{"id":4615,"date":"2022-06-19T10:19:13","date_gmt":"2022-06-19T15:19:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T10:19:13","modified_gmt":"2022-06-19T15:19:13","slug":"comentario-de-numeros-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de N\u00fameros 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>El uso de las trompetas de plata,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 10:1-10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los israelitas se mueven de Sina\u00ed a Par\u00e1n,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 10:11-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El orden de su marcha,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 10:14-28<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Mois\u00e9s suplica a Hobab que no los abandone,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 10:29-32<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La bendici\u00f3n de Mois\u00e9s y el movimiento y descanso del arca,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 10:33-36<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Las\u00a0<b>dos trompetas de plata<\/b>\u00a0eran distintas de las trompetas de cuerno de carnero (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lev 25:9<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 81:3<\/span><\/span>). Estos instrumentos, hechos de plata a martillo, eran rectos con un pabell\u00f3n acampanado como las cornetas del correo de la Europa medieval. Ya que no ten\u00edan v\u00e1lvulas, se tocaban como una corneta. La idea era as\u00ed: la nube comenzaba a moverse, las trompetas sonaban y el pueblo empezaba a levantar el campamento y sal\u00eda de all\u00ed en una fila ordenada. Cuando el Arca, s\u00edmbolo de la presencia divina, se mov\u00eda, Mois\u00e9s recitaba las palabras de la canci\u00f3n de triunfo (v.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>N\u00fam 10:35<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10. Preparaci\u00f3n de la Partida.<\/p>\n<p>Las Trompetas de Plata (1-10).<br \/>\n1Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: 2\u201cHazte dos trompetas de plata batida a martillo, que te sirvan para convocar la asamblea y para hacer mover el campamento. 3Cuando se toquen las dos, acudir\u00e1 a ti toda la asamblea a la puerta del tabern\u00e1culo de la reuni\u00f3n; 4cuando se toque una sola, se congregar\u00e1n a ti los pr\u00edncipes jefes de los millares de Israel. 5A un toque estrepitoso, mover\u00e1n su campamento los acampados al oriente. 6A un segundo toque de la misma clase, mover\u00e1n su campamento los acampados al mediod\u00eda; estos toques son para ponerse en movimiento. 7Tambi\u00e9n para reunir la asamblea las tocar\u00e9is, pero no con ese toque. 8Los hijos de Aar\u00f3n, los sacerdotes, ser\u00e1n los que toquen las trompetas, y \u00e9stas ser\u00e1n para vosotros de uso obligatorio por siempre en vuestras generaciones. 9Cuando en vuestra tierra saliereis a la guerra contra el enemigo que os atacare, tocar\u00e9is alarma con las trompetas, y servir\u00e1n de recuerdo ante Yahv\u00e9, vuestro Dios, para que os salve de vuestros enemigos. 10Tambi\u00e9n en vuestros d\u00edas de alegr\u00eda, en vuestras solemnidades y en las fiestas del comienzo del mes, tocar\u00e9is las trompetas; y en vuestros holocaustos y vuestros sacrificios pac\u00edficos ser\u00e1n para vosotros un recuerdo cerca de vuestro Dios. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios.<\/p>\n<p>En los tiempos primitivos, las se\u00f1ales se hac\u00edan con el cuerno de carnero, la corneta1. En Lev 25:95 se dice que el jubileo se anunciar\u00e1 al sonido del cuerno. Pero los documentos posteriores nos hablan de las trompetas de plata, que se hac\u00edan sonar as\u00ed en el templo, para anunciar los actos de culto y las fiestas, como en el campo de batalla2. En el arco de Tito, en Roma, figuran tambi\u00e9n, entre los trofeos de su victoria sobre los jud\u00edos, encima de la mesa de los panes, dos trompetas largas. La raz\u00f3n de introducir aqu\u00ed estas trompetas es, sin duda, para que respondan mejor a la nueva organizaci\u00f3n de Israel bajo la gu\u00eda directa de Dios. Las trompetas de plata eran algo m\u00e1s digno que los cuernos de carnero. Las se\u00f1ales convenidas son tres: un toque para convocar a los jefes del pueblo; dos para llamar al pueblo; uno m\u00e1s prolongado para ordenar el levantamiento del campo, y \u00e9ste se har\u00e1 a cada una de las partes de \u00e9l. Fuera de esto, a\u00f1ade que las trompetas tocar\u00e1n en la guerra, y ser\u00e1 su sonido como una llamada a Yahv\u00e9 para que venga en socorro de los suyos. Este pasaje nos ofrece la explicaci\u00f3n de lo que se dice repetidas veces en los Paralip\u00f3menos: que los sacerdotes iban delante del ej\u00e9rcito de Jud\u00e1 con las trompetas para tocarlas en el momento de comenzar la batalla, y su efecto era tan decisivo, que al instante los enemigos se sent\u00edan aterrados y hu\u00edan, no quedando al ej\u00e9rcito otro trabajo que perseguirlos y recoger el bot\u00edn3. Tambi\u00e9n aqu\u00ed tenemos que advertir la desproporci\u00f3n entre el efecto de las dos trompetas y la extensi\u00f3n del campamento de m\u00e1s de 600.000 hombres. La dificultad la salva, como antes dijimos, el g\u00e9nero literario hiperb\u00f3lico del autor sagrado.<br \/>\n\tEl autor sagrado no describe la forma de las dos trompetas, pero podemos suponer que eran semejantes a las que aparecen en los monumentos egipcios4. El uso de las trompetas se prescribe tambi\u00e9n para las grandes conmemoraciones religiosas (v.10)5.<\/p>\n<p>Partida del Sina\u00ed (11-28).<br \/>\n11En el a\u00f1o segundo, el segundo mes, a veinte del mes se alz\u00f3 la nube de sobre el tabern\u00e1culo del testimonio, 12y los hijos de Israel marcharon, por etapas, del desierto del Sina\u00ed al desierto de Far\u00e1n, donde la nube se par\u00f3, 13movi\u00e9ndose por primera vez a la orden de Yahv\u00e9 por Mois\u00e9s. 14La primera en moverse fue la ense\u00f1a del campo de los hijos de Jud\u00e1, con sus escuadras. Jefe de las escuadras de aqu\u00e9llos era Nas\u00f3n, hijo de Aminadab. 15Jefe de las escuadras de la tribu de los hijos de Isacar, Natanael, hijo de Suar; 16y jefe de las escuadras de la tribu de los hijos de Zabul\u00f3n, Eliab, hijo de Jel\u00f3n. 17Desmontado que fue el tabern\u00e1culo, pusi\u00e9ronse luego en marcha los hijos de Gers\u00f3n y los hijos de Merar\u00ed, llevando el tabern\u00e1culo. 18Luego se puso en marcha la ense\u00f1a del campo de Rub\u00e9n, por sus escuadras. 19El jefe de sus escuadras era Elisur, hijo de Sedeur; el jefe de las escuadras de la tribu de los hijos de Sime\u00f3n, Selamiel, hijo de Zurisadai; 20y el jefe de las escuadras de los hijos de la tribu de Gad, Eliasaf, hijo de Deuel. 21Comenzaron luego a marchar los hijos de Caat, llevando el santuario; y en tanto que ellos llegaban, se dispon\u00eda el tabern\u00e1culo. 22Despu\u00e9s se puso en marcha la ense\u00f1a del campo de los hijos de Efra\u00edm por sus escuadras; jefe de sus escuadras era Elisama, hijo de Amiud; 23jefe de las escuadras de la tribu de Manas\u00e9s, Gamaliel, hijo de Pedasur; 24jefe de las escuadras de la tribu de los hijos de Benjam\u00edn, Abid\u00e1n, hijo de Gede\u00f3n. 25Despu\u00e9s se puso en marcha la ense\u00f1a del campo de los hijos de Dan, por sus escuadras, a retaguardia de los otros campos; jefe de las escuadras de los hijos de Dan era Ajiezer, hijo de Amisadai; 26jefe de las escuadras de la tribu de los hijos de Aser, Feguiel, hijo de Ocr\u00e1n; 27jefe de las escuadras de la tribu de los hijos de Neftal\u00ed, Ajira, hijo de En\u00e1n. 28Los hijos de Israel se pusieron en marcha con sus escuadras por orden.<\/p>\n<p>Por fin llega la hora de la partida, cuando faltaban s\u00f3lo diez d\u00edas para cumplirse el a\u00f1o de la llegada a la monta\u00f1a santa6. El 20 del segundo mes se alza la nube sobre el tabern\u00e1culo, y los hijos de Israel levantan el campo y se ponen en marcha. Ninguna menci\u00f3n se hace de las trompetas que seg\u00fan 10:5 deb\u00edan intimar la orden de partida a los cuatro lados del campamento. La marcha se realiza en el orden se\u00f1alado en el cap\u00edtulo 2 con alguna diferencia. All\u00ed se asigna a los levitas, que llevan el tabern\u00e1culo, el centro de la columna; aqu\u00ed Gers\u00f3n y Merar\u00ed caminan despu\u00e9s de las tribus que acampan al oriente, que son las primeras en partir, y Caat marcha despu\u00e9s del segundo grupo, que acampaba al mediod\u00eda. Y como antes, tampoco aqu\u00ed se hace menci\u00f3n del resto del pueblo con sus ganados y hacienda. Se ve clara la concepci\u00f3n ideal que el autor sagrado da a esta organizaci\u00f3n de Israel. Por sus etapas, y guiados por la nube, caminan desde el desierto del Sina\u00ed hasta el de Far\u00e1n, al sur de Cana\u00e1n7. El v.28 marca bien la conclusi\u00f3n de la per\u00edcopa.<\/p>\n<p>Invitaci\u00f3n de Mois\u00e9s a su Cu\u00f1ado Jobab para que le Acompa\u00f1e (29-32).<br \/>\n29Mois\u00e9s dijo entonces a Jobab, hijo de Raguel, madiani-ta, su suegro: \u201cNosotros nos vamos para el lugar que Yahv\u00e9 nos ha dicho: \u201cYo os lo dar\u00e9\u201d; ven con nosotros y te favoreceremos; porque Yahv\u00e9 ha prometido favorecer a Israel.\u201d 30El respondi\u00f3: \u201cNo, me ir\u00e9 a mi tierra y a mi parentela.\u201d 31Mois\u00e9s insisti\u00f3: \u201cNo nos dejes, pues t\u00fa conoces bien los lugares donde habremos de acampar y podr\u00e1s servirnos de gu\u00eda; 32si vienes, nosotros te daremos parte de lo que nos d\u00e9 Yahv\u00e9.\u201d<\/p>\n<p>En el texto se insiste en que Yahv\u00e9 es el gu\u00eda directo de los israelitas en su peregrinaci\u00f3n, y la nube es el signo de su presencia sensible. En cambio, aqu\u00ed se insiste en que Mois\u00e9s quiere llevar a su cu\u00f1ado como gu\u00eda experto, conocedor de aquellos parajes de la estepa por donde hab\u00edan de pasar8. Mois\u00e9s le promete participar de los bienes que Yahv\u00e9 les d\u00e9. En Jue 1:16; Jue 4:11, se dice que los qu\u00edneos se incorporaron a Mois\u00e9s, y probablemente \u00e9stos son los madianitas de que aqu\u00ed se habla, tribu n\u00f3mada que pastoreaba entre el Sina\u00ed, Far\u00e1n y Edom9.<\/p>\n<p>En Marcha desde el Monte Sina\u00ed (33-36).<br \/>\n33As\u00ed se marcharon del monte de Yahv\u00e9, e hicieron tres d\u00edas de camino; y el arca de la alianza de Yahv\u00e9 fue con ellos tres d\u00edas de camino, buscando d\u00f3nde acampar. 34La nube de Yahv\u00e9 los acompa\u00f1aba de d\u00eda desde que levantaron el campamento. 35Cuando mov\u00edan el arca, dec\u00eda Mois\u00e9s: \u201cLev\u00e1ntate, Yahv\u00e9; disp\u00e9rsense tus enemigos. Y huyan ante ti los que te aborrecen. 36Y cuando el arca se posaba, dec\u00eda: \u201cP\u00f3sate, \u00a1oh Yahv\u00e9!, entre las mir\u00edadas de Israel.\u201d<\/p>\n<p>Esta per\u00edcopa parece una repetici\u00f3n Deu 10:11-28, que se ha de atribuir a otro documento. El pueblo parte del Sina\u00ed y camina tres d\u00edas buscando d\u00f3nde acampar. En la primera narraci\u00f3n, el arca iba muy envuelta en ricos pa\u00f1os y cubierta por pieles de tej\u00f3n; aqu\u00ed parece que va el arca descubierta, como en Jos 3:2510, y la nube la acompa\u00f1a, como en Exo 13:21s. As\u00ed se explican las palabras de Mois\u00e9s en las que dice lo que era el arca para el pueblo: el s\u00edmbolo de la presencia de Dios en medio de Israel para defenderle de sus enemigos. El pasaje de 1Sa 4:35 nos declara bien este pensamiento: el pueblo se halla enfrente de los filisteos, que les hab\u00edan infligido una derrota. En vista de esto, resuelven traer el arca de Yahv\u00e9. Cuando \u00e9sta entr\u00f3 en el campo de Israel, el pueblo \u201clanz\u00f3 tan grandes gritos de j\u00fabilo, que hac\u00edan temblar la tierra. Los filisteos sintieron temor y dec\u00edan: \u201cHa venido Dios al campamento. \u00a1Desgraciados de nosotros!&#8230; \u00bfQui\u00e9n nos librar\u00e1 de la mano de ese Dios poderoso? \u00bfAcaso no es El el que castig\u00f3 a los egipcios con toda suerte de plagas y de peste?\u201d As\u00ed declara el autor sagrado la impresi\u00f3n causada en uno y otro campo por la llegada del arca. A la luz de estas palabras podemos entender lo que significan las de Mois\u00e9s.<br \/>\n\tCuando Israel abandona la llanura de er-Raha en el desierto del Sina\u00ed (la \u201cmonta\u00f1a de Yahv\u00e9\u201d designando al Sina\u00ed aparece s\u00f3lo aqu\u00ed, pues en otros lugares se llama \u201cmonta\u00f1a de Elohim\u201d), no sabemos la direcci\u00f3n exacta que tomaron. Son muchos los intrincados valles que se abren paso para salir del macizo de los montes del Sina\u00ed, y, por otra parte, no hay ninguna indicaci\u00f3n en el texto sagrado que pueda servir de apoyo para trazar el itinerario hasta llegar al vasto desierto de Tih, de Far\u00e1n o de Sin, en el lenguaje de la Biblia, caminando siempre hacia el norte hasta llegar a la regi\u00f3n de Cades, donde Israel se estacion\u00f311.<\/p>\n<p>  1 Jos 6:5. &#8211; 2 2Cr 13:12; 2Cr 13:143; 1Ma 4:40; 1Ma 5:33; 1Ma 16:8. &#8211; 3 Cf. 2Cr 13:15; 2Cr 15:1; 1Ma 5:33 &#8211;  4 V\u00e9ase la descripci\u00f3n en Fl.  Josefo, Ant. Jud. III n,6. &#8211; 5 Cf. 2Cr 5:12; 2Cr 29:26 &#8211;  6 Exo 19:1. &#8211; 7 Cf. Abel, G\u00e9og. I 434. &#8211;  8 No est\u00e1 claro en el texto si este Jobab hijo de Raguel es el cu\u00f1ado o el suegro de Mois\u00e9s. En Exo 2:18 se dice que Raguel es el padre de S\u00e9fora, esposa de Mois\u00e9s. Pero algunos creen que es una glosa que proviene de Num 10:29. En Exo 3:1; Exo 4:18 el suegro de Mois\u00e9s es llamado Jetro. Algunos creen que Raguel es un calificativo (Reuel: amigo de Dios). &#8211; 9 V\u00e9ase Abel, o.c., I 286. &#8211;  10 Cf. 1Sa 4:3; 2 Sam 6:1s. &#8211; 11 V\u00e9ase M. J. Lagrange, L&#8217;itin\u00e9raire des hraelites da pays de Gessen aux bords du Jourdain: RB (1900) 274; R. Savignag, La regi\u00f3n de Ain Cadeis: RB (1922).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos cuatro cap\u00edtulos muestran c\u00f3mo el Se\u00f1or hablaba con Mois\u00e9s (<span class='bible'>N\u00fam 7:89<\/span>) y conduc\u00eda a Israel (<span class='bible'>N\u00fam 9:22<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 10:11-12<\/span>) desde el tabern\u00e1culo. Seg\u00fan Israel estaba apropiadamente orientado hacia el Se\u00f1or y obedec\u00eda su Palabra, Dios le daba la victoria sobre sus enemigos (<span class='bible'>N\u00fam 10:35<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los cap\u00edtulos <span class='bible'>N\u00fam 9:1-23<\/span> y <span class='bible'>N\u00fam 10:1-36<\/span> relatan los \u00faltimos acontecimientos antes de la partida del desierto de Sina\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las trompetas de plata. Esta fue la preparaci\u00f3n final antes de partir de Sina\u00ed. Las trompetas fueron hechas de plata modeladas a martillo. (La plata se hab\u00eda fundido y trabajado por siglos antes de este tiempo.) Josefo las describe como unos tubos angostos de unos 45 cm. de largo, bien formadas al final, y se muestran en el arco de la entrada triunfal de Tito a Roma. Eran diferentes a los cuernos de carnero, que eran bastante comunes, y pod\u00edan dar una nota m\u00e1s clara. Diferentes sonidos de las trompetas serv\u00edan para convocar a diferentes asambleas (los l\u00edderes, toda la asamblea, la partida de las tribus), y se tocaban en tiempos de guerra y al inicio de las fiestas principales. Las trompetas estaban a cargo de los sacerdotes quienes ten\u00edan la autoridad de guiar (ellos tambi\u00e9n eran guiados por medio de la instrucci\u00f3n que se les daba). El bienestar de Israel estaba asegurado mientras la trompeta emitiera el llamado de Dios. As\u00ed, la trompeta continu\u00f3 en uso por generaciones (2 Rey. 11:14; Esd. 3:10; Sal. 98:6). El ap\u00f3stol Pablo consider\u00f3 esto como un s\u00edmbolo de la predicaci\u00f3n, diciendo que el ministerio debe producir un sonido claro (1 Cor. 14:8), de otra manera los hombres no se preparar\u00e1n para la batalla espiritual. As\u00ed como las trompetas estaban a cargo de los sacerdotes, la predicaci\u00f3n tambi\u00e9n ha sido encargada a los siervos de Dios, y a los ancianos en particular (Hech. 20:17-35; Tito 1:5; Heb. 13:17; 1 Ped. 5:1-4). Si la trompeta llegara a caer en manos de un impostor arruinar\u00edan la iglesia de Cristo, de la misma manera que los lobos rapaces no perdonar\u00edan al reba\u00f1o. El NT presenta una poderosa segunda imagen: As\u00ed como la trompeta llamaba a Israel a las fiestas, la trompeta llamar\u00e1 a los muertos a la vida (Mat. 24:31; 1 Cor. 15:52; 1 Tes. 4:16; Apoc. 8-9). El llamado a las fiestas era un sonido gozoso (Sal. 98:6); as\u00ed que esta imagen conlleva el gozo de la resurrecci\u00f3n a la vida eterna y a la mesa preparada en el reino de Cristo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10.1-10 Las dos trompetas de plata se usaban para coordinar a las tribus en su traslado por el desierto. Para mantener a tantas personas en formaci\u00f3n ordenada hac\u00edan falta comunicaci\u00f3n clara y control. El toque de la trompeta tambi\u00e9n recordaba a Israel de la protecci\u00f3n de Dios sobre ellos.10.21 Aquellos que viajan, se trasladan o se enfrentan nuevos retos saben lo que es estar desarraigados. La vida est\u00e1 llena de cambios, y pocas cosas permanecen estables. Los israelitas estuvieron viajando constantemente a trav\u00e9s del desierto. Pudieron manejar estos cambios debido exclusivamente a que la presencia de Dios estuvo siempre con ellos en el tabern\u00e1culo. El tabern\u00e1culo port\u00e1til significaba c\u00f3mo Dios y su pueblo se mov\u00edan juntos. Para nosotros, la estabilidad no significa ausencia de cambios, sino movernos con Dios en cualquier circunstancia.10.29-32 Al hacer un cumplido sobre sus habilidades en el desierto, Mois\u00e9s le hizo saber a Hobab que lo necesitaba. Los dem\u00e1s pueden no saber que los aprecia si no les dice que son importantes para usted. El felicitar a los que lo merecen construye relaciones duraderas y ayuda a que los dem\u00e1s sepan que son valiosos para otros. Piense en los que lo han ayudado en este mes. \u00bfQu\u00e9 puede hacer para que sepan cu\u00e1nto los necesita y los aprecia?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[14] Num 1, 7.[33] El centro era el lugar se\u00f1alado por Dios para el arca, en las marchas y en los campamentos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo: El uso de las trompetas de plata, N\u00fam 10:1-10. Los israelitas se mueven de Sina\u00ed a Par\u00e1n, N\u00fam 10:11-13. El orden de su marcha, N\u00fam 10:14-28. Mois\u00e9s suplica a Hobab que no los abandone, N\u00fam 10:29-32. La bendici\u00f3n de Mois\u00e9s y el movimiento y descanso del arca, N\u00fam 10:33-36. Fuente: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de N\u00fameros 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4615","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4615"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4615\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4615"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}