{"id":3813,"date":"2022-06-19T09:51:54","date_gmt":"2022-06-19T14:51:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-1519-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T09:51:54","modified_gmt":"2022-06-19T14:51:54","slug":"comentario-de-levitico-1519-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-1519-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 15:19 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cCuando una mujer tenga flujo de sangre, y su flujo salga de su cuerpo, quedar\u00e1 impura durante siete d\u00edas. Cualquiera que la toque quedar\u00e1 impuro hasta el anochecer.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>y su flujo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 12:2<\/span>, <span class='bible'>Lev 12:4<\/span>; <span class='bible'>Lev 20:18<\/span>; <span class='bible'>Lam 1:8<\/span>, <span class='bible'>Lam 1:9<\/span>, <span class='bible'>Lam 1:17<\/span>; <span class='bible'>Eze 36:17<\/span>; <span class='bible'>Mat 15:19<\/span>; <span class='bible'>Mar 5:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Este pasaje nos da la regla acerca del per\u00edodo menstrual de la mujer. Su impureza ritual duraba siete d\u00edas. Como en el caso del flujo masculino, toda persona u objeto tocado era\u00a0<b>inmundo<\/b>.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos tratan del flujo menstrual natural de una mujer, respecto a la que no se demandaban ofrendas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Emisiones en la mujer. Estas condiciones se tratan en orden inverso a las de los hombres, produciendo un efecto como de \u201cespejo\u201d donde el arreglo muestra el balance y equivalencia de las dos secciones. <\/p>\n<p>Las emisiones son tratadas primero (vv. 19-24). La emisi\u00f3n de la menstruaci\u00f3n normal dura como una semana, as\u00ed que durante ese per\u00edodo la mujer estaba ritualmente impura. El contacto directo o indirecto con ella hac\u00eda que otra persona estuviera impura por un d\u00eda, excepto en casos de relaciones sexuales, lo cual hac\u00eda que el hombre estuviera impuro por siete d\u00edas. Esta \u00faltima medida (v. 24) probablemente se refiera al contacto sin intenci\u00f3n, donde el hombre tiene relaciones sexuales con su esposa justo cuando su per\u00edodo menstrual est\u00e1 comenzando y de pronto se encuentra manchado de sangre. Una vez que la menstruaci\u00f3n era obvia, las relaciones sexuales estaban prohibidas (18:19). Al igual que en las emisiones de semen en el hombre, la menstruaci\u00f3n de la mujer no requer\u00eda de ning\u00fan sacrificio purificador, simplemente lavarse con agua.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se discuten las emisiones cr\u00f3nicas. Varios factores cl\u00ednicos pueden prolongar la hemorragia menstrual y dichas condiciones hac\u00edan que la v\u00edctima fuera impura todo el tiempo que durara la hemorragia. Aun cuando la ley especifica que s\u00f3lo el lecho de la mujer era \u201cinfectado\u201d con su impureza, deb\u00eda tener mucho cuidado en cuanto a lo que tocaba o a quien tocaba. Esto es lo que hizo que la acci\u00f3n de la mujer que precisamente padec\u00eda de esta condici\u00f3n fuera m\u00e1s intr\u00e9pida cuando se arriesg\u00f3 a enfrentar la hostilidad de la muchedumbre a fin de tocar a Jes\u00fas (Mar. 5:24-34). Los sacrificios de purificaci\u00f3n son exactamente los mismos que los de un mal cr\u00f3nico masculino (vv. 28-30).<\/p>\n<p>El v. 31 es muy importante y resume las razones para los reglamentos en este cap\u00edtulo y, por supuesto, para las leyes que tienen que ver con las distinciones entre lo limpio y lo inmundo en los caps. 11-15. La impureza contaminaba el tabern\u00e1culo de Dios en medio de Israel. Por lo tanto, no s\u00f3lo pon\u00eda en peligro a las personas involucradas (quienes, al igual que Nadab y Abih\u00fa, pod\u00edan morir por hacer caso omiso de la santidad de Dios), sino tambi\u00e9n a toda la comunidad. Si Dios llegaba a ofenderse mucho debido a la contaminaci\u00f3n de su morada, pod\u00eda abandonarla completamente.<\/p>\n<p>Aunque para la mente moderna estos reglamentos pueden parecer muy minuciosos y restrictivos, se pueden subrayar varios aspectos positivos. Primero, el cap\u00edtulo muestra una igualdad bastante interesante entre el hombre y la mujer. Las relaciones sexuales hac\u00edan ritualmente impuros a ambos participantes (v. 18), y los ritos de purificaci\u00f3n despu\u00e9s de las emisiones anormales son los mismos para el hombre como para la mujer.<\/p>\n<p>En segundo lugar, los antrop\u00f3logos se\u00f1alan que en varias sociedades tradicionales las restricciones menstruales proveen una medida de alivio y privacidad para las mujeres durante sus per\u00edodos. Y, desde luego, la prohibici\u00f3n en cuanto a las relaciones sexuales inculca sensibilidad. El Creador sab\u00eda de los efectos de las hormonas antes que los seres humanos supieran de su existencia.<\/p>\n<p>En tercer lugar, aunque pudiera ser un error pensar que las leyes en este cap\u00edtulo indican que la sexualidad, las relaciones sexuales, o los \u00f3rganos f\u00edsicos relacionados con ello, eran considerados como algo pecaminoso, por cierto ponen algunas restricciones sobre la actividad sexual. En cualquier cultura hay algunas cosas que son buenas en s\u00ed mismas, pero inapropiadas y ofensivas en algunos contextos (por ejemplo: usar ropa casual en una ocasi\u00f3n formal, o hacer bromas en un funeral). En Israel, la relaci\u00f3n sexual en el matrimonio era algo bueno y saludable, pero estaba fuera de lugar en lo m\u00e1s serio de una guerra (1 Sam. 21:4, 5; 2 Sam. 11:11) o en la adoraci\u00f3n (Exo. 19:14, 15). Entonces, el efecto pr\u00e1ctico m\u00e1s significativo de 15:18 era evitar que los ritos sexuales y la \u201cprostituci\u00f3n sagrada\u201d fueran parte de la adoraci\u00f3n a Jehovah. Los cultos de la fertilidad, en los cuales el acto sexual recib\u00eda un significado sagrado y ritual, estaban excluidos. De igual manera, las prostitutas, debido a su estado ambivalente de purificaci\u00f3n (muy aparte de lo moral de la pr\u00e1ctica), nunca pod\u00eda leg\u00edtimamente funcionar en relaci\u00f3n con la adoraci\u00f3n de Israel.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>p 636 Lev 20:18<\/p>\n<p>q 637 Eze 22:10; Eze 36:17<\/p>\n<p>r 638 Lev 12:2; Lev 12:5; Lev 15:26<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> impureza menstrual.  V\u00e9ase coment. en 15:32, 33.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos tratan del flujo o menstruaci\u00f3n natural de la mujer que no requer\u00eda ofrenda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCuando una mujer tenga flujo de sangre, y su flujo salga de su cuerpo, quedar\u00e1 impura durante siete d\u00edas. Cualquiera que la toque quedar\u00e1 impuro hasta el anochecer. y su flujo. Lev 12:2, Lev 12:4; Lev 20:18; Lam 1:8, Lam 1:9, Lam 1:17; Eze 36:17; Mat 15:19; Mar 5:25. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-1519-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lev\u00edtico 15:19 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3813"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3813\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}