{"id":4651,"date":"2022-06-19T10:20:31","date_gmt":"2022-06-19T15:20:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-19T10:20:31","modified_gmt":"2022-06-19T15:20:31","slug":"comentario-de-numeros-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de N\u00fameros 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 que el pueblo se quej\u00f3 amargamente a o\u00eddos de Jehovah. Lo oy\u00f3 Jehovah, y se encendi\u00f3 su furor; y un fuego de Jehovah ardi\u00f3 contra ellos y consumi\u00f3 un extremo del campamento.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Aconteci\u00f3.<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 10:33<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 20:2-5<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 21:5<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 15:23<\/span>, <span class='bible'>\u00c9xo 15:24<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 16:2<\/span>, <span class='bible'>\u00c9xo 16:3<\/span>, <span class='bible'>\u00c9xo 16:7<\/span>, <span class='bible'>\u00c9xo 16:9<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 17:2<\/span>, <span class='bible'>\u00c9xo 17:3<\/span>; <span class='bible'>Deu 9:22<\/span>; <span class='bible'>Lam 3:39<\/span>; <span class='bible'>1Co 10:10<\/span>; <span class='bible'>Jud 1:16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y ardi\u00f3 su ira.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 38:10<\/span>; <span class='bible'>2Sa 11:27<\/span>; <span class='bible'>Stg 5:4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y el fuego de Jehov\u00e1.<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 16:35<\/span>; <span class='bible'>Lev 10:2<\/span>; <span class='bible'>Deu 32:22<\/span>; <span class='bible'>2Re 1:12<\/span>; <span class='bible'>Job 1:16<\/span>; <span class='bible'>Sal 78:21<\/span>; <span class='bible'>Sal 106:18<\/span>; <span class='bible'>Isa 30:33<\/span>; <span class='bible'>Isa 33:14<\/span>; <span class='bible'>Nah 1:5<\/span>; <span class='bible'>Mar 9:43-49<\/span>; <span class='bible'>Heb 12:29<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>los extremos del campamento.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 25:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El incendio en Tabera y la oraci\u00f3n de Mois\u00e9s,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 11:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El pueblo desea comer carne, y aborrece el man\u00e1,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 11:4-9<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Mois\u00e9s se queja de su carga,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 11:10-15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dios promete dividir su carga en setenta ancianos, y le da carne al pueblo por un mes,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 11:16-20<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Mois\u00e9s,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 11:21-30<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Dios env\u00eda codornices y se enciende su ira en Kibrot,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 11:31-35<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Aconteci\u00f3 que el pueblo se quej\u00f3:<\/b>\u00a0Despu\u00e9s que los israelitas salieron de Egipto, llevaban tres d\u00edas de viaje y comenzaron a murmurar contra Jehov\u00e1 por falta de agua (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 15:22-24<\/span><\/span>). Otra vez se quejaban sin una raz\u00f3n aceptable. Esta no era la \u00abqueja afable\u00bb de quien realiza una tarea dif\u00edcil. Las murmuraciones demostraron infidelidad y fueron un acto de rebeli\u00f3n que exig\u00eda el juicio de Dios. El\u00a0<b>fuego de Jehov\u00e1<\/b>\u00a0vino como una advertencia y como un agente purificador, pues azot\u00f3 s\u00f3lo los extremos del campamento. En medio de la ira, Jehov\u00e1 fue misericordioso. \u00c9l tuvo paciencia por mucho tiempo con un pueblo que se rebelaba continuamente.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EL PUEBLO SE QUEJ\u00d3.<\/b> Despu\u00e9s de s\u00f3lo tres d\u00edas de viaje (<span class=\"bible\">N\u00fam 10:33<\/span>), el pueblo comenz\u00f3 a murmurar y a quejarse porque las circunstancias no eran ideales.<\/p>\n<p>(1) Con cu\u00e1nta rapidez olvidaron su liberaci\u00f3n de la esclavitud egipcia y las obras poderosas de Dios en favor de ellos. No confiaron en Dios ni le encomendaron a \u00c9l su vida y su futuro. Eso trajo sobre ellos la ira y el juicio de Dios.<\/p>\n<p>(2) Los creyentes neotestamentarios nunca deben dejar de ser agradecidos por la muerte expiatoria de Cristo por ellos, por su liberaci\u00f3n del pecado y por la piadosa provisi\u00f3n de Dios para la direcci\u00f3n y las bendiciones en la vida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11. Diversos Incidentes en el Camino del Sinai a Cades.<br \/>\n L os relatos sobre estos incidentes contados al vivo parecen proceder de distintas fuentes.<\/p>\n<p>Descontento del Pueblo (1-9).<br \/>\n1Aconteci\u00f3 que el pueblo se quej\u00f3 a o\u00eddos de Yahv\u00e9, y, al o\u00edrlo Yahv\u00e9, ardi\u00f3 en ira, y encendi\u00f3 contra ellos un fuego que abras\u00f3 una de las alas del campamento. 2Clam\u00f3 entonces el pueblo a Mois\u00e9s, y Mois\u00e9s or\u00f3 a Yahv\u00e9, y el fuego se apag\u00f3; 3y llamaron a aquel lugar \u201cTabera,\u201d porque all\u00ed se hab\u00eda encendido contra ellos el fuego de Yahv\u00e9. 4El vulgo adventicio que en medio de ellos habitaba ten\u00eda tantas ganas de comer carne, que aun los hijos de Israel se pusieron a llorar y a decir: \u201c\u00a1Qui\u00e9n nos diera carne que comer! 5\u00a1C\u00f3mo nos acordamos de tanto pescado como de balde com\u00edamos en Egipto, de los cohombros, de los melones, de los puerros, de las cebollas, de los ajos! 6Ahora est\u00e1 al seco nuestro apetito, y no vemos sino el man\u00e1. 7El man\u00e1 era parecido a la semilla del cilantro y ten\u00eda un color como de bedelio. 8Esparc\u00edase el pueblo para recogerlo, y lo mol\u00edan en molinos o lo majaban en morteros, y, coci\u00e9ndolo en una caldera, hac\u00edan de \u00e9l tortas, que ten\u00edan un sabor como de pasta amasada con aceite. 9Cuando de noche ca\u00eda el roc\u00edo sobre el campo, ca\u00eda tambi\u00e9n el man\u00e1.\u201d<\/p>\n<p>El ambiente del pueblo ha cambiado. En las p\u00e1ginas que preceden, el texto pone de relieve la devoci\u00f3n y generosidad del pueblo hacia el santuario de Yahv\u00e9; aqu\u00ed se nos presenta otra vez al pueblo de dura cerviz, constante murmurador contra su l\u00edder, aunque el autor sagrado atribuye esto a la influencia de los extra\u00f1os en el pueblo hebreo. En medio del desierto se acuerdan de la abundancia de viandas de que disfrutaban en Egipto. Nada m\u00e1s natural que el hambriento se vuelva a los tiempos en que com\u00eda a saciedad. \u00bfQui\u00e9nes son estos extra\u00f1os que inician la rebeli\u00f3n? Lo ignoramos. El texto sagrado hace menci\u00f3n de ellos en diferentes lugares1. Ser\u00edan gentes que, no encontr\u00e1ndose satisfechos en el valle del Nilo, aprovecharon la escapada de los hebreos para juntarse a ellos y recobrar la libertad de que all\u00ed no gozaban2. \u00bfQu\u00e9 significa ese fuego con que Dios abras\u00f3 una de las alas del campamento? Lo ignoramos; tal vez alguna descarga el\u00e9ctrica. El nombre de Tabera significa incendio. Aparece mencionado en Deu 9:22.<br \/>\n\tLos israelitas y los extranjeros se acuerdan de la comida de Egipto: pescado, cohombros, cebollas, etc., todo lo que constituye la base de la alimentaci\u00f3n de los egipcios.3 Y desprecian el mana. Sobre su naturaleza v\u00e9ase el comentario a Exo 16:125. No deb\u00eda de ser una cosa tan exquisita, cuando los israelitas lo desprecian y a\u00f1oran otras cosas tan vulgares. Esta opini\u00f3n de los israelitas sobre el man\u00e1 parece confirmar la hip\u00f3tesis de que la famosa comida del desierto era algo parecido al man, secreci\u00f3n de un arbusto de la pen\u00ednsula ar\u00e1biga, que preparaban maj\u00e1ndolo al mortero (v.8), y aparece por las ma\u00f1anas como un roc\u00edo misterioso (v.9). En Num 21:5 se dice que los israelitas se quejaban de aquel \u201cmiserable alimento.\u201d4 Los hebreos llevaban consigo reba\u00f1os de ovejas, pero sin duda que estas reses no eran suficientes para abastecer normalmente a todos durante tanto tiempo, y por eso ten\u00edan que vivir habitualmente de productos miserables de la estepa, que tienen pocos ingredientes nutritivos5.<\/p>\n<p>Queja de Mois\u00e9s (10-15).<br \/>\n10Oy\u00f3 Mois\u00e9s las lamentaciones del pueblo, que por familias se reun\u00eda a las puertas de las tiendas, encendiendo el ardor de la ira de Yahv\u00e9; y desagrad\u00f3 a Mois\u00e9s,11que dijo a Yahv\u00e9: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 tratas tan mal a tu siervo? \u00bfPor qu\u00e9 no ha hallado gracia a tus ojos y has echado sobre m\u00ed la carga de todo este pueblo? 12\u00bfLo he concebido yo o lo he parido para que me digas: Ll\u00e9vale en tu regazo, como lleva la nodriza al ni\u00f1o a quien da de mamar, a la tierra que juraste dar a tus padres? 13\u00bfD\u00f3nde tengo yo carne para alimentar a todo este pueblo? \u00bfPor qu\u00e9 llora a m\u00ed clamando: Danos carne que comer? 14Yo no puedo soportar solo a este pueblo. Me pesa demasiado. 15Si as\u00ed has de hacer conmigo, dame la muerte, te lo ruego; y si es que he hallado gracia a tus ojos, que no me vea ya m\u00e1s as\u00ed afligido.\u201d<\/p>\n<p>Las quejas del pueblo afligen el coraz\u00f3n de Mois\u00e9s. Pensaba haber realizado una obra grande rescatando a su pueblo de la servidumbre de Egipto, y he aqu\u00ed que no s\u00f3lo no lo agradecen, sino que miran esto como una desgracia. Sobre todo, lo que le hubo de herir m\u00e1s fue que con esas quejas desestimaban el favor de Dios, el verdadero Libertador, y adem\u00e1s menospreciaban las promesas que les hab\u00eda hecho y hacia las cuales los conduc\u00eda. Ante esta actitud del pueblo, el \u00e1nimo del profeta desfallece, y se queja \u00e9l tambi\u00e9n de la misi\u00f3n ingrata que Dios ha echado sobre sus hombros. No se siente con fuerzas para llevar al pueblo en su regazo como la nodriza al ni\u00f1o. Y esta conciencia de Mois\u00e9s sobre su flaqueza se aviva tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s crecen la impaciencia del pueblo y sus quejas. Como m\u00e1s tarde El\u00edas, pide a Dios, como una gracia, que le lleve de esta vida si no quiere quitarle la pesada carga6.<br \/>\n\tLos v.7-9 son continuaci\u00f3n l\u00f3gica del v.6, de forma que parecen reflexiones del hagi\u00f3grafo sobre las diversas formas de preparar el man\u00e1 para que el lector se haga cargo de que los israelitas no ten\u00edan raz\u00f3n para sus quejas contra Mois\u00e9s. Este, por su parte, se siente apesadumbrado por su ingrata misi\u00f3n hist\u00f3rica. En realidad es Dios quien ha concebido y criado al pueblo hebreo7, y, por tanto, a El le pertenece llevarlo en su regazo, y no a Mois\u00e9s. Descorazonado, pide a Dios le quite la vida si no le presenta mejores perspectivas8.<\/p>\n<p>Respuesta de Yahv\u00e9 (16-23).<br \/>\n16Entonces dijo Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s: \u201cEl\u00edgeme a setenta varones de los hijos de Israel, de los que t\u00fa sabes que son ancianos del pueblo y de sus principales, y tr\u00e1elos a la puerta del tabern\u00e1culo; que esperen all\u00ed contigo. 17Yo descender\u00e9, y contigo hablar\u00e9 all\u00ed, y tomar\u00e9 del esp\u00edritu que hay en ti y lo pondr\u00e9 sobre ellos, para que te ayuden a llevar la carga del pueblo y no la lleves t\u00fa solo. 18Y di al pueblo: Santif\u00edcaos para la manar\u00eda, y comer\u00e9is carne, ya que hab\u00e9is llorado a Yahv\u00e9 diciendo: \u00a1Qui\u00e9n nos diera carne que comer! \u00a1Mejor ciertamente est\u00e1bamos en Egipto! 19No comer\u00e9is un d\u00eda, ni dos, ni cinco, ni diez, ni veinte; 20la comer\u00e9is todo un mes, hasta que se os salga por las narices y os produzca n\u00e1useas, por haber menospreciado a Yahv\u00e9, que est\u00e1 en medio de vosotros, y haber llorado, diciendo: \u00bfPor qu\u00e9 hemos salido de Egipto?\u201d 21Mois\u00e9s le dijo: \u201cSeiscientos mil infantes cuenta el pueblo en medio del cual estoy, y me dices: Yo les dar\u00e9 carne, y la comer\u00e1n todo un mes. 22\u00bfBastar\u00e1 para ello degollar todas las ovejas y todos los bueyes? \u00bfSe juntar\u00e1n todos los peces del mar para darles abasto?\u201d 23 Yahv\u00e9 replic\u00f3 a Mois\u00e9s: \u201c\u00bfAcaso se ha acortado el brazo de Yahv\u00e9? Ya ver\u00e1s si es o no es como yo te he dicho.\u201d<\/p>\n<p>Dios quiere aliviar la carga de Mois\u00e9s, y por ello propone que elija setenta ancianos como auxiliares suyos. En Exo 18:255 se dice que Mois\u00e9s, por consejo de Jetro, eligi\u00f3 oficiales de diez, de cincuenta, de ciento y de mil, que formasen una verdadera jerarqu\u00eda para entender en los asuntos menores del pueblo, reserv\u00e1ndose el profeta los de mayor importancia. Esto significaba una gran ayuda, tanto m\u00e1s cuanto que en estos oficiales ten\u00eda el l\u00edder consejeros h\u00e1biles con quien comunicar los problemas graves que ocurriesen. Teniendo \u00e9stos, ya no pod\u00eda quejarse el caudillo de quedarse solo. Estos ancianos9 aparecen ya varias veces con ocasi\u00f3n de la salida de Egipto10. Ahora parece que se quiere investirlos de nueva autoridad en nombre de Dios, como intendentes (soterim) a las \u00f3rdenes de Mois\u00e9s. Llamados al santuario, Dios les comunica el esp\u00edritu de Mois\u00e9s (v.17), que en el v.26 se define como esp\u00edritu prof\u00e9tico. La palabra profec\u00eda en la Sagrada Escritura tiene un sentido muy amplio. Cualquier manifestaci\u00f3n carism\u00e1tica del esp\u00edritu de Dios puede recibir el nombre de profec\u00eda. En este pasaje podemos suponer que se trata del don de consejo para resolver los conflictos del pueblo y mantenerlo en paz. Participaban, pues, del don del consejo del l\u00edder Mois\u00e9s. El autor sagrado concibe as\u00ed la mente de Mois\u00e9s como una l\u00e1mpara que transmite luz a otras, si bien en menos cantidad y en dependencia de aqu\u00e9lla. La afirmaci\u00f3n, pues, de esta comunicaci\u00f3n de esp\u00edritu indica la situaci\u00f3n subordinada de los ancianos respecto del gran profeta-dirigente.<br \/>\n\tPor otra parte, Yahv\u00e9 responder\u00e1 a las quejas del pueblo con un nuevo hecho portentoso. Pero antes deben santificarse (v.18), es decir, ponerse en estado de pureza ritual, pues Dios los va a visitar. Les va a dar tal cantidad de carne, que habr\u00e1n de sentir n\u00e1useas de ella (v.19). As\u00ed, Dios les castigar\u00e1 por haberle despreciado, a\u00f1orando la estancia en Egipto. Mois\u00e9s siente cierto escepticismo sobre la promesa divina, ya que son 600.000 los israelitas que est\u00e1n necesitados de comida. Seg\u00fan Exo 16:13, Dios envi\u00f3 a los hebreos codornices en gran cantidad en el desierto de Sin antes de llegar al Sina\u00ed. Yahv\u00e9, por toda respuesta, recuerda el poder de su brazo omnipotente (v.23), que no se \u201cha acortado\u201d en poder. Y por eso ha de responder como en otras ocasiones al sacarlos de los dominios del fara\u00f3n.<\/p>\n<p>Efusi\u00f3n del Esp\u00edritu sobre los Setenta Ancianos (24-30).<br \/>\n24Sali\u00f3 Mois\u00e9s y transmiti\u00f3 al pueblo lo que hab\u00eda dicho Yahv\u00e9; y eligi\u00f3 los setenta varones de entre los ancianos de Israel y los puso en derredor del tabern\u00e1culo. 25Descendi\u00f3 Yahv\u00e9 en la nube y habl\u00f3 a Mois\u00e9s; tom\u00f3 del esp\u00edritu que resid\u00eda en \u00e9l y lo puso sobre los setenta ancianos; y cuando sobre ellos se pos\u00f3 el esp\u00edritu, pusi\u00e9ronse a profetizar, y no cesaban. 26Hab\u00edanse quedado en el campamento dos de ellos, uno llamado Eldad y otro llamado Medad; y tambi\u00e9n sobre ellos se pos\u00f3 el esp\u00edritu; eran de los nombrados, pero no se presentaron ante el tabern\u00e1culo, y se pusieron a profetizar en el campamento. 27Corri\u00f3 un mozo a avisar a Mois\u00e9s, diciendo: \u201cEldad y Medad est\u00e1n profetizando en el campamento.\u201d 28Josu\u00e9, hijo de Nun, ministro de Mois\u00e9s desde su juventud, dijo: \u201cMi se\u00f1or, Mois\u00e9s, imp\u00eddeselo.\u201d 29Y Mois\u00e9s le respondi\u00f3: \u201c\u00bfTienes celos por m\u00ed? \u00a1Ojal\u00e1 que todo el pueblo de Yahv\u00e9 profetizara y pusiese Yahv\u00e9 sobre ellos su esp\u00edritu!\u201d 30Volvi\u00f3se Mois\u00e9s al campamento, y con \u00e9l los ancianos de Israel.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s sali\u00f3 del tabern\u00e1culo, en el que sol\u00eda tener las comunicaciones de Yahv\u00e911, y reuni\u00f3 a los ancianos y los coloc\u00f3 delante del tabern\u00e1culo, sin decir el texto c\u00f3mo hizo la elecci\u00f3n. Y Dios, para investirlos de una misi\u00f3n divina ante el pueblo, descendi\u00f3 en forma de nube. La descripci\u00f3n es antropom\u00f3rfica: Dios tom\u00f3 del esp\u00edritu de Mois\u00e9s y se lo comunic\u00f3 a los ancianos (v.25). Y al punto \u00e9stos empezaron a profetizar. Abraham es llamado profeta12 o amigo de Dios, y Mar\u00eda, la hermana de Mois\u00e9s, es llamada tambi\u00e9n profetisa13. Pero el caso de los ancianos es el primer caso de \u201cprofetismo\u201d colectivo14. Por eso Amos y Jerem\u00edas dir\u00e1n que los profetas existieron en tiempos de Mois\u00e9s15. El texto sagrado no concreta en qu\u00e9 consisti\u00f3 la manifestaci\u00f3n prof\u00e9tica de los ancianos; pero podemos suponer que se trata de ciertas manifestaciones de entusiasmo religioso, como discursos enardecidos, cantos sagrados, pulsaci\u00f3n de instrumentos m\u00fasicos estimulantes de estas manifestaciones religiosas16. As\u00ed se reanimaba la fe apagada del pueblo. Estas manifestaciones est\u00e1n en consonancia con la mentalidad primitivista del ambiente. De este modo, el pueblo pod\u00eda comprobar que, en efecto, el esp\u00edritu de Dios se hab\u00eda apoderado de ellos. Y el autor sagrado anota el caso curioso de dos ancianos elegidos por Mois\u00e9s que, a pesar de no estar junto al tabern\u00e1culo, se pusieron a profetizar (v.27)17. Algunos dieron a conocer el hecho a Mois\u00e9s, y Josu\u00e9, su lugarteniente y fiel compa\u00f1ero18, quiere evitar esa manifestaci\u00f3n pro\/\u00e9tica, pues la considera en competencia con la que Mois\u00e9s acaba de provocar ante el tabern\u00e1culo19. Mois\u00e9s, con buen sentido, declara que esto no compromete su autoridad, y dice que bien quisiera que el esp\u00edritu de Yahv\u00e9 fuera sobre todo el pueblo y que todos se entregaran a manifestaciones prof\u00e9ticas. Joel dir\u00e1 que en los tiempos mesi\u00e1nicos habr\u00e1 una manifestaci\u00f3n del esp\u00edritu en todas las capas sociales y en todas las edades20. San Pedro ve el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, en la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, el cumplimiento de la profec\u00eda de Joel21.<\/p>\n<p>Las Codornices (31-34).<br \/>\n31Vino un viento de Yahv\u00e9, trayendo desde el mar codornices, que dej\u00f3 sobre el campamento, hasta la altura de dos codos sobre la tierra. 32El pueblo estuvo todo el d\u00eda, toda la noche y todo el d\u00eda siguiente recogiendo codornices; el que menos, recogi\u00f3 diez \u201cj\u00f3mer,\u201d y las pusieron a secar en los alrededores del campamento. 33A\u00fan ten\u00edan la carne entre sus dientes, antes de que hubiesen podido acabar de comerlas, y encendi\u00f3se en el pueblo el furor de Yahv\u00e9, y Yahv\u00e9 hiri\u00f3 al pueblo con una plaga; 34siendo llamado aquel lugar Quibrot-Hat-tawa, porque all\u00ed qued\u00f3 sepultado el pueblo glot\u00f3n. 35De Quibrot-Hat-tawa partieron a Jaserot y acamparon all\u00ed.<\/p>\n<p>Para satisfacer las quejas del pueblo, que apetec\u00eda carne en abundancia, Yahv\u00e9 hizo venir, como la vez primera22, de la parte del mediod\u00eda una gran bandada de codornices, que en la primavera suben del sur en busca de clima m\u00e1s fresco y que, cansadas del largo vuelo, vienen a caer en la pen\u00ednsula del Sina\u00ed. El salmista idealiza imaginativamente: \u201chizo soplar en el cielo el viento solano, y con su poder hizo soplar el austro y caer como polvo sobre ellos la carne, como arenas del mar aves aladas.\u201d23 Cubrieron una extensi\u00f3n de un d\u00eda de camino y con una altura de unos dos codos (un metro)24. De nuevo tenemos que acudir al g\u00e9nero literario hiperb\u00f3lico para justificar estas exageraciones. Tambi\u00e9n aqu\u00ed parece que nos encontramos ante un hecho natural, si bien preternatural en cuanto a sus circunstancias (quoad modum), en cuanto que aparecen las codornices en el momento querido por Dios y en la cantidad anunciada. Los israelitas llegaron a recoger el que menos diez j\u00f3mer (unos 3.640 kilos). La exageraci\u00f3n es manifiesta, pero con ella el autor sagrado quiere destacar la abundancia de vol\u00e1tiles tomados. Los israelitas extendieron la caza en el campo para secarla, como hac\u00edan los egipcios con los peces y aun con las aves25. El autor sagrado relata despu\u00e9s el castigo al pueblo glot\u00f3n, pues estaban a\u00fan con la carne en la boca, cuando la ira de Dios se encendi\u00f3 y envi\u00f3 una plaga exter minador a. El texto no concreta en qu\u00e9 consisti\u00f3 el castigo. Quiz\u00e1 una infecci\u00f3n general. Por eso se llam\u00f3 aquel lugar Quibrot-Hat-tawa (\u201csepulcros de la glotoner\u00eda\u201d). Desde este lugar, los israelitas continuaron el viaje hasta un oasis llamado Jaserot, com\u00fanmente identificado con Ain Jadra26, abundante en agua y recogido entre un c\u00edrculo de colinas, que le resguardaba contra la intemperie.<\/p>\n<p>  1 Exo 12:38; Lev 24:10. &#8211; 2 Exo 16:12s. &#8211; 3 V\u00e9ase Herodoto, II 92, y el art. \u00e9gypte en DBS II 702; Isa 19:8; Exo 7:21. &#8211;  4 N\u00fam 21:5. El autor del libro de la Sabidur\u00eda (N\u00fam 16:20-21) idealiza midr\u00e1shicamente el alimento del man\u00e1: sab\u00eda al gusto que cada uno prefer\u00eda. Cf. Sal 78:24-25; Sal 78:2 Esd 9:21. &#8211; 5 Flavio Josefo identifica el man\u00e1 con un alimento natural del Sina\u00ed que se daba en su tiempo: Ant. Jud. III 1,6. Hoy d\u00eda se suele ver en el man\u00e1 el producto del tamarix mannifera, que se encuentra en la pen\u00ednsula sina\u00edtica, si bien podemos suponer que Dios lo multiplicara mila rosamente durante todo el a\u00f1o.  V\u00e9ase Heinisch, Exodus 134-13\u00b7 &#8211; 6 Cf. 1Re 19:4. &#8211; 7 Cf. Exo 4:22; Deu 32:17; Ose 11:1. &#8211; 8 Cf. Jer 15:10-11. &#8211;  9 Estos ancianos o ziqne equivalen literalmente a los \u03b3\u03ad\u03c1\u03bf\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2 de los griegos, a los Paires o Senatus de los romanos y a los cheiks de los \u00e1rabes &#8211;  10 Cf. Exo 3:16; Exo 19:7; Exo 24:1. &#8211; 11 Cf. Num 7:8g. &#8211; 12 Gen 20:7. &#8211; 13 Exo 15:20. &#8211; 14 Cf. 1Sa 10:11-13; 1Sa 19:20-24. &#8211; 15 Cf. Amo 2:10; Jer 7:25. &#8211; 16 Cf. 1Sa 10:11-13; 1Sa 19:20-24. &#8211;  17 En el Pastor, de Hermas, se cita un libro de profec\u00edas de Eldad y Medad (vis.11 3; 4)\u00b7 &#8211; 18 Es el vencedor de los amalecitas (Exo 17:8-14), el que acompa\u00f1a a Mois\u00e9s a la monta\u00f1a (Exo 24:13; Exo 32:17) y el que guarda el tabern\u00e1culo (Exo 33:11). &#8211; 19 Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas sentir\u00e1n tambi\u00e9n celo de otros que se dedican a arrojar los demonios en nombre de \u00e9l (Mar 9:38). &#8211;  20 Joe 2:28-29. &#8211; 21 Hec 2:16-21; 1Co 12:4-11. &#8211; 22 Ex 16:1s. &#8211;  23 Sal 78:26; 27. &#8211; 24 La Vg dice que volaban a dos codos de altura. &#8211;  25 Herodoto, II 77; DBV II 36. &#8211; 26 M. J. Lagrange, a.c.: RB (1900) 276.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>lo oy\u00f3 Jehov\u00e1.<\/b> Sus quejas fueron manifiestas y ruidosas. <b>los extremos del campamento.<\/b> En su gracia, Dios consumi\u00f3 solo a los que estaban en los bordes mismos del campamento de Israel.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En contraste con <span class='bible'>N\u00fam 1:1-54<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 2:1-34<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 3:1-51<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 4:1-49<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 5:1-31<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 6:1-27<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 7:1-89<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 8:1-26<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 9:1-23<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 10:1-36<\/span>, en <span class='bible'>N\u00fam 11:1<\/span> tiene lugar un cambio principal. El obediente Israel se transform\u00f3 en el Israel quejumbroso (<span class='bible'>N\u00fam 11:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:2<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:27<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:29<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:36<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 16:1-3<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 16:41<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 17:5<\/span>) y rebelde (<span class='bible'>N\u00fam 14:9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 17:10<\/span>). Finalmente, Mois\u00e9s y Aar\u00f3n se rebelaron tambi\u00e9n contra el Se\u00f1or (<span class='bible'>N\u00fam 20:10<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 20:24<\/span>). Como respuesta a la desobediencia a Israel se encendi\u00f3 la ira del Se\u00f1or (<span class='bible'>N\u00fam 11:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 11:10<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 11:33<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 12:9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:18<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 25:3-4<\/span>), que lanz\u00f3 plagas sobre su pueblo (<span class='bible'>N\u00fam 14:37<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 16:46-50<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 25:8-9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 25:18<\/span>), como hab\u00eda hecho con Fara\u00f3n y los egipcios (<span class='bible'>\u00c9xo 9:14<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 12:13<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 30:12<\/span>). Sin embargo, aunque Dios juzg\u00f3 a aquella generaci\u00f3n de Israel, seguir\u00e1 cumpliendo sus promesas a Abraham en el futuro (<span class='bible'>N\u00fam 23:5<\/span> &#8211;<span class='bible'>N\u00fam 24:24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las quejas del pueblo y de los pr\u00edncipes comenzaron en el viaje de Sina\u00ed a Cades.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>\u00c9xo 16:2-36<\/span>; <span class='bible'>Sal 78:23-29<\/span>; <span class='bible'>Sal 105:40<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 se quej\u00f3:<\/b><\/i> Israel responde de mala manera a todo lo bueno que Dios ha preparado para ellos (ver <span class='bible'>N\u00fam 10:29<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 10:32<\/span>). El motivo de la queja se puede deducir del pasaje anterior: la vida dura del desierto, las largas marchas.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 ante el Se\u00f1or:<\/b><\/i> Lit. en los o\u00eddos del Se\u00f1or, lo que enfatiza la insolencia del pueblo en esta acci\u00f3n.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 su fuego:<\/b><\/i> Puede referirse a una gran tormenta acompa\u00f1ada de rayos (ver <span class='bible'>\u00c9xo 9:23-24<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 19:18<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La primer queja en Tabera. El patr\u00f3n de futuras quejas se establece en esta primera corta narraci\u00f3n: La gente murmura; el Se\u00f1or escucha y es provocado a ira; Mois\u00e9s intercede y se detiene el juicio. Mois\u00e9s a menudo se encuentra intercediendo por ellos (como lo hizo en Horeb, cuando pecaron con el becerro de oro; Exo. 32). El castigo nos recuerda que nuestro Dios es fuego consumidor. El fuego casi siempre simboliza la presencia y actividad de Dios (ver G\u00e9n. 15:17, 18, cuando la antorcha ardiente se paseaba entre los animales cortados; Exo. 3, y en la zarza ardiendo; cf. Heb. 12:29). Los israelitas ya hab\u00edan aprendido esto en una manera costosa, con la muerte de los dos hijos de Aar\u00f3n: Nadab y Abih\u00fa (Lev. 10).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11.1, 6-15 Los israelitas se quejaron y luego Mois\u00e9s se quej\u00f3. Pero Dios respondi\u00f3 positivamente a Mois\u00e9s y negativamente al resto del pueblo. \u00bfPor qu\u00e9? El pueblo se quej\u00f3 entre s\u00ed, y no se logr\u00f3 nada. Mois\u00e9s llev\u00f3 su queja ante Dios, el que puede resolver cualquier problema. Muchos de nosotros somos muy buenos para quejarnos entre nosotros mismos. Necesitamos aprender a llevar nuestros problemas ante el Unico que puede hacer algo al respecto.11.4 La expresi\u00f3n gente extranjera se refiere a un grupo mixto de egipcios y otros que hab\u00eda seguido a Israel al salir de Egipto (Exo 12:38).11.4-6 La insatisfacci\u00f3n surge cuando nuestra atenci\u00f3n no est\u00e1 en lo que tenemos, sino en lo que no tenemos. El pueblo de Israel no parec\u00eda darse cuenta de lo que Dios estaba haciendo por ellos -libr\u00e1ndolos, haciendo de ellos una naci\u00f3n, d\u00e1ndoles una nueva tierra- porque estaban demasiado absortos en lo que Dios no estaba haciendo por ellos. No pod\u00edan pensar en otra cosa que no fuera las deliciosas comidas egipcias que hab\u00edan dejado atr\u00e1s. De alguna manera, olvidaron que el l\u00e1tigo brutal de la esclavitud egipcia era el precio que pagaron por comer esa comida. Antes de juzgar a los israelitas con demasiada crueldad, es \u00fatil pensar qu\u00e9 es lo que ocupa nuestra atenci\u00f3n la mayor parte del tiempo. \u00bfEstamos agradecidos por lo que Dios nos ha dado, o estamos pensando siempre en cosas nuevas que nos gustar\u00eda tener? No debemos permitir que nuestros deseos insatisfechos nos hagan olvidar los regalos de Dios como son la vida, comida, salud, trabajo y amistades.11.4-9 Cada ma\u00f1ana los israelitas retiraban las puertas de sus tiendas y presenciaban un milagro. Hab\u00eda man\u00e1 blanco y esponjoso cubriendo la tierra, alimento del cielo. Pero muy pronto eso no fue suficiente. Les pareci\u00f3 que ellos ten\u00edan derecho a m\u00e1s, se olvidaron de lo que ya ten\u00edan. No pidieron a Dios que satisficiera sus necesidades, demandaron que se les diera carne y dejaron de confiar en el cuidado de Dios. \u00ab\u00a1Qui\u00e9n nos diera a comer carne!\u00bb se quejaron a Mois\u00e9s, recordando la buena comida que tuvieron en Egipto. Dios le dio lo que ellos pidieron, pero pagaron caro por ello cuando una plaga atac\u00f3 los campos (v\u00e9anse 11.18-20, 31-34). La pr\u00f3xima vez que le pida algo a Dios, quiz\u00e1 El pueda conceder su petici\u00f3n. Pero si se acerca a El con una actitud pecaminosa, quiz\u00e1 obtener lo que desee puede costarle mucho.11.21, 22 Mois\u00e9s hab\u00eda presenciado el poder de Dios en milagros espectaculares, y a pesar de eso en este momento cuestionaba su capacidad para alimentar a los israelitas. Si Mois\u00e9s dud\u00f3 del poder de Dios, cu\u00e1nto m\u00e1s f\u00e1cil es para nosotros hacer lo mismo. Pero el depender de Dios completamente es esencial, a pesar de nuestro nivel de madurez espiritual. Cuando comenzamos a depender de nuestro propio razonamiento, corremos el peligro de ignorar la evaluaci\u00f3n de Dios sobre esa situaci\u00f3n. Al recordar sus obras pasadas y su poder presente, podemos asegurarnos de que no estamos obstruyendo su ayuda potencial.11.23 \u00bfCu\u00e1n fuerte es Dios? Es muy f\u00e1cil confiar en Dios cuando vemos sus actos poderosos (los israelitas vieron muchos), pero despu\u00e9s de un tiempo puede parecer que su fuerza se ha debilitado en la rutina de nuestros problemas diarios. Dios no cambia, pero s\u00ed cambia nuestro punto de vista acerca de El. La monoton\u00eda de la vida diaria nos adormece y nos hace olvidar las cosas poderosas que Dios puede hacer en nuestras vidas. La fuerza de Dios siempre est\u00e1 presente y, como aprendi\u00f3 Mois\u00e9s, siempre disponible.11.26-29 Este incidente es muy similar a la historia relatada en Mar 9:38-41. Los disc\u00edpulos quer\u00edan que Jes\u00fas prohibiera a otros echar fuera demonios porque no eran parte del grupo de disc\u00edpulos. Pero esta clase de actitud intolerante fue condenada tanto por Mois\u00e9s como por Jes\u00fas. Cu\u00eddese de poner l\u00edmites a Dios, El puede obrar a trav\u00e9s del que elige.11.34 La lascivia es m\u00e1s que un deseo sexual inadecuado. La lascivia puede ser un deseo no natural o voraz por cualquier cosa (deportes, conocimiento, posesiones, influencia sobre los dem\u00e1s). En esta circunstancia, Dios castig\u00f3 a los israelitas por codiciar la \u00a1buena comida! la codicia no fue su deseo de buenas cosas, sino lo que estuvo mal fue permitir que ese deseo se volviera codicia. Sintieron que era su derecho tener comida fina y ya no pudieron pensar en otra cosa. Cuando usted est\u00e9 preocupado por algo hasta el grado de que afecte su perspectiva de todo lo dem\u00e1s, quiz\u00e1s est\u00e9 transformando el deseo en codicia.LAS QUEJAS DE ISRAELReferencia +  QuejaPecado y Resultado11.1 &#8211; Por su infortunioSe quejaban por sus problemas en lugar de orar a Dios por ellosMiles de personas fueron destruidas cuando Dios envi\u00f3 fuego para castigarlas11.4 &#8211; Por la falta de carneAnhelaban vehementemente lo que no ten\u00edanDios envi\u00f3 codornices; pero cuando el pueblo comenz\u00f3 a comerlas, Dios mand\u00f3 una plaga que mat\u00f3 a muchos14.1-4 &#8211; Por verse atrapados en el desierto, teniendo enfrente a los gigantes de la tierra prometida y deseando regresar a EgiptoSe rebelaron abiertamente contra los l\u00edderes de Dios y no confiaron en las promesas de DiosA ninguno de los que se quejaron se les permiti\u00f3 entrar en la tierra prometida, y tuvieron que vagar por el desierto hasta que murieron16.3 &#8211; Por la autoridad y el liderazgo de Mois\u00e9s y de Aar\u00f3nCodiciaban mayor poder y autoridadLas familias, los amigos y las posesiones de Cor\u00e9, Dat\u00e1n y Abiram fueron tragados por la tierra. Luego el fuego consumi\u00f3 a los otros 250 hombres que se rebelaron16.41 &#8211; Que Mois\u00e9s y Aar\u00f3n causaron las muertes de Cor\u00e9 y sus conspiradoresCulparon a otros por sus propios problemasDios comenz\u00f3 a destruir a Israel con una plaga. Mois\u00e9s y Aar\u00f3n hicieron expiaci\u00f3n por el pueblo, pero 14,700 de ellos fueron muertos20.2, 3 &#8211; Por la falta de aguaSe negaron a creer que Dios los abastecer\u00eda como lo hab\u00eda prometidoMois\u00e9s pec\u00f3 junto con el pueblo. Por esta raz\u00f3n no se le permiti\u00f3 entrar a la tierra prometida21.5 &#8211; Que Dios y Mois\u00e9s los hab\u00edan llevado al desiertoNo pudieron reconocer que sus problemas se los acarre\u00f3 su propia desobedienciaDios envi\u00f3 serpientes venenosas que mataron mucha gente e hirieron seriamente a muchos otros<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 599 Deu 9:22<\/p>\n<p>b 600 Sal 78:21; Sal 106:18<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p>   La primera etapa del viaje del Sina\u00ed hasta Par\u00e1n se vio interrumpida por tres quejas: 1) queja contra la adversidad (11:1\u2013 3); 2) queja por la comida (11:4\u2013 35), y 3) queja del mando de Mois\u00e9s (12:1\u2013 16). V\u00e9anse tambi\u00e9n Ex 15:22\u2013 27; 16:1\u2013 30; 17:1\u2013 7; Nm 14:1\u2013 10.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>No se dice si el fuego del juicio de Dios se extendi\u00f3 s\u00f3lo a las tiendas en las afueras del campamento o al pueblo o (lo m\u00e1s probable) a ambos.<\/p>\n<p><b><i>Tabera<\/i><\/b> significa \u00abincendio\u00bb.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>fue como los que se quejan de<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[.] En este cap\u00edtulo se juntan dos tradiciones:   -_Una referente a las codornices y al man\u00e1, parecida a la de Exodo 16.   -_Otra, sobre el don del  a los ancianos, o sea, a los jefes de Israel.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] En este paraje comenz\u00f3 la murmuraci\u00f3n. Num 33, 16; Sal 78 (77), 19-21; 1 Cor 10, 10.[7] Ex 16, 14; Sal 78 (77), 24; Sab 16, 20; Jn 6, 31.[18] 1 Cor 10, 1.[16] Dios le mand\u00f3 formar un consejo de Setenta Ancianos, que escogi\u00f3 entre quienes hab\u00edan gobernado al pueblo en Egipto.[31] Antes el Se\u00f1or les hab\u00eda enviado una lluvia de codornices para que comieran un d\u00eda, ahora se las manda para un mes. Ex 16, 13; Sal 78 (77), 26.[32] El coro equival\u00eda a diez efa, o 220 litros. Cada efa contiene 22 litros. El plural de efa es efi o ef\u00ed.[33] Sal 78 (77), 30.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 que el pueblo se quej\u00f3 amargamente a o\u00eddos de Jehovah. Lo oy\u00f3 Jehovah, y se encendi\u00f3 su furor; y un fuego de Jehovah ardi\u00f3 contra ellos y consumi\u00f3 un extremo del campamento. Aconteci\u00f3. N\u00fam 10:33; N\u00fam 20:2-5; N\u00fam 21:5; \u00c9xo 15:23, \u00c9xo 15:24; \u00c9xo 16:2, \u00c9xo 16:3, \u00c9xo 16:7, \u00c9xo 16:9; \u00c9xo 17:2, \u00c9xo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de N\u00fameros 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4651","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4651"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4651\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}