{"id":3671,"date":"2022-06-19T09:47:18","date_gmt":"2022-06-19T14:47:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-121-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T09:47:18","modified_gmt":"2022-06-19T14:47:18","slug":"comentario-de-levitico-121-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-121-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 12:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>La purificaci\u00f3n de una mujer despu\u00e9s de dar a luz,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 12:1-5<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Sus ofrendas para la purificaci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 12:6-8<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El tener el hijo no provocaba la inmundicia de la madre. Dios orden\u00f3 y bendijo el nacimiento de los hijos desde el principio, aun antes del pecado del huerto (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 1:28<\/span><\/span>). En realidad eran la sangre y otros fluidos producto del acto de dar a luz lo que hac\u00eda que la madre fuera ritualmente impura por un tiempo, as\u00ed como otros fluidos corporales causaban la inmundicia de las personas (cap.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 15:1-33<\/span><\/span>). Esta impureza no era necesariamente un juicio moral sobre la madre.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>siete d\u00edas<\/b>\u00a0de inmundicia por el hijo var\u00f3n era la misma extensi\u00f3n de tiempo que la impureza por el per\u00edodo mensual de la mujer, o inmundicia peri\u00f3dica (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 15:19-24<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>12. La Purificaci\u00f3n de la Mujer.<br \/>\n 1Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: 2\u201cHabla a los hijos de Israel y diles: Cuando d\u00e9 a luz una mujer y tenga un hijo, ser\u00e1 impura durante siete d\u00edas; ser\u00e1 impura como en el tiempo de la menstruaci\u00f3n. 3El octavo d\u00eda ser\u00e1 circuncidado el hijo, 4pero ella quedar\u00e1 todav\u00eda en casa durante treinta y tres d\u00edas en la sangre de su purificaci\u00f3n; no tocar\u00e1 nada santo ni ir\u00e1 al santuario hasta que se cumplan los d\u00edas de su purificaci\u00f3n. 5Si da a luz hija, ser\u00e1 impura durante dos semanas, como al tiempo de su menstruaci\u00f3n, y se quedar\u00e1 en casa durante sesenta y seis d\u00edas en la sangre de su purificaci\u00f3n. 6Cuando se cumplan los d\u00edas de su purificaci\u00f3n, seg\u00fan que haya tenido hijo o hija, se presentar\u00e1 ante el sacerdote, a la entrada del tabern\u00e1culo de la reuni\u00f3n, con un cordero primal en holocausto y un pich\u00f3n o una t\u00f3rtola en sacrificio por el pecado. 7El sacerdote los ofrecer\u00e1 ante Yahv\u00e9, y har\u00e1 por ella la expiaci\u00f3n, y ser\u00e1 pura del flujo de la sangre. Esta es la ley para la mujer que da a luz hijo o hija. 8Si no puede ofrecer un cordero, tomar\u00e1 dos t\u00f3rtolas o dos pichones, uno para el holocausto y otro para el sacrificio por el pecado; el sacerdote har\u00e1 por ella la expiaci\u00f3n y ser\u00e1 pura.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or dijo primero a Ad\u00e1n y a Eva, luego a No\u00e9 y a sus hijos: \u201cCreced y multiplicaos y poblad la tierra.\u201d1 Es, pues, la generaci\u00f3n humana un deber de la naturaleza, y el nacimiento de los hijos era motivo de grande alegr\u00eda, as\u00ed como era una deshonra la carencia de los mismos. Pero tambi\u00e9n es verdad que el instinto sexual en el hombre llega a grandes excesos. Esta es, sin duda, la causa de que los actos sexuales y sus consecuencias hayan sido rodeados, por la naturaleza, del pudor, y en los pueblos antiguos, como el hebreo, de muchas restricciones religiosas. Todo lo referente a la generaci\u00f3n entre los semitas est\u00e1 rodeado de misterio, y aun se considera como desordenado e impuro muchas cosas que se relacionan con la transmisi\u00f3n de la vida. En este ambiente hist\u00f3rico hay que enmarcar las prescripciones del presente cap\u00edtulo, en que se habla de la purificaci\u00f3n de la mujer que ha dado a luz.<br \/>\n\tEl cap\u00edtulo parece desplazado, y su contenido puede considerarse como una subdivisi\u00f3n del c.is, donde se trata de las impurezas del hombre y de la mujer. Seg\u00fan la prescripci\u00f3n aqu\u00ed impuesta, la mujer que d\u00e9 a luz un var\u00f3n debe quedar como impura siete d\u00edas; al octavo d\u00eda debe ser circuncidado el hijo, y despu\u00e9s debe permanecer aislada como impura treinta y tres d\u00edas. En total, cuarenta d\u00edas. Si da a luz una hembra, ser\u00e1 impura \u201cdos semanas,\u201d y despu\u00e9s quedar\u00e1 en casa reservada \u201csesenta y seis d\u00edas,\u201d el doble que en el caso del var\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 esta distinci\u00f3n? La cifra de \u201ccuarenta d\u00edas\u201d de reserva de la mujer aparece en legislaciones \u00e1rabes, persas y griegas. Es el per\u00edodo normal impuesto por la higiene y las exigencias fisiol\u00f3gicas. Para la mujer se exige m\u00e1s en la legislaci\u00f3n lev\u00edtica, debido quiz\u00e1 a la supuesta inferioridad de la mujer; de forma que el nacimiento de una ni\u00f1a se consideraba casi como un castigo. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n exist\u00eda la opini\u00f3n popular de que la formaci\u00f3n del feto femenino exig\u00eda m\u00e1s tiempo, y, en consecuencia, los desarreglos menstruales m\u00e1s prolongados. Es otro caso de acomodaci\u00f3n a costumbres ancestrales conforme a determinadas ideas populares, como hemos visto en la distinci\u00f3n de animales puros e impuros2.<br \/>\n\tEl precepto de la circuncisi\u00f3n hab\u00eda sido dado ya a Abraham3, recordado a Mois\u00e9s con ocasi\u00f3n de la Pascua en Egipto4, y aqu\u00ed se reitera tajantemente. Pero de hecho parece que, durante la \u00e9poca del desierto, los israelitas se mostraron negligentes en su cumplimiento, pues al entrar en Cana\u00e1n se dice que nadie de los nacidos en el desierto hab\u00eda sido circuncidado5. En la \u00e9poca tard\u00eda del juda\u00edsmo el precepto tuvo su importancia6, y en tiempos del Se\u00f1or se cumpl\u00eda incluso el d\u00eda del s\u00e1bado, privando sobre \u00e9ste7<br \/>\n\tTerminado el tiempo de la total purificaci\u00f3n (cuarenta d\u00edas en caso de var\u00f3n y ochenta en caso de hembra), la mujer deb\u00eda presentarse al sacerdote ante la tienda de la reuni\u00f3n para otrec holocausto y un sacrificio por el pecado, el primero como recoi miento y homenaje a Dios, y el segundo como expiaci\u00f3n personal y para purificarse de la impureza legal que hab\u00eda contra\u00eddo. Seg\u00fan 1Sa 1:22, la mujer pod\u00eda ser reemplazada por su mando en la presentaci\u00f3n de las v\u00edctimas, si aqu\u00e9lla estaba realmente impedida.<br \/>\n\tLas v\u00edctimas eran un cordero de un a\u00f1o en holocausto y un pich\u00f3n o t\u00f3rtola en sacrificio por el pecado (v.7). En caso de que la oferente fuera pobre, el cordero era sustituido por una t\u00f3rtola o pich\u00f3n (v.8). Es el caso de la Virgen Mar\u00eda8.<\/p>\n<p>  1 Gen 1:28; Gen 8:17. &#8211; 2 Sobre las posibles razones supersticiosas de estas pr\u00e1cticas en su origen primitivo, v\u00e9ase M. J. Lagrange, Eludes sur les religions s\u00e9mitiques p.143. Cf. Plinto, Hist. Nat. VII 13, &#8211; 3 Gen 17:10-14. &#8211; 4 Exo 12:44-48. &#8211; 5 Jos 5:5. &#8211; 6 2Ma 6:10. &#8211; 7 Jua 6:22-23. &#8211; 8 Luc 2:24.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta secci\u00f3n se cubren los preceptos acerca de la impureza. Dios emple\u00f3 las circunstancias tangibles de la vida que design\u00f3 como limpias e inmundas para inculcar insistentemente en Israel la diferencia entre lo que era santo y lo que era profano. \u00abLimpio\u00bb significa aceptable para Dios; \u00abinmundo\u00bb significa inaceptable para Dios. <span class='bible'>Lev 11:1-47<\/span>; <span class='bible'>Lev 12:1-8<\/span>; <span class='bible'>Lev 13:1-59<\/span>; <span class='bible'>Lev 14:1-57<\/span>; <span class='bible'>Lev 15:1-33<\/span> detalla el c\u00f3digo de pureza; <span class='bible'>Lev 16:1-34<\/span> se retrotrae a los sacrificios del d\u00eda de Expiaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La impureza est\u00e1 relacionada con el per\u00edodo posparto de la mujer, no con el ni\u00f1o.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Impureza a causa de parto<\/p>\n<p>El cap. 11 trata de la impureza causada por factores externos, como el comer o tener contacto con animales. Los caps. 12-15 tratan principalmente de la impureza causada por funciones o condiciones del cuerpo humano (excepto por las secciones sobre infecciones en las casas o en textiles). Es importante observar que el concepto de purificaci\u00f3n ritual no necesariamente implica o presume un car\u00e1cter moralmente pecaminoso. Todo acto pecaminoso causaba que una persona fuera impura, pero no toda forma de impureza era a causa de pecado o un asunto de culpa moral. No hay nada inherentemente pecaminoso acerca de los animales que fueron declarados impuros en el cap. 11. Tampoco hay nada moralmente pecaminoso con la menstruaci\u00f3n o las \u00falceras. Sin embargo, en el pensamiento del sacerdote, los flujos del cuerpo, especialmente los que involucraban sangre, eran una forma de imperfecci\u00f3n. La sangre era vida, y por lo mismo la p\u00e9rdida de ella en cualquier forma era un rompimiento de la salud normal y potencialmente una causa de muerte. Por lo tanto, dichos flujos hac\u00edan que una persona estuviera temporalmente incapacitada para participar en la adoraci\u00f3n en el santuario en presencia de cosas y personas santas. La inmundicia no puede encontrarse con lo santo. La impureza era un estado de cuarentena ceremonial y religiosa, no un estado de pecado moral (excepto por el hecho de que todos eran pecadores, igualmente los puros como los impuros).<\/p>\n<p>Este punto es particularmente relevante en el cap. 12. Es imposible, desde el punto de vista en que el AT presenta la procreaci\u00f3n como un mandato de Dios (G\u00e9n. 1:28), uno de sus mejores dones (Sal. 127:3; 128:3-6) y uno de los goces humanos m\u00e1s grandes, imaginarse que la impureza aqu\u00ed asociada con el parto fuera algo pecaminoso en s\u00ed mismo. Tampoco, en vista de G\u00e9n. 2:24, sin mencionar el Cantar de los Cantares, porque la relaci\u00f3n sexual entre los c\u00f3nyuges fuera considerada como pecado. Las palabras de David en el Sal. 51:5 no son un comentario sobre la moralidad de su madre ni tampoco sobre el acto por el cual \u00e9l fue concebido, sino una profunda concientizaci\u00f3n de la gravedad de su propia pecaminosidad; es decir, en ning\u00fan momento de su vida hab\u00eda sido \u00e9l \u201cinocente\u201d. La raz\u00f3n de la impureza mencionada en este texto es la p\u00e9rdida de sangre que acompa\u00f1a el nacimiento, y despu\u00e9s contin\u00faa en cantidades menores por un per\u00edodo de dos a seis semanas (t\u00e9cnicamente esto se conoce como loquios). As\u00ed que, el per\u00edodo de impureza duraba m\u00e1s tiempo que el de una menstruaci\u00f3n normal (15:19-24). No se da ninguna raz\u00f3n del porqu\u00e9 el per\u00edodo para un hijo era de 40 d\u00edas, mientras que para una hija era de 80 d\u00edas, aunque algunos sugieren que puede haber sido porque se esperaba que la muchacha menstruara en el futuro.<\/p>\n<p>La ley, aunque formulada en una categor\u00eda desconocida para nosotros; es decir, impureza ritual, ten\u00eda un efecto social beneficioso d\u00e1ndole a la madre un per\u00edodo posnatal de seclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Al final del per\u00edodo de impureza, se reanudaban las relaciones sociales y religiosas normales, despu\u00e9s de ofrecer sacrificios que ten\u00edan el efecto de expiaci\u00f3n y purificaci\u00f3n. La expiaci\u00f3n era a causa de la pecaminosidad general de cualquier adorador de la cual ten\u00eda que ser perdonado cuando se presentaba ante Dios, no, como lo hemos notado, por ning\u00fan pecado relacionado con el parto mismo. Lucas registra c\u00f3mo se llevaron a cabo estas ceremonias despu\u00e9s del nacimiento de Cristo, acompa\u00f1adas por una palabra prof\u00e9tica y un saludo (Luc. 2:21-39).<\/p>\n<p>Nota. 3 Sobre la circuncisi\u00f3n, v\u00e9ase el comentario de G\u00e9n. 17.3.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>12.1-4 \u00bfPor qu\u00e9 se consideraba a una mujer \u00abceremonialmente inmunda\u00bb despu\u00e9s del grandioso milagro del nacimiento? Probablemente se deb\u00eda a las emisiones y secreciones corporales que ocurren durante y despu\u00e9s del parto. Estas eran consideradas impuras y hac\u00edan que la mujer no estuviera preparada para entrar en los alrededores puros del tabern\u00e1culo.12.1-4 Inmundo no significaba pecaminoso ni sucio. Dios nos cre\u00f3 var\u00f3n y hembra, y nos orden\u00f3 que fructific\u00e1semos y nos multiplic\u00e1semos (Gen 1:27-28). No es que haya cambiado de parecer diciendo que ahora de alg\u00fan modo el sexo y la procreaci\u00f3n fuesen inmundos. En lugar de eso, estableci\u00f3 una diferencia entre su adoraci\u00f3n y la adoraci\u00f3n popular a dioses y diosas de la fertilidad. Las religiones cananeas incorporaban la prostituci\u00f3n y ritos inmorales al rogar el pueblo a sus dioses pidiendo el aumento de sus cultivos, su ganado y sus familias. En contraste, la religi\u00f3n de Israel evitaba toda connotaci\u00f3n sexual. Al mantener una separaci\u00f3n total entre culto y sexo, Dios ayud\u00f3 a los israelitas a evitar confusi\u00f3n con los ritos paganos. Los israelitas adoraban a Dios como su amante Creador y Proveedor, y le agradec\u00edan por cosechas abundantes y partos seguros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El nacimiento de un ni\u00f1o, si bien era una ocasi\u00f3n feliz, era un recuerdo de que el pecado se transmit\u00eda a cada persona. As\u00ed, la madre permanec\u00eda en cuarentena de realizar actos religiosos durante 40 d\u00edas (si alumbraba a un var\u00f3n) y 80 d\u00edas (si alumbraba a una hembra). Pasado ese tiempo ten\u00eda que traer un holocausto y una ofrenda por el pecado (cp. <span class='bible'>Luc 2:24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[.] Los pueblos primitivos oponen a menudo la sangre del var\u00f3n, derramada en la guerra, la cual es noble y pura, y la que pierde la mujer, la cual es impura. Por tanto, el parto y las reglas de la mujer no dejan de inquietar a los varones (son ellos los que imponen sus criterios y hacen las leyes) y requieren ritos de purificaci\u00f3n.   Vemos en esto c\u00f3mo las leyes de la Biblia, aunque sean palabra de Dios, se adaptan a tiempos antiguos y a los criterios propios del pueblo de Israel. El pueblo creyente era consciente de esto y lo expresaba a su manera al decir que la Ley fue concertada por \u00e1ngeles He 7,38; Gal 3,19; Heb 2,2.   Jes\u00fas y su madre se sometieron a estos ritos Lc 2,21.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] Luc 2, 22.[3] Luc 2, 21; Jn 7, 22.[6] Por su inmundicia legal. Esta se llama pecado, que se origin\u00f3 en el pecado original, por lo cual nuestro linaje fue viciado en Ad\u00e1n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo: La purificaci\u00f3n de una mujer despu\u00e9s de dar a luz, Lev 12:1-5. Sus ofrendas para la purificaci\u00f3n, Lev 12:6-8. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico El tener el hijo no provocaba la inmundicia de la madre. 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