{"id":5477,"date":"2022-06-19T10:47:55","date_gmt":"2022-06-19T15:47:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-356-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T10:47:55","modified_gmt":"2022-06-19T15:47:55","slug":"comentario-de-numeros-356-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-356-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de N\u00fameros 35:6 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cDe las ciudades que dar\u00e9is a los levitas, 6 ciudades ser\u00e1n de refugio, para que cualquier homicida se refugie all\u00ed. Aparte de \u00e9stas, les dar\u00e9is 42 ciudades.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>seis ciudades de refugio.<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 35:13<\/span>, <span class='bible'>N\u00fam 35:14<\/span>; <span class='bible'>Deu 4:41-43<\/span>; <span class='bible'>Jos 20:2-9<\/span>; <span class='bible'>Jos 21:3<\/span>, <span class='bible'>Jos 21:13<\/span>, <span class='bible'>Jos 21:21<\/span>, <span class='bible'>Jos 21:27<\/span>, <span class='bible'>Jos 21:32<\/span>, <span class='bible'>Jos 21:36<\/span>, <span class='bible'>Jos 21:38<\/span>; <span class='bible'>Sal 9:9<\/span>; <span class='bible'>Sal 62:7<\/span>, <span class='bible'>Sal 62:8<\/span>; <span class='bible'>Sal 142:4<\/span>, <span class='bible'>Sal 142:5<\/span>; <span class='bible'>Isa 4:6<\/span>; <span class='bible'>Mat 11:28<\/span>; <span class='bible'>Heb 6:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Deu 4:41-43<\/span>; <span class='bible'>Deu 19:1-10<\/span>; <span class='bible'>Jos 20:1-9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Ciudades de refugio. Las ciudades de los levitas estaban diseminadas por toda la tierra, en proporci\u00f3n al territorio de cada tribu (v. 8). Esto aseguraba que la instrucci\u00f3n en la ley fuera plantada entre todas las tribus (Deut. 31:9; Mal. 2:6, 7). Deb\u00eda haber 48 de estas ciudades; las mismas fueron escogidas por sorteo unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s tarde (Jos. 21:1-42). Mirando hacia adelante, es interesante que los sacerdotes aar\u00f3nicos se establecieron en Jud\u00e1 (con Sime\u00f3n y Benjam\u00edn), y el resto de los cohatitas, los gersonitas y meraritas se establecieron entre las otras tribus. Dios favoreci\u00f3 a Jud\u00e1 colocando sus mejores siervos en ella. Esta debe haber sido la raz\u00f3n principal por la que Jud\u00e1 no se apart\u00f3 de la ley tan r\u00e1pidamente como el reino del norte (Israel), escap\u00e1ndose as\u00ed de los asirios que conquistaron Samaria en el a\u00f1o 721 a. de J.C. La declinaci\u00f3n de Jud\u00e1 fue resistida por los descendientes de Aar\u00f3n; hombres como Jerem\u00edas. Sin embargo, Jud\u00e1 fue llevada al cautiverio en 586 a. de J.C. Esta historia nos ense\u00f1a que cuando la iglesia tiene predicadores fieles es una se\u00f1al del favor de Dios. La iglesia debe orar constantemente porque Dios levante ministros fieles y los vista con salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seis de las ciudades levitas ser\u00edan ciudades de refugio (v. 6), tres a cada lado del Jord\u00e1n (v. 14). La persona que mataba a alguien pod\u00eda huir a una de esas ciudades buscando asilo. Huir\u00eda del vengador. El t\u00e9rmino heb. para vengador es go\u2019el, \u201cpariente redentor\u201d (vv. 12, 19, 21, 24, 25, 27). Era una costumbre antigua que el familiar m\u00e1s cercano a una v\u00edctima de homicidio vengara a su familiar. Esto pudiera haber conducido a una serie de asesinatos de \u201cdiente por diente\u201d. Un ejemplo gr\u00e1fico de esto se encuentra en el caso de Abner (2 Sam. 2:8-28; 3:19-39). Parte de la tragedia de Abner fue que \u00e9l muri\u00f3 en las puertas de Hebr\u00f3n, una ciudad de refugio. Las ciudades de refugio ofrec\u00edan seguridad al homicida hasta que compareciera para juicio.<\/p>\n<p>El acto de proveer ciudades de refugio muestra que Dios ama la justicia. Por este medio \u00e9l impuso la ley sobre la costumbre de disputas sangrientas. En una disputa de este tipo se pod\u00eda matar al homicida aun por un asesinato accidental. Por lo tanto, se hizo la distinci\u00f3n entre asesinato y homicidio impremeditado. El asesinato es un acto premeditado, llevado a cabo por hostilidad y alevos\u00eda (vv. 16-21). El homicidio es matar a alguien pero sin premeditaci\u00f3n (vv. 22-24). Esto hace recordar la diferencia entre el pecado deliberado y el pecado por inadvertencia (ver material sobre 15:22-31). Alguien que hab\u00eda cometido un homicidio accidentalmente era protegido de la venganza de alg\u00fan familiar, aunque perd\u00eda su libertad (vv. 28, 32). Por otro lado, a ning\u00fan asesino se le permit\u00eda seguir viviendo (vv. 21, 31). No hab\u00eda rescate por la vida de un asesino, de la misma manera que no hab\u00eda expiaci\u00f3n por el pecado deliberado (15:30, 31). La ley no evitaba que el familiar tomara venganza donde la ley lo permit\u00eda. Por supuesto, en el caso de las viudas que no ten\u00edan familiar alguno, Dios mismo tomaba ese papel (Exo. 22:22-24). El NT instruye a los creyentes para que no busquen la venganza, sino que se la dejen al Se\u00f1or (Rom. 12:19), quien los vengar\u00e1 (Luc. 18:7, 8; Apoc. 6:10; 19:2).<\/p>\n<p>La justicia se fortalec\u00eda por el requisito de dos o m\u00e1s testigos (v. 30; ver Deut. 17:6; 19:15; Mat. 18:16; 2 Cor. 13:1; Heb. 10:28). Este fue un principio permanente al cual apel\u00f3 Cristo (Juan 8:16-18; 5:32-41; 1 Jn. 5:6-8). Esta debe haber sido la raz\u00f3n por la cual los ap\u00f3stoles no iban solos sino en parejas, ya que eran los testigos de Cristo y su testimonio ten\u00eda que ser legalmente v\u00e1lido (Luc. 10:1; Hech. 13:2; note el plural en Hech. 2:32; 10:23; y c\u00f3mo los disc\u00edpulos son enviados en parejas en Mat. 10:1-4).<\/p>\n<p>La causa fundamental para las ciudades de refugio se encuentra en el pacto con Abraham (el cual est\u00e1 impl\u00edcito en los vv. 33, 34), en cuanto a que la sangre humana profana la tierra. Israel no deb\u00eda contaminar la tierra donde Dios moraba entre ellos. Por esta misma raz\u00f3n Israel hab\u00eda purificado el campamento en Sina\u00ed, 40 a\u00f1os atr\u00e1s (5:3). Por lo tanto, la mayor raz\u00f3n no era la justicia por el simple hecho de tener justicia. Por el contrario, era para conservar los prop\u00f3sitos de Dios establecidos en el pacto con Abraham. Estos eran, primero, preservar el compa\u00f1erismo de Israel con Dios, quien es \u201cdemasiado limpio como para mirar el mal\u201d (Hab. 1:12, 13) y, segundo, preservar a Israel en la tierra. Sobre este asunto se unen dos de las promesas (v. 34).<\/p>\n<p>El regalo de las ciudades de refugio no era un asunto accidental. Era algo vital y pr\u00e1ctico, y tocaba el coraz\u00f3n mismo del plan redentor de Dios. Y lo que es m\u00e1s, el esp\u00edritu de la ley debe comprenderse. La ley se resume en el amor para Dios y para su pueblo (Mat. 22:34-40). El homicidio va de la mano con el odio, lo cual es lo opuesto al amor (1 Jn. 3:11-15).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201casesino\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>d 1858 N\u00fam 35:13; Jos 20:2; Jos 20:7; Jos 20:8; Jos 21:13; Jos 21:21; Jos 21:27; Jos 21:32; Jos 21:36; Jos 21:38<\/p>\n<p>e 1859 Deu 4:41; Deu 4:42; Jos 20:3<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> ciudades de refugio.  V\u00e9ase coment. en el vers. 11.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDe las ciudades que dar\u00e9is a los levitas, 6 ciudades ser\u00e1n de refugio, para que cualquier homicida se refugie all\u00ed. Aparte de \u00e9stas, les dar\u00e9is 42 ciudades. seis ciudades de refugio. N\u00fam 35:13, N\u00fam 35:14; Deu 4:41-43; Jos 20:2-9; Jos 21:3, Jos 21:13, Jos 21:21, Jos 21:27, Jos 21:32, Jos 21:36, Jos 21:38; Sal 9:9; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-numeros-356-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de N\u00fameros 35:6 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5477","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5477"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5477\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}