{"id":3908,"date":"2022-06-19T09:55:10","date_gmt":"2022-06-19T14:55:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T09:55:10","modified_gmt":"2022-06-19T14:55:10","slug":"comentario-de-levitico-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 19:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Una repetici\u00f3n de varias leyes,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 19:1-37<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Las leyes sobre una vida santa en la comunidad de la fe parecen muy variadas y desorganizadas. Pero reflejan tres temas principales:<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(1) fidelidad y amor a Jehov\u00e1;<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(2) fidelidad y amor en las relaciones personales;<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(3) fidelidad definida como justicia en los negocios y asuntos legales. En conjunto abarcan la mayor parte de las esferas de la vida cotidiana; toda la vida es para vivirla en santidad para Dios. Debemos notar adem\u00e1s que estas leyes se remontan a los Diez Mandamientos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 20:3-17<\/span><\/span>). Muchos derivan directamente, pero otros hallan en ellos su fundamento.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>temer\u00e1<\/b>\u00a0significa respetar y obedecer. En circunstancias normales, los hijos menores deben obedecer a sus padres. Los hijos adultos deben respetarlos y preocuparse del bienestar de ellos.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>mis d\u00edas de reposo guardar\u00e9is:<\/b>\u00a0El reposo semanal era para reconocer que no todo depende del esfuerzo de los israelitas. Era el reconocimiento del se\u00f1or\u00edo de Dios y su gracia. Era valioso para la adoraci\u00f3n, para descansar y sanar, para fortalecer las relaciones familiares y para reforzar la perspectiva eterna (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 2:23-28<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 3:1-5<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>19. Diversas Leyes Religiosas, Ceremoniales y Morales.<br \/>\n E ste cap\u00edtulo es una verdadera miscel\u00e1nea, en la cual, a los preceptos del Dec\u00e1logo, y otros de alto valor moral, se juntan algunos de car\u00e1cter ritual, cuya raz\u00f3n particular se nos escapa. El estilo es el del c\u00f3digo de la alianza y aun del Deuteronomio. El principio que une todos estos preceptos diversos es la famosa invitaci\u00f3n: \u201cSed santos, porque yo soy santo. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios.\u201d Hay dos grupos (1-18 y 19-37). En todo caso se ve la mano de varios redactores en el conjunto, ya que las repeticiones son frecuentes.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n (1-4).<br \/>\n1Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: 2\u201cHabla a toda la asamblea de los hijos de Israel y diles: 3Sed santos, porque yo soy santo, Yahv\u00e9, vuestro Dios. 4Terna cada uno a su padre y a su madre y guardad mis s\u00e1bados. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios.\u201d<\/p>\n<p>Empieza el legislador anunciando el principio de la santidad de Yahv\u00e9, que impone a Israel estas normas de vida santa. Aqu\u00ed se trata no s\u00f3lo de una santidad ritual o legal, sino moral, ya que la mayor parte de las ordenaciones son del \u00e1mbito religioso y moral. Despu\u00e9s de enunciar el principio de la santidad de Yahv\u00e9, repite enf\u00e1ticamente la frase consagrada, que hemos encontrado en el cap\u00edtulo anterior: \u201cYo, Yahv\u00e9, vuestro Dios,\u201d t\u00edtulo que invita a la obediencia y acatamiento sin reservas.<br \/>\n\tDespu\u00e9s empieza la enumeraci\u00f3n de los preceptos morales, con el fundamental de honrar a los padres y observar el s\u00e1bado, que hemos visto en el c\u00f3digo de la alianza y en el Dec\u00e1logo1. S\u00f3lo estos dos est\u00e1n formulados en forma positiva. Sigue la prohibici\u00f3n de los cultos idol\u00e1tricos y de figurar a Dios con im\u00e1genes sensibles (v.4). A los \u00eddolos se les llama despectivamente elilim (vanidades, nada)2.<\/p>\n<p>Hostias Pac\u00edficas (5-8).<br \/>\n5Cuando ofrezc\u00e1is a Yahv\u00e9 un sacrificio pac\u00edfico, ofreced-lo de manera que sea aceptable. 6La v\u00edctima ser\u00e1 comida el d\u00eda de su inmolaci\u00f3n o al d\u00eda siguiente; lo que quedare para el d\u00eda tercero ser\u00e1 quemado por el fuego. 7Si alguno comiere de ellos al tercer d\u00eda, es abominaci\u00f3n; el sacrificio no ser\u00e1 aceptable. 8El que lo haga contraer\u00e1 reato, porque profana lo consagrado a Yahv\u00e9, y ser\u00e1 borrado de en medio de su pueblo.<\/p>\n<p>Sobre los sacrificios pac\u00edficos ya hemos visto las prescripciones concretas3. Aqu\u00ed se permite, en plan indulgente, el que los oferentes puedan comer parte de la v\u00edctima el d\u00eda siguiente de ser sacrificada, lo que s\u00f3lo se permit\u00eda en los sacrificios voluntarios o hechos por un voto. El que comiere algo de lo que quedare el tercer d\u00eda, ser\u00eda excomulgado, ya que deb\u00eda quemarse si quedaba algo el segundo d\u00eda.<\/p>\n<p>El Rebusco de los Rastrojos y de las Vi\u00f1as (9-10).<br \/>\n9Cuando hag\u00e1is la recolecci\u00f3n de vuestra tierra, no segar\u00e1s hasta el l\u00edmite extremo de tu campo, ni recoger\u00e1s las espigas ca\u00eddas, 10ni har\u00e1s el rebusco de tus vi\u00f1as y olivares, ni recoger\u00e1s la fruta ca\u00edda de los frutales; lo dejar\u00e1s para el pobre y el extranjero. Yo, Yahv\u00e9, tu Dios.<\/p>\n<p>El legislador se acuerda aqu\u00ed de los que nada poseen &#8211; pobres y extranjeros &#8211; y por humanitarismo impone al propietario que no sea tan aprovechado que siegue hasta las lindes el campo y recoja las espigas ca\u00eddas o los frutos ca\u00eddos del \u00e1rbol. Esto se repite en otras nuevas leyes. Es la ley llamada de la pea o del \u00e1ngulo reservado, sobre la que se detalla mucho en la Mishna. En los otros textos en que se alude a esta ley se da como raz\u00f3n que Israel tambi\u00e9n fue pobre y extranjero en Egipto4. Por el libro de Rut vemos c\u00f3mo se cumpl\u00eda esta ley de permitir el rebusco a los extranjeros y pobres. La costumbre subsiste a\u00fan entre los \u00e1rabes5.<\/p>\n<p>Justicia Para con el Pr\u00f3jimo (11-14).<br \/>\n11No hurtar\u00e9is ni os har\u00e9is enga\u00f1o y mentira unos a otros. 12No jures en falso por mi nombre; es profanar el nombre de Dios. Yo, Yahv\u00e9. 13No oprimas a tu pr\u00f3jimo ni le despojes violentamente. No quede en tu mano hasta el siguiente d\u00eda el salario del jornalero. 14No profieras maldici\u00f3n contra el sordo ni pongas ante el ciego tropiezos para hacerle caer; has de temer a tu Dios. Yo, Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>El legislador proh\u00edbe el hurto, cortando de ra\u00edz sus ocasiones al prohibir todo enga\u00f1o y falsedad con el pr\u00f3jimo (v.11). La primera parte estaba expresada en el Dec\u00e1logo6. La prohibici\u00f3n del juramento en falso del Dec\u00e1logo es aqu\u00ed razonada, en cuanto que es una profanaci\u00f3n del nombre de Dios (v.12)7. Se condena toda opresi\u00f3n violenta del pr\u00f3jimo y el diferir el pago del salario al jornalero (v.13). El mercenario era contratado por alg\u00fan tiempo, y en su subsistencia depend\u00eda de los bienes en especie que cada d\u00eda se le daban. Estaba en una posici\u00f3n superior a la del esclavo. En nombre de Dios, que protege a los pobres y d\u00e9biles, el legislador proh\u00edbe maldecir al sordo y poner obst\u00e1culos al ciego, porque \u00e9stos no pueden contestar a su conducta (v.14).<\/p>\n<p>Rectitud y Caridad para con el Pr\u00f3jimo (15-18).<br \/>\n15No hagas injusticia en tus juicios, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al poderoso; juzga a tu pr\u00f3jimo seg\u00fan justicia 16No vayas sembrando entre el pueblo la difamaci\u00f3n; no depongas contra la sangre de tu pr\u00f3jimo. Yo, Yahv\u00e9. 17No odies en tu coraz\u00f3n a tu hermano, pero repr\u00e9ndele para no cargarte t\u00fa por \u00e9l con un pecado. 18No te vengues y no guardes rencor contra los hijos de tu pueblo. Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. Yo, Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Contra toda acepci\u00f3n de personas, se ordena que no se ha de favorecer ni al pobre ni complacer al rico. La justicia es la base del orden social, y por eso se inculca reiteradamente la objetividad en las causas judiciales8. Siguiendo la idea de la administraci\u00f3n de la justicia judicial, el legislador a\u00f1ade que no se debe difamar a nadie con vistas al derramamiento de sangre (v.16). Es lo que hemos visto en Exo 23:7 : \u201cTe alejar\u00e1s de toda causa falsa y no har\u00e1s perecer al justo y al inocente.\u201d Y como base del sentido de justicia, se prohiben los deseos adversos internos contra el pr\u00f3jimo (v.17), al que hay que reprender externamente antes de guardar rencor en el coraz\u00f3n, con el peligro de desahogarlo violentamente contra \u00e9l.<br \/>\n\tLos odios reconcentrados pueden dar lugar a explosiones violentas que sean un verdadero pecado, que recae sobre el que las ejecuta. Quiz\u00e1 aqu\u00ed tambi\u00e9n se recomienda la correcci\u00f3n fraterna como obligaci\u00f3n para no cargar con posibles pecados ajenos. En todo caso, aqu\u00ed hay una invitaci\u00f3n a la reconciliaci\u00f3n y al esp\u00edritu de comprensi\u00f3n, ahogando todo sentimiento de odio violento. Es el gran mandato: \u201cAmar\u00e1s al pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d (v.18). Aqu\u00ed pr\u00f3jimo se refiere al israelita o compatriota, aunque los extranjeros que habitan entre \u00e9stos son tratados con cierta consideraci\u00f3n9. Sin llegar a la moral evang\u00e9lica, encontramos aqu\u00ed un gran principio que, seg\u00fan San Pablo, es la s\u00edntesis de todos los mandamientos10. En el comentario rab\u00ednico se dice a prop\u00f3sito de este texto: \u201cEl pr\u00f3jimo no es el samaritano, ni el extranjero, ni el pros\u00e9lito\u201d11. Es la interpretaci\u00f3n que daban los jud\u00edos en tiempo de Cristo: \u201cHab\u00e9is o\u00eddo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo.\u201d12 En el mensaje evang\u00e9lico, el amor al pr\u00f3jimo es una consecuencia y proyecci\u00f3n del amor al Dios-Padre celestial, que hace salir el sol para buenos y malos. Pero en el Antiguo Testamento no encontramos un ideal tan alto, y as\u00ed son frecuentes las expresiones de odio en personajes que, por otra parte, son fieles.<\/p>\n<p>Mezclas Il\u00edcitas (19).<br \/>\n19Guardad mis mandamientos: \u201cNo aparear\u00e1s bestias de diversa especie, ni sembrar\u00e1s en tu campo simiente de dos especies, ni llevar\u00e1s vestido tejido de dos especies de lino.\u201d<\/p>\n<p>El autor no da ninguna raz\u00f3n para imponer estas prescripciones tan peregrinas: no se puede uncir dos bestias de diversa especie. En Deu 20:9-11 se concreta esto diciendo que no se pueden uncir un buey y un asno. Hoy d\u00eda en Palestina es corriente ver un camello y un asno. Tampoco se permite sembrar en un campo simientes de diversa especie ni llevar vestido de distinta clase de hilo. Como en casos an\u00e1logos de distinci\u00f3n entre animales puros o impuros, tenemos que ver en estas prohibiciones reacciones contra determinadas pr\u00e1cticas supersticiosas o simplemente costumbres at\u00e1vicas que originariamente tuvieron razones supersticiosas. Parece que en los juegos m\u00e1gicos se utilizaban combinaciones de tejidos de lino y de lana. El legislador, pues, teniendo en cuenta la mentalidad primitiva de su pueblo, procura hacer frente a posibles pr\u00e1cticas supersticiosas con leyes que a nosotros nos parecen irracionales.<\/p>\n<p>Caso Especial de Adulterio (20-22).<br \/>\n20Si alguno yaciera con mujer esclava, desposada de otro, no rescatada ni puesta en libertad, castig\u00faeseles, no con la muerte, pues ella no era libre. 21Ofrecer\u00e1 por su pecado el hombre ante Yahv\u00e9, a la entrada del tabern\u00e1culo de la reuni\u00f3n, un carnero en sacrificio de expiaci\u00f3n; 22el sacerdote har\u00e1 por \u00e9l la expiaci\u00f3n ante Yahv\u00e9, con el carnero del sacrificio expiatorio por el pecado cometido, y le ser\u00e1 perdonado.<\/p>\n<p>El castigo ordinario para el caso de adulterio era la muerte13. En caso de relaciones con la esclava, que es concubina de otro, el infractor debe ofrecer un sacrificio, consistente en un carnero, en expiaci\u00f3n por su pecado. No se dice nada de otra pena impuesta por el due\u00f1o que hab\u00eda sido ofendido. Pero es de suponer, pues el sacrificio era en desagravio de Dios, pero no era satisfacci\u00f3n para el due\u00f1o de la esclava.<\/p>\n<p>Primicias de los Frutos (23-25).<br \/>\n23Cuando hubiereis entrado en la tierra y plantareis \u00e1rboles frutales de cualquier especie, sus frutos los mirar\u00e9is como incircuncisos; durante tres a\u00f1os ser\u00e1n para vosotros incircuncisos y no los comer\u00e9is. 24Al cuarto a\u00f1o, todos sus frutos ser\u00e1n consagrados a Yahv\u00e9. 25Al quinto a\u00f1o comer\u00e9is ya sus frutos, y el \u00e1rbol aumentar\u00e1 vuestras utilidades. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios.<\/p>\n<p>Durante los tres primeros a\u00f1os no deb\u00edan comerse los frutos de un \u00e1rbol, pues eran considerados como incircuncisos (v.23), es decir, como un ni\u00f1o incircunciso, que a\u00fan no ha entrado en la sociedad israelita. Seguramente era para dejar desarrollarse al \u00e1rbol plenamente. Al cuarto a\u00f1o deb\u00edan ser consagrados a Yahv\u00e9, y s\u00f3lo al quinto pod\u00edan ser utilizados. Estas primicias reservadas a Dios son paralelas a los primog\u00e9nitos y primicias de la cosecha14.<\/p>\n<p>Contra la Magia y la Superstici\u00f3n (26-31).<br \/>\n26No comer\u00e9is carne con sangre ni practicar\u00e9is la adivinaci\u00f3n ni la magia. 27No rapar\u00e9is en redondo la cabeza ni raer\u00e9is los lados de vuestra barba. 28No os har\u00e9is incisiones en vuestra carne por un muerto ni imprimir\u00e9is en ella figura alguna. Yo, Yahv\u00e9. 29No profanes a tu hija, prostituy\u00e9ndola, que no se entregue la tierra a la prostituci\u00f3n y se llene de cr\u00edmenes. 30Observad mis s\u00e1bados y reverenciad mi santuario. 31No acud\u00e1is a los que evocan a los muertos ni a los adivinos, ni los consult\u00e9is, para no mancharos con su trato. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios.<\/p>\n<p>Ya hemos visto la prohibici\u00f3n de comer sangre15, pero aqu\u00ed en el contexto parece que se insin\u00faa que ello implicaba pr\u00e1cticas m\u00e1gicas y supersticiosas. Por la misma raz\u00f3n se proh\u00edbe cortarse el pelo en redondo y la barba por los lados, pues esto obedec\u00eda a ritos m\u00e1gicos y supersticiosos16. Por lo mismo se proh\u00edben las incisiones, como era usual entre los sacerdotes de Baal17, y los tatuajes, muy usuales entre orientales, los cuales llevaban sus divinidades pintadas en sus carnes18. Se proh\u00edbe la prostituci\u00f3n, sin especificar si es la sagrada de los templos cananeos o la p\u00fablica profesional. Nueva ordenaci\u00f3n de guardar los s\u00e1bados y reverenciar el santuario de Yahv\u00e9, evitando toda impureza (v.30). Por fin, prohibici\u00f3n de usos nigrom\u00e1nticos, o evocaci\u00f3n de los muertos, lo que estaba muy en uso en Cana\u00e1n, Egipto y Mesopotamia, lo mismo que entre griegos y romanos19.<\/p>\n<p>Reglas Humanitarias (32-34).<br \/>\n32\u00e1lzate ante una cabeza blanca y honra la persona del anciano. Teme a tu Dios. Yo, Yahv\u00e9. 33Si viene un extranjero para habitar en vuestra tierra, no le oprim\u00e1is; 34tratad al extranjero que habita en medio de vosotros como al ind\u00edgena de entre vosotros; \u00e1male como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios.<\/p>\n<p>La ancianidad merece respeto y veneraci\u00f3n. En la Biblia, reiteradas veces se recomiendan las deferencias para los ancianos20. A prop\u00f3sito de este precepto se suele citar el proverbio egipcio: \u201cNo te sientes cuando uno m\u00e1s anciano que t\u00fa est\u00e1 de pie\u201d21. En el v.18 se dijo que se debe amar al pr\u00f3jimo o compatriota como a s\u00ed mismo. Aqu\u00ed se reitera el trato humano con el extranjero22, y para autorizar esta recomendaci\u00f3n, el legislador recuerda que tambi\u00e9n los israelitas fueron extranjeros en Egipto, y, como tales, saben lo que es morar en tierra extra\u00f1a. Tambi\u00e9n se ordena tratar bien al ind\u00edgena del pa\u00eds que han de habitar, pues, aunque no sea israelita, est\u00e1 en su tierra y es digno de toda consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Rectitud en los Juicios y Honradez en el Comercio (35-37).<br \/>\n35No hag\u00e1is injusticia, ni en los juicios, ni en las medidas de longitud, ni en los pesos, ni en las medidas de capacidad. 36Tened balanzas justas, pesos justos, un \u201cef\u00e1\u201d justo y un \u201chin\u201d justo. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios, que os he sacado de la tierra de Egipto. 37Guardad todas mis leyes y mandamientos y practicadlos. Yo, Yahv\u00e9.\u201d<\/p>\n<p>De nuevo se concretan ciertas prescripciones relativas a la justicia en el comercio. En la Biblia, reiteradamente los escritores sagrados y profetas claman por que las balanzas no est\u00e9n falseadas, para no robar al pr\u00f3jimo23. \u201cLa balanza enga\u00f1osa es abominaci\u00f3n ante Yahv\u00e9,\u201d dice el autor de los Proverbios24. El ef\u00e1 equival\u00eda a unos 39 litros (para \u00e1ridos) y el hin a unos seis. Eran las medidas m\u00e1s empleadas, y por ello son aqu\u00ed especialmente citadas como tipo de las otras medidas de \u00e1ridos y de l\u00edquidos.<br \/>\n\tY la miscel\u00e1nea de mandamientos concretos que hemos visto se termina por una recomendaci\u00f3n general a la observancia de ellos (v.37), y detr\u00e1s la declaraci\u00f3n majestuosa y solemne da raz\u00f3n de todas las exigencias: \u201cYo, Yahv\u00e9.\u201d<\/p>\n<p>Preceptos Legales sobre el \u201cPr\u00f3jimo.\u201d<br \/>\n\tLos preceptos del Dec\u00e1logo tienen un valor universal. La palabra pr\u00f3jimo, que en ellos figura varias veces, abarca a todos los hombres sin distinci\u00f3n. Otro tanto hemos de decir de los mismos preceptos, con sus ampliaciones, que se leen en el c\u00f3digo llamado de santidad (Deu 19:11-16). Mas no podemos afirmar lo mismo de los dos vers\u00edculos siguientes: \u201cNo aborrecer\u00e1s a tu hermano en tu coraz\u00f3n; reprender\u00e1s a tu pr\u00f3jimo, pero no impondr\u00e1s sobre \u00e9l un pecado. No te vengar\u00e1s ni guardar\u00e1s rencor contra los hijos de tu pueblo, sino que amaras a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. Yo soy Yahv\u00e9.\u201d25 Los primeros preceptos negativos son particulares, tienen por objeto al hermano, al hijo de Israel. El mandamiento del amor con que termina es tambi\u00e9n particular, y el pr\u00f3jimo en \u00e9l no se extiende m\u00e1s de lo que se extiende el hermano o israelita. Todav\u00eda quiso la ex\u00e9gesis rab\u00ednica restringirlo m\u00e1s. Para los fariseos, el pr\u00f3jimo era sin\u00f3nimo de pariente, amigo; por esto a\u00f1ad\u00edan al precepto del amor: aborrecer\u00e1s a tu enemigo, no creyendo que a \u00e9ste se le pudiera dar el nombre de pr\u00f3jimo o de hermano26. De aqu\u00ed la pregunta del doctor: \u201c\u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d27 Pero semejante interpretaci\u00f3n es, sin duda, contraria a la letra de la Ley. Y Jesucristo la conden\u00f3 en el pasaje de San Mateo arriba citado.<br \/>\n\t1. Los Ind\u00edgenas e Inmigrados. -Despu\u00e9s de los hebreos son los ind\u00edgenas y los inmigrados por los que la Ley muestra m\u00e1s simpat\u00eda. La raz\u00f3n estriba en que unos y otros viv\u00edan sometidos a Israel y no pod\u00edan constituir un peligro serio para la nacionalidad y religi\u00f3n israelita. Ni los ind\u00edgenas, que hab\u00edan aceptado la dominaci\u00f3n hebrea, ni los inmigrados, que en peque\u00f1os grupos ven\u00edan a pedir hospitalidad, ten\u00edan fuerza para sobreponerse a los israelitas ni ejerc\u00edan sobre \u00e9stos tal influencia que les impusieran su cultura y su religi\u00f3n. Por eso el legislador viene a considerarlos casi de la misma condici\u00f3n que los hijos de Israel, con los cuales poco a poco se fueron fusionando.<br \/>\n\tEn las diferentes disposiciones acerca de estos dos grupos se debe advertir una peque\u00f1a diferencia entre el Deuteronomio y los otros libros de la Ley. En \u00e9stos, el ind\u00edgena tiene el primer lugar en la consideraci\u00f3n del legislador y a \u00e9l se asimila el inmigrado; en cambio, en el Deuteronomio, nunca el ind\u00edgena se menciona y el inmigrado se cuenta con los pobres, hu\u00e9rfanos y viudas, que tan principal lugar ocupan en la legislaci\u00f3n deuteron\u00f3mica.<br \/>\n\tTanto el ind\u00edgena como el inmigrado est\u00e1n sujetos al mismo derecho penal religioso que el israelita. Si sacrificasen sus hijos a Moloc, ser\u00e1n castigados con la \u00faltima pena, igual que los hijos de Israel (Lev 20:2ss). Lo mismo si blasfemaran el nombre de Yahv\u00e9 (Lev 24:16). Esta igualdad ante el derecho penal, en materia religiosa, podr\u00eda, tal vez, explicarse por la necesidad de imponer respeto a la religi\u00f3n nacional, m\u00e1s bien que por consideraci\u00f3n igualitaria de estas clases con los hebreos. Pero es este \u00faltimo el motivo. Lo prueban las restantes disposiciones penales. En el caso de homicidio, igual es la pena para el ind\u00edgena y el inmigrado que para el hebreo28, y del mismo modo alcanza a todos el asilo en las ciudades de refugio para el caso de homicidio casual o involuntario29. Igual principio rige en la vida religiosa. En efecto, tanto el ind\u00edgena como el inmigrado son admitidos a la celebraci\u00f3n de la Pascua, con tal que antes se circunciden30. Es \u00e9sta una gracia muy de notar, a causa de la significaci\u00f3n religiosa y nacional de tal solemnidad. Igualmente se les admit\u00eda a celebrar la fiesta de los Tabern\u00e1culos31, y eran obligados a la observancia del descanso sab\u00e1tico y a celebrar la fiesta de la expiaci\u00f3n nacional en el mes s\u00e9ptimo32. Los ritos expiatorios por los pecados individuales son id\u00e9nticos y una misma la obligaci\u00f3n de practicarlos33. La ley de santidad es tambi\u00e9n igual para los israelitas y para los ind\u00edgenas e inmigrados34, en particular la ley de no comer carne con sangre, y uno mismo es el rito expiatorio de este pecado35. Unos mismos son, finalmente, los ritos usados en la celebraci\u00f3n de los otros sacrificios y el derecho y obligaci\u00f3n de ofrecerlos36.<br \/>\n\tEl Deuteronomio desconoce al ind\u00edgena, sin duda porque le considera ya totalmente incorporado al pueblo israelita. En cuanto al inmigrado, sigue el mismo principio de los otros c\u00f3digos. Debe concurrir el a\u00f1o s\u00e9ptimo a la fiesta de los Tabern\u00e1culos para escuchar la ley de Yahv\u00e936. De la solemne renovaci\u00f3n de la alianza, que habr\u00eda de celebrar Josu\u00e9 en el Garizim, se escribe que con el pueblo \u201centrar\u00e1 el inmigrado que est\u00e9 en tu campo, desde el que corta la le\u00f1a hasta el que acarrea el agua, en la alianza que Yahv\u00e9, tu Dios, concluye contigo este d\u00eda, para constituirte un pueblo suyo y ser El tu Dios, seg\u00fan ha prometido y jurado a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.\u201d37<br \/>\n\tYa se puede colegir por lo dicho cu\u00e1les ser\u00e1n las disposiciones de la ley mosaica respecto de los ind\u00edgenas e inmigrados en el orden social, cuando tan igualitaria se muestra en el orden religioso y penal. \u201cNo maltratar\u00e1s al emigrado &#8211; dice el c\u00f3digo de la alianza &#8211; ni le oprimir\u00e1s, pues inmigrados fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.\u201d38 En este precepto general se comprenden todos los otros preceptos negativos que arriba dejamos anotados respecto del pr\u00f3jimo.<br \/>\n\tPero, en este caso, la Ley no se contenta con simples preceptos negativos; exige algo m\u00e1s. \u201cCuando un inmigrante viniese a habitar en medio de vosotros, no le oprim\u00e1is; tratad al inmigrante que habita en medio de vosotros como al ind\u00edgena de en medio de vosotros, y le amar\u00e1s como a ti mismo, porque tambi\u00e9n vosotros fuisteis inmigrantes en el pa\u00eds de Egipto. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios.\u201d39<br \/>\n\tHe aqu\u00ed la norma del trato que los hebreos deben dar a aquellos pobres ind\u00edgenas que viv\u00edan sometidos a su dominio y a los que de lejos ven\u00edan a buscar medios de vida bajo su amparo. El precepto del amor rompe las barreras del nacionalismo y se extiende a los extra\u00f1os seg\u00fan la sangre, pero unidos por adopci\u00f3n al pueblo de Yahv\u00e9. Las obras por que este amor ha de mostrar su eficacia son las mismas que la Ley impone para con los hebreos. Los inmigrados son incluidos en la categor\u00eda de los pobres de Israel, que la ley deuteron\u00f3mica encomienda tanto a la misericordia del pueblo40. Tambi\u00e9n les alcanza el beneficio del descanso sab\u00e1tico41. La Ley proh\u00edbe asimismo darles a usura dinero o vituallas cuando se hallen en necesidad, igual que se proh\u00edbe hacerlo con el hebreo42, y extiende a ellos los privilegios que la Ley concede a los deudores israelitas. Estos no pod\u00edan ser reducidos a esclavitud perpetua, y tampoco los ind\u00edgenas e inmigrados, pues la Ley establece formalmente que los siervos han de buscarlos entre los pueblos circunvecinos43.<br \/>\n\tEn una sola cosa estas dos clases de personas no son iguales a los hebreos. Si, habitando en medio de Israel, vinieron a enriquecerse, y un hebreo, obligado por la pobreza, cayere bajo la servidumbre del ind\u00edgena o inmigrado, tendr\u00e1 siempre derecho al rescate44. Con esto la Ley no infringe los derechos del acreedor. Provee al honor del pueblo israelita. Digna conclusi\u00f3n de todo este cap\u00edtulo de la ley mosaica son las palabras del Deuteronomio: \u201cCircuncidad vuestros corazones, y no endurezc\u00e1is vuestra cerviz, porque Yahv\u00e9, vuestro Dios, es el Dios de los dioses, el Se\u00f1or de los se\u00f1ores, el Dios grande, fuerte y terrible, que no hace acepci\u00f3n de personas ni recibe regalos, que hace justicia al hu\u00e9rfano y a la viuda, que ama al inmigrante y le alimenta y le viste. Amad tambi\u00e9n vosotros al emigrante, porque inmigrantes fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.\u201d45<br \/>\n\t2. Los Advenedizos Y Extranjeros. Los ind\u00edgenas e inmigrantes eran personas establecidas en Israel e incorporadas, por la circuncisi\u00f3n, al pueblo de Dios. No as\u00ed los dos grupos que siguen. Estos eran extra\u00f1os al pueblo, y sobre este principio se basan las normas jur\u00eddicas que los alcanzan. Era el advenedizo, tosab, jornalero que de los pueblos circunvecinos, por temporadas, ven\u00eda a Israel en busca de trabajo, y que no lograba arraigar en el pueblo46. Como jornalero y pobre, la Ley le concede los derechos de los pobres: la parte en los frutos de la tierra en el a\u00f1o sab\u00e1tico47; pero, como extra\u00f1o, no podr\u00e1 tener parte en la solemnidad de la Pascua48. Reducido a servidumbre, ser\u00e1 siervo perpetuo49 y, con mayor raz\u00f3n que el inmigrante, no podr\u00e1 adquirir derecho perpetuo sobre los hebreos vendidos por deudas50. Se le concede, sin embargo, derecho de asilo en las ciudades de refugio para los casos se\u00f1alados por la Ley51.<br \/>\n\tLos extranjeros, noker y nokeri, aparecen en la Ley como de condici\u00f3n m\u00e1s alta. Se asemejan a los precedentes en ser extra\u00f1os a Israel, y el legislador se ocupa m\u00e1s de ellos, sin duda por la mayor influencia que podr\u00edan tener en la vida del pueblo. No solamente no pod\u00edan participar del banquete pascual52, pero ni siquiera ofrecer sacrificios en el santuario de Yahv\u00e9, \u201cporque sus ofrendas est\u00e1n manchadas.\u201d53 En cambio, pueden comer carne sin sangrar, y por eso se les puede vender una bestia muerta54. Estas disposiciones demuestran que estos extranjeros no formaban parte de la sociedad israelita. Por esta raz\u00f3n, la Ley intentaba impedir que de modo alguno tuviesen dominio sobre el pueblo de Israel ni aun se mezclaran con \u00e9l. El texto acerca de la monarqu\u00eda proh\u00edbe que un extranjero sea constituido rey sobre el pueblo elegido55, y m\u00e1s rigurosamente veda las uniones matrimoniales con los extranjeros56. Asimismo les niega la Ley el derecho de adquirir propiedad sobre siervos hebreos, autorizando el rescate por quienquiera que sea57. En cambio, permite que se les d\u00e9 a inter\u00e9s58, lo cual no debe maravillar, si se tiene en cuenta que estos extranjeros no eran indigentes, sino negociantes, que f\u00e1cilmente se convert\u00edan en explotadores del pueblo59. La ley del a\u00f1o sab\u00e1tico, que vedaba apremiar a los deudores, no reza tampoco con estos extranjeros, que viv\u00edan del tr\u00e1fico y no de la agricultura60. Finalmente, todos ellos, como sus descendientes, pod\u00edan ser comprados y retenidos como siervos perpetuos por los hebreos61, en lo cual la Ley se acomoda a las costumbres y leyes generales de la antig\u00fcedad.<br \/>\n\tLa suma de cuanto precede se divide en dos cap\u00edtulos: el primero trata de aquellos pueblos que la Ley considera incorporados a Israel. A \u00e9stos aplica el principio del amor del pr\u00f3jimo que el legislador hab\u00eda impuesto al pueblo de Yahv\u00e9. Este principio se funda, si no en la comunidad de sangre, en la unidad de religi\u00f3n, lazo poderoso de la vida social.<br \/>\n\t3. El Mesianismo De Los Profetas. La Ley es preparaci\u00f3n y figura del Evangelio. Los profetas, que llevaban muy impresa en el alma la Ley de Dios y sent\u00edan viv\u00edsimamente que el pueblo no ajustara a ella su vida, se consolaban de esta pena contemplando los d\u00edas venturosos en que Dios reinar\u00eda plenamente sobre Israel. Comenzar\u00e1 el Se\u00f1or perdonando los pecados de su pueblo y purific\u00e1ndolo de todas sus impurezas62; \u201cinfundir\u00e1 en sus corazones un esp\u00edritu nuevo y har\u00e1 que todos le conozcan y le amen.\u201d63 De aqu\u00ed vendr\u00e1 que la ciudad de Jerusal\u00e9n ser\u00e1 de verdad la ciudad santa64. Por sus calles no pasar\u00e1 jam\u00e1s el incircunciso y el impuro65; los caminos que a ella conducen ser\u00e1n tambi\u00e9n santos66. Pero a la manera como los extranjeros ven\u00edan a Israel, unos para incorporarse a \u00e9l, otros para sus negocios, sin contar los que ven\u00edan con intenci\u00f3n de avasallarle, de los cuales la Ley no habla, si no es en los cap\u00edtulos que dedica a las sanciones divinas, as\u00ed ahora &#8211; en los d\u00edas gloriosos del reino de Dios &#8211; todas las naciones correr\u00e1n a Jerusal\u00e9n, trayendo sus tesoros para ofrecerlos a Yahv\u00e9 y para enriquecer a su pueblo. Dice Isa\u00edas: \u201cLlamar\u00e1s a los pueblos que te son desconocidos, y pueblos que no te conocen correr\u00e1n a ti por Yahv\u00e9, tu Dios, por el Santo de Israel, que te glorificar\u00e1.\u201d67 Y con m\u00e1s vivos colores dice el mismo profeta en otra parte: \u201cTus puertas estar\u00e1n siempre abiertas, no se cerrar\u00e1n ni de d\u00eda ni de noche, para traerte los bienes de las gentes con sus reyes por gu\u00edas al frente, porque las naciones y los vecinos que no te sirvan a ti perecer\u00e1n y ser\u00e1n exterminados.\u201d68 En 2:2ss tenemos otro or\u00e1culo, que tambi\u00e9n leemos en Miqueas: \u201cY correr\u00e1n a \u00e9l (al monte de la casa de Yahv\u00e9) todas las gentes, y vendr\u00e1n muchedumbres de pueblos diciendo: Venid, subamos al monte de Yahv\u00e9, a la casa del Dios de Jacob, y El nos ense\u00f1ar\u00e1 sus caminos e iremos por sus sendas, porque de Si\u00f3n saldr\u00e1 la Ley y de Jerusal\u00e9n la palabra de Yahv\u00e9.\u201d<br \/>\nConcluiremos con el salmo 87, que nos pinta a Jerusal\u00e9n como la patria de todas las naciones:<\/p>\n<p>\u201cSu fundamento est\u00e1 sobre los altos montes;<br \/>\nama Dios las puertas de Si\u00f3n<br \/>\nm\u00e1s que todas las tiendas de Jacob.<br \/>\nMuy gloriosas cosas se han dicho de ti,<br \/>\nciudad de Dios.<br \/>\n\u201cCantar\u00e9 a Rahab (Egipto)<br \/>\ny a Babilonia entre los que me conocen;<br \/>\nla Filistea y Tiro con los et\u00edopes,<br \/>\n\u00e9stos all\u00ed nacieron.<br \/>\nDe Si\u00f3n se dir\u00e1: Este y el otro all\u00ed han nacido,<br \/>\ny el Alt\u00edsimo mismo es quien la fund\u00f3.\u201d<br \/>\nEscribir\u00e1 Yahv\u00e9 en el libro de los pueblos: Este naci\u00f3 all\u00ed.<br \/>\nY cantar\u00e1n saltando de j\u00fabilo:<br \/>\n\u201cEn ti est\u00e1n mis fuentes todas.\u201d<\/p>\n<p>Entonces se cumplir\u00e1 lo que dice San Pablo: que en Cristo no hay diferencia entre jud\u00edo y gentil, porque todos son uno en Cristo69.<\/p>\n<p>  1 Exo 20:12; Exo 21:15; Exo 21:17; Exo 20:8; Exo 23:12. &#8211; 2 Cf. Exo 20:3-4; Exo 34:17. &#8211; 3 Cf. Lev 7:15-18; Lev 22:29-30. &#8211; 4 Lev 23:22; Deu 24:19-22. &#8211; 5 cf. A. Jaussen, Coutumes des \u00e1rabes au pays de Moab p.255. &#8211; 6 Exo 20:15. &#8211; 7 Exo 20:7; Exo 20:16. &#8211; 8 Cf. Exo 23:1-8; Deu 16:19-20. &#8211; 9 Cf. Lev 19:34; Deu 10:19. &#8211; 10 Rom 13:9. &#8211; 11 Mekhilta, citado por A. Clamer, o.c., c.148. &#8211; 12 Mt 8:43. &#8211; 13 Lev 20:10. &#8211; 14 Cf. Exo 22:28-29; Exo 23:16; Lev 23:10. &#8211; 15 Lev 17:10. &#8211; 16 Cf. Herodoto, III 8; Jer 9:25; A. Jaussen, o.c., p.94. &#8211; 17 Cf. 1Re 18:28. &#8211; 18 Cf. Is 44,s; Rev 13:16. &#8211; 19 Cf. Isa 19:3; Deu 18:3; 1Sa 18:3. &#8211; 20 Cf. Pro 16:31; Pro 20:29; Job 12:12; Job 29:8. &#8211; 21 Cf. A. Clamer, o.c., p.152. &#8211; 22 Cf. Exo 20:21; Exo 23:9; Deu 10:19. &#8211; 23 Ose 12:7; Amo 8:5; Isa 40:12. &#8211; 24 Pro 11:1. &#8211; 25 Lev 19:173. &#8211; 26 Mat 5:43. &#8211; 27 Luc 10:29. &#8211; 28 Lev 24:22. &#8211; 29 Num 35:15; Jos 20:9. &#8211; 30 Exo 12:19-48s; Num 9:4. &#8211; 31 Lev 20:42. &#8211; 32 Lev 16:29. &#8211; 33 Num 15:29; Num 19:40. &#8211; 34 Lev 18:26. &#8211; 35 Lev I7:12s. &#8211; 36 Deu 31:12. &#8211; 37 Deu 29:103; Jos 8:33. &#8211; 38 Exo 22:20; Exo 23:9. &#8211; 39 Lev 19:33s. &#8211; 40 Deu 14:21. &#8211; 41 Exo 20:10; Exo 23:12; Deu 5:14. &#8211; 42 Lev 25:35-37. &#8211; 43 Lev 25:44s. &#8211; 44 Lev 25:47s. &#8211; 45 Deu 10:16s. &#8211; 46 Lev 25:40. &#8211; 47 Lev 25:6. &#8211; 48 Exo 12:45. &#8211;  49 Lev 25:45.  50 Lev 25:47. &#8211; 51 Num 35:15. &#8211; 52 Exo 12:43. &#8211; 53 Lev 22:25. &#8211; 54 Deu 14:21. &#8211; 55 Deu 17:15s. &#8211;  56 Exo 34:15. &#8211; 57 Lev 25:47. &#8211; 58 Deu 23:20. &#8211; 59 Pro 5:93; Ecl 6:2. &#8211; 60 Deu 15:3. &#8211;  61 Lev 25:45. &#8211; 62 Jer 31:34; 33:8; 50:20. &#8211; 63 Jer 31:33. &#8211; 64 Isa 48:2; Isa 52:1. &#8211; 65 Isa 35:8; Isa 52:1. &#8211; 66 Isa 35:8. &#8211; 67 Isa 55:5. &#8211; 68 Isa 60:11s. &#8211; 69 Gal 3:28.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta secci\u00f3n se dan directrices detalladas para la santidad pr\u00e1ctica.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se detallan cuestiones de santidad pertenecientes a la persona individual.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Aqu\u00ed tenemos aplicaciones pr\u00e1cticas de la conducta santa en la sociedad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El car\u00e1cter social de Israel<\/p>\n<p>Este cap\u00edtulo sobresale entre los distintivos m\u00e1s ricos de la \u00e9tica del AT, junto con pasajes como Deut. 23-25; Sal. 15; Am\u00f3s 5; Miq. 6:6-8; Job 31; Eze. 18; Isa. 58. Ser\u00eda bastante provechoso estudiarlo usando una Biblia con referencias, ya que muchas de sus leyes se explican un poco m\u00e1s en Deut. y se hace eco de ellas en los Sal., Prov. y en los profetas. Incluye y se explaya en todos los Diez Mandamientos en una manera u otra, y tambi\u00e9n los condensa en lo que Jes\u00fas denomin\u00f3 el segundo mandamiento m\u00e1s grande en la ley, y al cual Pablo se refiri\u00f3 en esencia: amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo (v. 18; cf. Mat. 22:37-40; Rom. 13:8-10). Con su introducci\u00f3n bien definida (v. 2), su conclusi\u00f3n aplastante (v. 37) y su estilo conciso y notable, probablemente haya funcionado como un catecismo para su f\u00e1cil ense\u00f1anza y aprendizaje en cuanto a las responsabilidades familiares y sociales. Es un cap\u00edtulo que influy\u00f3 grandemente sobre las prioridades de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, y tambi\u00e9n est\u00e1 detr\u00e1s de algo de la carta de Stg.<\/p>\n<p>2 El cap\u00edtulo est\u00e1 encabezado con el lema de esta mitad de Lev\u00edtico: Sed santos, porque yo, Jehovah vuestro Dios, soy santo. El resto del cap\u00edtulo disipa cualquier idea de que la santidad en el AT era meramente un asunto de pureza ritual. Ten\u00eda que mostrarse en toda \u00e1rea de la vida pr\u00e1ctica: Desde la punta de la barba hasta la \u00faltima esquina de sus tierras. Por lo mismo, la santidad no era algo que uno buscaba alej\u00e1ndose de la vida diaria para refugiarse dentro de un santuario religioso. La santidad significaba transformar la vida diaria con la calidad de conducta que era absolutamente diferente de las costumbres del mundo que los rodeaba.<\/p>\n<p>3, 4 Estos vers\u00edculos combinan el quinto, cuarto y segundo mandamientos. El lugar central de la familia en la vida social de Israel est\u00e1 indicado en la prioridad que se da al respeto a los padres (incidentalmente n\u00f3tese que la madre no s\u00f3lo est\u00e1 incluida sino que se le menciona primero). La misma escala de valores se observa en Deut. 27:15, 16. El hecho de que la ley del s\u00e1bado se incluya conjuntamente con el deber de los hijos para con los padres (v. 3), y m\u00e1s adelante otra vez en conjunto con las responsabilidades de los padres para con sus hijos (vv. 29, 30), refleja el beneficio que otorgaba la ley del s\u00e1bado para la vida familiar en general. No era una simple observancia religiosa sino una instituci\u00f3n socialmente muy importante y econ\u00f3micamente proteccionista. Desacato o negligencia del principio de un d\u00eda de descanso y cesaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica se vinculaba con la ambici\u00f3n y la explotaci\u00f3n a los pobres (Am\u00f3s 8:4-6; Isa. 58), lo cual era particularmente destructivo para las familias (Miq. 2:1, 2, 9). Dichos males sociales van de la mano con la idolatr\u00eda (v. 4), ya sea del baalismo cananeo o del consumismo moderno.<\/p>\n<p>5-8 Esto pareciera como si fuera una parte de la ley del sacrificio \u201cextraviada\u201d de su contexto apropiado en la primera parte del libro. Sin embargo, la raz\u00f3n para su repetici\u00f3n aqu\u00ed en medio de un cap\u00edtulo dedicado principalmente a asuntos sociales, quiz\u00e1 sea porque los sacrificios de paz eran los sacrificios m\u00e1s sociales de todos. La carne ten\u00eda que ser consumida dentro de dos d\u00edas y compartirse con la familia, amigos y vecinos. Esto inculcaba un esp\u00edritu generoso en la comunidad, lo cual est\u00e1 de acuerdo con las leyes que siguen a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>9, 10 Las leyes de la siega (cf. 23:22; Deut. 24:19-22) eran parte del sistema israelita de bienestar social para proveer a los pobres (es decir, aquellos que no contaban con la seguridad normal de una familia; por ejemplo, las viudas y los hu\u00e9rfanos) y quienes no ten\u00edan terrenos y ten\u00edan que vivir de vender su mano de obra o habilidades (extranjeros, levitas, obreros). Al igual que esta ayuda anual, tambi\u00e9n contaban con los beneficios del diezmo trienal sobre los productos, lo cual se guardaba como alimentos para distribuirlo entre los necesitados (Deut. 14:28, 29), y el uso libre de los productos de la tierra cada siete a\u00f1os (a\u00f1o sab\u00e1tico; Ex. 23:10, 11).<\/p>\n<p>Por lo tanto, el aliviamiento de la pobreza en Israel estaba insertado dentro de las estructuras econ\u00f3micas y legales; no se dejaba como un asunto de caridad privada. Esta ley, t\u00edpica del AT, toca el asunto pero no desde una perspectiva de derechos sino de responsabilidades. Es decir, la ley presupone el derecho a espigar, pero tambi\u00e9n ordena a los terratenientes que se aseguren de que haya algo que espigar. Boaz es un modelo de esto en la pr\u00e1ctica (Rut 2).<\/p>\n<p>Aquellos que pose\u00edan terrenos (y otros recursos productivos) quiz\u00e1 no eran responsables por la condici\u00f3n cr\u00edtica de los pobres (aunque los profetas sutilmente se\u00f1alaron que su ambici\u00f3n y explotaci\u00f3n pod\u00eda haber contribuido a ello), pero s\u00ed eran responsables ante Dios para tratar de aliviarla. De este modo, esta ley coloca la posesi\u00f3n de recursos dentro de un marco del deber para con Dios y otros, y rechaza la idea que la propiedad privada es un derecho absoluto, d\u00e1ndole a uno el derecho de obtener hasta el \u00faltimo centavo como ingreso o ganancia en base a las propiedades personales. Ser\u00eda algo c\u00f3mico pensar que en la econom\u00eda agr\u00edcola moderna esta ley prohibiera la eficiencia de la cosecha combinada. El punto es que, cualquiera sea el sistema econ\u00f3mico, debe haber provisi\u00f3n adecuada para los pobres. La propiedad confiere responsabilidades, no s\u00f3lo privilegios. Y este es el significado pr\u00e1ctico de la santidad.<\/p>\n<p>11-18 La responsabilidad ante Dios con respecto al pr\u00f3jimo tambi\u00e9n es el tema de estos vers\u00edculos. Cubren una amplia gama de asuntos sociales, pero est\u00e1n unidos por la repetici\u00f3n de Yo, Jehovah (vv. 12, 14, 16, 18). Esto muestra claramente que el \u201csegundo gran mandamiento\u201d: de amar al pr\u00f3jimo (v. 18), inevitablemente refleja el primero: amar y temer a Dios. En 1 Jn. 4:20, 21 se capta bastante bien el \u00e9nfasis de estos vers\u00edculos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no fue el \u00fanico que mostr\u00f3 la profunda pertinencia de la ley. El octavo, noveno y tercer mandamientos est\u00e1n resumidos dentro de los vv. 11 y 12, y manifiestan su pertinencia en relaci\u00f3n con cualquier forma de enga\u00f1o o decepci\u00f3n en general; y en las relaciones de empleo en particular. En 6:2-7 ya se hab\u00eda se\u00f1alado todo ese tipo de conducta como \u201cinfidelidad contra Jehovah\u201d. En Israel, los juramentos que involucraban el nombre de Dios se usaban para cerrar contratos y otros compromisos. Por lo mismo, el no cumplir dichos arreglos deshonraba a Dios al mismo tiempo que defraudaba a la otra parte. Aprovecharse de la labor de una persona para despu\u00e9s no pagarle adecuada o prontamente era equivalente a robar (v. 13; cf. Jer. 22:13).<\/p>\n<p>En muchas partes del mundo la clase obrera a\u00fan es el sector m\u00e1s vulnerable y explotado econ\u00f3micamente hablando. La aplicaci\u00f3n de una legislaci\u00f3n aunque sea m\u00ednima como el v. 13b, la cual por lo menos permite que el obrero compre su comida de la tarde y no se vaya a la cama con hambre, transformar\u00eda la vida de millones. Deut. 24:14, 15 tambi\u00e9n insiste en que la ley debe aplicarse a los emigrantes o \u201ctrabajadores-forasteros\u201d, uno de los grupos m\u00e1s explotados, tanto en el mundo antiguo como en el moderno. Jes\u00fas us\u00f3 la condici\u00f3n cr\u00edtica de dicha gente para ilustrar un grado de generosidad mucho m\u00e1s alto, aun m\u00e1s all\u00e1 de las demandas legales (Mat. 20:1-16). De nuevo, el AT por lo general preserva la dignidad de los derechos (en este caso los derechos de los trabajadores) en forma de responsabilidades. De igual manera, los derechos humanos de los minusv\u00e1lidos se expresan en el mandamiento de no burlarse o aprovecharse de ellos (cf. Deut. 27:18; Prov. 17:5). Esto tambi\u00e9n es santidad.<\/p>\n<p>La santidad demanda justicia en la comunidad local (vv. 15-18). En el Israel de anta\u00f1o, la administraci\u00f3n de la justicia estaba en las manos de los ancianos de cada vecindario. Por eso era vital que su integridad no fuera maleada por el favoritismo (v. 15), las malas intenciones o el falso testimonio entre el p\u00fablico en general (v. 16). La traducci\u00f3n: No atentar\u00e1s contra la vida de tu pr\u00f3jimo es un buen consejo, pero no transmite lo que el heb. significa. La frase realmente se refiere a la acci\u00f3n del tribunal que amenazaba a alguien con un castigo capital. As\u00ed que la armon\u00eda de una comunidad depend\u00eda no s\u00f3lo de \u201clos profesionales\u201d, sino de la conducta apropiada de todos al evitar la calumnia, el odio, la venganza y hasta el rencor. (El v. 17a debiera disipar cualquier malentendido en cuanto a que la ley del AT s\u00f3lo se preocupaba con asuntos externos, y que Cristo fue el primero en condenar el pecado del coraz\u00f3n.) En la sociedad actual es muy com\u00fan culpar a los tribunales, la polic\u00eda y a los trabajadores sociales de todos los males existentes, mientras que al mismo tiempo se trata de ignorar la verdadera ra\u00edz del malestar de cualquier sociedad. Por lo tanto, el contexto del segundo gran mandamiento nos muestra que amar a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos no es s\u00f3lo un asunto de sentimientos privados o generosidad interpersonal, sino de \u00e9tica social pr\u00e1ctica en la arena p\u00fablica, incluyendo el proceso legal. Esto tambi\u00e9n es santidad.<\/p>\n<p>19 La santidad que tom\u00f3 una forma distintiva en el \u00e1rea social tambi\u00e9n deb\u00eda reflejarse simb\u00f3licamente. En las leyes sobre los animales limpios e inmundos pudo observarse que era una prioridad sacerdotal el evitar todo tipo de mezclas desnaturalizadas de las diversas clases. Las tres normas en este vers\u00edculo surgen del mismo inter\u00e9s. La separaci\u00f3n religiosa de Israel se reflejaba por observar algunas separaciones pr\u00e1cticas en la vida ordinaria. La validez de dichas normas caduc\u00f3 para los cristianos al mismo tiempo que las leyes sobre la comida; es decir, cuando la distinci\u00f3n entre jud\u00edos y gentiles fue abolida en Cristo (ver discusi\u00f3n sobre el cap. 11).<\/p>\n<p>20-22 T\u00e9cnicamente, en Israel el adulterio consist\u00eda de relaciones sexuales entre un hombre y una mujer casada o una mujer prometida para casamiento (Deut. 22:22-24). Si la mujer que estaba por casarse era una esclava que a\u00fan no hab\u00eda sido redimida (es decir, libre), t\u00e9cnicamente todav\u00eda era propiedad de su amo; a\u00fan no era considerada completamente una esposa o novia que fuera libre. As\u00ed que, seg\u00fan la ley, la ofensa no era considerada como adulterio. Sin embargo, el mal moral del acto se se\u00f1alaba por los requerimientos de una ofrenda por la culpa, la que por definici\u00f3n tambi\u00e9n demandaba restituci\u00f3n a las partes perjudicadas. De esta manera se reconoce tanto la dimensi\u00f3n vertical como la horizontal de la ofensa.<\/p>\n<p>23-25 La santidad requer\u00eda consagrar completamente a Dios toda la vida, las posesiones, los recursos y acciones. En las cosas materiales esto inclu\u00eda el diezmo de los productos, la ofrenda de las primicias a Dios (Exo. 23:19; Deut. 26:1-15) y la consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos de los animales (Exo. 34:19, 20; Deut. 15:19-23). Esta ley ampliaba el principio hasta incluir los \u00e1rboles frutales, los cuales tomaban unos cuantos a\u00f1os antes de alcanzar su potencialidad de dar fruto que valiera la pena. El fruto del cuarto a\u00f1o deb\u00eda ser considerado como \u201clos primeros frutos\u201d.<\/p>\n<p>26-31 El enfoque principal de la mayor parte de esta secci\u00f3n es el excluir ritos y pr\u00e1cticas que estuvieran asociados con la religi\u00f3n pagana de los cananeos, particularmente aquellos que deformaban f\u00edsica y moralmente. El abuso del cuerpo en nombre de la religi\u00f3n es una aberraci\u00f3n humana bastante extendida. El AT, con su alta perspectiva en cuanto a lo bueno del cuerpo como creaci\u00f3n de Dios, no lo permit\u00eda. El NT refuerza el principio con la afirmaci\u00f3n de que el cuerpo del cristiano es templo del Esp\u00edritu Santo (1 Cor. 6:19, 20).<\/p>\n<p>32 El honor al anciano es caracter\u00edstico de la preocupaci\u00f3n que muestran las leyes del AT por los grupos de personas que pudieran ser vulnerables a un pobre trato por la sociedad; otros ejemplos ser\u00edan los hijos (cf. v. 29), los emigrantes o extranjeros (vv. 32, 33), los minusv\u00e1lidos (v. 14) y los que no ten\u00edan casa (viudas y hu\u00e9rfanos). La sociedad que pierde respeto por Dios (v. 32b) r\u00e1pidamente pierde ese respeto profundo y sagrado por la vida humana que protege a aquellos de quienes de otra manera se pudiera prescindir (tales como los que a\u00fan no han nacido, los ni\u00f1os y los ancianos). Parte de la tragedia ir\u00f3nica de Job fue que habiendo sido muy cuidadoso en su defensa de dichos grupos, \u00e9l mismo lleg\u00f3 a ser v\u00edctima de exclusi\u00f3n y burla a causa de su enfermedad (cf. Job 29:7-17 con 30:1, 9, 10).<\/p>\n<p>33, 34 El mismo principio se aplica a esta trascendente ley. El AT a menudo es criticado por proyectar una actitud exclusivista y negativa para con las naciones extranjeras adyacentes a Israel y por su insistencia en la separaci\u00f3n de Israel, tanto que f\u00e1cilmente se pasa por alto el sorprendente \u00e9nfasis en la ley israelita sobre el trato justo y compasivo para los extranjeros que viv\u00edan entre el pueblo de Israel. Esta es una de muchas leyes (Exo. 12:48 ss.; 22:21; 23:9; Deut. 10:18 ss.; 14:29; 24:14, 17; 27:19; cf. Sal. 146:9; Job 29:16). Esta igualdad ante la ley era un principio que abarcaba tanto el ser incluidos en los beneficios del sistema de sacrificios (N\u00fam. 15:15 ss.; 26) y de las fiestas anuales (Deut. 16:11, 14), como tambi\u00e9n la responsabilidad por sus actos (24:16, 22; N\u00fam. 15:27-31).<\/p>\n<p>Es asombroso descubrir esta expl\u00edcita igualdad legal para los extranjeros en la ley del antiguo Israel en vista de su ausencia, hasta relativamente hace poco, en la legislaci\u00f3n de los pa\u00edses modernos. Y aun donde existen leyes para la igualdad racial, la pr\u00e1ctica real en la sociedad y de los funcionarios p\u00fablicos deja mucho que desear. Esta ley tiene una poderosa pertinencia moral en relaci\u00f3n con los asuntos apremiantes de los derechos y el trato de las minor\u00edas \u00e9tnicas, refugiados, obreros emigrantes, los que buscan asilo, etc. De hecho, su fuerza moral est\u00e1 al mismo nivel del segundo gran mandamiento en la ley, ya que el mandato de lo amar\u00e1s como a ti mismo (hablando del extranjero, v. 34) est\u00e1 parafraseado casi id\u00e9nticamente al v. 18. Tambi\u00e9n tiene la misma sanci\u00f3n (Yo, Jehovah, vuestro Dios) y la motivaci\u00f3n adicional de la propia experiencia de Israel en cuanto a opresi\u00f3n y liberaci\u00f3n. Y esto tambi\u00e9n es santidad.<\/p>\n<p>35, 36 Por \u00faltimo, la santidad debe gobernar el mundo de los negocios y del mercado. La preocupaci\u00f3n de Dios por la justicia econ\u00f3mica y la honestidad comercial iguala su inter\u00e9s por la integridad e imparcialidad en el sistema legal. Por supuesto, ambas preocupaciones van de la mano ya que en Israel (como todav\u00eda en muchas partes del mundo) quienes monopolizaban el comercio tambi\u00e9n pod\u00edan corromper los tribunales. Los que mayor \u00e9xito ten\u00edan en defraudar en los negocios eran aquellos que pod\u00edan confabularse con las autoridades, ya sea con los polic\u00edas corruptos de la localidad, los respetados comerciantes o grupos legales. Todo tipo de deshonestidad, desde un puesto en el mercado hasta el intercambio internacional, es abominaci\u00f3n a los ojos de Dios (ver Deut. 25:13-15); es el mismo t\u00e9rmino que se aplica a las perversiones sexuales y al abuso de ni\u00f1os (ver tambi\u00e9n Am\u00f3s 8:5; Miq. 6:10; Jer. 5:1; Prov. 20:10, 23). Es con esta perspectiva que los cristianos deben preocuparse de la injusta desproporci\u00f3n de la econom\u00eda mundial y la deuda de los pa\u00edses del Tercer Mundo.<\/p>\n<p>Este cap\u00edtulo sobresale por su amplio y profundo discernimiento moral. Alude a los pensamientos del coraz\u00f3n y a las acciones del cuerpo, la conducta privada y p\u00fablica, y casi toca todas las \u00e1reas principales de la vida social en una comunidad. La aplicaci\u00f3n de algunas de sus leyes transformar\u00eda la vida de millones en el mundo actual. Y cuanto m\u00e1s reflexiona uno sobre el asunto, m\u00e1s se da cuenta de que aparentemente muchos cristianos ni siquiera se acercan a las normas propuestas siglos antes de Cristo (sin mencionar lo que Cristo expresara sobre el asunto en el Serm\u00f3n del monte).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>19.9, 10 Esta ley era una protecci\u00f3n para el pobre y el extranjero y un recordatorio de que la tierra pertenec\u00eda a Dios; las personas s\u00f3lo la cuidaban. Leyes como estas mostraban la generosidad y liberalidad de Dios. Como pueblo de Dios, los israelitas ten\u00edan que reflejar su naturaleza y caracter\u00edsticas en sus actitudes y acciones. Rut y Noem\u00ed fueron dos personas que se beneficiaron de esta ley misericordiosa (Rth 2:2).19.9, 10 Dios instruy\u00f3 a los hebreos para que proveyeran para los necesitados. Les exigi\u00f3 que dejaran los bordes de sus campos sin cosechar, para proporcionar comida a los viajeros y a los pobres. Es muy f\u00e1cil ignorar al pobre u olvidar a aquellos que tienen menos que nosotros. Pero Dios desea la generosidad. \u00bfEn qu\u00e9 manera puede usted dejar los \u00abbordes de sus campos\u00bb para aquellos que padecen necesidad?19.10-35 \u00abNo&#8230;\u00bb Algunas personas creen que la Biblia no es m\u00e1s que eso, el libro de los \u00abno\u00bb. Pero Jes\u00fas resumi\u00f3 h\u00e1bilmente todas estas reglas cuando dijo que amara a Dios con todo su coraz\u00f3n y a su pr\u00f3jimo como a usted mismo. A estos los llam\u00f3 los m\u00e1s grandes mandamientos o reglas de todos (Mat 22:34-40). Si cumplimos el simple mandato de Jes\u00fas, nos encontraremos cumpliendo todas las otras leyes.19.32 A menudo la gente encuentra muy f\u00e1cil descartar las opiniones de los ancianos y evitar visitarlos. Pero el que Dios haya ordenado a los israelitas que respetaran y honraran a los ancianos muestra la seriedad con la que debemos tomar la responsabilidad de respetar a las personas m\u00e1s viejas que nosotros. Su sabidur\u00eda obtenida por su experiencia puede librarnos de muchas ca\u00eddas.19.33, 34 \u00bfC\u00f3mo se siente cuando se encuentra con extranjeros, especialmente aquellos que no hablan su idioma? \u00bfSe impacienta? \u00bfPiensa o act\u00faa como si debieran regresarse por donde vinieron? \u00bfSe ve tentado a aprovecharse de ellos? Dios dice que trate a los extranjeros como tratar\u00eda a sus conciudadanos, que los ame como se ama a s\u00ed mismo. En realidad, todos somos extranjeros en este mundo, ya que s\u00f3lo es nuestro hogar temporal. Vea a los extra\u00f1os, extranjeros y reci\u00e9n llegados como oportunidades para demostrar el amor de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] 1 Pe 1, 16; Lev 11, 44.[9] Los rabinos dicen que se debe dejar para los pobres al menos una sexag\u00e9sima parte de las espigas y lo mismo en las vi\u00f1as y olivares. Esta parece que fue la costumbre entre los israelitas.[17] Corr\u00edgele clara y fraternalmente, dile en qu\u00e9 te ha agraviado y no mantengas el odio en tu coraz\u00f3n.[18] Ni en privado ni en juicio debes desear la venganza para desfogar tu odio y rencor. Amar\u00e1s a tu amigo se entiende como el pr\u00f3jimo, por consiguiente, todos los hombres.[23] En los tres primeros a\u00f1os.[26] Los gentiles trataban de averiguar el futuro por el canto de las aves, el vuelo y la manera de comer, entre otros.[27] Los ammonitas, idumeos y moabitas se cortaban el cabello en la parte inferior de la cabeza, dej\u00e1ndolo en la parte superior, donde formaba una corona. Esto y la manera de cortarse la barba eran una superstici\u00f3n, en obsequio de sus \u00eddolos. Jer 9, 26; 25, 23.[28] Los gentiles cre\u00edan aplacar a los dioses infernales en el duelo de las personas que amaban con la sangre de estas incisiones. Jer 16, 6; 40, 5; Ez 5, 1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo: Una repetici\u00f3n de varias leyes, Lev 19:1-37. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Las leyes sobre una vida santa en la comunidad de la fe parecen muy variadas y desorganizadas. Pero reflejan tres temas principales: (1) fidelidad y amor a Jehov\u00e1; (2) fidelidad y amor en las relaciones personales; (3) &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-191-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lev\u00edtico 19:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3908","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3908"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3908\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}