{"id":3506,"date":"2022-06-19T09:41:57","date_gmt":"2022-06-19T14:41:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T09:41:57","modified_gmt":"2022-06-19T14:41:57","slug":"comentario-de-levitico-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cEstas son las instrucciones para el sacrificio por la culpa. Es cosa muy sagrada.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Esta es la ley del sacrificio, o de la ofrenda.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 5:1-19<\/span>; <span class='bible'>Lev 6:1-7<\/span>; <span class='bible'>Lev 14:12<\/span>, <span class='bible'>Lev 14:13<\/span>; <span class='bible'>Lev 19:21<\/span>, <span class='bible'>Lev 19:22<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 6:12<\/span>; <span class='bible'>Eze 40:39<\/span>; <span class='bible'>Eze 44:29<\/span>; <span class='bible'>Eze 46:20<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>es cosa muy santa.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 6:17<\/span>. <span class='bible'>Lev 6:25<\/span>; <span class='bible'>Lev 21:22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>y del sacrificio de paz,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 7:11<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>sea por acci\u00f3n de gracias,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 7:12-15<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>o voto, o sacrificio voluntario,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 7:16-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La grosura y la sangre prohibidas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 7:22-27<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los sacerdotes,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 7:28-34<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Un resumen de todo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 7:35-38<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p>A\u00f1o 1745 a.C.<\/p>\n<p><b><i>Llam\u00f3 su nombre Dina, que significa, Juicio.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 34:1-3<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 34:26<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 46:15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>En el lugar:<\/b>\u00a0A la puerta del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n delante de Jehov\u00e1 (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 1:3<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7. Otros Sacrificios.<\/p>\n<p>La Ley del Sacrificio por el Delito (1-10).<br \/>\n1Esta es la ley del sacrificio por el delito. Es cosa sant\u00edsima. 2La v\u00edctima del sacrificio por el delito ser\u00e1 degollada en el lugar donde se deg\u00fcella el holocausto. La sangre se derramar\u00e1 en torno del altar. 3Se ofrecer\u00e1 todo el sebo, la cola, el sebo que recubre las entra\u00f1as, 4los dos r\u00ed\u00f1ones con el sebo que los recubre, y el que hay entre los r\u00ed\u00f1ones y los lomos, y la redecilla del h\u00edgado sobre los r\u00ed\u00f1ones. 5El sacerdote lo quemar\u00e1 en el altar. Es combusti\u00f3n de Yahv\u00e9, v\u00edctima por el delito. 6Comer\u00e1n la carne los varones de entre los sacerdotes, en lugar santo; es cosa sant\u00edsima. 7Como el sacrificio por el pecado, as\u00ed ser\u00e1 el sacrificio por el delito. La ley para uno y para otro es la misma. La v\u00edctima ser\u00e1 del sacerdote que la ofrezca. 8Del sacerdote que ofrezca un holocausto ser\u00e1 la piel de la v\u00edctima que ha ofrecido. 9Toda oblaci\u00f3n cocida al horno, en sart\u00e9n o en cazuela, ser\u00e1 del sacerdote que la ofrece. 10Toda ofrenda amasada con aceite o seca ser\u00e1 para los hijos de Aar\u00f3n, para todos.\u201d<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los sacrificios por el delito son cosa sant\u00edsima, es decir, no pueden ser tocados y comidos por los no sacerdotes. El lugar de inmolaci\u00f3n es el altar de los holocaustos, a la entrada de la tienda de la reuni\u00f3n, y la sangre es derramada en torno de este altar como en el holocausto y en los sacrificios pac\u00edficos; en los sacrificios por el pecado se untaba con la sangre los cuernos del altar de los perfumes. Las partes grasas se queman sobre el altar de los holocaustos. La carne es consumida por el sacerdote y los otros sacerdotes que \u00e9ste invite.<br \/>\n\tEn los sacrificios de holocausto, en los que se quemaba toda la v\u00edctima, la piel queda para el sacerdote oferente (v.8). En el sacrificio por el pecado, la piel es quemada fuera del campamento1, y tambi\u00e9n en el sacrificio por la consagraci\u00f3n de los sacerdotes 2 y en el rito de la vaca roja3. En los sacrificios pac\u00edficos parece que la piel quedaba para los oferentes de la v\u00edctima4.<br \/>\n\tDe las oblaciones, lo que no se queme sobre el altar quedar\u00e1 para los sacerdotes: la que ha sido \u201ccocida al horno, en sart\u00e9n o cazuela,\u201d para el sacerdote que la ofreci\u00f3, mientras que la oblaci\u00f3n \u201camasada con aceite o seca\u201d ser\u00e1 para todos los sacerdotes (v.10). La raz\u00f3n de esta distinci\u00f3n debe de estar en que las oblaciones primeras eran m\u00e1s reducidas.<\/p>\n<p>Ley del Sacrificio Pac\u00edfico (11-21).<br \/>\n11He aqu\u00ed la ley del sacrificio pac\u00edfico que se ofrece a Yahv\u00e9: 12Si se ofrece en acci\u00f3n de gracias, con la v\u00edctima eucar\u00edstica ofrecer\u00e1n panes \u00e1cimos amasados con aceite, tortas \u00e1cimas untadas de aceite, frisuelos de flor de harina amasada en aceite. 13Tambi\u00e9n podr\u00e1n ofrecerse con la v\u00edctima del sacrificio pac\u00edfico, ofrecido en acci\u00f3n de gracias, panes fermentados. 14De cada una de estas ofrendas se presentar\u00e1 por elevaci\u00f3n una pieza, reservada a Yahv\u00e9, que ser\u00e1 del sacerdote que haya hecho la aspersi\u00f3n de la sangre de la v\u00edctima pac\u00edfica. 15La carne de la v\u00edctima del sacrificio pac\u00edfico eucar\u00edstico se comer\u00e1 el d\u00eda mismo que se ofrece, sin dejar nada para el d\u00eda siguiente. 16Si la v\u00edctima se ofrece en cumplimiento de un voto, o como ofrenda voluntaria, se comer\u00e1 el d\u00eda en que se ofrece, 17y lo que reste se comer\u00e1 el d\u00eda siguiente; pero si algo queda para el tercer d\u00eda, se quemar\u00e1. 18Si alguno comiera carne del sacrificio pac\u00edfico el d\u00eda tercero, el sacrificio no ser\u00e1 aceptado, no se le computar\u00e1 al que le ofreci\u00f3, sino que ser\u00e1 abominaci\u00f3n, y el que as\u00ed comi\u00f3 contraer\u00e1 reato. 19La carne que haya tocado una cosa impura no se la comer\u00e1, se quemar\u00e1. 20La carne podr\u00e1 comerla quienquiera que est\u00e9 puro; pero el que, estando impuro, comiera la carne de la v\u00edctima pac\u00edfica ofrecida a Yahv\u00e9, ser\u00e1 borrado de su pueblo, 21y todo aquel que tocare inmundicia de hombre, de animal o de cualquiera otra abominaci\u00f3n inmunda, y comiera de esta carne, ser\u00e1 borrado de su pueblo.<\/p>\n<p>En los sacrificios pac\u00edficos eucar\u00edsticos, o de alabanza5, hab\u00eda de ofrecerse una oblaci\u00f3n de panes \u00e1cimos (v.12)6. Los panes \u201ccon levadura\u201d no pod\u00edan ofrecerse sobre el altar7, sino que pod\u00edan a\u00f1adirse en el banquete que segu\u00eda (v.15). De estas oblaciones, una parte ser\u00e1 ofrecida a Yahv\u00e9, y ser\u00e1 para el sacerdote que ha derramado la sangre de la v\u00edctima (v.14). La carne sobrante del sacrificio en los eucar\u00edsticos o de alabanza, que eran los m\u00e1s excelentes, deb\u00eda consumirse el mismo d\u00eda por los oferentes y el sacerdote (v.15); en cambio, en los sacrificios \u201cen cumplimiento de un voto\u201d pod\u00eda consumirse parte el d\u00eda siguiente (v.17). Si se dejaba algo para el tercer d\u00eda, el sacrificio era nulo, y, adem\u00e1s, el que comiere en el tercer d\u00eda se contaminaba, porque la carne se convert\u00eda en impura (v.18). Adem\u00e1s, se debe preservar a la carne del sacrificio de todo contacto impuro, pues en ese caso perd\u00eda el car\u00e1cter sagrado8. Y todo el que participare en el banquete del sacrificio pac\u00edfico deb\u00eda estar legalmente puro; de lo contrario, debe ser \u201cborrado de su pueblo\u201d (v.20). Deb\u00eda, pues, antes de participar en el banquete, cumplir los ritos purificatorios si se sent\u00eda impuro legalmente9. Se discute el sentido de ser borrado de su pueblo. Algunos autores creen que se trata de la pena de muerte, mientras que otros opinan que se trata de una simple excomuni\u00f3n o privaci\u00f3n de derechos ciudadanos y religiosos, que era tanto como morir para la vida social en Israel10. El legislador se\u00f1ala algunas de las impurezas. La frase \u201cabominaci\u00f3n inmunda\u201d (v.21) alude a los cad\u00e1veres de peces, p\u00e1jaros e insectos11.<\/p>\n<p>Prohibici\u00f3n de la Grasa y de la Sangre (22-27).<br \/>\n22Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: \u201cHabla a los hijos de Israel y diles: 23No comer\u00e9is sebo de buey, de oveja ni de cabra. 24Del sebo de un animal muerto o destrozado por una alima\u00f1a podr\u00e9is serviros para cualquier uso, pero de ninguna manera lo comer\u00e9is. 25Y quienquiera que comiere sebo de animales de los que se ofrecen a Yahv\u00e9 en holocausto, ser\u00e1 borrado de su pueblo. 26No comer\u00e9is sangre, ni de ave ni de bestia, en ninguno de los lugares en que habit\u00e9is. 27El que comiere sangre de cualquier especie, ser\u00e1 borrado de su pueblo.\u201d<\/p>\n<p>Se proh\u00edbe comer las partes adiposas, que deb\u00edan quemarse en los sacrificios12; por ello se citan s\u00f3lo los animales que serv\u00edan para los sacrificios: del ganado bovino, ovino y caprino. A los pichones y t\u00f3rtolas no se las menciona porque no ten\u00edan partes grasas apreciables como para quemarlas en el altar13. No s\u00f3lo se proh\u00edbe comer las grasas de las v\u00edctimas de los sacrificios, sino de los mismos animales muertos accidentalmente (v.24). Y se proh\u00edbe tajantemente comer la sangre de los animales (v.25)14.<br \/>\n\tLa raz\u00f3n de esta prohibici\u00f3n es porque la sangre es el veh\u00edculo de la vida, y \u00e9sta pertenece exclusivamente a Dios.<\/p>\n<p>La Parte del Sacerdote en los Sacrificios Pac\u00edficos (28-38).<br \/>\n28Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: 29\u201cHabla a los hijos de Israel y diles: El que ofreciere a Yahv\u00e9 una v\u00edctima pac\u00edfica, 30traer\u00e1 \u00e9l mismo a Yahv\u00e9 el don de su hostia pac\u00edfica, tomar\u00e1 con sus manos el sebo de la v\u00edctima y el pecho, balanceando \u00e9ste ante Yahv\u00e9; 31el sacerdote quemar\u00e1 el sebo ante el altar, y el pecho ser\u00e1 para Aar\u00f3n y sus hijos. 32Dar\u00e9is tambi\u00e9n al sacerdote el pernil derecho, como ofrenda reservada de vuestras hostias pac\u00edficas. 33El pernil derecho ser\u00e1 de aquel, entre los hijos de Aar\u00f3n, que ofrezca la sangre del sacrificio pac\u00edfico y la grasa como porci\u00f3n, 34pues yo me he reservado de las v\u00edctimas pac\u00edficas de los hijos de Israel el pecho del balanceo y el pernil de la elevaci\u00f3n para d\u00e1rselos a Aar\u00f3n y a sus hijos, como ley perpetua para los hijos de Israel. 35Esa es la parte de Aar\u00f3n y de sus hijos en las combustiones a Yahv\u00e9 desde el d\u00eda en que fueron promovidos a ejercer ante m\u00ed el sacerdocio; 36por eso ha mandado Yahv\u00e9 a los hijos de Israel d\u00e1rsela desde el d\u00eda de su unci\u00f3n, y ser\u00e1 ley perpetua de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.\u201d 37Tal es la ley del holocausto y de la ofrenda del sacrificio por el pecado y por el delito, del sacrificio de consagraci\u00f3n y del sacrificio pac\u00edfico, 38que dio Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s en el monte Sina\u00ed el d\u00eda en que mand\u00f3 a los hijos de Israel que ofrecieran sus oblaciones a Yahv\u00e9 en el desierto del Sina\u00ed.<\/p>\n<p>Esta ley es la continuaci\u00f3n de la ley sobre los sacrificios, interrumpida en el v.21 por la prohibici\u00f3n de la sangre y de las grasas. Aqu\u00ed se destaca enf\u00e1ticamente la parte que corresponde a los sacerdotes. En Deu 18:3 y en Exo 29:26 se detalla tambi\u00e9n lo que corresponde a los hijos de Aar\u00f3n. En el v.14 se determina lo que corresponde a los sacerdotes en las oblaciones que acompa\u00f1an a los sacrificios pac\u00edficos; ahora se determina la parte de las mismas v\u00edctimas sacrificadas. Las partes grasas deben ser quemadas en el altar, y el pecho debe ser balanceado delante de Yahv\u00e9, despu\u00e9s de lo cual era entregado a los sacerdotes (v.30). Este balanceo era propio de los sacrificios pac\u00edficos y de consagraci\u00f3n. El rito era el siguiente: se colocaba el pecho de la v\u00edctima en las manos del oferente, y el sacerdote pon\u00eda sus manos debajo de las de \u00e9ste, y as\u00ed le hac\u00eda avanzar adelante hacia el altar y despu\u00e9s le hac\u00eda retroceder; es el rito de la tenufah. El simbolismo del rito alud\u00eda a la entrega de la parte de la v\u00edctima a Dios, quien a su vez la devolv\u00eda a los sacerdotes. El pernil derecho se reservaba tambi\u00e9n a los hijos de Aar\u00f3n despu\u00e9s de haber realizado con \u00e9l el rito de la terumah o elevaci\u00f3n (v.34), es decir, se hac\u00eda elevar hacia arriba y despu\u00e9s descender a esa porci\u00f3n de la v\u00edctima en manos del oferente, y el significado parece ser el mismo de entrega al Dios que habita en los cielos, quien a su vez lo devolv\u00eda en usufructo a los sacerdotes. Despu\u00e9s el hagi\u00f3grafo nota que esta ley en favor del sacerdocio data ya de los tiempos del Sina\u00ed (v.38), en contraposici\u00f3n a otras prescripciones posteriores.<\/p>\n<p>Consideraciones Generales Sobre los Sacrificios.<br \/>\nNoci\u00f3n de Sacrificio.<br \/>\n\tLos etn\u00f3logos e historiadores de las religiones convienen en que el sacrificio es tan universal como la misma religi\u00f3n. Los pueblos primitivos, que ocupan el primer escal\u00f3n de la humana cultura, ofrecen a Dios sacrificios en proporci\u00f3n a su pobreza, de la caza, de la pesca, de los frutos. Los pueblos pastores hacen a Dios la ofrenda de las primicias de sus reba\u00f1os; las naciones m\u00e1s civilizadas ofrecen a sus divinidades parte de los ricos bienes que creen recibir de \u00e9stas. El hombre, al nacer, se siente como invitado a mesa puesta, rodeado de toda clase de bienes. Pero sobre esos bienes no se siente due\u00f1o absoluto; otro hay que lo es y con quien tiene que contar necesariamente; son los dioses o seres superiores, a los que hay que reconocer su superioridad y dominio sobre los mismos bienes de que se sirve el hombre. Y ese reconocimiento hay que hacerlo de la manera m\u00e1s connatural al hombre, por medio de actos sensibles, entregando una parte de los bienes que recibe para poder disponer libremente del resto.<br \/>\n\t\u00bfC\u00f3mo hac\u00e9rselo llegar a Dios? Si Dios tuviera su morada en medio de los poblados que el hombre habita, ya ser\u00eda f\u00e1cil; pero la morada de Dios est\u00e1 en los cielos, aunque haga sentir su acci\u00f3n en la tierra. As\u00ed, cada uno se ingenia a su modo para hacerle participar de sus bienes. Los bosquimanos se contentar\u00e1n con abandonar en el bosque una porci\u00f3n de caza, de la pesca o de la colecta de frutos. Les parece que este abandono de algo que les puede ser \u00fatil, en obsequio de la divinidad, basta para que \u00e9sta se d\u00e9 por contenta. Los m\u00e1s progresivos degollar\u00e1n una v\u00edctima y la abandonar\u00e1n en el campo para que sea pasto de los animales; otros la consumir\u00e1n por el fuego, y ver\u00e1n con agrado que la v\u00edctima, convertida en humo y como espiritualizada, sube hacia el cielo, a la morada de Dios. Podemos decir que lo esencial est\u00e1 en la renuncia de los bienes recibidos de Dios en obsequio de Aquel de quien los ha recibido. Con esto se cree reconocer su dominio soberano y ponerse en regla con los derechos del Creador. Pero hay m\u00e1s a\u00fan: el hombre se siente d\u00e9bil en medio de la naturaleza, que ni alcanza a dominar. El primitivo que sale a cazar al bosque o de pesca al r\u00edo, va con la incertidumbre de si la caza o la pesca le saldr\u00e1n al paso. \u00bfC\u00f3mo hacer? Pues levantar los ojos a Dios y pedirle una buena caza o una pesca abundante. Y lo har\u00e1 mediante la oraci\u00f3n, apoyada por la promesa de un sacrificio.<br \/>\n\tNo pocas veces el hombre se sentir\u00e1 reo delante de Dios, pues no hay quien no sienta en lo \u00edntimo de su conciencia la voz de Dios que le reprende, siempre que obra el mal, o alaba cuando obra el bien15. Lo primero le har\u00e1 temer la c\u00f3lera de Dios, y a fin de aplacarla y volver a Dios propicio, recurrir\u00e1 tambi\u00e9n al sacrificio.<br \/>\n\tLa suma de cuanto acabamos de decir se puede resumir en las siguientes palabras: En todas las edades y naciones hubo alg\u00fan ofrecimiento de sacrificios. Ahora bien, lo que reviste esta universalidad parece ser natural. Luego la oblaci\u00f3n de los sacrificios es de derecho natural. Dicta al hombre la raz\u00f3n natural que, a causa de los defectos que en s\u00ed siente, se someta a alg\u00fan superior, de quien pueda ser ayudado y dirigido, y quienquiera que sea este superior, es el que todos llaman Dios. Y como en el orden material las cosas inferiores se hallan sometidas a las superiores, as\u00ed dicta la raz\u00f3n natural que el hombre, seg\u00fan su natural inclinaci\u00f3n, se someta y a su modo honre al que est\u00e1 sobre \u00e9l. Y el modo natural al hombre es mostrar por signos sensibles sus sentimientos, pues de las cosas sensibles recibe tambi\u00e9n sus conocimientos. Y as\u00ed, de la raz\u00f3n natural procede que el hombre se valga de cosas sensibles y las ofrezca a Dios en se\u00f1al de la sujeci\u00f3n y honor que le debe, a la manera de aquellos que ofrecen a sus se\u00f1ores algunos obsequios en reconocimiento de su dominio. Esto es lo que constituye el sacrificio, el cual por esto se debe tener por cosa de derecho natural16.<br \/>\n\tSi ahora pasamos a precisar las formas de este sacrificio y el concepto que el oferente se forma de \u00e9l, no cabe duda que esto depender\u00e1 de la idea que se forme de Dios. Los primitivos dejar\u00e1n sus ofrendas en el bosque, sin pensar que Dios las haya de consumir, porque, a pesar de su incultura, tienen un doble concepto de Dios. Para ellos, el sacrificio estar\u00e1 en lo que ellos, pobres, hacen, renunciando a lo que les ser\u00eda necesario. Otros pueblos m\u00e1s cultos en lo material, pero que poseen de Dios un concepto m\u00e1s bajo, pensar\u00e1n satisfacer con sus sacrificios las necesidades de Dios, y, como son ricos, le presentar\u00e1n suntuosos banquetes. Tal era el concepto que del sacrificio ten\u00edan tanto los caldeos como los egipcios, y hasta los griegos. El dios o los dioses que en aquellos suntuosos templos moraban, estaban sometidos, igual que los reyes, al hambre y a la sed, y era preciso proveer a sus necesidades para tenerlos propicios. Y si no sent\u00edan la necesidad de los manjares, sent\u00edan el placer de comerlos igual que los hombres.<br \/>\n\tSig\u00faese de lo dicho que en los sacrificios habr\u00e1 que distinguir la substancia de los mismos, que hemos de mirar como de derecho natural, y las modalidades de su ofrecimiento, que ser\u00e1n de derecho positivo, bien sean impuestos por el uso, bien por una ley positiva.<\/p>\n<p>Los Sacrificios en la Primitiva Historia Sagrada. Y entrando ahora en el campo escriturario, notamos que no nos habla de sacrificios hasta que Mois\u00e9s ordena el ritual y lo impone a los sacerdotes ar\u00f3nidas, los otros c\u00f3digos hacen menci\u00f3n bastante frecuente de aqu\u00e9llos. En efecto, si no Ad\u00e1n, pero sus primeros hijos, que fueron pastor el uno y el otro labrador, ofrecieron sacrificios a Dios, pues \u201cal cabo de tiempo hizo Ca\u00edn ofrenda a Yahv\u00e9 de los frutos de la tierra, y se la hizo Abel de los primog\u00e9nitos de los ganados.\u201d17 Con esto tenemos puesto en pr\u00e1ctica el sacrificio de las primicias en reconocimiento del beneficio divino.<br \/>\n\tNo\u00e9, al salir del arca, en que se hab\u00eda salvado del diluvio, \u201calz\u00f3 un altar a Yahv\u00e9, y, tomando de todos los animales puros y de todas las aves puras, ofreci\u00f3 sobre el altar un holocausto. Y aspir\u00f3 Yahv\u00e9 suave olor y dijo en su coraz\u00f3n: No volver\u00e9 ya m\u00e1s a maldecir la tierra por el hombre.\u201d18 He aqu\u00ed el holocausto de todo g\u00e9nero de animales puros, que, sin duda, en previsi\u00f3n, hab\u00eda No\u00e9 guardado en el arca en n\u00famero de siete19, holocausto grato a Yahv\u00e9, que por \u00e9l resuelve no volver a maldecir la tierra ni mandar otro diluvio.<br \/>\n\tAbraham, apenas llegado a Cana\u00e1n, levanta altares para invocar el nombre de Yahv\u00e9 por medio de sacrificios, en todos los sitios en que asienta su campo o recibe alguna visita de Dios20. Lo mismo hizo su hijo Isaac21. De Jacob no se cuenta que ofreciera sacrificios a Yahv\u00e9 en Siria, la tierra de su destierro; pero en cuanto volvi\u00f3 a Cana\u00e1n, compr\u00f3 en Siquem un pedazo de tierra para asentar su campo \u201cy alz\u00f3 all\u00ed un altar, que llam\u00f3 \u201cEl es Dios de Israel.\u201d22 No mucho despu\u00e9s, de orden de Dios mismo, sube hasta Betel y alza all\u00ed un altar y llama a este lugar \u201cEl Betel,\u201d porque all\u00ed se le apareci\u00f3 Dios cuando hu\u00eda de su hermano.\u201d23 El mismo patriarca, de viaje para Egipto con su familia, \u201cal llegar a Bersab\u00e9 ofreci\u00f3 sacrificios al Dios de su padre Isaac, que se le apareci\u00f3 en visi\u00f3n nocturna, prometi\u00e9ndole bajar con \u00e9l a Egipto24.<br \/>\n\tEn la lucha sostenida con el fara\u00f3n para salir de Egipto, se alega como raz\u00f3n el mandato divino de ir al desierto, la patria de los n\u00f3madas, para celebrar all\u00ed una fiesta a su Dios, acompa\u00f1ada de grandes sacrificios; por lo cual tienen que llevar consigo todos sus reba\u00f1os25. Internado el pueblo en el desierto, sali\u00f3 a su encuentro Jetro, el suegro de Mois\u00e9s, el cual \u201cofrend\u00f3 a Dios holocaustos y sacrificios pac\u00edficos. Aar\u00f3n y todos los ancianos de Israel comieron con \u00e9l ante Dios.\u201d26. Fue aquello una verdadera fiesta, con que Jetro pag\u00f3 la hospitalidad de que hab\u00eda sido objeto.<br \/>\n\tDespu\u00e9s de promulgada la Ley, Mois\u00e9s quiso ligar al pueblo con Dios mediante una alianza. \u201cLevant\u00f3se de ma\u00f1ana y alz\u00f3 al pie de la monta\u00f1a un altar y doce piedras, por las doce tribus de Israel, y mand\u00f3 algunos j\u00f3venes hijos de Israel y ofrecieron a Yahv\u00e9 holocaustos; inmolaron toros, v\u00edctimas pac\u00edficas a Yahv\u00e9. Tom\u00f3 Mois\u00e9s la mitad de la sangre, poni\u00e9ndola en varias vasijas, y la otra mitad la derram\u00f3 sobre el altar. Tomando despu\u00e9s el libro de la alianza, se lo ley\u00f3 al pueblo, que respondi\u00f3: \u201cTodo cuanto dice Yahv\u00e9 lo cumpliremos y obedeceremos.\u201d Tom\u00f3 \u00e9l la sangre y asperj\u00f3 al pueblo, diciendo: \u201cEsta es la sangre de la alianza que hace con vosotros Yahv\u00e9 sobre todos estos preceptos.\u201d27 Aqu\u00ed tenemos el sacrificio m\u00e1s solemne celebrado por Israel, en virtud del cual qued\u00f3 ligado con Yahv\u00e9 y comprometido a la observancia de la Ley.<br \/>\n\tEn todos estos sacrificios, ni hay sacerdocio profesional ni ceremonias impuestas por ning\u00fan ritual. La inspiraci\u00f3n individual sancionada por el uso, que en religi\u00f3n tiene tanta fuerza, hab\u00eda introducido los ritos que acompa\u00f1aban estos sacrificios. El oficio sacerdotal lo desempe\u00f1a el jefe de familia, y en el \u00faltimo lo ser\u00e1 Mois\u00e9s, como jefe del pueblo y mediador de la alianza.<br \/>\n\tEsta misma forma de ofrecer los sacrificios se prosigue todav\u00eda en el pueblo durante mucho tiempo.<br \/>\n\tNi es s\u00f3lo el santuario nacional donde se ofrecen, sino otros sitios, m\u00e1s o menos c\u00e9lebres en la historia religiosa del pueblo28. Ni los sacrificadores son los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n. Igualmente el ceremonial parece ser m\u00e1s sencillo que el prescrito por el texto. Como v\u00edctima se menciona el toro, el carnero o el cabrito, acompa\u00f1ando la ofrenda de harina y libaci\u00f3n de vino29. Cuanto a la forma de los sacrificios, varias veces se mencionan los holocaustos y los sacrificios pac\u00edficos, que llevaban consigo el banquete de comuni\u00f3n, seguida de regocijos populares30. Una cosa se exig\u00eda de quienes tomaban parte en estos sacrificios, la pureza, no precisamente la pureza de conciencia, sino tal como la conceb\u00edan los antiguos, que consist\u00eda en ponerse de fiesta y abstenerse de la uni\u00f3n conyugal31.<br \/>\n\tOtro rito era que no deb\u00eda quedar porci\u00f3n alguna de las carnes sacrificadas para el d\u00eda siguiente32. La ley era muy prudente. Las carnes eran por el sacrificio sagradas, y no era razonable que quedaran los relieves del banquete abandonados a los perros.<br \/>\n\tLas ocasiones de los sacrificios pudieran ser alg\u00fan suceso familiar33, la cesaci\u00f3n de un azote p\u00fablico34, una victoria sobre los enemigos35. Hasta pudiera servir el sacrificio, con el banquete que segu\u00eda, como medio para encubrir una conspiraci\u00f3n36. En todo caso, lo que Dios estimaba m\u00e1s que los sacrificios eran la piedad y la justicia, sin las cuales los m\u00e1s solemnes sacrificios le resultaban abominables37.<\/p>\n<p>El Sacrificio. &#8211; En el texto, despu\u00e9s de la creaci\u00f3n del suntuoso tabern\u00e1culo, del que Dios tom\u00f3 posesi\u00f3n para habitar en medio de su pueblo, comienza el Lev\u00edtico exponi\u00e9ndonos el culto con que Dios quiere ser honrado38 y la consagraci\u00f3n de los ministros de ese culto39. Hay en la lengua hebrea un vocablo que designa toda oblaci\u00f3n hecha a Dios, qorban, que significa don, y se aplica as\u00ed a las ofrendas cruentas como a las incruentas. Es de ley en Oriente que el inferior no se acerque al superior sin llevar por delante un regalo, que es un reconocimiento de la superioridad de aquel a quien se va a visitar. La misma ley de la alianza contiene este precepto: \u201cNo te presentar\u00e1s ante m\u00ed con las manos vac\u00edas.\u201d40<br \/>\n\tEste qorban puede consistir en un animal, que se inmola en reverencia del Se\u00f1or y se llama zebaj, sacrificio, o en frutos del campo, minjah, ofrenda, que se quema, a lo menos en parte, sobre el altar. El texto no admite sino tres especies de animales dom\u00e9sticos sacrificables; el buey, la oveja y la cabra, y tres especies de aves: la paloma, la t\u00f3rtola, como v\u00edctimas suplementarias para los pobres, y el gorri\u00f3n para el sacrificio del leproso. Es claro que no podr\u00e1n ofrecerse a Dios animales que no sean reputados puros. En otros pueblos semitas la lista era m\u00e1s extensa, incluyendo peces y animales salvajes y otros de entre los dom\u00e9sticos, como el camello y el puerco. Tambi\u00e9n la lista de los frutos que pod\u00edan ofrecerse a Dios sol\u00eda ser m\u00e1s larga. En Israel s\u00f3lo comprend\u00eda el grano, la harina molida y diversamente amasada, el vino, el aceite y el incienso. La raz\u00f3n de estas restricciones habr\u00eda que buscarla en la preferencia por los productos caseros, m\u00e1s f\u00e1ciles de haber a la mano, y de \u00e9stos los menos propensos a la corrupci\u00f3n. Tambi\u00e9n pudiera haber existido otra raz\u00f3n: la de evitar supersticiones gent\u00edlicas.<br \/>\n\tDe los sacrificios menciona el Lev\u00edtico cuatro especies: el holocausto, el sacrificio expiatorio del pecado y del delito y el sacrificio pac\u00edfico. De ellos, s\u00f3lo el primero y el \u00faltimo hemos hallado mencionados en la secci\u00f3n anterior de la Ley. La introducci\u00f3n de la doble forma del sacrificio expiatorio tal vez signifique un progreso de la liturgia mosaica, an\u00e1logo al que hallamos en la liturgia cat\u00f3lica con la adici\u00f3n de la misa de difuntos, misa de acci\u00f3n de gracias, etc\u00e9tera, que desde antiguo se han venido a\u00f1adiendo al tipo \u00fanico de la liturgia primitiva.<br \/>\n\tPero en todas estas especies de sacrificios es general la inmolaci\u00f3n, por la que se ofrece a Dios la vida del animal. Entre los persas, en esto consist\u00eda todo el sacrificio, dejando la v\u00edctima para que la consumieran los animales carn\u00edvoros. En cambio, los \u00e1rabes no matan una res para comer sin la invocaci\u00f3n de Alah, haciendo de este acto un sacrificio. Complemento de la inmolaci\u00f3n es la oblaci\u00f3n de la sangre, en la que, seg\u00fan expresi\u00f3n frecuente de la Biblia, \u201cest\u00e1 la vida.\u201d41 Despu\u00e9s de inmolada la v\u00edctima y ofrecida la sangre, el cuerpo, a lo menos las partes que cre\u00edan m\u00e1s esenciales a la vida, era consumido por el fuego. La combusti\u00f3n pod\u00eda tener un doble significado, o la completa destrucci\u00f3n de la v\u00edctima en honor de la divinidad y su transmisi\u00f3n a \u00e9sta mediante el fuego, o la transformaci\u00f3n de aqu\u00e9lla en alimento apropiado a Dios, en la sentencia de aquellos que pensaban ofrecer a los dioses alg\u00fan alimento42.<br \/>\n\tEl Sacrificio En El Reino Mesi\u00e1nico. Los profetas, al describirnos las glorias del futuro reino mesi\u00e1nico, lo hacen con los elementos que la historia les ofrece. El reinado glorioso de David les suministra elementos para pintarnos el reino m\u00e1s glorioso del Mes\u00edas; las magnificencias del templo, de su culto, y las romer\u00edas del pueblo en las solemnidades anuales, para representarnos la concurrencia de las naciones al \u00fanico santuario de Dios. Pues oigamos a Jerem\u00edas: \u201cEntonces la virgen danzar\u00e1 alegre en el coro; j\u00f3venes y viejos se alegrar\u00e1n juntos; trocar\u00e9 en j\u00fabilo su tristeza, los consolar\u00e9 y convertir\u00e9 su pena en alegr\u00eda. Saciar\u00e9 a los sacerdotes de la grosura de las v\u00edctimas y hartar\u00e9 a mi pueblo de mis bienes, palabra de Yahv\u00e9.\u201d43 Y poco m\u00e1s adelante: \u201cEn esos d\u00edas y en ese tiempo, yo suscitar\u00e9 a David un renuevo de justicia, que har\u00e1 derecho y justicia sobre la tierra. En esos d\u00edas ser\u00e1 salvado Jud\u00e1, y Jerusal\u00e9n habitar\u00e1 en paz y se la llamar\u00e1: \u201cYahv\u00e9 es nuestra justicia.\u201d Porque as\u00ed dice Yahv\u00e9: \u201cNo faltar\u00e1 a David un var\u00f3n que se siente sobre el trono de la casa de Israel, y a los sacerdotes levitas no les faltar\u00e1 tampoco var\u00f3n que ofrezca holocaustos y sacrifique todos los d\u00edas.\u201d Y todav\u00eda insiste: \u201cSi romp\u00e9is mi pacto con el d\u00eda y mi pacto con la noche, para que no sea d\u00eda y noche a su tiempo, entonces se romper\u00e1 mi pacto con David, mi siervo, para que no haya hijo suyo que se siente sobre su trono, y mi pacto con los levitas sacerdotes, mis ministros. Como no pueden contarse las milicias celestes ni las arenas del mar, as\u00ed multiplicar\u00e9 yo la descendencia de David, mi siervo, y a los levitas, mis ministros.\u201d44<br \/>\n\tAgeo nos pinta la gloria del segundo templo, que comenzaba a surgir tan modestamente: \u201cPorque as\u00ed dice Yahv\u00e9 Sebaot: De aqu\u00ed a poco har\u00e9 aun temblar los cielos y la tierra, los mares y lo seco, y vendr\u00e1n las preciosidades de todas las gentes y henchir\u00e9 de gloria esta casa, dice Yahv\u00e9 Sebaot. M\u00eda es la plata y m\u00edo es el oro, dice Yahv\u00e9 Sebaot. La gloria de esta postrera casa ser\u00e1 m\u00e1s grande que la de la primera, y en este lugar dar\u00e9 la paz, dice Yahv\u00e9 Sebaot.\u201d45<br \/>\n\tLa grandeza de esta gloria nos la describe Isa\u00edas en el cap\u00edtulo 6o de sus vaticinios.<br \/>\n\tAs\u00ed hablan inspirados los profetas, que pintan la gloria del futuro reino mesi\u00e1nico con los colores que la realidad les ofrece.<br \/>\n\tPero a veces esos colores son demasiado oscuros, y entonces el cuadro se presenta muy otro. Malaqu\u00edas reprende la poca devoci\u00f3n de los sacerdotes levitas. Aquella reprensi\u00f3n se prosigue con estas significativas palabras: \u201c\u00a1Oh si alguno de vosotros cerrara las puertas y no encendierais en vano el fuego de mi altar! No tengo en vosotros complacencia alguna, dice Yahv\u00e9 Sebaot; no me son gratas las ofrendas de vuestras manos.\u201d El Se\u00f1or no se complace en el culto, que con tan poca devoci\u00f3n le ofrecen los sacerdotes, y preferir\u00eda ver cerradas las puertas del templo. \u201cPorque desde el orto del sol hasta el ocaso, grande es mi nombre entre las gentes, y en todo lugar se ofrecer\u00e1 a mi nombre un sacrificio humeante, y una oblaci\u00f3n pura, pues grande es mi nombre entre las gentes, dice Yahv\u00e9 Sebaot.\u201d46<br \/>\n\tAqu\u00ed tenemos desechado el culto impuro del \u00fanico templo jerosolimitano para ser sustituido por otro sacrificio puro y universal. El profeta contempla con su mente el reino mesi\u00e1nico, extendido de uno al otro cabo del mundo, y que en todas partes se ofrece a Dios un sacrificio digno de la grandeza de su nombre. Como la conculcaci\u00f3n de la antigua alianza lleva a Jerem\u00edas a predecir otra alianza nueva, distinta de la sina\u00edtica, as\u00ed la impureza de los sacrificios ofrecidos en el templo lleva a Malaqu\u00edas a anunciar un nuevo culto para los d\u00edas futuros del Mes\u00edas47. Precisar cu\u00e1l ser\u00e1 la forma de ese culto y sacrificio no nos ser\u00eda posible, basados en solas las palabras del profeta. Al tiempo, con la revelaci\u00f3n que traer\u00e1, le toca declar\u00e1rnoslo cuando llegue el momento se\u00f1alado por Dios.<br \/>\n\tPor otro camino podemos allegarnos un poco al verdadero sacrificio del Nuevo Testamento. Ya hemos visto que los profetas miraban el sacrificio como expresi\u00f3n de la devoci\u00f3n del oferente. Un salmista expresa esta misma idea en una forma tal, que parece una total repulsa de los sacrificios:<\/p>\n<p>\u201cNo deseas t\u00fa el sacrificio y la ofrenda,<br \/>\npero me has dado o\u00eddo abierto;<br \/>\nno buscas el holocausto y el sacrificio por el pecado.<br \/>\nEntonces me dije: Heme aqu\u00ed.<br \/>\nEn el rollo de la Ley est\u00e1 escrito de m\u00ed:<br \/>\nEn hacer tu voluntad, Dios m\u00edo, tengo mi complacencia,<br \/>\ndentro de mi coraz\u00f3n est\u00e1 tu Ley\u201d (Sal 40:7-9).<\/p>\n<p>Es decir, que el cumplimiento de la voluntad de Dios es el \u00fanico sacrificio en que Dios se complace. \u00bfY qui\u00e9n ser\u00e1 capaz de ofrec\u00e9rselo tal que pueda sustituir a los sacrificios antiguos?<br \/>\n\tEl profeta Isa\u00edas nos presenta, en la segunda parte de sus or\u00e1culos, la imagen de un Siervo de Yahv\u00e9, por El mismo elegido, en quien tiene sus complacencias48 y a quien puso por alianza de su pueblo y luz de las naciones49. De este Siervo escribe el profeta:<\/p>\n<p>\u201cTodos nosotros and\u00e1bamos errantes como ovejas,<br \/>\nsiguiendo cada uno su camino,<br \/>\ny Yahv\u00e9 carg\u00f3 sobre \u00e9l la iniquidad de todos nosotros.<br \/>\nMaltratado y afligido, no abri\u00f3 la boca como cordero llevado al matadero,<br \/>\ncomo oveja muda ante los trasquiladores.<br \/>\nFue arrebatado por un juicio inicuo,<br \/>\nsin que nadie defendiera su causa,<br \/>\ncuando era arrancado de la tierra de los vivientes<br \/>\ny muerto por las iniquidades de su pueblo.<br \/>\nDispuesta estaba entre los imp\u00edos la sepultura,<br \/>\ny fue en la muerte igualado a los malhechores;<br \/>\na pesar de no haber en \u00e9l maldad ni haber mentira en su boca.<br \/>\nOfreciendo su vida en sacrificio por el pecado,<br \/>\ntendr\u00e1 prosperidad y vivir\u00e1 largos d\u00edas,<br \/>\ny en sus manos prosperar\u00e1 la obra de Yahv\u00e9.<br \/>\nEl Justo, mi siervo, justificar\u00e1 a muchos,<br \/>\ny cargar\u00e1 con las iniquidades de ellos.\u201d50<\/p>\n<p>El profeta no nos declara las causas hist\u00f3ricas de la muerte de ese Justo; pero s\u00ed nos dice que muere sin culpa propia, por los pecados ajenos, que Dios puso sobre sus espaldas, y que su muerte es la expiaci\u00f3n de los pecados de su pueblo. Todo esto no puede convenir sino a Aquel que, no teniendo pecado51, caminaba a Jerusal\u00e9n dispuesto a dar su vida por la redenci\u00f3n de muchos52.<br \/>\n\tSentido Figurativo De Los Sacrificios. Todo esto que llevamos dicho sobre el sentido religioso de los sacrificios pertenece a causas literales, que miran a evitar la idolatr\u00eda, a recordar los beneficios divinos, a indicar la excelencia divina, a expresar las disposiciones del oferente, a predecir la obra del Mes\u00edas. A estas causas se a\u00f1aden las m\u00edsticas o figurativas del misterio de Cristo, que se pueden dividir por raz\u00f3n de los tipos, seg\u00fan el car\u00e1cter particular de los sacrificios, en latr\u00e9uticos, como el holocausto; expiatorios, como el sacrificio por el pecado o por el delito, y en eucar\u00edsticos, como los pac\u00edficos, pues a todos estos g\u00e9neros de sacrificios satisface plen\u00edsimamente el \u00fanico sacrificio de Cristo.<br \/>\n\tPor raz\u00f3n del antitipo, o sea del sentido, se dividen en aleg\u00f3ricos, morales y anag\u00f3gicos. Los aleg\u00f3ricos expresan los misterios de nuestra fe; los morales, las normas de la caridad, y los anag\u00f3gicos, el objeto de nuestra esperanza.<br \/>\n\tEstos sentidos figurativos se fundan en la ordenaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, que rige la historia sagrada y la ordenaci\u00f3n de la religi\u00f3n mosaica y, adem\u00e1s, la redacci\u00f3n de los santos escritores. Estos sentidos s\u00f3lo el Esp\u00edritu Santo los conoce y aquellos a quienes El los da a conocer. Por esto, en la interpretaci\u00f3n de ellos hay mucha libertad, porque hay menos certidumbre. 53<br \/>\n\tDespu\u00e9s de la autoridad de los ap\u00f3stoles, de la Iglesia y de los Santos Padres, que en diversas formas exponen con frecuencia las ceremonias de la religi\u00f3n mosaica en su sentido figurativo, una regla objetiva nos han dejado se\u00f1alada los Padres griegos, que es la semejanza entre las ceremonias mosaicas y los misterios del reino de los cielos. Empleada esta ex\u00e9gesis con la debida discreci\u00f3n, puede resultar un buen elemento oratorio y pedag\u00f3gico. Los antiguos expositores, si es verdad que han abusado mucho de la ex\u00e9gesis m\u00edstica, no lo es menos que nos han dejado p\u00e1ginas sublimes de doctrina, elocuencia y piedad, exponiendo los divinos misterios mediante la declaraci\u00f3n de los sentidos m\u00edsticos.<\/p>\n<p>Los Sacrificios Hebreos y los Sacrificios Babil\u00f3nicos, Cananeos y Fenicios. Hemos visto descritos los diferentes sacrificios del ritual lev\u00edtico, cuyo origen se remonta, seg\u00fan el texto b\u00edblico, a los tiempos del Sina\u00ed. Ahora bien, esta divisi\u00f3n neta entre sacrificios holocaustos, pac\u00edficos y de expiaci\u00f3n por el pecado y por el delito, \u00bftienen paralelo en los pueblos circunvecinos de forma que se pueda pensar que los hebreos los tomaron de taos? Se han se\u00f1alado analog\u00edas con los cultos babil\u00f3nicos, fenicios y cananeos. Los cr\u00edticos independientes suelen conceder la antig\u00fcedad premo-saica de los sacrificios holocaustos y pac\u00edficos, mientras que para los sacrificios expiatorios les conceden un origen tard\u00edo, de la \u00e9poca del exilio. Estos destacan que en cultual babil\u00f3nico tiene gran importancia la idea de expiaci\u00f3n, pues abundan los salmos penitenciales, los formularios de confesi\u00f3n de pecados y las f\u00f3rmulas de conjuraci\u00f3n. Como en la legislaci\u00f3n mosaica hay puntos de concomitancia con las legislaciones orientales, como el c\u00f3digo de Hammurabi, as\u00ed tambi\u00e9n puede haber analog\u00edas entre la legislaci\u00f3n lev\u00edtica en materia de sacrificios y la idea de expiaci\u00f3n que exist\u00eda en todos los pueblos orientales54. As\u00ed, se ha comparado el ritual del gran d\u00eda de la expiaci\u00f3n anual en Lev 16 y el del a\u00f1o nuevo babil\u00f3nico55. Sin embargo, las diferencias son tambi\u00e9n sustanciales, sobre todo comparando el esp\u00edritu de la legislaci\u00f3n mosaica y el de la babil\u00f3nica, ya que, mientras en aqu\u00e9lla prevalece la idea de la purificaci\u00f3n moral y del arrepentimiento y cambio de vida, simbolizada en la expiaci\u00f3n ritual, en \u00e9sta se destaca m\u00e1s lo puramente m\u00e1gico y fetichista. Todos los pueblos se han sentido pecadores, y han ensayado ritos para expiar sus pecados y borrar la conciencia de pecado ante la divinidad, y, por tanto, no tiene que maravillarnos que en religiones tan diferentes como la mosaica y la babil\u00f3nica encontremos ritos paralelos y an\u00e1logos, que surgen espont\u00e1neamente de la misma naturaleza humana.<br \/>\n\tM\u00e1s interesantes son las analog\u00edas entre los sacrificios hebraicos y los fenicios y cananeos. En las famosas tarifas de Cartago y Marsella &#8211; eco del culto fenicio arcaico &#8211; se nos habla de la parte de los oferentes y sacerdotes en las v\u00edctimas de los templos p\u00fanicos de Cartago. Las tarifas son del siglo III a.C., pero reflejan un ritual de los fenicios, antiguos fundadores de la ciudad cartaginesa. Por eso son interesantes desde el punto de vista b\u00edblico. En este ritual de Cartago se distinguen tres clases de sacrificios, como en el Lev\u00edtico: a) kal\u00edl, en el que se consum\u00eda la v\u00edctima al fuego, excepto una parte, que era reservada a los sacerdotes; lo que parece corresponder al sacrificio por el pecado del Lev\u00edtico, en el cual s\u00f3lo los sacerdotes pod\u00edan comer parte de la v\u00edctima; b) sewa&#8217;at: el pecho y el pernil derecho para los sacerdotes, como en los sacrificios pac\u00edficos hebraicos; c) selem kal\u00edl: se quemaba toda la v\u00edctima en el altar en honor de la divinidad, en lo que se asemeja al holocausto lev\u00edtico. Adem\u00e1s de estos sacrificios cruentos, se ofrecen primicias y oblaciones56. Adem\u00e1s, los arque\u00f3logos han reparado en la semejanza de los santuarios fenicio-cananeos de Beis\u00e1n con la distribuci\u00f3n del tabern\u00e1culo israelita en las partes dedicadas a los sacrificios: una celia para la divinidad, recinto sagrado inaccesible al pueblo y aun a los sacerdotes; el culto se hace al aire libre, y el pueblo s\u00f3lo tiene acceso al atrio; el altar est\u00e1 en el centro a la entrada del santuario57; all\u00ed son inmoladas las v\u00edctimas y con su sangre se unge el trono divino y se hacen las libaciones y la aspersi\u00f3n ceremonial al pueblo58. Todo esto prueba, de un lado, la antig\u00fcedad de los cultos israelitas, ya que tienen paralelo en los cultos cananeos y fenicios. No pocos autores suponen que los hebreos, al instalarse en Cana\u00e1n, adoptaron su lengua y aun los ritos cultuales fundamentales. En este caso, la legislaci\u00f3n lev\u00edtica relativa a los sacrificios ser\u00eda netamente postmosaica. Quiz\u00e1 haya que buscar la raz\u00f3n de las analog\u00edas en la \u00e9poca patriarcal. Los patriarcas ten\u00edan sus costumbres, que quedaron en el pueblo hebreo, y Mois\u00e9s las adopt\u00f3 a la nueva situaci\u00f3n de la naciente teocracia del Sina\u00ed. De hecho, los holocaustos y los pac\u00edficos son premosaicos y reflejan una religi\u00f3n primitiva patriarcal. Respecto de los sacrificios expiatorios hemos de decir que se han descubierto exvotos expiatorios de los m\u00edneos y s\u00e1beos, y en las inscripciones de esta zona sudar\u00e1-biga se habla de sacrificios expiatorios paralelos a los mosaicos59. Ahora bien, estas poblaciones son del \u00e1rea geogr\u00e1fica en la que naci\u00f3 la legislaci\u00f3n sina\u00edtica, y bien pueden establecerse interferencias y relaciones con las tribus organizadas por Mois\u00e9s antes de que entraran en Cana\u00e1n60.<\/p>\n<p>  1 Cf. Lev 4:11; Lev 16:27. &#8211; 2 Cf. Lev 8:17; Lev 9:11. &#8211; 3 Cf. Num 19:5. &#8211;  4 Tambi\u00e9n en otros pueblos se reservaba para el sacerdote la piel de la v\u00edctima.  Cf. M. J. Lagrange, \u00e9tudes sur les religions s\u00e9mitiques p.298; Dhorme, Choix des textes reli-gieux assyro-babyloniens p.390-393. &#8211;  5 En heb. todah significa propiamente alabanza (de la ra\u00edz yadah, \u201calabar\u201d). Los LXX traducen \u03b8\u03c5\u03c3\u03af\u03b1 \u03b1\u03af\u03bd\u03ad\u03c3\u03b5\u03c9\u03c2. &#8211; 6 Cf. Lev 2:4-7; Lev 7:10; Exo 29:2; Exo 29:23. &#8211; 7 Cf. Lev 2:12. &#8211; 8 Cf. Lev 19:7; Eze 4:14; Isa 65:4. &#8211; 9 Cf. 1Sa 16:5; Sof 1:7. &#8211; 10 Cf. A. Clamer, o.c., p.69; art. Excommunication: DB II 2133- &#8211; 11 Cf. Lev 11:10-12; Eze 8:10; Isa 66:17. &#8211; 12 Cf. Lev 3:3; Lev 3:4-9. &#8211; 13 Cf. Lev 5:9-10. &#8211; 14 Cf. Lev 3:17; Lev 7:26-27; Lev 7:17.10-14; Lev 19:26; Deu 12:16; Deu 12:23-24; Deu 12:15; 23. &#8211; 15 Rom 2:15. &#8211; 16 Sum. Theol 2-2 q.8s 21. &#8211;  17 Gen 4:3. &#8211; 18 Gen 8:20s. 1 Gen 7:2. &#8211; 20 Gen 12:7-8; Gen 13:4. &#8211; 21 Gen 26:25. &#8211; 22 Gen 33:19s. &#8211; 23 Gen 35:1-7. &#8211; 23 Gen 46:1-4. &#8211; 25 Exo 26:35; Exo 9:13; Exo 10:3; Exo 10:8, Exo 10:11; Exo 10:24-26 &#8211; 26 Exo 18:12. &#8211; 27 Exo 24:4-8. &#8211; 28 1Sa 6:15; 1Sa 7:17; 1Sa 9:12s; 1Sa 11:153. &#8211; 29 1Sa 1:24. &#8211; 30 Jue 21:19; 1Sa 11:15. &#8211; 31 Gen 32:2; Exo 19:10s. &#8211; 32 Exo 22:18. &#8211; 33 1Sa 20:29. &#8211; 34 2Sa 24:25. &#8211; 35 1Sa 11:15. &#8211; 36 1Sa 16:1s; 2Sa 15:75; 1Re 1:95. &#8211; 37 Ose 6:6; Amo 5:21s. &#8211; 38 C.1-7. &#8211; 39 C.8-10. &#8211; 40 Exo 23:15. &#8211; 41 Gen 9:4; Lev 17:14. &#8211; 42 Cf. RB (1914) 17s. &#8211; 43 Jer 31:13s. &#8211; 44 Jer 33:15-22. &#8211; 45 Age 2:7-10. &#8211; 46 Mal 1:10-11. &#8211; 47 Mal 3:318. &#8211; 48 Isa 42:1. &#8211; 49 Isa 42:6. &#8211; 50 Isa 53:6-11. &#8211; 51Jn 8:46. &#8211; 52 Mt 20:28. &#8211; 53 I q.1 a.10. &#8211; 54 Cf. M\u00e9d\u00e9bielle, Expiation: DBS III 3. &#8211; 55 Cf. Plessis, Babylon et la Bible: DBS I 838-845. &#8211; 56 Cf. M. J. Lagrange, \u00e9tudes sur les religions s\u00e9mitiques p.395-404; Dussaud, Les origines canan\u00e9enes du sacrifice isra\u00e9lite p.154. &#8211; 57 Cf. Leva; 3:2.8; 4,4- &#8211; 58 Cf. L. H. Vincent, Lesfouilles am\u00e9ricaines de Beis\u00e1n: RB (1928) 123-134. &#8211; 59 Cf. G. Ryckmans, Deux inscriptions expiatoires sab\u00e9ennes: RB (1932) 303-97. &#8211; 60 Cf. A. Clamer, o.c., p.72-75<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>muy santa.<\/b> vea la nota sobre <span class='bible'>Lev 2:3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estas eran las leyes del sacrificio para los sacerdotes. En <span class='bible'>Lev 1:1-17<\/span>; <span class='bible'>Lev 2:1-16<\/span>; <span class='bible'>Lev 3:1-17<\/span>; <span class='bible'>Lev 4:1-35<\/span>; <span class='bible'>Lev 5:1-19<\/span>; <span class='bible'>Lev 6:1-7<\/span> se ha tratado acerca de las cinco ofrendas principales desde la perspectiva del adorador. Aqu\u00ed se dan instrucciones a los sacerdotes, y se presta especial atenci\u00f3n a la porci\u00f3n del sacrificio que corresponde al sacerdote.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Lev 5:14-19<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 ritual para la ofrenda de reparaci\u00f3n:<\/b><\/i> Se recogen en este pasaje algunas instrucciones omitidas en <span class='bible'>Lev 5:14-19<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La ofrenda por la culpa. Esta secci\u00f3n provee los detalles del ritual de la ofrenda por la culpa, los cuales no est\u00e1n incluidos en la secci\u00f3n previa sobre lo mismo. Son similares a la ofrenda por el pecado. Tambi\u00e9n se especifica que los sacerdotes ten\u00edan el derecho de quedarse con las pieles de los animales que ofrec\u00edan en holocausto (v. 8), as\u00ed como tambi\u00e9n la variedad de cereales ofrecidos (vv. 9, 10).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7.11-18 El sacrificio de paz estaba dividido en tres tipos seg\u00fan el prop\u00f3sito: ofrenda de acci\u00f3n de gracias, ofrenda de voto y ofrenda voluntaria. Una ofrenda de acci\u00f3n de gracias era apropiada cuando alguien quer\u00eda demostrar agradecimiento a Dios, como cuando se recuperaba de una enfermedad seria o despu\u00e9s de sobrevivir a una peligrosa calamidad (Salmo 107). Una ofrenda de voto se ofrec\u00eda como cumplimiento de un voto (2Sa 15:7-8). La ofrenda voluntaria, en cambio, no requer\u00eda de ninguna ocasi\u00f3n ni motivo especial.7.22-27 La grosura era considerada una de las mejores porciones; de aqu\u00ed que era apropiado dedicarla s\u00f3lo a Dios. Porque la sangre era el r\u00edo de vida y la vida era un regalo de Dios y s\u00f3lo de El, la sangre ten\u00eda que retornar a Dios y no ser usada por el pueblo.7.28-30 Dios dijo al pueblo de Israel que llevaran su ofrenda de paz personalmente, con sus propias manos. Ten\u00eda que tomarles tiempo y esfuerzo expresar su gratitud a Dios. Usted es la \u00fanica persona que puede expresar gratitud a Dios y a los dem\u00e1s. \u00bfDeja que otros agradezcan lo que la gente ha hecho? \u00bfDeja que el que gu\u00eda la oraci\u00f3n lo haga por usted? T\u00f3mese el tiempo para expresar su agradecimiento tanto a Dios como a aquellos que le han ayudado y bendecido en su vida.7.31-36 La ofrenda que era mecida ante el altar se la llamaba ofrenda mecida. La parte de la ofrenda que los sacerdotes mec\u00edan era para ellos. El movimiento hacia y desde el altar simbolizaba la ofrenda de los sacrificios a Dios y su regreso a los sacerdotes. Estas ofrendas ayudaban a sostener a los sacerdotes, quienes cuidaban la casa de Dios. El Nuevo Testamento nos ense\u00f1a que la gente debe pagar a los ministros que los sirven (1Co 9:10). Nosotros deber\u00edamos dar con generosidad a aquellos que nos ministran.7.37 El sacrificio de la consagraci\u00f3n se refiere a la ofrenda dada en la ceremonia que se llevaba a cabo cuando los sacerdotes eran instalados en su oficio (8.22).7.38 Dios dio a su pueblo muchas instrucciones y rituales que ten\u00edan que seguir. Todos los rituales en Lev\u00edtico eran para ense\u00f1ar al pueblo importantes lecciones. Pero despu\u00e9s de un tiempo, el pueblo se volvi\u00f3 indiferente hacia el significado de estos rituales y empezaron a perder contacto con Dios. Cuando parezca que su iglesia lleva a cabo servicios secos, sin significado, trate de redescubrir el significado y prop\u00f3sito originales detr\u00e1s de cada uno. Su adoraci\u00f3n se revitalizar\u00e1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 230 Lev 5:6; Lev 6:6; Lev 14:12; Lev 19:21; N\u00fam 6:12<\/p>\n<p>b 231 Lev 6:17; Lev 21:22<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> ofrenda por la culpa.  V\u00e9ase 5:14\u2013 6:7.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[23] Que me hayan sido ofrecidas en sacrificio. Lev 3, 17.[29] De flor de harina, de aceite y de vino, o las tortas que deben acompa\u00f1ar la v\u00edctima pac\u00edfica. Ex 29, 26.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEstas son las instrucciones para el sacrificio por la culpa. Es cosa muy sagrada. Esta es la ley del sacrificio, o de la ofrenda. Lev 5:1-19; Lev 6:1-7; Lev 14:12, Lev 14:13; Lev 19:21, Lev 19:22; N\u00fam 6:12; Eze 40:39; Eze 44:29; Eze 46:20. es cosa muy santa. Lev 6:17. Lev 6:25; Lev 21:22. Fuente: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lev\u00edtico 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3506","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3506\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}