{"id":5991,"date":"2022-06-19T11:19:20","date_gmt":"2022-06-19T16:19:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-171-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T11:19:20","modified_gmt":"2022-06-19T16:19:20","slug":"comentario-de-deuteronomio-171-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-171-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Deuteronomio 17:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cNo sacrificar\u00e1s para Jehovah tu Dios un toro o un cordero en el cual haya defecto o alguna cosa mala, porque es abominaci\u00f3n a Jehovah tu Dios.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>No sacrificar\u00e1s.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 15:21<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 12:5<\/span>; <span class='bible'>Lev 22:20-25<\/span>; <span class='bible'>Mal 1:8<\/span>, <span class='bible'>Mal 1:13<\/span>, <span class='bible'>Mal 1:14<\/span>; <span class='bible'>Heb 9:14<\/span>; <span class='bible'>1Pe 1:19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>alguna cosa mala.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 41:3<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 41:4<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 41:19<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>porque es abominaci\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 23:18<\/span>; <span class='bible'>Deu 24:4<\/span>; <span class='bible'>Deu 25:16<\/span>; <span class='bible'>Pro 6:16<\/span>; <span class='bible'>Pro 11:1<\/span>; <span class='bible'>Pro 15:8<\/span>; <span class='bible'>Pro 20:10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Las cosas sacrificadas deben estar sanas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 17:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los id\u00f3latras deben ser muertos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 17:2-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Las controversias dif\u00edciles deben ser determinadas por los sacerdotes y los jueces,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 17:8-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El que se ensoberbece contra esta determinaci\u00f3n debe morir,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 17:12-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La elecci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 17:14-15<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y el deber de un rey,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 17:16-20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En Israel el\u00a0<b>sacrificio<\/b>\u00a0nunca deb\u00eda mirarse como medio para deshacerse de lo indeseable o innecesario. La fe se demostraba dando al Se\u00f1or lo mejor de uno. \u00c9l se ocupar\u00eda de darnos lo apropiado y en abundancia para las necesidades de cada uno.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>17. Ordenaciones Varias.<\/p>\n<p>Prohibici\u00f3n de V\u00edctimas defectuosas para el Sacrificio.<br \/>\n1\u201cNo sacrificar\u00e1s a Yahv\u00e9, tu Dios, buey ni oveja que tenga defecto, porque es abominaci\u00f3n ante Yahv\u00e9, tu Dios.\u201d<\/p>\n<p>Con frecuencia se insiste en la Ley sobre las condiciones de la v\u00edctima que ha de ser sacrificada a Yahv\u00e9. Ha de ser perfecta, sin defecto, ni coja, ni ciega, ni sarnosa1. Lo contrario es un desprecio y un insulto a la divinidad, es abominaci\u00f3n a Yahv\u00e9. El profeta Malaqu\u00edas echa en cara a los sacerdotes de su tiempo (s.v a.C.) el que ofrezcan lo peor de sus ganados, y por eso Dios los desechar\u00e1 y se escoger\u00e1 una \u201cofrenda pura desde el orto del sol al occidente.\u201d2 Sin duda que el deuteronomista insiste en esta prescripci\u00f3n lev\u00edtica porque en su tiempo se cumpl\u00edan mal estas exigencias, que suponen sacrificio por parte de los oferentes.<\/p>\n<p>Proscripci\u00f3n del Culto Idol\u00e1trico (2-5).<br \/>\n2\u201cSi en medio de ti, en alguna de las ciudades que Yahv\u00e9, tu Dios, te dar\u00e1, hubiere hombre o mujer que hiciere lo que es malo a los ojos de Yahv\u00e9, tu Dios, traspasando su alianza, 3 y\u00e9ndose tras otros dioses para servirles y postrarse ante ellos, ante el sol o la luna, o cualquier astro del ej\u00e9rcito de los cielos, cosa que yo no he mandado, 4cuando la cosa llegue a ti, har\u00e1s una escrupulosa investigaci\u00f3n; si el rumor es verdadero y el hecho cierto, si se cometi\u00f3 tal abominaci\u00f3n en Israel, 5llevar\u00e1s a tus puertas al hombre o mujer que tal maldad ha cometido y los lapidar\u00e1s hasta que mueran.\u201d<\/p>\n<p>En el c.13 se trat\u00f3 de este tema con gran detalle, y quiz\u00e1 esta per\u00edcopa pertenezca a esa secci\u00f3n, pues interrumpe la ley sobre la administraci\u00f3n de la justicia3. En los profetas de la \u00e9poca asiro-babil\u00f3nica (s.VIII-VII a.C.) leemos varias veces la condenaci\u00f3n del culto rendido al ej\u00e9rcito de los cielos, es decir, a las divinidades astrales, que, por influencia de los imperios mesopot\u00e1micos, se hab\u00edan introducido en Jud\u00e1 particularmente en tiempos del rey Manas\u00e9s4. El convicto de esta abominaci\u00f3n debe ser lapidado a las puertas de la ciudad (v.5), sin duda porque se le consideraba indigno de morar dentro de la ciudad hebrea, y para escarmiento, en el lugar de m\u00e1s afluencia de gente5. La lapidaci\u00f3n como pena de muerte es caracter\u00edstica del derecho penal hebreo. Por su forma se prestaba a una manifestaci\u00f3n colectiva de repulsa hacia los cr\u00edmenes de la v\u00edctima, siendo los testigos los que hab\u00edan de tirar la primera piedra.<\/p>\n<p>Necesidad de dos Testigos en las Acusaciones (6-7).<br \/>\n6\u201cS\u00f3lo sobre la palabra de dos o tres testigos se condenar\u00e1 a muerte al que haya de ser condenado; no ser\u00e1 condenado a muerte sobre la palabra de un solo testigo. 7Las manos de los testigos se alzar\u00e1n las primeras contra \u00e9l para hacerlo morir y despu\u00e9s seguir\u00e1n las del pueblo. Has de extirpar el mal de en medio de \u00e9l.\u201d<\/p>\n<p>Como garant\u00eda se exig\u00edan dos o tres testigos para condenar a alguno como id\u00f3latra. La acusaci\u00f3n era grav\u00edsima, y era preciso cerrar el paso a odios particulares. Y para mostrar a los testigos la responsabilidad en que incurren en sus acusaciones, se exige que sean los primeros en lanzar las piedras contra el acusado. Matar a un inocente era atraerse la maldici\u00f3n de Dios. En la literatura b\u00edblica abundan las amenazas contra los falsos testigos6. A pesar de esta ley sever\u00edsima contra los que se entregaban a cultos idol\u00e1tricos, los hebreos siguieron en su propensi\u00f3n a imitar los cultos gent\u00edlicos, como nos narran los profetas, y nunca se habla de la aplicaci\u00f3n de la pena de muerte por idolatr\u00eda. Los profetas amenazan m\u00e1s bien con el castigo de Dios: la guerra, la sequ\u00eda, el hambre y la deportaci\u00f3n. Todo lo cual indica que esta prescripci\u00f3n deuteron\u00f3mica nunca fue llevada a la pr\u00e1ctica, como otras leyes, que se quedaron en pura teor\u00eda.<\/p>\n<p>Los Jueces de Apelaci\u00f3n (8-13).<br \/>\n8\u201cSi una causa te resultare dif\u00edcil de resolver sobre delito de sangre, sobre colisi\u00f3n de derechos, sobre heridas, objetos de querella entre tus puertas, te levantar\u00e1s y subir\u00e1s al lugar que Yahv\u00e9, tu Dios, haya elegido, 9y te ir\u00e1s a los sacerdotes, hijos de Lev\u00ed, al juez entonces en funciones, y le consultar\u00e1s; \u00e9l te dir\u00e1 la sentencia que haya de darse conforme a derecho. 10Obrar\u00e1s seg\u00fan la sentencia que te hayan dado en el lugar que haya elegido Yahv\u00e9 y pondr\u00e1s cuidado en ajustarte a lo que ellos te hayan ense\u00f1ado.11Obrar\u00e1s conforme a la ley que ellos te ense\u00f1en y a la sentencia que te hayan dado, sin apartarte ni a la derecha ni a la izquierda de lo que te hayan dado a conocer. 12El que, dej\u00e1ndose llevar de la soberbia, no escuchare al sacerdote que est\u00e1 all\u00ed para servir a Yahv\u00e9, tu Dios, o no escuchare al juez, ser\u00e1 condenado a muerte. 13As\u00ed extirpar\u00e1s el mal de en medio de Israel, y tu pueblo, al saberlo, temer\u00e1 y no se dejar\u00e1 llevar de la soberbia.\u201d<\/p>\n<p>Es esta per\u00edcopa una continuaci\u00f3n y complemento Deu 16:18-20. Seg\u00fan Exo 18:135, Mois\u00e9s, siguiendo el consejo de su suegro Jetro, se reserv\u00f3 para s\u00ed las causas m\u00e1s graves. En 2Cr 18:45 se cuenta que el rey Josafat, despu\u00e9s de haber instituido jueces en las ciudades fuertes de Jud\u00e1, cre\u00f3 en Jerusal\u00e9n un doble tribunal de apelaci\u00f3n: \u201cAmasias, dice, os presidir\u00e1 en toda causa tocante a Yahv\u00e9, y Zabad\u00edas, hijo de Ismael, pr\u00edncipe de la casa de Jud\u00e1, en las causas tocantes al rey.\u201d As\u00ed, pues, aqu\u00ed tenemos dos tribunales: uno eclesi\u00e1stico, presidido por un sacerdote, para todo lo referente al culto y a lo religioso, y otro civil, presidido por un laico, para entender en las causas civiles. A la luz de estos hechos de la \u00e9poca de la monarqu\u00eda hemos de entender las disposiciones presentes de la ley deuteron\u00f3mica, en la que tambi\u00e9n se habla de acudir en las causas dif\u00edciles al sacerdote o al juez entonces en funciones, en el lugar que haya escogido Yahv\u00e9, es decir, Jerusal\u00e9n, la capital de la teocracia. Se trata, m\u00e1s que de un tribunal de apelaci\u00f3n, de un tribunal t\u00e9cnico especializado en causas m\u00e1s dif\u00edciles. Las sentencias pronunciadas por este tribunal eran inapelables y quien se negara a aceptarlas se har\u00eda reo de pena capital.<\/p>\n<p>Instituci\u00f3n de la Monarqu\u00eda (14-20).<br \/>\n14\u201cCuando hayas entrado en la tierra que Yahv\u00e9, tu Dios, te dar\u00e1 y te hayas posesionado de ella, y establecido en ella tu morada, si te dices: \u201cVoy a poner sobre m\u00ed un rey, como lo tienen todas las naciones que me rodean,\u201d l5pondr\u00e1s sobre ti al rey que Yahv\u00e9, tu Dios, elija; uno de tus hermanos tomar\u00e1s para hacerle rey sobre ti; no podr\u00e1s darte por rey un extranjero que no sea tu hermano; 16pero que no tenga gran n\u00famero de caballos ni pretenda volver al pueblo a Egipto, porque Yahv\u00e9, tu Dios, ha dicho: \u201cNo volv\u00e1is nunca jam\u00e1s por ese camino.\u201d 17Que 110 tenga mujeres en gran n\u00famero, para que no se desv\u00ede su coraz\u00f3n; ni grandes cantidades de oro y plata. 18En cuanto se siente en el trono de su realeza, escribir\u00e1 para s\u00ed en un libro una copia de esta Ley, que se halla en poder de los sacerdotes lev\u00edticos. 19La tendr\u00e1 consigo y la leer\u00e1 todos los d\u00edas de su vida, para que aprenda a temer a Yahv\u00e9, su Dios, y a guardar todas las palabras de esta Ley y todos estos mandamientos, y los ponga por obra, 20 para que no se alce su coraz\u00f3n sobre el de sus hermanos y no se aparte ni a la derecha ni a la izquierda, y as\u00ed prolongue los d\u00edas de su reinado, \u00e9l y sus hijos, en medio de Israel.\u201d<\/p>\n<p>Parece extra\u00f1o que Mois\u00e9s se atreva a legislar sobre la creaci\u00f3n de una instituci\u00f3n que en sus d\u00edas nadie reclamaba y que hab\u00eda de tardar siglos en introducirse en Israel. En su tiempo, la organizaci\u00f3n del pueblo era patriarcal. El hombre que nac\u00eda en una familia viv\u00eda sujeto al jefe de la misma; \u00e9sta, con otras emparentadas, constitu\u00edan una casa o bet, y varias casas constitu\u00edan una tribu o sebet, que ten\u00eda tambi\u00e9n su jefe. El pueblo lo formaban las diversas tribus, unidas por los lazos de sangre y religi\u00f3n. En los varios textos del Pentateuco estos diversos jefes reciben el nombre de jefes de diez, de cien y de mil, y tambi\u00e9n de principes de las familias. Semejante organizaci\u00f3n se mantuvo durante la \u00e9poca de los jueces (s.XII-XI a.C.), los cuales mandaban sobre algunas tribus de Israel, circunstancialmente coligadas ante determinados peligros. Pero ante el empuje de los filisteos, mejor organizados, que quer\u00edan adue\u00f1arse de la zona monta\u00f1osa de Cana\u00e1n, donde hab\u00eda aceite y vino, los israelitas se vieron obligados a crear una nueva organizaci\u00f3n m\u00e1s fuerte y centralista: la monarqu\u00eda. Concebida por Samuel, fue iniciada por Sa\u00fal y perfeccionada con David, llegando al colmo de la centralizaci\u00f3n en tiempos del megal\u00f3mano Salom\u00f3n.<br \/>\n\tEl autor de la ley deuteron\u00f3mica, pues, parece que conoce ya las ventajas y desventajas de la instituci\u00f3n real, y por eso pone ciertas condiciones de austeridad y autenticidad a ella. Primeramente exige que el rey sea israelita, para que vele por los intereses religiosos y civiles del pueblo elegido. Sobre todo hab\u00eda que evitar influencias extranjeras, que pudieran ser perniciosas al yahvismo tradicional. Exige tambi\u00e9n el deuteronomista que el nuevo rey no vuelva a Israel camino de Egipto (v.16). Durante la peregrinaci\u00f3n por el desierto, varias veces los israelitas sintieron nostalgia de la abundancia del pa\u00eds de los faraones, y quisieron volverse; pero Mois\u00e9s, en nombre de Dios, se opuso, porque ser\u00eda desconfiar de la Providencia divina y renunciar a las promesas de la posesi\u00f3n de Cana\u00e1n7. La prohibici\u00f3n deuteron\u00f3mica se sit\u00faa en esta l\u00ednea, pero adem\u00e1s parece prohibir las relaciones estrechas comerciales y diplom\u00e1ticas con Egipto. Los profetas echan en cara frecuentemente a los reyes de Jud\u00e1 la propensi\u00f3n que tienen a buscar apoyo en Egipto contra los enemigos asirios y babil\u00f3nicos8. Esta pol\u00edtica de coalici\u00f3n fue de p\u00e9simas consecuencias para la vida religiosa de Israel, aparte de que era demasiado humana, ya que supon\u00eda desconfianza en la providencia de Yahv\u00e9 sobre su pueblo. Por eso son frecuentes los or\u00e1culos contra Egipto, que sol\u00eda enga\u00f1ar en su amplia diplomacia a los reyezuelos cananeos, utiliz\u00e1ndolos como escudo contra las invasiones de los reyes mesopot\u00e1micos.9<br \/>\n\tAdem\u00e1s se inserta otra prohibici\u00f3n caracter\u00edstica del Deuteronomio, y que encaja bien dentro del ideal de la predicaci\u00f3n prof\u00e9tica, supuestos los abusos cortesanos de Salom\u00f3n, el rey m\u00e1s fastuoso de Israel. Este quer\u00eda medirse en su boato exterior con las grandes cortes orientales, y por eso compr\u00f3 muchos caballos al fara\u00f3n10 y organiz\u00f3 un escandaloso y nutrido har\u00e9n con mujeres de toda procedencia, lo que al fin le atrajo la ruina11. La prohibici\u00f3n de tener muchos caballos tiene por finalidad, en primer lugar, evitar un cortejo innecesario que sirviera para fomentar el orgullo desmesurado, y, por otra parte, evitar la ocasi\u00f3n de empresas b\u00e9licas innecesarias, contrarias al esp\u00edritu religioso de Israel. Por esta misma raz\u00f3n, el deuteronomista no quiere que el futuro rey acumule demasiadas riquezas.<\/p>\n<p>Primitiva Estructura Pol\u00edtico-Social de Israel.<br \/>\n\tLa Organizaci\u00f3n N\u00f3mada De Israel. Los patriarcas de Israel, que por el G\u00e9nesis nos son conocidos, eran verdaderos jeques n\u00f3madas, los cuales ejerc\u00edan plena autoridad sobre su pueblo, que era su tribu. La misma organizaci\u00f3n continu\u00f3 en Israel, aunque modific\u00e1ndose poco a poco por la adopci\u00f3n de la vida agr\u00edcola y del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico. Ahora bien, en las tierras que rodean la Palestina tenemos todav\u00eda hoy multitud de tribus n\u00f3madas que no han variado substancialmente el r\u00e9gimen de vida desde la \u00e9poca de los patriarcas. Como en Grecia la unidad pol\u00edtica era la ciudad, la polis, as\u00ed entre los n\u00f3madas es la qabilah, la tribu. Los or\u00edgenes de las tribus remontan, seg\u00fan la concepci\u00f3n de los \u00e1rabes, a un solo progenitor, cuyo nombre llevan. Esto no quita que haya sobre los or\u00edgenes de las tribus leyendas muy variadas y hasta contradictorias; mas, por encima de todo, el \u00e1rabe afirmar\u00e1 que la tribu vendr\u00e1 de un solo antepasado, de aquel de quien recibi\u00f3 el nombre. La tribu se divide en asir\u00e1s o h\u00e1mulos, familias, y ahel, casas. Por sabido se calla que las tribus est\u00e1n sometidas a la misma ley que las ciudades. La guerra, que es continua entre ellas; el hambre y la peste, que no deja de visitarlas, acaban muchas veces con tribus, con familias o casas, y otros accidentes dan origen a tribus nuevas, sea por natural crecimiento de una agrupaci\u00f3n menor, sea por la uni\u00f3n de agrupaciones diferentes. Ser\u00eda extra\u00f1o que en Israel no mediara lo mismo, aunque la Escritura no lo consigne12. La tribu est\u00e1 bajo la autoridad suprema de un jeque, y asimismo al frente de la asiroh, de la ha-mulah y de la ahel hay una cabeza, si bien con autoridad menor y subordinada a la del jeque. La autoridad de \u00e9ste es hereditaria en su familia. Esto no quiere decir que pase necesariamente de padre a hijo; porque los \u00e1rabes aspiran ante todo a tener a su cabeza quien sepa cuidarlos en la paz y en la guerra, y, si el hijo mayor del jeque muerto no re\u00fane las debidas condiciones, pondr\u00e1n los ojos en un hermano suyo menor o en un t\u00edo. Y hasta se dar\u00e1n casos en que escojan por jeque a otro individuo extra\u00f1o a la familia, que se distinga por su prudencia en la paz, por su valent\u00eda en la guerra y por su generosidad en todo lugar y tiempo. La autoridad del jeque es suprema sobre todo en la guerra. Pero la ejerce en forma paternal, procurando proteger la tribu y a todos sus individuos, fomentar la paz entre ellos y defenderlos de toda injuria. En muchos casos deber\u00e1 contar con el consejo de los jeques inferiores.<br \/>\n\tIsrael Bajo Mois\u00e9s. \u00bfCu\u00e1l era la organizaci\u00f3n de los hebreos en Egipto? Sin duda que, bajo la autoridad del fara\u00f3n y de sus funcionarios, Israel viv\u00eda all\u00ed con cierta libertad y conservaba su antigua organizaci\u00f3n nom\u00e1dica. El texto sagrado no dice nada; pero estamos seguros, por la historia subsiguiente, que no hab\u00eda renunciado a su organizaci\u00f3n tradicional para adoptar la egipcia. Cuando Mois\u00e9s recibe de Dios la misi\u00f3n de librar a su pueblo y conducirlo a la tierra prometida, recibi\u00f3 una autoridad suprema, que podremos llamar dictatorial. Dictadura ejercida paternalmente y con la frecuente intervenci\u00f3n de Dios.<br \/>\n\tEn los comienzos del \u00e9xodo se habla del pueblo13 como si formara una unidad. Y, sin duda, Israel era un pueblo, unido por los v\u00ednculos de la sangre y por la religi\u00f3n. Alg\u00fan historiador de Israel nos habla de una federaci\u00f3n de las tribus, sin carta alguna escrita, como es claro. Se\u00f1al de esto ser\u00e1 la menci\u00f3n que se hace de los ancianos. Esta palabra \u201canciano\u201d (zaqen en hebreo) es la equivalente a la de jeque de tribu, o cabeza de las agrupaciones inferiores a la tribu14. Son los representantes del pueblo, los pr\u00edncipes de la asamblea15. En las tribus \u00e1rabes, el jeque es el juez de su tribu, pero su autoridad no es tal que los miembros de la tribu no puedan acudir a otros jueces arbitros reconocidos por todos como varones prudentes y conocedores de la complicada jurisprudencia del desierto. Seg\u00fan nos lo presenta el \u00e9xodo16, Mois\u00e9s, por la autoridad de su misi\u00f3n divina y por el cr\u00e9dito de su persona, era el juez a quien acud\u00eda el pueblo con todos sus pleitos. Y el pobre caudillo se pasaba los d\u00edas agobiado por el trabajo de o\u00edr la infinidad de prolijos alegatos, para luego dar el correspondiente fallo. Al visitarle su suegro le aconseja cambiar de conducta, y, obediente al consejo, \u201celigi\u00f3 entre todo el pueblo a hombres capaces, que puso sobre el pueblo como jefes de millar, de centena, de cincuenta y de decena. Ellos juzgaban al pueblo en todo tiempo y llevaban a Mois\u00e9s los asuntos graves, resolviendo por s\u00ed todos los peque\u00f1os\u201d17. Esto significa que Mois\u00e9s encomend\u00f3 a los jefes de las tribus y de las otras agrupaciones inferiores el entender en los negocios de los suyos, reserv\u00e1ndose las causas m\u00e1s graves. De \u00e9stos eran, sin duda, aquellos setenta ancianos que con Aar\u00f3n, Nadab y Abi\u00fa acompa\u00f1aron a Mois\u00e9s hasta la falda del monte al que Mois\u00e9s subi\u00f3 para recibir los planes de la organizaci\u00f3n del culto18. En aquella ocasi\u00f3n deleg\u00f3 el caudillo en Aar\u00f3n y Hur su autoridad para los negocios graves que pudieran ocurrir.<br \/>\n\tEn Num 11:16 se nos cuenta una nueva insubordinaci\u00f3n del pueblo, y el caudillo siente desfallecer su \u00e1nimo ante esta actitud sediciosa, y una vez m\u00e1s pide a Dios que le quite una carga que sus hombros no pueden llevar. Dios responde a Mois\u00e9s provey\u00e9ndole de un sost\u00e9n a su \u00e1nimo abatido. \u201cEl\u00edgeme -le dice- a setenta varones de los hijos de Israel, de los que t\u00fa sabes que son ancianos del pueblo y de sus principales, y tr\u00e1elos a la puerta del tabern\u00e1culo, y que esperen all\u00ed contigo. Yo descender\u00e9 y hablar\u00e9 contigo all\u00ed, y tomar\u00e9 del esp\u00edritu que hay en ti y lo pondr\u00e9 sobre ellos para que te ayuden a llevar la carga del pueblo y no la lleves t\u00fa solo\u201d (Num 11:16s). Y as\u00ed se cumpli\u00f3. Los elegidos de Num 11:16ss han de ser ancianos, es decir, jeques, y adem\u00e1s que gocen de prestigio. A \u00e9stos les comunicar\u00e1 el Se\u00f1or su esp\u00edritu de inteligencia, consejo y fortaleza, como a Mois\u00e9s, para que ayuden a \u00e9ste a llevar el gobierno del pueblo. Creemos que estos setenta no son otros que los nombrados en el \u00e9xodo. En Deu 29:9 se enumeran as\u00ed los elementos constitutivos del pueblo: \u201cLos jefes de vuestras tribus, los jueces, los ancianos y los oficiales o escribas, los varones todos de Israel.\u201d La lista se alarga y no es f\u00e1cil ajustar\u00eda a los datos precedentes19.<br \/>\n\tEn el texto los jeques de las tribus no son innominados. Siempre se los menciona por sus nombres propios, y as\u00ed como Israel es \u201cel ej\u00e9rcito de Dios,\u201d20 as\u00ed estos jeques vienen a ser los generales del cuerpo de ej\u00e9rcito que forma su tribu21. Pero Mois\u00e9s es la suprema autoridad, que recibe las \u00f3rdenes de Dios, y a su lado, como segundo, est\u00e1 Aar\u00f3n nada m\u00e1s.<br \/>\n\tEn suma, que es Mois\u00e9s quien ejerce la autoridad suprema en Israel. Aunque, a la verdad, mejor pudi\u00e9ramos decir que es Dios mismo el verdadero caudillo de su pueblo por medio de Mois\u00e9s. Como auxiliares para juzgar al pueblo y para ayudarle en el gobierno est\u00e1n los jueces menores, o los setenta, llenos del esp\u00edritu de Dios. De ellos no sabemos qu\u00e9 autoridad pudieron ejercer, pero hemos de pensar que ser\u00eda, poco m\u00e1s o menos, la que antes de Mois\u00e9s gozaban. Tenemos, pues, aqu\u00ed una monarqu\u00eda teocr\u00e1tica, o, si se quiere, dictadura, templada con la aristocracia, y todo ello en beneficio del pueblo22.<br \/>\n\tFinalmente, la principal amonestaci\u00f3n al futuro rey se refiere a la necesidad de que se adapte a las exigencias de esta Ley, de la que debe tener una copia seg\u00fan el original que est\u00e1 en poder de los sacerdotes lev\u00edticos (v.18). Es el libro del que se habla en 31:9-26, confiado por Mois\u00e9s a los levitas para que lo guarden cuidadosamente junto al arca de la alianza como testimonio contra el pueblo rebelde. El rey debe leer diariamente esta Ley para ser fiel a ella (v.19). El creador de la monarqu\u00eda israelita, Samuel, expuso al pueblo los derechos de la realeza con sus deberes correspondientes, sin olvidar los peligros de la nueva instituci\u00f3n23. Las exigencias de)a ley deuteron\u00f3mica sobre la realeza est\u00e1n en la misma l\u00ednea, si bien son m\u00e1s gen\u00e9ricas. La instituci\u00f3n mon\u00e1rquica est\u00e1 aqu\u00ed concebida como una organizaci\u00f3n que no tiene nada que ver con el despotismo oriental, ya que se ponen cortapisas al rey, que debe vivir conforme a las exigencias de un c\u00f3digo jur\u00eddico, de forma que no se alce su coraz\u00f3n sobre el de sus hermanos (v.20). \u00a1Hermosa f\u00f3rmula para establecer las bases de una instituci\u00f3n autoritaria, pero al servicio de Dios y del pueblo!<\/p>\n<p>  1 Cf. Lev 22:17-25. &#8211; 2 Mal 1:6-10. &#8211; 3 Cf. Deu 16:18-20 y 17:8-10. &#8211; 4 Cf. 2Re 21:5; 2Cr 33:3. &#8211; 5 Cf. Lev 24:14; Num 15:36; Hec 7:58; Heb 13:12. &#8211; 6 Cf. Sal 27:12; Sal 35:11; Pro 6:19; Pro 6:28; Mat 26:60-61; Hec 6:11. &#8211; 7 cf. Exo 13:17; Exo 14:13. &#8211; 8 Cf. Isa 31:35; Isa 36:65; Jer 2:18-56. &#8211; 9 Cf. Isa 31:35; Isa 36:65; Jer 2:18.56. &#8211; 10 Cf. Is c. 19-20; 30-31; Jer 46; Ez c.29-32. &#8211;  11 Cf. 1 Re 11:1s. &#8211; 12 A. Jaussen. Coutumes des \u00e1rabes&#8230; 1073. &#8211; 13 Exo 4:16-21; Exo 8:20; Exo 9:1. &#8211; 14 Exo 3:16-18; Exo 4:29; Exo 17:3. &#8211; 15 Exo 16:22; Num 4:34; Jos 9:15-18. &#8211; 16 Exo 18:13. &#8211; 17 Exo 18:25s; Deu 1:13s. &#8211; 18 Exo 24:1; Exo 24:9; Exo 24:14. &#8211; 19 Cf. Jos 8:33. &#8211; 20 Exo 7:4. &#8211; 21 N\u00fam 1; 2; 26. &#8211; 22 Cf. Tom\u00e1s de Aquino, Sum.  Theol. 1-2 q.105 2; 1. &#8211; 23 Cf. 1Sa 10:25.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>haya \u2026 cosa mala.<\/b> Traer un sacrificio defectuoso al Se\u00f1or era traer algo al santuario que era prohibido. Tal sacrificio era una abominaci\u00f3n al Se\u00f1or. Ofrecer menos que lo mejor al Se\u00f1or era despreciar su nombre (vea <span class='bible'>Mal 1:6-8<\/span>). Ofrecer un sacrificio menos que perfecto era, de hecho, no reconocer a Dios como el proveedor definitivo de todo lo que era lo mejor en la vida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El coraz\u00f3n de Deuteronomio se encuentra en este largo segundo discurso de Mois\u00e9s. \u00abEsta, pues, es la ley\u00bb (<span class='bible'>Deu 4:44<\/span>) la cual Mois\u00e9s le explic\u00f3 a Israel (cp. <span class='bible'>Deu 1:5<\/span>). Despu\u00e9s de una breve introducci\u00f3n (<span class='bible'>Deu 4:44-49<\/span>), Mois\u00e9s le dio al pueblo un entendimiento claro de lo que la ley dirig\u00eda con respecto a su relaci\u00f3n con el Se\u00f1or en el tierra (<span class='bible'>Deu 5:1<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 26:19<\/span>), despu\u00e9s conclu\u00eda al relatar las bendiciones o las maldiciones que vendr\u00edan sobre la naci\u00f3n como una consecuencia de su respuesta a las estipulaciones de esta ley (<span class='bible'>Deu 27:1<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 28:68<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Habiendo delineado los principios generales de la relaci\u00f3n de Israel con el Se\u00f1or (<span class='bible'>Deu 5:1<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 11:32<\/span>), Mois\u00e9s entonces explic\u00f3 leyes espec\u00edficas que ayudar\u00edan al pueblo a subordinar cada \u00e1rea de la vida de ellos al Se\u00f1or. Estas instrucciones fueron dadas para que Israel las pusiera \u00abpor obra en la tierra\u00bb (<span class='bible'>Deu 12:1<\/span>)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n lidia con las responsabilidades de los oficiales que deb\u00edan de mantener adoraci\u00f3n pura dentro de la Tierra Prometida y administrar justicia imparcialmente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Deu 15:21<\/span>; <span class='bible'>Lev 22:17-28<\/span>; <span class='bible'>Mal 1:8<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>17.1 El hecho de que se haya incluido este mandato indica que algunos israelitas estaban sacrificando a Dios animales imperfectos o deformes. En ese entonces, como ahora, es dif\u00edcil y caro ofrecer a Dios lo mejor (por ejemplo, la primera parte de lo que ganamos). Siempre resulta tentador enga\u00f1ar a Dios, porque creemos que no seremos sorprendidos. Pero nuestras ofrendas muestran nuestras verdaderas prioridades. Cuando damos a Dios las sobras, obviamente El no est\u00e1 en el centro de nuestra vida. D\u00e9 a Dios el honor de ser el primero en recibir su ofrenda, su tiempo y sus talentos.17.6, 7 No se condenar\u00eda a muerte a nadie con el testimonio de un solo testigo. Por el testimonio de dos o tres, una persona pod\u00eda ser condenada y luego sentenciada a muerte por apedreamiento. El condenado era llevado a las afueras de las puertas de la ciudad y los testigos eran los primeros en lanzarle piedras pesadas. Luego los espectadores apedrear\u00edan a la persona agonizante. Este sistema quitar\u00eda el mal al llevar a la muerte al id\u00f3latra. Al mismo tiempo, proteg\u00eda de dos maneras los derechos de la persona denunciada. Primero, la necesidad de que existieran varios testigos evitaba que un individuo enojado diera \u00abfalso testimonio\u00bb. Segundo, al requerir que el acusador lanzara las primeras piedras, lo hac\u00eda pensar dos veces en la acusaci\u00f3n injustificada. Eran responsables de terminar lo que hab\u00edan comenzado.17.14-20 Dios no estaba alentando a Israel para que designara un rey que gobernara la naci\u00f3n. En realidad, Dios estaba en contra de esta idea ya que El era su rey y el pueblo ten\u00eda que obedecerlo y seguirlo. Pero Dios sab\u00eda que por razones ego\u00edstas, alg\u00fan d\u00eda el pueblo le pedir\u00eda un rey. Querr\u00edan ser como las naciones vecinas (1 Samuel 8). Si insist\u00edan en tener un rey, El quer\u00eda asegurarse de que escogieran a la persona correcta para ese puesto. Esta es la raz\u00f3n de que incluyera estas instrucciones tanto para el beneficio del pueblo cuando eligiera un rey, como para el propio rey cuando procurara guiar a la naci\u00f3n de acuerdo con las leyes de Dios.17.16, 17 Los reyes de Israel no hicieron caso de esta advertencia y su conducta los llev\u00f3 a su ca\u00edda. El rey Salom\u00f3n lo ten\u00eda todo para s\u00ed, pero cuando se volvi\u00f3 rico, cuando levant\u00f3 un gran ej\u00e9rcito y cuando se cas\u00f3 con muchas esposas, su coraz\u00f3n le dio la espalda a Dios. Por el pecado de Salom\u00f3n sobrevinieron la desobediencia, la divisi\u00f3n y el cautiverio de Israel.17.18-20 El rey ten\u00eda que ser un hombre apegado a la Palabra de Dios. Ten\u00eda que (1) hacer una copia de la ley para su uso personal, (2) mantenerla a la mano todo el tiempo, (3) leerla todos los d\u00edas y (4) obedecerla completamente. Por medio de este proceso aprender\u00eda el respeto a Dios, evitar\u00eda sentirse m\u00e1s importante que los dem\u00e1s y prevendr\u00eda un rechazo a Dios una vez que estuviera en tiempos de prosperidad. No podemos saber lo que Dios quiere a menos que leamos su Palabra, y su Palabra no impactar\u00e1 nuestras vidas a menos que la leamos y reflexionemos en ella con regularidad. Actualmente, con la gran disponibilidad de Escrituras, no es dif\u00edcil tener acceso a la fuente de la sabidur\u00eda del rey. Lo que s\u00ed representa un reto es seguir lo que Dios demand\u00f3 del rey.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 947 Lev 22:20; Deu 15:21; Mal 1:8<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> El cap\u00edtulo 17 presenta una variedad de leyes que tratan de la administraci\u00f3n de la justicia.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>cosa mala<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Donde est\u00e1 el tribunal. En cada ciudad, hab\u00eda un sinedr\u00edo oconsejo, compuesto de sacerdotes, levitas y hebreos nobles, ricos y sabios.[8] En materias criminales, civiles o del culto.[9] Y presidente del Sanedr\u00edn.[14] Mois\u00e9s predice que un d\u00eda querr\u00edan un rey que los gobernara, como ten\u00edan otras naciones. 1 Sam 7, 7.[16] En Cana\u00e1n y los pa\u00edses vecinos eran raros los caballos, reemplazados por asnos. Por esto es frecuente la expresi\u00f3n aparej\u00f3 su asno.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo sacrificar\u00e1s para Jehovah tu Dios un toro o un cordero en el cual haya defecto o alguna cosa mala, porque es abominaci\u00f3n a Jehovah tu Dios. No sacrificar\u00e1s. Deu 15:21; \u00c9xo 12:5; Lev 22:20-25; Mal 1:8, Mal 1:13, Mal 1:14; Heb 9:14; 1Pe 1:19. alguna cosa mala. 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