{"id":30908,"date":"2022-06-20T14:04:09","date_gmt":"2022-06-20T19:04:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-santiago-113-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T14:04:09","modified_gmt":"2022-06-20T19:04:09","slug":"comentario-de-santiago-113-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-santiago-113-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Santiago 1:13 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Nadie diga cuando sea tentado: \u201cSoy tentado por Dios\u201d; porque Dios no es tentado por el mal, y \u00e9l no tienta a nadie.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>1:13<\/span> \u2014 \u00abCuando alguno es tentado\u00bb. En este vers\u00edculo y en el siguiente la \u00abtentaci\u00f3n\u00bb tratada no es la de \u00abprueba\u00bb, sino de incitaci\u00f3n a pecar, solicitaci\u00f3n al mal, o seducci\u00f3n. Satan\u00e1s es el tentador (<span>1Ts 3:5<\/span>), \u00a1no Dios! V\u00e9anse <span>Mar 1:13<\/span>, <span>Luc 22:31<\/span>. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abno diga&#8230; de Dios\u00bb. Cuando uno se rinde a la tentaci\u00f3n, tiende a inculpar a Dios, o a otro, de su ca\u00edda. Ad\u00e1n inculp\u00f3 indirectamente a Dios (<span>G\u00e9n 3:12<\/span>). Siguen los hombres haciendo lo mismo hasta la fecha. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abde Dios\u00bb dice el texto griego, y no \u00abpor Dios\u00bb. \u00abDe Dios\u00bb es hacernos nacer de nuevo (vers\u00edculo 18), \u00a1pero no hacernos pecar! <span>G\u00e9n 22:1<\/span> no contradice esta verdad. Dios no \u00abtent\u00f3\u00bb a Abraham (es decir, no le sedujo); le \u00abprob\u00f3\u00bb. Le dio un mandamiento duro para probar su fe. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abporque Dios&#8230; por el mal\u00bb. Dice la Versi\u00f3n Moderna, \u00abde cosas malas\u00bb. Es incapaz de ser seducido a pecar. La tentaci\u00f3n, o solicitaci\u00f3n a pecar, no tiene nada que ver con Dios. En esta verdad hay gran consolaci\u00f3n para \u00e9l que cree en El. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abni \u00e9l tienta a nadie\u00bb. Disciplina, s\u00ed (<span>Hebreos 12:5-11<\/span>), pero no tienta. No hay verdad b\u00edblica m\u00e1s expl\u00edcita. Sin embargo, muchos persisten en implicar a Dios en los males cometidos por el hombre, si acaso no llegan a acusarle directamente. El que no es tentado de cosas malas, no puede ser el autor de tentaci\u00f3n para sus criaturas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>no diga que es tentado de Dios.<\/i><\/b> <span class='bible'>Stg 1:2<\/span>, <span class='bible'>Stg 1:12<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 3:12<\/span>; <span class='bible'>Isa 63:17<\/span>; <span class='bible'>Hab 2:12<\/span>, <span class='bible'>Hab 2:13<\/span>; <span class='bible'>Rom 9:19<\/span>, <span class='bible'>Rom 9:20<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El enfoque del cap\u00edtulo se traslada desde las pruebas (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Stg 1:2-12<\/span><\/span>) a la tentaci\u00f3n (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Stg 1:13-18<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">ni \u00e9l tienta a nadie:<\/span>\u00a0La tentaci\u00f3n para pecar no viene de parte de Dios. Dios jam\u00e1s llevar\u00e1 deliberadamente a una persona a cometer pecado, porque no s\u00f3lo ir\u00eda contra su naturaleza, sino ser\u00eda opuesto a su prop\u00f3sito de moldear su creaci\u00f3n a su imagen santa. No obstante, a veces Dios introduce a su pueblo en circunstancias adversas con el prop\u00f3sito de construir un car\u00e1cter piadoso (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 22:1<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 22:12<\/span><\/span>). Esas recompensas ser\u00e1n nuestras respectivas capacidades o posiciones de privilegio y servicio para la gloria de Cristo en su Reino venidero (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 4:10<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 5:10<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>TENTADO.<\/b> Ninguna persona que peca puede eludir la culpa acusando a Dios. Dios puede probar a los creyentes a fin de fortalecer su fe, pero nunca con la intenci\u00f3n de llevarlos al pecado. La naturaleza de Dios demuestra que \u00c9l no puede ser fuente de tentaci\u00f3n a pecar (v\u00e9ase el ART\u00cdCULO LOS ATRIBUTOS DE DIOS, P. 823. <span class=\"blue\">[<span class=\"bible\">Sal 139:7-8<\/span>]<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La misma palabra griega que se traduce \u00abpruebas\u00bb (vv. <span class='bible'>Stg 1:2-12<\/span>) tambi\u00e9n se traduce \u00abtentaci\u00f3n\u00bb aqu\u00ed. El punto de Santiago es que toda circunstancia dif\u00edcil que entra a la vida de un creyente puede fortalecerlo si obedece a Dios y permanece confiado en su cuidado, o convertirse en una proposici\u00f3n constante para hacer el mal si el creyente opta por dudar de Dios y desobedecer su Palabra. <b>Dios no puede ser tentado.<\/b> En su naturaleza santa, Dios no tiene capacidad alguna para hacer el mal y tampoco es vulnerable a \u00e9l (<span class='bible'>Hab 1:13<\/span>; cp. <span class='bible'>Lev 19:2<\/span>; <span class='bible'>Isa 6:3<\/span>; <span class='bible'>1Pe 1:16<\/span>). <b>ni \u00e9l tienta a nadie.<\/b> Dios dispone que las pruebas ocurran y en medio de ellas permite que se d\u00e9 la tentaci\u00f3n, pero \u00c9l ha prometido que no la permitir\u00e1 en mayor grado de lo que puedan soportar los creyentes y que nunca los dejar\u00e1 sin salida (<span class='bible'>1Co 10:13<\/span>). A ellos les corresponde elegir entre aprovechar la salida provista por Dios o ceder a la tentaci\u00f3n (<i>vea la nota sobre el v.<\/i><span class='bible'>Stg 1:14<\/span>; cp. <span class='bible'>2Sa 24:1<\/span>; <span class='bible'>1Cr 21:1<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t1:13 &#8212; \u00abCuando alguno es tentado\u00bb. En este vers\u00edculo y en el siguiente la \u00abtentaci\u00f3n\u00bb tratada no es la de \u00abprueba\u00bb, sino de incitaci\u00f3n a pecar, solicitaci\u00f3n al mal, o seducci\u00f3n. Satan\u00e1s es el tentador (1Ts 3:5), \u00a1no Dios! V\u00e9anse Mar 1:13, Luc 22:31.<br \/>\n\t&#8211;\u00abno diga&#8230; de Dios\u00bb. Cuando uno se rinde a la tentaci\u00f3n, tiende a inculpar a Dios, o a otro, de su ca\u00edda. Ad\u00e1n inculp\u00f3 indirectamente a Dios (G\u00e9n 3:12). Siguen los hombres haciendo lo mismo hasta la fecha.<br \/>\n\t&#8211;\u00abde Dios\u00bb dice el texto griego, y no \u00abpor Dios\u00bb. \u00abDe Dios\u00bb es hacernos nacer de nuevo (vers\u00edculo 18), \u00a1pero no hacernos pecar! G\u00e9n 22:1 no contradice esta verdad. Dios no \u00abtent\u00f3\u00bb a Abraham (es decir, no le sedujo); le \u00abprob\u00f3\u00bb. Le dio un mandamiento duro para probar su fe.<br \/>\n\t&#8211;\u00abporque Dios&#8230; por el mal\u00bb. Dice la Versi\u00f3n Moderna, \u00abde cosas malas\u00bb. Es incapaz de ser seducido a pecar. La tentaci\u00f3n, o solicitaci\u00f3n a pecar, no tiene nada que ver con Dios. En esta verdad hay gran consolaci\u00f3n para \u00e9l que cree en El.<br \/>\n\t&#8211;\u00abni \u00e9l tienta a nadie\u00bb. Disciplina, s\u00ed (Hebreos 12:5-11), pero no tienta. No hay verdad b\u00edblica m\u00e1s expl\u00edcita. Sin embargo, muchos persisten en implicar a Dios en los males cometidos por el hombre, si acaso no llegan a acusarle directamente. El que no es tentado de cosas malas, no puede ser el autor de tentaci\u00f3n para sus criaturas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>ECHARLE LAS CULPAS A DIOS<br \/><\/u><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Santiago 1:13-15<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>\n<p><em>Que nadie diga cuando es tentado: \u00ab\u00a1Esta tentaci\u00f3n es cosa de Dios!\u00bb Porque a Dios no Le puede tentar el mal, ni \u00c9l tienta a nadie. La tentaci\u00f3n ataca a las personas cuando sus propios deseos les tienden la trampa y las seducen; luego el deseo concibe y da a luz el pecado, y cuando el pecado ha llegado a su pleno desarrollo genera la muerte.<br \/><\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Tras este pasaje se encuentra una idea jud\u00eda a la que somos propensos todos en cierta medida. Santiago est\u00e1 corrigiendo aqu\u00ed a los que Le echan las culpas de la tentaci\u00f3n a Dios.<\/p>\n<p>La teolog\u00eda hebrea se debat\u00eda ante la divisi\u00f3n interior que se da en todas las personas. Era el problema que acechaba a Pablo: \u00bb Me encanta la Ley de Dios en lo m\u00e1s \u00edntimo de mi ser, pero descubro otra ley en mis miembros que le hace la guerra a la ley de mi mente y que me lleva cautivo a la ley del pecado que habita en mis miembros\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Rm 7:22<\/span><em> s). <\/em>Hay dos fuerzas que tiran de la persona en sentidos opuestos. Simplemente como una interpretaci\u00f3n de su experiencia personal, los jud\u00edos llegaron ala doctrina de las dos tendencias. Las llamaban <em>y\u00e9tser ha-t\u00f3b y y\u00e9tser ha-r\u00e1; la tendencia al bien y la tendencia al mal. <\/em>Era una manera de plantear el problema, pero no de resolverlo. En particular, no dec\u00eda de d\u00f3nde proced\u00eda la tendencia al mal; as\u00ed es que el pensamiento jud\u00edo se propuso explicarlo.<\/p>\n<p>El autor del <em>Eclesi\u00e1stico <\/em>estaba profundamente impresionado con la confusi\u00f3n que crea la tendencia al mal. \u00bb \u00bfOh, <em>Y\u00e9tser ha-R\u00e1l, <\/em>\u00bfpor qu\u00e9 se te permiti\u00f3 llenar la Tierra con tus enga<em>\u00f1os?\u00bb (Eclesi\u00e1stico 37:3). <\/em>Seg\u00fan su punto de vista, la tendencia al mal ven\u00eda de Satan\u00e1s, y la defensa del hombre era su propia raz\u00f3n. \u00abDios hizo al hombre en el principio, y le entreg\u00f3 en manos del que le hizo su presa. Le dej\u00f3 en poder de su albedr\u00edo. Si es tu voluntad, observar\u00e1s los mandamientos, y la fidelidad depende de lo que t\u00fa quieras\u00bb <em>(Eclesi\u00e1stico 15:14s).<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Hab\u00eda autores jud\u00edos que remontaban esta tendencia al mal al Jard\u00edn del Ed\u00e9n. En el libro ap\u00f3crifo Vida <em>de Ad\u00e1n y Eva <\/em>se cuenta as\u00ed la historia: Satan\u00e1s tom\u00f3 la forma de un \u00e1ngel y, hablando por medio de la serpiente, puso en Eva el deseo del fruto prohibido y la hizo jurar que tambi\u00e9n le dar\u00eda el fruto a Ad\u00e1n. \u00bb Cuando me hizo jurarlo -dec\u00eda Eva- se subi\u00f3 al \u00e1rbol. Pero en el fruto que me dio a comer <em>puso el veneno de su malicia, <\/em>es decir, de su concupiscencia. Porque la concupiscencia es el principio de todo pecado. E inclin\u00f3 la rama hacia la tierra, .y yo tom\u00e9 el fruto y lo com\u00ed.\u00bb Aqu\u00ed fue el mismo Satan\u00e1s el que consigui\u00f3 introducir la tendencia al mal en el hombre, que se identifica con la concupiscencia de la carne. Un desarrollo posterior de la historia fue que el principio de todo pecado fue el deseo que Satan\u00e1s ten\u00eda de Eva.<\/p>\n<p>El Libro de Enoc tiene dos teor\u00edas. Una es que los \u00e1ngeles<\/p>\n<p>ca\u00eddos fueron los responsables del pecado (85). La otra, que el responsable fue el mismo hombre. \u00abEl pecado no se envi\u00f3 a la Tierra, sino que el mismo hombre lo cre\u00f3\u00bb (98:4).<\/p>\n<p>Pero todas esas teor\u00edas simplemente empujan el problema otro paso m\u00e1s atr\u00e1s. Satan\u00e1s puede que pusiera la tendencia al mal en la persona humana; o lo hicieron los \u00e1ngeles ca\u00eddos; o puede haber sido el mismo ser humano el que se lo introdujo. Pero, \u00bfde d\u00f3nde procede <em>en \u00faltima instancia?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Para resolver este problema, algunos rabinos dieron un paso atrevido y peligroso. Arguyeron que, como Dios hab\u00eda creado todas las cosas, tiene que haber creado tambi\u00e9n la tendencia al mal. De ah\u00ed los dichos rab\u00ednicos \u00abDios dijo: \u00abMe arrepiento de haber creado la tendencia al mal en el hombre; porque, si no lo hubiera hecho, no se habr\u00eda rebelado contra M\u00ed. Yo cre\u00e9 la tendencia al mal, cre\u00e9 la Ley como un remedio. Si te ocupas de la Ley, no caer\u00e1s en su poder. Dios coloc\u00f3 la tendencia al bien en la mano derecha del hombre, y la tendencia al mal en su izquierda.\u00bb El peligro es obvio. Quiere decir que en \u00faltimo an\u00e1lisis el hombre puede echarle las culpas a Dios por su propio<\/p>\n<p>pecado. Puede decir, como dijo Pablo: \u00bb Ya no soy yo el que l\u00f3 hace, sino el pecado que habita en un\u00ed\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Rm 7:15-24<\/span><em> ). <\/em>De todas las doctrinas extra\u00f1as, la m\u00e1s extra\u00f1a es la que hace a Dios responsable del pecado en \u00faltima instancia.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>LA EVASI\u00d3N DE LA RESPONSABILIDAD<br \/><\/u><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Santiago 1:13-15<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Desde el principio del tiempo, el instinto del hombre lea sido echarle las culpas de su pecado a otro. El antiguo autor que escribi\u00f3 la historia del primer pecado en el Jard\u00edn del Ed\u00e9n era un psic\u00f3logo estupendo con un conocimiento profundo del coraz\u00f3n humano. Cuando Dios enfrent\u00f3 a Ad\u00e1n con su primer pecado, la respuesta de Ad\u00e1n fue: \u00abLa mujer que me diste para que estuviera conmigo me dio del \u00e1rbol, y por eso lo com\u00ed.\u00bb Y cuando Dios enfrent\u00f3 a la mujer con su acci\u00f3n, Le contest\u00f3: \u00abFue la serpiente la que me enga\u00f1\u00f3 para que comiera.\u00bb Ad\u00e1n dijo: \u00abYo no tengo la culpa. Fue Eva.\u00bb Y Eva dijo: \u00abYo no tengo la culpa. Fue la serpiente\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Ge 3:12<\/span><em> s).<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Los humanos siempre hemos sido expertos en el arte de la evasi\u00f3n. Les echamos las culpas a las circunstancias, a los dem\u00e1s, hasta a nuestro propio temperamento, por el pecado del que somos culpables.<\/p>\n<p>Santiago reprende firmemente ese .punto de vista. Para \u00e9l, lo \u00fanico que es responsable del pecado son los malos deseos de cada uno. El pecado ser\u00eda inoperante si no hubiera nada en la persona a lo que apelara. El deseo es siempre algo que se puede alentar o rechazar. Se puede controlar y hasta, por la gracia de Dios; elin\u00fanar, si no se deja para ma\u00f1ana. Pero si dejamos que los pensamientos se nos vayan por ciertos senderos, y los pasos nos lleven a ciertos lugares, y los ojos se fijen en ciertas cosas&#8230; fomentamos el deseo. Uno siempre puede entregarse a Cristo y ocuparse de cosas buenas tan totalmente que no le quede ni tiempo ni sitio para los malos pensamientos. Es para los desocupados para los que Satan\u00e1s encuentra faenas que hacer. Son la mente indisciplinada y el coraz\u00f3n no comprometido los que son vulnerables. Si se alienta el deseo suficientemente, segur=o que traer\u00e1 consecuencias. El <em>deseo engendra la acci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la ense\u00f1anza jud\u00eda dec\u00eda que el pecado produce la muerte. <em>La vida de Ad\u00e1n y Eva <\/em>cuenta qu\u00e9, en cuanto Eva comi\u00f3 el fruto, percibi\u00f3 un atisbo de la muerte. La palabra que usa Santiago en el vers\u00edculo 15, y que la versi\u00f3n Reina-Valera traduce <em>engendra (1909) o da a luz la muerte (1960) <\/em>es la palabra que se usa con los animales cuando <em>desovan o paren. <\/em>Dominado por el deseo, el hombre se rebaja al nivel de la creaci\u00f3n irracional.<\/p>\n<p>El gran valor de este pasaje est\u00e1 en que atribuye al hombre su verdadera responsabilidad por el pecado. Ninguno nacemos libres de deseos por cosas prohibidas; y, si animamos y alimentamos esos deseos hasta que llegan a ser grandes y monstruosamente fuertes, desembocar\u00e1n inevitablemente en acciones que son pecado -y ese es el camino que conduce a la muerte. Esta idea -y toda la experiencia humana admite que es verdad- debe lanzarnos a los brazos de la gracia de Dios, que es lo \u00fanico que nos puede hacer y mantener limpios, y que est\u00e1 al alcance de todos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Sir 15:11-20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>y 25 Heb 2:18; Heb 4:15<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> tentado.  Aunque la misma palabra en griego es usada en el vers. 2 para referirse a pruebas o dificultades, aqu\u00ed la palabra es usada como tentaci\u00f3n a pecar (cp.  mal,  vers. 13;  pasi\u00f3n,  vers. 14;  pecado,  vers. 15). Dios nunca es el autor del pecado; la gente peca porque son tentados por su propia concupiscencia (vers. 14; cp. Ro. 7:14\u2013 25).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n13<strong> (1)<\/strong> O, probado. La palabra griega traducida <em> pruebas <\/em> y <em> prueba <\/em> en los vs.2 y 12 es el sustantivo de la palabra <em> tentado <\/em> usada aqu\u00ed y en el v. 14. Las dos palabras son muy parecidas en cuanto a la ra\u00edz y ambas se refieren a ser probado. Ser probado por \u00e9l sufrimiento externo causado por el entorno es una prueba (v.2). Ser probado por la seducci\u00f3n interna de la concupiscencia es una tentaci\u00f3n (v.14). En los vs.2-12 se habla de la prueba; en los vs. 13-21 se habla de la tentaci\u00f3n. En cuanto a la prueba, debemos soportarla amando al Se\u00f1or para obtener la bendici\u00f3n, que es la corona de vida. En cuanto a la tentaci\u00f3n, debemos resistirla recibiendo la palabra implantada para obtener la salvaci\u00f3n, es decir, la salvaci\u00f3n de nuestras almas (v.21). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n13<strong> (2)<\/strong> La palabra griega significa tanto <em> no probado <\/em> como <em> no susceptible de ser probado por tanto, no susceptible a tentaci\u00f3n, que no puede ni ha de ser tentado.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n13<strong> (3)<\/strong> El diablo es el tentador, y no Dios ( Mat_4:3 1Ts_3:5) . <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>tentado<\/i><\/b>. Tentar es poner a prueba o solicitar al mal. En los vv. <span class='bible'>Stg 1:2<\/span> y <span class='bible'>Stg 1:12<\/span>, se usa la misma palabra griega para significar las pruebas que est\u00e1n destinadas a examinar la calidad del car\u00e1cter de una persona. En el presente vers\u00edculo, el vocablo significa \u00absolicitaci\u00f3n al mal\u00bb, y esto, dice Santiago, no proviene de Dios, sino de la propia concupiscencia interior del hombre (v. <span class='bible'>Stg 1:14<\/span>). Todo intento por excusarse est\u00e1 basado en la ignorancia, tanto de Dios como de la naturaleza de la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R579 En la expresi\u00f3n \u1f00\u03c0\u1f78  \u03b8\u03b5\u03bf\u1fe6 \u03c0\u03b5\u03b9\u03c1\u03ac\u03b6\u03bf\u03bc\u03b1\u03b9, tentado por Dios, la tentaci\u00f3n es presentada como algo que viene de Dios (la preposici\u00f3n \u1f00\u03c0\u03cc se us\u00f3 en lugar de \u1f51\u03c0\u03cc, para denotar el agente despu\u00e9s del verbo pasivo -T258).<br \/>\n[Editor. Generalmente en el N.T., cuando \u1f00\u03c0\u03cc aparece con un verbo pasivo, tiene un sentido similar a \u1f51\u03c0\u03cc (comp. Mat 16:21; Hch 2:22 y Hch 4:36; note especialmente el uso de \u1f51\u03c0\u03cc en el siguiente vers\u00edculo).] <\/p>\n<p> M41 \u1f08\u03c0\u03b5\u03af\u03c1\u03b1\u03c3\u03c4\u03bf\u03c2 puede significar: no tentado por. <\/p>\n<p> M8 Hay varios ejemplos de aoristos gn\u00f3micos en Stg 1:13-15 (se refiere a algo bien conocido). <\/p>\n<p> BD182(3) Parece que \u03ba\u03b1\u03ba\u1ff6\u03bd se usa como un genitivo de separaci\u00f3n, que significa: no sujeto a tentaci\u00f3n, no experimentado en el mal, extra\u00f1o al mal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>de<\/i> <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>de cosas malas<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M i omiten la figura del dialogismo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nadie diga cuando sea tentado: \u201cSoy tentado por Dios\u201d; porque Dios no es tentado por el mal, y \u00e9l no tienta a nadie. 1:13 \u2014 \u00abCuando alguno es tentado\u00bb. En este vers\u00edculo y en el siguiente la \u00abtentaci\u00f3n\u00bb tratada no es la de \u00abprueba\u00bb, sino de incitaci\u00f3n a pecar, solicitaci\u00f3n al mal, o seducci\u00f3n. Satan\u00e1s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-santiago-113-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Santiago 1:13 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-30908","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30908"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30908\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}