{"id":3795,"date":"2022-06-19T09:51:22","date_gmt":"2022-06-19T14:51:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T09:51:22","modified_gmt":"2022-06-19T14:51:22","slug":"comentario-de-levitico-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 15:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Aar\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 11:1<\/span>; <span class='bible'>Lev 13:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 25:14<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 3:7<\/span>; <span class='bible'>Heb 1:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La inmundicia de los hombres en sus asuntos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 15:1-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La purificaci\u00f3n de ellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 15:13-18<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La inmundicia de las mujeres en sus asuntos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 15:19-27<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Su purificaci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 15:28-33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Cualquier var\u00f3n:<\/b>\u00a0en el v.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 15:19<\/span><\/span>\u00a0se inician las regulaciones sobre los flujos femeninos.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>flujo:<\/b>\u00a0se refiere a todo flujo anormal.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>cuerpo,<\/b>\u00a0literalmente \u00abcarne\u00bb, se usa aqu\u00ed como eufemismo para el \u00f3rgano sexual.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>15. Impureza del Hombre y de la Mujer.<br \/>\n 1Yahv\u00e9 hablo a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n, diciendo: 2\u201cHablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier hombre que padezca flujo seminal en su carne ser\u00e1 inmundo. 3Esta es la ley de su inmundicia en el flujo, ya sea por destilar su carne el flujo, ya sea por retenerlo, es inmundo. 4El lecho en que se acueste, el asiento en que se siente, ser\u00e1 inmundo. 5 Quien tocare su lecho lavar\u00e1 sus vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 6Quien se sentare sobre un objeto sobre el que se sent\u00f3 el que padece el flujo, lavar\u00e1 sus vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 7Quien tocare la carne del enfermo, lavar\u00e1 sus vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 8Si el enfermo escupe sobre un hombre puro, \u00e9ste lavar\u00e1 sus vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 9El carro en que viaje el enfermo ser\u00e1 inmundo. 10Quien tocare algo que haya estado debajo del enfermo, ser\u00e1 impuro hasta la tarde, y quien le transporte lavar\u00e1 sus vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 11Todo aquel a quien el enfermo tocare sin haberse antes lavado las manos en agua, lavar\u00e1 sus vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 12Toda vasija de barro que tocare se romper\u00e1; la de madera se lavar\u00e1 en agua. 13Cuando est\u00e9 curado de su flujo, contar\u00e1 siete d\u00edas para su purificaci\u00f3n, lavar\u00e1 sus vestidos, ba\u00f1ar\u00e1 su cuerpo en agua viva y ser\u00e1 puro. 14Al octavo d\u00eda, tomando dos t\u00f3rtolas o dos pichones, se presentar\u00e1 a Yahv\u00e9, a la entrada del tabern\u00e1culo de la reuni\u00f3n, y se los dar\u00e1 al sacerdote, 15que los ofrecer\u00e1, uno en sacrificio expiatorio, el otro en holocausto, y har\u00e1 por \u00e9l la expiaci\u00f3n ante Yahv\u00e9 por su flujo. 16El hombre que efundiere su semen, lavar\u00e1 con agua todo su cuerpo, 17y toda ropa o piel en que se efunda ser\u00e1 lavada con agua, y ser\u00e1 inmunda hasta la tarde. 18La mujer con quien se acostare con emisi\u00f3n del semen, se lavar\u00e1 como \u00e9l, y, como \u00e9l, ser\u00e1 inmunda hasta la tarde. 19La mujer que tiene su flujo, flujo de sangre en su carne, estar\u00e1 siete d\u00edas en su impureza. Quien la tocare ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 20Aquello sobre que durmiere o se sentare durante su impureza, ser\u00e1 impuro, 21y quien tocare su lecho lavar\u00e1 sus vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 22Si alguno tocare un mueble sobre el que ella se sent\u00f3, lavar\u00e1 sus vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 23Lo que hubiere sobre su lecho o sobre su asiento, quien lo tocare ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 24Pero, si uno se acostare con ella, ser\u00e1 sobre \u00e9l su impureza, ser\u00e1 impuro por siete d\u00edas, y el lecho en que durmiere est\u00e1 inmundo. 25La mujer que tuviere flujo de sangre por m\u00e1s tiempo del acostumbrado, prolong\u00e1ndose \u00e9ste m\u00e1s all\u00e1 de los d\u00edas de su impureza, ser\u00e1 impura todo el tiempo que dure el flujo, como en el tiempo del menstruo, 26El lecho en el cual duerma y todo objeto sobre el que se siente, ser\u00e1 impuro como en el tiempo del menstruo; 27y quien los tocare ser\u00e1 impuro, y lavar\u00e1 sus vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y ser\u00e1 impuro hasta la tarde. 28Cuando curare de su flujo, contar\u00e1 siete d\u00edas, despu\u00e9s de los cuales ser\u00e1 pura. 29Al octavo d\u00eda tomar\u00e1 dos t\u00f3rtolas o dos pichones y los llevar\u00e1 al sacerdote a la entrada del tabern\u00e1culo de la reuni\u00f3n. 30El sacerdote los ofrecer\u00e1, uno en sacrificio expiatorio y el otro en holocausto, y har\u00e1 por ella la expiaci\u00f3n ante Yahv\u00e9 de la inmundicia de su flujo. 31Ense\u00f1ad a los hijos de Israel a purificarse de sus inmundicias, no sea que por ellas mueran, por manchar el tabern\u00e1culo que est\u00e1 en medio de ellos. 32Esta es la ley del que padece flujo y efunde el semen, haci\u00e9ndose inmundo, 33y de la mujer en su flujo menstrual; de cuantos padecen flujo, hombres o mujeres, y del hombre que se acuesta con una mujer impura.\u201d<\/p>\n<p>Otra de las fuentes de impureza es todo lo que toca a la vida sexual. No era esto s\u00f3lo entre los hebreos; tambi\u00e9n entre los gentiles ocurr\u00eda algo semejante. La epigraf\u00eda \u00e1rabe nos suministra una prueba. Por algo los vocablos de pureza e impureza se aplican especialmente a lo sexual. El legislador trata en este cap\u00edtulo de la efusi\u00f3n del semen, sea normal o proveniente de una enfermedad. En ambos casos constituye una impureza, que se comunica a todo cuanto toca el paciente. Pero, en el primer caso, la impureza es permanente, mientras dure la enfermedad, y luego de curada se impone una purificaci\u00f3n mediante sacrificios (v.18). Esta impureza legal hac\u00eda al guerrero inepto para el combate1; la raz\u00f3n de ello es que las guerras de Yahv\u00e9 eran santas, y, por tanto, el guerrero deb\u00eda estar en estado de pureza legal. Como hemos indicado antes, para dar raz\u00f3n de considerar impuro al hombre y a la mujer que padecen flujo seminal o de sangre hay que acudir a creencias ancestrales de los hebreos, que primitivamente pudieron tener origen supersticioso, y que consideran todo lo relacionado con el sexo como algo desordenado. El mismo flujo seminal parece un desorden org\u00e1nico inmundo para el que no considera sus causas fisiol\u00f3gicas cient\u00edficamente. En las legislaciones egipcias, babil\u00f3nicas y \u00e1rabes se supone-que las relaciones sexuales incluyen cierta impureza ritual.<br \/>\n\tLa mujer, a consecuencia de su flujo menstrual, tambi\u00e9n se vuelve inmunda; pero, si este accidente se volviera morboso, la impureza durar\u00eda durante el desarreglo org\u00e1nico. En ambos casos, la mujer comunica su impureza a lo que toca, sea persona o cosa. Despu\u00e9s de haber pasado la enfermedad, debe purificarse mediante sacrificios expiatorios (v. 19-33). Fuera de estos casos, la impureza, as\u00ed del hombre como la de la mujer, sea original o contra\u00edda por el contacto, se quita con el lavado de los vestidos y el ba\u00f1o del cuerpo.<\/p>\n<p>  1 Cf. 1Sa 21:5-7.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta secci\u00f3n se cubren los preceptos acerca de la impureza. Dios emple\u00f3 las circunstancias tangibles de la vida que design\u00f3 como limpias e inmundas para inculcar insistentemente en Israel la diferencia entre lo que era santo y lo que era profano. \u00abLimpio\u00bb significa aceptable para Dios; \u00abinmundo\u00bb significa inaceptable para Dios. <span class='bible'>Lev 11:1-47<\/span>; <span class='bible'>Lev 12:1-8<\/span>; <span class='bible'>Lev 13:1-59<\/span>; <span class='bible'>Lev 14:1-57<\/span>; <span class='bible'>Lev 15:1-33<\/span> detalla el c\u00f3digo de pureza; <span class='bible'>Lev 16:1-34<\/span> se retrotrae a los sacrificios del d\u00eda de Expiaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n trata de la purificaci\u00f3n respecto a flujos corporales. Se identifican diversas clases de flujos en los hombres (vv. <span class='bible'>Lev 15:1-18<\/span>) y las mujeres (vv. <span class='bible'>Lev 15:19-30<\/span>) y se prescriben las actuaciones respecto a las mismas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los flujos sexuales de car\u00e1cter individual supon\u00edan en la mentalidad semita una merma de vitalidad; son considerados causa de impureza ritual y en caso de que desaparezcan, llevan aparejado un proceso de purificaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Emisiones en el hombre. La palabra cuerpo significa literalmente \u201cde la carne\u201d, un t\u00e9rmino que en algunos contextos puede aludir a los \u00f3rganos genitales. En este cap\u00edtulo, dado que en todos los otros casos involucra los \u00f3rganos sexuales, es muy posible que se refiera al pene y no a ninguna emisi\u00f3n o flujo anal, como hemorroides.<\/p>\n<p>Los vv. 2-15 tratan con emisiones o flujos cr\u00f3nicos. La condici\u00f3n descrita probablemente sea de gonorrea, que provoca secreciones infectivas y puede durar varios meses. La impureza no s\u00f3lo afecta al paciente sino tambi\u00e9n a cualquier cosa que pudiera entrar en contacto con su \u00f3rgano infectado. Las precauciones higi\u00e9nicas en contra de infecciones secundarias son notables, particularmente en relaci\u00f3n con infecciones por flujo seminal y esputo (v. 8), pero de nuevo, la preocupaci\u00f3n principal era religiosa, ya que las reglas eran similares a las que se aplicaban al contacto con flujo de menstruaci\u00f3n, donde no hab\u00eda peligro de contraer alguna enfermedad infecciosa. Despu\u00e9s de que dichos flujos se hab\u00edan parado, los ritos de purificaci\u00f3n eran comparativamente simples y baratos en comparaci\u00f3n con aquellos de las enfermedades serias de la piel (vv. 13-15).<\/p>\n<p>Los vv. 16-18 tratan con las emisiones intermitentes. La eyaculaci\u00f3n normal de semen, ya fuera en relaciones sexuales (v. 18) o como una emisi\u00f3n nocturna espont\u00e1nea (cf. Deut. 23:10), tambi\u00e9n causaba que un hombre fuera impuro por un d\u00eda. El simple acto de lavarse con agua era suficiente para la purificaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>15.18 Este vers\u00edculo no implica que el sexo sea sucio o repugnante. Dios cre\u00f3 el sexo, tanto para el placer de las parejas casadas, como para la continuaci\u00f3n de la raza y del pacto. Todo debe verse y hacerse con los ojos puestos en el amor y control de Dios. El sexo no est\u00e1 separado de la espiritualidad ni del cuidado de Dios. Dios est\u00e1 interesado en nuestros h\u00e1bitos sexuales. Tendemos a separar nuestras vidas f\u00edsicas y espirituales, pero existe un entrelazamiento inseparable. Dios debe ser el Se\u00f1or de todo nuestro ser, incluyendo nuestras vidas privadas.15.32, 33 Dios est\u00e1 preocupado por la salud, la dignidad de la persona, la dignidad del cuerpo y la dignidad de la experiencia sexual. Sus mandamientos hacen un llamado a la gente para que evite las pr\u00e1cticas insanas y fomente las sanas. El ba\u00f1o era la respuesta f\u00edsica de salud; ser purificado o limpiado era la respuesta espiritual de dignidad. Esto muestra el gran inter\u00e9s de Dios en el sexo y en la sexualidad. En nuestros d\u00edas, el sexo ha sido degradado por la publicidad; se ha convertido en algo de dominio p\u00fablico, no en una celebraci\u00f3n privada. Se nos pide que tengamos el sexo en alta estima, tanto para la buena salud como para la pureza.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[.] En los pueblos primitivos se reconoce un car\u00e1cter sagrado a todo lo que se relaciona con el sexo y el nacimiento. De ah\u00ed proceden, de alguna manera, estas prescripciones sobre pureza e impureza sexuales. Ser\u00eda un error entenderlas como si las relaciones sexuales fueran de por s\u00ed impuras una tal condenaci\u00f3n nunca existi\u00f3 en Israel. Pero s\u00ed deben respetarse las exigencias del amor aut\u00e9ntico y de nuestra propia dignidad como pueblo, o como personas consagradas a Dios Santo.   Los cananeos, entre los que se instalaron los israelitas, se somet\u00edan a las fuerzas de la naturaleza por considerarlas divinas, y las org\u00edas sexuales acompa\u00f1aban todas sus fiestas religiosas. Para los israelitas, en cambio, las numerosas purificaciones referentes a la vida sexual recordaban que el sexo es parte de una naturaleza creada por Dios y que sus impulsos deben someterse a la ley de Dios. El bautizado tendr\u00e1 una visi\u00f3n renovada de la sexualidad a partir de su consagraci\u00f3n e integraci\u00f3n a Cristo 1 Co 6 y 7.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] Esta ley prueba que Dios quiere la pureza interior y exterior del hombre.[16] En los versos 18 y 24 se habla del matrimonio. Estas purificaciones serv\u00edan para refrenar la incontinencia, aun entre las personas casadas.[24] Este delito, si llegaba al conocimiento de los jueces, ten\u00eda pena de muerte. Lev 20, 18.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n diciendo: Aar\u00f3n. Lev 11:1; Lev 13:1; Sal 25:14; Am\u00f3 3:7; Heb 1:1. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico La inmundicia de los hombres en sus asuntos, Lev 15:1-12. La purificaci\u00f3n de ellos, Lev 15:13-18. La inmundicia de las mujeres en sus asuntos, Lev 15:19-27. Su purificaci\u00f3n, Lev 15:28-33. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lev\u00edtico 15:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3795","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3795"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3795\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}