{"id":4702,"date":"2022-06-19T10:22:17","date_gmt":"2022-06-19T15:22:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-19T10:22:17","modified_gmt":"2022-06-19T15:22:17","slug":"comentario-de-numeros-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de N\u00fameros 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Los nombres de los hombres quienes fueron enviados a espiar la tierra,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 13:1-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Sus instrucciones,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 13:17-20<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Sus hechos,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 13:21-25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Su informe,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 13:26-33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">De acuerdo a\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Deu 1:21-23<\/span><\/span>, que se enviaran\u00a0<b>hombres que reconozcan la tierra<\/b>\u00a0fue idea del pueblo. Este tal vez inst\u00f3 a Mois\u00e9s a enviar esp\u00edas a la tierra para descubrir el mejor acercamiento para la conquista. Por lo tanto, Dios instruy\u00f3 a Mois\u00e9s a proceder con el plan. Su ubicaci\u00f3n en el desierto de Par\u00e1n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>N\u00fam 12:16<\/span><\/span>), al sureste de Cana\u00e1n, era ideal para la redada hacia el norte de los esp\u00edas y luego para el ej\u00e9rcito de Israel.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>13. Los Exploradores de Cana\u00e1n.<br \/>\n E l relato de los c.13-14 sobre la exploraci\u00f3n de Cana\u00e1n y la rebeli\u00f3n del pueblo es bastante complejo desde el punto de vista literario.<\/p>\n<p>Orden Divina de Explorar Cana\u00e1n (1:16-17:16).<br \/>\n1Parti\u00f3se despu\u00e9s el pueblo de Jaserot y acamp\u00f3 en el desierto de Far\u00e1n. 2 Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: \u201cManda a algunos hombres a explorar la tierra de Cana\u00e1n que voy a daros: 3 manda a uno por cada tribu y que sean todos de los principales entre ellos.\u201d 4Mand\u00f3los Mois\u00e9s desde el desierto de Far\u00e1n, seg\u00fan el mandato de Yahv\u00e9, todos los jefes de los hijos de Israel. 5Sus nombres son: de la tribu de Rub\u00e9n, Samua, hijo de Zecur; 6de la tribu de Sime\u00f3n, Safat, hijo de Jur\u00ed; 7(6)de la tribu de Jud\u00e1, Caleb, hijo de Je\u00edbn\u00e9; 8de la tribu de Isacar, Jigal, hijo de Jos\u00e9; 9de la tribu de Efra\u00edm, Osea, hijo de Nun; 10 de la tribu de Benjam\u00edn, Falti, hijo de Rafu; 11de la tribu de Zabul\u00f3n, Gadiel, hijo de Sod\u00ed; 12de la tribu de Jos\u00e9 de Manas\u00e9s, Gad\u00ed, hijo de Sas\u00ed; 13de la tribu de Dan, Amiel, hijo de Guemal\u00ed; 14de la tribu de Aser, Setur, hijo de Miguel; 15de la tribu de Neftal\u00ed, Najb\u00ed, hijo de Vaps\u00ed; 16de la tribu de Gad, Guel, hijo de Maqu\u00ed. 17 Estos son los nombres de los mandados por Mois\u00e9s para explorar la tierra. A Osea, hijo de Nun, le dio Mois\u00e9s el nombre de Josu\u00e9.<\/p>\n<p>El v.1 es el v.16 del c.12 en los LXX y TM, y sirve de introducci\u00f3n al relato de los exploradores despu\u00e9s del incidente del castigo de Mar\u00eda. Los israelitas continuaron hacia el norte, llegando al desierto de Far\u00e1n, sin designar el lugar preciso. Pero en N\u00fam 32:8.9 se dice que los exploradores partieron de Cades-Barne, la actual Ain Qedeis1, a unos 150 kil\u00f3metros al sur de Bersab\u00e9, en el Negueb. Llegados al mediod\u00eda de Cana\u00e1n, nada m\u00e1s natural que enviar exploradores a la tierra con la doble finalidad de examinar las defensas que tendr\u00edan que vencer para adue\u00f1arse de ellas y las condiciones de la tierra, a fin de alentar al pueblo en los trabajos de la conquista. Los documentos no nos dicen el n\u00famero de los exploradores, contando s\u00f3lo entre ellos a Caleb. El documento tiende a idealizar la historia de Israel, a fin de dar expresi\u00f3n a ciertas ideas religiosas. As\u00ed, es Yahv\u00e9 el que toma la iniciativa y ordena a Mois\u00e9s que env\u00ede exploradores, que han de ser doce, seg\u00fan el n\u00famero de tribus. Entre ellos Josu\u00e9, de la tribu de Efra\u00edm, y Caleb, de la tribu de Jud\u00e1. Los exploradores recorren toda la tierra de Cana\u00e1n, desde Sin, en el Negueb, hasta Rejob, camino de Emat, de sur a norte durante cuarenta d\u00edas. Los textos recorren s\u00f3lo la parte sur de Cana\u00e1n, lo que es m\u00e1s veros\u00edmil. En esa tendencia a idealizar el pasado. As\u00ed, los exploradores son los pr\u00edncipes de cada tribu. La lista incluye 24 nombres, de los cuales 11 no aparecen en otros textos b\u00edblicos. Los m\u00e1s famosos son Caleb y Josu\u00e9. Aqu\u00e9l era idumeo2, pero aqu\u00ed es presentado como perteneciente a la tribu de Jud\u00e1, porque los calebitas aparecen especialmente relacionados con esta tribu3, apoder\u00e1ndose de Hebr\u00f3n4. En tiempos de David se fusionaron con la tribu de Jud\u00e15. Josu\u00e9 es primeramente llamado Osea (\u201csalva\u201d), pero se le cambi\u00f3 el nombre en \u201cJosu\u00e9\u201d (Yehosua: \u201cYahv\u00e9 salva\u201d) (v. 17-16). No se da raz\u00f3n del cambio del nombre, pero puede suponerse que haya tenido lugar con ocasi\u00f3n de la victoria sobre los amalecitas, en que se mostr\u00f3 Yahv\u00e9 como salvador de su pueblo6.<\/p>\n<p>Exploraci\u00f3n de la Tierra de Cana\u00e1n (18\/17-25\/24).<br \/>\n18(17)Mand\u00f3los, pues, Mois\u00e9s a explorar la tierra de Cana\u00e1n, dici\u00e9ndoles: \u201cSubid de aqu\u00ed al Negueb; despu\u00e9s subid a la monta\u00f1a, 19(18)y observad la tierra c\u00f3mo es, qu\u00e9 gente la habita, si fuerte o floja, si poca o mucha; 20(19)qu\u00e9 tal es la tierra habitada, si buena o mala; cu\u00e1les son sus ciudades, si abiertas o amuralladas; 21(20)Cua1 es su terreno, si f\u00e9rtil o pobre, si con \u00e1rboles o sin ellos. Animaos y traed algunos frutos de esa tierra.\u201d Era esto al tiempo de las primeras uvas. 22(21)Subieron y reconocieron la tierra desde el desierto de Sin hasta Rejob, a la entrada de Jamat. 23(22)Subieron al Negueb y llegaron a Hebr\u00f3n, donde estaban Ajinam, Sesa\u00ed y Tolmai, hijos de Enaq. Hebr\u00f3n fue fundada siete a\u00f1os antes que Tanis en Egipto. 24(23)Llegaron hasta el valle de Escol, cortaron un sarmiento con racimos de uvas, que trajeron dos en un palo, y granadas e higos. 25(24)Llamaron a aquel lugar Najal-Escol, por el sarmiento de vid que all\u00ed hallaron los hijos de Israel.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s les encarga inspeccionar las fortalezas y condiciones de la tierra que hab\u00edan de conquistar. Deben subir por el Negueb7 hacia la zona monta\u00f1osa que rodea Hebr\u00f3n, siendo el Negueb m\u00e1s bien la parte que rodea Gaza, Bersab\u00e9 y sur de Hebr\u00f3n. Como en esa zona monta\u00f1osa de Hebr\u00f3n habitaban los amorreos, se llamar\u00e1 \u201cmonta\u00f1a del amorreo.\u201d8 La \u201ctierra de Cana\u00e1n\u201d equivale, m\u00e1s o menos, a lo que llamamos Palestina9, limitada al norte por Sid\u00f3n y al sur por Gaza10. Se divide en tres zonas geogr\u00e1ficas bien definidas: monta\u00f1a, Negueb y Sefela11, siendo esta \u00faltima la parte semi-costera occidental. Los exploradores deben internarse en la zona sur y percatarse de las posibilidades de ataque y de vivienda, y, como prueba de su incursi\u00f3n, deben volver con frutos del pa\u00eds (v.21). El hagi\u00f3grafo puntualiza que era el tiempo de las \u201cprimeras uvas,\u201d hacia el mes de agosto, cuatro meses despu\u00e9s de la partida del Sina\u00ed.12 El v.22(21) parece una adici\u00f3n del sacerdotal, que quiere idealizar la incursi\u00f3n de los exploradores, suponiendo que recorrieron el territorio ideal de la tierra promet\u00edaa en tiempos de la monarqu\u00eda israelita. El desierto de Sin no es el Sina\u00ed, sino la zona monta\u00f1osa al norte de la meseta de Tih, continuando hacia el norte el desierto de Far\u00e1n, y llegando por el este al monte de Akrabim o de los escorpiones13. Rejob es la parte septentrional de Cana\u00e1n cerca del monte Herm\u00f3n14, en la parte superior del Jord\u00e1n. La \u201centrada de Jamat\u201d o \u201ccamino de Jamat\u201d es una frase estereotipada para indicar los l\u00edmites septentrionales del reino de Israel15, y designa la Beqa o depresi\u00f3n entre el L\u00edbano y Antel\u00edbano, por donde discurr\u00eda el camino hacia Jamat o Amatu de los textos asirios16. El v.23 nos da un recorrido de los exploradores m\u00e1s veros\u00edmil: la regi\u00f3n que rodea Hebr\u00f3n, no muy lejos de Cades Barne (unos 250 km.). Hebr\u00f3n era entonces llamada Quiriat-Arba (\u201cciudad de los cuatro\u201d)17, en la que habitaban descendientes de la raza gigante de Enaq. Los nombres Ajinam, Sesai y Tolmai (v.24-23) son probablemente nombres de tribus18. Parecen restos de las poblaciones presem\u00edticas de Cana\u00e1n, a las que la imaginaci\u00f3n popular asignaba una estatura gigantesca, atribuy\u00e9ndoseles la construcci\u00f3n de los monumentos megal\u00edticos19. El hagi\u00f3grafo, para encarecer la antig\u00fcedad de Hebr\u00f3n, dice que fue fundada \u201csiete a\u00f1os antes que Tanis\u201d o So\u00e1n (v.23-22). En realidad no sabemos cu\u00e1ndo fue fundada Tanis en el Delta oriental egipcio, capital de los hicsos, reconstruida por Rams\u00e9s II (s.XIII), pero que aparece mencionada en textos de la VI y XII dinast\u00eda, es decir, en el tercer milenio antes de Cristo. Los expedicionarios llegaron al valle de Escol, que parece estar no lejos de Hebr\u00f3n, teniendo en cuenta que Escol es el nombre de uno de los aliados de Abraham20. En efecto, los alrededores de Hebr\u00f3n son f\u00e9rtiles en vi\u00f1as, higos y granadas, que son justamente los frutos que llevan de vuelta los exploradores. El hagi\u00f3grafo encarece hiperb\u00f3licamente la calidad y tama\u00f1o de los racimos de aquella regi\u00f3n, diciendo que los exploradores transportaron uno de ellos entre dos, colgado de un palo (v.24). Escol significa en hebreo racimo, y por eso llamaron a aquella regi\u00f3n Najal-Escol (\u201cvalle del racimo\u201d). Es una explicaci\u00f3n popular del nombre geogr\u00e1fico, que probablemente est\u00e1 relacionado con el nombre propio Escol de Gen 14:13-14.<\/p>\n<p>Retorno de los Exploradores (26-33).<br \/>\n26(25)Volvieron de explorar la tierra al cabo de cuarenta d\u00edas, 27(26)y, llegados, se presentaron a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n y a toda la asamblea de los hijos de Israel en el desierto de Far\u00e1n, en Cades; 28(27)e hicieron relaci\u00f3n a ellos y a toda la asamblea, mostrando los frutos de la tierra, y contaron as\u00ed: \u201cHemos llegado a la tierra adonde nos mandasteis; en verdad mana leche y miel; he aqu\u00ed sus frutos; 29(28)pero la gente que la habita es fuerte, y sus ciudades son muy grandes y est\u00e1n amuralladas; hemos visto tambi\u00e9n all\u00ed a los hijos de Enaq. 30(29)Los amalecitas habitan la regi\u00f3n del Negueb; los j\u00e9teos, jebuseos y amorreos, la parte monta\u00f1osa; los cananeos, las costas del mar y a lo largo del Jord\u00e1n.\u201d 31(30)Caleb, imponiendo silencio al pueblo, que murmuraba contra Mois\u00e9s, clam\u00f3: \u201c\u00a1Subamos, subamos luego! \u00a1La conquistaremos, seremos m\u00e1s fuertes que ellos!\u201d 32(31)Pero los que hab\u00edan subido con \u00e9l dijeron: \u201cNo debemos subir contra aquella gente; es m\u00e1s fuerte que nosotros.\u201d 33(32)Y desacreditaban entre los hijos de Israel la tierra que hab\u00edan explorado, diciendo: \u201cEs una tierra que devora a sus habitantes, y todos cuantos hemos visto de ellos eran de gran talla. 34(33)Hasta gigantes hemos visto all\u00ed, ante los cuales nos pareci\u00f3 a nosotros que \u00e9ramos como langostas; y as\u00ed les parec\u00edamos nosotros a ellos.\u201d<\/p>\n<p>Los exploradores tardaron cuarenta d\u00edas en su misi\u00f3n, cifra estereotipada que indica un lapso considerable de tiempo21. Volvieron y se reunieron con los israelitas en Cades, probablemente la actual Ain Qedeis, al sur del Negueb, entre el desierto de Far\u00e1n y el de Sin, a unos 150 kil\u00f3metros al sur de Bersab\u00e922. Es una zona donde hay algunos pozos y oasis, muy apta para que los israelitas merodearan con sus reba\u00f1os durante los treinta y ocho a\u00f1os de su estancia antes de entrar en Cana\u00e1n. El relato de los exploradores es muy ver\u00eddico seg\u00fan la apreciaci\u00f3n diversa de cada uno. Los optimistas lo pintan de color de rosa: la tierra explorada es maravillosa por su feracidad, y puede decirse que mana leche y miel (v.29-28); los pesimistas, en cambio, insisten en las dificultades y parte negativa de la tierra: devora a sus habitantes (\u03bd\u00b734-33).La expresi\u00f3n manar leche y miel es proverbial para encarecer la feracidad de una tierra. Las madres beduinas prometen a sus hijos leche y miel como lo mejor que pueden ofrecerles. As\u00ed es f\u00e1cilmente concebible la frase en los israelitas, que sal\u00edan de las estepas calcinadas y mis\u00e9rrimas del Sina\u00ed23, al encontrarse con la relativa feracidad de Cana\u00e1n. Los exploradores encarecen tambi\u00e9n las fortificaciones de la regi\u00f3n habitada por los terribles descendientes de Enaq, los gigantes de la imaginaci\u00f3n popular. Los datos arqueol\u00f3gicos modernos confirman las apreciaciones de los exploradores sobre la solidez de las ciudades fortificadas de los cananeos, y los textos egipcios se hacen eco de ello. Las ciudades son muy grandes, calificaci\u00f3n que se ha de interpretar a la luz de la mentalidad beduina de los exploradores. En realidad, las ciudades cananeas sol\u00edan ser acr\u00f3polis reducidas para facilitar la defensa24. El v.30 parece una adici\u00f3n erudita posterior, en la que se concretan las zonas geogr\u00e1ficas habitadas por las distintas razas que estaban asentadas en Cana\u00e1n. En el Negueb, o parte sur de Cana\u00e1n (entre Gaza y el mar Muerto), est\u00e1n los amalecitas, gentes que aparecen en tiempos de Abraham en esta misma zona geogr\u00e1fica25. Era una poblaci\u00f3n que viv\u00eda del pillaje, contra la que tuvieron que luchar constantemente los hebreos aun despu\u00e9s de su establecimiento en Cana\u00e1n. Por eso surgi\u00f3 un odio secular contra ellos26. La monta\u00f1a o zona monta\u00f1osa que rodea Hebr\u00f3n hasta Jerusal\u00e9n est\u00e1 habitada por los j\u00e9teos o hititas, poblaci\u00f3n del Asia Menor que aparece en las cartas de Tell Amarna ocupando Cana\u00e1n27; los jebuseos tienen la capital en Jerusal\u00e9n, expulsados por David28; los amorreos, poblaci\u00f3n que en los textos asirios da nombre al occidente sem\u00edtico (Amurru) desde el Eufrates al Mediterr\u00e1neo29. Los cananeos habitan la costa mar\u00edtima y el valle del Jord\u00e1n. La palabra c\u00e1namo designa generalmente a los habitantes de toda la regi\u00f3n de Cana\u00e1n (desde Fenicia hasta el desierto de Far\u00e1n, lindante con Egipto), y en este sentido equivale muchas veces a amorreo. En las cartas del Tell-Amarna (s.XIV a.C.), Amurru es la regi\u00f3n de Fenicia, y Cana\u00e1n es lo que hoy llamamos Palestina30.<br \/>\n\tLa narraci\u00f3n de los exploradores sembr\u00f3 el terror entre los hebreos, y Caleb se levant\u00f3 para animarlos al ataque (v.32-31)\u00b7 Los pesimistas, sin embargo, no quieren entrar en esa regi\u00f3n fortificada, en la que habitan gentes temibles, y adem\u00e1s es una tierra que devora a sus habitantes, expresi\u00f3n que puede aludir a su pobreza (en contra de lo que hab\u00edan dicho los optimistas), a los peligros de las fieras que en ella merodean, o mejor, a las poblaciones feroces que la habitan, que se matan entre s\u00ed. E insisten recordando la estatura de los gigantes, descendientes de Enaq, en cuya comparaci\u00f3n los israelitas son como langostas. En Isa 40:22 se dice que Dios contempla a los hombres desde el cielo y que desde esa altura parecen langostas, expresi\u00f3n gr\u00e1fica para encarecer su pequenez y debilidad.<\/p>\n<p>  1 R. Savignac, La regi\u00f3n de &#8216;Ain Qedeis: RB (1922) 55-81. &#8211;  2 Cf. Num 34:19; Num 32:12; Jos 14:6; Jue 1.13; Num 13:6. &#8211;  3 Num 13:6; Jos 14:6-15; \u00b7 &#8211; 4 Jos 15:13-19. &#8211; 5 Par 2:9; 25-42; 49. &#8211; 6 Estos cambios de nombre son frecuentes en personajes principales b\u00edblicos, para caracterizar su misi\u00f3n hist\u00f3rica (cf. Gen 17:5; Gen 35:10). Los LXX leen \u038a\u03b7\u03c3\u03bf\u039fs(***); por ello los Padres consideran a Josu\u00e9 como tipo de Jesucristo, \u201csalvador\u201d del mundo. &#8211; 7 El nombre Negueb suele relacionarse con la ra\u00edz sem\u00edtica ngb, que significa \u201cser seco.\u201d Como esta regi\u00f3n seca estaba al sur de Cana\u00e1n, en la literatura b\u00edblica es sin\u00f3nimo de regi\u00f3n meridional. Cf. Abel, G\u00e9og. I 418-419. &#8211; 8 Deu 1:7; N\u00fam 13:30. &#8211; 9 En las cartas de Tell Amarna, Kinalihi, y en acad\u00edo mat Kinahni (\u201ctierra de Cana\u00e1n\u201d)\u00b7 &#8211;  10 N\u00fam 13.30 &#8211; 11 Cf. RB (1931) 365. &#8211; 12 Num 10:11. &#8211; 13 Cf. N\u00fam 34:3; Jos 15:1. &#8211; 14 Cf. 2Sa 10:8; Jue 18:28; 2 Sal 10:6. &#8211; 15 Cf. Num 34:8; Jos 13:5; Amo 6:14. &#8211;  16 Cf. Abel, G\u00e9og. I 300-301. &#8211; 17 Cf. Jue 1:10. &#8211; 18 Cf. Jos 11.21; Jue 1:20; Jos 15:14; Jue 1:10. &#8211; 19 Cf. Abel, o.c., I 328-329. &#8211; 20 Cf. Gen 14:13-24. &#8211; 21 Cf. Num 14:34. &#8211; 22 cf. RB (1922) 79-80. &#8211; 23 Cf. Power, Verbum Domini (1922) 53.58. &#8211;  24 Cf. DBS I 1010; H. Vincent, Cana\u00e1n d&#8217;apr\u00e9s la exploration r\u00e9cente 22-89. &#8211; 25 Gen 14:7; Exo 17:8-16. &#8211; 26 Cf. Desnoyers, Histoire du peuple h\u00e9breu I 73 n.s; Abel, G\u00e9og. I 270-273. &#8211; 27 Cf. RB (1909) 66. En los textos asirios sarg\u00f3nidas se llama a Siria y Palestina Hattu en raz\u00f3n de la influencia hit\u00edta. &#8211;  28 2Sa 56:6-8. &#8211; 29 Cf. RB (1928) 63; Abel, G\u00e9og. I 239- &#8211; 30 Cf. RB (1908) 501-502.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Jehov\u00e1 habl\u00f3 a Mois\u00e9s.<\/b> Seg\u00fan <span class='bible'>Deu 1:22-23<\/span>, el pueblo hab\u00eda primero solicitado enviar a los esp\u00edas despu\u00e9s que Mois\u00e9s les mand\u00f3 que tomasen la tierra. Aqu\u00ed, el Se\u00f1or acogi\u00f3 el deseo del pueblo y mand\u00f3 a Mois\u00e9s que los enviase.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En contraste con <span class='bible'>N\u00fam 1:1-54<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 2:1-34<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 3:1-51<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 4:1-49<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 5:1-31<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 6:1-27<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 7:1-89<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 8:1-26<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 9:1-23<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 10:1-36<\/span>, en <span class='bible'>N\u00fam 11:1<\/span> tiene lugar un cambio principal. El obediente Israel se transform\u00f3 en el Israel quejumbroso (<span class='bible'>N\u00fam 11:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:2<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:27<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:29<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:36<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 16:1-3<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 16:41<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 17:5<\/span>) y rebelde (<span class='bible'>N\u00fam 14:9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 17:10<\/span>). Finalmente, Mois\u00e9s y Aar\u00f3n se rebelaron tambi\u00e9n contra el Se\u00f1or (<span class='bible'>N\u00fam 20:10<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 20:24<\/span>). Como respuesta a la desobediencia a Israel se encendi\u00f3 la ira del Se\u00f1or (<span class='bible'>N\u00fam 11:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 11:10<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 11:33<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 12:9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:18<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 25:3-4<\/span>), que lanz\u00f3 plagas sobre su pueblo (<span class='bible'>N\u00fam 14:37<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 16:46-50<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 25:8-9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 25:18<\/span>), como hab\u00eda hecho con Fara\u00f3n y los egipcios (<span class='bible'>\u00c9xo 9:14<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 12:13<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 30:12<\/span>). Sin embargo, aunque Dios juzg\u00f3 a aquella generaci\u00f3n de Israel, seguir\u00e1 cumpliendo sus promesas a Abraham en el futuro (<span class='bible'>N\u00fam 23:5<\/span> &#8211;<span class='bible'>N\u00fam 24:24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos cap\u00edtulos registran el gran fracaso de Israel en Cades. El pueblo falt\u00f3 al no creer al Se\u00f1or (<span class='bible'>N\u00fam 14:11<\/span>) renunciando a conquistar la Tierra Prometida. Su falta de fe constituy\u00f3 una rebeli\u00f3n expresa contra el Se\u00f1or (<span class='bible'>N\u00fam 14:9<\/span>). El NT contempla retrospectivamente estos tiempos como una ilustraci\u00f3n de apostas\u00eda (cp. <span class='bible'>1Co 10:5<\/span>; <span class='bible'>Heb 3:16-19<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La narraci\u00f3n nos refiere ahora el suceso que impedir\u00e1 a toda a una generaci\u00f3n de israelitas la entrada en la tierra prometida. El informe de los exploradores (<span class='bible'>N\u00fam 13:28-29<\/span>) causa una ola de rumores y murmuraciones (<span class='bible'>N\u00fam 13:30<\/span> a), exagerando los peligros que la entrada en la tierra prometida podr\u00eda acarrear (<span class='bible'>N\u00fam 13:32-33<\/span>). Esto produce un intento de rebeli\u00f3n y la propuesta de retornar a Egipto (<span class='bible'>N\u00fam 14:1-4<\/span>). La intercesi\u00f3n de Mois\u00e9s obtiene el perd\u00f3n, pero no impide el castigo de la generaci\u00f3n rebelde (<span class='bible'>N\u00fam 14:13-44<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Deu 1:22-28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los esp\u00edas. El texto comienza con la palabra de Dios. El mandato de ir a espiar la tierra incluye el recordatorio que \u00e9l les estaba dando la tierra y el tiempo estaba cerca. Cada tribu fue representada por un l\u00edder. Estos eran diferentes a los que hab\u00edan llevado a cabo el censo y presentaron las ofrendas cuando el tabern\u00e1culo fue dedicado. Quiz\u00e1 eran m\u00e1s j\u00f3venes. Josu\u00e9, p. ej. uno de los escogidos, era siervo de Mois\u00e9s y joven (Exo. 33:11; N\u00fam. 11:28). Mois\u00e9s le cambi\u00f3 el nombre de Oseas a Josu\u00e9, un cambio de significado de \u201c\u00e9l salva\u201d a \u201cel Se\u00f1or salva\u201d (v. 16). Este es quiz\u00e1 el primer nombre israelita en el cual se usa el nombre del Se\u00f1or. Su traducci\u00f3n al gr. es Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>13.17-20 Mois\u00e9s decidi\u00f3 qu\u00e9 informaci\u00f3n se necesitaba antes de entrar a la tierra prometida y llev\u00f3 a cabo pasos cuidadosos para obtener esa informaci\u00f3n. Cuando usted toma decisiones o asume nuevas responsabilidades, estos son dos pasos importantes que debe recordar. Preg\u00fantese qu\u00e9 es lo que necesita saber acerca de esa oportunidad y luego d\u00e9 los pasos para obtener esa informaci\u00f3n. Esta clase de sentido com\u00fan es de gran ayuda para realizar los prop\u00f3sitos de Dios.13.25-29 Dios dijo a los israelitas que la tierra prometida era rica y f\u00e9rtil. No s\u00f3lo eso, El prometi\u00f3 que esa tierra generosa ser\u00eda suya. Cuando los esp\u00edas rindieron su informe a Mois\u00e9s, dieron muchas razones para entrar en la tierra, pero no dejaron de pensar en las cosas malas que podr\u00edan suceder. El hablar de gigantes y de ciudades amuralladas puede facilitar que nos olvidemos de la promesa de Dios de ayudarnos. Cuando se enfrente a una decisi\u00f3n dif\u00edcil, no permita que lo negativo le haga perder la vista de lo positivo. Eval\u00fae las dos cuidadosamente. No permita que las dificultades potenciales lo cieguen ante el poder de Dios para ayudar y su promesa de direcci\u00f3n.13.26 A pesar de que Cades era s\u00f3lo un oasis des\u00e9rtico, fue una encrucijada en la historia de Israel. Cuando los esp\u00edas regresaron a Cades despu\u00e9s de inspeccionar la nueva tierra, el pueblo ten\u00eda que decidir si entraban a la misma o se retiraban. Decidieron retirarse y fueron condenados a vagar durante cuarenta a\u00f1os en el desierto. Fue tambi\u00e9n en Cades donde Mois\u00e9s desobedeci\u00f3 a Dios (20.7-12). Por este motivo, tampoco se le permiti\u00f3 entrar a la tierra prometida. Aar\u00f3n y Mar\u00eda murieron all\u00ed, por lo que tampoco pudieron entrar en la nueva tierra. Geogr\u00e1ficamente, Cades quedaba cerca de los l\u00edmites al sur de Cana\u00e1n. Pero debido a la falta de fe de los israelitas, necesitaron m\u00e1s que toda una vida para ir de Cades a la tierra prometida.13.27 La tierra prometida, tambi\u00e9n llamada la tierra de Cana\u00e1n, era de hecho magn\u00edfica, como lo descubrieron los doce esp\u00edas. La Biblia a menudo la llama la \u00abtierra de la que fluye leche y miel\u00bb. A\u00fan cuando la tierra era relativamente peque\u00f1a -240 km de largo por 96 km de ancho- sus florecientes laderas estaban cubiertas de higueras, d\u00e1tiles y nueces. Era la tierra que Dios hab\u00eda prometido a Abraham, a Isaac y a Jacob.MARIAPregunte a sus hermanos o hermanas mayores cu\u00e1l es su mayor prueba en la vida y a menudo le contestar\u00e1, \u00ab\u00a1Mi hermano (o hermana) menor!\u00bb Esto sucede especialmente cuando el hermano menor tiene m\u00e1s \u00e9xito que el mayor. Los lazos de la lealtad familiar pueden estirarse hasta el punto de quiebra.Cuando encontramos por primera vez a Mar\u00eda, es parte de una de las m\u00e1s extraordinarias historias sobre cuidado de ni\u00f1os. Estaba vigilando a su hermano menor, que flotaba en el r\u00edo en una cuna a prueba de agua. La agilidad mental de Mar\u00eda permiti\u00f3 que a Mois\u00e9s lo criara su propia madre. Su complejo de superioridad como protectora, reforzada por aquel acontecimiento, tiene que haberla llevado a sentirse molesta con el ascenso a la grandeza de su peque\u00f1o.Un d\u00eda el matrimonio de Mois\u00e9s le concedi\u00f3 a Mar\u00eda pie para criticarlo. Era natural que su complejo de inseguridad aflorara en cuanto al asunto. Con Mois\u00e9s casado, Mar\u00eda ya no era la mujer m\u00e1s importante de su vida. El verdadero problema, sin embargo, no era el tipo de mujer con quien Mois\u00e9s se hab\u00eda casado, sino el hecho de que ahora \u00e9l era el hombre m\u00e1s importante en Israel, \u00ab\u00bfS\u00f3lo ha hablado el Se\u00f1or por medio de Mois\u00e9s?\u00bb pregunt\u00f3 Mar\u00eda a su hermano Aar\u00f3n. \u00ab\u00bfNo ha hablado tambi\u00e9n por nosotros?\u00bb No se hace menci\u00f3n de la respuesta de Mois\u00e9s, pero Dios tuvo una respuesta r\u00e1pida tanto para Mar\u00eda como para Aar\u00f3n. Sin negar sus funciones en su plan, Dios se\u00f1al\u00f3 claramente su relaci\u00f3n especial con Mois\u00e9s. Mar\u00eda fue castigada con lepra, una enfermedad mortal, por su insubordinaci\u00f3n. Pero Mois\u00e9s, consecuente con su car\u00e1cter, intercedi\u00f3 por su hermana, as\u00ed que Dios san\u00f3 de la lepra a Mar\u00eda.Antes de criticar a otros, tenemos que detenernos por un momento para poder descubrir nuestra motivaci\u00f3n. Si no lo hacemos podemos acarrearnos resultados desastrosos. Lo que a menudo etiquetamos como \u00abcr\u00edtica constructiva\u00bb pueden ser realmente celos destructivos. Ya que la manera m\u00e1s f\u00e1cil de elevar nuestra posici\u00f3n es rebajar al otro. \u00bfEst\u00e1 dispuesto a cuestionar su motivaci\u00f3n antes de hacer una cr\u00edtica? \u00bfAcaso el dedo que utiliza para se\u00f1alar una cr\u00edtica necesita apuntarlo a usted primero?Puntos fuertes y logros :&#8211;\tDe pensamiento r\u00e1pido bajo presi\u00f3n&#8211;\tL\u00edder capaz&#8211;\tCompositora de canciones&#8211;\tProfetisaDebilidades y errores :&#8211;\tTen\u00eda celos de la autoridad de Mois\u00e9s&#8211;\tCritic\u00f3 abiertamente el liderazgo de Mois\u00e9sLecciones de su vida :&#8211;\tPor lo general, es m\u00e1s importante trabajar con los motivos que yacen detr\u00e1s de la cr\u00edtica que con la cr\u00edtica mismaDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Egipto, pen\u00ednsula de Sina\u00ed&#8211;\tFamiliares: Hermanos: Aar\u00f3n y Mois\u00e9sVers\u00edculos clave :\u00bbY Mar\u00eda la profetisa, hermana de Aar\u00f3n tom\u00f3 un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. Y Mar\u00eda le respond\u00eda: Cantad a Jehov\u00e1, porque en extremos se ha engrandecido; ha echado en el mar al caballo y al jinete\u00bb (Exo 15:20-21).La historia de Mar\u00eda se relata en Exodo 2 y 15; N\u00fameros 12 y 20. Adem\u00e1s se menciona en Deu 24:9; 1Ch 6:3; Mic 6:4. 13.28 Los \u00abhijos de Anac\u00bb eran una raza de personas anormalmente grandes. La familia de Goliat puede haber descendido de estas personas (v\u00e9ase 2Sa 21:16-22).13.28, 29 Las ciudades fortificadas de las que hablaron los esp\u00edas estaban rodeadas por altas murallas aproximadamente de 6 m de ancho por 7.5 m de alto. Por lo general hab\u00eda guardias instalados en la parte alta, donde se ten\u00eda una vista dominante de todo el campo. Los residentes, dijeron los esp\u00edas, eran hombres formidables -de 2.10 a 2.70 m de altura- as\u00ed que los israelitas se sintieron como saltamontes junto a ellos (13.33). Las ciudades amuralladas y los gigantes infundieron miedo en los corazones de la mayor\u00eda de los esp\u00edas.13.30-32 \u00a1Imag\u00ednese estar parado ante una multitud y gritar una opini\u00f3n que no agrada a nadie! Caleb estaba dispuesto a levantarse para pronunciar esa opini\u00f3n no popular para hacer lo que Dios hab\u00eda mandado. Para ser eficaz cuando se levante en contra de una multitud, usted debe (1) tener los hechos (Caleb hab\u00eda visto la tierra por s\u00ed mismo), (2) tener la actitud correcta (Caleb confiaba en la promesa de Dios de dar a Israel la tierra) y (3) pronunciarse en favor de lo que usted cree (Caleb dijo: \u00a1Podemos conquistarla!).13.33 Los hijos de Anac, tambi\u00e9n llamados nefilitas, eran gigantes que habitaron la tierra antes del diluvio (Gen 6:4).13.33-14.4 La opini\u00f3n negativa de los diez hombres provocaron una gran rebeli\u00f3n entre el pueblo. Ya que es inherente a la naturaleza humana aceptar una opini\u00f3n como un hecho, debemos ser especialmente cuidadosos cuando declaramos nuestras opiniones negativas. Lo que decimos puede influenciar severamente las acciones de aquellos que est\u00e1n confiando en nosotros para un consejo sabio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p>   Esta secci\u00f3n, que habla de Israel en Cades, forma un intervalo en la narrativa de la peregrinaci\u00f3n a Cana\u00e1n. Explica el porqu\u00e9 la primera generaci\u00f3n de israelitas que salieron de Egipto no entraron en la tierra prometida. La mayor parte de la experiencia de Israel en el desierto se centr\u00f3 en Cades-barnea (vers. 26; cp. 32:8), un oasis en la regi\u00f3n nordeste de la pen\u00ednsula del Sina\u00ed (desierto de Par\u00e1n, vers. 3) y al sur de la frontera de Cana\u00e1n.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[4] Num 27; 32, 8; Deut 1, 22; 9, 23.[17] Josu\u00e9 significa Salud de Dios o Salvador dado por Dios.[23] Tana\u00eds era la capital y corte de los reyes de Egipto.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo: Los nombres de los hombres quienes fueron enviados a espiar la tierra, N\u00fam 13:1-16. Sus instrucciones, N\u00fam 13:17-20. Sus hechos, N\u00fam 13:21-25. Su informe, N\u00fam 13:26-33. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico De acuerdo a\u00a0Deu 1:21-23, que se enviaran\u00a0hombres que reconozcan la tierra\u00a0fue idea del pueblo. Este tal vez &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de N\u00fameros 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4702","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4702\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}