{"id":4096,"date":"2022-06-19T10:01:31","date_gmt":"2022-06-19T15:01:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-251-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T10:01:31","modified_gmt":"2022-06-19T15:01:31","slug":"comentario-de-levitico-251-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-251-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 25:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s en el monte Sina\u00ed, diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span class='bible'>\u00c9xo 19:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 1:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 10:11<\/span>, <span class='bible'>N\u00fam 10:12<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 4:24<\/span>, <span class='bible'>G\u00e1l 4:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El d\u00eda de reposo del s\u00e9ptimo a\u00f1o,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 25:1-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El jubileo en el quintoag\u00e9simo a\u00f1o,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 25:8-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Cuidado en las ventas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 25:14-17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La bendici\u00f3n de obediencia,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 25:18-22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El rescate de la tierra vendida,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 25:23-28<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>De las casas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 25:29-34<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Compasi\u00f3n para los pobres,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 25:35-38<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El uso de esclavos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 25:39-46<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La redenci\u00f3n de los siervos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 25:47-55<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>en el monte de Sina\u00ed<\/b>\u00a0fue donde Dios dio el pacto. As\u00ed lo que sigue era parte del pacto y deb\u00eda observarse para mantener la fe en Dios.<\/p>\n<p> <\/p>\n<table cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0pt\" style=\"width:432pt;border-collapse:collapse\">\n<colgroup>\n<col width=\"288\" \/>\n<col width=\"288\" \/><\/colgroup>\n<tr align=\"left\" valign=\"top\">\n<td style=\"width:215pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">\u00a0<b>PERSPECTIVA<\/b><\/p>\n<p> <\/td>\n<td style=\"width:215pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>El a\u00f1o de Jubileo<\/b><\/p>\n<p> <\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<table cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0pt\" style=\"width:432pt;border-collapse:collapse\">\n<colgroup>\n<col width=\"576\" \/><\/colgroup>\n<tr align=\"left\" valign=\"top\">\n<td style=\"width:431pt;border-top: 1pt solid #000000;border-right: 1pt solid #000000;border-bottom: 1pt solid #000000;border-left: 1pt solid #000000\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:-18pt;margin-left:18pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">\u2022 El a\u00f1o de Jubileo de Israel ocurr\u00eda cada a\u00f1o cincuenta (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 25:9<\/span><\/span>). Era como un a\u00f1o sab\u00e1tico (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 25:3-7<\/span><\/span>) salvo que ten\u00eda el prop\u00f3sito de devolver la propiedad y las tierras a sus due\u00f1os originales y los esclavos a sus familias (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 25:10<\/span><\/span>). Esto significaba que dos veces en un siglo se nivelaba la econom\u00eda de Israel, aunque de ning\u00fan modo se redistribu\u00eda. El punto era que ninguna familia perd\u00eda permanentemente sus tierras ante sus acreedores, y nadie perd\u00eda definitivamente su libertad debido a la esclavitud.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:-18pt;margin-left:18pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">\n<p><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt;background-color:#FFFF00\">\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>25. Ordenaciones Complementarias.<\/p>\n<p>El A\u00f1o Sab\u00e1tico (1-7).<br \/>\n1Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s en el monte Sina\u00ed, diciendo: 2\u201cHabla a los hijos de Israel y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra que Yahv\u00e9 os da, descansar\u00e1 la tierra; ser\u00e1 un descanso en honor de Yahv\u00e9. 3Seis a\u00f1os sembrar\u00e1s tu campo y seis a\u00f1os vendimiar\u00e1s tu vi\u00f1a y recoger\u00e1s sus productos; 4pero el s\u00e9ptimo ser\u00e1 un s\u00e1bado de descanso para la tierra, s\u00e1bado en honor de Yahv\u00e9. Ni sembrar\u00e1s en \u00e9l tu campo, ni podar\u00e1s tu vi\u00f1a, 5ni recoger\u00e1s lo que de s\u00ed dieren; ni el trigo que d\u00e9 tu campo ni las uvas que d\u00e9 tu vi\u00f1a las vendimiar\u00e1s; ser\u00e1 para la tierra a\u00f1o de descanso. 6Lo que la tierra diere de s\u00ed os servir\u00e1 de comida a ti, a tu siervo y a tu sierva, a tu jornalero y al extranjero que habita contigo, 7a tus bestias y a los animales de tu tierra; todo su producto os servir\u00e1 de alimento.<\/p>\n<p>Es principal\u00edsimo en la legislaci\u00f3n mosaica el precepto sab\u00e1tico, que impone al hombre la santificaci\u00f3n del s\u00e9ptimo d\u00eda por medio del descanso. Una aplicaci\u00f3n de este mismo principio es la santificaci\u00f3n del a\u00f1o s\u00e9ptimo por el descanso de la tierra. El uso de dejar en barbecho la tierra se halla vigente todav\u00eda en Palestina, como en otras partes de terrenos pobres. En Israel se regulaba este uso por el precepto sab\u00e1tico. As\u00ed, en Exo 23:10s se lee que no se sembrar\u00e1 la tierra el a\u00f1o s\u00e9ptimo, ni se coger\u00e1 la aceituna, ni se vendimiar\u00e1 la vi\u00f1a. No parece que este precepto imponga la simultaneidad general, de suerte que en el mismo a\u00f1o se dejen sin cultivar todas las tierras y sin recoger todos los frutos de todos los olivares y vi\u00f1as. Esto, fuera del problema econ\u00f3mico que implica, traer\u00eda consigo otro problema moral, la holganza de la poblaci\u00f3n agr\u00edcola durante un a\u00f1o. Sin embargo, en el Lev\u00edtico semejante precepto reviste un car\u00e1cter religioso; la tierra descansar\u00e1 al a\u00f1o s\u00e9ptimo en honor de Yahv\u00e9; no habr\u00e1 en ese a\u00f1o ni sementera, ni poda de \u00e1rboles, ni recolecci\u00f3n de frutas; las familias vivir\u00e1n de lo que den la tierra y los \u00e1rboles espont\u00e1neamente y de las reservas del a\u00f1o sexto, que Dios promete sobremanera abundante (v.21). Esta promesa dice bien claro que el descanso sab\u00e1tico es aqu\u00ed simult\u00e1neo para toda la tierra. En la restauraci\u00f3n de Nehem\u00edas1, el pueblo se compromete a \u201cliberar la tierra el a\u00f1o s\u00e9ptimo\u201d; y que se puso luego en pr\u00e1ctica lo vemos por 1Ma 6:49, donde se consignan las dificultades por que pasaba el pueblo aquel \u201ca\u00f1o de reposo de la tierra,\u201d por lo que \u201cescaseaban los v\u00edveres en los almacenes,\u201d no pudiendo as\u00ed atender a los muchos que se hab\u00edan refugiado en Judea huyendo de los gentiles. Flavio Josefo nos habla tambi\u00e9n varias veces de la vigencia de esta ley2. Con todo esto, creemos que esta deducci\u00f3n del precepto sab\u00e1tico, aplicado a la tierra, deb\u00eda encontrar graves dificultades en la pr\u00e1ctica. En Lev 26:345 se anuncia que en los d\u00edas de la cautividad \u201cla tierra disfrutar\u00e1 de sus s\u00e1bados todo el tiempo que durase su soledad y est\u00e9is vosotros en la tierra de vuestros enemigos.\u201d Estas palabras parecen indicar que la ley no se observaba como entonces se observar\u00e1. De hecho, en el tiempo anterior al exilio babil\u00f3nico apenas se alude al cumplimiento de esta extra\u00f1a ley3.<\/p>\n<p>A\u00f1o Jubilar (8-22).<br \/>\n8Contar\u00e1s siete semanas de a\u00f1os, siete veces siete a\u00f1os, viniendo a ser el tiempo de las siete semanas de cuarenta y nueve a\u00f1os. 9El d\u00eda d\u00e9cimo del s\u00e9ptimo mes har\u00e1s que resuene el sonido de la trompeta, el sonido de la expiaci\u00f3n; har\u00e9is resonar el sonido de la trompeta por toda vuestra tierra, 10y santificar\u00e9is el a\u00f1o cincuenta, y pregonar\u00e9is la libertad por toda la tierra para todos los habitantes de ella. Ser\u00e1 para vosotros jubileo, y cada uno de vosotros recobrar\u00e1 su propiedad, volver\u00e1 a su familia.11El a\u00f1o cincuenta ser\u00e1 para vosotros jubileo; no sembrar\u00e9is ni recoger\u00e9is lo que de s\u00ed diere la tierra, ni vendimiar\u00e9is la vi\u00f1a no podada; 12porque es el jubileo, que ser\u00e1 sagrado para vosotros. Comer\u00e9is el fruto que de s\u00ed dieren los campos. 13En este a\u00f1o jubilar volver\u00e1 cada uno a su posesi\u00f3n. 14Si vend\u00e9is a vuestro pr\u00f3jimo o le compr\u00e1is alguna cosa, que nadie perjudique a su hermano. 15 Comprar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo conforme al n\u00famero de a\u00f1os transcurridos despu\u00e9s del jubileo, y conforme al n\u00famero de a\u00f1os de cosecha te vender\u00e1 \u00e9l a ti. 16Cuantos m\u00e1s a\u00f1os queden, tanto m\u00e1s aumentar\u00e1s el precio; cuantos menos queden, tanto m\u00e1s lo bajar\u00e1s, porque es el n\u00famero de las cosechas lo que se vende. 17Que nadie de vosotros defraude a su hermano; teme a tu Dios, porque yo soy Yahv\u00e9, vuestro Dios. 18Cumplid mis leyes y poned por obra mis mandamientos, guardadlos y vivir\u00e9is seguros en la tierra. 19La tierra dar\u00e1 sus frutos, comer\u00e9is a saciedad y habitar\u00e9is en ella en seguridad. 20Si pregunt\u00e1is: \u00bfQu\u00e9 comeremos el a\u00f1o s\u00e9ptimo, pues que no sembramos ni cosechamos nuestros frutos?, 21yo os mandar\u00e9 mi bendici\u00f3n el a\u00f1o sexto, y producir\u00e1 frutos para tres a\u00f1os. 22Sembrar\u00e9is el a\u00f1o octavo y comer\u00e9is de la cosecha a\u00f1eja; hasta la cosecha del a\u00f1o venidero comer\u00e9is frutos a\u00f1ejos.<\/p>\n<p>Es \u00e9sta otra nueva aplicaci\u00f3n del mismo principio sab\u00e1tico. Pasadas siete semanas de a\u00f1os, el a\u00f1o siguiente, que ser\u00e1 el quincuag\u00e9simo, ser\u00e1 a\u00f1o de jubileo. Se le anunciar\u00e1 en toda la tierra al sonido de trompeta, y en \u00e9l no se sembrar\u00e1 la tierra, no se vendimiar\u00e1 la vi\u00f1a, y vivir\u00e1n todos de lo que \u00e9sta produjera espont\u00e1neamente. En este a\u00f1o, las propiedades volver\u00e1n a la familia a quien antes hab\u00edan pertenecido. De aqu\u00ed resulta l\u00f3gico que al venderlas se tase su valor en proporci\u00f3n a los a\u00f1os que falten hasta el jubileo. Esta ley se funda en el principio de que la tierra es propiedad de Yahv\u00e9, el cual la concede en usufructo a su pueblo, repartida entre familias. Para impedir la alteraci\u00f3n de este reparto y la acumulaci\u00f3n de la riqueza en manos de pocos, el legislador establece este rescate de las propiedades vendidas. En las tribus n\u00f3madas de la regi\u00f3n de Moab se reparte cada a\u00f1o la tierra que cada uno ha de cultivar. Tambi\u00e9n se cuenta de algunos pueblos que cada cierto n\u00famero de a\u00f1os hacen esto mismo con la tierra, que consideran propiedad de la comunidad. La aplicaci\u00f3n de esta ley jubilar deb\u00eda tropezar con graves inconvenientes. Primero, porque el a\u00f1o cincuenta sigue inmediatamente al s\u00e9ptimo, que es de descanso sab\u00e1tico. Todav\u00eda ser\u00edan m\u00e1s graves las dificultades originadas de las alteraciones que en el espacio de cincuenta a\u00f1os se pueden introducir en las familias, de las cuales unas desaparecen y otras se multiplican, y no se sabr\u00eda en muchos casos a qui\u00e9n hab\u00edan de volver las propiedades, tanto m\u00e1s cuanto que esta devoluci\u00f3n se hac\u00eda sin indemnizaci\u00f3n alguna. Tampoco esta ley representar\u00eda un est\u00edmulo para mejorar las tierras con el trabajo. Cuanto a su vigencia, no tenemos en la Biblia ni en las otras fuentes hist\u00f3ricas noticia alguna que nos asegure de ello. Parece una ley ideal que nunca tuvo cumplimiento. Los profetas condenan con frecuencia la ambici\u00f3n de los ricos por extender sus propiedades, como si quisieran habitar ellos solos en la tierra4. Tal vez esta ley, como otras, no significa m\u00e1s que la expresi\u00f3n de un principio de orden moral o jur\u00eddico. Este principio ser\u00eda que, habiendo sido otorgada la tierra por Dios a su pueblo, \u00e9ste deb\u00eda considerarla como simple colono y sentirse obligado a pagar su renta a Dios, representado en los sacerdotes.<\/p>\n<p>El Rescate de las Propiedades (23-34).<br \/>\n23Las tierras no se vender\u00e1n a perpetuidad, porque la tierra es m\u00eda, y vosotros sois en lo m\u00edo peregrinos y extranjeros. 24En todo el territorio de vuestra posesi\u00f3n dar\u00e9is derecho a redimir la tierra. 25Si tu hermano empobreciere y vendiere algo de su propiedad, vendr\u00e1 el que tenga derecho, su pariente m\u00e1s pr\u00f3ximo, y rescatar\u00e1 lo vendido por su hermano. 26Si no tuviere rescatador, que busque \u00e9l con qu\u00e9 hacer el rescate; 27entonces descontar\u00e1 los a\u00f1os desde la venta y pagar\u00e1 al comprador lo que reste, volviendo a su propiedad. 28Si no halla de qu\u00e9 pagar el resto, lo vendido quedar\u00e1 en poder del comprador hasta el a\u00f1o del jubileo, y entonces ser\u00e1 libre, y el vendedor tornar\u00e1 a entrar en su propiedad. 29Si vendiere uno una casa en ciudad amurallada, tendr\u00e1 derecho al rescate durante un a\u00f1o a partir de la venta; su derecho al rescate durar\u00e1 un a\u00f1o entero. 30Si la casa situada en una ciudad amurallada no es rescatada dentro del a\u00f1o completo, ser\u00e1 por siempre del que la compr\u00f3 y de sus descendientes; no quedar\u00e1 libre el a\u00f1o del jubileo. 31Las casas de los pueblos no amurallados ser\u00e1n tenidas como feudo de la tierra, podr\u00e1n ser rescatadas y ser\u00e1n liberadas el a\u00f1o del jubileo. 32Por lo que hace a las ciudades de los levitas, las casas que en ellas tengan los levitas ser\u00e1n perpetuamente rescatables. 33Cuando la casa de un levita no fuere rescatada, la casa vendida en ciudad, de las que les han sido dadas, quedar\u00e1 liberada en el jubileo, porque las casas de los levitas en sus ciudades son su posesi\u00f3n en medio de los hijos de Israel. 34Los campos situados en derredor de las ciudades de los levitas no podr\u00e1n venderse, pues son su posesi\u00f3n a perpetuidad.<\/p>\n<p>Esta propiedad fundamental de Yahv\u00e9 sobre las tierras de los israelitas aparece tambi\u00e9n en el derecho de rescate que cada israelita tiene de sus tierras vendidas. As\u00ed, el que ha vendido algo por necesidad tiene derecho a recuperarlo por s\u00ed o por un pariente antes del a\u00f1o jubilar pagando el importe correspondiente a su valor conforme a los a\u00f1os que quedan para este a\u00f1o de liberaci\u00f3n y retorno. En todo caso, si el que la vendi\u00f3 no puede recuperarla por falta de medios econ\u00f3micos, la tierra volver\u00e1 a \u00e9l en el a\u00f1o jubilar. El pariente que rescata lo vendido es llamado go&#8217;el, t\u00e9rmino que viene a significar liberador, y en la Biblia tiene varios sentidos, pues se aplica al pariente que debe vengar la sangre de un familiar5, al que tiene que casarse con la viuda de su pariente difunto6 y al que libera a su pariente esclavizado7.<br \/>\n\tRespecto del rescate de las casas vendidas, el legislador distingue entre casas de ciudades amuralladas y casas de la campi\u00f1a (v.29-30). En el primer caso, una vez vendida la casa, el vendedor tiene derecho a recuperarla en el plazo de un a\u00f1o despu\u00e9s de la venta. Una vez transcurrido el a\u00f1o despu\u00e9s de la venta, la casa, si no ha sido recuperada, queda propiedad del. comprador a perpetuidad, pues no le afecta en este caso el rescate del a\u00f1o jubilar (v.30). En cambio, las casas rurales forman parte de la propiedad rural, y, por tanto, siguen la suerte de \u00e9stas, es decir, pueden ser rescatadas en todo tiempo, y, en todo caso, en el a\u00f1o jubilar vuelven a su antiguo propietario (v.31). Las casas de los levitas, aunque est\u00e9n en zonas urbanas o ciudades amuralladas, est\u00e1n sujetas a rescate en todo tiempo, como los bienes rurales. Son propiedad de Yahv\u00e9 de un modo particular y no pueden ser enajenadas a perpetuidad. Los campos que rodean las ciudades lev\u00edticas no pueden ser enajenados ni moment\u00e1neamente.<\/p>\n<p>Rescate de los Siervos (35-55).<br \/>\n35Si empobreciere tu hermano y te tendiere su mano, ac\u00f3gele y viva contigo como extranjero y peregrino; 36no le dar\u00e1s tu dinero a usura ni de tus bienes a ganancia. Terne a tu Dios y viva contigo tu hermano. 37No le prestes tu dinero a usura ni tus v\u00edveres a ganancia. 38Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios, que os saqu\u00e9 de la tierra de Egipto para daros la tierra de Cana\u00e1n para ser vuestro Dios. 39Si empobreciere tu hermano cerca de ti y se te vende, no le trates como siervo; 40sea para ti como mercenario; te servir\u00e1 hasta el a\u00f1o del jubileo. 41 Saldr\u00e1 de tu casa \u00e9l y sus hijos con \u00e9l, y volver\u00e1 a su familia, entrando de nuevo en la propiedad de sus padres. 42Porque son siervos m\u00edos que saqu\u00e9 yo de la tierra de Egipto y no han de ser vendidos como esclavos. 43No los dominar\u00e1s duramente, sino que temer\u00e1s a Yahv\u00e9, tu Dios. 44Los esclavos o esclavas que tengas, tomadlos de las gentes que est\u00e1n en derredor vuestro; de ellos comprar\u00e9is siervos y siervas. 45Tambi\u00e9n podr\u00e9is comprar de entre los hijos de los extranjeros que viven con vosotros y de entre los que de su linaje han nacido en medio de vosotros, y ser\u00e1n propiedad vuestra. 46Se los dejar\u00e9is en herencia a vuestros hijos despu\u00e9s de vosotros, como posesi\u00f3n hereditaria, sirvi\u00e9ndoos de ellos siempre; pero de vuestros hermanos, los hijos de Israel, ninguno de vosotros ser\u00e1 para su hermano un amo duro. 47Si el extranjero o peregrino que vive en medio de vosotros se enriqueciere, y un hermano tuyo cerca de \u00e9l empobreciere, y se vendiere al extranjero que vive contigo o a uno de su linaje, 48tendr\u00e1 derecho a su rescate despu\u00e9s de haberse vendido; cualquiera de sus hermanos podr\u00e1 redimirle; 49su t\u00edo, o el hijo de su t\u00edo, o un pariente pr\u00f3ximo podr\u00e1 redimirle; o si \u00e9l ganare con qu\u00e9, \u00e9l mismo se redimir\u00e1. 50Contar\u00e1 al que le compr\u00f3 los a\u00f1os desde su venta al a\u00f1o del jubileo, y el precio de venta se computar\u00e1 seg\u00fan el n\u00famero de a\u00f1os, valorando sus jornadas de trabajo como las de un jornalero. 51Si quedan todav\u00eda muchos a\u00f1os, pagar\u00e1 su rescate conforme al n\u00famero de esos a\u00f1os, pagar\u00e1 el precio en que se vendi\u00f3; 52si quedan pocos a\u00f1os hasta el d\u00eda del jubileo, har\u00e1 la cuenta, y conforme al n\u00famero de esos a\u00f1os pagar\u00e1 su rescate. 53Le tratar\u00e1 como a un ajustado por a\u00f1o, y no consentir\u00e1s que a tus ojos le trate su amo con dureza. 54Si no es rescatado por sus parientes, quedar\u00e1 libre el a\u00f1o del jubileo, \u00e9l y sus hijos consigo. 55Porque son m\u00edos los hijos de Israel, son siervos m\u00edos, que saqu\u00e9 yo de la tierra de Egipto. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios.<\/p>\n<p>En el libro de Nehem\u00edas8 se cuenta un episodio, al que ya hemos aludido, que nos ayuda a entender este precepto legal. \u201cLas gentes de los pueblos y sus mujeres levantaron muchas quejas contra sus hermanos los jud\u00edos.\u201d La usura con que estos ricos agobiaban al pueblo, hab\u00eda privado a \u00e9ste de sus campos, vi\u00f1as y olivares, y le iba reduciendo a la esclavitud. Es \u00e9ste un fen\u00f3meno social que muchas veces leemos haber ocurrido en la historia de la Roma antigua, y que dio origen a graves revoluciones de la plebe contra los ricos y patricios. Nehem\u00edas se pone de parte de los oprimidos y obliga a los opresores a devolver los bienes ra\u00edces, a perdonar las deudas y a socorrer a los necesitados, seg\u00fan el empleo que \u00e9l les ven\u00eda dando desde el principio de su gobierno. A la luz de este episodio hemos de entender esta per\u00edcopa de la legislaci\u00f3n lev\u00edtica. En nuestros d\u00edas, los bancos hacen pr\u00e9stamos a los que desean emprender un negocio. Nada m\u00e1s justo que exijan intereses por tales pr\u00e9stamos, con los que los prestatarios pretenden enriquecerse. Pero, cuando se presta a los pobres, se hallan \u00e9stos agobiados para salir de sus apuros, y entonces la usura no hace sino hundirlos en la miseria. Este era el caso en los tiempos de Nehem\u00edas, y muy frecuente en la historia de Israel. Para evitar esta situaci\u00f3n, el legislador proh\u00edbe prestar con inter\u00e9s. Pero pr\u00e1cticamente los ricos no hicieron caso, y su esp\u00edritu de usura foment\u00f3 el estado de esclavitud de muchos que no pod\u00edan responder de sus deudas. Esta prohibici\u00f3n de pr\u00e9stamo con usura es caracter\u00edstico de la legislaci\u00f3n mosaica9. El c\u00f3digo de Hammurabi reglamenta el tipo de inter\u00e9s por los pr\u00e9stamos10. Por los contratos vemos que el inter\u00e9s medio era de un 20 por 100 para la plata y de un 33 para los cereales11. Dios, para incitarlos a la generosidad con el pr\u00f3jimo, les recuerda que los ha salvado a todos de la esclavitud de Egipto (v.39).<br \/>\n\tEn caso de que alg\u00fan deudor no pueda responder de su deuda y tenga que ofrecer su persona al prestamista, se pide a \u00e9ste que no le trate con dureza y no le considere como esclavo, sino como mercenario. En el c\u00f3digo de la alianza se ordena dar libertad a los esclavos hebreos despu\u00e9s de seis a\u00f1os de servicio12. En Deu 15:13-14 se ordena que el due\u00f1o debe dar al esclavo que sale de su dominio parte de sus bienes que Dios le ha otorgado, de forma que el esclavo no quedase sin defensa ante la vida. La ley del jubileo trata de facilitarle la vuelta a recuperar sus propiedades (v.41). En la legislaci\u00f3n babil\u00f3nica se prev\u00e9 el caso de un esclavo-babilonio de un extranjero que es rescatado por dinero del templo o del palacio real13. En la legislaci\u00f3n lev\u00edtica se permite la esclavitud de extranjeros (v.44). Su due\u00f1o puede ser propf\u00e9t\u00e1fip perpetuo, sin que para los extranjeros tenga lugar la&#8217;liberaci\u00f3n del a\u00f1o jubilar (v.46). En el caso de un israelita que es esclavo de un extranjero, siempre hay opci\u00f3n al rescate (y.48). El precio de rescate ser\u00e1 en proporci\u00f3n a los a\u00f1os que falten para el a\u00f1o jubilar (v.50). En todo caso, el israelita tendr\u00e1 categor\u00eda de mercenario y no de esclavo hasta que sea liberado en el a\u00f1o jubilar, si no le rescatan antes.<br \/>\n\tComo otras leyes ideales, esta de la liberaci\u00f3n del esclavo parece que apenas tuvo aceptaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica. Jerem\u00edas echa en cara a sus conciudadanos el que no hayan liberado a los esclavos, como hab\u00edan prometido14, y \u00e9l habla de haber rescatado un campo a uno de sus parientes15. Con todo, en la pr\u00e1ctica estos esquemas legislativos han resultado demasiado elevados y humanitarios para el ego\u00edsmo de los potentados israelitas.<\/p>\n<p>  1 Cf. Neh 10:31. &#8211; 2 Cf. Ant. Jud. XI 8,26; XIV 10,6. &#8211; 3 Cf. 2Cr 26:21. &#8211; 4 Cf. Isa 5:8; Miq 2:2. &#8211; 5 Cf. N\u00fam 35:10-20. &#8211; 6 Cf. Rut 3:13s. &#8211; 7 Cf. Lev 25:47. &#8211; 8 Cf. Neh s.1-11. &#8211; 9 Cf. Exo 22:25; Deu 23:20-21. &#8211; 10 V\u00e9anse art.48-52.100-101. &#8211; 11 Cf. art. Babylone et la Bible: DBS I 815. &#8211;  12 Exo 21:1-6. &#8211; 13 V\u00e9anse art.32 y 280. &#8211; 14 Cf. Jer 34:8-22. &#8211; 15 Cf. Jer 32:7; Eze 46:17 y Lev 25:10.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esto involucra la revitalizaci\u00f3n de la tierra. El s\u00e9ptimo a\u00f1o de reposo vigorizar\u00eda y repondr\u00eda los nutrientes en el suelo. Lo que creciera de natural era libre para quien lo tomase (vv. <span class='bible'>Lev 25:6-7<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta secci\u00f3n se dan directrices detalladas para la santidad pr\u00e1ctica.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se da un bosquejo de los temas de santidad que corresponden a la naci\u00f3n de forma colectiva.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se prescribe un cuidado adecuado para las posesiones del Se\u00f1or para el A\u00f1o sab\u00e1tico (<span class='bible'>Lev 25:1-7<\/span>) y para el A\u00f1o del jubileo (<span class='bible'>Lev 25:8-55<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este cap\u00edtulo contiene la \u00fanica regulaci\u00f3n registrada en el Pentateuco sobre la propiedad de la tierra. El principio operante es que la tierra no se puede vender a perpetuidad ya que s\u00f3lo Dios es su due\u00f1o (<span class='bible'>Lev 25:23-24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>\u00c9xo 23:10-11<\/span>; (ver <span class='bible'>Deu 15:1<\/span> ss; <span class='bible'>Neh 10:1<\/span>; <span class='bible'>1Ma 6:49<\/span>; <span class='bible'>1Ma 6:53<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El a\u00f1o sab\u00e1tico. Esta provisi\u00f3n es una extensi\u00f3n de la ley relacionada con el a\u00f1o sab\u00e1tico en Exo. 23:10, 11. As\u00ed como los seres humanos descansaban en su s\u00e1bado semanal, tambi\u00e9n se deb\u00eda permitir que la tierra \u201cdescansara\u201d en el s\u00e9ptimo a\u00f1o. El motivo humanitario que se presenta en Exo. en relaci\u00f3n con esta ley, se ha ampliado incluyendo los derechos anuales de espigar prescritos en Lev. (19:9, 10; 23:22). El a\u00f1o sab\u00e1tico se ampl\u00eda un poco m\u00e1s en Deut. 15:1, 2 en el cual las deudas (o m\u00e1s probablemente las promesas dadas en los pr\u00e9stamos) deb\u00edan perdonarse. (Sobre la relaci\u00f3n entre las leyes sab\u00e1ticas, ver  God\u2019s People in God\u2019s Land,  por Wright, pp. 141-151, 249-259.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>25.1-7 El a\u00f1o sab\u00e1tico brindaba un a\u00f1o de cada siete para descanso de la tierra (no se araba). Esto constitu\u00eda una buena administraci\u00f3n de los recursos naturales y recordaba al pueblo el control de Dios y su provisi\u00f3n para ellos.25.8-17 El a\u00f1o del jubileo ten\u00eda que celebrarse cada cincuenta a\u00f1os. Inclu\u00eda la cancelaci\u00f3n de todas las deudas, la liberaci\u00f3n de todos los esclavos y la devoluci\u00f3n a sus due\u00f1os originales de todas las tierras que hab\u00edan sido vendidas. No existe ning\u00fan indicio en la Biblia de que alguna vez se haya llevado a cabo el a\u00f1o del jubileo. Si Israel hubiera seguido esta pr\u00e1ctica fielmente, habr\u00edan tenido una sociedad sin pobreza permanente.25.23 Alg\u00fan d\u00eda, el pueblo poseer\u00eda la tierra de Cana\u00e1n, pero en el plan de Dios, s\u00f3lo Dios era due\u00f1o absoluto. Quer\u00eda que su pueblo evitara la avaricia y el materialismo. Si usted tiene la actitud de que su vida es propiedad de Dios y que \u00fanicamente est\u00e1 al cuidado de ella, entonces se har\u00e1 m\u00e1s disponible a los dem\u00e1s. Pero ser\u00e1 dif\u00edcil si mantiene una actitud de due\u00f1o de su vida. Piense en s\u00ed mismo como un administrador de todo lo que est\u00e1 bajo su cuidado, no como un due\u00f1o.25.35ss La Biblia hace mucho \u00e9nfasis en la ayuda a los pobres y desamparados, especialmente a hu\u00e9rfanos, viudas e incapacitados. En la sociedad israelita, a las mujeres no se les pagaba por trabajar; as\u00ed, una viuda y sus hijos no ten\u00edan c\u00f3mo vivir. Tampoco hab\u00eda trabajo para los seriamente incapacitados en esta naci\u00f3n de granjeros y pastores. Se deb\u00eda ayudar al pobre sin aplicarle ning\u00fan inter\u00e9s. La responsabilidad individual y de la familia por los pobre era crucial ya que no hab\u00eda ayuda por parte del gobierno.25.35-37 Dios dijo que abandonar al pobre era pecado. En Israel no se permit\u00eda la pobreza permanente. Las familias financieramente solventes eran responsables de ayudar y amparar a los que estaban en necesidad. Muchas veces no hacemos nada, no por falta de compasi\u00f3n, sino porque nos encontramos abrumados por el tama\u00f1o del problema y no sabemos por d\u00f3nde comenzar. Dios no espera que usted elimine la pobreza, ni tampoco que descuide a su familia para proveer para otros. El espera, sin embargo, que cuando usted vea a alguien con necesidad lo ayude de la manera que pueda, incluyendo la hospitalidad.25.44 \u00bfPor qu\u00e9 permiti\u00f3 Dios que los israelitas compraran esclavos? Bajo las leyes hebreas, los esclavos eran tratados de una forma diferente que en las otras naciones. Eran vistos como seres humanos con dignidad y no como animales. Los esclavos hebreos, por ejemplo, participaban en las fiestas religiosas y descansaban el s\u00e1bado. En ninguna parte la Biblia condona la esclavitud, pero reconoce su existencia. Las leyes de Dios ofrec\u00edan muchas instrucciones sobre c\u00f3mo tratar a los esclavos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *Dt 15:1<\/p>\n<p> [.] Dios ordena que la tierra descanse. Las tierras se agotan cuando son cultivadas en demas\u00eda. El a\u00f1o sab\u00e1tico (o de descanso) ocurre cada siete a\u00f1os. Esta costumbre cobra un significado preciso en el Lev\u00edtico es una oportunidad para demostrarle confianza a Dios, el que no permitir\u00e1 que su pueblo perezca de hambre. Si tal a\u00f1o cae en tiempos de miseria, o despu\u00e9s de una invasi\u00f3n, ser\u00e1 un gran sacrificio el observar dicha prescripci\u00f3n (ver 1 Mac 6,49). Sin embargo, Dios mismo promete ayudar a los que la observen con fe (23,30), y \u00e9ste es uno de los temas del libro de Judit.   Cada cincuenta a\u00f1os se celebra el A\u00f1o de jubileo que tiene valor a\u00fan m\u00e1s sagrado. La palabra jubileo no viene de j\u00fabilo sino que ambas palabras provienen de yobel o sea, cuerno con que se proclamaba dicho a\u00f1o santo. En ese a\u00f1o, todos los esclavos tienen que conseguir su libertad; los campos y las casas empe\u00f1adas vuelven a sus propietarios sin que medie pago.   Ustedes est\u00e1n en mi tierra como forasteros y hu\u00e9spedes. En los largos cap\u00edtulos del Deuteronomio y de Josu\u00e9 que relatan la conquista y la repartici\u00f3n de la Tierra Santa, siempre se habla de herencia. Es la herencia que Yav\u00e9 da a las tribus de su pueblo. La tierra, pues, es de esas tribus; y al lado de la propiedad privada existen los terrenos pertenecientes a la comunidad, los cuales se reparten peri\u00f3dicamente. El a\u00f1o del jubileo es, pues, muy santo porque quiere reconciliar a los israelitas, no s\u00f3lo entre ellos, sino que tambi\u00e9n con Dios. A \u00e9l tambi\u00e9n se le invita a que perdone las deudas. Este a\u00f1o santo celebrado por el pueblo entero mantiene viva la esperanza de un a\u00f1o santo a expensas de Dios, que ser\u00e1 el tiempo de la salvaci\u00f3n v\u00e9ase en Is 61,2 un texto que Jes\u00fas comentar\u00e1 en Lc 4,19.   Esa garant\u00eda de una heredad inalienable otorgada a los pobres y a los desafortunados se expresa en el marco de una sociedad a\u00fan rural, pero el esp\u00edritu que la anima est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la Biblia todo derecho de propiedad tiene l\u00edmites ante Dios. \u00bfC\u00f3mo no pensar\u00edamos en los estragos causados por el liberalismo salvaje, los que han ido creciendo a lo largo de este siglo? Los pa\u00edses m\u00e1s fuertes, que siempre ten\u00edan algunos a\u00f1os de ventaja sobre los dem\u00e1s, les han predicado e impuesto el libre mercado. Esto les permit\u00eda, imponer por todas partes sus propios productos mientras que la producci\u00f3n local se ven\u00eda abajo. Y antes de mucho, con la ayuda de la corrupci\u00f3n, se adue\u00f1aban de los recursos del pa\u00eds minas, mercados agropecuarios, y, al final, del poder real.   Los dos \u00faltimos siglos han justificado a nivel de la econom\u00eda mundial el lenguje de los profetas que no hablan de pobres y de ricos, sino de pobres y de opresores.   En el siglo pasaado la Iglesia no ces\u00f3 de denunciar los males del liberalismo. Debemos reconocer que al hacerlo, no tuvo siempre una comprensi\u00f3n clara del mundo moderno y muchas veces no supo identificar al adversario. Pero la condenaci\u00f3n es m\u00e1s que nunca justificada en un momento en que el liberalismo dispone de un casi monopolio de los medios de comunicaci\u00f3n y no se enfrenta m\u00e1s que a escasas oposiciones declaradas. As\u00ed que debemos esperar el momento en que los cristianos proclamar\u00e1n abiertamente las exigencias de la Biblia.   Habr\u00e1 que recordar que cada pueblo tiene una herencia inalienable, la cual no es s\u00f3lo la tierra pelada; que nadie puede obligarles a dejar sin trabajo a todos sus trabajadores, o a tirar a las cacharras sus herramientas de producci\u00f3n; que nadie puede imponerles el rescate al precio fuerte, o el bloqueo econ\u00f3mico, o las invasiones disfrazadas, cuando quieren recuperar bienes cuyos propietarios extranjeros ya repatriaron varias veces el valor. <\/p>\n<p>[o] EL A\u00d1O SAB\u00c1TICO     El a\u00f1o sab\u00e1tico se arraigaba en costumbres antiguas de los agricultores cananeos. Consideraban necesario el descanso peri\u00f3dico de las tierras, el que revist\u00eda un car\u00e1cter sagrado. La Biblia quiere que sea antes que nada una liberaci\u00f3n del hombre sometido a los ritmos de la producci\u00f3n e inquieto por su pan del ma\u00f1ana o del a\u00f1o que viene. Es la oportundiad de una reordenaci\u00f3n social, salvaguardando el patrimonio inalienable de los pobres&#8230; \u00bfSer\u00e1 necesario decir que dichas regulaciones eran muy poco respetadas?     Parece ser que se introdujo el a\u00f1o jubilar como el medio de volver m\u00e1s eficaz la liberaci\u00f3n antes prevista cada siete a\u00f1os, al hacerla menos frecuente. Al leer Jer 34, entendemos que tambi\u00e9n ela\u00f1o jubilar se impuso dif\u00edcilmente. Despues del Exilio, Ne 10,32 y 1Mac 6,49 son testigos de su puesta en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Deut 15, 2, y 31, 10.[10] El a\u00f1o del jubileo anunciado al son de las trompetas acentuaba el deseo de volver a la libertad y la autonom\u00eda despu\u00e9s de un ciclo de siete a\u00f1os sab\u00e1ticos. 7 x 7 = 49 + 1 = 50 A\u00f1o jubilar.[11] Pod\u00edan tomar lo necesario para comer; pero no para hacer vino ni para almacenar, pues esto iba en perjuicio de los pobres. Se debe tener en cuenta la fertilidad de la Palestina, para entender estos cap\u00edtulos.[23] Lev 27, 20.[30] Se hace una distinci\u00f3n entre las casas de la ciudad, o junto a ella, y las de campo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s en el monte Sina\u00ed, diciendo: \u00c9xo 19:1; N\u00fam 1:1; N\u00fam 10:11, N\u00fam 10:12; G\u00e1l 4:24, G\u00e1l 4:25. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico El d\u00eda de reposo del s\u00e9ptimo a\u00f1o, Lev 25:1-7. El jubileo en el quintoag\u00e9simo a\u00f1o, Lev 25:8-13. Cuidado en las ventas, Lev 25:14-17. La bendici\u00f3n de obediencia, Lev &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-251-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lev\u00edtico 25:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}