{"id":31177,"date":"2022-06-20T14:17:27","date_gmt":"2022-06-20T19:17:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-juan-18-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T14:17:27","modified_gmt":"2022-06-20T19:17:27","slug":"comentario-de-1-juan-18-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-juan-18-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 1 Juan 1:8 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Si decimos que no tenemos pecado, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos, y la verdad no est\u00e1 en nosotros.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>1:8<\/span> \u2014 Seg\u00fan la informaci\u00f3n suplida por Ireneo, los gn\u00f3sticos reclamaban no poder ser contaminados por el pecado debido a su gnosis (conocimiento) superior. De hecho la perfecci\u00f3n del alma demandaba que experimentara toda clase de mal. Seg\u00fan ellos es mala toda materia pero el alma no es contaminada por la materia, y por eso el pecado no les importaba. <\/p>\n<p \/> El hombre con sus filosof\u00edas y doctrinas falsas siempre ha tratado de no hacer caso del pecado. Hay aun religiosos que afirman que por haber sido bautizados en el Esp\u00edritu Santo, \u00a1ya no pueden pecar! Los llamados \u201cperfeccionistas\u201d reclaman no tener ya pecado, sino haber alcanzado un estado perfecto de pureza. El vers\u00edculo 8 responde a los tales en t\u00e9rminos claros. Comp\u00e1rense 2:1; <span>Stg 3:2<\/span> a. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u201cSi decimos que no tenemos pecado,\u201d La palabra griega para decir \u201cpecado\u201d es jamartia, que quiere decir \u201cno dar en el blanco.\u201d Se hace referencia al pecado en general, y no al llamado \u201cpecado original\u201d como distinguido \u00e9ste de \u201cnuestros pecados\u201d en plural del vers\u00edculo 9. <\/p>\n<p \/> Los gn\u00f3sticos negaban que Cristo sufri\u00f3 en la cruz y negaban la necesidad de la muerte de Cristo por nuestros pecados. Con esta \u201cciencia\u201d humana y falsa se enga\u00f1aban a s\u00ed mismos, diciendo que no ten\u00edan ninguna culpa por los pecados cometidos. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u201cnos enga\u00f1amos a nosotros mismos,\u201d Creer andar en perfecci\u00f3n absoluta de vida, o profesar no ser responsable por los pecados cometidos, es enga\u00f1arse a s\u00ed mismo. <\/p>\n<p \/> \u2014 \u201cy la verdad no est\u00e1 en nosotros.\u201d Esa verdad es la verdadera fe. N\u00f3tese el vers\u00edculo 6 y 2:4. Rehusar uno admitir que puede tener pecados (al cometerlos) y evitar confesarlos es enga\u00f1arse y es admitir que la verdad de Dios no est\u00e1 en \u00e9l.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>si decimos.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Jn 1:6<\/span>, <span class='bible'>1Jn 1:10<\/span>; <span class='bible'>1Jn 3:5<\/span>, <span class='bible'>1Jn 3:6<\/span>; <span class='bible'>1Re 8:46<\/span>; <span class='bible'>2Cr 6:36<\/span>; <span class='bible'>Job 9:2<\/span>; <span class='bible'>Job 14:4<\/span>; <span class='bible'>Job 15:14<\/span>; <span class='bible'>Job 25:4<\/span>; <span class='bible'>Sal 143:2<\/span>; <span class='bible'>Pro 20:9<\/span>; <span class='bible'>Ecl 7:20<\/span>; <span class='bible'>Isa 53:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 64:6<\/span>; <span class='bible'>Jer 2:22<\/span>, <span class='bible'>Jer 2:23<\/span>; <span class='bible'>Rom 3:23<\/span>; <span class='bible'>Stg 3:2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>nos enga\u00f1amos.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Co 3:18<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 6:3<\/span>; <span class='bible'>2Ti 3:13<\/span>; <span class='bible'>Stg 1:22<\/span>, <span class='bible'>Stg 1:26<\/span>; <span class='bible'>2Pe 2:13<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>la verdad no est\u00e1 en nosotros.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Jn 2:4<\/span>; <span class='bible'>1Ti 6:5<\/span>; <span class='bible'>2Jn 1:2<\/span>; <span class='bible'>3Jn 1:3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La segunda pretensi\u00f3n falsa (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Jn 1:6<\/span><\/span>) es\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">que no tenemos pecado<\/span>. La idea es que nuestro pecado natural ha desaparecido del todo. Decir esto es\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">enga\u00f1arnos a nosotros mismos<\/span>\u00a0(<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Cr 6:36<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 9:41<\/span><\/span>). El hecho de que no seamos conscientes del pecado no significa que no lo tengamos. Es muy f\u00e1cil ocultar el pecado (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 28:13<\/span><\/span>). No enga\u00f1aremos a los dem\u00e1s; generalmente ellos nos ven claramente. Nuestro problema es que no nos vemos como realmente somos. Cada cristiano se puede identificar con David porque \u00e9l es un ejemplo de primera clase del creyente que cometi\u00f3 grandes pecados pero no pudo ver su falta. Trat\u00f3 de vivir como el ungido del Se\u00f1or sin la bendici\u00f3n del Se\u00f1or. Cuando el profeta Nat\u00e1n lo confront\u00f3, se indign\u00f3 con el hombre que tom\u00f3 y mat\u00f3 a las ovejas del otro hombre, pero no pudo verse a s\u00ed mismo en la historia de Nat\u00e1n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Sa 11:1-27<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Sa 12:1-31<\/span><\/span>). La\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">verdad<\/span>\u00a0es la revelaci\u00f3n de Dios, la cual dice justamente lo opuesto. No tener pecado es no tener necesidad del Salvador, lo que puede hacer innecesaria la venida de Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>SI DECIMOS QUE NO TENEMOS PECADO<\/b>. Juan emplea el sustantivo (\u00abpecado\u00bb) y no el verbo para recalcar el pecado como principio en la naturaleza humana.<\/p>\n<p>(1) Tal vez Juan contradice a los que afirman que el pecado no existe como principio o poder en la naturaleza humana, o a los que sostienen que sus malas acciones no son en realidad pecado. Hoy esa herej\u00eda se manifiesta entre los que niegan la realidad del pecado e interpretan el mal en t\u00e9rminos de causas deterministas, psicol\u00f3gicas o sociales (v\u00e9anse <span class=\"bible\">Rom 6:1<\/span>, nota; <span class=\"bible\">Rom 7:9-11<\/span>, nota).<\/p>\n<p>(2) Los creyentes deben estar conscientes de que la naturaleza pecaminosa es una constante amenaza en su vida y que siempre deben darle muerte a sus malos h\u00e1bitos por medio del Esp\u00edritu Santo que vive en ellos (<span class=\"bible\">Rom 8:13<\/span>; <span class=\"bible\">G\u00e1l 5:16-25<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los falsos maestros no solo andaban en tinieblas (i.e. pecado; v. <span class='bible'>1Jn 1:6<\/span>), sino que llegaban al extremo de negar del todo la existencia de una naturaleza pecaminosa en su vida. Si una persona nunca admite que en realidad es pecador, la salvaci\u00f3n tampoco puede ser una realidad en su vida (vea en <span class='bible'>Mat 19:16-22<\/span> el relato del joven que rehus\u00f3 reconocer su propio pecado). Los falsos maestros no solo desconocen su pecado y afirman con falsedad que tienen comuni\u00f3n con Dios (v. <span class='bible'>1Jn 1:6<\/span>), sino que tambi\u00e9n se caracterizan por enga\u00f1arse a s\u00ed mismos y a los dem\u00e1s en cuanto a su supuesta falta de pecado (<span class='bible'>Ecl 7:20<\/span>; <span class='bible'>Rom 3:23<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t1:8 &#8212; Seg\u00fan la informaci\u00f3n suplida por Ireneo, los gn\u00f3sticos reclamaban no poder ser contaminados por el pecado debido a su gnosis (conocimiento) superior. De hecho la perfecci\u00f3n del alma demandaba que experimentara toda clase de mal. Seg\u00fan ellos es mala toda materia pero el alma no es contaminada por la materia, y por eso el pecado no les importaba.<br \/>\n\tEl hombre con sus filosof\u00edas y doctrinas falsas siempre ha tratado de no hacer caso del pecado. Hay aun religiosos que afirman que por haber sido bautizados en el Esp\u00edritu Santo, \u00a1ya no pueden pecar! Los llamados \u201cperfeccionistas\u201d reclaman no tener ya pecado, sino haber alcanzado un estado perfecto de pureza. El vers\u00edculo 8 responde a los tales en t\u00e9rminos claros. Comp\u00e1rense 2:1; Stg 3:2 a.<br \/>\n\t&#8212; \u201cSi decimos que no tenemos pecado,\u201d La palabra griega para decir \u201cpecado\u201d es jamartia, que quiere decir \u201cno dar en el blanco.\u201d Se hace referencia al pecado en general, y no al llamado \u201cpecado original\u201d como distinguido \u00e9ste de \u201cnuestros pecados\u201d en plural del vers\u00edculo 9.<br \/>\n\tLos gn\u00f3sticos negaban que Cristo sufri\u00f3 en la cruz y negaban la necesidad de la muerte de Cristo por nuestros pecados. Con esta \u201cciencia\u201d humana y falsa se enga\u00f1aban a s\u00ed mismos, diciendo que no ten\u00edan ninguna culpa por los pecados cometidos.<br \/>\n\t&#8212; \u201cnos enga\u00f1amos a nosotros mismos,\u201d Creer andar en perfecci\u00f3n absoluta de vida, o profesar no ser responsable por los pecados cometidos, es enga\u00f1arse a s\u00ed mismo.<br \/>\n\t&#8212; \u201cy la verdad no est\u00e1 en nosotros.\u201d Esa verdad es la verdadera fe. N\u00f3tese el vers\u00edculo 6 y 2:4. Rehusar uno admitir que puede tener pecados (al cometerlos) y evitar confesarlos es enga\u00f1arse y es admitir que la verdad de Dios no est\u00e1 en \u00e9l.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL PROPIO ENGA\u00d1O DEL PECADOR<br \/><\/u><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><span class='bible'>1 Juan 1:8-10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>\n<p><em>Si decimos que no hay pecado en nosotros, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos y en nosotros no est\u00e1 la verdad. Si reconocemos nuestros pecados, podemos fiarnos de que \u00c9l, en Su justicia, nos perdone nuestros pecados y nos deje limpios de toda injusticia.<\/p>\n<p>Si decimos que no hemos hecho nada malo, Le dejamos a \u00c9l por mentiroso, y Su Palabra no tiene cabida en nosotros.<br \/><\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p>En este pasaje Juan describe y condena otros dos errores fatales de pensamiento.<\/p>\n<p>(i) Hay personas que dicen que no tienen pecado. Eso puede querer decir una de dos cosas.<\/p>\n<p>Puede que describa al hombre que dice que no tiene responsabilidad por su pecado. Es bastante f\u00e1cil encontrar excusas tras las cuales uno trata de esconderse. Podemos echarle las culpas de nuestros pecados a nuestra herencia biol\u00f3gica, a las circunstancias, a nuestro temperamento, a nuestra condici\u00f3n f\u00edsica.<\/p>\n<p>Podemos pretender que fue otro el que nos indujo a pecar, y nos descarri\u00f3. Es caracter\u00edstico de la naturaleza humana el tratar de sacudirse la responsabilidad por el pecado. O puede que describa al hombre que pretende que puede cometer pecado sin sufrir las consecuencias.<\/p>\n<p>Juan insiste en que, cuando una persona ha pecado, sus excusas y justificaciones son irrelevantes. La \u00fanica actitud que nos permite hacer frente a la situaci\u00f3n es la confesi\u00f3n humilde y penitente a Dios y, si es necesario, a los hombres.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n dice Juan una cosa alucinante. Dice que podemos depender de que Dios, <em>en Su justicia, <\/em>nos perdone si confesamos nuestros pecados. A primera vista habr\u00edamos pensado que Dios, <em>en Su justicia, <\/em>estar\u00eda m\u00e1s dispuesto a castigar que a perdonar. Pero el hecho es que Dios, porque es justo, nunca quebranta Su palabra; y la Escritura est\u00e1 llena de promesas de misericordia para con la persona que acude a Dios con un coraz\u00f3n arrepentido. Dios ha prometido no despreciar nunca el coraz\u00f3n contrito, y no va a quebrantar Su palabra. Si confesamos nuestros pecados con humildad y arrepentin\u00fcento, \u00c9l nos perdonar\u00e1. El mismo hecho de presentar excusas y de tratar de autojustificarnos nos excluye de recibir el perd\u00f3n, porque nos excluimos del arrepentimiento; el mismo hecho de la confesi\u00f3n humilde es el que abre la puerta para el perd\u00f3n, porque solamente el que tiene un coraz\u00f3n arrepentido puede reclamar las promesas de Dios.<\/p>\n<p>(ii) Hay personas que dicen que realmente no han pecado. Esa actitud no es ni mucho menos tan infrecuente como podr\u00edamos pensar. Incontables personas no creen realmente que han pecado, y hasta se ofenden de que se las llame pecadoras. Su equivocaci\u00f3n es que creen que el pecado es s\u00f3lo la clase de cosa que sale en los peri\u00f3dicos. Olvidan que <em>pecado <\/em>es <em>hamart\u00eda, <\/em>que quiere decir literalmente <em>no dar en el blanco. <\/em>Dejar de ser tan buen padre, madre, esposo, esposa, hijo, hija, obrero, persona como podr\u00edamos ser es <em>pecar; <\/em>y eso nos incluye a todos.<\/p>\n<p>En cualquier. caso, el que dice que no ha pecado est\u00e1 realmente nada menos que dejando a Dios por mentiroso, porque, seg\u00fan las Escrituras, Dios ha dicho claramente que todos hemos pecado.<\/p>\n<p>As\u00ed es que Juan condena al que pretende estar. tan avanzado en el conocimiento y en la vida espiritual que el pecado ha dejado de afectarle. Condena al que se exime de la responsabilidad por su pecado, o que mantiene que el pecado no le afecta lo m\u00e1s m\u00ednimo. Condena al que ni siquiera se ha dado cuenta de que es un pecador. La esencia de la vida cristiana es, en primer lugar, darnos cuenta de nuestro pecado; y, seguidamente, acudir a Dios para recibir ese perd\u00f3n que puede borrar el pasado y esa limpieza que puede hacer nuevo el futuro.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>1Re 8:46<\/span>; <span class='bible'>Job 9:2<\/span>; <span class='bible'>Ecl 7:20<\/span>; <span class='bible'>Rom 3:10-20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El segundo error. 8 Juan cristaliza el segundo error en forma sucinta: si decimos que no tenemos pecado. La expresi\u00f3n \u201ctenemos\u201d pecado no es com\u00fan; hay otras referencias en Juan: 9:41; 15:22, 24; 19:11. Significa m\u00e1s que \u201ccometer\u201d un pecado; se refiere al principio interno del cual los actos pecaminosos son sus manifestaciones externas. El pecado es algo que persiste, se adhiere al pecador. Al igual que en el caso precedente y en la pr\u00f3xima suposici\u00f3n, la declaraci\u00f3n positiva se refuerza por una acertada negativa (la verdad no est\u00e1 en nosotros). Cuando decimos que no tenemos pecado nos enga\u00f1amos a nosotros mismos (\u00a1por cierto que no enga\u00f1amos a ning\u00fan otro!) y la verdad no est\u00e1 en nosotros. Concebimos la verdad en forma din\u00e1mica. Puede morar en hombres de verdad. Pero el afirmar una cosa a todas luces falsa: que no tenemos pecado, excluye la posibilidad de que la verdad more en nosotros. Esto viene muy bien al caso para el hombre moderno que asegura que el pecado es una enfermedad o una debilidad, y afirma que tiene su g\u00e9nesis en los factores hereditarios, en el medio ambiente, en la necesidad o cosas por el estilo, por lo cual lo considera su suerte y no su culpa. Tal hombre se enga\u00f1a a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>9 En contraste, podemos confesar nuestros pecados. El uso del plural es significativo: confesamos pecados espec\u00edficos, no simplemente que pecamos. Porque Dios es fiel y justo perdona (cf. Deut. 32:4. Miq. 7:18-20; Rom. 3:25). Es posible confiar plenamente en \u00e9l. Nada nos dice de qu\u00e9 manera va a limpiarnos de toda maldad. Pero no olvidemos el v. 7. Es la sangre de Cristo la que limpia. Ninguna otra cosa puede quitar nuestras manchas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Lit.: \u201cestamos haciendo errar\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>x 24 Pro 20:9<\/p>\n<p>y 25 1Re 8:46; Ecl 7:20<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n8<strong> (1)<\/strong> Es decir, el pecado que mora en nosotros ( Rom_7:17), en nuestra naturaleza. Esto era lo que ense\u00f1aba la herej\u00eda gn\u00f3stica. Con esto el ap\u00f3stol vacunaba a los creyentes contra esta falsa ense\u00f1anza. Esta secci\u00f3n, 1:7- 2:2, trata de los pecados cometidos por los creyentes despu\u00e9s de ser regenerados. Tales pecados interrumpen su comuni\u00f3n con Dios. Si despu\u00e9s de haber sido regenerados los creyentes no tuvieran pecado en su naturaleza, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edan pecar en su conducta? Aunque s\u00f3lo pecaran ocasionalmente, y no habitualmente, el hecho de que pecan comprueba categ\u00f3ricamente que el pecado todav\u00eda obra dentro de ellos. De no ser as\u00ed, su comuni\u00f3n con Dios no se interrumpir\u00eda. Aqu\u00ed la ense\u00f1anza del ap\u00f3stol condena tambi\u00e9n la ense\u00f1anza actual acerca del perfeccionismo, seg\u00fan el cual en esta vida terrenal es posible llegar o ya se ha llegado a un estado en el cual uno es libre del pecado; la ense\u00f1anza del ap\u00f3stol tambi\u00e9n anula la ense\u00f1anza err\u00f3nea actual tocante a la erradicaci\u00f3n de la naturaleza pecaminosa, la cual, interpretando incorrectamente lo dicho en 3:9 y 5:18, afirma que los que han sido regenerados no pueden pecar porque su naturaleza pecaminosa ha sido totalmente erradicada.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n8<strong> (2)<\/strong> O, nos descarriamos a nosotros mismos. Decir que no tenemos pecado porque hemos sido regenerados, es enga\u00f1arnos a nosotros mismos y negar el hecho mismo de nuestra propia experiencia; de este modo, nos descarriamos a nosotros mismos.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n8<strong> (3)<\/strong> La palabra <em> verdad <\/em> denota la realidad de Dios revelada, los hechos trasmitidos en el evangelio, tales como la realidad de Dios y de todas las cosas divinas, todas las cuales son Cristo ( Jua_1:14 , Jua_1:17 14:6); la realidad de Cristo y de todas las cosas espirituales, todas las cuales son el Esp\u00edritu ( Jua_14:17 15:26; 16:13; 1Jn_5:6) , y la realidad de la condici\u00f3n del hombre ( Jua_16:8-11). V\u00e9ase la nota 6<strong> (6)<\/strong> . Aqu\u00ed denota especialmente la realidad de nuestra condici\u00f3n pecaminosa despu\u00e9s de la regeneraci\u00f3n, expuesta por la iluminaci\u00f3n de la luz divina en nuestra comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<\/p>\n<p>\nSi decimos que no tenemos pecado despu\u00e9s de ser regenerados, la realidad, la verdad, no permanece en nosotros; es decir, negamos nuestra verdadera condici\u00f3n posterior a la regeneraci\u00f3n. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>no tenemos pecado<\/i><\/b>. Una referencia al poder interior del pecado, m\u00e1s bien que a los actos pecaminosos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si decimos que no tenemos pecado, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos, y la verdad no est\u00e1 en nosotros. 1:8 \u2014 Seg\u00fan la informaci\u00f3n suplida por Ireneo, los gn\u00f3sticos reclamaban no poder ser contaminados por el pecado debido a su gnosis (conocimiento) superior. 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