{"id":3679,"date":"2022-06-19T09:47:37","date_gmt":"2022-06-19T14:47:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T09:47:37","modified_gmt":"2022-06-19T14:47:37","slug":"comentario-de-levitico-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Las leyes y se\u00f1ales por las cuales el sacerdote se debe de guiar en discernir la lepra,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 13:1-59<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La palabra hebrea para \u00abhombre\u00bb (<i>adam<\/i>) significa \u00abser humano\u00bb, quienquiera. Una\u00a0<b>hinchaz\u00f3n o erupci\u00f3n, o mancha blanca<\/b>\u00a0sol\u00eda ser un malestar menor que se curaba en pocos d\u00edas y no causaba mayor preocupaci\u00f3n. Si una condici\u00f3n persist\u00eda y tomaba el aspecto de\u00a0<b>llaga de lepra,<\/b>\u00a0se requer\u00eda mayor atenci\u00f3n. Toda llaga podr\u00eda ser o no ser leprosa; eso deb\u00eda determinarlo el\u00a0<b>sacerdote<\/b>\u00a0por medio de un examen.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La palabra hebrea\u00a0<i>tsara\u2019at<\/i>\u00a0(traducida leproso aqu\u00ed) denota diversas enfermedades de la piel; las discusiones de los rabinos distinguen setenta y dos. Es motivo de un fuerte debate si se incluye la lepra cl\u00e1sica (enfermedad de Hansen); ninguno de sus s\u00edntomas t\u00edpicos los cubre el diagn\u00f3stico descrito en este cap\u00edtulo. Aunque podr\u00eda incluir el mal de Hansen, no es el enfoque primario del cap\u00edtulo.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>ser\u00e1 tra\u00eddo:<\/b>\u00a0El resultado m\u00e1s grave del examen del sacerdote era ser declarado inmundo y desterrado del campamento. La tendencia natural ser\u00eda tratar de evitar que el sacerdote viera la condici\u00f3n. Sin embargo, la impureza ritual era un asunto grave para todo el pueblo. Era importante tener un diagn\u00f3stico inmediato de las enfermedades de la piel para no contaminar todo el campamento. Si la persona afectada no acud\u00eda por iniciativa propia, su familia y los dirigentes del clan eran responsables de llevarle.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>13. Ley Acerca de la Lepra.<br \/>\n L os c.13-14 tratan de los diferentes casos de lepra: a) lepra humana (13:1-46); b) lepra de los vestidos y del cuero (13:47-59); c) purificaci\u00f3n del leproso (14:1-32); d) lepra de las casas (14:33-53); e) conclusi\u00f3n (14:54-57). Aunque todas estas secciones aparecen perfectamente trabadas por el tema general de la purificaci\u00f3n de la lepra, sin embargo, la legislaci\u00f3n es compleja, y probablemente ha sufrido adaptaciones progresivas, partiendo de un n\u00facleo primitivo legislativo mosaico.<\/p>\n<p>La Lepra en General (1-8).<br \/>\n1Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n, diciendo: 2\u201cCuando tenga uno en la piel de su carne un tumor, sarpullido o mancha blanca que se presente en su piel como la plaga de la lepra, ser\u00e1 llevado a Aar\u00f3n, sacerdote, o a uno de sus hijos, sacerdotes. 3El sacerdote examinar\u00e1 la plaga de la piel de la carne, y si viere que los pelos de la llaga se han vuelto blancos y que la parte afectada est\u00e1 m\u00e1s hundida que el resto de la piel, es plaga de lepra; y el sacerdote que le haya examinado le declarar\u00e1 impuro. 4Si tiene sobre la piel de su carne una mancha blanca que no aparece m\u00e1s hundida que el resto de la piel, y el pelo no se ha vuelto blanco, el sacerdote le recluir\u00e1 durante siete d\u00edas. 5El d\u00eda s\u00e9ptimo le examinar\u00e1; y si el mal no parece haber cundido ni haberse extendido sobre la piel, le recluir\u00e1 por segunda vez otros siete d\u00edas, 6y al s\u00e9ptimo d\u00eda lo examinar\u00e1 nuevamente; si la parte enferma se ha puesto menos brillante y la mancha no se ha extendido sobre la piel, el sacerdote le declarar\u00e1 puro; es una erupci\u00f3n. Lavar\u00e1 sus vestiduras y ser\u00e1 puro. 7Pero si, despu\u00e9s de haber sido examinado por el sacerdote y declarado puro, la mancha se extendiere, ser\u00e1 llevado a \u00e9l nuevamente para que le vea; 8y si la mancha brillante ha crecido en la piel, le declarar\u00e1 inmundo, que es lepra.<\/p>\n<p>La lepra es una enfermedad temible y contagiosa, que parece tuvo su origen en Egipto, de donde pas\u00f3 a Palestina y Siria, y que luego los soldados de Pompeyo, primero, y m\u00e1s tarde los jud\u00edos dispersos por Vespasiano despu\u00e9s de la guerra del 70 d. C., la difundieron por Europa. Se la ten\u00eda por incurable. Como el diagn\u00f3stico de las enfermedades era para los antiguos muy dif\u00edcil, con frecuencia confund\u00edan con la lepra otras enfermedades de la piel, como la sarna, la tina. La medicina distingue dos clases de lepra: la tuberculosa, que ataca la piel y el sistema muscular, y la anest\u00e9sica, que hiere el sistema nervioso. Siendo una y otra contagiosa, el leproso era secuestrado de la familia y de la sociedad como un peligro com\u00fan. Pero no solamente esto, pues para dar m\u00e1s eficacia a esta disposici\u00f3n, el leproso era considerado como una persona religiosamente impura. De nuevo nos encontramos con ideas populares de los antiguos en las que se mezcla lo religioso y lo natural. El leproso se consideraba como un castigado por Dios en virtud de pecados ocultos. De ah\u00ed qu es el sacerdote el que tiene que diagnosticar sobre cada caso para declararlo legalmente impuro y separarlo de la sociedad. Por eso, en los Evangelios, a las curaciones milagrosas de Cristo se las denomina purificaciones. El cap\u00edtulo 13 del Lev\u00edtico es una lecci\u00f3n de patolog\u00eda seg\u00fan los conocimientos de la \u00e9poca. Y en este sentido tienen gran valor hist\u00f3rico en la historia de la medicina. El legislador aqu\u00ed se preocupa sobre todo de describir los primeros s\u00edntomas de la lepra, para tomar las medidas de discriminaci\u00f3n necesarias para evitar el contagio y la supuesta impureza legal. Por eso no habla de otros s\u00edntomas de la lepra que se dan cuando la enfermedad est\u00e1 ya avanzada, como la insensibilidad y la descomposici\u00f3n de las extremidades1.<\/p>\n<p>Lepra Inveterada (9-17).<br \/>\n9Si uno tuviera la plaga de la lepra, ser\u00e1 llevado al sacerdote, 10que le examinar\u00e1; y si viere \u00e9ste en la piel un tumor blanco y que se han vuelto blancos los pelos, y en el tumor se nota la carne viva, 11ser\u00e1 juzgada lepra inveterada en la piel de su carne; y el sacerdote le declarar\u00e1 impuro; no le recluir\u00e1, pues es impuro. 12Pero, si la lepra se ha extendido hasta llegar a cubrir toda la piel del enfermo desde la cabeza hasta los pies, en cuanto a la vista del sacerdote aparece, le examinar\u00e1; 13y si, en efecto, cubre todo su cuerpo, declarar\u00e1 puro al enfermo; pues se ha puesto todo blanco, ser\u00e1 puro. 14Si en el as\u00ed afectado aparece la carne viva, ser\u00e1 impuro, 15y el sacerdote, al ver la carne viva, le declarar\u00e1 impuro, pues la carne viva es impura, es lepra. 16Si la carne viva se pone otra vez blanca, se presentar\u00e1 el enfermo al sacerdote, 17que le examinar\u00e1; y si la llaga se ha puesto en verdad blanca, el sacerdote le declarar\u00e1 puro; es puro.<\/p>\n<p>El que tenga un tumor blanco en la piel con pelos blancos y carne viva, padece lepra \u201cinveterada\u201d (vetust\u00edsima), y, por tanto, no se le debe recluir, pues no necesita de m\u00e1s tiempo en observaci\u00f3n, como en el caso anterior. Si la erupci\u00f3n de color blanco cubre todo el cuerpo, sin que aparezca la carne viva, no es lepra, y, por tanto, el que lo padezca no es impuro.<\/p>\n<p>Lepra Ulcerosa (18-23).<br \/>\n18Cuando uno tenga en su cuerpo, sobre su piel, una \u00falcera cicatrizada, 19y apareciere en ella una escamosidad blanca o rojiza, se presentar\u00e1 al sacerdote, 20quien le examinar\u00e1. Si la mancha est\u00e1 m\u00e1s hundida que el resto de la piel, y el pelo se ha vuelto blanco, le declarar\u00e1 impuro, es lepra que se ha presentado en la \u00falcera cicatrizada. 21Si el color de los pelos no se ha vuelto blanco y la escamosidad rojiza no est\u00e1 m\u00e1s hundida que el resto de la piel, le recluir\u00e1 por siete d\u00edas; 22y si se ha extendido, le declarar\u00e1 impuro; es lepra; 23pero, si est\u00e1 como estaba, sin extenderse la mancha, es la cicatriz de la \u00falcera, y el sacerdote le declarar\u00e1 puro.<\/p>\n<p>Si una \u00falcera tiene s\u00edntomas de lepra, caracterizados por el color blanquecino del tumor, el paciente debe presentarse al sacerdote, y el diagn\u00f3stico es como en el caso anterior: si la mancha ulcerosa blanquecina est\u00e1 m\u00e1s hundida que la piel, es lepra, y, por tanto, debe ser declarado impuro; en caso contrario, se le somete a una observaci\u00f3n de siete d\u00edas. En caso de que la \u00falcera no se extienda y no est\u00e9 m\u00e1s hundida que la piel, no es lepra, y, por tanto, es puro.<\/p>\n<p>Lepra Como Consecuencia de una Quemadura (24-28).<br \/>\n24Si uno tiene en su cuerpo, en la piel, una quemadura producida por el fuego, y sobre la se\u00f1al de la quemadura aparece una mancha blanca o de color rojizo, 25el sacerdote le examinar\u00e1. Si el pelo se ha vuelto blanco en la mancha y \u00e9sta aparece m\u00e1s hundida que el resto de la piel, es lepra que ha brotado en la quemadura; el sacerdote le declarar\u00e1 impuro. 26Pero, si el sacerdote ve que el pelo de la mancha no se ha vuelto blanco y que \u00e9sta no aparece m\u00e1s hundida que el resto de la piel, y fuere de un color suboscuro, le recluir\u00e1 durante siete d\u00edas, y despu\u00e9s,  27 al s\u00e9ptimo, le examinar\u00e1. Si la mancha se ha extendido sobre la piel, el sacerdote le declarar\u00e1 impuro; es lepra. 28Si est\u00e1 como estaba, sin extenderse sobre la piel, y es de color p\u00e1lido, es la quemadura, y le declarar\u00e1 puro, pues es la cicatriz de la quemadura.<\/p>\n<p>La lepra puede extenderse por las heridas o quemaduras, y por eso se prev\u00e9 el caso de que una quemadura se torne blanquecina o de color rojizo, pues es sospechosa de estar contaminada con la lepra. El paciente debe presentarse al sacerdote para que diagnostique, el cual usar\u00e1 del mismo criterio que en los casos anteriores: si el pelo se torna blanco y la mancha est\u00e1 hundida en la piel, es lepra. En caso contrario debe somet\u00e9rsele a inspecci\u00f3n durante siete d\u00edas. Si el mal est\u00e1 estacionado y no se extiende, no hay lepra, y, por tanto, es puro el paciente.<\/p>\n<p>Lepra de los Cabellos y la Barba (29-37).<br \/>\n29Si un hombre o una mujer tuviera una llaga en la cabeza o en la barba, 30el sacerdote le examinar\u00e1. Si est\u00e1 m\u00e1s hundida que el resto de la piel, y el pelo se ha vuelto rojizo y m\u00e1s ralo, el sacerdote le declarar\u00e1 impuro; es tina, lepra de la cabeza o de la barba. 31Pero si la llaga no se ha extendido ni est\u00e1 m\u00e1s hundida que el resto de la piel, y el pelo no est\u00e1 rojizo, recluir\u00e1 al afectado por siete d\u00edas, 32y al s\u00e9ptimo examinar\u00e1 la llaga. Si \u00e9sta no se ha extendido y el pelo no ha mudado el color ni est\u00e1 la llaga m\u00e1s hundida que la piel, 33le har\u00e1 que se afeite fuera de la parte afectada y le recluir\u00e1 por siete d\u00edas, 34y al s\u00e9ptimo examinar\u00e1 la llaga; si no se ha extendido ni est\u00e1 m\u00e1s hundida que la piel, le declarar\u00e1 puro; el hombre lavar\u00e1 sus vestiduras y ser\u00e1 puro. 35Pero si, despu\u00e9s de declarado puro, la llaga se extendiere sobre la piel, 36le examinar\u00e1 el sacerdote; y si, en efecto, se ha extendido, no hay que mirar si el pelo se ha hecho rojizo; es impuro. 37Mas, si la llaga no se ha extendido y el pelo est\u00e1 negro, la llaga est\u00e1 curada, es puro, y puro le declarar\u00e1 el sacerdote.<\/p>\n<p>Como en los casos anteriores, el diagn\u00f3stico depende de que la parte ulcerosa est\u00e9 m\u00e1s hundida que la piel y del color que tome el pelo. En caso afirmativo es lepra, y es declarado impuro. En caso negativo se le recluye siete d\u00edas en observaci\u00f3n, y si la p\u00fastula no est\u00e1 m\u00e1s hundida y los cabellos no han perdido color, no es lepra, y, por tanto, ha de ser declarado puro.<\/p>\n<p>Las Manchas Blancas en la Piel (38-39).<br \/>\n38Si cualquier hombre o mujer tiene en su piel manchas blancas, 39el sacerdote le examinar\u00e1. Si las manchas son de color suboscuro, es empeine que le ha salido a la piel; es puro.<\/p>\n<p>Si las manchas blancas son de color oscuro p\u00e1lido, entonces no se trata de lepra, sino de bohaq, nombre que a\u00fan entre los \u00e1rabes se da a un exantema no contagioso y benigno, el cual desaparece por s\u00ed solo despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo.<\/p>\n<p>Lepra por Calvicie (40-44).<br \/>\n40Si a uno se le caen los pelos de la cabeza y se queda calvo, es calvicie de atr\u00e1s; es puro\u201d 41Si los pelos se le caen a los lados de la cara, es calvicie anterior; es puro. 42Pero, si en la calva posterior o anterior apareciere llaga de color blanco rojizo, es lepra que ha salido en el occipucio o en el simpudo. 43El sacerdote le examinar\u00e1, y si la llaga escamosa es de un blanco rojizo, como el de la lepra en la piel de la carne, 44es leproso; es impuro, e impuro le declarar\u00e1 el sacerdote, pues es leproso de la cabeza.<\/p>\n<p>En caso de que en la calvicie aparezca un tumor blanquecino rojizo, como en el caso de la piel del cuerpo, es lepra, y, por tanto, el paciente debe ser declarado impuro.<\/p>\n<p>Vestidos y Habitaci\u00f3n del Leproso (45-46).<br \/>\n45El leproso, manchado de lepra, llevar\u00e1 rasgadas sus vestiduras, desnuda la cabeza, y cubrir\u00e1 su barba, e ir\u00e1 clamando: \u201c\u00a1Inmundo, inmundo!\u201d 46Todo el tiempo que le dure la lepra, ser\u00e1 inmundo. Es impuro y habitar\u00e1 solo; fuera del campamento tendr\u00e1 su morada.<\/p>\n<p>El leproso debe ser considerado como desechado de la sociedad, lament\u00e1ndose sobre s\u00ed mismo como por un difunto, con las vestiduras rasgadas, la cabeza desnuda y la barba cubierta con su manto, gritando a los transe\u00fantes para que no se acerquen: \u201c\u00a1Inmundo!\u201d La segregaci\u00f3n se deb\u00eda a razones higi\u00e9nicas, para evitar el contagio, y a razones religiosas, pues se consideraba como un castigado de Dios. No pod\u00eda participar en actos de culto2. En la \u00e9poca posterior se les permit\u00eda entrar en las sinagogas a condici\u00f3n de que entraran antes que la gente y se sentaran aparte. Deb\u00edan vivir fuera de los lugares com\u00fanmente habitados, viviendo de la caridad p\u00fablica.<\/p>\n<p>Lepra de los Vestidos y del Cuero (47-59).<br \/>\n47Si apareciere mancha de lepra en un vestido, sea de lana, sea de lino, 48o en hilo de trama o de urdimbre, o en una piel o un objeto cualquiera de cuero; 49si la mancha es de color verdoso o rojizo, es plaga de lepra. 50Se la ense\u00f1ar\u00e1 al sacerdote, quien despu\u00e9s de examinar la mancha encerrar\u00e1 el objeto por siete d\u00edas. 51El s\u00e9ptimo examinar\u00e1 de nuevo la mancha; si \u00e9sta se ha extendido sobre el vestido, el hilo de trama o de urdimbre, la piel u objeto de cuero, es plaga de lepra tenaz; la cosa es impura. 52Se quemar\u00e1 el vestido, el hilo de trama o de urdimbre, la piel o el objeto en que se halla la mancha, pues es lepra tenaz; el objeto ser\u00e1 quemado al fuego. 53Pero si la mancha del vestido, de la urdimbre, de la trama o del objeto de cuero no se ha extendido, 54mandar\u00e1 lavar aquello en que apareci\u00f3 la lepra, y lo encerrar\u00e1 por otros siete d\u00edas. 55Si despu\u00e9s de lavado ve que la mancha no ha mudado de aspecto, aunque no haya cundido, es inmundo, y se quemar\u00e1, porque est\u00e1 infectado en el reverso y en el anverso. 56Pero, si el sacerdote ve que despu\u00e9s del lavado la parte manchada ha mudado de color, la arrancar\u00e1 del vestido o del cuero, de la urdimbre o de la trama; 57y si despu\u00e9s de esto se viera que en el vestido, o en la urdimbre, o en la trama, o en el objeto de cuero cunde todav\u00eda la mancha, se quemar\u00e1n. 58Pero si despu\u00e9s del lavado, en la urdimbre, o la trama, o el objeto de cuero, la mancha ha desaparecido, se lavar\u00e1 otra vez y ser\u00e1 puro. 59Tal es la ley de la lepra del vestido, de lana o lino, de la urdimbre o de la trama y de todo objeto de cuero, para declararlos mundos o inmundos.<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n interrumpe la legislaci\u00f3n sobre el leproso, que se contin\u00faa en 14:1. Aqu\u00ed no se trata de los vestidos utilizados por un leproso, sino de manchas verduscas o rojizas que aparecen en los vestidos u objetos, que dan la impresi\u00f3n de ser leprosos, y como tales han de ser tratados. Es una concesi\u00f3n a la mentalidad popular del ambiente, que ve\u00eda en esas manchas algo malo vitando. Y por razones de salud p\u00fablica y por motivos religiosos para nosotros desconocidos, entran dentro de las previsiones del legislador hebreo3. Se consideran esos objetos afectados por esas manchas misteriosas propagadores de la lepra.<\/p>\n<p>  1 Cf. M. J. Lagrange, \u00e9vangile selon S. Marc p.27. &#8211;  2 Lev 22:4. &#8211; 3 V\u00e9ase art. L\u00e9pre: DBV IV 186.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta secci\u00f3n se cubren los preceptos acerca de la impureza. Dios emple\u00f3 las circunstancias tangibles de la vida que design\u00f3 como limpias e inmundas para inculcar insistentemente en Israel la diferencia entre lo que era santo y lo que era profano. \u00abLimpio\u00bb significa aceptable para Dios; \u00abinmundo\u00bb significa inaceptable para Dios. <span class='bible'>Lev 11:1-47<\/span>; <span class='bible'>Lev 12:1-8<\/span>; <span class='bible'>Lev 13:1-59<\/span>; <span class='bible'>Lev 14:1-57<\/span>; <span class='bible'>Lev 15:1-33<\/span> detalla el c\u00f3digo de pureza; <span class='bible'>Lev 16:1-34<\/span> se retrotrae a los sacrificios del d\u00eda de Expiaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n comprende leyes tocantes a enfermedades de la piel.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Lev 14:1-57<\/span><\/p>\n<p> En estos dos cap\u00edtulos se incluyen, bajo el apelativo de \u201clepra\u201d, diversas enfermedades de la piel (o incluso situaciones an\u00f3malas de otros objetos: vestidos, paredes) que no siempre coinciden con lo que nosotros consideramos lepra, pero que, por su especial repugnancia o peligro de contagio, causaban impureza ritual y apartaban de la comunidad y especialmente del culto.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>ss: Ver <span class='bible'>N\u00fam 12:10-15<\/span>; <span class='bible'>Deu 24:8-9<\/span>; <span class='bible'>Mat 8:2-4<\/span> y par.; <span class='bible'>Luc 17:12-19<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Enfermedades contagiosas de la piel y textiles contaminados. No es posible estar seguros en cuanto a la identificaci\u00f3n cl\u00ednica de la variedad de enfermedades a las que se refieren aqu\u00ed por los s\u00edntomas. Se ha sugerido que las mismas incluyen psoriasis (vv. 2-17); favo (una especie de ti\u00f1a; vv. 29-37) y leucoderma (vv. 38-40), al igual que lesiones en las cicatrices causadas por \u00falceras (vv. 18-23) y quemaduras (vv. 24-28). Las descripciones tambi\u00e9n pueden incluir eczema, herpes y algunas formas de lepra. Las instrucciones prove\u00edan a los sacerdotes con unos principios b\u00e1sicos para un examen inicial, seguidos por ex\u00e1menes subsecuentes despu\u00e9s de per\u00edodos espec\u00edficos de aislamiento, para determinar si la condici\u00f3n era est\u00e1tica o curada (y as\u00ed ritualmente puro) o se hab\u00eda extendido y era contagiosa (y as\u00ed ritualmente impuro). El sacerdote ten\u00eda el deber de distinguir entre las enfermedades serias de la piel y enfermedades menores (tales como un simple sarpullido) que sanar\u00edan muy pronto. Los principales criterios en cuanto a las enfermedades de la piel eran que la infecci\u00f3n ten\u00eda que ser cr\u00f3nica (v. 11) o manifestar que hab\u00eda durado m\u00e1s de una o dos semanas (vv. 4-8, 26-28, 33, 34) y estar m\u00e1s hundida que la piel (vv. 3, 20, 25, 30). La carne viva o el pelo descolorido en el \u00e1rea infectada ser\u00eda otra indicaci\u00f3n de impureza (vv. 10, 14, 15, 20, 24, 25, 30-37). En el caso de los textiles, ten\u00eda que durar m\u00e1s de una semana (vv. 50-58) y ser algo m\u00e1s de lo que pod\u00eda removerse con simplemente lavarse (v. 55).<\/p>\n<p>El aislamiento de la v\u00edctima, primero durante el per\u00edodo del diagn\u00f3stico inicial y despu\u00e9s m\u00e1s permanentemente, si resultaba ser una enfermedad seria, puede considerarse como una pr\u00e1ctica apropiada para prevenir el contagio accidental en la comunidad. Sin embargo, su prop\u00f3sito principal desde la perspectiva lev\u00edtica era remover lo impuro del posible contacto con lo santo. En otras palabras, el factor determinante era religioso, aun cuando ten\u00eda un beneficio higi\u00e9nico que contribu\u00eda a la salud p\u00fablica. Lo mismo es verdad en cuanto a las acciones aplicadas a los textiles contaminados (vv. 47-58). Obviamente era algo muy sensible, desde un punto de vista de salud, destruir (y especialmente quemar) los textiles que ten\u00edan hongos u otras infecciones, pero la raz\u00f3n principal era prevenir que contaminaran a quienes los llevaban puestos o usaban, porque entonces ellos corr\u00edan el riesgo, y pon\u00edan a otros en peligro, si iban a adorar en un estado impuro.<\/p>\n<p>La persona desafortunada que era pronunciada impura por el sacerdote a causa de una enfermedad seria de la piel, se le requer\u00eda hacer varias cosas que eran equivalentes a los ritos de duelo, lo cual involucra lo siguiente: sus vestidos ser\u00e1n rasgados, y su cabeza ser\u00e1 despeinada y andar\u00eda con la cabeza cubierta y baja (vv. 45, 46). En un sentido, se le contaba como \u201cmuerto\u201d, ya que la enfermedad hab\u00eda permitido que la muerte invadiera un cuerpo que a\u00fan estaba vivo, y estaba condenado a una vida de separaci\u00f3n tanto de la comunidad como del lugar de adoraci\u00f3n (cf. 2 Cr\u00f3n. 26:21). La v\u00edctima ten\u00eda que habitar fuera del campamento; es decir, lejos de las casas de la comunidad, lo que m\u00e1s tarde en Israel signific\u00f3 habitar fuera de las murallas o puertas del pueblo o la ciudad (cf. 2 Rey. 7:3-11). Era una condici\u00f3n tr\u00e1gica. Una vez m\u00e1s, debemos recordar que esta impureza no era t\u00e9cnicamente un asunto de pecado personal. Pero en el pensamiento del AT, la enfermedad y el pecado estaban unidos, no estrictamente en el sentido de pensar que la gente enferma estuviera pagando por sus pecados (aunque el libro de Job muestra que exist\u00eda un malentendido popular, el cual necesitaba ser corregido), sino m\u00e1s bien en el hecho que el destino universal humano en cuanto a la muerte era el resultado del pecado humano universal (G\u00e9n. 3), y cualquier forma de enfermedad era un aviso previo de muerte y pod\u00eda se\u00f1alar su inminencia.<\/p>\n<p>En un sentido general, la enfermedad, conjuntamente con sus percances naturales, pod\u00eda ser parte de los efectos del juicio de Dios sobre la naci\u00f3n a causa de su infidelidad al pacto (cf. Lev. 26:16), y hab\u00edan casos excepcionales donde la enfermedad f\u00edsica era una se\u00f1al del castigo de Dios sobre un individuo (p. ej. N\u00fam. 12:10-15; 2 Cr\u00f3n. 26:16-23). Sin embargo, las personas que sufr\u00edan enfermedades de la piel, como las descritas en este cap\u00edtulo, eran aisladas de la comunidad a causa de la naturaleza visible y contagiosa de su impureza, no porque fueran consideradas como pecadoras simplemente por estar enfermas. Otros tipos de enfermedades no eran tratados en esta manera. Los ciegos y los sordos, por ejemplo, no eran excluidos de la comunidad adoradora (lo cual hace m\u00e1s ir\u00f3nico que el hombre al que Jes\u00fas san\u00f3 fuera expulsado de la sinagoga, en un contexto de malentendidos en cuanto a la conexi\u00f3n entre la enfermedad y el pecado, despu\u00e9s de que hab\u00eda sido sanado; Juan 9). Esto es significativo puesto que tanto la ceguera como la sordera se usaban como met\u00e1foras para hablar de los efectos morales y espirituales del pecado, algo que nunca sucedi\u00f3 con la \u201clepra\u201d en el AT. Por lo tanto, es inveros\u00edmil que la \u201clepra\u201d estuviera particularmente conectada con el pecado.<\/p>\n<p>Ya sea que la \u201clepra\u201d se haya considerado como indicativa o s\u00edmbolo del pecado o no, sus consecuencias eran social y religiosamente desastrosas. Esto es lo extraordinario en los relatos sobre la manera en que Jes\u00fas se acercaba con compasi\u00f3n a tales v\u00edctimas. Jes\u00fas no s\u00f3lo hac\u00eda caso omiso de su ostracismo social acerc\u00e1ndose a ellos (como lo hizo con otra gente marginada), sino que tambi\u00e9n los tocaba intencionalmente (Mar. 1:40-45), rechazando de manera decisiva esa fuente de impureza, as\u00ed como rechaz\u00f3 la idea de la comida inmunda. Y de la misma manera que \u00e9l abri\u00f3 las puertas del reino de Dios a los \u201cpecadores\u201d, tambi\u00e9n llev\u00f3 de regreso a los enfermos, los desfigurados y los perdidos a una comuni\u00f3n con el Dios salvador y sanador. La misi\u00f3n m\u00e9dica cristiana y ministerios de compasi\u00f3n entre los enfermos (incluyendo especialmente a aquellos cuyas enfermedades han sido socialmente devastadoras, tales como las v\u00edctimas de lepra, y m\u00e1s recientemente del SIDA) siempre han sido se\u00f1ales poderosas del reino de Dios, precisamente porque manifiestan el reinado de uno que personalmente \u201cfue despreciado y desechado por los hombres, var\u00f3n de dolores y experimentado en el sufrimiento \u2026 Y como escondimos de \u00e9l el rostro \u2026 \u201d (Isa. 53:3).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>13.1ss Lepra (llamada aqu\u00ed \u00abllaga de lepra\u00bb) es un nombre que se aplica a varias enfermedades de la piel, y en los tiempos b\u00edblicos se le tem\u00eda grandemente. Algunas de estas enfermedades, a diferencia de la enfermedad que hoy en d\u00eda llamamos lepra o enfermedad de Hansen, eran sumamente contagiosas. Las peores destru\u00edan el cuerpo lentamente y, en la mayor\u00eda de los casos, eran fatales. Los leprosos eran separados de su familia y amigos y eran confinados a lugares alejados del campamento. Como los sacerdotes eran responsables de la salud del campamento, era su deber expulsar y readmitir leprosos. Si la lepra de alguno parec\u00eda desaparecer, s\u00f3lo el sacerdote pod\u00eda decidir si esa persona estaba verdaderamente curada. En la Biblia se usa a menudo la lepra como una ilustraci\u00f3n del pecado porque es contagiosa, destructiva y conduce a la separaci\u00f3n.13.45, 46 Un leproso ten\u00eda que llevar a cabo este extra\u00f1o ritual para prevenir que los dem\u00e1s se le acercaran demasiado. Ya que a menudo la lepra descrita en Lev\u00edtico era una enfermedad contagiosa, era muy importante que la gente permaneciera alejada de aquellos que la padec\u00edan.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *Num 12:10    *Dt 24:8<\/p>\n<p> [.] En caso de lepra, el enfermo deb\u00eda apartarse de la comunidad. El leproso era considerado , es decir, no pod\u00eda participar de la vida p\u00fablica y religiosa (ver lo dicho en los c. 8,1 y 11,1). En un tiempo en que las desgracias eran reputadas castigo de Dios, la lepra pasaba por ser signo de maldici\u00f3n divina. Y todos se tranquilizaban al pensar que el leproso excluido de la comunidad era realmente impuro a los ojos de Dios.   Los sacerdotes ten\u00edan entre sus obligaciones la de diagnosticar la lepra y prescribir la reclusi\u00f3n del leproso. Eran ellos tambi\u00e9n los que deb\u00edan averiguar la curaci\u00f3n del leproso y concederle que volviera a su familia. Lo recuerda Jes\u00fas cuando sana leprosos (Mc 1,43).   Los sacrificios para la purificaci\u00f3n del leproso reflejan la creencia del pueblo. El  misterioso que, seg\u00fan ellos, hab\u00eda ocasionado la lepra, se traspasaba a los dos p\u00e1jaros (14,5). Uno de ellos era muerto, para que as\u00ed, junto con \u00e9l desapareciera el pecado. Y, para m\u00e1s seguridad, el otro se soltaba para llevar lejos ese mismo pecado ahora disuelto en la sangre del p\u00e1jaro muerto (14,6-7).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] Porque el sacerdote juzga si alguien puede entrar en el Santuario. En la ley nueva, Jesucristo le dio al sacerdote la facultad de atar y desatar.[45] Todas estas se\u00f1ales indicaban la enfermedad que padec\u00eda, para que nadie se le acercara; expresaban tambi\u00e9n verg\u00fcenza, duelo y tristeza. Ez 24, 17-22; Miq 3, 7.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n diciendo: Las leyes y se\u00f1ales por las cuales el sacerdote se debe de guiar en discernir la lepra, Lev 13:1-59. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico La palabra hebrea para \u00abhombre\u00bb (adam) significa \u00abser humano\u00bb, quienquiera. Una\u00a0hinchaz\u00f3n o erupci\u00f3n, o mancha blanca\u00a0sol\u00eda ser un malestar menor que se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lev\u00edtico 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3679","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3679"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3679\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}