{"id":6466,"date":"2022-06-19T11:36:29","date_gmt":"2022-06-19T16:36:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-341-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T11:36:29","modified_gmt":"2022-06-19T16:36:29","slug":"comentario-de-deuteronomio-341-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-341-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Deuteronomio 34:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces subi\u00f3 Mois\u00e9s de la llanura de Moab al monte Nebo, en la cumbre del Pisga, que est\u00e1 frente a Jeric\u00f3. Y Jehovah le mostr\u00f3 toda la tierra: desde Galaad hasta Dan,<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>al monte Nebo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 32:49<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 27:12<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 33:47<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>a la cumbre de Pisga.<\/i><\/b> <span class='bible'>N\u00fam 21:20<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y le mostr\u00f3 Jehov\u00e1.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 34:4<\/span>; <span class='bible'>Deu 3:27<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 32:33-40<\/span>; <span class='bible'>Eze 40:2<\/span>; <span class='bible'>Apo 21:10<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>toda la tierra de Galaad hasta Dan.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 14:14<\/span>; <span class='bible'>Jos 19:47<\/span>; <span class='bible'>Jue 18:29<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Mois\u00e9s observa la tierra desde el monte Nebo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 34:1-4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Muere all\u00ed,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 34:5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su entierro,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 34:6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su edad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 34:7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Treinta d\u00edas de luto,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 34:8<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Josu\u00e9 le sucede,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 34:9<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Mois\u00e9s es alabado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 34:10-12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Moab<\/b>\u00a0era donde Mois\u00e9s dio a Israel una explicaci\u00f3n de la Ley (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Deu 1:5<\/span><\/span>) y junto con ellos concert\u00f3 la ceremonia de renovaci\u00f3n del pacto (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Deu 29:1-28<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Jeric\u00f3<\/b>\u00a0era la primera ciudad conquistada en Cana\u00e1n.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>y el Se\u00f1or le mostr\u00f3:<\/b>\u00a0Aunque todav\u00eda estaba en Moab, Dios le permiti\u00f3 a Mois\u00e9s ver de cerca la tierra. \u00a1Qu\u00e9 triste que sus pies no pudieran caminar donde sus ojos bailaban!\u00a0<b>Dan<\/b>\u00a0era el territorio que quedaba bajo el Monte Hem\u00f3n que m\u00e1s tarde fue conquistado por la tribu de Dan (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 18:1-31<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>SUBI\u00d3 MOIS\u00c9S<\/b>. Los que han llevado su vida en comuni\u00f3n con Dios no temen la muerte. Debido a su confianza en Dios, ellos pueden incluso esperar la muerte con paz y alegr\u00eda (cf. <span class=\"bible\">Luc 2:29<\/span>; <span class=\"bible\">Flp 1:23<\/span>). Al igual que a Mois\u00e9s, se les ha dado s\u00f3lo una vislumbre de la tierra prometida (vv. <span class=\"bible\">Deu 34:1-4<\/span>); s\u00f3lo despu\u00e9s de la muerte heredan ellos la \u00abciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios\u00bb (<span class=\"bible\">Heb 11:10<\/span>; v\u00e9ase <span class=\"bible\">Flp 1:21<\/span>, nota).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>34. Muerte y Sepultura de Mois\u00e9s.<br \/>\n 1Subi\u00f3 Mois\u00e9s desde los llanos de Moab al monte Nebo, a la cima del Fasga, que est\u00e1 frente a Jeric\u00f3; y Yahv\u00e9 le mostr\u00f3 la tierra toda, desde Galaad hasta Dan; 2todo Neftal\u00ed, la tierra de Efra\u00edm con Manas\u00e9s, toda la tierra de Jud\u00e1 hasta el mar occidental, 3el Negueb y todo el campo de Jeric\u00f3, la ciudad de las palmas hasta Segor; 4y le dijo Yahv\u00e9: \u201cAh\u00ed tienes la tierra que jur\u00e9 dar a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia se la dar\u00e9; te la hago ver con tus ojos, pero no entrar\u00e1s en ella.\u201d Mois\u00e9s, el siervo de Dios, 5muri\u00f3 en la tierra de Moab, conforme a la voluntad de Yahv\u00e9. 6El le enterr\u00f3 en el valle, en la tierra de Moab, frente a Bet-Fogor, y nadie hasta hoy conoce su sepulcro. 7Ten\u00eda, cuando muri\u00f3, ciento veinte a\u00f1os, y ni se hab\u00edan debilitado sus ojos ni se hab\u00eda mustiado su vigor. 8Los hijos de Israel lloraron a Mois\u00e9s en los llanos de Moab durante treinta d\u00edas, cumpli\u00e9ndose los d\u00edas de llanto por el duelo de Mois\u00e9s. 9Josu\u00e9, hijo de Nun, estaba lleno del esp\u00edritu de sabidur\u00eda, pues hab\u00eda puesto Mois\u00e9s sus manos sobre \u00e9l. Los hijos de Israel le obedecieron, como Yahv\u00e9 se lo hab\u00eda mandado a Mois\u00e9s. 10No ha vuelto a surgir en Israel profeta semejante a Mois\u00e9s, con quien cara a cara tratase Yahv\u00e9; 11ni en cuanto a las maravillas y portentos que Yahv\u00e9 le mand\u00f3 hacer en la tierra de Egipto contra el fara\u00f3n y contra todos sus servidores y todo su territorio, 12ni en cuanto a su mano poderosa y a tantos terribles prodigios como hizo a los ojos de todo Israel.<\/p>\n<p>Este cap\u00edtulo es la continuaci\u00f3n Deu 32:48-52. Seg\u00fan la orden recibida, el profeta sube a la cima del Fasga, en el monte Nebo, desde la cual Yahv\u00e9 le muestra los confines de la tierra prometida. Las regiones enumeradas no pueden alcanzarse todas con la vista desde la cima del Nebo, pues muchas est\u00e1n ocultas por la cordillera de monta\u00f1as que atraviesa de norte a sur la tierra de Cana\u00e1n, pero el deuteronomista aprovecha la ocasi\u00f3n para describir los confines geogr\u00e1ficos de la tierra prometida. El autor sagrado idealiza la historia, y as\u00ed nos presenta al propio Dios enterrando a Mois\u00e9s en un lugar secreto, desconocido en los tiempos de la redacci\u00f3n del libro (v.6)1. Todo esto nos indica que no hemos de tomar al pie de la letra la escenificaci\u00f3n de estos relatos, los cuales han de ser tomados e interpretados a la luz de sus ense\u00f1anzas teol\u00f3gicas; es decir, el hagi\u00f3grafo quiere resaltar, con sus descripciones coloristas, la especial\u00edsima providencia de Yahv\u00e9 y la gran veneraci\u00f3n que sent\u00eda por el profeta excepcional, creador de la teocracia hebrea: Mois\u00e9s. Para resaltar ante las generaciones su particular\u00edsima amistad con Dios, conven\u00eda rodear su muerte de misterio y solemnidad, como hab\u00eda ocurrido con la del primer sumo sacerdote Aar\u00f3n. Es una muerte digna (dentro del esquema teol\u00f3gico de la narraci\u00f3n del deuteronomista) del mayor de los profetas de Israel2.<br \/>\n\tLa vida del profeta est\u00e1 dividida en tres per\u00edodos de cuarenta a\u00f1os: en la corte del fara\u00f3n, en el desierto de Madi\u00e1n antes de la vocaci\u00f3n como libertador de su pueblo y, finalmente, en la peregrinaci\u00f3n camino de la tierra prometida3. El panorama de su vida se enmarca, pues, dentro de unos designios especial\u00edsimos de Yahv\u00e9, desde su hallazgo en las aguas del Nilo hasta su muerte en el monte Nebo a la vista de la tierra prometida. En su trayectoria no ha hecho sino cumplir la voluntad de Yahv\u00e9 (v.5). Su misma muerte no es por agotamiento de la senectud (a pesar de sus ciento veinte a\u00f1os), sino para dar cumplimiento a los designios divinos que falleciera a la vista de la tierra prometida sin poder poner el pie en ella. Por eso insiste el deuteronomista en que no se hab\u00edan debilitado sus ojos ni se hab\u00eda mustiado su vigor (v.7). El esquema teol\u00f3gico de su vida es claro: su ciclo de caudillo de Israel hab\u00eda terminado, y el hagi\u00f3grafo nos presenta a su sucesor Josu\u00e9 como el continuador de su obra. Hab\u00eda heredado de Mois\u00e9s el esp\u00edritu de sabidur\u00eda o de sagacidad prudencial para dirigir a su pueblo en la nueva etapa de la violenta conquista; pero, adem\u00e1s, ten\u00eda un temperamento arrojado y b\u00e9lico, m\u00e1s en consonancia con las exigencias militares de la nueva etapa de la ocupaci\u00f3n de Cana\u00e1n4.<br \/>\n\tEl elogio del deuteronomista, que puede servir de epitafio al sepulcro del profeta (no ha vuelto a surgir en Israel profeta semejante a Mois\u00e9s, con quien cara a cara tratase Yahv\u00e9, v.10), encuentra su eco en el Eclesi\u00e1stico: \u201cAmado de Dios y de los hombres, cuya memoria vive en bendici\u00f3n, le hizo (Dios) en la gloria semejante a los santos (\u00e1ngeles) y le engrandeci\u00f3, haci\u00e9ndole espanto de los enemigos. Con sus palabras hizo cesar los vanos prodigios (de los magos de Egipto) y le honr\u00f3 en presencia de los reyes (del fara\u00f3n). Le dio preceptos para su pueblo y le otorg\u00f3 contemplar su gloria (en el Sina\u00ed). Por su fe y mansedumbre le escogi\u00f3 entre toda carne; le hizo o\u00edr su voz y le introdujo en la nube (teofan\u00eda del Sina\u00ed). Cara a cara le dio sus preceptos, la Ley de vida y de sabidur\u00eda para ense\u00f1ar a Jacob su alianza y sus juicios a Israel.\u201d5 La gran figura del libertador de Israel hab\u00eda quedado como el prototipo del amigo de Dios, y su muerte permanece casi envuelta en el misterio, como correspond\u00eda a su aureola de confidente de Yahv\u00e9.. La frase del deuteronomista (nadie hasta hoy conoce su sepulcro, v.6) refleja una \u00e9poca tard\u00eda de composici\u00f3n de la narraci\u00f3n, cuando Mois\u00e9s hab\u00eda sido idealizado, despu\u00e9s de siglos, en la \u00e9pica religiosa popular.<\/p>\n<p>  1 Los LXX tratan de atenuar el sentido, y traducen en plural: \u201csepultaron a Mois\u00e9s.\u201d.. &#8211;  2 Cf. Tom\u00e1s de Aquino, Sum. Theol. 2-2 q.174 3.4. &#8211;  3 Cf. Exo 7:7; Num 33:39; Deu 31:2. &#8211; 4 Cf. Num 27:15-23. &#8211; 5 Eco 45:1-5.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Pisga.<\/b> La cordillera de la cual el Monte Nebo era el punto m\u00e1s alto.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>le mostr\u00f3 Jehov\u00e1.<\/b> Desde la cima de la monta\u00f1a, se le permiti\u00f3 a Mois\u00e9s ver el panorama de la tierra que el Se\u00f1or le hab\u00eda prometido dar (la tierra de Cana\u00e1n) a los patriarcas y su simiente en <span class='bible'>G\u00e9n 12:7<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 13:15<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 15:18-21<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 26:4<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 28:13-14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Dos temas dominan los \u00faltimos cuatro cap\u00edtulos de Deuteronomio: 1) la muerte de Mois\u00e9s (<span class='bible'>Deu 31:1-2<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:14<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:16<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:26-29<\/span>; <span class='bible'>Deu 32:48-52<\/span>; <span class='bible'>Deu 33:1<\/span>; <span class='bible'>Deu 34:1-8<\/span>; <span class='bible'>Deu 34:10-12<\/span>) y 2) la sucesi\u00f3n de Josu\u00e9 (<span class='bible'>Deu 31:1-8<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:14<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:23<\/span>; <span class='bible'>Deu 32:44<\/span>; <span class='bible'>Deu 34:9<\/span>). Estos cap\u00edtulos finales est\u00e1n centrados alrededor de dos discursos m\u00e1s de Mois\u00e9s: 1) la Canci\u00f3n de Mois\u00e9s (<span class='bible'>Deu 32:1-43<\/span>), y 2) las Bendiciones de Mois\u00e9s (<span class='bible'>Deu 33:1-29<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La espera de y registro de la muerte de Mois\u00e9s (<span class='bible'>Deu 32:48<\/span> &#8211; <span class='bible'>Deu 34:12<\/span>) hace un par\u00e9ntesis de la bendici\u00f3n de Mois\u00e9s dada a Israel antes de su muerte. Esta unidad literaria fue compuesta y a\u00f1adida al texto despu\u00e9s de la muerte de Mois\u00e9s.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Deu 34:1-12<\/span> : Este relato es continuaci\u00f3n de <span class='bible'>Deu 32:48-52<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Galaad:<\/b><\/i> Regi\u00f3n al este del Jord\u00e1n, en su cuenca media.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 hasta Dan:<\/b><\/i> En el extremo norte de Cana\u00e1n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Muerte de Mois\u00e9s<\/p>\n<p>En obediencia al mandato de Dios (32:48-52), Mois\u00e9s subi\u00f3 de las planicies de Moab a la cumbre del monte Nebo, y vio el panorama de la tierra que se extend\u00eda delante de \u00e9l. Desde mucho antes \u00e9l ya sab\u00eda -tal como se observa desde el principio del libro (1:37)- que no pondr\u00eda un pie sobre ella. Sin embargo, Dios le permiti\u00f3 ver la culminaci\u00f3n del trabajo de toda su vida. Ni siquiera debemos intentar pensar que Mois\u00e9s vio literalmente todo el territorio, desde Dan en la parte m\u00e1s al norte hasta el Mediterr\u00e1neo en el occidente, y hasta el N\u00e9guev, o los desiertos al sur. Sin embargo, se da toda la extensi\u00f3n del territorio a fin de afirmar que lo que \u00e9l vio era realmente lo que Dios hab\u00eda prometido. Las acciones de Dios estaban verdaderamente apegadas a su palabra. El momento hab\u00eda llegado para <\/p>\n<p>que la antigua promesa a Abraham se cumpliera (v. 4;  cf. G\u00e9n. 12:1; 15:7).<\/p>\n<p>La experiencia de Mois\u00e9s en este momento es bastante conmovedora e intensa como para intentar expresarla de manera adecuada. El relato de esta experiencia, y de la muerte de Mois\u00e9s que viene a continuaci\u00f3n (vv. 5-8), es apropiado, sin ninguna elaboraci\u00f3n o sentimentalismo. La limitaci\u00f3n de comentarios es la manera m\u00e1s adecuada de mostrar el \u00faltimo respeto a una de las grandes figuras b\u00edblicas. La muerte de Mois\u00e9s no fue una tragedia. Esto es obvio en base a la nota en cuanto a su vigor y avanzada edad (v. 7), y de su epitafio (vv. 10-12). Su vida fue vivida delante de Dios, en obediencia a \u00e9l y en compa\u00f1erismo con \u00e9l. De hecho, no hubo, ni antes ni despu\u00e9s de \u00e9l, nadie como Mois\u00e9s -ya fuera como profeta o un poderoso l\u00edder- hasta la venida de uno que era \u201cm\u00e1s que un profeta\u201d, Cristo Jes\u00fas. El \u00faltimo tributo a Mois\u00e9s fue que \u00e9l anduvo en pos de Dios fielmente hasta el fin de su vida.<\/p>\n<p>Pero Israel no fue dejado sin ayuda. Su verdadera fuente de fortaleza estaba en Dios, no en ninguna figura humana. En la vida real deben haber sucesiones; es muy peligroso el identificarse en demas\u00eda con las personas en puestos de liderazgo. Israel continu\u00f3 teniendo las palabras que el Se\u00f1or hab\u00eda pronunciado por medio de Mois\u00e9s. Y ahora contaba con un nuevo y digno l\u00edder, Josu\u00e9 (v. 9), sobre quien cay\u00f3 la responsabilidad de guiar al pueblo en la siguiente etapa de su peregrinaje y su relaci\u00f3n \u00edntima con Dios.<\/p>\n<p>Gordon McConville<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>34.4, 10 Mois\u00e9s es la \u00fanica persona que alguna vez ha hablado con Dios cara a cara (Exo 33:11; Num 12:8). Fue proclamado el profeta m\u00e1s grande de Israel. Aun as\u00ed, a este gran hombre no se le permiti\u00f3 entrar a la tierra prometida, porque desobedeci\u00f3 a Dios (Num 20:12). No importa cu\u00e1n buenos seamos, o cu\u00e1nto hayamos hecho por Dios, a veces lo desobedecemos. El resultado de nuestra desobediencia ser\u00e1 la disciplina. Dios disciplin\u00f3 a Mois\u00e9s severamente, y aun as\u00ed lo llamaba su amigo. Cuando usted experimente el escozor de la disciplina de Dios, haga lo que hizo Mois\u00e9s. Vu\u00e9lvase a Dios con amor y comprensi\u00f3n, con el deseo de ser mejor. No se aparte enojado, avergonzado ni resentido. En su lugar, vu\u00e9lvase a Dios con amor, apertura y un deseo de mejorar.34.10-12 Mois\u00e9s, el hombre que no quer\u00eda ser enviado a Egipto porque era \u00abtardo en el habla\u00bb (Exo 4:10), pronunci\u00f3 para Israel los tres discursos que dieron forma al libro de Deuteronomio. Dios le dio el poder de desarrollarse en un l\u00edder nacional y en un orador poderoso despu\u00e9s de haber sido un pastor tartamudo. Su valent\u00eda, humildad y sabidur\u00eda transformaron a los esclavos hebreos en una naci\u00f3n. Pero Mois\u00e9s era una persona que no permiti\u00f3 que el \u00e9xito se le subiera a la cabeza. Al final, Dios sigui\u00f3 siendo el mejor amigo de Mois\u00e9s. Su amor, respeto y admiraci\u00f3n por Dios fue creciendo diariamente a lo largo de su vida. Mois\u00e9s sab\u00eda que no era su propia grandeza lo que lo hab\u00eda vuelto exitoso; era la grandeza del Dios todopoderoso en el que hab\u00eda confiado. Hubo muchos profetas grandes y poderosos durante la \u00e9poca de los reyes. Pero pasar\u00edan m\u00e1s de mil a\u00f1os antes que apareciera uno m\u00e1s grande que Mois\u00e9s: Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1891 N\u00fam 27:12; Deu 32:49<\/p>\n<p>b 1892 N\u00fam 21:20; Deu 3:27<\/p>\n<p>c 1893 N\u00fam 36:13<\/p>\n<p>d 1894 Jos 19:47; Jue 18:29<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> subi\u00f3 Mois\u00e9s&#8230;al monte Nebo.  Una vez terminada la ceremonia de renovaci\u00f3n y de dar la bendici\u00f3n, Mois\u00e9s sube al monte Nebo como Dios le hab\u00eda mandado (3:27; 32:49). Los \u00faltimos d\u00edas de Mois\u00e9s se relatan en otros lugares (3:23\u2013 28; 32:48\u2013 52; Nm 27:12\u2013 14). Las llanuras de Moab son las llanuras al este del valle del Jord\u00e1n, y directamente al norte del Mar Muerto (1:1\u2013 5). Tradicionalmente se ha identificado Nebo con Jebel en-Neba de unos 792 m de altura. Sin embargo, la identificaci\u00f3n es a\u00fan incierta. Pisga puede ser otro nombre para Nebo o Pisgah en la sierra central, de la cual Nebo es el punto m\u00e1s alto. Desde este monte, la vista hacia el norte y el oeste es magn\u00edfica. <\/p>\n<p><p> le mostr\u00f3 toda la tierra.  La enumeraci\u00f3n en los vers. 1a\u2013 3 va en sentido contrario al de las agujas del reloj, de norte a sur. El mar Occidental es el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Deuteronomio termina con la muerte de Mois\u00e9s y el cambio del mando a Josu\u00e9.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Pisga<\/i><\/b>. V\u00e9ase nota en <span class='bible'>N\u00fam 23:14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *Dt 3:27    *Num 22:1<\/p>\n<p>[.] El libro concluye con la muerte de Mois\u00e9s. Hay algo grandioso en este fin solitario del jefe y fundador de Israel que Dios hab\u00eda apartado, de alguna manera, de sus hermanos, al confiarle sus secretos y darle su propia autoridad. Mois\u00e9s ha tenido que sobrellevar solo ante Dios la responsabilidad y la carga de Israel, hasta identificarse con \u00e9l.   No ha vuelto a surgir en Israel profeta semejante a Mois\u00e9s (10). Toda la fe nuestra se afirma en la revelaci\u00f3n del Dios \u00fanico a Mois\u00e9s y la elecci\u00f3n de Israel bajo su patrocinio. Pero no por eso se ha cerrado la revelaci\u00f3n. Israel sabe que no ha vuelto a surgir un profeta como Mois\u00e9s, pero se sigue esperando un profeta semejante a \u00e9l (18,18). O sea, que la fe no se encierra en la fidelidad a un libro, sino que el pueblo de Dios sigue descubriendo los caminos de Dios. Los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas reconocieron en \u00e9l al Profeta esperado, pero tambi\u00e9n nosotros seguimos de cara al porvenir pues nuestra fe se arraiga en el sentir de la Iglesia y, con ella, descubrimos permanentemente la ense\u00f1anza del Esp\u00edritu.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] San Jer\u00f3nimo dice que Esdras a\u00f1adi\u00f3 todo lo que sigue del cap\u00edtulo y otros creen que fue Josu\u00e9.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces subi\u00f3 Mois\u00e9s de la llanura de Moab al monte Nebo, en la cumbre del Pisga, que est\u00e1 frente a Jeric\u00f3. Y Jehovah le mostr\u00f3 toda la tierra: desde Galaad hasta Dan, al monte Nebo. Deu 32:49; N\u00fam 27:12; N\u00fam 33:47. a la cumbre de Pisga. N\u00fam 21:20. y le mostr\u00f3 Jehov\u00e1. Deu 34:4; Deu &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-deuteronomio-341-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Deuteronomio 34:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6466","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6466"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6466\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6466"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}