{"id":5835,"date":"2022-06-19T11:14:04","date_gmt":"2022-06-19T16:14:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-19T11:14:04","modified_gmt":"2022-06-19T16:14:04","slug":"comentario-de-deuteronomio-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Deuteronomio 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cAmar\u00e1s, pues, a Jehovah tu Dios y guardar\u00e1s su ordenanza, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los d\u00edas.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Amar\u00e1s pues.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 6:5<\/span>; <span class='bible'>Deu 10:12<\/span>; <span class='bible'>Deu 30:16-20<\/span>; <span class='bible'>Sal 116:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y guardar\u00e1s su ordenanza.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 8:35<\/span>; <span class='bible'>Zac 3:7<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y sus estatutos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 4:1<\/span>, <span class='bible'>Deu 4:5<\/span>, <span class='bible'>Deu 4:40<\/span>; <span class='bible'>Deu 6:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 105:45<\/span>; <span class='bible'>Luc 1:74<\/span>, <span class='bible'>Luc 1:75<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Una exhortaci\u00f3n a la obediencia,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 11:1<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>por su propia experiencia con Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 11:2-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>por la promesa de Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 11:8-15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y por sus amenazas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 11:16-17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dios demanda un estudio cuidadoso de sus mandamientos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 11:18-25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n son puestas delante de ellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 11:26-32<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Mois\u00e9s detalla los poderosos actos de Dios para instar a sus oyentes a corresponder a la revelaci\u00f3n de Dios. Los actos y las palabras se dan juntos, como la obediencia y el amor.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11. Amonestaciones.<\/p>\n<p>La Bendici\u00f3n Divina, Condicionada a la Fidelidad a sus Mandatos (1-21).<br \/>\n1\u201cAma, pues, a tu Dios y cumple lo que de ti demanda: sus leyes y sus preceptos, sus mandamientos. 2Reconoced hoy, pues no hablo ahora a vuestros hijos, que no saben y no vieron la ense\u00f1anza de Yahv\u00e9, vuestro Dios; su grandeza, su mano fuerte y su brazo tendido; 3los prodigios y portentos que en medio de Egipto obr\u00f3 contra el fara\u00f3n, rey de Egipto, y contra toda su tierra; 4lo que hizo con el ej\u00e9rcito egipcio, con sus caballos y sus carros, arrojando sobre ellos las aguas del mar Rojo cuando os persegu\u00edan y destruy\u00e9ndolos hasta hoy; 5lo que por vosotros ha hecho en el desierto hasta que hab\u00e9is llegado a este lugar; 6lo que hizo con Datan y Abir\u00f3n, hijos de Eliab, hijo de Rub\u00e9n, cuando, abriendo la tierra su boca, se los trag\u00f3 con sus casas, sus tiendas y todos sus secuaces en medio de todo Israel. 7Porque con vuestros ojos hab\u00e9is visto todos los grandes prodigios que ha hecho Yahv\u00e9. 8Guardad, pues, todos sus mandamientos que hoy os prescribo yo, para que se\u00e1is fuertes y entr\u00e9is y os adue\u00f1\u00e9is de la tierra a que vais a pasar para tomar posesi\u00f3n de ella 9y para que se dilaten vuestros d\u00edas sobre la tierra que Yahv\u00e9 jur\u00f3 dar a vuestros padres, a ellos y a su descendencia; la tierra que mana leche y miel. 10Porque la tierra en que vais a entrar para poseerla no es como la de Egipto, de donde hab\u00e9is salido, donde echabas tu simiente y la regabas con tu pie como se riega una huerta. 11La tierra en que vais a entrar para poseerla es una tierra de montes y valles que riega la lluvia del cielo; 12es una tierra de que cuida Yahv\u00e9, tu Dios, y sobre la cual tiene siempre puestos sus ojos desde el comienzo del a\u00f1o hasta el fin. 13Si vosotros obedec\u00e9is los mandatos que os prescribo, amando a Yahv\u00e9, vuestro Dios, y sirvi\u00e9ndole con todo vuestro coraz\u00f3n y con toda vuestra alma, 14 yo dar\u00e9 a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, la temprana y la tard\u00eda; y t\u00fa cosechar\u00e1s tu trigo, tu mosto y tu aceite. 15Yo dar\u00e9 tambi\u00e9n hierba en tus campos para tus ganados, y de ellos comer\u00e1s y te saciar\u00e1s. 16Pero cuidad mucho de que no se deje seducir vuestro coraz\u00f3n y, desvi\u00e1ndoos, sirv\u00e1is a otros dioses y os prostern\u00e9is ante ellos; 17porque la c\u00f3lera de Yahv\u00e9 se encender\u00eda contra vosotros y cerrar\u00eda el cielo, y no habr\u00eda m\u00e1s lluvia, y la tierra no dar\u00eda m\u00e1s su frutos, y desaparecer\u00edas presto de la buena tierra que Dios os da. 18Poned, pues, en vuestro coraz\u00f3n y en vuestra alma las palabras que yo os digo; atadlas por recuerdo a vuestras manos y ponedlas como frontal entre vuestros ojos. 19Ense\u00f1\u00e1dselas a vuestros hijos, habladles de ellas, ya cuando est\u00e9s en tu casa, ya cuando vayas de viaje, al acostarte y al levantarte. 20Escr\u00edbelas en los postes de tu casa y en tus puertas, 21para que vuestros d\u00edas y los d\u00edas de vuestros hijos sobre la tierra que a vuestros padres Yahv\u00e9 jur\u00f3 darles sean tan numerosos como los d\u00edas de los cielos sobre la tierra.\u201d<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, el profeta inculca a Israel el amor de Dios y el cumplimiento de sus mandamientos; una vez m\u00e1s, recuerda los prodigios de Egipto, el juicio punitivo sobre Datan y Abir\u00f3n1, sin mencionar a Cor\u00e9; una vez m\u00e1s, se pondera la tierra de Cana\u00e1n, que Dios le dar\u00e1, sobre la que tiene puestos los ojos para enviar la lluvia oportuna. La fertilidad de esa tierra no es como la de Egipto, que depende del regad\u00edo hecho por mano humana2, sino que depende de la lluvia temprana de oto\u00f1o y la tard\u00eda de primavera para asegurar la granaz\u00f3n. Lo que quiere decir que depende de la abundancia de aguas que Dios env\u00ede, lo que supone una amenaza para los israelitas que no sean fieles a Yahv\u00e9 y una bendici\u00f3n, ya que no tendr\u00e1 que emplear trabajo en regar el pa\u00eds como en Egipto. Los profetas amenazan constantemente a Israel con la sequ\u00eda &#8211; el gran flagelo de las tierras calcinadas palestinenses &#8211; si no se convierten de sus pecados3. Aqu\u00ed se promete trigo, mosto y aceite-los tres productos caracter\u00edsticos de Palestina-a los israelitas fieles a los mandatos divinos (v.14). Tambi\u00e9n abundancia de pastos para los ganados. Pero todo esto implica el peligro de que Israel, al verse en la abundancia, se olvide de su Dios y atribuya estos bienes a los dioses cana-neos. Por eso el profeta vuelve a insistir en el peligro de los cultos idol\u00e1tricos. Si prevarican, Yahv\u00e9 negar\u00e1 la lluvia al pa\u00eds, y al punto vendr\u00e1 la ruina para todos. Y el profeta invita a que tengan siempre presentes los mandatos divinos y los ense\u00f1en a sus hijos (v.19).<\/p>\n<p>Sanciones de la Ley (22-32).<br \/>\n22\u201cPorque, si cuidadosamente guard\u00e1is estos mandamientos que yo os prescribo, amando a vuestro Dios, marchando siempre por sus sendas y apeg\u00e1ndoos a El, 23 Yahv\u00e9 arrojar\u00e1 de ante vosotros a todos los pueblos m\u00e1s numerosos y m\u00e1s poderosos que vosotros; 24cuanto pise la planta de vuestros pies, vuestro ser\u00e1, y vuestras fronteras se extender\u00e1n desde el desierto al L\u00edbano, desde el r\u00edo Eufrates hasta el mar occidental; todo ser\u00e1 dominio vuestro. 25Nadie podr\u00e1 resistir ante vosotros; Yahv\u00e9, vuestro Dios, esparcir\u00e1 ante vosotros, como os lo ha dicho, el miedo y el terror sobre toda tierra donde pong\u00e1is vuestro pie. 26Ved, yo os pongo hoy delante bendici\u00f3n y maldici\u00f3n; 27la bendici\u00f3n, si cumpl\u00eds los mandamientos de Yahv\u00e9, vuestro Dios, que yo os prescribo hoy; 28la maldici\u00f3n, si no cumpl\u00eds los mandamientos de Yahv\u00e9 vuestro Dios, y, apart\u00e1ndoos del camino que yo os prescribo hoy, os vais tras otros dioses que no hab\u00e9is conocido 29Y cuando Yahv\u00e9, vuestro Dios, te haya hecho entrar en la. tierra de que vas a tomar posesi\u00f3n, pronunciar\u00e1s la bendici\u00f3n sobre el Garizim, y la maldici\u00f3n sobre el monte Ebal; 30esas monta\u00f1as del otro lado del Jord\u00e1n, detr\u00e1s del camino de occidente en la tierra de los cananeos que habitan en el Araba, frente a Galgal, junto al encinar de Mor\u00e9. 31Porque vais a pasar el Jord\u00e1n y a posesionaros de la tierra que Yahv\u00e9, vuestro Dios, os da, y la poseer\u00e9is y habitar\u00e9is en ella. 32Tened, pues, gran cuidado de cumplir todos los mandamientos que hoy os propongo.\u201d<\/p>\n<p>En premio a su fidelidad, Yahv\u00e9 los proteger\u00e1 y echar\u00e1 a los enemigos para que se posesionen de su tierra. La tierra santa se extender\u00e1 desde el desierto o Negueb, al sur, hasta el L\u00edbano, al norte. Al este ser\u00e1 limitado por el r\u00edo Jord\u00e1n. El Eufrates es, sin duda, glosa, que refleja los sue\u00f1os imperialistas de los idealistas de la monarqu\u00eda israelita. Al occidente ser\u00e1 limitada por el Mediterr\u00e1neo. Es la tierra de Cana\u00e1n4.<br \/>\n\tPara terminar esta larga exhortaci\u00f3n que precede a la exposici\u00f3n detallada de la Ley, el profeta pone ante los ojos de Israel la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n. La primera, si guardan los mandamientos del Se\u00f1or; la segunda, si los olvidan. Y para inculcar m\u00e1s esta idea, ordena una ceremonia, sobre la que luego volver\u00e1 con m\u00e1s amplitud, y que Josu\u00e9 debe cumplir despu\u00e9s de pasado el Jord\u00e1n. Para impresionar a los israelitas, deb\u00edan pronunciarse en una asamblea solemne las bendiciones en el monte Garizim, y las bendiciones en el Ebal, que est\u00e1n frente a frente, bordeando la actual Naplusa, cerca de Samar\u00eda. En el c.27 se determinar\u00e1 el ceremonial y Josu\u00e9 deber\u00e1 dar cumplimiento5. El profeta coloca los dos montes cerca del encinar de Mor\u00e9 (v.30) que, seg\u00fan Gen 12:6, est\u00e1 junto a Siquem. El hecho de que \u00fa Garizim sea el lugar de las bendiciones y el Ebal el de las maldiciones, parece responder a la orientaci\u00f3n, seg\u00fan la cual el primero quedaba a la derecha (de buen augurio), y el segundo a la izquierda (de mal augurio)6.<\/p>\n<p>  1 Cf N\u00fam c.16-17. Quiz\u00e1 se calle el caso de Cor\u00e9 porque pertenec\u00eda a la tribu de Lev\u00ed. &#8211; 2 El texto dice con tu pie (v.10), aludiendo a la facilidad con que los egipcios en terreno enfangado y suave hacen con sus pies los surcos para el agua. &#8211; 3 Cf. Jer 14. V\u00e9ase Abel, G\u00e9og. I 132. &#8211; 4 Cf. comentario a Deu 7:24. &#8211; 5 Jos 8:30-35. &#8211; 6 V\u00e9ase RB (1926) 98; sobre el Garizim los samaritanos establecieron un santuario al separarse de Jud\u00e1. Cf. Abel, G\u00e9og. I 362-369.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Conforme Mois\u00e9s comenz\u00f3 su segundo discurso al pueblo de Israel, \u00e9l les record\u00f3 de los acontecimientos y mandatos b\u00e1sicos de Dios que eran fundamentales para el pacto sina\u00edtico (<span class='bible'>Deu 5:1-33<\/span>; vea <span class='bible'>\u00c9xo 19:1-25<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 20:1-21<\/span>). Despu\u00e9s, en el <span class='bible'>Deu 6:1<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 11:32<\/span>, Mois\u00e9s explic\u00f3 y aplic\u00f3 los primeros tres de los Diez Mandamientos a la experiencia presente del pueblo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El coraz\u00f3n de Deuteronomio se encuentra en este largo segundo discurso de Mois\u00e9s. \u00abEsta, pues, es la ley\u00bb (<span class='bible'>Deu 4:44<\/span>) la cual Mois\u00e9s le explic\u00f3 a Israel (cp. <span class='bible'>Deu 1:5<\/span>). Despu\u00e9s de una breve introducci\u00f3n (<span class='bible'>Deu 4:44-49<\/span>), Mois\u00e9s le dio al pueblo un entendimiento claro de lo que la ley dirig\u00eda con respecto a su relaci\u00f3n con el Se\u00f1or en el tierra (<span class='bible'>Deu 5:1<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 26:19<\/span>), despu\u00e9s conclu\u00eda al relatar las bendiciones o las maldiciones que vendr\u00edan sobre la naci\u00f3n como una consecuencia de su respuesta a las estipulaciones de esta ley (<span class='bible'>Deu 27:1<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 28:68<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La disciplina del Se\u00f1or. Como hemos visto, la presente generaci\u00f3n no era responsable por el fracaso del pueblo al no ocupar la tierra prometida en su primera oportunidad (1:39; cf. 2:14, 15). Adem\u00e1s, Mois\u00e9s hab\u00eda hecho hincapi\u00e9 en el hecho que Dios estaba haciendo un pacto directamente con ellos (5:3). Ahora se les advert\u00eda que aprendieran de la manera en que Dios hab\u00eda tratado con ellos desde que salieran de Egipto. Eran especialmente responsables de discernir las experiencias que hab\u00edan tenido durante los a\u00f1os en el desierto. Sus hijos, los que a\u00fan estaban muy j\u00f3venes para apreciar esas cosas o los que a\u00fan no hab\u00edan nacido, depender\u00edan de ellos para conocer lo que Dios hab\u00eda hecho (v. 2; cf. vv. 19-22).<\/p>\n<p>Lo que el pueblo hab\u00eda visto se denomina la disciplina de Dios (v. 2); pero nunca como algo separado de su amor. El punto se ilustra en dos maneras un tanto diferentes. Primera, Mois\u00e9s record\u00f3 la derrota de los egipcios, tanto con las plagas (v. 3; cf. Exo. 7:14-12:30) como por la derrota que los israelitas les infligieran cuando los persiguieron despu\u00e9s de que Fara\u00f3n les hab\u00eda permitido abandonar su tierra (v. 4; cf. Exo. 14:5-31). Esta disciplina era una prueba del poder de Dios y de su amor para con su pueblo escogido.<\/p>\n<p>Segunda, Mois\u00e9s recuerda la suerte que corrieron Dat\u00e1n y Abiram, quienes desafiaron el derecho de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n a ser los l\u00edderes y, particularmente, hab\u00edan deseado compartir de los privilegios del sacerdocio, en vez de aceptar su posici\u00f3n como \u201clevitas\u201d (N\u00fam. 16:3, 8-10). (Para m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de los deberes de los levitas en este sentido m\u00e1s restringido v\u00e9ase N\u00fam. 3:1-37, y el comentario sobre Deut. 10:6-9.)<\/p>\n<p>En este pasaje el t\u00e9rmino \u201cdisciplina\u201d aparece en su aspecto m\u00e1s oscuro, como el juicio de Dios por el fracaso de no guardar el pacto, y especialmente sobre el descarado y autosuficiente rechazo de sus caminos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11.7 Israel ten\u00eda fuertes razones para creer en Dios y obedecer sus mandamientos. Hab\u00edan sido testigos de un desfile de milagros poderosos que demostraban el amor de Dios y su cuidado de ellos. Aunque es incre\u00edble, todav\u00eda les costaba ser fieles. Ya que muy pocos de nosotros hemos visto milagros tan dram\u00e1ticos, puede parecer a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil para nosotros obedecer a Dios y permanecer fieles. Pero tenemos la Biblia, el registro escrito de los hechos de Dios a lo largo de la historia. La lectura de la Palabra de Dios nos da una vista panor\u00e1mica tanto de los milagros que Israel vio como de los que no vio. La lecci\u00f3n del pasado, las instrucciones para el presente y la visi\u00f3n del futuro nos dan muchas oportunidades de fortalecer nuestra fe en Dios.11.26 \u00bfQu\u00e9 es una maldici\u00f3n de Dios? No es un conjuro m\u00e1gico. Para entenderlo debemos recordar las condiciones del tratado entre Dios e Israel. Ambas partes estuvieron de acuerdo en los t\u00e9rminos. Las bendiciones beneficiar\u00edan a Israel si cumpl\u00eda su parte en el tratado: ellos recibir\u00edan la tierra, vivir\u00edan all\u00ed para siempre, tendr\u00edan cosechas abundantes, y expulsar\u00edan a sus enemigos. La maldici\u00f3n caer\u00eda sobre Israel solo si quebrantaban el acuerdo; entonces perder\u00edan la bendici\u00f3n de Dios y estar\u00edan en peligro de perder sus cosechas, de ser invadidos y expulsados de su tierra. M\u00e1s tarde Josu\u00e9 repas\u00f3 con la naci\u00f3n entera estas bendiciones y maldiciones (Jos 8:34).11.26 Es sorprendente que Dios ofreciera a los israelitas la opci\u00f3n entre las bendiciones y las maldiciones. Y es a\u00fan m\u00e1s sorprendente que la mayor\u00eda de ellos, con sus desobediencias, prefirieran las maldiciones. Tenemos esa misma opci\u00f3n fundamental hoy d\u00eda. Podemos vivir por nosotros mismos o vivir en servicio a Dios. Elegir nuestro propio estilo es dirigirnos a un callej\u00f3n sin salida, pero elegir el estilo de Dios es recibir vida eterna (Joh 5:24).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 650 Deu 6:5; Deu 10:12; Mar 12:30<\/p>\n<p>b 651 Deu 4:45<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> guardar\u00e1s&#8230;sus mandatos.  Este es el \u00fanico uso de esta frase en Deuteronomio. En otros lugares se refiere a las observancias religiosas (Lv 8:35; 18:30; 22:9), o por lo m\u00e1s general a cualquier orden del S e\u00f1or  (Gn 26:5; <span>Jos 22:3<\/span>; 1 R 2:3).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Este cap\u00edtulo marca la conclusi\u00f3n del discurso, que comenz\u00f3 en el cap. 5, de los principios b\u00e1sicos que deb\u00edan gobernar la vida de Israel. En este cap\u00edtulo se enfatizan de nuevo esos principios, especialmente en 10:12\u2013 22, antes de dar las leyes espec\u00edficas del c\u00f3digo deuteron\u00f3mico (12:1\u2013 26:19). Se presentan a Israel las opciones que tiene delante: la obediencia o la desobediencia. Los dos requisitos principales que se enfatizan de nuevo aqu\u00ed son: amar a Dios y obedecer sus mandamientos.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>estatutos&#8230;<\/b><\/i> TM a\u00f1ade <i>sus decretos<\/i>. Se sigue LXX<i><\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">194<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>todos los d\u00edas<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[6] Num 16, 1-32.[10] La comparaci\u00f3n entre Egipto y Cana\u00e1n no se refiere a la fecundidad sino a que aqu\u00e9l se regaba por medio de acequias y m\u00e1quinas y \u00e9sta con la lluvia que enviaba Dios.[13] Deut 10, 12.[14] La lluvia temprana ca\u00eda en oto\u00f1o y la tard\u00eda en primavera.[18] Deut 6, 8.[21] Como fuesen fieles a la alianza.[24] Jos 1, 4.[29] Seis tribus responder\u00e1n desde el monte Garizim a las bendiciones de los sacerdotes para quienes guarden la ley, y las otras seis desde el monte Hebal a las maldiciones contra sus transgresores. Deut 27; 28; Jos 8, 30.[30] Gen 12, 6.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAmar\u00e1s, pues, a Jehovah tu Dios y guardar\u00e1s su ordenanza, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los d\u00edas. Amar\u00e1s pues. Deu 6:5; Deu 10:12; Deu 30:16-20; Sal 116:1. y guardar\u00e1s su ordenanza. Lev 8:35; Zac 3:7. y sus estatutos. Deu 4:1, Deu 4:5, Deu 4:40; Deu 6:1; Sal 105:45; Luc 1:74, Luc 1:75. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Deuteronomio 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5835","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5835","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5835"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5835\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5835"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5835"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5835"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}