{"id":31408,"date":"2022-06-20T14:28:09","date_gmt":"2022-06-20T19:28:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-apocalipsis-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T14:28:09","modified_gmt":"2022-06-20T19:28:09","slug":"comentario-de-apocalipsis-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-apocalipsis-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Apocalipsis 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Vi en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono, un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> En este cap\u00edtulo vemos que solamente Cristo tiene la dignidad y autoridad de recibir el privilegio de revelar el destino de la iglesia y de sus enemigos. <\/p>\n<p \/>\n<p \/> <span>5:1<\/span> \u2014 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos <\/p>\n<p \/> \u2014 Y vi&#8230; un libro <\/p>\n<p \/>\u2014 Dios ten\u00eda en su mano derecha un rollo (griego \u2014 biblos, o biblion, como en <span>6:14<\/span>). <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 escrito&#8230; siete sellos \u2014 Su contenido estaba completo, y nadie pod\u00eda revelarlo en ninguna manera. Sellado adentro, se encontraba el Plan de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>del que estaba sentado en el trono.<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 4:3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>un libro.<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 10:2<\/span>, <span class='bible'>Apo 10:8-11<\/span>; <span class='bible'>Isa 34:16<\/span>; <span class='bible'>Eze 2:9<\/span>, <span class='bible'>Eze 2:10<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>sellado con siete sellos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 6:1<\/span>; <span class='bible'>Isa 8:16<\/span>; <span class='bible'>Isa 29:11<\/span>; <span class='bible'>Dan 8:26<\/span>; <span class='bible'>Dan 12:4-9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El libro sellado con siete sellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 5:1-8<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>el cual solo el cordero que fu\u00e9 inmolado es digno de abrir,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 5:9-11<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Por lo tanto los ancianos le alaban, y confiesan que \u00e9l los redimi\u00f3 con su sangre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 5:12-14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">un libro \u2026 sellado con siete sellos<\/span>\u00a0no se puede leer hasta que se abran todos los sellos. Seg\u00fan parece, el libro contiene el juicio y la redenci\u00f3n que se ve en cap\u00edtulos posteriores. Tambi\u00e9n puede que se trate del libro que se sell\u00f3 en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Dan 12:4<\/span><\/span>. All\u00ed parece ser una alusi\u00f3n al libro que el Se\u00f1or extendi\u00f3 a Ezequiel en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 2:9<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 2:10<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>UN LIBRO.<\/b> Este libro es de suma importancia porque contiene la revelaci\u00f3n de lo que Dios ha determinado para el curso futuro del mundo y de la humanidad. Describe la manera como el mundo ser\u00e1 juzgado y describe gr\u00e1ficamente el triunfo final de Dios y de su pueblo sobre toda maldad. Cuando se abre cada sello, se revela en una visi\u00f3n una porci\u00f3n del contenido del libro (cap. <span class=\"bible\">Apo 6:1-17<\/span>; cf. <span class=\"bible\">Eze 2:9-10<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Capitulo 5.<\/p>\n<p>El Cordero redentor recibe el libro de los siete sellos, 5:1-14.<br \/>\n 1 Vi a la derecha del que estaba sentado en el trono un libro, escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 2 Vi un \u00e1ngel poderoso que pregonaba a grandes voces: \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 digno de abrir el libro y soltar sus sellos? 3 Y nadie pod\u00eda, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro ni verlo. 4 Yo lloraba mucho, porque ninguno era hallado digno de abrirlo y verlo. 5 Pero uno de los ancianos me dijo: No llores, mira que ha vencido el le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1, la ra\u00edz de David, para abrir el libro y sus siete sellos. 6 Vi en medio del trono y de los cuatro vivientes, y en medio de los ancianos, un Cordero, que estaba en pie como degollado, que ten\u00eda siete cuernos y siete ojos, que son los siete esp\u00edritus de Dios, enviados a toda la tierra. 7 Vino y tom\u00f3 el libro de la diestra del que estaba sentado en el trono. 8 Y cuando lo hubo tomado, los cuatro vivientes y los veinticuatro ancianos cayeron delante del Cordero, teniendo cada uno su c\u00edtara y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos. 9 Cantaron un c\u00e1ntico nuevo, que dec\u00eda: Digno eres de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre has comprado para Dios hombres de toda tribu, lengua, pueblo y naci\u00f3n, 10 y los hiciste para nuestro Dios reino y sacerdotes, y reinan sobre la tierra. 11 Vi y o\u00ed la voz de muchos \u00e1ngeles en rededor del trono, y de los vivientes, y de los ancianos; y era su n\u00famero de mir\u00edadas de mir\u00edadas, y de millares de millares, 12 que dec\u00edan a grandes voces: Digno es el Cordero, que ha sido degollado, de recibir el poder, la riqueza, la sabidur\u00eda, la fortaleza, el honor, la gloria y la bendici\u00f3n.13 Y todas las criaturas que existen en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y en todo cuanto hay en ellos, o\u00ed que dec\u00edan: Al que est\u00e1 sentado en el trono y al Cordero, la bendici\u00f3n, el honor, la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. 14 Y los cuatro vivientes respondieron: Am\u00e9n. Y los ancianos cayeron de hinojos y adoraron.<\/p>\n<p> El presente cap\u00edtulo tiene como tema central a Jesucristo redentor, al Cordero inmolado por los pecados del mundo. Ya no se trata de la adoraci\u00f3n a Dios creador, que era el argumento del cap\u00edtulo 4, sino de Cristo glorioso, vencedor por su pasi\u00f3n y muerte redentora. En sus manos pone el Padre Eterno los destinos futuros de la humanidad. El llevar\u00e1 a efecto los planes divinos, luchando contra las fuerzas adversas de su Iglesia, y logrando el triunfo definitivo sobre el mal. Al recibir el Cordero la suprema investidura de manos del Padre, todas las criaturas &#8211; representadas por los cuatro vivientes, los veinticuatro ancianos y las mir\u00edadas de \u00e1ngeles &#8211; prorrumpen en himnos de alabanza y de adoraci\u00f3n 1.<br \/>\nComo introducci\u00f3n a la presentaci\u00f3n del Cordero redentor en el cielo, San Juan nos describe con gran dramatismo la escena de un libro sellado que nadie es capaz de abrir. En la mano derecha de Dios ve el profeta un libro (v.1), es decir, un rollo de papiro conteniendo los decretos divinos contra el Imperio romano, tipo de todos los imperios paganos perseguidores de los fieles. Estaba escrito por las dos caras de la hoja de papiro. Generalmente se escrib\u00eda s\u00f3lo sobre una cara; pero la extensi\u00f3n del texto y la carest\u00eda del papel obligaban a veces a escribir por ambas caras. La imagen del libro en donde est\u00e1n escritas las leyes de la Providencia divina o los or\u00e1culos de Yahv\u00e9 es frecuente en la Biblia 2. Tambi\u00e9n en la literatura apocal\u00edptica jud\u00eda se habla de las tabletas celestes y del libro del Se\u00f1or, en donde estaban consignados los planes de Dios sobre el mundo 3.<br \/>\nEl libro o rollo que vio San Juan estaba sellado con siete sellos (v.1). Con lo cual se quiere indicar que el contenido del libro era secret\u00edsimo 4. Los siete sellos sujetaban la hoja enrollada, de suerte que para abrir el rollo era preciso soltar todos los sellos. La apertura de cada uno de los sellos no implica, pues, la publicaci\u00f3n o la lectura de una parte del documento, sino que es m\u00e1s bien un preludio de su ejecuci\u00f3n. El segundo preludio de la ejecuci\u00f3n de los decretos divinos comenzar\u00e1 solamente con el toque de las siete trompetas.<br \/>\nAlgunos autores piensan que el hecho de estar sellado el libro con siete sellos no simboliza el car\u00e1cter hasta entonces secreto de los decretos divinos, sino que aludir\u00eda a la costumbre de cerrar los testamentos con sellos de diversos testigos 5. En cuyo caso, el documento que Dios entrega al Cordero significar\u00eda el testamento de Dios. Sin embargo, los decretos de Dios sobre el mundo no se puede decir que constituyan un testamento. Y, adem\u00e1s, no requer\u00edan la presencia jur\u00eddica de los testigos para su validez, como se exig\u00eda en la legislaci\u00f3n jur\u00eddica de aquel tiempo para abrir un testamento. Por otra parte, no resultar\u00eda f\u00e1cil explicar c\u00f3mo Jesucristo solo pod\u00eda hacer jur\u00eddicamente lo que deb\u00edan hacer siete personas 6. Por todo lo cual consideramos la opini\u00f3n de estos autores como menos probable.<br \/>\nUn \u00e1ngel poderoso grita a grandes voces, con el fin de que su voz se oiga en todo el universo 7, preguntando si hay alguno que sea digno, o capaz, de abrir el libro, soltando los siete sellos (v.a). Pero nadie responde en toda la creaci\u00f3n. Nadie es digno, ni en el cielo, ni en la tierra, ni en los abismos, de abrir el libro (\u03bd.\u03b2). Nadie posee la dignidad suficiente para atreverse a escudri\u00f1ar los destinos futuros de la humanidad. No hay ning\u00fan \u00e1ngel en el cielo, ning\u00fan hombre en la tierra, ning\u00fan difunto en el hades que pueda arrogarse tal dignidad. S\u00f3lo Cristo, redentor y mediador de los hombres, posee los t\u00edtulos suficientes para llevar a cabo semejante empresa. El hecho de no encontrar a nadie en el universo capaz de desligar los sellos sirve para demostrar la alta dignidad del \u00fanico digno de realizar esta haza\u00f1a.<br \/>\nEl profeta, ante aquel silencio de toda la creaci\u00f3n, prorrumpe en llanto (v.4), porque comprende cu\u00e1l es el contenido del rollo. Y piensa que no ser\u00e1 posible conocer la revelaci\u00f3n de aquel libro misterioso, y, en consecuencia, tampoco tendr\u00e1 la alegr\u00eda de contemplar el triunfo final del reino de Dios y de su Iglesia sobre los poderes del mal, personificados en las autoridades del Imperio romano. Pero he aqu\u00ed que uno de los ancianos amablemente le tranquiliza, y le dice: No llores, mira que ha vencido el Le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1, la Ra\u00edz de David, para abrir el libro (\u03bd.\u03b6). El anciano afirma claramente que s\u00f3lo Cristo es capaz de soltar los sellos. Pero lo hace con lenguaje figurado, inspirado en diversos pasajes del Antiguo Testamento. El ep\u00edteto Le\u00f3n de Jud\u00e1 est\u00e1 tomado de la bendici\u00f3n de Jacob a sus doce hijos, en la cual Jud\u00e1 es comparado a un cachorro de le\u00f3n 8. Sabido es que esta bendici\u00f3n de Jud\u00e1 es mesi\u00e1nica. El otro t\u00edtulo, Ra\u00edz de David, es lo mismo que la expresi\u00f3n mesi\u00e1nica Reto\u00f1o de Jes\u00e9 9, que se encuentra en la profec\u00eda de Isa 11:10. Pues bien, es el Le\u00f3n de Jud\u00e1 y el Vastago de la raza de David el que ha vencido las fuerzas siniestras del mal, simbolizadas por el Drag\u00f3n infernal10. El ha sido el que ha triunfado, mediante su pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n n, del pecado y de la muerte. Por eso El ser\u00e1 el \u00fanico digno y capaz de abrir el libro de los siete sellos.<br \/>\nPor un ingenioso y parad\u00f3jico contraste, el Le\u00f3n anunciado aparece de repente bajo la forma de Cordero (v.6) 12. San Juan ve un Cordero, que estaba en pie como degollado. Es Cristo, el cordero pascual inmolado por la salvaci\u00f3n del pueblo elegido 13. Esta imagen tiene su origen en el Antiguo Testamento, en donde el Siervo de Yahv\u00e9 es llevado \u201ccomo cordero al matadero, como oveja muda ante los trasquiladores.\u201d14 Tambi\u00e9n San Juan, en el cuarto evangelio, nos presenta a Cristo \u201ccomo el Cordero que quita los pecados del mundo.\u201d15 Con esto se quiere aludir a su mansedumbre, humildad, inocencia y santidad 16. El Cordero se presenta de pie, pero conservando todav\u00eda en su cuello las se\u00f1ales de su inmolaci\u00f3n. Est\u00e1 de pie porque, aunque ha sido sacrificado, ha logrado vencer la muerte con su resurrecci\u00f3n. Cristo ha sido, en efecto, le\u00f3n para vencer, pero se ha convertido en cordero para sufrir (Victorino de Pettau). Su inmolaci\u00f3n y muerte sobre la cruz ha sido la causa de su victoria sobre el demonio. Por eso las llagas de Jesucristo son las se\u00f1ales m\u00e1s gloriosas de su triunfo. Y no nos hemos de extra\u00f1ar que Cristo conserve en el cielo &#8211; seg\u00fan San Jua 20:27 &#8211; las gloriosas llagas de su cruento sacrificio, como se\u00f1ales de su lucha victoriosa contra el mal. Aqu\u00ed, esas llagas de los clavos y la herida del costado de Cristo est\u00e1n significadas por las se\u00f1ales en el cuello, indicio de haber sido degollado.<br \/>\nEl Cordero tiene, adem\u00e1s, siete cuernos, que simbolizan la plenitud &#8211; siete &#8211; del poder y de la fuerza del mismo 17. El cuerno, en el Antiguo Testamento y en las literaturas y artes pl\u00e1sticas del Oriente, significa poder y fuerza. Se conocen muchas representaciones de guerreros que aparecen con cascos provistos de cuernos para simbolizar su mayor o menor potencia militar. Otro tanto podemos decir de las divinidades antiguas, especialmente mesopot\u00e1micas, que suelen estar representadas con una tiara de siete cuernos. La imagen, pues, del Cordero con siete cuernos significa el poder omn\u00edmodo de que goza Jesucristo. Pero ser\u00eda un error querer imaginarse a Jesucristo como una realidad con siete cuernos y siete ojos. Estas im\u00e1genes son \u00fanicamente s\u00edmbolos, y como tales han de tomarse, sin tratar de forzar el pensamiento del autor sagrado. Pues San Juan, cuando esto escrib\u00eda, sin duda que no imaginaba a Cristo con siete cuernos. Se sirvi\u00f3 s\u00f3lo de esta imagen para simbolizar una realidad muy superior: la omnipotencia divina de Cristo, que es el \u00fanico, en toda la creaci\u00f3n, capaz de conocer y dirigir los sucesos futuros del universo.<br \/>\nEl Cordero aparec\u00eda tambi\u00e9n con siete ojos, que designan su omnisciencia y providencia universal. El profeta Zacar\u00edas ve sobre una piedra siete ojos 18, que \u201cson los ojos de Yahv\u00e9, los cuales observan la tierra en toda su redondez\u201d19. Lo que Zacar\u00edas dec\u00eda de Yahv\u00e9, lo dice San Juan en el Apocalipsis del Cordero. Los siete ojos, como las siete l\u00e1mparas de Rev 4:5, son los siete esp\u00edritus de Dios, enviados a toda la tierra (v.6). Estos representan al mismo Esp\u00edritu Santo prometido por Jesucristo, y enviado por el Padre y por Jes\u00fas sobre los disc\u00edpulos para que diesen testimonio de Jes\u00fas y de su Evangelio hasta el cabo del mundo 20. El esp\u00edritu Santo, que es \u00fanico, aparece aqu\u00ed como m\u00faltiple para significar la abundancia de sus dones. El Apocalipsis, que se complace en el n\u00famero siete, ha querido simbolizar esta abundancia de dones mediante los siete ojos. Los siete esp\u00edritus que, de una parte, se hallan al lado del que est\u00e1 sentado en el trono 21, el Dios omnipotente, y, de otra, junto al Cordero, indican con esto que es el Esp\u00edritu de ambos. Vienen a expresar, en forma simb\u00f3lica, lo que confesamos al decir: \u201cCreo en el Esp\u00edritu Santo, que procede del Padre y del Hijo.\u201d<br \/>\nEl Cordero se acerca al trono y recibe el libro de manos del que est\u00e1 sentado en \u00e9l (v.7). No hay que preguntar c\u00f3mo pudo el Cordero tomar el rollo, no teniendo manos. Nos hallamos en el cielo ante el Dios omnipotente, en donde todo es posible. La significaci\u00f3n transcendental del acto realizado por el Cordero, al tomar el libro para abrir sus sellos y revelar su contenido, se manifiesta en la escena que sigue. Los cuatro vivientes y los veinticuatro ancianos se postran, en se\u00f1al de adoraci\u00f3n, delante del Cordero glorioso (v.8). Estos tienen en sus manos c\u00edtaras, para acompa\u00f1ar el c\u00e1ntico nuevo, que en seguida entonar\u00e1n, y copas de oro llenas de perfume. Estos perfumes simbolizan las oraciones de todos los fieles de la Iglesia de Cristo que a\u00fan viven en la tierra. Los ancianos se muestran aqu\u00ed claramente como \u00e1ngeles intercesores 22. Y se distinguen evidentemente de los cristianos de la Iglesia terrestre cuyas oraciones ofrecen al Cordero. La funci\u00f3n de los ancianos-\u00e1ngeles es manifiestamente lit\u00fargica: el cielo es un templo con su altar y sus cantores, parecido al templo de Jerusal\u00e9n. Parece que el templo celeste que nos presenta San Juan est\u00e1 m\u00e1s o menos calcado en el templo hierosolimitano. El vidente de Patmos nos habla de un altar de los holocaustos 23, de un altar de los perfumes 24, de una especie de santo de los santos, que al abrirse deja ver el arca de la alianza 25. San Juan se sirve de elementos tradicionales b\u00edblicos o extrab\u00edblicos para componer sus escenas celestes, pero d\u00e1ndoles un significado mucho m\u00e1s elevado del que ten\u00edan 26.<br \/>\nLos ancianos y los vivientes, al postrarse delante del Cordero, le rinden acatamiento y adoraci\u00f3n, al mismo tiempo que reconocen su superioridad como vencedor en la lucha contra los poderes del Drag\u00f3n. Adem\u00e1s, expresan esos mismos sentimientos de reverencia y adoraci\u00f3n, entonando un c\u00e1ntico nuevo (v.9), que va dirigido no solamente a Dios creador, como suced\u00eda en los cuatro primeros cap\u00edtulos del Apocalipsis, sino principalmente a Cristo redentor. Ese c\u00e1ntico nuevo corresponde al orden nuevo instaurado por Jesucristo, a la suprema intervenci\u00f3n divina en los destinos de la humanidad, por medio de la muerte redentora del Cordero. El tema, pues, de este c\u00e1ntico es la redenci\u00f3n llevada a cabo por Jesucristo. El ha rescatado con su sangre a toda la humanidad, confiriendo a todos los rescatados la dignidad de reyes y sacerdotes (v.10). Todos los cristianos han comenzado ya a reinar espiritualmente desde que Cristo ha sido glorificado, y son poderosos delante de Dios por su intercesi\u00f3n. Son un sacerdocio real 27, porque mucho m\u00e1s que los sacerdotes de la Antigua Alianza se pueden acercar a Dios para interceder por los hombres 28.<br \/>\nEl universalismo de la obra redentora de Cristo se halla aqu\u00ed bien claramente afirmado 29. La idea del rescate por medio de la sangre redentora de Jes\u00fas es manifiestamente paulina 30. El c\u00e1ntico nuevo, entonado por los habitantes del cielo, es todo \u00e9l una clara confesi\u00f3n de la divinidad y omnipotencia del Cordero, que es el Verbo de Dios 31.<br \/>\nSan Juan, despu\u00e9s de haber contemplado el grupo de los seres que est\u00e1n m\u00e1s cercanos al trono y tienen una parte m\u00e1s importante en el gobierno del mundo y de la Iglesia, ve un segundo grupo formado por mir\u00edadas de \u00e1ngeles que rodeaban el trono (v.11). Estos son incontables, mir\u00edadas de mir\u00edadas y millones de millones 32. Las cifras que nos da aqu\u00ed el profeta significan un n\u00famero incontable, y parece tomarlas del profeta Daniel 33. Al c\u00e1ntico nuevo de los vivientes y de los ancianos hacen coro innumerables \u00e1ngeles, que aclaman y confiesan al Cordero, inmolado por la salud de la humanidad, proclam\u00e1ndolo digno de recibir el poder, la riqueza, la sabidur\u00eda, la fortaleza, el honor, la gloria y la bendici\u00f3n (v.12). Estos siete t\u00e9rminos honor\u00edficos 34 indican la plenitud de la dignidad y de la obra redentora de Cristo. A la perfecci\u00f3n de la obra divina, alcanzada por la redenci\u00f3n, corresponde la perfecta glorificaci\u00f3n de aquel que la ha realizado.<br \/>\nLa escena que nos describe San Juan es de una grandeza admirable. Cristo, el Cordero que ha sido degollado, recibe juntamente con el libro, el homenaje y el dominio de toda la creaci\u00f3n. Es muy significativo que la alabanza de toda la creaci\u00f3n vaya dirigida a Dios y al Cordero, indivisiblemente unidos. San Juan junta las criaturas materiales con los \u00e1ngeles en la glorificaci\u00f3n del Cordero redentor, a quien atribuyen la bendici\u00f3n, el honor, la gloria y el imperio por los siglos (\u03bd.13). En esta doxolog\u00eda de cuatro t\u00e9rminos, que toda la creaci\u00f3n dirige a Dios y al Cordero, se descubre una clara alusi\u00f3n a las cuatro partes del universo: cielo, tierra, mar, abismos, o a las cuatro regiones del mundo: norte, sur, este, oeste 35. Todas las criaturas alaban a Cristo, en paridad con Dios, como Emperador supremo de todo el universo regenerado. A la aclamaci\u00f3n de toda la creaci\u00f3n se unen los cuatro vivientes, diciendo: Am\u00e9n (v.14). Estos, que hab\u00edan dado la se\u00f1al para entonar los c\u00e1nticos de alabanza, dan ahora su solemne am\u00e9n de aprobaci\u00f3n a la aclamaci\u00f3n c\u00f3smica universal. Se acomodan a la manera de proceder de la liturgia tanto jud\u00eda como cristiana 36. Los ancianos tambi\u00e9n se postran en profunda adoraci\u00f3n. Y de este modo forman como un todo \u00fanico los seres de la creaci\u00f3n, para tributar homenaje de obediencia y alabanza a Dios y a su Hijo Jesucristo. San Pablo, habi\u00e9ndonos del anonadamiento de Cristo y de su obediencia hasta la muerte de cruz 37, nos dice que Jesucristo recibi\u00f3, por este motivo, del Padre la dignidad m\u00e1s grande: fue constituido Se\u00f1or, de suerte que ante El han de doblar la rodilla los cielos, la tierra y los infiernos. Y todo ello para gloria de Dios Padre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>un libro.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Apo 1:11<\/span>. <b>escrito por dentro y por fuera.<\/b> Esto es t\u00edpico de diversos tipos de contratos en el mundo antiguo como t\u00edtulos de propiedad, actas matrimoniales, acuerdos de arrendamiento, pr\u00e9stamos y testamentos. Por dentro, el rollo conten\u00eda todos los detalles del contrato y por fuera o en la parte de atr\u00e1s, un resumen del documento en caracteres m\u00e1s grandes. En este caso se trataba de un t\u00edtulo de propiedad, la propiedad de Dios sobre toda la tierra (cp. <span class='bible'>Jer 32:7<\/span> ss) <b>sellado con siete sellos.<\/b> Los romanos sellaban sus testamentos siete veces en los bordes de cada rollo, para impedir que fueran abiertos por una persona no autorizada. Los t\u00edtulos hebreos de propiedad requer\u00edan un m\u00ednimo de tres testigos y tres sellos diferentes, y las transacciones m\u00e1s importantes requer\u00edan todav\u00eda m\u00e1s testigos y sellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tEn este cap\u00edtulo vemos que solamente Cristo tiene la dignidad y autoridad de recibir el privilegio de revelar el destino de la iglesia y de sus enemigos. <\/p>\n<p>\t5:1 &#8212; Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos &#8212;<br \/>\n\t&#8212; Y vi&#8230; un libro &#8212; Dios ten\u00eda en su mano derecha un rollo (griego&#8211;biblos, o biblion, como en 6:14).<br \/>\n\t&#8212; escrito&#8230; siete sellos &#8212; Su contenido estaba completo, y nadie pod\u00eda revelarlo en ninguna manera. Sellado adentro, se encontraba el Plan de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL LIBRO EN LA MANO DE DIOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Apocalipsis 5:1<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Y en la mano derecha del Que estaba sentado en el trono vi un rollo escrito por las dos caras y sellado con siete sellos.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Debemos tratar de visualizar la escena que nos describe Juan. Tiene un antecedente en la visi\u00f3n de Ezequiel: \u00abMir\u00e9, y vi una mano extendida hacia m\u00ed, y en ella un libro enrollado. Lo extendi\u00f3 delante de m\u00ed, y estaba escrito por delante y por detr\u00e1s; y hab\u00eda escritos en \u00e9l cantos f\u00fanebres, gemidos y ayes\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Ez 2:9<\/span><em>  s).<\/em><\/p>\n<p>Debemos fijarnos en que era <em>un rollo <\/em>y no <em>un libro <\/em>lo que Dios ten\u00eda en la mano. En el mundo antiguo, hasta el siglo II d C., la forma en que se presentaba un escrito era el rollo, no el c\u00f3dice o libro tan como lo conocemos nosotros actualmente. El rollo se hac\u00eda de papiro, que se fabricaba en hojas <span class='bible'>de 20<\/span> x 14 cm. que se un\u00edan horizontalmente hasta alcanzar la longitud necesitada. Se escrib\u00eda en columnas estrechas de unos diez cent\u00edmetros con m\u00e1rgenes casi iguales por arriba y por abajo y unos tres cent\u00edmetros entre las columnas. Era corriente cuando el rollo era extenso que se enrollara en dos rollizos de madera por cada extremo. Se sosten\u00eda en la mano izquierda, y se iba enrollando en uno de los palos y desenrollando en el otro a medida que se le\u00eda o para buscar la p\u00e1gina deseada. Podemos hacernos una idea de la longitud de un rollo por las siguientes estad\u00edsticas. <em>Segunda y Tercera de Juan, Judas y Filem\u00f3n <\/em>no ocupar\u00edan m\u00e1s que una hoja de papiro; <em>Romanos <\/em>requerir\u00eda un rollo <span class='bible'>de 4<\/span> metros de largo; <em>Marcos, <\/em><span class='bible'>de 6<\/span> metros; <em>Juan, <\/em><span class='bible'>de 8<\/span>; <em>Mateo, <\/em><span class='bible'>de 10<\/span>, <em>y Lucas y Hechos <\/em><span class='bible'>de 11<\/span>. <em>Apocalipsis <\/em>ocupar\u00eda un rollo de unos 5 metros. Un rollo as\u00ed ser\u00eda el que vio Juan en la mano de Dios; y ten\u00eda dos caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>(i) Estaba escrito <em>por delante y por detr\u00e1s, <\/em>es decir, por las dos caras. El papiro se hac\u00eda de la membrana interior de la planta de ese nombre que crec\u00eda en el delta del Nilo. El papiro llega a tener los cinco metros de altura, dos de ellos debajo del agua, y el grosor de la mu\u00f1eca de una persona. Se sacaba la membrana interior, y se cortaba en tiras muy estrechas con un cuchillo muy afilado; se iban colocando las tiras verticalmente; luego se colocaba otra capa horizontalmente, se humedec\u00eda con agua del Nilo y se aplastaba. La sustancia resultante se abatanaba, y luego de suavizaba con piedra p\u00f3mez; el producto resultante era semejante al papel de estraza.<\/p>\n<p>Por esta descripci\u00f3n se comprender\u00e1 que la textura ir\u00eda horizontalmente por un lado y verticalmente por el otro; el primero se conoc\u00eda como el <em>recto, <\/em>y era donde se escrib\u00eda, porque era m\u00e1s f\u00e1cil escribir donde las l\u00edneas de la escritura segu\u00edan las de las fibras. El lado en el que las fibras estaban colocadas verticalmente se llamaba el <em>verso, <\/em>y no se sol\u00eda escribir en \u00e9l.<\/p>\n<p>Pero el papiro era caro; as\u00ed es que, si se ten\u00eda que escribir mucho, se usaba por los dos lados. Lo que se escrib\u00eda por el <em>verso <\/em>se llamaba un <em>opist\u00f3grafo, <\/em>es decir, una hoja escrita por detr\u00e1s. Juvenal habla de un dramaturgo biso\u00f1o que iba por ah\u00ed con el manuscrito de una tragedia sobre Orestes escrito por los dos lados; \u00a1era una producci\u00f3n interminable! Aqu\u00ed, el rollo que Dios ten\u00eda en la mano estaba escrito por los dos lados; hab\u00eda tanto en \u00e9l que se hab\u00eda usado tanto el <em>recto <\/em>como el <em>verso.<\/em><\/p>\n<p>(ii) Estaba <em>sellado con siete sellos. <\/em>Eso puede indicar una de dos cosas.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Cuando se acababa un rollo, se ataba con guitas y se sellaban los nudos. El \u00fanico documento ordinario que se sellaba con siete sellos era el testamento. Seg\u00fan el derecho romano, los siete testigos del testamento lo sellaban con sus sellos, y solo se pod\u00eda abrir cuando los siete, o sus representantes legales, estaban presentes. El rollo puede que fuera lo que podr\u00edamos llamar el testamento de Dios, Su \u00faltima voluntad sobre los asuntos del universo.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Es m\u00e1s probable que los siete sellos representen sencillamente un profundo secreto. El contenido del rollo era tan secreto que estaba sellado con siete sellos. La tumba de Jes\u00fas tambi\u00e9n fue sellada para mantenerla intacta <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 27:66<\/span><em> ); <\/em>el <em>Evangelio de Pedro, <\/em>ap\u00f3crifo, dice que estaba sellada con siete sellos para asegurarse de que no la abriera ninguna persona que no estuviera autorizada.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 5<\/p>\n<p>2 TRANSMISI\u00d3N DEL PODER (5,1-14) <\/p>\n<p>1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro, con las hojas escritas por ambas caras y sellado con siete sellos. <\/p>\n<p>La segunda parte de la visi\u00f3n introduce movimiento en el cuadro sublime, que casi da la sensaci\u00f3n de algo inaccesible, de la sala del trono del cielo, con su liturgia que se desarrolla en forma reverente y acompasada. Este cuadro se mantiene como un tel\u00f3n de fondo, y ante \u00e9l se ejecuta ahora una acci\u00f3n de tan alto significado, que se llama especialmente la atenci\u00f3n hacia ella mediante momentos de tensi\u00f3n que se le anteponen expresamente. Si atendemos a su objeto, en esta secci\u00f3n se representa gr\u00e1ficamente con una imagen arrebatadora este art\u00edculo de la fe: \u00abSubi\u00f3 a los cielos y est\u00e1 sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso.\u00bb <\/p>\n<p>El que reina sobre el trono tiene su mano derecha extendida, con el libro en actitud de ofrecerlo. El libro en cuesti\u00f3n es un opist\u00f3grafo, es decir, las hojas o tiras de pergamino o de papiro enrolladas est\u00e1n escritas por sus dos caras, la interior y la exterior, signo de la riqueza de su contenido (cf. Eze 2:9 s). A fin de que se mantenga secreto lo que se contiene en el libro se halla \u00e9ste sellado con siete sellos (siete es, como en 1,11, s\u00edmbolo de la integridad). Su contenido es la historia universal en su entero transcurso en forma de historia de la salvaci\u00f3n de Dios, es propiedad del soberano universal, pero \u00e9l quiere entregarlo a otro. Ahora bien, en este cuadro gira ahora todo en torno a este libro y a aquel a quien se le entrega; en efecto, todo lo que en adelante refiere en el Apocalipsis est\u00e1 consignado en \u00e9l, y es notificado y, al mismo tiempo, realizado por aquel que lo recibe en sus manos. <\/p>\n<p>2 Y vi a un \u00e1ngel poderoso que pregonaba con gran voz: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es digno de abrir el libro y de soltar sus sellos?\u00bb 3 Y nadie en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra pod\u00eda abrir el libro ni examinarlo. 4 Yo lloraba mucho; porque nadie fue hallado digno de abrir el libro ni de examinarlo. 5 Y uno de los ancianos me dice: \u00abDeja de llorar; que ha vencido el Le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1, la ra\u00edz de David, para abrir el libro y sus siete sellos.\u00bb <\/p>\n<p>La tensi\u00f3n se obtiene por medio del artificio literario de la interrogaci\u00f3n ret\u00f3rica, empleada tambi\u00e9n en el Antiguo Testamento (cf. lRe 22,19-21; Isa 6:8). Adem\u00e1s, de esta manera se recalca que el encargo de que aqu\u00ed se trata supera las posibilidades de todas las criaturas de Dios sin excepci\u00f3n: no hay \u00e1ngel, ni hombre, ni demonio que sea capaz de penetrar el designio secreto de Dios sobre el mundo, y mucho menos de realizarlo. Ninguna ciencia, ning\u00fan proceder por elevado que sea, ni la m\u00e1s perfecta dedicaci\u00f3n con la mejor voluntad conducen al mundo a su meta. Esta convicci\u00f3n, que de hecho afecta no s\u00f3lo a una realidad objetiva, sino tambi\u00e9n al hombre en su propia existencia, entristece profundamente al vidente; la vivencia de una impotencia tan absoluta no tiene ya otra salida que las l\u00e1grimas. Ahora bien, estas l\u00e1grimas tienen todav\u00eda una causa especial en el contexto general; Juan necesitaba, en efecto, saber algo del contenido si quer\u00eda consolar eficazmente a la Iglesia atribulada y animarla a la constancia. Entonces, se interesa por \u00e9l uno de aquellos que representan a la Iglesia en su consumaci\u00f3n, uno de los testigos que conocen ya a Dios como \u00e9l es, porque su fe se ha transformado ya en visi\u00f3n. \u00e9l notifica a Juan: Existe de hecho uno, concretamente un hombre, que se halla en condiciones de aceptar la oferta de Dios y es digno de hacerlo, el Mes\u00edas de Dios; su poder soberano y su fortaleza se hab\u00edan preanunciado ya en el Antiguo Testamento en los dos t\u00edtulos mesi\u00e1nicos, aqu\u00ed apuntados (Gen 49:9; Isa 11:1), y \u00e9l mismo, en su calidad de hombre, ha \u00abvencido\u00bb ya con una acci\u00f3n \u00fanica en la historia del mundo y as\u00ed se ha acreditado como aquel al que se \u00abha dado todo poder en el cielo y en la tierra\u00bb ( Mat 28:18 ) . <\/p>\n<p>6 Y vi en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, a un Cordero en pie, como degollado, que ten\u00eda siete cuernos y siete ojos, que son los siete esp\u00edritus de Dios enviados por toda la tierra. 7 Y vino y tom\u00f3 el libro de la mano del que estaba sentado en el trono. <\/p>\n<p>Ya ve Juan al vencedor que est\u00e1 en pie en el c\u00edrculo de la corte celestial directamente delante del trono. Anunciado como \u00abLe\u00f3n\u00bb, aparece como \u00abun Cordero&#8230; como degollado\u00bb 26. No se puede decir con m\u00e1s brevedad y propiedad cu\u00e1ndo y c\u00f3mo se report\u00f3 la victoria que se acaba de mencionar; como un cordero, v\u00edctima preferida del Antiguo Testamento, este le\u00f3n se hizo as\u00ed mismo v\u00edctima expiatoria por los pecados de todos (cf. 1,5); por eso el Apocalipsis prefiere especialmente el titulo de Cordero para designar al Redentor (veintiocho veces; cf. tambi\u00e9n Jua 1:29). Ahora bien, \u00e9l demostr\u00f3 la fortaleza del le\u00f3n, resucitando a la vida eterna (cf. 1,18), de modo que se le designa simplemente como \u00abel que vive\u00bb, (1,18). En adelante lleva el Cordero todav\u00eda la herida de muerte sanada, como signo de la victoria; adem\u00e1s tiene \u00absiete cuernos\u00bb como s\u00edmbolo de su poder sin restricci\u00f3n (el cuerno es s\u00edmbolo de fortaleza; cf., por ejemplo, Deu 33:17; lSam 2,1.10; Jer 48:25;  Luc 1:69); sus \u00absiete ojos\u00bb simbolizan el esp\u00edritu de Dios que le es propio y que, enviado por \u00e9l, act\u00faa con todo poder en el mundo entero (cf. Jua 15:26; Jua 16:7-15). Este \u00abCordero\u00bb es, por tanto, capaz y digno de que le sea confiada para su ejecuci\u00f3n la disposici\u00f3n de Dios sobre el mundo y sobre los hombres. \u00abVino y tom\u00f3 el libro&#8230;\u00bb expresa la elevaci\u00f3n al trono del Cordero, al que el soberano universal le transmite el poder que \u00e9l mismo posee. El destino de todos y de todas las cosas est\u00e1 as\u00ed hasta el final en manos del mismo Jes\u00fas que hab\u00eda dado de si: \u00abMe da compasi\u00f3n de este pueblo\u00bb (Mar 8:1), y en el que sigue latiendo el coraz\u00f3n, que una vez se hab\u00eda \u00e9l dejado atravesar por amor a los hombres (cf. 1,7). Para quienquiera que entre la ascensi\u00f3n al cielo y la segunda venida del Se\u00f1or experimente como cristiano la historia de este mundo, o incluso la sufra, esto significa una confianza con seguridad sobrehumana y certeza incondicional. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>26. El Apocalipsis subraya, como el Evangelio de Juan, el hecho de que en el cuerpo del Resucitado quedaron visibles las llagas como se\u00f1al de su victoria definitiva sobre la muerte, as\u00ed como de su eterno amor redentor (Rev 5:6, Rev 5:12; Jua 20:20; Jua 21:25.27; Rev 1:7; Jua 19:34-37). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>8 Y cuando tom\u00f3 el rollo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos cayeron ante el Cordero, teniendo cada uno una c\u00edtara y copas de oro, llenas de incienso, que son las oraciones de los santos. <\/p>\n<p>Ya en el cuadro precedente se hab\u00eda interpretado lo contemplado, terminando con un himno; lo mismo sucede ahora (v. 9-10.12.13), como por lo regular en el Apocalipsis, con un c\u00e1ntico de alabanza; es un himno trimembre a Dios Salvador. La primera estrofa la canta el c\u00edrculo m\u00e1s pr\u00f3ximo al trono, los cuatro seres vivientes; los veinticuatro ancianos hacen tambi\u00e9n otro tanto; ambos grupos reunidos prestan ante el Cordero el mismo homenaje que ante Dios (Jua 4:9 s). Subyace a la descripci\u00f3n la representaci\u00f3n del culto del templo en Jerusal\u00e9n; mientras los sacerdotes ofrec\u00edan el sacrificio del incienso, los levitas entonaban salmos con acompa\u00f1amiento de instrumentos de cuerda (cf. Sal 33 [32] 2; 71 [70] 22). As\u00ed como el incienso que se elevaba en el templo era considerado como s\u00edmbolo de las oraciones de todo el pueblo, as\u00ed tambi\u00e9n aqu\u00ed se interpreta esta ceremonia como s\u00edmbolo de las \u00aboraciones de los santos\u00bb, es decir, de la Iglesia entera; la interpretaci\u00f3n de los ancianos como los representantes de la Iglesia junto al trono de Dios (cf. comentario a 4,4) recibe nuevo apoyo de esta idea; est\u00e1n ante Dios, desempe\u00f1ando un papel de mediadores en representaci\u00f3n del entero pueblo de la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>9 Y cantan un c\u00e1ntico nuevo, diciendo: \u00abDigno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque fuiste degollado, y rescataste para Dios con tu sangre a hombres de toda tribu, lengua, pueblo y naci\u00f3n. 10 Y los hiciste para nuestro Dios reino y sacerdotes, que reinar\u00e1n sobre la tierra.\u00bb <\/p>\n<p>El \u00abc\u00e1ntico nuevo\u00bb, que en el Antiguo Testamento se compon\u00eda y se cantaba con ocasi\u00f3n de una gran gesta nueva de Dios experimentada por Israel (cf. Sal 96[95]1; 149,1; Isa 42:10), toma en consideraci\u00f3n la pregunta del \u00e1ngel (Isa 5:2) sobre qui\u00e9n es digno 27 y le da respuesta. Glorifica a Cristo, Salvador del mundo, que con su muerte nos liber\u00f3 de la esclavitud de los poderes del mal, y a los redimidos de la humanidad entera (cuatro substantivos para expresarla) los constituy\u00f3 en la santa comunidad de Dios, al que ellos tienen acceso como los sacerdotes en el servicio del templo en Jerusal\u00e9n, e incluso los hace participar de su soberan\u00eda (cf. comentario a 1,6); todo esto ha venido a ser realidad para todos los redimidos, con la elevaci\u00f3n del Cordero al trono, por lo cual ellos cantan un \u00abc\u00e1ntico nuevo\u00bb. Por lo dem\u00e1s, con la circunstancia de que son precisamente los cuatro seres vivientes, representantes del cosmos, los que entonan el c\u00e1ntico, se subraya especialmente la acci\u00f3n salvadora de Cristo en su extensi\u00f3n c\u00f3smica m\u00e1s all\u00e1 de la humanidad (cf. Rom 8:20-23). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>27. La aclamaci\u00f3n \u00abDigno eres&#8230;\u00bb se aplica tanto al Cordero como al Omnipotente (Rom 4:11). En efecto, el Cristo exaltado vino a sentarse en el trono de Dios (Rom 3:21) una vez que con su victoria sent\u00f3 el presupuesto necesario para que Dios pudiera asumir de nuevo p\u00fablicamente en la historia la soberan\u00eda sobre su creaci\u00f3n. Por esto el Cordero tiene tambi\u00e9n el derecho \u00abde tomar el libro y de abrir sus sellos\u00bb, es decir, de poner en marcha el proceso final de la historia, en cuyo transcurso asume Dios su soberan\u00eda. Este proceso comienza con medidas judiciales (plagas de los sellos, de las trompetas, de las copas) y termina con la nueva creaci\u00f3n (Rom 21:9-22, 5), que se insin\u00faa ya en el himno al Cordero (Rom 5:10). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>11 Y mir\u00e9, y o\u00ed la voz de muchos \u00e1ngeles alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos. Y era su n\u00famero mir\u00edadas de mir\u00edadas y millares de millares, 12 que dec\u00edan con gran voz: \u00abDigno es el Cordero que fue degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabidur\u00eda, la fortaleza, el honor, la gloria y la bendici\u00f3n.\u00bb 13 Y todos los seres creados que est\u00e1n en el cielo y sobre la tierra y debajo de la tierra y en el mar, y todo cuanto en \u00e9stos hay, o\u00ed que dec\u00edan: \u00abAl que est\u00e1 sentado en el trono y al Cordero, la bendici\u00f3n, el honor, la gloria y la fortaleza por los siglos de los siglos.\u00bb 14 Y los cuatro seres vivientes dec\u00edan: \u00abAm\u00e9n\u00bb; y los ancianos se postraron y adoraron. <\/p>\n<p>En el canto de alabanza de los que asisten al trono entra tambi\u00e9n ahora la innumerable multitud de los \u00e1ngeles, como tambi\u00e9n lo entona sin excepci\u00f3n la entera creaci\u00f3n terrestre en su gran variedad; los cuatro seres vivientes pronuncian el am\u00e9n, y los ancianos concluyen esta liturgia verdaderamente c\u00f3smica con el culto de la adoraci\u00f3n. As\u00ed el conjunto se presenta como una visi\u00f3n prospectiva de la consumaci\u00f3n, que es la meta del proceso turbulento, cuya descripci\u00f3n comienza tras esta introducci\u00f3n. En funci\u00f3n de tal visi\u00f3n en profundidad se resuelven todos los enigmas de la historia de la misma manera como s\u00f3lo en funci\u00f3n de la elevaci\u00f3n del Cordero al trono resultan claras y comprensivas la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>II. LAS VISIONES DE LOS SELLOS (Rom 6:1-8, 1 ) <\/p>\n<p>La visi\u00f3n introductoria (Rom 4:1-5, 14), aunque est\u00e1 antepuesta a la primera serie de calamidades, fue concebida como referida tambi\u00e9n a todas las siguientes, y deb\u00eda fijar el punto de referencia y delimitar el \u00e1ngulo visual bajo el que tienen que considerarse los sucesos venideros descritos simb\u00f3licamente, si se han de entender como es debido: no hay adem\u00e1s de Dios otros poderes que hagan historia por su cuenta; todos los poderes y figuras que aparecen en la historia y parecen determinarla a su propio arbitrio, est\u00e1n sujetos al poder de libre disposici\u00f3n de Dios y de su Ungido, el cual, sentado a la derecha del Padre, gu\u00eda con su omnipotencia y conduce a buen t\u00e9rmino la realizaci\u00f3n del designio de Dios sobre el mundo, como designio de salvaci\u00f3n para su creaci\u00f3n. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, propiamente y en definitiva s\u00f3lo Dios hace historia, porque hasta las contradicciones y cat\u00e1strofes causadas por otros poderes libres en s\u00ed, pero circunscritos por la libertad absoluta de Dios, est\u00e1n infaliblemente en su mano: Dios les pone l\u00edmites en el tiempo y en el espacio y puede cargar de sentido y finalidad positiva estos mismos errores y extrav\u00edos. El sentido de \u00e9pocas catastr\u00f3ficas en el transcurso de la historia es el de hacer que a trav\u00e9s de todo el hacer y acontecer de los hombres, pero sobre todo a trav\u00e9s de todas las manifestaciones del poder del mal, se tenga presente el juicio definitivo del que todos \u00e9stos son signos precursores; la finalidad de estas cat\u00e1strofes consiste en despejar los obst\u00e1culos que contra el avance del reino de Dios trata de levantar mediata o inmediatamente el adversario, y as\u00ed contribuir a la consumaci\u00f3n final de dicho reino. Para salir al paso a posibles falsas interpretaciones en las visiones de calamidades, no hay que olvidar que todas las descripciones del Apocalipsis son im\u00e1genes simb\u00f3licas; por tanto, no predicen acontecimientos tal como tendr\u00e1n lugar concretamente en el futuro. En particular, para la inteligencia de las visiones de los sellos hay que tener en cuenta que no s\u00f3lo el libro juntamente con los sellos constituye un s\u00edmbolo, sino que incluso cada sello de suyo tiene un significado simb\u00f3lico. De las im\u00e1genes apocal\u00edpticas se puede decir en general que no se pueden comparar precisamente con representaciones naturalistas -est\u00e1ticas, como diapositivas, o movidas, como pel\u00edculas- sino m\u00e1s bien con cuadros on\u00edricos, que en su transcurso pueden desarrollarse hasta tal punto, que al final cambie totalmente su contenido inicial. <\/p>\n<p>En rigor, incluso una lectura parcial requiere levantar los siete sellos, lo cual implicar\u00eda la relaci\u00f3n de la totalidad del plan de Dios respecto al mundo; ahora bien, en la concepci\u00f3n apocal\u00edptica \u00abdescubierto\u00bb significa a su vez, como veremos despu\u00e9s, lo mismo que realizado, \u00abcumplido\u00bb; en otras palabras: \u00abtotalmente descubierto\u00bb significar\u00eda que el curso de la historia hab\u00eda llegado a su fin. Ahora bien, si, contrariamente a una idea t\u00e9cnicamente correcta, con la apertura de cada sello se pone ya en marcha un proceso, esto da a entender que s\u00f3lo nos hallamos con acontecimientos preparatorios que est\u00e1n ordenados al cumplimiento de la \u00faltima voluntad de Dios, el reino de Dios consumado, pero esta consumaci\u00f3n no se realiza gradualmente. Tambi\u00e9n el apocalipsis sin\u00f3ptico (Mat 24:4-44 y par.) traza an\u00e1logos cuadros de cat\u00e1strofes y a\u00f1ade esta explicaci\u00f3n: \u00abTodo esto ser\u00e1 el comienzo del doloroso alumbramiento\u00bb (Mat 24:8; Mar 13:8). Este principio de interpretaci\u00f3n se aplica a las tres series de calamidades 28 del Apocalipsis de Juan (sellos, trompetas y copas), que se despliegan unas de otras a modo de una espiral de \u00edmpetu creciente se encaminan a un centro, la segunda venida del Se\u00f1or, que anuncian como dolores de parto y la preparan. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>28. Propiamente huelga hacer notar que una exposici\u00f3n apocal\u00edptica que no afirma la realidad de las im\u00e1genes tomadas como s\u00edmbolos, no ofrece por consiguiente ning\u00fan orden cronol\u00f3gico en sentido estricto. Por lo dem\u00e1s, la homogeneidad esquem\u00e1tica con que las plagas de las trompetas y de las copas est\u00e1n descritas, seg\u00fan un modelo del Antiguo Testamento -en ambos casos, el de las plagas de Egipto-, muestra suficientemente que al autor le interesa en primera linea la aserci\u00f3n general: cuanto m\u00e1s cercano est\u00e1 el fin, tanto m\u00e1s apremiantes son los medios con que Dios trata de hacer que la humanidad entre dentro de s\u00ed misma. La sucesi\u00f3n de las im\u00e1genes en el Apocalipsis est\u00e1 ordenada conforme a una l\u00f3gica interna. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Isa 29:11<\/span>; <span class='bible'>Eze 2:9-10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 un libro escrito por dentro y por fuera:<\/b><\/i> Los libros antiguos estaban formados generalmente por hojas de papiro unidas y dispuestas en forma de rollo; por lo com\u00fan se escrib\u00eda \u00fanicamente por una cara de la hoja. La particularidad del presente libro es que est\u00e1 escrito por las dos caras. Tambi\u00e9n exist\u00eda, aunque era m\u00e1s costosa y por tanto menos corriente, la escritura sobre l\u00e1minas de piel convenientemente preparadas; son los llamados \u201cpergaminos\u201d, y en ese caso el libro sol\u00eda tener la forma de c\u00f3dice o cuaderno de varias hojas.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 con siete sellos:<\/b><\/i> El sello era un peque\u00f1o instrumento destinado a imprimir una marca en determinados objetos, o la marca misma impresa en dichos objetos, como es el caso de este texto.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El libro y el Cordero<\/p>\n<p>El foco de la visi\u00f3n cambia dram\u00e1ticamente. Es como si una c\u00e1mara de televisi\u00f3n en el cielo enfocara la mano de Dios para mostrar el rollo de un libro que nadie puede abrir. Entonces la c\u00e1mara enfoca a alguien que a\u00fan no se ha visto: est\u00e1 de pie en el centro del trono y, en virtud de su \u201ctriunfo\u201d, puede tomar y abrir el libro. Cuando lo hace, en todo el cielo se escuchan las alabanzas. Es probable que tengamos aqu\u00ed una representaci\u00f3n de la coronaci\u00f3n de Jes\u00fas el Se\u00f1or a semejanza de las antiguas ceremonias de entronizaci\u00f3n en el Medio Oriente. Los pasos de la ceremonia generalmente son definidos como exaltaci\u00f3n, presentaci\u00f3n, entronizaci\u00f3n y aclamaci\u00f3n. El equivalente de la exaltaci\u00f3n se ve en el v. 5, la presentaci\u00f3n en el v. 6, el otorgamiento de autoridad en el v. 7 y la aclaraci\u00f3n en los vv. 8-14. As\u00ed es como el Cristo Redentor entra a su reino de poder.<\/p>\n<p>1 Se ha especulado mucho sobre la naturaleza del libro en la mano de Dios. Dos de las sugerencias que se han presentado son especialmente dignas de menci\u00f3n: una, que es un acto de contrato inscripto por partida doble y la otra que es un testamento. La primera retrotrae a los tiempos antiguos, cuando los contratos se escrib\u00edan en tablillas de arcilla, y que ten\u00edan en la parte exterior se\u00f1alada brevemente la naturaleza del contrato. Cuando se introdujeron el papiro y el pergamino, se us\u00f3 fundamentalmente el mismo procedimiento y el documento se sellaba con siete sellos. Se usaba un procedimiento similar cuando se escrib\u00eda un testamento pues \u00e9ste era sellado por siete testigos, y se abr\u00eda despu\u00e9s de la muerte del testador en presencia de aqu\u00e9llos, si era posible. No se da ninguna descripci\u00f3n de su contenido escrito en el exterior, pero ese aspecto de la visi\u00f3n de Juan pod\u00eda deberse a un eco consciente de Eze. 2:8-10. En realidad las dos nociones est\u00e1n estrechamente relacionadas, dado que un contrato es una forma com\u00fan de pacto y un testamento es un tipo especial de pacto. En base a esa interpretaci\u00f3n el rollo en manos de Dios representa su promesa de pacto de juicio y reinado para la humanidad.<\/p>\n<p>2, 3 El \u00e1ngel debe ser poderoso, dado que su voz ten\u00eda que llegar hasta los l\u00edmites del cielo, la tierra y la esfera de los muertos (debajo de la tierra es el Hades; cf. Fil. 2:10).5 El Le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1 (cf. G\u00e9n. 49:9), la Ra\u00edz de David (Isa. 11:1, 10) ha vencido por medio de su muerte y resurrecci\u00f3n y por eso puede abrir el libro y sus siete sellos. La redenci\u00f3n obrada por Cristo fue el medio por el cual el reino de la salvaci\u00f3n de Dios fue establecido. 6 La descripci\u00f3n del Cordero combina varios usos de esa figura en el pensamiento heb. Se lo ve como inmolado y, sin embargo, est\u00e1 de pie \u2026 en medio del trono, vivo y victorioso. En el Apoc. el \u00e9xodo es el cuadro fundamental de la redenci\u00f3n; el Cordero inmolado es, pues, el cordero pascual. Tambi\u00e9n recuerda al cordero muerto de Isa. 53:7, el Siervo del Se\u00f1or, que sufre inocentemente por toda la humanidad. Pero el Cordero tiene siete cuernos, que significa un inmenso poder (Sal. 75:4-7) y una posici\u00f3n de realeza (Zac. 1:18). Esto asume la representaci\u00f3n apocal\u00edptica contempor\u00e1nea del Mes\u00edas como un poderoso l\u00edder (\u00a1el carnero!) del reba\u00f1o de Dios, quien libera a las ovejas, venciendo a las bestias salvajes que tratan de destruirlas. En Zac. 4:10 es Dios mismo el que tiene siete ojos, lo que simboliza la omnisciencia; aqu\u00ed se los identifica con los siete Esp\u00edritus de Dios, enviados a toda la tierra, en armon\u00eda con la ense\u00f1anza de Juan 16:7-11. El Mes\u00edas de la promesa del AT y de la esperanza apocal\u00edptica aparece as\u00ed revelado en t\u00e9rminos del cumplimiento del nuevo pacto.<\/p>\n<p>8-10 Los querubines y los ancianos cantan un c\u00e1ntico nuevo, porque Jes\u00fas ha introducido la nueva era del reino de Dios por medio de su obra redentora (cf. Isa. 42:9, 10, que habla del nuevo c\u00e1ntico en un contexto similar). El Se\u00f1or ha redimido para Dios gente de toda raza y de toda naci\u00f3n. La figura es la de la liberaci\u00f3n de las gentes por un precio. En el mundo antiguo a veces los esclavos eran liberados por personas generosas que pagaban el precio; en el mundo moderno ha ocurrido lo mismo con rehenes. El patr\u00f3n considerado aqu\u00ed es el de la liberaci\u00f3n de Israel de Egipto para llegar a ser el pueblo libre de Dios en la tierra prometida. La mayor liberaci\u00f3n -la que lleva a la vida eterna en el reino de Dios- se ha realizado para toda la humanidad al costo de la sangre del Redentor. De ese modo los redimidos llegan a ser un reino y sacerdotes para nuestro Dios, cumpliendo as\u00ed la vocaci\u00f3n para la cual fue llamado el antiguo pueblo de Dios (Exo. 19:6). Su reino sobre la tierra ser\u00e1 su \u201cservicio\u201d (cf. 20:4-6; 22:3).<\/p>\n<p>11-14 Las multitudes angelicales se suman ahora a la canci\u00f3n de alabanza al Cordero (cf. Dan. 7:10). La doxolog\u00eda se refiere al poder y bendiciones de Cristo al comienzo de su reino (11:17) y es muy similar a la que se canta a Dios en 7:12. Toda la creaci\u00f3n en el cielo, la tierra, el mar y la morada de los muertos se une finalmente a la hueste de \u00e1ngeles y arc\u00e1ngeles (13). Mientras que la alabanza en el cielo en los vv. 8-12 celebra la iniciaci\u00f3n por el Cordero del reino de la salvaci\u00f3n, la adoraci\u00f3n universal de Dios y del Cordero espera su consumaci\u00f3n en el futuro. Lo mismo se aplica al himno de Fil. 2:6-11: el Se\u00f1or ha recibido el nombre que es sobre todo nombre en su exaltaci\u00f3n al trono de Dios; su reconocimiento espera su manifestaci\u00f3n en gloria.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>5.1 En la \u00e9poca de Juan, la escritura se hac\u00eda en rollos, piezas de papiros o pergaminos de diez metros de largo, enrollados y sellados con arcilla o cera. El rollo que Juan ve contiene la lista total de lo que Dios tiene reservado para el mundo. Los siete sellos indican la importancia de su contenido. Han sido colocados a trav\u00e9s de todo el rollo, de modo que al romperse uno, se puede leer m\u00e1s del rollo que revela otra frase del plan de Dios para el fin del mundo. Solo Cristo es digno de abrir el libro y desatar sus sellos (5.3-5).5.1ss El cap\u00edtulo 5 contin\u00faa concentr\u00e1ndose en el cielo, lo que empez\u00f3 en el cap\u00edtulo anterior.5.5 El Le\u00f3n, Jesucristo, se mostr\u00f3 digno de abrir el libro y desatar los sellos por haber llevado una vida perfecta de obediencia a Dios, al morir en la cruz por los pecados del mundo y resucitar de entre los muertos para mostrar su poder y autoridad sobre la maldad y la muerte. Solo Cristo venci\u00f3 el pecado, la muerte, el infierno y a Satan\u00e1s mismo; por lo tanto, solo a El se le puede confiar el futuro del mundo. \u00abLa ra\u00edz de David\u00bb se refiere a Jesucristo que vino del linaje de David, y de esta manera cumple la promesa del Mes\u00edas en el Antiguo Testamento.5.5, 6 A Jesucristo se le describe como Le\u00f3n (s\u00edmbolo de su poder y autoridad) y como Cordero (s\u00edmbolo de su sumisi\u00f3n a la voluntad de Dios). Uno de los ancianos invita a Juan a que mire al Le\u00f3n, pero cuando lo hace ve un Cordero. Cristo el Cordero fue el sacrificio perfecto por los pecados de toda la humanidad; por lo tanto, solo El puede salvarnos de los acontecimientos terribles revelados en el rollo. Cristo el Cordero gan\u00f3 la mayor de las batallas. Derrot\u00f3 a todas las fuerzas del mal mediante la cruz. Cristo el Le\u00f3n dirigir\u00e1 la batalla donde finalmente Satan\u00e1s ser\u00e1 vencido (19.19-21). Cristo el Le\u00f3n es vencedor por lo que ya hizo el Cordero. Participaremos de su victoria no debido a nuestro esfuerzo o bondad sino porque El ha prometido vida eterna a todos los que creen en su nombre.5.6 Juan ve al Cordero \u00abcomo inmolado\u00bb. Las heridas del Cordero son las que fueron infligidas en el cuerpo de Jes\u00fas durante su juicio y crucifixi\u00f3n (v\u00e9ase Joh 20:24-31). Jes\u00fas fue llamado el Cordero de Dios por Juan el Bautista (Joh 1:29). En el Antiguo Testamento, se ofrec\u00edan los corderos para cubrir los pecados. El Cordero de Dios muri\u00f3 como el sacrificio supremo por todos los pecados (v\u00e9anse Isa 53:7; Heb 10:1-12, Heb 10:18).5.6 Los cuernos simbolizan fortaleza y poder (v\u00e9anse 1Ki 22:11, Zec 1:18). Aunque Cristo es un cordero expiatorio, en ninguna forma es d\u00e9bil. Muri\u00f3, pero ahora vive en la fortaleza y el poder de Dios. En Zec 4:2-10 se comparan los ojos con las siete l\u00e1mparas y el Esp\u00edritu.5.9, 10 Personas de todas las naciones est\u00e1n alabando a Dios delante de su trono. El mensaje de salvaci\u00f3n no est\u00e1 limitado a una cultura, raza ni naci\u00f3n espec\u00edfica. Todo el que acude a Dios arrepentido y con fe es aceptado por El y ser\u00e1 parte de su reino. No permita que los prejuicios ni las tendencias impidan que usted hable de Cristo a los dem\u00e1s. Cristo acoge a todas las personas en su reino.5.9, 10 La canci\u00f3n del pueblo de Dios alaba la obra de Cristo. El (1) fue inmolado, (2) los compr\u00f3 con su sangre, (3) los reuni\u00f3 en un reino, (4) los hizo sacerdotes, y (5) los escogi\u00f3 para reinar sobre la tierra. Jesucristo ya muri\u00f3 y pag\u00f3 la penalidad por el pecado. El nos congrega ahora en su reino, haci\u00e9ndonos sus sacerdotes, y en el futuro reinaremos con El. Adore y alabe a Dios por lo que ha hecho, lo que hace y lo que har\u00e1 en favor de todos los que conf\u00edan en El. Cuando nos demos cuenta del futuro glorioso que nos aguarda, hallaremos las fuerzas para afrontar las dificultades presentes.5.10 La canci\u00f3n de los creyentes alaba a Cristo por llevarlos a su reino y convertirlos en reyes y sacerdotes. Aunque ahora se nos desprecie y seamos objeto de burla por nuestra fe (Joh 15:17-27), en el futuro reinaremos sobre toda la tierra (Luk 22:29-30). La muerte de Cristo hizo que todos los creyentes llegaran a ser sacerdotes de Dios, los canales de bendici\u00f3n entre Dios y la humanidad (1Pe 2:5-9).5.11 Los \u00e1ngeles son seres espirituales creados por Dios que ayudan en el desarrollo de su obra en la tierra. Traen mensajes (Luk 1:26-28), protegen al pueblo de Dios (Dan 6:22), ofrecen aliento (Gen 16:7ss), dan direcci\u00f3n (Exo 14:19), traen castigo (2Sa 24:16), patrullan la tierra (Eze 1:9-14) y pelean contra las fuerzas del mal (2Ki 6:16-18, Rev 20:1). Hay \u00e1ngeles buenos y malos (Rev 12:7), pero como los \u00e1ngeles malos se han aliado con Satan\u00e1s, tienen considerablemente menos poder y autoridad. Por \u00faltimo, la funci\u00f3n principal de los \u00e1ngeles buenos ser\u00e1 ofrecer alabanza continua a Dios (v\u00e9ase tambi\u00e9n 19.1-3).5.14 La escena del cap\u00edtulo 5 nos muestra que solo el Cordero, Jesucristo, es digno de abrir el rollo (los acontecimientos de la historia). El lo retiene, no Satan\u00e1s. Jesucristo tiene el control de la situaci\u00f3n y solo El es digno de poner en acci\u00f3n los acontecimientos de los \u00faltimos tiempos.ACONTECIMIENTOS EN APOCALIPSIS DESCRITOS EN OTROS PASAJES DE LA BIBLIAOtra referencia\tReferencia en ApocalipsisEze 1:22-28 :  \tEze 4:2-3; Eze 10:1-3Arco iris resplandeciente alrededor del trono de DiosIsa 53:7 :  \tIsa 5:6-8Se presenta a Cristo como un CorderoSalmo 96:  \tIsa 5:9-14Nuevo c\u00e1nticoZec 1:7-11; Zec 6:1-8 :  \tZec 6:1-8Caballos y jinetesIsa 2:19-22 :  \tIsa 6:12; Isa 8:5; Isa 11:13TerremotoJoe 2:28-32; Act 2:14-21 :  \tAct 6:12La luna se vuelve como sangreMar 13:21-25 :  \tMar 6:13Estrellas caen del cieloIsa 34:1-4 :  \tIsa 6:14Los cielos se enrollan como pergaminosZep 1:14-18; 1Th 5:1-3 :  \t1Th 6:15-17La ira de Dios de la que nadie puede escaparJer 49:35-39 :  \t7.1Cuatro vientos de juicioLuk 8:26-34 :  \tLuk 9:1-2; Luk 17:3-8El pozo del abismoJoel 1.2-2.11:  \t9.3-11Plaga de langostasLuk 21:20-24 :  \tLuk 11:1, 2Hollar\u00e1n la ciudad santa de Jerusal\u00e9nZacar\u00edas 4:  \tLuk 11:3-6Dos olivos como testigosDaniel 7:  \tLuk 13:1-10Una bestia que sale del mar2Th 2:7-14 :  \t2Th 13:11-15Se\u00f1ales prodigiosas y milagros efectuados por la bestia malignaJer 25:15-29 :  \tJer 14:9-12El c\u00e1liz de la ira de DiosIsa 21:1-10 :  \tIsa 18:2-3Ca\u00edda de \u00abBabilonia\u00bbMat 22:1-14 :  \tMat 19:5-8Las bodas del CorderoEzequiel 38, 39:  \tMat 20:7-10Conflicto con Gog y MagogJoh 5:19-30 :  \tJoh 20:11-15Juicio de las nacionesEze 37:21-28 :  \tEze 21:3Dios vive entre los seres humanosIsa 25:1-8 :  \tIsa 21:4Nuestras l\u00e1grimas ser\u00e1n enjugadas para siempreGen 2:8-14 :  \tGen 22:1, 2Arbol de la vida1Co 13:11-12 :  \t1Co 22:3-5Veremos a Dios cara a caraDan 7:18-28 :  \tDan 22:5Los creyentes reinar\u00e1n con Dios para siempre<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 259 Rev 4:2<\/p>\n<p>b 260 Eze 2:10<\/p>\n<p>c 261 Isa 29:11; Dan 12:9<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> un libro&#8230;siete sellos.  Este libro ser\u00eda en forma de rollo, ya que los libros comenzaron a encuadernarse en el siglo II d.C. El rollo estaba sellado por fuera con siete sellos de cera. El contenido parece ser una profec\u00eda de la futura consumaci\u00f3n de todas las cosas, incluyendo el juicio de los imp\u00edos y la salvaci\u00f3n del pueblo de Dios.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1 <strong>super (1)<\/strong> Este libro debe de ser el nuevo pacto, el gran t\u00edtulo de propiedad del universo, puesto en vigencia con la sangre del Cordero para que Dios redimiera la iglesia, Israel, el mundo y el universo. Este libro narra el pensamiento de Dios con respecto a la iglesia, Israel, el mundo y el universo. <\/p>\n<p> 1 <strong>super (2)<\/strong> Los siete sellos con los cuales el libro est\u00e1 sellado son en realidad el contenido de ese libro y el contenido de Apocalipsis. El Apocalipsis es s\u00f3lo la apertura o revelaci\u00f3n de los siete sellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>un libro<\/i><\/b>. Lit., un rollo. Podr\u00eda llamarse el \u00abLibro de la Redenci\u00f3n\u00bb, ya que contiene la historia de la ca\u00edda del hombre por el pecado, y su levantamiento mediante Cristo (<span class='bible'>Heb 2:5-9<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>31 (b) El rollo y el cordero (5,1-14). El cap. 4 coloca el escenario: la corte o el consejo ce\u00adlestial. En el cap. 5 comienza la acci\u00f3n. 1. un ro\u00adllo escrito por dentro y por fuera y sellado con sie\u00adte sellos: El contexto sugiere que el rollo con los siete sellos es el libro del destino en el que est\u00e1n escritos los acontecimientos del tiempo final (Dn 10,21; 1 Hen 81,1-3). Abrir los sellos signi\u00adfica hacer que ocurran estos acontecimientos. Los acontecimientos escatol\u00f3gicos son presen\u00adtados en las secuencias de los siete sellos y las siete trompetas. 2. \u00bfqui\u00e9n es digno de abrir el ro\u00adllo?: Al consejo celestial se le plantea un serio problema. Se debe encontrar a alguien que rompa los sellos del rollo e inicie los aconteci\u00admientos del tiempo final, mediante los que Dios triunfar\u00e1 sobre los adversarios preternaturales y humanos. 3. nadie en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra pod\u00eda: No se encuentra a na\u00addie que realice esta tarea. 4. yo me ech\u00e9 a llorar desconsoladamente, porque nadie era digno de abrir el rollo: Las l\u00e1grimas de Juan expresan tanto el dilema del consejo celestial como el de\u00adseo de los creyentes de conocer los aconteci\u00admientos \u00f1nales y verlos en acci\u00f3n. 5. Finalmen\u00adte se encuentra a alguien capaz de realizarlo, el le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1: Un t\u00edtulo (regio) mesi\u00e1nico (Gn 49,9-10). el reto\u00f1o de David: Tambi\u00e9n un t\u00edtulo real (cf. Is 11,1.10). ha vencido: Puesto que el Ap es un documento cristiano, los t\u00edtulos mesi\u00e1nicos se refieren a Jes\u00fas. \u00bfEn qu\u00e9 sentido podemos decir que Jes\u00fas es un vencedor? Pue\u00adde estar aludi\u00e9ndose a su muerte, a su resurrec\u00adci\u00f3n, o a ambos, considerados como aconteci\u00admientos estrechamente vinculados. La imagen del cordero que aparece en el v. 6 sugiere un \u00e9n\u00adfasis sobre la muerte. 6. un cordero en pie con se\u00f1ales de haber sido degollado: No est\u00e1 claro el origen del s\u00edmbolo del \u00abcordero\u00bb aplicado a Je\u00ads\u00fas. La descripci\u00f3n del cordero como degollado sugiere, convincentemente, que tanto Is 53 o Ex 12 y otras tradiciones afines han jugado su papel en la formaci\u00f3n de este s\u00edmbolo. La des\u00adcripci\u00f3n del cordero con los cuernos, la yuxta\u00adposici\u00f3n del ep\u00edteto cordero con los t\u00edtulos mesi\u00e1nicos del v. 5 y la funci\u00f3n del cordero en el conjunto del Ap sugiere que el s\u00edmbolo mesi\u00e1nico apocal\u00edptico de una oveja o carnero con cornamenta ha tenido tambi\u00e9n su influencia (Dn 8,20-21; 1 Hen 89,42; 90,9). 9. eres digno de tomar el rollo: S\u00f3lo el cordero es digno de po\u00adseer el rollo y de abrir sus sellos. Lo que impli\u00adca que la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y la re\u00adconstituci\u00f3n del pueblo de Dios redimido son requisitos esenciales para el despliegue de los acontecimientos escatol\u00f3gicos. Tambi\u00e9n sugie\u00adre que s\u00f3lo los seguidores del cordero pueden conocer el contenido del rollo; \u00fanicamente Je\u00ads\u00fas resucitado puede comunicar el conocimien\u00adto de lo futuro. 11-14. La aclamaci\u00f3n de los innumerables seres de toda clase y el acto de postraci\u00f3n de los ancianos, nos evocan los ho\u00adnores dados al emperador romano (D. E. Aun\u00e9, BR 28 [1983] 14-20). El que se den estos hono\u00adres a Dios y al Cordero y no al emperador refle\u00adja la visi\u00f3n de Juan del conflicto entre el go\u00adbierno de Dios y el gobierno del c\u00e9sar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>un rollo&#8230;<\/b><\/i> \u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Eze 2:9-10<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>rollo<\/i> y as\u00ed en el resto del cap. <\/p>\n<p><p>  O, <i>el anverso<\/i> y <i>el reverso<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> g <span class='bible'>Eze 2:9-10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Or\u00edgenes, Eusebio, y San Jer\u00f3nimo entienden por este Libro las profec\u00edas del Antiguo y nuevo testamento. Otros creen que es el libro del Apocalipsis.[5] Gen 49, 9.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* \u201cMano derecha\u201d. Esto se asume, pues en griego solo dice \u201ca su derecha\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vi en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono, un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 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