{"id":3457,"date":"2022-06-19T09:40:19","date_gmt":"2022-06-19T14:40:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T09:40:19","modified_gmt":"2022-06-19T14:40:19","slug":"comentario-de-levitico-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cCuando una persona peque porque, habiendo o\u00eddo la advertencia del juramento y siendo ella testigo que lo vio o lo supo, no lo denuncie, ser\u00e1 considerada culpable.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Si alguno pecare.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:15<\/span>, <span class='bible'>Lev 5:17<\/span>; <span class='bible'>Lev 4:2<\/span>; <span class='bible'>Eze 18:4<\/span>, <span class='bible'>Eze 18:20<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>por haber sido llamado a testificar.<\/i><\/b> Kol alah, m\u00e1s bien, \u00abla voz de la conjuraci\u00f3n\u00bb, \u03a6\u03c9\u03bd\u03b7\u03bd \u03bf\u03c1\u03ba\u03b9\u03c3\u03bc\u03bf\u03c5, como la LXX rinde; porque esto no se relaciona con el deber de informar contra un delincuente com\u00fan, sino con el caso de una persona que, siendo conjurada por el magistrado civil para responder bajo juramento, se niega a declarar lo que sabe sobre el tema, tal persona deber\u00e1 soportarlo. su iniquidad &#8211; se considerar\u00e1 como culpable a la vista de Dios de la transgresi\u00f3n que se ha esforzado por ocultar, y debe esperar ser castigado por ocultar la iniquidad con la que estaba familiarizado. <span class='bible'>\u00c9xo 22:11<\/span>; <span class='bible'>Jue 17:2<\/span>; <span class='bible'>1Re 8:31<\/span>; <span class='bible'>1Re 22:16<\/span>; <span class='bible'>2Cr 18:15<\/span>; <span class='bible'>Pro 29:24<\/span>; <span class='bible'>Pro 30:9<\/span>; <span class='bible'>Mat 26:63<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>\u00e9l llevar\u00e1 su pecado.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:17<\/span>; <span class='bible'>Lev 7:18<\/span>; <span class='bible'>Lev 17:16<\/span>; <span class='bible'>Lev 19:8<\/span>; <span class='bible'>Lev 20:17<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 9:13<\/span>; <span class='bible'>Sal 38:4<\/span>; <span class='bible'>Isa 53:11<\/span>; <span class='bible'>1Pe 2:24<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El que peca por encubrir su conocimiento,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:1<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>en tocar la cosa inmunda,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:2-3<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>o en hacer un juramento,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:4-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su ofrenda por el pecado, del reba\u00f1o,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:6<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>de las aves,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:7-10<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>o de la harina,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:11-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su ofrenda por el pecado, en lo que hubiere defraudado de las cosas santas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:14-16<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y en pecados por ignorancia,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:17-19<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>llamado a testificar:<\/b>\u00a0\u00abSi fuere adjurado\u00bb o se haya sometido a juramento para testificar. Cualquiera que tuviera informaci\u00f3n el juramento lo obligaba a pasar y dar testimonio. Sin importar si la informaci\u00f3n era de primera o segunda mano, si no testificaba, se hac\u00eda culpable y ten\u00eda que presentar una ofrenda de purificaci\u00f3n. Lo que lo hac\u00eda culpable no era el hecho de tener la informaci\u00f3n, sino la retenci\u00f3n de ella.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>5. Nuevos Sacrificios Expiatorios.<\/p>\n<p>Tres Nuevos Casos Que Exigen Sacrificio por el Pecado (1-6).<br \/>\n1Si uno pecare oyendo a otro imprecar, y siendo testigo de la imprecaci\u00f3n, porque lo vio o de otro modo lo conoci\u00f3, y, sin embargo, no lo denunci\u00f3, contrayendo as\u00ed reato, 2o si tocare sin darse cuenta algo impuro, sea el cad\u00e1ver impuro de una bestia, sea el cad\u00e1ver impuro de un reptil, haci\u00e9ndose impuro \u00e9l mismo y contrayendo reato, 3o tocare, sin darse cuenta, cualquiera impureza humana, d\u00e1ndose cuenta de ello despu\u00e9s, contrayendo as\u00ed reato; 4o vanamente jurare de ligero hacer algo, de mal o de bien, de lo que uno suele jurar vanamente, sin darse cuenta, y cae despu\u00e9s en ella, 5el que de uno de estos modos incurre en reato, por el reato de uno de estos modos contra\u00eddo, confesar\u00e1 su pecado, 6ofrecer\u00e1 a Yahv\u00e9 por su pecado una hembra de ganado menor, oveja o cabra, y el sacerdote le expiar\u00e1 de su pecado.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo anterior se hablaba de pecados cometidos por inadvertencia o ignorancia, aunque mejor traducir\u00edamos, seg\u00fan el contexto general, por fragilidad humana. En estos tres nuevos casos a veces no se presupone esa ignorancia1. Como en el v.4 aparece la palabra hebrea easam, que traduciremos por delito, algunos autores interpretan ya estos tres casos dentro de la categor\u00eda de delitos, en contraposici\u00f3n a los pecados, que acabamos de estudiar, tal como se har\u00e1 a partir del \u03bd.14<br \/>\n\tEl primer caso se refiere a quien encubre al autor de un delito habiendo sido testigo de \u00e9l. En Pro v 29,24 se dice: \u201cEl encubridor de un ladr\u00f3n a s\u00ed mismo se odia, oye el conjuro y no le denuncia.\u201d Algunos autores creen que se trata del caso de quien es conjurado oficialmente por el juez y no quiere declarar sobre lo que es testigo. Otros creen que aqu\u00ed la maldici\u00f3n o imprecaci\u00f3n no es del juez que adjura, sino del oprimido por el ladr\u00f3n. En todo caso, el pecado consiste en callar y no denunciar un hecho delictivo presenciado por \u00e9l.<br \/>\n\tEl segundo caso se refiere al que ha tenido contacto con algo que legalmente es impuro, como el cad\u00e1ver2. Adem\u00e1s del rito de purificaci\u00f3n, debe ofrecer este sacrificio por su negligencia en evitar el contacto con lo impuro. El tercer caso es semejante a \u00e9ste. El cuarto se refiere a los juramentos inconsiderados sin necesidad, por pura ligereza (v.4). Jes\u00fas ech\u00f3 en cara a sus compatriotas la ligereza y facilidad con que profer\u00edan juramentos, prohibiendo de ra\u00edz esta mala costumbre3.<br \/>\n\tEl que se considera reo de estas faltas, primero debe hacer confesi\u00f3n de ellas (v.5); ofrecer\u00e1 el sacrificio expiatorio correspondiente. Aunque no se dice nada de la confesi\u00f3n en los otros sacrificios expiatorios, es de suponer (est\u00e1 prescrita el d\u00eda de la Expiaci\u00f3n)4. Entre los babilonios, el penitente deb\u00eda hacer una confesi\u00f3n, adem\u00e1s de los ritos expiatorios5. La v\u00edctima deb\u00eda ser una res de ganado menor, hembra. No se distinguen diversas clases de culpables, como en los sacrificios precedentes.<\/p>\n<p>Sacrificios de los Pobres (7-13).<br \/>\n7Si no pudiese ofrecer una res, ofrecer\u00e1 a Yahv\u00e9 dos t\u00f3rtolas o dos pichones, uno por el pecado y otro en holocausto, 8y los llevar\u00e1 al sacerdote, que ofrecer\u00e1 primero el que es por el pecado, quit\u00e1ndole la cabeza sin separarla del todo, 9y haciendo con la sangre la aspersi\u00f3n de un lado del altar, dejando que el resto fluya al pie del altar; es sacrificio por el pecado. 10Despu\u00e9s el otro lo ofrecer\u00e1 en holocausto, seg\u00fan suele hacerse, y as\u00ed har\u00e1 el sacerdote la expiaci\u00f3n del pecado cometido, y le ser\u00e1 perdonado, 11Si tampoco pudiera ofrecer dos t\u00f3rtolas o dos pichones, llevar\u00e1 en ofrenda por su pecado un d\u00e9cimo de \u201cefah\u201d de flor de harina como ofrenda por su pecado; no pondr\u00e1 en ella ni aceite ni incienso, porque es ofrenda por el pecado, 12lo llevar\u00e1 al sacerdote, quien, tomando un pu\u00f1ado para memorial, lo quemar\u00e1 en el altar sobre las combustiones de Yahv\u00e9; as\u00ed es ofrenda por el pecado. 13As\u00ed le expiar\u00e1 el sacerdote por el pecado cometido en una de aquellas tres cosas, y le ser\u00e1 perdonado. El resto ser\u00e1 para el sacerdote, como en la oblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la legislaci\u00f3n lev\u00edtica varias veces se proponen facilidades para los sacrificios de los pobres6. Aqu\u00ed se prescriben, si no pueden ofrecer una oveja o una cabra, dos pichones o t\u00f3rtolas, una en holocausto, quemada totalmente sobre el altar, y otra por el pecado. A \u00e9sta se le quitaba la cabeza, y con su sangre se aspersionaba parte del altar; el resto queda para el sacerdote7.<br \/>\n\tSi la ofrenda de dos pichones o t\u00f3rtolas es demasiado, entonces ofrecer\u00e1 un d\u00e9cimo de efah de harina, unos tres kilos aproximadamente. Pero, como no es oblaci\u00f3n o minjah, no se debe ofrecer incienso y aceite con la harina, pues es ofrenda de expiaci\u00f3n y penitencial, y, por tanto, no se permite el incienso, que es en las oblaciones alegres de acci\u00f3n de gracias. De esta ofrenda de harina, el sacerdote quemar\u00e1 un pu\u00f1ado sobre el altar como memorial (v.11)8; el resto quedar\u00e1 para el sacerdote.<br \/>\n\tEn estos sacrificios expiatorios parece que late la idea fundamental de aplacar a la divinidad sustituy\u00e9ndose el oferente por la v\u00edctima. Al menos en los ritos babilonios esto es claro9; pero, como siempre, en los rituales hebreos, estas ideas primitivas son libres de toda noci\u00f3n m\u00e1gica para amoldarse a un sentido profundo moral y religioso10.<\/p>\n<p>Los Sacrificios por el Delito (14-26).<br \/>\n14Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: 15\u201cSi uno por ignorancia prevaricase, pecando contra las cosas santas que son de Yahv\u00e9, ofrecer\u00e1 por el delito un carnero sin defecto, tomado del ganado, estimado en siclos, seg\u00fan el peso del siclo del santuario, l6y restituir\u00e1 el da\u00f1o causado, con el recargo de un quinto, entreg\u00e1ndolo al sacerdote, quien har\u00e1 por \u00e9l la expiaci\u00f3n del reato, y le ser\u00e1 perdonado. 17Si uno pecare por ignorancia, haciendo sin darse cuenta algo de lo prohibido por Yahv\u00e9, contrayendo reato y llevando sobre s\u00ed la iniquidad, 18traer\u00e1 al sacerdote un carnero sin defecto del ganado, seg\u00fan la cuant\u00eda del pecado. El sacerdote le expiar\u00e1 por el pecado cometido por ignorancia, y le ser\u00e1 perdonado. 19Este es sacrificio por el delito, pues se hizo reo de delito contra Yahv\u00e9.\u201d 20Habl\u00f3 Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s, diciendo: 21\u201cEl que con desprecio a Yahv\u00e9 pecare, negando a uno de su pueblo un dep\u00f3sito, una prenda puesta en sus manos, que injustamente se apropi\u00f3, o con violencia le quitase algo, 22o se apropiase algo perdido que encontr\u00f3, y m\u00e1s si perjurase en cualquiera de estas cosas en que los hombres suelen perjurar, 23pecando y contrayendo reato, restituir\u00e1 \u00edntegramente a su due\u00f1o lo robado, defraudado, confi\u00e1ndole en dep\u00f3sito lo encontrado y negado, 24o aquello sobre que falsamente jur\u00f3, con el recargo de un quinto del valor, el d\u00eda de su sacrificio por el delito, 25y ofrecer\u00e1 a Yahv\u00e9 en sacrificio por el delito un carnero sin defecto de la grey, seg\u00fan su estimaci\u00f3n, y lo llevar\u00e1 al sacerdote; 26el sacerdote har\u00e1 por \u00e9l la expiaci\u00f3n ante Yahv\u00e9, y le ser\u00e1 perdonado el delito de que se hizo reo.\u201d<\/p>\n<p>Contrapuestas a las faltas anteriores, llamadas pecado (jaita) se catalogan ahora otras llamadas delito Casam), por las que se prescriben determinados sacrificios. Los autores no convienen al determinar la diferencia entre los primeros y \u00e9stos. He aqu\u00ed los casos de delito expresamente catalogados que exig\u00edan un especial sacrificio: a) da\u00f1o causado a Dios (15-16); b) falta dudosa (17-19); c) da\u00f1o causado al pr\u00f3jimo (20-26).<br \/>\n\ta) Da\u00f1o causado a Dios (15-16). -Parece que se trata de la retenci\u00f3n por inadvertencia de cosas santas debidas a Dios, como primicias, diezmos u ofrendas, que han sido omitidas o irregularmente con defecto otorgadas.<br \/>\nComo expiaci\u00f3n ofrecer\u00e1 un carnero estimado en siclos, conforme al siclo-patr\u00f3n del santuario (v.15), que de ordinario era de m\u00e1s valor que el corriente11, y adem\u00e1s devolver\u00e1 lo que debe al santuario, aumentado en un quinto de su valor como multa (v.16).<br \/>\n\tb) Falta dudosa (17-19). -Se trata de alguna violaci\u00f3n de los derechos de Dios, o de un pecado por el que no se sabe si ha de exigirse un sacrificio pro peccato (jaita\u2019) o por delito (&#8216;asam), y en ese caso se decide por \u00e9ste, porque era m\u00e1s ventajoso para el santuario. El sacrificio ser\u00e1 de un carnero sin defecto.<br \/>\n\tc) Da\u00f1o causado al pr\u00f3jimo (20-26)12. -Es el caso del que se ha apropiado un dep\u00f3sito que se le ha confiado, un objeto encontrado robado o retenido injustamente, sobre todo jurando en falso. Debe devolver lo retenido indebidamente y pagar, adem\u00e1s, como multa, un quinto de su valor (v.24). La pena es mucho m\u00e1s benigna que la que se impone al ladr\u00f3n13, consider\u00e1ndose como atenuante el reconocimiento voluntario de su robo. La v\u00edctima a ofrecer es la misma que en los casos anteriores: un carnero sin defecto.<\/p>\n<p>Los Sacrificios Expiatorios.<br \/>\n\tDe los sacrificios expiatorios no encontramos hecha menci\u00f3n en la primitiva historia de Israel, pero s\u00ed en los documentos fenicios, los cuales nos aseguran la pr\u00e1ctica de estos sacrificios en Cana\u00e1n y en las colonias cananeas. Lo mismo hemos de decir de Caldea. Era general creencia que las enfermedades son efecto del pecado. De aqu\u00ed se originaba que quien se sent\u00eda atacado por una enfermedad grave acudiese a su dios en demanda de perd\u00f3n, y se valiera del sacerdote para que, mediante los sacrificios y los ritos m\u00e1gicos, le purificasen de aquel pecado y as\u00ed quitase la ra\u00edz del mal. De donde ven\u00eda que la medicina fuese en parte una profesi\u00f3n sacerdotal.<br \/>\n\tQue en Israel reinara la misma creencia, no podemos ponerlo en duda. Fuera del texto la primera menci\u00f3n que hallamos de estos sacrificios la tenemos en 2Re 12:17. El rey Jo\u00e1s mand\u00f3 que se recogiese el dinero ofrecido por los fieles para la reparaci\u00f3n del templo. Pero el texto a\u00f1ade: \u201cEl dinero por el delito y el dinero por el pecado no entraban en la casa de Yahv\u00e9, porque era de los sacerdotes.\u201d Es significativo este texto. Los fieles que no eran suficientes para ofrecer un sacrificio expiatorio, entregaban su ofrenda en dinero. De las ofrendas as\u00ed recogidas se ofrec\u00edan sacrificios expiatorios por aquellos que hab\u00edan hecho las ofrendas.<br \/>\n\tNada m\u00e1s natural que el hombre se sienta reo ante Dios y que busque volverle propicio mediante el sacrificio. Que con el tiempo y el progreso de la liturgia se instituyeran sacrificios y ceremonias especialmente ordenadas a este fin, tambi\u00e9n est\u00e1 dentro de lo normal. En Gen 9:4 se proh\u00edbe rigurosamente beber la sangre. El Lev\u00edtico nos da la verdadera raz\u00f3n de este mandato: \u201cporque la vida de la carne es la sangre, y yo os la he mandado poner sobre el altar para expiaci\u00f3n de vuestras almas, pues su sangre har\u00e1 la expiaci\u00f3n por el alma.\u201d14<br \/>\n\tEl texto da grande importancia a estos sacrificios expiatorios. En los sacrificios privados en que la Ley impone la expiaci\u00f3n, la elecci\u00f3n de la v\u00edctima quedaba a la voluntad o a las facultades del oferente. El d\u00eda diez del s\u00e9ptimo mes se celebraba la gran fiesta de la Expiaci\u00f3n general del pueblo. El ceremonial descrito en Lev 16 es el que mejor nos da a conocer el sentido de los sacrificios expiatorios. Es \u00e9ste el ceremonial que tom\u00f3 el autor de la Ep\u00edstola a los Hebreos para declarar la obra expiatoria de Jesucristo15.<\/p>\n<p>  1 Por el car\u00e1cter casu\u00edstico de este fragmento (v.1-13), muchos autores creen que es adici\u00f3n posterior redaccional &#8211; 2 Cf. Lev c.1 1-15. &#8211; 3 Cf. Mat 5:33s. &#8211;  4 Cf. Num 5:7. &#8211; 5 Cf. Dhorme, La religion assyro-babylonienne p.226-230. &#8211;  6 Cf. Lev 14:21; Lev 27:8. &#8211; 7 Cf. Lev 6:19. &#8211; 8 Cf. com. a 2:2. &#8211;  9 Cf. Dhorme, o.c., p.274. &#8211;  10 Cf. A. Clamer, o.c., p.57. &#8211; 11 Sobre la costumbre de colocar las monedas-patr\u00f3n en el templo, v\u00e9ase A. Barrois, La m\u00e9trologie dans la Bible: RB (1932) p.53-54. &#8211; 12 En la Vg empieza aqu\u00ed el c.6; as\u00ed, los v.1-7 del c.6 coinciden con los V.20-26 del TM. &#8211;  13 Cf. Exo 22:1-14. &#8211; 14 Lev 17:11. &#8211; 15 Heb 6:6s.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>testificar \u2026 testigo.<\/b> Un testigo que no acud\u00eda a declarar comet\u00eda pecado si realmente hab\u00eda visto una infracci\u00f3n o ten\u00eda conocimiento directo, como haber o\u00eddo al infractor confesar la comisi\u00f3n del pecado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este llamamiento a la confesi\u00f3n cita unos pocos ejemplos de violaciones para las que la respuesta adecuada era el arrepentimiento: 1) callar evidencias (v. <span class='bible'>Lev 5:1<\/span>), 2) tocar algo inmundo (vv. <span class='bible'>Lev 5:2-3<\/span>) y 3) pronunciar juramentos a la ligera (v. <span class='bible'>Lev 5:4<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Vea <span class='bible'>Lev 6:24-30<\/span> para las instrucciones para el sacerdote. La ofrenda por el pecado hac\u00eda expiaci\u00f3n por los pecados cometidos en ignorancia y donde la restituci\u00f3n era imposible. Este era un sacrificio prescrito como obligatorio, como lo era el sacrificio por la culpa (<span class='bible'>Lev 5:14<\/span> &#8211;<span class='bible'>Lev 6:7<\/span>). Se hace referencia a los pecados de comisi\u00f3n (<span class='bible'>Lev 4:1-35<\/span>) y de omisi\u00f3n (<span class='bible'>Lev 5:1-13<\/span>) cometidos sin intenci\u00f3n. <span class='bible'>Lev 4:1-35<\/span> trata acerca de aquellas personas que hubieren cometido el pecado: 1) el sumo sacerdote (vv. <span class='bible'>Lev 4:3-12<\/span>), 2) la congregaci\u00f3n (vv. <span class='bible'>Lev 4:13-21<\/span>), 3) un gobernante (vv. <span class='bible'>Lev 4:22-26<\/span>) y 4) una persona com\u00fan del pueblo (vv. <span class='bible'>Lev 4:27-35<\/span>). <span class='bible'>Lev 5:1-13<\/span> desarrolla los sacrificios seg\u00fan el animal sacrificado: 1) cordera \/ cabra (vv. <span class='bible'>Lev 5:1-6<\/span>); 2) ave (vv. <span class='bible'>Lev 5:7-10<\/span>) y 3) flor de harina (vv. <span class='bible'>Lev 5:11-13<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las ofrendas por el pecado (<span class='bible'>Lev 4:1<\/span> &#8211;<span class='bible'>Lev 5:13<\/span>) y por la culpa (<span class='bible'>Lev 5:14<\/span> &#8211;<span class='bible'>Lev 6:7<\/span>) difer\u00edan de las tres anteriores en que las anteriores eran voluntarias y \u00e9stas eran obligatorias. La ofrenda por el pecado difer\u00eda de la ofrenda por la culpa en que la primera involucraba una iniquidad en la que no era posible hacer restituci\u00f3n, mientras que en la segunda era posible.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Pro 29:24<\/span>; (ver <span class='bible'>Deu 19:15-19<\/span>; <span class='bible'>Mat 26:60<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Delitos t\u00edpicos. Estos vers\u00edculos se\u00f1alan tres clases de faltas comunes por las cuales una persona deb\u00eda traer una ofrenda por el pecado. Primero, por dejar de testificar en un caso donde uno tiene evidencia pertinente que proveer (v. 1). La ley israelita adjudicaba mucha importancia a la integridad del sistema judicial, y por eso le daba much\u00edsima importancia a los testigos verdaderos, a tal punto de incluirse en los diez mandamientos (Exo. 20:16; cf. Exo. 23:1-9; Prov. 12:17; 14:5; 24:28). El perjurio deliberado era una falta seria y severamente castigada (Deut. 19:15-21).<\/p>\n<p>Segundo, impureza accidental (v. 3). La distinci\u00f3n que se hace en el AT entre lo limpio y lo inmundo se discutir\u00e1 despu\u00e9s. Debemos notar que aunque el NT ha neutralizado la distinci\u00f3n en cuanto a cosas f\u00edsicas (Mar. 7:1-23; Hech. 10:9-16), los ap\u00f3stoles instan seriamente a los cristianos a procurar una vida limpia y evitar la contaminaci\u00f3n moral y espiritual (cf. Stg. 1:27).<\/p>\n<p>Tercero, la persona que descuidadamente jura hacer algo y no cumple (v. 4). Malo o bueno probablemente sea una expresi\u00f3n inclusiva significando \u201ccualquier cosa\u201d (cf. Isa. 41:23). Las palabras importan, aun aquellas que se expresan a la ligera. Por eso, una promesa hecha descuidadamente y que despu\u00e9s no se cumple es un pecado que tambi\u00e9n necesita limpiarse, mayormente si se ha hecho un juramento ya que eso involucraba el nombre de Dios. Los maestros sabios de Israel advert\u00edan bastante en cuanto al asunto del mal uso de las palabras (Prov. 6:1-5; 12:18; 15:2; Ecl. 5:2-7), y tanto Jes\u00fas como Santiago ense\u00f1aron que nuestras palabras deben reflejar la verdad rectamente y, por lo tanto, no tener necesidad de apoyarnos en juramentos (Mat. 5:34-36; Stg. 3:5, 6).<\/p>\n<p>Confesar\u00e1 (v. 5). El fracaso por negligencia, ignorancia o descuido es pecado, y debe confesarse a fin de ser limpiado y ofrecer expiaci\u00f3n por \u00e9l. Para nosotros, probablemente la mayor\u00eda de nuestros pecados t\u00edpicos diarios caen dentro de esta categor\u00eda. Puede ser que no nos dispongamos deliberadamente a rebelarnos contra Dios y pecar, pero en medio de las presiones de la vida y la debilidad de nuestra naturaleza, al final del d\u00eda descubrimos que tenemos que admitir, tal como lo expresa una oraci\u00f3n en el Libro de Oraciones Comunes: \u201cHemos pecado y nos hemos apartado de tus caminos como ovejas descarriadas, hemos seguido en demas\u00eda los planes y deseos de nuestro propio coraz\u00f3n, hemos dejado de hacer las cosas que debi\u00e9ramos haber hecho, y hemos hecho aquello que no hubi\u00e9ramos hecho.\u201d<\/p>\n<p>Esto es exactamente la clase de conducta que se contempla en la definici\u00f3n de la ofrenda por el pecado. Qu\u00e9 importante es, entonces, que estos fracasos diarios no se acumulen como una nube de sentimientos de culpa depresivos y debilitantes, sino que se confiesen y sean perdonados. Y qu\u00e9 reconfortante es saber que la declaraci\u00f3n de expiaci\u00f3n y perd\u00f3n (5:6, 10, 13) es mucho m\u00e1s segura para nosotros por medio del sacrificio de Cristo de lo que era para los israelitas a trav\u00e9s del ministerio del sacerdote en el altar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>5.4 \u00bfAlguna vez ha jurado que har\u00e1 o que no har\u00e1 algo, y luego se da cuenta de lo tonta que fue su promesa? El pueblo de Dios est\u00e1 llamado a mantener su palabra, aun cuando haga promesas dif\u00edciles de cumplir. Jes\u00fas advirti\u00f3 en contra del juramento (en el sentido de hacer votos o promesas) cuando dijo, \u00abPero sea vuestro hablar: S\u00ed, s\u00ed; no, no; porque lo que es m\u00e1s de esto, de mal procede\u00bb (Mat 5:37). Nuestra palabra deber\u00eda ser suficiente. Si sentimos que debemos fortalecerla con un juramento, algo anda mal con nuestra sinceridad. Las \u00fanicas promesas que no debemos cumplir son aquellas que nos llevan al pecado. Una persona sabia y controlada evita hacer promesas apresuradas.5.5 El sistema completo de sacrificios no pod\u00eda ayudar al pecador a menos que este trajera su ofrenda con una actitud arrepentida y un deseo de confesar su pecado. Actualmente, debido a la muerte de Cristo en la cruz, no tenemos que sacrificar animales. Pero sigue siendo vital que confesemos nuestros pecados, porque la confesi\u00f3n muestra que estamos conscientes de nuestro pecado, de la santidad de Dios, de la humildad que debemos tener ante El y la disposici\u00f3n de volvernos de ese pecado (Psa 51:16-17). A\u00fan la muerte de Jes\u00fas ser\u00e1 de poco valor para nosotros si no nos arrepentimos y lo seguimos. Es como una vacuna para una enfermedad peligrosa, no ayudar\u00e1 si no entra en el torrente sangu\u00edneo.5.14-19 La ofrenda por la culpa era la forma de hacerse cargo del pecado que se comete inconscientemente. Era para aquellos que hab\u00edan pecado de alguna manera contra las \u00abcosas santas\u00bb -el tabern\u00e1culo o el sacerdocio- tanto como para aquellos que sin intenci\u00f3n pecaban contra alguien. En ambos casos, ten\u00eda que sacrificarse un carnero sin defecto, m\u00e1s una compensaci\u00f3n por su p\u00e9rdida a aquellos da\u00f1ados por ese pecado, m\u00e1s un veinte por ciento como multa. Aun cuando la muerte de Cristo ha hecho innecesarias para nosotros hoy d\u00eda las ofrendas de culpa, todav\u00eda necesitamos hacer lo correcto con aquellos a quienes herimos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Lit.: \u201co\u00eddo la voz (el sonido) de maldici\u00f3n\u201d. V\u00e9ase G\u00e9n 24:41, n.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 137 G\u00e9n 2:7; G\u00e9n 46:26; Eze 18:4<\/p>\n<p>b 138 Pro 30:9; Stg 3:9<\/p>\n<p>c 139 G\u00e9n 37:2; 1Sa 2:24; Est 6:2; Pro 29:24; 1Co 1:11; 1Co 5:1<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> no lo declara.  El pecado del que se trata aqu\u00ed es el de no dar a conocer informaci\u00f3n relevante sobre alg\u00fan caso y por tanto implica supresi\u00f3n de evidencia.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se dan tres ejemplos de pecados que requieren una ofrenda.<\/p>\n<p>\nEl primero es el de retener evidencia cuando alguien era llamado a testificar: <b><i>por haber sido llamado a testificar<\/i><\/b>, i.e.; convocado a testificar.<\/p>\n<p>\nLos vv. <span class='bible'>Lev 5:2-3<\/span> describen el caso de contaminaci\u00f3n ceremonial accidental por contacto con un animal inmundo o con la inmundicia de hombre.<\/p>\n<p>El tercer ejemplo es el de no ser capaz de cumplir un juramento hecho a la ligera (v. <span class='bible'>Lev 5:4<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>y oye voz de un juramento<\/i> <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>llevar\u00e1 su iniquidad<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *Pro 29:24<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCuando una persona peque porque, habiendo o\u00eddo la advertencia del juramento y siendo ella testigo que lo vio o lo supo, no lo denuncie, ser\u00e1 considerada culpable. Si alguno pecare. Lev 5:15, Lev 5:17; Lev 4:2; Eze 18:4, Eze 18:20. por haber sido llamado a testificar. Kol alah, m\u00e1s bien, \u00abla voz de la conjuraci\u00f3n\u00bb, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lev\u00edtico 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3457","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3457"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3457\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}