{"id":5602,"date":"2022-06-19T10:52:11","date_gmt":"2022-06-19T15:52:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T10:52:11","modified_gmt":"2022-06-19T15:52:11","slug":"comentario-de-deuteronomio-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Deuteronomio 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cDespu\u00e9s nos volvimos y subimos rumbo a Bas\u00e1n. Entonces Og, rey de Bas\u00e1n, sali\u00f3 a nuestro encuentro con todo su pueblo para combatir en Edrei.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Og rey de Bas\u00e1n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 1:4<\/span>; <span class='bible'>Deu 4:47<\/span>; <span class='bible'>Deu 29:7<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:4<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 21:33-35<\/span>; <span class='bible'>Jos 9:10<\/span>; <span class='bible'>Jos 12:4<\/span>; <span class='bible'>Jos 13:30<\/span>; <span class='bible'>1Re 4:19<\/span>; <span class='bible'>Neh 9:22<\/span>; <span class='bible'>Sal 135:10<\/span>, <span class='bible'>Sal 135:11<\/span>; <span class='bible'>Sal 136:20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La conquista de Og, rey de Bas\u00e1n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 3:1-10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El tama\u00f1o de su cama,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 3:11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La distribuci\u00f3n de sus tierras entre las dos tribus y media,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 3:12-22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Mois\u00e9s ora pidiendo entrar en la tierra,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 3:23-25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Se le permite verla,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 3:26-29<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Bas\u00e1n<\/b>\u00a0era la regi\u00f3n este del Mar de Galilea.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Og:<\/b>\u00a0El territorio de Og se pudo extender al sur del r\u00edo Yarmuk hasta Galaad. El relato de la victoria sobre Og es similar al de Seh\u00f3n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Deu 2:26-37<\/span><\/span>), pero notablemente m\u00e1s corto.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3. Los Israelitas en Transjordania.<\/p>\n<p>Derrota de Og, Rey de Basan (1-11).<br \/>\n1\u201cVolvi\u00e9ndonos, subimos por el camino de Basan; y Og rey de Basan, nos sali\u00f3 al encuentro con toda su gente para darnos la batalla de Edrai. 2Yahv\u00e9 me dijo: \u201cNo le temas; le he entregado en tus manos a \u00e9l, a todo su pueblo y su territorio; tr\u00e1talo como trataste a Se\u00f3n, rey de los amorreos, que habitaba en Heseb\u00f3n.\u201d 3Yahv\u00e9, nuestro Dios, entreg\u00f3 tambi\u00e9n en nuestras manos a Og, rey de Basan, con todo su pueblo, y los derrotamos hasta destruirlos, 4devastando todas sus ciudades, sin quedar lugar de habitaci\u00f3n que nos escapara; sesenta ciudades, toda la regi\u00f3n de Argob, el reino de Og, en Basan. 5 Todas estas ciudades, que estaban amuralladas con muy altos muros, con puertas y cerrojos, sin contar las ciudades abiertas, que eran en gran n\u00famero, 6 las dimos al anatema, como hab\u00edamos hecho con Se\u00f3n, rey de Heseb\u00f3n, dando al anatema ciudades, hombres, mujeres y ni\u00f1os, 7pero conservamos para nosotros todo el ganado y el bot\u00edn de las ciudades. 8Tomamos, pues, entonces a los dos reyes de los amorreos toda la tierra del lado de all\u00e1 del Jord\u00e1n, desde el torrente del Am\u00f3n hasta el monte Herm\u00f3n. 9 Los sidonios al Herm\u00f3n le llaman Siryon, y los amorreos Sanir. 10Todas las ciudades del llano, todo Galaad y todo Basan, hasta Selja y Edrai, capitales del reino de Og, en Basan,11pues Og, rey de Basan, era el \u00fanico que de la raza de los refa\u00edm quedaba; su lecho, lecho de hierro, se ve en Rabat, de los hijos de Am\u00f3n, largo de nueve codos, y de cuatro codos ancho, codos humanos.\u201d<\/p>\n<p>Esta narraci\u00f3n es paralela a la de Num 21:33-34. El reino de Basan se extend\u00eda del Yaboq hasta el Herm\u00f3n, a lo largo del Jord\u00e1n; es la Batanea de los tiempos evang\u00e9licos1. Se llamaba tambi\u00e9n Argob al conjunto de ciudades de esta regi\u00f3n (v.4). El deuteronomista escribe en Palestina, pues habla del lado de all\u00e1 del Jord\u00e1n (v.8) al referirse a TransJordania, y recapitula el conjunto de lo conquistado desde el Am\u00f3n hasta el Herm\u00e1n, cadena de monta\u00f1as continuaci\u00f3n del Antel\u00edbano, cuya c\u00faspide m\u00e1s alta tiene 2.800 metros. Llamado Siryon por los fenicios y Sanir por los amorreos2, famoso en la literatura b\u00edblica sapiencial3.<br \/>\n\tEn el \u03bd. 11 encontramos una noticia curiosa: Og es uno de los representantes de la raza de los refa\u00edm o gigantes. Su lecho, de 4,50 metros de largo por 2 metros de ancho, se ve\u00eda a\u00fan en tiempo del redactor deuteronomista en Rabat-Am\u00f3n, la actual Aman.<\/p>\n<p>Distribuci\u00f3n de lo Conquistado (12-22).<br \/>\n12\u201cTornamos posesi\u00f3n de la tierra, que di a los rubenitas y a los gaditas, a partir de Aroer, en el valle del Am\u00f3n, as\u00ed como de la mitad de la monta\u00f1a de Galaad con sus ciudades. 13Di a la mitad de la tribu de Manas\u00e9s el resto de Galaad y toda la parte de Basan, que pertenec\u00eda al reino de Og; toda la regi\u00f3n de Argob, todo el Basan, todo lo que hoy se llama tierra de Refa\u00edm. 14Jair, hijo de Manas\u00e9s, obtuvo toda la regi\u00f3n de Argob hasta la frontera de los gesuritas y de los maakatitas, y dio su nombre a los burgos de Basan, llamados hasta hoy Jawot-Yair. 15A Makir le di Galaad; 16a los rubenitas y a los gaditas les di una parte de Galaad y hasta el torrente Am\u00f3n, sirviendo de l\u00edmite el medio del valle y hasta el torrente de Yaboq, frontera de los hijos de Am\u00f3n, 17como tambi\u00e9n el Araba, con el Jord\u00e1n por l\u00edmite, desde Kineret hasta el mar del Araba, el mar de la Sal, al pie de las faldas del Pasga al oriente. 18 Entonces os di yo esta orden: \u201cYahv\u00e9, vuestro Dios, os ha dado esa tierra para que sea posesi\u00f3n vuestra; y vosotros todos, hombres robustos, marchar\u00e9is delante de vuestros hermanos los hijos de Israel; 19s\u00f3lo vuestras mujeres, vuestros ni\u00f1os y vuestros ganados &#8211; yo s\u00e9 que ten\u00e9is muchos ganados &#8211; se quedar\u00e1n en las ciudades que os he dado 20hasta que Yahv\u00e9 conceda quieta morada a vuestros hermanos, como a vosotros, y tomen tambi\u00e9n ellos posesi\u00f3n de la tierra que Yahv\u00e9, vuestro Dios, les da al otro lado del Jord\u00e1n. Volver\u00e9is entonces cada uno a la heredad que os he dado.\u201d 21Entonces di tambi\u00e9n \u00f3rdenes a Josu\u00e9, diciendo: \u201cCon tus ojos has visto todo lo que Yahv\u00e9, vuestro Dios, ha hecho con esos dos reyes; as\u00ed har\u00e1 Yahv\u00e9 tambi\u00e9n a todos los reinos contra los cuales vas a marchar. 22No los temas, que Yahv\u00e9, vuestro Dios, combate por vosotros.\u201d<\/p>\n<p>Esta distribuci\u00f3n de parte de Transjordania (entre el Am\u00f3n y el Yaboq) a las tribus de Rub\u00e9n, Gad y la mitad de Manas\u00e9s aparece en N\u00fam 32. Seg\u00fan el estilo del deuteronomista, aqu\u00ed la iniciativa viene de Mois\u00e9s y no de los beneficiarios, como parece fue en realidad. Como siempre, Mois\u00e9s obra por instigaci\u00f3n de Yahv\u00e9. Despu\u00e9s se exhorta a Josu\u00e9 a proseguir la conquista de la tierra prometida, de la que es prenda la victoria conseguida contra los amorreos.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s, Privado de entrar en la Tierra de Promisi\u00f3n (23-29).<br \/>\n23\u201cEntonces ped\u00ed a Yahv\u00e9 gracia, diciendo: 24\u201c\u00a1Se\u00f1or, Yahv\u00e9! T\u00fa has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y tu potente brazo; pues \u00bfqu\u00e9 Dios hay, ni en los cielos ni en la tierra, que pueda hacer las obras que t\u00fa haces y tan poderosas haza\u00f1as? 25D\u00e9jame, te pido, atravesar para que pueda ver la excelente tierra del lado de all\u00e1 del Jord\u00e1n, esas herniosas monta\u00f1as del L\u00edbano.\u201d 26Pero Yahv\u00e9, como fuera de s\u00ed, por causa vuestra rio me escuch\u00f3, antes bien me dijo: \u201cBasta, no vuelvas a hablarme de eso; 27 sube a la cima del monte Pasga y dirige tus ojos hacia occidente, el septentri\u00f3n, el mediod\u00eda y el oriente, y contempla con tus ojos, pues no has de pasar este Jord\u00e1n. 28Manda a Josu\u00e9, inf\u00fan-dele valor y fortaleza, pues \u00e9l es quien lo pasar\u00e1 a la cabeza de este pueblo y le pondr\u00e9 en posesi\u00f3n de la tierra que t\u00fa no puedes m\u00e1s que ver.\u201d 29Nos quedamos, pues, en el valle, frente a Bet-Peor.\u201d<\/p>\n<p>Mois\u00e9s hab\u00eda faltado, no sabemos c\u00f3mo, y hab\u00eda sido condenado, igual que el pueblo, a no pisar la tierra de las promesas4. Afligido por la sentencia, pide el gran profeta gracia a Yahv\u00e9 para poder contemplar de cerca la tierra tan deseada. Pero Yahv\u00e9, inexorable, no accede y se irrita por tal insistencia, concedi\u00e9ndole s\u00f3lo contemplar el pa\u00eds desde lejos, desde el monte Pasga, una de las cimas del Nebo. Josu\u00e9 ser\u00e1 el encargado de introducir a Israel en la tierra de promisi\u00f3n. La justicia divina se muestra inexorable con aqu\u00e9l porque no le santific\u00f3 o glorific\u00f3 a los ojos del pueblo israelita en Merib\u00e1, aunque la conducta rebelde del pueblo daba pie para desconfiar de una nueva intervenci\u00f3n milagrosa de Yahv\u00e9. Ellos fueron la causa de que Mois\u00e9s, el gran amigo de Dios, despu\u00e9s de tantos prodigios como hab\u00eda obrado y de las veces que hab\u00eda obtenido gracia para el pueblo, no la pudo hallar para s\u00ed mismo. El deuteronomista, al poner en labios de Mois\u00e9s esta plegaria &#8211; de factura artificiosa -, quiere destacar los misteriosos designios de Yahv\u00e9 en la historia de Israel, pues ni siquiera accede a la m\u00e1s \u00edntima y personal plegaria del mayor de los profetas por mantener el plan, prefijado de antemano, de otorgar a Josu\u00e9 la direcci\u00f3n en la conquista de Cana\u00e1n, empresa m\u00e1s propia de su temperamento vigoroso y belicista.<\/p>\n<p>  1 V\u00e9ase Abel, o.c., I 275. &#8211;  2 El Saniru de los textos asirios. Este monte era sagrado, y su divinidad aparece en un contrato entre el rey hitita y el amorreo (1350 a.C.). Cf. Abel, o.c., I 384. &#8211; 3 Sal 89:12; 133:3; Can 4:8. &#8211; 4 Num 20:1-13; Deu 1:37-40.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Bas\u00e1n.<\/b> Una regi\u00f3n f\u00e9rtil localizada al E del Mar de Galilea y el r\u00edo Jord\u00e1n extendi\u00e9ndose desde el Monte Herm\u00f3n en al N al r\u00edo Yarmuk en el S. Israel se encontr\u00f3 con el rey Og y su ej\u00e9rcito en batalla en Edrei, una ciudad en el r\u00edo Yarmuk. El rey amorreo gobernaba sobre sesenta ciudades (vv. <span class='bible'>Deu 3:4-10<\/span>; <span class='bible'>Jos 13:30<\/span>), las cuales fueron tomadas por Israel; este reino fue asignado a las tribus transjordanas, en especial la media tribu de Manas\u00e9s (v. <span class='bible'>Deu 3:13<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Vea las notas sobre <span class='bible'>N\u00fam 20:14-29<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 21:1-35<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Mois\u00e9s contin\u00faa la narraci\u00f3n panor\u00e1mica hist\u00f3rica detallando la derrota de dos reyes amorreos, Seh\u00f3n y Og, y la toma de posesi\u00f3n de su territorio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos son primordialmente el primer discurso de Mois\u00e9s. Mois\u00e9s introdujo su explicaci\u00f3n de la ley con un llamado a entrar a la tierra de Cana\u00e1n (vv. <span class='bible'>Deu 1:6-8<\/span>), la cual hab\u00eda sido prometida por el pacto abrah\u00e1mico de Dios (cp. <span class='bible'>G\u00e9n 15:18-21<\/span>). A lo largo de este libro, \u00e9l se refiere a esa promesa de pacto (<span class='bible'>Deu 1:35<\/span>; <span class='bible'>Deu 4:31<\/span>; <span class='bible'>Deu 6:10<\/span>; <span class='bible'>Deu 6:18<\/span>; <span class='bible'>Deu 6:23<\/span>; <span class='bible'>Deu 7:8<\/span>; <span class='bible'>Deu 7:12<\/span>; <span class='bible'>Deu 8:1<\/span>; <span class='bible'>Deu 8:18<\/span>; <span class='bible'>Deu 9:5<\/span>; <span class='bible'>Deu 10:11<\/span>; <span class='bible'>Deu 11:9<\/span>; <span class='bible'>Deu 11:21<\/span>; <span class='bible'>Deu 13:17<\/span>; <span class='bible'>Deu 19:8<\/span>; <span class='bible'>Deu 26:3<\/span>; <span class='bible'>Deu 26:15<\/span>; <span class='bible'>Deu 27:3<\/span>; <span class='bible'>Deu 28:11<\/span>; <span class='bible'>Deu 29:13<\/span>; <span class='bible'>Deu 30:20<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:7<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:20-23<\/span>; <span class='bible'>Deu 34:4<\/span>). \u00c9l entonces dio un repaso hist\u00f3rico de las obras de gracia de Dios (<span class='bible'>Deu 1:9<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 3:29<\/span>) y un llamado a Israel para la obediencia al pacto dado a ellos por el Se\u00f1or en Sina\u00ed (<span class='bible'>Deu 4:1-40<\/span>). Esta secci\u00f3n introductoria termina con una breve narraci\u00f3n relatando el establecimiento de las tres ciudades de refugio al E del Jord\u00e1n (<span class='bible'>Deu 4:41-43<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Bas\u00e1n&#8230; Edre\u00ed:<\/b><\/i> Situada al este-nordeste del lago de Galilea, Bas\u00e1n era una regi\u00f3n de altas mesetas, famosa por sus fecundas tierras (ver <span class='bible'>Sal 22:11<\/span>). En cuanto a Edre\u00ed, era un lugar situado en la zona sur de Bas\u00e1n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La derrota de Og. Los israelitas continuaron con rumbo al norte y se los enfrent\u00f3 en batalla otro rey amorreo, Og de Bas\u00e1n. Una vez m\u00e1s, la victoria fue r\u00e1pida y completa (vv. 3, 4, 6). Pa ra este entonces el mensaje principal es algo familiar: El Se\u00f1or ya les ha dado la victoria, pero el pueblo debe ir y actuar sobre su palabra (v. 2).<\/p>\n<p>La regi\u00f3n de Bas\u00e1n (de la que Argob, v. 4, debe haber formado parte) est\u00e1 ubicada en la parte norte de la Transjordania, al este del mar de Galilea (Quin\u00e9ret, v. 17). Edrei estaba un poco m\u00e1s al este, sobre el r\u00edo Yarmuk. Despu\u00e9s de derrotar a Sej\u00f3n, Israel tambi\u00e9n tom\u00f3 Galaad, al sur de Bas\u00e1n. Ambas eran regiones f\u00e9rtiles (ver Am\u00f3s 4:1, donde Bas\u00e1n es el prototipo de la riqueza) y estrat\u00e9gicas (ahora Israel estaba m\u00e1s seguro de no ser atacado por la retaguardia cuando volte\u00f3 hacia la tierra oriental del Jord\u00e1n). Toda el \u00e1rea que ahora Israel controlaba era significativa, extendi\u00e9ndose desde el r\u00edo Arn\u00f3n, el cual desembocaba en el mar Muer to, hasta el monte Herm\u00f3n en las fronteras de Siria (v. 8).<\/p>\n<p>La nota sobre la cama de Og (v. 11) es una clave de su fama local. Tambi\u00e9n expresa algo respecto de las habilidades t\u00e9cnicas que se hab\u00edan desarrollado en su reino. Sin embargo, el hecho de que la cama haya terminado en un museo en Am\u00f3n demuestra con precisi\u00f3n que Og y su grandeza eran asunto del pasado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.1-3 Los israelitas enfrentaban un gran problema: el bien entrenado ej\u00e9rcito de Og, rey de Bas\u00e1n. Los israelitas casi no ten\u00edan posibilidades, pero ganaron porque Dios pele\u00f3 por ellos. Dios puede ayudar a su pueblo no importa los problemas que enfrente. A pesar de lo infranqueables que puedan parecer los obst\u00e1culos, recuerde que Dios es soberano y cumplir\u00e1 sus promesas.3.21, 22 \u00a1Qu\u00e9 noticia m\u00e1s alentadora para Josu\u00e9, que tendr\u00eda que guiar a sus hombres contra las fuerzas persistentes del mal que ocupaban la tierra prometida! Ya que Dios le prometi\u00f3 hacerlo victorioso en cada batalla, no ten\u00eda nada que temer. Quiz\u00e1 nuestras batallas no sean contra ej\u00e9rcitos imp\u00edos, pero son tan reales como las de Josu\u00e9. Ya sea que estemos tratando de resistir la tentaci\u00f3n o luchando contra el temor, Dios nos ha prometido que luchar\u00e1 por nosotros y con nosotros si le obedecemos.3.26-28 Dios hizo claro que Mois\u00e9s no entrar\u00eda en la tierra prometida (Num 20:12). Le orden\u00f3 que comisionara a Josu\u00e9 como nuevo l\u00edder y lo alentara en su nuevo cargo. Este es un buen ejemplo para las iglesias y organizaciones que de tanto en tanto deben reemplazar a su l\u00edderes. Los buenos l\u00edderes preparan a su gente para que funcione sin ellos al descubrir a los que tienen un potencial de liderazgo, provey\u00e9ndoles el entrenamiento necesario y buscando formas de estimularlos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 154 N\u00fam 21:33; Deu 29:7; Jos 9:10; Neh 9:22<\/p>\n<p>b 155 Jos 12:4; Jos 13:12<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Bas\u00e1n, y Og.  El pr\u00f3ximo \u00e9xito militar de Israel es sobre Bas\u00e1n y su rey, Og. Este reino estaba en el extremo norte de Transjordania. Es una tierra rica y f\u00e9rtil, reconocida por sus bosques, montes altos y pastos. La conquista de Bas\u00e1n estaba fuera de la ruta m\u00e1s directa para invadir Palestina occidental. Desde el punto de vista militar, sin embargo, la batalla contra Bas\u00e1n fue ventajosa, porque proteger\u00eda al pueblo de un ataque del flanco derecho mientras segu\u00edan hacia el oeste del Jord\u00e1n. M\u00e1s tarde celebraron la victoria con c\u00e1nticos (cp. Sal 135:11 y 136:20).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Bas\u00e1n<\/i><\/b>. V\u00e9ase nota en <span class='bible'>N\u00fam 21:33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>\u00e9l y<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *Num 21:33<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Num 21, 33; Deut 29, 7.[2] Num 21, 34.[12] Num 33, 29.[13] Num 21, 34.[21] Num 27, 18.[25] Mois\u00e9s tal vez crey\u00f3 que la sentencia de Dios contra \u00e9l era conminatoria y no decisiva. As\u00ed le suplica que lo deje ver la tierra que habitaron los patriarcas.[27] Deut 31, 2; 34, 4.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDespu\u00e9s nos volvimos y subimos rumbo a Bas\u00e1n. Entonces Og, rey de Bas\u00e1n, sali\u00f3 a nuestro encuentro con todo su pueblo para combatir en Edrei. Og rey de Bas\u00e1n. Deu 1:4; Deu 4:47; Deu 29:7; Deu 31:4; N\u00fam 21:33-35; Jos 9:10; Jos 12:4; Jos 13:30; 1Re 4:19; Neh 9:22; Sal 135:10, Sal 135:11; Sal 136:20. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Deuteronomio 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5602","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5602"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5602\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}