{"id":4197,"date":"2022-06-19T10:04:56","date_gmt":"2022-06-19T15:04:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T10:04:56","modified_gmt":"2022-06-19T15:04:56","slug":"comentario-de-levitico-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lev\u00edtico 27:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>C\u00f3mo estimar un voto especial a Jehov\u00e1,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 27:1-2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La estimaci\u00f3n de la persona,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 27:3-8<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>de un animal ofrecido,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 27:9-13<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>de una casa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 27:14-15<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>de un campo y su rescate,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 27:16-27<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ninguna cosa consagrada puede ser rescatada,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 27:28-29<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El diezmo no se puede cambiar,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 27:30-34<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los votos y su redenci\u00f3n. La gente hace votos a Dios por diversas razones. La mayor\u00eda de los votos consisten en promesas de dar algo a Dios, sea una posesi\u00f3n o un servicio. En una situaci\u00f3n dada, podr\u00eda o no haber una raz\u00f3n v\u00e1lida por la que un voto no deber\u00eda (o no podr\u00eda) ser cumplido en la forma que se dijo; entonces se hace posible y quiz\u00e1s necesaria la redenci\u00f3n de lo prometido. Este cap\u00edtulo puede parecer colocado en un punto extra\u00f1o. Puesto que trata de la redenci\u00f3n, y, como todo Lev\u00edtico, tiene que ver con las cosas santas de un pueblo redimido, su antiguo autor consider\u00f3 que era una conclusi\u00f3n adecuada para el libro. El voto es palabra hablada. Santiago dice que el que puede controlar su lengua es var\u00f3n perfecto que puede controlar todo su cuerpo (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Stg 3:2<\/span><\/span>). La consideraci\u00f3n cuidadosa de los votos y el trato debido a ellos ayuda a tener siempre en cuenta la vida santa del redimido.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Aunque una persona pod\u00eda consagrarse \u00e9l mismo o a sus hijos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Sa 1:11<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Sa 1:22<\/span><\/span>) a Dios, s\u00f3lo los levitas pod\u00edan servir a Dios como sacerdotes. En consecuencia, los que se consagraban para servir a Dios ten\u00edan que ser redimidos. El factor principal para determinar el valor era su fortaleza f\u00edsica. El hombre ten\u00eda mayor valor que la mujer porque pod\u00eda realizar trabajos m\u00e1s pesados. Otro factor era la edad. Al redimir a cierto precio a la persona consagrada al santuario, el israelita daba el valor de lo que hab\u00eda prometido dar.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>27. Los Votos y los Diezmos.<br \/>\n L a Ley nos habla con frecuencia de los votos hechos a Dios, los cuales, una vez hechos, obligan a su cumplimiento. Si nos atenemos al dicho de Pro v 20:25: \u201cLazo es al hombre decir luego: consagrado, para andar pesquisando sobre el voto,\u201d debemos pensar que los hebreos hac\u00edan votos con frecuencia y con poca reflexi\u00f3n sobre la carga que se echaban encima. De aqu\u00ed ven\u00eda que luego se arrepintiesen y quisieran rescatar el voto hecho. A esto responde el presente cap\u00edtulo. Los votos pod\u00edan recaer sobre personas, ganados, casas y campos, y el legislador estudia los diferentes casos completos.<br \/>\n\tEste cap\u00edtulo, despu\u00e9s de la conclusi\u00f3n solemne  Deu 26:46, tiene todos los visos de ser una adici\u00f3n al conjunto legislativo lev\u00edtico.<\/p>\n<p>Rescate de los Votos Sobre Personas (1-8).<br \/>\n1Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: 2\u201cHabla a los hijos de Israel y diles: Si uno hace voto a Yahv\u00e9, se estimar\u00e1n para Yahv\u00e9 las personas, como las estimas t\u00fa. 3Un hombre de veinte a sesenta a\u00f1os lo estimar\u00e1s en cincuenta siclos de plata, seg\u00fan el peso del siclo del santuario. 4Una mujer la estimar\u00e1s en treinta siclos. 5De los cinco a los veinte a\u00f1os\u201d estimar\u00e1s un mozo en veinte siclos, y una moza en diez. 6De un mes a cinco a\u00f1os, estimar\u00e1s en cinco siclos un ni\u00f1o y en tres siclos una ni\u00f1a. 7De sesenta a\u00f1os para arriba, estimar\u00e1s en quince siclos un hombre y en diez una mujer. 8Si el que hizo el voto es demasiado pobre para pagar el valor de tu estimaci\u00f3n, ser\u00e1 presentado al sacerdote, que fijar\u00e1 el precio seg\u00fan los recursos del hombre aquel.\u201d<\/p>\n<p>En Jue 11:31 vemos c\u00f3mo Jeft\u00e9 hizo voto de sacrificar a Yahv\u00e9 lo primero que le saliese al encuentro si volv\u00eda victorioso. Y fue su hija \u00fanica la que ofreci\u00f3 en sacrificio a Yahv\u00e9, juzgando de Yahv\u00e9 como de los dioses cananeos. La madre de Samuel, Ana, ofreci\u00f3 al hijo que de Yahv\u00e9 hab\u00eda obtenido para servir en el santuario, y lo cumpli\u00f31. He aqu\u00ed dos ejemplos de votos que recaen sobre las personas, de las cuales el primero y el segundo pod\u00eda ser rescatado, seg\u00fan las normas que nos da este cap\u00edtulo del Lev\u00edtico2.<br \/>\n\tLa finalidad de los votos es ganarse la benevolencia divina para evitar un mal o conseguir un bien. En hebreo parece que prevalece la idea de abstenci\u00f3n de separarse de algo. Desde la \u00e9poca patriarcal encontramos ya votos formales a Dios3. En tiempos de Cristo son tan frecuentes, que se previene a los jud\u00edos contra la complicada y falsa casu\u00edstica al respecto4.<br \/>\n\tEl voto cl\u00e1sico personal es el de nazareato, por el que una persona quedaba como consagrada a Yahv\u00e9 por la abstenci\u00f3n de bebidas alcoh\u00f3licas y de cortarse el cabello5. En la legislaci\u00f3n que sigue se pretende asegurar al templo y al culto unos ingresos muy saneados y seguros.<br \/>\n\tPor el rescate de una persona en pleno vigor (de veinte a sesenta a\u00f1os) se impone un rescate de 50 siclos de plata seg\u00fan el patr\u00f3n del siclo del santuario (v.3)6. Por una mujer de la misma edad, 30 siclos. Por los menores de veinte a\u00f1os y mayores de cinco, 20 siclos si es ni\u00f1o y 10 si es ni\u00f1a. Por un ni\u00f1o menor de cinco a\u00f1os, cinco siclos, y por una ni\u00f1a, tres (v.3-7). En todo caso, el sacerdote podr\u00eda reducir estas cantidades por razones de pobreza del sujeto que hizo los votos (v.8).<\/p>\n<p>Rescate de los Votos sobre Animales (9-13).<br \/>\n9Si el voto es de animales de los que se ofrecen a Yahv\u00e9, cuanto as\u00ed se ofrece en don a Yahv\u00e9 ser\u00e1 cosa santa. 10No ser\u00e1 mudado, no se pondr\u00e1 uno malo en vez de uno bueno, ni uno bueno en vez de uno malo; si se permutare un animal por otro, ambos ser\u00e1n cosa santa.11Si es de animal impuro, de los que no pueden ofrecerse a Yahv\u00e9 en sacrificio, se le presentar\u00e1 al sacerdote, 12que lo estimar\u00e1 seg\u00fan sea de bueno o de malo, y se estar\u00e1 a la estimaci\u00f3n del sacerdote. 13Si se le quiere rescatar, se a\u00f1adir\u00e1 un quinto a su valor.<\/p>\n<p>En los ganados distingue el legislador los animales puros, que pueden ser sacrificados, como una oveja, un buey, y los impuros, que est\u00e1n excluidos del sacrificio, como el asno y el camello. Los primeros deb\u00edan ser sacrificados, y los segundos, rescatados seg\u00fan la estimaci\u00f3n del sacerdote. No se autoriza cambio en la v\u00edctima pura ofrecida, pues son cosa santa. Ni siquiera se puede sustituir por otra mejor por esta raz\u00f3n, pues al ser cosa santa est\u00e1 excluida del uso profano y pertenece al santuario7. Si el animal es impuro y no puede ser sacrificado, ser\u00e1 presentado al sacerdote para que lo eval\u00fae y lo venda para provecho del templo. Para rescatarle, el donante ten\u00eda que pagar un quinto m\u00e1s de su valor, con lo que se pretende no facilitar el rescate&#8230;<\/p>\n<p>Rescate de Una Casa (14-15).<br \/>\n14Si uno santifica a su casa, consagr\u00e1ndola a Yahv\u00e9, el sacerdote har\u00e1 la estimaci\u00f3n de ella, seg\u00fan que sea de buena o de mala, y se estar\u00e1 a la estimaci\u00f3n del sacerdote. 15Si se la quisiere rescatar, se a\u00f1adir\u00e1 un quinto al precio de tu estimaci\u00f3n y ser\u00e1 suya.<\/p>\n<p>El rescate de una casa consagrada a Yahv\u00e9 depender\u00e1 de la estimaci\u00f3n pecuniaria del sacerdote, sobre la que se a\u00f1adir\u00e1 un quinto de su valor.<\/p>\n<p>Rescate de Campos (16-24).<br \/>\n16Si uno santifica parte de la tierra de su propiedad, tu estimaci\u00f3n ser\u00e1 conforme a su sembradura, a raz\u00f3n de cincuenta siclos por cada \u201cj\u00f3mer\u201d de cebada de sembradura. 17Si la santifica antes del a\u00f1o de jubileo, habr\u00e1 de atenerse a tu estimaci\u00f3n; 18pero, si es despu\u00e9s del jubileo cuando santifica su campo, el sacerdote lo estimar\u00e1 seg\u00fan el n\u00famero de a\u00f1os que quedan para el jubileo, haciendo la rebaja de tu estimaci\u00f3n. 19Si el que santific\u00f3 el campo quiere rescatarlo, a\u00f1adir\u00e1 un quinto al precio de tu estimaci\u00f3n, y el campo quedar\u00e1 suyo. 20Si no los rescata o lo vende a uno de otra familia, el campo no podr\u00e1 ser rescatado m\u00e1s; 21y cuando al jubileo quede libre, ser\u00e1 consagrado a Yahv\u00e9, como campo de voto, y pasar\u00e1 a ser propiedad del sacerdote. 22Si uno consagra a Yahv\u00e9 un campo comprado por \u00e9l, que no es parte de su heredad, 23el sacerdote calcular\u00e1 el valor seg\u00fan tu estimaci\u00f3n y los a\u00f1os que falten para el jubileo, y el hombre pagar\u00e1 aquel mismo d\u00eda lo fijado, como cosa consagrada a Yahv\u00e9. 24El a\u00f1o del jubileo, el campo volver\u00e1 a quien lo hab\u00eda vendido y de cuya heredad era parte. 25Toda estimaci\u00f3n se har\u00e1 seg\u00fan el siclo del santuario, que es de veinte \u201cguerras.\u201d<\/p>\n<p>El legislador distingue entre bienes recibidos en heredad en patrimonio familiar y bienes adquiridos por compra. En el primer caso, seg\u00fan la ley del a\u00f1o jubilar, la estimaci\u00f3n de rescate ser\u00e1 conforme al n\u00famero de a\u00f1os que quedan para el jubileo; es decir, el santuario s\u00f3lo tiene derecho al fruto del campo hasta el a\u00f1o del jubileo. Su valor, pues, depend\u00eda seg\u00fan el n\u00famero de a\u00f1os que quedaban para el jubileo, y deb\u00eda hacerse a base de 50 siclos de plata el j\u00f3mer, medida de \u00e1ridos que equival\u00eda a unos 390 kilos8. Si el propietario quiere disponer del campo antes del jubileo, debe pagar sobre la estimaci\u00f3n del sacerdote un quinto de m\u00e1s (v.19). Si no lo rescataba y lo vend\u00eda, entonces no ten\u00eda derecho a recuperarlo el a\u00f1o del jubileo, pues quedaba en propiedad del santuario. Si el campo consagrado a Yahv\u00e9 no proviene de herencia, sino por compra, entonces el sacerdote lo valora conforme a los a\u00f1os que quedan para el jubileo, y el due\u00f1o lo pagar\u00e1 inmediatamente. En el a\u00f1o jubilar, el campo volver\u00e1 a su primitivo propietario (v.24). La evaluaci\u00f3n debe hacerse por el patr\u00f3n del siclo del santuario, que equival\u00eda a 20 gueras (v.25)9.<\/p>\n<p>Rescate de Primog\u00e9nitos (26-27).<br \/>\n26Nadie, sin embargo, podr\u00e1 consagrar el primog\u00e9nito de su ganado, que, como primog\u00e9nito, pertenece a Yahv\u00e9; buey u oveja, de Yahv\u00e9 es. 27Si se tratare de animal impuro, ser\u00e1 redimido conforme a tu estimaci\u00f3n, a\u00f1adiendo sobre ella un quinto, y si no lo redimieres, ser\u00e1 vendido conforme a tu estimaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los primog\u00e9nitos de los animales puros no pod\u00edan ser consagrados a Yahv\u00e9 por voto, porque le pertenec\u00edan ya de derecho10. Los animales impuros, que, por tanto, no pueden ser sacrificados a Yahv\u00e9, ser\u00e1n rescatados seg\u00fan la estimaci\u00f3n del sacerdote aumentada en un quinto de su valor. Si no es rescatado, ser\u00e1 vendido en beneficio del santuario. Seg\u00fan la legislaci\u00f3n del \u00e9xodo, los animales impuros no pod\u00edan ser consagrados a Yahv\u00e9 por un voto, y el primog\u00e9nito del asno era rescatado por un cordero; de lo contrario, se le desnucaba11.<\/p>\n<p>Consagraci\u00f3n por Anatema (28-29).<br \/>\n28Nada de aquello que se consagre a Yahv\u00e9 con anatema, sea hombre o animal o campo de su propiedad, podr\u00e1 ser vendido ni rescatado; cuanto se consagra a Yahv\u00e9 con anatema es cosa sant\u00edsima. 29Nada consagrado con anatema podr\u00e1 ser rescatado; habr\u00e1 de ser muerto.<\/p>\n<p>Primitivamente, jerem (los LXX: \u03b1\u03bd\u03ac\u03b8\u03b7\u03bc\u03b1) designa las cosas que han de ser exterminadas, hombres, animales o cosas, en honor de Yahv\u00e9, de forma que no quedaran como bot\u00edn de los guerreros12. Despu\u00e9s adquiri\u00f3 categor\u00eda de voto o consagraci\u00f3n de una cosa a Yahv\u00e9 de modo especial. Es cosa sant\u00edsima y no. pueden aprovecharse, de ella los hombres. Deb\u00eda destruirse en obsequio a Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Los Diezmos (30-34).<br \/>\n30Todo diezmo de la tierra, tanto de las semillas de la tierra como de los frutos de los \u00e1rboles, es de Yahv\u00e9, es cosa consagrada a Yahv\u00e9. 31Si alguno quisiere rescatar parte de su diezmo, habr\u00e1 de a\u00f1adir el quinto. 32Los diezmos del ganado mayor o menor, de todo cuanto pasa bajo el cayado, son de Yahv\u00e9, 33No se mirar\u00e1 si es bueno o si es malo, ni se trocar\u00e1; y si se trocare, el animal y su trueque ser\u00e1n ambos cosa santa, y no podr\u00e1n ser rescatados. 34Estos son los mandamientos que dio Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s para los hijos de Israel en el monte Sina\u00ed.<\/p>\n<p>El legislador distingue los diezmos de la tierra sobre cereales y frutos y los de los ganados. Los primeros pueden ser rescatados por su valor m\u00e1s un quinto de su valor. Los del ganado (bueyes, ovejas o cabras) no pueden ser rescatados. La elecci\u00f3n de los animales consagrados a Yahv\u00e9 no quedar\u00e1 a elecci\u00f3n del propietario para que no ofrezca lo peor. As\u00ed, \u00e9ste debe ofrecer el diezmo de todo animal que pasa \u201cbajo su cayado.\u201d La expresi\u00f3n parece aludir a la costumbre &#8211; registrada en la Mishna &#8211; e que el propietario haga pasar bajo su cayado el reba\u00f1o al salir del redil, se\u00f1alando el diezmo de cada uno seg\u00fan salgan y por el orden en que salgan13. Una vez se\u00f1alado el animal consagrado a Yahv\u00e9, no pod\u00eda ser cambiado; y si le cambiaba, ambos animales, el cambiado y el que le reemplazaba, se convert\u00edan en cosa santa, sin que pudieran rescatarse.<br \/>\n\tEn el c\u00f3digo de la alianza no se habla de diezmos, aunque s\u00ed de primicias de los frutos y de los primog\u00e9nitos14. En Num 18:20-32 se habla de los diezmos que han de ser dados a los levitas en compensaci\u00f3n por no haber tenido parte en la distribuci\u00f3n de la tierra. Y los levitas, de esos diezmos, deben dar la d\u00e9cima parte a los hijos de Aar\u00f3n. Seg\u00fan el Deuteronomio, el diezmo de trigo, del vino y del aceite deb\u00eda ser consumido en un banquete al que deb\u00edan tener acceso los levitas. Si el santuario est\u00e1 lejano, podr\u00e1n venderlo y con su precio organizar un fest\u00edn en el lugar escogido por Yahv\u00e9, al que deb\u00edan ser convidados los levitas. Y cada tres a\u00f1os los diezmos de todos los productos del a\u00f1o, en vez de ser entregados en el santuario central, deb\u00edan ser reservados al levita, al extranjero y al hu\u00e9rfano y a la viuda que residieran donde moraba el propietario15.<br \/>\n\t\u201cAs\u00ed, seg\u00fan el Lev\u00edtico, el diezmo es un impuesto en favor del templo; seg\u00fan los N\u00fameros, un impuesto en favor de los levitas&#8230;; seg\u00fan el Deuteronomio, un banquete gozoso ante Yahv\u00e9 en el que el diezmo en especie es consumido, y cada tres a\u00f1os, un don a los necesitados. A una tal diversidad de concepci\u00f3n no deb\u00eda corresponder sino una diversidad de leyes, que marcan las etapas de la evoluci\u00f3n en la pr\u00e1ctica del diezmo.\u201d16 La ofrenda de diezmos aparece ya en la \u00e9poca patriarcal17 y en la \u00e9poca de la monarqu\u00eda18. En tiempos de Esdras se habla s\u00f3lo de los diezmos de cereales y frutos19. Con todo, la ley de los diezmos era muy dura, y podemos suponer que fue muy poco respetada, dadas las condiciones de pobreza en que se desarrollaba la vida de los israelitas en la paup\u00e9rrima tierra de Cana\u00e1n.<\/p>\n<p>  1 1 Sam c.1-2. &#8211; 2 Cf. 2Re 12:5. &#8211; 3 Cf. Gen 28:20-22; Gen 31:13. &#8211; 4: Cf Mar 7:11-13 &#8211; 5 V\u00e9ase com. a N\u00fam 6. &#8211; 6 El siclo equival\u00eda a \u00abunos 13 gramos de plata.  Cf. A: Barrois, La m\u00e9trol\u00f3gie dans la Bible: RB (1932) p. 50-76. &#8211;  7 Cf. Mal 1:14. &#8211; 8 Equival\u00eda al kor, medida de l\u00edquidos. Etimol\u00f3gicamente, el nombre de j\u00f3mer alude a la carga de un asno (jamor). Cf. A. Barrois, a.c. (1931) 212. &#8211; 9 La guerah era. la medida m\u00ednima, equivalente a un granito. Los LXX traducen por griego(***) &#8211;  10 Cf. Exo 13:12-16; Exo 34:19. &#8211; 11 Cf. Exo 13:13. &#8211; 12 Cf. Deu 20:16-18; 1Sa 15:7-9. &#8211;  13 Tr. Bekhoroth IX 7. &#8211; 14 Cf. Exo 22:28-29; Exo 23:19; Exo 34:28. &#8211; 15 Cf. Deu 12:17-19; Deu 14:22-29; Deu 26:12-15. &#8211; 16 A. Clamer, o.c., p.207. &#8211; 17 Cf. Gen 14:20; Gen 28:22. &#8211; 18 Cf. 1Sa 8:15-17; 2Cr 31:6. &#8211; 19 Cf. Esd 10:37-39; Esd 12:44-47; Esd 13:5-12.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta secci\u00f3n se dan directrices detalladas para la santidad pr\u00e1ctica.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se da un bosquejo de los temas de santidad que corresponden a la naci\u00f3n de forma colectiva.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se da una legislaci\u00f3n normativa para las personas, animales, casas y tierras consagradas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Para este cap\u00edtulo, que puede considerarse como un ap\u00e9ndice al libro, ver Introducci\u00f3n al libro en el apartado de contenido y estructura.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Ver <span class='bible'>\u00c9xo 30:11-16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Valorizaci\u00f3n de los votos y de las cosas consagradas a Dios<\/p>\n<p>En ninguna parte del AT se ordena hacer votos, o la dedicaci\u00f3n de personas y cosas a Dios (aparte del diezmo regular, los primeros frutos y la consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos). Los votos especiales eran enteramente voluntarios. Sin embargo, en lo que s\u00ed insist\u00eda la ley era en que la gente no hiciera votos o compromisos y despu\u00e9s fallaran en cumplirlos. Con Dios no se deb\u00eda jugar, y las promesas que se le hac\u00edan deb\u00edan tomarse seriamente como promesas hechas a cualquier otra persona. El principio se resume muy bien en Deut. 23:21-23. No hab\u00eda culpa alguna por no hacer ning\u00fan voto; pero hacer un voto y no cumplirlo hac\u00eda que se incurriera en culpa (cf. Ecl. 5:2-7; Prov. 20:25).<\/p>\n<p>Este cap\u00edtulo, reconociendo que la gente comprometida a vivir en santidad y tratando de vivir de acuerdo con lo expresado en los cap\u00edtulos anteriores pod\u00eda ser tentada a hacer \u201cofertas\u201d demasiado entusiastas o poco realistas ante Dios, templa dicho entusiasmo con la cruda realidad. Los votos deben hacerse s\u00f3lo estando completamente conscientes de su costo. Era posible redimir un voto; es decir, lit. rescatarse uno mismo de las consecuencias, pero estas reglas muestran que esta era una opci\u00f3n bastante cara. En algunos casos, el cambiar de idea incurr\u00eda en un cargo del veinte por ciento sobre el valor de aquello originalmente dedicado.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo trata con los votos en relaci\u00f3n con las personas (vv. 2-8), animales (vv. 9-13), casas (vv. 14, 15), campos (vv. 16-25) y despu\u00e9s concluye con algunas normas relacionadas con el asunto (vv. 26-33). El efecto b\u00e1sico de un voto o dedicaci\u00f3n era que la persona u objeto se daba a Dios, lo que normalmente significaba que \u00e9l, ella o ello estaba a la disposici\u00f3n de los sacerdotes y del santuario. Por lo tanto, una persona que se dedicaba, o un miembro de su familia, quiz\u00e1 asistir\u00eda al sacerdote en algunos aspectos de sus tareas que no involucraran ning\u00fan contacto directo con los sacrificios sagrados. Los animales, las casas o los campos vendr\u00edan a ser parte de los ingresos de los sacerdotes, especialmente si se convert\u00edan en su valor en efectivo. El ni\u00f1o Samuel es probablemente un buen ejemplo de esto, e ilustra el tipo de circunstancias que pudieran haber llevado a formular los votos (1 Sam. 1, 2). Si la persona as\u00ed dedicada no deseaba servir de esa manera, \u00e9l o ella pod\u00eda ser redimido pagando una suma de dinero al sacerdote en turno. Las cantidades en los vv. 3-7 son reales, no simplemente nominales. Las mismas probablemente reflejan el valor actual con que se consideraba la capacidad laboral de los esclavos. Esto significa que no debemos pensar que los seres humanos recib\u00edan un valor nominal, sino que la valorizaci\u00f3n era una estimaci\u00f3n del trabajo productivo que hubieran podido realizar. Como es caracter\u00edstico, as\u00ed como en las leyes para los sacrificios, se hace provisi\u00f3n para los m\u00e1s pobres (v. 8).<\/p>\n<p>En el caso de los campos (vv. 16-25), la persona pod\u00eda dedicar a Dios una parte de sus propiedades, y si m\u00e1s tarde no la redim\u00eda, pasaba permanentemente a los sacerdotes en el a\u00f1o del jubileo. En todo caso, el verdadero due\u00f1o era Dios. Pero la persona no pod\u00eda dedicar a Dios permanentemente un campo que hubiera comprado de alguien m\u00e1s (quiz\u00e1 como garant\u00eda por un pr\u00e9stamo), ya que, seg\u00fan las leyes del cap. 25, en \u00faltima instancia no le pertenec\u00eda al comprador. En el a\u00f1o del jubileo ten\u00eda que ser devuelta al due\u00f1o original.<\/p>\n<p>Aunque este cap\u00edtulo parece ser algo as\u00ed como un ap\u00e9ndice, despu\u00e9s del gran cl\u00edmax del cap. 26, su preocupaci\u00f3n con los votos, dedicaci\u00f3n y devoci\u00f3n no est\u00e1 completamente fuera de lugar. Los actos especiales o excepcionales de dedicaci\u00f3n presuponen una vida general de dedicaci\u00f3n a Dios. Los votos no hacen m\u00e1s santa a una persona, pero s\u00ed pueden representar un compromiso espec\u00edfico, una respuesta seria al Dios cuyo car\u00e1cter, demandas y bendiciones han sido claramente presentadas en el resto del libro. En el contexto cristiano, tales dedicaciones pueden tomar diferentes formas, pero ciertamente pueden incluir personas, posesiones, propiedades y campos. No hay coacci\u00f3n, pero cuando se hacen promesas o declaraciones, entonces Dios no se complace en quienes desean hacer trampa (Hech. 4:32-5:11; cf. 2 Cor. 9:7). Al fin y al cabo, cualquier voto o dedicaci\u00f3n personal que podamos hacer nace de esa consagraci\u00f3n total de toda la vida al servicio a Dios, lo cual es la marca de todo verdadero disc\u00edpulo de Cristo (Rom. 12:1, 2).<\/p>\n<p>Toma mi vida y permite que sea<\/p>\n<p>a ti, Se\u00f1or, consagrada.<\/p>\n<p>Toma mis momentos y mis d\u00edas;<\/p>\n<p>que fluyan en incesante alabanza.<\/p>\n<p> (Frances Ridley Havergal)<\/p>\n<p>Christopher J. H. Wright<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>27.1ss A los israelitas se les requiri\u00f3 que dieran o consagraran ciertas cosas al Se\u00f1or y a su servicio: los primeros frutos de sus cosechas, los animales primog\u00e9nitos, los hijos primog\u00e9nitos, el diezmo de su ganancia. Muchos deseaban ir m\u00e1s all\u00e1 y consagrarse ellos mismos o consagrar a otro miembro de la familia, animales adicionales, una casa o un campo a Dios. En estos casos, era posible donar dinero en lugar de una persona real, un animal o una propiedad. Algunas personas hac\u00edan votos impulsivos o poco realistas. A fin de instarlos a reflexionar antes de hacerlo, se impon\u00eda una penalidad del veintepor ciento a aquellas cosas que eran vueltas a comprar con dinero. Este cap\u00edtulo explica c\u00f3mo fijar valores y qu\u00e9 hacer si un donante luego deseaba volver a comprar aquello que hab\u00eda donado a Dios.27.9, 10 Dios ense\u00f1\u00f3 a los israelitas que cuando hac\u00edan un voto a El, no deb\u00edan retractarse de su promesa aun si resultaba m\u00e1s costosa de lo que esperaban. (Esto aplicaba a los animales; los humanos pod\u00edan ser redimidos o comprados de nuevo.) Dios toma seriamente nuestras promesas. Si usted hizo un voto de dar el diez por ciento de su ingreso y repentinamente surgen algunas cuentas inesperadas, su fiel mayordom\u00eda ser\u00e1 costosa. Sin embargo, Dios espera que usted cumpla con su promesa, aun cuando le sea dif\u00edcil.27.14-25 La propiedad inmobiliaria pod\u00eda ser donada como ofrenda voluntaria de un modo que se asemeja a la forma en que hoy en d\u00eda las personas dan propiedades por medio de un testamento o donan lo obtenido en la venta de una propiedad a la iglesia o a organizaciones cristianas.27.29 Cosas dedicadas a ser destruidas se refieren a propiedades personales o a personas que estaban bajo la prohibici\u00f3n de Dios, tales como un bot\u00edn capturado de adoradores de \u00eddolos o de los \u00eddolos mismos. Estas cosas deb\u00edan ser destruidas y no pod\u00edan ser rescatadas.27.33 Muchos de los principios acerca de los sacrificios y de los diezmos ten\u00edan el prop\u00f3sito de motivar actitudes internas as\u00ed como acciones externas. Si una persona daba de mala gana, mostraba que ten\u00eda un coraz\u00f3n mezquino. Dios quiere que seamos dadores alegres (2Co 9:7) que demos con gratitud a El.27.34 El libro de Lev\u00edtico est\u00e1 repleto de mandamientos que Dios dio a su pueblo al pie del monte Sina\u00ed. De estos mandamientos podemos aprender mucho acerca de la naturaleza y el car\u00e1cter de Dios. A primera vista, Lev\u00edtico parece irrelevante para nuestro mundo altamente tecnificado. Pero si profundizamos un poco, nos damos cuenta que este libro nos sigue hablando hoy porque Dios no ha cambiado y sus principios son para todos los tiempos. Como la gente y la sociedad cambian, necesitamos buscar continuamente formas de aplicar los principios de la ley de Dios a nuestras circunstancias presentes. Dios era el mismo en Lev\u00edtico como lo es hoy y lo ser\u00e1 por siempre (Heb 13:8).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p> El cap\u00edtulo final trata de la redenci\u00f3n de los votos. Las Escrituras ordenan una cuidadosa atenci\u00f3n a los votos: lo que se promete, debe cumplirse (Dt 23:21\u2013 23; Ec 5:4, 5). Los vers\u00edculos 2\u2013 8 tratan de ocasiones en las que individuos hac\u00edan votos de servir a Dios, mientras que los vers. 9\u2013 33 tratan de los votos referentes a la propiedad personal.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] Su cuerpo para el servicio del Tabern\u00e1culo en los ministerios m\u00e1s humildes, como llevar agua, le\u00f1a y barrer el atrio.[21] En N\u00fameros se proh\u00edbe que los levitas posean campos o tierras. Cuando estas posesiones se devolv\u00edan por el jubileo, las vend\u00edan de nuevo. S\u00f3lo pod\u00edan tener un espacio de dos mil codos en la ciudad donde moraban.[25] Ex 30, 13; Num 3, 47; Ez 45, 12.[29] Natural o civilmente, es decir, quedar\u00e1 amortizado para siempre. Jos 6, 17, 25.[30] Prov 3, 9-10; Ag 1, 12.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>T\u00edt. Consagraci\u00f3n y rescate<\/i><\/b> <span style=\"color: #804db3\"><span><sup>1<\/sup><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #804db3\"><b>1.<\/b><\/span> Las ofrendas pod\u00edan ser personas (vv. <span class='bible'>Lev 27:2-8<\/span>), animales (vv. <span class='bible'>Lev 27:9-13<\/span>), casas (vv. <span class='bible'>Lev 27:14-15<\/span>) o terrenos (vv. <span class='bible'>Lev 27:16-25<\/span>), y ser rescatadas pagando el equivalente en dinero.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo: C\u00f3mo estimar un voto especial a Jehov\u00e1, Lev 27:1-2. La estimaci\u00f3n de la persona, Lev 27:3-8; de un animal ofrecido, Lev 27:9-13; de una casa, Lev 27:14-15; de un campo y su rescate, Lev 27:16-27. Ninguna cosa consagrada puede ser rescatada, Lev 27:28-29. El diezmo no se puede cambiar, Lev &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-levitico-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lev\u00edtico 27:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}