{"id":31469,"date":"2022-06-20T14:30:57","date_gmt":"2022-06-20T19:30:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-apocalipsis-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T14:30:57","modified_gmt":"2022-06-20T19:30:57","slug":"comentario-de-apocalipsis-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-apocalipsis-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Apocalipsis 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>El quinto \u00e1ngel toc\u00f3 la trompeta. Y vi que una estrella hab\u00eda ca\u00eddo del cielo a la tierra, y le fue dada la llave del pozo del abismo.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>9:1<\/span> \u2014 El quinto \u00e1ngel toc\u00f3 la trompeta, y vi una estrella que cay\u00f3 del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo \u2014 <\/p>\n<p \/> La quinta trompeta es tocada. Representa la obra del diablo como castigo y como advertencia para los malos, para que se arrepientan. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 vi una estrella que cay\u00f3 del cielo \u2014 Juan no vio a una estrella caer; vio a una estrella ca\u00edda. Dice la Versi\u00f3n Hispano-americana, \u00abvi una estrella ca\u00edda del cielo\u00bb. As\u00ed lo expresan otras versiones tambi\u00e9n. <\/p>\n<p \/> Consider\u00e1ndose <span>Luc 10:18<\/span>, y la descripci\u00f3n general de este pasaje, es muy probable que se haga referencia a Satan\u00e1s. No se trata en este vers\u00edculo el origen de esta \u00abestrella\u00bb, sino su condici\u00f3n de ca\u00edda (poder quebrantado). <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 se le dio \u2014 El poder de Satan\u00e1s est\u00e1 limitado o circunscrito. Se le permiti\u00f3 abrir el pozo del abismo (comp\u00e1rese <span>Luc 8:31<\/span>), para soltar a los demonios que incitan al mal. Este abismo es la morada de los esp\u00edritus demoniacos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>el quinto \u00e1ngel.<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 9:12<\/span>, <span class='bible'>Apo 9:13<\/span>; <span class='bible'>Apo 8:6-8<\/span>, <span class='bible'>Apo 8:10<\/span>, <span class='bible'>Apo 8:12<\/span>; <span class='bible'>Apo 11:14<\/span>, <span class='bible'>Apo 11:15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y vi una estrella que cay\u00f3.<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 1:20<\/span>; <span class='bible'>Apo 8:10<\/span>; <span class='bible'>Isa 14:12<\/span>; <span class='bible'>Luc 10:18<\/span>; <span class='bible'>2Ts 2:3-8<\/span>; <span class='bible'>2Ti 3:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>se le dio la llave.<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 1:18<\/span>; <span class='bible'>Apo 20:1<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>del pozo del abismo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 9:2<\/span>, <span class='bible'>Apo 9:11<\/span>; <span class='bible'>Apo 17:8<\/span>; <span class='bible'>Apo 20:10<\/span>; <span class='bible'>Luc 8:31<\/span>; <span class='bible'>Rom 10:7<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Cuando toc\u00f3 la trompeta el quinto \u00e1ngel, una estrella cay\u00f3 del cielo, a quien es dada la llave del pozo del abismo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 9:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>\u00c9l abre el pozo, y salen langostas como escorpiones,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 9:2-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El primer ay pas\u00f3,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 9:12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La sexta trompeta toca,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 9:13<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Cuatro \u00e1ngeles son desatados, que estaban presos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 9:14-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">una estrella que cay\u00f3 \u2026 a la tierra<\/span>\u00a0podr\u00eda corresponder a un demonio (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 9:11<\/span><\/span>), el mismo Satan\u00e1s (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 12:9<\/span><\/span>), o a un \u00e1ngel que sirve a Dios (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 20:1<\/span><\/span>). Es m\u00e1s probable que se trate de Satan\u00e1s o uno de sus subordinados a los que se les da autoridad para liberar a un vasto ej\u00e9rcito de demonios que fueron encarcelados en el abismo. Satan\u00e1s lanzar\u00e1 un esfuerzo final masivo para prevenir el establecimiento del Reino de Dios en la tierra. El\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">pozo del abismo<\/span>\u00a0es la prisi\u00f3n provisional para algunos demonios (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 8:31<\/span><\/span>). Tambi\u00e9n es el lugar de origen de la bestia (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 11:7<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 17:8<\/span><\/span>). Adem\u00e1s, ser\u00e1 el lugar donde se encarcelar\u00e1 a Satan\u00e1s cuando se establezca el reinado de Cristo (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 20:2<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 20:3<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>UNA ESTRELLA&#8230; DEL ABISMO.<\/b> Es probable que la estrella que cae del cielo sea un \u00e1ngel que lleva el juicio de Dios; en el v. <span class=\"bible\">Apo 9:2<\/span> se la trata de \u00ab\u00e9l\u00bb. El abismo es el lugar de prisi\u00f3n de los demonios (cap. <span class=\"bible\">Apo 11:7<\/span>; <span class=\"bible\">Apo 17:8<\/span>; <span class=\"bible\">Apo 20:1<\/span>; <span class=\"bible\">Apo 20:3<\/span>; <span class=\"bible\">Lev 8:31<\/span>; <span class=\"bible\">2Pe 2:4<\/span>; <span class=\"bible\">Jud 1:6<\/span>). Sale del abismo la bestia, que es el anticristo (<span class=\"bible\">Apo 11:7<\/span>), y all\u00ed ser\u00e1 encarcelado Satan\u00e1s por mil a\u00f1os (<span class=\"bible\">Apo 20:3<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Capitulo 9.<br \/>\n E ste cap\u00edtulo narra lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s de tocar la quinta trompeta y lo que tuvo lugar despu\u00e9s de la sexta. Los castigos que estas dos trompetas desencadenan son m\u00e1s fuertes y severos que los que hemos visto anteriormente. Pero todav\u00eda los superar\u00e1 el azote que traer\u00e1 consigo la trompeta s\u00e9ptima. La descripci\u00f3n de estas calamidades contiene m\u00e1s abundancia de pormenores que las hasta ahora vistas. El fin que se propone Dios al enviar estas plagas es el de convertir a los paganos e imp\u00edos para que no contin\u00faen persiguiendo a su Iglesia 1.<\/p>\n<p>Quinta trompeta: Primera calamidad: insectos infernales, 9:1-12.<br \/>\n 1 El quinto \u00e1ngel son\u00f3 la trompeta, y vi una estrella que ca\u00eda del cielo sobre la tierra y le fue dada la llave del pozo del abismo; 2 y abri\u00f3 el pozo del abismo, y subi\u00f3 del pozo humo, como el humo de un gran horno, y se oscureci\u00f3 el sol y el aire a causa del humo del pozo. 3 Del humo salieron langostas sobre la tierra y les fue dado poder, como el poder que tienen los escorpiones de la tierra. 4 Les fue dicho que no da\u00f1asen la hierba de la tierra, ni ninguna verdura, ni ning\u00fan \u00e1rbol, sino s\u00f3lo a los hombres que no tienen el sello de Dios sobre sus frentes. 5 Se dio orden de que no los matasen, sino que fuesen atormentados durante cinco meses; y su tormento era como el tormento del escorpi\u00f3n cuando hiere al hombre. 6 Los hombres buscar\u00e1n en aquellos d\u00edas la muerte y no la hallar\u00e1n, y desear\u00e1n morir y la muerte huir\u00e1 de ellos. 7 Las langostas eran semejantes a caballos preparados para la guerra, y ten\u00edan sobre sus cabezas como coronas semejantes al oro, y sus rostros eran como rostros de hombre; 8 y ten\u00edan cabellos como cabellos de mujer y sus dientes eran como de le\u00f3n; 9 y ten\u00edan corazas como corazas de hierro, y el ruido de sus alas era como el ruido de muchos caballos que corren a la guerra. 10 Ten\u00edan colas semejantes a los escorpiones, y aguijones, y en sus colas resid\u00eda su poder de da\u00f1ar a los hombres por cinco meses, 11 Por rey tienen sobre s\u00ed al \u00e1ngel del abismo, cuyo nombre es en hebreo Abaddon, y en griego tiene por nombre Apolyon. 12 El primer \u00a1ay! pas\u00f3; he aqu\u00ed que vienen a\u00fan otros dos \u00a1ayes! despu\u00e9s de esto.<\/p>\n<p>San Juan nos ofrece en esta quinta trompeta la descripci\u00f3n de una terrible invasi\u00f3n de demonios, salidos del abismo, bajo la forma de langostas infernales. Estas atormentan a los hombres que no est\u00e1n marcados con el sello divino; pero sin matarlos. En Palestina es conocida la plaga de langostas, que procede de la orilla oriental del mar Muerto y a veces invade las tierras de la parte occidental, dej\u00e1ndolas desoladas 2. Estos insectos son tan voraces que no dejan nada verde. A veces son tan numerosos que forman nubes de varios kil\u00f3metros, que llegan a oscurecer el sol. Cuando vuelan en grandes bandadas producen con sus alas un ruido intenso.<br \/>\nEn el Exo 10:12-19 se habla tambi\u00e9n de una plaga de langostas que Dios mand\u00f3 sobre Egipto. Pero es especialmente el profeta Joel quien nos dej\u00f3 una descripci\u00f3n maravillosa de la invasi\u00f3n de la langosta 3. La descripci\u00f3n del Apocalipsis se inspira indudablemente en la octava plaga de Egipto 4, pero sobre todo en la narraci\u00f3n de Joel. Las langostas de que nos habla el vidente de Patmos deben de responder a alguna representaci\u00f3n h\u00edbrida, bastante frecuentes en el Oriente antiguo (cf. v.7-10). Baste recordar los querubes de Ezequiel, en cuya representaci\u00f3n entran cabeza y tronco de hombre, cuerpo de toro con patas de le\u00f3n y alas de \u00e1guila5. Tal vez la imagen de los centauros griegos no est\u00e1 ausente de la mente de Juan.<br \/>\nEl ej\u00e9rcito de langostas sube del abismo, del oc\u00e9ano primitivo, que aqu\u00ed es considerado como la morada de los demonios. La tierra est\u00e1 comunicada con este abismo por medio de un pozo muy profundo, que de ordinario est\u00e1 cerrado, y cuya llave la tiene el mismo Dios, con el fin de limitar la acci\u00f3n diab\u00f3lica sobre el mundo. San Juan ve una estrella caer del cielo sobre la tierra, a la cual fue dada la llave del pozo del abismo (v.1). Esta estrella representa un \u00e1ngel6, pues, seg\u00fan la literatura apocal\u00edptica, los \u00e1ngeles eran los que dirig\u00edan las estrellas y se consideraban como una personificaci\u00f3n de las mismas 7. Esta estrella ca\u00edda no representa un \u00e1ngel ca\u00eddo 8, sino un \u00e1ngel mandado por Dios para desencadenar otro castigo contra los malvados. Probablemente el autor sagrado se refiera al \u00e1ngel que guardaba el abismo. Y no ser\u00eda nada de extra\u00f1o que aludiese a U riel, que, seg\u00fan el Libro de Henoc 20:2, ten\u00eda autoridad sobre el mundo y el T\u00e1rtaro. El abismo (hebreo: tehom), que en el Antiguo Testamento era el oc\u00e9ano sobre el cual estaba fundamentada la tierra, se convierte en la literatura apocal\u00edptica en una prisi\u00f3n subterr\u00e1nea 9. En ella hab\u00eda un fuego que atormentaba a los \u00e1ngeles ca\u00eddos y a los demonios 10, y que hab\u00eda de ser el lugar de tormento de todos los pecadores n. Para el autor del Apocalipsis, el lugar de castigo escatol\u00f3gico es el estanque de fuego 12. El abismo es considerado como el lugar en donde Satan\u00e1s y los \u00e1ngeles ca\u00eddos son temporalmente encadenados y castigados 13. Este abismo es tambi\u00e9n una regi\u00f3n tenebrosa de la que proced\u00edan las pestes y los monstruos 14.<br \/>\nA la estrella que ca\u00eda del cielo le fue dada la llave del pozo del abismo. Cristo mismo fue quien le dio la llave, pues, seg\u00fan Rev 1:18, Jesucristo es el que tiene las \u201cllaves de la muerte y del infierno.\u201d<br \/>\nEl poder y la providencia de Dios se extienden a toda la creaci\u00f3n, y tambi\u00e9n controlan los abismos y los poderes del mal. San Juan tiene especial cuidado en el Apocalipsis de dar realce a la absoluta omnipotencia de Dios y de Jesucristo sobre todas las cosas. La estrella, o sea el \u00e1ngel que recibi\u00f3 la llave, abri\u00f3 el pozo del abismo (v.2) para soltar la quinta calamidad. En el momento mismo de abrir la puerta del pozo que comunica con el abismo, sale una densa humareda, semejante al humo de un gran horno. La inmensa humareda oscureci\u00f3 el sol y el aire. Y de en medio del humo comenzaron a salir langostas que se posaban sobre la tierra (\u03bd.\u03b2). En realidad, estos seres, m\u00e1s bien que langostas, son monstruos apocal\u00edpticos compuestos de varios elementos. Pues en los v.7-8 nos dir\u00e1 el autor sagrado que las langostas eran semejantes a caballos preparados para la guerra, que ten\u00edan rostros de hombre, cabellos de mujer, dientes de le\u00f3n y cola de escorpi\u00f3n. Esta descripci\u00f3n de la terrible langosta se inspira indudablemente en pasajes b\u00edblicos, y posiblemente tambi\u00e9n en tradiciones y en representaciones extrab\u00edblicas. San Juan, apoy\u00e1ndose en la plaga de langostas de Egipto 15, en la maravillosa descripci\u00f3n que hace Joel de una invasi\u00f3n de langostas 16, en los elementos que le suministraba Ezequiel acerca de animales mitol\u00f3gicos 17, y en lo que \u00e9l mismo pod\u00eda conocer por la literatura y el arte griego-orientales, ha logrado combinar con gran habilidad estos diversos antecedentes literarios, d\u00e1ndonos la imagen de un animal verdaderamente da\u00f1ino. Los diversos elementos constitutivos de estas langostas infernales sirven para simbolizar el gran poder que ten\u00edan para hacer da\u00f1o. Pose\u00edan la rapidez del caballo, la sagacidad del hombre, el atractivo de la mujer, la fuerza del le\u00f3n, la voracidad de la langosta y el veneno del escorpi\u00f3n. Dif\u00edcilmente el autor sagrado podr\u00eda imaginar otro ser m\u00e1s da\u00f1ino y aterrador que el que aqu\u00ed nos presenta 18.<br \/>\nA estos animales tan mal\u00e9ficos se les prohibe da\u00f1ar los cultivos del hombre, como la hierba de la tierra, la verdura, los arboles. Tan s\u00f3lo se les permite atormentar a los hombres que no est\u00e1n marcados con el sello de Dios sobre sus frentes (v.4). Para no incurrir en dificultades y contradicciones hemos de tener presente que estas distintas calamidades no se suceden cronol\u00f3gicamente, ni tampoco dependen unas de otras. Son cuadros convencionales en los que se prescinde de los dem\u00e1s, compuestos para expresar una idea teol\u00f3gica y religiosa. Por eso no nos hemos de extra\u00f1ar que en el azote provocado por la primera trompeta 19 se diga que \u201ctoda hierba verde qued\u00f3 abrasada,\u201d mientras que aqu\u00ed se supone que esa hierba verde todav\u00eda exist\u00eda. Lo que pretende el autor sagrado con esto es poner de relieve que so lo los hombres no sellados ser\u00e1n los que sufrir\u00e1n el castigo divino.<br \/>\nSe ordena a las langostas infernales no matar a los hombres, sino atormentarlos durante cinco meses (\u03bd.5). \u03a5 el tormento que se les inflig\u00eda era como el de la picadura de un escorpi\u00f3n, que, si bien es doloros\u00edsima, raramente es mortal 20. La picadura de los escorpiones es temible a causa del dolor intolerable que produce. El tiempo en que se les permite atormentar a los hombres no marcados con el sello de Dios es de cinco meses. Es precisamente la duraci\u00f3n de la vida de una langosta, o sea un verano entero. Aqu\u00ed cinco meses es un per\u00edodo de tiempo inferior a medio a\u00f1o, con el cual se quiere indicar un espacio de tiempo relativamente corto. El tormento causado por las picaduras de estas langostas-escorpiones es tan doloroso que las v\u00edctimas desear\u00e1n y buscar\u00e1n la muerte, pero no la hallar\u00e1n porque la muerte huir\u00e1 de ellos (v.6). El autor sagrado nos presenta la muerte personificada, que huye de los hombres heridos por los escorpiones para hacerlos sufrir m\u00e1s, y as\u00ed obligarlos a entrar dentro de s\u00ed, a reconocer sus pecados y a convertirse.<br \/>\nLa visi\u00f3n de las langostas es muy posible que aluda a alg\u00fan hecho hist\u00f3rico, como, por ejemplo, a una invasi\u00f3n de los partos. Sin embargo, una interpretaci\u00f3n casi tradicional, aceptada por muchos comentaristas ya desde los tiempos de Andr\u00e9s de Ces\u00e1rea, prefiere ver en las langostas un s\u00edmbolo de los tormentos espirituales provocados por los demonios en las conciencias de los hombres. Los malos esp\u00edritus atacar\u00edan a \u00e9stos con turbaciones de esp\u00edritu y remordimientos de conciencia tan fuertes que les har\u00edan desear la muerte y llamarla a gritos, aunque en vano. Como en las cuatro primeras trompetas, tampoco aqu\u00ed se puede alegorizar, sino aplicar la ley de la par\u00e1bola, que mira al conjunto de la descripci\u00f3n para ver expresada en ella una idea.<br \/>\nEl ej\u00e9rcito de langostas infernales avanzaba de una manera arrolladora e implacable, pues eran semejantes a caballos pertrechados para la guerra. Con sus dientes de le\u00f3n deshac\u00edan todo cuanto encontraban a su paso, y con el veneno de sus colas paralizaban a todos los vivientes. Las monstruosas langostas, por su parte, estaban eficazmente defendidas con corazas de acero, que las hac\u00edan invulnerables. Sin embargo, este ej\u00e9rcito aguerrido recibe la orden de no da\u00f1ar a los vegetales, como hemos visto ya en el v.4. S\u00f3lo podr\u00e1n causar da\u00f1o a los hombres por cinco meses (v.y-10).  Los vegetales librados del azote de la langosta tal vez simbolicen a los fieles cristianos que han de ser preservados de las calamidades. El rey de esas langostas infernales es el \u00e1ngel del abismo, llamado en hebreo Abaddon, y en griego Apolyon (v.11). El t\u00e9rmino hebreo &#8216;abaddon significa destrucci\u00f3n, perdici\u00f3n, y suele ser empleado en la Biblia como paralelo de seol, lo cual quiere decir que es sin\u00f3nimo de seol o de regi\u00f3n de los muertos2! Es, por lo tanto, una personificaci\u00f3n de los poderes de la muerte, como el hades en Rev 1:18. El autor sagrado traduce Abaddon en griego por Apolyon, que tambi\u00e9n significa destructor 22, que tal vez tenga cierta relaci\u00f3n con Apolo, que con su arco y sus flechas causaba estragos, como las langostas con el aguij\u00f3n venenoso semejante al de los escorpiones.<br \/>\nEl hagi\u00f3grafo se detiene de repente y anuncia que \u00e9ste es el fin del primero de los \u00a1ayes! con el que amenazaba el \u00e1guila en Rev 8:13. Pero al mismo tiempo afirma que van a seguir otros dos \u00a1ayes! (v.12), no menos perniciosos que el primero.<\/p>\n<p>Sexta trompeta: Segunda calamidad: ej\u00e9rcito diab\u00f3lico,Rev 9:13-21.<br \/>\n 13 El sexto \u00e1ngel son\u00f3 la trompeta, y o\u00ed una voz que sal\u00eda de los cuatro \u00e1ngulos del altar de oro, que est\u00e1 en la presencia de Dios, 14 que dec\u00eda al sexto \u00e1ngel que ten\u00eda la trompeta: Suelta los cuatro \u00e1ngeles que est\u00e1n ligados sobre el gran r\u00edo Eufrates.15 Fueron sueltos los cuatro \u00e1ngeles, que estaban preparados para la hora, y para el d\u00eda, y para el mes, y para el a\u00f1o, a fin de que diesen muerte a la tercera parte de los hombres. 16 El n\u00famero de los del ej\u00e9rcito de la caballer\u00eda era de dos mir\u00edadas de mir\u00edadas; yo o\u00ed su n\u00famero. 17 Asimismo vi en la visi\u00f3n los caballos y los que cabalgaban sobre ellos, que ten\u00edan corazas color de fuego, y de jacinto, y de azufre; y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones, y de su boca sal\u00eda fuego, y humo, y azufre. 18 Con las tres plagas perecieron la tercera parte de los hombres, es a saber: por el fuego, y por el humo, y por el azufre que sal\u00eda de su boca.19 El poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas, pues las colas eran semejantes a serpientes, ten\u00edan cabezas y con ellas da\u00f1aban. 20 El resto de los hombres que no muri\u00f3 de estas plagas no se arrepintieron de las obras de sus manos, dejando de adorar a los demonios, a los \u00eddolos de oro y de plata, de bronce y de piedra y de madera, los cuales ni pueden ver, ni o\u00edr, ni andar; 21 ni se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus maleficios, ni de su fornicaci\u00f3n, ni de sus robos.<\/p>\n<p>Llega el segundo de los \u00a1ayes! El sexto \u00e1ngel hace sonar la trompeta, y de los cuatro cuernos del altar de oro sale una voz (v.13). Esta voz, que proviene del altar de los perfumes, debe de ser una personificaci\u00f3n de las oraciones de los santos all\u00ed ofrecidas 23. Estos piden que contin\u00faen los azotes contra el mundo pagano; es decir, que se cumpla la justicia divina contra los imp\u00edos 24.<br \/>\nLa voz salida de los cuatro cuernos del altar 25 ordena al sexto \u00e1ngel, de parte de Dios, que suelte los cuatro angeles que est\u00e1n ligados sobre el r\u00edo Eufrates (v,14). En la literatura b\u00edblica el Eufrates suele ser frecuentemente el punto de partida de las hordas invasoras, que tantas veces hab\u00edan de devastar la Palestina. Durante siglos fueron los asir ios, despu\u00e9s los babilonios, m\u00e1s tarde los persas y escitas y en tiempo de San Juan eran los partos. Los cuatro \u00e1ngeles encadenados a orillas del Eufrates no hay que confundirlos con los de Rev 7:1-3\u00b7<br \/>\nParecen ser m\u00e1s bien la personificaci\u00f3n de las fuerzas invasoras, que van a sembrar por doquier la devastaci\u00f3n y la ruina. Probablemente son los \u00e1ngeles del castigo mencionados en Henoc 53:3, que con sus instrumentos de suplicio van a atormentar a los reyes y poderosos de la tierra. El art\u00edculo \u03c4\u03bf\u03cd\u03b2 que emplea el texto griego del Apocalipsis hace suponer que estos cuatro \u00e1ngeles eran conocidos en la tradici\u00f3n jud\u00edo-cristiana 26. Seg\u00fan el Libro de Henoc 56:5-8, estos \u00e1ngeles se pondr\u00e1n un d\u00eda al frente de los partos y de los medos, cuya caballer\u00eda invadir\u00e1 Palestina para el combate escatol\u00f3gico. San Juan probablemente se sirve de esta tradici\u00f3n transform\u00e1ndola un poco 27: contempla a esos \u00e1ngeles poni\u00e9ndose al frente de la caballer\u00eda diab\u00f3lica, lo mismo que Abadd\u00f3n guiaba a las langostas infernales, y lanz\u00e1ndose contra los imp\u00edos. Y, en efecto, los partos, terror del Imperio romano de aquella \u00e9poca, acechaban la oportunidad a orillas del Eufrates para lanzarse sobre el mundo civilizado. Las luchas entre los partos y el Imperio romano eran frecuentes, y la victoria no siempre hab\u00eda sonre\u00eddo a los romanos. M\u00e1s de una vez las provincias del Imperio se vieron invadidas por la impetuosa caballer\u00eda de los partos, terrible por su destreza en el manejo del arco. Solamente bajo Trajano, despu\u00e9s que \u00e9ste conquist\u00f3 Mesopotamia y estableci\u00f3 la frontera a orillas del Tigris, ces\u00f3 por un tiempo el temor de los partos. Sin embargo, hay que tener presente que las invasiones de los partos son el s\u00edmbolo de las cat\u00e1strofes que amenazan a los grandes imperios paganos perseguidores de la Iglesia de Dios.<br \/>\nLos cuatro \u00e1ngeles que estaban preparados por Dios para el momento preciso &#8211; para la hora, para el d\u00eda, para el mes y para el a\u00f1o &#8211; se\u00f1alado por su justicia, fueron sueltos (v.15). Se sueltan cuatro \u00e1ngeles, porque sus efectos han de alcanzar a las cuatro partes del mundo. En este azote ya no se trata de atormentar sin matar, sino que este ej\u00e9rcito invasor, capitaneado por los cuatro \u00e1ngeles, har\u00e1 perecer a la tercera parte de los hombres. Sigue el mismo esquema que las cuatro primeras calamidades, desencadenadas por el toque de las trompetas. Pero los castigos son cada vez m\u00e1s terribles. El dar muerte a una tercera parte de los hombres quiere significar el gran estrago y carnicer\u00eda que llevar\u00e1 a cabo el ej\u00e9rcito invasor.<br \/>\nNada m\u00e1s soltar a los cuatro \u00e1ngeles aparece la caballer\u00eda infernal compuesta de 200 millones de caballos y otros tantos de jinetes: el n\u00famero de los del ej\u00e9rcito. era de dos mir\u00edadas de mir\u00edadas (v.16). La masa del ej\u00e9rcito es realmente imponente, y designa una potencia irresistible. La cifra que oy\u00f3, y que nos transmite el profeta, es semejante a la de los \u00e1ngeles de la corte celestial, cuyo n\u00famero era tambi\u00e9n de mir\u00edadas de mir\u00edadas 28. San Juan quiere como dar a entender que existen dos ej\u00e9rcitos formidables, el de Dios y el del diablo, que se esp\u00edan, dispuestos a lanzarse el uno contra el otro. Este paralelismo o contraste que parece aflorar entre los dos ej\u00e9rcitos, indica que el autor sagrado se refiere aqu\u00ed posiblemente al ej\u00e9rcito de \u00e1ngeles del abismo infernal, o, al menos, considera a los partos como los ministros del infierno.<br \/>\nLa descripci\u00f3n que nos da el hagi\u00f3grafo de este ej\u00e9rcito es tan fant\u00e1stica y aterrorizadora como la de las langostas-centauros de la quinta trompeta. Los jinetes ten\u00edan corazas color de fuego; las cabezas de los caballos eran poderosas como las de los leones. Sus bocas exhalan un aliento verdaderamente infernal: fuego, humo y azufre (v.17). El azufre ardiendo y humeando es un elemento t\u00edpico de las descripciones demon\u00edacas y del infierno. La imagen de monstruos arrojando por sus bocas fuego y humo era entonces bastante corriente. Incluso se la encuentra entre los cl\u00e1sicos, como Ovidio y Virgilio. Las colas de los caballos del ej\u00e9rcito infernal eran como serpientes, ten\u00edan cabezas y con ellas da\u00f1aban (v.19). En la mitolog\u00eda oriental era frecuente la representaci\u00f3n de seres humanos con cabeza de le\u00f3n o con colas de serpiente 29. Y en la Gigan-tomaquia de P\u00e9rgamo &#8211; que San Juan hab\u00eda podido contemplar -, los enemigos de los dioses tienen los miembros inferiores serpentiformes.<br \/>\nLa caballer\u00eda infernal, descrita con caracteres verdaderamente espeluznantes, con sus terror\u00edficas armas: fuego, humo y azufre, muy propias del abismo, caus\u00f3 la muerte de una tercera parte de los hombres (v.18). Algo parecido sucedi\u00f3 en las cuatro primeras trompetas, en las que pereci\u00f3 tambi\u00e9n la tercera parte de los seres que sufrieron su acci\u00f3n. La intenci\u00f3n de Dios al permitir que muriesen tantos hombres era producir en los restantes el arrepentimiento. Sin embargo, los resultados de este castigo fueron nulos. Los supervivientes de la cat\u00e1strofe no se aprovecharon de la lecci\u00f3n para convertirse a Dios, antes bien, continuaron ofendi\u00e9ndole con su culto a los \u00eddolos y con otros muchos cr\u00edmenes (v.20-21). Las malas obras de estos imp\u00edos forman, pues, dos grupos: unas van contra Dios y otras contra el pr\u00f3jimo. Contra Dios, el autor sagrado recuerda principalmente la idolatr\u00eda, que consiste en adorar a figuras inertes de materias m\u00e1s o menos preciosas que no tienen alma ni vida. De la idolatr\u00eda proceden todos los dem\u00e1s pecados, incluso los m\u00e1s vergonzosos 30. Tambi\u00e9n pertenecen al cap\u00edtulo de la idolatr\u00eda los maleficios, de los cuales nos habla en el v.21. Comprenden las artes m\u00e1gicas, las brujer\u00edas, las encantaciones, etc. En otros lugares del Nuevo Testamento suelen acompa\u00f1ar a la idolatr\u00eda 31. Las obras malas cometidas contra el pr\u00f3jimo se resumen en tres apartados: homicidios, fornicaciones, robos.<br \/>\nDios, que ante todo desea la salud de los hombres 32, ordena todos estos azotes al bien de los hombres. Dios bondadoso dirige tanto las obras de su justicia como de su misericordia a la conversi\u00f3n de los pecadores. Pero, en el caso presente, los planes mise- ricordiosos de Dios quedan frustrados por la protervia humana. Lo que decidir\u00e1 a los pecadores a volverse a Dios ser\u00e1 la exaltaci\u00f3n de los dos Testigos simb\u00f3licos, que ser\u00e1n presentados en el cap\u00edtulo 11.<br \/>\nDe los cristianos no se dice nada. Pero, por analog\u00eda con el conjunto de este septenario, se puede concluir que debieron de salir purificados de la prueba. La gran tribulaci\u00f3n pasada constituy\u00f3 para ellos una ocasi\u00f3n de purificaci\u00f3n espiritual, de la que salieron m\u00e1s fortalecidos en su fe y en su esperanza 33.<\/p>\n<p>  1 Gf. S. Bartina, o.c. p.680. &#8211; 2 Existen tres clases de langosta: Pachytylus migratorius, Schistocerca peregrina y Staurono-tus maroccanus. Suelen darse principalmente en Egipto, Arabia, Palestina y en \u00e1frica, desde donde a veces se desplazan a las islas Canarias, al sur de Espa\u00f1a, Sicilia, etc. &#8211; 3 Jl 1-2. &#8211; 4 Exo 10:1-20; cf. Sab 16:9. &#8211; 5   Eze 1:5-11.  &#8211; 6 Cf. Rev 20:1-3. &#8211; 7 Libro de Henoc 86:1-4. Cf. J. Bonsirven, Judaisme palest. I p.231-232.242. &#8211; 8 En la literatura b\u00edblica, sin embargo, se representa al demonio como cayendo del cielo. El mismo Jesucristo nos dice en Lev 10:18 : \u201cVe\u00eda yo a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo.\u201d Y el texto de Isa 14:12 tambi\u00e9n ha sido aplicado a Satan\u00e1s. &#8211; 9 Cf. Isa 24:21-22. &#8211; 10 Libro de Henoc 21:7-10. &#8211; 11 Libro de Henoc 54:1-6. &#8211; 12 Rev 19:20; Rev 20:9.145; Rev 21:8. &#8211; 13 Rev 20:3. &#8211; 14 Libro de Henoc 19:15; 21,7ss; 90:24-27. &#8211; 15 Exo 10:12-19. &#8211; 16 Joe 1:6-12. &#8211; 17 Eze 1:5-11. Es muy posible que haya influencia tambi\u00e9n de Sab 16:9. &#8211; 18 Cf. M. Garc\u00eda-Cordero, o.c. p.104-105. Es muy posible que las largas cabelleras, al estilo de los b\u00e1rbaros, simbolicen su crueldad. Cf. Suetonio, Vespasianas 24:4; J. Michl, Zu Apocalypse 9:8: Bi 23 (1942) 192-193. &#8211; 19 Rev 8:7. &#8211; 20 Cf. Deu 8:15; Eco 26:10; Sab 16:9. &#8211; 21 Cf. Job 26:6; Pro 15:11; Pro 27:20; Pro 30:153. &#8211; 22 Apolyon proviene del verbo griego \u03ac\u03c0\u03cc\u03bb\u03bb\u03c5\u03bc\u03b9, \u201cdestruir,\u201d cechar a perder.\u201d &#8211; 23 Cf. Rev 8:3-5- &#8211; 24 Cf. Ap6:9-n; 8:3-4. &#8211; 25 Cf. Exo 37:26; 1Re 1:50; 1Re 2:28. &#8211; 26 En el texto sir\u00edaco del 4 Esdras se dice: \u201cQue sean sueltos estos cuatro reyes que est\u00e1n condenados sobre el gran r\u00edo Eufrates, que aniquilar\u00e1n una tercera parte de los hombres.\u201d Citado por M. Garc\u00eda Cordero, o.c. p.ioy. &#8211; 27 Cf. A. Gelin, o.c. p.622. &#8211; 28 Rev 5:11. &#8211; 29 H. Vincent-P. Dhorme, Les ch\u00e9rubins: RB (1926) 356. &#8211; 30 Cf. Rom 1:24-26. San Juan considera tambi\u00e9n los cr\u00edmenes y vicios de los paganos como una consecuencia de la idolatr\u00eda. &#8211; 31 Rev 21:8; Rev 22:15; cf. Gal 5:20; 1Pe 4:15. &#8211; 32 1Ti 2:4. &#8211; 33 M. Garc\u00eda Cordero, o.c. p.106.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>una estrella que cay\u00f3 del cielo.<\/b> A diferencia de las otras estrellas que habr\u00e1n ca\u00eddo (<span class='bible'>Apo 6:13<\/span>; <span class='bible'>Apo 8:8<\/span>), esta ser\u00e1 un ser angelical (cp. el v. <span class='bible'>Apo 8:2<\/span>) quiz\u00e1s Satan\u00e1s mismo (v. <span class='bible'>Apo 9:4<\/span>; <span class='bible'>Apo 12:7<\/span>; <i>vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Isa 14:12-14<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>Luc 10:18<\/span>). <b>pozo del abismo.<\/b> Se menciona siete veces en Apocalipsis y siempre se refiere a la prisi\u00f3n donde algunas de las hordas demon\u00edacas ser\u00e1n encarceladas, el lugar donde se experimenta con mayor severidad el tormento y la proscripci\u00f3n (vv. <span class='bible'>Apo 9:1-2<\/span>; <span class='bible'>Apo 9:11<\/span>; <span class='bible'>Apo 11:7<\/span>; <span class='bible'>Apo 17:8<\/span>; <span class='bible'>Apo 20:1<\/span>; <span class='bible'>Apo 20:3<\/span>; <i>vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>2Pe 2:4<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>Jud 1:6-7<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n extensa contiene pormenores de los juicios y acontecimientos propios del per\u00edodo de tribulaci\u00f3n (<i>vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Apo 3:10<\/span>) desde su comienzo con la apertura del primer sello (vv. <span class='bible'>Apo 6:1-2<\/span>) hasta el s\u00e9ptimo sello y los juicios de trompetas y copas para finalizar con el regreso de Cristo a destruir los imp\u00edos (<span class='bible'>Apo 19:11-21<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t9:1 &#8212; El quinto \u00e1ngel toc\u00f3 la trompeta, y vi una estrella que cay\u00f3 del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo &#8212;<br \/>\n\t La quinta trompeta es tocada. Representa la obra del diablo como castigo y como advertencia para los malos, para que se arrepientan.<br \/>\n\t&#8212; vi una estrella que cay\u00f3 del cielo &#8212; Juan no vio a una estrella caer; vio a una estrella ca\u00edda. Dice la Versi\u00f3n Hispano-americana, \u00abvi una estrella ca\u00edda del cielo\u00bb. As\u00ed lo expresan otras versiones tambi\u00e9n.<br \/>\n\tConsider\u00e1ndose Luc 10:18, y la descripci\u00f3n general de este pasaje, es muy probable que se haga referencia a Satan\u00e1s. No se trata en este vers\u00edculo el origen de esta \u00abestrella\u00bb, sino su condici\u00f3n de ca\u00edda (poder quebrantado).<br \/>\n\t&#8212; se le dio &#8212; El poder de Satan\u00e1s est\u00e1 limitado o circunscrito. Se le permiti\u00f3 abrir el pozo del abismo (comp\u00e1rese Luc 8:31), para soltar a los demonios que incitan al mal. Este abismo es la morada de los esp\u00edritus demoniacos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA APERTURA DEL ABISMO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Apocalipsis 9:1-2<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>El primer \u00e1ngel lanz\u00f3 un toque de trompeta, y vi caer una estrella del cielo a la Tierra, y que se le daba la llave del pozo del abismo insondable; y abri\u00f3 el pozo del abismo, y subi\u00f3 del pozo un humo como el de un horno gigantesco que oscureci\u00f3 el sol y el aire.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n del terror se va remontando progresivamente hasta alcanzar una intensidad aterradora. Los terrores que vienen sobre la Tierra son ahora de m\u00e1s all\u00e1 de la naturaleza; son demon\u00edacos; el abismo se est\u00e1 abriendo, y se env\u00edan sobre el mundo terrores sobrehumanos.<\/p>\n<p>La escena se nos hace m\u00e1s clara si recordamos que Juan considera que las estrellas son seres vivientes. Esto es corriente en <em>Henoc, <\/em>donde, por ejemplo, leemos que las estrellas descarriadas y desobedientes son atadas de pies y manos y echadas al abismo <em>(Henoc 86:1; 88:1). <\/em>Para el pensamiento jud\u00edo las estrellas eran seres divinos, que por desobediencia se pod\u00edan volver demon\u00edacos y malos.<\/p>\n<\/p>\n<p>En el <em>Apocalipsis <\/em>leemos con bastante frecuencia acerca del <em>abismo o el pozo sin fondo. <\/em>El abismo es el lugar intermedio de castigo de los \u00e1ngeles ca\u00eddos, los demonios, la bestia, el falso profeta y Satan\u00e1s (9:1,2,11; 11:7; 20:1,3). El lugar final de su castigo es el lago de fuego y azufre (20:10,14,15). Para completar el cuadro de estos terrores podr\u00edamos a\u00f1adir que la Gehena -que no se menciona en <em>Apocalipsis- <\/em>es el lugar de castigo de los hombres malvados.<\/p>\n<p>La idea del abismo experiment\u00f3 un desarrollo. En un principio era el lugar de las aguas aprisionadas. En la historia de la Creaci\u00f3n las aguas primigenias rodeaban la Tierra, y Dios las separ\u00f3 creando el firmamento <em>(<\/em><span class='bible'>Ge 1:6<\/span><em>  s). <\/em>La primera idea del abismo es que era el lugar en que Dios hab\u00eda confinado las aguas debajo de la tierra, una especie de gran mar subterr\u00e1neo en el que las aguas estaban aprisionadas para dejar lugar a la tierra seca. En el segundo paso se convirti\u00f3 en la morada de los enemigos de Dios, aunque ni siquiera all\u00ed estaban fuera de Su poder y control <em>(<\/em><span class='bible'>Am 9:3<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Isa 51:9<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Sal 74:13<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, el abismo se concibi\u00f3 como una gran sima en la tierra. Vemos esta idea en <span class='bible'>Isa 24:21<\/span>  s, donde leemos que los ej\u00e9rcitos desobedientes de los cielos y los reyes de la Tierra se re\u00fanen como prisioneros en el pozo.<\/p>\n<p>Esta es la clase de figura en que inevitablemente los horrores se amontonan unos sobre otros. La descripci\u00f3n m\u00e1s detallada del abismo se encuentra en <em>Henoc, <\/em>que fue tan influyente entre los Testamentos. All\u00ed es la prisi\u00f3n de los \u00e1ngeles que cayeron, que vinieron a la Tierra a seducir a las mujeres mortales, y que ense\u00f1aron a los hombres a adorar a los demonios en lugar de al Dios verdadero <em>(<\/em><span class='bible'>Ge 6:1-4<\/span><em> ). <\/em>Hay descripciones horrendas de ese lugar. No tiene el firmamento por encima, ni la tierra firme debajo; no tiene agua, ni aves; es un lugar desierto y horrible, el fin de los cielos y de la tierra <em>(Henoc 18:12-16). <\/em>Es ca\u00f3tico. Hay un fuego que centellea, y una hendidura incalculable que da al abismo <em>(Henoc 21:1-10).<\/em><\/p>\n<p>Estas cosas no se han de tomar literalmente. Lo importante es que en ese tiempo de devastaci\u00f3n que el vidente ve venir sobre la Tierra, los terrores no son naturales, sino demon\u00edacos; los poderes del mal disponen de su \u00faltima oportunidad para realizar su obra terrible.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 9<\/p>\n<p>4. LA QUINTA TROMPETA (9,1-12) <\/p>\n<p>1 Y el quinto \u00e1ngel toc\u00f3 la trompeta. Y vi una estrella ca\u00edda del cielo a la tierra, y le hab\u00eda sido dada la llave del pozo del abismo. 2 Abri\u00f3 el pozo del abismo, y subi\u00f3 del pozo una humareda como la humareda de un gran horno. Y se oscureci\u00f3 el sol y el aire por el humo del pozo. <\/p>\n<p>Las cat\u00e1strofes de la naturaleza de las cuatro primeras plagas de las trompetas ten\u00edan ya una envergadura y unos efectos que iban m\u00e1s all\u00e1 de las posibilidades naturales; las que ahora siguen aparecen en conjunto como extranaturales; no provienen de la atm\u00f3sfera y del espacio c\u00f3smico extendido sobre ella, sino de abajo, del reino de los demonios. Con ellas surgen en primer plano los poderes, cuya negaci\u00f3n de Dios y el mundo de Dios constituy\u00f3 el lema de su existencia y la expresi\u00f3n de su ser pervertido; la mentira, la contradicci\u00f3n y el odio, puestos en juego con un furor desmedido, determinan su acci\u00f3n; as\u00ed se explica tambi\u00e9n el triple \u00ab\u00a1ay!\u00bb sobre el mundo de los hombres antes de que la creaci\u00f3n se vea entregada a estos terribles agentes de destrucci\u00f3n. Tambi\u00e9n aqu\u00ed aparece al comienzo la \u00abpasividad divina\u00bb, que el empleo de la voz pasiva subraya: \u00able hab\u00eda sido dada\u00bb (cf. comentario a 6,1s; tambi\u00e9n 20,1-3.7), indicando que tales poderes no pueden intervenir y actuar por su propia cuenta, sin el consentimiento de Dios que de este modo induce a los hombres a reflexionar. <\/p>\n<p>Una \u00abestrella ca\u00edda\u00bb -en la literatura apocal\u00edptica, sin\u00f3nimo de \u00abun \u00e1ngel ca\u00eddo\u00bb (cf. tambi\u00e9n 12,9;  Luc 10:18)-, o sea, un \u00e1ngel rebelde, condenado, en una pintura figurativa con representaciones tomadas de las ideas del mundo de entonces, recibe la autorizaci\u00f3n de desencadenar el infierno contra los hombres. La humareda que se eleva de la oscura sentina de fuego, en la que se tiene prisioneras a las criaturas infortunadas (cf. Jud 1:6; 2Pe 2:4), extiende ahora tambi\u00e9n a la humanidad estas tinieblas infernales. <\/p>\n<p>3 Del humo salieron langostas sobre la tierra, y les fue dada potestad como la potestad que tienen los escorpiones de la tierra. 4 Y se les dijo que no da\u00f1asen la hierba de la tierra, ni verdura alguna, ni \u00e1rbol alguno, sino s\u00f3lo a los hombres que no tienen el sello de Dios sobre sus frentes. <\/p>\n<p>La traducci\u00f3n de la imagen aleg\u00f3rica se esboza en el texto mismo cuando se desprenden del humo las figuras demon\u00edacas; el estado y la acci\u00f3n del infierno se extienden por Ia tierra, una vez que la visi\u00f3n del cielo ha quedado oculta por los negros vapores del mundo infernal, y la luz de Dios no puede ya mostrarse a los hombres; Dios se eclipsa como consecuencia del oscurecimiento que lleva consigo el adversario de Dios dondequiera que va. La imagen toma sus rasgos particulares de la descripci\u00f3n de la octava plaga de Egipto (Exo 10:14 s), de la pintura de una invasi\u00f3n de langostas en el profeta Joel (Jl 1 y 2) y de la ruina de Sodoma (Gen 19:28). Estos seres se comparan con las langostas para expresar su inmensa multitud, que como los espesos enjambres de esos insectos oscurece el cielo; sin embargo, por su peligrosidad se asemejan m\u00e1s a escorpiones que a langostas; los hombres, no la vegetaci\u00f3n en la naturaleza, son blanco de sus ataques. En esta plaga parece singular y hasta a primera vista incongruente que s\u00f3lo afecte a los imp\u00edos, es decir, a esa gente a la que el infierno, con su afinidad de sentimientos, deber\u00eda serles no hostil, sino m\u00e1s bien propicio, supuesto que tal actitud le fuera todav\u00eda posible; sin embargo, una de las consecuencias de la condenaci\u00f3n es tambi\u00e9n la destrucci\u00f3n de s\u00ed mismo. En cambio, sobre \u00ablos sellados\u00bb (cf. 7,2-8), los elegidos, que est\u00e1n del lado de Dios, no tiene el infierno poder alguno; le est\u00e1n substra\u00eddos expresamente. <\/p>\n<p>5 Les fue dado poder, no para que los matasen, sino para que los atormentasen por cinco meses. Y su tormento era como tormento de escorpi\u00f3n cuando pica al hombre. 6 En aquellos d\u00edas buscar\u00e1n los hombres la muerte y no la encontrar\u00e1n, y desear\u00e1n morir, y la muerte huir\u00e1 de ellos. <\/p>\n<p>La exenci\u00f3n de los elegidos y la prohibici\u00f3n de matar a los imp\u00edos indican c\u00f3mo se ha de entender su tormento; los dolores corporales se utilizan \u00fanicamente como motivo dr\u00e1stico para pintar aleg\u00f3ricamente el tormento interior de los que se conf\u00edan al adversario, cerr\u00e1ndose a Dios. El contenido de s\u00edmbolo de esta imagen es particularmente denso. Aquel a quien viene inoculado el veneno del infierno, cae en un tormento incomparable, y al fin viene a ser dolor personificado. La duda devoradora, el miedo de vivir, la confusi\u00f3n interior sin remedio, la atm\u00f3sfera helada sin amor (cf. Mat 24:12), la sensaci\u00f3n de destierro en este mundo y de desamparo en presencia de la nada: todo consume interiormente y lleva a una desesperaci\u00f3n que acaba por buscar la muerte para hallar descanso (Job 3:21 s). <\/p>\n<p>La limitaci\u00f3n de las cuatro primeras plagas de la visi\u00f3n de las trompetas era \u00fanicamente espacial, mientras que en la quinta es triple: en cuanto al tiempo (cinco meses, durante largo tiempo), en cuanto a la extensi\u00f3n (s\u00f3lo los imp\u00edos), en cuanto a la manera (no matar); como con el \u00ables fue dado\u00bb, tambi\u00e9n con estas reiteradas restricciones se hace presente la soberan\u00eda de Dios, al lado del cual ning\u00fan otro poder osa independizarse. <\/p>\n<p>7 La apariencia de las langostas era como de caballos equipados para la guerra, y ten\u00edan sobre sus cabezas coronas que parec\u00edan de oro, y sus rostros eran como rostros humanos. 8 Ten\u00edan cabellos, como cabellos de mujer, y sus dientes eran como de le\u00f3n. 9 Llevaban corazas, como corazas de hierro, y el ruido de sus alas era como ruido de carros de muchos caballos que corren a la guerra. 10 Y tienen colas semejantes a escorpiones y aguijones, y en sus colas est\u00e1 su poder de da\u00f1ar a los hombres por cinco meses. 11 Tienen sobre s\u00ed por rey al \u00e1ngel del abismo. Su nombre en hebreo es Abad\u00f3n, y en griego Apoli\u00f3n. 12 EI primer \u00ab\u00a1ay!\u00bb ya pas\u00f3. Todav\u00eda vienen dos \u00ab\u00a1ayes!\u00bb despu\u00e9s de esto. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la descripci\u00f3n de la naturaleza y la acci\u00f3n de los esp\u00edritus diab\u00f3licos, se completa ahora la pintura de su aspecto exterior, para mostrar todav\u00eda m\u00e1s claramente su car\u00e1cter demon\u00edaco. Son engendros monstruosos; tienen algo en com\u00fan con langostas, caballos de batalla, leones, escorpiones, aves, y hasta con hombres. Dureza despiadada (corazas), furia selv\u00e1tica (cabellos de mujer, dientes de le\u00f3n), inconsideraci\u00f3n f\u00e9rrea (caballos que corren arrastrando carros de combate), violencia taimada (aguijones de escorpi\u00f3n), crueldad refinadamente calculada (rostros de hombres), poder irresistible (\u00abcoronas que parec\u00edan de oro\u00bb, emblema de la victoria): todo esto se quer\u00eda expresar con esta pintura, para presentar de manera impresionante todo lo siniestro de la voluntad diab\u00f3lica de destrucci\u00f3n. <\/p>\n<p>De d\u00f3nde vienen estas figuras horripilantes, qu\u00e9 son y qu\u00e9 es lo que quieren se compendia todav\u00eda al final con la indicaci\u00f3n de su adalid; su jefe y comandante es \u00abel \u00e1ngel del abismo\u00bb. Dos nombres se le dan para caracterizar su persona; el hebreo Abad\u00f3n, es decir, abismo, mundo subterr\u00e1neo (Job 26:6; Sal 88[87]12), se halla ya en la versi\u00f3n griega precristiana llamada de los Setenta traducido por Apolion (corruptor, depravador, destructor); concuerdan el origen y la intenci\u00f3n, el ser y la manifestaci\u00f3n encarnan la destrucci\u00f3n. <\/p>\n<p>Con la quinta visi\u00f3n de las trompetas, el primer \u00abay\u00bb, aparece directamente por vez primera en la historia el poder del infierno, despu\u00e9s de haber estado ya en acci\u00f3n como instigador oculto en las anteriores cat\u00e1strofes. En los dos \u00abayes\u00bb que siguen se mantiene todav\u00eda en la arena directamente y con creciente empe\u00f1o. El tiempo del abismo abierto y de la humareda que se levanta de \u00e9l oscureciendo el cielo y el rostro de Dios, contin\u00faa todav\u00eda. <\/p>\n<p>5. LA SEXTA TROMPETA (Job 9:13-21) <\/p>\n<p>13 Y el sexto \u00e1ngel toc\u00f3 la trompeta. Y o\u00ed una voz que sal\u00eda de los cuatro cuernos del altar de oro que est\u00e1 delante de Dios. <\/p>\n<p>La sexta plaga es exteriormente muy parecida a la quinta: en ella, en efecto, contin\u00faan los ataques diab\u00f3licos, aunque con creciente volumen y fuerza. Esta vez se subraya de entrada con especial \u00e9nfasis que la voluntad y la intenci\u00f3n salv\u00edfica de Dios, latente en todo lo que sucede, lo est\u00e1 tambi\u00e9n en este castigo del tiempo final, aunque \u00e9ste venga ejecutado por su adversario. <\/p>\n<p>La visi\u00f3n se inaugura con una audici\u00f3n (cf. 1,10); la voz viene del altar de oro de los perfumes,sobre el cual, -en la visi\u00f3n introductoria de las plagas de las trompetas (8,3s)-, un \u00e1ngel presentaba a Dios, juntamente con el incienso, las oraciones de los santos. El altar celestial (\u00abque est\u00e1 delante de Dios\u00bb) tiene la misma forma que los altares en el templo de Jerusal\u00e9n; las cuatro esquinas del altar de los holocaustos, como del altar de los perfumes, estaban arqueadas hacia arriba (como \u00abcuernos\u00bb). <\/p>\n<p>La voz que desciende de la plancha de revestimiento del altar representa sin duda la respuesta a las oraciones de los fieles cristianos en la tierra, que el \u00e1ngel hab\u00eda llevado delante de Dios. Del contenido de la plaga, que al igual que la precedente s\u00f3lo afecta a los imp\u00edos, se podr\u00eda inferir el contenido de dichas oraciones; as\u00ed, la cristiandad atribulada de los tiempos finales habr\u00eda implorado alivio y protecci\u00f3n en la persecuci\u00f3n por los imp\u00edos. <\/p>\n<p>14 Y dijo al sexto \u00e1ngel que ten\u00eda la trompeta: \u00abSuelta a los cuatro \u00e1ngeles que est\u00e1n atados junto al gran r\u00edo Eufrates.\u00bb 15 Fueron soltados los cuatro \u00e1ngeles que estaban preparados para aquella hora, d\u00eda, mes y a\u00f1o, para que mataran a la tercera parte de los hombres. 16 Y el n\u00famero de las tropas de caballer\u00eda era de dos mir\u00edadas de mir\u00edadas. Yo o\u00ed su n\u00famero. <\/p>\n<p>La voz imparte al \u00e1ngel que hab\u00eda dado la sexta se\u00f1al de trompeta la orden de dejar en libertad a cuatro \u00e1ngeles que hasta entonces hab\u00edan estado encadenados. El hecho de estar encadenados los especifica como esp\u00edritus portadores de infortunio. El momento de la liberaci\u00f3n fija en forma cu\u00e1druple (el n\u00famero de integridad c\u00f3smica); en el mundo de Dios no hay fuerzas de destrucci\u00f3n que act\u00faen por cuenta propia; el n\u00famero cu\u00e1druple de los esp\u00edritus portadores de infortunio muestra tambi\u00e9n que se ha dejado a su disposici\u00f3n la tierra entera para que den muerte a una tercera parte de los hombres. A este objeto aparecen como jefes en cabeza de las incontables tropas de caballer\u00eda, con las que llevan a cabo la devastaci\u00f3n. El pa\u00eds junto al Eufrates hab\u00eda sido en el Antiguo Testamento el foco del que part\u00edan las invasiones de Palestina y los ataques contra el pueblo elegido, de tal forma que en Israel la ciudad de Babilonia hab\u00eda acabado por convertirse en s\u00edmbolo proverbial de la hostilidad contra Dios. En la \u00e9poca del Apocalipsis era este r\u00edo la peligrosa frontera del Imperio Romano, tras la cual se hallaban los partos, que con su temida caballer\u00eda de choque hostigaban constantemente la frontera oriental de Roma y nunca pudieron ser batidos definitivamente por las legiones romanas. As\u00ed, con la menci\u00f3n de este lugar se subraya todav\u00eda el car\u00e1cter siniestro del cuadro. <\/p>\n<p>17 Y as\u00ed vi los caballos en la visi\u00f3n, y a los que montaban en ellos, los cuales ten\u00edan corazas de color de fuego, de jacinto y de azufre, y las cabezas de los caballos eran como cabezas de le\u00f3n, y de sus bocas salen fuego, humo y azufre. 18 Por estas tres plagas muri\u00f3 la tercera parte de los hombres, por el fuego, el humo y el azufre que sal\u00eda de sus bocas. 19 Pues el poder de los caballos est\u00e1 en su boca y en sus colas. Y sus colas son semejantes a serpientes, tienen cabezas y con ellas da\u00f1an. <\/p>\n<p>Ya el mero n\u00famero imposible de hombres -literalmente doscientos millones- alude a las masas sobrehumanas de tropas; la descripci\u00f3n de caballos y caballeros las caracteriza claramente como diab\u00f3licas. El origen infernal se precisa suficientemente por medio de los colores de las corazas, que son los de los elementos del infierno, fuego, humo y azufre, como tambi\u00e9n por el hecho de arrojar estos mismos elementos como medios de destrucci\u00f3n (cf. Job 41:11-13). Juan subraya expresamente que su descripci\u00f3n debe considerarse \u00fanicamente como un ensayo de formular con palabras una imagen visionaria (\u00aben la visi\u00f3n\u00bb), cuyo contenido interno, pero no su forma externa, tiene significaci\u00f3n prof\u00e9tica. Por lo dem\u00e1s, el cuadro no est\u00e1 acabado hasta en los detalles, como lo estaba en la visi\u00f3n de la quinta trompeta. Entre las armas de los jinetes portadores de infortunio se indican de nuevo, como en el caso de las \u00ablangostas\u00bb (Job 9:10), las colas, formadas por una mara\u00f1a de serpientes, cuya picadura es mortal. Con fuerza brutal y con una astucia siniestra procuran los monstruos de cabeza de le\u00f3n destruir todo lo que se les pone delante hasta alcanzar la medida que se les ha fijado (un tercio). <\/p>\n<p>20 El resto de los hombres, los que no fueron exterminados por estas plagas, no se convirtieron de las obras de sus manos, de modo que no dejaron de adorar a los demonios y a los \u00eddolos de oro, plata, de bronce, de piedra y de madera, que no pueden ver, ni o\u00edr, ni andar. 21 Y no se convirtieron de sus asesinatos, ni de sus maleficios, ni de su fornicaci\u00f3n, ni de sus robos. <\/p>\n<p>El pavoroso cuadro termina con esta oprimente conclusi\u00f3n: todos los medios que Dios pone en juego con el cielo y con el infierno para atraer de nuevo a s\u00ed a los ap\u00f3statas, salen fallidos. Sus castigos son las \u00faltimas posibilidades del amor divino; pero aun as\u00ed no logra Dios nada contra el endurecimiento voluntario. Nuestro tiempo m\u00e1s reciente confirma tambi\u00e9n la experiencia: los buenos se vuelven mejores con las pruebas, los malos, en cambio, peores. Los demonios, que tienen libre acceso al mundo, aceleran as\u00ed el proceso de maduraci\u00f3n del mal. En cambio, la verdadera penitencia -se dice impl\u00edcitamente en todos los cuadros- podr\u00eda transformar la historia del mundo. Juan desarrolla por extenso y gr\u00e1ficamente de qu\u00e9 depende en definitiva el que los hombres, a pesar de todo, no vuelvan a Dios y consiguientemente tampoco a s\u00ed mismos; en efecto, al preservar la imagen de Dios se preserva tambi\u00e9n al hombre, hecho a su imagen. Las \u00abobras de sus manos\u00bb, el mundo, tal como lo han configurado los hombres, es lo grande, ante lo cual se paran con asombro, lo veneran y s\u00f3lo de ello esperan ayuda. De manera muy especial en la civilizaci\u00f3n t\u00e9cnica se encuentra el hombre a cada paso consigo mismo en sus realizaciones; est\u00e1 orgulloso de ellas, y en sus obras se rinde homenaje a s\u00ed mismo y a sus posibilidades creadoras. Una vez que el hombre ha perdido a Dios y vuelve a dar de rechazo s\u00f3lo consigo mismo, tal perversi\u00f3n de la mente produce tambi\u00e9n no poco desorden y extrav\u00edo moral; hay correspondencia entre fe y moralidad, como tambi\u00e9n entre descreimiento e inmoralidad (cf. Rom 1:23-32). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 del abismo:<\/b><\/i> Lit. del pozo del abismo. Se trata del lugar donde se supone que est\u00e1n encerrados los \u00e1ngeles ca\u00eddos. Se menciona varias veces en el libro (<span class='bible'>Apo 11:7<\/span>; <span class='bible'>Apo 17:8<\/span>; <span class='bible'>Apo 20:1-3<\/span>; ver <span class='bible'>Luc 8:31<\/span>). Ver VOCABULARIO B\u00cdBLICO.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 una estrella:<\/b><\/i> Expresi\u00f3n simb\u00f3lica con la que se designa uno de los \u00e1ngeles ca\u00eddos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>sonar la quinta trompeta, una estrella hab\u00eda ca\u00eddo y recibi\u00f3 la llave del pozo del abismo. La estrella es un \u00e1ngel; aunque ha ca\u00eddo, sigue siendo un instrumento para cumplir la voluntad de Dios (la llave del abismo le fue dada por la autoridad de Dios). El abismo representa el caos de las aguas; en la mitolog\u00eda del antiguo Oriente eran personificadas por un poder del mal que se opon\u00eda a los poderes del cielo y as\u00ed lleg\u00f3 a denotar la morada de los agentes demon\u00edacos. En 20:1-3 \u00e9ste es el lugar donde Satan\u00e1s es arrojado y aprisionado. De modo que aqu\u00ed la referencia a la llave indica que todos sus habitantes est\u00e1n firmemente bajo el control de Dios.<\/p>\n<p>2-4 El surgimiento de una nube como el humo de un gran horno sirve para producir la impresi\u00f3n de una nube de langostas que avanza. La comparaci\u00f3n de estas huestes demon\u00edacas con langostas es un eco de la visi\u00f3n de Joel 2:1-10, donde se dice que los ej\u00e9rcitos de langostas parec\u00edan caballos de guerra corriendo hacia la batalla, haciendo ruido como carrozas, atacando como poderosos guerreros, oscureciendo los cielos y teniendo garras como leones. Adem\u00e1s de estos hechos, Juan declara que las langostas ten\u00edan poder para infligir dolor como escorpiones (cf. 9:10). Las langotas normalmente devoran la vegetaci\u00f3n y no da\u00f1an a los seres humanos, pero \u00e9stas pasaban por alto la vegetaci\u00f3n y atacaban a la gente, m\u00e1s precisamente a los que no tienen el sello de Dios en sus frentes (al contrario, \u00e9stos tienen la se\u00f1al de la bestia; ver 13:16). Cinco meses es el tiempo normal de vida de una langota (la primavera y el verano), pero su visitaci\u00f3n en cualquier lugar naturalmente ser\u00e1 por un tiempo m\u00e1s limitado.<\/p>\n<p>7-9 La descripci\u00f3n de las langostas recuerda Joel 1:6; 2:4-9, pero es com\u00fan en las tradiciones \u00e1rabes. C. Niebuhr en 1772 relataba la descripci\u00f3n \u00e1rabe de una langosta: \u201cComparaba la cabeza de una langosta con la cabeza de un caballo, su pecho con el de un le\u00f3n, sus pies con los de un camello, su cuerpo con el de una serpiente, su cola con la de un escorpi\u00f3n y sus antenas con el cabello de una muchacha.\u201d 11 Su rey es llamado Abad\u00f3n en heb. y Apolio\u0152n en gr. El primero en el AT indica las profundidades del Seol y significa \u201cdestrucci\u00f3n\u201d. El segundo es parecido al verbo gr. apollumi, \u201cdestruir\u201d, pero bien puede ser una variante de Apolo, a quien los autores gr. hacen derivar de apollumi. El culto de Apolo, entre otros s\u00edmbolos, usaba el de la langosta, y los emperadores Cal\u00edgula, Ner\u00f3n y Domiciano pretend\u00edan ser encarnaciones de Apolo. Si esto estaba en la mente de Juan, la iron\u00eda de la quinta trompeta es impresionante: \u00a1la hueste destructora del infierno tiene como rey al emperador romano! (Esto de hecho se pone como paralelo en 17:16-18.)<\/p>\n<p>13, 14 Cuando suena la sexta trompeta surge una voz que viene de los cuarto cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios. Est\u00e1 relacionada con los clamores de los m\u00e1rtires debajo del altar en el cielo (6:9, 10) y las oraciones de los santos en la tierra pidiendo liberaci\u00f3n (8:4, 5), aunque debe entenderse que es Dios quien responde a las oraciones de su pueblo. Los cuatro \u00e1ngeles que han estado atados junto al gran r\u00edo Eufrates ser\u00e1n desatados. Este r\u00edo y el Nilo forman los l\u00edmites ideales de la tierra prometida a Israel (G\u00e9n. 15:18). Tambi\u00e9n formaban el l\u00edmite oriental del Imperio Romano y m\u00e1s all\u00e1 estaba el imperio de los partos (o persas), el \u00fanico poder militar del mundo que hab\u00eda derrotado decisivamente a los ej\u00e9rcitos romanos y a los cuales Roma hab\u00eda llegado a temer. Los jud\u00edos consideraban esa zona como el punto del norte de donde part\u00edan los ej\u00e9rcitos que invad\u00edan Palestina (1 Enoc 56:5-8 parece interpretar la profec\u00eda de Gog en Eze. 38 y 39, como algo cumplido por los partos y los medos). Sin embargo, los cuatro \u00e1ngeles no mandaban un ej\u00e9rcito humano sino una aterrorizadora fuerza demon\u00edaca, que no invad\u00eda la tierra prometida sino el mundo imp\u00edo.15 En el programa divino no hay nada accidental. Ya est\u00e1 fijado el momento preciso de esta invasi\u00f3n. 16 El n\u00famero de las tropas montadas es se\u00f1alado como de dos mir\u00edadas de mir\u00edadas (doscientos millones, ver nota de la RVA). Este y otros c\u00f3mputos similares est\u00e1n inspirados por el Sal. 68:17 (la cantidad de carros de Dios cuando baj\u00f3 del Sina\u00ed) y Dan. 7:10 (el n\u00famero de \u00e1ngeles que acuden a Dios por juicio). El ej\u00e9rcito demon\u00edaco llega a servir tan plenamente los planes de Dios como la compa\u00f1\u00eda angelical. <\/p>\n<p>17-19 La descripci\u00f3n de los caballos y jinetes es aterrorizante, inconcebible y repugnante. Es extra\u00f1o que son los caballos los que producen terror y destrucci\u00f3n; los jinetes y los caballos parecen sumarse en una unidad, pero su poder destructor (con el fuego, el humo y el azufre ) surge de la boca de los caballos. Estos no son seres de la tierra; el fuego y el azufre corresponden al infierno (19:20; 21:8), as\u00ed como el humo es caracter\u00edstico del abismo (9:2).<\/p>\n<p>20, 21 La plaga no alcanza para producir un efecto salut\u00edfero en el mundo que se opone a Dios; la gente persiste en la idolatr\u00eda, con sus males derivados, y no descubre que hay lugar para el arrepentimiento. \u00bfC\u00f3mo hemos de interpretar estas descripciones extraordinarias de los dos primeros ayes? G. B. Caird sugiere que \u201chay en ellos una importante afirmaci\u00f3n teol\u00f3gica: que los poderes del mal tienen una inmensa reserva militar, de la cual pueden ser notoriamente reforzados, de modo que ning\u00fan orden terrenal puede estar seguro ante los ataques desde m\u00e1s all\u00e1 de la frontera, excepto en la victoria final de Dios. En un mundo en el cual el mal es virulento y tenaz, no debe esperarse que el programa del evangelio produzca una continua disminuci\u00f3n del poder de Satan\u00e1s, hasta que \u00e9ste haya sido reducido a la impotencia, sino m\u00e1s bien un firme y continuo endurecimiento de la resistencia, lo que lleva inexorablemente a una gran batalla\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9.1 No se sabe si esta \u00abestrella\u00bb que cay\u00f3 del cielo es Satan\u00e1s, un \u00e1ngel ca\u00eddo, Cristo o un \u00e1ngel bueno. Parece ser lo \u00faltimo porque la llave del pozo del abismo insondable est\u00e1 en las manos de Cristo (1.17, 18) y se le entreg\u00f3 temporalmente a este otro ser que cay\u00f3 del cielo (v\u00e9ase 20.1). Este ser, quienquiera que sea, est\u00e1 todav\u00eda bajo el control y autoridad de Dios. El pozo del abismo representa el lugar de los demonios y de Satan\u00e1s, el pr\u00edncipe de los demonios (9.11). V\u00e9ase tambi\u00e9n Luk 8:31 para otra referencia sobre el abismo.9.3 El profeta Joel describe una plaga de langostas como un s\u00edmbolo del \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb, lo que significa el juicio venidero de Dios (Joe 2:1-10). En el Antiguo Testamento, las langostas eran s\u00edmbolo de destrucci\u00f3n porque destru\u00edan la vegetaci\u00f3n. Aqu\u00ed, sin embargo, simbolizan una invasi\u00f3n de demonios llamados a torturar a las personas incr\u00e9dulas. Las limitaciones para los demonios (solo pod\u00edan atormentar cinco meses) muestra que est\u00e1n bajo la autoridad de Dios.9.3ss La mayor\u00eda de los int\u00e9rpretes piensan que estas langostas son demonios, esp\u00edritus malignos gobernados por Satan\u00e1s que inducen a la gente a pecar. No fueron creados por Satan\u00e1s porque Dios es el creador de todo; m\u00e1s bien, son \u00e1ngeles ca\u00eddos que se unieron a Satan\u00e1s en su rebeli\u00f3n. Dios limita lo que ellos pueden hacer; no pueden hacer nada sin el permiso de Dios. El prop\u00f3sito principal de los demonios en la tierra es destruir, distorsionar o impedir la relaci\u00f3n de la gente con Dios. Como son corruptos y degenerados, la apariencia de ellos refleja la distorsi\u00f3n de sus esp\u00edritus. Si bien es importante reconocer sus actividades mal\u00e9volas para que podamos mantenernos alejados de ellas, debemos evitar toda curiosidad al respecto y no tener nada que ver con fuerzas demon\u00edacas u ocultas.9.11 El demonio langosta tiene un l\u00edder cuyo nombre en hebreo y griego significa destructor. Esto puede tratarse de un juego de palabras de Juan para probar que la adoraci\u00f3n al gran dios Apolo era solo una adoraci\u00f3n al demonio.9.13 El altar del templo ten\u00eda cuatro salientes, uno en cada esquina, y se les llamaba los cuernos del altar (v\u00e9ase Exo 27:2).9.14 Aqu\u00ed la palabra \u00ab\u00e1ngeles\u00bb se refiere a \u00e1ngeles ca\u00eddos o demonios. Estos cuatro demonios no identificados ser\u00e1n sumamente malos y destructivos. Pero obs\u00e9rvese que no tienen el poder para soltarse y llevar a cabo su obra maligna en la tierra. M\u00e1s bien Dios los retiene, y ser\u00e1n librados por El en un determinado momento para hacer \u00fanicamente lo que El les permita.9.15 Aqu\u00ed muere un tercio de la poblaci\u00f3n. En 6.7, 8, muere un cuarto de la raza humana. Es decir, morir\u00e1 m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n mundial por causa de los grandes juicios de Dios. Aun muchos m\u00e1s habr\u00edan muerto si Dios no hubiera establecido l\u00edmites a la destrucci\u00f3n.9.16 En la \u00e9poca de Juan este n\u00famero de guerreros en un ej\u00e9rcito era inconcebible, pero ahora hay pa\u00edses y alianzas que f\u00e1cilmente podr\u00edan reunir esa cantidad de soldados. Ese ej\u00e9rcito numeroso, guiado por los cuatro demonios, ser\u00e1 enviado para destruir un tercio de la poblaci\u00f3n de la tierra. Pero aun el juicio no ha terminado.9.20, 21 Estos hombres eran m\u00e1s duros de coraz\u00f3n que las plagas que lograron impedir que se volvieran a Dios. Por lo general las personas no caen en la inmoralidad y maldad de repente; se deslizan en el pecado poco por poco hasta descubrir la dura realidad de lo que sucedi\u00f3, atrapadas sin salida en el lodo de sus sendas perversas. Toda persona que permite que el pecado se arraigue en su vida puede encontrarse en esa dif\u00edcil situaci\u00f3n. La tentaci\u00f3n que entretiene hoy llega a ser pecado ma\u00f1ana, luego un h\u00e1bito el pr\u00f3ximo d\u00eda, a continuaci\u00f3n muerte y separaci\u00f3n de Dios para siempre (v\u00e9ase Jam 1:15). El pensar que nunca podr\u00eda llegar a ese estado de maldad es el primer paso hacia un coraz\u00f3n endurecido. Recuerde la necesidad de confesarle su pecado a Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201cella\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 423 Rev 8:2<\/p>\n<p>b 424 N\u00fam 24:17; Rev 22:16<\/p>\n<p>c 425 Rev 20:1<\/p>\n<p>d 426 Luc 8:31; Rev 9:11<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> pozo del abismo.  Lit., \u00ab hoyo del abismo\u00bb ; describe la entrada a un abismo por un pozo u hoyo. Es el lugar del encarcelamiento de los esp\u00edritus desobedientes, i.e., demonios (9:2, 11; 11:7; 17:8; 20:1, 3; Lc 8:31; Judas 6).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Esta estrella representa a Satan\u00e1s, quien ser\u00e1 arrojado del cielo a la tierra. Los \u00e1ngeles son asemejados a estrellas ( Job_38:7 ; Rev_12:4). Satan\u00e1s, como arc\u00e1ngel, era el lucero ( Isa_14:12). En Luc_10:18 se menciona el juicio dictado sobre \u00e9l. Aqu\u00ed y en 12:9-10 vemos la ejecuci\u00f3n de dicho juicio. <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> El abismo es la morada de los demonios ( Luc_8:31). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>una estrella<\/i><\/b>. Representa una creatura inteligente; al parecer, un \u00e1ngel del abismo (v. <span class='bible'>Apo 9:11<\/span>). N\u00f3tese el \u00ababri\u00f3\u00bb del v. <span class='bible'>Apo 9:2<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>del pozo del abismo<\/i><\/b> (para otros usos de esta frase, cp. <span class='bible'>Luc 8:31<\/span>; <span class='bible'>Rom 10:7<\/span>; <span class='bible'>Apo 9:11<\/span>; <span class='bible'>Apo 11:7<\/span>; <span class='bible'>Apo 17:8<\/span>; <span class='bible'>Apo 20:1<\/span>; <span class='bible'>Apo 20:3<\/span>). <span class='bible'>Luc 8:31<\/span> indica que \u00e9sta es la habitaci\u00f3n de los demonios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>40 (b) El \u00e1guila y los tres \u00abay\u00bb; trompetas quinta y sexta (8,13-9,21). Las primeras cuatro trompetas estaban dirigidas contra el cosmos. Las \u00faltimas tres trompetas (que son los tres \u00abay\u00bb, seg\u00fan 8,13) afectan m\u00e1s directamente a la humanidad. 9,1-11. La quinta trompeta de\u00adsencadena una plaga demoniaca dirigida con\u00adtra los enemigos de Dios (v. 4). 1. una estrella que hab\u00eda ca\u00eddo del cielo a la tierra: Los paga\u00adnos cre\u00edan que las estrellas eran seres divinos; los jud\u00edos las identificaban con los \u00e1ngeles. La ca\u00edda de este \u00e1ngel recuerda el mito de los \u00e1n\u00adgeles ca\u00eddos y de la rebeli\u00f3n de Satan\u00e1s (Gn 6,1-4; Is 14,12-15; ANET 140; 2 Hen 18,29; VidAd 12-16). le fue entregada la llave del abis\u00admo&#8217;. Puesto que al \u00e1ngel \u00able fue entregada la llave\u00bb, la apertura del abismo (el mundo infe\u00adrior) no es una rebeli\u00f3n, sino parte del plan de Dios. Esta visi\u00f3n es an\u00e1loga a las de 20,1-3 y 7-10. Los acontecimientos descritos no son id\u00e9n\u00adticos, pero este pasaje anticipa el cap. 20, y este \u00faltimo recapitula el anterior. Ambos des\u00adcriben el desencadenamiento de las fuerzas ca\u00f3ticas y terribles durante los \u00faltimos d\u00edas. 3. Saltamontes: La quinta trompeta alude a la octava plaga contra los egipcios (\u00c9x 10). El profeta Joel interpret\u00f3 la cat\u00e1strofe natural de una plaga de saltamontes como castigo de Dios contra el propio pueblo del Se\u00f1or. El Ap se asemeja a \u00c9x 10 al presentar la plaga en cuanto dirigida contra los enemigos de Dios (v. 4), y a Joel al comparar la plaga con un ej\u00e9rci\u00adto (w. 7.9; Jl 2,4-9). Va m\u00e1s all\u00e1 de ambos al transformar los saltamontes en criaturas de\u00admoniacas con aguijones como escorpiones (vv. 3.5.10) , cabezas como de humanos (v. 7) y dientes como de le\u00f3n (v. 8), que torturan a los malvados en lugar de devorar la vegetaci\u00f3n (v. 4) . 7. caballos listos para la batalla: Las im\u00e1ge\u00adnes militares de la quinta trompeta son resu\u00admidas en la sexta. Comparemos los carros del v. 9 con el ej\u00e9rcito de caballer\u00eda del v. 17; ca\u00adballos (w. 7,9,17,19) y corazas (w. 9,17) apa\u00adrecen en ambas, coronas de oro: Los otros \u00fani\u00adcos seres que en el Ap llevan coronas de oro son los seres celestiales (4,4; 14,14); como de\u00admonios o \u00e1ngeles ca\u00eddos, los saltamontes son tambi\u00e9n \u00abseres celestiales\u00bb. Las \u00abcoronas\u00bb pueden retomar tambi\u00e9n el contenido del pri\u00admer sello y ser una alusi\u00f3n a los partos (v\u00e9ase el comentario sobre 6,2). 11. Abad\u00f3n: El l\u00edder de los saltamontes demoniacos no es Satan\u00e1s, sino el mundo inferior personificado, o \u00abel Destructor\u00bb. Estos nombres retoman el Hades (mundo inferior) y la Muerte de la visi\u00f3n del cuarto sello (6,8). Sin embargo, aqu\u00ed no se tra\u00adta de la muerte, sino de la prolongaci\u00f3n de la tortura. 9,13-19. Como la quinta, la descrip\u00adci\u00f3n de la sexta plaga oscila entre el relato de una batalla y la descripci\u00f3n de seres sobrena\u00adturales ejecutando la ira divina contra los mal\u00advados. El acento de ambas visiones recae en los seres ang\u00e9licos o demoniacos. 13. el altar de oro: El mismo altar mencionado en 8,3-5. Esta alusi\u00f3n relaciona la sexta plaga con las oraciones de venganza de los santos (6,10). 14. a orillas del gran r\u00edo Eufrates: La menci\u00f3n del \u00c9ufrates anticipa la batalla relacionada con la sexta copa (16,12-16). Es probable que la sex\u00adta trompeta y la sexta copa aludan al mismo acontecimiento desde un punto de vista dife\u00adrente. Su descripci\u00f3n aqu\u00ed es intencionada\u00admente velada y misteriosa (v\u00e9ase G. Bornkamm, ZNW 36 [1937] 132-49; Yarbro Collins, Combat Myth [\u2192 15 supra] 35-36). El \u00c9ufrates nos trae a la memoria a los grandes imperios del nordeste de Judea. En la \u00e9poca de Juan, eran los partos quienes dominaban toda aque\u00adlla regi\u00f3n (v\u00e9ase el comentario sobre 6,2). 15. preparados para esa hora, d\u00eda, mes y a\u00f1o: Esta anotaci\u00f3n implica un plan divino totalmente predeterminado, la tercera parte de la humani\u00addad: El tercio es la medida caracter\u00edstica de las trompetas (8,7-12); representan un incremen\u00adto en comparaci\u00f3n con el cuarto sello (6,8). 20-21. La respuesta t\u00edpica de los habitantes de la tierra es maldecir a Dios en lugar de arrepentirse (cf. 16,9.11.21). \u00danicamente se arre\u00adpentir\u00e1n, al final, los habitantes de Jerusal\u00e9n (cf. 16,9 con 11,13). 20. adorar a los demonios: Los dioses de los gentiles son identificados con los demonios (cf. Dt 32,17; 1 Cor 10,19-20) . \u00eddolos de oro, plata, bronce, piedra y made\u00adra que no pueden ver, no o\u00edr, ni andar: Esta des\u00adcripci\u00f3n de los \u00eddolos es muy cercana a Dn 5,23. El contexto en Daniel es el relato sobre la escritura en&#8217; el muro durante la fiesta de Bal\u00adtasar. Daniel la interpreta como revelaci\u00f3n re\u00adlativa al futuro del reino babil\u00f3nico, que ser\u00e1 dividido entre medos y persas. Esta alusi\u00f3n a Dn 5 puede indicar que Juan esperaba una gran batalla en el \u00c9ufrates que cumplir\u00eda Dn 5,28; \u00abBabilonia\u00bb (Roma) ser\u00eda conquistada por los partos (los sucesores de los persas). 21. sus delitos, sus maleficios, su lujuria y sus ro\u00adbos: Un listado tradicional de vicios (cf. Rom 1, 29-31; G\u00e1l 5,19-21; 1 Cor 6,9-10; Ef 5,3-5; Mc 7,21-22; Hermfm] 8,5).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R1123 La idea de estado culminado predomina en el participio perfecto \u03c0\u03b5\u03c0\u03c4\u03c9\u03ba\u03cc\u03c4\u03b1 (Juan observ\u00f3 la estrella cuando ya hab\u00eda ca\u00eddo). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] s.a.tan preparando el sistema final de la bestia para destruir a Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [2] La palabra Hebrea para langostas es arov, o arovim en el plural, la misma palabra que es ra\u00edz para \u00c1rabes, o Araveem en Hebreo. Esto nos da una pista clara en cuanto a la composici\u00f3n de esta fuerza demon\u00edaca de langostas dirigiendose hac\u00eda Jerusale\u00f1.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Su Nombre YHWH est\u00e1 sobre sus mentes y corazones para protegerlos del Islam radical en el tiempo de la Angustia de Jacob.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Abaddon es All\u00e1h la cabeza del foso insondable. Tanto Abaddon como Apollyon significan destruyendo, o en cautiverio y o destrucci\u00f3n. Uno del los 99 \u201cnombres bellos\u201d de All\u00e1h, la marca del sistema de la bestia, es el 62\u00ba nombre de Al- Mumit, o el que puede destruir.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Demonios ca\u00eddos retenidos en Tartoros (Segunda Pedro 2:4) desde el tiempo del diluvio por sus actividades prohibidas en G\u00e9nesis 6, hasta los \u00faltimos a\u00f1os de esta edad, solamente para ser excarcelados para los prop\u00f3sitos de la Tribulaci\u00f3n de YHWH en levantar a la bestia, y despu\u00e9s lanzados al Lago de Fuego. La estrella ca\u00edda que desatranca a Tartaros no es otro m\u00e1s que s.a.tan\/All\u00e1h mismo.\n<\/p>\n<p><strong> [6] As\u00ed como con 666, \u00e9ste no es un n\u00famero literal, sino m\u00e1s bien bien una multitud de Islamistas cruzando el E\u00fafrates viniendo a trav\u00e9s de Iraq hacia Jerusale\u00f1. De las 52 naciones Isl\u00e1micas oficiales, m\u00e1s 1.5 billiones de seguidores, es f\u00e1cil ver una formaci\u00f3n de 200 milliones de hombres proclamando fuertemente \u2018All\u00e1h hu Akbar\/d-les es grande.\u2019 Tome en cuenta que Juan oye un n\u00famero, o una multitud Isl\u00e1mica, m\u00e1s no un n\u00famero ya que un n\u00famero no se puede o\u00edr.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Los ej\u00e9rcitos Isl\u00e1micos del imperio revivido de la bestia viniendo de partes orientales a Jerusale\u00f1 para rodear a la ciudad. \u00c9sto no tiene nada que ver con los Jinos. Es el Islam el que ha puesto su mira sobre Israel.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[6] Luc 23, 30.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* \u201c\u00c9l\u201d se refiere a la estrella.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u2020 A veces se traduce como pozo sin fondo\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El quinto \u00e1ngel toc\u00f3 la trompeta. 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