{"id":4780,"date":"2022-06-19T10:24:48","date_gmt":"2022-06-19T15:24:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-19T10:24:48","modified_gmt":"2022-06-19T15:24:48","slug":"comentario-de-numeros-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de N\u00fameros 15:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Es muy probable, que las cosas registradas en este cap\u00edtulo y los siguientes cuatro se llevaron a cabo durante el tiempo que los israelitas estuvieron en Cades (<span class='bible'>Deu 1:46<\/span>.) <span class='bible'>N\u00fam 15:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La ley sobre las ofrendas y libaciones,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 15:1-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El extranjero est\u00e1 bajo la misma ley,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 15:14-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La ley de las primicias de la masa para que sea una ofrenda mecida,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 15:17-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El sacrificio por los pecados de ignorancia,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 15:22-29<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El castigo contra la soberbia,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 15:30-31<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El que viole el d\u00eda de reposo debe de ser apedreado,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 15:32-36<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La ley de los bordes,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 15:37-41<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Las palabras\u00a0<b>cuando hay\u00e1is entrado en la tierra<\/b>\u00a0pueden parecer inapropiadas despu\u00e9s de los sucesos de los cap\u00edtulos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>N\u00fam 13:1-33<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>N\u00fam 14:1-45<\/span><\/span>. Pero Dios no rechaz\u00f3 a los israelitas por completo. Sus hijos entrar\u00edan en la tierra que los padres hab\u00edan rechazado. El cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>N\u00fam 15:1-41<\/span><\/span>, que se concentra en ofrendas y sacrificios, no s\u00f3lo instruye al pueblo en la adoraci\u00f3n a Dios, tambi\u00e9n es una se\u00f1al de la continuidad de su promesa: al final, el pueblo entrar\u00eda en la tierra.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>15. Leyes Relativas a los Sacrificios.<br \/>\n E n este cap\u00edtulo encontramos una serie de leyes al estilo del Lev\u00edtico que han sido puestas aqu\u00ed sin conexi\u00f3n hist\u00f3rica con el relato, pues son dadas para el tiempo en que Israel est\u00e9 ya en Cana\u00e1n.<\/p>\n<p>Oblaciones de Harina y Libaciones en los Sacrificios (1-16).<br \/>\n1Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: 2\u201cHabla a los hijos de Israel y diles: Cuando hay\u00e1is entrado en la tierra de vuestra habitaci\u00f3n, que yo voy a daros, 3y hag\u00e1is a Yahv\u00e9 ofrenda de combusti\u00f3n, holocausto o sacrificio para cumplir un voto, o de vuestra voluntad, o en una de vuestras solemnidades, presentando a Yahv\u00e9 suave olor en bueyes u ovejas, 4quien haga ofrenda a Yahv\u00e9 le presentar\u00e1 una ofrenda de flor de harina, un d\u00e9cimo de \u201cef\u00e1\u201d amasada con un cuarto de \u201chin\u201d de aceite, que a\u00f1adir\u00e1 al holocausto o al sacrificio, 5y un cuarto de \u201chin\u201d de vino para la libaci\u00f3n por cada cordero. 6Si es por carnero, a\u00f1adir\u00e1 por cada uno la ofrenda de dos d\u00e9cimas de \u201cef\u00e1\u201d de flor de harina amasada con un tercio de \u201chin\u201d de aceite; 7y presentar\u00e1 un tercio de \u201chin\u201d de vino para la libaci\u00f3n, perfume grato a Yahv\u00e9. 8Si fuere de buey el holocausto, ya en cumplimiento de voto, ya de sacrificio pac\u00edfico a Yahv\u00e9, 9presentar\u00e1, a m\u00e1s de \u00e9l, a Yahv\u00e9, como ofrenda, tres d\u00e9cimas de \u201cef\u00e1\u201d de flor de harina amasada con medio \u201chin\u201d de aceite, 10y medio de vino para la libaci\u00f3n, combusti\u00f3n de olor agradable a Yahv\u00e9. 11As\u00ed har\u00e1 por cada buey, carnero o cabrito. 12Cualquiera que sea el n\u00famero de las v\u00edctimas que ofrezc\u00e1is, eso har\u00e9is por cada una. 13As\u00ed lo har\u00e1n todos los naturales al ofrecer v\u00edctimas de combusti\u00f3n en olor grato a Yahv\u00e9. 14Y si en vuestras generaciones un extranjero que habite en medio de vosotros o est\u00e9 entre vosotros ofreciera ofrenda de combusti\u00f3n, de suave olor a Yahv\u00e9, lo har\u00e1 como lo hag\u00e1is vosotros. 15Una misma ley regir\u00e1 ante Yahv\u00e9 para vosotros, los de la congregaci\u00f3n, y para el extranjero que con vosotros mora. 16Una misma ley, un mismo derecho tendr\u00e9is entre vosotros y el extranjero que habita entre vosotros.\u201d<\/p>\n<p>El Lev\u00edtico distingue muy claramente entre el sacrificio, que es la inmolaci\u00f3n de una v\u00edctima, y la oblaci\u00f3n de harina, vino, etc. En esta per\u00edcopa se determina la oblaci\u00f3n u ofrenda que debe acompa\u00f1ar al sacrificio de un cordero o cabrito (v.4-5), de un carnero (v.6-7) o de un buey (v.8-11). Las especies de ofrenda (harina, aceite y vino) son iguales para cualquier sacrificio, pero la cantidad crece con el volumen de las v\u00edctimas. Para un cordero o cabrito, una d\u00e9cima de ef\u00e1 de harina (unos 3,60 litros) con un cuarto de hin de aceite (1,60 litros) o de vino1; para un carnero, doble cantidad de harina con un tercio de hin de aceite y vino; pero, si la v\u00edctima es un buey, la cantidad de harina se triplica y se duplica el aceite y el vino. Esto parec\u00eda natural. Los hebreos no hab\u00edan ca\u00eddo en el grosero concepto de que Dios com\u00eda las ofrendas que se le hac\u00edan, como aquellos de quienes tan donosamente se burla el profeta Daniel2. Sin embargo, las prescripciones de la Ley aqu\u00ed y en otros lugares paralelos est\u00e1n inspiradas en las costumbres religiosas generales, y parecen concebir este acto de culto como si con \u00e9l se quisiera ofrecer un banquete a Dios. Contra tal concepci\u00f3n, que pudiera ser la de las gentes rudas, protesta el salmista cuando dice: \u201c\u00bfComo yo, acaso, la carne de los toros? \u00bfBebo yo, acaso, la sangre de los carneros? Ofrece a Dios sacrificios de alabanzas y cumple al Se\u00f1or tus votos.\u201d3 Esto refleja un estadio cultural superior. La Ley es v\u00e1lida para los israelitas y los extranjeros que vivan con ellos y se sometan como agregados a las leyes de Israel. Es el ger o extra\u00f1o de otra tribu que abandona los suyos para acogerse a la hospitalidad de otra. Esto en la vida de los n\u00f3madas; entre los israelitas, el ger queda asimilado al pueblo de Dios, con los mismos derechos y deberes (v.16). Es un principio de universalismo que culminar\u00e1 en los tiempos mesi\u00e1nicos4.<\/p>\n<p>La Ofrenda de las Primicias (17-21).<br \/>\n17Habl\u00f3 Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s, diciendo: 18\u201cHabla a los hijos de Israel y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra a la cual os llevo,19cuando com\u00e1is el pan de esa tierra, ofrecer\u00e9is de \u00e9l oblaci\u00f3n a Yahv\u00e9. 20Como primicia de vuestra masa ofrecer\u00e9is un pan, del mismo modo que ofrecer\u00e9is las primicias de vuestra era. 21De las primicias de vuestras masas ofrecer\u00e9is oblaci\u00f3n a Yahv\u00e9 en vuestras generaciones.<\/p>\n<p>Es claro el simbolismo de las primicias como reconocimiento de que los frutos de la tierra son don de Dios. Ya en Gen 4:35 se dice que Ca\u00edn y Abel ofrec\u00edan las primicias, el uno de sus campos, y el otro de sus reba\u00f1os. Esto era ley en Israel5. Con la oblaci\u00f3n de estas primicias a Dios, el hombre se cre\u00eda autorizado para hacer uso del resto de los frutos. En esta per\u00edcopa se determina la forma en que se debe hacer la ofrenda de los primeros panes amasados con el trigo de la cosecha. Esta oblaci\u00f3n de los primeros panes, seg\u00fan Lev 23:155, deb\u00eda hacerse en la fiesta de Pentecost\u00e9s. San Pablo nos hab\u00eda de las primicias del pueblo de Israel, que eran santas y prueban la santidad de la masa, la cual vendr\u00e1 tambi\u00e9n a Cristo cuando la plenitud de las naciones hubiese entrado en la Iglesia6.<\/p>\n<p>La Expiaci\u00f3n por los Pecados (22-31).<br \/>\n22Si por inadvertencia faltareis, no poniendo por obra todos estos mandamientos que Yahv\u00e9 os ha dado por Mois\u00e9s, 23todo lo que Yahv\u00e9 os ha mandado por Mois\u00e9s desde el d\u00eda en que para vosotros lo dispuso, para todas vuestras generaciones en adelante, 24 entonces la inadvertencia cometida por la congregaci\u00f3n ser\u00e1 expiada por la ofrenda de ella toda, de un novillo en holocausto de suave olor a Yahv\u00e9, con la oblaci\u00f3n y la libaci\u00f3n ritual, y un macho cabr\u00edo por el pecado. 25El sacerdote haga la expiaci\u00f3n por toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel, y les ser\u00e1 perdonado, porque fue por ignorancia y han presentado a Yahv\u00e9 su ofrenda de combusti\u00f3n y la v\u00edctima expiatoria por su inadvertencia ante Yahv\u00e9. 26Y le ser\u00e1 perdonado a toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel y al extranjero que en medio de ellos habita, porque del pueblo todo fue la inadvertencia. 27Si el que por inadvertencia pec\u00f3 fuese uno solo, ofrecer\u00e1 un cabrito primal por el pecado, 28y el sacerdote har\u00e1 la expiaci\u00f3n ante Yahv\u00e9 por el que pec\u00f3 por inadvertencia, para expiarle, y le ser\u00e1 perdonado. 29Para el ind\u00edgena de los hijos de Israel y para el extranjero que habita en medio de vosotros tendr\u00e9is la misma ley cuanto al pecado cometido por inadvertencia. 30Pero cualquiera que sea, ind\u00edgena o extranjero, el que con altiva mano obrara, ultrajando a Yahv\u00e9, 31\u00e9se ser\u00e1 enteramente borrado de en medio de su pueblo; por haber menospreciado la palabra de Yahv\u00e9 y haber traspasado su mandato, ser\u00e1 exterminado y llevar\u00e1 sobre s\u00ed su iniquidad.\u201d<\/p>\n<p>En Lev c.4-5 se exponen los ritos de los sacrificios expiatorios; aqu\u00ed se trata de la expiaci\u00f3n de los pecados de ignorancia o inadvertencia en que incurren el pueblo o los particulares. En nuestra teolog\u00eda moral distinguimos los pecados graves y los leves. Estos pueden serlo por la parvedad de materia, por la imperfecci\u00f3n del conocimiento o advertencia y por la del consentimiento. En las religiones antiguas, en materia de ritos, los dioses exig\u00edan su exacta observancia, y ten\u00edan por pecado cualquier infracci\u00f3n del ceremonial, aunque fuera por inadvertencia o ignorancia. En Lev 4:2; Lev 4:132Cr 22:27 se habla tambi\u00e9n de los sacrificios por el pecado, que son los sacrificios por los pecados cometidos por ignorancia. En la presente per\u00edcopa se trata de la expiaci\u00f3n de aquellos pecados de inadvertencia contra cualquiera de los mandamientos que Yahv\u00e9 ha dado por medio de Mois\u00e9s (v.15). Tambi\u00e9n aqu\u00ed se distinguen los pecados de la congregaci\u00f3n de Israel y los de los particulares. El pecado del pueblo se expiar\u00e1 con el sacrificio de un novillo y de un macho cabr\u00edo, acompa\u00f1ados de la correspondiente oblaci\u00f3n; para la expiaci\u00f3n del pecado de un particular, \u00e9ste ofrecer\u00e1 el sacrificio de un cabrito. Pero aqu\u00ed, como en la per\u00edcopa de las ofrendas, la Ley es una para el israelita y para el extranjero que habita en medio de Israel (v.29). El hecho de habitar en la \u201ctierra de Yahv\u00e9\u201d le confiere el derecho de tomar parte en su culto. Este precepto, que varias veces hallamos consignado en la Ley, es un dato no despreciable para interpretar los preceptos en que se ordena el exterminio de los cananeos. Es cierto que a veces se reprende a los hebreos por no haber cumplido este mandato; pero este precepto supone no el incumplimiento de la Ley, sino el hecho de que los hebreos ocuparon la tierra por fuerza, y, por consiguiente, con la muerte de parte de la poblaci\u00f3n cananea, mas no con el exterminio total de la poblaci\u00f3n.<br \/>\n\tAl pecado de inadvertencia se contrapone el de rebeld\u00eda o contumacia (\u201ccon mano altiva,\u201d v.30), el que se opone sistem\u00e1tica y a sabiendas a los preceptos divinos, ultrajando a Yahv\u00e9. Para este tal, sea israelita o extranjero, no hay expiaci\u00f3n: ser\u00e1 borrado de en medio del pueblo, es decir, condenado a muerte. Algunos autores, sin embargo, sostienen que aqu\u00ed se trata de una excomuni\u00f3n: ser\u00e1n borrados del censo que Dios guarda de los ciudadanos de su pueblo, a quienes tiene hechas sus promesas y de quienes tiene especial providencia. Los quebrantadores del precepto de modo obstinado, \u201ccon mano altiva,\u201d ser\u00e1n considerados como extra\u00f1os al pueblo escogido, como excomulgados. Que no haya rito expiatorio, no significa que no haya perd\u00f3n. Los profetas exhortan de continuo a la penitencia, y ofrecen el perd\u00f3n a los arrepentidos que lo piden con sinceridad7.<br \/>\n\t\u201cSe ve que la mano alzada simboliza los pecados audaces y escandalosos, que se oponen abiertamente a la autoridad del rey de Israel, y que los poderes p\u00fablicos deben castigar con la muerte. Por oposici\u00f3n a estos grandes cr\u00edmenes, cometidos con imperdonable malicia, el error (inadvertencia) abraza el vasto campo de faltas m\u00e1s o menos graves, m\u00e1s o menos voluntarias, que tienen su fuerte en la fragilidad humana. Este campo no se restringe a las faltas de pura inadvertencia: entre la malicia audaz que levanta la mano contra Dios y la inconsciencia absoluta, hay innumerables grados de culpabilidad que necesitan expiaci\u00f3n.\u201d8<\/p>\n<p>El Violador del S\u00e1bado (32-36).<br \/>\n32Sucedi\u00f3, cuando estaban los hijos de Israel en el desierto, que encontraron a un hombre recogiendo le\u00f1a en s\u00e1bado; 33y los que le encontraron le denunciaron a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n y a toda la asamblea; 34y le encarcelaron, porque no hab\u00eda sido todav\u00eda declarado lo que hab\u00eda de hacerse con \u00e9l. 35 Yahv\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: \u201cSin remisi\u00f3n, muera ese hombre. Que lo lapide el pueblo todo fuera del campamento.\u201d 36Y fue llevado fuera del campamento y lapidado, como se lo mand\u00f3 Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>Toda la Sagrada Escritura nos da testimonio de la importancia que tiene el precepto sab\u00e1tico en el pueblo israelita. La concepci\u00f3n del precepto es varia. En el Deuteronomio se funda en un sentimiento de humanidad para con la gente trabajadora, pero el texto insiste en el car\u00e1cter sagrado del s\u00e1bado en virtud de la bendici\u00f3n de Dios y de su descanso despu\u00e9s de la creaci\u00f3n del mundo en seis d\u00edas. Esta concepci\u00f3n es la que vemos prevalecer entre los jud\u00edos de la \u00e9poca evang\u00e9lica9. En virtud de este criterio, el s\u00e1bado es un signo de la alianza de Yahv\u00e9 con su pueblo, y, por tanto, el que lo quebrante se hace reo de la infracci\u00f3n del pacto divino, y comete, por tanto, un pecado contra Dios y el pueblo, cuya salud est\u00e1 ligada al pacto con su Dios10. Por lo mismo, consideramos esta sanci\u00f3n capital como una consecuencia de considerar el s\u00e1bado como algo sagrado. Pero los profetas nos hablan con frecuencia de la profanaci\u00f3n del d\u00eda santo11. En muchos casos, la pena con que se sanciona un pecado, y que suele ser la pena capital, s\u00f3lo sirve, en la intenci\u00f3n del autor sagrado, para significar el aprecio que hace del precepto sab\u00e1tico, y que quiere inculcar en el pueblo. Pero en la legislaci\u00f3n primitiva del desierto exist\u00eda realmente la pena de muerte para el violador del s\u00e1bado12, sanci\u00f3n que se fue atenuando con el tiempo, y de hecho posteriormente no se cita ning\u00fan caso en que el infractor sea castigado con la pena capital.<\/p>\n<p>El Distintivo de los Hebreos (37-41).<br \/>\n37Yahv\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: 38\u201cHabla a los hijos de Israel y diles que de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n se hagan flecos en los bordes de sus mantos, y aten los flecos de cada borde con un cord\u00f3n de color de jacinto, 39para que les sirva, cuando lo vean, para acordarse de todos los mandamientos de Yahv\u00e9, para que los pongan por obra, sin irse detr\u00e1s de los deseos de su coraz\u00f3n y de sus ojos, a los que se prostituyen; 40porque as\u00ed, acord\u00e1ndoos de mis preceptos y poni\u00e9ndolos por obra, ser\u00e9is santos a vuestro Dios.41Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios, que os ha sacado de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. Yo, Yahv\u00e9, vuestro Dios.\u201d<\/p>\n<p>Dios impone un distintivo a los israelitas para que se diferencien de los gentiles y para que se acuerden de sus mandamientos: unos flecos en los mantos, recogidos por un hilo de jacinto13. Era un distintivo que les recordaba su pertenencia al pueblo de Dios, lo que exig\u00eda fidelidad a los mandamientos divinos. Esta ordenaci\u00f3n, pues, debe ser una costumbre antigua a la que se da posteriormente un sentido religioso. Seg\u00fan Herodoto, los egipcios llevaban vestidos de lino con flecos sobre las piernas14. En los bajorrelieves asirios, los altos personajes llevan flecos en sus mantos15. En tiempo de Cristo, los jud\u00edos presum\u00edan de estos flecos, que tra\u00edan largos para dar impresi\u00f3n de mayor fidelidad a la Ley, y el mismo Cristo tra\u00eda estas orlas en su manto16. A\u00fan hoy d\u00eda los jud\u00edos en las sinagogas llevan mantos con flecos17.<\/p>\n<p>  1 El ef\u00e1 era la d\u00e9cima parte de un j\u00f3mer, que equival\u00eda a unos 360 litros (la carga de un \u201casno\u201d: jamor). As\u00ed, el ef\u00e1 equival\u00eda a unos 36 litros o algo m\u00e1s. El hin, medida de l\u00edquidos, equival\u00eda a unos 6,50 litros. V\u00e9ase Barrois, La m\u00e9trologie dans la Bible: RB (1931) 212; Verbum Dei I 274. &#8211; 2 Dan 14:1ss. &#8211; 3 Sal 49.135. &#8211; 4 Cf. Lev 16:29; Lev 16:31; Lev 16:17; Lev 18:26; Lev 22:18-20. &#8211; 5 Lev 23:15-17. &#8211; 6 Rom 11:16. &#8211; 7 Cf. Isa 1:18; Sal 51:9. &#8211;  8 M\u00e9d\u00e9bielle, L&#8217;expiation dans l\u00b4 A. et le N. Testament 85. &#8211;  9 Mar 2:23s. &#8211; 10 Exo 31:14. &#8211; 11 Isa 56:2; Isa 58:13; Jer 17:21s; Eze 13:16; Eze 13:21. &#8211;  12 Algunos autores suponen que este episodio y el del blasfemo de Lev 24:10-23 ha sido inventado por el autor de un texto midr\u00e1shico para encarecer la observancia del s\u00e1bado, pero nada se opone en el contexto a la historicidad del hecho. &#8211;  13 V\u00e9ase DB II 2394-2398. &#8211; 14 Herodoto, II 18. &#8211; 15 V\u00e9ase RB (1921) 522. &#8211; 16 Mat 9:20; Luc 8:44. &#8211; 17 Cf. F. Stephens, The ancient significance of sisith: \u201cJournal of hiblical literature\u201d (1931) 59-71.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En contraste con <span class='bible'>N\u00fam 1:1-54<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 2:1-34<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 3:1-51<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 4:1-49<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 5:1-31<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 6:1-27<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 7:1-89<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 8:1-26<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 9:1-23<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 10:1-36<\/span>, en <span class='bible'>N\u00fam 11:1<\/span> tiene lugar un cambio principal. El obediente Israel se transform\u00f3 en el Israel quejumbroso (<span class='bible'>N\u00fam 11:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:2<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:27<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:29<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:36<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 16:1-3<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 16:41<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 17:5<\/span>) y rebelde (<span class='bible'>N\u00fam 14:9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 17:10<\/span>). Finalmente, Mois\u00e9s y Aar\u00f3n se rebelaron tambi\u00e9n contra el Se\u00f1or (<span class='bible'>N\u00fam 20:10<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 20:24<\/span>). Como respuesta a la desobediencia a Israel se encendi\u00f3 la ira del Se\u00f1or (<span class='bible'>N\u00fam 11:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 11:10<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 11:33<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 12:9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 14:18<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 25:3-4<\/span>), que lanz\u00f3 plagas sobre su pueblo (<span class='bible'>N\u00fam 14:37<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 16:46-50<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 25:8-9<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 25:18<\/span>), como hab\u00eda hecho con Fara\u00f3n y los egipcios (<span class='bible'>\u00c9xo 9:14<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 12:13<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 30:12<\/span>). Sin embargo, aunque Dios juzg\u00f3 a aquella generaci\u00f3n de Israel, seguir\u00e1 cumpliendo sus promesas a Abraham en el futuro (<span class='bible'>N\u00fam 23:5<\/span> &#8211;<span class='bible'>N\u00fam 24:24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Aunque los israelitas se hab\u00edan rebelado contra el Se\u00f1or y estaban bajo su juicio, el Se\u00f1or segu\u00eda con el plan de darles la tierra de Cana\u00e1n. Estas leyes daban por supuesta la entrada de Israel en la tierra (<span class='bible'>N\u00fam 15:2<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 15:17<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Lev 2:1-10<\/span>; <span class='bible'>Lev 23:18<\/span>; (ver <span class='bible'>\u00c9xo 29:40<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Ofrendas de la tierra. Todas las ofrendas quemadas sobre el altar deb\u00edan estar acompa\u00f1adas con harina fina mezclada con aceite, y rociadas con vino. Se establecen las diferentes cantidades seg\u00fan los animales ofrecidos. Un efa equivale m\u00e1s o menos a 22 litros, y un hin como unos 3, 6 litros. En esta ley hay considerable afirmaci\u00f3n. Repetidamente habla de un olor grato a Jehovah, dando a entender que \u00e9l aceptar\u00eda nuevamente a Israel. Los tres elementos: Harina, aceite y vino, eran los productos principales de Cana\u00e1n. Por supuesto, dado que los esp\u00edas recientemente hab\u00edan visitado la tierra y estaban a mediados de septiembre, Israel probablemente sab\u00eda que para entonces los habitantes estaban en la cosecha del olivo, de donde alg\u00fan d\u00eda sacar\u00edan el aceite. Esta ley contiene un principio sobre acci\u00f3n de gracias. Israel deb\u00eda regresarle al Se\u00f1or una ofrenda de la tierra que \u00e9l les hab\u00eda dado en primer lugar. Tal es el esp\u00edritu de la ley, lo opuesto a la murmuraci\u00f3n y quejas.<\/p>\n<p>La \u00faltima parte de la ley tambi\u00e9n es asombrosa (vv. 13-16). Nos recuerda que la comunidad inclu\u00eda a extra\u00f1os (extranjero), y da lugar para que ellos ofrezcan sacrificios con los israelitas. Ellos tambi\u00e9n deben obedecer los mismos estatutos y leyes. Esto refleja el prop\u00f3sito del pacto de Dios con Abraham, que las naciones ser\u00edan bendecidas a trav\u00e9s de su simiente (G\u00e9n. 12:3; 17:12). Por lo tanto, en diferentes lugares la ley incluye al extranjero, y de esta manera respeta la promesa de Dios. Despu\u00e9s de expresar esto, Dios manda a Israel que presente una ofrenda de lo primero de la cosecha del grano (vv. 17-21). Esto subraya el principio acerca de que el pueblo de Dios primero debe presentarle ofrendas a \u00e9l, y despu\u00e9s satisfacer sus deseos. Estas pr\u00e1cticas deb\u00edan permanecer vivas entre el pueblo de Dios (vv. 15, 21).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>15.30, 31 Dios estaba dispuesto a perdonar a aquellos que hubieran cometido errores no intencionales si se daban cuenta de sus errores r\u00e1pidamente y los correg\u00edan. Sin embargo, los que pecaban deliberadamente recib\u00edan un juicio m\u00e1s severo. El pecado intencional surge de una actitud impropia hacia Dios. Un ni\u00f1o que conscientemente desobedece a sus padres est\u00e1 retando su autoridad y los obliga a responder. En este caso se tiene que trabajar tanto con la actitud como con la acci\u00f3n.15.32-36 El apedreamiento de un hombre por recoger le\u00f1a en el d\u00eda de reposo parece un castigo severo, y lo fue. Este acto fue un pecado deliberado, desafiando la ley de Dios que prohib\u00eda trabajar en el d\u00eda de reposo. Quiz\u00e1s el hombre intentaba adelantarse a todos los dem\u00e1s, adem\u00e1s de quebrantar el d\u00eda de reposo.15.39 La idolatr\u00eda est\u00e1 enfocada en uno mismo, concentr\u00e1ndose en lo que una persona puede obtener al servir a un \u00eddolo. Se esperaba que los dioses proporcionaran buena suerte, prosperidad, larga vida y \u00e9xito en la batalla. As\u00ed tambi\u00e9n como el poder y el prestigio. La adoraci\u00f3n a Dios es lo opuesto. Los creyentes deber\u00e1n ser desprendidos y no egoc\u00e9ntricos. En lugar de esperar que Dios nos sirva, tenemos que servirlo a El, y no esperar algo en recompensa. Servimos a Dios por lo que El es, no por lo que podamos obtener.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p> La primera parte de este cap\u00edtulo prescribe las cosas que deben acompa\u00f1ar los sacrificios, obviamente seg\u00fan el tama\u00f1o del animal. Estas leyes est\u00e1n aqu\u00ed como comentario de los eventos del cap. 14. El S e\u00f1or  desea que aprendan a observar estas leyes en el desierto para que las cumplan cuando entren en la tierra prometida.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Cuando la esperanza de entrar en la tierra parec\u00eda haber disminuido (cp cap. 14), el S e\u00f1or  afirma de nuevo su prop\u00f3sito de dar la tierra de Cana\u00e1n a Israel (vers. 2, 18:  Cuando entr\u00e9is en la tierra ), prescribiendo ofrendas del fruto de la tierra, harina, aceite y vino.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *Ex 29:40    *Lv 2:1<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s diciendo: Es muy probable, que las cosas registradas en este cap\u00edtulo y los siguientes cuatro se llevaron a cabo durante el tiempo que los israelitas estuvieron en Cades (Deu 1:46.) N\u00fam 15:1. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico La ley sobre las ofrendas y libaciones, N\u00fam 15:1-13. El extranjero est\u00e1 bajo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-151-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de N\u00fameros 15:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4780","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4780","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4780"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4780\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}