9 condujo a la meta anhelada de las promesas. El autor demuestra esta afirmaci\u00f3n que a nosotros se nos antoja obvia con un argumento que se encuentra tambi\u00e9n algunas veces en san Pablo (por ejemplo: Gal 3:17). Las palabras del salmo 95 se pronunciaron mucho tiempo despu\u00e9s de la toma de posesi\u00f3n de la tierra de Cana\u00e1n y por tanto deben referirse a otro acontecimiento, a otro \u00abhoy\u00bb. Es posible que desde el punto de vista de una ex\u00e9gesis cient\u00edfica sea insostenible esta argumentaci\u00f3n; sin embargo, su intenci\u00f3n es digna de tenerse en cuenta. En realidad, el Antiguo Testamento entendido en sentido cristiano no quiere informar sobre cosas pasadas, sino que apunta a nuestro futuro, a fin de que nosotros afrontemos el presente, el \u00abhoy\u00bb&gt;. As\u00ed la carta a los Hebreos nos instruye para que oigamos el Antiguo Testamento como una palabra que va dirigida a nuestra misma vida y nos fuerza a tomar una decisi\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>16.Ya en el Antiguo Testamento se designa el s\u00e1bado como \u00abd\u00eda de reposo\u00bb (Exo 35:2; 2Ma 15:1, y passim). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>6. HIMNO A LA PALABRA DE DIOS (4\/12-13). <\/p>\n<p>12 Porque la palabra de Dios es viva y operante, y m\u00e1s tajante que una espada de dos filos17: penetra hasta la divisi\u00f3n de alma y esp\u00edritu, de articulaciones y tu\u00e9tanos, y discierne las intenciones y pensamientos del coraz\u00f3n. 13 Nada creado est\u00e1 oculto a su presencia: todo est\u00e1 desnudo y patente a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas. <\/p>\n<p>PD\/FUERZA: El himno se halla al final de la primera parte de la carta y nos hace volver con el pensamiento al comienzo de la misma. Dios habl\u00f3 antes por los profetas, ahora ha hablado por su Hijo. Que nadie tenga en poco su palabra consider\u00e1ndola como mera palabra y no como obra. \u00bfA un mundo que, por cierto, no puede quejarse por falta de palabras -incluso, y sobre todo, de palabras hermosas, buenas, elevadas y devotas-, no tiene Dios otra cosa que ofrecerle que su palabra? Cierto que Dios no se ha contentado s\u00f3lo con hablar: call\u00f3 en la muerte de su propio Hijo, pero este callar sangriento \u00abhabla m\u00e1s elocuentemente que la sangre de Abel\u00bb (2Ma 12:24), y as\u00ed se nos remite de nuevo a la palabra, flaca e impotente desde el punto de vista humano. S\u00f3lo la fe sabe qu\u00e9 fuerza, qu\u00e9 vida reside en la palabra de Dios, y sabe que esta palabra es el poder decisivo de este mundo. Aunque mil veces sea deso\u00edda, ignorada, no se le haga el menor caso y se cometan acciones que la dejen en mal lugar, alguna vez llega para cada cual la hora de la verdad, cuando la palabra humillada y despreciada viene a pedirle cuentas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>17. Tambi\u00e9n Efe 6:17 compara la \u00abpalabra de Dios\u00bb con una \u00abespada del Esp\u00edritu\u00bb. Cf. tambi\u00e9n la espada de dos filos que sale de la boca del Hijo del hombre en el cielo (Rev 1:16). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>Parte segunda <\/p>\n<p>EL SUMO SACERDOCIO DE JES\u00daS 4,14-10,31 <\/p>\n<p>La gran pieza central de la carta est\u00e1 encerrada entre dos par\u00e9ntesis (4,14-16 y 10,19-31), que sustancialmente suenan lo mismo y que nos dan a conocer las intenciones que persigue el autor con sus reflexiones, en parte bastante dif\u00edciles: en la convicci\u00f3n de que tenemos \u00abun gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos\u00bb (4,14), que con su sangre nos facilit\u00f3 la entrada al verdadero \u00ablugar sant\u00edsimo\u00bb (10,19-21), debemos \u00abmantener firme nuestra profesi\u00f3n (de la esperanza\u00bb (4,14; 10,23), y \u00abacercarnos con confianza al trono de la gracia\u00bb (4,16; cf. 10,22). Se trata, por tanto, de nuevo de la firmeza y fidelidad en la fe, de la actuaci\u00f3n gozosa en el culto (10,25) y en la correcci\u00f3n fraterna, encaminada al amor y a las buenas obras (10,24). <\/p>\n<p>I JES\u00daS; NUESTRO SUMO SACERDOTE (4,14-5,10) <\/p>\n<p>1. TENEMOS UN SUMO SACERDOTE QUE SIENTE CON NOSOTROS (4, 14-5, 3). <\/p>\n<p>14 Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, Jes\u00fas, el Hijo de Dios, mantengamos firme nuestra profesi\u00f3n. 15 Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compartir el peso de nuestras debilidades, sino al contrario: tentado en todo, como semejante nuestro que es, pero sin pecado. 16 Acerqu\u00e9monos, pues, con confianza al trono de la gracia, para que obtengamos misericordia y hallemos gracia para ser socorridos en el momento oportuno. <\/p>\n<p>5,1 Porque todo sumo sacerdote, tomado de entre los hombres, est\u00e1 puesto para representar a los hombres en los relaciones con Dios, para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. 2 \u00e9l puede sentir indulgente compasi\u00f3n hacia los ignorantes y extraviados, ya que \u00e9l mismo est\u00e1 envuelto en debilidades. 3 A causa de ellas, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los del pueblo. <\/p>\n<p>Nuestra carta no est\u00e1 compuesta como un art\u00edculo cient\u00edfico, que va exponiendo una idea tras otra con rigurosa sucesi\u00f3n l\u00f3gica. La carta se asemeja m\u00e1s bien a una sinfon\u00eda, en la que los temas y motivos est\u00e1n entrelazados con maestr\u00eda. As\u00ed, el motivo del sumo sacerdote misericordioso se dej\u00f3 ya o\u00edr brevemente al principio (2,17), luego desapareci\u00f3, y ahora vuelve a desarrollarse ampliamente como primera motivaci\u00f3n del marco paren\u00e9tico en que est\u00e1 encerrada la gran pieza central. Debemos mantener firmemente nuestra profesi\u00f3n y, con confianza, es decir, sin temor, con la seguridad de ser escuchados, acercarnos al trono de la gracia, porque nuestro sumo sacerdote, no obstante su elevaci\u00f3n celestial, tiene un coraz\u00f3n que siente con nosotros. <\/p>\n<p>Repetidas veces se ha observado que el autor de la carta a los Hebreos no manifiesta esa entra\u00f1able familiaridad con Cristo que distingue tan se\u00f1aladamente las cartas del ap\u00f3stol Pablo. La imagen de Cristo de nuestra carta es como un icono: tiene rasgos solemnes, cultuales, parece proceder m\u00e1s de una especulaci\u00f3n erudita sobre la Escritura, que de experiencia viva de la fe. Tales observaciones son sin duda alguna exactas, y todav\u00eda tendremos ocasi\u00f3n de confirmarlas m\u00e1s de una vez. Sin embargo, es posible que el autor mismo se hiciera cargo de esta deficiencia suya y tratara de remediarla insistiendo con especial ah\u00ednco en la misericordia compasiva de Cristo. Mientras que el ap\u00f3stol Pablo hab\u00eda experimentado en forma muy concreta en el camino de Damasco el amor redentor del Hijo de Dios, el autor de la carta a los Hebreos tuvo que tomar de la tradici\u00f3n su saber acerca de Cristo y reforzarlo con motivos de raz\u00f3n o con pruebas de la Escritura. Por consiguiente, aunque sus consideraciones nos hagan de cuando en cuando la impresi\u00f3n de algo acad\u00e9mico, de nosotros depende el actualizarlas. <\/p>\n<p>Entre hombres no sabemos nunca con seguridad c\u00f3mo enjuician nuestras debilidades, si nos reprueban y condenan severamente o si lo dejan pasar todo con indiferencia. De Jes\u00fas sabemos cu\u00e1l es su posici\u00f3n frente al pecado, pero tambi\u00e9n sabemos que no reh\u00fasa su ayuda a ning\u00fan pecador que se dirija a \u00e9l. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Heb 3:11<\/span>; <span class='bible'>Heb 3:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La promesa de entrar en su reposo nos ha sido aportada por el evangelio. Nuestra situaci\u00f3n es tan parecida a la de los israelitas en el desierto que el autor puede decir que tambi\u00e9n a nosotros, como a ellos, nos han sido anunciadas las buenas nuevas. Ellos recibieron la promesa de entrar en la tierra prometida (p. ej. Exo. 3:7-10; 34:10-14) y fueron llamados a vivir por la fe en esa palabra de Dios. En ese sentido el evangelio les fue predicado (fueron \u201cevangelizados\u201d; v. 2, cf. G\u00e1l. 3:8, 9). Por lo tanto, siempre que est\u00e9 en pie la promesa, temamos (DHH, \u201cdebemos prestar mucha m\u00e1s atenci\u00f3n\u201d) que alguno de vosotros parezca quedarse atr\u00e1s. Siempre hay la posibilidad de que alg\u00fan miembro del grupo pueda fallar y no alcanzar el prometido reposo por la misma raz\u00f3n que los israelitas bajo Mois\u00e9s no llegaron a alcanzar su herencia: de nada les aprovech\u00f3 el o\u00edr la palabra, porque no se identificaron por fe con los que la obedecieron. Esto probablemente se refiere al hecho de que la mayor\u00eda no comparti\u00f3 la fe de Josu\u00e9 y Caleb cuando lleg\u00f3 el momento de entrar a la tierra de Cana\u00e1n (N\u00fam. 14). Todo ello indica que el o\u00edr el mensaje con fe es esencial para la salvaci\u00f3n (cf. Rom. 10:14).<\/p>\n<p>3-5 Los que hemos cre\u00eddo entraremos en el reposo del cual habla el Sal. 95:11. Dado que los israelitas ya estaban establecidos en Cana\u00e1n cuando David escribi\u00f3 este Salmo, su advertencia sobre no obtener el reposo de Dios debe referirse a algo m\u00e1s all\u00e1 de la posesi\u00f3n material. G\u00e9n. 2:2, donde se encuentra el verbo \u201crepos\u00f3\u00bb, se usa como llave para abrir el significado del mensaje. El reposo prometido en el Salmo es una forma de participar en el \u201cs\u00e1bado\u201d del mismo descanso de Dios, luego de su obra en la creaci\u00f3n (ver abajo sobre 4:9-11). En el argumento de Heb., el reposo de Dios equivale a \u201cuna patria mejor\u201d (11:16), \u201cla Jerusal\u00e9n celestial\u201d (12:22), el \u201creino que no puede ser sacudido\u201d (12:28) y otras descripciones de la herencia del cristiano. Desde un punto de vista ese reposo ya existe para nosotros en el cielo y ahora ya puede \u201centrarse\u201d en \u00e9l por la fe (v. 3; 12:22). Ha estado en existencia desde la creaci\u00f3n del mundo. Seg\u00fan otro punto de vista estamos en una peregrinaci\u00f3n hacia la \u201cciudad permanente\u201d (13:14) y debemos esperar ser dirigidos al \u201cmundo venidero\u201d (2:5). Heb. presenta la misma tensi\u00f3n entre el \u201cahora\u201d y el \u201ctodav\u00eda no\u201d que se encuentra en todo el NT. Jes\u00fas ha hecho posible que disfrutemos ciertas bendiciones en el presente, como una seguridad de que en el fin poseeremos todo lo que se nos ha prometido (cf. Ef. 1:13, 14). <\/p>\n<p>6-8 El reposo que los israelitas experimentaron en el tiempo de Josu\u00e9 era un anticipo del reposo definitivo y celestial. Heb. sigue argumentando que el camino a esa herencia definitiva ha sido asegurado por el Se\u00f1or Jesucristo (p. ej. 6:19, 20; 9:15; 10:19-22). Mucho tiempo despu\u00e9s de la conquista de Cana\u00e1n, el Sal. 95 se\u00f1al\u00f3 otro d\u00eda como el d\u00eda (hoy) para o\u00edr su voz y entrar al reposo de Dios. Esto prueba que David ten\u00eda en mente un reposo m\u00e1s all\u00e1 de disfrutar la vida en la tierra de Israel. Si Josu\u00e9 hab\u00eda dado al pueblo su reposo definitivo en el tiempo de la conquista, Dios no hablar\u00eda despu\u00e9s de otro d\u00eda. La esperanza del pueblo de Dios es de un reposo celestial y no el restablecimiento del pueblo en la tierra de Israel. Las promesas fundamentales del antiguo pacto son cumplidas en una manera transformada por Cristo.<\/p>\n<p>9-11 Dios desea que su pueblo participe en su propio reposo sab\u00e1tico. Esto involucra descansar de las obras que nos ha encomendado al presente (cf. Apoc. 14:13), as\u00ed como Dios de las suyas. Sin embargo, no debemos pensar en el reposo de Dios como un descanso en ociosidad. La Escritura deja en claro que \u00e9l sigue sosteniendo, dirigiendo y manteniendo su creaci\u00f3n, habiendo completado la obra de establecerla (p. ej. 1:3; Sal. 104; Juan 5:17). La idea es m\u00e1s bien la de una libertad del esfuerzo y la lucha para gozar con Dios la satisfacci\u00f3n y perfecci\u00f3n de su obra al crearnos y redimirnos. Dicho de otra manera, seremos liberados de todas las pruebas y presiones de nuestra actual existencia para servir a Dios sin obst\u00e1culos y para vivir con \u00e9l para siempre (cf. Apoc. 7:13-17). Por lo tanto, hay necesidad de hacer todo esfuerzo para entrar en aquel reposo. Como la fe es el medio por el cual entramos al reposo de Dios (v. 3), el autor est\u00e1 reafirmando claramente la advertencia contra endurecer nuestros corazones en incredulidad. No est\u00e1 diciendo que aseguramos nuestra salvaci\u00f3n por medio de buenas obras. Por otro lado, si la fe es genuina, se expresar\u00e1 en obediencia. Por lo tanto, nuestra preocupaci\u00f3n debe ser que nadie caiga siguiendo el ejemplo de desobediencia de los israelitas, como se destaca en el Sal. 95:7-11.<\/p>\n<p>12, 13  Este trozo termina con una reflexi\u00f3n sobre la Palabra de Dios (gr. ho logos tou Theou) y lo que ella puede lograr. No hay fundamento en el contexto para identificar esto con la Palabra personal de Dios mencionada en Juan 1:1-14. Es totalmente obvio que la expresi\u00f3n se refiere al evangelio, que se describe en el v. 2 como \u201clas buenas nuevas \u2026 o\u00edr la palabra\u201d (gr. ho logos tes akoues). El evangelio trae la promesa de salvaci\u00f3n as\u00ed como la advertencia de juicio (cf. 2:1-4). Sin embargo, tambi\u00e9n es claro que el Sal. 95 puede funcionar como la voz de Dios, llam\u00e1ndonos a la fe y advirti\u00e9ndonos sobre el endurecimiento del coraz\u00f3n. Este pasaje es en particular la Palabra de Dios que el autor de Heb. quiere que sus lectores escuchen en los caps. 3 y 4. De modo que lo que se dice en los vv. 12, 13 puede aplicarse tambi\u00e9n a la palabra de Dios escrita en la Escritura. En un lenguaje que recuerda Isa. 55:11, se dice que la Palabra de Dios es viva y eficaz, dando a entender que logra el prop\u00f3sito para el cual fue dada por Dios. Sin embargo, Heb. no sugiere que todos los que oyen el mensaje creer\u00e1n autom\u00e1ticamente y as\u00ed entrar\u00e1n al reposo de Dios. La met\u00e1fora de la espada de dos filos se usa para pintar lo que inicialmente parece una figura atemorizante. La palabra de Dios penetra hasta los pliegues m\u00e1s profundos de nuestro ser, abriendo y juzgando los pensamientos y las intenciones del coraz\u00f3n. Es el \u201ccr\u00edtico\u201d (gr. kritico\u0152s) por el que todos son juzgados. Ciertamente, al confrontarnos con la palabra de Dios, somos confrontados por Dios mismo, y no existe cosa creada que no sea manifiesta en su presencia. Cuando el autor dice que todas (las cosas) est\u00e1n desnudas y expuestas ante los ojos de Dios, el cuadro es el de un animal con la cabeza hacia atr\u00e1s y el cuello dispuesto para el sacrificio. Dicho simplemente, no podemos esconder nuestro rostro de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Si la palabra de Dios tiene un efecto de disecci\u00f3n y exposici\u00f3n de nuestras vidas ahora, no debemos endurecernos por el enga\u00f1o del pecado y venir totalmente sin prepararnos para enfrentarle en el d\u00eda final del juicio. En un an\u00e1lisis final, pues, este pasaje sugiere que la funci\u00f3n negativa o juzgadora de la palabra de Dios puede ser una ayuda para nosotros al continuar nuestro viaje de fe.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.1-3 Algunos de los cristianos jud\u00edos que recibieron esta carta pudieron haber estado a punto de volver atr\u00e1s del reposo prometido en Cristo, as\u00ed como la gente en la \u00e9poca de Mois\u00e9s dieron la espalda a la tierra prometida. En ambos casos, las dificultades del momento presente ensombrecieron la realidad de la promesa de Dios, y el pueblo dud\u00f3 de que Dios cumpliera sus promesas. Cuando ponemos nuestra confianza en nuestros propios esfuerzos en lugar de ponerla en Cristo, nosotros tambi\u00e9n estamos en peligro de darle la espalda. Nuestros esfuerzos propios nunca son suficientes; solo Dios puede vernos a trav\u00e9s de la fe.4.2 Los israelitas de la \u00e9poca de Mois\u00e9s ejemplifican un problema que afrontan muchos de los que llenan nuestros templos hoy. Saben mucho de Cristo, pero no lo conocen personalmente; no combinan su conocimiento con la fe. Deje que las buenas nuevas acerca de Cristo influyan en su vida. Crea en El y resp\u00f3ndale en obediencia. Conf\u00ede en Cristo y act\u00fae conforme a lo que usted conoce.4.4 Dios repos\u00f3 en el s\u00e9ptimo d\u00eda, no porque estaba cansado sino para indicar que hab\u00eda terminado la creaci\u00f3n. El mundo era perfecto y Dios se hallaba muy satisfecho con \u00e9l. Este reposo es una alegr\u00eda anticipada de nuestro gozo eterno cuando sea redimida la creaci\u00f3n, cuando se destruya todo indicio de pecado y el mundo vuelva a ser perfecto. Nuestra reposo en Cristo comienza cuando confiamos en El para permitirle que haga su obra perfecta y buena en nosotros (v\u00e9ase la nota en 3.11).4.6, 7 Dios les dio a los israelitas la oportunidad de entrar en Cana\u00e1n, pero ellos fracasaron porque le desobedecieron (N\u00fameros 14, 15). Ahora Dios nos da la oportunidad de entrar en el lugar supremo de reposo; El nos invita a acudir a Cristo. Para entrar en su reposo, debe creer que Dios tiene esta relaci\u00f3n en mente para usted y que debe dejar de tratar de producirlo; debe confiar en Cristo para eso; debe determinar obedecerle. Hoy es el mejor momento para hallar la paz con Dios. Ma\u00f1ana puede ser demasiado tarde.4.8-11 Dios quiere que entremos en su reposo. Para los israelitas de la \u00e9poca de Mois\u00e9s, este reposo fue la tierra prometida. Para los cristianos, es paz con Dios ahora y vida eterna en una tierra nueva despu\u00e9s. No necesitamos esperar hasta la muerte para disfrutar del reposo y de la paz de Dios. \u00a1Los podemos disfrutar cada d\u00eda ahora! Nuestro reposo diario en el Se\u00f1or no termina con la muerte sino que se perfeccionar\u00e1 en un reposo eterno en el hogar que Cristo est\u00e1 preparando para nosotros (Joh 14:1-4).4.11 Si Jesucristo ha provisto para nuestro reposo mediante la fe, \u00bfpor qu\u00e9 dice: \u00abprocuremos, pues, entrar en aquel reposo\u00bb? Esa no es la lucha de hacer bien a fin de obtener salvaci\u00f3n, ni tampoco es una lucha m\u00edstica para obtener victoria sobre el ego\u00edsmo. Se refiere a que debemos esforzarnos por apreciar y beneficiarnos de lo que Dios ya ha provisto. No debe darse por sentado la salvaci\u00f3n. El apropiarse del don que Dios ofrece requiere decisi\u00f3n y consagraci\u00f3n.4.12 La Palabra de Dios no es simplemente la colecci\u00f3n de palabras suyas, un medio de comunicar ideas; es viviente, cambia la vida y es din\u00e1mica al obrar en nosotros. Con la agudeza del bistur\u00ed de un cirujano, revela lo que somos y lo que no somos. Penetra la m\u00e9dula de nuestra moral y vida espiritual. Discierne lo que est\u00e1 dentro de nosotros, tanto lo bueno como lo malo. No solo debemos o\u00edr la Palabra sino que tambi\u00e9n debemos permitir que moldee nuestra vida.4.13 Nada puede ocultarse de Dios. El ve todo lo que hacemos y tiene conocimiento de todo lo que pensamos. Aun cuando estemos pasando por alto su presencia, El est\u00e1 all\u00ed. Cuando procuramos ocultarnos de Dios, El nos ve. No podemos tener secretos para El. Es consolador saber que, aunque nos conoce \u00edntimamente, sigue am\u00e1ndonos.4.14 Cristo es superior a los sacerdotes y su sacerdocio es superior al de los sacerdotes. Para los jud\u00edos, el sumo sacerdote era la autoridad religiosa m\u00e1xima en la tierra. Solo \u00e9l entraba en el Lugar Sant\u00edsimo una vez al a\u00f1o para ofrecer sacrificios por los pecados de toda la naci\u00f3n (Lev\u00edtico 16). As\u00ed como el sumo sacerdote, Jesucristo es el mediador entre Dios y nosotros. Como representante del hombre, intercede por nosotros ante Dios. Como representante de Dios, nos asegura el perd\u00f3n de Dios. Jesucristo tiene mayor autoridad que los sumos sacerdotes jud\u00edos porque El es realmente Dios y hombre. A diferencia del sumo sacerdote que pod\u00eda estar delante de Dios solo una vez al a\u00f1o, Cristo siempre est\u00e1 a la diestra de Dios, intercediendo por nosotros. El siempre est\u00e1 dispuesto a escucharnos cuando oramos.4.15 Jesucristo es como nosotros porque experiment\u00f3 toda clase de tentaciones. Nos da consuelo saber que Cristo fue tentado en todo, y puede compadecerse de nosotros. Nos anima saber que fue tentado y no cay\u00f3 en pecado. El nos muestra que no tenemos que pecar cuando nos enfrentamos a la tentaci\u00f3n. Jesucristo es el \u00fanico ser humano que ha vivido sin cometer pecado.4.16 La oraci\u00f3n es la forma en que nos acercamos a Dios \u00abconfiadamente\u00bb. Algunos cristianos lo hacen en forma sumisa con la cabeza inclinada, temerosos de pedirle a Dios que supla sus necesidades. Otros lo hacen con ligereza, con poca reflexi\u00f3n. Acuda a El con reverencia, porque El es su Rey; pero acuda tambi\u00e9n con confianza absoluta porque El es su Amigo y Consejero.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 124 G\u00e9n 2:3; \u00c9xo 20:11; Heb 3:11<\/p>\n<p>b 125 G\u00e1l 5:4; Heb 3:12; Heb 12:15<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Por tanto, temamos.  Cuando los creyentes son desobedientes e incr\u00e9dulos debe producirse en ellos el temor de no gozar de las bendiciones y la paz que Dios desea dar a sus hijos; as\u00ed como los Israelitas que no creyeron debieron haber tenido temor de no poder entrar a la tierra prometida. <\/p>\n<p><p> reposo.  se refiere a dos cosas: 1) La entrada de Israel a la tierra prometida donde experimentar\u00edan paz, tranquilidad y bendici\u00f3n (cp. Nm 14:23, 30; Dt 12:9\u2013 10 y v. coment. en 3:11); y 2) el reposo del creyente en Cristo, donde en su vida cotidiana puede experimentar paz y descanso (Jn 14:27; Mt 11:28\u2013 30). En este contexto el  reposo  no es una referencia al estado eterno.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> V\u00e9ase la nota 9 <strong>super (1)<\/strong>.<\/p>\n<p> 1 <strong>super (2)<\/strong> O, crea haber llegado muy tarde para ello.<\/p>\n<p> 1 <strong>super (3)<\/strong> V\u00e9ase la nota 11 <strong>super (1)<\/strong>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Aunque Dios ha prometido hoy a los creyentes que pueden entrar en Su reposo, algunos pueden carecer de esta experiencia a causa de incredulidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>22 (B) Advertencia basada en la infide\u00adlidad de Israel (3,7-4,13). 7. el Esp\u00edritu San\u00adto: El esp\u00edritu de Dios, inspirador de las Escri\u00adturas, habla a trav\u00e9s de ellas. No se deben ver en la expresi\u00f3n conceptos trinitarios. El ver\u00ads\u00edculo inicia una secci\u00f3n de advertencia basa\u00adda en la experiencia de Israel durante la pere\u00adgrinaci\u00f3n por el desierto. El argumento se apoya en la primitiva concepci\u00f3n cristiana que ve la redenci\u00f3n realizada por Cristo como un nuevo \u00e9xodo. En el AT, el \u00e9xodo hab\u00eda servido como s\u00edmbolo del regreso de los jud\u00edos del exi\u00adlio de Babilonia (Is 42,9; 43,16-21; 51,9-11); en el NT, la obra redentora era considerada como un nuevo \u00e9xodo, experimentado en primer lu\u00adgar por Jes\u00fas mismo (Lc 9,31) y despu\u00e9s por sus seguidores (1 Cor 10,1-11). Los destinata\u00adrios de Heb est\u00e1n todav\u00eda en camino hacia la meta de su \u00e9xodo: el santuario celestial adon\u00adde les ha precedido Jes\u00fas (6,20). Se han can\u00adsado y est\u00e1n en peligro de interrumpir su via\u00adje. De ah\u00ed la advertencia para que no dejen de alcanzar la meta, como aquellos hebreos que se rebelaron contra Dios. La cita de los vv. 7b-11 est\u00e1 tomada de Sal 95,7b-l 1, pero difiere en muchos aspectos de la lectura de los LXX. La diferencia principal es que, mientras que los LXX (y el TM) conectan los \u00abcuarenta a\u00f1os\u00bb (v. 10) con la ira de Dios, en este caso van con la frase anterior, \u00abvieron mis obras\u00bb, aunque en el v. 17 se sigue el orden de los LXX. La ra\u00adz\u00f3n de la trasposici\u00f3n no est\u00e1 clara. 9. vues\u00adtros padres me pusieron a prueba: cf. \u00c9x 17,7; Nm 20,2-5. 11. Cf. Nm 14,1-23. mi descanso: La tierra de Palestina; cf. Nm 20,12; Dt 12,9. Kasemann considera que el motivo de Heb del viaje del pueblo de Dios hasta su descanso asignado es un tema gn\u00f3stico (Wandering [&#8211;&gt; 8 supra] 67-75; contra esto, v\u00e9ase C. Colpe, Die religionsgeschichtliche Schule [FRLANT 78, Gotinga 1961]), pero el equivalente veterotestamentario parece ser una explicaci\u00f3n satis\u00adfactoria de la fuente de la cual ech\u00f3 mano el autor de Heb. (Para la opini\u00f3n de que a Heb no le interesa el viaje de Israel como tal, sino \u00fanicamente la negativa de los hebreos a entrar en la tierra prometida debido al miedo que te\u00adn\u00edan de que sus habitantes les dieran muerte [Nm 14,11-12.21-23.27-35], v\u00e9ase O. Ho\u00f1us, Katapausis [WUNT 11, Tubinga 1970] 116-46; de manera parecida Strobel, Hebraer 112). 12. el Dios vivo: El calificativo \u00abvivo\u00bb aplicado a Dios significa que \u00e9ste se mani\u00f1esta en sus obras (cf. Jos 3,10; Jr 10,10). La expresi\u00f3n \u00abapostatar del Dios vivo\u00bb se toma frecuente\u00admente como indicio de que Heb no fue escrito para cristianos jud\u00edos en peligro de recaer en el juda\u00edsmo, sino para convertidos paganos; en el caso de un regreso al juda\u00edsmo, se argu\u00adye, no se hablar\u00eda de \u00abapostatar del Dios ver\u00addadero\u00bb. Sin embargo, el autor no habla sim\u00adplemente del Dios verdadero, sino del Dios verdadero en cuanto vivo, es decir, en cuanto act\u00faa y, concretamente, en cuanto se mani\u00adfiesta en Cristo. Alejarse del cristianismo es, entonces, apostas\u00eda del Dios vivo, aun cuando fuera un regreso al juda\u00edsmo, donde se pasa por alto el acto supremo de Dios. 13. mientras todav\u00eda es hoy: El autor anticipa lo que va a de\u00adcir en 4,2-11. El \u00abdescanso\u00bb en el que Israel iba a entrar era s\u00f3lo una prefiguraci\u00f3n de aquel descanso al que est\u00e1n llamados los des\u00adtinatarios de la ep\u00edstola; y todav\u00eda est\u00e1 abierto a ellos, siempre y cuando perseveren en la fe con la cual iniciaron su vida como cristianos.<br \/>\n14. hemos llegado a ser compa\u00f1eros de Cristo: Probablemente la participaci\u00f3n significa com\u00adpartir el destino com\u00fan de entrar en el san\u00adtuario celestial.<br \/>\n23 16-19. Cf. Nm 14,1-38; Dt 1,19-40. De\u00adbido al miedo que les produc\u00eda la perspectiva de entablar batalla con los cananeos, los he\u00adbreos se negaron a entrar en la tierra de Cana\u00e1n. En castigo, el Se\u00f1or decret\u00f3 que todos, salvo los exploradores Caleb y Josu\u00e9 y quienes hab\u00edan nacido despu\u00e9s de la salida de Egipto, murieran en el desierto sin llegar a entrar en la tierra prometida. El autor hace hincapi\u00e9 en la conexi\u00f3n entre desobediencia (v. 18) e incre\u00addulidad (v. 19). 4,2. el evangelio nos ha sido predicado a nosotros lo mismo que a ellos: De\u00adbido a que la promesa hecha a los hebreos de que entrar\u00edan en Palestina prefiguraba la pro\u00admesa hecha a los cristianos de que entrar\u00e1n en el cielo, el autor utiliza terminolog\u00eda neotestamentaria para describir lo que hab\u00eda o\u00eddo Is\u00adrael; fue \u00abel evangelio\u00bb. 3-4. El \u00abdescanso\u00bb de Dios se ve con una dimensi\u00f3n m\u00e1s honda que no lo limita a Palestina. Sal 95,11 llama a esa tierra descanso de Dios (\u00abmi descanso\u00bb) por\u00adque era el lugar de descanso que iba a dar a su pueblo (contra G. von Rad, que ve la espiri\u00adtualizaci\u00f3n del concepto en el salmo mismo; v\u00e9ase Gesammelte Studien zum Alten Testa\u00adment [M\u00fanich 1965] 101-08 [trad. esp.: Estu\u00addios sobre el Antiguo Testamento (Salamanca 1982]). El autor lo entiende como una partici\u00adpaci\u00f3n en el descanso en el que Dios entr\u00f3 des\u00adpu\u00e9s de que la obra de la creaci\u00f3n hubiera quedado completada. Quienes sean fieles en\u00adtrar\u00e1n en la morada de Dios, descrita aqu\u00ed como un lugar de descanso, y no como el san\u00adtuario celestial (modo habitual en que la de\u00adsigna el autor) ni como la ciudad permanente (13,14).<br \/>\n24 6-9. El autor intenta encontrar dentro del salmo su personal interpretaci\u00f3n del des\u00adcanso de Dios. El sustantivo hebr. equivalente a \u00abdescanso\u00bb en Sal 95,11 es men\u00fcha y es dife\u00adrente del vb. \u00abdescansar\u00bb en Gn 2,2 (s\u00e1bat), pe\u00adro los LXX utilizan en ambos casos una pala\u00adbra derivada de la misma ra\u00edz gr.: katapausis (Sal 95,11) y katapau\u00f3 (Gn 2,2). De ah\u00ed que el autor de Heb encuentre en el texto del salmo una base para su interpretaci\u00f3n. Sostiene \u00e9l que lo que se les prometi\u00f3 a los hebreos no fue Palestina, sino una participaci\u00f3n en el descan\u00adso propio de Dios tras la creaci\u00f3n; cf. la idea ju\u00add\u00eda de que el s\u00e1bado, que refleja ese descanso, es \u00abla imagen del mundo venidero\u00bb (Gen. Rab.17 [12a]). Debido a su incredulidad, muchos de los hebreos del per\u00edodo del \u00e9xodo quedaron ex\u00adcluidos de ese descanso, y ni siquiera los que entraron en Palestina bajo el mando de Josu\u00e9 (v. 8) entraron en el descanso prometido, que es una realidad mayor que la tierra prometida. (Puesto que la forma gr. de \u00abJosu\u00e9\u00bb es la mis\u00adma que la de \u00abJes\u00fas\u00bb, el nombre como tal po\u00adne de relieve tanto la semejanza como el con\u00adtraste entre la figura del AT, que condujo a los hebreos a Palestina, y Jes\u00fas, que conduce a sus seguidores al descanso celestial de Dios.) Si no fuera as\u00ed, Dios no seguir\u00eda ofreciendo la promesa mucho despu\u00e9s de que Palestina hubiera sido ocupada. Sin embargo, sigue haci\u00e9ndolo, como demuestra el mandato \u00abde David\u00bb a los israelitas de su tiempo. Dicho mandato tam\u00adbi\u00e9n va dirigido a los cristianos: \u00abSi hoy escu\u00adch\u00e1is su voz, no endurezc\u00e1is vuestros corazo\u00adnes\u00bb (Sal 95,7-8). Debido a que la promesa sigue en pie, \u00abqueda un descanso sab\u00e1tico pa\u00adra el pueblo de Dios\u00bb (v. 9), una participaci\u00f3n en el descanso sab\u00e1tico de Dios mismo.<br \/>\n25 11. esforc\u00e9monos por entrar: Aunque el vb. spoudaz\u00f3, \u00abesforzarse\u00bb, tambi\u00e9n puede sig\u00adnificar \u00abapresurarse\u00bb, el contexto no hace pen\u00adsar en este significado. No se trata en absolu\u00adto de darse prisa para entrar en el descanso, sino m\u00e1s bien de perseverar en el esfuerzo ne\u00adcesario para alcanzarlo. 12-13. Estos dos ver\u00ads\u00edculos contin\u00faan la exhortaci\u00f3n a perseverar, pues la palabra de Dios juzga correctamente, dado que nada le es desconocido; a su luz han de ser juzgados dignos o indignos de entrar en el descanso de Dios los miembros de la pre\u00adsente generaci\u00f3n. 12. la palabra de Dios: Esto hace referencia al v. 7. Es la Palabra que habla a los seres humanos, invit\u00e1ndoles a la fe y la perseverancia. Es una Palabra salvadora, pero tambi\u00e9n juzga, puesto que condena a quienes se niegan a escucharla, viva y eficaz: La Pala\u00adbra se describe de una manera calculada para poner de relieve su eficacia: produce vida (cf. Dt 32,47) y consigue su prop\u00f3sito (cf. Is 55,10-11) . No parece que el autor pretenda m\u00e1s que una personificaci\u00f3n de la Palabra, aunque al\u00adgunos ven aqu\u00ed una referencia a la palabra de Dios encarnada en Jes\u00fas (cf. H. Clavier, \u00abHo logos tou theou dans l\u2019\u00e9pitre aux H\u00e9breux\u00bb, New Testament Essays [Fest. T. W. Manson, ed. A. J. B. Higgins, Manchester 1959] 81-93; R. Williamson, ExpTim 95 [1983-84] 4-8). m\u00e1s cortante que espada alguna de dos filos: cf. Is 49,2; Prov 5,4; Sab 18,16. El poder de penetra\u00adci\u00f3n de la Palabra se describe con lenguaje filoniano (cf. Quis rer. div. 130-31), pero en su contexto Fil\u00f3n no habla del poder de la Pala\u00adbra con respecto al juicio, como ocurre aqu\u00ed. alma y esp\u00edritu: Algunos ven en estas palabras una concepci\u00f3n del ser humano como com\u00adpuesto de cuerpo, alma y esp\u00edritu (E. Schweizer, \u00abPneuma\u00bb, TDNT 6.446); es dif\u00edcil estar de acuerdo con F. F. Bruce en que \u00abser\u00eda cierta\u00admente aventurado sacar de estas palabras conclusi\u00f3n alguna acerca de la psicolog\u00eda de nuestro autor\u00bb (Hebrews 82). Estos compo\u00adnentes humanos, como las correlativas \u00abarti\u00adculaciones y m\u00e9dulas\u00bb, est\u00e1n \u00edntimamente co\u00adnectados, y la declaraci\u00f3n de que la Palabra es lo bastante cortante para separarlos se hace simplemente para insistir en su poder de pe\u00adnetraci\u00f3n. capaz de juzgar las reflexiones y pen\u00adsamientos del coraz\u00f3n: El autor atribuye a la Palabra ese conocimiento de los seres huma\u00adnos que s\u00f3lo tiene Dios (cf. Hch 1,24; 15,8). 13. desnudo y patente: El ptc. gr. tetrach\u00e9lismena, \u00abpatente\u00bb, guarda relaci\u00f3n con el sustanti\u00advo trach\u00e9los, \u00abcuello\u00bb. El contexto indica que es sin\u00f3nimo de \u00abdesnudo\u00bb, pero ninguna de las explicaciones de c\u00f3mo lleg\u00f3 a adoptar ese significado resulta realmente satisfactoria. Las palabras gr. de la \u00faltima frase de este vers\u00edculo pueden significar \u00abacerca de quien hablamos\u00bb o \u00aba quien hemos de dar cuenta\u00bb. Esto \u00faltimo se ajusta mejor al contexto. Williamson (v\u00e9ase el comentario al v. 12) considera probable que el significado sea \u00abcon quien el Logos (Pala\u00adbra) est\u00e1 presente en favor nuestro\u00bb, y compa\u00adra esta frase con Jn 1,1.<br \/>\n26 (C) Jes\u00fas, sumo sacerdote miseri\u00adcordioso (4,14-5,10). 14-16. Estos vers\u00edculos recuerdan 2,16-3,1 y preparan para el desarro\u00adllo que sigue sobre el sacerdocio de Jes\u00fas. 14. gran sumo sacerdote: Este es el \u00fanico lugar de la ep\u00edstola donde Jes\u00fas es denominado as\u00ed; ha\u00adbitualmente, el autor habla de \u00e9l como sumo sacerdote o simplemente sacerdote; puede ser que en este momento desee hacer hincapi\u00e9 en la superioridad de Jes\u00fas respecto al sumo sacerdote jud\u00edo con quien lo compara cons\u00adtantemente. Fil\u00f3n aplica esta misma denomi\u00adnaci\u00f3n al Logos (cf. De somn. 1.214,219). que atraves\u00f3 los cielos: V\u00e9ase el comentario a 1,2; tambi\u00e9n 2 Hen 3-20. mantengamos nuestra con\u00adfesi\u00f3n de fe: V\u00e9ase el comentario a 3,2. 15. ten\u00adtado en todo, como nosotros, aunque no pec\u00f3: La \u00fanica diferencia que el autor se\u00f1ala entre las tentaciones de Jes\u00fas y las de sus seguidores es que \u00e9l nunca sucumbi\u00f3 a ellas. 16. el trono de gracia: El trono de Dios (cf. 8,1; 12,2). El reinado del Jes\u00fas exaltado es un tema de Heb, como pone de manifiesto el uso frecuente de Sal 110,1, y en 1,8 el autor habla del trono de Jes\u00fas. Pero la semejanza entre este vers\u00edculo y 10,19-22 demuestra que el autor est\u00e1 pensan\u00addo en el acceso confiado a Dios que ha queda\u00addo asegurado por la obra redentora de Jes\u00fas: \u00abPor medio de Jesucristo, el verdadero sumo sacerdote, el trono de Dios se ha convertido en el trono de gracia\u00bb (Michel, Hebraer 209-10).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>B224 \u039c\u03ae\u03c0\u03bf\u03c4\u03b5 se usa para introducir una cl\u00e1usula de complemento directo despu\u00e9s del verbo \u03c6\u03bf\u03b2\u03b7\u03b8\u1ff6\u03bc\u03b5\u03bd (esto aparece en los escritos de Lucas, de Pablo y en Hebreos como una peculiaridad semiliteraria, y no como un estilo popular): Por tanto, temamos, no sea que. <\/p>\n<p> BD337(1) Aqu\u00ed el aoristo de subjuntivo significa: comencemos a temer (de ingreso).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>una<\/i> <\/p>\n<p><p>  I.e., de Dios <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [8] Otros incr\u00e9dulos, o Israelitas que retroceden.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Una segunda oportunidad al pueblo endurecido.\n<\/p>\n<p><strong> [2] El pueblo de YHWH honran esa segunda oportunidad por medio de la obediencia a toda manera de reposo que El ha preparado para nosotros como es testificado por nuestras observancias del Shab\u00e1t semanal.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Hacer confesi\u00f3n en el Moshiach como el Hijo de YHWH es la parte f\u00e1cil. Mantenerse a tal confesi\u00f3n sin sucumbir al enga\u00f1o y ense\u00f1anzas seductivas, es el desaf\u00edo de todo Israel. Terminar la carrera es lo qu\u00e9 determina si entras en el eterno Shab\u00e1t.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[4] Gen 2, 2.[9] Que es el descanso que tienen los bienaventurados.[11] Por medio de la fe y las buenas obras.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong>CAP\u00cdTULO 4<br \/>4.1\u201310<\/strong><\/p>\n<p>4.1 El ejemplo del Israel rebelde en cuanto al no haber podido entrar en Cana\u00e1n es usado como una severa advertencia para los cristianos que no permanecen en la fe, si ellos no permanec\u00edan firmes en la fe, igual no lograr\u00edan entrar en el reposo ofrecido por Dios. Este reposo no se refiere espec\u00edficamente a la tierra de Cana\u00e1n, como en el 3:18; m\u00e1s bien es usado este hecho hist\u00f3rico de la vida de Israel como un tipo del reposo presente y futuro en los cielos para los hijos de Dios.<br \/>4.2 El escuchar el evangelio por si s\u00f3lo es insuficiente, a m\u00e1s de ello es indispensable una fe obediente hacia este.<br \/>4.3, 4 Los creyentes somos quienes lograremos mediante la fe entrar en el reposo al cual no lograron entrar los israelitas incr\u00e9dulos en el desierto.<br \/>4.5-9 Por medio de David, Dios prometi\u00f3 otro reposo diferente, futuro y superior, de lo anterior nuevamente se infiere que el reposo prometido para Israel no fue la tierra de Cana\u00e1n.<br \/>4.10 Al igual que Dios descans\u00f3 de su obra creadora al s\u00e9ptimo d\u00eda, quienes hemos depositado nuestra confianza en el Hijo de Dios descasaremos al disfrutar de las bendiciones presentes y futuras celestiales alcanzadas para nosotros por \u00c9l en la cruz.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario sobre Hebreos<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Temamos, pues, mientras permanezca a\u00fan la promesa de entrar en su reposo, no sea que alguno de vosotros parezca quedarse atr\u00e1s. Resumen : Los vers\u00edculos 1 al 11 contin\u00faan la discusi\u00f3n comenzada en el cap\u00edtulo 3. Se describe el reposo de Dios, y \u00e9ste se identifica como el estar con Dios en los cielos eternamente. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hebreos-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Hebreos 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30644","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30644"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30644\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}