{"id":31152,"date":"2022-06-20T14:16:15","date_gmt":"2022-06-20T19:16:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-pedro-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T14:16:15","modified_gmt":"2022-06-20T19:16:15","slug":"comentario-de-2-pedro-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-pedro-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 2 Pedro 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Amados, \u00e9sta es la segunda carta que os escribo. En estas dos cartas estimulo con exhortaci\u00f3n vuestro limpio entendimiento,<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>3:1<\/span> \u2014 \u00abAmados\u00bb. V\u00e9ase <span>Jud 1:17<\/span>. Cuatro veces en este cap\u00edtulo (8, 14, 17) Pedro se dirige a los \u00abamados\u00bb, como tambi\u00e9n en la primera ep\u00edstola (2:11; 4:12). Pedro sent\u00eda una conexi\u00f3n muy estrecha e \u00edntima entre ellos y \u00e9l. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00abesta es la segunda carta que os escribo\u00bb. El texto griego emplea la palabra ede (ahora, ya). Muchas versiones traducen el vers\u00edculo, empleando la palabra \u00abya\u00bb. Por ejemplo, dice la Ver. B.A., \u00abesta es ya la segunda carta\u00bb. Se deja la idea de que hac\u00eda poco les hab\u00eda escrito la primera vez. <\/p>\n<p \/> Este vers\u00edculo implica que Pedro es el autor de las dos cartas, y que los recipientes originales de las dos eran los mismos. V\u00e9ase INTROD. II, III, p\u00e1g. 1,2. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u00aby en ambas&#8230; entendimiento\u00bb. Pedro ten\u00eda en mente un objeto com\u00fan para sus dos cartas; es decir, exhortar a pureza de vida. V\u00e9ase INTROD. IV, p\u00e1g. 2. <\/p>\n<p \/> En lugar de \u00abcon exhortaci\u00f3n\u00bb el texto griego dice \u00aben recordaci\u00f3n\u00bb. V\u00e9ase 1:13, comentarios. Pedro procuraba despertar o estimular por medio de hacer recordar. Ya sab\u00edan los hermanos la verdad (ver. <span>3<\/span>), pero siempre existe el peligro de ser removidos por el error. V\u00e9ase <span>Jud 1:5<\/span>. <\/p>\n<p \/> En lugar de \u00abentendimiento\u00bb, algunas versiones dicen \u00abmente\u00bb, \u00abinteligencia\u00bb, o \u00abdiscernimiento\u00bb. La palabra griega significa la mente como la sede de la inteligencia o entendimiento. (V\u00e9ase la misma palabra griega en <span>Mar 12:30<\/span>, donde nuestra versi\u00f3n dice \u00abmente\u00bb). Buena es la traducci\u00f3n de la Ver. 1977, \u00absincero discernimiento\u00bb. (Varias versiones dicen \u00absincero\u00bb en lugar de \u00ablimpio\u00bb). <\/p>\n<p \/> La palabra griega para decir \u00absincero\u00bb aparece aqu\u00ed y en <span>Flp 1:10<\/span>. La mente de los hermanos a los cuales escribi\u00f3 Pedro era sincera. Ellos amaban la verdad; ten\u00edan su mente dispuesta hacia ella. Pero siempre existe el peligro de la apostas\u00eda. Por eso es necesario recordar aun a los de mente sincera.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>esta en la segunda carta.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Co 13:2<\/span>; <span class='bible'>1Pe 1:1<\/span>, <span class='bible'>1Pe 1:2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>despierto con exhortaci\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Pe 1:13-15<\/span>; <span class='bible'>2Ti 1:6<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>vuestro limpio entendimiento.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 24:4<\/span>; <span class='bible'>Sal 73:1<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:8<\/span>; <span class='bible'>1Ti 5:22<\/span>; <span class='bible'>1Pe 1:22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Pedro les asegura de la certeza del juicio de Cristo, contra aquellos burladores que lo disputan,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Pe 3:1-7<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>advirtiendo a los piadosos, de la gran paciencia de Dios, para lograr su arrepentimiento,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Pe 3:8<\/span>, <span class='bible'>2Pe 3:9<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>\u00c9l tambi\u00e9n describe la manera de c\u00f3mo ser\u00e1 destruido el mundo,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Pe 3:10<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>exhort\u00e1ndolos de la expectativa de eso, a toda la santidad de vida,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Pe 3:11-15<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y otra vez, a pensar en la paciencia de Dios para ocuparse de su salvaci\u00f3n, como Pablo les escribi\u00f3 en su ep\u00edstolas,<\/i><\/b> <span class='bible'>2Pe 3:16-18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pedro nos recuerda de la Segunda Venida de Cristo (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Pe 3:3-9<\/span><\/span>) y c\u00f3mo debemos vivir a la luz de ese acontecimiento (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Pe 3:10-18<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pedro vuelve a su exhortaci\u00f3n a los creyentes, dirigi\u00e9ndose a ellos como\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Amados<\/span>\u00a0(vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Pe 3:8<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Pe 3:14<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Pe 3:17<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">segunda carta:<\/span>\u00a0Es natural suponer que la primera carta que se involucra aqu\u00ed corresponder\u00eda a 1 Pedro. Sin embargo, 1 Pedro no es realmente una carta de recordatorio, como Pedro sugiere aqu\u00ed (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Pe 1:12-15<\/span><\/span>). Adem\u00e1s, 1 Pedro se envi\u00f3 a una amplia gama de lectores que viv\u00edan en cinco provincias diferentes (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Pe 1:1<\/span><\/span>), mientras que esta carta parece dirigirse a una sola iglesia (o iglesias cercanas) cuya gente y circunstancias Pedro conoc\u00eda bien. Por estas razones, muchos creen que la primera carta a la que se hace referencia aqu\u00ed era una que se escribi\u00f3 a los mismos lectores de 2 Pedro, pero que para nosotros est\u00e1 perdida (v\u00e9ase la referencia de Pablo a una carta previa en<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Co 5:9<\/span><\/span>). En ambas cartas a esta congregaci\u00f3n, Pedro buscaba despertar el\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">limpio entendimiento<\/span>\u00a0de sus lectores a los peligros de los l\u00edderes farsantes que proclamaban ser cristianos.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Capitulo 3.<\/p>\n<p>  El D\u00eda del Se\u00f1or, 3:1-18.<br \/>\n El autor sagrado ya hab\u00eda hablado de la parus\u00eda del Se\u00f1or (1:16). Ahora vuelve a tratar de nuevo esta cuesti\u00f3n, que era rechazada por los falsos doctores con el fin de atraer m\u00e1s f\u00e1cilmente a los cristianos a sus inmoralidades. Previene a sus lectores contra estos malvados y los exhorta a esperar la venida del Se\u00f1or. Esta parte constituye una verdadera apocalipsis de Pedro.<\/p>\n<p>Exhortaci\u00f3n a creer en la parus\u00eda, 3:1-2.<br \/>\n 1 Esta es, car\u00edsimos, la segunda ep\u00edstola que os escribo, y en ella he procurado excitar con mis avisos vuestra sana inteligencia, 2 a fin de que traig\u00e1is a la memoria las palabras predichas por los santos profetas y el precepto del Se\u00f1or y Salvador, predicado por vuestros ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p> Al t\u00e9rmino de la diatriba contra los falsos doctores, se dirige a los fieles llam\u00e1ndoles car\u00edsimos (\u03ac\u03b3\u03b1\u03c4\u03c4\u03b7\u03c4\u03bf\u03af). Lo mismo sucede en la ep\u00edstola de Judas (v.17). La alusi\u00f3n a una primera ep\u00edstola (v.1) parece referirse a la 1 Pe. En dicha ep\u00edstola encontramos insinuado en forma expositiva todo lo que aqu\u00ed se presenta en forma pol\u00e9mica. En la 1 Pe tambi\u00e9n se citan los testimonios de los profetas y de los evangelizadores l. Se habla del valor salv\u00edfico de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas, de su resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n 2, y se trata de la par us\u00eda del Se\u00f1or 3. Los destinatarios de la 2 Pe tienen la inteligencia sana, es decir, que todav\u00eda no han sido contaminados por las doctrinas de los falsos doctores. Sin embargo, el autor quiere ponerlos en sobreaviso y recordarles la ense\u00f1anza tradicional para que no sean contaminados.<br \/>\nAnte todo han de tener presente lo que han predicho 4 los santos profetas. y vuestros ap\u00f3stoles (v.2), que han transmitido a los fieles el programa de vida de Cristo. Tambi\u00e9n en la ep\u00edstola de Judas (v.17) se encuentra una alusi\u00f3n semejante \u201ca las palabras predichas por los ap\u00f3stoles.\u201d La expresi\u00f3n nuestros ap\u00f3stoles no excluye al autor de la ep\u00edstola de entre ellos. Sin embargo, la generaci\u00f3n apost\u00f3lica aparecer\u00e1 ya como en el pasado en el \u03bd.\u03c6 El autor no se presenta, desde luego, como el padre en la fe de los fieles a los cuales escribe. Precepto tiene aqu\u00ed sentido amplio: es la doctrina cristiana (cf. 2:21).<\/p>\n<p>Incredulidad de los falsos doctores, 3:3-4.<br \/>\n 3 Y, ante todo, deb\u00e9is saber c\u00f3mo en los postreros d\u00edas vendr\u00e1n con sus burlas escarnecedores, que viven seg\u00fan sus propias concupiscencias 4y dicen: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la promesa de su venida? Porque, desde que murieron los padres, todo permanece igual desde el principio de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p> Los fieles han de saber que los esfuerzos de los herejes y escarnecedores del nombre de Dios han sido predichos para los postreros d\u00edas (v.3). El pensamiento resulta m\u00e1s claro en Judas (v.18) que en nuestra ep\u00edstola: los herejes que han de venir han sido anunciados por los ap\u00f3stoles, los cuales recibieron, a su vez, esta ense\u00f1anza del mismo Cristo5. Esos herejes ser\u00e1n gentes escarnecedoras que se burlar\u00e1n de las creencias m\u00e1s santas, con el fin de legitimar su vida licenciosa. Se r\u00eden de la parus\u00eda del Se\u00f1or diciendo: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el cumplimiento del prometido retorno de Cristo? Ha pasado toda una generaci\u00f3n de creyentes sin ser testigos de esa parus\u00eda, y contin\u00faan igual todas las cosas, pues la naturaleza no ha sido destruida por ninguna cat\u00e1strofe, que, seg\u00fan la predicci\u00f3n de Cristo, hab\u00eda de tener lugar antes de su retorno6. Luego, si nada ha ocurrido hasta ahora, es muy probable que nada ocurra en el futuro.<br \/>\nJesucristo hab\u00eda dicho efectivamente que vendr\u00eda en su gloria, pero sin indicar el momento. El amor que los fieles profesaban a Cristo, sus esperanzas de la retribuci\u00f3n y sus deseos de verle les hac\u00edan pensar en un retorno pr\u00f3ximo, que se manifiesta en toda la primera generaci\u00f3n cristiana. Tambi\u00e9n los ap\u00f3stoles esperaban la parus\u00eda, aunque nada ense\u00f1aron sobre el tiempo en que suceder\u00eda. Sin embargo, con el pasar de los a\u00f1os se sinti\u00f3 la necesidad de disociar la parus\u00eda y el juicio final de las esperanzas escatol\u00f3gicas con las cuales eran unidos. Bajo la presi\u00f3n de los hechos se daba un progreso teol\u00f3gico, no en el sentido que cambiase la revelaci\u00f3n, sino en cuanto que hab\u00eda que mirar y expresar los datos revelados independientemente de una concepci\u00f3n temporal que no formaba parte de ellos y que resultaba dif\u00edcil mantener 7.<br \/>\nLos padres del v.4 no son los antepasados del Antiguo Testamento, sino los cristianos de la, primera generaci\u00f3n que hab\u00edan muerto.<\/p>\n<p>Refutaci\u00f3n de los Falsos Doctores, 3:5-10.<br \/>\n 5 Es que voluntariamente quieren ignorar que en otro tiempo hubo cielos y hubo tierra, salida del agua y en el agua asentada por la palabra de Dios;6 por lo cual el mundo de entonces pereci\u00f3 anegado en el agua, 7 mientras que los cielos y la tierra actuales est\u00e1n reservados por la misma palabra para el fuego en el d\u00eda del juicio y de la perdici\u00f3n de los imp\u00edos. 8 Car\u00edsimos, no se os caiga de la memoria que delante de Dios un solo d\u00eda es como mil a\u00f1os, y mil a\u00f1os como un solo d\u00eda. 9 No retrasa el Se\u00f1or la promesa, como algunos creen; es que pacientemente os aguarda, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan a penitencia. 10 Pero vendr\u00e1 el d\u00eda del Se\u00f1or como ladr\u00f3n, y en \u00e9l pasar\u00e1n con estr\u00e9pito los cielos, y los elementos, abrasados, se disolver\u00e1n, y asimismo la tierra con las obras que en ella hay.<\/p>\n<p> El hagi\u00f3grafo la emprende ahora directamente contra los falsos profetas, que se burlaban de la parus\u00eda, y refuta sus errores.<br \/>\nEl autor sagrado rechaza primeramente el argumento en que se apoyaban los falsos doctores para negar la parus\u00eda: la estabilidad de. la naturaleza. El ap\u00f3stol afirma que en la naturaleza se oper\u00f3 un gran cambio por medio del diluvio (v.5-7), especialmente en lo que se refiere a los hombres. Por el diluvio volvi\u00f3 la tierra al estado en que se hall\u00f3 al principio, antes de la separaci\u00f3n de las aguas y de la tierra en el d\u00eda tercero de la creaci\u00f3n. Si los falsos doctores no quieren reconocer esta verdad, es que voluntariamente se hacen c\u00f3mplices de esta ignorancia. La creaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n operada por las aguas son garant\u00eda de la destrucci\u00f3n final que ser\u00e1 producida por el fuego.<br \/>\nPara el autor de la 2 Pe el fin del mundo ser\u00e1 una inmensa conflagraci\u00f3n (v.7.10.12ss). La idea de que el fin del mundo vendr\u00eda por el fuego parece ser de origen persa. Posteriormente esta concepci\u00f3n se hizo corriente en el mundo greco-romano, de donde pas\u00f3 a los jud\u00edos y cristianos 8.<br \/>\nEn este pasaje de la 2 Pe parecen confluir &#8211; seg\u00fan Mollat 9 &#8211; dos influencias: una especulaci\u00f3n filos\u00f3fica greco-romana, seg\u00fan la cual el mundo terminar\u00e1 abrasado por el fuego, y una concepci\u00f3n b\u00edblica, seg\u00fan la cual el fuego significar\u00eda la venida de Dios y el castigo de los malvados. En el Antiguo Testamento, el triunfo de Yahv\u00e9 va acompa\u00f1ado de un fuego vengador que destruye los enemigos de su causa y alcanza hasta los elementos materiales del mundo. El autor sagrado tal vez aluda en el v.7 a los vaticinios de Isa\u00edas: \u201cHe aqu\u00ed que llega Yahv\u00e9 en fuego, y es su carro un torbellino. Porque va a juzgar Yahv\u00e9 por el fuego.\u201d 10 Y en otro lugar: \u201cPasar\u00e1n los cielos como humo, se envejecer\u00e1 como un vestido la tierra\u201d u. Del fuego en conexi\u00f3n con el juicio hablan tambi\u00e9n los profetas Miqueas 12, Sofon\u00edas 13, Daniel 14 y el Sal 98:3. San Pablo tambi\u00e9n habla del fuego del juicio 15, y ense\u00f1a que Jesucristo se manifestar\u00e1 en un incendio de llamas para hacer escarmiento 16. Los escritos ap\u00f3crifos jud\u00edos tambi\u00e9n aluden frecuentemente al tema del fuego que destruir\u00e1 y renovar\u00e1 el universo 17. Otro tanto sucede con los escritos cristianos en donde se trata este tema 18.<br \/>\nA continuaci\u00f3n (v.8) el autor sagrado responde a la pregunta sarc\u00e1stica de los falsos doctores: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la promesa de su venida? (v.4). Para Dios no hay tiempo, pues todo est\u00e1 presente en su mente, y, por consiguiente, las distinciones temporales que nosotros establecemos no tienen sentido en los planes divinos. La dilaci\u00f3n es una prueba de la paciencia de Dios, como dice San Agust\u00edn, porque no quiere que nadie perezca, sino que todos tengan tiempo para arrepentirse (v.8) 19. El ap\u00f3stol se inspira en el Sal 90:4 : \u201cMil a\u00f1os son a tus ojos como el d\u00eda de ayer, que ya pas\u00f3; como una vigilia de la noche.\u201d La literatura rab\u00ednica pretende descubrir en este salmo conclusiones sobre la duraci\u00f3n de los tiempos mesi\u00e1nicos y sobre el fin del mundo 20. Tambi\u00e9n los milenaristas se sirvieron de este texto de la 2 Pe para apoyar sus doctrinas sobre el milenio de felicidad en este mundo. Sin embargo, el ap\u00f3stol no dice absolutamente nada sobre el milenio, sino que se limita simplemente a aplicar al caso concreto el pensamiento del salmista, el cual niega toda medida entre la eternidad de Dios y el breve tiempo de nuestra vida.<br \/>\nEl Se\u00f1or es paciente, pero debemos prevenirnos contra la presunci\u00f3n y no diferir demasiado el arrepentimiento, porque vendr\u00e1 el d\u00eda del Se\u00f1or como un ladr\u00f3n (v.10). Es una imagen b\u00edblica muy expresiva para describir el d\u00eda de la venida del Se\u00f1or. Hab\u00eda sido empleada por Jes\u00fas 21, y lo ser\u00e1 despu\u00e9s por la tradici\u00f3n22. En aquel d\u00eda, el universo desaparecer\u00e1 y ser\u00e1n consumidos los cielos, los astros (\u03c3\u03c4\u03bf\u03b9\u03c7\u03b5\u03af\u03b1), la tierra con todo lo que en ella hay.<br \/>\nLa escatolog\u00eda jud\u00eda admit\u00eda la ca\u00edda de los astros 23 como uno de los elementos caracter\u00edsticos del d\u00eda del Se\u00f1or. El fuego celeste abrasar\u00e1, penetrar\u00e1 todas las cosas para purificarlas y ponerlas al descubierto. En la escatolog\u00eda de los primeros siglos tanto jud\u00eda como cristiana, el fuego ten\u00eda una parte preponderante en la conflagraci\u00f3n final24. San Pablo mismo, en 1Co 3:10-15, afirma que en aquel d\u00eda las obras de cada uno ser\u00e1n probadas por el fuego y quedar\u00e1n de manifiesto.<\/p>\n<p>Exhortaci\u00f3n a prepararse convenientemente para ese d\u00eda,1Co 3:11-16.<br \/>\n 11 Pues si todo de este modo ha de disolverse, \u00bfcu\u00e1les deb\u00e9is ser vosotros en vuestra santa conversi\u00f3n y en vuestra piedad, 12 en la expectaci\u00f3n de la llegada del d\u00eda de Dios, cuando los cielos, abrasados, se disolver\u00e1n, y los elementos, abrasados, se derretir\u00e1n? 13 Pero nosotros esperamos otros cielos nuevos y otra tierra nueva, en que tiene su morada la justicia, seg\u00fan la promesa del Se\u00f1or, 14 Por esto, car\u00edsimos, viviendo en esta esperanza, procurad con diligencia ser hallados en paz, limpios e irreprochables delante de El, 15 y creed que la paciencia del Se\u00f1or es para nuestra salud, seg\u00fan que nuestro amado hermano Pablo os escribi\u00f3 conforme a la sabidur\u00eda que a \u00e9l le fue concedida. 16 Es lo mismo que hablando de esto ense\u00f1a en todas sus ep\u00edstolas, en las cuales hay algunos puntos de dif\u00edcil inteligencia, que hombres indoctos e inconstantes pervierten, no menos que las dem\u00e1s Escrituras, para su propia perdici\u00f3n.<\/p>\n<p> La idea de la parus\u00eda y de la caducidad del mundo ha ejercido siempre un grande influjo sobre la espiritualidad tanto jud\u00eda como cristiana 25.<br \/>\nEl autor sagrado resume lo que acaba de decir y saca una conclusi\u00f3n pr\u00e1ctica. Puesto que el mundo presente est\u00e1 destinado a desaparecer y el d\u00eda del Se\u00f1or vendr\u00e1 de repente como un ladr\u00f3n, hay que estar preparados llevando una vida santa. Los plurales \u201cin sanctis conversationibus et pietatibus\u201d (Vgta.) indican las m\u00faltiples manifestaciones de la santidad y de la piedad que han de resplandecer en toda la conducta de los cristianos. Viviendo santamente, los cristianos podr\u00e1n esperar con confianza el d\u00eda del Se\u00f1or; y, al mismo tiempo, completar\u00e1n el n\u00famero de los elegidos, y as\u00ed acelerar\u00e1n la hora de la venida del Se\u00f1or 26. El Se\u00f1or espera pacientemente y difiere su retorno para dejar tiempo a los culpables al arrepentimiento 27; porque cuanto mayor sea el n\u00famero de los fieles, m\u00e1s pronto vendr\u00e1 el Se\u00f1or (v.12). Seguramente el autor sagrado alude a la idea difundida en los ambientes jud\u00edos, seg\u00fan la cual la aceleraci\u00f3n o retardo de los tiempos mesi\u00e1nicos depend\u00eda de los m\u00e9ritos o pecados de Israel 28.<br \/>\nLa cat\u00e1strofe c\u00f3smica es, sin embargo, motivo de alegr\u00eda para los fieles que la esperan y la aceleran con el deseo y la oraci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de la tragedia y de la prueba, entrev\u00e9n la transfiguraci\u00f3n del universo. El mundo futuro ser\u00e1 un mundo en donde la justicia y la santidad habitar\u00e1n (v. 13). Estas mismas ideas las encontramos en Isa 65:17; Isa 66:22. San Pablo tambi\u00e9n presenta a la naturaleza como una persona que espera con inquietud la transformaci\u00f3n 29. Y San Pedro, en un discurso de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 30, habla de \u201cla restauraci\u00f3n de todas las cosas.\u201d<br \/>\nSi los cristianos esperan este mundo nuevo, deben comportarse de tal manera que sean hallados por el Se\u00f1or en una disposici\u00f3n moral y espiritual tal que les permita entrar en \u00e9l (v.14). La espera de la parus\u00eda era un poderoso motivo de santificaci\u00f3n 31. Adem\u00e1s, los fieles han de ver en el retardo de la parus\u00eda una prueba de la voluntad salv\u00edfica universal de Dios, que espera para que todos se enmienden y practiquen la virtud (v.15). El ap\u00f3stol confirma su exhortaci\u00f3n con la autoridad de San Pablo, que hab\u00eda ense\u00f1ado la misma verdad en una ep\u00edstola enviada a los mismos destinatarios de la 2 Pe. \u00bfDe qu\u00e9 ep\u00edstola se trata? La ep\u00edstola a los Romanos 32 y la i a los Corintios 33 hablan de las numerosas gracias de conversi\u00f3n que el Se\u00f1or da a los elegidos; pero no es probable que la 2 Pe haya sido escrita a los cristianos de Roma o de Corinto. Es dif\u00edcil determinar con precisi\u00f3n de qu\u00e9 carta se trata. La mayor parte de los comentaristas est\u00e1n acordes en admitir que se alude o bien a Golosenses 34, en donde se encuentra una sentencia an\u00e1loga a la de San Pedro, o bien a Efesios, en la cual se dan varias exhortaciones a la santidad 35. Algunos autores creen que se trata de una ep\u00edstola perdida 36.<br \/>\nEl autor de la 2 Pe habla de Pablo como de un amado hermano (v.15), en el cual reconoce el carisma de la sabidur\u00eda. Esta sabidur\u00eda tal vez se refiere a un conocimiento extraordinario de los misterios revelados. Pero como el v.16 reconoce el car\u00e1cter sagrado de los escritos de Pablo, es muy posible que podamos ver en esa sabidur\u00eda, que dirig\u00eda al ap\u00f3stol cuando escrib\u00eda, el carisma de la inspiraci\u00f3n divina.<br \/>\nDespu\u00e9s de aludir a una ep\u00edstola determinada de San Pablo, el autor de la 2 Pe habla de las dem\u00e1s cartas del Ap\u00f3stol de los Gentiles, en donde exhorta a la santidad, a la preparaci\u00f3n para la parus\u00eda (v.16). Los falsos doctores deb\u00edan de apoyarse en San Pablo cuando promet\u00edan la libertad 37. A lo cual replica el autor de la 2 Pe diciendo que Pablo ense\u00f1aba lo mismo que \u00e9l en todas sus ep\u00edstolas. La expresi\u00f3n todas sus ep\u00edstolas no significa necesariamente que el autor de la 2 Pe conociese todo el cor pus paulinum actual. Puede referirse a todas las cartas conocidas entonces por el autor de la 2 Pe y por los destinatarios de esta ep\u00edstola. Exist\u00eda ya, por consiguiente, una colecci\u00f3n paulina, sin que podamos decir cu\u00e1ntas cartas conten\u00eda. Este detalle de la 2 Pe es de gran importancia, porque nos hace conocer que en las diversas Iglesias se comenzaron a recoger, desde muy temprano, los escritos de los ap\u00f3stoles. Es el comienzo del canon del Nuevo Testamento.<br \/>\nEn esas cartas de San Pablo, reconoce el autor de la 2 Pe, se encuentran puntos de dif\u00edcil inteligencia, que gentes ignorantes de la verdad evang\u00e9lica y mal fundamentados en la fe pervierten (v.16). De este modo la palabra de Dios sirve para perder las almas. Los textos torcidamente interpretados por los falsos doctores ser\u00edan probablemente los que tratan de la Ley y de la libertad cristiana y los que hablan de la parus\u00eda, que eran obscuros por naturaleza 38. Se formula aqu\u00ed impl\u00edcitamente el principio de hermen\u00e9utica escrituraria seg\u00fan el cual la interpretaci\u00f3n de las Escrituras no puede ser abandonada al sentir de cada uno. El trato que dan esos falsos doctores a las ep\u00edstolas de San Pablo es el mismo que dan a las dem\u00e1s Escrituras (v.16). La expresi\u00f3n \u03c4\u03ac\u03c2 \u03bb\u03bf\u03b9\u03c0\u03ac\u03c2 \u03b3\u03c1\u03b1\u03c6\u03ac\u03c2 designa el Antiguo Testamento. Por aqu\u00ed se ve que la 2 Pe coloca las ep\u00edstolas de Pablo al mismo nivel de las Escrituras. Y demuestra que nuestro autor considera las ep\u00edstolas paulinas en el mismo plano de autoridad y dignidad que las Sagradas Escrituras. En toda la literatura jud\u00eda y cristiana, la Escritura o Escrituras designan los escritos sagrados y normativos, los escritos inspirados, en cuanto que fueron compuestos bajo la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo 39. Este vers\u00edculo 16 de la 2 Pe implica impl\u00edcitamente la doctrina eclesi\u00e1stica de la canonicidad y de la inspiraci\u00f3n de as ep\u00edstolas paulinas y de todo el Nuevo Testamento, pues no hay raz\u00f3n alguna para juzgar de otro modo los escritos de los dem\u00e1s ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>Exhortaci\u00f3n y doxolog\u00eda final,Isa 3:17-18.<br \/>\n 17 Vosotros, pues, amados, que de antemano sois avisados, estad alerta, no sea que, dej\u00e1ndoos llevar del error de los libertinos, veng\u00e1is a decaer en vuestra firmeza. 18 Creced m\u00e1s bien en la gracia y en el conocimiento de nuestro Se\u00f1or y salvador Jesucristo. A El la gloria as\u00ed ahora como en el d\u00eda de la eternidad.<\/p>\n<p>El autor sagrado vuelve, en la advertencia final, sobre el pensamiento del v.14; y recomienda a los fieles vigilar para no ser seducidos por los falsos doctores (v.17), y crecer en el conocimiento y en la gracia de Dios.<br \/>\nLos lectores de la 2 Pe estaban siempre en peligro de ser seducidos por los falsos doctores que interpretaban torcidamente las ense\u00f1anzas apost\u00f3licas. Por eso el autor sagrado les dice que deben permanecer firmes en la fe profesada, guardando intactos los principios de su vida cristiana. Han de esforzarse, adem\u00e1s, por crecer en la gracia y en el conocimiento de nuestro Se\u00f1or Jesucristo (v.18). La vida cristiana no es algo est\u00e1tico, sino que debe crecer cada d\u00eda en gracia y en conocimiento de Dios. Al principio de la ep\u00edstola, el autor deseaba esta gracia y conocimiento a sus lectores40. Ahora termina con el mismo pensamiento en forma de inclusio sem\u00edtica.<br \/>\nLa carta se concluye con una doxolog\u00eda a Cristo que recuerda la de 1Pe 4:11. En este \u00faltimo vers\u00edculo de la 2 Pe se afirma claramente la divinidad de Cristo.<\/p>\n<p>{1Pe_1 1:10-12<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Amados.<\/b> Esta actitud hacia los lectores de su ep\u00edstola refleja la preocupaci\u00f3n pastoral de Pedro (cp. <span class='bible'>1Pe 5:1-4<\/span>). <b>esta es la segunda carta.<\/b> Es decir, despu\u00e9s de Primera Pedro (vea la Introducci\u00f3n). <b>vuestro limpio entendimiento.<\/b> Un elogio que demuestra la convicci\u00f3n de Pedro en el sentido de que sus lectores eran cristianos genuinos. \u00abLimpio\u00bb significa incontaminado y que no se ha mezclado con influencias seductoras del mundo, la carne y el diablo. \u00a1Cu\u00e1n diferentes eran los creyentes verdaderos de los maestros falsos, ap\u00f3statas y corruptos (<span class='bible'>2Pe 2:10-22<\/span>)! Pedro procur\u00f3 recalcar en sus lectores la verdad que ya conoc\u00edan para que su raz\u00f3n santificada y su discernimiento espiritual fueran capaces de detectar y refutar a los proponentes de la falsa doctrina.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t3:1 &#8212; \u00abAmados\u00bb. V\u00e9ase Jud 1:17. Cuatro veces en este cap\u00edtulo (8, 14, 17) Pedro se dirige a los \u00abamados\u00bb, como tambi\u00e9n en la primera ep\u00edstola (2:11; 4:12). Pedro sent\u00eda una conexi\u00f3n muy estrecha e \u00edntima entre ellos y \u00e9l.<br \/>\n\t&#8211;\u00abesta es la segunda carta que os escribo\u00bb. El texto griego emplea la palabra ede (ahora, ya). Muchas versiones traducen el vers\u00edculo, empleando la palabra \u00abya\u00bb. Por ejemplo, dice la Ver. B.A., \u00abesta es ya la segunda carta\u00bb. Se deja la idea de que hac\u00eda poco les hab\u00eda escrito la primera vez.<br \/>\n\tEste vers\u00edculo implica que Pedro es el autor de las dos cartas, y que los recipientes originales de las dos eran los mismos. V\u00e9ase INTROD. II, III, p\u00e1g. 1,2.<br \/>\n\t&#8211;\u00aby en ambas&#8230; entendimiento\u00bb. Pedro ten\u00eda en mente un objeto com\u00fan para sus dos cartas; es decir, exhortar a pureza de vida. V\u00e9ase INTROD. IV, p\u00e1g. 2.<br \/>\n\tEn lugar de \u00abcon exhortaci\u00f3n\u00bb el texto griego dice \u00aben recordaci\u00f3n\u00bb. V\u00e9ase 1:13, comentarios. Pedro procuraba despertar o estimular por medio de hacer recordar. Ya sab\u00edan los hermanos la verdad (ver. 3), pero siempre existe el peligro de ser removidos por el error. V\u00e9ase Jud 1:5.<br \/>\n\tEn lugar de \u00abentendimiento\u00bb, algunas versiones dicen \u00abmente\u00bb, \u00abinteligencia\u00bb, o \u00abdiscernimiento\u00bb. La palabra griega significa la mente como la sede de la inteligencia o entendimiento. (V\u00e9ase la misma palabra griega en Mar 12:30, donde nuestra versi\u00f3n dice \u00abmente\u00bb). Buena es la traducci\u00f3n de la Ver. 1977, \u00absincero discernimiento\u00bb. (Varias versiones dicen \u00absincero\u00bb en lugar de \u00ablimpio\u00bb).<br \/>\n\tLa palabra griega para decir \u00absincero\u00bb aparece aqu\u00ed y en Flp 1:10. La mente de los hermanos a los cuales escribi\u00f3 Pedro era sincera. Ellos amaban la verdad; ten\u00edan su mente dispuesta hacia ella. Pero siempre existe el peligro de la apostas\u00eda. Por eso es necesario recordar aun a los de mente sincera.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LOS PRINCIPIOS DE LA PREDICACI\u00d3N<br \/><\/u><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><span class='bible'>2 Pedro 3:1-2<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>\n<p><em>Queridos hermanos, esta es ya la segunda carta que os escribo, y mi prop\u00f3sito en ambas ha sido suscitar con el recuerdo vuestra pura inteligencia para que teng\u00e1is presentes las cosas que hablaron los profetas de tiempo antiguo y el mandamiento del Se\u00f1or y Salvador que os transmitieron vuestros ap\u00f3stoles.<br \/><\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p>En este pasaje se nos presentan claramente los principios de&#8217; la predicaci\u00f3n que Pedro cumpl\u00eda.<\/p>\n<p>(i) Cre\u00eda en el valor d\u00e9 <em>la repetici\u00f3n. <\/em>Sab\u00eda que es necesario que se diga una cosa una y otra vez hasta que penetre en la mente. Cuando Pablo estaba escribiendo a los Filipenses, dijo que el repetir lo mismo una y otra vez a \u00e9l no le cansaba, y para ellos era lo m\u00e1s seguro (<span class='bible'>Fil 3<\/span><span class=''>:1<\/span> ). Es por una continua repetici\u00f3n como se introducen y asientan en la mente del ni\u00f1o los rudimentos del conocimiento. Aqu\u00ed hay algo significativo. Bien puede ser que a veces estemos demasiado interesados en las novedades, demasiado ansiosos de -decir cosas nuevas, cuando lo que se necesita es una repetici\u00f3n de las verdades eternas que la gente olvida tan r\u00e1pidamente y cuyo significado muy a menudo se resisten a ver. Hay ciertos alimentos de los que uno no se cansa nunca; son necesarios para su sustento diario, y se le presentan todos los d\u00edas. Hablamos a menudo de nuestro <em>pan cotidiano. Y <\/em>hay ciertas grandes verdades cristianas que hay que repetir una y otra vez y que nunca se deben arrumbar .por un deseo de novedad.<\/p>\n<p>(ii) Cre\u00eda en <em>la necesidad de recordar. <\/em>Una y otra vez el Nuevo Testamento deja bien claro que la predicaci\u00f3n y la ense\u00f1anza consisten muy a menudo no en introducir nuevas verdades, sino en recordar lo que ya se sabe. Moffatt cita un dicho del doctor Johnson: \u00bb No se tiene presente suficientemente que la gente necesita a menudo, m\u00e1s que se le recuerde, que que se la informe.\u00bb Los griegos hablaban del \u00abtiempo que enjuga todas las cosas,\u00bb como si la mente humana fuera una pizarra y el tiempo una esponja que pasa por ella borrando las huellas del pasado. A menudo nos encontramos en una situaci\u00f3n en que lo que necesitamos no es tanto que se nos ense\u00f1e como que se nos recuerde lo que ya sabemos.<\/p>\n<p>(iii) Cre\u00eda en <em>el valor de un elogio. <\/em>Su intenci\u00f3n era suscitar <em>su mente pura. <\/em>La palabra que usa para puro es <em>eilikrin\u00e9s, <\/em>que puede tener uno de dos sentidos. Puede que quiera decir lo que se ha cribado para no dejarle ninguna mezcla de paja; o puede querer decir lo que est\u00e1 tan libre de faltas que se puede exponer a la luz del sol. Plat\u00f3n usa la misma frase <em>-eilikrin\u00e9s di\u00e1noia- <\/em>en el mismo sentido de <em>raz\u00f3n pura, la que no ha sido afectada por la influencia seductora de los sentidos. <\/em>Al usar esta frase Pedro apela a su pueblo para que tengan mentes que no est\u00e9n contaminadas por la herej\u00eda. Es como si les dijera: \u00abVosotros sois de veras buenas personas&#8230; si lo recordarais simplemente.\u00bb El enfoque del predicador deber\u00eda ser a menudo no tratar a sus oyentes corno si fueran criaturas despreciables que merecen condenarse, sino criaturas espl\u00e9ndidas que deben salvarse. No son como la basura, con la que no se puede hacer m\u00e1s que quemarla, sino como joyas que hay que rescatar del cieno: en el .que han. ca\u00eddo. Donald Hankey cuenta -del \u00abquerido capit\u00e1n\u00bb cuyos hombres estaban dispuestos a seguirle adonde fuera. Los miraba, y ellos le miraban a \u00e9l y se llenaban de decif\u00f3n y determinaci\u00f3n de ser lo que 61 cre\u00eda que eran. Solemos sacar m\u00e1s de personas en las que creemos que de las que despreciamos.<\/p>\n<p>(iv) Cre\u00eda en <em>la unidad de la Escritura. <\/em>Descubr\u00eda un plan en la Escritura; La Biblia era un libro centrado en Cristo. El Antiguo Testamento anuncia a Cristo; los Evangelios cuentan de Jesucristo; los Ap\u00f3stoles traen el mensaje de Cristo a la humanidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 3<\/p>\n<p>II. CRISTO VIENE (3,1-16). <\/p>\n<p>Los falsos maestros niegan la parus\u00eda de Cristo a causa de su supuesta demora (3,1-4). Pero la demora no es causa suficiente para negar la parus\u00eda (3,5-10). Dios tiene sus razones, sabias, que explican por qu\u00e9 a\u00fan no se ha producido la parus\u00eda de Cristo (3,11-16). <\/p>\n<p>1. LA NEGACI\u00d3N DE LA PARUSIA (3\/1-04). <\/p>\n<p>Pedro escribe con responsabilidad pastoral y quiere mencionar a aqu\u00e9llos que garantizan la fe en la venida de Cristo (3,1-2); despu\u00e9s deja la palabra a los que niegan la parus\u00eda (3,34). <\/p>\n<p>a) Responsabilidad pastoral (3,1-2). <\/p>\n<p>1 Esta es ya, car\u00edsimos, la segunda carta que os escribo, y en ambas procuro fomentar en vosotros, con el recuerdo, una sincera inteligencia. 2 Acordaos de las palabras predichas por los santos profetas, y del precepto del Se\u00f1or y Salvador, dado por vuestros ap\u00f3stoles. <\/p>\n<p>El celo pastoral urge. Esta carta es la segunda sobre el mismo tema. No est\u00e1 claro si la carta anterior es la que aparece en nuestra Biblia como primera carta de Pedro. Esta observaci\u00f3n suena como una disculpa; la carta no debe hac\u00e9rseles pesada; por eso se dirige a los fieles llam\u00e1ndoles \u00abcar\u00edsimos\u00bb. Precisamente por el inter\u00e9s que siente por ellos, no puede callar ante los peligros que les amenazan. <\/p>\n<p>Quiere despertar en ellos una sincera inteligencia: que no quede ning\u00fan resto de sombra ni de duda y que su mente se dirija, sobria y claramente, al acontecimiento central. Del mismo modo, Pablo pide por los filipenses para que su caridad aumente cada vez m\u00e1s en conocimiento perfecto y en sensibilidad, para que puedan discernir los verdaderos valores y sean as\u00ed puros e irreprochables en el d\u00eda de Cristo, llenos del fruto de justicia que se obtiene por medio de Cristo, para gloria y alabanza de Dios ( Flp 1:9-11). Su gran preocupaci\u00f3n pastoral es la preparaci\u00f3n para la parus\u00eda del Se\u00f1or. La cura de almas y el apostolado reciben un impulso fort\u00edsimo de la esperanza de la parus\u00eda. Los falsos maestros oscurecen la espera de la parus\u00eda del Se\u00f1or y por eso hay que despertar de nuevo en los fieles la esperanza en ella. Esta esperanza se funda en las tres grandes autoridades del conocimiento de la fe: en las profec\u00edas de los profetas del Antiguo Testamento, en el precepto del Se\u00f1or y en los ap\u00f3stoles, que transmitieron la doctrina de Cristo. El Se\u00f1or y Salvador es la autoridad decisiva. Hacia \u00e9l miraban los profetas y a \u00e9l vuelven su vista los ap\u00f3stoles 44. <\/p>\n<p>Su precepto (Flp 2:21), la nueva ley de Cristo, est\u00e1 ya contenida en germen en el Antiguo Testamento y constituye la base de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica. En este precepto \u00abregio\u00bb de amor se da la pauta para la fe y para la vida. Toda la Sagrada Escritura se reduce a este precepto de nuestro Salvador. En \u00e9l se condensa toda ella y se revela as\u00ed a la inteligencia del creyente como una unidad. En la Escritura hablan las tres autoridades de la revelaci\u00f3n: en el Antiguo Testamento, los profetas; en los Evangelios, el Se\u00f1or y Salvador; en los dem\u00e1s escritos del Nuevo Testamento, los ap\u00f3stoles. Pero detr\u00e1s de todos est\u00e1 la palabra de Dios que se ha hecho carne en Jesucristo (Jua 1:14). \u00a1Qu\u00e9 sencilla parece as\u00ed la riqueza y la plenitud, a menudo dif\u00edcil de entender, de toda la Sagrada Escritura! <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>44. Cf. 1,16-21; 1Pe 1:10-12. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Escarnecedores (1Pe 3:3-4). <\/p>\n<p>3 Ante todo, sabed que en los \u00faltimos d\u00edas vendr\u00e1n escarnecedores con sus burlas, que andar\u00e1n seg\u00fan sus propias concupiscencias. <\/p>\n<p>Los cristianos saben que est\u00e1n viviendo en los \u00faltimos d\u00edas. Vivimos en el final de los tiempos. Para el fin de los tiempos est\u00e1 anunciado el surgir de falsos maestros 45. Los que encontramos aqu\u00ed son de una especie particularmente repugnante, como ya vimos. Son escarnecedores, enredadores de enredos. No toman en serio nada de lo que se considera santo y no muestran el menor respeto por las cosas que lo exigen. Los fieles no deben extra\u00f1arse de que surjan tales hombres como maestros del cristianismo. Es la prueba de que estarnos en el final de los tiempos. <\/p>\n<p>Los falsos maestros del final de los tiempos viven seg\u00fan sus propias concupiscencias. Rechazan el precepto de Cristo y quieren constituirse a s\u00ed mismos en ley, porque se creen perfectos. El pecado primordial de la humanidad: rechazar la voluntad salvadora de Dios, constituye tambi\u00e9n su pecado final. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>45. Cf. Mat 24:11.23s. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>4 Y dir\u00e1n: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la promesa de su parus\u00eda? Desde que murieron los padres, todo sigue como al principio de la creaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Los escarnecedores aducen dos tipos de razones contra el cumplimiento de la espera de la parus\u00eda. El primer tipo dice as\u00ed: \u00abDesde que murieron los padres, todo sigue&#8230;\u00bb La primera generaci\u00f3n cristiana (los \u00abpadres\u00bb) ha muerto ya. Hab\u00edan esperado asistir a la parus\u00eda del Se\u00f1or 46, aunque no faltaron voces que advirtieran que no se deb\u00eda calcular con per\u00edodos determinados 47. La espera pr\u00f3xima no se ha cumplido. De ah\u00ed sacan los falsos maestros la consecuencia de que la promesa de la parus\u00eda de Cristo en poder y gloria no se cumplir\u00e1. <\/p>\n<p>El otro tipo de razones dice: \u00abTodo sigue como al principio de la creaci\u00f3n.\u00bb Seg\u00fan la predicaci\u00f3n escatol\u00f3gica, el mundo actual se conmover\u00e1 con la parus\u00eda de Cristo y vendr\u00e1 un mundo nuevo. La cat\u00e1strofe c\u00f3smica y la parus\u00eda de Cristo est\u00e1n \u00edntimamente unidas. Pero la experiencia muestra que el mundo no ha cambiado desde el momento de su creaci\u00f3n; por tanto, tampoco cambiar\u00e1 en el futuro. Y si la parus\u00eda de Cristo y la conmoci\u00f3n del mundo actual est\u00e1n estrechamente unidas, la primera no se producir\u00e1 si no es de esperar que se produzca la segunda 48. <\/p>\n<p>Es f\u00e1cil entender estas razones y no vamos a romper lanzas contra ellas. Apenas podemos sospechar con qu\u00e9 profundidad afectaba entonces este problema a los cristianos. Pero \u00e9sta era una opini\u00f3n privada que no coincid\u00eda con la de toda la Iglesia. Ya esto s\u00f3lo hubiera debido hacer m\u00e1s precavidos a los falsos maestros, trat\u00e1ndose de un elemento tan decisivo de la fe. Las razones que la carta cita se nos aparecen dotadas de actualidad. Tambi\u00e9n ahora es v\u00e1lido el mismo principio que entonces: s\u00f3lo en uni\u00f3n con toda la Iglesia y con su testimonio de fe podemos interpretar rectamente las verdades de fe. Ante ellas debe inclinarse toda opini\u00f3n privada. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>46. 1Te 4:15; Rom 13:11; 1Co 15:21; cf. Mat 10:23; 24.29; Mar 9:1; Mar 13:30, <\/p>\n<p>47. Cf. Mar 13:7.8.32; 1Te 5:1 ss; 2Te 2:2. <\/p>\n<p>48. Esta idea puede confirmarse por el hecho de que el mundo continua existiendo a pesar de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, aunque se pensaba que la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y la destrucci\u00f3n del mundo ir\u00edan juntas (cf. Mat 24:1-3). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>2. REFUTACI\u00d3N (3\/5-10). <\/p>\n<p>Se refutan los fundamentos en que se apoyan los falsos maestros: primero, la afirmaci\u00f3n de que e1 mundo no ha cambiado en nada desde el principio de la creaci\u00f3n (Mat 3:5-7); luego, se habla de la demora de la parus\u00eda\u00bb (Mat 3:8-10). <\/p>\n<p>a) Cambios c\u00f3smicos (Mat 3:5-7). <\/p>\n<p>5 Al afirmar esto, se les escapa que en otro tiempo hubo cielos y tierra, que del agua y por medio del agua tom\u00f3 consistencia por la palabra de Dios 6 y que, por estas mismas causas, el mundo de entonces pereci\u00f3 en el diluvio. <\/p>\n<p>No es exacto que el mundo no haya cambiado desde la creaci\u00f3n; el mundo antiguo pereci\u00f3 en el diluvio, seg\u00fan sabemos por Gen 7:21. <\/p>\n<p>Los falsos maestros deb\u00edan conocer esto; su objeci\u00f3n no es s\u00f3lida. \u00bfNo es posible que eI mundo (\u00abcielos y tierra\u00bb) sea destruido? Los mismos elementos que lo llamaron a la vida fueron causa de su destrucci\u00f3n: el agua y la palabra de Dios. El mundo antiguo surgi\u00f3 del agua: \u00abLa tierra estaba desierta y vac\u00eda, las tinieblas se extend\u00edan sobre el abismo de las aguas y el Esp\u00edritu de Dios se cern\u00eda sobre las aguas\u00bb (Gen 1:1), y \u00abpor medio del agua\u00bb: el agua lo rodea y lo empapa; el agua es un elemento primordial del cosmos. Pero el agua sola no bastaba. La fuerza creadora y conservadora del cosmos es la palabra de Dios: \u00abY dijo Dios\u00bb (G\u00e9n 1). El agua y la palabra de Dios llaman al mundo a la vida; el agua y la palabra de Dios lo aniquilan en el diluvio (G\u00e9n 7-8). Si los elementos constructores del cosmos ser\u00e1n los que lo aniquilar\u00e1n, \u00bfen qu\u00e9 puede fundarse la opini\u00f3n de que el mundo durar\u00e1 siempre? <\/p>\n<p>Quien comparta la concepci\u00f3n del mundo de la segunda carta de Pedro no puede negar la fuerza probativa de estas consideraciones. Los falsos maestros compart\u00edan con \u00e9l la misma imagen del mundo y la misma interpretaci\u00f3n de la historia de la creaci\u00f3n y de la historia b\u00edblica primitiva (G\u00e9n 1-11). Si eran hombres de buena voluntad, los argumentos pod\u00edan convencerles. <\/p>\n<p>Pero a nosotros se nos plantea toda una serie de problemas. Seg\u00fan la segunda carta de Pedro, en el diluvio perecieron no s\u00f3lo los hombres, sino tambi\u00e9n el mundo. Su interpretaci\u00f3n de la Biblia coincide con la del juda\u00edsmo tard\u00edo. En el libro de Henoc se lee: \u00abY vi en la visi\u00f3n c\u00f3mo el cielo se desplomaba, se precipitaba y ca\u00eda sobre la tierra; y cuando cay\u00f3 sobre la tierra vi c\u00f3mo \u00e9sta desaparec\u00eda en un abismo&#8230; entonces sali\u00f3 una palabra de mi boca y alc\u00e9 mi voz gritando y exclamando: \u00abla tierra est\u00e1 aniquilada\u00bb\u00bb (Henoc 83,3-5). La segunda carta de Pedro utiliza esta forma de concebir porque quiere entend\u00e9rselas con los falsos maestros, que sustentan la misma interpretaci\u00f3n. Hoy d\u00eda sabemos que esta concepci\u00f3n del diluvio no es posible; estaba condicionada por la \u00e9poca. Nuestra \u00e9poca debe esforzarse por llegar a una nueva inteligencia, que est\u00e9 de acuerdo con la concepci\u00f3n moderna del mundo y no afecte la verdad religiosa que hay que reconocer en los textos. <\/p>\n<p>Lo mismo sucede con la concepci\u00f3n del origen del mundo. Seg\u00fan nuestra carta, el mundo surgi\u00f3 del agua, por medio del agua y de la palabra de Dios. Sin duda que el acento principal lo pone en la palabra de Dios. Pero al atribuir al agua un significado especial y al considerarla como elemento primordial del mundo no hace m\u00e1s que pensar con las categor\u00edas de su tiempo. <\/p>\n<p>Lo que en \u00faltimo t\u00e9rmino quiere decir con su argumento es algo siempre v\u00e1lido: que el mundo es caduco. El mundo depende de la voluntad de Dios (la palabra de Dios). \u00bfC\u00f3mo se puede, pues, afirmar que no puede perecer? El que por voluntad propia ha llamado al mundo a la vida puede cambiarlo y aniquilarlo. Todo est\u00e1 en su mano y depende de su voluntad. Pero Dios no obra caprichosamente, sino seg\u00fan un plan insondable que tiende a la gloria y a la vida. <\/p>\n<p>7 Pero los cielos y la tierra de ahora est\u00e1n guardados por la misma palabra, reservados para el fuego en el d\u00eda del juicio y de la destrucci\u00f3n de los imp\u00edos. <\/p>\n<p>As\u00ed como el mundo anterior al diluvio fue guardado para el juicio aniquilador, al mundo actual (\u00ablos cielos y la tierra\u00bb) se reserva para un juicio aniquilador. Igual que el primer juicio se producir\u00e1 el segundo, pues la misma palabra divina es la que act\u00faa en un caso y en otro. S\u00f3lo el instrumento aniquilador es diverso, cosa no esencial. All\u00ed fue el agua, aqu\u00ed ser\u00e1 el fuego 49. <\/p>\n<p>Hay aqu\u00ed pocas huellas del car\u00e1cter consolador de la parus\u00eda de Cristo, al que la Iglesia antigua atend\u00eda ante todo: la reuni\u00f3n de los fieles, la proclamaci\u00f3n de la gloria de Dios, la destrucci\u00f3n de los enemigos, la superaci\u00f3n de la muerte. Esto puede deberse al hecho de que la carta tiene que hab\u00e9rselas con los falsos maestros, que llevan una vida desenfrenada precisamente porque niegan el juicio. No es la Iglesia, sino la actividad de los falsos maestros la culpable de que se llegue a una visi\u00f3n unilateral de la parus\u00eda, que existe a\u00fan entre muchos, seg\u00fan la cual a menudo se espera la venida de Cristo m\u00e1s con temor que con alegr\u00eda y ansia. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>49. La segunda carta de Pedro expone el punto de vista de que el mundo actual ser\u00e1 destruido por el fuego (3,12). Los libros b\u00edblicos coinciden en explicar la destrucci\u00f3n del mundo por una conflagraci\u00f3n mundial. El Antiguo Testamento habla a menudo del juicio por el fuego (tomado en sentido literal o t\u00edpico; cf. Gen 19:24; Lev 10:12; Num 11:1; Num 16:35, Isa 10:33; Jer 49:27; Ose 8:14, entre otros), pero no habla nunca de una conflagraci\u00f3n mundial en el d\u00eda del juicio final. Esta doctrina aparece en el juda\u00edsmo tard\u00edo (en los libros sibilinos, en los textos de Qumram), en el mundo griego romano (entre los estoicos) y en el cristianismo primitivo (Hermas, Justino, Hechos de Pedro, etc.). El autor describe la destrucci\u00f3n del mundo seg\u00fan la concepci\u00f3n de su \u00e9poca. No puede resolver problemas cient\u00edficos; a \u00e9l le interesa el hecho decisivo de que el mundo ser\u00e1 renovado, pero no puede resolver el problema de c\u00f3mo ser\u00e1 destruido el mundo actual. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>b) Demora de la parus\u00eda (Ose 3:8-10). <\/p>\n<p>La segunda carta de Pedro muestra que la demora de la parus\u00eda entra en el plan de Dios; aduce tres pruebas: la medida del tiempo de Dios es diversa de la de los hombres (Ose 3:8), Dios se deja guiar por su misericordia (Ose 3:9), la demora no debe hacernos despreocupados (Ose 3:10) 50. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>50. Los antiguos cristianos contaban con la pronta venida de Cristo. La primera generaci\u00f3n de cristianos ha muerto ya y, sin embargo, este acontecimiento sumo de la esperanza cristiana se hace esperar. \u00bfPor qu\u00e9? La Iglesia antigua intento resolver este enigma por diversos caminos. Afirm\u00f3 que deb\u00edan producirse a\u00fan ciertos acontecimientos antes de que llegase el fin (2Te 2:3; cf. Mat 13:7.8.10). No se limit\u00f3 ya a dirigir su vista al futuro; atendi\u00f3 tambi\u00e9n a lo que ya hab\u00eda sucedido (Lc). El Evangelio de Juan concede gran atenci\u00f3n al hecho de que determinados acontecimientos salv\u00edficos escatol\u00f3gicos se han producido ya con la primera venida de Cristo: el juicio (Jua 3:19), la vida (Jua 6:40-43), la uni\u00f3n con Dios (Jua 14:23). Las cartas pastorales dirigen conscientemente su atenci\u00f3n a las tareas que hay que llevar a cabo en el mundo, porque contaban con la existencia de per\u00edodos m\u00e1s largos antes de los acontecimientos escatol\u00f3gicos. Es exagerado creer que a causa de la \u00abdemora de la parus\u00eda\u00bb se haya dado nueva forma a la tradici\u00f3n evang\u00e9lica o que todo el progreso del cristianismo dependa de ella. En la Iglesia antigua hubo tambi\u00e9n c\u00edrculos que negaban la parus\u00eda a causa de su demora. En la primera carta de Clemente,Jua 23:3 se dice: \u00abDesdichados los esc\u00e9pticos, los que est\u00e1n escindidos en su alma y dicen: esto ya lo hemos o\u00eddo en los d\u00edas de nuestros padres y mira, nos hemos hecho viejos y no nos ha sucedido nada de todo eso\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>8 Una cosa no se os oculte, car\u00edsimos: que un d\u00eda es ante el Se\u00f1or como mil a\u00f1os, y mil a\u00f1os como un d\u00eda. <\/p>\n<p>Los falsos maestros disponen de poco tiempo. Miden el tiempo con medida humana. Dios mide el tiempo con medida divina. La prueba de esto la da el salmista (Sal 90:4). Para Dios, mil a\u00f1os son como un d\u00eda. La predicaci\u00f3n de la parus\u00eda habla de la proximidad de la venida de Jes\u00fas. Si esta proximidad se mide con la medida divina, no es de extra\u00f1ar que la parus\u00eda se haga esperar. Las medidas son muy diversas. <\/p>\n<p>Esta medida divina, \u00bfse aplica s\u00f3lo al tiempo de la venida de Cristo? \u00bfNo supera este acontecimiento todo lo que el hombre puede pensar e imaginar? \u00bfC\u00f3mo podemos concebir e imaginar este \u00faltimo y sumo acontecimiento salvador divino? Los conceptos humanos deben callar aqu\u00ed. La revelaci\u00f3n habla de lo divino s\u00f3lo con palabras humanas. Habla a los hombres de lo suprahumano. <\/p>\n<p>9 No tarda el Se\u00f1or en cumplir su promesa, como algunos piensan; sino que usa de paciencia con vosotros, no queriendo que perezca nadie sino que todos se conviertan. <\/p>\n<p>\u00abAlgunos\u00bb, los falsos maestros, hablan de la demora de la parus\u00eda. Sus palabras encierran una censura, pero encierran tambi\u00e9n la noci\u00f3n falsa de que la parus\u00eda de Cristo est\u00e1 muy pr\u00f3xima. Los prejuicios humanos impiden la inteligencia recta de la revelaci\u00f3n. Si la parus\u00eda se hace esperar, no es porque Dios falte a la fidelidad de sus promesas, sino porque usa de paciencia. Dios no quiere que perezca nadie. Quiere salvar a los miembros de la comunidad que est\u00e1n en peligro de caer. Quiere dar a todos tiempo de llegar a conocer la verdad y de abandonar el camino del error. Las palabras invitan a la conversi\u00f3n. Dios quiere que todos los hombres lleguen a la salvaci\u00f3n y ninguno se pierda. Su voluntad salvadora va por caminos que a menudo son incomprensibles para el hombre. Pero siempre sigue siendo v\u00e1lido que \u00abYahveh es Dios de misericordia y clemencia, paciente, bondadoso y fiel\u00bb (Exo 34:6). <\/p>\n<p>10 Pero el d\u00eda del Se\u00f1or vendr\u00e1 como un ladr\u00f3n. En \u00e9l desaparecer\u00e1n los cielos con estr\u00e9pito, los elementos se disolver\u00e1n abrasados, y la tierra, con todas las obras que hay en ella, arder\u00e1. <\/p>\n<p>El d\u00eda del Se\u00f1or, la parus\u00eda, se hace esperar. Esto hace que muchos cristianos vivan como si el Se\u00f1or no hubiera de venir. Cre\u00edan en la venida del Se\u00f1or, pero ya no contaban con ella 51. Pedro les recuerda lo que el Se\u00f1or ha anunciado: el fin vendr\u00e1 de repente y de forma totalmente inesperada 52. El hijo del hombre viene precisamente cuando nadie le espera ni nadie cuenta con \u00e9l. Ya Jes\u00fas us\u00f3 la comparaci\u00f3n del ladr\u00f3n que llega de noche. Pedro la recoge: hay que estar listo, estar alerta&#8230; <\/p>\n<p>El d\u00eda del Se\u00f1or trae consigo el fin del mundo. La aniquilaci\u00f3n es total. El cosmos se divide aqu\u00ed en tres partes: comprende el cielo, es decir el firmamento y lo que hay en \u00e9l, los elementos, los cuerpos celestes visibles: el sol, la luna y las estrellas; la tierra con las obras terrenas de civilizaci\u00f3n y cultura. La cat\u00e1strofe se describe con tres expresiones que se atribuyen respectivamente a cada uno de los elementos, pero que se refieren al conjunto. El cosmos perecer\u00e1 con estr\u00e9pito, se disolver\u00e1 abrasado y arder\u00e1 con todas las obras que hay en \u00e9l 53. <\/p>\n<p>Los argumentos de los falsos maestros no son probativos. Nadie tiene, pues, raz\u00f3n para dejarse extraviar de la doctrina recibida. Los \u00faltimos acontecimientos se producir\u00e1n. Si a\u00fan se hacen esperar, hay que atribuirlo a la misericordia de Dios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>51. Cf. Mat 24:37-44; Luc 12:39.42-46. <\/p>\n<p> 52. Cf. Luc 17:24-30.34s; Mat 25:1-12. <\/p>\n<p>53. Cf. a prop\u00f3sito de la concepci\u00f3n de la destrucci\u00f3n del mundo, la nota 49. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>3. ACONTECIMIENTOS ESCATOL\u00d3GICOS Y VIDA MORAL (Mat 3:11-16). <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tratar de las verdades escatol\u00f3gicas pasa a la exhortaci\u00f3n moral. La primera parte est\u00e1 en relaci\u00f3n con el hecho de que el mundo antiguo ser\u00e1 destruido y se crear\u00e1 un mundo nuevo (Mat 3:11-14); la segunda parte se funda en lo prolongado del per\u00edodo que precede a la venida del Se\u00f1or (Mat 3:15-16). <\/p>\n<p>a) Transformaci\u00f3n del mundo; transformaci\u00f3n de los hombres (3\/11-14). <\/p>\n<p>11 Si todas las cosas han de disolverse as\u00ed, \u00a1c\u00f3mo conviene que observ\u00e9is una conducta santa y practiqu\u00e9is obras de piedad! <\/p>\n<p>Con la escatolog\u00eda irrumpen el juicio y la aniquilaci\u00f3n. Los que temen a Dios ser\u00e1n salvos, como lo han demostrado los juicios realizados en el diluvio y sobre las ciudades lujuriosas (Mat 2:4S). La vista del fin debe espolearnos a una vida santa y temerosa de Dios. Estamos en camino hacia el juicio, ante nosotros est\u00e1 la gran decisi\u00f3n. Hay una condenaci\u00f3n y una pr\u00f3rroga (Mat 22:14). Hemos de estar sin pecado en el d\u00eda de nuestro Se\u00f1or (1Co 1:8), vivir seg\u00fan nuestra conciencia, para aparecer ante Cristo esplendentes y sin mancha (Flp 1:10). Nuestra gran preocupaci\u00f3n debe ser que nuestros corazones se mantengan \u00abirreprochables y santos ante Dios, nuestro Padre, en la parus\u00eda de nuestro se\u00f1or Jesucristo con todos sus santos\u00bb (1Te 3:13). <\/p>\n<p>12 Aguardad y apresurad la parus\u00eda del d\u00eda de Dios; por ella los cielos ardiendo se disolver\u00e1n y los elementos abrasados se deshar\u00e1n. <\/p>\n<p>La parus\u00eda del d\u00eda de Dios y la llegada del final de los tiempos no debe asustar a los fieles, sino engendrar en ellos esperanza y alegre expectaci\u00f3n. Jes\u00fas anuncia el reino futuro de Dios en las par\u00e1bolas de la boda y del banquete. La comunidad primitiva mira con alegr\u00eda hacia el final de los tiempos 54. En la asamblea cultual la comunidad pronuncia el nost\u00e1lgico maranata, \u00abVen, Se\u00f1or\u00bb 55. Por mucho que amemos el mundo y gocemos de su belleza, ser\u00e1 a\u00fan mucho mejor vivir en un mundo m\u00e1s esplendoroso, sin l\u00e1grimas ni dolores, sin la muerte ante los ojos, en felicidad. Ser\u00e1 mejor, sobre todo, estar \u00abjunto a Cristo\u00bb&#8230; <\/p>\n<p>Santificando la vida, los fieles apresuran la venida del d\u00eda de Dios. Con la penitencia se borran los pecados y llega el tiempo del consuelo; Dios enviar\u00e1 a Jesucristo, el predestinado 56. A causa de los pecados de su pueblo, Dios, por misericordia, retrasa la llegada del d\u00eda de Dios. La parus\u00eda se demora porque el pueblo de Dios a\u00fan no es santo. La manifestaci\u00f3n poderosa de la gloria de Dios en el d\u00eda de Dios es el objetivo final de la destrucci\u00f3n del mundo por el fuego. La destrucci\u00f3n del cosmos antiguo no quiere ser una aniquilaci\u00f3n. La ola de fuego de la conflagraci\u00f3n c\u00f3smica es a la vez el esplendor ardiente en que se revela la gloria del d\u00eda de Dios. Ya en los sermones escatol\u00f3gicos de los Evangelios la aniquilaci\u00f3n del cosmos constituye el escenario para la aparici\u00f3n poderosa del hijo del hombre (Mat 24:29-31). Todo tiende a la manifestaci\u00f3n plena de la gloria de Dios en Jesucristo y a la salvaci\u00f3n de los hombres. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>54. Cf. Hec 2:15 ss; Hec 3:24 ss; Hec 4:30s. <\/p>\n<p>55. 1Co 16:22; Rev 22:20. <\/p>\n<p> 56. Serm\u00f3n de Pedro seg\u00fan Hec 3:19s. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>13 Pero esperarnos, seg\u00fan su promesa, nuevos cielos y nueva tierra en los que habitar\u00e1 la justicia. <\/p>\n<p>Un nuevo cielo y una nueva tierra, es decir, un mundo nuevo, es lo que esperan quienes tienen puesta su esperanza en el fin de los tiempos 57. Nuevo es la palabra central de las promesas escatol\u00f3gicas. Quien las alcance, beber\u00e1 el vino nuevo del banquete celestial (Mar 14:25), llevar\u00e1 un nombre nuevo (Rev 2:17), cantar\u00e1 una canci\u00f3n nueva (Rev 5:9), vivir\u00e1 en la nueva Jerusal\u00e9n (Rev 21:2). Con esa palabra: \u00abnuevo\u00bb, se expresa la esperanza de que entonces todo ser\u00e1 diverso de como es ahora, de que lo inabarcable de la divinidad lo abarcar\u00e1 todo. <\/p>\n<p>En el mundo nuevo habitar\u00e1 la justicia. All\u00ed se cumplir\u00e1 plenamente la voluntad de Dios (Mat 6:10). Nada impuro podr\u00e1 entrar. Esta \u00abdescripci\u00f3n\u00bb del mundo no esboza un para\u00edso terrestre; lo esencial es la gloria de Dios en todo y en todos. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>57. Cf. Isa 65:17; Isa 66:22; Mat 19:28; Rev 21:1; Rom 8:19 ss. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>14 Por eso, car\u00edsimos, mientras esper\u00e1is estos acontecimientos, esforzaos para que \u00e9l os halle en paz, sin mancha e irreprensibles. <\/p>\n<p>\u00abCar\u00edsimos\u00bb suena como una exhortaci\u00f3n insistente: sed ya ahora justos, sin mancha e irreprensibles. Igual que la v\u00edctima que se lleva ante Dios debe ser irreprensible y sin defecto, los cristianos deben presentarse ante Dios al final de los tiempos sin tacha ni defecto. Hacia esto debemos procurar dirigir nuestra mente y todo el esfuerzo de la lucha diaria. En medio de todas las penalidades y apuros, una meta gloriosa nos atrae. Ya desde ahora debemos estar en paz, en estado de salvaci\u00f3n (Rom 1:2), en gracia. El Dios de la paz quiere santificarnos continuamente, convertir nuestro esp\u00edritu, nuestra alma y nuestro cuerpo en algo sin m\u00e1cula ni tacha. De \u00e9l proceden los grandes dones, que experimentaremos en tanto mayor grado cuanto mayor lugar demos en nosotros a su vida. El hombre que tiene ante sus ojos un objetivo claro y elevado y que ha tomado de las riendas sus tendencias experimentar\u00e1 algo de la paz de Dios. <\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s se recuerda el juicio. Los que quieran entrar en el mundo nuevo deben ser santos. Se repite de nuevo el lema de la carta (Rom 1:10.15; Rom 3:14), que dice as\u00ed: celo por la justicia, sobre la base de la gracia y la paz dadas por el Se\u00f1or. A este celo incansable se le abrir\u00e1 un nuevo mundo. <\/p>\n<p>b) Aprovechad la pr\u00f3rroga (3\/15-16). <\/p>\n<p>15a Ved en la paciencia su deseo de salvarnos. <\/p>\n<p>Jes\u00fas, el Se\u00f1or, en su paciencia, deja a nuestra disposici\u00f3n el tiempo que falta a\u00fan para la plenitud final. Hay que aprovecharlo para convertirse y para conseguir la salvaci\u00f3n. A los acontecimientos escatol\u00f3gicos preceder\u00e1n tiempos sombr\u00edos, los dolores mesi\u00e1nicos de parto: el juicio temporal, la indigencia terrena, las cat\u00e1strofes naturales, las persecuciones y ataques contra los disc\u00edpulos 58. Por la misericordia de Dios, estas cosas terribles pueden ayudarnos a conseguir la salvaci\u00f3n, porque conducen cada generaci\u00f3n a convertirse. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>58. Cf. Mar 13:5-23; 2Te 2:1-11; Ap 4-20. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>&#8230;15b como tambi\u00e9n nuestro amado hermano Pablo, seg\u00fan la sabidur\u00eda que le fue dada, os escribi\u00f3, 16a y como tambi\u00e9n en todas las ep\u00edstolas, cuando en ellas habla de estas cosas. <\/p>\n<p>Pablo confirma lo que dice Pedro. Ambos son columnas de la Iglesia; son los pr\u00edncipes de los ap\u00f3stoles 59. Pablo es el amado hermano, pues es compa\u00f1ero en el apostolado. Dios le ha concedido sabidur\u00eda especial. Su autoridad no reposa en motivos humanos sino en el don de Dios. Su sabidur\u00eda nos lleva a escucharle en una cuesti\u00f3n relativa a un aspecto decisivo de la actividad pr\u00e1ctica: la preparaci\u00f3n del cristiano para el final de los tiempos. Sobre este tema el Ap\u00f3stol ha dicho cosas fundamentales en casi todas sus cartas 60. Los escritos del Nuevo Testamento se apoyan y se explican mutuamente. Hay que atender a todos para entender la revelaci\u00f3n en la forma m\u00e1s plena posible. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>59. IGNACIO, Rom 4:3; Ep\u00edstola Apostolorum 31 ss. <\/p>\n<p> 60. La sabidur\u00eda de Pablo est\u00e1 depositada en sus cartas. En cualquiera de ellas encontramos un enigma. La comunidad a que va dirigida la primera carta de Pedro es de origen paulino; la segunda carta de Pedro presupone id\u00e9ntico destinatario. La comunidad viv\u00eda a\u00fan en relaci\u00f3n personal con Pablo. Respecto a la preparaci\u00f3n para la parus\u00eda cf., en Pablo, Rom 2:4; Rom 9:12 13, Rom 9:11 ss; 1Te 3:13; 1Co 1:18; Flp 1:10s; Flp 2:13 ss. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>16b En ellas hay cosas dif\u00edciles de entender, que los indoctos y vacilantes interpretan torcidamente, como las otras escrituras, para su propia perdici\u00f3n. <\/p>\n<p>Los falsos maestros usan mal la Escritura; la interpretan seg\u00fan su propio arbitrio y la utilizan para descarriar a los indoctos y a los vacilantes (Flp 1:21). Parece ser que, ante todo, usan mal las cartas de Pablo 61. Es comprensible, pues contienen \u00abcosas dif\u00edciles de entender\u00bb. Hay frases sobre la libertad cristiana (Gal 4:13), sobre los hombres espirituales (1Co 3:1), sobre la relaci\u00f3n entre la carne y el Esp\u00edritu (Gal 4:13s) y predicciones escatol\u00f3gicas (1Co 15:50.53s; 2Te 2:2), dif\u00edciles de entender y que los falsos maestros aprovechaban para dar apariencia apost\u00f3lica a sus ideas e incluso tal vez para enfrentar a Pedro y a Pablo (1Co 1:12). Los escritos paulinos son minas de sabidur\u00eda cristiana, de exhortaciones estimulantes, de conocimientos teol\u00f3gicos y de la historia de la salvaci\u00f3n, pero no son f\u00e1ciles de entender, como atestigua nuestra continua experiencia 62. <\/p>\n<p>BI\/INTERPRETACION: La Escritura no puede interpretarse siguiendo el propio arbitrio, sino de acuerdo con el Esp\u00edritu de Dios que la ha inspirado (1Co 1:20s). A esta afirmaci\u00f3n se a\u00f1ade otra: es necesario haber aprendido la verdad transmitida de la Iglesia y estar confirmado en ella. Hay que interpretar la Sagrada Escritura de acuerdo con la doctrina de la Iglesia. Quien lee la Sagrada Escritura con el esp\u00edritu de la Iglesia y posee un buen conocimiento de la doctrina de la fe tiene en sus manos el instrumento que le permitir\u00e1 captar rectamente su sentido. Por encima de todo, hay que conservar la capacidad de escuchar la voz de la Escritura, hay que estar abierto y dejarse ense\u00f1ar, incluso cuando se trata de cosas que se salen de lo ordinario. Lo que Pablo ense\u00f1a y Pedro escribe en su carta es algo \u00abprovechoso para la ense\u00f1anza, para convencer, para corregir, para dirigir en la justicia, para que el hombre de Dios sea perfecto y est\u00e9 equipado para toda obra buena\u00bb (2Ti 3:16-17). <\/p>\n<p>La exhortaci\u00f3n, que se funda en la doctrina recta de la parus\u00eda, termina con las palabras: \u00abpara su propia perdici\u00f3n\u00bb. Los falsos maestros interpretan torcidamente la Escritura o se burlan de ella. La perdici\u00f3n eterna los amenaza. S\u00f3lo quien se niega a s\u00ed mismo y recibe la palabra de Dios tal como es y tal como ha sido \u00abtransmitida\u00bb por los ap\u00f3stoles y la Iglesia, se salva y evita la perdici\u00f3n. A menudo, al interpretar la Sagrada Escritura, hay s\u00f3lo una diferencia m\u00ednima, un peque\u00f1o cambio de sentido, una insistencia unilateral en un pasaje, pero esto puede bastar ya para perder de vista el conjunto. Si renunciamos a nuestra propia voluntad y a nuestra curiosidad excesiva y nos dejamos guiar por el Esp\u00edritu Santo y por el magisterio de la Iglesia, iremos seguros. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>61. Cf. Rom 3; 8; 2Ti 6:1. <\/p>\n<p> 62. Las cartas de Pablo se nombran junto con las dem\u00e1s Escrituras. Los profetas y los ap\u00f3stoles; el Antiguo Testamento y el Nuevo se completan mutuamente; los escritos ya existentes del Nuevo Testamento se ponen en una misma linea con los escritos del Antiguo Testamento (2Ti 1:20). Observamos la formaci\u00f3n del canon del Nuevo Testamento, que constituye el conjunto de las Escrituras inspiradas por Dios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>CONCLUSI\u00d3N DE LA CARTA (3\/17-18) <\/p>\n<p>La carta termina con una exhortaci\u00f3n a no dejarse extraviar (2Ti 3:17), con el deseo de que los destinatarios crezcan en su estado de cristianos (2Ti 3:18a) y con una doxolog\u00eda (2Ti 3:18b). <\/p>\n<p>17 Vosotros, pues, car\u00edsimos, que lo sab\u00e9is de antemano, guardaos; no sea que, arrastrados por el error de hombres sin ley, caig\u00e1is de vuestra propia firmeza. <\/p>\n<p>En los pasajes exhortativos m\u00e1s conmovedores se llama a los fieles \u00abcar\u00edsimos\u00bb (2Ti 3:1.8.14.17) El cristiano vive en el amor: en el amor de Dios, en el amor del Ap\u00f3stol, en el amor de los dem\u00e1s cristianos. El amor es la \u00fanica atm\u00f3sfera en la que el cristiano puede mantenerse y desarrollarse. <\/p>\n<p>Con esta carta se advierte de antemano a los fieles de los peligros que les amenazan con los falsos maestros. Un peligro conocido ha perdido ya mucha de su fuerza. Se desenmascara la actividad de los falsos maestros calific\u00e1ndola de error y seducci\u00f3n. No vienen como mensajeros de Dios, sino como hombres sin ley, que no se preocupan por la voluntad de Dios. Han perdido su fuerza seductora porque se les ha sometido a un examen serio. La doctrina de la Iglesia, aplicada por un verdadero pastor de almas a la \u00e9poca y a sus peligros, constituye una protecci\u00f3n poderosa en las relaciones con el error. Tambi\u00e9n quien se considera seguro tendr\u00e1 que tomar precauciones, pues tambi\u00e9n \u00e9l puede caer de su \u00abfirmeza\u00bb: \u00abEI que se sienta seguro, procure no caer\u00bb (1Co 10:12). <\/p>\n<p>18a Creced en gracia y conocimiento de nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo. <\/p>\n<p>La exhortaci\u00f3n y el deseo van unidos. Nos encontramos de nuevo con el deseo inicial. La gracia y el conocimiento provienen de Cristo. Ambos deben aumentar y crecer. Toda vida es movimiento y crecimiento. S\u00f3lo resistiremos en las dificultades si no nos detenemos. Dios trabaja continuamente en nosotros y nos comunica sus dones; tambi\u00e9n nosotros debemos estar siempre en camino, siempre activos, esforzarnos celosamente, manteniendo ante los ojos nuestra magn\u00edfica meta. <\/p>\n<p>8b A \u00e9l la gloria ahora y para el d\u00eda de la eternidad. <\/p>\n<p>La carta concluye con una doxolog\u00eda. Va dirigida a nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo. De ordinario, tales doxolog\u00edas se dirigen a Dios (Jud 1:25). La fe viva en la divinidad de Jes\u00fas ha llenado toda la carta y ha hecho que se aplicasen a Jes\u00fas los t\u00edtulos m\u00e1s elevados. Esta gran fe se manifiesta tambi\u00e9n en la oraci\u00f3n. La doxolog\u00eda no expresa un deseo; dice lo que es, reconoci\u00e9ndolo y alab\u00e1ndolo: Cristo posee la plenitud de la gloria divina. <\/p>\n<p>Posee la gloria ahora y la poseer\u00e1 en el d\u00eda de su parus\u00eda; la poseer\u00e1 para la eternidad. El d\u00eda que \u00e9l traer\u00e1 con su parus\u00eda en poder, no tendr\u00e1 ocaso. \u00abJesucristo el mismo que ayer es hoy y por los siglos\u00bb (Hab 13:8). As\u00ed sea.<\/p>\n<p>CARTA PRIMERA DE SAN JUAN <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 la segunda carta:<\/b><\/i> Este dato ha sido tradicionalmente interpretado en el sentido de que la conocida como primera carta de Pedro ser\u00eda la primera de las dos cartas escritas por el mismo autor a los mismos destinatarios. Pero no necesariamente hay que sacar tal conclusi\u00f3n; puede tratarse de una ficci\u00f3n literaria (el recurso a la pseudoepigraf\u00eda) utilizada por el autor de esta segunda carta seg\u00fan se indica en la introducci\u00f3n correspondiente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Un llamado a recordar las promesas<\/p>\n<p>Pedro se\u00f1ala la unidad de esta carta con la primera y la coherencia de su ense\u00f1anza con la de los profetas y los ap\u00f3stoles. De principio a fin su meta es que los lectores cultiven una mente cristiana (limpio entendimiento). Su coraz\u00f3n arde cuando deja atr\u00e1s a los falsos maestros para dedicarse a alimentar al reba\u00f1o de Dios, sus amados.<\/p>\n<p>Notas. 1 La segunda carta puede referirse a 1 Ped. o a 2 Ped. 1 y 2 (si fueron escritos separadamente, ver la Introducci\u00f3n a 1 Ped.) o a una carta previa que se ha perdido. En l\u00edneas generales, estos vers\u00edculos pueden describir 1 Ped. Estimulo es la misma palabra de 1:13. Limpio entendimiento contrasta con las ideas descriptas en el cap. 2. La frase tiene un sentido moral as\u00ed como de algo incontami nado por el prejuicio. 2  Pedro enfatiza tambi\u00e9n la unidad del AT con los escritos apost\u00f3licos en 1:19-21 y en 1 Ped. 1:10-12. Mandamiento parece referirse a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas como un todo presentado por los ap\u00f3stoles (Juan 14:26). El Se\u00f1or y Salvador es la autoridad final detr\u00e1s tanto de los profetas como de los ap\u00f3stoles (cf. Ef. 2:20). Vuestros ap\u00f3stoles seg\u00fan algunos es una referencia a \u201caquellos que os han llevado el mensaje\u201d. Es m\u00e1s probable que se enfatice su confiabilidad por sobre su funci\u00f3n: \u201caquellos en quienes vosotros confi\u00e1is, que os han ense\u00f1ado la fe ortodoxa\u201d, en oposici\u00f3n a los falsos maestros (cf. Jud. 17).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.3, 4 Los burladores de los \u00faltimos d\u00edas dir\u00e1n que Jesucristo nunca volver\u00e1, pero Pedro refut\u00f3 su argumento explicando el plan maestro de Dios en el tiempo. Los \u00abpostreros d\u00edas\u00bb es el tiempo intermedio entre la primera y segunda venida de Cristo. En ese sentido, nosotros, como Pedro, vivimos en los postreros d\u00edas. Debemos cumplir con la tarea a que Dios nos ha llamado y creer que volver\u00e1 tal como lo prometi\u00f3.3.7 En la \u00e9poca de No\u00e9 la tierra fue juzgada mediante el agua; en la segunda venida de Cristo ser\u00e1 juzgada por el fuego. El fuego se describe en Rev 19:20; Rev 20:10-15.3.8, 9 Dios pudo haber parecido muy lento para estos creyentes cuando afrontaban la persecuci\u00f3n cada d\u00eda y anhelaban ser librados. Pero Dios no es lento y no act\u00faa de acuerdo con nuestra medici\u00f3n del tiempo (Psa 90:4). Jesucristo est\u00e1 esperando que m\u00e1s pecadores se arrepienten y se vuelvan a El. No debemos sentarnos a esperar el regreso de Cristo, sino vivir con la consigna de que el tiempo es corto y tenemos una tarea importante que realizar. Debe estar listo para encontrarse con Cristo en cualquier momento; sin embargo, planifique los pasos de su servicio como si demorara varios a\u00f1os m\u00e1s en volver.3.10, 11 El d\u00eda del Se\u00f1or es el d\u00eda del juicio de Dios en la tierra. Aqu\u00ed se menciona como referencia al regreso de Cristo. La segunda venida de Cristo ser\u00e1 sorpresiva y terrible para quienes no creen en El. Pero si estamos limpios en lo moral y vigilantes en lo espiritual, no nos tomar\u00e1 por sorpresa. Para considerar otras figuras prof\u00e9ticas del d\u00eda del Se\u00f1or, v\u00e9anse Isa 34:4; Joe 3:15-16; Mateo 24, Marcos 13; Lucas 21; Rev 6:12-17. Al tomar conciencia de que la tierra ser\u00e1 envuelta en llamas, debi\u00e9ramos poner nuestra confianza en lo que es permanente y eterno, y no atarnos a lo terrenal y sus tesoros ni a nuestra profesi\u00f3n secular. \u00bfUsted emplea m\u00e1s tiempo en acumular bienes materiales o en esforzarse por cultivar su car\u00e1cter cristiano?3.13 El prop\u00f3sito de Dios para el ser humano no es destruirlo sino recrearlo (v\u00e9anse Isa 66:22; Rev 21:22). El purificar\u00e1 los cielos y la tierra con fuego, y luego har\u00e1 una nueva creaci\u00f3n de ambos. Podemos mirar con gozo hacia adelante, hacia la restauraci\u00f3n del mundo bueno de Dios.3.14 No debemos ser ociosos ni sentirnos satisfechos de nosotros mismos por el hecho de que Cristo no haya regresado todav\u00eda. Por el contrario, nuestra vida debe expresar nuestra gran expectativa en su venida. \u00bfQu\u00e9 le gustar\u00eda estar haciendo cuando Cristo venga? As\u00ed es c\u00f3mo usted debe vivir cada d\u00eda.3.15, 16 En el tiempo en que Pedro escribi\u00f3, las cartas de Pablo ya hab\u00edan logrado una amplia reputaci\u00f3n. Obs\u00e9rvese que Pedro habla de las cartas de Pablo como si estuvieran a un mismo nivel con \u00ablas otras Escrituras\u00bb. La Iglesia primitiva ya las consideraba inspiradas por Dios.3.15-18 Pedro y Pablo ten\u00edan muy diferentes conocimientos y personalidades, y predicaron desde diferentes puntos de vista. Pablo pon\u00eda \u00e9nfasis en la salvaci\u00f3n por gracia, no por la ley; mientras que Pedro prefer\u00eda hablar de la vida y el servicio cristianos. Los dos no se contradijeron; m\u00e1s bien, siempre se tuvieron alta estima. Los falsos maestros usaron mal los escritos de Pablo con todo prop\u00f3sito, tergivers\u00e1ndolos a fin de tolerar el desorden. Sin duda eso los hizo populares porque a la gente le gusta justificar sus pecados predilectos, pero eso destru\u00eda totalmente el mensaje de Pablo. Pablo pudo estar pensando en los maestros de esa manera cuando escribi\u00f3 Rom 6:15 : \u00ab\u00bfQu\u00e9, pues? Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.\u00bb Pedro les advierte a sus lectores que deben evitar los errores de esos maestros perversos al crecer en la gracia y el conocimiento de Jesucristo. Cuanto m\u00e1s conozcamos a Cristo, tanto menos nos atraer\u00e1 la ense\u00f1anza atractiva de los falsos maestros.3.18 Pedro concluye su breve ep\u00edstola de la misma forma que empez\u00f3, exhortando a sus lectores a crecer en la gracia y el conocimiento del Se\u00f1or y Salvador Jesucristo, conoci\u00e9ndolo cada vez m\u00e1s. Este es el paso m\u00e1s importante para refutar a los falsos maestros. Sin que importe d\u00f3nde nos hallemos en nuestro viaje espiritual ni cu\u00e1n maduros seamos en nuestra fe, el mundo pecaminoso siempre se enfrenta a nuestra fe de una u otra forma. Nos queda todav\u00eda mucho camino por recorrer. Si cada d\u00eda hallamos formas de acercarnos m\u00e1s a Cristo, estaremos prepar\u00e1ndonos para defender la verdad en todas las circunstancias.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Lit.: \u201cpercepci\u00f3n mental\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 109 1Pe 1:1<\/p>\n<p>b 110 Rom 15:15; 2Pe 1:13<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> vuestro sincero entendimiento.  Pedro se refiere a que sus lectores eran creyentes genuinos.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>limpio<\/i><\/b>. I.e., sincero.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> (V) Segunda apolog\u00eda: el fin del mundo (3,1-7). El autor vuelve sobre las doc\u00adtrinas de los burlones, ocup\u00e1ndose primero de sus objeciones a la predicci\u00f3n del fin del mun\u00addo.<br \/>\n(A) Recuerdo fiel (3,1-2). 1. segunda carta: La primera carta fue al parecer 1 Pe (Boobyer, \u00abThe Indebtedness\u00bb 34-53), que se ocup\u00f3 de in\u00addagar el mensaje correcto de los profetas (v\u00e9a\u00adse 1 Pe 1,10-13). vuestra mente pura: Como en 15, este recuerdo se centra en la interpre\u00adtaci\u00f3n correcta (eilikrin\u00e9 dianoia) de la tradi\u00adci\u00f3n escatol\u00f3gica, esp. en medio de las disputas relativas a ella (v\u00e9anse 1,16.20; 3,4.16). La tra\u00addici\u00f3n sobre la parus\u00eda y el juicio concuerda con las palabras de los profetas de anta\u00f1o (v\u00e9an\u00adse referencias al AT en 2,4-8.15-16) y tambi\u00e9n con la palabra del Se\u00f1or transmitida por medio de sus ap\u00f3stoles. 2. vuestros ap\u00f3stoles: Esto ha\u00adce pensar que la carta no la escribi\u00f3 Pedro, pues el autor es consciente de la gran distancia existente entre los primitivos y aut\u00e9nticos por\u00adtavoces y \u00e9l mismo, acordaos: La insistencia en hacer recordar y en acordarse distingue en esta ocasi\u00f3n al autor de los burlones, deliberada\u00admente olvidadizos de la verdad (3,5.8).<br \/>\n24 (B) El ataque contra el juicio predicho (3,3-4). 3. burlones: En este punto se en\u00adcuentra la referencia m\u00e1s clara a la doctrina de los herejes. Seg\u00fan las convenciones del tes\u00adtamento, el jefe moribundo predice dificulta\u00addes para sus seguidores, incluso ataques con\u00adtra ellos (v\u00e9ase Hch 20,29). Como los falsos maestros (2,1), se burlan de las tradiciones del grupo (1,16); el autor pone en duda esto afir\u00admando que sus burlas nacen de deseos, otra referencia a los cuatro vicios cardinales (1,4; 2, 10,18). 4. promesa: Sus burlas se centran una vez m\u00e1s en las promesas de la parus\u00eda, que el autor ha estado defendiendo todo el tiempo (1,4; 3,9). \u00bfd\u00f3nde est\u00e1&#8230;?: Pregunta t\u00ed\u00adpica que cuestiona el poder y la intenci\u00f3n, bien de un dios extranjero<br \/>\n(Dt 32,37; 2 Re 18,34), bien del Dios de Israel (Jue 6,13; Sal 42,4.11). Adem\u00e1s de atacar la fuente de la pro\u00adfec\u00eda sobre la parus\u00eda (1,16), los burlones ofre\u00adcen argumentos contra ella sacados de la ex\u00adperiencia: no hay pruebas del juicio de Dios en el mundo, desde la creaci\u00f3n hasta la muerte m\u00e1s reciente de Padres de la Iglesia, padres: Probablemente, figuras del NT que recibieron predicciones acerca de la inminencia de la pa\u00adrus\u00eda que al parecer no se hab\u00edan cumplido (v\u00e9anse Mt 10,23; Mc 9,1). Parodiando el axio\u00adma de que \u00abtodo fluye\u00bb, los burlones sostienen que \u00abtodo sigue igual\u00bb. As\u00ed, se oponen a las profec\u00edas de la parus\u00eda por dos razones: (a) la negaci\u00f3n del juicio de Dios (2,3b; 3,9) y (b) la negaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n de Dios en la crea\u00adci\u00f3n (3,4).<br \/>\n (C) Refutaci\u00f3n: prueba sacada de la historia (3,5-7). 5. olvidando deliberadamen\u00adte: El autor acusa a los herejes de ignorancia culpable. Sus burlas, nacidas de deseos mal\u00advados (3,3), son un olvido deliberado de lo que todos saben, estableci\u00f3: La apolog\u00eda de la pro\u00admesa de la parus\u00eda descansa sobre la doctrina jud\u00eda tradicional acerca de los poderes creati\u00advo y ejecutivo de Dios. Todos sus actos se com\u00adpendian por lo regular dentro de estas dos ca\u00adtegor\u00edas inclusivas (Fil\u00f3n, Leg. alleg. 2.68; De cher. 27-28; Rom 4,17; v\u00e9ase N. A. Dahl, JSJ 9 [1978] 1-28). Lo mismo que Dios tiene poder para crear (v. 5), tiene poder para juzgar, pala\u00adbra de Dios: Dado que la cuesti\u00f3n es la fiabili\u00addad de la palabra de Dios, se se\u00f1ala que con una palabra cre\u00f3 Dios cielo y tierra y con una palabra ejercitar\u00e1 en ambos el poder ejecuti\u00advo. 6-7. agua&#8230; fuego: Seg\u00fan 2,4-8, Dios juzg\u00f3 a No\u00e9 y su generaci\u00f3n con agua, y a Lot y Sodoma y Gomorra con fuego. As\u00ed, ya ha queda\u00addo demostrado el juicio de Dios en el mundo. almacenados: Dt 28,12 habla de los ricos teso\u00adros divinos de lluvia y fertilidad; sin embargo, Fil\u00f3n habla del tesoro divino de juicio (Leg. alleg. 3.105-06).<br \/>\n (VI) Tercera apolog\u00eda: el \u00abretraso\u00bb co\u00admo don (3,8-9). 8. un d\u00eda: Haciendo hincapi\u00e9 en la garant\u00eda de la palabra de Dios (3,7), el au\u00adtor pasa a ocuparse de otro argumento expl\u00edcito de los burlones: \u00ab \u00a1Dios tarda (en juzgar)!\u00bb (v\u00e9a\u00adse 2,3b). Cuando se atacaba la providencia de Dios en bendecir y juzgar, se insist\u00eda en varios argumentos t\u00edpicos: (1) un Dios providente no podr\u00eda hacer criaturas in\u00fatiles o da\u00f1inas; (2) la presciencia de Dios destruir\u00eda la libertad huma\u00adna; y (3) Dios es lento para premiar al justo y castigar al malvado. Al hacer hincapi\u00e9 en el re\u00adtraso de Dios, los griegos y jud\u00edos heterodoxos argumentaban contra el juicio futuro de Dios (v\u00e9ase Plutarco, De sera num. vind. 548D, 549D). ante el Se\u00f1or: El autor responde a la calumnia acerca del retraso de Dios de dos maneras. Indi\u00adca que el tiempo divino es misterioso para los se\u00adres humanos e incalculable: 1.000 a\u00f1os = 1 d\u00eda, 1 d\u00eda = 1.000 a\u00f1os (v\u00e9ase Sal 90,4). Este texto se consideraba relacionado con el juicio retrasado de Ad\u00e1n. Aunque en Gn 2,17 Dios dijo: \u00abEl d\u00eda que comieres de \u00e9l morir\u00e1s&#8230;\u00bb, Ad\u00e1n vivi\u00f3 otros 1.000 a\u00f1os. Este retraso del juicio se explicaba como un don de tiempo que Dios hizo a Ad\u00e1n para que se arrepintiera y as\u00ed fuera salvo (Gen. Rab. 22,1; Jub 4,29-30). 9. retraso&#8230; longanimi\u00addad: El retraso de Dios no se debe ver como un argumento contra la justicia divina, sino como paciencia de Dios para con los pecadores, un te\u00adma encontrado constantemente en las Escritu\u00adras (Sab 12,10), los escritos jud\u00edos (Fil\u00f3n, Leg. alleg. 3.106), los escritos cristianos (Rom 2,4) y los debates grecorromanos (Plutarco, De sera num. vind. 551 C,D). Se basa en la revelaci\u00f3n he\u00adcha a Mois\u00e9s en Ex 34,6-7 de que Dios es \u00ablento a la ira\u00bb, expresi\u00f3n que en los LXX se traduce como paciencia de Dios (makrothymia: Nm 14,18; Neh 9,17; Sal 86,15). Dios, que es a la vez creador y ejecutor del mundo, es misericordioso y justo a la vez, aunque se subraya especialmen\u00adte la paciencia de Dios con los pecadores.<\/p>\n<p>27 (VII) Escatolog\u00eda y \u00e9tica de nuevo (3,10-13).<br \/>\n(A) Un ladr\u00f3n en la noche (3,10). d\u00eda del Se\u00f1or: Equilibrando la observaci\u00f3n acerca del retraso con vistas al arrepentimiento est\u00e1 la afirmaci\u00f3n de que Jes\u00fas vendr\u00e1 ciertamente, pero sin que se sepa cu\u00e1ndo, como un ladr\u00f3n en la noche (Mt 24,43-44; 1 Tes 5,1; Ap 3,3). cielos&#8230; tierra: A su llegada, toda la creaci\u00f3n -cielos, elementos intermedios y tierra desa\u00adparecer\u00e1n con ruido ensordecedor, posible\u00admente el de la trompeta y la voz de mando mencionadas en 1 Tes 4,16 o el bramido del fuego devorador. descubierta: La tierra ser\u00e1 \u00abencontrada\u00bb en el sentido forense de exami\u00adnada y \u00abdescubierta\u00bb (v\u00e9anse 1 Cor 3,13-15; F. Danker, ZNW 53 [1962] 82-86).<br \/>\n28 (B) El d\u00eda de Dios (3,11-13). 11. con\u00adducta santa y piadosa: La doctrina afecta a la vida, de ah\u00ed que se haga referencia a una con\u00adducta moral en consonancia con la fe en el jus\u00adto juicio de Dios. Hemos de vivir vidas de san\u00adtidad y respeto a Dios, para permanecer en pie en el d\u00eda final (v\u00e9anse 1 Tes 3,13; 5,23; Flp 16). 12. acelerando&#8230; el d\u00eda: Gran diferen\u00adcia entre creyentes y burlones: los creyentes aguarda y aceleran el d\u00eda, mientras que los burlones se mofan de su retraso y hacen caso omiso de \u00e9l; los creyentes interpretan el retra\u00adso como un don de la paciencia de Dios, mien\u00adtras que los burlones lo vuelven contra el jui\u00adcio de Dios; los creyentes viven vidas sin tacha, mientras que los burlones est\u00e1n sumidos en pasiones degradantes (2,10.13-14). el d\u00eda de Dios: Esta expresi\u00f3n pone de relieve una idea distinta de la expuesta en 3,10 acerca del d\u00eda del Se\u00f1or (Jes\u00fas). En este momento se hace hincapi\u00e9 en el poder de Dios para actuar en la creaci\u00f3n y para juzgar. Este d\u00eda se asemeja a las descripciones b\u00edblicas del d\u00eda de Dios (v\u00e9a\u00adnse Is 43,4; Mc 13,24-25; Ap 16,8-9), donde se predice que los cielos desaparecer\u00e1n y que caer\u00e1 fuego sobre el mundo, nuevos cielos&#8230; nueva tierra: La destrucci\u00f3n \u00edgnea se traduce en una nueva creaci\u00f3n, nuevos cielos y nueva tierra, justamente como los profetas predije\u00adron (Is 65,17; 66,22; Ap 21,1; cf. Mt 19,28). Pu\u00adrificados por el fuego, s\u00f3lo los santos tendr\u00e1n parte en el reino de justicia de Dios; los mal\u00advados ser\u00e1n destruidos (3,7).<br \/>\n29 (VIII) Pedro y Pablo est\u00e1n de acuer\u00addo (3,14-16). 14. sin tacha: Los vers\u00edculos si\u00adguientes sacan las conclusiones de la fe en el juicio de Dios: los cristianos procuran con em\u00adpe\u00f1o ser sin mancilla y sin tacha, mientras que los burlones se describen en 2,12 como man\u00adchados e infames, encontrados por \u00e9l: Los cre\u00adyentes ser\u00e1n examinados y encontrados dig\u00adnos, repetici\u00f3n de la observaci\u00f3n de 3,10 seg\u00fan la cual tambi\u00e9n el mundo ser\u00e1 examinado por Dios (v\u00e9anse Mt 24,46; Mc 13,36). 15. pacien\u00adcia: Los creyentes saben c\u00f3mo interpretar el re\u00adtraso del juicio como paciencia (3,9), un don de tiempo para arrepentirse y ser salvos, la sa\u00adbidur\u00eda que le fue otorgada: El autor pasa a hablar de las cartas de Pablo, evidentemente porque algunos creen encontrar en ellas argu\u00admentos contra la tradici\u00f3n defendida por Pe\u00addro. En primer lugar, el autor afirma que Pablo estaba inspirado y autorizado en virtud de la sabidur\u00eda que le fue otorgada por Dios (Rom 12,3; 1 Cor 3,10; G\u00e1l 2,9). Dado que Pedro es tambi\u00e9n un profeta inspirado (1,12-15.16-21), la tradici\u00f3n acerca de la parus\u00eda se apoya en la palabra de dos testigos fidedignos. En segundo lugar, pese al supuesto desacuerdo entre Pedro y Pablo en G\u00e1l 2,12-14, el autor afirma que la tradici\u00f3n escatol\u00f3gica ha sido mantenida siem\u00adpre por todos en todas las Iglesias. En tercer lu\u00adgar, el autor admite que Pablo es dif\u00edcil de en\u00adtender y que en realidad estos burlones lo est\u00e1n interpretando mal; su error quiz\u00e1 se base en una comprensi\u00f3n err\u00f3nea de la proclamaci\u00f3n de Pablo de la libertad (G\u00e1l 5,1; v\u00e9ase 2 Pe 2,19) y de su convicci\u00f3n de haber resucitado con Jes\u00fas en el bautismo (Rom 6,1-11), lo cual implica que los creyentes est\u00e1n ya m\u00e1s all\u00e1 del examen y el juicio (1 Cor 4,7; Jn 3,17-19). Una interpretaci\u00f3n correcta (v\u00e9ase 3,2) ha de tener en cuenta las observaciones de Pablo sobre la venida de Cristo a juzgar (1 Cor 1,7), nuestra necesidad de ser inmaculados aquel d\u00eda (1 Tes 3,13; 5,23) y sobre el juicio en el tribunal de Dios (2 Cor 5,10; Rom 14,9-12). Pablo afirma\u00adba el justo juicio de Dios (Rom 2,5-9), incluso los dos poderes de Dios de creaci\u00f3n y juicio (Rom 4,17), y la paciencia de Dios como un tiempo para arrepentirse (Rom 2,4). 16. todas sus cartas: No podemos decir cu\u00e1ntas cartas de Pablo conoce este autor; parece que Rom y 1 Tes son sin duda conocidas y consideradas co\u00admo \u00abEscritura\u00bb en esa Iglesia, cosa que hace pensar en una dataci\u00f3n tard\u00eda de este escrito.<br \/>\n30  (IX) Conclusi\u00f3n de la carta (3,17-18) . Como en Mc 13,5.23, la carta concluye con advertencias acerca de dificultades futuras. 17. guardaos: Los destinatarios han de permanecer firmes en la tradici\u00f3n (1 Cor 10,12; 1 Tes 3,13) y no dejarse arrastrar por el enga\u00f1o (2,3a. 19; 2 Tim 4,3-4). 18. creced en&#8230;conocimiento: Inclu\u00adsi\u00f3n con 1,3, donde el conocimiento de Dios otorgaba todo cuanto pertenece a la vida y la santidad; ahora, dicho conocimiento incluye especialmente una comprensi\u00f3n correcta de la parus\u00eda de Jes\u00fas, d\u00eda de la eternidad: Breve cifra del tema principal de la carta, el d\u00eda del juicio de Dios y el d\u00eda de la parus\u00eda de Jes\u00fas, d\u00eda de destrucci\u00f3n c\u00f3smica, pero tambi\u00e9n de un nue\u00advo cielo y una nueva tierra.<br \/>\n[Traducido por Jos\u00e9 Pedro Tosaus Abad\u00eda]<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>un recordatorio&#8230; para recordar&#8230;<\/b><\/i> Redundancia que expresa una preocupaci\u00f3n apasionada.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R714 El pronombre relativo \u03b1\u1f35\u03c2 probablemente se refiera a las dos ep\u00edstolas de Pedro (comp. BD296). <\/p>\n<p> M168 El pronombre \u1f51\u03bc\u1ff6\u03bd es desplazado de \u03b5\u1f30\u03bb\u03b9\u03ba\u03c1\u03b9\u03bd\u1fc6  \u03b4\u03b9\u03ac\u03bd\u03bf\u03b9\u03b1\u03bd (lo cual probablemente indica \u00e9nfasis). <\/p>\n<p> T192 \u03a4\u03b1\u03cd\u03c4\u03b7\u03c2 \u2026 \u03b4\u03b5\u03c5\u03c4\u03ad\u03c1\u03b1\u03bd \u2026 \u1f10\u03c0\u03b9\u03c3\u03c4\u03bf\u03bb\u03ae\u03bd significa: esta es la segunda ep\u00edstola.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>vuestra mente sincera<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [7] De nuestro pueblo Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [8] La misma palabra que garantizaba creaci\u00f3n y destrcci\u00f3n m\u00e1s antes.\n<\/p>\n<p><strong> [9] En el fuego venidero.\n<\/p>\n<p><strong> [1] La manera que YHWH dise\u00f1\u00f3 las cartas de Pablo, es que son un poco dif\u00edcil de entender a trav\u00e9s de la mentalidad Greco- Romana. Y como tal, YHWH nos prueba a ver si adoptamos la mentalidad Hebrea en cambio. Y al torcer el verdadero y pro- Torah significado de las cartas de Pablo, vemos que inestables e inmaduros a\u00fan estamos. Por lo tanto, en vez de quejarse de ellas o ignorarlas, o removi\u00e9ndolas (pensando incorr\u00e9ctamente que de alguna forma rompen la Tora), hay que usarlas como una prueba de nuestro vida espiritual, que es para lo que se ha dise\u00f1ado. A\u00fan muchos maestros caen en esta categor\u00eda peligrosa e inmadura. El Mismo YHWH nos llama a trav\u00e9s de Pedro, para usar las cartas de Pablo como una prueba de nuestra madurez y estabilidad, en los asuntos de Yahshua y Su reino restaurado.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Acerca de desarrollar una actitud madura y entender las cartas de Pablo.\n<\/p>\n<p><strong> [3] El pensamiento de que Pablo est\u00e1 en contra de la Tora, lo pone a uno en una situaci\u00f3n donde uno se encuentra sin Tora, cuando ese no es el mensaje de YHWH a trav\u00e9s de \u00e9l. Muchos en aquellos d\u00edas negaban a Yahshua como el Hijo de YHWH, por el mal entendimiento de las cartas de Pablo. Pedro se asegura de advertir a los Israelitas observantes de la Tora, que no hagan lo mismo, y que no caigan como presa a tal mentira.\n<\/p>\n<p><strong> [4] El camino del Israelita es algo de por vida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[8] Porque para \u00e9l no hay nada pasado ni venidero, pues todo es presente.[10] De repente y a la hora menos pensada.[17] En la fe y santidad de vida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amados, \u00e9sta es la segunda carta que os escribo. En estas dos cartas estimulo con exhortaci\u00f3n vuestro limpio entendimiento, 3:1 \u2014 \u00abAmados\u00bb. V\u00e9ase Jud 1:17. Cuatro veces en este cap\u00edtulo (8, 14, 17) Pedro se dirige a los \u00abamados\u00bb, como tambi\u00e9n en la primera ep\u00edstola (2:11; 4:12). Pedro sent\u00eda una conexi\u00f3n muy estrecha e \u00edntima &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-2-pedro-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 2 Pedro 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31152","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31152"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31152\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}