{"id":5784,"date":"2022-06-19T11:12:15","date_gmt":"2022-06-19T16:12:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T11:12:15","modified_gmt":"2022-06-19T16:12:15","slug":"comentario-de-deuteronomio-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Deuteronomio 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cEscucha, Israel: T\u00fa vas a cruzar hoy el Jord\u00e1n para entrar a desalojar naciones m\u00e1s grandes y m\u00e1s poderosas que t\u00fa, ciudades grandes y fortificadas hasta el cielo,<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>para pasar el Jord\u00e1n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 3:18<\/span>; <span class='bible'>Deu 11:31<\/span>; <span class='bible'>Deu 27:2<\/span>; <span class='bible'>Jos 1:11<\/span>; <span class='bible'>Jos 3:6<\/span>, <span class='bible'>Jos 3:14<\/span>, <span class='bible'>Jos 3:16<\/span>; <span class='bible'>Jos 4:5<\/span>, <span class='bible'>Jos 4:19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>naciones m\u00e1s numerosas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 4:38<\/span>; <span class='bible'>Deu 7:1<\/span>; <span class='bible'>Deu 11:23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>ciudades grandes.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 1:28<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 13:22<\/span>, <span class='bible'>N\u00fam 13:28-33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Mois\u00e9s les disuade de la opini\u00f3n de su propia justicia, repiti\u00e9ndoles sus diversas rebeliones,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 9:1-29<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Oye, Israel:<\/b>\u00a0Mois\u00e9s apel\u00f3 al pueblo para que viera la futura ocupaci\u00f3n de la tierra como un regalo de la gracia divina, no como el resultado de alguna buena acci\u00f3n de ellos. El futuro estaba abierto a ellos s\u00f3lo si pod\u00edan aprender del pasado.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Entiende, hoy:<\/b>\u00a0la sabidur\u00eda de lo anterior comienza con una confesi\u00f3n de dependencia al Se\u00f1or.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9. Protecci\u00f3n Divina.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9 Expulsar\u00e1 a los Cananeos (1-6).<br \/>\n1\u201cEscucha, Israel: Est\u00e1is hoy para pasar el Jord\u00e1n y marchar a la conquista de naciones m\u00e1s numerosas y m\u00e1s poderosas que t\u00fa; de grandes ciudades, cuyas murallas se levantan hasta el cielo; 2de un pueblo numeroso, de elevada estatura, los hijos de Enaq, que ya conoces y de quienes has o\u00eddo hablar. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 resistir contra estos hijos de Enaq? 3Has de saber desde hoy que Yahv\u00e9, tu Dios, ir\u00e1 El mismo delante de ti como fuego devorador, que los destruir\u00e1, los humillar\u00e1 ante ti, y t\u00fa los arrojar\u00e1s y los destruir\u00e1s pronto, como te lo ha dicho Yahv\u00e9. 4No digas luego en tu coraz\u00f3n cuando Yahv\u00e9, tu Dios, los arroje de delante de ti: \u201cPor mi justicia me ha puesto Yahv\u00e9 en posesi\u00f3n de esta tierra.\u201d Por la iniquidad de esos pueblos, Yahv\u00e9 los arrojar\u00e1 de ante ti. 5No por tu justicia ni por la rectitud de tu coraz\u00f3n vas a entrar en posesi\u00f3n de esa tierra, sino por la maldad de esas naciones los expulsa Yahv\u00e9 de delante de ti; para cumplir la palabra que con juramento dio a tus padres Abraham, Isaac y Jacob. 6Entiende que no por tu justicia te da Yahv\u00e9, tu Dios, la posesi\u00f3n de esa buena tierra; porque eres pueblo de dura cerviz.\u201d<\/p>\n<p>El deuteronomista recalca insistentemente la idea de que la posesi\u00f3n de Cana\u00e1n se debe \u00fanicamente al favor divino. Israel no debe temer a los enemigos que ha de expulsar, aunque sean descendientes de Enaq, gigantes de estatura, y sus ciudades amuralladas (v.1), porque la omnipotencia divina los extirpa como fuego devorador (v.3), y los arrojar\u00e1 por sus iniquidades, de forma que Israel no ser\u00e1 instalado en su tierra por su justicia o merecimientos, sino por pura benevolencia divina (v.4). Yahv\u00e9 tiene empe\u00f1ada su palabra con juramento, dada a los patriarcas, y ahora la va a cumplir1. Israel en realidad es un pueblo de dura cerviz (v.5), que soporta de mala gana el yugo de Yahv\u00e92. Es contumaz y rebelde en sus caminos y s\u00f3lo se doblega ante la fuerza e intervenci\u00f3n divina.<\/p>\n<p>La Prevaricaci\u00f3n de Israel (7-29).<br \/>\n7\u201cAcu\u00e9rdate, no olvides cu\u00e1nto has irritado a Yahv\u00e9, tu Dios, en el desierto; desde el d\u00eda en que salisteis de la tierra de Egipto hasta que hab\u00e9is llegado a este lugar, hab\u00e9is sido rebeldes a Yahv\u00e9. 8Ya en Horeb provocasteis la ira de Yahv\u00e9, y Yahv\u00e9 se irrit\u00f3 contra vosotros hasta querer destruiros. 9Cuando sub\u00ed yo a la cumbre de la monta\u00f1a para recibir las tablas de la alianza que Yahv\u00e9 hac\u00eda con vosotros, y estuve all\u00ed cuarenta d\u00edas y cuarenta noches sin comer pan ni beber agua, 10y me dio Yahv\u00e9 las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios, que conten\u00edan todas las palabras que El os hab\u00eda dicho en la monta\u00f1a, en medio del fuego, el d\u00eda de la congregaci\u00f3n;11al cabo de los cuarenta d\u00edas y cuarenta noches me dio Yahv\u00e9 las dos tablas de piedra, las tablas de la alianza,12y me dijo entonces: \u201cAnda, baja presto de aqu\u00ed, porque tu pueblo, el que has sacado de Egipto, se ha corrompido; pronto se ha apartado del camino que yo le mand\u00e9 y se han hecho una imagen fundida.\u201d 13Y me dijo Yahv\u00e9: \u201cYa veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz; 14d\u00e9jame que le destruya y que borre su nombre de debajo de los cielos, y te har\u00e9 a ti una naci\u00f3n m\u00e1s poderosa y m\u00e1s nvimerosa que ese pueblo.\u201d 15Yo me volv\u00ed y baj\u00e9 de la monta\u00f1a, que estaba toda en fuego, trayendo en mis manos las dos tablas de la alianza; 16mir\u00e9 y vi que hab\u00edais pecado contra Yahv\u00e9, vuestro Dios; os hab\u00edais hecho un becerro fundido, apart\u00e1ndoos bien pronto del camino que Yahv\u00e9 os hab\u00eda prescrito;17agarr\u00e9 entonces las dos tablas y con mis manos las tir\u00e9, rompi\u00e9ndolas ante vuestros ojos. 18Luego me postr\u00e9 en la presencia de Yahv\u00e9, como la primera vez, durante cuarenta d\u00edas y cuarenta noches, sin comer pan y sin beber agua, por todos los pecados que vosotros hab\u00edais cometido, haciendo lo malo a los ojos de Yahv\u00e9, irrit\u00e1ndole. 19Yo estaba espantado de ver la c\u00f3lera y el furor con que Yahv\u00e9 estaba enojado contra vosotros, hasta querer destruiros; pero todav\u00eda esta vez me escuch\u00f3 Yahv\u00e9. 20Estaba Yahv\u00e9 tambi\u00e9n fuertemente irritado contra Aar\u00f3n, hasta el punto de querer hacerle perecer, y yo interced\u00ed entonces por Aar\u00f3n; 21y tom\u00e9 vuestro pecado, el que os hab\u00edais hecho, y lo arroj\u00e9 al fuego, y desmenuz\u00e1ndolo bien hasta reducirlo a polvo, ech\u00e9 el polvo en el torrente que baja de la monta\u00f1a. 22En Taber\u00e1, en Masa y en Quibrot-at-tawah excitasteis tambi\u00e9n la c\u00f3lera de Yahv\u00e9; 23y cuando Yahv\u00e9 os hizo subir de Cadesbarne, diciendo: \u201cSubid y tomad posesi\u00f3n de la tierra que os doy,\u201d fuisteis rebeldes a las \u00f3rdenes de Yahv\u00e9, vuestro Dios; no tuvisteis confianza en El y no obedecisteis a su voz. 24Hab\u00e9is sido rebeldes a Yahv\u00e9 desde el d\u00eda en que El comenz\u00f3 a poner en vosotros sus ojos. 25Yo me postr\u00e9 ante Yahv\u00e9 aquellos cuarenta d\u00edas y cuarenta noches que estuve postrado, porque Yahv\u00e9 hablaba de destruiros, 26y le rogu\u00e9, diciendo: \u201c\u00a1Se\u00f1or, Yahv\u00e9!, no destruyas a tu pueblo, a tu heredad, redimida por tu grandeza, sac\u00e1ndolo de Egipto con tu mano poderosa. 27Acu\u00e9rdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires a la dureza, de este pueblo, a su perversidad y a su pecado; 28que no puedan decir los de la tierra de que nos has sacado: \u201cPor no poder Yahv\u00e9 hacerlos entrar en la tierra que les hab\u00eda prometido y porque los odiaba, los ha sacado fuera para hacerlos morir en el desierto.\u201d 29Son tu pueblo, tu heredad, que con tu gran poder y brazo tendido has sacado fuera.\u201d<\/p>\n<p>Siguiendo la idea de que Israel es un pueblo rebelde, de dura cerviz, el profeta recuerda las prevaricaciones de aqu\u00e9l en el Sina\u00ed con motivo de la promulgaci\u00f3n de los diez mandamientos. Los hechos aludidos est\u00e1n narrados en el \u00e9xodo y en los N\u00fameros, y est\u00e1n recordados libremente en estilo oratorio. En el momento m\u00e1s solemne de la historia de Israel, cuando se concluy\u00f3 la alianza y se establecieron las bases religiosas y morales de la nueva teocracia, el pueblo elegido prevaric\u00f3 construy\u00e9ndose el becerro de oro (v.9)3. La violaci\u00f3n del pacto era flagrante, ya que Yahv\u00e9 hab\u00eda prohibido terminantemente toda representaci\u00f3n animal de la divinidad; por eso est\u00e1 dispuesto a exterminarlo en su totalidad. La intervenci\u00f3n de Mois\u00e9s salv\u00f3 a su pueblo4. Rota la alianza, Mois\u00e9s crey\u00f3 in\u00fatiles los mandamientos grabados en piedra, y as\u00ed rompi\u00f3 las dos tablas de la Ley. El profeta reacciona despu\u00e9s, impetrando el perd\u00f3n para el pueblo culpable y expiando con ayunos su pecado (v.16). Conseguido el perd\u00f3n, Mois\u00e9s destruy\u00f3 el becerro de oro y arroj\u00f3 sus cenizas a un torrente como cosa abominable que contaminaba el campamento5.<br \/>\n\tLos v.22-24 parece ser inserci\u00f3n posterior; en ellos se recuerdan otras apostas\u00edas y prevaricaciones de Israel durante su peregrinaci\u00f3n en el desierto6.<br \/>\n\tMois\u00e9s apela a las promesas hechas a los patriarcas para que Yahv\u00e9 no descargue su ira sobre el pueblo pecador (v.27) y al mismo tiempo recuerda el deshonor que para el nombre de Yahv\u00e9 ser\u00e1 cuando los paganos se enteren de que su Dios ha exterminado a su pueblo en el desierto, atribuyendo esto a su impotencia por dar cumplimiento de sus promesas de introducirlo en la tierra de Cana\u00e1n7.<\/p>\n<p> 1 Cf. Gen 12:6; Gen 13:14-17; Gen 15:19; Gen 17:8. &#8211; 2 Isa 48:4. &#8211; 3 Exo 32:1-4. &#8211; 4 Cf. Exo 24:12; Exo 34:28. &#8211; 5 Exo 32:20. &#8211; 6 Cf. Num 11:1-3; Exo 17:1-7; Num 11:4-34. &#8211; 7 Exo 32:12; Num 14:16.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El coraz\u00f3n de Deuteronomio se encuentra en este largo segundo discurso de Mois\u00e9s. \u00abEsta, pues, es la ley\u00bb (<span class='bible'>Deu 4:44<\/span>) la cual Mois\u00e9s le explic\u00f3 a Israel (cp. <span class='bible'>Deu 1:5<\/span>). Despu\u00e9s de una breve introducci\u00f3n (<span class='bible'>Deu 4:44-49<\/span>), Mois\u00e9s le dio al pueblo un entendimiento claro de lo que la ley dirig\u00eda con respecto a su relaci\u00f3n con el Se\u00f1or en el tierra (<span class='bible'>Deu 5:1<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 26:19<\/span>), despu\u00e9s conclu\u00eda al relatar las bendiciones o las maldiciones que vendr\u00edan sobre la naci\u00f3n como una consecuencia de su respuesta a las estipulaciones de esta ley (<span class='bible'>Deu 27:1<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 28:68<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Conforme Mois\u00e9s comenz\u00f3 su segundo discurso al pueblo de Israel, \u00e9l les record\u00f3 de los acontecimientos y mandatos b\u00e1sicos de Dios que eran fundamentales para el pacto sina\u00edtico (<span class='bible'>Deu 5:1-33<\/span>; vea <span class='bible'>\u00c9xo 19:1-25<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 20:1-21<\/span>). Despu\u00e9s, en el <span class='bible'>Deu 6:1<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 11:32<\/span>, Mois\u00e9s explic\u00f3 y aplic\u00f3 los primeros tres de los Diez Mandamientos a la experiencia presente del pueblo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta parte del discurso de Mois\u00e9s repite los pecados de los israelitas en Horeb (cp. <span class='bible'>\u00c9xo 32:1-35<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Discurso contra el engreimiento de Israel. Si el Se\u00f1or le hace derrotar a los cananeos es por la impiedad de estos, y porque el Se\u00f1or es fiel a su promesa.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Un pueblo de dura cerviz. Los israelitas ya hab\u00edan rechazado una vez el intentar entrar a la tierra prometida por temor al tama\u00f1o y fortaleza de sus habitantes, entre los cuales se encontraban los gigantescos \u201chijos de Anac\u201d (Deut. 1:28; N\u00fam. 13:22; Jos. 11:22). Ahora el Se\u00f1or aseguraba a su pueblo que \u00e9l vencer\u00eda a estos temibles enemigos (as\u00ed como hab\u00eda derrotado a Sej\u00f3n y a Og en la Transjordania, 2:24-3:10). Sin embargo, el pueblo ten\u00eda que hacer su parte. N\u00f3tese el balance entre \u00e9l los destruir\u00e1 y t\u00fa los desalojar\u00e1s (v. 3b).<\/p>\n<p>En el cap. 8 Mois\u00e9s habl\u00f3 del cambio de pobreza a riqueza, y los peligros morales que ocasionar\u00eda el cambio. Despu\u00e9s se mencion\u00f3 otro cambio en la vida de Israel: de un pueblo oprimido a conquistadores. La tentaci\u00f3n que esto pod\u00eda ocasionar era la idea de que Dios les hab\u00eda dado la tierra porque ellos eran mejores (m\u00e1s \u201cjustos\u201d) que otros pueblos (v. 4). Creer esto hubiera sido otro tipo de ingratitud para con la bondad de Dios al bendecirlos. Por lo mismo, Mois\u00e9s se\u00f1al\u00f3 (vv. 4-6) que conquistar\u00edan a las otras naciones, pero no debido a su propia justicia sino por dos razones muy dife rentes: A causa de la promesa de Dios a sus antecesores, y debido a la maldad de las otras naciones. Y para reforzar la idea, \u00e9l prosigui\u00f3 diciendo que de hecho los israelitas estaban muy lejos de ser \u201cjustos\u201d; al contrario, sus antecedentes demostraban que eran un pueblo de dura cerviz, o que tercamente resist\u00edan la voluntad de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9.2, 3 Los anaceos eran enormes. Algunos med\u00edan casi tres metros. Goliat, probablemente descendiente de esta raza, rebasaba los 2.70 m de altura (1Sa 17:4-7). Desafortunadamente, estos hombres empleaban su estatura como un medio de intimidaci\u00f3n y no para causas nobles. Su sola apariencia asust\u00f3 a los esp\u00edas israelitas (Num 13:28) y su mala reputaci\u00f3n pudo haber sido el factor que impidi\u00f3 a los israelitas entrar a la tierra cuarenta a\u00f1os antes (N\u00fameros 13, 14). Mois\u00e9s utiliz\u00f3 todo su poder de persuasi\u00f3n para convencer a su pueblo de que Dios pod\u00eda manejar a aquellos mastodontes. Utiliz\u00f3 la ilustraci\u00f3n de Dios como un fuego consumidor, ya que ni siquiera un gigante pod\u00eda hacerle frente a eso.9.18 Seg\u00fan el registro de este acontecimiento en Exodo 32, Mois\u00e9s actu\u00f3 inmediatamente, moliendo el becerro de oro hasta convertirlo en polvo para luego forzar al pueblo a beberlo mezclado con agua. Pero evidentemente Mois\u00e9s pas\u00f3 cuarenta d\u00edas y sus noches intercediendo por el pueblo.9.23 Mois\u00e9s estaba record\u00e1ndole al pueblo su incredulidad de cuarenta a\u00f1os atr\u00e1s, cuando tuvieron temor de entrar en Cana\u00e1n. Los israelitas no hab\u00edan cre\u00eddo que Dios pod\u00eda ayudarlos, a pesar de todo lo que El ya hab\u00eda hecho. No quisieron seguirle porque miraron s\u00f3lo sus propios y limitados recursos, en lugar de mirar a Dios. La incredulidad es la ra\u00edz de muchos pecados y problemas en la vida. Cuando se sienta perdido, quiz\u00e1s es que est\u00e1 buscando ayuda y direcci\u00f3n en todos lados menos en Dios. (V\u00e9ase Psa 81:6-12; Psa 95:8; Psa 106:13-20; Hebreos 3.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 532 Deu 11:31; Jos 4:19<\/p>\n<p>b 533 Deu 4:38; Deu 7:1; Deu 11:23<\/p>\n<p>c 534 N\u00fam 13:28<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p>   En esta secci\u00f3n Mois\u00e9s habla del pecado de creerse justo. Le dice a Israel que la tierra no es la recompensa por su justicia, porque en el desierto era un pueblo obstinado y rebelde.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[6] Rebelde.[9] Ex 24, 18.[12] Ex 32, 7.[20] Esto no est\u00e1 escrito en elExodo. Se debe tener en cuenta que hay muchas cosas de las cuales la Biblia no dice el tiempo ni el lugar en que sucedieron.[22] Num 11, 1; 16, 2; 21, 5.[22] Num 11, 1-4; Ex 17, 1-7.[22] Num 11, 13.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEscucha, Israel: T\u00fa vas a cruzar hoy el Jord\u00e1n para entrar a desalojar naciones m\u00e1s grandes y m\u00e1s poderosas que t\u00fa, ciudades grandes y fortificadas hasta el cielo, para pasar el Jord\u00e1n. Deu 3:18; Deu 11:31; Deu 27:2; Jos 1:11; Jos 3:6, Jos 3:14, Jos 3:16; Jos 4:5, Jos 4:19. naciones m\u00e1s numerosas. 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