{"id":5181,"date":"2022-06-19T10:38:09","date_gmt":"2022-06-19T15:38:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T10:38:09","modified_gmt":"2022-06-19T15:38:09","slug":"comentario-de-numeros-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de N\u00fameros 27:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces se acercaron las hijas de Zelofejad hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manas\u00e9s, de los clanes de Manas\u00e9s hijo de Jos\u00e9. Los nombres de ellas eran Majla, Noa, Hogla, Milca y Tirsa.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>las hijas de Zelofehad.<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 26:33<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 36:1-12<\/span>; <span class='bible'>Jos 17:3-6<\/span>; <span class='bible'>1Cr 7:15<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 3:28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Las hijas de Zelofehad demandan una herencia,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 27:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La ley de las herencias,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 27:6-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Mois\u00e9s, habiendo dicho de su muerte, pide un sucesor,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 27:12-17<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Josu\u00e9 es nombrado para sucederlo,<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 27:18-23<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Cinco hermanas,\u00a0<b>las hijas de Zelofehad,<\/b>\u00a0se acercaron a Mois\u00e9s y Eleazar para pedir su herencia en la tierra. Su padre hab\u00eda muerto en el desierto como toda la generaci\u00f3n de su edad y como no tuvo hijos, no hab\u00eda posesi\u00f3n para \u00e9l. Bas\u00e1ndose en el recuerdo de su padre, las hijas pidieron a Mois\u00e9s\u00a0<b>heredad entre los hermanos de nuestro padre.<\/b>\u00a0Al hacer esto, ellas pasaron por encima de las costumbres de ese tiempo. En el antiguo Israel, las mujeres no heredaban terrenos. A pesar de eso, Mois\u00e9s llev\u00f3 el asunto a Jehov\u00e1. Esta situaci\u00f3n nos aclara m\u00e1s c\u00f3mo se aplicaba la Ley en Israel. Las decisiones se tomaban basadas en las necesidades y peticiones. Si costaba tomar una decisi\u00f3n, los l\u00edderes buscaban la direcci\u00f3n divina.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>27. Disposiciones Suplementarias.<\/p>\n<p>Ley de las Herencias (1-11).<br \/>\n1Acerc\u00e1ronse las hijas de Salfad, hijo de J\u00e9fer, hijo de Galaad, hijo de Makir, hijo de Manas\u00e9s, hijo de Jos\u00e9, que se llamaban Majl\u00e1, Noa, Yogl\u00e1, Milka y Tirs\u00e1; 2y present\u00e1ndose a Mois\u00e9s ante Eleazar, sacerdote, y ante todos los pr\u00edncipes de la asamblea, a la entrada del tabern\u00e1culo de la reuni\u00f3n, dijeron: 3\u201cNuestro padre ha muerto en el desierto, y no era de la tropa d\u00e9los que se confabularon contra Yahv\u00e9, de la tropa de Cor\u00e9; pero ha muerto por su pecado y no ha dejado hijos. 4\u00bfPor qu\u00e9 va a ser el nombre de nuestro padre borrado de en medio de su familia por no haber dejado hijos? Danos una heredad entre los hermanos de nuestro padre.\u201d 5Mois\u00e9s llev\u00f3 la cosa ante Yahv\u00e9, 6y Yahv\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: 7\u201cLas hijas de Salfad tienen raz\u00f3n. Dales en heredad una propiedad entre los hermanos de su padre, y que pase a ellas la heredad de su padre. 8Habla a los hijos de Israel y diles: Si uno muere sin dejar hijos, har\u00e9is pasar su heredad a la hija; 9y si no hay tampoco hija, pasar\u00e1 a sus hermanos la heredad. 10Si no hay hermanos, dar\u00e9is la heredad a los hermanos de su padre;11y si no hay hermanos de su padre, pasar\u00e9is la heredad al m\u00e1s pr\u00f3ximo pariente de la familia; de \u00e9ste ser\u00e1.\u201d Esta ser\u00e1 para los hijos de Israel regla de derecho, como se lo ha ordenado Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo precedente se ordena que la tierra se divida entre los incluidos en el censo, que son los varones, y cada uno seg\u00fan su familia. Esta medida, que sin duda tiende a prevenir un conflicto social, deja sin soluci\u00f3n el caso, que no ser\u00eda \u00fanico, del que falleciese sin dejar posteridad masculina. Este caso viene a resolverlo, la presente ordenaci\u00f3n. En los pueblos orientales antiguos y a\u00fan hoy d\u00eda, las hijas no gozan de la consideraci\u00f3n jur\u00eddica que los hijos ni pueden ser herederas de sus hermanos. Esta ley reg\u00eda tambi\u00e9n en Israel, donde las hijas quedaban incorporadas a la familia del marido. Hab\u00eda una excepci\u00f3n cuando el padre carec\u00eda de descendencia masculina. Era el caso de Salfad, y por eso sus hijas piden a Mois\u00e9s la porci\u00f3n de la tierra que le corresponde a su padre, que vendr\u00eda a ser de sus hijas. As\u00ed no perecer\u00eda la memoria de Salfad de en medio de su pueblo. Con este motivo se anunci\u00f3 la ley sobre la transmisi\u00f3n de las herencias cuando faltan los hijos. A falta de herederos varones, heredar\u00e1n las hijas; a falta de \u00e9stas, los hermanos del padre, y si aun \u00e9stos faltaren, los parientes m\u00e1s pr\u00f3ximos. En el cap\u00edtulo \u00faltimo de los N\u00fameros se vuelve sobre el mismo asunto y se dan algunos complementos a esta disposici\u00f3n. Esta ley ya se hallaba grabada en una estatua de Gudea, patesi de Lagas, en Sumeria, a mediados del tercer milenio antes de Cristo: \u201cEn la casa sin hijos varones ser\u00e1 la hija la heredera.\u201d Esta disposici\u00f3n se vino a perpetuar en Caldea y en Nuzu (Alta Mesopotamia)1.<\/p>\n<p>Elecci\u00f3n de Josu\u00e9 como Sucesor de Mois\u00e9s (12-23).<br \/>\n12Dijo Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s: \u201cSube a ese monte de Abarirn para ver la tierra que voy a dar a los hijos de Israel; 13la ver\u00e1s, pero tambi\u00e9n t\u00fa te reunir\u00e1s con tu pueblo, como Aar\u00f3n, tu hermano, se ha reunido, 14por haber sido rebeldes a mi mandato en el desierto de Sin, al rebelarse la muchedumbre, en vez de santificar ante ellos mi nombre, con ocasi\u00f3n de las aguas de Merib\u00e1, en Cades, en el desierto de Sin.\u201d 15Mois\u00e9s habl\u00f3 a Yahv\u00e9, diciendo: 16\u201cQue Yahv\u00e9, el Dios de los esp\u00edritus de toda carne, constituya sobre la asamblea un hombre 17que los conduzca y acaudille, para que la comunidad de Yahv\u00e9 no sea como reba\u00f1o de ovejas sin pastor.\u201d 18Yahv\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: \u201cToma a Josu\u00e9, hijo de Nun, hombre en quien reside el esp\u00edritu, y pon tu mano sobre \u00e9l. 19Ponle ante Eleazar, sacerdote, y ante toda la asamblea, y le instalar\u00e1s ante sus ojos. 20Transm\u00edtele una parte de tu autoridad, para que la asamblea de los hijos de Israel le obedezcan. 21Que se presente al sacerdote Eleazar, que consultar\u00e1 por \u00e9l el juicio del \u201curim\u201d ante Yahv\u00e9; y, seg\u00fan este juicio, saldr\u00e1n y entrar\u00e1n los hijos de Israel y toda la asamblea con \u00e9l.\u201d 22Hizo Mois\u00e9s lo que le orden\u00f3 Yahv\u00e9; y tomando a Josu\u00e9, le llev\u00f3 ante Eleazar y ante toda la asamblea, 23y, poniendo sobre \u00e9l sus manos, le instituy\u00f3 como se lo hab\u00eda dicho Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>Los dos hermanos Mois\u00e9s y Aar\u00f3n hab\u00edan sido condenados a no pisar la tierra prometida por un pecado que no alcanzamos a definir claramente2. Aar\u00f3n hab\u00eda quedado sepultado en el desierto. Ahora se le anuncia a Mois\u00e9s la proximidad de su fin. Pero Yahv\u00e9 le concede el consuelo de contemplar la tierra de las promesas desde la cima del monte Nebo. Como Aar\u00f3n hab\u00eda muerto sobre el monte Hor, con la solemnidad digna de su supremo pontificado, as\u00ed ahora Mois\u00e9s morir\u00e1 sobre el monte Nebo a la vista de la tierra prometida3. El monte Abarirn es la cordillera al nordeste del mar Muerto, a la que pertenece el monte Nebo, donde, seg\u00fan Deu 32:49, muere Mois\u00e9s4. La tradici\u00f3n coloca sobre el Ras-Siaga la escena de la contemplaci\u00f3n de la tierra prometida por el caudillo hebreo. Desde all\u00ed se divisa, con su tr\u00e1gico panorama, el desierto de Jud\u00e1, la llanura ub\u00e9rrima de Jeric\u00f3 y la cordillera de monta\u00f1as que desciende desde Samar\u00eda hacia el sur. Seg\u00fan Deu 2:23-28, Mois\u00e9s suplic\u00f3 a Yahv\u00e9 que le dejara entrar en Cana\u00e1n. Se puede comprender las ansias y la pena del caudillo al no poder ver coronados sus esfuerzos por liberar a su pueblo.<br \/>\n\tAnte el anuncio de que va a morir, Mois\u00e9s no se preocupa sino de asegurar un sucesor a su pueblo para que culmine su obra de libertador. Quiere como sucesor a un l\u00edder o dirigente que los gu\u00ede, para que no sea Israel como un reba\u00f1o sin pastor. Conoc\u00eda las veleidades de su pueblo y sab\u00eda lo necesario que era un jefe en\u00e9rgico y de iniciativa, sobre todo ahora que ten\u00edan que hacer frente a los temibles cananeos para instalarse en su tierra. Llama a Yahv\u00e9 Dios de los esp\u00edritus de toda carne (v.16), autor de la vida, que vivifica los cuerpos y conoce los esp\u00edritus y corazones, y, como tal, pide intervenga en la elecci\u00f3n de su sucesor. Dios se\u00f1ala a Josu\u00e9, que ya nos es conocido como auxiliar del caudillo hebreo. Como tal hab\u00eda mostrado cualidades excepcionales de arrojo y decisi\u00f3n5. Sobre \u00e9l reside el esp\u00edritu (v.18), es decir, la acci\u00f3n carism\u00e1tica de Yahv\u00e9, que, seg\u00fan Isa 11:2, es esp\u00edritu de sabidur\u00eda, de inteligencia, de consejo y fortaleza, las cualidades ideales para un l\u00edder. Y le ordena imponer las manos sobre \u00e9l, signo de transmisi\u00f3n de poderes6. Para que Israel le reconozca como caudillo, debe presentarlo ante la asamblea del pueblo y del sumo sacerdote (v.19). Mois\u00e9s gozaba de plenos poderes excepcionales, que dimanaban de su elecci\u00f3n especial y de su intimidad como profeta con Dios, el cual le hablaba \u201ccara a cara, como un amigo a otro amigo.\u201d7 Esto no ser\u00eda heredado por Josu\u00e9, pues era carisma personal; por eso \u00e9ste, al no ser profeta, debe consultar las decisiones al sumo sacerdote, el cual conocer\u00e1 la voluntad divina echando a suertes por el urim y el tummim8. Van a terminar la era de las comunicaciones directas con Dios; sin embargo, en algunas circunstancias Yahv\u00e9 dar\u00e1 instrucciones directamente a Josu\u00e9 en la conquista de Cana\u00e1n9.<\/p>\n<p>  1 Cf. RB (1935)34-41. &#8211; 2 V\u00e9ase com. a N\u00fam 20.12. &#8211; 3 Deu 34:5. &#8211;  4 A veces son sin\u00f3nimos Abarim y Nebo (N\u00fam 32:12; Deu 32:49). &#8211; 5 Derrot\u00f3 a los amalecitas (Exo 17:9); acompa\u00f1\u00f3 a Mois\u00e9s en la subida al Sina\u00ed (Exo 24:13; Exo 32:17); fue uno de los arrojados exploradores de Cana\u00e1n e hizo frente a los que se mostraban pusil\u00e1nimes al regreso (Num 13:10; Num 13:16; Num 14:6; Num 14:30; Num 14:38). &#8211;  6 Cf. Lev 1:4; Lev 16:21; Num 8:10; Hec 6:6; Hec 13:3; 1Ti 4:14; 2Ti 1:6. &#8211;  7 Num 12:6-8. &#8211; 8. V\u00e9ase Dhorme, Les livres de Samuel 124.  Cf. DB V 2359-2365; Exo 28:30 y com. &#8211; 9 Cf. Jos 8:1; Jos 20:1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La \u00faltima secci\u00f3n principal de N\u00fameros registra la obediencia renovada de Israel. Dios sigui\u00f3 hablando (<span class='bible'>N\u00fam 26:1-2<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 26:52<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 27:6<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 27:12<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 27:18<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 28:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 31:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 31:25<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 33:50<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 34:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 34:16<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 35:1<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 35:9<\/span>), y la segunda generaci\u00f3n de Israel obedeci\u00f3. La mayor\u00eda de los mandamientos en esta secci\u00f3n ten\u00edan que ver con la vida de Israel despu\u00e9s de su entrada en la tierra.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos cap\u00edtulos comienzan y terminan hablando acerca de ir a la guerra (<span class='bible'>N\u00fam 26:2<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 32:20<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 32:29<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 32:32<\/span>) y de la consiguiente herencia de Cana\u00e1n (<span class='bible'>N\u00fam 26:52-56<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 32:32<\/span>). Israel estaba prepar\u00e1ndose para la conquista de la Tierra Prometida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>N\u00fam 26:28<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 26:33<\/span>; <span class='bible'>Jos 17:3-5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Herencia de las hijas de Zelofejad. Era costumbre que la herencia pasara a los hijos (p. ej. G\u00e9n. 27; Deut. 21:15-17; Luc. 15:11-32). Las genealog\u00edas rara vez mencionan a una mujer (Mat. 1:3-5 es una excepci\u00f3n). Es obvio que las mujeres no ten\u00edan una posici\u00f3n independiente sino que estaban bajo la autoridad del padre o del esposo (ver material sobre el cap\u00edtulo 30). Los ap\u00f3stoles observaron el principio de la autoridad del hombre dentro de la iglesia (1 Cor. 11:2-16; 14:34-37; 1 Tim. 2:9-15; 1 Ped. 3:1-6). Las hijas de Zelofejad ten\u00edan temor de quedarse sin herencia, ya que su padre hab\u00eda muerto y no ten\u00edan hermanos. Su acci\u00f3n es bastante significativa. Ellas se pusieron de pie a la entrada del tabern\u00e1culo (v. 2). (Este era el lugar de juicio donde los l\u00edderes del pueblo se reun\u00edan y, lo m\u00e1s importante, el lugar donde estaba el Juez de toda la tierra [ver material sobre 16:16-35].) De esta manera, apelaron a Dios, el defensor de los indefensos, los hu\u00e9rfanos y las viudas (Stg. 1:27). Siempre fue preocupaci\u00f3n suya defender el derecho de su pueblo para ocupar la tierra (considere 1 Rey. 21; Isa. 5:8).<\/p>\n<p>La apelaci\u00f3n presentada por las hijas de Zelofejad les permiti\u00f3 obtener justicia, e Israel recibi\u00f3 una ley permanente para defender los derechos de quienes se encontraran en una situaci\u00f3n similar (vv. 6-11). Este no era un detalle accidental en la vida de Israel. La posici\u00f3n de las hijas de Zelofejad ya se hab\u00eda insinuado en 26:33, y es el asunto con el cual se cierra todo el libro (36:1-13). El significado espiritual de este asunto es inmenso. Cana\u00e1n era la tierra donde Dios establecer\u00eda compa\u00f1erismo con su pueblo. Si alguien era excluido, quedar\u00eda fuera del compa\u00f1erismo con Dios. Cana\u00e1n no era simplemente un lugar d\u00f3nde vivir; tampoco era un mero s\u00edmbolo de la nueva tierra o de la nueva Jerusal\u00e9n. Hist\u00f3ricamente constitu\u00eda el reino de Dios y el \u00fanico lugar en la tierra donde Dios era conocido (Deut. 4:7). Por medio de la instrucci\u00f3n que se impartir\u00eda aqu\u00ed, los hombres y las mujeres entrar\u00edan al reino de Dios. Por lo tanto, no era un asunto sin importancia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>27.3 \u00abEn su propio pecado muri\u00f3\u00bb significa que muri\u00f3 de manera natural. Su muerte se produjo a consecuencia del castigo contra toda la naci\u00f3n por haber cre\u00eddo a los esp\u00edas sin fe.27.3, 4 Hasta este punto, la Ley hebrea otorgaba exclusivamente a los hijos varones el derecho de heredar. Las hijas de Zelofehad, al no tener hermanos, acudieron a Mois\u00e9s a reclamar las posesiones de su padre. Dios dijo a Mois\u00e9s que si un hombre mor\u00eda sin dejar hijos varones, su herencia pasar\u00eda a sus hijas (27.8). Pero las hijas la podr\u00edan conservar mientras permanecieran casadas con varones de su propia tribu. Probablemente este era el motivo por el cual las l\u00edneas territoriales permanec\u00edan intactas (36.5-12).27.15-17 Mois\u00e9s pidi\u00f3 a Dios que se\u00f1alara a un l\u00edder que fuera capaz de dirigir los asuntos internos y externos, uno que adem\u00e1s de guiarlos en la batalla, pudiera estar al tanto de sus necesidades. Dios respondi\u00f3 designando a Josu\u00e9. Muchas personas desean ser l\u00edderes. Algunas tienen gran capacidad para alcanzar su meta, mientras que otras se interesan profundamente en la gente que tienen a su cargo. Un buen l\u00edder tiene que estar orientado tanto a sus metas como a su gente.27.15-21 Mois\u00e9s no deseaba dejar su obra sin estar seguro de que un nuevo l\u00edder estaba listo para reemplazarlo. Primeramente le pidi\u00f3 a Dios que lo ayudase a encontrar un reemplazante. Luego, cuando Josu\u00e9 fue seleccionado, Mois\u00e9s le asign\u00f3 diversas tareas para facilitar la transici\u00f3n a su nueva posici\u00f3n. Mois\u00e9s tambi\u00e9n dijo claramente al pueblo que Josu\u00e9 ten\u00eda la autoridad y la capacidad para conducir a la naci\u00f3n. Su despliegue de confianza en Josu\u00e9 fue bueno para Josu\u00e9 y para el pueblo. A fin de minimizar las brechas en la conducci\u00f3n, cualquiera que est\u00e9 en una posici\u00f3n de liderazgo debiera entrenar a otros a fin de que puedan hacerse cargo de los deberes en el caso de que se viera en la necesidad de partir repentinamente o cuando llegue el momento. Mientras tenga la posibilidad de hacerlo, siga el modelo de Mois\u00e9s: ore, seleccione, desarrolle y asigne responsabilidades.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1442 N\u00fam 26:33; 1Cr 7:15<\/p>\n<p>b 1443 N\u00fam 26:28<\/p>\n<p>c 1444 Jos 17:3<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> La pregunta de las hijas de Zelofehad fue anticipada en 26:33. La repartici\u00f3n de la tierra depende de la conquista y repoblaci\u00f3n de la tierra de Cana\u00e1n. El hecho de que las hijas de Zelofehad vinieron con su pregunta y petici\u00f3n en este momento indica su fe en la promesa de Dios de dar la tierra a todos los israelitas.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>Maquir&#8230;<\/b><\/i> TM a\u00f1ade <i>hijo de Manas\u00e9s.<\/i> Se sigue LXX<i><\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">194<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Num 26, 32-33; 36, 1; Jos 17, 3-4.[3] De la murmuraci\u00f3n en Cadesbarne.[3] Num 26, 1.[12] Deut 32, 49.[14] Num 20, 1-12; Deut 32, 51.[18] Deut 3, 21.[21] Seg\u00fan la palabra o respuesta que Eleazar recibir\u00e1 del Se\u00f1or.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces se acercaron las hijas de Zelofejad hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manas\u00e9s, de los clanes de Manas\u00e9s hijo de Jos\u00e9. Los nombres de ellas eran Majla, Noa, Hogla, Milca y Tirsa. las hijas de Zelofehad. N\u00fam 26:33; N\u00fam 36:1-12; Jos 17:3-6; 1Cr 7:15; G\u00e1l 3:28. Fuente: El Tesoro &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-271-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de N\u00fameros 27:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5181","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5181","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5181"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5181\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5181"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5181"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5181"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}