{"id":30940,"date":"2022-06-20T14:05:40","date_gmt":"2022-06-20T19:05:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-santiago-218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T14:05:40","modified_gmt":"2022-06-20T19:05:40","slug":"comentario-de-santiago-218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-santiago-218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Santiago 2:18 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Sin embargo, alguno dir\u00e1: \u201cT\u00fa tienes fe, y yo tengo obras.\u201d \u00a1Mu\u00e9strame tu fe sin tus obras, y yo te mostrar\u00e9 mi fe por mis obras!<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>2:18<\/span> \u2014 \u00abPero&#8230; yo tengo obras\u00bb. Hay varias maneras de explicar la presentaci\u00f3n de las palabras de este vers\u00edculo. <\/p>\n<p \/> (a) Algunos entienden que el autor de todas las palabras de este vers\u00edculo es un oponente de Santiago, que aboga por la fe sola y que es el del vers\u00edculo 14. <\/p>\n<p \/> (b) Otros entienden que este mismo oponente dice las palabras, \u00abT\u00fa tienes fe, y yo tengo obras\u00bb, y que las dem\u00e1s palabras del vers\u00edculo son la respuesta de Santiago. Seg\u00fan esta explicaci\u00f3n, el oponente dice, \u00abSantiago, \u00bftienes t\u00fa fe? Yo tambi\u00e9n, y tengo tantas obras como tu'\u00bb. El oponente reclama tener las dos cosas (fe y obras), y acusa a Santiago de tener nada m\u00e1s obras (sin fe). <\/p>\n<p \/> (c) Otros ven tres personas en la pl\u00e1tica: (1) el oponente de Santiago que, se dirige al lector de Santiago, dici\u00e9ndole, \u00abTu&#8217; (2) (el lector) tienes fe (a pesar de las acusaciones de Santiago acerca de no obrar), y (3) Santiago reclama tener obras. Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n Santiago habla por su oponente, diciendo que \u00e9l dice que t\u00fa (el lector) tienes fe y que yo (Santiago) tengo obras. En esta explicaci\u00f3n, el oponente est\u00e1 simpatizando con el lector de Santiago, diciendo que Santiago, al hablar tanto de obras, no est\u00e1 admitiendo debidamente la fe que tiene el lector y que est\u00e1 exagerando la importancia de las obras que reclama tener. <\/p>\n<p \/> (d) Otros ven al oponente de Santiago diciendo, \u00abT\u00fa tienes fe, y yo tengo obras\u00bb, queriendo decir con eso que las dos cosas de parte de uno o de otro son buenas, aceptas y que por ellas uno es salvado, y que por eso Santiago no deber\u00eda criticar a uno de tener fe sin provecho (vers\u00edculo 14). Luego, las dem\u00e1s palabras del vers\u00edculo se atribuyen a Santiago como respuesta de l. <\/p>\n<p \/> Me parece que (c) y (d) arriba explican mejor el caso. Pero, enti\u00e9ndase como se entienda, \u00a1el punto de Santiago es bien claro! es decir, que la salvaci\u00f3n es solamente por medio de la fe obediente, y que la fe sin obras no tiene ning\u00fan valor. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abMu\u00e9strame tu fe&#8230; por mis obras\u00bb. Seg\u00fan Santiago la \u00fanica manera ver\u00eddica de probar la existencia de la fe es por medio de obras (de obediencia). Las obras (visibles) son evidencias de la fe (invisible). As\u00ed es que Santiago desaf\u00eda a su oponente a mostrar su reclamada fe aparte de obras, cosa imposible en s\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>T\u00fa tienes fe.<\/i><\/b> <span class='bible'>Stg 2:14<\/span>, <span class='bible'>Stg 2:22<\/span>; <span class='bible'>Rom 14:23<\/span>; <span class='bible'>1Co 13:2<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 5:6<\/span>; <span class='bible'>Heb 11:6<\/span>, <span class='bible'>Heb 11:31<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y yo te mostrar\u00e9 mi fe.<\/i><\/b> <span class='bible'>Stg 2:22-25<\/span>; <span class='bible'>Stg 3:13<\/span>; <span class='bible'>Mat 7:17<\/span>; <span class='bible'>Rom 8:1<\/span>; <span class='bible'>2Co 5:17<\/span>; <span class='bible'>2Co 7:1<\/span>; <span class='bible'>1Ts 1:3-10<\/span>; <span class='bible'>1Ti 1:5<\/span>; <span class='bible'>Tit 2:7<\/span>, <span class='bible'>Tit 2:11-14<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La expresi\u00f3n:\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Pero alguno dir\u00e1<\/span>, introduce a un objetor (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 15:35<\/span><\/span>). Algunos manuscritos tienen la palabra\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">sin<\/span>, otros tienen una palabra griega que se traduce como \u00abfuera de\u00bb (gr\u00a0<\/span><span style=\"font-style:italic\">ek<\/span>). Si se entendiera la expresi\u00f3n con la segunda variante, no habr\u00eda aparente diferencia entre las dos declaraciones del objetor. En el texto griego, sin embargo, cambia el orden de la palabra. En una comienza con la fe y en la otra comienza con las obras. Parece estar diciendo que el problema no es con cual comenzar, no hay relaci\u00f3n entre la fe y las obras. Esta explicaci\u00f3n se adapta a la respuesta de Santiago.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>alguno.<\/b> Los int\u00e9rpretes no est\u00e1n de acuerdo sobre si 1) \u00abalguno\u00bb es la manera humilde de Santiago para referirse a s\u00ed mismo o si se refiere a uno de los antagonistas de Santiago que objetaban su ense\u00f1anza, y 2) cu\u00e1nto del pasaje siguiente deber\u00eda atribuirse a este antagonista y no a Santiago mismo. En cualquier caso, el punto central de Santiago es el mismo: Las obras constituyen la \u00fanica evidencia posible de fe verdadera (cp. <span class='bible'>2Pe 1:3-11<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t2:18 &#8211;\u00abPero&#8230; yo tengo obras\u00bb. Hay varias maneras de explicar la presentaci\u00f3n de las palabras de este vers\u00edculo.<br \/>\n\t(a) Algunos entienden que el autor de todas las palabras de este vers\u00edculo es un oponente de Santiago, que aboga por la fe sola y que es el del vers\u00edculo 14.<br \/>\n\t(b) Otros entienden que este mismo oponente dice las palabras, \u00abT\u00fa tienes fe, y yo tengo obras\u00bb, y que las dem\u00e1s palabras del vers\u00edculo son la respuesta de Santiago. Seg\u00fan esta explicaci\u00f3n, el oponente dice, \u00abSantiago, \u00bftienes t\u00fa fe? Yo tambi\u00e9n, y tengo tantas obras como tu'\u00bb. El oponente reclama tener las dos cosas (fe y obras), y acusa a Santiago de tener nada m\u00e1s obras (sin fe).<br \/>\n\t(c) Otros ven tres personas en la pl\u00e1tica: (1) el oponente de Santiago que, se dirige al lector de Santiago, dici\u00e9ndole, \u00abTu&#8217; (2) (el lector) tienes fe (a pesar de las acusaciones de Santiago acerca de no obrar), y (3) Santiago reclama tener obras. Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n Santiago habla por su oponente, diciendo que \u00e9l dice que t\u00fa (el lector) tienes fe y que yo (Santiago) tengo obras. En esta explicaci\u00f3n, el oponente est\u00e1 simpatizando con el lector de Santiago, diciendo que Santiago, al hablar tanto de obras, no est\u00e1 admitiendo debidamente la fe que tiene el lector y que est\u00e1 exagerando la importancia de las obras que reclama tener.<br \/>\n\t(d) Otros ven al oponente de Santiago diciendo, \u00abT\u00fa tienes fe, y yo tengo obras\u00bb, queriendo decir con eso que las dos cosas de parte de uno o de otro son buenas, aceptas y que por ellas uno es salvado, y que por eso Santiago no deber\u00eda criticar a uno de tener fe sin provecho (vers\u00edculo 14). Luego, las dem\u00e1s palabras del vers\u00edculo se atribuyen a Santiago como respuesta de l.<br \/>\n\tMe parece que (c) y (d) arriba explican mejor el caso. Pero, enti\u00e9ndase como se entienda, \u00a1el punto de Santiago es bien claro! es decir, que la salvaci\u00f3n es solamente por medio de la fe obediente, y que la fe sin obras no tiene ning\u00fan valor.<br \/>\n\t&#8211;\u00abMu\u00e9strame tu fe&#8230; por mis obras\u00bb. Seg\u00fan Santiago la \u00fanica manera ver\u00eddica de probar la existencia de la fe es por medio de obras (de obediencia). Las obras (visibles) son evidencias de la fe (invisible). As\u00ed es que Santiago desaf\u00eda a su oponente a mostrar su reclamada fe aparte de obras, cosa imposible en s\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>NO \u00abUNA U OTRA\u00bb, SINO \u00abLAS DOS COSAS\u00bb<br \/><\/u><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Santiago 2:18-19<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>\n<p><em>Pero a esto dir\u00e1 alguien: \u00ab\u00bfY t\u00fa tienes fe?\u00bb Y mi respuesta es: \u00abTengo obras. Ens\u00e9\u00f1ame tu <\/em>fe <em>separada de las obras, que yo te ense\u00f1ar\u00e9 mi fe por medio de mis obras. T\u00fa dices que crees que hay Dios. \u00a1Excelente! Eso tambi\u00e9n lo creen los demonios&#8230; y se mueren de miedo.\u00bb<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Santiago. est\u00e1 pensando en un posible objetor que le dice: \u00abLa fe .est\u00e1 muy bien; pero tambi\u00e9n las obras est\u00e1n .muy bien. Las, dos cosas son manifestaciones genuinas de la actitud verdaderamente religiosa. Pero no le es necesario a una sola persona el tener las dos cosas. Uno tendr\u00e1 fe, y otro tendr\u00e1 obras. As\u00ed que, est\u00e1 bien; t\u00fa sigue con tus obras, y yo seguir\u00e9 con mi fe; y los dos somos sinceros a nuestra manera.\u00bb El punto,de vista del objetores que la fe y las obras son distintas alternativas en la expresi\u00f3n de la religi\u00f3n cristiana. Pero Santiago no admitir\u00eda eso. No es cosa de o fe u obras, sino por necesidad de <em>tanto <\/em>fe coreo obras.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, el Cristianismo se les presenta falsamente a muchos como una cuesti\u00f3n de o.:. o, cuando la realidad es que es <em>tanto&#8230; como.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>(i) En una vida bien equilibrada debe haber <em>pensamiento y acci\u00f3n: <\/em>Es corriente y tentador el pensar que uno es <em>un <\/em>pen<em>sador, o un hombre de acci\u00f3n. .El <\/em>pensador se sienta en su despacho considerando las grandes cuestiones; el. hombre de acci\u00f3n-sale a la calle a hacerlo que puede: Pero eso no es cierto: El pensador no es m\u00e1s que medio hombre a menos que traduzca sus pensamientos a acciones. No llegar\u00e1 ni a inspirar al hombre de acci\u00f3n a menos que salga de, su torre de marfil y se meta en la liza con \u00e9l. Como dec\u00eda .Antonio Machado:<\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>\n<p><em>\u00bfTu vedad? No, la Verdad, y ven conmigo a buscarla. \u00a1La tuya, gu\u00e1rdetela!<br \/><\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Ni tampoco puede ser uno un hombre de acci\u00f3n si no ha pensado los grandes principios en los que se inspiran y basan las obras:<\/p>\n<p>(ii) En una- vida bien equilibrada debe haber <em>oraci\u00f3n y esfuerzo. <\/em>Tambi\u00e9n aqu\u00ed existe la tentaci\u00f3n a dividir los santos en dos categor\u00edas: los que se pasan la vida retirados dei mundanal ruido, de rodillas y en constante devoci\u00f3n, y los currantes que se meten en el polvo y el barro y el calor del d\u00eda. Pero eso no vale. Se dice que Mart\u00edn Lutero era muy an-iigo de otro fraile que estaba tan convencido como \u00e9l de la necesidad de la Reforma; y llegaron a un acuerdo: Lutero se meter\u00eda en el mundo a pelear all\u00ed, y el otro se quedar\u00eda en su celda rezando por el \u00e9xito de las labores de Lutero. Pero una noche, el otro fraile tuvo un sue\u00f1o: Vio a un segador solitario arrostrando la tarea imposible de segar \u00e9l solo todo un campo inmenso. El segador solitario volvi\u00f3 la cabeza y el fraile le reconoci\u00f3 como Mart\u00edn Lutero; y reconoci\u00f3 que ten\u00eda que salir de su celda e ir en su ayuda. Desde luego, es cierto que hay algunos que, por causa de la salud o de la edad, no pueden hacer m\u00e1s que orar, y sus oraciones son necesarias y eficaces. Pero, si una persona normal cree que la oraci\u00f3n puede ocupar el lugar del esfuerzo y el riesgo, su vida de oraci\u00f3n puede que sea simplemente una forma ce evasi\u00f3n. La oraci\u00f3n y el esfuerzo deben ir codo con codo.<\/p>\n<\/p>\n<p>(iii) En una vida bien equilibrada debe haber fe y obras<em>. Es <\/em>solamente en las obras como se muestra y demuestra la fe; y<\/p>\n<p>es solamente por la fe como se emprender\u00e1n y realizar\u00e1n las obras. La fe no puede por menos de rebosar en la acci\u00f3n, y la<\/p>\n<p>acci\u00f3n empieza s\u00f3lo cundo una persona tiene fe en alguna gran causa o en alg\u00fan gran principio que Dios le presenta.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Argumentaci\u00f3n teol\u00f3gica. Un ejemplo tan categ\u00f3rico como el que ha planteado exige ser defendido. Es lo que hace ahora Santiago. Escribe como si una persona imaginaria argumentara con \u00e9l. Este opositor trata sobre la fe y las obras como si fueran dos dones distintos de Dios. T\u00fa tienes [el don de la fe] fe y yo tengo [el don de las] obras. Santiago responde que la fe que no se ve externamente a trav\u00e9s de los hechos de una persona es lo mismo como no tener fe. No puede verse ni experimentarse. Es puramente un objeto de la imaginaci\u00f3n. Santiago dice que, por lo contrario, \u00e9l demostrar\u00e1 su compromiso con Cristo, o sea su fe, por medio de sus hechos.<\/p>\n<p>Entonces se imagina que el opositor protesta: \u201cYo creo que Dios es uno.\u201d Este era el credo b\u00e1sico del juda\u00edsmo, de acuerdo con Deut. 6:4, 5, recitado dos veces por d\u00eda por cada jud\u00edo piadoso. Se dice que es la fe que descubri\u00f3 Abraham. Y tambi\u00e9n es la base del cristianismo (Mar. 12:28-34; Rom. 3:30; impl\u00edcito tambi\u00e9n en el discurso de Pablo en Hech. 17:22-31). Seguramente tal credo ortodoxo es suficiente. De ninguna manera, responde Santiago, por que los mismos demonios tambi\u00e9n creen eso. Las huestes de Satan\u00e1s son totalmente ortodoxas, creyendo plenamente la verdad; de hecho, en los Evangelios dan una confesi\u00f3n m\u00e1s completa de Cristo que los ap\u00f3stoles (p. ej. Mar. 1:24; 5:7). Y a diferencia de la persona que declara creer sin mostrar sus hechos externos, ellos act\u00faan en forma coherente con lo que creen, pues tiemblan. Tiemblan porque est\u00e1n rebelados contra Dios y saben que van al infierno. Quiz\u00e1, Santiago implica, aquellos que pretenden tener fe sin hechos tambi\u00e9n deber\u00edan estar temblando.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>d 90 G\u00e1l 5:6; Stg 3:13<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Este es uno de los vers. m\u00e1s importantes de la carta, porque aqu\u00ed Santiago aclara que la salvaci\u00f3n no es por fe y obras, sino que las obras son evidencia de la verdadera fe. La fe que salva se ve  por mis obras .<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin embargo, alguno dir\u00e1: \u201cT\u00fa tienes fe, y yo tengo obras.\u201d \u00a1Mu\u00e9strame tu fe sin tus obras, y yo te mostrar\u00e9 mi fe por mis obras! 2:18 \u2014 \u00abPero&#8230; yo tengo obras\u00bb. Hay varias maneras de explicar la presentaci\u00f3n de las palabras de este vers\u00edculo. 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