{"id":31667,"date":"2022-06-20T14:40:00","date_gmt":"2022-06-20T19:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-apocalipsis-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T14:40:00","modified_gmt":"2022-06-20T19:40:00","slug":"comentario-de-apocalipsis-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-apocalipsis-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Apocalipsis 20:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Vi a un \u00e1ngel que descend\u00eda del cielo y que ten\u00eda en su mano la llave del abismo y una gran cadena.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> Ya se ha tratado la destrucci\u00f3n final y completa de la ramera, la Babilonia simb\u00f3lica (cap\u00edtulo 17,18), y la ruina final y completa de las dos bestias (cap\u00edtulo 19). Ahora resta presentar la destrucci\u00f3n final y completa de Satan\u00e1s. <\/p>\n<p \/> En este cap\u00edtulo Satan\u00e1s es atado y aprisionado por \u00abmil a\u00f1os\u00bb. Durante este tiempo simb\u00f3lico reinan los m\u00e1rtires y dem\u00e1s santos. Al fin de los mil a\u00f1os Satan\u00e1s es suelto por un poco de tiempo, y juntamente con las naciones inconversas prepara ataque contra el pueblo de Dios, pero un fuego de Dios desciende y los destruye. Entonces Satan\u00e1s es echado en el lago de fuego y azufre. Luego viene el Juicio Final. <\/p>\n<p \/>\n<p \/> 20:1 \u2014 Vi a un \u00e1ngel que descend\u00eda del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano <\/p>\n<p \/> \u2014 Vi a un&#8230; abismo \u2014 En 9:1 Satan\u00e1s ten\u00eda la llave y abri\u00f3. Ahora la llave est\u00e1 en el poder del \u00e1ngel que descendi\u00f3 del cielo y encierra al diablo en el abismo. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 y una cadena en la mano \u2014 La cadena es s\u00edmbolo de refrenamiento o limitaci\u00f3n. Ya que ha habido victoria sobre \u00e9l, por medio de la obra de Cristo y la paciencia (perseverancia, constancia) de los santos, Satan\u00e1s no puede controlar libremente a las naciones, ni controlar al hombre contra su voluntad (<span>Rom 7:23<\/span>, el control de Satan\u00e1s sobre el inconverso). <\/p>\n<p \/> \u00bfQui\u00e9n dir\u00e1 que son literales la llave, el abismo, y la cadena? \u00bfD\u00f3nde es este abismo? \u00bfC\u00f3mo puede el diablo caber en \u00e9l, si tiene una cola que alcanza las estrellas (<span>12:4<\/span>)? Nadie afirma que son literales estas cosas, como otras muchas en este libro. No obstante, para sostener la falsa teor\u00eda del premilenarismo, los defensores de esa doctrina tienen que hacer literales ciertas partes de este pasaje. Lo hacen arbitrariamente y seg\u00fan su conveniencia, pero al hacerlo muestran su inconsecuencia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Vi a un \u00e1ngel.<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 10:1<\/span>; <span class='bible'>Apo 18:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>con la llave del abismo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 1:18<\/span>; <span class='bible'>Apo 9:1<\/span>, <span class='bible'>Apo 9:2<\/span>; <span class='bible'>Luc 8:31<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>una gran cadena en la mano.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Pe 2:4<\/span>; <span class='bible'>Jud 1:6<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Satan\u00e1s atado por mil a\u00f1os,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 20:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La primera resurrecci\u00f3n; bienaventurado el que tiene parte all\u00ed,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 20:6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Satan\u00e1s es suelto otra vez,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 20:7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Gog y Magog,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 20:8<\/span>, <span class='bible'>Apo 20:9<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Satan\u00e1s es echado al lago de fuego y azufre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 20:10<\/span>, <span class='bible'>Apo 20:11<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La \u00faltima resurrecci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Apo 20:12-15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">\u00e1ngel<\/span>\u00a0aqu\u00ed puede ser el mismo que ten\u00eda la\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">llave del pozo del abismo<\/span>\u00a0en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 9:1<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 9:2<\/span><\/span>. El abismo es en el presente el lugar de encarcelamiento de ciertos demonios (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 8:31<\/span><\/span>) y ser\u00e1 el lugar del cual la bestia subir\u00e1 (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 17:8<\/span><\/span>). De esta forma, es correcto que\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">el diablo<\/span>\u00a0est\u00e9 all\u00e1 por\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">mil a\u00f1os<\/span>. El\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">drag\u00f3n<\/span>\u00a0de\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 12:3<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 12:9<\/span><\/span>, que se conoce como\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">Satan\u00e1s<\/span>, estaba en control de la\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">serpiente<\/span>\u00a0en el jard\u00edn del Ed\u00e9n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 3:1-24<\/span><\/span>). Dios tiene un plan soberano para Satan\u00e1s. \u00c9l ser\u00e1\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">encerrado<\/span>\u00a0en el abismo por mil a\u00f1os y luego ser\u00e1 liberado por poco tiempo para\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">enga\u00f1ar a las naciones<\/span>\u00a0al final de los tiempos (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 20:7-9<\/span><\/span>) antes que sea echado al lago de fuego (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 20:10<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">debe ser desatado<\/span>\u00a0indica que Satan\u00e1s no escapar\u00e1 del pozo sino que al contrario se le permitir\u00e1 salir del pozo para realizar el soberano plan de Dios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Capitulo 20.<br \/>\n S an Juan nos va presentando en estas \u00faltimas visiones la destrucci\u00f3n de los adversarios del Cordero. La Roma pagana ha sido destruida y quemada por la misma Bestia y los reyes de la tierra (c.18). Despu\u00e9s son vencidas por la espada del Verbo y arrojadas al lago de fuego las dos Bestias (19:19-21). Pero todav\u00eda quedaba con vida el Drag\u00f3n, el instigador a la lucha contra Cristo y su Iglesia, del cual eran instrumentos los dem\u00e1s enemigos del reino de Dios. El vidente de Patmos se propone describirnos ahora la derrota final del Drag\u00f3n (20:1-10). En esta visi\u00f3n, el autor sagrado prosigue la narraci\u00f3n l\u00f3gica, interrumpida en el cap\u00edtulo 12:9, con la inserci\u00f3n de cierto n\u00famero de visiones particulares. El Drag\u00f3n es vencido tambi\u00e9n, encadenado y encerrado durante mil a\u00f1os. Con esto llega la paz del milenio. Al final del milenio es soltado de nuevo el Drag\u00f3n, que intenta destruir otra vez a la Iglesia. Se da una gran batalla de Satan\u00e1s contra la Iglesia, en la que el Drag\u00f3n es definitivamente derrotado y encerrado por siempre en el infierno (20:7-10). El cap\u00edtulo 20 termina con el juicio final delante del trono de Dios (20:11-15) 1.<\/p>\n<p>El reino de mil a\u00f1os, 20:1-6.<br \/>\n 1 Vi un \u00e1ngel que descend\u00eda del cielo, trayendo la llave del abismo y una gran cadena en su mano. 2 Cogi\u00f3 al drag\u00f3n, la serpiente antigua, que es el diablo, Satan\u00e1s, y le encaden\u00f3 por mil a\u00f1os. 3 Le arroj\u00f3 al abismo y cerr\u00f3, y encima de \u00e9l puso un sello para que no extraviase m\u00e1s a las naciones hasta terminados los mil a\u00f1os, despu\u00e9s de los cuales ser\u00e1 soltado por poco tiempo. 4 Vi tronos, y sent\u00e1ronse en ellos, y fueles dado el poder de juzgar, y vi las almas de los que hab\u00edan sido degollados por el testimonio de Jes\u00fas y por la palabra de Dios, y cuantos no hab\u00edan adorado a la bestia, ni a su imagen, y no hab\u00edan recibido la marca sobre su frente y sobre su mano; y vivieron y reinaron con Cristo mil a\u00f1os. 5 Los restantes muertos no vivieron hasta terminados los mil a\u00f1os. Esta es la primera resurrecci\u00f3n. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrecci\u00f3n; sobre ellos no tendr\u00e1 poder la segunda muerte, sino que ser\u00e1n sacerdotes de Dios y de Cristo y reinar\u00e1n con El por mil a\u00f1os.<\/p>\n<p>En esta secci\u00f3n del cap\u00edtulo 20 tenemos dos cuadros distintos: el encadenamiento de Satan\u00e1s en el abismo (v.1-3) y el reino de mil a\u00f1os de Cristo y de los elegidos (v.4-6) Condenadas al lago de fuego y azufre las encarnaciones humanas del Drag\u00f3n, va a ser aprisionado ahora, finalmente, el mismo Drag\u00f3n.<br \/>\nEl vidente de Patmos contempla un \u00e1ngel que desciende del cielo con las llaves del abismo y una gran cadena en su mano (v.1). Viene preparado para la misi\u00f3n que Dios le ha encomendado en favor de su Iglesia. Va a hacer prisionero al Drag\u00f3n, encaden\u00e1ndolo y encerr\u00e1ndolo por cierto tiempo en el abismo. En Isa 24:21-22 se dice que Dios castigar\u00e1 a los reyes de la tierra en el \u201cd\u00eda de Yahv\u00e9,\u201d \u201cy ser\u00e1n encerrados, presos en la mazmorra, encarcelados en la prisi\u00f3n, y despu\u00e9s de muchos d\u00edas ser\u00e1n visitados.\u201d La idea de Isa\u00edas se parece bastante a la de San Juan. El Abismo en el cual ser\u00e1 encerrado el Drag\u00f3n es el lugar en que se encuentran las potencias infernales. Dios tiene el poder de abrir y cerrar este abismo 2, pues posee la llave del hades y de la muerte 3. De ah\u00ed que pueda mandar al \u00e1ngel con la llave para encerrar en \u00e9l al Drag\u00f3n. Y, en efecto, el \u00e1ngel cogi\u00f3 al Drag\u00f3n y lo at\u00f3 con la cadena durante mil a\u00f1os (v.2).<br \/>\nEl autor sagrado identifica expresamente al Drag\u00f3n encadenado con Satan\u00e1s, o lo que es lo mismo, con el Diablo y la serpiente antigua4. Esta \u00faltima expresi\u00f3n alude al reptil seductor de nuestros primeros padres 5. Fue el que introdujo la desobediencia en el mundo. Y con la desobediencia entr\u00f3 el pecado y la muerte, como dice muy bien el libro de la Sabidur\u00eda: \u201cPor envidia del diablo entr\u00f3 la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen.\u201d6 Se le llama serpiente antigua porque ya aparece en los albores de la humanidad.<br \/>\nLa prisi\u00f3n del Drag\u00f3n en el Abismo durar\u00e1 mil a\u00f1os. Este per\u00edodo de tiempo tiene una importancia especial en esta secci\u00f3n, en donde se repite hasta cinco veces 7. Es el tema peculiar de esta primera parte del cap\u00edtulo 20. El n\u00famero mil a\u00f1os indica un tiempo muy largo, pero indefinido. Y, por largo que sea, en comparaci\u00f3n con la eternidad resulta s\u00f3lo un peque\u00f1o lapso de tiempo.<br \/>\nUna vez que el \u00e1ngel encaden\u00f3 al Drag\u00f3n, lo arroj\u00f3 al abismo y lo cerr\u00f3 con la llave, poniendo sobre \u00e9l el sello de Dios, para que no pudiera salir y extraviar a las naciones (\u03bd.3). Durante la prisi\u00f3n, que durar\u00e1 mil a\u00f1os, el Drag\u00f3n no podr\u00e1 seguir seduciendo a las naciones contra la Iglesia de Cristo. De este modo, los cristianos se ver\u00e1n libres de sus m\u00e1s fieros enemigos, que les persegu\u00edan a muerte. Y podr\u00e1n gozar de paz durante todo este tiempo. Pasados los mil a\u00f1os, se le dar\u00e1 suelta al Drag\u00f3n un poco de tiempo para que ponga en ejecuci\u00f3n su postrera haza\u00f1a, a la que seguir\u00e1 la derrota definitiva.<br \/>\nLa prisi\u00f3n en la que es encadenado y encerrado el Drag\u00f3n es distinta del lago de fuego, al que fueron arrojados la Bestia y el seudoprofeta, y en el que ser\u00e1 arrojado luego el mismo Drag\u00f3n 8. El lago es el lugar de tormento en el que exp\u00edan sus pecados los condenados; el abismo, en cambio, es una prisi\u00f3n provisional de detenidos, en el que el Drag\u00f3n sufrir\u00e1 un castigo preliminar antes de su derrota definitiva. Sin embargo, no hay que tomar demasiado al pie de la letra las palabras de un libro como el Apocalipsis, en que tanto abunda el lenguaje figurado.<br \/>\n\tEl encadenamiento del Drag\u00f3n durante mil a\u00f1os significa la limitaci\u00f3n de los poderes subversivos del demonio. Es la neutralizaci\u00f3n de su poder, de su actividad, disminuyendo a\u00fan m\u00e1s la libertad que se le hab\u00eda dejado en 12:9. Este encadenamiento del Diablo ha de entenderse en el mismo sentido que el del fuerte atado de Mat 12:29 9\u00b7 San Agust\u00edn explica tambi\u00e9n nuestro pasaje en el sentido de una neutralizaci\u00f3n parcial del poder diab\u00f3lico 10.<br \/>\nLa expresi\u00f3n mil a\u00f1os es un n\u00famero redondo, que designa, como ya dejamos dicho, un tiempo muy largo, de duraci\u00f3n casi infinita. San Jer\u00f3nimo y San Agust\u00edn, con la mayor parte de los exegetas que dependen de ellos, creen que estos mil a\u00f1os designan el per\u00edodo de tiempo existente entre la primera venida de Cristo y la consumaci\u00f3n final. El corto per\u00edodo en que ser\u00e1 librado Sat\u00e1n lo identifican con el per\u00edodo de tres a\u00f1os y medio de actividad del anticristo.<br \/>\nEl Imperio romano idol\u00e1trico, hasta aqu\u00ed animado por el esp\u00edritu de Satan\u00e1s, reconocer\u00e1 al fin su error, cesar\u00e1 de perseguir el nombre de Cristo, dar\u00e1 la paz a la Iglesia y se confesar\u00e1 \u00e9l mismo cristiano. La mayor venganza de Dios est\u00e1 en que sus enemigos se conviertan a El reconociendo su error. As\u00ed se veng\u00f3 el Se\u00f1or de Saulo (San Pablo) cuando tan encarnizadamente le persegu\u00eda. Llegamos, pues, al d\u00eda de la victoria y de la paz. \u00bfCu\u00e1nto durar\u00e1 esta paz? Los profetas no le ponen t\u00e9rmino. Tanto como el sol y la luna, dicen Jerem\u00edas H y el salmo 12. San Juan se\u00f1ala la duraci\u00f3n de mil a\u00f1os, es decir, un espacio de tiempo muy largo, una eternidad. \u00bfHab\u00eda de ser el profeta del Nuevo Testamento menos optimista que los del Antiguo Testamento? De ninguna manera. Sin embargo, los profetas del Antiguo Testamento nos presentan el mesianismo, o sea el reino de Dios, realizado en la tierra, mientras que, para el vidente de Patmos, esta realizaci\u00f3n sobre la tierra es tan s\u00f3lo transitoria. Su realizaci\u00f3n definitiva ser\u00e1 en el cielo, gozando de la vida eterna, que es la vida de Dios. All\u00ed es donde tendr\u00e1n pleno cumplimiento las palabras del \u00e1ngel a la Sant\u00edsima Virgen: \u201cY su reino no tendr\u00e1 fin.\u201d13<br \/>\nSan Juan contin\u00faa describi\u00e9ndonos su visi\u00f3n: ve que se colocan tronos y sobre ellos se sientan ciertos personajes para juzgar (v.4). Seg\u00fan el estilo apocal\u00edptico, no dice qui\u00e9n coloca esos tronos. Tampoco se dice si es en la tierra o en el cielo. A la verdad, lo mismo puede ser abajo que arriba, pues los que en ellos se han de sentar son del cielo, mas, por su influencia, estar\u00e1n tambi\u00e9n en la tierra. Los personajes que se sientan en los tronos lo hacen en funci\u00f3n de jueces. Juan tampoco nos dice qui\u00e9nes eran los que se sentaron en los tronos. En el Nuevo Testamento se dice de los doce ap\u00f3stoles: \u201cEn verdad os digo que vosotros, los que me hab\u00e9is seguido, en la regeneraci\u00f3n, cuando el Hijo del hombre se siente sobre el trono de su gloria, os sentar\u00e9is tambi\u00e9n vosotros sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel,\u201d14 Pero tambi\u00e9n se dice de todos los cristianos que se sentar\u00e1n en tronos y juzgar\u00e1n al mundo: \u201c\u00bfAcaso no sab\u00e9is &#8211; dice San Pablo &#8211; que los santos han de juzgar al mundo? \u00bfNo sab\u00e9is que hemos de juzgar aun a los \u00e1ngeles?\u201d15 El vidente de Patmos, siguiendo esta misma doctrina, presenta a los fieles cristianos participando ya de la potestad regia y judicial de Jesucristo.<br \/>\nEntre todos estos cristianos ocupan un lugar preeminente los m\u00e1rtires que hab\u00edan sido degollados por el testimonio de Jes\u00fas y los que no hab\u00edan adorado a la Bestia ni hab\u00edan recibido su marca. Estos son los que ve San Juan sentarse sobre los tronos preparados para juzgar. Todos \u00e9stos, es decir, los m\u00e1rtires y confesores, vivir\u00e1n y reinaran con Cristo por espacio de mil a\u00f1os. El autor sagrado no nos dice d\u00f3nde reinar\u00e1n, si en el cielo o en la tierra. Pero parece que San Juan se refiere a un reinado de los fieles cristianos de \u00edndole espiritual. Una vez que el instigador a la guerra fue aprisionado, la paz reinar\u00e1 en la tierra por un tiempo indefinido. Es la duraci\u00f3n del reinado del Pr\u00edncipe de la paz 16. Los cristianos fieles a Cristo vivir\u00e1n reinando, es decir, ejerciendo funciones de reyes. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Ante todo hemos de advertir que reinar con Cristo es participar de su autoridad soberana de rey. Jesucristo, como dice San Pablo, en premio de su obediencia hasta la muerte de cruz, recibi\u00f3 la suprema autoridad de Se\u00f1or, de Soberano, sobre los cielos, la tierra y los infiernos 17. San Juan, por su parte, dice de Jes\u00fas que es Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores 18. Esta es la realeza que el Salvador confes\u00f3 poseer ante Pilato. \u00bfEn qu\u00e9 consiste el ejercicio de esa realeza? Pues consiste en distribuir a los hombres la gracia que con su pasi\u00f3n nos mereci\u00f3, de suerte que con ella unos alcancen la vida eterna y otros justifiquen la conducta de Dios al ser excluidos de ella. El Se\u00f1or prometi\u00f3 a los ap\u00f3stoles, como premio por haberle seguido, que se sentar\u00edan en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Juzgar es igual que gobernar, que reinar sobre el pueblo de Dios, sobre la Iglesia. Lo que se promete a los ap\u00f3stoles por haber seguido a Cristo, lo atribuye ahora el autor sagrado a los que en medio de las persecuciones le siguieron sin temor a la muerte. Dios hace justicia a los santos en cuanto que les concede la gracia de reinar en lugar de sus perseguidores.<br \/>\nLa fe cat\u00f3lica confiesa que el Se\u00f1or honra a los santos del cielo otorg\u00e1ndoles influencia en el mundo por medio de su intercesi\u00f3n. Adem\u00e1s, gusta de tomarlos como ministros suyos en la comunicaci\u00f3n de su gracia, no porque de ellos tenga necesidad, sino para honrar a los que le honraron en la tierra. En esto consiste precisamente ese reinar de los fieles con Cristo por mil a\u00f1os. Entre todos ocupar\u00e1 el primer lugar la Virgen Madre, la Reina de los m\u00e1rtires, con su esposo, San Jos\u00e9; despu\u00e9s los ap\u00f3stoles, seg\u00fan la promesa del Se\u00f1or, y luego cuantos superaron las pruebas, cada uno seg\u00fan sus merecimientos. Esta gloria que los santos reciben despu\u00e9s de su muerte es la primera resurrecci\u00f3n, en la cual no toman parte los dem\u00e1s muertos (v.5). \u00bfQui\u00e9nes son estos muertos? Pues todos los dem\u00e1s que no han pasado por el fuego de la persecuci\u00f3n. El vidente de Patmos parece mirar aqu\u00ed principalmente a los que se mantuvieron fieles en la presente persecuci\u00f3n, pues su prop\u00f3sito es alentar a los fieles a soportarla. Pero el motivo formal de su afirmaci\u00f3n parece exigir que en esta categor\u00eda se incluyan tambi\u00e9n los que en tiempos anteriores pasaron por las mismas pruebas y los que hab\u00edan de pasar en el futuro. Algunos autores, en cambio, interpretan la expresi\u00f3n los restantes muertos de los que adoraron a la Bestia. Estos id\u00f3latras no participar\u00e1n con Cristo del reinado espiritual por espacio de mil a\u00f1os. Continuar\u00e1n muertos hasta la resurrecci\u00f3n corporal de todos los difuntos, y entonces resucitar\u00e1n para ser castigados en el infierno 19. Seg\u00fan esto, el autor del Apocalipsis contrapondr\u00eda la resurrecci\u00f3n espiritual, por medio de la gracia, en este mundo, que tendr\u00e1 su plena expansi\u00f3n en el cielo, y la corporal, al fin del mundo. La resurrecci\u00f3n primera es la que se ejecuta ya en la vida presente mediante la gracia; la resurrecci\u00f3n segunda tendr\u00e1 lugar al fin del mundo, cuando resuciten corporalmente todos los muertos.<br \/>\nSan Juan llama bienaventurados a los que tengan parte en esta primera resurrecci\u00f3n, porque, si se mantienen fieles a la gracia, tienen ya asegurada la vida eterna; y la segunda muerte, es decir, la muerte eterna, no tendr\u00e1 poder sobre ellos (v.6). El vidente de Patmos quiere consolar a los cristianos y animarlos para que se mantengan firmes en su fe. El que esto haga ser\u00e1 dichoso y santo, en cuanto que ser\u00e1 en el cielo lo que eran los sacerdotes en el templo de la tierra, que viv\u00edan cerca de Dios y en su presencia, present\u00e1ndole las ofrendas y los sacrificios. Tendr\u00e1 una relaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima, una especial vinculaci\u00f3n con Dios, como la que ten\u00edan los reyes y los sacerdotes de la Antigua Ley. Ser\u00e1, como Jesucristo, rey, con poder para juzgar, y sacerdote, con potestad para ofrecerle las oraciones y los sacrificios de toda la Iglesia y de la humanidad 20.<br \/>\nTodo esto durar\u00e1 mil a\u00f1os. El que tenga parte en la primera resurrecci\u00f3n, propia de los m\u00e1rtires y de los que han padecido por el nombre de Cristo, reinar\u00e1n con Cristo por mil a\u00f1os y tendr\u00e1n asegurada la resurrecci\u00f3n final, porque el Se\u00f1or ha afirmado: \u201cBienaventurados los que padecen persecuci\u00f3n por la justicia, porque suyo es el reino de los cielos.\u201d 21<br \/>\nEste per\u00edodo de mil a\u00f1os tiene poca importancia en el conjunto del Apocalipsis. Sin embargo, en esta secci\u00f3n (Mat 20:1-6) se insiste varias veces en dicho lapso de tiempo. Todo el inter\u00e9s del Apocalipsis pasa directamente de los tres a\u00f1os y medio de persecuci\u00f3n a la vida de la nueva Jerusal\u00e9n, que durar\u00e1 por siempre.<br \/>\nEl reino milenario de Cristo 22 ha recibido diversas explicaciones en el decurso de la historia. Para unos ser\u00eda un reinado de Cristo con los suyos sobre la tierra; para otros, en cambio, se tratar\u00eda de un reinado espiritual, bien en este mundo o bien en el otro. En el Antiguo Testamento, el reino glorioso del Mes\u00edas se coloca en la tierra, ya que la teolog\u00eda hebrea no lleg\u00f3 a descubrir la retribuci\u00f3n en la vida futura hasta el siglo u a. C.23 A partir de esta \u00e9poca, la etapa mesi\u00e1nica se desdobla en dos fases: la terrena, sobre cuya duraci\u00f3n no concuerdan los doctores jud\u00edos. Para Rabbi Aquiba ser\u00eda de una duraci\u00f3n de cuarenta a\u00f1os, en conformidad con el tiempo que estuvieron los hebreos en el desierto. Para el 4 de Esd 7:28, la duraci\u00f3n ser\u00eda de cuatrocientos a\u00f1os, seg\u00fan el tiempo de la cautividad egipcia. Rabbi Eliezer (s.I d.C.) extiende la duraci\u00f3n de la fase terrestre del mesianismo a mil a\u00f1os 24. San Juan parece seguir esta misma opini\u00f3n, que deb\u00eda de estar bastante extendida por los ambientes jud\u00edos palestinenses en el siglo I d.C. La otra fase del reino mesi\u00e1nico era la celeste y ultraterrena, que ser\u00eda la continuaci\u00f3n de la etapa terrena. La doctrina jud\u00eda sobre la etapa terrestre del mesianismo, es decir, sobre el milenarismo, debi\u00f3 de penetrar en los ambientes cristianos del siglo i. En las ideas de Cerinto encontramos ya vestigios de la doctrina milenarista, que se extender\u00e1 bastante entre los escritores cristianos de aquella \u00e9poca. Una antigua creencia jud\u00eda, atestiguada en el Di\u00e1logo con Trif\u00f3n (80-81), de San Justino, afirmaba que el reino mesi\u00e1nico inaugurar\u00eda el s\u00e9ptimo milenio del mundo. Jerusal\u00e9n ser\u00eda restaurada, resucitar\u00edan los patriarcas, los profetas y todos los santos, y vivir\u00edan en una gran prosperidad y paz. Esta creencia fue aceptada por diversos escritores cristianos de los primeros siglos, los cuales esperaban que Cristo reinase mil a\u00f1os en Jerusal\u00e9n (cf. v.5) antes del \u00faltimo juicio. El autor de la Ep\u00edstola de Bernab\u00e9 (Esd 15:4-9) admite este milenarismo 25. Para \u00e9l, el s\u00e9ptimo milenio ser\u00eda el s\u00e1bado del mundo, que preceder\u00eda al octavo d\u00eda, o sea a la eternidad, que ha de comenzar con el juicio final. Pap\u00edas tambi\u00e9n cre\u00eda en el reino de mil a\u00f1os, que tendr\u00eda lugar despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de los muertos. Cristo reinar\u00eda visiblemente sobre la tierra con los elegidos por espacio de un milenio. Durante este tiempo, la fecundidad de la tierra ser\u00eda algo prodigioso 26. San Justino se inclina de igual modo en favor del milenarismo. Seg\u00fan \u00e9l, despu\u00e9s que el anticristo sea encadenado, Jerusal\u00e9n ser\u00e1 reedificada y habitada por los cristianos, en compa\u00f1\u00eda de Cristo, durante mil a\u00f1os. Y estas ideas las atribuye al autor del Apocalipsis 27. Tambi\u00e9n San Ireneo admite la creencia milenarista como una verdad de fe, principalmente porque muchos de los que la negaban rechazaban al mismo tiempo la resurrecci\u00f3n de la carne 28. Lo mismo pensaron Tertuliano, siguiendo a los monta\u00f1istas 29, y San Hip\u00f3lito Romano, que defendi\u00f3 el milenarismo en contra del presb\u00edtero Cayo, el cual negaba la autenticidad jo\u00e1nica del Apocalipsis para combatir m\u00e1s de ra\u00edz el milenarismo. Se cuentan, adem\u00e1s, entre los partidarios del milenarismo, Metodio de Olimpo, Apolinar de Laodicea, Lactancio, Victorino de Pettau.<br \/>\nSin embargo, no hay que pensar que la creencia milenarista constituyese un dogma de la Iglesia primitiva. Muchos otros grandes escritores y santos del cristianismo primitivo, como San Clemente Romano, Hermas, Clemente Alejandrino, San Cipriano, San Dionisio de Alejandr\u00eda 30, San Efr\u00e9n, ignoran o combaten claramente el milenarismo. Or\u00edgenes escribi\u00f3 en contra de esta creencia milenarista, trat\u00e1ndola de necedad jud\u00eda 31. San Jer\u00f3nimo, siguiendo a Triconio, en numerosos pasajes de sus obras interpreta el milenarismo en sentido espiritual; aunque, por otra parte, se muestra bastante indulgente con las ideas milenaristas32. Pero ser\u00e1 San Agust\u00edn, despu\u00e9s de algunas incertidumbres iniciales 33, el que dar\u00e1 la interpretaci\u00f3n que se har\u00e1 cl\u00e1sica en la Iglesia 34.<br \/>\nLa interpretaci\u00f3n espiritual dada por San Agust\u00edn consiste en lo siguiente: el milenio abarcar\u00eda todo el tiempo comprendido entre la encarnaci\u00f3n de Cristo y su retorno glorioso al fin de los tiempos. Durante este tiempo, la actividad del Diablo ser\u00e1 coartada y restringida. Cristo reinar\u00e1 con la Iglesia militante en la tierra hasta la consumaci\u00f3n de los siglos. La primera resurrecci\u00f3n ha de entenderse, por lo tanto, espiritualmente, y designa el bautismo, o sea el nacimiento a la vida de la gracia 35. La vida regenerada del cristiano es llamada primera resurrecci\u00f3n, en contraposici\u00f3n a la resurrecci\u00f3n general o segunda. Como la muerte primera, que es la separaci\u00f3n del cuerpo y del alma, se opone a la segunda muerte o condenaci\u00f3n eterna, comenzada en la tierra por el pecado; del mismo modo la primera resurrecci\u00f3n se opone impl\u00edcitamente a una segunda resurrecci\u00f3n, que seguir\u00e1 a la par us\u00eda y ser\u00e1 corporal y general 36. Los tronos del v.4 significar\u00edan para San Agust\u00edn la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica, que tiene el poder de atar y desatar. Por aqu\u00ed se ve que San Agust\u00edn insiste principalmente sobre la Iglesia militante. Sin embargo, no hay que pensar que excluya la Iglesia triunfante, pues San Juan asocia \u00edntimamente la una con la otra. Los bienaventurados, sobre todo los m\u00e1rtires, as\u00ed como todos los fieles en general, reinan con Cristo ya antes de la par us\u00eda. Unos reinan mediante la vida de la gracia, los otros mediante la vida en la gloria. Por consiguiente, el milenio viene a ser como un cuadro de la vida de la Iglesia, tanto en su estadio provisorio como en el estadio definitivo. Los bienaventurados (m\u00e1rtires, confesores, etc.) reinan con Cristo en el cielo, y los fieles que vienen a este mundo reinan con Cristo mediante la vida de la gracia. \u201cLa profec\u00eda del milenio &#8211; dice el P. Alio -, que forma un cuerpo perfecto con las otras profec\u00edas del libro, es simplemente la figura del dominio espiritual de la Iglesia militante unida a la Iglesia triunfante, despu\u00e9s de la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas, hasta el fin del mundo\u201d 37.<br \/>\nAlgunos autores modernos sugieren otra interpretaci\u00f3n: \u201cLa resurrecci\u00f3n de los m\u00e1rtires simbolizar\u00eda la renovaci\u00f3n de la Iglesia despu\u00e9s de la persecuci\u00f3n de Roma, como la resurrecci\u00f3n de los huesos en Eze 37:1ss simbolizaba la renovaci\u00f3n del pueblo israelita despu\u00e9s de la dispersi\u00f3n del destierro.\u201d 38<br \/>\nEl milenarismo, despu\u00e9s de San Agust\u00edn, fue perdiendo importancia, hasta desaparecer casi completamente. Sin embargo, ha dejado curiosos vestigios, como las oraciones para obtener la gracia de la primera resurrecci\u00f3n, contenidas en antiguos libros lit\u00fargicos de la Iglesia de Occidente 39. Y en diversas \u00e9pocas han ido apareciendo obras que defienden las ideas milenaristas o muestran simpat\u00eda hacia ellas. La Iglesia no las ha condenado como her\u00e9ticas, pero s\u00ed como err\u00f3neas, poniendo en el \u00edndice de libros prohibidos varios trabajos modernos.<\/p>\n<p>Ultima batalla escatol\u00f3gica de Satan\u00e1s contra la, Iglesia,Eze 20:7-10.<br \/>\n 7 Cuando se hubieren acabado los mil a\u00f1os, ser\u00e1 Satan\u00e1s soltado de su prisi\u00f3n 8 y saldr\u00e1 a extraviar a las naciones que moran en los cuatro \u00e1ngulos de la tierra, a Gog y a Magog, y reunirlos para la guerra, cuyo ej\u00e9rcito ser\u00e1 como las arenas del mar. 9 Subir\u00e1n sobre la anchura de la tierra, y cercar\u00e1n el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descender\u00e1 fuego del cielo y los devorar\u00e1. 10 El diablo, que los extraviaba, ser\u00e1 arrojado en el estanque de fuego y azufre, donde est\u00e1n tambi\u00e9n la bestia y el falso profeta, y ser\u00e1n atormentados d\u00eda y noche por los siglos de los siglos.<\/p>\n<p> Pasados los mil a\u00f1os en que el Diablo estuvo encadenado, ser\u00e1 soltado, y entonces se dedicar\u00e1 a seducir al mundo y a juntar fuerzas para dar el \u00faltimo asalto contra Dios (v.7). Como el Imperio romano y el sacerdocio pagano, simbolizados por las dos Bestias, ya hab\u00edan desaparecido aniquilados por Jesucristo y su ej\u00e9rcito, Satan\u00e1s busca aliados y colaboradores en las hordas b\u00e1rbaras de los escitas de Gog y Magog. Para la redacci\u00f3n de este \u00faltimo episodio de la lucha entre Cristo y Satan\u00e1s, San Juan se ha inspirado en Ezequiel (v.38-39), en donde se habla de la invasi\u00f3n de Gog. Los pueblos escitas, a los que pertenec\u00edan Gog y Magog, se hicieron c\u00e9lebres en la literatura jud\u00eda despu\u00e9s de su invasi\u00f3n en Asia (630 a. C.) por su ferocidad. Ezequiel nos presenta a Israel recientemente restaurado, que habita en su tierra tranquilo y confiando m\u00e1s en la protecci\u00f3n del Se\u00f1or que en la fortaleza de sus ciudades, desprovistas de murallas. De las regiones del aquil\u00f3n llega una invasi\u00f3n feroz de pueblos desconocidos, los cuales, atra\u00eddos por la f\u00e1cil presa que Israel les ofrece, pretenden acabar con \u00e9l. Pero el Se\u00f1or interviene en favor de su pueblo, siembra la discordia en el campo de los invasores y unos a otros se destrozan totalmente.<br \/>\nJesucristo tambi\u00e9n nos habla de que al fin de los tiempos las luchas perpetuas entre la ciudad del mundo y la ciudad de Dios se agravar\u00e1n 42. Y San Pablo, escribiendo a los tesalonicenses, tambi\u00e9n dice que llegar\u00e1 un tiempo en que el hombre de iniquidad ser\u00e1 dejado libre, y \u201centonces se manifestar\u00e1 el inicuo, a quien el Se\u00f1or Jes\u00fas matar\u00e1 con el aliento de su boca, destruy\u00e9ndole con la manifestaci\u00f3n de su venida.\u201d43<br \/>\nPues lo que el Salvador y su Ap\u00f3stol nos exponen en esta forma, San Juan nos lo va a declarar inspir\u00e1ndose, como ya dijimos, en Ezequiel. Al Diablo, una vez suelto, se le permitir\u00e1 desarrollar su labor ordinaria, que es extrav\u00edan a las naciones que moran en los cuatro \u00e1ngulos de la tierra (v.8), es decir, en las fronteras del Imperio romano. Las organizar\u00e1 en torno a sus aliados Gog y Magog 44, formando con ellos un ej\u00e9rcito numeroso como las arenas del mar, Gog era para los jud\u00edos y cristianos de los primeros siglos un conductor de hordas b\u00e1rbaras contra Palestina y Jerusal\u00e9n, como lo ser\u00eda m\u00e1s tarde para el mundo cristiano Atila con sus ej\u00e9rcitos. Gog, por instigaci\u00f3n diab\u00f3lica, reunir\u00e1 una inmensa horda salvaje y b\u00e1rbara al fin de los siglos para destruir a la Iglesia de Cristo, que, como Israel despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n, viv\u00eda tranquila en torno a su Se\u00f1or. Y esa horda feroz, como los ej\u00e9rcitos de Gog en Ezequiel, subir\u00e1 por la llanura45 de la Tierra Santa para asediar el campamento de los santos y la ciudad amada (v.g), que es la Iglesia, y acabar con ella. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento se emplea con frecuencia la expresi\u00f3n subir para indicar la ida a Palestina, y sobre todo a Jerusal\u00e9n46. Y, en efecto, la tierra de que nos habla San Juan designa Palestina; y la llanura debe de ser la de Esdrel\u00f3n, lugar obligado de paso de los ej\u00e9rcitos invasores. Estas hordas invasoras deben de ser las mismas que juntaron los reyes de la tierra en Harmaged\u00f3n para luchar contra Dios y el Cordero47. Luego cercan el campamento de los santos, es decir, a los cristianos, que constituyen el verdadero pueblo de Dios, y a la ciudad amada, la Si\u00f3n del Antiguo Testamento, que aqu\u00ed representa la nueva Jerusal\u00e9n, la Iglesia de Cristo. Pero Dios acudir\u00e1 en auxilio de los suyos. Como en Ezequiel48 y como en la literatura apocal\u00edptica, la victoria se obtiene sin necesidad de lucha49. El Se\u00f1or har\u00e1 descender fuego del cielo y los devorar\u00e1. Con esto, el ej\u00e9rcito invasor quedar\u00e1 totalmente destrozado. Satan\u00e1s, que hab\u00eda tratado por todos los medios de destruir a la Iglesia, ser\u00e1 definitivamente encarcelado. Ya no podr\u00e1 volver a intentar la ruina de la nueva Jerusal\u00e9n. As\u00ed terminar\u00e1n las luchas seculares entre las dos ciudades: la de Dios y la del Diablo. Se trata, naturalmente, de las luchas de las naciones infieles y de las herej\u00edas contra la Iglesia, que al final de los tiempos se desencadenar\u00e1n con redoblado encarnizamiento. Una vez vencido el Drag\u00f3n en este combate final, ser\u00e1 arrojado en el lago de fuego, en donde le hab\u00edan precedido la Bestia y el seudoprofeta, y en donde ser\u00e1n atormentados d\u00eda y noche por los siglos de los siglos (v.10). La derrota de Satan\u00e1s ser\u00e1 definitiva. Ya no volver\u00e1 a salir m\u00e1s del infierno, en donde se encontr\u00f3 con los emperadores que encarnaron a la Bestia, y los sacerdotes paganos y seudodoctores que combatieron el nombre de Cristo, tratando de seducir a los fieles50. All\u00ed ser\u00e1n atormentados sin fin, eternamente. El autor sagrado ense\u00f1a claramente la eternidad de las penas del infierno. Y parece contemplar un per\u00edodo en que los enemigos de Dios y de su Iglesia desaparecer\u00e1n totalmente. Tal vez se refiera al t\u00e9rmino del ciclo de la Iglesia perseguida y militante y al comienzo de la Iglesia triunfante. Se cierra el tiempo para dar principio a la eternidad51.<\/p>\n<p>Juicio final,Eze 20:11-15.<br \/>\n 11 Vi un trono alto y blanco, y al que en \u00e9l se sentaba, de cuya presencia huyeron el cielo y la tierra, y no dejaron rastro de s\u00ed. 12 Vi a los muertos, grandes y peque\u00f1os, que estaban delante del trono; y fueron abiertos los libros, y fue abierto otro libro, que es el libro de la vida. Fueron juzgados los muertos, seg\u00fan sus obras, seg\u00fan las obras que estaban escritas en los libros. 13 Entreg\u00f3 el mar los muertos que ten\u00eda en su seno, y asimismo la muerte y el infierno entregaron los que ten\u00edan, y fueron juzgados cada uno seg\u00fan sus obras. 14 La muerte y el infierno fueron arrojados al estanque de fuego; \u00e9sta es la segunda muerte, el estanque de fuego, 15 y todo el que no fue hallado escrito en el libro de la vida fue arrojado en el estanque de fuego.<\/p>\n<p> El autor sagrado pone con esta escena punto final a todas las luchas y agitaciones terrestres. Toda oposici\u00f3n contra Cristo y su Iglesia es desterrada para siempre. De este modo se podr\u00e1 volver a una paz y a una felicidad que superar\u00e1n con mucho la paz y la felicidad de nuestros primeros padres en el para\u00edso terrenal52. Ser\u00e1 la felicidad ininterrumpida del cielo.<br \/>\nSan Juan contempla a Jesucristo sentado en un trono, en disposici\u00f3n de juzgar al mundo. Es el juicio final, con el cual se pone t\u00e9rmino al drama terrestre. Dios va a asignar a cada uno la suerte que le han merecido sus obras por toda la eternidad. Dios mismo es el que juzga 53. El Juez supremo aparece sobre un trono. Y ante su presencia se produce un cataclismo, pues desaparecen el cielo y la tierra (v.11). El profeta Isa\u00edas tambi\u00e9n emplea una imagen bastante parecida: \u201cLa milicia de los cielos se disuelve, se enrollan los cielos como se enrolla un libro; y todo su ej\u00e9rcito caer\u00e1 como caen las hojas de la vid, como caen las hojas de la higuera.\u201d54. A la apertura del sexto sello 55 se produjo una escena muy semejante, en la cual se debe de inspirar nuestro pasaje. Cuando Dios interviene en la historia, los elementos del cosmos se conmueven ante la presencia de su soberano Se\u00f1or. La magnitud del cataclismo presente &#8211; el cielo y la tierra huyeron sin dejar rastro de s\u00ed &#8211; indica la importancia de la intervenci\u00f3n divina.<br \/>\nEl trono sobre el cual aparec\u00eda sentado Dios, el Juez supremo, era alto, para significar de alg\u00fan modo la alta dignidad de quien se sienta en \u00e9l56. Su color era blanco, propio de los personajes celestes, y que simboliza la victoria, la santidad, la justicia y al mismo tiempo la misericordia 57. La majestad del que se sienta en el trono es tan grande, que los cielos y la tierra no pueden soportarla y desaparecen sin dejar ning\u00fan vestigio. Ser\u00e1n reemplazados por un cielo nuevo y una tierra nueva 58.<br \/>\nSan Juan ve despu\u00e9s delante del trono a los muertos que hab\u00edan de ser juzgados (v.1a). Eran los hombres que hab\u00edan muerto, pero que ahora hab\u00edan vuelto a la vida. La multitud estaba compuesta de personajes que en el mundo fueron socialmente poderosos y grandes; pero tampoco faltaban los humildes y de condici\u00f3n baja. Todos estaban de pie delante del trono, esperando la sentencia del Juez supremo. Guando todos estuvieron reunidos, fueron abiertos varios libros. En unos estaban escritas las obras buenas y malas de cada uno de los hombres que hab\u00edan de ser juzgados; pues, como dice el Libro de Henoc, \u201ctodo pecado es anotado d\u00eda por d\u00eda en el cielo en presencia del Alt\u00edsimo.\u201d59 Seg\u00fan lo que resultare de estos libros, recibir\u00e1 cada uno la sentencia. Para unos ser\u00e1 la bienaventuranza, para otros la condenaci\u00f3n eterna. La Sagrada Escritura nos habla con frecuencia de los libros de Dios, como para indicar que en el juicio divino se sabr\u00e1n todas las cosas que hicieron los mortales. Es un modo humano de concebir y expresar las cosas divinas, que de otra manera no podemos declarar. En realidad, como dice San Agust\u00edn 60, Dios no necesita de libros ni memoria para acordarse de lo que ha hecho cada uno. Su presciencia divina lo conoce todo y nada podr\u00e1 escapar a su juicio infalible. Todos ser\u00e1n juzgados seg\u00fan sus obras. De donde se sigue que no basta la sola fe para salvarse, sino que son necesarias las obras buenas. En otro libro, es decir, en el libro de la vida61, est\u00e1n escritos los nombres de los predestinados para la vida eterna. Cuantos no est\u00e9n inscritos en este libro ser\u00e1n arrojados al conocido lago de fuego (v.15). Del libro de la vida se habla bastantes veces en la Biblia62.<br \/>\nTodos los muertos tendr\u00e1n que comparecer a juicio. Nadie se librar\u00e1 de \u00e9l. Porque tanto el Mar, como la Muerte y el Infierno o Seol entregaron los muertos que ten\u00edan en su seno para que fueran juzgados seg\u00fan sus obras (v.15). El Mar, el Seol (Infierno) y la Muerte est\u00e1n aqu\u00ed personificados como tres monstruos insaciables 63 o como poderosos carceleros que ten\u00edan a los muertos encerrados en remot\u00edsimas prisiones. Sin embargo, ante el mandato de Dios, tienen que entregar d\u00f3cilmente las presas que consideraban suyas. En el Sal 139:8-9, el cielo, el mar y el seol son s\u00edmbolos de los lugares m\u00e1s secretos e inaccesibles. Aqu\u00ed significan que no hay lugar, por muy oculto que sea, que no tenga que restituir todos los muertos. Ni uno solo de ellos podr\u00e1 librarse del juicio de Dios. El Seol (\u00f3 \u00ab\u03b1\u03b9\u03b4\u03b7\u03c2), que frecuentemente se traduce por infierno, no designa el lugar en donde los condenados ser\u00e1n atormentados por toda la eternidad. El seol, en el Antiguo Testamento, designaba una regi\u00f3n tenebrosa, una especie de caverna adonde iban las almas de todos los hombres, buenos y malos, despu\u00e9s de la muerte. En \u00e9l no se daban ni premios ni castigos. Los muertos viv\u00edan en el Sheol  en un estado de semiinconsciencia y eran considerados como sombras de la existencia terrena64. Por consiguiente, el seol (6 \u00ab\u03b1\u03b9\u03b4\u03b7\u03c2), en el pasaje del Apocalipsis que estamos comentando, designa un lugar provisional que ha de desaparecer cuando Dios llame a juicio a los muertos.<br \/>\nLa Muerte y el Seol, personificados, son castigados como culpables: fueron arrojados al estanque de fuego (v.14). Este castigo significa la ruina de su poder sobre la humanidad restaurada, es decir, sobre los elegidos. Su tiran\u00eda no se ejercitar\u00e1 ya m\u00e1s sobre los predestinados, sino sobre los r\u00e9probos. La victoria de Cristo sobre el pecado lleva consigo la victoria sobre la muerte, que naci\u00f3 del pecado65. San Pablo nos dice que \u201cel \u00faltimo enemigo reducido a la nada ser\u00e1 la muerte.\u201d66 En el mundo futuro no existir\u00e1 la muerte, como suced\u00eda en el para\u00edso terrenal antes del pecado original67. Y, sin la muerte, el seol no tendr\u00e1 ya m\u00e1s raz\u00f3n de ser.<br \/>\nEl estanque de fuego, adonde fueron arrojados la muerte y el seol, es identificado con la segunda muerte, es decir, la condenaci\u00f3n eterna. Se le llama segunda muerte por contraposici\u00f3n a la primera muerte, que se da cuando el hombre sale de este mundo. Esta segunda muerte, que supone la condenaci\u00f3n eterna, es lo mismo que el infierno o estanque de fuego. En \u00e9l ser\u00e1n arrojados todos los hombres culpables y en \u00e9l padecer\u00e1n eternos suplicios los que no est\u00e1n inscritos en el libro de la vida (v.15)68. Son todos aquellos que no quisieron aprovecharse de las gracias que Jesucristo y su Iglesia les ofrec\u00edan. Esos tales ser\u00e1n arrojados al lago de fuego y de vida en premio de su buena conducta (Exo 32:32; Sal 69:29; Sal 139:16). En dicho libro tambi\u00e9n est\u00e1n escritos los predestinados a la gloria (Flp 4:3; Rev 3:5; Rev 13:8; cf. Lev 10:20. Heb 12:23). azufre, al fuego eterno, en donde habr\u00e1 llanto y crujir de dientes 69, fuego reservado para el Diablo y para cuantos le siguieron70. Con esto termina la historia del mundo.<br \/>\nEl autor del Apocalipsis hace hincapi\u00e9, sobre todo, en la resurrecci\u00f3n de los que no estaban inscritos en el libro de la vida. Despu\u00e9s nos declarar\u00e1 la suerte dichosa de los justos en la nueva Jerusal\u00e9n. Hay, pues, una resurrecci\u00f3n final para buenos y malos. Pero para los buenos ser\u00e1 resurrecci\u00f3n para la vida; en cambio, para los malos ser\u00e1 resurrecci\u00f3n para la muerte eterna, para el juicio eterno71.<\/p>\n<p>  1 Cf. P. Gaechter, The Original Sequence of Ap 20-22: Theological Studies 10 (1949) 485-521; M. C. Tenney, The Importance and Exegesis of Revelation 20:1-8: Bibliotheca Sacra ni (1954) 137-148; J. M. Kik, Revelation Twenty (Filadel\u00f1a 1955) IX-92; R. Summers, Revelation 20. An Interpretation: Review and Expositor 57 (1960) 176-183. &#8211; 2 Rev 9:1. &#8211; 3 Rev 1:18. &#8211; 4 Cf. Rev 12:9. &#8211; 5 Cf. Gen 3:1-19. &#8211; 6 Sab 2:24. &#8211; 7 Rev 20:2.3.5.6.7. &#8211; 8 Rev 20:10. &#8211; 9 Cf. Me 3:27; Lev 2:21. EnHenoc (18:12-16; 19:1-2; 21:1-6) se habla tambi\u00e9n del encadenamiento de los \u00e1ngeles malos. &#8211; 10 \u201cAlligatio diaboli &#8211; dice San Agust\u00edn &#8211; est non permitti exercere totam tentationem quam potest\u201d (De ch\u00edtate Dei 20:8:1). &#8211; 12 Sal 72:5-7\u00b7 &#8211; 11 Jer 31:35- &#8211; 13 Lev 1:33. &#8211; 14 Mat 19:28; Le 22.29-30. &#8211; 15 1Co 6:2-3; cf. Lev 22:30. &#8211; 16 Isa 9:6. &#8211; 17 Flp 2:7-11. &#8211; 18 Rev 19:16. &#8211; 19 M. Garc\u00eda Cordero, o.c. p.204. &#8211; 20 Cf. Sal 110:4; Heb 5:9; Heb 7:11.17. &#8211; 21 Mt 5:10. &#8211; 22 Del milenio ya hemos hablado en la Introducci\u00f3n p.31iss. All\u00ed tambi\u00e9n se puede ver la bibliograf\u00eda sobre este tema. &#8211; 23 El primer libro que nos habla en el Antiguo Testamento de la retribuci\u00f3n en la vida futura es el de Daniel (12:2-3). Despu\u00e9s tambi\u00e9n hablar\u00e1 el libro 2 de los Macabeos (7:9.14.23; 12:43-46) y el libro de la Sabidur\u00eda (3:1; 5:1.5.15.16). &#8211; 24 M. Garc\u00eda Cordero, o.c. p.205-206. &#8211; 25 Cf. H. Bruders, La part de la Chronique ju&#8217;ive dans les erreurs de l&#8217;histoire universelle: NRTh 56 (1934) 937-939. &#8211; 26 Cf. Eusebio, Hist. Eccl. 39:11-13. &#8211; 27 Cf. San Justino, Dialogo con Trif\u00f3n 80-81. &#8211; 28 San Ireneo, Adv. haer. 5:29:3ss; 5:31:1-2; 32:1; 35,i; 35:2: PG 7:1201-1221. &#8211; 29 Tertuliano, Adv. Marcionem 3:24: PL 2:355-356. &#8211; 30 Cf. eusebio, Hist. Eccl. 7:24. &#8211; 31 Cf. Pro\u00ed. in Cant; De principiis 2:11:2. &#8211; 32 Cf. In haiam 18: PL 24:627. &#8211; 33 Serm. 259:2. &#8211; 34 De civitate Dei 20:7:1-2: PL 41:666-668. &#8211; 35 Rom 6:1-10; Gol 3:1-2; Flp 3:20; cf. Jua 5:25-28. &#8211; 36 E. B. Allo, o.c. p-324- &#8211; 37 E. B. Allo, o.c. p.328. &#8211; 38 M. E. Boismard, L&#8217;Apocalypse, en La Sainte Bible dej\u00e9rusalem p.79. &#8211; 39 Cf. Dom Leclercq, Mill\u00e9narisme, en Dic\u00ed. d&#8217;arch\u00e9ol. et liturgie XI 1192-1194. &#8211; 40 El P. Manuel de Lacunza y D\u00edaz naci\u00f3 en Santiago de Chile en 1731. En 1747 entr\u00f3 en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Muri\u00f3 el 17 de junio de 1801. En los \u00faltimos quince a\u00f1os de su vida se dedic\u00f3 al estudio del problema milenarista. El fruto de su estudio cristaliz\u00f3 en un libro cuyo t\u00edtulo era La venida del Mes\u00edas en gloria y majestad. Cf. Beltr\u00e1n Villegas, El milenarismo y el Antiguo Testamento a trav\u00e9s de Lacunza: Dissertatio ad Laureara apud Pontif. Athenaeum \u201cAngelicum\u201d (Valpara\u00edso 1951); A. F. Vaucher, Une c\u00e9l\u00e9brit\u00e9 oubli\u00e9e: le P. Manuel de Lacunza y D\u00edaz, S. I. (1731-1801) (Coilonges-sous-Sal\u00e9ve 1941). &#8211; 41 Cf. A AS 36 (1944) 212. Adem\u00e1s de la bibliograf\u00eda ya dada en las p. 31955, ofrecemos la que sigue sobre el milenarismo: E. B. Allo, L&#8217;Apocalypse de S\u00ed. \/ean3 (Par\u00eds 1933) p.LXIU-LX1V.CXII-CXLIII; id., St. Paul et la double r\u00e9surrection corporelle: RB 41 (1932) 187-209; W. A. Brown, Millenium, en A Dictionary ofthe Bible (Hastings) 3 (1900) 370-373; A. Har-Nack, Millenium, en The\u00e9ncyclopedia Britannica n.a ed. 18 (1911) 460-463; T. de bel\u00e1uste-gui, La conversi\u00f3n de los jud\u00edos y el fin de las naciones (Barcelona 1922); A. Colunga, Los sentidos de las profec\u00edas: Actas del Congreso Internacional de Apolog\u00e9tica 2 (Vich 1910) p.63-81; H. Hopfl, De regno mul\u00e9 annorum in Apocalypsi: VD 3 (1923) 206-210.237-241; ch. journet, La signification des proph\u00e9ties touchant le royanme de Dieu: accord partiel d&#8217;un j\u00e9suite et d&#8217;un adventiste: Nova et Vetera 17 (1942) 438-451; J. B. frey, Le conflit entre le messianisme de Jes\u00fas et le messianisme des juifs de son temps: Bi 14 (1933) 133-149-269-293; O. Cullmann, Le Re-tour du Christ esperance de l&#8217;\u00e9glise selon le Nouveau Testament: Coll Gahiers Th\u00e9ologiques de l&#8217;Actualit\u00e9 Protestante (Par\u00eds-Neuch\u00e1tel 1948); C. H. Schaible, Las primeras ediciones de la obra de Lacunza: Revista Chilena de Historia y Geograf\u00eda ni (1948) 205-271; R. Silva Castro, En torno a la bibliograf\u00eda de Lacunza: ibid. 105 (1944) 167-182. &#8211; 42 Mt 24:21-22. &#8211; 43 2Te 2:3-8. &#8211; 44 Magog es citado en Gen 10:2 como hijo de Jeft\u00e9. En Eze 38:2, Magog es el pa\u00eds o el reino del pr\u00edncipe Gog. Este pa\u00eds estaba situado probablemente cerca del mar Caspio. En la literatura apocal\u00edptica posterior, Gog y Magog designan claramente dos pueblos. Para el autor del Apocalipsis simbolizan las naciones paganas coligadas por el diablo contra la Iglesia. Cf. A. gelin, o.c. 658. &#8211; 45 N\u00e1car-Colunga tienen la anchura; pero \u03c4\u03bf \u03c4\u03c4\u03bb\u03ac\u03c4\u03bf\u03c2 tambi\u00e9n se puede traducir por la Ranura,&#8217;que parece estar m\u00e1s en conformidad con el pensamiento de San Juan. &#8211; 46 Cf. Lev 2:4. &#8211; 48 Eze 38:22; Eze 38:3Eze 9:6. &#8211; 47 Rev 16:16. &#8211; 49 Cf. Rev 11:5. &#8211; 50 Rev 13:11-17. &#8211; 51 M. Garc\u00eda Cordero, o.c. p.21o. &#8211; 52 Cf. J. H. Michael, A Vision ofthe Final Judgement, Ap 20:11-15: ExpTim 63 (1951&#8242; 1952) 199-201. &#8211; 53 En otros pasajes del N. T. es Jesucristo el juez del mundo (Mat 16:27; Mat 25:31-46; Jn 5. 24; Hec 17:31; 2 Cor 5&gt;io), y ejecuta el juicio en nombre de Dios Padre (Jua 5:24; Act 17.31)\u00b7 pues s\u00f3lo Dios es juez (Mat 18:35; Rom 14:10). &#8211; 54 1834:4. &#8211; 55   Rev 6:12-14.  &#8211; 56 Is\u00f3.i. &#8211; 57 Rev 6:2; Rev 19:8. &#8211; 58 Rev 21:1. &#8211; 59 Libro de Henoc 98:7. &#8211; 60   De civitate Dei 20:14-15.   &#8211; 61 Gf Rev 3:5; Rev 13:8; Rev 17:8; Rev 21:27. A prop\u00f3sito de los libros en que estaban escritas las Due\u00f1as y las malas acciones, cf. Isa 65:6; Jer 22:30; Dan 7:10; Mal 3:16; Sal 139:16. &#8211; 62 En el libro de la vida tiene Dios escritos a sus amigos, a quienes se prometen largos a\u00f1os &#8211; 63 Rev 1:18; cf. Pro 27:20. &#8211; 64 Cf. J. Salguero, Antropolog\u00eda hebrea e incertidumbre sobre la otra vida: CultBib 19 (1962) 93-ss. &#8211; 65 Rom 5:12. &#8211; 66 1Co 15:26.54-50. &#8211; 67 Rev 21:4; cf. Isa 25:8. &#8211; 68 Mat 25:41-45 &#8211; 69 Mat 8:12; Mat 13:42.50; Mat 22:13. &#8211; 70 Rev 20:935. &#8211; 71Jn 5:29.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>abismo.<\/b> El lugar donde los demonios son encarcelados mientras llega su sentencia final para que sean lanzados al lago de fuego (<i>vea las notas sobre<\/i> <span class='bible'>Apo 9:1<\/span><i>;<\/i> <span class='bible'>2Pe 2:4<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El cap\u00edtulo <span class='bible'>Apo 19:1-21<\/span> termina con la batalla de Armaged\u00f3n y la segunda venida de Cristo, acontecimientos que marcan el final de la tribulaci\u00f3n. Los sucesos del cap\u00edtulo <span class='bible'>Apo 20:1-15<\/span> (la atadura de Satan\u00e1s, el reino milenario de Cristo sobre la tierra, la rebeli\u00f3n final de Satan\u00e1s y el juicio ante el gran trono blanco), se ubican entre el fin de la tribulaci\u00f3n y la creaci\u00f3n de cielos nuevos y tierra nueva que se describe en los cap\u00edtulos <span class='bible'>Apo 21:1-27<\/span> y <span class='bible'>Apo 22:1-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tYa se ha tratado la destrucci\u00f3n final y completa de la ramera, la Babilonia simb\u00f3lica (cap\u00edtulo 17,18), y la ruina final y completa de las dos bestias (cap\u00edtulo 19). Ahora resta presentar la destrucci\u00f3n final y completa de Satan\u00e1s.<br \/>\n\tEn este cap\u00edtulo Satan\u00e1s es atado y aprisionado por \u00abmil a\u00f1os\u00bb. Durante este tiempo simb\u00f3lico reinan los m\u00e1rtires y dem\u00e1s santos. Al fin de los mil a\u00f1os Satan\u00e1s es suelto por un poco de tiempo, y juntamente con las naciones inconversas prepara ataque contra el pueblo de Dios, pero un fuego de Dios desciende y los destruye. Entonces Satan\u00e1s es echado en el lago de fuego y azufre. Luego viene el Juicio Final. <\/p>\n<p>\t20:1 &#8212; Vi a un \u00e1ngel que descend\u00eda del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano &#8212;<br \/>\n\t&#8212; Vi a un&#8230; abismo &#8212; En 9:1 Satan\u00e1s ten\u00eda la llave y abri\u00f3. Ahora la llave est\u00e1 en el poder del \u00e1ngel que descendi\u00f3 del cielo y encierra al diablo en el abismo.<br \/>\n\t&#8212; y una cadena en la mano &#8212; La cadena es s\u00edmbolo de refrenamiento o limitaci\u00f3n. Ya que ha habido victoria sobre \u00e9l, por medio de la obra de Cristo y la paciencia (perseverancia, constancia) de los santos, Satan\u00e1s no puede controlar libremente a las naciones, ni controlar al hombre contra su voluntad (Rom 7:23, el control de Satan\u00e1s sobre el inconverso).<br \/>\n\t\u00bfQui\u00e9n dir\u00e1 que son literales la llave, el abismo, y la cadena? \u00bfD\u00f3nde es este abismo? \u00bfC\u00f3mo puede el diablo caber en \u00e9l, si tiene una cola que alcanza las estrellas (12:4)? Nadie afirma que son literales estas cosas, como otras muchas en este libro. No obstante, para sostener la falsa teor\u00eda del premilenarismo, los defensores de esa doctrina tienen que hacer literales ciertas partes de este pasaje. Lo hacen arbitrariamente y seg\u00fan su conveniencia, pero al hacerlo muestran su inconsecuencia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL ENCADENAMIENTO DE SATAN\u00c1S<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Apocalipsis 20:1-3<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El abismo era una vasta caverna subterr\u00e1nea que hab\u00eda debajo de la tierra, algunas veces considerada como el lugar al que iban los muertos, y otras como el lugar donde ciertos pecadores estaban aguardando el castigo. Se llegaba all\u00ed por una grieta que penetraba en la tierra, que fue la que el \u00e1ngel cerr\u00f3 para encerrar al Diablo en el abismo.<br \/>Era el abismo lo que los demonios tem\u00edan m\u00e1s que nada. En la historia el endemoniado gadareno, los demonios ped\u00edan a Jes\u00fas que no los mandara al abismo <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 8:31<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p>El sello se pon\u00eda en la grieta para asegurarse de la buena guarda del prisionero, como se puso en la tumba de Jes\u00fas para asegurarse de que no saliera de all\u00ed <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 27:66<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p>El Diablo tiene que estar preso en el abismo por un per\u00edodo de mil a\u00f1os. Aun la manera en que se usa en la Escritura la palabra <em>mil <\/em>nos advierte del peligro de interpretarla literalmente. El<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Sal 50:10<\/span>  dice que el ganado que hay en mil colinas pertenece a Dios; y en <span class='bible'>Job 9:3<\/span>  se dice que un hombre no puede contestar a Dios ni en una entre mil veces. Mil se usa sencillamente para describir un n\u00famero considerablemente grande.<\/p>\n<p>Cuando acabe ese per\u00edodo, el Diablo quedar\u00e1 libre por un poco de tiempo. H. B. Swete sugiere que la raz\u00f3n para. dejar en libertad al Diablo es la siguiente. En un per\u00edodo de paz y de justicia, cuando la oposici\u00f3n, por as\u00ed decirlo, no exist\u00eda, ser\u00eda f\u00e1cil que la gente mantuviera la fe sin pensarlo. El dejar en libertad al Diablo supon\u00eda un tiempo de prueba para los cristianos, y hay veces en que un tiempo de prueba es esencial si se ha de mantener la realidad de la fe.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 20<\/p>\n<p>2. EL JUICIO SOBRE SAT\u00c1N (20,1-10) <\/p>\n<p>Con el juicio sobre la bestia y sus adeptos se ha privado a Sat\u00e1n de los instrumentos con cuya ayuda hab\u00eda intentado con \u00e9xito contraponer en la tierra un reino contrario al reino de Dios fundado por Cristo y a su manifestaci\u00f3n hist\u00f3rica provisional en la Iglesia. Para llevar adelante esta tentativa ahora ya s\u00f3lo puede contar de nuevo consigo mismo. Adem\u00e1s, con la parus\u00eda (19,11-16) se ha modificado radicalmente su situaci\u00f3n. Ya con la acci\u00f3n redentora de Cristo estaba dada por perdida su posici\u00f3n (cf 12,7-12). Sin embargo, a pesar de haber cambiado con la historia de Jes\u00fas la realidad del hombre y del mundo (cf. comentario a 12,9-11), se le hab\u00eda dejado un plazo para continuar sus maquinaciones en la tierra (12,12). La dilaci\u00f3n ha llegado a su t\u00e9rmino. El poder\u00edo aparente que hasta aqu\u00ed hab\u00eda podido Sat\u00e1n seguir simulando todav\u00eda algo en la historia, queda desenmascarado al fin como tal de forma tangible para todo el mundo, y esto sucede todav\u00eda dentro del \u00e1mbito de la historia y en el terreno del mundo de otrora. As\u00ed pues, la realidad oculta de la salvaci\u00f3n, que era conocida a los creyentes y estaba ya presente, se pone visiblemente de manifiesto no ya precisamente tras la conclusi\u00f3n de la historia universal, sino todav\u00eda una vez durante su transcurso. Este pensamiento fundamental parece caracterizar como Leitmotiv los desarrollos no f\u00e1cilmente comprensibles relativos al encadenamiento de Sat\u00e1n, al reinado milenario y a la subsiguiente puesta en libertad del demonio por breve tiempo. <\/p>\n<p>a) El reino de los mil a\u00f1os (20,1-6) <\/p>\n<p>1 Y vi a un \u00e1ngel que bajaba del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. <\/p>\n<p>En una nueva visi\u00f3n, que no est\u00e1 acoplada a la del jinete vencedor, ve Juan a un \u00e1ngel que desciende del cielo a la tierra. Los objetos que lleva en la mano permiten adivinar su encargo. La \u00abllave del abismo\u00bb la tiene en custodia Cristo (cf. 1,18); una vez se hab\u00eda entregado ya a un \u00e1ngel ca\u00eddo (9,1), que abriendo el abismo deb\u00eda desencadenar la quinta plaga de las trompetas (cf. comentario a 9,1s). Ahora bien, el \u00e1ngel de Dios tiene el encargo de abrirlo, no para dar libertad a los demonios, sino para encerrar a su cabecilla supremo; esto se echa de ver por la cadena que lleva en la mano. <\/p>\n<p>2 Se apoder\u00f3 del drag\u00f3n, de la serpiente antigua que es el diablo y Sat\u00e1n, y lo encaden\u00f3 por mil a\u00f1os. <\/p>\n<p>El \u00e1ngel cumple su encargo sin dificultad; el drag\u00f3n debe dejarse encadenar como impotente, pues, pese a su peligrosidad, de la que anteriormente se hab\u00edan presentado im\u00e1genes terror\u00edficas, hace ya tiempo que est\u00e1 desarmado y despose\u00eddo. <\/p>\n<p>La repetici\u00f3n de su caracter\u00edstica de 12,9 trata aqu\u00ed de recordar no tanto lo que tiene de siniestro su persona y su voluntad, como esta sumisi\u00f3n ha tenido ya lugar, explicando a la vez por qu\u00e9 resulta tan f\u00e1cil al \u00e1ngel el desempe\u00f1o de su encargo. <\/p>\n<p>La escena de desenmascarar a Sat\u00e1n s\u00f3lo descubre su especial significaci\u00f3n si la considera en funci\u00f3n de la intenci\u00f3n paren\u00e9tica fundamental del Apocalipsis. Pone el poder aparente del adversario de Dios ante los ojos de quienquiera que lo aborda en nombre de Dios de manera tan sencilla y tan obvia, que los creyentes pueden enfrentarse con \u00e9l sin temor y con absoluta seguridad. <\/p>\n<p>En la escena de encadenar a Satan\u00e1s se modifica en sentido b\u00edblico un motivo antiqu\u00edsimo que se puede hallar en los mitos de casi todos los pueblos, pero que ten\u00eda especial significado en representaciones religiosas dualistas, como las persas: la retenci\u00f3n del poder destructor del mal presentido en todas partes en la naturaleza y en la historia 74. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>74. En la imagen de encadenar a Sat\u00e1n utiliza un motivo mitol\u00f3gico muy antiguo y muy propagado. No s\u00f3lo se halla en las sagas orientales del mundo de los \u00ednferos, sino que emerge tambi\u00e9n en los Edda, en el Fenriswolf encadenado. Lo que m\u00e1s se acerca a la descripci\u00f3n de Rev 20:1-6 es el mito iranio del encadenamiento de la serpiente Azhi Dahaka, que tambi\u00e9n logra soltarse una vez antes de ser sometida definitivamente. La idea de que poderes espirituales malignos son encerrados en una prisi\u00f3n est\u00e1 utilizada tambi\u00e9n en Isa 24:21 s y se halla con mucha frecuencia, sobre todo, en la apocal\u00edptica jud\u00eda tard\u00eda (por ej. en Ap de Henoc 10,4-10; 18,12-19,3; 21,1-10, etc.) <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>3 Lo arroj\u00f3 al abismo, que cerr\u00f3 y sell\u00f3, para que no extraviase m\u00e1s a las naciones, hasta que se cumplieran los mil a\u00f1os. Despu\u00e9s de esto habr\u00e1 de ser soltado por un poco de tiempo. <\/p>\n<p>Excluir a Sat\u00e1n de la historia es una disposici\u00f3n de Dios garantizada (el sello de Dios sobre la puerta) por un per\u00edodo de mil-a\u00f1os, es decir, por un tiempo relativamente largo 75. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>75. El n\u00famero mil s\u00f3lo tiene aqu\u00ed valor de s\u00edmbolo. En la concepci\u00f3n irania del mundo desempe\u00f1aba un papel en la divisi\u00f3n del tiempo del mundo, cuyo transcurso se conceb\u00eda en per\u00edodos sucesivos de mil a\u00f1os cada uno. El juda\u00edsmo tom\u00f3 sin duda de aqu\u00ed el n\u00famero para concretar su idea de la semana del mundo. Se conceb\u00eda el tiempo del mundo conforme al modelo de la obra de seis d\u00edas de la creaci\u00f3n, seguida de un s\u00e9ptimo d\u00eda, como d\u00eda de reposo; tras los seis mil a\u00f1os de historia del mundo viene el s\u00e1bado del mundo que dura 1000 a\u00f1os (cf. Ep\u00edstola de Bernab\u00e9 15,3 ss). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>Durante esta \u00e9poca no tiene el diablo ning\u00fan g\u00e9nero de influencia inmediata sobre el acontecer del mundo y tiene que dejar tranquila a la humanidad. Mirando adelante a 20,7-10, se indica ya aqu\u00ed lo que suceder\u00e1 una vez transcurrido el tiempo prefijado: despu\u00e9s el demonio \u00abhabr\u00e1 de ser soltado\u00bb -es decir, seg\u00fan el designio divino- brevemente en libertad por \u00faltima vez; s\u00f3lo entonces se pronunciar\u00e1 sobre \u00e9l la sentencia final. <\/p>\n<p>4 Y vi tronos, y a los que se sentaron en ellos, y se les dio poder de juzgar. Y vi las almas de los que hab\u00edan sido decapitados por causa del testimonio de Jes\u00fas y de la Palabra de Dios, y a cuantos no hab\u00edan adorado la bestia ni su imagen, ni hab\u00edan recibido la marca en la frente ni en la mano, y revivieron y reinaron con Cristo por mil a\u00f1os. 5 Los dem\u00e1s muertos no revivieron hasta que se hubieron cumplido los mil a\u00f1os. Esta es la primera resurrecci\u00f3n. <\/p>\n<p>En vano buscamos una relaci\u00f3n que nos informe de c\u00f3mo van las cosas en la tierra durante el reinado de los mil a\u00f1os. La visi\u00f3n que nos dice mediatamente algo sobre este particular, se desarrolla en el cielo. Representa una sesi\u00f3n judicial. Qui\u00e9nes sean los jueces es cosa sin importancia para la instrucci\u00f3n que se quiere dar en esta visi\u00f3n; por esta raz\u00f3n no se mencionan. Ante el tribunal comparecen dos grupos sobre los que hay que sentenciar. El primer grupo lo constituyen los m\u00e1rtires 76, que ya en 6,9 se hab\u00edan caracterizado de la misma manera; el segundo grupo es el de los confesores, que durante el tiempo del Anticristo dieron buena prueba de s\u00ed en la fe (cf. 13,8.15-17; 15,2), aunque sin tener necesidad de dar por ella el testimonio de su sangre. A unos y otros asignan los jueces en el cielo como recompensa una nueva vida despu\u00e9s de la muerte, la cual, como ya se dijo anteriormente (5,10), significa participaci\u00f3n en la soberan\u00eda de Cristo sobre el mundo (cf. 2,26s; 3,21). <\/p>\n<p>Que su participaci\u00f3n en la soberan\u00eda se restrinja al per\u00edodo del destierro de Sat\u00e1n del mundo resulta poco comprensible a primera vista. La visi\u00f3n presenta un cuadro del cielo que debe, por tanto, considerarse tambi\u00e9n como el lugar en que se hallan los que reinan juntamente con Cristo. Adem\u00e1s se dice impl\u00edcitamente que su recompensa presente no es la definitiva; m\u00e1s bien se trata \u00fanicamente de informar sobre cu\u00e1l ser\u00e1 su suerte durante los \u00abmil a\u00f1os\u00bb. De importancia decisiva para la recta inteligencia del conjunto ser\u00e1 descubrir qu\u00e9 sentido tiene aqu\u00ed la aserci\u00f3n \u00abrevivieron\u00bb La resurrecci\u00f3n corporal s\u00f3lo tiene lugar m\u00e1s tarde, inmediatamente antes del juicio final (v. 13), tanto para los buenos como para los malos (cf. v. 12 y, 15). De los \u00abdem\u00e1s muertos\u00bb -que en el contexto de este pasaje son los adeptos de la bestia- se dice aqu\u00ed expresamente que no reviven. Una segunda resurrecci\u00f3n corporal de los buenos es inconcebible y ser\u00eda adem\u00e1s un contrasentido. La \u00abprimera resurrecci\u00f3n\u00bb puede, por tanto, significar \u00fanicamente una realidad trascendente, es decir, una situaci\u00f3n que se da por encima de la realidad terrestre, aunque no sin importancia para \u00e9sta ni sin influjo sobre ella. La visi\u00f3n misma indica esta circunstancia por el hecho de no desarrollarse en la tierra, sino en el cielo. Vistos todos los datos en conjunto, s\u00f3lo queda una interpretaci\u00f3n plausible: La \u00abprimera resurrecci\u00f3n\u00bb es la participaci\u00f3n en la gloria y, por tanto, tambi\u00e9n en la soberan\u00eda de Cristo glorioso. Esta participaci\u00f3n se otorga a aquellos que sacrificaron su vida por la confesi\u00f3n de Cristo o que, aun sin martirio, con la fe en \u00e9l atravesaron la puerta de la muerte y pasaron a la verdadera vida; su \u00abmuerte primera\u00bb fue para ellos su \u00abprimera resurrecci\u00f3n\u00bb. A todos los dem\u00e1s les aguarda despu\u00e9s de la muerte primera (cf. 19,21) \u00abla segunda muerte\u00bb, como se dice en el vers\u00edculo siguiente; lo que con \u00e9sta se quiere dar a entender se explica despu\u00e9s (20,14). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>76. El trato de preferencia dado a los m\u00e1rtires en el Apocalipsis puede registrarse a lo largo de todo el libro. Est\u00e1 en conexi\u00f3n con el objetivo fundamental del escrito, que consiste en armar a los cristianos de constancia para afrontar valerosamente la muerte en vista de la persecuci\u00f3n que amenazaba. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrecci\u00f3n. Sobre \u00e9stos no tiene potestad la segunda muerte, sino que ser\u00e1n sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinar\u00e1n con \u00e9l por los mil a\u00f1os. <\/p>\n<p>Esta bienaventuranza menciona a los santos que han sido hechos part\u00edcipes de la primera resurrecci\u00f3n; en el primigenio sentido de la palabra significa esto que ellos, separados de los malos, quedan introducidos en el \u00e1mbito trascendente de Dios y est\u00e1n en comuni\u00f3n de vida con aquel cuya esencia es santidad. Debido a esta nueva forma de existencia, la segunda \u00abmuerte\u00bb no puede afectarles en modo alguno: est\u00e1n preservados de la condenaci\u00f3n eterna (cf. comentario a 2,11). <\/p>\n<p>La \u00abprimera resurrecci\u00f3n\u00bb y la \u00absegunda muerte\u00bb se excluyen por tanto mutuamente. La \u00absegunda muerte\u00bb significa el estado de los condenados; seg\u00fan esto, parece obvio suponer que \u00abla primera resurrecci\u00f3n\u00bb es el estado contrario, a saber, el de la uni\u00f3n bienaventurada con Cristo en la gloria del Padre. Con esto cuadra la interpretaci\u00f3n, que sigue a continuaci\u00f3n, de la vida bienaventurada como servicio sacerdotal para Dios y para Cristo, y como reinado en com\u00fan con el Redentor del mundo (cf. comentario a 1,6 y 5,10) sobre el trono del Padre. <\/p>\n<p>De aqu\u00ed se puede tambi\u00e9n concluir algo tocante al estado y a las condiciones de la Iglesia en la tierra durante el per\u00edodo en que Sat\u00e1n est\u00e1 privado de poder. En este tiempo no puede \u00e9l servirse de instrumentos demon\u00edacos ni humanos para la lucha contra el pueblo de Dios (cf. 19,20; 20,3). A la \u00e9poca de la persecuci\u00f3n sigue para la Iglesia un tiempo de paz al exterior y en el interior. Seg\u00fan esto, tambi\u00e9n la soberan\u00eda de Cristo y de sus santos, su triunfo en el cielo podr\u00e1n tener su correspondencia en la tierra en la organizaci\u00f3n de la sociedad humana en cuanto tal, como tambi\u00e9n en la de sus grupos particulares. Una vez que est\u00e1 detenido el influjo de los poderes diab\u00f3licos sobre la historia, la situaci\u00f3n que de ello ha resultado en la tierra puede entenderse en sentido espiritual tambi\u00e9n como una toma de poder por Cristo y por sus santos; la propagaci\u00f3n del Evangelio entre los hombres podr\u00eda seguir libremente su curso, y su influjo en la sociedad humana se ejercer\u00eda sin trabas 77. <\/p>\n<p>Cierto que con el desarme y desposeimiento del demonio no queda absolutamente alejado de la humanidad el mal. Subsiste todav\u00eda la otra fuente del mal, el coraz\u00f3n humano, \u00abcuyos deseos tienden al mal desde la adolescencia\u00bb (Gen 8:21). As\u00ed pues, la perversi\u00f3n y el pecado as\u00ed como la desgracia y la muerte, no desaparecer\u00e1n del mundo ni siquiera durante este per\u00edodo de paz de la Iglesia en la tierra; con ello no se ha devuelto todav\u00eda a la tierra el primigenio estado paradis\u00edaco. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>77. La idea del reino de los mil a\u00f1os es en el NT exclusiva del Apocalipsis. En ella se utilizan materiales imaginativos de la apocal\u00edptica jud\u00eda contempor\u00e1nea, los cuales, modificados y espiritualizados en sentido cristiano, se re\u00fanen en un dise\u00f1o aut\u00f3nomo. El elemento fundamental est\u00e1 constituido por la idea de un reino mesi\u00e1nico intermedio, que precede al establecimiento definitivo de la soberan\u00eda de Dios (cf. Ap de Henoc 91,12 ss; Or\u00e1culos sibilinos 3,652 ss, etc.). Contrariamente a la apocal\u00edptica jud\u00eda, que describe el reino intermedio en forma en parte terrestre y material, el Apocalipsis traza de \u00e9l un cuadro trascendente. Esto, sin embargo, no impidi\u00f3 que en tiempos cristianos primitivos se entendiera err\u00f3neamente en el sentido de la concepci\u00f3n jud\u00eda; (el llamado quiliasmo). Desde san Agust\u00edn, que interpret\u00f3 el reino de los mil a\u00f1os en sentido de historia de la Iglesia (La Ciudad de Dios 20,7 ss), perdi\u00f3 el quiliasmo su importancia en la Iglesia. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Ca\u00edda definitiva de Sat\u00e1n (20,7-10). <\/p>\n<p>7 Cuando se cumplan los mil a\u00f1os, ser\u00e1 soltado Sat\u00e1n de su c\u00e1rcel, 8 y saldr\u00e1 para seducir a los pueblos que est\u00e1n en los cuatro \u00e1ngulos de la tierra, a Gog y a Magog, para congregarlos para la guerra, cuyo n\u00famero es como la arena del mar. <\/p>\n<p>Lo que ya en el v. 3 se hab\u00eda anunciado como contenido en el designio de Dios sobre la historia, a saber, la nueva liberaci\u00f3n de Sat\u00e1n, se expone ahora brevemente. \u00e9l aprovecha inmediatamente la posibilidad recuperada, a fin de intervenir a su manera en la historia y trastornarla. Con su propio desposeimiento temporal, as\u00ed como con la derrota definitiva de sus colaboradores, las bestias, se hab\u00eda visto impedido en su anterior intenci\u00f3n y actividad de \u00abseducir a los pueblos\u00bb; ahora \u00e9l solo y directamente vuelve a poner manos a la obra, procurando enrolar bajo su bandera a los poderes pol\u00edticos del mundo e incitarlos contra \u00abel campamento de los santos y la ciudad amada\u00bb (v. 9; cf. comentario a 14,1-5), es decir, contra los seguidores de Cristo y contra su Iglesia. Logra desencadenar una rebeli\u00f3n general (\u00aben los cuatro \u00e1ngulos de la tierra\u00bb; el n\u00famero c\u00f3smico: cuatro); son inmensas las multitudes -esto se expresa con la tradicional comparaci\u00f3n b\u00edblica con la \u00abarena del mar\u00bb-, que se api\u00f1an como reservistas de Sat\u00e1n (cf. 19,17-21) y se ponen bajo su mando para la \u00faltima acometida contra el pueblo de Dios. El esbozo del cuadro, en cuanto al contenido y a la ejecuci\u00f3n, tiene su modelo, del que depende, en Eze 38:1-39, 20, que lo desarrolla por extenso. All\u00ed se encuentran tambi\u00e9n los nombres m\u00edticos de Gog y Magog 78, que ya en la apocal\u00edptica jud\u00eda se empleaban como designaciones simb\u00f3licas de masas de enemigos, que avanzan de los cuatro puntos cardinales para luchar contra el reino escatol\u00f3gico del Mes\u00edas 79. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>78. Ezequiel describe como \u00abal final de los d\u00edas\u00bb (38,16) ej\u00e9rcitos poderosos guiados por el pr\u00edncipe \u00abGog de la tierra de Magog\u00bb (38,2) avanzan para combatir contra el pueblo de Dios. Sin embargo, son destruidos por la intervenci\u00f3n maravillosa de Dios. Ya en la traducci\u00f3n griega del AT, la versi\u00f3n de los LXX, aparece el nombre geogr\u00e1fico Magog como nombre de persona; y en la apocal\u00edptica posterior \u00abGog y Magog\u00bb viene a ser una f\u00f3rmula estereotipada para designar poderes contrarios a Dios. <\/p>\n<p> 79. Cf. Or\u00e1culos sibilinos 3,319.512; 4 Esd 13:5 ss; Ap. de Henoc 56,5 ss. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>9 Avanzaron por la superficie de la tierra y cercaron el campamento de los santos y la ciudad amada, y baj\u00f3 fuego del cielo y los devor\u00f3. 10 Y el diablo que los hab\u00eda seducido fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde estaban tambi\u00e9n la bestia y el falso profeta, y ser\u00e1n atormentados d\u00eda y noche por los siglos de los siglos. <\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de la Iglesia vuelve a parecer totalmente desesperada frente a un ej\u00e9rcito tan poderoso que la ha rodeado y cercado. Por segunda vez se congrega en un lugar (cf. 16,14-16; 19,17-21) todo el contingente de los enemigos de Dios, que tratan de disputarle el reino en la tierra a \u00e9l y a su Mes\u00edas. Como la primera vez, tampoco ahora se libra ninguna batalla; Dios interviene maravillosamente para socorrer a la \u00abciudad amada\u00bb, aniquilando en un abrir y cerrar de ojos con fuego del cielo el enorme poder del enemigo (cf. Exo 38:22). <\/p>\n<p>Con esta \u00faltima tentativa queda completamente al descubierto \u00abel misterio de la impiedad\u00bb (2Te 2:6) en todo su horror y al mismo tiempo en su impotencia, en el transcurso de la historia del mundo; la derrota de Sat\u00e1n, que hac\u00eda ya tiempo que hab\u00eda tenido lugar (cf. 12,7-11) se hace ahora notoria tambi\u00e9n hist\u00f3ricamente. El breve tiempo en que el furor del que ya estaba condenado pudo desfogarse contra la Iglesia de Cristo en la tierra (cf. 12,12), ha transcurrido ya; como corresponde a su ser, que es la negaci\u00f3n radical de Dios y de todo los que le pertenece, ahora se hace definitiva y eterna su exclusi\u00f3n del mundo de Dios, y esta separaci\u00f3n de Dios acaba en infelicidad eterna. La trinidad sat\u00e1nica, tras el v\u00e9rtigo del poder, vuelve a hallarse de nuevo impotente en el tormento eterno de los r\u00e9probos. Quien elige el seguimiento de Sat\u00e1n, hace una elecci\u00f3n para toda la eternidad, al igual que el que opta por seguir a Cristo. <\/p>\n<p>3. EL JUICIO FINAL (20,11-15) <\/p>\n<p>11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en \u00e9l. De su presencia huyeron la tierra y el cielo, y no se encontr\u00f3 lugar para ellos. <\/p>\n<p>Con Sat\u00e1n se ha alejado de la creaci\u00f3n de Dios el verdadero factor de perturbaci\u00f3n y de destrucci\u00f3n, la \u00faltima causa de todos los procesos ca\u00f3ticos en la historia universal. Con ello se han sentado las bases de la posibilidad de un nuevo orden del mundo, de su elevaci\u00f3n al estado final de la consumaci\u00f3n. <\/p>\n<p>El \u00faltimo acto de la historia del mundo, al igual que la entera sucesi\u00f3n de cuadros del futuro, se introduce con una visi\u00f3n del trono (cf. 4,1-5,14); al comienzo de las revelaciones sobre la historia del mundo y de la salvaci\u00f3n se hab\u00eda puesto el signo de la soberan\u00eda universal de Dios; con el mismo signo se pone ahora tambi\u00e9n el punto final al conjunto. Todos los juicios de Dios a lo largo de la historia, como fueron descritos sobre todo en las tres series de plagas, apuntaban en definitiva al restablecimiento de los \u00f3rdenes perturbados. En el juicio final, el desorden de la injusticia, que en el transcurso de la historia del mundo hab\u00eda campeado en lo grande y en lo peque\u00f1o, quedar\u00e1 reajustado en conjunto y para siempre por la justicia incondicional de una \u00faltima sentencia judicial que lo pone todo en su sitio. <\/p>\n<p>La creaci\u00f3n, en su forma desfigurada, afectada por el pecado del hombre, herida tambi\u00e9n por la maldici\u00f3n y trastornada por el influjo del mal (cf. Gen 3:17), se desvanece cuando irrumpe sobre ella la gloria del Dios tres veces santo en el momento de su venida para juzgar al mundo. Este fin del mundo que se describe por extenso en el apocalipsis sin\u00f3ptico (cf. Mar 13:24-27), est\u00e1 delineado aqu\u00ed con pocos rasgos, pero con tanta m\u00e1s fuerza y efecto. <\/p>\n<p>Han pasado el cielo y la tierra; s\u00f3lo ha quedado el s\u00edmbolo del juicio: el gran trono, que ahora domina todo el cuadro en la esplendorosa blancura de la gloria divina. De nuevo aqu\u00ed, como ya en 4,2, no se menciona por su nombre al que impera sobre el trono, pero la identidad de las im\u00e1genes en 4,2 y en 20,11 permite colegir la identidad de las personas. As\u00ed pues, como juez del mundo aparece aqu\u00ed el Padre. El esbozo monumental, que con vistas a dar una impresi\u00f3n m\u00e1s fuerte, s\u00f3lo retiene lo esencial, no excluye, sin embargo, que el Padre conf\u00ede la celebraci\u00f3n del juicio al Hijo, como se ha atestiguado repetidas veces (cf. 6,16s; 14.14s; Jua 5:22). <\/p>\n<p>12 Vi a los muertos, grandes y peque\u00f1os, de pie delante del trono, y fueron abiertos los libros. Y fue abierto otro libro, que es el de la vida, y los muertos fueron juzgados de lo que estaba escrito en los libros, seg\u00fan sus obras. 13 EI mar dio los muertos que en \u00e9l estaban, y la muerte y el Hades dieron los muertos que en ellos estaban, y fueron juzgados cada uno seg\u00fan sus obras. <\/p>\n<p>Juan ve de repente a todos los muertos de pie ante el trono del juez; no falta ninguno de los que vivieron, dondequiera que hubiera sido sepultado; la tierra y el agua, la muerte y el mundo subterr\u00e1neo, representados como poderes personificados, como ya antes en 6,8, no pueden retener para s\u00ed a nadie. <\/p>\n<p>Con lo denso y r\u00e1pido del relato se quiere presentar claramente y destacar con insistencia el hecho del juicio y las pautas que vienen aplicadas. A este solo objeto se describe por extenso el hecho del juicio, como por ello se explica tambi\u00e9n la sorprendente transposici\u00f3n del juicio y de la resurrecci\u00f3n de los muertos. <\/p>\n<p>El juez no abriga acepci\u00f3n de personas; a todos se aplican las mismas normas; cada uno est\u00e1 solo delante de Dios; de la boca de Dios emana la \u00faltima sentencia, la \u00fanica sentencia plena y totalmente objetiva sobre cada persona y sobre su obra. A estas circunstancias especiales se da la principal importancia en la exposici\u00f3n; mediante una imagen muy expresiva, la de los libros, a los que se recurre para dictar sentencia, se hace que esta idea domine el centro del cuadro. <\/p>\n<p>Dos clases de libros proporcionan los datos necesarios. La primera clase existe en numerosos ejemplares; sin duda existe un libro especial para cada uno de los que son juzgados. De la segunda clase, en cambio, s\u00f3lo existe un ejemplar; contiene una lista de nombres, la lista de los ciudadanos del cielo; de esta lista se hab\u00eda hablado ya, se llama el \u00ablibro de la vida\u00bb (3,5; 17,18), o tambi\u00e9n el \u00ab]libro de la vida, del Cordero\u00bb (13,8; 21,27). Este registro sirve de base para dictar la sentencia. <\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s de \u00e9ste, hay un segundo libro de singular alcance para la sentencia: el registro de lo que cada persona ha hecho de su vida, el libro de sus \u00abobras\u00bb (cf. Dan 7:10). Si la sentencia ha de ser positiva, tiene que haber concordancia entre elecci\u00f3n y obras, entre gracia y cooperaci\u00f3n, entre vocaci\u00f3n y realizaci\u00f3n personal de la misma. As\u00ed, el juicio final no es sino la revelaci\u00f3n universal de las decisiones que cada uno ha tomado personalmente (cf. Jua 3:18 s). <\/p>\n<p>14 Y la muerte y el Hades fueron precipitados en el lago de fuego. Esta es la segunda muerte: el lago de fuego. 15 Y cuantos no se hallaron inscritos en el libro de la vida, fueron precipitados en el lago de fuego. <\/p>\n<p>Con este juicio final llega a su t\u00e9rmino \u00abeste mundo\u00bb Mat 12:32; Luc 16:8; Luc 20:34; Rom 12:2, etc.); \u00abeste mundo actual y malvado\u00bb (Gal 1:4) debe dejar el campo libre al mundo \u00abfuturo\u00bb (Mat 12:32; cf. Efe 1:21; Efe 2:7, etc.). Dos poderes de este siglo, que deben su existencia al pecado (cf. Rom 5:12-21) Y que primero deben ser todav\u00eda eliminados, se mencionan aqu\u00ed expresamente: la muerte y el reino de los muertos, el Hades. Como \u00ab\u00faltimo enemigo\u00bb (1Co 15:26) son excluidos de la creaci\u00f3n de Dios antes de que la vida en ella pueda celebrar su triunfo eterno. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se conciben estos dos poderes como personificados, concretamente como seres diab\u00f3licos, porque, en cuanto manifestaciones consecuentes al pecado, han desbaratado y trastornado la figura primigenia de la creaci\u00f3n de Dios. Consiguientemente son enviados con Sat\u00e1n y sus c\u00f3mplices a la condenaci\u00f3n, en la que se hallan tambi\u00e9n los hombres que no hab\u00edan podido responder satisfactoriamente ante el juicio de Dios. <\/p>\n<p>La situaci\u00f3n desesperada de los condenados a tormentos eternos (cf. 20,10) se llama en el Apocalipsis \u00abla segunda muerte\u00bb, de la que ya no hay resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 abismo:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Apo 1:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La subyugaci\u00f3n del drag\u00f3n<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n de la subyugaci\u00f3n del \u201cdrag\u00f3n\u201d (Satan\u00e1s) contin\u00faa sin una interrrupci\u00f3n el relato de la conquista de la trinidad malvada que ha reunido a \u201clos reyes de todo el mundo \u2026 para la batalla del gran d\u00eda del Dios Todopoderoso\u201d (16:14). Esos p\u00e1rrafos nunca debieron haber sido separados. Despu\u00e9s del juicio del anticristo y el falso profeta y las multitudes que ellos han enga\u00f1ado, el enemigo final, o sea el diablo, que hab\u00eda inspirado la rebeli\u00f3n contra Dios, es objeto de atenci\u00f3n. No es necesaria ninguna gran lucha; un \u00e1ngel le prendi\u00f3, le at\u00f3 con una cadena, lo arroj\u00f3 al abismo y lo cerr\u00f3, y lo sell\u00f3 sobre \u00e9l, un medio cu\u00e1druple de asegurar que ha sido removido de todo contacto con la humanidad en la tierra (sobre este simbolismo ver Isa. 24:21, 22). Como declara el texto, esto era para que no enga\u00f1ase m\u00e1s a las naciones, hasta un momento decretado por Dios cuando ser\u00e1 liberado por un breve lapso, o sea hasta que se cumpliesen los mil a\u00f1os. La liberaci\u00f3n, as\u00ed como la prisi\u00f3n, son el cumplimiento del prop\u00f3sito inescrutable de Dios.<\/p>\n<p>Nota. El reinado de Cristo de mil a\u00f1os. La atadura de Satan\u00e1s por mil a\u00f1os coincide con el \u201creino de Cristo\u201d por mil a\u00f1os (20:4). Este reino de mil a\u00f1os ha recibido el nombre de \u201cmilenio\u201d (mille significa \u201cmil\u201d en lat.) y se llama \u201cquiliasmo\u201d a la doctrina (chilias es mil en gr.). La limitaci\u00f3n de reinado del Mes\u00edas a mil a\u00f1os no se encuentra en el AT, sino que el reino sobre el cual \u00e9l domina se representa t\u00edpicamente como un reino de este mundo, centrado en Jerusal\u00e9n. En Isa. 65:17-25 y 66:22, 23 se habla de la creaci\u00f3n de nuevos cielos y nueva tierra, pero la descripci\u00f3n del reino de Dios se da totalmente en t\u00e9rminos de este mundo (una Jerusal\u00e9n gozosa, longevidad humana, estabilidad en los hogares y el campo, ni\u00f1os felices, animales pac\u00edficos). Algunos autores apocal\u00edpticos enfatizan este concepto de una nueva creaci\u00f3n, de modo que entre los jud\u00edos es com\u00fan distinguir entre el reino del Mes\u00edas en este mundo y el reino de Dios en el nuevo (aunque no sin el Mes\u00edas). Exist\u00eda una gran diversidad de opiniones sobre la duraci\u00f3n del reino mesi\u00e1nico entre los rabinos. Se suger\u00eda que durar\u00eda 40 a\u00f1os (de acuerdo con los que estuvo Israel en el desierto), o 400 a\u00f1os (tiempo en Egipto), o 4.000 (desde la creaci\u00f3n hasta el presente). Otros puntos de vista eran que durar\u00eda 365 d\u00edas (Isa. 63:4 habla de un \u201cd\u00eda\u201d de venganza y un \u201ca\u00f1o\u201d de redenci\u00f3n) o 365.000 a\u00f1os (Sal. 90:4 habla de un d\u00eda como mil a\u00f1os ante el Se\u00f1or). Este \u00faltimo pasaje lleg\u00f3 a ser combinado con la idea de la historia como recapitulando la semana de la creaci\u00f3n, seguida por el reposo divino el s\u00e1bado, de modo que los seis d\u00edas de la historia llevar\u00edan a un s\u00e1bado hist\u00f3rico, el reino del Mes\u00edas, que a su vez ser\u00eda seguido de un octavo d\u00eda sin fin. Este criterio se presenta en el cap. 15 de la Ep\u00edstola de Bernab\u00e9, una obra cristiana m\u00e1s o menos contempor\u00e1nea al Apoc. Para Juan los \u201cmil a\u00f1os\u201d probablemente indicaban el car\u00e1cter del reino de Cristo m\u00e1s que su duraci\u00f3n, o sea que habla de su naturaleza como el reposo sab\u00e1tico de la historia humana, y as\u00ed se vincula con la ense\u00f1anza en Heb. del reino como el reposo sab\u00e1tico que espera al pueblo de Dios (Heb. 4). Sin duda, Juan habr\u00eda sido confirmado en esta interpretaci\u00f3n por la lectura de Eze. 36-48, donde la restauraci\u00f3n de Israel a su tierra bajo el Mes\u00edas, el nuevo David (caps. 36, 37) es seguida por la rebeli\u00f3n de Gog (caps. 38, 39) y la promesa de una nueva Jerusal\u00e9n con un nuevo templo (caps. 40-48). La oraci\u00f3n que Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 a sus ap\u00f3stoles ser\u00eda as\u00ed m\u00e1s importante aun (\u201cvenga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo as\u00ed tambi\u00e9n en la tierra\u201d, Mat. 6:10); y Juan tambi\u00e9n habr\u00eda conocido las bienaventuranzas (\u201cBienaventurados los pobres en esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos \u2026 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibir\u00e1n la tierra por heredad\u201d; Mat. 5:3, 5).<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n de Pablo sobre el reino de Cristo en 1 Cor. 15:22-25 est\u00e1 estrechamente relacionada con la exposici\u00f3n de Juan e indica la probabilidad de que sea una tradici\u00f3n establecida en la iglesia primitiva. Ciertamente, fue as\u00ed en los primeros siglos, pero algunos l\u00edderes cristianos destacados se opon\u00edan, favoreciendo interpretaciones m\u00e1s extravagantes. La interpretaci\u00f3n de Agust\u00edn de que el milenio es el per\u00edodo de la iglesia entre la primera y segunda venida de Cristo lleg\u00f3 a ser la ense\u00f1anza oficial tanto de la Iglesia Cat\u00f3lica como de las reformadas. Un ejemplo es el comentario de Hendriksen sobre el Apoc., donde identifica la atadura de Satan\u00e1s (20:1-3) con su expulsi\u00f3n del cielo (12:9); los mil a\u00f1os del poder de la iglesia (20:4-6) con su tiempo de triunfante testimonio (11:2-6; 12:14, 15); el ataque de los ej\u00e9rcitos de Gog y Magog (20:7-9) con la persecuci\u00f3n de la iglesia por el anticristo (11:7-10; 13:7, 8); la posterior destrucci\u00f3n de esos ej\u00e9rcitos (20:9) con el Armaged\u00f3n (19:19-21); y el juicio final (20:11-15) con el juicio mesi\u00e1nico (14:14-20). <\/p>\n<p>Esta es una plausible e interesante interpretaci\u00f3n del texto, pero parece incluir dificultades insuperables. En 12:9 Satan\u00e1s es echado del cielo, donde ya no podr\u00e1 acusar m\u00e1s a los santos delante de Dios, para caer en la tierra, donde se intensifica su guerra contra la iglesia, porque su tiempo es corto; en 20:1-3, es sacado de la tierra y encarcelado en el abismo, para que ya no pueda corromper a la humanidad. El juicio de 14:14-20 est\u00e1 en l\u00ednea con los juicios mesi\u00e1nicos de los \u00faltimos tiempos, sobre todo con lo que ocurra en la venida de Cristo (19:19-21); mientras que el juicio final de 20:11-15 es sobre todas las generaciones de la humanidad. La derrota de los poderes del mal se describe en el indivisible pasaje de 19:19-21:3, y eso ocurre en la venida de Cristo en gloria, lo que es seguido por un reinado de mil a\u00f1os. Agreguemos a ellos la imposibilidad de reconciliar la presunci\u00f3n de Juan, compartida en general por los profetas, de que el Se\u00f1or puede venir pronto (1:3; 22:20) con la noci\u00f3n de que el reinado de mil a\u00f1os preceder\u00e1 su venida, lo que produce la dificultad de atribuir a Juan este esquema interpretativo. Juan sab\u00eda bien que el reino de Dios se estableci\u00f3 por medio de la redenci\u00f3n de Cristo (caps. 5; 12:10-12); el reino que el Se\u00f1or traer\u00e1 en la segunda venida ser\u00e1 el triunfo del que trajo por medio de su ministerio encarnado, de all\u00ed la revelaci\u00f3n de lo que ha estado en el mundo desde la resurrecci\u00f3n en adelante.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 Dios permite la liberaci\u00f3n de Satan\u00e1s al fin de los mil a\u00f1os? Juan hubiera contestado: \u201cAs\u00ed est\u00e1 escrito.\u201d La profec\u00eda del ataque de Gog sobre Israel (Eze. 38, 39) se ubica despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n del pueblo al reino. G\u00e9n. 1-3 aporta mucho del simbolismo de la ciudad de Dios en el Apoc. La meditaci\u00f3n de Juan sobre esos caps. pudo haber sugerido que como se permiti\u00f3 a Satan\u00e1s entrar al Ed\u00e9n para exponer la naturaleza de los corazones humanos, del mismo modo se le permitir\u00e1 hacerlo en el para\u00edso final, de modo que toda la hostilidad a Dios puede ser expuesta plenamente y ser aniquilada antes que su reino sea absoluto. Como otros autores apocal\u00edpticos, Juan debi\u00f3 haber sabido que la plenitud del reino de Dios no puede lograrse dentro de las limitaciones de este mundo, ni aun en el para\u00edso restaurado; la meta de la creaci\u00f3n s\u00f3lo puede ser alcanzada por medio de una restauraci\u00f3n como la de Cristo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>20.1 El \u00e1ngel y el pozo del abismo se explican en las notas de 9.1 y 19.20.20.2 Se describe al drag\u00f3n, Satan\u00e1s, con m\u00e1s detalles en las notas sobre 12.3, 4 y 12.9. El drag\u00f3n es atado con cadenas, no como castigo -eso ocurre en 20.10- sino para evitar que siga enga\u00f1ando a las naciones.20.2-4 A menudo se refieren los mil a\u00f1os al milenio (del lat\u00edn millennium, = \u00abmil\u00bb). C\u00f3mo y cu\u00e1ndo tendr\u00e1n lugar estos mil a\u00f1os se explica en diversas formas entre los cristianos que estudian el tema. Las tres opiniones m\u00e1s notables al respecto son el postmilenarismo, el premilenarismo y el amilenarismo.(1) El postmilenarismo espera un per\u00edodo literal de mil a\u00f1os en que la Iglesia traer\u00e1 paz en la tierra. Al final de los mil a\u00f1os, se pondr\u00e1 en libertad a Satan\u00e1s una vez m\u00e1s, pero luego Cristo volver\u00e1 para derrotarlo y reinar para siempre. La Segunda Venida de Cristo no tiene lugar sino hasta que finalice el per\u00edodo de los mil a\u00f1os.(2) El premilenarismo tambi\u00e9n ve los mil a\u00f1os como un per\u00edodo literal, pero sostiene que la Segunda Venida de Cristo inicia los mil a\u00f1os del reinado, que tiene lugar antes que se quite definitivamente a Satan\u00e1s.(3) El amilenarismo entiende el per\u00edodo de mil a\u00f1os como simb\u00f3lico y que comprende el tiempo de la ascensi\u00f3n de Cristo y su venida. Este milenio es el reinado de Cristo en el coraz\u00f3n de los creyentes y en su Iglesia; esta es otra manera de referirse a la era de la Iglesia. Este per\u00edodo terminar\u00e1 con la Segunda Venida de Cristo.Estos diferentes puntos de vista acerca del milenio no tienen por qu\u00e9 causar divisi\u00f3n y controversia en la Iglesia, porque cada uno de ellos toma en cuenta lo que es m\u00e1s importante en el cristianismo: \u00a1Cristo volver\u00e1, derrotar\u00e1 a Satan\u00e1s y reinar\u00e1 para siempre! Sea lo que fuere y cuando fuere el milenio, Jesucristo unir\u00e1 a todos los creyentes; por lo tanto, no debemos permitir que este asunto nos divida.20.3 Juan no dice por qu\u00e9 Dios pone en libertad una vez m\u00e1s a Satan\u00e1s, pero es parte de su plan para juzgar al mundo. Es posible que sea para poner al descubierto a quienes se rebelan en su coraz\u00f3n contra Dios y para confirmar a los que son fieles a Dios. Sin que importe cu\u00e1l sea la raz\u00f3n, la libertad de Satan\u00e1s resulta en la destrucci\u00f3n final de toda maldad (20.12-15).20.4 La marca de la bestia se explica en la nota sobre 13.16-18.20.5, 6 Los cristianos mantienen dos puntos de vista fundamentales relacionados con la primera resurrecci\u00f3n: (1) Algunos creen que la primera resurrecci\u00f3n es espiritual (en nuestro coraz\u00f3n cuando nos salvamos) y que el milenio es nuestro reinado espiritual con Cristo entre su primera y su Segunda Venida. En ese lapso somos sacerdotes de Dios porque Cristo reina en nuestro coraz\u00f3n. Seg\u00fan este punto de vista, la segunda resurrecci\u00f3n es la resurrecci\u00f3n corporal de todas las personas para el juicio. (2) Otros creen que la primera resurrecci\u00f3n tendr\u00e1 lugar despu\u00e9s que Satan\u00e1s sea anulado. Es una resurrecci\u00f3n f\u00edsica de los creyentes, los que luego reinar\u00e1n con Cristo en la tierra durante mil a\u00f1os. La segunda resurrecci\u00f3n ocurre al final de este milenio a fin de juzgar a los no creyentes que hubieran muerto.20.6 La muerte segunda es muerte espiritual, separaci\u00f3n eterna de Dios (v\u00e9ase 21.8).20.7-9 Gog y Magog simbolizan todas las fuerzas del mal que se unen para enfrentarse a Dios. El hijo de No\u00e9, Jafet, tuvo un hijo llamado Magog (Gen 10:2). Ezequiel presenta a Gog como un l\u00edder de fuerzas que se levantan contra Israel (Ezequiel 38; 39).20.9 Esta no es una batalla t\u00edpica en la que el resultado est\u00e1 en duda durante el fragor del conflicto. Aqu\u00ed no hay competencia. Hay dos fuerzas poderosas del mal, las que vienen de la bestia (19.19) y de Satan\u00e1s (20.8), unidas para enfrentarse a Dios. La Biblia emplea dos vers\u00edculos para describir cada batalla: la bestia y sus fuerzas son apresadas y lanzadas en el lago de fuego (19.20, 21), y el fuego de Dios consume a Satan\u00e1s y sus fuerzas (20.9, 10). Para Dios es de lo m\u00e1s sencillo. No habr\u00e1 duda ni temor en los creyentes acerca de si escogieron el lado correcto. Si usted ha escogido a Dios, experimentar\u00e1 esa formidable victoria con Cristo.20.10 El poder de Satan\u00e1s no es eterno; se enfrentar\u00e1 su condena. Empez\u00f3 su obra maligna en la humanidad al principio (Gen 3:1-6) y la contin\u00faa hoy; pero ser\u00e1 destruido cuando sea lanzado en el lago de fuego. El diablo ser\u00e1 liberado del pozo del abismo (\u00absu prisi\u00f3n\u00bb,Gen 20:7); pero nunca se le sacar\u00e1 del lago de fuego. Nunca m\u00e1s volver\u00e1 a enga\u00f1ar a nadie.20.12-15 En el juicio, se abren los libros. Representan el juicio de Dios y en ellos est\u00e1n registradas las obras de cada uno, buenas o malas. No somos salvos por obras, pero estas se ven como una clara evidencia de la relaci\u00f3n de una persona con Dios. El libro de la vida contiene los nombres de quienes han puesto su confianza en Cristo para ser salvos.20.14 La muerte y el Hades son lanzados al lago de fuego. Ha terminado el juicio de Dios. El lago de fuego es el destino final de todo lo imp\u00edo: Satan\u00e1s, la bestia, el falso profeta, los demonios, la muerte, el Hades y todos aquellos cuyos nombres no han sido inscritos en el libro de la vida porque no pusieron su fe en Jesucristo. La visi\u00f3n de Juan no permite ninguna transigencia en el juicio de Dios. Si por la fe no nos hemos identificado con Cristo, confes\u00e1ndolo como Se\u00f1or, no habr\u00e1 esperanza alguna, ninguna segunda oportunidad, ninguna otra apelaci\u00f3n. EL COMIENZO Y EL FINLa Biblia registra los inicios del mundo y su fin. La historia de la humanidad, desde su comienzo hasta su fin, desde su ca\u00edda en el pecado hasta la redenci\u00f3n de Cristo y la victoria final de Dios sobre el maligno, se halla en las p\u00e1ginas de la Biblia.G\u00e9nesisSe crea el solSatan\u00e1s obtiene la victoriaEl pecado entra en la raza humanaLas personas huyen y se ocultan de DiosSe maldice a la humanidadSe derraman l\u00e1grimas de tristeza por el pecadoSe maldice el huerto del Ed\u00e9n y la tierraNo debe comerse el fruto del \u00e1rbol de la vidaSe pierde el para\u00edsoSe condena a muerte a las personasApocalipsisNo hace falta el solSe derrota a Satan\u00e1sSe expulsa el pecadoSe invita a la humanidad a vivir con Dios para siempreSe elimina la maldici\u00f3nNo hay m\u00e1s pecado, ni l\u00e1grimas ni tristezaSe glorifica la ciudad de Dios, la tierra es hecha nuevaEl pueblo de Dios puede comer del \u00e1rbol de la vidaSe recobra el para\u00edsoSe vence a la muerte y los creyentes viven por siempre con Dios<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 967 Rev 9:1<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> del abismo.  Es decir, del pozo insondable, del cual salieron langostas demon\u00edacas para torturar a los hombres (9:1\u2013 6). Este abismo es tambi\u00e9n la morada de la bestia (11:7). V\u00e9ase coment. en 9:1.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>59 (d) El apresamiento de Satan\u00e1s (20,1-3). La quinta trompeta ocasiona el descenso de un \u00e1ngel del cielo para abrir el abismo, para que el \u00e1ngel del abismo y sus demonios pudieran tor\u00adtura a los habitantes de la tierra (9,1-11). Aqu\u00ed, tras la victoria del Cristo exaltado sobre la bes\u00adtia y el falso profeta, otro \u00e1ngel desciende para confinar al due\u00f1o de la bestia, al drag\u00f3n, en el abismo durante mil a\u00f1os. 2. apres\u00f3: Puesto que el drag\u00f3n simboliza el caos y la infertilidad (v\u00e9a\u00adse el comentario sobre 12,3), el apresamiento simboliza el orden creativo y la fertilidad (v\u00e9ase PGM 4,3086-3124: H. D. Betz [ed.], The Greek Magical Papyri in Translation [Chicago 1986] 1, 98). Simboliza tambi\u00e9n un alivio del ataque a las naciones (v. 3). En el Ap, este apresamiento acontece en los \u00faltimos d\u00edas. En el apocalipsis jud\u00edo primitivo, los \u00e1ngeles malos son apresados en los d\u00edas del diluvio y ser\u00e1n confinados y cas\u00adtigados hasta el d\u00eda del juicio final (1 Hen 10,4-8; 118,11-19,3; 21,1-10; cf. Jue 6).<\/p>\n<p>60 (e) El reino de los mil a\u00f1os (20,4-10). Este pasaje ha sido muy controvertido entre los cristianos, desde tiempos de la Iglesia pri\u00admitiva hasta el d\u00eda de hoy. 4. vi unos tronos, y a los que se sentaron en ellos se les dio poder pa\u00adra juzgar: Es el primer juicio; el juicio segun\u00addo, m\u00e1s general, se describe en 20,11-15. Los jueces an\u00f3nimos son probablemente los fieles disc\u00edpulos de Jes\u00fas, esp. aquellos que han muerto por su fe, \u00abaquellos degollados por dar testimonio de Jes\u00fas\u00bb (v\u00e9ase 3,21; cf. Mt 19,28; Lc 22,28-30;-1 Cor 6,1-3). todos ellos revivieron y reinaron con Cristo mil a\u00f1os: La naturaleza de este gobierno ha sido debatida en la tradi\u00adci\u00f3n cristiana. El tiempo pasado se debe a la forma de visi\u00f3n; Juan est\u00e1 contando hechos que \u00e9l \u00abvio\u00bb en una visi\u00f3n, pero estos hechos pertenecen al futuro. Es probable que este go\u00adbierno deba ser entendido como un reino mesi\u00e1nico terreno. El v. 9 presupone que los san\u00adtos, al terminar los mil a\u00f1os, vivir\u00e1n en la tierra, en la amada ciudad (presumiblemente Jerusal\u00e9n). La primera resurrecci\u00f3n acontece\u00adr\u00e1 al comienzo de este per\u00edodo (w. 5-6). Se tra\u00adta de una recompensa especial para quienes fueron fieles hasta la muerte (v\u00e9ase el comen\u00adtario sobre 14,1-5). \u00c9stos comparten especial\u00admente el gobierno de Cristo. Es presumible que los cristianos supervivientes fieles tam\u00adbi\u00e9n pod\u00edan participar en \u00e9l. Los gentiles su\u00adpervivientes ser\u00edan los s\u00fabditos de ese gobier\u00adno (cf. 22,2). Algunos cristianos primitivos (chiliarchas) cre\u00edan que el reino de los mil a\u00f1os ser\u00eda un reinado terreno de felicidad ple\u00adna (H. Bietenhan, SJT 6 [1953] 12-30). En sen\u00adtido m\u00e1s espiritual que hist\u00f3rico lo compren\u00addieron Or\u00edgenes y Agust\u00edn. Agust\u00edn relacion\u00f3 el apresamiento de Satan\u00e1s con la vida de Je\u00ads\u00fas y el reino de los mil a\u00f1os con el tiempo de la Iglesia (C\u00edvitas Dei 20,1-9). Esta opini\u00f3n fue la dominante hasta que el milenarismo cobr\u00f3 nueva vida con Joaqu\u00edn de Fiore y los refor\u00admadores radicales (v\u00e9ase ODCC 916). 6. la se\u00adgunda muerte: V\u00e9ase 21,8. ser\u00e1n sacerdotes: La funci\u00f3n sacerdotal es importante durante el reinado mesi\u00e1nico, pero no en la nueva Jerusal\u00e9n (cf. 22,5): v\u00e9ase E. Sch\u00fcssler Fiorenza, Priester f\u00fcr Gott (-&gt;18 supra) 338-44.375-89. 7-8. La liberaci\u00f3n de Satan\u00e1s y su nuevo ata\u00adque contra los creyentes refleja el car\u00e1cter c\u00ed\u00adclico o repetitivo de la visi\u00f3n de la historia que tiene el Ap: la lucha entre Dios y Satan\u00e1s, el or\u00adden y el caos, se renueva constantemente, has\u00adta su final definitivo (v. 10; cf. 21,1). 8. Gog y Magog: Esta renovaci\u00f3n de la batalla estaba inspirada en Ez 38-39. Sobre la idea del car\u00e1c\u00adter limitado del reino mesi\u00e1nico, v\u00e9ase 2 Esd 7,28-30.<\/p>\n<p>61 (f) El juicio final (20,11-15). \u00c9ste el se\u00adgundo juicio o el juicio general (v\u00e9ase el co\u00admentario sobre 20,4). 11. tierra y cielo se desva\u00adnecieron ante la presencia del que estaba sentado sobre el trono y desaparecieron sin dejar rastro: El poder y la majestad de la presencia de Dios, en esta teofan\u00eda final, destruir\u00e1n la primera creaci\u00f3n (v\u00e9ase 21,1 y 11,19). 12. vi a los muer\u00adtos: \u00c9sta es la segunda resurrecci\u00f3n (cf. 20,5). Es general, es decir, comprende a todos los muertos (v. 13), excepto a aquellos que resuci\u00adtaron en la primera resurrecci\u00f3n (w. 4.6). La referencia m\u00e1s clara en la literatura jud\u00eda a la resurrecci\u00f3n es Dn 12,2, donde se espera que sean \u00abmuchos\u00bb los que resuciten, los especial\u00admente justos y los particularmente malvados. La esperanza en una resurrecci\u00f3n general apa\u00adrece en 1 Hen 51,1; Hch 26,23; 1 Cor 15,20; PsFil\u00f3n 3,10; 2 Esd 7,32; ApBar (gr) 30,2; 42,8; 49-52. Como en este pasaje, resurrecci\u00f3n y juicio son expl\u00edcitamente vinculados en PsFil\u00f3n 3,10; 2 Esd 7,32-43; ApBar (gr) 50,1-4. se abrieron en\u00adtonces los libros&#8230; y los muertos fueron juzgados seg\u00fan sus obras, conforme a lo que estaba escri\u00adto en los libros: En los escritos apocal\u00edpticos ju\u00add\u00edos aparece la idea de que los \u00e1ngeles anotan las acciones de otros \u00e1ngeles y de los seres hu\u00admanos como prueba para el juicio final (1 Hen 89,61-64.68-71; 90,92; ApBar 24,1). se abri\u00f3 otro libro, el libro de la vida: V\u00e9ase el comenta\u00adrio sobre 3,5. La humanidad entera queda divi\u00addida entre aquellos cuyos nombres est\u00e1n escri\u00adtos en el libro de la vida y aquellos que no lo est\u00e1n. Los que est\u00e1n inscritos fueron elegidos antes de la fundaci\u00f3n del mundo (13,8). Los otros que no est\u00e1n, adoran a la bestia, y, por ello, ser\u00e1n castigados eternamente (13,8; 17,8;  11; 20,15). La imagen del libro de la vida es una forma de explicar por qu\u00e9 unos se con\u00advierten al Dios verdadero mientras que otros no lo hacen. Esta imagen de la elecci\u00f3n y de la no elecci\u00f3n es colocada en paralelo con la ima\u00adgen de la responsabilidad humana (los libros en los que se anotan las acciones). No se perci\u00adbe contradicci\u00f3n entre ellas. 14. muerte y abis\u00admo fueron arrojados despu\u00e9s al estanque de fue\u00adgo: cf. 1 Cor 15,26.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>teniendo<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [8] Una se\u00f1al clara que la bestia de los tiempos finales reincorporar\u00e1 el degollamiento de los creyentes de la biblia. Hechos no vistos desde los d\u00edas del 7o siglo. \u00bfExiste alguna naci\u00f3n en la tierra hoy d\u00eda tan b\u00e1rbara y despiadada como para practicar el degollamiento, tal como lo hace el Islam radical?\n<\/p>\n<p><strong> [9] Fe en Yahshua y obediencia a la Torah. Judah y Efray\u00edm fijados como blancos por la bestia de los tiempos finales.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Un levantamiento Isl\u00e1mico final posmilenario de \u00faltima hora por parte de las naciones Isl\u00e1micas derrotadas.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Jerusale\u00f1. Tome en cuenta que los apartados son ciudadanos ciudadanos en Israel y por lo tanto deben ser Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Esto se refiere a la deidad falsa, al profeta falso y a s.a.tan mismo, todos bajo tormento eterno.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Los seres espirituales inmundos sufren para siempre ya que ellos tienen inmortalidad dentro de ellos. Los seres humanos que rechazan las Buenas Nuevas tambi\u00e9n van al Lago de Fuego a morir una segunda muerte, ya que no tienen ninguna inmortalidad dentro de ellos para resistir y sobrevivir el Lago de Fuego.\n<\/p>\n<p><strong> [5] El Juicio del Trono Blanco es para los perdidos. No es una segunda oportunidad. Habiendo entendido eso, entonces la raz\u00f3n que los pergaminos est\u00e1n todav\u00eda abiertos es para mostrarle a la humanidad porqu\u00e9 YHWH est\u00e1 haciendo lo que El est\u00e1 a punto de hacer, aunque El no le rinde cuentas a ning\u00fan hombre. No obstante, Su justicia exije que El muestre Su razonamiento. Sin embargo, aqu\u00e9llos que en verdad nunca han escuchado las Buenas Nuevas de Yahshua, sino m\u00e1s bien una barata imitaci\u00f3n rebelde, de hecho, se examinar\u00e1n cuidadosa y justamente sus obras antes de que YHWH haga un juicio final.\n<\/p>\n<p><strong> [6] V\u00e9ase la nota a pie de p\u00e1gina sobre <span class='bible'>Rev 20:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[4] Seg\u00fan San Agust\u00edn, estos mil a\u00f1os denotan todo el tiempo desde la muerte de Jesucristo hasta el fin del mundo. En esta \u00e9poca, el demonio est\u00e1 como atado o frenado por Cristo, sin poder obrar como antes lo hac\u00eda. Pero al fin del mundo quedar\u00e1 como desatado durante poco tiempo.[11] De su antigua condici\u00f3n y forma, pues todo ser\u00e1 nuevo.[14] Los condenados y el diablo, autor de la muerte.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vi a un \u00e1ngel que descend\u00eda del cielo y que ten\u00eda en su mano la llave del abismo y una gran cadena. Ya se ha tratado la destrucci\u00f3n final y completa de la ramera, la Babilonia simb\u00f3lica (cap\u00edtulo 17,18), y la ruina final y completa de las dos bestias (cap\u00edtulo 19). 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