{"id":4103,"date":"2022-06-19T10:01:44","date_gmt":"2022-06-19T15:01:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-258-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T10:01:44","modified_gmt":"2022-06-19T15:01:44","slug":"comentario-de-levitico-258-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-258-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 25:8 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cDespu\u00e9s contar\u00e1s siete semanas de a\u00f1os, es decir, siete veces siete a\u00f1os, de modo que el tiempo de las siete semanas de a\u00f1os te ser\u00e1n cuarenta y nueve a\u00f1os.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span class='bible'>Lev 23:15<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 2:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Instituci\u00f3n del a\u00f1o de Jubileo. Despu\u00e9s de siete ciclos de a\u00f1os sab\u00e1ticos ven\u00eda el a\u00f1o cincuenta, el a\u00f1o de Jubileo. El mes s\u00e9ptimo era el comienzo del a\u00f1o civil. El d\u00e9cimo d\u00eda, D\u00eda de la Expiaci\u00f3n, era el d\u00eda anual para la liberaci\u00f3n del pecado y la culpa. Apropiadamente, en el a\u00f1o cincuenta iba a ser el d\u00eda para\u00a0<b>pregonar libertad en la tierra a todos sus moradores,<\/b>\u00a0d\u00eda de libertad de las deudas y de la esclavitud y el fin de la separaci\u00f3n de una persona de su tierra ancestral. En conformidad con el concepto de la propiedad de Dios de la tierra, ning\u00fan israelita pod\u00eda vender la tierra asignada como herencia. Si un israelita se ve\u00eda en penurias, pod\u00eda ser obligado a ceder la tierra probablemente a un acreedor, pero s\u00f3lo hasta el a\u00f1o de jubileo, cuando todas las deudas se perdonaban. Esta \u00abventa\u00bb (arriendo a largo plazo) de la tierra se negociaba seg\u00fan el n\u00famero de a\u00f1os que quedaban hasta el pr\u00f3ximo jubileo. M\u00e1s a\u00f1os significaba un mayor precio; menos a\u00f1os, un precio menor. Este precepto ten\u00eda el prop\u00f3sito de permitir a cada familia israelita un nuevo comienzo una vez cada generaci\u00f3n, sin consideraci\u00f3n de lo que ocurri\u00f3 en el pasado. As\u00ed unos pocos a\u00f1os de malas cosechas no borraba para siempre la familia. Ni siquiera la pereza ni las ca\u00eddas morales del padre pod\u00edan empobrecer a sus descendientes por m\u00e1s de una generaci\u00f3n. Desafortunadamente, esta sabia provisi\u00f3n, cuyo designio era dar esperanzas a los individuos y estabilidad social a la naci\u00f3n, se observaba raras veces si es que se hac\u00eda.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>JUBILEO<\/b>. Tres aspectos caracterizaban el a\u00f1o del jubileo (un a\u00f1o que llegaba cada cincuenta a\u00f1os).<\/p>\n<p>(1) Deb\u00eda darse libertad a todos los esclavos israelitas.<\/p>\n<p>(2) Ten\u00eda que devolverse a la familia original toda la propiedad ancestral que se hab\u00eda vendido.<\/p>\n<p>(3) Se deb\u00eda dejar sin cultivar la tierra. El prop\u00f3sito de Dios al instituir ese a\u00f1o especial era garantizar la justicia e impedir que los ricos acumularan riqueza y tierra a costa de los que estaban en situaci\u00f3n desventajosa.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Aqu\u00ed tenemos las instrucciones generales para el jubileo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El A\u00f1o del jubileo inclu\u00eda la liberaci\u00f3n de las deudas (vv. <span class='bible'>Lev 25:23-38<\/span>) y de la esclavitud de toda clase (vv. <span class='bible'>Lev 25:39-55<\/span>). Todos los prisioneros y cautivos eran liberados, los esclavos eran manumitidos, y los deudores eran absueltos. Todas las propiedades eran devueltas a sus propietarios originales. Este plan refrenaba la inflaci\u00f3n y moderaba las adquisiciones. Tambi\u00e9n daba una nueva oportunidad a aquellos que hubieran sufrido tiempos dif\u00edciles.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Ver <span class='bible'>Isa 61:1-3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>A\u00f1o Jubilar<\/b><\/i>: La denominaci\u00f3n proviene del t\u00e9rmino hebreo <i>j\u00f3bel<\/i> que significa en primer lugar \u201ccuerno de carnero\u201d, de donde pas\u00f3 a significar la especie de \u201ccorneta\u201d que se fabricaba con dicho cuerno y que se hac\u00eda sonar con ocasi\u00f3n de acontecimientos o celebraciones importantes. En el presente caso se hac\u00eda sonar al comienzo de este a\u00f1o singular en el que las propiedades deb\u00edan volver a sus due\u00f1os originales y los esclavos deb\u00edan recobrar la libertad. En realidad, las prescripciones se\u00f1aladas en este pasaje b\u00edblico no siempre debieron cumplirse en todo su rigor.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El a\u00f1o del jubileo. Aparece como el a\u00f1o 50 despu\u00e9s del s\u00e9ptimo a\u00f1o sab\u00e1tico, aunque algunos eruditos opinan que realmente era el a\u00f1o 49. Tambi\u00e9n se ha sugerido que \u00e9ste era un a\u00f1o \u201ccorto\u201d de 49 d\u00edas, inserto dentro del s\u00e9ptimo mes del a\u00f1o 49, a fin de alinear el calendario lunar de Israel con el a\u00f1o solar. (Ver Wenham,  Leviticus,  pp. 302, 319.) El v. 10 presenta los conceptos gemelos que son fundamentales a toda la instituci\u00f3n; es decir, libertad y regreso. Quienes hab\u00edan incurrido en deudas eran libres de lo que a\u00fan quedaba sin pagar (el AT presupone que debe hacerse cualquier esfuerzo por pagar las deudas) y de cualquier responsabilidad que su deuda hubiera demandado. De esta manera, ellos pod\u00edan \u201cregresar\u201d a tomar posesi\u00f3n de cualquier terreno que la familia hubiera sido forzada a entregar a un acreedor como garant\u00eda sobre cualquier pr\u00e9stamo. Por lo tanto, la ley ten\u00eda el efecto de reunir a la familia en la tierra de sus antecesores, no m\u00e1s all\u00e1 de una generaci\u00f3n despu\u00e9s de que hab\u00edan incurrido en las deudas originales. Estos dos componentes del a\u00f1o del jubileo: Libertad y restauraci\u00f3n, eran los que daban color al uso de la idea del jubileo en el pensamiento prof\u00e9tico y m\u00e1s tarde en el NT.<\/p>\n<p>13-17 Estos vers\u00edculos establecen las implicaciones econ\u00f3micas de un jubileo repetitivo. La venta de un terreno realmente s\u00f3lo era igual al precio por el uso de la tierra. De esta manera, cuando se acercaba un jubileo, el costo para el comprador disminu\u00eda, ya que \u00e9l estaba comprando el n\u00famero de cosechas hasta que el jubileo restaurara la tierra a su due\u00f1o original. Nadie enga\u00f1e a su hermano muestra que el negocio es en efecto entre un acreedor y alguien que est\u00e1 buscando un pr\u00e9stamo sobre la base de poner algo de su propiedad como garant\u00eda del mismo. La cantidad del pr\u00e9stamo, entonces, estaba gobernada por el n\u00famero de a\u00f1os en los cuales se pod\u00eda pagar la deuda, hasta el siguiente jubileo. El acreedor preparaba un plan de pagos de tal manera que pudiera recuperar todo o la mayor parte del mismo antes del jubileo. Cualquier deuda que estuviera vigente tendr\u00eda que ser cancelada y la tierra regresaba al propietario o prestatario. Este arreglo, cuidando los intereses tanto del acreedor como del prestatario, hac\u00eda que se actuara con cautela en cuanto a la cantidad prestada y hab\u00eda hecho que la pr\u00e1ctica inescrupulosa de pr\u00e9stamos desmedidos fuese no lucrativa.<\/p>\n<p>18-22 Este est\u00edmulo a observar las regulaciones sab\u00e1ticas promet\u00eda bendiciones especiales en el a\u00f1o que lo preced\u00eda, como respuesta a una pregunta muy natural (v. 20). El principio teol\u00f3gico era que la obediencia a la legislaci\u00f3n econ\u00f3mica de Israel requer\u00eda fe en que Dios pod\u00eda proveerles lo necesario por medio de su control sobre la naturaleza, as\u00ed como de la historia.<\/p>\n<p>23, 24 Estos vers\u00edculos en medio del cap\u00edtulo constituyen un encabezado para el resto de los p\u00e1rrafos, cuya preocupaci\u00f3n mayor es la redenci\u00f3n econ\u00f3mica de los terrenos y las personas, entretejida con el tema del a\u00f1o del jubileo. En el v. 23 se expresan dos principios vitalmente importantes. Primero, la teolog\u00eda de la tierra (terrenos). Como el terrateniente divino, Dios dictamin\u00f3 c\u00f3mo deb\u00eda dividirse y usarse la tierra, lo que significa que el sistema israelita relacionado con la propiedad de terrenos presentaba dos caracter\u00edsticas: distribuci\u00f3n justa e inalienabilidad. En Cana\u00e1n la tierra hab\u00eda sido propiedad de los reyes y sus nobles, teniendo a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n como agricultores arrendatarios. En Israel, la divisi\u00f3n inicial de la tierra fue expl\u00edcitamente para los clanes y jefes de familias dentro de las tribus, de tal manera que cada quien recibi\u00f3 tierra de acuerdo con el tama\u00f1o y necesidad de los grupos (N\u00fam. 26:52-56; Jos. 13-21). La intenci\u00f3n era que la tierra fuera distribuida entre todos los miembros de una familia, tan ampliamente como fuera posible. A fin de proteger este sistema de distribuci\u00f3n por parentesco, la tierra que pertenec\u00eda a una familia no pod\u00eda comprarse o venderse como propiedad comercial. Ten\u00eda que permanecer, tanto como fuera posible, dentro de la familia extendida, o por lo menos dentro de las familias de un clan. Este era el principio detr\u00e1s de la acci\u00f3n de Nabot al negarse a vender su patrimonio a Acab (1 Rey. 21).<\/p>\n<p>El segundo principio en el v. 23 es el estado de los israelitas como forasteros y advenedizos. Estos t\u00e9rminos describen una clase de gente que resid\u00eda entre los israelitas en Cana\u00e1n, pero que \u00e9tnicamente no eran israelitas (cf. Ef. 2:19). Ellos no pose\u00edan tierra alguna, pero sobreviv\u00edan emple\u00e1ndose en las casas de los israelitas (como obreros, artesanos, etc.) que s\u00ed ten\u00edan propiedades. Siempre que la familia permaneciera financieramente viable, sus residentes\/empleados extranjeros gozaban tanto de protecci\u00f3n como de seguridad. De otra manera, su posici\u00f3n pod\u00eda tornarse precaria. Por eso las leyes de Israel con frecuencia exigen un trato justo y generoso para ellos.<\/p>\n<p>Los israelitas deb\u00edan considerar su posici\u00f3n delante de Dios como an\u00e1loga de aquella de los residentes que depend\u00edan de ellos. De esta manera, ellos no ten\u00edan el t\u00edtulo de propiedad final sobre la tierra; \u00e9sta pertenec\u00eda a Dios. Aun as\u00ed, pod\u00edan gozar y estar seguros de sus beneficios bajo la protecci\u00f3n divina y dependiendo de Dios. As\u00ed que los t\u00e9rminos no son (como pudiera sonar en castellano) una negativa de los derechos, sino la afirmaci\u00f3n de una relaci\u00f3n de dependencia protectora. El efecto pr\u00e1ctico de este modelo para la relaci\u00f3n de Israel con Dios se ve en los vv. 35, 40 y 53. Si todos los israelitas guardaban esta misma posici\u00f3n ante Dios, entonces el hermano empobrecido o endeudado deb\u00eda ser considerado y tratado en la misma manera que Dios considera y trata a todo Israel; es decir, con generosidad y esp\u00edritu redentor.<\/p>\n<p>25-55 Estos vers\u00edculos contienen los detalles pr\u00e1cticos de redenci\u00f3n y jubileo. Hay tres etapas descendientes de pobreza que requer\u00edan respuestas, cada una es introducida con la frase si tu hermano se empobrece (vv. 25-28, 35-38, 39-43 y 47-53). Estos son interrumpidos por secciones que tratan con casas en las ciudades y las propiedades levitas (vv. 29-34), y esclavos que no eran israelitas (vv. 44-46).<\/p>\n<p>La primera respuesta era redenci\u00f3n (vv. 25-28). Inicialmente, el terrateniente israelita que se encontraba en dificultades econ\u00f3micas, vend\u00eda, u ofrec\u00eda en venta, una parte de sus terrenos. Para mantenerlo dentro de la familia, antes que nada, era deber del pariente m\u00e1s cercano comprarlo (si a\u00fan estaba en venta; p. ej. Jer. 32) o redimirlo (si ya se hab\u00eda vendido; p. ej. Rut 4). En segundo lugar, el vendedor reten\u00eda el derecho de redimirlo \u00e9l mismo, si m\u00e1s tarde obten\u00eda los medios para hacerlo. En tercer lugar, y de cualquier manera, la propiedad, sea que se vendiera o fuera redimida por un pariente, regresaba al poder de la familia original en el a\u00f1o del jubileo. Las casas en las ciudades estaban exentas de la redenci\u00f3n normal y de las leyes del a\u00f1o del jubileo, ya que no eran parte de la base econ\u00f3mica productiva de una familia. Esta exenci\u00f3n no se aplicaba a la propiedad de los levitas, porque ellos no ten\u00edan terrenos tribales (vv. 29-34).<\/p>\n<p>Si la situaci\u00f3n del hermano pobre empeoraba, presuntamente aun despu\u00e9s de varias ventas semejantes de los terrenos, entonces era obligaci\u00f3n del pariente mantenerlo como un obrero dependiente, por medio de pr\u00e9stamos sin inter\u00e9s (vv. 35-38).<\/p>\n<p>En el evento de un colapso econ\u00f3mico total, como en el caso de un familiar pobre que ya no tuviera terrenos para vender o hipotecar, \u00e9l y toda su familia pod\u00edan venderse al pariente m\u00e1s rico; es decir, darse en servicio a \u00e9l. El israelita deudor no ser\u00eda tratado como un esclavo, sino como un empleado residente. Esta situaci\u00f3n indeseable continuar\u00eda s\u00f3lo hasta el siguiente a\u00f1o del jubileo; es decir, no m\u00e1s de una generaci\u00f3n. Despu\u00e9s el deudor y\/o sus hijos (el deudor original pod\u00eda haber muerto, pero la siguiente generaci\u00f3n se beneficiar\u00eda del a\u00f1o del jubileo; vv. 41, 54) recuperar\u00edan su patrimonio original de las tierras y podr\u00edan comenzar de nuevo. Esta ley ten\u00eda la intenci\u00f3n de preservar la viabilidad de que las familias israelitas fueran propietarios de tierras, y por lo mismo no se aplicaban a los esclavos extranjeros porque \u00e9stos no eran parte del sistema de propiedad de terrenos (vv. 44-46). El AT contiene varias otras leyes que proteg\u00edan los intereses de dichos esclavos.<\/p>\n<p>Si un hombre ca\u00eda en este estado de esclavitud y deuda fuera del clan, entonces la obligaci\u00f3n reca\u00eda sobre todo el clan (vv. 48, 49) de prevenir esta p\u00e9rdida de toda una familia ejercitando su deber de redimirlo. Tambi\u00e9n ten\u00edan el deber de velar que un acreedor no israelita se condujera como lo har\u00eda cualquier otro israelita para con un deudor israelita, y que las provisiones del jubileo se aplicaran oportunamente.<\/p>\n<p>De esta manera, el objetivo principal de la redenci\u00f3n era la preservaci\u00f3n de la tierra y las personas del clan, en vista de que el principal beneficiario del a\u00f1o del jubileo era la familia extendida, o \u201cla casa del padre\u201d. El a\u00f1o del jubileo, entonces, era un mecanismo para prevenir la acumulaci\u00f3n de las tierras en manos de unos pocos o los israelitas m\u00e1s ricos, y preservar la f\u00e1brica socioecon\u00f3mica de m\u00faltiples familias que fueran propietarias de tierras, con la comparativa igualdad e independiente viabilidad de las familias m\u00e1s peque\u00f1as que pose\u00edan terrenos. La sabidur\u00eda en todo esto es muy obvia en un tiempo de adquisici\u00f3n, conglomerados m\u00e1s y m\u00e1s grandes y negocios multinacionales monopolizadores.<\/p>\n<p>El desarrollo teol\u00f3gico y \u00e9tico del a\u00f1o del jubileo<\/p>\n<p>En el AT. Aun cuando no se sabe si el a\u00f1o del jubileo se haya practicado alguna vez en el antiguo Israel (no hay ning\u00fan registro de ello en las narraciones, pero igualmente no hay ning\u00fan registro de que alguna vez se haya observado el d\u00eda de la Expiaci\u00f3n), los dos \u00e9nfasis principales del a\u00f1o del jubileo, que son la libertad y la restauraci\u00f3n, eran f\u00e1cilmente transferidos de la provisi\u00f3n estrictamente econ\u00f3mica del jubileo mismo a una m\u00e1s amplia aplicaci\u00f3n metaf\u00f3rica. La idea de la redenci\u00f3n y devoluci\u00f3n se combinan en la visi\u00f3n futura de Isa\u00edas 35, y coloca a la par la transformaci\u00f3n de la naturaleza misma. La misi\u00f3n del Siervo de Jehovah en Isa\u00edas contiene fuertes elementos del plan restaurador de Dios para su pueblo, apuntando espec\u00edficamente al d\u00e9bil y al oprimido (Isa. 42:1-7). Isa. 58 es un ataque sobre la observaci\u00f3n del culto sin justicia social y hace un llamado a la liberaci\u00f3n del oprimido (v. 6), espec\u00edficamente enfocando la responsabilidad para con los parientes (v. 7). A\u00fan m\u00e1s claramente, Isa. 61 usa las im\u00e1genes del a\u00f1o del jubileo para describir al ungido como el heraldo de Jehovah para \u201cevangelizar\u201d al pobre, proclamar libertad a los cautivos, y anunciar el a\u00f1o del favor de Jehovah (es muy probable que \u00e9sta sea una alusi\u00f3n al a\u00f1o del jubileo). As\u00ed, en el AT, el jubileo atrajo im\u00e1genes del futuro, pero sin perder su reto \u00e9tico por la justicia para con el oprimido en la historia contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>En el NT. Jes\u00fas anunci\u00f3 la inauguraci\u00f3n del reino de Dios con su propio ministerio. El \u201cmanifiesto del Nazareno\u201d (Luc. 4:16-30) es la m\u00e1s clara y programada declaraci\u00f3n de esto, y cita directamente de Isa. 61, que estaba bastante influenciado por los conceptos del a\u00f1o del jubileo. Es casi seguro que Jes\u00fas no estaba abogando por un jubileo literal en su tiempo; sin embargo, hay ecos del lenguaje figurado del jubileo; por ejemplo, en las bienaventuranzas, la respuesta a Juan el Bautista (Mat. 11:2-6), la par\u00e1bola del gran banquete (Luc. 14:12-24) y algunos episodios sobre el perd\u00f3n y ense\u00f1anzas sobre las deudas (Mat. 18:21-35). En Hech., este concepto del jubileo en la restauraci\u00f3n final se encuentra en 1:6 y 3:21. De manera significativa, la iglesia primitiva respondi\u00f3 a esta esperanza en el nivel de ayuda econ\u00f3mica mutua (Hech. 4:34; cf. Deut. 15:4).<\/p>\n<p>Aplicaci\u00f3n contempor\u00e1nea. El jubileo a\u00fan permanece como un fuerte modelo para formular \u00e9tica b\u00edblica cristiana. Su principal hip\u00f3tesis y objetivos pueden usarse como una gu\u00eda y cr\u00edtica para nuestra propia agenda \u00e9tica en el mundo moderno.<\/p>\n<p>Econ\u00f3micamente, el jubileo exist\u00eda para proteger una forma de posesi\u00f3n de tierra que estaba basada en una distribuci\u00f3n justa y amplia de la tierra, y para prevenir la acumulaci\u00f3n de propiedades en manos de unos pocos poderosos. Esto hace eco de un principio de la creaci\u00f3n de que toda la tierra es dada por Dios a toda la humanidad, quien act\u00faa como comayordomo de sus recursos. Existe un paralelo entre la afirmaci\u00f3n de Lev. 25:23: \u201cla tierra es m\u00eda\u201d, con respecto a Israel, y la afirmaci\u00f3n del Sal. 24:1 con respecto a la humanidad como un todo: \u201cDe Jehovah es la tierra y su plenitud, el mundo y los que lo habitan.\u201d Por lo tanto, los principios morales del jubileo tienen la intenci\u00f3n de aplicarse a todos sobre la base de la congruencia moral de Dios. Lo que Dios requer\u00eda de Israel refleja lo que, en principio, \u00e9l deseaba para la humanidad: Una distribuci\u00f3n amplia y equitativa de los recursos de la tierra (especialmente los terrenos), y la restricci\u00f3n sobre la tendencia a la acumulaci\u00f3n con sus inevitables efectos concomitantes de opresi\u00f3n y separaci\u00f3n. El jubileo, entonces, se yergue como una cr\u00edtica no s\u00f3lo contra la acumulaci\u00f3n masiva privada de tierras y las riquezas relacionadas con ello, sino tambi\u00e9n contra las formas de colectivismo en larga escala o nacionalizaci\u00f3n, lo cual destruye cualquier sentido de propiedad personal o familiar significante.<\/p>\n<p>Socialmente, el jubileo incorporaba una preocupaci\u00f3n pr\u00e1ctica por la familia. En el caso de Israel, esto inclu\u00eda la familia extendida, la \u201cfamilia del padre\u201d, la cual se compon\u00eda de un buen n\u00famero de n\u00facleos familiares que estaban relacionados, descendientes de la l\u00ednea masculina de un progenitor vivo, inclusive hasta tres o cuatro generaciones. Esta era la unidad m\u00e1s peque\u00f1a en la estructura familiar de Israel, y era el foco de identidad, posici\u00f3n, responsabilidad y seguridad para el individuo israelita. Esto era lo que el jubileo intentaba proteger y peri\u00f3dicamente restaurar si era necesario. Notablemente, lo hac\u00eda no s\u00f3lo por medios \u201cmorales\u201d (es decir, apelando por una mejor unidad familiar o amonestando a los padres e hijos), sino proveyendo leyes como mecanismos estructurales espec\u00edficos a fin de regular los efectos econ\u00f3micos de las deudas. La moralidad familiar no ten\u00eda sentido si las familias eran separadas y despose\u00eddas por fuerzas econ\u00f3micas que los dejaban sin poder alguno (cf. Neh. 5:1-5). El jubileo aspiraba restaurar la dignidad social y la participaci\u00f3n de las familias por medio de mantener o restaurar su viabilidad econ\u00f3mica. El colapso econ\u00f3mico de una familia en una generaci\u00f3n no iba a condenar a todas las generaciones futuras a una esclavitud perpetua de deuda. Estos principios y objetivos realmente no deben ser ajenos a las leyes de bienestar social, o a cualquier legislaci\u00f3n con implicaciones socioecon\u00f3micas.<\/p>\n<p>Teol\u00f3gicamente, el jubileo se basaba sobre varias afirmaciones que estaban en el centro de la fe de Israel, y su importancia no debe pasarse por alto al momento de evaluar su pertinencia en relaci\u00f3n con la \u00e9tica y misi\u00f3n cristianas. Al igual que el resto de las provisiones sab\u00e1ticas, el jubileo proclamaba la soberan\u00eda de Dios sobre el tiempo y la naturaleza, y su obediencia requer\u00eda sometimiento a esa soberan\u00eda; he aqu\u00ed por qu\u00e9 el a\u00f1o se reconoce como \u201csanto\u201d. En otras palabras, deb\u00eda observarse como resultado del \u201ctemor al Se\u00f1or\u201d (vv. 12, 17). Adem\u00e1s, observar la dimensi\u00f3n del a\u00f1o en que no se cosechaba requer\u00eda fe en la providencia de Dios como el \u00fanico que pod\u00eda ordenar que hubiera bendici\u00f3n en el orden natural (vv. 18-22). Se provee motivaci\u00f3n adicional para observar la ley apelando repetidamente al conocimiento de los actos hist\u00f3ricos de redenci\u00f3n de Dios en el \u00e9xodo, y todo lo que esto hab\u00eda significado para Israel (vv. 38, 42, 55).<\/p>\n<p>A esta dimensi\u00f3n hist\u00f3rica se agregaba la repetida experiencia del perd\u00f3n, ya que el a\u00f1o del jubileo se proclamaba en el d\u00eda de la Expiaci\u00f3n (v. 9). El saberse perdonado por Dios deb\u00eda reflejarse en la remisi\u00f3n pr\u00e1ctica de las deudas y la liberaci\u00f3n de los compa\u00f1eros israelitas. Y, como se ha observado, la implicada esperanza futura del jubileo lit. se uni\u00f3 con la esperanza escatol\u00f3gica de la restauraci\u00f3n final de Dios para con la humanidad y la naturaleza a su prop\u00f3sito original. Aplicar el modelo del jubileo, entonces, requiere que la gente haga frente a la soberan\u00eda de Dios, conf\u00ede en su providencia, conozca su acci\u00f3n redentora, experimente su expiaci\u00f3n, practique su justicia y conf\u00ede en sus promesas. Todo el modelo encierra la misi\u00f3n evangelizadora de la iglesia, su \u00e9tica personal y social, y su esperanza futura.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cS\u00e1bados de.\u201d Heb.: schab\u00b7beth\u00f3th; lat.: eb\u00b7d\u00f3\u00b7ma\u00b7des, \u201csemanas\u201d.<\/p>\n<p>(2) \u201cS\u00e1bados de a\u00f1os.\u201d Gr.: he\u00b7bdo\u00b7m\u00e1\u00b7des e\u00b7t\u00f3n, \u201csemanas de a\u00f1os\u201d. Comp\u00e1rese con Dan 9:24, n: \u201cSemanas\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Cada quincuag\u00e9simo a\u00f1o era un a\u00f1o de <b><i>jubileo<\/i><\/b> durante el cual no deb\u00eda haber ni siembra ni siega, toda tierra era restituida a su propietario original y los esclavos devueltos a sus familias.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>contar\u00e1s&#8230;<\/b><\/i> TM a\u00f1ade <i>los d\u00edas<\/i>. Se sigue LXX<i><\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">194<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDespu\u00e9s contar\u00e1s siete semanas de a\u00f1os, es decir, siete veces siete a\u00f1os, de modo que el tiempo de las siete semanas de a\u00f1os te ser\u00e1n cuarenta y nueve a\u00f1os. Lev 23:15; G\u00e9n 2:2. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Instituci\u00f3n del a\u00f1o de Jubileo. Despu\u00e9s de siete ciclos de a\u00f1os sab\u00e1ticos ven\u00eda el a\u00f1o cincuenta, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-258-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lev\u00edtico 25:8 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4103","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4103"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4103\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}