{"id":367,"date":"2022-06-19T07:56:00","date_gmt":"2022-06-19T12:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-19T07:56:00","modified_gmt":"2022-06-19T12:56:00","slug":"comentario-de-genesis-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de G\u00e9nesis 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Toda la tierra ten\u00eda un solo idioma y las mismas palabras.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 2247 a.C.<\/p>\n<p><b><i>Ten\u00eda entonces \u2026 una sola lengua.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 19:18<\/span>; <span class='bible'>Sof 3:9<\/span>; <span class='bible'>Hch 2:6<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Un solo idioma en el mundo,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 11:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La construcci\u00f3n de Babel,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 11:2-4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Se interrumpe por la confusi\u00f3n de lenguas, y la dispersi\u00f3n de los constructores,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 11:5-9<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Las generaciones de Sem,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 11:10-26<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Las generaciones de Tar\u00e9, el padre de Abram,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 11:27-30<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Tar\u00e9, con Abram y Lot, se mudan de Ur a Har\u00e1n,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 11:31-32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Con la conocida historia de la confusi\u00f3n de lenguas en la Torre de Babel, el pr\u00f3logo de la Biblia concluye. Es necesario leer\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 12:1-20<\/span><\/span>\u00a0para saber que Yahv\u00e9, quien habla a Abram (Abraham), es el creador de la tierra, que el hombre esta en rebeli\u00f3n contra \u00c9l, que se han llevado a cabo varios juicios sobre el hombre, incluso el diluvio y que la familia del hombre es ahora tremendamente variada y compleja. El comprender todo esto, es la preparaci\u00f3n para el entendimiento de las hermosas actitudes del Se\u00f1or en la vida de un hombre y su esposa, y la bendici\u00f3n de todos a trav\u00e9s de ellos. La confusi\u00f3n de lenguas en Babel (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 11:1-9<\/span><\/span>) es tambi\u00e9n la historia del comienzo de la diversidad racial, \u00e9tnica, cultural y familiar. Con el Prometido, de quien se habla en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 12:3<\/span><\/span>\u00a0(<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 22:15-18<\/span><\/span>) la gente de la tierra podr\u00e1 llegar a ser pueblo de Dios y en todos los idiomas se alabar\u00e1 juntos al Cordero (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 5:8-14<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>una sola lengua:<\/b>\u00a0Nos habla de un per\u00edodo de tiempo peque\u00f1o despu\u00e9s del diluvio, un poco antes que las familias comenzaran a dispersase (en contraste con<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 10:5<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 10:20<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 10:31<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 10:32<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11. Dispersi\u00f3n de la Humanidad.<\/p>\n<p>La Confusi\u00f3n de las Lenguas (1-9).<br \/>\n\tEsta narraci\u00f3n parece fuera de lugar, ya que viene despu\u00e9s de la dispersi\u00f3n de las gentes \u201cseg\u00fan sus regiones y lenguas.\u201d1 El estilo de la narraci\u00f3n es antropom\u00f3rfico y folkl\u00f3rico, como el de los c.2-3. Dentro de la narraci\u00f3n parece que hay indicios de compilaci\u00f3n. As\u00ed se reflejan duplicados: \u201cdos veces desciende Dios del cielo para ver la ciudad y la torre (v.5), y otra para confundir las lenguas (v.5); &#8230; se construye una ciudad y una torre con doble finalidad: hacerse famosos y evitar la dispersi\u00f3n (v.4), Y hay doble operaci\u00f3n divina: confusi\u00f3n de las lenguas y dispersi\u00f3n de los pueblos&#8230; Por estas diferencias se ha cre\u00eddo concluir en la existencia de dualidad de fuentes: seg\u00fan una, los hombres intentaban edificar una ciudad para hacerse famosos, y Dios les confunde las lenguas; por eso se llama la ciudad Babel. Seg\u00fan otra, quieren construir una torre para preservar a la humanidad de la dispersi\u00f3n; Yahv\u00e9 impide continuar y dispersa la humanidad.\u201d2<\/p>\n<p>1 Era la tierra toda de una sola lengua y de una misma palabra. 2 En su marcha desde oriente hallaron una llanura en la tierra de Senaar, y se establecieron all\u00ed. 3 Dij\u00e9ronse unos a otros: \u201cVamos a hacer ladrillos y a cocerlos al fuego.\u201d Y se sirvieron de los ladrillos como de piedra, y el bet\u00fan les sirvi\u00f3 de cemento. 4 Y dijeron: \u201cVamos a edificarnos una ciudad y una torre cuya c\u00faspide toque a los cielos y nos haga famosos, por si tenemos que dividirnos por la haz de la tierra.\u201d 5 Baj\u00f3 Yahv\u00e9 a ver la ciudad y la torre que estaban haciendo los hijos de los hombres, 6 y se dijo: \u201cHe aqu\u00ed un pueblo uno; tienen todos una lengua sola. Se han propuesto esto, y nada les impedir\u00e1 llevarlo a cabo.\u201d 7 Bajemos, pues, y confundamos su lengua, de modo que no se entiendan unos a otros.\u201d 8 Y los dispers\u00f3 de all\u00ed Yahv\u00e9 por toda la haz de la tierra, y as\u00ed cesaron de edificar la ciudad. 9 Por eso se llam\u00f3 Babel, porque all\u00ed confundi\u00f3 Yahv\u00e9 las lenguas de la tierra toda, y de all\u00ed los dispers\u00f3 por la haz de toda la tierra.<\/p>\n<p>El primer vers\u00edculo nos traslada a la \u00e9poca en que los hombres no se hab\u00edan dividido seg\u00fan sus lenguas, regiones y naciones 3 A lo menos, el autor aparenta desconocer esta \u00e9poca. Todos unidos se encaminan hacia el Oriente, donde se desarrolla la vida primitiva de la humanidad, y el t\u00e9rmino de la peregrinaci\u00f3n es la tierra de Senaar, es decir, la Mesopotamia meridional. El hagi\u00f3grafo, pues, parece suponer que los salvados del diluvio y sus descendientes bajaron de la zona monta\u00f1osa de Armenia y se dirigieron hacia la llanura ferac\u00edsima regada por el Tigris y el Eufrates. Es el itinerario de los sumerios, que, procedentes de una zona monta\u00f1osa, se instalaron en el sur de Mesopotamia. A la vista de la ferac\u00edsima tierra, quieren abandonar la vida n\u00f3mada del pastoreo y edificar una ciudad para instalarse en plan de vida sedentaria y cultivar la tierra. Para la construcci\u00f3n utilizan los medios habituales en Mesopotamia, donde no hay piedra: ladrillos cocidos al fuego, y bet\u00fan o brea natural como argamasa. El hagi\u00f3grafo, que habla para habitantes de Palestina, les indica que los materiales de Mesopotamia no son las piedras y la argamasa de las regiones calc\u00e1reas cisjord\u00e1nicas. En Babilonia, los edificios son de ladrillos o adobes, unidos con asfalto como argamasa. En los edificios suntuosos se recubr\u00edan con plaquetas coloreadas. Pero, aunque unidos en la vida ciudadana moment\u00e1neamente, presienten el momento de su dispersi\u00f3n, y quieren levantar un recuerdo que les perpet\u00fae ante las nuevas generaciones: Vamos a edificar una ciudad y una torre cuya c\u00faspide toque a los cielos y nos haga famosos, por si tenemos que dividirnos por la haz de la tierra (v.4). La expresi\u00f3n una torre&#8230; que toque a los cielos est\u00e1 dentro del g\u00e9nero hiperb\u00f3lico y arrogante de las inscripciones de los constructores asirios y babil\u00f3nicos4. Seg\u00fan el contexto, la torre alt\u00edsima debe de ser como una llamada a la uni\u00f3n de todos cuando se encuentren dispersos. Pero hay tambi\u00e9n un tono marcado de arrogancia: &#8230; nos haga famosos (v.4b). El autor sagrado ve en estos designios algo demon\u00edaco en contra de los designios divinos. As\u00ed, antropom\u00f3rficamente presenta a Dios descendiendo del cielo para ver m\u00e1s de cerca la pretenciosa obra de los hombres (v.5), y pone en boca de la divinidad este mon\u00f3logo ir\u00f3nico: He aqu\u00ed un pueblo uno&#8230;; confundamos su lengua&#8230; (v.6). A Dios no le agrada que los hombres permanezcan unidos en esa ciudad y quiere la dispersi\u00f3n para repoblar la tierra en todos sus continentes, y por eso les va a confundir las lenguas, de modo que se vean obligados a tomar derroteros diferentes. La unidad de lengua es v\u00ednculo de uni\u00f3n, mientras que la diversidad de lengua favorece la dispersi\u00f3n. El plural confundamos no es vestigio de polite\u00edsmo, sino un plural deliberativo o intensivo. En el acto reprobativo de Dios hay una alusi\u00f3n impl\u00edcita al orgullo de los constructores de la torre, y por eso, aparte de que desea favorecer la dispersi\u00f3n de las razas, quiere castigar dicho orgullo. Y, en efecto, al no poder entenderse por la lengua, los constructores abandonan su obra, y aquella torre, que deb\u00eda ser s\u00edmbolo y causa de orgullo, se convierte en \u201ccausa de deshonra y confusi\u00f3n.\u201d5 Por eso, aquella ciudad fue llamada Babel, porque all\u00ed \u201cconfundi\u00f3 Yahv\u00e9 la lengua de la tierra toda.\u201d (v.9). La etimolog\u00eda es popular, jugando con el verbo hebreo balal, que significa \u201cmezclar, confundir.\u201d6 En realidad, Babilonia (gr. \u0392\u03b1\u03b2\u03c5\u03bb\u03c9\u03bd  viene de B\u00e2b-il\u00e2ni (puerta de los dioses), que es, a su vez, la traducci\u00f3n del sumerio Ka-dingir-ra-ki.<br \/>\n\tPor ley natural, la divisi\u00f3n de los pueblos nace de la necesidad de medios de vida, as\u00ed como la diferenciaci\u00f3n de las razas es efecto de los diversos climas, los cuales imponen a la vez diferentes g\u00e9neros de vida. De aqu\u00ed proviene luego la diferenciaci\u00f3n de las lenguas. Pero tanto la de las razas como la de las lenguas procede con gran lentitud, como nos lo demuestra la historia. Los tipos negros, que nos han dejado representados los egipcios, no se diferencian de los actuales, y las lenguas neolatinas conservan una semejanza muy grande, a pesar de los siglos, con la lengua madre. Supuesta la unidad de la especie humana y la existencia de una lengua primitiva, una y otra diferenciaci\u00f3n ha debido exigir muchos siglos. La ciencia ha demostrado la reducci\u00f3n a cierta unidad de lenguas aparentemente muy distanciadas, de donde se infiere la posibilidad de acercarlas todas a un tipo primitivo.<br \/>\n\tEste fen\u00f3meno de la diferenciaci\u00f3n de idiomas ha suscitado siempre la curiosidad de los pueblos. Isa\u00edas consuela a su pueblo dici\u00e9ndole que no ver\u00e1 m\u00e1s \u201ca esa gente espantable, de lengua oscura, que t\u00fa no entiendes, que tartamudea palabras imposibles de entender.\u201d7 Para los antiguos, esta diversidad de lenguas era un misterio, suponiendo que la humanidad tuviera un mismo origen. Por eso no tiene de particular que hayan surgido explicaciones populares m\u00e1s o menos legendarias, y en el ambiente hebreo, dentro de un marco religioso. Babilonia era el centro comercial del Oriente, en el cual ven\u00edan a darse cita muchas naciones y lenguas. No menos deb\u00eda impresionar, m\u00e1xime a los n\u00f3madas, la vista de la gran ciudad con sus murallas y torres, de las que se pod\u00eda decir, mejor que de las murallas de Cana\u00e1n, que llegaban al cielo8. Una mayor admiraci\u00f3n ten\u00eda que producir la cicl\u00f3pea construcci\u00f3n del zigurrat, llamado enf\u00e1ticamente E-temen-an-ki (\u201cfundamento del cielo y de la tierra\u201d), que se erig\u00eda en forma de torre escalonada de 90 metros de altura, con tres terrazas, que se comunicaban por una rampa de nueve metros de ancha. A\u00fan queda la parte inferior, de 30 metros de altura, sepultada entre la arena9. Era a la vez templo y observatorio astron\u00f3mico. En torno a la construcci\u00f3n de \u00e9sta, sin duda que surgieron explicaciones folkl\u00f3ricas, relacionadas con el fen\u00f3meno de la diversidad de lenguas reinante en el emporio comercial babil\u00f3nico. \u201cBabilonia era una ciudad que impresionaba a los extranjeros, particularmente a los rudos cananeos; que ante el espect\u00e1culo de la gran ciudad y de la torre con diversos pisos hayan pensado en una empresa sugerida por el orgullo de los hombres, y en el nombre de la ciudad (en cananeo) hayan visto el signo de la confusi\u00f3n de las lenguas, explicar\u00eda la formaci\u00f3n de la leyenda. A esta leyenda, la tradici\u00f3n hebrea habr\u00eda dado un alcance religioso y espiritual, viendo en la dispersi\u00f3n de los pueblos y la confusi\u00f3n de las lenguas el castigo divino del orgullo humano&#8230; Es en la persona de Abraham en la que la humanidad dispersada encontrar\u00e1 su unidad; tal perspectiva basta para justificar el relato de la torre de Babel en la historia de los or\u00edgenes&#8230; Adem\u00e1s, se deduce la lecci\u00f3n moral sobre la vanidad del esfuerzo humano fuera del reconocimiento del soberano dominio de Dios.\u201d10 \u201cSe puede decir que el relato de la torre de Babel es la respuesta del folklore hebreo a la cuesti\u00f3n del origen de las lenguas. Los israelitas pensaban que la diversidad de idiomas hab\u00eda sido causa de la diversidad de pueblos. Nosotros pensamos lo contrario hoy. La lenta formaci\u00f3n de los pueblos ha dado lugar a la formaci\u00f3n de las lenguas. La historia de las lenguas es tan vieja como la de la humanidad. La Biblia reproduce el relato de la torre de Babel porque no estaba desprovisto de una ense\u00f1anza religiosa, y quiz\u00e1, sobre todo, porque era uno de los recuerdos que permit\u00edan empalmar con los or\u00edgenes de la historia de Abraham.\u201d11 As\u00ed, pues, el autor sagrado recoge la explicaci\u00f3n popular relativa al origen de la diversidad de lenguas y la corrige, inform\u00e1ndola de la doctrina monote\u00edsta. Los profetas nos hablan de la soberbia de la gran ciudad de Babilonia12. Precisamente es \u00e9ste el vicio que Dios menos puede soportar13. Y as\u00ed, el autor sagrado nos presenta el hecho de la diferenciaci\u00f3n de las lenguas, que divide los pueblos y quebranta sus fuerzas, como el castigo divino de su orgullo. Desde San Gregorio Niseno, los autores cat\u00f3licos se han inclinado a ver aqu\u00ed la confusi\u00f3n de los esp\u00edritus, fruto del orgullo, que los divide y confunde14.<\/p>\n<p>Mirada Retrospectiva.<br \/>\n\tEchemos ahora una mirada retrospectiva y veamos la doctrina teol\u00f3gica contenida en los cap\u00edtulos que preceden, por donde aparecer\u00e1 la sublimidad de la doctrina dogm\u00e1tica y moral, muy superior a cuanto las otras religiones y aun los mejores fil\u00f3sofos de la antig\u00fcedad ense\u00f1aron.<br \/>\n\tAnte todo, el autor sagrado nos presenta a Dios como creador del cielo y de la tierra. El mismo que crea los astros es el que les asigna sus oficios en provecho del hombre. Con la tierra crea tambi\u00e9n las plantas y los animales, y confiere a unas y a otros la virtud de crecer y multiplicarse. Al hombre lo crea a su imagen y semejanza y lo constituye rey y se\u00f1or de la creaci\u00f3n, pero dependiente de su Hacedor. Si atendemos a la naturaleza de Dios, le vemos primero trascendente al mundo, que El mismo produjo con su poder y sabidur\u00eda; luego manifiesta su bondad, digamos su humanidad y benignidad, en comunicarse con los hombres; su justicia en castigar los autores del primer pecado y la corrupci\u00f3n del mundo por el diluvio; Pero tambi\u00e9n su misericordia en prometer a los primeros padres el desquite de la derrota que acaban de sufrir, y en salvar del diluvio a No\u00e9, a quien bendice y hace principio de una nueva generaci\u00f3n en la tierra. Se muestra asimismo justo sancionador de la ley moral al castigar el fratricidio de Ca\u00edn y el orgullo de los fundadores de Babilonia.<br \/>\n\tCon la primera pareja humana instituye el matrimonio monog\u00e1mico e indisoluble. La poligamia, introducida por Lamec, es contraria a la instituci\u00f3n divina, como lo es a la justicia la venganza de las injurias proferidas por el mismo Lamec.<br \/>\n\tA estos puntos de la doctrina dogm\u00e1tica y moral se a\u00f1aden algunas instituciones rituales: el precepto sab\u00e1tico, el sacrificio, la prohibici\u00f3n de comer la sangre de los animales y la distinci\u00f3n de \u00e9stos en puros e impuros.<br \/>\n\tTodos estos puntos, o son hechos hist\u00f3ricos, que constituyen a la vez dogmas de fe cristiana, o se nos ofrecen incorporados a narraciones hist\u00f3ricas que el autor recoge de la tradici\u00f3n, pero que \u00e9l depura de la escoria polite\u00edsta, inform\u00e1ndolos de la verdad revelada, haci\u00e9ndolos servir de veh\u00edculo para instrucci\u00f3n del pueblo israelita. Creemos que con esto quedan bien justificadas una opini\u00f3n a prop\u00f3sito de la historicidad de los once primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis, cap\u00edtulos oscuros y complejos, cuyas formas literarias no responden a ninguna de las categor\u00edas cl\u00e1sicas y no pueden, por tanto, ser juzgados a la luz de los g\u00e9neros literarios greco-romanos o modernos&#8230; El primer deber que incumbe aqu\u00ed a la ex\u00e9gesis cient\u00edfica consiste en el atento estudio de los problemas literarios, cient\u00edficos, hist\u00f3ricos, culturales y religiosos conexos con estos cap\u00edtulos; luego, examinar de cerca los procedimientos literarios de los antiguos pueblos orientales, su psicolog\u00eda, su manera de expresarse y hasta su noci\u00f3n de la verdad hist\u00f3rica&#8230; S\u00f3lo as\u00ed se puede llegar a ver claro en la verdadera naturaleza de ciertos relatos de estos cap\u00edtulos del G\u00e9nesis. Declarar a priori que sus relatos no contienen historia en el sentido moderno de la palabra, podr\u00eda dar a entender que no la tienen en ning\u00fan sentido, mientras que ellos refieren en un lenguaje sencillo y figurado, acomodado a las inteligencias de una humanidad menos culta, las verdades fundamentales que se presuponen a la econom\u00eda de la salud, al mismo tiempo que la descripci\u00f3n popular de los or\u00edgenes del g\u00e9nero humano y del pueblo elegido.<\/p>\n<p>Ascendencia de Abraham (10-26).<br \/>\n10 Esta es la descendencia de Sem: era Sem de cien a\u00f1os cuando engendr\u00f3 a Arfaxad, dos a\u00f1os despu\u00e9s del diluvio, 11 Vivi\u00f3 Sem despu\u00e9s de engendrar a Arfaxad quinientos a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. 12 Vivi\u00f3 Arfaxad treinta y cinco a\u00f1os, y engendr\u00f3 a Selaj; 13vivi\u00f3 despu\u00e9s de engendrar a Selaj trescientos a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. 14 Vivi\u00f3 Selaj treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 a Heber; 15 vivi\u00f3 despu\u00e9s de engendrar a Heber cuatrocientos tres a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. 16 Vivi\u00f3 Heber treinta y cuatro a\u00f1os, y engendr\u00f3 a Paleg; 17 vivi\u00f3 despu\u00e9s de engendrar a Paleg cuatrocientos treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. 18 Vivi\u00f3 Paleg treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 a Reu; 19 vivi\u00f3 despu\u00e9s que engendr\u00f3 a Reu doscientos nueve a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. 20 Vivi\u00f3 Reu treinta y dos a\u00f1os, y engendr\u00f3 a Sarug; 21 vivi\u00f3 despu\u00e9s de engendrar a Sarug doscientos siete a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. 22 Vivi\u00f3 Sarug treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 a Najor; 23 vivi\u00f3 despu\u00e9s de engendrar a Najor doscientos a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. 24 Vivi\u00f3 Najor veintinueve a\u00f1os, y engendr\u00f3 a Teraj; 25 vivi\u00f3 despu\u00e9s de engendrar a Teraj ciento diecinueve a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. 26 Vivi\u00f3 Teraj setenta a\u00f1os, y engendr\u00f3 a Abram, a Najor y a Har\u00e1n.<\/p>\n<p>Con una genealog\u00eda enteramente semejante a la del c.5, el autor sagrado cubre el espacio del diluvio a Teraj, padre de Abraham. Esta genealog\u00eda, que abarca diez personas, adolece del mismo defecto que la primera en lo que toca a la conservaci\u00f3n de los n\u00fameros, que son sistem\u00e1ticamente exagerados. Tampoco coinciden los n\u00fameros de los textos masor\u00e9tico, samaritano y griego. El texto masor\u00e9tico es el que nos ofrece las cifras m\u00e1s bajas, y as\u00ed la suma de ellas, que marca la distancia entre el diluvio y el nacimiento de Abraham, no pasa de doscientos noventa a\u00f1os, mientras que el texto griego, por el m\u00e9todo ya indicado arriba al comentar el c.5, nos da mil setenta a\u00f1os, y el samaritano, siguiendo, en gran parte, el mismo procedimiento, llega a novecientos cuarenta a\u00f1os. Pero todas estas cifras son a\u00fan insuficientes para cubrir el lapso de tiempo que los documentos y monumentos del antiguo Oriente elevan a varios milenios, sin alcanzar el diluvio. El prop\u00f3sito de esta cronolog\u00eda tiene que ser el de la anterior: trazarnos el camino seguido por la historia desde el diluvio hasta Abraham. Los nombres son como piedras miliarias que lo se\u00f1alan; por eso las palabras engendr\u00f3 e hijo hay que tomarlas en el sentido amplio de descendencia. El autor sagrado ha recogido de la tradici\u00f3n nombres vinculados a determinadas familias y los ha concatenado de modo directo para trazar la ascendencia del gran padre de Israel, Abraham.<br \/>\n\tLa genealog\u00eda tiene sus caracter\u00edsticas de esquematismo. La edad de estos patriarcas en los v. 18-26 es inferior a la asignada para los de los v. 10-17, y, en todo caso, la vida de todos \u00e9stos es mucho m\u00e1s corta que la de la genealog\u00eda del c.5, si se except\u00faa a Henoc. Seg\u00fan la cronolog\u00eda del texto hebreo (la m\u00e1s corta), resulta que Sem y los otros patriarcas llegan hasta el nacimiento de Abraham, y aun algunos le sobreviven. Por eso, el texto griego tiende a alargar la cronolog\u00eda. La cronolog\u00eda del griego da cien a\u00f1os m\u00e1s a cada patriarca. Los LXX a\u00f1aden Cain\u00e1n como hijo de Arfaxad15. Sobre los nombres de los patriarcas y su posible identificaci\u00f3n con nombres geogr\u00e1ficos extrab\u00edblicos v\u00e9ase el comentario a 10:2-25. Reu: en las inscripciones asirias aparece una tribu aramea llamada Ru\u2019ua, que habita entre el Tigris y el Eufrates16. Sarug: es el nombre de una ciudad entre Carquemis y Jarr\u00e1n, y es mencionada en los escritos asirios con el nombre de Sarugi. Najor aparece como hermano de Abraham, y tambi\u00e9n es el padre y el hijo de Teraj, que es padre de Abraham. El nombre de Najor se conserva en la designaci\u00f3n geogr\u00e1fica Na-ju-ur de las inscripciones cuneiformes17, y aparece en la onom\u00e1stica babil\u00f3nica. Teraj: en los textos de Ras Samra aparece un dios lunar llamado Terah. Por ello se ha querido ver una relaci\u00f3n entre el culto lunar de Ur y Jarr\u00e1n y la emigraci\u00f3n de Abraham de aquellas localidades: \u00e9sta ser\u00eda una trasposici\u00f3n de la emigraci\u00f3n del culto lunar de Ur a Jarr\u00e1n. Pero el nombre de Teraj puede relacionarse con el nombre asirio turaju o arameo teraja, que significa ramillete, y que aparece como nombre propio. As\u00ed, pues, la coincidencia del nombre con la divinidad lunar Terah es puramente casual18. Abram: este nombre encuentra su paralelo en la onom\u00e1stica babil\u00f3nica bajo las formas de A-ba-am-ra-ma, A-ba-ra-ma y A-ba-a-ra-am, que en acadio significa \u201cel padre ama.\u201d19 As\u00ed, pues, su nombre se adapta bien a la tradici\u00f3n de su procedencia mesopot\u00e1mica. La forma Abraham parece tener origen dialectal20. Har\u00e1n: en griego \u0391\u03c1\u03c1\u03b1\u03c5 . Algunos creen que es el mismo nombre de Jarr\u00e1n, dulcific\u00e1ndose la gutural inicial.<\/p>\n<p>Los Patriarcas.<br \/>\nLos primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis (1-11) apenas tienen dato geogr\u00e1fico alguno. Con el cap\u00edtulo 12 comienza la historia de los patriarcas de Israel y de su pueblo. Importa, para su recta inteligencia, encuadrarla convenientemente en el espacio y en el tiempo, exponiendo, aunque en forma muy breve, la geograf\u00eda y la historia de las regiones en que esa historia se desarroll\u00f3 y con quien estuvo en relaciones.<br \/>\n\tLos principales centros de la vida civilizada en la antig\u00fcedad, que para nosotros es el origen de la historia humana, son el valle del Nilo, que dio origen a Egipto, y al valle del Tigris y del Eufrates, que ba\u00f1an con sus aguas la Mesopotamia. Entre estos dos valles se extiende el desierto de Arabia y de Siria, por el oriente, y una gran faja de tierra hacia el occidente, que termina en el mar Mediterr\u00e1neo. Esta faja da origen a la Siria en el norte y en el centro, a la Palestina y Transjordania en el sur. Una prolongaci\u00f3n del desierto ar\u00e1bigo hacia el occidente separa estas regiones de Egipto.<br \/>\n\tHace cosa de un siglo, los conocimientos hist\u00f3ricos sobre todas estas regiones casi se reduc\u00edan a lo que de ellos nos cuentan los Libros Santos y los historiadores griegos; pero hoy las excavaciones que se han practicado y se contin\u00faan practicando en estas regiones nos dan a conocer cada d\u00eda mejor la larga y agitada historia desarrollada en estas regiones, que constituyen lo que hoy llamamos Oriente Medio.<br \/>\n\tLa Mesopotamia se divide en tres partes: Sumer en el sur, Accad en el centro y Asur en el norte. Las exploraciones hechas en la primera, prolongadas hacia el oriente por Elam, hasta Susa, nos testifican que la vida humana comenz\u00f3 en ella en el quinto milenario antes de Jesucristo; que el pueblo sumerio fue el creador de una gran civilizaci\u00f3n y el inventor de la escritura cuneiforme, que de \u00e9l recibieron tantos pueblos.<br \/>\n\tEn todo el sur de Mesopotamia fund\u00f3 multitud de ciudades, como Ur, Uruc, Lagas, Larsa, Nipur, etc., que sucesivamente, durante el cuarto milenario y aun despu\u00e9s, ejercieron la hegemon\u00eda en toda la regi\u00f3n y aun fuera de ella, hacia el oriente en Elam y por el norte en Accad. En \u00e9sta habitaron desde el cuarto milenario los semitas, los cuales fundaron tambi\u00e9n ciudades como Agade, Kis, Borsipa, Cuta y Babilonia. Desde comienzos del tercer milenario, los semitas lograron extender sus dominios al sur y al norte, llegando a veces hasta el mar Mediterr\u00e1neo. Apropi\u00e1ndose la cultura sumeria, Accad, con su capital en Babilonia, vino a convertirse en el centro pol\u00edtico, cultural y comercial del Oriente durante muchos siglos.<br \/>\n\tLa regi\u00f3n del norte tuvo al principio por capital a Asur, sobre el Tigris, de donde su nombre de Asiria; m\u00e1s tarde la capital fue trasladada a N\u00ednive, al norte de la primera. La historia de Asiria queda a\u00fan envuelta en la oscuridad hasta mediados del segundo milenario, en que comienza a revelarse como el pueblo guerrero y conquistador que fue hasta su definitiva desaparici\u00f3n de la historia, a fines del siglo VII. La cultura la recibi\u00f3 de Babilonia.<br \/>\n\tLa Biblia nos habla muchas veces de los heteos, contados entre los moradores de Cana\u00e1n. Eran estos heteos ramificaciones de un pueblo que a principios del segundo milenario se estableci\u00f3 en el centro del Asia Menor, teniendo por capital a Bogazkeui. Pronto extendi\u00f3 su dominaci\u00f3n por el norte de Siria y hasta Mesopotamia, para venir a fenecer en el siglo XII. Los documentos modernos los llaman Kati, hititas.<br \/>\n\tEn el Pentateuco se habla tambi\u00e9n de los horreos, que los historiadores quieren identificar con los hurritas, pueblo que, durante el segundo milenario, dominaron en el norte de Mesopotamia y de Siria algunos de cuyos grupos se habr\u00edan extendido hasta el sur de Palestina.<br \/>\nM\u00e1s que los horreos figuran en el Pentateuco los amorreos. En los textos cuneiformes se los conoce con el nombre de amurru. Estos amorreos aparecen ya desde el tercer milenario en la Siria del Norte, se extienden hasta Babilonia por el desierto de Siria y Arabia y llegan a establecerse en Transjordania.<br \/>\n\tLos arameos, de que el G\u00e9nesis hace frecuentemente menci\u00f3n bajo el nombre de Haram-Naharaim, cuyo centro principal ser\u00eda Jarr\u00e1n, vinieron a fundar luego diversos reinos en Siria, desde el norte hasta Damasco. Estos reinos, que fueron hechos tributarios por David, tomaron luego gran importancia en las luchas con Israel y contra Asiria, que los absorbi\u00f3 e hizo desaparecer en el siglo VIII.<br \/>\n\tEl origen de los fenicios, que habitaron la costa del Mediterr\u00e1neo, es a\u00fan muy discutido a causa de la escasez de documentos y de la dificultad de interpretar los pocos que existen, pues mientras unos los hacen originarios de las costas del golfo P\u00e9rsico, otros los traen del mar Rojo por el sur de Palestina. Una cosa sabemos con certeza, y es que, desde principios del segundo milenario, la influencia de Egipto fue grande a lo largo de la costa habitada por los fenicios.<br \/>\nAlgo semejante hemos de decir de los cananeos, que en el tercer milenario llegaron a la regi\u00f3n de Cana\u00e1n, a la que dieron su nombre, donde luego vivieron divididos en infinidad de grupos, con frecuencia sometidos a Egipto, como nos cuentan las cartas de Tell-el-Amarna.<br \/>\n\tEn el siglo XIII, una formidable invasi\u00f3n de los \u201cPueblos del Mar\u201d descendi\u00f3 por la costa de Siria, pretendiendo llegar a Egipto; pero el fara\u00f3n Rams\u00e9s III los detuvo, permiti\u00e9ndoles instalarse en la llanura que desde Gaza para abajo confina con el mar Mediterr\u00e1neo. Pertenecen a estos pueblos los filisteos, tantas veces mencionados en la Biblia y que llegaron a dar el nombre a la Palestina.<br \/>\n\tLa Escritura hace menci\u00f3n, entre los moradores de Cana\u00e1n, de varios pueblos, como los refaim, los emin, los anaquim, los zummin, los zunzumim. Estos parecen ser los autores de los muchos monumentos cicl\u00f3peos existentes sobre todo en Transjordania, y de donde habr\u00e1 venido la idea de considerarlos como pueblos gigantes21.<br \/>\n\tA pesar de las excavaciones realizadas en Palestina en estos \u00faltimos tiempos, no nos es permitido hablar de la vida de esta multitud de pueblos instalados en Cana\u00e1n, a causa de la escasez de textos escritos y monumentos escult\u00f3ricos. Pero la multitud de los otros monumentos arqueol\u00f3gicos s\u00ed nos autorizan para establecer, por comparaci\u00f3n con otros pueblos, el cuadro del progreso cultural realizado en la regi\u00f3n. Este nos dar\u00e1 alguna luz para entender mejor la historia b\u00edblica. Los historiadores colocan el comienzo de las inmigraciones de las tribus cananeas a la costa del Mediterr\u00e1neo desde la mitad del tercer milenario hasta el principio del milenario segundo (2500-2000 a.C.). Antes, esta faja de tierra que corre a lo largo del mar estaba habitada por diferentes pueblos, algunos de cuyos nombres se conservan en la Biblia.<br \/>\n\tSeg\u00fan las exploraciones arqueol\u00f3gicas, ten\u00edan su habitaci\u00f3n en las grutas, que abundan en los montes calc\u00e1reos de Palestina y Fenicia. Tal vez se levantaban chozas, donde pudieran gozar mejor del sol y del aire. Sus instrumentos de trabajo eran de piedra, y la cer\u00e1mica, hecha a mano, muy tosca. Los metales no eran conocidos. Algunas de las ciudades exploradas en Palestina aparecen fundadas por ellos.<br \/>\n\tLas tribus semitas que llamamos cananeas parecen traer una civilizaci\u00f3n caracterizada por el empleo del bronce. Despu\u00e9s de largas peregrinaciones adoptan la vida sedentaria y comienzan a fundar ciudades amuralladas para su mejor defensa. Los sitios elegidos para ello son las colinas, pero las colinas que tengan cerca el agua necesaria para la vida. Y, con el fin de asegurarla en tiempo de asedio, a veces perforaron con instrumentos de metal, o a veces de piedra, un t\u00fanel que una la ciudad con las fuentes.<br \/>\n\tLas casas, seg\u00fan aparecen, eran estrechas, de forma cuadrada, construidas de adobes, tapial o mamposter\u00eda, hacinadas unas junto a otras sin formar calles. Las dimensiones de estas ciudades nos muestran cuan pr\u00f3digos son los autores sagrados en dar nombres de ciudad a cualquier poblado. La gran ciudad de Jeric\u00f3 no ten\u00eda m\u00e1s que 778 metros de circuito, y las hay que no pasan de los 300 metros. Pero principio quieren las cosas. En los cimientos de esas ciudades o casas se han hallado restos de las v\u00edctimas humanas sacrificadas para obtener de los dioses la prosperidad de la ciudad o de la casa. Los santuarios de los dioses eran a cielo descubierto, retirados en lugares altos, de donde el nombre que la Biblia les da de bamot, excelsa, altos. Estos santuarios estaban adornados de piedras derechas, de varios significados (masebot).<br \/>\n\tEntre los dioses descuellan los baales, es decir, los se\u00f1ores del cielo, que env\u00edan la lluvia ben\u00e9fica sobre la tierra. Seg\u00fan los lugares se multiplican estos baales. Al baal del cielo corresponde la baalat, la se\u00f1ora de la tierra, que suele recibir el nombre de Astart\u00e9. Tambi\u00e9n \u00e9stas se multiplicaban con las ciudades. El libro de los Jueces acusar\u00e1 a los hebreos m\u00e1s tarde de entregarse al culto de los baales y astart\u00e9s.<br \/>\n\tA diferencia de los abor\u00edgenes, que reduc\u00edan a cenizas los cad\u00e1veres de sus muertos, los cananeos, que les sucedieron, los sepultaban en la tierra o en las grutas. Habiendo vivido, luego de la expulsi\u00f3n de los hicsos de Egipto, bajo el poder de los faraones, es natural que sufrieran la influencia cultural y religiosa de Egipto, como lo demuestran las exploraciones arqueol\u00f3gicas.<br \/>\n\tEgipto es una creaci\u00f3n del Nilo, que, al inundarlo y fecundarlo cada a\u00f1o, lo enriquece, convirti\u00e9ndolo en el granero m\u00e1s copioso del mundo antiguo. La historia del Egipto nos la escribi\u00f3 el sacerdote Manet\u00f3n en el siglo III a.C., de cuya historia s\u00f3lo nos quedan los fragmentos conservados por Flavio Josefo y por Julio Africano.<br \/>\n\tPero a esta historia precede una \u00e9poca prehist\u00f3rica de larga duraci\u00f3n, desconocida hasta estos \u00faltimos tiempos. Las exploraciones recientes nos dan a conocer para esta primera \u00e9poca de la vida humana, en el valle del Nilo, una civilizaci\u00f3n en algunos aspectos maravillosa. La historia se desenvuelve en torno a las 31 dinast\u00edas reales que Julio Africano redact\u00f3 a base de la historia de Manet\u00f3n. Seg\u00fan la cronolog\u00eda, fundada en la duraci\u00f3n de las dinast\u00edas, los comienzos de la historia egipcia remontar\u00edan cinco mil a\u00f1os antes de Jesucristo; aunque la sentencia hoy m\u00e1s com\u00fan de los egipt\u00f3logos reduce en unos mil quinientos a\u00f1os esa antig\u00fcedad. El centro de la vida de Egipto estuvo, seg\u00fan los tiempos, primero en Menfis, luego en Tebas y, finalmente, en el Delta. De la grandeza de esta historia son testimonio fehaciente los monumentos maravillosos que cubren el suelo de Egipto y los que se hallan ocultos, y que los exploradores procuran sacar a la luz cada d\u00eda. Hacia el principio del segundo milenario, cuando ya los fenicios, cananeos, etc., hab\u00edan invadido Palestina, los hicsos llegaron hasta Egipto y se establecieron en el Delta. Sus reyes, que formaron las dinast\u00edas XV y XVI, tuvieron su capital en Avaris, de donde, al cabo de varios siglos, fueron arrojados por los reyes ind\u00edgenas de la dinast\u00eda XVIII, de origen tebano, a fines del siglo XVI.<br \/>\n\tSiempre Egipto hab\u00eda procurado extender su influencia hacia Palestina y Siria; pero, despu\u00e9s de la expulsi\u00f3n de los hicsos, las dinast\u00edas XVIII, XIX y XX hicieron grandes esfuerzos por mantener estas regiones bajo su influencia, como un medio de proteger por el oriente las fronteras de su reino. Las cartas de Tell-el-Amarna, de la dinast\u00eda XVIII (s.XIV), son un testimonio de esta influencia y del estado en que estas regiones se encontraban en su vida pol\u00edtica. Colocados en medio de los valles del Nilo y del Eufrates y Tigris, habitadas por multitud de pueblos, que nunca lograron unirse para formar una gran unidad pol\u00edtica, lo que se dice un imperio; siendo el paso obligado de las caravanas que comerciaban entre estos ricos valles, eran tambi\u00e9n el campo de batalla en que contend\u00edan por sus ambiciones los imperios mesopot\u00e1micos y el egipcio, los cuales sucesivamente ejerc\u00edan su influencia y dominaci\u00f3n sobre los peque\u00f1os reinos que poblaban estas regiones.<br \/>\n\tTal es el cuadro geogr\u00e1fico e hist\u00f3rico en que comienza la vida de los patriarcas, llegados de Caldea a Palestina siguiendo el camino de tantas invasiones como del norte se arrojaron sobre Cana\u00e1n. En su peregrinaci\u00f3n llegan al rico valle del Nilo en busca de sustento, para volver luego a instalarse en la tierra de Cana\u00e1n, donde al fin se desarrollar\u00e1 la historia de sus descendientes.<br \/>\n\tPero la importancia de la materia pide que nos detengamos un o m\u00e1s en esta breve introducci\u00f3n a la historia de los patriarcas hebreos. No hay que esperar que, entre la multitud innumerable de documentos como cada d\u00eda arrojan al mundo sabio los exploradores del Oriente, vayamos a encontrar la historia de Abraham, Isaac o Jacob. Significaban poco en medio de aquellos pueblos unos jeques n\u00f3madas, como eran nuestros patriarcas. Lo m\u00e1s a que podemos aspirar es a precisar el cuadro hist\u00f3rico en que se desarrolla su vida, tal como se nos refiere en el G\u00e9nesis.<br \/>\n\tLa Biblia hace venir a Abraham de Ur, ciudad situada al sur de la Mesopotamia, a orillas del Eufrates. Pues Ur era una de las m\u00e1s importantes ciudades de Sumeria, despu\u00e9s de haber ejercido, a fines del tercer milenario, la hegemon\u00eda sobre Mesopotamia, y de llegar hasta Jarr\u00e1n, al norte de Siria, por el a\u00f1o 1940 a.C. sufri\u00f3 una gran calamidad por parte de los elamitas. Este hecho parece haber se\u00f1alado el comienzo de una gran emigraci\u00f3n de Ur hacia Jarr\u00e1n, que vino a ser como una colonia de Ur. Se\u00f1al de esto podr\u00eda ser la gran devoci\u00f3n que en ambas ciudades hab\u00eda hacia el dios lunar, Sin.<br \/>\n\tPues entre estos emigrantes hay que contar a Teraj, el padre de Abraham. El nombre de Abraham se encuentra en los documentos cuneiformes, as\u00ed como en el norte de Siria, y precisamente en torno de Jarr\u00e1n, los de Teraj, Nacor y Sagur.<br \/>\n\tMuerto el padre de Abraham, \u00e9ste se puso en marcha hacia el sur, camino de Cana\u00e1n. Como pastor, camina despacio, llevando delante de s\u00ed toda su hacienda, que eran sus ganados. Con \u00e9stos va tambi\u00e9n la familia del patriarca, sus tiendas, sus enseres, todo a lomo de camellos o de asnos. Abraham no va solo. La tribu de que es jefe entra en el gran movimiento emigratorio de pueblos sedentarios y n\u00f3madas que, desde fines del tercer milenario hasta principios del segundo, desciende del norte para aumentar la poblaci\u00f3n de Cana\u00e1n. La Biblia misma nos ofrece una prueba de esto al contarnos c\u00f3mo, en compa\u00f1\u00eda del patriarca, camina tambi\u00e9n un sobrino, Lot, jefe asimismo de otra tribu, que se retira luego al valle del Jord\u00e1n, donde pronto parece haber adoptado la vida sedentaria.<br \/>\n\tEl pa\u00eds de Cana\u00e1n deb\u00eda de hallarse por aquel tiempo bastante poblado hacia la costa, pero mucho menos en el interior, por lo cual pod\u00eda Abraham moverse con libertad seg\u00fan las exigencias de su hacienda. Y en casos de extrema sequ\u00eda, no tan rara en Cana\u00e1n, podr\u00eda buscar un refugio en Egipto, que lo fue siempre para los habitantes de Palestina. Abraham prefiri\u00f3 para su morada el sur, la regi\u00f3n de Mambr\u00e9, Hebr\u00f3n y Bersab\u00e9.<br \/>\n\tLa historia de los patriarcas contenida en el G\u00e9nesis es el eco de las tradiciones familiares conservadas por el pueblo israelita y consignadas por escrito mucho tiempo despu\u00e9s. Nada extra\u00f1o ser\u00eda que, en el correr de los siglos, se modificaran, tomando la forma del nuevo ambiente en que viv\u00eda Israel. Sin embargo, no es as\u00ed. Los relatos del G\u00e9nesis nos trasladan a un ambiente social distinto del de Israel y m\u00e1s concorde con el que nos revelan los documentos hist\u00f3ricos del Oriente Medio antes de la aparici\u00f3n de Israel. Sobre todo se muestra esto en el derecho matrimonial. La multitud de documentos jur\u00eddicos que las excavaciones nos ofrecen cada d\u00eda, muestran no un derecho uniforme, pero s\u00ed un fondo com\u00fan, que se diversifica ligeramente seg\u00fan los pueblos, los tiempos y las influencias de unos pueblos sobre otros. El derecho por que parece regirse la familia de los patriarcas viene a ser uno de los representantes de este fondo com\u00fan. Prueba esto la fidelidad con que se han conservado las tradiciones patriarcales en Israel, y es un argumento fehaciente de la historicidad de las mismas tradiciones.<\/p>\n<p>Emigraci\u00f3n de Abraham a Jarr\u00e1n (27-32).<br \/>\n27Esta es la descendencia de Teraj: Teraj engendr\u00f3 a Abram, Najor y Har\u00e1n. Har\u00e1n engendr\u00f3 a Lot, 28y muri\u00f3 antes de Teraj, su padre, en la tierra de su nacimiento, en Ur de los Caldeos. 29Tomaron Abram y Najor mujer cada uno; el nombre de la de Abram, Sarai, y el de la de Najor, Milc\u00e1, hija de Har\u00e1n, el padre de Milc\u00e1 y de Yisc\u00e1\u201d 30Era Sarai est\u00e9ril y no ten\u00eda hijos. 31Tom\u00f3, pues, Teraj a Abram, su hijo; a Lot, el hijo de Har\u00e1n, hijo de su hijo, y a Sarai, su nuera, la mujer de su hijo Abram, y los sac\u00f3 de Ur de los Caldeos, para dirigirse a la tierra de Cana\u00e1n, y, llegados a Jarr\u00e1n, se quedaron all\u00ed. 32Siendo Teraj de doscientos cinco a\u00f1os, muri\u00f3 en Jarr\u00e1n.<\/p>\n<p>Las cinco genealog\u00edas precedentes, desde la del cielo y la de la tierra hasta la de Sem, pertenecen a los or\u00edgenes de las cosas y a los primeros pasos de la humanidad por la tierra. Con la genealog\u00eda de Teraj, padre de Abraham, entramos en la historia de los patriarcas de Israel. Todo lo anterior es prehistoria: unos hitos hist\u00f3ricos nebulosos que flotan en un ambiente m\u00e1s o menos legendario. Es la \u201chistoria primitiva,\u201d cuyo g\u00e9nero literario es muy peculiar, ya que faltan contornos y precisiones cronol\u00f3gicas. Y, sobre todo, falta la posibilidad de enmarcar los hechos dentro de una \u00e9poca hist\u00f3rica universal22. Adem\u00e1s, el marco geogr\u00e1fico era muy impreciso, pues la f\u00f3rmula m\u00e1s concreta es \u201chacia el oriente\u201d como localizaci\u00f3n de los hechos. En cambio, ahora entramos en una zona geogr\u00e1fica bien definida: Mesopotamia, Alta Siria y Palestina. La menci\u00f3n de localidades abunda, y, por otra parte, conocemos bastante del ambiente hist\u00f3rico-geogr\u00e1fico para enmarcar la vida de los patriarcas. Estamos, pues, en plena historia. El escenario es conocido: Teraj habitaba primitivamente en Ur de los Caldeos, situada al sur de Babilonia, en la orilla derecha del Eufrates &#8211; los actuales tell el-Mugheyir y el-Obeid23. La cualificaci\u00f3n de los Caldeos parece extra\u00f1a en un documento arcaico, ya que los kasdim o caldeos &#8211; grupo \u00e9tnico babil\u00f3nico en contraposici\u00f3n al asirio &#8211; no aparecen en los textos cuneiformes hasta el siglo XI a.C. As\u00ed, pues, la palabra caldeos parece ser una adici\u00f3n posterior de un glosista que quiso concretar a sus lectores d\u00f3nde estaba la legendaria Ur, vincul\u00e1ndola a los caldeos, tan conocidos de sus lectores24. El desplazamiento de la familia de Abraham hacia el norte, Jarr\u00e1n, es perfectamente veros\u00edmil teniendo en cuenta que esta ciudad era como una colonia comercial y religiosa de Ur, siendo adorado el dios lunar Sin, patrono de los n\u00f3madas25. El texto b\u00edblico no concreta las razones por las cuales la familia de Abraham se decidi\u00f3 a emigrar, pero podemos suponer que hayan sido razones de tipo econ\u00f3mico. La situaci\u00f3n pol\u00edtica era muy inestable, y, por otra parte, su g\u00e9nero de vida era semin\u00f3mada, y bien podemos representar a esta familia enrolada con otras subiendo con sus reba\u00f1os por la ruta caravanera que bordea el Eufrates desde Ur a Jarr\u00e1n. El nombre de la esposa de Abraham, Sarai, parece tener relaci\u00f3n con el sarratu &#8211; reina &#8211; acadio, y el de Milc\u00e1 encuentra su paralelo en Malikat &#8211; consejera, siendo ambos nombres apelativos de la diosa Nin-gal &#8211; la gran se\u00f1ora, divinidad femenina, esposa del dios lunar Sin, patrono de la ciudad. Es de notar que el autor sagrado en esta narraci\u00f3n no alude para nada a una llamada expresa de Dios a Abraham. Jarr\u00e1n, punto de llegada, es el actual Eski-Harran &#8211; la vieja Jarr\u00e1n, mencionada en las tabletas capadocias del siglo XIX a.C. En Gen 24:10 se habla de la \u201cciudad de Najor\u201d &#8211; el nombre del abuelo de Abraham, que parece ser el Na-ju-ur de las tabletas capadocias. En el siglo VII a.C. se la llama \u201cTell Najiri\u201d, y est\u00e1 pr\u00f3xima a Jarr\u00e1n26. En esta misma regi\u00f3n se encuentra Serug, que recuerda el nombre del patriarca Sarug, entre Jarr\u00e1n y el Eufrates. Estos nombres, pues, geogr\u00e1ficos, que recuerdan la onom\u00e1stica de la familia de Abraham en esta zona geogr\u00e1fica que rodea a Jarr\u00e1n, donde resid\u00eda, pueden ser un eco de su permanencia en aquellas regiones de la Alta Mesopotamia.<br \/>\n\tEl n\u00famero de a\u00f1os asignado a Teraj es diferente en el texto hebreo (205 a\u00f1os) y los LXX &#8211; 145 a\u00f1os. Parece que se ajusta mejor esta \u00faltima cifra a los datos b\u00edblicos.<br \/>\n\tSan Esteban, en su discurso, da una raz\u00f3n sobrenatural para la emigraci\u00f3n: \u201cSal de tu tierra y de tu parentela y ve a la tierra que te mostrar\u00e9.\u201d27 En Jos 24:2 se dice de Abraham que sirvi\u00f3 a dioses extra\u00f1os en su primera patria. Sin duda que su tr\u00e1nsito al monote\u00edsmo tuvo que obedecer a una revelaci\u00f3n particular divina que le hiciese ver la nulidad de los \u00eddolos mesopot\u00e1micos.<\/p>\n<p>{Jos_1 10:31<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>una sola lengua y unas mismas palabras.<\/b> Dios, que hab\u00eda creado al hombre como la criatura con la que pod\u00eda hablar (<span class='bible'>G\u00e9n 1:28<\/span>), iba a tomar el don del habla y a usarlo para dividir la raza, porque el culto ap\u00f3stata de Babel indicaba que en su soberbia el hombre se hab\u00eda vuelto en contra Dios (<span class='bible'>G\u00e9n 11:8-9<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La genealog\u00eda de Sem, Cam y Jafet (v. <span class='bible'>G\u00e9n 10:1<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En este relato se da una explicaci\u00f3n distinta a la ofrecida en el cap\u00edtulo anterior; aqu\u00ed la diversidad de pueblos y de lenguas es el resultado de un castigo por un pecado colectivo, un castigo impuesto al orgullo de los seres humanos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La torre de Babel<\/p>\n<p>Este breve relato conduce la historia de este per\u00edodo anterior al de los patriarcas a una conclusi\u00f3n horrible. El nuevo comienzo otorgado a la raza humana por No\u00e9 ya hab\u00eda quedado comprometido por su embriaguez y la indiscreci\u00f3n de Cam; y en la Tabla de las Naciones son evidentes los efectos de la maldici\u00f3n que se hizo sobre los descendientes de Cam. Es m\u00e1s, 10:5, 18-20 y 31, 32 ya han anticipado la divisi\u00f3n por idiomas y la dispersi\u00f3n de las naciones, pero ahora G\u00e9n. trata con esto en forma expl\u00edcita. La pecaminosidad humana escapa a todos los l\u00edmites a medida que el hombre intenta in vadir el dominio de Dios al construir un templo cuya c\u00fapula llegara al cielo. Esta acci\u00f3n motiv\u00f3 otro juicio que afectar\u00eda a toda la raza humana. La humanidad fue esparcida a trav\u00e9s de toda la faz de la tierra y la diversidad ling\u00fc\u00edstica, que impide la cooperaci\u00f3n entre los pueblos, fue introducida para prevenir cualquier esfuerzo humano posterior de atacar el cielo. As\u00ed, esta etapa fue establecida con el prop\u00f3sito de dar un nuevo comienzo a la hu manidad a trav\u00e9s del llamado de Dios a Abraham.<\/p>\n<p>Sin embargo, la torre de Babel no es meramente otra de esas historias de pecado-juicio que contienen los caps. 1-11. A trav\u00e9s de todos estos cap\u00edtulos podemos ver una cr\u00edtica impl\u00edcita a la cosmovisi\u00f3n polite\u00edsta de los contempor\u00e1neos de Israel. Al relatar otra vez la historia de la creaci\u00f3n y del diluvio, se presenta una visi\u00f3n completamente diferente de Dios y de su relaci\u00f3n con el mundo, comparada con aquella que se encuentra en la antigua mitolog\u00eda oriental. Si bien dicha cr\u00edtica de estas ideas ha sido impl\u00edcita hasta ahora, aqu\u00ed en el cap. 11 llega a ser expl\u00edcita.<\/p>\n<p>Babilonia era famosa por la torre de su templo o zigurat, cuyos cimientos estaban en las profundidades de la tierra y cuyas c\u00fapulas alcanzaban los cielos. No, dice G\u00e9n., lejos de alcanzar los cielos, la torre de Babel con gran dificultad se ve\u00eda desde all\u00ed; el Se\u00f1or hab\u00eda descendido para ver la torre que edificaban (5). Babel significa \u201cpuerta de dios\u201d, y Babilonia se consider\u00f3 a s\u00ed misma m\u00e1s cercana a dios que cualquier otra regi\u00f3n de la tierra. Se reconoci\u00f3 a s\u00ed misma como capital religiosa, intelectual y cultural del mundo antiguo, la pieza maestra de la civilizaci\u00f3n humana. \u201cBasura\u201d dice en efecto el v. 9, Babel no significa \u201cpuerta de dios\u201d sino \u201cconfusi\u00f3n\u201d o \u201cnecedad\u201d, y lejos de la sabidur\u00eda humana, el zigurat arruinado de Babilonia muestra la impotencia humana ante el juicio de Dios. Poni\u00e9ndolo en t\u00e9rminos modernos, la construcci\u00f3n de la ciudad y su torre puede ser vista como una postura humana por la seguridad lograda por s\u00ed mismos a partir de la base del progreso tecnol\u00f3gico. \u201cEl hombre propone, pero Dios dispone.\u201d<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11.3, 4 La torre de Babel probablemente era un zigurat, estructura com\u00fan en esa \u00e9poca en la regi\u00f3n de Babilonia. La mayor\u00eda de las veces construidos como templos, parec\u00edan pir\u00e1mides con escalones o rampas laterales ascendentes. Un zigurat med\u00eda aproximadamente 90 metros de altura y a menudo lo mismo de ancho, por lo que era el punto central de la ciudad. La gente de esta historia construy\u00f3 su torre como un monumento a su propia grandeza.LA TORRE DE BABEL :   La llanura entre los r\u00edos Tigris y Eufrates era geogr\u00e1ficamente perfecta para la ciudad y torre \u00abcuya c\u00faspide llegue al cielo\u00bb.11.4 La torre de Babel fue un gran logro humano, una maravilla del mundo. Pero era un monumento dedicado a la gente misma y no a Dios. A veces construimos monumentos a nosotros mismos (ropas caras, una gran casa, un autom\u00f3vil lujoso, un trabajo importante) para llamar la atenci\u00f3n. Esto puede no ser malo en s\u00ed, pero cuando los usamos para jactarnos y gloriarnos, toman el lugar de Dios en nuestras vidas. Somos libres para desarrollarnos, pero no para pensar que hemos reemplazado a Dios. \u00bfQu\u00e9 torres ha construido usted en su vida?11.10-27 En Gen 9:24-27 leemos acerca de la maldici\u00f3n que No\u00e9 pronunci\u00f3 contra Cana\u00e1n, el hijo de Cam (Gen 10:6), antepasado de los malvados cananeos. Aqu\u00ed y en 10.22-31 se ofrece una lista de los descendientes de Sem, que fueron bendecidos (9.26). De la l\u00ednea de Sem provienen Abram y toda la naci\u00f3n jud\u00eda que conquistar\u00eda Cana\u00e1n en los tiempos de Josu\u00e9.11.26-28 Abram creci\u00f3 en Ur de los caldeos, una ciudad importante del mundo antiguo. Los arque\u00f3logos han descubierto all\u00ed evidencias de una civilizaci\u00f3n floreciente en los d\u00edas de Abram. La ciudad comerciaba extensamente con sus vecinos y contaba con una gran biblioteca. Debido a que creci\u00f3 en Ur, Abram probablemente recibi\u00f3 una buena educaci\u00f3n.11.31 Tar\u00e9 sali\u00f3 de Ur para ir a Cana\u00e1n, pero se estableci\u00f3 en Har\u00e1n. \u00bfPor qu\u00e9 se detuvo a mitad del camino? Pudo haber sido por causa de su salud, el clima o el miedo. Pero esto no cambi\u00f3 el llamamiento de Abram (\u00abPero Jehov\u00e1 hab\u00eda dicho a Abram\u00bb, 12.1). Abram respetaba el liderazgo de su padre, pero cuando Tar\u00e9 muri\u00f3, se traslad\u00f3 a Cana\u00e1n. La voluntad de Dios puede venir en etapas. Al igual que el tiempo que pasaron en Har\u00e1n fue un per\u00edodo de transici\u00f3n para Abram, Dios puede darnos per\u00edodos de transici\u00f3n y tiempos de espera para ayudarnos a depender de El y confiar en sus planes. Si pacientemente hacemos su voluntad en los per\u00edodos de transici\u00f3n, estaremos mejor preparados para servirle como debemos cuando El nos llame.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Lit.: \u201cde un solo labio\u201d, MLXXVg.<\/p>\n<p>(2) O: \u201cde un solo vocabulario\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> la misma lengua.  Todos los sobrevivientes del diluvio hablaban la misma lengua, como tambi\u00e9n sus descendientes (cp. 10:31). La poblaci\u00f3n de entonces que era todav\u00eda peque\u00f1a y local, hab\u00eda emigrado de la regi\u00f3n del Ararat a la parte sur del centro de Mesopotomia (actual Iraq).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La insuperable diferencia entre los sonidos de animales y el lenguaje humano, as\u00ed como la afirmaci\u00f3n de este vers\u00edculo de que originalmente todos los hombres hablaban un mismo idioma, son inexplicables por la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>era de un mismo labio<\/i> <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>y de pocas<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *Sap 10:5    *He 2:6    *Ap 7:9<\/p>\n<p> [o] Bajemos y confundamos ah\u00ed mismo su lengua. Pocos lugares de la Biblia muestran tan claramente como \u00e9ste las dos caras del libro sagrado, a la vez obra humana y Palabra de Dios. Al autor no le cuesta traspasar a Yav\u00e9 las mismas motivaciones que los mitos antiguos pon\u00edan en boca de los dioses: \u00e9stos se asustaban al ver el atrevimiento de los hombres cuya bulla ahora iba a subir hasta las alturas y perturbar la paz de sus moradas clestiales: \u00ab\u00a1Hasta aqu\u00ed no m\u00e1s, ma\u00f1ana ser\u00e1 tarde!\u00bb En su ser profundo, fuertemente marcado por las tradiciones n\u00f3mades todav\u00eda vivas en Israel, le repugnaba al autor toda novedad que restringiera la libertad del padre de familia o de clan. As\u00ed que no le gustaban nada las pol\u00edticas centralizadoras de las que estaba dando ejemplo en aquellos a\u00f1os el gobierno de Salom\u00f3n.      Palabra humana, pues, en su expresi\u00f3n, pero tambi\u00e9n es Palabra de Dios la moraleja: Dios no entra en los planes de unificaci\u00f3n cuando proceden del esp\u00edritu de dominaci\u00f3n. En esto hay una advertencia para los que hoy mismo se empe\u00f1an en edificar la civilizaci\u00f3n y la econom\u00eda planetaria; una advertencia tambi\u00e9n para la Iglesia siempre demasiado inclinada a reemplazar la colegialidad por la organizaci\u00f3n piramidal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Es un modo de hablar acomodado a la debilidad de nuestro esp\u00edritu.[7] Los padres antiguos notan en estas palabras la distinci\u00f3n de las tres personas divinas.[10] 1 Cro 1, 17.[26] Jos 24, 2; 1 Cro 1, 26.[31] Jos 24, 2; Jdt 5, 7; Hech 7, 2.[1] Esta es la segunda vocaci\u00f3n, desde la cual se cuentan los cuatrocientos a\u00f1os de peregrinaci\u00f3n. Hech 7, 5-6; Ex 12, 40; Gal 3, 17.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toda la tierra ten\u00eda un solo idioma y las mismas palabras. A\u00f1o 2247 a.C. Ten\u00eda entonces \u2026 una sola lengua. Isa 19:18; Sof 3:9; Hch 2:6. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Un solo idioma en el mundo, G\u00e9n 11:1. La construcci\u00f3n de Babel, G\u00e9n 11:2-4. Se interrumpe por la confusi\u00f3n de lenguas, y la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de G\u00e9nesis 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-367","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/367","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=367"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/367\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=367"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=367"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=367"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}