{"id":6385,"date":"2022-06-19T11:33:28","date_gmt":"2022-06-19T16:33:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-321-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-19T11:33:28","modified_gmt":"2022-06-19T16:33:28","slug":"comentario-de-deuteronomio-321-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-321-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Deuteronomio 32:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cPrestad atenci\u00f3n, oh cielos, y hablar\u00e9; escuche la tierra los dichos de mi boca.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span class='bible'>Deu 4:26<\/span>; <span class='bible'>Deu 30:19<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:28<\/span>; <span class='bible'>Sal 49:1<\/span>; <span class='bible'>Isa 1:2<\/span>; <span class='bible'>Jer 2:12<\/span>; <span class='bible'>Jer 6:19<\/span>; <span class='bible'>Jer 22:29<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, el cual revela y manifiesta a Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 32:1-45<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Les exhorta a poner sus corazones en sus palabras,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 32:46-47<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Dios le ordena ascender al monte Nebo para ver la tierra y morir,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 32:48-52<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>cielos \u2026 tierra:<\/b>\u00a0Igualmente Isa\u00edas invoc\u00f3 al cielo y la tierra para que fueran testigos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 1:2<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>32. El C\u00e1ntico de Mois\u00e9s.<br \/>\n E sta composici\u00f3n r\u00edtmica nos canta la historia de las relaciones entre Yahv\u00e9 e Israel y viene a resultar un alegato acusatorio contra el pueblo elegido, que no supo corresponder a las bondades de su Dios. Cantado por los ministros del santuario y por el pueblo, ser\u00eda una invitaci\u00f3n continua a la penitencia y al retorno hacia Yahv\u00e9.<br \/>\n\tEs un poema did\u00e1ctico m\u00e1s que l\u00edrico. La tesis es la especial\u00edsima providencia de Yahv\u00e9 con su pueblo al formarlo como naci\u00f3n y la infidelidad de Israel, merecedora de los mayores castigos. Se ha supuesto que tiene una distribuci\u00f3n coral de estrofas: dos coros alternativamente las van cantando, intercalando otras comunes a ambos coros. As\u00ed, pues, hay una distribuci\u00f3n de estrofas y antiestrofas. El conjunto parece obra de un salmista de la \u00e9poca sapiencial, que por ficci\u00f3n literaria o seudonimia lo atribuye a Mois\u00e9s, forjador, de la teocracia hebrea.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n: Fidelidad de Yahv\u00e9 (1-4).<br \/>\n1\u201cEscuchad, cielos, y hablar\u00e9,<br \/>\ny oiga la tierra las palabras de mi boca.<br \/>\n2Caiga a gotas, como la lluvia, mi doctrina.<br \/>\nDestile como el roc\u00edo mi discurso,<br \/>\ncomo la llovizna sobre la hierba,<br \/>\ncomo las gotas de la lluvia sobre el c\u00e9sped.<br \/>\n3Porque voy a celebrar el nombre de Yahv\u00e9.<br \/>\n\u00a1Dad gloria a nuestro Dios!<br \/>\n4\u00a1El es la Roca! Sus obras son perfectas,<br \/>\ntodos sus caminos son justos;<br \/>\nes fiel y no hay en El iniquidad.<br \/>\nEs justo, es recto.\u201d<\/p>\n<p>El poeta apostrofa a los cielos, poni\u00e9ndolos como testigos mudos de las grandes verdades que va a proclamar. Es una introducci\u00f3n solemne y enf\u00e1tica para centrar la atenci\u00f3n en torno a las alabanzas de Yahv\u00e9 por sus obras portentosas. S\u00f3lo los cielos y la tierra son dignos de escuchar sus palabras de glorificaci\u00f3n de Dios y de acusaci\u00f3n contra Israel1. Como la lluvia y el roc\u00edo son recibidos ansiosamente por la tierra sedienta, as\u00ed sus palabras deben ser acogidas por sus oyentes (v.2). Como la lluvia y el roc\u00edo siembran de riqueza la tierra, dando \u00f3ptimas cosechas y frutos, as\u00ed las palabras del poeta sagrado han de producir \u00f3ptimos frutos de salvaci\u00f3n y de arrepentimiento. Su doctrina debe discurrir suavemente, a gotas, para empapar las almas de sus destinatarios2.<br \/>\n\tDespu\u00e9s de esta bella y ampulosa introducci\u00f3n, el poeta proclama el tema de su composici\u00f3n: celebrar el nombre de Yahv\u00e9 (v.3), sus manifestaciones gloriosas en la historia de Israel. Y, llevado de su entusiasmo, invita a sus oyentes a proclamar la gloria de su Dios. El estilo es salm\u00f3dico y \u00e9pico a la vez. Los rasgos en\u00e9rgicos y las insinuaciones delicadas se entrelazan en un conjunto po\u00e9tico lleno de armon\u00eda y de inspiraci\u00f3n. Yahv\u00e9 es la Roca, es decir, el castillo roquero, el refugio seguro de Israel en todas sus tribulaciones. Es inconmovible, porque est\u00e1 revestido de sus atributos intocables: perfecci\u00f3n, justicia, fidelidad y rectitud. Sus obras, sobre todo las obras de Dios para con Israel, son la manifestaci\u00f3n clara de. estos atributos. Su perfecci\u00f3n se. revela en el mundo con sus maravillas, y su justicia y rectitud aparecen en el gobierno de la humanidad, y especialmente en la historia de Israel, y su fidelidad brilla en el cumplimiento de las- antiguas promesas para con su pueblo.<\/p>\n<p>Infidelidades de Israel (5-6).<br \/>\n5\u201cIndignamente se portaron con El sus hijos,<br \/>\ngeneraci\u00f3n malvada y perversa.<br \/>\n6\u00bfAs\u00ed pagas a Yahv\u00e9, pueblo loco y necio?<br \/>\n\u00bfNo es El el padre que te cri\u00f3,<br \/>\nel que por s\u00ed mismo te hizo y te form\u00f3?\u201d<\/p>\n<p>Pero1 cuan lejos est\u00e1 Israel de responder a lo que le pide su Dios! Es siempre el pueblo sin sabidur\u00eda, necio, rebelde, de dura cerviz, que desconoce a su Dios, que no sabe apreciar los favores de que le colm\u00f3 con solicitud paternal. La liberaci\u00f3n de Egipto y la revelaci\u00f3n de la Ley le constituy\u00f3 como pueblo santo, aparte de todos los dem\u00e1s, como posesi\u00f3n o heredad suya. Frente a la rectitud, justicia y fidelidad de Yahv\u00e9 est\u00e1 la perversidad, estulticia y rebeld\u00eda de Israel como naci\u00f3n. No supo responder a su vocaci\u00f3n de naci\u00f3n santa y pueblo sacerdotal3. Yahv\u00e9 no es s\u00f3lo su Dios, sino su Padre. El profeta Isa\u00edas echa en cara a Israel su estulticia, ya que las bestias conocen a su due\u00f1o, y, en cambio, Israel no reconoce a su Se\u00f1or4. En Isa 63:16 se resalta el car\u00e1cter paternal de Yahv\u00e9: \u201cT\u00fa eres nuestro Padre; Abrah\u00e1n no nos conoci\u00f3, y nos desconoci\u00f3 Israel, pero t\u00fa, \u00a1oh Yahv\u00e9!, eres nuestro Padre, y Redentor nuestro es tu nombre desde la eternidad.\u201d Malaqu\u00edas echa en cara a Israel su ingrata e insensata conducta: \u201cEl hijo honra a su padre, y el siervo teme a su se\u00f1or. Pues si yo soy vuestro Padre, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la honra que me ten\u00e9is? Y si soy vuestro Se\u00f1or, \u00bfd\u00f3nde el temor que me mostr\u00e1is?\u201d5 La larga historia de Israel desde Egipto constituye el mejor comentario de estas palabras del deuteronomista.<\/p>\n<p>Las Larguezas de Yahv\u00e9 para con su Pueblo (7-14).<br \/>\n7\u201cTrae a la memoria los tiempos pasados,<br \/>\natiende a los a\u00f1os de todas las generaciones;<br \/>\npregunta a tu padre, y te ense\u00f1ar\u00e1;<br \/>\na tus ancianos, y te dir\u00e1n:<br \/>\n8 Cuando distribuy\u00f3 el Alt\u00edsimo su heredad entre las gentes,<br \/>\ncuando dividi\u00f3 a los hijos de los hombres,<br \/>\nestableci\u00f3 los t\u00e9rminos de los pueblos<br \/>\nseg\u00fan el n\u00famero de los hijos de Israel.<br \/>\n9Pues la porci\u00f3n propia de Yahv\u00e9 es su pueblo,<br \/>\nsu lote hereditario es Jacob.<br \/>\n10Le hall\u00f3 en tierra desierta,<br \/>\nen regi\u00f3n inculta, entre aullidos de bestias;<br \/>\nle rode\u00f3 y le ense\u00f1\u00f3,<br \/>\nle guard\u00f3 como la ni\u00f1a de sus ojos.<br \/>\n11Como el \u00e1guila que incita a su nidada<br \/>\nrevolotea sobre sus polluelos,<br \/>\nas\u00ed El extendi\u00f3 sus alas y los cogi\u00f3,<br \/>\ny los llev\u00f3 sobre sus plumas.<br \/>\n12S\u00f3lo Yahv\u00e9 le guiaba;<br \/>\nno estaba con El ning\u00fan dios ajeno.<br \/>\n13Le subi\u00f3 a las alturas de la tierra,<br \/>\nle nutri\u00f3 de los frutos de los campos,<br \/>\nle dio a chupar miel de las rocas,<br \/>\ny aceite de dur\u00edsimo s\u00edlice.<br \/>\n14La nata de las vacas y la leche de las ovejas,<br \/>\ncon la grosura de los corderos y los carneros,<br \/>\nde los toros de Basan y de los machos cabr\u00edos.<br \/>\nCon la flor de trigo bebiste la sangre de la uva,<br \/>\nla espumosa bebida.\u201d<\/p>\n<p>El poeta, inspirado, invita al pueblo a mirar hacia atr\u00e1s, a los or\u00edgenes, antes que Israel existiera como naci\u00f3n, cuando Yahv\u00e9 preparaba la formaci\u00f3n de su pueblo. Los padres y los ancianos, testigos de la tradici\u00f3n, podr\u00edan decir a la generaci\u00f3n presente lo que sab\u00edan ellos de los or\u00edgenes, cuando Dios distribuy\u00f3 la tierra entre los descendientes de No\u00e96, asignando a cada familia una regi\u00f3n7. Dios, el que hab\u00eda salvado a No\u00e9 del diluvio, constituy\u00e9ndole en segundo padre de la humanidad, realiz\u00f3 esta nueva obra, mostrando en ella su coraz\u00f3n de padre para con la descendencia del patriarca, con quien hab\u00eda hecho su alianza8. Como se dice en Eze 19:5, todos los pueblos son de Dios, pues El los cre\u00f3, pero Israel es su escogida heredad, y para \u00e9l escogi\u00f3 desde entonces la tierra que le destinaba, la tierra que desde tantos siglos antes hab\u00eda prometido a los patriarcas para d\u00e1rsela a sus descendientes. Esta predestinaci\u00f3n es la primera muestra del amor paternal de Yahv\u00e9 hacia Israel9.<br \/>\n\tEl hagi\u00f3grafo pasa en silencio la estancia de los israelitas en Egipto y su liberaci\u00f3n milagrosa, present\u00e1ndonos al pueblo en el desierto en medio de muchos peligros de fieras que le rodean y en total abandono10. El Se\u00f1or le rodea de su protecci\u00f3n y le guarda como la ni\u00f1a de sus ojos, y a la manera del \u00e1guila, que ense\u00f1a a sus polluelos a volar, Yahv\u00e9 toma a los israelitas sobre sus alas para introducirlos en la tierra prometida. Y en esta obra maravillosa y providencial no tom\u00f3 parte ning\u00fan dios extra\u00f1o, sino que todo fue obra de Yahv\u00e9, Padre de Israel. El salmista celebra estas bondades de Dios para con el pueblo elegido en los salmos 78 y 105. Instalado en la tierra de Cana\u00e1n, la \u201ctierra que mana leche y miel,\u201d Israel se aliment\u00f3 de sus frutos, vendimi\u00f3 las vi\u00f1as que no hab\u00eda plantado, sembr\u00f3 los campos que no hab\u00eda roturado, habit\u00f3 las casas que no hab\u00eda edificado, y se hart\u00f3 de la carne de los toros y carneros, del pan de los campos, del vino (la sangre de la uva, v.14b) de sus vi\u00f1as, de los frutos de la tierra. Ezequiel expresa la prosperidad de Israel luego de su entrada en Cana\u00e1n en t\u00e9rminos aleg\u00f3ricos: \u201cEstabas adornada de oro y de plata, vestida de lino, y de seda recamado; com\u00edas flor de harina de trigo, miel y aceite; te hiciste cada vez m\u00e1s hermosa y llegaste a reinar. Extend\u00edase entre las gentes la fama de tu hermosura, porque era acabada la hermosura que puse en ti, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9.\u201d11 El poeta deuteron\u00f3mico idealiza tambi\u00e9n la tierra prometida, establecida sobre las alturas de la tierra (v.13a), la cordillera dorsal de la tierra de Cana\u00e1n, en cuyas rocas las abejas hacen sus panales de miel, y en la misma tierra calc\u00e1rea (dur\u00edsimo s\u00edlice) hizo brotar Dios el olivo. Las praderas ub\u00e9rrimas de Basan, en TransJordania, abundan en ganados, y en las peque\u00f1as llanuras de Palestina nace la flor de trigo, y en sus mont\u00edculos terraplenados la vi\u00f1a. La descripci\u00f3n refleja bien la flora palestinense, lo que implica que el poeta conoce bien el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Ingratitud del Pueblo Israelita (15-18).<br \/>\n15\u201cComi\u00f3 Jacob y se hart\u00f3,<br \/>\nengord\u00f3 Yesur\u00fan y recalcitr\u00f3<br \/>\n&#8211; engordaste, te cebaste, te henchiste -,<br \/>\ny volvi\u00f3 la espalda a Dios, su Hacedor,<br \/>\ny despreci\u00f3 al Dios de su salvaci\u00f3n.<br \/>\n16Provoc\u00e1ronle con dioses ajenos,<br \/>\nirrit\u00e1ndole con abominaciones;<br \/>\n17inmolaron a demonios, a no-dioses,<br \/>\na dioses que no hab\u00edan conocido,<br \/>\nnuevos, de ha poco advenedizos,<br \/>\na los que no sirvieron sus padres.<br \/>\n18De la Roca que te cri\u00f3 te olvidaste,<br \/>\ndiste al olvido a Dios, tu Hacedor.\u201d<\/p>\n<p>Parece que la posesi\u00f3n de estos bienes deb\u00eda de despertar sentimientos de gratitud en el \u00e1nimo de Israel y fundamentar la fidelidad a Yahv\u00e9. Pero, lejos de esto, se olvid\u00f3 de Yahv\u00e9, el Yesur\u00fan, es decir, el recto, o Israel, que por vocaci\u00f3n deb\u00eda ser recto en sus caminos12. En este supuesto es un t\u00e9rmino ir\u00f3nico. Algunos creen que es despectivo, relacion\u00e1ndolo con el hebreo sor (toro), lo que se adapta bien al contexto, en el que Israel aparece como un toro recalcitrante y rebelde por estar bien cebado (engordaste, te cebaste, te henchiste, (v.16), que no admite el yugo que se le impone13. Israel ha abandonado a su Dios, su \u00fanico Salvador, y\u00e9ndose tras de dioses ajenos, a los que atribuye los bienes de que disfruta y ofreci\u00e9ndoles sacrificios con pr\u00e1cticas abominables14. Se han prostituido a los demonios o esp\u00edritus demon\u00edacos (heb. sedim)15, alusi\u00f3n a las divinidades fenicias y cananeas adoptadas por los hebreos. En los Salmos se alude a estas pr\u00e1cticas16, y Ezequiel refleja con toda crudeza la entrega de Israel al culto idol\u00e1trico: \u201cPero te envaneciste de tu hermosura, de tu nombradla, y te diste al vicio, ofreciendo tu desnudez a cuantos pasaban, entreg\u00e1ndote a ellos&#8230; Tomaste las espl\u00e9ndidas joyas que yo te hab\u00eda dado, mi plata y mi oro, y te hiciste simulacros de hombres, fornicando con ellos&#8230; Tambi\u00e9n el pan que yo te diera, la flor de harina de trigo, el aceite y la miel con que te manten\u00eda, se la ofreciste en ofrenda de suave olor.\u201d17 Israel, pues, se ha olvidado de su Roca (Yahv\u00e9), su fortaleza, que le dio existencia como naci\u00f3n, y ahora queda expuesta a la c\u00f3lera de su Dios, airado y celoso.<\/p>\n<p>Reacci\u00f3n Col\u00e9rica de Yahv\u00e9 contra Su Pueblo (19-25).<br \/>\n19\u201cY violo Yahv\u00e9, y se irrit\u00f3,<br \/>\nhastiado por sus hijos y sus hijas.<br \/>\n20Dijo: \u201cEsconder\u00e9 de ellos mi rostro,<br \/>\nver\u00e9 cu\u00e1l ser\u00e1 su fin,<br \/>\nporque es una generaci\u00f3n perversa,<br \/>\nhijos sin fidelidad alguna.21Ellos me han provocado con no-dioses,<br \/>\nme han irritado con vanidades;<br \/>\nyo los provocar\u00e9 a ellos con no-pueblo<br \/>\ny los irritar\u00e9 con gente insensata.<br \/>\n22Ya se ha encendido el fuego de mi ira,<br \/>\ny arder\u00e1 hasta lo profundo del \u201cseol,\u201d<br \/>\ny devorar\u00e1 la tierra con sus frutos<br \/>\ny abrasar\u00e1 los fundamentos de los montes.<br \/>\n23Amontonar\u00e9 sobre ellos males y m\u00e1s males,<br \/>\nlanzar\u00e9 contra ellos todas mis saetas.<br \/>\n24Los consumir\u00e1 el hambre y los devorar\u00e1 la fiebre<br \/>\ny la nauseabunda pestilencia.<br \/>\nMandar\u00e9 contra ellos los dientes de las fieras,<br \/>\ny el veneno de los reptiles que se arrastran por el polvo.<br \/>\n25A los que fuera est\u00e9n los matar\u00e1 la espada,<br \/>\ny a los de dentro, el espanto.<br \/>\nLo mismo a mancebos que a doncellas,<br \/>\nlo mismo al que mama que al encanecido.\u201d<\/p>\n<p>A la vista de tal conducta, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 Yahv\u00e9, el Dios de Israel, que le ha colmado de beneficios? Jerem\u00edas describe el estado de idolatr\u00eda general en Jud\u00e1: \u201cLos hijos amontonan la le\u00f1a, los padres la prenden fuego, y las mujeres amasan la harina para hacer tortas a la reina del cielo y libar a los dioses extra\u00f1os, para darme pesadumbre.\u201d Aun despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe, los jud\u00edos exilados en Egipto cre\u00edan que todo hab\u00eda sucedido por no haber ofrecido bastantes sacrificios y libaciones a la reina de los cielos, la diosa Astart\u00e918. El poeta deuteron\u00f3mico presenta a Yahv\u00e9 irritado por tan insensata conducta y hastiado de sus hijos e hijas, los que le pertenec\u00edan por haberlos liberado de Egipto y organizado como naci\u00f3n. Por esto ocultar\u00e1 su rostro (v.20), es decir, los privar\u00e1 de su protecci\u00f3n, neg\u00e1ndoles los beneficios y bendiciones temporales19. Lo que traer\u00e1 las peores consecuencias: ver\u00e9 cual ser\u00e1 su fin. Es el anuncio de la desaparici\u00f3n de Israel como pueblo en castigo de sus pecados, la cautividad. Puesto que Israel ha coqueteado con no-dioses, olvid\u00e1ndose del \u00fanico Dios verdadero, Yahv\u00e9 tomar\u00e1 como instrumento de su justicia a un no-pueblo, es decir, a un pueblo b\u00e1rbaro, a una horda salvaje, gente insensata, que le tratar\u00e1 despiadadamente. El poeta no concreta el nombre de ese pueblo opresor. En el siglo VII invadieron Palestina las hordas escitas20, y quiz\u00e1 se aluda aqu\u00ed a ellos. San Pablo aplica el texto a la vocaci\u00f3n de los gentiles, que ocupar\u00e1n el lugar de los jud\u00edos21.<br \/>\n\tLa c\u00f3lera divina actuar\u00e1 como fuego devastador, que afectar\u00e1 a todo el pa\u00eds y a todas las clases sociales. Las expresiones son hiperb\u00f3licas. La ira vengadora de Yahv\u00e9 llegar\u00e1 hasta las profundidades de la regi\u00f3n tenebrosa de los muertos, el seol, para perseguir al culpable. La tierra ser\u00e1 desolada con sus frutos, y las saetas de Yahv\u00e9 (las epidemias) sembrar\u00e1n la mortandad por doquier (v.23). El hambre, las fiebres y hasta las mismas fieras hambrientas har\u00e1n presa del pueblo despavorido, y, finalmente, el espectro de la guerra acabar\u00e1 con los supervivientes (v.26), sin distinci\u00f3n de edades ni clases sociales22.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9 no Aniquilar\u00e1 totalmente a Israel (26-33).<br \/>\n26\u201cYa hubiera dicho yo: Voy a exterminarlos del todo,<br \/>\nvoy a borrar de entre los hombres su memoria,<br \/>\n27si no hubiera sido por la arrogancia de los enemigos,<br \/>\nporque se envanecer\u00edan sus perseguidores<br \/>\ny dir\u00edan: Ha vencido nuestra mano,<br \/>\nno es Yahv\u00e9 quien ha hecho todo esto.<br \/>\n28Es gente sin consejo, no tienen conocimiento.<br \/>\n29Si fueran sabios, comprender\u00edan esto<br \/>\ny atender\u00edan a lo que les espera.<br \/>\n30\u00bfC\u00f3mo puede uno solo perseguir a mil,<br \/>\ny dos poner en fuga a diez mil,<br \/>\nsino porque su Roca se los vendi\u00f3<br \/>\ny Yahv\u00e9 los ha entregado?<br \/>\n31Porque no es como nuestra Roca la roca suya,<br \/>\nson jueces nuestros mismos enemigos23.<br \/>\n32De cierto, su vid es de la vid de Sodoma,<br \/>\nde los campos de Gomorra sus sarmientos,<br \/>\nsus uvas son uvas ponzo\u00f1osas,<br \/>\nsus racimos son racimos amargu\u00edsimos,<br \/>\n33Veneno de dragones es su vino,<br \/>\nveneno mortal de \u00e1spides.\u201d<\/p>\n<p>Un obst\u00e1culo se opuso a que Yahv\u00e9 pusiera en ejecuci\u00f3n todas las amenazas que inclu\u00edan la total devastaci\u00f3n del pa\u00eds: la conducta de los vencedores gentiles, instrumentos de su justicia, que habr\u00edan de creer arrogantemente que su victoria se deb\u00eda \u00fanicamente a su fuerza y no al poder punitivo de Yahv\u00e9 contra su pueblo. Cuando, en la peregrinaci\u00f3n del desierto, el pueblo desconfiaba de Yahv\u00e9, mereciendo as\u00ed el castigo de su exterminaci\u00f3n, Mois\u00e9s aplacaba a su Dios apelando a su nombre entre los gentiles; es decir, el exterminio de los israelitas arg\u00fcir\u00eda impotencia en el propio Yahv\u00e9. Era como despertar el amor propio de Yahv\u00e9 para que perdonara a su pueblo. Es lo que el poeta deuteronomista expresa aqu\u00ed: \u00bfQu\u00e9 pensar\u00edan los enemigos de Israel cuando se vieran vencedores de \u00e9l23. Sin duda que no atribuir\u00edan su victoria a la voluntad permisiva de Yahv\u00e9, que castigaba providencialmente a su pueblo (v.28). Por carecer del conocimiento de la providencia del verdadero Dios (v.26), no sab\u00edan interpretar rectamente la destrucci\u00f3n del pueblo protegido de Yahv\u00e9. Si fueran inteligentes y perspicaces, sabr\u00edan comprender los acontecimientos y atender\u00edan a lo que les espera, es decir, que su triunfo era ef\u00edmero y s\u00f3lo durar\u00eda mientras Yahv\u00e9 no cambiara sus designios punitivos sobre su pueblo por otros salvadores. Si hubieran considerado la desproporci\u00f3n de fuerzas en la lucha, habr\u00edan deducido que uno no puede perseguir a mil, ni dos poner en fuga a diez mil (\u03bd\u00b730). Si los israelitas, a pesar de ser mucho m\u00e1s numerosos, han sido vencidos por un reducido n\u00famero de atacantes, es porque su Roca (Yahv\u00e9, en otro tiempo castillo roquero y defensor de Israel) se los ha entregado. Los enemigos de Israel, si bien consideran las cosas, pueden ser jueces en la causa al considerar el poder de la roca de ellos (sus dioses) y la Roca omnipotente de Israel (v.31). En realidad, los enemigos de Israel no son mejores que \u00e9stos y no pueden dar m\u00e1s que frutos amargos, ya que su vid es de la vid de Sodoma, .de los campos de Gomorra sus sarmientos (v.32); es decir, su raza lleva g\u00e9rmenes de muerte como las ciudades malditas24, y por eso \u00e9l fruto d\u00e9 sus perversos designios es amargo y comparable al\u00b7cien \u00e1spides (v.33). Por tanto, a pesar de que son instrumentos de la justicia divina, tambi\u00e9n ellos ser\u00e1n castigados por sus cr\u00edmenes y prevaricaciones. Ha llegado la hora del castigo de Israel, pero no se har\u00e1 esperar la de ellos, para que no se enorgullezcan de sus victorias sobre el pueblo de Dios. Estas consideraciones teol\u00f3gicas son muy frecuentes en los escritos prof\u00e9ticos. Los enemigos de Israel son meros instrumentos de la justicia de Yahv\u00e9, de tal forma que por s\u00ed solos no podr\u00edan conseguir sus victorias contra el pueblo elegido, ya que, malditos y viciados en su ra\u00edz, no pueden sino dar frutos amargos de maldici\u00f3n. El hagi\u00f3grafo, pues, quiere poner en claro que, si Israel es pecador y merece el castigo, sus enemigos no son menos, y les espera tambi\u00e9n la hora de la justicia divina.<\/p>\n<p>Castigo de los Enemigos de Israel (34-43).<br \/>\n34\u201cAcaso no tengo yo esto guardado,<br \/>\nencerrado en mis archivos,<br \/>\n35para el d\u00eda de la venganza y la retribuci\u00f3n,<br \/>\npara el tiempo en que resbalar\u00e1n sus pies?<br \/>\nPues cerca est\u00e1 el d\u00eda de su perdici\u00f3n<br \/>\ny ya lo que les espera se aproxima.<br \/>\n36De cierto, Yahv\u00e9 har\u00e1 justicia a su pueblo<br \/>\ny tendr\u00e1 misericordia de sus siervos<br \/>\ncuando vea que desapareci\u00f3 ya su fuerza<br \/>\ny que no hay ya ni esclavo ni libre.<br \/>\n37Y dir\u00e1 entonces: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n ahora sus dioses,<br \/>\nla roca a que ellos se acog\u00edan;<br \/>\n38los que com\u00edan las grasas de sus v\u00edctimas<br \/>\ny beb\u00edan el vino de sus libaciones?<br \/>\nQue se levanten ahora y os socorran<br \/>\ny sean vuestros protectores.<br \/>\n39Ved, pues, que yo soy yo, yo solo,<br \/>\ny que no hay Dios alguno m\u00e1s que yo.<br \/>\nYo doy la vida, yo doy la muerte;<br \/>\nyo hiero, yo sano;<br \/>\nno hay nadie que se libre de mi mano.<br \/>\n40Ciertamente, yo alzo al cielo mi mano<br \/>\ny juro por mi eterna vida:<br \/>\n41Cuando yo afile el rayo de mi espada<br \/>\ny tome en mis manos el juicio,<br \/>\nyo retribuir\u00e9 con mi venganza a mis enemigos<br \/>\ny dar\u00e9 su merecido a los que me aborrecen.<br \/>\n42Emborrachar\u00e9 de sangre mis saetas,<br \/>\ny mi espada se hartar\u00e1 de carne;<br \/>\nde la sangre de los muertos y de los cautivos,<br \/>\nde las cabezas de los jefes enemigos.<br \/>\n43Regocijaos, gentes, por su pueblo,<br \/>\nporque ha sido vengada la sangre de sus siervos,<br \/>\nle ha vengado de sus enemigos<br \/>\ny har\u00e1 la expiaci\u00f3n de la tierra y de su pueblo.\u201d<\/p>\n<p>Yahv\u00e9 se sirve de las naciones gentiles como ministros de su justicia, pero \u00e9stas no se creen tales, y obran llevadas de sus malos instintos. Por eso la justicia divina tiene que venir sobre ellos cuando les llegue el d\u00eda. Yahv\u00e9 tiene en sus archivos los motivos de su condenaci\u00f3n, los cuales har\u00e1 p\u00fablicos el d\u00eda de la venganza, que no est\u00e1 lejos (v.35)25. Con esto Yahv\u00e9 dar\u00e1 satisfacci\u00f3n a Israel, pues no aparecer\u00eda la justicia, que da a cada uno seg\u00fan sus obras, si, castigando a su pueblo por sus iniquidades, dejara sin castigo a las naciones gentiles, que, adem\u00e1s de desconocer al Dios verdadero y adorar a los \u00eddolos, comet\u00edan grandes atropellos contra Israel, no como quien cumple un ministerio de justicia, sino como quien satisface sus ansias de dominaci\u00f3n y de bot\u00edn. Como el pensamiento de servir a Dios no entraba en los planes de estos pueblos, es natural que Dios castigue sus atropellos contra la justicia. Israel est\u00e1 a punto de desaparecer totalmente (desapareci\u00f3 ya su fuerza, y que no hay ya ni esclavo ni libre, v.36) bajo la mano exterminadora de sus enemigos, y por eso va a intervenir<\/p>\n<p>Yahv\u00e9 para Castigar a sus Opresores.<br \/>\n\tPero antes dirige una pregunta a Israel para que se haga cargo del origen de sus males: cuando lleg\u00f3 la hora del castigo, \u00bfdonde est\u00e1n los dioses, la roca a que se acog\u00edan? (v.37). Yahv\u00e9 quiere que saque lecci\u00f3n de los terribles acontecimientos y reconozca la inutilidad y vanidad de los \u00eddolos en que confiaba. De nada les han servido los numerosos sacrificios (las grasas de las v\u00edctimas&#8230;, el vino de las libaciones) ofrecidas a las divinidades de los gentiles (v.38). S\u00f3lo Yahv\u00e9 dirige los acontecimientos de la historia y s\u00f3lo El da la vida y la muerte (v.39)26.<br \/>\n\tPara asegurar que la venganza divina llegar\u00e1 sobre los opresores de Israel, Yahv\u00e9 jura por su eterna vida, levantando su mano al cielo, como hacen los hombres al poner al Dios del cielo por testigo27. La expresi\u00f3n es antropom\u00f3rfica y refleja vigorosamente la decidida actitud de Yahv\u00e9 en favor de su pueblo. Como un guerrero implacable afila la espada de su justicia para sembrar la mortandad entre los enemigos de Israel28. En su mano est\u00e1 el juicio, o decisi\u00f3n judicial sobre la suerte de \u00e9stos, que recibir\u00e1n su merecido (v.41). Y el poeta termina su anuncio de la intervenci\u00f3n justiciera de Yahv\u00e9 sobre los enemigos de Israel invitando a las gentes o naciones no israelitas a que se regocijen por haber sido vengada la sangre de sus siervos (v.43). Este acto justiciero de Yahv\u00e9 tiene el valor de una expiaci\u00f3n de la tierra y de su pueblo; es decir, un acto purificativo por todas las abominaciones y excesos que en la tierra de Yahv\u00e9 se han cometido29. En los escritos prof\u00e9ticos es frecuente presentar la liberaci\u00f3n de Israel de la cautividad babil\u00f3nica como la gran revelaci\u00f3n de Yahv\u00e9 a los gentiles, a los que se invita a unirse con el pueblo elegido para participar de los bienes mesi\u00e1nicos.<\/p>\n<p>Invitaci\u00f3n al Cumplimiento de la Ley (44-47).<br \/>\n44Vino Mois\u00e9s e hizo o\u00edr al pueblo todas las palabras de este c\u00e1ntico. Con \u00e9l estaba Josu\u00e9, hijo de Nun. 45Cuando hubo acabado de dirigir al pueblo estas palabras, 46a\u00f1adi\u00f3: \u201cMeted en vuestro coraz\u00f3n todas las palabras que hoy os he pronunciado y ense\u00f1\u00e1dselas a vuestros hijos para que escrupulosamente pongan por obra todas las palabras de esta Ley. 47Porque no es cosa indiferente para vosotros; es vuestra vida, y cumpli\u00e9ndolo prolongar\u00e9is vuestros d\u00edas sobre la tierra que vais a poseer pasando el Jord\u00e1n.\u201d<\/p>\n<p>Terminada la recitaci\u00f3n del c\u00e1ntico que el deuteronomista pone en boca del propio Mois\u00e9s, el gran legislador invita solemnemente al pueblo al cumplimiento puntual de las prescripciones de la Ley como medio de asegurar la prolongaci\u00f3n de la vida sobre la tierra (v.47). Las bendiciones terrenales de Yahv\u00e9 est\u00e1n supeditadas a la fidelidad a sus preceptos.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s Contempla la Tierra Prometida antes de morir (48-52).<br \/>\n48Aquel mismo d\u00eda habl\u00f3 Yahv\u00e9 a Mois\u00e9s, diciendo: 49\u201cSube a este monte de Abarim &#8211; el monte Nebo, en tierra de Moab, frente a Jeric\u00f3 &#8211; y contempla desde all\u00ed la tierra de Cana\u00e1n, que voy a dar en posesi\u00f3n a los hijos de Israel; 50y muere en ese monte que vas a subir y re\u00fanete con tu pueblo, como muri\u00f3 Aar\u00f3n, tu hermano, en el monte Hor y se reuni\u00f3 all\u00ed a los suyos; 51porque pecasteis contra m\u00ed en medio de los hijos de Israel, en las aguas de Merib\u00e1, en Cades, en el desierto de Sin, no santificando mi nombre en medio de los hijos de Israel. 52T\u00fa ver\u00e1s ante ti la tierra, pero no entrar\u00e1s en esa tierra que voy a dar a los hijos de Israel.\u201d<\/p>\n<p>El c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, que anuncia la prevaricaci\u00f3n de Israel y su duro castigo, a tenor de los vaticinios y amenazas consignados, viene a ser una confirmaci\u00f3n de la sentencia del Ap\u00f3stol de que las promesas de Dios son sin arrepentimiento30. Sabe a qui\u00e9n las hace, y no le sorprende la infidelidad de su pueblo para que cambie de parecer. No por los m\u00e9ritos de Israel, sino por su misericordia, por amor a su nombre, hace esas promesas y no las cambia. Mois\u00e9s sab\u00eda que Yahv\u00e9 habr\u00eda de cumplir sus promesas a pesar de las prevaricaciones reiteradas pasadas y futuras de Israel, y por indicaci\u00f3n divina subi\u00f3 al monte Nebo para contemplar el panorama de la tierra de promisi\u00f3n. Desde su cima (el actual dgebel Neba, de 835 metros de altura) domina el valle del Jord\u00e1n y gran parte de la tierra de Cana\u00e1n31. El libertador de Israel tuvo que contentarse con este espect\u00e1culo, sin poder pisar la tierra prometida en castigo de un misterioso pecado de desconfianza cometido en Cades. Como Aar\u00f3n hab\u00eda dejado de existir misteriosamente sobre el monte Hor, aislado del pueblo, Mois\u00e9s morir\u00e1 en el monte Nebo a la vista de la tierra de las promesas. As\u00ed el esquema de la historia del gran profeta de Israel queda perfectamente enmarcado, dentro de los designios divinos, sobre el creador de la teocracia hebrea. El hagi\u00f3grafo, pues, destaca su misi\u00f3n providencial conforme a la panor\u00e1mica teol\u00f3gica de su narraci\u00f3n: el cometido de Mois\u00e9s como libertador y conductor de su pueblo hacia la tierra de las promesas hechas a los patriarcas queda completamente cumplido, y as\u00ed se cierra solemnemente el ciclo de su vida al final de la peregrinaci\u00f3n por el desierto, para dejar el paso al que iba a ser el denodado conquistador de Cana\u00e1n, Josu\u00e9, el cual tambi\u00e9n cumplir\u00e1 su ciclo hist\u00f3rico en conformidad con los designios divinos.<\/p>\n<p>  1 Cf. Isa 1:2; Miq 1:2; Sal 1:4. &#8211; 2 Cf. San Jer\u00f3nimo: PL 22,55s. &#8211; 3 Exo 19:6. &#8211; 4 Isa 1:3s. &#8211; 5 Mal 1:6. &#8211; 6 Cf. Heb 10:1s. &#8211; 7 Hec 17:26. &#8211; 8 G\u00e9n 6:1s. &#8211;  9 Los LXX en el v.8, en vez de hijos de Israel del TM, leen \u00e1ngeles de Dios. Interpretando el pasaje conforme a Dan 10:13; Dan 10:20-21; Dan 12:1 y Eco 17:17, se aludir\u00eda a los \u00e1ngeles custodios de los pueblos. Pero el Pentateuco samaritano y la Peshitta leen hijos de Israel. Luego la versi\u00f3n de los LXX parece una correcci\u00f3n conforme a concepciones angeol\u00f3gicas posteriores. &#8211; 10 V\u00e9ase el mismo tema en Eze 16:3. &#8211; 11 Eze 16:125. &#8211; 12 De la ra\u00edz hebrea y asar (ser recto). Aparece el mismo t\u00e9rmino en la bendici\u00f3n de Mois\u00e9s (Deu 33:5; Deu 33:26). &#8211; 13 As\u00ed la Bib. de J\u00e9r. &#8211; 14 Cf. Isa 43:12; Jer 2:25; Jer 3:13. &#8211; 15 En asiro-babil\u00f3nico, la palabra sedu designa un genio divino bienhechor. Cf. P. Dhorme, La religi\u00f3n assyro-babylonienne 47. &#8211; 16 Cf. Sal 106. &#8211; 17 Eze 16:14-19. &#8211;  18 Jer 44:155. &#8211;  19 Cf. Isa 54:8; Sal 27:9; Sal 30:8. &#8211; 20 Cf. Jer 5:15-17. &#8211;  21 Cf. Rom 10:19. &#8211; 22 Cf. Jer 9:20; Lam 1:20; Eze 7:15. &#8211;  23 Los LXX leen insensatos en vez de jueces del TM. &#8211;  24 Cf. G\u00e9n c.19. &#8211; 25 Cf. Ose 13:12, &#8211; 26 Cf. 15:41-4; 43:10-13; 48:12. &#8211; 27 Cf. Gen 22:16. &#8211;  28 Cf. Jer 50:25; Sal 7:13s; Isa 27:1; Isa 34:5s; Isa 66:16. &#8211; 29 Los LXX terminan con una amplificaci\u00f3n oratoria de tipo salm\u00f3dico: \u201cAlegraos, cielos, con \u00e9l y que todos los hijos se prosternen ante \u00e9l. Alegraos, naciones, con su pueblo y que todos los \u00e1ngeles del cielo se fortalezcan en \u00e9l. Porque la sangre de sus hijos ha sido vengada. El se vengar\u00e1 y har\u00e1 justicia de sus enemigos y castigar\u00e1 a los que le odian, y el Se\u00f1or purificar\u00e1 el pa\u00eds de su pueblo.\u201d &#8211;  30 Rom 11:29. &#8211; 31 V\u00e9ase Abel, G\u00e9og. I 379-381<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Eschuchad, cielos \u2026 oiga la tierra.<\/b> Toda la creaci\u00f3n fue llamada para que fuera una audiencia para o\u00edr el mensaje a Israel como en el <span class='bible'>Deu 30:19<\/span> porque la verdad que Mois\u00e9s estaba a punto de proclamar ten\u00eda que ver con el universo entero. Ese era el caso porque involucraba el honor de Dios el Creador tan menospreciado por pecadores, la justificaci\u00f3n de Dios tan justo en todos sus caminos, y la manifestaci\u00f3n en el cielo y la tierra del juicio y salvaci\u00f3n de Dios (v. <span class='bible'>Deu 32:43<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta canci\u00f3n prof\u00e9tica, po\u00e9tica tiene como su tema central la apostas\u00eda de Israel, la cual trae el juicio seguro por parte de Dios. La canci\u00f3n comienza con una corta introducci\u00f3n enfatizando al Dios estable y a la naci\u00f3n inestable (vv. <span class='bible'>Deu 32:1-6<\/span>). La canci\u00f3n describe la elecci\u00f3n de Israel por parte de Dios (vv. <span class='bible'>Deu 32:8-9<\/span>) y su cuidado de ellos desde el tiempo en el desierto (vv. <span class='bible'>Deu 32:10-12<\/span>) hasta su posesi\u00f3n y el momento en el que comenzaron a disfrutar de las bendiciones en la tierra (vv. <span class='bible'>Deu 32:13-14<\/span>). No obstante, el rechazo por parte de Israel de la bondad de Dios y su apostas\u00eda (vv. <span class='bible'>Deu 32:15-18<\/span>) traer\u00eda el derramamiento futuro de la ira de Dios sobre su pueblo (vv. <span class='bible'>Deu 32:19-27<\/span>) y la ceguera persistente por parte de Israel frente a la ira de Dios (vv. <span class='bible'>Deu 32:28-33<\/span>). Finalmente, la venganza de Dios despojar\u00eda a Israel de todo poder y volver\u00eda a la naci\u00f3n de la idolatr\u00eda (vv. <span class='bible'>Deu 32:34-38<\/span>). Despu\u00e9s Dios traer\u00eda su juicio sobre las naciones, tanto sus enemigos como los de Israel (vv. <span class='bible'>Deu 32:39-42<\/span>). La canci\u00f3n termina con un llamado a las naciones para regocijarse con Israel porque Dios castigar\u00eda a sus enemigos y sanar\u00eda espiritualmente tanto a Israel como a su tierra (v. <span class='bible'>Deu 32:43<\/span>). <span class='bible'>Eze 16:1-63<\/span> debe ser estudiado como una comparaci\u00f3n de este cap\u00edtulo. Recita asuntos similares en palabras v\u00edvidas y pintorescas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Dos temas dominan los \u00faltimos cuatro cap\u00edtulos de Deuteronomio: 1) la muerte de Mois\u00e9s (<span class='bible'>Deu 31:1-2<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:14<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:16<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:26-29<\/span>; <span class='bible'>Deu 32:48-52<\/span>; <span class='bible'>Deu 33:1<\/span>; <span class='bible'>Deu 34:1-8<\/span>; <span class='bible'>Deu 34:10-12<\/span>) y 2) la sucesi\u00f3n de Josu\u00e9 (<span class='bible'>Deu 31:1-8<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:14<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:23<\/span>; <span class='bible'>Deu 32:44<\/span>; <span class='bible'>Deu 34:9<\/span>). Estos cap\u00edtulos finales est\u00e1n centrados alrededor de dos discursos m\u00e1s de Mois\u00e9s: 1) la Canci\u00f3n de Mois\u00e9s (<span class='bible'>Deu 32:1-43<\/span>), y 2) las Bendiciones de Mois\u00e9s (<span class='bible'>Deu 33:1-29<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>32.1ss Mois\u00e9s no s\u00f3lo era un gran profeta, sino que adem\u00e1s era un director del canto. Despu\u00e9s de tres sermones, transform\u00f3 su mensaje en canto. En ocasiones, recitar algo de una manera diferente lo hace m\u00e1s f\u00e1cil de recordar. Esta canci\u00f3n es una breve historia de Israel. Les recordaba los errores, los preven\u00eda de volver a caer en ellos y les ofrec\u00eda la esperanza que s\u00f3lo se puede encontrar al confiar en Dios.32.10 Los israelitas no ten\u00edan excusa para abandonar a Dios. El los hab\u00eda protegido como un pastor bondadoso. Los hab\u00eda guardado como una persona protege la pupila (la ni\u00f1a) de su ojo. Hab\u00eda sido el protector que los rodeaba, como una mam\u00e1 \u00e1guila que protege a sus pichones. S\u00f3lo el Se\u00f1or los hab\u00eda guiado. Y s\u00f3lo el Se\u00f1or nos gu\u00eda a nosotros. Recordemos que debemos confiar en El.32.46, 47 Mois\u00e9s inst\u00f3 al pueblo a que meditara la Palabra de Dios y la ense\u00f1ara a sus hijos. Puede colocar la Biblia en su estante de libros y dejar que se empolve, o puede hacerla parte vital de su vida al dedicar regularmente un tiempo para estudiarla. Cuando usted descubra la sabidur\u00eda del mensaje de Dios, querr\u00e1 aplicarlo a su vida y transmitirlo a su familia y a los dem\u00e1s. La Biblia no es s\u00f3lo una buena lectura, es ayuda real para la vida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1648 Deu 4:26; Deu 30:19<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[o] Ese c\u00e1ntico de Mois\u00e9s quiere recordarle a Israel su vocaci\u00f3n, sus culpas, las promesas de Dios que se cumplir\u00e1n el d\u00eda en que encuentre el camino de la fidelidad.     1. Ese c\u00e1ntico se presenta como un requisitorio; Mois\u00e9s toma como testigo al universo, como lo hacen otros textos (Dt 30,19; Job 20,27; Sal 50,1 y 6).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Este c\u00e1ntico, compendio de la ley, se cumple en todos los tiempos.[5] Con el culto de los \u00eddolos, se hicieron indignos del t\u00edtulo de Hijos de Dios.[21] Estas palabras anuncian la vocaci\u00f3n del pueblo gentil a la Iglesia. Rom 10, 19.[22] Parece una profec\u00eda de las calamidades que sufrieron los jud\u00edos a manos de los caldeos y los romanos. Es una figura de los castigos de todos los r\u00e9probos antes y despu\u00e9s del Juicio Final. 2 Pe 3, 10-12.[30] Jdt 5, 18.[32] Como si mi pueblo no descendiera de los patriarcas Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob;  y como si debiera su origen a los hijos de Sodoma y de Gomorra, as\u00ed ha seguido las costumbres corrompidas de estos pueblos. Is 1, 10.[40] Jura el Se\u00f1or por s\u00ed mismo, pues no hay alguien mayor que \u00e9l por quien pueda jurar. Hebr 6, 13.[43] Llen\u00e1ndola de bendiciones. Rom 15, 10.[50] Num 20, 26; 27, 12.[51] Num 20, 12; 27, 14.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPrestad atenci\u00f3n, oh cielos, y hablar\u00e9; escuche la tierra los dichos de mi boca. Deu 4:26; Deu 30:19; Deu 31:28; Sal 49:1; Isa 1:2; Jer 2:12; Jer 6:19; Jer 22:29. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico El c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, el cual revela y manifiesta a Dios, Deu 32:1-45. Les exhorta a poner sus corazones &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-321-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Deuteronomio 32:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}