{"id":30859,"date":"2022-06-20T14:01:47","date_gmt":"2022-06-20T19:01:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hebreos-1218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T14:01:47","modified_gmt":"2022-06-20T19:01:47","slug":"comentario-de-hebreos-1218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hebreos-1218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Hebreos 12:18 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>No os hab\u00e9is acercado al monte que se pod\u00eda tocar, al fuego encendido, a las tinieblas, a la profunda oscuridad, a la tempestad,<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>12:18<\/span>,<span>19<\/span> \u2014 \u2014 V\u00e9anse <span>Exodus 19:16<\/span> \u2014 <span>20:19<\/span>; <span>Deu 4:11<\/span>; <span>Deu 5:22<\/span>; <span>Deu 9:15<\/span>; <span>Deu 18:16<\/span>. <\/p>\n<p \/> Los vers\u00edculos 18 al 20 dan la raz\u00f3n de toda la instrucci\u00f3n y exhortaci\u00f3n de lo anterior (vers\u00edculos 14-17). Urge el autor de esta ep\u00edstola a sus lectores a no volver a la Ley de Mois\u00e9s. Con este fin les recuerda de aquello a lo cual no hab\u00edan llegado (como a cosa perfecta y final y en que quedarse), compar\u00e1ndolo con esto a lo cual s\u00ed hab\u00edan llegado, vers\u00edculo 22 . La perfecci\u00f3n (teleiosis, v\u00e9ase <span>7:11<\/span>, comentarios) no se hallaba en la Ley de Mois\u00e9s. Dicha ley fue a\u00f1adida (<span>G\u00e1l 3:19<\/span>; <span>Rom 5:20<\/span>) para prop\u00f3sitos temporarios. Era para los israelitas en la carne solamente. Los cristianos hebreos no hab\u00edan llegado para quedarse a tal cosa imperfecta y temporaria. Hab\u00edan llegado al cumplimiento de las promesas hechas a Abraham y cumplidas en Cristo. <\/p>\n<p \/> Los puntos negativos de los vers\u00edculos 18-20 dan \u00e9nfasis a los positivos de los vers\u00edculos 22-24. Es mucho m\u00e1s superior esto a lo cual hab\u00edan llegado los hermanos hebreos que aquello de lo cual hab\u00edan salido y que hab\u00eda sido abolido por la muerte de Cristo (<span>Col 2:14<\/span>). Las circunstancias que atend\u00edan a la presentaci\u00f3n de la Ley de Mois\u00e9s en el Monte Sina\u00ed ten\u00edan el dise\u00f1o de llenar a la gente de admiraci\u00f3n y temor para que no apostataran. Pero hay m\u00e1s raz\u00f3n para no apostatar bajo el Nuevo Testamento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>\u00c9xo 19:12-19<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 20:18<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 24:17<\/span>; <span class='bible'>Deu 4:11<\/span>; <span class='bible'>Deu 5:22-26<\/span>; <span class='bible'>Rom 6:14<\/span>; <span class='bible'>Rom 8:15<\/span>; <span class='bible'>2Ti 1:7<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En estos vers\u00edculos, el autor de Hebreos compara el Pacto Mosaico con el nuevo pacto comparando dos monta\u00f1as: el Monte Sina\u00ed y el Monte Sion. En el Monte Sina\u00ed, los israelitas recibieron la ley de Dios con temor y temblor, porque Dios mostr\u00f3 en ese tiempo su terrible poder (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 19:10-25<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 20:1-26<\/span><\/span>). En contraste, los creyentes cristianos han venido a una Jerusal\u00e9n celestial en el Monte Sion por medio de la sangre de Jes\u00fas. Esta monta\u00f1a es una celebraci\u00f3n del Santo, presenciada por \u00e1ngeles, creyentes y personas justas. El autor hace un v\u00edvido contraste entre los dos pactos y luego exhorta una vez m\u00e1s a sus lectores a no rechazar la ofrenda de salvaci\u00f3n de Cristo (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Heb 12:25-29<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>AL MONTE QUE SE POD\u00cdA PALPAR.<\/b> En estos vers\u00edculos se contrastan las impresionantes circunstancias de la entrega de la ley (cf. <span class=\"bible\">\u00c9xo 19:10-25<\/span>; <span class=\"bible\">Deu 4:11-12<\/span>; <span class=\"bible\">Deu 5:22-26<\/span>) y las caracter\u00edsticas del evangelio. Las consecuencias del apartarse del evangelio son much\u00edsimo m\u00e1s terribles que las del desprecio de la ley.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Vea <span class='bible'>\u00c9xo 19:12-13<\/span>; <span class='bible'>Deu 4:11<\/span>; <span class='bible'>Deu 5:22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El escritor procede a dar una ense\u00f1anza basada en el encuentro de Israel con Dios en el Monte Sina\u00ed (vea <span class='bible'>\u00c9xo 19:1-25<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 20:1-26<\/span>; <span class='bible'>Deu 4:10-24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t12:18,19 &#8211; &#8211; V\u00e9anse Exodus 19:16&#8211;20:19; Deu 4:11; Deu 5:22; Deu 9:15; Deu 18:16.<br \/>\n\tLos vers\u00edculos 18 al 20 dan la raz\u00f3n de toda la instrucci\u00f3n y exhortaci\u00f3n de lo anterior (vers\u00edculos 14-17). Urge el autor de esta ep\u00edstola a sus lectores a no volver a la Ley de Mois\u00e9s. Con este fin les recuerda de aquello a lo cual no hab\u00edan llegado (como a cosa perfecta y final y en que quedarse), compar\u00e1ndolo con esto a lo cual s\u00ed hab\u00edan llegado, vers\u00edculo 22 . La perfecci\u00f3n (teleiosis, v\u00e9ase 7:11, comentarios) no se hallaba en la Ley de Mois\u00e9s. Dicha ley fue a\u00f1adida (G\u00e1l 3:19; Rom 5:20) para prop\u00f3sitos temporarios. Era para los israelitas en la carne solamente. Los cristianos hebreos no hab\u00edan llegado para quedarse a tal cosa imperfecta y temporaria. Hab\u00edan llegado al cumplimiento de las promesas hechas a Abraham y cumplidas en Cristo.<br \/>\n\tLos puntos negativos de los vers\u00edculos 18-20 dan \u00e9nfasis a los positivos de los vers\u00edculos 22-24. Es mucho m\u00e1s superior esto a lo cual hab\u00edan llegado los hermanos hebreos que aquello de lo cual hab\u00edan salido y que hab\u00eda sido abolido por la muerte de Cristo (Col 2:14). Las circunstancias que atend\u00edan a la presentaci\u00f3n de la Ley de Mois\u00e9s en el Monte Sina\u00ed ten\u00edan el dise\u00f1o de llenar a la gente de admiraci\u00f3n y temor para que no apostataran. Pero hay m\u00e1s raz\u00f3n para no apostatar bajo el Nuevo Testamento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL TERROR DEL ANTIGUO PACTO<br \/>Y LA GLORIA DEL NUEVO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Hebreos 12:18-24<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>No es a algo que se puede tocar a lo que hab\u00e9is venido, ni al fuego llameante, la niebla y la oscuridad y la tempestad terrible, ni a los trompetazos, ni a la voz que dec\u00eda tales cosas que los que la o\u00edan suplicaban que no se les dijera ni una palabra m\u00e1s, porque no pod\u00edan soportar la orden: \u00abAl que toque el monte, aunque sea s\u00f3lo un animal, hay que apedrearlo.\u00bb Tan aterrador era lo que se ve\u00eda que Mois\u00e9s dijo: \u00abEstoy temblando de miedo.\u00bb Por el contrario, hab\u00e9is venido al Monte de Si\u00f3n y a la ciudad del Dios vivo, la Jerusal\u00e9n celestial, con sus mir\u00edadas de \u00e1ngeles reunidos en jubilosa asamblea; hab\u00e9is venido a la asamblea de los distinguidos cuyos nombres figuran en los registros del Cielo, al Dios que es el Juez de todos, a los esp\u00edritus de los justos que han alcanzado la meta para la que fueron creados&#8230; \u00a1y a Jes\u00fas, el Mediador del Nuevo Testamento, y a la Sangre rociada, que pregona un Mensaje m\u00e1s glorioso que la sangre de Abel!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>En este pasaje se nos presenta el contraste entre el Antiguo Pacto, que se estableci\u00f3 con la promulgaci\u00f3n de la Ley en el Monte Sina\u00ed, y el Nuevo Pacto, del que Jes\u00fas es Mediador. Hasta el vers\u00edculo 21 nos llega un eco tras otro de la historia de la promulgaci\u00f3n de la Ley, que <span class='bible'>Dt 4:11<\/span>  nos describe diciendo: \u00abY os acercasteis y os pusisteis al pie del monte; y el monte ard\u00eda en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube y oscuridad. Y el Se\u00f1or habl\u00f3 con vosotros desde en medio del fuego.\u00bb <span class='bible'>Ex 19:12-13<\/span>  habla de aquella terrible monta\u00f1a inasequible: \u00abY se\u00f1alar\u00e1s t\u00e9rmino al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no sub\u00e1is al monte, ni toqu\u00e9is sus l\u00edmites; cualquiera que tocare el monte, de seguro morir\u00e1. No lo tocar\u00e1 mano, porque ser\u00e1 apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivir\u00e1. Cuando se haga un toque largo de trompeta, subir\u00e1n al monte.\u00bb <span class='bible'>Dt 5:23-27<\/span>  cuenta que el pueblo tem\u00eda tanto o\u00edr la voz de Dios directamente, que le pidieron a Mois\u00e9s que fuera \u00e9l y les trajera el mensaje de Dios: \u00abSi o\u00edmos otra vez la voz del Se\u00f1or nuestro Dios, nos moriremos.\u00bb <span class='bible'>Dt 9:19<\/span>  alude al terror de Mois\u00e9s, pero el autor de <em>Hebreos <\/em>ha transferido estas palabras a la escena de la promulgaci\u00f3n de la Ley, aunque en la historia original las pronunci\u00f3 Mois\u00e9s cuando baj\u00f3 de la monta\u00f1a y se encontr\u00f3 con que el pueblo estaba adorando el becerro de oro. Todo el pasaje hasta el vers\u00edculo 21 incluye reminiscencias de la historia del Monte Sina\u00ed; y todos los detalles subrayan el horror de la escena. En tres cosas se hace hincapi\u00e9. (i) <em>La majestad soberana de Dios. <\/em>Es Su poder lo que se manifiesta, no Su amor. (ii) <em>La absoluta inaccesibilidad de Dios. <\/em>Lejos de estar abierto el acceso a Dios, el que intente acercarse a \u00c9l encontrar\u00e1 la muerte. (iii) El <em>absoluto terror de Dios. <\/em>Aqu\u00ed no hay m\u00e1s que un temor sobrecogedor que tiene miedo de mirar y aun de o\u00edr.<\/p>\n<p>Y entonces, a partir del vers\u00edculo 22, vemos la diferencia. La primera secci\u00f3n trata de todo lo que el hombre pod\u00eda esperar bajo el Antiguo Pacto: un Dios de majestad solitaria, separado absolutamente del hombre y que inspira un terror demoledor. Pero el cristiano ha entrado en un Nuevo Pacto y en una relaci\u00f3n nueva con Dios que es amor.<\/p>\n<p><em>Hebreos <\/em>hace una especie de lista de las nuevas glorias que esperan al cristiano.<\/p>\n<p>(i) Le espera la Nueva Jerusal\u00e9n. Se acaba este mundo, con toda su transitoriedad, sus miedos, sus misterios y sus separaciones, y al cristiano se le ofrece una vida nueva.<br \/>(ii) Le esperan los \u00e1ngeles, reunidos en jubilosa asamblea. La palabra es <em>pan\u00e9guyris, <\/em>que se usaba para hablar de una jubilosa asamblea nacional en honor de los dioses. Describ\u00eda para los griegos un d\u00eda de fiesta muy alegre en el que todo el mundo se lo pasaba estupendamente. Para el cristiano, el gozo del Cielo es tal que hace que hasta los \u00e1ngeles se pongan jubilosos.<\/p>\n<p>(iii) Le espera el pueblo escogido de Dios. El autor de <em>Hebreos <\/em>usa dos palabras para describirlo. Dice literalmente que son <em>los primog\u00e9nitos. <\/em>Lo que caracteriza al <em>primog\u00e9nito <\/em>es que le corresponden la herencia y el honor. Dice que son aquellos cuyos <em>nombres figuran en los registros del Cielo. <\/em>En la antig\u00fcedad, los reyes guardaban un registro de los ciudadanos fieles. As\u00ed es que al cristiano le esperan todos los que Dios ha distinguido y ha considerado s\u00fabditos fieles de Su Reino.<\/p>\n<p>(iv) Le espera Dios el Juez. El autor de <em>Hebreos <\/em>no olvida nunca que, al final de todo, el cristiano tendr\u00e1 que presentarse ante el tribunal de Dios. All\u00ed est\u00e1 la gloria; pero permanece el temor de Dios. El Nuevo Testamento no corre nunca peligro de convertir la idea de Dios en algo sensiblero.<\/p>\n<p>(v) Le esperan los esp\u00edritus de los justos que han alcanzado su meta. Antes le rodeaban como una nube invisible; al fin, el cristiano ser\u00e1 uno de ellos; se habr\u00e1 reunido con aquellos cuyos nombres est\u00e1n en el cuadro de honor de Dios.<\/p>\n<\/p>\n<p>(vi) Por \u00faltimo, el autor de <em>Hebreos <\/em>dice que all\u00ed le espera Jes\u00fas, el Que inici\u00f3 este Nuevo Pacto e hizo posible esta nueva relaci\u00f3n con Dios. Fue \u00c9l, el Sumo Sacerdote perfecto y el perfecto Sacrificio, el que hizo accesible lo inaccesible, y eso al precio de Su Sangre. As\u00ed es que la secci\u00f3n termina con el curioso contraste entre la sangre de Abel y la de Jes\u00fas. Cuando Abel fue asesinado, su sangre ped\u00eda venganza desde la tierra <em>(<\/em><span class='bible'>Ge 4:10<\/span><em> ); <\/em>pero cuando Jes\u00fas fue asesinado, Su Sangre abri\u00f3 el camino de la reconciliaci\u00f3n. Su Sacrificio hizo que los hombres pudieran ser amigos de Dios.<\/p>\n<p>La humanidad hab\u00eda vivido bajo el terror de la Ley; Dios estaba a una distancia infranqueable de terror paralizador. Pero, cuando Jes\u00fas vino y vivi\u00f3 y muri\u00f3, el Dios tan distante se hizo cercano, y se abri\u00f3 el acceso a Su presencia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 una monta\u00f1a de esta tierra:<\/b><\/i> La traducci\u00f3n literal ser\u00eda: una monta\u00f1a que se pueda tocar. Es preciso tener en cuenta que numerosos mss., entre ellos varios de los m\u00e1s antiguos y mejores, omiten el vocablo monta\u00f1a. En esta hip\u00f3tesis, las palabras de esta tierra (o que se pueda tocar ) podr\u00edan afectar al substantivo fuego y habr\u00eda que traducir: no se han acercado a un fuego ardiente y palpable.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>\u00c9xo 19:16-21<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 20:18-21<\/span>; <span class='bible'>Deu 4:11-12<\/span>; <span class='bible'>Deu 5:23-27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Respondiendo al llamado de Dios<\/p>\n<p>En forma caracter\u00edstica, el autor cambia de las advertencias al est\u00edmulo, recordando a sus lectores de los privilegios que les pertenecen por la gracia de Dios. Pero tales privilegios exigen una respuesta permanente de fe y obediencia. Cuando Israel se reuni\u00f3 ante el monte Sina\u00ed para escuchar la voz de Dios, fue una ocasi\u00f3n aterrorizadora (vv. 18-21; cf. Exo. 19), moviendo al pueblo a clamar que no se les hablase m\u00e1s. Por lo contrario, los cristianos han llegado por la fe al monte Sion, a la ciudad del Dios vivo, a la Jerusal\u00e9n celestial, donde \u00e9l est\u00e1 en el centro de una asamblea de \u00e1ngeles y de santos perfeccionados de todas las generaciones (vv. 22-24). Aqu\u00ed el \u00e9nfasis est\u00e1 en la aceptaci\u00f3n por causa de Jes\u00fas el mediador del nuevo pacto y su muerte expiatoria. De modo que no tenemos raz\u00f3n para rechazar al que advert\u00eda o apartarnos del que advierte desde los cielos (vv. 25-27). La certeza de compartir en el reino inconmovible de Dios debe motivarnos a una vida de gratitud y adoraci\u00f3n aceptable (vv. 28, 29).<\/p>\n<p>18-21 Los israelitas se acercaron a Dios en el monte Sina\u00ed para escuchar los t\u00e9rminos de su pacto y descubrir lo que significaba servirle como naci\u00f3n santa (Exo. 19:5, 6). Heb. arroja luz sobre los horrores f\u00edsicos que fueron parte de ese evento. Pero el fen\u00f3meno central y m\u00e1s significativo fue la voz que les hablaba (Exo. 19:16-24). Tan aterrador fue el encuentro con Dios que los que lo oyeron rogaron que no se les hablase m\u00e1s (Exo. 20:18, 19). Aun Mois\u00e9s, el mediador, temblaba de temor (cf. Deut. 9:19).<\/p>\n<p>22-24 El monte Sion, que puede ser entendido como la meta final del pueblo de Dios cuando dejaron Egipto, es el punto al cual los cristianos ya se han acercado. Sin embargo, la ciudad del Dios vivo \u2026 la Jerusal\u00e9n celestial es lo que est\u00e1 indicado m\u00e1s que un destino terrenal (cf. G\u00e1l. 4:26; Apoc. 21:2). Los hombres y mujeres de fe en los tiempos del AT miraban con esperanza hacia esta ciudad (cf. 11:10, 13-16), pero aquellos que se han acercado a Dios por medio de Jesucristo (se usa el mismo verbo en 4:16; 7:25; 10:22; 11:6) ahora son parte de la escena celestial. Esta es una forma v\u00edvida de decir que tenemos la seguridad de la herencia eterna prometida por medio de la fe en Jes\u00fas y en su obra. En esa ciudad celestial hay millares de \u00e1ngeles unidos en la celebraci\u00f3n con la asamblea de los primog\u00e9nitos que est\u00e1n inscritos en los cielos. Aqu\u00ed hay una visi\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda definitiva y completa del pueblo de Dios, reunido alrededor de Cristo en lugares celestiales (cf. Ef. 2:6, 7; Apoc. 7). Ahora podemos gozar de la membres\u00eda de esa asamblea (o \u201ciglesia\u201d) por medio de la fe. Si nuestros nombres est\u00e1n inscritos en el libro de la vida, alg\u00fan d\u00eda gozaremos de todos los derechos de la ciudadan\u00eda. Dios est\u00e1 all\u00ed como el juez de todos, lo que sugiere que el juicio debe tener lugar antes (cf. 9:27). Sin embargo, esta iglesia celestial consiste en los esp\u00edritus de los justos ya hechos perfectos, indicando que ellos son los han sido hechos perfectos para siempre por el sacrificio \u00fanico de Jesucristo (10:14). Como mediador del nuevo pacto, su sangre rociada provee una limpieza perfecta de la contaminaci\u00f3n del pecado (9:13-15; 10:22). La sangre de Abel clama por venganza (11:4), pero la sangre de Cristo habla mejor, asegur\u00e1ndonos el perd\u00f3n y la aceptaci\u00f3n. Todos deben enfrentar el juicio de Dios, pero los que conf\u00edan en el poder expiatorio de la muerte de Jes\u00fas pueden mirar hacia adelante confiando en la liberaci\u00f3n y en la vida permanente en presencia de Dios.<\/p>\n<p>25-27 La nota de advertencia aqu\u00ed parece un tanto abrupta despu\u00e9s de la seguridad de los vv. 22-24. Pero el punto del autor es que el Dios que habl\u00f3 en el Sina\u00ed (en la tierra rechazaron al que advert\u00eda) contin\u00faa llam\u00e1ndonos desde la Jerusal\u00e9n celestial (el que advierte desde los cielos). \u00a1No debe hacerse una distinci\u00f3n artificial entre el Dios del AT y el del NT! Puesto que Dios nos habla generosamente del perd\u00f3n y aceptaci\u00f3n a trav\u00e9s de la sangre de su Hijo, no debemos rechazar al que habla. Si los israelitas no escaparon de la condenaci\u00f3n de Dios cuando le dieron la espalda, mucho menos escaparemos nosotros (cf. 2:1-4). Cuando Dios habl\u00f3 desde el monte Sina\u00ed, toda la monta\u00f1a tembl\u00f3 violentamente (Exo. 19:18). Hag. 2:6 promete que, cuando llegue la hora para el juicio final y el t\u00e9rmino del actual orden mundial, Dios sacudir\u00e1 no s\u00f3lo la tierra, sino tambi\u00e9n el cielo (v. 26). S\u00f3lo quedar\u00e1 lo que no puede ser sacudido (v. 27), o sea, el \u201creino\u201d que Cristo comparte con aquellos que siguen confiando en \u00e9l (v. 28).<\/p>\n<p>28, 29 La respuesta apropiada al ofrecimiento de la gracia de Dios de un reino que no puede ser sacudido debe ser la \u201cgratitud\u201d (ver nota de la RVA). Tal gratitud es la base y motivaci\u00f3n para la adoraci\u00f3n verdadera y aceptable. El verbo gr. (latreuein) que se traduce sirvamos, aparece tambi\u00e9n en 9:14 y en otras versiones tiene la idea de rendir culto. La adoraci\u00f3n cristiana no puede ser restringida a la oraci\u00f3n y la alabanza en un contexto congregacional. Como lo ilustra el cap. 13, debemos adorar o servir a Dios por medio de nuestra fidelidad y obediencia a todas las \u00e1reas de nuestra vida (n\u00f3tese especialmente 13:15, 16; cf. Rom 12:1). Sin embargo, el autor tambi\u00e9n insiste en que la adoraci\u00f3n aceptable se caracteriza por el temor y la reverencia, y apoya su desaf\u00edo con una descripci\u00f3n de Dios como fuego consumidor. Esto alude a Deut. 4:24 (cf. Deut. 9:3; Isa. 33:14), donde se advierte a los israelitas a no ser tolerantes con la idolatr\u00eda, sino a permanecer fieles al Se\u00f1or y servirle exclusivamente, para no provocarle a ira. La certeza de la gracia de Dios nunca debe oscurecer la verdad de que un terrible juicio aguarda al ap\u00f3stata.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>p 647 \u00c9xo 19:12<\/p>\n<p>q 648 \u00c9xo 19:18<\/p>\n<p>r 649 \u00c9xo 19:16<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> El monte Sina\u00ed representa el pacto antiguo donde Mois\u00e9s recibi\u00f3 la ley (vers. 18\u2013 21), mientras que el monte Sion simboliza la Jerusal\u00e9n celestial (vers. 22\u2013 25). El primero es preparatorio y conduce al segundo que es final, total y eterno. La nueva \u00e9poca ya se ha hecho presente en la experiencia cristiana; jud\u00edos y gentiles son miembros de la  iglesia de los primog\u00e9nitos , (vers. 23).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 18 <strong>super (1)<\/strong> Las cosas mencionadas en los vs.18-19 son terrenales y materiales, y representan el lado de la ley donde todos, incluso Mois\u00e9s, estaban aterrados y temblando (vs.19-21).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El antiguo pacto (la ley) y el nuevo pacto (el evangelio) son aqu\u00ed contrastados mediante una comparaci\u00f3n del monte Sina\u00ed, donde fue dada la ley, con el monte Sion, la ciudad espiritual, eterna en los cielos y que es s\u00edmbolo del evangelio de la gracia (cp. <span class='bible'>G\u00e1l 4:24-26<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se inserta <i><b>monte<\/b><\/i> para suplir elipsis del original \u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 19:16-22<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">\u00c9xo 20:18-21<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Deu 4:11-12<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Deu 5:22-27<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R1118 El participio presente \u03c8\u03b7\u03bb\u03b1\u03c6\u03c9\u03bc\u03ad\u03bd\u1ff3 significa: palpable. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p><em>rtf1fbidisansiansicpg1252deff0fonttblf0fromanfprq2fcharset2 Wingdings 3;<\/em> . monte.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u2020 Sin duda en este contexto se hace referencia al Monte Sina\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No os hab\u00e9is acercado al monte que se pod\u00eda tocar, al fuego encendido, a las tinieblas, a la profunda oscuridad, a la tempestad, 12:18,19 \u2014 \u2014 V\u00e9anse Exodus 19:16 \u2014 20:19; Deu 4:11; Deu 5:22; Deu 9:15; Deu 18:16. Los vers\u00edculos 18 al 20 dan la raz\u00f3n de toda la instrucci\u00f3n y exhortaci\u00f3n de lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-hebreos-1218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Hebreos 12:18 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30859","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30859","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30859"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30859\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}